El Discipulado en La Nueva Era I. Alice A. Bailey.
Recopilación exclusivamente
sin fines de lucro para las Adicciones.
Maestro Djwhal Khul
Alice A. Bailey.
El Discipulado en La Nueva Era I.
Dedicado
a
REGINA KELLER
condiscípula
con la cual recorrí
el Camino
durante más de veinte años
INDICE
Pág.
PRÓLOGO
................................................................................................... 9
CHARLAS A LOS DISCIPULOS
............................................................... 19
INSTRUCCIONES PERSONALES A LOS DISCÍPULO
.......................... 111
LAS SEIS ETAPAS DEL DISCIPULADO
................................................. 617
RESUMEN DEL TRABAJO DEL TIBETANO (1919- 1943) .................... 711
.........................................................
P R Ó L O G O
Este libro en muchos sentidos, es único. Que
yo sepa, nada parecido se ha publicado hasta ahora. Contiene dos series de
charlas que dio a algunos miembros de su grupo interno, uno de los Maestros de
Sabiduría, y también una serie de instrucciones personales impartidas a un
grupo de sus discípulos por ese Maestro. A muchos de estos miembros yo no los
conocía; a algunos les conocí después, y a otros, nunca. A varios de ellos
llegué a conocerles muy bien, y pude comprender por qué habían sido elegidos y
supe que su dedicación a la vida del espíritu y su amor a la humanidad mereció
su elección. Consideré que la elección de uno o dos de ellos no fue muy
acertada; pero más tarde cambié mi punto de vista y reconocí que una mente más
sabia que la mía era responsable de haberlos incluido en el Ashrama. Además
aprendí que antiguas relaciones, establecidas en otras vidas, eran factores condicionantes,
y que otros habían adquirido el derecho de ser incluidos, aunque sus
realizaciones espirituales parecían inadecuadas para el observador.
Gran parte de la enseñanza dada es nueva
en su forma, y otra lo es de hecho. Pero hay algo que surge con claridad, y es
que las antiguas reglas a las que fueron sometidos los discípulos en el
trascurso de los siglos, son aún válidas, pero susceptibles de nuevas y con
frecuencia, distintas interpretaciones. El entrenamiento que se dará en la
próxima nueva era, estará de acuerdo con el desarrollo más avanzado de
Ciertas razones precisas me indujeron a
poner estas instrucciones a disposición de los aspirantes de todas partes,
después de la debida autorización de quienes
La segunda razón de que se publique este
libro es la necesidad de hacer cambiar el punto de vista del público respecto a
la naturaleza de esos Maestros que aceptan discípulos, y a medida que les
imparten el entrenamiento necesario, por el cual podrán recibir la iniciación
(según se la denomina), deben llevarlo al conocimiento de las masas. Tantas
necedades se han dicho y escrito sobre la relación entre Maestro y discípulo,
que tanto yo como este grupo de discípulos, sentimos la necesidad de demostrar
que cuando un miembro de la Jerarquía pone de manifiesto cordura, amplitud de
visión, carencia de autoridad y comprensión, no puede traer otra cosa que el
bien. También descubrimos que ese Maestro consintió que se publicaran Sus
instrucciones.
La tercera razón para la publicación de
estas instrucciones fue el anhelo de aclarar un punto que constantemente hacía
resaltar El Tibetano, y también los Maestros, de gran importancia para todo
aspirante. Únicamente los que empiezan a ser influidos y controlados por sus
propias almas y, por consiguiente, están mentalmente enfocados y sintonizados,
pueden ser elegidos para el entrenamiento ofrecido por
Gran parte del contenido de este libro
es nuevo. Mucho es muy antiguo, probado y demostrado. Ninguna de las personas
elegidas para esta instrucción y su inclusión en el Ashrama del Maestro, son
santas o perfectas. Sin embargo, todos son verdaderos aspirantes y continuarán
hasta el fin sin tener en cuenta dolores, tristezas, disciplina, éxito, fracaso
o gozo; todos reconocen espiritualmente esas metas casi inalcanzables. Algunos
estuvieron en el sendero del discipulado aceptado (entendido técnicamente), durante
muchas vidas. Otros se están aventurando -por primera vez conscientemente y con
deliberado esfuerzo- a hollar el camino hacia Dios. Todos son místicos que
aprenden a ser ocultistas. Todas son personas normales que viven una vida
moderna y útil en diferentes países del mundo. Otros por vocación son cristianos,
protestantes, ortodoxos; aun otros son católicos romanos, y también pertenecen
algunos a
El trabajo con este grupo particular se
inició hace doce años. Las instrucciones para cada miembro se dan en orden
consecutivo año tras año, de modo que surge con toda claridad una real imagen
de la persona implicada, de sus problemas y de lo realizado o no. Este libro
es alentador porque contrarresta la idea de que para llegar a ser discípulo
aceptado debe poseerse un carácter excepcionalmente perfecto y destacarse por
la aspiración que inspira su vida. Tales personas tienen sus problemas, y
luchan por solucionarlos; su carácter adolece de fallas que tratan de superar;
son verdaderos ejemplos del hombre o la mujer, que vuelve la espalda a los
métodos comunes de encarar los asuntos materiales del mundo; cargan su cruz a
fin de encontrar el camino de retorno al hogar del Padre; ejemplifican al
hombre que, habiendo empuñado el arado, sigue adelante “hasta alcanzar la
recompensa del elevado llamado en Cristo”.
Algunas de estas personas fueron
estudiantes de
Se puede mencionar otra razón que indica
el valor de este libro. En todos los casos se le dice al discípulo el tipo de
energía a la cual responde con más facilidad y a qué rayo o emanación divina
pertenece, dándose cuenta de cuál es su línea de menor resistencia y dónde
reside el principal punto de conflicto de su vida.
La filosofía esotérica enseña que en el
momento de la creación surgieron de Dios siete grandes divinas Emanaciones,
Eones o Espíritus (en los que vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser). La
misma enseñanza la podemos encontrar en
1.
El primer Rayo de Voluntad o Poder. Muchos grandes
gobernantes del mundo, tales como Julio César, pertenecieron a este rayo.
2.
El segundo Rayo de Amor-Sabiduría. Cristo y Buda
pertenecen a este rayo. Es el gran rayo de la enseñanza.
3.
El tercer Rayo de inteligencia Activa. La masa humana
inteligente pertenece a este rayo.
4.
El cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto. Los aspirantes,
las personas de buenas intenciones, los que se esfuerzan y luchan, los que
trabajan por la unidad, surgen de esta línea.
5.
El quinto Rayo de Conocimiento Concreto o Ciencia. Los
científicos y las personas puramente mentales, regidas únicamente por la
mente.
6.
El sexto Rayo de Devoción e Idealismo. Muchos
cristianos, los fanáticos y los sinceros eclesiásticos de todas las religiones
del mundo.
7. El séptimo Rayo
de Orden Ceremonial o Magia. Los masones, los financistas, los
grandes hombres de negocios y los
organizadores de todo tipo. Los ejecutivos poseen las energías de este
rayo en su equipo.
Sin embargo, sólo cuando un hombre está altamente
desarrollado y se acerca al sendero del discipulado, le es posible al
estudiante esotérico saber con exactitud a qué rayo pertenece. Personas de
todos los tipos y profesiones pertenecen a todos los rayos. El conflicto en la
vida del discípulo tiene lugar cuando los rayos de su alma y de su personalidad
integrada, se oponen uno al otro. Al mismo tiempo, su naturaleza emocional, sus
facultados mentales y su cerebro físico, están regidos por uno de los rayos, y
esta quíntuple relación, oculta gran parte del problema del ser humano en
evolución. El Tibetano dice a los miembros de Su grupo cuáles son los cinco
rayos que los condicionan, de manera que los estudiantes aprenderán mucho si
reflexionan sobre lo que El Tibetano expone. En los casos en que conozco
personalmente al discípulo implicado y algo sobre sus problemas, me resultó
asombrosamente interesante observar cuán infaliblemente exacto fue el diagnóstico del Tibetano sobre los rayos
involucrados. Al leer estas instrucciones, debe recordarse que aunque El
Tibetano habla del alma, también emplea la palabra “ego” como sinónimo, pero se
refiere al ego espiritual y no al ego personal de los psicólogos.
No se creyó prudente dar las
meditaciones asignadas a los discípulos ni los ejercicios respiratorios,
excepto en pocos casos. Son estrictamente individuales y adecuados para cada
uno y sus problemas particulares. Sin embargo, en uno o dos casos, y después
de detenida consideración, se insertaron, con ligeros cambios, algunas
meditaciones que evidentemente serán de utilidad. Al final de cada instrucción
hemos agregado una o dos frases, informando el trabajo realizado por el
discípulo en el Ashrama. Esto resultará particularmente iluminador, por
ejemplo, en los casos de P. D. W. y K. E. S., donde El Tibetano demuestra su
exacta previsión y conocimiento de que ambos morirían pocos años después.
Evidentemente, les preparaba para esa gran transición.
Para terminar, quisiera agradecer a esos
discípulos que tan buenamente pusieron a mi disposición sus instrucciones
personales, en su anhelo de servir a las generaciones venideras de discípulos.
Muchos de ellos ayudaron a preparar el original para
Espero que todos cuantos lean este libro
reciban la inspiración que hemos recibido quienes lo preparamos y también que
su confianza en la Jerarquía y en la existencia del Cristo y Sus discípulos,
los Maestros, se acreciente con tal fuerza que impelirá a muchos más, a que
traten de recorrer el Camino y unirse al gran número de aspirantes que en
muchos países intentan hollar el Sendero, llegando a convertirse en el Sendero
mismo.
Octubre de 19413
Alice A. Bailey
........................................
LAS GRANDES INVOCACIONES
Que las Fuerzas de la Luz
iluminen a la humanidad.
Que el Espíritu de Paz se difunda
por el mundo.
Que el espíritu de colaboración
una a los hombres de buena voluntad dondequiera que estén.
Que el olvido de agravios, por
parte de todos los hombres, sea la tónica de esta época.
Que el poder acompañe los
esfuerzos de los Grandes Seres.
Que así sea y cumplamos nuestra
parte.
1936.
*
* * * *
Que surjan los Señores dc la Liberación.
Que traigan ayuda a los hijos de los hombres.
Que aparezca el Jinete del Lugar secreto,
Y con Su venida, salve.
Ven, oh Todopoderoso.
Que las almas de los hombres despierten a la Luz.
Que permanezcan con intención masiva.
Que el Señor pronuncie el fiat:
¡ Ha llegado a su fin el dolor!
Ven, oh Todopoderoso.
Ha llegado, para
Que se difunda por el mundo, oh Todopoderoso.
Que la Luz, el Amor, el Poder y la Muerte,
Cumplan el propósito de Aquel Que Viene.
La Voluntad de salvar está presente.
El Amor, para llevar a cabo la tarea, está ampliamente difundido.
La Ayuda activa de quienes conocen la verdad también está presente.
Ven, oh Todopoderoso, y fusiona a los tres.
Construye una muralla protectora.
El imperio del mal debe terminar ahora.
1940.
*
* * * *
Desde el punto de Luz en la Mente de
Dios,
Que afluya luz a las mentes de los
hombres;
Que la luz descienda a la Tierra.
Desde el punto de Amor en el Corazón de
Dios,
Que afluya amor
a los corazones de los hombres;
Que Cristo
retorne a la Tierra.
Desde el Centro
donde la Voluntad de Dios es conocida,
Que el propósito
guíe a las pequeñas voluntades de los hombres;
El propósito que los Maestros conocen y
sirven.
Desde el Centro
que llamamos la raza de los hombres,
Que se realice
el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal.
Que la Luz, el
Amor y el Poder, restablezcan el Plan en la Tierra.
1945.
SECCIÓN UNO
EL DISCIPULADO EN
POR EL TIBETANO
..........................................
PRIMERA PARTE
CHARLAS A LOS DISCÍPULOS
Hermanos míos:
Es importante que se den cuenta que hoy
está aconteciendo algo nuevo. Que está surgiendo un nuevo reino de la
naturaleza, el quinto, es decir, el reino de Dios en la tierra o el reino de
las almas. Éste se está precipitando en la tierra y se está formando con
quienes van siendo conscientes del grupo y pueden trabajar en formación grupal,
lo cual será posible porque alcanzarán la perfección autoiniciada (aunque
relativa) y se identificarán con ciertas expansiones grupales de conciencia, y
también porque amarán a sus semejantes, así como en el pasado se amaron a sí
mismos. Reflexionen detenidamente hermanos míos y capten, si pueden, la plena
significación de esta última frase.
Su tarea consistirá mayormente en
resumir y hacer efectivo el trabajo de esos dos grandes Hijos de Dios, el Buda
y el Cristo. Como bien saben, el Buda trajo iluminación al mundo y encarnó el
principio de la sabiduría; el Cristo trajo el amor al mundo, y encarnó en Sí
Mismo un gran principio cósmico, el del amor. ¿Qué podemos hacer para que Su
trabajo sea efectivo? El proceso incluirá tres aspectos:
1. El esfuerzo
individual, por parte del discípulo, utilizando la técnica del desapego, del
desapasionamiento y del discernimiento, que el Buda enseñó.
2. La iniciación
grupal, posible por el esfuerzo autoiniciado del discípulo individual, que
cumpliendo los mandatos del Cristo traerá la completa subordinación de la
personalidad y del ente, al interés y bien grupales.
3. El esfuerzo
grupal, llevado a cabo como grupo, a fin de amar a todos los seres y captar y
comprender la verdadera significación de la técnica acuariana de amor y trabajo
grupales.
He creído que serviría un propósito útil
si vincularan sus mentes con el trabajo del Buda y del Cristo, pues les daría
una vislumbre y un indicio de Sus dos sistemas de desenvolvimiento -uno
preparatorio para el discipulado aceptado y el otro para la iniciación- que
serían correlativos e interrelacionados. La síntesis de Su tarea es evidente
para quienes trabajamos con más amplia visión y una perspectiva más clara,
imposible aún para ustedes.
En consecuencia, separo a mis discípulos
en grupos, a fin de que puedan trabajar en diferentes aspectos del Plan; a la
vez preparo el terreno para el trabajo grupal, que ayudará grandemente al
individuo, pero sobre todo hará progresar el trabajo en la nueva era.
Mi intención es, por lo tanto, escribir
algo en forma mas detallada respecto a estos grupos, y aunque mi tiempo es muy
limitado, me veré obligado a impartir a mis discípulos (probablemente en
intervalos muy separados) mucha información en estas charlas e instrucciones
individuales. No escribo fundamentalmente para ustedes, sino para sentar las
bases del trabajo grupal que deberá realizarse en el mundo en los años
venideros. Lo que expondré debe ser leído detenidamente, porque la palabra
escrita quizá contiene varios significados que pueden ser presentidos de
acuerdo a la intuición -despierta o no- del aspirante.
Yo, vuestro Hermano Tibetano, parto de
la suposición de que cada uno de mis discípulos pondrá de su parte, por lo
menos, algo esencial y básico, es decir, un ansia perseverante que nada detendrá.
Cada uno inicia su trabajo con ciertas características fundamentales: cada uno
comienza esta definida empresa de entrenamiento para la iniciación con ciertos
defectos, que actúan como impedimentos y obstáculos; cada uno ha sido
reconocido por su luz y sus potencialidades, con las cuales forzosamente debe
hacer todo lo que puede. Por lo tanto, observarán el difícil problema que
enfrentan Quienes guían la evolución del mundo y buscan a aquellos que pueden
ayudarles en Su trabajo.
Les impartiré enseñanza. Si se
benefician o no con ella es asunto de ustedes, algo que los discípulos de la
nueva era deben aprender. No existe tal cosa como la obediencia oculta que
enseñan generalmente las actuales escuelas de ocultismo. Antiguamente, en
Oriente, el Maestro exigía de Sus discípulos esa obediencia implícita que, en
la práctica, hacía al Maestro responsable y cargaba sobre Sus hombros el
destino o karma del discípulo. Tal condición no existe. El factor intelectual
del individuo está hoy demasiado desarrollado para justificarlo, razón por la
cual no rige. En la futura nueva era, el Maestro será responsable de ofrecer la
oportunidad y la correcta enunciación de la verdad, pero nada más. En estos
días de mayor iluminación, el Instructor no asume la misma posición que en el
pasado, y yo tampoco. Hablaré con franqueza. Conozco a mis discípulos, pues
ninguno es recibido ni aceptado en mi Ashrama si el Instructor no ha hecho un
profundo análisis de ellos. Transmitiré por medio de insinuaciones y símbolos
lo que debe captarse, que será observado y comprendido por algunos de mis
discípulos que han despertado el oído Interno y poseen un corazón realmente
humilde. Si no reconocen esto, el tiempo seguirá su marcha y finalmente les
llegará
Esto constituye también para mí un
experimento, pues los que somos miembros, de cierto grado de la Jerarquía,
estamos lógicamente cambiando los antiguos procedimientos y adaptando los
viejos métodos a las nuevas circunstancias y al progreso de
En lo que a mí respecta tengo también el
problema del excesivo desgaste de fuerza, cuando a intervalos intento llegar a
ustedes y estudiarles. Además, tengo la tarea de leer a larga distancia en sus
mentes, ver su luz y vitalizar sus auras. Hasta ahora los Instructores
orientales no tuvieron ese problema, excepto en muy raros casos. Los que ahora
trabajan en el mundo moderno regidos por los Maestros de Sabiduría, durante una
encarnación o en anteriores, han pasado por un proceso preliminar de sintonización
y entrenamiento, para poder ser receptivos. Por lo tanto, recuerden que tengo
también un problema que estoy dispuesto a resolver en bien del mundo
necesitado, como contribución mía a la aceleración del advenimiento de la nueva
y más fructífera era. En consecuencia, debemos ayudarnos mutuamente en nuestros
esfuerzos.
No prometo resultados rápidos y tampoco
me comprometo a proporcionar desarrollos espectaculares. Los resultados
dependen totalmente de ustedes, y éstos dependen de su paciencia, de la
exactitud de los detalles, de la disciplina que estén dispuestos a imponer a
sus vidas y del olvido de sí mismos. Quisiera pedirles que no se preocupen por
los resultados y que trabajen sin apego, puesto que no saben con exactitud las
metas que he fijado para ustedes; también quisiera que abandonen el constante
autoanálisis, característica sobresaliente del místico occidental
introspectivo, aunque ambicioso... Por lo tanto, ¿qué posición adopto? La posición
de quien, perteneciendo a un gran grupo de discípulos -desde el aspirante más
humilde hasta el más elevado Miembro de la Jerarquía, vincula a la humanidad
con el reino espiritual- puede enseñarles las antiguas reglas y hacerles
sugerencias para que recorran más rápidamente el sendero y sean de mayor
utilidad a sus semejantes. En esto no hay la más leve insinuación de una afirmación
autoritaria de parte de un miembro de la Jerarquía que debe ser
obedecido y cuya palabra es infalible. Recuerden esto, de lo contrario no es
posible trabajar, pues entrarían elementos de peligro, y el actual esfuerzo
quedaría en
Estamos juntos en una empresa
espiritual. Todos voluntariamente y sin ser presionados han declarado estar
dispuestos a ir adelante hacia una vida espiritual más intensa. Esto deben
hacerlo por propia libertad de sus almas y por el poder de sus propios
intelectos. Seguirán las instrucciones que les parezcan razonables y correctas,
pero cuando decidan seguirlas, deben procurar cumplir con exactitud mis
requisitos. Analizarán y considerarán los requisitos que de vez en cuando les
impartiré, y no acepten ni crean en su inspiración verbal porque vienen de mí.
El lenguaje siempre entorpece y limita. La salud y las circunstancias les
servirá de guía en su trabajo, pero recuerden siempre que para llegar a ser
Maestro se debe alcanzar la maestría, no la obediencia a determinada persona.
Deberán tener en cuenta que yo, su Instructor, no soy siempre consciente de su
situación física o de las acciones diarias. No me ocupo de los asuntos de la
personalidad; los aspirantes desorientados que afirman que los Maestros les dicen
lo que deben hacer y les guían en sus asuntos personales, están aún muy lejos
del grado del discipulado aceptado. Recuerden que la luz brillará en la mente
autocontrolada, libre del predominio mental de otra mente. Con estas prevenciones
claramente comprendidas, pasaremos a enunciar ciertos principios y a
considerar lo que es posible realizar:
Primero, debe recordarse siempre que el
nuevo discipulado es primordialmente un experimento en trabajo grupal y que el
perfeccionamiento individual del discípulo no es su objetivo principal.
Considero esta afirmación como básica y esencial. Los individuos están
destinados a suplementarse y complementarse mutuamente, y el grupo deberá
oportunamente constituir un conjunto de cualidades, capaz de expresarse útil y
espiritualmente, a través del cual pueda afluir energía espiritual para ayudar
a
Cada discípulo debe aprender a
subordinar sus propias ideas, acerca del progreso personal, a las necesidades
del grupo, porque -a fin de tener un grupo coordinado y activo como unidad de
servicio- mientras algunos discípulos tendrán que acelerar su progreso en
determinados líneas, otros tendrán que aminorarlo momentáneamente para ponerse
a la par de
Quisiera hacer resaltar un punto, a
medida que consideramos al individuo en el grupo y sus relaciones grupales.
Vigilen cuidadosamente sus pensamientos respecto a los demás, eliminen inmediatamente
toda sospecha y crítica y procuren mantenerse mutuamente firmes en la luz del
amor. No tienen la menor idea de la potencia de tal esfuerzo, ni de su poder
para desatar las ligaduras de cada uno y elevar al grupo a una extraordinaria
altura. Por la luz pura del mutuo amor pueden acercarse más a mí y a los instructores
en el aspecto subjetivo de la vida y llegar más rápidamente al Portal que
conduce al Camino Iluminado. Tienen la oportunidad de demostrar entre sí el
valor científico y el poder del amor, considerado como la fuerza de
Los discípulos del grupo de un Maestro
deben amarse mutuamente con inteligencia y constante fortaleza, así liberan
esa luz y poder que hará oportunamente que el grupo tenga un valor efectivo en
el mundo. Para no herirles cuando trabaje con ustedes en el futuro, no
disfrazaré las verdades que tenga que decirles; tampoco entraré a considerar
los sentimientos y las reacciones de la personalidad, porque cuento con la
sinceridad del propósito de todos ustedes.
Quizá sea prudente recordar aquí que,
por regla general, nadie cree lo que otros dicen -no importa cuán evidente sea
la verdad ni por más que afirmen que la aceptan. Únicamente las verdades
forjadas individualmente en el crisol de la experiencia penetran realmente en
la conciencia viviente y fructifican. Pero en este esfuerzo grupal emprendido,
todos los miembros son conscientes de lo que se le dice a cada uno, lo cual
puede ser muy útil y producir reajustes más rápidos, imposibles de otra manera,
siempre que en forma unida y amorosa ayuden al condiscípulo a cambiar las
condiciones indeseables. Por mi parte, cuento con una sola cosa hermanos míos,
y es la profunda sinceridad de ustedes. Señalar un defecto o un error no es
algo negativo -como algunos creen. A medida que la clara luz del alma afluye,
revela a la personalidad tal cual es. Si se practica verdadero
desapasionamiento, los discípulos de este grupo verán las cosas tal cual son, y
permanecerán impávidos ante la revelación de cualidades deseables o indeseables.
Si se sienten deprimidos, irritados o heridos por tal revelación, indica falta
básica de desapasionamiento y demuestra apego a la personalidad y a la opinión
de los demás.
Segundo, es esencial
que los discípulos de un ashrama sean contemplativos, pero en sentido
ocultista, no místico. En el trabajo de meditación, que están realizando o
realizarán en el futuro, el objetivo debería ser alcanzar lo más rápidamente
posible el punto más elevado del proceso de la meditación, pasando con rapidez
por las etapas de concentración, alineamiento y meditación, hasta llegar a
Tercero, esta unidad
grupal, que tendrá sus raíces en la meditación grupal unida o en la
vida contemplativa (donde el alma sabe que es una con todas las almas), debe
demostrarse en alguna actividad grupal que deberá manifestarse
inmediatamente en el grupo, y más tarde -cuando la unificación sea más
completa- en todo el mundo. Así se exteriorizarán en la Tierra los ashramas de
los Maestros, y la Jerarquía actuará abiertamente en el plano físico, y no tras
de la escena como hasta ahora. Entonces se restaurarán los Misterios.
SEGUNDA
PARTE
Cabe ahora preguntar: ¿Cómo
puede lograrse esto en forma práctica en un grupo de discípulos que ansían
sinceramente colaborar y ayudar en este trabajo? Trataré de darles una
respuesta clara.
Se han comprometido
voluntariamente a trabajar juntos cuando les ofrecí
Tenemos, en consecuencia tres objetivos ante nosotros:
1.
Unidad grupal…, mediante el pensamiento, el conocimiento exotérico de cada
uno y el constante envío de pensamientos de amor.
2.
Meditación grupal…, como grupo de contemplativos,
arraigando a este grupo en el reino de las almas y fortaleciendo a todos los
individuos involucrados.
3.
Actividad grupal..., que dará por resultado la
ayuda mutua sobre los problemas específicos del carácter, pero no los
circunstanciales. Reflexionen sobre esta
diferencia hermanos míos.
Más adelante, cuando el grupo
esté realmente consolidado, deberá empezar a funcionar externamente y su vida
hará sentir su presencia. Deberá
procurar acrecentar constantemente la potencia espiritual de todos los grupos
con los cuales puedan estar relacionados o asociados los miembros de este
grupo. Me refiero a todos los grupos que
pertenecen a la nueva era y trabajan en líneas espirituales. Oportunamente
traerá como efecto la curación de los diversos males del género humano
-físicos, emocionales, psicológicos y mentales.
Hay ciertas reglas sencillas,
pero precisas, que deberán regir la vida interna espiritual de los neófitos en
entrenamiento para las distintas etapas del discipulado. Permítanme hacer
sugerencias para este trabajo sencillo e inmediato.
Ante todo, los discípulos deben
practicar regularmente
Descubrirán, además, que es de
valor llevar lo que se puede llamar un diario espiritual. Esto no significa que deban anotar
diariamente los acontecimientos del día, ni lo que tenga relación con lo que
sólo concierne a
1.
Toda experiencia espiritual
obtenida, como ser por ejemplo, el contacto con alguna Presencia, es
decir, la de su propia alma, el Ángel de la Presencia, el contacto con algún
discípulo y, oportunamente (cuando lo justifiquen la vida el trabajo y la
disciplina), el contacto con un Maestro. Regístrenlo en forma imparcial,
manteniendo una actitud científica y buscando siempre una explicación práctica
antes de aceptar una mística. Un
espíritu agnóstico (no ateo) es de real valor para el principiante, pues lo
resguarda de las celadas del mundo ilusorio y del psiquismo inferior.
2.
Toda iluminación que les llegue,
que arroje luz sobre algún problema y revele el camino que cada uno o el grupo
debe seguir. Toda intuición -corroborada por la razón- que lleve hacia el
conocimiento y evoque la sabiduría del alma y la registre el cerebro por
conducto de la mente.
3.
Cualquier acontecimiento
telepático entre ustedes y sus condiscípulos. Esta interacción telepática debe
ser cultivada, pero vigilada y controlada muy cuidadosamente, manteniendo la
más estricta exactitud. De este modo se
fomentará el espíritu de la verdad, principio que rige toda verdadera
comunicación telepática. Un ashrama
trabaja telepáticamente cuando está organizado plena y correctamente.
4.
Deben registrar también todo
fenómeno de carácter místico y espiritual.
Dentro de esta categoría cabe la percepción de la luz en
5.
Toda experiencia de carácter
psíquico, no incluida en los párrafos anteriores. Las ya mencionadas entran en
lo que podríamos llamar psiquismo superior, y conciernen a las facultades
psíquicas superiores, al conocimiento intuitivo, a la telepatía mental (no a la
telepatía que tiene por base la actividad del plexo solar). Se pueden anotar, además, las experiencias
psíquicas inferiores, agradables o desagradables. Sin embargo, deben olvidarse, una vez
anotadas, por carecer de importancia.
Pasarán días y semanas sin tener
nada que anotar, pero no se desconcierten.
Se debe cultivar la sensibilidad del mecanismo del alma a la vibración
espiritual y desechar la existente sensibilidad a las impresiones psíquicas
inferiores. Son tantas las voces que reclaman nuestra atención, tantas las
impresiones procedentes de formas físicas y astrales que nos circundan -que
registra nuestra conciencia, que las vibraciones y sonidos procedentes del
mundo subjetivo y espiritual, se pierden, no se registran ni se anotan.
Hallarán interesante observar al término de pocos años, la diferencia en los
datos anotados y en el desarrollo de la sensibilidad hacia el tipo correcto de
impresión. Esto sólo se logrará después de un tiempo prolongado y de haber
eliminado mucho material espurio y una vez reconocido por lo que es:
astralismo, falsas pretensiones y formas mentales.
Cabe aquí otra pregunta: los
discípulos del grupo de un Maestro, ¿qué deben buscar como evidencia de un
trabajo grupal exitoso? Primero y ante todo, como bien saben, integridad y
cohesión grupales. Nada se puede hacer sin ello. El vínculo subjetivo de los
discípulos entre sí, en su propio grupo, y de éste con otros grupos dedicados a
un trabajo especial dentro del ashrama, y (como resultado de ello) el
surgimiento de un grupo y de una conciencia ashrámica, constituyen objetivos
vitales. Se espera que esto también derive en una interacción telepática que
dará por resultado un poderoso y exitoso trabajo externo. Estas actividades producirán una circulación
grupal de energía, que ayudará a salvar al mundo. Cada uno debe recordar
siempre que la pureza del cuerpo, el control de las emociones y la estabilidad
mental, son fundamentalmente necesarios, y deberán tratar de lograrlo
diariamente. Una y otra vez reitero estos requisitos básicos del carácter y,
por fatigosa que sea tal repetición, les exhorto a cultivar tales cualidades.
Quiero recordarles también que siendo hombres y mujeres adultos y maduros, no
necesitan declaraciones específicas sobre defectos y características. Trato
sólo de hacer sugerencias sobre la tendencia del pensamiento. Observen la
palabra sugerencia, pues es lo único que haré. El discípulo debe
sentirse libre de seguir una sugerencia o insinuación, como mejor le parezca.
Podría decirse que todo este trabajo es un experimento en el sentido común
esotérico y en la disposición de aceptar una sugerencia. Es una experiencia
para la intuición y una prueba para el discernimiento. El trabajo, para el cual
los he llamado, constituye también un experimento sobre la impersonalidad, la
disposición a trabajar y aprender, la libertad de elegir o rechazar y sobre la
observación y las técnicas. Todos tienen su valor.
Constituye, además, un
experimento para mí. Hasta ahora trabajé con sólo tres discípulos occidentales,
de los cuales A A.B. es uno. Los otros dos son totalmente desconocidos para
ustedes. Les pido ayuda y colaboración en lo concerniente a las conclusiones
que se alcanzarán en estas primeras etapas de trabajo. Les pido también
mantenerse unidos -no importa que ocurra ni qué fuerzas traten de
separarles. Exhorto a mis discípulos a
amarse entre sí, a pesar de las diferencias de carácter y de rayo y a trabajar
lealmente unidos para alcanzar coherencia e integridad grupales -sin importar
la diversidad de opinión que mantengan ni lo que ocurra en el transcurso del
tiempo. Si se pueden mantener unidos en el transcurso de los años y en todo
este ciclo de vida, entonces el grupo puede seguir adelante hacia el futuro y
trabajar juntos en otros planos, conservando así la energía. ¿Podrán persistir
y continuar? ¿Podrán establecer tal interacción telepática que el obstáculo de
la muerte no constituya con el tiempo una barrera y persista la continuidad de
comunicación?
Tales interrogantes surgen y
sólo el tiempo responderá. Si hay persistencia en el esfuerzo, un vínculo leal
de amor, adhesión al ideal grupal y mutua tolerancia, comprensión y paciencia,
quizá pueda este grupo fusionarse en una unidad, que en verdad será un átomo
viviente en el cuerpo jerárquico. Todos están en alguna etapa del sendero del
discipulado y allí reside la oportunidad.
Este es un grupo (muy pequeño en
realidad) de discípulos que, por su devoción a la verdad, por su esfuerzo en el
cumplimiento de su deber, por su mutua relación kármica y en reciprocidad
conmigo, han sido elegidos (a pesar de sus limitaciones y desenvolvimiento
deficiente) para trabajar juntos hacia el fin específico de formar un núcleo de
poder y energía espirituales, para ayudar a
TERCERA PARTE
A medida que enfrentan esta
oportunidad en un mundo que atraviesa una grave crisis, diré a todos mis
hermanos y discípulos activos que es necesario tengan presentes tres cosas, si
quieren trabajar con eficiencia y en la forma deseada:
Primero: Los discípulos deben saber que los
Maestros tienen tres grupos de trabajadores. Los que llevan a cabo una difícil
tarea en el mundo externo, materializando las formas por las cuales la
Jerarquía puede expresar Sus intenciones y establecer los contactos humanos. De
estos discípulos hay muchos y hacen este trabajo por propia y libre elección,
porque comprendieron la necesidad inmediata y futura de la humanidad y se
comprometieron a servir. Luego tenemos a quienes actúan como vínculos entre los
Hermanos Mayores de la raza, los Maestros de Sabiduría, que encarnan el Plan
divino, y los trabajadores ya mencionados. No digo que actúen como eslabones
entre el discípulo y su Maestro, porque en esta relación directa nadie puede
intervenir, particularmente en las etapas más avanzadas. Sin embargo, este
segundo grupo de discípulos activos trabaja como intermediario en la
manifestación del Plan en el mundo, y está preparado para ir a cualquier parte
cuando sea necesario, ayudando con su sabiduría y experiencia, e implementando
la capacidad de los trabajadores locales e intercambiando ideas. Ya se han
enviado algunos expresamente para acelerar el trabajo y aumentar la atracción
magnética de esos centros a través de los cuales puede afluir la fuerza
espiritual de la nueva era.
Todo esto es preparatorio para
un esfuerzo supremo que la Jerarquía de Maestros planea hacer. Si ustedes, allí
donde están, trabajan con absoluta entrega y consagración -dedicando tiempo e
interesándose en la causa-, será posible preparar el terreno de tal manera que
el futuro esfuerzo de los Maestros sea adecuado a la emergencia.
El tercero es el grupo de los
Maestros y Sus iniciados colaboradores. Actúan principalmente en el aspecto
interno. Su actividad se reduce mayormente al plano mental y al empleo
científico del pensamiento. De esta manera guían a Sus trabajadores y ayudantes
e influyen y dirigen a Sus discípulos activos y a los discípulos mundiales.
Existe actualmente la intención
interna de fusionar el acercamiento occidental y oriental con la sabiduría
antigua y
Segundo: Es necesario que los discípulos
activos comprendan hoy la urgencia inmediata. Hay crisis en los asuntos
humanos, crisis que debe ser considerada como una oportunidad y no como un
cataclismo o catástrofe. Así como en la vida del aspirante al discipulado le
llega una vida o una serie de vidas en que existe un conflicto directo entre el
alma y la naturaleza inferior, también existe hoy una crisis análoga en nuestro
planeta. El objetivo en ambos casos consiste en que el alma asuma mayor control
sobre el aspecto forma.
Observándolo desde otro ángulo,
esta alma planetaria, actuando como una Jerarquía de Maestros, se encuentra en
conflicto directo con las fuerzas del mal. Sin embargo, debe tenerse en cuenta
que esas fuerzas también constituyen una Jerarquía de entidades, que son las
formas materiales y, por lo tanto reales y correctas en su correspondiente
lugar. En realidad la cuestión reside en el objetivo, en determinado ciclo de
tiempo. El objetivo actual es que toda la familia humana debe hacer ahora tres
cosas y todo lo que milita en contra de esto es maligno:
1.
Manifestar la naturaleza del
alma por medio de la personalidad integrada. La naturaleza del alma es amor y
voluntad al bien.
2.
Transferir la energía -orientada
actualmente hacia la vitalización del cuerpo físico y la creación física-,
hacia el nutrimiento de la facultad creadora en el plano mental; de esta manera
toda la familia humana será trasmutada en un agente dinámico, autoconsciente y
creador.
3.
Inaugurar un periodo de
desenvolvimiento espiritual en todos los reinos de
Tercero: Los discípulos deben organizarse ya
para un esfuerzo constante y unido. Esta actitud debe asumir la forma de una
colaboración más estrecha entre todos los grupos, permaneciendo en una relación
más íntima, fortaleciéndose así mutuamente y, cuando sea posible, mancomunar
esfuerzos. Además debe traer como resultado un empuje unido de todos los agente
espirituales y ocultistas y la presentación de la verdad a la masas, en todos
los sentidos posibles. Así como en los días atlantes las fuerzas espirituales
estaban subordinadas a los deseos egoístas de los hombres, también hoy
están siendo subordinadas a las mentes y ambiciones de los hombres, y
los resultados serán profundamente malignos. La actual situación mundial lo
demuestra. Aunque pueda haber oportunamente beneficio material y prosperidad
física en esos países donde se están siendo grandes experimentos, sólo
ejemplificarán el triunfo de la forma y finalmente quedará en
Por lo tanto, que estos
discípulos activos procuren profundizar su amor hacia todos los seres y que el
acrecentamiento su amor se obtenga extrayendo del amor grupal subyacente todos
los acontecimientos mundiales. ¿Cuándo llegará el momento hermanos míos, en que
el mundo comprenda que el aspecto amor del Logos -en lo que afecta al
reino humano- está enfocado en el grupo interno y subjetivo de trabajadores?
Ese amor ahora se halla en proceso de arraigarse físicamente por medio de los
nuevos grupos que (como éste) están en proceso de formarse en todo el mundo.
Estos nuevos grupos son centros (o deberían serlo) magnéticos, constructivos y
puros del amor divino. Procuren por lo tanto cumplir los requisitos en la
medida de su fuerza física y recuerden siempre que son más capaces que antes,
de un mayor esfuerzo y tensión.
Este experimento que he
instituido y al que ustedes se han sometido voluntariamente, debe ser
emprendido para propósitos grupales. La Jerarquía trata de descubrir hasta qué
grado son sensibles los grupos, como un todo, a la guía y la instrucción
subjetiva y hasta dónde se han despejado los canales de comunicación entre los
distintos individuos del grupo y el Maestro y entre los diversos grupos del
Ashrama de un Maestro. El grupo de discípulos de un Maestro, en el aspecto
interno de la vida constituye un organismo integrado que se caracteriza por la
vida el amor y la acción mutuas. Las relaciones de un grupo así, se establecen
totalmente en los niveles mental y astral, de allí que no se sientan las
limitaciones del etérico cuerpo de fuerza ni las del cerebro físico. Es
innecesario decir que la relación fundamental reside en los niveles egoicos. El
hecho de que el cuerpo etérico y el cerebro físico estén excluidos de estas
relaciones fundamentales, en lo que al Ashrama se refiere, facilita la
comprensión y el intercambio recíprocos. Sin embargo, conviene recordar que el
poder astral se siente mucho más en el plano físico que en cualquier otra
parte, de allí el énfasis sobre el control del deseo emocional, puesto en todos
los tratados sobre el discipulado sobre la preparación para alcanzar ese
estado. No es fácil para el principiante término medio, en el sendero del
discipulado percibir esto o comprender la necesidad de las reglas y las
sugerencias. A algunos no les resulta fácil adaptarse a las reglas y las disciplinas,
salvo que ello sea completamente autoiniciado. Sólo hago sugerencias, hermanos
míos, y seguirlas constituye parte de la sabiduría, mientras estén
voluntariamente bajo tutela. El trabajo que realizan conmigo es exclusivamente
por propio libre albedrío y elección. No están sometidos a ninguna compulsión.
Otros discípulos están dispuestos a seguir las instrucciones, pero su real
dificultad reside en adoptar la vida a los ritmos deseados. El estrecho sendero
que todos los discípulos deben hollar, requiere obediencia a las antiguas
reglas para discípulos, obediencia que se presta voluntariamente y con ojos
abiertos, aunque nunca se espera una adhesión rígida a esas reglas. El
discípulo progresa adaptando inteligentemente su vida a estos requisitos, hasta
donde sea razonablemente posible, y no adaptando los requisitos a su vida.
Siempre se necesita flexibilidad dentro de ciertos límites, pero esta
flexibilidad no debe ser motivada por la inercia personal o las dudas mentales.
Tal relación entre los
discípulos está cambiando. Se intenta iniciar una actividad e intercambio
grupales en el plano físico, involucrando en consecuencia el empleo del cuerpo
etérico y el cerebro. Por lo tanto, las dificultades a vencer son grandes y ansío
que lo entiendan. ¿Comprenderán, por ejemplo, que cualquier diferencia de
opiniones en las relaciones de este grupo de discípulos será causada por
reacciones cerebro-astrales y, que por lo tanto, no debe dárseles importancia?
Deberían ser eliminadas inmediatamente, borradas de la mente y de la memoria y
clasificadas como limitaciones de la personalidad y no deberán obstaculizar la
integridad grupal.
Un grupo de mi Ashrama intenta
experimentar la relación mental y el contacto con el alma, poniendo en ello
básicamente la atención y el énfasis. Las reacciones cerebro-astrales deben ser
consideradas como inexistentes e ilusorias, permitírseles descender bajo el
umbral de la conciencia grupal y morir allí por falta de atención. Este tipo de
trabajo grupal es una nueva aventura y hasta que no haya algo definidamente
nuevo como resultado de este experimento, no se justifica el tiempo y el
esfuerzo dedicado. No deben imaginar que el trabajo particular en que están
empeñados sea el factor de mayor interés. El desarrollo de la intuición, el
poder de curar o la eficiencia telepática, no es lo más importante. Lo que
cuenta para la Jerarquía, a medida que funcionan los Ashramas, es el
establecimiento subjetivo de una interacción y una relación grupales tan
poderosas, que se evidencie en embrión la emergente unidad mundial. El
poder conjunto de ser telepáticos o la capacidad grupal de intuir la verdad, es
valioso y algo novedoso. Lo nuevo es la actuación de los grupos que trabajan
como una unidad, cuyo ideal sea uno solo y cuyas personalidades estén
fusionadas en un impulso progresista; lleven un sólo ritmo, cuya unidad esté
tan firmemente establecida que nada pueda producir en el grupo las
características puramente humanas de separación, aislamiento personal y
búsqueda egoísta. Las personas altruistas no son raras. Los grupos
altruistas son muy raros. La devoción sin apego en el ser humano no es
rara, pero en un grupo ciertamente lo es, y con frecuencia vemos la
subordinación de los intereses personales en bien de la familia o de otra
persona, porque la belleza del corazón humano se ha manifestado a través de
todas las edades. Descubrir esta actitud en un grupo de personas y ver que se
mantiene tal punto de vista en un ininterrumpido ritmo, manifestándose
espontánea y naturalmente, constituirá la gloria de la nueva era.
El establecimiento de un vínculo
de amor puro y de relación egoica aplicado y utilizado en forma grupal y
trabajo grupal es lo verdaderamente nuevo y constituye el ideal que pongo ante
este grupo de mis discípulos. Si está a la altura de la visión como existe en
mi mente, se establecerán en el plano físico puntos focales de fuerza especializada,
a través de la cual podrá trabajar la Jerarquía con más seguridad que antes.
Por medio de éste y otros grupos análogos, se pondrá en actividad en la tierra
una red de energías espirituales que facilitará la regeneración del mundo. La
influencia de estos grupos, una vez establecidos en forma permanente y
trabajando poderosamente, tendrá un objetivo mucho más amplio que la simple
elevación de la humanidad.
El poderoso ritmo que anima a la
hermandad interna de la Logia de Maestros, se hará sentir en todas partes de la
tierra, y si estos grupos tienen éxito, pueden ser considerados como el primer
paso hacia la manifestación de
Por lo tanto será evidente que
el propósito de estos grupos consista en desarrollar, con el tiempo, los tres
principales poderes de toda mente iluminada:
Primero, el poder de trabajar con toda la
sustancia mental y en esa sustancia. La Jerarquía de Mentes Iluminadas es un
grupo cuyos poderes telepáticos le permiten ser sensible a las corrientes
mentales y registrar los pensamientos de quienes personifican la Mente de Dios,
Las Vidas que llevan a cabo las
ideas de la Mente divina existen en orden graduado; no nos conciernen los
detalles de sus agrupaciones, excepto el hecho de que la hermandad planetaria
está en relación telepática con quienes son responsables de las condiciones
planetarias del sistema solar y, por lo tanto, con el Gran Concilio en
Shamballa. Además, se hallan en mutua e inmediata relación telepática. La
potencialidad de la radio que se manifiesta lentamente, y la sensibilidad de
los mecanismos de radio y televisión que van hacia un mayor perfeccionamiento,
son la contraparte en materia física de los perfectos poderes telepáticos y
televisivos de las mentes de los Maestros de Sabiduría. Recuerden que tales
poderes son inherentes a todos los hombres.
El grupo interno de Maestros con
el que estoy asociado, también trabaja telepáticamente con Sus discípulos, y
los discípulos lo hacen entre sí, en menor grado. El deseo de obtener el poder
de ver al Maestro -el impulso desviado de los devotos del mundo que han
sustituido este deseo por la aspiración de hacer contacto con el alma- es su
respuesta a la televisión de Quienes tratan de guiarlos hacia la luz de sus
propias almas. Reaccionan únicamente a uno de los poderes divinos manifestados
por el Maestro, pero no a la acción del alma.
La
forma de responder al estímulo que yo pueda darles y el ansioso esfuerzo de
parte de ustedes de amar con altruismo, perfeccionará en sí mismos una relación
similar hacia otros trabajadores, lo cual se hará en tres direcciones:
1. La habilidad manifiesta de estar
en relación telepática conmigo y con Aquellos a Quienes estoy asociado.
2. El poder de comunicarse entre
ustedes, en cualquier momento.
3. La sensibilidad hacia los
pensamientos de la entera humanidad.
¿Pueden ver por lo tanto que es
posible establecer en la tierra una réplica en miniatura de la Hermandad y que,
en décadas futuras, los discípulos activos del mundo, los iniciados aislados en
muchas organizaciones mundiales y el personal del nuevo grupo de servidores del
mundo, responderá automáticamente a la sensibilidad telepática de los grupos
que trabajan en muchos ashramas de los Maestros? El resultado de este éxito
conducirá al reconocimiento del poder universal y del estado mental de los
discípulos de todos los grados y no será únicamente el reconocimiento de un
grupo determinado. Esto probará con el tiempo y sin controversia, la unidad de
todos lo seres. La revelación de la unidad por el poder del pensamiento es la
consumación gloriosa del trabajo de la Hermandad, y ustedes, igual que todos
los discípulos, responden a ello en los momentos de mayor elevación. En menor
grado y de acuerdo a la medida en que se consagren, así será su gloria y su
meta, si mantienen la idea de la unicidad, del servicio y, por
encima de todo del amor.
Segundo, el poder de la intuición, meta de la
mayor parte del trabajo que los discípulos deben realizar, requiere el
desarrollo de otra facultad. La intuición es también una función de la mente, y
cuando se emplea correctamente, permite al hombre, percibir con claridad y ver
la realidad libre de todo espejismo y de las ilusiones de los tres mundos.
Cuando el ser humano posee intuición, puede actuar directa y correctamente,
porque está en contacto con el Plan, con los hechos puros no tergiversados y
con las ideas no distorsionadas -libres de toda ilusión, que provienen
directamente de la Mente divina o universal. El desarrollo de esta facultad
provocará un reconocimiento mundial del Plan, y es el mayor logro de la
intuición en el actual ciclo mundial. La percepción de este Plan, trae la
comprensión de la unidad de todos los seres, de la síntesis de la evolución
mundial y de la unidad del objetivo divino. Entonces son vistas en su verdadera
perspectiva todas las vidas y todas las formas y se obtiene un correcto sentido
de los valores y del tiempo. Cuando el Plan se intuye real y directamente, es
inevitable el esfuerzo constructivo y se actúa inmediatamente. Los ignorantes
que oyeron a otras personas hablar del Plan son responsables del esfuerzo
derrochado y de los necios impulsos que caracterizan a las actuales
organizaciones ocultistas y mundiales, que lo interpretan y comprenden
parcialmente.
Los
distintos grupos del ashrama de un Maestro pueden desempeñar ciertas funciones
y proporcionar laboratorios para trabajos específicos, algunos de los cuales
podrán constituir un laboratorio para los observadores entrenados del mundo y
ocuparse del espejismo y de la ilusión mundial. Otros grupos pueden
concentrarse en el desarrollo de la facultad telepática y llegar a ser
comunicadores entrenados. El objetivo actual que tiene ante sí la Jerarquía es
romper y disipar el espejismo mundial. Esto debe realizarse en escala mundial,
así como sucede en la vida de cada discípulo. Del mismo modo que el hombre
transfiere su foco de conciencia (cuando está en el sendero del discipulado) al
plano mental y aprende a romper el espejismo que hasta entonces lo mantenía en
plano astral, así el problema actual de la Jerarquía es producir un
acontecimiento similar en la vida de toda la humanidad, porque la humanidad
está en la encrucijada, y su conciencia se va enfocando rápidamente en el plano
mental. Un golpe mortal debe ser asestado a la ilusión mundial, puesto que
esclaviza a los hijos de los hombres. Aprendiendo a abrirse camino a través del
espejismo de sus propias vidas y a vivir en la luz de la intuición, los
discípulos pueden fortalecer las manos de Aquellos cuya tarea es despertar la
intuición en los hombres. Hay muchos y diferentes tipos de espejismo; los
discípulos se sorprenden con frecuencia cuando descubren que los Maestros
consideran qué es el espejismo. Enumeraré algunos de los más generales, dejando
que ustedes apliquen o amplíen la idea, desde el individuo hasta toda la
humanidad:
1. El espejismo del destino. Le indica, a quien está
controlado por él, que tiene un trabajo importante que realizar y que debe
actuar y hablar de cómo está destinado hacerlo, el cual nutre un orgullo que no
tiene fundamento real.
2. El espejismo de
3. El espejismo de la autoconfianza, o lo que puede llamarse los
principios astrales del discípulo. En lenguaje simple es la creencia del
discípulo que considera correcto su punto de vista. También nutre el orgullo y
tiende a hacer creer al discípulo que es una autoridad infalible. Este es el
trasfondo del teólogo.
4. El espejismo del deber. Conduce a un exagerado énfasis
del sentido de responsabilidad, a movimientos inútiles y a acentuar lo no
esencial.
5. El espejismo de las condiciones
ambientales.
Lleva con frecuencia a un sentimiento de frustración, de futilidad o de
importancia.
6. El espejismo de la mente, y de su eficiencia y capacidad
para ocuparse de cualquiera o de todos los problemas. Conduce inevitablemente
al aislamiento y a la soledad.
7. El espejismo de
8. El espejismo del deseo, con su acción refleja sobre el
cuerpo físico. Conduce a una constante condición de lucha y perturbación,
rechaza toda paz y trabajo fructífero y algún día debe terminar.
9. El espejismo de la ambición
personal.
Hay
muchos otros espejismos individuales y mundiales, pero los mencionados servirán
para indicar la tendencia general.
Quienes se preparan para la
iniciación deben aprender a actuar conscientemente con el espejismo; tienen que
trabajar eficazmente con la verdad presentada, ignorando cualquier dolor o
sufrimiento o dudas mentales, incidentales a la rebeldía y a la limitación de
la personalidad, y deben cultivar esa "indiferencia divina" hacia las
consideraciones personales característica del iniciado entrenado.
No me ocuparé del tema del
espejismo, en lo que afecta o pueda afectar a este grupo particular de
discípulos de mi ashrama. Los tiempos urgen y la necesidad de la humanidad es
tan grande, que no hay "espacio en la conciencia" (empleando una vieja
frase ocultista) para repetir el ideal conocido, o decirles nuevamente lo que
deben hacer.
Quisiera que comprendan que no
hay apuro en el trabajo que un Maestro lleva a cabo con Sus discípulos, tampoco
en el trabajo que propongo hacer juntos, pero no debe haber pérdida de tiempo
ni de movimiento. Será evidente para ustedes que mucho de lo que trato de
realizar se relaciona con el control del pensamiento y la actividad de la
imaginación creadora. La Jerarquía produce Sus efectos sobre el plano de las
apariencias, por el poder de Su consciente pensar unificado. El establecimiento
de esa condición del pensamiento unificado, en el nuevo grupo de servidores del
mundo, es parte de mi principal esfuerzo actual y nada se podrá hacer hasta no
haberlo logrado.
Por eso les insto a una nueva
fase de la intensa vida interna y a pensar dinámicamente, pero esta vez con un
objetivo grupal -el objetivo de la fusión del pensamiento unido y la relación
grupales... La vida interna de reflexión, el cultivado reconocimiento del alma
y el reflexivo alineamiento del alma y la personalidad, determinarán el éxito
de este trabajo.
Tercero, hay otro gran poder de la mente que
debe ser desarrollado. Caracteriza todas las almas liberadas, no importa cuál
sea su rayo. Es el poder de curar. Este trabajo está aún en embrión y la
conciencia grupal es todavía muy joven y carece de polarización, lo que hace
inútil explayarse sobre las posibilidades futuras. Cuando por el entrenamiento
el hombre aprenda a ser altruista y divinamente magnético y radiactivo,
afluirán al mundo ciertas fuerzas divinas que vivificarán y reconstruirán,
eliminarán el mal y curarán al enfermo. Hasta ahora los intentos del hombre en
el campo de la medicina, de la curación y de las diversas formas de terapia,
han sido el resultado del deseo de responder a esas fuerzas que se ciernen
sobre la humanidad, pero esto es todo por ahora.
Estas son las tres principales
facultades que el hombre espiritual puede desarrollar; otras facultades y
capacidades en desarrollo son únicamente expansiones de éstas tres -el
pensamiento telepático, la recepción y la transmisión; el reconocimiento intuitivo
de la verdad y su formulación en conceptos por parte de la mente, más el
posterior proceso de materializar lo que fue intuido, la forma más elevada del
trabajo creador; la curación y la consiguiente comprensión de energía y fuerza,
que conducirá posteriormente al renacimiento de la humanidad.
Poco a poco el cuadro de las
posibilidades y del Plan se desplegará ante ustedes, a medida que sus mentes
acrecienten la sensibilidad y sus cerebros respondan mejor a los impulsos
mentales. Poco a poco los discípulos del mundo reproducirán en el plano físico
lo que existe subjetivamente. Aparecerán en la tierra paulatinamente grupos de
almas iluminadas que podrán colaborar con los Maestros mediante un perfecto y
libre intercambio, porque su facultad responsiva ha sido científicamente
entrenada y desarrollada. Su poder para trabajar a tono o al unísono con la
Jerarquía, colaborar con la vida grupal de muchos otros grupos de discípulos y
transmitir luz y revelación al mundo de los hombres, será más adelante un hecho
consumado, estando ya más activamente presente, siendo más poderoso de lo que
creen. Un poco de visión, hermano mío, allana el camino del discípulo, por eso
me he detenido un poco más en las posibilidades que, debido a nuestra
previsión, nosotros consideramos realidades manifestadas. Nada puede detener el
éxito eventual del Plan; sólo es cuestión de tiempo.
Uno de los pasos a dar en el
entrenamiento, es establecer un contacto más íntimo conmigo, vuestro Instructor
Tibetano. Deben intentarlo, sin tener ideas preconcebidas respecto a los
resultados -si se quiere obtener alguno objetivamente. Pueden ser percibidos
sólo por mí, o constituir para ustedes ciertos conocimientos específicos y aún
fenoménicos. No indico los resultados de tal actividad, porque el poder de la
sugestión y la respuesta de la imaginación creadora, son fuentes fructíferas de
espejismo.
Por eso quiero pedirles que se
esfuercen por establecer contacto conmigo todos los meses en el momento del
plenilunio. Hagan el sacrificio a fin de establecer esta relación mensual, así
como yo hago mis ajustes para hacer contacto con ustedes. Quisiera acentuar la
necesidad de que mantengan la idea de este contacto durante los tres días
previos a la Luna llena con aspiración y confianza y luego, en los tres días
posteriores, con expectativa. Señalaré también la importancia primordial de
hacer de esto una actividad grupal, no un contacto personal. Comiencen
el trabajo comprendiendo su relación grupal con sus condiscípulos y conmigo,
porque sólo de acuerdo a la medida en que traten de hacer este contacto, como
discípulos de mi grupo, así será el éxito. Este contacto es igual al contacto
directo e individual entre un discípulo y su Maestro. Muchos de ustedes están
vinculados con su propio Maestro, aunque trabajen momentáneamente en mi
ashrama; el contacto a establecer conmigo es grupal y, como grupo,
tratarán de fortalecer el vínculo entre nosotros. Por lo tanto, este acto de
servicio grupal debe prestarse en forma altruista y sin esperar nada personal.
Debido a la presión del tiempo y al servicio urgente, soy uno de los varios
instructores que se comprometieron a mantener, durante los próximos años, doce
horas disponibles antes del plenilunio de cada mes para establecer contacto con
sus discípulos, de modo que en cualquier momento durante esas doce horas,
puedan los servidores del mundo y los discípulos intentar llegar hasta
nosotros. Esto facilitará en cierta forma su trabajo, porque no necesitan tener
en cuenta la hora exacta de la Luna llena, salvo que fuera fácilmente posible.
Prestar servicio en el mundo en estos días requiere una constante presión y
atención, y el trabajo es muy arduo. Quizá no siempre sea posible hacer el
acercamiento en la hora exacta de la Luna llena, aunque siempre a esa hora,
silenciosa e internamente, pueden elevar su corazón y sus ojos al Eterno. Pero
pueden acercarse en algún momento durante las doce horas anteriores. Cuando lo
hagan correctamente, me encontrarán esperando. Cumplan su trabajo con clara
visión, con corazón amoroso y con amor comprensivo. Entonces mucho podrá
realizarse.
CUARTA PARTE
A medida que estos grupos de
discípulos entran en actividad en el mundo y se establece firmemente su
integración interna y realización grupal, vendrá a la existencia el germen
de las características que dignificarán a los grupos de la nueva era. No
olviden que el trabajo grupal que se intenta realizar es, en realidad,
precursor; por lo tanto, presenta todas las dificultades que este tipo de
trabajo ofrece inevitable y necesariamente. Con ello se adquiere fortaleza para
progresar. A medida que aumente el número de estos grupos y se vaya obteniendo
el personal necesario, surgirá lentamente la estructura del trabajo futuro.
Cómo será esta estructura una vez erigida, sólo lo sabe la inspirada visión de
los arquitectos; pero los cimientos deben asentarse sólida y profundamente y la
estructura debe ser exacta y estar correctamente ajustada. Estos dos requisitos
son lo único que verán materializarse en esta vida
No obstante ello ¿se han dado
cuenta hermanos míos, del progreso esotérico mundial que pudieron presenciar en
el actual ciclo de vida? ¿Han vislumbrado la magnitud del empuje dado
por los Maestros y han reconocido Sus planes, los cuales van tomando forma ante
sus ojos? ¿Han captado la parte esencial de lo que ha hecho
Lenta y gradualmente, en lo que
a ustedes concierne, he reunido un grupo de discípulos en el plano externo. A
medida que la forma mental grupal se fue integrando, los discípulos
respondieron a mi llamado, se conocieron mutuamente y trabajaron juntos, y pude
continuar el trabajo que elegí, llevando a cabo los planes que me impuse cuando
recibí determinada iniciación.
Primeramente se publicaron los
libros, en orden correlativo, proporcionando un cúmulo de enseñanzas y de
verdad que satisfarán las necesidades de la generación venidera Les corresponde
a mis discípulos proteger esta presentación de la verdad durante este siglo y
procurar que se lean los libros y cumplan constantemente su misión, hasta que
finalmente sean reemplazados en el siglo venidero, por una enseñanza más nueva
y adecuada.
Hubo luego un acontecimiento de
importancia vital, más importante de lo que quizás puedan apreciar. Se envió y
distribuyó amplia información sobre el nuevo grupo de servidores del mundo, a
la que se le dio extensa difusión en un folleto titulado "Los Próximos
Tres Años". Esto señaló la introducción (si puedo expresarlo así) en
el plano físico, del nuevo grupo de servidores del mundo, ya en existencia
activa. Este grupo se va integrando lentamente y hace sentir su influencia en
la forma paulatina en la tarea primordial de educar a la opinión pública, único
medio poderoso de trabajar y de mayor fuerza y valor definido que cualquier
legislación o énfasis puesto sobre la autoridad.
Como derivado de la integración
de este nuevo grupo, se va formando en el mundo ese "puente de almas y de
servidores" que hará posible la fusión de
Por consiguiente, a ustedes se
les ha permitido observar y participar en la tarea de la Jerarquía, en la
medida de su contacto individual, presenciando los siguientes eventos de orden
espiritual:
1. La difusión de la enseñanza para
la nueva era, que trata de la nueva sicología, del control de la personalidad y
de los misterios del reino de Dios.
2. La fundación embrionaria de las
escuelas de esoterismo que incorporarán la enseñanza sobre el nuevo discipulado
y la aplicarán en forma práctica. Existen varias de éstas y
3. El reconocimiento en gran
escala, del nuevo grupo de servidores del mundo y su trabajo.
4. La aparición, que aún sólo es un
indicio simbólico, del quinto reino o espiritual.
5. La armazón estructural de nuevos
grupos de discípulos, que son la exteriorización en embrión de los Ashramas
internos, los que se multiplicarán durante la nueva era, llevarán adelante la
obra de integración de los grupos internos y externos y fomentarán el
desarrollo del reino de Dios en
La creación de la forma externa
en la tierra, por medio de los libros, de las escuelas esotéricas y de la
educación de la opinión pública, nos fue encomendada al grupo del que formamos
parte dentro del gobierno interno del mundo -discípulos e iniciados; en este
grupo desempeño la parte de secretario y soy el agente de enlace y el
organizador si puedo emplear palabras que signifiquen algo para ustedes, por
estar versados en el trabajo de organización en el plano físico; para nosotros
poco o nada significan, versados como estamos en el trabajo de producir
organismos vivientes. El grupo, al cual me refiero, está compuesto por dos
iniciados orientales (de los cuales yo soy uno) y cinco iniciados occidentales.
Abandonaremos este cuadro
general y volveremos sobre la tarea específica que puede desarrollar éste, mi
grupo particular de discípulos. Deben abandonar la idea de que trabajan solos y
en forma excepcional, porque no es así. Muchos, en la actualidad, trabajan
inteligentemente, a menudo aislados y solos, llevando a cabo nuestros planes.
El requisito principal y más difícil en el trabajo que quiero hacer resaltar,
es el de la verdadera impersonalidad. En el pasado, los discípulos se
han dado cuenta de dos cosas: percibieron y sintieron la necesidad de ser
parcos en lo que respecta a cualquier experiencia espiritual interna y creyeron
que relatar o discutir los acontecimientos espirituales y psíquicos de orden
superior en sus vidas, les produciría un sentido de pérdida, contrario a la ley
oculta. Exigieron también parquedad acerca de sus vidas personales, sus errores
y deficiencias, y lo exigían con más insistencia que el guardar silencio
respecto a la vida del alma. Su exigencia se fundó en el verdadero conocimiento
de que la discusión de hechos de orden espiritual, con personas no entendidas,
encierra grandes peligros -el peligro de la errónea interpretación, del
espejismo y de
Entre los discípulos de los
grupos de la nueva era, en el ashrama interno de un Maestro, es innecesaria la
teoría de
De manera que el grupo de mis
discípulos debe reconocer la unidad de pensamiento, compartir la experiencia,
el pensamiento, las dificultades y los problemas, desarrollar la comprensión y
ayudarse mutuamente en la vida espiritual. Desde el punto de vista del alma,
los discípulos son personas maduras, por lo tanto ustedes no deben compartir
entre sí las nimiedades de la vida ni las pequeñas fricciones. Tampoco deben
caer en la tentación de perder el tiempo en charlas ociosas. Lo que debería
ocupar sus pensamientos y mutuas comunicaciones, es este amplio y general
delineamiento del plan para el trabajo externo de los grupos de discípulos.
Los grupos planeados serán de
muchos tipos y su trabajo variado y diversificado. Durante algún tiempo intenté
escribir más detalladamente sobre los grupos que hoy se van formando en el
mundo, dirigidos por los Maestros, y que irán apareciendo gradualmente para
cumplir la misión asignada. Cuatro de éstos ya se han formado o están en
proceso de hacerlo y otros se irán creando gradualmente para satisfacer la
creciente necesidad.
Es esencial que los miembros de
estos grupos adquieran una visión más amplia de la que poseen ahora; ser
miembro de cualquiera de ellos, constituye un acto de servicio que prestan al
trabajo que yo y otros miembros de la Jerarquía, desarrollamos de acuerdo al Plan.
El discípulo individual no debe considerar su trabajo como una maravillosa
oportunidad para su propio progreso espiritual. Todos los verdaderos discípulos
se caracterizan por la análoga determinación de que los grupos tengan éxito y
por el anhelo de obtener el máximo bien para el trabajo grupal. Todos están
genuinamente animados por el deseo de servir, y también sienten amplia
satisfacción por el interés y la oportunidad que ofrece el trabajo grupal.
Juntamente con estas reacciones normales y correctas, existe mucha ignorancia
respecto a la real significación del trabajo grupal y gran parte de placer
egoísta y algo de ambición. Esto es natural, pues todavía no se espera alcanzar
la perfección entre los discípulos. Si ésta existiera, todos actuarían y
mantendrían una relación distinta con
A fin de aclarar este trabajo
grupal propuesto por la Jerarquía y permitirles captar con claridad Su
intención, voy a decir algo sobre el propósito que existe detrás de los grupos
y del plan general, en el cual se desea que encajen. En las primeras etapas de
cualquier experimento jerárquico, surgen muchas dificultades, debido al
material con que los agentes iniciadores como yo, deben trabajar. Toda nueva
idea, especialmente si implica un propósito que se materializará más tarde, una
vez que el plan logre mayor perfección, tropieza lógicamente con la falta de
plena comprensión en las primeras etapas.
He dicho que estos grupos
constituyen un experimento que tiene un cuádruple carácter, y sería conveniente
una aclaración concisa:
I.
Los grupos son un experimento para fundar o iniciar puntos focales de
energía en la familia humana, por donde pueden afluir ciertas energías a la
raza de los hombres.
II.
Constituyen un experimento para inaugurar ciertas técnicas nuevas de
trabajo y de métodos de comunicación. Señalaré que estas tres últimas
palabras resumen todo el asunto. Tales grupos tiene por objeto facilitar la
mutua interrelación o comunicación:
1.
Existe un grupo denominado Comunicadores Telepáticos.
Estas personas son receptivas a la impresión de los Maestros y también entre
sí: custodian el propósito grupal y, por consiguiente, están íntimamente
relacionados con todos los tipos de grupos. Su trabajo reside en gran parte en
el plano mental; trabajan mayormente con sustancia mental y en ella, y reciben
y dirigen corrientes mentales. Actúan también para facilitar la comunicación
entre individuos, a fin de llegar al conocimiento de las reglas y métodos para
trascender la palabra hablada y producir un nuevo medio de intercambio. Con el
tiempo, la comunicación será:
a.
De alma a alma, en los
mundos superiores del plano mental. Esto implica el total alineamiento de la
personalidad, de modo de unificar completamente alma, mente y cerebro.
b. De mente a mente en los niveles
inferiores del plano mental. Esto implica la total integración de la
personalidad o yo inferior, de modo de unificar la mente y el cerebro.
Los discípulos deben recordar estos dos contactos distintos, y
tener en cuenta, además, que el contacto superior puede no incluir
necesariamente al inferior. La comunicación telepática entre los distintos
aspectos del ser humano, es factible en las variadas etapas del
desenvolvimiento.
2.
Otro grupo es el de los Observadores Entrenados. Su
objetivo consiste en ver con claridad, a través de los acontecimientos, el
tiempo y el espacio, mediante el desarrollo y la aplicación de
3.
El tercer grupo es el de los Curadores Magnéticos. Estos
curadores no tienen relación con el trabajo de los actuales curadores
magnéticos. Trabajan inteligentemente con las fuerzas vitales del cuerpo
etérico. Gran parte de su trabajo está descrito en el Tomo IV del Tratado
sobre los Siete Rayos. Este grupo debe curar correctamente la personalidad
de los individuos en todos los aspectos de su naturaleza. La tarea que debe
realizar es transmitir inteligentemente la energía a las distintas partes de la
naturaleza –mental, emocional y física-, mediante la correcta organización y
circulación de
4.
Aparecerán después los Educadores de
5.
El quinto grupo será el de los Organizadores Políticos, y
se ocupará de los factores políticos en cada nación. Los de este grupo
trabajarán en el campo del gobierno mundial humano, ocupándose de los problemas
de la civilización y de las relaciones existentes entre las naciones. Su
objetivo principal será lograr la comprensión internacional. Este grupo imparte
la “cualidad de imposición”, autoridad de que carecen las otras dos ramas de
esta actividad grupal divina. En gran parte, este trabajo es de primer rayo, e
incluirá los métodos por los cuales la Voluntad divina actúa en la
conciencia de las razas y de las naciones. Los miembros de este grupo poseerán
mucha energía de primer rayo. Su trabajo consiste en actuar como canales de
comunicación entre el Departamento del Manu y la raza de los hombres. Es una noble
tarea hermanos míos, ser canales de la voluntad de Dios.
6.
Los Trabajadores en el Campo de la Religión, forman el sexto grupo. Su
trabajo consiste en formular la plataforma universal de la nueva religión
mundial. Esta tarea es de síntesis amorosa, y hará resaltar la unidad y la
fraternidad del espíritu. Este grupo constituye en un sentido destacado, un canal
para la actividad del segundo Rayo de Amor-Sabiduría,
7.
El séptimo es el de los Servidores Científicos. Revelará
la espiritualidad esencial de todo trabajo científico que esté motivado en el
amor a la humanidad y su bienestar; relacionará la ciencia con la religión y
traerá a la luz la gloria de Dios por medio de Su mundo tangible y sus obras.
Su función es muy interesante, pero no se manifestará hasta dentro de mucho
tiempo -cuando se comprendan mejor las fuerzas constructivas del Universo, lo
cual coincidirá con el desenvolvimiento de la visión etérica. Este grupo
actuará como canal de comunicación o intermediario, entre las energías que
constituyen las fuerzas que construyen las formas y elaboran la vestidura
externa de la Deidad y los espíritus humanos. Observarán, en consecuencia, la
posibilidad de que este grupo inicial y principal se ocupe del problema de
8.
Los Psicólogos formarán el octavo grupo y se ocuparán de poner de manifiesto
la realidad de la existencia del alma y la nueva psicología basada en los siete
tipos de rayos y en la nueva astrología esotérica. Su tarea principal será
relacionar, mediante técnicas aprobadas, el alma con la personalidad, que
conducirá a la revelación de la divinidad a través de
9.
El noveno grupo estará compuesto por Financistas y
Economistas, que trabajarán con las
energías y fuerzas que se expresan por medio del intercambio y los valores
comerciales; se ocuparán de la Ley de la Oferta y la Demanda y del gran
principio de compartir, que siempre rige al propósito divino. Serán los
grandes trabajadores sicometristas, pues sicometrista es aquel cuya alma es
sensible al alma de los demás y a la de todas las formas de vida. El principio
de compartir, que debe regir en el futuro todas las relaciones económicas, es
una cualidad o energía del alma, de allí su trabajo de relacionar un alma con
otra. Estos trabajadores evocan también el alma del pasado, la vinculan con el
presente y descubren además que señala el futuro.
10. El décimo es el grupo de los Trabajadores
Creadores. Son los comunicadores entre el tercer aspecto de la divinidad,
aspecto Creador –cuando se expresa por medio del trabajo creador y en respuesta
al pensamiento mundial- y el primer aspecto Vida. Este grupo vincula y fusiona
en forma creadora la vida y
III. Estos grupos son también la
exteriorización de una condición interna existente. Constituyen un efecto y
no una causa. Sin duda ellos mismos producirán un efecto iniciático a medida
que lleguen a la manifestación en el plano físico, pero son el producto de una
actividad interna y de un conjunto subjetivo de fuerzas que forzosamente deben
llegar a ser objetivas. El trabajo de los discípulos que tiene cabida en estos
distintos grupos, consiste en mantenerse en íntima armonía con los diez grupos
internos que forman, no obstante, un solo gran grupo activo. Esta fuerza grupal
fluirá entonces por los diversos grupos en la medida en que los discípulos
hagan, como grupo, las siguientes cosas:
1. Mantenerse en armonía con la
fuente interna de poder.
2. No perder nunca de vista el
objetivo grupal.
3. Cultivar la doble capacidad de aplicar las leyes del alma a la
vida individual y las leyes del grupo a la vida grupal.
4. Utilizar todas las fuerzas que
afluyen al grupo para prestar servicio. Aprender, por lo tanto, a registrar
esas fuerzas y utilizarlas correctamente. Estudiar las insinuaciones dadas
respecto a los centros que emplearán estos diez grupos. El correcto empleo de
estos centros tendrá lugar únicamente cuando se establezca una mayor
unidad grupal entre los miembros de un grupo individual con todos los grupos
conjuntos. Quizá se pregunten ¿por qué es así? Porque la fuerza que afluye
quizá sea demasiado fuerte para que el discípulo individual pueda manipularla
por sí solo; pero será compartida por el grupo si existe total unificación
grupal. De esta manera cada discípulo puede servir al grupo y tendrá con el
tiempo como objetivo:
a. La unificación con sus hermanos
de grupo.
b. El alineamiento con su alma y
con el grupo interno, causa subjetiva de los grupos externos.
c. La expresión de la técnica
particular que su grupo debe eventualmente manifestar.
Estos grupos emplearán en su trabajo los siguientes
centros:
Grupo 1. Coronario, cardiaco y laríngeo.
Grupo 2. Coronario, cardiaco y plexo solar.
Grupo 3. Coronario, cardiaco y ajna.
Grupo 4. Coronario, ajna y laríngeo.
Grupo 5. Coronario, cardiaco y la base de la columna
vertebral.
Grupo 6. Coronario, cardiaco y plexo solar. Este
necesariamente es igual al grupo dos.
Grupo 7. Coronario, laríngeo y sacro.
Grupo 8. Coronario,
cardiaco y plexo solar y laríngeo. Este grupo de discípulos será el primero que
empleará cuatro centros en su trabajo, pues en forma curiosa, son mediadores de
los pensamientos entre los otros grupos. Peculiarmente constituyen un grupo
vinculador.
Grupo 9. Coronario, cardiaco, laríngeo y sacro.
Grupo 10. Coronario, cardiaco, sacro y la base de la
columna vertebral.
Es la afirmación de una realidad y no una terminología
simbólica -excepto donde las palabras constituyen un símbolo inadecuado para
las verdades internas.
1. Cada grupo tiene su contraparte
interna.
2. Esta contraparte interna es un
todo completo. Los resultados externos son sólo parciales.
3. Estos diez grupos internos que
forman un solo, están relacionados con los Ashramas de los Maestros, y cada uno
es la expresión de diez leyes o esta regido por éstas incorporando los factores
controladores del trabajo grupal. Una ley es la expresión o manifestación de la
fuerza aplicada por el poder del pensamiento de un pensador o de un grupo de
pensadores.
4. Estos
diez grupos internos personifican diez tipos de fuerza y trabajan
sintéticamente para expresar diez leyes; constituyen un esfuerzo para
establecer nuevas y diferentes condiciones y traer, como consecuencia, una
nueva y mejor civilización. La era acuariana verá su culminación.
5. Los grupos externos son un
ensayo y esfuerzo experimental para ver hasta que punto la humanidad está
preparada para tal cometido.
IV. Estos grupos son también un
experimento cuyo objetivo es manifestar ciertos tipos de energía, los
que, cuando actúan con eficacia, producirán en la tierra cohesión y
unificación. La dislocada condición del mundo presente, la catástrofe
internacional y su evidente punto muerto, la insatisfacción religiosa, el
trastorno económico y social y los efectos espantosos de la guerra, son todos
resultados de energías tan poderosas -debido a su enorme impulso- que sólo
pueden ser llevadas a la actividad rítmica por la imposición de energías más
fuertes y más definidamente dirigidas.
Los
grupos están destinados oportunamente a trabajar juntos, así como los diversos
sectores de una gran organización trabajan eficazmente como una unidad. Deben
trabajar con armonía e inteligencia entre sí y también en sus mutuas
interrelaciones. Esto será posible cuando los miembros individuales de los
grupos y los grupos individuales de discípulos, pierdan de vista sus propias
identidades, en un esfuerzo por hacer posible esta obra jerárquica. En este
tipo de trabajo grupal no cuentan en absoluto los sentimientos, reacciones,
deseos y éxitos del individuo. Sólo se considera de importancia lo que
intensifica el esfuerzo del grupo y enriquece la conciencia grupal.
QUINTA PARTE
La Jerarquía aprobó la creación de estos grupos en
el año 1931. Desde entonces sus miembros fueron elegidos poco a poco y se
esforzaron, desde su ingreso en este trabajo ashrámico, en trabajar en completa
unidad de propósito y relación. Quizás les interese conocer la forma en que
encaramos el asunto.
Como bien
saben, yo soy un discípulo de segundo rayo, iniciado de cierta categoría -cuyo
grado no les concierne, aunque muchos de ustedes, personal e íntimamente, saben
quién soy. Si la enseñanza y los libros que he dado al mundo no son suficientes
para obtener su confianza y atención, el hecho de que soy un iniciado de tercer
rayo, un Maestro o un "Boddhisattva", o uno de los Budas cerca del
Trono de Dios, no ayudaría a que adquieran comprensión y sólo entorpecería su
desarrollo. Desde muchas vidas estoy íntimamente vinculado con el Maestro K. H.
y en nuestras conversaciones frecuentemente nos preguntamos cómo podríamos
ayudar a introducir en la Tierra esos nuevos métodos de trabajo que
caracterizaran a la nueva era y, sin embargo, estuvieran dentro de la
comprensión de los aspirantes avanzados y de los discípulos del mundo, para
evocar su colaboración y ayuda inteligente. ¿Qué requisitos deberíamos buscar y
qué técnica aplicar en la nueva era para elevar la conciencia de los hombres?.
Se decidió que cuatro cosas deberían ante todo caracterizar el trabajo grupal
del futuro y a los discípulos que se eligieran para ser entrenados y son:
Sensibilidad, Impersonalidad, Capacidad síquica y Polarización mental. No
menciono la aspiración, el altruismo y el deseo de servir. Son esencialidades
fundamentales y básicas y, cuando no existen, de nada sirve ofrecer el tipo de
ayuda que tratamos de dar.
Observarán que, si echan una mirada retrospectiva
sobre la historia espiritual de la raza humana, durante los últimos dos mil
años (lo cual es suficiente para nuestro propósito), para llegar
espiritualmente a las mentes de los hombres, se emplearon consecutivamente los
siguientes métodos:
1. El método de elevar la conciencia de un individuo
hasta que llega a ser un conocedor. La salvación individual y la aparición de
personas destacadas, cuyo sentido espiritual, visión y realización,
caracterizaron la historia mística del pasado. Algunos vinieron por el camino
del corazón, el místico. Tales fueron Shri Krishna, San Francisco de Asís y
todos los conocedores, cuyo camino fue el Amor. A éstos se pueden agregar:
Milarepa del Tibet y Lao Tze de China. También muchos santos de la Iglesia de
Occidente. El libro Baghavad Gita presentó este camino en forma
superlativa.
Otros vinieron por el camino
de la mente y fueron los Conocedores intelectuales. Su camino fue más
estrictamente ocultista y llegó a ser en forma creciente el camino de los
actuales aspirantes. La razón se debe a que la polarización de la raza se va
trasladando cada vez más al plano mental. Algunos siguieron este camino y
fueron: Shankaracharya, el Apóstol Pablo y Meister Eckhart. Muchos recorren hoy
el camino denominado Ciencia. Hubo también otros personajes que
sobresalieron como el Cristo y el Buda, que en su perfección combinaron ambos
caminos y se destacaron de sus semejantes desde la cima de su realización y
ejercieron influencia en hemisferios y siglos, mientras los hijos menores de
Dios lo hicieron en países, en tipos específicos de mente y en períodos menores
de tiempo.
2. El método de elevar la conciencia de la raza, se
aplicó por medio de grupos reunidos alrededor de un Instructor, el cual era (en
grado mayor o menor) un punto focal de energía, es decir:
a.
por el poder del contacto con su alma, o
b.
por ese mismo contacto, debido a que es también un canal a
través del cual algún miembro de la Jerarquía puede trabajar.
Mediante el ejemplo de estos Instructores, sus
enseñanzas, sus éxitos y fracasos, se expandió la conciencia y se acrecentó la
vibración de aquellos a quienes reunieron a su alrededor, y el grupo pudo
convertirse en un centro magnetizado de fuerza, propósito y luz espiritual,
cuyo grado dependió de la pureza de la nota emitida y del altruismo manifestado
en sus vidas. Su calibre mental tuvo también su efecto, porque la vibración y
la polarización establecieron la nota del grupo.
Actualmente se está haciendo el experimento de
trasladar intermente el foco de los grupos y acrecentar al mismo tiempo su
poder, porque no se permitirá en el plano externo un líder individual en el
centro del grupo. Todos los miembros del grupo deben reunirse como almas
libres. Juntos aprenderán, juntos mantendrán su impersonalidad y juntos
prestarán servicio al mundo. Deben recordar, sin embargo, que cuando cualquier
persona adopta la posición de realizar un trabajo y lo hace únicamente
en los planos internos y sólo en los niveles mental o espiritual de la
conciencia, su concepto del proceso es erróneo. La tarea interna que no se
manifiesta en actividad objetiva en el plano físico, está orientada e inspirada
erróneamente.
Estos nuevos tipos de grupos actuarán juntos bajo la
guía y sugerencia consciente de un miembro de
Lo primero que les recomiendo es que haya entre los
miembros del grupo un amor profundo y una plena comprensión. Esto es necesario,
a fin de que la estructura interna del grupo pueda integrarse en forma más
firme y compacta.
Después deben aprender a trabajar en los niveles de
la meditación con mayor claridad y poder. Gran parte de la meditación que
practican es egoísta. ¿Se dan cuenta de esto? No puede acaso expresarse su
actitud en las preguntas que se formulan: Cuando practique la meditación que me
conceda el Tibetano ¿será algo que hará de mí un mejor discípulo? ¿La
meditación que me asigne será más interesante que la que practico ahora?
¿El cambio de meditación me traerá mejores resultados (probablemente de
carácter fenoménico) o una nueva revelación y una mayor iluminación que me
permitirá alcanzar mi meta? Muy pocos de los que están en este grupo de
mi particular Ashrama practican realmente la meditación en esos niveles donde
se lleva a cabo el trabajo creador. Quisiera decirles que mientras no empiecen
a hacer esto, el trabajo que trato de realizar con ustedes quedará detenido. La
finalidad de cualquier meditación que pueda asignarles es permitirles adquirir
poder en la meditación para que no se preocupen de sí mismos ni de sus
problemas, sino que se unifiquen con el grupo, el trabajo grupal y,
oportunamente, con propósitos grupales más amplios -mis propósitos como vuestro
Instructor y como trabajador y servidor del mundo.
En consecuencia, ¿con qué tipo de instrumento puede
trabajar? Todo verdadero instructor se formula esta pregunta al estudiar el
conjunto de almas con las cuales se ha asociado y a las que trata de servir y
ayudar. A medida que el grupo se integra, aparecen y se pueden analizar las
predisposiciones y las tendencias básicas de las cualidades grupales masivas,
contrarrestarse las debilidades, fomentar lo correcto...
Ya señalé las cualidades básicas que buscamos:
sensibilidad, impersonalidad, capacidad síquica y polarización mental. Me
ocuparé brevemente de ampliarlas y de presentar (para su comprensivo interés y
posible colaboración) los planes para la futura actividad grupal. Estos planes
se pueden materializar si se hacen los reajustes necesarios y se someten a
disciplina y entrenamiento, lo cual permitirá acrecentar la utilidad.
He manifestado que el primer requisito es sensibilidad.
¿Qué significa exactamente esto? No significa que ustedes son "almas
sensibles" -esta acepción generalmente significa que son susceptibles,
autocentrados y están siempre a
La impersonalidad es una cualidad
peculiarmente difícil de alcanzar, especialmente por las personas que llegaron
a una integración de alto grado. Existe una estrecha interrelación entre
impersonalidad y desapego. Estudien esto. Muchas ideas muy estimadas,
cualidades difícilmente adquiridas, virtudes cuidadosamente nutridas y
creencias poderosamente formuladas, militan contra
Estas verdades surgen del autoanálisis, y pocas
veces ustedes se las formulan y encaran; por lo tanto, debido a que trato de
ayudarlos, las formulo y los enfrento con ellas. Le resulta difícil al hombre o
mujer inteligente ver a quienes están estrechamente asociados con ellos,
ocuparse de la vida y sus problemas, desde un punto de vista propio y
totalmente distinto al suyo -manejados (desde el punto de vista del discípulo)
en forma débil y tonta y cometiendo aparentemente serios errores de juicio o
técnicos. Sin embargo, hermanos míos, ¿por qué se sienten tan seguros de que
están en lo cierto y que su punto de vista es lógicamente correcto?
Posiblemente su perspectiva de la vida y su interpretación de la situación,
necesitan reajustarse y sus móviles y actitudes elevarse y purificarse. Y
aunque para ustedes fuera lo mejor y más elevado que pueden alcanzar en
determinado momento, sigan su camino y dejen que su hermano siga el suyo.
"Es mejor que el hombre cumpla su propio dharma y no el de otro". Así
expresa el Baghavad Gita esta verdad, diciéndole al discípulo que
se ocupe de sus propios asuntos.
Esta actitud de no intervenir y de abstenerse de
criticar, de ninguna manera impide ayudarse mutuamente ni establecer relaciones
grupales constructivas; tampoco niega la expresión del amor ni la feliz
colaboración grupal. En toda relación grupal hay siempre muchas oportunidades
para practicar
La cuestión de los poderes psíquicos no es
fácil de explicar. No me refiero a los poderes síquicos inferiores que pueden
desarrollarse o no, a medida que pasa el tiempo y surge
1. Respuesta intuitiva a las ideas.
2. Sensibilidad a la impresión, que algún miembro de la
Jerarquía trata de plasmar en la mente del discípulo. Por esta razón los estoy
entrenando para que utilicen el contacto que se produce durante la Luna llena.
3. Rápida respuesta a la verdadera necesidad. Hermanos
míos, ¿no consideran esta respuesta como uno de los poderes síquicos, verdad?
No me refiero aquí a la reacción del plexo solar, sino al conocimiento que
posee el corazón. Reflexionen sobre esta diferencia.
4. Observación correcta de la realidad en el plano del
alma, que conduce a la correcta percepción mental, a liberarse de la ilusión y
del espejismo y a la iluminación del cerebro.
5. Manejo correcto de la fuerza, que indica, por
consiguiente, comprensión de los tipos y cualidades de fuerzas y su correcto y
creador entrelazamiento con el servicio prestado en el plano externo.
6. Comprensión real del factor tiempo con su flujo y reflujo cíclicos
y períodos adecuados de actuación; un poder psíquico muy difícil de manejar,
hermanos míos, pero que puede lograrse mediante la paciente espera y sin
apresuramientos.
El discípulo debe desarrollar con el tiempo todos
estos poderes, pero el proceso es necesariamente lento.
Luego tenemos la cualidad de polarización mental.
Exactamente ¿qué es este poder o cualidad? Se puede expresar en la actualidad
de dos maneras, mediante
1. una vida de meditación y
2. el control del cuerpo astral.
Deberá vivir la vida interna cada vez más en el
plano mental. Firme y sin desviaciones debe mantenerse una actitud meditativa,
no durante unos minutos cada mañana o en específicos momentos durante el día,
sino constantemente todo el día. Esto implica una continua orientación hacia la
vida y su manejo desde el ángulo del alma. No es como muchos dicen "dar la
espalda al mundo". El discípulo le hace frente al mundo, pero desde el
nivel del alma, mirando con visión clara el mundo de los asuntos humanos.
"En el mundo, pero no del mundo", es la actitud correcta expresada
por Cristo. La vida del alma, actuando a
través de la mente, debe aquietar y controlar en forma creciente la normal y
poderosa vida emocional, astral, de deseos y de ilusión. Las emociones que son
normalmente personales y autocentradas deben ser trasmutadas en conocimiento de
la universalidad y la impersonalidad; el cuerpo astral debe convertirse en el
órgano por el cual podrá afluir el amor del alma; el deseo debe ceder su lugar
a la aspiración, que a su vez debe fusionarse en la vida grupal y ser parte del
bien del grupo; el espejismo debe ceder su lugar a la realidad, y la pura luz
de la mente llegar a todos los lugares oscuros de la naturaleza inferior. Éstos
son los resultados de la polarización de la mente y se producen por la
meditación definida y la práctica de la actitud reflexiva. Esta información no
es nueva para ustedes, pero es algo que todavía no han expresado en forma
práctica. Si se formularan las siguientes preguntas y valiente y verazmente se
las contestaran ante el tribunal de su propia alma, aprenderían mucho y los
ayudaría grandemente a lograr su propio desarrollo
1. ¿Qué entienden por sensibilidad espiritual?
a.
Honestamente, ¿sintieron en verdad mi vibración?
b.
¿Responden más rápido a los defectos del hermano que a sus
características divinas?
c.
¿De qué manera obstruye la crítica a la verdadera sensibilidad
espiritual?
d.
¿Qué creen personalmente que obstaculiza el desarrollo de esta
necesaria sensibilidad?
2.
Definan la impersonalidad.
a.
¿Conocen la diferencia entre la impersonalidad de tipo de primer
rayo y la verdadera impersonalidad espiritual?
b.
Cuando alguien no está de acuerdo con ustedes, o les desagrada
la actitud, ideas o proposiciones de una persona, ¿qué es lo primero que hacen?
¿Lo aman? ¿Guardan silencio? ¿Hablan con otros de él? ¿Tratan de corregirlo?
¿De qué modo lo hacen?
c.
Si son impersonales, ¿fue como resultado del entrenamiento o
algo natural? ¿Es simple autodefensa, o una manera más fácil de mantener la
paz, o una realización espiritual?
3. Les definí los poderes psíquicos y enumeré seis de
ellos. Estúdienlos y expónganlos clara y concisamente, según la propia
capacidad, para
a.
expresarlos,
b.
desarrollarlos, delineando su método.
4. ¿Creen que han logrado mantener un aferramiento
mental sobre la vida?
a.
¿Trasmutan la tensión emocional a través del amor?
b.
¿Inhiben el despliegue de la emoción y por qué?
c.
¿Aplican la mente para manejar sus problemas desde el nivel
mental?
d.
¿Saben qué es el espejismo y pueden reconocerlo cuando existe?
Estas preguntas tienen un doble propósito. Si las
responden honestamente y las enfrentan con claridad, los llevará a considerarse
miembros de un grupo y determinarán su contribución a la necesidad
grupal y a nuestra necesidad de trabajadores. Si anotan estas preguntas y las
respuestas las comparten con sus condiscípulos, tendrán la oportunidad de
conocerse mejor mutuamente.
Existe un proceso oculto que llega a su culminación
en una de las iniciaciones superiores, la cual aún no les concierne, y se dice
que "lleva a la luz". Discípulo aceptado es quien está en proceso de
prepararse para la iniciación; ésta es una de las tareas que tengo a mi cargo
en este momento. Por lo tanto, debo comenzar a sentar las bases para este
trabajo esotérico de "desenterrar" o "revelar lo que está
oculto". En consecuencia, mediante estas preguntas, les ofrezco la oportunidad
de practicar, al principio del entrenamiento, esta "penosa
revelación", que tendrá lugar posteriormente en un estado de conciencia
más elevado.
Quienes trabajamos en el aspecto interno ¿qué
intentamos hacer con estos grupos? ¿Cuál es el principal objetivo? Los grupos
no se formaron para entrenar individuos. Cada grupo se ha formado como grupo
simiente para un fin definido y específico. Se organizaron para
proporcionar en el mundo canales de distribución de ciertos y peculiares tipos
de fuerza que vendrán a la manifestación en forma específica. La Jerarquía
manipuló siempre la energía y la distribuyó en el mundo de los hombres. Me
refiero a las energías utilizadas en relación con el despertar de la conciencia
humana, a la integración del mundo de las almas con el mundo de los hombres, y
también a esas actividades por las cuales el reino humano puede convertirse en
una gran estación de luz y en una usina de fuerza espiritual, para su
distribución entre los otros reinos de la naturaleza.
Tal declaración es de importancia vital, pues
expresa nuestros objetivos inmediatos y la naturaleza del campo de servicio en
el que como grupo, no como individuos, pueden ustedes actuar. Hemos manipulado
esta energía durante siglos, pero el hombre sólo ha sentido inconscientemente
sus efectos. Hablando en forma simbólica, hemos irradiado la luz y distribuido
el agua de la vida en forma amplia y general, y raras veces ha aparecido un
individuo aislado que responda activa y conscientemente y se convierta en un
diminuto foco de luz y energía espiritual. Creemos que ahora es posible enfocar
la luz y el conocimiento en forma más definida y formar grupos en la tierra
-compuestos de esos individuos aislados que responden- a fin de que pueda
difundirse por el mundo más luz y conocimiento. Se decidió hacerlo de dos
maneras, mediante
1. La colaboración de los Maestros de
2. La actividad específicamente enfocada de los
Maestros Morya, Koot Hoomi y yo, servidor y discípulo de Ellos.
Por el primer método vino a la existencia el nuevo
grupo de servidores del mundo, formado por discípulos y aspirantes del mundo
que pertenecen a todos los rayos y están bajo la guía reconocida, de manera
consciente o inconsciente, de los Maestros que se comprometieron
específicamente a ayudar a
Además, se consideró la posibilidad de enfocar la
luz, aún más intensamente, por medio de grupos más pequeños de discípulos,
cuidadosamente elegidos y seleccionados. Mediante estos pequeños grupos de
discípulos podría producirse la aparición fenoménica de ciertos tipos de
energía, desarrollarse ciertos poderes y ser posible un experimento más
especializado. También se podrían estudiar y enfocar poderes peculiares,
demostrarse con toda claridad la luz y el poder intensificados, de modo que los
hijos de los hombres reconozcan la influencia y testimonien lo supranormal,
herencia de siglos futuros.
Me he comprometido a desarrollar este aspecto
particular del trabajo jerárquico que suministrará el núcleo de los futuros
tipos de civilización y las características y actividades que podrán
desarrollarse de acuerdo a las nuevas y principales influencias entrantes que
siempre me interesaron, especializándome en ellas. Lógicamente busqué entre
aquellos cuyas vidas he observado -a veces durante varias encarnaciones-, y
encontré los que ahora trabajan conmigo. Estos grupos constituyen el germen de
un gran experimento. Si tienen éxito en el curso de los próximos doscientos
setenta y cinco años:
1. Arraigarán en la tierra ciertos tipos de fuerzas
superiores, que la raza necesita, pero que no están aún activas.
2. Desarrollarán los seis poderes supranormales a que
me referí anteriormente.
3. Entrenarán a los miembros del grupo sobre esa
relación sintética que caracteriza a la Jerarquía y serán preparados para la
iniciación.
De estos grupos se extraerán a quienes puedan ser
entrenados definidamente para ciertas expansiones de conciencia, y se puede
confiar en que establecerán contacto con aspectos del Plan hasta ahora no
revelados. A medida que progresan en este trabajo y tratan de comprender las
implicaciones grupales, se les aclarará cada vez más lo que es en realidad el
Plan. Me resultará muy difícil explicar el propósito subyacente en este trabajo
grupal, tan difícil como querer explicar fracciones decimales a un niño de siete
años, por muy despierto que sea. Pero si tienen la paciencia necesaria, la
voluntad de trabajar impersonal y amorosamente y si están dispuestos a sumergir
la personalidad en la vida grupal, conocerán y percibirán e irrumpirá la luz, y
también obtendrán el poder de trabajar. Entonces tendremos focos radiantes o
portadores de luz, y canales para la planificada distribución de fuerzas -algo
que nunca se ha hecho con la amplitud pensada.
SEXTA PARTE
No tengo la intención de seguir reiterando los
consejos para hollar el sendero del discipulado. Son hombres y mujeres adultos
y conocen el camino. La aplicación práctica de las antiguas reglas es
responsabilidad personal. Lo que hagan es cuestión de ustedes; han llegado a la
madurez y deben estar preparados para dar el siguiente paso. Lo darán cuando
hayan trasmutado el conocimiento y la teoría, en sabiduría, en práctica y
expresión.
Sólo con espíritu de verdadero desapego
realiza el discípulo su mejor trabajo; se da cuenta que en virtud de tal
desapego se convierte (por el resto de su vida) simplemente en un trabajador
-en el gran ejército de trabajadores jerárquicos- sin inclinación, objetivo o
deseo personales. Para él no existe nada más que trabajo continuo y constante
asociación con otras personas. Puede ser una persona que se aísla por
naturaleza y ansía profundamente la soledad, esto no importa. Es el precio que
debe pagar por la oportunidad de satisfacer la necesidad del momento. Hoy tiene
lugar el empuje más arduo y organizado de la Jerarquía, y su objetivo
consiste en contrarrestar la tendencia de la raza a cristalizarse en la
separatividad; la separatividad es actualmente la línea de menor resistencia
para los pueblos y las naciones. De allí la formación de estos grupos activos
de discípulos que expresan trabajo, cohesión y no separatividad grupales.
Algunos, muy pocos, de los discípulos e intuitivos
del mundo, se han unido para desarrollar dos actividades: una consiste
en hacer contacto con más exactitud con el plan subjetivo que se va
desarrollando constantemente, la otra en hablar y enseñar con mayor claridad y
elegir con inteligente exactitud las palabras correctas (habladas o escritas),
con las cuales expresar
En las vicisitudes de su vida debe tratar de
mantener la síntesis de la personalidad y la integración de todas las partes de
su equipo. En la tensión de la actividad desarrollada en uno de los cuerpos y
en uno de los planos, el énfasis puesto con frecuencia en una sola dirección
puede ser momentáneamente tan intenso que por un instante puede percibir el
punto de vista sintético del Plan y del grupo. El discípulo trabaja físicamente
bajo una fuerte presión; quizás esté aprendiendo emocionalmente la difícil lección
del desapego, tendiendo en consecuencia a una temporaria rebeldía. Sin embargo,
en el plano mental, se da cuenta que posee claridad mental y el poder de pensar
que lo mantiene incesante y constructivamente activo. Tres términos que
expresan con mucha frecuencia la situación del discípulo, en lo que a su
naturaleza concierne son: excesiva fatiga, rebeldía emocional y lucidez mental.
¿Cómo encarar el problema? La fatiga física no tiene necesariamente por qué
menoscabar la utilidad del discípulo. En muchas personas su estado físico
perjudica su trabajo, porque enfocan su atención en la indeseable condición
física; los discípulos, sin embargo, poseen en muchos casos la curiosa
capacidad de continuar su trabajo a pesar de lo que les ocurra físicamente. El
cerebro físico llega a reflejar tanto su vida mental que, esencialmente, no lo
afectan las condiciones externas. El discípulo aprende a vivir con sus
deficiencias físicas, bajo condiciones adversas, y su trabajo se mantiene en su
habitual elevado nivel.
El problema emocional quizás sea el más difícil.
Pero el discípulo sólo puede eliminar su propia autoconmiseración y liberarse
de las tormentas emocionales internas que experimente. Debe reconocer que su
integración es muy débil, porque trabaja en dos fases o secciones,
físico . . . . . . . emocional
y
mental . . . . . . . alma.
A veces actúa en una, otras, en otra, y por lo
general en forma completa. Esta dualidad debe llevarse a una más estrecha
relación y de ello debe ocuparse cuando trata de establecer y mantener la
necesaria síntesis y la integración alma y personalidad. ¿Cuándo aprenderá el
discípulo que esa condición en que se adopta la actitud de "no me
importa" y una especie de indiferencia, es uno de los medios más rápidos
para liberar al yo de las demandas de la personalidad? Esta actitud de "no
me importa" no afectará la disposición del discípulo hacia otras personas.
Es la actitud que adopta la personalidad reflexiva e integrada del discípulo
hacia el cuerpo astral o emocional, llevándolo a asumir la posición de que nada
que produzca reacción, dolor o angustia al cuerpo emocional, tiene importancia.
Estas reacciones son simplemente reconocidas, vividas y toleradas, pero no se
permite que constituyan una limitación. Todos los discípulos deberían
reflexionar sobre lo que acabo de decir. El proceso se basa en la creencia profundamente
arraigada de la supervivencia del Ser inmortal dentro del alma y la
personalidad.
Esta comprensión interna aumenta a la par que se
desarrolla el poder en la meditación, sea individual o grupal. La meditación es
esencial para establecer una interacción recíproca interna más libre -sea como
alma en relación con la personalidad, como grupo de discípulos en relación con
su Maestro, o entre sí. Podrían preguntar aquí, ¿por qué se considera necesaria
esta interacción sensible entre los discípulos del grupo de un Maestro? ¿No es
la vida bastante complicada, como para ser también conscientes de las
condiciones, personalidades y contactos con el alma, de aquellos con quienes
estamos asociados y con los cuales tratamos de caminar juntos como
condiscípulos? Quisiera recordarles que como discípulos se están preparando
para la iniciación y que esa inminente condición de la conciencia implica tres
cosas:
1. Creciente
percepción y sensibilidad hacia cada experiencia y hacia la vida en todas las
formas.
2. El poder de
hacer para otros lo que yo trato de hacer para ustedes; por ahora en escala
menor y, posteriormente, en otras vidas, tal como yo lo hago.
3. El valor y
la fortaleza para poder saber todo, comprender todo y amar con paciente
sabiduría e invariable sinceridad.
Esto será evidente para ustedes. En el trabajo
grupal que se les pide a los discípulos participar, se les ofrece la
oportunidad de ayudar a despertar las cualidades necesarias como aspirantes a
la iniciación, en fecha no muy distante, según consideramos nosotros el tiempo
desde el aspecto interno.
Se ha enseñado siempre que el discípulo o iniciado
debe adaptarse a las condiciones en que se encuentra y aprender de ellas y de
la situación y del medio ambiente con el cual la vida en el plano físico lo
pone en contacto diariamente. Esta es una de las generalidades iniciales del
sendero. Sin embargo, en una época fue un concepto nuevo para el aspirante y el
discípulo en entrenamiento, como lo es ahora la enseñanza que trato de impartir
a mi grupo de discípulos y la oportunidad que quisiera aprovecharan. El
entrenamiento desarrollado hasta hoy en los planos internos, sin que el
discípulo aceptado se diera cuenta a menudo en su conciencia vigílica, debe
ahora ser captado, utilizado y dominado en la conciencia vigílica y en el
cerebro físico. En el pasado, el discípulo procuraba establecer relaciones
armoniosas con su medio ambiente –la armonía es una de las fuerzas liberadoras
que debe preceder a la liberación de la energía a emplearse después de
Tres cosas son de gran importancia y constituyen su
responsabilidad individual:
1. Facilidad de armonizarse. Es esencial, como miembro de mi
grupo, que cultive dos aspectos del "arte de establecer armonía",
basado siempre en la atracción amorosa:
a. Armonía o
contacto con el alma, por el cultivo del alineamiento y la correcta meditación.
b. Armonía o contacto con los hermanos del grupo, lo cual sienta las
bases para el trabajo unido y constructivo.
2. Impersonalidad. ¿Puedo decir algo más sobre este tema?
Cualesquiera de los miembros del grupo debe aprender a considerar cuanto diga o
sugiera, con un total y cuidadoso desarrollo de la "divina
indiferencia". Observe el empleo de la palabra "divina", pues
contiene la clave para la actitud necesaria. Es algo muy distinta la
indiferencia en la actitud de no me importa, la indiferencia de "evadirse
de lo desagradable", desarrollada sicológicamente; tampoco se refiere a la
indiferencia de la superioridad, sino a la que acepta todo lo que se le ofrece,
emplea lo que es utilizable, aprende lo que puede, pero no lo detienen las
reacciones de
3. Amor. Es esa actitud incluyente que no censura y esa
comprensión magnética que en el trabajo grupal mantiene la integridad del
grupo, fomenta el ritmo grupal y no permite que dañen al trabajo grupal los
actos o actitudes secundarios de la personalidad.
Contacto, impersonalidad y amor, constituyen los
tres objetivos individuales que presento a todos y a cada uno de ustedes.
Los requisitos grupales que debe cumplir y mantener
el grupo como tal, son:
1. Integridad grupal. Ésta deriva de la correcta integración y
se refiere al delicado equilibrio que deben mantener los miembros del grupo. Es
de tal índole que oportunamente traerá firmeza grupal, liberará al grupo de las
"oscilaciones" y le permitirá llevar a cabo en forma ininterrumpida
el trabajo e interacción grupales. Se obtendrá si cada uno de los miembros del
grupo se ocupa de sus propios asuntos y deja que sus hermanos se ocupen de los
suyos; vendrá si mantienen los asuntos personales, las preocupaciones y las
dificultades privadas, fuera de la vida del grupo y si se abstienen de discutir
entre ustedes los asuntos y actitudes de cada uno. Esto es de suprema
importancia a esta altura del trabajo grupal, pues significará, si lo logran,
que pueden mantener la mente apartada de las cosas sin importancia, que sólo
conciernen a la vida de
2. Fusión. Con esta palabra quiero significar la capacidad del
grupo para trabajar como unidad. Depende de la adquisición de las correctas
actitudes individuales y (cuando trabaja) del desarrollo de la capacidad de
perder de vista todo, excepto el profundo amor por sus hermanos y el trabajo
que debe realizarse.
3. Comprensión.
Empleo esta palabra refiriéndome a la comprensión que tiene del trabajo que
debe emprender. No la empleo en lo que se refiere a su propia actitud o a la de
sus hermanos de grupo. Quiero decir que cada grupo trabaje sabia y
comprensivamente en la tarea designada, sabiendo que contribuye a este todo
existente en la mente del Maestro.
Integridad,
fusión y comprensión. Tal el orden del trabajo y la secuencia del desarrollo.
Todos los grupos que trabajan en el mundo externo, en relación con los Ashramas
de los Maestros, seguirán ciertas etapas iniciales y finales de su trabajo, las
que serán iguales para todos los grupos, no importa cuál sea el trabajo grupal
específico e individual. De esta manera se establecerá una relación intergrupal
y se producirá el consiguiente fortalecimiento de los grupos individuales. La
tercera etapa del trabajo será especial y particular, distinta para cada grupo,
y debe seguirse meticulosamente. Pediré a los distintos grupos que trabajan
bajo mi dirección, que se ocupen de los asuntos de su propio grupo, y no hagan
conjeturas sobre la índole del trabajo que realizan los demás grupos.
Delinearé
las etapas que se deberán seguir:
ETAPA
UNO
Alineamiento. Contacto con el alma.
Equilibrio espiritual. El equilibrio consiste en mantener con firmeza el
contacto que se ha establecido con el alma.
a. Eliminar conscientemente las reacciones
personales.
b. Reconocer que el amor es la expresión de ese
contacto con el alma -manifestado por medio de la personalidad.
c. Fusionar
imaginativamente los rayos del alma y de la personalidad.
Esto constituye la etapa vertical.
ETAPA DOS
Sigue luego la integración y fusión grupales,
llevada a cabo conscientemente:
a. Relacionarse
cada miembro del grupo conscientemente, pronunciando sus nombres y
enviándoles amor.
b. Ver a los
miembros del grupo y verse a sí mismo, sin ubicarse en el centro, que forman un
círculo de puntos vivientes de luz.
c. Imaginar que esos puntos de luz se combinan y fusionan para formar
un sol radiante, cuyos rayos de luz se extienden a los cuatro puntos cardinales
de la tierra.
Esto constituye la etapa horizontal.
ETAPA TRES
Considerar detenidamente el propósito y la técnica
grupales; la técnica será distinta para cada grupo; sólo se obtendrán
resultados si se aplica en forma dinámica e ininterrumpida la técnica indicada,
que nadie debe cambiar, excepto yo.
Luego de un cuidadoso trabajo durante tres meses,
las etapas uno y dos deberían dar, en forma casi instantánea, resultados
rápidos y eficaces. Les pido que le presten cuidadosa y paciente atención, para
que con el tiempo se conviertan en hábitos estables y no causen molestias ni
dificultades. Las etapas iniciales en este tipo de trabajo son de suprema
importancia.
ETAPA CUATRO
Una vez terminado el trabajo especial del grupo,
designado en la etapa tres, los miembros procurarán vincularse con los demás
grupos, así como se vincularon con los miembros de su propio grupo. Sin
embargo, en este caso, los discípulos no se ocuparán del personal de los grupos
ni del propio, sino que, como grupos, deben vincular su grupo con los otros.
Así asumirán la correcta proporción en sus mentes los conceptos de la ilusión y
de la separatividad y se obtendrá la fusión.
a. A
continuación, como grupo, recitar tres veces
"Que las fuerzas de la Luz iluminen a la humanidad.
Que el Espíritu de Paz se difunda por el mundo.
Que el espíritu de colaboración una a los hombres de
buena voluntad donde quiera que estén.
Que el poder acompañe los esfuerzos de los Grandes Seres".
b. Entonar
tres veces
c. Finalizar
con la plegaria que la personalidad eleva al alma:
"Que las palabras que
salen de mi boca y la meditación que brota de mi corazón, sean siempre
aceptables a tus ojos, oh Alma, mi Señor y mi Redentor".
SÉPTIMA PARTE
La necesidad de desarrollar la sensibilidad
telepática de todo grupo de discípulos, se basa en tres cosas imprescindibles.
Quisiera que comprendieran esto con mayor claridad:
1. Es esencial cultivar la interrelación de naturaleza telepática en
el plano mental. Ésta es una condición o un hecho ya establecido en el caso de
un Maestro y Su discípulo y entre los miembros avanzados de cualquier grupo
formado por discípulos aceptados. Ha llegado el momento en que esta cualidad
grupal sea desarrollada por los discípulos menos avanzados del grupo, para bien
de un mundo necesitado.
2. El desenvolvimiento telepático trae una mayor sensibilidad hacia
los demás. Éste es el secreto del trabajo de un Maestro y el factor que le
permite trabajar por medio de Sus discípulos, utilizándolos como avanzadas de
Su conciencia. Para poder hacerlo con exactitud cuando Él lo decide, debe ser
capaz de saber cuál es su condición mental, síquica y física. Así descubrirá si
son aptos o no, para algún servicio específico, o si pueden ser utilizados sin
peligro, o si su sensibilidad es de tal naturaleza y su interpretación de lo
que siente es suficientemente exacta, como para responder inteligentemente a la
necesidad. ¿No es así como tuve que estudiarlos a todos ustedes? Cavilen sobre
esto y reflexionen sobre las implicancias.
3. Tal sensibilidad telepática traerá también la nueva ciencia de la
intercomunicación, que en la nueva era se generalizará y comprenderá. La radio
es el símbolo físico externo de esto.
Surgen aquí ciertas preguntas y será conveniente
responder a algunas de ellas. Cabría preguntar, ¿tiene alguien derecho a actuar
telepáticamente sobre la mente de otra persona? Responderé que ustedes lo hacen
en todo momento, consciente o inconscientemente, sin capacidad ni objetivo
alguno, o si lo hay, es generalmente de
Otra pregunta podría ser: ¿Cuál es la diferencia
entre el trabajo que les sugiero y el de la Logia de los Señores de la Forma?
Ninguno, salvo el móvil y el punto desde el cual deben procurar trabajar. Los
Señores de la Forma trabajan enteramente sobre y desde las regiones inferiores
del plano mental y con la energía del conocimiento. El aspecto amor del alma
está inactivo; en consecuencia, desde el ángulo y la visión de
Además se preguntarán ¿cómo puede llevarse a cabo
esta impresión colectiva y al mismo tiempo dejar libre al hombre? Quedará libre
porque se mantendrá alejado de toda fuerza volitiva dirigida; lo único que
harán los trabajadores y discípulos en mis grupos, es plasmar en ciertas mentes
los delineamientos o sugerencias respecto al Plan; estas ideas se relacionarán
particularmente con el concepto de que la separación pertenece al pasa-do y que
la unidad es la meta para el futuro inmediato; que el odio es retroactivo e
indeseable y que la buena voluntad es la piedra de toque que trasformará al
mundo.
¿De qué modo pueden mantener sus mentes, libres de
sus propios deseos e interpretaciones? Alcanzando la negatividad equilibrada y
positiva de los dos aspectos inferiores de la personalidad, el cuerpo astral y
el cerebro, lo mismo que el cerebro etérico, los cuales determinan las
reacciones de los centros inferiores, especialmente las del centro plexo solar.
Así la mente quedará libre para desarrollar tres funciones:
1. Establecer contacto con el alma, lo cual dará como resultado la
iluminación y el conocimiento práctico de los aspectos inmediatos del Plan.
2. Formular ideas y crear formas mentales. De esta manera se puede
construir una forma mental definida, la que puede ser dirigida positivamente.
3. Trabajar en los niveles mentales con sus hermanos de grupo, para
que la forma mental que ustedes puedan crear sea parte de la forma mental del
grupo y por lo tanto producir unidos una forma mental viviente y corporificada,
que podrá ser dirigida como yo lo determine.
Otra pregunta podría formularse aquí. ¿Existen
reglas específicas y breves, que deben ser obedecidas? Les daré algunas,
recordándoles que lo que más cuenta en este trabajo es lo que ustedes son. El
factor regulador es inofensividad de pensamientos y de palabra; la
práctica de esta cualidad, adecuadamente observada, los ayudará mucho. Deben negarse
a pensar mal o a censurar -esto es esencial en el caso de aquellos cuyas
mentes tratan de impresionar. El silencio total e ininterrumpido de lo
que están haciendo, es también un factor vital; hablar referente a esta tarea
sutil y confidencial (o discutir el trabajo de los condiscípulos) puede
desbaratar la delicada forma mental que están tratando de construir, lo cual
puede hacer abortar el trabajo de semanas. También se debe cultivar una actitud
equilibrada hacia quienes ejercen el poder en todo el mundo; sobre todo
necesitan inspiración, que puede llegarles desde la Jerarquía.
Les recomiendo, por lo tanto, eliminar de sus mentes
toda censura y mal pensamiento, para que puedan alcanzar una actitud de divina
indiferencia hacia las efímeras y pasajeras personalidades y el caos existente
en todas partes, esforzándose por sintonizar la actitud de
Una vez que hayan trabajado conscientemente en la
purificación de la mente e intentado liberarse de los prejuicios, de las ideas
preconcebidas y de los juicios y decisiones precipitados (basados en su propio
trasfondo, tradición y estado social y racial), podrán cavilar conscientemente
sobre el proceso de construir formas mentales. Deben recordar que para el
propósito grupal y en bien de la sencillez, son de importancia las tres etapas
dadas a continuación:
1. La etapa de reflexión sobre la idea que debe plasmarse en la mente
de algún individuo. Esta reflexión y cavilación cuidadosamente dirigida construye;
es una actividad creadora y constituye la primera y verdadera etapa de nuestro
trabajo. No quiero que traten de construir formas mentales. Lo que
quiero es que piensen con claridad, en las líneas que pueda indicarles. De esta
manera la forma mental deseada se perfilará automáticamente y todos habrán
contribuido a ella con algo.
2. Una vez construida la forma mental, sobreviene un período en que
cobra vida, convirtiéndose lentamente en la personificación viviente de la idea
deseada -vibrante, activa y dispuesta a servir.
3. Alcanzada esta etapa, grupalmente pueden pasar a la etapa de
orientación. Manteniendo en la mente a la persona que se debe impresionar y al
grupo como agente impresor (proporcionando los dos polos entre los cuales se
desea establecer la interacción), tratarán de visualizar la idea viviente
personificada, oscilando entre los dos polos. Deben enviarla en alas del amor,
impelida por el inteligente deseo de servir y obedeciendo a mis directivas.
Posiblemente la forma vuelva a ustedes una y otra vez, para ser revivificada y
enriquecida, antes de realizar la tarea en forma satisfactoria.
Los grupos de discípulos que se han exteriorizado
están destinados a expresar un tipo de relación grupal que será mejor conocida
y comprendida cuando el mundo llegue al próximo ciclo y era de paz. Ciertos
tipos de fuerza, como bien saben, más adelante serán utilizados por los grupos
para fines grupales específicos y servicio mundial. Mientras estudian y
trabajan en el grupo de un Maestro, no deben perder de vista el móvil del
servicio a prestar. El objetivo no es ayudarlos ni desarrollarlos individualmente,
sino entrenarlos en ciertos alineamientos y actividades grupales, lo cual
permitirá a estos grupos de discípulos trabajar en forma específica y definida.
Sin embargo, el hecho de que un grupo trabaje con un tipo de fuerza y otro
emplee uno distinto, de manera alguna puede considerarse que indica una
actividad independiente o intereses separatistas. Todos perseguirán un sólo
objetivo o meta, todos trabajarán con la misma energía divina, diversificada en
varias fuerzas, a fin de servir a un aspecto de
La energía
utilizada en el trabajo telepático es la de la sustancia mental o
"chitta" (según la denominan los indúes), siendo la sustancia que
subyace en la manifestación misma. Dios, la Vida planetaria o Logos, trabaja
sin embargo con la analogía superior de esta sustancia mental, y las fuerzas
del plano mental son el reflejo o, mejor dicho, la densificación de la
sustancia mental superior. Estas fuerzas o sustancia mental, fluye y se mueve
constantemente, lo cual produce en el mundo mental esa actividad creadora de
formas mentales puestas en movimiento por mentes que trabajan individual o
grupalmente. En el trabajo verdaderamente telepático (llevado a cabo sin
errores en forma correcta y desde un punto equilibrado de acción), las
corrientes de esta sustancia mental se ponen en movimiento entre determinados
puntos, mediante la voluntad y la idea cuidadosamente expresada y formulada en
la mente del pensador. Con una parte de esta sustancia mental, ya en
movimiento, se va construyendo la forma y luego pasa por la corriente
establecida entre los dos puntos. El trabajador telepático, por ejemplo, yo,
actúa desde el ángulo de la mente del trasmisor y la del receptor,
estableciendo ante todo una corriente de relación, que ustedes a veces llaman
"sentir la vibración del Tibetano", y a través de esta corriente
envío la impresión, la idea o la forma mental que quiero que haga impacto
primero en sus mentes y luego -si son capaces de tal alineamiento- en sus
cerebros. Este proceso puede ser rápido o lento. Cuando el alineamiento es
bueno, pueden responder casi inmediatamente a mi pensamiento; si es malo quizás
trascurrirán días, hasta semanas, para que sea captada finalmente la impresión
y registrada en forma consciente por la mente y el cerebro del discípulo.
Otros grupos trabajan también conscientemente con la
energía que puede disipar el espejismo y la ilusión, la energía del nivel más
elevado del plano astral. Este nivel es susceptible de reaccionar o responder a
la energía de la intuición o de budi, si prefieren la terminología oriental.
Constituye la energía de
En los días
atlantes (voy a decirles algo interesante, que deberá evocar el sentido de
responsabilidad) la tarea principal de los Maestros de Sabiduría era implantar
la gran ilusión mundial, o más bien el espejismo. Trabajaban entonces
principalmente en el plano astral, y si no lo hubieran hecho, la vida y las
condiciones humanas no serían tan buenas como son -porque en realidad contienen
mucha belleza, la belleza en potencialidad que está al borde de expresarse inmediatamente.
Hoy los Maestros trabajan principalmente en el plano
mental. Se ocupan de las ideas y de plasmarlas en las mentes de Sus discípulos
y de la humanidad evolucionada. El problema de la humanidad en su totalidad es
actuar en el mundo del espejismo; los aspirantes del mundo son responsables de
sacar a la humanidad del valle del espejismo. Los hombres deben aprender a
comprenderlo y con el tiempo, ayudados por los discípulos avanzados del mundo,
entrenados por los Maestros de Sabiduría, a trasmutarlo y disiparlo.
En consecuencia, deberán recordar que la tarea que
tiene ante sí el discípulo moderno consiste en introducir en la nueva era la
idea de conducir el espejismo y la gran ilusión hacia
Otros grupos tienen la tarea de trabajar con esa tan
conocida y discutida energía, el prana o energía de vida -la energía de
1. La energía del alma -análogamente a la de la mente universal y la
energía de budi o intuición- debe ser puesta en actividad en el plano físico
por quien debe ser curado y por el curador. Ambos deben trabajar en
colaboración.
2. Debe haber un correcto conocimiento de la enfermedad y su causa,
además de la situación kármica del paciente y la condición de sus centros, su
alineamiento y su etapa de evolución.
Debido a que recién estamos en el abecé de estas
ciencias relativamente nuevas, gran parte de nuestro trabajo inicial debe ser
de índole aclaratoria, pues se han distorsionado demasiado estos sistemas
esotéricos para utilizar la energía y se han aplicado muy erróneamente estos
poderes.
Existen otros grupos asociados en forma peculiar al
número cuatro, y se ocupan de establecer un puente entre la personalidad y la
mónada, es decir, entre el triple hombre inferior y la Tríada espiritual, y
también entre la mente inferior, el alma y la mente superior -vinculando así la
triplicidad relativamente inferior con la Unidad, la Tríada espiritual. El
cuarto reino de la naturaleza es a su vez, el puente entre los tres reinos
superhumanos y los tres subhumanos. También el cuarto plano, al que se debe llegar
por el puente de luz, el antakarana, es el eslabón entre los tres mundos
superiores de existencia espiritual y los tres inferiores del esfuerzo y la
experiencia humanos. La energía con la cual debe trabajar el grupo de
discípulos en esta línea de actividad, es la Luz del alma, recordando siempre
que la luz es sustancia; su esfuerzo debe ser crear, como individuos y también
como grupo de discípulos, una gran senda de luz entre la personalidad y la
Tríada espiritual (atma-budi-manas, o voluntad espiritual, comprensión
intuitiva y mente superior).
No me he ocupado de algunas actividades de estos
grupos de discípulos de la nueva era, ni he indicado las energías con las
cuales deben trabajar, a fin de hacer resaltar nuevamente los planes para mis
grupos de discípulos. Los grupos de los cuales me ocupo, como parte de la
actividad de mi ashrama, son esencialmente Grupos Simientes. Tienen por
objeto servir como avanzada de la conciencia jerárquica, enfocada por mi
intermedio, del mismo modo que el discípulo aceptado individual es la avanzada
en el mundo de la conciencia de su Maestro. Éste es el nexo que quiero hacer
resaltar -la exteriorización, por primera vez en la historia, del trabajo
interno de la Jerarquía planetaria y la precipitación (si les agrada el
término) de una condición interna ya preparada para ello. La nueva era está ya
sobre nosotros, y la integración de la humanidad en los tres mundos justifica
cambios definidos en las técnicas, aunque no en los planes básicos.
Sin embargo, debo recordarles que todo esto es un
experimento que yo y varios iniciados llevamos a cabo como miembros de una
organización espiritual. Si tiene éxito, si el impulso espiritual de todos
ustedes es adecuado al esfuerzo hecho y si pueden continuarlo con persistencia
y con incansable esfuerzo e interés, podría ponerse fin a la etapa
experimental. Entonces la Jerarquía podrá reconocer como establecidos
efectivamente en la tierra, ciertos puntos focales de energía capaces de
constituir centros magnéticos o puntos de reunión para la nueva religión, la
nueva medicina, la nueva sicología, la nueva educación y la nueva política. Las
potencialidades son grandes. Las dificultades no son insuperables, de otra
manera no se me hubiera permitido hacer este gran experimento. Nunca
emprendemos actividades que de antemano estén destinadas al fracaso. En la
actualidad varios miembros de la Jerarquía, en Sus diversos grados y con Sus
grupos especiales, llevan a cabo en el mundo muchos de estos experimentos. El esfuerzo
puede tener éxito únicamente en la medida en que los discípulos del mundo lo
deseen y hagan los sacrificios requeridos y, con el pensamiento, traigan a la
existencia los diversos objetivos.
Menciono esto ahora, debido a la presión de los
asuntos mundiales, a las luchas de la propia existencia individual y a la
fatiga derivada del trabajo cotidiano; a los consiguientes impedimentos físicos
inevitablemente sobreviene el enfriamiento del primitivo y ardiente entusiasmo
y el agotador reconocimiento de la monotonía del esfuerzo exigido (el frecuente
hastío y aspiración sin iniciativa), que el incansable trabajo espiritual
demanda.
El discípulo aprende a no prestar atención a estos
ciclos e intervalos que ocurren entre los pares de opuestos, porque reconoce
que son intermitentes. Sin embargo, trato de señalar este peligro -pues es un
peligro- y les pido que persistan en el trabajo "como si" fuera
totalmente nuevo y fascinador.
Es necesario también que tengan en cuenta que estos
grupos están destinados a ser los Grupos Simientes de
1. Constituyen un experimento único en el sentido de que, conociendo
las posibilidades, comprendiendo algo de las fuerzas que poco a poco adquieren
prominencia -en un mundo que se adapta con rapidez a los nuevos ritmos-, son no
obstante y en primer lugar, un experimento emprendido por mí, vuestro
instructor Tibetano, miembro de cierta categoría de la Jerarquía, en
colaboración con otros iniciados. Como ya dije, no soy el único trabajador en
este sentido, y estos grupos simiente no son los únicos en el mundo. Hay, por
ejemplo, varios grupos simiente en formación, dentro de la estructura de
2. Estos grupos de discípulos están pasando por la etapa de formación,
de cambios y de reajustes. Su canon es todavía fluido, debido a que demasiados
discípulos son receptivos a la palabra de los Maestros, pero no tanto a las
ideas sobre las que Ellos fundan Su trabajo. Este comentario merece la atención
de ustedes. Más adelante cuando se hayan hecho los reajustes necesarios y los
grupos de discípulos puedan trabajar unidos, sin críticas ni malos entendidos,
podrán emprender un trabajo grupal organizado. Esto depende necesariamente del
nivel general del esfuerzo grupal, de la aspiración y de la persistencia que
apliquen. En lo que a nuestra parte concierne estamos dispuestos por lo tanto a
trabajar en los planos internos por medio de dichos grupos. El instrumento
adecuado para poder trabajar deberán proporcionarlo ustedes.
Debe llegar el momento, sin embargo, en que el
trabajo de cada grupo de discípulos se integre definitivamente y pase de lo
teórico y experimental a lo definido y práctico. Entonces llegará el período de
utilidad para el grupo. Esto dependerá naturalmente de dos cosas:
1. Cuando el grupo obtenga cierto grado de síntesis, podrá trabajar como
grupo poderoso.
2. Si el grupo no llega a integrarse ni aprovechar la oportunidad
grupal y este llamado particular al servicio, entonces será esencial un
reajuste del personal. Algunos discípulos tendrán que retirarse y los que no
estén a la altura de los requisitos que su propia alma les ha fijado, ni del
punto de realización sobre el cual estoy a la expectativa, serán absorbidos en
otros grupos o formarán el núcleo de una unidad reorganizada.
Toda la enseñanza dada sobre los grupos de
discípulos que actúen en la nueva era, está destinada a todos los grupos, y más
adelante se impartirá en forma general. La enseñanza sobre el trabajo grupal
específico se dará en la medida en que se pueda utilizar conscientemente y se
aplique el conocimiento dado con fines prácticos de servicio al mundo. Hermanos
míos, lo que se necesita es servir al mundo.
OCTAVA PARTE
La Jerarquía se halla profundamente preocupada por
los acontecimientos mundiales. Cuando termine la guerra, nuestro trabajo debe
continuar a cualquier precio y ante cualquier obstáculo imaginable. El nuevo
grupo de servidores del mundo debe mantener su integridad y trabajar con
firmeza y sin desmayos. La firmeza de quienes conocen el Plan de Dios ayudará a
la humanidad y contribuirá a los esfuerzos de la Jerarquía, porque no odian a
nadie y trabajan en bien de la unidad -tanto subjetiva como eventualmente objetiva.
Sería conveniente que los seres humanos se dieran
cuenta de que la humanidad es libre. Ni la Jerarquía misma sabe qué fuerzas
-las del bien o las del mal- prevalecerán finalmente, pues aunque triunfen las
fuerzas del bien en lo que a la guerra concierne, ¿triunfarán en lo que
respecta a la paz? El bien debe finalmente triunfar, pero la Jerarquía
no sabe qué le deparará a la humanidad el futuro inmediato, porque el hombre
determina su propio destino. La Ley de Causa y Efecto no puede ser
neutralizada, y en los casos que lo fue, se necesitó la intervención de mayores
Fuerzas que las disponibles hoy en nuestro planeta. Pero estas Fuerzas mayores
pueden intervenir, si los aspirantes y discípulos hacen llegar sus voces en
forma penetrante...
En estos momentos de tensión y esfuerzo, hermanos
míos, les recordaré que no hay razón para sentirse inútil o insignificante. Los
nuevos grupos de discípulos son Grupos-Simiente; están en la etapa de la
oscuridad o crecimiento, y en proceso de expansión -creciendo silenciosamente.
Ésta etapa es muy importante, porque de acuerdo a la salud de la semilla y a su
capacidad de echar fuertes raíces y ascender firme y constantemente hacia la
luz, así será la adecuación de la contribución a la nueva era, ya sobre nosotros.
Hago resaltar este hecho. La nueva era está muy cerca y somos testigos de los
dolores del parto de una nueva cultura y civilización. Lo viejo e indeseable
debe eliminarse, y de estas cosas indeseables, los primeros que deben
desaparecer son el odio y el espíritu de separatividad.
El principal objetivo de nuestro conjunto trabajo
sigue siendo la integración grupal, y el establecimiento de esa
intercomunicación entre los miembros del grupo, que dará por resultado el
necesario intercambio y comunicación telepáticos; esto establecerá finalmente
la dorada red de luz que servirá para crear un poderoso punto focal que será el
agente de la revitalización espiritual del cuerpo etérico de toda
Durante varios años traté de ser vuestro Instructor
y Maestro y creo que puedo decir, vuestro amigo. De mi parte se estableció
entre nosotros un vínculo muy fuerte de amor y de comprensión, y de parte de
ustedes una sinceridad probada y un anhelo definido de colaborar. ¿Cuál es mi
actitud hacia ustedes?
Como individuos podrán ser de poca importancia; como
unidades de un grupo que preparo y entreno para un definido servicio en vidas
futuras, más que en la presente, son de suficiente importancia para justificar
mi interés. Un grupo no es más fuerte que su eslabón más débil, y el grupo
sufre esotéricamente y como un todo, disminuyendo definidamente su poder cuando
un miembro no está a la altura de la oportunidad o cae en los espejismos de
Por lo tanto apelo a ustedes, como grupo, a que
intensifiquen su amor, propósito y servicio grupales, de modo que la
integración interna subjetiva vaya a
Ante todo, que la fuerza o la debilidad de este
grupo de discípulos depende de que los individuos que lo componen no sólo estén
vinculados como almas, sino que también exista un sólido vínculo personal (con
todas las debilidades que ello implica) más un profundo, aunque incomprendido,
afecto entre cada uno y todos ustedes, a pesar de no conocerse personalmente.
La fuerza de esta situación reside en que esta amistad es el resultado
inconsciente de muchas vidas de estrecha asociación en el trabajo y también en
las relaciones personales y vínculos familiares del pasado. La debilidad
estriba en que tal situación puede tender a hacer personales las
reacciones del grupo. Este grupo de discípulos es, intrínsecamente, una entidad
en los tres niveles de los tres mundos -físico, emocional y mental-, existiendo
además el vínculo egoico.
Deseo además grabar en ustedes un segundo punto,
pues es de oportuna aplicación, dadas las tensas condiciones que prevalecen en
Ninguno de los que nos dedicamos a preparar
aspirantes para la iniciación, podemos predecir ese momento; esto debe
determinarlo individualmente cada aspirante. Por lo tanto cada uno debe
procurar que su grupo no quede detenido por su incapacidad de ver, por sus
espejismos personales, sus problemas individuales y su lenta reacción hacia la
verdad conocida.
La tercera cosa es que cualquiera sea su etapa en el
sendero, trataré ahora, como en el pasado, de ayudarlos. Hablaré de la verdad
tal como la veo desde mi particular punto de ventaja. Trataré de arrojar luz
sobre ciertas cosas que no ven y les indicaré sus debilidades, si puedo llamar
la sincera atención de ustedes. Las debilidades existen. No son aún iniciados y
poseen defectos, limitaciones, puntos obscuros y mucha inercia, a la vez que
satisfacción propia. La tendencia a la autodefensa es muy fuerte en ustedes, y
esto produce una falta de disposición a reconocer los defectos o a admitir
hipotéticamente la posibilidad de que existan. En otros prevalece la tendencia
al autodesprecio, lo cual pone excesivo énfasis sobre la personalidad, y pensar
constantemente en ella va en detrimento del verdadero progreso. Estas
tendencias tan comunes son peligrosas para el iniciado en cierne. Les advierto
que estén pendientes de lo que indican estas condiciones y dispuestos a
escuchar y admitir la posibilidad de fracasar en el primer caso, y a olvidarse
de sí mismos en el segundo. Encárense a sí mismos y a la vida, y sin temor vean
las cosas tal cual son. No lo hagan porque les sugiero tal o cual situación,
sino porque están dispuestos a enfrentar los hechos y preparados para descubrir
cosas inesperadas en ustedes. Una de las primeras lecciones que el discípulo
debe aprender es que, donde cree ser más fuerte y encontrar mayor satisfacción,
con frecuencia es el punto de mayor peligro y debilidad. Las condiciones
astrales se ven muchas veces invertidas, de allí el espejismo que
frecuentemente domina al discípulo.
A este respecto, hermanos míos, les confiaré algo
personal y muy común en la vida del discípulo, que puede servirles de lección y
advertencia. Varias vidas atrás, mi Maestro percibió en mí una debilidad de la
cual no me había dado cuenta, siendo en realidad algo que consideraba como
fuerza y la atribuía como una virtud. Entonces era joven, ansioso de ayudar a
mi Maestro y a la humanidad, pero en último análisis, muy consciente de mí
mismo como aspirante, y muy satisfecho también de mí mismo, disimulaba esta
satisfacción con reiterada humildad. El Maestro volcaba sobre mí Su fuerza y
energía, estimulándome en tal forma que lo que creía una virtud y lo que negaba
y repudiaba como un vicio, me perjudicó. Simbólicamente me derrumbé por el
mismo peso de mi debilidad. Quizás se pregunten ¿cuál era esa debilidad? Mi
amor al Maestro me perjudicó. Después de mi fracaso me indicó que el amor que
sentía por Él, se basaba en realidad en el profundo orgullo y satisfacción que
sentía por mí como aspirante y discípulo. Esto lo negué rotundamente y me
apenaba que no me comprendiera. Con el tiempo, a través de una vida de fracasos
y la profundidad de mi egotismo, comprobé que el Maestro estaba en lo cierto.
Aprendí la lección gracias al fracaso, pero perdí mucho tiempo desde el punto
de vista del servicio útil. Descubrí que en realidad me estaba sirviendo a mí
mismo y no a
A ustedes, mis discípulos, les he revelado mi
verdadero nombre. Dos de las razones que he tenido para renunciar al anonimato
son: una, la necesidad de eliminar toda conjetura por parte de algunos de
ustedes, respecto a mi identidad, y también de impulsar a algunos a un renovado
y consagrado esfuerzo. La otra, quisiera que reconocieran el hecho de que son
discípulos aceptados, con toda la responsabilidad y oportunidad que tal
condición lógicamente implica. Otro factor decisivo en lo que a mí respecta, es
poner a prueba la capacidad de ustedes para guardar silencio hasta que sea
necesario. El silencio es uno de los principales requisitos para la iniciación,
algo que todo discípulo tiene forzosamente que aprender. Por lo tanto es
necesario pasar
Marchemos juntos mis hermanos y discípulos, por el
camino del servicio; entremos juntos en la Luz y también juntos hollemos el
camino hacia la paz mundial y no hacia la iluminación personal -la iluminación
es inevitable, aunque incidental.
En lo que a ustedes respecta, ¿qué me espera?, un
grupo que no ha sido aún probado, que es estático, censura y está sujeto a
pronunciados espejismos -con este material debo llevar adelante mi trabajo.
¿Qué puedo hacer hermanos míos en tal situación? Puedo confiar en su devoción a
la humanidad, en su disposición a aprender y en su decisión a seguir por el
sendero del servicio a cualquier precio. Esto es lo que haré.
Ante todo, me ocuparé de los objetivos que ustedes
deben lograr:
1. El
objetivo principal en el presente.
Quisiera lograr la tan necesaria integración del
grupo. La polaridad de este grupo -como unidad en el plano mental- no se ha
efectuado todavía. Esto es muy necesario y, hasta tanto se alcance tal
integración, no será posible la unida intercomunicación grupal, ni podrá
realizarse trabajo grupal. Algunos de ustedes deberán reflexionar profundamente
y alinearse amorosamente con sus condiscípulos, eliminando todo sentido de
crítica y de satisfacción personal, por su propio razonamiento y rectitud.
2. El
objetivo de dichos grupos ashrámicos en el futuro.
Es fundamentalmente necesario que los nuevos grupos
que están inaugurando el nuevo discipulado, establezcan con el tiempo la
relación telepática entre ellos. Más adelante, cuando haya una interrelación
individual más estrecha, se podrá dar una definida enseñanza que hará que esto
sea acrecentadamente posible, pero mientras tanto bastará una insinuación de
índole fundamental y debe ser aceptada y parcialmente comprendida antes de que
estos grupos precursores puedan trabajar con éxito, la cual es: Exterioricen
con amor su pensamiento hacia los demás. Hermanos míos, simplemente eso,
con sencillez y humildad, y nada más por ahora. ¿Aceptarán una regla tan
sencilla, aparentemente sencilla? Así el cuerpo etérico de este grupo de
discípulos estará animado por la energía dorada y la luz del amor; así se establecerá
una red de luz que constituirá un foco de energía en el cuerpo etérico de la
humanidad y, con el tiempo, en el cuerpo etérico planetario.
3. El
objetivo general del grupo.
Consiste en trasladar la conciencia de todos los
seres humanos integrados, en creciente número, a los niveles etéricos de
conciencia y actividad. Esto implica trabajo consciente en esos niveles, como
unidades de energía, contribuyendo cada uno con su parte y cuota especial de
energía, a la suma total de energía etérica disponible, haciéndolo consciente e
inteligentemente. Una vez logrado esto, el hombre está preparado para la
primera iniciación y es un verdadero ocultista pues trabaja con la energía, guiado
jerárquicamente.
4. El
objetivo individual.
Se requiere la preparación de la vida y de la
conciencia, en este nuevo proceso de iniciación grupal, lo cual es en sí de
verdadera importancia y depende de que cada unidad del grupo se prepare para la
iniciación y, a la vez, aprenda a subordinar su ambición y deseos espirituales
al ritmo del grupo y a la necesidad del momento oportuno, en lo
que concierne a sus condiscípulos. Implica, por consiguiente, dos actitudes
respecto al proceso de la iniciación: adaptarse a la necesaria integración y
desarrollar la respuesta espiritual a las impresiones procedentes de los
niveles del alma y de la Jerarquía espiritual. Involucra aprender a juzgar y
adquirir sabiduría para establecer una correcta interrelación con el grupo de
discípulos, de modo que éste (en este caso, el mío, que es definidamente una
entidad grupal) pueda avanzar unido. Esto requiere para el grupo las mismas
condiciones que siempre existieron para el individuo: correcta integración en
los tres niveles de la personalidad y también en los del alma, más una correcta
impresión o respuesta grupales a las "ondas síquicas que otorgan
facultades" espirituales superiores, como lo denominan los ocultistas
tibetanos.
Esto tomará muchos años, y la tarea de alcanzar una
cabal actitud y relación grupal, mediante la comprensión individual y verdadera
impersonalidad, puede ir adelante en el plano físico durante la encarnación o
continuar con la misma facilidad, fuera de encarnación. Deben tener siempre en
cuenta que la conciencia sigue siendo la misma en encarnación física o fuera de
ella, donde el desarrollo puede llevarse a cabo con mayor facilidad que cuando
está limitado y condicionado por la conciencia cerebral.
El logro de estos objetivos exigirá clara visión y
una comprensión aguda e inteligente; requerirá la firme y consciente
intensificación del amor e interacción grupales; conducirá a los discípulos a
llevar una vida plena de sabios propósitos y de planificados objetivos
espirituales y al mismo tiempo el servicio prestado asumirá una definida y
automática técnica de expresión.
Quizás se pregunten si existe un único modo o
método, por el cual el discípulo puede acercarse a esta meta aparentemente
imposible. Responderé: sí, por la práctica constante de la impersonalidad con
su subsidiaria actitud de indiferencia, en lo que a deseos, contactos y metas
personales se refiere. Tal impersonalidad es muy poco comprendida, y aunque la
desarrollen los aspirantes bien intencionados tiene una base egoísta.
Reflexionen sobre esto y procuren lograr la impersonalidad, olvidándose de sí
mismos y apartando el foco de la conciencia de la personalidad (donde
comúnmente está centrada) y llevándolo al alma viviente y amorosa.
Hay cuatro cosas que con frecuencia impiden a un
grupo de discípulos alcanzar su objetivo y realizar satisfactoriamente su
trabajo, y son:
1. La falta de visión, consecuencia de la carencia de agudeza mental.
2. El espejismo personal, que involucra el plano astral.
3. Los problemas individuales, que implican una excesiva preocupación
por las circunstancias y dificultades en el plano físico, en éste, el más
difícil de los mundos.
4. La inercia, o las lentas reacciones a la enseñanza impartida y a la
oportunidad ofrecida.
Una profunda reflexión sobre la urgencia de la época
y el reconocimiento compasivo de la condición de la humanidad, son cosas que
deben hacer muchos discípulos y aspirantes hoy en el mundo, especialmente, los
que, no estando muy cerca de la situación mundial, la observan desde lejos. Es
muy fácil expresar superficialmente compasión, y al mismo tiempo evitar el
empleo de demasiada energía para prestar servicio y realizar un excesivo e
intenso esfuerzo para prestar ayuda.
La marca característica del discípulo y la cualidad
que debiera predominar cada vez más en su vida, es la capacidad de identificarse con la parte o con la
totalidad, según sea necesario en un momento dado. Tal actitud implica un
abarcante amor, que nos lleva a ser incluyentes y a dedicar la vida a servir al
mayor número y a los más necesitados. Si se me pidiera especificar cuál es en
la actualidad el defecto predominante en la mayoría de los grupos de
discípulos, diría que es la expresión de un equivocado tipo de indiferencia,
que los lleva a una casi inconmovible preocupación por sus ideas y empresas
personales, las que militan contra la integración del grupo y tienden a
obstruir el trabajo.
Una de las cosas más necesarias para cada discípulo
es aplicar la enseñanza impartida a la idea de promover y acrecentar su
servicio en el mundo, y así llevar a la práctica y efectividad en su medio
ambiente el conocimiento adquirido y el estímulo a que ha sido sometido.
Quisiera que prestaran verdadera atención a esta sugerencia.
Deseo también llamar la atención sobre el hecho de
que un discípulo aceptado, en realidad no es aquel que fue aceptado por un
Maestro para recibir entrenamiento. Esto es una tergiversación de la verdadera
idea, la cual, al pasar del plano mental al físico, ha sido invertida o
distorsionada totalmente. Discípulo aceptado es el que aceptó:
1. La realidad de la existencia de la Jerarquía, con lo que ello
implica de lealtad y colaboración.
2. El hecho de que las almas son una y, en consecuencia, se ha
comprometido a expresarse como alma. El servicio a prestar consiste en
despertar y estimular a todas las almas con las cuales establece contacto.
3. La técnica esotérica de servicio. El servicio que presta a la
humanidad determina todas sus actividades y subordina su personalidad a la
necesidad de
4. El Plan, tal como lo presentan los Instructores de
Podría enumerar otras cosas de naturaleza más
individuales, pero deseo poner el énfasis sobre las aceptaciones que motivaron
o debieran motivar sus actitudes, pidiéndoles no dar tanta importancia a la
idea de ser "aceptados por un Maestro". Esta idea y la enseñanza de
muchos grupos esotéricos ha ocasionado grandes errores, malos entendidos,
sufrimientos y desilusiones. Al discípulo se lo entrena sobre ciertos factores
muy importantes, y no sobre su relación con el Maestro, y ellos son:
1. El factor humanidad. Su situación actual, sus problemas y su
oportunidad inmediata. Discípulo es aquel que en todo momento trata de ayudar a
la humanidad e impulsar el proceso evolutivo y a la vez desarrollar un profundo
amor hacia el género humano, lo cual caracteriza al iniciado y al Maestro.
2. El factor iniciación. Su estudio nos llevará a considerar el
desarrollo secundario y el objetivo básico de la identificación progresiva con
el alma del discípulo, el alma del grupo, el alma de toda la humanidad y el
alma de todas las formas.
3. El factor servicio. No se refiere al servicio tal como se
entiende comúnmente. Su significado común ha perdido grandemente su
significación, debido al énfasis erróneo. El iniciado cree que el servicio es
la espontánea y fácil expresión de un definido contacto con el alma,
establecido en el plano físico, lo cual le otorga al discípulo percepción
interna, espíritu práctico e inspiración, a medida que trabaja en el plano
externo de expresión. La mayoría de los discípulos se ocupan en forma vaga de
obtener la inspiración; pero nada saben acerca de las etapas preliminares para
desarrollar la percepción, que conduce a la manifestación práctica e
inteligente de satisfacer la necesidad en el nivel del diario vivir. Una
de las actividades principales del discípulo aceptado (o como yo preferiría
llamarlo, discípulo en aceptación) es convertirse de un idealista bien
intencionado, en un hombre activo que trabaja en bien de la humanidad.
Cuando un grupo sea capaz de pensar en forma unánime
y trabajar al unísono de acuerdo con estas ideas, habrá dado el primer paso
hacia la iniciación grupal, meta del nuevo discipulado. La iniciación grupal
implica:
1. La posesión y el reconocimiento de una visión conjunta, a la cual
se subordina cada miembro del grupo.
2. La simultánea relación de los miembros del grupo con el alma en su
propio nivel (esa combinada alma grupal compuesta por el alma de cada miembro
individual) que conduce a la integración grupal en los niveles del alma.
3. El contacto fusionado y consagrado de las personalidades del grupo,
en los tres niveles de expresión personal -niveles de percepción mental, astral
y etérico. Algunos miembros del grupo establecen contacto en un nivel y otros
en otro, pero el objetivo debería ser establecer a voluntad un contacto más
estrecho en los tres niveles, y en todos cuando el grupo, como tal, lo demanda.
Resulta difícil exponerlo, pero vendrá más adelante una comprensión más clara
de lo que esto significa y produce.
4. La capacidad del grupo de mantenerse unido sin erigir barreras
entre los miembros. Esto implica necesariamente sacrificar las reacciones,
ideales y planes de
Existen lógicamente otros requisitos, pero si pueden
comprender los enumerados y tratan lo mejor que pueden de ajustarse a ellos, es
todo lo que les pido por ahora. Una de las grandes necesidades de todos los
discípulos y aspirantes es desprenderse de teorías preferidas respecto a la
vida, al discipulado y al Plan, mantener la mente abierta, siempre dispuesta a
recibir lo inesperado, y ser capaz (cuando la visión espiritual es
suficientemente fuerte) de aceptar lo contrario de los ideales preconcebidos.
Esto debe hacerse cuando se lo considera espiritualmente prudente, e implica
también una actitud expectante, la de esperar que aparezca la nueva
visión y las nuevas verdades, formuladas con claridad, y que los nuevos poderes
sean cada vez más eficaces. Tales actitudes son peculiarmente difíciles para
los discípulos donde el sexto Rayo de Devoción e Idealismo predomina en su
equipo de energías, porque los ideales del aspirante de sexto rayo se
cristalizan muy rápidamente y se deforman muy pronto. El ideal temporario,
destinado a guiar al aspirante no desarrollado, puede convertirse en barrera
que lo separa de la verdad e impide alcanzar la verdadera visión.
Por consiguiente, los exhorto, mis discípulos, a
alcanzar esa amplia y abierta sencillez que predispone a la expectativa de lo
nuevo que está por precipitarse, pero lo impiden los idealistas del mundo más
que el hombre de la calle, que tiene reacciones más simples y se halla más
dispuesto que el místico u ocultista, a captar y ver el camino de salida de la
actual encrucijada, porque piensa en términos de humanidad. Los discípulos del
mundo (con sus bien formulados ideales y sus conceptos idealistas, nítidamente
expresados) con frecuencia se ven
ofuscados por el espejismo de la belleza futura, pues ignoran la actual
oportunidad. Muchos de ellos descubrirán más tarde que han quedado atrás en lo
que se refiere a la captación de las nuevas verdades. Esto es lo que
quiso dar a entender el Cristo cuando dijo que no era posible poner vino nuevo
en odres viejos, porque lo viejo será destruido por la nueva vida que se va
expandiendo.
Por lo tanto, ¿a qué está dispuesto el iniciado? A
reconocer instantáneamente lo nuevo, a captarlo inmediatamente y dar un nuevo
paso para desarrollar la conciencia humana precursora y revelar los nuevos y
subsiguientes conceptos que constante e inevitablemente se le presentan, los
cuales poseen el poder expulsor dinámico y satisfacen debidamente la necesidad
humana del ciclo inmediato. También está dispuesto a abandonar instantáneamente
cuanto parece inútil, innecesario e inadecuado para la necesidad del momento, a
recibir desde lo alto el poder que rompe y destruye lo que se ha cristalizado,
y es anticuado e inútil porque ya ha servido su propósito; está dispuesto a
trabajar como ocultista práctico (no como místico idealista) en los niveles de
la visión y en el de los asuntos prácticos humanos.
