Psicología Esotérica I. ¿ Cuáles son el origen, la meta, el propósito y el plan del Alma?
Recopilación exclusivamente sin fines de lucro para las
Adicciones.
Maestro Djwhal Khul
Alice A. Bailey
Psicología Esotérica I.
Pregunta 2. ¿ Cuáles son el origen, la meta, el propósito y el plan del Alma
Los siete rayos son la suma total de la divina Conciencia, la Mente Universal; podrían ser considerados como las siete Entidades inteligentes a través de las cuales el plan se desarrolla. Personifican el divino propósito; expresan las cualidades requeridas para la materialización de ese propósito; crean las formas, y son las formas mediante las cuales la idea divina puede ser llevada a su consumación. Simbólicamente pueden considerarse como que constituyen el cerebro del divino Hombre Celestial. Corresponden a los ventrículos del cerebro, a los siete centros del cerebro, a los siete centros de fuerza y a las siete glándulas principales que determinan la calidad del cuerpo físico. Son los conscientes ejecutores del propósito divino y los siete Alientos que animan todas las formas que han sido creadas por Ellos para llevar a cabo el plan.
Tal vez sería más fácil comprender la relación de los siete rayos con la Deidad, si recordamos que el hombre mismo (por ser hecho a imagen de Dios) es un ser séptuble, capaz de expresar siete estados de conciencia y los siete principios o cualidades fundamentales que le permiten percibir los siete planos en los cuales actúa en forma consciente o inconsciente. Es un septenario en todo momento, pero su objetivo es percibir conscientemente todos los estados del ser, expresar conscientemente todas las cualidades y actuar libremente en todos los planos.
Los Seres que pertenecen al séptimo rayo, a diferencia del hombre, son totalmente conscientes y perciben en su totalidad el propósito y el Plan. Están siempre en "profunda meditación", y llegaron al punto en que, a través de Su avanzada etapa de desarrollo, son "impulsados hacia la realización". Son totalmente conscientes de sí mismos y del grupo; constituyen la suma total de la mente universal, y se hallan "despiertos y activos". Su meta y propósito es de tal naturaleza que sería inútil especular sobre ambos, porque el punto más elevado de realización para el hombre es el punto más bajo para Ellos. Estos siete Rayos, Alientos y Hombres Celestiales tienen como tarea luchar con la materia a fin de subyugarla al propósito divino, y la meta -hasta donde podemos percibirla- es someter las formas materiales a la acción del aspecto vida, produciendo así esas cualidades que llevarán la voluntad de Dios a su culminación. Por lo tanto, constituyen la suma total de todas las almas dentro del sistema solar, y Su actividad produce todas las formas; de acuerdo a la naturaleza de la forma así será el grado de conciencia. A través de los siete rayos fluye la vida o aspecto espíritu, pasando cíclicamente a través de todos los reinos de la naturaleza, produciendo así estados de conciencia en todos los campos de percepción.
Para llevar a cabo los propósitos de este tratado los estudiantes tendrán que aceptar la hipótesis de que todo ser humano es arrastrado a la manifestación por el impulso de algún rayo, está coloreado por esa particular cualidad de rayo que determina el aspecto forma, e indica el camino que debe seguir y le permite (cuando llegue a la tercera iniciación) presentir y luego colaborar con el propósito de su rayo. Después de la tercera iniciación comienza a presentir el propósito sintético para el cual trabajan los siete rayos. |
El alma humana es una síntesis de la energía material cualificada por la conciencia inteligente, además de la energía espiritual que está, a su vez, cualificada por uno de los siete tipos de rayo.
Así emerge el ser humano, un hijo de Dios encarnado en la forma, con una mano, como dice El Antiguo Comentario, aferrada firmemente a la roca de la materia y la otra sumergida en un mar de amor. Una antigua escritura lo expresa de esta forma:
"Cuando
la mano derecha del hombre material toma la flor de la vida y la arranca para
él, la mano izquierda permanece vacía.
"Cuando
la mano derecha del hombre material toma el loto dorado del alma, la izquierda
desciende buscando la flor de la vida, aunque no lo hace para fines egoístas.
"Cuando la mano derecha sostiene firmemente el loto dorado y la mano izquierda toma la flor de la vida, el hombre descubre que es la planta de siete hojas que florece en la tierra y también ante el Trono de Dios."
El propósito de la Deidad, como lo conoce el Creador, es desconocido totalmente para todos, excepto para los iniciados más elevados. Pero el propósito de cada Vida de rayo puede ser sentido y definido, sujeto por supuesto a las limitaciones de la mente humana y a lo inadecuado de las palabras. La actividad planeada de cada rayo cualifica toda forma que se halla dentro de su cuerpo de manifestación.
Hemos llegado ahora a una declaración técnica que debe ser aceptada para bien del argumento, pues es imposible comprobarlo. Los Señores de los rayos crean todos un cuerpo de expresión, y de este modo han venido a la existencia los siete planetas. Damos a continuación sus expresiones principales:
El Sol (que oculta a Vulcano)
Júpiter
Saturno
Mercurio
Venus
Marte
La Luna
Las energías de estas siete Vidas, sin embargo, no están confinadas a su expresión planetaria, sino que se extienden alrededor de los confines del sistema solar, así como los impulsos de la vida de un ser humano -sus fuerzas vitales, el impulso de sus deseos y sus energías mentales- recorren su cuerpo activando los diversos órganos, permitiéndole llevar a cabo su intención, vivir su vida y cumplir el objetivo para el cual creó su cuerpo de manifestación.
Cada uno de los siete reinos de la naturaleza reacciona a la energía de alguna Vida particular de rayo. Cada uno de los siete planos reacciona en forma similar. Cada septenario de la naturaleza vibra con uno de los septenarios iniciales, porque los siete rayos establecen ese proceso que asigna los límites de influencia para todas las formas. Son aquello que determina todas las cosas, y al emplear estas palabras quiero indicar la necesidad de que prevalezca la Ley. La Ley es la voluntad de las siete Deidades, que se plasman en la sustancia a fin de producir una intención específica, mediante el método del proceso evolutivo.
A. Los Tres Rayos de Aspecto
Ahora me referiré al propósito del rayo descripto en una antigua enseñanza, redactada en hojas tan viejas que la escritura se va desvaneciendo lentamente. La traducirá en lenguaje moderno, aunque se perderá gran parte del significado.
EL PRIMER PROPÓSITO DE LA DEIDAD
1er. Rayo. Voluntad o Poder.
Detrás
del sol central sagrado, se halla oculta dentro de sus rayos una forma. Dentro
de esa forma fulgura un punto de poder que aun no vibra, pero brilla cual luz
eléctrica.
Ígneos
son sus rayos. Consume todas las formas, pero no afecta la vida de Dios
encarnado.
Desde
el Uno que contiene a los siete, surge una palabra. Esa palabra reverbera a lo
largo de la línea de esencia ígnea, y al resonar dentro del círculo de las
vidas humanas, se convierte en una afirmación, un mandato expresado o una
palabra de poder. Así queda plasmado en el molde viviente, el pensamiento de...
(el nombre oculto e inexpresable del rayo.)
