Triángulos. Secuencia 6.
Recopilación
exclusivamente sin fines de lucro para las Adicciones.
Triángulos. 6
FUNDACIÓN LUCIS.
LA GRAN INVOCACIÓN
Desde el punto de Luz en la Mente de Dios Que afluya luz a las mentes de los hombres Que la Luz descienda a la Tierra
Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios Que afluya amor a los corazones de los hombres Que Cristo retorne a la Tierra
Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida
Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres El propósito que los Maestros conocen y sirven
Desde el centro que llamamos la raza de los hombres Que
se realice el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal
Que la Luz, el Amor y el Poder Restablezcan el Plan en la Tierra
LA LUZ
“SIEMPRE DEBE RECORDARSE QUE EL GRAN TEMA DE LA LUZ SUBYACE EN TODO NUESTRO PROPÓSITO PLANETARIO”
En forma poco común (desde el
punto de vista humano) todo lo que concierne al desarrollo del género humano ha
sido expresado por éste, en el transcurso de las épocas, en términos de
iluminación y conocimiento, de visión y entrada a la luz, llevando así a la
revelación. Mediante el agente de la luz, la visión del hombre se expande y el
propósito divino es traído a la zona del pensamiento y planeamiento humanos.
Sin la energía de la luz tendríamos muy poco progreso; sin embargo, tomamos
como sentado su maravilla y misterio.
La humanidad nunca ha necesitado
tantos portadores de luz como hoy. La nueva era en la cual estamos entrando,
ofrece una excepcional oportunidad a toda la humanidad, pero los problemas del
actual período de transición son análogamente críticos. El servicio que presta
Triángulos, ayudando a construir un mundo mejor, donde los hombres y las
naciones puedan vivir juntos en correctas relaciones, tiene la inmensa
responsabilidad de ayudar a acrecentar y utilizar la energía-luz del planeta.
Cada unidad de Triángulo puede
ser un poderoso punto focal de energía- luz, dentro de la red de luz y buena
voluntad. La luz que fluye por toda la red actúa como haz de luz de
innumerables fuerzas, que siguen la corriente principal del pensamiento humano
con intensidad y precisión, y traen una nueva visión interna, una nueva
comprensión, así como una nueva revelación a las mentes y corazones abiertos.
Los místicos y filósofos siempre
han aseverado que la Luz es el símbolo de Dios en manifestación. La ciencia
moderna está llegando a aceptar el concepto de que la misma sustancia del
cosmos, de la cual todos los universos han sido hechos, es una especie de
energía-luz. Los sicólogos enseñan al hombre cómo iluminar los lugares oscuros
de la mente, y los educadores modernos están empeñados en traer una nueva era
de iluminación universal.
Cada uno de nosotros puede descubrir la luz del mundo, liberando la luz que existe en el alma humana y trabajando con la red en forma grupal, al irradiar esa luz a un mundo necesitado.
HUMANIDAD – PORTADORA PLANETARIA
DE LUZ
En la historia de la humanidad,
dos grandes instructores espirituales se destacan de los demás. Uno, el Buda,
es considerado universalmente como la personificación de la Luz. Los preceptos
y la enseñanza del Buda permiten al hombre llegar a comprender su propia mente,
hallar el camino entre “los pares de opuestos”, por la práctica del desapego y
el desapasionamiento y, oportunamente, obtener la iluminación y sabiduría.
El otro gran instructor, el
Cristo, es la personificación del Amor. Impartió a los hombres el nuevo
mandamiento de que deberíamos amarnos los unos a los otros, trascendiendo así
con un solo mandato, profundo e importante, todos los sistemas éticos y modos
de vida basados en el negativo “NO…”
Se dice que el propósito
subjetivo de la manifestación es desarrollar y relacionar la mente y el
corazón. Buda y Cristo expresan el epítome de la realización humana en cada una
de estas líneas. Cuando el hombre comprenda y relacione debidamente ambas enseñanzas,
resolverá todos los problemas humanos, eliminará la milenaria brecha entre
Oriente y Occidente y llegará a comprender la paradoja de la vida.
La vida es paradójica. Según un dicho orienta, “la mente es el matador de lo real”. Hemos llegado a comprender algo de su significado, observando cómo el estrecho intelectualismo y la seudológica pueden despojar a la vida de cualquier significado real. Sólo cuando la mente esté influida por el amor, puede ser verdaderamente iluminada y convertirse en un medio de revelación.
El amor, análogamente, es ciego,
sin el poder equilibrador de la mente y de la luz que proporciona sabiduría y
comprensión.
