El Collar del Buda. Samael Aun Weor.
Recopilación exclusivamente sin fines de lucro para las Adicciones.
Samael Aun Weor.
El Collar del Buda.
EL COLLAR DEL BUDDHA
MENSAJE DE NAVIDAD
1966 - 1967
SAMAEL AUN WEOR
PRIMERA EDICIÓN,
BOGOTÁ – COLOMBIA
– 1966
PROLOGO
Este es el XV Mensaje de
Navidad, los primeros doce nos brindaron información básica para el
conocimiento de la Gnosis, pero desde el XIII, o sea del año 1964 en adelante,
nos traen la parte científica de esta gloriosa sabiduría. Le pedimos a los
lectores ocasionales o interesados en la Gnosis que no se desanimen al leer estos últimos
mensajes, porque el Maestro Samael
Aun Weor ha escrito una serie de libros que
gradualmente van preparando a la persona para comprender la parte científica.
A los
estudiantes gnósticos les recordamos que la enseñanza pura la encuentran en las
obras del Maestro, la devoción se logra en los santuarios de purificación y el resultado es obra de cada uno de nosotros, de manera que se equivoca
lamentablemente el que se pone a observar a los estudiantes, porque allí no encuentra sino defectos ajenos
y con los que hay que acabar
son con los propios, solo el Maestro redimido puede ser observado como modelo
nuestro. El objeto de estas enseñanzas es formar superhombres, es exacto que
nos hacemos diferentes, pero con el estudio y la práctica. La tarea ha
comenzado despertando dormidos y con la ayuda de los despiertos tomando
posiciones inmejorables. No atacamos, ayudamos, luego los ayudados nos ayudan.
Observamos
la arrogancia del hombre adinerado, la confianza del hacendado o ganadero, la
alegría del hombre maduro que logra atraer a una mujer joven, el cambio que se
opera en los jóvenes que logran adquirir un título académico. Si se logran
estos cambios en la persona con objetos materiales y conocimientos
intelectivos, ¿cuál será el cambio que se opera cuando nos sentimos hijos de
Dios? Si la simple amistad con gentes de prestigio causa tanto agrado, ¿cómo
será el tenerla con el bienamado?
Cuando se excluye la Religión de la ciencia el hombre se siente insignificante.
Veamos nuestra posición en el mundo
de la materia según el presente
Mensaje de Navidad. Nuestro
planeta tierra es una gigantesca
mole que tiene un diámetro de 12.756.776
metros, una periferia
de
40.009 kilómetros, unos
500.000.000 de kilómetros cuadrados
o un trillón de metros cúbicos dentro de la corteza terráquea que tiene
alrededor de unos 50 kilómetros de espesor viven los seres del planeta, encima
de ella nosotros a manera de microbios, esta gigantesca mole es apenas uno de
los nueve planetas de nuestro sistema solar que además cuenta con 31 satélites
conocidos, miles de asteroides, cometas
y millones de aerolitos, meteoros y partículas que ya
fueron encontradas por los modernos astronautas, estas
partículas van aumentando el tamaño de cada planeta. Todo este inmenso peso
unido apenas equivale al uno por ciento del peso del sol central, el cual gira
a una velocidad de 20 kilómetros por segundo sobre su eje y lleva una velocidad
de 270 kilómetros por segundo en su propia elíptica. Nuestra tierra gira a una
velocidad de 1.667 kilómetros por hora alrededor del sol, dándole la vuelta en un año siendo la distancia media con el sol de 149.5 millones de kilómetros.
Nuestro sistema planetario pertenece a la galaxia que tiene por nombre entre nosotros de vía láctea, la cual contiene
18 millones de soles como el nuestro con sus propios sistemas planetarios,
siendo el eje central el planeta Sirio y nuestra galaxia es apenas una entre
las millonadas que pueblan el espacio infinito y en medio de ese espantoso sistema vivimos nosotros
estrujándonos y dándonos
codazos porque no cabemos con nuestros vecinos. Nuestro arrogante sistema solar
es apenas una pequeña polvaderita comparada con nuestra galaxia.
Como quiera
que todo este conocimiento traerá
desconcierto en el estudiantado, les informamos que por medio de la sabiduría gnóstica
aprendemos a entrar en relación con todos esos seres superiores que habitan o
pueblan nuestra tierra, nuestro sistema solar y aún nuestra galaxia. Para ello
es necesario situarnos en el origen de nuestra propia creación, que radica en
el ser humano en nuestra semilla o simiente y nos brinda la Sabiduría del Arcano
A.Z.F. (el sexo).
Desde el año
1950, viene hablando el Maestro Samael Aun
Weor de la sabiduría del sexo en todas sus obras que ya pasan las 30 y en
muchísimos folletos, pero hasta el presente sólo se han formado murmullos entre
las gentes que se sienten lesionadas pero nadie refuta científicamente.
Ahora caro
lector, veamos lo que acontece en el campo de la ciencia de los hombres: Para
ello tomamos a tres clases de médicos: El agrónomo o médico de las plantas, el
veterinario o médico de los animales y el galeno o médico de la especie humana.
Los agrónomos han progresado mucho y es
innegable que hoy nos brindan granos y frutos de la tierra en forma
inmejorable, ellos ya se dieron cuenta que lo que vale de la planta es la
semilla y estudiaron la forma de preservarla y guardarla inalterable, para ello
inventaron los silos o graneros, ellos no desperdician esa simiente y hacen que el agricultor no la tire por miles en
cada hoyo para que nazca la más fuerte, porque saben que toda semilla germina y
mucho más si es fuerte y sana, el simple agricultor no se le ocurre sembrar
maíz y tirar sobre el hoyo miles de semillas, sino que coloca de tres a cuatro
semillas y sabe que así germina mejor
el grano. El agricultor nuestro sabe que el cafeto que se carga exageradamente
de café, dura una o dos cosechas sin producir y hasta muere debido al exceso de
simiente que perdió. El agricultor paga para que le recojan la semilla de la
planta.
El
veterinario también sabe el valor del semental o toro de cría está en su
simiente, el cual adquiere precios entre nosotros hasta de 80 mil pesos, esos
sementales se les extrae su simiente por medios mecánicos y de un centímetro
cúbico de dicha materia hacen miles de inyecciones para la inseminación
artificial, guardando así meticulosamente esa maravillosa simiente y a ningún
veterinario se le ocurre decirle al dueño de una de esas crías que lo junte con
hembras de su especie dizque para que el ternero se haga rápidamente toro...
Estos sementales los
mantienen alejados de las hembras de su especie. Todo veterinario sabe que
cuando un caballo se mantiene en connubio durante una noche con hembra de su
especie, al día siguiente no rinde viaje, se llena de sudor y tiembla de
debilidad y si esto acontece a una bestia que produce fuerza física y la
pierde, ¿cómo será al ser humano que se junta peor que las bestias y
diariamente para perder su propia simiente?
Todos
nosotros hemos acudido al médico y le hemos preguntado sobre el problema de las
poluciones nocturnas, sobre nuestros hijos en época de desarrollo, cuando la
mujer en gestación se acerca al tiempo de tener el niño y conocemos de sobra
los consejos, siendo que el hombre pierde alrededor de 22 millones de
espermatozoos o simiente humana, se nos dice que eso es natural, que el hombre
puede perfectamente juntarse y descargar ese material que más bien hace daño al
organismo y cosas similares, se nos dice que el muchacho que no pierde esa
energía se atrofia. Si esto fuera verdad no pudieran existir doncellas porque
también se atrofiarían.
Nosotros hemos hablado muy
claro para que científicamente se demuestre el perjuicio que produce al
organismo el aprovechamiento de su propia simiente. Nosotros enseñamos a
mejorar la simiente humana por medio de lo que comemos, lo que respiramos y lo
que pensamos, e informamos que con la
práctica del Arcano se puede escapar uno de esos espermatozoides fuerte y sano
y fecundar sin invertir la millonada del fornicario. Nosotros sabemos que el
árbol que se la descarga su fruto antes de estar en sazón dura muy poco, por ejemplo, en nuestras costas
colombianas hay gentes que venden el
coco de agua descargando el cocotero antes de que madure, ese cocotero dura muy pocos
años, se seca y muere; en
cambio los dueños que no los alcanzan sino que permiten que el fruto caiga
maduro, esos cocoteros duran 50 años y mas de vida, todo esto lo indicamos para
que el propio estudiante observe la naturaleza.
Para los nuestros debe ser
motivo de estudio la sorpresa de los fornicarios cuando se les habla de la
Castidad Científica y de inmediato dicen que así se les acabará el mundo o sea
que se extinguirá la especie humana Y, ¿ahora que dicen cuando toda la prensa
mundial habla de las pastillas para el control de la natalidad? Ahora no se
alarman porque saben que eso sí ocasiona daños y trastornos incalculables. El
malo ante el mal no se inmuta.
¿Qué
significa el Hidrogeno SI 12 del cual habla el Maestro en sus últimos mensajes?
Veamos: La Trinidad Padre, Hijo y Espíritu Santo, forman la primera Ley de los
Tres, el Universo entero está gobernado por la Ley de los 6, nuestro Sol
Central por la ley de los 12, los Mundos de nuestros sistemas están gobernados por la Ley de los 24, nuestro Planeta
Tierra por 48 leyes y el abismo por
96. Ya vimos nuestra triste posición como humanos frente a nuestro
propio sistema solar, ahora por medio de estos conocimientos aprendemos a tener
relaciones divinas por medio de nuestra propia simiente que es lo mejor que
produce nuestro organismo físico. Entonces tenemos que 12 son las Leyes en que
desenvuelve nuestro astro rey. Esa Ley la encontramos en nuestra simiente
valiéndonos del verbo y pronunciando la nota Si o sea la más aguda de la escala
musical, la aprovechamos para formar nuestros cuerpos solares, se llama
hidrógeno por ser acuoso, SI por la nota y 12 por la Ley solar o del Sol, las
letras del Mantram I.A.O. sirven
así: con la sublime I subimos la
energía por la columna espinal, con la A
engendramos el hecho y con la O gestamos para que se realice, se
cumpla y sea. De manera que a estudiar para despertar conciencia y no nos
suceda lo que a los dormidos despiertos que van a buscar un objeto en el hogar
y cuando llegan al lugar donde se encuentra el objeto ya olvidaron lo que
fueron a buscar.
Les
informamos que Luz y Conciencia son en el fondo una misma cosa, un sol tiene
Luz, un hombre logra Conciencia, la
conciencia es experiencia vivida, a esa experiencia vivida a través de los
milenios se le llama en lenguaje religioso alma, nosotros le damos el nombre de
Buddhata por ser apenas un embrión del alma, el cual debemos robustecer
formando los cuerpos solares que ejecutamos con nuestra divina simiente o
semilla la cual guardamos como precioso tesoro, a los externos sólo podemos
recordar las palabras del Maestro Samael Aun Weor: "Si los hombres
supieran lo que van a perder cuando van a fornicar, en vez de ir riendo irían
llorando". Mi consejo para ti Oh estudiante, es: "Estudia, adquiere
comprensión y practica estas enseñanzas y así podrás servir a otros para formar
un mundo mejor".
Que la paz más profunda reine en vuestros corazones. SUMMUM SUPREMUM
SANTUARIUM GNOSTICUM.
Gargha Cuichines.
CAPITULO I EL NIÑO SOL
Amadísimos hermanos
Gnósticos:
Esta noche, todos nosotros
celebramos con inmenso júbilo la Navidad de 1966, y se hace urgente estudiar
muy a fondo los misterios Crísticos.
En el
amanecer del gran día cósmico, el Primer Logos, el Padre, dijo al Tercer Logos,
el Espíritu Santo: "Id,
fecundad a mi esposa, la Materia
caótica, la Gran Madre, para que surja
la vida; empero, tu verás". Así habló el
Padre, y el Tercer Logos se inclinó reverente, amanecía la aurora de la creación.
En los siete
templos del caos trabajaron los Cosmocratores, el ejército de los constructores de la
aurora, la hueste de los Elohim,
el Tercer Logos.
Tres fuerzas son
indispensables para toda creación; la fuerza positiva, la fuerza negativa y la
fuerza neutra.
Ante el altar del templo un
Elohim se polarizó en forma masculina, positiva, y el otro en forma femenina,
negativa.
La planta baja del templo,
el coro de los Elohim,
representó la forma
neutra.
Este orden
de las tres fuerzas quedó así establecido en cada uno de los siete templos del
caos primitivo. Cantaba el divino varón, cantaba la divina mujer, cantaba el
coro de los Elohim.
Toda la liturgia de los siete templos fue cantada y la Gran Palabra hizo fecundo el vientre de la Gran Madre Divina.
"En el Principio
era el Verbo, y el Verbo estaba
con Dios, y el Verbo era Dios".
"Este era en el
principio con Dios". "Todas las cosas por él fueron hechas y sin él
nada de la que ha sido hecho fue hecho". "En él estaba la vida, y la
vida era la luz de los hombres".
El Verbo hizo fecundas las
aguas de la vida, y el universo en su estado germinal surgió espléndido en la
aurora.
El Espíritu Santo fecundó
a la Gran Madre y nació el Cristo. El segundo Logos
es siempre hijo de la Virgen Madre.
Ella es
siempre virgen antes del parto, en el parto y después del parto. Ella es María,
Isis, Adonía, Isoberta, Rea, Cibeles,
etc.
Ella es el caos primitivo, la Sustancia Primordial, la Materia Prima de la Gran Obra.
El Cristo
Cósmico es el ejército de la Gran Palabra y nace siempre en los mundos y es
crucificado en cada uno de ellos para que todos los seres tengan vida y la
tengan en abundancia.
Hermanos míos: Observad el Astro Rey en su movimiento elíptico. El sol se mueve de sur a norte y de
norte a sur. Cuando el Sol avanza
hacia el norte se
celebra el nacimiento del Niño Sol. Él nace el 24 de diciembre a la
media noche ya para amanecer del veinticinco.
Si el Cristo
sol no avanzara hacia el norte, la Tierra toda se convertiría en una gran mole
de hielo y toda vida perecería, pero el Dios Sol avanza hacia el norte desde el
veinticuatro de Diciembre para animar y dar calor y vida a todas las criaturas.
El Niño Sol
nace el veinticuatro ya para amanecer del veinticinco de diciembre y se
crucifica en el equinoccio de primavera para dar vida a todo lo que existe.
Lo fijo de
la fecha de su nacimiento y lo variable de
su muerte tienen siempre en todas las teologías religiosas honda
significación.
Débil y desvalido nace el
Niño del Sol en este humilde pesebre del mundo y en una de esas noches muy
largas del invierno, cuando los días son muy cortos en las regiones del norte.
El signo de
la Virgen Celestial se eleva en el horizonte por la época de Navidad y así nace
el Niño para salvar al mundo.
El cristo Sol durante la
infancia se encuentra rodeado de peligros, y es a todas luces bien claro que el reino de las tinieblas es mucho
más largo que el suyo en los primeros días, pero él vive a pesar de todos los terribles peligros que lo
amenazan.
Pasa el tiempo..., los días
se prolongan cruelmente y llega el equinoccio de primavera, la Semana Santa, el
momento de cruzar de un extremo a otro, el instante de la crucifixión del Señor
en este nuestro mundo.
El Cristo Sol se crucifica en
nuestro planeta Tierra para dar vida a todo lo que existe, después de su muerte
resucita en toda la creación y madura entonces la uva y el grano. La Ley del
Logos es el sacrificio.
Este es el drama cósmico que
se repite de momento en momento en todo el espacio infinito, en todos los
mundos, en todos los soles.
Este es el drama cósmico que
se representa en todos los templos de Egipto, Grecia, India, México, etc.
Este es el drama cósmico que
se representa en todos los templos de todos los mundos del espacio infinito.
El aspecto
secundario de este gran drama corresponde con entera exactitud a todo individuo sagrado que mediante la revolución de la conciencia alcanza la
Iniciación Venusta y se convierte en Héroe Solar.
CAPITULO II LA VÍA LÁCTEA
La Navidad es una fiesta solar, una fiesta cósmica
inefable que tiene su origen
en la noche profunda de los
siglos.
El sol
físico tridimensional es tan sólo el vehículo de acción del sol espiritual. En
el sol físico, el místico encuentra al sol de la media noche, a la estrella de
Belén, al Cristo Cósmico.
Todas las religiones arcaicas
rindieron siempre culto
al sol, y hasta el Vaticano está construido en tal
forma que sus puertas están abiertas hacia el oriente, hacia donde sale el sol.
Los cristianos primitivos decían siempre con gran devoción: "Nuestro Señor Jesucristo el Sol".
Es admirable
cómo se mueve el astro rey entre las innumerables estrellas del espacio
infinito y con relación a los mundos más cercanos, lo hace a la velocidad de 20
kilómetros por segundo.
En el centro de la Vía
Láctea, el sol gira a una velocidad asombrosa a razón de 270 kilómetros por
segundo. En este movimiento arrastra a la tierra y a todo el sistema solar.
La Tierra en la cual vivimos,
nos movemos y tenemos nuestro Ser, es algo más que una mole de materia, es
fuera de toda duda un organismo viviente sobre cuya epidermis vivimos todos
nosotros como simples parásitos.
El camino recorrido por la Tierra
en el espacio infinito es muy complicado y difícil.
El planeta
Tierra danzando alrededor del sol entre la música de las esferas, viaja
realmente a una velocidad vertiginosa girando por el centro de esta formidable
galaxia en que vivimos.
La Vía
Láctea es realmente tan gigantesca que, aún viajando a 270 kilómetros por
segundo, el sol tardará unos 200 millones de años para dar una vuelta completa
alrededor de ella.
La Vía Láctea es un organismo
cósmico vivo, un cuerpo espiraloide dentro del cual existe nuestro sistema
solar.
Toda nebulosa, incluso
nuestra Vía Láctea, tiene de hecho y por derecho propio el mismo diseño fundamental.
En toda galaxia se procesan
tres fuerzas, la primera es la Centrípeta, la segunda es la Centrífuga, la
tercera es la Neutra, que sirve como punto de apoyo y equilibrio.
La fuerza
Centrífuga imparte a la nebulosa un movimiento en forma espiral, a semejanza de
una tromba en un arenal que imparte movimiento espiral a la columna de polvo
que levanta.
La Vía Láctea, con todos sus
dieciocho millones de soles e innumerables planetas y lunas, tiene como centro
de gravitación el Sol Central Sirio.
Antiguas tradiciones esotéricas afirman que en el Sol Central Sirio existe la Iglesia Trascendida.
Dentro del
templo de Sirio pueden los adeptos tener la dicha de encontrarse con los
discípulos del Dios Sirio.
Cuando algún
adepto intenta pasar más allá de la Vía Láctea,
es siempre obligado a regresar a Sirio. A los adeptos
del planeta Tierra les está prohibido pasar más allá de Sirio.
Los
astrónomos saben muy bien que más allá de la Vía Láctea sólo hay tres galaxias
visibles a simple vista, sin ayuda del telescopio. Dos de ellas pueden verse
desde el hemisferio sur, son la Gran Nube y la Pequeña Nube de Magallanes, así
llamadas en honor del célebre explorador.
Los adeptos de la gran Logia
Blanca cuando pasan más allá de Sirio, pueden ver dos órdenes de mundos que
centellean maravillosamente con un bello color rosado, en esas dos Galaxias
existen otros tipos de leyes cósmicas desconocidas para los habitantes de la
Vía Láctea.
En los
textos sagrados de la sabiduría oculta existe una máxima que dice: "Donde
la luz brilla más claro allá también las tinieblas son más espesas".
En los mundos superiores todo
adepto puede verificar que muchas veces, junto a algún templo de luz, existe
también por contraste un templo de espantosas tinieblas.
Basados en esta regla podemos asegurar,
sin temor a equivocarnos, que el Sol Central Sirio es doble y que su compañero es un mundo
gigantesco tenebroso.
De Sirio vienen al planeta
Tierra las fuerzas cósmicas que gobiernan al Supracielo, pero de su hermano
tenebroso descienden hasta nosotros las fuerzas que gobiernan al Infrainfierno.
Los
astrónomos le dan a Sirio el apodo de Estrella Perro y a su compañero tenebroso
el de Cachorro.
Nuestra
Galaxia es gigantesca, maravillosa, formidable, nuestra Galaxia mide unos
100.000 años luz de diámetro y quizás unos 10.000 años luz de espesor.
El Sol que nos calienta y nos da vida, nuestro amado Sol, fuente de toda vida, está situado, a unos
3.000 años luz del centro,
que lo coloca a un tercio de distancia entre el centro de la Galaxia y uno de
sus extremos, parece que está cerca del anillo interior de un brazo espiral y
también de un grupo de estrellas muy débiles y lejanas y de otro grupo más
cercano al centro.
Existen en el espacio
infinito muchos miles y millones de Galaxias, se estima que en un espacio de
250.000.000 de años luz, existen alrededor de 2.000.000.000 de Galaxias, y aún
a esta distancia tan tremenda no dan señales de terminar.
La situación
de nuestro sistema solar, es, fuera de toda duda y sin exageración alguna, la
misma de una célula sanguínea dentro del cuerpo humano.
En el Microscopio podemos verificar que un corpúsculo blanco
se compone también de un núcleo o Sol, su citoplasma o esfera de
influencia; y éste también está rodeado por todos los lados por millones de células
semejantes o sistemas, formando el todo, un gran Ser cuya naturaleza sería, para la
célula, difícilmente susceptible de concebirla.
La Vía Láctea es un organismo viviente que nació en la novena esfera del agua y del fuego.
Quienes suponen
que las Galaxias, incluyendo a la Vía Láctea, tuvieron
su origen en la explosión
de algún átomo primitivo, están muy equivocados.
Existe una máxima
esotérica que dice:
"Tal como es Arriba es Abajo".
Si el origen de esta pequeña
Galaxia Microcósmica llamada hombre tuvo su origen en la novena esfera, en el
sexo, podemos deducir lógicamente sin temor a engañarnos, que el origen de
nuestra Galaxia y de todas las Galaxias del infinito hay que buscarlo en la
novena esfera, en el sexo.
El Templo de la Sabiduría se
encuentra en la novena esfera, el Templo de la Sabiduría está situado entre el
Phalo y él Útero.
Es a todas luces imposible
experimentar la verdad sobre el origen de las Galaxias si no entramos a la novena esfera (Sexo).
El connubio sexual de la
palabra en el amanecer de la vida, hace fecundas las aguas del Caos y nacen las
Galaxias y nacen los mundos.
El fuego sexual
del Kundalini siempre
hace fecundo el vientre de la Gran Madre.
"En el Principio era el Verbo...
CAPITULO III EL SISTEMA SOLAR
DE ORS
En el Nirvana el sentido aquel de familia, tribu, clan, ha desaparecido porque todos los seres
se auto consideran como
miembros de una gran familia. La variedad es unidad.
Empero, a través de la
observación y la experiencia, todos nosotros los hermanos hemos podido
verificar que existe algo así como una semejanza de familia en cada uno de los
grupos de Elohim o Prajapatis que gobiernan los distintos sistemas solares de
esta Galaxia en que vivimos.
Ese sentido
de asociación cósmica en cada grupo de Elohim hace de ellos algo así como
familias inefables, divinas, sublimes.
La familia
cósmica que gobierna al sistema solar de Ors, en el cual vivimos, nos movemos y
tenemos nuestro Ser, cuenta entre sus miembros más distinguidos a Gabriel,
Raphael, Uriel, Michael, Samael, Zachariel y Orifiel.
Cada uno de estos hermanos mencionados es jefe de legiones angélicas, cada uno de estos hermanos tiene que trabajar intensamente
en la Gran Obra del Padre.
Gabriel es el regente de la
Luna, Raphael es el regente de Mercurio, Uriel gobierna a Venus, Michael es el
Rey del Sol, Samael es el regente de
Marte, Zachariel es el rector de Júpiter, y Orifiel rige los destinos del viejo
Saturno, el anciano de los cielos.
En el centro
de cada esfera, de cada planeta, se encuentra siempre el templo cósmico, el
templo planetario, la morada del genio regente.
Todo maestro
de la Logia Blanca puede visitar en Cuerpo Astral el templo-corazón del planeta
Tierra. El genio de la Tierra es aquel Melquisedec de que habla la Biblia,
Changam, el Rey del Mundo.