Que
el dinámico poder y la eléctrica luz revelen el pasado, destruyan la forma y
abran la puerta dorada. Esta puerta revela el camino que conduce hacia el
centro donde mora Aquel cuyo nombre no puede ser oído dentro de los confines de
nuestra esfera solar.
Su
manto azul oculta su eterno propósito, pero cuando el sol sale y se pone, su
rojo orbe es visto.
Su
palabra es poder. Su luz es eléctrica. El relámpago es su símbolo. Su voluntad
se halla oculta en la cámara de su pensamiento. Nada es revelado.
Se
siente su poder. Los hijos de los hombres, que reaccionan a su poder, elevan a
los límites más remotos de la luz, un interrogante:
¿Por
qué este poder ciego? ¿Por qué la muerte? ¿Por qué esta desintegración de las
formas?
¿Por
qué negar el poder de poseer? ¿Por qué la muerte, oh Poderoso Hijo de Dios?
Imperceptiblemente llega la respuesta: poseo las llaves de la vida y de la muerte. Ato y desato. Soy el Destructor.
Este Señor de rayo no está aún en plena expresión, excepto a medida que causa destrucción y pone fin a los ciclos. Las Mónadas de poder son numéricamente inferiores a las otras. Los egos que pertenecen al rayo de poder no son muchos, y se caracterizan por la voluntad dinámica, y su poder dentro de la familia humana se desarrolla como fuerza destructiva, pero en último análisis es una destrucción que traerá la liberación. A medida que estudiamos los egos y las personalidades de primer rayo, observamos que la muerte y la destrucción siempre están presentes en su trabajo, de allí, la aparente crueldad e impersonalidad de sus reacciones. Los que pertenecen al primer rayo no tienen en cuenta la forma; su energía produce la muerte de la forma, pero introduce grandes períodos cíclicos de pralaya; el primer rayo controla el drama de la muerte en todos los reinos -destruye las formas, lo cual origina la liberación del poder y permite la "entrada a la Luz a través del portal de la Muerte". La intención del Señor de primer rayo es permanecer detrás de Sus seis Hermanos, a fin de destruir las formas que Ellos han construido después de haber realizado Su propósito. Esto lo realiza haciendo pasar Su Poder a través de Sus cuerpos, y Su esfuerzo unido conduce a la abstracción y a retornar al centro del cual provino el impulso inicial. El propósito del primer rayo consiste, por lo tanto, en producir la muerte; una idea del mismo puede vislumbrarse al analizar algunos de los nombres aplicados al Señor de este rayo.
El Señor de la Muerte
El Que Abre la Puerta
El Que Libera de la Forma
El Gran Compendiador
El Elemento Ígneo que trae destrucción
El Cristalizador de la Forma
El Poder que toca y se retrae
El Señor de la Tierra Ardiente
La Voluntad que irrumpe en el Huerto
El Violador de Almas
El Dedo de Dios
El Aliento que quema
El Relámpago que aniquila
El Altísimo
Las cualidades y características de este Señor, que trae consigo la liberación, pueden ser inferidas de los seis aforismos que, según una antigua leyenda, le fueron dados por Sus seis Hermanos cuando Le rogaban que detuviera Su mano y Les diera tiempo para desarrollar Sus propósitos:
1. Mata el deseo cuando el deseo ha
cumplido su trabajo. Tú eres el que señala la realización.
Cualidad clara visión.
2. Busca el camino apacible, Oh Señor de
Poder. Espera a tu hermano en el sendero de Amor. Él construye las formas que
pueden resistir tu poder.
Cualidad poder dinámico.
3. Detén tu mano hasta que haya llegado el
momento. Entonces, otorga el don de la muerte, oh tú que abres la Puerta.
Cualidad sentido del tiempo.
4. No permanezcas solo, únete a los
muchos. Tú eres el Uno, el Aislado. Ven hacia los tuyos.
Cualidad soledad.
5. Conduce a los tuyos, pero aprende a
conocerlos. No odies el apego, pero ve su plan y su propósito.
Cualidad desapego.
6. La vida palpita a través de ti, el
ritmo se impone. La vida es todo. Ama la vida en todas sus formas.
Cualidad unidad de propósito.
Las seis cualidades enumeradas expresan la fuerza de este rayo al hacer sentir su presencia en el cuarto reino de la naturaleza. Los efectos en los demás reinos difieren, pero limitaremos nuestra atención al punto de vista de la humanidad. El propósito del primer rayo y su principal trabajo consiste en hacer que terminen y mueran todas las formas de todos los reinos de la naturaleza y en todos los planos. La energía de este Señor de rayo provoca la muerte de una hormiga o un sistema solar, de una organización, una religión o un gobierno, de un tipo de raza o un planeta. Su voluntad o propósito actúa a través de la ley de periodicidad.
EL SEGUNDO PROPÓSITO DE LA DEIDAD
2do. Rayo. Amor-Sabiduría.
El
Verbo emana desde el corazón de Dios, y emerge desde un punto central de amor.
Ese Verbo es el amor mismo. El divino deseo colorea toda esa vida de amor.
Dentro de la Jerarquía humana, tal afirmación adquiere poder y sonido.
En
el principio era el Verbo. El Verbo ha morado y mora en Dios. En él era la luz.
En Él era la vida. Dentro de Su luz caminamos.
Su símbolo es el trueno, el Verbo que se expresa cíclicamente durante las edades.
Algunos de los nombres aplicados a este Señor de rayo, que imparten su propósito son:
El Que despliega la Gloria
El Señor de Amor Eterno
El Imán Cósmico
El Dador de Sabiduría
La Radiación de la Forma
El
Maestro Constructor
El Otorgador de Nombres
El Gran Geómetra
El Que Oculta la Vida
El Misterio Cósmico
El Portador de Luz
El Hijo de Dios Encarnado
El Cristo Cósmico
La leyenda dice que los seis Hermanos resumen sus cualidades en los siguientes aforismos:
1. Emite el Verbo y expresa el radiante
amor de Dios. Haz que todos los hombres oigan.
Cualidad amor divino.
2. Que brille la gloria del Señor. Que
haya radiante luz lo mismo que radiante amor.
Cualidad radiación.
3. Atrae hacia ti el objeto de tu
búsqueda. Arrebátalo de la noche del tiempo y trae a la luz del día a aquel que
tú amas.
Cualidad atracción.
4. Cuando la luz y el amor se demuestren
deja que el poder interno produzca la perfecta flor. Que se emita la palabra
que cura la forma. La secreta palabra que deberá ser entonces revelada.
Cualidad el poder de salvar.
5. Salvación, luz y amor, con el poder
magnético de Dios, producen la palabra sabiduría. Emite esa palabra, y conduce
a los hijos de los hombres desde el sendero del conocimiento al sendero de la
comprensión.
Cualidad sabiduría.
6. Dentro del radio del amor de Dios,
dentro del círculo del sistema solar giran todas las formas, todas las almas,
todas las vidas. Que cada hijo de Dios entre en su sabiduría. Revela a cada uno
la unicidad de las muchas vidas.
Cualidad expansión o inclusividad.
El tercer rayo, que tiene un ciclo muy extenso y está en manifestación desde 1425 d.C., tiene un efecto directo sobre la quinta raza raíz o Aria, y en conexión con esto hay una serie de frases curiosas que expresan su propósito.
