Buena Voluntad Mundial. Secuencia 11.
Recopilación
exclusivamente sin fines de lucro para las Adicciones.
Buena Voluntad Mundial.
Secuencia 11.
LA GRAN INVOCACIÓN
Desde el punto de Luz en la Mente de Dios, Que afluya Luz a las mentes de los hombres; Que la Luz descienda a la Tierra.
Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios, Que afluya Amor a los corazones de los hombres; Que Cristo retorne a la Tierra.
Desde el Centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres,
El Propósito que los Maestros conocen y sirven.
Desde el centro que llamamos la raza de los hombres,
Que se realice el Plan de Amor y de Luz y selle la puerta donde se halla el mal.
Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.
Esta invocación no es propiedad
de ningún individuo o grupo en especial. Pertenece a toda la humanidad.
Empleándola o estimulando a otros para que la reciten, no se favorece a ningún
grupo ni organización determinada. La belleza y la fuerza de esta Invocación
reside en su sencillez y en que expresa ciertas verdades esenciales que todos
los hombres aceptan innata y normalmente: la verdad de la existencia de una
Inteligencia básica a la que vagamente damos el nombre de Dios; la verdad de
que detrás de las apariencias externas el Amor es el poder motivador del
Universo; la verdad de que vino a la tierra una gran Individualidad llamada el
Cristo por los cristianos, que encarnó ese amor para que pudiéramos
comprenderlo; la verdad de que el Amor y la inteligencia son consecuencia de la
Voluntad de Dios, y finalmente de que el Plan Divino sólo puede desarrollarse a
través de la humanidad misma.
Alice A. Bailey
www.lucis.org
EL NUEVO GRUPO DE SERVIDORES DEL MUNDO
“Abandonemos nuestros
antagonismos y nuestras antipatías y pensemos en términos de una familia, una
vida y una humanidad.”
La humanidad no sigue un
derrotero azaroso e incierto —existe un Plan.
La humanidad determina la
rapidez de su propia evolución y el cumplimiento de su propio destino, de
acuerdo al Plan.
El éxito del Plan depende de la
inteligente colaboración de todos los hombres y mujeres de buena voluntad en
todas partes del mundo.
Las personas de buena voluntad
que prestan su colaboración forman parte del Nuevo Grupo de Servidores del
Mundo, el cual trabaja para implementar el Plan.
Dirigentes del Nuevo Grupo de
Servidores del Mundo son aquellos que inician y llevan adelante las actividades
que benefician a toda la humanidad. Se los conoce por sus cualidades
inofensivas, constructivas e incluyentes. Proporcionan la visión y moldean la
opinión pública.
Detrás de estos dirigentes y
hombres de buena voluntad colaboradores están los Custodios del Plan, “el
Gobierno espiritual interno del Planeta”.
El Nuevo Grupo de Servidores del
Mundo, trabajando en los principales sectores de la actividad humana y en todos
los países, en cualquier parte del mundo, actúa como factor sintetizador dentro
de la humanidad y establece las bases para las rectas relaciones humanas y la
ultérrima unidad mundial.
El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo necesita mayor reconocimiento, colaboración y apoyo en su trabajo para la humanidad. Por lo tanto, cada uno de nosotros puede participar en la actividad del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo y en el desarrollo del Plan.
LA REALIDAD DE SU EXISTENCIA
Dentro de la diversidad de
ideas, creencias y sistemas del mundo
—políticos, económicos,
sociales, religiosos— puede reconocerse el surgimiento de dos diseños.
Primero, esas personas que,
aferradas a métodos reaccionarios para el descubrimiento y expresión de la
verdad, prefieren obedecer a la autoridad en vez de pensar con claridad y
recibir la guía autoimpuesta de su propia alma.
Segundo, aquellos que, mientras
afirman las verdades fundamentales por las cuales la humanidad ha evolucionado,
son sensibles a la impresión del alma y reconocen, como factores determinantes
que conducirán a la humanidad a una nueva era de paz y de abundancia, la
respuesta a la necesidad humana y al desarrollo espiritual. Éstos son los que
constituyen el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, la expresión externa son
los hombres y mujeres de buena voluntad. No pertenecen a ninguna raza, color o
credo en particular y reconocen que los métodos separatistas y competitivos
traen conflictos e impiden el establecimiento de las rectas relaciones humanas.
El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo no es una organización. No tiene sede, presidente ni miembros directivos. Sólo cuenta con servidores de la humanidad en todos los países dedicados a la tarea de descubrir y ayudar a los hombres y mujeres de buena voluntad.
¿QUIÉNES SON?