Se nos ha
dicho que el genio de la tierra tiene un cuerpo físico semejante al nuestro,
pero eterno, inmortal; algunos Lamas del Tíbet han tenido la gran dicha de
conocer personalmente a Changam.
El genio de la Tierra vive en
Agartha, el reino subterráneo, en compañía de los sobrevivientes Iniciados de
la Lemuria y Atlántida.
La raza de Agartha sólo aguarda que la raza Aria degenerada que vive actualmente en
la superficie de la tierra perezca con el fuego. Cuando todos nosotros los
perversos de esta raza hayamos perecido, entonces ellos, los sobrevivientes de
la Lemuria y Atlántida repoblarán la Tierra, y, mezclándose con algunos
selectos sobrevivientes de nuestra actual raza Aria, originarán la futura sexta
raza.
Dentro del interior de la
Tierra existe una raza con cuerpos físicos Lemures y Atlantes. Estas razas poseen todos los inventos atómicos
científicos de los tiempos antiguos.
El Rey del
Mundo trabaja intensamente y está ayudado en su trabajo por los Coros, aquellos grandes Seres que gobiernan la vida y la
muerte en todos los planos de conciencia cósmica.
La Tierra
es un organismo viviente que gira alrededor
del Sol. El genio planetario la mantiene firme en su marcha.
La Tierra es uno de los miembros
de la Gran Familia cósmica
del sistema Solar de Ors.
Todos los
cuerpos siderales próximos a esta Tierra gobernada por Melquisedec, Rey del
Fuego, forman parte de esta complicada familia.
El sistema Solar de Ors incluye dentro de su seno muchos
variados objetos. Alrededor del Sol
giran en órbita nueve planetas gobernados por Seres Inefables, treinta y un
satélites conocidos, miles de asteroides, cometas y muchos millones de
partículas meteóricas.
A pesar de
su número y de la enorme masa cósmica que todos estos cuerpos representan,
aunque parezca increíble, más del 99 por ciento de la materia del Sistema Solar
de Ors está totalmente reconcentrada en el Sol.
Realmente el
Astro Rey es el corazón del sistema solar de Ors. En el templo corazón del Sol,
situado dentro del centro de la radiante esfera, viven y trabajan los siete
Chohanes que dirigen los siete grandes rayos cósmicos.
Pocos son
los seres humanos del planeta Tierra que pueden visitar en Cuerpo Astral el
templo corazón del Sol.
Un tremendo y espantoso precipicio conduce al Iniciado
hasta el vestíbulo
de la sabiduría.
Todo aquel
que llega hasta el sagrado vestíbulo debe postrarse reverente ante el guardián
del templo.
Un estrecho camino conducirá
al visitante hasta el templo corazón donde moran terribles los siete Chohanes.
En el corazón
del Sol palpita intensamente toda la vida del Sistema
Solar de Ors.
La fuerza de gravitación del sol mantiene
dentro de sus órbitas mecánicas toda la familia
solar.
Toda la
mecánica del Sistema Solar de Ors marcha de acuerdo con la gran ley, las
órbitas concentradas en los planetas que giran danzando alrededor del sol,
entre las grandes sinfonías del diapasón cósmico, están sabiamente relacionadas
de acuerdo con la Ley de Bode.
Tomando el desarrollo
geométrico 0, 3, 6, 12, 24, 48, 96, 192, y agregando 4 a cada número, logramos
una serie que representa más o menos las distancias entre las órbitas
planetarias y el Sol.
Mercurio, el
señor de la ciencia, el mensajero de los dioses, se mueve alrededor del Sol con
vertiginosa rapidez. Venus el astro
de la música, el amor y la belleza,
en segundo lugar con relación al
Sol, se mueve un poco más lento, y la Tierra, nuestra pobre Tierra afligida y
mártir, que está en tercer lugar, se mueve bajo la sabia dirección de Changam o
Melquisedec en forma todavía más lenta.
Nuestro querido
Sistema Solar de Ors tiene como vecino
al sistema solar llamado Baleooto.
El famoso cometa Solni de
cuando en cuando suele acercarse demasiado en forma peligrosa al
resplandeciente Sol Baleooto, entonces este último se ha visto obligado muchas
veces a desarrollar una muy fuerte tensión eléctrica para poder mantener con
firmeza su sendero cósmico habitual.
Esta tensión, como es muy natural y lógico, provoca
idéntica tensión en todos los soles vecinos
entre los cuales se encuentra nuestro
Sol llamado Ors.
Esta es la ley del
Solioonensius que afecta también a los planetas que giran alrededor de sus
correspondientes soles.
La tierra no puede ser una
excepción a esta ley del Solioonensius. La terrible tensión eléctrica provoca
revoluciones sangrientas y espantosas catástrofes.
Dos veces se
manifestó el Solioonensius en el antiguo Egipto de los Faraones. En la primera
el pueblo en sangrienta revolución eligió nuevos gobernantes mediante sangre y
muerte. A todos los gobernantes de la clase saliente les sacaron los ojos.
En la
segunda manifestación de esta ley cósmica, el pueblo Egipcio enfurecido
espantosamente, se levantó contra sus gobernantes y los mató atravesándoles el
cuerpo a cada uno con un cable sagrado,
dicho cable fue luego lanzado al Nilo. Aquel cable parecía más bien un
gigantesco collar macabro.
La revolución Bolchevique fue
también el resultado del Solioonensius. En el pasado, cada vez que se manifestó
la ley del Solioonensius, hubo grandes catástrofes sociales.
Los hombres comprensivos
aprovechan las leyes del Solioonensius para entrar por la senda de la
realización íntima.
El sistema solar de Ors,
visto desde lejos, parece un hombre caminando a través del inalterable infinito.
Recordemos
que el momento de recepción de un ser comparable que mire hacia el Sol, es de
ochenta años.
Los astrónomos aseguran que nuestro sistema
solar de Ors se dirige hacia la estrella Vega a razón de
veinte kilómetros por segundo.
El hecho concreto es que en
ochenta años, dejando tras de sí el sol toda la brillante radiación de su
maravilloso sistema, avanza victorioso, en el
espacio sagrado, aproximadamente 50.000.000.000 de Km. (Cincuenta mil
millones de kilómetros).
La esfera de
radiación, la banda de fuego, o el cuerpo largo y resplandeciente de nuestro
sistema solar, en ochenta años, es una figura cinco veces más larga que ancha y
hermosamente proporcionada como el cuerpo humano parado.
La atracción ejercida por el
Sol rige todos los movimientos de la familia solar, y cuando más cerca están de
él los distintos planetas, es claro que mayor tiene que ser la velocidad para
contrarrestar enérgicamente la tremenda fuerza de acción solar.
Los planetas
que componen la familia cósmica
solar varían de tamaño entre sí, creciendo en general desde el más pequeño,
el veloz Mercurio, el mensajero de los Dioses,
que está más cerca del centro,
hasta el poderoso Júpiter Tonante, el Padre de los Dioses,
a mitad de la distancia entre
el centro y la circunferencia y luego disminuyendo otra vez hasta el
planeta más externo conocido, Plutón, que es algo mayor que el veloz Mercurio.
Después de muchos años de
observación y experiencia se ha podido verificar que cuanto más remotos los
planetas, son fuera de toda duda más lentas sus velocidades alrededor del
Cristo Sol; realmente estas velocidades disminuyen desde los cincuenta kilómetros
por segundo de Mercurio, hasta los cinco de Neptuno, el señor de la Sabiduría
Oculta, el rey del mar.
El eje del Sistema Solar de
Ors, es decir, el mismo Sol, hace su rotación alrededor de un centro magnético
interestelar o Chakra cósmico. Dicha rotación se realiza en un mes.
El veloz Mercurio,
el mensajero celeste,
realiza su rotación
alrededor del astro rey en tres meses.
Venus realiza su danza alrededor del Sol en ocho meses.
La Tierra hace su viaje alrededor del Sol en doce meses.
La danza
maravillosa de Neptuno el rey del mar, alrededor del Sol, es de ciento sesenta
y cuatro años.
La figura cósmica
del Sistema Solar
de Ors es extraordinariamente compleja
y bella.
Los trozos planetarios
convertidos en múltiples espirales de varias tensiones y diámetros, semejan una
serie resplandeciente de cubiertas divinales que opacan el largo filamento
caliente y blanco del Sol de Ors. Cada una irradiando esplendorosamente con calor
y brillo propios y característicos; el maravilloso conjunto combinado es como
una red misteriosa y sublime de tela de araña, tejida espléndidamente con las
múltiples trayectorias excéntricas de millares de asteroides y cometas de larga
cabellera, resplandeciendo con alientos de fuego y retintineando con una música
increíblemente sutil y armoniosa, basada totalmente en los tres compases del
Mahavan y del Chotavan que sostienen el Universo firme en su marcha.
Realmente, el Sistema Solar
de Ors es una criatura cósmica viviente que nació hace muchísimos millones de
años en la novena esfera (el sexo).
Todos los
hombres son semejantes en diseño y constitución, de igual modo sucede con todos
los soles del espacio infinito.
Lo que distingue a los
hombres, unos de otros, es, su grado de conciencia; lo que distingue a los
soles es su grado de radiación.
Luz y
Conciencia son en el fondo un mismo fenómeno. Luz y Conciencia obedecen las
mismas leyes, creciendo o menguando exactamente en la misma forma.
En el Caos, en el Esperma Universal, se halla el diseño cósmico
del hombre y de los
Soles.
El auto-desarrollo del
cosmos-hombre, o del Sistema Solar, la iluminación e irradiación gradual de uno
o del otro, es el grado de Conciencia auto-generada de cualquier Cosmos Solar,
o de cualquier cosmos hombre. Depende totalmente del mismo ser individual.
Para que un
hombre sea plenamente consciente de sí mismo todas sus partes deben hacerse
plenamente conscientes.
Para que un Sol se haga
plenamente radiante, todos sus planetas, sus órganos cósmicos, deben ser
plenamente radiantes.
La tarea de
todo Universo y de todo Ser, desde el gigantesco Sol hasta la insignificante
célula, es despertar conciencia.
El Sistema
Solar de Ors se hará más resplandeciente conforme cada uno de sus mundos,
conforme cada persona, cada célula viva, vaya despertando conciencia.
Todos los
seres humanos del planeta Tierra tienen la conciencia dormida. Es imposible
experimentar eso que es la Verdad mientras la conciencia esté totalmente
dormida.
Existen cuatro estados
de conciencia:
Primero: Sueño durante
el estado de vigilia.
Segundo: Sueño durante aquellos
momentos en que el cuerpo físico duerme. Tercero: Auto-conciencia.
Cuarto: Conciencia objetiva despierta.
Normalmente
las gentes viven en los dos primeros estados de conciencia. Las gentes no
solamente sueñan cuando el cuerpo físico está en reposo, las gentes siguen soñando en el llamado estado de
vigilia.
Muy raro es
hallar algún ser humano consciente, pero las gentes creen firmemente que ya
tienen la conciencia despierta.
Resulta imposible llegar al conocimiento objetivo mientras no se haya logrado la auto-conciencia.
Las gentes viven soñando,
trabajan soñando, y, sin embargo,
creen equivocadamente que están
despiertas.
Durante el sueño normal del
cuerpo físico, el ego envuelto en su cuerpo de deseos, ambula por la región
molecular como sonámbulo, soñando, y al volver al cuerpo físico, al regresar al
estado de vigilia, los sueños continúan dentro del individuo.
Quien
despierta conciencia ya no sueña, vive despierto en los mundos internos
mientras su cuerpo físico duerme.
Conforme las gentes vayan
despertando conciencia, el Sistema Solar de Ors se tornará más y más resplandeciente.
El Sistema
Solar de Ors es el Adam Kadmon, el
Hombre Celeste nacido del agua y del fuego en la novena esfera (el sexo).
El Sistema
Solar de Ors, el Hombre Cósmico,
necesita auto-despertarse totalmente en la célula y en el hombre, para hacerse
cada vez más y más resplandeciente.
CAPITULO IV CIENCIA ATÓMICA
El sistema solar de Ors, en
el cual vivimos, nos movemos y tenemos nuestro Ser, resulta siendo en el fondo
una gran Molécula que se desarrolla y desenvuelve dentro de ese organismo
vibrante y espiraloide de la Vía Láctea.
Las
distintas concepciones científicas sobre átomos son en el fondo exclusivamente
provisionales. El fraccionamiento atómico de ninguna manera significa
conocimiento absoluto sobre la estructura del átomo, o sobre el complejo
mecanismo íntimo de moléculas, corpúsculos subatómicos y electrones.
La concepción saturniana de
la estructura atómica es muy empírica; toda opinión científica o
supracientífica resulta siendo demasiado relativa e inestable.
Nosotros los gnósticos afirmamos enfáticamente que, además
de los protones, electrones, neutrones, etc., existen muchos otros
corpúsculos, todavía desconocidos para la ciencia oficial.
Dentro del núcleo atómico
existe una formidable estructura absolutamente desconocida para la ciencia
oficial.
Los científicos ya fraccionan el átomo para liberar energía
nuclear, pero realmente
nada saben sobre la íntima estructura
intra-corpuscular del electrón.
A la luz de la nueva cultura iniciada en el
mundo por el Movimiento Gnóstico, podemos considerar al electrón como una
primordial cristalización de eso que los indostaníes llaman Akasha, la materia prima de la Gran Obra,
la sustancia única de la cual devienen por cristalizaciones encadenadas las
múltiples sustancias, los distintos elementos de la Naturaleza.
El electrón es fuera de toda
duda, una cristalización primordial extraordinaria de carácter supraatómico.
Todo átomo, todo electrón,
tiene su origen en el seno viviente del Akasha puro, la sustancia primordial, el Mulaprakriti de los indostaníes, el Caos, las Aguas Seminales
Universales del
Génesis, el eterno femenino,
simbolizado por todas las deidades femeninas de las antiguas religiones, la
Gran Madre, Isis, Adonía, Insoberta,
Rea, Cibeles, Vesta, María, Tonantzín, etc.
Esta
sustancia primordial, este Akasha,
esta materia prima de la Gran Obra, es, fuera de toda duda, la Madre Divina,
Isis, la virgen adorable de todas las religiones antiguas, siempre llena de
gracia.
El Padre, el Primer Logos,
depositó en ella toda la gracia de su sabiduría. El Hijo, el Segundo Logos,
depositó en ella toda la gracia de su amor. El Espíritu Santo, el Tercer Logos,
depositó en ella toda la gracia de su poder ígneo.
Realmente en
el Universo sólo existe una sola sustancia básica que, cuando cristaliza,
recibe el nombre de Materia y, cuando no cristaliza, cuando permanece en su
estado fundamental, recibe el nombre de Espíritu Universal de Vida.
Ella inicia sus procesos de
condensación o cristalización cuando el Tercer Logos, mediante el connubio
sexual de la palabra, la hace fecunda con el fuego flamígero.
Ella
permanece en su estado insípido, insustancial, inodoro, durante la noche
cósmica, durante el gran Pralaya, cuando el Universo que existió, ya no existe.
Cuando el Fuego la hace
fecunda, el Cristo Cósmico, el Segundo Logos penetra en su vientre, el gran
vientre, y nace de ella y en ella para crucificarse en los mundos, por ello
siempre se la representa con el niño en sus brazos. Es Isis con el niño Horus en
sus brazos, es María con el niño Dios en sus brazos, etc.
En el
vientre fecundo de la Gran Madre se originan, bajo el impulso del Tercer Logos,
muchos campos de fuerza en donde las ondas de lo que podemos llamar premateria
condensan en corpúsculos.
Nada saben los científicos
modernos sobre el misterio del núcleo atómico, que se considera formado por protones y neutrones, nada
preciso saben sobre las fuerzas nucleares.
Todo el material planetario
está científicamente constituido por átomos maravillosos; fuera de toda duda,
éstos son las partículas más pequeñas de los elementos.
Todo átomo es un verdadero
Universo en miniatura. Todo átomo es un trío de materia, energía y conciencia.
El átomo
está constituido por un núcleo o sol muy radiante cargado positivamente de
electricidad, alrededor del cual giran danzando felices los electrones
planetarios infinitesimales, cargados negativamente.
El núcleo atómico es semejante en todos
los materiales, como es también
el electrón, variando
entre sí los elementos únicamente por el número de los electrones
supeditados al núcleo, y por variaciones
correspondientes a su carga.
El átomo es todo un sistema
solar en miniatura. Exactamente lo que el Sol es al sistema solar y el huevo
fecundado al cuerpo humano, es el núcleo atómico con respecto a todo el
Universo atómico.
Se nos ha dicho que el
diámetro del núcleo atómico puede ser de un diez milésimo de todo el átomo.
Y como Júpiter en el sol, se nos dice que sus electrones pueden
medir un décimo de diámetro de su núcleo; de modo que en su escala propia
circulan en una inmensidad de espacio tan gigantesco y profundo como el que
abarca en su totalidad el planeta Tierra
y los otros planetas del Sistema Solar de Ors.
La
Naturaleza tiene muchos elementos y éstos se catalogan ahora merced al número
de electrones desde el 1 hasta el 96. El hidrógeno, con un electrón,
tiene número atómico
1; el helio con dos
electrones, 2; etc., con dos
excepciones únicamente, los elementos desarrollados entre el vientre de la Gran
Madre, resultan siendo en el fondo distintas cristalizaciones de la sustancia
primordial.
Existen en la Naturaleza siete categorías fundamentales de densidad entre los variados
elementos.
Cada
elemento es atraído sexualmente por aquél que posee el número complementario de
electrones, del modo maravilloso como el sodio, con un electrón sobrante, se
inclina sexualmente por el cloro, al que falta uno, para formar sal.
Aquí tenemos
al sexo... Aquí tenemos al macho y a la hembra de los elementos de la
Naturaleza uniéndose sexualmente.
El metal
positivo es impelido irresistiblemente a combinarse sexualmente con el
metaloide negativo, en proporción exacta a su contraste. Este es un paralelismo
platónico extraordinario de las
almas gemelas, que buscan su mitad complementaria de la que fueron separadas en
la primera creación.
El elemento activo
en el Sol Cristo es fuera de toda duda el hidrógeno
en cantidad infinita. El átomo del hidrógeno posee un
solo electrón que gira alrededor de su núcleo básico.
El átomo del hidrógeno se encuentra en la frontera entre la materia
en estado molecular y la materia en estado electrónico. El siguiente estado de
sutilización del hidrógeno corresponde a los electrones libres, luz, ondas
magnéticas, estado espiritual.
Para crear un átomo de helio y dos rayos de sol se necesita
consumir cuatro átomos
de hidrógeno.
La energía sexual del Tercer Logos
fluye avasalladoramente desde el centro
de todo átomo y de toda
Galaxia y de todo Sistema Solar, uniendo polos opuestos para nuevas creaciones.
Los átomos
del hidrógeno se complementan con los átomos de carbono para iniciar el
desarrollo de la luz.
Los átomos masculinos del
hidrógeno con un sólo electrón bombardean a los
átomos femeninos del carbono, de seis electrones, para originar los átomos de
nitrógeno con siete electrones.
Los átomos del nitrógeno al
unirse sexualmente con nuevos átomos de hidrógeno se convierten en átomos de
oxígeno ligero. Cuando un átomo de oxígeno ligero se halla en plenitud se
escapa de él un electrón libre y cierta cantidad de energía radiante.
Después de
esto el resultado es un átomo pesado de nitrógeno que es nuevamente bombardeado
sexualmente por hidrógeno; sin embargo, esta vez se obtiene un resultado
diferente. El propio átomo de
hidrógeno captura uno de los electrones del nitrógeno para formar un átomo de
helio con dos electrones, en tanto que el átomo de siete electrones del
nitrógeno, se reduce al átomo de seis electrones del carbono con el que
empezamos porque el fin es siempre igual al principio más la experiencia del
ciclo. Esa es la ley.
Así se
cierra este ciclo sexual del carbono. La luz solar se gesta sexualmente en la
novena esfera (el sexo).
La gran luz solar es el
resultado químico y matemático de los distintos procesos sexuales atómicos del
carbono.
Los átomos
del hidrógeno vienen a constituir un puente entre el espíritu universal de vida
y la materia de diferentes densidades.
El fraccionamiento del átomo, las explosiones nucleares, liberan materia abismal
sumergida, nuevos elementos
atómicos terriblemente malignos; Neptunio (93), Plutonio (94), Americio (95) y
Curio (96).
Este tipo infernal de
sustancias atómicas terriblemente malignas se escapan del abismo con las
explosiones atómicas, y atraen a la superficie de la Tierra y a la mentalidad
de las gentes ciertas características psicológicas, espantosamente monstruosas.
La
desintegración del átomo es una blasfemia, una locura científica que no
solamente trae daños físicos a este afligido mundo, sino también
monstruosidades psíquicas mentales, abominaciones espantosas de tipo
infla-infernal, etc.
Si el ser humano estudiara
mejor la energía solar y la aprendiera a usar inteligentemente, el combustible
líquido sería eliminado y la conquista del espacio sería un hecho, a condición
de una conducta recta.
Donde alcance a llegar un rayo de
luz solar alcanza a llegar el hombre. La energía
solar es millones
de veces más potente que la energía
atómica.
Esta gran molécula, este Sistema Solar de Ors, funciona maravillosamente gracias al terrible
potencial de la energía solar.
CAPITULO V LA NOVENA ESFERA
La tierra es un organismo
maravilloso lleno de intensa vitalidad cósmica. En la superficie de la tierra existen rocas formidables donde
habitan dichosos los Gnomos, tierra y arena.
El interior del organismo
planetario es desconocido para la ciencia oficial, realmente es muy poco lo que los científicos saben sobre el
interior de nuestro mundo.
Se dice que
la temperatura va aumentando progresivamente de acuerdo con la profundidad, en
proporción de 1° C.
Las ondas
producidas por los terremotos dentro del interior del organismo planetario, se
comportan como si penetrasen en el elemento líquido, pero como si atravesaran
un sólido cuando se propagan más cerca de la superficie.
La capa de
la superficie parece ser una corteza de cincuenta a sesenta kilómetros de
profundidad. Sobre esta corteza maravillosa se encuentran los minerales,
suelos, arena y agua.
Debajo de
esta formidable corteza sobre la cual se ha desarrollado toda la historia de la
humanidad, existe otra capa de 3.500 metros de espesor, compuesta de magnesio,
oxígeno y silicio combinados en otra forma de roca sólida.
Nada por ahora pueden saber los científicos sobre el núcleo
de la tierra, ellos tan
solo opinan que su densidad y
temperatura son muy elevadas y que aproximadamente mide 6.500 kilómetros de diámetro.
Desde el
punto de vista esotérico, la tierra tiene nueve estratos y en el noveno se
halla el símbolo del infinito.
Es necesario saber que el
símbolo sagrado del infinito se encuentra en el corazón de la tierra, en su
núcleo viviente y tiene forma de un ocho colocado en forma horizontal.
En el Santo
Ocho, en el símbolo del infinito, se halla colocado simbólicamente el cerebro,
corazón y sexo del genio de la
Tierra.
Los dos
círculos opuestos del Santo Ocho, representan el cerebro y el sexo. El centro
del Santo Ocho es la sede simbólica del corazón.
La lucha es
terrible, cerebro contra sexo, sexo contra cerebro y lo que es más terrible y
lo que es más amargo, es aquello de corazón contra corazón.
Todos los seres organizados
que viven sobre la superficie de la Tierra, están estructurados de acuerdo con
este símbolo.
En el centro
del Santo Ocho, existe un átomo central en el cual gravitan las doce esferas de
vibración cósmica entre las cuales debe desarrollarse una Humanidad Solar.
Nueve meses permanece el feto
dentro del vientre materno y nueve edades son necesarias para que nazca la
humanidad planetaria.
La novena esfera es el sexo.
En la novena esfera se encuentran el fuego y el agua, origen de mundos,
bestias, hombres y Dioses. Toda auténtica iniciación blanca comienza por allí.
En la novena
esfera se halla la fragua encendida de Vulcano, allí baja Marte para retemplar
su espada y conquistar el corazón de Venus,
Hermes para limpiar los establos de Augías
y Perseo para cortar la cabeza de la medusa con su espada flamígera.