Sugeriría que el grupo divida en dos partes el
proceso de
Este servicio sólo es la expresión en el plano
físico de actitudes y actividades del alma, tal como las evidencia en su propio
nivel de conciencia. Una fase de este doble trabajo, la fase reflexiva, se
manifiesta en creciente comprensión y se expresa viviendo una vida intencional,
es decir, "una vida que tiene un propósito". Conduce a un método de
vida basado en un programa planeado, que se aproxima lo más posible al Plan y a
los impulsos vitales jerárquicos. La segunda fase que corresponde a la
meditación común, es un retiro consciente y definido. Si esto se hace correcta,
deliberada y regularmente, se alcanzará con el tiempo una interacción
telepática muy productiva entre los discípulos del grupo y entre el discípulo
individual, el Maestro y el Ashrama principal. Además permitirá al discípulo
ser más sensible a las "ondas superiores que otorgan facultades".
Toda la meditación (incluyendo sus dos partes) implica, por lo tanto, vincular
el corazón y la cabeza, el acercamiento místico y el ocultista y también el
sentimiento y el conocimiento.
Estas líneas de energía que vinculan y atan, pueden
en realidad afluir únicamente desde el centro cardíaco. Por tal razón asigné
ciertas meditaciones que estimulan el corazón para que entre en actividad,
vinculando el centro cardíaco (entre los omóplatos) con el coronario, por
intermedio de la analogía superior del centro cardíaco que se halla en la
cabeza (el loto de mil pétalos). Cuando este centro cardíaco es adecuadamente
radiante y magnético, relaciona a los discípulos entre sí y con todo el mundo,
y produce la interacción telepática tan deseada y constructivamente útil para
la Jerarquía espiritual -siempre que se lleve a cabo en un grupo de discípulos
consagrados y dedicados a servir a
Una de las tareas que todo discípulo debe
desempeñar, es evocar el aspecto voluntad del alma; la voluntad en su aspecto
más elevado es comúnmente pasiva, hasta que el hombre huella el sendero del
discipulado...
Quizás se pregunten hermanos míos, ¿de qué sirven
estas analogías y datos informativos? Son de poca utilidad técnica para ustedes
y, en realidad, aumentan su responsabilidad. Sin embargo, serán de valor real
si sirven para establecer en la conciencia del discípulo el verdadero
reconocimiento de la realidad, de la síntesis y de
En la nueva era, como ya indiqué, la nota clave del
progreso del aspirante será amor a la humanidad, lo cual indicará el
despertar del centro cardíaco. En el pasado y hasta hace pocos años, la clave
fue servicio (prestado altruistamente), y encerraba una técnica que
ponía automáticamente en actividad el centro cardíaco. Los discípulos en su
mayoría, carecen de amor a
Les recordaré que la vida del discípulo es siempre
de riesgos y peligros, que los acepta voluntaria y deliberadamente para servir
a la humanidad en bien del desenvolvimiento espiritual. Pero les pido que cada
uno vigile con creciente cuidado la vida emocional y sus reacciones y también
en particular el más minúsculo brote de espejismo. Les llamo la atención de que
si aparecen en sus vidas condiciones emocionales y espejismos, no indica
necesariamente fracaso. Sólo hay fracaso cuando uno llega a identificarse con
esas condiciones astrales y a sucumbir a los antiguos ritmos. Pueden comprobar
el éxito cuando, en la práctica de la meditación asignada, seguida con
regularidad, aparecen condiciones indeseables; deben reconocerlas por lo que
son, y evocar en ustedes esa "divina indiferencia" que deja morir de
inanición a la emoción o al espejismo, al privarlos del "poder
nutritivo" de
Les señalaré que la intención de todos los
verdaderos discípulos es apoyar a sus hermanos de grupo con amor y comprensión.
Con ello pueden contar. Les aseguro también que están circundados por el amor
protector de vuestro Maestro y que en ningún momento los defraudaré... Pero, en
último análisis, la batalla la librarán ustedes.
NOVENA PARTE
El poder de visualización es el secreto de toda
verdadera práctica de la meditación en las primeras etapas, siendo lo primero
que debe dominarse. Los discípulos tendrán que poner énfasis sobre este
proceso, porque residirá eventualmente en él la capacidad de utilizar el poder
creador de la imaginación, más la energía mental, como medio para impulsar los
fines de la Jerarquía y desarrollar el Plan divino. Todos los nuevos procesos
en la técnica de la meditación (cuya responsabilidad podemos atribuir a la nueva
era) deberían incluir e incluirán, como primer paso, la visualización, y ello
por las siguientes razones:
1. La visualización es el paso inicial para demostrar la ley oculta de
que "la energía sigue al pensamiento", lo cual, lógicamente, lo
reconocen en teoría todos los que se interesan por los estudios ocultistas. Una
de las tareas que los discípulos tienen ante sí, es obtener en esto
conocimiento efectivo. La visualización pictórica (característica definida del
trabajo de muchas escuelas esotéricas), es simplemente un ejercicio para
desarrollar la facultad de visualizar. En el trabajo de los discípulos que se
preparan para la iniciación, el aspecto externo de la visualización debe ser
reemplazado por un proceso interno, que es el primer paso para dirigir
2. La facultad de visualizar es el aspecto constructor de formas de la
imaginación creadora. Este proceso se divide en tres partes, que corresponden
en cierto modo al proceso creador seguido por la Deidad misma:
a. La acumulación de energía calificada, dentro de un círculo
infranqueable.
b. El enfoque de esta energía por la fuerza de la intención, en un
punto cercano a la glándula pineal. La energía está así enfocada, pero no se
esparce.
c. La distribución de la energía enfocada, mediante un proceso
pictórico (no por un acto de la voluntad), en cualquier dirección deseada, es
decir, a ciertos centros y en determinado orden.
Este proceso de dirigir la energía puede llegar a
convertirse en hábito espiritual, si los discípulos empiezan a practicarlo
lenta y gradualmente. Al principio el proceso de visualización puede parecer
difícil y sin provecho, pero si perseveran, descubrirán con el tiempo que es
eficaz y no exige esfuerzo. Ésta es una de las maneras más importantes de como
trabaja un Maestro; es esencial, por lo tanto, comenzar a dominar
a. El proceso de acumulación de energía.
b. El proceso de enfoque.
c. El proceso de distribución o dirección.
El discípulo aprende a hacerlo dentro de sí mismo y
más tarde a dirigir la energía (de determinado tipo, según lo demanda la
ocasión) hacia lo que está fuera de sí mismo. Esto constituye un ejemplo de una
de las principales técnicas de curación del futuro. También el Maestro emplea
este proceso para despertar en Su discípulo ciertos estados de conciencia, con
los cuales nada tienen que ver ustedes.
3. El poder de visualizar correctamente, es uno de los métodos para
descubrir la verdad o falsedad. Esta afirmación es difícil que
Este proceso de visualización y el empleo de la
imaginación, constituyen los dos primeros pasos en la actividad de construir
formas mentales. Con estas formas autocreadas, conteniendo ideas espirituales y
propósito divino, trabajan los Maestros y adquiere forma el propósito
jerárquico. Por lo tanto, es esencial, mis discípulos, que comiencen a trabajar
deliberada y lentamente de esta manera y a aplicar la información que antecede,
en forma constructiva y creadora. La necesidad de la época es cada vez más grande
y es necesario el máximo trabajo y propósito.
Los Maestros mantienen ante todos Sus discípulos,
como meta, la iniciación, y están dispuestos a dar la instrucción necesaria.
Les recordaré en esta primera etapa, que únicamente lo que conozcan por sí
mismos y experimenten conscientemente en sí mismos, es de importancia y
constituye la verdad para ustedes. Lo que digan otros, aunque sea yo, no
tiene propósito vital alguno, excepto ampliar o corroborar una verdad conocida,
y crear ilusiones o responsabilidades hasta rechazarla o experimentarla en su
propia conciencia. ¿Comprenden lo que quiero significar?
Podría definirse la iniciación como el momento de
crisis donde la conciencia revolotea sobre los lindes de
Con frecuencia habrán oído decir que el Guru
o Instructor, enseña en Oriente a sus discípulos, haciéndoles insinuaciones. Si
han leído y estudiado los antiguos escritos de la India (¿y quién no leyó por
lo menos alguno de ellos?) habrán observado que esas insinuaciones son de dos
categorías. Se refieren:
1. Al carácter personal en relación con la realidad y la preparación
para la iniciación.
2. A la Unicidad de la Deidad y a la relación del hombre con la unidad
comprobada y lograda.
A esto se agregó después otras enseñanzas respecto
al proceso creador, cuando Dios creó los mundos, y mucho acerca de la energía y
el desarrollo de los centros (laya-yoga, tal como técnicamente se lo denomina).
Prácticamente sólo se impartían éstas cuatro líneas y el entrenamiento ofrecido
era de índole exotérica. Por lo tanto observarán que era preparatorio y que el
entrenamiento para la iniciación estaba profundamente oculto en el énfasis
puesto sobre la relación del Guru y el discípulo, y que no se expresaba en
palabras ni se revelaba de manera alguna. Las pocas insinuaciones y
significados simbólicos fueron investigados y el esoterista erudito agotó al
límite estas fuentes de información.
Ahora trato de llevar la enseñanza a otra etapa externa,
a fin de que sea exotérico lo que el Maestro enseñó a Sus discípulos
antiguamente, cuando las verdades fundamentales sobre la conciencia universal
eran captadas en cierta medida por el discípulo y desarrolladas en lo que
particularmente le concernía, en el correspondiente lugar y a su manera. Aún
rige la inalterable y antigua regla de que toda la verdadera enseñanza
esotérica empieza en lo universal y termina en lo particular, y esto deben
tenerlo siempre en cuenta. Me es difícil poner en lenguaje moderno y en forma
simbólica las reglas que hasta ahora no fueron escritas. Mucho de lo dado en la
época en que H.P.B. luchaba y trabajaba, ha sido verdad, incluyendo la
información respecto a
Cuando un neófito solicita de un Maestro el
entrenamiento necesario, previo a la iniciación, ¿cuál creen que es el problema
del Maestro? Parto de la suposición de que el Maestro conoce bien a Su
discípulo, que está convencido de su sinceridad y que su solicitud es correcta.
Supongo también que ustedes comprenden que la llamada "solicitud" es
la cualidad de la vida vivida, el servicio prestado y la presencia de una mente
iluminada por cierta medida de contacto con el alma.
El problema del Maestro consiste, primero, en
enseñar a Su discípulo a estabilizar la relación entre alma y cuerpo, para que
pueda establecer, a voluntad, el contacto entre ambos; el cuerpo astral
no representa ningún obstáculo como tal, y mediante el contacto con el alma
puede relacionarse fácilmente con los propósitos y los recursos de
Es esencial que todos comprendan una cosa antes de
emprender el trabajo conmigo, y es que, en un grupo de discípulos como éste, la
mayoría ha pasado la primera iniciación y está siendo preparada para una de las
iniciaciones posteriores. Nada sorprendente hay en esta declaración, ni debe
ser causa de júbilo o alegría. Un inmenso número de aspirantes del mundo
evidencian -por su vivencia hacia las cosas espirituales y por la intensidad de
su aspiración y esfuerzos para llegar a ser buenos, autosacrificados e inteligentes-
que la vida del Cristo interno actúa definidamente en ellos y está
presente en sus corazones. La iniciación de la "fijación espiritual en el
plano físico" (como a veces se denomina al nacimiento en Belén, la primera
iniciación) la han recibido miles de personas que avanzan sinceras y
definidamente en el Camino. Recordaré también que entre la primera iniciación y
la segunda pueden transcurrir muchas vidas -intervalos muy extensos de
silencioso y casi imperceptible crecimiento. De ninguna manera ustedes son
únicos ni están mucho más evolucionados que otros aspirantes avanzados del
mundo. Esto los alentará y los hará sentir humildes. Lógicamente no
tengo la intención de decir quién se está preparando para determinada
iniciación. Esto debe descubrirlo cada uno por sí mismo. Es asunto de
orientación interna y no de información externa.
Quisiera referirme a un punto respecto a las
primeras tres iniciaciones principales, y es que tales iniciaciones se reciben
cuando se tiene cuerpo físico y en el plano físico, demostrando así conciencia
iniciática, tanto por medio de la mente como del cerebro. Esto es algo que no
se acentúa frecuentemente y a veces se lo contradice.
También puntualizaré con toda la claridad y la
fuerza de que dispongo, la grande y profunda necesidad de humildad y su
expresión constante. No me refiero aquí al complejo de inferioridad, sino a ese
ajustado sentido de correcta proporción, que da a su poseedor un equilibrado
punto de vista respecto a sí mismo, a sus responsabilidades y al trabajo de su
vida. Si posee tal humildad, le permitirá con desapasionamiento observarse a sí
mismo y a las oportunidades ofrecidas. Sin duda todos los discípulos, ustedes
entre ellos, han especulado acerca de su estado y posición en el sendero, como
el de sus condiscípulos. Después de todo, ello es natural y humano. Algunos de
ustedes son demasiado humildes en el sentido personal, pero no en el sentido de
la verdadera humildad. Con esto quiero significar que temen tanto al orgullo,
al envanecimiento y a la sobrestimación de sus capacidades, que no son veraces
acerca de la realidad, empequeñeciendo el poder de sus almas. R.S.U. es un
ejemplo. Necesita caminar con humildad a través de la vida espiritual, lo cual
implica el correcto reconocimiento del lugar y la oportunidad, y no el
constante énfasis sobre su incapacidad de estar a la altura de ello. Debe
mostrarse a mi grupo de discípulos y a mí, tal cual es -un discípulo en
preparación para cierta iniciación, que tiene a su disposición mucha sabiduría.
W.D.S. sufre de complejo de inferioridad, que lo obliga a imponer externamente
su personalidad sobre otros, y expresa una sutil envidia espiritual de aquellos
que su conciencia registra como espiritualmente superiores a él. Debe aceptarse
tal cual es y alegrarse de que haya quienes le garanticen la posibilidad de un
futuro desenvolvimiento, por haber logrado más que él; cuando acepte el
discipulado y esté embebido, prestando un verdadero servicio, deberá olvidarse
de sí mismo, pues no dispondrá de tiempo para compararse incesantemente con los
demás.
La verdadera humildad se funda en los hechos, en la
visión y en la presión del tiempo. Hago aquí una insinuación y les pido reflexionar profundamente
sobre estos tres fundamentos de una importante actitud de la personalidad, que
debe mantenerse y demostrarse antes de cada iniciación. Les recordaré que ante
la presencia de la verdadera visión, deberá existir siempre humildad. El
experimento que estoy emprendiendo tiene sus peligros. Quienes son discípulos
en los planos internos del Ashrama de un Maestro, conocen algo de la condición
de sus condiscípulos, pero no siempre este conocimiento llega a la conciencia
cerebral, lo cual es mayormente un factor protector, porque no se les podría
confiar la aplicación correcta de este conocimiento en el plano físico. Podrían
criticar excesivamente a un condiscípulo que momentáneamente no está a la
altura del objetivo de la iniciación; sentir sutilmente envidia o desprecio de
sí mismos; considerar a un discípulo más avanzado que ellos en el Sendero de
Iniciación como alguien superior y privilegiado, complicando así su problema y
esfuerzo, y podrían perder el sentido de proporción respecto a la iniciación,
sus procesos y estados, debido a que están muy cerca de otro discípulo iniciado
que lucha o no lo comprende. Los tropiezos son muchos y por eso les pido que
tengan cuidado. Ocúpense de su propia vida y asuntos. No especulen sobre
la condición de otros discípulos de mi grupo, pues son sus íntimos
colaboradores y participan en mi experimento. Cultiven la humildad fundada en la
comprensión y la visión y sirvan así al mundo, a sus condiscípulos y a Mí, como
punto principal de contacto con la Jerarquía.
Con frecuencia dije que un discípulo es conocido por
la influencia que ejerce sobre su medio ambiente, y el iniciado por la amplitud
de su servicio mundial. ¿Por qué algunos de ustedes (no todos) no se han
destacado en un servicio y ejercen poca influencia en los asuntos del mundo?
Varias cosas pueden explicarlo. Ante todo un discípulo puede ser llamado a
agotar ciertas relaciones kármicas, a cumplir ciertas obligaciones de muy
antiguo origen y así "allanar el camino" para un más completo e ininterrumpido
servicio a la humanidad, en fecha posterior. Esto ocurre con bastante
frecuencia entre la primera y la segunda iniciaciones. A veces un discípulo
puede prestar servicio efectivo y en gran escala en los planos internos y, sin
embargo, no evidenciarlo en el plano físico, excepto en la belleza de su vida.
Otros pueden estar aprendiendo ciertas técnicas de las relaciones sicológicas y
la distribución de energía y haber dedicado alguna vida anterior al estudio de
estas ciencias esotéricas. Una vida es sólo un corto momento en el largo ciclo
del alma. Sin embargo, el verdadero discípulo nunca presenta como excusa las
razones mencionadas, por el esfuerzo no realizado. Quiero resaltar que la
influencia en el mundo no siempre implica por sí sola discipulado. Existen
muchos grupos bien conocidos y magnéticos que poseen una personalidad dominante
como centro, que no es necesariamente un discípulo.
En conexión con el grupo de mis discípulos y con el
experimento que estoy emprendiendo, tienen que llegar a un punto en la
experiencia grupal en que no se preocupen intensamente de su propio desarrollo,
estado y servicio; todos tienen que aprender a descentralizarse, de modo que el
factor de mayor importancia sea el trabajo que deben realizar. Cuando esto
sucede entonces cesará el intenso interés sobre algún aspecto de la expresión
personal de sí mismos, debilidad de carácter, objetivo preferido o condición
física. Descubrirán que el desarrollo de la "divina indiferencia"
(como he dicho varias veces) será de gran ayuda para olvidar al pequeño yo;
éste parece tan enorme que a veces (por hábito) impide ver al yo superior, se
interpone entre el discípulo y el Maestro y dificulta el contacto con sus
condiscípulos, evitando así prestar un servicio efectivo.
Otro punto quisiera tratar aquí, a fin de que haya
total comprensión. Hay períodos en la vida del discípulo en que parece no
existir contactos con el Maestro; es como si toda relación se hubiera cortado,
por lo menos temporalmente. Debo hacer resaltar que, tratándose de discípulos
aceptados, tal interrupción no es posible. Esotéricamente eso no puede suceder,
y el amor que el Maestro siente por el discípulo, también impide que eso
suceda. Sólo una condición puede causar tal interrupción, y es el esfuerzo deliberado
y consciente del discípulo, durante un prolongado período. Un Maestro no admite
con ligereza a un discípulo en su grupo, y una vez que lo ha hecho, la
situación es irrevocable desde el punto de vista del Maestro. Toda demora en el
progreso o separación definitiva proviene totalmente del alumno. Podrá haber
una suspensión temporaria de comunicaciones y hasta durar toda una vida; pero
esto no es extenso desde el ángulo del alma, sino sólo un chispazo de poca
importancia y significación, en la larga carrera del alma. Asume grandes
proporciones e importancia en la vida de la personalidad, pero puede significar
sólo una oportunidad en el eterno ahora del alma.
Por lo tanto, los he observado de cerca y he visto
durante intervalos la marea de la vida deslizarse por encima de ustedes; he
vigilado sus progresos y demoras y los he visto triunfar y fracasar. Esto lo
hago mediante la observación de la pulsación de su luz, sin tener en cuenta los
detalles de su diario vivir. Esto no está justificado en esta época de crisis y
nunca se justificará, debido al desenvolvimiento evolutivo de los discípulos.
Están todavía dentro del aura de mi grupo, en mi Ashrama. Ustedes, no yo,
determinan el lugar que allí ocupan. A veces se produce algo que se asemeja a
una palpitación en la relación entre el instructor y el discípulo -un retiro y
un avance de parte del discípulo en probación y una firme actitud expectante de
parte del instructor. Cuando llegan a su fin las fluctuaciones del contacto y
el alumno se estabiliza y se convierte en un "punto de energía que se
aproxima constantemente", se trasforma en discípulo aceptado. Algunos se
están estabilizando en mi grupo de discípulos, otros retroceden, mientras unos
pocos se acercan, y observo con interés la intensificación y la disminución de
su luz.
En esta época se exige la movilización de todos los
discípulos, y al decir "esta época" me refiero no sólo al momento
actual, sino a los próximos cincuenta años. Esta movilización implica el
enfoque de las energías del discípulo, su tiempo y sus recursos, en bien de la
humanidad; requiere una nueva dedicación al servicio, la consagración de la
vida mental (¿se dan cuenta, hermanos míos, lo que eso significaría?) y el
olvido del yo, que rechazaría todo estado de ánimo y sentimiento, todo deseo personal,
resentimientos, quejas y todas las pequeñeces que surgen en las relaciones con
sus semejantes. En el plano físico significa condicionar la entera vida externa
activa, de modo de convertirla en una vida de servicio activo y concentrado.
Les pido que estudien las frases que anteceden, utilizándolas como luz
reveladora, para saber de qué adolecen y qué deben hacer.
He dado en el pasado mucha instrucción, ayuda y
aliento. Eso aún lo tienen y lo tendrán y los beneficiará mucho si dedican
tiempo en recordarlo. Pero hagan hoy un nuevo comienzo -no para su propio bien,
sino para ayudar a un mundo necesitado. Olvídense de sí mismos.
La presión del trabajo que pesa sobre mí ha sido muy
grande últimamente. Mucho trabajo ha recaído sobre mis hombros debido a la
situación del mundo, la cual ha exigido mucho esfuerzo de parte de la
Jerarquía, para impedir el total derrumbe de la estructura de la civilización
humana, tal como existe en
Muchas cosas contribuyen a la inercia que hoy aflige
a la mayoría de los discípulos del mundo que debieran estar activos, sirviendo
y ayudando. Esto es aplicable a ustedes también. Las condiciones resultantes de
la guerra y la preocupación sobre sus asuntos personales, actitudes y
reacciones, ha desalojado de sus mentes mucho de lo que he dicho y podría
decir. Una de las primeras lecciones que deben aprender quienes se están
entrenando para la iniciación, es la difícil y doble actitud que permite la correcta
actividad de la personalidad y el verdadero interés en los asuntos de ésta, y
al mismo tiempo impide que nada personal interfiera la vida espiritual
subjetiva, el servicio y el entrenamiento preparatorio para
Ante todo diré: traten de recuperar el fervor de la
primitiva aspiración espiritual y autodisciplina. Si nunca lo perdieron (aunque
muchos discípulos sí) traten de obligar a la energía de la inspiración que se
despliegue efectivamente como acción definida en el plano físico. ¿Cómo?,
preguntarán ustedes hermanos míos. Aumentando el fulgor de su luz en el mundo,
por medio del amor y la meditación, para que otros puedan dirigirse a ustedes
como un faro en la noche oscura de la vida que parece haber descendido en este
siglo sobre la humanidad; traten de amar más de lo que hasta ahora han creído
posible, a fin de que otros, deprimidos y desalentados por las circunstancias
de la vida y el horror presente de la existencia humana, encuentren en ustedes
calor y consuelo. Lo que yo y todos los afiliados a la Jerarquía tratamos de
hacer, en esta época de desesperada crisis, es descubrir a quienes son firmes
puntos de energía viviente y derramar por su intermedio el amor, la fortaleza y
la luz que el mundo necesita y debe poseer si quiere capear el temporal. Este
servicio lo solicito para mí y
De nuevo les muestro el camino, y espero.
¿Intensificarán la vida interna y alcanzarán el poder que les permitirá vivir
simultáneamente como seres humanos eficientes y como almas amorosas y
vivientes? La principal necesidad en estos momentos es establecer la
continuidad de este doble proceso; ello conducirá a la fusión, a la
coordinación de la personalidad y a una eficiencia grandemente acrecentada.
Muchos discípulos no son jóvenes, por lo que les resulta difícil desalojar
hábitos mentales y sensorios arraigados. Sin embargo, deberán alterarlos
y no resentirse por ello. Los ritmos estabilizados de la personalidad
constituyen la línea de menor resistencia. Deben ser cercenados oblicuamente,
formando así la cruz de la vida; la existencia será entonces más difícil, pero
dará por resultado nuevos y bellos ritmos.
A quienes se encuentran en medio de la hoguera del
dolor (y son legión), de la agonía, la ansiedad y la angustia -y la ven en
todas partes y tratan de mantenerse firmes en medio de todo- les digo: Las
apariencias no siempre representan lo que verdaderamente son; lo que rompe y
perturba la vida de la personalidad es con frecuencia el agente liberador, si
es correctamente comprendido; lo que surja cuando las Fuerzas de la Luz disipen
la oscuridad del mundo, demostrará la naturaleza inmortal del espíritu humano.
A todos les digo: Mi amor los circunda y el aura del Ashrama, del cual soy el
centro, permanece como gran muralla defensora alrededor de ustedes y de los que
luchan por el derecho. Luchen ustedes también. Entonces podrán, si lo
hacen, sentir esta protección amorosa. Además, si quieren, podrán cada día
ponerse en relación con su Maestro. No somos ciegos ni nos despreocupamos.
Sabemos, no obstante, que hay males peores que la muerte y el dolor. Sabemos que
éste es el momento de mayor oportunidad para la humanidad, y que si los hombres
pasan triunfalmente a través de ellos y (por la fuerza de sus propias almas)
superan el actual mal, entonces la evolución de la humanidad se acelerará más
allá de lo que se creyó posible, lo cual constituirá la liberación alcanzada e
iniciada por la humanidad misma. Esto tiene tanta importancia en la vida del
género humano como en la vida del discípulo individual. Al hombre no se
le debe privar de la ocasión ni de la oportunidad; los valores espirituales y
eternos que ha adquirido tienen mucha más importancia que su momentánea agonía.
Cuando piensan que Nosotros estamos en los
denominados seguros retiros, quizás no lleguen a comprender que la capacidad de
identificarse con todo cuanto hoy implica dolor en el mundo, más la
sensibilidad de Quienes están vinculados con la Jerarquía, respecto a las
desafortunadas condiciones de la humanidad, constituye para Ellos una suprema
agonía espiritual permanecer inactivos.
Ellos comprenden cuán profunda es la reacción
humana, y captan y aprehenden porque Son uno con todos los hombres. Esto
implica una comprensión mucho más grande de lo que pueden imaginar y sólo puede
expresarse adecuadamente con la palabra "identificación". Necesitan
el firme apoyo de todos Sus discípulos, el amor constante, la lealtad y la
respuesta indubitable a la necesidad humana, que les permitirá llevar la pesada
carga que el karma humano puso sobre Sus hombros y que Ellos llevan
voluntariamente.
¿Harán lo que les pido? ¿Nos ayudarán en nuestro
trabajo de todas las maneras posibles, como personalidades dedicadas al
servicio y como almas que siguen el camino iluminado? Grande es la necesidad de
amor y de luz que siente
Que el conocimiento sea trasmutado en sabiduría y el
ojo de la visión controle los procesos del vivir y todas sus empresas, es el
deseo profundo de mi corazón, para todos y cada uno de ustedes.
Vuestro Maestro, Amigo e Instructor,
El Tibetano
..........................................
SECCIÓN DOS
INSTRUCCIONES PERSONALES A LOS
DISCIPULOS
POR EL TIBETANO
...................................................
INSTRUCCIONES PERSONALES A LOS
DISCIPULOS
B. S. D.
Noviembre de
1931
Hermano mío:
Ante todo quisiera decirle que no pierda el tiempo
en recordar lo realizado en los años dedicados al trabajo esotérico ni en la
febril anticipación de unos pocos años más de esfuerzo esotérico, bajo mi
tutela. Quizás la ecuación tiempo ha incidido mucho en sus pensamientos hermano
mío, pero al realizar el trabajo actual debe olvidar los posibles y futuros
desarrollos. Esto le traerá el olvido del aspecto forma durante la meditación,
pues necesita despertar
Primero, abandone toda fórmula al practicar la
meditación y mantenga un perfecto silencio, enfocando la atención en el Señor
de Amor, el alma. Aquiete sus procesos mentales, pues no le es difícil, y luego
abandone el pensamiento simiente. Escuche y aspire. Cierre cada meditación
difundiendo amor a todos los seres. Esta exteriorización mental es un gran
liberador, y cada discípulo del grupo, al cual trato de entrenar, necesita
liberarse de algo. Para usted es liberarse de la forma cuando presta servicio,
y sabe a qué me refiero.
Segundo, hasta la Luna llena de mayo, Tauro,
abandone todos los ejercicios respiratorios. Los ha practicado durante años y
necesita un descanso. La naturaleza progresa y avanza por la actividad y el
descanso cíclicos y, antes de poder llevarlo al próximo desenvolvimiento,
quisiera que descanse de la presión mental y también de la devoción que ha
regido gran parte de la experiencia de su vida. Centre en el ser su
pensamiento, meditación y servicio, hasta el mes de mayo, y verá que la
recompensa será grande. No dude de esta sugerencia, pero -pensando en el ser- debe abrirse camino hasta el centro de la
vida, donde se realiza todo trabajo ocultista. Ser instado a ser es un
honor hermano mío; en la actualidad lo conducirá más lejos que la
intelectualidad, pranayama, y ese poderoso anhelo de realización espiritual que
es su cualidad divina sobresaliente y en ciertos aspectos es su principal
obstáculo. Estaré aquí durante un ciclo para enseñar y preparar lo mejor que
pueda a quienes respondan al servicio en el siguiente ciclo de vida. Por lo
tanto, si no comprende los enunciados que anteceden pregunte y le responderé.
Esta línea de actividad pasiva le parecerá difícil al principio, pues su mente
y vida están bien organizadas; pero hasta mayo, viva y manténgase simplemente
en su Ser espiritual y ame a todos los seres. Más adelante delinearé el
entrenamiento y los ejercicios de respiración, que creo son para usted el
camino. Comprenda que se le da un intervalo donde cesan los ejercicios activos
que ha practicado durante más de treinta años de aspiración y esfuerzo, a fin
de alcanzar un ritmo de calma. Más tarde, sobre el conocimiento acumulado
durante estos años, podrá erigir una fresca estructura de conocimientos e
imponer un ritmo nuevo y más elevado. Las células del cerebro necesitan
descanso, pues existe cierto grado de fatiga mental.
Junio de 1933
Ha accedido a mi pedido hermano mío, y creo que
ahora ve la razón de mi método de entrenamiento. El aspecto amor de su alma se
ha liberado parcialmente, aunque todavía está internamente preocupado por las
realizaciones externas y obstaculiza su camino hacia el conocimiento. Le
recordaré algo que quizás responda a algunas de sus preguntas. Observo lo
realizado por mi grupo de discípulos desde el ángulo del efecto grupal y no del
éxito o fracaso de sus unidades. Ese resultado y éxito debe además demostrarse
sucesivamente a medida que se pone de manifiesto. La primera esfera de enfoque
fue en niveles mentales. Allí es incapaz de juzgar por sí mismo si triunfó o
no, porque aún no ha desarrollado la visión mental. Le digo que el grupo ya existe
como factor activo en esos niveles y esto quizá es bastante. Está emitiendo su
nota y organizando su influencia. En los pocos próximos años se organizará
también en los niveles astrales, el plano emocional, y debe tener en cuenta que
en éste todas las formas corren peligro de sucumbir a
Esto lo
presiente hermano mío, y deberá indicarle el desarrollo de su sensibilidad
subjetiva. Posteriormente se establecerá una relación grupal y se estabilizará
una realización grupal, que llamará la atención en el mundo de los hombres. No
pierda tiempo ansiando realizaciones fenoménicas. Inevitablemente llegarán,
si la inspiración ígnea y el poder de persistir de cada uno se nutren
constantemente.
Puede ahora reanudar más activamente la meditación y
practicar el ejercicio respiratorio que le daré. Trate, en la meditación, de
mantener todo el proceso en la cabeza, y recuerde que su problema reside en
llegar a ser un "extrovertido de tipo cardíaco", en vez de ser, como
es, un introvertido de tipo coronario. Por consiguiente, su camino de
liberación es el amor, y la tónica del amor debe matizar toda su meditación.
Siga en consecuencia cuidadosamente todas las instrucciones y recuerde que en
lo que a usted concierne, trato de evitar todo énfasis sobre el aspecto forma.
El tema para su meditación podría resumirse en las frases siguientes:
"Me consagro a seguir
el sendero del amor. Pido a mi alma que yo, el Espíritu en la forma, actúe como
canal de compasión y como instrumento de amor, hasta que me reconozca como el Amor
mismo. Yo soy ese Amor. Con intención pura, sirvo. Este amor y dedicación deben
nutrir la aspiración de mis semejantes. Me comprometo a realizarlo con pleno
conocimiento".
La ígnea, dinámica y dedicada aspiración, de
cualidad espiritual de sexto rayo, que rige su personalidad, constituye su
contribución a este grupo de discípulos.
Junio de 1934
Hermano mío:
Ha trascurrido un año, desde que le di instrucciones
definidas, y ha llegado ya el momento de hacer ciertos cambios. El desarrollo
del corazón ha progresado bien, el centro cardíaco está más activo y usted es
más consciente de las reacciones de sus hermanos, resultándole más fácil
identificarse con ellos. ¿Se ha dado cuenta hermano mío, que antes vivía
enfocando tanto la conciencia en la mente, que los problemas del hermano le
eran más importantes que él mismo? ¿Comprende ahora que su capacidad mental para
captar la situación del hermano, le interesó mucho más que su alma atribulada?
¿No percibe ya que su profundo deseo de encontrar al Maestro y establecer un
definido contacto con Él, está basado en una duda intelectual? Satisfacer el
anhelo mental de verificar la existencia de los Maestros y determinar la propia
posición en la escala de evolución era, en esos días, más fuerte que su amor a
la humanidad y al servicio. Esta condición fue ya en gran parte remediada, y
cualquier reflexión en antiguas líneas es una reincidencia más bien que un paso
hacia atrás en el progreso.
Todo crecimiento es cíclico y progresamos paso a
paso en sentido espiral, lo cual implica volver aparentemente sobre los pasos
andados. Sin embargo, constituye una ilusión.
Quiero darle hoy un ejercicio respiratorio que
mezclará y fusionará las energías de los centros que están arriba del
diafragma. Ningún pensamiento sobre los centros que están abajo del diafragma
deben entrar en su mente. Hermano de antaño, a fin de saber que usted comprende
este trabajo, para que sus hermanos que se hallan en mi grupo se beneficien de
su experiencia, voy a pedirle que prepare un escrito sobre este triple
ejercicio respiratorio... Deseo que explique la finalidad e intención del
mismo, y que observe su efecto en lo que respecta a la estimulación de los
cuerpos vital y psíquico...
Enero de 1935
Mi hermano aceptado:
Deseo que observe la nueva forma de dirigirme a
usted. Puedo emplearla ahora porque ha llegado a la etapa -tan largamente
anhelada en su experiencia- en que sabe que está en el sendero del discipulado
aceptado. Antes no podía llamarlo así, porque el reconocimiento externo de una
condición interna (lo mismo que del estado de conciencia, con otro nombre) debe
partir de adentro de la propia naturaleza del discípulo; a nosotros, los
instructores, sólo se nos permite poner el sello de reconocimiento, después de ocurrido
el hecho. Durante años trabajó activamente en el plano mental, tanto con usted
como en usted mismo, y también con las numerosas vidas con las que se le
permitió ponerse en contacto y de las cuales es el guía en el sendero de
probación. Sin embargo, siempre ha sentido un anhelo y ansiedad por establecer
un contacto más emocional y sensible y una creciente actividad del corazón.
Esto es lo que está logrando ahora, como resultado del trabajo de los dos
últimos años (pues recién comenzó a trasladar su enfoque al finalizar 1932) y a
vincular la cabeza con el corazón. Cuando esto se hace mediante la actividad
de la voluntad y se expresa prácticamente como servicio, el hombre pasa al
sendero del discipulado. Entonces puede también encontrar su camino hacia el grupo de uno de los Grandes Seres,
siempre que haya lugar en él. Esto ocurrió en su caso y usted lo sabe, por eso
puedo llamarlo mi hermano aceptado.
Intento hacer un cambio en sus ejercicios
respiratorios y también en la práctica de la meditación, y le pido que lleve de
ambos un registro de los resultados y, después de seis meses, observe su
promedio general, así como los efectos fenoménicos y cualquier expansión de
conciencia que puedan definidamente atribuirse a esos ejercicios. En su caso
debe esperarse que tales efectos acontezcan en su conciencia psíquica.
En ese sector de su ser se ha detenido su desarrollo en cierta medida. La
tensión mental fue tal durante treinta años, que la libre actuación de las
fuerzas psíquicas quedó inhibida.
Por su edad tiene una estabilidad mental segura, que
le será benéfica cuando trate -bajo mi supervisión- de obtener cierta medida de
desarrollo psíquico. Pero iremos despacio en este camino, hermano mío. Durante
los próximos seis meses, seguiremos simplemente el método de un
"lavado" psíquico general o "depuración", por medio de los
siete alientos dinámicos o eléctricos (acerca de lo cual le daré
instrucciones), exhalados por un acto de la voluntad, distribuyéndose por todo
su ser y produciendo un estímulo general, que le traerá mayor sensibilidad.
Observe, por consiguiente, su respuesta a esa conciencia interna y, durante los
próximos seis meses, lleve cuidadosamente su diario espiritual, anotando toda
experiencia psíquica y registrando las veces que sintoniza telepáticamente la
necesidad o el pensamiento de quienes lo rodean, y también lo que aparentemente
es una expresión de la conciencia sensoria común, más esas cosas que le parecen
especulativas o de ninguna importancia. Su meta inmediata es reconocimiento
discernidor. Al escribir revélese a sí mismo lo que usted es, no sus anhelos y
aspiraciones, sino el desarrollo de su sensibilidad. Procure sintonizarse más
conscientemente con la conciencia de sus hermanos de grupo. Su diario
interesará a otros, y constituirá la garantía de su propio desarrollo:
Ha hecho un real progreso hermano mío, sin embargo,
sólo ha roturado el terreno. Durante el resto de su vida, prepárese para el
futuro. Procure desarrollar una mayor respuesta psíquica a la vida y una
percepción interna que lo haga reaccionar a la necesidad, desde el punto de
vista de un equipo completo, lo cual constituirá un desarrollo de naturaleza
psíquica que le permitirá identificarse con las reacciones de los demás y
poseer una estabilidad mental que le posibilitará además trabajar como alma.
Así aprenderá a utilizar el conocimiento obtenido psíquicamente y a servir con
creciente efectividad.
Más adelante (si acrecienta su sensibilidad) lo
entrenaré en el arte de la psicometría, pero no ha llegado aún el momento.
Que la luz de su alma y la luz que emana del grupo
del Maestro, inunden su corazón y energeticen su vida, es un deseo que guardo
en mi corazón.
Junio de 1935
Hermano de antaño:
Voy a tratar de hacer un análisis algo detenido de
la condición de sus centros psíquicos, desde el plexo solar hacia arriba. Pasa
por un doble proceso, de desapego y de desenvolvimiento psíquico a
La vida psíquica de un discípulo es parte definida
de su expresión espiritual. Sólo es indeseable cuando no se la controla y se la
destaca y sobrestima excesivamente. Es un obstáculo cuando se la emplea mal o
se la considera como sustituto de otras formas de expresión divina. En tal
caso, produce lo que no es deseable y sumerge al discípulo en el mundo del
espejismo y
Quizá le sorprenda ser el primero de este grupo de
discípulos que he elegido para instruirlo sobre el trabajo psíquico. La razón
es que detrás de su parquedad externa y su fuerte polarización mental, existe
un poderoso cuerpo psíquico de grado relativamente elevado de desarrollo, que
nunca utilizó en esta vida; alcanzó el estado actual en vidas anteriores. Sus
tendencias psíquicas fueron tan fuertes que su alma decidió equilibrar en esta
vida e integrar su personalidad, poniendo el énfasis en el aspecto mente. Sin
embargo, sus últimas vinculaciones psíquicas lo llevaron a ayudar durante años
en el trabajo de organización -organización que actúa principalmente en los
niveles psíquico y astral. Esto debiera demostrarle la exactitud de mi
diagnosis.
El hombre espiritual debe llevar a cabo el
desarrollo psíquico en la cabeza, por el correcto control de los centros ajna,
laríngeo, cardíaco y plexo solar, siempre que no lo origine en el plexo solar.
El centro ajna, en su caso, está muy poco activo, es pasivo y gira lentamente.
Por lo tanto, el cuerpo pituitario es algo anormal. El plexo solar ha
despertado, pero no le ha prestado atención como medio de contacto, y sólo en
los dos últimos años empezó a supeditarlo al centro coronario, mediante la
práctica de
El centro coronario
............................................ 40 %
El centro ajna
.................................................... 15 %
El centro laríngeo
............................................... 60 %
El centro cardíaco
.............................................. 50 %
El plexo solar
...................................................... 75 %
Como verá, el centro ajna debería, en la actualidad,
recibir atención inmediata. Nuestro problema consiste en despertarlo para que
inicie sus dos actividades principales, que en su caso son:
1. El poder de proyectar formas mentales.
2. La capacidad de actuar como órgano clarividente.
Voy a pedirle que practique el siguiente ejercicio
respiratorio todos los días, antes de
Los dos próximos años serán, hermano mío, de muchas
pruebas internas, y la obtención de la sensibilidad sutil hacia la voz del
instructor le permitirá trabajar con mayor facilidad en el aspecto subjetivo de
Cuando haya hecho el ejercicio respiratorio
practique la meditación, empezando en el punto más elevado posible. Elija un
pensamiento simiente cada mes, llevando un registro de los pensamientos
elegidos... Reflexione profundamente sobre la idea que encierran, y dirija sus
pensamientos hacia adelante y arriba (seleccione la palabra de significado más
profundo), hasta alcanzar el punto más abstracto posible. Cuando no pueda
seguir adelante y haya entrado en el mundo de la abstracción, mantenga su
pensamiento tranquilo con la mente firme en la luz, todo el tiempo que pueda.
Vigile sus procesos mentales al hacerlo y tome nota de lo nuevo, o
especialmente intuitivo, que registre durante
Al cerrar esta instrucción quiero recordarle,
hermano mío, que el camino solitario es también el camino iluminado. La soledad
es una ilusión que trata de torcer los esfuerzos del servidor y un espejismo
que puede impedir seriamente la verdadera visión. Que recorra el Camino
en paz y que posea la luz y el poder para servir, es el deseo de mi corazón.
Enero de 1936
No tengo la intención mi condiscípulo, de cambiarle
el trabajo durante los próximos seis meses. En junio de 1935, delineé todo lo
necesario para la práctica de
Siga adelante hermano mío con el trabajo ya
indicado, hasta la próxima instrucción; estudie detenidamente las insinuaciones
hechas a usted y a sus condiscípulos.
Junio de 1936
Hay dos cosas en mi corazón vinculadas con usted
hermano mío, y dos cuestiones prácticas que debo comunicarle. Quisiera que
observe con cuidado las palabras de esta frase, porque es de valor educativo
para todos.
Antes de exponer estos pensamientos, tengo unas
palabras de encomio, aunque sé que no lo desea y me consta que trata siempre de
actuar bajo el impulso y la inspiración de su propia alma. Trabaja y se ajusta
a los requisitos, no precisamente con la idea de agradarme y tampoco de
producir una más completa integración entre usted y el grupo de condiscípulos,
sino por el sentido del deber y la correcta actividad. No obstante debo elogiar
sus cualidades de persistencia -persistencia que lo hace proseguir ante muchos
desengaños psíquicos, si pueden llamarse así, y ante el hecho de que parece
haber poca respuesta fenoménica a su constante esfuerzo. Trata de apartar los
ojos de usted mismo y de hacer simplemente lo que debe hacer, porque se le ha
inducido a creer que ése es el camino para usted y para todos los verdaderos
discípulos.
Años atrás usted esperaba ansiosamente los buenos
resultados de su actividad. Ahora está tan activo como antes, pero dispuesto a
no tener en cuenta los resultados. Esto está bien y es muy bueno. Sin embargo,
puedo decirle que hay resultados, y quizás empiezan a aclararse en su
mente. Le puedo indicar dos resultados y los elijo deliberadamente, porque se
relacionan conmigo y con el trabajo que usted hace conmigo, su instructor y
amigo. Primero lo admití en mi propio grupo en sentido técnico, y ahora es un
discípulo (chela) aceptado en mi grupo... Segundo, he dicho tanto a usted como
a sus hermanos, que los estoy preparando para la iniciación.
Le recuerdo ambos hechos por la siguiente razón:
Debe entrar en el nuevo ciclo de actividad con propósito determinado, clara
visión y firme atención. El mes pasado, en el momento de la Luna llena, terminó
usted un ciclo de esfuerzo. Está ahora entrando en otro. Quisiera que lo
recuerde y vaya adelante, sirviendo con más libertad, mayor comprensión y más
clara percepción. Ha sentado una base sólida.
Los dos pensamientos que salen de mi corazón, puedo
resumirlos así. Observe que estos pensamientos proceden de mi corazón y la
sugerencia proviene de mi mente. En esto hay una insinuación respecto a su
trabajo en el futuro, en bien de quienes esperan su ayuda en la vida
espiritual:
1. Debe
trabajar ahora más definida y confiadamente como discípulo aceptado. ¿Qué
quiero decir con esta afirmación? Que debe trabajar sabiendo que -debido a esta
aceptación definida- está vinculado con la Jerarquía de Maestros y, en
consecuencia, debe ser expresada por usted y a través suyo la cualidad del
se-vicio jerárquico para la humanidad. ¿Cuál es esta cualidad? Sabiduría,
expresada inteligentemente por medio del amor. Deberá reflexionar sobre
esta afirmación. El servicio que presta es altamente inteligente, porque posee
mucho conocimiento, debido a la antigua experiencia, a la reflexión y al
estudio profundo en esta vida. Tal conocimiento, sin embargo, debe traducirse
en sabiduría, mediante el poder dinámico del amor viviente. No emplearé otras
palabras para expresar esta idea. Esta frase debe proporcionarle suficiente
material para reflexionar.
2. El otro
pensamiento que brota de mi corazón es incitarlo a recordar que el discipulado
implica responsabilidad, y que se desarrolla a su vez mediante el sufrimiento.
Esto lleva inevitablemente al desapego. Todos los del grupo pasarán por
el proceso del desapego, lo cual deberá implicar dificultades que pueden
involucrar constantes problemas y desapegos menores, matizando incesantemente
la vida de servicio, el hogar y los contactos en el mundo. Exigirá, quizás, una
fe y un valor de grado superior al de una purificación radical. Pero no temo
por usted hermano en el sendero. Posee una fe inquebrantable como el acero
templado. No obstante, recuerde que si la oleada de amor se frustra puede tener
lugar una derivación temporaria de su naturaleza. Sabe a qué me refiero, y la
frase contiene una insinuación necesaria. Deje afluir el amor por su intermedio
y todo irá bien.
Las sugerencias que deseo hacerle se fundan en
instrucciones pasadas. Desde junio de 1935, fijamos un objetivo técnico que aún
no ha alcanzado la mayor parte de la humanidad avanzada. Tal objetivo es el
despertar del centro ajna. Su mayor necesidad, y lo que despertaría ese centro
para ser usted de mayor utilidad, es el poder de visualización.
La otra cosa que integrará su naturaleza y aumentará
su utilidad magnética y espiritual, es el desenvolvimiento de la imaginación
creadora. ¿Cómo obtenerlo? Ambas cosas están estrechamente aliadas. La
visualización y la imaginación creadora están relacionadas. Gran parte de su
problema en esta vida (en lo que concierne a su desenvolvimiento esotérico)
quedará resuelto en cuanto comprenda mejor estas dos fuerzas y cuando la acción
de las mismas produzca el reajuste interno, el realineamiento y la exteriorización
de su vida subjetiva. ¿Quisiera reflexionar profundamente hermano mío, sobre
esta cuestión?
Enero de 1937
Hermano mío:
Me alegra saber que es sensible a mi vibración,
porque, en verdad, lo es. Pero no con tanta frecuencia como cree. Es muy fácil,
para los aspirantes, confundir la vibración de segundo rayo -cuando se expresa
a través de un grupo de segundo rayo, como lo es mi grupo de discípulos- con mi
vibración individual. Los discípulos deben aprender a distinguir:
1. La vibración de Segundo Rayo de Amor-Sabiduría.
2. La vibración del Maestro M. o
3. Mi vibración, la cual está lógica y fuertemente matizada por el
segundo rayo.
4. La vibración de un grupo de segundo rayo, que es el conglomerado de
todas las notas y tonos de los discípulos que componen el grupo.
5. La vibración de los discípulos avanzados de segundo rayo, que a
veces pueden confundirla con la mía.
6. La vibración de los grupos de sexto rayo, que responden a la
vibración de segundo rayo. El trabajo de éstos reside principalmente en el
plano astral, donde es fácil establecer contacto con ellos.
Si reflexiona sobre lo que antecede podrá indicarle
algo de valor. En forma curiosa usted y su condiscípulo B.S.W. representan los
dos polos opuestos en este proceso de reconocimiento teórico Ambos reconocen
cierto contacto, sin embargo B.S.W. es prácticamente más sensible a mi
vibración que usted; mucho no capta debido a que impone su
impersonalidad, en cambio usted a veces no capta por estar demasiado seguro.
Referente a esta cuestión de sentir la
vibración, es útil recordar que tal sensibilidad es, natural y normalmente, una
reacción astral o emocional. Al observar mi grupo me impresionan (y a veces me
divierten) los esfuerzos que hacen algunos (usted especialmente) para negar que
poseen sensibilidad astral o emocional. Algunos la admiten, pero la consideran
indeseable; otros creen que es algo que debe inhibirse, no expresarla o
ignorarla. Pocos, si existe alguno, consideran el cuerpo astral como expresión
divina de la realidad, y de utilidad específica y precisa.
Los interrogantes que he plasmado en sus mentes
podemos denominarlos "engañadores". El cuerpo astral es, en su tiempo
y lugar, de valor, finalidad y utilidad tan reales como
Gran parte
de lo que expone en sus informes sobre esta cuestión, se refiere al efecto que
su vida y trabajo producen en los demás, debido al manejo de las fuerzas con
las que deben aprender a trabajar los discípulos, siendo de real beneficio para
otros a medida que estudian y observan las reacciones evocadas. Sin embargo,
sería de valor observar los distintos tipos de reacciones evocados cuando usted
1. trabaja con sus subordinados en el sendero -las personas comunes o
probacionistas que huellan por primera vez el sendero. Mucho debe hacer con
esas personas. ¿Le producen a usted un buen efecto?;
2. se interrelaciona con sus iguales en el sendero y con aquellos cuya
vibración "neutraliza" ocultamente la suya, o "su intensidad va
a la par", y no evoca en consecuencia (como evidencia su estado) reacción
alguna, excepto una sensación de bienestar o camaradería;
3. reconoce a quienes están más avanzados que usted en el sendero y
puede, si lo desea, evocar en usted una poderosa respuesta.
Comenzaremos a ocuparnos de las sutilezas más
ocultas de nuestro trabajo y debe estar preparado para ello. Sus escritos y
respuestas a las preguntas formuladas, se refieren, primordialmente, al trabajo
en conexión con aquellos que espiritualmente son inferiores. ¿Qué puede decir
respecto a quienes espiritualmente son sus iguales o superiores? Relea sus
preguntas y respuestas en esta luz, y vea qué reacción evocan en usted. El
iniciado de quinto grado, en la época atlante, debía evidenciar el correcto
empleo de
Usted inició este trabajo de grupo como resultado de
una seria y ansiosa búsqueda, de antiguos vínculos kármicos y de muchos
interrogantes que arrancaron respuesta de su alma, y del derecho adquirido como
servidor consagrado que trabajó firmemente solo, durante muchos años. Trajo a
esta actividad grupal cierto haber muy pronunciado y algunos defectos también
destacados -como todos los miembros del grupo. Mi tarea es utilizar su haber en
el grupo y ayudarlo a paga sus deudas... Le pido, por lo tanto, que reflexione
sobre esta cuestión, manteniéndose como alma en el estrecho sendero del filo de
la navaja, entre los pares de opuestos, su activo y pasivo, considerándolos con
todo desapego. Las frases ocultas con las cuales deseo plantear su problema y
la solución del mismo, son:
"El
imán oscila y, al oscilar, no toca las manos suplicantes que piden ayuda.
Oscila en el alto cielo, sostenido sin temor por el alma serena, cuya voluntad
es firme, cuya visión es clara y cuyo corazón se abre lentamente al lejano
sonido -sonido de dolor y tristeza, de debilidad y desesperación”.
"El imán cae en un cúmulo de manos codiciosas;
desaparece ante los ojos; entonces se producen perturbaciones. El alma cuyos
serenos ojos observaron los distantes horizontes del mundo, aparta su mirada.
Ambos ojos están enfocados en el grupo tumultuoso de los buscadores de
Julio de 1937
Hermano mío:
Su cuerpo mental está regido por la energía
de quinto rayo. Esta condición bien marcada constituye gran parte de las
dificultades de su vida. En el caso de los aspirantes condicionados
mentalmente, es la causa primordial de su comportamiento no magnético,
utilizando esa palabra en sus implicancias psicológicas. Le recordaré que el no
ser magnético, en su actual etapa de desenvolvimiento, indica que (a pesar de
haber establecido cierta medida de contacto con el alma) no puede irradiar esa
vida egoica a los demás como quisiera, porque su cuerpo mental
predominantemente de quinto rayo (el Rayo de
El cuerpo astral o emocional está condicionado por el sexto Rayo de Devoción o
Idealismo, el cual puede muy fácilmente ser trasferido y trasformado por
influencia del segundo Rayo de Amor-Sabiduría. Su tarea, en la actual vida,
consiste en hacer esto posible, de modo de adquirir en su próxima vida un
cuerpo astral condicionado por el segundo rayo. Su capacidad de progresar para
lograr su ideal, a pesar de los obstáculos, es su principal haber, y lo llevará
eventualmente a su meta. La dificultad
principal de hoy es su mente de quinto rayo. ¿No es verdad hermano mío?
Posee un cuerpo físico de tercer rayo, el
Rayo de Actividad Inteligente. En gran parte está controlado internamente por
su mente de quinto rayo. Aquí, podrá también observar el dominio de este tipo
de energía en su equipo de expresión. Por lo tanto, sus rayos son:
1. El rayo del alma, el tercero de Inteligencia Activa.
2. El rayo de la personalidad, el sexto de Devoción.
3. El rayo de la mente, el quinto de Ciencia Concreta.
4. El rayo del cuerpo astral, el sexto de Devoción.
5. El rayo del cuerpo físico, el tercero de Inteligencia Activa.
Este análisis arroja mucha luz sobre su problema,
pues observará el predominio del tercer rayo mayor y el sexto menor de la
devoción.
Enero de 1938
Hermano mío:
Anteriormente, le indiqué el punto de vista desde el
cual mido personalmente la capacidad y el progreso del grupo, y desde ese
ángulo me complace el progreso que hizo. En el trascurso de los últimos pocos
años, muchas veces le hablé con franqueza y hasta, si se quiere, con aparente
dureza. Esto lo hice para energetizarlo, a fin de que reaccione, orientándose
más hacia el anhelo de su alma y apartándose de dos factores que impidieron el
libre intercambio entre su alma y su personalidad. Siempre hago insinuaciones.
No siempre expreso mis sugerencias con palabras claras, porque mis propósitos
son siempre evocar la actividad del yo superior, exigiendo así el tipo correcto
de obediencia. ¿Cuáles son estos dos factores?
1. La actividad de una vida que, aunque parcialmente equilibrada por
el trabajo realizado en mi grupo, ha tenido no obstante, un efecto restrictivo
que no logra evocar los poderes superiores de su alma. Trato de enfrentar esta
situación y de elevar el tono general, pero para un discípulo solitario es
difícil contrarrestar la vibración de un poderoso grupo astralmente polarizado.
¿Sabe a qué me refiero?
2. La tendencia de su vida a la depresión la contrarrestó
asombrosamente mediante la negación y la persistente actitud de servir. No
obstante, complicó el diseño de su vida, y sin embargo fue uno de sus mejores
maestros.
Esta experiencia en la vida le ha proporcionado
grandes resultados, e iniciará el próximo ciclo de existencia fenoménica,
teniendo mucho de donde extraer y estableciendo numerosas relaciones vitales
durante esta encarnación particular. ¿Qué logró principalmente en esta vida?
Primero, llevó el énfasis de su vida del trabajo
objetivo externo a las realidades subjetivas internas. A fin de lograrlo vino a
la encarnación en un medio ambiente limitado y restringido, para que no
hubieran distracciones externas predominantes y obstructoras, por lo tanto,
tuvo plena libertad para concentrarse sobre las realidades internas. Ha
obtenido grandes beneficios en esta experiencia y su orientación subjetiva está
estabilizada sobre una base correcta. Sólo le falta realizar un mayor
reajuste y sacrificio. Como bien sabe, el problema consiste en efectuar
dicho reajuste sin causar sufrimiento material a quienes dependen de usted.
Segundo, orientó el cuerpo astral hacia valores e
impresiones más elevados; lo hizo con tanto éxito que su sensibilidad emocional
para con los demás, constituye ahora un definido haber activo. Quisiera que
desarrolle aún más esta sensibilidad para ser de mayor utilidad, por el
despertar del centro cardiaco y la renovación del interés en el Camino del
Corazón. Para tal fin agregaré en esta instrucción personal una meditación, a
fin de que la practique hasta recibir nuevas instrucciones.
Tercero, salió en esta vida del sendero de probación
y entró en el sendero del discipulado aceptado e hizo un buen progreso. El
énfasis de la época y su propia intensidad han bastado para aproximarlo a la
meta; creo que lo va comprendiendo, causándole a veces gran sorpresa. El
reconocimiento de los hechos -espirituales y subjetivos- es parte del
entrenamiento necesario de los discípulos; el reconocimiento de un hecho en el
plano físico no requiere tal entrenamiento de la sensibilidad; el
reconocimiento de las realidades espirituales no sólo requiere entrenamiento,
sino también expresión definida y formulada.
El año pasado no fue fácil para usted, hermano mío.
Ha tenido muchos sufrimientos, que sólo usted conoció y yo reconocí. He
permanecido a su lado y lo he vigilado, y a veces cuando y donde he podido, lo
fortalecí, y dos veces conseguí ayudarlo definidamente. ¿Sabe en qué ocasiones
ocurrió? El entrenamiento para registrar la ayuda ofrecida y aceptada, es a
veces de valor para los discípulos de su tipo, por eso le indico lo que intenté
hacer. Le recomiendo que en el próximo año procure acostumbrarse a mi vibración.
Si lo hace, aumentará su sensibilidad subjetiva. Esto es de valor real y una
adquisición permanente.
En conexión con las frases ocultas que le di hace un
año y le prometí tratarlas, los comentarios siguientes pueden resultar de
utilidad. La lección principal de su vida fue cultivar el poder de responder al
lejano sonido del dolor humano. A esto me refería en las palabras: "el
corazón que se abre lentamente". Por dos razones esta respuesta del
corazón no ha sido fácil para usted. Una de ellas es que en su última vida puso
excesivo énfasis sobre el intelecto, y por eso vino a esta encarnación con
predisposición a polarizarse en la naturaleza mental, con el consiguiente
desapego de los contactos y simpatías humanos. La otra, es el reconocimiento
subconsciente de que si "desciende a las desdichadas modalidades de la
simpatía humana", si tiene la capacidad de identificarse con sus hermanos
y compartir sus dolores, lo hará sentirse fenoménicamente incómodo. Esto le
sirvió, en los primeros años, para mantenerse alejado de la gente, y lo llevó a
morar en el plano de la mente, desapegado, sereno y aislado. En los últimos
diez años ha cambiado todo esto; ahora no se siente tan cómodo en sí mismo,
está abierto a otros y es sensible a ellos en forma muy real.
También, comprende cada vez más que "ambos ojos
deben estar enfocados en el mundo del dolor humano". Va aprendiendo que
sólo en el verdadero olvido de sí mismo (olvido de la meta del alma y de la
personalidad) logrará su verdadera culminación, y que la humanidad es de mayor
importancia que el ser humano individual. Según El Antiguo Comentario:
"el foco es ahora verdadero y real, porque ambos ojos, el derecho y el
izquierdo, están dirigidos a los caminos de los hombres y, de esta manera, la
verdad se ve con toda claridad".
Luego vienen las palabras: "Lo que está
distante se pierde de vista y el presente inmediato aparece". Una de las
tareas más difíciles que tiene todo discípulo ante sí, es cambiar la visión
abstracta de la gloria y recompensa futuras, por el deber y la meta inmediatos,
y aprender el valor espiritual de cada momento, lo cual se halla en el primer
plano del diario vivir. Recuérdole hermano mío la época en que le era difícil
identificarse con el problema del momento, pues estaba demasiado ocupado con la
Jerarquía, sus miembros y sus planes y su relación con el Maestro invisible.
Quizás, mediante el correcto reajuste que usted ha logrado realizar, habrá
olvidado esa época distante y de difícil lucha. Pero yo no. Usted debe perder
de vista las lejanas posibilidades espirituales en el servicio que presta en
ese momento. Aprendió a hacerlo en gran medida, sólo para descubrir que esta
senda de servicio y autoolvido lo devuelve a nosotros por un largo y cansador
camino.
Finalmente, "la vida magnética nuevamente
predomina". Sin embargo, esta vez el magnetismo no es el del alma, en su
propio y elevado lugar, sino el de la personalidad espiritualizada en los
caminos del contacto terrenal y diario. Lo insto nuevamente a desarrollar esta
"vida magnética" -por el resto de esta vida y los siguientes
ciclos....
Enero de 1939
Durante los últimos meses albergó en su mente muchas
dudas y ofuscación, si así puedo expresarlo. Análogamente se adhirió con
firmeza a sus hermanos de grupo, en el camino elegido. Sin embargo, está
todavía influido por una antigua forma mental, olvidando que una de las tareas
del discípulo es liberarse de estas aferradoras formas. Estas formas mentales
lo conducen, mejor dicho, le exigen resultados de naturaleza fenoménica, lo
incitan a creer y lo impulsan a demandar que sus años de devoción, la energía
de su personalidad y su fuerza astral (una fuerte combinación, hermano mío),
sean recompensados por el reconocimiento de un Miembro de la Jerarquía y el
contacto con el Mismo. Usted busca esto, no para sentir una satisfacción
personal o envanecerse con ello, sino como justificada y merecida recompensa
por el paciente esfuerzo y la verdadera obediencia oculta.
No obstante, si lo reconociera hermano mío, habrá
conseguido todo lo que ha pedido. Sabe quien soy; en consecuencia, se le ha
acordado el reconocimiento que pidió y es consciente, para lo cual está siendo
preparado por su alma, por mí y su trabajo grupal elegido, pero a pesar de ello
no siente alegría ni tranquilidad alguna. Si no cree que es verdad lo expuesto,
le pido que reflexione un poco y quizás con el tiempo le llegue la iluminación.
Trabajar grupalmente no es fácil para usted. Es
difícil para un inglés liberarse de sus convicciones y prejuicios nacionales,
como lo es para los nativos de países altamente desarrollados. Pero en este
trabajo y en su etapa de percepción espiritual, la incluyente comprensión de la
vida debería eliminar toda estrechez de miras. Para lograrlo debe esforzarse, y
su nota clave es llegar a la convicción de que todos los hombres son
hermanos -algo muy fácil de decir y sostener teóricamente, pero muy difícil
de expresar como factor viviente en nuestra propia vida.
Vamos a
trabajar ahora franca y libremente; yo, su Maestro y amigo, hablaré sin ambages
a usted y a cualquiera de mi grupo. No disponemos de tiempo, pues la urgencia
inmediata de entrenar trabajadores es muy grande, siendo innecesario para un
grupo como éste.
Recordará que dediqué mucho tiempo a la
consideración de los rayos que rigen los diferentes aspectos y vehículos de
cada uno de los miembros del grupo, y confío en que un análisis cuidadoso de lo
expuesto habrá permitido a cada uno conocerse a sí mismo y comprender los
problemas con mayor claridad y plenitud. Hoy trato de indicar los vehículos de
fuerza por medio de los cuales se enfocan predominantemente los dos rayos
mayores, recordándole que la tarea consiste para usted en relacionar dos
energías y tres fuerzas, de modo de convertirse de hecho, en una manifestación
divina. Permítame ser preciso.
Primero, su rayo egoico o del alma, se enfoca en y
por medio de su cuerpo mental de quinto rayo. Esto -como le dije en una
instrucción anterior- relativamente hablando, le otorgó un enfoque mental
definido, su actitud censuradora y su aislamiento. Esta combinación le permitió
convencerse siempre de sus decisiones correctas y le dio la seguridad de que
sus elecciones particulares en la vida y las circunstancias preferidas, fueron
también correctas y justificadas. Esta energía y esta fuerza están reforzadas por
la fuerza controladora de su cuerpo físico, que le ha proporcionado un cerebro
de tercer rayo.
Segundo, el rayo de su personalidad está enfocado en
su cuerpo astral. Los rayos tercero, quinto y sexto, son sus factores
controladores. Esto le otorga devoción y control mental y debería
proporcionarle también verdadero equilibrio, pero lamentablemente no lo logra,
porque el aspecto mental se destaca indebidamente y teme ser devocional. No
obstante hermano mío, la devoción lo trajo a nosotros y no su capacidad mental;
lo guió constantemente todos estos años y lo llevó a prestar servicio en el
mundo. ¿Cuál fue su devoción? Esta es una pregunta muy importante que usted
debe responder a su alma.
Me pregunto nuevamente: ¿Cómo hacerle entender a
usted la naturaleza de su problema? Lo expresaré de la siguiente manera. Su
energía egoica, enfocada en su mente, está al servicio de su personalidad y de
la tarea que trata de llevar a cabo en el campo particular en el cual se obliga
a sí mismo a permanecer. Pero tendría que ser todo lo contrario, pues la
personalidad -con todos sus poderes unificados- debería estar al servicio del
alma y todas las fuerzas de su naturaleza inferior a disposición del yo superior,
actuando a través de la mente iluminada y del cerebro sensible. Reflexione
sobre esto. La energía de la inteligencia y dos fuerzas inteligentes -el alma,
la mente y la naturaleza física- sirven a su devota personalidad. Esto debería
ser a la inversa hermano mío, y dejar que el alma inteligente controle a su
personalidad devocional. En esto reside su problema.
La necesidad de todo discípulo consiste en
desarrollar siempre un alineamiento más íntimo y directo entre el alma y la
personalidad; tal es, en consecuencia, su problema, aunque le parezca
elemental. Lo que necesita es enfocar la energía del alma en el cuerpo astral
de sexto rayo, en vez de hacerlo en su mente, para que el amor inteligente
llegue a ser la característica predominante. Esta trasferencia proporcionará a
usted y en usted, ciertas cosas:
1. Trastornará momentáneamente su vida, por lo tanto, afectará
lógicamente al plexo solar, trayéndole un período de verdadera dificultad.
2. Trasferirá la energía del alma y la fuerza de la mente a la esfera
de las emociones y de la respuesta sensoria y sensible, que acrecentará
grandemente su utilidad, pero también el "terrible dolor de la vida
misma", dolor que todos los discípulos deben aprender a vivir y a sufrir
inevitablemente.
3. Estimulará sus células cerebrales y pondrá en actividad muchas
otras hasta ahora aletargadas, capacitándolo para un creciente servicio,
distinto del que ahora desempeña. Lo conducirá a investigar si su campo actual
de servicio es el que le corresponde y, si lo es, qué debe hacer para
"cambiar la simiente que tendrá que sembrar allí". Sabrá a qué me
refiero, sin necesidad de entrar en mayores detalles.
Éste es su problema. ¿Cómo debemos cambiar el
enfoque egoico y, al mismo tiempo, fusionar más íntimamente los dos rayos
mayores, para que la personalidad se subordine al alma? A fin de ayudarlo debe
practicar la siguiente meditación específica...
NOTA: Este discípulo ya no trabaja con el Maestro Tibetano, el cual
hace el siguiente comentario sobre él.
“Ha llegado a la máxima altura de la marea para esta
vida. No necesita más instrucciones. Tiene suficiente para trabajar”.
L. D. 0.
Noviembre de 1937
Mi hermano y amigo:
Muchos factores son los
responsables de unir a un grupo de personas como éste. En primer lugar, la
mutua relación kármica, que indica igualdad de aspiración y capacidad general
para establecer y mantener ciertos contactos espirituales, les permite trabajar
con más facilidad como ente o unidad, si prefieren este término. En estos
casos, el grupo necesita un desarrollo específico y peculiar, a fin de que la
vida grupal sea enriquecida y profundizada. En otros casos, existe una relación
definida conmigo, que data de experiencias pasadas, aunque tales experiencias
no se registren hoy conscientemente. Se le ofrece también una nueva oportunidad
para entrenar a quienes están en el sendero del discipulado. Todos estos
factores han influido en mi decisión de pedirle, como discípulo, que trabaje en
cooperación conmigo y mi grupo de discípulos.
En su caso particular, una
causa determinante, su profundo deseo y comprensión, fue la contribución que
podía hacer al grupo, y también su muy antigua relación conmigo. De esta última
causa yo soy, naturalmente, más consciente que usted.
Necesito explicarle estos
puntos, porque uno de sus mayores anhelos es comprender las causas, y tal
anhelo no debe dejarse de lado. Ingresar en este grupo no es cosa fácil para
usted. Duda de su capacidad para ajustarse a los requisitos y someterse a la
inevitable disciplina grupal, aunque sea voluntariamente. Yo también lo he
puesto en duda, no porque sospeche de la sinceridad de su propósito y de la
intención de su vida; tampoco desconfío de la firmeza de su determinación en
hollar el sendero y seguir avanzando hacia su meta, porque es para usted una
decisión inalterable e inflexible. La mantendrá a cualquier precio, a pesar de
fracasar algunas veces en mantener sus propias normas de vida espiritual. Mis
dudas se fundan en su tendencia a la vaguedad y a la carencia de todo sentido
de orientación en el tiempo. Con frecuencia sucede en el caso del místico puro
como lo fue usted. Tengo la seguridad de que es consciente de ello. No es
fácil para una persona de su tipo iniciar un régimen de autodisciplina por
sugerencia de otro, tal como yo. Para contrarrestar esta dificultad, le
recordaré que su conformidad en esta cuestión, fue completamente. voluntaria,
y que manifestó disposición en hacer el esfuerzo necesario, después de
considerar el asunto durante más de un año. Eso es todo lo que le pido. Le
recordaré también que la actitud que adopto hacia mis grupos de discípulos
(algunos de los cuales trabajaron conmigo durante muchos años), me impulsó
simplemente el agudo deseo de ayudarlos
desde el ángulo de mi más amplia experiencia y de hacer sugerencias, las
cuales el discípulo podrá seguir o no, según le parezca.
Sin embargo, sería sensato
hacer el esfuerzo y darme la oportunidad, mediante una temporaria pasividad y
obediencia voluntaria, de demostrar que detrás de la técnica de entrenamiento
que propongo hay un propósito y una comprensión planificada. ¿Está dispuesto,
por consiguiente, a poner a prueba mis sugerencias y seguir mis propuestas
durante un tiempo adecuadamente prolongado, para demostrar la sabiduría de las
mismas? Toma tiempo en la vida espiritual hacer los reajustes requeridos y
alcanzar los desenvolvimientos necesarios. Dos o tres meses no bastan para
contrarrestar las tendencias y hábitos de toda una vida o, quizás, de varios
ciclos de vida. Pero usted tiene valor y firme voluntad, y puede lograr mucho
en esta vida.
Su problema es el de una persona versátil y evolucionada, de segundo
rayo. Posee una destacada habilidad para hacer muchas cosas bien, y la
definida aptitud de comprender a la gente, sus móviles y sus impulsos. Es un
genio para establecer contactos y un buen psicólogo natural. Debido a su
inclusividad de segundo rayo, tiende también a sobrestimar a la gente y, subjetivamente,
adolece de un fuerte complejo de inferioridad, basado, no en el fracaso, sino
en gran parte en su sentido de lo divino. Reflexione sobre la idea dada. Debe
aprender a ver la gente tal cual es en realidad, y apreciar, como hasta ahora,
lo divino en ellos, para mantenerse apartado en su esfuerzo por ayudarlos y
trabajar con ellos y para ellos. Tiende a considerar que su capacidad de hacer
el bien es en muchos aspectos algo obstaculizador. Debe aprender a
considerarlo más bien como indicación de las diversas maneras en que puede
llegar a los demás y como un definido haber en el sendero.
Con usted puedo y debo ser totalmente franco; su honestidad innata
reconoce la misma cualidad en otros y no me respetaría si lo tratara con
guantes blancos, según se dice. Mi función no es decirle sus defectos o darle
muchas indicaciones. Ya los conoce y sigue instintivamente en la verdadera
dirección, aunque a veces elija el camino más largo para llegar a su objetivo.
Debe hacer dos cosas, que acrecentarán grandemente el resultado de su
servicio y reorganizarán su vida interna y externa, si las realiza con éxito.
Tiene que trabajar conscientemente con el factor tiempo y hacer de la
vida una expresión más plena del trabajo bien realizado. Debe cultivar más
definidamente que hasta ahora el hábito mental, la actitud entrenada del
Observador de la vida, de la gente y de sí mismo. Debe desarrollar la atención
de Aquel que mira la vida y lucha por la vida de los demás. Es necesario que
aprenda que, cuando deje de identificarse tan íntimamente con las personas y no
sufra tan conscientemente con ellas, podrá prestarles un mayor servicio y ser
un mejor amigo y firme auxiliar. En consecuencia, el desapego es para
usted un requisito y una cualidad que debe cultivar. No es el desapego para la
propia protección o la autoinmunización ni el distanciamiento, sino el desapego
egoico, que actúa desde niveles del alma y –viendo la vida a la luz que afluye
del alma— considera todas las cosas desde el punto de vista de
A medida que pase el tiempo,
podrá extender y profundizar el análisis; pero al principio sólo trato de
acentuar estos dos puntos, o más bien requisitos –el correcto empleo del tiempo
y el correcto ajuste del mismo en su vida, y la necesidad de cultivar una
actitud de desapego. No le prestaría ningún servicio a usted ni a mis
discípulos si no fuera específico y directo. El trabajo que quizá le pida
realizar, tiende a producir algunos de estos reajustes necesarios.
Le pediré que agregue a su meditación matinal una recapitulación
vespertina sobre desapego... En cuanto a su meditación, continúe el
procedimiento común, por lo menos ahora, y agregue sólo cada mañana un período
definido donde incluya en la luz a los condiscípulos que conoce, y trate
conscientemente de vincularse con ellos, brindándoles el amor y la sabiduría
que posee. Esto contribuirá a integrar el grupo definitivamente...
Está en situación de ayudar a muchas personas. Procure hermano
mío hacerlo con sabiduría, discernimiento y discreción, y dedicar su esfuerzo
donde pueda lograr mejores resultados. La correcta discriminación para tratar
de ayudar, es algo raro de obtener, pero puede ayudar. Usted tratará
lógicamente de cumplir estos requisitos grupales, ¿no es así? Pero debe hacerlo
por libre decisión para los propósitos de la integridad grupal.
Febrero de 1938
Hermano mío:
Habrá percibido con claridad
que tiene un vínculo kármico definido con sus condiscípulos y conmigo. Sin
embargo, el vínculo que lo trajo hacia nosotros es uno solo, y le permitió
vincularse con estos grupos iniciales, conectados con los Ashramas de los Maestros
que tratan de incorporar los métodos de trabajo de la futura nueva era.
Anteriormente trabajó con otro grupo. Luego, el apremio de la vida y de las
circunstancias y el deseo de expresarse en la línea elegida de actividad, lo
apartaron momentáneamente de la vida grupal, y otro ocupó su lugar. Ahora
deberá trabajar en un grupo que se ocupa de disipar el espejismo mundial.
Decidí ponerlo a trabajar en ese grupo porque está relativamente libre de
espejismos (no he dicho libre de defectos ni de los aspectos mentales del
espejismo que llamamos ilusión). Tal libertad debe ser de utilidad para el
grupo. Puede pensar con claridad, y comúnmente sabe por qué actúa en
determinada forma, pero usted rara vez lo hace sin pensar previamente o encontrar
razón suficiente y adecuada (para no sentir emoción) al actuar de esa manera.
Recuerde esto a medida que trabaja en mi grupo, y más tarde –cuando el grupo
actúe en forma unida para disipar los espejismos prevalecientes— ¿querrá
trabajar inteligentemente y con poder, con los miembros del grupo, mientras
aprenden con usted a dominar los espejismos en sus propias vidas? Cuando el
hombre aprende a dominar las condiciones mediante el poder de su alma, puede
trabajar incólume y constructivamente sin que lo afecten las condiciones.
¿Quisiera tratar de recordar esto?
El trabajo que realiza este
grupo debe ser importante y útil, o de lo contrario sólo será una quimera y
pérdida de tiempo, sin propósito real ni fin útil. Si a algunos grupos de
discípulos del plano externo, que los Maestros están formando ahora en todo el
mundo, pueden considerárselos como grupos simientes de la nueva era y
análogamente pueden ser de utilidad inmediata en la etapa del trabajo inicial
preparatorio emprendido ahora, vale la pena por lo tanto desde muchos ángulos,
dedicar tiempo y esfuerzo (a fin de colaborar constructivamente, cuando llegue
el momento) para cumplir con los requisitos. Usted entró en el grupo años
después que la mayoría; para ocupar el lugar de D.A.O. debe asimilar mucha
información y estudiar numerosas instrucciones anteriores. Si lo hace podrá
trabajar comprensivamente con sus condiscípulos. Dedique por lo menos un año
para repasar la enseñanza anterior sobre maya, espejismo e ilusión. Hallará
muchas cosas de interés para usted...
Es un trabajador creador y
posee también capacidad para trabajar en forma creadora de diversas maneras. Es
artista y escritor, lo cual significa que su alma puede expresarse y ser útil a
través de dos canales. En consecuencia, posee dos haberes definidos para
contribuir al servicio mundial y dos medios de expresión mediante los cuales se
ponen en armonía su alma y su cerebro. Tales canales son, necesariamente,
medios de relación, y por ellos puede descender la luz, iluminando lugares
oscuros. Quisiera señalar que los trabajadores creadores, en cualquier campo,
son principalmente quienes pueden destruir los espejismos a los cuales la
humanidad es propensa. Tales espejismos residen en las esferas de la actividad
ilusoria creada por los hombres. Usted reemplaza al trabajador creador que
sucumbió sincera y honestamente al espejismo de un "alma libre e independiente"
–concepto paradójico que olvida que la herejía de la separatividad, la soledad
y la independencia son parte del espejismo mundial. Ese hermano no pudo
colaborar y dio más valor a la "libertad personal" que a la actividad
grupal planeada, demorando durante dos años al grupo de trabajadores en iniciar
la actividad asignada. Por lo tanto, ¿quisiera tratar de integrarse rápidamente
a fin de apresurar las realizaciones esperadas?
Para ayudar a hacerlo, no le
asignaré mucho trabajo personal, ni le delinearé mucha actividad individual.
Sin embargo, le indicaré los tres rayos de energía que constituyen su
personalidad. Como ya sabe, el rayo de su alma es el segundo y el de la
personalidad el cuarto. El estudio de estos cinco rayos, y los rayos de sus
condiscípulos, pondrá de manifiesto dónde existen los puntos de relación, dónde
están las líneas de menor resistencia, y dónde buscar rápida captación y
colaboración comprensiva.
Su cuerpo mental pertenece
al cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto, de allí la adaptabilidad, su
sentido de relación y su rápida captación de la verdad mental. La ilusión, más
que el espejismo, será para usted una celada. Este Rayo de Armonía a través
del Conflicto es, en su caso, el rayo vinculador que, por medio de la mente,
traerá el establecimiento, cada vez más rápido, del contacto entre su alma y su
personalidad.
Su cuerpo astral
pertenece al segundo Rayo, lo que será muy evidente para usted, pues le trae
esas dificultades y oportunidades que llevan, eventualmente, a expansiones de
conciencia y lo hacen sensible a la psiquis de otros, siendo en gran parte la
base del buen trabajo que ha realizado.
Su cuerpo físico es de séptimo rayo, le
da ese sentido de relación entre espíritu y materia, entre alma y cuerpo, y le
permite, si así lo desea, ser agente constructor en el trabajo mágico. Por lo
tanto, sus rayos son :
1.
El rayo del
alma, el segundo de Amor‑Sabiduría.
2.
El rayo de la
personalidad, el cuarto de Armonía a través del Conflicto.
3.
El rayo de la
mente, el cuarto de Armonía a través del Conflicto.
4.
El rayo del
cuerpo astral, el segundo de Amor‑Sabiduría.
5.
El rayo del
cuerpo físico, el séptimo de Orden Ceremonial o Magia.
En consecuencia, la línea principal de fuerza,
en su equipo, que lo relaciona con los demás y le facilita los contactos, es de
segundo rayo, con su expresión subsidiaria, el cuarto rayo. Éste es un
definido beneficio y una oportunidad, pero hace también posibles ciertos males,
los que tendrá que contrarrestar fortaleciendo las tendencias de primer rayo, a
fin de alcanzar el equilibrio necesario. Agregaré que:
1.
La energía de su
alma trata de expresarse a través del cuerpo vital.
2.
La fuerza de su
personalidad está enfocada en el cuerpo astral.
Lea lo dicho a I.B.S. a fin de comprender la
significación de lo que antecede.
Febrero de 1939
Hermano de antaño:
Ha
completado un año de trabajo conmigo y en este grupo de discípulos. Ha tenido
tiempo de aclarar sus pensamientos y la oportunidad de definir con claridad los
objetivos y propósitos del trabajo que en breve iniciará este grupo. Comienza
con ciertas dificultades, porque en su caso se ha prescindido de todo trabajo
inicial y entrenamiento preliminar. Se inicia en la etapa del trabajo grupal
organizado. ¿Lo hará con paciente dedicación y con indiscutible, aunque
voluntaria obediencia? No se deje vencer por el espejismo mundial y procure no
ser arrastrado al vórtice de temores y de pesimismo que embarga a tantas personas
en estos días.
Como
le dije en otra ocasión, está relativamente libre de espejismos, pero las
fuerzas son ahora tan poderosas que los discípulos deben protejerse de ellas
definidamente. En su caso, tal protección consiste en hacer algún trabajo
creador. Le resultará fácil porque el rayo de su personalidad y el de su mente
son idénticos y también porque su alma, arraigada y enfocada en su cuerpo
etérico, puede, si lo decide, energetizar su cuerpo físico para que realice
todo tipo de actividad creadora necesaria.
Algo
que todos los discípulos deben aprender es aprovecharse de las fuerzas y
energía que poseen por derecho inherente; sin embargo, pocas veces las aplica
comprensivamente el hombre o la mujer comunes, siendo generalmente las víctimas
y no quienes utilizan tales poderes. Pocos se dan cuenta de las estupendas
energías que pueden utilizar a voluntad. Su problema reside en establecer una
relación dinámica entre todas las fuerzas internas y sutiles enfocadas en su
cuerpo etérico, y dar ocultamente expresión externa, por conducto de su
cerebro físico, a la riqueza de conocimiento, comprensión y sabiduría que
posee. No logra manifestarlo tan adecuadamente como podría, aunque a veces lo
consigue. Su objetivo debiera ser, con mayor frecuencia, la expresión externa
de la naturaleza interna, y tratar de hacer más dinámico y real el vínculo
consciente entre lo interno y lo externo. Reflexione sobre esto. En la
actualidad, son intensamente necesarios la fortaleza, la sabiduría y el amor
de cada discípulo del mundo. La humanidad reclama ayuda y la Jerarquía pide
colaboración.
Enero de 1940
La necesidad de hacer y
de ser objetivamente activo, es uno de sus principales espejismos,
hermano mío. Debe aprender la lección de que lo que hace tiene poca
importancia. Lo importante, en realidad, es registrar consciente, constante y
exactamente, lo que está haciendo. Quisiera que recuerde que actuar correctamente
es resultado de
Para muchos discípulos en
entrenamiento la crisis actual les presenta un período o intervalo de
abstracción, a fin de reenfocar y conocer de nuevo la fuente de la sabiduría
interna. Esto también le atañe a usted. Ocúpese del problema de responder
sensiblemente y no del espejismo del trabajo que debe realizar. Ocúpese de las
causas y no de los efectos, los cuales se producen inevitablemente.
NOTA: Este discípulo continúa trabajando
activamente con El Tibetano.
J. A. C.
Diciembre de 1937
Hermano mío:
Al
tratar con egos de primer rayo o con esas almas que actúan por medio de
personalidades de primer rayo, enfrento siempre la dificultad inicial de su
"independencia aislada". No les es fácil a las personas de primer
rayo colaborar y estar de acuerdo con las sugerencias grupales, con el ritmo
del grupo o con la disciplina y tampoco con una actividad sincronizada y unida,
anunciada como meta para todos los grupos de discípulos. La actitud interna
está con frecuencia unificada con el propósito y los ideales principales, pero
en la expresión externa, el hombre físico, se mantiene inadaptado y está poco
dispuesto a adaptarse. Si no fuera por su personalidad de segundo rayo, le
sería muy difícil trabajar en mi ashrama, pero esta cualidad de segundo rayo
–fuertemente marcada y producto de una larga serie de encarnaciones en un
vehículo de ese rayo— puede convertirlo si lo desea, en uno de los puntos
focales para el trabajo programado que debe llevar a cabo este grupo de
discípulos.
Se
necesitarán varios años para que los miembros de este grupo se adapten
mutuamente y realicen un trabajo efectivo, logren la síntesis interna y el
esfuerzo unificado que me permitirá asignar a estos discípulos en
entrenamiento, determinada tarea que deberán desempeñar –lo cual puede afectar,
en forma sutil y no reconocida, a las fuerzas que rigen al mundo; esto se podrá
dilucidar más adelante cuando se haya obtenido la síntesis y la comprensión
requeridas. No traten de comprender lo que quiero significar con este trabajo.
Hay mucho que hacer, estudiar y explicar, antes de que el trabajo de fruto.
Existen muchos grupos, dirigidos por los Maestros, que estuvieron entrenándose
desde años y capacitándose para la tarea que deben desarrollar. Lenta y
gradualmente, los nuevos conceptos y las nuevas técnicas de civilización y
trabajo grupal, adecuados para la nueva era, van penetrando en la conciencia de
los discípulos del mundo.
En
lo que a usted concierne, hermano mío, está entrando en una fase o ciclo de
vida, en el que puede convertirse, si lo desea, en verdadero “sannyasin",
es decir, aquel que (libre de las tareas más activas, propias del joven que se
inicia en el campo de actividad de su vida) puede utilizar la experiencia
adquirida, el conocimiento arduamente obtenido y la sabiduría acumulada, en
servicio activo a la Jerarquía y a
Me agrada contar con su
colaboración en esta difícil tarea que nos proponemos desarrollar juntos. Le
pido desde ya que acepte voluntariamente las sugerencias que haré, por lo menos
hasta que vea con más claridad a dónde trato de llevar a mis discípulos, y
tenga una perspectiva más precisa del trabajo que es posible realizar. No creo
que al fin de unos pocos años le pese haber aceptado temporariamente mis
planes para este grupo.
En relación con mis discípulos
es esencial total franqueza, y deben reconocerse con igual prontitud las cosas
buenas y los defectos. Ninguno de los que recibieron entrenamiento durante
algún tiempo, trata ahora de ocultar nada a los demás. Serán los primeros que
le explicarán la importancia, la dificultad y el valor de establecer esta
franca relación. Es necesario que desde el comienzo de su asociación con mi
grupo, procure obtener una similar claridad de visión en lo que a ellos
concierne, y a su vez ellos adoptaran la misma actitud hacia usted.
Una de las cosas que lo ha
entorpecido durante toda su vida y le ha impedido prestar un servicio más pleno
al mundo, fue un pronunciado complejo de inferioridad. Esta tendencia, aunque
no le impidió la realización en la vida ni las actividades de la personalidad,
no obstante ha demorado e inhibido el libre movimiento interno de su alma, y
lo ha privado de ese gozo de vivir que debe ser la característica del
discípulo. Su sensibilidad es grande y su captación de los asuntos y de las
condiciones mundiales es necesariamente algo más profunda que la del ciudadano
común. No obstante, la misma profundidad de su visión y conocimiento lo
inclina a sentir su pequeñez y poca importancia individual. Esto va unido,
como ya dije, a un sentido de futilidad, cuando trata de hacer una mayor
impresión en las condiciones del medio circundante. Precisamente en conexión
con ello deberá luchar su personalidad. Lo insto, en consecuencia, a que procure
establecer un contacto más íntimo con su alma, lo cual anulará su complejo de
inferioridad; también lo exhorto a que cultive un espíritu gozoso, para
liberarse y prestar mayor servicio. ¿Está dispuesto a trabajar sobre estos dos
puntos y seguir mis indicaciones durante un año, ayudando así al grupo
mientras se ayuda a sí mismo?
Para ayudarlo le doy a este
respecto una meditación tan sencilla, que quizás lo lleve a dudar de su
eficacia. Puedo asegurarle, sin embargo, que si la sigue cuidadosamente durante
unos pocos meses, o hasta que le sugiera otra cosa, se sorprenderá de los cambios
que esta sencilla fórmula producirá en su conciencia. Mientras medite, debe
tener a mano papel y lápiz para anotar los pensamientos e ideas que le
lleguen... Estoy tratando de templarlo para el trabajo futuro.
NOTA: No hubo respuesta a
esta invitación para trabajar en el grupo del Tibetano y, aunque evidenció
interés en los escritos, lo único que hizo fue estudiarlos.
F. C. D.
Enero de 1933
Hermano mío:
A mi condiscípulo F.C.D., que trabaja en esa
tan insoportable soledad del discípulo de segundo rayo, le diré: su problema es
doble, y una vez resuelto extenderá aún más su ya amplio campo de servicio. Su
cuerpo etérico está desvitalizado y su corazón se ha entregado a muchas
personas, por eso lo apremian y obligan, se aprovechan demasiado de su
amabilidad. Cuando cumpla cincuenta años habrá logrado convertirse en un
"sanyasin", en el mundo occidental.
Esto ya lo ha logrado B.S.W., que le podría prestar ayuda, si le escribe con
franqueza. Usted tiene también a su vez algo que darle.
Los problemas del cuerpo etérico cederán
ante el tratamiento recomendado a C.D.P. y si controla y regula cuidadosamente
En esta etapa usted adolece
imprescindiblemente, de los vicios y las virtudes de segundo rayo. Sufre porque
se apega a las cosas y se identifica con demasiada rapidez con otras personas.
Esto puede ser corregido si se mantiene firme como alma y no se centra como
personalidad al tratar a otras personas –sea en el circulo hogareño o cuando
presta servicio mundial. Debe tener en cuenta que la relación se establece con
las almas y no con las formas transitorias, por eso debe vivir sin apegarse a
las personalidades, sirviéndolas, pero viviendo siempre en la conciencia del
alma –el verdadero "sannyasin”.
Por lo tanto mantenga la meditación
exclusivamente en la cabeza, excepto alguna práctica incidental (que ya le
indicaré) en conexión con el bazo, a fin de obtener vitalización etérica. El
centro cardíaco está suficientemente despierto para esta vida, y una mayor
sensibilidad constituiría un obstáculo. El debido cumplimiento del deber y la interna
liberación de ataduras, le significarán la libertad que lo emancipará para
prestar un servicio más pleno. Hermano mío, si tiene preguntas que formular,
las responderé con mucho gusto.
Junio de 1933
Hermano mío
Su período de dificultad y de soledad no ha
menguado, resultándole difícil seguir adelante. No tengo mucho que decirle en
este momento; se está acercando cada vez más a su Maestro, y en tales casos los
condiscípulos no pueden intervenir. Lo antedicho constituye la ayuda más
positiva que ahora puedo prestarle. Posee perseverancia y voluntad (como acero
templado) de segundo rayo y puede
eliminar todo temor respecto a su capacidad para capear la tormenta y las
dificultades y triunfar en toda la línea. Nada podrá detenerlo...
Quisiera darle una fórmula o mántram especial,
y elegí las siguientes frases para que las repita cuando crea conveniente:
"Soy
un mensajero de Luz; soy un peregrino en el camino del amor.
No camino solo, y sé
que las grandes almas y yo, somos uno y el servicio que prestamos es uno. Su
fuerza es mía. Esta fuerza la
reclamo. Mi fuerza es de ellos y la entrego voluntariamente.
Como alma camino en la
tierra. Repre sento al UNO".
Su
trabajo en mi grupo y su poder respecto a sus hermanos de grupo, consiste en su
comprensión compasiva. Nutre el amor entre ellos y actúa como punto focal para
ese aspecto del alma que se expresa como comprensión. Usted puede trasmitir tal
cualidad del alma.
Junio de 1934
Hermano
mío:
Está al borde de una real expansión de
su trabajo y para ello debe prepararse. Creo que ya se dio cuenta. Sin embargo,
mediante el empleo, de su parte, de la voluntad
espiritual, llegará a la plena libertad de acción. Ha llevado una vida de
disciplina, pero sus frutos se manifestarán a medida que abra las puertas y las
cierre a las antiguas y aprisionadoras limitaciones. Sabe muy bien a qué me
refiero.
Como discípulo del Maestro K.H., que
también fue mi sabio Instructor y guía, ante todo le diré: Absténgase de
prestar tanta atención a las vidas de quienes lo rodean, porque esta forma de
trabajar les resulta fácil a los discípulos de segundo rayo. Poseen un sentido
de responsabilidad muy grande y es tan fuerte su deseo de cobijar y proteger,
que estiman excesivamente a aquellos con cuyas vidas están en contacto
cotidianamente y se hallan también vinculados por obligaciones kármicas. Siga
su propio camino con fortaleza y en silencio, y haga lo que su alma le dicte.
No deje que las voces menores de los seres queridos y cercanos, desvíen su
progreso en la senda de servicio. Pertenece ahora al mundo y no a un puñado de
sus semejantes. Esta lección no es fácil de aprender, hermano mío, pero todos
los discípulos deben aprenderla algún día, y es adecuada para usted. Se hizo un
llamado para más servidores, y los discípulos consagrados deben ser los primeros
en responder. Implica sacrificio, y se confía en que usted lo hará.
Su salud ha mejorado, y continuará
mejorando si tiene cuidado y aplica las reglas que le di en otra ocasión,
respecto a la dieta.
Quizás descubra que en los años venideros disminuirán sus
horas de sueño. Esto será bueno, hermano mío, porque el dormir demasiado
disminuye la fuerza etérica. Una insinuación es suficiente para el discípulo
inteligente. En el futuro deberá ajustarse a la regla siguiente: tomar más aire
y sol; dormir menos y no hacer tantos contactos humanos. Debe leer el
significado oculto en estas palabras. No puedo expresarme con más claridad, porque
otros lo leerán, pero en caso que no llegue a comprenderlo bien, pregunte a
A.A.B., cuyo problema en cierto aspecto ha sido el mismo. Le he confiado a ella
ciertas cosas de valor para usted, pero vacila en hablarle y espera que
comprenda sin mayores interpretaciones. Creo que así será, pues su intuición
está despierta y su devoción a la causa de los Grandes Seres es real; además
tuvo mucha experiencia en el trato con otras personas. Su tarea principal es
prepararse y mantenerse en buena condición física, porque inevitablemente se
le demandará que dedique tiempo, fuerza y corazón...
Este año debe poner el énfasis sobre
la estabilización de su rutina espiritual. Si puede hacerlo y la atención del
trabajo se lo permite (como verá no
formulo mi pedido en modo imperativo), quisiera que escribiera un artículo
sobre El Poder de la
Voluntad Consagrada. El discípulo de segundo rayo debe aprender
a utilizar el aspecto voluntad; éste es su problema inmediato. Posee la
voluntad de persistir. Su siguiente realización y desarrollo es adquirir la
voluntad dinámica que derriba obstáculos, y arremete contra todo. Que el poder
y la bendición de su Maestro le llegue a usted, mi condiscípulo.
Trataré de responder las dos
preguntas que ha formulado. En lo que respecta a Z., debe continuar y progresar
en el proceso de extroversión. Le sugiero que espere otros seis meses o un
año, antes de reemprender el trabajo anterior. Antes que se expanda y crezca la obra que usted realiza, Z. tendrá
mucho que hacer. Pasará momentos de verdadera crisis, porque su trabajo asumirá
proporciones que el de Z. no alcanzará en esta encarnación... Él debe trabajar
primero para lograr el alineamiento con su alma y luego meditar, pues el
verdadero dictado debe venir de su propia alma...
Segundo, la sugerencia que hizo de
que en segundo lugar debería establecerse un centro de utilidad internacional
en X, tiene verdadero valor, y puede materializarse si trabaja sin apresuramiento
y retiene en sus propias manos su condicionamiento. Medite mucho sobre esto y
no dé un paso hasta después de... Deberá exponer sus planes en ese lugar
secreto, pero los dos hombres que podrían ayudarlo no están todavía
preparados. Uno de ellos aún no lo conoce. Reflexione con claridad sobre:
a.
La nota que trata de emitir.
b.
El trabajo que el centro propuesto debería desarrollar en el
plano físico.
c.
Los principios que deben regir toda acción que considere
necesario emprender.
d.
La necesaria vinculación que debe establecerse para que el
trabajo carezca de prejuicios raciales y planee la disipación de algunos de
los espejismos mundiales.
Enero de
1935
Hermano mío:
Se
habrá dado cuenta evidentemente de la verdad de mis palabras, en mi última
comunicación, al predecir la creciente ampliación de su trabajo, lo cual tuvo
lugar durante el año pasado y estableció muchos contactos, y la extensión de su
influencia en su propio país y en todo
el mundo se ha acrecentado grandemente. Las decisiones que tome y la disciplina
a la que se someta voluntariamente, determinarán el alcance y la extensión de
su posible trabajo futuro. Está en sus manos y capacidad el hacer inteligentes
reajustes.
Como bien sabe y dije,
sus problemas son de carácter íntimo, conciernen a sus relaciones en el hogar y
a su salud física, lo cual debe resolverlo usted mismo y a su manera, pues un
extraño sólo puede sugerir e indicar, y es lo que traté de hacer. La debilidad
física, que tiene su origen en un constante drenaje y agotamiento del cuerpo
etérico, lo mantiene desvitalizado, por eso destaqué la necesidad de sol y
aire. El sueño demasiado prolongado acrecienta el drenaje de
Debe cerrar
su aura (si puedo emplear este término poco común), y entonces se detendrá su
agotamiento. Esto no puede hacerse, hablando esotéricamente, hasta no haber
hecho algunos cambios en su vida. Mezclarse demasiado con las auras de otras
personas hace que se escurra constantemente la vitalidad, pues se inclina
siempre a dar. Su camino es evidente, pero no puedo decir más, ni volveré a
referirme a esta cuestión.
Su
problema es algo muy real y no excepcional; debe encararlo con sentido común,
comprensión y sabiduría amorosa. Debe adoptar la actitud del discípulo cuyo
trabajo y tiempo el mundo lo necesita en esta hora de urgencia. Todos los
problemas son susceptibles de solución a través de dos métodos, una vez
comprendida su naturaleza. Existe el método de un repentino y radical ajuste
con el que se pone término abruptamente a antiguas condiciones y se inicia un
nuevo estado de cosas. Este método, aunque con frecuencia es el mejor, no es
fácil para el discípulo de segundo rayo. El otro, es el reajuste gradual,
acompañado de explicaciones externas, hasta que oportunamente se obtiene la
misma condición que con el primer método. Este último es común para el
discípulo de segundo rayo. Debe elegir entre ambos, hermano mío, salvo que
prefiera dejar las cosas como están.
Algo
más agregaré antes de cerrar definitivamente este tema. Cuando el corazón está
rebosante de amor y la cabeza plena de sabiduría, nada se hace que a la larga produzca angustia
a los demás. No me refiero aquí a la acción, sino a los frutos de
Persevere
en la meditación que ahora practica... Medite constantemente sobre la voluntad
consagrada al servicio activo y amoroso. El empleo de la voluntad es de
importancia para el discípulo, porque si está correctamente dirigida controlará
la fuerza, y el discípulo actuará en el reino de las fuerzas. Hermano mío, no
sólo kármicamente sino porque el gran Maestro fue nuestro guía, usted y yo
tenemos un trabajo que realizar externa e internamente en el mundo. Puede
prestar un verdadero servicio; pero su trabajo es dirigir e inspirar. Rara vez
un discípulo de segundo rayo es un buen ejecutivo, a no ser que lo ayude el
rayo secundario. El trabajo ejecutivo y la organización no son para usted.
Debe aprender a trabajar por medio de otros, despertando en ellos el sentido de
responsabilidad y energetizándolos para que entren en actividad. Mediante el
constante poder de su propia radiación interna, debe hacer que sus trabajadores
se mantengan firmes.
Su
trabajo inmediato es encontrar personas adecuadas e inspirarlas. Yo no le
sería de ayuda y sólo lo restringiría dentro de los límites de mi propio
trabajo (observe esta frase, hermano mío), si le dijera: debe ponerse en
contacto con fulano o zutano, o también allí está la persona que según le dije
lo ayudaría en su empresa. Se lo está entrenando para dirigir a los hombres y
guiar a los aspirantes en el trabajo de construcción de la nueva era, en la que
están empeñados los Grandes Seres. Tiene que aprender a discernir, a comprender
y a elegir correctamente mediante el experimento, el fracaso y el éxito. Sí,
hermano mío, todos los hombres son almas, pero no todos los hombres están
preparados para servir desinteresadamente. Juzgar acertadamente al considerar
a otros, es una cualidad necesaria. Para llevar a cabo la tarea que trata de
vitalizar, no busque a los amables, gentiles, bondadosos y suaves, porque las
personas muy buenas son frecuentemente ignorantes y perezosas. Busque a esas
almas fuertes que responden a la necesidad de la humanidad y reaccionan ante el
impulso del amor (que con tanta abundancia usted derrama), pero que sean
capaces de pensar en términos firmes, con planeamiento vital, actividad
consecutiva y que no pierdan tiempo en bellos sueños visionarios. El místico
visionario percibe el ideal, pero como no utiliza la mente, no contemporiza con
las ideas maravillosas que pueden materializarse en un futuro lejano y en el
actual período de apremiante necesidad. Busque a quienes no tienen un
trasfondo de segundo rayo semejante al suyo, pero que le otorguen su confianza
y amor, porque reconocen su sabiduría, conocen su vinculación interna con la
Jerarquía y se apoyan en su experiencia y en la fuerza de su alma. No atraiga a
las personas amables y delicadas, débiles y bien intencionadas, gentiles pero
ineficaces, para hacer el trabajo que usted quiere realizar. Busque almas
fuertes, mediante las cuales pueda aprender a trabajar. Busque a aquellos
que puedan colaborar con el Plan y también a compañeros trabajadores, fuera de
las filas de los psicológicamente angustiados y anormales... Debe abstenerse de
incluirlos en la estructura que construya para los Grandes Seres, porque no
estando preparados, serían pobres piedras en el edificio y eslabones débiles
en su trabajo. Tiene que construir para el futuro.
Le
hablé tan extensamente, porque su trabajo como constructor y colaborador puede
comenzar ahora. Simbólicamente, le digo: Busque a quienes han fusionado su
cabeza y su corazón y sobre cuya frente resplandece el símbolo místico del constructor.
Que pueda
integrarse más libre y plenamente en el trabajo de
Julio de
1935
Hermano de antaño:
Usted y algunos otros
han pasado últimamente por momentos de prueba, que es a la vez un período
preliminar de consolidación del trabajo de construcción, al que me referí en mi
instrucción anterior. Me ocuparé de los "grupos constructores" de los
que van apareciendo en la línea de la enseñanza y construyen las formas
mentales que incorporarán nuevas ideas y técnicas. Estas cambiarán –durante los
próximos dos siglos— la faz de nuestra civilización, e inaugurarán un período
en la historia humana, en el que se probarán métodos y establecerán principios
totalmente desconocidos todavía para la mayoría. Dicho
período conducirá a la raza hacia una civilización e interacción mutua y
cooperadora, que pondrá fin a la actual era de egoísmo y competencia.
Usted es predominantemente un maestro, y
necesitó y necesita aún aprender tres cosas:
Primero, adquirir el interno y divino
desapego de quien ve la vida en su verdadera perspectiva. El hombre queda
entonces libre, sin que le afecte nada de lo que pueda ocurrir. La actitud
ideal para usted es la
del Observador que en manera alguna se identifica con lo que
ocurre en los planos físico y emocional, y cuya mente es un límpido reflector
de la verdad, verdad percibida intuitivamente, porque no hay reacciones
mentales violentas o respuestas emotivas; los vehículos de percepción están
pasivos y por lo tanto nada contrarresta la actitud correcta. Una vez que
alcance ese estado de conciencia, podrá enseñar en forma erudita y sabrá al
mismo tiempo lo que debe enseñar.
Segundo, debe adquirir la creciente
capacidad de expresar la verdad por medio de la palabra escrita. Tendrá la
oportunidad de llevar al mundo ideas relativamente nuevas; lo que escriba podrá
imprimirse y distribuirse. Pero, hermano mío, tendrá que trabajar durante un
año para organizar sus ideas y material, a fin de poder llegar a los pensadores
del mundo, con nuevas ideas en el campo de la importante ciencia venidera, el
nuevo campo de servicio, el campo de la psicología...
Posee la capacidad de revestir una idea con su ropaje apropiado.
Podría escribir un libro que sería una síntesis de las nuevas ideas
psicológicas, subordinadas a un tema central, que dominaría del mismo modo que
la cabeza controla las actividades del cuerpo sobre el cual debe tener lugar el
proceso. Éste es el tema central que se le pide llevar a cabo. Debe saber con
claridad qué es lo nuevo que trata de dar al mundo. Sólo entonces las numerosas
y verdaderas ideas que fermentan con
tanta facilidad en su mente, encajarán en el lugar que les corresponde y
constituirán el molde del ropaje que revestirá su tema de belleza y expresión.
Durante los próximos años, su principal esfuerzo subjetivo debería ser
escribir este libro. Debe forjar en el crisol de la vida energética y no ser
producto del aislamiento, apartándose de la actividad externa. Su mejor trabajo
debe realizarlo a pesar de todos los contratiempos, porque en el anhelo de dar
estas ideas al mundo vencerá todos los obstáculos.
Finalmente, continúe en la tarea de encontrar a esas almas
fuertes que pueden pertenecer al nuevo grupo de servidores del mundo, si se los
entrena adecuadamente. Entrénese para obtener la habilidad discernidora que le
permitirá descubrir a quienes justifiquen el empleo de su tiempo y fuerza, de
su pensamiento y energía ‑desde el punto de vista de la Jerarquía y del
trabajo que Ella trata de realizar. Estudie estas palabras porque le proporcionarán
la clave para el tipo y la cualidad requeridos.
Subsistirán sus
problemas de reajuste hasta resolverlos, y debe continuar con los procesos de
desligarse de los contactos demasiado íntimos con las auras de los demás,
haciéndolo también en el campo en que presta servicio. Veo que comprende mejor
este problema y que le es más fácil consagrarse. Está aprendiendo rápidamente,
hermano mío, y tendrá una amplia compensación a medida que el trabajo prosigue.
Siga adelante hacia una más plena liberación y, por lo tanto, hacia un mayor
poder para servir.
Diciembre de 1935
Hermano mío:
Le dije anteriormente que su sensibilidad general es responsable de gran
parte de la dificultad en la línea telepática y en conexión con su condición
física. Hoy, con palabras personales, le hago saber que comprendo muy bien lo
que ha sufrido últimamente. La vida ha sido peculiarmente dura en los últimos
seis meses, pues se sintoniza fácilmente con todo lo que lo rodea.
El sendero de los Salvadores del Mundo es siempre arduo; el camino de
los Sensitivos Divinos está lleno de sufrimiento y dolor. Éste es el camino
que usted eligió seguir, y quizá tal conocimiento y su recuerdo, pueda
ayudarlo a resistir. También, puede ser de gran ayuda si recuerda que hay
ciertas vidas en que la meta principal es desarrollar el equipo. Luego vienen
otras vidas en que se emplea el equipo ya preparado. Para usted la vida actual
es primordialmente el entrenamiento y desenvolvimiento en conexión con el
mecanismo sensorio de respuesta. Está llegando a ser sensible y por lo tanto,
consciente. El poder de sintonizarse con el dolor del mundo y ser consciente
de la angustia del mundo (lo cual indica que en el mundo aumenta la respuesta),
se desarrolla rápidamente en usted, pero esto es sólo una fase. Se necesita un
alma fuerte para conocer las fuentes y las raíces del dolor, ocultas
profundamente en el mundo manifestado.
Le sugiero que ahora y
momentáneamente logre el desapego, sin pensar en él y obligue a su mente a
no reflexionar en lo que hace impacto sobre su simpatía que proviene del medio
ambiente. Durante los próximos seis meses practique este divino olvido. Ocúpese de satisfacer las necesidades
inmediatas del individuo, mientras lleva a cabo lo sugerido en conexión con su
trabajo y servicio grupales, y reflexione introspectivamente sobre el Plan y el
trabajo del nuevo grupo de servidores del mundo... Mis palabras son,
simplemente, de aliento y reconocimiento. Persista en el Camino.
Junio de 1936
Hermano y amigo de
antaño:
La tensión durante los últimos seis
meses fue grande, pero ya pasó, y ahora el problema debe ser de relajamiento,
no sólo en sentido físico, sino en las actitudes mentales internas. Mucho de su
sentido de insuficiencia y de incapacidad para llevar adelante sus planes
favoritos, durante prolongados períodos, tiene por base su mal estado físico,
principalmente (como dije con frecuencia) la falta de vitalidad, y no la mala
salud. No obstante, el futuro le reserva mucho trabajo exitoso si puede
eliminar debidamente las actividades no esenciales (intensificando en consecuencia
lo esencial y aplicando cierta medida de disciplina física). Como expresé en mi
comunicación anterior, el sendero de los Salvadores del Mundo es arduo, debido
principalmente al poder de sufrir que posee el tipo de segundo rayo. Esto
lógicamente es en sí mismo el principio de la manifestación y contiene la clave
de la existencia. De
allí la capacidad que posee la persona que pertenece a este rayo de
"sufrir para alcanzar la meta, soportar la carga del mundo, aprender
-identificándose con los demás- el desapego, el cual neutraliza el dolor a
medida que pasa el tiempo". Observe la paradoja involucrada y aprenda su
significado, pues, hermano mío, es la tarea de su vida.
Cómo disciplinar su cuerpo físico y fortalecerlo, es su gran
problema y tarea inmediata. No insinúo con ello que usted es indisciplinado.
Trato únicamente de puntualizar que los reajustes del vehículo físico, a las
exigencias del período y a su ciclo particular de vida, le traerán la
liberación para servir. Este servicio hará posible mayor esfuerzo con menor
gasto de energía y vitalidad y, en consecuencia, menos malestar físico. Los
grandes psicólogos llegan siempre a ser Salvadores del Mundo, porque enfrentan
y resuelven su propio problema psicológico, y lo hacen basándose en la técnica
de trasmutación.
Poco puedo decirle, pues está dotado de conocimiento y
sabiduría; en lo que a usted respecta nada puedo indicarle, ya que ese
problema lo ha estudiado profundamente y durante varios años he tratado de
ayudarlo. Sólo una cosa diré: su problema no tiene tanto que ver con sus
propias dotes individuales, como con las condiciones del medio ambiente. En
estas condiciones tiene que servir. Es excesivamente sensible a los impactos de
quienes lo rodean, tanto de las masas como de los individuos, y no sabe todavía
cómo entregarse plenamente y sin embargo restringirse, y cómo ir hacia los
demás sin abandonar su aplomo. Permanecer en el ser espiritual, como ya
indiqué, es la clave de su problema. Necesita mantenerse así y tener mayor
aplomo. El enfoque mental y dinámico le evitará mucho agotamiento. Hermano
mío, si aprende a permanecer siempre en el plano mental, no podrá llegar a
usted la mayoría de los que hacen con facilidad contacto con usted, y que hoy
agotan su fuerza. Reflexione sobre esta sugerencia.
Enero de 1937
Hermano mío:
Está a punto de entrar en un
período de servicio más pleno. Gran parte de su vida la dedicó a la actividad
objetiva, y se ha obligado a sí mismo a satisfacer las necesidades inmediatas.
Ahora su trabajo tendrá que ser más subjetivo y extenso en sus efectos y
alcances. Esto sólo será posible si aprende la difícil lección (difícil
especialmente para usted) de no hacer aquello que ya hizo y practicar el
discernimiento inteligente, cuidadosa y discretamente. Su trabajo debe ser
específico y llevado a cabo en relación con ciertas almas que merecen su
atención, debido a que están capacitadas para ser utilizadas en el sendero. Por
lo tanto, en el futuro debe dedicar principalmente su trabajo a los discípulos
y no a la gente común. Sin embargo, puede trabajar con la masa inteligente y
los aspirantes y probacionistas, por su capacidad de llegar a ellos con la
palabra hablada y escrita. Su tarea no es llegar a los que no han despertado ni
escribir sobre cosas populares, sino que es más específica: trabajar y colaborar
con aquellos a quienes se les ha confiado la guía de los "pequeños".
Siente avidez por servir y adquirir conocimientos e información y ahora debe
controlarse. Anteriormente esta expresión tenía valor; en el presente debe
ajustarse y controlarse debidamente; en el futuro aplicará los resultados de
esta adquisición.
En una oportunidad, hermano
mío, indicó con acierto una gran necesidad, cuando habló de la "carencia
de fuego" que usted evidencia. Como sabe, se debe en parte a causas
físicas; pero le recordaré que un cuerpo físico como el que usted posee, puede
albergar un fuego de tal intensidad (debido a su refinamiento y pureza), que
muchos pueden recibir su calor, a la vez que encender su pequeña llama. No
permita que su cuerpo físico sea obstáculo o excusa. Utilice la férrea voluntad
con que está dotado y oblíguelo a cumplir las exigencias de su alma y la
necesidad de la humanidad.
Este llamado lo hago a todo mi
grupo de discípulos. Todos tienen limitaciones, entorpecimientos y ciertos
obstáculos para progresar. Si no fuera así, serían almas liberadas y no
estarían en alguna etapa del Sendero de Acercamiento ni bajo mi tutela, como lo
está usted ahora. La inmediata necesidad circundante y el pedido jerárquico de
ayuda en el trabajo mundial, debería energetizarlo para un renovado y constante
esfuerzo, sacándolo del letargo en que le es tan fácil caer. Los discípulos
(así como los aspirantes) son propensos a dos cosas, que deben encarar con
valor y clara visión:
1.
Al letargo, o al
fracaso en utilizar los consejos o a la información disponible para fines
experimentales prácticos.
2.
A la
autocentralización en forma sutil o manifiesta.
Me imagino que se ubicará entre aquellos que, debido al letargo, no
realizan lo máximo posible. Le diré que aunque posea este defecto, física o
emocionalmente, no lo tiene mentalmente. Es de los que toma el reino de
los cielos por la violencia y penetra en él. B.S.D. necesita esta actividad
mental en forma dinámica, aunque no reconozca la verdad de mis observaciones.
Si reflexiona sobre los versículos que le daré para su consideración,
puede obtener iluminación. Estos versículos no se refieren a su reconocido
letargo, del cual ya es consciente y no necesito ocuparme de ello. Estas frases ocultas tratan de cosas básicas y,
con frecuencia, desconocidas. Si son conocidas, no se las valora adecuadamente.
Los versículos son:
"Una estrella brillaba
en la oscura bóveda azul del firmamento. Luego otra y otra más pudo verse,
hasta aparecer muchos puntos luminosos alrededor de
“’Sólo existe un gran
círculo', exclamó una voz, 'no muchas esferas pequeñas. Algunas estrellas son
pequeñas y el tiempo debe nutrir su llama. Otras estrellas son soles y derraman
su luz en todas partes. Busca un sol y nutre su vida. Derrama sus rayos y
vive’”.
Julio de 1937
Hermano de antiguo:
Al considerar los rayos que controlan y dominan su vida, le recordaré que
su mente de primer rayo le proporciona indiscutible influencia mental. Esto lo
sienten muy fuertemente los que establecen contacto con usted. Estando
definidamente en contacto con su alma (que, a su vez, está influida por el
segundo rayo), posee una combinación de fuerzas decididamente útil, tanto para
usted como para los demás. Su cuerpo mental está regido por el primer
rayo.
Su cuerpo astral es definidamente un conglomerado de energía de
segundo rayo, de allí la influencia del amor que ejerce en todas partes. No
obstante, le recordaré que cuando el alma y el cuerpo astral pertenecen al
mismo rayo, se presenta un absorbente problema de equilibrio. En tales casos
habrá tendencia al desequilibrio en el efecto general del equipo y con el cual
-como bien sabe- debe luchar constantemente.
Su cuerpo físico pertenece al séptimo rayo, pero está tan
controlado por su personalidad de cuarto rayo, en sentido muy peculiar, que
casi no tiene vida propia. Es negativo en grado asombroso, lo cual constituye
también un problema definido. Por lo tanto sus rayos son:
1.
El rayo del alma
o egoico, el segundo de Amor‑Sabiduría.
2.
El rayo de la
personalidad, el cuarto de Armonía a través del Conflicto.
3.
El rayo de la
mente, el primero de Poder o Voluntad.
4.
El rayo del
cuerpo astral, el segundo de Amor‑Sabiduría.
5.
El rayo del
cuerpo físico, el séptimo de Orden Ceremonial o Magia.
Me imagino que lo antedicho le
traerá mucha iluminación y le permitirá hacer un verdadero progreso.
Enero de 1938
Hermano mío:
El año pasado se produjeron
muchos cambios en la relación establecida entre su alma y su personalidad.
Éstos se exteriorizaron en el plano físico y trajeron cambios externos y
definidos en su vida y circunstancias. El desarraigo a que se sometió, debió
ser un indicio alentador para usted, respecto al surgimiento a una vida de
servicio más plena como trabajador mejor equipado, mejor porque es un canal
libre y sin obstrucciones para la fuerza del alma. Ahora puede emplear
externamente una personalidad más renovada y poderosa. Le recomiendo que
reflexione detenidamente sobre esta idea. Si lo hace, podrá realizar
inteligentemente ciertos cambios y reajustes necesarios que constituyeron, por
largo tiempo, su meta interna conocida, y puede llevarlos a cabo con más
facilidad y conjuntamente con los numerosos reajustes, posibilitados por el
cambio de medio ambiente.
Tiene ante sí un período de
intenso servicio, que comenzó en septiembre de este año. Esto, hermano mío, le
proporciona un intervalo donde puede pensar con claridad, someterse a una
disciplina autoimpuesta y elevar su vibración magnética. Su tarea no es ir a
lugares de la tierra donde es difícil trabajar, sino hacerlo desde su propio
centro mediante la radiación magnética de su alma. Esto siempre lo ha hecho, y
nada nuevo le pido, sino una acrecentada radiación magnética basada en la
liberación interna, que hace posible romper con las ligaduras y cadenas
externas, obteniendo la libertad que abarcará todos los aspectos de su ser.
Respecto al problema de servir
y hallar los colaboradores adecuados, apoyo su opinión de que hasta ahora no ha
aparecido el colaborador verdadero y equilibrado. Me pregunta a mí y se
pregunta a sí mismo, si esta falta de colaboradores es culpa suya y si puede
hacer algo para atraer a la persona adecuada y establecer en el trabajo un
compañerismo fructífero y duradero. Responderé a su pregunta subjetiva en los
siguientes términos. La acción decisiva, llevada adelante con persistencia
durante el tiempo necesario, en lo que a usted respecta, está aún en la etapa
formativa. No me refiero a su poder de hablar con decisión a quienes trata de
ayudar, física y psicológicamente, porque siempre podrá hacerlo con éxito, sino
a la capacidad de actuar inteligente y decididamente en relación con usted y
sus problemas inmediatos. Está aprendiendo a hacerlo, y en los próximos
dos años progresará mucho en esta cuestión, pero recién se halla en los comienzos
de su entrenamiento. Su problema fue siempre el de un verdadero discípulo de
segundo rayo. Esto implica la capacidad de identificarse con los demás, con sus
ideas y reacciones, con lo cual limita y entorpece su propia actividad, debido
a la indecisión que surge de la demasiada comprensión y la excesiva simpatía
para los problemas de la personalidad y la expresión de
Le haré aquí una insinuación:
No busque a quienes sean espirituales en potencia, pero que no lo son
todavía en expresión; busque almas maduras que no necesiten su ayuda sino su
colaboración, así como usted necesita de la de ellos. Usted buscó sus
colaboradores entre aquellos a quienes usted ayuda, pero allí no los
encontrará.
Pensaba en esto cuando en una
comunicación anterior le dije: "busque un sol y nutra su vida". Sólo
le sugerí dejar que el tiempo se ocupe de las pequeñas estrellas y de su
radiación limitada. Una de las cosas más difíciles para los aspirantes humildes
es comprender ese momento peculiar de la vida en que deben capacitarse
para emprender un trabajo más discernidor, así como los instructores en el
aspecto interno aprendimos a hacerlo. No trabajamos con quienes piden nuestra
ayuda; dejamos que nuestros discípulos o instructores de grado inferior se
ocupen de las "luces menores". Nos limitamos a entrenar a las almas
fuertes, a las personas de gran fortaleza, cuyas vidas puedan "enfocarse
en la radiación" y a quienes su respuesta y esfuerzo justifiquen nuestro
empeño. A muchos de los que están alrededor suyo, hermano mío, les impartió
mucha fuerza y enseñanza, pero tienden a confundir la pasividad de su enseñanza
y a aceptar su fuerza, en vez de emprender la difícil tarea de lograr la divina
autoconfianza y la innata, que no puede ser prestada, fortaleza. Deje que esas
personas se vayan y –manteniéndose como centro radiante de fuerza
magnética— atraiga hacia sí a quienes colaboran con el Plan, y no a los que
consumen su energía. Estudie la lista de aquellos a quienes trató de ayudar y
abandónelos a sus propias almas. No se preocupe por sus críticas, dedíquese en
cambio a realizar un trabajo más importante, que se le presentará cuando se
haya liberado de las pegajosas manos de aspirantes bien intencionados, pero
mentalmente débiles. Entonces, alrededor de la estrella, que es su alma, habrá
muchos "puntos luminosos". Algunas veces me resultó difícil
encontrarlo, debido a la obscuridad de quienes lo rodeaban y casi sofocaban, al
aferrarse a usted. Manténgase libre... Habiéndole indicado esto, hermano de antaño,
siga adelante hacia la meta y la visión, con confianza, con certero
discernimiento y con el conocimiento de que durante muchos años (más de los
que usted cree) observé su progreso y lo acompañó mi comprensión y confianza.
Enero de 1939
Habrá observado, hermano mío,
que su problema se invierte respecto a B.S.D., debido a que los rayos de su
personalidad, de su alma y de su cuerpo astral, están en la misma línea de
fuerza, la línea de segundo rayo. Ya le indiqué cuán difícil es equilibrar
correctamente su sutil problema de equilibrar correctamente las energías. A
pesar de su constitución física no posee energía de tercer rayo (la energía del
rayo del intelecto), lo cual explica su intensa sensación de que no tiene
relación racial alguna con los judíos, aunque pertenece a la raza hebrea. Este
sentimiento es acertado, y lo único que lo relaciona con la raza judía es su
cuerpo mental que pertenece al primer rayo, el mismo del alma de Judea. El alma
no conoce distinciones o diferencias, y en los niveles del alma no hay problema
de especie alguna salvo el problema del amor comprensivo, sobre el cual
usted sabe mucho.
El rayo de su alma se enfoca a
través de y en el cuerpo astral, lo mismo que el de su personalidad. De allí su
problema y la facilidad con que puede relacionar los rayos del alma y de la
personalidad y llevar sus energías fusionadas al centro cardíaco. El creciente
empleo de esta línea de fuerza constituirá una de sus demostraciones prácticas
para el futuro. Otra cosa que debe hacer es tomar las energías del alma y de la
personalidad y agregar a ellas la energía de su centro cardíaco, para luego
aprender a llevar las tres al centro coronario y allí fusionarlas con el poder
de su mente de primer rayo. Debe aprender por un acto de la imaginación creadora,
a hacer descender definidamente al centro coronario este poder mental de primer
rayo y mantenerlo firmemente allí...
Quisiera que en lo posible, se
aislara del temor y de la defectuosa situación del mundo, como también de sus
problemas afines. Su futuro ya está planificado y puede dar los pasos adecuados
mediante el poder de su mente iluminada. Le pido que lleve adelante el
aislamiento sobre la línea del amor, empleando el antiguo método según el cual
"la rueda del fuego viviente no quema, sino que siempre cura". Existe
un método oculto y seguro que no erige barrera alguna en las relaciones, como
lo erigiría un muro separador, éste método es:
Visualice ante sí una rueda de
fuego con siete rayos; véala justamente cerca de sus ojos. Luego por un acto de
la imaginación creadora, véase en el centro del eje de la rueda, considerándose
como si fuera ese eje. Desde esa posición central envíe siete corrientes de
amor viviente, irradiándolas sobre el mundo. Al hacer esto sirve, y al mismo
tiempo está totalmente protegido. Este ejercicio puede ser instantáneo y
eficaz, genera fuerza protectora y al mismo tiempo lo convierte en un centro
viviente de luz y amor.
No se preocupe, hermano mío,
pero con calma y paz continúe su camino. Actualmente no hay vida cuyo destino
no sea difícil, no importa cuál sea éste. Ame a todos; sirva a todos. Conserve
su integridad mental y no se deje influir por aquellos cuyos corazones están
amargados y cuyas lenguas son crueles. La vida es iniciación, y usted está
preparado para ello. Las crisis en la vida del alma se desarrollan en ciertas
líneas, como las iniciaciones mayores. Le hago aquí una insinuación. Para esto,
como sabe, también se lo está preparando. Lo apoyo con mi comprensión y
fortaleza. Le doy mi bendición hermano mío.
NOTA: En las condiciones más difíciles, este discípulo continúa
firmemente trabajando con K. H. y sirve en el grupo del Tibetano.
J. W. K‑P.
Noviembre de 1931
Hermano mío:
Le recomiendo que encare el futuro con gozo y
optimismo. Siempre ha tenido valor, pero carece de alegría. En su caso, lo
mismo que en el de F.D.C., gran parte de la actividad en el plano físico está
entorpecida por la desvitalización etérica, aunque las causas que producen las
condiciones existentes son distintas. Durante los últimos años le impartí
varias veces un mensaje, que es en resumen el énfasis que pongo sobre la
constancia en
Es inteligente
la conservación de la energía, no obstante posee inconcebibles reservas para
extraer de ellas, pero todavía no las utiliza debidamente. Como le dije
anteriormente, no emplea en forma adecuada el período de meditación, su cuerpo
físico sufre y en consecuencia su trabajo. Hay mucho que hacer, y por la meditación
puede realizar muchas cosas. Quizás me pregunte, hermano mío, en qué forma
puede utilizar el período de meditación y beneficiarse físicamente. El cuerpo
físico se cuidará a sí mismo cuando la fuente de provisión esté disponible.
Cabría aquí una modificación –que usted debería hacer— en la meditación
adjunta, que consiste en omitir el detalle de la etapa de ascenso,
visualizando la afluencia de energía a los centros del cuerpo etérico,
vitalizando ante todo los centros cardíaco y laríngeo. Esto debe hacerse en
forma rápida y precisa; el resto del período de meditación debe dedicarlo al
trabajo grupal y a la consideración de los planes para el desenvolvimiento del
trabajo del grupo mayor, al cual este grupo pertenece.
Comprenderá
hermano mío lo que quiero significar si le repito la antigua fórmula:
"Del loto de la cabeza brota la flor de la
bienaventuranza.
Su forma primitiva es la alegría.
Del loto del corazón surge la flor del amor.
Su primer indicio es la sabiduría.
Del loto de la laringe nace la flor de formas
vivientes.
Su primer signo es la comprensión del
Plan".
¡Alegría, sabiduría y Plan! Éstos son los tres puntos
que usted debe madurar. Para B.S.W. fueron sabiduría, fortaleza y belleza.
Para usted estos otros tres. Ambos están muy unidos, quizás más de lo que
comprendan. La debilidad de ambos reside en que no florece ninguna de las
manifestaciones de poder. Cuando B.S.W. conozca el verdadero significado de la
belleza y usted el de la alegría, obtendrán la liberación y prestarán un
servicio más pleno.
Junio de 1933
Debo decirle nuevamente las
mismas palabras, hermano mío. Las repito y las repetiré: “Deje que la alegría
del Señor, sea su fortaleza". Hay mucho que hacer y de muchas maneras.
Ya se dieron los pasos que lo prepararán para lo que debe realizar. Siga
adelante como hasta ahora. Deje que el Plan lo absorba, pero recuerde al mismo
tiempo que se desarrolla paso a paso, y quien verdaderamente ayuda al Plan lo
visualiza tal como será durante el ciclo de vida, y ve también el paso corto e
inmediato por delante. En esto estriba la diferencia entre el místico y el
ocultista.
Su condición física es mucho
mejor y su sentimiento de alegría debe producirle felicidad y, con el tiempo,
bienaventuranza. Tengo para usted también un mántram que puede ser de
utilidad:
"La alegría
se posa como un pájaro en el corazón, pero ha levantado vuelo desde el lugar
secreto dentro de
Sabrá a qué me refiero cuando
digo que el desapego de la personalidad debe convertirse en un profundo apego a
esas almas que animan las formas. Así se desarrolla
Junio de 1934
Hermano mío:
Quisiera hacerle un comentario de mucha
importancia para usted, y es que ahora inicia el trabajo para el cual encarnó.
Los miembros del nuevo grupo de servidores del mundo -aunque actúan mentalmente sin darse cuenta (no como usted, porque ya conoce
su parte en el Plan)-, trabajan no
obstante "por la impresión", según se dice. Su deber
principal y el deber que sus almas le imponen,
es preservar la sensibilidad interna.
Esto lo hacen en la mayoría de los casos y, donde no poseen el trasfondo de
conocimiento esotérico como el suyo, su
intenso interés en el trabajo hace que se centralicen y se dediquen a su tarea.
En consecuencia, todas las reacciones de la personalidad quedan subordinadas al
trabajo entre manos, y el hombre inferior no presenta obstáculos a esa
impresión. En usted como en todos los miembros de mi grupo, existe la
percepción del Plan y la determinación interna de colaborar, lo cual facilita
Al considerar la meditación que le
asignaré, tuve en cuenta los dos puntos mencionados.
Uno, la acrecentada sensibilidad depende del alineamiento perfecto; el otro, el aprovechamiento correcto de la
oportunidad, la dirigida habilidad en la acción y la sostenida centralización
egoica. Por lo tanto, tales características deben mantenerse persistentemente
durante todo el día. Su meditación matinal debe ser breve y de naturaleza
poderosa, y la puedo describir mejor con las siguientes palabras:
alineamiento, dedicación, pensamiento dirigido, reconocimiento del Plan,
comprensión clara y firme voluntad. Para usted la meditación es adoptar una
actitud y mantenerla durante el trabajo del día. Puedo hermano mío, clasificar
todo lo que antecede en cuatro etapas que se relacionan definidamente con el tema
de su vida, si así puedo llamarlo. Empiece siempre con la cuarta
etapa o final, y desarrolle el proceso sucesivamente hasta la primera:
1.
Viva con esa
idea y encárnela constructivamente. Esto es ser o comprender.
2.
El propósito se
convierte en su propósito, por lo tanto, su voluntad es la voluntad del Plan.
Su voluntad personal se dirige constantemente a esta voluntad superior.
3.
Ésta cualifica
su vida en los tres mundos y usted se caracteriza poderosamente por la
cualidad del Plan en desarrollo. Sobre esta cualidad debe meditar.
4.
Comprender la
naturaleza, el propósito y la cualidad del Plan, al cual se ha propuesto
contribuir. Esto condiciona la forma que asumirá su trabajo.
Su tarea consiste en trabajar con la Ley de Provisión.
Existe
Avance tranquilo y confiado
por el Camino Iluminado, y que su tónica sea
Enero de 1935
Hermano mío:
Tiene ante sí los
tres años más arduos de su vida, y cuando cumpla los cuarenta y nueve años, su
trabajo habrá asumido líneas tan definidas, que verá con mucha más claridad el
Plan para el servicio futuro y habrá alcanzado el impulso deseado. El trabajo
que tiene por delante consiste ahora en cooperar con los que constituyen el
nuevo grupo de servidores del mundo y en organizar la financiación, mediante
la cual gran parte de la obra se hará posible. A medida que el trabajo toma
forma en el plano físico, debe dirigirse, primero, a la elevación espiritual de
las personas reflexivas del mundo, y luego vendrá, por medio de ellas, la
elevación de las masas.
Su trabajo debe ser, en gran
parte, selectivo y principalmente educativo. Implicará también descubrir y
entrenar a quienes puedan colaborar. Los trabajadores serán atraídos
acrecentadamente hacia Gran Bretaña y el continente europeo. La enseñanza
saldrá de Estados Unidos de América, pero Europa es el campo para educar al
mundo en las ideas de la verdadera unidad mundial y la inteligente presentación
del Plan. Desde ese continente la inspiración puede llegar a Oriente y a
Occidente.
Emprenda este trabajo con
valor y sin apremios. Combine los inteligentes métodos de las organizaciones
actuales con la visión de los recientes sistemas de trabajo. Su tarea es de
carácter espiritual y sus objetivos son educativos, siendo su finalidad la
divulgación de esos principios que deben regir el modo de vivir y las actitudes
mundiales, durante la nueva era. Al presentar el trabajo que puede realizar el
nuevo grupo de servidores del mundo, se pueden señalar ciertos programas
definidos y de aplicación inmediata, tal como el de educar a la opinión pública
sobre el principio de la no separatividad. Pero para esto se requiere mucha
meditación y un claro pensar... La técnica a seguir y los métodos a emplear
para despertar el interés y atraer el apoyo necesario, deben decidirlo los
discípulos y trabajadores occidentales y no yo, vuestro hermano oriental. Sólo
puedo estimular su alma para que alcance clara percepción, visión inteligente,
verdadera comprensión y planeamiento acertado. Lo restante del trabajo y la
materialización del proyecto está en sus manos y en las de quienes respondan a
las ideas presentadas.
En cuanto a su
desenvolvimiento y entrenamiento personal, hermano mío, sólo puedo recomendarle
que tome en consideración la práctica de la meditación que le sugerí en mi
última instrucción, y que renueve el esfuerzo para satisfacer sus exigencias.
No tiene la menor idea de la nueva afluencia de fuerza que le llegaría con sólo
disciplinarse y dedicar veinte minutos dinámicamente cada mañana, antes de
iniciar la rutina diaria... Éste ha sido, durante años, su problema. Sin
embargo, estos breves veinte minutos dedicados con regularidad cada mañana, a
las ocho, le darían, no sólo la alegría
que necesita en su arduo trabajo sino el poder y la percepción para
estabilizarlo, y también una mayor medida de fuerza física. La naturaleza de su
cuerpo físico está constituida de tal manera, que responde más a la curación
espiritual que los cuerpos de la mayoría.
Julio de 1935
Poco tengo hoy para
comunicarle hermano mío, pues el año pasado le escribí detalladamente y delineé
el trabajo que debe realizar en años venideros. No altero ese trabajo ni mis
sugerencias, porque si lo hiciera no habría verdadera síntesis en la
realización de este grupo. Trabajo con un Plan propio preconcebido, resultado
de varios años de detenida observación de los miembros de mi grupo. No tengo
motivo para cambiar mis ideas o planes originales, pues todos se han
desarrollado como lo preví, aunque uno o dos del grupo aprenden más despacio
que los demás y otro dio inesperadamente un salto adelante.
La tarea se está consolidando
con firmeza y, al sentar los profundos cimientos e iniciar la superestructura,
debe cuidar de que no sufra la más mínima deterioración la idea original y la
forma mental inicial. La dificultad de los constructores espirituales y
arquitectos del Plan, sólo aparece realmente cuando lo que construyen se
convierte en propiedad pública y queda, en consecuencia, sujeto a la crítica y
a la ayuda externa. Entonces se hace difícil la tarea de preservar la pureza
original de la idea y del propósito.
Prepárese para expandir el trabajo. Pero debe
expandirlo de acuerdo al Plan y no a las emergencias que surjan, pues está
construyendo en colaboración con los Constructores internos y las dos
estructuras deben ser contrapartes. Reflexione sobre esto, y no se detenga en
las cosas no esenciales.
Durante un tiempo elimine del
trabajo la intensidad de su presión interna, hermano mío. El impulso es
adecuado para llevar los planes adelante. Por consiguiente, manténgase firme,
reflexione profundamente, pero no arremeta.
Enero de 1936
Hermano mío:
Todo
organismo que se perfecciona debe contener esos elementos de vida y poder que
incorporan la energía de los tres aspectos de la divinidad, y poseer
análogamente esos canales de fuerza por los cuales puedan expresarse los otros
cuatro tipos de energía divina. El canal
puede ser proporcionado por los discípulos que pertenecen a cada uno de los
siete rayos indicados, o a esos discípulos que, en virtud de su pureza y
consagración, pueden manejar cualquier tipo de energía que la Jerarquía decida
proyectar sobre algún organismo, a través de tales discípulos. El nuevo grupo
de servidores del mundo es un organismo en rápido desenvolvimiento, que debe
ser protegido de la indebida cristalización y superorganización. Sin embargo,
debe expresarse a través de los siete rayos de la manifestación divina. Si
usted y sus asociados se avienen a ello ante la oportunidad ofrecida, tienen
mucho que hacer para organizar correctamente la expresión externa del nuevo
grupo de servidores del mundo. Una vez que el período preparatorio inicial haya
pasado, los efectos de lo realizado subjetiva y objetivamente llegarán a ser
tan definidos, que las futuras líneas de surgimiento y las premisas y
actividades serán relativamente estables e inalterables. Esta responsabilidad
debe ser encarada.
Sin embargo, la tarea se
complica porque muchos aspirantes y algunos discípulos que usted no conoce,
pertenecen al nuevo grupo de servidores del mundo, los cuales también trabajan
activamente de acuerdo a los nuevos impulsos, a menudo sin darse cuenta de su
afiliación como colaboradores.
Es necesario, por lo
tanto, que usted y otros miembros de mi grupo de trabajadores sean sensibles a
los nuevos factores y a las personas cuya tarea –igual que la del grupo
al que pertenecen y reconocen— es precipitar las nuevas actividades, actitudes
y técnicas grupales. De allí también la necesidad de prestar una atención
interna entrenada, no sólo a la voz de su propia alma, a la mía y a la
impresión del grupo, sino también a las voces de quienes serán atraídos al
grupo, que usted reconocerá por la similitud de propósito, método y actitud.
Esto no es fácil hermano mío.
Este año deberá alcanzar una
mayor libertad interna y un verdadero y definido espíritu de liberación, que se
expresará como alegría y paz reales, no ficticias, y un espíritu de
responsabilidad menos apesadumbrado. Debe recordar que esta responsabilidad
es grupal. Su tarea consiste en reaccionar más aguda y sensiblemente a la
impresión sutil y espiritual, y a los impulsos grupales del nuevo grupo de
servidores del mundo... A medida e lleva a cabo esta tarea irán apareciendo los
correctos métodos para llegar hasta quienes están activos en el nuevo grupo de
servidores del mundo, se abrirán las puertas necesarias y se evidenciarán
fácilmente los métodos adecuados para evocar interés. El trabajo en los planos
internos ya está hecho, lo único que falta es despertar el cerebro y la mente
objetiva, en conexión con tales individuos.
Otro punto me queda por tocar. Su orientación hacia el
Plan es correcta y posee sabiduría y fortaleza. Sin embargo, debe conservar su
fuerza y recordar que el correcto relajamiento constituye parte del servicio
que usted puede prestar como lo es el trabajo arduo y continuo que conduce a obligatorios
y quizás inconvenientes intervalos para adquirir fuerzas físicas. Es esencial
un empuje interno constante e ininterrumpido, mantenido mediante la acertada
organización de los factores externos de tiempo y fuerza física. Pero esto no
es posible si no se lleva una vida equilibrada de servicio y distracción, y
nuevamente de servicio.
Junio de 1936
Hermano de antaño
Está en proceso de reunir sus fuerzas para otro ciclo de actividad
respecto al nuevo grupo de servidores del mundo. Recuerde que todos los
procesos creadores avanzan con ritmo cíclico. El ritmo fijado por el nuevo
grupo de servidores del mundo es de un ciclo de tres años, y usted se ajusta al
mismo ritmo. En mayo de 1936 terminó uno de estos ciclos. Otro, terminará en
mayo de 1.939, en el cual trabajaremos con mayor actividad y creciente éxito.
El tercero empezará en mayo de 1942. Debe tener muy en cuenta estas fechas y
preparar sus planes para el futuro. De este modo trabajará de acuerdo con la
ley y en la línea de menor resistencia. Procure que cada ciclo de tres años se
ajuste al ritmo de creación. En el primer año ponga el énfasis en la actividad
del principio que está en manifestación, utilizando lo que aparezca, y con ello
tiene que trabajar. En el segundo año, procure que surja y se escuche con
claridad la cualidad de la
nota. En el tercer año, deje que todos vean detrás de la
forma, expresándose por medio de la cualidad, la vivencia y la actividad de la
vida que mora internamente. Tenga en cuenta esto mientras consolida el trabajo.
La tónica del primer año de trabajo debe ser consolidación; la del segundo,
expansión; mientras que en el tercero debe hacer un impacto definido en la
conciencia pública, emitiendo y haciendo resaltar claramente determinada nota.
Si se recuerda este ordenamiento cíclico, no se cometerán errores serios... El
nuevo grupo de servidores del mundo debe trabajar en ciclos de tres años, y es
necesario construir los cimientos para alcanzar esta realización cíclica. Este
ritmo cíclico eliminará la tensión; sin embargo, permitirá que los trabajadores
del grupo se den cuenta de que no hubo fracaso. Es imposible hacer un buen
trabajo cuando se cree que se ha fracasado o no ha habido realización alguna.
Una cosa deseo indicarle y es que en muchos países del mundo hay
personas activamente asociadas con el nuevo grupo de servidores del mundo,
aunque no han establecido contacto con usted ni con los demás miembros de mi
grupo particular de discípulos. Debe aprender a reconocerlos, lo mismo que los
demás miembros del grupo. Donde haya reconocimiento de los principios, imparcialidad
al prestar servicio y también una buena voluntad, pura e inteligente, entonces
de libremente su tiempo y ayuda. Tienda su mano en camaradería. Donde haya vida
y el tipo de simiente sea uno solo, entonces la misma flor aparecerá en todas
las tierras. Nada puede alterar los genes ni el tipo de expresión de la manifestación.
Tenga esto presente.
En lo que respecta a usted, hermano mío, manténgase
cerca de su alma. Marche con cuidado y precaución, pero siga sin temor y con
alegría en la luz de su alma y en la luz fusionada de sus hermanos de grupo.
Enero de 1937
Hermano de antaño:
Ha
respondido en forma muy breve, como lo hace el individuo de primer rayo, a
algunas preguntas que le he formulado. Sin embargo, desde mi punto de vista las
respuestas son muy reveladoras. En su caso y en el de F.C.D. y R.S.U., la
dificultad principal está en el letargo, basado en una genuina impotencia
física. Por consiguiente, no es mi intención imponerle una mayor actividad,
sino una mejor organización en los planos internos y una mayor reflexión
intuitiva. Este grupo de discípulos ha aprendidos dos cosas:
1.
A ayudar en la
tarea del nuevo grupo de servidores del mundo, vinculándolo amplia y
conscientemente con las personas de buena voluntad en todo el mundo. Esto debe
hacerse a fin de traer nuevas y correctas condiciones en la Tierra.
2.
A buscar y
organizar los fondos necesarios para esta tarea. Esto último es, en muchos
sentidos, la expresión externa de lo primero, pues así como en el pasado el
dinero fue el instrumento del egoísmo de los hombres, ahora debe ser el
instrumento de su buena voluntad. Le recomiendo esto como valioso pensamiento
para que continúe utilizándolo (empleando una expresión norteamericana) como
punto de discusión.
Lo que antecede es el resumen de la tarea inmediata que
tienen por delante todos los que tratan de ayudar en nuestro trabajo, tarea a
la que lo incito a usted como también a quienes están asociados conmigo. Los
muros de las dificultades deben ser derribados y el éxito debe venir por el
esfuerzo, mediante la presión unida de las almas decididas, que siguen adelante
hacia la victoria, a pesar de todas las probabilidades en contra. El esfuerzo
unido y definido debe ser llevado adelante sin desaliento ni vacilaciones, con
la debida atención al factor tiempo, a la vez que con sentido de apremio, lo
cual evitará todo movimiento inútil y no habrá oportunidad de retroceder.
Muchas personas colaborarían, hermano mío, pero no lo hacen actualmente debido
al temor o por hacer resaltar demasiado lo no esencial. Me refiero aquí a las
personas de buena voluntad que se dan cuenta de la urgencia del trabajo de los
Maestros, pero que todavía no prestan su ayuda en plena medida. Hay también
quienes no se dan cuenta de la urgencia y son inconscientes de lo inmediato del
Plan, o de que existe un Plan. Sin embargo, si se les explicara el asunto,
prestarían ayuda.
No me corresponde a mí tratar
este problema, porque nosotros no asumimos las responsabilidades de los
servidores del mundo. Se lo presento a usted hermano mío y a mi grupo,
respaldándolos con todo el peso de mi fuerza y el estímulo de mi amor. EI
esfuerzo concentrado y dirigido puede tener resultado, a pesar de las
condiciones del mundo, de la mala interpretación de quienes no comprenden y de
la carencia de responsabilidad en la respuesta dada por nuestros condiscípulos,
cercanos o lejanos.
Esté preparado y vaya adelante
con los demás miembros de mi grupo. Manténgase firme y no se preocupe demasiado
por el progreso del trabajo, si le parece que no avanza tan rápidamente como
sería de desear. Una vez iniciado el movimiento, irá rápido...
Las tres frases siguientes
quizás lo ayuden a encarar el problema y a progresar como trabajador:
1.
El sentido de
responsabilidad fulgura con
llamas vacilantes en toda alma que ha buscado y encontrado el alineamiento.
Procure que estas llamas se conviertan en fuego constante en cada alma que
encuentre. Reflexione sobre esto.
2.
El sentido de
sacrificio se percibe tenuemente en cada
alma que ama al Plan. Debe enseñarles que el sacrificio es dar al máximo y no
extraer de lo que está en la superficie y
puede ser conocido. El sacrificio invisible debe ir a la par del sacrificio
visible. Enseñe esto.
3.
El sentido de
camaradería es conocido con seguridad por
todos y cada uno de ustedes, pero necesita la profundización del servicio
compartido. Extraiga esto y manifiéstelo. La camaradería de la responsabilidad
compartida, el sentido de profunda respuesta a la necesidad, el compañerismo
en el servicio prestado y el anhelo de sacrificio, son cosas que deben enseñar
a quienes tratan de trabajar en el plan de los Maestros, y usted demuestra los
tres.
Julio de 1937
Su cuerpo mental, hermano
mío, pertenece al cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto. De ahí su
poder para armonizar, unificar y comprender. Al mismo tiempo (indicando así el
propósito del alma) le correspondió a una naturaleza mental de cuarto rayo
(con su amor a la armonía a través del conflicto) llevar a cabo la tarea
particular que su alma le asignó y la empresa en que está empeñado para ayudar
al Plan.
Su cuerpo astral de
segundo rayo facilita grandemente su trabajo, pues le da comprensión e
inofensividad, de manera que sus emociones no entorpecen sus juicios ni sus
decisiones. Pero la combinación de un cuerpo mental de cuarto rayo y un
vehículo emocional de segundo rayo, requiere cuidadosa vigilancia, a fin de
conservar el equilibrio de primer rayo a medida que su edad avanza y sus
tendencias se cristalizan en hábitos. La única manera de hacerlo es establecer
y profundizar el contacto con el alma, la cual (aunque de primer rayo)
pertenece, como recordará, al primer subrayo de segundo rayo.
Como se habrá imaginado, su cuerpo
físico es de séptimo rayo. De ahí su oportunidad y capacidad como masón, de
organizar y dirigir. Recordaré a todos que cuando digo que el cuerpo físico es
de séptimo rayo, significa que los átomos del cerebro, en particular, están
matizados y motivados por la energía de séptimo rayo. Lo mismo sucede aunque el
vehículo físico pertenezca a cualesquiera de los rayos. Esto proporciona
actualmente una oportunidad definida a quienes están así constituidos respecto
al séptimo rayo, cuya influencia se acerca rápidamente. Al mismo tiempo
presenta un problema –el interminable problema de equilibrar las fuerzas, tarea
principal del iniciado, o de quienes se preparan para
1.
El rayo del
alma, el primero de Poder o Voluntad.
2.
El rayo de la
personalidad, el segundo de Amor‑Sabiduría.
3.
El rayo de la
mente, el cuarto de Armonía a través del Conflicto.
4.
El rayo del
cuerpo astral, el segundo de Amor‑Sabiduría.
