Triángulos. Secuencia 7.
Recopilación
exclusivamente sin fines de lucro para las Adicciones.
Triángulos. 7
FUNDACIÓN LUCIS.
LA GRAN INVOCACIÓN
Desde el punto de Luz en la Mente de Dios Que afluya luz a las mentes de los hombres Que la Luz descienda a la Tierra
Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios Que afluya amor a los corazones de los hombres Que Cristo retorne a la Tierra
Desde el centro donde la Voluntad de
Dios es conocida
Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres El propósito que los Maestros conocen y sirven
Desde el centro que llamamos la raza
de los hombres Que se realice el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal
Que la Luz, el Amor y el Poder
Restablezcan el Plan en la Tierra
EL PLAN PARA LOS HOMBRES TIENE TRES GRANDES METAS
1. La iluminación de la mente;
2. La revelación del amor;
3. La evocación de la voluntad.
El
gran retorno a la Tierra que ha sido planeado por la Jerarquía, a fin de
caminar de nuevo abiertamente entre los hombres, demandará por una más completa
expresión de la voluntad espiritual que la realizada hasta ahora. Esto requiere
la cooperación de Shamballa y la cooperación de la humanidad.
La Exteriorización de la Jerarquía
DEDICACIÓN
En
el centro de la Voluntad de Dios yo permanezco. Nada apartará mi voluntad de la
Suya.
Implemento
esa voluntad por el amor. Me dirijo al campo de servicio.
Yo, el Triángulo divino, realizo esa voluntad dentro del cuadrado y sirvo a mis semejantes.
INTRODUCCIÓN
Durante
las dos décadas venideras ustedes deberán hacer fructificar las
simientes
que he sembrado...
El
trabajo que debe realizarse en las dos décadas venideras es el siguiente:
1. Preparar a los hombres para la
reaparición de Cristo. Este es el primero y el mayor deber. La parte más
importante de ese trabajo es enseñar a los hombres —en amplia escala— a emplear
la Invocación...
2. Ampliar el trabajo de Triángulos de
manera que subjetivamente y etéricamente la luz y la buena voluntad puedan
abarcar la Tierra.
La Exteriorización de la Jerarquía
Sólo
existe una manera por la cual la maligna voluntad concentrada, debido a que
puede responder a la fuerza de Shamballa, también puede ser superada. Esto se
consigue oponiendo una voluntad espiritual igualmente concentrada de hombres y
mujeres de buena voluntad que respondan y puedan entrenarse para llegar a ser
sensibles a este tipo de energía entrante y aprendan a invocarla y evocarla.
¿No
se podría organizar un grupo que tomara este asunto como tema de meditación y
tratara de capacitarse —por medio de la correcta comprensión— para hacer
contacto con la energía de Shamballa y aplicarla? ¿No sería posible elaborar
gradualmente el tema de la revelación de la voluntad divina, para que el tema
general pueda estar preparado a fin de presentarlo al público reflexivo, cuando
llegue verdaderamente la paz?
Tratado sobre siete Rayos, T. III.
TEMAS
PARA CONSIDERAR
I. La naturaleza de la Voluntad. Su
utilización Grupal
II. Preparación para la Reaparición de
Cristo. La Voluntad Espiritual y la Construcción de las Correctas Relaciones
Humanas
III. Preparación para la Reaparición de Cristo.
La Voluntad Espiritual y la Construcción de la Paz
IV. Los efectos Iniciadores de la Voluntad
V. El Poder de la Invocación
CONCLUSIÓN
Sección
I
LA
NATURALEZA DE LA VOLUNTAD SU UTILIZACIÓN GRUPAL
Quizás
me preguntaran, por qué hago tanto hincapié sobre este aspecto superior divino.
¿Por qué no esperar hasta que sepamos algo más sobre el amor y cómo
manifestarlo en nuestro medio ambiente? Porque, en su verdadera expresión, la
Voluntad es necesaria como fuerza propulsora y expulsora, y como agente
clarificador y purificador.
Siete Rayos, T. III
El
secreto de la voluntad consiste en reconocer la naturaleza divina del hombre.
Sólo esto puede evocar la verdadera expresión de la voluntad. En verdad, debe
ser evocada por el alma...
El
secreto de la voluntad está también estrechamente ligado al reconocimiento de
la naturaleza inconquistable de la bondad y a la inevitabilidad del triunfo
final del bien.
Esto
no es una determinación ni la activación y estimulación del deseo para que
pueda ser trasmutado en voluntad; tampoco es un enfoque implacable, inmutable e
inconmovible de todas las energías por la necesidad de triunfar... El empleo de
la voluntad no se expresa mediante una determinación férrea por mantenerse
firme y no ceder a las fuerzas del mal.
Sin
embargo, hay un factor plus, un algo más... la cualidad de la Voluntad
espiritual; la manifestación de esta energía divina hizo que el primer aspecto
divino de voluntad o poder sea lo que es, rasgo característico de la fuerza de
Shamballa; esta cualidad es tan diferente, peculiar y distintiva de la
divinidad que ni Cristo Mismo pudo expresarla con facilidad y comprensión. De
allí el episodio de Getsemaní. Han pasado dos mil años desde el episodio de
Getsemaní. Han pasado dos mil años desde el episodio de Getsemaní y desde que
Cristo estableció el primer contacto con las fuerzas de Shamballa; por este
medio y en bien de la humanidad estableció una relación que, después de veinte
siglos, sólo es una frágil y débil línea de energía vinculadora.
Esta fuerza de Shamballa está disponible para ser empleada correctamente, pero el poder de expresarla reside en su comprensión (hasta donde sea posible en este punto medio de la evolución humana) y su empleo grupal. Es una fuerza unificadora sintética... Permítaseme repetir las dos condiciones clave para el empleo de la energía de Shamballa: Empleo y Comprensión Grupales.