Desde los
antiguos tiempos, el descenso a la novena esfera fue prueba máxima para la
suprema dignidad del Hierofante, Buddha, Hermes, Jesús,
Krishna, Dante, Zoroastro, Quetzalcoatl, Mahoma,
Moisés, etc.
El símbolo del infinito es un símbolo
esotérico que sólo se puede conocer a través del esoterismo.
Los grandes
iniciados dicen que este símbolo está elaborado en oro puro y que se encuentra
exactamente en el centro de la Tierra, en la Novena Esfera.
Realmente dentro de la Tierra
viviente existen los mayores esplendores y las tinieblas más espesas. Tenemos
que comprender los tres aspectos del interior, de la Tierra:
Primer aspecto: minerales, agua,
fuego, etc. Segundo aspecto: Zona esotérica ultra-violeta. Tercer aspecto: Zona
infrarroja tenebrosa.
Las capas subterráneas de la Tierra representan el reino de los
minerales (la Litosfera) y el reino de los metales (la Barisfera), que
envuelven un corazón de increíble densidad e inercia.
En dimensiones de espacio
superior dentro del organismo planetario, existen nueve esferas concéntricas
superiores, a modo de sublimes regiones inefables, pobladas por criaturas
elementales, Maestros, Devas, etc.
En dimensiones de espacio inferior
sumergido infrarrojo, existen
a modo de esferas concéntricas los mundos infiernos, de densidad creciente, que conducían según
el Dante:
"Hacia el medio, en cuyo
punto únense todas las sustancias pesadas... Ese punto, al cual de todas partes
es arrastrada toda sustancia pesada".
Este es, el centro del
corazón de la Tierra donde se encuentra el máximun de densidad y gravedad, el
asiento fundamental de Satán, el infierno.
Donde la luz
brilla más clara, allí también las tinieblas son más espesas, esa es la ley de
las analogías de los contrarios.
En el centro
del corazón de la Tierra está la silla de Satán y el templo del genio de la
Tierra, el símbolo del infinito y los ángeles y los demonios en eterna batalla.
El núcleo de la Tierra tiene
en sí mismo tres aspectos. Primero: Físico. Segundo: Regiones del Ultravioleta.
Tercero: Regiones del Infrarrojo.
La Novena
Esfera, (el sexo), en el centro de la Tierra y en el hombre, es el campo de
batalla entre los poderes de la luz y los poderes de las tinieblas.
La clave secreta que nos permite
entrar a la novena esfera
es el Arcano A.Z.F., el Sahaja Maithuna.
Recordemos
que los símbolos de Shiva, el
Tercer Logos, son siempre el Lingam negro
embutido en el Yoni.
Lo importante es no eyacular
el ENS SEMINIS durante el trance sexual,
porque dentro del ENS
SEMINIS se encuentra todo el ENS VIRTUTIS del fuego.
El Arcano A.Z.F.,
es la llave que nos permite abrir la novena
puerta.
CAPITULO VI LA ENERGÍA
SEXUAL
El sexo tiene un ciclo de 84
años y está gobernado por el planeta Urano. Los polos norte y sur del planeta
Urano en forma cíclica se alternan apuntando hacia el Sol.
Dichos polos
son los factores determinantes del ciclo maravilloso de los 84 años en la
humana especie.
Si el polo
positivo masculino de Urano apunta hacia el Sol, predomina sobre la Tierra el
impulso sexual masculino.
Si el polo
negativo femenino de Urano apunta hacia el Sol, predomina sobre la Tierra el
impulso sexual femenino.
Durante 42 años tiene
predominio el sexo masculino, durante 42 años reina soberano el sexo femenino.
La historia de la piratería,
la edad de Isabel, del despliegue masculino, aventuras caballerescas,
representan claramente el ciclo sexual masculino.
Este año
1965 en que las mujeres se desnudan, predominan, mandan, acusan, señala
claramente el cielo sexual femenino.
El hombre o la mujer de edad
madura viven de hecho en la atmósfera sexual opuesta a la de nacimiento,
semejante atmósfera es de hecho totalmente estimulante, esto explica con entera
exactitud por qué los sentimientos sexuales son muy a menudo más vigorosos y ricos a los cuarenta que a los treinta.
El sexo en
sí mismo debería ser la función creadora más elevada, desgraciadamente reina
soberana la ignorancia y la humanidad dista mucho de comprender los grandes
misterios del sexo.
Si
estudiamos el libro de los cielos, el zodiaco maravilloso, podemos comprender
que la nueva Era de Acuario está
gobernada por el signo zodiacal de Acuarius,
el aguador.
El símbolo
de Acuarius es una mujer con dos cántaros llenos de agua; trata de mezclar
inteligentemente las aguas de los dos cántaros.
Este símbolo
viene a recordarnos la alquimia sexual. Si en Piscis el hombre sólo fue esclavo
en el instinto sexual simbolizado por los dos peces entre las aguas de
la vida, en Acuarius el hombre debe aprender a combinar inteligentemente las aguas de la existencia,
debe aprender a transmutar fuerzas
sexuales.
Acuarius está gobernado por Urano, el planeta que gobierna las funciones sexuales.
Resulta incongruente y
absurdo que algunos individuos aislados y ciertas escuelas de tipo pseudo-
esotérico rechacen el Maithuna (la Magia Sexual) y sin embargo, tengan la
pretensión de estar dizque iniciando la Nueva Era.
Urano es sexual ciento por ciento, y en la nueva Era gobernada por este planeta, el ser humano debe
conocer a fondo los misterios del sexo.
Rechazar el Maithuna (Magia
Sexual) significa de hecho pronunciarse contra el signo de Acuarius, gobernado por Urano, rey del
sexo.
Debe
recordarse que la energía más sutil, más poderosa, más fina que se produce y
conduce maravillosamente a través del organismo humano es la energía sexual.
Analizando muy a fondo el
poder sorprendente de la energía sexual, llegamos a la conclusión de que es extraordinariamente volátil y muy
difícil de almacenar y controlar.
La energía
sexual es como un depósito de dinamita, su presencia
significa una fuente formidable de tremenda potencialidad y también un peligro
constante de explosión catastrófica.
La energía sexual
tiene sus propios
canales de circulación, su propio sistema
eléctrico organizado.
Cuando la energía sexual se
infiltra en el mecanismo de otras funciones puede entonces producir grandes
explosiones, tremendas catástrofes biológicas, fisiológicas y psíquicas.
Las
manifestaciones de tipo violento y destructivo de la energía sexual se derivan
de ciertas actitudes psicológicas negativas hacia el sexo en general.
La sospecha,
el miedo al sexo, los prejuicios sexuales, el sentido cínico, brutal u obsceno
del sexo, etc., obstruyen los canales por donde circula la energía sexual y,
entonces, ésta se desvía infiltrándose dentro de otros canales, sistemas y
funciones, donde produce catástrofes espantosas.
El aspecto
de tales catástrofes suele ser multifacético. A veces tiene aspectos de fuego
que flamea con la ira apasionada, otras veces la amargura de la réplica nociva,
palabras que hieren, violentas denuncias, etc.
Todo esto y millares de
asqueantes asuntos de la humana especie, se deben precisamente a la
infiltración de la energía sexual dentro de canales y funciones diferentes.
Las personas que malgastan la
energía sexual en conversaciones morbosas de tipo sexual, o viendo películas
pornográficas, o leyendo novelas deshonestas, se vuelven impotentes.
Las personas
que gastan el tiempo miserablemente razonando sobre el acto sexual sin cumplir
con sus funciones sexuales,
se vuelven impotentes; cuando realmente, fuera
de todo razonamiento, van a efectuar el
acto sexual, no pueden, fracasan.
La imaginación y la razón mal usadas
pueden conducirnos a la impotencia de tipo psicosexual.
La
imaginación morbosa, el mal uso de la imaginación, acaba con la energía sexual
y cuando el individuo va a realizar el acto, fracasa, está impotente.
El excesivo razonamiento
sobre el sexo conduce a la impotencia; aquél que sólo vive analizando el acto
sexual sin realizarlo, cuando ya va a realizarlo de verdad, tiene que pasar por
la tremenda sorpresa de que no puede, está impotente.
Al llegar a esta parte del
presente capitulo, nuestros lectores no deben espantarse. Estudiar los
misterios del sexo es urgente, pero abusar del razonamiento sexual excluyendo
el acto sexual, por larguísimo tiempo indefinido, produce impotencia psicosexual.
Existe la
subimaginación y la infraimaginación. Cualquier persona puede, si así lo desea,
contemplar con pureza a otra persona del sexo opuesto, pero la subimaginación y
la infraimaginación pueden traicionarnos
en los niveles sumergidos de la mente
y conducirnos al coito en otros estados de conciencia, el
resultado suelen ser las poluciones nocturnas con abundante pérdida del licor
seminal.
Constantemente llegan a esta
Sede Patriarcal del Movimiento Gnóstico, en la ciudad de México, muchas cartas
de personas que se quejan de tener sueños eróticos, acompañados de poluciones nocturnas.
Nosotros siempre contestamos
aconsejando a esas personas el Maithuna, la Magia Sexual, A.Z.F. (unión sexual
sin eyaculación del semen), como único remedio contra las poluciones nocturnas.
Es claro que
con el Maithuna diario el ser humano se acostumbra a refrenar el acto sexual
para no derramar el semen; el resultado es que el sujeto se acostumbra tanto a
este súper esfuerzo que, cuando en sueños realiza el acto, entonces ya por
costumbre, por instinto, refrena para evitar el derrame del licor seminal,
entonces la polución no se produce.
El sexo y la imaginación
se hallan íntimamente asociados. Es imposible llegar a la castidad absoluta si no transformamos la
imaginación en un espejo puro y sin la más mínima mancha.
Es urgente transformar a la
subimaginación mecanicista y morbosa y a la infraimaginación automática y
lujuriosa en imaginación de niño recién nacido.
Este tipo de transformación sólo es posible con una
ayuda especial de la divina madre
Kundalini, la serpiente ígnea de nuestros mágicos poderes.
Es necesario
saber orar, saber rogar a la divina serpiente, pidiéndole el milagro de
transformar la imaginación subjetiva y mecánica en imaginación de niño recién
nacido.
Sólo ella, la Madre Divina, la serpiente sagrada,
puede transformar a la subimaginación morbosa y a la infraimaginación bestial, en
imaginación inocente de niño recién nacido.
Un niño pequeño puede contemplar a una bella mujer desnuda
en forma pura y perfecta, sin sentir la más
mínima lujuria. Realmente, hasta no ser como niño inocente resulta
imposible entrar en el reino del esoterismo.
En el mundo físico algunas
personas han logrado la perfecta castidad, y pueden darse el lujo de contemplar
el cuerpo desnudo de otra persona de sexo opuesto sin sentir lujuria de ninguna
especie.
Es claro que tales personas
excepcionales creen haber llegado a la castidad absoluta en los otros
territorios subconscientes de la mente,
sin sospechar ni siquiera remotamente que la subimaginación y la infraimaginación
subjetiva y mecanicista les traicionan por debajo de los límites de la esfera intelectual.
Ese tipo de personas
excepcionales pueden tener imaginación pura, pero ignoran que la subimaginación
y la infraimaginación resultan siendo espantosamente fornicarias en terrenos
desconocidos para su razón y para su intelecto.
Cuando esa clase de gentes
son sometidas a pruebas de castidad en los mundos superiores o en los mundos
sumergidos de la naturaleza, cuando se les coloca en estados situacionales y
tiempos diferentes de tipo Infraconsciente o subconsciente, fracasan lamentablemente.
Muchas personas nos escriben
pidiendo remedio para las poluciones nocturnas; nosotros siempre
les contestamos a esos enfermos recetándoles la Magia Sexual, el
Maithuna.
Quienes acostumbran a
refrenar el acto sexual para no eyacular el licor seminal se curan de las
poluciones nocturnas.
Los sueños morbosos, lujuriosos, se deben a la subimaginación mecánica y a la infraimaginación
de tipo erótico y automático.
Si ponemos en marcha el
mecanismo de una pantalla de televisión, se suceden entonces en forma
automática muchas escenas, cuadros, figuras, ante los ojos del espectador.
La imaginación es como una
pantalla de televisión, cualquier shock sexual la pone en marcha, no solamente
en la esfera intelectual, sino también en los otros territorios sumergidos de
la mente.
Cualquier soñador
en los mundos internos puede ser afectado por representaciones de tipo morboso. Dichas representaciones producen
sueños eróticos y poluciones nocturnas.
Si el soñador está acostumbrado a refrenar el acto
sexual, existirá en este caso el sueño erótico, pero no las poluciones nocturnas.
Si el
soñador ha transformado la subimaginación y la infraimaginación en imaginación
de niño inocente, entonces resultan imposibles los sueños eróticos, desaparecen
éstos en forma radical, total y definitiva.
Si cualquier
estudiante Esoterista fuese sometido a espantosas pruebas sexuales en los
mundos internos, sin haber pasado primero por larguísimos períodos de magia
sexual diaria, es claro que fracasaría lamentablemente, perdiendo su licor
seminal en poluciones nocturnas.
Sin la Magia
Sexual, sin el Maithuna, A.Z.F.,
es imposible avanzar
en la senda Iniciática.
Cuando la energía sexual es
centrífuga, cuando fluye de adentro hacia afuera, el resultado son las
descargas seminales, las poluciones nocturnas.
Con el
Maithuna, arcano A.Z.F., Magia Sexual, las distintas corrientes de energía
sexual invierten su curso, se tornan centrípetas, fluyen entonces de afuera
hacia adentro.
Las
descargas seminales, las poluciones nocturnas, se hacen totalmente imposibles
cuando la energía sexual fluye de lo exterior hacia el interior.
La energía
sexual contiene dentro de sí misma, en un nivel molecular superior, el sello
universal o el diseño cósmico del
hombre verdadero; este diseño podemos hacerlo cristalizar en cada uno de
nosotros mediante la Magia Sexual.
Quien quiera auto-realizarse
a fondo debe bajar a la Novena Esfera y trabajar con el fuego y el agua, origen de mundos, bestias, hombres y
Dioses; toda auténtica iniciación blanca comienza por allí.
Existe
intima relación entre la energía sexual y la imaginación. La energía sexual es
el fundamento básico de la Auto-Realización Intima.
Los
Iniciados que recorren la senda del filo de la navaja son sometidos a muchas
pruebas sexuales en los mundos Infraconscientes, inconscientes, humanos,
subhumanos, infrahumanos.
Si el iniciado no transforma la subimaginación morbosa
y la infraimaginación mecánica y erótica en imaginación de niño recién nacido,
inocente, es claro que fracasará inevitablemente en todas las pruebas sexuales.
Es necesario saber que los
Iniciados son colocados, en los mundos internos, en otros tiempos, lugares,
situaciones y estados de conciencia subhumanos, infrahumanos, diferentes,
distintos, diversos, donde ni remotamente recuerdan sus estudios, el camino, etc.
Ahora comprenderán nuestros
lectores la urgente necesidad de transformar a la subimaginación y a la
infraimaginación en imaginación consciente, objetiva y pura, como la del niño
recién nacido.
Ahora comprenderán nuestros
lectores la íntima relación existente entre sexo e imaginación.
La energía sexual puede convertir al hombre en un ángel o en una bestia.
En el mundo occidental
existen muchas gentes que odian mortalmente la Magia Sexual; esas personas
justifican su odio absurdo con muchos pretextos. Dicen que el Maithuna, Magia
Sexual, "dizque" es sólo para los orientales y que nosotros, los occidentales,
no estamos preparados. Afirman tales gentes que con esta enseñanza de sexo-yoga
lo único que puede resultar es una cosecha de magos negros.
Lo interesante de todo esto
es que tales personas de tipo reaccionario, conservador, regresivo y
retardatario, no dicen una sola palabra contra la fornicación, contra el
adulterio, contra la prostitución, contra el homosexualismo, pedrerismo, masturbación, etc., etc.;
todo esto les parece de
lo más normal y no tienen
inconveniente alguno en malgastar miserablemente la energía sexual.
Los ignorantes fornicarios
del pseudo-ocultismo reaccionario desconocen totalmente la doctrina secreta del
Salvador del Mundo, el esoterismo cristiano.
La reacción pseudo-esotérica y pseudo-ocultista ignora que las primitivas sectas gnósticas cristianas
practicaban el Maithuna, la Magia Sexual. El Maithuna se enseñó, siempre en
todas las antiguas escuelas de misterios occidentales. El Maithuna se conoció
entre los misterios de los templarios; entre los misterios de los Aztecas,
Mayas, Incas, Chibchas, Zapotecas, Araucanos, Toltecas, misterios de Eleusis,
misterios de Roma, Mitra, Cartago, Tiro, misterios Celtas, Fenicios, Egipcios,
Druidas y en todas las sectas cristianas primitivas, tales como la secta de los
Esenios, que tenían su convento a orillas del Mar Muerto y uno de cuyos
miembros más exaltado fue el Divino Rabí de Galilea.
El Maithuna,
la Magia Sexual, es universal; se conoce en los misterios del Norte y del Sur,
del Este y del Oeste del mundo, pero la rechazan violentamente los pseudo
ocultistas reaccionarios, fornicarios y regresivos.
La piedra fundamental de las
auténticas y legítimas escuelas de misterios es el Maithuna, Arcano A.Z.F.,
Magia Sexual.
CAPITULO VII LA ATRACCIÓN DE LOS OPUESTOS
La energía sexual del Tercer Logos armoniza en forma espléndida todas las funciones
del organismo humano.
La energía sexual no
solamente es perfecta en sí misma, sino que además quiere la perfección en todo
lo existente.
La energía
sexual produce acuerdo y concordancia entre todas y cada una de las funciones
especificas del organismo humano.
La energía
sexual trabaja en el laboratorio maravilloso del organismo humano, con el
propósito de darle a éste su más alta potencialidad y armonía.
La energía
creadora del Tercer Logos procura siempre completar en forma perfecta cada una
de las maravillosas funciones fisiológicas, psicosomáticas y espirituales del
ser humano.
La energía creadora
del Tercer Logos
complementa, corrige deficiencias y hace obra completa.
Si consideramos al hombre en
sí mismo como medio ser y a la mujer como su otra mitad, llegamos entonces por
deducción lógica a la atracción amorosa de los opuestos.
Las almas andan sedientas de
amor buscando siempre su otra mitad, el alma gemela de la que fueron separadas desde la aurora de la
creación.
Siempre
necesitamos en el camino de la vida de otro ser que pueda llenarnos, que pueda
suplir con entera exactitud lo que nos hace falta, no solamente en lo
fisiológico, sino también en lo psicosomático y espiritual.
Cada una de nuestras
funciones físicas y psíquicas necesita un complemento muy humano, esa es una
necesidad natural de todo ser viviente.
La mutua combinación de elementos de la naturaleza, las
bodas químicas, la combinación
sexual de elementos opuestos para
lograr un todo perfecto, constituyen el fundamento vivo de todo lo que es, de
todo lo que ha sido y de todo lo que será.
Está demostrado que los elementos químicos se atraen y combinan
amorosamente de acuerdo
con el número complementario
de electrones.
Todo hombre de ciencia
química sabe muy bien mediante la observación y la experiencia que, estando
constituida la cubierta perfecta por un número de electrones, el sodio con un
electrón sobrante se une sexualmente al cloro, al que falta un electrón.
Lo asombroso de todo esto, lo
maravilloso, es que el sodio con su electrón extra jamás en la vida podría
combinarse con otros álcalis compuestos de modo análogo.
En el fondo
de todas esas maravillas, de todos esos prodigios del amor, encontramos el
matrimonio de los elementos y la piedra fundamental sobre la que descansa toda
química.
Sin
exageración alguna podemos afirmar que este mismo principio de la atracción
sexual de los opuestos es aplicable siempre, sin excepción alguna, a la
atracción y matrimonio de hombres y mujeres.
Cada función orgánica y
psíquica quiere siempre complementarse y el sentido de indiferencia, atracción
o repulsión, entre hombre y mujer, es el resultado exacto de un cálculo sutil
extraordinariamente veloz realizado silenciosamente.
El sentido sexual más rápido
que el pensamiento hace cálculos que asombran, y sabe con precisión matemática si la persona
de sexo opuesto que tenemos
enfrente puede contener
todos los factores
de reciprocidad necesarios para complementarnos.
Dentro del
organismo humano las diferentes glándulas y sus sistemas y funciones
dependientes actúan por pares, unas controlando los aspectos masculinos, otras
controlando las funciones femeninas.
Existe un maravilloso
intercambio de sustancias químicas entre las glándulas masculinas y femeninas.
El doble aspecto
masculino-femenino de la glándula pituitaria es algo que
asombra.
Todo hombre
de ciencia sabe muy bien que el lóbulo anterior de la pituitaria es masculino y
que el posterior es femenino.
Dentro del organismo humano las glándulas masculinas y femeninas coordinan en forma
armoniosa todas las funciones biológicas.
Venus y Marte controlan las
glándulas pituitaria y pineal. Mientras Venus en la pituitaria quiere dormir,
Marte en la pineal quiere seguir luchando.
En el cuello
vuelve a repetirse esta misma lucha entre Venus y Marte. Venus controla la
tiroides y Marte la paratiroides.
La corteza y
la médula de las suprarrenales representan siempre contrapartes masculinas y
femeninas que conducen a la lucha o a la evasiva.
Esta unión de elementos
sexuales masculino-femeninos en cada una de las glándulas del organismo humano
está sabiamente simbolizada en las imágenes del Tantrismo Tibetano, donde cada
Dios aparece acompañado de una Diosa o Shakti femenina.
Las
tragedias del mundo son terribles y cada hombre y cada mujer, desde los catorce
años de vida, anda buscando su complemento sexual.
Un varón cualquiera puede
encontrar en alguna mujer su complemento para determinada función específica,
pero puede darse el caso de que sólo con otra mujer encuentre el complemento
para su centro de gravedad fundamental.
La mujer en
esto no es una excepción y ahora nos explicamos mejor la causa trágica sexual
de los famosos triángulos, que siempre terminan con el divorcio o con balazos.
Sólo con la virtud, sólo
cumpliendo con el mandamiento cristiano de no adulterar, dejan de existir los
triángulos fatales.
Lo ideal en el amor es encontrar
a la otra mitad, la otra media
naranja, el alma gemela.
Sólo el complemento total y
perfecto puede darnos felicidad inagotable; desgraciadamente es mucho pedir, nosotros no merecemos tanto,
todos nosotros estamos llenos de Karma.
En el
terreno de la vida conyugal hemos podido verificar que a veces conduce el
hombre y otras veces la mujer.
En todos los hogares
hay uno que conduce y otro que es conducido, no se confunda
esto con aquello de mandar y ser mandado.
Hablando astrológicamente diremos que Venus debe conducir
a la Luna, Mercurio a Venus, Saturno a Mercurio, Marte a Saturno,
Júpiter a Marte, la Luna a Júpiter.
Es claro que para esto se necesita
saber cuál es la estrella
que guía nuestra
vida.
Estas sabias combinaciones de tipo astrológico, tal como aquí las damos,
significan mutua atracción y perfecto complemento sexual.
Cualquier otro tipo de uniones sexuales
fuera de este orden resulta
absurdo y hasta ilegítimo, porque viola la naturaleza sexual de los
interesados, dejándoles profundas heridas psíquicas, muy difíciles de
cicatrizar.
El hombre
Mercurial que adora a la bella Venusina por el amor y dulzura que ella irradia,
puede sacarla de su romántica pereza y darle la ligereza mercurial que ella
necesita.
La mujer
Jupiteriana locamente enamorada del hombre Marciano, puede extinguirle su
violencia y encauzar su energía en forma edificante.
La atracción de los contrarios tiene su origen
en un modelo cósmico Divinal,
Inefable.
El tipo
Lunar tiende siempre a moverse hacia el Venusino, el tipo Venusino se mueve
hacia el Mercurial, el tipo Mercurial se mueve hacia el Saturnino, el tipo
Saturnino se mueve hacia el Marcial, el tipo Marcial se mueve hacia el Jupiteriano y el tipo Jupiteriano da vuelta
hacia el Lunar.