5.
El rayo del
cuerpo físico, el séptimo de Orden Ceremonial o Magia.
Enero de 1938
En mi última comunicación le indiqué tres palabras mi amigo y
hermano: Responsabilidad, Sacrificio y Camaradería. Le pedí que emprendiera la
tarea de despertar a los aspirantes que lo rodean, para que comprendan su
significación. Usted la comprende, pero debe ejemplificarlas, explicarlas y
fomentarlas en los que ha atraído hacia su círculo de influencia grupal, como
colaboradores y cooperadores del Plan. Siempre se hizo y se hará cargo de
Tengo
tres puntos que tratar con usted, y mi mensaje es breve. No trato de imponerle
una meditación definida, excepto sugerirle que al enfrentar y hacerse cargo de
la creciente y amplia responsabilidad financiera, persista reflexionando
meditati-vamente en relación con el problema que le presenté hace un tiempo. Su
Maestro lo está supervisando más estrechamente como discípulo de primer rayo,
sometido a prueba. Mi tarea es ahora, sólo permanecer a su lado. Los tres
puntos que deseo tratar, son:
1.
No pierda tiempo
mirando atrás, ni en considerar inútilmente si las empresas del pasado fueron
sabias o no. Siga adelante con confianza e intensidad. Tiene por delante meses
de acción enfocada e intensa, que llevada a cabo correctamente contribuirá a
formar el equipo necesario para realizar el trabajo del Maestro y ayudar en el
Plan.
2.
Maneje con
cuidado la fuerza que fluye a través suyo, a medida que se traslada cada vez
más a la conciencia de su alma de primer rayo y al grupo del Maestro de ese
primer rayo. Procure que su personalidad de segundo rayo maneje correctamente
esa fuerza, mezclándola con el amor y atemperando su poder con
3.
Reflexione sobre
la alegría, la felicidad y la bienaventuranza. Éstas despejarán los canales de
la vida interna y llegarán, en amplio círculo, a muchos tipos de personas.
Curarán y purificarán el cuerpo físico y le ayudarán a hacer su trabajo sin
mucho esfuerzo; le otorgarán un adecuado sentido de valores y un desapego
basado en el amor y no en el aislamiento.
En conclusión diré que estoy satisfecho con el trabajo
realizado por usted y los trabajadores en esa línea, pero exhorto a todos a que
obtengan una comprensión más profunda y a que acrecienten su actividad.
Debo decirle, hermano mío, lo
siguiente: No permita que el espejismo de la fatiga y la desilusión por la
situación del mundo, malogren el trabajo. No luche contra el espejismo que
trata de engañarlo, empleando su indiferencia de primer rayo, poderosa actitud
que usted y todos los que pertenecen al primer rayo asumen con facilidad.
Combátalo ignorándolo y ensimismándose plenamente en la tarea inmediata; me
refiero a ese sensato ensimismamiento que no descuida las necesidades físicas
ni las horas necesarias de descanso. El trabajo avanza en el mundo de acuerdo a
las correctas líneas internas indicadas. El discípulo que ha obtenido alguna
medida de sensibilidad hacia el Todo, debe aprender a discernir entre los
aspectos de ese Todo. Usted es demasiado sensible a los deseos y sentimientos
de la personalidad del mundo y al espejismo producido por su reacción a ellos.
Aprenda a captar con igual sensibilidad el conjunto de idealismos y
pensamientos de aspiración en el mundo; así el espejismo de la fatiga y el desagrado
innato, cederán su lugar al agudo interés y a la comprensión del discípulo
libre de espejismos.
Enero de
1940
Hermano mío:
La presión del trabajo ha sido y es muy grande. No tengo ninguna
instrucción especial que darle, porque lo iniciado adquirirá su propio impulso
y marchará a su inevitable terminación. Sólo agregaré que apruebo el esfuerzo
que está realizando para satisfacer las demandas del trabajo delineado, y que
si persiste, ello constituirá un prolongado servicio a la humanidad. Le pido
que observe la palabra "prolongado" porque usted está construyendo
para el futuro, y en el futuro llegará la verdadera significación de lo hecho.
Por lo tanto, siga adelante con paciencia, habilidad en la acción e
inconmovible persistencia.
Respecto a la fusión que debe lograr, en relación con las fuerzas
corporales y la energía del alma, le llamaré la atención sobre el hecho de que
la energía de su alma está enfocada en el equipo físico, uniendo así la energía
del alma y la fuerza de su cerebro de séptimo rayo, produciendo en consecuencia
el alineamiento directo entre el alma y el cerebro, que deberá profundizar, comprender
y utilizar. La energía de su personalidad (de segundo rayo) está enfocada en su
mente de cuarto rayo, quedando su cuerpo astral como una unidad –en sí mismo,
según lo consideramos— y, en su caso, es como debe ser. Su cuerpo astral es poderoso
y está suficientemente controlado y equilibrado para llevar a cabo la tarea y
la solución de las relaciones personales, sin la indebida presión de las
reacciones de la
personalidad. Algún día se hará un estudio sobre el hecho de
que casi todas las reacciones son de índole astral o emocional, excepto las
reacciones del mecanismo físico hacia el medio ambiente tangible y externo. La
psicología ortodoxa no lo ha reconocido suficientemente. Las reacciones de la
personalidad hacia el alma y las del cuerpo astral hacia la vida subjetiva, son
de vital interés para el esoterista.
En consecuencia, la fusión
debe ser entre la mente y el cerebro, expresando cada uno alguna de las dos
energías principales. Esa fusión ya existe en forma parcial, y cuando ésta se
complete, el objetivo de la mente de alcanzar la armonía a través del conflicto,
será reemplazado por la afluencia del amor, actuando poderosamente por medio
del cerebro, y mejorando incidental y rápidamente su salud física. ¿Cómo
obtenerlo, hermano mío? La primera etapa en realidad es difícil, especialmente
para las personas de primer rayo. Se obtiene por el poder de
Por lo tanto, le pido que
dedique todos los días diez minutos a visualizar pictóricamente el trabajo y el
programa. Visualice cada fase como un Loto de belleza viviente, vinculado con
las otras fases mediante líneas de ígnea energía, uniendo así todas las partes
en un todo. Las distintas fases formarán una gran unidad de luz y amor,
expresándose por medio de la voluntad al bien. No se desvíe al hacerlo. Utilice
la energía constructora de su personalidad de segundo rayo y la de su cerebro
de séptimo rayo, porque la energía del alma de primer rayo se expresa por medio
del cerebro. Este trabajo no lo realiza conscientemente como alma.
Trabaja con la energía del alma que es capaz de expresar por medio de su
cerebro. Si trabajara con energía pura del alma y desde los niveles de ésta,
afluiría demasiada fuerza shambállica para la delicada estructura que está
desarrollando.
Antes de iniciar lo que debe
hacer, procure obtener en el orden expuesto, los siguientes alineamientos:
1.
Las fuerzas de
la personalidad con la energía de la misma, enfocadas en la naturaleza mental,
lo cual significa la personalidad alineada, enfocando la atención en el
intelecto.
2.
La personalidad
con el alma. Esto significa poner la mente –que centraliza todas las energías
inferiores— en relación directa con el alma.
3.
El alma y el
cerebro. Esto se obtiene expulsando de la conciencia a la personalidad y a
todas sus fuerzas y relacionando alma y cerebro por un acto de la voluntad.
Logrado esto, retorne a la naturaleza mental y, enfocado
en ella, continúe el trabajo de visualización, como le sugerí. Construya su
imagen etapa tras etapa.
Siga adelante con valor, esperanza
y alegría y también con comprensión, hermano mío. Instruya con minucioso
cuidado a los que trabajan con usted, porque mucho depende de ellos. Recuerde
siempre que no trabaja solo.
NOTA: Este
discípulo está todavía activamente dedicado al trabajo del Tibetano.
R. A. J.
Agosto de
1936
Hermano mío:
Debido a la presión del trabajo he demorado la
redacción de mis instrucciones personales. Sin embargo, me he dado cuenta que
usted tiene mucha paciencia, por eso carece del sentido de apremio. Los que
enseñamos desde el aspecto interno generalmente debemos lidiar con dos
actitudes extremas, en lo que a nuestros discípulos concierne. Protegernos de
las impertinencias de los espiritualmente egoístas (a menudo inconscientes) y
exageradamente ansiosos de progresar y aprender; tenemos también que estimular
a los discípulos lentos, cautelosos y desconfiados, a fin de que adquieran una
actitud más dispuesta y accesible. Los aspirantes y discípulos que tienen
disposición para aprender cuando se presenta la oportunidad, deben seguir
trabajando con constancia, aunque aparentemente no se produzca un contacto
interno. Estos discípulos que no exigen mucho esfuerzo por parte del instructor
interno, en último análisis, son los que más progresan.
Usted ha consagrado su vida al arte de enseñar y, en
consecuencia, se le proporciona ahora una visión más amplia del propósito
subyacente en el movimiento educativo planetario, en el cual, quienes poseen
visión interna y se dan cuenta de la magnitud del Plan para eliminar la brecha
entre la mente superior y la inferior, pueden ayudarnos mucho en nuestro
esfuerzo, y usted ayudará también a construir en niveles mentales. Le indico
esto porque es esencial llevar a cabo ahora este trabajo mental interno que debe
realizar en la conciencia egoica. Ésta no es la conciencia de los
niveles concretos del intelecto ni la de los más abstractos de
Para aclarar su mente al respecto, le pido además,
que busque en mis libros todo cuanto haya dicho sobre el alineamiento. Es
conveniente que lo anote, y después de un detenido estudio, escriba un artículo
sobre la naturaleza del verdadero alineamiento. De esta manera estabilizará su
propio conocimiento y servirá a sus condiscípulos, recordándoles en forma
unificada todo cuanto he dicho sobre el tema. Trascriba cada párrafo completo,
hermano mío, extráigalos de los libros y preséntelos en correlación ordenada,
de manera que la instrucción más sencilla vaya primero, y la más abstracta
después.
Al iniciar conmigo su trabajo personal quizá se
pregunte ¿cuáles son los requisitos que yo considero importantes para usted en
la actualidad? El equipo de los discípulos siempre carece de muchas cosas y
adolece de otras que deberían eliminarse. Sin embargo, no es necesario ni útil
atacar todos los puntos a la vez; por lo tanto, le diré que el mayor apremio es
lograr más rápida y firmemente una vibración elevada. Su progreso en el
sendero fue perseverante y constante, y la tendencia de su vida estuvo directamente
orientada hacia la meta; pero el ritmo, mejor dicho, el latido espiritual de su
corazón, es lento y tendría que acelerarlo. Debe moverse con más rapidez en el
sendero y lo logrará mediante una actitud mental más activa. El grado de
vibración difiere en cada cuerpo. El cuerpo astral vibra más rápidamente que el
físico, y la vibración del mental es más elevada y rápida que la del astral.
Debe tratar de vivir en el plano mental y en la conciencia de la mente, lo cual
le permitirá (después de haber trabajado dos o tres años conmigo)
"mantenerse en el ser espiritual", algo que ahora sólo lo consigue
mediante un gran esfuerzo y tensión mentales, porque aún no constituye un
hábito en su vida.
Va mi bendición por esta nueva forma externa de
comunicación, aunque durante cuatro años haya trabajado internamente con usted.
Marzo de 1937
Hermano mío:
En su caso particular, es fácil deducir las
implicancias del año trascurrido. Ha habido un constante desenvolvimiento y, a
veces, también algún desaliento, renovada determinación de seguir adelante a
cualquier precio y a la vez un sentido de fracaso, debido mayormente a la
fatiga física y a la presión de
Durante algún tiempo se dedicó a adquirir el
alineamiento de
No es mi propósito variar su meditación, pero le
daré siete pensamientos simiente, recomendándole concentrarse en ellos durante
el período de
1er. Mes ...... El Poder del Alma fluye a través de mi
vida como una constante corriente. Lo percibo en mi actitud hacia la vida y en
la luz que derrama al fluir por todos los aspectos de mi naturaleza. Que ese
poder fortalezca mi voluntad de servir.
2do. Mes ....... La Luz del Alma se vierte sobre mi
camino como la de un faro luminoso, y en esa luz percibo la luz en otros. Sé
que no camino solo.
3er. Mes ...... El Amor del Alma emana de mi corazón,
sobreviniendo la comprensión, la conmiseración, el amor y el olvido de mí
mismo. Llevo amor a todos. Devuelvo amor por amor y me olvido de mí mismo.
4to. Mes ...... El Gozo del Alma irradia en mi vida,
aligerando la carga que agobia a aquellos con quienes entro en contacto. El
Gozo del Señor es mi fortaleza y me fortalezco al sentir gozo por los demás.
5to. Mes ..... La Pureza del Alma actúa como corriente
purificadora y baña mi ser inferior en las "aguas purificadoras". El
cuerpo de deseos se purifica, limpia y fortifica. De esta manera me convierto
en una fuerza purificadora para todos aquellos con quienes entro en contacto.
6to. Mes ....... La Voluntad del Alma se convierte en mi
voluntad. No conozco otra. Esa voluntad es amor, paz, poder y fuerza para
vivir. Me lleva adelante. Me conduce hacia la Cruz y
7mo.Mes ...... La Presencia del Alma mora en mí. Camino
con Dios día y noche. Estoy con Dios en los caminos de los hombres; la sombra
de Su Presencia, que es la Presencia de mi alma, revela a Dios en todas partes
y en todos los hombres. Percibo la divinidad en todas direcciones y en todas las
formas.
Creo, hermano mío, que si reflexiona sobre estos
pensamientos y trata de incorporarlos a la meditación sobre el alineamiento que
le di anteriormente, adquirirá fuerza para cumplir la voluntad de Dios. Los dos
aspectos de sí mismo -la personalidad alineada y el alma atenta- irán hacia la
unidad.
No le daré un trabajo determinado, pues quisiera que
lleve a cabo las instrucciones que le impartí últimamente. Sin embargo, si
decide tomar nota cada mes de lo que pueda tener un significado durante la
práctica de la meditación, cristalizará sus vagas reacciones y se posesionará
del poder que subyace detrás de las fórmulas mántricas.
Diré algo más, hermano mío. Manténgase firme y sepa
que no está solo. El grupo de discípulos de mi ashrama no es todavía un
todo integrado; su personal no está completo, pero constituye un refugio en los
planos internos. Tiene el amor de sus condiscípulos. Puedo decirle que yo
también "estoy a su lado" con fuerza comprensiva.
Diciembre de 1937
Hermano mío:
Me pregunto si usted ha observado (cuando digo
"usted" me dirijo a todos los discípulos de este grupo ashrámico) que
el rayo egoico de la mayoría de ustedes es el segundo... La razón de haber
elegido almas de segundo rayo para trabajar en este grupo, se debe a que
preeminentemente es el rayo de la enseñanza, denominado a veces el de la
"influencia dadora de luz", o "el rayo del iluminador". La
tarea del verdadero educador es llevar luz a las mentes de los educandos, a fin
de que recorran con mayor seguridad el
camino que conduce a la meta en determinada encarnación. Se evidencia, por lo
tanto, que la mayor influencia predominante en este grupo debería ser la de
segundo rayo. Es interesante observar que prácticamente predomina en todos los
casos la influencia del rayo del alma. En este grupo no hay personalidades de
segundo rayo. En consecuencia requiere mucha actividad, definidamente aplicada
por todos ustedes, a fin de poner de manifiesto su expresión.
También debe observarse que las personalidades
pertenecen -con una sola excepción- a la línea 1,3,5,7, demostrando con ello la
tendencia a mantener el equilibrio y contrarrestar la influencia poderosa y
dominante de la línea 2,4,6. Quisiera que tengan presente constantemente la
palabra equilibrio, al analizar el trabajo del Ashrama y la
interrelación grupal. Sólo una persona equilibrada puede satisfacer las
necesidades de aquellos a quienes se les ha confiado la enseñanza, o pueden
manejar sabiamente las dos líneas de fuerza sintetizada, que entran en
conjunción en todo proceso educativo. Ambas líneas de fuerza constituyen las
cinco líneas de energía que componen el equipo del instructor y el de aquel a
quien se le debe enseñar.
En ninguna profesión es tan necesaria la actitud del
observador como en la profesión de maestro. Tampoco en cualquier otra tiene
tanta importancia la correcta manipulación de las propias fuerzas personales.
Si se logra, producirá automáticamente dos técnicas que más adelante
estudiaremos detalladamente: la técnica para controlar las propias fuerzas, de
manera que no se produzca presión indebida o peligrosa, y la técnica para
emplear la presión correctamente, a fin de evocar respuesta del educando. Esto constituye
una ciencia definida y nos ocuparemos de ella a medida que continuamos con
nuestro estudio.
Una de las cosas que trato de hacer hoy es
proporcionarle un análisis de los rayos que determinan el equipo de su
personalidad, a fin de poder equilibrar su desenvolvimiento con el mayor
beneficio posible, y saber con qué fuerza puede trabajar. Con el tiempo surgirá
la cuestión de la índole de los reajustes que deberá hacer para relacionarse
con sus condiscípulos, reajustes que se harán de acuerdo con las
predisposiciones innatas y su utilización a fin de obtener el mayor beneficio
posible, para llegar a una comprensión que conducirá a una actividad benéfica y
creadora.
Luego, hermano mío, le daré a usted y al grupo una
meditación que los ayudará a equilibrar el problema de la interrelación interna
de rayo, y recopilaremos así algunas meditaciones sobre los rayos, que pueden
ser de valor, no sólo para usted, sino también para otros, si la practica con
debido cuidado. Esto es algo que he querido hacer desde hace tiempo.
Como bien sabe, sus rayos principales son el segundo
y el séptimo. Este último le otorga, si puede comprenderlo y decide utilizarlo
correctamente, el poder de apropiarse de la luz que reside en usted y en el
alumno, e iluminar la vida en el plano físico, porque el séptimo rayo rige las
relaciones espíritu-materia.
Su rayo mental es el cuarto, el de Armonía a
través del Conflicto, la belleza mediante el orden y la unidad mediante
Su cuerpo astral o emocional pertenece al
sexto rayo, de manera que tiene una línea de fuerza que viene directamente del
alma. En su caso, dicha energía se manifiesta predominantemente como dedicación
al deber, según usted lo entiende, y como responsabilidad, según usted la
reconoce, y no tanto como dedicación a las personas o a los ideales. Esto ha
constituido el factor equilibrador más importante en su vida.
El problema lo verá con mayor claridad si le digo
que su cuerpo físico pertenece al segundo rayo. Sus rayos son:
1.
El rayo de su alma es el segundo de Amor-Sabiduría.
2.
El rayo de su personalidad es el séptimo de Orden Ceremonial.
3.
El rayo de su mente es el cuarto de Armonía a través del
Conflicto.
4.
El rayo de su cuerpo astral es el sexto de Devoción e Idealismo.
5.
El rayo de su cuerpo físico es el segundo de Amor-Sabiduría.
Esto significa que todo su equipo corresponde a la
línea de fuerza de segundo rayo, por lo tanto, necesita un equilibrio
inteligente. ¿Cómo puede hacerlo? ¿Dónde surgirá la dificultad del problema
creado por ésta? Creo poder aclarárselo, señalando que debido a que los
vehículos de la naturaleza inferior corresponden a la misma línea de influencia
del alma, se presentarán dos dificultades que deberán ser reconocidas:
1. El ego o alma ejercerá influencia en su etapa
particular de evolución, tan fácilmente, que probablemente no la reconocerá; la
vibración será similar a las acostumbradas notas de sus diversos cuerpos. Por
consiguiente, tiene que instruirse en el arte de diferenciar, para que pueda
reconocer a voluntad los distintos tonos de sus tres cuerpos y distinguir cuál
es el tono del alma y reaccionar a su nota o vibración. El secreto del poder de
distinguir las variaciones de una línea particular (como su línea predominante
de 2-4-6), reside en la creciente sensibilidad planeada.
2. Cuando las líneas de influencia están relacionadas y
son similares, hay siempre la tendencia a la negatividad y no se asume (salvo
en momentos de emergencia) una actitud positiva, especialmente hacia el alma.
Lo que en su caso necesita, es una acrecentada vibración positiva de la línea
de influencia de primer rayo; su personalidad de séptimo rayo es la única
puerta abierta hacia esa línea. Le sería de gran ayuda si iniciara un régimen
basado en el aspecto poder del amor. En gran medida usted ya posee los
aspectos comprensivos e identificadores del amor, pero muchas cosas obtendrá si
utiliza el aspecto voluntad del amor por medio de su personalidad de séptimo
rayo. No me refiero aquí, hermano mío, a la voluntad de amar que ya posee, sino
al poder de amar y, así por medio del amor inteligente y poderosamente
aplicado, puede evocar correctas condiciones en su medio ambiente. Reflexione
sobre esto y practique la siguiente meditación de primer rayo...
Inicie el trabajo del día buscando y esperando los
resultados de esta meditación de primer rayo. Sepa que estos resultados son
infalibles mientras "permanezca con fortaleza en el ser espiritual".
Agosto de 1938
Hermano mío:
No tengo otra intención que decirle unas breves
palabras, aclarar someramente otras que deberían encerrar la meta de su
personalidad, y sugerirle una meditación. Posee gran conocimiento, y aunque la
vida es hoy tan intensa y plena, una multitud de palabras puede llegar a los
oídos ensordecidos por el ruido y el espejismo de nuestro mundo moderno.
Ha pasado por un año de tensión, predominantemente
interna. Creo que se dio cuenta que fue para su bien. Sólo bajo la presión de
las circunstancias se puede evocar el pleno poder del alma. Tal es
Trato de destacar la palabra alineamiento,
pues debe establecer un contacto correcto y directo entre el alma y el cerebro,
por ser el rasgo característico de todos los discípulos experimentados. El
alineamiento entre la mente y el cerebro ya logrado, mejoró bastante el
alineamiento superior esencial, y no es necesario que trabaje tan arduamente
para desarrollar esa capacidad. Sin embargo, debe utilizar con más frecuencia y
facilidad la línea de fuerza que ha establecido entre el alma y la
personalidad, que tendría por resultado poner de manifiesto la significación de
las otras dos palabras, e irradiando luz y amor, usted constituiría un motivo
de inspiración acrecentada para los demás. La segunda palabra, radiación,
debería ser la tónica de su vida, hasta que le imparta otra instrucción.
Quisiera que tratara de expresar el tipo específico de irradiación de luz que
llega a otros en aras del gozo.
Le recordaré que la felicidad es el resultado
de la satisfacción de los deseos de la personalidad, el gozo es la seguridad
que da el alma, mientras que la bienaventuranza es la consumación que la
mónada concede al iniciado.
Antes de practicar la meditación grupal, hermano
mío, le pido que lleve a cabo el breve ejercicio espiritual -como lo denominan
los místicos cristianos:
1. Entone tres veces el OM como personalidad; logre el
alineamiento, y luego pronúncielo tres veces como el alma que confiere
inspiración.
2. Después, enfocándose en el punto más elevado posible
y utilizando en su plena capacidad la imaginación creadora, visualice la
radiación del amor como luz que afluye desde el alma y se irradia como
influencia mental hacia unos, como bendición emocional hacia otros, y como vida
esencial en su aura y presencia física.
3. Entone nuevamente tres veces el OM como personalidad
y alma integradas, fusionadas y mezcladas en una sola.
Mi bendición queda con usted.
Enero de 1939
Un espejismo lo domina hermano mío, y usted lo
conoce muy bien. No es necesario que lo nombre, pues sabe a qué me refiero.
Tiene afinidad con el temor, y lo sintoniza con el poderoso y bien desarrollado
espejismo mundial. Está vinculado con su cuerpo astral y naturaleza emocional
de deseos. Es muy poderoso y ha persistido mucho tiempo, por lo tanto
constituye un arraigado hábito mental. Viva como si el espejismo no existiera.
A medida que trata de actuar como alma y hacerlo como si fuera desde los niveles
de la misma, aprenderá que las cosas que en la conciencia de su personalidad
son poderosas y evidentes, en realidad no existen ni llegan hasta la
conciencia del alma. Ya sabe a qué me refiero. Empleando una significativa
frase moderna, le aconsejo que de una vez por todas "se olvide" del
espejismo. No permita que limite la influencia que está en condición de ejercer
a medida que presta servicio en su específica esfera de utilidad. No se
desaliente (que es un aspecto de su espejismo particular) si no ve (en esta
vida) los resultados de la influencia condicionante que ejerce sobre otras
vidas. Recuerde que, como discípulo, en esta vida establece relaciones que no
manifestarán su verdadera importancia hasta que usted, como Maestro, reúna a su
alrededor un grupo para instruirlo; hoy se está preparando para prestar
servicio en vidas futuras.
El trabajo que debe realizar el próximo invierno lo
ha emprendido con fuerza y vigor renovados. Parece que en la actualidad llega
el alivio y la liberación tanto para usted como para la mayoría, concentrándose
en la tarea designada en la vida; del cumplimiento y la perfección con que se
desempeña el deber, surge el sentimiento de que contribuimos a mitigar la
necesidad del mundo. No obstante, como habrá descubierto, eso no es suficiente
para el discípulo, y constituye un problema para usted.
Al enseñarle, trato de hacer tres cosas:
1. Instruirlo sobre los pasos iniciales del discipulado
técnico, a fin de establecer para el futuro una sólida base de conocimientos
como preparación para la iniciación.
2. Estimularlo en tal medida que el anhelo interno de
expresar la realidad espiritual (su verdadero yo) venza la inercia que lo
restringe -como a muchos- a una limitada expresión espiritual.
3. Integrarlo más íntimamente en la vida del grupo. Le
recordaré que en este grupo (si quiere ser un verdadero núcleo de la vida
grupal en el futuro) el discípulo deberá reconocer que la unida reflexión
grupal, el unificado deseo grupal y la fusionada actividad grupal, condicionan
su expresión, lo que a su vez es la manifestación de la simultaneidad y de la
síntesis producidas por todos los pensamientos, deseos y planes similares de
Ya le dije que usted estaba creando esas relaciones
que se manifestarían posteriormente. Me pregunto si lo hace
conscientemente. Estas relaciones son de índole distinta de las que existen
entre usted y sus asociados en el campo de trabajo elegido, o entre usted y sus
hermanos de grupo. El discípulo, y más tarde el iniciado de cierto grado, desde
el superior al inferior, tienen que establecer y mantener una doble relación:
1. Con los de grado similar, con los cuales está
asociado en el trabajo. Su relación conjunta permitirá (como resultado de la
unión grupal) armonizarse con los niveles de conciencia y con las actividades
superiores a las de ellos. En consecuencia, esta relación grupal depende de la
interrelación establecida entre los miembros del grupo.
2. Con quienes kármicamente está relacionado, o por
propia elección, que quizás no sea kármica sino una decisión reciente, o por
determinación de otros, abriéndole avenidas de contactos que trabajando solo no
hubiera logrado, aunque se abren como resultado del poder de atracción
que posee el alma grupal.
Sería de gran valor si tratara especialmente de
diferenciar estas relaciones y reconociera y regulara las que son inevitables y
las que emergen definidamente del pasado. No pueden eludirse, y constituyen con
frecuencia -por su interacción en la vida del discípulo-, el principal problema
de
No quiero decir que haga contacto personal, como el
implicado en la palabra "amistad", sino que usted se exteriorice y
reciba de ellos el significado espiritual superior de la vulgar expresión
"dar y recibir". ¿Qué da usted al grupo? ¿Qué recibe del grupo? Si
ambas cosas no existen, no se produce la libre circulación del pensamiento y de
los deseos unidos, a que me referí anteriormente. Donde no existen éstos, puede
producirse obstrucción y bloqueamiento, lo cual ocurre automáticamente y sin
intención alguna, resultado de un estado particular de conciencia. Este
“paulatino y no reconocido" alejamiento, como se lo llama a veces, se basa
en muchas cosas. Puede ser un modo de autoprotección necesario debido a los
largos años de extrema sensibilidad, lo cual debe eventualmente convertirse en
custodio de los intereses grupales. Puede ser resultado de la timidez y de una
naturaleza inarticulada que anhela y busca compañerismo en el Camino, pero que
no sabe cómo trasformarla en proceso activo. Puede ser el resultado de
una actitud de crítica, pues la mente censuradora, como bien sabe, separa y
divide. Puede también ser causado por la tendencia a la soledad, inducida por
tendencias naturales inherentes, o por ocupar un cargo ejecutivo, o por las
circunstancias de la vida individual, o por la tristeza y los traumas en las primeras experiencias de
Le pido que considere con cuidado estas ideas y que
reflexione sobre el establecimiento de relaciones grupales y el reconocimiento
de las mismas en su conciencia cerebral, porque éste es su problema, respecto
al grupo del cual forma parte. A la relación exotérica debe sumarse la relación
interna. Creo que lo sabe. Tal contacto debería ser relativamente fácil, pues
en su naturaleza están activos cuatro de los siete rayos, careciendo en esta
encarnación de los rayos que tienden a producir actitudes separatistas en las
primeras etapas de expresión (primero, tercero y quinto).
Me pregunto, hermano mío, si ha observado la
relación que existe entre gozo y radiación -dos palabras clave que le di como
guía hace años. Radiación es una tangible sustancia y una potencia que produce
efectos. Su radiación "o cualidad de contacto áurico efectivo" es
reconocida y evoca reacciones en el plano objetivo, en su medio ambiente
inmediato y en todos los que se ponen en contacto con usted. Llamo su atención
sobre la radiación subjetiva, conscientemente enfocada, la cual debiera producir
efectos sin contacto físico y constituir su servicio gozoso. El gozo es
el impulso más poderoso detrás del tipo correcto de radiación.
Quizás me pregunte: ¿Cómo llega un Maestro a su
grupo de discípulos? Por radiación directa. Ésta es la base de toda
comunicación telepática e interacción grupal de gran utilidad.
Como ejercicio para fomentar este deseable proceso
de radiación efectiva, le pediría que se esfuerce durante unos pocos meses por
llegar a dos de sus hermanos de grupo, mediante el pensamiento dirigido, el
gozo y la exteriorización del amor. Elija dos, y trate de establecer contacto.
Le sugeriría que en lo posible eligiera a los que usted no conoce
personalmente, porque el ejercicio será más útil y en consecuencia constituirá
una prueba más definida... Es necesario que se cuide físicamente hermano mío, y
también que cultive el aplomo. Ha recibido mucho entrenamiento, pero mucho se
le exigirá durante los próximos meses, y para ello debe estar preparado. La
cualidad que expresa en su vida es buena. Todo lo que necesita es
intensificarla.
NOTA: Este discípulo colabora todavía activamente con El Tibetano.
I.
A. P.
Junio de 1938
Hermano de antaño:
Los últimos años fueron para usted de ardua
actividad y servicio, de disciplina y dificultades personales y de duro
trabajo, acompañado de muchos trastornos externos e internos, de lo cual se dio
cuenta. Quizás le ayude y conforte saber que esto es conocido en el aspecto
interno y que no ha perdido el tiempo ni actuado en vano. Fue para usted un
período de alivio y liberación, aunque no lo capte.
Desde 1917 he observado su progreso y trabajo. Esto
le indicará cuán despacio trabajamos quienes tratamos de ayudar y guiar a
nuestros discípulos. Pero los discípulos se desarrollan solos, palpando
su camino y descubriendo su propia línea particular de acercamiento al centro
de donde surge la luz, respondiendo firmemente, en la soledad, al llamado del
deber y del servicio.
Sin embargo,
ha llegado el momento en que puede trabajar con visión más clara, en estrecha
colaboración con y desde el Centro interno, y no por sí solo. Se ha convertido
ahora en parte de mi grupo de discípulos, y este conjunto seleccionado de
hermanos, permanece a su lado; también yo trato definidamente de darme a
conocer y de acercarme en forma servicial y comprensiva. Mi ashrama y todos los
que están afiliados al mismo, van vinculándose más estrechamente y forman
esotéricamente un grupo.
Debe comprender que al realizar juntos este trabajo,
lo hacemos con abierta y total franqueza, sin ocultar nada. Se sacarán a luz
los éxitos, los fracasos y las debilidades, y los consideraremos juntos en la
clara luz proveniente del Centro. Tal es el método de los grupos de la nueva
era. Nuestra meta es obtener el máximo impersonalismo imparcial, pues tal
actitud nos libera para prestar un servicio más profundo.
Me comunico con usted hermano mío, como si fuera un
trabajador entrenado, que ha comprobado su disposición y capacidad de servir y
de sacrificarse por sus semejantes. Nuestro objetivo es actuar como grupo
consagrado a prestar un servicio unido, donde quedan sumergidas todas las
personalidades y sólo la luz del alma resplandece. De esa luz le llegará la luz
para resolver sus problemas, tanto los individuales como los que surjan en
conexión con el grupo o con el campo elegido para su servicio. Sin embargo, quiero
llamarle la atención únicamente sobre dos cosas:
Primero, a medida que trabaja, sirve y lucha por
entrenarse, debe exteriorizarse hacia otros más decididamente, ofreciéndoles la
oportunidad de servir y ayudar en el trabajo que usted está tratando de llevar
a cabo, no importa cuán inexpertos sean ni de cuántos defectos adolezcan.
Reflexione sobre esto y procure trabajar a nuestra manera; nosotros, los
instructores y guías del aspecto interno lo hacemos siempre así. Le hemos
ofrecido la oportunidad y usted debe ofrecerla a otros.
Segundo, no debe sentirse oprimido ni angustiado por
el peso de la ignorancia y la falta de desarrollo de la masa que ve a su
alrededor. La atmósfera psíquica de los países en los que actúa es peculiar y
muy difícil para los discípulos que trabajan con nosotros, los colaboradores de
No le asignaré ningún trabajo especial, porque su
tiempo está plenamente dedicado a prestar servicio. Le sugiero una
meditación...
Enero de 1940
Hermano mío:
Creo que su mayor peligro en la actualidad reside en
el espejismo derivado de su soledad. Hay ciertos espejismos que surgen como
resultado de una vida espiritual interna demasiado cerrada y restringida y de
una impuesta introspección. Por no tener con quien hablar y por estar muy
alejado de sus hermanos espirituales, se encuentra muy solo; su situación es la
del que enseña y da, por eso se encuentra aislado y se ha alejado quizás en
forma indebida, aunque inevitable, desde el ángulo de la personalidad, lo que
trae como resultado la creación de una forma mental poderosa de aspiración,
interpretación y metas y objetivos espirituales. Pero esto constituye hermano
mío, una forma mental que, por muy elevada que sea su naturaleza, puede dar por
resultado un pronunciado espejismo y control alucinante que llegará hasta
hablarle y condicionarlo psicológicamente; debe precaverse de él; mantenerse
alerta; reconocerlo como algo de su propia creación, al cual debe condicionar y
controlar usted y no viceversa. Creo que sabe a qué me refiero.
Libérese de ese espejismo en bien del servicio que
tan eficientemente nos presta. Aprenda a reconocer que el tiempo es corto y que
usted, sus condiscípulos y también A.A.B., sólo deben hacer lo que es de
utilidad para todos, lo cual ya está en marcha. Iniciar un nuevo esfuerzo,
cuando es breve el tiempo para terminar aquello de lo cual es responsable,
puede ser un espejismo de carácter muy entorpecedor. Le doy las gracias por el
servicio prestado y le pido que siga adelante en las líneas que tan firmemente ha
establecido.
NOTA: Este discípulo lucha todavía, embargado por una gran soledad, en
uno de los países latinos, llevando a cabo el trabajo del Tibetano con mucho
éxito.
S. S. P.
Mayo de 1934
Hermano mío:
Trabajaremos juntos por algún
tiempo y quisiera ayudarlo. Su primer objetivo consiste en establecer relación
comprensiva con los miembros de su grupo y conmigo. Ningún grupo que pertenece
a los Maestros, o está afiliado a Sus ashramas, tal como se ha planeado de
acuerdo al nuevo impulso procedente del aspecto interno, actuará adecuadamente,
si no existe colaboración voluntaria y decidida entre las unidades que
componen el grupo, lo cual no siempre resulta fácil.
Se ha estado preguntando por
qué razón lo han elegido entre tantos aspirantes para realizar este trabajo
particular. En parte por razones kármicas, hermano mío ‑karma ligado al mío en
varios puntos, y parcialmente debido a que la luz interna se ha convertido en
una llama, por cumplir fielmente el deber asignado, lo cual justifica que
nosotros, al buscar por el mundo a quienes nos ayuden, intensifiquemos aún más esa
llama. Prestar servicio es y ha sido su objetivo. Lo sabemos, y mi objetivo
consiste en aumentar su capacidad de servir. ¿Está dispuesto a aprender y
procurar seguir voluntariamente mis sugerencias? En cualquier momento puede
dejar el trabajo y retirarse a voluntad. La tarea de servir, que demanda el
amor a la humanidad y reclaman los Grandes Seres, no es obligatoria.
No le ha prestado la debida
atención al arte de curar; sin embargo puede, si quiere, curar los trastornos
emocionales profundamente arraigados en el cuerpo astral; este latente e incomprendido
poder debe desarrollarlo y utilizarlo. Algunas personas curan a quienes sufren
dolencias físicas. Otras actúan en el campo de la sicología y se ocupan de
dolencias cuya base es más mental. Aún otras (usted entre ellas) pueden ayudar
a estabilizar los cuerpos emocionales o astrales de los pacientes. Puedo enseñarle
cómo hacerlo, pero antes debe lograr una mejor organización para que su alma
tenga un canal alineado y despejado, por el cual pueda fluir la fuerza
espiritual.
Durante algún tiempo deberá
dedicarle atención al centro cardíaco. Con ese fin, le será útil la meditación
incluida en esta instrucción, practicada por espacio de seis meses...
La actividad excesiva de su
mente constituye la principal dificultad y el mayor obstáculo que impide su
utilidad, actividad que no lo lleva a censurar a los demás, sino que lo
mantiene en un estado de constante duda y perplejidad respecto a los fundamentos
de acuerdo a los cuales vive
Le doy, hermano mío, un
trabajo especial para los próximos seis meses. En varios de mis libras y
escritos, muchas veces me referí a la curación y a los nuevos desarrollos
relacionados con el cuerpo etérico. ¿Quiere leerlos y extraer los párrafos que
se refieren de algún modo a la curación y los que tratan de quienes están
vinculados con el arte de curar? De esta manera prestará un servicio a mi grupo
de discípulos y a mí, y hará asequible al grupo, en forma concisa, cuanto he
dicho, lo cual constituirá un verdadero servicio.
Le doy este mensaje: No busque la razón de todo lo que se le
presenta, sino aprenda a amar y a realizar. Trabaje desde el corazón, no desde
la cabeza, y equilibre su desarrollo. Con el corazón y la cabeza alineados' la
fuerza curadora podrá fluir poderosamente hacia los demás.
Noviembre
de 1934
Hermano mío:
En estos seis meses poco le he
dicho, por ser muy breve el tiempo que trabaja en este grupo. Las puertas de la
oportunidad están abiertas de par en par para usted, pues el creciente estímulo
que ha recibido por su afiliación al grupo ha aumentado tanto su poder, que su
vibración atrajo la atención, allí donde sus palabras sobre cuestiones
esotéricas hubieran caído en oídos sordos. En esto reside su campo de servicio
y de prueba. En su caso particular, debe considerarse la palabra magnetismo.
Posee cierto poder magnético definido. Esto lo sabe. Pero ¿sabe a través de
qué centro afluirá y por medio de qué cuerpo? Le doy una idea y le indico el
campo de conocimiento que a usted le concierne y debería aprender a dominar.
Algún día se verá obligado a encarar la cuestión y decidir desde qué plano y
por medio de qué cuerpo tendrá que trabajar. Usted deberá saber si será mentalmente
magnético, si estimulará los cuerpos mentales de aquellos a quienes sirve, o si
su magnetismo será astral y nutrirá la naturaleza emocional de aquellos con
quienes entra en contacto. El magnetismo animal no deberá interesarle,
pero el que posee podrá consagrarlo al servicio mediante la reticencia y el
control. Su meta debería ser el magnetismo egoico o del alma, y desde ese punto
de influencia puede algún día trabajar. Pero debido a que el alma magnetiza a los
tres cuerpos, debe aprender a ejercer un correcto control y empleo, de lo
contrario la fuerza del alma que afluye a través de lo que no está controlado,
inevitablemente lo destruirá.
Practique la misma meditación.
Más adelante le daré otra totalmente nueva, si practica la actual como debe.
Quisiera que lleve un cuidadoso registro mensual. No es necesario que sea
extenso sino sincero. Anote específica y sensatamente su efecto emocional
sobre
a.
su familia,
b.
sus asociados,
c.
aquellos que
asisten a sus conferencias o sermones, y sobre
d.
las personas con
quienes se pone en contacto diariamente.
Observe esto hermano de antaño
y anótelo en su diario espiritual. Así aprenderá a trabajar y a comprender.
Estudie nuevamente y con cuidado lo que le dije hace algunos meses y, que la
claridad de la luz guíe su corazón, sus pensamientos y su aspiración.
Junio de
1935
Hermano mío:
Le voy a pedir que durante los
próximos seis meses haga dos cosas. Ante todo, que concentre cada día su
energía y no la disipe en tantas actividades desconectadas. La prudente
conservación de la energía y la eliminación de la actividad no esencial, son en
la actualidad convenientes para usted y le traerán la organización interna de
su fuerzas que, en el transcurso de un año, aumentarán en gran manera su
utilidad para el servicio.
En segundo lugar, quisiera que
durante la meditación se concentre en la etapa simple y aparentemente
elemental del alineamiento. La tarea de vigilar cada día el empleo de su
energía y la práctica de la meditación sobre el alineamiento, acrecentará
grandemente su eficacia. Su alineamiento es débil. Sus móviles son todo lo que
puede desearse de acuerdo a su conocimiento; su devoción a la causa de la
humanidad es igualmente correcta; su simpatía hacia sus semejantes muy real; su
mente está activa y alerta, y se halla profundamente interesado en la vida y en
todo cuanto concierne a las relaciones humanas. Pero su coordinación y
alineamiento no son buenos. El factor coordinación rige la integración de su
personalidad - mental, emocional y física -, mientras que el factor
alineamiento se relaciona con el control que ejerce su alma, y el
establecimiento de una línea directa de contacto entre su alma y su cerebro,
por intermedio de la mente.
Hablando en sentido figurado,
carece de un firme contacto entre la mente y el cuerpo astral. Ahí reside el
punto débil de su alineamiento. Cuando esté mentalmente alerta, lo cual ocurre
con bastante frecuencia, se establecerá una coordinación temporaria, lo que
podríamos llamar un alineamiento momentáneo; pero en cuanto cesa su actividad
mental hay completa ruptura. Entonces actúa como persona sensible,
emocionalmente vital y activa, permaneciendo la naturaleza mental apartada del
alineamiento inferior.
Le dije anteriormente que
podría trabajar como curador sicológico. Esto es verdad, pero tiene poco
conocimiento de la sicología moderna, por lo tanto, debería leer y pensar más
definidamente de acuerdo a líneas académicas, porque lo ayudarán a obtener la
necesaria integración y coordinación.
Al
alinearse durante la meditación, le pido que haga los ejercicios de
respiración y centralización que le daré. Sabe muy bien, mi amigo y hermano,
que cuantos más discípulos alineados y coordinados haya, mayor será el poder
para servir.
Por lo tanto, procure
practicar el ejercicio de respiración poniendo especial atención en el
intervalo y en la línea de pensamiento que desarrolla en esos intervalos. Esta
tarea es algo difícil para usted, sin embargo, el intervalo debería ser la
parte más fácil y efectiva en la práctica de
Durante los próximos seis
meses, medite profundamente sobre las seis frases siguientes, manteniendo la
conciencia lo más elevada posible en la cabeza, procurando mantener la mente
firme en la luz y alineada con el cerebro.
1.
mes ............... Que la luz del alma
ilumine mi mente y derrame luz en el camino
de los demás.
2. mes ...............
Que el amor del alma domine mi naturaleza inferior y me guíe en
el camino del
amor.
3. mes ...............
Que actúe como alma en todas mis actividades y procure que
otros inicien la
correcta actividad.
4. mes ...............
Enseño el camino a otros. Trato de ponerme en contacto con
almas, no con
mentes
5. mes ............... Sirvo como alma a mis semejantes.
6. mes ................ Entrego la antorcha de la verdad en otras
manos y en mi antorcha
encienden su
luz.
Si sigue estas sencillas
sugerencias, hermano mío, le sorprenderán los resultados que obtendrá durante
el transcurso del año. La sencillez es el modo en que crece el alma. Sea
sencillo.
Haga
todos los meses un resumen de sus pensamientos y el servicio que presta, a
medida que desarrolla los pensamientos simientes mensuales. Procure que los
seis escritos tengan verdadero valor mental para otros, y trate también, si es
posible, que su valor sea magnético y
que exhalen, no sólo comprensión mental sino un llamado emocional. Análogamente
cuide también la forma en que los expone, pues será el símbolo, en el plano
físico, de su alineamiento interno.
Enero de 1936
En estos últimos seis meses
poco pude decirle, hermano mío. La práctica de la meditación y de los
ejercicios indicados en la última instrucción tenían que abarcar el trabajo de
un año... Le pido que estudie las últimas instrucciones con gran cuidado. Sólo
intento darle una nueva serie de pensamientos simientes. Su coordinación ha
mejorado, pero su alineamiento es débil todavía. Uno de los objetivos que
debería tener constantemente en vista, es cultivar con persistencia la actitud
del observador, aquel que asume y mantiene la posición del perceptor. De esto
ya empieza a darse cuenta, pues observo en usted una mayor atención a los
deberes cotidianos del discípulo, y una actitud más observadora de sí mismo y
de lo que hace, dice y piensa. Esto abarca análogamente, su vida en el plano
astral, y ya es consciente de los sueños y experiencias durante las horas que
duerme. Recuerde siempre que ambos también forman parte de la gran ilusión. La
meta consiste en desarrollar los poderes de observación del alma y cultivar el
poder de registrar, por medio del cerebro, las ideas del Perceptor divino.
Para alcanzar esta actitud no
es necesario que se someta a una constante censura de sí mismo. No obstante,
sométase cada día a un breve y exacto análisis. Para uso personal le sugiero
una fórmula de recapitulación vespertina... Mantenga la idea del Perceptor
divino al practicarla diariamente, y trate de verse a la luz de esa percepción
espiritual. No es necesario, hermano mío, hacerlo por la noche si le trae
inconvenientes la hora, la fatiga o sus deberes. Hágalo cada veinticuatro horas
y cuidadosamente.
Los discípulos de todas partes
deben trabajar arduamente para la propia perfección, porque la situación del
mundo demanda trabajadores entrenados y hábiles. Ningún grupo puede ser
utilizado para servir al mundo si no actúa en perfecto acuerdo, y esta armonía
debe obtenerse como grupo. No se obtendrá mediante el proceso por el
cual las personas se abstraen en sí mismas, inhibiendo y rompiendo el
equilibrio grupal, sino por el amoroso olvido de sí mismos. Posee internamente
gran poder de mantenerse firme, y también la capacidad definida de irradiación.
Utilice estos poderes como contribución a la vida de su grupo y, por medio de
su radiación amorosa, fortalezca la estructura del grupo y estimule el amor
grupal. Le pido definitivamente hacer esto.
En resumen, mis breves instrucciones son:
1. Practique la meditación como hasta ahora.
2. Siga cuidadosamente la práctica de la
recapitulación asignada.
3. Ante todo
esté muy atento para llegar hasta mí, si es posible, en el momento de la Luna
llena y, durante cinco días, piense constantemente en ello. Quisiera que en
este año pusiera mayor énfasis respecto a su contacto conmigo, su instructor y
amigo.
Hermano mío, a quien espero
ver en más estrecha relación y servicio, quisiera tocar otro punto que puede
ser considerado como crítica. Pero desde mi ángulo y lucidez, consiste en
indicarle los obstáculos para su progreso, parecidos a una piedra o roca con la
que puede tropezar al recorrer el sendero hacia
Los pensamientos simientes para meditar son:
ler. mes ‑ El
corazón es un centro radiante de amor.
2do. mes ‑ La
radiación que se manifiesta como gozo.
3er. mes ‑ La
voluntad dirigida por el amor y expresada libremente.
4to. mes ‑ La
palabra como expresión de un corazón en reposo.
5to. mes ‑ El
poder inmutable de morar en el centro.
6to. mes ‑ La personalidad como reflector de la luz del
alma.
Diciembre de 1936
Mi hermano y amigo:
Uno
de los secretos de la verdadera vida, el cual empieza a surgir en su
conciencia, es el de ser. Éste debe ocupar el lugar del hacer. La
vida se ha ordenado de tal modo en usted que la actividad es su forma de
expresarse y la línea de menor resistencia. Las exigencias de la época y la
necesidad del mundo lo obligaron a mantenerse definidamente activo en un
ambiente bastante amplio. Así nuestras almas disponen de nuestros principales
modos de vivir. Sin embargo, se va dando cuenta poco a poco de que
"manteniéndose en el ser espiritual" (más que en alguna actividad
específica) puede expresar las profundas tendencias básicas de su vida y ser
de utilidad en su medio ambiente. Ésta es, predominantemente, la lección de su
vida y, hermano mío, recién la está empezando a aprender.
Su tónica es radiación, y
usted puede irradiar. Su meta es ser ni más ni menos que un canal. Éste es el
requisito sobresaliente y la demanda que su alma hace a su personalidad. Creo
que ya sabe esto, y el estudio de los rayos de su alma y personalidad, debería
aclarar la razón de por qué es así en esta vida.
El rayo de su mente, el
cuarto, controla su personalidad, lo cual significa que posee el poder de
reaccionar a la iluminación del alma. El objetivo de su meditación debiera ser luz.
Sin embargo le indicaré que, en su caso, debe mantener en todo momento una
reflexión tranquila y un recogimiento interno. Esto le permitirá ser un canal
para la afluencia de luz a su personalidad y, por medio de ella, a su medio
ambiente.
En consecuencia, no voy a darle una
meditación definida sobre la luz, pero le pediré que haga de la luz el tema de
su recapitulación diaria. No la llamaré recapitulación vespertina, porque no
importa la hora en que la practique, con tal que lo haga una vez cada
veinticuatro horas, tomando una o dos preguntas de la recapitulación y
reflexionando profundamente sobre ellas durante los próximos seis meses. Luego
responda mensualmente a una de las seis preguntas que aquí formulo:
ler. mes- ¿Cuál es para mí el significado práctico de la palabra luz?
2do. mes‑ ¿De qué manera puede
mi vida ser iluminada?
3er. mes‑ ¿
Cuál es el factor que produce iluminación y cómo
actúa normalmente este factor en mi vida?
4to. mes ‑ ¿Qué efecto tendrá
en mi vida diaria una mente iluminada?
5to. mes ‑ ¿Qué efecto debería producir
mi vida como Portadora de Luz en
mi medio ambiente?
6to. mes ‑ ¿Estoy en contacto con otros Portadores de Luz, y de qué
manera?
Que sus respuestas a estas
preguntas sean breves, pero completas. Sí hermano mío, exactamente así: "Breves,
pero completas”, porque mayormente
esto es cuestión de terminología lacónica y de concisa definición. Continúe la
meditación grupal, pero escriba estos breves informes no sólo para su propia
iluminación, sino también para la de sus hermanos de grupo.
En relación con los rayos de
su personalidad, le indicaré que el rayo del cuerpo mental es el cuarto,
lo cual le facilita la tarea de responder a la luz del alma, porque proporciona
una naturaleza mental que reacciona fácilmente al segundo rayo de su alma, por
pertenecer a la misma línea de fuerza. También hace que su mente sea un punto
focal para la fuerza del alma en su personalidad de quinto rayo, que es en sí
el rayo mental. La construcción del antakarana no debería constituir para usted
un verdadero problema.
Su cuerpo astral es de sexto rayo,
lo cual le proporciona una actitud unilateral hacia la vida y, principalmente
en su caso, hacia las cosas del mundo espiritual. Está definidamente "en
camino" y avanza con satisfactoria sencillez. Este rayo le permite,
Si lo desea,
hacer un contacto relativamente fácil con el alma. Sus rayos, por lo tanto, son:
1. El rayo del alma, el segundo de
Amor‑Sabiduría.
2. El rayo de la personalidad, el
quinto de Ciencia Concreta.
3. El rayo de la mente, el cuarto de
Armonía a través del Conflicto.
4. El rayo del cuerpo astral, el
sexto de Devoción o Idealismo.
5. El rayo del cuerpo físico, el
tercero de Inteligencia Activa.
Por lo tanto ¿qué constituye
su mayor dificultad?; usted no está satisfecho de su progreso, y con razón.
La
razón principal reside en su personalidad de quinto rayo, porque acentúa la
mente censuradora y analítica, lo cual
conduce a observarse y a criticarse, a argumentar consigo mismo y contra las
circunstancias y también reside en su cuerpo físico de tercer
rayo, que pertenece a la línea mental, acrecentando la actividad de su
personalidad censuradora. Sin embargo se critica a sí mismo y ello puede ser
tan erróneo e innecesario como criticar a otros. Si deja que su alma influya
más definidamente sobre su personalidad, actuando por medio de su mente de
cuarto rayo y de su cuerpo astral de sexto, estudiando y utilizando estas
líneas de menor resistencia, avanzará rápidamente hacia la meta que se ha
fijado en esta vida ‑la integración alma y personalidad. –
No se desaliente, hermano mío.
Si usted y los hermanos de grupo trabajan sobre las ideas de los rayos y se
consideran como totalidades unificadas y no como unidades compuestas, pronto
estarán preparados para el trabajo grupal de curación. Éste es mi proyecto.
RECAPITULACIÓN
SOBRE LA LUZ
1. ¿ Qué
constituye una recapitulación?
a. ¿ Que constituiría según mi criterio, la
recapitulación
del día, con la idea de que predomine la
luz?
b. ¿ En una
recapitulación se me pide que vuelva a hacer y a experimentar, o debo asumir
la posición del Observador que se mantiene "firme en la luz?".
2. ¿
Puedo aprender a caminar en la luz y alcanzar así finalmente la iluminación?
3. ¿Puedo ver mentalmente cómo me mantengo en la luz de mi alma y
conocer el significado de una constante reflexión?
4. Si empleo esta recapitulación sobre la luz, como debe emplearse,
¿cuál será el efecto en mi vida y la vida del grupo al que sirvo?
5. ¿Puedo decir, sinceramente, si como personalidad sé mantenerme
apartado y arrojar luz sobre los problemas cotidianos de mi vida?
6. ¿Por qué
razón quiero caminar en la luz?
a. ¿Por qué busco iluminación personal?
b. ¿ Por qué quiero ayudar a iluminar a quienes
me rodean?
7. Si esta recapitulación es un
método científico definido para producir resultados subjetivos con cambios objetivos, ¿cuáles
serán estos resultados y cambios?
8. ¿Encontraré en mi estudio la base que indique la posibilidad de mi
iluminación e intensificaré mi capacidad para el servicio y mi creciente
utilidad en el sendero?
9. ¿Es de
importancia mi progreso en el sendero? ¿Por qué?
10.
Si es verdad que
el ciego debe avanzar por el tacto, y los que tienen vista, viendo y
manteniéndose libres y desapegados, ¿por qué entonces, poseyendo vista, no
camino más definidamente en la luz?
11.
¿Es mi mente el
órgano de visión para el hombre espiritual, y ofrezco este órgano para que lo
utilice el yo superior?
12. ¿Puedo mantener la mente firme en la luz?
13. En la recapitulación diaria ¿qué parte desempeñó la
iluminación?
14.
¿Cómo defino la
frase "luz del alma"?
15.
Luz es la
cualidad del alma. En esa luz:
a. ¿Puedo
olvidar al fragmentario yo personal?
b. ¿Puedo
reconocer al único Yo en todos los yoes?
16. Se dice que existe un
arquetipo, un canon, un rayo, una meta y una luz que resplandece en el sendero.
Comprendiendo esto, ¿conocí la despreocupación que debería iluminar mi
camino?
17. ¿Cómo se refleja la luz en mi vida?
18. ¿Reconozco a mis compañeros peregrinos en el camino
de la luz?
19. ¿Puedo atraer conscientemente luz cuando otros la
necesitan ?
20. ¿Soy el
redentor de la naturaleza inferior? ¿De qué manera ayuda la luz en tal
redención?
21. ¿ Hubo algún
momento durante el día, en que la luz haya
afluido a través mío?
22. La naturaleza del alma es luz. La experiencia de esta luz se alcanza
mediante el control mental. ¿Qué significa para mí control mental?
23. ¿En qué
problemas y ocasiones evoco la luz más fácilmente?
24. ¿He
aportado hoy luz a otros?
25. Si he
manifestado luz, ¿lo he hecho en forma consciente, o simplemente afluyó a
través mío?
26. ¿Qué
actividades y defectos de mi naturaleza inferior deben ser eliminados para que
la luz ilumine mi camino?
27. ¿Qué
obstaculiza principalmente el logro de mi iluminación?
28. ¿ Cómo puedo
utilizar la luz para ayudar a mis semejantes?
29.
¿Cómo puedo
ayudar realmente a mis semejantes?
Agosto de 1937.
Hermano mío:
En los últimos seis meses ha logrado usted un
definido progreso y es ahora para mi grupo una fuerza interna y estable, como
no lo fue hasta ahora. Mantenga esta estabilidad y absténgase de criticar, que
en cierta y real medida lo ha logrado, procurando que esa estabilidad no se
cristalice en una condición estática y que la abstención de criticar no
interfiera la facultad de analizar libremente.
Este grupo de discípulos está mejor alineado e
integrado que antes; si dicha integración progresa y la relación se establece
con más firmeza, podremos continuar el trabajo que, en último análisis, depende
de ciertas relaciones correctamente establecidas entre:
1. Los miembros del grupo y yo, vuestro hermano
Tibetano.
2. El grupo como un todo, y la Jerarquía.
3. Este grupo de discípulos, y otros grupos de mi
ashrama.
4. Los miembros individuales del grupo.
Quisiera que reflexione sobre estas cuestiones.
Le dije que me ocuparía de los
rayos de los vehículos de la personalidad en venideras instrucciones, para que
perciba con más facilidad su problema individual y, en consecuencia, se capacite
con más rapidez para servir. Como bien sabe, el rayo de su personalidad es el
quinto, el de su mente, el cuarto, y el de su cuerpo físico, el tercero: 5‑4‑3.
Éstos rayos son los de Conocimiento Concreto, de Armonía a través del
Conflicto (expresado en su caso por la naturaleza mental) y de Inteligencia
Activa. Por lo tanto, si piensa con claridad percibirá por qué su cuerpo físico
es tan buen mecanismo de respuesta para la impresión mental, y por qué el
problema de su vida está ligado a la ubicación o medio ambiente en el plano
físico, donde se halla su personalidad. Sus problemas derivan más de las
circunstancias y medio ambiente que de usted mismo. ¿No es así, hermano mío?
Esta situación no es muy común como parece. Está singularmente libre de complejos
internos y responde también singularmente a las circunstancias externas.
Reflexione sobre esto, porque le aclarará más el camino de la vida y facilitará
en gran manera su progreso en el Camino.
Lo que le inhibe que afluya
libremente la luz del alma a través suyo y en su medio ambiente, no reside
particularmente en alguna reacción mental o astral, sino en la respuesta de su
personalidad a las condiciones ambientales externas. Esta respuesta produce un
vórtice externo de fuerzas en su aura, de allí la oportunidad para que su mente
de cuarto rayo produzca armonía a través del conflicto y también la habilidad
en la acción, verdadero significado de los nombres subsidiarios de este rayo,
llamado con frecuencia el rayo del Arte o de
¿Cómo puede obtener esta
habilidad en la acción? ¿Cómo facilitar la expresión de su predisposición a
producir armonía, a pesar y a causa del conflicto? Por medio de una meditación
fuertemente mental, que atraiga la luz del alma, que en su caso es amor‑sabiduría,
haciéndolo con tal poder, que la combinación de sabiduría y habilidad en la
acción (para manifestar armonía), hará surgir el canon interno del tema externo
de su vida cotidiana. Le diré que usted es más fuerte en la línea de la
sabiduría, que en la del amor y, de acuerdo a nuestro plan de análisis individual,
quedaría ubicado en el 'Camino búdico" en vez del "Camino
crístico". Para desarrollar esto en forma efectiva, debería concentrar la
atención sobre el tema de vivir en forma inteligente y hábil al
expresarse en su medio ambiente, que lo hará, en forma notable, un
extrovertido, lo enfocará en la vida del plano físico y pondrá su conciencia
cerebral (y en consecuencia, su actividad externa) en línea con la sabiduría y
el deseo del alma.
No es necesario dedicar mucha
atención a su condición astral o emocional. Enfoque su atención interna en dos
aspectos de su naturaleza, el alma y el cerebro, utilizando la mente iluminada.
Verá, por lo tanto, por qué formulé las preguntas en mis últimas instrucciones
y le pedí respuestas definidas.
Le asignaré una meditación de
cuarto rayo, que debe practicarla con cuidado hasta que tenga noticias mías;
llévela a cabo rápidamente, en un punto de tensión y fusión, y hágalo
dinámicamente, poniendo en ella todo el poder de su voluntad iluminada...
Continúe con confianza,
hermano mío, sabiendo que todo va bien. Tiene dos grandes problemas en el plano
físico, que usted reconoce y yo conozco. Resuélvalos durante los próximos seis
meses, si le es posible, con la ayuda de las ideas que hoy le impartí.
Mayo de 1938.
Hermano mío:
Creo que será motivo de gran
satisfacción para usted saber que algunos miembros de mi grupo iniciaron un
definido trabajo grupal de curación. Usted se halla en la línea activa, y le
será de especial beneficio, como ningún otro ejercicio, colaborar para contribuir
a integrar su personalidad y alma en una unidad activa. Por esta razón, sólo me
propongo darle, un breve ejercicio respiratorio, que le pido practicarlo
regularmente antes de la meditación grupal. Este ejercicio ayudará a los
distintos cuerpos a adquirir un ritmo que facilitará el descenso de la fuerza
curativa, la cual (en este trabajo grupal) debe proceder del alma. El grupo no
trabaja realmente con el prana etérico, como lo hacen la mayoría de los
curadores comunes...
Este ejercicio establecerá una
armonía grupal más estrecha, y es un servicio de naturaleza especial que usted
prestará al grupo, y sería una especie de impacto rítmico sobre el paciente,
que formará así un sendero de luz, por el que puede afluir la energía curadora.
Las últimas
instrucciones están llenas de sugerencias, que se le irán aclarando y le serán
útiles a medida que las estudie y le traigan una acrecentada inspiración.
Quisiera que lo haga a la luz de la experiencia adquirida y de las nuevas
asignaciones dadas a mis discípulos.
Durante los
próximos dos años deberá hacer varios cambios importantes, tanto en su vida
como en su medio ambiente. Está preparado para reconocerlos y obtener de ellos
el desenvolvimiento interno que debe otorgarle y le otorgará, el correcto
manejo de las situaciones que se presenten.
Nada más tengo que decirle por ahora, hermano
mío.
NOTA: Este discípulo está
todavía afiliado superficialmente con el trabajo del Tibetano y,
ocasionalmente, establece contacto con Él. Dice el Tibetano que en su caso se
permite esta afiliación, porque "ha vivido plenamente de acuerdo a la luz
que en él reside y que su fracaso (si así puede llamárselo) se debió a que recién
comenzaba a recorrer el sendero del discipulado".
C. A. C.
Agosto de 1937.
Hermano mío:
Se le ha pedido que ingrese
y sirva en mi grupo de discípulos por tres razones. Quizás le interese saber
cuáles son, porque podrá así servir con más inteligencia, algo que siempre ha
deseado. Las expongo en orden de importancia y comienzo con la que hoy es menos
importante y, sin embargo, quizás la reconozca con más facilidad:
1. Un antiguo vínculo
kármico conmigo, su Instructor Tibetano, y también con un colaborador en el
campo elegido para servir.
2. El interés fundamental de toda su
vida en el campo de
3.
La tendencia
reconocida y definida hacia todo lo que concierne a la nueva era. Esta
conciencia de las nuevas y entrantes influencias lo condujo a mi grupo de la
nueva era.
Me satisface, hermano mío, que se halle asociado a este grupo, y
creo que se beneficiará mucho y traerá gran beneficio a otros. El trabajo que
emprende ahora, trae consigo sus propias dificultades y problemas, que no son
todavía particularmente evidentes, porque el grupo está sólo en un proceso de
integración, y los verdaderos problemas grupales (a los cuales me refiero
aquí) sólo aparecerán después que los hermanos del grupo hayan trabajado
juntos durante algún tiempo. Son problemas de temperamento y, en ocasiones, de
actividades descabelladas, problemas de comprensión e interpretación y los
derivados por aplicar las peculiares enseñanzas de la nueva era en la época
actual. Este último problema implica también el de la correcta contemporización
y del verdadero sentido del valor del tiempo.
El período de vida que usted
tiene por delante es el del sannyasin, el cual, por haber pasado todas
las experiencias de la vida, lleva ahora una vida consagrada a los valores
espirituales y enseña a otros a hacer lo mismo. Reflexione sobre esto.
No le asigno trabajo especial.
Sólo le pido que estudie las instrucciones dadas a este grupo, y que lo haga
con la mayor rapidez, a la par de un detenido y comprensivo estudio. Luego
podrá emprender inteligentemente el trabajo con los demás miembros del grupo,
dar juntos el siguiente paso y abocarse a otros temas de la enseñanza.
Sé que ha reflexionado mucho
sobre los rayos que lo condicionan y sobre las fuerzas que están a su
disposición y puede utilizar. Permítame decirle cuáles son sus rayos y las
fuerzas dominantes con las cuales tendrá que trabajar en esta encarnación:
El rayo de su alma es
el primero de Voluntad o poder, que es también el de su cuerpo físico. De
allí que si lo decide le resultará fácil
y simple que su alma impresione a su cerebro. Esto tiende también a hacerlo muy
intuitivo, pero no síquico en manera alguna. Le da también, si quiere, poder
organizador y el empleo de una voluntad espiritual dinámica que le permitirá
vencer y sobreponerse a todos los obstáculos. Utilícela. hermano mío con mayor
frecuencia, no sobre otros, sino sobre usted mismo y en conexión con todo
cuanto trate de hacer para el desarrollo del Plan.
El rayo de su personalidad
es el segundo de Amor‑Sabiduría, y esto le permite evocar y emplear sin
peligro su voluntad de primer rayo, pues será inevitablemente modificada por
el enfoque de su personalidad. Observará, por lo tanto, que esto tiende a
equilibrarlo cuando actúa como personalidad o alma.
Su cuerpo mental
pertenece al cuarto Rayo de Armonía a
través del Conflicto, que a veces rompe su aplomo y equilibrio. Su deseo por
lograr la armonía le proporciona una visión miope, y usted tiende a actuar
precipitadamente. Cuando esto ocurre, descubre luego que ha iniciado un
conflicto, en vez de establecer la armonía, que fue su intención original. Pero
puede aprender mucho con ello porque, en último análisis, el cuarto rayo rige
a la humanidad, como también al planeta Tierra; por consiguiente, su mente de
cuarto rayo puede siempre ponerlo en contacto con el mundo de los hombres, con
menos peligro que su naturaleza emocional. Este hecho, unido a la sabiduría y
amor de su personalidad, debería ayudarlo grandemente para trabajar con las
personas, campo que ha elegido para, su esfuerzo y expresión.
Me atrevo a decir que usted
sospecha que su cuerpo astral pertenece al sexto rayo de Devoción, lo
cual le confiere el idealismo y la devoción a las causas, el poder de
sacrificarse y la determinación de extraer siempre el bien del mal aparente.
Esta última característica es sobresaliente. Quisiera decirle además que su
equipo también carece de las modificaciones que produce la línea de energía de
primer rayo. No posee fuerza alguna de los rayos tercero, quinto y séptimo. El
equilibrio se mantiene por los aspectos de primer rayo que lo condicionan. Por
lo tanto, tenemos:
1. El rayo del alma, el primero de Voluntad o
Poder.
2. El rayo de la personalidad, el segundo de
Amor‑Sabiduría.
3.
El rayo de la
mente, el cuarto de Armonía a través del Conflicto.
4.
El rayo del
cuerpo astral, sexto de Devoción.
5 El rayo del cuerpo físico, el primero de
Voluntad o Poder.
Agosto de
1938
Hermano mío:
Considero que si tuviera que
explicar con exactitud lo que obtuvo en experiencia y servicio durante el año
transcurrido, lo definiría como un sentido de mayor certeza y seguridad
internas, especialmente al prestar servicio. Descubrirá que esa confianza se
mantiene ante usted como meta del esfuerzo espiritual. últimamente ha
progresado mucha hacia ella, y su alma de primer rayo puede arraigarse
firmemente en esa cualidad de la personalidad y hacerlo sin peligro, debido a
que la humildad es su fundamental virtud natural.
Su campo de servicio va
ampliándose y es siempre la recompensa por el servicio prestado. Ha podido
liberarse de antiguas responsabilidades, lo cual debiera darle mayor libertad
para el futuro. No es posible predecir en la actualidad lo que le reserva el
futuro a las personas, porque las condiciones planetarias son de tal naturaleza
que ninguna predicción es infaliblemente correcta, ni siquiera para los
miembros de
Quizás pregunte sobre qué debe
fundarse una decisión correcta, y responderé en los términos siguientes:
1. Sobre lo que se le presenta como
oportunidad espiritual, lo cual puede llevar a cabo sin abandonar obligaciones
correctas e ineludibles. Digo obligaciones correctas y no inclinaciones
de la personalidad.
2. Sobre lo que le proporcione un
campo más amplio de servicio, para que entren en actividad sus poderes, dones
y talentos adquiridos, y le otorgue un desarrollo total que lo capacitará
para la próxima vida de actividad.
3.
Sobre lo que
usted puede hacer mejor que nadie. Las puertas se abren y cierran, y el
discípulo en entrenamiento tiene que cultivar esa respuesta espiritual e
instintiva, que le permitirá saber qué puerta quiere su alma que usted
trasponga.
Le doy ahora un ejercicio
solo, al que debe dedicarle cinco minutos antes de la meditación grupal, para
reflexionar sobre las siguientes palabras familiares: "En la quietud y en
la confianza reside su fortaleza".
Enero de 1940
Hermano mío:
El espejismo que constituye su
principal limitación es peculiarmente el del tiempo, y lo afecta en dos
sentidos. Uno, relacionado exclusivamente con usted, sin que nadie se dé cuenta
de ello, y el otro, con todo cuanto hace en el plano externo de las apariencias
y del diario vivir. Cuando nivele ambos aspectos y adopte en primer lugar una
actitud mental hacia el tiempo como inmortalidad y, en segundo lugar,
domine el tiempo en tal forma que sea el agente que cree belleza en su vida,
entonces habrá aprendido la última lección que esta encarnación particular
estaba destinada a enseñarle. No quiero ser más explícito.
A medida que estudie
constantemente el tiempo desde un ángulo progresista, y también en relación
con el futuro, descubrirá que en su vida mental hay un énfasis que debe
alterarse; a medida que estudie el tiempo en relación con su tarea diaria
introducirá en su servicio a la humanidad y a nosotros, una síntesis directa y
una acrecentada potencia de que carece en
Julio de 1940
Hermano mío:
Durante el año pasado
experimentó mucha tensión, dificultad y reajustes mentales; pero, ¿quién no los
experimenta en estos tiempos de tensión, dificultad y ajuste, en el orden
mundial? Le diré, a este respecto, que el reajuste obligatorio (del cual
no hay escapatoria) es algo que implica simplemente adaptarse y cultivar la
disposición a aceptar comprensivamente lo que no se puede eludir. Hay otra
forma de ajuste, resultado de condiciones autoiniciadas, basadas en el
esfuerzo para manejar la propia vida, y en la capacidad de reconocer el lugar y
el tiempo para efectuar cambios y, despiadadamente como alma, establecer esas
condiciones y situaciones a las cuales la personalidad ‑apremiada por el alma ‑
debe ajustarse. La primera situación se basa en el pasado, de acuerdo a la Ley
de Causa y Efecto, la otra en el conocimiento previo del alma, presentido por
la personalidad intuitiva, y concierne al futuro. Ambas situaciones introducen
ciertas facultades y esto es de importancia práctica.
Observará que esto encaja en
mis comentarios sobre el tiempo, que le di en una instrucción en enero
último. Casi podría decir que ésta es la segunda lección sobre el ‑correcto
empleo del tiempo, tan !esencial en su caso, aunque no exactamente en el
sentido en que su personalidad aplicaría mis palabras. Debe, primero, entender
el tiempo en su carácter cíclico y en su inevitable oscilación del péndulo,
entre el pasado y el futuro, porque ambos afectan al presente; segundo,
entender el reajuste que debe hacer en el Presente en relación con el
pasado y el futuro. Más tarde, a medida que se conozca mejor a sí mismo y
comprenda cómo se desarrollan en la vida actual los hábitos establecidos, las
cualidades y tendencias que lograron expresión en vidas pasadas, lo irán
condicionando cada vez más las tendencias emergentes, resultado del contacto e
impulso del alma. Éstas conciernen al futuro. Entonces obtendrá una
nueva comprensión del tiempo y la sensación de urgencia e importancia de cada
momento en el presente. Este proceso de interacción entre lo que ha
sido, y lo que es y será en un momento dado, lo ha creado usted, la
personalidad, y este concepto es para usted muy necesario. Sirve para dar
importancia al presente y dirige también el futuro. Quizás se pregunte por qué
hago resaltar tanto esta cuestión del tiempo en su caso particular. Hay
siempre en cada discípulo, en un momento dado de su vida encarnada, algún
aspecto del desenvolvimiento, de mayor importancia que otros. La correcta
comprensión y el empleo del tiempo constituye su lección más significativa.
Cuando sea comprendida y relegada al lugar que le corresponde y empleada
inteligentemente, experimentará una maravillosa liberación. La implicación de
estas palabras es mucho más profunda de lo que pueda creer.
Estos requisitos básicos
expresados y comprendidos por un discípulo están condicionados por la cualidad
de la energía que afluye a través del cuerpo etérico. He dado a cada uno de
ustedes un análisis de sus rayos, cinco en total. Más adelante, trataré de
demostrarles el estado en que se halla el cuerpo etérico, primordial factor
condicionante en lo que a la expresión en plano físico concierne. Este cuerpo
es la manifestación conjunta de todas las energías que en un momento dado
pueden concentrarse por medio de los siete centros. Estos centros nos indican,
a quienes vigilamos la etapa de evolución, la limitación inmediata, la necesidad
y las posibilidades inherentes. El cuerpo físico responde en forma puramente
automática a la impresión, o a los impulsos provenientes del cuerpo vital, que
a su vez responde a ciertas fuentes de energía que pueden ser uno de los
vehículos de la personalidad, la tónica de esta personalidad o la dirección del
alma, produciendo distintos grados de impresiones.
Durante el período venidero,
hasta que imparta la próxima instrucción grupal, le pido que discipline su
tiempo, haciendo que cada momento sea de valor. Le recomiendo que perfeccione
cada episodio y ocurrencia de la vida (otro sinónimo de tiempo), de
manera que sean una expresión constructiva de la voluntad grupal, hasta donde
pueda lograrlo. Nunca se arrepentirá de haberlo hecho.
Referente a su meditación
personal, continuaremos con el mismo tema. Tiene la capacidad de utilizar la
voluntad y, al mismo tiempo, ser incluyente (en su conciencia, más de lo que es
en expresión), y esto es muy real. La primera cualidad pone en actividad su
alma; la otra, profundiza y suaviza su personalidad, y creo que será el primero
en admitir que ambas cualidades son deseables.
MEDITACIÓN
PERSONAL
1 . Relájese y
enfóquese en el alma. Luego entone el OM, exhalándolo hacia el mundo de los
hombres, diciéndose en forma inaudible:
"La voluntad de
Dios mueve al mundo". Este pensamiento subyace detrás del empleo del OM.
2.
Reflexione sobre
la significación del factor tiempo, como expresión de la voluntad,
comprendiendo que esta expresión es un pensamiento ‑instantáneo y efectivo ‑
en la mente del Logos planetario. Medite cuidadosamente sobre alguna de las
implicaciones de esta última declaración.
3.
Entonces, lenta
y concienzudamente, diga:
"El pasado ha
desaparecido. Soy el pasado, que me hace ser lo que soy. Llega el futuro. Soy
también el destino venidero , por lo tanto, soy ése. El presente fluye
del pasado. El futuro colora lo que es. Construyo el futuro por mi actual
conocimiento del pasado y la belleza del presente y, consecuencia, yo soy ese
yo soy".
4.
Entone tres
veces el OM. suavemente.
Por ser yo el responsable de
este trabajo, le pido que proceda como le indiqué y, hermano mío, confíe en mí,
su instructor y amigo.
NOTA: A este discípulo se
le ofreció la oportunidad de trabajar, pero no la aprovechó y renunció desde el
principio.
I. S. G-L.
Marzo de 1934
hermano mío:
Varias cosas quiero decirle hoy
y hacerle diversas sugerencias. Después de una vida de intenso y útil trabajo
externo, comienza ahora, por el resto de su vida, a dedicarse en forma más
intensa e interna. Su trabajo será cada vez más subjetivo, pero no disminuirá
su utilidad, que deberá aumentar a medida que trascurran los años. Más adelante
le daré algún trabajo que podrá ser de ventajosa utilidad para sus semejantes,
pero aún no ha llegado el momento.
Usted y otros dos discípulos de
mi grupo comienzan a trabajar conmigo, teniendo a la vista un fin definido.
Todos ustedes son muy individualistas y durante años permanecieron solos,
teniendo como tarea trabajar como una unidad en la línea de servicio elegida.
Para estas almas constituirá un problema cuando llegue el momento de fusionar
sus identidades en el alma de un grupo, infringiendo y negando su aislamiento
personal.
Sin embargo, en su caso, este
aislamiento no se debe a tendencia separatista alguna de la mente inferior,
porque tal condición es contrarrestada por su amor profundamente arraigado a
los Maestres y a
Hay dos obstáculos que deben
considerarse. Uno, es su condición física, otro, su polarización emocional.
Esta última condición, como bien sabe, es en gran parte responsable de
El centro cardíaco y el plexo
solar son los dos centros más desarrollados; le sigue el centro laríngeo. ¿Cómo
efectuar el cambio del plexo solar al centro ajna? Por la meditación adecuada
y la respiración correcta. Le pido, por lo tanto, que durante los próximos
meses siga la rutina sugerida más adelante, durante unos minutos -por lo menos
quince- cada día. Esto no deberá interferir cualquier meditación que decida
practicar, siempre que procure mantener un punto focal en
1. Comience su meditación, imaginando
(grande es el poder de la imaginación creadora) que lleva conscientemente
al centro ajna las fuerzas que entran por el centro plexo solar.
a.
Inhale y cuente hasta seis, e imagínese que reúne, por la
acción de la inhalación, la fuerza del plexo solar en
b.
Piense, mientras cuenta hasta ocho, que esas fuerzas del plano
astral se pierden y fusionan en un mar de amor inteligente. Mientras ascienden
por la columna vertebral, se mezclan con la fuerza activa del centro cardíaco
que va despertando.
c.
Exhale, contando hasta seis, e imagínese que estas fuerzas se
exteriorizan, por medio del centro entre las cejas, hacia el mundo de los
hombres. El centro entre las cejas es el de la triple personalidad integrada y
consagrada. Por lo tanto, tenemos:
Inhalación......... contar 6 ........... Reunir las
fuerzas en la cabeza.
Intervalo........... contar 8 ........... Las
fuerzas se mezclan y fusionan.
Exhalación........ contar 6 ........... Bendecir al
mundo.
Intervalo........... contar 8 ...........
Reconocimiento del trabajo realizado.
Más adelante puede aumentar las cifras, pero esto es
suficiente por ahora y para el principiante que lea estas instrucciones. Esto
contribuirá a cerrar el centro plexo solar y a estabilizar el cuerpo emocional,
e incidentalmente debería mejorar su estado físico general.
2. Al terminar el intervalo final,
manteniendo la conciencia firme en la cabeza, diga la siguiente invocación
‘‘Que la energía de mi Yo divino me inspire y la luz del
alma me dirija. Que sea conducido de la Oscuridad a la Luz, de lo Irreal a lo
Real; de la Muerte a la Inmortalidad”.
3. Manteniendo siempre la conciencia en la
cabeza y visualizando una esfera de vívido color azul eléctrico profundo y
viviente, diga las siguientes frases, procurando comprender su significado:
“Permanezco en el Ser espiritual
y, como alma, sirvo.
Permanezco en la Luz, y a medida
que esa luz brilla a través de toda mi forma, irradio esa luz.
Permanezco en el amor de Dios y,
a medida que ese amor afluye desde el corazón y a través del mismo, magnetizo a
quienes trato de ayudar”.
4. Reflexione durante cinco minutos
sobre la significación espiritual de las cuatro palabras siguientes:
Estabilidad, Serenidad, Fortaleza, Servicio, tomando una para cada semana del
mes. Por espacio de seis meses, conviértalas en parte de su misma naturaleza,
ayudando así a cerrar el plexo solar y a trasmutar su fuerza.
Mediante la obediencia voluntaria al trabajo sugerido (y
no a mí, hermano mío), obtendrá el creciente poder para vivir con gozo y
servir. Sé que éste es su elevado y consagrado móvil. Conserve el vinculo
conmigo por el poder del pensamiento y no por el amor y la devoción, que ya los
posee, mi amigo de antaño, y no es necesario que desarrolle esos aspectos de su
naturaleza. Reconstruya su cuerpo físico mediante el relajamiento, la luz del
sol y
Agosto de 1934
Hermano
mío de antaño:
Hasta yo mismo estoy tanteando el camino con este grupo
particular de discípulos. Me veo en la necesidad de trabajar lentamente. No
cambiaré el trabajo asignado hasta que el grupo esté más desarrollado. En todo
grupo pequeño de discípulos siempre uno de sus miembros posee un definido
punto de contacto, atrae fuerza integradora, así como un Maestro en el centro
de su Ashrama es la energía integradora y cohesiva. Usted puede servir así en
este grupo de discípulos, porque durante muchos años ha seguido el Camino.
Tiene, por lo tanto, una responsabilidad específica hacia el grupo, la que
cumple manteniéndose firme en la luz, elevando constantemente su corazón al
Señor de su vida y constituyéndose en canal de luz y amor para su condiscípulos.
Esto es todo lo que le pido y lo único que debo decirlo hoy.
Marzo de 1935
Mi
hermano y amigo:
(Esto fuimos durante muchas vidas, aunque no lo recuerde
su cerebro físico). El último año fue muy difícil para usted, como también
lógicamente para todos los sensitivos cuyo cuerpo físico está mal equipado y
no puede soportar la presión moderna o disponer de la fuerza espiritual
interna que lleva. Le fue también particularmente difícil establecer el vínculo
interno con sus condiscípulos, y de esto se dio cuenta y le preocupó. La
dificultad se debe a que su polarización es esencialmente la del hombre que está
dedicado a la Jerarquía y ha establecido su vínculo con Ella. Su orientación
es, hablando esotéricamente, hacia Shamballa. Empleo esta frase porque
significa algo inteligible para usted. No trato de ser más explícito, porque
sé que comprenderá el significado de lo que digo. Sirve y ama a sus semejantes,
como también nosotros, los instructores del aspecto interno, les amamos y
servimos; su acercamiento a la humanidad y a sus condiscípulos es por conducto
de Aquellos a quienes sirve en el “Camino Iluminado del Señor de la Vida”.
Usted trabaja con seres humanos y trata de integrarse en
mi grupo, porque yo, a quien conoce y ama, se lo ha pedido. Esto le ayudará,
pero debe realizar algo más importante. A medida que se da cuenta del estado de
su alma, tiene que llegar a comprender que sirve con nosotros, pero no
simplemente porque se le pide que lo haga. Otorgue a sus hermanos de grupo ese
gran don de amor que posee fundamentalmente y está aún en proceso de expresarse
plenamente. La palabra que le dirigí anteriormente resume su problema. Le dije
que está pasando egoicamente del sexto Rayo de Devoción al segundo Rayo de
Amor-Sabiduría, al cual yo pertenezco. Su personalidad de primer rayo le otorga
poder sobre los hombres; sabe que posee este poder y ha tratado de utilizarlo
con sabiduría. Su polarización egoica de sexto rayo, le ha servido para
aumentar la fuerza dinámica y centralizada de su fuerza de primer rayo. Esta
condición comienza a cambiar y este período de transición le trae grandes
sufrimientos. Pero su tarea es efectuar esta transición y corporificar
la fuerza de amor-sabiduría antes de terminar esta vida y, hermano mío, éste es
un requisito que puede cumplir. Cuídese de sufrir excesivamente por los
demás y por las condiciones generales de la vida, y para este inteligente
desapego puede ayudarlo su energía de primer rayo.
Desde el punto de vista de la mente, tal actividad del
alma y cambio de enfoque, obligará a que sus tendencias idealistas se expresen enseñando.
El idealismo es el don principal de la fuerza de sexto rayo. La enseñanza es
una expresión de la energía de segundo rayo. Esta combinación de idealismo y
enseñanza es para usted el camino.
Desde el ángulo del cuerpo emocional, esta transición marca
el cambio vital del trabajo personal al impersonal. Ha desarrollado
grandemente la capacidad de ser impersonal, porque su naturaleza inferior de
primer rayo le hace fácilmente impersonal, si así lo quiere. Pero debe
aprender como todos los discípulos, la lección de ser impersonalmente
personal. Esto no es fácil de obtener. Para usted la meta es un apegado
desapego. Para ayudarle a aprender esta lección fue puesto en mi grupo de
discípulos, el cual puede (al menos por un tiempo) proporcionar el “campo de
juego” a su alma. Amar a sus condiscípulos, identificarse impersonalmente con
la vida subjetiva del grupo y trabajar rítmicamente con ellos, le será algo
difícil, pero muy valioso. Le pido que lo intente hermano mío, y que persiga
este objetivo a pesar de todas las objeciones de
Desde el punto de vista del cuerpo etérico, esta
transición del alma, o reenfoque de las energías provenientes del plano del
alma, trasferirá a la cabeza y al corazón las energías acumuladas y vertidas
mediante la zona distribuidora del centro plexo solar -zona intermedia entre
los centros inferiores y los superiores. Esto se efectuará a medida que trate
de vivir más conscientemente en el reino del alma, y se oriente hacia el mundo
más definidamente como alma, lo cual en manera alguna afectará sus actividades
externas, pero seguramente establecerá relación más profunda con sus
semejantes, a los cuales verá cada vez más en nosotros, y a nosotros en
ellos. Reflexione sobre estas ideas, pues quiero que trabaje con más eficacia
y libertad.
Ya le expuse la responsabilidad que tiene con mi grupo de
discípulos y su función en el mismo. El poder por el cual este grupo particular
debe integrarse viene por su intermedio. Cada uno de mis discípulos tiene algo
que dar al grupo como un todo. . . Repito que la fuerza que se expresa como
energía amorosa, magnética y coherente, debe afluir hacia todos los de este
grupo por intermedio suyo; le pido que reflexione sobre esta tarea.
La única meditación que le sugeriré es en esta línea.
Reflexione profundamente sobre la tarea grupal y estudie cuidadosamente todo
cuanto he dicho acerca de la actividad grupal y las técnicas de los nuevos
grupos. Este experimento sobre la actividad grupal que intenté iniciar, es de
verdadero valor potencial; para acrecentar su éxito le pido su ayuda. Haga de
la idea y de los ideales del trabajo grupal, en la nueva era, durante los próximos
seis meses, el tema principal de su estudio. No se lamentará de haberlo hecho.
Noviembre de 1935.
Hermano
mío y colaborador
Los últimos pocos meses constituyeron para todos los
discípulos, en un sentido más real y significativo, un intenso período de
prueba, experimento y sufrimiento. Lógicamente usted no es una excepción. Sin
embargo, no se entristezca ni piense demasiado sobre sus reacciones respecto a
lo ocurrido. No he sentido ansiedad de que pudiera flaquear o abandonar de
alguna manera su fogosa aspiración. Sobre esto no hay que temer. Pero
esa tensión podría llegar a ser tan fuerte que todos sus poderes los dedicaría
simplemente a mantenerse firme y no le quedaría fuerza para vivir gozosamente
-esto lo he considerado con mucha detención.
No hay causa alguna para el desaliento. Hoy, en esta hora
de tensión mundial y de necesidad, buscamos discípulos capaces de vivir
gozosamente sin preocuparse respecto a su capacidad para ponerse a la altura de
Ahora sólo quiero hacerle una insinuación. Su devoción
centralizada es bien conocida y la poderosa vibración de su aspiración,
comprendida. Que esa devoción sea trasmutada en un amor omniabarcante hacia
todos los seres, de manera que abarque en su radiación a lo visible y lo
invisible, a lo conocido y lo desconocido, a lo amado y lo que necesita ser
amado. Tal estadio de conciencia se irradia desde el Señor de la Vida.
Vigile un poco sus fuerzas físicas y no viva a tan alta
tensión. Durante los Próximos meses relájese un poco y procure tener momentos
de distracción que darán a su alma oportunidad de ocuparse de sus asuntos, en
su propio elevado nivel. Luego puede retornar a su morada, la triple
personalidad, con mayor fuerza y más poderosa vibración. El discípulo olvida
esto fácilmente por la intensidad de su anhelo de establecer contacto con su
alma, obtener la iluminación y la realización y hacer contacto consciente con
su Maestro. Recuerde que este contacto, una vez realizado en el sendero del
discipulado, nunca se interrumpe. Por lo tanto, apóyese en esta creencia,
descanse y, a veces, distráigase.
Como ya es costumbre en lo que a usted respecta, le dejo
practicar su propia meditación. Le sugiero, sin embargo, que la centre
alrededor del problema de la vida grupal, en su significado puro y esencial, y
que trate de cumplir las reglas que establecí para la vida grupal.
Octubre de 1936.
Hermano
mío:
Este año fue de expansión interna Para usted, y acrecentó
su capacidad para ver con mayor claridad
Considero útil dar a mi grupo de discípulos consagrados,
los cinco rayos que les determinan o condicionan, a fin de que puedan trabajar
inteligentemente para la fusión de:
a.
Los diversos rayos de la personalidad.
b.
El rayo de la personalidad con el del alma.
Existen dos factores principales de primordial interés
para todos los aspirantes; en su caso, la tarea se hace algo difícil, porque
tiene que agregar a ambos, el trabajo de transferir su rayo del alma, del sexto
de Devoción al segundo de Amor-Sabiduría. Esto no es fácil, porque se produce
un intervalo de intensa dificultad y desorganización de energías, acompañado a
menudo de la pérdida de equilibrio de
No ignora que el rayo de su alma es el segundo, pues su
naturaleza fundamental es esencialmente amor-sabiduría. Su rayo de la
personalidad es el primero, de Voluntad o Poder, el cual estuvo por largo
tiempo subordinado al rayo anterior de su alma, el de la devoción hacia el
alma, la Jerarquía, la humanidad, como también hacia sí mismo. El problema del
énfasis puesto sobre la personalidad ha cambiado, de la constante impresión de
sus actitudes, ideas y deseos personales en su medio ambiente (como ocurría en su
vida anterior) , a un ocasional énfasis cíclico y casi violento sobre cualquier
individuo. Esto ahora es sólo ocasional (relativamente hablando). Está
aprendiendo a dejar que los demás actúen con libertad, lección difícil para una
personalidad de primer rayo, animada, como la suya, por el conocimiento y la buena
voluntad.
El rayo de su cuerpo mental es también el primero.
Esto significa que su mente inteligente puede predominar cuando sea necesario y
expresarse en forma más poderosa que lo común. Es siempre interesante y fácil
para el alma controlar e iluminar a la mente cuando los rayos primero y segundo
están tan estrechamente relacionados, como lo están en su caso.
En cuanto a su cuerpo emocional, pertenece al
sexto rayo (como lo estaba su alma al venir a la encarnación). Allí puso
el énfasis del alma y allí estaba su línea de menor resistencia. Ahora
la línea de menor resistencia debe estar en la mente, y el objetivo principal
de su vida y meditación, debe ser la mente y su creciente iluminación -a fin de
prestar mayor servicio a sus semejantes. Por eso le delineé esa meditación y
ahora le pido que
Su cuerpo físico pertenece también al primer rayo,
de manera que puede ver que posee una poderosa combinación para servir, si
llega a comprender realmente su problema y trabaja con sentido de síntesis. No
debe aspirar tanto a obtener la unión mística, hermano mío, porque eso lo va
logrando progresivamente, sino a intensificar la iluminación de la mente
concreta. Por lo tanto, sus rayos son:
1.
El rayo del alma, el segundo de Amor-Sabiduría.
2.
El rayo do la personalidad, el primero de Voluntad o Poder.
3.
El rayo de la mente, el primero de Poder.
4.
El rayo del cuerpo astral, el sexto de Devoción.
5. El rayo del cuerpo físico, el
primero de Poder.
Esta poderosa combinación de fuerzas de primer rayo es la
que produjo la inestabilidad emocional, de la cual fue siempre consciente. Pero
la trasferencia de la energía de su alma al segundo rayo contrarrestará
definidamente tal condición y le llevará a la estabilidad centralizada.
Probablemente esto mejorará su condición física.
Le recomiendo la práctica del
breve ejercicio siguiente:
1. Procure enfocarse en la luz del
alma, mediante la práctica del alineamiento. Debe comprender que:
a.
El alma es Luz.
b. La luz se refleja en la mente.
c. Usted se convierte
automáticamente en uno de los portadores de Luz.
d. La luz brilla en un lugar
oscuro.
2.
Establezca el alineamiento consciente de los vehículos con el
alma, manteniendo estas ideas en la mente.
3.
Conscientemente, mantenga la mente firme en la Luz.
4.
Emplee cinco minutos en:
a.
dedicar la personalidad al servicio de la Luz,
b.
asumir la responsabilidad del Portador de Luz,
c.
ver a la Jerarquía de Servidores, con la cual está afiliado
definitivamente, como usina de Luz.
5.
Dedique cinco minutos a
Agosto de 1937.
Hermano
mío:
Los últimos meses han sido difíciles para usted. Han
implicado decisiones, cambios, mucha incomprensión en ciertos sectores y un
profundo sentimiento de soledad. Si estudia lo que le dije anteriormente,
acerca de sus rayos, se dará cuenta por qué es así. En la constitución o
apariencia de su vida actual, hay exceso de atributos de primer rayo. Su
personalidad, su mente y su cuerpo físico, están regidos por la energía de
primer rayo, lo cual presenta un problema muy real, porque lo predispone a las
siguientes condiciones:
1.
A la soledad basada en
un sentido de aislamiento. Esto se debe también a la sensación de estar
aislado, que da siempre el primar rayo, que es esencialmente el rayo del
desapego. En su caso, esto está contrarrestado por el rayo de su alma.
2.
Debido a que la energía
de primer rayo se enfoca en su personalidad y en dos de sus medios de
expresión, usted maneja -debido al desequilibrio- un indebido poder, o ejerce
un efecto sobre aquellos con quienes se pone en contacto y trata de ayudar.
Afortunadamente para usted y también debido a la calidad del rayo de su alma y
a que ha alcanzado cierta medida de control, la influencia sobre quienes trata
de servir es buena. Se da cuenta clara (¿no es así?) de la poderosa influencia
que puede poner en juego y, de esta manera, afectar la vida de otras personas.
Sabe también que puede despertar en ellos una poderosa reacción. Éste es el
efecto de la fuerza de primer rayo, cuando se enfoco en el plano físico, la
cual ofrece una ventaja y, a la vez, presenta un problema. Ha venido a esta
encarnación para aprender a manipular esta fuerza correctamente; en su
esfuerzo por hacerlo, en muchos casos ha inhibido la expresión externa de la
misma, a veces, con resultados desastrosos sobre usted mismo (con frecuencia de
carácter psíquico).
3.
Su naturaleza emocional
fue la distribuidora de esta energía de primer rayo, lo cual le explicará la
razón de muchas de sus experiencias internas y de lo mucho que ha sufrido y
sufre todavía.
Habiéndole indicado lo anterior, añadiré que esta
personalidad de primer rayo, poderosamente polarizada, le otorga poder para
hacer tres cosas.
Primero, tomar el Reino de los Cielos por la
violencia y, en consecuencia y en esta vida, forzar ciertas cuestiones y hacer
que fructifiquen ciertos objetivos del alma. Por lo tanto no se desaliente.
Segundo, posibilitar ciertas formas de servicio
en su vida personal. Anteriormente utilicé una frase a tal efecto, cuando le
instruía, de que “su mente inteligente puede predominar cuando sea necesario”.
Esto es la afirmación de un hecho. Una de las maneras en que puede emplear
correctamente la energía de primer rayo, predominante en usted, es forzar las
cuestiones mentales y hacerle cumplir lo que su alma o la Jerarquía le pide
hacer...
Tercero, su personalidad de primer rayo le
permite dominar fácilmente a aquellos con quienes entra en contacto. Hubiera
sido peligroso haberlo intentado en su vida anterior, porque el amor no
controlaba tan potentemente sus reacciones. No es peligroso en esta vida, con
tal de mantener el amor y evitar las formas y técnicas externas de autoridad y
control, desarrollando así la sabiduría y practicando
Esta particular vida le ha sido crucial y difícil, pero
está a la altura de la Tarea que su alma le ha fijado. Continuará siendo así,
pues para usted (como ocurre siempre a los discípulos en cierta etapa de su
desenvolvimiento) no hay cesación de esfuerzo, ni situaciones fáciles, tampoco
períodos o intervalos de verdadero descanso o pausa. Por consiguiente, no los
espere. Siga adelante triunfalmente en el amor de su alma y el poder de su
personalidad.
Cuide su salud, hermano mío. Manténgase unido a sus
condiscípulos. Su vínculo con ellos es fuerte. Procure también que su cuerpo
astral no reciba demasiada energía de primer rayo, pero protéjalo de esa
afluencia, mediante la activa concentración de su mente en el campo de servicio
elegido, y el desarrollo de la creciente afluencia de la sabiduría del alma.
Concéntrese en la sabiduría, lo cual, en relación con el cuerpo astral,
significa el desenvolvimiento de la intuición por medio del amor. No le es
difícil manifestar la expresión pura del amor del alma, pero le es difícil
manejar su naturaleza emocional. ¿No es así amigo y hermano mío?
Abril de 1938.
Hermano
mío y colaborador
Nada tengo que decir a usted ni a mi grupo por ahora.
Deseo ardientemente que se fortalezca la integración del grupo, mediante la
comprensiva ejecución del trabajo grupal, que por sí mismo, producirá fusión,
fusión que se desarrollará como fortalecimiento de la relación grupal y el
estímulo del individuo en el grupo -un aspecto del trabajo frecuentemente
olvidado, pero muy importante. A este estímulo del grupo y de sus miembros,
puede usted contribuir mucho, y aumentará su capacidad de servir en esa forma...
Nuevamente le pido que cuide su salud, pero,
principalmente en estos momentos de tensión y dificultades, su salud astral. Le
recomiendo que recite todos los días el mántram siguiente:
“Permanezco
dentro del círculo de la Voluntad de Dios.
Ocupo
mi lugar fuera del radio del espejismo del mundo,
Y
allí permanezco.
Ante
la puerta abierta que sólo revela un camino distinto e iluminado,
Yo
permanezco.
Ante
la presencia ocuparé mi lugar y allí permaneceré firme,
Y
permaneciendo, veré”.
Tres palabras se destacan en este mántram; sobre ellas
llamo su atención, camino, presencia y vista.
Va siempre mi bendición.
Enero de 1940.
¿Cómo podré ahora llegar hasta usted, mi amado hermano, y
referirme a su espejismo prevaleciente sin herir su sensible naturaleza que
podría causarle mal en vez de bien. Me pregunto, ¿qué otra cosa debe
revelársele, pues no se ha dado cuenta acaso que dos espejismos le impiden
expresar plenamente su alma y obstaculizan el perfeccionamiento de su vida
verdaderamente consagrada?
Reflexione sobre estas palabras, mientras pasa por la
“intrusa reclusión” de los próximos meses, pues así su personalidad podrá
considerar los ajustes de su alma. Sólo nombraré dos de sus espejismos, y
dejaré que se ocupe o no de ellos como le parezca. Sin embargo, según como los
encare así será la efectividad del futuro servicio que nos preste. A este
servicio usted está firmemente dedicado y nada le desviará de él, aunque
pudieran ocurrir demoras hasta haber aprendido la lección.
Uno de los espejismos que le domina es el del nivel
superior del plano astral. Un Maestro lo denominó “el espejismo de la rosa de
la aspiración, que afluye por el plexo solar y no por el corazón”. El otro
espejismo es el de
¿Son necesarias mayores explicaciones? ¿No está claro
para usted lo que quiero decir, aunque no lo sea para los demás? Me mantengo a
su lado y seguiré manteniéndome, pues no importa si estoy o no en la tierra
ardiente o en la cima de la montaña, si guardo silencio en el lugar secreto o
estoy rodeado por inquietas multitudes humanas. Una vez aprendida la lección de
la divina indiferencia, el alma se libera para unirse con el Uno. Puede ciertamente
decirse que Aquel a quien yo, usted y todos los discípulos servimos, el Cristo,
demostró en Getsemaní que era sensible a tal lección y que también la dominó.
NOTA: Este hermano aún colabora activamente con El
Tibetano.
L. F. U.
Agosto de 1937.
Hermano
servidor:
Sin que lo haya sospechado le estuve observando desde
hace algunos años. Debido a mi definida impresión encontró usted el camino
hacia mi grupo de discípulos donde ahora trabaja, hallando también su campo
designado para servir. Me complace darle la bienvenida a este grupo de
estudiantes. En su caso resulta conveniente el contacto personal, porque no lo
teme ni tampoco lo ansía.
En el ciclo de vida de todo aspirante llega una
determinada vida donde encuentra al grupo al cual pertenece. Me refiero al
grupo interno de discípulos y al grupo externo de servidores, con los cuales
puede y debe colaborar. Cuando estos dos descubrimientos se sincronizan (lo
cual no ocurre siempre) se ahorra mucho tiempo y la oportunidad es grande. En
su caso fue así, y creo que empieza a darse cuenta de ello.
El rayo de su alma es el primero, hermano mío, y el de su
personalidad, el tercero. Habrá oído decir que debido a la presión de esta
época y al trabajo que debe realizarse en el período inmediato, estoy
reemplazando a algunos Instructores del aspecto interno, a fin de que tengan
libertad para un servicio más amplio y exigente. Me he hecho cargo de algunos
de Sus estudiantes y preparo a algunos de Sus aspirantes (a quienes Ellos
estuvieron observando) para la etapa del discipulado aceptado, categoría a la cual
pertenece usted. Cuando entró subjetivamente bajo mi influencia, comenzó a
darse cuenta que el paso inmediato, a fin de prepararse debidamente para el
servicio, consistía en profundizar su naturaleza amorosa. La combinación de sus
rayos hizo esto necesario y mi influencia de segundo rayo sirvió de ayuda.
Todos los aspirantes del mundo, sin excepción, pueden intensificar debidamente
su divina naturaleza de amor, no su astral y emocional naturaleza de amor. Es
necesario que comprenda la razón de todo desenvolvimiento, de allí mi
explicación.
Últimamente ha recorrido con bastante rapidez un largo
trecho del sendero, y aumentó definidamente su capacidad e influencia
vibratoria. Es posible que durante algunos años preste un gran servicio, lo
cual requiere otra explicación. Aquel a quien usted conocerá algún día como su
Maestro (el Maestro M.) cuando haya sido admitido con plena conciencia
en su grupo de discípulos, es actualmente el guía de todas las escuelas
esotéricas del mundo. Por esta razón ha encontrado el camino hasta mi grupo de
discípulos, y trabaja en forma activa y fructífera en la parte ejecutiva y
organizadora. Ello está de acuerdo con su fuerza grupal interna, que
comprendida y utilizada correctamente, hará de usted un útil punto focal para
la energía del Maestro, allí donde decida servir. En consecuencia, a medida que
pase el tiempo y su sensibilidad aumente, deberá aprender a diferenciar entre:
1. La influencia vibratoria
(entrante y saliente) de su propia alma.
2. La influencia vibratoria
(entrante y saliente) de este grupo particular de discípulos.
3. La influencia vibratoria
(entrante y saliente) de las escuelas esotéricas.
4. La influencia vibratoria
(entrante y saliente) del Guía de todos los grupos esotéricos, el Maestro
Morya.
Esto no podrá hacerlo todavía por algún tiempo, pero el
desarrollo de este tipo de sensibilidad constituye un desenvolvimiento
necesario y lo logrará con el tiempo, si sigue cuidadosamente mis
instrucciones, y permite que el verdadero amor penetre cada vez más en su yo
personal inferior. Puede penetrar, hermano mío, porque (como bien lo presiente)
conoce algo de la naturaleza amorosa. Sin embargo, una cosa es amar y otra ser
un canal para el amor del alma y del grupo.
Su esfera de trabajo está bien definida, y en ella usted
es necesario y útil, siendo lo único que desea. La tónica de su trabajo diario
debería ser comprensión, y la del trabajo consigo mismo, en los tres
planos, intrepidez, matizando el amor toda su vida. Estas tres palabras
definen lo que debería ser el tono-color de la expresión de su vida, desde este
momento hasta cuando sea llamado a prestar servicio en el más allá. Reflexione
sobre estas tres palabras, comprensión, valor o intrepidez, y amor, durante el
resto de su vida de servicio, porque “como el hombre piensa, así es él”.
Ahora le asignaré otra meditación y, en lo sucesivo y
hasta hacer otro cambio, le sugiero la siguiente:
Práctica
de la Meditación
1. Alineamiento con el alma y, en
forma definida y consciente, polarización de la percepción, lo más elevada
posible tanto en la cabeza como en el plano mental. Pausa.
Ejercicio de Visualización
2. Imaginariamente mire hacia el
mundo de los hombres.Véalo como si fuera luz, intensificándose aquí y allá, en
ciertas localidades, centros o zonas:
a.
Imagine esta red de luz, con sus
radiantes centros de fuerza, palpitando al ritmo de la aspiración del mundo.
b.
Considérese como el observador y
también como un canal, entre otros muchos canales, para la energía de la
Jerarquía espiritual, que el Maestro Morya ha enfocado y aminorado para usted a
través mío, su hermano Tibetano.
c.
Emplee la serie de frases que
expresan su aspiración, contenida en sus respuestas:
“El amor es el incentivo de nuestra aspiración en el
sendero; el amor es la sustancia de nuestro vivir en el mundo.
El amor es luz, luz de libertad para todas las criaturas;
el amor palpita por todo el universo con ritmo divino.
El amor es la conciencia de Dios“.
d.
Al hacer esto, imagine que la energía del amor fluye por la red
de luz, estimulando cada uno de los numerosos centros para que intensifiquen
cada vez más su radiación.
3. Pronuncie el OM, exhalándolo
hacia la personalidad.
4. Emprenda un trabajo mental
durante la meditación, manteniendo la mente firme en la luz; ponga bajo esa
luz su servicio en mi grupo y cualquier otro aspecto de su trabajo en el mundo,
viendo todo como parte de un gran servicio. Para usted es especialmente
útil la intercesión, porque tiende a promover la comprensión.
5. Trate de ponerse en contacto con
sus hermanos de grupo, manteniéndoles también en la luz corno grupo.
Si desea, puede practicar dos días por semana cualquier
meditación que sea de utilidad y ayuda. Quiero que actúe con libertad.
Febrero de 1938.
Hermano
mío:
Ha practicado por algún tiempo la meditación asignada. Ha
progresado más de lo que quizá pueda percibir. Le digo esto para alentarlo. En
la regimentación y regularidad de su vida y en el constante ritmo che su
servicio, los elevados momentos de realización y exaltación, llegaron a ser
relativamente pocos. Quizá no haya tenido momentos de crisis, de crisis
espiritual. Se lo digo para que obtenga en la vida interna potencia e impulso
dinámico, aunque la vida externa parezca moldeada de acuerdo a un canon. Este
canon es necesario, porque posibilita su servicio. En cuanto un hombre pone su
mano en el arado y empieza a abrir el surco, desde ese momento hasta que
termina la tarea, se mantiene internamente libre y externamente sujeto. Así
debe ser siempre para los servidores en nuestro trabajo.
Pero los momentos culminantes son de importancia, y
seguir un curso nivelado no es comúnmente bueno para un discípulo si se
prolonga en exceso, especialmente en la etapa de evolución en que se halla
usted. Lo es para el aspirante, que trata de controlar el cuerpo emocional y
lograr el equilibrio astral. No lo es tanto para eh discípulo consagrado, cuyo
curso de vida debe contener, como
En el año próximo lleve su diario espiritual basado en
las crisis. No produzca usted estas crisis. No son de naturaleza física, ni
deben ser emocionales, deberían ser mentales o del alma. Si estas crisis
ocurren en el cuerpo astral, producen una contracción, resultado de la
concentración egoísta, del dolor o placer producido por la satisfacción o la
negación de lo que emocional o sensiblemente se demanda. ¿No es así, hermano
mío? Pero las crisis del alma son expansiones registradas por la afluencia de
luz y de amor. Mentalmente se las reconoce como crisis de inclusividad, las cuales
nos conducen y preparan para expansiones posteriores más vastas, llamadas
iniciaciones. Son estas crisis de expansión, en los diferentes aspectos de su
naturaleza, que le pido observe, registre y anote, durante el próximo año.
Anote también en qué cuerpo o vehículo de experiencia ocurren, cuál es su
reacción a ellas y el efecto posterior en su vida y en su servicios personales.
Hallará esto de mucho interés.
Está en situación de servir grandemente a otros. Su
utilidad depende de que alcance un constante crecimiento interno, conocimiento
progresivo y la consiguiente capacidad de satisfacer a todos los que busquen su
ayuda con espíritu amoroso, libre de toda crítica personal y con inteligente
reticencia, una de sus características predominantes. La intensificación de la
potencia de su aura (emanación de su personalidad) es muy deseable, pues
mediante el correcto empleo del aura estimulamos a otros a un renovado esfuerzo,
o aminoramos su expresión. Esta intensificación depende de la calidad,
potencia y ritmo de su vida subjetiva. De ahí las sugerencias que hice
anteriormente.
Respecto a su práctica de la meditación, se la cambiaré
parcialmente. Durante los próximos diez meses, es conveniente el siguiente
procedimiento. Procure que cuando el Sol se desplace hacia el norte, haya
asimilado el proceso y se haya acostumbrado a la fórmula, de manera que ese
aspecto de la meditación sea automático y su atención interna le permita, por
lo tanto, dedicarse a desentrañar los significados del trabajo asignado. La
finalidad consiste en permitirle seguir dos líneas de actividad en forma precisa
y simultánea.
Práctica
de la Meditación:
1. Dedique cinco minutos para
lograr conscientemente el alineamiento, y eleve su conciencia al punto más
elevado posible.
2. Durante cinco minutos, mantenga
en completo silencio al hombre interno y al externo. La respiración,
correctamente practicada, debe ayudarlo grandemente.
3. En el silencio alcanzado,
pronuncie inaudiblemente la Palabra Sagrada OM, escuchándola mientras la
pronuncia e imaginándola entonada por el alma. El alma exhala el sonido, el
cual pasa por los tres cuerpos hacia el mundo de los hombres, llevando amor y
poder.
4. Al recibir estas instrucciones y
teniendo en mente el sentido general, elija seis pasajes breves, que le sirvan
de pensamientos simientes para los próximos seis meses. Extráigalos de la
fuente que prefiera, pero elíjalos todos de una vez a los pocos días de recibir
esta instrucción. Si lo prefiere, puede emplear las seis siguientes frases
simbólicas que elegí para usted, y lo hice porque, correctamente empleadas y entendidas,
pueden actuar como puntos focales para la energía espiritual, destruyendo lo
que obstaculiza y derramando una oleada purificadora a través de su
personalidad. Usted quiere convertirse en un canal y ansía servir en forma
adecuada, y yo lo sé. Por lo tanto, debe estar dispuesto a que las
“fuerzas de la luz” cumplan su voluntad en su vida, aunque se sorprenda de los
aspectos desconocidos que usted posee, unos buenos y otros no tanto.
1er. mes ........ Un obstáculo de piedra.
Una inundación de agua purificadora, y luego
2do. mes ....... Una barca flotando en un
mar azul. Luego una gran ola. Pero después
3er. mes ....... La cima de una montaña. La
nieve iluminada por los rayos del Sol. Un grupo de peregrinos en el camino
ascendente. Un peregrino canta: Con amor hollamos el Camino
4to. mes ........ Tres pájaros en un árbol.
Un viento huracanado, una lluvia torrencial y luego el ruiseñor -el pájaro que
trina cerca del corazón de Dios.
5to. mes ........ Una puerta de bronce, un
portal dorado y después una puerta de marfil. Tres puertas, pero dos están
cerradas. Sigue adelante ¡ oh peregrino! por el Camino, y descubre la puerta
abierta
6to. mes ........ Despunta la aurora, sopla
una brisa fría y aparece un haz de luz. Un peregrino cansado y nuevamente,
5. Entonces, mentalmente, lleve a
sus hermanos de grupo hacia la luz y vea a todo el grupo actuando como unidad,
unidos por el amor, la mutua comprensión, la visión conjunto y el servicio
unido.
Noviembre de 1933
Hermano
mío:
Aunque le guste poco oírlo o reconocerlo, quiero decirle
que el año pasado hizo un progreso más real que en cualesquiera de los diez
años anteriores. Quizás me pregunte: ¿Cómo sé y de qué manera puedo captar este
desenvolvimiento? Extirpó las antiguas adherencias (empleando el lenguaje del
cirujano, pues el alma es el más eficiente de todos los cirujanos) e hizo
desaparecer las viejas cristalizaciones, lo cual me evidenció que el poder de
su alma se está haciendo sentir. Esto es bueno. Peno tengo que hacerle
presente algo que todos los aspirantes propenden a pasan por alto, y es que la
aplicación exitosa de ha fuerza del alma a la vida de la personalidad, siempre
produce un sobrestímulo de uno de los cuerpos, y hay que resguardarse de ello y
contrarrestarlo definitivamente.
Posee una curiosa combinación de rayos para trabajar, mi
hermano y amigo; pero la correcta comprensión de las cinco fuerzas que lo
controlan en esta encamación deberán contribuir en grado sumo a encarar
correctamente el trabajo que le corresponderá en la siguiente encarnación. Esta
vida que está experimentando ahora es simplemente preparatoria. En la primera
parte de ella ha trabajado con lo que heredó de una vida anterior, siguiendo
las líneas de menor resistencia, lo cual culminó en ciertos aspectos del
trabajo creador, pero fue sólo el logro de una capacidad innata y de una
realización bien definida de la personalidad y no una actuación del alma.
Recuerde, sin embargo, que lo que realiza la personalidad en el correcto lugar
y tiempo, es una realización divina.
Pero lo que debe comprender es que esta última parte de
su vida es predominantemente de entrenamiento preparatorio para la realización
grupal creadora en su próxima vida. Uno de los problemas que debemos enfrentar
los instructores del aspecto interno, es saber guiar a nuestros discípulos para
que reconozcan que cualquier vida particular es momentánea y tiene relativamente
poca importancia. Hasta la edad de cuarenta y tres años no obtuvo un verdadero
sentido grupal. Vino a la encarnación para conseguirlo y encontró su camino
hacia la actividad grupal. Esto a veces constituyó un lugar de satisfacción
para el alma, y muchas otras de conflicto. Y, hermano mío, ha progresado
realmente en la evocación de la conciencia grupal. Ha sido peculiarmente
difícil, debido a los dos rayos principales que lo controlan, el primer Rayo de
Poder, de aislamiento, de desapego y del sentido de excepcionalidad, y el
tercer Rayo de Inteligencia, que trae consigo el orgullo del intelecto. Este
último fue dominado con éxito. Pero en esta encamación particular, cada paso
dado para controlar el alma, lo dio enfrentando ciertas pruebas, vinculadas
con su línea de menor resistencia, y lo hizo con los ojos de la mente bien
abiertos, a fin de evitar las celadas de la soledad y
Su problema se complica más, porque su cuerpo mental pertenece
al tercer Rayo de Inteligencia Activa, que es también el rayo de su
personalidad. Esto produce dos cosas: facilita definidamente la integración de
su personalidad, a la vez que le permite, si así lo decide, establecer contacto
con su alma con cierta facilidad. No obstante, hace también resaltar todas las
facultades y capacidades de tercer rayo de su personalidad -crítica analítica,
separatista, orgullosa e interesada en sí misma, y como está pasando
definidamente por un proceso de rápida integración, todo produce situaciones
que requieren un manejo y cuidado correctos.
Su cuerpo astral o emocional pertenece al
sexto Rayo de Devoción. Trae conflictos de idealismo, y constituye para usted
la encrucijada del problema de su vida. Le permite además introducir ciertas
tendencias neutralizadoras muy valiosas, en los rayos de su personalidad y de
su mente.
Debido a que su cuerpo físico es también de sexto
rayo, en consecuencia, su cerebro responde mucho a sus impulsos astrales,
particularmente en las líneas del idealismo. La combinación de estas dos
fuerzas de sexto rayo es, en su equipo, el único punto de contacto (en esta
encarnación) con las grandes líneas de fuerza de segundo rayo. Debe tener esto
muy presente y cultivar asidua y constantemente el idealismo superior o grupal,
por intermedio del cual puede lograr equilibrio y reconocimiento de la expresión
de la vida de su personalidad.
Marzo de 1939
Hermano
mío
Sus espejismos no son muchos ni muy poderosos, porque
está más sujeto a las ilusiones que a los espejismos, por ser un discípulo de
tipo predominantemente mental. Quisiera hoy preguntarle si el énfasis mental
que impone sobre su vivir diario, tanto interno como externo, no constituye en
sí un espejismo entorpecedor que obstaculiza el pleno despertar del centro cardiaco.
Durante los últimos cinco años hizo mucho para acrecentar la sensibilidad del
corazón. No obstante, el intelecto razonador todavía impide la receptividad del
corazón a la vida y a las circunstancias y, sobre todo, a la predominante
demanda de toda la humanidad.
¿Es usted suficientemente fuerte para participar en el
actual dolor, angustia y despertar mundiales, sin erigir barreras? El corazón
de la humanidad está reviviendo, y esto, en sí, constituye un problema.
La combinación de una mente entrenada y un corazón
despierto, es el objetivo del discípulo que, en su etapa de desenvolvimiento,
está preparándose para la iniciación; pero con frecuencia olvida la relación
entre esos dos centros. Éste es uno de los espejismos no reconocidos, debido a
que la obtención del equilibrio intelectual puede contrarrestar el equilibrio
del entero hombre. Como le dije hace algunos años, el corazón henchido de amor
(no de sentimiento ni de emoción) es la meta de su vida, la cual debe alcanzar,
no ahogando el intelecto, sino mediante la percepción intelectual del
significado de un corazón amoroso, más la activa comprensión del significado
del sufrimiento humano, que le llevará con el tiempo a participar del mismo.
Esta relación de una mente entrenada y un corazón despierto, constituye la verdadera
tierra ardiente. El estudio de la situación humana actual indicará la exactitud
de mis aseveraciones.
Junio de 1940
Mi
hermano y amigo:
Es uno de los pocos, en este grupo, que consciente y
subconscientemente han hecho un tenaz esfuerzo para desarrollar las cualidades
indicadas. Está desarrollando y expresando el amor; gran parte de lo que le
pareció inexplicable por mi anterior énfasis (al iniciar mi trabajo con
usted), ahora le resulta claro a su percepción. Reconocerá la necesidad de
intrepidez bajo otra luz si estudia con cuidado cualesquiera de mis
comunicaciones, que podrá recibir en cualquier momento. Nada más diré sobre
este tema, pues comprenderá a qué me refiero y la razón de la brevedad de esta
comunicación Su comprensión se desarrolla aceleradamente. Sin embargo, le haré
una insinuación. Que prevalezca la comprensión del punto de vista de todos y
no su comprensión ni la de los demás. Necesita, si puedo expresarlo así,
cultivar la íntima identificación con los demás y no el esfuerzo por
comprender. Reflexione sobre esto. Nada más tengo que decirle en esta
instrucción, y conoce la razón de ello.
NOTA: Este discípulo trabaja todavía con El Tibetano.
I. B. S.
Mayo de 1932
Hermano
mío:
Ha ingresado en mi grupo de discípulos para recibir
cierto entrenamiento específico, y en la palabra “entrenamiento” tiene la clave
de lo que se le ha asignado realizar. El entrenamiento a impartírsele no
demanda obediencia obligatoria, pero implica someter la personalidad a la
voluntad del alma, y no a la de la naturaleza inferior de deseos, no importa
cuán elevados sean. Trato de indicarle métodos de desenvolvimiento y darle
indicaciones respecto a su capacidad. Fuera de ésta no tengo otra función.
Ha trabajado y servido durante años; tal servicio y
aspiración le llevaron a un entrenamiento definido para la iniciación.
En cierto sentido fue aceptado como discípulo y se me
asignó la tarea de protegerle. Digo ‘‘tarea’’ deliberadamente, y le pido que
reflexione sobre la frase que he empleado. No tiene importancia el tiempo que
le llevará prepararse para dar tal paso en la expansión de su conciencia, y le
pido que lo olvide. Pero lo importante es que extraiga de esta oportunidad el
máximo beneficio.
Como se imaginará hermano mío, no tengo la intención de
perder tiempo ni hacérselo perder a usted, nutriendo su orgullo con halagos, ni
presentarle la visión de un descollante futuro. Las realidades del plano físico
surgen de un verdadero desenvolvimiento interno espiritual, y si es sincero
(como creo que lo es) aceptará que le hable con llaneza y diga verdades, aunque
lo dicho resulte momentáneamente humillante. Si todo debe ser revelado
finalmente, a medida que los hombres desarrollan los poderes del alma, es hora
que aprendamos a conocernos unos a los otros, tal cual somos, y a desenmascarar
le que debe ser desarraigado.
Tendrá que vencer dos dificultades principales en cierta
medida, antes de poder avanzar y alcanzar una mayor libertad. Una, de mayor
importancia en su conciencia, es el entorpecimiento físico presentado por un
sistema digestivo inestable. La otra, que asume mayor importancia (en la
conciencia de quienes tratan de ayudar en el aspecto interno), es una
personalidad excesivamente enfática, cuya atención está enfocada en la
personalidad y en sus actividades, en vez de estarlo en el alma inspiradora.
El resultado de esta tendencia es una excesiva
intensificación de la vibración, que destruye y desintegra el mecanismo. Su personalidad
de sexto rayo produce intensa adherencia a sus ideales y a la verdad tal como
la percibe, pero produce también una centralización que le condujo a enfocar la
energía en
1. Olvídese de usted, amando a los
demás; no dé satisfacciones a su personalidad, al querer dirigir constantemente
los asuntos de ellos.
2. Utilice como alma, y no tanto
como personalidad, el don que posee de amar y comprender.
3. Aprenda a anteponer lo primero y
no preste tanta atención a los pequeños y absorbentes detalles que le
presentan las circunstancias y otras personas, los cuales satisfacen a la
personalidad cuando los maneja con Incuestionable eficiencia. Tranquilícese y
deje que el aspecto vida actúe en usted y en los demás.
Sus dificultades digestivas se aliviarán y podrán
desaparecer, cundo haya establecido una relación constructiva entre su alma y
su personalidad y pueda ser capaz de vivir en su corazón y no en su plexo
solar.
Noviembre de 1933
Hermano
mío:
Esta nota es simple y breve. Su progreso ha consistido en
relegar la personalidad a segundo plano y es más incluyente que hasta ahora.
Trate de progresar firmemente en esa dirección. Con un aspirante tan
experimentado y enfocado como usted, no necesito emplear palabras suaves para
decirle
El progreso realizado justifica que le asigne una
meditación, la cual deberá practicarla con cuidado durante los próximos meses...
Ahora, hermano de antaño, le digo lo mismo que a todos los aspirantes que
se preparan para el discipulado: Aprenda la reticencia esotérica que produce
poder interno y silencio externo. Hable menos y ame más...
Marzo de 1934
Hermano mío:
¿Qué podría decirle ahora, que me comuniqué nuevamente
con usted? Mi corazón está con usted y conozco algo el camino que ha recorrido.
Su Intensidad y su fuerte aspiración le crearon dificultades y es víctima de
sus virtudes y de su inexperiencia esotérica. ¿No sabe, hermano mío, que el
discípulo debe siempre mantener el equilibrio en el esfuerzo, sin
recurrir a extremo alguno? Sin embargo, el esfuerzo equilibrado no ha
caracterizado su trabajo en los últimos meses. Fue arrastrado por una forma
mental emotiva, y el efecto de la energía astral aumentó su devoción emocional
y la nerviosidad física que siempre le ha entorpecido. El efecto de la
verdadera enseñanza procedente de los niveles mentales, consiste en
estabilizar, inculcar y enraizar al discípulo en el ser espiritual; ser
es para usted la meta.
Criticar no es función de un verdadero instructor. Su
función es vigilar al discípulo y, a la luz de la sabiduría y la compasión,
ayudarle, instruyéndole. Tengo ahora algunas cosas que decirle y debo
expresarlas brevemente, porque su fatiga es mayor de lo que le parece. Necesita
descanso y cuidado. Esto se debe a que le fue impuesto un excesivo estímulo
emocional, proveniente de un grupo de aspirantes bien intencionados, reunidos
alrededor de una forma mental de mi persona, que existe en los niveles superiores
del plano astral, y que sólo la ven a la luz del espejismo, como frecuentemente
ven formas mentales de instructores, que son puramente astrales y no reales.
Primero, le diré: no se desaliente, pero
reconozca el fracaso de su intuición. Sin embargo sea honesto, y si considera
hermano mío, que la situación no es tal como la he expuesto, entonces sujétese
a su decisión y manténgase fiel a su yo superior. Eso es lo de mayor
importancia -la verdad e integridad personal. Tal decisión hará que continúe
siendo parte de mi grupo de discípulos -colaboración que se interrumpió
durante los últimos meses-, o lo conducirá a trabajar conjuntamente con el
grupo que últimamente le ha influido en forma tan poderosa. Pero sea honesto
en lo que concierne a la situación, a su sobria meditación, tal como
Tenga presente, sin embargo, que su cuerpo físico no es
lo bastante fuerte para resistir la presión vibratoria de dos grupos y -hasta
que usted lo decida- detendremos el trabajo que realizamos juntos. La decisión
es totalmente suya; tiene plena libertad para actuar como crea más conveniente,
y no criticaremos cualquier decisión que usted tome.
Segundo, si desea continuar con mis
instrucciones, debe dejar de actuar de acuerdo a las instrucciones recibidas
del grupo al que pertenece, el cual está enfocado en el plano astral. Luego,
reanude el trabajo que le delineé anteriormente, y que últimamente descuidó, y
siga mis instrucciones en detalle y con meticuloso cuidado.
En relación con la práctica de la meditación y la energía
que acumula, recuerde que no estimulará su sistema nervioso, pero puede ser de
beneficio para el grupo. El efecto del trabajo que usted ha llevado a cabo con
el grupo que actúa influido por el espejismo, consistió en nutrir su
naturaleza devocional y en resaltar su desarrollo, su
entrenamiento, su trabajo, su necesidad y lo que piensa de usted.
Nada de ello fue de valor para el grupo de discípulos al cual se ha consagrado,
ni para los que están asociados prestando servicio, con los cuales estuvo largo
tiempo afiliado, ni con quienes están vinculados con usted en la vida diaria.
Ciertamente ha producido una separación entre usted, su grupo y lo que le
circunda. Esto lo sabe y le aflige profundamente. El hecho de no ajustarse a
los requisitos de mi ashrama, no le ha favorecido ¿no es verdad?
El trabajo que trato de realizar con usted y con los
demás discípulos tiene como objetivo intensificar su relación grupal, profundizar
el amor grupal y unirles como grupo. Éste es el trabajo grupal que la
Jerarquía y quienes están asociados con Ella llevan a cabo; en mi grupo no se
da entrenamiento personal para obtener progreso individual. Permítame, hermano
mío, hacer resaltar nuevamente que no le entreno para que usted se desarrolle.
Entreno a un grupo de discípulos para actuar como unidad y totalidad
fusionada. Usted descuidó la subjetiva unidad interna, mientras deambuló por un
camino secundario de belleza emocional con una personalidad de grado elevado,
pero que, en realidad pertenece al mundo de la ilusión y no al mundo de la luz
y la visión.
Su gran sensibilidad ha facilitado esto. Su latente amor
al poder hizo factible su engaño. Por no cumplir con los requisitos del grupo,
precipité el espejismo. Su vínculo interno es fuerte y su aspiración es vital,
si llega a ver realmente y a actuar con fortaleza.
Otra cosa le diré y es que se ha rasgado su cuerpo
etérico (que se expresa por medio del sistema nervioso). Recuerde que esas
formas mentales de poder minan y agotan a quienes se adhieren a ellas.
Físicamente tiene mucho terreno que recuperar como consecuencia de los últimos
meses...
Nuevamente le digo que no se desaliente. Por nuestros
fracasos y nuestras reacciones hacia el espejismo, aprendemos a recorrer
confiadamente el Camino de
Le he escrito de esta manera, hermano mío, porque percibo
la tensión de su naturaleza y la confusión que le produce la situación, la que
no había previsto y le causa gran angustia. Relájese y tranquilícese, así
llegará a una decisión acertada. A la luz de la eternidad, estas pequeñas
ocurrencias desaparecen y son insignificantes cuando se las considera en la
correcta luz (y por qué no decirlo con sentido de buen humor). Siga adelante
con renovado valor. Aprenda del pasado, pero no permita que lo retenga. No deje
que las palabras ni la influencia de otros le guíen. Que la luz de su propia
alma le guíe de una fortaleza a otra y le revele la pureza del móvil que
inundará su vida con amor.
Septiembre de 1934
Hermano
mío:
Hoy le daré un simple mensaje y una sencilla instrucción.
Empleando las palabras del iniciado Pablo, le diré: ‘‘Olvidando las cosas que
han quedado atrás, siga adelante“. El espejismo que le envolvió se ha ido. Ha
desaparecido hermano mío. Su principal sufrimiento es el temor y
Habrá un cambio de condiciones, y en el futuro su vida
emprenderá una línea de acción distinta. Para ello debe prepararse. Pero todos
los caminos son medios para servir, y sirviendo y ayudando a sus semejantes
llegará al camino de
Febrero de 1935
Podemos ahora, hermano mío, iniciar un trabajo más
preciso. Sin embargo, todavía debe proceder con cuidado, y le sugiero que
durante unos meses no haga otro trabajo que el indicado aquí. La rasgadura del
cuerpo etérico, que a principios de este año le produjo un serio trastorno, se
ha cerrado ahora, pero podría reabrirse fácilmente si se sometiera
nuevamente a una indebida tensión. Por esa rasgadura penetró con toda su
fuerza el espejismo y causó temporalmente tanto estrago en su vida.
La experiencia de este espejismo puede servir a mi grupo
de discípulos como ejemplo de lo mucho que deberá aprender mas adelante. Así se
extrae un bien del aparente mal. El mal en sí es una ilusión, pues la forma en
que la separatividad y el egoísmo de la personalidad emplean el móvil y la
oportunidad, constituye el mal. De un móvil correcto y análogas circunstancias
puede surgir el bien. Aunque no se tengan otros resultados, esta experiencia
servirá para que usted y sus condiscípulos sean más cautos en el futuro y menos
inclinados a llegar a conclusiones irreflexivas. Cuando el espejismo es de un
tipo muy definido, es convincente y de aparente realidad. Ésta es la definición
de la palabra “espejismo”; la palabra “aparente” proporciona la clave.
Dije que tengo la intención de dirigirme a cada uno de
ustedes con absoluta franqueza. Como grupo de discípulos, podríamos empezar
ahora nuestro verdadero trabajo y considerar los ciclos anteriores como
simplemente preparatorios. Los objetivos que cada uno de ustedes debe
enfrentar, es someterse a una disciplina y desarrollar la naturaleza espiritual
con el definido propósito de que contribuyan grandemente al trabajo de mi
ashrama. Deben trabajar con el fin de lograr una perfección relativa, para que
su contribución tenga valor y ningún aspecto de su naturaleza sea un obstáculo.
Trabajamos para obtener una actividad grupal, sintética y madura -como lo hacen
los Ashramas de todos los Instructores- y algún día lo lograremos, pero este
particular grupo afiliado a otros, no está en condiciones todavía para ese
trabajo. Por lo tanto, trabaje firmemente por su propio mejoramiento y para
eliminar los defectos de la personalidad, que le impiden ser de utilidad en
todo sentido.
Hermano mío, mentalmente se ubica todo el tiempo en el
centro del escenario. En el sentido corriente de la palabra no es envidioso,
porque su orgullo no le permite demostrar ese tipo común de envidia, sino que
siempre es consciente de que constituye el centro de su círculo de contactos
humanos, y cuando no es así, a menudo se resiente sin darse cuenta. Éste fue
uno de los principales factores causantes de su humillación el año pasado.
Adopta y mantiene fácilmente tal actitud, por ser la línea de menor resistencia
para su personalidad. Le aconsejo descentralizarse. Debe esforzarse por
apartar su mente de sí mismo como instructor, amigo y esposo y como trabajador
o discípulo del Tibetano; debe desarrollar ese corazón comprensivo, que le hará
más consciente de los demás que de usted mismo. Estas palabras son duras y
difíciles de expresar mentalmente y en la vida diaria. En último análisis, su
problema consiste en someter su personalidad de sexto rayo al impulso de su
alma de primer rayo. Un estudio de las características de sexto rayo le
ayudarán particularmente si recuerda que (por ser un discípulo) las
vibraciones de dicho rayo, por las cuales penetrará fácilmente el espejismo, le
acarrearán las mayores dificultades. Por ejemplo, si quiere manifestar el poder
de primer rayo debe atemperar el fanatismo y devoción de la personalidad
hacia personas e ideas. Su voluntad de devoto fanático debe ser
reemplazada por el propósito, ordenado y persistente, de su alma de
primer rayo. En esta última frase hallará la clave de su desenvolvimiento
futuro. La voluntad acerada, quebradiza, decidida y dinámica de todo aspirante
devoto, debe trasformarse en propósito persistente, poderoso y sereno del
alma, a través del discípulo. El alma es flexible en la adaptación, pero
indesviable en su objetivo. La espléndida y fanática devoción hacia una
persona o ideal, debe ceder análogamente su lugar al suave e inmutable amor del
alma —el amor de su alma hacia las almas de los demás. Aquí hay una insinuación
y un indicio de su éxito futuro. Creo que sabe a qué me refiero. Moldee su vida
de acuerdo al impulso del alma, trasládese del reino del deseo y aspiración
elevados, al del propósito establecido y al del indesviable apego a la
realidad.
Puede reanudar su activo trabajo de estudio y la práctica
de la meditación....Cuando medite, procure relajar el cuerpo y no se mantenga
tan rígidamente erecto como acostumbra. Siéntese cómodo y olvídese de sí
mismo.
La meditación indicada producirá la necesaria
reorganización de sus cuerpos internos, lo cual dará también resultados fructíferos
en sus contactos con otros. Lo que antecede es todo lo que tengo que decirle
por el momento, hermano mío. Que la paz de su alma, el amor de sus
condiscípulos y la bendición de su Maestro, lleguen a usted. Dé lo mejor que
tiene y no se preocupe por los resultados.
Noviembre de 1935
Hermano
mío:
El esfuerzo realizado el año pasado debe haberle
preparado para establecer cambios y acrecentar su utilidad en el servicio. Yo y
sus condiscípulos sabemos que tiene voluntad de servir, pero su campo de
servicio debería ser más amplio de lo que es actualmente. ¿Cuál es la
dificultad? ¿Por qué no presta mayor ayuda a los demás? ¿Quiere que le diga por
qué, hermano mío?
La razón estriba en la difícil combinación de los dos
rayos que se expresan en usted, el sexto y el primero. Cuando su personalidad
de sexto raya actúe libre de la influencia del rayo de su alma y desarrolle
indesviablemente un determinado programa, nada impedirá que usted se exprese en
el plano físico. Cuando su alma de primer rayo también actúe así, entonces
realizará muchas cosas. Pero al expresarse su primer rayo conjuntamente con su
personalidad de sexto, lleva a cabo en la actualidad un trabajo muy destructivo,
en vez de manifestar el propósito divino de su alma. Por ejemplo, en su
esfuerzo por ayudar a otros, su devoción de sexto rayo tiende a atemorizarlos
y a apartarlos, y a menudo su poder de primer rayo destruye ese determinado
cuerpo interno que constituye para ellos el punto más débil, entonces queda
usted como “aquel que permanece solo”, lo cual es característica de un
principiante en la vida consciente de un alma de primer rayo. En su caso ¿no es
a menudo así, hermano mío? No es que no le amen ni que usted no les quiera,
porque le aman y usted les quiere, sino que es demasiado dinámico en su
acercamiento, y la fuerza que fluye a través suyo destruye con la misma rapidez
que construye, ahuyentando con su “exteriorizante ráfaga de poder”, lo que
trató de atraer y atrajo momentáneamente. Algunos desaparecen del radio de su
influencia; usted lo sabe y le preocupa. El defecto reside principalmente en
usted y no en ellos.
Como ve, hermano mío, trato de que comience su entrenamiento
como trabajador; por eso acentúo la característica de primor raya de su alma
-pues vitaliza su naturaleza de sexto rayo. Tiene que empezar a manejarla
inteligentemente, si quiere ser de alguna utilidad.
En una instrucción anterior, traté de hacerle ver el
peligro que implica asumir constantemente la posición de ‘‘quien ocupa el
centro”. Tal actitud, como la mencionada aquí, es también característica del
alma de primer rayo, y la presencia de estas dos actitudes (la del que ocupa el
centro y la del que se mantiene aislado), son indicios de que su alma de primer
rayo empieza a controlar su personalidad. ¿No es esto verdaderamente alentador?
Está al borde de ver los resultados de su trabajo sobre su propia naturaleza.
Si acepta lo que tengo que decirle respecto a los aspectos destructivos de los
contactos de su alma, se ahorrará y ahorrará a otros, muchas dificultades y
sinsabores. Es lógico que pregunte, cómo y de qué manera puede contrarrestar
tales tendencias. Sólo puedo responderle con verdades sencillas y comunes -tan
sencillas y comunes que su valor científico pasa fácilmente desapercibido. Le
diré: no se interese por la vida de su personalidad, sus contactos y asuntos, y
reemplácelos por un interés dinámico en el trabajo mundial. Tal desapego no
deberá obtenerlo por la intensificación de las actitudes de su personalidad de
sexto rayo, pues no queremos que los fanáticos estén asociados a nosotros. Debe
lograrlo profundizando la naturaleza de amor, porque incluye a los demás y
excluye a su propia naturaleza inferior. También le diré: trabaje con desapego
y debido a que usted no exige nada para el ya separado, todas las cosas le
llegarán. De esta manera no permanecerá aislado, sino que actuará como atrayente
unidad magnética en servicio grupal. Aquí reside por lo tanto su problema
inmediato. Debe aprender a descentralizarse y abandonar el centro del
escenario. Debe ser magnético y constructor, no destructor. Reflexione sobre
estas sugerencias y trabaje sencilla, tranquila y alegremente, en la solución
de su problema.
Hermano, enfrenta extraños y nuevos contactos, por lo
tanto, si lo desea, puede ampliar su campo de servicio. Recuerde, sin embargo,
que toda expansión de conciencia, que aumente la capacidad de servir, tiene su
precio y debe estar preparado para pagarlo. Usted posee un alma firme y
constante, siempre que mantenga una actitud mental y emocional firme y
equilibrada y no albergue ambición personal. De esta manera alcanzará su meta.
Deje en libertad a los demás y no trate de influirlos ni
de imponerles sus ideas. Sus interpretaciones acerca de ellos y de sus
necesidades (no importa cuán íntimas sean) no son estrictamente correctas.
Deje en todo sentido, en libertad a los demás, la misma libertad que exige y
espera para usted. Con amor y ternura le sugiero que las ideas, los métodos,
las fórmulas y los modos de vivir que le parecen correctos, y lo son para
usted, pueden ser completamente indeseables para otros y, si se trata de imponerlos,
sus almas tenderán a alejarlos de la influencia suya para que puedan
expandirse libremente. Estas sugerencias contienen la clave de lo que en gran
parte es destructiva al efectuar sus mejores esfuerzos, y le demostrarán el
método para que usted y ellos puedan liberarse.
Reanude ahora plenamente su trabajo y le sugiero que considere
los siguientes ejercicios respiratorios. Continúe con la misma meditación.
Practique cada mañana un sencillo ejercicio respiratorio y, al hacerlo,
considérelo como parte del proceso de su meditación, desarrollando una doble
línea de pensamiento y trabajo. Proceda de la manera siguiente:
1. Inspire contando hasta ocho, y
al hacerlo centre todo el proceso en la cabeza y en los niveles mentales,
diciendo: “Olvidándome de mí mismo, reúno todo lo que necesito para ayudar a
mis semejantes”.
2. Luego viene un intervalo en el
que contará lentamente hasta doce, reflexionando sobre la fuerza, la sabiduría
y el amor que debe demostrar a sus semejantes.
3. Expire contando hasta diez,
diciendo: “Olvidándome de mí mismo, exhalo amor hacia mis semejantes”.
4. Haga otro intervalo y cuente
hasta doce, mientras reflexiona sobre el amor hacia todos los seres.
Repita el proceso, pero centrado en el corazón, no en la
cabeza.
Febrero de 1936
Estuve en lo cierto ¿no es verdad, hermano mío?, cuando
en una instrucción anterior dije que se producirían cambios en su vida, medio
ambiente y circunstancias. Desde entonces ha viajado mucho y también ha visto
más. ¿Qué beneficio ha obtenido hasta ahora? ¿Siente que su vida interna se ha
enriquecido? ¿Es menos introvertido y más extrovertido, olvidándose de sí
mismo? Siempre ayudó a otros, pero nunca olvidó la posición del que presta
ayuda; por lo tanto, siempre atrajo inconscientemente a aquel a quien iba a
ayudar en sentirlo personal y, con frecuencia, se produjo el consiguiente
rechazo, apartándose de usted. ¿Ahora procura usted que los demás le pierdan
de vista, ante la visión de sus propias almas?
Sólo usted puede
responder a estas preguntas que contienen indicaciones para una tarea
necesaria. Su liberación reside en sumergirse en su grupo de condiscípulos y,
como expresé anteriormente, en eliminar su fanatismo de sexto rayo. Le
felicito porque progresó mucho en este último sentido. En lo sucesivo,
la vida de primer Rayo de Voluntad o Poder, debe predominar cada vez más. Sin
embargo, no es tanto imponer el aspecto voluntad lo que se necesita, sino la
comprensión del Plan y su consiguiente colaboración inteligente con el mismo.
Pero es el Plan para la humanidad y no para usted, como partícipe y colaborador
de un Plan mayor. En su lectura y estudio personales durante los próximos
meses, le recomiendo que busque en mis libros todo lo referente al Plan,
anotando los aspectos de importancia inmediata y no los que se ocupan del plan
para la raza venidera o un futuro distante. Luego, haga una lista breve y
concisa de los puntos sobresalientes del Plan. No sea detallista, acostúmbrese
a ser breve, lo cual no significa falta de lucidez.
Continúe con los ejercicios respiratorios que le asigné,
pues le traerán los cambios necesarios. Ajústese a mis instrucciones y lleve
adelante el trabajo, que ya debería ser automático. Al hacerlo, observe que
lleva a cabo simultáneamente tres líneas de actividad:
1. Física...
2. Imaginativa, que ve el anterior
movimiento de energía en un ritmo orientado, visualizando su ascenso.
3. Mental, que subjetiva y
constantemente es consciente del doble proceso y de sus objetivos, consistentes
en organizar el cuerpo de energía y ordenar las fuerzas del cuerpo para
obtener un efecto mental.
A todo esto puede agregarse una cuarta
actividad:
Le cambiaré
1. Alinéese con el alma, can la
mayor rapidez posible, hasta que con el tiempo sea casi instantáneo. Luego diga
deliberadamente: “Yo soy el alma; el alma soy yo”.
2. Centre la conciencia en el
aspecto amor, la energía que fluye a través del centro cardíaco, tratando de
mantenerla fija allí. Sin embargo, debe olvidar el centro cardíaco y mantener
la mente en el aspecto amor del alma. Entonces diga: “Derramo amor sobre los
hijos de los hombres”.
3. Reflexione, durante quince
minutos, sobre la naturaleza y la significación del amor.
4. Después de reflexionar todos los
meses durante tres semanas seguidas sobre el tema del amor, estudie cuidadosamente,
durante la cuarta semana, las ideas que hayan surgido en relación con el tema.
Esto puede hacerlo desde tres ángulos:
a.
La acción correcta o errónea, al
expresar el amor.
b.
El móvil superior o inferior, al
expresar el amor.
c.
La actividad del alma, al expresar el amor.
Por lo general la expresión de amor de
sexto rayo es comúnmente idealista y aplicada fanáticamente; con frecuencia no
existe el verdadero amor, de allí que impone a los demás lo que la persona cree
que es el amor. La energía de segundo rayo de amor, en el caso de Cristo,
dominó su personalidad de sexto rayo. Este predominio debe tener lugar lenta y
gradualmente en usted.
Ya conoce el resto de la meditación y no lo mencionaré
aquí.
Agosto de 1936
Hermano de antaño:
Ansío que se dé cuenta de que este año, en el momento de
la Luna llena, se cierra un ciclo de entrenamiento e integración y se inicia
otro. La tónica del ciclo transcurrido fue de descubrimiento; descubrimiento de
las flaquezas, que no fue negativo sino de mucha responsabilidad;
descubrimiento de sus condiscípulos y hermanos, como peregrinos en el sendero;
descubrimiento de la meta y la consiguiente consagración para alcanzarla;
descubrimiento del trabajo que debe realizarse, y descubrimiento del Plan. Todos
estos descubrimientos los ha hecho y se han desplegado ante su conciencia
durante los últimos años. Ha aprendido y conocido mucho. Se inicia un nuevo
ciclo, cuya tónica debe ser de integración, respecto a su naturaleza
esencial, a su necesidad dominante y al trabajo que debe llevarse a cabo en el
curso de los próximos años. ¿Cómo alcanzar esta integración?
Al estudiar a los discípulos de este grupo particular,
afiliado a mi Ashrama, me pregunto si es posible alcanzar el ritmo necesario y
aprender a trabajar juntos como unidad. Todos son intensamente individualistas,
y no sólo lo son, sino que están orgullosos de serlo. Profunda y
subconscientemente, se sienten satisfechos de esta actitud separatista. El
ritmo, la unidad, la integridad y la síntesis grupales son, en la conciencia de
algunos de ustedes, cuestiones secundarias ante el propio desenvolvimiento, las
propias actitudes y el propio punto de vista personal.
Únicamente tres discípulos en este grupo particular se
han liberado de esta flaqueza y se preocupan sobre todo de la vida grupal,
más que del desenvolvimiento de su vida individual. Los demás son aún
individualistas, pero no miembros del grupo que se integraron en el
grupo. Al expresar esto le planteo su problema. Me doy cuenta de que ama a sus
condiscípulos y de que siente real devoción hacia mí, su instructor; ama el
sendero que conduce a la luz, pero usted y los demás son todavía centros dramáticos
de sus propias vidas y actores destacados en sus propios escenarios, donde cada
uno trata de desempeñar el papel principal. No valoran todavía la
subordinación a la vida grupal, factor tan necesario para el trabajo que debe
realizarse. La razón de este es que moran todavía en el plano astral; allí está
el foco de su conciencia. Es un elevado nivel del plano astral, pero hasta que
pueda trasladarse a los niveles mentales y aprender a mantener la mente firme
en la luz, su sentido de proporción debe ser inevitablemente erróneo, y las
primeras y necesarias cosas no se harán en ese orden.
Con cada discípulo de este particular grupo trato de
hacer dos cosas:
1. Señalar la predisposición
particular hacia la vida grupal, que usted posee y en la cual se fundamenta.
2. Señalar dónde se puede integrar
más íntimamente usted en el grupo y nutrir así la vida grupal, no simplemente
extraer el sustento del grupo para sí.
Al formular esta declaración, me pregunto hasta dónde me
atrevo a expresarme con franqueza y hasta qué punto puedo instruirle.
¿Aceptarán todos posiblemente mi punto de vista? pues no puedo denominarlo
crítica. La crítica es siempre destructiva, no importa quien
¿Cuál es, por consiguiente, la nota de mi mensaje
especifico para usted, hermano mío? ¿Qué es lo primero que debe aprender para
regir su actitud hacia el grupo y, una vez aprendido, lo integre más
íntimamente en mi grupo? Simplemente lo siguiente:
Puede servir más a
mi grupo y mejor a usted mismo, siendo impersonal en lo que concierne a
Aquí reside su crisis. Aquí se le indica cuál debe ser su
inmediato paso hacia
1. No dramatice a l.B.S. Continúe
con su trabajo; planee, enseñe y estudie, pero olvídese de sí mismo; debe
sentirse impulsado a ello por las necesidades del grupo, por la necesidad del
mundo y por mi necesidad de ayuda en el trabajo que he planeado.
2. Aprenda a hacerlo, reflexionando
sobre el alma, fortaleciendo su contacto con ella y alcanzando un alineamiento
más estable. Aprenda a pensar siempre en términos de grupo, y no en términos de
I.B.S. Esto puede tomar tiempo, porque un ritmo establecido durante años no se
rompe ni se disipa fácilmente. Los ritmos viejos tardan en desplazarse.
