Los tipos de fuerza astral.
Material compilado únicamente para las Adicciones sin fines de Lucro.
Maestro Tibetano
Djwhal Khul
(Alice A. Bailey).
Tratado Sobre Magia
Blanca.
Los tipos de fuerza astral.
Sería aconsejable que el
estudiante leyera con cuidado el comentario sobre esta regla, dado en Tratado
sobre Fuego Cósmico. Se observará que es extremadamente abstracto y que
contiene mucha información oculta y velada. Sin embargo, debería ser estudiado.
Las palabras "plano astral”, también deberían estudiarse para poder
obtener una idea general respecto a su naturaleza y función, como campo de
batalla de los sentidos y el lugar desde el cual se lleva a cabo la magia. El
deseo inteligente y constructivo del mago blanco, actuando bajo la instrucción
de su propia alma y por lo tanto ocupado con el trabajo grupal, es el poder
motivador detrás de todos los fenómenos mágicos. Este trabajo mágico comienza
en la propia vida del mago, se extiende al mundo del plano astral y desde allí
(cuando ya es potente) puede comenzar a manifestarse en el plano físico y
oportunamente en los planos superiores.
Por lo tanto, nos ocuparemos extensamente de esta regla porque abarca el
trabajo y la actividad inmediata del aspirante inteligente. Es la más
importante desde el punto de vista del estudiante común. No puede
comprendérsela si no se ha hecho contacto con el alma, ni tampoco puede
manifestarse en el plano físico la fuerza mágica del alma, hasta que el
significado de sus frases esotéricas no haya sido, hasta cierto punto,
trabajado en la experiencia interna del mago.
La mayoría de los verdaderos aspirantes están ahora en el punto medio y
pueden ahogarse (y paralizar su progreso en esta vida), permanecer y conservar
el terreno ganado, o bien convertirse en verdaderos magos prácticos, eficientes
en magia blanca, basada en el amor, animada por la sabiduría y aplicada
inteligentemente a las formas.
Por consiguiente, a fin de
facilitar su estudio, dividiremos esta regla en tres partes, y nos ocuparemos
de cada una paso a paso, para poder captar su aplicación a la vida común del
discípulo en probación, y alcanzar así una comprensión inteligente de sus
amplias implicaciones; estas divisiones son:
1. La
respuesta de los elementales astrales y el consiguiente flujo y reflujo de las
aguas.
2. Los
peligros del punto medio, su naturaleza y la oportunidad que ofrece.
3. El lugar donde se hace el trabajo de magia.
Estudiaremos a continuación el primer punto resumido para nosotros en las
palabras siguientes:
"Los Agnisuryas responden al sonido.
El flujo y el reflujo de las aguas".
La situación podría formularse en las concisas afirmaciones siguientes.
Las reglas ya estudiadas exponen la verdad respecto al mago.
1. El alma se ha comunicado
con su instrumento en los tres mundos.
2. El hombre, en el plano
físico, reconoce el contacto, y la luz de la cabeza brilla, unas veces
reconocida por el aspirante y otras no.
3. El alma emite su nota. Se
crea una forma mental en consonancia con la meditación unida del alma y del
hombre, su instrumento.
4. Esta forma mental,
encarnando la voluntad del ego o alma, y cooperando con la personalidad, toma
para sí una forma triple, constituida de materia de los tres planos y
vitalizada por la actividad y las emanaciones de los centros cardíaco, laríngeo
y ajna, del mago blanco -el alma en
conjunción con su instrumento.
5. Las envolturas de la
personalidad, cada una con su propia vida individual, sienten que pierden su
poder y la batalla se renueva violentamente entre las fuerzas de la materia y
las del alma.
6. Esta batalla debe ser
librada en el plano astral, y decidirá tres cosas:
a. Si es
que el alma, en determinada vida (porque alguna vida contiene la etapa
crítica), es el factor dominante, y la personalidad desde ese momento es la
servidora del alma.
b. Si el
plano astral ya no es el plano de la ilusión, puede convertirse en el campo de
servicio.
c. Si el hombre puede llegar a colaborar activamente con la Jerarquía, es capaz de crear y manejar materia mental y desarrollar así los propósitos de la Mente Universal, que son inspirados por el amor infinito e ilimitado y es expresión de la Vida Una.
Éste es el punto crucial de toda la situación, y cuando el hombre ha
dominado las fuerzas que se le oponen, está preparado para la segunda
iniciación, que indica la liberación del alma de la prisión del cuerpo astral.
Desde ese momento el alma utilizará el cuerpo astral y moldeará el deseo, de
acuerdo al propósito divino.
