LAS CAUSAS FUNDAMENTALES DE LAS ENFERMEDADES IV
Curación Esotérica
Por el Maestro
Tibetano Djwhal Khul
(Alice A. Bailey)
Adaptada como
<sugerencia> para el tratamiento de las Adicciones.
LAS CAUSAS
FUNDAMENTALES DE LAS ENFERMEDADES IV
CAUSAS
ORIGINADAS EN LA NATURALEZA EMOCIONAL-DESEO
En
Tratado sobre Magia Blanca, di al mundo, por primera vez, información
respecto a la naturaleza y control del cuerpo astral. Dicho libro,
prácticamente, fue el primero que se dio al público sobre este tema. Mucho se
ha impartido en el pasado sobre el cuerpo físico y su atención, tanto por la
ciencia exotérica como por la esotérica. Una parte de ello es verdad y otra
ilusión. Es ilusión porque se basa en falsas premisas. Los esoteristas modernos
se han ocupado del cuerpo etérico, lo cual ha sido parcialmente verdadero o
falso, pero generalmente es más verídico desde el punto de vista oculto que del
exotérico. Quizás les sorprenda si digo que el Tratado sobre Magia Blanca
es también relativamente veraz, siendo necesariamente limitado, y debido a ello
es también parcialmente incorrecto. ¿Les asombra lo antedicho? ¿Cómo puede ser
totalmente veraz, conociendo el limitado poder que poseen ustedes para
comprenderlo?
Me
es imposible impartirles la verdad, porque no existe terminología apropiada ni
ustedes poseen una base adecuada de conocimiento lo cual dificulta mi tarea. La
enseñanza sobre curación es para mí la más difícil que he emprendido, y ello
por dos razones. Ante todo, ¿no es verdad que la naturaleza real de la frase
“cuerpos sutiles” es algo sin sentido? Estos cuerpos no son como el cuerpo
físico. Pueden ser considerados como centros
o depósitos de tipos particulares de fuerza, adheridos a cada individuo
y poseyendo sus adecuadas entradas y salidas. Son una colección de átomos,
vibrando a alta velocidad y matizados (de acuerdo a algunas escuelas de
ocultismo) por ciertos y definidos matices; emiten cierto tono y están en
distintas etapas de su evolución. Según otros, son estados de conciencia, y
algunos los consideran hechos a semejanza del hombre. ¿Cómo los definen
ustedes?
El cuerpo astral es para la mayoría de la
humanidad, el principal factor determinante a considerar. Es causa
preponderante de la mala salud. La razón de ello estriba en que tiene un
potente y predisponente efecto sobre el cuerpo vital o etérico. El cuerpo
físico es el autómata de cualquier cuerpo interno más fuerte que él. Si
recordamos que el cuerpo vital es el receptor de corrientes de energía, y en
realidad está compuesto y formado por tales corrientes, y estas corrientes
impelen a la actividad al cuerpo físico, es evidente que la más poderosa
controlará al cuerpo físico en el plano físico. Existen por lo tanto dos
corrientes de energía que deben ser consideradas al estudiar los factores que
conducen a la actividad en el plano físico. Les recordaré a este respecto que
la enfermedad es una actividad del plano físico.
1.
La corriente de la vida misma,
anclada en el corazón, determina la vitalidad del hombre, su capacidad para
trabajar y la duración de su existencia.
2.
Las predominantes corrientes de
energía que provienen de los cuerpos astral, mental o egoico. Éstas controlan
su expresión en el plano físico.
Referente
a las masas del mundo y lo que llamamos el vasto público irreflexivo, la corriente
de vida y la corriente de energía astral o de deseo, constituyen los factores
predominantes. Éstos pueden ser de calidad inferior o mediocre.
En
lo que respecta al público pensante, los factores predominantes los
constituyen esas dos corrientes más una constante afluencia y una creciente
oleada de energía mental.
En
conexión con los intelectuales del mundo y los aspirantes (los que están
preparados para entrar o se hallan en el camino de probación), tenemos que las tres corrientes mencionadas
llegan a un punto de equilibrio, produciendo así una personalidad integrada y
coordinada. Entre ellos podemos contar a los místicos del mundo y a los
trabajadores creadores, que son conscientes de la inspiración y del contacto
espiritual, lo cual indica que comienza a afluir la energía del alma.
En
lo que atañe a los discípulos del mundo tenemos un grupo de hombres y mujeres
que comienza a ser controlado por la
energía del alma, mientras que las otras tres energías están subordinadas
cada vez más a este tipo superior de control.