3. Preste más atención a la
recapitulación vespertina y cambie la que ahora practica, por otra sobre la
impersonalidad.
Si desarrolla fielmente este trabajo, se verá
libre del aferramiento de la personalidad y desaparecerán las barreras que
ahora le impiden integrarse en el grupo. Después de indicarle lo que antecede,
hermano mío, quiero agregar que no existe motivo real para desalentarse, pues
ha hecho un verdadero progreso. Como alma tiene mucho que dar. Una vez que
despeje el canal de lo que le obstruye y entorpece, podrá enriquecer
grandemente la vida del grupo y dar mucho a sus condiscípulos. Siga adelante
con gozo, hacia un servicio más fructífero. Romper con la influencia de la
energía de sexto rayo que se expresa en su vida personal, no es tarea fácil,
pero es capaz de hacerlo. Anteriormente preparé los cimientos para lo que le
digo ahora, pues recordará que me referí a la sublimación de su personalidad.
Febrero de 1937
Hermano
mío:
Respondió sinceramente a las preguntas que le formulé.
Sin embargo, no es prudente que lleve a cabo tan ajustadamente el proceso de
introspección, pues su mente analítica actúa en estos días en forma adecuada y
siempre existe el peligro de su excesiva actividad. En la vida dedicada a la
enseñanza (como lo es la suya), ya sea enseñando temas sobre cuestiones del
plano físico o dando instrucciones esotéricas, el instructor debe practicar
siempre el divino arte de
Las condiciones para la liberación son muy sencillas,
pero el arte de ajustarse a ellas es difícil. ¿Cuáles son esas condiciones? Las
enumeraré brevemente, porque debido al entrenamiento que ha recibido no
necesito elucidarlas:
1. La centralización de la atención
en la cabeza.
2. El alineamiento de los cuerpos,
mediante la respiración correcta y supervisada y el eventual recogimiento.
Reflexione sobre ambos requisitos, porque ahora puede utilizarlos; estudie
también las antiguas palabras de Patanjali, que trata ampliamente el tema.
3. La identificación con los demás,
perder de vista definitivamente al yo inferior. Procure sin embargo que, en
este caso, predomine un móvil correcto.
4. El interés intenso y dinámico
sobre el tema del momento, libre de fanatismos y limitaciones, y al mismo
tiempo la comprensión de que -manejados correctamente- todos los temas son de
importancia espiritual.
Debería
interesarse sólo en el yo y únicamente durante la recapitulación vespertina.
Continúe con sumo cuidado. Será de verdadero beneficio para usted... Tiene que
prestar mucho servicio en esta vida. Procure no cristalizarse. A medida que uno
avanza en años, en sentido físico (algo que evade siempre, hermano mío), existe
la tendencia a estacionarse en los ritmos y objetivos de la propia vida; el
tema de la vida es constante y el peligro de la rigidez, muy real. Procure
mantenerse flexible y fluido y aprenda constantemente. Enseñe, hermano
mío, basándose en las experiencias vivientes que está pasando, y no en
una serie de episodios acumulados en
Intento decirle algo, pero sólo puedo transmitirle mi
pensamiento en palabras necesariamente vagas. No es mi tarea proyectar
demasiada luz sobre el porvenir. Sin embargo, le diré: moldee su vida sobre el
canon del “sannyasin” y no se aferre a ningún apego del plano físico. Si lo
hace le fallará, y el dolor por haberse aferrado constituirá un obstáculo para
sus vacilante pies en el sendero. Camine libremente hermano mío, no se aferre a
nadie, ni permita que nadie se aferre a usted. ¿Podría usted llegar a ser
un verdadero ‘‘sannyasin“, mantenerse por sí sólo en la vida, teniendo corno
compañeros y amigos únicamente a sus hermanos discípulos? En lo que pueda
sucederle durante los próximos dos años, recuerde mis palabras constantemente,
porque así encarará las eventualidades de las relaciones de la vida en forma
espiritual. Si con igual ecuanimidad puede ver las circunstancias de la vida
reconstruidas a su alrededor, o que se desmoronan y quedan en la nada, entonces
su campo de servicio podrá ampliarse, y ya no le interesarán los asuntos del
pequeño yo. En vista de esto los numerosos pequeños yoes solicitarán su ayuda.
Septiembre de 1937
Hermano
mío:
Lo que voy a decir puede ser expuesto adecuadamente a medida
que consideramos los cinco rayos que lo rigen en esta vida particular. Desde mi
última comunicación, su vida se ha ido expandiendo cada vez más al servir a
sus semejantes y a nosotros. Algunas palabras quiero decirle a este respecto.
No permita que ese servicio ocupe, en su conciencia vigílica, el lugar de su
alma, ni que las satisfacciones inevitables reemplacen el anhelo de gozo que el
alma experimenta, el cual establece una relación magnética con el mundo de las
almas. Viva siempre en el lugar secreto del alma y guarde silencio.
Durante muchos años ha reflexionado sobre la relación que
existe entre su alma de primer rayo y su personalidad de sexto rayo. Se
ha dado cuenta de que para usted, en esta encarnación, únicamente el amor y el
servicio deben regir la expresión de su vida, si quiere contrarrestar y
equilibrar la ambición y el orgullo de primer rayo y el fanatismo de sexto
rayo, porque su característica es producir espejismo. Establecer esta relación
es su principal problema. El problema se complica más reconociendo las cualidades
de rayo de los tres cuerpos. Sin embargo, la complicación podría
ejemplificarse, y un estudio más detallado de las tendencias de la personalidad
revelarán las fuentes de su fortaleza y le traerán el esclarecimiento. Es útil
conocer las líneas de menor resistencia.
Su cuerpo mental es de cuarto rayo, lo cual puede
ser de ayuda definida si la energía implicada se emplea correctamente, porque,
no obstante significar armonía a través del conflicto, también pone en acción
otro atributo de segundo rayo, contribuyendo así a la tarea de “dulcificar” su
naturaleza, si puedo emplear una palabra tan trivial. Este rayo controla su
cuerpo mental, lo ubica, hablando simbólicamente, en la casta de los guerreros
y lo impele a luchar, aunque sea estrictamente en forma idealista, o a veces
bajo la influencia del espejismo.
Su cuerpo astral que es de sexto rayo, constituye
un problema real, porque le acentúa el rayo de su personalidad, que pertenece
al sexto. Debe recordar que los rayos tienen sus atributos secundarios, y de
la misma manera que el sexto -expresado en su personalidad- puede llevarlo a
seguir fanáticamente el ideal (lo que éste puede significar para usted),
también el mismo rayo en el cuerpo astral produce la expresión de
Posee un cuerpo físico de tercer rayo. Esto lo
pone en contacto con la tierra y lo hace descender a ella, cosa que una persona
de sexto rayo necesita predominantemente, en particular si está muy
evolucionada. Este tercer rayo lo ayuda a expresarse en el plano físico;
constituye un punto focal para la manifestación del alma; pero, en forma
peculiar, es el rayo por el cual se expresa el tercer aspecto de la divinidad,
y tanto puede producir una fuerte expresión de la personalidad como también
resultar un entorpecimiento definido.
Por consiguiente y resumiendo, puede decirse que sus
rayos son:
1. El rayo del alma es el primero
de Voluntad o Poder.
2. El rayo de la personalidad es el
sexto de Devoción o Idealismo.
3. El rayo de la mente es el cuarto
de Armonía a través del Conflicto.
4. El rayo del cuerpo astral es el
sexto de Devoción.
5. El rayo del cuerpo físico es el
tercero de Inteligencia Activa.
Esto
evidencia las líneas de energía que matizan los dos rayos mayores de nuestro
sistema solar. En su caso, el primero y el tercero encuentran expresión por
medio de los rayos cuarto y sexto. Esto es útil saberlo, ¿no le parece?
Ahora le insinuaré algo, hermano mío. Cuide su salud en
los años venideros, posibilitando así un mayor servicio; mantenga flexible su
intención, propósito y actividad. A medida que pasa el tiempo, comprenderá a
qué me refiero.
Febrero de 1938
Hermano
mío:
En el próximo año tendrá que tomar dos decisiones
fundamentales. No me corresponde indicarle cuáles serán. Mediante el reconocimiento
de las crisis decisivas de la vida, el discípulo obtiene fortaleza para
mantenerse solo y desapegado, y según la capacidad de mantenerse desapegado
adquiere el poder que el Observador divino puede manejar, si no se
identifica con las circunstancias. Una de las cosas que aparecerán durante el
siglo venidero, será una mejor comprensión de la Ley de los Ciclos. Entonces se
comprenderá el ritmo de la vida, con sus momentos elevados, sus horas de
oscuridad y depresión (no hablo en términos de reacción emocional, sino de
alternativas en los momentos de elevación) y sus intervalos difíciles, cuando
la comprensión se forja por la actividad de la razón aplicada. Es
particularmente prudente, para las personas de sexto rayo, comprender bien la
Ley de los Ciclos y del crecimiento rítmico, porque su predisposición hacia la
actividad fanática y violenta puede contrarrestarse mediante el inteligente
manejo del ritmo en la vida.
Ha pasado por un período de gran servicio; esto le acercó
mucho a la intención de los primeros años de su vida, y nuevas relaciones y
fuerzas son el móvil de sus días. Procure mantener las antiguas relaciones y
condiciones para garantizar la continuidad y
Avanzó mucho durante los últimos seis años, y la
tendencia de su vida (y con esto quiero significar la tendencia de su vida
espiritual) está definitivamente establecida. Empleo estas palabras para dar
una idea de la intención del alma. ¿Puede proyectar su mente en forma
retrospectiva, al año en que esa orientación fue definitiva? Esta retrospección
es de real valor, hermano mío.
Trataré hoy de ocuparme de los problemas mentales de los
discípulos de este grupo. Le dije antes que su cuerpo mental está condicionado
por el cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto. Este rayo ha sido el
factor que solucionó muchas de las dificultades originadas por su personalidad
de sexto rayo, enfocada y fortalecida por su cuerpo astral de sexto rayo. La
personalidad está siempre predominantemente aliada con uno de sus tres
aspectos, o centrada en ellos. Procuraré demostrarle los cuerpos por medio de
los cuales el rayo del alma puede también expresarse en forma destacada:
1. La energía del alma, en su caso, trata
de expresarse por medo del cuerpo etérico o vital.
2. La fuerza de la personalidad está
centrada en el cuerpo astral.
Una breve reflexión sobre estos dos hechos le aclarará
que el problema de su vida consiste en fusionar y mezclar la personalidad,
para que la energía del alma pueda controlar desde los niveles mentales y
emplear de este modo su cuerpo mental de cuarto rayo, lo que hará posible
superar la excesiva actividad de los cuerpos vital y astral. Es de valor saber
esto ¿no es verdad? Existen ciertas grandes cualidades alineadoras que entran
en juego cuando el alma puede someter y controlar al cuerpo vital, pero se manifiestan
como vitalidad física más bien que como cualidades de
¿Cuáles son, hermano mío, las características de un
cuerpo mental de cuarto rayo? Permítame enumerar algunas, esperando que las
aplique honesta y comprensivamente.
Destructivas Constructivas
Una batalla mental interna
........................................ La disolución de los pares de
opuestos.
Muchos antagonismos
..............................................
No tener partidismo. El Camino Medio.
Prejuicio
....................................................................
Comprensión tolerante.
Unidad y síntesis de la
personalidad ......................... Unidad y síntesis grupal.
Discordia interna y externa
....................................... Armonía externa e interna.
Problemas del medio
ambiente
................................ Paz en el medio ambiente.
Imposición de la voluntad ........................................
Expresión de la voluntad de amar.
Existen, lógicamente, muchas otras cualidades y
tendencias, pero enumeré las de mayor utilidad para usted. Quiero recordarle
que el cuarto rayo, cuando forma parte del equipo de fuerzas de la personalidad,
es la expresión de la voluntad de amar, en sentido material o espiritual. Por
lo tanto, está aliado con el primer rayo, porque hace resaltar
Sin embargo, al tratar de lograr este control, recuerde
siempre hermano de antaño, que es esencial lograr la voluntad de amar, y con
tal fin le doy la meditación asignada. Le recomiendo que se concentre sobre el
cuarto rayo, con su nota clave, que es la voluntad de amar, expresada como
armonía en medio del conflicto. En su próxima encarnación deberá actuar por
medio de una personalidad de segundo rayo; pero esto dependerá del éxito que
alcance en el esfuerzo actual y de su capacidad de comprender los delineamientos
de su tarea. En consecuencia, tiene que transmutar sus tendencias devocionales
y fanáticas de sexto rayo, en amor y fuerza espirituales; su acción unilateral
debe estar basada en la orientación incluyente. Hasta ahora ha estado fundada
en la aspiración de sexto rayo. En el futuro debe estar basada en la convicción
inteligente -algo muy distinto hermano mío y de naturaleza mental.
Quiero pedirle que haga un detenido estudio de todo lo
que descubra sobre el cuarto rayo en Tratado sobre los Siete Rayos, y lo
aplique al desenvolvimiento de su propio cuerpo mental y a la interpretación
práctica de los efectos deseados, de acuerdo a su propia vida. Debería
formularse la siguiente pregunta: ¿Qué efecto tendrá en la vida de la
personalidad el alineamiento establecido entre mi alma de primer rayo, mi
mentalidad de cuarto rayo y mi cerebro físico?
En consecuencia le asigno la siguiente meditación
1. Logre el alineamiento, la fusión
y la estabilidad conscientes.
2. Transfiera definida y
conscientemente su atención al cuerpo mental.
3. Considere los pares de opuestos
con los cuales su personalidad debe enfrentarse en esta vida. Hágalo con la
ayuda de su cuerpo mental de cuarto rayo.
4. Visualice estos pares de
opuestos como dos altas montañas, separadas por un paso estrecho entre ellas;
éste es el símbolo del “estrecho camino”.
5. Vea montañas a cada lado; unas
en la sombra, otras en
6. Tome los siguientes pensamientos
simientes, y reflexione sobre ellos cuidadosamente.
ler. Mes
.............. Yo, el que puede,
observo, permanezco en la luz.
2do. Mes .......... Llamo, para que venga hacia mí, al distante
ser que es mi pequeño yo.
3er. mes ........... Paso entre los Pilares del Camino.
Quedando uno a un lado y el otro al otro lado.
4to. mes .......... El Camino Medio conduce a un puente, y en ese
puente permanezco.
5to. mes
............. En ese puente descubro a
mi Yo.
6to. mes
............. Así los dos son uno,
estableciéndose la armonía.
Febrero de 1939
Hermano
mío:
En mi última comunicación me ocupé
extensamente del problema de su ‘‘manifestación en la vida planetaria’’ (como
se dice en lenguaje esotérico) y dilucidé con alguna amplitud sus correspondientes rayos. Sincera y
honestamente, hasta donde le fue posible, ha tratado de aplicar la información,
a fin de presentar mejor el objetivo de su alma a través de su vida cotidiana,
y esto lo reconozco. Ha descubierto ¿no es verdad? que ya enfrentó por lo menos
una de las decisiones a que me refería. El asunto aún no se ha decidido porque
no resulta fácil la tarea de abandonar todo. Le sugeriré que lo que debe
abandonar no es probablemente lo que usted ahora cree. Recuerde que a la Ley de
Sacrificio le sigue siempre la Ley de ‘reapropiación’, en sentido espiritual.
Le pido que reflexione sobre esto.
La situación del mundo es hoy tan penosa, que la
necesidad más apremiante de todos los países es que aparezcan “puntos de luz
que brillen constantemente”, iluminen el camino para otros, disipen las
tinieblas y produzcan correctas reacciones, basadas en la clara percepción de
las cuestiones implicadas. Los acontecimientos ínfimos en la vida del individuo
pueden ayudarlo a ver con facilidad y a iluminarse. En esta tarea de disipar
las tinieblas, los que trabajan en mi grupo de discípulos pueden ayudar a abrir
el camino, marcar el paso y aumentar el número, aún pequeño, de quienes
constituyen “puntos luminosos”. Para hacerlo en forma adecuada se requiere la
descentralización personal y grupal que muy pocos han logrado, pero luchan y
lucharán para obtenerla.
Adoptar una divina indiferencia respecto al lugar que
ocupa y sobre lo que está realizando, sería de gran valor para usted. También
resultaría benéfico que cada noche meditara, durante cinco minutos, sobre su
capacidad de demostrar este imprescindible desapego espiritual.
Le pido también que practique una breve meditación, a fin
de lograr una fusión más fácil entre su alma y su personalidad, entre estas dos
energías de rayo -una lo condiciona en el espacio y la otra lo limita en el
tiempo. El problema no será fácil de resolver, porque su energía de primer rayo
-cuando se combine con sus fuerzas de sexto rayo y las subyugue- producirá un
poderoso estímulo si no se ajusta usted estrictamente a mis instrucciones. El
efecto se hará sentir en el cuerpo astral. Dicho estímulo es indeseable y debe
evitarlo a cualquier precio. Por lo tanto, si se da cuenta que la práctica de
esta meditación acrecienta la expresión de la fuerza de sexto rayo y que usted
es cada vez más poderoso astralmente, se consagra cada vez mas a lo que está
haciendo, y acrecienta la crítica, la irritabilidad y el fanatismo, entonces
deje de practicarla inmediatamente. Cuando emplee la fórmula sugerida, hágalo
únicamente desde el centro cardíaco y asegúrese que ningún pensamiento
descienda al plexo solar -esa puerta abierta al plano astral, haga un breve y
rápido alineamiento con el alma. Considérese como que realmente es Aquel cuya
naturaleza es desapego espiritual y aislamiento (no separación ni división);
luego haga una pausa y estabilícese en esa conciencia. En el lugar secreto del
corazón deje que el yo personal enfrente al yo real y se dedique allí a servir
al alma con profunda consagración, dedicado amor y fluida intención. Con la
palabra fluida quiero significar la disposición de hacer lo que el alma requiere,
cuando usted lo haya registrado y reconocido como el próximo deber.
No permita, hermano de antaño, que el espejismo de
alcanzar las metas del servicio que se ha fijado, le ciegue y le impida ver la
necesidad de un mayor y constante entrenamiento. El discípulo llega, con
frecuencia, a estar tan absorto en el trabajo que debe realizar, que olvida que
la vida externa de servicio resultará estéril y estará plagada de
personalismos, si no va paralela a una creciente sensibilidad hacia los
impulsos del alma. El alma es amor y comprensión. No deje de trabajar para
resolver el problema de la verdadera percepción espiritual, y no se preocupe
tanto de la tarea de servir, que descuide las lecciones que usted también
debe aprender. Viva a medida que enseña, y mantenga claros los valores. Ha
prestado un buen y fiel servicio y ha ayudado a muchos. Usted también acepte
ayuda sin acentuar indebidamente en la conciencia su propia necesidad.
Nota: Este discípulo nunca ha
titubeado y trabaja empeñosamente con El Tibetano; sigue el sendero del
discipulado bajo Sus instrucciones.
L. D. N-C.
Abril de 1939
Hermano de
antaño:
¿Qué podré decirle a usted, fogoso
guerrero? Simplemente esto: En la quietud y en la confianza hallará su
fortaleza, y en el amor omnincluyente, su oportunidad. Creo que esto ya lo
sabe. Durante los últimos tres años, hizo un verdadero progreso al liberarse de
las limitaciones de su personalidad de sexto rayo. Durante siete años lo he
observado, y ha logrado desprenderse, en gran medida, de ciertos obstáculos
bien definidos. Lo que más lo obstaculiza hoy son en gran parte los antiguos
hábitos mentales y modos de expresión, que también deben desaparecer, pero no
mediante la inhibición drásticamente impuesta, sino barridos por la afluyente
oleada de amor.
La combinación de sus rayos es muy
complicada hermano mío, y ha condicionado poderosamente su vida. El rayo de su
alma es el primero de Poder, y el de la personalidad el sexto de Devoción.
Poder, voluntad, devoción, idealismo, fanatismo, tal es
Lentamente va entrando en un nuevo ciclo
de actividad. Procure que esté caracterizado por el amor, sin desear nada para
el yo separado. Quizá cree estar libre de tales deseos. Pero si lo estuviera
hermano mío, no sufriría tanto por la gente ni por la frustración inevitable -y
siempre será así-, hasta que el discípulo ya no se preocupe del éxito o el
fracaso y si lo estiman o no. Reflexione sobre esto y ausculte su corazón más
detenidamente. Está al borde de una real liberación y se lo digo para animarlo
y ayudarlo.
Para llevar adelante este nuevo servició
al cual se ha consagrado, necesitará el poder liberador de la oleada de amor,
el alma. Recuerde que pertenece al rayo de poder, el poder de querer servir
inteligentemente. Que estas palabras sean la nota clave de su reflexión
y esfuerzo durante los próximos meses. Le doy una meditación que facilitará el
esfuerzo...
Le sugiero también que practique la
recapitulación adjunta sobre el desapego, la cual será de valor si la practica
durante algún tiempo. Siga adelante en paz y con confianza, hermano mío. Tiene
mucho para dar: mucha sabiduría, mucha experiencia y mucha comprensión. Sin
embargo, con frecuencia permanece en su propia luz y la personalidad se
interpone entre su verdadero yo espiritual y aquellos a quienes tan
ardorosamente trata de servir.
Nota:
Las condiciones de vida en Europa durante la guerra, en 1939,
imposibilitaron a este discípulo
continuar con el trabajo.
R. V. B.
Noviembre de 1931
Mis palabras para usted,
hermano mío, son: Ha alcanzado en esta vida una mayor liberación de lo
anticipado por su alma y por Quienes vigilan en el aspecto interno de
Siga adelante con fortaleza
(ya la tiene), en paz (que también la posee) y con aplomo. Los ejercicios
respiratorios lo ayudarán mucho.
Junio de 1932
Hermano de antaño:
Ha cargado con mucha
responsabilidad y ha realizado un gran trabajo con fortaleza. Debe recordar que
todos los períodos de tensión sólo son de preparación para hacerse cargo de más
trabajo, con creciente eficiencia y rapidez, y también que a todos los discípulos
que se entrenan para la etapa inadecuadamente denominada "discípulo
aceptado", se les enseña a utilizar su propia vibración magnética para
reunir a su alrededor su propio grupo, formados por quienes podrán ayudar
específicamente. Se les instruye, además, sobre este trabajo, dándoles un cargo
responsable en relación con sus semejantes. Por consiguiente, la tarea que a
usted le corresponde consiste en entrenar a las personas a fin de que trabajen
y se capaciten para colaborar con el Plan. Entrará en contacto con aquellos que
no lo necesitan como guía o instructor, y serán aquellos que usted conoce y
siente que requieren su entrenamiento y ayuda. Deben aprender a trabajar en
forma incluyente y con amor inteligente. Introdúzcalos en su aura y manténgalos
en
Respecto a mi comentario sobre
los "discípulos aceptados", debo recordarle que, después de todo, los
Maestros no aceptan a nadie. El Maestro sólo reconoce la capacidad y la
habilidad alcanzada y luego procura utilizar al discípulo para desarrollar el
plan divino. En consecuencia, los discípulos deben preguntarse: ¿El aspecto
amor de mi naturaleza atrae a las personas hacia mí en forma personal para
poder ayudarlas, o establece una interacción egoica entre ellas y yo?
Le recomiendo, estudiar y practicar esto. La extensión de su radiación
magnética podría muy bien duplicarse, pues no está todavía a la altura de su
poder interno latente.
El mántram que le elegí está
destinado a personificar una afirmación del propósito de su vida, y dice:
"Conozco la ley y me
esfuerzo por llegar a
Su utilidad para mi grupo reside en su equilibrio emocional. Procure no
perderlo, suceda lo que suceda pues
significa para sus condiscípulos más de lo que usted cree.
Enero
de 1933
Hermano mío:
Desde mi última comunicación tuvo que encarar muchas situaciones que
inevitablemente promovieron su crecimiento y desarrollaron su intuición, que
va despertando continuamente, y uno de los medios de exteriorizar su
comprensión interna reside en llevar un diario espiritual. Extraiga
pensamientos simientes de su conciencia y afiance su comprensión de ellos,
escribiéndolos y ampliándolos a medida que lo hace. Su meditación diaria puede
también utilizarse para ese propósito, y los dos requisitos para la correcta
meditación (en lo que a usted concierne) son: la formulación de tales
pensamientos simientes y hacer un trabajo definido de visualización...
La razón de la meditación dada
es fomentar un íntimo reconocimiento intuitivo de la realidad que existe
detrás del grupo de discípulos al cual está asociado ahora, debido a su
relación conmigo. Otra razón es estimular el centro laríngeo, mediante el cual
debe aprender a trabajar durante la tercera etapa de la meditación asignada...
Vigile con cuidado la práctica de la meditación y, si necesita algún consejo,
comuníquese con A.A.B.
Usted sabe cuál es su
contribución a mi trabajo. Debe ofrecer un punto focal estable; ser un guía y
amigo inteligente, y llevar firmemente las riendas del gobierno con
impersonalidad y verdadera percepción interna.
Ésta es su tarea, hermano mío.
Debe fomentar además, la impersonalidad en quienes trabajan a su alrededor, y
podrá conseguirlo en la medida que aprenda a ser más impersonalmente personal.
La impersonalidad no es difícil para usted, pero aún tiene la difícil tarea de
lograr interesarse y establecer contactos en forma personal, pues evolucionará
con este método. Lo que hizo es conocido y reconocido, pero usted no espera que
se le agradezca.
Junio de 1934
Hermano mío:
La puerta de la oportunidad ‑resultado
del esfuerzo que se intensificará durante los próximos dos años‑ se abre de par
en par para usted. Quizá habrá observado al leer las instrucciones dadas a mi
grupo, que estoy cambiando algo mi acercamiento e intensificando más mi interés
personal por cada uno. La razón de ello estriba en que al comenzar este
cuarto año de trabajo Conjunto, me veo obligado a reconocer su sinceridad como
grupo y sus disposiciones como individuos, al cumplir con los requisitos. Esta
sinceridad y disposición son voluntarios. Justifican un mayor esfuerzo de mi
parte, esfuerzo demandado por el grupo mismo. Mi tiempo es muy valioso en este
período de actividad mundial, pero estoy dispuesto a colaborar con el grupo si
continúa demostrando voluntad de servir. Con un poco más de entrenamiento
personal, se obtendrá, con el esfuerzo realizado de mi parte, un resultado
fuera de toda proporción.
Tengan en cuenta que al
dirigir mi pensamiento a ustedes (cuando se comunican en el momento de la Luna
llena de cada mes) se producirá inevitablemente un estímulo y una afluencia de
energía, lo cual es sólo ahora posible en forma constructiva. Quienes
enseñamos, debemos resguardar a nuestros
discípulos del poder del grupo que representamos. El riesgo del excesivo
estímulo es real y está siempre presente. Por esta razón le será útil estudiar
detenidamente todas las instrucciones que los discípulos de mi grupo (a quienes
usted quizás conozca) estén dispuestos a compartir. Mi interés espiritual y
los consiguientes efectos del mismo en forma de energía, abarca toda la serie
de enseñanzas dadas individualmente, o al grupo en conjunto. De este modo el
poder es aminorado, el grupo se integra más íntimamente y la vida de cada
discípulo, sus problemas y sus realizaciones, se convierten en parte de la
vida, de los problemas y de las realizaciones grupales. Le recomiendo
considerar las siguientes palabras: vida, problemas y realización, o
presentarlas como dualidad, vida‑conciencia y forma‑actividad.
Respecto a esto (elijo mis
palabras con cuidado) le recordaré en forma particular, hermano mío, que el
discípulo inteligente considera toda expresión externa en el plano físico, como
una realización. No hay fracaso esencial. En esta etapa de la
vida del discípulo, quizás no se cumplan a la perfección los requisitos; podrá
haber ciclos de aridez, una condición aparentemente estática y momentos en que
el sentido de futilidad es profundo y real. Pero nada de eso será duradero. El
aferramiento del alma sobre su instrumento, la personalidad, es demasiado
fuerte para que estos ciclos sólo sean episodios transitorios.
No intento cambiarle
1.
Vinculando el centro
cardíaco con el centro ajna se acrecentará la habilidad para hacer este
trabajo. La vinculación se efectuará a medida que envía amor a sus
condiscípulos y procura enfocar su conciencia entre las cejas (el centro ajna).
Aquí ha fallado su técnica...
2.
Dirija su energía mental (la
portadora de la energía del amor) al centro ajna de cada uno de sus
condiscípulos...
3.
Estudie con cuidado las
instrucciones dadas a sus condiscípulos y procure adaptarse más definidamente
al plan general. Internamente tiene ahora más libertad que antes y debe
procurar mantener libre y simple la vida de su personalidad. Creo que sabrá
internamente, por qué acentué en este momento dos palabras: libertad y
simplicidad. Constituyen la clave de su servicio exitoso. Evite que nada ni
nadie lo aparten y le hagan perder el aplomo interno alcanzado. No vuelva la
espalda a ningún gozo o felicidad que pueda llegarle, capaz de acrecentar su
eficiencia en el trabajo, donde su alma, su karma y su vinculación con mi
grupo, lo han colocado.
La aceleración de su capacidad
vibratoria ha avanzado satisfactoriamente. Si puede mantener esa aceleración,
por el poder de su meditación, sus cuerpos sutiles alcanzarán tal ritmo, que se
encontrará equipado para satisfacer las demandas futuras.
Siga adelante con firmeza y gozo, hacia el trabajo del
próximo año y dé al grupo la medida de su fortaleza, es mi plegaria.
Julio de 1935
Hermano de antaño:
En mi instrucción anterior le
di mucho sobre lo cual todavía puede trabajar. Una gran parte no la captó
plenamente y quisiera que con renovado cuidado y comprensión relea lo que
dije. A excepción de dos de este grupo particular de discípulos, los demás se
entrenan para prestar un servicio más grande y amplio, que empezará a tomar
forma muy pronto... Hasta que llegue ese momento, trabaje para intensificar su
comprensión y elevar su vibración.
En el curso de los deberes diarios y sus
detalles, le llega la oportunidad de trasfigurar la vida en términos de
realizaciones. En estas palabras subyace la meta del esfuerzo de su vida.
La verdadera realización involucra una vida de radiación constante y actividad
uniforme y estable; pero, de esta actividad y realización general deben
producirse, a medida que pasen los años, lo que puedo llamar crisis de
realizaciones. Debe haber momentos culminantes donde la actividad uniforme
culmina en horas de crisis dinámica. Entonces termina un período de trabajo en
una dirección y comienza un nuevo cielo de actividad en el mismo lugar y dentro
de los límites del mismo esfuerzo general, lo que se reconoce conscientemente
como un nuevo comienzo. A no ser que ocurran estos momentos de crisis, la vida
decae en forma general a un nivel muerto y, aunque sea útil, no ofrece
oportunidad para un esfuerzo supremo, con la consiguiente necesidad de apelar
a todos los recursos del alma.
La rutina de las demandas diarias puede satisfacerse comúnmente mediante
la técnica de una personalidad alineada y, en su caso, es particularmente así.
Sin embargo, para que esté a la altura de las demandas de este día y período de
oportunidad, debe haber momentos en que la personalidad requiere la plena colaboración
del alma. Cada uno de esos momentos de fusión eleva el potencial de la
personalidad y su influencia vibratoria, iniciando también los
desenvolvimientos que cambian profundamente el ritmo de
Podría considerarse que el
extremado servicio que presta el discípulo, despierta finalmente el interés del
alma. Después de la tercera iniciación (hablando simbólicamente y sin que tenga
verdadero significado para el aspirante) el extremismo del alma evoca la
colaboración de la mónada, de esta manera servir es el método científico por
excelencia para evocar integración espiritual y atraer los recursos de un
divino hijo de Dios. Hago hincapié en esto porque quiero que observe, durante
el próximo año, que los momentos de crisis en su vida son consecuencia del
impulso de servir.
Observe esas crisis de la
manera siguiente, formulándose estas preguntas y anotando la relación de esta
crisis en su diario espiritual:
1.
¿Qué tipo de servicio
produjo la crisis?
2.
¿Fue en el campo de lo
emocional o en la vida mental?
3.
¿Qué pasos di para producir
una experiencia más plena del alma, a fin de satisfacer la necesidad?
4.
¿La crisis produjo en los
cuerpos inferiores algunos efectos posteriores definidos, de naturaleza
relativamente permanente?
Durante los pocos próximos años pueden producirse tales
crisis. Es también posible que pase dos de ellas en forma desapercibida. Por
lo tanto hermano mío, vigile con cuidado su vida diaria y observe los momentos
de oportunidad, en los que, con un poco más de estímulo, se expandirá su campo
de realización y se elevará su grado de vibración.
Enero de 1936
Como ha visto, hermano mío, no
hago cambios vitales en el trabajo del grupo. De ahora en adelante debe haber
un mayor impulso hacia el servicio, y una reacción espiritual más rápida deberá
constituir el principal énfasis en todo momento. Tanto les he dicho a todos
durante los últimos cuatro años, que si dejara ahora de darles instrucción
tendrían, como individuos y grupo de mi ashrama, enseñanza e información
suficiente para llevarlos muy lejos en el Sendero. Pero continúo mi tarea de
despertar a cada uno de ustedes en planos más sutiles, a fin de intensificar la
contribución a la ayuda mundial que puedan hacer, y estimularlos como grupo
para que se valgan de la oportunidad mundial de servir.
Por lo tanto, siga adelante
con el mismo trabajo delineado en mi instrucción anterior. Durante los próximos
seis meses tome tres frases, contenidas en la enseñanza anterior, como
pensamiento simiente para la meditación:
1.
La
trasfiguración de la vida en términos de realización. La verdadera realización
involucra una vida de constante radiación.
2.
La producción
constante de crisis de realización, que extraerán todos los recursos del alma,
exigidos por la personalidad.
3.
La comprensión
de la técnica de la personalidad alineada, pues el extremismo del discípulo
atrae finalmente el interés del alma.
Reflexione
sobre estas ideas durante los meses venideros, recordando que contienen la
lección que necesita y su máxima realización, e indican también en forma
sorprendente, el trabajo y la realización del nuevo grupo de servidores del
mundo.
Junio de 1936
Hermano mío:
Lo felicito por el trabajo
realizado silenciosa e internamente. Sólo usted puede medir lo realizado, Hizo
un constante reajuste en su vida, comprendió lo esencial del trabajo y
consiguió liberarse internamente de gran parte del trabajo detallado que tuvo
que realizar. Tal era mi deseo; mucho podrá hacer en el futuro, en un aspecto
de mi trabajo, que hará posible el resto. Me refiero a la financiación de la
obra que tengo planeada. Si usted coopera con quienes tratan de obtener los
fondos necesarios para el trabajo durante los próximos años, se fortalecerá
internamente y eliminará el temor que todavía colora gran parte de lo que hace.
El temor a que me refiero no es falta de valor, sino temor a la acción
definida, a hablar claro, en lo que a los individuos concierne, cuando se
justifica un pedido directo y una presentación sin ambages. Está venciendo este
temor y lo felicito, pues se había introducido profundamente hasta las mismas
raíces de su ser; es básico en la vida de la forma y en la actividad especializada
del tipo de segundo rayo y coincide con su capacidad de segundo rayo para
reaccionar sensoriamente hacia los demás. En consecuencia, es un problema
peculiarmente difícil para usted, pues es una expresión del alma y no de la
personalidad.
Toda la cuestión monetaria constituye en la actualidad una de las mayores
dificultades y a la vez una de las más sencillas. La dificultad se debe a la
idea errónea que durante generaciones se tuvo sobre el problema, produciendo
actitudes equívocas hasta en los discípulos más consagrados. La actitud de la
humanidad hacia el dinero fue matizada por la codicia, la ambición del yo
inferior, la envidia, los deseos materiales y la desesperada necesidad del
mismo, que es el resultado, a su vez, de actitudes erróneas, las cuales
trajeron las desastrosas condiciones económicas que prevalecen a nuestro
alrededor, siendo efectos de causas iniciadas por el hombre mismo. En la
regeneración del dinero y en el cambio de actitud del hombre hacia él, vendrá
con el tiempo la liberación del mundo. Si esto no ocurre, surgirán condiciones
terribles; el dinero, tal como lo conocemos, desaparecerá de la Tierra, y la
situación tendrá que resolverse de alguna otra manera. Esperemos que esto no
sea necesario, sino que llegue a ser posible cambiar las ideas de la humanidad
en lo que al dinero concierne, a fin de que se lo considere como un gran haber
espiritual, una responsabilidad espiritual definida y un medio para el
verdadero trabajo mundial. Los depositarios del dinero entonces asumirán su
responsabilidad sin temores y con la debida comprensión. Actualmente se aferran
a él por temor al futuro y por desconfianza mutua. La clave para invertir y
utilizar correctamente el dinero puede resumirse en la siguiente afirmación, y
les pido que le pongan mucha atención.
Así como en el pasado el
dinero sirvió para atender a las necesidades personales y familiares, en el
futuro deberá atender a las necesidades grupales y mundiales. En el pasado,
cada unidad trató de actuar como un imán para atraer hacia sí y satisfacer lo
que se consideraba una necesidad, empleando para ello la actividad y el
trabajo, personales, si no era influyente o culto, y mediante el manipuleo
financiero, cuando era posible. En el futuro, los grupos deberán actuar como
imanes y por ello procurarán estar animados por el espíritu de amor. Les doy
aquí un pensamiento factible de ser ampliado grandemente. Necesidad, amor y
poder magnéticos, son las tres cosas que, consciente o inconscientemente,
atraen al dinero. Pero las tres deben manifestarse a
Con la transmutación de estos
factores y la expresión de sus analogías superiores ‑correcto amor, recto
pensar o meditación y técnica correcta‑ se descubrirán los requisitos
financieros de los nuevos grupos y del nuevo grupo de servidores del mundo.
Sugeriré que una ampliación de estas ideas se divulgue entre esas personas que
saben que pueden contribuir. Le pido que reflexione sobre estas ideas, porque
educando a los servidores inteligentes del mundo sobre la cuestión del dinero,
serán encaradas con decisión la correcta actitud hacia él y la debida
meditación sobre el mismo El énfasis puesto por ciertos grandes grupos sobre la
meditación para recaudar fondos (comúnmente para empleo personal, o fines
egoístas de su organización o grupo particular) ha tenido como base este nuevo
concepto del empleo grupal del dinero. Pero, por ser su interés egoísta
y personal, se considera al dinero en relación con el individuo y no con el
grupo. Esta actitud debe cambiar y cambiará.
Algo más voy a pedirle,
hermano mío, y también al grupo que lee mis palabras. El dinero es una
manifestación de
Tengo poco que darle ahora de
carácter personal. Usted y todos los del grupo poseen mucho conocimiento. Se
les dieron grandes cosas y se les proporcionó muchas enseñanzas, impartidas
por sus propias almas, mis instrucciones y mis diversos libros. No es posible
que continúe incesantemente diciéndoles lo que ya saben teóricamente y deben
ahora poner en práctica; les corresponde a ustedes hacerlo individualmente.
Una vez aplicado lo que ya saben se les dará más. Sin embargo, puedo enseñarles
algo acerca de los aspectos más nuevos del trabajo grupal; esto es lo que trato
de hacer y ustedes tratan de saber.
Una sola cosa le diré ahora de carácter personal.
Descanse mucho este verano; pase el mayor tiempo posible al aire libre y prepare
los cimientos para trabajar en los venideros meses invernales, meditando
tranquilamente al aire libre.
Enero de 1937
Hermano de antaño:
Otra vez me parece que poco
tengo que decirle. Responde a gran parte de la enseñanza impartida en el
aspecto interno, estableciéndose un tipo definido de intercambio reflexivo
entre:
a.
su naturaleza
psíquica interna,
b.
su alma y
c.
su cerebro.
Esto lo debe cultivar y desarrollar gradualmente. Es una
de las principales fuerzas integradoras, la cual reajusta las correctas
condiciones.
Probablemente acentuaré ahora
una sola cosa, y lo haré mejor si empleo ciertas frases esotéricas que elegí
para usted en forma de cuatro mandatos dinámicos. Si las obedece, y acepta y
comprende inteligentemente su significado, tal obediencia aumentará su grado
de vibración y, en consecuencia, su influencia magnética. Además, acelerará o
activará su producción práctica en el plano físico y elevará el valor del
trabajo que usted, como miembro del nuevo grupo de servidores del mundo, trata
de realizar. Permítame darle esas frases, sin comentarlas:
1.
Procure ver con claridad sus
propios delineamientos y no permita que las brumas velen la nitidez de sus
contornos.
2.
Que ambos aspectos de la
verdad surjan en su conciencia ‑lo bueno y lo malo, lo verdadero y lo falso, lo
real y lo ilusorio. Enfrente a ambos, pues son realidades ‑uno en tiempo y
espacio, otro en la eternidad.
3.
Viva en la cima de la
montaña y camine allí con sus hermanos. De esta manera mantendrá la visión por
encima de las brumas de la Tierra.
4.
No tema decir la verdad,
cualquiera sea. Usted ama lo suficiente.
Julio de 1937
Hermano mío:
A medida que estudia sus rayos aparecerá, con más claridad en su
conciencia, la razón de la estrecha relación entre usted y algunos de sus
condiscípulos. No sólo es la relación de un legendario servicio y comprensión
mutuos, sino también de energías y fuerzas análogas, de similar aplicación.
Su cuerpo mental pertenece al
cuarto rayo; de allí su poder para armonizar y evitar conflictos, actuando así
como centro pacífico en el torbellino de actividad que lo circunda. Ésta es su
destacada contribución al trabajo. Le recomiendo que reflexione sobre ello y
que intensifique su esfuerzo para desempeñar su parte, y sobre todo que lo haga
dinámicamente. Es un servicio vital que puede prestar hermano mío, y lo ha
prestado con éxito hasta ahora. Quisiera que lo prestara en forma más
consciente y por lo tanto dinámicamente.
Su cuerpo
emocional pertenece al segundo rayo, y
su desenvolvimiento en este sentido es sano y bueno.
Su cuerpo físico
es de tercer rayo, y allí reside su mayor
problema. Está íntimamente relacionado con su problema mental, el de un
creciente dinamismo. El poder dinámico de su alma debe afluir a través de su
mente de cuarto rayo, energetizándola para que inicie una actividad renovada,
incluyente, amorosa y armonizadora. Como parte de su entrenamiento
autoiniciado, debe exteriorizarse más hacia aquellos con quienes comparte su
vida diaria. Necesitan ayuda. Préstesela libre y plenamente. El tercer Rayo de
Actividad, que rige su cuerpo físico, está demasiado pasivo y su alma debe
despertarlo para un propósito crecientemente coordinado.
Por lo tanto, debe considerar
los rayos dados a continuación, al tratar de vivir como alma y al coordinar su
personalidad:
1.
El rayo del alma es el
segundo de Amor‑Sabiduría.
2.
El rayo de la personalidad
es el cuarto de Armonía a través del Conflicto.
3.
El rayo de la mente es el
cuarto de Armonía a través del Conflicto.
4.
El rayo del cuerpo astral es
el segundo de Amor‑Sabiduría.
5.
El rayo del cuerpo físico es
el tercero de Inteligencia Activa.
En la
enumeración que antecede, observará la relación existente entre el rayo de su
personalidad y el de su mente, y entre el del ego y el de su cuerpo emocional,
lo cual le indica la línea de menor resistencia.
Enero de
1938
Hermano mío:
Los cuatro mandatos anteriores
dieron resultado ¿no es así? Ahora usted se conoce y se ve a sí mismo con mayor
claridad, pues ha percibido en forma más definida los diversos aspectos de sí
mismo, lo bueno, lo malo, lo verdadero, lo falso, lo real y lo ilusorio. Esta
visión más clara ‑la visualización de aspectos hasta ahora desconocidos‑ hará
necesario que viva en la cima de la montaña y, en esa diáfana atmósfera que
allí existe, verá realmente la vida y sus condiscípulos tal cual son.
Era imprescindible que se descubriera a sí mismo, a fin de ser más útil. Parte
de este conocimiento lo adquirió durante el año pasado, despertándolo a ciertos
valores, revelándole algunas cosas ocultas en usted y en otros, que trajeron a
su vida, como consecuencia, nuevas complicaciones y dificultades personales.
Algo más le diré
posteriormente, cuando se haya adaptado a los cambios del medio ambiente, y de
la vida que usted eligió, y reine nuevamente
Me pregunto qué puedo decirle
en estos momentos que sea de valor definido. Cuatro cosas breves y apropiadas
acuden a mi mente al observarlo y sentir gratitud por su consagración al Plan,
cifrando gran esperanza en su futuro servicio.
Primero:
le diré que profundice su consagración y ponga primero lo primero. Que nada ni
nadie se interponga entre usted, la visión, el Plan y sus condiscípulos.
Segundo: prepárese para las
complicaciones que se presentarán en su vida, pues ahora no está solo. Hasta
este momento llevó una vida relativamente libre, pero la elección de un compañero
debe implicar e implicará, como en todos los casos, otras cuestiones y valores.
En los planos del alma y de la mente todavía debe seguir solo, y si esto lo
comprende desde el principio, no le dará gran importancia a las complicaciones.
Sólo evocarán mayor vivencia emocional y comprensión, lo cual le fue muy necesario,
y ahora lo obtendrá. Puede manejarlo sabiamente si vive en el nivel superior y
no desciende al mundo del espejismo y
Tercero: recorra el futuro
camino con valor y sin temor. Permanezca con firmeza al lado de sus
condiscípulos, resueltos a seguir con usted en el sendero elegido,
manteniéndose fiel a su lado.
Finalmente, hermano mío,
conviértase más definidamente en un centro radiante de vida magnética, uniendo
a las personas con quienes trabaje, por medio del amor y
Procure integrar a otros en el
servicio a la humanidad, permaneciendo usted en el ser espiritual e irradiando
amor y sabiduría. Reiteraré para su consideración y ayuda, durante los meses
venideros, la tercera frase que le di anteriormente:
"Viva en la cima de la montaña y camine
allí con sus hermanos. Conserve la visión clara por sobre las brumas de la
Tierra".
Continúe con su
meditación como hasta ahora. Reciba mi bendición.
Nota: Este discípulo trabaja persistentemente en el
ashrama del Tibetano.
D. A. O.
Agosto
de 1933
Hermano mío:
He
demorado hasta ahora la redacción de mi instrucción personal para usted,
porque sentí que necesitaba pensar las cosas cabalmente y también por su anhelo
interno de desarrollar libremente y a su manera, su concepto del trabajo
grupal. El trabajo grupal, en conexión con la vida espiritual, no le resulta
fácil. El entrenamiento de su vida como artista le ha enseñado en su propio
campo, a trabajar en forma grupal en el plano físico. En el campo del esfuerzo
esotérico descubrió en usted una reacción antagónica. Ha decidido ser usted
mismo y permanecer solo por su propio esfuerzo, y esto es correcto. Esta
determinación es sensata, y satisface una gran demanda de su alma; fue
necesario que su alma obligara a su personalidad a seguir el camino aislado y
solitario.
Pero precisamente quiero fusionar esta misma
cualidad dentro del grupo, que puede ofrecerla como servicio al mismo. Esta
participación en un esfuerzo grupal subjetivo ‑superficialmente organizado en
el plano físico y destinado a permanecer en la condición de grupo interno‑ le
dará oportunidad de expresar, en beneficio de otros, lo obtenido en las
experiencias de su vida. Por lo tanto, le pido recordar, hermano mío, que una
de las contribuciones que podrá hacer a este grupo de compañeros aspirantes,
es su actitud respecto a las formas organizadas. Otra, es su poder de
percepción intuitiva y su capacidad de presentir la realidad. Le llamo la
atención sobre esto. Acepto en mi grupo a estudiantes ansiosos, no sólo con la
intención de darles entrenamiento esotérico, sino por lo que puedan aportarse
mutuamente en el proceso de perfeccionamiento. El grupo de mi ashrama está
compuesto por seres humanos orientados hacia la luz, que progresaron en el
Camino, pero tienen no obstante limitaciones individuales, deficiencias de
carácter y rasgos personales excesivamente acentuados. Tienden a buscar paz y
descanso con la buena intención de retirarse y aislarse espiritualmente, tal es
la limitación del temperamento místico, ¿no es verdad?
Todo grupo que tiene como objetivo desarrollar
la intuición, debe poseer la facultad concretizadora de la mente, la cual debe
ser neutralizada a la vez que utilizada por
Por consiguiente, su poder de intuir
ayudará al grupo, de manera que puede considerar su trabajo como un servicio
que debe prestar definidamente.
El esfuerzo y la tensión emocionales y su
intenso amor a la belleza, fueron los elementos principales de entrenamiento en
su vida. Con frecuencia se siente perturbado y a veces sus semejantes lo
perturban. Trate de que la luz del intelecto se vierta en ellos y en
usted durante un año, que el poder del análisis sea aplicado espiritualmente y
la actuación consagrada de la mente concreta sea también deliberadamente
aplicada. Actúe siempre como Observador, utilizando la mente concreta como
instrumento divinamente organizado.
Trabajar con símbolos le resultará de real valor si persevera.
Haré una insinuación respecto a ellos, y su intuición se lo revelará. Donde se
unen las convergentes líneas de un símbolo y se cruzan numerosas líneas, existe
un punto de fuerza y de iluminación, un centro enfocado que la mente iluminada
puede atravesar. Reflexione sobre esto.
Le recomiendo que durante seis meses trate de
practicar, hermano mío, la siguiente meditación, recordando que sólo sugiero y
no trato de controlar o dictaminar...
La otra meditación queda a su
elección y discreción. Obtendrá buenos resultados si presta atención a los
requisitos del grupo, y si durante un año procura establecer un ritmo
autoimpuesto en su vida.
Febrero
de 1934
Hermano mío:
La pregunta respecto a la utilidad que tiene el
trabajo de este grupo particular, le fue contestada parcialmente en su
conciencia, por su dedicación al trabajo y lo que aprendió a través del mismo.
Va asumiendo importancia para usted la significación de la integración interna
de almas libres e independientes, que se valen por sí mismas, y, sin embargo,
procuran voluntariamente unirse con el alma en forma grupal. Un organismo
viviente y no una organización vital, justifica su consideración, y su vida
merece ser organizada. Esto lo ha reconocido.
Sin embargo, se pregunta a veces: "¿De qué
utilidad específica puedo ser yo, como individuo, en el grupo del maestro?”. El
desarrollo de sus condiscípulos no es uniforme; algunos poseen esta cualidad,
pero carecen de otras; otros actúan principalmente en el plano mental y aún
otros en el plano emocional. Usted ha desarrollado en gran medida la intuición
y ‑como le dije anteriormente‑ puede servir a su grupo y facilitarle su tarea
a este respecto. Toda cualidad adquirida puede ser considerada por el individuo
como un haber grupal y no como realización personal. Esto debe acentuarse, pues
implica pensar con claridad y desapego por parte de los miembros del grupo.
Todo verdadero reconocimiento demanda dichas cualidades. Por lo tanto, hermano
mío, procure nutrir cada vez más el germen de la intuición, basándose en el
móvil puramente altruista de utilidad grupal, recordando que la fusión de la
mente y de la intuición produce la consiguiente organización de la facultad
espiritual, manifestada como poder y fuerza magnética o radiación, en la vida
personal.
Su personalidad de primer rayo puede intensificar la utilidad de
dicha conjunción, en la medida en que sea capaz de actuar constructivamente
con sus condiscípulos en su campo elegido de trabajo. Una personalidad de
primer rayo puede también ocasionar mucha dificultad al alma, cuando no está
subordinada, con toda humildad, al servicio grupal. Una vez que la personalidad
es guiada por la intuición y por el claro pensar, y la vida en el plano físico
está dedicada a un ritmo de servicio organizado y libremente impuesto, entonces
se le puede conferir poder, dando por resultado una utilidad definida.
Ahora se preguntará, y con razón, cómo puede su
sensibilidad intuitiva servir al grupo al que está afiliado. Permítame darle
una meditación que prestará un real servicio al grupo y me ayudará en el
trabajo de despertar la luz de la intuición en los miembros de mi ashrama. Esta
meditación está basada en el reconocimiento de que la separación se basa en el
vivir personal, pero que en el reino del alma no hay separación sino libre
circulación de la vida, luz y amor espirituales. Practique esta meditación una
vez por semana y también el día de la Luna llena, pero continúe con la que le
asigné en mi última instrucción, y también con el ejercicio diario...
Deseo señalarle que si trabaja de esta manera,
haciendo resaltar el aspecto de divulgación, no habrá peligro de que controle
mentalmente a sus hermanos de grupo. El hecho de dedicarse quince minutos por
semana a esta servicio, le traerá su propia recompensa, pero no piense en ello.
La estabilidad en todas las relaciones, repito,
hermano mío, en todas las relaciones, es un desarrollo necesario, y la
disciplina o hábito ordenado es verdaderamente útil para usted. Esto no debe
aplicarse desde el punto de vista de la organización de la personalidad, sino
de su liberación de las limitaciones del tiempo. Sea usted quien rija su tiempo
y haga de cada hora del día su sirviente, extrayendo de cada hora su cuota de
trabajo o descanso, sin presión ni apresuramiento indebido. Una vez resuelto
el problema del tiempo, acrecentará grandemente su utilidad. En esto avanzó
bastante, pero el esfuerzo se intensificará cuando se interese más por la
significación del factor tiempo, debiendo hacerlo gradualmente, porque el
trabajador creador intuitivo tiene el problema de actuar en el reino de lo
eterno, y desde ese punto de percepción emplea el tiempo en el arte de producir
lo que trata de expresar. Sabrá a qué me refiero.
Por lo tanto, durante los próximos meses,
procure intensificar su servicio intuitivo, distribuir su tiempo, andar por la
vida y manejar todas sus relaciones desde ese centro de paz que conoce y que es
para usted una firme realidad.
Julio de
1934
Hermano mío:
Poco tengo que sugerirle, pues quisiera que
continúe con el trabajo delineado en mi última comunicación. Creo que internamente
conoce el valor de la instrucción de entonces y la razón por la que acentuó
cierto trabajo. Aunque no lo comprenda, yo que observo y guío, puedo percibir
el germen de la necesaria facultad organizadora, manifestándose cada vez en
mayor medida. Gran parte de su utilidad para este grupo no la ha percibido,
pues se ha desarrollado principalmente en el plano astral una capacidad estabilizadora
y amorosa para integrar al grupo con amor. De esto apenas se da cuenta su
cerebro físico.
Ha pasado por un período de estabilidad
relativa, en una vida plena de incesante movimiento, lo que para usted es nuevo
y educativo. El trabajo de su vida, hablando esotéricamente, consiste en
atraer y estimular mentalmente a los pensadores y trabajadores del mundo, para
que se pongan a la altura de la necesidad y de la demanda de quienes los
circundan. Mucha gente puede pensar y sentir, pero hay que enseñarles a pensar
y a sentir, y en eso reside la gran diferencia. Quiero pedirle que de vez en
cuando mantenga correspondencia con un hermano cuyo nombre le daré. Necesita de
su sabiduría y fortaleza, y puede ayudarlo a pasar un período de aparente soledad.
Su trabajo para el grupo es abrir y mantener abierto el camino hacia los
lugares elevados.
Marzo
de 1935
Hermano mío:
Su meditación no ha sufrido cambios desde hace
un año. Lo he observado para ver si obtiene resultados en dos aspectos. Traté
de verlo primero (según dije anteriormente) como "distribuidor de su
tiempo"; segundo, percibí la ayuda intuitiva que trató de dar a los muchos de su grupo. Observé
también la atención que puso sobre estas cuestiones. Las cosas que conciernen
al alma son hoy para usted de mucha mayor importancia que las que atañen a
Si
recorre mentalmente los últimos tres años, verá una vida llena de experiencias
en todos los planos de la personalidad; también podrá percibir, si quiere, una
creciente tendencia a dejar que domine el alma. Digo tendencia, hermano mío,
porque cuando ésta se convierte en hábito y en ritmo dinámico diario, se abren
ante el discípulo las puertas de
La evolución de ciertos tipos de personas se
manifiesta por su control sobre
Últimamente su tema ha sido la integración de la
personalidad, llevándola a cabo consciente e inconscientemente. El enriquecimiento
de la experiencia de su vida, mediante contactos humanos más plenos y una
comprensión más profunda, contienen para usted la promesa de una expresión
creadora, siempre que considere que cada día es una oportunidad ofrecida para
un esfuerzo organizado.
¿Me comprenderá hermano mío, si le digo lo
siguiente? Emplee el tiempo, escuchando. Exprese la visión presentida.
Cultive la actitud expectante de la atención psíquica, y cuando oiga lo
inaudible y sienta lo intangible, trate de formularlo en palabras, y expresarlo
de alguna manera, preservando el espíritu del drama psíquico que anima a tales
eventos. Recuerde la verdad esotérica de que el tiempo y los eventos son un
solo acontecimiento fenoménico básico.
En lo que a la práctica de su meditación
concierne, le sugiero el siguiente procedimiento. Sin embargo, tenga en cuenta
que sólo sugiero. Es cuestión suya comprobar y ver la sabiduría que encierran
mis sugerencias, y si el incentivo de mi esfuerzo es conocerlo a usted...
Cuando termine su meditación anote cada día sus
ideas. Luego observe el resultado neto. Después, si quiere, déles forma adecuada
y compártalas con sus condiscípulos.
Esta meditación lo ayudará a atraer su poder de
séptimo rayo o creatividad organizada, una de sus verdaderas necesidades, ¿no
es verdad? Todo el trabajo que debe realizar en la actualidad debe planificarlo
a fin de iniciar la acción organizadora, sintetizadora e integradora del alma.
La técnica variará en los diversos casos, pero el objetivo es el mismo.
Cuide su salud hermano mío.
Septiembre
de 1935
Poco puedo decirle hermano de antaño.
Subjetivamente recibe mucha enseñanza mía cuando está despierto y cuando duerme.
Lo que usted pueda recordar de esta enseñanza cada día en su conciencia
cerebral, le será de inestimable valor, porque establece una técnica y abre un
canal por el cual "puede atraer" lo que presiente, y es para usted un
desarrollo muy necesario e inmediato.
Este experimento, que consiste en reunir algunos
miembros de mi ashrama y formar un grupo que ayude a disipar el espejismo
mundial, requiere una cuidadosa consideración y sabiduría. Es un esfuerzo para
suministrar un punto focal a través del cual la Jerarquía podrá llegar y atacar
con mayor facilidad la ilusión mundial. Requiere dar a los miembros del grupo
un entrenamiento muy cuidadoso, y, si todos se someten inteligentemente a este
entrenamiento y disciplina, podrán más adelante formar una unidad con poder
oculto, entonces podré darles un trabajo definido para que lo lleven a cabo como
grupo. Sin embargo, esto dependerá de las distintas reacciones de los
miembros del grupo y de su intensificado esfuerzo por aprender y comprender.
Sólo intento prepararlos para este esfuerzo unido, durante más o menos un año.
Hoy tengo un mensaje que darle. Trate de lograr
la verdadera realización. He expuesto mi pensamiento con estas palabras para
llamarle
Los
intuitivos como usted siempre tienen el mismo problema de
La personalidad
integrada que no posea un objetivo espiritual, un sentido místico, un
verdadero poder intuitivo y una percepción interna, nunca
"triunfará", según dicen en Occidente. Pero el místico, el discípulo
y el aspirante intuitivos, es un hogar dividido. La energía del hombre fluye en
dos direcciones. Es necesario comprender que ‑dado el móvil correcto la
verdadera consagración espiritual‑ la realización en el plano físico y en el
campo de expresión elegido constituye una realización espiritual y por
lo tanto posible.
¿Cómo obtenerlo?
Mediante tres cosas hermano mío, que someto a su consideración, por orden de
importancia:
1.
El logro de la
visión; el poder de intuir; la capacidad de controlar lo que debe ser traído y
materializado en el plano físico.
2.
Llevar a cabo
esta idea o ideal desde
a.
la intuición
presentida, hasta su formulación en conceptos y formas mentales, palabras y
frases;
b.
el revestimiento
del deseo, la emoción y el sentimiento de belleza, y
c.
los pasos
prudentes e inteligentes que harán surgir su idea o ideal, a la luz del plano
físico.
3.
Organizar su
tiempo para extraer cada día su cuota de inspiración, trabajo mental y
actividad en el plano físico. Así se impondrá una disciplina que no
neutralizará ni inhibirá sus esfuerzos, sino que producirá el máximo resultado
con el mínimo esfuerzo. Reflexione sobre esto.
No cambiaré su meditación. Continúela durante otros seis meses. El tiempo
no fue suficiente para producir resultados. Le recomiendo particularmente a
I.B.S. Cuídela; ayúdela con su sabiduría y su amor, para que sea de mayor
utilidad. Para finalizar, le diré: manténgase firme y sepa (y no crea
ni espere) que todas las cosas tienden a liberarlo hacia una mayor expresión de
la belleza y el servicio.
Febrero
de 1936
Hermano mío:
Durante los últimos seis meses se ha estimulado
grandemente su naturaleza psíquica, debido a la estrecha atención que
acertadamente ha prestado al desarrollo de su personalidad, y también a las
arduas experiencias a que esa personalidad ha sido sometida, así como al
efecto de la creciente integración y a la atmósfera psíquica en que vive. Usted
vive en un gran centro psíquico, todo lo cual indica un paso adelante, con tal
que continúe manteniendo cuidadosamente la actitud del Observador y no se identifique
con los fenómenos que experimente ahora o en el futuro. Estas experiencias
encierran, como bien sabe, simientes de peligro ‑el peligro de que el detalle
y las ocurrencias fenoménicas parezcan de mayor importancia que el todo y lo
amorfo. Para usted, sin embargo, ha sido un paso necesario en el proceso de
integración; me refiero al sentido de lo abstracto y de lo amorfo, que indebidamente
se desarrolló en usted. Fue un verdadero místico y un visionario espiritual, un
idealista y aquel cuya imaginación y amor a la belleza y sentido de realidad
interna, lo apartaron del mundo de la vida práctica, donde ‑para los que tienen
ojos para ver y oídos para oír‑ acecha la verdad mística en toda su plenitud,
se descubre siempre la visión de color y armonía y puede verse el ideal pasando
por los procesos de
En esta última frase resumo la tarea principal
que debería desempeñar por el resto de su vida ‑ser intérprete de la belleza y
de
Mucho tiene que dar a su grupo ‑amor, belleza,
intuición y armonía, los cuales son poderes de su alma que pueden ser utilizados
cada vez más. A ellos agregaré también una definida habilidad creadora. Como le
dije anteriormente, su necesidad mayor consiste en desarrollar la conciencia
del tiempo, que no lo limite, sino que le sirva para mantener y organizar el
quinto don de los días, horas y minutos (¡inapreciable don!) .El tiempo posee
un aspecto divino.
Quisiera
que hiciera la meditación en forma más dinámica, y un alineamiento más
instantáneo, con sus consiguientes resultados. Procure durante los próximos
meses, que los períodos de meditación sean más breves y potentes, recordando
que su objetivo actual es la organización interna de los cuerpos y no tanto la
comprensión de lo invisible, algo fácil para usted. Su atención requiere ser
traída a la conciencia cerebral y utilizada inteligentemente para servir.
Ahora puedo modificar la fórmula de su meditación, pues ha practicado la
anterior durante un año. Conservaré una parte, y la otra la cambiaré
radicalmente...
Esto se puede considerar como una especie de
actividad intercesora, porque la intercesión es un medio científico de relacionar
la idea, el ideal y su expresión externa. Dedique todo el tiempo que desea a
ésta, siempre que mantenga su actitud mental dinámica e intensa.
Noviembre de 1936
Hermano mío:
No tengo mucho que decirle. Como personalidad
teme ser indebidamente influido y estar sujeto a una autoridad más fuerte que
la suya, procedente de una fuente que no es su propia alma. He previsto su
actual estado mental cuando le escribí la última vez, y al conocer lo que ello
sería, influyó en mi instrucción. Este conocimiento me obligó a decirle:
"tiene mucho para dar". Hoy debo decirle:
Hermano mío, usted es libre. Nadie trata de
retenerlo en este grupo; nadie trata en forma alguna de ejercer autoridad sobre
usted; nadie quiere que trabaje, estudie o sirva, si su propia alma no lo
impele a trabajar o a expresarse. Recuerde que sólo hay libertad para elegir y
servir libremente. La idea misma de libertad puede constituirse en prisión. No
hay almas libres en parte alguna, excepto aquellas que por libre decisión se
aprisionan a sí mismas y están dentro de la ley y de acuerdo a la ley de servicio.
Puede abandonar este grupo particular, pero si quiere progresar, se encontrará
inevitablemente dentro de otro grupo a fin de prestar servicio. Puede abandonar
las responsabilidades de las que se hizo cargo cuando se unió a este grupo,
pero no puede eludir otras responsabilidades. Puede salir de este grupo de hermanos,
en lo que se refiere a la vinculación del plano externo, pero ha establecido ya
vínculos que no puede romper ninguna actividad o línea de acción personales,
porque son vínculos del alma y alguna vez deberán ser reconocidos. El servicio,
la responsabilidad y la tarea grupal, es lo que vale y perdura; las
fluctuaciones y las reacciones de cualquier personalidad pueden demorar pero
no anular el éxito.
Básica, fundamental y esencialmente, está
comprometido a servir al Plan en alguna parte, de alguna manera y algún día.
Las fluctuaciones e indecisiones y las dudas de su personalidad, a la larga y a
la luz de la actividad del alma, no tienen realmente importancia, pero sí la
tienen en tiempo, espacio y, temporariamente, en lo que concierne a sus
hermanos de grupo.
Así es que, hermano mío, considérese libre; pero
esté bien seguro de que usted no exige libertad por fastidiarle su filiación
con el grupo. Cuanto más el alma se aferra a su personalidad, menos le
preocuparán los problemas del aislamiento y
Anteriormente le dije que en todo esfuerzo
grupal algunos tienen que retardar su progreso y otros apresurarlo, a fin de
equilibrar la vida del grupo. Usted dice que nunca lo ha puesto en duda, y hace
incidir sobre el problema la analogía de
Le sugiero que espere hasta mayo próximo para tomar su decisión final.
Entretanto he pedido a un miembro de otro grupo de mi ashrama que haga su
trabajo. Por consiguiente, no le asigno trabajo alguno, pues se lo considera
temporariamente suspendido del grupo. Sólo le pido que reconsidere su decisión
desde el punto de vista del bien y del progreso grupales y el de sus hermanos
de grupo, y no únicamente desde el ángulo de lo que le parezca mejor para usted
y su propia comodidad y la así llamada libertad. No infiera por ello que
considero su decisión, egoísta. Sé lo que le cuesta. No obstante, está fundada
en el sentimiento, y éste rara vez indica verdaderamente una correcta acción.
Trato sólo de darle tiempo para pensar. Quiero recordarle, mientras piensa en
su decisión, que su alma pertenece al séptimo rayo y que trabaja por medio de
una personalidad de primer rayo. De allí, hermano mío, su problema. Es un
místico de conciencia muy amplia; posee un poderoso rayo de la personalidad y
una vibración egoica que, de acuerdo a la nueva era, trata de imponer a la
personalidad un ritmo de "orden ceremonial y de organización". Le
pido que tenga en cuenta que el trabajo grupal implica sacrificio, y muchas
veces hay que hacer lo que nos desagrada y ‑desde el ángulo de la personalidad-
no es el camino ni la actividad de más fácil salida. Sin embargo, usted debe
decidir, y en su decisión debe mantener apartados los pensamientos del grupo,
de manera que puede hacerla libremente y sin obstáculos. Entonces el grupo
tendrá que respetar su decisión.
Febrero
de 1937
Únicamente mi amor y comprensión van hacia usted en estos
momentos, hermano mío, pero no mis palabras ni mi instrucción. Trate de servir
altruistamente y todo irá bien.
"Así como
las aves emigran juntas a regiones estivales, así las almas vuelan juntas.
Atravesando el portal, éstas se posan ante el trono de Dios".
Así se expresó un desconocido santo de la
Iglesia, que no andaba solo.
Nota: Respecto a su afiliación con el grupo del
Tibetano, este discípulo decidió por un tiempo seguir solo el Camino. En el
aspecto interno, el grupo permanece intacto con todos sus miembros, activos o
inactivamente afiliados.
W. D. B.
Agosto
de 1934
Mi amigo y colaborador:
Pasó
por un intervalo de disciplina y de adaptación, y no fue un período ocioso. Los
que buscamos entre las filas humanas a quienes pueden ser utilizados,
observamos el progreso que trae
Le
indicaré dos cosas. Primero, que su trabajo se divide en dos sectores
principales -uno relacionado con su propio desarrollo interno, el otro con el
servicio que puede prestar en el mundo, aunque ambos son uno. El entrenamiento
de la nueva era y la técnica venidera que debe emplearse para capacitar a los
discípulos en su trabajo, es llegar a la realización, prestando servicio,
pero acentuando el servicio y no
Su
segunda línea de desarrollo es prestar servicio en el mundo. Le corresponde
saber y decidir qué dirección tomará ese servicio, y en su mente está el germen
de esa decisión. Nunca doy instrucciones definidas para regir el servicio que
presta un discípulo, porque así no se desarrollan los servidores.
Tres
condiscípulos del grupo son sannyasines, y usted es uno de ellos. La lección
aprendida durante el intervalo de intensificado entrenamiento silencioso, fue
el desapego y el desarrollo de la correcta acción por medio del análisis del
móvil. Mediante estas pruebas llevadas a cabo en su Ser más profundo y mediante
su respuesta, puso sus pies en el sendero del discipulado. Creo que lo sabe. No
le digo lo que debería conocer por sí mismo pero usted siempre se permite
destacar las correctas condiciones mentales.
Quisiera
pedirle especialmente que haga contacto con uno de sus colaboradores (L.U.T.).
Téngale en sus pensamientos y mantenga correspondencia. Es un guerrero lleno de
cicatrices, sin embargo persiste, y usted puede hacer mucho por él.
En
lo que a usted concierne, hermano de antaño, le hablaré sobre dos cosas,
contenidas en el segundo punto al cual me referí en esta instrucción. Recuerde
siempre que sólo sugiero y lo sugerido debe aplicarse únicamente si lo aprueba
internamente y concuerda con el dictamen de su propia alma. Durante un tiempo
ha meditado sobre
En los años venideros, hermano mío, trabaje
con tranquilidad y sin tener conciencia de la tensión ni la presión, pues debe
dedicarse al trabajo y no a usted. Esto atañe a los discípulos de todos los
grados, en probación, aceptados o iniciados. Se le necesita a usted en el arduo
trabajo venidero y debe mantener el instrumento en buenas condiciones.
Cuando digo que se le necesita,
significa que una antigua relación y experiencia conjunta le permite trabajar
en este grupo con facilidad y comprensión, y ello quiere decir que tiene poder
para realizar la tarea.
Estudie
las tres palabras que son la nota clave de su vida, avance con humildad
y ayude a disipar así la ilusión del mundo. Sus rayos, hermano mío, son:
El rayo del alma, el segundo Rayo de Amor-Sabiduría.
El
rayo de la personalidad, el cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto.
En
una vida anterior el rayo de su personalidad fue el primer Rayo de Poder, de
allí la sensación de poder que siente a veces.
Enero
de 1935
Mi
hermano de antaño:
No
intento hoy cambiar su trabajo de meditación o alterar mis instrucciones. Ha
trabajado en ellas durante un tiempo relativamente breve y, por lo tanto, no
las cambiaré hasta después de la Luna llena de mayo, y en el siguiente trabajo
semestral. Obtendrá una idea más plena del trabajo grupal y de sus hermanos de
grupo, si dedica tiempo a estudiar con cuidado las instrucciones dadas a cada
uno de ellos.
No
quiero escribir mucho ni emplear palabras y frases que intriguen al aspirante o
den un sentido de que tengo gran interés personal. De ese modo no lo ayudaría.
Pero trato de expresar estas instrucciones, generales y personales, de manera
que incluyan un pensamiento y ofrezcan material para una madura consideración.
El factor tiempo del instructor y del instruido es hoy tan valioso que no tiene
objeto explicar la necesidad de ser breve.
Quiero
que ponga mayor atención a las instrucciones anteriores. La concentración
tranquila sobre la vida del sannyasin y además el logro de ese desapego
interno, que es característica sobresaliente del sannyasin, deberían ser
durante los próximos seis meses su principal pensamiento y constituir el
control de su vida esotérica. Con el acrecentamiento de ese desapego
deberá desarrollar normalmente un amor
más intenso, y la expresión esotérica de ese amor será más profunda.
La
obtención de un mejor alineamiento liberaría también con más plenitud el amor
de su alma en la vida de su personalidad, y lo haría más radiante y atractivo
en sentido espiritual. Acrecentaría la utilidad de su servicio y satisfaría una
necesidad. Es más bien una necesidad de expresarse que una necesidad real. La
liberación del amor vendrá por medio del alineamiento, la descentralización de
las cosas de la personalidad y una dedicación más amorosa al servicio de los
demás. Por lo tanto, continúe con el trabajo de meditación dado, pero dedique
dos o tres minutos a fin de obtener el alineamiento, antes de empezar el
trabajo definido. Procure, hasta donde pueda, "permanecer en el ser
espiritual" y ser uno con el alma y así establecer un limpio canal desde
el alma al cerebro, por conducto de
Agosto
de 1935
Hermano
mío:
Cambiaré
en parte su trabajo de meditación, pues el ejercicio de visualización
contribuyó grandemente a estimular el centro ajna y a enfocar su mente en la
cabeza con más firmeza. Observé atentamente el resultado. En los últimos seis
meses se produjeron tres cosas:
Primero,
mucha tensión, tanto en relación con su propio círculo inmediato como con el
trabajo en su medio ambiente, y también en relación con sus propias reacciones
internas. Creo que ya sabe a cuáles de estas últimas me refiero
específicamente. Segundo, le proporcionó un acrecentado campo de contacto y de
servicio, acarreando consigo las consiguientes pruebas y las nuevas
oportunidades de ayudar y auxiliar. Esta expansión debe continuar y evidenciar
una creciente sensibilidad de su parte a la necesidad mundial.
Tercero,
es consciente (¿no es así hermano mío?) de una nueva fuente de iluminación e
inspiración y de que durante el año transcurrido se fortaleció grandemente su
comprensión.
Hablando
simbólicamente, el sendero del discipulado es ya real para usted; los hasta
ahora lejanos e imperceptibles portales de la Puerta de Oro, ya no son tan
lejanos ni tan imperceptibles. Sus contornos son más definidos y el
"sonido que surge" le susurra algo a su oído interno.
Creo
haberle dicho que usted es un sannyasin consagrado. Esto no sólo trae gozo,
sino responsabilidad, disciplina y también adquisición de conocimientos. El
sannyasin debe trabajar siempre para acrecentar el conocimiento. Debe darse
cuenta y ser consciente de cada paso y su resultado, de cada móvil que lo
impele y su efecto, y de cada objetivo alcanzado y su consecuencia. Debe
comprender con claridad los frutos de la disciplina, sin apegarse a los
resultados del trabajo. Debe fomentar esta aguda percepción, hermano mío. Debe
ir desarrollándose en usted una creciente sensibilidad hacia sí mismo y los
demás. Debe inducirlo hacia la meta de un acercamiento consciente, para que
siempre sea consciente del contacto en dos direcciones: usted es consciente de
la vida subjetiva interna y también del mundo objetivo externo; esto debe
emprenderlo y desarrollarlo como una actividad dual y sintética. Reflexione
sobre esto.
Antes
de indicar su trabajo de meditación para los próximos meses, le sugeriría
(recuerde que sólo hago sugerencias) dedicar los próximos seis meses a
considerar detenidamente el efecto que usted produce, como trabajador, en
aquellos que trata de ayudar. Éste es un valioso ejercicio para todos los
discípulos e involucra autodisciplina, aunque pocas veces se la menciona en los
libros comunes sobre el discipulado. Uno de los próximos desarrollos en el
campo de la psicología esotérica sería conocer el impacto que la fuerza de rayo
hace sobre las personas que contienen en sí distintos aspectos de la energía de
rayo; le resultará interesante observar el impacto de la energía de su segundo
y cuarto rayos sobre las personas y también el poder de primer rayo que trajo
consigo de una encarnación anterior. De esta manera empleará el método fácil de
servir, pues evocará menor resistencia en aquellos a quienes sirve y no tendrá que deshacer o reconstruir, dando
los primeros pasos para ser eficiente en la ciencia de la fuerza.
Ahora
le daré un simple ejercicio de respiración, que tiene por principal objetivo
acrecentar el poder del centro cardíaco. Recuerde que la evocación del ritmo de
este centro se demuestra en las primeras etapas, por una creciente comprensión
de los individuos y un mayor conocimiento de los problemas grupales. Más
adelante despertará una conciencia y percepción grupal definidas del Plan.
Tiene completa libertad para continuar, si quiere, con el ejercicio de visualización, pero hágalo en
cualquier otro momento del día...
Observará
que la mayor parte del trabajo que le di aquí vincula los tres aspectos de su
vida mental -la imaginación creadora, la mente y la intuición- y la obtención
de esta vinculación sintética constituye mi actual objetivo. Tenga esto
presente y aprenda, ante todo, a discernir entre los tres; luego a emplearlos
secuencialmente con facilidad y, finalmente, en forma simultánea. La tarea que
le he asignado hermano mío, no es fácil.
¿Podría
escribir tres breves artículos sobre los tres pensamientos que le di para
desarrollar la intuición, a fin de que puedan beneficiarse otros con ellos?
Febrero
de 1936.
Mi
amigo y hermano:
Desde
mi última comunicación aplica la disciplina del discípulo aceptado, a fin de
trabajar en el campo mundial. Debido a que es un discípulo, aplicó a un mismo
tiempo esa disciplina a todos los aspectos del yo inferior -el yo humano.
Quienes no son discípulos la aplicarán sólo a uno de los cuerpos inferiores.
Sin embargo, el discípulo la aplica a los tres simultáneamente, es decir, a la
entera personalidad. En su caso se renovó la deficiencia física, la tensión
emocional (de dos tipos, ¿no es así, hermano mío?) y las dificultades y
presiones mentales. Esto último fue lo peor, siendo parcialmente (aunque no
totalmente) responsable de las otras dos.
Las
lecciones que deben aprender todos los discípulos (antes de obtener el poder
para trabajar en el mundo) podrían ser expresadas como esa necesidad de
discernir entre:
1.
Los principios primordiales
y secundarios, o entre dos cosas correctas.
a.
lo más correcto y lo menos
correcto,
b.
lo que es correcto para
usted, pero quizá no lo sea para otros.
2.
El propio dharma personal,
la obligación y los deberes individuales y las responsabilidades y relaciones
con el grupo.
3.
Las necesidades y demandas
que evidencian el trabajo grupal y las del individuo.
4.
Lo esencial y lo no
esencial.
La
tarea es ardua hermano mío, y, como bien sabe, los problemas debe solucionarlos
por sí solo. Hay aspectos de la experiencia interna en los cuales nadie puede
inmiscuirse, ni aún el instructor interesado y simpatizante, ni el Maestro
Mismo. Si lograran inmiscuirse, no se adquiriría la riqueza de la posible
experiencia. La nota clave para su esencial surgimiento en forma radiante y
libre, es el silencio y la paciencia, no el empleo exagerado de la mente
analítica. El amor revela mucho más clara y definidamente (en su caso) que el
análisis. Dentro de los límites de su propio horizonte percibe con claridad.
Dentro de los límites de su campo de contactos debe amar profundamente, y sobre
ese amor profundo debe poner el énfasis.
Usted
y todos sus hermanos de grupo deben concentrarse sobre el trabajo de
preparación para el Festival de Wesak. Canales puros y mentes liberadas son los
principales requisitos en este momento y les pido que lleven a cabo una
purificación preparatoria y una disciplina mental. El creciente impulso interno
de la aspiración y la devoción y la acrecentada lucidez de la mente
deben constituir la meta durante los próximos meses, porque la demanda de los
discípulos mundiales traerá lo que el mundo necesita, más la intensificación de
la luz en la cual se verá la verdadera luz. Existe un poder oculto en las
palabras: "Y en esa luz veremos la luz". La Jerarquía necesita
angustiosamente en estos momentos la luz de los discípulos mundiales. Sí, la
necesita, hermano mío.
Le
sugiero que durante las próximas semanas se concentre para "mantener la
mente firme en la luz". Esto involucrará un renovado trabajo de
alineamiento y un nuevo enfoque consciente de la mente, hacia
Para
este fin le delinearé y sugeriré la meditación que puede practicar, a no ser
que considere conveniente cambiarla más adelante...
¿Quisiera, hermano mío, tomar nota de lo que
le llegue sobre radiación y servicio magnético? Éstos dos escritos
constituirán su ofrenda individual a sus hermanos de grupo. En caso de que no
tenga la fortaleza y el tiempo suficiente para este trabajo y el del grupo
delineado anteriormente, dilucide estas dos palabras -Radiación y Magnetismo-,
en reemplazo del trabajo grupal.
Agosto
de 1936.
Hermano
mío:
No
sé qué decirle en este critico periodo semestral. Los últimos meses tuvo
dificultades, pero sin embargo fue un período de real crecimiento, aunque no se
haya dado cuenta. Sin embargo, a pesar de considerarse miembro del grupo, poco
aportó a la unida vida grupal de sus hermanos. Esto quizá se debe a un concepto
erróneo, respecto a la verdadera significación de mi propósito. Es muy difícil
para una persona que posee predominantemente cualidades de sexto rayo (como resultado de la orientación
de la vida actual, o traídas de otra vida en calidad de influencias
predisponentes, tal es su caso) comprender la intención fija (empleando esta
palabra en el sentido que la aplican los católicos) de un grupo. El punto de
vista propio, el propio dharma, los problemas propios y el propio
desenvolvimiento, se siguen en forma muy unilateral y -complicando la
dificultad- con móviles verdaderamente correctos y elevados. Cuando a esto se
añade una mente intensamente censuradora, el problema es doblemente difícil.
Pero, hermano de antaño, su intensa lealtad interna a la verdad, su muy
desarrollado altruismo, su fuerte vínculo con la Jerarquía como discípulo
consagrado y su clara visión, son contribuciones de tal valor para la vida
grupal, que hoy le pido trate de reintegrarse al grupo en forma real y
altruista.
El
problema que tiene este grupo particular de discípulos es comprender el
espejismo -espejismo en el que actúan los seres humanos que no han llegado a
ser iniciados de tercer grado. Por lo tanto, las pruebas a las cuales los
miembros del grupo han sido sometidos, son muchas y grandes, y varias veces la
vida del grupo, como una unidad, quedó casi destruida. I.B.S. podría
decirle muchas cosas si hablara directamente con usted de la época en que
parecía casi imposible salvar la vida grupal. Sin embargo S-K.L.T. se da cuenta
hoy de que el espejismo lo ha envuelto, pero no ve de dónde surge. También
D.A.O., como verá por su correspondencia, está confundida -aunque no se da
cuenta y llegaría a negarlo debido al espejismo de
Parte
de la gran tentación en el desierto, de nuestro Maestro, el Cristo, estuvo
basada en los tres aspectos del espejismo mundial -ilusión, espejismo y maya-
que amenazaron confundirlo, pero enfrentó cada aspecto con la enunciación de un
claro principio y no con argumentos verbales de una mente analítica. Desde ese
campo triunfal salió para amar, enseñar y curar. Que en estos días de dolor mundial, el amor y
la alegría constituyan las notas claves de su vida, pues como grupo y como
individuos poseen la vibración sanadora de la Jerarquía.
No
cambiaré su trabajo. Hoy tengo poco que decirle, hermano mío. No hizo el
trabajo que le asigné. Por lo tanto ¿para qué darle más, o asignarle otro
distinto? Es necesario que haga el anterior. Piense menos y ame más. Ésta es la
nota clave para usted durante los seis meses próximos. Entonces la luz será
liberada y brillará en su camino. Considere el bienestar del grupo,
convirtiéndose en parte integrante de él. Naturalmente, se preguntará:
"¿Cómo puedo hacerlo? Distintos tipos de preguntas y problemas bullen en
mi mente y preocupado como estoy ¿puedo prestar servicio al grupo?" La
mayoría de los aspirantes, necesita entrenarse para pensar y reflexionar,
cavilar y analizar, pero usted hace todo esto con una facilidad poco común. Con
frecuencia, mediante el autoanálisis, se encierra en un callejón sin salida.
¿No es así, hermano mío? La única salida de este callejón es
A
la meditación asignada en la última serie de instrucciones, incorpore las
siguientes palabras:
ler.
mes ............. Orientación.
2do.
mes ........... Lucidez. Claridad.
3er.
mes ............ La Paz que trasciende toda comprensión.
4to.
mes ............ Integración.
5to.
mes ............ La Vida grupal.
6to.
mes ............ El Camino radiante.
Por
lo demás, dejaremos su trabajo incompleto si así lo desea.
Febrero de 1937.
Hermano
mío:
Usted
fue tan personal que se aisló detrás de un muro de silencio, y no puedo llegar
a usted. Se le ofreció una oportunidad kármica, pero no la ha reconocido. La
definición que le hice del tipo de espejismo que lo envuelve con facilidad, lo
empujó detrás de este muro de orgullo herido y resentimiento, porque sus
hermanos conocieron sus debilidades. Hermano mío, esto no debe ser. Todo es
parte de la ilusión ambiental. ¿Qué importa que cada uno conozca las
debilidades de su hermano en el sendero y que todos sean conscientes de la
debilidad de un individuo? ¿Es usted aún tan imperfecto y tan desamorado que
ese conocimiento lo induce a criticar y a resentirse, en vez de amar y
comprender? No pudo enfrentar esto, de allí su retirada. Por eso encara sus
problemas en la soledad, lejos del grupo esotérico a que pertenece, con el que
volverá a encontrarse en fecha posterior, aunque probablemente -no
inevitablemente- en otra vida. ¿Quién puede establecer fechas en el destino del
alma?
Nota: El enunciado que antecede, hecho por El Tibetano,
explica por qué -durante el resto de esta encarnación- este discípulo ya no
trabaja en Su ashrama.
D. L. R.
Julio de 1934
Mi hermano y amigo:
Le pido que trabaje en este grupo de estudiantes y
aspirantes por dos razones: primero, porque mediante este sistema de
instrucciones puede recibir ayuda para hollar el sendero, si quiere aprovechar
lo que le imparto y, segundo, porque su tipo particular de mente y su
experiencia entrenada, darán a este grupo el equilibrio y la paciente
estabilidad que necesita.
El grupo pasó por una crisis. Algunos miembros
tuvieron pruebas y dificultades peculiares que superaron, y están aprendiendo
la lección necesaria. La potencia subjetiva de lo que posee para dar, ayudará
-si puedo expresarlo así- a equipar al grupo y me permitirá integrarlo más
rápidamente y adaptarlo como instrumento de servicio. Inicio esta comunicación
enunciando lo antedicho con toda claridad, porque el servicio que puede prestar
tiene más valor para usted que el que puede prestársele a usted. Pero el grupo
y el entrenamiento al cual él mismo se somete, pueden proporcionarle mucho si
trata de trabajar más o menos durante un año.
No se trata
de imponer restricciones a los estudiantes ni a su trabajo en forma
autoritaria; todos pueden abandonar el esfuerzo en cualquier momento. La
tercera razón de ubicarlo en este grupo consiste en ponerlo en contacto,
subjetivamente y también en el plano físico, con D.H.B., puesto que ambos son
buenos compañeros de viaje. Esto es sólo una sugerencia y una esperanza que
ambos deberán comprobar, si lo desean.
Ha pasado usted por uno de esos períodos de
tranquilidad y de controlado desarrollo interno, que de vez en cuando
constituye parte del entrenamiento del discípulo en el sendero. Ahora el fruto
de esa experiencia subjetiva, conocida sólo por usted y quienes guían y vigilan
los pasos de todos los aspirantes, debe desarrollarlo como servicio esotérico,
prestado progresivamente en cada uno de los tres planos, hasta convertirse en
acción fructífera en el plano físico. Tenga esto presente cuando trata de trabajar
con el grupo de mis discípulos; primero establezca su armonía mental, luego su
contacto astral y deje que la expresión en el plano físico se produzca por sí
misma, pues la dirección que tomará depende de la continuidad interna del
contacto y de su realización subjetiva sensible, lo cual tomará tiempo, hermano
mío. Pero en el reino del alma no hay prisa.
El trabajo de meditación que debe realizar será, por
un tiempo, dinámicamente extrovertido. Empleo estas palabras porque
expresan el proceso que deberá seguir durante los próximos meses. Le sugeriría
practicar, si quiere, el siguiente ejercicio de respiración, al cual le seguirá
el proceso de meditación. Todo el trabajo realizado debe ser controlado por la
conciencia centrada y mantenida firmemente en la cabeza...
En este momento del ejercicio de respiración
evitaremos emplear el centro más elevado de la cabeza, aunque debe reconocerlo
como el punto desde el cual usted trabaja. El objetivo de este ejercicio es
integrar los tres centros ubicados arriba del diafragma, para que la
personalidad sea más magnética y responda más definidamente a la radiación del
alma.
Para su trabajo de meditación sugiero el
procedimiento siguiente:
1. Haga ante todo, el ejercicio de respiración ya delineado.
2. Enfoque la conciencia lo más arriba posible en la cabeza y emita
3. Haga un breve e intenso ejercicio de visualización:
a. Imagine un sendero de luz dorada que se inicia donde usted se
encuentra y se extiende hasta un amplio portal de dos hojas.
b. Vea un disco o rueda de color rosa, rodando por este sendero
y dirigido por usted, y que eventualmente desaparece a través de la puerta.
c. Envíe a lo largo de ese mismo sendero un disco de color verde
vívido, seguido por un disco de color amarillo dorado, desapareciendo
ambos por la misma puerta.
d. Envíe otro disco o rueda de un radiante color azul
eléctrico, rodando por el sendero dorado, y sin atravesar la puerta se detiene
allí y la oculta.
e. Imagínese que usted está delante del disco color azul eléctrico y,
habiendo recorrido el sendero dorado, medita allí sobre las palabras
siguientes:
"Yo soy el Camino y el portal. Yo soy el
Sendero dorado, y a la luz de mi propia luz, huello el Camino. Atravieso el
portal. Giro e irradio la luz".
4. Continúe con su meditación, absténgase de utilizar algún mántram y
de practicar ejercicios de visualización, excepto los ya indicados.
5. Pronuncie nuevamente
Practique esta meditación una vez por día durante
los próximos meses, pues formará la base de la meditación que podré darle
posteriormente.
Enero de 1935
Hermano de lejanos días:
Le indicaré la línea de acción que puede ayudarle
mejor en esta actividad grupal, y es el desarrollo de la sensibilidad
telepática. Debido a que esta capacidad está latente en usted, se le pidió al
principio ser miembro del grupo inicial de discípulos. Aunque su karma y
circunstancias en ese momento militaban temporalmente contra ello (y su acción
en ese entonces fue totalmente correcta), de ninguna manera niega su capacidad
latente. Le señalo esto, pues quisiera que -si lo desea- trabaje para establecer
una relación telepática con el grupo, empezando por D.H.B. y D.A.O. Trate de
ponerse en contacto con ellos de esta manera y también de considerar esta
cuestión. Obrando así, ayudará a establecer una interacción e integridad
grupales, uno de los principales objetivos que tienen ante sí todos los grupos
de discípulos. Cuando estén los grupos formados, se elegirá un miembro de cada
uno para formar otro grupo, cuyo trabajo será mantener la interacción grupal
entre los grupos. Si puede dedicar cinco minutos por día a hacer un esfuerzo
para entrar en contacto con ambos, tendrá éxito al final del camino.
Probablemente hallará (ya que es una alma de primer rayo) que puede impresionar
sus mentes con más facilidad que ellos la suya, pero su personalidad de quinto
rayo lo neutralizará en parte, porque actúa más fácilmente en el plano mental
que en el astral, debido a su polarización de rayo.
Siga con el ejercicio de respiración delineado en mi
última instrucción. No le haré ningún cambio. Lo ha practicado sólo durante
unos pocos meses y el ritmo del trabajo debe quedar definidamente establecido,
para ser automático, permitiéndole pensar libremente dentro de los límites del
trabajo. Cambiaré, sin embargo, el delineamiento de su meditación en los
detalles siguientes:
1. El ejercicio de respiración.
2. La pronunciación del AUM.
3. Vea, con el ojo de su mente, la misma puerta de dos hojas,
ampliamente abierta, y a través de la misma un radiante sol de luz dorada.
4. En lugar de enviar los coloreados discos de luz, visualícese usted
frente a esa puerta abierta.
5. Entonces diga: "Que la energía del yo divino me inspire";
sienta a toda su naturaleza vitalizada por la energía espiritual que afluye por
esa puerta abierta sobre usted y a través suyo.
6. Diga: "Que la Luz del alma dirija", y visualice a esa luz
afluyendo sobre el sendero que recorre a diario. Lleve a esa luz los problemas grupales que tenga que
resolver y encarar, enfréntelos y manéjelos en esa luz.
7. Termine el resto de la invocación, pronunciando y poniendo tras las
palabras todo el poder de su alma. Agregue el mántram que le di anteriormente:
"Yo soy el Camino y el Portal. Yo soy el
Sendero dorado, y a la luz de mi propia luz, huello ese camino. Atravieso el
portal. Giro e irradio la luz".
8. Pronuncie el AUM.
No permita que las cosas de la personalidad rompan
de alguna manera el equilibrio, hermano mío. Mantenga como hasta ahora ese
silencio interno que protege los secretos del alma y el camino que su alma le
indicó -el camino que debe seguir. El desapego de los pensamientos de los demás
y la firme radiación encierran para usted el secreto de su liberación final.
Agosto de 1935
Hermano mío:
Quiero darle algún trabajo personal relacionado
conmigo, el cual no será fácil. Siempre se interesó en ese trabajo subjetivo
interno, que podría llamárselo clarividencia telepática, y lo hubiera realizado
si hubiese trabajado con el primer grupo que planeé formar. ¿Quisiera trabajar
conmigo, hermano mío, por un tiempo, en esta línea? He puesto ante sus ojos
durante la meditación (frase que quizás poco le signifique aunque describe una
realidad existente) dos símbolos, con los cuales quisiera que entre en contacto
como entrenamiento para obtener sensibilidad interna. Procure hacerlo y
descubrir esos símbolos y la palabra que ellos representan. Este trabajo
formará parte de su meditación:
1. Obtenga el sentido del aplomo y la quietud internos y al mismo
tiempo manténgase positivamente atento para establecer contacto conmigo. Trate
de percibir mi aura y sintonizarse con mi grupo, del cual forma parte.
2. Tome nota de cuanto aparezca y de cualquier palabra vinculada con
la forma simbólica registrada, que pueda surgir en su conciencia. Trate de
entrar en contacto con el primer símbolo en los primeros tres meses, y con el
segundo, en los últimos tres. Anote cada día los contactos que cree haber
establecido y resuma los resultados. No esté indebidamente ansioso.
3. Pronuncie
4. Pronuncie el mántram del Grado de Discípulos: "Que la energía
del Yo divino me inspire y la luz del alma me dirija. Que sea conducido de la
oscuridad a la luz, de lo irreal a lo real y de la muerte a la
inmortalidad".
5. Prosiga la meditación como le parezca, pero no le dedique más de
diez minutos.
6. Practique el ejercicio de respiración como hasta ahora, pero esta
vez hágalo al finalizar la meditación, pues pondrá en movimiento las energías
con las que pudiera entrar en contacto.
Como verá, estoy tratando de establecer un vínculo
más estrecho en los planos internos entre usted y el grupo del cual soy el
punto focal. Me esfuerzo definidamente para hacerlo. Teniendo esto en cuenta,
siga adelante en su vida espiritual durante los próximos seis meses, e
intégrese más estrecha y conscientemente en mi grupo, en los planos internos.
Sus condiscípulos forman parte de este grupo. Mantenga siempre en su conciencia
la realidad del grupo, el propósito del servicio grupal en la actualidad, y la intención
que deberá subyacer en el canon de la vida de todo discípulo, servir al Plan.
Nada más le diré ahora, excepto que anhelo
profundamente que obtenga una mayor libertad de vida y de expresión y se libere
de las cadenas que le impiden dedicar la vida al servicio pleno y amoroso -me
refiero a los hábitos mentales internos y no a las responsabilidades y
contactos externos.
Febrero de
1936
Hermano mío de épocas lejanas:
Hoy
acentuaré la necesidad de reconocer y reinterpretar su canon interno de vida o,
en otras palabras, el programa interno que su alma determinó seguir cuando
usted, por primera vez, puso su pie en el sendero del discipulado aceptado.
Ello sucedió hace dos o tres vidas, y ha recorrido este sendero lenta y
cautelosamente. Sin embargo, es necesario que se ajuste ahora más dinámicamente
al propósito de su alma y rechace más definidamente los impedimentos que en la
actualidad tratan de obstaculizar su progreso. Le advierto que no me refiero a
las relaciones y contactos externos, los cuales existen y tienen su finalidad
y, como bien lo sabe, los discípulos deben cumplir toda legítima
responsabilidad. Me refiero a esa vida interna, activa y espiritual que debe ir
cultivando y a esa actividad dual que tiene que llevar a cabo simultáneamente.
La vida dual involucra el mundo de las relaciones internas y las reconocidas
actitudes subjetivas, abarcando también la vida de servicio externo y las
relaciones establecidas como dharma, en el plano físico. Una clara visión sobre
estas relaciones externas en el mundo de la actividad profesional, y de las
amistades y relaciones familiares, es requisito necesario para hollar el
sendero; hasta que el discípulo no vea estas relaciones en sus verdaderas y
correctas proporciones, perturbarán a menudo su mente y obstaculizarán su
servicio. Aquí le hago una insinuación. Cada vínculo que establecemos en la
tierra no implica imprescindiblemente el reconocimiento de que es egoico. Establecemos
nuevos y renovados vínculos e iniciamos nuevos karma y dharma. Lo primero que
debe aprender el discípulo es juzgar correctamente la edad del alma de sus
asociados. Descubrirá pronto que ésta varía. Entonces aprenderá a reconocer a
esas almas cuya sabiduría y conocimiento sobrepasan a los suyos, a colaborar
con las almas que con él recorren el sendero y a trabajar para aquel a quien
puede ayudar, pero cuya etapa evolutiva no está a la par de
Estudie los puntos mencionados, recordando que la
verdad y la clara visión son de más valor que la ciega lealtad y la reducida
comprensión. Una vez captados, conducen a una creciente felicidad y a firmes
relaciones. El correcto sentido de proporción no involucra necesariamente la
crítica.
El próximo semestre cambiaré considerablemente su
trabajo y meditación. Lo hago con una doble finalidad: Quiero que logre un
alineamiento más rápido e intensifique y dinamice la aspiración de su vida. La
polarización mental es buena y su trabajo en el mundo lo ayuda grandemente en
esto. La integración de dicha polarización en la vida emocional podría ser más
fuerte y dinámica y para lograrlo trabajaremos durante un tiempo. Trato también
de ayudarlo para que sea más sensible a las fuerzas que deben afluir en el
mundo durante el mes de mayo, si los discípulos mundiales están a la altura de
la oportunidad.
Continúe como hasta ahora con los ejercicios de
respiración. Luego practique la meditación siguiente:
1. Enfoque la conciencia lo más alto posible en la cabeza.
2. Pronuncie el OM tres veces en forma inaudible y, con el poder de la
imaginación creadora,
a. visualice el cuerpo físico, consagrado al servicio del alma;
b. introdúzcase más internamente al emitir el OM y visualice la
naturaleza emocional, afluyendo como aspiración para servir a la humanidad;
c. introdúzcase aún más arriba y adentro, y dedique el principio mente
al servicio del Plan.
3. Manteniendo la conciencia en ese plano elevado, trate de llevarla
más arriba aún y, por un acto definido de la voluntad, vea que suceden tres
casas: un total alineamiento, una integración definida con la personalidad y un
enfoque dinámico de su conciencia en el alma.
4.
Emita la palabra en forma audible, pero esta vez como alma,
exhalando luz, comprensión y amor sobre la personalidad integrada, atenta y
expectante.
Haga de esto una actividad dinámica, rápida y
consciente.
5. Como alma, trate de vincularse con sus condiscípulos. Habiéndolo
hecho, procure ver el símbolo que fulgura en la frente de cada uno de ellos.
Los símbolos difieren. Vincúlese definidamente con sus hermanos y envíeles
amor, a fin de ver sus símbolos. Tome nota cada día, del símbolo que le parece
está relacionado con ellos.
6. Habiéndolo hecho, repita rápidamente el proceso del
alineamiento explicado en los puntos 1, 2 y 3, y vuelva nuevamente a la etapa
de contemplación, manteniéndola el mayor tiempo posible. Asuma imaginativamente
(si no lo puede hacer en realidad) la actitud del alma, que vive la vida de
contemplación en su propio mundo, y esfuércese por ver, en relación con los
siguientes temas mensuales, lo que el alma ve y conoce.
1er. mes ......... La naturaleza de la contemplación.
2do. mes ......... La necesidad de la integración.
3er. mes ......... La técnica del alineamiento.
4to. mes ......... La inspiración de la personalidad.
5to. mes ......... La asociación con el esfuerzo jerárquico.
6to. mes ......... El servicio al Plan.
7. Inserte aquí el trabajo intercesor que usted trata de realizar.
8. Pronuncie el OM.
Como trabajo personal le pediría que escriba un
párrafo, en el cual exponga su concepto más elevado respecto a los seis temas
que mencioné para la contemplación.
Hermano mío, le pido que persevere sin desaliento y
no piense indebidamente sobre los resultados obtenidos. No está aún en
condiciones de valorar correctamente su propio progreso. Continúe trabajando y
prestando servicio. Deje que la realización con sus resultados y efectos se
produzca en forma natural sin forzar el proceso. Su alma está activa y en este
momento dirige poderosamente su atención sobre su instrumento; el ritmo
vibratorio y su poder para servir pueden aumentar; su oportunidad en estos momentos
es muy real. La condición del cerebro físico aún le impide registrar con
exactitud las actividades internas, lo cual no indica que la actividad deje de
ser grande y correcta. Siga mis sugerencias y mantenga un contacto más
estrecho, subjetiva y objetivamente, si es posible, con sus hermanos de grupo.
Agosto de
1936
Amigo de antaño:
Durante los últimos seis meses ha hecho muchos
reajustes en su vida. Ha cumplido sus obligaciones externas en diversos campos
de la expresión de la vida, liberándose simultáneamente de las "manos
aferradoras" de amigos y personas asociadas. La necesidad de una libertad
interna inviolable es para usted apremiante, pero está aprendiendo rápidamente
la lección de que la libertad es un estado mental y no un modo de ser. El temor
a la soledad aislada lo ha obsesionado a menudo, sin embargo, ha comprendido al
mismo tiempo que ese tipo de soledad constituye con frecuencia el ambiente
circundante del discípulo. La creciente sensibilidad de los vehículos del
discípulo lo hace gradualmente consciente del verdadero mundo de los valores
sutiles.
Se le ha dicho, y por lo tanto sabe, para qué se lo
está preparando. Sabe también que un apego más profundo a la humanidad,
paralelamente al desapego más sutil y definido y claramente comprendido,
constituye su objetivo principal. En esta última frase he resumido su problema
inmediato, y a fin de estimularlo le digo que está haciendo un real progreso
hacia su meta.
Hermano mío, hay otra cosa que creo debe comprender
más definidamente, y es la necesidad de llevar una vida que exprese con más
plenitud el servicio externo en el plano físico, la cual lo ayudaría a alcanzar
su meta. Sin embargo conozco sus problemas y la extensión de su influencia
externa (irradiando desde un centro interno controlado) que deberá producir
lentamente el desarrollo de una más amplia serie de contactos. Pero ciertamente
los obtendrá si su intención y pensamiento, van dirigidos hacia esos fines. A
medida que envejezca, podrá dar mucho más. La sabiduría que lógicamente se ha
formado en la hoguera del dolor y del sufrimiento, debe estar disponible y ser
aplicada a medida que se abra ante usted el Camino de la Luz y
Se halla en una etapa en que puede lograr -si así lo
desea- un ritmo superior y más poderoso, cuyo poder y vibración deben sentirse
fuera del círculo y de los contactos hogareños, o de su relación con sus
hermanos de grupo. A usted le corresponde descubrir gradualmente en qué forma
se demostrará la extensión de su servicio. Sólo indico su posibilidad. Sin
embargo, puedo decirle que se realizará por la profundización de su vida de
meditación, no por la búsqueda externa de tales contactos, o sino por el desarrollo
de una verdadera comprensión espiritual, que dará tal poder al “latido
magnético" (como se lo denomina esotéricamente) de su vida, que no
necesitará moverse de donde está, porque aquellos a quienes puede ayudar irán
acrecentadamente hacia donde usted está. Los principales métodos que empleará
serán la pluma, los momentos de dedicación, la rapidez para decir la palabra
adecuada cuando se presenta la oportunidad y el sentido de silenciosa seguridad
que puede impartir a otros. ¿Puede captar el valor que tiene para el atribulado
aspirante, descubrir que un hermano posee el poder para ayudarlo, basado en la
entrenada parquedad y en un seguro conocimiento?
Sería preferible dejar su meditación tal como está,
cambiando únicamente el tema, el cual deberá buscar usted mismo, extrayéndolo
de las frases personales dadas. Emplee las seis frases que le parezcan más
útiles y considérelas como pensamientos alrededor de los cuales erigirá su vida
mental y emocional, durante los próximos seis meses.
Febrero de 1937
Hermano mío:
Está aprendiendo con rapidez la lección del desapego
y se va liberando gradualmente de las
manos aferradoras de los demás. Así como
Dos cosas quisiera grabar en su mente y le pediría
que se dedique a ellas hasta el próximo período.
Primero, profundice el poder de su expresión y
empiece a entrenar a otros, mediante un servicio externo más definido.
Siempre trabajó subjetivamente con otros, siendo uno de sus mayores haberes en
el trabajo grupal. Mentalmente es magnético y, debido a que controla su cuerpo
astral, no interfiere emocionalmente esa influencia magnética, pues es una
costumbre establecida en usted y persistirá; es el resultado de muchos años de
reflexión y control mental, además de un entrenamiento académico en esta vida.
Durante el resto de su vida trate de ser magnético mediante la palabra escrita,
la identificación con quien trata de ayudar y el Poder magnético de su mente,
acentuado por su alma y contenido y personificado en sus escritos. Solicito su
ayuda para entrenar aspirantes a fin de que lleguen a ser discípulos
conscientes. Preste esa ayuda y logrará la utilidad magnética que aumentará
grandemente su poder de servir.
Segundo, el siguiente y enigmático mensaje le
proporcionará, si emplea la intuición, otra realización espiritual -que logrará
rápidamente si existe una correcta comprensión, de lo contrario deberá
aprenderlo con dolor y dificultad.
"La llave fue hallada; con la presión de las
manos que están al servicio de la luz y con un palpitante y amoroso corazón, se
gira
"El que se apresura hacia la luz atraviesa con
rapidez la puerta y espera. La mantiene abierta para los que vienen después. En
esa actitud espera.
"Una voz clama: Hermano mío cierra la puerta,
pues cada cual debe girar la llave con su propia mano, y por sí solo debe
entrar por esa puerta.
"La brillante luz dentro del Templo del Señor
no es para todos en el mismo momento o a la misma hora del día. Cada uno sabe
cuál es su hora. Su hora es ahora. De manera que cierre la puerta hermano.
Recuerde que quienes vienen detrás no saben que la puerta ha sido abierta o
cerrada. No
Le cambiaré su meditación, porque la meditación
grupal está destinada a reemplazar a la individual en la mayoría de los casos.
Sin embargo, le daré un breve ejercicio que puede ayudarlo a exteriorizar
su poder magnético... Practíquelo cada día con lenta y mesurada reflexión, sin
ningún sentido de apremio; no esté a la espera de resultados, que serán
inevitables si el ejercicio se lleva a cabo leal y correctamente.
Establezca una relación más estrecha conmigo,
hermano mío. Hay cosas que podría decirle en los momentos de meditación elevada
y durante el acercamiento a la Luna llena.
Esto es todo lo que tengo que decirle ahora.
Septiembre de 1937
Hermano de antaño:
En mi grupo de discípulos hay personas que en forma
descollante están destinadas a vivir la vida del sannyasin, la vida de quien
-habiendo cumplido los deberes del escolar, del ama de casa, del hombre de
familia y del hombre de negocios- es llamado a adoptar esa actitud vital y a
orientarse hacia otros propósitos y metas que nosotros técnicamente denominamos
la del sannyasin o discípulo instructor. En la antigüedad, un hombre así
abandonaba su hogar y sus asuntos, caminaba por el mundo siguiendo el fulgor de
la luz, buscando al Maestro y enseñando siempre, mientras deambulaba.
Actualmente, en la vida de nuestra civilización occidental y bajo la naciente
influencia de la nueva era, el llamado es el mismo, pero el discípulo no se
ausenta, ni abandona todo lo familiar, ni anula su utilidad externa. Permanece
donde se encuentra, continúa cumpliendo su deber externo y físico, pero
internamente, se va produciendo un gran cambio y una reorientación definida. Su
actitud hacia la vida y sus asuntos se alteran básicamente. La tendencia de su
vida interna es ir hacia el retiro planeado. Pasa por esa etapa cuando
está en el Camino al que Patanjali se refiere, en Los Aforismos de la Yoga,
con el término "correcta abstracción”, distinta del proceso llamado
"desapego", porque ese proceso o actividad motivada, se aplica
principalmente a la naturaleza astral emocional, a la vida de deseo, cualquiera
sea la índole de los apegos o deseos. Es una actividad mental; una actitud de
la mente que afecta principalmente la actitud en la vida de
Aquí los correctos hábitos y actitudes de la vida
desempeñan su parte respecto al mundo de los negocios y a las relaciones
familiares, permitiendo al sannyasin "seguir por el camino ascendente con
el corazón libre y sin apegos", y hace esto mientras ejecuta la correcta
acción, mediante el hábito y el deseo correctos, para todos aquellos cuyo
destino está unido al suyo. Su alma lo exhorta ahora a que emprenda esta
difícil tarea, que constituye el mayor problema de su vida: Permanecer libre
aunque limitado; trabajar en el mundo subjetivo, mientras está activo en el
mundo de los asuntos externos; lograr el verdadero desapego, aunque da a cada
uno lo que le corresponde. El conocimiento de los rayos a que pertenece puede
serle de gran ayuda en este proceso de liberación, desprendimiento y
renunciamiento final.
El rayo de su cuerpo mental es el quinto, y
debido a que es mismo de su personalidad, debe cuidarse mucho de la
cristalización mental y de la indebida influencia de una mente analítica. Este
rayo le proporciona habilidad en el campo del conocimiento, pero debe estar
equilibrado por el desarrollo de la intuición; le otorga poder para dominar el
campo de conocimiento que ha elegido, pero ese poder debe estar equilibrado por
un dominio simultáneo del mundo, en el que predomine el amor y la sabiduría.
El rayo de su cuerpo astral es el sexto y,
como en el caso de I.B.S., su cualidad principal es la devoción y la
persistente consagración, pero no el fanatismo. Esta energía tiene un enorme
valor para usted porque, en forma curiosa, es el único vínculo que posee con el
gran segundo rayo de amor, en esta encarnación particular, pero es un vínculo
fuerte y poderoso.
Su cuerpo físico pertenece al séptimo rayo,
que, como podrá observar, corresponde también a la línea 1, 3, 5, 7. Esto es
algo sobre lo cual debería cavilar y reflexionar, porque el conjunto de las
tendencias de rayo constituye su problema, y su energía de sexto rayo es el
único factor equilibrador. Sin embargo, hermano mío, en muchos aspectos está
bien equilibrado. A usted y a todos los que estudian estas instrucciones les
indicaré algo al respecto. El rayo de la personalidad en una vida anterior le
dejó hábitos mentales y costumbres arraigadas en sus actividades; introdujo en
el ritmo de la vida ciertas tendencias inalterables de las cuales a veces,
debemos estar muy agradecidos. Lo mismo le sucede en esta vida. En una
encarnación anterior, su personalidad perteneció al segundo rayo, otorgándole
una naturaleza profundamente amorosa y comprensiva y el poder de ser incluyente,
su mayor haber; sirve para contrarrestar las tendencias de primer rayo que
tanto predominan en usted en esta vida particular. Le resulta difícil al
discípulo que no ve la totalidad del cuadro y solo conoce la cualidad de la
vida actual y sus tendencias naturales (debido a la influencia de rayo), pensar
correctamente sobre sí mismo.
Por lo tanto, sus rayos son:
1. El rayo egoico ............................. el primer Rayo de
Voluntad o Poder.
2. El rayo de la personalidad ........... el quinto Rayo de
Conocimiento Concreto.
3. El rayo del cuerpo mental ........... el quinto Rayo del
Conocimiento Concreto.
4. El rayo del cuerpo astral ............. el sexto Rayo de Devoción.
5. El rayo del cuerpo físico ............. el séptimo Rayo de Magia
Ceremonial.
Febrero de 1938
Hermano de antaño:
Se acerca el momento en que este grupo deberá
empezar a trabajar con regularidad en el problema de disipar el espejismo
mundial. Lo logrará en la medida en que los miembros individuales se hayan
liberado o se estén liberando, de sus espejismos personales. En estas
instrucciones le señalé que usted era uno de los del grupo que está en cierta
medida más libre que la mayoría, de los efectos enceguecedores del espejismo.
Le pido que mantenga esa condición para ayudar al grupo y como un servicio
grupal. Cuando sea posible realizar este trabajo mundial (lógicamente detrás de
la escena), los miembros del grupo deberán adoptar una actitud más rígida
respecto a este problema en sus propias vidas, porque -cuando encaren el
problema del espejismo en el mundo- los espejismos personales de los miembros
del grupo dejarán entrar el espejismo mundial, mientras no exista "rigidez
positiva” si puedo emplear estos términos.
Es un trabajo peligroso hermano mío, y lo menciono
porque la cualidad de quinto rayo de su mente puede servir a un propósito
grupal útil. Usted está en situación de poder erigir un muro protector (no una
barrera separadora) alrededor de todo el grupo; lo exhorto a que inicie ahora
esta actividad. Puede empezar a preparar el camino para la actividad grupal.
Por lo tanto, le doy una meditación que tiene como objetivo este servicio y
quisiera que la practique durante los próximos seis meses, pues fortalecerá su
cualidad de quinto rayo, la del conocimiento, y cuando la posea le traerá
iluminación. Es esa cualidad que permite a quien la posee, permanecer firme
en la luz y en el ser puro, y llegar a ser el verdadero Observador. Las
facultades de mantenerse firme, con la intención de reflejar luz, de
centralizar al yo y de observar correctamente, son esenciales para este grupo.)
Deben ser desarrolladas como cualidades grupales, si se quiere emprender sin
peligro el trabajo planeado. Usted puede ayudar grandemente a desarrollar estas
actitudes grupales, e identificándose con ellas en su propia vida, puede
fomentar su desarrollo en los demás. En una carta que le escribí hace más o
menos un año, expuse otra razón por la cual debe prestar este servicio especial
¿quisiera releerla?
Una de las
cosas que traté de realizar en este grupo de discípulos es hacerles comprender
los problemas de la personalidad, indicándoles qué rayos actúan
predominantemente, a fin de ayudarlos a subordinar el hombre inferior al hombre
espiritual. Sería útil que usted hiciera un estudio de quinto rayo, asimilando,
hasta donde le es posible, la información que respecto a este rayo contienen
mis libros. También resultaría benéfico si los estudiantes reunieran toda la información
posible sobre sus dos rayos principales, teniendo en cuenta el trabajo práctico
que deben realizar sobre sí mismos. Esto es para usted de especial valor,
porque tanto el rayo de su personalidad como el rayo de su mente, pertenecen a
la quinta línea de fuerza. En consecuencia, se le presenta un verdadero
problema en lo que a usted respecta, y al mismo tiempo un valioso haber en
conexión con el grupo. Puede ayudar al grupo a obtener el equilibrio necesario
para el trabajo que debe realizar.
El Antiguo Comentario, al hablar del trabajo de aquellos cuyo dharma es
disipar el espejismo mundial, emplea las siguientes expresiones:
"Ellos vienen y
permanecen en medio de las formas que giran -algunas de rara belleza y otras de
horror y desesperación. No miran acá o allá, sino que, con sus rostros vueltos
hacia la luz, permanecen. Así, a través de sus mentes afluye la luz pura para
disipar las brumas.
"Ellos vienen y
descansan. Cesan en sus trabajos externos, se detienen para realizar un trabajo
distinto. Dentro de sus corazones hallan el descanso. No van de acá para allá,
pero constituyen un punto de paz y descanso. Lo que en la superficie vela y
oculta lo real, comienza a desaparecer, y desde el corazón en reposo se
proyecta un rayo de fuerza disipadora que se mezcla con la luz brillante,
desapareciendo entonces las brumas creadas por el hombre.
"Ellos vienen y
observan. Poseen el ojo de la visión; también el ojo para dirigir correctamente
la fuerza necesaria. Ven el espejismo del mundo y, al verlo, observan detrás de
él todo lo que es verdadero, bello y real. Así, mediante el ojo de budi, llega
el poder para expulsar los arremolinantes y ofuscadores espejismos de ese mundo
ilusorio.
"Ellos permanecen,
descansan y observan. Así son sus vidas y tal es el servicio que prestan al
mundo de los hombres".
Le recomiendo que reflexione cuidadosamente sobre
estas líneas. No sólo le indicarán el campo de su servicio, sino también la
actitud deseada que deberá adoptar en su vida personal. La mayoría de las
personas tienen muchos espejismos en sus vidas y se vinculan con facilidad al
espejismo mundial. Usted posee un solo espejismo real en su vida, y no se
sintoniza fácilmente con él. Si pudiera ver con claridad el único punto débil
en su vida astral, basado en la devoción y la interpretación idealista, trabajaría
con mayor poder y libertad.
En cuanto a su práctica de la meditación, siga como
antes, pero cuando haya terminado el trabajo de construcción de los símbolos y
entonado tres veces el OM, tome como pensamientos simientes los que le doy a
continuación y medite sobre los temas indicados a continuación:
1. El poder de permanecer dentro de la luz, que conduce a la correcta
reflexión de la luz.
2. El poder de permanecer en el ser espiritual, para enfocar el alma
dentro del campo de servicio elegido.
3. El poder de observación, para ver correctamente lo que debe
hacerse.
Haga esta meditación con la conciencia enfocada en
su mente de quinto rayo, pero poniendo su atención en el mundo astral, en el
que su grupo planea trabajar. Al principio esto puede intensificar su propio
espejismo, y deberá estar alerta a fin de protegerse de ello. Obtendrá mucho
bien si hace un definido y duradero esfuerzo para liberarse de su espejismo (si
sabe cuál es y lo enfrenta con precisión), y la oportunidad de hacerlo puede
presentarse dentro de pocas semanas. Me pregunto si la reconocerá hermano mío,
y si se sentirá espiritualmente independiente para aprovecharla.
Le pido su
ayuda en este trabajo preparatorio y también que se ponga en contacto con
L.U.T., que realiza un trabajo distinto para mí. Para finalizar señalaré que:
1. La energía de su alma se expresa normalmente por su mente de quinto
rayo, y sería inteligente que vinculara esto con mis anteriores comentarios
sobre este asunto.
2. La fuerza de su personalidad está enfocada en su cerebro de séptimo
rayo.
Septiembre de 1938
Mi hermano de antaño:
Ha vuelto al grupo al que fue originalmente
asignado, y esto me alegra, aunque yo y los demás deploramos la causa por la
cual tiene ahora que volver. El espejismo en el cual R.V.B. está envuelto, es
denso e impenetrable en la actualidad, pero la razón principal por la cual
abandonó sus responsabilidades, sus hermanos de grupo y su cargo, fue la
necesidad de ciertos ajustes de la personalidad y la rectificación de un serio
error cometido hace dos vidas. Cuando se haya agotado su karma y liberado de
cierta esclavitud, proseguirá nuevamente su camino. Mientras tanto sus
condiscípulos permanecerán detrás de él, leal y silenciosamente, dándole plena
libertad y no obstante, dispuestos a reconocer otra vez las relaciones externa
e interna, cuando obtenga la verdadera liberación.
No le dará mucho trabajo retomar los hilos de la
tarea grupal, porque durante cierto tiempo se ha interesado en el trabajo
telepático, empezando a trabajar con el grupo en el momento en que está
entrando en una nueva aventura. No hay antiguas técnicas que dominar, sino una
nueva que deben aprender juntos.
La combinación de sus rayos es muy similar a
Sin embargo, quisiera señalarle el problema que
emerge cuando hay una línea directa de contacto entre el alma de primer rayo,
la personalidad de quinto rayo, la mente de quinto rayo y el cerebro de séptimo
rayo. Esto hace que realice un trabajo inteligente de alta calidad en la
profesión elegida, pero niega la libre actuación de la intuición, que es
ayudada porque en la actualidad su alma de primer rayo se enfoca en el
cuerpo astral, ayudándolo grandemente a que éste se exprese, proporcionándole a
usted el poder emocional (si quiere emplearlo) que le permitirá liberar mucha
fuerza magnética -si así lo quiere, lo cual es raro. La razón de ello es que
-por el definido contacto con el alma- tiende a expresar las cualidades
sobresalientes de primer rayo, la soledad, el aislamiento (no la separatividad
en su caso, hermano mío, pues no es uno de sus defectos) y la capacidad de
permanecer solo e inconmovible. Su personalidad, como probablemente lo habrá
previsto tiene su foco de expresión en el cuerpo mental. Existe allí una fácil
línea de fusión.
Durante el resto de esta vida, debe esforzarse por
trasladar el enfoque de la personalidad al cuerpo astral, colmando así de amor
la expresión de su vida en forma poderosa e inteligente. Esto producirá también
una fusión más estrecha entre su alma y su personalidad.
El único
ejercicio de meditación que le daré hoy, lo ayudará en esa fusión y liberación
de la cualidad magnética de su vida. Le costará mucho trabajo incorporar en su
grupo su aspiración, el contenido de su vida y su conciencia inteligente, y
además dominar la técnica de la nueva tarea que el grupo también está
aprendiendo. Practique este breve ejercicio y visualización en la conciencia,
antes del trabajo y la meditación grupales:
1. Como personalidad entone el OM en el punto mental más
elevado, haciendo ascender al mismo tiempo la aspiración y la mente hacia el
alma.
2. Como alma entone el OM, exhalándolo como voluntad de amar a todos
los seres, deteniendo su descenso en el cuerpo astral. Hágalo por un acto de la
voluntad y el empleo de la imaginación creadora.
3. Habiendo vitalizado al cuerpo astral e imaginado la fusión
del alma, de la personalidad y de la fuerza astral, dirija entonces esta triple
corriente de energía al centro cardíaco, precipitándola allí, si puedo
expresarlo así.
Si hace esto todos los días, fiel e
inteligentemente, poniendo el poder de su mente detrás del trabajo, observará
pronto los resultados, y ciertamente lo notará el grupo.
Tiene mi firme comprensión y amor, hermano mío.
Nota: Este discípulo
sigue colaborando activamente con El Tibetano.
S. C. P.
Noviembre de 1931
Hermano mío:
En forma enigmática le diré: Estudie el significado
de la llama y el pabilo y comprenda que para manifestarse la llama, debe haber
imprescindiblemente un pabilo. Practique su meditación en forma definida, luego
arráiguese a la tierra mediante ciertas actividades específicas, llevadas a
cabo hasta su fin. Que su servicio sea de carácter grupal y no tanto un trabajo
individual como hasta ahora; recuerde que el don del poder en la meditación y
la capacidad de atraer la energía vital que hace que las cosas lleguen a ser
(y usted puede hacerlo), produce un creciente desapego de las realidades del
plano físico y también la interrupción de los contactos inferiores, a no ser
que la energía se lleve al plano de los acontecimientos terrenos y se
desarrollen en una acción paralela. La facultad "de atracción" empezó
a demostrarla en la última primavera, y deberá continuar así.
Durante la meditación eleve su pensamiento al centro
laríngeo, la nuca; vitalice cada día ese centro, a fin de que usted lleve a
cabo el trabajo y continúe haciendo que las cosas lleguen a ser. No le
corresponde aprender a Ser, sino a actuar altruistamente en el plano físico.
Siga adelante con el trabajo común rutinario, tal como lo delineé para los
miembros de mi ashrama y deje que el diario espiritual reemplace a la palabra
hablada. Fortifique el cuerpo físico y aprenda a desligarse de esas obligaciones
que otros pueden hacer adecuadamente.
Cuando practica la meditación se habrá preguntado:
¿Qué obstáculo puede ser eliminado? ¿No es esto así, hermano mío? Le
responderé: el excesivo análisis de las reacciones que produce en los demás lo
que usted dice y hace, y también el excesivo enfoque de su atención sobre los
resultados de lo que usted expresa. Sabe cuál es su campo de servicio, por lo
tanto, sirva. Conoce sus relaciones grupales en esta vida; ¡trate de
relacionarse!
Usted no está muy seguro de cuáles son los
obstáculos que existen en su personalidad, ello se debe parcialmente a que su
conocimiento de la mecánica de esa personalidad es menor que el de la mayoría
de mis discípulos, porque posee menos conocimiento académico. Evite ese
espejismo que llega por el conocimiento del móvil puro -que ya lo posee. Su
cerebro y su alma están estrechamente aliados. Un cuerpo astral de alta calidad
con frecuencia distorsiona la visión que concierne al carácter. Usted ve clara
y realmente dónde están involucrados el trabajo del Maestro y su propio campo
de servicio. En lo que a usted concierne, no posee todavía una clara visión,
sin embargo, el método de un estrecho autoanálisis lo llevaría a
Junio de 1938
Le diré, hermano mío, que las instrucciones dadas
últimamente contienen aún para usted la enseñanza necesaria que, si la sigue,
lo conducirá a
Usted conoce el trabajo que le corresponde hacer en
mi grupo y además sabe que es dual. Puede permanecer en el grupo como
personificación de la energía dinámica que, según le dije, hace que las cosas
lleguen a ser. También puede permanecer como una torre de fortaleza, y deje que
la fortaleza del amor afluya por su intermedio.
Pronuncie diariamente las palabras siguientes, tan a
menudo como sienta el impulso y cuando lo decida:
"La fortaleza que
obtenga, esa fortaleza soy y doy. La Luz central que tan a menudo alcanzo, la
entrego en el Camino iluminado a quienes necesitan esa luz. Trato de recorrer
los caminos de los hombres como luz, amor y poder. Mi fuerza y poder y mucho de
lo que sé, provienen del lugar secreto. Vivo para otros y debo aprender a
perderme en ellos."
Junio de 1934
Hermano mío:
Los próximos meses serán para usted de consolidación
interna. Ha elevado su vibración desde mi última instrucción y aprendió y
comprendió mucho de lo que significa el sendero interno de
La fuerza ígnea de su vida está ahora directamente
dirigida hacia su meta. Nada puede apartarlo. La cualidad dinámica de su
aspiración para prestar un servicio útil, indica que las energías fueron
dirigidas hacia el deseo o la voluntad de servir. Le aclararé, hermano mío, que
estas energías deben ahora ser empleadas en forma distinta y la voluntad
dinámica debe reemplazar al anhelo dinámico. A menudo confunde a ambos. La voluntad
del alma debe ser puesta en actividad para fines grupales y no la voluntad
y la aspiración de alta calidad de una personalidad consagrada. Reflexione
sobre esto, pues su aceptación y comprensión le abrirá una puerta que ha
permanecido hasta ahora cerrada.
Enero de 1935
Hermano mío de épocas pasadas:
Le diré que una de las cosas más inteligentes y
educativas que ha hecho hasta ahora, es formar este grupo al cual instruye y
enseña. Recuerde que su función como instructor no se parece a la de quienes
pertenecen al segundo rayo de amor-sabiduría. Posee principalmente la facultad
de despertar, no la de enseñar. El grupo se reúne ostensiblemente para
aprender, y usted le proporciona lo que necesita, pero su principal función es
cargar a los miembros del grupo con energía dinámica. Por el poder de su alma debe despertar sus
almas a la actividad altruista. Puede llegar a ellos dinámicamente,
entonces su orientación nunca será puramente personal. Su tarea será reorientar
a las personas. Algunas personas trabajan con grupos y, por medio de la
inclusividad de sus auras y la potencia de sus almas, impelen a un gran número
de personas a una actitud aspiracional superior y a una corriente espiritual
más profunda. Otros tienen el deber de descubrir a los hombres y mujeres
evolucionados del mundo, que se hallan ciegos ante el portal del discipulado,
sin saber dónde ni por qué están. Entonces, por la potencia dinámica de sus
almas, exhortan al alma aprisionada a la actividad viviente, en esas
personalidades expectantes. Ésa es su tarea, enseñar y vivificar.
¿Cuál debería ser la nota clave de los meses
venideros para usted, hermano mío? ¿Qué palabras le daré que rijan su
personalidad hasta el próximo Festival de Wesak, que este año cae en el mes de
mayo? Me siento impulsado a darle como nota clave algunas palabras de
importancia práctica, y son: virtuosa bondad amorosa. Las cualidades de
virtuosidad y bondad amorosa marcan la expresión externa superficial
(esotéricamente entendida) del alma, y a una persona de primer rayo le resulta
siempre difícil expresarlas y por lo general cree que no las necesita y que son
innecesarias. La persona de primer rayo ignora con frecuencia que carece de
ellas. La bondad interna, dinámica y definida, de un discípulo de primer rayo,
puede verse perjudicada por su tendencia a hablar apresurada y rápidamente. La
persona de primer rayo está tan segura de su bondad y amor esenciales (y con
razón lo está), que juzga a los demás como él es. La recta actitud interna y el
amor interno, significan para él más que la expresión externa. Pero las
personas menos evolucionadas y las que pertenecen a otros rayos, pueden
interpretarlo mal. La potencia de su trabajo es tan real y las oportunidades
que se abren ante usted son tan grandes, que si a esa potencia agrega una
virtuosa actitud externa de bondad amorosa, puede ser de mucha utilidad.
Reflexione sobre esto, hermano de antaño.
No cambiaré su meditación y quisiera que siguiera
con la misma hasta el próximo mes de mayo. Es para usted un período
preparatorio, en el cual las cualidades de su alma deben ser fusionadas con las
de
"La puerta que está
ante usted tiene dos hojas. Una ampliamente abierta, la otra entreabierta. Sólo
el amor puede abrir la que está entornada. La otra se abrió por la fuerza de la
voluntad -y ésta se abrirá por la atracción del amor. Detrás de esta puerta
permanece una Presencia, ocultando otra puerta que se abre y da a un
campo donde debe prestar un nuevo servicio."
Hay dos cosas hermano mío sobre las cuales nunca
insistiré demasiado. Primero, en el futuro deberá trabajar estrechamente con
tres personas... Esto ya lo sabe. Segundo, cuide su salud y no cargue sobre sus
hombros más de lo que su fuerza puede soportar. Descanse más. Las ardientes
llamas del amor y de la aspiración internos consumen frecuentemente el vehículo
físico. Inicie un trabajo mayor y viva gozosamente, prestando un servicio
amoroso.
Julio de 1935
Hermano mío:
La clave de mi instrucción puedo resumirla mejor con
el poderoso mandato: practicar la verdad en todo momento. En la última
instrucción le pedí que incluyera en su expresión externa, en el plano físico,
esa virtuosa bondad amorosa que los discípulos de primer rayo deben siempre
cultivar. Ha tratado de hacerlo con marcado éxito. La práctica de estas
cualidades ampliará su esfera de utilidad, porque nada oportunamente apartará
de usted a las personas sobre las cuales haga un impacto externo. En vez de eso
deberá atraerlas magnéticamente al centro en el cual residen los Maestros.
Le llamo su
atención sobre la necesidad de esa veracidad cristalina y esa exactitud
precisa, que lo liberará acrecentadamente de la prisión del yo inferior. Las
personas que trabajan como usted, podrían hacerlo en niveles definidamente
abstractos de la existencia, pero a menudo les es difícil expresar la verdad
con exactitud. Carecen, si puedo expresarlo así, de la capacidad de revestirla
con una forma y de construir un cascarón concreto que exprese exactamente
En el curso del año venidero, hermano mío, asuma la
tarea de observar con cuidado todo lo que diga y cada actitud que adopta, a fin
de rechazar cualquier tendencia hacia una errónea interpretación emocional.
Pero no se sienta abrumado ni desalentado por cualquier descubrimiento que haga
respecto a su naturaleza inferior. Si descubriera falta de precisión en
relación con los asuntos que afectan al hombre inferior, recuerde que esta
inexactitud se debe a dos cosas: Primero, a su poder de trabajar en niveles abstractos,
involucrando el conocimiento estático. Este reacciona sobre el hombre inferior
y lo inclina a exagerar los detalles y también a destacar lo usual y lo común,
y hasta lo poco común y raro. Segundo, a su innata humildad que lo impele a
asegurarse constantemente que se halla en el Camino y que todo lo que hace está
de acuerdo con el propósito del alma. A usted lo aferra el mundo del espejismo,
que es el reflejo distorsionado del mundo de la inspiración (el plano intuitivo
búdico), entonces la verdad con su claro delineamiento y detalles precisos,
desaparece en las brumas de
Esta atención
autoimpuesta para lograr verdadera exactitud, debe ser su más rígida disciplina
durante el próximo año y, cuando tenga éxito, caminará por un mundo más claro y
descubrirá que ha acrecentado potencialmente su poder de servir. Esta
incapacidad de visualizar una imagen veraz de las cosas tal como
intrínsecamente son, y presentar hechos tal como realmente existen, ha militado
contra su poder de materializar lo deseado en el plano físico, causándole mucha
preocupación y angustia mentales. Su deseo de ayudar ha sido urgente y su
capacidad de materializar lo necesario le pareció inadecuada y a menudo fútil.
Ha atribuido esta incapacidad al hecho de que probablemente debe aprender a ser
paciente. Pero ésta no es la lección que usted necesita hermano mío. Su punto
débil ha sido la incapacidad de definir la visión con exactitud. A fin de
hacerlo, debe aprender a practicar diariamente la exactitud en la palabra y en
el pensamiento.
Cada período de Luna llena, antes de establecer
contacto con el mundo de las realidades espirituales, de acuerdo a las
instrucciones, analice el progreso hecho durante el mes a este respecto,
recordando que el éxito inicial será el reconocimiento de lo que hasta
ahora ha sido una inexactitud verbal no reconocida. Poco tiene que hacer
(relativamente hablando) para convertirse acrecentadamente en una llama
purificadora, por lo cual lo exhorto a hacer lo que sea necesario.
Deje que su meditación adquiera cada vez más la
forma de contemplación. Sin embargo, a fin de acrecentar sin peligro la
extensión del tiempo, que puede dedicar a la contemplación, debe adoptar una
actitud de suave e indesviable intensidad, y no desarrollar más esa intensidad
dinámica poderosa que impone siempre una gran tensión sobre las células del
cerebro. Su trabajo debe realizarlo en dos líneas:
1. En niveles contemplativos, actuando como alma en sus propios
niveles abstractos.
2. Desde esos niveles atraer las ideas y los métodos de trabajo que deben
materializarse en el plano físico. De allí la necesidad de que se cumpla
constantemente la correcta técnica para hablar y se cultive la exactitud y la
percepción correcta. Donde existe la costumbre de ser exacto, podrán revestirse
las ideas en forma apropiada y verdadera, y con más naturalidad.
Enero de 1936
Mi hermano de antaño:
Poco puedo decirle hoy. Después del Festival de
Wesak podrían hacerse los cambios necesarios en el trabajo si usted y los demás
de mi grupo justifican una acrecentada atención espiritual. Sin embargo, quiero
que sepa que hemos observado el real progreso interno que hizo. Ha pasado a una
luz más clara, y debido a ese progreso puede hacerse cargo de una mayor
responsabilidad en el futuro, siempre que conserve lo adquirido y no pierda nada de lo que le ha sido revelado.
No es tarea fácil la que usted y todos los discípulos se han fijado y ello
significa que deberán enfrentar las circunstancias que cada uno ha creado, lo
cual implica que la propia vida, el propio medio ambiente, las características
y las responsabilidades, deben ser encarados con
En definitiva le pido que estudie y haga un arduo
trabajo mental. Esto lo enriquecerá grandemente. Si quiere seguir mis
instrucciones estudie nuevamente como ya lo indiqué en el trabajo asignado a mi
grupo (usted entre ellos), lo cual bastará para darle el estímulo mental
necesario. El esfuerzo para leer, comprender y luego expresar esa comprensión
en palabras, ayuda grandemente a manifestar la percepción intuitiva en el plano
físico. Esta tarea nunca es fácil para un intuitivo natural como usted, pero le
traerá una gran recompensa.
Permanezca durante el año con sus condiscípulos, con
renovada fortaleza, conociendo internamente las fuentes de poder. Apelo a la
gran comprensión interna de su verdadero yo. Éste es un año de crisis, hermano
mío, por lo tanto, un año de intensa presión sobre todos los discípulos del
mundo. Necesitarán toda la fortaleza que puedan obtener y el sentido de
confianza que proviene del conocimiento de que existen quienes permanecen
firmes, aman fervorosamente y ayudan incansablemente. Colabore en esta forma,
porque muy bien puede hacerlo.
En el silencio, en la confianza y en la creciente
comprensión interna, debe residir su fortaleza y la fortaleza de cada miembro
de mi grupo de discípulos.
Junio de 1936
Hermano mío:
Está entrando en un nuevo ciclo, como todos los de
mi grupo, para lo cual ha sido preparado y lo merece. El mundo también entra en
un nuevo ciclo al final de este año, pero lo hace inconscientemente. Los
discípulos entran en ciclos o, más bien, registran sus efectos antes que el
resto de la humanidad, porque sus mentes han despertado parcialmente y los
reconocimientos subjetivos se registran con anterioridad. Esto debe recordarse
y tiene una influencia definida sobre la Ciencia de Previsión.
Mi deseo era asignarle una meditación más elevada y
esotérica, pero aún no ha llegado el momento, lo cual dependerá de dos cosas:
1.
La medida de integración grupal que puede lograr este grupo de
discípulos de mi ashrama.
2.
El poder del discípulo individual de descentralizarse.
Descentralización es su mayor tarea, como lo es para
otro de mis discípulos que trabaja en la solución del mismo problema, pero
desde un ángulo de acercamiento totalmente distinto. Debería ser interesante
para ambos ayudarse recíprocamente y ver en qué consisten las diferencias y los
efectos enteramente diversos, producidos por el mismo punto de vista general
sobre los dos distintos tipos de rayo y personalidades. Trataré de ser más
claro, pues es algo muy importante.
Anteriormente, no me hubiera sido posible explayarme
sobre esto, ya que no hubiera comprendido la verdad de mis palabras y tampoco
se beneficiaría con ellas. Recién ahora puedo tocar especialmente sus problemas
y los de R.S.U. Sin embargo, usted ha realizado tanto progreso al sobreponerse
a los obstáculos, que justifica mi ayuda. No olvide hermano mío que cada
discípulo tiene alguna característica principal, que requiere ser trasmutada.
Algunos saben cuál es y trabajan para ello, otros se dividen en dos grupos
principales. Trabajan arduamente para lograr cambios generales en sí mismos y
hacer surgir a la superficie sus defectos, y lo hacen con tanta fuerza que
temporalmente obstaculizan su servicio. O si no, se sienten abrumados y
deprimidos al descubrir sus flaquezas. Se resienten de verse así
obstaculizados, y la energía que deberían dedicar a los procesos de
trasmutación la dirigen a sus naturalezas inferiores, con disgusto, auto
conmiseración u orgullo herido. Todo esto conduce a perder el tiempo y trae inevitablemente
el excesivo énfasis sobre
1. En un conocido sentido de la divinidad, la belleza de la vida del
espíritu, la verdad y el poder de su vida de rayo, lo cual se debe a que -en
vidas pasadas- el alma ejerció en gran medida el control. Observe mis palabras
con cuidado.
2. En el deseo de imponerse a la personalidad y lograr que el
yo inferior sea en la vida real lo que usted sabe que es en los niveles
superiores del alma. Esto se complica por el deseo de que aquellos a quienes
usted ama, deberían igualmente reconocer su divinidad, su servicio y su poder.
3. Por ser principalmente astral-búdico -manifestándose como
desarrollo intuitivo y elevada reacción emocional- la polarización de su
personalidad es emocional, aunque como alma usted actúa en el rayo de poder.
Por lo tanto, la consiguiente debilidad reside en la polarización mental. Traté
de ayudarlo a corregir esto el año pasado, sugiriéndole que estudiara y
trabajara más mentalmente. ¿Lo hizo, hermano mío?
Como he dicho más arriba, R.S.U. tiene el mismo
problema, ser el centro en el propio escenario de su vida, pero toda la actitud
y presentación de su vida es exactamente el reverso de
El camino de salida para R.S.U. es cultivar la
alegría, pues trae liberación a otros. Para usted es el correcto control de la
palabra y la eliminación de toda referencia a las actividades de
El poder puede afluir a través suyo, hermano mío.
Como canal, puede ser potente cuando esté menos obstruido. Puede actuar como
distribuidor de fortaleza y poder para sus hermanos, una vez que haya salido
del centro de su escenario y pueda moverse con mayor libertad en los niveles
del alma...
Su trabajo debe continuar en gran parte en los
niveles búdicos. El llamado a la meditación que tan constantemente le llega de
alguna parte, deberá recibir una respuesta más rápida de su personalidad. Esto
es algo que ya ha dominado: la habilidad del alma para llamar la atención de la
personalidad, habilidad que es su mayor haber y contribución a mi grupo de
discípulos, porque le permite a usted, si lo desea, enviar a voluntad, luz, fortaleza y poder.
Siga con este trabajo de atención.
Que la luz del Eterno brille en su camino hermano
mío, y que el poder de su alma afluya por su intermedio a su selecto grupo de
compañeros, con creciente utilidad. Tal es mi plegaria al incluirlos más
estrechamente en mi aura.
Enero de 1937
Hermano mío:
Me hizo una pregunta definida y también mencionó
algo sobre lo cual le llamaré la atención, ya que encierra una gran verdad
-captada por usted teóricamente-, que puede ser aplicada en forma práctica si
así lo desea.
Usted preguntó ¿cómo puede saber con exactitud cuál
es mi vibración? Usted responde a cuatro vibraciones que debería estudiar y
aprender cuidadosamente para diferenciarlas con precisión en el año de
entrenamiento que tiene por delante:
1. Las vibraciones de su propia alma en los momentos de contacto.
Éstos son momentos de luz, esclarecimiento y pensamiento liberado, y para
establecer ese contacto y expresarlo como tal, deberá trabajar arduamente;
estos momentos están libres de ideas, ideales y deseos (aunque sean de orden
elevado) de la personalidad y de todo vestigio de amor personal. Pero deben
inundar de luz a la personalidad, revelándose usted a sí mismo. Si no lo logran
se debe a que se llevan a cabo en un nivel mental demasiado elevado, resultando
imprácticos, por ser místicos, abstractos, teóricos y divorciados de toda
práctica definida. Acrecientan la responsabilidad y son, por su inutilidad,
relativamente inocuos en el plano físico.
2. Las vibraciones del grupo de condiscípulos. Usted siente a mi grupo
muy poderosamente, en particular en el momento de la Luna llena. Produce en
forma colectiva la expansión del corazón. Creo que esto lo sabe y a veces lo ha
experimentado. Deberá profundizar su amor por sus condiscípulos y derribar
todas las barreras entre usted y ellos. De no suceder esto, entonces toda la
actividad permanecerá en el nivel de la teoría y del razonamiento y no se
expresará en forma práctica. Lo que aquí le digo atañe también a todos los
discípulos.
3. Siente en particular las vibraciones de dos miembros de este grupo
de discípulos, y establece fácilmente contacto con ellos; uno le estimula el
centro coronario y el otro el centro cardíaco. Recuerde que el estímulo es una
fuerza impersonal y en lo que a usted respecta, el grupo lo aplica
inconscientemente y nutre su vida mental más que otra cosa, lo cual significa
que la sintonización con estas dos vibraciones acrecienta su vida mental -lo
bueno y lo que no es tan bueno. En realidad, los tres forman un triángulo
dentro de mi grupo, y esto debe aumentar la interacción del amor. También
podría originar una tendencia a separar cuando es manipulada personalmente.
Fomente el amor, pero absténgase de sintonizarse con las vibraciones cuando ese
vínculo del amor está ausente.
4. A veces siente mi propia vibración. Esto puede ser porque se ha
sintonizado con la periferia de mi aura, produciendo la total integración de su
personalidad, facilitando también el alineamiento con el alma; o también puede
ser que ha establecido un contacto más estrecho, o por la sintonización con la
energía de mi centro cardíaco; ¿cómo puede saber usted si lo ha logrado? Sólo
por los efectos posteriores hermano mío, no por alguna visión, respuesta o
reacción fenoménica. El creciente amor y la comprensión, el desarrollado
impersonalismo y la aguda respuesta a la necesidad, serían algunas de las
reacciones más reales.
Estudie estas diversas vibraciones practicando el
hábito de establecer contacto con ellas en forma deliberada y determinada,
sintonizándose en espaciados momentos con cualesquiera de las cuatro
vibraciones, anotando los resultados y registrando cualquier respuesta.
Sobre lo que usted mencionó, trato de llamarle la
atención en lo siguiente: Debe saber distinguir entre lo esencial y lo no
esencial. Ésta es una afirmación de una realidad, tiene una significación
profundamente oculta y contiene la clave de la vida espiritual y de todos los
misterios ocultos. Me complace que haya aislado y formulado con claridad esta
verdad. Ahora, hermano mío, empléela como nota clave para su práctica
espiritual durante los próximos meses, obrando y viviendo de acuerdo a ella,
pero no la aplique al factor
tiempo o a la vida activa en el plano físico, sino a la emoción y al
pensamiento. Aplíquela como piedra de toque en todo problema y situación de
naturaleza emocional y en toda ilusoria reacción de la personalidad, y observe
en qué forma afluirá la luz en todas partes. Por ejemplo, formúlese las
preguntas siguientes: ¿Esta línea de pensamiento o reacción emocional interna
es esencial, o no tiene importancia alguna a la luz de cuestiones más graves y,
por lo tanto, no es esencial? Que yo esté de acuerdo o no con las ideas o
puntos de vista de otros, ¿depende de las cosas espirituales esenciales o de
las no esenciales de la personalidad? Actúe luego de acuerdo a la respuesta que
ha evocado al permanecer en la luz de su propia alma. Pregúntese también, ¿mis
discusiones y comentarios conciernen o no a las cosas esenciales espirituales?, ¿mis palabras
destacan la realidad espiritual de mi hermano o traen a la superficie lo no
esencial? ¿Arrojo el peso de mi influencia en bien de los hechos esenciales o
fomento lo no esencial y, por lo tanto, innecesario? Podría aplicarse
extensamente en forma práctica esta ley oculta, pero he señalado
suficientemente lo útil de su afirmación.
No le daré ningún ejercicio esotérico. Ha
desarrollado su propia manera de trabajar y de prepararse para la meditación, y
eso le bastará por ahora. Las frases ocultas que podrían constituir el tema de
su meditación durante los próximos meses, y que contienen la clave para una
mayor liberación, son:
"La voluntad dinámica
va desde el centro a la periferia y construye el pequeño mundo de la forma -el
mundo del yo y lo mío, de mí mismo y de lo mío. Este mundo es una prisión.
Oculta una rara belleza; encubre el sonido divino, vela la Palabra encarnada.
"La voluntad dinámica
va de lo externo a lo interno. Construye el mundo más amplio de Tú y lo Tuyo,
de lo Nuestro y de Él. Las puertas permanecen ampliamente abiertas; brilla una
luz; entonces una Palabra puede ser pronunciada y liberarse muchos prisioneros.
"La voluntad dinámica
va alrededor del mundo en aras del amor divino. Recorre todo el mundo
universal; aclama gozosamente al Todo, la Totalidad, el Uno. Entonces la vida
queda revelada. El universo se libera y con él el hombre".
Julio de 1937
Su problema es interesante y definido, hermano mío;
implica la organización y la correcta relación de los distintos aspectos de las
fuerzas de su personalidad y la coordinación eventual con la energía del alma.
Su cuerpo mental pertenece al segundo rayo.
Como observará, no es común, y hace que la iluminación sea la línea de menor
resistencia. Facilita el contacto con el alma, pues para usted la demanda de
amor y el aprecio por parte de la personalidad, constituye el problema dominante.
Reflexione sobre esto. Significa que se puede confiar que sacrificará todo a
fin de que los deseos, la voluntad y el propósito del alma -una vez aclarados-
puedan ser realmente cumplidos. Usted no permite que nada detenga su realización
espiritual cuando se abre ante sí el camino. Señala además, desde el ángulo
inferior, que sacrificará muchas cosas para que las personas lo amen. Esto no
tiene importancia en lo que a la persona común se refiere, porque a su debido
tiempo e inevitablemente, emergerá el adecuado sentido de proporción. Pero
tiene importancia en el caso de quienes están en el sendero del discipulado y
enfrentan, en un futuro no muy distante, la preparación para la iniciación.
Esté alerta y descubra por sí mismo la situación. La clave para la comprensión
consistiría en estudiar si en los momentos de emergencia personal usted
sacrifica su sentido de la verdad o sus amigos.