Sobre esta
base de combinaciones cósmicas maravillosas, pueden combinarse los tipos
humanos para establecer sobre la faz de la Tierra el Matrimonio Perfecto.
Las parejas gnósticas
trabajando intensamente en la Fragua Encendida de Vulcano, dentro de la Novena
Esfera (el sexo), pueden mediante el Maithuna (magia sexual) ganar lo que no
puede ganar el enemigo del sexo, aunque se declare vegetariano y se torture durante
toda la vida llevando vida de
ermitaño.
En el sexo se encuentra la mayor fuerza
que puede liberar
o esclavizar al hombre.
CAPITULO VIII EL HIDROGENO SEXUAL SI-12
Es urgente
saber que en el Universo
existen doce hidrógenos básicos fundamentales.
Los doce hidrógenos básicos
están escalonados de acuerdo con las doce categorías de materia.
Las doce categorías de materia existen en todo lo creado, recordemos las
doce sales del zodíaco, las doce esferas de vibración
cósmica dentro de las cuales debe desenvolverse una humanidad solar.
De los doce hidrógenos básicos se derivan
todos los hidrógenos secundarios cuyas variadas densidades van desde el 6 hasta
el 12,283.
El término hidrógeno tiene en gnosticismo un significado muy extenso. Cualquier
elemento simple
es realmente un hidrógeno
de cierta densidad.
El hidrógeno 384 se encuentra
en el agua, el 192 en el aire, el 96 está depositado sabiamente en el
magnetismo animal, emanaciones del cuerpo humano, rayos X, hormonas, vitaminas,
etc., etc., etc.
Ya los hermanos de la gnosis
están muy familiarizados con los hidrógenos 48-24-12-6, debido a que
los hemos estudiado en nuestros pasados Mensajes e Navidad.
El Hidrogeno 48 corresponde
al Cloro, CI, peso atómico 35, el hidrógeno 24 corresponde a la fluorina FI,
peso atómico 19; el hidrógeno corresponde al hidrógeno de química, peso atómico
1.
El carbono, el nitrógeno y el
oxígeno tienen los pesos atómicos de 12, 14 y 16. El hidrógeno 96 corresponde
al bromo, peso atómico 80; el hidrógeno 192 corresponde al yodo, peso atómico
127.
Este
interesantísimo tema de los hidrógenos pertenece al ramo de la química oculta o
química gnóstica, y como quiera que es demasiado difícil, para bien de nuestros
estudiantes preferimos estudiarlo poco a poco, en cada uno de nuestros mensajes
de Navidad.
Pasemos
ahora a estudiar el famoso hidrógeno sexual SI-12, el maravilloso hidrógeno
creador que sabiamente se elabora en la fábrica del organismo humano.
La comida pasiva del plato
pasa dentro del organismo humano por muchas transformaciones, refinamientos y
sutilizaciones, que se procesan dentro de la escala musical, DO, RE, MI, FA,
SOL, LA, SI.
La comida
pasiva del plato comienza con la nota DO, el quimo resultante de la primera
etapa de transformación sigue con la nota RE, el alimento muy refinado que pasa
osmóticamente a la corriente sanguínea continúa con la nota MI, y así
sucesivamente siguen los procesos hasta quedar elaborado lo mejor de todo el organismo, el maravilloso elixir,
el licor seminal,
con su hidrógeno 12 en la
nota SI.
El hidrógeno sexual
SI-12 se encuentra
en el SEMEN, es el poder creador
del Tercer Logos.
La primera octava musical,
DO-RE-MI-FA-SOL-LA-SI, corresponde exactamente a la fabricación del hidrógeno
sexual SI-12 dentro del organismo humano.
Un shock muy
especial mediante el Maithuna (Magia Sexual) permite al hidrógeno sexual SI-12
pasar a una segunda octava musical, DO-RE-MI-FA-SOL-LA-SI, cuyo resultado viene
a ser la cristalización del hidrógeno sexual SI-12 en la forma extraordinaria
del Cuerpo Astral.
Esto es lo que se llama transmutar el plomo en oro.
Es urgente transmutar la carne y la sangre
en el Cuerpo Astral.
Un segundo shock mediante el
Maithuna (Magia Sexual) permite al hidrógeno sexual SI-12 pasar a una tercera
octava musical DO-RE-MI-FA-SOL-LA-SI, cuyo resultado viene a ser la
cristalización del hidrógeno sexual SI-12 en la forma extraordinaria del Cuerpo
Mental (cuerpo de paraíso).
Un tercer shock mediante el
Maithuna (Magia Sexual) permite al hidrógeno SI-12 pasar a una cuarta octava musical
DO-RE-MI-FA-SOL-LA-SI, cuyo
resultado es la cristalización del hidrógeno
sexual SI-12 en la forma magnífica del Cuerpo de la Voluntad Consciente o
Cuerpo Causal.
El hidrógeno sexual SI-12 es
semilla o fruto y lo sorprendente es que cristaliza siempre en organismos de
carne y hueso. Recordemos que el cuerpo físico es el resultado del hidrógeno
sexual SI-12.
El Cuerpo Astral viene a ser también el resultado
del acto especial Maithuna (unión del Phalo y el Útero sin derramar el semen).
El Cuerpo Astral
es un cuerpo de carne y hueso, carne que no viene de Adam, pero carne, producto
del hidrógeno sexual SI-12.
El verdadero Cuerpo
Mental es el producto del Maithuna (Magia
Sexual) y del hidrógeno sexual
SI-
12. Este es el cuerpo de
paraíso, un cuerpo de perfección, un cuerpo de carne y hueso, pero carne que no
viene de Adam.
El Cuerpo de la Voluntad
Consciente, también llamado Cuerpo Causal, viene también a ser el resultado del
acto sexual Maithuna sin derramar el semen.
El Cuerpo de la Voluntad
Consciente o Cuerpo Causal resulta de la cristalización del hidrógeno SI- 12.
El auténtico Astral, el verdadero Mental, el legítimo
Causal, son los Cuerpos Solares, Los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser.
Quien
fabrica en la Novena Esfera los Cuerpos Existenciales Superiores del Ser, los
Cuerpos Solares, puede y tiene todo el derecho de encarnar su Real Ser, su
espíritu triuno inmortal, Atman-
Buddhi-Manas o Espíritu Divino, Espíritu de Vida y Espíritu humano (Intimo-Alma
Espiritual- Alma Humana).
Entonces, al
llegar a estas alturas Iniciáticas se dice que ha nacido un nuevo hombre, el
Hijo del Hombre, un nuevo Maestro del Día, un Maestro del Mahamvantara.
El cuerpo
físico se sostiene con el hidrógeno 48, el excedente de este hidrógeno se
convierte en hidrógeno 24, con el cual se alimenta el Cuerpo Astral.
El excedente
del hidrógeno 24 se convierte en hidrógeno 12 (no se confunda con el hidrógeno
sexual SI-12). El hidrógeno 12 sirve para alimentar el Cuerpo Mental.
El excedente
del hidrógeno 12 se convierte en hidrógeno 6, con el cual se alimenta el Cuerpo
de la Voluntad Consciente o Cuerpo Causal auténtico.
La creación
de los Cuerpos Solares es cuestión
del Maithuna, Magia Sexual, sin
derramar el semen, y se realiza en la Fragua Encendida de Vulcano, en la Novena
Esfera (el sexo). Este es un trabajo más amargo que la hiel; veinte o treinta
años de conexión sexual diaria con una sola mujer y sin derramar jamás ni una
sola gota de semen, sin permitir que el semen salga del organismo.
El Dos Veces
Nacido, quien Nace en los mundos superiores como Maestro del Mahamvantara,
quien sale de la Novena Esfera por haber completado su trabajo, nunca jamás
puede regresar a la Novena Esfera, porque esto sería un crimen, sería similar
al hijo que, después de haber nacido, quisiera meterse nuevamente entre la
matriz de su madre.
El Dos Veces Nacido es hijo
de la Madre Kundalini y si quiere progresar debe amar a su Madre Divina, jamás
debe olvidarse de su Madre.
El Dos Veces Nacido queda
prohibido del acto sexual para toda la eternidad y debe llegar a la castidad
absoluta en todos los territorios de la mente.
CAPITULO IX LOS CUERPOS
LUNARES
Todas las escuelas muy
esotéricas y muy ocultistas fundamentan sus estudios en el Septenario Teosófico
que a continuación damos:
SEPTENARIO TEOSÓFICO
1-. ATMAN
(El Intimo).
2-. BUDDHI (El Alma Espiritual).
3-. MANAS
SUPERIOR (Alma Humana).
4-. MANAS INFERIOR
(Cuerpo Mental). 5-. KAMAS
(Cuerpo de Deseos o Astral). 6-.
LINGAM SARIRA (Cuerpo Vital).
7-. ESTULA SARIRA (El Cuerpo Físico).
Atman es el Señor, el Íntimo; Buddhi es el Alma Espiritual. Manas Superior es el Alma
Humana.
El Intimo, el Señor, tiene
dos almas; la primera es el Alma Espiritual (Buddhi), la segunda es el Alma
Humana (Manas Superior, principio causal).
Las dos
almas deben trabajar bajo la dirección del Señor, pero esto sólo es posible en
los Maestros; mientras el Alma Humana
trabaja, el Alma Espiritual juega.
El Alma Espiritual es femenina y el Alma Humana es masculina. En los Maestros
el Alma Espiritual suele estar preñada con frutos
que, cuando nacen, deben ser elaborados por el
Alma Humana.
La gente se
siente muy orgullosa con su cuerpo mental, porque con él razonamos, discutimos,
proyectamos, etc., pero este cuerpo mental es lunar en un ciento por ciento y
lo tienen todos los animales en estado residual.
La gente
vive en el mundo de las pasiones animales y goza en los deseos pasionales,
porque el vehículo emocional que poseemos es tan sólo un cuerpo lunar animal de
deseos bestiales.
El cuerpo vital es el cuerpo
tetradimensional, el Lingam Sarira de los indostaníes, el fundamento viviente
de todas las actividades físicas, químicas, calóricas, perceptivas, etc.
Realmente el
cuerpo vital es tan sólo la sección superior del cuerpo físico, la parte
tetradimensional del cuerpo físico.
Dentro de los vehículos
mental y de deseos, muchos clarividentes suelen ver una bella criatura de color
azul eléctrico, muy hermosa, que confunden fácilmente con el Alma Humana o Cuerpo de la Voluntad
Consciente (Cuerpo Causal).
Realmente,
el animal intelectual no tiene todavía Cuerpo Causal. La bella criatura azul,
que los clarividentes ven dentro de los vehículos lunares, es eso que en el Zen
Buddhista llaman Buddhata, la esencia, una fracción de la sagrada Alma Humana... dentro de nosotros.
Ningún animal intelectual
tiene Cuerpo Causal. Ningún animal
intelectual tiene encarnada la Tríada
inmortal. Si alguien encarnara su divina Tríada inmortal, dejaría
inmediatamente de ser animal intelectual y se convertiría en Hombre.
Sólo fabricando los Cuerpos
Solares podemos darnos el lujo de encarnar la divina Tríada inmortal; Atman-Buddhi-Manas.
Si queremos
subir debemos primero bajar. Sólo bajando a la Novena Esfera podemos fabricar
los Cuerpos Solares para encarnar la Tríada inmortal y convertirnos en Hombres.
Hoy por hoy, sólo somos
animales intelectuales. Lo único que nos adorna es el intelecto, pero si se nos
quitara el intelecto, seriamos animales muy inútiles, peores que los
orangutanes y gorilas, criaturas idiotas, indefensas, bestiales.
El Buddhismo
Zen considera a los cuerpos lunares como formas mentales que debemos disolver,
reducir a polvo.
Los cuerpos lunares son
propiedad común de todas las bestias, incluyendo la bestia intelectual
equivocadamente llamada hombre.
Sólo
fabricando los Cuerpos Solares podemos darnos el lujo de encarnar la Tríada
inmortal para convertirnos en Hombres de verdad.
Los Cuerpos
Solares son el resultado de un trabajo
consciente, hecho sobre sí mismo.
Sólo bajando
a la Novena Esfera podemos
fabricar los Cuerpos
Solares y encarnar
la Tríada inmortal, para nacer
en los mundos superiores como nuevos Maestros del Mahamvantara.
El animal intelectual vive durante las horas del sueño y después de la muerte en los mundos
suprasensibles, con cuerpos lunares. Dichos cuerpos son fríos y fantasmales.
Los Cuerpos
Solares son llamas vivientes, radiantes, sublimes. Recordad que los Ángeles, Arcángeles, Maestros, etc., usan
Cuerpos Solares.
El auténtico Cuerpo Astral-Solar, es un vehículo
de carne y hueso, pero carne que no viene de
Adam, un cuerpo de incalculable belleza y suprema felicidad.
El
legítimo Cuerpo Mental-Solar, es el cuerpo de paraíso, un cuerpo de carne y
hueso, pero carne que no viene de Adam, un cuerpo de naturaleza femenina,
receptiva.
El verdadero Cuerpo Mental-Solar está más allá del razonamiento, es un vehículo
para comprender.
Aquellos
que poseen el verdadero Cuerpo Mental, no necesitan aceptar ni rechazar,
comprenden, y eso es todo.
El auténtico
Cuerpo Mental-Solar tiene
trescientos mil clanes o centros
magnéticos, y cada clan
debe vibrar al mismo tono sin esfuerzo alguno.
El Cuerpo
Mental-Solar con sus trescientos mil clanes es formidable, maravilloso.
El adepto que posee un vehículo
Mental-Solar plenamente desarrollado, recibe y comprende la verdad de momento en momento, sin el tremendo batallar del
pensamiento.
El legítimo
Cuerpo de la Voluntad Consciente le permite al adepto tener inmortalidad consciente.
El legítimo
Cuerpo de la Voluntad Consciente le permite al adepto realizar acciones nacidas
de la voluntad consciente, le permite al adepto determinar circunstancias.
Todo Maestro
que ha nacido en los mundos superiores debe eliminar los cuerpos lunares,
éstos sustituyen nuestro remanente animal que viene de los antiguos
tiempos.
Los desencarnados comunes y corrientes vestidos con sus cuerpos lunares,
parecen sonámbulos
inconscientes, fríos, fantasmales, viviendo en el pasado.
El
animal intelectual es lunar ciento
por ciento y realmente no es verdadero
hombre. Sólo fabricando los Cuerpos Solares nos convertimos en Hombres
Verdaderos.
CAPITULO X EL YO
PLURALIZADO
Los autores que afirman la
existencia de un Ego o Yo permanente e inmutable son equivocados sinceros de
muy buenas intenciones.
Es urgente saber que dentro
de nuestros cuerpos
lunares-animales tenemos un yo pluralizado.
Cada
sensación, cada emoción, cada pensamiento, cada sentimiento, pasión, odio,
violencia, celos, ira, codicia, lujuria, envidia, orgullo, pereza, gula, etc.,
están constituidos por pequeños yoes que de
ninguna manera se hallan ligados entre sí, ni coordinados de modo alguno.
No existe,
no hay un yo íntegro, unitotal, sino una multitud de mezquinos, gritones y
pendencieros yoes que riñen entre sí, que pelean por la supremacía.
A los monjes
del monasterio del monte Athos les encanta hacerse conscientes de todos estos
pequeños yoes, aprenderlos a manejar, pasarlos de un centro a otro, etc.
Los monjes se arrodillan, y
elevando sus brazos con los codos doblados dicen: "Ego", en voz alta
y prolongando el sonido,
mientras a la vez procuran localizar el punto de su organismo donde resuena la
palabra EGO (YO); el propósito de este ejercicio es sentir el Yo, pasarlo de un
centro a otro a voluntad.
Los yoes que tenemos metidos
dentro de los cuerpos lunares son verdaderos demonios creados por nosotros
mismos.
Tal yo sigue
automáticamente a tal otro yo y algunos aparecen acompañados de otros, pero no existe orden en todo esto, no hay
verdadera unidad en esto, sólo existen asociaciones accidentales, pequeños
grupos que se asocian en forma inconsciente y subjetiva.
Cada uno de
estos pequeños Yoes sólo representa una ínfima parte de la totalidad de
nuestras funciones, pero cree equivocadamente ser siempre el todo.
Cuando el animal intelectual
equivocadamente llamado hombre, dice yo, tiene la impresión de que habla de él
en su totalidad, pero en realidad sólo es uno de los pequeños yoes de la legión
el que habla.
El yo que
hoy está jurando fidelidad ante el ara de la Gnosis, cree ser el todo, el
único, el hombre completo, pero es sólo uno de los tantos yoes de la legión;
cuando dicho yo cae de su puesto de mando, otro yo que es enemigo de la Gnosis
ocupa el lugar, y entonces el sujeto que parecía muy entusiasmado por la Gnosis
resulta entonces convertido en enemigo, atacando a nuestro movimiento, a
nuestra doctrina, etc.
El yo que
hoy está jurando amor eterno a una mujer tiene la impresión de ser el único, el
amo, el hombre completo, y dice: Yo te adoro, yo te amo, yo doy la vida por ti,
etc., pero cuando ese yo enamorado es desplazado por otro yo de su puesto de
mando, entonces vemos al sujeto retirándose de la mujer, enamorado de otra,
etc.
Todos estos pequeños
yoes son verdaderos demonios que viven
dentro de los cuerpos lunares.
Todos estos
pequeños yoes se fabrican en los cinco cilindros de la máquina; esos cinco
cilindros son: pensamiento, emoción, movimiento, instinto, sexo.
Ya en nuestro pasado mensaje
de Navidad hablamos muy ampliamente de los cinco centros de la máquina
orgánica.
Es
lamentable que por falta de sabiduría, los seres humanos estén fabricando en
los cinco cilindros de la máquina innumerables demonios, que se roban parte de
nuestra conciencia y de nuestra vida.
Es también muy cierto y fuera
de toda duda que a veces se meten dentro de los cuerpos lunares algunos
demonios o yoes ajenos, creados por otras personas; esos yoes ajenos se roban
parte de nuestra conciencia, se acomodan en cualquiera de los cinco cilindros
de la máquina y se convierten por tal motivo en parte de nuestro Ego (Yo).
Realmente el animal
intelectual no tiene verdadera individualidad, no tiene un centro de gravedad
permanente, ni verdadero sentido de responsabilidad moral.
Lo único de valor, lo único
importante que tenemos dentro de nuestros cuerpos lunares es el Buddhata, la
sagrada esencia, el material psíquico que desgraciadamente es malgastado por
las distintas entidades que en su conjunto constituyen el ego, el yo pluralizado.
Muchas escuelas
pseudo-ocultistas y pseudo-esotéricas dividen al yo en dos, aseguran enfáticamente que tenemos un yo superior,
divino, inmortal, y creen que dicho yo superior o ego divino debe controlar y
dominar totalmente al yo inferior.
Esté concepto es totalmente falso, porque superior
o inferior son dos secciones de una misma cosa.
Al yo le encanta dividirse
entre superior e inferior. Al yo le
gusta pensar que una parte de sí mismo es divina, eterna, inmortal. Al yo le
gusta que lo alaben, que le rindan culto, que lo pongan en los altares, que lo
divinicen, etc.
Realmente no
existe tal yo superior, tal ego divino, lo único que tenemos dentro de los
cuerpos lunares es la esencia y la legión del yo, eso es todo.
Atman, el Ser, nada tiene que ver con ningún tipo de yo. El Ser es el Ser y está más allá de cualquier
tipo de yo.
Nuestro real Ser es impersonal, cósmico, inefable, terriblemente Divino.
Desgraciadamente, el animal
intelectual no puede encarnar a su real Ser (Atman-Buddhi-Manas), porque tiene
únicamente cuerpos lunares, y estos últimos no resistirían el tremendo
voltaje eléctrico de nuestro verdadero Ser, entonces moriríamos.
Los demonios
que habitan entre los cuerpos lunares no están presos dentro de dichos cuerpos
animales, normalmente entran y salen, viajan a distintos lugares o ambulan
subconscientes por las distintas regiones moleculares de la naturaleza.
Después de
la muerte el yo pluralizado continúa entre los cuerpos lunares, proyectándose
desde ellos a cualquier lugar de la naturaleza.
Los médium
del espiritismo o del espiritualismo prestan sus materias
o vehículos físicos
a esos yoes de los muertos.
Tales yoes, aunque
den pruebas de su identidad, aunque demuestren ser el verdadero muerto invocado, no son el real
Ser del fallecido.
El Karma de los médium en sus
vidas posteriores es la epilepsia. Todo sujeto epiléptico en su pasada vida fue
médium espiritista o espiritualista.
No todas las
entidades que constituyen el ego (yo), retornan a este mundo para
reincorporarse o renacer en un nuevo organismo. Algunas de esas entidades o
pequeños yoes suelen separarse del grupo para ingresar
a los mundos infiernos de la naturaleza o reino mineral
sumergido, otras de esas entidades gozan reincorporándose en
organismos del reino animal inferior, caballos, burros, perros, etc.
Los Maestros de la Logia
Blanca suelen ayudar a algunos muertos distinguidos que se han sacrificado por
la humanidad.
Cuando nosotros nos
propusimos investigar a Pancho Villa, el gran héroe de la revolución mexicana,
lo hallamos en los mundos infiernos obsesionado todavía con la idea de matar,
amenazando con su pistola a todos los habitantes del submundo.
Sin embargo,
este Pancho Villa del reino mineral sumergido no es todo. Lo mejor de Pancho
Villa vive en el mundo molecular; ciertamente no ha alcanzado la liberación
intermedia que permite a algunos desencarnados gozar de unas vacaciones en los
distintos reinos moleculares y electrónicos de la naturaleza, pero permanece en
el umbral, aguardando la oportunidad para entrar a una nueva matriz.
Eso que se
reincorpora a aquél que fue Pancho Villa, no será jamás el Pancho Villa de los
mundos infiernos, el terrible asesino, sino lo mejor del General, aquellos
valores que se sacrificaron por la humanidad, aquellos valores que dieron su
sangre por la libertad de un pueblo oprimido.
El desencarnado General,
mejor dijéramos, los valores realmente útiles del General, retornarán, se
reincorporarán, la gran Ley le pagará su sacrificio llevándolo hasta la primera
magistratura de la nación.
Hemos citado al General Pancho
Villa a modo ilustrativo para nuestros lectores.
Este hombre recibió especial
ayuda debido al gran sacrificio por la humanidad.
Sin embargo, existen en el
mundo personas que no podrían recibir esta ayuda, porque si se les quitase todo
lo que tienen de animal y criminal, no quedaría nada.
Esa clase de bestias humanas
deben entrar en las involuciones de los mundos
de la naturaleza.
Cierto iniciado sufría lo
indecible porque en los mundos
infiernos fracasaba en todas las pruebas de castidad, a pesar de que en el
mundo físico había alcanzado la perfecta castidad. Aquel iniciado se mortificaba, clamaba y suplicaba pidiendo
ayuda superior a su propia Madre Kundalini.
Su Madre Divina le ayudó;
ella, la serpiente ígnea de nuestros mágicos poderes, rogó por él, por su hijo,
por el iniciado, y éste fue llamado a juicio ante los tribunales del Karma.
Los terribles
señores del Karma
lo juzgaron y condenaron al abismo, a las tinieblas
exteriores donde sólo se oye
el llanto y el crujir de dientes.
El iniciado, lleno de
infinito terror, escuchó la espantosa sentencia, el verdugo cósmico levantó la
espada y la dirigió amenazante contra el espantado hermano, pero sintió que
algo se movía dentro de su interior
y asombrado vio salir de sus
cuerpos lunares a un yo fornicario, una entidad que había
sido creada por él mismo en antiguas reencarnaciones; la perversa entidad
fornicaria ingresó a las involuciones de los mundos infiernos y el iniciado se
vio entonces libre de esas internas bestialidades que tanto le atormentaban.
Realmente, el ego es una suma
de entidades distintas, diferentes. No existe un yo permanente e inmutable, lo
único que existe dentro de nuestros cuerpos lunares es el yo pluralizado
(legión de diablos).
CAPITULO XI EL KUNDALINI
Hablando sobre ocultismo
oriental afirmamos que en materia de esoterismo Tántrico hay mucho material
para investigar, estudiar, analizar.
