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Libro Octavo.

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  Material compilado únicamente para las Adicciones sin fines de Lucro. La Luz de Asia. Edwin Arnold. Libro Octavo. Una vasta pradera se extiende a orillas del rápido Kohana, en Nagara; hay que viajar durante cinco días en carretas de bueyes al Nordeste para ir de Benarés, la ciudad de las pagodas, a este lugar. Los nevados picos del Himalaya dominan este país que todo el año está cubierto de flores y de boscajes, cuya verdura mantienen las aguas del río; sus pendientes son suaves, y frescas sus perfumadas sombras, y un soplo de salud, a pesar de todo, reina todavía en estos sitios; el viento de la tarde rasa los espesos matorrales y la aglomeración de piedras rojas esculpidas, hendidas por las raíces y las ramas de las higueras cubiertas de un velo movedizo de hierbas y de follaje. La serpiente silenciosa se desliza fuera de los artesonados de laca y cedro que se desmoronan y desenrolla sus anillos brillantes en las losas de mármol perforado; el lacerto c...

Libro Séptimo.

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  Material compilado únicamente para las Adicciones sin fines de Lucro.   La Luz de Asia. Edwin Arnold.   Libro Séptimo. El pesar agobiaba al rey Sudhodana durante estos largos años, y en medio de su corte de señores Sakyas añoraba la voz y la presencia de su hijo; el pesar agobiaba también a la dulce Yasodhara, que durante estos largos años no conoció ninguna de las alegrías de la vida, estando viuda de su señor y Amo. Y cada vez que había oído hablar de un anacoreta que había sido visto en países lejanos por camelleros pastores, o por mercaderes que el cebo de la ganancia condujera por apartados senderos, los mensajeros del Rey partían y regresaban, contando que habían visto santos ascetas solitarios y sin morada; pero no se tuvo nueva ninguna del que había sido el coronamiento de la raza pura Kapilavastu, la gloria y la esperanza de su monarca y el único amor de la dulce Yasodhara, y que, a pesar de todo, partiera lejos, olvidoso, muy camb...