El Cuerpo Causal.
Material compilado únicamente para las
Adicciones sin fines de Lucro.
Alice A. Bailey.
El alma: La cualidad de la vida.
Maestro Djwhal Khul.
El Cuerpo Causal.
“El Templo del Alma”
1. Cuerpo causal: Desde el punto de vista del plano físico, no es un cuerpo subjetivo ni objetivo. Es el centro de la conciencia egoica, y está formado por la conjunción de budi y manas. Es relativamente permanente, pues subsiste durante el ciclo de encarnaciones y se desvanece después de la cuarta iniciación, cuando el hombre ya no debe reencarnar.
2. Cuando se logra comprender debidamente la función que le corresponde al Ego en el cuerpo causal, entonces se adquiere la capacidad de trabajar en forma científica para resolver el problema de la propia evolución, realizándose un trabajo encomiable a fin de ayudar a evolucionar a nuestros semejantes.
3. Al considerar el cuerpo causal, tratamos específicamente con el vehículo de manifestación de un Ángel solar, que es la vida que le da forma y lo construye, perfecciona y expande, reflejando así en pequeñísima escala -el trabajo del Logos en Su propio plano.
(a) El Contenido del Cuerpo Causal
¿Qué se quiere dar a entender cuando se habla del cuerpo causal? No digan superficialmente el cuerpo de las causas, porque las palabras así expresadas son a menudo confusas y ambiguas. Vamos a considerar al cuerpo causal y averiguar cuáles son sus partes componentes.
En el sendero involutivo tenemos lo que se denomina Alma Grupal, apropiadamente descrita (hasta donde lo permiten las palabras) como un conjunto de tríadas, encerradas en una triple envoltura de esencia monádica. En el sendero evolutivo tenemos análogos grupos de cuerpos causales compuestos similarmente, que implican tres factores.
El cuerpo causal es una colección de átomos permanentes, tres en total, encerrados en una envoltura de esencia mental... ¿Qué ocurre en el momento en que el hombre-animal se convierte en una entidad pensante, un ser humano? Se produce el acercamiento entre el Yo y el no yo por medio de la mente, porque el hombre es “el ser en quien el espíritu más elevado y la materia más inferior están unidos por la inteligencia”.
¿Qué significa esta frase? Simplemente lo siguiente: que cuando el hombre-animal llegó al punto adecuado, cuando su cuerpo físico estuvo suficientemente coordinado y la naturaleza emocional o de deseos fue bastante fuerte como para formar la base de la existencia, guiándola por medio del instinto, y cuando el germen de la mente fue debidamente implantado para otorgar la memoria instintiva y la correlación de ideas, tal como se puede observar en el animal doméstico común, entonces el Espíritu descendente (que había tomado para sí un átomo en el plano mental) juzgó que el momento era oportuno para tomar posesión de los vehículos inferiores. Fueron exhortados los Señores de la Llama, y transfirieron la polarización desde el átomo inferior de la Tríada al átomo inferior de la Personalidad. Pero la Llama interna no pudo descender más abajo del tercer subplano del plano mental. Allí se unieron ambos y se Convirtieron en uno, formando el cuerpo causal. En la naturaleza todo es interdependiente, y el Pensador interno no puede regir los tres mundos inferiores sin la ayuda del yo inferior. La vida del primer Logos. debe estar fusionada con la del segundo Logos y basada en la actividad del tercer Logos.
Por lo tanto, en el momento de la individualización (término empleado para expresar este momento de con tacto) tenemos, en el tercer subplano del plano mental, un punto de luz que encierra tres átomos y, a su vez, el mismo punto está contenido en una envoltura de materia mental. Por consiguiente la tarea a realizar consiste en procurar que:
1. El punto de luz se convierta en llama, aventando constantemente la chispa y nutriendo el fuego.
2. El cuerpo causal crezca y se expanda desde un ovoide incoloro (que retiene al Ego como lo está la yema dentro de la cáscara del huevo), en algo de rara belleza, conteniendo en sí todos los colores del arco iris.