Por
lo tanto, la energía de Shamballa es aquello que está relacionado con la
vivencia de la humanidad... concierne al establecimiento de correctas
relaciones humanas... Es el incentivo y no el impulso, es el propósito y no la
expresión del deseo. El deseo asciende desde y a través de la forma material;
la Voluntad desciende a la forma, doblegándola conscientemente al propósito
divino. Uno es invocador, la otra evocadora... cuando la Voluntad es evocada da
fin al deseo y se convierte en una fuerza inmanente, propulsora e impulsora,
estabilizando, clarificando... Esta Voluntad —despertada por la invocación—
debe ser centrada en la luz del alma, dedicada a servir los propósitos de la
luz y a establecer correctas relaciones humanas que deben aplicarse (con amor)
para destruir todo lo que obstaculiza la libre afluencia de la vida... Esta
Voluntad debe ser invocada y evocada.
Siete Rayos, T. III
Sección
II
PREPARACIÓN
PARA LA REAPARICIÓN DE CRISTO LA VOLUNTAD ESPIRITUAL Y LA CONSTRUCCIÓN DE LAS
CORRECTAS RELACIONES HUMANAS
No
nos es dable conocer aún la fecha y el momento de Su reaparición. Su venida
depende de la demanda (tantas veces silenciosa) de todos los que aguardan con
intención masiva; también de que las correctas relaciones humanas estén mejor
establecidas y de determinado trabajo que realizan hoy los Miembros avanzados
del Reino de Dios, la Iglesia Invisible, la Jerarquía espiritual de nuestro
planeta; además depende hoy de la constancia de los discípulos de Cristo en el
mundo y de sus colaboradores iniciados que actúan en los numerosos grupos
religiosos, políticos y económicos.
La Reaparición de Cristo
La
razón por la cual Él no ha venido nuevamente se debe a que sus seguidores no
han realizado el trabajo necesario en todos los países.
La Reaparición de Cristo
Cristo
reaparecerá y llevará a la humanidad a una civilización y a un estado de conciencia
donde las correctas relaciones humanas y la colaboración mundial en bien de
todos constituirán la tónica universal. A través del Nuevo Grupo de Servidores
del Mundo y de los hombres de buena voluntad se vinculará definitivamente con
la voluntad de Dios (los asuntos de Su Padre) en tal forma que la eterna
Voluntad al bien será traducida por la humanidad en buena voluntad y correctas
relaciones.
La Reaparición de Cristo
La
singularidad de la inminente misión de Cristo y lo excepcional de su oportunidad
consiste en que Él puede —en Sí Mismo— expresar dos energías divinas: la
energía del Amor y la energía de la Voluntad, el poder magnético del Amor y la
efectividad dinámica de la Voluntad divina. Nunca fue posible tal revelación en
toda la larga historia de la humanidad.
La Reaparición de Cristo
En
el trabajo de reconstrucción que Cristo se propone realizar podemos ayudar
libremente si nos familiarizamos con los hechos que se exponen a continuación,
haciéndolos conocer a todos con quienes estamos en contacto:
1. Que la reaparición de Cristo es
inminente.
2. Que el Cristo inmanente en todo corazón
humano puede ser evocado si reconocemos que reaparecerá.
3. Que las circunstancias de su retorno
están sólo relatadas en forma simbólica en las Escrituras mundiales; esto quizás
produzca un cambio vital en las ideas preconcebidas de la humanidad.
4. Que la principal preparación es que
haya paz en el mundo, paz fundada en la buena Voluntad cultivada, la cual
conducirá inevitablemente a las correctas relaciones humanas y, por lo tanto,
al establecimiento (hablando en sentido figurado) de líneas de luz entre una
nación y otra, una religión y otra, un grupo y otro y un hombre y otro.
La Reaparición de Cristo
...
con el triunfo de la Crucifixión... Cristo introdujo por primera vez en la
Tierra un tenue hilo de la Voluntad divina proveniente del Hogar del Padre
(Shamballa) que pasó a la comprensiva custodia del Reino de Dios y por
intermedio de Cristo fue presentado a la humanidad... Los tres
aspectos divinos característicos de la divina
Trinidad —voluntad, amor e inteligencia— se convirtieron en parte de los
pensamientos y aspiraciones humanos... Cristo no pasó sobre la cruz la agonía
de las últimas horas, sino en el Huerto de Getsemaní. Entonces, en agonía y
casi sin esperanzas, Su voluntad se sumergió en la voluntad del Padre,
exclamando: “Padre, hágase Tu voluntad, no la mía”.
Algo
nuevo, planeado desde las mismas profundidades del tiempo, ocurrió en aquel
tranquilo huerto; Cristo, representando al género humano, estableció en la
Tierra la voluntad del Padre he hizo posible que la humanidad inteligente la
cumpliera. Hoy, debido a lo que realizó Cristo en Su momento de crisis siglos
atrás, la humanidad puede agregar sus esfuerzos para llevar a cabo el Plan. La
voluntad al bien del Hogar del Padre puede convertirse en buena voluntad en el
Reino de Dios y ser trasformada en correctas relaciones humanas por la
humanidad inteligente. De esta manera, la línea directa o hilo de la Voluntad
de Dios se extiende hoy desde el lugar más alto al más bajo, y a su debido
tiempo puede convertirse en un cable por el cual podrán ascender los hijos de
los hombres y descender el amoroso y viviente espíritu de Dios.
La Reaparición de Cristo
El
Cristo también se refirió al poder magnético de la voluntad cuando dijo: “Yo,
si soy ascendido, atraeré a todos hacia Mí”. Esto no se refiere a la
crucifixión, sino a la voluntad magnética de Cristo de llevar a todos los
hombres que viven en el mundo de los valores materiales, por intermedio del
Cristo inmanente en cada corazón, al mundo de reconocimiento espiritual... La
meta de toda enseñanza religiosa en el mundo, durante el ciclo que Cristo
inaugurará después de Su reaparición, consistirá en la resurrección del
espíritu en el género humano; se pondrá énfasis sobre la vivencia de la
naturaleza crística en todo ser humano y el empleo de la voluntad para lograr
esta viviente trasfiguración de la naturaleza inferior. La prueba de ello será
el Cristo resucitado. Este “Camino de Resurrección” es el Camino ardiente, el
camino iluminado que conduce al hombre de una expresión de la divinidad a otra;
es el camino que expresa la luz de la inteligencia, la radiante sustancia del
verdadero amor y la voluntad inflexible que no permite ninguna derrota ni
deserción. Tales son las características que pondrá en evidencia el Reino de
Dios.
