¿Qué es El Budismo?
Material compilado únicamente para las
Adicciones sin fines de Lucro.
¿QUÉ ES EL BUDISMO?
Parte I.
Fuente.
Geshe
Kelsang
Gyatso
Budismo
moderno
El
Camino de La
Compasión
y La
Sabiduría.
El budismo es la práctica de las enseñanzas de Buda, también llamadas
Dharma, término que significa ‘protección’. Con la práctica de las enseñanzas
de Buda los seres sintientes pueden protegerse del sufrimiento de manera
permanente.
El fundador del budismo es Buda Shakyamuni, que en el año 589 a. de C.
mostró cómo alcanzar la meta última de los seres sintientes, la iluminación, en
Bodh Gaya (India). Después, en respuesta a la súplica de los dioses Indra y
Brahma, Buda comenzó a impartir sus profundas enseñanzas o, como suele decirse,
a girar la rueda del Dharma.
Buda dio ochenta y cuatro mil preciosas enseñanzas, a partir de las cuales
se desarrolló el budismo en este mundo. Hoy día podemos conocer diferentes
formas de budismo, como el zen y el theravada. Aunque su aspecto y presentación
sean diferentes, todas son prácticas de las enseñanzas de Buda y son igualmente
valiosas. En este libro voy a exponer el budismo según la tradición kadampa,
que es el que yo he estudiado y practicado. El propósito de esta exposición no
es obtener una mera comprensión intelectual, sino alcanzar profundas
realizaciones con las que podamos solucionar los problemas diarios de los
engaños y llenar nuestra vida humana de verdadero significado.
La práctica de las enseñanzas de Buda consta de dos etapas –adiestramiento
en el sutra y adiestramiento en el tantra– y ambas se exponen en este libro.
Aunque las instrucciones que aquí se presentan proceden de Buda Shakyamuni y de
maestros budistas, como Atisha, Yhe Tsongkhapa y nuestros maestros actuales,
esta obra se titula Budismo moderno porque es una exposición del Dharma diseñada
para las personas del mundo moderno en particular. Mi intención al escribir este
libro es animar al lector a que cultive y mantenga las mentes de compasión y
sabiduría. Si todos practicasen con sinceridad el camino de la compasión y la
sabiduría, sus problemas desaparecerían y no volverían a surgir, puedo
garantizarlo.
Necesitamos practicar las enseñanzas de Buda porque no hay ningún otro
método que sirva realmente para solucionar los problemas humanos. La tecnología
moderna, por ejemplo, no puede ser un método para solucionar verdaderamente los
problemas humanos puesto que a menudo aumenta nuestros sufrimientos y peligros.
Aunque deseamos ser felices en todo momento, no sabemos cómo conseguirlo y
destruimos nuestra propia felicidad al enfadarnos, mantener puntos de vista
negativos y albergar malas intenciones.
Siempre intentamos, incluso en sueños, huir de los problemas y
sufrimientos, pero no sabemos cómo liberarnos de ellos. Debido a que no
comprendemos la verdadera naturaleza de los fenómenos, nos creamos problemas y
sufrimientos continuamente cometiendo acciones perjudiciales o inapropiadas.
El origen de todos nuestros problemas diarios y sufrimiento es nuestro
deseo incontrolado, también llamado apego. Desde tiempo sin principio, debido a
nuestro anhelo incontrolado de que se cumplan nuestros deseos, hemos cometido todo
tipo de malas acciones –acciones que perjudican a los demás–. Como resultado,
padecemos con asiduidad diversas clases de desgracias y sufrimientos vida tras
vida sin cesar. Cuando nuestros deseos no se cumplen, por lo general generamos
sensaciones desagradables, como por ejemplo, de infelicidad o depresión; y
tenemos estos problemas porque estamos muy apegados a que se cumplan nuestros deseos.
Cuando perdemos un buen amigo sentimos dolor y tristeza, pero es solo
porque no podemos controlar nuestro deseo. Cuando perdemos nuestras posesiones
y las cosas que nos gustan, nos sentimos infelices y nos disgustamos y enfadamos,
y es también por el deseo incontrolado que tenemos hacia ellas. Si pudiéramos
controlar nuestros deseos, no habría ninguna base para experimentar estos
problemas.