En toda el Asia existen multitudes de escuelas que están de acuerdo con la virtud de la continencia y la no eyaculación del licor seminal;
unas son partidarias del sistema de celibato o Bramacharya, otras del Maithuna
o conexión sexual moderada y sin apego, pero desgraciadamente con orgasmo y
eyaculación del precioso licor seminal.
Las
legítimas escuelas Tántricas blancas de la India, China, Tíbet, Japón, etc.,
enseñan el Sahaja Maithuna (magia sexual) sin derramamiento del licor seminal.
En ciertas
escuelas Tántricas muy incompletas de la India, el Sahaja Maithuna (magia
sexual), sólo se realiza una sola vez en la vida, bajo la dirección del Gurú,
quien vigila el despertar del fuego sagrado y orienta su ascenso
inteligentemente a lo largo del canal medular, con pases magnéticos e
imposición de manos.
Estamos informados de que
antes de realizar este trabajo de sexo-yoga, tanto el Sadhaka como la Sadhaka
pasan por una intensiva preparación en técnicas Hatha yoguísticas, Mudras,
Bandhas, Kriyas, Pratyahara, Dharana, Dhyana, etc.
Para estos Yoguis Tántricos el Hatha
y Raja Yoga están
íntimamente relacionados y forman un todo
único.
Todas estas prácticas de yoga
conducen al yogui y a la Yoguina hasta la Maithuna (magia sexual); en este acto, según
informaciones recibidas, se aplica el Khechari Mudra
y Vajroli Mudra
y, después de iniciada la
danza de Shiva y Shakti, se sientan a meditar yogui y yoguina de espaldas uno
contra el otro, espina dorsal contra espina
dorsal, con el propósito de lograr un completo dominio mental y
respiratorio emocional; después
viene la conexión
sexual en Siddhasana o Vajra Asana,
o la Yoguina
es elevada en los aires por
unas vestales y el yogui se conecta con ella en Urdhva-Padma-Asana, para
facilitar el Urdhvaratus, y absorben el semen que debe llegar hasta el cerebro.
Todas las informaciones
recibidas del Indostán dicen que, después de lograda la inmovilidad de Manas,
Prana y Apana, el yogui seminiza su cerebro y levanta el Kundalini
definitivamente, pero esta práctica en la India es sólo para los Yoga-Avatares.
El Karma
Kalpa de la India enseña todas las Asanas
o posturas sagradas del Maithuna; es claro que muchas de esas posturas no
sirven para el mundo occidental y otras son demasiado escandalosas.
Normalmente
el yogui Indostán se sienta con las piernas cruzadas al estilo del Buddha y la Yoguina
se sienta sobre las piernas del yogui, cruzando éstas en forma tal que el
cuerpo del yogui queda envuelto entre las piernas de la Yoguina, entonces viene
la conexión sexual, retirándose la pareja antes del espasmo para evitar la
eyaculación del semen.
En la Edad Media,
muchos gnósticos practicaban el Maithuna con vírgenes vestales
y a esta práctica la
llamaban Virgine Subintroductus (magia sexual).
El Virgine
Subintroductus con vírgenes vestales, era formidable, se practicaba en forma de
Carezza sin desflorarlas, acostado de lado el varón y sacerdotisa, venía la
conexión sexual, el varón sub- introducía con sumo cuidado el Phalo, en la
parte comprendida entre los labios vaginales y el himen, con el tiempo, el himen se tornaba elástico y la
introducción llegaba a ser cada vez mas profunda y la mujer continuaba siendo
virgen, así nunca perdía su virginidad, se conservaba virgen para toda la vida
y con ella se realizaba el hombre, levantando el Kundalini por el canal
medular.
Con el Maithuna el varón asimila
a la mujer y la mujer al varón y así llega al estado de hermafrodita divino de los Elohim, al
Teleios Antrophos.
La mejor Asana o postura
sagrada del Maithuna es la normal, pecho contra pecho, frente contra frente,
plexo contra plexo para formar un androginismo perfecto y luego hombre y mujer
retirarse del acto sexual antes del orgasmo y de la eyaculación seminal.
El
pseudo-esoterismo y el pseudo-ocultismo reaccionario suponen que se puede
despertar el Kundalini mediante el Bramacharya o celibato forzoso.
Todos los iniciados de las
escuelas auténticas de misterios, saben muy bien por experiencia directa, que
resulta imposible lograr el despertar y desarrollo de los siete grados de poder
del fuego sin las prácticas Tántricas.
Existen dos clases
de Bramacharya (abstención sexual): Bramacharya solar y Bramacharya lunar.
El Bramacharya solar es
obligatorio para todos aquellos que ya nacieron en los mundos superiores con
los cuerpos solares, para aquellos que ya salieron de la novena esfera.
El
Bramacharya lunar es practicado por muchos equivocados sinceros, por muchos
ignorantes que nunca han trabajado en la novena esfera, que no han fabricado
los cuerpos solares, que están sin auto-realización íntima.
El
Bramacharya lunar (abstención sexual) de aquellos que no han fabricado los
cuerpos solares, resulta perjudicial porque el sujeto se carga de terribles
vibraciones, espantosamente malignas.
Entiéndase por vibraciones
Veneniooskirianas las fuerzas sexuales centrífugas lunares. Este tipo de
vibraciones tenebrosas suelen despertar el órgano Kundartiguador.
El Bramacharya lunar con sus terribles
y malignas vibraciones Veneniooskirianas origina fanatismo y
cinismo experto en alto grado.
Los infrasexuales degenerados
odian y condenan a los gnósticos porque enseñamos los misterios del sexo.
Los infrasexuales degenerados se escandalizan de los misterios
del sexo, pero jamás se escandalizan
de sus lascivias, adulterios, fornicaciones, etc.
Quien quiera
auto-realizarse sin el Maithuna (magia sexual) es seguro candidato para los
mundos infiernos del reino mineral sumergido.
Existen tres
clases de Tantrismo: blanco, negro y gris. En el tantrismo blanco se prohíbe la
eyaculación del semen, en el tantrismo negro es obligatoria la eyaculación del
semen, y en el tantrismo gris no se le da importancia a la eyaculación del
semen, pero a la larga se convierte en negro.
Con el tantrismo blanco sube la serpiente por el canal medular a lo largo de la espina dorsal.
Con el tantrismo negro baja
la serpiente, se proyecta desde el coxis hacia los infiernos atómicos del
hombre, convirtiéndose en la cola de Satán.
El Kundalini tiene siete
grados de poder del fuego. Sólo practicando el Maithuna diariamente y durante
20 ó 30 años se logra el desarrollo total del Kundalini.
La serpiente
bajando, el órgano Kundartiguador,
desarrolla los Chakras inferiores del bajo
vientre y convierte al hombre en una bestia maligna terriblemente perversa.
La serpiente
subiendo por el canal medular de la espina dorsal desarrolla todos los poderes
divinos del ser humano.
Devi-Kundalini, la Serpiente
Ígnea de nuestros mágicos poderes, es Isis, Adonía, Rea, Cibeles, Tonantzín,
María, etc.
Los Cuerpos Solares
se gestan entre el vientre
de Devi-Kundalini, la Madre Divina.
Cuando el
iniciado nace de entre el vientre de la Madre Divina en los mundos superiores,
cuando sale de la novena esfera, ya queda prohibido de regresar a ella.
Los Dos Veces Nacidos entran
a un templo secreto y si volvieran al sexo caerían, perdiendo todos sus
poderes.
Todo
iniciado que alcanza ese segundo nacimiento del que habló Jesús a Nicodemus se
encuentra entonces con el problema de desintegrar el ego o yo pluralizado y
eliminar los cuerpos lunares.
Si el iniciado no disuelve el
yo pluralizado y elimina los cuerpos lunares se convierte en Hanasmussiano con
doble centro de gravedad.
El Maestro
secreto vestido con los Cuerpos Solares y el yo pluralizado vestido con los
cuerpos lunares constituyen una doble personalidad, un problema muy grave que
hay que solucionar.
Todo Hanasmussiano tiene dos personalidades internas, la primera
solar, la segunda
lunar.
El Maestro
recién nacido tiene que eliminar la interna personalidad lunar si es que no
quiere convertirse en Hanasmussiano.
Entre los Hanasmussianos más
notables tenemos, el caso de Andrameleck. Existe el Andrameleck mago blanco y
el Andrameleck terrible y espantoso mago negro, y sin embargo ambos sujetos tan
diferentes y distintos constituyen un solo individuo.
Es claro que Andrameleck el tenebroso tendrá que involucionar
en el reino mineral sumergido hasta volverse polvo, sólo así podrá libertarse
la esencia, el Buddhata, el alma, para regresar al Andrameleck blanco, al
Maestro secreto.
El Maestro recién nacido con
sus Cuerpos Solares debe amar a su Madre Kundalini, adorarla, rendirle culto,
sólo ella puede ayudarlo a eliminar las distintas entidades que en su conjunto
constituyen el yo pluralizado.
En los mundos internos
todo recién nacido Maestro es sometido a muchas pruebas
esotéricas.
Esta clase
de pruebas le permiten al recién nacido Maestro conocer a fondo todas las
entidades subconscientes, sumergidas, que vienen de un remoto pasado y que
constituyen su yo pluralizado.
Sólo la Madre Divina puede
eliminar de los cuerpos lunares esas tenebrosas entidades que personifican
nuestros defectos secretos y que vienen de un remoto pasado.
El iniciado
debe comprender a fondo y en todos los terrenos de la mente cada defecto, mas
es urgente saber que la mente no puede reducir a polvareda cósmica ningún
defecto.
La mente lo
único que puede hacer es controlar los defectos, esconderlos de sí misma,
pasarlos de un terreno de la mente a otro terreno de la mente, etc.
Los cambios logrados por la
mente son muy superficiales, no sirven, nosotros necesitamos cambios radicales
y profundos, y eso es posible con ayuda de la Madre Kundalini, la Serpiente
Ígnea de nuestros mágicos poderes.
En los
distintos terrenos inconscientes, infraconscientes, etc., de nuestra propia
mente, tenemos entidades que hacen, que ejecutan acciones totalmente opuestas a
las que el iniciado está acostumbrado a ejecutar.
Esas entidades extrañas
sumergidas son espantosamente fornicarias, adúlteras, criminales, perversas, y están metidas dentro de
nuestros cuerpos lunares, pero no están presas dentro de esos cuerpos, salen,
entran, viajan, se proyectan en todas las regiones moleculares de la
naturaleza.
Si el iniciado está
meditando, tratando de comprender, por ejemplo, el defecto de la lujuria para
eliminarlo, mientras está en su trabajo, en los mundos internos resulta
haciendo lo contrario, fornicando, adulterando, etc.
Esa clase de entidades actúan en las regiones subconscientes, sumergidas, en forma
independiente y fuera de nuestra razón y de
nuestra voluntad, pero no son entidades extrañas, ajenas, son yo mismo,
mi mismo, sí mismo.
Cualquier recién nacido
Maestro sufre lo indecible debido a que no puede controlar esas partes
subconscientes de sí mismo, esas entidades sumergidas, Infraconscientes,
inconscientes, etc., y no tiene más remedio que suplicar ayuda, pedir, clamar a
la Madre Kundalini, la Serpiente Sagrada.
En esto de las pruebas
esotéricas existe una didáctica cósmica. El iniciado es sometido una y otra vez
a determinada prueba y, si falla, entonces necesita clamar, pedir ayuda a la
divina Madre Kundalini, rogar a la Serpiente Sagrada que le extraiga, que le
elimine de sus cuerpos lunares el yo psicológico o la entidad psicológica que
personifica el defecto que le ha hecho fracasar en la prueba.
El iniciado
es sometido a muchas pruebas esotéricas, algunas se relacionan con la ira,
otras con la codicia, aquellas con la lujuria, con la envidia, pereza, gula,
etc., pero siguiendo un orden, una didáctica especial.
El iniciado es colocado una y
otra vez en circunstancias situacionales y tiempos diferentes donde ni
remotamente se acuerda de sus estudios esotéricos, ni del camino, etc.
El trabajo de eliminar esas
entidades que constituyen el yo pluralizado es más amargo que la hiel, y el iniciado sufre lo indecible
en las pruebas, porque en las regiones subconscientes, inconscientes,
infraconscientes, etc., el iniciado resulta fornicando, adulterando, cometiendo
delitos que jamás cometería en el mundo físico ni por todo el oro del mundo.
Sólo la Madre Kundalini, sólo la Divina Madre puede ayudar al iniciado en este
trabajo de echar entidades sumergidas en los mundos infiernos.
Cuando los cuerpos
lunares quedan vacíos, cuando el yo pluralizado ya no habita en ellos, entonces
viene un trance místico
y el iniciado permanece tres días
en los mundos internos.
Durante estos tres días el
cuerpo queda como muerto y, cuando el iniciado regresa a este cuerpo físico,
viene con sus cuerpos solares, ya no tiene los cuerpos lunares; los adeptos
superiores le ayudan quitándole esos vehículos que luego poco a poco se van
desintegrando en el mundo molecular.
El iniciado con sus cuerpos
solares está totalmente auto-realizado, es un Maestro del Día, un Maestro del
Mahamvantara con poderes sobre la vida y la muerte, sobre todo lo que es, sobre
todo lo que ha sido, sobre todo lo que será.
Quien haya estudiado la
historia de la magia sabe muy bien que en todas épocas se dijo que los grandes
iniciados duraban tres días muertos y que al tercer día resucitaban.
En ciertos
templos secretos se ponía la lanza sobre el pecho del místico y este caía en
trance; a los tres días el cuerpo era colocado con la cabeza hacia oriente,
para la resurrección. Lo que el iniciado aprendía en los mundos internos
durante esos tres días corresponde a los Misterios.
CAPITULO XII EL OPIO,
EL YO, EL SUBCONSCIENTE
El
opio tiene algo más de cuatrocientos elementos activos, pero los químicos sólo
conocen cuarenta y dos elementos. A continuación mencionamos esos cuarenta y
dos elementos:
1-Morfina 2-Protopina
3- Lantopina
4- Porfiroksina
5- Opio o Nicotina
6- Paramorfina o Tebaína
7- Formina o Pseudoformina
8-Metamorfina
9-Gnoskopina 10-Oilopina 11-Atropina 12-Pirotina
13-Delteropina 14-Tiktoutina 15-Kolotina 16-Khaivatina
17-Zoutina
18-Trotopina 19-Laudanina 20-Laudanosina 21-Podotorina
22-Arkhatosina 23-Tokitoxina 24-Liktonozina 25-Makanidina 26-Papaverina
27-Krintonina 28-Kodomina 29-Kolomonina 30-Koilononina
31-
Katarnina
32- Hidrokaternina
33- Opianina (Mekonina) 34-Mekonciozina
35-Pistotorina 36-Fykhtonozina 37-Codeína
38-Nartaeina
39-Pseudo-codeína 40-Microparaína 41-Microtebaína
42-Messaina
El opio en
general o algunos de sus elementos activos suelen ser utilizados por los
drogadictos y viciosos de todo tipo para fortalecer las malas consecuencias del
abominable órgano Kundartiguador
(cola de Satán).
Es urgente saber que, debido
a una lamentable equivocación de ciertos individuos sagrados, en un remoto pasado todos los seres humanos
tuvieron desarrollado el abominable órgano
Kundartiguador (cola de Satán).
Más tarde, esos individuos
sagrados le quitaron a la humanidad el abominable órgano Kundartiguador,
guardando inteligentemente el fuego sagrado en el Chakra coxígeo, iglesia de
Éfeso, Muladhara, centro magnético situado en el hueso coxígeo, base de la espina
dorsal.
Las malas consecuencias del
órgano Kundartiguador están constituidas por esa legión de diablos que toda
persona carga dentro de sus cuerpos lunares.
Mendeléiev
reunió y puso en lista todos los nombres de los elementos activos del opio,
clasificándolos inteligentemente de acuerdo con sus pesos atómicos.
La sagrada ley del
Heptaparaparshinokh, la ley del Siete, gobierna las siete cristalizaciones
básicas fundamentales del opio.
Es urgente saber que a las
siete cristalizaciones básicas del opio les corresponden otras siete, y a esas
siete, otras siete, y son por todas 49 cristalizaciones desconocidas por la
ciencia oficial.
Las siete propiedades
independientes del opio, las siete cristalizaciones fundamentales, tienen siete
propiedades subjetivas definidas que se corresponden con siete estados
subjetivos del subconsciente humano.
Las siete veces siete
cristalizaciones del opio se corresponden con siete veces siete estados
subjetivos del opio, y con siete veces siete estados subconscientes del ser
humano.
En nuestro pasado mensaje,
1964-1965, ya hablamos ampliamente sobre el
opio en relación con los colores y los sonidos, hoy sólo nos proponemos
estudiar la relación del opio con los estados subjetivos y el subconsciente
humano.
Si queremos destruir las
malas consecuencias del abominable órgano Kundartiguador dentro de nosotros
mismos, necesitamos primero comprender que esas malas consecuencias se procesan
en cada uno de los cuarenta y nueve estados subconscientes del ser humano.
Es necesario aclarar que
dentro de esos cuarenta y nueve estados subconscientes del ser humano incluimos
los llamados estados infraconscientes, inconscientes, etc.
Todos los
diablos o pequeños yoes que se forman en los cinco cilindros de la máquina
humana son las pésimas consecuencias del abominable órgano Kundartiguador.
Ya lo hemos dicho, y lo
volvemos a repetir, que los cinco cilindros de la máquina humana son:
Intelecto, Emoción, Movimiento, Instinto y Sexo.
En estos cinco cilindros de
la máquina humana quedaron, para desgracia nuestra, las malas consecuencias del
abominable órgano Kundartiguador.
Los viciosos
del opio, los drogadictos, fortalecen
desgraciadamente dentro de sus cinco
cilindros de la máquina las pésimas consecuencias del abominable órgano
Kundartiguador.
En los cuarenta y nueve
terrenos del subconsciente humano viven los pequeños yoes que en su conjunto
constituyen eso que se llama ego, yo, mi mismo, sí mismo.
El material
atómico es diferente en cada uno de los cuarenta y nueve terrenos
subconscientes del ser humano.
Cualquier defecto puede
desaparecer de la región intelectual pero eso no significa que por ello el
demonio que lo personifica haya dejado de existir, dicho demonio con el defecto
que lo caracteriza continúa como una segunda unidad en la segunda región subconsciente.
Cualquier defecto puede
desaparecer de la segunda región subconsciente pero continúa existiendo como
una tercera unidad en la tercera región subconsciente, y así sucesivamente.
Existen
siete unidades primarias, y dentro de esas siete existen siete unidades
subconscientes secundarias; dentro
de éstas existen siete unidades
independientes terciarias, y, en todo
esto, existen procesos de relación mutua, influencia mutua, etc.
Esto explica
el por qué de la didáctica en las pruebas
cósmicas: Sí un iniciado sale victorioso en una
determinada prueba de lujuria en el mundo físico, puede fracasar en la misma
prueba como unidad subconsciente secundaria o terciaria.
Un iniciado
puede salir victorioso en pruebas de lujuria en 48 regiones subconscientes y
fracasar en la región cuarenta y nueve.
Las distintas entidades o yoes que habitan
en las cuarenta y nueve regiones que se corresponden con los cuarenta y nueve estados subjetivos del opio, suelen
cometer crímenes que horrorizan, aun cuando el iniciado sea en el mundo físico
todo un santo.
Las entidades subconscientes,
los yoes que constituyen el ego, son verdaderos demonios independientes que se
han robado parte de nuestra conciencia y que hacen todo lo contrario de lo que
nosotros queremos.
Si en el mundo físico nos
proponemos no fornicar, en las regiones subconscientes secundarias, terciarias,
cuaternarias, etc., hacemos exactamente lo contrario; allí se fornica aun
cuando en el mundo físico el iniciado haya llegado a la perfecta castidad.
Lo más grave es ese estado de
auto-independencia con que actúan y viven esos yoes sumergidos subconscientes.
Lo más grave es no poder
decir: Esas entidades
son algo extraño,
distinto. Realmente esas entidades
son Yo Mismo.
Muchos iniciados salen victoriosos en treinta o cuarenta regiones
cuando se les somete
a pruebas en tal o cual
defecto, pero en las otras regiones subconscientes fracasan lamentablemente.
Es claro que mientras esas
entidades subconscientes, sumergidas, continúen existiendo en las cuarenta y
nueve regiones subconscientes, nuestros defectos continúan existiendo.
Es urgente comprender cada
defecto, no solamente en el nivel intelectual, sino también en cada uno de los cuarenta y nueve
departamentos subconscientes de la mente.
El problema más grave surge
en nosotros cuando a pesar de haber comprendido un defecto en todos los cuarenta y nueve
terrenos subconscientes de la mente, fracasamos al ser sometidos a pruebas.
La prueba fracasada
viene a indicarnos que todavía
tenemos el defecto
que queremos aniquilar.
Es claro que, si el Yo que
personifica ese defecto que queremos desintegrar continúa existiendo dentro de
cualquiera de las regiones subconscientes, el resultado es el fracaso en las
pruebas.
Sólo la Madre Kundalini, la
serpiente ígnea de nuestros mágicos poderes, puede ayudarnos en este caso,
extrayendo, sacando de nuestros cuerpos lunares el defecto en persona, es
decir, el yo que lo personifica.
Sin la Madre
Divina se hace imposible extraer de las regiones subconscientes profundas los
escondidos defectos personificados en los pequeños yoes sumergidos
subconscientes.
Kundalini es una palabra
compuesta que se divide en dos: Kunda, que nos recuerda el abominable órgano
Kundartiguador; Lini, quiere decir fin.
Kundalini quiere decir fin
del órgano Kundartiguador; con el Kundalini terminan las pésimas consecuencias
del abominable órgano Kundartiguador. Ya
dijimos y lo volvemos a repetir que en el yo pluralizado están personificadas esas malas consecuencias
del mencionado órgano tenebroso.
Quien quiera disolver el yo
pluralizado debe dejar el amor propio y la sobre-estimación de sí mismo.
Quienes viven muy apegados de si mismos, quienes se quieren demasiado a si
mismos, jamás podrán disolver el yo pluralizado.
La vida
practica, la convivencia social, es el espejo de cuerpo entero donde podemos
auto- descubrirnos. En convivencia social nuestros defectos escondidos saltan
fuera, afloran espontáneamente, y si estamos en estado de alerta, entonces los
vemos, los descubrimos.
Todo defecto
escondido debe ser sometido a terribles análisis intelectuales y luego de
haberlo comprendido profundamente, entonces hay que investigar y comprenderlo
por medio de la meditación en todos los terrenos del subconsciente de la mente.
La
comprensión lleva al iniciado a regiones subconscientes donde somos como hojas
que lleva el viento, impotentes, incapaces de eliminar el defecto descubierto; entonces necesitamos pedir auxilio
a la Divina Madre Kundalini, sólo Ella puede extraer de entre las profundidades
subconscientes el demonio que personifica tal defecto, ella nos auxilia y
arroja a los mundos infiernos a la entidad sumergida que personifica el defecto
que queremos reducir a polvo.
Las
entidades subconscientes sumergidas de nuestros defectos deben entrar poco a
poco a los mundos infiernos con la ayuda de la Madre Divina Kundalini.
Las gentes
codician virtudes, sin comprender que la codicia de cualquier tipo fortifica al
yo pluralizado, y muchas son las personas que se auto engañan codiciando no ser
codicioso.
Muchas son las personas que
codician la virtud de la dulzura. No quieren comprender esas pobres gentes que
sólo comprendiendo todos los procesos de la ira en todos los departamentos
subconscientes, nace en nosotros la virtud de la dulzura.
Muchas son las gentes que
codician la virtud de la castidad, no quieren entender esas gentes que sólo
comprendiendo todos los procesos de la lujuria en todos los departamentos
subconscientes, nace en nosotros la virtud de la castidad.
El orgullo suele disfrazarse
con la túnica de la humildad, y son muchas las personas que codician la virtud
de la humildad, sin comprender que
sólo haciendo la disección al orgullo en todos los niveles subconscientes de la mente nace
en nosotros, en forma natural y sencilla, la flor exótica de la humildad.