EL TERCER PROPÓSITO DE LA DEIDAD
3er. Rayo. Inteligencia Activa o Adaptabilidad.
Que
el Guardián del Sur continúe con la construcción. Que aplique la fuerza que
creará la brillante piedra viviente que encaja con toda exactitud en los planos
del templo.
Que
prepare la piedra angular y la coloque sabiamente en el norte, bajo el ojo de
Dios Mismo, y la someta al equilibrio del triángulo.
Que
el Investigador del pasado descubra el pensamiento de Dios, oculto
profundamente en la mente de los Kumaras de Amor, y lleve a los Agnishvattas,
que esperan en el lugar de la oscuridad, al lugar de la luz.
Que el Guardián de las chispas exhale el aliento divino sobre los puntos de fuego y avente la llama de lo que está oculto, lo que no se ve, e ilumine así todas las esferas donde Dios actúa.
Quisiera llamar la atención sobre el hecho de que lo único que aquí puedo hacer es poner en palabras ciertos antiguos símbolos y acentuar el proceso (adoptado por los antiguos instructores iniciados) de emitir una palabra o sonido, que produzca una forma simbólica, que a su vez pueda ser traducida en palabras, las cuales también deben ser a su vez captadas intuitivamente y adaptadas a la necesidad individual, para ser asimiladas y llevadas a la práctica en la vida. De otra manera estas antiguas e interesantes ideas y estos nombres interpretativos y aforismos que trasmiten el "poder de las cualidades", serían más que inútiles y servirían sólo para aumentar la responsabilidad. La capacidad de ver los significados objetivos y luego aplicarlos a la vida, es una expresión del verdadero sentido esotérico. Si se estudian con atención estas frases y clasificaciones, se hallará que indican el rayo individual de cada uno y sus tendencias y propósitos en la vida; si la atracción que ejercen las distintas afirmaciones hechas sobre un rayo particular, evocan una comprensión intuitiva de parte del estudiante, de modo que se reconozca a sí mismo, la energía de su rayo y los aspectos de su latente y profundamente ansiada naturaleza espiritual, lo que aquí imparto sobre el Propósito, el Nombre y la Cualidad, será beneficioso y útil.
Algunos de los nombres del Señor del tercer rayo indican cómo emplea Su fuerza y cuál es Su verdadera naturaleza, éstos son:
El Custodio de los Archivos
El Señor de la Memoria
El Unificador da los Cuatro Inferiores
El Intérprete de lo Que he visto
El Señor del Equilibrio
El Divino Separador
La Esencial Vida Discriminadora
El Que produce la Alianza
El Triángulo de Tres lados
El Iluminador del Loto
El Constructor de los Cimientos
El Precursor de la Luz
El Que vela y sin embargo revela
El Dispensador del Tiempo
El Señor del Espacio
La Mente Universal
El Triple Pabilo
El Gran Arquitecto del Universo
y muchos otros términos que señalan la relación que existe con la luz, el tiempo, el espacio, el Logos manifestado, la materia y “el poder que evoca la forma".
Si todos estos nombres se estudian en conexión con el desarrollo moderno, o la cultura y ciencia modernas, se evidenciará cuán poderosa e influyente es en nuestros días y época esta Vida especial de rayo, y cómo se aplican Sus energías (habiendo producido los mundos objetivos tangibles, para manifestar la moderna civilización, con su énfasis sobre el materialismo, su búsqueda respecto a la naturaleza del tiempo y el espacio, y ese desarrollo mental cuya expresión es gloria y destino de nuestra particular raza.
Las cualidades que caracterizan a este Señor de rayo están enumeradas en las siguientes frases:
Se debe tener en cuenta que la séptima característica o sintética, de cada uno de los rayos está contenida en el nombre del rayo y no se menciona específicamente en las otras seis cualidades. Sus seis Hermanos, Hijos del Padre Uno, entonaron estos mandatos en el día de Su renovada actividad (denominado el día de la creación).
1. Que se produzca la forma dual y oculte
la vida. Que aparezca la forma y pruebe que es divina. Todo es de Dios.
Cualidad el poder de manifestar.
2. Que dé forma a la envoltura de acuerdo
a lo que la habita. Que aparezca el huevo del mundo. Que pasen las edades,
entonces que aparezca el alma. Que emerja la vida dentro del tiempo designado.
Cualidad el poder de evolucionar.
3. Que la mente controle. Que el claro
fulgor del sol de la vida revele la mente de Dios, y que ponga en su camino a
Aquel que brilla. Luego que lo conduzca al punto central donde todo se pierde
dentro de la luz sempiterna.
Cualidad iluminación mental.
4. Dios y Su forma son uno. Oh soberano
Señor de la forma revela este hecho. Dios y Su forma son uno. Niega el concepto
dual. Da color a la forma. La vida es una; la armonía es completa. Comprueba
que los dos son uno.
Cualidad el poder de producir síntesis en el plano físico.
5. Que se confeccionen las vestiduras del
Señor y se presente el manto de muchos colores. Luego que se separe el manto de
Eso que se oculta entre sus numerosos pliegues. Que se aparten las envolturas
que velan. Que Dios sea visto. Que descienda Cristo de la cruz.
Cualidad investigación científica.
6. Que converjan los dos senderos. Que
equilibre los pares de opuestos y que aparezca el sendero entre ambos. Dios, el
sendero y el hombre son uno.
Cualidad equilibrio.
Así los tres rayos principales resumen en sí mismos el proceso de la creación y de la energetización mediante el impulso de la divina voluntad; el trabajo de los cuatro rayos menores (como se los denomina, aunque no existen menores ni mayores) consiste en elaborar o diferenciar las cualidades de la vida y producir la infinita multiplicidad de formas que permitirá a la vida asumir sus muchos puntos focales y expresar, mediante el proceso evolutivo de manifestación, sus diversas características.
B. Los Cuatro Rayos de Atributo
EL CUARTO PROPÓSITO DE LA DEIDAD
4to. Rayo. Armonía, Belleza, Arte.
Color
y, sin embargo, no se ve color alguno. El Sonido y el Uno inaudible se
encuentran en un punto infinito de paz. El Tiempo y el Uno imperecedero niegan
los pensamientos de los hombres. Pero el tiempo no existe.
Allí
se encuentra la forma, sin embargo, el sentido síquico revela lo que la forma
es incapaz de ocultar -la síntesis interna, el omniabarcante prisma, ese punto
de unidad que, al ser debidamente alcanzado, revela otro punto, donde los tres
son uno y no existen solamente los dos.
Forma y alma se fusionan. La visión interna vigila la fusión, conoce la divina relación y ve a los dos como uno. Pero desde ese punto de realización elevada fulgura una visión superior ante el abierto ojo interno. Los tres son uno. No sólo los dos. Sigue tu camino en el Sendero, oh peregrino.