Todo hombre y mujer que en cada
país trabaja para eliminar las brechas entre los pueblos, evocar el sentimiento
de fraternidad, fomentar el sentido de interrelación e interdependencia y que
no erige barreras raciales, nacionales o religiosas, forma parte del Nuevo
Grupo de Servidores del Mundo, aunque nunca lo haya oído nombrar.
El Nuevo Grupo de Servidores del
Mundo está formado por personas que pertenecen a todas las ramas de la empresa
humana. Sus miembros se encuentran entre los trabajadores creadores, los
industriales, en los hogares comunes y en los sectores laborales. Hay científicos
que repudian violentamente lo que no ha sido comprobado y, sin embargo, dedican
toda su capacidad y conocimiento científico al servicio de la humanidad, cada
uno en su campo científico elegido; tenemos hombres de elevada y holgada
situación financiera que consideran una responsabilidad manejar el dinero
inteligentemente en servicio de los demás; tenemos educadores dedicados a
trasmitir sabiamente el conocimiento, que poseen una comprensión enciclopédica
de la sabiduría acumulada durante las edades y tratan de aplicarlas a fin de
adaptar a la joven generación para vivir bella, constructiva y creadoramente;
tenemos clérigos y guías religiosos, todos ellos poseen el espíritu de la luz y
aman inteligentemente a sus semejantes.
Estos servidores del mundo son
hombres y mujeres de visión internacional, que de ningún modo les impide ser
buenos ciudadanos del país al cual deben fidelidad, ni tampoco ven coartada su
activa participación en la creencia religiosa elegida que demanda su servicio.
Actúan hoy en cada país del mundo y en muchas organizaciones –religiosas,
políticas, científicas y raciales. Ante todo se caracterizan por su capacidad
de trabajo en líneas constructivas.
Estos colaboradores permiten manifestar los puntos de contacto y no los de discrepancia. No fomentan divisiones sectarias y trabajan para terminar con los odios raciales y las diferencias de clase. Ponen de relieve lo bueno y lo verdadero, y enuncian los principios de la comprensión fraternal, la recíproca buena voluntad y la fraternidad de Dios, sobre lo cual debe estar basada toda verdadera fraternidad. REPRESENTAN UNA ACTITUD DE LA MENTE.
Durante su actuación, en el
campo de la política internacional, no olvidan que cada nación puede hacer una
contribución de valor para la familia de naciones; por lo tanto, la idea que
rige su actividad es servicio mundial. Su actuación en el campo religioso los
lleva a subsanar las diferencias y reconocer la universalidad de la verdad. No
atacan a pueblos, clases ni sistemas, y bajo ninguna circunstancia condenan o
critican a ninguna raza o nación. De esta manera tratan hoy de sentar las bases
para la comprensión internacional, lo que traerá un mundo de paz, y postulan la
relación espiritual entre sí y con Dios, poniendo así fin a nuestras
diferencias religiosas.
El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo no constituye un grupo de imprácticos místicos. Sus miembros saben exactamente lo que intentan hacer; están descubriendo y reuniendo a los hombres y mujeres de buena voluntad de todo el mundo. Conjuntamente demandan a las personas de buena voluntad que se unan con comprensión y así constituir un grupo en lento acrecentamiento, interesándose por el bien de la humanidad y no primordialmente por el bienestar de su ambiente inmediato. Sin embargo, su gran interés por la humanidad no les impedirá ser buenos ciudadanos del país que el destino les ha deparado. Aceptan y se adaptan a la situación en que se encuentran, pero (en esa situación y regidos por ese gobierno u orden religiosa) trabajarán para la buena voluntad, para derribar las barreras y para la paz mundial. Evitarán el ataque a los regímenes y personajes existentes; obedecerán las leyes del país en el cual viven; cultivarán el espíritu de colaboración, aprovechando toda oportunidad para poner el énfasis sobre la fraternidad de naciones, la unidad de los credos y la interdependencia económica.
Éstas son las amplias generalidades que rigen la conducta de las personas de buena voluntad que colaboran con el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo y el trabajo que éste realiza. Puede considerárselas como la personificación del reino de Dios, emergiendo en la tierra, pero debe recordarse que no constituyen un reino cristiano o un gobierno mundano. Es la agrupación de quienes —perteneciendo a cualquier religión mundial, nación, raza y partido político— están libres del espíritu de odio y separatividad y tratan de ver las rectas condiciones establecidas sobre la tierra por medio de la mutua buena voluntad entre los hombres de todas partes del mundo.
EL PROBLEMA MUNDIAL INMEDIATO
El fermento en el mundo se ha
infiltrado hasta las mismas profundidades de la humanidad y en todos los campos
del pensamiento humano se hallan involucradas las divisiones y la confusión.