La Reaparición de Cristo
En
junio de 1945, en el momento de la Luna Llena, en forma definida y consciente
Él se hizo cargo de sus deberes y responsabilidades como Instructor y Guía
durante el ciclo solar de Acuario... La vitalidad y el amor espiritual que
irradia (aumentados por las energías del Espíritu de Paz, del Avatar de
Síntesis y del Buda) fueron reenfocados y canalizados en una gran corriente
expresados en las palabras de la Invocación: “Que afluya amor a los corazones
de los hombres” ... “Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la
Tierra”.
Estas
tres palabras, luz, amor y poder describen las energías de las tres Potestades
que se unieron a Él (el gran Triángulo de Fuerza que con su poder Lo apoya), la
energía de Buda: La Luz, la luz siempre viene de Oriente; la energía del
Espíritu de Paz: el Amor que establece correctas relaciones humanas; la energía
del Avatar de Síntesis: el Poder, complementando la Luz y el Amor. El Cristo
ocupó su lugar en el centro de este Triángulo y desde ese punto comenzó Su
trabajo Acuariano...
Constantemente la Luz, el Amor y el Poder se derraman sobre las masas estimulando el acrecentamiento de la conciencia crística.
...
Por lo tanto, en la próxima era será conocido como:
1. El Punto dentro del Triángulo.
2. El Dispensador del Agua de la Vida.
3. El Sustentador de los pequeños.
Como
Punto dentro del Triángulo, el Cristo llegará a despertar los corazones de los
hombres e instituirá correctas relaciones humanas, permaneciendo inconmovible
donde se halla y siendo simplemente lo que Él es. Esto lo hará trasmitiendo a
la humanidad la energía desde los tres vértices del Triángulo que Lo circunda.
Dicha energía conjunta e impersonal, de naturaleza triple, se esparcirá
universalmente produciendo un gran progreso evolutivo, atrayendo magnéticamente
a los pueblos y naciones entre sí y causando automáticamente el desarrollo del
sentido de síntesis, de una probable unidad y una fusión deseable.
Como
Dispensador del Agua de la Vida, Su tarea es sumamente misteriosa... Cristo
puede extraer las energías que se definen con la frase “vida más abundante”
porque liberarán en forma nueva y dinámica las nuevas energías necesarias a fin
de producir la restauración y la resurrección. Esta nueva energía es la “fuerza
complementaria de la universalidad” y concierne al futuro.
Al
decir Sustentador de los pequeños, se refiere a un aspecto del trabajo del
Cristo que involucra el estímulo de la conciencias de Sus discípulos a medida
que se preparan para recibir la iniciación o entrar en niveles más profundos de
percepción espiritual.
La Reaparición de Cristo
...
Por intermedio del Triángulo mencionado anteriormente será distribuida la
energía de la voluntad...
La Reaparición de Cristo
...
El principal efecto de Su aparición será seguramente demostrar en todas partes
lo que produce un espíritu incluyente, canalizando y expresado por Su
intermedio. Todos los que tratan de establecer correctas relaciones humanas se
unirán automáticamente a Él... permaneciendo como el punto focal del Triángulo
interno —formado por el Buda, el Espíritu de Paz y el Avatar de Síntesis— la
fuerza que emanará de Cristo será tan poderosa que la diferencia entre el amor
y el odio, agresión y libertad, codicia y generosidad, se pondrá en lúcida
evidencia ante los ojos y la mente de todos los hombres...
...
Innumerables hombres y mujeres se agruparán para promover la buena voluntad y
las correctas relaciones humanas. Su número será tan grande que de una minoría
relativamente pequeña y de escasa importancia se convertirá en la más grande e
influyente fuerza del mundo. Por su intermedio el Nuevo Grupo de Servidores del
Mundo podrá trabajar con éxito.
...
El poder del impacto jerárquico espiritual a través de Cristo y Sus discípulos
activos será tan grande y se volverán tan evidentes la utilidad, la
practicabilidad y la naturaleza de las correctas relaciones humanas, que los
asuntos mundiales se reajustarán rápidamente, inaugurándose una nueva era de
buena voluntad y paz en la tierra. La nueva cultura y la nueva civilización
entonces serán posibles.
Un
aspecto de la voluntad divina que debe cumplir la humanidad es el
establecimiento de correctas relaciones humanas y la siguiente faceta de la
expresión divina para manifestarse en los asuntos humanos: individuales,
comunales, nacionales e internacionales... Debido a que la divinidad es
inmanente o está presente en todas las formas y, por lo tanto, en todos los
seres humanos la Voluntad divina debe ser cumplida oportunamente...
La Reaparición de Cristo
Cuando
aparezca el Avatar, impartirá a la humanidad algo para lo cual no tenemos aún
nombre. No será amor ni voluntad tal como los entendemos. Sólo una frase de
varias palabras puede dar una débil idea de lo que significa. La frase es “el
principio del propósito dirigido”, lo cual involucra tres factores:
1. Comprensión (intuitiva e instintiva,
pero inteligentemente interpretada) del Plan, tal como puede ser llevado a cabo
en el futuro inmediato.
2. Sobre la base de lo anterior, intención
enfocada que pone el énfasis sobre un aspecto de la voluntad aún no
desarrollado en el hombre.
3. Capacidad de dirigir la energía (por
medio de la comprensión y la
intención)
hacia un fin reconocido y deseado.
La Exteriorización de la Jerarquía
A
medida que progrese el trabajo de establecer correctas relaciones humanas
(necesidad fundamental del mundo) y se desarrolle el método para hacerlo —la
buena voluntad— el Cristo y Sus discípulos se acercarán cada vez más al género
humano.
La Reaparición de Cristo
Sección
III
PREPARACIÓN
PARA LA REAPARICIÓN DE CRISTO LA VOLUNTAD ESPIRITUAL
Y
LA CONSTRUCCIÓN DE LA PAZ
El
único lugar de completa “paz” (significado del vocablo Jerusalén) es “el centro
donde la voluntad de Dios es conocida”. La Jerarquía espiritual de nuestro
planeta (la Iglesia Invisible del Cristo) no es un centro de paz, sino un
verdadero vórtice de actividad amorosa, el lugar donde se reúnen las energías
provenientes del centro de la Voluntad divina y de la humanidad, el centro de
la inteligencia divina. Cristo se orientó hacia ese centro divino, denominado
en las Antiguas Escrituras “el lugar de serena determinación, de equilibrada y
obediente voluntad”.