Debe
recordarse que hay otros dos tipos de energía que debemos tener en cuenta,
cuando consideramos al hombre inteligente.
1.
La energía compuesta por las
fuerzas fusionadas y mezcladas de una personalidad coordinada.
2.
La energía del plano físico,
identificada finalmente por el aspirante o discípulo, que llega a ser rechazada
en forma tan absoluta que oportunamente constituye uno de los principales
factores para la liberación de los centros.
Por
último llega el momento en que el iniciado trabaja simplemente con tres tipos
de energía, mientras se manifiesta en la encarnación: la energía de la vida
misma, la energía negativa de la personalidad y la energía positiva del alma.
De esta manera llega a ser una expresión en manifestación consciente de los
tres aspectos de la Trinidad.
Ciertas
cosas deben ser establecidas como hechos esotéricos, en la conciencia del curador,
antes de que pueda trabajar constructivamente.
1.
Ante todo, sólo existe energía,
la cual se manifiesta como muchas variadas energías. El universo está compuesto
de estas numerosas energías. También los cuerpos del hombre, o vehículos de
manifestación, están, sin excepción, constituidos de unidades de energía. A
éstas se las denomina átomos, y estas unidades atómicas están sujetas a la
forma corpórea, por la fuerza coherente de energías más potentes,
2.
El principal punto focal de
energías que existe en los seres humanos es el alma, pero su potencia como
agente de cohesión e integración es mayor que su cualidad potencial. En las
primitivas etapas de la evolución humana se manifiesta el aspecto coherencia.
Cuando los mecanismos o cuerpos de respuesta del hombre están más desarrollados,
el aspecto cualidad del alma comienza a manifestarse cada vez más.
3.
Visto desde el aspecto interno,
donde no existe el factor tiempo, la criatura humana se manifiesta como un
calidoscopio, maravilloso y mutable fenómeno. Los así llamados cuerpos o más
bien conglomerados de unidades atómicas se desvanecen y desaparecen, o vienen
de nuevo a la manifestación. Corrientes de colores pasan y repasan, se tejen y
entretejen. Entonces ciertas zonas intensifican repentinamente su brillo y
resplandecen con brillantez, o también puede verse cómo se desvanecen, siendo
el fenómeno incoloro y aparentemente inexistente en ciertas zonas. Pero
siempre hay una persistente Luz influyente, desde la cual descienden al hombre
fenoménico haces de luz, los cuales pueden verse cómo se adhieren a dos zonas
principales del núcleo denso interno del hombre físico. Los dos puntos de
adhesión se hallan en la cabeza y el corazón. Tenuemente al principio, pero con
acrecentada brillantez, también pueden verse otros siete pálidos discos de luz,
los cuales constituyen las primeras evidencias de los siete centros.
4.
Estos centros, que constituyen
los aspectos cualidad y conciencia y cuya función es colorar la apariencia o
expresión externa del hombre y utilizarla como mecanismo de respuesta, están
(durante el proceso evolutivo) sujetos a tres tipos de desenvolvimiento, que
reproducen:
a.
Cuando un niño en el plano
físico crece hasta transformarse en un hombre. Cuando llega a la edad de
veintiún años los centros tendrán que haber alcanzado normalmente la misma
cualidad de expresión que la obtenida al dejar la vida en una encarnación
anterior. El hombre inicia la vida donde la deja previamente.
b.
Con el despertar de los centros
a través de la experiencia de la vida. Ocasionalmente sólo se puede desarrollar
un centro en determinada vida, pero a veces varios son llevados a una mayor
actividad consciente.
c.
Finalmente, con el despertar de
tales centros mediante el proceso de iniciación. Esto sólo acontece cuando el
hombre recorre conscientemente el Sendero.
5.
Los centros determinan el punto
de evolución del hombre en lo que concierne a su expresión fenoménica, y
actúan directamente sobre el cuerpo físico por medio del sistema endocrino.
Este punto debería tenerse en cuenta porque el futuro curador esotérico se
acercará a sus pacientes por medio de dicho conocimiento. Deberá entonces
trabajar con esos centros o glándulas que rigen la zona particular del cuerpo
donde está localizada la enfermedad o el malestar. Aún no ha llegado el
momento, pues es muy grande la ignorancia del hombre. Podría producirse
fácilmente la sobrestimulación de los centros y consecuentemente de las
glándulas y también la estimulación y el acrecentamiento de la enfermedad en
vez de disiparse o curarse.

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