Al leer estas palabras el estudiante debe tener en cuenta que la antecámara ha quedado atrás y el hombre se encuentra (cuando ha permitido que el cuarto rayo haga su trabajo y él pueda actuar por lo tanto en el cuarto plano o búdico) dentro del templo del Señor. Ha descubierto cierta medida de luz, pero en esa luz ve ya la luz, y visualiza una revelación y brillantez mayores. Esto se convierte ahora en el objeto de su búsqueda. Ha dominado la manera de utilizar la dualidad y ha aprendido a unificar el alma y el cuerpo en un sólo instrumento para el espíritu. Ahora continúa su camino para lograr la gran síntesis.
El Señor del cuarto rayo tiene muchos nombres que merecen una cuidadosa consideración y estudio. En menos de cien años este Señor de poder armonizador tendrá más influencia contrarrestará algunas de las alteraciones de Saturno, producidas en el primer decanato de Acuario. Mientras tanto, en el estudio de Sus nombres hallaremos resumidos Sus esfuerzos y erigirá un conjunto de pensamientos constructivos que facilitarán Su trabajo cuando esté nuevamente en manifestación activa. Sin embargo, en lo que concierne a la familia humana, ejerce siempre cierto poder, porque hay una alianza numérica entre el cuarto rayo y la cuarta Jerarquía Creadora o mónadas humanas, y el cuarto reino de la naturaleza. Por consiguiente, su poder está siempre activo:
El Percibidor en el Camino
El Vínculo entre los Tres y el Tres
El Divino Intermediario
La Mano de Dios
El Uno Oculto
Da Simiente, que es la Flor
La Montaña donde muere la Forma
La Luz dentro de la Luz
El Corrector de la Forma
El Que señala la bifurcación del Camino
El Maestro
El Morador del Lugar Sagrado
El Inferior de los Tres, el Superior de los Cuatro
La Trompeta del Señor
Los aforismos relacionados con el cuarto rayo no son fáciles de comprender. Se necesita ejercitar la intuición y se imparten a través de seis cortos y extremadamente breves mandatos, pronunciados en forma curiosa, al finalizar el período creador y en la época en que la cuarta Jerarquía Creadora vino a la encarnación:
1. Pronuncia quedamente la palabra. Habla
quedamente.
Cualidad poder de penetrar en las profundidades de la materia.
2. Defiende el deseo. Da al buscador lo
que necesita.
Cualidad los aspectos duales del deseo.
3. Haz descender el hilo. Abre el camino.
Vincula al hombre con Dios. Levántate.
Cualidad el poder de revelar el sendero.
4. Todas las flores te pertenecen. Afirma
las raíces en el lodo, las flores en el sol. Comprueba que el sol, el lodo, las
raíces y las flores son uno.
Cualidad el poder de expresar la divinidad. Crecimiento.
5. Gira, retorna y vuelve a girar. Circula
cíclicamente alrededor del círculo de los cielos. Comprueba que todo es uno.
Cualidad la armonía de las esferas.
6. Cobra el sonido. Emite el color.
Produce las notas y observa que pasan a los semitonos, que a su vez producen
los sonidos. Así todos son vistos como uno.
Cualidad la síntesis de la verdadera belleza.
Esta instrucción sobre los rayos tiene una significación más profunda de lo que se puede captar. Un cuidadoso y sistemático estudio y la abstención sensata para llegar a rápidas conclusiones, será la forma más inteligente de encarar esta instrucción. Me es imposible tratar en la primera etapa sus aplicaciones sicológicas y definidamente humanas. Trato de dar un delineamiento general, impartir ideas, introducir ciertos conceptos básicos en la conciencia del lector, e intento revestir este tema, tan abstruso y difícil, en forma tal que pueda iniciar un nuevo ritmo de pensamientos y captar y asimilar una nueva comprensión. Todo esto representa en la actualidad un proceso cósmico prototípico que oportunamente conducirá a comprender la parte que puede desempeñar un individuo en el maravilloso todo cósmico. Comenzaremos con lo universal y terminaremos con lo particular, que es siempre el verdadero método ocultista.
Sin embargo, todo lo que afirmo sobre la Vida de un rayo puedo igualmente afirmarlo respecto a una vida humana, pero debe tenerse en cuenta que el tipo puro de rayo todavía no existe, porque aún no existen la forma, el mecanismo o la expresión perfectas de la cualidad de rayo, ni esa apariencia absolutamente pura, en la familia humana, excepto en casos tan raros como el Buddha o el Cristo y (en otro campo de expresión) un Alejandro o un Julio César. Leonardo Da Vinci fue una expresión análoga. Los rayos conciernen a la energía y a la conciencia y determinan la expresión, pero cuando la materia utilizada y el vehículo al que se le ha dado forma no ha evolucionado en forma perfecta, existe entonces la limitación y queda excluida automáticamente gran parte de la energía. El efecto de la fuerza de rayo, al actuar a través de formas imperfectas, lógicamente será deformado, restringido y mal aplicado. Permítaseme ilustrarlo.
He dicho que la energía de primer rayo actúa como destructora de las formas; debe recordarse que el destructor puro es totalmente desconocido, lo cual afortunadamente para la raza es así. Es una bendición que el ego de primer rayo esté todavía tan limitado y obstaculizado por la forma y la cualidad de ésta, que la incapacita para usar adecuada o inteligentemente su fuerza destructiva. Como bien saben, las personalidades de primer rayo son por lo general destructoras, pero la energía generada no es suficiente para causar mucho daño. Repito, el amor puro no puede ser expresado hoy, porque la naturaleza forma impide que afluya. La consideración de ambos ejemplos ayudará al lector a apreciar la situación. Pero se aproxima el momento en que se expresará más plenamente el propósito, el tipo y la cualidad de rayo y surgirá, en consecuencia, una apariencia más real.
Esto se debe a la inminente aparición o manifestación de viertas grandes Vidas, las cuales personificarán la energía de los rayos segundo, tercero, quinto y séptimo. Constituirán puntos focales para la afluencia de estos cuatro tipos de energía divina y producirán un enorme estimulo en las unidades de vida que corresponden y responden a ellas. Se puede esperar que estos cuatro Seres aparezcan como seres humanos en el mundo moderno, antes de finalizar este siglo, y Su esfuerzo unido inaugurará definitivamente la Nueva Era e introducirá un período que pasará a la historia como época gloriosa para la quinta raza raíz. Cada uno de estos cuatro Maestros, pues en verdad lo son, constituirán subjetivamente un punto focal para la triple afluencia de energía desde el centro en el Cuerpo de Dios, simbólicamente mencionado como "el corazón del Sol". Cada rayo es a su vez una triple entidad en manifestación, como lo es la Deidad Solar Misma. Su característica sobresaliente será el amor, y mediante esa atractiva fuerza magnética vendrán a la existencia nuevas formas, lo cual permitirá que aparezcan tipos de rayo más puros y, por lo tanto, de apariencia más expresiva. Una gran parte de la energía destructora que existe hoy en el mundo se debe a la presencia, en el plano astral, de un discípulo de primer rayo del Logos planetario. Su trabajo es despejar el camino para la manifestación de estos cuatro Discípulos mayores, primordialmente Constructores; iniciarán Su trabajo cuando hayan concluido su tarea los demoledores de la forma.