La envidia es el resorte secreto de toda la maquinaria social y son muchas
las gentes que codician la virtud de la alegría por el bien
ajeno, no quieren entender esas gentes que sólo comprendiendo los procesos
infinitos de la envidia en todos los departamentos subconscientes de la mente,
nace en nosotros la virtud de la alegría por el bien ajeno.
Muchos
perezosos codician la virtud de la actividad, pero no quieren entender que sólo
comprendiendo los procesos de la pereza en todos los terrenos de la mente, nace
en nosotros la diligencia, la actividad.
Muchos glotones codician la virtud de la continencia, de la
templanza, pero no quieren darse cuenta
que sólo comprendiendo los procesos de la glotonería en los distintos pasillos
y recovecos de la mente nace en nosotros, en forma natural y espontánea, la
necesidad de comer poco y de ser mesurado en el beber.
La ira suele
disfrazarse con la toga del juez o con la sonrisa amarga. Existen muchas gentes
que no codician dinero, posición social, etc., pero codician virtudes, honores,
el cielo, poderes psíquicos, etc.
Existen
personas terriblemente castas en el nivel intelectual, pero espantosamente
fornicarias en las distintas regiones subconscientes.
La fornicación suele
disfrazarse con el piropo a la muchacha que pasa por la calle, o con la
conversación "dizque" muy seria con la persona del sexo opuesto, o
con el pretexto de amor a la belleza, etc.
Existen
muchas gentes que no envidian dinero, posiciones sociales, puestos, honores,
cosas, pero envidian a los santos, codician sus virtudes para llegar también a
ser santos.
Existen gentes que visten
humildemente, pero tienen sublimes orgullos, presumen de sencillez, no hacen
ostentación de nada y esconden su orgullo no solamente de los demás sino
también de si mismos.
Algunos
glotones disfrazan su glotonería con aire de gente sencilla de domingo y día de
campo, otros tratan de justificar su defecto diciendo que necesitan alimentarse
bien para trabajar, etc.
Cada defecto es multifacético
y en las regiones subconscientes se halla representado por múltiples entidades
subjetivas o pequeños yoes, que viven dentro de nuestros cuerpos lunares y se
proyectan en las regiones o terrenos subconscientes de la mente.
Sólo
mediante la comprensión de fondo y con ayuda de la Madre Divina Kundalini
podemos eliminar esos yoes de nuestros cuerpos lunares.
El iniciado, con la ayuda de la Madre
Divina, necesita no solamente
eliminar el deseo, sino
también la sombra del deseo y hasta el recuerdo de tal sombra.
Las gentes
confunden la pasión con el amor; es muy difícil hallar en la vida una pareja de
verdaderos legítimos enamorados. Lo único que existe en el mundo son las
parejas de apasionados. La pasión se disfraza con los ropajes del amor y habla
delicias y cosas de paraíso.
Es posible que existan en el
mundo algunas parejas de verdaderos enamorados que se amen y se adoren, pero
esa clase de casos tenemos que buscarlos con la linterna de Diógenes.
Cualquier apasionado puede
jurar que está enamorado, que está amando, y hasta casarse y vivir muchos años,
o toda la vida, convencido de que está enamorado, engañado totalmente con el veneno de la pasión.
La gente
común y corriente difícilmente admitiría estas afirmaciones, pero todo iniciado
viene a saber esto y comprenderlo cuando está sometido a rigurosas pruebas en
los distintos terrenos subconscientes.
El camino de la luz es muy
angosto, estrecho y difícil, por algo se le llama la Senda del Filo de la Navaja.
En el
círculo esotérico o público de la humanidad existen muchas personas que
estudian pseudo- ocultismo, pero es muy raro hallar una persona seria que de
verdad esté resuelta a trabajar por su auto-realización íntima.
En la práctica hemos podido
evidenciar que a la gente lo único que le interesa es divertirse, y han hecho
de todo esto una nueva forma de diversión.
Por doquiera
abundan los mariposeadores que hoy están en una escuela y mañana en otra, que
hoy escuchan a un conferencista y mañana a otro, que hoy se entusiasman con una
enseñanza y mañana con otra.
Todos los mariposeadores que
hemos conocido pierden su tiempo lamentablemente y mueren sin haberse
autorrealizado.
Dentro de la
mente existe el centro acumulativo, el centro que sólo quiere acumular teorías,
datos, diversiones, etc.; dicho centro es el yo pluralizado.
Las distintas entidades del
yo gozan acumulando, quieren divertirse; cuando una de esas entidades se
entusiasma por la senda del filo de la navaja, es pronto desplazada por otra
entidad que no quiere nada con esta senda, y entonces vemos que la persona ingresa
a otra escuela, abandonando el camino.
El yo pluralizado es el peor enemigo
de la autorrealización íntima; lo más grave es la forma sutil del
engaño. Quien abandona la senda del filo de la navaja cree firmemente haber
salido del error y haber encontrado el verdadero camino.
Todo estudiante gnóstico que
quiera verdaderamente adquirir un centro permanente de conciencia, para tener
continuidad de propósitos y lograr la auto-realización íntima, debe disolver el
yo pluralizado, eliminar de sus cuerpos lunares las distintas entidades
subconscientes, sumergidas, que se fabrican de momento en momento en los cinco
cilindros de la máquina.
Sólo
desegoistizándonos nos individualizamos y sólo poseyendo una verdadera
individualidad dejamos de mariposear, adquirimos seriedad y continuidad de
propósitos.
Es necesario dejar el
perogrullo de creernos santos, porque en este mundo es muy difícil hallar un santo.
Todos
nosotros tenemos los mismos defectos, y, quienes no tienen un determinado
defecto en una dirección, lo tienen en otra, todos nosotros parecemos cortados
con las mismas tijeras.
No debemos
olvidar la íntima relación que existe entre los cuarenta y nueve estados
subconscientes del opio, y los cuarenta y nueve estados subjetivos del animal
intelectual llamado hombre.
La naturaleza habla por todas
partes, y los siete veces siete estados subjetivos del opio se encuentran dentro del hombre.
Necesitamos reducir el yo a
polvo, y esto sólo es posible a base de comprensión de fondo y con ayuda de la
Divina Madre Kundalini, la serpiente ígnea de nuestros mágicos poderes.
CAPITULO XIII EL COLLAR
DEL BUDDHA
En el momento de la muerte,
dice el libro tibetano de los muertos, "los cuatro sonidos llamados
sonidos que inspiran terror sagrado se escuchan: El de la fuerza vital del
elemento tierra, un sonido como el derrumbamiento de una montaña; el de la fuerza
vital del elemento agua, un sonido como el de las olas del océano, el de la fuerza vital del elemento fuego, un sonido como el incendio de
una selva; el de la fuerza
vital del elemento aire, un sonido como el de mil truenos reverberando
simultáneamente. El lugar a donde uno se refugia huyendo de estos ruidos es la
matriz".
El estado intelectual común y
corriente de la vida diaria no es todo, el libro tibetano de los muertos dice:
"Oh noble hijo, escucha con atención y sin distraerte. Hay seis estados
transitorios de Bardo que son: El estado natural del Bardo durante la
concepción; el Bardo del estado de los ensueños; el Bardo del equilibrio
estático en la meditación profunda; el Bardo del momento de la muerte; el Bardo
del equilibrio y de la experiencia de la realidad, y el Bardo del proceso
inverso de la existencia Samsaria (recapitulación retrospectiva de la vida que
acaba de pasar). Tales son los seis estados".
Con este
exótico término Bardo, los iniciados tibetanos definen inteligentemente esos
seis estados concientivos diferentes, distintos, al estado rutinario
intelectual común y corriente de la vida diaria.
Todo el que
muere tiene que experimentar tres Bardos: El Bardo del momento de la muerte, El
Bardo de la experiencia de la realidad y el Bardo de la búsqueda del
renacimiento.
Existen cuatro estados de materia dentro de
los cuales se desarrollan
todos los misterios de la vida y de la muerte.
Existen
cuatro círculos, cuatro regiones, dentro de las cuales están representados
todos los mundos y los tiempos de la
materia en estado mineral, materia en estado celular, materia en estado
molecular, materia en estado electrónico. Estos son los cuatro viejos mundos:
el infierno, tierra, paraíso y cielo.
Todo desencarnado debe esforzarse por alcanzar la liberación intermedia, un estado semejante
al del Buddha, en el mundo de
los electrones libres.
Es urgente
saber que la liberación intermedia es la felicidad sin límites entre la muerte
y el nuevo nacimiento.
En las
regiones moleculares y electrónicas existen muchas naciones, o reinos de
inmensa dicha, donde puede internamente nacer todo desencarnado si la ley del
Karma se lo permite.
Aquellos que tienen buen
Dharma, aquellas personas que han hecho muy buenas obras, pueden darse el lujo
de unas buenas vacaciones entre la muerte y el nuevo nacimiento.
Quien ha hecho muchas obras
buenas puede nacer milagrosamente, antes de su reincorporación en la tierra, en
el reino dichoso del oeste, a los pies del Buddha, habitar entre las flores del
loto o en el reino de la suprema dicha, o en el reino de la densa concentración,
o en el reino de los largos cabellos, o en el reino de Maitreya, etc.
Los distintos reinos de las regiones moleculares y electrónicas resplandecen de felicidad.
Existen
muchos maestros que ayudan a los difuntos que se lo merecen. Esos maestros
tienen métodos y sistemas para orientar al Buddhata, a la Esencia, al Alma, en el trabajo de liberación por
algún tiempo de los cuerpos
lunares y del ego, para ingresar a los reinos
de las regiones moleculares
y electrónicas.
Es lamentable que el Alma, la Esencia,
tenga que regresar a sus cuerpos lunares
dentro de los cuales
habita el ego. Tal regreso es inevitable para renacer en el mundo.
Son muy pocas las almas que
logran la liberación intermedia (no se confunda ésta con la liberación final).
Toda alma,
después de la muerte, puede ascender a los reinos de la felicidad de los mundos
molecular y electrónico, o descender a los mundos infiernos del reino mineral,
o reingresar inmediatamente o en forma inmediata en un cuerpo semejante al que
había tenido antes.
Estos tres caminos del fatal
puente de Chinvat están descritos muy sabiamente y con sorprendente claridad en
la leyenda Zoroástrica:
"Todo aquél cuyas buenas
obras excedan en tres gramos a su pecado, va al cielo; todo aquél cuyo pecado
es mayor, al infierno; en tanto que aquél en el que ambos sean iguales,
permanece en el Hamistikan, hasta el cuerpo futuro o resurrección".
La ley del
Karma, esa sabia ley que ajusta los efectos a las causas, se encarga de dar a
cada cual después de la muerte lo que merece. Ley es Ley, y la Ley se cumple.
La
liberación intermedia, la felicidad en los reinos de las regiones moleculares y
electrónicas, tiene un límite, agotada la recompensa regresa la Esencia a los
cuerpos lunares en donde mora el ego; luego viene el retorno, la
reincorporación, la entrada a una nueva matriz.
El libro tibetano de los
muertos dice: "Dirige tu deseo, y entra en la matriz. Al mismo tiempo emite tus ondas de
donación (de gracia o de buena voluntad) sobre la matriz a la que vas a entrar
(transformándola así) en una mansión celestial".".".
Por estos tiempos son muy
pocas las almas que ingresan a los distintos reinos de las regiones molecular y
electrónica después de la muerte.
El ego, a través del tiempo,
se ha complicado demasiado, se ha robustecido exageradamente, y por ello la
Esencia, el Alma, está demasiado
aprisionada dentro de los cuerpos lunares.
Por estos tiempos de crisis mundial, la mayor parte de las almas nacen en
el infierno (reino mineral)
para no retornar, o se reencarnan inmediatamente sin ascender a los reinos de
los dioses.
La gran ley sólo le
da al ser humano ciento ocho vidas, y esto nos
recuerda al collar del Buddha con sus ciento
ocho cuentas.
Si el ser humano no sabe aprovechar
las ciento ocho cuentas del collar
del Buddha, si el ser humano no logra auto-realizarse en estas
ciento ocho vidas, nace entonces en los mundos infiernos de la naturaleza.
Normalmente todos los seres
humanos descienden a los mundos infiernos conforme sus tiempos se van
venciendo.
Al mundo han
venido muchos profetas, Avataras, salvadores, que comprendiendo los terrores
del abismo, han querido salvarnos, pero a la humanidad no le gustan los Avataras, los salvadores. A la
humanidad no le interesa la salvación.
Esto de la
auto-realización íntima sólo es posible a base de tremendos súper-esfuerzos, y
a la humanidad no le gustan los súper-esfuerzos; las gentes sólo dicen:
"Comamos y bebamos que mañana morimos".
La
auto-realización íntima no puede jamás ser el resultado de ninguna mecánica,
aun cuando sea ésta de tipo evolutivo.
La ley de la
evolución y su hermana gemela la ley de la involución son leyes puramente
mecánicas de la naturaleza, que a nadie pueden auto-realizar.
Quien quiera auto-realizarse debe meterse
por la senda del filo de
la navaja, por el difícil camino
de la revolución de la conciencia. Este camino es más amargo que la hiel, este
camino no le gusta a nadie.
Es necesario que nazca
el Maestro secreto
dentro de nosotros, es necesario morir,
el ego debe morir; es
urgente sacrificarnos por la humanidad, esa es la ley del Logos Solar, él se
sacrifica crucificándose en los mundos para que todos los seres tengan vida y
la tengan en abundancia.
Nacer es un problema sexual,
morir es cuestión
de disolver el yo, sacrificio por la humanidad
es
amor.
Eso de permanecer 20 ó 30
años en la novena esfera, para tener derecho a nacer en los mundos superiores,
eso de morir, disolver el querido yo, eso de sacrificarse por la humanidad, no
le gusta a las gentes.
A la humanidad no le interesa
la autorrealización íntima, y es claro que a nadie se le puede dar lo que no
quiere.
A la gente lo único que le interesa es
conseguir dinero, comer, beber, reproducirse, divertirse, tener poder,
prestigio, etc.
Esto explica por qué son pocos los que se salvan: "Muchos son los llamados
y pocos los escogidos".
En el mundo
abundan muchas gentes que aparentemente quieren autorrealizarse, para tener
derecho a entrar al reino del esoterismo, pero esas gentes en el fondo lo que
quieren es divertirse con estos estudios y eso es todo.
Esas gentes
son mariposeadores que hoy están en una escuela y mañana en otra, no conocen el
camino, y si lo llegan a conocer, en principio se entusiasman mucho y luego,
cuando ya ven que el trabajo es serio, huyen espantados y buscan refugio en
otra escuela.
La línea de la vida es la
espiral, y la humanidad va descendiendo en cada reencarnación por la escalera
en forma de caracol, hasta llegar a los mundos infiernos del reino mineral.
En el infierno (reino
mineral) el tiempo es diez veces más largo, diez veces más lento y
terriblemente aburridor; cada cien años se hace allí un pago de la deuda
Kármica.
El descenso a los mundos
infiernos es un viaje hacia atrás, involucionando en el tiempo, retrocediendo,
pasando por estados animales, vegetales y minerales.
Al llegar al estado fósil,
el ego y sus cuerpos
lunares se vuelven
polvareda cósmica.
Cuando el ego y los cuerpos
lunares se vuelven polvo en el infierno, el Alma se libera, regresa al caos
primitivo dispuesta a evolucionar nuevamente, subiendo a través de varias
eternidades por los estados mineral, vegetal y animal, hasta volver a alcanzar
el estado humano.
Quien no
aprovecha las ciento ocho vidas, representadas por las ciento ocho cuentas del
collar del Buddha, nace en los mundos infiernos.
Este es el
Naraka hindú, situado debajo de la tierra y debajo de las aguas, el Aralu
babilónico, la tierra del no retorno, la región de la densa oscuridad, la casa
cuyos habitantes no ven la luz, la región donde el polvo es su pan y el lodo su
alimento.
Este es el crisol de fundición, donde las formas
rígidas, los cuerpos
lunares y el ego, deben fundirse,
reducirse a polvo, para que el Alma se libere.
El tiempo
que el Alma ha de vivir en los mundos infiernos depende de su Karma. Es claro
que aquellos terribles magos negros que desarrollaron el órgano Kundartiguador
y los Chakras del bajo vientre, los luciferes, Anagarikas, Ahrimanes, etc.,
viven eternidades enteras, Mahamvantaras completos, en esas regiones
infernales, antes de reducirse a polvo cósmico.
La gente
común y corriente, la gente de todos los días, esos que no se auto-realizaron
porque no les interesó la auto-realización, pero que no fueron decididamente
perversos, sólo duran en los mundos infiernos de ochocientos a mil años.
Los castigos mayores son para
aquellos que deshonraron a los dioses, los Bodhisattvas caídos, los
Hanasmussianos con doble centro de gravedad, y para los parricidas y
matricidas, y para los asesinos y señores de la guerra y maestros de magia
negra.
El
Libro Tibetano de los Muertos dice:
"Al caer ahí tendrás que sufrir padecimientos insoportables, y donde no
hay tiempo cierto de escapar".
A los mundos infiernos
no solamente entran
los decididamente perversos, sino también aquellos
que ya vivieron sus ciento ocho vidas y no se auto-realizaron:
"Árbol que no da fruto, cortadlo
y echadlo al fuego".
Los teósofos
dicen que existen tres senderos de perfección, y Annie Besant escribió sobre estos tres senderos.
Los
tres senderos reciben
los nombres de Karma-Yoga, Jnana-Yoga, Bhakti-Yoga. Karma-Yoga es el sendero de la acción recta.
Jnana-Yoga es el sendero de la
mente. Bhakti-Yoga es el sendero de la devoción.
Con Karma-Yoga vivimos
rectamente, cosechamos mucho Dharma (recompensa), pero no fabricamos los
cuerpos solares porque éste es un problema sexual.
Con Jnana-Yoga nos hacemos fuertes en meditación y yoga,
pero no fabricamos los cuerpos solares porque éste es trabajo con el hidrógeno
SI-12 del sexo.
Con Bhakti-Yoga podemos
seguir la senda devocional y llegar al éxtasis, pero esto no significa
fabricación de los cuerpos solares.
Existen
escuelas que afirman la existencia de siete senderos, y hay algunas que dicen
que existen doce senderos.
Jesús el Cristo dijo:
"Entrad por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el
camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. Porque
estrecha es la puerta y angosto el
camino que lleva a la vida, y pocos son los que lo hallan".
Nunca jamás dijo el Maestro
de Maestros que hubiera tres puertas o tres caminos. El solamente habló de una
sola puerta y de un solo camino. ¿De dónde han sacado eso de los tres senderos
de liberación? De dónde sacan otras
escuelas aquello de las siete puertas
o senderos de la liberación?
¿De dónde sacan otras
organizaciones pseudo-ocultistas y pseudo-esoteristas aquello de los doce senderos?
Realmente sólo existe un solo camino y una sola puerta. Ningún ser humano sabe más que
el Cristo y Él nunca habló de
tres senderos, ni de siete, ni de doce.
El Camino tiene mucho del
Karma Yoga y del Jnana y del Bhakti y de las siete Yogas, pero no existe sino
un sólo camino, angosto, estrecho y espantosamente difícil.
El camino es
distinto, opuesto a la vida rutinaria de todos los días. El camino es
revolucionario en un ciento por ciento, está contra todo y contra todos. El
camino es más amargo que la hiel. El camino es el de la revolución de la
conciencia, con sus tres factores de nacer, morir y sacrificarse por la
humanidad.
En el camino,
el pobre animal
intelectual debe convertirse en un ser
diferente.
Son muy raros los que encuentran el camino, y más
raros son todavía aquellos que no abandonan el camino. Realmente no todos los
seres humanos pueden desarrollarse y tornarse diferentes.
Aun cuando
esto parezca una injusticia, en el fondo no lo es; la gente no desea ser
diferente, no le interesa, y a nadie debe dársele lo que no quiere, lo que no
desea, lo que no le interesa.
¿Por qué habría de tener el
hombre lo que no desea? si el pobre
animal intelectual equivocadamente llamado hombre
fuese forzado a convertirse en un ser diferente, cuando está satisfecho
con lo que
es, entonces sí habría
de hecho una gran injusticia.
Es claro que
todo en la naturaleza está sometido a la ley del número, medida y peso. Para
todo ser humano existen ciento ocho vidas, y si no sabe aprovecharlas, el
tiempo se vence y la entrada a los mundos infiernos se hace entonces
inevitable.
La
auto-realización íntima del hombre no puede ser jamás el resultado de la
evolución mecánica de la naturaleza, sino el fruto de tremendos
súper-esfuerzos, y a la humanidad no le gustan los súper- esfuerzos.
CAPITULO XIV GNOSIS
Vamos ahora a estudiar un
capitulo del Evangelio Chino llamado el TAO, con el propósito de aclarar cada
vez más nuestra doctrina gnóstica.
"Cha Hsiang Tzu envió
una compañía de cien mil hombres a cazar a la cordillera central. Encendieron
con chispas una hoguera que se extendió por todo el bosque, y el resplandor de
las llamas se veía desde cientos de kilómetros. De repente apareció un hombre,
saliendo de entre las llamas y se le vio entre el humo. Todos le tomaron por un
espíritu, y cuando el fuego se extinguió, salió rápido sin mostrar la menor
quemadura. Hsiang Tzu, maravillado de ello, lo detuvo para examinarlo
cuidadosamente. Su forma corpórea era sin duda la de un hombre, con sus cinco
sentidos, su respiración y su voz. Así que el Príncipe le preguntó qué extraño
poder le permitía pasearse por los precipicios y las llamas.
-¿Qué creéis que es una roca? ¿Qué creéis que es el fuego?
-el hombre preguntó. Hsiang
Tzu dijo: ¿De dónde vienes, y por dónde has pasado? -No sé nada de ello
-contestó el hombre".".".
"El
incidente llegó a oídos del Marqués Wen, del Estado de Wei, quien habló a Tzu Hsia acerca de él diciendo:
-¡Qué hombre más extraordinario debe ser! Por lo que he oído hablar al Maestro
-replicó Tzu Hsia-, el hombre
que está en armonía con TAO entra en intima comunión con los objetos externos
y ninguno de ellos puede hacerle ningún mal.
Pasa a través del metal y de la piedra sólida, pasa a través del fuego
o sobre el agua, todo es posible para él.
-¿Por qué, amigo mío -dijo el Marqués- no puedes tú hacer todo eso?
-Aún no he llegado -contestó Tzu Hsia- a limpiar mi corazón de impurezas y de falsa sabiduría. Sólo encuentro gusto
en discutir el asunto. -Y ¿por qué
-preguntó el Marqués no hace
el Maestro lo mismo? -El Maestro -contestó Tzu Hsia- puede hacer estas cosas,
pero también se puede abstener de hacerlas".
"Esta contestación encantó
al Marqués".
Es urgente
encender el fuego sagrado en la cordillera central, es decir, en la espina
dorsal; la Madre Kundalini confiere al iniciado poderes extraordinarios sobre
el fuego flamígero, el aire, las aguas y la tierra.
¿Qué creéis que es una roca?
Esto nos recuerda la piedra filosofal de los viejos Alkimistas Medioevales. Esto nos recuerda
la doctrina de Pedro. Petrus
significa Piedra, Pedro,
uno de los doce apóstoles del
Cristo cuyo nacimiento celebramos esta noche de Navidad.
La doctrina de Pedro es la
doctrina del sexo, la ciencia del Maithuna (magia sexual). La piedra viva es el
sexo, la peña, la roca sobre la cual debemos levantar el Templo Interior para
el Cristo Intimo, nuestro Señor.
Y dijo
Pedro: "He aquí, pongo en Sión la principal piedra del ángulo, escogida,
preciosa; y el que creyere en ella, no será avergonzado. Para vosotros, pues,
los que creéis, Él es precioso; pero para los que no creen, la piedra que los
edificadores desecharon ha venido a ser la cabeza del ángulo; piedra de
tropiezo y roca de escándalo".
Quien enciende la hoguera en la cordillera
central (la espina dorsal) edifica el Templo (fabrica los
Cuerpos Solares)
y entra en armonía con el TAO (encarna al Ser).
Jesús el
Cristo, cuya Navidad celebramos esta noche, dijo: "A todo el que me oye y cumple lo que digo lo
compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre roca". (El sexo.) "Y cayó lluvia, y vinieron riadas y vientos,
y la casa no cedió, porque estaba cimentada sobre piedra" (el sexo).
