EL DESPERTAR DE LOS CENTROS


Recopilación exclusivamente sin fines de lucro para las Adicciones

Maestro.
Djwhal Khul.
Alice A. Bailey.
Sirviendo a La Humanidad.

 

EL DESPERTAR DE LOS CENTROS

1. Surgen aquí los siguientes interrogantes: ¿Cómo puede producirse tal coordinación y despertar? y ¿Qué pasos tendrán que darse para provocar esta vitalización y la oportuna actividad sintética de los tres centros?...

...A menudo el aspirante ansía que se le diga algo nuevo, y cuando se le explica una antigua verdad - tan vieja y familiar que no produce reacción -le parece que el instructor ha fracasado y se deja llevar por un sentido de futilidad y depresión...

...Primeramente clasificaremos (los requisitos) y luego trataremos brevemente cada uno:

i.          La formación del carácter, primero y esencial requisito.

ii.        El móvil correcto.

iii.       El servicio.

iv.        La meditación.

v.         El estudio técnico de la ciencia de los centros.

vi.        Los ejercicios de respiración.

vii.       El aprendizaje de la técnica de la voluntad.

viii.     El desarrollo del poder para emplear el tiempo.

ix.        El despertar del fuego kundalini.

2. Captan el hecho de que si practicaran toda la información dada en el entrenamiento y la convirtieran en una realidad experimentada, y si vivieran diaria y constantemente estas enseñanzas, ya estarían ante el Portal de la Iniciación? ¿Se dan cuenta que la verdad debe ser forjada en la estructura del diario vivir, antes de poder impartirse sin peligro una nueva verdad?...

El móvil correcto...

La pregunta que se formula aquí el buscador y que sólo él tiene derecho de responder es: ¿Cuál es el móvil que rige mi aspiración y esfuerzo? ¿Por qué trato de construir sobre una base verdadera? ¿Por qué invoco mi alma con tanta diligencia?

El desarrollo del móvil correcto es un esfuerzo progresivo; continuamente cambiamos el enfoque de nuestro incentivo a medida que nos descubrimos a nosotros mismos, entonces la Luz brilla más firmemente en nuestro camino y constantemente surge un móvil nuevo y superior. Permítanme dar otro ejemplo: Un aspirante en las primeras etapas es, por lo general, un devoto. Para estar a la altura de las normas establecidas por un amigo o por un instructor amado, lucha, se esfuerza y gana posición.

Más tarde este objeto de su devoción y ardiente esfuerzo, es reemplazado por la devoción hacia uno de los Grandes Seres, los Hermanos Mayores de la raza. Vuelca todos sus poderes y las fuerzas de su naturaleza en Su servicio. Este incentivo, a su vez, es segura y firmemente sustituido por un amor vital hacia la humanidad, y el amor hacia un individuo (por más perfecto que sea) se pierde en el amor hacia todos los hombres. A medida que el alma controla cada vez más su instrumento y su naturaleza se manifiesta incensamente, esto también es reemplazado por amor al ideal, al Plan y a los propósitos que subyacen en el universo mismo. El hombre llega a conocerse a sí mismo como un canal por el cual pueden trabajar los agentes espirituales, y se da cuenta que es parte integrante de la Vida Una. Entonces ve a la humanidad como algo relativo y fragmentario, y se sumerge en la gran Voluntad.

El servicio.

Un estudio del correcto móvil conduce naturalmente al correcto servicio, y a menudo va a la par de la conciencia motivadora en su forma objetiva. Del servicio hacia un individuo, la familia, la nación, como expresión de amor, surge el servicio a un miembro de la Jerarquía, al grupo de un Maestro y a la humanidad. Oportunamente se desarrolla la conciencia del Plan y se presta servicio al mismo, y la consagración al propósito subyacente en la gran Existencia, la cual ha traído todo a la existencia para cumplir algún Objetivo específico.

2. Debe tenerse en cuenta cuidadosamente, que la tarea principal del aspirante es el manejo de las energías, tanto en él como en el mundo de los fenómenos físicos y de la exteriorización. Esto abarca por lo tanto -una comprensión de los centros y su despertar. Pero la comprensión debe venir primero y el despertar mucho después, en la correlación del tiempo. Este despertar se realiza en dos etapas:

Primero, etapa donde mediante la práctica de una vida disciplinada y la purificación de la vida de pensamiento, los siete centros son automáticamente puestos en una condición de correcto ritmo, vitalidad y actividad vibratoria. Esta etapa no implica peligro si no se le permite al aspirante - en conexión con los centros - pensamiento alguno dirigido, con lo cual quiero significar que le está prohibido concentrar su mente sobre algún centro, y no puede tratar de despertarlos o energetizados.