El peculiar y especial destino
de la humanidad es convertirse en portadora planetaria de luz. La mente es la
característica que diferencia a la humanidad, de las otras evoluciones. La
inteligencia ha elevado al hombre por encima del reino animal y también es
fundamentalmente responsable de la predominante posición que ahora posee en los
mundos mental, emocional y físico, donde la mayoría de nosotros, normal y
habitualmente, vivimos. Aparte de un número relativamente pequeño de individuos
con una civilización ocasional, como la de la antigua Grecia, el florecimiento
de la mente en escala mundial y la consiguiente afluencia masiva de luz son
estrictamente un fenómeno reciente. Por lo tanto, tienen gran importancia las
leyes que rigen la manifestación de la luz, los principios para el saludable
funcionamiento de la mente y la relación de ambos con el amor.
Debido al excesivo énfasis
puesto sobre el aspecto racional y concreto de la mente, se ha convertido en “l
matador de lo real” y constituye el elemento peligroso, en la actual situación
mundial. La mente abstracta y el alma o hijo de la mente —el propio principio
medio de la conciencia— también deben funcionar, y la luz de la sabiduría y de
la comprensión fusionarse con la luz del conocimiento, don de la mente
concreta. Estos tres aspectos de la luz —sabiduría, comprensión y conocimiento—
llevan tres aspectos de la energía del alma, al alma de todas las formas, por
intermedio del alma del mundo.
Quienes prestan servicio como
portadores de luz deben realizar tres cosas:
a. Cultivar la luz de la sabiduría, luz que relaciona al hombre
con la voluntad y el propósito de Dios y permite ver todas las cosas en su
debida proporción.
b. Desarrollar la luz de la comprensión, luz que vincula al
hombre con el corazón y el amor de Dios y con la compasión del universo.
c. Desarrollar la luz del conocimiento que relaciona al hombre
con la mente de Dios, proporcionándole el control en los tres mundos de la
evolución humana.
A medida que estos tres aspectos
de la luz se desarrollan dentro de sí, el hombre irradiará luz al alma de todas
las cosas, por intermedio del alma del mundo, y así servirá.
Cuando un hombre, literalmente,
camina en la luz de su alma y la clara luz del sol afluye a través de él
—revelando el sendero— revela al mismo tiempo el Plan. Sin embargo,
simultáneamente es consciente de que el Plan está aún muy lejos de su
consumación. Lo oscuro se destaca; se revelan el caos, el sufrimiento y el
fracaso de los grupos mundiales; se observan la suciedad y el polvo de las
facciones en lucha y el dolor del mundo presiona al consternado aunque
iluminado aspirante. ¿Podrá resistir esta presión? ¿Podrá, en realidad, conocer
el dolor y sin embargo regocijarse eternamente en la conciencia divina? ¿Será
capaz de enfrentar lo que revela la luz y seguir su camino con serenidad,
seguro del triunfo final del bien?
¿Será vencido por el mal
superficial y olvidará el corazón de amor que palpita detrás de todas las
apariencias externas? El discípulo debe recordar siempre esta situación, o será
destruido por lo que ha descubierto.
Alice A. Bailey
CUALIDADES DE LA LUZ
Luz es la sustancia de las cosas
esperadas, la videncia de las cosas no vistas.
Alice A. Bailey
Luz y sustancia son términos
sinónimos. Alma y Luz también lo son, y esa igualdad de ideas —luz, sustancia,
alma— contiene la clave de la fusión y de la expiación que Cristo practicó tan
plenamente para nosotros, durante su vida en la tierra.
Alice A. Bailey
La Luz se conoce por lo que
revela. La ausencia de luz produce el desvanecimiento del mundo fenoménico
hacia una aparente inexistencia.
Alice A. Bailey
La luz es energía radiante que,
por su acción sobre los órganos de la visión, les permite ejecutar la función
de ver, denominada con más exactitud energía luminosa.
Diccionario Websters
De acuerdo con la teoría
moderna, la luz (visible e invisible) consiste en quantas de energía que se
mueven como si fueran guiados por ondas; de acuerdo con la estadística, el
comportamiento del quanta lo determina el hecho de que su energía, en cualquier
punto, por lo común es igual a la intensidad del sistema de ondas en ese punto.
Diccionario Websters
De manera que, de cualquier
fuente competente que inquiramos, recibiremos siempre la misma respuesta, es
decir, que esta luz divina del Logos es el fundamento de toda existencia. Es lo
que más se manifiesta en la tierra y, no obstante, el mayor de los misterios.
Es el Esquinan de los judíos, la Sophia de los gnósticos, el Daiviprakriti de
los brahmines, el Fohat de los budistas, la Madre del Cristo de los cristianos,
Isis de los egipcios, la luz solar de los parsis y el único objeto de
adoración, razonablemente posible, para todo aquél que aspira a la vida eterna,
no importa su denominación religiosa o sistema de pensamiento.