"Y al que me oye y no me
cumple lo compararé a un hombre necio, que edificó su casa sobre la arena"
(teorías de todo tipo, prácticas de toda especie, con exclusión total del
Maithuna o magia sexual).
"Y vinieron lluvias,
y vientos, y riadas, y la casa cedió, con gran ruina" (cayendo al abismo).
En el mundo millones de
personas edifican sobre la arena y odian el Maithuna (magia sexual), no quieren
edificar sobre la roca, sobre la piedra (el sexo), edifican sobre la arena de
sus teorías, escuelas, etc., y creen que van muy bien.
Esas pobres
gentes son equivocadas sinceras y de muy buenas intenciones, pero caerán en el abismo.
Todo el que
nace en los mundos superiores debe reducir a polvo el ego, para libertarse de
los cuerpos lunares y ejercer todo el poder sacerdotal de la alta magia.
El Maestro que no ha disuelto
el yo pluralizado, el Maestro que no ha eliminado los cuerpos lunares, no puede ejercer todavía el poder
sacerdotal, porque no ha limpiado su corazón de impurezas y falsas sabidurías.
Jesús dijo a sus discípulos:
"No dejéis noche ni día de buscar hasta que hayáis
encontrado los misterios del reino de la luz". "Porque ellos os
purificarán y os llevarán al reino de la luz".
"Y decidles:
Renunciad al mundo
y a cuanto hay en él".
"Y a todas sus sevicias, y a todos sus pecados,
y a todas sus gulas".
"Y a sus discursos
todos, y a cuanto hay en él, para que seáis dignos de los misterios de la luz".
"Y para que seáis preservados de los suplicios reservados a aquellos
que se han separado de los
buenos".
"Y decidles: Renunciad a la murmuración, para que seáis preservados del ardor de la boca del can".
"Y
decidles: Renunciad al juramento, para que seáis dignos de los misterios de la
luz. Y para que seáis librados de los
suplicios de Ariel".
"Decidles:
renunciad a la lengua embustera, para que seáis dignos de los misterios de la
luz. Y para que seáis preservados de los ríos ardientes de la lengua
del can".
"Decidles
también: renunciad a los falsos testigos, para que seáis dignos de los
misterios de la luz. Y para que seáis
preservados de los ríos ardientes de la boca del can".
"Renunciad
a los malos pensamientos, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y
para que se os preserve de los tormentos del infierno".
"Renunciad
a la avaricia, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para
que se os libre de los arroyos de humo de la boca del can".
"Renunciad a las rapiñas,
para que seáis dignos de los misterios
de la luz. Y para que seáis preservados de los arroyos de
Ariel".
"Renunciad
a las malas palabras, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para
que seáis salvados de los suplicios del río del humo".
"Y decidles: Renunciad al amor propio, para
que seáis dignos de los misterios de la luz.
Y para que seáis salvados de
los suplicios del infierno (reino mineral)".
"Renunciad a la elocuencia (verborrea de la intelectualidad sin espiritualidad), para que seáis dignos
de la luz. Y para que seáis preservados de las llamas del infierno".
"Renunciad al engaño, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis preservados de los mares de fuego de
Ariel".
"Renunciad a la
crueldad, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis
preservados de los suplicios de las fauces de los dragones".
"Renunciad
a la cólera, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis
preservados de los ríos de humo de las fauces de los dragones".
"Renunciad
a la desobediencia, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para
que seáis preservados de los demonios de Iadalbaoth y de los ardores del mar de
fuego".
"Renunciad
a la cólera, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis
preservados de los demonios de Iadalbaoth y de sus suplicios".
"Renunciad al adulterio,
para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis preservados
del mar de azufre y de las fauces del león".
"Renunciad
a los homicidios, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que
seáis preservados del archons de los cocodrilos, que es la primera de las
criaturas que están en las tinieblas exteriores".
"Renunciad
a las obras perversas e impías, para que seáis dignos de los misterios de la
luz. Y para que seáis preservados de los archons de las tinieblas
exteriores".
"Renunciad a la
impiedad, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis
preservados del llanto y del rechinar de dientes".
"Renunciad a los
envenenamientos, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que
seáis salvados de la gran helada y el granizo de las tinieblas
exteriores".
"Renunciad a las
blasfemias, para que seáis dignos de los misterios de la luz. Y para que seáis
preservados de todos los suplicios del gran dragón de las tinieblas
exteriores".
"Y decid a quienes predican
y escuchan malas doctrinas: ¡malhaya
vosotros!"
"Porque si no os
arrepentís de vuestra malicia caeréis en los tormentos rigurosísimos del gran
dragón y de las tinieblas exteriores".
"Y nada en el mundo os rescatará, hasta la eternidad".
"Sino
que seréis sin existencia hasta el fin (entraréis en la tierra del no retorno,
los mundos infiernos)".
"Y decid a quienes descuidan
la doctrina de la verdad
del primer misterio:
¡malhaya vosotros!"
"Porque los suplicios
que habéis de experimentar superarán a los que experimentan los demás hombres".
"Y permaneceréis entre
la nieve, en medio de los dragones, en las tinieblas exteriores".
"Y nada podrá rescataros hasta la eternidad
(hasta que se reduzcan a polvo en los mundos infiernos del reino
mineral)".
"Y decidles: amad a todos los hombres, para
que seáis dignos de los misterios de la luz.
Y para que os elevéis en el
reino de la luz".
"Sed dulces,
para que podáis
recibir el misterio
de la luz y elevaros
al misterio de la luz".
"Asistid a los pobres
y enfermos, para que os hagáis dignos
de recibir el misterio de la luz y os podáis elevar al reino de la luz".
"Amad a Dios, para recibir el misterio de la luz y llegar
al reino de la luz".
"Sed caritativos, para que
recibáis el misterio de la luz y lleguéis al reino de la luz". "Sed
santos, para recibir el misterio de la luz y elevaros al reino de la luz".
"Renunciad a todo, para ser dignos del misterio de la luz y elevaros
al reino de la luz". "Porque éstas son las vías
de los que se hacen dignos de misterio de la luz".
"Y
cuando halléis hombres que renuncian a cuanto constituye el mal y practiquen lo
que yo digo, transmitidles los
misterios de la luz sin ocultarles nada".
"Y cuando fuesen pecadores, y cometiesen los pecados y faltas que os he enumerado, dadles también los misterios, para que se
conviertan y hagan penitencia, y no les ocultéis nada".
"Porque yo os he traído los misterios a este mundo,
para redimir cuantos
pecados han sido cometidos desde el principio".
"Y por eso os he dicho
que no he venido a llamar a los justos.
Yo he traído los misterios
para redimir los pecados de todos, y para que todos sean llevados al
reino de la luz".
"Porque estos misterios son un don del primer
misterio para borrar
los pecados".
CAPITULO XV DIVISIÓN DE LA ATENCIÓN
Quienes hayan estudiado
nuestras enseñanzas gnósticas, quienes hayan estudiado este mensaje de Navidad,
si de verdad llegan a interesarse por la Senda del Filo de la Navaja y la
auto-realización íntima del Ser, sentirán el anhelo de ver, oír, oler, tocar y
palpar las grandes realidades de los mundos superiores.
Todo ser humano puede llegar
a la experiencia de la realidad. Todo ser humano tiene derecho a las grandes
vivencias del espíritu, a conocer los reinos y naciones de las regiones
moleculares y electrónicas.
Todo
aspirante tiene derecho a estudiar a los pies del Maestro, a entrar por las
puertas espléndidas de los templos de misterios mayores, a conversar con los
brillantes hijos de la aurora del Mahamvantara de la creación, cara a cara,
empero hay que empezar por despertar la conciencia.
Es imposible estar despiertos
en los mundos superiores si aquí en este mundo celular, físico, material, el
aspirante está dormido. Quien quiera despertar la conciencia en los mundos
internos, debe despertar aquí y ahora, en este mundo denso.
Si el aspirante no ha
despertado conciencia aquí en este mundo físico, mucho menos en los mundos superiores.
Quien
despierta conciencia aquí y ahora, despierta en todas partes. Quien despierta
conciencia aquí en el mundo físico, de hecho y por derecho propio queda
despierto en los mundos superiores.
Lo primero que se necesita
para despertar conciencia es saber que se está dormido.
Eso de comprender que se está
dormido es algo muy difícil, porque normalmente todas las gentes están
absolutamente convencidas de que están despiertas. Cuando un hombre comprende
que está dormido, inicia entonces el proceso del auto-despertar.
Estamos diciendo algo que nadie
acepta; si a cualquier hombre
intelectual se le dijera que está
dormido, podéis estar seguros
de que podría ofenderse, las gentes están plenamente convencidas de que están
despiertas.
Las gentes trabajan dormidas,
soñando... manejan carros dormidas... soñando... se casan dormidas, viven
dormidas... soñando, y sin embargo, están totalmente convencidas de que están
despiertas.
Quien quiera
despertar conciencia aquí y ahora, debe empezar por comprender los tres
factores subconscientes llamados: Identificación, fascinación, sueño.
Todo tipo de
identificación produce fascinación y sueño. Vais andando por una calle, de
pronto os encontráis con las turbas que van protestando por algo ante el
palacio del señor presidente; si no estáis en estado de alerta os identificáis con el desfile,
os mezcláis con las multitudes, os fascináis, y luego viene el sueño, gritáis, lanzáis
piedras, hacéis cosas que en otras circunstancias no haríais ni por un millón
de dólares.
Olvidarse de sí mismo
es un error de incalculables consecuencias. Identificarse con algo es el colmo de la estupidez, porque el
resultado viene a ser la fascinación y el sueño.
Es imposible que alguien
pueda despertar conciencia si se olvida de sí mismo, si se identifica con algo.
Es imposible que un aspirante pueda despertar conciencia si se deja fascinar, si cae en el sueño.
El boxeador
que se está cruzando golpes con otro boxeador, duerme profundamente, está
soñando, está identificado totalmente con el acontecimiento, está fascinado y
si llegase a despertar conciencia,
miraría en todas direcciones y huiría inmediatamente del ring, totalmente
avergonzado consigo mismo y con el honorable público.
Vais de
pronto viajando en cualquier transporte urbano dentro de la ciudad, tenéis que
abandonar el vehículo en determinada calle, de pronto os viene a la mente el
recuerdo de un ser querido, os identificáis con dicho recuerdo, viene la
fascinación y luego a soñar despierto... De pronto dais un grito de
exclamación. ¿Dónde estoy? ¡Caracoles!... me pasé de cuadra... ¡tenía que
bajarme en tal esquina, en tal calle!; y luego os dais cuenta de que vuestra
conciencia había estado ausente, os bajáis del vehículo y regresáis a pie hasta
la esquina donde debíais haberos bajado.
Quien quiera
despertar conciencia debe empezar por dividir la atención en tres partes:
sujeto, objeto, lugar.
Sujeto, íntima recordación de
sí mismo de momento en momento. No olvidarse de sí mismo ante ninguna
representación, ante ningún acontecimiento.
Objeto, no identificarse con
cosa alguna, con circunstancia alguna, observar sin identificación, sin
olvidarse de si mismo.
Lugar,
preguntarse a si mismo: ¿Qué lugar es éste? observar el lugar detalladamente,
preguntarse a sí mismo: ¿Por qué estoy en este lugar?
La división
de la atención en tres partes conducirá a los aspirantes hasta el despertar de
la conciencia.
Querer vivenciar las grandes
realidades de los mundos superiores sin haber despertado conciencia aquí y
ahora es marchar por el camino del error.
El despertar
de la conciencia origina el desarrollo del sentido espacial y la
experimentación de eso que es lo real.
CAPITULO XVI ÍNTIMA
RECORDACIÓN DE SI MISMO
Aun cuando parezca increíble,
cuando el estudiante se observa a sí mismo no se recuerda a sí mismo.
Los
aspirantes, fuera de toda duda, realmente no se sienten a sí mismos, no son
conscientes de sí mismos.
Parece algo
inverosímil que cuando el aspirante gnóstico auto observa su forma de reír,
hablar, caminar, etc., se olvida de sí mismo, esto es increíble, pero cierto.
Sin embargo
es indispensable tratar de recordarse a sí mismo, mientras se auto-observa,
esto es fundamental para lograr el despertar de la conciencia.
Auto-observarse,
auto-conocerse, sin olvidarse de sí mismo, es terriblemente difícil, pero
espantosamente urgente para lograr el despertar de la conciencia.
Esto que
estamos diciendo parece una tontería, las gentes ignoran que están dormidas,
ignoran que no se recuerdan a sí mismas, ni aunque se miren en un espejo de
cuerpo entero, ni aun cuando se observen en detalle minuciosamente.
Este olvido de sí mismo, esto
de no recordarse a sí mismo, es realmente la causa causorum de toda la
ignorancia humana.
Cuando un
hombre cualquiera llega a comprender profundamente que no puede recordarse a sí
mismo, que no es consciente de sí mismo, está muy cerca del despertar de la
conciencia.
Estamos hablando algo que hay
que reflexionar profundamente, esto que aquí estamos diciendo es muy importante
y no se puede comprender si se lee mecánicamente.
Nuestros lectores deben
reflexionar. La gente no es capaz de sentir su propio Yo mientras se auto-
observa, de hacerlo pasar de un centro a otro, etc.
Observar la
propia forma de hablar, reír, caminar, etc., sin olvidarse de sí mismo,
sintiendo ese Yo adentro, es muy difícil, y sin embargo
básico, fundamental, para lograr el despertar de la conciencia.
El gran Maestro Ouspensky
dijo: "La primera impresión que me produjo el esfuerzo por ser consciente
de mi Ser, por ser consciente de mí mismo como
Yo, de decirme a mí mismo: Yo estoy caminando, Yo estoy haciendo, y de tratar
de mantener vivo este Yo, de sentirlo
dentro de mi, fue lo siguiente: El pensamiento quedaba como
dormido, cuando yo asía al Yo, no
podía pensar ni hablar; hasta disminuía la intensidad de las sensaciones; además, uno podía mantenerse en semejante estado sólo por un tiempo muy
breve".
Es necesario disolver el Yo pluralizado, volverlo ceniza, pero
tenemos que conocerlo; estudiarlo en los cuarenta y nueve departamentos
subconscientes, simbolizados entre los gnósticos por los cuarenta y nueve
demonios de Iadalbaoth.
Si un doctor
va a extirpar un tumor canceroso, necesita primero conocerlo, si un hombre
quiere disolver el Yo, necesita estudiarlo, hacerse consciente de él, conocerlo
en los cuarenta y nueve departamentos subconscientes.
Durante la íntima recordación de sí mismo, en ese tremendo
súper-esfuerzo por ser consciente de su
propio Yo, es claro que la atención
se divide, y aquí volvemos nuevamente a aquello de la división de la atención.
Una parte de la atención se dirige, como es apenas lógico, hacia el esfuerzo,
la otra hacia el Ego o Yo pluralizado.
La íntima recordación de sí
mismo es algo más que analizarse a sí mismo, es un estado nuevo, que sólo se
conoce a través de la experiencia directa.
Todo ser humano ha tenido alguna vez esos momentos,
estados de íntima recordación de sí mismo;
tal vez en un instante de infinito terror,
tal vez en la niñez o en algún
viaje, cuando exclamamos: ¿Y qué
hago yo por aquí? ¿Por qué estoy yo aquí?
La auto-observación de sí mismo,
acompañada en forma simultánea con
la intima recordación de su propio
Yo, es terriblemente difícil y sin embargo indispensable para
auto-conocerse de verdad.
El Yo pluralizado resulta
siempre haciendo lo contrario durante la meditación, él goza fornicando cuando
tratamos de comprender la lujuria; él truena y relampaguea, en cualquiera de
los cuarenta y nueve departamentos subconscientes de Iadalbaoth, cuando tratamos
de comprender la ira; él codicia no ser codicioso cuando queremos reducir a
polvo la codicia.
Intima recordación de sí
mismo es darse cuenta cabal de todos esos procesos subconscientes del mí mismo,
el Ego, el Yo pluralizado.
Auto-observar
nuestra forma de pensar, hablar, reír, caminar, comer, sentir, etc., sin
olvidarse de sí mismo, de los íntimos procesos del Ego, de lo que está
ocurriendo allá dentro, en los cuarenta y nueve departamentos subconscientes de
Iadalbaoth, resulta de verdad espantosamente difícil y sin embargo fundamental
para el despertar de la conciencia.
La
auto-observación, la íntima recordación de sí mismo, inicia el desarrollo del
sentido espacial, que llega a su
plena madurez con el despertar de la conciencia.
Los chakras
mencionados por mister
Leadbeater y muchos
otros autores son, con relación
al sentido espacial, lo que
las flores con relación al árbol que les da vida.
Lo
fundamental es el árbol. El sentido espacial es el funcionalismo normal de la
conciencia despierta.
Todo hombre despierto de
verdad puede ver, oír, tocar, oler y palpar todo lo que ocurre en los cuarenta
y nueve departamentos subconscientes de Iadalbaoth.
Todo hombre despierto de
verdad puede verificar por sí mismo, a través de la experiencia directa, los
sueños de las gentes, puede ver esos sueños en las personas que andan por las
calles, en los que trabajan en fábricas, en los que gobiernan, en toda criatura.
Todo hombre
despierto de verdad puede ver, oír, oler, tocar y palpar todas las cosas de los
mundos superiores.
Quien quiera experimentar la
realidad de todo lo que sucede en las dimensiones superiores del espacio, debe
despertar conciencia, aquí y ahora.
CAPITULO XVII LA CIENCIA DE LA MEDITACIÓN
El vacío es muy difícil de
explicar porque es indefinible e indescriptible. El vacío no puede describirse
o expresarse en palabras humanas, debido a que los distintos idiomas que
existen sobre la tierra sólo pueden designar cosas y sentimientos existentes;
no es en modo alguno exageración afirmar que los lenguajes humanos no son
adecuados para expresar las cosas y los sentimientos no existentes, y sin
embargo tremendamente reales.
Tratar de definir el vacío
iluminador dentro de los límites terrenos de una lengua limitada por las formas
de la existencia es, fuera de toda duda, tonto y equivocado.
Es
necesario conocer, experimentar en forma viviente
el aspecto iluminado
de la conciencia. Es urgente sentir y experimentar el aspecto vacío de
la mente.
Existen
dos tipos de iluminación: la primera suele
llamarse "agua muerta" porque tiene
ataduras. La segunda es
elogiada como "la Gran Vida" porque es iluminación sin ataduras,
vacío iluminador.
En esto hay grados y grados,
escalas y escalas; es necesario llegar primero al aspecto iluminado de la
conciencia y después, al conocimiento objetivo, al vacío iluminador.
El Buddhismo dice: "La
forma no difiere del vacío y el vacío no difiere de la forma; la forma es vacío
y el vacío es forma".
Es debido al vacío que las cosas existen y
por el mismo hecho de que las cosas existen, deben ser el
vacío.
El vacío es un término claro
y preciso que expresa la naturaleza no substancial y no personal de los seres,
y una indicación, una señal del estado de absoluta ausencia del yo pluralizado.
Sólo en
absoluta ausencia del Yo podemos experimentar lo real, aquello que no es del
tiempo, eso que transforma radicalmente.
El vacío y la existencia se complementan entre sí, se abrazan, se incluyen, jamás se excluyen, jamás se niegan.
La gente
común y corriente de todos los días, la gente de conciencia dormida, percibe
subjetivamente ángulos, líneas, superficies, pero jamás los cuerpos completos
por dentro y por fuera, por arriba y por abajo, por delante y por detrás, etc.,
y mucho menos pueden percibir su aspecto vacío.
El hombre de
conciencia despierta y mente vacía e iluminada ha eliminado de sus percepciones
los elementos subjetivos, percibe los cuerpos completos, percibe el aspecto
vacío de cada cosa.
Esta es la doctrina no discriminativa del camino medio, la unificación del vacío y la existencia.
El vacío es eso que no tiene nombre... eso que es real... eso que es la verdad
y que algunos llaman el Tao, otros el Inri, otros el Zen... Alá... Brahma o Dios, no importa como se
le llame.
El hombre que despierta la
conciencia experimenta la tremenda verdad de que ya no es esclavo y con dolor,
puede verificar que las gentes que andan por las calles soñando, parecen
verdaderos cadáveres ambulantes.
Si este
despertar de la conciencia se hace continuo mediante la íntima recordación de
sí mismo de momento en momento, se llega entonces a la conciencia objetiva, a
la conciencia pura, al aspecto vacío de la mente.
La conciencia iluminada es
fundamental para experimentar lo real y reducir al Yo pluralizado a polvareda
cósmica; pero este estado está todavía al borde del Samsara (el mundo doloroso
en que vivimos).
Cuando se ha llegado al
estado de conciencia despierta se ha dado un formidable paso, pero el iniciado
continúa todavía desafortunadamente ofuscado por la idea monista, es incapaz de
romper todos estos sutiles hilos que lo conectan a ciertas cosas, a ciertos
efectos de tipo perjudicial, no ha llegado a la otra orilla.
Cuando el
iniciado desata los vínculos que en una u otra forma lo atan a la conciencia
iluminada, llega entonces a la perfecta iluminación, al vacío iluminador, libre
y enteramente insustancial.
Llegar al centro mismo de la
mente, llegar al vacío iluminador, al conocimiento objetivo, es algo
tremendamente difícil, pero no imposible, todo gnóstico puede lograrlo si
trabaja sobre sí mismo.
El vacío iluminador no es la
nada, el vacío es la vida libre en su movimiento. El vacío es lo que es, lo que
siempre ha sido y lo que siempre será. El vacío está más allá del tiempo y más
allá de la eternidad.
La mente tiene trescientos
mil clanes o centros, receptivos, y cada clan debe vibrar al mismo tono sin
esfuerzo alguno.
La mente es de naturaleza femenina
y está hecha para recibir,
asimilar y comprender.
El estado natural de la mente es
receptivo, quieto, silencioso, como un océano profundo
y tranquilo. El proceso
del pensar es un accidente anormal cuya causa original se encuentra en el Yo pluralizado.
Cuando
la mente está vacía de toda clase de pensamientos, cuando la mente está quieta,
cuando la mente está en silencio, los trescientos mil clanes vibran
entonces al mismo tono sin esfuerzo alguno.
Cuando
la mente está quieta, cuando la mente está en silencio, adviene a nosotros
lo nuevo, eso que es lo real.
CAPITULO XVIII EL MAESTRO
CHINO WU WEN
El gran maestro Wu Wen empezó
sus prácticas de meditación bajo la sabia dirección del maestro Tuo Weng.
El primer trabajo de meditación
se realizó con el siguiente koan o frase misteriosa: "No es la mente, no es el Buddha, no es nada".
Wu Wen sentado al estilo
oriental concentraba su mente en esta frase tratando de comprender su honda
significación.
Realmente este KOAN o frase enigmática es difícil de comprender y, meditando en ella, con el sano propósito de experimentar la verdad
encerrada en cada una de las palabras contenidas en esta frase misteriosa, es
claro que al fin la mente, no pudiendo conocer su significado, cae vencida,
como herida de muerte, entonces se resigna, quedando quieta y en silencio.
El maestro
chino Wu Wen tuvo la dicha de encontrarse con Yung Feng y Yueh Shan, y algunos otros hermanos, y todos juntos se
comprometieron a trabajar para alcanzar la iluminación.
Después de algún tiempo Wu
Wen fue hasta el maestro Huai Shi, quien le enseñó a meditar con ayuda del
mantram sagrado WU. Este mantram se
canta mentalmente con la letra U repetida dos veces U... U... alargando el sonido
vocal, como imitando el sonido del huracán cuando aúlla entre la garganta de la montaña, o como el golpe
terrible de las olas contra la playa.
El canto de este mantram se
hace mentalmente cuando practicamos la meditación, con el propósito de llegar a
la quietud y al silencio de la mente, cuando necesitamos vaciar la mente de
toda clase de pensamientos, deseos, recuerdos, preocupaciones, etc.
Después fue
hasta Chang Lu en donde practicó la meditación con su compañero que anhelaba la
iluminación final.