Quisiera hacerles una sugerencia, pues es necesario que comiencen a comprender ciertos métodos de la Jerarquía. El trabajo de lo que en Occidente se denomina "principio crístico", consiste en construir formas para la expresión de la cualidad y la vida. Ése es el trabajo característico del segundo aspecto de la divinidad. El trabajo del Anticristo consiste en destruir las formas y ésta es esencialmente la tarea de la primer expresión de la divinidad. Pero la tarea del destructor no es el trabajo de magia negra, y cuando la humanidad ignorante considera que al Anticristo trabaja desde el lado de la oscuridad está muy equivocada. Su trabajo es tan benéfico como el del aspecto constructor; sólo la aversión del hombre a la muerte de la forma hace que se considere que el trabajo del destructor sea magia negra y esté en contra de la divina voluntad y del proyecto divino. El trabajo de los representantes de ese misterioso poder que llamamos mal cósmico y el de los representantes que le responden, merece el calificativo de magia negra, pero no es aplicable al trabajo del Anticristo. Podría agregarse que el trabajo de las fuerzas negras irrumpe de abajo, mientras que el trabajo de los destructores es impulsado de arriba. Los símbolos de estos dos caminos son la espada y la cruz.
Después de estas observaciones preliminares, que tiene por objeto indicar la magnitud del tema, analizaré ahora los tres rayos que quedan aún por ser considerados.
EL QUINTO PROPÓSITO DE LA DEIDAD
5to. Rayo. Conocimiento Concreto o Ciencia.
Los
truenos retumban alrededor de la cima de la montaña; oscuras nubes ocultan la
forma. La niebla, que asciende desde la esfera acuosa sirve para deformar el
maravilloso..., que se halla en el lugar secreto. La forma se encuentra allí.
Emite su nota.
Un
haz de luz ilumina la forma; lo oculto aparece. El conocimiento de Dios y el
conocimiento de cómo Él Mismo se oculta, halla su culminación en los
pensamientos de los hombres. Las energías y las fuerzas reciben sus nombres
secretos, revelan su propósito interno, y todo es visto como ritmo, como un
retorno a sí mismo. El gran papiro puede ya ser leído. El propósito de Dios y
Sus planes ya han sido fijados, y el hombre puede leer la forma. El Plan toma
forma. El plan es forma. Su propósito es la revelación de la mente de Dios. El
pasado revela la forma, pero el presente indica la afluencia de energía.
Lo que está en camino viene como una nube que vela al sol. Pero oculto detrás de esta inmanente nube está el amor, y en la tierra hay amor y en el cielo hay amor, y éste -el amor que renueva todas las cosas- debe ser revelado. Éste es el propósito que se halla detrás de todos los actos de este gran Señor del Conocimiento.
Antes de citar los nombres de esta gran Vida, quisiera indicar que el quinto rayo es de potencia excepcional y peculiar, en lo que al reino humano respecta. La razón reside en que el plano de la mente es la esfera de Su mayor actividad y en ese quinto plano se hallan los tres aspectos de la mente:
1. La mente abstracta o superior, la personificación de la tríada superior.
2. La mente concreta o inferior, el aspecto superior del yo inferior.
3. El Ego o Ángel Solar, el Hijo puro de la Mente, que expresa inteligencia abstracta y concreta, es el punto de unificación.
Esta Vida tiene también mucho poder en la actualidad en relación con la quinta raza raíz y con la trasferencia de la conciencia de la humanidad al quinto reino o espiritual. Los estudiantes aprenderían mucho si compararan el poder constructor de la mente superior con el poder destructor de la mente inferior.
Así como la personalidad no tiene otra función en el divino plan que la de ser un canal para él y el medio de expresión del alma, así también la mente inferior está destinada a ser un canal para la libre afluencia de energía de la mente superior.
El quinto rayo es un Ser que posee una luz espiritual de gran intensidad y en Su manifestación, en el quinto plano, que peculiarmente le corresponde, simboliza los tres aspectos en forma aún no lograda por ningún otro rayo. Debido a la cualidad de su mente superior, este rayo es un canal puro para la divina voluntad. A través de los grupos septenarios de Vidas solares que aparecen en los niveles mentales, puso en actividad los siete reflejos que corresponden a los siete centros de la Deidad; en lo que concierne a nuestro planeta esto es algo que ninguno de los otros seis rayos ha hecho. Esta afirmación tiene poco significado para ustedes, pero el enorme sacrificio y esfuerzo involucrados sólo ha sido igualado por el Buddha en su vida; razón por la cual, en esta quinta raza, el amor y la mente deben recíproca y oportunamente revelarse mutuamente.
Algunos de los nombres dados al Señor de este rayo son:
El Revelador de la Verdad
El Gran Vinculador
El Divino Intermediario
El Cristalizador de las Formas
El Triple Pensador
La Nube sobre la Cumbre de la Montaña
El Precipitador de la Cruz
La Espada Divisora
El Aventador de la Broza
El Quinto Gran Juez
La Rosa de Dios
El Celestial
El Portal de la Mente de Dios
La Energía Iniciadora
El Regidor del Tercer Cielo
El Guardián del Portal
El Dispensador del Conocimiento
El Ángel con la Espada Flamígera
El Custodio del Secreto
El Amado del Logos
El Hermano que viene de Sirio
El Maestro de los Hierofantes
Este quinto rayo tiene muchos nombres debido a Su íntima conexión con el hombre (desde que el hombre fue originalmente creado), pues no ha sido fácil elegir los que serian de mayor utilidad para permitir al estudiante formarse una idea de las características y la misión del quinto rayo; pero el estudio de los seis aforismos y las cualidades que indican, demostrarán cuán potente e importante es este Señor de rayo. Estos seis aforismos fueron entonados por Sus seis Hermanos en esa trascendente crisis cuando vino a la existencia la familia humana y los Ángeles solares se sacrificaron a sí mismos. Esotéricamente hablando, "descendieron al infierno y hallaron su lugar en la prisión". Ese día nacieron las almas. Un nuevo reino de expresión vino a la existencia, y los tres planos superiores y los tres inferiores fueron llevados a un brillante intercambio.
1. Dios y sus Ángeles ahora se levantan y
ven. Que las cimas de las montañas emerjan de la densa y acuosa niebla. Que el
sol toque sus cumbres y permanezcan en la luz. Que resplandezcan.
Cualidad la entrada y la salida de la forma.
2. Dios y sus Ángeles ahora se levantan y
oyen que un profundo murmullo se eleva y el clamor del hombre que busca penetra
en sus oídos. Que el hombre escuche. Que el hombre llame. Que hable en voz
alta.
Cualidad el poder de hacer oír la Voz del Silencio.
3. Dios y sus Ángeles ahora se levantan y
palpan. Traigan el Cetro de Poder. Extiéndanlo externamente hacia los hijos de
los hombres; tóquenlos con el fuego y luego acérquenlos. Háganlo.
Cualidad actividad iniciadora.
4. Dios y Sus Ángeles ahora se levantan y
saborean. Que vengan todas las experiencias. Que aparezcan todos los caminos.
Que disciernan, elijan, desmenucen y analicen. Todos los caminos son uno.
Cualidad la revelación del camino.
5. Dios y Sus Ángeles ahora se levantan y
perciben el olor que asciende de la tierra ardiente del hombre. Que el fuego
haga su trabajo. Atraigan al hombre dentro de la hoguera, y dentro del centro
rojo-rosado se despoje de la naturaleza que lo demora. Que el fuego arda.