Franz Hartman
EL HAZ DE LUZ
“LA IDEA DE MÁS LUZ RIGE TODOS LOS ANHELOS INCIPIENTES DEL ESPÍRITU HUMANO”
La comprensión de esto impulsó a
Dag Hammarskjöld a concebir brillantemente el epítome de tales anhelos, en el
símbolo que presentó ante los hombres de todas las naciones, en la Sala de
Meditación del edificio de las Naciones Unidas en Nueva York.
“…existen cosas sencillas que
nos hablan con el mismo lenguaje. Hemos buscado tales cosas y creemos haberlas
hallado en el haz de luz que ilumina la brillante superficie de la sólida
roca”.
“De manera que en el centro de
la sala vemos el símbolo de la luz de los cielos, proporcionando diariamente
vida a la tierra, en la cual nos hallamos, símbolo que para muchos significa la
forma en que la luz del espíritu da vida a la materia”.
“… el haz de luz ilumina la piedra en una sala despojada de adornos. No existe otro símbolo ni nada que distraiga nuestra atención o rompa la quietud dentro de nosotros…”
“Queremos recuperar nuevamente
la quietud que hemos perdido en las calles y en las salas de conferencia, y
traerlo a un escenario donde ningún ruido hará impacto sobre nuestra
imaginación. En este escenario queremos llevar nuevamente nuestros pensamientos
a los hechos elementales, hechos que siempre enfrentamos, la vida iluminada por
la luz, mientas estamos en la tierra”.
Dag Hammarskjöld
Uno de los más íntimos amigos de
Dag Hammarskjöld, refiriéndose a esa sala, escribió lo siguiente:
“En esa sala no había nada que representara una religión, sin embargo, parecía tener el poder de impartir a los hombres de todas las religiones, o de ninguna, la actitud que debe preceder a la comprensión humana, cualquiera que sea su cualidad: un sentido de humildad y quietud. Para la mayoría de nosotros, la roca y la luz expresan algo del campo en el cual el espíritu humano podría desenvolverse hasta lo infinito o encerrarse en la solidez de la piedra”.
LA CIENCIA DE LA LUZ
Desde el punto de luz en la
mente de Dios,
Que afluya luz a las mentes de
los hombres, Que la luz descienda a la tierra.
Hasta que un hombre no piensa
por sí mismo no puede ser un colaborador inteligente, dispuesto y comprensivo,
de las fuerzas de la evolución. Si el hombre no está imbuido del espíritu de
buena voluntad, no podrá responder a la voluntad al bien, fuerza motivadora y
poder impulsor del Plan divino.
En lo que hoy concierne a la humanidad, la luz y la buena voluntad son los dos medios más importantes para resolver los problemas mundiales y establecer la civilización y cultura de la nueva era. En el mundo de la luz se puede ver, con toda claridad, la elección que enfrenta la humanidad. La luz revela lo oscuro y lo indeseable. También revela la meta que puede lograrse cuando el hombre posee el suficiente altruismo y amor a la humanidad para seguir esa luz donde quiera que lo conduzca. La luz y la buena voluntad son igualmente necesarios y ambas energías constituyen las herramientas con las cuales trabajan los miembros de Triángulos. Pero la luz es siempre la primera energía o cualidad de la divinidad que se manifiesta, preparando el camino para la expresión de otros dos aspectos de la Trinidad, amor y voluntad o propósito.
La religión y la filosofía
siempre han acentuado la importancia de la luz. La ciencia moderna adjudica
ahora a la luz un lugar cada vez más importante. Los físicos, por ejemplo,
sostienen que todos los tipos de radiación de energía, de los cuales la luz visible
es uno, son básicamente similares, sólo difieren en la energía o longitud de
onda de los fotones (partículas) de luz. Análogamente, la radiación y materia
son convertibles el uno en el otro, siendo la fórmula de conversión la famosa
de Einstein E=mc2, donde la constante c representa la velocidad de la luz.
Así mismo, en el nivel
biológico, toda vida depende del proceso de fotosíntesis de las plantas, donde
la energía de la luz se convierte en energía química y la materia inorgánica en
orgánica. En este proceso, lo único que no se regenera es la luz. La fotosíntesis,
el mayor proceso químico en la tierra, depende por lo tanto, de la energía de
la luz.
Los sicólogos modernos están
explorando hoy el significado y la influencia de la luz y el color, tanto en
los estados mentales normales como anormales. Luz y color también están siendo
utilizados en la curación.
Si la sustancia universal es un tipo de energía de luz, la capacidad del hombre para manipular y modificar esta energía tendrá profundas implicaciones. Entre los numerosos adelantos, hacia una nueva ciencia de la luz, tenemos dos en particular que prometen desarrollos revolucionarios en esa dirección.
