Cosmogénesis. Estancia VII.
Material compilado únicamente para las Adicciones sin
fines de Lucro.
H. P. Blavatsky.
Cosmogénesis.
Estancia VII.
1.
He aquí el principio de la Vida informe senciente.
Primero,
el Divino, el Uno que procede del Espíritu-Madre; después, el Espiritual; los
Tres emanando del Uno, los Cuatro emanando del Uno, y los Cinco, de los cuales
proceden los Tres, los Cinco y los Siete. Estos son los Triples y los
Cuádruples hacia abajo; los Hijos nacidos de la Mente del Primer Señor, los
Siete Resplandecientes. Ellos son tú, yo, él ¡oh, Lanú!, los que velan sobre ti
y tu madre, Bhûmi.
2.
El Rayo Único multiplica los Rayos menores. La Vida precede a la Forma, y la Vida sobrevive al último átomo. A
través de los Rayos innumerables el Rayo de Vida, el Uno parecido a un Hilo que
ensarta muchas cuentas.
3.
Cuando el Uno se convierte en Dos, aparece el Triple, y los Tres son Uno; y
éste es nuestro Hilo, ¡oh, Lanú!, el Corazón del Hombre-Planta, llamado
Saptaparma.
4.
Él es Raíz que jamás perece; la Llama de Tres Lenguas y Cuatro Pabilos. Los
Pabilos son las Chispas que parten de la Llama de Tres Lenguas proyectada por
los Siete -de quienes es la Llama- Rayos de Luz y Chispas de una Luna que se
refleja en las movientes Ondas de todos los Ríos de la Tierra.
5.
La Chispa pende de la Llama por el más tenue hilo de Fohat. Ella viaja a través
de los Siete Mundos de Mâyâ. Se detiene en el Primero; y es un Metal y una
Piedra; para el Segundo, y hela hecha una Planta; la Planta gira a través de
siete cambios, y viene a ser un Animal Sagrado. De los atributos combinados de
todos ellos, se forma Manu, el Pensador. ¿Quién lo forma? Las Siete Vidas y la
Vida Una. ¿Quién lo completa? El Quíntuple Lha. ¿Y quién perfecciona el último
Cuerpo? Pez, Pecado y Soma...
6.
Desde el Primer nacido, el Hilo entre el Silencioso Vigilante y su Sombra, se
hace más y más fuerte y radiante a cada Cambio. La Luz del Sol de la mañana se
ha cambiado en la gloria del mediodía...
7. “Ésta es tu Rueda actual” -dijo la Llama a la Chispa-. “Tú eres yo misma, mi imagen y mi sombra. Yo me he revestido de ti, y tú eres mi Vâhan hasta el día “Sed Con Nosotros”, en que has de volver a ser “yo misma y otros, tú misma y yo”. Entonces los Constructores, terminada su primera Vestidura, descienden sobre la radiante Tierra, y reinan sobre los Hombres, que son ellos mismos.

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