Cuando Wu Wen conoció a Chin
de Huai Shang, este último le preguntó: "Hace seis o siete años que estáis
practicando, ¿qué has llegado a entender? Wu Wen contestó: "Cada día tengo
la impresión de que no hay nada en mi mente".
Esta respuesta fue muy sabia;
ya Wu Wen tenía la impresión de que no había nada en su mente, empezaba su
mente a quedar vacía, el batallar de los razonamientos estaba llegando a su
final.
Wu Wen
avanzaba maravillosamente, pero le faltaba algo, y Chin le dijo: "Puedes
practicar en la quietud pero pierdes la práctica en la actividad". Esto
inquietó mucho a Wu Wen, pues le tocaba precisamente su punto débil.
Ser capaz de
tener la mente quieta y en silencio, vacía de toda clase de pensamientos, aun
cuando tengamos hambre... sed, aun cuando los mosquitos nos piquen o haya mucha
bulla de gente a nuestro lado... es algo muy difícil, y esto era lo que le
faltaba a Wu Wen; éste podía practicar la meditación en la quietud, pero no
podía practicar en la actividad, es decir, con todos estos inconvenientes.
"¿Qué debo hacer?"
Preguntó Wu Wen a Chín; la respuesta fue: "¿Nunca has oído lo que dice
Chung Lao-Tsé? Sí quieres entender esto, ponte de cara al sur y contempla la
Osa Menor".
Palabras
enigmáticas... palabras exóticas... misteriosas... difíciles de comprender, y
lo más grave: que no hay explicación. Dicho esto, Chin se retiró.
Wu Wen quedó
tremendamente preocupado, dejó la práctica con el mantram Wu por una semana y
concentró su mente, procurando entender en forma total qué había querido decir
Chin con eso de "volverse al sur y contemplar la Osa Menor".
Esto sólo lo vino a entender
cuando los monjes que le acompañaban en el salón de meditación abandonaron el recinto para pasar al comedor. Entonces
Wu Wen continuó su meditación en el salón y olvidó la comida.
Eso de llegar la hora de la
comida y sin embargo seguir meditando, aquello de pasar inadvertida la comida,
fue ciertamente algo muy decisivo para Wu Wen, porque entonces comprendió el
significado de meditar en la actividad.
Cuenta Wu
Wen que precisamente en esos momentos su mente se tornó brillante, vacía,
ligera, transparente, sus humanos pensamientos se fragmentaron en pedazos como
pedacitos de pellejo seco, sintió sumergirse entre el vacío.
Media hora más tarde, cuando
regresó a su cuerpo, encontró que éste estaba bañado en sudor. Entonces fue
cuando comprendió eso de ver a la Osa Menor, de cara al sur.
Había aprendido durante la
meditación a hacerle frente, a darle la cara a la Osa Menor, es decir, al
hambre, al bullicio, a toda clase de factores perjudiciales para la meditación.
Desde este momento ya ningún
ruido, ni picaduras de mosquitos, ni la molestia del hambre, ni el calor ni el
frío pudieron impedirle la perfecta concentración del pensamiento.
Mas tarde, cuando de nuevo
visitó a Chin, pudo contestar con entera exactitud todas las preguntas que éste
le formuló, sin embargo es doloroso decir que Wu Wen aún no estaba lo
suficientemente despojado como para alcanzar el estado de "Dar un salto hacia
adelante".
Pasado algún
tiempo, Wu Wen fue a visitar a Hsianh Yen, en las montañas, para pasar la
estación del verano, y cuenta que, durante la meditación, los mosquitos le
picaban terriblemente y sin misericordia alguna, pero él había aprendido a
mirar muy de frente a la Osa Menor (obstáculos, inconvenientes, hambre,
mosquitos, etc.) y entonces pensó: "Si los antiguos sacrificaban sus cuerpos por el Dharma, ¿he de temer yo a
los mosquitos"?
Consciente de esto, se
propuso tolerar pacientemente a todos los aguijonazos, con los puños contraídos
y las mandíbulas apretadas; aguantando las horribles picadas de los mosquitos,
concentraba su mente en el mantram W.U. (u... u...).
Wu Wen
cantaba el mantram W.U.; imitaba con
la U el sonido del viento entre la
garganta de la montaña, el sonido del mar cuando azota la playa; Wu Wen sabía
combinar inteligentemente la meditación con el sueño.
Wu Wen, cantaba su mantram con la mente y no pensaba en nada. Cuando
algún deseo o recuerdo o pensamiento surgía en su entendimiento,
Wu Wen no lo rechazaba, lo estudiaba, lo analizaba, lo comprendía en todos los niveles de la mente,
y luego lo olvidaba en forma radical,
total o definitiva.
Wu Wen cantaba su Mantram en
forma continua, nada deseaba, nada razonaba, cualquier deseo o pensamiento que
surgía en la mente era debidamente comprendido y luego olvidado, el canto del
mantram no se interrumpía, los mosquitos y sus aguijonazos ya no importaban.
De pronto algo trascendental
sucede, sintió que su mente y su cuerpo se derrumbaban como las cuatro paredes
de una casa. Era el estado
del vacío iluminador, puro, perfecto, libre
de toda clase de
atributos; se había sentado a
meditar en las primeras horas de la mañana y tan sólo al atardecer se levantó.
Es claro que uno se puede
entregar a la meditación sentado al estilo oriental con las piernas cruzadas
como lo hacía el Buddha, o al estilo
occidental en la posición más cómoda, o acostado con los brazos y piernas abiertos a derecha e izquierda, como la estrella de cinco puntas, y con el cuerpo relajado, pero Wu Wen era oriental
y prefería sentarse al estilo oriental como el Buddha.
Hasta este
momento el gran maestro chino Wu Wen logró experimentar el vacío iluminador,
mas todavía le faltaba algo, no había llegado a la plena madurez, en su mente
había pensamientos erróneos e inadvertidos, que en forma secreta continuaban
existiendo, pequeños demonios tentadores, pequeños yoes subconscientes,
residuos que todavía vivían en los cuarenta y nueve departamentos
subconscientes de Iadalbaoth.
Después de esta experiencia
del vacío iluminador, Wu Wen se fue a la montaña de Wung Chow y allí meditó
seis años, después
meditó otros seis años en la montaña
de Lu Han y luego tres años más
en Kuang Chou. Al cabo de estos
esfuerzos y después de haber sufrido mucho, el maestro Wu Wen logró la última
iluminación.
El maestro
Wu Wen fue un verdadero atleta de la meditación. Durante
sus prácticas comprendió que todo esfuerzo mental crea tensión intelectual y que ésta es
nociva para la meditación, porque obstruye la iluminación.
El maestro Wu Wen nunca se
dividió entre un yo superior y otro de tipo inferior, porque comprendió que
superior o inferior son dos secciones de una misma cosa.
El maestro Wu Wen se sentía a
sí mismo, no como un dios ni como un Deva, al estilo de los mitómanos, sino como un infeliz yo pluralizado, dispuesto
de verdad a morir cada vez más y más en
sí mismo.
El maestro Wu Wen no se
auto-dividía entre yo y mis pensamientos, porque comprendía que mis
pensamientos y yo son todo yo, y que es necesario ser íntegro para alcanzar la
meditación perfecta.
Durante la meditación el
maestro Wu Wen se hallaba en estado íntegro, receptivo, tremendamente humilde, con mente quieta y en profundo silencio,
sin esfuerzo de ninguna clase, sin tensión
mental, sin el deseo de ser algo más, porque Wu Wen sabía muy bien que
el yo es lo que es y que jamás puede ser algo más de lo que es.
En estas condiciones, todos
los trescientos mil clanes del cuerpo mental del maestro Wu Wen vibraban
intensamente con el mismo tono, sin esfuerzo alguno, captando, recibiendo amor
y sabiduría.
Cuando Wu Wen estuvo en las
salas y Lumisiales de meditación, todos los monjes recibieron un gran beneficio
con las potentes vibraciones de su aura luminosa.
Wu Wen ya poseía los Cuerpos
Existenciales Superiores del Ser, los Cuerpos Solares, pero necesitaba disolver
el yo y lograr la iluminación final, y la logró después de haber sufrido mucho.
CAPITULO XIX LA INICIACIÓN VENUSTA
La Iniciación Venusta es únicamente para los hombres
verdaderos, jamás para los animales intelectuales.
Entiéndase por hombres verdaderos aquellos que ya fabricaron los cuerpos solares.
Entiéndase por animales intelectuales toda la humanidad, todas las gentes
que solamente tienen cuerpos lunares.
La Iniciación Venusta es la
verdadera navidad del corazón tranquilo. La Iniciación Venusta es para los
pocos, es una gracia del Logos Solar.
En el
Nirvana existen muchos Buddhas que, a pesar de sus grandes perfecciones, jamás
han alcanzado la Iniciación Venusta.
La ley del
Logos Solar es sacrificio por la humanidad. El se sacrifica desde el amanecer
de la vida, crucificándose en todos
los mundos, en todo nuevo planeta que surge a la existencia, para que todos los seres
tengan vida y la tengan en abundancia.
Raro es aquél que recibe la
Iniciación Venusta, ésta es una gracia muy especial, se necesita antes haberse
sacrificado por la humanidad.
Annie Besant comete el error
de suponer, y hasta afirmar, que el Cristo Intimo, el Niño Dios, el Salvador,
encarna en el ser humano cuando alcanza la primera iniciación de Misterios
Mayores.
Annie Besant quiere ver en
las cinco primeras iniciaciones de Misterios Mayores todo el drama cósmico,
nacimiento, crecimiento, muerte y resurrección del Cristo.
Annie Besant comete el error
de confundir las cinco iniciaciones del fuego con la Iniciación Venusta.
Es necesario
saber que el Cristo no puede encarnarse en el animal intelectual, es urgente
comprender que el Cristo, Señor nuestro, sólo puede encarnarse en los hombres
verdaderos, y que es imposible
alcanzar este estado de hombre auténtico sin haber pasado antes por las cinco
iniciaciones de Misterios Mayores.
Sólo después de haber pasado
por las cinco iniciaciones de Misterios Mayores, y como una gracia, previo
sacrificio por la humanidad, puede encarnarse el Cristo en nosotros.
Tal como es
arriba es abajo. Al iniciarse la aurora de la creación, el fuego sexual del
tercer Logos hace fecundo el vientre de la gran madre, la sustancia primordial.
La segunda parte la realiza
el segundo Logos, el Cristo Cósmico, encarnándose en los mundos que nacen, para
que todos los seres tengan vida y la tengan en abundancia.
En el
microcosmos hombre el acontecimiento se repite; el primero en intervenir es el
tercer Logos, fecundando la materia caótica contenida en el semen y en la
espina dorsal, fecundando a la madre divina, principio Akashico, para que nazca el universo interior, los cuerpos
solares; después nace el segundo Logos dentro de esos cuerpos existenciales
superiores del Ser, para trabajar en la Gran Obra del Padre.
Tal como es arriba
es abajo, tal como es abajo es arriba. Los eventos cósmicos
que se desarrollan en un
sistema solar se repiten en el átomo. Los grandes acontecimientos que se
suceden en la génesis de cualquier galaxia se repiten también en el microcosmos
hombre.
Es necesario trabajar primero
con el fuego y luego con la luz.
Es indispensable trabajar primero con el tercer Logos, en
la novena esfera, y luego con el segundo Logos.
Las cinco
primeras iniciaciones de Misterios Mayores son Cosmogénesis microcósmica; el
fuego hace fecunda la materia caótica de la divina madre para que nazcan
nuestros cuerpos solares; después viene lo mejor, la intervención del segundo
Logos, la Iniciación Venusta, previo sacrificio por la humanidad.
Es indispensable saber, es
urgente comprender que la Iniciación Venusta tiene siete grados esotéricos.
Primero:
Nacimiento en el pesebre del mundo. El Cristo Intimo nace siempre lleno de amor
por la humanidad, en ese pesebre interior que llevamos dentro de nosotros mismos, habitado
desgraciadamente por los animales
de las pasiones, por el yo pluralizado.
Segundo: Bautismo
del iniciado en el mundo etérico, Cristificación del cuerpo vital.
Tercero:
Transfiguración del Señor; resplandece el Cristo Intimo en la cabeza y en el
rostro sideral del cuerpo astral del iniciado, como resplandeció el rostro de
Moisés en el monte Nebo.
Cuarto: Entrada
a Jerusalem entre palmas y fiestas, Cristificación del cuerpo mental del iniciado.
Quinto: El paño sagrado
de la Verónica, en el cual queda grabado el rostro del Maestro.
Cristificación del alma humana o cuerpo de la voluntad consciente.
Sexto: Cristificación del
alma espiritual (Buddhi); eventos cósmicos formidables en la conciencia
Buddhica que desafortunadamente no quedaron escritos en los cuatro evangelios;
acontecimientos del drama cósmico íntimamente relacionados con ciertos hechos
de otros planetas del sistema solar.
Séptimo: El Maestro
es crucificado y entrega el espíritu al Padre, entre rayos, truenos
y terremotos.
La mujer sella siempre la sepultura con una
gran piedra, la piedra filosofal que simboliza el sexo
(la lucha contra Satán fue terrible).
En rigurosa síntesis, estos
son los siete grados de la Iniciación Venusta. Sobre cada uno de estos siete
grados se pueden escribir enormes volúmenes.
El Cristo,
Señor nuestro, nacerá siempre dentro del humilde establo individual de todo
iniciado preparado.
La madre del Señor ha sido,
es y será siempre la Divina Madre Kundalini, la serpiente ígnea de nuestros
mágicos poderes.
Los reyes de
la inteligencia, los tres reyes magos, los verdaderos genios, reconocerán
siempre al Señor y vendrán a adorarle.
El niño se verá siempre en
grandes peligros; Herodes, el mundo, los tenebrosos, querrán siempre
degollarlo. El bautismo en el Jordán de la existencia será indispensable, las
aguas de la vida limpian,
transforman, bautizan. La transfiguración interpreta con suma inteligencia la
Ley de Moisés, enseñando a las gentes y desplegando en su trabajo todo el celo
maravilloso de un Elías.
El Señor
vendrá a nosotros caminando sobre las olas embravecidas del mar de la vida. El
Señor Intimo siempre establecerá el orden en nuestra mente y devolverá a
nuestros ojos la luz perdida.
El Señor
Interior multiplicará siempre el pan de la Eucaristía para alimento y fortaleza
de nuestras almas.
El Adorable, encarnado en el iniciado, predicará en las calzadas de
esta gran Jerusalem del mundo, entregando a la humanidad el mensaje de la nueva
era, y su rostro coronado de espinas, una y otra vez, quedará grabado para
siempre en el paño de la Verónica.
En la
conciencia del iniciado habrá siempre eventos cósmicos formidables y, entre
rayos y grandes terremotos del alma, el Señor siempre entregará su espíritu al
Padre, exclamando: "Padre mío, en tus
manos encomiendo mi espíritu", y después de bajar el cuerpo al sepulcro,
se repetirá la resurrección a los tres días y medio.
El mito solar tiene dos
aspectos: el primero representa la actividad cósmica del segundo Logos, en el
amanecer de todo nuevo mundo que nace de entre el vientre de la Gran Madre. El
segundo aspecto viene a resumir la vida de todo individuo sagrado que se convierte
en una encarnación del segundo Logos, el Cristo Cósmico.
El héroe del mito solar ha
sido siempre presentado en todos los tiempos como un Hombre-Dios, y su vida se desarrolla y desenvuelve conforme
a la carrera del Sol, que es el vehículo
cósmico del
Logos Solar.
En el pasado, en los antiguos
tiempos, el nacimiento de Mitra se celebró siempre con grandes regocijos en el
solsticio de invierno.
Horus, espíritu divino, hijo
de Isis y Osiris, en el viejo Egipto de los faraones, nacía también en el
solsticio de invierno.
Nadie sabe con exactitud la
fecha exacta en que nació Jesús de Nazareth. Existieron 136 fechas distintas
asignadas al nacimiento de Jesús. Los gnósticos iniciados resolvieron con suma
sabiduría fijar la fecha de nacimiento de Jesús para el 24 de diciembre a las
doce de la noche, es decir, para los primeros minutos del 25 del mismo mes.
En todo mito solar, el Divino
Salvador, el Cristo Intimo de todo
individuo sagrado, nace siempre de entre el vientre de la Virgen Inmaculada, la
Divina Madre Kundalini; esto nos recuerda al Niño Sol del 24 ó 25 de Diciembre,
avanzando, naciendo, caminando hacia el norte en instantes en que la constelación
de virgo, la Virgen Inmaculada, brilla resplandeciente en el cenit. Siempre el
Sol, siempre el Cristo Cósmico, en el cosmos o en el hombre, nace de entre las
entrañas de la Virgen Madre Cósmica.
Buddha nace de una virgen
llamada Maía-Devi, de acuerdo con el drama cósmico sabiamente comprendido por
los chinos iniciados.
La muerte y resurrección del
Señor, en el equinoccio de primavera, está tan ampliamente difundida como su
nacimiento en el solsticio de invierno.
En tal época moría Osiris en manos de Tifón, y se le representaba con los brazos
extendidos como si estuviera crucificado.
Por esa época llorábase cada
año la muerte de Tammuz en Babilonia, y en Siria, por esa época del equinoccio de primavera, había también muchos lamentos sagrados, entonces
se lloraba por Adonis,
no solamente en Siria sino en Grecia también.
En Persia se celebraba la muerte de Mitra por la misma
época del equinoccio de primavera.
En todas las escuelas
de misterios se representaba en forma dramática
toda la carrera solar, desde su
nacimiento hasta su muerte y resurrección. El iniciado constituía su vida con
el drama solar y se convertía de hecho en un individuo solar.
La Iniciación Venusta es para
los hombres verdaderos, no para las mujeres, ninguna mujer puede alcanzar jamás
la Iniciación Venusta.
El grado más alto que la
mujer puede alcanzar es el de Virgen Celestial, que corresponde al estado de
Buddha.
Cuando una
mujer quiere alcanzar la Iniciación Venusta
debe desencarnar y reencarnarse en cuerpo de hombre.
Por estos tiempos, en el
valle del Nilo, en Egipto, está encarnado en cuerpo de hombre aquel gran ser
que se llamó María, Madre de Jesús de Nazareth.
H.P.B., la autora sabia
teosófica que escribió los seis volúmenes de la Doctrina Secreta, se está
preparando para reencarnarse en cuerpo de hombre, porque quiere alcanzar la
Iniciación Venusta.
Lo que estamos diciendo no
debe desencantar a las mujeres, toda mujer que trabaje en la fragua encendida
de Vulcano, toda mujer que trabaje en la novena esfera, puede fabricar sus
cuerpos solares y convertirse en una Buddha viviente, en una virgen del Nirvana,
con poder sobre el fuego, los aires, las aguas y la tierra.
La Iniciación Venusta
es otra cosa,
es sólo para hombres verdaderos, pero cualquier virgen
del
Nirvana puede reencarnarse en cuerpo de hombre para alcanzar la Iniciación Venusta.
Cada vez que
el Logos Solar necesita venir al mundo para iniciar una nueva era, se encarna
en un hombre debidamente preparado para la Iniciación Venusta.
Existen doce salvadores. Esto
quiere decir doce Avataras que corresponden a los doce signos zodiacales. La
misión de cada Avatara es iniciar la época de actividad correspondiente al
signo en que va a entrar la humanidad.
Aries, Tauro, etc.,
tuvieron sus Avataras
correspondientes.
Existen doce salvadores, a través de los cuales
se expresa el Cristo viviente.
La encarnación del Logos Solar en el pesebre del mundo es un evento
cósmico formidable.
Así como en
todo mundo naciente el Cristo encarnado tiene que abrirse paso entre la
vorágine terrible de la selva indómita, rodeado de toda clase de peligros, así
también el Niño de Oro de la Alkimia sexual, el Cristo Intimo nacido en todo
individuo sagrado, debe abrirse paso, debe crecer y desarrollarse entre los
animales del pesebre, entre los animales del deseo, rodeado de toda clase de
peligros y adversidades.
En principio todavía,
desgraciadamente, el iniciado no ha disuelto el yo, los animales del establo
interior están vivos, el iniciado no ha alcanzado la perfección, aun cuando ya
sea un Buddha, y el niño debe crecer y desarrollarse entre todas estas adversidades.
En los mundos que surgen a la
existencia, el Cristo se desarrolla, es crucificado, muerto, y resucita en las
entrañas de todo lo creado para que todas las criaturas tengan vida y la
tengan en abundancia.
En el
iniciado que alcanza la Iniciación Venusta,
el Cristo debe nacer, crecer, morir y resucitar para trabajar con suma
intensidad en la gran obra del Padre.
Cuando Jesús resucitó de
entre los muertos, cuentan las Sagradas Escrituras que estuvo once años
hablando con sus discípulos, enseñándoles los 24 misterios de los cuales
nacen los 12 salvadores del mundo.
PREFACIO
Amadísimos:
Hemos dicho
en este Mensaje de Navidad 1966-1967 todo lo que teníamos que decir, vosotros
debéis estudiar intensivamente, no basta leer una vez el Mensaje como quien lee
periódicos; este Mensaje es para estudiarlo durante toda la vida y comprenderlo
profundamente en todos los niveles de la mente.
No seáis vosotros como los
mariposeadores que hoy están en una escuela y mañana en otra, que pierden el
tiempo miserablemente leyendo y teorizando, pero sin realizar absolutamente
nada.
No seáis vosotros como los
profanadores de los MISTERIOS, que hoy estudian
y mañana se burlan de todas estas
enseñanzas.
Estudiad y trabajad,
este Mensaje es para vuestra
propia Auto-Realización Intima.
Recordad que os estamos dando
la segunda parte de la enseñanza gnóstica. Todo el summum de nuestra Doctrina
Esotérica Crística quedará condensado en el Mensaje de Navidad de cada año.
En otros tiempos el Mensaje
era un simple folleto, ahora este Mensaje será un libro que recibiréis para la
Navidad de cada año.
Es necesario que los
Lumisiales Gnósticos se conviertan en salas de meditación. Es urgente que se
practique la meditación en grupo,
de acuerdo con la lección
del capítulo dieciocho
(18) de este
«Mensaje de Navidad 1966-1967».
Recordad
amadísimos que en el relato que hacemos sobre el maestro chino WU WEN enseñamos
técnica práctica para la meditación.
Se
necesita estudiar este Mensaje de Navidad en todos los Lumisiales, discutirlo,
enseñarlo, analizarlo, comprenderlo.
Amadísimos,
os deseo Felices Pascuas y Próspero Año Nuevo 1967, que la Estrella de Belén
resplandezca en vuestro
camino, que haya paz en vuestros corazones, que haya felicidad
en vuestros hogares.
PAZ INVERENCIAL
Samael Aun Weor
ÍNDICE
EL COLLAR DEL BUDDHA......................................................................... 1
CAPITULO I EL NIÑO SOL................................................................. 3
CAPITULO II LA VÍA LÁCTEA............................................................ 5
CAPITULO III EL SISTEMA SOLAR
DE ORS..................................... 7
CAPITULO IV CIENCIA
ATÓMICA.................................................... 11
CAPITULO V LA NOVENA ESFERA................................................. 14
CAPITULO VI LA ENERGÍA SEXUAL.............................................. 16
CAPITULO VII LA ATRACCIÓN DE LOS OPUESTOS..................... 20
CAPITULO VIII EL HIDROGENO SEXUAL
SI-12........................... 22
CAPITULO IX LOS CUERPOS LUNARES........................................ 24
CAPITULO X EL YO PLURALIZADO............................................... 26
CAPITULO XI EL KUNDALINI........................................................ 29
CAPITULO XII EL OPIO, EL YO, EL SUBCONSCIENTE................ 33
CAPITULO XIII EL COLLAR DEL BUDDHA................................... 38
CAPITULO XIV GNOSIS................................................................... 43
CAPITULO XV DIVISIÓN DE LA ATENCIÓN................................. 46
CAPITULO XVI ÍNTIMA
RECORDACIÓN DE SI MISMO.............. 48
CAPITULO XVII LA CIENCIA DE LA MEDITACIÓN...................... 49
CAPITULO XVIII EL MAESTRO CHINO
WU WEN......................... 51
CAPITULO XIX LA INICIACIÓN VENUSTA.................................... 53

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