Debe abocarse al problema de purificar los cuerpos en los cuales se encuentran los centros, que son principalmente el astral, el etérico y el físico, recordando siempre que el sistema endocrino y las siete glándulas principales, son especialmente exteriorizaciones efectivas de los siete centros principales. En esta etapa el aspirante hace todo el trabajo alrededor de los centros y se ocupa de su material ambiental y de la sustancia viviente que los circunda totalmente. Esto es lo único que la mayoría puede emprender sin peligro. El conjunto de los aspirantes del mundo se han comprometido alcanzar esta etapa, donde deben permanecer durante largo tiempo.

Segundo, tenemos la etapa donde los centros, mediante el trabajo efectivo de las etapas anteriores, llegan a ser lo que esotéricamente se llama “liberados dentro de la prisión” y pueden ahora convertirse (bajo la adecuada dirección de un instructor) en tema de los métodos definidos, a fin de despertarlos y vitalizarlos - variando los métodos según el rayo de la personalidad y el rayo egoico del aspirante. De allí la dificultad del tema y la imposibilidad de dar reglas generales.

3. Quisiera puntualizar aquí otros dos asuntos, y así aclarar toda la situación. Existe mucha confusión respecto al tema de los centros y mucha enseñanza errónea, que desvía a la mayoría y causa muchas interpretaciones equívocas.

Primero, quiero establecer que no debería intentarse trabajo alguno, tal como el esfuerzo de despertar los centros, mientras el aspirante sepa que existen impurezas definidas en su vida, o que el cuerpo físico se halla en malas condiciones o enfermo. Tampoco debe ser emprendido cuando la presión de las circunstancias externas es tal, que no hay lugar ni oportunidad para un trabajo tranquilo e ininterrumpido. Para realizar un trabajo inmediato y enfocado sobre los centros, es esencial disponer de horas de aislamiento y estar libre de interrupciones.

Recalco esto con insistencia para demostrar al estudiante ansioso que en este período de la historia hay muy pocos cuyas vidas permiten esta reclusión. Sin embargo, es una circunstancia muy beneficiosa y no debe lamentarse. Sólo uno de cada mil aspirantes está en la etapa en que debería empezar a trabajar con la energía de sus centros, y quizás aun estimo que es demasiado optimista.

Es mucho mejor que el aspirante sirva, ame, trabaje y se discipline a sí mismo, dejando a sus centros desarrollarse y desenvolverse con más lentitud y por lo tanto con menos peligro. Se desarrollarán inevitablemente, y el método más lento y seguro es (en la mayoría de los casos) el más rápido. Desarrollo prematuro implica mucha pérdida de tiempo y trae, con frecuencia, la simiente de prolongados trastornos.

4. El trabajo en relación con los centros es incidental al verdadero desarrollo espiritual y es, o debería ser, puramente mecánico y automático. Los centros son físicos, por ser aspectos del cuerpo etérico y estar constituidos de materia etérica, siendo simplemente su función expresar la energía que afluye del cuerpo astral, o de la mente o del alma (a través de tres aspectos).

5. No enseño la manera de despertar los centros, porque el correcto impulso, la firme reacción a los impulsos superiores y el reconocimiento práctico de las fuentes de inspiración, impulsarán a los centros, automáticamente y sin peligro, a la actividad necesaria y apropiada.

6. Si la sintonización y el despertar de los centros es forzado, o llevado a cabo por ejercicios de distintos tipos, antes de que el estudiante esté preparado y los cuerpos coordinados y desarrollados, entonces el aspirante va directamente al desastre. Los ejercicios de respiración o entrenamiento de pranayama, no deberían emprenderse sin una guía experta y sólo después de años de dedicación, de devoción y servicio espirituales; la Concentración sobre los centros que existen en el cuerpo físico (con la intención de despertarlos) debe evitarse siempre, pues provocará el sobre estimulo y abrirá las puertas al plano astral, que el estudiante tendrá dificultad en cerrar (13-31)

EL AURA

1. El aura de cualquier forma de vida puede definirse como la cualidad de una esfera de actividad radiatoria. Aún muy poco se sabe sobre el aura, y se han escrito muchas tonterías respecto a esto. Por lo general se habla del aura en términos de color y luz, debido a la naturaleza de la visión del que ve y del mecanismo de respuesta utilizado. Hay sólo dos términos que describen el aura desde el punto de vista del conocimiento oculto y son: cualidad y esfera de influencia. Lo que el clarividente realmente percibe, es una impresión que la mente traduce con rapidez en una simbología de colores, cuando es incolora. Ver el aura, como comúnmente se dice, es en realidad un estado de conciencia.

