Festival de Wesak. Parte II.

                                                                               

Festival de Wesak.
Parte II.


Armonía de las Esferas

Nos hemos reunido para llevar a cabo el servicio al que nos convoca el Festival de Wesak que entre sus muchos y profundos significados representa  la liberación del hombre de la esclavitud que la forma le impone durante su manifestación, para satisfacer sus insaciables  deseos  personales. Una vida que nos fue concedida para  develar el misterio de la divinidad inmersa en cada ser y que es la dinámica energía que nos impele a proyectarnos en un modo de vivir, tendiente a la perfección,  que nos llevará a ser conscientes de que somos partes del organismo que conforma la Humanidad cuya   finalidad primera,  es la de establecer correctas relaciones  entre un hombre y otro, en los grupos y en las naciones, ya que el Maestro D.K. nos indica que “la relación es la nota clave de la vida planetaria que re-quiere el máximo esfuerzo tanto de lo más pequeño como de lo infinito”.

En el instante exacto de la Luna llena de Tauro, la energía de la luz superior se irradia al abrirse la Puerta de los planos Átmico; Búdico y de Manas que expresan las energías tríadicas de  la  Mónada; la voluntad o Poder,  el Amor-Sabiduría, y la Inteligencia activa que afluyen  y se precipitan sobre la humanidad, a través de la identificación lograda entre  Buda, el Iluminado y  Cristo, el Maestro de Maestros, que trabajando al unísono con el Logos planetario,  producen año tras año,  un  mayor alineamiento y acercamiento entre los tres Centros Mayores del planeta: Shamballa, la Jerarquía y la Humanidad, estableciéndose la conexión y comunicación directa entre materia y Espíritu, y  revelándonos la veracidad de la enseñanza que afirma; “ que cada átomo, cada célula y cada forma viviente avanzará paso a paso,  hacia la total evolución planetaria, solar y cósmica, cuando se haya logrado la libre y fluida circulación energética entre las Fuentes Macro y Micro cósmica, determinando que el Plan jerárquico, que es el instrumento del Propósito de Dios, se cumpla.

Será entonces  cuando el Cristo,  el Jinete del Lugar Secreto, vendrá y salvará, como respuesta a la invocación masiva,  que indica la  necesidad que el planeta tiene de  reconstruir y rehabilitar un Nuevo Orden Mundial, que implique la trasformación de la conciencia humana  para que la cosecha, demuestre la calidad de la siembra que tenemos que hacer,  como partes del Todo.

La génesis del trabajo mágico que necesariamente debe cumplir todo aspirante a discípulo,  está basada en la interactividad e interrelación que debe acontecer, primeramente en sus vehículos individuales y fragmentados, visibles e invisibles,  para que luego progresiva y casi simultáneamente, se produzca una extensión de la luz que emana de él,  al purificar su naturaleza kama-manásica y  acrecentar suficientemente el sentido de responsabilidad y la inofensividad,  que subyace en la capacidad de amar comprensiva y compasivamente.

Renace así como Portador de Luz,  trasmitiendo esa luz sanadora y esclarecedora a sus semejantes hasta impregnar al medio ambiente en que le toca actuar,  para aportar la simiente de restauración que mutará el comportamiento de los hombres.

El Maestro Tibetano en escritos inéditos, ha dado una cita adecuada para quienes son conscientes y se esfuerzan por equilibrar cada vez más el corazón y la mente. Y en ella ha dicho que  “Sólo cuando la voluntad de la personalidad y la voluntad del alma se unen evocadas por el amor, la luz del alma domina a la luz material de la personalidad. Sólo cuando la voluntad de la Mónada y la Voluntad de la Jerarquía de almas, se  fusionan y  unen  en los estratos superiores,  la luz radiante de la Vida,  puede fusionar a las  luces menores de la humanidad con la luz magnética y radiante de la Jerarquía.” 

Oportunamente nos será dado observar esta gradual fusión y unión  cuando las energías Shambállicas que son cohesivas y unificadoras,  sean liberadas ante la demanda racial que habrá asumido la subordinación de su pequeña voluntad a la Voluntad de Dios,  aprendiendo  a respetar las leyes divinas que deben regir nuestro destino.  Será la consecuencia  de  no interpretar la actitud  de subordinarnos,  como una  “ciega obediencia”, al haber reconocido que  es la participación y cooperación activa, que se da al comprender que somos partes de un Todo Omniabarcante y Omnisciente, donde las renuncias personales, son los peldaños de ascenso para lograr el Bien de la totalidad  y  cumplir el mandato bíblico de pro-fundo significado oculto de “echar raíces hacia abajo y dar frutos hacia arriba”.   