Cualidad purificación por el fuego.
6. Dios y Sus Ángeles ahora se levantan y
fusionan los muchos en el Uno. Que continúe el trabajo de fusión. Lo que ha
traído las cosas a la existencia que produzca la causa de su cesación, Que
surja ahora un solo templo. Que aparezca la gloria culminante. Que así sea.
Cualidad manifestación de la gran luz blanca. (El Shekinah. A.A. B.)
El lector que se aboque al estudio de estas cualidades hallará enseñanzas de utilidad práctica. Cuando a él le parece que pertenece a algún rayo particular le indicará algunas de las características que debe buscar y también lo que debe hacer, expresar y superar. Dichas cualidades deben estudiarse desde dos ángulos: su aspecto divino y el opuesto, la forma. Este quinto rayo, por ejemplo, demuestra ser el revelador del camino, y debemos recordar que revela el camino que desciende a la muerte o a la encarnación (la prisión del alma similar a la muerte) o el camino que asciende de la oscuridad a la luz pura del día de Dios. Menciono esto porque ansío grandemente que todos los que lean este tratado apliquen sus enseñanzas en la vida diaria. No tengo interés en tratar temas sobrenaturales y poco comunes que sirvan para el deleite de un apetito mental malsano. El hecho de atiborrar la mente con detalles sobre lo oculto no tiene propósito útil y sólo sine para forzar las células cerebrales y nutrir el orgullo.
EL SEXTO PROPÓSITO DE LA DEIDAD
6to. Rayo. Devoción o Idealismo.
Este rayo, que está saliendo de la manifestación, es de vital importancia para nosotros porque ha puesto su impronta sobre nuestra civilización occidental en forma más definida que los otros rayos, siendo para nosotros el más familiar y mejor conocido. El mántram que define su propósito es diferente de los demás y podría expresarse más o menos así:
La
cruzada ha comenzado. Los guerreros marchan. Aplastan y matan todo lo que
impide su camino; pisotean todo lo que se yergue ante su camino. Marcha hacia
la luz.
El
trabajo sigue adelante. Los trabajadores cubren sus ojos por compasión y por
temor. El trabaja es lo único de valor. La forma debe desaparecer para que el
espíritu amoroso pueda descansar. Nada puede detener el progreso de los
trabajadores del plan. Inician el trabajo asignado con himnos y cantos.
La
cruz se erige en lo alto; la forma es colocada allí, y en esa cruz tiene que
entregar su vida. Cada uno construye una cruz que forma la cruz, y asciende a
la cruz.
A través de la guerra, del trabajo, el dolor y la fatiga, se realiza el propósito. Así lo expresó el símbolo.
Se observará en qué forma este propósito produce su liberación cuando el hombre se lo aplica a si mismo. Cuando el hombre lo aplica al hombre produce la corrompida y terrible historia de la crueldad del hombre contra el hombre. En el anterior mántram se hallará la clave del propósito del sexto rayo, tal como aparece en el reino humano, y un amplio y ajustado estudio (observen esta frase paradójica) de las ideas subyacentes, revelará una pequeña parte de un propósito mayor. El alma es y debe ser despiadada para su forma y sus problemas. Sin embargo, el alma puede comprender la necesidad del dolor y las dificultades del mundo, porque el hombre puede ampliar el conocimiento de su propia técnica que aplica a si mismo y aplicar la técnica que Dios aplica a Su mundo, pero nada hace a sabiendas que pueda aumentar posiblemente la pena y el dolor en el mundo.
Algunos de los nombres dados a este benéfico, pero algo violento y enérgico Señor de Rayo, son:
El Que niega el Deseo
El Que Ve lo Correcto
El Visionario de la Realidad
El Divino Ladrón
El Devoto de la Vida
El Aborrecedor de la Forma
El Guerrero en Marcha
El Portador de la Espada del Logos
El Sostenedor de la Verdad
El Crucificador y el Crucificado
El Picapedrero
El Flamígero Imperecedero
El Que Nada puede Desviarlo
El Regidor Implacable
El General en el Perfecto Camino
El Que Guía a los Doce
En forma curiosa, este Señor de sexto rayo ha sido siempre un amado enigma para Sus seis Hermanos. Esto se pone de relieve en las preguntas que le formularon en cierta ocasión cuando Se reunieron "bajo el ojo del Señor" a fin de intercambiar Sus planes para una acción unida, divina y armónica. Le formularon estas preguntas con espíritu de alegría y amor celestiales, pero con la intención de arrojar alguna luz sobre la cualidad casi desconocida de Su amado Hermano.
1. ¿Por qué es rojo el deseo? ¿Por qué es
rojo como la sangre? Di ¡oh Hijo de Dios!, ¿por qué tu camino está enrojecido
por la sangre?
Cualidad poder de matar el deseo.
2. ¿Por qué vuelves tu espalda a la esfera
de la Tierra? ¿Es demasiado pequeña? ¿Demasiado pobre? ¿Por qué la pateas como
una pelota en un campo de juego?
Cualidad despreciar lo que no se desea.
3. ¿Por qué clavar la cruz desde la tierra
al cielo? La tierra puede ser un cielo. ¿Por qué ascender a la cruz y morir?
Cualidad inmolación propia.
4. ¿Por qué luchar contra todo lo que está
alrededor? ¿No buscas acaso la paz? ¿Por qué te interpones entre las fuerzas de
la noche y del día? ¿Por qué permaneces inconmovible y sereno, incansable y sin
temores?
Cualidad resistencia y valentía.
5. ¿No ves a Dios en todo, la vida en todo
y el amor en todo? ¿Por qué abandonar a aquellos a quienes amas y conoces bien?
Cualidad poder de desapegarme.
6. ¿Puedes detener las aguas de la sexta
gran esfera? ¿Puedes detener el diluvio? ¿Puedes recuperar al cuervo y a la
paloma? ¿Puedes tú, el pez, nadar libre?
Cualidad subyugar las aguas de la naturaleza emocional.
Este saliente rayo de devoción al ideal, y el rayo entrante de orden mágico y organización, son en gran parte responsables del tipo de conciencia del hombre de hoy que es esencialmente devoto (hasta el fanatismo) por lo que pueda ser la meta asignada a su vida, alcanzar el discipulado o formar una familia,, adquirir dinero, obtener popularidad o cualquier otro objetivo al cual consagra su tiempo y energía, pero cualquiera sea ésta, le dedica todo lo que es y todo lo que posee. El hombre también es, esencial e inherentemente, quien produce la ley y el orden, aunque esta cualidad recién ahora está comenzando a hacer sentir su presencia. Esto se debe a que el género humano por fin se está centrando mentalmente, por eso tenemos hoy en el mundo los mismos y variados intentos de rectificar los asuntos comerciales, nacionales, económicos, sociales y otros, para producir algún sistema y orden y lograr la reorganización de las energías, con el fin (aún no conscientemente comprendido) de inaugurar la Nueva Era. Sin embargo, debido al deficiente control mental y a la ignorancia casi universal de las leyes del pensamiento y a que desconoce completamente su naturaleza, el hombre trabaja ciegamente. Los ideales presentidos no son correctamente interpretados por la mente ni aplicados en forma apropiada y general. De allí la confusión y la experimentación caótica que se está efectuando y también la imposición de una autoridad personal para imponer por la fuerza la idea individual del ideal.