Esta es una realidad ocultista. A su debido tiempo, el cuerpo causal palpitará, irradiando interiormente una fulgurante llama interna, que gradualmente se abrirá camino del centro a la periferia. Luego horadará esa periferia, utilizando el cuerpo (el producto de millares de vidas de dolor y esfuerzo) como combustible para sus llamas. Consumirá todo; ascenderá hasta la Tríada y (convirtiéndose en uno con Ella) la llama será reabsorbida en la conciencia espiritual -y llevará con ella - empleando el calor como símbolo, una intensidad de calor, cualidad de color o vibración que antes no poseía.
Por lo tanto, el trabajo de la Personalidad - pues hemos de mirar todo desde este ángulo, hasta alcanzar la visión egoica - consiste, primero, en construir, embellecer y expandir el cuerpo causal; segundo, encerrar la vida de la Personalidad dentro de éste, absorbiendo lo bueno de la vida personal y acumulándolo en el cuerpo del Ego. Podemos denominarlo Vampirismo Divino, porque el mal es siempre el reverso del bien. Después de realizar esto, la llama se aplica al cuerpo causal, apartándonos gozosamente mientras prosigue el trabajo de destrucción, y la llama -el hombre interno viviente y el espíritu de vida divina- se libera y asciende hasta su fuente de origen.
La gravedad específica del cuerpo causal fija el instante de la emancipación y marca el momento en que se completa el trabajo de construcción y de embellecimiento, cuando es erigido el Templo de Salomón y el peso (ocultamente entendido) del cuerpo causal está de acuerdo con la cualidad que desea la Jerarquía. Entonces sobreviene el trabajo de destrucción y la liberación se acerca. Ha experimentado el estado primaveral, seguido del pleno verdor del estío; ahora se hará sentir la fuerza desintegradora del otoño, aunque esta vez se sienta y aplique en el plano mental y no en el físico. El hacha es aplicada a las raíces del árbol, pero la esencia de la vida se recoge en el depósito divino.
El contenido del cuerpo causal es la acumulación lenta y gradual de todo lo bueno en cada vida. La construcción avanza despacio al principio; pero al acercarse el término de la encarnación - en el sendero de probación y en el de iniciación - el trabajo avanza rápidamente. La estructura ha sido erigida y cada piedra fue extraída de la cantera de la vida personal. En el Sendero, en cada una de sus dos etapas, la tarea de completar y embellecer el Templo prosigue con mayor rapidez...
(b) Construcción del Cuerpo Causal
1. El sendero de probación precede al sendero de iniciación o santidad, y señala esa etapa de la vida del hombre cuando se pone definidamente del lado de las fuerzas de la evolución, trabajando al mismo tiempo en la construcción de su propio carácter. Entonces se controla a sí mismo, cultiva las cualidades de que carece y procura controlar afanosamente su personalidad. Construye su cuerpo causal con deliberado propósito, llenando los vacíos que puedan existir y tratando de convertirlo en adecuado receptáculo para el principio crístico.
2. Los átomos permanentes están encerrados dentro de la periferia del cuerpo causal; sin embargo este cuerpo relativamente permanente, es construido, ensanchado, expandido y trasformado en un receptor central y en una estación transmisora (usando palabras inadecuadas para expresar una idea esotérica) por la acción directa de los centros, sobre todo de los centros. Del mismo modo que la fuerza espiritual o aspecto voluntad construyó el sistema solar, así se construye en el hombre el cuerpo causal. Por la unión (en el microcosmos) del Espíritu y la materia y su coherencia por medio de la fuerza o la voluntad espiritual, se produce ese sistema objetivo, el cuerpo causal. El cuerpo causal es sólo la envoltura del Ego.
(c) Liberación Espiritual
1. El Cuerpo Causal es el vehículo de la conciencia más elevada, el templo de Dios Inmanente, que es de una belleza tan rara y de una estabilidad tan firme, que cuando tiene lugar la destrucción final de esa obra maestra de muchas vidas, en verdad la copa que hay que apurar es bien amarga, pues la unidad de conciencia parece quedar totalmente despojada. Entonces consciente únicamente del inherente Espíritu Divino, consciente sólo de la Verdad de la Deidad, dándose cuenta de las profundidades de su ser, de la naturaleza efímera de la forma y de todas las formas, permaneciendo solo en el vórtice de los ritos iniciáticos, despojado de todo sostén (amigo, Maestro, doctrina o medio ambiente), muy bien puede el iniciado clamar: “Yo soy Ese Yo soy y no existe nada más”. Bien puede poner simbólicamente su mano en la de Su Padre en el Cielo, y tender la otra, en bendición al mundo de los hombres, porque sólo las manos que han dejado deslizar todo lo que existe en los tres mundos, están libres para impartir la final bendición a la humanidad que lucha. Entonces construye para sí una forma tal como la desea - una forma nueva que no está sujeta a la destrucción, pero suficiente para sus necesidades, y puede ser desechada o utilizada según lo justifiquen las circunstancias.