Veremos entonces el corolario del trabajo realizado durante la era de Piscis,  con la aplicación del Principio de Amor-Sabiduría y la energía de Buena Voluntad, para emerger en esta era de Acuario, expresando la Voluntad al Bien.  Este es el punto donde debe mantenerse fija  nuestra conciencia,  porque refrenda el trabajo de culminación que podemos resumir en tres frases secuenciales en el proceso evolutivo: Dios es Amor; Dios es Buena Voluntad y Dios es Voluntad al Bien. 

Esta última es la  energía  que nos revelará un plano superior de conciencia donde podrá fructificar “lo bueno, lo bello y lo verdadero”.  Tres atributos del alma que son en sí mismos,  un proyecto de vida con orientación espiritual, en el cual los medios deben estar a la altura de los fines a lograr;  expresando la bondad;  que es nobleza y grandeza;  lo bello; que es lo que está libre de toda impureza, y  lo verdadero;  que es la esencia de todas las cosas, visibles e invisibles, es lo genuino, lo legítimo, que tiende a encauzarnos en el Sendero Medio de la rectitud en el pensar, en el sentir y en el actuar, y que fueron las vivencias que ejemplificaron con sus vidas los dos Avatares Mayores de Amor-Sabiduría, el Buda y el Cristo, que nos dejaron  la  estela luminosa de su andar,  señalándonos  la senda recta, sin atajos, que nos lleva al Portal.

Un Portal, que se abre a la infinitud del Cosmos y que por ello no se puede trasponer sin antes haber trascendido las limitaciones humanas, que nos separan en vez de unirnos y que    nos han impedido cumplir el último Mandato que Cristo dejó a la Humanidad: “Amaos los unos a los otros, como Yo los he amado“.

El  discípulo mundial que ya es la humanidad,  está hoy enfrentado entre el Morador en el Umbral y el Ángel de la Presencia, de ahí los grandes conflictos que sacuden al planeta. Esta experiencia, es la expresión  de  la lucha constante que está entablada entre la Fuerzas del Materialismo y las Fuerzas de la Luz, contienda que se libra en el campo de batalla que es la vida manifestada y que nos ofrece a los hombres, la oportunidad de actuar como hijos de Dios.  Ninguno de nosotros puede permanecer ajeno al dolor ni  a los efectos de los acontecimientos que vivimos ni  a los que vendrán,   porque la mente y el corazón de cada uno, conlleva la  intención subjetiva y la determinación de lo que  deberá prevalecer. La actual circunstancia que  vivimos está simbolizando la Noche oscura del Alma del Mundo.

La esperanza está cifrada en los seres correctamente orientados y capaces de reflexionar profundamente sin preconceptos personales.  Seres que amen la vida manifestada en su verdadero sentido,  porque saben que es la morada constante donde experimentamos y logramos experiencias que correctamente viven ciadas, nos acercan a servir como las huestes de Cristo,  para restablecer el Plan jerárquico en la tierra.

El mundo que vivimos no es el mundo que anhelamos, y está en nosotros el construirlo, recreándolo a la medida de la conciencia lograda y con lo mejor que cada uno pueda aportar en pensamientos y acciones,  observándonos desde el Sitial silencioso del Alma para enfrentar nuestras propias sombras revirtiéndolas, al insuflarles luz para renacer a la realidad del Ser que en potencia y  en esencia somos. 

Los iniciados,  discípulos y aspirantes somos  colaboradores de los Maestros porque representamos en alguna medida, la avanzada de Su Conciencia,  por eso es nuestra responsabilidad permanecer con la mente firme en la Luz,  elevando una demanda constante de Amor y Voluntad al Bien, que son  atributos de la Voluntad de Dios,  para purificar  la existencia humana  y  expresar la libertad que ejercida con la responsabilidad que implica,  nos da el reconocimiento de los deberes que tenemos los unos con los otros, que es la forma real de legitimar la fraternidad entre los hombres. 

De esta manera  prevalecerá como expresión de vida,  la razón pura que es amor inclusivo e intuitivo, avanzando mediante el “canon divino”  hasta esa Vida más abundante que Cristo nos prometiera.  Pero esa Tierra Prometida, no será un regalo del Cielo,  sino que será el resultado de nuestro esfuerzo por pensar, amar y actuar,  venciendo el egoísmo y la  separatividad  que están representando,  las fuerzas atrincheradas en un pasado cristalizado en múltiples antinomias, que han creado la actual situación mundial,  manifiesta desde el plano mental concreto y  por ello está  cifrada en las ideas, en los ideales,  en las religiones y en las filosofías de vida,  encaradas desde un ángulo todavía muy crítico y separatista,  por no estar impregnadas de la comprensión amorosa que es una cualidad del alma. 