Es de valor que el estudiante sepa dónde se encuentra y cuál es su
problema específico. El hombre común está aprendiendo a controlar el cuerpo
físico y a organizar su vida en el plano físico. El estudiante en el sendero de
probación está aprendiendo una lección similar respecto a su cuerpo astral, su
enfoque, deseos y trabajo. El estudiante en el sendero del discipulado aceptado
debe demostrar este control, empezando por disciplinar la naturaleza mental y
actuar conscientemente en el cuerpo mental. El trabajo del iniciado y el del
adepto se desarrollan mediante tales realizaciones y no es necesario tratarlas
aquí.
La batalla se prolonga sobre una serie de vidas, pero en cierta vida
alcanza un punto crítico: se hace la última tentativa y Arjuna triunfa en la
lucha, pero únicamente dejando a Krishna asumir las riendas del control,
aprendiendo a dominar la mente y revelando la forma de Dios. Distinguiendo
entre el alma y la forma y la visión de la gloria perfecta que puede irradiar
de las formas "habitadas por Dios", aprende a elegir el camino de la
luz y a ver su propia forma y todas las formas, como custodios de la luz. Así
emprende el trabajo de convertir el cuerpo astral en un simple reflector de esa
luz y, por medio del apaciguamiento del deseo, mediante la subyugación de los
"Agnisuryas", que constituyen su cuerpo astral y son la sustancia
viviente del plano astral, aprende a actuar como adepto en ese plano, a
penetrarlo a través de su ilusión y a ver la vida tal como es.
Hablando simbólicamente, la sustancia del plano astral está animada por
tres tipos de fuerza divina, que al unirse producen la gran ilusión, y son:
Primero, la fuerza del deseo egoísta. Esta energía involutiva desempeña
un papel importante en la evolución, porque el egoísmo es la cuna de las almas
infantiles. De allí que el aspirante no se somete al mismo.
Segundo, la fuerza del temor. Es producto de la ignorancia, y en sus
etapas iniciales no es el producto del pensar erróneo. Es fundamentalmente instintiva y predomina en el
reino animal, que no es mental, así como también en el reino humano. Pero en el
reino humano, su poder es aumentado en forma intensa mediante los poderes de la
mente, y por el recuerdo de dolores y rencores pasados y el presentimiento de
quienes podemos ver con anticipación, el poder del temor se agrava enormemente
debido a la forma mental construida con nuestros temores y fobias individuales. Esta forma mental
acrecienta su poder, y llega a dominarnos, a medida que le prestamos atención,
pues "la energía sigue al pensamiento". Las personas de segundo rayo
están especialmente sujetas a esto y para la mayoría de ellas constituye el
"morador en el umbral", así como la ambición y el amor al poder,
respaldado por el deseo frenético e inescrupuloso, constituyen el "Morador"
para las personas de primer rayo. La forma mental cristalizada de la realización
intelectual con fines egoístas y la aplicación del conocimiento con objetivos
personales, permanecen delante del portal del sendero en la persona de tercer
rayo, y a no ser que sean desbaratadas y destruidas, la dominará y convertirá
en mago negro.
A menudo se ha dicho que el temor es una ilusión. Sin embargo, esta
afirmación no sirve de ayuda, sólo es una generalización admisible y muy
difícil de aplicar individualmente. Los temores a que están sujetos los
aspirantes (obsérvese cómo está expresado) rara vez son de naturaleza egoísta,
excepto cuando el sufrimiento los ha obligado a retroceder ante una situación
desafortunada. Sus temores giran alrededor de un aparente amor por los seres
queridos. No obstante, todo discípulo debería formularse a sí mismo esta
pregunta muy práctica: ¿Cuántas horas de angustia han sido empleadas en hechos
y acontecimientos tangibles y cuántas en presentimientos ilusorios, en dudas e
interrogantes, basados en algo que nunca sucedió? Quisiera señalar a mis
hermanos que es necesario hacer dos cosas: Meditar sobre la verdad en la vida
diaria, usando como pensamiento simiente el concepto de la verdad practicada y
vivida; les sugiero que aprendan de memoria y utilicen la siguiente fórmula o
plegaria, todas las veces que se vean arrastrados por ilusorios temores e
innecesarios presentimientos:
"Que la realidad rija todos mis pensamientos, y la verdad predomine
en mi vida."
Repitan esto para sí, constantemente, todas las veces necesarias, obligando a la mente a poner
atención sobre la significación de estas palabras.
Sugiero también practicar el sentido común y cultivar esa actitud mental
que se niega a aumentar los temores ilusorios.