La Reaparición de Cristo
El
Espíritu de Paz se cierne cerca de la humanidad esperando la oportunidad de
hacer sentir Su presencia. El Espíritu de Paz no es un concepto abstracto sino
una potente Individualidad, y maneja fuerzas que hasta ahora no le son
familiares a nuestro planeta. Grandes Fuerzas esperan la hora en que puedan
funcionar como Liberadores y libertadores del género humano. Pero la puerta por
la que entrarán debe ser abierta por la humanidad y lo será mediante un acto
unido de la voluntad, expresado por alguna fórmula de palabras y por el sonido.
Se llevará a cabo por la actividad simultánea de los hombres y mujeres de buena
voluntad y por los aspirantes y discípulos del mundo. La puerta no será abierta
sino por un acto de invocación respaldado por la voluntad enfocada. Es esencial
la determinación dirigida del hombre o grupo que emplea la fórmula, plegaria o
invocación sugerida.
La Reaparición de Cristo
1. El Espíritu de Paz descendió sobre el
Cristo... Este Espíritu es un Ser poseedor de un inmenso poder cósmico y está
influyendo hoy en el Cristo, similarmente a como el Cristo hace dos mil años
influyó o actuó a través del Maestro Jesús. El Espíritu de Paz no significa
calma estática o emocional que pone fin a la agitación mundial y establece una
era de paz. Constituye misteriosamente el Espíritu de Equilibrio, actúa de
acuerdo con la Ley de Acción y Reacción y se reconocerá inevitablemente Su
actitud. Su obra se manifestará de dos maneras: plenamente, cuando el Cristo
reaparezca entre los hombres, y de manera lenta y gradual hasta el momento en
que:
a. El caos, el desorden, las
perturbaciones emocionales y el desequilibrio mental que existen actualmente en
el mundo adquieran equilibrio de acuerdo con esta ley, mediante un equivalente
ciclo de calma, quietud emocional y equilibrio mental, emancipando a la
humanidad para que entre en una nueva etapa y experimente la libertad. La paz
estará de acuerdo con los disturbios experimentados.
b. El odio, que tanto predomina hoy en el
mundo, será equilibrado por la expresión de la buena voluntad a través de la
vida del Espíritu de Paz que actúa por medio del Cristo, la personificación del
Amor de Dios... Este Ser espiritual no descenderá desde su alto lugar, donde
actúa y dirige Su energía; será Cristo Quien actuará y servirá de canal para el
poder dirigido de este Ser. La afluencia de Su divina energía (energía que
proviene de fuera del planeta) está destinada a traer oportunamente paz a la
Tierra mediante la expresión de la buena voluntad, que establecerá correctas
relaciones humanas.
2. La fuerza evolutiva, a la que damos el
nombre de “conciencia crística”... se enfocó en la Persona del Cristo en forma
hasta ahora desconocida y constituye ese poder latente en todo corazón humano,
descripto por San Pablo como “Cristo en nosotros, esperanza es de gloria” (Cor.
I, 27), que de acuerdo con la ley evolutiva conduce al Reino de Dios y “a la
estatura de la plenitud de Cristo” (Ef. 4, 13).
3. Como resultado de la decisión de Cristo
y su “fusión espiritual” con la Voluntad de Dios, el Avatar de Síntesis se
convirtió temporariamente en Su íntimo Colaborador. Este es un acontecimiento
de importancia suprema y planetaria. Su relación y plan de ayuda datan desde el
momento en que se dio la Gran Invocación y la emplearon los hombres en todas
partes.
Este
Ser está estrechamente relacionado con el aspecto Voluntad de la divinidad y Su
colaboración ha sido posible debido a lo que el Cristo ha logrado en la línea
más elevada de la voluntad espiritual. Actúa de acuerdo a la gran Ley natural
de Síntesis, produciendo unidad, unificación y fusión. Su función (al unísono
con la energía de Cristo) consiste en generar en la humanidad la voluntad
espiritual, la voluntad al bien...
Su
actividad es forzosamente la actividad de las masas, porque Él sólo puede
canalizar Sus energías a través de la conciencia de las masas o por medio de
una entidad que posea conciencia grupal.
La Reaparición de Cristo
Cuando
la idea que subyace en la Gran Invocación pueda elevarse suficientemente en la
conciencia de quienes la emplean, mediante el esfuerzo conjunto de los
discípulos del mundo y de la Jerarquía de la Luz
—reforzada
por las Fuerzas de la Luz— entonces podrá ser invocado el Espíritu de Paz.
Mediante
el clamor unánime se verá obligado a dirigir Su atención
hacia nuestro planeta. Las consecuencias serán significativas y poderosas...
Quizás
conduzca a demostrar peculiar y poderosamente el significado de la paz como
expresión del amor universal y planetario, o produzca el envío de un Avatar o
Mensajero de Paz que guíe a las naciones a la correcta acción; quizás tenga
lugar algún acontecimiento de tal significado que su importancia será
inmediatamente reconocida por toda la humanidad, induciéndola a dar los pasos
necesarios para restablecer las rectas relaciones humanas. No somos
responsables de la índole de las actividades que el Espíritu de Paz instituirá.
Nuestro deber consiste en aprender a entrar correctamente en contacto con la
Jerarquía por intermedio de nuestras propias almas, emplear la Gran Invocación
como almas y responder correctamente y ser sensibles a los esfuerzos resultantes.
Reflexionen sobre lo antedicho.