Sin embargo,  esta etapa es un gran paso evolutivo racial,  que ha hecho que el hombre actual  piense, medite, planifique y organice.  Son  cuatro características incipientes que denotan que una nueva civilización y cultura más humana y espiritual,  está despuntando y  nos  traerá el reconocimiento de que,  lo que ocurre en el plano externo, es consecuencia  de nuestras condiciones internas,  ya que todo lo que hemos desvirtuado en el plano físico,  debe ser recompuesto y trascendido en la conciencia,  para poder solucionar con una correcta orientación, los  problemas humanos.

Como en todos los hechos divinos y analógicamente en los humanos,  adquieren  un  rol protagónico, la muerte y el nuevo nacimiento.  Así en este ciclo emergente, observamos cómo decrece la influencia de Piscis y crecen progresivamente  las características de Acuario que se irán acentuando después del primer siglo. Todo ciclo zodiacal  que termina, deja el acervo de lo que pudo realizarse  en la “raza de los hombres”,  propiciando el desarrollo actual, que era lo posible para el nivel de conciencia alcanzado.  Nos deja también las dificultades que su influencia y las del 6º rayo que lo “rige,  produjeron  al exacerbar  las personalidades potentes e  imperfectas, que surgieron como líderes para conducir  a sus semejantes, demostrando su incapacidad para evitar que la idolatría y el seguimiento ciego,  los llevaran al espejismo y la ilusión y por ende a la herejía de la separatividad con sus múltiples y colaterales males, que hoy vemos en la sociedad. 

Salvo que el hombre tenga la talla de un Cristo de Galilea o un Gauthama Buda, o en casos de niveles más cercanos a lo humano como Gandhi, Luther King  y  muchos otros que fueron la excepción a la regla,  porque estaban  expresando el alma mediante una personalidad más controlada e integrada.  Sin embargo, tenemos que comprender que todo lo que ha acontecido, nacional y mundialmente,  era lo necesario  para darnos cuenta de la realidad y por lo tanto estaba previsto en el Plan jerárquico,  porque en este planeta evolucionamos a través del Conflicto, que es el dolor generado en la confrontación de los opuestos,  que debemos llegar a armonizar.

A medida que esta crisis,  nos somete  a rever los errores,  nos  damos cuenta de que estamos involucrados  por ser una causa Kármica racial. Simultáneamente comenzamos a sentir  los dolores de parto que trae el nacimiento de la nueva era, con sus características distintas de las anteriores, dado que tendrá que acercarnos al trabajo y a la conciencia grupal,  aprendiendo a ser responsablemente libres, lo que quiere decir conscientemente respetuosos  y amorosos con los otros,  para tener en cuenta sus necesidades y  los derechos que resguardan, la dignidad humana.  Este largo proceso que nos espera,  pondrá en descubierto nuevas cualidades y defectos  porque  sabemos que las energías que se precipitan  no son buenas ni malas,  sino que dependen de la calidad de la sustancia y de la conciencia, de quienes  las expresan en la cotidianidad de la vida.

La era de Piscis trabajó en la purificación del cuerpo emocional del género humano.  Lo  cual nos llevó  a buscar la salvación del alma individual y el bienestar  propio tanto interno como externo,  desarrollando más activa y positivamente,  el corazón.

Los grupos de Acuario revelarán altruismo e inclusividad y se unirán para concretar el bien general, desarrollando  más la mente y en sus postrimerías,  podrán  realizar la fusión sintética  de la Mente y el Corazón.  Por su tendencia a la libertad de pensamiento y de acción,  posibilitarán  el accionar de  todos los grupos que busquen extender el conocimiento ya sea de las ciencias,  de la religión,  del arte o de la filosofía,  sin crear antagonismos, críticas o actitudes competitivas.  Prevalecerán  los Principios sobre las personalidades y el servicio  estará por encima de cualquier ambición egoísta,  lo que traerá el reconocimiento de la unidad universal, valorizando las Instituciones que legitiman lo correcto sobre lo incorrecto,  la justicia sobre la injusticia,  el orden sobre el caos, la actitud conciliadora por sobre las reacciones violentas y  la comprensión en vez de  la intolerancia religiosa, dogmática e ideológica.  Por todo esto Acuario se denomina: “el signo del conocimiento universalmente aplicado”.            
                                                                                                                                                                                                                                    
También conviene aclarar que el Festival de Wesak está regido por Tauro quien forma parte de la Cruz Fija en los cielos,  la Cruz del discípulo.  Se lo considera el agente motivador del deseo cuando se conecta con la forma y de la aspiración espiritual cuando contacta estados superiores del Ser.  En Astrología Esotérica se dice que el  secreto de Tauro es revelado en la segunda Iniciación del Bautismo, e indica el dominio que debe tenerse sobre las emociones para que desaparezca el espejismo,  mediante la actividad esclarecedora de la Luz,  que aporta este signo a través del Ojo del Toro,  reflejo de la estrella Aldebarán.

