Psicología Esotérica I. c. Las leyes actuantes de los rayos


Recopilación exclusivamente sin fines de lucro para las Adicciones.
Maestro Djwhal Khul
Alice A. Bailey
Psicología Esotérica I.

c. Las leyes actuantes de los rayos

Tenemos ciertas grandes leyes conectadas con los siete rayos, eficaces para determinar las líneas de demarcación, las separaciones que producen disidencias y las diferenciaciones de la vida de Dios, manifestadas en:

1.         La constitución septenaria del sistema solar.

 2.         Los diez esquemas que indican la realización solar.

3.         La constitución interna, o las llamadas "cadenas", que caracterizan a cada existencia planetaria.

4.         La constitución planetaria de nuestra Tierra en los diversos reinos de la naturaleza.

5.         Las diferenciaciones básicas de los reinos, que producen los tipos humanos, agrupaciones, familias, ramas, imperios y naciones.

Estas Leyes de Separación son muy difíciles de comprender para la generalidad. Rigen la vida de las formas y son el resultado del trabajo unificado, o más bien la manifestación simultánea de las tres leyes expuestas en el Tratado sobre Fuego Cósmico, y son:

1.         La Ley de Síntesis determina el futuro, certifica la meta y concierne al aspecto vida o espíritu.

2.         La Ley de Atracción determina el presente y rige la condición inmediata de los tipos planetarios. Concierne al aspecto conciencia o alma.

3.         La Ley de Economía determina el pasado, condiciona la conciencia planetaria y se ocupa del aspecto forma o materia.

Cuando estas tres leyes funcionan unidas, en nuestro particular ciclo y raza, producen una fusión de fuerzas que impone cierto ritmo, una definida materialización de energías y un tipo especifico de civilización que actúa por medio de lo que denominados esotéricamente las Leyes de Separación. La mente es la que separa y divide; la actividad mental (divina, superhumana, así como también humana) es lo que produce las muchas diferenciaciones, proceso divisorio que llega a su culminación en este período mundial en la quinta raza, la Aria. Estamos hoy regidos por la Ley de Separación -una ley divina que tiene un fructífero objetivo. Esto no debe olvidarse.

La actividad de los tres aspectos divinos en relación a la familia humana, en la primera raza nebulosa (acerca de la cual la ciencia nada sabe), produjo lo que llamamos la Ley de Inmersión. Causó la creciente diversificación de la materia, y revistió la vida que finalmente trajo la primera manifestación de los hijos de Dios que encarnaban. No es una encarnación física tal como entendemos ese término.

En la siguiente raza, de la cual el hombre tampoco nada sabe, la fusión de las tres energías divinas produjo la segunda ley. Debe recordarse que una ley es sólo el efecto de la continua actividad inteligente del aspecto Vida a medida que actúa en conjunción con la materia. A esta segunda ley la denominamos (quienes nos ocupamos de la ley y de la energía) Ley de Capitulación, porque el impulso establecido por el deseo de encarnar de los hijos de Dios, probó ser demasiado fuerte para las fuerzas opositoras de la materia. Nada podía evitar que vinieran a la existencia tangible los espíritus encarnantes. La materia se rindió al espíritu, y el divino deseo y la divina voluntad pusieron su signatura sobre las formas que aceleradamente se congregaban. Debe tenerse en cuenta que a estas leyes se les aplican ciertos nombres que indican su relación con la humanidad. Cuando están activas en otros reinos de la naturaleza su influencia es diferente y se le aplican otras nomenclaturas.

 En la siguiente raza, la Lemuriana, la triple actividad de los atributos esenciales divinos se manifestó como la Ley de Materialización o, como a veces se la denomina, la Ley de Radiación Oculta. Esta ley concierne a la Luz que está en el hombre y a la protección de esa Luz, en tiempo y espacio, a fin de producir su intensificación y su consiguiente y subsiguiente radiación, para que por medio de la humanidad la luz pueda llegar a todas las formas de expresión divina. Por la realización del hombre y la conquista de la oscuridad, mediante la luz, la luz de la conciencia en todas las formas debe ser llevada a la "brillante gloria que irradiará el planeta, y la luz brillará en el mundo de las planetas como testimonio de la gloria de.. .

La cuarta ley que controla el destino humano es conocida por el curioso nombre de Ley de las Mareas. Concierne a la vida del deseo, a la percepción sensoria y al sentimiento, y está también íntimamente relacionada con el desarrollo de la percepción. Es un aspecto de la Ley de Ciclos que controla la evolución solar, ley fundamentalmente humana, protectora y desarrolladora. Controla la vida cíclica y las mareas de todas las almas que son conducidas a la encarnación por el gran río de la vida -sobre la ola del deseo- y es una de las leyes con las cuales el aspirante debe trabajar en los comienzos de su entrenamiento. Hasta que no pueda actuar como alma, independientemente de las turbulencias cíclicas de la vida terrestre y libre del control de las mareas de la existencia emocional, no podrá obtener la iniciación. La incapacidad de lograr esto produjo en la tierra los grandes diluvios atlantes que pusieron fin a esa antigua civilización.

Llegamos ahora a la consideración de la Ley de Separación, porque nuestra raza está controlada por la gran herejía de la separatividad. Mediante las separaciones, hablando simbólicamente, los fuegos de la destrucción pueden irrumpir y terminar con nuestra civilización, así como terminó la civilización Atlante, a no ser que los conscientes hijos de Dios puedan construir esos puentes y desarrollar esa comprensión que neutralice esta ley, poniendo en actividad la ley que regirá a la futura raza. El trabajo que deben tratar de realizar los discípulos del mundo es análogo al que ellos como individuos deben hacer para lograr su propio desarrollo particular: construir el antakarana que servirá de puente entre la conciencia humana y la espiritual y hará que la raza sea tan intuitiva como actualmente es intelectual.

La ley para la raza futura es muy difícil de expresar en forma comprensible. No encuentro mejores términos para expresar adecuadamente su efecto funcional, que las palabras la Ley de la  Comprensión Amorosa. Es una frase muy inadecuada y sentimental para apresar científicamente un futuro gran desarrollo evolutivo en la conciencia humana, pero hasta que no se realice esa desarrollo no tendremos términos para expresar el verdadero significado de la idea subyacente. Lo antedicho debe ser suficiente.

Enumeraré estas leyes correlativamente a fin de tener una mejor idea de su relación e interrelación:

1.         Ley de Inmersión                                       primera raza.

2.         Ley de Capitulación                                    segunda raza.

3.         Ley de Materialización                              raza Lemuriana.

Ley de Radiación Oculta.

4.         Ley de las Mareas                                        raza Atlante.

5.         Ley de Separación                                       raza Aria.

6.         Ley de Comprensión Amorosa                 próxima raza.

Por la correcta comprensión de estas leyes podemos adquirir una vislumbre de la actual situación mundial en lo que respecta a las naciones y captar más inteligentemente las influencias de rayo que, en conjunción con estas leyes, han causado las típicas y diversas unidades nacionales.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Psicología Esotérica I. ¿ Cuáles son el origen, la meta, el propósito y el plan del Alma?

Capítulo IV: EL PROBLEMA DEL CAPITAL, EL TRABAJO Y EL EMPLEO

EL SENTIDO ESOTÉRICO