Lo que se necesita actualmente es una sólida enseñanza sobre las leyes del pensamiento y las reglas que rigen la construcción de esas formas mentales que deben encarnar las ideas enviadas desde la divina mente universal. Los hombres deben comenzar a desarrollar el orden necesario en los planos subjetivos de la vida. Cuando comprendan esto tendremos un importante grupo de hombres que se ocuparán de los asuntos mundiales, o de la tarea de gobierno en todas sus ramas, ayudados en el plano mental por los pensadores entrenados, para que haya una correcta aplicación y un correcto ajuste del Plan. Esto aún está muy lejos, de allí las deformaciones y tergiversaciones que existen en la tierra sobre el Plan, tal como existe en el cielo, empleando una frase cristiana.
La comprensión de que se necesitaban en el mundo pensadores iluminados y trabajadores subjetivos indujo, a Quienes guían, a dirigir de cierta manera las energías espirituales entrantes, que trajo la formación en todas partes de grupos esotéricos; también condujo a que se publicara la gran cantidad de literatura mística y oriental sobre la meditación y temas análogos, que en la actualidad inundan al mundo. Por eso, como trabajador interno de la vida, me esfuerzo por enseñar en este tratado la nueva sicología y por demostrar al hombre cuál es su equipo y cuán apropiado es para el trabajo para el que ha sido creado y que aún no ha comprendido. Sin embargo, la fuerza y el efecto de la influencia del séptimo rayo le revelará el trabajo mágico; en los próximos dos mil quinientos años se producirán tantos cambios y se podrán efectuar tantos denominados "milagros", que incluso se cambiará totalmente la apariencia externa del mundo; se modificarán y desarrollarán la vegetación y la vida animal, y se expresará gran parte de lo que está latente en las formas de los dos reinos mediante la libre afluencia y la inteligente manipulación de las energías que crean y constituyen todas las formas. El mundo ha cambiado increíblemente durante los últimos quinientos años, y en los próximos doscientos años los cambios serán aún más rápidos y estarán más hondamente arraigados, porque el aumento de los poderes intelectuales del hombre está tomando Impulso, y el Hombre, el Creador, está entrando en posesión de Sus poderes.
EL SÉPTIMO PROPÓSITO DE LA DEIDAD
7mo. Rayo. Orden Ceremonial o Magia.
"Que
se construya el Templo del Señor", pregoné el séptimo gran Ángel. Entonces
siete grandes hijos de Dios, en sus lugares, en el norte, sur, este y oeste, se
encaminaron con paso mesurado y tomaron asiento. Así comenzó el trabajo de
construcción.
Las
puertas se cerraron. La luz brilló tenuemente. Los muros del templo no se
divisaban. Los siete permanecían silenciosos y sus formas estaban veladas. El
momento no había llegado para que brillara la luz. EL Verbo no podía ser
pronunciado. Sólo las siete Formas llevaron a cabo el trabajo. Un silencioso
llamado fue emitido de una a otra. Sin embargo la puerta del templo permanecía
cerrada.
A
medida que pasaba el tiempo se escuchaban los sonidos de la vida. La puerta se
abrió y luego se cerró y cada vez que se abría aumentaba el poder dentro del
templo, la luz se acrecentaba con más fuerza, porque uno a uno penetraban en el
templo los hijos de los hombres, pasaban de norte a sur, de oeste a este y en
el centro del corazón hallaron luz, comprensión y poder para trabajar.
Atravesaron la puerta; pasaron ante los Siete; levantaron el velo del templo, y
entraron en la vida.
El
templo se acrecentaba en belleza. Sus líneas, sus paredes y sus decorados, su
altura, profundidad y anchura emergían lentamente y penetraban en la luz.
Del
este surgió la Palabra: Abrid la puerta para todos los hijos de los hombres que
vienen desde el oscuro valle de la tierra buscan el templo del Señor. Dadles la
luz. Descorred el velo del santuario interno y, mediante el trabajo de los
artesanos del Señor, ampliad los muros del templo, y así iluminará al mundo.
Emitid la Palabra creadora y resucitad a los muertos.
Así el templo de la luz será llevado del cielo
a la tierra. Así sus muros serán erigidos en las grandes llanuras del mundo de
los hombres. Así la luz revelará y nutrirá todos los sueños de los hombres.
Entonces
el Maestro despertará en el este a todos los que están dormidos. Entonces en el
oeste el guardián probará y juzgará a todos los verdaderos buscadores de la
luz. Entonces el guardián del sur instruirá y ayudará a los ciegos. Entonces el
portal del norte quedará abierto de par en par, porque allí el Maestro
invisible tenderá la mano para dar la bienvenida, y con el corazón comprensivo
conducirá a los peregrinos hacia el este, donde brilla la verdadera luz.
"¿Por
qué la apertura del templo?", claman los Siete mayores. "Porque el
trabajo está preparado; los artesanos también están preparados. Dios ha creado
en la luz. Sus hijos pueden ahora crear.
¿Qué
más puede hacerse?".
"¡ Nada!" fue la respuesta de los Siete mayores. "Que continúe el trabajo. Que los hijos de Dios creen
La mayoría observará que estas palabras tienen un profundo significado e indican la amplia intención (durante el ciclo venidero) de abrir de par en par la puerta del templo de los misterios ocultos para el hombre. Uno a uno seremos sometidos a la prueba de la contraparte esotérica y espiritual del factor sicológico denominado "prueba mental". Esa prueba demostrará la utilidad del hombre para el poder y el trabajo mentales y se probará su capacidad para construir formas mentales y vitalizarías. De esto me he ocupado en Tratado sobre Magia Blanca, y la relación de este tratado con el trabajo mágico del séptimo rayo y su ciclo de actividad serán cada vez más evidente. En dicho tratado intenté formular las reglas para el entrenamiento y el trabajo que permitirá, al aspirante a los misterios, entrar en el templo y ocupar su lugar como trabajador creador, a fin de ayudar en el trabajo mágico del Señor del Templo.
Los nombres por los cuales este Señor es rayo es conocido, son muchos, y su significado es hoy de primordial significación. El trabajo futuro se desprende del estudio de los nombres siguientes:
El Mago Develado
El Trabajador del Arte Mágico
El Creador de la Forma
El Que Confiere la Luz proveniente del Segundo Señor
El Manipulador de la Varita
El Que Observa desde el Este
El Custodio del Séptimo Plan
El Invocador de la Ira
El Custodio de la Palabra Mágica
El Guardián del Templo
El Representante de Dios
El que eleva hacia la Vida
El Señor de la Muerte
El Que
alimenta el Fuego Sagrado
La Esfera Giratoria
La Espada del Iniciador
El Divino Trabajador Alquimista
El Constructor del Cuadrado
La Fuerza Orientadora
El Ígneo Unificador
La Clave del Misterio
La Expresión de la Voluntad
El Revelador de la Belleza
Este Señor de rayo tiene un poder especial en la tierra y en el plano físico de la manifestación divina, y es evidente su utilidad para Sus seis Hermanos. Hace surgir el trabajo que deben realizar. Es el más activo de los rayos en este período mundial, y está en manifestación desde hace más de mil quinientos años. Es como si girara dentro y fuera del trabajo activo en un rápido ciclo, y Su parentesco más próximo, simbólicamente, se relaciona con Sus Hermanos del segundo y quinto rayos en este período mundial.