En esta época, este signo está comenzando a influenciar a la Humanidad, lo que traerá la reversión de la rueda de la vida o rueda zodiacal, en aquellos que están preparados para alcanzar el  punto,  donde se revela la meta real y la verdadera visión que ilumina y esclarece los significados.  Entonces el hombre, sobrepasa la conciencia mental con la ayuda de su alma y siente  una gran fuerza sintetizadora que lo compenetra y le da la sensación de unidad.  Es la señal de que se acerca a la comprensión intuitiva, que adviene del plano búdico y confiere amor, o razón pura y el  entendimiento  del  nivel causal, capacitándonos para perdonarnos y perdonar a los demás y aceptar los designios de Dios.

El Maestro Tibetano, en el tomo V del “Tratado sobre siete Rayos”, se pregunta: “¿Podrá la raza humana renunciar a los objetivos materiales y preparar el camino para una gran revelación?”  Toda revelación está configurada por pequeñas y grandes renuncias personales.

“¿Cuál será nuestra respuesta en pensamientos y acciones?”¿Podrá el Toro que aún expresa las personalidades, con que nos manejamos individualmente  y  como grupos o naciones, sublimar los deseos materiales hasta transformarlos en aspiraciones superiores?  Dejaremos de reaccionar ante los hechos y actitudes, utilizando las mismas fuerzas, es decir, agregando más de lo mismo, o podremos responder mutando esas fuerzas en energías positivas, capaces de trasmutar, trasformar y trasfigurar todo el pasado hecho de errores, miedos, resentimientos y odios, que surgieron por haber puesto el énfasis de la vida, más en el tener que  en el Ser y dejando que se exprese más la personalidad que el alma que nos anima.  Sólo de este modo,  podremos avizorar un futuro luminoso, donde el mal cósmico que nuestro Logos planetario heredó de otro sistema anterior,  pueda ser desterrado,  ya que el odio habrá sido vencido por el Amor. 

Entonces las diferencias de unos y otros serán respetadas y más adelante comprendidas,  porque sabremos que cada ser es singular e irrepetible,  y que no hemos sido creados para confrontarnos sino para complementarnos en el trabajo de redención de la materia y de la conciencia, en el cual la humanidad está comprometida,  para poder emprender el camino de Retorno al Padre,  enriquecida como totalidad, por haber sumado en vez de restar, e incluido en vez de excluir, buscando que los latidos del corazón humano,  sean la resonancia del Corazón de la Jerarquía, que es receptora y distribuidora, invocativa y evocativa y trabaja mediante el cumplimiento de la ley Kármica que determina “en el profundo silencio de Su Trabajo unificador”,  lo que es posible y lo qué aún no lo es en tiempo y espacio,  dos facto-res que son inviolables  hasta que nos sea revelado “que el bien demandado puede  pasar a ser, el bien realizado”.

El Festival de Wesak nos revela la síntesis del movimiento rítmico y armonioso de las Esferas que conforman el Universo en un alineamiento e integración perfecto. Es el símbolo de la Verdad que debemos aprehender todos los planetas no sagrados,  para consustanciar-nos con la Sinfonía Cósmica de las Esferas celestes.

En este proceso de maduración racial,  en el que como Centro planetario participamos dinámicamente,  podemos ser conscientes de que hoy se da en el planeta, la oportunidad de una meditación que agrupe a gran parte de la humanidad, unidos por una misma intención espiritual de lograr un alineamiento y quietud universal, que nos permita captar las energías planetarias y extra planetarias que están disponibles e irradiarlas  para preparar el establecimiento del Nuevo Orden Mundial, y el retorno de Cristo a la Tierra.

La meditación unida que se elevará desde el Centro de la raza de los hombres, será absorbida por la del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, identificándonos con  Sanat Kumara, Buda,  Cristo,  y  todos nuestros Mayores espirituales  en una sincronizada  conjunción energética de alto voltaje,  para crear el canal luminoso para que Cristo, nuestro Señor y Redentor,  vuelva a caminar entre nosotros,  y con su venida,  Salve.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Psicología Esotérica I. ¿ Cuáles son el origen, la meta, el propósito y el plan del Alma?

Capítulo IV: EL PROBLEMA DEL CAPITAL, EL TRABAJO Y EL EMPLEO

EL SENTIDO ESOTÉRICO