El temor es, con frecuencia, el
mayor obstáculo para el paso vital que debe darse en esta vida, pero quizás sea
demorado para otra, si no se aprovecha la debida oportunidad y se estimula
fuertemente la naturaleza volitiva.
El aspirante de primer rayo que no logra vencer a su Morador puede llegar
a ser un "destructor de almas", como se lo denomina, y ser condenado
(hasta aprender la lección) a trabajar con las fuerzas de la materia y con las
formas que mantienen a todas las almas aprisionadas. Éste es el significado
oculto de las mal interpretadas palabras, muerte y destrucción. El Demonio es
su gran prototipo.
El aspirante de segundo rayo que construye su Morador y le permite
ejercer control en forma continua y acrecentada, se convierte en
"engañador de almas”. Es el verdadero Anticristo, y mediante falsas
enseñanzas, supuestos milagros y el hipnotismo y sugestión de las masas, tiende
un velo sobre el mundo y obliga a los hombres a caminar en la gran ilusión. Es
interesante observar que el trabajo del Demonio, el aprisionador de almas,
empieza a perder su poder, porque la raza está al borde de comprender que la verdadera
muerte es la inmersión en la forma, y que la materia es sólo parte del todo
divino. La forma mental de este "Morador en el Umbral" que la
humanidad ha construido durante millones de años, está en vísperas de ser
destruida. Pero el trabajo del Anticristo recién ahora está llegando a su
culminación, y la ilusión de las riquezas, posesiones y falsas enseñanzas,
dominará acrecentadamente, pero el período de engaño será más breve que el de
destrucción, porque todos estos factores actúan bajo sus propios ciclos y
tienen su propio flujo y reflujo.
La persona de tercer rayo que no destruye su "Morador" se
convierte en lo que se denomina "manipulador de almas”, utilizando la
mente para destruir lo real y tiende un velo entre el hombre y la realidad.
Debe recordarse que ninguno de estos nombres y actividades se refieren al alma
en su propio plano, sino únicamente a las almas humanas encarnadas en el plano
físico. Es necesario subrayar esto, porque en su propio plano las almas de los
hombres se mantienen libres de ilusiones y no pueden ser destruidas, engañadas
ni manipuladas. Sólo "las almas aprisionadas" están sujetas a las
actividades de las fuerzas del mal, y esto durante cierto período. El primer
grupo, cuyo número es relativamente pequeño, actúa a través de los gobiernos,
de la política y de la interacción entre las naciones. El grupo de segundo rayo
que alucina y engaña, actúa mediante los agentes religiosos, la psicología de
las masas y el incorrecto empleo y aplicación de la devoción y las artes. Son
los más numerosos. El tercer grupo actúa principalmente a través de las
relaciones comerciales, en el mundo de los negocios y mediante el empleo del
dinero, la concreción de prana o energía universal y el símbolo externo del
flujo y reflujo universal. Estos pensamientos son sugestivos pero no vitales,
porque se refieren a tendencias cósmicas.
Tercero, la fuerza de la atracción sexual, la cual proviene del plano
físico, y es el retroceso de un tipo de energía involutiva en el sendero de
retorno. Hablando cósmicamente, se manifiesta como la fuerza atractiva entre
espíritu y materia; hablando espiritualmente, se demuestra como la actividad
del alma cuando trata de llevar al yo inferior a una plena realización.
Hablando físicamente, es el impulso de unirse el macho y la hembra para los
propósitos de la procreación. Cuando el hombre era puramente animal, esto no
implicaba pecado. Pero a este impulso se le agregó el deseo emocional y
entonces se infiltró el pecado; el propósito por el cual se manifestó el
impulso fue pervertido en la satisfacción del deseo. Ahora que la raza es más
mental y la fuerza de la mente se hace sentir
en el cuerpo humano, existe una situación aún más seria que sólo podrá
resolverse sin peligro cuando el alma asuma el control de su triple
instrumento.
Como lo demuestra esta regla, la humanidad está ahora en el punto medio.
El hombre es arrastrado por el deseo egoísta y la ambición, porque todos
tenemos cualidades de primer rayo. Es torturado por el temor -el propio temor,
temor por la familia, los temores nacionales y raciales, porque todos oscilamos
al ritmo de segundo rayo. Es dominado por el sexo y el dinero, otra
manifestación de la energía de la materia, de allí el triple problema, y está
bien equipado para resolverlo mediante su triple vehículo y las triples
potencias de su alma divina. Terminaremos esta instrucción con la frase: está
bien equipado para resolverlo. Podemos vencer la inercia mental y empezar a
actuar como almas, dominando nuestro medio ambiente. El alma es omnisciente y
omnipotente.

Comentarios
Publicar un comentario