Cuando
llegue el momento oportuno, el Espíritu de Paz vitalizará —por influencia de la
Jerarquía— la respuesta de la humanidad a la Voluntad de Dios, que tiene por
intención básica traer la paz sobre la Tierra. ¿Qué es la paz? Es esencialmente
el establecimiento de rectas relaciones humanas, de la relación sintética con
su colaboración resultante, de la correcta interacción entre los tres centros
planetarios y la comprensión iluminada y amorosa de la voluntad de Dios cuando
afecta a la humanidad y ejecuta el divino intento. Por esta razón, Cristo,
Quien por primera vez en la historia planetaria estableció contacto entre la
Jerarquía, la Humanidad, Shamballa y el Espíritu de Paz, en Su propio lugar
elevado, en Su primera enunciación que se haya registrado, dijo que Él debía
ocuparse de los asuntos de Su Padre y luego, al finalizar Su vida, reiteró el
mismo pensamiento en las palabras: “Padre, no mi voluntad sino la Tuya sea
hecha”, llevando así el pensamiento a un plano más elevado porque Se dirigía al
primer Aspecto de la divinidad. Entonces, enfocó en Sí Mismo los dos atributos
y aspectos divinos principales —la voluntad y el amor (atma-budi)— y debido a
ello Su conciencia se volvió extraplanetaria, como lo es la conciencia del
Señor del Mundo, pudiendo entonces hacer contacto con cimas de percepción y con
algunos Agentes solares con los cuales el hombre nunca hubo entrado en
contacto. Esta realización Lo capacitó para poner a la humanidad en contacto
con el Espíritu de Paz. De esta manera. Él Mismo se convirtió en la Luz del
Mundo y en el Príncipe de la Paz.
El
Cristo estableció el primer vínculo principal con el Espíritu de Paz por Su
capacidad de expresar la Voluntad de Dios como amor y como salvación del mundo.
Con el Cristo, que personifica el Amor y la Voluntad de Dios y el agente del Espíritu de Paz, puede entrarse en contacto y entrenar a la humanidad para que se apropie de este tipo extraplanetario de energía. La humanidad puede establecer ahora, por intermedio del Cristo y del Buda, una estrecha relación con Shamballa, y hacer su propia contribución —como centro mundial— a la vida planetaria. Compenetrada por la Luz y controlada por el Espíritu de Paz, la expresión de la voluntad al bien de la humanidad puede emanar poderosamente de este tercer centro planetario. Entonces la humanidad iniciará, por primera vez, la tarea que se le ha asignado como intermediaria, inteligente y amorosa entre los estados superiores de conciencia planetaria, los estados superhumanos y los reinos subhumanos. Así la humanidad llegará oportunamente a ser la salvadora planetaria.
La
buena voluntad, como posible y práctica expresión del amor, se manifiesta en la
Tierra evocando rectas relaciones; la luz como expresión de la Jerarquía afluye
a la conciencia humana iluminando los lugares oscuros y evocando respuesta de
todas las formas de vida, en los tres mundos de la manifestación y en los tres
reinos subhumanos por intermedio del humano; la paz, como expresión de la
voluntad de Shamballa, produce equilibrio, síntesis y comprensión, más un
espíritu de invocación, siendo básicamente una acción que origina reacción.
Esto se manifiesta como el primer trabajo creador grande y mágico de que es
capaz la humanidad, llevando los tres aspectos divinos a una actividad
simultánea, de acuerdo con la voluntad de Dios.
La
paz no debe ser impuesta por quienes odian la guerra. Debe ser el resultado y
expresión natural del espíritu humano y la decisión de que la actitud del mundo
se trasforme en rectas relaciones humanas.
La Exteriorización de la Jerarquía
La
demanda invocadora de la angustiada humanidad es hoy tan grande y sólida que
juntamente con la sabiduría y el conocimiento de la Jerarquía espiritual ha
dado lugar a que se inicien ciertas actividades en el Hogar del Padre, las
cuales redundarán en la Gloria de Dios, en la trasformación de la Divina
Voluntad al bien, en buena voluntad y en la resultante paz en la tierra.
La Reaparición de Cristo
Cuando
aparezca el Cristo, el Avatar de Amor, entonces “los hijos de los hombres que
son ahora los hijos de Dios apartarán Sus rostros de la Luz resplandeciente e
irradiarán esa Luz sobre los hijos de los hombres que todavía no saben que son
los hijos de Dios”. Entonces aparecerá Aquél que viene, Sus pasos se acelerarán
en el valle de las sombras porque el Todopoderoso que se halla sobre la cumbre
de la montaña exhala amor eterno, luz suprema y pacífica y silenciosa voluntad.
“Entonces responderán los hijos de los hombres. Una nueva luz brillará en el
cansado y lúgubre valle de la Tierra. Una nueva vida circulará por sus venas y
su visión abarcará todos los caminos de lo que vendrá”. “Así vendrá nuevamente
la paz en la Tierra, pero una paz desconocida hasta ahora. Entonces, la
voluntad al bien florecerá como comprensión y la comprensión fructificará como
buena voluntad en los hombres”.
La Reaparición de Cristo
Sección
IV
LOS
EFECTOS INICIADORES DE LA VOLUNTAD
Como
Sustentador de los pequeños... el trabajo que realiza en el Triángulo con las
masas humanas, tendrá como resultado la presentación de la primera iniciación
—el Nacimiento de Cristo en la caverna del corazón— como ceremonia fundamental
de la nueva religión mundial. Por medio de esta ceremonia, las multitudes de
todos los países estarán en condiciones de poder percibir conscientemente el
“nacimiento del Cristo” en el corazón... A este nuevo nacimiento se refieren
los esoteristas cuando hablan de la primera iniciación. Pero en el futuro,
hacia el fin de la Era de Acuario no constituirá la experiencia de un discípulo
aislado sino la experiencia colectiva de millones de seres. Muchos aspirantes
se sumergirán en las aguas purificadoras de la iniciación del Bautismo —la
segunda iniciación— y las dos iniciaciones (preparatorias para el verdadero
servicio y la tercera Iniciación de la Trasfiguración) pondrán el sello de
aprobación en la misión que tiene Cristo como Agente del gran Triángulo
espiritual que El representa.
Sin embargo, el trabajo más importante de Cristo en lo que concierne a los discípulos y a las personas espiritualmente orientadas del mundo, además de las centenas de miles de seres humanos más avanzados, consiste en “nutrir” en tal forma su conciencia y vida espirituales que les permitirá recibir la tercera y la cuarta iniciaciones: la Trasfiguración y la Renunciación o Crucifixión.