Su cuerpo emocional pertenece al sexto Rayo
de Devoción e Idealismo, de allí la devoción a los que usted ama, a la verdad y
(sin saberlo e inconscientemente) a mí, su hermano e instructor Tibetano. De
allí su devoción a la Jerarquía que yo sirvo y también la interacción entre su
personalidad y su cuerpo astral, ambos de sexto rayo, que proporciona
oportunidad espiritual y constituye también un problema definido.
Su cuerpo físico pertenece al dominante tipo
de primer rayo. Esto no es comúnmente así, excepto en el caso de los discípulos
que pueden construir vehículos de cualquier tipo de fuerza, para enfrentar los
casos de emergencia, la necesidad o el servicio en determinada vida. Este
cuerpo de primer rayo le permite manejar energía espiritual en el plano físico
y también actuar como trasmisor y distribuidor de fuerza. Por lo tanto, las
fuerzas que debe manejar son:
1. El rayo del alma ............................ el primer Rayo de
Voluntad o Poder.
2. El rayo de la personalidad ............ el sexto Rayo de Devoción.
3. El rayo de la mente ....................... el segundo Rayo de
Amor-Sabiduría.
4. El rayo del cuerpo astral ............... el sexto Rayo de
Devoción.
5. El rayo del cuerpo físico ............... el primer Rayo de
Voluntad o Poder.
Sólo tengo para usted una palabra personal de
aliento en este momento, hermano mío. Su sentido de la verdad aumenta
rápidamente. Procure que siempre sea así.
Enero de 1938
Hermano de siempre:
Le pediría que estudie las instrucciones dadas hace
un año. Al hacerlo, podrá valorar cualquier grado de desarrollo que pudo
alcanzar -si estudia con cuidado y comprensión. Además podrá comprobar si ha
avanzado como se le indicó. Ha tenido un año para desarrollarse en todos los
niveles, y su tarea ahora es equilibrar los diversos aspectos de su vida, de
manera que usted pueda construir (con las palabras de las frases esotéricas
dadas hace un año, definidamente elegidas con miras a su futuro progreso) ese
mundo más amplio de "Tú y Tuyo, de Nosotros y de Él". Recuerde que
puede construir un templo del Señor, del cual surgirán las Palabras de Poder y
liberar a "muchos prisioneros", o una prisión que oculta y no revela,
vela y no manifiesta aquello de rara belleza.
Uno de los problemas que enfrentan todos los
discípulos cuando son dinámicos y constructivos en todos los niveles (como lo
hacen y deben hacerlo), es evitar ser aprisionados por sus propias
construcciones y verse limitados por lo que ellos mismos crearon. Deben
aprender a vivir con visión en el mundo de las causas y del móvil, adherirse
fuertemente a la "intención original"; pero no deben permitir ser
desviados por las actividades que iniciaron, o por los detalles que surgieron
de su actividad creadora, o por las responsabilidades y obligaciones menores
que pueden emerger. Ya sabe a qué me refiero y debe responder acrecentadamente
a estas ideas. Mantenga clara la visión hermano mío, y viva sobre la cima de la
montaña. Éste es el mensaje que hoy quiero darle a usted y a todo mi grupo de
discípulos. Todos viven al borde de nuevos acontecimientos, de crecientes
oportunidades, nuevas complejidades y crisis espirituales definidas. Recuerde
además las palabras que le dije el año pasado. Progresamos, por los momentos
de crisis que se presentan. Enfrente esos momentos con desapego, con
profunda captación y consagración interna, con comprensión iluminada y no se
desvíe de su objetivo básico de servir a la raza de los hombres, al Plan y a
Nosotros. Este llamado lo hago a todos mis discípulos.
No le doy una meditación definida hasta más
adelante, pero le pido encarecidamente que concentre la atención cada mes en el
momento de la Luna llena. Durante toda una semana haga cada mes su acercamiento
consciente, dinámico e inteligente y no permita que nada lo interfiera. Será el
mejor método para su naturaleza de primer rayo y le permitirá conservar su
integridad espiritual; servirá también para despertar cada mes su consagración
y su voluntad espiritual dinámica, de manera que por su dedicación al
servicio, su consagración a la vida de meditación y su comprometida obediencia
al alma, pueda avanzar "de fortaleza en fortaleza". Mediante ello
podrá (en el apremio de las nuevas empresas) mantenerse siempre en el punto
interno de paz, y desde ese centro espiritual desempeñar la tarea diaria,
sereno e impávido, manteniendo la conciencia del propósito espiritual siempre
en el punto más elevado de tensión. ¿Quisiera emplear en su meditación los
siguientes pensamientos simiente?
Marzo .......................................... Propósito
espiritual.
Abril ............................................ Consagración
al Plan.
Mayo ........................................... Tensión e
Intensidad.
Junio ............................................ Sereno
aplomo.
Julio ............................................. Indiferencia
espiritual.
Agosto ......................................... Comprensión
amorosa.
Septiembre .................................. Olvido de sí
mismo.
Octubre ....................................... Propósito del
Alma.
Enero de 1939
Hermano mío:
Podría empezar mi instrucción citando algunas
palabras familiares: "En la quietud y en la confianza debe estar su
fortaleza". ¿Ha observado usted alguna vez el significado oculto de estas
palabras? Esa quietud se refiere a la condición necesaria del cuerpo astral o
emocional, y la confianza, expresión externa de una fe interna, describe la
conducción de la mente. Citando estas palabras, le he dado las reglas de
trabajo que deben regir la vida de su personalidad durante los próximos meses.
La quietud conduce a reflejar debidamente el tranquilo lago de la vida
emocional, y esto se hace a la luz del alma. Confianza es la expresión
de la fe de la personalidad, puesta en la realidad del alma y el Plan. "Fe
es la sustancia de las cosas deseadas, la evidencia de las cosas
no vistas". Estas realidades deseadas, cuando son reflejadas en la
naturaleza emocional, evocan la aspiración y desarrollan la fe.
El enfoque de su alma está en el cerebro, por eso
(cuando usted encarnó) construyó un cuerpo físico de primer rayo -algo que
pocas veces se hace. La energía del rayo de su personalidad está enfocada en el
cuerpo astral. Su problema es lanzar la naturaleza de la mente a una mayor
actividad, sin desarrollar (al mismo tiempo) la crítica -algo de que usted está
ahora relativamente libre, aunque no se ha liberado de ciertas envidias
de las cuales aún no se da cuenta. Usted se ha liberado porque su mente
concreta inferior, aunque de buen calibre, está subordinada en su caso a la
intuición y al sentimiento. Su tarea consiste en reunir la energía de la
personalidad y del alma en la mente y -sin perder nada de su actual capacidad
intuitiva y poder para sentir y amar- trabajar desde donde reside el poder
mental. Si puede hacerlo, entonces su intuición adquirirá forma y el poder que
afluye a través suyo trasmutará el sentimiento en comprensión.
Por lo tanto,
antes de meditar cada día, le pediré que practique la capacidad de abstraerse
en la mente. Por lo general se enfoca demasiado alto en la región del
conocimiento búdico (prerrogativa de la facultad intuitiva) o si no demasiado
bajo, en el reino de la percepción astral. No me refiero aquí a la visión
astral o psiquismo, sino a la respuesta a la sensación.
Debe aprender
a considerar la mente como un centro de luz pura, a apartar de su conciencia la
idea de que la mente es el intelecto y a verla simplemente como un poderoso
reflector de la luz del alma, que trasmite la sabiduría del alma al mundo de
los hombres. Cuando haya descubierto este centro de luz, la mente, ubíquese en
el mismo centro de esa esfera y desde allí continúe con el resto del trabajo
que está realizando con mi grupo, después de haber vinculado debidamente alma y
cerebro.
El objetivo de su alineamiento será entonces la
mente, vinculándola con el alma y el cerebro. Es algo diferente de la
presentación común alma-mente-cerebro. Es mente-alma-cerebro. Reflexione sobre
esto.
Noviembre de 1939
Hermano mío:
La alucinante vida de hoy que se presenta como un
espectáculo necesario, que debe aceptarse por su inevitabilidad, involucra su
conciencia. Con ello quiero significar que hay poco de específico y determinado
en el espejismo que trata de controlarlo, como sucede generalmente en el hombre
de la calle. Lo que lo envuelve a usted es toda la miasma arremolinante, porque
-como le dije hace algunos años- su conciencia es predominantemente
astral-búdica. Su captación intuitiva de la realidad y de la verdad es mucho
más avanzada de lo común. Su respuesta sensoria al espejismo es la misma. Por
esta razón su alma lo ha llevado a lugares donde (la vida competitiva del
género humano) su mente inferior debe por fuerza actuar y, de esta manera, la
brecha entre los dos factores principales de su vida (la mente intuitiva
superior y la naturaleza astral-emocional) puede ser eliminada, permitiendo
controlar la mente inferior en forma iluminada y pensar en forma concreta
normal. Este proceso no es de ninguna manera fácil, pero un discípulo como
usted puede hacerle frente con valentía.
Mi objetivo es hacerle conocer el propósito de la
actividad de su vida actual. No es la búsqueda del dinero para vivir recta y
correctamente, ni la plena ocupación de su tiempo, ni la posición o el poder.
Éstos no son los verdaderos incentivos. El verdadero objetivo de su alma es
tender el puente y lograr el control esclarecido sobre una poderosa
personalidad y esto lo hará enfrentarse a sí mismo tal cual es y hacer los
cambios necesarios. Cuando la personalidad pueda ser valorada con exactitud,
cuando sus realizaciones, defectos y capacidades sean correctamente evaluados y
cuando la subordine deliberadamente a los objetivos del alma, entonces usted
habrá dado un gran paso adelante.
Hermano mío, ya lo está dando. Sus valores son más
reales que hace unos años. Las pequeñas amenidades sociales y la elección
premeditada de amigos, no rigen tanto sus actitudes, aunque persisten antiguos
hábitos. Hace veinte años lo regían las consideraciones sociales, hoy no. Ha
sido una lección larga y dura para usted, alcanzar un mejor sentido de
proporción, un juicio más correcto y una mayor percepción respecto a las
personas y sus valores; esto lo ayudará activamente a disipar el espejismo.
Está haciendo un progreso real para vencer el espejismo del mundo social y su
lugar y posición en él.
Ha comenzado a pensar en términos de seres humanos,
negando así su trasfondo. ¿Le sorprende esto, hermano mío? El espejismo de
casta aferra a muchas naciones y a sus pueblos; la guerra actual pondrá fin a
esto y de allí surgirá la humanidad -íntegra y capaz de actuar en forma
humana, libre de las principales tendencias y tiranías del pasado sistema de
castas, clericalismo y posición económica. Reflexione sobre esto, porque es
algo que usted no ha visto con claridad y su correcta comprensión despejará el
camino para un maravilloso futuro. Actualmente se están resolviendo grandes
problemas mundiales en la vida de los discípulos del mundo. Ellos responden a
las condiciones mundiales en forma más sensible y rápida, y en su consiguiente
claro pensar reside la esperanza de la regeneración del mundo. De manera que
reflexione, hermano mío, y no pierda tiempo en preocuparse de lo que le pareció
una crítica.
Nota: La incapacidad de
aceptar la crítica u hollar con humildad el Camino, ha envuelto temporalmente
en el espejismo a este discípulo, cesando el contacto directo con el grupo del
Tibetano, decisión tomada por el discípulo y no por El Tibetano.
P. G. C.
Enero de 1936
Hermano mío:
Antes de iniciar el trabajo con usted, procuraré
primeramente aclarar dos cosas. No espero ciega obediencia. No es la modalidad
de un verdadero discípulo ni tampoco la suya, y de ello puede alegrarse. Lo que
busco es la evidencia de esa experimentación espiritual dispuesta a llevar a
cabo, durante determinado tiempo, un ensayo equitativo de esas cosas que no son
contrarias a su intuición en desarrollo. Usted va siendo cada vez más
consciente de que su independencia espiritual (uno de sus haberes más preciados)
puede destacarse demasiado y convertirse así en un obstáculo. Su posición es
clara y sólida, pero no reconoce el hecho de que su personalidad no es aún un
canal puro; tampoco ha perfeccionado el alineamiento y el ajuste interno con el
alma. Hermano mío, ¿no le parece que existe la probabilidad de que su negativa
a recibir ayuda externa puede a veces militar contra su progreso? Su extrema
cautela quizás conduzca (si la exagera) a un espíritu de aislamiento y
separatividad, que puede ser profundamente desastroso para los verdaderos
ideales espirituales emergentes.
Siempre hay alguien a quien puede auxiliar y
estimular y ayudarlo a ampliar su conciencia. Ése es su constante esfuerzo y
realización, pues usted siempre presta servicio. Análogamente hay quien puede
darle -a su debido tiempo y lugar- lo que necesita, a fin de posibilitarle el
siguiente paso en el Sendero, y esto puedo proporcionárselo si le interesa
iniciar, durante más o menos un año, algunos experimentos conmigo y sujetarse a
algunos sencillos enunciados de la verdad. Durante el proceso de experimentación
¿podrá cumplir fielmente las instrucciones impartidas? Puede abandonar las
experiencias en cualquier momento. No le pido la devoción de su personalidad ni
se le pedirá que haga algo sin explicarle al mismo tiempo la razón y la
finalidad. ¿Llevará a cabo mis instrucciones mientras trabaja en mi grupo y
evitará la crítica y las conjeturas de carácter demasiado analítico, hasta que
el tiempo pueda demostrarle el valor de lo que estoy tratando de hacer? Deme
dos años, hermano mío, y en ese tiempo podrá valorar lo que yo y el grupo
podemos dar.
He querido atraerlo al trabajo grupal por varias
razones. Primero, el tipo de mente que posee será de valor para el grupo y
puede ayudarme con su capacidad de enseñar, pues es muy versado sobre el
aspecto académico del arte divino y tiene mayores conocimientos que los demás
miembros del grupo, así como análogamente I.S.G-L. es más profundamente versado
en la ciencia de la sicología que cualesquiera de ustedes. Sus preguntas y
escritos ocasionales serán valiosos para el grupo.
Segundo, si abandona temporalmente su actitud de
aislamiento mental que, en cierta medida está basada en el temor -temor de
perder el tiempo cuando capta los errores mentales de los demás- la
identificación grupal requerida ampliará grandemente su comprensión. Lea lo que
digo en las instrucciones generales respecto a este esfuerzo grupal y trate de
colaborar -por lo menos durante un tiempo. El valor del trabajo grupal
sobrepasará en sus resultados a la enseñanza que le pueda dar. En la nueva era,
que ya está sobre nosotros, todo verdadero trabajo es trabajo grupal,
subordinándose el individuo al bien grupal.
Todavía debe aprender esta identificación. Los miembros de los nuevos
grupos deberán aprender a identificarse con la aspiración y la meta subjetivas
del grupo, pero no con el aspecto organización, que siempre se mantiene en
segundo plano. Esto no será fácil para usted. Los grupos, como los individuos,
tienen tres aspectos activos. El de la organización activa externa, nos es muy
familiar. Debe conocer el segundo aspecto de la inclusividad grupal e
identificarse con él.
Ahora, hermano de tiempos lejanos, le daré la
meditación que quiero que practique. Durante seis meses abandone el ejercicio
de respiración que estuvo haciendo, lo que denominó aliento abdominal, porque
vitaliza principalmente los centros abajo del diafragma, pero en su caso y en
forma curiosa, se vitaliza el centro en la base de la columna vertebral...
Trato de despertar su imaginación creadora y liberar el sentido que posee, en
ciertas zonas, de fuerza especializada.
Que la luz brille efectivamente sobre su camino y lo
conduzca a una creciente utilidad, es el deseo de su amigo y colaborador, El
Tibetano.
Junio de 1936
Hermano mío:
Su alma pertenece al segundo rayo y su personalidad
al séptimo. Esta personalidad de séptimo rayo le permite trabajar activamente
de muchas maneras en el plano físico, uniendo la realidad subjetiva y la forma
externa. La sensación de que hay en usted indicios de una actividad de quinto
rayo, se debe por lo tanto a que el rayo de la personalidad en su última vida
fue la línea de menor resistencia.
Ante todo, hermano mío, quisiera darle las gracias
por la forma en que se dedicó a este trabajo y por su colaboración al tratar de
fusionar subjetivamente al grupo. Usted ha trabajado bien y tenazmente y,
aunque sé que no busca halagos, a veces es de valor saber que nuestros
esfuerzos están dando fruto.
De ninguna manera resulta fácil trabajar con mi
grupo. Cinco de los seis miembros que en la actualidad trabajan en él son egos
de segundo rayo. Esto es interesante, porque indica la predominante facultad
del grupo para curar y enseñar, que, en último análisis, son los dos objetivos
principales que usted debe captar y comprender. La curación no debe tener,
necesariamente un objetivo físico. La forma más elevada posible de curación en
el momento actual es la psicológica, que lógicamente produce resultados físicos.
Cuando un sanador pueda combinar en sí mismo ambos campos de actividad y
producir esa síntesis psicológica y la consiguiente curación física, entonces
mucho, mucho más, podrá hacerse.
Tenemos además tres líneas de fuerza de sexto rayo,
las cuales producen ese impulso definido que tiende al éxito final, aunque
también impele al fanatismo. Debe precaverse de esto, pues para los discípulos
en entrenamiento no es deseable el fanatismo. En este breve análisis de las
fuerzas de rayo, presentes en este grupo, evidentemente debe encontrar un punto
de contacto. El problema de dos de sus condiscípulos, aunque no definidamente
similar, es muy semejante desde el ángulo del alma. Puedo agregar aquí que el
punto de evolución de los discípulos y su etapa en el sendero del discipulado
es un asunto entre ellos, sus almas y yo, y no es necesario comprometer
la atención de ninguna otra persona. Es una especulación enteramente inútil de
parte de las personalidades. Sólo he llamado su atención sobre estos puntos de
relación, debido al valor que tienen en la integración grupal.
No voy a cambiar por el momento su trabajo de
meditación. Toma tiempo establecer el ritmo para la meditación y usted no ha
trabajado sobre esto durante un lapso suficientemente largo como para obtener
sus resultados. El ritmo que debe predominar no es aún el adecuado y no le
perjudicará si continúa con estos ejercicios. Esfuércese por aclarar y
profundizar su alineamiento entre la personalidad y el alma.
Enero de 1937
Hermano mío:
Ha trabajado arduamente los últimos seis meses y
aunque no quiere que lo aliente, su trabajo fue asombrosamente altruista y
quiero que sepa que no me pasó desapercibido. Ha trabajado constante y
subjetivamente para lograr la armonía y comprensión grupales; se ha esforzado
conscientemente para que la fuerza de segundo rayo influya sobre la cuestión de
la integración grupal. Al hacerlo se sintonizó con un problema vital del grupo.
Este grupo de discípulos (afiliado a mi Ashrama) no puede iniciar su real servicio
hasta que sus miembros individuales actúen con inquebrantable unidad. El
problema es ayudar subjetivamente en este proceso con verdadera impersonalidad.
Muchos discípulos tienden a hacer que sus mentes concretas presionen sobre
estas relaciones y a menudo terminan perturbando su ritmo. Todo lo que se
necesita es amor, comprensión y nuevamente amor, seguidos, por el silencio, y
usted lo ha intentado con éxito. Siga haciéndolo y mantenga siempre un espíritu
alerta para que pueda mantener esa elevada norma.
Hay mucho que realizar durante el año venidero y
todo debe ser abordado desde el ángulo del contacto con el alma, seguido por la
eficiencia en el plano físico. Ésta es otra cosa sobre la cual quisiera que
trabaje durante los próximos meses, porque constituye para usted el siguiente
paso en el sendero del discipulado.
Trate de hacer un contacto dinámico con su alma cada
mañana (antes de iniciar el trabajo diario), para que el poder y la sabiduría
con las que entra en contacto, más la pureza del canal abierto, lo lleven a
través de las actividades del día sin recordar continuamente la necesidad de
mantener contacto. Éste es uno de los primeros pasos en la nueva concepción
del ser. Muchas personas trabajan afanosamente en la tarea de llegar a
ser discípulos. En cierta etapa esto es correcto, apropiado y muy necesario,
pero debe ser seguido de un contacto consciente, dinámico y rítmico, cada
veinticuatro horas. Entonces el impulso establecido deberá ser suficiente para
conducirlo a través de su plena vida de servicio. Una vez al día procure
acumular el suficiente impulso, si quiere realizar adecuadamente el trabajo.
Los otros puntos de contacto diarios no están
destinados a ayudarlo personalmente, ni son para su propia renovación
espiritual. Constituyen los momentos en que usted se sintoniza con la vida
mayor de la Jerarquía y el nuevo grupo de servidores del mundo. Quiero que
recuerde esto. ¿En qué forma logrará el estímulo dinámico? Ése es su problema
inmediato y, a fin de ayudarlo, le sugiero la meditación delineada más abajo:
1. Alineamiento. Realizado conscientemente y lo más rápido posible.
2. Mantenga la mente firme en la luz y enfóquese lo más alto posible
en la cabeza, y con sus propias palabras ofrézcase al alma a fin de acumular
impulso.
3. Durante tres minutos (pues es un tiempo bastante largo, hermano
mío) guarde completo silencio, manteniendo, si es posible, firme la conciencia.
Entonces puede producirse el acopio de luz y fuerza espirituales. ¿Cómo se
hace? Lo hace el alma, su verdadero yo, atrayéndolo a usted, su personalidad,
hacia sí -proceso de identificación para el cual usted debe esforzarse.
Esto es lo que los místicos de la Iglesia Católica denominan el "verdadero
silencio de la unión".
4. Entonces, durante un momento, trate de comprender que lo realizado
por el alma es un hecho. Ello involucra la renovada actividad del proceso
mental.
5. Empleando la imaginación creadora, haga descender esta
electrificación (si puedo emplear tal palabra), estimulación e iluminación al
cuerpo emocional, purificándolo y esforzándose por disipar sus espejismos.
Proyéctela a través del cuerpo astral.
6. Considere que es, en la conciencia del cerebro físico, el receptor
consciente de la fuerza y de la sabiduría que usted necesita para prestar
servicio.
Siga su vida, preste servicio y espere los
resultados.
Octubre de 1937
Su mente inquisidora, hermano mío, es un verdadero
bien grupal, pero cuando está envuelta por la ofuscación o las censurables
dudas intelectuales, puede permitir la entrada de fuerzas destructoras. Emplee
el conocimiento que posee para hacer resaltar los hechos de los cuales está
seguro. Apóyese en aquello de que básicamente está seguro, y recuerde que de la
síntesis de las complejidades aparentemente contradictorias, vendrá
eventualmente la iluminación. Por lo tanto, hermano mío, ¿qué otra cosa me resta,
sino decirle que espere con paciencia? En el entrenamiento ocultista sigue
siendo una profunda verdad el antiguo adagio de que el poco conocimiento es
peligroso". El sendero que conduce a la omnisciencia está lleno de
acechanzas y dificultades. ¿Se ha detenido alguna vez a pensar en las
complejidades que enfrentan los Grandes Seres al ocuparse de una humanidad que
cambia constantemente? Los principios son eternamente los mismos, pero las
técnicas y los métodos de presentación varían con cada ciclo, porque el equipo
receptor del hombre se altera y mejora constantemente. Este mejoramiento no
significa necesariamente un tipo de alumno más dócil sino, a menudo, lo
contrario. El Instructor no sólo tiene que inculcar la antigua verdad en forma
nueva, sino que debe neutralizar los arraigados hábitos de pensar y la
impaciencia de una mente demasiado ávida.
Medite sobre los temas sugeridos a continuación:
1er. mes - El empleo de las
manos en la curación.
2do.mes - El cultivo de la
paciencia en el diagnóstico.
3er. mes - El factor tiempo
en la curación.
4to. mes - La abstracción
oculta de la personalidad durante la curación.
5to. mes - El reconocimiento
del karma en la curación.
6to. mes - La interacción
del amor en la curación.
Sugeriría
que, después de cada reflexión mensual, resuma en seis afirmaciones breves y
concisas las conclusiones a que ha llegado.
Marzo de 1938
Mi hermano de antaño:
Le pediría que dirija la mirada, el ojo de la visión
espiritual interna, hacia los últimos ocho años, a fin de que sepa que durante
ese tiempo le sucedieron tres cosas:
1. Su orientación hacia la realidad se ha estabilizado; va
definidamente hacia su meta y nada puede detenerlo. Su progreso puede ser
demorado por las circunstancias y la fragilidad humana, pero nada puede
evitarlo.
2. Lo que depende de su personalidad (en usted y en los demás) está
básicamente debilitado, y aprendió a sentir esa "divina" desconfianza
hacia las reacciones del pequeño yo y sus actitudes. Estaba usted muy seguro de
su propio punto de vista hace ocho años, particularmente en el propio sector de
su vida y entrenamiento.
3. El significado de una paciente espera, en relación con las personas
íntimas, sus clientes, sus condiscípulos y yo, se está aclarando fuertemente en
usted y es una de las primeras lecciones que un discípulo debe dominar.
Las implicaciones de estos tres desarrollos y sus
efectos sobre su vida diaria, en su oficina, hogar, medio ambiente y grupo,
están ahora muy definidas y quisiera recordárselo. Sabrá en su fuero interno la
razón por la que le llamé la atención sobre estos pasos de progreso. A veces es
de real valor para un discípulo resumir lo realizado y aceptarlo.
Siempre sobreviene un nuevo ciclo después de un
momento de reconocimiento y de conclusión, y está ahora entrando en tal ciclo.
Por lo tanto, esté preparado para una visión profunda y un nuevo ciclo de
pruebas. Quizás me pregunte hermano mío, en qué debe consistir esa preparación.
Para usted debe ser un constante "permanecer en el ser espiritual",
que en su caso (debido a afiliaciones de rayo) significa permanecer en la
radiación del amor -amor que no vacila ni permite que reacción alguna de la
personalidad empañe su brillo. Me refiero aquí al amor y a la paciencia del
alma y no a cualquier expresión emocional de un cuerpo astral bien
desarrollado, que usted sin duda posee. Un cuerpo astral así, debidamente
disciplinado, se convierte en un canal para el alma, y es un bien grupal de
importante utilidad.
Anteriormente le di algunos pensamientos simiente
como germen de su meditación. Lo hice con un propósito en mi mente. La
meditación a menudo es considerada el medio para establecer contacto con el
alma. Sin embargo, la gente olvida que este contacto se produce con frecuencia
por una actitud reflexiva interna de la mente, por una vida dedicada al
servicio y al altruismo y por una determinación de disciplinar la naturaleza
inferior, para que llegue a ser un verdadero canal para el alma. Cuando estos
tres métodos de desarrollo son plenamente expresados y se convierten en
tendencia de la vida o en hábitos permanentes, entonces la meditación puede ser
llevada a otro nivel de utilidad y a servir como técnica para el desarrollo de
la intuición y la solución de los problemas grupales. Sobre este empleo de la
meditación quiero llamarle la atención y
ésta es la finalidad que buscaba cuando elegí los pensamientos simientes a
principios de este año. Ahora le pediría que reflexione meditativamente sobre
las seis preguntas siguientes, basadas sobre esos pensamientos simientes, y las
responda mensualmente durante los próximos meses.
1. ¿Por qué las manos son los centros distribuidores para la curación,
y qué simbolizan?
2. ¿Cuáles son los tres puntos principales a considerarse en todo
verdadero diagnóstico?
3. ¿A cuál de los cuerpos afecta principalmente el factor tiempo
y por qué?
4. La "abstracción oculta" tiene lugar en dos direcciones,
en lo que respecta al paciente, ¿cuáles son éstas? y ¿qué se abstrae?
5. ¿Cree usted que el karma del hombre debe conducirlo inevitablemente
a la curación física en esta particular encarnación?
6. ¿Qué aspecto del amor emplea el sanador cuando se ocupa del
paciente?
Encontrará
estas preguntas de absorbente interés y merecedoras de su atención como tarea
preparatoria para el futuro trabajo de curación, para el cual debe prepararse a
fin de desempeñar una parte prominente. Espero que podamos empezar pronto este
trabajo grupal, si el grupo continúa con su tarea de integración y adquiere ese
espíritu tranquilo, libre de toda crítica e indebidas dudas y se exterioriza
hacia los demás con amor.
Le indicaré ahora la naturaleza de los cinco rayos
que lo condicionan actualmente. Conoce dos de ellos -el segundo rayo de su alma
y el séptimo de su personalidad. De muchas maneras conoce más del rayo del alma
que a usted lo condiciona, que del séptimo rayo de su personalidad. El
conocimiento de este último lo obtendrá por el arte de curar, pues su alma ha
llevado a su personalidad a la correcta línea de actividad.
Su cuerpo mental es de quinto rayo. Esto es
definidamente lo que podría llamar un "residuo" de la personalidad de
quinto rayo, en la que actuó en su encarnación anterior. Esta mente de quinto
rayo le otorga su naturaleza inquisidora e investigadora, una de sus
características sobresalientes -un gran haber cuando es correctamente empleada,
y principal problema y verdadero impedimento para la afluencia de la luz del
alma, cuando se destaca demasiado. Hace pocos años se encontraba en ese estado.
Su cuerpo astral pertenece al sexto rayo, uno
de los factores que lo vincula tan estrechamente a varios de sus condiscípulos.
Habrá notado que los dos rayos mayores que lo rigen son los mismos que los de
R.S.W. Observará la poderosa parte que puede desempeñar en esta vida si la
fuerza o influencia que fluye a través suyo, por intermedio de su naturaleza
emocional, es correctamente dirigida por su alma, por pertenecer a la misma
línea de energía del alma, 2,4,6, la línea de menor resistencia para la fuerza
del alma.
Su cuerpo físico de séptimo rayo debe
facilitarle la expresión del propósito de su personalidad en el plano físico.
Por lo tanto, en lo que a usted respecta, debe considerar las siguientes
fuerzas de rayo:
1. El rayo egoico ............................ el segundo Rayo de Amor-Sabiduría.
2. El rayo de la personalidad ......... el séptimo Rayo de Orden o Magia.
3. El rayo del cuerpo mental .......... el quinto Rayo de Ciencia Concreta.
4. El rayo del cuerpo astral ............. el sexto Rayo de Devoción.
5. El rayo del cuerpo físico ............. el séptimo Rayo de Orden o
Magia.
Es de valor que los discípulos estudien qué
rayos están representados en el equipo
de su personalidad. Le llamo la atención sobre esto y sobre las implicaciones
basadas en el hecho de que tres de los rayos de sus tres cuerpos corresponden
secuencialmente a los tres planos en los tres mundos, donde actúa su
personalidad.
Noviembre de 1938
Hermano mío:
Comienzo mis instrucciones agradeciéndole la
entereza con que ha logrado la tan necesaria integración grupal. Aunque no se
dé cuenta, ha servido bien al grupo. Lo observé y lo sé. Pocas veces hago una
pausa en mi vida activa para decirle a un discípulo que ha obrado bien. Sin
embargo, me detengo para decírselo con toda premeditación.
El grupo debe iniciar su servicio de curación a
fines de otoño. Para entonces ya habrán asimilado y comprendido las cosas
esenciales del trabajo grupal. Usted será más receptivo a mis sugerencias que
hasta ahora, porque trabajó arduamente en la tarea de lograr una sumisa
obediencia espiritual. Esto fue muy difícil porque su personalidad es
analítica. Ahora recibirá la enseñanza con sensible obediencia e integridad
espiritual, lo cual hace siete años le hubiera sido absolutamente imposible.
Procure conservar estas cualidades.
Le expondré un serio problema hermano mío, y lo
puedo explicar de la manera siguiente: Las reuniones grupales no son
convenientes para los discípulos en las primeras etapas en que trabajan juntos.
Sólo sirven para fomentar reacciones de la personalidad. ¿Cómo y de qué manera
puede reunirse el grupo, como unidad, para el futuro trabajo de curación? Debe
considerar cuidadosamente esta pregunta, y le pido que reflexione acerca de las
siguientes posibilidades:
1. Que el grupo se reúna a ciertas horas y en determinados días. Cada
miembro debe realizar, por sí solo y donde se encuentre, el trabajo requerido.
2. Que el grupo lleve a cabo el trabajo cada mañana durante la
meditación matutina, cada miembro en su correspondiente lugar, sabiendo que en
los planos internos la ecuación tiempo no cuenta.
3. Que el grupo pueda reunirse (el mayor número posible) físicamente
para el trabajo de curación, pero no entablar conversaciones y cambiar ideas
personales, para no perjudicar su utilidad.
En mis últimas instrucciones le aconsejé considerar
la naturaleza, las cualidades y los atributos de los rayos de que su equipo
carecía. ¿Lo hizo como debía? Como bien sabe son: primero, tercero y cuarto, o
los rayos de poder y de inteligencia activa y el rayo que da esa habilidad en
la acción que produce el conflicto que conduce a la armonía. Es muy sólida la
comprensión de los rayos que constituyen su equipo para esta vida, pero debe
saber cuáles son los atributos necesarios de que carece para lograr la realización.
Posee cuatro tipos de energía de rayo que actúan plenamente a través suyo. Le
resulta fácil manifestar el amor, aunque se traba a sí mismo en forma
considerable, debido al excesivo énfasis sobre el aspecto sabiduría del amor.
Esto impone cierta dureza en sus relaciones con sus allegados y seres queridos.
¿Le sorprende esto, hermano mío?
El séptimo rayo, al cual pertenecen su personalidad
y su cuerpo físico, le imparte el deseo de emplear las manos y determina el
trabajo que debe hacer en su vida, pues las manos son los agentes del mago y
usted se halla definidamente en el Sendero del Mago Blanco. Su cuerpo astral de
sexto rayo le proporciona su idealismo, y la centralización de su mente de
quinto rayo ha determinado la forma de encarar mentalmente los problemas y las
personas, pero carece de ciertas cualidades que complementarían la expresión de
su vida y redondearían su naturaleza. Necesita ser más hábil en la acción,
y enfocar la voluntad más firmemente para poder comprender, lo
que pondrá en actividad una mayor cantidad de células cerebrales, ejercitando
las cualidades de tercer rayo. Reflexione sobre esto, pero no lo tome demasiado
enserio.
Siga con la meditación grupal junto con los demás
miembros del grupo, y considere detenidamente los pocos cambios que hice.
Agregue una breve meditación. Ha sido proyectada en relación con su naturaleza
mental de quinto rayo, y le pido que la practique cuidadosamente... Que la paz
lo acompañe, hermano mío.
Mayo de 1939
Hermano de antaño:
Una de las cosas que dentro de dos o tres años
emergerá como parte del servicio al que usted contribuyó, será el profundo
conocimiento adquirido por los esoteristas y el renovado interés en círculos
ortodoxos, respecto a la enseñanza sobre los rayos, las glándulas y los
centros. Le pido que permita infiltrar lentamente (si puedo emplear tal
término) este conocimiento en su conciencia y allí -sin ninguna tensión o
presión- será asimilado gradualmente. Luego se convertirá en parte integrante
de su conocimiento científico, equipo mental y técnica de servicio, para que
instintivamente esté disponible. Recuerde que el conocimiento intelectual,
penosamente adquirido, debe trasformarse en factores creadores instintivos,
hasta que llegue el momento en que el hombre pueda recibir la iniciación. Los
hechos esotéricos aprendidos y el conocimiento mental adquirido, deberán quedar
con el tiempo bajo el umbral de la conciencia, del pensamiento y del
conocimiento, y constituir parte integrante del entero hombre, análogamente a
como la naturaleza instintiva animal o la reacción de la mente, ante los hechos
presentados por los cinco sentidos, queda bajo el umbral de la conciencia
animal, pero en protegida disponibilidad.
El verdadero sanador (y usted puede con toda
seguridad llegar a serlo) debe estar tan centrado en la percepción superior y
percibir tan sutilmente las necesidades y el estado de la persona que debe ser
curada, que su reacción ante la situación y la ayuda necesaria será automática,
intuitiva y, por consiguiente, digna de confianza. El verdadero sanador también
correlaciona y emplea las diferentes ramas del arte de curar -esotérica y
exotérica, ortodoxa y experimental. No debe limitarse a una sola manera de servir
o a un solo método establecido de curación. Quisiera también que reflexione
sobre esto.
Estudie cuidadosamente el empleo de las manos en la
curación. He hecho varias insinuaciones en mis libros sobre el tema y hay mucho
sobre la "aplicación de las manos" en las doctrinas dadas por la
Iglesia, como también en la enseñanza oriental sobre los mudras o el empleo de
las manos en el servicio ritualista. Busque todo lo que pueda respecto a las
manos. Más adelante le indicaré la futura aplicación de la ciencia de las manos
y le daré más instrucción sobre la finalidad de los centros que hay en las manos
referente al arte de curar. Mientras tanto, reúna toda la información que pueda
sobre el asunto, y preséntela en forma que esté a disposición del grupo.
No le asigno otro trabajo ni meditación especiales.
Su tiempo está plena y constructivamente ocupado, hermano mío.
Enero de 1940
Hermano mío:
Existe en el centro de su vida astral un espejismo
obstaculizador y, como en el caso de su hermano de grupo..., me resulta difícil
denominarlo. El suyo es opuesto al de él; sus dos naturalezas son también muy
distintas. Trataré de explicarme. Usted se ocupa en el plano físico de cuerpos
y mentes angustiados. También trabaja en los niveles del alma con pensamientos
y conceptos y asimila además el conocimiento interno y oculto, por ser el
camino que eligió en esta vida. Por lo tanto, su mente activa e inquisidora
está decidida a prestar servicio y a adquirir el conocimiento. Puede alcanzar
grandes alturas en su vida interna. El servicio, asiduamente prestado, lo hace
descender a las profundidades del vivir humano. Sin embargo, el espejismo del
desapego, que lo conduce a las separaciones personales de su vida interna,
impide que el alma se exprese plenamente y logre la tan necesaria fusión. La
palabra que podría traer luz a usted y a..., es identificación. Por
medio de esa identificación el alma se unifica con todo lo que respira. Lo que
obstaculiza a... es distinto de lo suyo. Su mente es más activa que la de él y
no está sujeto a las consideraciones sociales. La intuición de él es más aguda
y sensible que la suya. Sin embargo, ambos necesitan identificarse más
íntimamente con la humanidad y liberarse del espejismo de la preocupación por
lo que sucede en los niveles superiores de la conciencia, e interesarse más por
las reacciones en los planos donde se expresa la personalidad.
Creo que mi diagnóstico le sorprenderá. La realidad
es que deberá mantener sus actividades mentales, despreocuparse totalmente de
la búsqueda de la verdad y la significación oculta de la vida, pero, en su
caso, trate de unificarse más con sus semejantes por intermedio del cerebro
y de los contactos en el plano físico. Quizás me refiera a una creciente
habilidad en la actividad dual del faro de la mente. Procure que ambas se
conviertan en dos haces de luz, con los cuales debe trabajar acrecentadamente,
y que se equilibren entre sí. Cuando lo estén, desaparecerá el espejismo.
Nota: P.G.C. sigue siendo
uno de los trabajadores en quien puede confiar El Tibetano.
R. S. U.
Noviembre de 1931
Hermano mío:
Tengo algo que decirle al entrar en este período de
mayor utilidad y acrecentado servicio. Conoce muy bien su debilidad y su
fuerza. Poco puedo decirle al respecto. Su fracaso se debe a que no aplica el
conocimiento a las circunstancias. En lo que a los aspirantes respecta, con
frecuencia la debilidad principal reside en determinado cuerpo, y la suya
consiste en que no disciplina el cuerpo físico y en la incapacidad de aplicarle
sus ideales cuando es necesario. A menudo lo trata demasiado bien, otras veces lo
alterna con periodos donde el elemental físico es tratado con excesiva dureza.
Si puede aplicar un tratamiento parejo y un método equilibrado para resolver el
problema de su físico, mucha luz y conocimiento afluirán a su conciencia
cerebral. Esto queda en sus manos y yo poco puedo hacer. Pertenece usted
principalmente a la línea ocultista. Trabaja con la energía efectiva, y
mentalmente está muy bien controlado y coordinado. Deberá trabajar con el
cuerpo físico y emplearlo en la tarea que tiene que realizar, pues precisamente
allí se introduce el obstáculo. Tiene ante sí una valiosa oportunidad y lo
merece. No se deje desviar y cultive esa entereza que constituye uno de sus
bienes más vitales.
Quisiera señalar una cosa: al observarlo esta semana
cuando practicaba sus ejercicios de respiración, noté que el aspecto dilatación
del pulmón está indebidamente marcado, y que se esfuerza demasiado al hacerlo.
La fuerza y la sutileza del proceso de pranayama reside en el poder del
pensamiento detrás del acto de respirar, y de ninguna manera en la dilatación o
depresión del torso. Todo ello lo resume el aforismo, "la energía sigue al
pensamiento". El efecto principal debe producirse en los nadis etéricos que
subyacen en los nervios y no en la actividad de inhalar y exhalar de los
pulmones. No obtiene los resultados debidos... Debe trabajar mayormente con
individuos y dedicarse a la tarea de solucionar los problemas de la vida; posee
suficiente fuerza y ha obtenido experiencia en muchas vidas como para darla a
los demás. Puede acrecentar este trabajo si encara con firmeza, seriedad y
perseverancia, el cuerpo que lo obstaculiza.
Junio de 1933
Hermano mío:
Últimamente ha hollado con mayor rapidez el Camino
ascendente. Su horizonte es por lo tanto más amplio y su perspectiva más
impersonal. Muévase constantemente y no se deje vencer por la inercia que lo
obliga a arrastrar los pies. El trabajo que se debe realizar se acrecienta
continuamente, hermano de antaño, para el cual lo necesitamos en forma más
dinámica que hasta ahora. Capte la idea y permanezca firmemente conmigo en el
trabajo que intento realizar. Esté dispuesto a aportar su sabiduría y poder a fin
de instruir y enseñar cuando surja la necesidad...
En los primeros trabajos de meditación se le dijo
que pronunciara la Palabra Sagrada siete veces consecutivas. Quisiera que
emprendiera ahora un séptuple trabajo sobre los centros, porque le será de
ayuda para realizar alguna tarea sintética. No lo delinearé detalladamente
porque está planeado para satisfacer la necesidad individual y como no es
conveniente que lo lean todos, lo omitiré. Recibirá las instrucciones
necesarias directamente. Sígalas con cuidado y vigile la vitalización del
cuerpo físico como consecuencia, y prepárese para el servicio acrecentado a
medida que pasa el tiempo.
Usted aporta
una sabia enseñanza al grupo, una sabiduría divorciada de toda crítica,
acompañada también por la reticencia del oculista entrenado. Esa facultad la
posee usted y F.C.D., en gran medida. Hermano de antaño, dé su sabiduría con
inteligencia, sensatez y sin temor. A muchos de mis discípulos les hago ver el
aporte específico que pueden hacer al grupo, al cual los afilié, para que con
deliberación y conocimiento, puedan dar constantemente en las líneas indicadas
y contribuir a la vida grupal. Poseemos el don de ser esas mismas
cualidades personificadas y además el don de comprender que si personificamos
en cierta medida algún atributo divino -grande o pequeño- podemos actuar como
un canal para trasmitirlo desde un centro mayor. Ésta es la base de la doctrina
de los Avatares o Divinos Mensajeros. Deben ser mejor comprendidos el don de Ser
y el de transmitir deliberadamente calificados poderes.
Le daré una breve frase mántrica que tiene el
significado de una dedicación:
"Me sumerjo en el
océano de la sabiduría; vengo de allí trayendo para mis semejantes el
conocimiento de sus misterios”.
Durante los próximos meses, trate de comprender no
sólo el camino que un discípulo debe seguir, sino también de conocer más
profundamente la técnica para comprender el corazón del hermano, estudiando la
dualidad de las energías de rayo (los rayos de la personalidad y del alma), que
hacen de él lo que es en esta encarnación.
Junio de 1934
Mi hermano de antaño:
Durante los últimos seis meses hizo grandes
esfuerzos, y el trabajo de refinar los vehículos va a la par. Tiene varios
meses más de arduo trabajo, antes de que la personalidad esté a la altura de
las exigencias futuras, pero su devoción y humildad, su clara visión y su
sabiduría son de tal naturaleza, que se puede esperar que lo logrará.
Hay dos aspectos de un espejismo incipiente
-vestigios tenues y nebulosos- que deben ser vigilados cuidadosamente para que
no se trasformen en una espesa nube entre usted y el sol. No los especifico,
porque podría precipitar la nube. El espejismo no se disipa prestándole mucha
atención. Desaparece por el poder de la meditación clara y firme, liberándose
de la autoatención. ¿Puede captar el significado de esa frase paradójica? Me
refiero a un confuso espejismo que quizás nunca le cause dificultades, siempre que
no busque el auto reconocimiento y que ame con propósito puro a todos aquellos
con quienes entra en contacto.
Su trabajo de meditación y el foco de su atención,
durante los próximos seis meses, consistirá en acrecentar su conocimiento del
alma. Tiene un problema interesante y poco común; se basa en el hecho de que su
conciencia se traslada todo el tiempo de la mente inferior a la superior, pero
pocas veces hace contacto con el punto intermedio, el del alma en su propio
particular nivel. El asunto es así hermano mío:
Al construir el antakarana en esta etapa, se produce
una brecha en el tramo donde se halla el alma y usted salta de la tríada
inferior a la superior, lo cual significa que debe tender un puente desde el
punto más elevado de la tríada inferior al punto más bajo de la superior, la
Tríada espiritual. Por lo tanto, debe practicar con cuidado un ejercicio
elemental -el alineamiento del alma y del cerebro, por conducto de la mente.
Practíquelo durante un tiempo con comprensión antes de la meditación matutina.
Haga su meditación breve y rápida. Tiene el hábito de cumplir con los tres
"puntos sagrados", mañana, mediodía y atardecer. Le sugeriré que en
esos intervalos, durante las actividades diarias, cambie considerablemente su
método y trabaje con el color más que con las formas de las palabras,
tales como pensamientos simientes o ideas. Usted es un ocultista nato y tiene
la llave del reino de las ideas, pues posee en su mente las palabras contenidas
en muchos libros. Por lo tanto, le sugiero el siguiente proceso:
1. Pronuncie el OM.
2. Dedique algunos minutos para lograr el correcto alineamiento, y
entonces:
a. Visualice en la meditación matutina un loto de color rosa intenso.
Constrúyalo con cuidado y a medida que el corazón del loto se va abriendo, vea
surgir un haz de luz color rosa (no roja) que lo envuelve a usted y a sus
condiscípulos.
b. Repita en la meditación del mediodía el mismo trabajo simbólico,
pero esta vez con un loto de color amarillo.
c. Vuelva a repetir el proceso en su meditación vespertina, sólo que
esta vez el loto es de color azul eléctrico intenso, y en el corazón hay un sol
dorado.
3. Emplee después la frase mántrica que le di en mi última
comunicación, meditando sobre su significado.
4. Vincúlese, como lo hace habitualmente, a quienes recuerda siempre
en su meditación, enviándoles fortaleza y luz, sabiendo que usted es un
intermediario.
5. Cierre con la invocación que conoce y ama tanto:
"Que los Santos Seres, de Quienes soy
discípulo, me muestren la luz que busco y me den la poderosa ayuda de Su
compasión y Su sabiduría. Hay una paz que a toda comprensión trasciende, es la
que mora en el corazón de quienes viven en el Eterno. Hay un poder que todas
las cosas renueva, es el que vive y se mueve en quienes el yo es uno. Que esa
paz sea con nosotros, que ese poder nos eleve, hasta llegar donde el único
Iniciador es invocado, hasta ver el fulgor de Su estrella."
6. Emita el OM.
Le pido particularmente que haga de su diario
espiritual un documento más vital, más organizado y fácilmente disponible para
la enseñanza de otros. Tiene muchas cosas interesantes en él. Sin embargo es
algo caótico y las ideas que contiene son difíciles de comprender. ¿Quisiera
hacerlo en forma más correlativa, sintética y legible, para que las ideas así
ordenadas y presentadas puedan servir a otros estudiantes? Usted posee mucho
conocimiento ocultista que impartir, y cuando aprenda a expresar por escrito ese
conocimiento, entonces surgirá el verdadero servicio que debe prestar... Dé lo
que tiene que ofrecer, lo cual será mucho cuando aprenda a exteriorizar
sabiamente su conocimiento.
Enero de 1935
Hermano mío:
El desaliento va cundiendo en su vida y siente
desagrado interno por sí mismo y un sentimiento de fracaso que -si persisten-
puede perjudicar lo que está construyendo tan bellamente. Los efectos de esos
pensamientos no son constructivos. ¿De dónde viene este desaliento?
Se debe a la comprensión de que su conocimiento
interno sobrepasa su utilidad externa. Surge de la inteligente percepción de
que los mundos internos contienen cosas de gran interés que usted nunca evoca
ni aplica en el plano físico, y así es. Usted es un estudiante ocultista
profundamente versado, y capta las realidades ocultas internas, excediendo la
del estudiante común. Todo ello es introversión, porque no lo exterioriza a fin
de ayudar al mundo; acumula y acopia, y si no lo emplea definidamente puede producir
una condición difícil de cambiar más adelante. ¿Cuál es la causa de esta
condición, hermano mío?
Le diré con franqueza, son tres cosas, y sé que
agradecerá cuanto le diga al respecto. La prueba que tiene ante sí es saber
cómo empleará la información que le dé y los conocimientos que adquiera:
1. Su sentido interno de inferioridad (herencia racial) es un
obstáculo definido. En su tarea como ejecutivo en una gran ciudad, pierde en
gran parte este complejo de inferioridad, porque ve los frutos de su trabajo,
pero en la vida sensible de los planos internos, sucumbe constantemente al
mismo, y es tan grande y rápida su reacción a la verdad y a las realidades
internas, que absorbe inmediatamente más de lo que puede utilizar. El brillante
caleidoscopio de la verdad que presiente y con la cual entra en contacto, casi
lo marea.
2. Su cuerpo físico lo obstaculiza. Ha heredado (para cumplir
responsabilidades kármicas) un cuerpo de tipo eslavo-semita que no es de muy
alta calidad, con cierta mezcla latina. Esa herencia le da firmeza y
persistencia en el camino; lo hace sensible a las cosas del mundo místico; le
proporciona también su amor a lo bello y el desarrollo del corazón. Le ha
revelado algo del misterio del dolor y del sufrimiento, pero le dio también un
cuerpo físico que heredó el poder de resistencia y la capacidad de aislar
el mundo externo del mundo interno de expresión. Además lo ha dotado de un
cuerpo de átomos algo pesados e inertes, que sólo pueden ser energetizados para
iniciar esa fina actividad con la que usted sueña, mediante un enorme esfuerzo
y una drástica disciplina autoimpuesta. De allí la tarea que el alma ha elegido
para su personalidad, que implica servir, apela al corazón y, al mismo tiempo,
es tan necesaria que por fuerza demanda sus mejores esfuerzos.
3. La tercera causa de la dificultad reside en que no emplea
constructiva ni externamente el conocimiento que adquiere en la meditación, en
la amplia lectura y la constante reflexión interna.
Me llamaron la atención sus informes de meditación.
Hermano mío, hace constante contacto con la fuente de sabiduría y extrae de
ella. Su intuición está despierta, su poder de interpretar los símbolos es poco
común y su comprensión del plan sintético de la Gran Logia Blanca es real. ¿Y
de qué utilidad es para los demás? Usted se parece a un depósito colmado hasta
el tope, del cual no extrae lo necesario para satisfacer la necesidad de los
resecos campos circundantes. Todo se desborda y se pierde.
Esto debe corregirlo, hermano mío. Una de las
primeras cosas que debe hacer es aplicar el conocimiento y la información
ocultista, almacenados en su mente subconsciente, expresados únicamente en su
diario espiritual y en sus informes de meditación. No me refiero aquí a la vida
diaria, sino a que sepa apreciar inteligentemente la verdad que posee, la
riqueza de información esotérica que se pierde, produciendo condiciones que lo
conducirán a una eventual dificultad astral. Se esfuerza por vivir la vida y servir,
y quisiera que ese servicio fuera nutrido por su conocimiento esotérico y por
su cabeza y no simplemente por su corazón. Es esencial extraer de esa reserva
para que su vida como esoterista sea fructífera... Por lo tanto, ¿qué haremos?
Primero, en vez de meditar constantemente, emplee
ese tiempo en ampliar y escribir las ideas que recibió, de modo que puedan
utilizarlas los demás y llegar así hasta quienes necesitan ayuda... Dicho
simbólicamente, lo que voy a decirle está contenido en un antiguo Libro de
Reglas para discípulos, de la época del primer Patanjali:
"La puerta se abre al
mundo de lo que puede conocerse. Se abre desde el aspecto mental. Una vez
abierta, cae sobre el pensamiento la llovizna de lo que puede conocerse. La
otra puerta se abre por medio del profundo deseo. Se abre al mundo que todos los
hombres conocen. Cuando ambas puertas se abren de par en par, el discípulo
cumple el propósito del Señor de la Verdad. A través de la puerta más lejana
caen las gotas de lluvia sobre su corazón. Él vierte la lluvia de lo que puede
ser conocido sobre el mundo de aquello que los hombres conocen. Así pueden
llegar nuevos pensamientos a los corazones de los hombres, así nuevas flores de
ideas traen belleza a las polvorientas llanuras de la tierra".
Siga su camino en paz y con comprensión hacia los
pies de los Grandes Seres.
Julio de 1935
Mi hermano de antaño:
...la última vez que me comuniqué con usted le di
mucha instrucción. Ahora le daré poca, porque tiene aún que aplicar la ya
sugerida. Ante todo tienda a la sencillez. La fertilidad de su mente es un don
grande y útil, adquirido durante muchas vidas de conocimiento práctico. Un
jardín fecundo y una exuberante selva, son dos expresiones de la fertilidad,
pero uno es bello y la otra necesita cuidado -que debe ser iniciado por un
definido proceso de destrucción.
En los últimos meses fue utilizado para iniciar un
trabajo que puede ser de real servicio y lo hizo bien, posibilitando la futura
revelación. Ha estado bien y se lo agradezco, hermano mío. Sé que no espera
reconocimiento alguno, pero siempre los instructores del aspecto interno lo
expresamos cuando es merecido. Por lo tanto, le diré que su trabajo fue
reconocido.
Internamente tiene mucho que hacer antes de que
podamos valernos al máximo de usted. Procure por lo tanto hacer tres cosas:
1. Olvídese de sí mismo. Su constante costumbre interna de
autodesprecio indica que se concentra demasiado en el pequeño yo. Obstaculiza
su trabajo e impide ejercer una mayor influencia al considerarse fracasado y al
mismo tiempo no da esos pasos que lo llevarán a un real éxito -pasos que
anteriormente indiqué. Por un lapso, hermano mío, pierda de vista el factor
tiempo como totalidad y durante tres meses viva un día y cada hora a la
vez, lo más bella y altruistamente posible.
2. El aspecto sabiduría está altamente desarrollado en usted. Que
el aspecto amor del segundo rayo tenga ahora mayor influencia. Usted
y F.C.D. tienen que invertir las tendencias de la vida, Él desarrolló mucho la
naturaleza amorosa, y debe aprender a expresar la sabiduría con más
efectividad. Usted expresa fuertemente la sabiduría y debe aprender a amar con
más amplitud y sin temor, como hace ahora. El trabajo como ejecutivo ha hecho
surgir su sabiduría latente. El trabajo que lleva a cabo en mi grupo y en el
nuevo grupo de servidores del mundo hará surgir ahora los profundos recursos de
su corazón. Reflexione sobre esta sugerencia.
3. Ayude más determinadamente en el trabajo... Puede
proporcionar lo que se necesita si se olvida de sí mismo y aprende a trabajar
con alegría. El trabajo del servicio gozoso ¿no es acaso la clave para usted,
hermano mío? ¿Puedo pedirle que cultive el espíritu de alegría? Si proporciona
una ayuda más definida y trabaja como se le indica, significará para usted una
gran liberación. Puede ayudar en el trabajo con su sabiduría y madura
experiencia.
Aténgase al simple delineamiento que le indiqué en
mi comunicación anterior. No puedo cambiárselo todavía, porque no aprovechó la
ayuda que traté de darle. No se desaliente y avance gozosamente en el Camino.
En estos fatídicos días no se pueden perder esfuerzos en la autointrospección y
el análisis demasiado íntimo, lo cual conduce a la desconfianza.
Enero de 1936
Lo único que intento hacer en este momento, hermano
mío, es darle una meditación, y le pido que la practique hasta nuevo aviso. Le
daré también seis pensamientos simientes para la meditación. Por lo demás, mis
anteriores recomendaciones quedan en pie, y su futura utilidad en la expansión
espiritual venidera depende de que trate de olvidarse de sí mismo y que aplique
correctamente el amor -permitiéndole amar con más facilidad. Estudie mi última
comunicación sobre este tema y preste un servicio práctico, amoroso, eficiente
y regular.
El progreso realizado para expresar externamente su
conocimiento interno ha sido indebidamente lento. Si le dedicara una actitud
correcta y más enfocada, podría dar un salto hacia una luz más clara y una vida
más eficaz. Frecuentemente le he dicho, su nota clave para el futuro es disciplina
y más disciplina. El camino para la liberación consiste en subyugar el
cuerpo físico a su voluntad, imponiéndole un destacado y ordenado ritmo. Por lo
tanto, si tiene suficiente interés por los posibles resultados, podrá hacer los
reajustes necesarios e imponer las medidas disciplinarias requeridas. También
sabe cuáles son ¿y no es acaso simplemente la imposición de ciertas reglas en
la vida diaria, tan sencillas que no evocan su voluntad? Anhelo evocar su
voluntad dinámica por la práctica de la siguiente meditación.
1. Después de un alineamiento efectivo y de centrar la conciencia en
la mente, proceda de la siguiente manera:
OM
a. Emita el OM como el alma en su propio mundo, empleando la
imaginación creadora.
b. Emita el OM como alma, imponiendo su propósito sobre su mente.
c. Emita el OM como alma, controlando el cuerpo de deseo.
d. Emita el OM como alma, energetizando al cuerpo etérico con la
fuerza de la voluntad del alma.
e. Emita el OM nuevamente, pero esta vez con la colaboración de la
personalidad, energetizando al cuerpo físico para que inicie la correcta
acción. Haga esto muy lenta y cabalmente, consagrando el pensamiento plenamente
en cada una de las cinco etapas.
2. Visualice la naturaleza inferior, elevándola a la conciencia del
alma.
3. Medite durante quince minutos (nada más) sobre los seis
pensamientos simientes. Esta meditación debe ser dinámica y breve. Si la emplea
así, puede irrumpir a través de las obstrucciones y "allanar el
camino" para que afluya la voluntad dinámica, hasta ahora ineficaz.
1er. mes ......... Mi alma tiene un propósito, un
poder y una voluntad. Los tres son necesarios en el Camino de la Liberación.
2do. mes .......... Mi alma debe fomentar el amor
entre los hijos de los hombres, y es su principal propósito. Por lo tanto, quiero
amar y hollar el Camino del Amor.
3er. mes .......... El propósito de mi alma debe
demostrarse por medio del fuego. Lo que obstruye y obstaculiza debe desaparecer
ante el poder de Dios. Ese poder soy yo. Por lo tanto, huello el Camino
hacia la Tierra Ardiente. Allí los obstáculos desaparecen.
4to. mes ......... Mi voluntad es una con la gran
Voluntad de Dios. Esa voluntad me pertenece hoy en los planos de la tierra. Me
lleva al grupo de mi Maestro y a prestar servicio. Por lo tanto, huello el Camino
del Servicio, después del festival del fuego.
5to. mes ........... Me consagro a cumplir el
propósito del plan. Mi único propósito es la voluntad de Dios. No busco otro
camino, sino el Camino de la Realización Divina. Me pierdo en el grupo
que trata de desarrollar el plan.
6to. mes .......... El Camino del Sacrificio
es eternamente el Camino del Gozo, el cual conduce al Lugar de la Paz.
La paz de Dios se logra perdiendo de vista al yo, viendo únicamente lo que debe
ser hecho y hacerse hoy.
Junio de 1936
Mi hermano y amigo:
Mucho de lo que he escrito a S.C.P. es también de
primordial importancia para usted. No haré referencia a ello aquí, porque tengo
otras cosas que decirle. Lo insto de todo corazón (que lo envuelve en constante
amor) a apartar su atención de usted mismo y a no preocuparse tanto de su
fracaso por lograr la realización. Reconozca el fracaso, si lo hubo, y luego
mirando la luz y con una sonrisa en los labios, dé la espalda a ese fracaso y
siga adelante con firmeza.
Le resulta difícil a D.A.O., un miembro de mi grupo
de discípulos, aprender la lección de la autodisciplina, embargándola el
espejismo del temor a la autoridad. Pidió permiso para abandonar el grupo y que
alguien actuara en su lugar. Le sugerí que simplemente considerara su
suspensión de todo esfuerzo grupal y del así denominado control que ejerzo, y
que durante un año reflexione cuidadosamente antes de llegar a una decisión
final. Para probarle a usted que su fracaso es básicamente superficial le pido que
me preste un servicio definido. No se lo hubiera solicitado si hubiese
fracasado. Le ruego que durante un año se haga cargo del trabajo de D.A.O.,
ocupe el lugar de ella en mi grupo y ayude a mantener la integridad de la
relación grupal. No es la primera vez que lo hace, por eso pensé inmediatamente
en usted. Aunque instintivamente mi mente decidió pedirle este servicio, tengo
dos razones para ello. Usted posee seguridad de tacto y está libre de
espejismos, algo que tanto necesitan en mi grupo los asociados inmediatos de
D.A.O. En cierta medida usted sucumbe al espejismo del fracaso, pero muy pocas
veces al espejismo que concierne a los principios del trabajo grupal. Confío
que dará lo necesario. Además tiene una claridad de visión real y constructiva
en esos casos en que no está involucrado el amor de su personalidad. Donde lo
está, tiende a sobrestimar a los seres queridos y a preocuparse demasiado por
ellos. ¿No es verdad, hermano mío?
Sin embargo, en este caso su visión será clara y
real. De modo que ocupe el lugar de D.A.O. y dé lo mejor de sí en esta
situación, pero no abandone su propio lugar en mi grupo.
El concepto que tiene D.A.O. de la libertad -como
sucede con todos estos conceptos- puede actuar como una prisión. Su idea de la
libertad puede ser una cadena que la aprisione, lección que debe aprender. El
servicio que presta en mi grupo es secundario al amor que siente por su propio
progreso, y tendré que indicárselo. Ningún discípulo que trabaja en un ashrama
es totalmente libre. Cada uno está unido a sus condiscípulos por un vínculo
egoico. La responsabilidad aceptada y las relaciones kármicas reconocidas, no
pueden dejarse de lado con ligereza y finalmente deberán cumplirse. La
disciplina de la vida grupal es para vivir en forma más elevada que cualquier
idea autoimpuesto respecto a la vida y a la verdad. Cuando un discípulo ve y
relaciona su "dharma" individual y su responsabilidad grupal,
entonces puede emprender la correcta acción.
¿Quisiera ayudarme en este problema? Sé que lo hará,
hermano mío, y ¿quiere aceptar esto como evidencia de mi fe y confianza y
también de la innecesaria ansiedad astral que constantemente sufre?
Además le voy a pedir que haga una pequeña tarea
personal. Sírvase releer todas las instrucciones que recibió y anote la
información específica que le di sobre sus actividades en el plano físico.
Luego observe lo que logró hacer y lo que aún le queda por hacer. Esto lo
ayudará a renovar sus esfuerzos para dominar al cuerpo físico, vehículo que le
trae más dificultades, y puede ser dominado mucho más fácilmente que los
cuerpos astral o mental. Sin embargo, este cuerpo en esta encarnación le
acarrea grandes problemas. Si lo dominara, su trabajo seguiría adelante.
Enero de 1937
Hermano:
Comenzaré con una palabra de aliento. Este año ha
progresado y ha pasado de una condición relativamente estática a otra de
creciente sensibilidad y desarrollo. En el pasado le indiqué sus fracasos y,
con frecuencia, tuvo usted que analizarse a sí mismo y reprocharse, llenándome
de gozo al observar su desarrollo y creciente capacidad para progresar. Le diré
que tres años atrás consideré su situación con cierta duda respecto a si había
alcanzado o no, su punto más elevado de realización para esta vida, y si (por
el resto de sus años en la tierra) retendría, simplemente lo que había
adquirido. No fue una realización fácil, hermano mío, dado el equipo con que
emprendió el sendero hace tres vidas, pero no indica su mayor posibilidad, la
cual deberá fundarse en el trabajo realizado en su última vida en la tierra.
Avance ahora con amor, hacia mayores alturas de realización, olvidándose de sí
mismo, y conviértase cada vez más en una torre de fortaleza y en una fuente de
sabiduría iluminadora para sus condiscípulos.
Tengo dos palabras para usted. Una basada sobre las
instrucciones que le di en el pasado y que resumiré diciendo: Someta su vida en
el plano físico, a la disciplina autoimpuesta; adhiérase a esa disciplina a
toda costa. Usted mismo puede delinear esa disciplina adecuadamente. No es
necesario que yo lo haga.
El segundo mensaje concierne a su comentario
respecto a que había permitido que su vida estuviera regida por la conveniencia
y el hábito, pero no por la planificación. Le pediría que reflexione
profundamente sobre esta frase y que aplique y eleve el concepto a la vida
superior de servicio, no sólo a una vida disciplinada, ordenada y regida por su
propia planificación impuesta, sino a ese servicio al cual está consagrado este
grupo de discípulos. Esto saca el tema del nivel de la vida de la personalidad y
hace que su vida mental abarque la vastedad de nuestro plan.
Esto lo saben todos. Su teoría es buena y sana, pero
su práctica debe ir a la par de la teoría si este grupo quiere emprender el
verdadero trabajo mundial. Debe tener lugar un rápido ajuste y una nueva
dedicación y alineamiento de manera que, mano con mano, hombro con hombro y los
ojos fijos en la misma visión, enfrenten juntos la vida y sus
vicisitudes, y allanen así recíprocamente el camino. Esto no siempre sucede.
Por lo tanto, hermano mío, deje que el plan
moldee su vida y sus actividades y que la disciplina produzca el instrumento
necesario para el trabajo que debe realizarse. Actualmente, grupos de
discípulos están siendo entrenados en el trabajo telepático, prestando tal
servicio al mundo -una pequeña réplica del trabajo que la Jerarquía lleva
continuamente a cabo en las mentes de los hombres. Cuando comience a hacerlo
podrá trabajar para cambiar las condiciones y afectar a ciertas vidas. Este
trabajo no será verdaderamente posible donde existen la crítica, la
autoconmiseración y la palabra errónea, pues una persona basta para impedir que
afluya el pensamiento grupal. Por lo tanto le pido a mi grupo de discípulos,
que este año se prepare para ampliar el servicio que debe prestar y que cavile
profundamente sobre el trabajo de trasmitir el pensamiento como servicio
mundial.
Las frases esotéricas que usted debe considerar son:
"El anteproyecto fue
presentado al Maestro artesano y, el plan, en todos sus detalles, estaba
desplegado sobre el tablero. En la Cámara Intermedia esperaban quienes debían
construir el Templo de acuerdo al proyecto presentado.
"Pero el plan no estaba
completo. No se tenía conocimiento de los cimientos sobre los cuales debería
erigirse el Templo, y estaba ausente quien lo buscaba y quien lo tenía. El
Maestro artesano esperaba.
"El que buscaba el
conocimiento necesario y guiaba a los que sentaban las bases para la
construcción posterior, dormía, dormía y se divertía en la planicie externa.
Sin embargo, a toda hora su pensamiento estaba enfocado en la Cámara Intermedia
de los artesanos que esperaban, y entonces recordó. Su alma por momentos se
cernía sobre el anteproyecto en la habitación interna y miraba el rostro del
Maestro artesano. Y el Maestro seguía esperando. Luego recordó y se inició el
trabajo activo."
Julio de 1937
Hermano mío:
Usted tiene, como a menudo le dije, sólo un grave
problema en relación con su cuerpo físico. Permítame indicarle las fuerzas de
los rayos que lo rigen y creo que ello iluminará su problema.
Su cuerpo mental es de primer rayo y esto le
permite ser un verdadero estudiante de ocultismo. Su contacto con el alma es
tan definido y real que su cuerpo mental no erige barrera alguna entre el alma
y su personalidad o entre usted y sus condiscípulos. Siempre comprende
mentalmente y es incluyente. No digo en teoría, sino de hecho. Pero su cuerpo
astral, pertenece también al primer rayo, acontecimiento excepcional que
raras veces se produce. Aquí es donde se introduce el sentido de separatividad,
porque esa tendencia de primer rayo le produce dos cosas:
a. Nutre su sentido de separatividad y tiende a aislarlo.
b. Fomenta su temor al apego.
De este modo está a menudo emocional y astralmente
desapegado y aislado de quienes lo aman y también de sus semejantes. De allí
que haya un continuo conflicto entre su alma amorosa y su vehículo astral
aislado y solitario. La solución aparecerá inmediatamente con toda claridad.
Su cuerpo físico pertenece al séptimo rayo.
Reflexione, por lo tanto, sobre las relaciones internas y el efecto externo de
sus fuerzas de rayo, tales como se indican a continuación:
1. El rayo del alma
...................... el segundo Rayo de Amor-Sabiduría.
2. El rayo de la personalidad ........ el tercer Rayo de Inteligencia
Activa.
3. El rayo de la mente ................... el primer Rayo de Poder.
4. El rayo del cuerpo astral ........... el primer Rayo de Poder.
5. El rayo del cuerpo físico
.......... el séptimo Rayo de Orden Ceremonial.
Como observará, su alma tiene mucho que ver con las
líneas de energía definidamente relacionadas con el primer rayo: 1-3-7. En
consecuencia, se sentirá alentado al ver también que la vida amorosa controla
su trabajo y servicio. Me di cuenta de ello y ¿le parece que lo halago o
estimulo, hermano mío? Quizás hago ambas cosas. Reflexione sobre estos hechos
en los meses venideros.
Enero de 1938
Mi hermano de antaño:
¿Qué podría decirle? Usted no sentiría ningún
respeto por mí si no le recordara la necesidad de someter su naturaleza
inferior a la disciplina, pues no sería un verdadero amigo e instructor. Si se
lo recuerdo, acreciento su responsabilidad, y esta acción no es la de un
verdadero amigo e instructor.
Los discípulos entran en el aura de la Jerarquía en
forma definitiva. Usted es un discípulo. Los discípulos evocan en nosotros, los
instructores en el aspecto interno de la vida, muchas y variadas reacciones. A
veces, cuando observamos a algunos de ustedes, nos damos cuenta que antes de
otorgarles nuestra plena confianza, debe transcurrir mucho tiempo; primero,
todos deben alcanzar la sabiduría, la integración y el contacto con el alma.
Cuando algunos penetran en la luz jerárquica, sabemos, al estudiarlos, que
aunque haya contacto y conocimiento hay también ambición, violencia y egoísmo,
y que estos defectos deben ser neutralizados y subyugados antes de poder actuar
con libertad, por parte nuestra y de ellos. Otros, siendo benevolentes y
poseyendo una elevada y suave vibración, son débiles y están llenos de temor,
apenados o abatidos por la preocupación, y debe enseñárseles el camino de la
fortaleza y del desinterés divino, antes de que su servicio pueda estar a la
altura de la demanda. Aun otros llegan a nuestra esfera de influencia ya
integrados, sabios, dignos de confianza, pues poseen un porcentaje de capacidad
mayor de lo común para servir y ser útiles. Su poder de vivir, influir y
servir, es muy grande. Sin embargo, alguna parte de su naturaleza es débil y se
expresa en forma limitada. Esa debilidad podría ser fácilmente contrarrestada
si hay suficiente deseo y una voluntad espiritual iluminada -cualidades
innatas, pero no aplicadas. Usted es uno de estos discípulos, hermano mío y
camarada de larga data. Su mayor obstáculo reside en su cuerpo físico, que
rechaza la disciplina y se resistió hasta ahora a todos sus esfuerzos. Esto lo
sabe, y cuando se refiere a ello lo hace con un sentido de ciego fracaso. Por
lo tanto, ¿en qué forma puedo ayudarlo, puesto que conoce las causas de
las dificultades, los obstáculos que se interponen para una influencia mayor y
la índole del problema que tiene que resolver?
Lo único que puedo hacer es decirle que una vez que
haya puesto su naturaleza física en línea con la exigencia de su alma, tendrá
mucho más para dar que el discípulo común. Posee sabiduría y mucha experiencia,
individual y racial. Posee un profundo amor y teme exteriorizarlo, en
consecuencia no lo expresa como debería, obstaculizando y restringiendo su
trabajo de ejecutivo. Posee una madura comprensión esotérica que le sería de
gran ayuda a otros. Tiene radiación magnética, pero hay siempre otra etapa, más
allá de la cual parece no poder ir -etapa donde interviene el cuerpo físico,
que se niega a convertirse en un ininterrumpido canal para la expresión de la
belleza y la radiación internas.
Se le ha señalado esto y rogado llevar este aspecto
de sí mismo en línea con la demanda espiritual y también se le indicó el campo
más amplio de servicio que podría abrirse ante usted si decide cumplir la
tarea; o negarse a emprenderla, haga como mejor le parezca. Quizá, más
adelante, veré un pronunciado cambio -pleno alineamiento e intensificada
radiación.
Le pediría que dedique mucho tiempo (por lo menos
una hora) cada domingo, a hacer contacto con mi aura y, por intermedio de ella,
con el aura de la Jerarquía. Los resultados de este esfuerzo deberían ser
vitales y de importancia a fin de resolver su problema. Lo dejo con las últimas
palabras de las frases ocultas que le di hace un año:
"Luego recordó y se inició el trabajo
activo."
Espero que pronto pueda pronunciar estas palabras en
lo que a usted respecta y no las anteriores, "y el Maestro artesano
esperaba".
Enero de 1939
Mi hermano y amigo:
¿Qué puedo decir que ya no le haya dicho? Sólo
recordarle el hecho interesante de que todas las fuerzas de su personalidad
pertenecen a la primera gran línea de poder, de aislamiento y de separatividad.
La única influencia de segundo rayo por cuyo intermedio llegará el amor, es su
alma, y quizás interprete erróneamente las implicaciones concernientes. Por
eso, su vida de amor depende de la amplitud del contacto con su alma, que debe
mantenerse vivo y vital, de lo contrario predominará la idea de la personalidad,
el deseo de alejar a las personas, el sentido de aislamiento y el
orgullo predominante. La dificultad se agrava debido a que el rayo que rige a
su raza y también a su personalidad, más fuertemente de lo que cree, es el
tercero. Por lo tanto, la milenaria separatividad de su trasfondo racial
acrecentará su idea de apartarse de todo contacto de la personalidad.
Únicamente le hará ver el espejismo de que los únicos contactos posibles para
usted son los alcanzados por intermedio del alma. Si fuera así hermano mío,
¿para qué permanecer en un cuerpo físico, pertenecer a un grupo de discípulos y
ser tan querido por quienes lo circundan? Sus condiscípulos lo aman y le dan
todo lo que pueden del amor de sus almas. Quienes están cerca suyo en el plano
físico le dan amor y devoción de la personalidad. Lo primero lo acepta con
orgullo y comprensión; lo segundo lo rechaza con orgullo y sin comprensión.
Antes de que pueda reclamar las plenas prerrogativas
de un discípulo aceptado (y usted lo es), debe penetrar detrás de la pantalla o
cortina de su personalidad, y ser consciente de cuán violentos son sus
sentimientos respecto a las diferencias raciales, posición social, diferencias
de clase y afectos de la personalidad. Existe en usted algo que casi llega a
ser un odio inhibido. Eso es parcialmente racial, europeo y en parte un sentido
totalmente innecesario de inferioridad
social y personal. Usted mismo trata de asegurarse de que todo esto no
existe. Se niega a reconocerlo premeditadamente. Se dice: yo soy todo amor y
comprensión porque soy un alma. Muy frecuentemente es un alma y la influencia
que ejerce es la del alma. Pero detrás de todo hay un punto ciego. Éste es
análogo al espejismo de "enterrar la cabeza en la arena" y negarse a
aceptar las limitaciones de su personalidad en estas líneas. Con su sabiduría y
su contacto con el alma, podría, si quisiera, fácilmente resolverlo.
Le hablo con toda franqueza hermano mío, porque
confío en usted y sé que confía en mí. También confía en el amor que sus
hermanos de grupo le profesan.
Su problema debe ser encarado en forma distinta de
como lo encaran sus condiscípulos. Es mucho más difícil por el hecho poco común
de que su cuerpo astral es de primer rayo. El rayo de su personalidad, el
tercero, está centrado en su cuerpo astral, aumentando sus poderes y espejismo
y el aferramiento que tiene sobre usted. Su problema es atraer la energía del
alma con tal poder que expulse la fuerza de primer rayo, lo cual le
proporcionará un cuerpo astral de segundo rayo al terminar esta encarnación.
La meditación que le daré está basada en las
palabras "como un hombre piensa en su corazón, así es él". Por lo
tanto, quisiera que reflexionara detenidamente sobre las diferencias que
aparecerán en la expresión de su personalidad si poseyera un cuerpo, astral de
segundo rayo. También deberá escribir un artículo para mí, donde haga
resaltar las características de un cuerpo astral de segundo rayo. Luego se
esforzará cada día por desarrollar estas cualidades de segundo rayo, aplicando
los métodos de amor, contacto, atracción, comprensión, simpatía y compasión, de
segundo rayo. Su equipo carece totalmente de las dos últimas cualidades, y su
carrera como ejecutivo intensificaron necesariamente este defecto. Recuerde que
no dije que carecía de amor. En el pasado, acostumbraba a complementar este
defecto mediante la apreciación intuitiva de la gente, pero últimamente se ha
endurecido en cierto aspecto -la simpatía- y se cristalizó en un molde racial
que no le pertenece, basado en el desarrollo del centro cardíaco que, hasta
ahora, sólo se ha abierto en dirección a su propio pueblo y hacia la Masonería.
Haría bien en dedicar diez minutos cada mañana al
ejercicio que aquí le delineo... Luego busque el alineamiento cerebro-mente con
el alma, y vea afluir el amor del alma a su personalidad, trasmutando sus
fuerzas y actuando en el plano físico, lo cual se expresará como amor de la
personalidad, animado y dirigido por el amor del alma. ¿Visualiza esto, hermano
mío, como lo veo yo? El perfecto amor rechaza el temor. Su personalidad no está
en la línea del amor sino del poder. Teme al amor y a su expresión. En este
enunciado le he dado un indicio sobre el problema de su alma.
Sus condiscípulos lo aman y lo amarán cada vez más.
En la actualidad usted no permite que lo amen, tampoco los comprende, y los
interpreta mal. Cuando hay poco amor verdadero, hay poca real comprensión.
Cuando usted actúa como alma ama mucho y en forma muy impersonal. Sin embargo,
no es todavía un Maestro, por eso es incapaz de amar impersonalmente sin herir.
Por lo tanto, también tiene necesidad de amar personalmente.Lo ayudaré donde
pueda y le daré mi amor personal -mi amor impersonal siempre lo tuvo.
NOTA: Nada ha impedido que este discípulo colabore activamente con El
Tibetano y con el grupo de Sus discípulos
D.
P. R.
Noviembre de 1937
Hermano
mío:
Durante
años ha trabajado firmemente y con ciertos altibajos. Cuando un aspirante al
discipulado trabaja así, su vida tiende a orientarse hacia la luz, y se
convierte en un hábito constante y fijo. Esto debe ser un consuelo en esos
momentos de desaliento que experimentan a veces los aspirantes.
Debido
a esta firmeza es ahora posible entrenar su intuición de manera que al volver a
hollar el sendero en otra encarnación, su vida terrena comience con esa actitud
alineada que le permitirá obtener una casi inmediata iluminación.
Adquirió
experiencia en el Camino y aunque su cuerpo físico no es joven, los restantes
años de su vida encierran mucho para usted, si los vive con alegría y elevada
expectativa.
Ha
tratado de seguir asiduamente mis instrucciones y creo que se dio cuenta de
cuánto ha logrado. Obtuvo mayor claridad de percepción (algo que necesitaba) y
un desapego más fácil y rápido. Sin embargo, queda mucho por realizar (y esto
lo sabe). Siga las instrucciones dadas anteriormente, pero cuando se retira a
su habitación en los intervalos establecidos para llevar a cabo el relajamiento
de diez minutos y reflexionar sobre la vida y el amor, comience con el
siguiente ejercicio...
Julio
de 1933
Hermano
mío:
No
olvide amar con desapego, que es su principal lección; sólo llegó a comprender
su verdadera importancia cuando transcurrió la mayor parte de su vida. Las
ataduras, debido al apego de muchos años, se mantienen firmes, y en el plano
físico no deben ni pueden ser desatadas, pero debe cortarlas totalmente en lo
interno. Esto puede hacerlo antes de finalizar el episodio de esta vida,
dejándolo libre para servir en su próximo ciclo de vida, el que debe prestar
con indesviable atención. Esta ruptura puede hacerla casi instantáneamente si
pone en actividad su poder de primer rayo, o más lentamente si actúa por
intermedio de la fuerza de su personalidad de quinto rayo. Reflexione sobre
esto.
Como
indispensable ejercicio de disciplina le sugeriría que tres veces por día
-mañana, mediodía y tarde- permanezca totalmente tranquilo durante diez
minutos. Relájese físicamente; no permita distracción emocional alguna; rechace
la entrada al pensamiento y al sentimiento. Luego reflexione sobre la idea de la
Vida y el Amor, tales como existen fuera de la forma. Mantenga la
conciencia lo más elevada posible en la cabeza y centrada en la forma.
Vea
el significado de todos los acontecimientos y considérelos como indicaciones
simbólicas de causas espirituales, mentales o emocionales. Su vida está llena
de detalles y tiene tantos deberes que cumplir, que su alma a menudo se siente
molesta. Dele tiempo al alma para que compruebe lo que vale. Lo que cuenta no
es el tiempo que se dedica al correcto cumplimiento de los deberes, sino el
equilibrio con que lo hace, la energía que evoca al cumplirlos y la intensidad
de su consagración mental.
Hermano
mío, avancemos en el Camino y sirvamos juntos.
Enero
de 1934
Mi
hermano de antaño:
Usted,
como otros discípulos y todo verdadero aspirante, tuvieron últimamente muchas
disciplinas que aplicar y muchas oportunidades se le ofrecieron para poder
demostrar su resistencia. No tuvo que pasar determinada prueba grupal, porque
no constituyó ni constituirá eso para usted, pero su prueba ha sido mantener
una actitud de firme esfuerzo frente a las circunstancias y demostrar no sólo
resistencia sino amoroso desapego y gozo. Lo que le sucede a la personalidad
es, en último análisis, de poca importancia. Lo importante es la actitud
asumida respecto a los acontecimientos y los métodos empleados. Siempre es
necesaria la habilidad en la acción, hermano mío, y en esta vida usted debe
demostrar habilidad en la reacción emocional y no expresar tanta eficiencia en
el plano físico. Alcanzar una eficiencia física no constituye para usted un
problema. Lograr el desapego emocional y la consiguiente aplicación correcta de
la fuerza subjetiva, sigue siendo su problema.
No
hay apuro ni apremio, hermano mío. Está progresando y conocerá el gozo de
haberse liberado eventualmente de esta limitación. Su única responsabilidad es
vivir en forma perfecta un día por vez, viviendo cada hora, bella y cabalmente.
No
haga conjeturas ni predicciones acerca del futuro, ni albergue esperanzas que
sólo son una especie de especulación optimista. Viva hoy como le dicta su alma,
y el futuro será de servicio fructífero. Usted es más fuerte de lo que cree;
tiene reservas a las cuales debe recurrir, y no le fallarán cuando recurra a
ellas, tampoco yo, su hermano y amigo, ni sus hermanos de grupo. Recuérdelo,
pero relájese y apóyese en la fortaleza que posee y lo circunda.
No
cambiaré su meditación, excepto sustituirle el ejercicio de visualización que
estaba haciendo:
a.
Visualícese de pie al borde
de un gran estanque de capullos de lotos que descansan sobre sus anchas hojas
verdes. Sobre usted está el azul del cielo y delante suyo -a través del
estanque de capullos y hojas y en el lejano horizonte- un portal dorado, con
sus dos hojas cerradas.
b.
Imagínese que observa cómo
se abren lentamente los capullos, hasta que poco a poco el campo cambia de
verde a dorado, y todo lo que puede verse es un conglomerado de flores doradas,
totalmente abiertas al sol.
c.
Imagínese, usted, hermano
mío, poniendo un pie sobre la extensión de flores, descubriendo en vez del lodo
y el agua presentidos, un sólido sendero que aparece al ir avanzando, divide la
extensión en dos y conduce directamente a los portales dorados.
d.
Al recorrer este sendero,
imagínese que las dos hojas del portal se abren lentamente a medida que avanza
sin temor, con la mirada fija en el portal, no en sus pies.
Le
queda por descubrir lo que verá a través de ese portal y la interpretación que
le dará a este simbólico trabajo. Quizá se pregunte: ¿Qué utilidad tiene este
tipo particular de meditación para mí? Doble e importante, hermano mío.
Primero, lo entrena en el empleo de la imaginación creadora (un aspecto de la
intuición) y, segundo, lo saca de la rutina del trabajo mundano del que tanto
se preocupa, y le trae cosas nuevas y comprensión del mundo subjetivo. Abandone
los cuidados, las preocupaciones y las penas, a medida que avanza a través del
campo de lotos y, durante algunos minutos cada mañana, centre su conciencia
fuera de la vida de su personalidad. El efecto sobre su vida y servicio
diarios, si puede practicar realmente este ejercicio, será mucho más poderoso
de lo que cree.
Junio
de 1934
Hermano
mío:
Los
golpes de la vida lo han sometido a prueba en los últimos seis meses, y ha
profundizado su comprensión. Para usted la intención de este proceso de
vicisitudes no está destinado a hacerlo más bondadoso y más apto para resistir,
pues sólo son efectos subsidiarios. La lección a aprender es el desapego
y, a medida que se libera de las cadenas del apego a un lugar o persona, su
percepción intuitiva se liberará y podrá ver en términos de la realidad y no de
la forma, por muy elevada o purificada que sea.
Quizá
se pregunte al respecto: ¿Cuál es mi principal utilidad para este grupo de
discípulos si logro esta liberada perspectiva? Usted piensa siempre en términos
de servicio, hermano mío, lo cual fue una de las razones (además de la
conveniencia kármica) por lo que me apresuré a elegirlo para trabajar en este
grupo. Mi respuesta quizá le sorprenda, porque la haré en términos algo
insólitos. Su utilidad principal reside en la potencia de su aura -ese campo de
vida magnética que envuelve a todos completamente y que en su caso tiene una
extensión poco común. Poco se sabe aún sobre el aura. La definiría simplemente
como la suma total de las fuerzas atractivas en el campo de la actividad
individual. Por medio del aura los efectos individuales se hacen sentir
en el medio ambiente del hombre. Por lo tanto, mi mensaje es que emplee más
inteligentemente su influencia áurica, sea más efectivo espiritualmente
y menos atractivo personalmente. Hablo en símbolos y le pido que
comprenda. Reflexione sobre esto hermano mío, porque su campo de utilidad
aumentará a medida que se desapegue de las formas, por más que las estime o por
antiguo que sea el ritmo que lo retiene. En cambio, exteriorice el esfuerzo por
ayudar a sus semejantes. Ayude a las personas aplicando lo que usted es,
expresándolo por medio del aura.
Practique la meditación como hasta ahora, pero
cambie el color amarillo de su estanque de lotos por un color rosado intenso y
vibrante. Esto servirá para estimular el aura astral. Constituye el tercer
empleo o propósito de esta meditación. Los otros dos se los indiqué en mi
última instrucción.
Agosto
de 1934
Hermano
mío:
¿Podría
hoy indicarle dos cosas, sabiendo que, como aspirante antiguo y experimentado,
trata siempre de ver la vida tal cual es?
Primero,
en cada vida se llega a lo que puedo denominar el punto máximo de realización,
y la edad en que se alcanza varia casi infinitamente. Una vez alcanzado, se
produce entonces una fija tendencia hacia la cristalización y el reconocimiento
de la forma mental de la vida (siendo ésta la totalidad de las ideas formuladas
que han regido el progreso), quedando gradualmente bajo el dominio de esa forma
mental. Esto inhibe todo progreso. Cuando se alcanza tal punto máximo, de los
55 a los 70 años, la dificultad se acrecienta debido a una inercia física
perfectamente normal. En esa época gran parte de la vida se ocupa en mantener
tal condición física para cumplir los deberes necesarios de una vida plena.
Este punto máximo ya lo alcanzó como es común y de acuerdo a la ley del
desarrollo normal. Para usted puede constituir exactamente lo que es y no debe
sentir vergüenza por lo realizado, porque fue bueno. Su propósito en la vida
fue correctamente orientado y en la próxima cosechará los resultados de su
disciplina de toda esta vida.
Pero
usted, como alma y discípulo en entrenamiento, no necesita que se detenga el
proceso de su desarrollo. El punto máximo de su ciclo de vida (en un sentido
general y amplio) no lo alcanzará hasta dentro de muchas vidas y, por lo tanto,
no habrá necesariamente un intervalo de inercia ni se manifestará una condición
estática. Pasará de una etapa a otra en el Camino, tanto ahora como después. La
decisión y el esfuerzo deben venir de usted hermano mío, y está enteramente en
sus manos. Siga adelante en el Camino con todo el vigor de su vida egoica, que
es la de un aspirante maduro y experimentado. El poder de su alma de primer
rayo puede energetizar su personalidad para una continua acción, aspiración y
constante control mental; por lo tanto, no debe cesar su actividad ni
deslizarse en la inercia, hasta que la última actividad, la transición, absorba
la atención del alma y de la personalidad y tenga lugar el desapego final. Para
trascender el punto máximo normal, será necesario imponer esa presión interna que
impedirá a los cansados cuerpo y mente, vivir en el pasado. Es imprescindible
el incentivo de una voluntad enfocada para que aplique su energía dinámica por
medio del triple hombre inferior; se requiere una mente purificada y
discernidora que (para bien del alma) separa lo esencial de lo no esencial y le
permite enriquecer su servicio por medio de la sabia eliminación de esos
factores que producen el desgaste inútil de su energía y el empleo de su tiempo
en cosas cuyo resultado es casi nulo.
Sé
que comprenderá la razón de mis observaciones y que enfrentará esta cuestión a
la luz de su alma y en bien de quienes esperan su inspiración. Anteriormente
dije que su meta consiste en lograr efectividad espiritual, debiendo dirigir
todos sus esfuerzos a ese fin. Ello no impedirá emplear su sabiduría mundana,
ni cumplir debidamente sus muchas obligaciones, en cambio lo ayudará en el proceso
de selección, que es su principal y auto-elegido campo de entrenamiento.
Hoy
le cambiaré totalmente la meditación. El enfoque establecido por el ejercicio
de visualización mediante el color y la forma, lo ayudaron en el reajuste
interno. Ahora quiero que acelere el
ritmo de su vida para que afluya dinámicamente una oleada más plena de voluntad
y propósito.
Quizá
le sorprenda lo que quiero que emprenda y también mi aparente omisión de darle
una fórmula establecida de trabajo. Lo haré después que haya tratado de
solucionar durante un tiempo el problema.
A
través de las edades, mucho se ha dicho y escrito sobre la práctica de la
Presencia de Dios y actualmente uno de los hechos interesantes del momento es
el surgimiento de varias "técnicas", para alcanzar el conocimiento de
esta Presencia de inspiración, de luz y de contacto.
Le
formularé tres preguntas, y en sus respuestas hallaremos indicios de la
meditación que le daré más adelante.
1.
¿Qué entiende por el
concepto Presencia? ¿De quién y qué es esta Presencia?
2.
¿Qué le impide hacer
contacto con esa Presencia y permanecer en Su luz?
3.
¿Puede delinear una técnica
de meditación que constituya para usted el camino hacia la Presencia?
Responda
a estas tres preguntas y comprenda que el contacto con esa Presencia -con
conciencia y comprensión del proceso- es la meta para el resto de su
experiencia en esta vida y en este cuerpo particular. No espero una comprensión
mística. Ese tipo de comprensión teórica es herencia de la mayoría de los
aspirantes. Poseen la visión de ese contacto. Espero una comprensión definida y
le doy la clave del trabajo en las siguientes frases que (si reflexiona
debidamente sobre ellas) pueden evocar la revelación.
"El
vidente visualiza la dualidad. Ve la Presencia. Ve, y viendo, sabe que él
existe, y que también existe lo que se ve.
"El
conocedor fusiona los dos en uno. Ve la Presencia como si fuera él. Se fusiona
con su luz. Detrás de la Presencia fulgura esa grandiosa radiación que envuelve al Uno y
Único. Ante la Presencia permanece el aspirante. Dentro de la Presencia, por el
proceso de fusión, se produce paz y unión, y el fin del temor y de las
diferencias, gozo, amor y luz."
Por
lo tanto su meditación debe ser en estas líneas. Puede delinear la fórmula
usted mismo durante los próximos meses. El tema emergerá en su conciencia si
procede con lentitud y reflexiona profundamente y sin apremios. La revelación
llegará por la tranquila reflexión y la diaria cavilación.
Quisiera
finalizar este mensaje con sencillas palabras: Sea feliz, hermano mío.
Febrero
de 1935
Hermano
mío:
Durante
los últimos meses ha pensado mucho sobre la práctica de la Presencia, lo cual
está bien, pues ése es el objetivo que tenía pensado para usted.
Se
dice que los "pensamientos son cosas" y producen resultados
tangibles. También que "como un hombre piensa en su corazón así es
él" y, en consecuencia, estas manifestaciones tangibles del pensamiento
producen definidamente efectos en él. Estas antiguas verdades contienen para
usted mucha instrucción, gran luz y comprensión y la clave para su problema
inmediato. ¿Cuál es la situación hermano mío? Usted, como alma en encarnación,
se da cuenta conscientemente -subjetiva y a menudo débilmente presentido- de su
Yo real, el Ángel solar, el Ángel de la Presencia. Su problema es profundizar
este conocimiento y saber que usted es el Ángel que permanece entre
usted, el hombre físico y la Presencia. Podría dilucidarse la cuestión si
consideráramos brevemente qué representa en realidad la palabra Presencia.
El
místico es siempre consciente de la dualidad; el hombre inferior y el alma
inmanente; el cansado discípulo y el Ángel; el pequeño yo y el Yo real; la
expresión de la vida humana y la vida espiritual. Muchas otras cualidades
representan la misma expresión de la realidad. Pero detrás de ellas aparece
-inmanente, estupendo y glorioso- aquello de lo cual estas dualidades no son
más que aspectos: la Presencia inmanente aunque trascendente de la Deidad.
Todas las dualidades son absorbidas en la naturaleza de este Uno, y las
distinciones y diferencias pierden sus significados.
Cuando
le digo que desarrolle la conciencia de la Presencia, significa que ahora es,
ante todo, parcialmente consciente del Ángel y puede empezar a responder,
nebulosa y débilmente, a ese gran Todo que subyace en el mundo subjetivo del
ser, ya que este mundo subyace en el mundo físico tangible de la vida diaria.
El
conocimiento de que todo el planeta está fuera de la habitación donde usted
reflexiona sobre mis palabras, separado
sólo por la ventana y la extensión de su percepción consciente, constituye el
símbolo de lo antedicho. El universo externo del planeta, el sistema solar y
los cielos estrellados, los ve a través del panel de vidrio cuando se halla
limpio y no está empañado, pero actúa como barrera para la visión cuando está
sucio o velado. Esto y su capacidad de proyectarse en la inmensidad del
universo, rige la extensión de su conocimiento en cualquier momento dado.
Reflexione sobre ello hermano mío, y a través de la ventana de la mente, vea
esa luz que revela al Ángel que, a su vez, vela y oculta la grandiosa Deidad
desconocida, aunque viva y vibrante.
Esta
práctica de la Presencia puede hacerse de muchas maneras y existen numerosas
técnicas de contacto. Tal práctica debería traerle sencillez, paz y gozo.
Cultive la sencillez mental y recuerde que la confusión y la indebida
preocupación por las condiciones y las personas y una actitud indecisa hacia la
vida, indican actividad de la mente, pero no comprensión del alma. Usted debe
esforzarse por adquirir la actividad del alma.
Por
ser usted un sannyasin, debe esforzarse por liberarse cada vez más de las
ataduras de todo tipo (y aquí reside una sutil diferencia), pero no de las
condiciones y responsabilidades ambientales. Necesita una actitud interna de
total entrega a la voluntad de su alma, que es la Voluntad de Dios, en lo que a
todo individuo concierne, liberación que le otorgará mucho de lo que esperé ver
expresado en su vida.
A
fin de ayudarlo a desarrollar el tema sobre el cual trabajó durante los últimos
meses, le pediré reflexionar y responder a las preguntas siguientes. Su vida
tiende a destacar demasiado los detalles y a ocuparse meticulosamente de los
procedimientos, por eso a veces pierde de vista la síntesis del todo. Estas
preguntas son:
1.
Para reconocer la Presencia
debo permanecer libre y desapegado. ¿A qué y a quién estoy ahora apegado, que
me impide tener una clara visión y un acercamiento más íntimo?
2.
Para reconocer la Presencia
debo actuar como el Ángel solar. ¿Puedo ahora discernir entre yo y ese Ángel
solar?
3.
Reconocer la Presencia
significa que me estoy preparando para atravesar, como Ángel solar, el portal
hacia el Sendero de la Iniciación. En vista de esto ¿puedo explicarme con
claridad cuáles son mis mayores cualidades y mis peores defectos?
4.
Puedo definir con claridad,
para mí, qué comprendo por
a.
Yo, el discípulo,
b.
Yo, el ángel,
c.
la Presencia.
Las
primeras tres preguntas puede responderlas o no por escrito, como prefiera, y
quizás le parezcan demasiado personales y confidenciales para escribirlas. Si
es así, entonces conteste estas preguntas ante mi presencia y a mí, su hermano
e instructor, en el primer día que el Sol se desplaza hacia el norte.
Respóndalas con claridad y honestidad, haciéndolo en voz alta, a fin de que
usted pueda oír su voz y prestar así una debida atención a su posición y
actitud. Responda por escrito a las preguntas cuarta y quinta, lo más
claramente posible.
5.
Dilucide las siguientes
frases, extraídas de una escritura muy antigua. Sugiero que reflexione sobre
ellas cuidadosamente.
"Ante el trono de Dios, el ángel, con los demás ángeles,
permanecieron y exclamaron: ‘Señor de mi
vida, concédeme la fortaleza para hollar el sendero de la revelación, cruzar el
mar de la oscura ilusión y enfrentar el camino iluminado de la tierra'. Dios
respondió: ‘Ve, y ve muy lejos'.
"Ante el portal que se abre sobre el camino iluminado hacia
la paz, el ángel permaneció solo y dijo: ‘Señor de mi vida, el camino de la
revelación es el camino de la vida manifestada: el sendero de la oscura ilusión
conduce a la luz que dispersa toda sombra. Trato de hollar el camino iluminado
que conduce de regreso a tu Presencia. Ese camino aún está oscuro. ‘¿Qué haré?'
Dios respondió, ¿Acércate y entra en tu propia luz, y en esa luz, ve la Luz.
"Ante el portal de cada nuevo día, que encierra en sus
selladas horas una responsabilidad ordenada, cada mañana permanezco y exclamo
en voz alta: ‘Señor de mi vida,¿cómo puedo cumplir el deber de este día y sin
embargo lograr el desapego? ¿Satisfaré toda necesidad y, sin embargo, me
liberaré de las ligaduras y las obligaciones?' Dios dijo, 'El sol se acerca y
vivifica la tierra. Nada puede extraer de la tierra. Vive tú así. ¡ Da y nada
pida!'
Hermano
mío, reúna nuevamente a su alrededor a quienes buscan el Camino iluminado y de
esta manera aprenda a darles de su sabiduría y a compartir con ellos lo que
posee. Es su deber en los meses venideros. No le será fácil, pero lo ayudará a
llevar a cabo el proceso del desapego. Comience con quienes están cerca, con
los que lo conocen y lo aman, y juntos abran de par en par el portal para que
hallen su camino los buscadores y, por el ser vicio prestado, puedan encontrar
el camino hacia nosotros.
Febrero
de 1936
Hermano
mío:
Ha
tenido un año de tensión y mucha ansiedad. Pero progresó mucho debido a ello y
logró como nunca, en forma subjetiva, una mayor medida de liberación. Está
aprendiendo a desapegarse de las personas y de las manos aferradoras de esas
presencias exigentes que claman por su atención. Esta liberación debe
acrecentarse a medida que se esfuerza por satisfacer en forma perfecta la
necesidad de quienes lo circundan, y no obstante al mismo tiempo continuar con
mayor fuerza su desapego del aferramiento interno de esas personas, las cuales
no deben llegar hasta la fortaleza interna de su alma. Debe aprender a
permanecer allí, desapegado y sin temor.
Cuanto
le recomiende para este desapego es poco, y le ruego que viva de ahora en
adelante más valientemente la vida del sannyasin. Hace dos años no le hubiera
podido hablar así, porque no lo habría comprendido; pero ha avanzado mucho
desde esos días, hermano mío, y está empezando a entrar en el reino de la
libertad, aunque su libertad es todavía relativa e incompleta.
Ahora
le daré seis temas para meditar durante los próximos seis meses, extraídos de
los párrafos que le di la última vez para su consideración. Por lo tanto, que
su meditación siga las siguientes líneas:
1er.
mes ........... ¿Por qué se necesita fortaleza para
a.
hollar el sendero de la
revelación;
b.
atravesar el mar de la
oscura ilusión;
c.
enfrentar el camino
iluminado de la tierra?
2do.
mes ........... ¿Qué debería hacer? Tratar de hollar el camino iluminado que
conduce de regreso a la Presencia. ¿Qué obstruye ese Camino en mi vida?
3er. mes
.............. ¿Cómo puedo cumplir el deber de este día y, sin embargo,
demostrar desapego?
4to.
mes.............. ¿Cómo puedo satisfacer cada necesidad y, sin embargo,
permanecer desapegado y sin temor?
5to. mes
............. ¿Cómo puedo entrar en la luz y permanecer firme, y ver la verdad
en todas partes?
6to. mes ............
¿Cómo puedo guiar a mis hermanos en el Camino y descubrir con ellos el secreto
de la luz oscura que revela? ¿Cómo puedo descubrir el medio que disipa la
ilusión?
Dedíquese
usted mismo, dedique su vida y todo cuanto posee al servicio del Plan y hágalo
con plena conciencia, no como un deber obligatorio. Permanezca con sus hermanos
de grupo en la luz de la Presencia. Como grupo, renueve su consagración.
Agosto
de 1936
Mi
hermano y amigo:
Durante
los seis meses transcurridos fue sometido a muchos cambios externos; pasó por
dificultades de diversos tipos y por muchos ajustes y reajustes; conoció el
sufrimiento y el dolor físicos, y a veces se sintió desorientado. ¿No es
verdad? Pero ninguna de estas cosas lo ha aferrado ni destruido, ni lograron
mancillar el níveo escudo de su ardiente fe, que mantuvo siempre ante sí. Estas
dificultades deben pasarlas todos los aspirantes que llegaron a la etapa de
evolución donde pueden hallar su camino hacia estos grupos. Todos sus hermanos
de grupo pasaron también momentos difíciles y, sin excepción, sufrieron o están
sufriendo experiencias y pruebas. Luchan contra el espejismo; están aparentemente
ofuscados e imposibilitados por causas físicas; su utilidad está aparentemente
restringida por la escasez económica; los reajustes hechos, debido a alguna
pérdida, perjudican aparentemente el esfuerzo de los demás, al punto de
producir una inercia temporaria. Tal la historia del grupo en este momento
particular.
Lo
expondré con mayor claridad para que la necesidad y el problema del grupo (formado por todas lías necesidades y problemas de sus
miembros) sean revelados y constituyan el acicate para una colaboración más
estrecha entre sí y una comprensión más amorosa. Consideremos la situación de
los diferentes miembros, tal como yo la veo.
Algunos
de ellos tuvieron que hacer reajustes de naturaleza muy drástica en su vida
diaria, lo cual cambió el ritmo de la existencia común. Predije esto hace
varios meses y el tiempo ha demostrado la exactitud de mi predicción. Las
dificultades fueron reales, pero aumenté el servicio prestado a los demás.
Uno
de sus condiscípulos, como lo revela su correspondencia, tuvo que resolver
problemas internos más profundos, basados sobre su punto de vista inmediato y
debido a que se está trasladando con mayor fuerza a los niveles mentales, como
resultado de su trabajo concentrado realizado conmigo. Esto trajo una
inevitable reacción, por el ritmo y la tendencia del plano mental a dar la
sensación de aislamiento (del cual se puede gozar en las primeras etapas). Todo
se ha visto complicado por la necesidad económica, con su poder de ofuscar la
visión. Está saliendo definidamente de ello, pero su tensión mental afecta a la
vida del grupo, la cual será enriquecida cuando haya desarrollado la facultad
de permanecer firme, hasta que tenga tiempo de aclarar su visión en cualquier
dirección y comprenda que nadie alcanza la realidad si no cumple la
responsabilidad asumida.
Otro
ha sido sometido a una tensión constante y a veces su salud es tan precaria que
las consiguientes reacciones afectan su vida mental y emocional. La lucha
contra la enfermedad y la fatiga, más el constante anhelo de servir y ayudar,
no constituye un problema simple, problema que ella complica con un indebido
análisis de las circunstancias y de las personas.
Uno
de mis discípulos, muy allegado a ustedes, pasó también un largo período (que
se extendió durante años) de dificultades derivadas de las condiciones
ambientales, excesiva monotonía en su vida y ciertos desengaños profundos, que
va resolviendo como era de esperar.
Usted
sabe hermano mío, cuánto tuvo que enfrentar en el transcurso de los meses. Lo
ha hecho con sabiduría, buena intención y autosacrificio. Puedo decir (y lo
digo con amor y cierto humor) que usted no aprendió a gozar de ellos.
D.H.B.
pasó la prueba de fuego. Sus pruebas y dificultades fueron más grandes, más
difíciles y más profundas que las de cualesquiera de los otros miembros del
grupo. La presión derivada de su karma hogareño, las frustraciones de su medio
ambiente, las incomprensiones de distinto tipo, la básica mala salud en todo
momento, más el reciente y grave accidente, de allí que la soledad, el dolor y
las brumas del espejismo, trataron de envolverlo, pero no lo lograron. Lo sabe
y está saliendo de ello.
Un
miembro de su grupo de condiscípulos como bien sabe, pasó por una profunda
aflicción. Los procesos para reajustar el ritmo de su vida, a fin de acostumbrarse definidamente al cambio
de condiciones, a la soledad y a la pérdida, gravitan fuertemente sobre ella,
pues debe comprender que está en camino hacia una vida más rica de servicio y
que su única y actual necesidad es permanecer firme y darse tiempo para
estabilizarse en su nuevo ritmo.
Otro
hermano está luchando contra el profundo desaliento, y el espejismo de la
futilidad (después de tantos años como discípulo) trata de apartarlo del
sendero. La característica tendencia de su vida de arremeter hacia adelante sin
emotividades, lo salvará, porque penetrará en el espejismo y con el tiempo
saldrá y entrará en la luz del "Camino iluminado", pero a veces y por
el momento, las nubes le parecen muy densas.
L.
T. S-K. está experimentando una nueva oportunidad para "triunfar",
pero la prueba, la experimentación y la ofuscación, son graves. Se siente solo.
Se cree incomprendido y subestimado. A veces hay muchas personas cerca nuestro
que nos vigilan en la bruma y, sin embargo, no las reconocemos.
Lo
que trato de señalar con este breve resumen de los problemas inmediatos y
básicos que enfrentan a cada uno de ustedes, es que estas condiciones tienen un
poderoso efecto sobre la vida y la integración grupales, y que cuanto más
rápidamente se solucionen y definan, mejor será para el grupo. El modo de
solucionarlos es asumiendo una actitud interna correcta y no cambiando las
circunstancias externas. Cuando un individuo está ocupado y preocupado con un
problema personal y peculiar, necesariamente es introvertido. Entonces la vida
del grupo indefectiblemente sufre, se agota, limita y restringe. Cuando los
miembros del grupo comprendan con más claridad este hecho, entonces se
esforzarán por pasar juntos las experiencias (lo que impedirá el desarrollo de
una introversión malsana y egoísta), pues el problema de uno se convierte en
problema de todos. No en vano se han unido en esta mutua y estrecha relación.
En consecuencia entréguense más libremente, sin críticas ni dudas; ámense y
apóyense mutuamente, a medida que pasan las necesarias fusión y prueba. Esto
debe ser soportado y correctamente manejado antes de poder darles un definido
trabajo en el mundo, a fin de disipar la ilusión mundial. ¿Cómo pueden ustedes
destruir (en vasta escala) lo que no comprenden, manejan ni disipan (en pequeña escala) en sus propias vidas?
Algún día será posible realizar este futuro trabajo.
No
cambiaré su meditación, excepto modificar los temas mensuales, que durante los
próximos seis meses serán:
ler.
mes - ¿Por qué la felicidad es necesaria para
a.
hollar el sendero de la
revelación;
b.
satisfacer las necesidades
de los demás;
c.
apartar los obstáculos que
me enfrentan?
2do.
mes - ¿Qué relación existe entre felicidad y gozo?
a.
¿Qué sé acerca de cada
miembro?
b.
¿Cuál es la característica
del alma?
3er.
mes - ¿Cómo pueden afectar mi vida diaria las palabras y la comprensión de
"el gozo del Señor es vuestra fortaleza"?
a.
¿Cómo puedo demostrar el
gozo?
b.
¿Cómo puedo demostrar la
felicidad?
c.
¿Cuál es la diferencia entre
ambos?
4to. mes - ¿De qué
manera el gozo y la felicidad pueden minar el temor y liberarme de los temores?
5to.
mes - ¿Cómo puedo entrar en el gozo que los Maestros conocen?
a.
¿En qué se basa el gozo?
b.
¿Qué efecto puede tener el
gozo en el mundo de la ilusión?
6to.
mes - ¿Por qué debo proporcionarle gozo a mis hermanos de grupo?
a.
¿Cómo puedo hacerlo en cada
caso específico, puesto que cada uno difiere?
b.
¿Cuáles son los mayores
impedimentos para mi propio gozo?
De
esta manera, hermano mío, puede desarrollar esa cualidad del gozo, que es la
característica de una personalidad conscientemente arraigada en el reino del
alma.
Febrero
de 1937
Tengo
para usted sólo breves palabras, mi viejo hermano y fiel amigo. Sin embargo, lo
importante no es la extensión del mensaje, sino la cualidad, ¿no es verdad?
Quisiera decirle que, durante los últimos siete meses, logró un mayor y
definido progreso interno que en los tres años anteriores y que mientras vigilo
sus pasos en el Camino, mi corazón va hacia usted con comprensión y gozo. Pocas
veces escribo así.
Observé
que permaneció en medio de los escombros de gran parte de lo que construyó, y
vi que rechazaba el deseo con una luz en sus ojos -la luz de la percepción de
los valores superioras.
La
meditación grupal le proporcionará muchas cosas durante los próximos seis
meses, y la Recapitulación del Gozo estabilizará el trabajo que trató de hacer
desde mis últimas instrucciones. Esto es todo lo que tengo que decirle hermano
mío. Va mi bendición.
EL
GOZO
1.
¿Que es recapitulación?
a.
¿Confundo recapitulación con
un rehacer o con una reexperimentación?
b.
¿Se me pide que vuelva a
experimentar, o simplemente observar como espectador desapegado?
2.
¿Soy capaz de desapegarme
emocionalmente sin demostrar gozo?
3.
¿Puedo yerme mentalmente,
sin ser influido por las reacciones de mi personal yo emocional? ¿Puedo hacerlo
personalmente?
4.
Si la recapitulación sobre
el gozo la empleo como se debe, ¿cuáles serán los efectos en mi vida y en la
vida del grupo al que trato de servir?
5.
¿Puedo decir con sinceridad
que sirvo gozosamente?
6.
¿Qué es lo que más deseo,
servir gozosamente o inteligentemente? ¿Conozco mis razones?
7.
Si el trabajo de
recapitulación es un método definidamente científico de desarrollo, ¿he
experimentado debidamente el método del gozo o el trabajo de recapitulación?
8.
¿Podré descubrir en mis
estudios el fundamento de que este método de recapitulación es el camino para
mí, y que intensificará mi capacidad para una mayor utilidad en el servicio y
así acelerar mi progreso en el sendero?
9.
¿Es importante mi progreso
en el sendero? ¿Por qué?
10.
Si es verdad que el ciego
debe avanzar por el tacto, apoyándose en las cosas, y si quienes ven, avanzan viendo
y manteniéndose libres y desapegados, ¿por qué entonces, teniendo vista, cierro
mis ojos, me aferro a las cosas y palpo mi camino en vez de verlo? Los que
pueden ver están colmados de gozo y pueden ser mensajeros y lazarillos. Los que palpan
deben ser simplemente conducidos. ¿A cuál de estos dos grupos pertenezco?
11.
¿Mi mente es el órgano de la
visión para el hombre espiritual? ¿Ofrezco este órgano al yo superior para que
lo emplee?
12.
¿Puedo mantener la mente
firme en la luz del alma?
13.
Al recapitular los
acontecimientos del día ¿qué parte desempeña el gozo?
14.
¿Cómo puedo definir la
palabra gozo?
15.
¿Fui regido por el gozo y
predominó durante el día?
16.
El gozo es la cualidad que
surge de la autorrealización.¿Puedo olvidar al yo personal fragmentario? ¿Puedo
reconocer al Yo Uno en todos los yoes?
17.
Se dice que hay un
arquetipo, un canon, un camino, una meta y una luz que brilla en el sendero.
Pero sabiéndolo ¿conozco algo del gozo que debe irradiar mi camino?
18.
¿Cómo se refleja en mi vida
el canon arquetípico del gozo, la bienaventuranza?
19.
¿Reconozco a mis compañeros
peregrinos en el Camino del Gozo?
20.
¿El objetivo del gozo está
siempre ante mí?
21.
¿Puedo extraer el gozo y la
bienaventuranza del sendero, si otros los necesitan?
22.
Soy el redentor de la
naturaleza inferior ¿De qué manera redime el gozo?
23.
¿Afluye a través mío la
gozosa fuerza redentora?
24.
Mi naturaleza es en verdad
gozo o bienaventuranza. ¿De qué manera se manifiesta el gozo? ¿O no se
manifiesta?
25.
¿Cuál de mis cuerpos expresa
más fácilmente mi gozo?
26.
Si manifesté gozo
¿constituyó una tarea fácil o difícil?
27.
¿Qué actividades y
cualidades de mi naturaleza inferior deben ser eliminadas si quiero servir más
gozosamente?
28.
En realidad ¿qué me impide
sentirme pleno de gozo?
29.
¿Cómo afecta a mis
semejantes un espíritu gozoso?
30.
¿De qué manera puedo servir
a mis semejantes más gozosamente?
Septiembre
de 1937
Mi
hermano:
Las
dificultades y las pruebas que el discípulo experimenta en el Camino son
relativas, como usted ha descubierto; a menudo pueden ser contrarrestadas
aplicándoles un sentimiento de liberación interna. Las compensaciones del
Camino no se tienen tan en cuenta como las dificultades. La tendencia del ser
humano es padecer y sufrir y eventualmente esto debe ser anulado, siendo uno de
los problemas que la Jerarquía enfrenta cuando, en la actualidad, trata
arduamente de sacar al género humano del pantano en que se encuentra. La
"tendencia al sufrimiento", que tiene como fundamento una actitud
mental, es un hábito tan antiguo que al hombre le resulta inconcebible que
exista un punto de vista distinto y una reacción totalmente diferente hacia los
asuntos de la vida. Me refiero a esto porque (en medio de problemas y pruebas)
usted está descubriendo el Camino de la Compensación. ¿Cree, hermano mío, que
podría escribir un artículo sobre el tema: "Compensaciones del
Camino", para ayudar a sus semejantes y estabilizar su propia actitud
interna?
Mis
instrucciones contienen muchos temas para reflexionar; ¿no será posible que
dentro de poco tiempo, cuando se libere de las preocupaciones financieras, le
llegue una época en que preste un servicio más amplio? Esto podría realizarlo
mediante la palabra escrita, porque sabe lo que debe decirse y las palabras
fluyen con facilidad de su pluma, aunque no se dé cuenta. Le recomiendo
considerar esto. Durante muchos años ha tenido a su cargo una gran organización
comercial, y las preocupaciones impuestas -correctamente impuestas- tenían que
ver con aspectos materialistas de la vida. Ése era su dharma. Dentro de esa
esfera de actividad, ha conservado una orientación interna hacia los valores
espirituales y una determinación fija de hollar el Camino, la cual no pudo ser
desviada.
Sin
embargo, la gran preocupación por las pequeñas cosas y las innumerables
demandas de las exigentes personalidades que lo circundan, han demorado su
paso. Quizás hubiera avanzado más rápidamente, si con mayor eficacia hubiese
podido separar lo esencial de lo no esencial. Creo que esto lo sabe. Habiéndolo
comprendido, tiene por delante un futuro de constructiva belleza, si así lo
desea, o la vida común de quien tiene un vehículo que no es tan joven ni está
sometido a la imperativa voz de la fatiga física y a los impedimentos de un
cuerpo físico usado durante muchos años. Por lo tanto, le digo: Enfrente el
futuro con gozo y sepa que encierra para usted una renovada oportunidad y un
reajuste de su tiempo e intereses, que le dará en adelante horas libres para
llegar a una comprensión más profunda y a un servicio más pleno. Usted puede
hacer mucho y también puede ayudarme grandemente. El tiempo le proporcionará
los medios y el método. Tenga paciencia.
Creo
que esto lo ayudará en el proceso de renunciamiento y también a reajustar su
vida respecto al tiempo y las circunstancias, si reflexiona sobre las cinco
energías que prevalecen en la expresión de su vida durante esta encarnación.
Como
sabe, los rayos de su alma y personalidad son el primero y el quinto; esto en
sí presenta un problema, pues hace que prepondere la fuerza de primer rayo.
Afortunadamente para usted, el aspecto de organización y la tendencia a la vida
oculta, fueron expresados a través de estas energías y no del aspecto
destructor o la mente excesivamente crítica, como podría haber sucedido. Usted
no es destructivo; sus cualidades sobresalientes, si puedo expresarlo así,
fueron el poder de organización y gobierno y también el amor a las realidades
ocultas.
Su
cuerpo mental, fue ostensiblemente de cuarto rayo; le otorgó ese amor a
la armonía que lo ayudó a establecer las reglas de organización y ese amor a la
belleza que le permitió ver lo real; logró ese discernimiento que hizo posible
reunir a su alrededor aquello que le proporcionaba belleza -libros y cosas
bellas-, pero también, como siempre sucede, le despertó un espíritu antagónico
que lo impulsó adelante hacia nuevas conquistas, en bien de la armonía.
Su
cuerpo astral está regido por el segundo rayo y, desde cierto punto de
vista, fue la influencia más poderosa en su equipo de la personalidad y el
factor equilibrador de la energía de primer rayo, expresado por los rayos de su
alma y de su personalidad, que lo vinculó a usted poderosamente (y esto debe
interesarle y alegrarlo) con los Maestros M. y K.H., que actualmente forman una
definida "unidad de servicio" en el trabajo de la Jerarquía.
Su
cuerpo físico pertenece al tercer Rayo de Inteligencia Activa. Esto le
otorgó la capacidad de trabajar en el plano físico, manejar dinero (aunque no
para su propio beneficio) y lo ligó estrechamente a la vida material de su
medio ambiente, en forma curiosamente simbólica. Reflexione sobre esto.
Usted
mismo podrá ampliar estas ideas por el conocimiento que posee de las tendencias
y cualidades de rayo, y hallará de real interés estudiar el problema. Le
sugeriría estudiar el efecto de este conjunto de rayos sobre su ambiente
inmediato. Más adelante abordaremos este tema con mayor detalle. Por lo tanto,
los, rayos a que pertenece son:
1.
El rayo del alma
.............................. el primer Rayo de Voluntad o Poder.
2.
El rayo de la personalidad
.............. el quinto Rayo de Ciencia
Concreta.
3.
El rayo del cuerpo mental
........... el cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto.
4.
El rayo del cuerpo astral
................ el segundo Rayo de
Amor-Sabiduría.
5.
El rayo del cuerpo físico
................ el tercer Rayo de
Inteligencia Activa.
Febrero
de 1938
Mi
hermano de antaño:
Últimamente
se le asignó un trabajo que constituirá para usted un punto de integración.
Puede hacer mucho mediante una reflexión tranquila, la exteriorización del
amor, y la fortaleza de primer rayo que usted es capaz de impartir a través del
rayo de su alma. Sobre esta oportunidad de servir, quisiera que medite y cavile
profundamente. Se le está abriendo un campo para servir, según le indiqué en
mis últimas instrucciones, siendo su colaboración bienvenida y necesaria.
Rápidos reajustes tienen lugar en su vida, que simplificarán constantemente los
procesos del vivir, si así lo quiere, y si moldea el futuro de acuerdo al
dictado de su alma.
Ha
sido interesante observar en su caso, que el cuerpo mental de cuarto rayo
(parte de su equipo) empleó su fuerza en la armonía más que en el conflicto,
como sucede en la vida de la mayoría de sus hermanos. Esto se debe a la
actividad de primer rayo de su alma que ha resuelto el conflicto con armonía.
Casi todo el conflicto de su vida se debe a la actividad de su cuerpo astral
(influido por el segundo rayo) que reacciona sobre su cuerpo físico de tercer
rayo. La estrecha relación entre los rayos segundo y tercero, produce a menudo
dificultad, porque expresan dos modos diferentes de construir. Más adelante me
ocuparé detalladamente de esto.
Quisiera
llamarle la atención sobre el hecho de que muchos de sus condiscípulos actúan
con cuerpos mentales de cuarto rayo y es una razón muy interesante por la cual
todos ustedes fueron elegidos para trabajar en la disipación del espejismo. El
plano astral es el plano de la dualidad, de los pares de opuestos, y la
interacción de estos opuestos, más las energías liberadas por el individuo, han
erigido durante edades el espejismo mundial; Armonía a través del Conflicto es
la característica y el resultado de la actividad de cuarto rayo. Se expresa
plenamente en el cuarto plano, donde la dualidad principal de la Tríada
espiritual y la triple personalidad se unen y fusionan y se resuelven en una
unidad. Le recomiendo este pensamiento para cavilar y reflexionar; gravita
definidamente sobre la actividad grupal en conexión con la disipación grupal
del espejismo mundial. Los cuerpos mentales de cuarto rayo que poseen los
miembros, facilitarán esta tarea.
Teniendo
activos en su equipo los rayos uno, cuatro y cinco, puede ver dónde encaja su
trabajo en el cuadro.
No
tengo mucho que darle a modo de instrucción personal. Ajustarse en forma
creadora a los inminentes cambios en su vida y establecerse como centro
renovado de fuerza en cualquier medio ambiente que reclame la atención de su
alma, será lo adecuado para que se ocupe en forma plena y espiritual, ¿no es
así, hermano mío?
Sin
embargo, quisiera que medite sobre los siguientes hechos:
1.
La energía del alma, en su
caso, está enfocada en el cuerpo astral.
2.
La fuerza de la personalidad
está enfocada en el cuerpo mental.
Deje
el trabajo de meditación tal como está y continúe recapitulando sobre el gozo.
Que realmente lo embargue el gozo y le permita estar en paz.
Febrero
de 1939
Mi
hermano y colaborador:
No
analizaré las fuerzas de su personalidad, especialmente su fuerza astral, como
le había sugerido, porque le hice un análisis suficientemente completo en mi
última instrucción. Lo que allí le indiqué es todo lo que usted necesita ahora.
Más adelante quizá me extienda sobre ello, pero por ahora tiene lo que le hace
falta conocer para avanzar satisfactoriamente. En la humildad y en la fuerza de
amar reside su liberación hermano mío, y sé que usted lo sabe.
Este
año ha sido de extrema dificultad ¿no es verdad? y el fin no es inmediato. Una
de las principales lecciones que todos los discípulos tienen que dominar antes
de recibir la iniciación, es la firme persistencia frente a todo lo que trata
de producir dificultad. Su problema personal se agranda y se hace excesivamente
complejo, debido a las reacciones de sus asociados inmediatos y a su arduo
esfuerzo por aliviar la carga que tiene sobre sus hombros. Por lo tanto, se
convierte en una lección sobre la actividad grupal y por eso es muy valiosa. No
alivie demasiado la carga hermano mío. Las almas de sus asociados gozan del
derecho de aprender las mismas lecciones que usted aprendió, y un corazón
demasiado piadoso no siempre constituye una posesión muy útil. Un corazón
amoroso es siempre útil. En su última encarnación aprendió mucho sobre esto y
lo hizo satisfactoriamente. No le quite a los demás el derecho de sostenerse
solos, mediante un despliegue demasiado grande de ese amor protector que su
poderoso cuerpo astral puede tan fácil y altruistamente expresar. Déjelos que
enfrenten por sí mismos las cuestiones del alma que se le presenten por medio
de las lecciones materiales, así podrán venir en la próxima vida mejor
equipados para amar, trabajar y vivir altruistamente.
Su
única salida es estar enfocado constantemente en el alma, recordando que al
realizar este alineamiento y al establecer contacto, el alma tiene su principal
punto de contacto en la personalidad, por conducto del cuerpo astral. Esto es
para usted una bendición, aunque constituya un problema. Quizás comprenda lo
que trato de comunicarle si digo que esta relación fue establecida por la
voluntad inteligente de su alma, a fin de endurecer sus reacciones
astrales con la energía de primer rayo y matizarla con ese desapego y fuerza
aislada, característica principal de primer rayo. La idea era fortalecer su
punto más débil. Un gran desapego en el amor (recuerde que el primer rayo es
sólo el primer subrayo del gran rayo cósmico del Amor) es el factor que traerá
la liberación y la comprensión, no sólo a usted sino a todos aquellos que lo
circundan. El aspecto devoción, que tan fácilmente expresa el cuerpo astral,
debe trasmitirlo en un amor sin apegos, aunque altruista. Recuerde que el
verdadero amor debe a veces apartarse y observar pacíficamente, mientras otros
aprenden sus lecciones -para usted algo difícil de hacer, hermano mío.
Todo
lo que le pediría respecto a la meditación, es que realice un simple acto
audible para consagrarse al servicio del alma que, en último análisis, es
servicio a la humanidad y a la Jerarquía. La secuencia es la siguiente. Antes
de participar en la meditación grupal debe hacer el acto de consagración.
Permítale a la personalidad identificarse con el alma, apartándose
deliberadamente de todo contacto, por un acto de la voluntad y, de allí en
adelante, que el alma responda pronunciando el OM tres veces al "tomar
posesión" de la personalidad, para poder prestar servicio.
Piensa
con claridad, hermano mío, cuando las emociones de los demás no lo abruman ni
arrastran a su cuerpo astral junto con el de ellos. No se deje abrumar, no crea
que fracasa en algún aspecto cuando otros no enfrentan las cosas como es
debido. Las reacciones de los demás no son responsabilidades suyas. Su
responsabilidad es darles fortaleza y desapego. Por lo tanto, no se haga cargo
de responsabilidades que no le corresponden. Ésta es una de las lecciones más
difíciles que el iniciado tiene que aprender antes de ser admitido como
trabajador activo en la Jerarquía de Amor.
La
vida encierra para usted nuevos cambios. No desmaye, pues indican una puerta
abierta y un campo más amplio para el servicio amoroso.
NOTA:
Este discípulo permanece firme en el Ashrama del Tibetano.
G. S. S.
Marzo de 1935
Hermano
mío:
Con
espíritu de expectativa inicio con usted un trabajo definido, debido a que
posee verdadera sensibilidad. Lo hago sabiendo que a medida que trabajemos
juntos deberemos proceder con gran cuidado y real precaución. Tenemos que
trabajar definida y deliberadamente con técnicas que darán por resultado
sólidos cimientos.
Pertenece
a este grupo por dos razones: Primero, su esfuerzo entusiasta y los ajustes que
su alma lo obligó a realizar en su vida diaria, atrajeron mi atención y le
concedieron el derecho a un entrenamiento más especializado e individual.
Segundo, posee un definido don de curar, don ya consagrado y que debe cultivar,
y contiene para usted el secreto del verdadero campo de servicio.
Si
estuviéramos uno frente a otro, quizás me preguntaría: ¿Qué es lo más necesario
para mí? ¿Qué debo hacer a fin de liberarme para un mayor servicio y una más
profunda comprensión? Responderé con toda sinceridad hermano mío; usted
obtendrá una creciente expansión de conciencia cuando aprenda a conservar la
energía y a emplear correctamente el tiempo. Es un buen conductor de la fuerza
y de los elementos pránicos, y a través suyo puede afluir sin impedimentos
(hablando relativamente) la fuerza del alma. Pero hasta ahora sólo ha servido
para intensificar los átomos del cuerpo y la cabeza, y hacer un violento
impacto sobre todos aquellos con los que está asociado. Se manifiesta como una
especie de dominio benevolente y lo dirige a usted antes de que usted lo utilice.
Por consiguiente debe aprender a emplear la fuerza que afluya y dirigirla hacia
canales constructivos. Debería ocuparse de quienes necesitan ayuda, más que de
sus propias reacciones, buenas o malas. Está rodeado de familiares y conocidos,
y podría ayudar a muchos de ellos a liberarse. Sin embargo, le temen y también
temen la forma violenta con que se acerca a ellos; le ocultan su real necesidad
por temor a que la imposición de sus manos sea demasiado poderosa. Se preocupa
usted demasiado en formular mentalmente lo que sabe que es verdad y en enunciar
con exactitud lo que más aprecia, por lo tanto no ha dedicado el tiempo
necesario, ni ha brindado su corazón amoroso para satisfacer la gran necesidad
de aquellos con quienes entra en contacto hermano mío. Todos necesitan amor y
comprensión, y lo necesitan más que las verdades esotéricas claramente
enunciadas, no importa cuán reales o maravillosas sean. Ámelos y compréndalos.
Más adelante se les impartirá en forma natural la Sabiduría Eterna, cuando usted
les haya probado que "permanece en el ser espiritual".
Debe
haber un período de constante estabilización de lo adquirido y una gentil
exteriorización hacia el mundo de las amistades. Deje que ellos mismos
lleguen a usted como amigos. Lo harán siempre que encuentren una paciente y
amorosa gentileza. La inclusividad debe reemplazar a la centralización de sexto
rayo, por contener la cualidad de horadar, trabajo centralizado que ha
llevado a cabo durante mucho tiempo. Su sexto rayo le otorgó también una
naturaleza emocional sensible, lo cual significa que su plexo solar funciona en
forma demasiado activa, y esto lo sabe muy bien. Después sobrevendrá la
cualidad del corazón. Oportunamente le diré algo más, pero estas insinuaciones
serán suficientes para sus necesidades, si reflexiona debidamente sobre mis
palabras y no se ofende por lo que pueda decirle. Mi problema es entrenar a
cada uno de ustedes para servir al grupo sin impedimentos ni separatividad de
la personalidad...
El
trabajo de este grupo particular no puede iniciarse realmente hasta que las
personalidades de los miembros estén subordinadas al propósito grupal y
entrenadas para ser canales puros. Éste es un gran objetivo hermano mío, por lo
tanto, no se desaliente, trabaje, viva y, sobre todo, ame.
Diciembre
de 1935
Hermano
mío:
Hace
tan poco tiempo que está en este grupo, que no tengo la intención de cambiarle
(ni sería conveniente) el trabajo anteriormente delineado. Aún no ha
establecido la rutina ni el ritmo necesarios. Nunca fui autoritario ni exijo
obediencia, sólo hago sugerencias y dejo que el estudiante las acepte o no,
según le parezca o le dicte su ansiedad. Pero sí observo su trabajo y sus
resultados. Por lo tanto, ¿me permite decirle algo? Quisiera que se dedique con
más firmeza a la práctica de la meditación. Trate, en lo que sea posible, de
efectuarla en forma regular y diaria. Que nada interfiera ese tranquilo momento
ante la Presencia, salvo que surja algo inevitable. Quizás en esto usted podría
disciplinarse con más efectividad.
Captó
muy bien y rápidamente lo dicho en mi última instrucción, respecto a la forma
de llegar a las personas. Su servicio consiste en establecer un poderoso
contacto amoroso, por el método de interesarse profundamente en ellos, más que
en lo que tiene que darles de carácter esotérico e intelectual. Lo importante
es la necesidad de ellos. El esfuerzo para comprender a esas personas (su
parquedad y silencio, su debilidad y fortaleza, sus aspiraciones y fracasos,
sus devociones y costumbres) y penetrar en su conciencia, le proporcionará el
entrenamiento necesario y posteriormente le permitirá ser un servidor a quien
nosotros, los instructores en el aspecto interno, podremos utilizar más plenamente.
Está
en el "Camino iluminado", hermano mío, y su alma lo conducirá a una
comprensión más segura y a una paz más estable. Con frecuencia comprende esta
necesidad.
Dedique
los próximos meses a estudiar detenidamente las instrucciones dadas al grupo.
Trate de dominar lo que contienen y familiarizarse con las metas y objetivos
grupales y con esta enseñanza preliminar. Procure comprender más
inteligentemente en qué consiste este experimento grupal en el cual colabora.
Está llevando a cabo un trabajo grupal, no simplemente iniciando una
especie de entrenamiento personal... El
ángulo individual de este trabajo no tiene importancia alguna, excepto en lo
que pueda afectar a todo el grupo. Esto debe comprenderlo usted y varios
miembros del grupo.
Hermano
mío, ¿puedo agregar unas palabras de despedida? Procure expresar felicidad.
Trabaje y sirva gozosamente. No sea tan serio; recorra alegremente el Camino iluminado. Tal es mi
plegaria para usted.
Marzo
de 1936
Hermano
mío:
La
tarea de fusionarse en un grupo es siempre difícil y fue así especialmente en
su caso. Lo preví y también me di cuenta que haría un esfuerzo real para
lograrlo y no fui defraudado. Sin embargo, necesita un periodo de ajuste más
extenso, antes de atreverme a darle la meditación o la enseñanza personal que
espero impartirle alguna vez, lo cual no se debe a algo que usted considera un
defecto, sino principalmente a su excesiva sensibilidad al estímulo del alma.
En
casos como el suyo es necesario proceder con excesivo cuidado. Su equilibrio y
ritmo emocional y físico se rompe muy fácilmente, debido al enorme poder que
posee su cuerpo etérico. Dicho cuerpo vital tiene tal fortaleza y conduce tanta
energía a los niveles superiores del plano astral y también del mental
inferior, que trastorna ciertos factores equilibradores en el cuerpo físico.
Esto complicará enormemente la tarea de quien lo instruya. Siente muy
intensamente y se mueve y habla con la consiguiente excesiva rapidez. Para mí el verdadero problema (¿le sorprende
hermano mío?) es hacerle comprender la necesidad de ir con más lentitud. Debido
a que poseo una visión más clara que la suya y un mayor conocimiento de como
están condicionados sus cuerpos sutiles ¿qué puedo hacer para que usted
comprenda? Lo único que puedo hacer es tener cuidado cuando lo estimulo y le
dedico atención, pues sus reacciones son demasiado rápidas y violentas. Tengo
que razonar con cuidado antes de pedirle hacer algo, porque los efectos son tan
rápidos y el contacto con mi energía produce tan a menudo en usted sobrestímulo
y excitación, que trae por resultado fatiga.
Quizás
pueda ayudarlo mejor si le digo que, debido a las combinaciones de sus rayos y
su trasfondo de otras vidas, su interés es más mental que aspiracional. Su
mente aguda y activa (aunque a menudo inexacta) es fácilmente impelida a
interesarse intensamente; se fertiliza fácilmente y promete ser poderosa y
constructiva en el futuro. Pero en la actualidad usted no puede manipular la
fuerza que le llega a su cuerpo físico, dirigida por su mente. Debido a que
procede de la mente, indica que es la fuerza de una personalidad que se va
integrando con rapidez, pero esta fuerza es excesiva para usted por no vivir
una íntegra vida de servicio; cuando lo haga más verdadera y definidamente, su
problema quedará resuelto.
Además
su problema consiste mayormente en emplear el tiempo en forma correcta; su vida
se enderezará considerablemente y desaparecerá gran parte del sobrestímulo
físico cuando emplee debidamente el tiempo.
Hermano
mío de siempre, usted dedica demasiado tiempo en futilezas, en lo que se
refiere a la necesidad mundial y a cosas esenciales verdaderas y básicas. Al
decirle esto recuerde que no le sugiero cambiar la técnica de su vida diaria,
ni que descuide las responsabilidades propias y hogareñas u obtenga buenos
resultados, sino que definidamente adopte una actitud interna que usted todavía
no ha adoptado, respecto al factor tiempo.
¿Dónde
pone el énfasis en su vida y cómo hacerle comprender mi punto de vista? Dice
que no tiene tiempo para practicar correctamente la meditación. ¿Por qué,
hermano mío? Quizás no sea lo primero que pueda hacer cada mañana antes del
desayuno, pues muchas personas no pueden, pero probablemente si los elementos
especiales son correctos, podría dedicar los treinta minutos en horas de la
mañana para establecer contacto con su alma. La estructura de su vida cotidiana
no se resentirá si, por ejemplo, no responde al teléfono durante ese período y
se reserva ese momento de tranquilidad, asignándole a otros esa tarea. Debe
reajustar sus valores.
Referente
a su meditación, le daré una muy breve. Le pediré que cuando medite no se
centre en la cabeza y que durante un tiempo lo haga en el corazón, recordando
que el centro cardiaco está ubicado entre los omóplatos y no en el corazón
físico. Sin embargo, no se detenga a pensar demasiado sobre los centros o su
ubicación. Simplemente haga descender su intensidad mental y centre su
conciencia un poco más abajo, en la parte superior del cuerpo. No analice
demasiado la situación o la ubicación, ni el propósito o el por qué y para qué.
Sencillamente hermano mío, haga lo que le dicen y sepa que quizás sé algo más
que usted.
Esta
meditación es:
1.
Imagínese que usted es el
alma que emplea como instrumento al hombre inferior.
2.
Imagine que el alma actúa
por intermedio del centro de amor en su ser y lo energetiza. Entonces relájese
y sumérjase en la conciencia del alma, que es amor. Que el amor sea la nota
clave de su meditación.
3.
Luego derrame amor sobre
a.
su inmediato círculo
familiar,
b.
aquellos con los cuales está
unido en su vida social,
c.
sus hermanos de grupo,
d.
el nuevo grupo de servidores
del mundo,
e.
el mundo.
Observará que esto implica imaginar constantemente que la
conciencia se ha establecido en el aspecto amor. Hágalo secuencial, tranquila y
definidamente, sin apresurarse.
4.
Medite, durante los primeros
seis meses, sobre los siguientes pensamientos simientes:
ler.
mes - Amor - "Huello el camino del Amor. Mi vida irradia ese
Amor."
2do.
mes - Comprensión - "El Camino del Amor es el Camino
iluminado."
3er. mes - Integración - "El camino
del Amor conduce a la presencia del Yo. Ese Yo soy
4to.
mes – Contacto -"Veo a la Presencia como a mí mismo. Me fusiono en
la Luz."
5to. mes – Servicio - "Los hijos de
los hombres deben ser guiados para que huellen el Camino del Amor."
6to.
mes - El Plan - "El Plan para el hombre tiene tres grandes metas.
La revelación del amor, la iluminación de la mente y la evocación de la
voluntad."
Sin
embargo, la tarea principal que le fijó será para usted muy difícil de
realizar, pero le pido muy definidamente hacerlo en bien de su propio
desarrollo y sobre todo de su crecimiento y servicio, tanto para el mundo como
para sus hermanos de grupo.
Hable poco y esfuércese por trabajar cada día
con un programa consciente y definido, así aprenderá a organizar su tiempo para
obtener mayor beneficio y dedicarlo a servir y reflexionar con tranquilidad.
Sea lento para hablar, lento para moverse, lento para decidir, lento para
formarse opiniones.
Este
grupo de servidores tiene mucho que realizar, pero no puedo utilizar al grupo
hasta que efectúe ciertos ajustes de la personalidad. Haga un progreso rápido
hermano mío, pero en etapas lentas.
Octubre
de 1937
Hermano
mío:
Me
parece (al estudiarlo) que nuevamente podría volver a meditar. No debe haber
intensidad, sino deberá reflexionar con tranquilidad y esto es meditación. No
debe practicar ningún ejercicio de respiración, sino simplemente seguir la
fórmula para el reconocimiento del alma, anhelando la presencia de Dios y
aspirando un amor espiritual:
1.
Piense que usted es un hijo
de Dios, amado por el Padre y forma parte de Su vida.
2.
Dedíquese, como
personalidad, a servir a sus semejantes, que es servir al amor y a Dios.
3.
Reflexione tranquila,
pacífica y alegremente, sobre los pensamientos simientes, tomando uno cada mes,
tal como fue delineado en la comunicación anterior. Sin embargo, emplee ahora
la palabra "amistad" durante el tercer mes, en vez de la palabra
"integración”.
Le
daré los rayos que rigen el equipo de su vida, pero le ruego que los analice
mentalmente, pues no quisiera que enfocara su atención en los cuerpos mediante
los cuales su alma raras veces se expresa. Simplemente lo hago para que sus
conocimientos estén a la altura de los de sus hermanos de grupo. Por lo tanto, dedique
diez minutos cada día y nada más, a reflexionar tranquilamente dentro de
los limites de la meditación asignada. Al final de los próximos seis meses
veremos qué sucede y qué es posible hacer. Su equipo de rayos es:
1.
El rayo del alma
.................................. el séptimo Rayo de Orden o Magia.
2.
El rayo de la personalidad
.................. el sexto Rayo de
Devoción.
3.
El rayo del cuerpo mental
.................. el primer Rayo de Poder o Voluntad. De allí la facilidad con
que puede atraer energía.
4.
El rayo del cuerpo astral
..................... el sexto Rayo de Devoción.
5.
El rayo del cuerpo físico
..................... el tercer Rayo de Inteligencia Activa.
Marzo
de 1938
Hermano
mío:
En
el transcurso de los próximos seis meses veremos si es capaz de llevar a cabo o
no, el proyectado trabajo. Si al finalizar el próximo período de estudio
evidencia que no puede hacer el trabajo -en bien de la integridad grupal y la
tarea propuesta para la curación- será necesario que se retire. Kármicamente
tiene una relación conmigo y con este grupo de aspirantes; sensiblemente es
apto para la tarea; aspiracionalmente desea realizarla. ¿Dónde reside la
dificultad? ¿Cuál es la causa del hiperintensificado sistema glandular?
La
respuesta está contenida en tres factores, que le expondré con franqueza. Podrá
aceptar o rechazar mis sugerencias, como mejor le parezca:
Primero
y por sobre todas las cosas adopta una actitud demasiado intensa hacia la vida.
Vive siempre en un estado de tensión, estados de tensión que sobrevienen y
sobrevendrán a todos los discípulos, porque en estos momentos críticos se
produce el verdadero crecimiento y se toman las decisiones, pero usted siempre
se halla en ese estado y nunca sabe cuándo relajarse. Está tenso cuando se
divierte, y más tenso aún cuando descansa. Podría aprender a relajarse si
quisiera, pero en realidad no trata de hacerlo, y el asunto es si haría la
relajación aunque supiera cómo hacerla.
Segundo,
no tiene capacidad para eliminar lo no esencial de su vida diaria. Hace muchas
cosas innecesarias, y no se da cuenta que quizás carezca de importancia
hacerlas o no. Su mayor necesidad, si quiere desempeñarse siempre como
discípulo, es adquirir el sentido de los valores espirituales. Si aprende esta
lección, podría ocuparse de cosas que tienen duradera importancia y no de
actividades efímeras, sin resultado benéfico alguno.
Tercero,
muchas cosas de la vida se las toma demasiado en serio, como por ejemplo, el
trabajo de este grupo. Piensa en estas cosas con demasiada intensidad y encara
el trabajo grupal, su vida diaria, sus problemas hogareños, más todos los
intereses de su vida, en forma demasiado estricta. Algún día todo discípulo
deberá aprender dos cosas, hermano mío. Una, cultivar la habilidad de
"cabalgar sutilmente" (empleando un antiguo refrán) y la otra,
desarrollar el sentido del humor, verdadera capacidad (no forzada) para reírse
de sí mismo y con el mundo. Ésta es una de las compensaciones que
le llegan a quienes logran trabajar a la luz del plano mental. Cuando pueda
hacerlo, la constante tensión bajo la cual actúa, se amoldará por sí misma.
En
su caso, hermano mío, ¿cómo se produce esta tensión? Está basada en una
inherente capacidad interna para entrar en contacto con los niveles del alma y
estar abierto así a la afluencia de la fuerza del alma, la cual nutre los
diferentes centros con vida y energía y éstos -a su vez- energetizan el sistema
glandular, a fin de que entre en actividad. Sin embargo, cuando no se utiliza adecuadamente
la energía espiritual, "queda en rescoldo" (si pueda utilizar esta
forma inapropiada) en los centros, y esto produce malos resultados. Su centro
laríngeo y su plexo solar reciben la mayor parte de la energía, de allí su
excesiva actividad de la energía nerviosa en el plano físico y también su
tendencia a la locuacidad y a la charla vivaz, a través del centro laríngeo. El
centro cardíaco y el centro ajna o entre las cejas, deberían recibir más de
esta energía, lo cual conduciría al equilibrio del sistema endocrino y a una
mayor libertad para servir espontáneamente. Por lo tanto ¿qué aspectos
de su vida pueden ser los receptores de la fuerza espiritual? ¿Dónde puede
servir espiritualmente y liberar esta energía espiritual que está en rescoldo?
Definidamente nos ocupamos de la energía, cuando vivimos y servimos, y esta
energía espiritual debe ser empleada para el mejoramiento grupal y la
satisfacción de las condiciones grupales. Aquí no me refiero a este grupo, sino
a todos los grupos y a cualquier actividad grupal correcta que se le pueda
presentar. ¿Cómo puede usted utilizar esta fuerza en el servicio a fin de que cumpla
un propósito espiritual y no se acumule? Ése es su problema y la cuestión
principal de muchos discípulos.
A
menudo ha dicho que sabe muy poco, que se le ha obligado a avanzar con
demasiada rapidez y que no ha adquirido un acopio de conocimientos. Pero ha
estado muchos años en contacto con mi trabajo y -aunque crea lo contrario-
posee la capacidad mental y el tiempo disponible (si organiza correctamente su vida diaria)
para leer y estudiar. Pero a usted le resulta difícil ¿verdad? Hermano de
antaño, el camino del discípulo nunca es fácil. La tensión que padece podría haber
sido contrarrestada mayormente con una vida más tranquila de lectura y
silencio, de apacibles pensamientos y actividades organizadas, sin preocuparse
de las cosas no esenciales (las cuales,
otras personas pueden hacer tan bien como usted) y sin ver lo que no fue hecho.
Le
escribo con franqueza, porque quiero liberarlo de su condición actual para
servir más plenamente, tener mejor salud y ser verdaderamente más feliz.
Quisiera verlo convertido en un apacible centro de fuerza espiritual.
Quisiera que reordene su vida de tal manera que pueda demostrar esa apacible
calma, a fin de que su fortaleza pueda afluir a aquellos a quienes usted ama y
a aquellos con quienes entra en contacto. ¿Puede disponer de suficiente tiempo
para comprender, por lo menos, el propósito de estos enunciados? ¿Puede tratar
de obtener beneficio de ello?
Otra
fuente de dificultad reside en su cuerpo astral de sexto rayo (el rayo de la
devoción idealista fanática), porque produce un real desequilibrio,
indebida atención a los detalles del proceso y gran devoción a las cosas que
provienen de la satisfacción emocional, debido a esa misma atención, lo cual
impide comprender las cuestiones principales y produce la incapacidad de avanzar
gentilmente por el Camino. Esto puede contrarrestarlo su naturaleza mental de
primer rayo, si le da una oportunidad y vive más en su mente y menos en sus
sensaciones y reacciones emocionales. Su cuerpo físico de tercer rayo lo
inclina a una gran actividad física (como el movimiento y la palabra rápidos),
lo mantiene siempre ocupado, por lo común en cosas improductivas y fuera de
proporción al esfuerzo realizado.
De
todos modos, hermano mío, procuremos trabajar juntos y mantener al mismo tiempo
el equilibrio emocional, que dará por resultado un mayor equilibrio glandular.
Lo obtendrá más fácilmente si vive una vida regular organizada, se mueve con
más suavidad, habla menos y se esfuerza en polarizarse en su naturaleza mental.
Le
pediría que medite regularmente cada día con premeditada intensidad, llevada
casi al punto de total desinterés. Únicamente siga la fórmula y no espere
resultados, vendrán automáticamente aunque no se dé cuenta. Estudie lo que le
digo y cumpla con las exigencias del grupo.
NOTA: G. S. S. renunció al grupo con la plena aprobación del
Tibetano. La tensión en la actividad grupal le fue excesiva. En otra vida
reasumirá su puesto.