Nuestras luchas se basan principalmente en nuestras necesidades económicas y
también en grandes y diferentes ideologías. Para esto hay obvias razones
objetivas. El exceso de población, las barreras comerciales, el desequilibrio
de la oferta y la demanda y la despareja distribución de riquezas son
responsables de tales trastornos, además de nuestra superior educación carente
de coordinación y de experimentos ambiciosos y bien intencionados de individuos
influyentes.
Las causas inmediatas son
generalmente reconocidas, aunque la verdadera razón se ha arraigado muy
profundamente y no es fácil captarla. Sin embargo, los pensadores del mundo ya
empiezan a ver con claridad los perfiles. Por esta razón ha surgido el conflicto
entre ciertos grandes ideales, basados todos en ideas espirituales, pero
prostituidos para fines que conducen a la separatividad, al odio, a la lucha de
partido, a las grandes angustias económicas y al temor de otra conflagración
general.
Los hombres dedican sus vidas a defender algún principio que les parece de primordial importancia o a la destrucción de algún principio que a sus hermanos les resulta igualmente importante. El ataque a las personalidades, la difamación del carácter, la imputación de motivos y la instigación al odio son parte reconocida de la técnica de quienes (frecuentemente con buena intención) tratan de salvar al mundo, traer orden en el caos y defender lo correcto, tal como ellos lo ven.
Afortunadamente la demanda por
una solución no es negativa, sino enteramente positiva. En todas partes se
exige un cambio del fracasado antiguo orden y la introducción de una nueva era
de bienestar económico y vida pacífica. Hay un fuerte anhelo por descubrir lo
que está básicamente mal y así liberar a la humanidad para vivir una nueva vida
de libertad y felicidad. Es evidente que el éxito depende principalmente de dos
cosas:
Primero, los inútiles esfuerzos
hechos hasta ahora por ocuparse de los efectos deben ser aplicados a las causas
subyacentes. El acercamiento negativo para denunciar los males, culpar a
individuos o gobiernos y atacar a organizaciones, grupos, partidos, principios
religiosos y nacionales ha conducido a perder inútilmente el tiempo, fuerza y
dinero.
Segundo, debe hacerse un esfuerzo más efectivo en escala mundial, a fin de descubrir y fusionar en un solo cuerpo unificado a las personas de buena voluntad, pacíficas y de buenas intenciones, amables, bondadosas e inteligentes en el mundo, para que puedan actuar unidas en su vasto conjunto y en una dirección correcta y específica. Ellas han podido comprobar la relativa futilidad de los grupos organizados que trataron de terminar con la guerra y la aparente impotencia de los distintos grupos que se ocupan de la situación económica, comenzando a comprender que sólo por su fortaleza y buena voluntad masivas podrán obtener el mejoramiento del mundo y el bienestar humano.
¿QUIÉN SOLUCIONARÁ ESTO?
Las personas pueden ser
clasificadas hoy en cuatro grupos. Lógicamente es una amplia generalización y
hay muchos grupos vinculadores intermedios entre las cuatro divisiones
principales.
Primero, las masas ignorantes,
que debido a la pobreza, el analfabetismo, el hambre, la falta de trabajo, sin
tiempo ni medios disponibles para un progreso cultural, se encuentran en una
situación desesperante. Sin embargo, están bastante evolucionados para
responder a la sugerencia y control mentales de personas más desarrolladas.
Segundo, la clase media
r—superior e inferior—, constituye la médula de cualquier nación inteligente,
activa, a menudo de mente estrecha, investigadora, esencialmente religiosa, la
cual está desgarrada por conflictos económicos e ideológicos y, debido a que
sabe leer y discutir, comienza a pensar y constituye el elemento más poderoso
de cualquier nación.
Tercero, los pensadores de todas
partes, son los hombres y mujeres intelectuales, cuya elevada cultura les
permite presentir las ideas y formularlas en ideales. Emplean todos los métodos
conocidos para llegar al público en general. Instan a la clase media a entrar
en actividad y, por su intermedio, despiertan a las masas. La parte que
desempeñan es de primordial importancia. Constantemente influyen sobre los
asuntos mundiales –a veces para bien y otras para fines egoístas.
Cuarto, el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, formado por personas que están erigiendo el nuevo orden mundial. Sirven definidamente a la humanidad y, debido a que responden poderosamente a la oportunidad, a la oleada y tónica espirituales, surgen de cada clase, grupo, iglesia, partido, raza y nación, siendo por lo tanto, verdaderamente representativas. Hablan todos los idiomas, pertenecen a todas las religiones, ciencias y filosofías.