Como
bien saben los esoteristas, el término “los pequeños” se refiere a esos
discípulos que son los “niños de Cristo” (como los denomina el Nuevo
Testamento) y que ya han recibido las dos primeras iniciaciones, el Nacimiento
y el Bautismo. Ellos son conscientes de la aspiración espiritual, índice de una
vida crística residente en sus corazones, y se han sometido a los procesos de
purificación que culmina en las aguas bautismales. Cristo debe preparar a
dichos aspirantes para las iniciaciones superiores, nutrirlos y ayudarlos para
que puedan presentarse ante el Único Iniciador, y llegar a ser Pilares del
Templo de Dios, es decir, Agentes de la Jerarquía espiritual y, por lo tanto,
discípulos activos y trabajadores.
Cuando hace siglos estuvo en Palestina, dijo: “Nadie viene al Padre, si no por mí” (Jn. 14,6). Esto fue un vaticinio del trabajo que Él tendría que realizar en la Era de Acuario. En las dos primeras iniciaciones, los aspirantes (entrenados por los discípulos avanzados) descubren el camino hacia el Cristo que administra ambas iniciaciones, pero las palabras de Juan se refieren a etapas superiores de desenvolvimiento. La administración de las primeras iniciaciones por el Cristo convierten al discípulo en agente del amor de Dios; sin embargo las iniciaciones superiores lo capacitan para convertirse, etapa tras etapa, en agente de la voluntad de Dios. Los de primer grado conocen y comprenden la segunda estrofa de la Invocación: “Desde el punto de amor en el Corazón de Dios, que afluya amor a los corazones de los hombres”; el grupo que Cristo Mismo ha de “nutrir” y preparar en la era acuariana, conocerá el significado de la tercera estrofa “Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida, que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres”.
Durante
la Era de Piscis, la tarea de Cristo tuvo por finalidad relacionar a la
humanidad con la Jerarquía del planeta; en la Era de Acuario, Su trabajo
consistirá en relacionar a este grupo que se acrecienta constantemente con ese
centro superior donde se hace contacto con el Padre, se reconoce la filiación y
puede conocerse el propósito divino. Los tres aspectos divinos reconocidos por
todas las religiones del mundo (incluyendo a la religión cristiana)
—Inteligencia o Mente Universal, Amor y Voluntad— se desarrollarán
conscientemente en la humanidad por medio del futuro trabajo del Cristo; la
humanidad, la Jerarquía Espiritual y el “centro donde la Voluntad de Dios es
conocida”, se relacionarán en forma más amplia y general.
La Reaparición de Cristo
Este
método de trabajo —utilizar a los seres humanos como agentes para llevar
adelante la tarea de salvación y elevación del mundo— fue iniciado por Cristo
Mismo, que trabajó frecuentemente con los hombres por medio de otros hombres y
llegó a la humanidad por intermedio de Sus doce apóstoles... Cristo envió a Sus
Apóstoles al mundo, para alimentar a las ovejas y buscar a los hombres,
guiarlos y convertirlos en “pescadores de hombres”. La relación de los
discípulos de Cristo con el Maestro fue sólo secundaria; primordial importancia
tuvieron las exigencias del mundo. Esta actitud aún predomina en la Jerarquía,
sin menoscabar su devoción por el Cristo.
En
la Era de Acuario, en la que estamos entrando, este tipo de trabajo grupal
alcanzará un punto muy elevado de desarrollo y el mundo será salvado y
reconstruido por grupos más bien que por individuos... Ahora, en la plenitud
del tiempo y a través de los procesos evolutivos, está surgiendo un grupo que
traerá la salvación al mundo y que... estimulará y energetizará de tal manera
la mente y el alma de los hombres, que la nueva era se iniciará con la
afluencia del Amor, del Conocimiento y de la Armonía de Dios Mismo como así
también la reaparición de Cristo, Quien personifica estas tres facultades.
La Reaparición de Cristo
El
secreto de las iniciaciones superiores reside en el empleo entrenado de la
Voluntad superior... Todo el problema de la Voluntad de Shamballa está en
proceso de revelación, y en su oportunidad alterará totalmente el acercamiento
del discípulo a la iniciación en la nueva era. El tema del “camino hacia
Shamballa” requiere un estudio reflexivo y una comprensión esotérica. Este
concepto de la nueva y futura sección (si puedo denominarla así) del Camino o
Sendero, que enfrenta el discípulo moderno, encierra el secreto de la futura
revelación y de la dispensación espiritual que emergerá cuando la humanidad
construya la nueva civilización mundial y comience a dar forma a la nueva
cultura.
En
el sendero de Iniciación, la Voluntad monádica (siendo su reflejo la voluntad
egoica y su distorsión la propia voluntad individual) es trasmitida por
intermedio del antakarana, gradual y directamente al hombre en el plano físico,
lo cual produce la analogía superior de esas cualidades que el bien entrenado
aunque cerrado esoterista denomina antojadizamente trasmutación y
trasformación. El resultado es asimilación de la voluntad egoica individual en
el propósito de la mónada, propósito —indesviable e inalterable— de Aquél en
quien vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.
Porque
únicamente en forma grupal se puede extraer, por ahora, fuerza volitiva de
Shamballa... Sólo el grupo guiado por el nuevo sistema de actuación y de
iniciación grupales propuestos es capaz de invocar a Shamballa.
Siete Rayos, T. V
No
es posible en estas breves instrucciones ocuparse en forma adecuada del aspecto
Voluntad de la divinidad... Los aspirantes deben aprender a conocer la
naturaleza de la Voluntad mediante el poder de la iluminación interna y por
ciertos reconocimientos inteligentes.
A
medida que se acrecienta y se desarrolla esta capacidad de descentralizarse
altruistamente, el aspirante alcanza una etapa en que la vida y el bien grupal
son considerados como parte de un Todo mucho mayor... va comprendiendo entonces
que no bastan el amor y la inteligencia sino que deben ser complementados y
ayudados por la voluntad, el propósito activo e inteligente amorosamente
aplicado.
...
En el Sendero de la Iniciación desarrollamos el aspecto Voluntad de la
divinidad.