D. H. B.
Marzo de 1935
Hermano
mío:
Ésta
es mi primera instrucción. No se la di anteriormente porque estaba comprobando
sus móviles y capacidades para trabajar sin mi dirección. Cuando un hombre
trabaja solo y aparentemente sin ayuda, y no trata de introducir sus pequeños
asuntos en la conciencia de su Maestro, es signo de verdadero discipulado,
porque se da cuenta del apremiante trabajo de los Grandes Seres. Quienes
preparamos discípulos para el discipulado consciente, sabemos que ésta es la
prueba y experiencia que deben pasar. No he olvidado que trabajó durante seis
meses sin mediar palabra personal alguna. Hoy trato de asignarle su trabajo y
establecer una relación más estrecha entre usted y yo.
Puede
hermano mío, tanto por el karma como por la condición mundial actual, dedicarse
durante un tiempo a servir, a sus semejantes y ayudar a los aspirantes que lo
circundan. Esto le da la oportunidad de emplear todos los poderes mentales y
sensibles, pero trae lógicamente sus propios problemas y dificultades. Una de
las primeras lecciones que todo discípulo debe aprender, es el desarrollo de
ese desapego interno que le permitirá fusionarse en la conciencia del hermano y
conocer y asegurarse el mejor modo de ayudarlo y estimularlo para un renovado auto-esfuerzo.
Debe también cultivar esa verdadera humildad que lo obligará a dar todo lo que
tiene para servir altruistamente y luego olvidar lo que dio de sí mismo. No
debe considerarse un factor indispensable. Sólo cuando el desapego y la
humildad están presentes, puede un discípulo servir en realidad. Por lo tanto,
cultive estas cualidades y siga dando de sí mismo al prestar servicio.
Estas
dos notas claves son especialmente para usted y estas cualidades deben ser
construidas en la trama misma de su vida, con la atención más estricta. La
tercera nota clave es ser. Aprenda a permanecer en el ser espiritual,
recordando siempre que llegar a ser es algo más grande que saber o
actuar. El constante y firme esfuerzo para morar en el Lugar Secreto de su
propia alma y desde allí salir al mundo de los hombres, vertiendo amor y
comprensión, debe ser su primordial esfuerzo.
Además,
hermano mío, no trabaje bajo presión o con esfuerzo. Exprese con facilidad y
sin esfuerzo sus relaciones diarias. Sabrá a qué me refiero. Su cuerpo físico
no es demasiado fuerte, y si hay algún apremio o presión, se perjudicarían su
trabajo y servicio. La conservación de la energía y el acrecentado trabajo
interno producirán una mayor realización magnética, pero una menor actividad en
el plano físico. Esto es parte de la sabiduría. Maneje lo que debe hacer por
medio de la meditación; vea a la gente y hable con ella como hasta ahora, pero
reduzca algo el tiempo dedicado a cada uno. La intensa radiación espiritual y
la comprensión amorosa serán más benéficas, que largas horas de charla. Vea la
misma cantidad de personas, pero dedíqueles menos tiempo, no por apremio sino
con el objeto de hacer un trabajo mejor y más intenso.
Mis
palabras serán: trabaje más en la luz y vea a las personas como si estuvieran
en esa luz con usted. Todo lo que cualquier discípulo o aspirante debe hacer en
relación con sus semejantes, es estimular la luz que está en ellos, dándoles
libertad para que caminen en su propia luz y a su manera en el sendero.
Respecto
a su meditación, le sugeriría que acode la duración de su práctica, pero que
aumente la intensidad de su enfoque. Quisiera que lleve a cabo durante seis
meses una meditación rápida e intensa, y que obtenga un progreso impulsivo y
centralizado para un rápido alineamiento y entrada en la luz.
En
lo que concierne al resto de su trabajo, adáptese a las exigencias del grupo y
recuerde que el trabajo rápido e intenso es para usted el método indicado
durante el próximo período de seis meses.
Agosto
de 1934
Hermano
mío:
Lo
que le diré será breve. Comprenderá que la razón reside en que la intensidad
del estímulo recibido en el momento del Festival de Wesak, ha acrecentado su
sensibilidad en tal forma que por ahora no necesita más. No escribo a los
miembros de este grupo simplemente por escribirles. A medida que pasa el tiempo
y se alinean cada vez más con el propósito grupal, se pondrán en contacto
conmigo y en unión más estrecha entre sí, entonces habrá menos comunicaciones y
mayor comprensión interna de la relación.
Va
obteniendo los resultados esperados en su meditación, de manera que por ahora
no es necesario cambiarla.
Cuando
trabaja recuerde que usted es siempre un punto focal para el poder espiritual,
y debe ser una avanzada del amor del Maestro. Sirva y trabaje. Conserve
su salud en todo momento. Trate de vincularse con D.L.R. Ambos pueden ayudarse
mutuamente, si usted lo desea.
Marzo
de 1935
Ha
pasado por momentos muy difíciles hermano mío, momentos de crecimiento que
sirven para entrenar al discípulo. Cuanto mayor sea la capacidad de ser útil y
más profundamente se mantenga en lo interno, más severa es a menudo la
disciplina. Usted recibió un enorme estímulo durante la Conferencia, que dio
por resultado la reorganización interna de sus cuerpos sutiles y la
localización de esos puntos por los cuales podría penetrar el espejismo. Esto
es valioso. Cuando tiene lugar este tipo de actividad, trae generalmente otra
tan intensa de las fuerzas corpóreas internas (el campo de batalla de la propia
naturaleza del hombre), que éstas y las reacciones producidas en el medio
ambiente sumergen momentáneamente al aspirante. Con frecuencia, apenas puede mantener la cabeza
fuera del agua (frase netamente ocultista, hermano mío, muy aplicable a su
experiencia de los últimos seis meses). Dos tablas que eventualmente salvarían
al discípulo, pueden ser denominadas servicio y paciencia. Poniendo debida atención
a las necesidades de sus semejantes y mediante la resistencia estoica,
característica del discípulo, pone fin al período de dificultades, surgiendo
con mayor libertad, experiencia y utilidad. Hay momentos en la vida de todo
verdadero aspirante en que sencillamente persevera, aunque no lo quiera, por
agudo que pueda ser el desorden interno.
Está
saliendo de la dificultad y enfrentando como resultado una vida de servicio más
pleno y una comprensión más profunda de los demás. Nunca se verá libre de
dificultades. ¿Quisiera que fuera de otro modo? La soledad aumenta a medida que
el aspirante se aparta del mundo de las almas. Siempre llega un intervalo donde
el discípulo siente un aparente e intenso aislamiento, pero es sólo una
ilusión. Usted sabe que no está solo. Pero sabe cuánto se ha enriquecido su
vida y cuánto se han fortalecido cada uno y todos, mediante el contacto entre
hermanos.
No
tengo mucho que decirle, sino que va acercándose más a su Maestro, y al
decírselo le proporciono mi mayor ayuda. Posee persistencia y voluntad (como el
acero templado) de segundo rayo y puede desechar todo temor respecto a su
capacidad de trascender las dificultades o lograr el éxito. Nada puede
detenerlo.
Su
trabajo en el grupo y su poder, en relación con el mismo, consiste en su
comprensión compasiva. Debe actuar en este grupo para desarrollar ese aspecto
del alma que se expresa como comprensión; usted puede transmitir esa cualidad.
Tenga valor hermano mío, y olvídese de sí mismo, prestando servicio.
Octubre
de 1935
Hermano
mío:
Una
de las cosas principales que debo hacer por usted en estos momentos es darle el
tipo de meditación que necesita para destruir cualquier tendencia a la
cristalización, la cual puede estar surgiendo en su cuerpo mental; así se
mantendrá libre y flexiblemente preparado para ser utilizado.
Últimamente
fue sometido a tres cosas:
1.
Un tremendo estímulo como
resultado del Festival de Wesak.
2.
Un sinnúmero de inmediatas
pruebas en el medio ambiente.
3.
Un acrecentado y creciente
campo de servicio.
La
primera expandió grandemente su campo mental. La segunda impelió a su
naturaleza emocional a una tempestad algo silenciosa. La tercera tuvo un efecto
dual: sirvió para demostrar la futilidad del espejismo y de lo que penosamente
no cree que es espejismo, que puso en actividad algunas simientes ocultas de
autosatisfacción que permanecen aún en su mente subconsciente. Hablo
llanamente, porque es un digno discípulo, capaz de prestar mucho servicio en el
mundo y no tiene cabida en usted la susceptibilidad individual, por las
correcciones y las sugerencias que se le hagan. Me doy cuenta que éste es
también su punto de vista y puedo hablar con franqueza.
Cuando
lo observo, hermano mío, y estudio su aura, me pregunto ¿cuáles son las dos
cosas que más necesita ahora?, es decir: ¿cuáles son las dos cosas de la que
nos ocuparemos ahora, que le proporcionarán la máxima medida de liberación,
acrecentando así su poder de servir? Ante todo una creciente reticencia mental
sobre sus condiciones ambientales. Esto involucra dos factores subsidiarios:
primero, abstenerse de criticar a aquellos con quienes está diariamente
asociado y guardar silencio respecto a usted mismo. Reflexione sobre esto,
porque al practicarlo, obtendrá mucha liberación. Segundo, cultivar el
espíritu de felicidad o gozo -basado sobre la seguridad interna, respecto
al Plan y a su futuro trabajo en relación con el mismo.
Como
discípulo se halla en un punto crucial de su carrera. El presente,
correctamente manejado, le abrirá nuevos campos de servicio. Sin embargo, sólo
será posible si reajusta esas debilidades de carácter que exigen como remedio
la reticencia y el gozo. En este momento no hay para usted acción o cambio
drástico inmediato. Temporalmente marca el paso, pero puede acrecentar
firmemente el compás o grado de vibración, y así estar preparado para ofrecer
un servicio más pleno y de mayor utilidad, o seguir marcando el paso, adecuada
y útilmente, y por algún tiempo no efectuar ningún progreso definido. Sin
embargo, la reticencia (que después de todo, es conservación de energía) y el
gozo (producido por el correcto magnetismo), inevitable y rápidamente
"acelerarán el camino”.
Habrá
observado que últimamente empleé la frase "el Camino iluminado" en
muchas de mis comunicaciones. Esto se debe a que trato de evocar en todos mis
discípulos el reconocimiento de que la luz que está en todos y que en cada uno
de ustedes iluminará, puede iluminar y a menudo ilumina, el sendero de su vida.
La
meditación que quisiera darle contiene ambos pensamientos, silencio y gozo,
porque correctamente cultivados significa conservar la fuerza y prestar un
servicio magnético. Siga con los ejercicio de respiración como hasta ahora y
luego continúe de la manera siguiente:
1.
Aparte la conciencia externa
de la periferia y llévela al punto de silencio dentro de la cabeza, el lugar
donde "el color oro y el color azul se unen, mezclan y fusionan
2.
Esfuércese por sentir ese
total silencio. Cuando haya penetrado en él y sea consciente del mismo,
entonces
3.
desde ese punto envíe la
bendición,
a.
a su inmediato círculo
familiar de amigos,
b.
a sus condiscípulos,
c.
e a su grupo de estudiantes,
d.
al mundo externo,
e.
a mí, su hermano Tibetano,
f.
al nuevo grupo de servidores
del mundo,
g.
a la Jerarquía.
4.
Visualice un vívido color
amarillo dorado y reflexione sobre la verdadera significación, valor y
recompensa del silencio.
5.
Emita, audiblemente, tres
veces el OM con la idea de
a.
purificar el aura,
b.
silenciar todas las
discordias,
c.
expresar el gozo.
Quisiera también sugerirle una
intervinculación (que debe mantener en
la mente y que constituirá un servicio para mí y el grupo) de cuatro personas
cuyos nombres le serán enviados.
Febrero
de 1936
Mi
hermano y amigo:
Los
últimos seis meses fueron de lucha, lucha contra el espejismo, el cuerpo
cansado y agotado, el medio ambiente y las condiciones del hogar. En realidad
luchó contra toda su personalidad integrada inferior. El Sendero de
Purificación, como hilo de plata, corre por el sendero dorado del discipulado.
La purificación de la personalidad o la obtención de mayor luz sobre el propio camino, es
siempre preparatorio para un servicio acrecentado y más adecuado. Yo, como
hermano más viejo que recorre el Camino, creo que la ley de la no resistencia
contiene para usted, la promesa del éxito. Manténgase firme hermano mío, y no
deje que la barahúnda de la vida y el fragor de los acontecimientos lo afecten.
Establezca en la mente un punto de quietud y aprenda a retirarse allí, y
olvidando completamente los hechos externos, viva una vida de tranquilidad
espiritual. Las palabras desapego y servicio contienen para usted verdadero y
profundo significado, pero quizás, debido a su familiaridad, como expresión de
sus objetivos espirituales, milita en cierta medida contra su utilidad. Gozo y
tranquilidad son dos palabras que quisiera que agregue al contenido de su
mente. La palabra sobre la cual le llamé la atención es el gozo. La otra,
tranquilidad, quisiera que la intercalara en su vida. Muy poco puedo decirle
ahora. Sabe, no es necesario que se lo diga, que antes de pasar a un
conocimiento mayor necesita, como todos los discípulos consagrados, intervalos
de estabilización.
Agosto
de 1936
Hermano
mío:
Poco
tengo que decirle. Gran parte de lo que hay en las instrucciones personales de
sus hermanos de grupo debe ser también profundamente estudiado y aplicado por
usted, que ve con claridad la Técnica del Camino y la necesidad de un
reordenamiento determinado de su vida o de sus deseos, paso específico que debe
dar. Tuvo un largo período de aprendizaje y de reconocimiento del alma y de la
vida del alma en su propio mundo. Un intervalo de asimilación y de
reconocimiento dirigido hacia el mundo de los hombres, es también muy necesario
para usted. De esta manera puede establecerse una integración más estrecha
entre los dos aspectos principales, a través de los cuales usted debe
expresarse -la vida del alma, su aspiración y naturaleza (cuyo principal
atributo es el amor) y la vida de la personalidad, su aspiración y naturaleza
(cuyo atributo principal es la inteligencia). El desenvolvimiento de la vida unida
de ambas, debe ir adelante, manteniendo predominantemente su enfoque en el
cuerpo astral. ¿Le parece extraño? En el cuerpo astral, como bien sabe (y
también los verdaderos discípulos), reside el campo de batalla de quienes se
preparan para la iniciación. El arma con la cual se ganará la batalla es el
servicio inteligente y amoroso. ¿Ha considerado alguna vez que el servicio es
un arma? Como verá, este enunciado da una indicación sencilla
y clara de la situación. Abarca el trabajo que deberá ser emprendido durante
los próximos seis meses y para el cual las dificultades y el sufrimiento del
año pasado lo prepararon. No crea, hermano mío, que considero que el servicio
es una cosa nueva para usted o algo a lo cual lo insto. Su vida está orientada
allí. Pero la aspiración esforzada y la lucha activa que ha mantenido contra el
espejismo y su personalidad, deben cesar momentáneamente para que tenga tiempo
de recuperarse del agotamiento nervioso y de las perturbaciones temporarias de
su sistema nervioso.
En
la última meditación que le delineé le di dos ejercicios relacionados con el
dolor, y este trabajo precipitó la crisis del año pasado. Tal mi intención por
dura que parezca. Las meditaciones que doy a mis discípulos están henchidas de
propósito, o destinadas a producir ciertos efectos, si son fielmente
practicadas. Quisiera que pensara sobre ello y reflexionara sobre el efecto que
pueda tranquilizar al cuerpo astral. ¿No podría ser que las primeras etapas de
esa práctica produjeran poderosas agitaciones que oportunamente traerían
efectos físicos definidos? La tranquilidad consiste en imponer una cualidad de
la energía sobre una fuerza excitada, pero cuando esos dos tipos de fuerza se
ponen en contacto entre sí, a menudo se produce un resultado distinto del
esperado. Sus asociados llegarán también a reconocer que logró establecer un
centro tranquilo en su medio ambiente, lo cual, a su vez, puede traer ciertos
trastornos en las primeras etapas. Le hago estas indicaciones porque cuando
haya absorbido las implicaciones, lo conducirán a una comprensión superior.
Hasta los discípulos más inteligentes, muy pocos en las primeras etapas, se dan
cuenta del efecto de las fuerzas superiores sobre las inferiores. Captan con
mayor claridad la meta y el ideal finales, pero ignoran los pasos intermedios.
Por
lo tanto, siga adelante con su vida de servicio y actúe como inteligente
auxiliar para todos aquellos con quienes entre en contacto, incluso sus
condiscípulos. Su principal haber actualmente es una influencia y radiación
consagradas. Procure que su medio de expresión sea el amor. Pertenece
predominantemente también al aspecto sabiduría del segundo rayo. Trate de que
el aspecto amor se desarrolle de igual modo. No será una tarea difícil para
usted.
Le
cambiaré radicalmente la meditación. Usted y todos los discípulos, firmemente
orientados, entraron en un nuevo ciclo durante la Luna llena de 1936. En ese
momento tuvo lugar en los niveles más sutiles una depuración y una prueba, cuyo
objetivo era descubrir a quienes poseían esencialmente las características de
la nueva era y en los cuales se podía confiar en que se sintonizaran ritmos
nuevos y superiores. Por lo tanto siga el procedimiento delineado hasta que se
lo cambie. Los ejercidos de respiración son necesarios y de gran ayuda. En
consecuencia, practique el ejercicio siguiente.
No
se detenga ni desaliente por el sufrimiento y la dificultad. No está solo.
Lleve a cabo el trabajo como indiqué en las instrucciones grupales, pero agregue el otro trabajo que le asigné.
Marzo
de 1937
Hermano
mío:
Estudié
detenidamente las respuestas enviadas por el grupo de aspirantes, y
especialmente la suya, por la razón que usted conoce y que no puede ser
expuesta aquí. Sus respuestas indican un espejismo que debe disipar
inmediatamente -el espejismo de la depresión, basado en un sentido de
inferioridad espiritual injustificado, que no tiene base real. Un ejemplo lo
hallará en la lista donde detalla sus defectos. Hermano mío, aunque en esa
descripción haya alguna base de verdad, sus respuestas no son verídicas, porque
omite referirse al otro lado de la medalla. Su mente se centra en las
reacciones involutivas de los vehículos de la personalidad. Sin embargo, como
bien sabe, se está preparando para dar ciertos pasos en el sendero. Necesita una clara visión de sí mismo y en
cada vuelta del Camino enfrentar tres realidades:
1.
El pequeño yo, o inferior.
2.
El Morador en el Umbral,
como en su caso.
3.
El Ángel de la Presencia.
No
se preocupe tanto del yo personal, busque con mayor frecuencia la compañía del
ángel que oculta y vela y, sin embargo, revela la gloria oculta del espíritu.
Sus defectos residen allí y los tiene como todos los que están en el Camino. La
mayoría malgasta mucho tiempo y hace más lenta su expresión espiritual activa,
por un indebido interés y un enfoque demasiado intenso sobre las
obligaciones y las limitaciones.
Reconózcalo hermano mío y siga adelante. Esto no es todo lo que tiene
que decir, pues no expresa toda la realidad.
Hace
cinco años era, espiritualmente, muy orgulloso, tenía un fuerte sentido de
separatividad y una mente analítica altamente desarrollada. Ahora no lo
manifiesta tanto como antes y ve más rápidamente las tendencias
erróneas, y con igual rapidez las rechaza.
Su
meta para este año es amar con humildad y expresar un corazón amoroso y
comprensivo y así ayudará a todos aquellos con quienes entre en contacto. No
busque otro objetivo. Esta práctica equilibrará y completará con seguridad el
desarrollo coronario.
No
cambiaré totalmente su trabajo. Siga meditando sobre los pensamientos que le di
anteriormente como ideas simientes para la meditación. Sin embargo, tómelos
ahora como tema de recapitulación diaria y no como pensamientos simientes sobre
los cuales meditar. Practique la meditación grupal detenidamente, porque le
proporcionará lo que necesita. Durante el año venidero, el cultivo de una
equilibrada recapitulación más una actitud reflexiva (mantenida
constantemente), son más importantes que media hora de meditación intensa.
Recuérdelo. Reflexione sobre las últimas instrucciones dadas. Contienen muchas
ideas que aún no ha inferido o presentido. Medite sobre ellas y busque
las inferencias superiores. Disipe el espejismo de la depresión y pase
gozosamente al nuevo ciclo.
Septiembre
de 1937
Mi
hermano y amigo:
Hoy
tengo mucho que decirle y poco tiempo para ello. Por lo tanto, estudie mis
palabras con alerta intuición y una alegre disposición parra aprender. Ya le
escribí unas líneas excesivamente breves y no quiero que aparezcan en ningún
libro; comprendo y reconozco su sensibilidad. Los demás no tienen por qué
leerlas. Hoy me referirá específicamente a su sensibilidad, pues creo que puedo
ayudarlo y ahorrarle muchas dificultades en el futuro, es decir, siempre que
usted acepte lo que le digo, hermano mío, y no permita que reacción alguna
niegue la importancia de mis palabras, debido a su orgullo espiritual.
En
mi última instrucción le señalé las tres realidades en tiempo y espacio que
debe enfrentar en esta encarnación. Le previne contra el profundo sentido de
inferioridad que a veces obstaculiza su expresión de la vida. Le dije que more
más constantemente en la luz que afluye del rostro del Ángel de la Presencia.
Trató de realizarlo, pero olvidó una cosa, y ha surgido poderosamente a la luz.
La luz que afluye del "Rostro del Ángel" (el rostro del alma) revela.
¿Cómo revela, hermano mío? Revela, haciendo surgir a la superficie las cosas ocultas
y los gérmenes de las debilidades, revelando así los defectos y obligaciones. Puntualizaré que, cuando
ello suceda, la totalidad de lo revelado puede contribuir a la formación de un
espejismo, una niebla y una miasma de naturaleza ponzoñosa. Se parece al efecto
que produce el sol naciente en las primeras horas de la mañana de un día
caluroso, que hace ascender las brumas, formando temporalmente una
niebla entre él y la tierra. Esto sucedió en su caso. La niebla se disipa rápidamente
pues, como dije, su aparición es sólo momentánea.
Le
formularé dos preguntas, que no responderé, pero si usted se las contestara
verazmente y en presencia del Ángel, servirían para disipar los últimos
vestigios de ese espejismo. Le dije que "la expresión de un amoroso
corazón comprensivo" era la meta que debe fijarse usted. ¿Esta comprensión
amorosa ha constituido su cualidad sobresaliente en este último semestre?
¿Existe la posibilidad de que haya expresado, sin que se diera cuenta, ese
orgullo espiritual que estaba superando tan rápidamente? Ciertos conocimientos
míos quizás tiendan a fomentar ese orgullo si no lo vigila excesivamente.
A
otra cosa quisiera referirme. Debido a que posee un cuerpo muy frágil y
delicado y la fuerza del Ángel afluye a través del mismo, producirá siempre
reacciones más rápidas que en la persona común. Reconozca estas reacciones y
luego siga adelante. No malgaste tiempo en íntimo autoanálisis o en las
agonías de la desilusión. Recuerde lo que le dije respecto a la meta que podría
fijarse y seguir adelante.
Le
expondré los rayos de su triple naturaleza inferior. Necesito recordarle que el
rayo de su alma es el segundo y el de su personalidad el sexto.
Su
cuerpo mental es de primer rayo y creo que si estudia esto
detenidamente, se le aclarará gran parte de su problema actual.
Su
cuerpo astral está también regido por el primer rayo. Esto es una
excepción a la regla general, pues el segundo y el sexto rayo rigen los cuerpos
astrales de toda la humanidad. Esta regla varía ocasionalmente en el caso de
los discípulos. Esta combinación de un cuerpo mental de primer rayo con un
cuerpo astral de primer rayo es interesante, y le proporciona un problema muy
difícil, porque en su caso se agranda la necesidad de balancear y lograr el
equilibrio. Sin embargo, también posibilita un control más fácil del cuerpo
astral por parte de la mente, si así lo decide y lo decidió.
El
rayo de su cuerpo físico es el séptimo. Presumo que ya lo ha adivinado.
Por lo tanto son:
1.
El rayo del alma
.............................. el segundo Rayo de Amor-Sabiduría.
2.
El rayo de la personalidad
.............. el sexto Rayo de Devoción
o Idealismo.
3.
El cuerpo astral
............................... el
primer Rayo de Voluntad o Poder.
4.
El cuerno astral
............................... el
primer Rayo de Voluntad o Poder.
5.
El cuerpo físico
............................. el séptimo
Rayo de Orden Ceremonial o Magia.
Una
de las cosas interesantes que se debe observar al estudiar sus tendencias de
rayo es que los tres cuerpos están en la línea de 1-3-5-7, mientras que el rayo
de su personalidad es el sexto, en la línea 2-4-6. ¿Por qué? Porque el control
de su alma en esta encarnación, tiene suficiente poder para evocar una reacción
en los tres vehículos de la personalidad y el sexto subrayo de cada uno de los
rayos regentes de los tres cuerpos es tan activo, que se convierte en un factor
dominante. De allí su personalidad de
sexto rayo.
Febrero
de 1938
Hermano
mío:
Durante
tres meses traté de establecer un contacto más estrecho con usted y quizá sea
consciente de ello. El conjunto de discípulos al cual está afiliado, siempre me
interesó, debido a la importancia de su tarea y al personal del grupo y sus
problemas individuales. A pesar de los cambios y las dificultades, siempre se
mantuvo firme desde el comienzo, el grupo que formaron ustedes dentro de este
grupo, no obstante las dificultades derivadas de la deserción de ciertos
miembros y del constante espejismo que embarga habitualmente a otro hermano.
Sin embargo, a pesar de estos cambios y dificultades, el grupo persiste y sigue
adelante con fortaleza. No hay por qué desalentarse. Mi hermano, usted ha
participado plenamente en la preservación de la integridad grupal, y quisiera
aprovechar esta oportunidad para expresarle mi gratitud por la infaltable
cooperación que prestó ante los impedimentos físicos y dificultades hogareñas,
espejismo personal y profunda depresión. Sin importarle lo sucedido en su vida
y ambiente personal, se mantuvo con firmeza y logró mucho para su grupo.
Pocas
veces felicito así a un hermano. Más bien lo reprendo o le índico lo que debe
mejorar, y en ningún caso le hago excesivos halagos. Pero hoy quiero indicarle
que se ha observado su constante servicio y le aseguro que usted ha progresado.
Quisiera
sugerirle también, para estímulo suyo, que gran parte de lo que considera
deficiente o erróneo, mucho de lo que le parece un impedimento para su grupo,
gran parte de la depresión y del espejismo de su vida, tienen una razón
puramente física o fisiológica, y reside por lo tanto en el nivel de la
superficialidad. Deja intacto al hombre real interno, en consecuencia
permite que su influencia actúe y se mueva libremente entre sus hermanos.
Reflexione sobre esto porque le traerá una renovada seguridad del Plan y de la
parte que le corresponde desempeñar en él. Por eso viva siempre por encima
de su cuerpo físico, ignore cómo se siente y trate de morar en lo posible
teniendo su conciencia vigílica fusionada y aunada con la del alma. Aunque no
lo sienta, sabe que está allí.
Me
pregunto hermano mío, si es posible hacerle ver que la vida de aislamiento
espiritual de ninguna manera es aislamiento personal. Llegar a este
estado del "ser aislado", es para usted solucionar muchos de sus
problemas, el aislamiento lo produce la indiferencia emocional hacia su medio
ambiente y las personas, pero es una indiferencia espiritual basada en el
desapego y el desapasionamiento espirituales.
Cuando está presente se cumplen las obligaciones y los deberes, pero no
hay identificación con las personas o las circunstancias. El alma permanece
libre, desapegada, sin temor y no está regida por lo que existe en los tres
mundos. Esto es verdadera indiferencia espiritual y -para su propia liberación
y una mayor utilidad en el servicio- quisiera que medite sobre la indiferencia,
durante los próximos seis meses, como método a seguir, a fin de alcanzar el
aislamiento espiritual. No le doy ningún otro tema para la meditación, ni
fórmula establecida. Sugeriría que cada mañana, cuando se despierta, dedique cinco
minutos a considerar intensivamente el
aislamiento espiritual después de un breve alineamiento y dedicación, y que en
el transcurso del día piense y reflexione sobre este tema. Luego, por la noche,
o algo más temprano si le viene bien, emplee la divina indiferencia como tema
de recapitulación.
¿Quisiera
resumir cuando pueda, lo que aprendió sobre "el aislamiento espiritual
mediante la indiferencia", escribiendo un artículo sobre el tema para
ayudar a otros? Éste es el único trabajo que le asigno.
Su cuerpo mental de primor rayo debe
ayudarlo definidamente en este trabajo, siempre que tenga presente que
aislamiento no significa "soledad", y esa indiferencia no significa
una fría separatividad desapegada. Su cuerpo mental de primer rayo constituye
un buen punto de cooperación para su alma de segundo rayo y quisiera que
también lo tuviera presente. Le otorga la fuerza de la voluntad de persistir
y debería darle también la fuerza de la voluntad de comprender no sólo
las leyes de la vida, sino a las personas y su necesidad de ser amadas.
1.
La energía de su alma se
expresa a través de su cuerpo mental.
2.
La fuerza de su personalidad
está enfocada en su cuerpo astral.
Este
año, hermano mío, debe hacer un gran progreso, porque ha aprendido y dominado
ya muchas cosas.
RECAPITULACIÓN
SOBRE LA INDIFERENCIA
1.
¿Qué es la recapitulación
sobre la divina indiferencia?
a.
¿La confundo con el
desapasionamiento o con la negación a sufrir?
b.
¿Significa en mi mente la
separación y el consiguiente sufrimiento?
2.
¿Puedo yerme a mí mismo con
indiferencia, emocionalmente separado de cualquier acontecimiento?
a.
¿Puedo yerme sin que mi
mente esté influida por el prejuicio de las reacciones del yo personal
emocional?
b.
¿Lo hago alguna vez?
3.
Si empleo esta
recapitulación sobre la indiferencia, tal como debe emplearse, ¿cuál será el
efecto en mi vida?
a.
¿Cómo afectará al grupo con
el cual trato de trabajar?
b.
¿Será deseable este efecto,
y lo deseo?
4.
¿Esta recapitulación es un
método científico para lograr la indiferencia?
a.
¿Trabajé alguna vez en forma
científica para lograr esta cualidad del discipulado?
b.
¿Considero que es deseable
experimentarla ahora?
c.
¿Puede ser indiferente, en
forma divina, mientras la empleo?
5.
¿Cuáles son las razones para
creer que la divina indiferencia es el camino que debo hollar hoy?
a.
¿Qué base encuentro para
esto en mis lecturas y estudios?
b.
¿Mi alma está detrás de este
impulso o presión hacia la indiferencia, que se ejerce sobre mí?
6.
¿La indiferencia
acrecentaría mi capacidad para una creciente utilidad en el servicio?
a.
¿De qué manera?
b.
¿Cómo ayuda a mi progreso en
el sendero?
7.
Si es verdad que el ciego
debe avanzar por medio del tacto, manteniéndose apegado y aferrado, y
que quienes poseen vista ven y se mantienen libres y desapegados, ¿por
qué teniendo vista, cierro mis ojos y me aferro y palpo mi camino en vez de
verlo?
8.
¿La mente es el órgano de
visión para el hombre espiritual? Si es así:
a.
¿Mi mente es un órgano de
visión?
b.
¿Puedo mantener mi mente
"firme en la luz" y ver la vida tal cual es, libre de todo apego
cegador?
9.
A medida que recapitulo este
día, ¿qué parte ha jugado en él la divina indiferencia?
a.
Cuando he hablado ¿lo hice
desde un punto de vista divinamente indiferente?
b.
¿He adoptado una actitud
indiferente en lo que a mí respecta cuando
se presentaron circunstancias que amenazaron mi aplomo emocional?
10.
Se dice que la
autorrealización es nuestra meta inmediata; en vista de esto, ¿qué conozco
sobre:
a.
La indiferencia del alma o
yo, para con el yo fragmentado.
b.
La ilusión de la
identificación de ese yo con el pequeño yo?
11.
También se dice que hay un
arquetipo, un canon, un camino, una meta, una luz en el Sendero:
a.
¿Cuál de estas palabras
expresa mi objetivo personal y por qué?
b.
¿Hasta qué punto el canon
arquetípico se ha reflejado en mi vida?
c.
¿Qué apegos impiden su plena
expresión?
12.
Soy el redentor de mi
naturaleza inferior. Por lo tanto:
a.
¿Qué parte juega la divina
indiferencia en este proceso de redención?
b.
¿En cuál de mis tres
aspectos, físico, emocional o mental, se hace sentir más?
c.
¿A través mío llega a otros
la fuerza redentora?
13.
Mi naturaleza ciertamente es
amor:
a.
¿Cómo puede manifestarse
verdaderamente, aunque con indiferencia?
b.
¿A través de qué cuerpo
expreso este amor más fácilmente?
c.
¿A qué estoy más apegado y
cómo puedo encararlo?
14.
¿Qué actitud y cualidades
debo desarrollar si quiero practicar correctamente la indiferencia?
15.
¿Cuál es el objetivo de tal
práctica? ¿Puedo expresarlo formalmente?
a.
¿En términos de mis tres
cuerpos o aspectos?
b.
¿En términos del
discipulado?
Tome
cada una de estas preguntas durante dos días y dedíqueles un pensamiento
concentrado durante un año, todos los meses.
Febrero
de 1939
Hermano
mío:
Ante
todo quisiera decirle que su denodado esfuerzo en satisfacer las exigencias de
su alma y subordinar su personalidad a tales demandas, lo ha hecho merecedor de
que se le abriese recientemente una puerta para prestar servicio. Progresé
mucho en esta línea y hallará la liberación y la recompensa y tendrá
oportunidades para servir en este nuevo campo. No se absorba en él, hermano
mío, pues recuerde que su tarea consiste en movilizar las cosas y ayudar con su
equilibrio y sabiduría para que otros sigan adelante. No deje que el espejismo
del tiempo, de la necesidad sentida y de la actividad febril, ascienda sobre
usted. Su tarea consiste en hacer cumplir a otras personas el servicio
indicado, que usted sugirió y delineé, satisfaciendo las necesidades una por
una, a medida que se presentan, pero no todas de una vez. Debe construir para
el futuro inmediato y organizar esas actividades controladas, que obtendrán
éxito porque actúan mediante el plano mental por conducto del mundo de deseos
evocados, manifestándose después en el plano físico. Debe aplicar este proceso.
Por lo tanto, trabaje por medio de otros, como lo hace la Jerarquía, vigilando,
sugiriendo, desarrollando la facultad innata de previsión -algo que usted puede
hacer fácilmente. Esta facultad se está desarrollando en la raza de los hombres
por medio de la previsión, que requiere la satisfacción de las transacciones
financieras. Entrene a otros para que hagan el trabajo de detalle y usted trabaje detrás de la escena,
como lo hacemos nosotros.
Ha
hecho un estudio y análisis tan profundo de sus rayos que no es necesario que
me explaye sobre el tema. Los estudió a la luz de su alma y captó el peculiar
peligro inherente a los dos vehículos de primer rayo de su personalidad, que
son verdadera fuente de dificultades si no están suavizados y motivados por un
espíritu amoroso y calificados por esa divina indiferencia, cuya adquisición
fue su principal lección en esta vida.
Tenga
valor, hermano mío. Lo necesitamos.
NOTA: Este discípulo jamás vaciló en su determinación de
trabajar en el grupo del Tibetano, y está actuando activamente en él.
P. D. W.
Enero de 1936
Hermano mío:
Ha
manejado la vida con paciencia. Los momentos de profunda depresión (que a veces
se convirtieron en el pasado en crisis de desesperación) están llegando a su
fin. El servicio que presta a sus semejantes lo absorbe cada vez más y se
acerca a la meta fijada.
Uno
de los problemas que todos los discípulos sinceros deben resolver es aprender a
vivir como si el cuerpo físico no existiera. Con ello quiero significar que la
actitud interna mental debe anular todas las limitaciones y obstáculos que el
cuerpo físico impone y evita así que se exprese libremente la conciencia
espiritual. El cultivo de una actitud desapegada hacia la vida y las
circunstancias constituye su principal lección en esta encarnación particular.
Esto lo está aprendiendo. Con un sentido de liberación interna tendrá que
aprender a actuar como Mensajero, a despecho de todos los impedimentos y las
exigencias de un vehículo físico demasiado frágil en realidad, para manejar la
fuerza que debe afluir. Algunas personas, hermano mío, están constituidas de
tal modo, que llegan a ser públicamente servidores y centros de luz para sus
semejantes. Su influencia y poder son grandes. Otros trabajan (con igual
poder) desde un centro tranquilo de relativo retiro, y manejan, si puedo
repetirlo, una fuerza análoga, practicando esa discriminación espiritual que no
separa, sin embargo, selecciona inteligentemente dónde deben ser ubicados la
fuerza, el esfuerzo y la luz disponibles. Ponga su fuerza y
su luz detrás de los trabajadores que sirven a la Jerarquía en el campo de
batalla de la vida. Éstas son mis palabras para usted hoy. Deje que los
trabajadores y quienes ejercen influencia encuentren en usted un compañero
comprensivo y con conocimiento. En el calor y la presión de la
lucha y en la fatiga incidental al esfuerzo del servicio activo a la Jerarquía,
deberán hallar en usted a alguien a quien pueden dirigirse -alguien sin apegos
y consagrado. Deje que descubran en usted a ese alguien cuyos ojos ven con
claridad, porque no están empañados por la niebla y el humo de la batalla en el
mundo externo. Tal es su servicio y se lo pido en bien de aquellos que (a
medida que transcurre el tiempo) le iré enviando. Espérelos, reconózcalos,
ayúdelos. Confío que lo hará.
He
pensado darle algunos ejercicios que podrán ayudarlo, y he dado una
consideración mesurada a su trabajo de meditación. Demore sus instrucciones
personales porque pudo llevar adelante el proceso de integración solo y sin
ayuda, lo cual siempre es mejor. Decidí no darle ejercicio alguno de
respiración durante seis meses, pero quisiera que haga dos cosas. Primero,
dedique toda su atención al trabajo de la Luna llena. Prepárese durante todo el
mes para lo que tiene que realizar en ese momento, trabajando cada día
deliberada y científicamente, manteniendo su pensamiento sobre esos cinco días
culminantes del trabajo esotérico de cada mes. Construya para el momento de la
Luna llena, cuando, conjuntamente con sus condiscípulos, haga su
"acercamiento" y pueda ser el recipiente de ciertas fuerzas que debe
aprender a manejar. ¿Quisiera hacerse cargo de cierto trabajo? Sabrá a qué me
refiero. Segundo, practique todos los días la meditación delineada más abajo,
anotando detalladamente todo cuanto pueda transcurrir. Al final de seis meses
prepare un resumen de su diario espiritual, y un análisis del progreso y de los
acontecimientos, y no es necesario que otros lo vean si usted no quiere. Pero
lleve el diario y analice los resultados.
La
meditación y los pensamientos sugeridos son el prefacio para la meditación
grupal, y me agradaría que los practique con sus hermanos de grupo. Después de
ubicarse conscientemente y aclarar la mente en la forma más familiar y
adecuada, proceda de la manera indicada...
Los
pensamientos simiente que van a continuación puede utilizarlos en la
meditación, si lo desea:
ler. mes - Gozo
- Como un pájaro vuelo hacia el sol. Canta mi alma para que todos aquellos que
encuentro puedan escuchar.
2do. mes - Fortaleza
- Como buey uncido a su compañero, llevo la carga de la vida. Sin embargo, no
estoy solo. Con mis hermanos y mi maestro comparto la carga.
3er. mes - Impulso
- Como un niño que despierta amor en quienes lo rodean, también yo evoco el
amor en mis hermanos. Devuelvo ese amor sin pensarlo y sin apegos.
4to. mes - Poder
- Como una cisterna que recoge y acopia el agua de la vida que nutre y el
hombre necesita, así también yo acopio lo que otros necesitan. No lo hago para
mí. Ellos necesitan poder para trabajar, por lo tanto, recojo y guardo y trato
de buscar la fuente de provisión.
5to. mes - Belleza
- El color me pertenece. Lo reclamo para mí, pues color y cualidad son uno.
Pero lo comparto con mis compañeros.
6to. mes - Comprensión
- El dolor me pertenece, pero es la simiente fructífera de la sabiduría. Como
un sabio guardo y recojo el fruto de la sabiduría de otros.
Nada
más agregaré al delineamiento de meditación que antecede. Incorpore la
meditación grupal y cualquier trabajo que quiera realizar. Sólo le pido una
cosa: en cada meditación vierta amor y sabiduría sobre sus hermanos de grupo,
estableciendo un vínculo con su alma, conmigo y el grupo, y considérese sólo
como un canal a través del cual puede llegar la ayuda. Reciba mi bendición. Sus
rayos son:
El
rayo egoico, segundo Rayo de Amor-Sabiduría.
El
rayo de la personalidad, sexto Rayo de Devoción o Idealismo.
En
su última vida el rayo de su personalidad fue el primero, hecho que quizás
explique mucho respecto a sus reacciones en esta vida.
Noviembre
de 1936
Hermano
mío:
Sólo
le daré hoy una breve instrucción. A menudo establecemos contacto y ahora se
ocupa de los nuevos ajustes de la vida, los cuales son necesarios y correctos,
y no trato de interferir o complicar su mente en modo alguno. Los tres años
transcurridos trajeron muchos cambios, unos circunstanciales, otros ambientales
y en el campo de los contactos humanos, pero la mayoría de naturaleza interna y
en el mundo de la conciencia.
Está
entrando en un período de trabajo intenso. Sin embargo, le diré dos cosas, mi
hermano y amigo:
1. Cuide
muy bien el cuerpo físico, pues debe aprender a trabajar por medio de un frágil
y delicado cuerpo físico y podría obstaculizar grandemente su utilidad si lo
forzara en un trabajo externo demasiado activo. Es incapaz de realizar
excesivos contactos físicos externos, de hacer cambios rápidos y frecuentes y
de trabajar arduamente. Cuídelo bien y con cariño.
2. Recuerde,
lo importante y de valor es lo que usted es y no donde se halla. Desde
el lugar tranquilo donde ha vivido y puede cuidar debidamente su cuerpo físico
(su instrumento de servicio en el plano externo de la vida), emanará tal fuerza
espiritual y sabiduría viviente, que podrá prestar servicios a una multitud,
haciéndolo desde ese lugar sin los rudos contactos externos que sólo pueden
soportar trabajadores físicamente más robustos. Sirva desde su centro interno
mediante la pluma, el pensamiento y entrevistando a personas, pero no entre en
contacto con el mundo externo.
Si
logra ambas cosas, mucho podrá realizar para nosotros y prestar un gran
servicio a la Jerarquía, que usted ama y sirve, dedicándole todo su tiempo.
Pero si olvida estas dos sugerencias, no podrá seguir adelante ni cumplir la
tarea designada con la perfección deseada. Su trabajo está en las líneas de radicación
e interpretación.
Lo
único que haré es explicarle la naturaleza de los rayos de su personalidad y
llevarlo a una más clara comprensión de usted mismo. Como sabe, el rayo de su
alma es el segundo Rayo de Amor-Sabiduría y el rayo de su personalidad el sexto
Rayo de Devoción, únicamente le indicaré que le será fácil, debido a esta
combinación, establecer los siguientes contactos con:
1. Su
alma. Que ya ha realizado y establecido.
2. La
Jerarquía, por intermedio de su alma.
3. El
plano astral, mediante su personalidad de sexto rayo, que actúa fácilmente en
el sexto plano, el astral.
4. Las
ideas, mediante la intuición activa.
Estos
haberes definidos constituyen las características del discípulo avanzado. Creo
que lo sabe sin que yo se lo diga. Pero estos contactos involucran la
manipulación de fuerza y presentan sus propios y singulares problemas.
Su
cuerpo mental pertenece al quinto rayo de Conocimiento Concreto o
Ciencia. De allí su interés y utilidad en la ciencia de la astrología que es,
de muchas maneras, la ciencia de las ciencias. De allí también su mente aguda y
su incansable búsqueda de la verdad y su poder para alcanzar la luz sobre
muchas cuestiones. Lo único que debe recordar es que el quinto rayo es un
factor cristalizador y (en conjunción
con la voluntad y el poder desarrollados por usted en su última vida podría
llevarlo al dogmatismo y en consecuencia a la separatividad. Esto debe ser
neutralizado por su alma de segundo rayo.
Su
cuerpo astral y su personalidad pertenecen al sexto rayo, lo cual es de
gran ayuda en la tarea de su vida, siempre que emplee el cuerpo astral como
medio de expresión del alma y no como un agente en sí, en el plano astral. Esta
fuerza de rayo le proporciona devoción, idealismo y voluntad dinámica, para
horadar los espejismos y los conceptos erróneos y así llegar a la verdad y
obtener la liberación, para usted, su grupo y aquellos a quieres sirve. Esta
fuerza de rayo podría inclinarlo al espejismo y ser absorbido por la ilusión si
usted lo permite.
Su
cuerpo físico es de séptimo Rayo de Orden Ceremonial o Magia. Aquí
reside el origen de la mayor parte de su mala salud. El séptimo plano es el
receptáculo de la energía espiritual y donde debe expresarse el espíritu. Su
vehículo físico y medio de expresión es de naturaleza tan sensible y refinada y
un receptáculo tan frágil, que el problema de su vida es manejar
inteligentemente la energía espiritual que trata de afluir por él. Esto constituye un problema muy real que enfrentó durante
años y debe aún enfrentar.
En
este ciclo o actual periodo de su vida, debe tomar ciertas decisiones
definidas. Por eso no le asigno trabajo, excepto el que está realizando el
grupo, ni le daré meditación especial alguna. Su trabajo principal en la
actualidad (y el tema de su meditación)
es llegar a una correcta decisión, al entrar en un nuevo período de actividad
espiritual. El problema es profundo, pero puede resolverlo si actúa con
lentitud, si recurre a su alma para que arroje luz sobre su camino y si tiene
presente las dos sugerencias dadas en esta instrucción. Hermano mío, como
siempre en otras vidas, permanezco a su lado con amor y comprensión.
Mayo
de 1937
Mi
hermano y amigo:
Nuestras
relaciones fueron muy estrechas durante muchas vidas y lo son particularmente
ahora. Aunque quizás lo ignore, lo he cuidado y protegido contra muchos penosos
impactos mundiales, porque su naturaleza es muy sensible y su cuerpo igualmente
frágil, y usted soporta la angustia y el sufrimiento mundial física y
emocionalmente todo lo que puede y quizás más de lo conveniente. Usted es igual
a muchos discípulos de segundo rayo que se entrenan para la futura salvación
del mundo, y debe hacerse cargo y lo hará, de la parte que le corresponde en el
sufrimiento del mundo, análogamente al gran Maestro, el Cristo, y así será uno
en el gran grupo de Sus colaboradores que pertenecen a la "fraternidad de
Sus sufrimientos y Su paciencia", así como Él está consagrado a Su gran
Maestro, el señor de Shamballa. Como bien sabe, Él no abandonará Su lugar hasta
que "el último cansado peregrino haya encontrado su camino al Hogar".
Por lo tanto podrá percibir la verdadera significación de las tres palabras
claves que le di cuando ingresó en este grupo: paciencia infinita
consigo mismo, con los demás y con la equivocada humanidad; pensamiento
dinámico, que le permite ser útil y tener poder en el plano mental y le
enseña a trabajar con él como lo hace el Cristo, K.H. y todos aquellos que
sirven en conexión con la Jerarquía; sabiduría, que le permite cosechar
el fruto de muchas vidas dedicadas a adquirir conocimiento espiritual.
Su
campo de servicio es real. No se desaliente hermano mío. Su problema físico
(aunque le dé un nombre técnico) concierne más a la afluencia de fuerzas
vitales, que hacen un violento impacto en un cuerpo frágil, que a la enfermedad
en sí. Recuerde que la conformidad interna con las limitaciones físicas, es la
clave de gran parte de su liberación. Cuando esa forma de divina indiferencia
esté activa en su vida y en su conciencia, entonces estará libre para un
servicio mental más pleno, y se lo exhortará a prestarlo.
Su
problema se parece mucho al de A.A.B., cuya salud está ahora seriamente
quebrantada, y también tiene que librar una batalla interna contra sus
limitaciones -como lo hacen todos los discípulos activos y esforzados, cuyo
equipo no es suficientemente fuerte para manejar adecuadamente las fuerzas que
afluyen al mundo a través de ellos. Por lo tanto ayúdense mutuamente.
Hermano
mío, quiero darle un ejercicio de visualización que en algo lo ayudará. Los
ejercicios de respiración no son aconsejables en su caso, ni particularmente
necesarios. Le pediría que durante unos minutos todas las mañanas (antes de la
meditación grupal) se recueste tranquilamente en su silla o cama, y cerrando
los ojos se vincule con su alma y conmigo, su amigo. Así creará un triángulo de
luz entre su alma, su centro coronario y yo. Fije y mantenga firmemente este
triángulo en su conciencia, mediante el poder de la imaginación creadora. Luego
véalo como un sólido triángulo de luz, no sólo como un delineamiento. La base
del triángulo descansa en el plano mental donde yo trabajo y donde mora y
trabaja su alma; el punto más bajo o ápice toca la cima de su cabeza. Luego vea
que afluye hacia abajo, por intermedio del triángulo, un haz de luz de color
dorado, no blanco. Es más bien de color anaranjado claro que blanco. Véalo
inundando todo su cuerpo. Cuando lo haya visualizado lo más perfectamente
posible, descanse en esa luz y báñese en ella, como se bañaría en las aguas del
mar. Véala compenetrando cada parte de su equipo físico y déjela que realice su
trabajo sin ideas definidas, respecto a lo que debe realizar. El resto de la
actividad queda en mis manos, y puede dejármelo sin peligro alguno. Este
ejercicio lo ayudará a manejar el problema de su vida y su servicio, hasta el
momento en que entre en esa luz donde despierta la conciencia, libre de las
ataduras de la carne. Pero ese momento no es inmediato.
La
bendición de sus condiscípulos va hacia usted, y la suya a ellos.
Enero
de 1940
Mi
hermano de antaño:
De
todos los miembros de su grupo particular, usted es quizás el que está más
libre de un serio espejismo; el que (casi necesariamente y en forma protectora)
lo controla a usted es el espejismo de la incapacidad física. La dificultad
física le provoca un profundo sentimiento de futilidad y una constante y
agotadora comprensión de que no presta un completo servicio. Definidamente es
un espejismo. El poder de un canal
ininterrumpido en manos de la Jerarquía es mejor de lo que cree, y aunque no
está activo en el frente de batalla le recordaré que la Jerarquía se halla
detrás de la escena de los asuntos mundiales y trabaja siempre por intermedio
de otros, permaneciendo con los que llevan la carga del contacto directo y el
trabajo inmediato, en la guerra librada hoy entre las Fuerzas de la Luz y las
Fuerzas del Materialismo.
¿Quisiera
mantenerse firme, hermano mío? ¿Quisiera que cese su constante anhelo de ser
de mayor utilidad externa? La Ley de Aceptación es una Ley Divina y
libera del espejismo, liberando al alma para prestar un verdadero servicio.
Permanezco con usted en todo momento.
Agosto de 1940
Hermano
mío de larga data:
Tengo
un breve mensaje para usted y le pido a A.A.B. que lo incluya en la próxima
carta que ella le escriba. Sepa que mi pensamiento, preocupación y amor,
estuvieron con usted y que en ningún momento del día le faltó ese amor
protector. ¿Recuerda las tres palabras que le di hace algunos años y que fueron
la nota clave de su vida? Demostró paciencia durante largos años; el servicio
que debe prestar a su prójimo es pensar en ellos dinámicamente, llegar hasta mí
y abarcar a sus semejantes. Ambas palabras -paciencia y claro pensar- deberán
traerle sabiduría, y la sabiduría es muy necesaria hoy en el mundo. Su campo de
servicio está a su alrededor y abarca a todos aquellos con quienes entra en
contacto, sendero de servicio que los conduce directamente a mí, hermano mío...
NOTA: Este discípulo era francés y ex sacerdote jesuita.
Residía en Holanda. Las dos últimas comunicaciones con El Tibetano las recibió
poco después que los alemanes ocuparon Holanda. Esto le da gran significación a
las palabras del Tibetano. P. D. W. murió a fines de ese año y "cesó su
actividad externa", a la cual se refirió El Tibetano.
W. O. I.
Agosto de 1936
Hermano mío:
Durante
algunos años ha estado orientado definidamente hacia la vida en el Sendero del
Discipulado. En su caso, esto ha implicado un cuidadoso entrenamiento para
prestar servicio altruista y acelerar el estímulo que el alma impuso a su
personalidad y lo aplicó a su naturaleza psíquica. Emprendió voluntariamente la
primera disciplina y la comprendió muy bien. Fue definitivamente autoimpuesta.
La segunda, que emanaba más directamente del alma, le causó en algunos momentos
cierta ofuscación, que inexorablemente se produce al penetrar en el mundo de
los acontecimientos y los fenómenos psíquicos. Por enfocar su atención en el
alma y en la vida del alma y el mundo del ser, le resultó difícil a veces
interpretar otros hechos fenoménicos. Pero no se preocupe indebidamente de
esto. Capacitarse para llegar a ser un intérprete, es parte importante de su
entrenamiento; para este propósito su alma lo ha traído a la encarnación en
este ciclo. Fuera del hecho de que está equipado para desempeñar sus deberes
profesionales, la esfera de actividad particular le proporcionó el necesario
campo obligado. La actividad grupal en la que está empeñado, la actuación de
las mentes y las emociones de los adolescentes sobre su equipo psíquico, lo ha
estimulado necesariamente para evocar ciertas reacciones y respuestas, mediante
las cuales usted, el Observador, puede aprender.
La
actitud esencial que debe cultivar es la de aquel que mira, el Espectador, el
Perceptor y el Observador, que conduce -en el sendero del discipulado- al
sendero del intérprete. Con estas palabras le doy la nota clave de su actual
ciclo del alma, que abarcará varias encarnaciones, pero eventualmente lo
liberará y de allí saldrá y podrá prepararse para hollar el Sendero de Aquel
que Revela la Sabiduría. Respecto a esto quisiera recordarle que la expresión
de segundo rayo se divide en dos categorías, sabiduría y amor. A usted le
corresponde el camino de la sabiduría. Reflexione sobre la significación de la
sabiduría. Por ser el quinto el rayo de su personalidad y el segundo su rayo
egoico, observará cuán perfectamente equipado está para su carrera en esta vida.
Es útil que lo sepa. En las próximas instrucciones le indicaré los rayos que
rigen su triple personalidad, entonces tendrá ante usted los cinco rayos que le
conciernen en esta vida, que son el instrumento para sentar la base de su
próxima vida, en la cual comprenderá con más claridad.
Mientras
tanto, trabaje constantemente para asumir la posición del Observador, haciendo
de esto un hábito en su vida. Con tal fin acompaña a esta instrucción una
recapitulación sobre la actitud del Observador, que podrá ayudarlo cuando se
prepara para trabajar en este grupo y para desarrollar gradualmente sus poderes
psíquicos. Mientras trata de solucionar este problema, esfuércese por adoptar y
mantener la posición de "quién está en el centro", haciéndolo
conscientemente en todo momento, mientras trata con sus asociados y aquellos a
quienes instruye. Esto constituirá en sí una empresa ardua y servirá para
estabilizar su orientación y dirección, empleando esta última palabra en su
sentido esotérico. Por lo tanto le sugeriré que inicie su meditación de cada
mañana asumiendo lo mejor que pueda esa posición, enfocándose en la cabeza y
elevando su conciencia hasta el punto más elevado posible.
Durante
los próximos seis meses, tome los siguientes enunciados como pensamientos
simientes para la meditación, desarrollando la idea y extrayendo lo más posible
de ella; esfuércese durante el día en aplicar el concepto espiritual en su vida
diaria. Este esfuerzo debería servir para vincular su personalidad y su alma y
coordinar su mente y su cerebro.
Primer mes ......... Soy el Observador que mora siempre en el
centro.
Segundo mes ....... Soy el Intérprete que trabaja siempre desde
hacia el centro.
Tercer mes .......... Soy el que desea, soy el que atrae a todos
hacia el centro.
Cuarto mes ......... Soy el Morador en el Lugar Elevado, que Ve
siempre desde el centro.
Quinto mes ......... Soy quien ama a la humanidad y quien envía
amor desde el centro del amor.
Sexto mes ........... Soy el Educador que está aprendiendo en el
centro, y elevo hasta ese centro a todos aquellos que trato de ayudar.
Después
de haber aplicado durante seis meses estas ideas y esta visión, comprenderá el
móvil que me impulsó a darle estos pensamientos simientes, entonces estará
preparado para un trabajo más intenso que he destinado a usted y a otros
discípulos míos.
RECAPITULACIÓN
SOBRE LA ACTITUD DEL OBSERVADOR
1. ¿Qué
es la recapitulación?
a.
¿Confundo recapitulación con rehacer o
reexperimentar?
b.
Cuando me considero el
Observador ¿qué comprendo con ello?
2. ¿Qué
o quién es el Observador? ¿Qué está bajo observación?
3. ¿Soy
capaz de aprender a observar y a liberarme de los resultados de la observación,
quizás indeseables?
4. ¿Puedo
observarme mentalmente, sin estar influido por las reacciones de mi yo personal
y emocional?
5. Si
empleo esta recapitulación sobre la actitud del Observador, tal como debe ser
empleada:
a.
¿Cuál será el efecto en mi
vida?
b.
¿Cuál será el efecto en la
vida del grupo que deseo servir?
6. ¿Podría
sinceramente decir que soy capaz de apartarme y observar desapasionadamente?
7. Si
este trabajo de recapitulación es definidamente un método científico de
desarrollo, ¿he probado honestamente esta técnica de observación? ¿La considero
ahora deseable? ¿Por qué?
8. ¿Qué
base puedo descubrir en mis estudios de que este método de recapitulación es mi
camino y que intensificará mi capacidad para acrecentar mi utilidad en el
servicio?
9. ¿De
qué manera la correcta observación puede apresurar mi progreso en el sendero?
10. Si
es verdad que el ciego debe avanzar por el tacto, pero que aquellos que
tienen vista avanzan viendo y manteniéndose libres y desapegados ¿por
qué teniendo vista cierro mis ojos y no observo? ¿Cuál es el principal
obstáculo?
11. ¿Mi
mente es el órgano de observación para el hombre espiritual? ¿Puedo ofrecerle
este órgano al Observador para que lo emplee?
12. ¿Puedo
mantener mi mente firme en la luz que afluye desde el Observador? ¿Puedo
mantenerla como faro del alma?
13. Al
recapitular hoy, ¿qué parte ha desempeñado la observación?
14. ¿Cómo
defino la palabra observación?
15. La
observación, en el sentido espiritual, es una facultad que surge de la
autorrealización:
a.
¿Soy capaz de olvidar al
fragmentario yo personal?
b.
¿Puedo concentrar mi
conciencia en el yo?
16. La
observación es un poder del Observador. Actúa en asociación con la mente.
¿Comprendo y manejo tal poder?
17. Se
dice que hay un arquetipo, un canon, un rayo, una meta y una luz que revela
estos cánones superiores o ideas divinas. ¿Sé algo sobre ellos, es decir,
prácticamente en mi vida diaria?
18. ¿Cuál
es el canon arquetipo de la Observación y cómo puedo expresarlo en mi vida
personal?
19. ¿Reconozco
y estoy en contacto con otros observadores del camino de la Vida?
20. ¿Puedo
extraer poder para observar, y la sabiduría del Observador cuando otros los
necesitan?
21. ¿Soy
el redentor de la naturaleza inferior? ¿De qué manera ayuda la observación en
esta redención?
22. ¿Afluye
a través mío la fuerza redentora, liberada por medio de la observación?
23. ¿De
qué manera la observación del Observador traerá cambios en mi vida, hábitos y
actitudes?
24. ¿Por
medio de qué cuerpo me expreso más fácilmente?¿Cuál de mis cuerpos requiere más
observación y control?
25. ¿Demostré
hoy el poder de observación? ¿Estuve en contacto consciente en algún momento
con el Observador?
26. ¿Qué
actividades y cualidades de mi naturaleza inferior (tanto buenas como
indeseables) necesitan ser observadas, si quiero servir más inteligentemente?
27. ¿Qué
es lo que me impide practicar constantemente la observación? ¿Cómo puedo
neutralizar esta dificultad?
28. ¿De
qué modo ayudaría a mis semejantes al asumir la actitud del observador?
29. ¿De
qué modo puedo servirlos mejor? ¿En qué forma la observación me ayudará a
hacerlo?
Marzo
de 1937
Hermano
mío:
Si
le hubiera preguntado, qué año consideró el más educativo y más progresista que
ha experimentado en esta encarnación, me imagino que diría, el año pasado. Le
ha sucedido algo que "llegó directamente" del alma a su cerebro. El
resultado fue integrador, satisfactorio (a pesar del sufrimiento incidental) y
relacionador en sus efectos. Tales intervalos de desenvolvimiento en la vida de
un aspirante traen consigo una elevada responsabilidad y, por el resto de su
vida, usted es capaz, si desea, de producir un efecto definido sobre esas vidas
con las que tiene el privilegio de entrar en contacto y para quienes representa
una torre de fortaleza en un mundo donde se llevan a cabo ajustes y
reorientación. Debido a estos reajustes corresponden y tienen lugar ciertas
grandes transiciones en la conciencia. Algunas de las lecciones que aprendió no
surgieron todavía en su incipiente conciencia cerebral, pero no tiene
importancia porque pueden aún fructificar internamente y, hermano mío, nuestro
esfuerzo subjetivo es el más poderoso en todo momento.
En
vista de los hechos del año pasado, le pediría que durante los próximos meses
procediera con relativa lentitud y mucha paciencia, en lo que a usted respecta.
Le recomiendo que no se dedique a ningún autoanálisis, porque así dará tiempo a
que los desarrollos deseados se estabilicen y los procesos de asimilación
espiritual prosigan, sin que lo obstaculice la actividad de la mente inferior.
Quisiera
indicarle los rayos que condicionan su personalidad, porque lo hago con todos
los discípulos que reciben entrenamiento preliminar. Si acepta mis sugerencias
y luego las ensaya y prueba, llegará a una mejor comprensión de la tarea
destinada a la personalidad y estará libre para participar en el trabajo
grupal, a medida que transcurre el tiempo. Debe tener siempre presente que al
referirme a los rayos de los distintos cuerpos, me refiero a la fuerza
dominante que los condiciona en una vida particular, al efecto que el impacto
de esa fuerza -regulada o no- pueda tener sobre las personas que están
alrededor, a la sustancia sensible o impresionable que responde, con la cual el
alma debe forzosamente trabajar y también a aquello que constituye la expresión
material. Ésta es quizás una de las verdades más trilladas de la posición
esotérica, pero es de valor reiterarla a veces. En el caso de estudiantes como
usted, es una rememoración fundamental de la cual depende toda su eficacia en
el trabajo.
Como bien sabe, posee una combinación peculiar
de rayos dominantes, siendo el segundo Rayo de Amor-Sabiduría el rayo de su
alma, y el quinto Rayo de Ciencia Concreta el de personalidad. Quisiera
que meditara sobre la relación que lógicamente existe en su caso entre
conocimiento y sabiduría. Hallará de valor pensar ampliamente sobre la relación
de estos tres aspectos de la manifestación inteligente: la mente superior
abstracta, el ángel solar inteligente y la mente concreta inferior. La
comprensión intuitiva, el amor-sabiduría y el conocimiento concreto, deben y
pueden ser desarrollados y relacionados en su vida diaria; le llamo la atención sobre esto.
Su
cuerpo mental pertenece al cuarto Rayo de Armonía a través del
Conflicto, por eso que el canon de su vida ha sido lo que es. Sin embargo, en
su caso, la expresión principal de esta actividad debería estar relacionada con
quienes tienen que trabajar en el campo elegido de servicio en la vida; la
armonía se logra al solucionarse el conflicto en las vidas en proceso de
reajuste, de quienes están a su alrededor. Debe comprender y resolver
rápidamente sus propios conflictos internos. Quiero que considere más definidamente
el efecto que produce sobre los demás, su cuerpo mental. En el sendero de probación, son de
primordial importancia las fuerzas de la naturaleza inferior del hombre y su
interacción interna, debiendo aprender a conocerse a sí mismo. En el sendero
del discipulado estas mismas fuerzas deben ser estudiadas en relación con las
que el destino, el karma y la elección vocacional le depararon al discípulo. En
el sendero de iniciación se emplean estas mismas fuerzas en colaboración
consciente con el Plan y con la adecuada habilidad en la acción, debido a las
lecciones aprendidas en las primeras etapas del sendero.
Su
cuerpo astral es de sexto rayo. Creo que usted lo ha sospechado. Esto
intensifica la aspiración y la voluntad dinámica de forjar adelante, algo que
hasta ahora fue suficiente para superar todos los obstáculos. Ya logró evitar
las dificultades comunes del desarrollo de la personalidad en lo que concierne
al sexto rayo, y las adhesiones fanáticas a las personas o escuelas de
pensamiento. Esto es bueno. Su meta debe ser obtener por la transmutación y la
reorientación sus atributos elevados de las cualidades.
Posee un cuerpo físico de séptimo rayo.
Por lo tanto observará que en el equipo de su personalidad dos líneas de fuerza
pertenecen al campo de vital eficacia de primer rayo: el quinto Rayo de Ciencia
Concreta y el séptimo Rayo de Orden Ceremonial o Magia. Las otras energías que
constituyen su material de trabajo están todas sobre la línea de segundo rayo:
2-4-6. A lo largo de esa línea tiene un completo y adecuado equipo. Únicamente
la energía de segundo rayo mayor actúa a través suyo en esta encarnación. Sabiendo
esto me indujo a darle la palabra "interpretación" como la palabra
clave más importante, porque evocaría cualidades en la línea de tercer Rayo de
Inteligencia Activa, que está estrechamente aliado con su personalidad de
quinto rayo.
En
los meses venideros tome la palabra Interpretación como tarea muy
importante de meditación.
Noviembre
de 1937
Hermano
mío:
Poco
tengo que decirle. Su vida espiritual, durante el año transcurrido, fue vívida
y viviente. Trate de que permanezca así a pesar de cualquier intervalo de
aridez y reacción que pueda surgir. Toda vida es cíclica y esto es algo que los
discípulos tienden a olvidar y pasan por alto, desalentándose cuando los
abandona la intensidad del sentimiento. El iniciado hace un recorrido directo entre los
pares de opuestos, sereno y sin temores. ¿No están acaso ustedes en el sendero
del discipulado teniendo por delante la meta inevitable de la iniciación como
un vívido momento inmediato?
Le
di algunas palabras clave que deben ser para usted fuente de inspiración
durante el próximo año. Le pediría que las estudie y que medite profundamente
sobre su significación. Tome una palabra cada semana, considérela
cuidadosamente durante unos minutos (antes de la meditación grupal) y
conviértala en la nota clave de su esfuerzo semanal al practicar la vida
espiritual. Hágalo teniendo en vista la exteriorización de estos conceptos al
prestar servicio en el campo que eligió trabajar, con lo cual obtendrá mucha
experiencia práctica experimental. Durante la cuarta semana recapitule su vida
a la luz que puedan arrojarle estas tres palabras. Nunca le pesará haber hecho
este ejercicio. No es necesario que siga recapitulando sobre la interpretación.
Esto
es todo lo que debo decirle ahora, hermano mío. El servicio que su grupo puede
prestar, según lo delineado en esta instrucción, debe ocupar su atención y le
proporcionará muchas cosas. El vinculo interno del aspecto espiritual entre los
miembros del grupo se va afirmando y aclarando, y esto me alienta.
Enero
de 1940
Hermano
mío:
¿En
qué forma podría aclararle la naturaleza del espejismo que, en la actualidad,
puede impedir su estrecha integración en este grupo de hermanos? Es de índole
tan sutil que quizás no pueda presentarlo a su conciencia como un hecho; sólo
cuando al espejismo se lo reconoce y ve por lo que es, puede ser disipado. Su
problema no es el espejismo de la crítica o del indebido análisis. En cierta
manera es el resultado o secuencia, que surge de estos dos aspectos de la
actividad mental y, sin embargo, no es ni uno ni otro. Quizás podría llamarlo
el "espejismo del Juez" -entrenado, sabio, experimentado, pero
ejerciendo siempre (como hábito de vida) y la prerrogativa del tribunal. Un
ejemplo, hermano mío, que podría servir para ilustrar mi punto de vista, fue su
reacción a... Durante varios días he observado su perturbación y aflicción
internas, hasta que pudo evadirse por un decisivo juicio, culpando a unos,
exonerando a otros y apoyándose sobre la presunta rectitud de su decisión. Sin
embargo, no tenía suficiente conocimiento, ni siquiera conocía su grupo.
Además
sus rayos son de tal naturaleza que constituyen un profundo depósito o
manantial de comprensión amorosa; únicamente su personalidad de quinto rayo impide la plena
expresión del amor, que en realidad, es su cualidad principal y sobresaliente.
Sus vehículos mental y astral (por estar ambos en la línea de segundo rayo lo
ayudarán a expresarse. Pero es tarea del quinto rayo (cuando predomina la
personalidad) ser vivisector, analizar y llegar a conclusiones, y este
espejismo hay que manejarlo con cuidado, si no establecerá una barrera -en su
caso- entre el alma y los tres vehículos, por la sintetización de la energía de
la personalidad. Reflexione sobre esto. Píenselo, porque cuando haya aclarado
esta cuestión en su propia mente, habrá eliminado la más poderosa de las
comparativamente pocas cosas que le impiden dar un importante paso adelante. No
es fácil para los discípulos iniciados identificarse con las debilidades y los
fracasos, sin embargo, deben hacerlo. Constituyen una parte de la expresión de
la humanidad, tanto como la fortaleza o el éxito, y no puede haber separación
en la actitud, ni fracaso en la identificación. Los discípulos deben aprender a
identificarse con la totalidad.
Junio
de 1940
Hermano
mío:
Al
considerarlo como parte integrante de mi Ashrama, siento por primera vez, desde
que fue admitido en esta relación grupal, un sentimiento de libertad al
acercarme a usted. Aprendió y progresó mucho durante los últimos dos años.
Tiene todavía dudas que resolver y un número de interrogantes en su mente, pero
su actitud hacia éstos ha cambiado definitivamente. No está tan seguro, sin
embargo, está dispuesto a esperar las respuestas y las soluciones, y
posteriormente comprobarlas. Ésta es una gran realización.
En
los asuntos mundiales hay una gran perturbación debido al desorden y a la
espantosa confusión del plano astral. Aunque los asuntos mundiales parezcan ser
bastante malos en el plano físico, en nada se los puede comparar al actual
nivel de percepción donde rige el espejismo y prevalece el deseo y la
aspiración, y donde aquellos que están en el aspecto interno (que poseen el ojo
de la visión) pueden ver el desorden y el torbellino de terribles fuerzas que
tratan violentamente de introducirse en el plano físico.
Hablando
en forma general, estas fuerzas pueden enfrentarse de tres maneras. Tenemos el
proceso largo y casi interminable de dejar que las cosas se desarrollen por sí
mismas de acuerdo a la Ley de Evolución, o si no permitir que la inevitabilidad
de la evolución y de la ley detengan la catarata astral y tranquilicen el huracán. En
el ínterin, millones de personas sufrirían innecesariamente durante demasiado
tiempo, y esto quizás sea lo más importante. Indiscutiblemente, el proceso de
esperar pacientemente en una actitud ociosa, idealista y rogativa, finalmente
triunfaría, pero ¿de qué le servirá a la humanidad cuando ya está tan cansada y
exhausta, retrasada y obstaculizada por una civilización materialista
retrógrada, obtener algún beneficio por haber esperado que cambie la marea de
los asuntos humanos?
Yo,
un miembro de la Jerarquía, que lógicamente sabe más que usted, le dice hoy que
toda la humanidad (distribuida en el planeta) ha soportado ya su plena cuota de
karma y la angustia, dolor y sufrimiento que pudieran sobrevenir ahora, sería
demasiado. Así como hay una etapa en la vida del individuo donde ya no puede
soportar más, y cae en la inconsciencia, pierde la razón o muere, lo mismo
puede sucederle a la totalidad del género humano. Téngalo presente. El género
humano se vería condenado a eso por quienes no dan un paso para evitar el
desastre -por creer en lo que denominan "la voluntad de Dios", la
retribución kármica o algún preciado ideal. Estoy tratando de hacerle ver el
amplio panorama que vemos Nosotros y así responder a algunas preguntas de su
mente inquisidora. Hay un principio general implicado, el del momento
propicio, el del instante adecuado para actuar, y el de la hora en que la
inacción es la forma correcta de encarar las cosas.
Otra
posibilidad es que la situación mundial pueda ser manejada y resuelta en
términos de fuerza -la fuerza a aplicarse debe ser evocada de acuerdo a la ley
de acción y reacción y ser utilizada por quienes tienen la visión del futuro y
ven con mayor amplitud el cuadro y las circunstancias y se han consagrado a
liberar a la humanidad. No siempre es malo el empleo de la fuerza (como se
aplica en el plano físico), sino el móvil y el método empleados, lo cual lleva
a aplicar y regir la fuerza, siendo estos factores de trascendental
importancia. Aunque ninguna persona, grupo o nación conoce hoy lo que significa
el móvil (que sólo es realmente conocido y comprendido por quienes han pasado
la tercera iniciación), sin embargo, existen hoy personas, grupos y naciones, a
quienes se les puede permitir emplear la fuerza en contra de las formas
y del materialismo, debido a que prepondera en su conciencia el móvil puro. El
correcto empleo de la energía obstructora y mortífera puede ser confiado a
quienes se esfuerzan conscientemente por ayudar a la humanidad y liberarla, no
como parte sino como un todo. Esto lógicamente debe incluirlos y no acarreará
peligro siempre que sean escuchados quienes tienen visión del futuro y se les
permita expresar libremente. Por lo tanto este método contiene la probabilidad
de que termine rápidamente el actual conflicto y la crisis mundial, con la
consiguiente introducción del nuevo orden.
El
tercer método es muy peligroso para la conciencia en desarrollo de la
humanidad, y es el sistema de intervención divina. No tengo la intención de
considerarlo, pues ya dije todo lo que es posible decir en conexión con la
nueva invocación.
Hermano
mío, hay cosas que bullen en su mente y que a pesar de su evidente aplicación
pueden emplearse en situaciones y condiciones existentes entre individuos,
familias y grupos, o en la unidad mayor, el mundo.
Los
que están en situación de ayudar a las mentes incipientes, como lo está usted
ahora, y poseen personalidades de quinto rayo como la suya, pueden afectar a
muchas mentes y sentar las bases para la vida y las actividades basadas en el
correcto pensar. El mundo deberá encontrar eventualmente, en el campo donde se desarrolla su actividad, la
instrucción que conducirá a la recta acción, basada en la recta comprensión del
Plan y en el correcto manejo de la joven generación -algo hasta ahora
totalmente desconocido. De esta manera el mundo puede ser remodelado por un
inteligente planeamiento y una voluntad bien dirigida -si esta frase le
significa algo. Involucra un enfoque consciente y una creciente
actividad e impulso. Pero esa correcta actividad será posible y se apresurarán
los fines deseados, sólo cuando las personas de su generación y oportunidad
puedan, en este intervalo entre el antiguo orden y el nuevo, pensar con
claridad, ver nítidamente las cuestiones de su verdadera relatividad e inspirar
a los jóvenes a que también vean.
El
proceso de expandir su conciencia, a fin de que capte la cuestión principal,
nunca es fácil, particularmente con una personalidad de quinto rayo y un cuerpo
astral de sexto. Por eso su cuerpo mental está condicionado por el cuarto rayo,
y su lucha por la visión y la inclusividad debe librarse en la mente y en los
niveles mentales conocidos, constituyendo para usted un definido asunto mental.
Su tarea consiste en vincular la naturaleza emocional y mental y evocar así la sensibilidad
espiritual hacia la revelación, a lo cual debe agregar la consciente
afluencia de la luz que va desarrollando en la zona del cerebro físico, de modo
que lo que usted conoce y ve, lo pone a disposición de los demás. Esto debe
efectuarse de tres maneras:
1.
Evocando la intuición más
poderosamente.
2. Estimulando
la mente para un mayor reconocimiento.
3.
Arrojando la luz de la
intuición y del conocimiento que posee sobre el futuro y el venidero orden
mundial.
Por
lo tanto, verá por qué me ocupé del problema mundial; sólo desde el punto
ventajoso de sus propias creencias comprobadas y controladas, podrá usted
adoptar una actitud firme y progresista y trabajar realmente para las futuras
estabilización y reconstrucción.
No
le daré una meditación común. Le pediré que dedique quince minutos a
reflexionar intensamente cada día sobre el problema del futuro, pidiéndole ante
todo lograr un alineamiento, lo más estable posible, y elevar su conciencia al
nivel de percepción, también lo más elevado posible; luego encare los tres
tópicos detallados más abajo, de dos maneras:
1.
Cuando derivan del pasado,
vea qué debe ser destruido.
2.
Cómo deberían evolucionar en
el futuro, de acuerdo a su punto de vista; cómo contribuirían al periodo
venidero de reconstrucción y proporcionarían ese nuevo puente que
concuerde con los requisitos de la nueva era, según usted los presiente e
interpreta.
Expondré,
por lo tanto, los tres tópicos:
1.
La índole o tipo del futuro
gobierno mundial, teniendo en cuenta lo que deberá surgir de las principales
ideologías mundiales actuales.
2.
La futura educación mundial
y lo que deberá surgir de ese campo de entrenamiento. ¿Cuáles serán las
necesidades de la próxima generación?
3.
La venidera religión mundial
y cuál será su principal y universal dogma.
Quisiera
que durante nueve meses se abocara a este trabajo, dedicando tres meses a cada
uno de estos tópicos mundiales. Le sugiero, hermano mío, que consagre dos meses
a reflexionar, meditar y cavilar sobre el tema del correspondiente período, y
que (durante el tercer mes) dé forma a
sus ideas y las escriba. ¿Quiere hacer este trabajo durante nueve meses, para
ayudar al grupo a acrecentar su utilidad en el mundo, y que muchas personas y
yo, seamos ayudados y podamos emplearlas? Presento estos incentivos por orden
de importancia.
Hay
en su naturaleza una profundidad poco común de amor y de comprensión. Délos
libremente a todos.
NOTA: Este discípulo rompió su relación con el grupo porque
creyó que El Tibetano no apreciaba lo que su grupo estaba haciendo. La decisión
fue suya y la puerta permanece abierta para su retorno, cuando así lo decida.
D. I. J.
Julio de 1933
Hermano mío:
Tiene
la posibilidad de dar un definido paso adelante, que le permitirá asumir las
responsabilidades de la vida cuando nuevamente deba hacerlo, con plena
conciencia de lo que usted es y debe hacer. El período de andar a tientas en el
sendero, sólo con la débil luz de la aspiración iluminada, está lentamente
cediendo su lugar al seguro conocimiento de una mente iluminada. A veces me
pregunto "¿Qué impide la entrada de luz y comprensión más
plenas?" Le respondo: "La
sensibilidad, que lo hace constantemente autoconsciente (consciente de la
personalidad) de sus propios haberes y que, como aspirante, a veces parecen
estorbarlo".
Recuerde,
hermano de antaño, que a una personalidad consagrada no debe parecerle tan
grande el hecho de que le impida ver aquello a lo cual está consagrada, ni
constituir un obstáculo porque no pudo alcanzar sus ideales elevados.
Ha
llegado un momento en su vida en que debe ajustarse a la antigua regla y
convertirse en un sannyasin, el que recorre el Camino sin apegos. Usted está en
el mundo, pero no es del mundo; ahora debe morar en ese elevado y secreto lugar
donde la divinidad es siempre sentida. Unos consideran que es practicar la
Presencia de Dios; algunos, caminar en la luz del alma, y otros, recorrer
conscientemente el sendero. No tiene importancia su denominación. Para usted es
la constante transferencia del corazón a la cabeza, y creo que ya lo sabe.
Continúe
los ejercicios de respiración con cuidado y atención. Trate también de
fortalecer el cuerpo físico. Le sugiero además el siguiente ejercicio, para
practicarlo en algún momento conveniente, aunque no durante la meditación de la
mañana.
1.
Haga siete largas y
profundas respiraciones, sin apretarse la nariz.
2.
En cada respiración
pronuncie, al inhalar, las palabras siguientes: "Tengo poder y
fortaleza". Durante el intervalo acumule todo lo que pueda, el prana de
color anaranjado-dorado; luego, cuando exhala, envíelo por un acto de la
voluntad al centro laríngeo, detrás de la nuca.
3.
En el intervalo,
entre la exhalación y la inhalación (mientras el centro laríngeo es
sometido al prana de color anaranjado-dorado), diga: "Que la Palabra surja
por mi intermedio".
4.
Entone el OM muy suavemente.
Únase
a las almas, hermano mío, pero apártese de las personalidades. Las almas curan
y ayudan mutuamente a sus personalidades. Las relaciones de la personalidad son
agotadoras y desvitalizadoras. Algo más le diré dentro de seis meses cuando se
haya adaptado mejor al trabajo.
Enero
de 1934
Hermano
de larga data:
Los
últimos seis meses fueron para usted un período de cambio, reajuste y
dificultades. La prueba de la intuición, a la cual usted y otros fueron
sometidos, no era su principal problema. Su intuición actuó y le hizo ver con
claridad las implicaciones grupales, como sucedió en el asunto del Dr. ... La
larga prueba de la resistencia que ha soportado, constituyó para usted y muchos
otros, una prueba de real importancia y significación. El poder de seguir
adelante, cuando la incapacidad y los impedimentos físicos piden a gritos la
cesación del esfuerzo, la entereza de mantenerse firme cuando nos abruma el
sentido de futilidad, la capacidad de actuar como alma apartada de las
reacciones personales, son para usted la realización deseada. Que así sea,
hermano mío. Esto lo ha exigido para sí, pero recuerde que la realización del
grupo debe ser el incentivo que conduce al éxito. No le interesa
básicamente liberarse de los problemas de la personalidad. Ningún móvil
adecuado ni suficiente proporciona tales problemas, que justifiquen tensión y
esfuerzo. Pero servir al grupo y llegar a ser un canal para que entre la luz y
el amor espirituales en el organismo viviente del grupo, constituirá para usted
el móvil requerido, y debe tenerlo en cuenta en los momentos de máxima tensión
y esfuerzo.
Ha
llegado a una etapa de desarrollo en que la ayuda a los demás debe ser su
constante exteriorización, empezando por su círculo hogareño y extendiéndose a
sus condiscípulos y medio ambiente. Para usted no es cuestión de acrecentar el
trabajo, sino de constante presión interna del pensamiento constructivo. En
todos los grupos cada unidad contribuye con algo al contenido del pensamiento
grupal. Su contribución es verter devoción mental, estimulando así el
claro fulgor de la aspiración y el amor grupales. Lo que tiene que dar debe
descender del nivel abstracto, místico o egoico de la conciencia. El contacto
debe hacerse en el plano físico, mediante la percepción del cerebro físico. En
los próximos meses trabaje, por lo tanto, para
fortalecer su alineamiento, vinculando conscientemente
cerebro-mente-alma y produciendo una interrelación y percepción más profundas y
estables. Mientras lo practica emplee la imaginación y, durante tres minutos cada
mañana, permanezca frente a la ventana, visualizando su cabeza (dentro y
alrededor de ella) como un centro de fuerza en el cual afluye un rayo o haz de
luz desde el alma, la Superalma. Vea que este haz afluye al centro coronario
desde el alma a través de la mente, adquiriendo así intensidad mental; por
medio del cuerpo astral, atrae la aspiración y la devoción elevadas, y a través
del cuerpo etérico, vitalizándolo en todas sus partes, afluye así a la cabeza.
Manteniendo allí ese haz, divídalo en dos y envíe uno, por un acto de la
voluntad, a su centro esplénico. (Nota: Está ubicado un poco hacía la izquierda
y debajo del centro cardíaco, arriba del plexo solar y casi debajo de las
costillas izquierdas). Envíe el otro al mundo, por un acto de la voluntad como
corriente de fuerza, a través de las manos, en actitud de bendecir.
Agosto
de 1934
Mi
hermano y colaborador:
Todos
los períodos de presión y tensión terminan cuando el alma, que está
experimentando, aprende a vivir dentro de sí misma, a servir y trabajar y a
pensar y sentir con la conciencia, siempre abstraída en el "lugar secreto
del Altísimo". Sabrá a qué me refiero, porque es una de las lecciones que
su alma le ha estado enseñando durante los últimos doce meses. Física, mental y
emocionalmente, fue experimentado y probado, aplicándosele también las pruebas
que corresponden a las personalidades alineadas. La marca del verdadero
aspirante es que las tres partes de su naturaleza inferior estén más o menos
vinculadas con la superior, produciendo así la unidad, que da por resultado dos
cosas:
1.
Las tres partes de la
personalidad pueden reaccionar, simultáneamente en cierta medida, a la vida y a
la energía del alma.
2.
Las dificultades y
experiencias (kármicas o educativas, de
prueba o purificación) se sienten en los tres cuerpos al mismo tiempo.
Esto
está bien, pero complica el progreso del discípulo, porque tiene que luchar en
los tres campos de batalla a la vez. Le digo esto para alentarlo...
Es
todo lo que tengo que decirle, hermano mío. Que la paz sea con usted.
Enero
de 1935
Mi
viejo hermano:
¿Se
ha dado cuenta cuán intensos fueron los momentos de prueba a que han sido
sometidos los miembros de este grupo de discípulos? ¿Tiene una idea de cuán
activa ha sido la disciplina a la que todos, incluso usted, se sometieron
voluntariamente?
Primero,
tuvimos el espejismo que descendió temporalmente sobre el grupo y sus efectos
sólo ahora comienzan a dispersarse. A esto siguió un período de dificultades
personales por las que pasaron casi todos los miembros. Le sorprendería ver
todo como lo veo yo. Sería de valor para ustedes si explicara en qué forma
fueron disciplinados varios del grupo y seriamente sometidos a:
La disciplina de la
recuperación.
La disciplina de la
adaptación.
La disciplina de la
incapacidad física.
La disciplina del
aislamiento interno.
La disciplina de la
purificación astral.
La disciplina de la
recuperación de la verdad.
La disciplina de la
luz.
He
enumerado las disciplinas que anteceden a fin de demostrar tres cosas:
1.
La diversidad de disciplinas
a las que un aspirante puede ser sometido.
2.
La realidad de la vida
grupal y la similitud de la actividad y entrenamiento internos.
3.
La emergente realidad de que
ninguno de ustedes está verdaderamente solo. A todos se los observa y vigila y
en los planos internos caminan juntos; las
circunstancias externas de cada uno pueden diferir, pero el entrenamiento
y el objetivo son uno. La soledad terminará cuando quede establecida la
continuidad de conciencia del grupo interno.
El
objetivo de su trabajo para los próximos meses, hermano mío, debe ser la
descentralización, que lo liberará de sí mismo. Debe cuidar inteligentemente el
cuerpo físico y su adaptación, de modo de capacitarlo para un mejor servicio.
¿Podría combinar ambos objetivos aparentemente contradictorios? Observará en
qué forma sutil insinué ambos objetivos en mi última instrucción. Su cuerpo
físico ha demandado atención. Préstele la necesaria, pero no sienta ansiedad.
Las circunstancias ambientales y la presión de su vida diaria han militado
contra el desapego, y esto lo sabe. Pero ha aprendido mucho en los últimos dos
años sobre usted mismo y los demás, y enfáticamente le digo que el trabajo de
los próximos seis meses deberá poner en sus manos los valiosos resultados del
proceso de la disciplina -si encara sus problemas con adecuado espíritu y
consagra otra vez su vida al servicio.
Le
haré una sugerencia práctica, hermano mío, respecto al estudio asignado al
grupo. Quizás pueda captar con mayor claridad las ideas subyacentes en el Padre
Nuestro, si lo adoptara como tema de estudio y trabajo de enseñanza. Aprendemos
enseñando. Sus alumnos y usted se beneficiarían mucho si reflexionaran,
conjuntamente, sobre la fórmula mágica que encierra esa antigua plegaria. La
significación más profunda y esotérica que puede surgir en su mente no debe,
imprescindiblemente, impartirla a su grupo, pero podrá proporcionarle mucho. Si
enseña de esta manera, sus pensamientos adquirirán forma, y cuando éstas sean
posteriormente revestidas con palabras, podrán ser de real beneficio para sus
hermanos de grupo. Esto es sólo una sugerencia. Reiteraré, como siempre, que mi
trabajo con este grupo no debe ser considerado como autoritario o dogmático.
Debido a que poseo un conocimiento más amplio de la verdad y por mi capacidad
de conocerlos a todos en el plano interno, sólo sugiero, pues temo ejercer
indebida influencia.
En
mi última instrucción señalé que el campo de batalla en su caso estaría en los
tres cuerpos simultáneamente. Esto acrecienta su problema, pero también su
oportunidad. Le daré una fórmula de meditación basada en el reconocimiento de
este hecho y lo ayudará a obtener un alineamiento más perfecto y una mayor
liberación del canal interno de contacto. Continúe como hasta ahora con los
ejercicios de respiración y tenga en tales momentos la ventana abierta. Esta
meditación debe practicarla con el conocimiento de que usted es el Alma, el
Cristo Interno.
Elimine
todo temor, hermano mío. Puede alcanzar finalmente la continuidad de conciencia
espiritual, que es uno de sus más preciados sueños, pero debe proceder con
cuidado. Los sueños son a veces una garantía de la realidad.
Agosto
de 1935
Poco
puedo decirle ahora, mi viejo hermano, y no cambiaré su trabajo ni su
meditación. Ya practicó la que le asigné para seis meses. Ahora quisiera que la
practique todo el año. Sólo haré un cambio y es en relación con el tercer punto
y el empleo del Padre Nuestro. En vez de meditar sobre las palabras de esa
plegaria, le doy aquí algunas frases que le pediría hacer especialmente suyas,
porque peculiarmente le pertenecen. Tres de esas frases podría considerarlas
como que constituyen una frase mágica, para cada uno de sus tres cuerpos. Todos
deben recordar que las antiguas frases (tales como las que les doy con
frecuencia) son realmente intraducibles. Las expongo únicamente en palabras
modernas que harán claro su significado. Sólo trato de mantener su sentido.
Frase
I. Para la mente:
"Como
mariposa áurea que vuela ante el sol, me poso sobre el pétalo del loto de la
tierra; revoloteo y permanezco allí revoloteando, y levanto vuelo -hacia el
sendero dorado que conduce al sol".
Frase
II. Para la naturaleza emocional:
"No
hay oscuridad ni niebla. No hay noche ni día. No hay tormentas ni paz, descanso
ni lucha; sólo hay la firme Voluntad de Dios que actúa para el Bien".
Frase
III. Para el cuerpo físico:
"Desciendo
desde la cima de la montaña y traigo la Luz de la Vida, la vida de la luz. En
el cáliz de la forma vierto esa luz que la vida confiere. La vida que la luz
sostiene. Veo esa luz dorada transformar la oscuridad en día. Veo el azul de la
vida divina afluir a través de la forma, curando y calmando. Así se realiza la
tarea. Así el hombre de la tierra se transforma en el Hijo de Dios".
Dedique
los meses venideros a estas tres frases en su meditación y reflexione
profundamente sobre su significación.
1º y 2º meses: Frase
I.
3º y 4º meses: Frase
II.
5º y 6º meses: Frase
III.
Por
lo demás, mantenga su meditación invariable. Uno de los propósitos de los
pensamientos simientes de la meditación, es la transformación física del hombre
inferior, pero su éxito dependerá de los cambios efectuados en los dos cuerpos
sutiles internos, mediante las primeras dos frases.
Que
la disciplina de la luz siga actuando en usted. Y ¿podría hermano mío, hacerle
una sugerencia práctica? Su principal problema desde el ángulo del alma, en
esta encarnación, es físico. Su estado tenso y su
excesiva ansiedad, son la causa de su incapacidad física.
Siento
la necesidad de decirle a usted y a sus condiscípulos, que sientan gozo, porque
el gozo deja penetrar la luz, y donde hay gozo no puede haber espejismo ni
incomprensión.
Febrero
de 1936
Mi
hermano de antaño:
Los
próximos meses, hasta el momento del Festival de Wesak, deben ser para usted de
reconocimiento interno, retiro espiritual e intensa preparación. Aunque quizás
no perciba inmediatamente o durante el Festival, las metas significativas de
este período de oportunidad o de las semanas de preparación previa, no tiene
realmente importancia, porque los beneficios estarán allí y se registrarán en
el transcurso del tiempo.
El
centro ajna (el centro entre las cejas) está excesivamente activo mientras que
el centro de la cabeza debe ser estimulado para acrecentar su vivencia. Al
tener lugar el estímulo, su constante enfoque en el centro coronario puede
traerle un período en que le parecerá que nada sucede subjetivamente. Esto
tampoco tiene importancia. Ha llegado el momento en que todos los verdaderos
discípulos (y usted es uno de ellos) deben trasmutar los fenómenos en
realización espiritual; entonces, en vez del constante registro de lo que es
visto y oído, surgirá un conocimiento espiritual que registrará la
bienaventuranza y el poder. Esto le permitirá ver el alma en todas las cosas y
la belleza interna de todas las formas creadas. Este conocimiento será de un
orden tan elevado que se ocupará principalmente de lo amorfo, y su atención
será dirigida sobre la vida subjetiva existente en la forma. Tal es la
verdadera trayectoria del simbolismo al cual usted, como discípulo, está
consagrado.
Su
amor y conocimiento deberían introducirlo cada vez más en el camino del
psicólogo divino; quiero llamarle la atención sobre este servicio psicológico,
al cual se consagrará cuando emprenda el Sendero de Renacimiento y retorne al
campo de batalla de la vida. Para usted, hoy, la batalla es de resistencia,
control de las emociones, correcta comprensión de la naturaleza astral y
continuo traslado de un nivel de conciencia al siguiente. Creo, hermano mío,
que reconoce este hecho.
Medite
sobre las frases místicas siguientes, y cuando se menciona el color,
visualícelo:
Frase
Una. Primero y segundo mes:
"Los
rayos dorados que irradian del corazón de sol afluyen y bañan mi alma y el alma
de todas las formas creadas. Dentro de esas formas la vida de Dios despierta y
el poder de Dios afluye como Voluntad, dedicación al Plan y fortaleza para dar
y trabajar -como un hijo de Dios debe hacerlo".
Frase
Dos. Tercero y cuarto mes:
"Dentro
de la oscuridad del alma aprisionada en la forma, se ve un punto de luz.
Alrededor de ese punto surge un centro de color azul profundo, irradiado por el
alma, sol interno que fulgura dentro de un campo azul brillante. Los puntos de
luz se convierten en líneas o rayos de luz; luego se fusionan y mezclan estas
líneas, hasta que el Camino iluminado aparece ante los ojos del cansado
peregrino que lo recorre. Camina en esa luz. Él mismo es la luz, la luz en el
Camino. Él es el Camino y siempre lo recorre”.
Frase
Tres. Quinto y sexto mes:
"Trabajo
afanosamente como lo hace la hormiga. Corro velozmente como la liebre en su
senda. Con gozo trepo como lo hace la cabra, que escala el precipicio y
permanece en la cima de la montaña. Asiduidad, rapidez y gozo, deben ser las
notas claves de mi vida. Asiduidad en la tarea asignada, rapidez para aceptar
lo que el Maestro dice, apresuramiento en mi camino para prestar servicio, y
gozo para derramarlo sobre todos aquellos con quienes entro en contacto. Ése
para mí es el Camino”.
Mi bendición queda con usted, hermano mío, y
mi fortaleza está a su disposición, porque sé que no recurrirá a mí a no ser
que la necesidad sea grande, y cuando lo sea, tiene mi autorización para
llamarme.
Agosto
de 1936
Hermano
mío:
El
rompimiento de los vínculos produce graves reacciones. De todos los
acontecimientos, si pudiera comprenderlo, el menos importante y grave, es
romper los vínculos externos del plano físico. La muerte misma es parte de la
gran ilusión y sólo existe debido a los velos con que nos cubrimos. Usted,
trabajador en el campo del espejismo (un campo nuevo donde la humanidad debe
trabajar conscientemente), recibió honores y se le depositó confianza. La
muerte llega a todos, pero no se deje embargar por los espejismos y las
angustias comunes. No mire atrás hacia el pasado, hermano mío. En esa dirección
reside el espejismo y la angustia. Esa es la dirección común y la línea de
menor resistencia para la mayoría, pero no es su camino. No espere revelación
ni busque el consuelo ilusorio de quienes rondan en la línea divisoria entre lo
visible y lo invisible. Tal camino no es el suyo, por no ser un discípulo
angustiado ni atribulado que observa ansiosamente el velo separador y espera
una señal que le asegure que todo anda bien. Le reitero, ése no es su camino.
Procure
alcanzar las alturas del alma, y una vez que haya buscado y encontrado ese
pináculo de paz y las altitudes del gozo donde su alma permanece inamovible,
entonces mire al mundo de los vivos -triple mundo donde se hallan todos
los que han encarnado y desencarnado. Descubra allí lo que su alma puede
reconocer y reconocerá. El espejismo de la propia angustia y el maya del pasado
distorsionan nuestro punto de vista. Sólo el alma permanece libre de toda
ilusión y ve las cosas tales como son. Ascienda, por lo tanto, hacia el alma.
Quisiera
señalarle mi anterior insinuación, que quizás le sería necesario demandar mayor
fortaleza y también intensificar el contacto interno conmigo. Lo "autoricé
a hacer ese llamado". Preví el sufrimiento que padecería en los próximos
meses y quise hacerle saber que
permanecía a su lado, y aún permanezco. Se lo recuerdo para fortalecer su fe y
afianzar su seguridad e integración en este trabajo grupal.
No
cambiaré su trabajo de meditación. Tal como está delineado debe servir
gradualmente para estabilizarlo y elevarlo al plano mental. La fuerza de las
circunstancias lo impulsó a vivir mucho en el plano astral en un vórtice
emocional, durante los últimos meses. Ascienda, hermano mío, hacia la luz y
hacia un renovado poder y desapego. En la tarea de ayudar a otros, encontrará
alivio a su dolor. Puede invocarme y encontrarme si su necesidad es grande.
Febrero
de 1937
Hermano
mío:
Usted
está entrando en un nuevo ciclo de vida y de utilidad. Se halla al borde de la
oportunidad y sin embargo parece no reconocerla. Está preparado para un
servicio total, no obstante lo elude. Tiene capacidad y tiempo, si pudiera
comprender, y también la fuerza física necesaria que le permite ser un punto
focal activo para nosotros, y aún consciente y mentalmente se abstiene y no
parece darse cuenta. Le expongo la verdad duramente, porque es un discípulo
fuerte y consagrado y no teme conocer la realidad.
Ha
pasado a través de la tierra ardiente y la dejó atrás, pero el denso humo aún
oscurece su visión. Siga rápidamente hacia la clara luz del día y deje atrás
todo recuerdo de dolor, de descorazonamiento y de los problemas y -levantando
su rostro hacia la luz- en lo que resta del camino terrenal, sea una torre de
fortaleza y una luz radiante para otros. Esto puede hacerlo.
Si
pudiera resumir mis pensamientos, hermano mío, los revestiría con palabras muy
sencillas y le diría: sea feliz. Sea feliz como el sannyasin lo es, que (al
desapegarse del no yo y unirse al Yo que existe en todos) ha dejado atrás lo
que puede impedir y obstaculizar su servicio. De ahora en adelante no pertenece
a nadie, a ningún amigo ni a usted mismo. Pertenece a los servidores de la
humanidad y a nosotros.
No le daré meditación alguna para practicar
durante los próximos seis meses. Ocúpese de la meditación grupal y de hacer
contacto durante el período de la Luna llena, que es de mayor utilidad para
usted que la meditación diaria personal. Son su principal servicio. Esta vez
fueron breves mis instrucciones a los miembros del grupo. A todos les he dado
mucho en mi última comunicación y no lo han asimilado aún. Estudien otra vez
los mensajes y renueven su visión a la luz del nuevo año y día de la
oportunidad.
Septiembre
de 1937
Hermano
mío:
Ha
pasado un semestre muy difícil. Ha salido bien del mismo. Lo felicito por ello.
Todo lo que tengo que decirle es que estoy satisfecho. Sé que para usted
es suficiente. Si permanece firme, con el ojo y el corazón abiertos y dispuesto
a responder a todos aquellos con quienes entra en contacto, se le abrirá la
puerta hacia un servicio renovado y podrá realizar mucho. Hermano mío, tiene el
poder de ayudar a los individuos y la capacidad poco común de avivar la tenue
chispa en una llama rojo vivo. No desconfíe de sí mismo, siga adelante. Su
campo de servicio está a su alrededor.
El
problema de todos los que pasaron por los fuegos de la Renunciación y recorren
el camino de la humildad y son conscientes de la grandeza del alma y al mismo
tiempo dejaron atrás la juventud, es enfrentar
las últimas décadas de su vida con comprensión, sin temer las limitaciones
físicas. Muchos, en los últimos años de su vida, viven, piensan y actúan en tal
forma, que el alma aparta su atención. De esta manera sólo la personalidad
permanece. A quienes pasaron el medio siglo, les diría: hagan frente al futuro
con el mismo gozo que en la juventud, pero con la utilidad adicional de saber
que poseen la sabiduría de la experiencia, el poder para comprender y que
ninguna limitación física puede impedir al alma la expresión y el servicio
útiles.
Quisiera
recordarles algo que generalmente se olvida: Es mucho más fácil para el alma
expresarse por intermedio de un cuerpo experimentado y de edad, que por
intermedio de uno joven e inexperto, siempre que no haya ningún orgullo ni
deseo egoísta, sino un deseo de amor y servicio. Éstos son sus deseos y tiene
mucho servicio que prestar en el futuro.
Le
será de interés saber qué rayos rigen al yo inferior.
Su
cuerpo mental está regido por el cuarto rayo, y si estudia dicho cuerpo
descubrirá la razón de gran parte de las reacciones de su vida. Su equipo posee
muy poca energía de primer rayo: 1-3-5-7, pero contiene casi excesivamente
energía de segundo rayo, 2-4-6. Observará que posee las tres en su equipo.
Dicha
condición se complica más debido a que posee un cuerpo astral de primer
rayo, lo cual es también una excepción a la regla. Cuando el discípulo está
dedicado a desarrollar y redondear un determinado proceso, cabe esta excepción,
y usted heredó, de la personalidad de primer rayo que poseyó en su última
encarnación, un cuerpo astral de primer rayo. Por lo tanto, en esta vida
particular, tiene una tarea muy difícil y un problema complicado, porque (si
puedo expresarlo tan crudamente) en usted hay exceso de segundo rayo.
A
fin de ayudarlo en el proceso de equilibrar y neutralizar el peligro, su alma
eligió un cuerpo físico de séptimo rayo. Esto es muy importante y lo
ayuda a sintetizar las dos líneas de energía. Por lo tanto sus rayos son:
1.
El rayo del alma
................................ el segundo Rayo de Amor-Sabiduría.
2.
El rayo de la personalidad
................. el sexto Rayo de Devoción o Idealismo.
3.
El rayo del cuerpo mental
........... el cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto.
4.
El rayo del cuerpo astral
.................... el primer Rayo de Voluntad o Poder.
5.
El rayo del cuerpo físico
.................... el séptimo Rayo de Orden Ceremonial.
Continúe
con la meditación y los ejercicios respiratorios que está haciendo ahora. Por
el momento no es necesario cambiar lo dado últimamente. Durante el semestre que
tiene por delante, le aconsejaría especialmente dedicar mucho tiempo y atención
al acercamiento de la Luna llena. Le asignaré también una tarea especial que
beneficiará a usted, a sus hermanos de
grupo y a otros. ¿Quisiera reunir todo lo que mis libros contienen sobre la
Luna llena? Sin embargo, no es necesario que los extractos sean extensos ni que
copie detalladamente mis instrucciones sobre la Luna llena del Buda en el mes
de mayo. Extraiga de las amplias instrucciones y de los numerosos párrafos
aislados la razón de:
a.
La importancia de la Luna
llena.
b.
Lo que se hace y acontece en
el momento de la Luna llena.
c.
Cualquier información que
pueda hallar sobre la causa referente a la oportunidad espiritual.
Febrero
de 1938
Hermano
mío:
Las
instrucciones que di a mis discípulos, contienen mucha información sobre el
cuarto rayo, pues la mayoría posee mentalidades de cuarto rayo. Este estado de
cosas es poco común en la actualidad y constituye una de las razones
principales porque fueron elegidos para formar parte de este grupo. Poseer una
mente de cuarto rayo es un factor esencial en el trabajo que he planeado y le
pido reflexionar profundamente sobre este hecho. En forma destacada posee ese
tipo de mentalidad y si aprende a enfocarse allí con más facilidad y, agregaré,
con mayor frecuencia, será de real valor para su grupo. El rayo de su
personalidad tiene lógicamente gran predominio y debería darle poder en el
plano astral -plano en que decidió trabajar. Pero dicha actitud debe estar equilibrada
por las actitudes de la mente de cuarto rayo. Quisiera señalarle que:
1.
El rayo de su alma trata de
expresarse por medio de su cuerpo astral.
2.
El rayo de su personalidad
está enfocado en su cerebro de séptimo rayo.
Si
piensa detenidamente sobre lo expuesto, observará que al unirse el rayo de la
personalidad con el rayo que rige su cuerpo físico, le acarrea un definido
problema, lo cual despierta excesivo interés y pone demasiado énfasis sobre el aspecto forma de la
manifestación y expresión grupal, trayendo devoción a las formas conocidas.
Este enfoque del rayo de su personalidad es la causa psíquica de los
dolores de cabeza que lo aquejan. No me interprete mal, hermano mío, pues digo
que se interesa indebidamente por la forma, en lo que puede afectar a su
personalidad. Definidamente, es "el observador" y "ve un mundo
afligido". Las combinaciones de sus rayos hacen que reaccione rápidamente
hacia las formas existentes en vez de darle una visión del Plan, como puede
dársela el rayo de su alma. Debe centrarse cada vez más en el alma y cada vez
menos en la conciencia de la personalidad, lo cual le hará expresar el amor a
todos los seres humanos como almas, por medio de la devoción, pero no devoción a
formas y métodos, que su rayo de la personalidad aprueba.
Como
señalé anteriormente, el servicio que debe prestar es "elevar" a
los individuos y solucionar sus problemas y también ayudar acrecentadamente
a su grupo, impartiéndoles el abundante conocimiento que posee. Tiene algunos
espejismos personales, pero no son perjudiciales para su grupo. Percibe con
claridad los delineamientos de la tarea que tiene por delante, a la cual el
grupo está consagrado. Durante largo tiempo ha tratado de ayudar a L.T.S-K para
liberarlo del ritmo de sus espejismos. ¿Quiere seguir ayudándolo durante
un poco más de tiempo, escribiéndole con franqueza y permaneciendo con amor a
su lado?
La
meditación grupal tiene importancia para usted y el grupo, pues contiene las
simientes de la integración grupal. Continúe practicándola. No obstante, le doy
un breve ejercicio matinal que debe hacerlo antes de la meditación grupal:
1.
Después de lograr el
alineamiento, aplomo y reposo internos, visualice a cada uno de sus
condiscípulos -que ya conoce- y véalos en la luz.
2.
Visualícelos con una
estrella entre las cejas, como símbolo de un centro ajna despierto y una
personalidad integrada. Esta estrella es de cuatro puntas. Como bien sabe, la
estrella de la iniciación tiene cinco puntas.
3.
Después del debido esfuerzo
por vincularse con sus hermanos, hable con ellos. Analice las ideas que le
hicieron pronunciar esas palabras y anote su significado general.
4.
Incorpórese, vaya hacia la
ventana y envíe amor y luz a quienes guían en la Tierra los destinos de los hombres (no me
refiero a la Jerarquía) desde Londres, Leningrado, Washington, Berlín, Ginebra
y Roma. Hágalo con todo el amor que pueda y sin pensar, pues los pensamientos pueden ser
separatistas y de censura, cuando no se posee el conocimiento adecuado. Ésta es
la parte inicial de la técnica de disipar el espejismo grupal.
5.
Pronuncie el OM, elevando su
conciencia y acercándose lo más posible a la Jerarquía.
Febrero
de 1939
Hermano
mío:
Ni
usted ni sus hermanos de grupo tuvieron un año fácil. Todos y cada uno pasaron
momentos difíciles. Los problemas fueron más psicológicos que físicos,
relativamente fáciles de definir, aunque difíciles de resolver, Quizás me
explique mejor si le digo que su principal dificultad fue luchar contra el
ofuscamiento, que no es un espejismo, pero fácilmente podría serlo si su
alma no lo guiara y controlara constante y definidamente, apartándolo de los
espejismos más destacados, de los cuales éste podría ser la pequeña simiente.
La ofuscación es un estado de espejismo incipiente. El camino de salida para
usted no consiste en ocuparse del problema mundial, demasiado grande para que
pueda solucionarlo. La entera Jerarquía planetaria se ocupa de él y busca la
solución. Todavía se están materializando y madurando los planes para el mundo
de la humanidad; la situación mundial avanza con tal rapidez que cuando el
aspirante común y el hombre inteligente apenas se han adaptado a ciertas
condiciones o a determinada actitud mental y reflexiva (que lograron asumir
con mucha dificultad),
súbitamente se producen cambios y deben repetir el trabajo, en lo que a ellos
concierne.
De
manera que, hermano mío, manténgase en el centro bajo control, dejando que su
alma vierta iluminación y amor a través suyo y externamente hacia su medio
ambiente, recordando que todos los hombres son sus hermanos, lo cual es una
confirmación de la realidad, aunque trillada. Recuerde también que en el lugar
en que actúa hoy su personalidad es donde debe hacer su impacto egoico, no
sobre el mundo en general. Su dharma no es satisfacer la necesidad mundial y
resolver los problemas mundiales. Un individuo solo, no puede ayudar al mundo
en vasta escala, a no ser que se haya liberado totalmente de las intenciones
egoístas, de toda decisión ciega de la personalidad y de toda creencia de que
los puntos de vista cristalizados son correctos, en particular cuando están
indebidamente condicionados por el medio ambiente, trasfondo, tradición y un
punto de vista miope.
Hermano
mío, libere sus pensamientos de todo lo que limita su amor (repito todo),
amando en forma amplia, general, imparcial e inteligente.
Observe
que los rayos que rigen a D.H.B. y J.S.P., se parecen mucho a los suyos. Los tres tienen el mismo rayo del alma y el
mismo rayo que rige el cuerpo físico, lo cual debería unirlos muy íntimamente;
quisiera llamarles la atención sobre ello y pedirles que mantengan una relación
más estrecha. Pueden formar un triángulo de fuerza espiritual que sería de real
valor para el grupo y facilitaría grandemente el trabajo grupal planeado.
Mantengan correspondencia entre sí y sosténganse mutuamente con amor. Los tres
tienen mucho que enfrentar, pero los otros dos tienen más que usted. Por lo
tanto, eríjase en una torre de fortaleza y deje que extraigan el amor y la
comprensión que necesitan.
Quisiera
que continúe con el ejercicio que le di en su última instrucción. Como
ejercicio preparatorio para la meditación grupal será eficaz, porque pertenece
a la misma línea general, pero sólo en la meditación grupal el trabajo es más
especifico y centralizado.
El
factor que producirá una creciente integración entre el alma y la personalidad,
en el caso de D.H.M. y J.S.P. y el suyo, es lograr el poder de amar con pureza,
sin ninguna diferencia y con ese amor que demuestra el Eterno Uno –expresado a
todos por igual, sin estar influido por ninguna actividad temporal del hombre-
pero basado en una amplia visión y liberado de la facultad que tiene la mente
de crear formas mentales. En su caso esta facultad es impelida a la actividad
por la emoción. Cuide su cuerpo emocional con esmero durante el próximo año. No
permita que nada rompa su equilibrio o
nuble su visión de la realidad, y sea feliz, hermano mío. Aprenda a sentir gozo
-basado en el conocimiento de que la humanidad ha triunfado siempre y ha
avanzado y progresado a pesar de los aparentes fracasos y la destrucción de las
civilizaciones pasadas-, gozo fundado en la inquebrantable creencia de que
todos los hombres son almas y que los "puntos de crisis" son factores
de utilidad comprobada para atraer el poder de esa alma, tanto en el hombre
individual como en una raza o en toda la humanidad; gozo relacionado con la
bienaventuranza que caracteriza al alma en su propio nivel, donde el aspecto forma de la manifestación no
domina. Reflexione sobre estos pensamientos y recuerde que usted está enraizado
en el centro de su Ser y, por consiguiente, puede ver al mundo realmente con
visión ilimitada, permanecer imperturbable, conociendo el fin desde el
principio y sabiendo que el amor triunfará.
Que
Dios lo guarde y tranquilice y le cuadruplique su utilidad. Tal mi plegaria.
NOTA: Este discípulo sigue esforzándose para trabajar en el
Ashrama del Tibetano y permanece constante y firme.
L. U. T.
Julio de 1933
Hermano mío:
Está
frente a una oportunidad real, y si quiere puede realizar un verdadero
progreso. Es bastante más joven que algunos de los que pertenecen a mi grupo de
discípulos y tiene, por lo tanto, menos trasfondo y más recursos sin
desarrollar. Ha pasado y está pasando por una dura experiencia y no extrae el
pleno beneficio de ella. La razón es que ha construido a su alrededor un
cascarón que por su sensibilidad natural lo obligó, cuando niño y en su
juventud, a protegerse de esta manera. Otra razón de su fracaso para conseguir
todo el beneficio posible de la actual experiencia, es el desmedido orgullo del
individuo de Tauro que pertenece al primer rayo en lo que a su personalidad
concierne.
¿Quiere
que me exprese con claridad, hermano mío? Creo en su sinceridad y
determinación, pero dudo de su capacidad de progresar en esta vida. Sin
embargo, por derecho kármico, se le ofrece esta oportunidad. La duda surgió en
mi mente porque conozco las dos tendencias que hasta ahora no le permitieron
entrar en el Camino iluminado. Una, la obstinada decisión de seguir su propio
camino y manejar las situaciones como le parece, aunque otros sufran por ello.
Avanza atropelladamente a través de la vida, derribando e hiriendo a medida que
avanza. Esto lo sabe muy bien. No se detiene a corregir o enmendar la acción
errónea, aunque la reconozca. La otra, su tendencia y acción mental, que debe
ser depurada antes de poder pasar por las puertas de purificación que ocultan
la puerta de la Iniciación. No es necesario que diga algo más sobre esta
actividad obstaculizadora, pues sabe bien a lo que me refiero. Le ofrezco un
camino de salida por medio de cuatro simples reglas:
1.
Depure su vida mental. No
seré más explícito. Le repito: sabe a qué me refiero.
2.
Elimine la
autoconmiseración. Todo lo que le acontece es la actuación de la ley, y esto le
ofrece una oportunidad. Cultive la alegría por medio de la comprensión. No
quiero decir la jocosidad ni la jovialidad.
3.
Piense en todos amorosamente
y cuando haya herido a alguien, rectifique lo malo inmediatamente y siga
adelante con humildad.
4.
Demuestre voluntad en la
acción y viva a la altura de sus propios momentos elevados, lo cual
significa esfuerzo. Usted es obstinado, pero su voluntad es débil.
En
lo que respecta al trabajo que debiera hacer ahora, le diría: Cese toda
meditación que pueda practicar y concéntrese sobre las cuatro reglas. Aprenda a
conocer el alma como pureza, bienaventuranza, amor y poder para servir. No
reflexione sobre las necesidades de la personalidad, sus fallas y defectos.
Necesita más la visión mística que el método ocultista. El mantenimiento de un
diario espiritual le es de real importancia. Aprenda a cumplir estas cuatro
reglas y anote cada día lo que hace o no, analizándolo cuidadosamente. En pocos
meses debería ser capaz de observar un cambio definido, y entonces debe
comenzar a practicar la meditación en líneas ocultistas. Aprenda a expresarse
cabalmente en su diario, pues necesita encontrar un camino de salida.
Marzo
de 1933
Hermano
mío:
No
siempre doy una palabra de aliento a los aspirantes, y en su caso no es
necesario. Ha emprendido una tarea y no descansará hasta realizarla. Pero le
dije que debía hacer durante unos meses cierto trabajo imprescindible y que se
le daría otro cuando lo terminara. En
este último periodo progresó mucho internamente hacia la realización de... Está
mucho más libre hermano mío, y la energía del alma comienza a afluir más
libremente a través de los vehículos -depurando y revitalizándolos.
Presumiblemente ha seguido mis instrucciones y sugerencias y el resultado
justifica el experimento. Le sugiero seguir como lo está haciendo,
desarrollando la actitud de constante y continua meditación.
Agosto
de 1933
Hermano
mío:
No
tengo palabras nuevas para usted. Siga adelante como hasta ahora y continúe
enfocando la atención sobre las cuatro reglas dadas anteriormente. Le dije que ha progresado, y un poco
más de trabajo en las líneas establecidas, romperá irremediablemente viejos
hábitos mentales y antiguos sistemas.
No
se desaliente porque no hago cambio en su trabajo. La tarea que emprendió fue
dura y adecuada la eficacia del esfuerzo sostenido y del empeño reiterado.
¿Para qué emplear entonces una herramienta distinta cuando la que se tiene a
mano es eficaz y buena? Sin embargo, haré una sugerencia: trabaje con más
cuidado con los individuos, con las personas que encuentra, con sus amigos de
ideales similares y con sus condiscípulos. Dése a ellos más amorosamente. Puede dar más ahora, que hace dos años. Dé lo
adquirido y piérdase en el servicio activo. Por lo tanto, trabaje más
intensamente desde el día en que reciba esta comunicación.
Le
insinuaré algo respecto a su preocupación personal, su pequeña hija. No se
preocupe indebidamente por su desarrollo. No permita que su ansiedad esté a la
altura de su ideal, obligándola a hollar el camino que usted desea. Ella
también es un alma y debe recorrer su propio camino. Su amor no debe variar, no
importa lo que pueda ocurrir. Ubíquela cada día en la luz y, empleando su
imaginación, vincúlela con el maestro de su vida, el alma detrás de la escena.
Hágalo usted como alma, entonces su alma y la de ella, resolverán el problema
juntos.
Enero de 1934
Hermano
mío:
Últimamente
se produjeron cambios en su vida. Progresamos por las decisiones, y a ellas
debemos ajustarnos. Trató de llegar a esas decisiones cuando estaba en la luz;
para nosotros, los instructores del aspecto interno, lo que cuenta es la
intención, aunque la intención no sea correctamente comprendida por la
conciencia del cerebro físico. Ahora está entrando en lo que podría ser
considerada una nueva encarnación. Por consiguiente, en este momento
significativo de su vida, le daré una palabra que le servirá de advertencia y
de guía. No viva tan extremadamente dentro de sí mismo, olvídese de usted. El
pasado ha quedado atrás, usted mismo elabora su futuro en un sentido más
verdadero que nunca. No existe el momento presente, pero cada segundo determina
simultáneamente el futuro y expresa el pasado. El pasado actúa por intermedio
de las mismas cualidades que usted demuestra; el futuro cosecha las simientes
para un mayor mal o bien. Particularmente en su caso, esas simientes se
originan en la vida mental.
La
unidad y la vida del grupo es afectada por el contenido mental de los
discípulos que forman el grupo. Procure que lo que introduce en la corriente
general del poder mental sea significativo. Continúe con el trabajo de
purificar el pensamiento, pero no lo haga luchando constantemente contra los
pensamientos indeseables, sino sustituyendo los pensamientos fáciles,
resultantes de hábitos erróneos de pensar, por un buen pensamiento dinámico.
Por lo tanto, esfuércese en ser de utilidad vital para mi grupo, cultivando la belleza
mental. Lea profunda y ampliamente, algo que nunca ha hecho. Lea con la
intención de servir a sus semejantes por medio de lo que así adquiere.
Procure
hacer amistad con los hombres, y con los condiscípulos del género masculino.
Deberá trabajar con hombres cuando su naturaleza inferior esté más purificada y
depurada. Entreno a este grupo de discípulos, afiliados a mi Ashrama, para que
presten servicio; tendrán que actuar como grupo, tanto en el plano interno como
en el externo. Tenga esto presente en todo cuanto haga.
Este
año le daré una fórmula establecida de meditación para que la practique, y con
ella incluyo una mántram que puede emplear diariamente o cuando lo embargue la
autoconmiseración que tanto le preocupa ahora. La fórmula de meditación adjunta
puede practicarla durante lo que resta del año, entonces volveré a considerar
este asunto con usted. Deberá hacerlo con rapidez, con estricta atención
y enfoque, empleando los pensamientos simientes dados a continuación:
ler. mes - No
pienso ni sueño nada que pueda dañar a mi hermano, atenuando con ello su luz.
2do. mes - Veo a
mi hermano en la luz y con él recorro el sendero.
3er. mes - No
pronuncio palabra alguna que pueda dirigir los pensamientos de otros ni causar
daño; protejo a mi hermano de toda palabra hiriente.
4to. mes - Oigo
la nota de mi hermano y con ella fusiono la mía.
5to. mes - Entrego
a mi grupo todo lo adquirido en el pasado, más mi amor y comprensión.
6to. mes - Esa
sabiduría, esa fuerza y poder que poseo pertenecen a todos, y debo profundizar
esto y, con amor, contribuir al todo.
Ante
todo hermano mío elimine cualquier pensamiento que no sea amoroso, deseche toda
crítica y aprenda a amar a todos los seres -no teóricamente sino de hecho y en
verdad. Le envío paz y fortaleza para hollar el Camino.
Septiembre
de 1934
Hermano
mío:
Ha
realizado muchos cambios en su vida y en usted, con resultados tan alentadores
que no alteraré nada de lo ya dado. Continúe el trabajo de meditación, pero
acreciente su campo de servicio mediante su disposición a reconocer la
necesidad de los demás, y déles de lo que usted dispone. Durante los próximos
meses entrénese para reconocer lo que se necesita. Lo ayudará a acrecentar su
sensibilidad esotérica y a expulsar los últimos vestigios de su antigua y
profundamente arraigada autoconmiseración. Estudie detenidamente lo dado con
anterioridad, renueve su consagración y reoriéntese hacia la luz que tiene
internamente ante sí.
Le
hago una sugerencia práctica en vista de su creciente facilidad de expresión. Escriba
más. Cambie frecuentemente correspondencia con los demás; escriba sus
pensamientos e ideas en cuanto puedan ser de utilidad a otras personas.
Necesita un campo mayor de expresión, y su diario espiritual lo ayudará mucho
si lo emplea debidamente todos los días. No le pido que anote todos los
pensamientos morbosos y las ideas y aspiraciones autocentradas, sino lo exhorto
a que escriba las ideas fugaces, la enseñanza tenuemente percibida y las
intuiciones que le envía su alma o que lo circundan como parte del aura grupal.
Reflexione sobre esto, trabaje para acrecentar su respuesta a las ideas
espirituales y registre esas ideas en palabras...
Febrero
de 1935
Hermano
mío:
¿Cómo
profundizar la expresión del amor en su vida? ¿Cómo intensificar la actividad
de su alma por intermedio de su personalidad? ¿Le satisface la forma en que ha
"amado a todos los seres" durante los últimos seis meses, o ese
aspecto de su vida ha estado algo inhibido?
Cuando
ame a los demás en un sentido verdadero y espiritual y sirva (sin importarle
qué o quién es), descubrirá que se ha expresado su principal e inmediato
objetivo. Es esencial que libere el poder del amor, pero debe ser el poder del
amor del alma, no de la personalidad. Cuando el amor colme a su personalidad,
aprenderá la significativa lección esotérica de que las personas que desprecia
o le son antagónicas, son iguales a usted, no existe diferencia alguna,
excepto quizás la de un mayor conocimiento de su parte y, por lo tanto, una
mayor responsabilidad para expresar el amor del alma.
Sigue
siendo separatista hermano mío, y le falta todavía la cualidad magnética de su
alma. Esotéricamente sigue repudiando a ciertas personas, y su mente
criticadora y autoconcentrada relega con frecuencia, a la mayoría, al limbo de
las cosas que le desagradan. Cuando eso sucede, inevitablemente recibe de ellos
lo que usted les da y el muro de separación es cada vez más y más alto.
Siempre
hablo con franqueza a quienes pertenecen a mi grupo de discípulos. Por eso,
censuro su actitud y le digo enfáticamente que no ama suficientemente; tiene
una excesiva tendencia a la crítica y a la propia defensa y justificación.
Habiéndole
dicho esto, deberé ser igualmente franco y decirle que ha hecho un real
progreso. Durante varios años de tensión y dificultad permaneció firme y no
desvió su adhesión al alma. Ni tampoco lo hará. Hace años se consagró a hollar
el sendero y esa consagración fue observada y registrada. Quienes vigilan se
han dado cuenta que su determinación es tan fuerte como siempre y su voluntad
de progresar tan intensa como en los primeros días. Por lo tanto le aseguro que
lo que cuenta es la tendencia de la vida. La tendencia de su vida es hacia la
luz y algún día entrará en ella. Su trabajo actual es purificarse intensamente.
Se dio cuenta de esa necesidad y pidió obtener la purificación. El trabajo
sigue adelante.
Hermano
mío, cuando digo que necesita amar más, no me refiero al amor distorsionado de
la naturaleza emocional, sino a ese amor puro y desinteresado que actúa como
imán para otras almas, por ser una cualidad del alma universalmente compartida.
Usted sabe que carece de ella. Lo que obstruye los canales e impide el libre y
pleno curso a través de ellos, es su sensible autoafirmación que ve a todos en
relación consigo mismo y no le preocupa lo que usted, como persona, pueda
significar para ellos. Reflexione sobre estas palabras porque contienen la
clave del progreso. Dedico tiempo para escribirle sobre este asunto porque en
su caso es de primordial importancia. La paciencia con que soporta las
dificultades, la ansiosa y aguda aspiración y el servicio que presta al trabajo
que estoy realizando, a menudo es nulo y vacuo, por sus antagonismos internos y
su actitud externa separativista hacia quienes no aprecia, en consecuencia, no
lo quieren a usted.
Le
he dicho anteriormente que aprenda a reconocer la necesidad. Si lo hubiera
hecho durante los últimos meses, su camino habría sido más fácil y su trabajo
se hubiera simplificado mucho. Todos aquellos con quienes entra en contacto
necesitan algo y muchos no son felices. Déles de su plenitud y sepa que usted
es un alma. Ha recibido mucha enseñanza. Anda más o menos en la luz. Ellos no.
Por lo tanto la responsabilidad de comprender es suya, no de ellos. Esfuércese
en amar a todos los seres y capacítese para servir al plan más eficazmente y a
sus hermanos de grupo más comprensivamente. Mi simpatía va hacia usted hermano
de antaño, pues conozco el problema que enfrenta, pero también su fortaleza y
valentía. Algún día triunfará.
Manténgase
en contacto con W.D.B. y hable de su problema con él. Puede ayudarlo y lo
ayudará por sus experiencias y usted también puede darle mucho. Tuve la idea de
cambiarle su meditación, pero después de pensarlo bien creo que puede extraer
mucho de ella todavía... Hermano mío, que la fortaleza y la luz de su alma lo
inspire y que ese profundo amor que es herencia de ella, afluya a través suyo.
En caso de que necesite mi pensamiento y ayuda en los próximos meses está
autorizado a hacer contacto conmigo, como lo hace en el momento de cada Luna
llena. Confío que no me distraerá de mi trabajo sin una causa valedera.
Septiembre
de 1935
Hermano
mío:
A
veces me pregunto qué puedo hacer para ayudarlo, o qué decirle que le permita
romper con las limitaciones que lo circundan. Es posible que adquiera ahora
cierta medida de libertad, que aún no ha logrado, lo cual marcará el punto
máximo en esta encarnación. Sí le digo que ha progresado poco en estos últimos
meses se desalentará, y no lo deseo. Sí le digo que últimamente su autointerés
se ha intensificado, quizás no me crea, y en cualquier caso se afligirá. No
tengo la menor duda de su sinceridad. Confío igualmente en su éxito final. Sin
embargo, estoy también seguro de su actual condición estática. ¿Qué puedo
decirle, hermano mío? ¿Qué puedo hacer para destruir este viejo ritmo
limitador?
Una
cosa creo que debo señalarle y es que usted y L.T. S-K -cada uno en forma
distinta- detienen al grupo. Sus condiscípulos no pueden avanzar como grupo,
mientras ustedes no hayan elevado su vibración. Su vibración actual es más baja
y lenta que la de ellos. Sin embargo, el problema no se solucionará abandonando
al grupo o renunciando a él. Usted es parte integrante del grupo en los planos
internos y es un hecho esotérico.
Estudie
nuevamente las últimas instrucciones que le di y medite sobre las mismas con
renovado interés. Nuevamente tenga en cuenta lo que dije para alentarlo
respecto a la tendencia de su vida, y no se desaliente por mi franqueza. Aparte
los ojos de sí mismo y busque la liberación, sirviendo a otros y amando a toda
la humanidad. Hay personas a quienes usted no ama. Mientras no las ame como
debe hacerlo un alma, no hollará el Camino de la Liberación. Hay odio en su
corazón y una fuerte antipatía hacia algunos que conoce y están cerca suyo en
esta encarnación. Arranque ese odio y trate de ofrecer amor y comprensión.
Francamente allí reside su problema. Elimine el odio y la autoconmiseración y
dará un salto adelante en el sendero.
Permanezco
a su lado mi viejo amigo, créame que yo sé y comprendo. Veo su fortaleza y
conozco su debilidad. Ante la visión de la necesidad mundial y la magnitud de
la hora de la humanidad, hágase cargo de su problema, aprenda a amar y a
comprender y así entrará en la luz.
Marzo
de 1936
Mi
viejo amigo:
Pues
eso es, lo ha sido y espero que seguirá siéndolo. Digo esto para fortalecerlo y
alentarlo. Ha hecho un real esfuerzo, dando por resultado el progreso de los
últimos meses. Ya no camina tanto en la oscuridad de la autoconmiseración y el
propio interés. Está más libre de las formas mentales del pasado. Puedo llegar
hasta usted y hacer contacto más fácilmente con su aura, sin recibir un
excesivo choque vibratorio.
Ninguno
de ustedes debe olvidar que para los discípulos avanzados en el sendero (como
yo) es relativamente desagradable, desde el aspecto vibratorio, hacer contacto
con ustedes o permanecer un tiempo dentro del radio de su aura, como lo sería
para ustedes entrar en una habitación donde duermen personas deseadas y de
medio ambiente sórdido. Los discípulos tienden a olvidarlo. El camino de todos
nosotros es el del sacrificio. Su aura se ha esclarecido mucho y los obstáculos
para establecer contacto han disminuido en un veinte por ciento. Lo felicito
por esto y lo insto a que continúe la tarea de purificación y depuración. Se lo
pido en bien de su propia alma y de las de sus condiscípulos. Este grupo tiene
la necesidad real de trabajar como grupo... Pero será posible sólo cuando se
logre la unidad de propósito,
la firmeza del ritmo y la pureza de las auras. Continúe amigo mío desempeñando
su parte.
Hoy
únicamente lo felicitaré y le daré algunas palabras y frases para meditar,
hasta que vuelva a comunicarme con usted. Espero que después de la Luna llena
de mayo (el Festival de Wesak) le podré cambiar su trabajo a fin de que inicie
la siguiente meditación. Dependerá de lo adecuado de la preparación hasta ese plenilunio,
y también de si usted y L.T. S-K. pueden librarse del espejismo -usted del
espejismo del yo personal y él de sus propias forman mentales. Las palabras y
frases que elegí para su tema de meditación son:
ler. mes - Libertad.
Permanezco en la cima
de la montaña y respiro el aire por el cual deben vivir los hijos de Dios.
2do. mes -
Desapego.
Trato de amar y vivir
con amor. No pido amor para mi pequeño yo.
3er. mes - Purificación.
Que los fuegos de la
divinidad consuman la escoria. Que el oro puro emerja. Dénme el oro del amor
viviente para derramarlo sobre los hijos de los hombres.
4to. mes - Luz.
Penetro hasta la luz
de la radiante Presencia del Yo, y me uno a todas las almas para servir.
5to. mes -
Servicio.
Huello el Camino
iluminado que va hacia los corazones de los hombres. Sirvo a mi hermano y
satisfago su necesidad. Sirvo gozosamente a quienes mi pequeño yo no ama,
porque me agrada servir.
6to. mes -
Liberación.
Nada me retiene
ahora, excepto los lazos del amor de mi propia alma.
Septiembre
de 1936
Mi
hermano de antigua data:
Recuerde
que lo realizado no se debe simplemente a este trabajo grupal ni a que fue
elegido para trabajar en mi grupo de discípulos, sino que tiene conmigo un
vínculo kármico que persiste y continúa. Nada más diré. Reitero las felicitaciones de mi
última instrucción. No pierda el tiempo sobre tales cosas. Tiene capacidad para
seguir adelante, lo felicite o no y tenga o no éxito en sus esfuerzos. Sin
embargo, hoy quiero decirle algo, y puedo hacerlo con simples palabras. Es
necesario que exprese con más plenitud sus emociones. Hay un enfoque tan
intenso dentro suyo, como resultado de una prolongada lucha espiritual -consigo
mismo y con las circunstancias-, que se acumulan en su personalidad fuerzas
inhibidas que deben ser liberadas. ¿Cómo podrá liberarlas? ¿Qué puede hacer usted
para intensificar su expresión externa y romper la tensión de la personalidad?
He
reflexionado hermano mío sobre esto, para bien suyo. Triunfó en la lucha y se
liberó de sus inclinaciones inferiores como nunca. Pero ahora se parece a un
guerrero cansado y desilusionado, preguntándose si valía la pena luchar. A
veces siente que nada más puede hacer; sigue siendo un valiente guerrero
consagrado a la lucha, pero todas sus fuerzas están enfocadas hacia dentro; la
marea de la vida y la acción de sus energías, según se las interpreta en el
sendero del discipulado, están retenidas dentro suyo como en un embalse. Esto
es, en realidad, una forma de espejismo estático de la personalidad. La crisis
y los problemas personales le parecen demasiado grandes y no ve las cosas en su
verdadera perspectiva.
Llegué
a la conclusión de que usted se liberará cuando lleve un diario, lo cual
implicaría por su parte liberar ciertas fuerzas, y -si lo lleva a cabo real y
conscientemente- podrá ayudarlo mucho y eventualmente dará a sus condiscípulos
algo de belleza y gozo. No soy un iluso ni indebidamente optimista, tampoco le
pido que emprenda algo que lo sumerja más profundamente en el maya de la
futilidad. Le sugiero algo que dará a su vida expresión y vitalidad y lo hará
más radiante.
Cada
noche escriba algo en su diario; exponga cuatro puntos de vista y reflexione
intensamente sobre los mismos, con el objeto de exponer algo respecto a ellos.
Esto le permitirá estar constantemente alerta respecto a su vida diaria,
mantener una atención vital hacia la vida, tal como la viven quienes lo
circundan y una actitud meditativa y reflexiva diaria, que reemplazará a la
extensa y definida meditación de la mañana. Los cuatro puntos que debe
considerar y abarcar en su diario son:
1.
¿Qué cosas, actitudes y
palabras bellas he descubierto hoy? Anote lo que ha
descubierto y también sus reacciones hacia las mismas -una puesta de sol de
color brillante, un rostro o una mirada que le trajo un grato recuerdo, el párrafo
de un libro que iluminó su mente. Escriba a fin de compartirlo con sus
condiscípulos. Por ejemplo, transcriba el párrafo que le llamó la atención o
las palabras que alguien pronunció y le trajeron luz. Vaya cada día en busca de
la belleza y tome nota.
2.
¿Qué acto de servicio
realicé que no estaba incluido en el programa común? ¿Qué servicios observé que
prestaban otras personas? Anote además cada día lo que sus semejantes hacen y a
usted le parece un servicio altruista y aprenda así a conocer lo maravilloso
del ser humano. Explique sus reacciones por lo que ha registrado.
3.
¿Qué color o colores
predominaron hoy en mi vida? Anote lo que vio en el
plano físico; el fulgor del sol, un día gris lluvioso, el azul del cielo, la
policromía de las flores de un jardín o
una florería. Tome nota de lo que vio en el plano astral -el color rosa del
afecto y del sentimiento amistoso, el azul de un contacto inspirador, el dorado
del bienestar físico, la interacción de colores que pueda aprender a reconocer
su naturaleza emocional.
4.
¿Qué acontecimientos
dramáticos se presentaron hoy en mi vida o en la vida de otros?
Descubra lo dramático detrás de la densa apariencia externa de una persona, en
el mundo de los acontecimientos diarios, tal como se despliegan a su alrededor.
Véalo en todas partes -el drama de la vida tal como usted lo vive, sus
asociados y también las naciones del mundo. Evoque y cultive el sentido de la
belleza inmanente en el drama y anótelo en su diario; observe además las
lecciones que debe aprender, a medida que las siente y las estudia.
El
diario le revelará de qué carece usted; lo entrenará para que reconozca lo
objetivo y subjetivo que tanto necesita; lo sacará de sí mismo, y le traerá
revelación y gozo y un horizonte más amplio. Reflexione sobre las palabras:
belleza, color, servicio, relaciones externas y vínculos internos. Nada más le doy por ahora, excepto mi
bendición.
Febrero
de 1937
Hermano
mío:
Va
despertando a la realidad y llegando a una más real apreciación de sí mismo, y
se está desmoronando rápidamente el cascarón de su personalidad, ¿no es verdad?
Sin embargo, el camino de su liberación no reside en las actividades externas y
en los
denominados reajustes o en la reiniciación, por parte de la personalidad, de
las diversas actividades anteriores, sino en la actitud aplomada de la mente
que (sensible al llamado del alma y de la humanidad, al ser oída en los niveles
del alma) produce automáticamente y sin presión alguna los cambios necesarios
en el plano físico de la vida.
Ponga
especial atención a mis palabras porque de lo contrario asumirá
responsabilidades o iniciará actividades basadas en el razonamiento de la mente
concreta inferior, y no en esos simples impulsos característicos del
alma.
Le
pido que continúe asiduamente el diario a que me referí en mi última
instrucción. No cambiaré por ahora su trabajo. Sólo insistiré acerca de los
cuatros puntos de interés que debe anotar en su diario. Llévelo en forma más
detallada, pues no sólo lo entrenará para reconocer las cosas esenciales de la
vida espiritual, sino también para expresarlas en palabras, lo cual le traerá
gran liberación. Por lo demás, hermano mío, siga su camino durante unos meses
más y obtenga una liberación mayor. Lo que le dije esta vez, aunque breve, es
importante. Reflexione sobre ello.
Noviembre
de 1937
Hermano
mío:
Le
escribo hoy para exhortarlo específicamente a acrecentar su servicio.
Está ahora más dispuesto a servir que en cualquier otro momento de su vida. En
verdad puedo decir que por primera vez (desde que vino a la encarnación) puede
dar a sus semejantes algo que les abrirá una puerta. Rápidamente se está
produciendo su purificación astral. Esto lo manifiesta su diario. Si continúa
así mientras usted presta servicio contribuirá a un propósito muy útil. Por lo
tanto, sígalo durante el próximo año, pues tenderá a estabilizar en usted lo
que tratamos de descubrir y desarrollar durante tantos años de dificultades.
Creo que habrá reconocido ya la sabiduría que hay en mi sugerencia y que
surgirán significativamente el verdadero "color" y la cualidad de su
vida por medio del diario espiritual.
Recuerde,
sin embargo, que el propósito de todo entrenamiento que di a usted y a todos
mis discípulos, es obtener mayor capacidad para servir. Quisiera que preste un
servicio definido en relación con sus semejantes. . . Me refiero al servicio
que presta un discípulo cuando considera a cada ser humano como alma.
Este
tipo de servicio involucra reconocer nuestra capacidad e intensificar la
capacidad de amar a nuestros semejantes, el poder de atraer a otros,
pidiéndoles, con palabras o insinuaciones, ayuda espiritual y luego poder
trabajar con ellos, ayudándolos como es debido y en forma correcta. Esto a su
vez involucra pensar internamente sobre la cualidad y la necesidad de aquel a
quien se va a prestar servicio. Este proceso subjetivo debe preceder a todo
trabajo externo; el éxito de la ayuda depende de la fortaleza y de la
persistencia. Este proceso de pensar y reflexionar internamente es a menudo
omitido por el entusiasmo y la autoconfianza. Cuando ésta se ha llevado a cabo
y el servidor está dispuesto a ayudar, entonces puede depender que el
necesitado y las circunstancias le indiquen el próximo paso a dar. Quisiera que
reflexione profundamente sobre esto e inicie en forma nueva y fresca el
esfuerzo para llevar luz a los individuos en forma altruista, desinteresada y
pura. Quisiera que trabaje con discernimiento y pureza de móvil y se esfuerce
por eliminar todas las reacciones de la personalidad, porque en la roca de la
personalidad se estrellan muchos servidores bien intencionados.
Se
puede confiar ahora en usted. Con este pensamiento en la mente lo insto
a ir adelante. Le haré otra sugerencia. Manténgase totalmente fuera del cuadro
de sus asuntos privados y elimine sus simpatías o antipatías personales. Que
este trabajo que realiza con individuos y el parcial servicio que presta a la
humanidad y a mí, estén totalmente separados de la vida de su personalidad, a
fin de no establecer armonía con... Si lo desea entrará ahora en un período de
servicio fructífero.
Consideraré
hoy los rayos de su triple personalidad. La correcta comprensión le traerá
mucha iluminación en el modo de servir. Su rayo del alma, como bien sabe, es el
segundo de Amor-Sabiduría y el de la personalidad el primero de Voluntad o
Poder. Paro su signo astrológico es uno de los principales factores que ha
constituido el problema de su vida. Sin embargo fue una bendición disimulada,
porque los problemas acarreados y las dificultades que enfrentó bajo el signo
de Tauro, lo están capacitando para la experiencia de Escorpio en su próxima
vida, La más grande experiencia en el sendero.
Su
cuerpo mental pertenece al cuarto rayo. De allí el conflicto y, al mismo
tiempo, el profundamente arraigado amor a la armonía, que fueron antagónicos en
su vida. Quisiera que lo observe. Es posible amar mucho la armonía y luchar por
obtenerla y combatir para alcanzarla; de este modo entra en un mundo de
espejismo del cual le resulta a menudo difícil salir. Sus atributos de cuarto
rayo lo conectan estrechamente con varios de sus condiscípulos. Le sugiero que
aproveche esta relación intensificando la armonía.
Su
cuerpo astral es de sexto rayo e intensifica sus tendencias taurinas,
porque así como el toro arremete adelante viendo sólo lo que está directamente
frente a él, también lo hace el fanático de sexto rayo. Sin embargo, cuando se
aplica esta aptitud para servir, puede obtenerse progreso. Aquí hay una
insinuación para usted.
Su
cuerpo físico pertenece al tercer rayo, y siendo muy fuerte el primer
rayo de su personalidad (por ser usted una personalidad integrada), cobra la
naturaleza, el tipo y la cualidad de su cuerpo físico, que no es puramente de
tercer rayo. Por consiguiente sus rayos son:
1.
El rayo del alma
............................. segundo Rayo de Amor Sabiduría.
2.
El rayo de la personalidad
............. primer rayo de Voluntad o
Poder.
3.
El rayo de la mente
......................... cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto.
4.
El rayo del cuerpo astral
................. sexto Rayo de Devoción o Idealismo.
5.
El rayo del cuerpo físico
................. tercer Rayo de Inteligencia Activa.
Por
lo tanto, tiene tres vehículos en la línea del segundo rayo 2-4-6 y dos en la
línea del primer rayo 1-3. En consecuencia, tres de sus cuerpos están regidos
por las principales líneas de energía.
Abril
de 1938
Mi
hermano y amigo:
Durante
algún tiempo lo estuve observando con gran preocupación, no porque haya
fracasado sino por el real éxito de su esfuerzo espiritual. Parece algo
paradójico ¿verdad? A veces el éxito exige un precio muy elevado y un esfuerzo
especial para obtener un triunfo que agota totalmente a la personalidad, y debe
considerarse como un problema que exige solución, y en su caso una rápida
solución.
Tan
grande ha sido su determinación de purificar y limpiar su naturaleza inferior,
que se agotó durante el proceso; tan
enorme fue su atención introvertida al llamado de su alma, que ya ha disminuido
el oído normal del mundo externo (como se dice esotéricamente). Tan grande fue
su determinación de realizar el buen camino, que consumió todas las fuerzas de
su naturaleza en el trabajo de reorientación, y ahora que terminó la tarea
parecería (quisiera que observe la palabra parecería) que no ha quedado nada para
prestar servicio, expresar los resultados de lo realizado, o manifestar ese
gozo y paz que es de naturaleza egoica y de valor para los demás.
Durante
la convalecencia física, cuando el paciente ha ganado la batalla, pero aún está
muy enfermo para saberlo, llega ese momento difícil en que no tiene el menor
deseo de volver a la vida, ni la fuerza para ser ni hacer algo y sólo es capaz
de ser pasivo y desinteresado; tampoco posee capacidad alguna, excepto (con
ayuda externa) retener lo adquirido y esperar, casi sin esperanza, que llegue
el momento de sentirse mejor. Esto lo describe exactamente a usted. Mi problema
es cómo ayudarlo a que nuevamente viva feliz y en forma significativa, hermano
mío. Casi todo lo que pueda decirle en esta etapa caerá en oídos atentos y
dispuestos, pero no lo comprenderá. No le interesa si lo felicito o no por su
trabajo exitoso, pero amigo mío, ha limpiado la casa, ha librado
una buena batalla y ha pasado por las aguas de la purificación y llegó a la
otra orilla. Ha permanecido firme, reteniendo el terreno ganado, aunque
no lo comprenda. Pero tan grande es su cansancio psíquico que no ve lo
adquirido. No le interesa el futuro ni el pasado. La vida le resultó dura y sus
problemas muy grandes. Todo lo que poseía lo consumió en enfrentar la vida y
sus problemas iniciales; a veces cree que ya nada siente, otras le parece que
no puede seguir adelante, enfrentar el futuro, es decir, el gozo, el optimismo
y la esperanza de mejorar realmente las condiciones. No obstante sigue
adelante. Es aún joven y la vida puede contener mucho para usted si la enfrenta
como debe.
¿Qué
podría sugerirle para ayudarlo? Ante todo le pediría que abandone el trabajo
esotérico y espiritual que está haciendo -toda meditación y reflexión personal,
el diario espiritual, y (quizás esto le sorprenda) le pediré que sea uno de los
primeros en mi grupo de discípulos que se ocupe definitivamente del problema
del espejismo mundial. ¿Quisiera usted proporcionar ese ínfimo germen de vida
activa del cual podría surgir un trabajo mayor? Vincúlese definida y
conscientemente con algunos de mis discípulos más avanzados, cuyos nombres le
proporcionaré. La tarea de ellos consiste en dedicar su esfuerzo conjunto para
reforzar y ayudar a los grupos que se dedican a un servicio mundial colectivo.
Todas las mañanas, en el momento propicio, trate de hacer contacto con ellos
-individual y colectivamente y extraiga de esa fuerza, hasta que en cierta
medida haya recuperado la suya. Hace semanas, algunos de ellos trataron de
llegar a usted y ayudarlo de acuerdo a mis instrucciones. Le pediría ahora que
se esfuerce por llegar a ellos, no para que lo ayuden, sino porque necesita
fortaleza para emprender la tarea que le estoy asignando... Que esa fuerza y
ese amor afluyan a través suyo para fortalecerlo. Que las fuerzas restauradoras
de la luz y del amor actúen en usted, y espere los resultados...
Le
hago una sugerencia práctica: cuando se le presente la oportunidad trate de
llevar a cabo las actividades del plano físico en algún otro lugar, en vez del
actual. Un cambio de ambiente con nuevas caras y nuevas escenas, le seria de
real valor. Busque este cambio y aprovéchelo cuando se presente.
Una
última palabra: El conflicto entre los pares de opuestos produce el espejismo
mundial. La resolución de estos opuestos por la actividad de una mente de
cuarto rayo puede, cuando trabaja en forma unida en estas líneas, ayudar a
disipar el espejismo. Para esta tarea lo exhortamos su alma y yo. Viva por
encima del mundo del sentimiento; por haber sentido y sufrido tanto, trabaje
ahora en el mundo de la mente. Viva en el plano mental, y en los reinos del
alma y de la mente.
Para
terminar agregaría, a fin de ayudarlo, la siguiente información:
1.
La energía de su alma
(energía de segundo rayo) se ha expresado por intermedio del cuerpo astral.
Usted fue y es Arjuna.
2.
La fuerza de la personalidad
fue dirigida al cuerpo físico y actúa a través del mismo.
Enero de 1939
Hermano
mío:
Si
estudia sus últimas instrucciones a la luz de los acontecimientos y
cambios-insinuados y previstos- verá cuán correcto fue mi comentario de que en
realidad había ganado la principal batalla de su vida y que su conflicto personal
y sus puntos de crisis individuales y culminantes fueron solucionados y dejados
atrás. Ahora está libre para servir, y se le ha asignado el correspondiente
servicio. La puerta para realizarlo está ampliamente abierta y usted se halla
preparado para esa felicidad personal que le permitirá desempeñarlo con más
eficiencia, liberándolo en su vida personal de las frustraciones y las
presiones que durante tanto tiempo han bloqueado la expresión de su alma. Allí
residen su oportunidad, garantía y responsabilidad.