El vidente cree con toda sinceridad que ha registrado un color, una serie de colores o una luz. Esto sucede en muchos casos, pero lo que en realidad ha percibido es la cualidad de una esfera de actividad radiatoria, y puede hacerlo cuando su propia esfera individual de actividad radiatoria es de la misma cualidad y naturaleza que la percibida. La mayoría de los videntes registran el grado astral de las vibraciones de una persona o de un grupo y lo registran por medio de su propio cuerpo astral. El impacto de una verdad o de un concepto mental y su reconocimiento es la expresión de un contacto similar llevado a cabo esta vez en el reino de la mente.

2. El punto esencial que se hace captar es que la sensibilidad a la impresión constituye un desarrollo normal y natural, paralelo al desenvolvimiento espiritual. Les di una clave de todo el proceso cuando dije que “Sensibilidad a la impresión significa engendrar un aura magnética sobre la cual pueden actuar las impresiones más elevadas “.

Quisiera que reflexionaran profundamente sobre estas palabras. Cuando el discípulo comienza a demostrar la cualidad del alma y el segundo aspecto divino se posesiona de él, controlando y matizando toda su vida, entonces se desarrolla automáticamente la sensibilidad superior convirtiéndose en un imán para las ideas y conceptos espirituales; primero atrae a su campo de conciencia el delineamiento y, más tarde, los detalles del Plan jerárquico; llega así oportunamente a ser consciente del Propósito planetario cuyas impresiones no ha de buscar ni aprender a distinguir laboriosamente, tampoco ha de captar ni aferrarse a ellas. Se introducen en el campo de su conciencia porque él ha creado un aura magnética que las invoca en su mente y las atrae.

Esta aura magnética comienza a formarse en cuanto se hace contacto con el alma, el aura se ahonda y expande a medida que estos contactos son más frecuentes, convirtiéndose finalmente en un estado habitual de conciencia; entonces se halla siempre y a voluntad en relación con su alma, el segundo aspecto divino.

Esta aura constituye en realidad la reserva de la sustancia mental, de la cual puede depender espiritualmente. El punto de unión se encuentra en el plano mental. Entonces el discípulo no está controlado por la naturaleza astral, sino que trata de construir el Antakarana, por el cual pueden fluir las impresiones superiores; aprende a no disipar esta afluencia sino a acumular, dentro de su aura (aquello con lo que se ha circundado), el conocimiento y la sabiduría que considera necesarios para servir a sus semejantes.

Un discípulo es un centro magnético de luz y conocimiento mientras mantiene su aura magnética en un estado de receptividad. Entonces invoca constantemente, en los niveles superiores, las impresiones que pueden ser evocadas y puestas en “actividad distribuidora” mediante lo inferior y aquello que demanda ayuda. Por lo tanto, a su debido tiempo, el discípulo se convierte en una diminuta analogía de la Jerarquía - pues puede invocar a Shamballa y es fácilmente evocada por la demanda humana. Estos puntos merecen una cuidadosa consideración, pues involucran el reconocimiento elemental de puntos de tensión y su consiguiente expansión en auras o zonas magnéticas, capaces de invocación y evocación.

Estas zonas de sensibilidad abarcan tres etapas, sobre las cuales no tengo intención de extenderme.

i.          Sensibilidad a la impresión de otros seres humanos, útil para prestar servicio cuando la necesaria aura magnética esencial ha sido engendrada y puesta bajo control científico.

ii.        Sensibilidad a la impresión grupal - el paso de las ideas, de un grupo a otro. El discípulo puede convertirse en agente receptor del grupo del cual forma parte, y esta capacidad indica progreso.

iii.       Sensibilidad a las impresiones jerárquicas, que llegan al discípulo, primeramente vía el antakarana y, luego, de toda la Jerarquía, cuando él ha alcanzado algunas de las iniciaciones superiores. Esto indica la capacidad de registrar impresiones de Shamballa.

Sería de valor considerar ahora tres puntos que se refieren a la sensibilidad a la impresión, a la construcción de la reserva de pensamiento resultante y la consiguiente respuesta a las demandas invocadoras. Estos tres puntos son:

¡.          Proceso de Registro.

ii.        Proceso de Registro de Interpretaciones.

iii.       Proceso de Respuesta Invocadora Resultante.

Quisiera recordarles que el aura que cada uno ha creado alrededor del núcleo central del “yo o alma en encarnación”, es un fragmento de la super alma una, que trae el ser a la manifestación. Esta aura, como bien saben, está compuesta de las emanaciones del cuerpo etérico, y éste, a su vez, encarna tres tipos de energía, de los cuales cada uno es individualmente responsable. Estos tres tipos (cuando se asocian a la energía de prana que compone los vehículos etéricos) son:

i.          El aura de la salud, que es esencialmente física.

ii.        El aura astral, que por lo general es el factor más predominante, amplio y controlador.

iii.       El aura mental, que en la mayoría de los casos es relativamente pequeña, pero se desarrolla rápidamente cuando el discípulo emprende conscientemente su propio desarrollo o cuando la personalidad está polarizada en el plano mental. Finalmente llegará el momento en que el aura mental eliminará (si puedo emplear este término inadecuado) al aura emocional o astral, entonces la cualidad egoica de amor creara un sustituto, a fin de que la necesaria sensibilidad no desaparezca totalmente, sino que sea de naturaleza más elevada y aguda.