Muchas personas se pelean, cometen crímenes e incluso participan en
guerras; todas estas acciones surgen de su anhelo incontrolado de que se
cumplan sus propios deseos. De este modo podemos comprobar que no hay ni un
solo problema que experimenten los seres sintientes que no proceda de su deseo
incontrolado. Esto demuestra que mientras no controlemos nuestro deseo, no
dejaremos de tener problemas. Por lo tanto, aquel, ya sea budista o no, que no
quiera tener problemas ni sufrimiento debe aprender a controlar su deseo adiestrándose
en las meditaciones específicas que Buda ha enseñado.
Hemos de comprender que los problemas no existen fuera de nosotros mismos,
sino que son parte de nuestra mente que experimenta sensaciones desagradables.
Si, por ejemplo, nuestro ordenador no funciona bien, solemos decir: «Tengo un
problema», pero en realidad no somos nosotros quienes lo tenemos, sino el
ordenador. El problema del ordenador es externo, mientras que el nuestro, la
sensación de malestar, es interno, por lo que son completamente distintos. Para
solucionar el problema del ordenador debemos repararlo, y para solucionar el
nuestro, hemos de controlar nuestro apego al ordenador. Aunque vayamos
reparando las averías, si no controlamos nuestro apego al ordenador, tendremos continuos
problemas relacionados con él. Lo mismo ocurre con nuestra casa, nuestro
dinero, nuestras relaciones, etcétera.
La mayoría de las personas creen equivocadamente que los problemas externos
son sus propios problemas y por ello buscan refugio en objetos erróneos. Como
resultado, sus problemas y sufrimientos nunca se acaban. Mientras no seamos
capaces de controlar nuestros engaños, como el deseo incontrolado, tendremos
que experimentar sufrimientos y problemas de manera continua, durante toda esta
vida y en las vidas futuras sin cesar. Debido a que estamos amarrados con
fuerza a los disfrutes del samsara –el ciclo de vidas impuras– con la soga del
deseo incontrolado, es imposible liberarnos del sufrimiento y los problemas a
menos que practiquemos las enseñanzas de Buda, el Dharma.
Con este entendimiento hemos de generar y mantener la firme aspiración de
abandonar la raíz del sufrimiento –el deseo incontrolado–. Esta aspiración se
denomina renuncia y nace de la sabiduría.
Las enseñanzas de Buda son métodos científicos para solucionar los
problemas de todos los seres sintientes de manera permanente. Si las ponemos en
práctica, podremos controlar el deseo y, gracias a ello, nos liberaremos para
siempre del sufrimiento y los problemas. Esto es suficiente para apreciar lo
importantes y valiosas que son sus enseñanzas, el Dharma, para todos. Como ya
se ha mencionado, todos nuestros problemas surgen del deseo incontrolado, y
puesto que, aparte de la práctica del Dharma, las enseñanzas de Buda, no existe
ningún medio para controlarlo, está claro que el Dharma es el único método
verdadero para solucionar nuestros problemas cotidianos.
Si practicamos las enseñanzas de Buda sobre la visión profunda de la
vacuidad, que se presentan en el capítulo Adiestramiento en la bodhichita última,
podremos solucionar de manera permanente nuestros problemas diarios que surgen
del apego, del odio y de la ignorancia del aferramiento propio.
La raíz del deseo incontrolado y de todo nuestro sufrimiento es la mente
ignorante del aferramiento propio, la ignorancia del modo en que los fenómenos
existen en realidad. Sin las enseñanzas de Buda no podremos reconocer esta
ignorancia, y si no practicamos sus instrucciones sobre la vacuidad, no la
podremos abandonar. Por lo tanto, no tendremos la oportunidad de alcanzar la
liberación de los problemas y el sufrimiento. De ello se deduce que, puesto que
todos los seres sintientes, ya sean humanos o no, budistas o de otras
creencias, desean liberarse de los problemas y sufrimientos, necesitan
practicar el Dharma. No hay otra manera de lograr este objetivo.

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