El
servicio que le pido prestar es arduo, pero usted trabajará con algunos
condiscípulos, y cuando suceda le llegará más fortaleza y una compensación más
que adecuada para enfrentar cualquier tensión y dificultad. De manera que
ahora, hermano mío, en esta hora de gran tensión mundial y desconcertantes
problemas, deje que la luz de su alma dirija y el amor de su alma determine las
actitudes, guíe las actuaciones y libere, en su campo de servicio, el poder que
dará los resultados deseados...
Tengo
poco que decirle. No hay trabajo especial para asignarle, sólo insistiré sobre
la necesidad de obtener, mantener y sentir cada día un firme alineamiento. Si
realiza esto todas las mañanas con fuerza y claridad, podrá llevar a cabo
eficientemente todo lo que debe hacer, y trabajará con facilidad y felicidad.
Usted tiene mucho que hacer en conexión con el cambio de circunstancias y con
los numerosos ajustes relacionados con otras personas, los problemas a
enfrentar como ejecutivo, el apremio surgido de la época y las necesidades del
trabajo, y sólo le pediré que practique la meditación y lleve a cabo también el
otro trabajo asignado. Sin embargo, insistiré sobre la necesidad de poner
atención en el momento de la Luna llena y anotar cualquier reacción que se
presente.
Esto
le permitirá, ahora que pasó la peor de las crisis de su vida, resumir la
situación, dejar atrás el pasado, e ir adelante hacia la nueva vida con un
sentido de libertad y exacta apreciación de los resultados obtenidos.
Julio
de 1939
Hermano
mío:
En
esta encarnación, la disciplina de la vida lo ha llevado lejos, y está
ampliamente abierta la puerta para que pueda prestar servicio. Atraviésela gozosamente,
pues necesita expresar esa cualidad. Ahora sólo debe embargar su atención la
manera de evitar el espejismo de la preocupación. No sé que otro nombre
aplicarle. El discípulo que tiene una personalidad de primer rayo tiende a
centralizarse indebidamente en el servicio que presta, o en su línea particular
de pensamiento y actividad, o si no, absorberse totalmente en un individuo o
grupo. Esta preocupación dinámica e intensa, puede a menudo obstaculizar la
expansión de la conciencia y el desarrollo de esa inclusividad esencial, antes
de recibir las iniciaciones mayores. Quisiera que vaya aminorando su espejismo.
La vida dual del discípulo nunca le resulta fácil a aquel cuya personalidad
está básicamente en la línea del poder dirigido y de la voluntad enfocada. Debe
tener esto muy en cuenta, porque a menudo este poder dirigido no se diluye
adecuadamente, y los objetivos menores o inmediatos se ven muy cercanos, lo
cual puede destruir lo que construye, busca o ama, por la misma intensidad de
la energía enfocada.
En
su caso podrá evitar esto por la continua aplicación de la luz y el amor de su
alma, con acrecentada intensidad. No tema hermano mío ser más comunicativo y
conscientemente incluyente, porque al hacerlo fusionará y mezclará el alma y el
cuerpo, equilibrando así sus cualidades y aumentando su utilidad y también la
nuestra, al servir a la humanidad. Esto parece una forma curiosa de espejismo
¿no es así?, pero si se estudia cuidadosamente a sí mismo y a su medio
ambiente, verá que se justifica mi razonamiento y argumento.
Siempre
el alma tiene que aprender a ser la "rueda que gira” o el "loto que
se mueve", haciendo contacto con la vida en todas direcciones e
irradiándose externamente desde un centro enfocado, como resultado de
una correcta dedicación al Plan. Recuerde que un espejismo es meramente una
distorsión de la verdad y el reflejo defectuoso de una realidad.
Enero
de 1940
Hermano
mío:
Lo
que le diré surge de las instrucciones anteriores. Me pregunto si ha leído y
reflexionado sobre las ideas allí contenidas. Quizá piense que probablemente lo
sé y que es innecesaria mi pregunta. Los discípulos deben saber que por la
intensa preocupación en nuestro trabajo mundial, los que servimos a la
humanidad no tenemos el deseo ni la intención de analizar los detalles de la
vida del discípulo o inmiscuimos en sus asuntos personales. Todo lo que nos
preocupa es comprobar el acrecentamiento de la luz interna y la cualidad de su
servicio. Observamos ambas cosas a medida que surgen a la realidad en el plano
físico. Le recordaré que, como individuos o personalidades activas
(cualesquiera sean hermano mío), "esotéricamente escapan a mi
atención", porque trabajo con ustedes enteramente en niveles del alma y en
el plano de la iluminación mental. En lo que a usted respecta hermano mío, la
luz interna es efectivamente intensa, pero no la irradia. Brilla en el centro
de su ser con tal intensidad que casi lo ciega. ¿Puede imaginar, al considerar
mis palabras, el efecto de esta condición? Si tapamos la luz de una linterna,
solo iluminará sus paredes internas, pero ¿de qué le sirve a su dueño y a los
demás? Este símil es, como todos los símiles, deficiente, pero servirá para
demostrar pictóricamente el tema de esta instrucción.
Posee
una luz interna intensa que emana de los pétalos del conocimiento del loto
egoico, simbólicamente hablando. Posee mucho conocimiento e inteligente
comprensión o teoría. Algo de esto lo ha aplicado. Esta luz o conocimiento
interno no sirve para revelarle las paredes internas de su ser -esos aspectos
de la naturaleza de la forma que en su efecto conjunto denominamos
personalidad. Es consciente de su yo inferior, limitaciones, naturaleza de
deseo, estados de ánimo, reacciones y frustraciones, dificultades y
desilusiones; es consciente de lo que quisiera ser, pero lo que usted expresa
absorbe su atención, llevándolo a la inercia.
En
mi última instrucción me referí al "espejismo de la preocupación" que
lo abrumaba, lo envolvía y lo condicionaba, espejismo que todavía persiste,
quizá aún más fuertemente. Ello significa que (desde su punto de vista) existe
una intensa e inevitable preocupación por sí mismo en lo concerniente a usted,
lo que le agrada, lo que siente física y emocionalmente, también a su reacción
hacia las personas y el medio ambiente y los aspectos materiales de la vida
diaria -dinero, salud, lo circundante y las personalidades de la gente. Esta
condición se ha agudizado tanto que
usted gira en el centro de su vida diaria, sin ver la realidad como podría
verla, sin oír nada sino las reverberaciones de sus propios pensamientos y, hermano
mío, sin gozar ni disfrutar realmente de la vida de servicio.
No
trato de desalentarlo, porque aún su desaliento constituye una preocupación de
la cual puede muy bien prescindir. Trato de sacarlo del lodazal en el que se
está hundiendo (¿o debo decir, cayendo?; las sutilezas del idioma me presentan
dificultades) y encaminarlo para que siga feliz en la senda. ¿Serviría de algo
señalarle que ante el sufrimiento del mundo poco tiene de qué quejarse y nada
en su vida puede compararse a ese sufrimiento mundial, y que la angustia de
niños, mujeres y hombres, en casi todos los países, no le causa preocupación
alguna en su vida? A su alrededor tiene personas que lo aprecian por estar
lejos del peligro; amigos colaboradores que no fueron arrebatados por los
crueles procedimientos de la guerra; la tarea de su vida consiste en servirnos
a nosotros y a la humanidad; no carece de lo necesario para vivir, tampoco
conoce el frío ni el hambre, ni tiene un futuro que le depare más agonía; no
está agobiado por el sufrimiento ni debe presenciar el dolor de los demás.
¿Cuál
es la causa de su condición? ¿Cuál es la raíz de su malestar (como dicen los
latinos) y de su tristeza y depresión con que enfrenta al mundo? Simplemente el
espejismo de la preocupación intensa preocupación por sí mismo. Si llamo a esta
actitud “autoconmiseración", ¿la aceptaría y aplicaría su mente
inteligente para razonar y hallar la salida de su encrucijada?
Los
discípulos deben aprender a discriminar, al utilizar los instrumentos, para
liberarse de las limitaciones y las responsabilidades. Se habla
superficialmente de "invocar al alma", o términos análogos. Sin
embargo, no es al alma que debe invocarse; en lo que a usted respecta,
la aplicación de los procesos mentales (que puede aplicar plenamente a su
necesidad) aclarará el asunto. Razone
las causas de su sentimiento de frustración y de bloqueo -material y
espiritual. Especifique por sí mismo la naturaleza de sus agravios contra la
vida y contrarréstelos con recursos paralelos de alegría. Cultive un sentido de
los valores, comparando su vida de adecuadas posibilidades de expresión, sus
medios con que provee las tres necesidades de la vida (techo, alimento y calor) y sus condiciones
ambientales, con las que hoy deben enfrentarse innumerables millones de
personas, y a través de las cuales deben triunfar. ¿Cuál es su triunfo hermano mío? La
iniciación es un proceso de triunfos graduados, y trato de ayudarlo para
llevarlo a ese proceso.
Habiendo
dicho esto, permítame recordarle también que cualquier reacción depresiva como
resultado de mis palabras, probará la amplitud de mi veraz presentación.
Para
su consuelo le diré que si no estuviera en situación de triunfar, ni en el
sendero del discipulado aceptado, ni en contacto con su propia alma, no me
tomaría el tiempo ni la molestia de ayudarlo a ver su problema y luchar contra
él.
Yo,
su Maestro, creo en usted y en su capacidad para desechar el espejismo de la
preocupación. Confío en que por dura que sea la lucha, persistirá hasta el
triunfo final.
Su
aislada personalidad de primer rayo, en su relativamente elevado punto de
integración, ejerce ahora un indebido control. Debe ser dominada por el alma,
cuya naturaleza es amor. Posee conocimiento. Necesita amar más. Cuando digo
"amor", me refiero al amor del alma, no al afecto, la emoción o el
sentimiento. Significo ese profundo amor sin apego que puede afluir a través de
la personalidad, liberándola de la limitada expresión y procurando que afluya
al mismo tiempo al medio ambiente.
¿Cómo
liberar el aspecto amor de su alma? Ése es su mayor problema en la actualidad y
podrá resolverlo por la meditación y ciertas medidas prácticas que debe
descubrir por sí mismo; el Maestro sólo puede señalar la meta, indicar los
obstáculos y sugerir soluciones. Yo he cumplido estas tres condiciones. El
discípulo estudia la situación y luego aplica esos métodos que le parecen
indicados y prometedores.
Por
lo tanto, le sugiero un cuidadoso proceso de razonamiento para poder descubrir
las raíces de su preocupación por el pequeño yo. No es necesario que acepte mis
enunciados, pero que realice por sí solo la actividad mental, lo cual le
permitirá descubrir la verdad de lo que he indicado y lo conducirá a dar los
pasos necesarios. Habiendo razonado el asunto, no bregue contra la condición
descubierta, sino aplique a su vida la cualidad opuesta con determinación y
persistencia. La autoconmiseración debe ceder su lugar al interés compasivo por
los demás -los de su propio hogar, sus relaciones comerciales y aquellos con
quienes entra en contacto, y que la vida y el destino le ha deparado. El
aislamiento debe ceder el lugar a la colaboración, no la colaboración forzada,
sino un anhelo espontáneo de estar con los demás y compartir con ellos los
procesos del deber esotérico viviente y amoroso. Reflexione profundamente
sobre esta última frase, por ser un pensamiento simiente para su actual vida.
Segunda
sugerencia, cultive la indiferencia -esa indiferencia espiritual que no presta
atención indebida al cuerpo físico, temperamento y sentimiento, o ilusiones
mentales. El cuerpo existe y debe recibir el correspondiente cuidado; las
sensaciones y el temperamento son poderosos y agotadores, y de ellos, hermano
mío, le llega gran parte de su malestar físico. Trátelos sin luchar,
sustituyéndolos por otros intereses, ignorándolos y tratándolos con
indiferencia, hasta que mueran por falta de atención y lenta inanición. Usted
presta demasiada atención a lo no esencial.
La
tercera sugerencia consiste en darle una meditación personal que servirá para
ayudarlo.
MEDITACIÓN
PERSONAL
1.
Relájese. Identifíquese con
el alma y esfuércese por eliminar la conciencia personal. Aquí reside su
campo de batalla. Su mejor camino de salida es un intenso interés sobre algún
otro tema.
2.
Entone el OM, tratando (al
hacerlo) de exhortar al alma. Entone el OM, elevándolo desde la personalidad al
alma influyente y expectante. Constituye la triple llamada de los vehículos de
la personalidad.
3.
Acepte el contacto y la
respuesta y crea que en realidad existen. En esto reside la liberación
-creencia en la realidad del alma y su relación con usted.
4.
Luego medite sobre las
implicaciones, empleando el conocimiento y la mente como método de comprensión.
Acepte las implicaciones que le llegan, siempre que sean las más elevadas que
pueda alcanzar.
5.
Enfoque su conciencia en el
centro ajna, el centro de la fuerza y la integración de la personalidad. Luego
entone nuevamente el OM, esta vez como alma.
6.
Repita el OM como alma y
véalo,
a.
purificando la mente, para
que desaparezca la ilusión del yo separado;
b.
expulsando la preocupación
egoísta y sustituyéndola por un intenso interés en la humanidad y en el plan de
Dios para el hombre;
c.
vitalizando el vehículo
etérico, de modo que el cuerpo físico sea energetizado para prestar servicio,
colmado de vitalidad.
Crea que esto es así.
7.
Luego vincúlese
conscientemente con el alma, el yo real incluyente, e inicie su trabajo.
Como
verá, lo exhorto a poner en actividad su capacidad imaginativa de creer y su
poder de razonar reflexivamente. El correcto empleo de estos dos aspectos de su
personalidad, dentro del radio de la luz del alma, le traerá la liberación.
Pero en las primeras etapas de este proceso tendrá que aceptar mi palabra y
seguir adelante con el trabajo, aún cuando no vea ni sienta resultados.
Espero
de usted un servicio vital, hermano mío; confío en su poder de triunfar. Le
recordaré que el triunfo debe empezar en su hogar y en su oficina, trayendo
felicidad y liberación a los demás.
Agosto
de 1940
Hermano
mío:
Ha
estado durante muchos años muy cerca mío, aunque pertenece en realidad al grupo
de otro Instructor. Sin embargo (por ser nuevo en su grupo) me ha pedido que lo
ayude –porque somos hermanos que pertenecemos al mismo rayo. Durante años ha
estado asociado conmigo y seguirá estándolo. Este Instructor no hace mucho me
preguntó -como ocasionalmente lo hace, aunque a intervalos muy separados- qué
progreso había hecho usted. Le contesté en los siguientes términos, y repito
las palabras exactas porque también encierran un mensaje para usted:
Progresaría
mucho más si no fuera por la pereza, la inercia física y porque se niega a
sacrificar la personalidad en bien del trabajo. Esto, hermano mío, es la
afirmación de una realidad. Usted se bloquea en todos los niveles por la
inercia y la coartada física de su mala salud -mala salud que no existe. La
personalidad de primer rayo siempre puede ser impelida a una utilidad dinámica
y a la consiguiente buena salud, por un acto de la voluntad, la voluntad
espiritual. Su sensación física de estar enfermo se debe puramente a la pereza
espiritual -algo que puede neutralizar inmediatamente, si quiere. Posee un
corazón amoroso y comprensivo, pero es demasiado perezoso para utilizarlo.
Podría haber ejercido influencia constructiva durante los últimos años, pero
fue demasiado indolente para hacerlo. Trabaja lo menos posible para nosotros en
estos momentos de tensión, en vez de hacerlo al máximo.
Sin
embargo, de todo este análisis emerge el hecho interesante de que sus
limitaciones, impedimentos e insuficiencias, son relativamente pequeñas y sin
importancia. Podrían ser fácilmente dominados si usted quisiera.
Cuando
dicho Instructor escuchó mi breve respuesta, no hizo comentario alguno durante
un minuto, luego dijo: "Sólo la voluntad al bien ayudará a este hombre y
lo impulsará a prestar un máximo servicio. Dígale que procure hacerlo, porque
la única forma en que puede liberarse en esta vida, es prestar hasta la muerte
un máximo servicio". Después de esto hermano mío, nada más diré.
NOTA: La inercia era demasiado fuerte; este aspirante se
retiró, y por propia decisión dejó de participar en el trabajo del Tibetano en
esta vida.
D. E. I.
Abril de 1938
Hermano mío:
Su
aceptación en este grupo y la asignación de una creciente responsabilidad al
servicio de la Jerarquía, es en realidad una coincidencia. Le pido que
reflexione sobre lo que esto significa. Deberá exteriorizarse objetivamente
cada vez más hacia aquellos con quienes debe trabajar y, lógicamente, su
contacto físico está limitado a unos pocos, pero el alcance de su influencia
-por la correspondencia y la meditación- puede ser muy amplio. Por lo tanto,
procure profundizar cada nuevo contacto, de lo contrario la corriente de
influencia irá disminuyendo constantemente, ¿no es verdad? Tiene mucho para
dar, aprender y adquirir. Recién comienza su vida de servicio en la esfera
donde nosotros, los instructores y los iniciados, actuamos. Cometerá errores,
pero no tendrán importancia, siempre que analizándolos aprenda y esté dispuesto
a reconocer en verdad dónde cometió el error. Lo logrará, aunque es mucho más
peligroso para usted, pues deberá neutralizar la consiguiente satisfacción,
desarrollando la facultad de relacionar, comparando. Reflexione sobre esta
sugerencia. Se sentirá impelido más fácilmente que otros a autodefenderse y a
justificarse, pero en su caso estará protegido por el silencio entrenado y el
sentido de los valores. Puntualizo estas cosas a fin de que, con rapidez y
exactitud, haga los reajustes necesarios y se oriente cuando algo ocurra. Todo
el problema está ligado a sus cualidades de rayo, porque en lo que a su alma
concierne, pertenece al segundo rayo, mientras que actúa por medio de una
personalidad de primer rayo. Posee, sin embargo, un fuerte desarrollo de
séptimo rayo, al cual perteneció su personalidad en la encarnación anterior, de
allí su capacidad para organizar (capacidad de séptimo rayo) y la facilidad
para manejar los detalles (característica de segundo rayo).
Debe
regular la personalidad de primer rayo, que reacciona rápidamente a la crítica
y le desagrada todo control o interferencia externos. Nadie ejerce control
sobre usted en lo que a su responsabilidad con los demás respecta, ni
interfiere sus cosas, de allí la dificultad de su problema. Debe abrirse camino
por sí solo y aprender a cultivar el olvido de sí mismo. El hombre que
permanece solo y ha determinado aislarse, tiene un problema muy difícil
y en cierta manera distinto de cuando se ve obligado a disciplinarse por el
constante e incesante impacto que los demás hacen sobre su conciencia. Está muy
solo, pero por propio deseo y por ser su camino correcto. Debe contrarrestar
las inevitables dificultades por medio de la disciplina autoimpuesta. Dejaré
que descubra por sí solo la forma de hacerlo. Sé muy bien que comprende a qué
me refiero.
El
cuerpo astral es el más influyente de sus vehículos de expresión, de allí su
sensibilidad. Podría decir que su alma se expresa más fácilmente a través de su
vehículo astral que por cualquier otro. Allí está equilibrada la influencia.
Usted está en camino de transmutar el conocimiento en sabiduría, y esta
capacidad latente me impulsó a ubicarlo donde se halla, porque expresa el
aspecto sabiduría del rayo de amor. Recuérdelo. Debe desarrollar la sabiduría
latente, y para ello el servicio que prestará le proporcionará
el campo adecuado. Es necesario que dedique mucha atención a la calma astral,
al olvido de sí mismo y al desarrollo de la sabiduría. Cumpla los requisitos
grupales durante los próximos meses. Le pediré también que practique la
meditación aquí delineada... Medite sobre los temas siguientes.
ler. mes - El Plan. ¿Cuál es?
2do. mes - Lo inmediato y la urgencia del Plan.
3er. mes - La posible
expansión del Plan.
4to. mes - El nuevo grupo de servidores del mundo.
5to. mes - El trabajo que realizan mis grupos de discípulos.
6to. mes - La síntesis mundial.
7mo. mes - La nueva era.
Quizás le parezcan demasiado amplios y
generales los pensamientos simientes que sugiero. Precisamente con ese
propósito los he elegido. Debe desarrollar constantemente su sentido de
contacto interno, la facultad de intuir y la capacidad de entrar en el mundo de
las ideas. Su cuerpo mental ayudará a ampliar estos conceptos. En la quietud y
en la confianza, hermano mío, debe hallar su fortaleza.
Octubre
de 1938
Hermano
mío:
El
camino del corazón lo conducirá a la esfera donde prestará un servicio más
pleno. El camino del renunciamiento es siempre el del gozo. A medida que se
dedica con mayor plenitud y va siendo cada vez más útil, le daré algunas
sencillas palabras para cavilar, que han contenido la clave para mí y muchos
otros servidores. Cuando las comprenda y las integre en su vida, se unirá a las
filas de los verdaderos servidores.
ler. mes - Sigo el camino
de la entrega total.
2do. mes - El camino del gozo enriquece mi vida.
3er.
mes - La renunciación reemplazará a la posesión de cosas para el pequeño
yo.
4to. mes - Ante mí permanece la Presencia.
5to. mes - Detrás mío queda el sendero sembrado de juguetes
rotos.
6to. mes - La paz desciende sobre mi vida.
Creo
que comprenderá, hermano mío, el propósito de estas frases especiales.
Abril
de 1989
Hermano
mío:
Estuvo
tan atareado prestando servicio durante los doce meses transcurridos, que
no tuvo tiempo para preocuparse de sí
mismo ni de su propio desarrollo. Esto es muy bueno y constituye siempre el
método correcto para su liberación, porque es la técnica apropiada para
aquellos cuyos rayos mayores fueron el segundo y el primero, en determinadas
encarnaciones. Cuando en algún momento los que pertenecen al segundo rayo se
preocupan intensamente por la vida de la personalidad, y ésta pertenece al
mismo tiempo a la línea de fuerza de primer rayo, se produce siempre una
situación que contiene en sí la simiente de un real peligro. El instinto y las
actitudes dramáticas de la personalidad de primer rayo son alentados y
fomentados por la afluencia de la fuerza de segundo rayo, y al no tener salida
adecuada las intensas fuerzas reunidas, producen un remolino de energías que
resulta siempre destructivo. Esto lo evitó y creí que sería de valor aclararlo.
Debe hallarse siempre en la línea del servicio activo, de constante presión y
de fervorosa ayuda, siendo para usted el Camino de la Salvación. Por eso
insistí anteriormente sobre la descentralización.
Poco
tengo que decirle en este momento. Su mente, tiempo y corazón, están totalmente
dedicados a llevar a cabo un trabajo de responsabilidad para nosotros. Sólo
indicaré la necesidad de que mantenga el correcto sentido de proporción, el
exacto sentido de los valores y evite todo fanatismo o tendencia a la
cristalización. Mantenga, hermano mío, el buen humor y la tendencia a
recrearse, pues recuerde que la distracción constituye parte de la vida
espiritual como lo es el fervoroso esfuerzo para salvar las almas de los
hombres o -mejor dicho- ayudarlos a invocar y a evocar sus propias almas.
Cuando a veces observa la forma en que el equipo de su personalidad sirve al
alma en tiempo y espacio, le pediría que también observara cuidadosamente si
está logrando un desarrollo verdaderamente completo y si en su horario de
trabajo incluye (como lo debe incluir todo ejecutivo) un tiempo proporcional
para distracción e inquietudes culturales.
Su
cuerpo mental es de segundo rayo y, por lo tanto, no se ajusta a la
regla que generalmente rige la elección de las fuerzas aisladas en determinado
cuerpo mental. Quienes están en el sendero, no siempre se ajustan a las reglas.
Este tipo de energía mental directriz le permitirá hacer tres cosas:
1.
Responder con facilidad, si
lo desea, a los impulsos de su alma de segundo rayo.
2.
Mantener la mente firme en
la luz y así discernir los principios básicos que su personalidad de primer
rayo puede fácilmente reconocer.
3.
Trabajar con orden,
habilidad y precisión, en el campo de servicio elegido.
También
debe abstenerse de prestar excesiva atención al detalle, lo que constituye
siempre la línea de menor resistencia y de experiencia satisfactoria, para
quienes poseen una combinación de fuerzas de rayo similar a la suya.
Su
cuerpo astral es de primer rayo, de Voluntad o Poder, y a ello se debe
gran parte de su dificultad en el pasado. Un cuerpo astral de primer rayo es un
valioso haber, pero exige una cuidadosa vigilancia y un hábil control. Cuando
no se lo maneja correctamente desarrolla con facilidad tormentas
temperamentales y lleva a una condición donde el dramático "yo" se
centraliza en la vida. Pero no es necesario extenderme sobre sus dificultades y
problemas, los conoce bien y está aprendiendo a resolverlos. Sin embargo, le
llamaré la atención sobre el desequilibrio que las fuerzas de su naturaleza
podrían producir; esto exige un constante cuidado y, no obstante, le abre al
mismo tiempo la puerta para una excepcional oportunidad. Los dos rayos mayores
(los del alma y la personalidad) se
repiten en los dos rayos del equipo de la personalidad, por lo tanto tenemos la
repetición 2.1.2.1. Reflexione sobre esto. Algo que lo ayuda en ello
considerablemente, es que posee un cuerpo físico de tercer rayo. Quizás
lo sorprenda las indicaciones físicas externas de primer rayo, y ello se debe
al desarrollo de una poderosa personalidad y a la preponderancia de esa energía
en el equipo. Pero la energía de tercer rayo de su cuerpo físico es
definidamente uno de sus mayores haberes.
Como
ya señalé, posee también mucha energía de séptimo rayo, afortunadamente para
usted, porque fue la energía que predominó en una encarnación anterior y, en su
caso, es una fuerza bien establecida. Esta información debería serle de
utilidad. No le asignaré trabajo especial, sino que le pediré practicar
regularmente la meditación grupal con la máxima intensidad dinámica de primer
rayo.
Para
terminar le llamaré la atención sobre el hecho de que sus rayos son idénticos a
los de W.D.S., y quisiera que observara la forma en que la diferencia racial y
astrológica y su independencia de cualquier influencia dominante en los planos
físico y emocional, lo liberaron, en cierta medida, de los factores con los
cuales aún él tiene que luchar.
Octubre de 1939
Hermano
mío:
No
tengo prácticamente nada que decirle en esta serie de escritos. Siga como hasta
ahora. Manténgase humilde, sensible a los demás e inconmovible ante las
circunstancias. Recuerde siempre que en el trabajo que está tratando de
realizar, la clave para todo éxito consiste en comprender que usted es
únicamente un canal.
Sin
embargo, le doy el mismo ejercicio (en relación con ciertas palabras) que le di
a W.O.I. Reflexione cuidadosamente sobre estas palabras y haga de cada cualidad
que representan, parte integrante de su experiencia en la vida. Por lo demás ya
sabe lo que quisiera que haga.
Febrero
de 1940
Hermano
mío:
En
estos días de vida saturada (esta frase tendrá más significado para usted que
para sus hermanos), quisiera decirle que sólo tengo para usted palabras de
encomio y, como bien sabe, no acostumbro a hacerlo, pero hay ocasiones en que
es de utilidad y lo considero ahora así. Una de las palabras clave que le di,
hace varios años, fue descentralización, y la fuerza de las circunstancias lo
está ayudando a adquirir esa cualidad. El constante peligro en que se halla y
su concentrada utilidad, evocará esa cualidad que hay en usted, o lo hará
retroceder nuevamente y enfocará la atención en el pequeño yo, que a tantos
caracteriza. Pero eligió el camino altruista y fluido y los efectos de su
experiencia serán duraderos. Esto constituye para usted una grave crisis en su
vida y tiene ante sí una puerta abierta. La atravesará rápidamente de acuerdo a
la medida de su descentralización.
No
tengo la intención de darle una extensa instrucción; las circunstancias
actuales de su vida constituyen su instrucción. No necesito decirle más. Sólo
que permanezco a su lado y que en este momento mi aura protectora llega hasta
usted y lo envuelve. El aura protectora de quienes están vinculados con la
Jerarquía y son Miembros de la Misma, protege principalmente la integridad de
la conciencia, aunque puede (si así lo desea y a menudo lo es) proteger también
al hombre físico. Queremos mantener la conciencia correctamente enfocada y
orientada y tratar de protegerla
y preservarla del horror de la guerra y de las condiciones y circunstancias
drásticas. Sabe a qué me refiero, sabiéndolo permanezco a su lado y podrá
recurrir a mí cuando quiera, porque ahora puedo confiar que lo hará
inteligentemente y por justas razones.
Teniendo
en cuenta la tensión en que actualmente vive, no le asignaré trabajo alguno.
Siga su camino gozosamente hermano mío, prestando servicio, libre de
preocupaciones y ansiedades; va conociendo la significación oculta de la divina
indiferencia. El enfoque que desea establecer no es dentro de la personalidad;
el principal resorte que puede animar y animará su vida es la seguridad del
conocimiento de que la humanidad y la Jerarquía se están acercando con
creciente rapidez y más estrechamente.
Septiembre
de 1940
Hermano
mío:
Usted
desempeña un cargo de confianza y -si lo desea- sus responsabilidades pueden
aumentar e ir adelante en el servicio prestado a la humanidad. Atraviesa un
ciclo de difícil preparación, previo a una mayor expansión de conciencia, para
ser de mayor utilidad. Creo que lo sabe y siempre lo ha presentido. Al mismo
tiempo siente estar bloqueado y frustrado en sus ideales, y no los expresa como
quisiera. Es incapaz de demostrar y ser lo que sabe que es. Es muy útil
haber alcanzado esta etapa, siempre que no se quede allí.
La
razón de este sentido de frustración (como podría probárselo fácilmente) es que
el espejismo del orgullo lo aferra, y lo expresa por lo general como rápida
autodefensa y constante erección de barreras, cuidadosamente preparadas. Sin embargo, no me extenderé aquí sobre ello.
Le pediría que reflexione sobre mis sugerencias hasta el mes de mayo, entonces
le impartiré a usted y al grupo instrucciones personales y orientación
individual, detallando los reajustes y cambios que convendría establecer en sus
actitudes hacia la vida. Si se valieran de las indicaciones que les hago, todos
ustedes podrían prestar un servicio definido en el próximo período de
reconstrucción, siempre que la humanidad salga de la terrible crisis que ahora
padece.
Observe,
si lo desea, hasta dónde dicho orgullo predomina en su actividad y reacciones
en el plano físico y, también, que su personalidad y vehículo astral, ambos de
primer rayo, tienden a aumentar tal tendencia en usted. Allí reside su
principal tarea en la vida, siendo el punto crucial en la batalla de su vida.
Su camino de liberación reside en la dulzura, la humildad y la disposición de
reconocer los valores, lo cual actualmente demora en hacer. Sería bueno que
desconfiara profunda, aunque temporalmente, del juicio que se forma de
las personas, porque las considera siempre de acuerdo a la manera que
reaccionan hacia usted y no del ángulo de lo que usted pueda darles y, cuando
lo haga, ayúdelas a expresar la vida con mayor utilidad. Su fuerte y positivo temperamento atrae a
personas negativas, sintiéndose más feliz con ellas que con las personas
positivas. Cuando pueda atraer a las personas positivas y sienta un gran placer
al estar en contacto con los discípulos del mundo, positivamente polarizados,
tendrá el primer indicio de que el espejismo del orgullo va desapareciendo.
Tengo
confianza y fe en usted, hermano mío.
NOTA: Este discípulo goza de la misma confianza del Tibetano
y colabora asiduamente en su trabajo.
C. D. P.
Noviembre de 1931
Hermano de antaño:
Tengo
muy poco que decirle hermano mío, no por inmerecido, pues conoce el trabajo que
debe realizarse y sólo me resta observar en silencio cómo se lleva a cabo
oportunamente. Venza el temor, hermano mío, aniquile la suspicacia y esos viles
engendros del temor -la nerviosidad, los presagios, la preocupación y las
terribles y desastrosas conclusiones a que llega instantáneamente. Logre ese
aplomo interno que en la Luz del Eterno hace frente a todo. Tan a menudo lo
embarga el terror del momento (sí, terror es la palabra que deseo emplear), que
la perturbación astral no deja penetrar, ni brillar la clara luz de la verdad y
del conocimiento. Posee ambos. En muchos sentidos es inteligente y tiene
experiencia. Posee simpatía, comprensión, lealtad a la causa de la verdad
oculta y se esfuerza constantemente (además de tener ideas altruistas),
cualidades éstas que son reconocidas. Si así no fuera ¿hubiera sido incluido en
mi grupo?; los mayores obstáculos provienen del temor.
También
hay debilidad etérica y le sugiero que al practicar la meditación vea
imaginariamente afluir la energía divina (que es la acción creadora, hermano
mío) y envíela a cumplir su misión en la contraparte etérica del bazo. Trate de ubicar el bazo en algún diagrama; no
visualice el órgano fisiológico, sino la zona etérica que lo rodea, e imagínelo
bañado en puro y dorado prana. Este
ejercicio será de valor. Su larga experiencia en la meditación le permitirá
efectuarlo con facilidad...
Por
el resto de su vida sea un sannyasin y sirva al Plan sin apegos. Reflexione
sobre esta última frase, porque contiene el secreto de su liberación.
Junio
de 1933
Hermano
mío:
Hoy
tengo para usted una palabra de aliento. Parte de la dificultad de su vida no
sólo se debió a la débil combinación de los cuerpos físico y etérico que lo
llevó, por lo tanto, a una desvitalización, sino que la integración entre su
cuerpo mental y su cuerpo emocional o astral, ha sido muy pobre. Últimamente
cambió la situación y su mente y su cuerpo astral están ahora integrados.
Reflexione sobre lo que esto significa, hermano mío, lo cual quiere decir que
su cuerpo astral (que deambula en la
ilusión) ya no será el factor predominante y determinante en su experiencia
-como ocurrió hasta ahora-, sino que su naturaleza mental controlará
acrecentadamente y se convertirá en transmisora de iluminación, al mantenerse firme
en su camino. Que la realización de una hora, se convierta en el hábito de una
vida. Como bien sabe, sólo tiene importancia el alma. Nada cuenta a la larga,
sino el servicio. Aparte su mente de todos los problemas de su personalidad y
los de aquellos con quienes eligió recorrer el camino de la vida en esta
encarnación. Confíe en sus almas. Haga y mantenga contacto con ellos por
intermedio de sus almas, y no permita que lo venza el espejismo de sus
personalidades. A medida que pasan los meses observe lo que sucede al mantener
esta actitud de atención egoica.
¿Ignora
usted que al añadir la fuerza de su alma a la de ellos (sin tener en cuenta el
aspecto forma) puede energetizar a esas almas para que inicien una mayor
actividad espiritual? Hermano mío, al observar estos acontecimientos, no se
sienta tentado a ayudar. Deje que las propias almas inteligentes, puras y
amorosas, se encarguen de las personalidades. Apóyese en la simplicidad de este
pensamiento y en los próximos meses deje de forcejear y conténtese en seguir el
sendero elegido por su alma.
Absténgase
de practicar los ejercicios de respiración, porque siempre le producen malestar
y un obsesionante sentido de fracaso. Cada mañana, durante cinco o diez
minutos, dedíquese al creador arte de la visualización. Visualice un jardín
desordenado en el cual está restableciendo el orden y la belleza. Reordénelo y
cólmelo de flores, del canto de los pájaros, más lo que visualizó en el jardín de
sus sueños. Vea que suceden dos cosas: la restauración del jardín y el
acrecentamiento de su belleza. Que su imaginación lo guíe día tras día en la
constante tarea de restauración, recordando que el objetivo de este ejercicio
consiste en enfocar la atención en la zona del centro ajna, en el cuerpo
pituitario. Adquiera la facultad de organización. Cuando tenga que enfrentar
algún problema, cuando se sienta impulsado por antiguos hábitos mentales que
los sabe erróneos, pero que ejercen todavía un poder rítmico sobre usted,
entonces retírese a su jardín y trabaje allí durante un breve lapso. En el
transcurso del tiempo retírese instantáneamente al jardín secreto cuando esté
angustiado, pero no permanezca en él mucho tiempo. Esto lo ayudará a romper el
poder de las antiguas formas mentales.
Me
pregunta cuál es su aporte al grupo. Mi respuesta es: un espíritu puro y
altruista y la capacidad poco común de dar. No puede haber mayor don que el
impulso de dar altruistamente, con el único móvil de un espíritu puro y
amoroso. Las siguientes palabras son para que usted las repita:
"Que la pura luz de
la razón y la comprensión disipen las nieblas en las que he deambulado largo
tiempo. Que las brumas desaparezcan y las nubes de la preocupación se dispersen
en la luz radiante del sol que brilla siempre en la niebla. Ese sol reside en
mi mente. Dentro de ese sol permanezco."
Junio
de 1934
Hermano
mío:
Enfrenta
usted una crisis y una prueba final que demostrará su aptitud para el
discipulado aceptado. Poco puedo decirle excepto que, comprensivamente, me
mantengo alerta y espero. No es el momento de hablar, sino de que usted
emprenda la acción. Constantemente se repite a sí mismo "si pudiera hacer
algo para derribar la prisión mental en que estoy, cuán fácil sería y cuán
rápidamente lo haría". Pero hermano mío, existe una cosa muy simple, y
hasta que no la haga no podrá caminar en la luz. Además, hasta que no la haga
(por ser un esfuerzo grupal), usted impedirá que este grupo de condiscípulos
obtenga una mayor revelación y preste un servicio más pleno. Esa simple regla
es: Hable menos y ame más.
No
le asignaré ejercicio especial. He pedido a D.R.A. que permanezca a su lado con
profundo amor, pero que no le hable más de su problema. La razón de su silencio
y del mío es que está entrando en la etapa en que solucionará su problema;
deberá permanecer esotéricamente solo y librar por sí mismo la batalla
en el plano externo, pero en el plano interno se están acercando más a usted
quienes le aprecian y ayudan.
¿Me
comprenderá si le digo que simbólica y psicológicamente debe librar su lucha en
el jardín? ¿Me entenderá si le digo que sólo el amor puede liberarlo? No el
amor a sí mismo o a su propia liberación ante la desesperación por su
infelicidad, no el amor a quienes fácilmente ama, sino que debe invocar el
verdadero amor de su alma, por lo tanto, su solución es el contacto con el
alma, mantenido firme y constantemente cada día.
Por
consiguiente, medite sobre el amor. Repita para sí cada hora -si puede
desarrollar esa conciencia del tiempo- yo debo amar. Sólo le requeriré algo
hermano mío, que quizá le extrañe. Infaliblemente siéntese tranquilo cada día,
durante una hora, con inalterable silencio y quietud. Simplemente relájese,
descanse, lea y piense alegremente, no permita que nada, excepto algo urgente
(ningún incondicionado e incontrolado temor, suspicacia o anhelo de
investigar), interrumpa el ritmo de ese período. Permanezca tranquilo, no
tenso, quieto y relajado. Es poco pedir, pero si accede a ello los resultados
serán mucho más poderosos de lo que cree. Ésa hora es para pensar en el amor
y meditar sobre el origen del amor desinteresado y desapegado del alma.
Estudie estas líneas si quiere, pero manténgase quieto. Amor y quietud, no
resentimiento e intranquilidad, es su tarea inmediata, y el logro de ambas
cosas solucionará su problema y se liberará.
Silencio,
serenidad y servicio amoroso, para todos sin excepción y sin pensar en el yo,
deberán ser las notas claves de su vida durante los meses venideros. Inquietud
y resentimiento, autoconmiseración y suspicacia, son sus problemas actuales.
Sustitúyalos por el amor, y todo andará bien. Usted evoca el amor de muchos.
Esto significa que tiene el don del amor. Emplee ese poder para amar y rompa
sus cadenas, a fin de servir con libertad, seguir adelante en mi grupo de
discípulos y ser de mayor utilidad. Permanezco a su lado.
Enero
de 1935
Mi
viejo hermano:
Mi
mensaje para este año es aquel con que finalicé mi última comunicación: Permanezco
a su lado.
La
última vez que se lo dije, no me forjé ninguna ilusión respecto a la extensión
de su problema o a la debilidad del agonizante equipo que trajo para
solucionarlo. El resultado de la lucha hace un año era problemático.
Ahora no lo es. Aún es posible volver a los antiguos hábitos mentales y al
rápido sumergimiento en los viejos ritmos. A menudo se siente profundamente
desalentado por el surgimiento de la hidra del resentimiento y la suspicacia
con sus muchas cabezas. Sin embargo progreso bastante y su cuerpo astral está
realmente más tranquilo. Esto lo sabe y ahora descubre que le es más fácil
interesarse en otras cosas. Los períodos de absorción en las antiguas líneas
mentales no duran tanto y su comprensión aumenta.
La lucha no ha terminado todavía, pero en mayo
de 1936 debe alcanzar un punto en que el sentido de libertad interna sea tan
fuerte como para comprender que las cosas que afectan a la personalidad y
derivan de la etapa de desarrollo y de la falta de control de las
personalidades con las cuales está asociado, ya no ejercerán un real poder
sobre usted. Rápidamente va adoptando la
actitud del Observador -de aquel que mira-, sabiendo que él es el alma
controladora.
¿Quisiera
hermano mío releer las distintas instrucciones personales dadas en los últimos
años, y -algún día que esté tranquilo- releerlas ininterrumpidamente de una
sola vez? Así obtendrá una imagen de su problema espiritual (y de mi esfuerzo
para ayudar a resolverlo), que será constructivamente útil. Descubrirá que hubo
un real crecimiento de su parte. Su problema no reside en determinadas
circunstancias de su vida, ni concierne a la actividad con determinada persona.
Tampoco está ligado a la vida hogareña, las circunstancias económicas o la
salud. Éstas sólo son el escenario alrededor del cual lucha por la liberación.
Sólo son las oportunidades que su alma le ofrece y cuando se valga de ellas
correctamente, lo introducirán en el sendero de la iniciación. Sí, hermano mío,
esto es lo que dije, el sendero de la iniciación, no el sendero del
discipulado, en el cual ya está. En su fuero interno sabe que si logra el
desapego y llega a enfocar la mente en forma estable, toda su vida se
simplificará. Iniciación es simplificación.
Posee
usted un abundante caudal para amar a muchas personas. Las circunstancias del
plano físico, consideradas a la luz del actual problema mundial, son buenas. El
problema de su salud tiene sus raíces en su condición astral. Venciendo el
espejismo en el cual deambula, se encontrará tan libre y útil que mirará con
asombro su pasada vida de ilusiones y angustias autoinducidas. Su problema
personal está lejos de ser único. Su principal dificultad reside en que es un
discípulo. El espejismo y la ilusión que un discípulo evoca son más poderosos
que los de la persona común. Su mente, como resultado del espejismo, puede
estar siempre inquieta y oscilante, pero el espejismo es el resultado de un
poderoso pensamiento emocional y de una prolongada atención a las circunstancias
de la vida del plano físico. Esta misma atención y poder mental, dirigidos
lejos de las circunstancias y hacia las cosas del alma, lo liberarán.
¿Continúa trabajando aún en su jardín, hermano
mío? ¿Estaría dispuesto a trabajar un año más? ¿Puedo (yo que durante años
observé su lucha y me siento hoy seguro de su victoria) hacerle otra
sugerencia? Construya en su jardín una torre de marfil y desde la cima de esa
torre vigile su vida cada día. Constrúyala hasta el momento de la Luna llena de
Tauro, entonces en el momento del Festival de Wesak y durante los tres días del
Festival, viva en su torre y more allí. También en momentos de aflicción o de
inminente desfallecimiento, suba a su torre y permanezca firme. La torre es
sólo simbólica, pero si capta el significado esencial subyacente, evadirá
literalmente el espejismo a medida que asciende a su torre, y penetrará en la
clara luz del día. En su jardín siempre hay brumas, pero en la cima de la Torre
hay sol, espacio y aire. Allí podemos encontrarnos si construye correctamente y
aprende el método del ascenso. (Una descripción de este jardín va incluida al
final de las instrucciones dirigidas a este discípulo. A.A.B.).
Mantenga
más estrictamente esa hora de tranquilidad. Construya su torre de marfil; que
la luz de su alma afluya sobre usted e inunde su vida; que comprenda el empleo
del gozo y se despreocupe del yo separado; que la bendición de su Maestro
llegue a usted.
Julio
de 1935
Hermano
mío:
Si
le pido que mida el éxito o fracaso durante los doce meses transcurridos,
¿sabrá medirlo? Diría acaso que obtuvo un verdadero éxito con breves y
ocasionales recaídas, debido a antiguos hábitos mentales que aún no ha
trascendido totalmente. Su éxito es real y hay mucha más luz en su aura.
Una
de las cosas que trato de considerar en esta instrucción es el espejismo,
enemigo poderoso de todos los que huellan el sendero del discipulado. Como bien
sabe, todo el mundo está sujeto al espejismo, pero cuando el hombre se
convierte en un discípulo, entra en contacto con tal cantidad de fuerza
(especialmente en las primeras etapas en que no sabe aún cómo manejarla), que
atrae, consolida y precipita sobre sí mismo, mucho más que de otro modo, la
ilusión mundial. Usted no es una excepción en esta experiencia del discipulado,
por ser un discípulo que recibe un entrenamiento definido. Los discípulos que
viven en niveles mentales están más libres del espejismo que aquellos cuya
polarización es más estrictamente emocional. Por lo tanto, una de las primeras
cosas que tratamos de enseñar a todos es trabajar, vivir y pensar, libres del
plano astral. Quizás la mejor manera de ayudarle a usted y a cualquiera de los
condiscípulos que se interesan en la enseñanza que le doy personalmente, es
mencionarles cuáles son las condiciones de la vida diaria que conducen al
espejismo. Entonces puede aplicar su propio método y ver donde se dan esas
condiciones en la vida diaria. Si existen, entonces es inevitable el espejismo.
Sin embargo, cuando se las reconoce, pueden ser encaradas, y desaparecerá el
espejismo.
El
espejismo es lógicamente una cosa sutil que se disfraza como si fuera una
verdad. Es poderoso porque tiene su punto de entrada en la conciencia del
discípulo, a través de esos estados mentales y modos de pensar tan familiares
que aparecen automáticamente y
constituyen una manifestación casi inconsciente. Existen (para el
discípulo común) tres principales actitudes de la mente y del sentimiento que
le predisponen al espejismo.
1.
La autoconmiseración,
a la cual todos los discípulos están propensos. Sus vidas son lógicamente
difíciles, siendo ellos mucho más sensibles que la persona común. Pasan también
constantemente por experiencias y pruebas en esta línea particular. La
autoconmiseración es una fuerza poderosa y engañosa, exagera cada condición y
aísla a la persona en el centro de su propia vida y de las situaciones
dramáticas evocadas en sus propios pensamientos. Permite la entrada a dos
clases de espejismo: Primero, el espejismo del entrenamiento especial, donde el
discípulo sobrestima su importancia en proporción a la prueba aplicada y su
reacción a la misma. Usted no tiene este defecto. Su sensata humildad es un
gran bien, siempre que no se menosprecie. El segundo espejismo es producido por
un autointerés tan profundo que el discípulo queda aislado en la nube de sus
propios pensamientos, de manera que la luz de su alma no puede atravesarla; ve
las cosas en una proporción errónea, y el espejismo que lo aísla, al hallarse
en dificultades, hace que a veces lo embargue la idea fija de la persecución. Tampoco posee ese
defecto al cual son más propensos que
usted algunos discípulos de mi grupo.
2.
El espíritu de crítica,
que induce más al espejismo que cualquier otro factor, y ¿quién puede decir que
está inmune de ello? Cuando se practica la inofensividad y la bondad, al pensar
y hablar, convirtiéndose automáticamente en parte de la expresión de la vida
diaria del discípulo, entonces desaparece el espejismo. Hermano mío, éste es
uno de los factores que introduce más de lo que cree otros espejismos en su
vida y en la del discípulo. En consecuencia, pocas veces ve a las personas tal
cual son. Las ve a través de la ilusión producida por lo que de ellas se dice.
Lo que se expone en palabras se convierte en una forma mental que se aferra a
aquel de quien se habla, luego se ve siempre a esa persona a través del velo de
este espejismo y análogamente se descubren las debilidades, pero el verdadero
yo queda oculto ante sus ojos. Podrá comprobar dentro de unos días la exactitud
de lo antedicho si observa cuidadosamente el tema de las conversaciones en el
círculo de su vida diaria. ¿Se ocupan de la realidad o del fracaso temporal de
una expresión divina? ¿Su reacción hacia las personas es por lo general
bondadosa o de crítica? ¿Propende a ver lo bueno e ignorar las debilidades y
los errores? ¿Evoca inmediato interés en usted la relación de alguna acción o
error, o retiene el conocimiento de los defectos de las personas en lo íntimo
de su corazón, amando más a su hermano por su flaqueza y negándose a comentarlo
o criticarlo, aunque sea para usted mismo? Recomiendo que se hagan estas mismas
preguntas usted y mi grupo de discípulos. Justamente aquí para usted y para
muchos, es donde tiene entrada el espejismo, y hasta que no se cierre la
abertura, no se liberará del espejismo personal.
3.
La suspicacia
es el espejismo más ponzoñoso de todas las debilidades y, generalmente, el más
falso, y aunque tenga fundamento es capaz de envenenar las mismas raíces del
ser, distorsionar todas las actitudes de la vida y poner en actividad, como su
poderoso sirviente, la imaginación creadora. La persona suspicaz siempre
miente, pero miente con tan aparente veracidad que parece correcto y razonable.
Durante largo tiempo ha luchado contra esta tendencia y el esfuerzo fue
coronado por una buena medida de éxito. No se dejé llevar por la suspicacia,
pero cuide de no arrojarla hasta las profundidades ocultas de sí mismo, desde
donde inevitablemente levantará su cabeza. Extermine el poder que ejerce en su
vida, mediante tres cosas:
a.
Asuma más definidamente la
actitud del observador, que ve a todas las personas y acontecimientos a través
de la luz del amor y desde el ángulo de los eternos valores.
b.
Deje que todos vivan su
propia vida y se hagan cargo de sus responsabilidades, sabiendo que son almas y
se las conduce hacia la luz. Déles simplemente amor y comprensión.
c.
Preste un servicio más pleno
en la vida, donde no encuentre momentos ni horas para la suspicacia, que tantas
vidas mancilla.
Si
persiste en estas tres cosas y las practica, podrán liberarlo del espejismo más
que cualquier otra cosa.
El
hecho de que pueda escribirle así, hermano mío, indica la medida de su
realización. Hace dos años podría haber reconocido teóricamente la verdad de lo
que digo. Ahora, no sólo la reconoce, sino que trató en el pasado y tratará en
el futuro de encarar el problema en forma práctica. Durante un tiempo la lucha
será hora tras hora, día tras día, pero el poder de su alma es suficiente para
traer la liberación, y el amor de este grupo de discípulos basta para llevarlo
adelante.
En
lo que a su jardín se refiere, hermano mío, le pediría que cada domingo entrara
en él por la mañana temprano. Vea a su jardín adormecido en la oscuridad del
alba, sin ninguna luz real, sonido o movimiento ni vida aparente, lo cual sigue
siendo un sueño incoloro. Penetre en su torre, ascienda a la cúspide y luego
libere la luz que usted posee, la cual constituirá para el jardín de su alma lo
que el sol para los jardines del mundo. Observe los rayos de luz que afluyen al
jardín, despertando su color y belleza, impulsándolo al movimiento y a la vida,
evocando el canto de los pájaros, el zumbido de las abejas e invocando una
respuesta amorosa. Allí nos encontraremos cuando se dispersen las nubes del
espejismo. Reflexione sobre el simbolismo oculto de este jardín y trabaje
firmemente durante los próximos meses, desde este centro de amor y de luz.
Enero
de 1936
Hermano
y amigo mío:
Las
mismas instrucciones, el mismo objetivo y la misma necesidad de cultivar el
espíritu de amor liberador, bastarán para mantenerlo ocupado durante los
próximos meses.
Está
entrando en un período de crisis. Recuerde que se lo dije y le advertí que
enfrentara todas las circunstancias a la luz de ese conocimiento. La crisis
(que puede concentrarse en algún aspecto de la personalidad) debe ser
considerada como indicación de un esfuerzo sostenido por parte de su alma, para
lograr una gran medida de liberación antes de la Luna llena de Wesak. El alma
moviliza sus fuerzas para lograr esta liberación, a fin de que usted se beneficie por la precipitación de la
afluencia espiritual. Cuando se toma tal determinación en el plano de la
experiencia del alma, produce una reacción inevitable en el plano de la vida
diaria, para lo cual debe estar preparado y esperar beneficios. Su fortaleza es
mucho mayor de lo que cree, porque nunca ha extraído plenamente los recursos de
su alma. Deberá hacer esto a fin de obtener la liberación que tanto anhela.
También
le asevero que la práctica de la inofensividad le garantizará en la próxima
primavera, la solución constructiva de su crisis. En mi última instrucción le
insté a eliminar la autoconmiseración, ello le permitirá manejar
inofensivamente la personalidad. Cuando deje de criticar a otros será
inofensivo, y cuando elimine la suspicacia se disipará su espejismo particular,
que llega casi a la alucinación. Como ve hermano mío, sólo vuelvo a insistir
sobre mi enseñanza anterior. Sé que está seguro de su valor, y al expresarle lo
que usted necesita, sólo expongo su propio deseo.
Desde
el mes de mayo de 1934 al de 1935, hizo un real progreso, y aumentó
notablemente su fortaleza espiritual interna. Los últimos seis meses marcaron
un intervalo de grandes oscilaciones. Estuvo más sometido a la impresión
externa y menos enfocado, como alma, en los planos sutiles. No hubo marcado
beneficio. Dichos intervalos son inevitables; no debe sentirse deprimido
siempre que continúen y una vez que sea consciente de su existencia. El sol se
desplaza nuevamente hacia el norte y esto le proporciona una renovada
oportunidad y la posibilidad de un intenso período en que se liberará de las
exigencias de su naturaleza inferior, que tan poderosamente lo sujetan. El
primordial mensaje que le daré (con el ansioso deseo de que comprenda a qué
factor específico me refiero) es:
Abandone todo, despréndase de lo que posee. Manténgase libre a cualquier
precio, deshágase de aquello que lo retiene.
Durante
los próximos seis meses tome las palabras e ideas dadas a continuación, como
pensamientos simientes para la meditación:
ler.
mes - El abandono de todo lo que encadena al Yo.
2do.
mes - La liberación del aprisionado Yo, a fin de poder servir.
3er.
mes - La tierra ardiente, donde se ve el oro puro.
4to.
mes - La liberación de la luz interna,
y luego recorrer el Camino iluminado.
5to.
mes - La radiación que evoca la luz en los demás.
6to.
mes - El sacrificio que revela la gloria del Yo.
Tenga
valor hermano mío, y no tema. El temor crea espejismo, y el espejismo oculta la
luz. Entregue libremente su amor a quienes ama.
Junio
de 1986
Hermano
mío:
Poco
puedo hacer o decir. Hasta que "el sol se desplace hacia el norte" su
trabajo es difícil y, sin embargo, de índole tan sencilla (cuando se explica
con palabras) que quizá lo considere de
poca importancia. No obstante, le digo con amor y cierta preocupación, que
mucho depende de lo que realice, tanto para usted como para el grupo. Sería de
valor considerar una pregunta que surge a menudo en las mentes de los
discípulos que trabajan unidos en formación grupal y en el ashrama de algún
Maestro. ¿En qué medida puede ayudar u obstaculizar al grupo de discípulos el
progreso que realiza o no, el discípulo individualmente? Debido a la sinceridad
innata del verdadero discípulo surge la pregunta siguiente: ¿Qué hago, ayudo u
obstaculizo? En lo que a usted se refiere le respondo: usted no obstaculiza.
Su naturaleza gentil y su amorosa actitud altruista, militan poderosamente
contra lo que reconoce internamente -un espíritu de crítica que lentamente se
acrecienta. Sus condiscípulos sienten un profundo amor por usted, y la suavidad
de su vibración -con su persistente nota de servicio y de amor- produce
inconscientemente un afecto aferrador, incluso en esos discípulos de mi
grupo que usted no conoce personalmente. Le pido que recuerde esto. Pero podría
ayudar más definida y conscientemente si se liberara de toda atadura y
comenzara a actuar como un verdadero sannyasin en su hogar y con sus
relaciones. Esto se lo indiqué anteriormente. Lo exhorté a que siguiera
definitivamente el sendero del sannyasin. Pero hasta ahora sólo le dio vueltas
a la idea. Para usted simboliza un desapego que erróneamente cree no poder
lograr. Se subestima, hermano mío. Tiene esa persistencia intrépida que lo ha
guiado desde los primeros días hasta ahora. Tal persistencia es la
característica distintiva del discípulo consagrado. ¿Quisiera recordar esto?
Nunca vaciló en la búsqueda de la luz ni de un campo donde servir a su alma y
evidenciar su devoción a la humanidad y a los Grandes Seres -a Quienes usted
verdaderamente ama- Que guían el destino de la raza humana.
Posee
también el reconocimiento interno de la verdad y del Plan, más de lo que
sospecha y nosotros comprobamos hace años. Se mantuvo firmemente en el sendero
y ha cumplido con el trabajo encomendado. Prestó ayuda donde pudo y permaneció
leal a quienes trataron de realizar nuestro trabajo. Así se demuestra la
persistencia intrépida, y seguirá manifestándola. Por lo tanto ¿qué falta?, sin
duda algo que usted debe ser el primero en expresarlo.
Falta
algo muy simple de enunciar y muy difícil de expresar, y constituye casi su
Waterloo, empleando una frase común. Simplemente carece de desapego. Se
ata a quienes ama y las aferradoras manos del
amor pueden a menudo obstaculizar el progreso -no sólo el suyo sino
también el de aquellos a quienes ama. ¿Se da cuenta de esto? Al amar a quienes
conviven con usted, se preguntó alguna vez: ¿Les fortalezco como almas a fin de
que hagan frente a la vida y presten servicio?
Usted
se ata a ciertas personas debido a las formas mentales de la depresión y la
suspicacia. ¿No es así hermano mío? Y son más numerosas de lo que cree. Sin
embargo no obstaculizan tanto su progreso como su consagración a quienes ama,
porque los conoce muy bien y constantemente brega por ellos. Su amor, su
persistente posesivo amor a quienes ha reunido estrechamente a su alrededor en
el proceso kármico de la vida, impide que los ame intensa y realmente. . . Le
pido que su amor sea más real. Nunca empleó su fortaleza ni aplicó el desapego.
No le pido que deje de amar, sino que ame como alma y no tanto como
personalidad. A medida que lea esto, su veraz naturaleza interna responderá. Su
problema, repito, es el desapego, y comienza a aprenderlo. Lo que
dificulta doblemente su lección es la falta de mayor actividad e interés
dinámico que absorba toda su atención. Sin embargo este problema debe
resolverlo usted mismo de alguna manera, si como alma puede controlar su personalidad
en forma nueva y vital.
Le
diré una palabra y haré una insinuación: no permita que su cuerpo físico le
imparta órdenes. La incapacidad física es a veces el subterfugio de quienes
creen que la vida no les proporciona lo que ellos desean, o el refugio de
quienes creen que han fracasado en el camino.
Hermano
mío, usted no ha fracasado, y, repito, no ha fracasado y sé lo que digo.
Quienes actuamos con plena visión en el aspecto interno de la vida vemos el
equipo y el karma, la lucha y el destino, algo imposible para usted. Sostengo
lo que digo que en los restantes años de su vida puede hacer un gradual
deslizamiento hacia una relativa inutilidad -la inutilidad de una edad avanzada
estéril-, o la culminación de la carrera de la vida de un alma libre, cuya
sabiduría, servicio y amor altruista, pueden ser los medios para llevar
inspiración a muchas almas en todo el mundo. Si se lo propone puede
ahora capitalizar los frutos cosechados durante una vida de constante
orientación hacia la luz, y demostrar la sabiduría que se adquiere por haber
sido durante tanto tiempo el observador, el estudiante y el servidor. ¿Quisiera
usted participar y colaborar más activamente? Sólo una cosa puede impedirlo, no
la mala salud y las circunstancias, sino el desapego. ¿Quiere llevar a cabo
cada día (no necesariamente cada noche) una recapitulación sobre el desapego y
hacerlo conscientemente en el lugar sagrado y silencioso que denominamos su
jardín? Mi amor y bendición lleguen a usted hermano mío. Esto raras veces lo
digo.
Enero
de 1937
Hermano
y amigo mío:
Para
usted y R.S.U., tengo una palabra de encomio y otra de reproche, reproche de
naturaleza tan suave que no le molestará. Se esforzó mucho en los dos últimos
años para disipar el espejismo de su vida. Quizás más de lo que comprenda.
Nosotros, que observamos todo desde el aspecto interno, podemos juzgar este
hecho simbólicamente, con más facilidad que usted, porque (al sondear el
alma) estamos en posición de observar lo
que ocultamente se denomina "la profundidad de su sumergimiento".
Usted ahora se "revela y se pone de manifiesto con mas facilidad ante
nuestros ojos observadores, lo cual se debe totalmente a su propio esfuerzo y
al creciente poder de este grupo de discípulos. No está tan profundamente
sumergido en las brumas del espejismo, aunque lo detiene todavía el temor, no
por usted, sino el innecesario temor por los que ama. Por consiguiente, no los
ve a ellos ni los problemas que enfrentan y tampoco con claridad los senderos
individuales que el destino les ha deparado; como supondrá, esto impide que los
ayude espiritualmente como podría hacerlo. La ayuda que prestan los
discípulos a aquellos que están kármicamente vinculados a ellos o la de
aquellos que se sienten correcta o erróneamente responsables, cambia con el
progreso de una etapa a otra. El cuidado físico de nuestros seres queridos
podrá y deberá persistir en cierta medida, aunque el cuidado de la madre por el
niño no debe persistir hasta que sea adulto. Quizá hayamos aceptado una
responsabilidad (correcta o errónea), pero no debe contrarrestar o minar
cualquier responsabilidad que les corresponda asumir. Nuestra propia ayuda
mental debe estar siempre disponible, pero no debe darse cuando nuestra mente
está ofuscada por las dudas y los interrogantes, ni cuando existe un espíritu
de crítica. En forma curiosa la propia responsabilidad espiritual es la última
que se reconoce, y la acción que se emprende debido a ese reconocimiento,
también es lenta. Sin embargo, en
último análisis, es la más importante, porque la propia influencia espiritual
puede ser duradera y poseer el poder de liberar a quienes amamos, mientras que
las otras responsabilidades -por estar relacionadas con la personalidad siempre
acarrean espejismo y aquello que no pertenece al reino del espíritu.
Durante
los años de vida que le restan, ponga el énfasis en sus responsabilidades
espirituales y en el efecto espiritual que produce en aquellos con
quienes entra en contacto o que el destino le ha deparado. Trabaje siempre para
establecer contacto con el alma, que conduce a la liberación y a la actividad
del alma de aquellos que usted ama y aun de quienes no ama. De esta manera
empezará a trabajar en niveles espirituales y se acrecentará silenciosamente su
poder como trabajador. Esto de ninguna manera impedirá que dé su correcta ayuda
en otros planos inferiores al espiritual.
Va
aprendiendo rápidamente hermano mío, y podrá adquirir un conocimiento más
profundo y total si aprende a desligarse de las actividades de la personalidad,
con sus insensatas palabras, silencios y críticas, con su patrocinio de lo
indeseable en otros y sus momentos elevados. ¿No es así, hermano mío? Esto es
todo en su caso es siempre temor de la personalidad y temor por el aspecto
personal. Esto puede inducirlo a iniciar una acción y pronunciar palabras
inoportunas, impidiéndole seguir la luz y prestar ese servicio que aparece con
tanta claridad a su visión en sus momentos elevados ¿No es así, hermano mío?
Esto es todo lo que tengo que reprocharle y está atenuado por la necesidad de
un justiciero reconocimiento de las verdaderas realizaciones en el pasado y por
su indesviable aspiración y constante servicio.
La
meditación grupal es particularmente apropiada y útil para usted; le trae la
fortaleza necesaria y sirve para aclarar tanto su visión como su sendero. Por
lo tanto, adhiérase estrechamente a ella con atención... y, hermano mío, siga
los ejercicios esotéricos, indicados y vuelva nuevamente a su jardín, que
todavía existe sereno y bello, en el mundo del pensamiento. La cúspide de su
torre horada el mundo de las almas y cuando ascienda los escalones que lo
conduzcan allí, se encontrará en el reino de la clara visión, la amplia
sabiduría y el amor universal.
Permanezca
con firmeza durante el próximo año y sin apego. No permita que las voces
menores se sobrepongan a la voz de su alma o a la mía. Mantenga limpio Él
canal. Ésta es mi última palabra. Mantenga limpio el canal. Si lo hace,
enfrentará las decisiones importantes a la luz de su alma y sobrevendrá esa
rápida acción que traerá buenos resultados. El consejo que quizá tenga que dar
no estará basado en el temor o en un
débil amor de la personalidad, sino que contendrá la nota triunfante del alma
sapiente. Rompa las trabas del pasado, hermano mío, conviértase en un verdadero
sannyasin, que nada desea para el yo separado, y que el verdadero altruismo que
siempre evidenció, lo lleve a una total entrega.
Julio
de 1937
Mi
hermano y fiel amigo:
¿Cómo
exponerle su problema con la suficiente claridad, que acepte los hechos
enunciados y viva de acuerdo a ellos? Sólo responderé mediante la información,
y le sugiero que actúe de acuerdo a ella y espere los resultados con la
inteligencia que tan notablemente posee y la constancia que demostró a través
de esta vida.
Su
cuerpo mental es de quinto rayo, por lo tanto, posee una mente
intensamente analítica. Le recuerdo que usted es analítico, no discernidor.
Reflexione sobre esta diferencia.
Su
cuerpo astral pertenece al sexto rayo y todavía está grandemente
subordinado a la voluntad de la personalidad. Esto lo lleva a consagrarse a
aquello que circunda a su personalidad y a las condiciones que kármicamente ha
evocado.
Su
cuerpo físico pertenece también al sexto rayo, que predominantemente lo
convierte a usted y a su cerebro, en el servidor de su cuerpo astral, pero lo
hace también intuitivo o astral búdico. Por consiguiente observe que, en su
caso, hay una excepción a la regla que controla al cuerpo físico, porque hay
muy pocos cuerpos físicos de sexto rayo como el suyo.
1.
El rayo del alma
................................... el segundo Rayo de Amor-Sabiduría.
2.
El rayo de la personalidad
.................... el sexto Rayo de Devoción.
3.
El rayo de la mente
............................... el quinto Rayo de Ciencia Concreta.
4.
El rayo del cuerpo astral
....................... el sexto Rayo de Devoción.
5.
El rayo del cuerpo físico
....................... el sexto Rayo de Devoción.
Como
se evidenciará, gran parte de su problema está resumido, por la relación que
existe entre la personalidad, el cuerpo astral y el cuerpo físico. El cuerpo
físico y el astral son automáticamente los sirvientes de la personalidad. Sin
embargo es tan estrecha la relación, entre los rayos sexto y segundo, que el
problema de su alma no es insuperable en esta vida.
Enero
de 1938
Hermano
mío:
En
los últimos meses tuvo mucha tensión interna, que se materializó en el plano
físico como sensación de fatiga y culminó en un período de enfermedad. Pero
cuando las causas internas se agotan como efectos físicos, sigue un período de
liberación y reajuste. Le diré, por lo tanto, no permita que continúe la
tensión interna. Podría aquí preguntarme ¿cómo impedirlo? Recordando hermano
mío, que aunque las condiciones ambientales puedan ser relativamente las
mismas, usted no es el mismo. Obtuvo una
mayor medida de liberación y desapego que debe ahora mantener. La nota
predominante que debería regir su vida durante los próximos meses es permanecer
firme sobre ese conocimiento espiritual. Esto involucrará lógicamente una
estrecha vigilancia sobre la personalidad. Deberá procurar que las antiguas
formas mentales del temor y de la preocupación no reasuman su antiguo dominio y
que las viejas reacciones emocionales no vuelvan a tomar forma. Observe cómo
expresé esta recomendación.
Permanezca
como alma y (como hábito constante de la vida) adquiera la actitud de reconocer
su propia divinidad en la expresión diaria. Será necesario vigilar
estrechamente la primera débil tendencia de volver al antiguo ritmo,
conjuntamente con el manejo sensato e inmediato de los antiguos tipos de
debilidades. La palabra sustitución puede serle de real ayuda,
permitiéndole sustituir las antiguas ideas que emergen, por un nuevo y vital
interés y también una definida actividad en el plano físico, en vez de una
crisis emocional, y disciplinar su vida inferior hacia la alegría y la
actuación gozosa. El gozo sería para usted el importante factor curativo.
Durante
años, hermano mío, me referí con frecuencia a su bello jardín. Ante todo le
induje a crearlo; luego le enseñé a perfeccionarlo y después
a utilizarlo y también a dedicarlo y convertirlo en un santuario de consagración y a vincularlo en su mente con la idea de
servir. Lo que fue así creado y utilizado aún existe. Hoy quisiera decirle que
en los planos internos su jardín presta servicio a mi grupo de discípulos y a
muchos más de lo que usted cree. Constituye un lugar de reunión para muchos y
un refugio para unos pocos. Reflexione sobre esto y continúe su tarea
embellecedora. Recuerde siempre que quienes buscan su belleza, no sólo vienen
por el jardín, sino para hacer contacto con usted, que en el aspecto interno es
distinto de lo que cree ser en encarnación física.
Ahora
sólo le resta hacer de su vida un jardín para otros en el plano físico.
Aprendió mucho durante los últimos años y aunque antiguos ritmos y hábitos
mentales a menudo lo obligan a salir de su jardín de paz, vuelve a él más
rápidamente. Ya no divaga tan a menudo en los laberintos de la preocupación y
en las brumosas hondonadas del espejismo.
Durante
los próximos nueve meses procure mantener una actitud de indiferencia
espiritual o de despreocupación divina y desapego emocional. Le pido ante todo
que reflexione sobre estas tres palabras y particularmente las primeras dos.
Permanezca en su jardín, pero cuando sienta el impulso de aventurarse por algo
que lo preocupa y le produce ansiedad, o de comprobar una sospecha, trátelo con
indiferencia y no se preocupe por lo que pueda suceder. Nada puede ocurrir que
en realidad destruya el equilibrio alcanzado. Sépalo.
Permanezca
como centro de fortaleza para todos aquellos con quienes entra en contacto y no
desoiga mi sugerencia, debido a que su personalidad rechaza toda posibilidad de
llegar a la realización. En los planos internos ya obtuvo la realización, en el
plano externo trate ahora de manifestar esa realización.
En
el lugar en que vive deje que se exteriorice físicamente lo que puede curar y
bendecir. Nada puede detener esta bendición; va rápidamente en alas del
desapego y un corazón que no se preocupa por sí mismo cumple su misión porque
aprendió a confiar en las almas de aquellos que el destino le ha deparado... Le
daré ocho frases como pensamientos simiente para su meditación y le pediría que
medite con cuidado sobre ellas, durante los próximos ocho meses:
ler. mes ....... Permanezco
en mi torre y aquí nada puede tocarme. Me dedico al trabajo encomendado.
2do. mes
....... Sólo mi alma puede llegar hasta el punto de fortaleza en que permanezco
y ese camino está siempre abierto para ella. Me dedico a la tarea asignada por
mi alma.
3er. mes .........A menudo desciendo
desde el punto elevado y recorro con mis hermanos los caminos de la vida y de
la belleza. Me dedico a ayudarles.
4to. mes ........... Trato de derramar la radiación del amor
sobre todos aquellos con quienes entro en contacto y me dedico a irradiar amor
en esta vida.
5to. mes
............ Con divina despreocupación enfrento mi vida diaria, sabiendo que
todo irá bien. Me dedico a ayudar a quienes sirvo, los Maestros del Camino.
6to. mes............. Con verdadera y divina indiferencia
me hago cargo de toda responsabilidad que se me presenta, porque nada puede
tocar mi alma. Me dedico a manifestar esta confianza.
7mo. mes.............. Amo y sirvo a quienes debo amar en el
camino de la vida. Los observo sin temor, me dedico a fortalecer sus almas.
8vo.
mes............. Permanezco en mi
torre en el lugar elevado de visión y allí vivo, amo y trabajo. Me consagro a
cumplir este elevado destino.
Si
usted puede captar la realidad y la utilidad del servicio que es capaz de
prestar, progresará mucho antes de recibir mi próxima instrucción.
Enero de 1939
Hermano
mío:
Ante
todo quiero decirle que en realidad ha progresado. Si piensa con más claridad y
acepta los hechos respecto a sí mismo, le traerán la liberación. Su problema es
difícil. No se basa en las dificultades de su vida, pues su problema no es
fuera de lo común, aunque le haya dedicado una atención poco usual. Se basa en
el hecho de que su personalidad, su cuerpo astral y su cuerpo físico son de
sexto rayo, lo que constituye una terrible combinación de fuerzas, pero usted
asumió la responsabilidad de manejarlas, a fin de romper el aferramiento que
ese tipo de energía de sexto rayo ha tenido sobre usted durante tres vidas
consecutivas. Ha llegado a la edad de sesenta años (¿o algo más, hermano mío?)
y aún no lo ha roto. Por lo tanto, su alma, no cumplió todavía su propósito.
Las diferencias entre su actitud actual y la de hace treinta años, es que
entonces ignoraba de qué se trataba, pero ahora lo sabe. En esa época no tenía
en realidad responsabilidad, porque desconocía la naturaleza de la tarea que
debía realizar. Pero, debido al contacto con el alma, conoce el
problema, siendo en consecuencia muy grande la responsabilidad de hacer algo
definido. El espejismo de los vínculos y las relaciones le sujetaron durante
muchos años. El cordón umbilical de la personalidad lo vincula todavía con sus
hijos y debió haberlo cortado -y con razón- hace varios años. Eso hubiera sido
de real beneficio, tanto para usted como para ellos. Sabe esto muy bien cuando
el espejismo de la responsabilidad materna la envuelve. Deberá comprender que
ya no tiene tal responsabilidad.
Perdone
por hablarle con llaneza hermano mío, pero quiero verlo liberado, antes de
entrar en la fría y clara luz del más allá. Sé de lo que usted es capaz. No
emplea el poder de su alma de segundo rayo para amar y romper relaciones al
mismo tiempo, por lo cual puede impartir un profundo amor en forma subjetiva y
protectora y, no obstante, en el plano externo, liberar a las personas.
Permítame repetir: No tiene ninguna responsabilidad con sus hijos ni la tuvo
desde que llegaron a la madurez y obtuvieron el derecho de vivir sus propias
vidas. Usted adquirió el derecho de liberar y expresar su propia alma. ¿Quiere
aprovechar ese derecho y liberarse, o vegetar por el resto de esta encarnación
y, en otra vida, enfrentar un problema idéntico de relaciones familiares y
responsabilidades económicas? Nada ha resuelto hasta ahora, pero ha progresado
y sus ojos están abiertos. Sólo el temor y la deliberada negación a dar
los pasos fuertes y correctos, le impide participar plenamente en el servicio
de la humanidad y en mi trabajo...
Tiene
mucho para dar. No me refiero aquí al dinero, aunque también debe incluirse
como ofrenda en la vida de un discípulo, en este momento de tensión mundial; me
refiero a esos dones más grandes y profundos que posee y se niega a reconocer
–un corazón amoroso, una mente enriquecida por años de estudio y vidas de
servicio, una lealtad y un don para hacer amistades que en realidad es muy raro
de encontrar.
Puede
contar con que ha establecido contacto con el alma. La desvitalización de su
vida física se debe a las restricciones a que se ha sometido y a su pronunciado
retiro interno y subjetivo en los mundos mental y astral. No expresa en el
plano físico la realidad que usted es. Las formas mentales que lo circundan
agotan su fuerza vital, sin embargo, hablando físicamente, no tiene dificultad
o malestar orgánico. Estas formas mentales absorben su vitalidad y son
definidamente destructivas -para usted y los demás. Existen tres tipos de
formas mentales.
Le
daré un ejercicio especial. Vaya a su jardín dos veces por semana y me
encontrará allí. Descubra ante todo el lugar del jardín que he magnetizado. En
ese punto explíqueme sus problemas en alta voz, haciendo una pausa y
esperando mi respuesta o la de su alma. Hablaremos
cuando se haya producido el silencio en la vida externa y en la personalidad.
No omita nada, hábleme en voz alta. Haga esto con oído atento y alerta y, en el
momento de la Luna llena de Tauro, quizás descubra que hablando, se ha resuelto
la cuestión, disipado el espejismo, destruido las formas mentales y ante sus
ojos el sendero fulgurará con toda claridad.
Que
la tranquilidad y la paz de la consagración sean suyas y mi bendición descanse
sobre usted. No crea que le dedico mi tiempo porque le aprecio, sino que
existen antiguos vínculos kármicos conmigo, su Hermano mayor, y el profundo
amor que D.R.S. invariablemente siente por usted, son razones suficientes para
mí. Además tiene mi amor. Ambos
pertenecemos al mismo rayo del alma.
Enero
de 1940
Hermano
mío:
No
tiene espejismo particular alguno, pues vive en un perfecto mar de espejismo.
De allí la dificultad de su problema, porque si hubiera tenido (por ejemplo) un
espejismo mayor como lo tiene D.E.J. sería, para alguien que tuviera su
devoción y capacidad mental, algo relativamente fácil de destruir y así poder
caminar en la luz. Pero se ha rodeado de millares de espejismos de poca
importancia, que en conjunto, lo obligan a caminar continuamente en la bruma,
aunque posee la capacidad de caminar siempre en la luz. Sus espejismos tienen
dos orígenes, reacciona con fluidez superficial a todos los acontecimientos de
la vida y al medio ambiente, lo cual no es básico ni fundamental, porque el
propósito de su vida es indesviable (¿existe tal palabra hermano mío?) y la
tendencia de su vida está firme e invariablemente orientada. Pero al enfrentar
las circunstancias y las personas, le preocupa el efecto que ello puede tener
sobre usted y también teme fracasar y no poder manejarlo como debería hacerlo
un discípulo. Su complejo de inferioridad lo mantiene en un estado de
espejismo, siendo puramente reacción de la personalidad. Como alma, es versado
en conocimiento; como alma, ama a todos los seres; como alma, no hay
circunstancias que no pueda manejar, y como alma puede dominar dinámicamente a
su medio ambiente. Pero el espejismo de la inferioridad (resultado de numerosos
y pequeños espejismos), controla la expresión de su vida en el plano físico,
además del espejismo secundario, el de la incapacidad física, sobre el cual no
quiero explayarme, excepto señalarle que la preocupación por el trabajo que
podría llevar a cabo para nosotros desde el nivel mental de percepción (donde
realmente vive a pesar de las muchas incursiones en el plano astral) al plano físico, lo liberará a usted
físicamente.
No
le pido que trabaje como A.A.B., que decidió deliberadamente trabajar en
nuestro "grupo suicida" (como fue denominado humorísticamente por un
discípulo del grupo de M.), pero le pediría que disipe el espejismo de
inferioridad y su preocupación por los detalles, que lo
mantiene siempre desvitalizado. Preste con gozo y fortaleza un servicio sin
frustraciones. Sabré qué debo decirle cuando conozca a qué conclusiones llegó
respecto a esto, antes de mayo.
Agosto
de 1940
Tengo
para usted un muy breve mensaje, hermano mío. Se halla en un estado de angustia
física y al mismo tiempo sale de una crisis en la vida y está entrando en una
mayor luz, seguridad, conocimiento y utilidad. Ahora lo único que debe hacer es
abandonar toda ansiedad y apoyarse sobre esas realidades que la vida le ha
convencido que existen. De ciertas cosas está invariablemente seguro -del amor,
de la valentía y del alma. No emplee en este momento la mente, sino simplemente
sea, y deje que el amor de quienes le conocen, hermano mío, que incluye al mío,
afluya a través suyo, y que la valentía de su alma lo fortalezca. Tal valentía
no es luchar o bregar por llegar a ser lo que se llama "valiente". Es
el valor que otorga el conocimiento sólido, mantenido firme e
incuestionablemente en medio de la dificultad y el malestar.
Sólo
un pensamiento le daré para que lo repita, siempre que se sienta desalentado,
cansado o débil:
"En
el centro de todo amor yo permanezco y nada puede llegarme aquí, y desde ese
centro me exteriorizaré para amar y servir.
NOTA: Cuatro meses después, este discípulo pasó al más allá,
para "amar y servir" en el aspecto interno de la vida. Aunque no
tiene cuerpo físico, está activo en el ashrama del Tibetano.
Mi
JARDÍN
de
C. D. P.
En
las montañas del Himalaya me pareció ver una elevada y bella meseta, a la cual
se asciende desde el valle por un camino sinuoso, rodeada de altas montañas de
este a oeste, con otras más bajas al norte, una ladera escarpada al sur y un
sendero que desciende al valle.
Este bello lugar en el luminoso aire de la
altitud, fue convertido en un jardín con muros de tipo oriental, de cuatro
metros y medio de alto y en cada esquina un pequeño minarete chinesco.
Un arroyo corre a lo largo de este jardín, de oriente a occidente, entrando y
saliendo a través de arcos y muros y verjas de hierro. Sobre estos arcos
enrejados hay pequeños travesaños de piedra que sobresalen del muro, y soportan
dos estrechos y curvados puentes chinos de piedra y madera, apoyados en el
muro, y con una baranda que da al arroyo. La entrada al jardín está ubicada en
medio del muro del lado norte -que es uno de los muros largos-, porque el
jardín es más bien largo que cuadrado. Quien se acerca a la entrada verá
escritas las palabras: Paz, Descanso, Servicio. La puerta es un arco embutido
en la espesura del muro, del que cuelga la cuerda de una campana y una luz que
alumbra, al oscurecer, las tres palabras.
Al
entrar en el jardín aparece una senda en el verde prado, con un ligero declive
hacia el arroyo. A más o menos siete metros del sendero hay, a ambos lados, un
manzano en flor, cuyas ramas se tocan. Un borde de peonías rojas se extiende
desde el manzano, de oriente a occidente, alrededor de cinco metros, terminando
en un rosal de fragantes rosas rojas.
El
sendero continúa descendiendo por la ligera pendiente del verde prado hasta
llegar al arroyo que es de casi cinco metros de ancho, y tiene rocas y helechos
y aguas profundas y bajas. Mariposas y pájaros revolotean en él, y hay allí un
vado de piedras que conduce a una senda que va a una amplia pagoda de estilo
china, abierta a los costados. En el centro de la pagoda hay una mesa redonda,
de madera de la India, y sobre ella una estatua del Buda que mira hacia la
entrada. Ante el Buda hay un cuenco de madera tallada, con incrustaciones de
plata, lleno de agua, sobre la cual flota un solitario loto blanco.
En
los costados abiertos de la pagoda hay ménsulas con flores de suave perfume,
resedá y heliotropo. Un banco circunda toda la pared y el suelo está alfombrado
de hierbas orientales. A ambas lados de la entrada hay paneles con anaqueles
que contienen rollos y manuscritos esotéricos para consulta. Afuera, cuatro
hermosos abetos, dos a cada lado del portal, y pinos detrás de la pagoda, y a
lo largo de la extensa senda sureña circunda una arboleda de más de ocho metros
de ancho, con árboles nativos de las montañas, cornejos y pequeños robles. A
esta arboleda la atraviesa un camino cubierto de piedras, helechos y flores
silvestres. Entre dos rocas hay una vertiente, un lugar de reposo y paz para
quienes aman los bosques. Aunque no se ve la pradera puede llegarse a ella
caminando sobre secas hojas de pino y musgo, dejando atrás la fresca sombra,
los pájaros y las tímidas y pequeñas criaturas que a veces nos siguen; luego a
cercana distancia de la mitad del camino, entre el bosque y el arroyo, vemos un
extenso borde de flores, justo en medio del prado, cubierto de cuanta flor
hemos amado, y en cuya policromía y múltiple fragancia no predomina el rojo,
porque las peonías y los rosales están al otro lado del arroyo.
Un
poco más allá, hacia el lado occidental del prado, donde termina el borde de
flores, hay un roble solitario, que parece haberse apartado para un propósito
druistico, un árbol joven y bien formado, más alto que los del bosque, debajo
del cual hay un banco.
No
lejos de allí, entre el roble y el arroyo, hay un estanque de lotos, incrustado
en las piedras y también aplanadas y grandes rocas, iguales a las que hay en la
orilla del arroyo y en el bosque.
El
estanque de lotos está repleto de agua, proveniente de la vertiente del bosque.
Quien se sienta en las rocas ve, a una distancia de medio metro, hermosos lotos
de diferentes colores.
Pero
ambos extremos del jardín son lugares de gran belleza -en el extremo oriental,
en ambas orillas del arroyo, hay un macizo de rosas, con parterres que se
extienden desde el arroyo en forma de alas, continuando hasta el sendero
estrecho y oculto a lo largo del muro oriental, de manera que estando de pie en
el abovedado puente de piedra (donde hay en cada extremo plumosos ramos de
ondulantes pastos) se ven las alas seráficas de gloriosas rosas, cuyo matiz va
desde el más tenue color rosa hasta el amarillo dorado. En la parte occidental
del jardín se ven las seráficas alas de los lirios, desde el púrpura del iris
al blanco radiante del lirio Madonna. Los arbustos en las extremidades del
puente occidental son amarillos y lilas. Una verde enredadera trepa por el muro
donde hay rosas trepadoras. Estas alas -seráficas de rosas y almácigos de
lirios, si bien son grandes, no llegan hasta los dos rincones del jardín; sólo
hay árboles, abetos y pinos y tejo japonés, abundando en el rincón sudoeste,
donde comienza el bosque. En el rincón noroeste hay únicamente tres altos
tejos, así como en el rincón del noreste. En el del sudeste está la pagoda, con
el bosque detrás y al frente los abetos a derecha e izquierda. Al otro lado del
arroyo, desde la pagoda y en medio del césped, no muy lejos de la línea
oriental de las peonías y el rosal de rosas rojas, hay un banco circular de
piedra, llamado el Asiento del Discípulo. Tiene un pequeño sauce y dos pequeñas
hayas cobrizas detrás. En cada extremo hay un boj inglés a cada lado. Frente al
mismo, una roca natural tiene la forma y la altura de una silla, donde se
sienta el Maestro para hablar a los discípulos.
Al
detenernos en el sendero y observar desde el portal de entrada, se ven árboles
frutales, sobre todo durazneros y pérsicos, con las ramas extendidas sobre el
muro a la derecha, y en la pared izquierda trepan viñas de uvas blancas y
púrpuras. Un estrecho sendero corre a lo largo de la pared. A la izquierda
sobre el césped hay un aljibe rústico, cubierto de musgo, rodeado de arbustos
de palo dulce y lila blanca, y detrás y a los costados algunas pequeñas flores
crecen en la umbría de unos cuantos lirios del valle, y aquí y allá un helecho.
Frente
al aljibe un pequeño lugar cubierto de grava, con una mesa rústica donde se
acomodan en canastas planas las uvas y las frutas que deben enviarse al valle
en lomo de burro, arreados por quienes son admitidos en el jardín y pueden
entregarlas a los enfermos y necesitados de la ciudad. (El viejo Aleck, un
anciano y santo jardinero, muerto en los últimos años, quizás sea uno de los
que ayuda en este trabajo. No lo sé.) El
agua del aljibe es muy fría, y siempre hay a disposición un balde para quienes
descienden al valle, y creo que esa agua tiene la propiedad de conceder mayor
visión. Es una gran alegría ofrecerla al sediento y cansado, y cada día, entre
las almas que llegan, aparece un guardián distinto que se hace cargo del
aljibe, que siempre es alguien que ha tenido una vislumbre de la visión.
¡
¡ Creo que ésta es la imagen de mi jardín!!
Como
pueden ver, es un jardín mágico, porque todas las flores se abren al mismo
tiempo y lógicamente no las mencioné a todas, sólo dije que en él existe cuanta
flor hemos amado. He plantado dalias, en recuerdo de mi infancia, campanillas,
rosales, pequeños crisantemos, primavera nocturna, nomeolvides, geranios,
lavanda, verbena, rosas comunes, lirios del día, lirios atigrados (a pesar de
los almácigos de rosas y lirios que había al este y al oeste), y a orillas del
arroyo crece menta cerca de la salida occidental y otras hierbas acuáticas.
Pero pienso que todo hermano que entra en este jardín ve sus propias flores
favoritas, y creo que es así.
R. L. U.
Abril de 1935
Hermano de antaño:
En
este encabezamiento tendrá la clave para la respuesta a su pregunta de ¿por qué
fui elegido miembro de este grupo? Nos une un antiguo vinculo y también un
desarrollo oculto fuera de lo común, que se ve obstaculizado de toda expresión
externa por su personalidad inhibidora. Estos dos factores: su antigua relación
conmigo y la belleza de lo que se ha revelado dentro suyo, me impelen a
ofrecerle esta oportunidad para un entrenamiento especializado. Dicha elección
lo ha preocupado, pues no siente particular admiración por la cualidad
de su personalidad, ¿no es verdad? Elijo mis palabras cuidadosamente. Está
disgustado consigo mismo, un disgusto incipiente y a menudo inconsciente, que
se debe al fermento de la vida espiritual oculta que aún tiene que ofrecer a
sus semejantes. Posee el don de la comprensión, que raras veces lo emplea, y la
facultad de trabajar como psicólogo, que aún no se ha dado cuenta en forma
mental y efectiva. He descubierto ese algo oculto y he tratado de extraerlo.
Fue
imprescindible cambiar el escenario de su vida antes de ser posible liberar
esta cualidad del alma para servir. A medida que lo vaya extrayendo, durante
los próximos años, descubrirá que arroja luz sobre sus relaciones del pasado;
quizás le pese no haber hecho todo lo que pudo entonces.
Recuerde que de acuerdo a la Ley que rige a
los discípulos, inevitablemente se presentarán oportunidades que le permitirán
corregir antiguas condiciones y cualquier forma errónea de manejarlas. Procure
que ese naciente espíritu de amor irradie en su vida y afluya a través suyo
hacia los demás, y también trate de devolver a todos el amor que recibió y
recibirá.
Le
pido a A.A.B. que le dé una copia de la meditación empleada en la Escuela
Arcana. Hice ciertos cambios y también agregados, que le indicaré...
Practíquela, hermano mío, durante los próximos seis meses. Como pensamientos
simientes le sugiero las siguientes palabras:
1ro. y 2do. meses ...... La
luz dorada del amor irradia en mi Sendero. Yo soy ese Sendero.
3ro. y 4to. meses
....... Como un haz de luz en un lugar
oscuro irradio la luz. Permanezco en el ser espiritual.
5to. y 6to. meses
........... Siento gratitud por todos
los portadores de luz. Amo a todos aquellos con quienes entro en contacto. Yo
soy el amor de Dios, la luz que brilla, el Camino.
La
misma simplicidad de mi instrucción quizá llegue a decepcionarlo, no obstante
hay tan poco que hacer para liberar la belleza interna, que quisiera que lo
lograra antes que nada. Luego iniciaremos nuestro trabajo. En mi próxima
instrucción, si alcanza el progreso esperado, iniciaré el entrenamiento
ocultista que tanto desea. Sin embargo, le pediré que haga una cosa: reflexione
sobre el empleo de la imaginación creadora y el poder de la visualización.
También tome nota de esta reflexión y cavilación, exteriorizando así sus
reconocimientos internos.
Octubre
de 1935
Hermano
de antigua data:
Le
será evidente que no tiene objeto alguno cambiar su trabajo ahora, porque hace
tan poco tiempo que pertenece al grupo que apenas ha dominado las etapas
iniciales y no llevó a cabo el trabajo asignado. Este "fermento de la vida
espiritual" profundamente oculto en su vida personal, ha aumentado su
actividad, y lo que tiene que dar a sus hermanos de grupo y a sus semejantes,
está más cerca de la superficie que hace seis meses. Quien haya recorrido con
usted el sendero de la vida tendrá mucho que ver en su liberación, porque la
principal fuerza liberadora en la vida es el amor. De allí que termine
su antigua vida y comience una nueva.
Además,
en los próximos seis meses, quiero que el tema de la comprensión amorosa sea el
foco de su atención. Recuerde que el rayo de su alma es el de Amor-Sabiduría y
que, por lo tanto, mediante el correcto alineamiento y la disciplina de la
personalidad, el amor que usted posee (en toda su plenitud y riqueza) afluirá a
través suyo hacia los demás. Su capacidad de expresar acrecentadamente el amor
será la garantía de la eficacia de su alineamiento y del éxito de su
meditación. Antes de que llegue el momento de pasar al más allá, hacia una vida
más plena que vivirá el alma cuando se separe del cuerpo, la línea de menor
resistencia será para usted la expresión del amor. Digo amor, no sentimiento,
hermano mío.
Daré
a continuación los pensamientos simientes para el trabajo de meditación durante
los próximos cinco meses. Tendrá así, durante varios meses, algo en qué ocupar
su mente.
ler. mes .............. El alma y el yo son uno. Entre el yo de la
naturaleza inferior y el yo del plano superior, debe haber unificación.
2do. mes ............. Cuando
yo, el hombre emocional, me consagro al alma, el amor afluye. Así puedo servir.
3dr. mes
............. No erijo barreras entre yo
y los demás. Soy como ellos y soy uno con todos aquellos con quienes entro en
contacto.
4to. mes ...............
No hay cambios en el camino del amor. Estoy unificado con todos, y a través del
yo inferior afluye el amor.
5to. mes ............. Denme a quien amar y a aquellos que
necesitan mi amor y permítanme satisfacer esa necesidad.
No
se engañe por la aparente sencillez de estos pensamientos simientes para la
meditación, hermano mío. Son profundos y contienen el misterio del alma y del
cosmos.
Marzo
de 1936
No
es mi costumbre hermano mío, y nunca fue necesario en lo que respecta a los
discípulos, expresar un excesivo reconocimiento por el trabajo realizado ni
nutrir la vanidad del aspirante común. Sin embargo, quisiera decirle que hizo
un buen trabajo en el proceso de reajustarse a sí mismo y realizó un progreso
más real durante los últimos tres años que en los diez años anteriores. Hubo
una definida expansión de su conciencia y una decidida profundización de su
vida espiritual. Tengo confianza en que se da cuenta de ello. Cuando un
discípulo de más edad reconoce el definido desarrollo de uno más joven,
constituye para éste una responsabilidad. Por eso le digo que reconozco su
progreso y lo hago para incitarlo a un renovado esfuerzo y también para tener
la oportunidad de decirle que debe ampliar su vida de servicio. El desarrollo
vertical y horizontal debe ir a la par.
Quiero
decirle dos cosas. Estos días son de oportunidad espiritual y crisis mundial, y
para usted, individualmente, son días de oportunidad. Un discípulo provoca sus
propias crisis, y donde hay una vida exenta de crisis (en su etapa de
desarrollo) significa que el discípulo está detenido, y la índole de su trabajo
no hace impacto sobre su medio ambiente ni sus asociados. Por lo tanto, no tiene valor. Lo que necesita
es permanecer en el círculo de la vida como centro de quietud, pero esa quietud
que se. obtiene dominando el tumulto, no la quietud de un charco estancado.
Lo
he observado, viejo hermano, durante nueve años, porque como bien sabe hay un
vínculo kármico entre nosotros. Lo vi crecer y madurar y vi, debajo de la
superficie del hombre externo, venir a la existencia un hombre nuevo, bondadoso
y comprensivo, porque puedo ver lo que el mundo ve y también ver la persona
sutil. Durante muchos años ha sido externamente inflexible, pero se acerca el
momento en que aparecerá la persona sutil
(que sólo una o dos personas conocen y reconocen) la cual hará su
impacto en un círculo más amplio. Esto no se efectuará por un esfuerzo
deliberado, sino por el reconocimiento de la liberación y la
realización. Reflexione sobre estas dos palabras. Como alma, permanezca libre
en su medio ambiente.
Lo que debo decirle en segundo lugar, se
refiere a la organización definida de su vida. Debe y deberá satisfacer todas
sus necesidades y cumplir las debidas obligaciones con aquellos que el destino
le ha deparado, pero también debe tener tiempo para vivir la vida del
discípulo. Al exponerle la situación de esta manera, termina mi obligación.
Usted debe decidir cuál será el camino, el medio y los métodos. La liberación
le llegará por medio de la correcta comprensión del elemento tiempo y la debida
discriminación entre lo esencial y lo no esencial. Sobre esto le pido que
reflexione.
Sé
que su ideal sana llevar una vida interna más intensa, y una vida más vital de
servicio, pero una depende de la otra.
Le
cambiaré ahora su meditación. La anterior cumplió su propósito preliminar. Le
sugiero, por lo tanto, la que va a continuación. Practíquela con regularidad,
poniendo, sin embargo, mayor énfasis sobre el trabajo de Acercamiento de la
Luna llena, y cada mes, durante cinco días, reemplácela por la meditación
regular:
1.
Como alma, únase con sus
hermanos de grupo y con todos los que están cerca suyo en los planos internos,
y difunda el espíritu de amor y de paz.
2.
Practique el siguiente
ejercicio de visualización, después de haber centrado su conciencia en la
cabeza:
a.
Vea con el ojo de su mente
un lago de agua azul, totalmente rodeado de montañas.
b.
Es de noche y nada se oye,
excepto el chapoteo del agua alrededor del pequeño bote en el que usted está
sentado. Nada puede ver.
c.
Mientras su bote se balancea
en las aguas del lago, observe al este, detrás de la cima de la montaña, el
lento despertar del alba.
d.
A medida que aumenta la luz,
perciba otros botes que lentamente se deslizan hacia el áureo fulgor en el
confín oriental del lago.
e.
El resto de los ejercicios
de visualización, a partir de los puntos mencionados, queda totalmente a su
elección. Dejo el cuadro inconcluso para darle oportunidad a que lo desarrolle
su imaginación creadora. Me interesará saber después de haber meditado durante
seis meses, qué hizo en su pequeño bote.
3.
Elevando la conciencia lo
más alto posible en la cabeza, medite "en la luz" sobre los
pensamientos simientes Siguientes:
ler. mes ............... Para mí no hay luz propia separada de
los demás. Si están en la oscuridad, a esa oscuridad voy.
2do. mes ..............
Soy una ventana a través de la cual puede brillar la luz. Esa luz debe
llegar a mis semejantes.
3er. mes .............. Debo prestar servicio a quienes están
cerca o lejos, dedicándoles cada día mi principal esfuerzo.
4to. mes ................ No curo con mis manos, curo con la
palabra. Por eso debo aprender a hablar, y hacerlo correctamente.
5to. mes ............... La mente revela la verdad. Soy esa
verdad. Mis palabras deben abrir el camino a otros corazones y mentes.
6to. mes ........... No tengo barreras ni preferencias, ni
predilección ni muros separatistas. Recorro el Sendero y para mí todos son Uno.
4.
Pronuncie la Invocación:
Que las Fuerzas de la
Luz iluminen a la humanidad.
Que el Espíritu de
Paz se difunda por el mundo.
Que el espíritu de
colaboración una a los hombres de buena voluntad donde quiera que estén.
Que el olvido de
agravios, por parte de todos los hombres, sea la tónica de esta época.
Que el poder acompañe
los esfuerzos de los Grandes Seres.
Que así sea y
cumplamos nuestra parte.
5.
Y cierre con la bendición:
"Que los Santos
Seres, cuyos discípulos aspiramos a ser, nos muestren la luz que buscamos y nos
den la poderosa ayuda de Su compasión y sabiduría. Hay una paz que a toda
comprensión trasciende, es la que mora en los corazones de quienes viven en el
Eterno. Hay un poder que todas las cosas renueva, es el que vive y se mueve en
quienes el Yo es uno. Que esa paz sea con nosotros, que ese poder nos eleve,
hasta llegar donde el único Iniciador es invocado, hasta ver el fulgor de Su
Estrella.
"Que la paz y la bendición de los Santos Seres se difunda
por los mundos."
Septiembre
de 1986
Hermano
mío:
Lo
que debe despertar en su grupo es la oculta facultad de la intuición, liberada
por medio del amor. La base técnica de la verdad reside allí, pero por ser
prácticamente la misma que poseen sus hermanos en mayor o menor grado, no
necesitan su ayuda, sino la comprensión intuitiva del alma, debiendo ser
desplegada mediante el amor, sin estar cegada por las personalidades. Con
frecuencia ama a las personas sin ver sus defectos, aceptándolos por lo que
aparentan ser. Si nada significan para usted personalmente, manifiesta
indiferencia. Ninguna de estas dos actitudes es correcta. Posee clara visión,
ama a todos los seres e irradia pureza, que puede dar a los demás si lo desea.
Por lo tanto, dé.
Marzo
de 1937
Hermano
mío:
Es
innecesario decirle que ascienda la montaña de la realización. Los pensamientos
simientes sugeridos más abajo le proporcionarán el método de ascenso.
ler. Mes ............. Alce los ojos. No mire el suelo.
2do. mes ............ Reconozca al grupo de compañeros
escaladores y no sólo a dos o tres.
3er. mes ............ Que sus pies sean
ligeros y no estén obstaculizados por las amistades terrenas.
4to. mes ............. Que su corazón esté pleno de amor y ame a
muchos.
5to. mes ............. Tienda la mano a todos y ayude al que
tropieza en el camino.
6to. mes ............. Fortalezca a quienes trabajan para otros
y trabaje usted también.
Escriba un artículo para su propio
esclarecimiento, sobre el empleo del amor al prestar servicio, y exponga las
siete reglas para escalar la montaña -reglas que ha forjado en el crisol del
servicio prestado.
Le
encomendaré una tarea algo inusitada. Piense y diseñe un símbolo -una forma
esotérica- que represente los objetivos de mi grupo de discípulos con el cual
está afiliado e indique el método de servir.
Octubre
de 1937
Hermano
mío:
Mi
mensaje de hoy es muy sencillo, no obstante, los métodos por los cuales puede
adaptar las insinuaciones breves que trato de darle, de ninguna manera son
simples. Su mayor necesidad es intensificar su aspiración espiritual interna.
Debe trabajar más definidamente, desde lo que podría llamarse un punto de
tensión. Estudie en las nuevas instrucciones grupales lo expuesto sobre tensión
e intensidad. La intensidad de propósito lo convertirá a usted en un aspirante
laborioso y en un discípulo de corazón y mente ardientes. Quizá prefiera ir
adelante con firmeza, prescindiendo de todo, convirtiendo el trabajo que
realiza para mí y el grupo en parte ordenada de su vida diaria, lo cual puede
muy bien adaptar a su gusto, dando razonable cabida a la vida del espíritu. Sin
descuidar el aspecto servicio, el desarrollo de su vida se equilibra
nítidamente y se lleva a cabo sin mucha tensión. Cuando esto sucede, puede ser
tanto la elección de su personalidad como la decisión de su alma para una vida
específica, aunque significa que usted no es un discípulo que subordina todo a
la vida del discipulado.
Quisiera
señalar dos cosas:
Primero,
si pudiera cambiar su tensión para que se vea impelido por la vida del
espíritu, implicaría un trastorno energético en su vida interna. ¿Está
preparado para esto? Segundo, lo antedicho no producirá cambios externos en sus
relaciones ambientales. Debe cumplir sus obligaciones e intereses externos. Me
refiero a la orientación, a las decisiones dinámicas y a la organización
interna para servir y sacrificarse. Quizá prefiera el camino lento y más fácil.
Si es así, el asunto es suyo, pero aún seguirá en el camino. Usted es todavía
una persona constructiva y útil. Simplemente lo enfrento a una de las crisis
que emergen en la vida de todo discípulo, donde hay que tomar decisiones
determinantes que abarquen un ciclo, pero sólo un ciclo.
Preeminentemente
es cuestión de aumentar la velocidad y organizarse para ir rápido. Esto
significa eliminar lo no esencial y concentrarse en lo esencial -lo esencial
interno, porque concierne al alma y su relación con la personalidad, y con lo
esencial externo en lo que a usted y a su medio ambiente se refiere.
Le
daré tres pensamientos clave para que reflexione profunda ente durante los
próximos meses. Hágalo primero en la cabeza y luego en el corazón. Estos
pensamientos claves son:
1.
La necesidad de acrecentar
la velocidad.
2.
La reorganización de las
normas del pensamiento y del vivir.
3.
La expresión de
a.
la sinceridad,
b.
el sacrificio,
c.
la sencillez.
Le
sugeriría que al final de este periodo y como contribución a la vida de su
grupo, escriba lo que llegó a comprender de estas cinco palabras -velocidad,
norma, sinceridad, sacrificio, sencillez- y su significación interna. Una de
las palabras clave que le di cuando lo admití en el grupo, fue comprensión.
Posee en gran medida comprensión mental, y le llamé la atención sobre la
comprensión del corazón. Puede ir lejos en el sendero del discipulado mi
hermano y amigo, cuando su centro cardiaco se abra y pueda pensar con amor.
¿Comprende esta paradoja?
Así
como hago con todos, le daré los rayos a que pertenece su equipo. Ya sabe que
el rayo del alma es el segundo, por lo tanto, en ello reside el énfasis que
pongo sobre el desarrollo del corazón pues su alma y su mente deben hacer el
esfuerzo, trabajando conjuntamente para obtener este resultado. Su personalidad
pertenece al cuarto rayo, considerando que constituye para usted el rayo del
artista, el trabajador creador. Pero necesariamente debe recordar que es también el Rayo de Armonía a través del
Conflicto y sobre este aspecto de rayo, en relación con su personalidad, le
llamo la atención. Este conflicto interno, otorgado por Dios, que tiene también
una profunda importancia espiritual, es un servicio.
Su
cuerpo mental pertenece al quinto rayo, que le permite comprender los
hechos y captar los contornos de las ciencias ocultas. Pero el cuerpo mental
debe ser guiado para que se convierta en instrumento de iluminación y no
simplemente en registrador de hechos, lo cual sólo es posible cuando la cabeza
y el corazón vibran al unísono.
Su
cuerpo astral es de sexto rayo, otorgándole ese centrado enfoque que
constituye el mayor bien para todo discípulo, pero también cierta medida de
estrechez que a veces lo obstaculiza.
Su
cuerpo físico corresponde al tercer rayo, proporcionándole ese activo e
inteligente aferramiento a la vida y un vehículo físico coordinado. Sin
embargo, deberá apartar su atención del vehículo físico, que a veces lo absorbe
demasiado y del cuerpo mental, y llevarla al cuerpo astral. Entonces emplee la
fuerza que afluirá a ese vehículo, aplicándola a la tarea de comprender el
"corazón de las cosas y de las personas", mediante un corazón
abierto. Por lo tanto, sus rayos son:
1.
El rayo del alma
.......................... el segundo Rayo de Amor-Sabiduría.
2.
El rayo de la personalidad
.......... el cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto.
3.
El rayo del cuerpo mental
........... el quinto Rayo de Ciencia Concreta.
4.
El rayo del cuerpo astral
............. el sexto Rayo de Devoción.
5.
El rayo del cuerpo físico
............. el tercer Rayo de Inteligencia Activa.
Marzo
de 1938
Hermano
mío:
Es
digno de elogio porque no ha perdido el sentido de su meta y ha cumplido con
sus tareas grupales, a pesar de los constantes cambios del medio ambiente y del
continuo movimiento. Quiero que sepa esto y que su tenacidad no pasó
desapercibida y fue debidamente apreciada. De un horizonte más amplio y de
contactos mucho más extensos, surgirá una vida de servicio rica y plena y
sentirá menos satisfacción por el medio ambiente y las condiciones de la
personalidad; debe ser evidente un sentido de valores que hará necesarios
ciertos reajustes básicos en su vida diaria, los cuales serán fundamentales,
internos y subjetivos, y no producirán (como dije en mi última instrucción)
vacilaciones en las relaciones y deberes de aquellos a quienes ama y con los
cuales su destino lo ha ubicado por el resto de esta vida; tampoco le permitirá
evadir sus responsabilidades para con aquellos a quienes está usted
internamente consagrado a servir y amar. Pero le servirán para proporcionarle
un campo más amplio de servicio magnético y una vida de realización espiritual
externa, para lo cual está bien equipado; sin embargo, excepto algunas palabras
dichas a veces a amigos y conocidos, el cumplimiento de sus deberes hogareños,
más su trabajo ejecutivo en el grupo, aún su vida no está dinámicamente
enfocada en el servicio ni en la parte que le corresponde desempeñar para
satisfacer la emergencia mundial. No lo deprime la necesidad de servir; no
lucha para planificar su vida a fin de prestar algún servicio definido; tampoco
forjó un programa espiritual interno para poder servir, excepto el correcto
cumplimiento de sus deberes como esposa y madre y de sus obligaciones sociales.
Carece todavía de "ese algo" que indica eficiencia espiritual; gran
parte de su tiempo lo desperdicia en cosas insustanciales. Busco en usted,
hermano mío, ese algo y una vida estabilizada, vivida inteligentemente y basada
en una mejor norma de valores.
Parte
del problema está relacionado con su cuerpo físico de tercer
rayo, que demanda cambios y requiere variación; le desagrada la quietud y la
estabilidad; parte de esto es resultado de su mentalidad de quinto rayo (la
personalidad está preeminentemente enfocada allí) lo cual no le permite ser
magnético y le hace adoptar una actitud vertical y no horizontal hacia la vida.
Por ser el rayo de su personalidad el cuarto, abre ampliamente la puerta al
contacto con el alma (cuando ese contacto se realiza y establece) le
proporciona energía de segundo rayo. En su caso, se expresará como amor más que
como sabiduría, y lo hará creador en un sentido más nuevo y poderoso y también
tan magnético que se convertirá en punto focal de inspiración y servicio
amoroso para quienes lo circundan.
Reasuma su trabajo creador hermano mío, y que
el amor que está profundamente oculto en su naturaleza emerja con más plenitud
a la superficie, en relación con los muchos y no sólo con los pocos.
Le
sugeriría que practique la meditación que le indico más abajo. Es definidamente
de quinto rayo y su propósito es revelar la ciencia del servicio. El quinto
Rayo de Conocimiento Concreto es, en realidad, aquel en que el hombre aprende a
aplicar todo el conocimiento adquirido acerca de la "forma divina",
de manera que sirve a la vida interna, y la forma externa se convierte en
expresión magnética de la vida divina. Por sobre todas las cosas es el rayo del
amor inteligente, así como el segundo rayo es el del amor intuitivo
-algo que raras veces se recuerda o se conoce
MEDITACIÓN
SUGERIDA
1. Alineamiento.
Enfoque la atención mental sobre la vibración o cualidad de la incluyente alma
de segundo rayo.
2.
Haga un esfuerzo para
obtener un punto de fusión, manteniendo la conciencia allí lo más firme y
prolongadamente posible.
3.
Pronuncie el OM como
personalidad que siente aspiración, y también como el alma incluyente, y una
vez más desde el punto de fusión obtenido.
4.
Medite sobre los
pensamientos simientes de quinto rayo, o frases simbólicas dadas a
continuación, esforzándose por ver sus símbolos.
Primer mes
La Gran Rueda gira -la rueda del Alfarero. La copa de la vida se va
formando.
Segundo mes La caja
de sorpresas de marfil contiene todas las formas menores,
según el tipo y de acuerdo al canon. Velan a una esfera central -la simiente de
la vida.
Tercer mes Aparece
la crisálida. En su cascarón externo, en la parte interna, aparece el canon de
la forma, tal como va a ser. ¿Cuál es esta forma futura?
Cuarto mes Un
bloque de mármol está en el fondo de la cantera. Oculta dentro de él hay una
forma de rara belleza. El escultor trabaja, modelando con exactitud lo que le
revela la visión interna. Modela fielmente, y la belleza viene a la vida.
Quinto mes Se
construye un puente. Dos formas son puestas en mutuo contacto. Constrúyase una
forma, un puente.
Sexto mes Vi
todas las formas reunidas dentro de la Forma de Dios. De esta manera
apareció una gran Forma.
5.
Entone el OM y vitalice la
visión pictórica que logró evocar en su conciencia imaginativa, mientras
reflexionaba sobre los pensamientos simientes mensuales.
Marzo
de 1939
Hermano
mío:
Las
palabras que le di en la última serie de instrucciones penetraron profundamente
en su conciencia y poco a poco el programa interno que debe regir su vida va
lentamente tomando forma -aunque todavía sea inconsciente de ello. ¡Cuán pocas
veces, quienes disponen de tiempo y están ociosos, sirven como lo hacen los que
no tienen tiempo ni están ociosos! Reflexione sobre este enunciado y procure
forjar en su conciencia algún modo de servir en la vida, distinto del de la
rutina diaria del hogar. A menudo la atención del hogar, el desempeño como
esposa y madre y el cumplimiento de la rutina social, se consideran como
adecuada expresión de servicio. Para algunos puede y debería ser, para otros no
lo es, y usted está entre aquellos que deben actuar creadoramente y dedicar su
vida a expresar la realidad interna por medio de alguna forma externa. Por lo
tanto, ¿qué hará, si cree que lo que digo es cierto?
El
apremio mundial es tal, que quienes están afiliados o son miembros de la
Jerarquía, demandan toda la ayuda creadora y consciente posible. Yo recurro a
usted.
Le corresponde descubrir la
manera de servir y de adquirir y lograr el necesario sentido de proporción, el
conocimiento imprescindible de las cosas esenciales y básicas de la vida
espiritual, y también la probada discriminación y la facultad de discernir, que
le indicarán el tipo de servicio y el momento y modo de servir.
No
le cambiaré su meditación. Le pediría que continúe con la que le di
últimamente, eliminando todas las etapas preliminares, y -después de un rápido
alineamiento- tome una de las frases simbólicas y reflexione profundamente
sobre ella. Siga practicando la meditación grupal, porque el trabajo grupal
unido y la técnica preliminar del servicio, es la principal tarea de todos
durante el próximo período de trabajo.
NOTA: Momentáneamente este discípulo se retiró del grupo del
Tibetano influido por amigos, pero al abandonarlo aprendió mucho y permanece
muy cerca en el aspecto interno.
K. E. S.
Agosto de 1935
Hermano de antaño:
Como
bien sabe, empleo a menudo esta manera de comenzar mis instrucciones.
Lógicamente es una amplia generalización, basada en la verdadera experiencia de
las mutuas relaciones. Por eso en otras vidas mi relación con usted fue de
instructor y alumno por un tiempo, y esa relación ahora será fortalecida en el
plano físico. Durante mucho tiempo han sentido mi presencia usted y también
otras personas sensibles que lo conocen muy bien. El contacto a establecerse
será más estrecho, por eso la instrucción que recibirá en el sendero será más
definida y su camino se definirá con más exactitud. Sus amigos quizá lo sientan
también por no estar exentos de cometer errores humanos y por deambular
frecuentemente por el valle de la ilusión, y pueden ser inducidos a ver, oír y
relatar lo que no es y que ciertamente puede ser comprobado por usted
directamente. Por lo tanto, hermano mío, emplee el discernimiento. Lo que
sintieron no fue más que un reflejo mío, distorsionado en el plano astral,
porque todo lo que se refleja allí se lo ve deformado. En el futuro mi contacto
con usted debe ser más directo, acrecentadamente comprobado por usted mismo,
basándolo en la vinculación de su alma con la mía en el plano mental.
Reflexione sobre esto.
Cada expansión de conciencia es precedida
por un período de prueba en uno de los tres cuerpos y en cierto aspecto de la
naturaleza inferior. Usted no es una excepción. Durante dos años fue probado,
consciente o inconscientemente, lo que culminó en la enfermedad del verano
pasado. Sé que lo comprende. Tales pruebas le producen un desarrollo interno
que quizá sea más evidente para aquellos a quienes usted instruye que para
usted. Esta prueba y sus resultados constituyen una responsabilidad y abren
avenidas de acercamiento hacia la realidad central del alma, hasta ahora no
empleadas.
Ahora,
durante algunos años, deberá intensificar el entrenamiento. Debe prepararse
para ello. ¿Está dispuesto a cumplir durante algún tiempo lo que pueda
sugerirle, haciéndolo paciente y voluntariamente y sin esperar resultados? Si
lo hace descubrirá que se producen cambios en sus intereses y expectativas y
encontrará nuevas maneras de encarar la vida. Además, rechazará ciertas cosas
que alteran la tendencia de lo que le interesa en la vida, que estarán basados
en un cambio de actitud mental y un enfoque interno más positivo. Este proceso
de rechazo constituye uno de los aspectos más difíciles de la carrera del
discípulo. Ha avanzado mucho en el sendero del discipulado y debe estar
preparado.
Dos
cosas requieren ser reajustadas en la vida interna de experimentación. Primero,
debe iniciar un experimento más profundo y seguro con el alma, lo cual
involucrará desapegos externos, reajustes internos y el constante desarrollo de
la capacidad de permanecer como alma consciente en la luz. No se
acostumbró todavía a mi método de instrucción, como lo hacen los discípulos
avanzados de mi grupo. Sólo sugiero. Insinúo a la manera esotérica antigua,
dejando que usted interprete y actúe como mejor le parezca. Pido sinceridad de
propósito a quienes enseño y que estén dispuestos a actuar cuando luminosamente
aparece el siguiente paso que deben dar. A ninguno de ustedes en momento alguno
les digo si han interpretado bien mis palabras y sugerencias. Trato de entrenar
almas conscientes y responsables, que pesarán debidamente las sugerencias, las
aceptarán y actuarán cuando la intuición les indique el procedimiento a seguir.
Usted tendrá que meditar profundamente sobre mis palabras, hasta que se
establezca más fuertemente en el plano mental la armonía entre nosotros. Lo
oriento hacia la acción positiva de acuerdo a la claridad de visión, siempre
que pueda verla. Quizá la vea pronto.
Segundo,
sería inteligente hacer dos reajustes en sus relaciones con las personas, los
que producirán un efecto liberador sobre la influencia de su alma, e
incidentalmente sobre la vida de su personalidad y medio ambiente. No le hablo
con más claridad porque lo último atañe a usted y a su alma, y no les incumbe a
sus condiscípulos. La situación existe en la esfera de las relaciones y
actitudes, y no involucra particularmente la drástica actividad del plano
físico. Si no ve con claridad a qué me refiero, tenga paciencia, ajústese a la
técnica sugerida, y la comprensión llegará a medida que transcurre el tiempo.
Durante
un año debe llevar a cabo con cuidado su trabajo de meditación, y durante seis
meses (hasta que vuelva a comunicarme con usted) no haga en absoluto ejercicios
de respiración. Más adelante, cuando su salud física esté más restablecida, los
ejercicios servirán un propósito útil.
Más
abajo le delineo un simple ejercicio de meditación para que lo lleve a cabo
debidamente. Hágalo con cuidado y sin excesiva intensidad. Es una meditación
que doy a veces a mis alumnos y la denomino "Meditación en el Sendero de
la Luz Interna"; le sigue a esta relativamente breve comunicación, cuyo
principal objetivo es intensificar el vínculo que ya existe entre nosotros.
Dicha meditación y el trabajo general asignado a mis discípulos, es todo lo que
le pido durante estos seis meses.
1.
Siéntese erecto, pero
relajado, adoptando una posición física cómoda.
2.
En etapas sucesivas
abstraiga internamente la conciencia, empleando la imaginación. La imaginación
es una actividad creadora que produce cambios internos definidos. Puede depender de ello, por ser una de las
fuerzas que influyen sobre la sustancia misma. Por lo tanto, retire su
conciencia,
a.
después de haberla centrado
definidamente en el cerebro físico, y llévela al cuerpo astral;
b.
del cuerpo astral a la
mente. Luego reconózcase como personalidad integrada;
c.
de la personalidad integrada
al alma.
3.
Al realizar este trabajo,
esfuércese por ver el hilo de luz dorada que conecta los tres cuerpos,
manteniendo su conciencia firme en la cabeza, en el centro entre las
cejas, el ajna. Este hilo de naturaleza
dual parte del corazón y de la cabeza, como si fueran dos cables dorados
entrelazados que lo conecta a usted, como personalidad, con el alma.
4.
Cuando lo haya hecho
ascender y observe que alinea y relaciona los tres aspectos de la personalidad,
haga una pausa en su meditación y comprenda, tranquila y silenciosamente, que:
a.
Se halla frente a su propia
alma y permanece ante el Ángel de la Presencia, que es usted mismo.
b.
Usted, el yo personal, y el
Ángel, el Yo divino, son una realidad esencial que se manifiesta mediante tres
aspectos, siendo usted, por lo tanto, un reflejo de la Trinidad de la Deidad.
c.
En realidad, no hay
separación o dualidad, ni yo ni tú, sino simplemente un Dios en manifestación,
cuya naturaleza es Luz.
5.
Entonces diga:
a.
Habiendo compenetrado el
mundo del pequeño y manifestado yo con una fracción de mí mismo, permanezco más
grande y más amplio, e influyo en mi vida diaria. Reflexione sobre este
pensamiento durante cinco minutos.
b.
Yo, el yo manifestado, por
el poder mágico de mi naturaleza, revitalizo, redimo y reabsorbo esta fracción
que mora en el cuerpo. Reflexione sobre esto durante cinco minutos.
6.
Haga volver conscientemente
al cuerpo la vida y la luz del Ángel de la Presencia, y sepa que está
allí, iluminando su mente, apaciguando y tranquilizando su naturaleza astral y
vigorizando y estimulando su cuerpo físico. Hágalo definida y lentamente,
empleando la voluntad.
7.
Difunda la luz y el amor
entrantes como fuerza y bendición:
a.
A sus hermanos de grupo.
b.
A su familia y al medio
ambiente inmediato, a quienes trata de ayudar.
c.
A la humanidad angustiada.
Al
hacerlo, considérese que trabaja conscientemente como alma y como un pequeño
representante y canal para la Jerarquía de Maestros, a Quienes trata de servir,
los Cuales sólo pueden llegar a su círculo y medio ambiente personal inmediato
sólo por su intermedio.
8.
Pronuncie entonces en alta
voz la siguiente invocación:
"Que
la energía del Yo divino me inspire y la luz del Alma me dirija; que sea
conducido de la oscuridad a la luz, de lo irreal a lo real, de la muerte a la
inmortalidad".
Mayo de 1936
Hermano
mío:
Lo
estuve observando y le dediqué mucha atención durante los cuatro últimos meses.
Comprendo que lo que más necesita en la actualidad es una creciente vitalidad
física, más que las virtudes, las características y los conocimientos que
generalmente se consideran espirituales. Algún día los hijos de los hombres
llegarán a comprender y a reconocer que todos los modos de ser, de expresión y
de contacto, son espirituales y de igual importancia para el alma observadora
que está en contacto. Le pediría que recordara y tratara de comprender esto.
Durante
los próximos meses debe hacer dos cosas, mi hermano y amigo. Una consiste en
establecer y mantener un contacto recordatorio más estrecho con el alma, el
cual ya está establecido, y de ello puede depender y confiar. Pero le pediría
mantener en su conciencia ese conocimiento todos los días, contando con él y
valiéndose de los recursos y la fortaleza que posee, particularmente cuando se
esfuerza en ayudar a otros. La otra, practique el ejercicio de respiración que
le daré. No le diré cuál es su objetivo, pues dejaremos que los resultados
físicos se desarrollen por sí mismos, sin presión mental de parte suya...
Ocúpese
hermano mío de los asuntos de los Grandes Seres. Mucho puede hacer usted
mediante el pensamiento y la pluma para ayudar a sus hermanos, a fin de que
trabajen con más fuerza en el mundo externo. Trabaje tranquilo desde un centro
interno; su tarea no es bregar contra las fuerzas vitales en el mercado de la
vida -si me permite hablar simbólicamente. ¿No sabe acaso que -los instructores
en el aspecto interno- necesitamos a aquellos cuyas vidas pueden ser protegidas
de los groseros contactos y a través de las cuales tenemos que trabajar? Si
algunos de nuestros aspirantes y discípulos que actúan en los torturados países
del mundo comprendieran esto, no lucharían tanto contra las condiciones físicas
externas en que se encuentran. Vivirían silenciosamente, desarrollando una
creciente sensibilidad a nuestra impresión y manejarían más poder por medio del
pensamiento correctamente dirigido. Reflexione sobre esto.
Como
habrá imaginado, su cuerpo mental pertenece al cuarto Rayo de Armonía a
través del Conflicto, lo cual facilita el contacto y la impresión con su alma
de segundo rayo. Esto le será cada vez más evidente a medida que aprende a
centrarse en la mente. Por lo tanto, atraerá una oleada más plena de fuerza
egoica en el transcurso del tiempo.
Su
cuerpo astral es de sexto Rayo de Devoción o Idealismo. Esto explica en
gran parte los intereses de su vida, le da oportunidad para servir e indica
cierta líneas de impresionabilidad, que requieren vigilancia y correcta
interpretación. Le pediría que medite
sobre esta sugerencia, recordando que cuando el cuerpo astral pertenece al
sexto rayo, necesariamente se establece una línea de menor resistencia entre él
y el sexto plano, porque su sexto vehículo, el sexto plano y el sexto rayo, se
hallan íntimamente relacionados. Los estudiantes harían bien en recordar estas
relaciones, pues las líneas de menor resistencia no son a menudo las que deben
seguirse, aunque a veces lo sean. De allí la necesidad de considerarlas con
discernimiento.
Su
cuerpo físico corresponde al séptimo Rayo de Orden Ceremonial o Magia, y
a ello se debe su interés en el espiritismo por un lado, y la elección de su
profesión por otro. De allí también la facilidad con que podría establecer y
mantener un firme contacto entre alma-mente-cerebro. Tiene muchas cosas con qué
trabajar, y durante el resto de su vida debería recordarlo. Mucho puede hacer
para aumentar su capacidad de desarrollar la continuidad de conciencia entre
los diversos planos. Le recomiendo que reflexione detenidamente sobre este
pensamiento.
Enero
de 1938
Hermano
mío:
¿Quisiera
estudiar y luego practicar cuidadosamente el ejercicio de visualización dado a
P.D.W.? Será benéfico para ambos, porque sienten las limitaciones del cuerpo
físico, y debido al anhelo de servir tienen mucho que soportar hasta adquirir
paciencia y el correcto sentido de proporción.
Enfáticamente
le llamo la atención sobre las palabras que podrían darle la clave de su vida: conocimiento
directo. ¿No ha llegado a comprender que en la quietud de su habitación y
lejos del caos de la vida moderna (que es su actual privilegio), tiene la
inapreciable oportunidad de adquirir ese conocimiento directo? P.D.W. ya ha
obtenido gran parte del mismo, de allí su entrenamiento (también en la quietud
de su habitación) para aplicarlo
dinámicamente en el nivel mental. Razonablemente podría usted preguntarme:
¿Conocimiento directo de qué? y le responderé:
Conocimiento
directo de su propia alma, de manera que sea un hecho y una realidad en su vida
y no sólo una creencia y una esperanza. El camino hacia ese conocimiento es a
través del alineamiento.
Conocimiento directo de sus semejantes, de
manera de llegar a comprenderlos y prepararse a fin de prestar un servicio más
pleno en su próximo ciclo de vida. El camino hacia ello es por medio del amor.
Además de un estudio mental de la psicología esotérica, que puede adquirir
estudiando el Tratado sobre los Siete Rayos.
Conocimiento
directo del grupo interno de trabajadores, al cual está afiliado y que incluye
a su hermano Tibetano, su instructor y amigo, y a sus condiscípulos. Le pediría
esforzarse para entrar en contacto con ellos por medio de la meditación, e ir
hacia ellos con amor y en actitud de ayuda. Desde la quietud de su habitación
podría hacerle mucho bien a F.C.D. Añadiré que él está tratando de ayudarlo a
usted físicamente y de fortalecerlo vitalmente (dondequiera que viva esa vida).
Trate también de entrar en contacto con él. Mi bendición y pensamiento están
siempre en usted.
NOTA: Es evidente que en la primera instrucción, El Tibetano
sabia desde el comienzo que a K. E. S. le quedaban pocos años de vida. En la
última instrucción empleó la frase: "donde quiera que viva esa vida".
K. E. S. falleció pocos meses después.
O-L. R. D.
Agosto de 1935
Hermano mío:
Durante
algunos años ha trabajado activa y conscientemente para su desarrollo
espiritual. Antes de esto, su vida tendía hacia la luz, con intervalos de
olvido y de absorción en las cosas de la vida diaria. En esos primeros días no
tenía un propósito muy firme, ni estaba coordinado. Actualmente hemos observado su insistencia en hacer la
transición de la vida inferior a la superior y su promesa al alma de que no
reconocería ningún impedimento ni obstáculo. Por lo tanto lo ayudaré, y
mediante sugerencias y atenta colaboración, le prestaré ayuda en el camino. En
este punto le recordaré que de acuerdo a las leyes de la nueva era, esa ayuda
se presta únicamente a quienes trascendieron la aspiración egoísta y perdieron
de vista su propio progreso en el deseo de servir. La Ley de Servicio, como
bien sabe, rige el futuro y representa la nueva técnica. En la antigüedad el
aspirante se dedicaba a servir a su propia alma, poniendo el énfasis sobre la
propia salvación individual, siendo lo único que consideraba. Luego vino el
período en que el servicio al Maestro y a la propia alma se consideraba de
primordial interés; se servía al Maestro y se acentuaba el deber hacia él,
porque contribuía a la salvación del individuo. Hoy se emite una nueva nota -la
nota del progreso sirviendo a la raza y practicando el olvido de sí mismo.
Usted, como todos mis discípulos, ingresó en
el grupo a fin de estudiar el método de servir -el arte de servir y curar para
el cual está bien preparado. Todo lo que ocurre en su vida, hermano mío, toda
la preparación que pueda adquirir para las vidas futuras y todo lo que trata de
realizar para el futuro, debe estar subordinado a esa idea básica de servir a
través de la curación.
La
mejor manera de desarrollar la comprensión y la técnica necesarias, es por
medio de la meditación. El camino de la meditación no le resulta muy difícil.
En vidas anteriores estableció la línea de acercamiento. Puede orientarse
fácilmente ahora, hacia ese camino. Sin embargo, deberá llegar (durante los
próximos dos años) a dominar la técnica por la cual
1.
aprenderá a utilizar el
período de meditación para lograr un intenso enfoque sobre el tema de la
curación, sus leyes y sus métodos;
2.
podrá proyectar
conscientemente su pensamiento de tal modo, que la curación tenga lugar donde y
cuando sea necesaria.
En
el primer caso se entrena a fin de llegar a ser un "punto de
contacto" para las fuerzas curadoras del planeta. En el segundo se entrena
para poder ser un "canal de distribución". Reflexione sobre esto dos
objetivos, pero no espere todavía estar capacitado para alcanzarlos. El factor
tiempo no cuenta en el trabajo del discípulo.
El progreso es la meta cuando está profundamente arraigado y
establecido, y el progreso es sólido y bueno cuando es lento.
Referente
a la formación de su propio carácter trate de realizar dos cosas:
1.
La descentralización y el
olvido de sí mismo, lo que contrarrestará y negará esa desconfianza e
insatisfacción espiritual consigo mismo, que cobra gran parte de sus
pensamientos.
2.
La ternura que surgirá de la
creciente capacidad de identificarse con otras personas y sus problemas.
La
vida le ha acarreado muchas dificultades durante los últimos tres meses; fueron
necesarios muchos reajustes internos y externos. Está aprendiendo la lección
del desapego, que le indica el camino de liberación. Análogamente, todos los
discípulos que se entrenan en el sendero del discipulado aceptado o se preparan
para este entrenamiento, deben desligarse de muchas cosas en sus vidas, a fin
de establecer los nuevos ritmos. Este proceso debe continuar, para lo cual debe
prepararse. Sin embargo, tiene la luz adecuada y la fortaleza suficiente que le
permitirá hollar el camino del discípulo. Usted puede depender de sí mismo y de
su propia divinidad.
Le
recomiendo que lleve cuidadosamente su diario espiritual. Al escribir día tras
día, hágalo recordando que debe emplear su capacidad de expresar los
pensamientos espirituales para ayudar a los demás. "El corazón conoce su
propio desarrollo. El observador saborea su fruto". Este antiguo e
importante pensamiento significará mucho para usted. Reflexione sobre él. Le
sugiero los siguientes ejercicios de respiración y meditación...Quizá tarde en
acostumbrarse a hacerlos, pero con el tiempo obtendrá beneficios reales.
Céntrese después en la cabeza y, recordando que es el alma,
practique su trabajo de meditación con acrecentada intensidad y pureza de
propósito. Dedique a este trabajo más o menos quince minutos.
Luego reflexione detenidamente durante otros quince minutos
sobre pensamientos curativos. Si quisiera podría elegir algunos pensamientos
claves de mis palabras y convertirlos en tema para una detenida reflexión.
Anótelos y consérvelos.
Dedique cinco minutos a algún trabajo definido a fin de ayudar a
alguien a obtener más luz y liberación, recordando que la curación puede
hacerse en todos los planos. Le pediría ir despacio y hacer todo este trabajo
concienzudamente.
Marzo
de 1936
Hermano
mío:
Al
establecer, como lo hago, un contacto más permanente y estrecho, cada vez que
me comunico con uno de mis discípulos, considero indispensable decirle que
hasta fin de año no hay necesidad de cambiar su trabajo. Pertenece a mi grupo
desde hace poco y no ha habido tiempo, por lo tanto, para que la meditación
asignada en mi última comunicación, desempeñara la función designada. Capta la
enseñanza tan rápida e intuitivamente y los procesos mentales aferran tan
velozmente lo esencial, que es vitalmente necesario que sobrevenga en su caso
un momento de tranquila reflexión para asimilar las verdades reconocidas e
incorporarlas a la vida diaria.
Por
primera vez, este grupo ha llegado a ser una unidad completa. Sin embargo,
tomará más tiempo para fusionarse, mezclarse y establecer permanentemente una
correcta interrelación. Le pido definitivamente mantener unido al grupo con la
fuerza de su amor y ayudarlo así a progresar...
Sin
embargo, muy particularmente le ruego que ponga un especial cuidado e interés
en el contacto de la Luna llena para el establecimiento de una relación rápida
y fácil en este sagrado momento, no sólo conmigo sino también con sus
condiscípulos. Esto será más eficaz que cualquier otra cosa para liberar este
grupo y alinearlo conmigo y con lo que yo represento. Ayudará al grupo a
fusionarse con los lazos de la comprensión. En este trabajo particular puede
ayudar materialmente, mi hermano y amigo de antigua data, por su natural
"facilidad para establecer contacto", considerándolo como un servicio
que presta al grupo.
Avance
con fortaleza, amor y comprensión y no permita que el razonamiento de la mente
inferior le impida anticipar y esperar grandes cosas. Posee la fortaleza, el
poder y la voluntad dinámica, hermano y amigo mío. Éstos son acervos divinos. Como se habrá dado
cuenta, usted obstaculiza la expresión divina de ellos, porque no los ama
suficientemente. No sea inflexible. Manifieste ternura hacia los demás, de esa
manera todo cuanto posee será constructivo. Imparta fuerza amorosa.
Septiembre
de 1936
Mi
hermano y amigo de larga data:
¿Querría
introducir en su conciencia las ideas siguientes y reflexionar sobre ellas
durante seis meses, tratando seriamente su valor subjetivo y su conocimiento
objetivo?
ler. mes ................. El Camino del Amor es el Camino
iluminado.
2do. mes ............... La voluntad de poder debe ser
energetizada por el amor.
3er. mes ............... Cada peregrino en el Camino está
extenuado y cansado. Todos son sinceros. Recuérdelo.
4to. mes .............. Cada crisis de la vida puede conducir a
una amplia visión o a un muro separador.
5to. mes .............. El tiempo es breve. Sólo los
pensamientos que se mezclan y fusionan pueden durar. El Camino aislado es
oscuro.
6to. mes ............... Que la radiación del corazón lo
conduzca a la paz. Ansiosamente desee poseer un corazón radiante y amoroso que
difunda paz y fuerza curadora sobre los demás.
Le
pediría, hermano mío, estudiar todo lo que he dicho en mis diversos escritos,
relacionado con los centros coronario y cardíaco y sobre la relación de la
voluntad y el amor. Escriba un artículo para ayudar a sus compañeros
servidores.
Febrero
de 1937
Mi
hermano y amigo:
Los
seis meses transcurridos lo orientaron definitivamente hacia su próxima
expansión de conciencia y usted lo ha percibido, siendo ello de gran
importancia y también de valor si pudiera expresar -con palabras claras- lo que
usted cree (en sus momentos más elevados y profundos) que es el próximo paso
que tiene inmediatamente por delante. Como alma que actúa por medio de la
personalidad ¿cuál es el próximo reconocimiento y conocimiento que su alma
trata de plasmar en su conciencia cerebral? A fin de ayudarlo, permítame
formularle tres preguntas que contribuirán, en este esfuerzo, a expresar con
mayor claridad, algo que quizá presiente nebulosamente:
1.
¿Cuál es exactamente la
visión, según la veo yo, en conexión con mi desarrollo inmediato?
2.
¿Cuál será el resultado
práctico de la materialización de esta visión externa en mi vida diaria?
3.
¿De qué tipo será la cualidad
de la experiencia, cuando la haya convertido en una realidad en mi mente
y en mi conciencia cerebral?
Como
ve, hermano mío, usted es esencialmente ocultista, porque su alma de primer
rayo actúa a través de su personalidad de quinto rayo. Esta combinación es muy
valiosa, pero tiene sus limitaciones, por pertenecer a una línea mayor de
energía, 1-3-5-7, la cual se intensifica porque su cuerpo mental es de
tercer rayo y su cuerpo físico de primero. Este último tipo de fuerza
que usted emplea en el cuerpo físico es contrario a la regla común, pero en lo
que atañe a los discípulos la regla no es inmutable, por lo tanto, verá que la
línea de energía de voluntad o poder, inteligentemente aplicada, domina su
equipo en esta vida. Su cuerpo astral de sexto rayo constituye su
"puerta de entrada" al rayo mayor del sistema solar y al Corazón de
Dios y de sus semejantes. En la próxima encarnación deberá equilibrar esta
condición, y el equilibrio sólo tendrá lugar, como es de desear, si el impulso
para lograrlo se origina por el poder del amor que su cuerpo astral podrá
expresar en esta encarnación. Por lo tanto, es de primordial importancia que
durante el resto de esta vida, su cuerpo astral sensorio exprese el correcto
desarrollo y controle la naturaleza amor, lo cual es esencial para que se
integre rápidamente en la Jerarquía de almas y de servidores.
Ha
hecho mucho para preparar la mente y coordinar la personalidad. Su personalidad
de quinto rayo facilita la recepción de la iluminación, porque su intelecto e
intuición armonizarán fácilmente. Ha alcanzado también muchas cosas que otros
aún están luchando por lograr. Ahora deberá dedicar más atención a su cuerpo
astral y, por intermedio éste, se abrirá ante usted el mundo del verdadero ser;
al conocimiento le sumará la sabiduría y a la inteligente comprensión su
aspecto práctico pero místico, el de la visión motivada por el amor. El cuerpo
astral constituye su mayor problema.
Al
entrenar a los discípulos procuramos que el ocultista desarrolle el
conocimiento místico, y el místico el conocimiento ocultista práctico. Puede
tener visión en niveles elevados, pues allí usted, como alma, debe actuar
conscientemente. Sin embargo, esa visión debe descender a un nivel inferior de
conciencia. La reacción emocional es el aspecto natural de su ser que está aún
muy inhibido, No tema a los estragos que pueda causar la emotividad, hermano
mío. Algunos discípulos probablemente preguntarán qué quiero significar con
ello. No es necesario que se lo explique, porque sabe a qué me refiero. No me
explayaré sobre la oculta significación, por serle evidente.
Me agradó ver que se dio cuenta de cuál era el
pensamiento simiente que estaba destinado a provocar su resistencia. Fue para
usted el más importante de todos. Como supone, la idea no es negativa. Las
personalidades de los "agotados peregrinos en el Camino" están
realmente cansadas y agotadas. En la actualidad, la humanidad está muy
extenuada. Se han utilizado los vehículos de la personalidad durante muchos
ciclos y su poder (en sentido positivo) se va gastando, y a esa meta se está
llegando. Durante largos ciclos, los
efectos del alma sobre la personalidad fueron
negativos y el equipo personal constituyó la expresión positiva del hombre espiritual, por lo cual el
conjunto inferior de fuerzas comienza a
desgastarse, su vibración a debilitarse y, debido a que gran parte de la conciencia aún se
identifica con la naturaleza corporal, el discípulo es consciente de la fatiga,
dolor, angustia y profundo cansancio. La "fatiga de la personalidad"
de la raza humana, fue parcialmente responsable del excesivo complejo de
angustia, del sentimiento de inferioridad y de la sicológica ansia de
liberación, inducida por la presentación cristiana de la verdad.
A
medida que se progresa comienza a afluir el gozo del alma a los vehículos
agotados y cansados, y gradualmente toma posesión la naturaleza positiva del
alma. Cuando dicha naturaleza es bastante fuerte y el hombre se descentraliza
suficientemente, persistirá la cualidad del alma a pesar de las limitaciones
físicas, y la sensación interna de cansancio será cuidadosamente anulada y
consciente e inteligentemente trasmutada. Se reconocerá la angustia de la
personalidad, pero se hará un esfuerzo planificado para trascendería. Este
proceso de "divina imposición"
atrae gradualmente fuerza curadora, y la salud perfecta constituirá la
recompensa del iniciado, por el esfuerzo realizado en alguna vida, para vivir
como alma y no sólo sentir como personalidad. Esta divina afluencia de la
cualidad egoica de la vida, es la verdadera clave para la curación
autoinducida.
Recuerde
lo señalado en otra parte:
1.
La felicidad es la meta del
deseo de la personalidad y su reacción sensoria más deseada.
2.
El gozo es la cualidad de la
vida del alma, y esa cualidad puede ser impuesta sobre la personalidad,
reemplazando a la felicidad e impartiendo el don de la verdad.
3.
La bienaventuranza es la
naturaleza del Ser espiritual y, a su vez y a su debido tiempo, se impone sobre
el ritmo del alma. Éste es el don de la síntesis.
Usted
ve con claridad debido a la observación mental, aguda e inteligentemente
aplicada. Aprenda ahora a sentir con la misma claridad con que ve lo
bueno y lo no tan bueno, y ame firmemente en ambas direcciones. Usted no ama
porque critica. Debe aprender a amar y ese amor arrojará nueva luz sobre lo que
percibe y así aprenderá a sentir. Entonces la vida se abrirá ante usted con
nuevos ritmos de servicio y utilidad.
No
le pedí que responda únicamente para usted y para mí las tres preguntas
expuestas en esta instrucción. Sin
embargo, si le parece y desea responderlas, procure que sean también de
utilidad para sus hermanos de grupo.
Le
haré otra insinuación y una sugerencia, que sólo usted comprenderá. Debiera
amar y tener en su corazón a tres personas. No siente aún amor por ellas. Una
no lo ama a usted. Dos buscan su amor. Aprenda a amar a las tres, no
teóricamente desde una elevada altitud, fría y mental, sino en las llanuras de
la tierra; ámelas con todo su corazón. Entonces la vida cambiará para usted.
Además, hermano mío, no las ame obedeciendo a mi insinuación o con despliegue
de espíritu magnánimo, o como resultado de un razonamiento intelectual, sino
porque las ama. Dos pueden darle mucho y conducirlo y llevarlo a lo
largo del Camino. No menciono sus nombres, ni dije a nadie quiénes son. No es
un asunto de ellos ni mío, sino suyo.
Le
daré tres frases para meditar durante los próximos seis meses. En los primeros
tres, medite sobre éstas, centrando la conciencia en la cabeza y en los últimos
tres meses en el corazón, y procure sentir su significación. Así le llegará la
comprensión.
Frase
I.
Como
áurea mariposa en su vuelo hacia el sol, me poso sobre el pétalo del loto
terrestre, sostenido por el aliento del amor. Revoloteo. Permanezco un
instante, luego levanto vuelo en el dorado sendero que conduce al sol.
Frase
II.
No
hay oscuridad ni niebla. No hay noche ni día. No hay tormenta ni paz; ni
descanso ni lucha. Sólo existe el inmutable amor de Dios que trae el
bien.
Frase
III.
Desciendo
de la cima de la montaña trayendo la luz del amor, el amor de Dios. En
el cáliz de todas las formas con las que entro en contacto, vierto ese amor
que la Luz confiere, ese amor que sustenta la vida. Veo el amor de la
vida divina afluir a través de la forma, de la mía y la de otros. Cura y
alivia. Así se lleva a cabo la tarea. Así un hombre terrenal se transforma en
un Hijo de Dios.
Al
resumir las cualidades de rayo, que deberá encarar cuando se capacite para
progresar en el servicio mundial, puede decirse que son:
1.
El rayo del alma
............................. el Rayo de la Voluntad o Poder.
2.
El rayo de la personalidad
............. el Payo de la Ciencia Concreta.
3.
El rayo del cuerpo mental
.............. el Rayo de la Actividad Inteligente.
4.
El rayo del cuerpo astral
................ el Rayo de la Devoción.
5.
El rayo del cuerpo físico
................ el Rayo de la Voluntad o Poder.
Para
tranquilidad suya y la de sus condiscípulos, puntualizaré que el trabajo grupal
de curación podría comenzar si el grupo continúa con su trabajo de integración
y aumenta en amor y comprensión. Siga con la meditación grupal y el trabajo de
Acercamiento a la Luna llena, dedicándole mucha atención a este último. Conozca
el camino al Ashrama de segundo rayo a través de la puerta abierta (aunque
secreta) de su propio corazón.
NOTA: En la instrucción de marzo de 1936, El Tibetano dijo a
este discípulo que manifieste ternura hacia los demás. No pudo aprenderlo y,
temporalmente, su trabajo en el Ashrama está en suspenso.
S. R. D.
Agosto de 1936
Hermano de antigua data:
Una
de las cosas más fuertes en su conciencia es el conocimiento de nuestro antiguo
lazo y vínculo. Esto hace años que lo sabe. A menudo se preguntó de qué le ha
servido. Pasó más de la mitad de su vida sin haber descubierto cuál es el
propósito de este conocimiento o qué servicio definido puede prestar, porque,
hermano mío (durante el resto de su vida), debe ser de mayor utilidad que hasta
ahora. Si usted es un discípulo, debe tener presente que lo es por la capacidad
de servir y no por los vínculos kármicos. Usted y L.R.U. están kármicamente
relacionados conmigo y, por lo tanto, también mutuamente. Si esta relación no
redunda en servicio a sus semejantes, no tiene utilidad alguna. Es un servicio
que debe prestarse altruistamente y con sacrificio. Esa es su lección y la de
ella también.
No
me corresponde decirle cómo debe servir o en qué campo debe hacerlo. He
observado que durante los últimos tres años tanteó el camino hacia una
creciente utilidad, y conozco bien su determinación de que nada lo detendrá.
Recuerde hermano mío, que a menudo nos obstaculiza lo imprevisto y no lo
previsto.
Si
en los meses venideros siente que aminora el contacto conmigo, no se deje
engañar por esa ilusión. Estará basada, en realidad, en una captación mental
más profunda de la verdad y en una disminución de la atención sobre la
sensibilidad astral. Es esencial que eso lo supere. Astralmente es
supersensible y necesita acrecentar su polarización en el plano mental. Esto
conducirá a dos cosas:
1. Un
aferramiento más firme del alma sobre el yo inferior para que su alma tenga
mayor significado para usted.
2. Una
integración más profunda en su grupo de almas afines, con la consiguiente
captación de los contactos grupales y un menor interés
sobre la personalidad y su instructor, El Tibetano. A su hermano Tibetano le
interesa el grupo, no el individuo. Ésta es la primera lección que debe
aprender. Trabaje afanosamente para entrar en contacto con sus condiscípulos,
piense menos en mí y en su relación conmigo. No hable con nadie de mí durante
un año. Pero en el momento de la Luna llena, trate de hacer contacto conmigo, y
establecer y fortalecer su vínculo en relación con
a.
sus hermanos de grupo,
b.
L.R.U. y
c.
kármicamente conmigo.
Durante
el resto del mes y hasta el próximo plenilunio piense sobre el trabajo grupal y
no sobre El Tibetano. Creo hermano mío, que rápidamente comprenderá la
sabiduría que ello encierra. Por
naturaleza es maestro, maestro en entrenamiento; puede enseñar y deberá
enseñar. Aproveche toda oportunidad para hacerlo y reúna a quienes así puede
servir. Elija calidad y no cantidad y enseñe desde el ángulo del conocimiento,
obtenido por la cuidadosa reflexión durante la meditación. En esta frase le doy
la clave para su trabajo de meditación...
Después
de la meditación pronuncie la siguiente obligación:
"Desempeño mi parte con resolución y fervorosa aspiración;
miro arriba; ayudo abajo; no sueño, ni descanso; trabajo; sirvo; cosecho;
ruego; asciendo a la cruz; recorro el Camino; camino sobre el trabajo
realizado; asciendo sobre mi yo exánime; renuncio a la paz; prescindo del
descanso, y en la tensión del dolor me pierdo a mí mismo y descubro a mi Yo, y
entro en la paz".
Como
pensamiento simiente para los próximos meses, emplee los siguientes:
ler. mes...... La mente revela lo Real.
2do. mes.... La Luz es dual. Pone de manifiesto
lo invisible. Arroja sus rayos sobre el camino cotidiano.
3er. mes..... Todo lo que existe pone de
manifiesto alguna idea simiente.
4to. mes..... Un pensamiento de Dios, una idea
real, debe revelarse dentro de mi corazón.
5to. mes..... El mundo debe ser salvado por las
ideas.