...
Estoy tratando de demostrar a quienes están espiritualmente orientados la
necesidad de consagrarse indefectiblemente a la tarea de desarrollar la
voluntad al bien en la Tierra y también de demostrar la absoluta importancia de
fomentar la buena voluntad entre las masas.
El aspecto Voluntad de la divinidad sólo puede expresarse por medio de la humanidad pues el cuarto reino de la naturaleza está destinado a ser el agente de la voluntad para los tres reinos subhumanos. Por lo tanto fue esencial que la humanidad desarrollara el espíritu incluyente y la tendencia hacia la identificación espiritual como paso preparatorio para el desarrollo de la respuesta al propósito divino. Es muy esencial que los discípulos del mundo desarrollen la voluntad al bien para que el común de la humanidad pueda expresarla... Deben llegar hasta el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo y desarrollar en él la voluntad al bien, también simultáneamente llegar hasta las masas, llevándoles el mensaje de buena voluntad. La voluntad al bien es dinámica, poderosa y eficaz. Se basa en el conocimiento del Plan y en la reacción al propósito, tal como lo sienten los iniciados en contacto consciente con Shamballa o los discípulos que similarmente forman parte de la Jerarquía pero que aún no pueden hacer contacto con el Propósito central o Vida.
Es
interesante observar que en el mundo existen infinidad de constancias de que la
energía de Shamballa está haciendo impacto directamente sobre la conciencia
humana y logrando resultados... Al unísono, el segundo atributo de la voluntad,
la síntesis, evoca una respuesta igualmente amplia. Este sentido de síntesis ha
producido un efecto masivo antes que individual, y ello es algo interesante y
de importancia que debe observarse en la actualidad. Posteriormente, el
dinamismo inherente a la voluntad, manejado por el Nuevo Grupo de Servidores
del Mundo y los discípulos e iniciados del mundo, convertirá esa masiva
respuesta instintiva en verdadera experiencia y hará “aparecer” en la Tierra la
nueva y desarrollada “cualidad” de la vida que la nueva era trata de demostrar.
Siete Rayos, T. V
La
Jerarquía planetaria inspirada por la Visión divina —tal como se halla
personificada en el Plan— trata de evocar respuesta a ese Plan en todo corazón
humano, fomentando y alentando esa respuesta a fin de evocar no sólo una
comprensión mental sino un deseo aspiracional. Ambos, finalmente, harán surgir
el Plan en la Tierra y así se manifestará el factor condicionador de los
asuntos humanos.
Cuando
haya un número suficiente de personas que esté en contacto consciente con sus
almas, entonces —por Tierra— el mismo peso de su número, más la sinceridad de
su intención y su amplia diseminación en la faz de la tierra, será lógicamente
eficaz. Dichas personas traerán cambios de una importancia tan trascendental
que la futura cultura estará tan lejos de la nuestra como la nuestra lo está de
los pieles rojas que durante siglos deambularon por el continente americano y
fueron despojados por la raza blanca.
Siete Rayos, T. II
Sección
V
EL
PODER DE LA INVOCACIÓN
El
género humano posee un gran poder aún no desarrollado que si el hombre lo evoca
será adecuado para dos cosas:
a. Sentar las bases para una paz
estable...
b. Proporcionar la síntesis subjetiva o
red de luz que personifica la fuerza de la buena voluntad como expresión de las
rectas relaciones humanas. Esto garantizará un orden mundial realizable.
Ayuden
a la formación de Triángulos de Luz y buena voluntad, para crear una red
interna de personas consagradas a expresar la buena voluntad, utilizar el poder
de la invocación y acrecentar la comprensión en todo el mundo que ya ha
comenzado. Este es un procedimiento poderoso y práctico cuando se le dé
oportunidad para difundirse.
La Exteriorización de la Jerarquía
Por
lo tanto es evidente que las tres primeras estrofas o versos invocan, llaman o
apelan a los tres aspectos de la vida divina universalmente conocidos: la mente
de Dios y la voluntad o propósito de Dios; la cuarta estrofa señala la relación
de la humanidad con las tres energías: inteligencia, amor y voluntad, y la
profunda responsabilidad del género humano para complementar la difusión del
amor y la luz en la Tierra.
Es
aquí donde se evidencia el trabajo del movimiento de Triángulos, tan cercano al
corazón de la Jerarquía en este momento. Por medio de la red que está creando
Triángulos, la luz o la iluminación es invocada por el trabajo y la actividad
diaria de los miembros de Triángulos. De esta manera la luz puede realmente
descender a la Tierra, y la buena voluntad, que es el amor de Dios y
básicamente la voluntad al bien, pueden afluir también con más plena viviencia
a los corazones de los hombres, lo cual trasformará sus vidas, entonces no
podrá ser detenida la era de las rectas relaciones humanas.
Discipulado en la Nueva Era, T. II
Habrán
observado —al estudiar la Invocación— que los tres centros principales de
nuestro planeta están vinculados: Shamballa, “donde la Voluntad de Dios es
conocida”; la Jerarquía, dirigida por el Cristo, desde donde trata de
establecer un contacto más estrecho entre los hombres, y el centro que llamamos
Humanidad. Hay una estrecha relación entre la primera estrofa y la última. Como
saben, la humanidad está destinada a ser la exponente de la mente de Dios,
expresando así inteligencia activa, motivada por el amor y complementada por la
voluntad... su constante empleo traerá una incluyente visión del desarrollo
espiritual e impartirá al pensamiento humano la síntesis que hasta ahora le ha
faltado.
Discipulado en la Nueva Era, T. II
CONCLUSIÓN
El
alma del mundo se está interiorizando en los asuntos externos como previa
preparación a hacerse cargo de la situación mundial.
Siete Rayos, T. II
La
síntesis dicta hoy la tendencia del proceso evolutivo. Todo tiende a la unión
de los grandes grupos; unificación, relaciones internacionales, planificación
global, hermandad, fusión económica, libre intercambio de productos,
interdependencia, fraternidad de credos, movimientos basados en el bienestar de
toda la humanidad y conceptos ideológicos que atañen a las totalidades y
militan contra el fraccionamiento, la separatividad y el aislamiento.