En esta triple aura (o mejor dicho, cuádruple, si contamos el vehículo etérico) todo individuo vive, se mueve y tiene su ser; esta aura vital es el agente que registra las impresiones objetivas y subjetivas. El Yo interno debe controlar y utilizar a este “agente de respuesta sensitiva” a fin de registrar las impresiones y dirigir las impresiones etéricas o mentales hacia el mundo de los hombres.

Las impresión astral es completamente egoísta y personal, y aunque puede afectar al medio ambiente del hombre, no está dirigida como las energías registradas. Esta aura es responsable de los efectos que una persona produce sobre otra; las palabras no producen reacciones, aún suponiendo que sean el reflejo de sus reacciones y pensamientos, pero, en realidad, son generalmente expresiones de sus deseos emocionales.

Por lo tanto, todos poseemos un mecanismo subjetivo que es el verdadero y perfecto reflejo de nuestro propio grado de evolución. Esta es el aura que un Maestro observa y también el factor más importante en la vida del discípulo. La luz del alma dentro del aura y la condición de los distintos aspectos del aura indican si el discípulo está acercándose o no al Sendero del Discipulado. Puede comprobarse con exactitud el progreso del aspirante, a medida que su mente se clarifica y su reacción a las emociones es menos frecuente. Debe distinguir muy bien entre lo que es cuerpo astral y mental y lo que ellos emanan. Lo que se denomina cuerpo es de naturaleza sustancial; el aura es esencialmente irradiante y se extiende en todas direcciones desde el vehículo sustancial. Esto hay que tenerlo muy en cuenta.

El problema que tiene el aspirante, a medida que “engendra” su aura magnética, es como retraerse él mismo y así disminuir la extensión y el poder de su aura astral y expandir y acrecentar la potencia de su aura mental. Debe recordarse que la mayoría de los aspirantes están polarizados en la naturaleza astral y, por consiguiente, su problema consiste en lograr una polarización distinta y enfocarse en el plano mental. Esto toma mucho tiempo y gran esfuerzo. Como lo mencioné anteriormente, la irradiación del alma, presente hasta ese momento, sustituye a la actividad emocional del aspirante; en realidad, esta emanación es una irradiación de los pétalos de amor del loto egoico.

3. La “esfera de radiación” (aura) es un poderoso instrumento para el servicio, y el alcance y pureza de su contacto deberían ser cultivados por el discípulo dedicado. Existe una verdadera enseñanza esotérica expuesta en El Nuevo Testamento que “la sombra de Pedro curaba al pasar”. Su aura era de tal naturaleza que ejercía un efecto benéfico en cualquier lugar y a cualquiera que tocara o se pusiera en contacto con él. El control que ejercía el Cristo sobre Su aura era tal que “sabía cuándo la virtud salía de El”; también sabía cuándo las energías curativas afluían a través de uno de Sus centros hacia una persona o grupo de personas necesitadas.

Esta aura, su poder de atracción y su estabilidad mantiene unido a un grupo y hace que un auditorio siga escuchando y también que un individuo sea un factor importante en un determinado aspecto de acercamiento a sus semejantes. La “esfera de radiación” es establecida fácilmente por quienes investigan y observan el efecto de la radiación en las personas, en la comunidad o en el medio ambiente. Una persona muy emotiva, que actúa a través de un plexo solar super desarrollado e incontrolado, puede destruir un hogar o una institución. Doy esto como ilustración. Una vida creadora y radiante, que utiliza conscientemente los centros cardíaco y laríngeo, puede inspirar a centenares de personas.

Estos puntos son dignos de cuidadosa consideración. No obstante debe recordarse que estos centros se activan por el cultivo de ciertas virtudes principales, y no por la meditación o concentración sobre los centros; son llevados automáticamente a la necesaria condición irradiante por medio del correcto vivir, los pensamientos elevados y la actividad amorosa. Estas virtudes podrán parecer tontas y desprovistas de interés, pero son sumamente poderosas y científicamente eficaces para llevar los centros a la deseada actividad irradiante. Cuando la tarea está terminada y todos los centros son esferas vivientes de actividad irradiante externa, cada centro penetra en la órbita del otro, de tal manera que el iniciado se convierte en un centro de luz viviente y no un conglomerado de siete centros irradiantes. Reflexionen sobre esto.

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