2. La sustancia mental, la mente abstracta y la intuición o razón pura tienen que ser unificadas en la conciencia del aspirante. Cuando esto ocurre, el discípulo ha construido el puente (el antakarana) que une:
1. La Tríada espiritual.
2. El cuerpo causal.
3. La personalidad.
Al efectuarse esto, el cuerpo egoico ha servido su propósito, el Ángel Solar ha realizado su trabajo y ya no es necesaria la forma para la existencia, según la comprendemos y utilizamos como medio de experiencia. El hombre entra en la conciencia de la Mónada, el UNO. El cuerpo causal se desintegra; la personalidad se desvanece, y la ilusión termina. Esta es la consumación del Gran Trabajo, y otro Hijo de Dios ha entrado en el hogar del Padre. Probablemente salga de allí para ir al mundo de los fenómenos y trabajar con el Flan, pero no necesitará someterse a los procesos de la manifestación como lo hace la humanidad. Entonces puede construir su cuerpo de expresión para el trabajo, y trabajar con energías y a través de ellas, según lo exige el Plan. Analicen estas últimas palabras, porque contienen la clave de la manifestación.
3. Sólo es posible tratar muy brevemente el efecto de la aplicación del Cetro de iniciación al cuerpo causal del iniciado... Hay sólo dos formas de impartir a la mente del estudiante una idea de esta verdad fundamental, y serán consideradas aquí.
Primero, el estudiante debe tener en cuenta la interesante significación del hecho de que él, en el plano físico, es una personalidad activa, con características conocidas y reconocidas, y a pesar de todo es una vida subjetiva que utiliza esa personalidad como medio de expresión y que - mediante los cuerpos físico, emocional y mental, que constituyen el triple hombre inferior - hace sus contactos en el plano físico y así evoluciona. La misma idea general de desarrollo se aplica al Yo superior o Ego, en su propio plano. Este Ego es el gran Ángel Solar, medio de expresión de la mónada o espíritu puro, como la personalidad lo es del Ego en el nivel inferior. Desde el punto de vista del hombre en los tres mundos, este Ego o Señor Solar es eterno, porque subsiste durante todo el ciclo de encarnaciones; del mismo modo la personalidad subsiste durante el pequeño ciclo de vida física. Sin embargo, su período de existencia sólo es relativamente permanente, y llega el día en que la vida manifestada por medio del Ego, el Pensador, Ángel Solar o Manasadeva, trata de liberarse, incluso de esta limitación, y volver a la fuente de donde emanó originalmente.
Entonces la vida que se manifestó como Ángel Solar, y que por medio de la energía inherente, mantuvo coherente por largas épocas la forma egoica, se retrae gradualmente, y la forma se disipa lentamente; las vidas menores que la constituían vuelven a la fuente general de sustancia dévica, a pesar de la acrecentada conciencia y actividad, adquirida por la experiencia de haber sido parte de una forma, y utilizada por un aspecto más elevado de la existencia. Igualmente en el caso de la personalidad, cuando se abstrae la vida egoica, el triple yo inferior se desintegra, y las vidas menores que forman el cuerpo llamado lunar (distinto del yo solar, del que sólo es su reflejo) son absorbidas por la reserva general de sustancia dévica, de vibración inferior a la que compone el cuerpo egoico. Análogamente, se ha desarrollado su evolución porque ha sido parte de una forma para empleo del Yo superior.
Mediante la
aplicación del Cetro de Iniciación se lleva a cabo el trabajo de separar el yo
espiritual del Yo superior, y la vida aprisionada se libera gradualmente,
mientras el cuerpo causal es absorbido o desintegrado lentamente.