Sus características son:
síntesis, inclusividad, intelectualidad y refinado desarrollo mental. No
pronuncian ni escriben palabra alguna que pueda nutrir los fuegos del odio, que
tienda a separar a un hombre de otro o a una nación de otra. No pertenecen a
credo alguno, sino al de la Fraternidad, basado sobre la Vida Una. No reconocen
autoridad, salvo la de sus propias almas. No exponen sus propias ideas,
descubrimientos ni teorías, sino que son tan incluyentes en sus puntos de vista
y tan amplios en su interpretación de la verdad, que ven la mano de Dios en
todos los acontecimientos, Su impronta plasmada en todas las formas y Su nota
que resuena a través de todo canal de comunicación entre la realidad subjetiva
y la forma externa objetiva.
Detrás de esta cuádruple
clasificación de la humanidad permanecen esos seres iluminados cuyo derecho y
privilegio es vigilar la evolución humana y guiar los destinos de los hombres.
En Occidente los denominamos Cristo y Sus discípulos. En las teologías de
Oriente se los conoce por diferentes nombres. Son conocidos también como los
agentes de Dios o la Jerarquía de almas liberadas, que tratan incesantemente de
ayudar y auxiliar a la humanidad, haciéndolo por medio de la implantación de
ideas en las mentes de los pensadores del mundo, de modo que estas ideas, a su
debido tiempo, sean reconocidas y, finalmente, se conviertan en factores
controladores de la vida humana.
En el conjunto de este juego de ideas y en el constante impacto, sobre la conciencia humana, producido por los grandes conceptos que subyacen en nuestro proceso evolutivo, la raza humana está desarrollando el poder para pensar, elegir y erigir los sólidos cimientos del vivir humano. La presentación evolutiva de las ideas ha traído un firme avance hacia la libertad de pensamiento (por la experimentación, la selección y el renovado esfuerzo, con conceptos siempre nuevos), que permitirá a la humanidad construir la estructura externa de nuestro mundo, ajustándose fielmente a los grandes cánones del pensamiento que subyacen en ella.
EXISTE UN PLAN PARA LA HUMANIDAD
La estructura del mundo surge de
ciertos cánones mentales internos y está construida sobre ellos, los cuales
producen la actual proliferación de experimentos gubernamentales en cada
nación. En la actualidad, no se da entrenamiento en el arte de hacer contacto
con el mundo de los cánones ni en la interpretación correcta de las ideas, de
allí los problemas. Más adelante, cuando la humanidad vea con más claridad sus
problemas, actuará con sabiduría y entrenará a sus observadores y comunicadores
con más cuidado y perfección. Éstos serán esos hombres y mujeres cuya intuición
habrá despertado por mandato de un apremiante intelecto, cuyas mentes estarán
tan subordinadas al bien grupal y tan libres de todo sentimiento de
separatividad que no obstaculizarán el contacto con el mundo de la realidad y
la verdad interna. No serán necesariamente personas que podrían denominarse
“religiosas”, en el sentido común del término, sino de buena voluntad, de alta
capacidad mental, con mentes bien provistas y equipadas; no tendrán ambición ni
egoísmos personales y estarán animadas por el amor a la humanidad y el deseo de
ayudar a la raza. Un hombre así es un hombre espiritual.
La determinación de la jerarquía del planeta de entrenar las mentes más rápidamente y construir una unidad más sintética trajo una decisión que involucró la formación de unidades grupales y el surgimiento de esos grupos de trabajadores y pensadores que, por medio de sus actividades, han gobernado y moldeado en gran parte nuestro mundo, en los últimos tres o cuatro siglos. Por lo tanto, desde el siglo XV se ha iniciado un trabajo grupal determinado y específico en líneas claramente definidas, y cada grupo apoya una presentación peculiar de la verdad y algún aspecto del conocimiento de la realidad.
Estos grupos forman generalmente
cuatro divisiones principales: cultural, política, religiosa y científica. En
los tiempos más modernos han surgido definidamente tres grupos más: filosófico,
sicológico y financiero.
Por medio de estos siete grupos
tenemos ahora una humanidad en estrecha relación, aunque no unificada, una
humanidad caracterizada por tres cosas:
1. Una asombrosa interrelación e intercomunicación por
intermedio de la radio, la prensa, el trasporte moderno, el teléfono, la
televisión, los satélites y la Internet.
2. Una empresa filantrópica ampliamente difundida y un
creciente sentido de responsabilidad hacia el semejante, totalmente
desconocidos en el año 1500. Los movimientos tales como la Cruz Roja, las
fundaciones educativas, los hospitales y las actuales medidas de ayuda
económica, adoptadas en cada país, son sus manifestaciones exotéricas.