Siete Rayos, T. V
Los
insto a que experimenten las rectas relaciones humanas, comenzando con sus
propias relaciones personales, con su familia y con sus amigos. Luego,
dedíquense a la tarea de educar a aquéllos con quienes entran en contacto para
que también inicien un trabajo similar. Es el trabajo de obtener rectas
relaciones intergrupales, rectas relaciones nacionales y rectas relaciones
internacionales. Los llamo a la comprensión de que en este trabajo, nadie es
fútil o inútil, todos tienen su tarea de valor práctico. Los exhorto para que
reconozcan que la buena voluntad es una energía dinámica capaz de traer cambios
mundiales fundamentales que se expresará por la actividad del hombre y de la
mujer individualmente y mediante su esfuerzo masivo. El poder masivo de la buena
voluntad, el efecto dinámico de la comprensión inteligente y activa y la
potencia de una opinión pública entrenada y viviente que desea el mayor bien
para el mayor número, están más allá de toda creencia. Este poder dinámico
nunca ha sido empleado. Hoy puede salvar al mundo.
La Exteriorización de la Jerarquía
...
Sin embargo puedo afirmar que el trasfondo o basamento de todo lo que pueden
hacer, lo constituye el trabajo de Triángulos... La fundación del Nuevo Grupo
de Servidores del Mundo consiste en “forzar” dinámicamente en el mundo la
energía de la voluntad al bien: las personas comunes que responden
inconscientemente expresarán buena voluntad. Los discípulos como ustedes deben
trabajar forzosamente en ambos campos, creando y construyendo los dos tipos de
red. Pueden hacerlo ahora y formar el núcleo de ese diseño entrelazado de luz y
buena voluntad que debe sustentar o fundamentar todo trabajo exotérico de renovación,
reanudación, rehabilitación y reconstrucción. Por lo tanto, nuevamente les pido
a ustedes y a los demás discípulos, trabajar con renovado interés en la
formación de Triángulos, llegar hasta esas personas que están activas y tratar
de ayudarlas a formar nuevos Triángulos. Este trabajo es muy importante y tiene
el apoyo de la Jerarquía.
Discipulado en la Nueva Era
MEDITACIÓN
DE TRIÁNGULOS
Etapa
I
1. Como unidad grupal permanezcamos en el
plano mental.
2. Identifiquémonos como un alma, con el
grupo mundial que actúa a
través
de tres centros planetarios, como un triángulo de luz.
3. Extendamos la identificación a través
del alma del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo hasta la Jerarquía y el
Cristo, punto trascendental de síntesis que se halla en el centro de cada
triángulo, y hasta el triángulo de energías que se halla detrás del Cristo.
4. Identifiquémonos con el centro
Shamballa, centro del Propósito y
del Poder.
Etapa
II
Reconozcamos
la síntesis de tres corrientes de energía cósmica dentro de Shamballa —donde la
Voluntad de Dios es conocida— pronunciando la dedicación:
En
el centro de la Voluntad de Dios yo permanezco. Nada apartará mi voluntad de la
Suya.
Implemento
esa voluntad por el amor. Me dirijo al campo de servicio.
Yo, el Triángulo divino, realizo esa voluntad Dentro del cuadrado y sirvo a mis semejantes.
Etapa
III
Visualicemos
una Red de Triángulos iluminados que subyacen en el entero mundo externo de la
vida y en los acontecimientos físicos.
Visualicemos
la red:
a. Vinculando a todas las unidades de
Triángulos y relacionando todos los puntos de luz en el mundo.
b. Relacionando el mundo de las realidades
espirituales —la Jerarquía— con el mundo de la experiencia, la humanidad;
actuando como canal de distribución dentro de la humanidad, para las energías
espirituales que afluyen a través de la Jerarquía.
c. Trasformando el vehículo etérico planetario, a fin de recibir y hacer circular las energías del alma y de la Tríada: la Voluntad, el Amor y la Luz; Atma, Budi y Manas.
Etapa
IV
Comprendamos que las energías de la Luz, el Amor y la Voluntad al bien, evocadas por los colaboradores de Triángulos, palpitan a través de la red planetaria de Triángulos y están produciendo un efecto inevitable dentro de los tres mundos (mental, emocional y etérico) de la evolución humana, elevando la conciencia humana y ayudando a crear el Sendero de Luz que lleva a los pies del Cristo.
Etapa
V
Reflexionemos
sobre el propósito, la función y el correcto desarrollo de
la Red de Triángulos como una actividad jerárquica.
Etapa
VI
Fusionados con el grupo, PERMANEZCAMOS con positiva intención, como una radiante estación de luz dentro de la Red de Luz y Buena Voluntad.
Etapa
VII
Pronunciemos la Gran Invocación, dirigiendo las tres energías a través de la Red de Triángulos y de la conciencia de la humanidad.
LA GRAN INVOCACIÓN
Desde el punto de Luz en la Mente de Dios; Que afluya luz a las mentes de los hombres; Que la luz descienda a la Tierra.
Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios; Que afluya amor a los corazones de los hombres; Que Cristo retorne a la Tierra.
Desde el centro donde la Voluntad de
Dios es conocida; Que el Propósito guíe a las pequeñas voluntades de los
hombres;
El Propósito que los Maestros conocen y sirven.
Desde el centro que llamamos la raza
de los hombres; Que se realice el Plan de Amor y de Luz;
Y selle la puerta donde se halla el mal.
Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.
OM OM OM
VALORES POR LOS CUALES VIVIR
AMOR
A LA VERDAD.D
Esencial para una sociedad justa, incluyente y progresiva.
ESPÍRITU
DE COOPERACIÓN
Basado en la buena voluntad activa y en el principio de las correctas relaciones humanas.
SENTIDO
DE LA RESPONSABILIDAD PERSONAL.
Dirigido al grupo, a la comunidad y a los asuntos humanos.
SERVICIO
AL BIEN COMÚN
Mediante el sacrificio del egoísmo.
SOLAMENTE LO QUE ES BUENO PARA TODOS
ES BUENO PARA CADA UNO.
Estos son los valores espirituales
que inspiran la conciencia de todos aquellos que viven para crear un mundo
mejor.


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