El primero es un aparato
denominado con la sigla LASER, que significa: Ampliación de la luz por la
Emisión estimulada de la Radiación. El láser, cuya forma más conocida es una
barra de rubí circundada por una luz tubular, arrollada en forma de espiral, puede
producir un tipo de luz que hasta ahora nunca estuvo disponible para el hombre.
La luz común se difunde y desparrama. El haz de luz láser no sólo es
monocromática y coherente, con todas las ondas “circulando en orden regular”,
sino que su poder es amplificado muchas veces. Esta luz posee cualidades
excepcionales. Un solo haz láser tiene la capacidad inherente de conducir, al
mismo tiempo, toda la información trasmitida por las estaciones de televisión y
radio, teletipos y líneas telefónicas de todo el mundo. Un haz láser ha sido
proyectado a la Luna, donde abarcó únicamente un espacio de tres kilómetros de
diámetro. Un haz también ha sido concentrado en un finísimo punto ígneo, por un
lente microscópico, a fin de ser empleado como escalpelo para extirpar un tumor
en la retina del ojo humano. La modificación lograda en la sustancia primordial
es revolucionaria en sus implicaciones, como lo es la liberación de la energía
del átomo.
El segundo adelanto es más
apropiadamente un redescubrimiento y una expansión del interés por los poderes
y función de la mente. El paralelo entre el láser y la función de la mente
humana, en la sustancia mental, es extraordinariamente estrecho. Quienes practican
la meditación, suelen comparar a la mente con un lente y a la sustancia mental
con un tipo de energía de luz. Empleada de esta manera, la mente no sólo puede
revelar el “campo del conocimiento”, sino permitir que penetre la luz del alma
y haya comunicación con otras mentes, como en la telepatía. Todas estas
funciones requerirán la capacidad de dar forma y coherencia regulares a la sustancia
mental y amplificar el poder con el cual las ideas se proyectan. El exitoso
trabajo mental requiere un desarrollo similar en la modificación y manipulación
de la sustancia mental, análogo al logrado por el aparato láser, en el plano
físico.
Existen claras implicaciones para los miembros de Triángulos. Mediante el correcto empleo de la mente, la clara visualización y la proyección de la luz de la mente, la luz mental puede ser emitida y hacer que circule por toda la red hasta la conciencia humana. Similarmente, la red total como unidad puede ser utilizada en forma de láser, para distribuir y amplificar la luz de la mente de Dios hacia las mentes de los hombres.
“DIOS DIJO, HÁGASE LA LUZ Y LA LUZ FUE HECHA”
La luz es manifestación. Dios no
es la luz, a no ser que decida manifestarse como luz, porque Dios en realidad,
nada es. Pero si Dios toca la sustancia con Su dedo, aparece la luz. Cristo es
luz, porque Él es la manifestación de Dios: hombre y Dios en perfecto
equilibrio. Siguiendo el Camino, también con el tiempo nos convertimos en
portadores de luz y podremos llevar luz a quienes en este siglo “esperan en la
oscuridad y en la sombra de la muerte”.
La luz se demuestra como
positividad.
Lleva a la mente claridad, y por
lo tanto, la habilidad de discriminar inteligentemente y de hacer esas
elecciones que son de valor positivo para el progreso del mundo.
Trae percepción al corazón. En la luz vemos la necesidad de la humanidad. El corazón se preocupa, porque la luz de la comprensión. El Amor es su resultado positivo.
Trae valor a la voluntad,
resistencia y persistencia, porque se registra como gozo y alienta al viajero,
en el camino. Su resultado positivo es determinación.
En este período de transición en
la historia del género humano, lo que el mundo demanda es la cualidad
transfiguradora de la luz. Las iglesias han perdido su poder; se sospecha de
los valores absolutos; las ideas de moralidad se hallan en el crisol. El temor,
la incertidumbre, la ansiedad y el desaliento exigen como tributo la
inestabilidad, los desarreglos mentales y la apatía. Sólo el efecto positivo de
la luz puede cambiar la situación. Surge el llamado para que más portadores de
luz se unan a las fuerzas de la luz, por su disposición a emprender la
disciplina del Sendero.
VALORES POR LOS CUALES VIVIR
AMOR A LA VERDAD.D
Esencial para una sociedad justa, incluyente y progresiva.
ESPÍRITU DE COOPERACIÓN
Basado en la buena voluntad activa y en el principio de las correctas relaciones humanas.
SENTIDO DE LA RESPONSABILIDAD
PERSONAL.
Dirigido al grupo, a la comunidad y a los asuntos humanos.
SERVICIO AL BIEN COMÚN
Mediante el sacrificio del egoísmo.
SOLAMENTE LO QUE ES BUENO PARA TODOS ES BUENO PARA CADA
UNO.
Estos son los valores espirituales que inspiran la
conciencia de todos aquellos que viven para crear un mundo mejor.



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