Esto ha conducido, como se dice en los libros esotéricos, a la “ruptura del cuerpo causal” en cada iniciación, y a la idea de que el fuego central interno irrumpe gradualmente y destruye los muros confinadores, produciéndose la destrucción del Templo de Salomón por la abstracción del Shekinah. Todas estas frases son simbólicas e intentan impartir a la mente del hombre la verdad fundamental desde distintos ángulos.
Cuando ha llegado el momento de recibir la cuarta iniciación, se ha realizado el trabajo de destrucción; cumplida su función, el Ángel Solar retorna a su propio lugar y las vidas solares buscan su punto de emanación. La vida dentro de la forma asciende triunfalmente al seno de su “Padre en los Cielos”, así como la vida dentro del cuerpo físico, en el momento de la muerte, busca su fuente, el Ego. Esto lo realiza en cuatro etapas:
1. La
abstracción del cuerpo físico denso.
2. La
abstracción del cuerpo etérico.
3. El posterior
abandono del cuerpo astral.
4. El abandono final del cuerpo mental.
Otra manera de recalcar la misma verdad consiste en considerar al cuerpo egoico como un centro de fuerza, una rueda de energía o un loto, imaginándolo como un loto de nueve pétalos, que oculta dentro de ellos una unidad central de tres pétalos, los cuales a su vez ocultan la vida o ‘joya en el loto”. A medida que prosigue la evolución, estos tres círculos de tres pétalos se despliegan gradualmente, produciendo un efecto simultáneo sobre uno de los tres centrales. A estos tres círculos se los denomina respectivamente pétalos del Sacrificio, del Amor y del Conocimiento. En la iniciación, el Cetro se aplica a los pétalos en forma científica y regulada, según el rayo y la tendencia, lo cual determina la eclosión del capullo central, la revelación de la joya, la extracción de esa joya del estuche en el que estuvo tanto tiempo resguardada y su transferencia a “la corona”, como se dice ocultamente, lo que significa su retorno a la mónada de la cual originó.
Conviene advertir que, debido a la insuficiencia del lenguaje humano, todo lo expuesto sólo es un intento de describir el método y los ritos por los cuales se logrará finalmente la liberación espiritual en este ciclo; primero, por el método de desenvolvimiento evolutivo o desarrollo gradual, y después, en las etapas finales, a través del cetro de iniciación.
4. Cuando desaparece la “voluntad de vivir”, entonces los “Hijos de la necesidad” dejan de manifestarse objetivamente. Como es natural ello es inevitable, y puede observarse en todos los casos en que existe un ente objetivado. Cuando el Pensador en su propio plano aparta su atención del pequeño sistema en los tres mundos, y repliega dentro de sí todas sus fuerzas, su existencia en el plano físico termina y todo vuelve a la conciencia causal... Ello se manifiesta en el plano físico cuando se retira por la parte superior de la cabeza el radiante cuerpo etérico, teniendo lugar la consiguiente desintegración del físico.
La estructura desaparece y la forma física densa se desintegra, la vida pránica es extraída totalmente de la envoltura densa, dejando de estimular los fuegos de la materia. Permanece el fuego latente en el átomo, al que es inherente, pero la forma se construye por la acción de los dos fuegos de la materia -uno activo y latente, otro irradiante e innato-, ayudados por el fuego del segundo Logos; cuando se separan, la forma se desintegra. Esta es una representación en miniatura de la dualidad esencial que existe en todas las cosas sobre las cuales actúa Fohat.
Cuando un
hombre comienza a vivir conscientemente su propia vida de deseo, y nace en ese
nuevo mundo donde se vive en forma más sutil, el cordón entrelazado de materia
etérica (que lo ha unido a su cuerpo físico) se corta; el “cordón plateado se
desata” y el hombre rompe su vínculo con el cuerpo físico denso, retirándose
por el centro superior del cuerpo en lugar de hacerlo por el inferior; pasa así
a vivir en un mundo superior y en otra dimensión. Así ocurre con los cuerpos y
envolturas del microcosmos, pues la analogía existe en todos los planos de la
manifestación.

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