Construye (con la colaboración del segundo rayo) mediante el poder del pensamiento (colaborando así con el Señor del quinto rayo en el plano físico, su propia esfera esencial y peculiar), En otro período mundial, podrá cambiar Su relación con los otros Señores de rayo, pero en la actualidad Su trabajo será comprendido más fácilmente cuando se reconozca que presta ayuda al Señor constructor del segundo rayo y utiliza las energías del Señor del pensamiento concreto.
Los aforismos que encierran Sus cualidades son los siguientes, y fueron susurrados esotéricamente en Sus oídos, cuando Él "abandonó el lugar más elevado y descendió a la séptima esfera para llevar a cabo el trabajo asignado":
1. Lleva las herramientas contigo, hermano
de la luz constructora. Talla hondo. Construye y da forma a la piedra viviente.
Cualidad poder de crear.
2. Elige bien tus trabajadores. Ama a
todos. Selecciona a seis, para que cumplan tu voluntad. Que el séptimo
permanezca en el este. Llama al mundo para que penetre en aquello que
construirá. Fusiona todo en la voluntad de Dios.
Cualidad poder de colaborar.
3. Siéntate en el centro, lo mismo que en
el este. No te muevas de allí. Envía tus fuerzas para que cumplan tu voluntad y
recupera luego esas fuerzas. Emplea bien el poder del pensamiento. Siéntate
inmóvil.
Cualidad poder de pensar.
4. Observa cómo todas las partes entran en
el propósito. Construye para la belleza, hermano Señor. Procura que todo los
colores sean brillantes y diáfanos. Observa la gloria interna. Construye bien
el santuario. Hazlo con cuidado.
Cualidad revelación de la belleza de Dios.
5. Cuida bien tus pensamientos. Entra a
voluntad en la mente de Dios. Arrebata de allí el poder, el plan y la parte a
desempeñar. Revela la mente de Dios.
Cualidad poder mental.
6. Permanece en el este. Los cinco te han
dado la Palabra de amistad. Yo, el sexto, te digo, que la emplees con los
muertos. Revive a los muertos. Construye de nuevo las formas. Cuida bien esa
Palabra. Procura que todos los hombres la busquen por sí mismos.
Cualidad poder de vivificar.
Hasta aquí, hemos estudiado una pequeña parte del trabajo de los siete rayos. La enseñanza ha tenido que ser trasmitida mediante símbolos y para poder entenderla es necesario poseer un sentido esotérico despierto, y aún así es imposible comprenderla totalmente.
Los Chohanes de la sexta iniciación guían a esas unidades de conciencia en las cuales predominan sus vibraciones de rayo y color. Con frecuencia se pasa por alto el valor de este hecho, aunque los aspirantes a la iniciación lo reconozcan teóricamente. De allí la importancia de determinar el rayo del ego y de la Mónada -algo muy vital después de la tercera iniciación. En todos los sectores de la vida hay quienes constituyen siempre una mayoría o una minoría. Lo mismo sucede en el trabajo del Logos, y al final del ciclo mayor (manvantara) una gran mayoría hallará su camino hacia el sintético rayo de amor y una pequeña minoría hacia el rayo de poder, minoría que está destinada a desempeñar una función importante. Formará el núcleo que (en el próximo sistema solar) constituirá la mayoría, que hallará su síntesis en el primer rayo. Éste es un gran misterio y no puede ser fácilmente comprendido. Indicios de su revelación están ocultos en el verdadero significado de las palabras "exotérico y esotérico”.
Debe recordarse que sólo cinco rayos predominan a un mismo tiempo. Se manifiestan los siete rayos, pero sólo cinco predominan. Debe establecerse una diferencia entre los rayos que predominan en un sistema solar y los que lo hacen en un esquema o cadena. En Tratado sobre Fuego Cósmico hay algo referente a esto. Tres de los siete rayos se sintetizan. Uno de éstos tres rayos se sintetizará cuando llegue a su culminación. Para el primer sistema solar el tercer rayo fue el rayo sintético, pero para el actual sistema solar, el segundo es el rayo sintético, y para el próximo sistema solar el primer rayo desempeñará una función similar.
Dos rayos constituyen en gran parte la meta del esfuerzo humano, primero y segundo. Un rayo, el tercero, es la meta de la evolución dévica o angélica. Estos tres rayos hacen contacto con los dos polos y el logro de la meta al final del ciclo, marca la realización del Logos solar. Esto también es un misterio. El séptimo y el primer rayo están muy íntimamente ligados y los une el tercer rayo, de manera que la relación se expresa así, 1.3.7. También hay una íntima asociación entre los rayos 2.4.6; el quinto rayo está en una posición peculiar, coma punto central de realización, el hogar del ego o alma, el plano personificado de la mente, el punto de culminación para la personalidad y el reflejo de la triple mónada en los tres mundos.
ler. Rayo. Voluntad, demostrándose como poder en el desarrollo del Plan del Logos.
3er. Rayo. Adaptabilidad de la actividad a la inteligencia. Este rayo predominó en el sistema solar anterior; es la base de este sistema, y lo controla el Mahachohan.
7mo. Rayo. Rito, ceremonial u organización. Es el reflejo de los dos rayos anteriores en el plano físico y se relaciona con el Mahachohan. Controla las fuerzas elementales, el proceso involutivo y el aspecto forma en los tres reinos de la naturaleza. Mantiene oculto el secreto del color y del sonido físicos. Constituye la ley.
Estos tres rayos juntos abarcan e incorporan todo. Son el Poder, la Actividad y la Ley en manifestación.
2do. Rayo. Amor-Sabiduría, rayo sintético, meta de este sistema, que mantiene todo en íntima armonía y relación.
4to. Rayo. Expresión de armonía, belleza, música y unidad.
6to. Rayo. Devoción a la fervorosa aspiración y al sacrificio del yo personal para bien de todos, a fin de alcanzar la armonía y le belleza, impelidos por el amor.
Estos dos grupos de rayos pueden relacionarse entre sí de la manera siguiente:
Rayos 1. 3. 7. Constituyen los grandes rayos conectados con la forma, el proceso evolutivo, el inteligente funcionamiento del sistema y las leyes que controlan la vida de todas las formas en los reinos de la naturaleza.
Rayos 2. 4. 6. Se relacionan con la vida interna, expandiéndose a través de esas formas -rayos de móvil, de aspiración y de sacrificio. Rayos preeminentemente de cualidad.
Rayos 1. 3. 7. Se ocupan de las cosas concretas y del funcionamiento de la materia y la forma, desde el plano inferior hasta el superior.
Rayos 2. 4. 6. Se ocupan de las cosas abstractas y de la expresión espiritual por medio de la forma.
Rayo
5. Constituye el
eslabón vinculador de la inteligencia.

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