3. Una clasificación de toda la familia humana, consciente o inconscientemente, en grupos básicos, que pueden ser identificados como conservadores y progresistas.
OBJETIVOS INMEDIATOS DEL PLAN
Los objetivos inmediatos del
Plan podría decirse que son:
1. Elevar el nivel de la conciencia humana, de modo que los
hombres y mujeres inteligentes y reflexivos estén conscientemente en contacto
con el mundo de las ideas y el reino de la percepción intuitiva, lo cual
significa que se orientarán hacia la realidad.
Entonces los hombres y mujeres
comunes trasladarán definidamente su atención desde el mundo de las emociones,
en el cual han vivido hasta ahora, y empezarán a vivir más en sus naturalezas
mentales y a pensar con claridad y sabiduría. Encontrarán sus condiciones de
vida tan mejoradas y sabiamente ordenadas que el actual temor e intensa lucha
competitiva por la existencia serán reemplazados por una real medida de
estabilidad y seguridad. Por lo tanto, será posible llevar una vida más
holgada, lo cual permitirá a los hombres desarrollar normalmente sus poderes
mentales y espirituales. Ésta no es la descripción de una utopía inmediata.
2. El esclarecimiento de la situación internacional. Es
necesario que cada nación comprenda dos cosas:
• La importancia de ocuparse de sus propios asuntos y
problemas internos, que son los de embellecer la vida nacional, por la
imposición del orden, la estabilización y, sobre todo, por la libertad. Esto
debe realizarse por la inteligente consideración de las necesidades del pueblo,
sin exceptuar ningún sector de la vida nacional.
• La importancia primordial de que cada nación comprenda su
responsabilidad con las demás naciones y la interrelación de todos los sectores
de la vida de nuestro mundo. Esta comprensión dará lugar a una interacción
recíproca en el campo de la economía, sobre lo cual están basados prácticamente
todos los problemas y diferencias mundiales.
3. El crecimiento de la idea de grupo es el tercer objetivo, con el consiguiente énfasis sobre el bienestar, la comprensión, la interrelación y la buena voluntad grupales.
FUNCIONES DEL NUEVO GRUPO DE SERVIDORES DEL MUNDO
Mantener la visión del Plan ante los ojos de los hombres, porque “donde no hay visión los pueblos perecen”.
Actuar como un grupo
intermediario entre la Jerarquía y la humanidad, recibiendo luz y poder y
empleando a ambos, bajo la inspiración del amor, para construir el nuevo mundo
de mañana.
RESUMEN
Los verdaderos servidores de
todas partes pertenecen al Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, ya sea que su
línea de servicio esté en el campo cultural, político, científico, religioso,
filosófico, sicológico o financiero y forman parte del grupo interno de
trabajadores para la humanidad y de los místicos del mundo, lo sepan o no.
Los miembros de este grupo dan a
la palabra “espiritual” un amplio significado; consideran que es el esfuerzo
incluyente hacia el mejoramiento, elevación y comprensión humanos; creen que
significa tolerancia, sintética comunión internacional, inclusividad religiosa
y que todas las corrientes de pensamiento conciernen al desarrollo integrador
del ser humano.
Por lo tanto, es un grupo sin una terminología o biblia propias; tampoco tiene credos ni formulaciones dogmáticas de la verdad. El impulso motivador de todos y cada uno de sus miembros es el amor de Dios, cuando se exterioriza en amor a un semejante.
FUNDACIÓN LUCIS apoya y fomenta
el trabajo del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo como acto de colaboración
con el Plan emergente. Más información en www.lucis.org
FUNDACIÓN LUCIS no ha creado ni
es responsable del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo. No pretende ejercer
autoridad ni tener ubicación en este grupo, trata de colaborar con otros para
hacer conocer más ampliamente por todo el mundo la realidad de este grupo,
debido a la trascendental importancia de su trabajo.
El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo no es una organización. No tiene sede, presidente ni miembros directivos.
“El destino de los Hombres y de las Naciones está determinado por los Valores que gobiernan sus decisiones”
“La crisis humana y mundial de hoy día es básicamente
espiritual; está probando el carácter y la intención de todos los hombres y
mujeres.
Esto da la oportunidad de revisar los valores que captamos como una forma personal de conducta.”
“El Mundo del Futuro depende de lo que cada uno de nosotros haga hoy
Rodríguez Peña 208 , piso 4 °
C 1020 ADF – Ciudad Autónoma de
Buenos Aires Argentina
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