Almas Perdidas
ALMAS PERDIDAS. Inefable consuelo es verse libre por las lógicas enseñanzas teosóficas de la horrible pesadilla de la eterna condenación en que todavía creen los más ignorantes cristianos que no comprenden el verdadero significado de ciertas frases atribuidas en el evangelio al Fundador del cristianismo. Pero algunos estudiantes de Teosofía, gozosamente entusiasmados por el glorioso descubrimiento de que toda entidad ha de alcanzar al fin la perfección, se descorazonan al saber que en ciertas condiciones puede perderse un alma y dudan de si el reino de las leyes en efecto universal o si hay posibilidad de que un hombre se substraiga al dominio del Logos y pierda su alma. Tranquilícense quienes, así dudan...