Ya
se habrá dado cuenta hermano mío, cuál es mi objetivo detrás del entrenamiento
inicial al que le pido se someta. Voy a aclarárselo. Quisiera que
se polarice más definidamente en el plano mental y no adopte tanto la actitud
del devoto; sea más impersonal y libre para servir en bien del servicio mismo y
no por devoción a un instructor, a una causa o a una creencia ¿No es esa
también su idea más profunda y elevada?
Marzo
de 1937
Mi
hermano y amigo:
Las
lecciones de la verdadera humildad y reticencia no son tan fáciles de aprender
como parece, particularmente cuando el complejo de inferioridad es tan fuerte
como en su caso. Es fácil confundir el natural autodesprecio con la verdadera
humildad espiritual, pero usted aprende con rapidez.
Una
cosa le diré, la humildad debe ir siempre a la par del propio respeto
espiritual, que prohíbe a un discípulo ubicarse en el sendero, excepto en el
lugar que le corresponde. La realidad es que el discipulado debe ser
reconocido. No debe existir un falso orgullo cuando uno sabe que es un
discípulo. Esto se lo señalo a usted y a todos los discípulos. Reconocer tal
categoría es, sin embargo, una cuestión estrictamente personal; debe
enfrentarla, aceptarla y luego guardar silencio. Por lo tanto, mis palabras
anteriores son preliminares para la lección que trataré de impartirle.
Deberá
reconocer su vehículo, sabiendo que su antigua aspiración está dando y dará
fruto; apartar los ojos de usted mismo, de las personalidades, de sus
condiscípulos y hasta de mí, su amigo e instructor durante varias vidas, y
olvidar todo, excepto la necesidad de aquellos con quienes se pone en contacto
diariamente. Luego servir. Cerrar la puerta a cada pensamiento del yo, y
a esas reacciones que sus hermanos de grupo puedan engendrar; suprimir también
esas aspiraciones devocionales que tan a menudo me dirige y apartarlas también
de usted. Después, con un corazón pleno de ternura, amor y piedad, servir a
todos los que encuentra, sabiendo que "cada corazón oculta su propia
amargura". Ésta es su principal lección en el Sendero actualmente, hermano
mío -aprender el total autoolvido. Olvide el pasado y todo el dolor y el gozo
que le ha traído; olvide al YO personal y todo lo que tiene para dar, o lo que
retiene; olvide lo que dijo o fue dicho respecto a usted y sus métodos, y trate
simplemente de servir. Sirva con un corazón gozoso y con equilibrio.
Una
de sus grandes limitaciones es la supersensibilidad. Su cascarón externo
necesita endurecerse; debe aprender a desentenderse y a no reconocer lo que
puede perturbar su vida de servicio. El proverbio reza: "Ellos dicen, ¿qué
dicen? Déjelos que digan". Esto encierra una gran verdad para usted. Los
discípulos pierden mucho tiempo preocupándose por las palabras, pensamientos y
actos de otros discípulos, y así malgastan un tiempo que podrían emplear en
forma más constructiva. ¿No sabe acaso que los minutos se convierten en horas
cuando el discípulo lucha consigo mismo a fin de recuperar el equilibrio?
Pregúntele a A.A.B. Ella conoce el significado de las horas perdidas y puede
ayudarlo. Recuerde también, mi viejo hermano, que todo sufrimiento debido a la
supersensibilidad indica autocentralización y a su vez milita contra la
inclusividad necesaria que eventualmente permitirá a este grupo trabajar con
éxito al prestar servicio. Señalo esto, porque usted tuvo que luchar en estas
líneas durante los seis últimos meses; su principal debilidad es esta
sensibilidad que lo conduce a enfocarse indebidamente en el pequeño yo.
Le
pediría que continúe estudiando lo indicado en mi última comunicación, y que en
los próximos seis meses se ocupe del tema de la iluminación a través de las
ideas. Ya comienza a captar algo de la significación de las ideas. Ahora
considere lo que estas ideas pueden hacer por usted, iluminando su mente y
enriqueciendo por lo tanto su servicio. Todo lo que usted aprende debe
relacionarlo con su servicio. Allí reside su lección particular. Tiene el
equipo; su perspectiva es adecuada; posee una mente que puede ser iluminada;
puede enseñar y servir. Esto aún no lo empezó a hacer adecuadamente. Debe
aprender a servir como alma y no como personalidad de alta calidad. Le insinúo
aquí algo que le interesa bastante como para aceptarlo. En cuanto a su
meditación, siga como hasta ahora. No la cambiaré.
Septiembre
de 1937
Hermano
mío:
Sólo
unas breves palabras serán suficientes hoy. Libere la belleza oculta que reside
en el verdadero autoolvido y permita que su devoción (probada y experimentada)
y su sinceridad, estabilicen al grupo. No se preocupe de las cosas no
esenciales de la vida personal. Sea generoso consigo mismo y su tiempo, y dése
a sus hermanos de grupo con la definida impersonalidad que nada pide para el yo
separado. Esto aún no lo hace.
Enero
de 1938
Mi
viejo hermano:
Durante
los próximos meses estudie y prepárese con tranquilidad, y le pediré que tome
las ideas citadas a continuación, en su meditación, y reflexione profundamente
sobre ellas, trasformándolas en características distintivas de su vida. Le doy
estas ideas con un propósito definido:
ler. mes ....... El presente incluye todo
el pasado. El futuro depende de la claridad con que ve la visión inmediata.
2do. mes ...... Olvide
el pasado y forje adelante hacia la gloria de Aquel que viene.
3er. mes ..... Que reine el silencio como
resultado de un corazón libre de dudas y no como resultado de haber cerrado una
puerta.
4to. mes ....... Que la humildad y la fortaleza
sea su dádiva a los demás.
5to. mes ...... Ciertos tesoros son demasiado
valiosos y frágiles para ser expuestos a la vista de otros. Manténgalos en la
hermética reclusión del corazón.
6to. mes ...... Dé al máximo lo que posee en todos
los planos, y dé nuevamente. Y dando así, adquirirá.
Junio
de 1938
Poco
podemos hacer cuando las pruebas, el profundo dolor y la ansiedad, abruman al
discípulo, excepto permanecer a su lado con amor, enviar le pensamientos
curativos y evocar la fortaleza interna del alma para que puedan emplearse los
vehículos. Ante sí tiene algunas semanas y meses de servicio altruista. Hágalo
gozosamente sin pensar en el yo, dé de su
fortaleza y su amor sin mencionarlo a su corazón ni pronunciar palabras,
o albergar en la mente pensamiento alguno sobre el pequeño yo. No le daré por
ahora ningún estudio, sino nuevos pensamientos simientes, pidiéndole que medite
sobre ellos con profunda reflexión. ¿Quiere anotar cada mes los resultados de
las reflexiones, en un escrito muy breve, pero que dilucide la idea
considerada? ¿Observó, hermano mío, el valor y la significación del pensamiento
simiente que le di anteriormente para el sexto mes y que le proporcionó la
clave para su servicio inmediato? Los nuevos pensamientos simientes son:
Primer mes. ...........Que entone el canto del alma
y sus claras notas traigan paz y gozo a los demás. Mi palabra de hoy es Gozo.
Segundo
mes...........Que la cualidad del alma se vea en mí, la cualidad del amor. Amor
que no ve las pequeñas formas del yo, sino al Yo Uno en todas. La cualidad que
practicaré hoy es Autoolvido.
Tercer mes.............Que la palabra de mi alma
vaya hacia otros como fortaleza. Esta palabra para mí, en mi breve período de
vida, es Comprensión.
Cuarto mes............Que la visión de mi mente sea
clara y segura y su delineamiento veraz y real. Esa visión es la necesidad que
tiene el género humano del sufrimiento y del dolor, porque existe en todo el
mundo. La clave de hoy para mí es Servicio.
Quinto mes............Que se vea la gloria del
Señor, mi vida, esa gloria es la gloria del Uno. La diversidad y todas las
diferencias desaparecen. La palabra que para mí constituye el significado de
esa vida es Identificación.
Sexto
mes...............Que las acciones del alma sean los móviles de mi vida diaria.
Soy esa alma y a ella me consagro. Esa alma es una en todos mis semejantes y yo
soy uno con ellos. La nota clave de la acción del alma es Sacrificio.
Una
real comprensión del propósito de estos pensamientos causará transformaciones
básicas en su vida y actitudes, dándole una nueva capacidad de servir.
En
cuanto a sus rayos hermano mío, debe saber, como lo expuse anteriormente, que
el rayo de su alma es el segundo y el de su personalidad el sexto, estando
ambos en la línea 2-4-6. Es necesario que haya un desarrollo cabal consciente y
definido. Este desequilibrio se acentúa también por el hecho de que su cuerpo
mental es de cuarto rayo, completando así la representación directa de esta
línea de energía divina. Como verá, por lógica, esto complica considerablemente
su problema, porque cuando la línea de menor resistencia es tan poderosa como
en este caso, se convierte en un obstáculo definido.
Su
cuerpo astral y el de unos pocos en mi grupo, no pertenecen a los rayos
comunes. Por lo general son de sexto o segundo rayo, pero el suyo es de primer
rayo y el poder de su personalidad está enfocado en su naturaleza emocional,
que es un residuo de la personalidad de sexto rayo de su última encarnación; es
muy poderosa y está voluntariosamente activada, lo que podría
denominarse el aspecto volitivo de la devoción.
Sé que comprenderá a qué me refiero.
Su
cuerpo físico ayuda a equilibrar su predominante naturaleza de segundo
rayo, porque pertenece al tercero y, como bien sabe, los rayos primero y
tercero pertenecen a la misma línea mayor de fuerza. Los cuerpos astral y
físico, por estar tan estrechamente aliados, explican el predominio de su
voluntad emocional en su expresión física. Reflexione sobre lo que antecede, y
después consideraremos su problema más definidamente. Por lo tanto, sus rayos
son:
1. El
rayo del alma ...................... el segundo Rayo de Amor-Sabiduría.
2. El
rayo de la personalidad ...... el sexto rayo de Devoción.
3. El
rayo del cuerpo mental ...... el cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto.
4. El
rayo del cuerpo astral ........ el primer Rayo de Voluntad o Poder.
5. El
rayo del cuerpo físico ........ el tercer Rayo de Inteligencia Activa.
Enero de 1939
Hermano
mío:
Una
de las cosas que ha logrado en este grupo de discípulos es actuar como fuerza
estable, amorosa e integradora. Lo hizo constantemente durante los últimos
meses, y sus hermanos de grupo deben ser conscientes de ello. Continúe este
trabajo integrador.
Recientemente
impartí una orden a un hermano de este grupo que forma parte de mi Ashrama. Le
pedí que continuara con el trabajo grupal y se olvidara de mí. Le prohibí que
pensara en mí y que me considerara su amigo, su instructor y su hermano en el
Camino. Pero el hecho de que continuara pensando en mí y ofreciéndome su
devoción, de ninguna manera alteraba la realidad de que continúe siendo su
hermano, su instructor y su amigo. Fueron palabras duras y el esfuerzo que
realizó para satisfacer mis exigencias le trajo muchos sufrimientos. ¿Por qué
le hice esas sugerencias, que casi constituían una orden? Porque la estimación
amorosa que sentía por mí y la creencia de que yo estaba en constante contacto
con él, iba en detrimento de la vida espiritual independiente, su propia
vida como alma; su devoción al servicio se basaba en su devoción a mí y
empleaba demasiado tiempo en analizar mis palabras y poco en servir a la
humanidad o, si prestaba servicio, lo hacía porque yo esperaba que lo prestara
y le agradaba satisfacerme. Esta situación no podía seguir sin poner en serio
peligro su progreso en el sendero.
Por
lo tanto olvidó tres cosas: Primero, que su alma y mi alma eran un alma y que
(en el plano del alma) éramos iguales. La diferencia entre nosotros era la
capacidad de expresar el alma en los tres mundos. Reflexione sobre este
pensamiento. Segundo, que estoy muy ocupado con el trabajo mundial y, a
excepción del momento de los Acercamientos a la Luna llena, no puedo ocuparme
ni me ocupo, de ninguno de ustedes como individuos. Sólo trato de
ponerme en contacto con ustedes una vez por mes y únicamente con el grupo como
un todo. Nunca trato de pronunciar palabras sabias y de alentar a
ninguno de ustedes, excepto en uno o dos casos de gran necesidad y dificultad,
algo que hasta ahora no sucedió en lo que a ustedes concierne. Tercero, que existe una poderosa forma mental
mía en el plano astral, erigida por los miles de personas que leyeron mis
escritos y cuyos pensamientos van dirigidos a mí con gratitud o crítica,
devoción o desagrado. Los pensamientos hermano mío son cosas: entidades
creadoras que crean y son creadas, y cada vez que alguien ve esta forma mental
mía y responde a ella, la acrecienta en fuerza y poder. Los discípulos y
seguidores deben liberarse de su aura magnética, porque no es más que la idea
que el hombre tiene de mí, pero no soy yo. Es una forma mental que puede
desviar y engañar, expresar lindas palabras de mediocre halago y aliento, pero
no son mis palabras, y esto deben tenerlo muy en cuenta. Su personalidad de
sexto rayo y su cuerpo astral de primer rayo hace que le atraiga esta bella fuerza,
aunque engañosa, que afluye de la forma ilusoria.
Así
que, mi hermano y amigo, le pediría concentrarse sobre tres cosas durante los
próximos meses y eliminarme completamente de su mente, excepto en el momento
del Acercamiento a la Luna llena, actividad grupal que como bien sabe dura
cinco días. Estas tres cosas son:
1. Esforzarse
por llevar a cabo un contacto más profundo y directo con su alma mediante el
alineamiento enfocado y el empleo comprensivo y efectivo de su cuerpo mental de
cuarto rayo.
2. Desarrollar
un mayor espíritu de servicio en más amplia escala. Ahora su servicio es
vertical y concierne a quienes están con usted en el camino ascendente -sus
hermanos de grupo, sus amigos personales y usted. Hermano mío, usted se sirve a
sí mismo en forma indebida, lo cual no debería ser en su etapa de
desenvolvimiento. Se sirve demasiado a sí mismo, piensa y se cuida demasiado y
hace muchas cosas para usted. Su servicio debe ser horizontal y expansivamente
incluyente, porque la hora de urgencia mundial está sobre nosotros y ¡quién
puede enfrentar esa necesidad sino quienes saben! ¡ Usted hermano mío sabe!
3. Es
también esencial lograr una polarización mental. Esto (por tener un cuerpo
físico de tercer rayo) le resultará muy fácil, aplicando ciertas disciplinas
físicas. Sin embargo, procure que sean verdaderas disciplinas y que le traigan
sufrimiento al aplicarlas, y no sea simplemente la eliminación de esas cosas
que no le causa dolor deshacerse de ellas.
Quisiera
que realice la meditación grupal, pero reflexione profundamente antes de
hacerlo, sobre los seis pensamientos siguientes (que elegí) y hermano mío,
repito, los elegí para usted. Si hace esto al iniciarse el trabajo en otoño,
entonces entrará en ese campo de servicio con un instrumento mejor equipado,
particularmente si aplica los resultados de su meditación en forma práctica,
tratando de ver su vida diaria desde el punto de vista del alma.
ler. mes........La
purificación del deseo astral.
2do. mes......La
purificación del cuerpo físico.
3er. mes.......El
medio por el cual el cerebro puede ser sensible a la impresión superior.
4to. mes.......La
eliminación de esos hábitos que tienden a ofuscar la mente y hacer al hombre
insensible al contacto superior.
5to. mes......El tipo de purificación, desde el
ángulo de la visión del discípulo.
6to. mes......La formulación de esas disciplinas
que lo ayudarán a purificarse.
Si
durante seis meses lo hace fielmente, verá por qué insistí sobre este aspecto
del entrenamiento en su vida y trabajo.
Julio
de 1939
Hermano
mío:
Atravesó
aguas profundas el año pasado, y es difícil aprender la lección de la
descentralización -particularmente para usted, después de llevar durante años
una vida autocentrada. A fin de ayudarlo en la tarea y de enseñarle que usted
no es el punto
focal de su pequeño mundo, aprendió a caminar solo. Quizá le parezca difícil,
pero ¿podrá captar la idea de que el cuidado amoroso y la constante
consideración de quienes están vinculados con usted, o con otra persona, pueden
acentuar involuntariamente su egoísmo e impedir que se libere a sí mismo de la
envolvente red de la vida sensoria -vida que destaca las posesiones materiales?
Ahora se encuentra solo y le disgusta. Pues por primera vez en esta encarnación
su alma hizo lo que denominé "el esfuerzo de exhortarlo a que lleve una
vida horizontal". Esta es una posibilidad, porque hasta ahora ha llevado
una vida vertical de aspiración espiritual y una vida personal, cómoda y
autocentrada. Se abre ante sí el camino del altruismo -camino que nunca recorrió.
Quiero significar, hermano mío, que nunca sirvió con espíritu de total
sacrificio. Ha hecho cosas buenas, pequeños sacrificios, pero todavía no prestó
servicio como alma -la cual no posee ni pide nada para el yo separado. Ésta es
su lección para el próximo año, la lección de dedicar una vida a prestar
servicio, a compartir, a exteriorizarse, a olvidarse de sí mismo, a entregarse
totalmente, a disciplinarse y a desprenderse de todo.
No
hubiera expuesto esto en forma tan ruda, cruda y definida, si no conociera su
profundo e interno amor, su verdadera consagración y su desarrollada devoción.
Tampoco pude depender de que aceptaría la demanda de su alma, si no supiera que
el modo de actuar del alma y el cumplimiento de las obligaciones de su alma y
las responsabilidades implicadas por el servicio que le pedimos prestar, es
subjetivamente muy importante para usted, aunque objetivamente debe ponerlo de
manifiesto. Esto es de vital importancia y constituye su más elevada
aspiración. Cuento con su comprensión, aceptación y esfuerzo, para satisfacer
la necesidad, y servir no sólo en los planos sutiles y en los niveles de
percepción, sino en el plano externo de la vida tangible, material y física.
Antes
de la meditación grupal dedique cinco minutos cada día a meditar sobre uno de
los siguientes términos o frases:
Desprendimiento Silencio
Disciplina Vida
horizontal
Autoexclusión
Eliminación de la propia conmiseración
Éstas
seis frases deben constituir el tema de su meditación personal.
Tiene
mucho para dar, mi hermano y amigo. Posee un profundo y vital conocimiento de
la verdad espiritual y esotérica, por lo tanto, puede prestar servicio en el
plano mental. Posee creciente amor, comprensión y devoción, que lo llevaron
hasta el propio portal de la vida misma, en consecuencia, puede servir. Lo ha
hecho con eficacia en el plano astral. Tiene, además, mucho que dar en el plano
físico cuando haya dominado la ciencia del desapego y la disciplina del
desprendimiento. Esto se lo anticipé, pero su perspectiva está aún
distorsionada. Va en camino de alcanzar la realización y el éxito espiritual,
por lo cual debería, en agradecimiento, ofrendar su corazón.
NOTA: Evidentemente la perspectiva de este discípulo sigue
siendo distorsionada. No trabaja activamente en el Ashrama. Continúo siendo un
aspirante y no consigue dar el paso decisivo que transformará al aspirante en
discípulo.
H. S. D.
Marzo de
1934
¿
Ha pensado alguna vez, hermano mío, que el entusiasmo puede nublar la visión,
por ser de naturaleza astral? Ésta es la primera pregunta que le hago al
ingresar en mi grupo de discípulos, la otra es: ¿ Está dispuesto a someterse a
un examen sicológico tan severo como el que usted quiere someter a los demás?
Sé que responderá afirmativamente a ambas preguntas, pues nunca dudé de su gran
sinceridad y centrada devoción. Traté de presentar las cosas de tal forma que
no estén sujetas a las erróneas interpretaciones de su mente inferior
excesivamente activa. Me pregunté: ¿ Puedo instruir a este hermano en tal forma
que el campo del conocimiento subjetivo reemplace el del análisis externo y
objetivo? Estas palabras contienen la clave para el esfuerzo que deberá realizar
en su primer año de trabajo conmigo.
Tiene
mucho para aportar a este grupo de discípulos, pero no lo que usted cree que
tiene para dar. La maravilla y la belleza de su real contribución se halla aún
profundamente oculta; sólo una cuidadosa atención a las instrucciones
impartidas y la disposición humilde de reajustar sus propias ideas
preconcebidas, lo conducirán a ese reino iluminado donde aparecerá el verdadero
sendero hacia el servicio que debe prestar.
Los
grupos de discípulos que tratan de trabajar unidos, guiados por un Maestro,
tienen sus propios problemas. En los primeros años formativos se pasan esas
pruebas difíciles que probarán el temple del grupo; la resistencia y la fe de
los miembros del grupo pasarán por una experiencia muy adecuada. Muchos de sus
condiscípulos me presentan dificultades peculiares -instructor de segundo rayo-, debido a que
algunos han desarrollado poderosamente la tendencia a la crítica. Nota:
(Durante esta crisis mundial, El Tibetano se ha hecho cargo de discípulos que
pertenecen a diversos Maestros, a fin de que puedan dedicarse a un trabajo
diferente y más importante. A.A.B.) Uno o dos están singularmente libres de tal
actitud, el resto es muy propenso a ver las cosas externamente, desde el ángulo
de los detalles externos y del punto de vista de lo no esencial, lo cual es un
real impedimento para el progreso. Por lo tanto, le ruego que se abstenga de
opinar acerca de mis técnicas y objetivos hasta que no tenga
un
mayor conocimiento de los mismos. Le pido que someta a prueba lo que tengo que
darle y no lo analice por lo menos durante un año.
Primero,
hermano mío, permítame rectificar las ideas que tiene de sí mismo. Su alma es
de sexto rayo y actúa por intermedio de una personalidad de primer rayo. Al decirle esto, le indico su contribución
grupal y también su problema individual. La polarización de su personalidad es
predominantemente mental. La línea de menor resistencia consiste en enfocarse
en las cosas del alma y en las relaciones de la personalidad; encara los
problemas, las condiciones y las situaciones en forma unilateral, constituyendo
muchas veces un ataque unilateral. No lo digo con espíritu de crítica, pues la
correcta aplicación de esta facultad y su reorientación lo conducirá al Portal
de la Iniciación. Le expongo esto deliberadamente, no como un acicate para el
progreso ni siquiera como aliciente, sino como profecía de una probabilidad. Se
halla en el sendero del discipulado. La oportunidad se le ofrece y el Camino
puede hollarlo con seguridad. No tema, hermano mío. Aparte los ojos de la
personalidad con su voluntad predominante de primer rayo y su tendencia a
dominar mentalmente (como usted mismo lo ha llamado), y enfoque su atención en
el problema de su alma, que consiste en trasladar su conciencia del sexto al
segundo rayo, antes de poder recibir una iniciación mayor.
Mi
problema, por consiguiente, es ayudarlo a hacer esto –de la manera más fácil e
inteligente posible. El secreto del éxito en lo que a usted respecta, reside en
el esfuerzo que realice para trasladar el foco de su atención de la cabeza al
corazón, lo cual incidentalmente ayudaría a aliviar el malestar de la cabeza.
Su rayo monádico es el segundo, por eso debe transferir su alma, que pertenece
a un rayo menor, a esa línea. Como bien sabe, la secuencia de la actividad es
siempre transferir los rayos cuarto y sexto, al segundo y tercero, y el quinto
y séptimo, al primer rayo.
Por lo tanto, comenzaremos con una meditación
que deberá ayudarlo a transferir el enfoque. Pero antes, le pido que elimine de
su conciencia todo concepto de apremio y se ocupe de aminorar esa excesiva
tensión que desgasta su cuerpo físico y hace un impacto indebidamente fuerte
sobre sus condiscípulos al entrar en contacto con ellos. No hay apuro, ni es
necesario acentuar la rapidez en su vida. El relajamiento es para usted un
atributo necesario, pero debe lograrlo mediante una actitud mental más que por
ejercicios de relajación, porque tienden a enfocar la atención sobre el cuerpo
físico y producir -dada su polarización mental- una acrecentada afluencia de
energía. La energía sigue al pensamiento. Hay tiempo para progresar en éste y
en otros
estados
del ser. . . Medite con el corazón, no con la cabeza, vigilando cuidadosamente
cualquier efecto fisiológico de carácter indeseable; informe sobre los mismos,
si ocurrieran.
Después
del ejercicio de respiración dado, practique el siguiente trabajo de
meditación:
1.
Emita audiblemente la
Palabra Sagrada OM, exhalándola de la cabeza al corazón.
2.
Visualice luego un sol
dorado, que asciende lentamente sobre el horizonte. Véase ante él y que
lentamente lo absorben sus rayos. Luego imagínese actuando como lente o punto
de transmisión, mediante el cual la "luz de ese Sol radiante" que es
la luz del Amor, puede afluir a todos aquellos con quienes entra en contacto.
3.
Medite sobre las palabras
siguientes:
ler. y 2do. meses - La luz del amor.
3er. y 4to. meses - El
poder de la comprensión amorosa.
4.
Introduzca en este punto
cualquier trabajo intercesor o de servicio idealista que quiera realizar.
5.
Termine consagrándose usted
mismo y todo lo que es y posee, a la tarea de servir, y principalmente al
servicio del nuevo grupo de servidores del mundo.
Quizás pregunte qué servicio prestará:
Eso hermano mío lo sabrá durante la meditación. No me corresponde decirle qué
actividad desempeñará su personalidad, se lo dirá su propia alma. En parte algo
sabe y quizás a eso me refiero. Hasta donde le sea
posible
continúe firmemente esforzándose en ayudar al nuevo grupo de servidores del
mundo. Durante muchos años en el futuro deberá ser el principal esfuerzo de
todos los verdaderos aspirantes en las escuelas esotéricas. Necesitamos la
ayuda de ellos.
No le doy ningún ejercicio para que practique,
excepto el ejercicio de respiración delineado. Tampoco me ocuparé
específicamente de su condición física. Trasladar el enfoque de la cabeza al
corazón es el mejor sistema para mejorar su salud en general y aliviar el
malestar que siente en la cabeza que tanto lo preocupa. Recuerde nuevamente que
la energía sigue al pensamiento; sus efectos pueden ser malos y producir
indebida tensión, o buenos y liberar la energía en distintas direcciones, donde
puede ser de mayor utilidad. Recuerde además que no puedo apresurarlo, debido a
su urgencia sicológica interna y a su tensión externa. Estudie detenidamente
las notas clave de su vida; esto lo ayudará a que su alma progrese y lo hará
perseverar hasta el final.
Julio
de 1935
Hermano
mío:
Ha
logrado un definido progreso en la reorganización de su vida, dirigido por su
alma, que dio lugar a tres acontecimientos en su vida:
1.
El traslado de su atención
de ciertos puntos focales (bien conocidos por usted) a otros de mayor
importancia.
2.
La reorientación de su vida
hacia el alma y su ingreso en mi grupo de discípulos.
3.
El reordenamiento de las
energías de los cuerpos sutiles, produciendo incomodidad momentánea, pero de
real y duradero valor.
Este proceso estuvo lejos de ser
fácil y durante los últimos cuatro meses traté definidamente de ayudarlo tres
veces. Me pregunto si fue consciente de mi vibración y de mi pensamiento,
cuando establecí estos puntos de contacto.
Procure
ser sensible a mi vibración durante los próximos meses, particularmente en el
momento de la Luna llena. En mi última instrucción hay dos párrafos sobre los
cuales le llamo nuevamente la atención. Resumen su oportunidad y su problema.
Estudie y reflexione profundamente sobre sus implicaciones. Cuando la tarea
está bien definida y el problema se enfrenta con rectitud, es más fácil
trabajar inteligente y constructivamente.
Durante
bastante tiempo, deberá continuar el trabajo de reenfocarse, realínearse y
reorganizarse internamente. No olvide mi anterior recomendación de ir despacio.
Enero
de 1936
Hermano
de antaño:
La
presión de la época es muy grande, no obstante, prevalece al mismo tiempo la
necesidad de andar con cuidado. Ante todo señalaré dónde reside su mayor
riesgo, y empleo la palabra
"riesgo" intencionalmente. Ya sé que usted lo conoce, pero de
algo servirá acentuarlo nuevamente.
Su
cuerpo físico es muy endeble y, por lo tanto, debe manejar la fuerza y la
energía espiritual con especial cuidado; cuando la caparazón externa es débil y delicada, los cuerpos internos más
sutiles pueden predominar demasiado; a medida que la fuerza afluye, más se
vitalizan estos cuerpos sutiles. Actualmente afluye mucha fuerza a través suyo.
No infiera por esto que usted establece contacto con ella y atrae más fuerza
que sus condiscípulos, porque no es así. Pero su equipo físico es de tal
naturaleza que constituye un problema real.
La
influencia y el poder consiguiente de los cuerpos internos -particularmente el
cuerpo mental, que tiene el defecto de criticar- se expresan con excesiva
fuerza en el plano físico. Sé muy bien que usted lo sabe.
Uno
de los problemas que enfrenta todo Maestro (que instruye a un grupo de
discípulos como éste) es guiarlo para que dé el próximo paso, porque gran parte
de lo que puedo expresarle es simplemente la repetición de lo que ellos -como
aspirantes inteligentes- ya saben. Poco tengo que decirle personalmente, pues
posee vastos conocimientos y se da cuenta que su principal problema es manejar
correctamente la fuerza.
Quizás
lo ayude más si le pido no manipular tan poderosamente la fuerza. Aprenda a
encararse a sí mismo y a enfrentar los problemas de su vida, su trabajo como
discípulo, su relación con mi grupo de discípulos y todo lo que se le presente,
con
menos
intensidad. Se maneja además
conscientemente con tanta fuerza y violencia, que se destruye a sí mismo y
continuamente rompe los contactos que establece, el trabajo que lleva a cabo Y
los puentes que construye continuamente entre usted y los demás. Esto también
lo sabe.
¿
Me comprenderá y creerá, hermano mío, si le digo que, para usted, la solución
de todos sus problemas reside en lograr la quietud interna? Su mente,
intensamente activa, salta de las personalidades al Plan, del nuevo grupo de
servidores del mundo a los detalles de la vida diaria y ni un solo momento deja
de construir formas mentales; deberá aprender a descansar y a tranquilizarse en la luz. Simplemente debe
aprender a reflejar, tanto en el sentido de pensar con tranquilidad como de
irradiar en la misma forma. Entonces sus pensamientos se armonizarán y
fusionarán; sus planes serán constructivos y se liberará del no-yo; se
convertirá en un centro de paz y en un punto de energía radiante, que unirá a
las personas y actuará como fuerza coherente.
Por
lo tanto, dedique sus esfuerzos en los próximos meses a fin de obtener esta
tranquilidad interna. De ninguna manera afectará o cambiará el objetivo de su
tarea y tampoco anulará los métodos por los cuales trata de ayudar en mi
trabajo. Sin embargo, afectará la calidad y el ritmo de lo que trata de hacer y
le ahorrará gran parte del tiempo que dedica ahora a la constante
reconstrucción.
Protéjase
del sobrestimulo en el momento del plenilunio de cada mes y, especialmente, en
el momento del plenilunio de mayo. Sin embargo, no eluda el contacto con esa
energía espiritual. Evite la excesiva intensidad y así adquirirá un sentido de
proporción más real. La Jerarquía espera pacientemente que fructifiquen los
esfuerzos realizados por Ella, después de haber hecho todo lo posible en cada
plano. Esta constante atención y alerta expectativa debe ser emulada por todos
los discípulos. Viva constantemente en el Hogar de la Tranquilidad, hermano
mío, sin disminuir su servicio. Todo es cuestión de orientación y de actitud
internas y no de actividad esotérica externa, la cual quizás e mantenga igual o
se vivifique y sea más fuerte, pero la cualidad y el principio viviente
actuante pueden ser más elevados, más amorosos y estar más cerca del centro y,
por lo tanto, más tranquilos.
El
único ejercicio que le doy es:
1.
Un sencillo ejercicio de
respiración...
2.
Sentado, guarde perfecto
silencio y quietud internos, durante quince minutos, sin caer negativamente en
semitrance, sino ser activamente consciente de ese centro interno de
tranquilidad y paz donde el gozo y la bienaventuranza tienen su morada.
3.
Cuando sienta que todos sus
cuerpos se han aquietado y "ha llegado al hogar del descanso sagrado y
silencioso", entonces dedíquese a servir al Plan, y póngase a disposición
de aquellos que sirven a ese Plan.
4.
Entonces diga: "No pido
nada para el yo separado, derramo amor". Tenga presente a
a.
su círculo familiar
inmediato,
b.
sus condiscípulos y hermanos
de grupo,
c.
el nuevo grupo de servidores
del mundo,
d.
la humanidad.
5.
Finalice con la Benedicción.
Va
mi bendición hermano mío, y que la paz que trasciende toda comprensión
recompense sus esfuerzos.
Junio
de 1936
Hermano
mío:
Enfoque
la voluntad sobre el deber inmediato y no se pierda en los laberintos de las
probabilidades. Por propio libre albedrío decidió trabajar en mi grupo de
discípulos y colaborar con los nada. En dos momentos de dedicación y de real
comprensión, trabajadores que se esfuerzan por llevar a cabo la tarea asignada.
En dos momentos de dedicación y de real comprensión se comprometió a colaborar
en la tarea del nuevo grupo de servidores del mundo. Que la belleza de lo que
pueda realizar no le haga olvidar lo que ha iniciado, de lo contrario terminará
en el mundo de la ilusión y la consiguiente futilidad. Tiene mucho que dar, así
que aporte la riqueza de su comprensión. Cuando el trabajo grupal tiene éxito
se debe a que el equipo del grupo ha aumentado con lo aportado por cada
individuo. El grupo absorbe la energía del ente y se acrecienta el servicio que
presta el grupo. Entonces el grupo puede entrar en un plano elevado de servicio
y de conciencia. Reflexione sobre esto.
Enero
de 1937
Mi
hermano y selecto amigo:
Lo
he observado cuidadosa y comprensivamente durante el año transcurrido. Sé lo
que tuvo que pasar y la medida de sus dificultades y problemas. Como de
costumbre, lo enfrentó con valor. El pasado quedó atrás, ya no siento ansiedad
por usted, como en las últimas semanas. Puede llegar a ser y será una fuerza
integrante en este grupo.
Un
gran proceso de transmutación de las energías inferiores ha tenido lugar en
usted, llevado a cabo, como siempre, por intermedio del centro plexo solar -ese
gran centro de distribución de la personalidad. Dicho proceso, esotéricamente
hablando, constituyó en su vida una crisis culminante, y aunque sus efectos
podrán producir acontecimientos exotéricos, son de muy poca importancia (¿ no
es así?), comparados con los eventos internos.
Hubo
momentos en que la situación era grave. En tres de ellos, durante el año
pasado, intervine definidamente y presté mi ayuda, aunque usted lógicamente no
lo supo. En este punto, ¿ puedo decirle algo que todos los discípulos aceptados
deben saber? La intervención del
Instructor o Maestro observador, es algo que raras veces debería suceder y todo
discípulo consciente trata de evitarlo, cosa que nunca espera ni exige. Como
resultado de esta experiencia el discipulado consciente recién ahora comienza a
abrirse ante usted y durante la etapa de inconsciencia ayudamos ocasionalmente.
Eso fue lo que hice.
Le
pido que considere cerrado el proceso de definida orientación y transmutación
-probablemente para toda esta vida. Ha obtenido cierta medida de liberación y
tiene libertad para servir en un sentido que antes no le fue posible. Durante
varios meses manténgase totalmente tranquilo, dándole tiempo al plexo solar
para descansar y a su cerebro y mente el tiempo necesario para adaptarse a los
nuevos ritmos. No haga planes, siga las líneas de servicio a medida que se
abren y se presentan las necesidades. No hace falta pedirle que se dedique a mi
trabajo y a las cosas que trato de hacer en el mundo, pues sé muy bien que lo
hará. Su alma lo demanda y la personalidad estará siempre dispuesta.
Le
doy a continuación seis pensamientos simientes que he elegido para su
consideración. Dedique quince minutos de reflexión a cada uno, todos los días.
ler. mes......Soy un ave canora. Quienes se hallan en las
alturas pueden oír mi canto. Mis compañeros de peregrinaje sienten mi gozo.
2do. mes....Soy el loto del corazón. El perfume del corazón debe
saturar el aire a mi alrededor y tranquilizar a mis semejantes.
3er. mes.....Soy un lago de tranquilidad. Nada debe destruir esa
paz, porque todos los que me circundan necesitan esa paz y tranquilidad que las
aguas apacibles proporcionan.
4to. mes.....Soy una sólida colina en la cual sopla libremente
la brisa de Dios. Los cansados Peregrinos en el Camino hallan, en esa colina,
refrescante fuerza y vida tonificadora.
5to.
mes......Soy una voz que llama y conforta, porque veo la visión.
6to.
mes......Todo lo que soy y poseo pertenece a otros, no a mí.
El
trabajo que tiene proyectado y del cual me habló, será suficiente para los
próximos meses.
Julio
de 1937
Hermano
mío:
Hablemos
hoy de las dificultades del Camino y tratemos así de descubrir los obstáculos y
problemas que debe enfrentar. Gran parte de la dificultad derivada de la
intensa fluidez de su mente, se debe a que se está trasladando del sexto rayo
al segundo, de manera que en este traslado egoico se produce una trasferencia
de energía. Atraviesa un período intermedio. Uno o dos de mis discípulos
también están desempeñando la misma tarea, pero casi la han terminado. En
algunos el efecto tiene lugar mayormente en el físico y también en el centro
cardíaco. En su caso el efecto lo sintió en el cuerpo mental y en el centro
laríngeo. La condición física que lo preocupa no se originó debido a este
traslado.
Surge
un hecho interesante y sobre él le llamo la atención. Su afiliación con este
grupo de discípulos, y por lo tanto conmigo, se debió al anhelo de su alma de
establecer contacto con una poderosa vibración de segundo rayo que le
permitiera hacer el cambio necesario en forma más rápida y fácil. Tiene mucho
valor para usted estabilizarse dentro de un centro de segundo rayo. Medite
sobre las implicaciones de este enunciado y trate de comprender la necesidad y
la exhortación de su alma para tal estabilización y la urgencia de su
personalidad de obtener la tranquilidad que emana de un grupo de segundo rayo.
No logrará una real realización en esta vida, a no ser que aprenda a aquietar
la mente y a desarrollar esa actividad pacífica como resultado de amar verdaderamente
como alma, y de abstenerse de tortuosas dudas, de estabilizarse en el futuro
trabajo de expresión y comunión con su propio centro grupal y de evitar las
constantes murmuraciones de su mente superactiva.
Esta
inquietud mental (si puedo llamarla así, hermano mío, sin ofenderlo)
frecuentemente se intensifica por el hecho de que su cuerpo mental como también
su personalidad, son de primer rayo. Las implicaciones que surgen de este hecho
le serán inmediatamente evidentes. Consideremos su problema tal cual es:
Primero, debe reconocer esa crisis en la vida del alma, cuando la energía
enfocada en un rayo menor se traslada al centro de un rayo mayor. Su
personalidad de primer rayo está normal y dinámicamente centralizada y
automáticamente autocentrada, condición que no puede ser aliviada porque la
fuerza de la personalidad integrada afluye a través de un cuerpo mental de
primer rayo, lo cual inevitablemente produce características paralelas de una
intensa centralización (no digo egoísta, hermano mío) y una seguridad efectiva,
una madura ambición (a menudo correcta, a veces algo incorrecta) y una facultad
de analizar y, con frecuencia, de criticar a los demás, a sus personalidades y
a sus tareas. La nueva vibración (la expansión y la inclusividad, más la
facultad de sintetizar y comprender) a la cual su alma lo conduce, es para
usted, en alguna de sus fases, superpoderosa, pues aún no ha organizado las
reacciones que lo llevan a una definida (y frecuentemente casi incontrolable)
tendencia a identificarse con cada punto de vista imaginable, a darle vueltas a
una cuestión, yendo pocas veces al núcleo de la misma y adoptando
momentáneamente una actitud mental y emocional. Tales reacciones son demasiado
rápidas que le impiden comprender. Hace contacto con las personas en la
periferia de sus conciencias, pero pocas veces en sus corazones o en sus vidas.
¿Acepta
este diagnóstico mi hermano y amigo? Conoce bien mi gran deseo de que se
estabilice por el resto de esta vida y así no perderá tiempo y obtendrá
definitivos resultados constructivos en su grupo y en el centro hacia el cual
lo llevó su alma. Estos resultados constructivos fructificarán si enfoca sus
fuerzas en un centro vibratorio de segundo rayo, pues lo ayudará a trasladar
las energías que emplea su alma en la actualidad. Mi grupo de discípulos puede
ser ese centro vibratorio de segundo rayo con el cual está actualmente
relacionado. También puede ser cualquier otro grupo, organización o escuela de
pensamiento, o ser ahora objetivo o simplemente subjetivo y desconocido. Para
que su alma haga el traslado necesario en esta vida, es esencial que usted se
enfoque en el centro que eligió, y durante largo tiempo permanezca en él
relativamente estático. De lo contrario su alma se verá obligada a postergar el
necesario traslado hasta la próxima vida. ¿ No le parece interesante conocer la
razón de lo que sucede dentro de la periferia de nuestra propia conciencia, ver
la clara luz que a veces ilumina los errores y saber qué debe hacerse?
Su
mente siempre interroga. Mi deber es enfrentarlo con sus propios interrogantes
y procurar que usted mismo los responda. Le pido que se dé cuenta de la gran
extensión y amplitud que u mente activa y fértil le da a cada pregunta y la
gran variedad de preguntas derivadas y relacionadas. No le llamaría la atención
sobre esto si no comprendiera que una mente incluyente, desarrollada como la
suya, constituye un valioso haber y hace que usted sea sensible e incluyente,
en el sentido más elevado de ambas palabras. Una mente así es un requisito
básico para todos los discípulos y aspirantes al sendero del discipulado. Pero
una mente así, debe también estar bien controlada e inteligentemente
correlacionada con un centro estable y confinada dentro de ciertos límites.
Hermano
mío, que la simplicidad lo guíe y que un amor centralizado constituya su
principal objetivo. Elija un campo de servicio con límites definidos -porque
todo discípulo está limitado y sus pensamientos no pueden abarcar el campo
planetario. Trabaje dentro de esos límites, mental y físicamente. Todo lo que
se le pide es cumplir la tarea autoasignada, dentro del campo de las
limitaciones kármicas y del medio ambiente donde el destino lo ha ubicado. ¿
Qué hace actualmente? Ante sí, tiene únicamente unos años más, debido a la edad
avanzada y al cuerpo frágil que posee. Preste servicio dentro de la esfera de
contacto donde se encuentre, y no trate de abarcar todo el planeta. ¿ Puede
haber algo más grande e importante que cumplir la tarea, terminarla antes de
pasar al más allá y llevarla a cabo allí donde está, junto con los compañeros
que eligió?
Créame
cuando le aseguro que no trato de eludir preguntas que usted quiera formular,
pero si logro que comprenda la necesidad de fijar una "limitación
espiritual" (como se dice esotéricamente al describir el progreso del
discípulo dentro de los límites de su tarea)
y llamarle la atención sobre la necesidad de alcanzar la meta que se
fijó cuando empezó a trabajar conmigo, mucho lo habré ayudado. Estoy seguro de
que comprenderá la sabiduría de mis observaciones.
Su
cuerpo astral es de sexto rayo, y aquí también tiene un problema. No necesito
explayarme sobre ello, fuera de recordarle que su cuerpo astral de sexto rayo
implica (en lo que a un discípulo se refiere) intensa adhesión a una línea de
pensamiento, idea, grupo, persona, actitud o noción preconcebida. Podrán ser
correctos o no, pero la tendencia a la adhesión está poderosamente presente y
puede ser un gran bien o un gran obstáculo. En cualquier caso -en lo que
concierne al discípulo- toda idea fija (excepto la de la correcta orientación
espiritual) puede constituir un impedimento para el progreso, si está
fanáticamente motivada. Su cuerpo físico es de séptimo rayo, y esto conduce a
la integración y a la eficiencia. Por lo tanto, sus rayos son:
1.
El rayo del alma
............................ el segundo Rayo de Amor-Sabiduría.
2.
El rayo de la personalidad
............ el primer ¡Layo de Poder.
3.
El rayo de la mente
...................... el primer Rayo de
Poder.
4.
El rayo del cuerpo astral
............... el sexto Rayo de Devoción.
5.
El rayo del cuerpo físico
............... el séptimo Rayo de orden Ceremonial.
Posee
tanto conocimiento que le será fácil percibir la rica combinación formada por
las energías y el conglomerado de fuerzas, lo cual ofrece definida oportunidad
y también problemas muy definidos.
Para
Usted es esencial la meditación grupal, pues ayudará a su alma a realizar la
tarea de su vida y lo integrará en la esfera de influencia de segundo rayo, lo
cual será de real utilidad. Hermano mío, no caminamos solos. Pero el amor, la
comprensión, la felicidad y el trabajo grupales, son también esenciales para su
progreso y su verdadera felicidad y buena salud. Compartiendo la fuerza durante
el trabajo y contacto grupales, se alivia la tensión interna. Su cuerpo es
frágil, pero contiene mucha fuerza. Distribúyala entre sus hermanos.
Le
pido que se ocupe de los cinco días destinados a establecer el contacto de la
Luna llena, procurando que las semanas que transcurren entre cada plenilunio
sean simplemente de preparación para el trabajo a realizarse en esos cinco
días. Lea y estudie las Reglas del Camino (incluidas en esta instrucción), que
han ayudado a muchas personas.
LAS
REGLAS DEL CAMINO
1.
El camino se recorre a plena
luz del día, arrojada en el Sendero por Quienes saben y guían. Entonces nada
puede ocultarse y, en cada recodo del Camino, el hombre debe enfrentarse a sí
mismo.
2.
En el Camino se revela lo
oculto. Cada uno ve y conoce la villanía del otro. Sin embargo, a pesar de esa
gran revelación, nadie retrocede, no se desprecian mutuamente, ni vacilan en el
Camino. El Camino sigue adelante hacia el día.
3.
Ese Camino no se recorre
solo. No hay prisa ni apremio. Sin embargo, no hay tiempo que perder. Cada
peregrino, sabiéndolo, apresura su paso y se encuentra circundado por sus
semejantes. Unos van adelante, él los sigue. Otros se quedan atrás, él les
marca el paso. No camina solo.
4.
Tres cosas debe evitar el
Peregrino. Llevar un capuchón; un velo que oculte su rostro a los demás; un
cántaro que sólo contenga suficiente agua para su propia necesidad; un báculo
sin orqueta en que aferrarse.
5.
Cada Peregrino en el Camino
debe llevar consigo lo que necesita: un brasero para dar calor a sus
compañeros; una lámpara para alumbrar su corazón y mostrar a sus semejantes la
naturaleza de su vida oculta; oro en una talega, que no lo malgaste en el Camino,
pero lo comparta con los demás; una vasija sellada donde guarda todas sus
aspiraciones para ofrendarías a los pies de Aquel Que espera darle la
bienvenida en el portal -una vasija sellada.
6.
A medida que recorre el
Camino, el Peregrino debe tener el oído atento, la mano dadivosa, la lengua
silenciosa, el corazón casto, la voz áurea, el pie rápido y el ojo abierto, que
ve la Luz. Él sabe que no camina solo.
Enero
de 1938
Hermano
mío:
Si
puede mantenerse firme en el punto alcanzado durante los últimos meses, si
puede utilizar la fuerza egoica de segundo rayo, con la que por fin estableció
contacto, y si puede estabilizar el trabajo que realizó en sí mismo, descubrirá
que está entrando en un período de servicio fructífero.
Recuerde
las palabras de una instrucción anterior, donde le exponía la necesidad de
estabilizarse en un centro de segundo rayo. ¿ Cómo se obtiene tal
estabilización? Identificándose constantemente con la vibración deseada. La
principal utilidad del trabajo grupal reside en el efecto que la vibración
grupal produce sobre la vibración del individuo. En casos como el suyo
disminuye la vibración cuando es necesario, o estimula y facilita su
surgimiento. Cuando el rayo egoico pertenece a una línea determinada, tiene
particular valor que la personalidad se someta a la misma vibración y contacto
grupales y a la presión ejercida por el oculto o emergente rayo del alma.
Lo
mencionado es un aspecto poco comprendido de la actividad grupal. Usted
necesita imprescindiblemente la vibración de un grupo de segundo rayo. No
importa qué grupo elija, pero sí es de importancia que en algún grupo de
segundo rayo se ayude a sí mismo, obligando a que surjan sus características de
segundo rayo. No le sugiero esto porque usted, como individuo, sea muy
importante o que los grupos de segundo rayo estén para ayudar a personas como
usted, no existen para eso, sino que hoy es necesario en todas partes el
trabajo de los Constructores y aspirantes de segundo rayo, a fin de dirigir
dicho trabajo y fortalecer las manos de los Constructores. Reflexione sobre
esto.
¿Qué
ha impedido hasta hoy el cumplimiento de su sincero deseo de servir? Hermano
mío, no ha prestado aún un servicio que sea de valor para el futuro, pues lo ha
realizado sacrificándose a sí mismo, involucrando el sacrificio de su tiempo,
intereses y deseos personales, basado en sus cualidades personales. Ha
observado la forma en que sirven los demás, se ha preguntado por qué y cómo
decidieron servir de manera tan diversa; ha sugerido a los demás el servicio
que podrían prestar y a veces ha hecho posible que lo prestaran; ha hablado con
grupos sobre el servicio, pero sin resultado que justifique la fuerza empleada.
¿Por qué? Porque no se daba a sí mismo con amor, sino únicamente de lo que le
era externo. Continuaré preguntando, ¿ por qué, hermano mío? ¿ Dónde reside la
dificultad?, dificultad que ahora podrá enfrentar porque ha establecido una
relación con el alma, y la luz y el amor del alma afluyen a usted.
La
dificultad se debe a que posee una personalidad y un cuerpo mental de primer
rayo, y ambos están tan estrechamente asociados que usted es la víctima (más
bien diría lo fue, porque ahora todo puede alterarse) de la combinación de dos aspectos responsivos
de primer rayo. Sería de valor que estudiáramos brevemente cómo afectan estos
vehículos de primer rayo la forma en que usted se expresa en el mundo.
Hagámoslo juntos. La tendencia de su mente de primer rayo ha sido establecer
las condiciones siguientes:
1.
El sentimiento (a veces
incomprendido) de separatividad. Usted dejó de ser separatista cuando se obligó
a colaborar, pero no obstante, siempre fue consciente de ello. Teóricamente la
colaboración y los contactos humanos son fáciles para usted, pero difíciles en
la práctica, y hubieran sido imposibles hasta ahora si no fuera por su cuerpo
emocional de sexto rayo y la constante demanda de su alma amorosa -que comienza
ya a ejercer control.
2.
La tendencia a criticar. ¿
Necesito explayarme sobre esto? No lo creo, pues comprendo que su conciencia se
va dando cuenta del gran número de años perdidos criticando a sus condiscípulos
y esforzados colaboradores y ahora se comprometió a ponerle fin. Dos veces, en
los últimos meses, he observado sus ingentes esfuerzos para no criticar.
3.
Una gran facilidad para la
excesiva actividad. Posee un cuerpo mental que está constantemente en un estado
febril, con períodos de violenta actividad (lógicamente, hablo en símbolos)
llegando casi al delirio. Como señalé antes, su actividad es excesiva y su
mente va aquí, allá y a todas partes, y no llega a comprender ni a percibir
realmente. Apenas tiene tiempo de captar algo cuando inmediatamente emprende
otra cosa totalmente distinta...
Esto
debe terminar hermano mío. De las innumerables y posibles líneas de actividad
abiertas ante sí, elija dos, y cúmplalas aunque desaparezca lo novedoso y ansíe
atravesar nuevos campos. No olvide que la Jerarquía permanece. Usted también
permanezca y dedique su tiempo a dos campos de servicio en los cuales ha
decidido cooperar. Que uno sea el grupo de segundo rayo con el cual decidió
compartir su destino, y el otro debe estar en el mundo externo, donde algún
esfuerzo humanitario reclama su atención. Dedique, si puede, el sesenta por
ciento de su tiempo al esfuerzo grupal, por pertenecer al grupo; no pierda el
tiempo en decidir en qué grupo lo hará. Al mencionar estos porcentajes, me
refiero al tiempo, a la fuerza y al interés que pone a disposición del trabajo
grupal y no al tiempo que dedica a las cosas, a las obligaciones y a los
deberes del hogar. Dedique el restante cuarenta por ciento a la actividad
externa en el mundo.
Su
personalidad de primer rayo produce dos cosas; su propia mente lo aísla de sus
asociados y debe aprender que es necesario identificarse con sus colaboradores,
lo cual no sólo significa identificarse con el objetivo grupal o con los
principios importantes del grupo, sino también con sus éxitos, fracasos,
dificultades y problemas. Por lo tanto, no es la colaboración de una persona
extraña que viene a ayudar, sino la de quien está íntimamente ligado a los
problemas y a quienes tratan de solucionarlos, no teniendo cabida el sentido de
separatividad, reacción censuradora ni observaciones con espíritu de
superioridad.
Su
personalidad y mente de primer rayo despiertan el amor al poder y el deseo de
sentir esa placentera sensación provocada por las palabras que evocan sumisión.
Esto sirve pata ubicarlo "en el sitial de la persona superior", como
dicen los chinos. Descubrirá, hermano mío, que por lo general es fácil reunir a
su alrededor a muchas personas insignificantes, cuya realización es
relativamente nula (desde el ángulo del servicio mundial), pero quienes poseen
mentes sutiles no disponen de tiempo para tal sumisión, siguen su camino y
usted, oportunamente, deberá seguirlos y ponerse a la par de ellos. Sin
embargo, esta tendencia está desapareciendo en usted rápidamente, y en gozosa
asociación (matizada por su amor y glorificada por los éxitos del grupo y al
mismo tiempo aprendiendo por los errores cometidos) usted en el futuro
recorrerá el Camino con sus hermanos.
Quisiera
señalarle también dos cosas: Primero, que su cuerpo astral de sexto rayo
-sensible, sutilmente organizado y motivado por la elevada aspiración- es
impulsado muy a menudo a actuar dramáticamente y con exagerada acentuación,
porque reacciona ante el violento impacto de su personalidad y mente de primer
rayo. Esto debe terminar. Entrene sus emociones a fin de que respondan a su
alma de segundo rayo y, por lo menos durante un período, libre su mente del
control astral. ¿ Podrá hacerlo? Sí la logra equilibrará y completará su
naturaleza, porque entonces los factores predominantes serán:
1.
El alma, actuando a través
del cuerpo astral y controlando la luz de su corazón.
2.
La personalidad, actuando
por medio de la mente, controlando todas las relaciones grupales, en forma
inteligente, y prestando al alma y al corazón el servicio de una mente y un
cerebro sintonizados con los impulsos amorosos e inteligentes de la vida grupal.
Segundo,
quisiera decirle que no me referiré a los problemas de su personalidad y a las
dificultades de su carácter. Para un discípulo con un móvil tan inteligente
como el suyo y con naturaleza amorosa, profunda, sensata y bondadosa, no son
necesarios mayores comentarios. Espero que podré limitar las futuras
comunicaciones al desarrollo de esas cualidades que lo convertirán en un
verdadero curador y le permitirán trabajar en un grupo de sanadores. Le imparto
mi bendición hermano mío, y en forma nueva me acerco a usted con gozo en mi
corazón.
Respecto
al trabajo que debe realizar, le sugiero concentrarse sobre la tarea del
Acercamiento en los plenilunios. El momento del plenilunio es de real
importancia para usted; si se prepara como debe y puede hacerlo, tendrá
resultados muy definidos, de los cuales será gradualmente consciente.
Setiembre
de 1938
Hermano
mío:
No
lo suspendo ni le pido que renuncie a mi grupo. Quizá lo haga más adelante. Le
formularé dos preguntas sencillas: ¿Por qué trabaja en este grupo? ¿Por qué
sigue siendo miembro del mismo? Las razones que me inducen a preguntárselo son:
Durante
muchos años ha considerado insistentemente que uno de mis discípulos no estaba
a la altura de sus oportunidades y que todo mi grupo de discípulos no prestaba
el servicio demandado. Así lo declaró ante un número de personas, y también
afirmó que mi trabajo -que expliqué en distintos folletos y libros- no ha sido
debidamente cumplido por el grupo, ni por quienes se comprometieron a ello.
Abierta y constantemente criticó todo cuanto se intentó llevar a cabo; restó
importancia y subestimó abiertamente el trabajo realizado. Además interpretó
mal la actitud asumida por mi grupo. Tampoco ayudó en forma constructiva. En
todas partes interpuso su espíritu de crítica.
¿A
qué se debe esto? Hay dos razones hermano mío, y me interesa tanto su
desarrollo que le diré con franqueza cuáles son. Una, su mente inferior, fluida
e incontrolada, tiende fácilmente a la crítica, a proponer planes grupales
imposibles de realizar, cambiándolos continuamente y empleando las palabras
como medio para difundir desconfianza y crítica. La otra, usted, mental y
espiritualmente, es ambicioso. Sin embargo, no posee el magnetismo personal o
la capacidad ejecutiva que le permitirá formar su propio grupo. Es más fácil
socavar las bases de otro grupo.
Por
lo tanto, quisiera hacerle una o dos preguntas a fin de permitirle aclarar su
propia mente y, de acuerdo a su reacción respecto a lo que voy a decir y
basándome en sus respuestas a las preguntas, actuaré como crea conveniente.
Puede responder a las preguntas por la palabra hablada (que escucharé) o por
escrito. Si no es capaz de hacerlo, lo tomaré como un indicio de que usted cree
que no pertenece a mi grupo de discípulos ni desea desempeñar parte alguna en
la actividad grupal. Lo sentiré, pero no puedo demorar más el trabajo de este
grupo por su culpa. Las preguntas son:
1.
y 2. Las expuse en el primer
párrafo de esta comunicación.
3.
Si cree que el trabajo que
se lleva ahora a cabo no está de acuerdo con mi voluntad ni es de real utilidad
(por ser de la era pasada y no estar a tono con la nueva tentativa), ¿por qué
no inicia su propio grupo y demuestra cómo se dirige un grupo?
Está
lleno de proyectos e ideas que expone ante muchas personas, pero nada pasa,
hermano mío. Los discípulos de mi grupo
enfrentan grandes dificultades debido a la situación mundial. Me están
prestando un fiel servicio, del cual no estoy disconforme. La elección ante
usted es clara y bien definida. Puede colaborar afortunadamente con este grupo
en el trabajo que ahora se está tratando de llevar a cabo, y prestarle toda la
ayuda de que es capaz, o formar su propio grupo y poner de manifiesto su idea
de lo que es un grupo.
4.
¿Desea realmente organizar
un grupo y cree que puede hacerlo? ¿ Comprende con claridad qué debe hacerse?
5.
¿ Puede entrenarse para
vencer el espíritu de crítica? Le recordaré que los hábitos son poderosos y
usted enfrenta la tarea de su vida y su principal problema. Cuando esté
convencido de las necesidades presentes, recién entonces estará a la altura de
la tarea.
6.
¿Puede empezar a ocuparse de
algún trabajo constructivo que satisfaga la actual necesidad a su alrededor? Ya
habló mucho, ¿puede ahora comenzar a trabajar?
No
hay duda alguna de su sinceridad y de sus buenas intenciones, pero el trabajo
se realiza actuando y no hablando. Se lleva a cabo ayudando a las personas en
su medio ambiente y satisfaciendo sus necesidades inmediatas. No se hace
presentando vastos proyectos que no llegan a realizarse porque sus cimientos no
tienen una base sólida. Le pediría que fuera constructivamente útil y no
actuara tan destructiva y negativamente.
Cuando
yo sepa que su decisión es correcta y conozca su actitud en relación con las
preguntas que anteceden, entonces volveré a comunicarme con usted. Ello
permitirá que su mente piense con tranquilidad. En cuanto al campo en que
deberá trabajar, es algo que usted mismo debe decidir.
Diciembre
de 1938
Hermano
mío:
No
dispongo del tiempo necesario para escribirle tan detalladamente como había
pensado. Durante varios días traté de disponer de él, pero fue imposible. Los
que actuamos en el más allá debemos tener siempre en cuenta que a aquellos con
quienes estamos asociados los limita el factor tiempo y en nuestras relaciones
con ellos, trabajamos dentro de ese ángulo limitador. Sin embargo, esta mañana
dispongo de algunos minutos y le hablaré brevemente.
Revisé
sus respuestas a mis preguntas y
percibí, leyendo entre líneas (más que por lo que usted dice), un cambio
definido en su corazón, que rápidamente lo conduce a una actitud mental
distinta -una utilidad mental más estable, más serena y, sin embargo, más
enfocada. No olvide que en su caso la mente puede ser el principal factor
directriz de su vida emocional y de sus actividades en el plano físico. Nunca
hubo duda alguna acerca del propósito de su alma ni de su devoción hacia mí, su
instructor y amigo. Pero trabajó siempre en esa zona o estrato de sustancia
mental donde la tendencia a criticar y a creer (a veces sin darse cuenta) que
los puntos de vista de la personalidad son correctos e importantes, producen
fácilmente ilusión, de la cual se está liberando rápidamente. Es justo que de
mi parte reciba este aliciente.
Por
lo tanto, le doy la bienvenida por volver a prestar servicio al Plan, ese
servicio inmediato que exigirá empeño y esfuerzo concentrado, que demanda todo
tiempo, interés, fortaleza y propósito de ese grupo de discípulos que actúa
bajo mi directa supervisión.
Cuando
los detalles del Plan se definen, contienen en sí las simientes de la salvación
del mundo y, si se llevan a cabo correcta y sabiamente, producirán efectos
mundiales duraderos, los detalles pueden ser definidos por usted y pueden y
deben variar de acuerdo a las necesidades de las distintas naciones y
circunstancias. Sin embargo, formar un partido mundial central y organizar a
los hombres y mujeres de buena voluntad, exige un esfuerzo supremo.
Marzo
de 1939
Mi
hermano y amigo:
Ésta
es una de las varias instrucciones que le escribí en el lapso de un año. En sí,
ello debería indicar no sólo potencialidad (algo que siempre buscamos
invariablemente, quienes estamos relacionados con la Jerarquía), sino también
realización; no podemos perder tiempo con quienes no progresan ni están
dispuestos a enfrentar al Ángel de la Presencia o a recibir la iluminación y la
relevación que entonces tiene lugar -la iluminación de la vida del alma y la
revelación de la necesidad y las limitaciones de la personalidad.
Su
problema es relativamente simple y el servicio que debe prestar es doble. Sus
palabras y perspectiva deben ser sencillas -sin la tendencia a criticar y a
juzgar, y además estar dispuesto a servir allí donde la necesidad sea mayor.
Ése es su problema. Ya comienza a resolverlo y a captar subjetivamente sus
implicaciones. Ahora ya empieza a
solucionarlo objetivamente. Los que han errado en cualquier línea espiritual y
cambian, son siempre poderosos. Básicamente su servicio consiste en apoyarme a
mí y al trabajo que trato de realizar en el mundo (afortunadamente para usted,
éste es también el deseo de su corazón) y expresarlo trabajando definidamente.
Este trabajo es de dos categorías: Primero, colaborar inflexiblemente con
quienes trabajan en mi grupo y bajo mi dirección y, segundo expresar su propia
alma, llevando la revelación a pequeños grupos, lo cual implica que trabajará
menos individualmente y más con pequeños grupos de personas. Busque esos
pequeños grupos y eleve su vibración mediante contactos breves y poderosos,
haciendo que cada hora dedicada a ellos sea de valor y utilidad,
proporcionándoles una perspectiva más amplia y un horizonte más seguro. Luego
siga adelante.
Colaboración,
movimiento, esfuerzo dinámico y luego abstracción -tal es, de acuerdo a mi
plan, su tarea futura. Debe hacerlo en colaboración con los demás, con los
grupos nuevos que poseen una nueva modalidad sicológica y una correcta técnica
de la meditación. Lo que necesita el mundo en la actualidad es trabajar
grupalmente y acrecentar la fusión de las almas y de las unidades que forman
los diversos grupos, matizados por esa actitud que caracterizará a la futura
civilización. Creo que comprende bien lo que quiero decir y pido, y ha hecho ya
un comienzo en esta línea poco común. La obligación de un Observador jerárquico
(tal como yo) sólo consiste en indicar -según
los
hechos, de manera que no infrinja el libre albedrío de la persona- que la
acción emprendida está de acuerdo con la intención del alma, que a su vez lo
está siempre con la intención jerárquica. Por lo tanto, eso es lo que hago.
Abril
de 1940
Mi
amigo y hermano:
Después
de un silencio de varios meses quisiera decirle algo. Durante ese tiempo se ha
adaptado a la vida del alma, dedicándose nuevamente al servicio mundial y a mí,
cosa que percibí y no pasé por alto. El contacto interno con su alma y conmigo
se ha fortalecido y la luz se ha expandido.
Todo
discípulo que alcanza su etapa de desarrollo debe aprender dos lecciones
principales, particularmente cuando posee una combinación de rayo como la suya.
Primero, debe aprender a permanecer completamente solo (aunque aparentemente y
en un lapso transitorio), lejos de todo contacto con el Maestro. A veces hasta
su propia alma parece estar silenciosa. Pero es todo ilusorio. Las
circunstancias se crean a fin de producir esa condición, y si la propia alma
del discípulo no las crea, entonces lo hace el Maestro. El discípulo debe
quedar librado a sus propios recursos. Esta etapa de estabilización ya la ha
superado y con el tiempo deberá demostrar en la vida esa imperturbable calma,
esa "serena ubicación en el centro", que es el don de su última experiencia
inmediata.
Segundo,
debe aprender a controlar la mente fluida, proyectista y cartógrafa, que casi
le produjo un desastre. Sin embargo, el peligro ya ha pasado. Se dio cuenta de
esto y cautelosamente se precaverá de ello. Cuando un discípulo ingresa por
primera vez en el grupo de un Maestro (como usted en el mío), la afluencia de
energía es tan grande que la mente a menudo inicia una actividad muy intensa y
momentáneamente queda fuera de control. Ve demasiado de un solo golpe,
presiente y capta demasiadas cosas, posibilidades, planes, sistemas y métodos
para enseñar y servir, y las potencialidades (hasta ese momento incomprendidas)
afluyen ininterrumpida y simultáneamente a la conciencia del discípulo. Cuando
esto ocurre, sobreviene un grave período de inestabilidad, de fluidez y
actividad mental, de violenta experimentación y de lo que podría denominar
tumulto espiritual. Esto debe llegar eventualmente a un fin antes de que el
discípulo pueda prestar un real servicio. Usted pudo recuperar la estabilidad,
porque fundamentalmente es estable y sensato y, en esos períodos, el grupo de
un Maestro apoya y protege a aquel que está pasando por la experiencia del
sobrestímulo. El trabajo de protección que se lleva a cabo en el ashrama de un
Maestro es muy poco comprendido por el discípulo común. Mientras tiene lugar
este tipo de experiencia, el grupo externo de discípulos del Maestro es de poca
utilidad; simplemente estimula la mente, proporcionando salidas para la ciega y
tumultuosa conciencia. De allí que su retiro fuera correcto y sensato, pero no
debe continuar.
De
una cosa estoy seguro, hermano de antaño, y es que comprenderá a qué me
refiero. Su período de tensión y presión ha pasado. Su lugar en mi grupo
interno está asegurado. Su trabajo en el grupo externo se va abriendo y lo que
he dicho lo corrobora su propia intuición.
Dos
cosas tiene ante sí: aprender a trabajar en el plano externo grupalmente con
sus condiscípulos y con aquellos que ellos reúnan a su alrededor en años
venideros y también fortalecer el ritmo interno del alma, al condicionar la
vida externa para un creciente y sereno servicio y colaboración con mis planes
determinados. Esto pueden desarrollarlo juntos todos ustedes, mis selectos
discípulos.
Resulta
con frecuencia difícil a nuestros colaboradores desarrollarlo juntos. Queremos
que se trabaje grupalmente, no que domine una persona en el grupo o que
controlen dos o tres. Esto significa un trabajo más lento, pero una influencia
más amplia. A la larga, es más seguro y fructífero. El trabajo grupal implica
muchas cosas y grandes probabilidades en la conciencia grupal. Una de ellas es
descubrir el nivel donde se presta servicio, de manera que lo que se hace
constituye un esfuerzo grupal. Tendrá éxito, porque se basará en la convicción
y comprensión grupales. Otra, es que los discípulos que actúan dirigidos por un
Maestro, se conviertan en una extensión de Su ashrama en el plano externo.
Hay
algo más, de gran importancia, y consiste en saber cuál es su campo especial de
servicio y las condiciones en que debe llevar a cabo su trabajo. Debe proteger
su vehículo físico y evitar toda intensidad. Ésta es una definida recomendación
de mi parte. Esotéricamente hablando, su contribución es la meditación y ayudar
en la vida meditativa del grupo; exotéricamente hablando, consiste en consultar
(con cualesquiera de mis discípulos que usted conozca) acerca del nuevo ciclo
de trabajo que se está desarrollando y sobre los propósitos, objetivos,
principios y política grupales. Éste es servicio grupal y juntos deben llevarlo
a cabo.
Le
escribo así detalladamente porque una rica vida de servicio y de realización
puede abrirse ante usted, siempre que establezca y mantenga buenas relaciones
humanas con los colaboradores que eligió y demuestre una profunda y constante
humildad y una apremiante fe. Sé que éste es el deseo de su alma y también el
mío.
Lo
comprendo y confío en usted, discípulo mío. En estos días de agonía mundial
dispongo de muy poco tiempo para instruirlos individualmente, sólo les ofrezco
una oportunidad.
NOTA: Es evidente, por la
precedente instrucción, que este discípulo fue temporariamente suspendido del
trabajo activo en el grupo, hasta que aprendió ciertas lecciones. Después, fue
reintegrado.
L. T. S-K.
Enero de 1938
Hermano mío:
No
hay apremio en el trabajo que realizan los miembros del grupo de un Maestro. La
ansiedad de progresar puede obstaculizar como también ayudar. La intuición es
principalmente el desarrollo de la sensibilidad y de la respuesta interna al
alma. Esto debe cultivarse con cuidado, sin prestarle atención alguna al factor
tiempo.
Hermano
de antaño, tres cosas debo decirle y sugerirle otras dos; su éxito depende de
cómo responde a ellas.
Primero:
ingresó en este grupo por dos razones. Posee un fuerte vínculo kármico conmigo,
que siempre ha reconocido, aunque lo hace resaltar indebidamente. Segundo: se
halla en una etapa muy decisiva del sendero de probación, porque puede, si
quiere, dar los pasos que lo llevarán al sendero del discipulado. Tercero: debe
recordar que su vida, hasta hace tres años, fue ejemplo de una excesiva
dualidad. "Triunfar" en los negocios del plano físico fue el énfasis
que puso en esta vida dual; en forma paralela, aunque desligada, llevó una
intensa vida interna de aspiración y devoción a los Grandes Seres y,
posteriormente, a mí, discípulo activo de la Gran Logia Blanca.
Se
ha ingeniado en forma curiosa para mantener estas dos líneas de actividad,
libre de todo contacto entre sí. Su devoción no pudo evitar errores o el mal
aprovechamiento de las oportunidades terrenas; su activa vida mundana tampoco
afectó en lo más mínimo su ardiente devoción y persistencia para alcanzar la
meta.
Esta
actividad dual debe llevarla a un fin y su objetivo debe ser lograr su propia
unificación, la unificación de los objetivos y propósitos que hasta ahora
discreparon. No me interprete mal hermano mío; la definitiva finalidad de la
vida del plano físico fue poner a disposición de los Grandes Seres las
ganancias comerciales, pero ese objetivo no coloreó su técnica. Ahora sabe cuán
justa es tal crítica. Cuatro años atrás no hubiera podido hablarle así, porque
no habría reconocido lo justo de mis observaciones.
Su
problema se complicó (como el de todos los discípulos que están al borde de ser
aceptados) por la fuerza de los impulsos de rayo, la dificultad de la era en
que vive y el escenario que deliberadamente eligió para desempeñar su parte.
Tiene tres años para realizar el
esfuerzo que lo convertirá en un discípulo aceptado cuando vuelva a esta
tierra. Con esto no quiero significar que pasará al más allá a la edad de
cincuenta y seis años, sino que debe establecer un ritmo suficientemente fuerte
y vital para producir la necesaria fusión del alma y de la personalidad.
Quienes enseñamos, vigilamos y guiamos el desarrollo esotérico del hombre,
sabemos que si a la edad de cincuenta y seis años no se estableció cierta
medida de fusión, raras veces se logra más adelante. Después de esa edad el
hombre podrá permanecer en la etapa alcanzada y fomentar su aspiración, pero el
sumergimiento dinámico de la personalidad en la voluntad y en la vida del alma
es muy poco común lograrlo. Cuando se alcanza antes de los cincuenta y seis
años, es realmente posible el progreso y desarrollo en el sendero del
discipulado.
Las
dos sugerencias sobre las cuales le pido trabajar durante los próximos doce
meses, son:
Primero,
olvide su relación kármica conmigo y no pierda el tiempo pensando en El
Tibetano, lo cual le resultará difícil, pero recuerde que sólo soy el que
permanece a su lado y le ofrece oportunidades, y el que busca a aquellos que se
dedicarán a prestar un servicio absorbente. Su devoción de sexto rayo ha hecho
que dirija su esfuerzo al reconocimiento astral más que a la unidad y
unificación en la gran tarea.
Segundo,
trate de resolver el problema de entrar en la blanca y pura luz de su propia
alma. ¿Cómo lo hará? Seré práctico y le
explicaré ciertas cosas que deberá hacer durante el resto del año.
1. Absténgase
de leer libros de los que soy responsable. Durante años se ha saturado de la
enseñanza que ellos contienen. Practique ahora las verdades que aprendió en
ellos. En cambio, estudie detenidamente el Bhagavad Gita y empléelo
como libro de texto y guía.
2. En
vez de dedicarse a estudiar mis escritos,
¿por qué no ayuda a sus condiscípulos, estudiando la psicología de la
intuición? Averigüe cuáles son los mejores pronunciamientos que el hombre ha
hecho sobre ello y prepare para sus hermanos una recopilación del tema y un
resumen de la significación de la intuición y del método para desarrollarla.
Busque las definiciones de la intuición, anótelas y empléelas y, análogamente,
redacte una bibliografía de la literatura sobre el tema. En mi grupo de
discípulos cada uno tiene algo con qué contribuir, y el grupo al cual usted
pertenece tiene mucho que aprender sobre el tema de la intuición.
3. Continúe
practicando los ejercicios de respiración con atención, teniendo siempre
presente la idea de que ayudan a unificar el alma y el cuerpo y a purificar las
envolturas.
4. En
la meditación matutina, elimine todo aquello que dirija su atención hacia los
Grandes Seres o a mí, su hermano Tibetano. Durante un año, centre su conciencia
sobre la luz de su propia alma y medite en la forma más sencilla posible.
El
ansioso deseo de su colaborador, El Tibetano, es que pueda aprender a caminar
en la luz que afluye de su propia alma.
Julio
de 1933
Hermano
mío:
El
camino del aspirante lleva a veces a etapas culminantes que podrían describirse
como una serie de ciclos de constante crecimiento, acentuados a intervalos por
períodos definidos de desarrollo forzoso, donde usted mismo elimina una
limitación tras otra mediante la fuerza. Debe desaparecer toda limitación y
obstáculo. Durante años ha vivido como un hombre encerrado en una habitación,
permaneciendo de espaldas a una ventana -cuyos vidrios están tan sucios que la
luz apenas penetra e ilumina difusa y parcialmente la habitación.
Hoy
se parece al hombre que se puso frente a la ventana y limpió un pequeño circulo
para mirar a través de ella. Ya puede ver con más claridad lo que le rodea. La habitación
está más iluminada y percibe con más nitidez lo que debe realizar para usted y
lo que debe hacerle a la habitación. Ésta es una gran realización, hermano mío,
porque lo logró en los últimos doce meses. Anteriormente su progreso era
dudoso, no por mala disposición, sino porque se había acostumbrado a esa
condición y actitud y a la habitación en que vivía. Su conocimiento de lo que
existía externamente, era teórico pero no práctico.
Tiene
un breve lapso para terminar de limpiar la ventana e iluminar la habitación, y
así se vinculará con la vida que existe al otro lado de la ventana. Creo que
puede hacerlo si no desea nada para el yo separado y si aprende a ver las cosas
y especialmente a las personas tal como son en su verdadera perspectiva. Las
personas no son lo que usted quisiera que fueran, y viven en habitaciones cuyas
ventanas están sucias. Cuando se mira a través de ellas nada se ve, tal como
realmente es. Todo está desfigurado. Su problema consiste en comprender el
espejismo y la ilusión en los cuales forzosamente tiene que vivir, y deberá
actuar a través del espejismo de tal manera que pueda ver la vida como
realmente es.
No se desanime mi viejo hermano, si el camino
ascendente le resulta empinado y difícil de recorrer. Está bien acompañado y no
se halla solo. De la situación actual nace la verdadera sabiduría. Antes que la
plena luz del sol brille al amanecer, deben desaparecer las brumas -brumas que
distorsionan y ocultan, las cuales no se disipan por cierta actividad de las
mismas, sino por el acrecentado poder de los rayos del sol naciente. Por lo
tanto, debe aumentar constantemente la luz de su propia alma, fomentada por la
meditación, expresada como servicio altruista, acrecentando su radiación por la
intensificación de su vida egoica. En consecuencia, viva como alma y olvide la
personalidad. No dedique tanto tiempo pensando en los defectos y errores del
pasado. La propia desestimación no siempre denota un desarrollo espiritual.
Frecuentemente es el primer resultado del contado con el alma y significa que
las limitaciones de la personalidad, que abarcan muchos años, han sido
reveladas. Su valor será momentáneo, a no ser que nuevamente dirija sus ojos
hacia el alma. Olvide lo pasado y deje que la luz de su alma le guíe hacia
donde ella quiere. Como dije a otro de mis discípulos, también le digo a usted,
que se convierta en sannyasin -que vive en el mundo de los hombres, aunque su
interés reside en el mundo donde están activos los Grandes Seres. No está solo.
Ha encontrado su propia asociación de almas. No camina en la oscuridad, porque
hay luz en su camino. Permanezca dentro del radio de esa luz y no deambule por
los acostumbrados caminos secundarios. Quizá estas palabras parezcan trilladas
y aplicables a todos. No obstante, sabe que son perfectamente aplicadas a
usted.
Reanude
el estudio de mis instrucciones y escritos, pero mantenga una actitud
equilibrada. Tiene otras cosas que hacer en vez de ser simplemente un devoto
del hermano Tibetano. Practique la meditación que aquí le doy...
Marzo
de 1934
Hermano
mío:
No
tengo instrucción alguna que darle. Antes de hacerlo tendré que ver limpio otro
vidrio de la ventana, siempre que se mantenga limpio y no se empañe nuevamente
el vidrio al cual me referí en mi última comunicación, no por la acumulación de
la suciedad, sino por el frío interno que produce condensación. Reflexione
sobre esto. Descubra sus móviles porque son la raíz de todas sus dificultades y
no se ilusione creyendo que a usted le anima un principio o está luchando por
él y que se ocupa de la verdad.
Usted
dice que informa sobre estos hechos e impresiones a mí y al grupo, confiando en
que puede dirigirse al instructor para confirmar o corregir cualquier punto. Lo
que pasa es que usted quiere saber si no actuó correctamente para modificar su
Vida de acuerdo a mis deseos.
¡Cuánto
ama a la autoridad hermano mío, y cómo le agradaría que le evitara muchas
dificultades, le señalará el camino y le informará respecto a lo que está bien
o mal! Pero si accediera a su pedido y le dijera lo que quiere saber, ¿cuál
sería el resultado? Otros le explicaron la situación y conoce muy bien en qué
se basó el rechazo de las comunicaciones, pero no quiso aceptarlo. ¿Qué diferencia habría si yo se lo explicara?
Si lo que está escrito o lo que se dice coincidiera con sus propias ideas,
gustosamente se aferraría a mis palabras. Si no coincidiera, fácilmente
argüiría que eran palabras de otros y consideraría que fueron recibidas
erróneamente, o que estaban matizadas por las reacciones de la personalidad, o
las aceptaría sin titubear porque yo las pronuncié, reverenciaría a la
autoridad y su intuición estaría inactiva. Pero no tengo autoridad hermano mío,
y nunca pretendí tenerla.
Por
un lado, no adquirirá la capacidad de permanecer sólo y de tomar decisiones
inteligentes basadas en el reconocimiento intuitivo de la realidad, y por otro,
el punto de separación se hace más fuerte.
Lo
que yo pueda pensar, su instructor en el pasado, no tiene importancia. Lo que
cualquier otro pueda pensar y decir, tampoco la tiene. Lo importante hoy para
usted es ver con claridad, decirse la verdad a sí mismo y caminar en la luz
-algo que no ha hecho durante mucho tiempo. Dice que expandió su conciencia
abstracta, pero no necesita esa expansión, sino ampliar la nitidez de su
pensamiento y actuar con claridad. Enfrenta usted el problema de sí mismo y
sólo lo solucionará cuando se haya liberado de los impulsos de la personalidad
y del espejismo en el cual camina habitualmente. Observe, hermano mío, la forma
clara y decidida con que me dirijo a usted. Observe mi estilo, porque es el
mismo de siempre, pero elijo cuidadosamente las palabras de esta comunicación
para que capte nítidamente mis palabras. Si a usted le agradan las frases
adjetivadas del comunicador que últimamente ha absorbido su atención, diría que
es (en su estilo) un hermano devotamente emocional, pero de pobre mentalidad
intuitiva y un aspirante ofuscado. Le digo esto amorosamente y en un esfuerzo
por llamarle la atención.
Lo
que digo a todos mis discípulos se lo repito a usted. Si quiere trabajar
conmigo y ajustarse a los requisitos grupales, haré por mi parte lo posible
para ayudarlo en su trabajo grupal. El trabajo que asigno a los
individuos del grupo tiene un solo objetivo, capacitarles para trabajar como
grupo en bien del grupo. Esto no lo hizo, demorando todo el trabajo grupal,
pues el grupo avanza como grupo; aunque sus miembros hayan progresado, el grupo
no ha avanzado, y en los últimos seis meses se ha detenido debido a la
situación de la cual usted fue mayormente responsable.
No
me referiré en esta instrucción al problema de las comunicaciones. Los
discípulos son libres de interesarse por cualquier grupo o comunicador. Me
referiré al problema de esta particular situación que es simplemente la identificación.
Recuerde esto y no confunda las cosas. El problema no es el de la autoridad,
sino el de la identificación. Lógicamente que como discípulo, tiene plena
libertad para recibir comunicaciones de cualquier fuente. Pero esté seguro de
no confundirse al identificarlas.
Esta
situación en el grupo me ha preocupado seriamente. El bien del grupo es de
primordial importancia. Estoy experimentando un trabajo grupal. No es fácil
para mí ni para los miembros del grupo.
¿Debería sacrificar al grupo por el espejismo de una sola persona? Pero,
en último análisis, los demás no hubieran sido influidos si usted hubiera visto
con claridad y colaborado para mantener el equilibrio grupal y no hubiese
intercalado el problema de las identificaciones en este trabajo grupal. No
puedo seguir dándole instrucciones si introduce la personalidad y la
separatividad en el trabajo. No se le dice que acepte ciegamente lo que recibe.
Pero, mientras esté en el grupo, se le pide que viva de acuerdo a los
requisitos grupales, que trabaje con la unidad grupal y que se abstenga de
introducir en el trabajo grupal cualquier
problema de la personalidad. Cuando ya no le interese la enseñanza ni
lleve a cabo lo que se le pide, tiene el privilegio de retirarse del trabajo
grupal para mantener así la unidad del grupo. Yo trabajo para la unidad
grupal y no para su desarrollo y estímulo individuales. Hablo así con
aparente rudeza en un esfuerzo por llevar a un fin sus años de ofuscada
personalidad y ambición profundamente arraigada. Ambas están aliadas.
También
recuerde mi anterior recomendación de que "hay otras cosas que debe hacer
en vez de ser un devoto del hermano Tibetano", o del Tibetano y de un
doble astral espúreo.
Sus
palabras clave son: autoconocimiento, lucidez y verdad, y todas deben estar
activas en este momento. Recuerde que si su decisión se basa en que debe elegir
entre dos tibetanos, será falsa. Su problema consiste en elegir entre el
instructor que llamamos Personalidad y el instructor que llamamos Yo superior.
Resuelva este problema a la luz del alma y no por las impulsivas reacciones de
la personalidad.
Julio
de 1934
Hermano
mío:
Cuando
pienso en usted lo hago para saber algo, con cariñoso aprecio y con un
sentimiento de urgencia. Los años corren y quienes observan la vida de los
aspirantes tienen a menudo este sentido de urgencia, urgencia que el aspirante
raras veces siente. La vida le ha ofrecido mucha oportunidad de progreso, pero
para venir a la existencia se construyó un cuerpo que contiene mucho material
cristalizado y un cuerpo mental de tal rigidez que su problema (en esta
encarnación) fue -si se me permite emplear tan inadecuada forma de palabras-
destruir lo que había construido y utilizado. Tuvo que destruir sus viejas
formas mentales de intriga, ambición y poder, antes de poder liberarse para
prestar un verdadero servicio. Ha pasado medio siglo. La forma mental de la ambición
fue destruida y maltrecha, pero no debe reemplazarla por un sentido de
futilidad. La forma mental de poder se va debilitando. La forma mental de la
intriga recibió un fuerte golpe durante el episodio del espejismo a principios
de la primavera. Pero las formas aún persisten. Permanece perplejo ante ellas,
ansiando hacer lo correcto, cegado por el poder de sus propias creaciones que
brillan con luz propia, y también por el brillo de la luz que emana de su
propia alma y del alma grupal, pero cegado y aparentemente inerme.
Nadie
puede ayudarle hermano mío. Usted mismo debe abandonar todo y convertirse en
"el pequeño niño mencionado en la Biblia. A mí ni a instructor alguno le
corresponde decir lo que debe hacer. Por empezar, usted haría lo que se le
dijese y al hacerlo nada aprendería. De su fuero interno debe venir el
incentivo y de usted emanar la clara visión y la nítida acción que
eventualmente le liberará. Por lo tanto, ¿qué podemos hacer nosotros? No
deduzca de lo que antecede que yo u otros creemos que para usted no hay
liberación en esta vida. Nada puede detener en esta etapa el trabajo de su
propia alma. Sólo la urgencia de los tiempos nos incita a desear que esa
liberación se realice lo más rápidamente posible, a fin de que esté libre para
servir.
Quizás
la mejor manera de ayudarle es dándole una meditación que le permita aclarar el
campo de los móviles. Su móvil de la vida para hollar el sendero es
sano, pero aún está contaminado por antiguos ritmos. Los otros móviles son a
menudo bellos, pero viciados por las distorsiones subyacentes en la mente
concreta, que lo incitan a la ambición, a amar el poder y a encarar en forma
tortuosa cualquier tipo de actividad.
Por
lo tanto, la simplicidad y la claridad, respecto a las causas de todo lo que
hace, son para usted esenciales y necesarias. A la mañana, al mediodía, a la
tarde y a la noche -cuatro veces por día- practique el procedimiento delineado
a continuación:
1. Entone
la Palabra Sagrada tres veces, exhalándola como alma a través de los tres
cuerpos.
2. Concentrándose
en la luz del alma diga:
"Permanezco
ante el tribunal de mi propia alma. Permanezco en la luz que proviene de esa
fuente divina.
Trato de caminar en la verdad, la sinceridad y el amor
3. Formúlese
las tres preguntas siguientes:
a.
¿Comprendí con claridad lo
adquirido en las últimas horas?
b.
¿Actué con sencillez,
sensatez e inteligente dirección?
c.
¿Por qué actué, hablé y
escribí respecto a esto? ¿Qué me impulsó a este acto específico?
4. Habiendo
analizado así las actividades de las últimas horas, dedíquelas al servicio del
Maestro. Al hacerlo eliminará mucha reflexión y trabajo de tipo personal.
Esto
parece simple y casi elemental, pero si practica esta meditación en los
próximos tres meses, y no otra, se solucionará el problema del móvil. ¿No es todo lo que quiere, hermano mío? Lo sé
muy bien. Su intención básica de la vida no me preocupa. La raíz de todas las
dificultades se halla en la técnica de su vida. A menudo está regida por la
conveniencia. No dedique tanto tiempo a pensar en forma compleja y dubitativa.
Trate de vivir mentalmente en forma más simple. No pida ni espere nada para el
yo separado; elimine todo pensamiento relacionado con el esfuerzo del yo
inferior. El grupo permanece a su lado para ayudarle amorosamente y está
dispuesto a auxiliarle. Yo también. No son palabras vanas, sino una real
afirmación en la cual puede confiar.
Enero de 1935
Hermano
mío:
Durante
los últimos seis meses ha reflexionado extensa y profundamente y está
cosechando el fruto de su meditación. La meditación dada en Julio puede
suspenderla, pero las tres preguntas incorporadas en el tercer punto debe
emplearlas cada noche como una especie de recapitulación. Aún necesita períodos
de tranquilidad para considerar los móviles que impulsan a la acción diaria.
Sus necesidades más apremiantes son: el correcto móvil y la clara visión de las
fuentes de acción, que conducirán a la correcta actividad, a la reflexión veraz
y a la correcta palabra. Pero ha progresado, hermano mío, y no hay razón para
sentirse deprimido o perder el tiempo lamentándose por lo que pasó. De lo único
que debe lamentarse es de no aprender las lecciones del fracaso. Sin embargo,
está aprendiéndolas.
Como
bien sabe, todavía persisten ciertas actividades mentales que pertenecen a su
antiguo estado mental y que bullen debajo de la superficie de su vida. Éstas
también deben ser transmutadas, correspondiéndole a usted descubrir el método
para hacerlo. Sólo puedo indicarle la necesidad y la oportunidad. Respecto al
método que debería seguir en la meditación, le sugiero el procedimiento
delineado más abajo:
1. Establezca
el alineamiento y eleve lo más alto posible la conciencia. Asuma después la
actitud del alma.
2. Entone
la Palabra Sagrada, exhalándola a través de toda la personalidad.
3. Reflexione
sobre el Padre Nuestro como parte de su trabajo grupal.
4. Por
el poder del pensamiento y mediante la expresión del amor, trate de entrar en
contacto con sus condiscípulos y hermanos de grupo. Esto es importante para
usted, pues no sólo lo ayudará en la integración grupal, sino que lo
descentralizará de su propio escenario.
5. Considérese
o conózcase como alma, la divinidad y el Cristo interno. Esto demandará la más
elevada concentración de que es capaz.
6. Pronuncie
las siguientes palabras reflexivamente:
"Permanezco
ante el tribunal de mi propia alma. Soy esa alma. Soy todo amor y Luz. Sirvo al
mundo, y al hacerlo me absorbo en él. Ésta es mi vida y éste el camino que
recorreré hasta que el Día sea con nosotros".
7. Entone
la Palabra Sagrada lentamente, enviándola con amor hacia sus hermanos de grupo.
Agosto
de 1985
Mi
hermano y amigo:
Todavía
deambula en la niebla. El espejismo aún lo circunda. Se engaña a sí mismo y
esta vez no puedo llegar hasta usted.
Febrero
de 1936
Hermano
mío:
La
última vez que le escribí, temí que fuera la última comunicación. En los
últimos seis meses, parte del espejismo que le rodeaba ha desaparecido. Pero
aún queda mucho. Sin embargo, ante su exitosa tentativa de ver las cosas con
más claridad me ha inducido a escribirle como lo hago habitualmente y también a
supervisar su trabajo, que no hice durante seis meses. Recuerde que cuando un
discípulo de más edad y, por lo tanto, de mayor poder, dirige su atención hacia
usted, el estímulo resultante actuará de dos maneras, una de ellas
intensificará el espejismo; de manera que tenga esto presente durante siete
semanas, después de recibir esta comunicación.
Su
camino no es el "Camino iluminado". Se ha rodeado usted con tantas
brumas y con una nube tan densa de formas mentales autogeneradas y
automotivadas, que la luz atraviesa sólo en determinados lugares. No hay
todavía un constante haz de luz o Camino iluminado. Por lo tanto, el nombre más
apropiado con que podríamos denominar por ahora esa parte del sendero del
discipulado que está recorriendo, sería el Camino del Sacrificio -el
sacrificio de sus propios pensamientos, deseos, objetivos y sueños, lo cual significa
que debe hollar el pedregoso camino del deber, del dharma y de la clara
decisión. Por lo tanto, en los próximos seis meses ¿quisiera meditar sobre las
siguientes palabras?
ler. mes
..................... Deber.
2do. mes ...................
Dharma, u obligación responsable.
3er. mes
.................... Discernimiento.
4to. mes
.................... Desapasionamiento.
5to. mes
.................... Decisión.
6to. mes
.................... Destino.
Observará
que cada palabra tiene la misma letra inicial, por lo cual le será fácil
recordarla. Medite profundamente sobre ellas y luego escriba un artículo donde
vincule estas palabras en forma sintética y secuencial y así escribirá algo
sobre el discipulado, lo que será de utilidad para otros. Tiene capacidad para
escribir, por lo tanto preste servicio escribiendo.
Mantenga
sus ojos fijos en la luz que tiene por delante. No hable de usted. Abandone
todo proyecto, pero actúe con desapego y habilidad. Disperse las nubes que lo
circundan mediante la luz dinámica de su propia alma y, para hacerlo, procure
establecer un alineamiento mayor y más rápido. Le insinuaré algo. Cuando sienta
la tentación de descender e introducirse en la nube de sus propias formas
mentales y forjar planes materiales, dirija sus pensamientos hacia mí.
Agosto de 1936
Hermano
mío:
En
mi última instrucción le hice algunas sugerencias. Quizá la mejor manera de
ayudarle es enumerarlas, clara y concisamente, y le pido que -en el silencio de
su corazón y a la luz de su alma- las conteste. Le sugerí:
1. Sacrificar
sus propios pensamientos, deseos, objetivos y sueños, ¿lo hizo?
2. Seguir
el pedregoso camino del deber, del dharma y de la clara decisión, ¿lo hizo?
3. Mantener
sus ojos fijos en la luz que tiene por delante o lejana, ¿lo hizo?
4. Guardar
silencio en lo que a usted respecta, ¿lo hizo?
5. Abandonar
todo proyecto, ¿lo hizo?
6. Dispersar
la nube del espejismo que le circunda mediante la luz dinámica de su propia
alma, ¿lo hizo?
7. Enviar
sus pensamientos hacia mí, ¿lo hizo?
Puedo
responder a dos de estas preguntas, pero no me explayaré sobre ellas. En primer
lugar, no me envió sus pensamientos, pues no registré ninguno. Envió devoción,
deseo, demanda, aspiración, anhelo y ansiedad, pero ningún pensamiento claro. ¿Por qué? Reflexione sobre esto hermano mío.
Usted
forjó planes.
¿Quiere
releer mi última instrucción y considerarla nuevamente como un mensaje para
usted? ¿Quiere seguir con la misma meditación durante otros seis meses? Mucho
dependerá del trabajo que realice durante los próximos seis meses. Envíeme sus
pensamientos y los reconoceré. Aprenda a diferenciar entre un pensamiento y un
deseo. Ambos no están claramente definidos en su mente.
Febrero de 1937
Hermano
y amigo:
En
mi última instrucción le dije que mucho dependería del trabajo que usted
realice durante los próximos seis meses. Lo ha hecho con corrección y asentó
sus pies más firmemente en el sendero y gran parte del antiguo espejismo se
disipó. Quisiera que no se desanime, porque no me siento desalentado en lo que
a usted concierne. Un año atrás creí que debería esperar otro ciclo de vida
antes de que pudiera ocupar su lugar en mi grupo de discípulos. Ahora sé que no
esperaré indefinidamente. Cuatro veces registré con claridad su pensamiento,
cosa que nunca había sucedido en su vida. Se debió a que abandonó los planes y
proyectos de la personalidad, dispersando así en cierta medida las miasmas de
sus tortuosos pensamientos, basados en ambiciones de la personalidad y
divagaciones de la mente concreta. Ahora puedo llegar a usted, hermano mío
-algo hasta hoy imposible. Sólo había llegado a usted por intermedio de A.A.B.
No
permita que el reconocimiento de este hecho le induzca a crear un nuevo
espejismo y que mis palabras constituyan el germen para otro espejismo. Le hago
esta advertencia por su innata tendencia al mismo.
Las
recomendaciones dadas en mis dos comunicaciones anteriores, siguen siendo la
base para su vida de la personalidad. No se producirán cambios, excepto en
usted, y debe prevenirse contra la recaída. Aún no está ocultamente
"establecido" en el Camino ni es experto en reconocer y disipar el
espejismo. Por lo tanto, prosiga con debido cuidado.
Quisiera
que considere las Reglas del Camino y las estudie. Tómelas como tema de
reflexión durante los próximos seis meses, y al finalizar éstos interprete cada
Regla para ayudar a sus condiscípulos. Ésta es la tarea que le asigno.
Septiembre
de 1937
Hermano
mío:
Un
nuevo ciclo de trabajo se está abriendo ante usted, como resultado de la
atención que prestó a mis instrucciones y como respuesta al esfuerzo de su alma
para liberar del espejismo a su personalidad. Puedo señalarle que muy a menudo,
después de haber superado parte del espejismo (como en su caso), puede
introducirse la ilusión. Le advertiré sobre dos de tales ilusiones:
a.
La ilusión de que el
espejismo ya no puede aferrarlo. Será necesaria una constante vigilancia.
b.
La ilusión de ser elegido y
recompensado, a que están expuestos por lo general los aspirantes de sexto
rayo.
Perdone
que le diga que su ingreso en este particular campo de servicio y el haber
atravesado la puerta que conduce a este ciclo de trabajo, se debe a que sigue
simplemente la línea de menor resistencia. Puede prestar un buen
servicio si cumple las instrucciones detenidamente, pero en mi párrafo de
apertura me referí al resultado de la oportunidad de servir y no al tipo
específico de servicio. Reflexione sobre esto, porque si comprende lo que trato
de plasmar en usted, su servicio será grandemente ayudado y su utilidad
acrecentada.
Habiendo
hecho su elección y tomado su decisión, mi problema es, ahora, cómo ayudarlo
para que triunfe en el futuro que se abre ante usted. Quizá le sorprendan las
dos sugerencias que le haré, por no ser las que usted espera.
Ante
todo, le diré: no se tome tan en serio. El mundo sigue su marcha y aunque usted
preste o no servicio, el planeta seguirá girando. Aminore la intensidad de su
vibración. Puede prestar servicio, pues es lo que necesitamos. En este
momento todo servidor es necesario. Pasó por una drástica disciplina y debió
haber aprendido mucho, pero a causa de su intensa ansiedad anulará su utilidad
y acortará su período de servicio. Recuerde que debe contrarrestar constantemente
su personalidad de sexto rayo. ¿Me comprenderá
si le digo que en nada evidencia imaginación ni emoción alguna, excepto en lo
que al discipulado se refiere y, entonces, las manifiesta demasiado? Más
adelante en esta instrucción le daré algunos versículos como meditación y
reflexión, no durante la meditación (pues quisiera que practique únicamente la
meditación grupal) sino durante el día. Sea equilibrado hermano mío, recuerde
que el trabajo llevado a cabo para nosotros abarca muchas cosas, incluso las
horas de distracción, y ciertamente es necesario el discernimiento para
cerciorarse de las cosas esenciales y luego separarlas de las no esenciales.
En
segundo lugar le diré algo que quizá le sorprenda más que lo anterior,
probablemente lo habrá sospechado. Expondré enfáticamente que ame más a sus
semejantes. Actualmente ama nuestro trabajo, el servicio que presta y el ideal,
más que a sus hermanos. Por eso es tan mal psicólogo. No ama suficientemente.
A todo ser humano con quien entra en contacto lo considera y encara desde el
ángulo del trabajo, no como un peregrino o una persona a la que puede amar y
ayudar. Para usted como servidor, el trabajo (nuestro trabajo) aparece tan
grande entre usted y sus semejantes, que anulará infaliblemente su utilidad, la
del "espíritu organizador" y la "facultad manipuladora" del
ejecutivo de tercer rayo. Nuestros trabajadores se ocupan de las almas, no del
trabajo. Se encargan de ayudar a los individuos, y por su intermedio al mundo.
No se ocupan del aspecto forma, el cual recibe siempre atención y consideración
adecuadas, pero es secundario. Usted lo convierte en primario.
Descanse
hermano mío. Ame más y sirva; distráigase y viva una vida normal y útil. De lo
contrario, el fuego de su propia intensidad y el calor de su propia aspiración
arderán en forma tan ígnea que nadie podrá acercarse a usted. Dedíquese a
conocer a las personas por sí mismas, no por su posible disponibilidad
para el trabajo. Sin embargo, no pierda el equilibrio cuando cumple mis
instrucciones. El equilibrio constituye siempre, para el aspirante, el objetivo
principal.
Le
doy dos frases para que las considere cuidadosamente:
"El
fuego creado por mí debe dar calor, no quemar; su calor debe atraer al hombre
que lo necesita. No debe rechazar, por su terrible calor, al alma que busca. Es
el fuego del amor y no el fuego de mi propia aspiración".
"El
servicio que debo prestar en el sendero es a las almas, no a mí mismo,
así satisfaré una necesidad y, en olvido
del yo y de mi propia palabra y lugar, conduciré a otros hacia la
luz".
No
le indiqué los rayos que rigen los vehículos de su personalidad, porque quiero
que se interese en los demás, no en sí mismo.
Febrero
de 1938
Mi
hermano y amigo:
Quisiera
recordarle ciertas observaciones que le hice en mi última instrucción. Por su
común aptitud de seleccionar lo que su personalidad prefiere y que despierta su
sentido de pecado (lo digo sonriente, hermano mío, porque el espejismo
dramático de la persona de sexto rayo que actúa en la cristiana era pisceana,
adora la condena pública de las malas acciones), al nutrir su sentido
dramático, le hace exclamar: "Ahora sé", cuando en verdad nada sabe.
Acentuó lo que era evidente e ignoró las cosas reales con las que traté de
llegar a usted. ¿Cuáles fueron los
puntos de real importancia en mi última comunicación? Los enumeraré brevemente:
1. La
ilusión de ser elegido y recompensado, advirtiéndole que (como persona de sexto
rayo) era propenso a ello.
2. La
oportunidad de servir.
3. El
descanso y una vida normal.
Observará
que ninguna de estas frases estaba incluida en los dos párrafos que usted creyó
tan importantes e hizo hincapié en sus escritos y cartas. Es tal su espejismo
hoy que no le hacen impacto las cosas esenciales. No las ve. Su actual
espejismo es de tal índole, que llego hasta usted pero con mucha dificultad.
Hago un esfuerzo hermano mío, me parece que será el último, para ayudarlo,
porque si esta instrucción no es suficiente, nada más puedo hacer.
Se
le ofreció la oportunidad de servir y hacer un nuevo comienzo. Se le pidió
ayudar en un trabajo que inicié en 1919 (cuando por primera vez entré en
contacto con A.A.B. e inicié mi trabajo con ella). Los planes están trazados y
el trabajo se lleva a cabo. Sin embargo, no aceptó que lo guiaran quienes
trataban de ayudarlo a servir y le abrieron la puerta de la oportunidad. Se
esforzó por iniciar sus propias actividades, llevando a cabo apresurada y a
menudo inadecuadamente, lo que se le pidió hacer. Decidió dedicar tiempo a las
cosas que su personalidad ilusionada creía de importancia. Prefirió seleccionar
el trabajo en vez de colaborar en el servicio que aceptó. Se esforzó por
establecer conexiones sin relación alguna con el trabajo emprendido y organizado,
antes de ingresar en ese grupo particular de trabajadores que lo invitaron.
Trató de organizar sus propias actividades en vez de colaborar en el trabajo
comenzado, al cual se le invitó a colaborar y aceptó afiliarse. Sus
actividades eran primordiales en su conciencia (a pesar de las protestas
contrarias) y consideraba secundarias las actividades del grupo.
Le
aconsejé llevar una vida normal y que aminorara su intensidad, pero vivió en
forma anormal y con una oculta violencia que lo ha perjudicado. Actuó en el
mundo ilusorio forjado por su propia idea de lo que es el servicio y de lo que
debe hacerse, pero no hubo verdadera colaboración con lo que se está
haciendo -sólo demostró gran interés sobre lo que trató de obtener su
excesivamente activa tendencia de tercer rayo. Colabora superficialmente, pero
no básicamente.
Lo
embargó el espejismo de su propio valor y no los valores del grupo. Se dejó
desviar por muchas cosas no esenciales. No colaboró en mi trabajo o con
aquellos que ya están integrados en el mismo y que estoy tratando de realizar.
Esta comunicación se refiere a mí mismo, ya
que sus afirmaciones y creo también su intención, manifestaron siempre su
devoción hacia mí, su instructor Tibetano. Trató de integrar en este trabajo a
los que no pertenecen a esta línea particular de esfuerzo, pero que trabajan en
otros campos de la actividad jerárquica -lógicamente de igual importancia, pero
no es el trabajo al que se comprometió en años pasados. No es muy clara la
línea de servicio que presta. Anda de aquí para allá en diversos campos de servicio,
que no son los suyos y donde no lo quieren. Tan grande fue su espejismo que
hasta hizo introducir en mi grupo de discípulos a un aspirante que, en una vida
posterior, trasladará su conciencia al plano mental y gradualmente se
convertirá en discípulo consciente, pero aún no actúa en el nivel donde
trabajan los que son o serán discípulos aceptados.
Le
estoy hablando sin ambages. Sus verdaderos amigos están muy afligidos y tratan
de protegerlo y mantenerlo en el recto sendero del servicio. Son conscientes de
haber fracasado y se culpan por la
ausencia de una técnica correcta. ¿Por qué tienen que lograr ellos lo que yo
aparentemente no alcancé, y mi propia alma resulta impotente para horadar el
espejismo en el cual se introduce cíclicamente?
¿Cuáles son los espejismos principales en que
se introduce tan fácilmente y que mientras duran impiden toda verdadera
percepción?
1. El
espejismo de forjar planes. Usted es sensible al Plan,
pero se ocupa de sus propios planes y cree que son parte del Plan. Enumere los
planes y proyectos en las numerosas líneas que ha desarrollado, hermano mío, y
vea cuántos pudo llevar a cabo. No culpe a nadie sino a sí mismo, pues tuvieron
como base sueños astrales.
2. El
espejismo de su propia ambición espiritual.
Desea ser un organizador grupal de acuerdo al Plan. Anhela elaborar algún
proyecto práctico, a la par del que existe, pero definidamente el suyo, u
organizar algún grupo a la par de los que ya existen, pero que también sea
definidamente suyo. Pero cuando se le pide adaptarse al trabajo de un grupo
existente, está demasiado ocupado con sus propios sueños para hacerlo y
desprecia la tarea asignada. Hermano mío, en nuestro trabajo no hay tarea
grande o pequeña, sino cumplir el deber, cualquiera sea.
3. El
espejismo de dominar o controlar espiritualmente a los demás.
Por consiguiente, trata siempre de descubrir a aquellos ante quienes pueda
figurar como organizador espiritual, es
decir, los que no cuentan en la escala de la utilidad espiritual y los
aspirantes de buena intención, pero usted magnifica su utilidad y posibilidades
a fin de establecerse a sí mismo -ante sus propios ojos, si sólo se diera
cuenta- como guía y conductor de otros discípulos en el Camino. Hizo esto con
dos personas, ambas fueron buenos discípulos en probación; uno estaba
próximo a ser aceptado; ambos trabajaban en el plano astral, donde no trabajan
aquellos que -en este momento particular trato de que colaboren, pero actúan
como almas, y sirven desde el plano mental y desde los niveles del alma.
Repetidas
veces hermano mío, durante los últimos años, traté de ayudarlo. La prueba de
que lo dicho es verdad, reside en dos hechos básicos: Primero, en su actual
profunda desdicha y en su incapacidad de trabajar con otros tranquilamente y
sin pretensiones y, segundo, en su fracaso en todas las líneas. Enfréntelos y
comprenda las implicaciones. Encare ambos hechos con claridad y esperanza. Todo
verdadero discípulo debe enfrentar siempre los hechos. Le enumeraré algunos,
rogándole que reflexione sobre ellos:
1. Está
por cumplir sesenta años. Tiene ante sí unos años más para prestar servicio si
quiere, o dar vueltas inútilmente si lo desea.
2. Se
le pidió que colabore en mi trabajo. No es una cuestión de obediencia. Eso no
me interesa, pero sí me interesa el que años atrás me reconociera y ofreciera
su ayuda. También reconoció a algunos de mis colaboradores y se ofreció
ayudarlos.
3. Su
así llamado "servicio" fue hasta ahora forjar planes, después de
prestar su servicio inicial, financiando la primera etapa. Pero, hermano mío,
dar dinero es lo menos importante que tiene para ofrecer. Se ha ocupado de
grandes proyectos, ninguno de los cuales fructificó porque no eran lo que, como
alma, había intentado hacer y, por lo tanto, carecieron de la afluencia de la
energía grupal, que hubiera garantizado el éxito. Se ocupó de organizar un
grupo aquí y otro allí. Pero los planes ya están trazados, los grupos formados
y la organización relacionada con mi trabajo ya está actuando. Entonces, ¿por qué hermano mío no colaborar con lo que ya
existe?
4. No
tiene capacidad para trabajar en forma amplia desde el ángulo mundano, y es
demasiado viejo para aprender. Pero el éxito de todas las grandes empresas se
basa en las pequeñas cosas, en las
tareas menores fielmente cumplidas por el discípulo que se liberó de toda
ambición personal.
5. Mi
intención fue que algunos de ustedes iniciaran un trabajo definidamente
constructivo en relación con la disipación del espejismo mundial. Pero usted
demoró esta actividad, obstaculizó el trabajo del grupo hasta ahora y esto no
puedo permitirlo por más tiempo. El trabajo en esta línea sólo lo pueden
realizar con éxito quienes dominan sus espejismos personales. Usted se halla en
las profundidades del espejismo y subconscientemente sabe que es verdad.
Quienes lo conocen y aman lo saben y están profundamente afligidos, y se
preguntan qué pueden hacer para ayudarlo a liberarse.
6. La
puerta está aún ampliamente abierta para usted.
Pero la oportunidad para seguir adelante con su grupo depende de la aceptación
de los hechos que anteceden y de que comience, por primera vez en su vida, a
trabajar como un humilde servidor, abandonando todos los planes, las grandes
ideas y, por el resto de esta vida (que no es más que un instante en el largo
ciclo del alma), haga esas pequeñas cosas detrás de la escena de las cuales
nadie se enterará.
¿He
sido duro, hermano mío? Le doy seguridad de mi firme amor y de mi profundo y
duradero deseo de ayudarlo y servirlo.
No
trataré de aclarar más la inutilidad de su vida y actividades actuales. Estoy
dispuesto a fusionarlo en el grupo al cual se consagró como alma y en los
niveles del alma, pero para hacerlo debe llegar a la total autoentrega y
demostrar su disposición a servir con humildad y dedicación. Volveré a
comunicarme cuando usted manifieste ese deseo y evidencie al mismo tiempo una
real comprensión de aquello que he tratado de plasmar en usted.
Tiene
devoción y persistencia que pueden y deben llevarle a la luz. Hasta
ahora, esa persistencia se basó en la debilidad, y su devoción fue ilusoria.
Abóquese por lo tanto a los hechos. Que el futuro demuestre una persistencia
basada en la convicción de que está en el Camino del Servicio y que no se encuentra
solo, sino que un grupo de hermanos está dispuesto a trabajar cuando usted
quiera hacerlo con ellos. Que su devoción vaya dirigida a sus hermanos de
grupo, a la necesidad de la humanidad y al Plan y, por último y siempre último,
a mí.
Febrero de 1939
Hermano
mío:
Con
gran sentimiento le pido que renuncie al grupo. Si en los próximos años veo un
cambio en su corazón y que está libre de su actual espejismo, lo aceptaré con
todo agrado en algún grupo -pero no en éste. Creo que esperaba esta decisión
mía. La razón de ello es que no puedo permitir que el trabajo grupal de sus
hermanos sea obstaculizado por su constante tendencia al espejismo. Lo han
soportado pacientemente durante muchos años, para darle tiempo a abrirse camino
hacia la luz, pero el apremio de la época es tal que se necesita de todos los
trabajadores, y el trabajo grupal debe ir adelante.
¿Qué podría decirle antes de que abandone este
grupo?
Primero,
que su vínculo kármico conmigo permanece intacto. Segundo, que su lugar no será
ocupado... Muy poco más tengo que decirle, pues muchas cosas dije durante los
años transcurridos. Su lugar permanece vacío. No lo olvide. Quizá con el tiempo
demuestre un cambio de actitud. Le haré una sugerencia y si la acepta ventile
todo lo que contiene su mente -algo muy difícil para usted. Escriba con entera
libertad. Exprésese plena y drásticamente. Si no dispersa el espejismo en esta
vida, entonces en otra retornará a las antiguas relaciones kármicas. Eso
depende de usted. Ahora aprenderá mucho más manejando la vida, cuidando a
quienes están bajo su responsabilidad y manteniéndose relacionado con los que
prestan un servicio útil.
Marzo
de 1941
Hermano
mío:
Creo
que usted sabe sin necesidad de acentuarlo, que la relación entre nosotros
permanece intacta, aunque durante algún tiempo no pude subjetivamente hacer un
contacto con usted. No lo hice porque el estímulo que inevitablemente trae tal
contacto (como sucedió en el pasado), podría nutrir los espejismos a los cuales
tan fácilmente sucumbe.
Creo
que el peligro ha disminuido grandemente y se puede confiar en que establecerá
un contacto más estrecho conmigo y con el grupo, en el plano subjetivo interno.
El grupo interno permanece y está estrechamente vinculado conmigo.
Ha
luchado durante años para vencer los espejismos y las ilusiones que lo abruman
con tanta frecuencia. Su mayor adquisición fue reconocer más conscientemente el
peligro y reaccionar rápidamente cuando aparece. En los últimos días del verano
pasado y a principios del otoño, casi
sucumbe al antiguo ritmo. La sospecha de sí mismo, la intranquilidad de
conciencia y el intenso trabajo en el plano externo, tendieron a protegerlo.
Procure decididamente que este contacto conmigo y con sus hermanos del grupo
interno no vuelva a activar las tendencias arraigadas, las antiguas formas, los
ansiosos anhelos y los deseos de poder.
Deberá
dedicarse en el resto de esta vida a cumplir fielmente el deber diario y a una
intensa vida interna de meditación. Conscientemente sea el sannyasin; colabore
también, hermano mío, en todo lo que (para su intuición) sea actividad grupal y
a la cual puede contribuir con el poder (obtenido en la meditación) y la ayuda
comprensiva. Debe abandonar todo lo demás en esta vida; la meditación y el
servicio grupal podrán proporcionarle, y lo harán, la forma adecuada para
expresar todos los poderes de su personalidad y de su alma. Dedique tiempo para
ese servicio y no se abrume con las cuestiones del plano físico. Sus asuntos
diarios, su servicio cotidiano en su medio ambiente, su sensibilidad a mi
impresión (que puede ser acrecentadamente desarrollada) y su relación con el
grupo interno en el plano mental, le dará un amplio campo para amar y vivir
fructíferamente y lo prepararán para servir con más libertad en la próxima
vida.
Ha
pasado por un periodo muy agotador y de prueba, hermano mío. Ha mejorado en
forma lenta, aunque real. Ahora se puede confiar en usted más definidamente que
en el pasado, por eso puede establecer de nuevo un contacto más consciente
conmigo. Le diré mi nombre -algo que usted intuitivamente sabía. Con esto le
manifiesto su etapa en el sendero -la del discípulo aceptado, lo cual trae
consigo alicientes, responsabilidades y riesgos.
Debido
a que ahora está en el sendero del discipulado e influido directamente por mí,
el Maestro..., su principal deber es desarrollar la necesaria sensibilidad para
responder a mi voz y a la impresión que traté de plasmar sobre su anhelante
conciencia, que obtendrá por una constante atención dirigida, una controlada
vida de la personalidad y la eliminación de todo esfuerzo febril, en cualquier
línea que sea. Una mente clara y enfocada, un corazón amoroso y una cultivada y
sencilla comprensión de sí mismo, de la vida y de los demás, le son ahora muy
necesarios. Esto lo ayudará mucho para ordenar correctamente sus dubitativas y
complejas actitudes mentales y también su aspiración. Simplifique la vida,
hermano mío.
Junio
de 1942
Mi
hermano de antaño:
Nuevamente
volvió a una fase de mi trabajo que, en los primeros días, me ayudó a iniciar.
Se le brinda la oportunidad para llegar a ser y hacer mucho. El éxito dependerá
de su capacidad de ser humilde y de reconocer que aún existen antiguas formas
mentales en la periferia de su conciencia, y que el Morador en el Umbral se
halla en todo momento dispuesto a aprovechar las debilidades a que usted fue
propenso.
Le
digo esto con un espíritu de advertencia y me siento feliz de verlo nuevamente
dentro de la esfera de actividad del trabajo. Espero su asistencia y ayuda. Se
asegurará el objetivo si coopera plenamente con sus colaboradores, se expresa
con franqueza y sinceridad y habla con claridad.
La
radiación espiritual le proporciona la clave para que preste un servicio
exitoso y vigile atentamente sus tendencias inferiores de sexto y de tercer
rayos. Debe estar preparado para las pruebas y dificultades, hasta que se haya
probado a sí mismo, las que raras veces vienen por donde se las espera. Su
mayor protección es, como dije, cumplir y llevar a cabo el siguiente deber y
concentrarse sobre lo emprendido. Evite todo lo que esté fuera de la periferia
del trabajo y considere que lo demás es una desviación para usted.
Reciba
mi bendición y confío siempre en su capacidad de permanecer firme y de evitar
el espejismo.
Diciembre
de 1942
Hermano
mío:
La
vida le resultó difícil desde que volvió a trabajar en conexión con mis planes.
Las cosas no resultaron como esperaba; internamente se siente muy afligido,
dubitativo y perplejo. Eso era inevitable, pues reanudó esta relación grupal
con las mismas ideas grandiosas que siempre provocaron su caída en la vida, a
pesar de las claras advertencias de verdaderos amigos, porque lo conocían, y al
gran afecto que le tenían. Tuvo que darse cuenta que la imagen forjada de sí
mismo, como trabajador, y del trabajo que debe realizar, estaba distorsionada
por las "volutas del espejismo" y que debe analizar sus pensamientos,
ilusiones e imaginaciones idealizadas. Este proceso de ninguna manera es fácil,
y de mi parte nada he hecho para facilitarlo. Observe esto. Para trabajar, se
necesitan hombres consagrados, leales, empeñados en servir con firmeza -servir
en las cosas ínfimas- y usted podría servir mucho, pero no lo hará hasta que
cambie totalmente su estimación propia. En el pasado sucumbió a espejismos de
diversos tipos: el espejismo relacionado conmigo, yo, el Maestro, y con la
Jerarquía, y su relación con Ella; el espejismo referente a ciertos discípulos
mundiales y su relación con ellos; el espejismo respecto a la magnitud del
trabajo; el espejismo vinculado a un melancólico e insignificante aspirante; el
espejismo acerca de su capacidad científica, que durante años lo apartó de mi
trabajo; el espejismo acerca del dinero, y el espejismo sobre las personas.
Su
espejismo actual está centrado alrededor suyo y concentrado sobre lo que cree
que usted es y puede llevar a cabo, sobre la sensatez de su juicio y la
intensidad de su devoción. Esto es bueno, hermano mío, porque cuando se haya
desbaratado y disipado y esté totalmente destruido, usted estará libre para
ocupar su lugar en el trabajo. Esto lo reconocieron debidamente sus hermanos;
conocen su relación kármica con el trabajo y no tienen la menor intención de
cambiar la situación, y yo tampoco. Pero usted no podrá seguir trabajando bajo
la tensión actual, la presión de una profunda disconformidad espiritual y un
sentido de aspiración contrariada y frustrada. No podrán afluir libremente la
fuerza espiritual, la sabiduría, la luz y los recursos materiales, si en su
conciencia existe una condición como la actual, que involucrará inevitablemente
a sus colaboradores.
Los
sueños y la realidad deben coincidir. El espejismo que lo posee es su sueño de
servir. Los que servimos a la Jerarquía y a la humanidad, especialmente ahora,
conocemos la inmensa dificultad de hacerlo en las actuales condiciones
mundiales y también las grandes desilusiones que trae; sabemos que el servicio
que prestamos con frecuencia es distinto del que quisiéramos ver realizado y
planeado por los servidores; sabemos, además, que prestar servicio significa un
sinfín de desengaños, incesante lucha, duros golpes, aparentes e inexplicables
fracasos -debido todo a que la fuerza espiritual de la humanidad aún no
guarda proporción en lo que a la atracción material respecta.
Algún
día se alcanzará un punto de equilibrio que -es inútil decirlo- acarreará sus
propios peligros, pero traerá también un constante progreso hacia la belleza,
la bondad y la sabiduría; algún día la lucha del aspecto material contra la
voluntad espiritual resultará inútil y el poder del espíritu dominará; pero ese
momento no es inmediato, aunque no está muy distante. A menudo se pierde la
batalla: Piense, hermano mío, en las épocas de lucha jerárquica y en el lento,
muy lento progreso que los Maestros se han visto obligados a observar y
fomentar, los fracasos que Ellos vieron y las estupideces de algunos de Sus
mejores trabajadores.
Déjese
de imaginaciones y sueños, trabaje sin ilusiones y no pierda tiempo pensando en
magníficas posibilidades. Éste es el momento más difícil en la historia de la
humanidad y su hora más oscura. Agradezca que posee visión, pero no malgaste el
tiempo reflexionando sobre ella. La visión es real. La tarea de todo discípulo
consiste en despejar el camino para que se materialice. La visión desaparece
envuelta en el polvo, el caos y el desastre, pero la realidad de su existencia
persiste. Quizá ninguno de ustedes volverá a ver esa visión, pero la vieron.
Sin embargo, cuando llegue a ser una realidad en el plano físico, lo será
porque usted y muchos otros trabajaron en el infierno actual.
NOTA: Como habrán observado, se le pidió a este hermano que
renunciara. Durante algunos años no estuvo activo en el Ashrama. Su aceptación
de la disciplina y su gran fe, a pesar de los continuos y repetidos espejismos,
dieron lugar oportunamente a que fuera reincorporado, formando ahora parte
activa del grupo.
B. S. W.
Febrero de 1933
Hermano mío:
Para
usted tengo las siguientes palabras: Como discípulo activo en el primer Rayo de
Voluntad o Poder, que trabaja regido por el Maestro de ese rayo, el Maestro
Morya, le sugeriría que meditara sobre el hecho de que el primer rayo es el
primer subrayo del segundo Rayo de Amor-Sabiduría y, por lo tanto, debe
completar su desarrollo amando a todos los seres. Ha logrado muy sensatamente
evitar las principales cualidades destructivas de primer rayo, siendo
encomiable la forma en que utiliza la energía en la tarea de servir. Su meta
debe ser evitar toda condición estática. Muchas personas de primer rayo se
hacen estáticas o se cristalizan pues este método lo utilizan los destructores
de primer rayo -y todo es parte del trabajo divino.
Le
diré hermano mío (y sé que comprenderá), que usted tiene fortaleza, porque ha
recorrido con firmeza el solitario sendero del discípulo. Posee sabiduría y la
aplica para ayudar a los pequeños. La belleza debe ser ahora el objeto de su
atención. Durante la meditación, quisiera que meditara sobre el loto de doce
pétalos del corazón, visualizándolo de un intenso color rosa y un núcleo
dorado. Elijo el color rosa porque vitalizará la contraparte astral del centro
cardíaco, tanto en la columna vertebral como en su aspecto superior, ubicado en
el centro coronario. Hermano mío, no infiera por esto que carece de amor; quien
tiene muy marcado el primer rayo y necesita lo que ocultamente se denomina
"la rosa del apego", encuentra fácilmente el camino del desapego;
crea sin dificultad un cascarón protector y aprecia -con elevado idealismo- su
aislamiento. Pero cuando aprende la lección del aislamiento y que el desapego
es la línea de menor resistencia, entonces la Rosa del alma debe ser
nutrida para que fulgure. A usted le es fácil ser impersonal. Ahora debe
aprender a ser personal, con total impersonalidad -adquisición paradójica, pero
de gran valor.
Le
sugeriría también, hermano mío, que trate de enseñar (aunque sólo sea a una o
dos personas) el Camino del Discípulo y prepare a dos personas, por lo menos,
durante los próximos tres años, para el sendero del discipulado, las cuales
llegarán a usted oportunamente. A una ya la conoce, a otra la conocerá después.
Esto significa que serán guiadas para que descubran el vínculo con su propio
grupo y Maestro, pues ya han hecho contacto con su alma.
Su
rayo es preeminentemente el del ocultismo. Su Maestro, Morya, es el guía de
todas las organizaciones esotéricas del mundo. Le llamo la atención sobre esto
porque hay algo que puede hacer, y será posible cuando registre con mayor
sensibilidad las dificultades psicológicas de los demás. Capta en forma mental
con rapidez las situaciones; mentalmente y con palabras sensatas responde a la
necesidad. Su cabeza y su alma responden. Agregue el acercamiento cordial a esa
comprensión de la cabeza y sabiduría del alma que ya posee. Descienda con sus
hermanos al valle, y no les ayude únicamente desde la cumbre de la sabiduría.
Tiene podar mental, clara comprensión y la facultad de adaptarse
inteligentemente a la solución, y si a todo ello agrega la capacidad de reaccionar
a las necesidades emocionales de los demás, coordinará la personalidad
en forma nueva y útil y aumentará su capacidad de servir. Puede trabajar con
muchos grupos, si lo desea, y debe siempre trabajar como factor energetizante.
Debe llevar cuidadosamente el diario espiritual desde este aspecto y observar
detenidamente el móvil del corazón, que subyace en sus actividades. De esta
manera se ampliará grandemente el campo donde presta servicio mediante su ser,
que puede expandirse por la creciente belleza de la afluencia del amor y por un
acrecentado amor a la belleza.
Julio de 1933
Hermano
mío:
Tengo
la constante sensación de que usted, hermano mío, es un viejo camarada, que
sabe muy bien lo que voy a decirle y, por lo tanto, que en realidad no es
necesario que le hable. A veces le oigo reír y decir: "lo sé todo, algún
día viviré todo". Con toda seguridad algún día lo hará y ese día está
mucho más cerca de lo que parecía posible hace diez años.
Continúe
con la meditación dada últimamente, pero no emplee ya el color rosa, sino el
color anaranjado dorado. Mezcle los colores rosa y anaranjado y practique la
meditación en el centro cardíaco, recordando que ese centro está ubicado en la
columna vertebral entre los omóplatos. Mantenga siempre la actitud del
Observador en la cabeza. De esta manera el desapego del alma aumentará,
mientras se acrecentará y multiplicará el apego del alma a las almas. El único
ejercicio de respiración que le asigno es una serie de largas respiraciones
normales, diciendo mentalmente al inhalar: "Adquiero vida y
fortaleza". Al exhalar, diga mentalmente: "Con amor las
exteriorizo". Así se manifiesta y expresa el ritmo de la vida de servicio.
Su
aporte al grupo es el conocimiento iluminado y la provisión de una base firme
para la actividad, ejemplificado por la habilidad en la acción. Más adelante,
cuando yo recurra al grupo de discípulos, a fin de que actúen conjuntamente en
determinada línea, será de gran utilidad el poder que usted posee de conocer la
causa de por qué lo hago. Este grupo de discípulos es un grupo de servicio
y esto debe siempre recordarlo.
No
disipe sus poderes, centralice sus actividades y trabaje acrecentadamente con
individuos. De esta manera el tipo de primer rayo obtiene la comprensión, y así
desarrolla el amor.
Febrero
de 1934
Mi
hermano de antaño:
Este
último año fue de prueba, de gran tensión y de constante y fiel trabajo
interno. Usted siempre estuvo seguro de sus relaciones espirituales, lo cual es
correcto y bueno, pero afortunadamente ahora no está tan seguro de los
razonamientos de la personalidad. Cuando se relega la personalidad al lugar que
le corresponde, como instrumento, y se aparta la conciencia de la vida externa
de la forma y se la traslada a la vida interna del alma, entonces es posible la
verdadera vida esotérica. En la vida de todo discípulo llega un momento en que
se produce un intervalo de dificultades durante el cual descubre que la
voluntad, el razonamiento y la aspiración de la personalidad, son parte del
espejismo general -espejismo que sólo puede disiparse cuando el alma vierte,
con un constante fulgor, su vida y luz sobre su instrumento.
Mi
mejor deseo, hermano mío, es que la luz disipadora inunde su vida y evoque
sencillez, que indica siempre el predominio del alma. La palabra
"sencillez" debe encerrar el tema de sus reflexiones durante los
próximos meses y constituir la nota clave de su meditación.
Usted
es un alma fuerte y debe abrirse camino a través de la maraña de la existencia
mundana. ¿Qué quiero significar con las palabras "un alma fuerte"? No
sólo quiero significar que usted expresa su cualidad de primer rayo, pues eso
es lógico, sino también que, en primer lugar, adquiere experiencia, la
cual le permite manifestar firmeza y ese aplomo en el aislamiento, que le
imparte a los demás la sensación de que pueden depender de usted, lo cual, en
segundo lugar, significa la creciente capacidad de ser magnético, y la palabra
"magnético" contiene la meta de la experiencia de su personalidad. La
persona de primer rayo llega fácilmente a ser fuerte, pero no tan fácilmente a
ser magnética, porque el magnetismo es ante todo una emanación del corazón o
del plexo solar.
Desde
que ingresó en mi grupo de discípulos se evidencia acrecentadamente que el
centro cardiaco va despertando y esto debe alentarle. Debe dedicarse más
definidamente a despertarlo. No quiero interrumpir ahora su meditación, pero
usted reconoció que por la presión del trabajo y durante los próximos años,
puedo dirigir su trabajo si así lo desea, por eso se comprometió
voluntariamente a acatar durante un breve período las sugerencias de un
discípulo de segundo rayo, yo. Es tan grande la presión que recae sobre el
trabajo de los Maestros Morya y K.H., que algunos de nosotros aliviamos su
carga en todo lo posible. Análogamente, el Maestro Hilarión está aliviando en
gran parte el trabajo de entrenar a discípulos de sexto rayo a cargo del
Maestro Jesús. Numerosos reajustes internos se llevan a cabo debido a las
exigencias de la tensión de este ciclo. Es un solo trabajo hermano mío, y todas
las fuerzas son expresiones de la energía del amor y el poder de la sabiduría.
Usted
responde fácilmente a la fuerza de la sabiduría del Buda. Vibra también sin
dificultad ante el Maestro Jesús, y mantiene su devoción a Él y a Su organismo,
la Iglesia militante, porque el sacerdocio fue por largo tiempo el campo que
eligió para servir. Es un antiguo sannyasin. Responde, en sentido secundario,
al amor comprensivo e incluyente del aspecto crístico, cuando se expresa en el
"fuego de la divina compasión". Despertar esta compasión debe ser uno
de los objetivos de su meditación. Conducirá a la inclusividad y al poder de
"ver las cosas tal como las ven los demás".
Su
meditación no requiere ahora practicar la visualización ni registrar el color.
La antigua pompa y ceremonial de su sacerdocio en el pasado, están enterrados
en su conciencia y son fácilmente evocados, y su línea de menor resistencia
reside en la emotividad de las imponentes ceremonias y en la organización
rítmica. La persona de primer rayo es consciente de la vida ordenada y de la
majestuosidad de las fuerzas ordenadas; el glorioso ordenamiento"
inteligente de los poderes que subyacen en el mundo manifestado, constituye por
derecho propio su campo de servicio. Pero a esto debe agregar el poder de
intuir el Plan tal como existe en un corazón amoroso, porque sólo el amor
revela el Plan y la parte que las almas deben desempeñar en él, en cualquier
momento y lugar dados. Me extiendo sobre esto porque quiero que dos cosas
enriquezcan su vida: primero, que conozca el Plan tal como existe actualmente
en el plano astral, próximo a materializarse y, segundo, que reconozca la
libertad de todas las almas para desarrollar ese Plan al unísono, sin
interferir los métodos de los demás, sino amándose mutuamente y colaborando
allí donde, cumpliendo el deber y la obligación, se establece contacto.
Reflexione sobre esto.
Diciembre
de 1934
En
mi última instrucción, hermano de antaño, le pedí que se erigiera en una torre
de fortaleza para sus hermanos. Trató de hacerlo con su acostumbrada y rápida
aceptación de cualquier sugerencia que le parece intelectual e intuitivamente
constructiva. Pero, hermano mío, se ha excedido un poco en esa actitud de ser
una torre y el Observador altamente ubicado, pero separatista, en la cima de la
misma. Quizás el empleo de la palabra "torre" tenga la culpa. Puede
ser que mi visión de que usted es un valioso y constante ayudante,
conjuntamente con su innato aislamiento, lo haya desconcertado demasiado. El
discípulo de primer rayo ama el aislamiento. Constituye para él la línea de
menor resistencia y, como bien sabe, es el que comúnmente permanece solo. Ésa
es su fortaleza y también su debilidad. Se vanagloria del desapego, así como
usted se vanagloriaba internamente de su poder de adaptarse a mí, el instructor
que le asignó su propio Maestro. Le agradó la facilidad con que se adaptó, ¿no
es verdad?
Al
discípulo de primer rayo le resulta difícil aprender el apego (de tipo
correcto y espiritual), como al discípulo de segundo rayo no le es fácil
aprender el desapego. A este respecto, los discípulos de ambos rayos deben
aprender una máxima lección tienen que encarar el problema desde distintos
ángulos, porque el problema del apego y del desapego es uno, el de los
correctos valores. Quien pertenece al primer rayo se ama excesivamente a sí
mismo, a su poder y a su aislamiento. El de segundo rayo comete errores por su
gran apego a los demás y su inclusividad demasiado flexible, expresada antes de
comprender la verdadera naturaleza de la inclusividad. El individuo de segundo
rayo comete errores por temor a ser incomprendido, a no ser adecuadamente amado
y se preocupa demasiado de lo que puedan pensar o decir de él. El tipo de
primer rayo comete errores porque no piensa en las reacciones de los demás por
lo que él dice y hace; se enorgullece de su actitud desapegada y de su
inmunidad al apego, y quiere que se aprecien su fortaleza y aislamiento. Uno
sufre por temor, el otro por orgullo. Usted pide franqueza, hermano mío, y es
franco en plena medida; de allí mi franqueza.
Este
"aislamiento" interno que ama tan profundamente, fomentado por el
entrenamiento anterior y las actuales circunstancias, impide que sea
telepáticamente sensible a otras personas. En vez de poner tanta "voluntad
de amar", ¿por qué no se limita sencillamente a amar? Usted y F.G.D. son
tipos extremos en sus rayos específicos. En él predomina el corazón, aunque su
sabiduría es profunda y su comprensión excepcional. En usted predomina la
cabeza y se ubica en la cima de su torre, mientras que en todo momento el
llamado del corazón resuena por todo su ser y en sus oídos. Sin embargo, teme
descender y caminar entre sus semejantes, identificándose amorosamente con
ellos. Sólo atravesamos eventualmente el portal de la iniciación, cuando
caminamos con nuestros hermanos por la polvorienta calle de la vida.
Sin
embargo, he observado mi viejo hermano que, en momentos de tensión y de posible
incomprensión, elige el camino del corazón. Si no fuera así, no le escribiría
de esta manera.
Quisiera
asignarle la tarea de escribir un artículo sobre el empleo del amor como
intérprete de los hombres. Le recomiendo ese tema para la meditación. Sus
escritos tienen fuerza y posee la habilidad de expresar las verdades más
profundas por medio de las palabras, y puede ampliar su campo de servicio a
este respecto. Por lo tanto, escriba para los muchos que leerán sus palabras y
cuando descienda de su torre, manifieste en plena medida su corazón
comprensivo, dándole tiempo y amplitud al amor.
Quisiera
indicarle, además, que el reconocimiento de los problemas y defectos de rayo
que existen en su propia vida y en las de quienes lo rodean, no implica crítica
alguna de mi parte ni de la suya. Los hechos de la naturaleza existen; el
hombre inteligente los enfrenta, los conoce por lo que son y se esfuerza por
trascenderlos...
Le
pido que vuelva a estudiar la última instrucción que le di, pues contiene un
trabajo muy necesario. Esta instrucción es como una conversación franca,
entablada con un hermano muy apreciado. Y yo lo aprecio, amigo mío.
Junio
de 1935
Mi
viejo hermano:
Ha
descendido hasta la mitad de su torre, y eso es bueno. En mi última instrucción
le hablé con franqueza y reconoció la justicia de lo que dije y empezó a hacer
los necesarios reajustes. Trabajo que debe continuar un año más.
¿Tiene
alguna idea, hermano mío, del cuidado con que vigilo el trabajo de este grupo
de discípulos? Lo hago con paciente atención, no por algún interés personal en
lo que concierne a las personalidades de los discípulos, sino por el poder que
está latente en grupos así consagrados. Si los miembros del grupo pueden ser
suficientemente purificados y entrenados y si los discípulos que lo componen se
hallan suficientemente fusionados en una sola unidad actuante, entonces mucho
podrá realizarse. La mayoría de los grupos están todavía en la etapa de prueba
y en años venideros los Maestros recién podrán saber qué grupos soportarán la
presión y mantendrán no obstante el vínculo egoico que subyace en las distintas
personalidades.
El
problema de la integración grupal nunca es fácil; a usted le resultó
particularmente difícil integrarse en mi grupo de discípulos, debido a su tan
apreciado y profundamente arraigado sentido de aislamiento, desarrollado en su
última vida como mecanismo de defensa para una personalidad muy sensible. Sin
embargo, está aprendiendo a abandonar esa actitud. Respecto a los demás
discípulos son varias las razones que militan contra la integración. En
algunos, se debe a que se absorben en los problemas de la personalidad, los
cuales aprisionan al discípulo, así como usted fue aprisionado en su torre de
aislamiento. En otros, el problema reside en la fuerza de voluntad para
ubicarse en el centro, tanto en sentido correcto y noble como en sentido de la
personalidad o erróneo. Esta actitud produce un sentimiento de identificación y
de yoísmo que impide la integración. Otros discípulos se ven obstaculizados por
una actitud opuesta, por el poder que otorga el segundo rayo para el apego y la
inclusividad, lo cual debe ser anulado en el caso del apego, siendo necesario
enfocarlo donde la tendencia a la expansión es constructivamente posible.
Al
exponer estas ideas, se habrá dado cuenta por qué sentí la necesidad de que
todos los miembros de este grupo de discípulos comprendieran debidamente las
reglas del trabajo grupal y supieran el lugar que cada uno debía ocupar en el
trabajo futuro. Si todos mis discípulos se valen de la oportunidad actual, con
renovado esfuerzo y entusiasmo, entonces descubrirán qué es lo que pueden
realizar los discípulos en el Ashrama de un Maestro.
Varias
veces le dije que su función en este grupo particular consistía en impartir
fortaleza y poder a sus condiscípulos. ¿Puede hacerlo con total desapego y
profundo apego? Tal es su problema. Cada uno necesita lo que usted tiene para
dar, pero lo necesita en forma distinta. Le recomiendo esto como tema de
estudio para los próximos meses, y le propongo el trabajo siguiente: Analice a
los condiscípulos que usted conoce y trate de establecer una íntima armonía con
ellos. Estudie lo que dicen y escriben y trate de sintonizarse con sus almas y
de comprender sus personalidades. El resultado será parcialmente correcto, y
también en parte erróneo. Si llegaran a darse cuenta de lo que usted está
haciendo, descubrirá que son bastante impersonales para permitirle aprender
algo de psicología, analizando sus
caracteres, temperamentos y tendencias.
Esto me permitirá también darle alguna instrucción como psicólogo
práctico -algo nunca fácil para un ego de primer rayo...
Febrero de 1936
Mi
hermano de antaño:
Éste
fue para usted un año de interesante desarrollo interno, ¿no es verdad? Ha
aprendido mucho y, afortunadamente para su progreso, su bella y aislada torre
de marfil tambalea hasta los mismos cimientos. Su alma la ha socavado
seriamente. Sigue en pie, pero desconfía de ella y ya no le interesa, lo cual
es un gran paso. Continúe la buena obra y procure que este año desaparezca su
torre de marfil -erigida cuidadosamente durante las últimas seis encarnaciones-
y usted permanezca aquí abajo, entre los hombres, compartiendo con ellos todo
lo que concierne a la humanidad. No se sentirá muy cómodo, pero puede, y podrá,
convertirse en una torre de fortaleza para los demás.
Su
principal actividad espiritual debe ser ahora el trabajo de plenilunio. Cada
mes dedique sus períodos de recogimiento interno a la preparación que debe
realizar durante los cinco días del período de la Luna llena:
1. Dos
días de preparación e introspección.
2. El
día de la Luna llena, que ofrece la oportunidad de sintonizarse con sus
condiscípulos en mi ashrama.
3. Dos
días para tratar de beneficiarse con lo adquirido subjetivamente, haciéndolo
objetivo en su conciencia.
Si
lleva a cabo exitosamente este ejercicio para desarrollar su sensibilidad
interna, los beneficios aportados serán inconmensurables, siendo para sus
condiscípulos de mayor utilidad de lo que cree.
Los
próximos meses están destinados a la preparación (de los discípulos en todos
los ashramas), a fin de prestar un servicio más pleno. Ningún precio que se nos
exija será demasiado elevado para ser útil a la Jerarquía en el momento de la
Luna llena de Tauro, el Festival de Wesak; ningún precio es demasiado elevado
para obtener la iluminación espiritual posible, particularmente en ese momento.
Agosto
de 1936
Este
año fue de cambio para usted, mi luchador hermano, y como resultado tiene menos
del luchador y más del discípulo en Camino de la Luz. Su torre de marfil está
aún allí y permanece en toda su real belleza. Quizá nunca se destruya y pueda
convertirse en un refugio para otros. Sus puertas están ampliamente abiertas, y
pocas veces lo hallarán en su torre, porque estará ocupado en otra parte,
sirviendo a sus semejantes. Mantenga las puertas abiertas, entre y salga con
plena libertad y empléela como "Torre de Silencio" para el yo
inferior, como entrada al "Lugar Secreto del Altísimo" y "Templo
de Refugio" en el cual pueda entrar el cansado, el desorientado y el
solitario, a fin de ser ayudado y fortalecido. Posee gran sabiduría y también
la capacidad que otorga el primer rayo, de sustentar un principio. Durante
décadas, ambos (la sabiduría y el principio) se han expresado hasta donde lo
permitió su personalidad. Pero internamente posee un grande y profundo amor
innato que -de acuerdo al proceso equilibrador, al cual se someten los
verdaderos discípulos- debe expresarse más definidamente. Antes de que
pronuncie las palabras de poder y sabiduría (que pronuncia con tanta facilidad
y veracidad, extraídas de una larga experiencia), debe verter el amor de su
corazón sobre aquellos que se dirigen a usted para obtener luz y fortaleza. Hoy
los hombres necesitan amor. Si esto se lo hubiera dicho cinco años atrás,
quizás lo hubiera creído, pero no comprendido. Ahora lo comprende.
Frecuentemente
señalé a este grupo de discípulos que no puedo continuar indefinidamente dando
consejos personales. Hay un límite para lo que se puede asimilar, y mucho queda
por hacer durante el día. Sin embargo, puedo impartir a usted y a sus
condiscípulos muchas cosas de importancia y significación grupales y por ese
medio familiarizar a los discípulos sobre las reglas de esa actividad grupal
que debe regir el desarrollo y el servicio que se prestará durante la futura
nueva era. Puedo enseñarles las técnicas del futuro. Quisiera que reflexione
extensamente acerca del trabajo que llevan a cabo los nuevos grupos de
discípulos, pues forman los grupos simiente donde se aplicará la técnica de la
nueva era. Esfuércese por obtener una clara imagen mental de los tres aspectos
del trabajo. Reflexione sobre el propósito mental que está detrás de todos los
Ashramas y sobre mi plan para mi Ashrama. Digo "mi plan"
intencionalmente, hermano mío, pues le pido que comprenda lo que trato de
hacer. Hago planes para el futuro de acuerdo al Plan. Yo, su amigo e
instructor, estoy preparando definidamente a usted y a sus condiscípulos, para
una posible y determinada y hasta casi inminente expansión de conciencia. Más
adelante le pediré sintonizarse con la vida del corazón de este grupo
particular de mi ashrama, con su vida de deseo-aspiración, haciéndolo por medio
de su cuerpo astral de deseo. Cuando el propósito y el deseo del grupo (al
esforzarse por sintonizar mi plan) empiecen a madurar en su mente, entonces,
inevitablemente verá con claridad que en el plano físico hay ciertas formas de
colaborar y actividades que desempeñar. Éstas emergerán más adelante, pues aún
no es el momento.
Enero
de 1937
Querido
hermano:
Sus
respuestas a mis preguntas me causaron regocijo. Son como usted, ansiosas,
sinceras, mentales, lógicas y tienen la impersonalidad del tipo de primer rayo.
Sus respuestas podían haber sido previstas. Serán de valor para quienes las
lean. ¿Lo ayudó en algo esta tarea? ¿Le trajeron iluminación y momentos de
autorrevelación, algo nada fácil para los hombres de su tipo, las respuestas a
estas preguntas? Tales momentos llegan con un destello de luz cegadora. Un
estudio de la revelación de la verdad y la lógica tenacidad de San Pablo (no
importa cuán desastrosos hayan sido sus efectos sobre la cristiandad) y su
impersonalidad, le proporcionarán un gran aliciente, serias advertencias, la
verdad y lo que sea necesario. Hermano mío, usted podría haber escrito sin
dificultad alguna la Epístola a los Romanos. Averigüe por qué.
El
trabajo de este grupo de discípulos al cual está asociado, aumenta, y quizás en
el futuro el grupo necesite de su razonamiento equilibrado y de su clara
visión. Brinde plenamente consejos y ayuda y atempérelos expresando más
vitalmente el amor. Su "cuerpo mental, duro como el acero", algún día
deberá ser destruido. Empiece por mantener intacto el principio mente,
permitiéndole que actúe libremente, pero envíelo en alas del amor y en misiones
de compasión. El hombre común actúa en niveles emocionales, sin ayuda de la
mente y sin la iluminación del alma. El hombre evolucionado y el aspirante
actúan en niveles mentales, integrando la personalidad y, por lo tanto,
adquiriendo poder. El discípulo trabaja en los niveles del alma, los del amor
divino, proporcionándole a la mente el móvil del amor, sometiendo todo
sentimiento de la personalidad al amor universal, llevado a cabo en forma
práctica, no teórica. Hermano mío, si no lo amara ¿podría ayudarlo de este
modo?
Quisiera
que realizara un trabajo en usted mismo y a través suyo. Estudie la teoría
sobre la transmutación de las actitudes mentales por los procesos del amor
-procesos que de ninguna manera impiden la adopción de estas actitudes, sino
que las motiva y universaliza. Mediante estos procesos, un concepto mental
puede convertirse en una realidad en el plano físico por la actividad del amor
correctamente empleado. Usted podría extraer grandes cosas de este pensamiento
e impartir mucha enseñanza a quienes leen sus palabras.
No
tengo ningún ejercicio esotérico especial que darle, excepto decirle que preste
mucha atención a su sensibilidad espiritual en el momento de la Luna llena, y
hágalo desde tres aspectos:
1. Trate
de acercarse más a mí y procure sentir mi vibración.
2. Trate
de captar al mismo tiempo la vibración de mi grupo de discípulos.
3. Registre
cualquier fenómeno, si se presenta.
Julio
de 1937
Hermano
mío:
Fuera
de explicarle los hechos, poco tengo que decirle; puede y hará sus propios
reajustes. Tiene el don de considerarlos con claridad y luego actúa sobre lo
que descubre o deduce.
Su
cuerpo mental (y esto quizás le sorprenda) pertenece al cuarto Rayo de
Armonía a través del Conflicto, de allí la intensidad de su vida mística
interna. Pocos son conscientes de esta vida interna. Constituye el aspecto
incluyente y suavizante en su vida, y en él está mayormente polarizado y,
acrecentadamente, deberá estarlo. Este factor en su vida hace que sea magnético
y que lo amen. Su mente no es separatista.
Su
cuerpo astral está influido por el sexto rayo de Devoción, de allí su
temprano interés en las cosas pisceanas, su marcada tendencia cristiana y
también su fuerte naturaleza emocional que, no obstante, está bien controlada,
debido mayormente a que en esta vida posee un cuerpo masculino.
Como
bien imaginará, su cuerpo físico está condicionado por el séptimo rayo.
No es necesario que me extienda sobre ello. Por lo tanto, posee un complejo
conglomerado de fuerza:
1. El
rayo del alma ............................. el primer Rayo de Voluntad o Poder.
2. El
rayo de la personalidad .............. el séptimo Rayo de Orden Ceremonial.
3. El
rayo de la mente ........................
el cuarto Rayo de Armonía.
4. El
rayo del cuerpo astral ................. el sexto Rayo de Devoción.
5. El
rayo del cuerpo físico ................. el séptimo Rayo de Orden Ceremonial.
Enero
de 1938
Hermano
mío:
Me
pregunto si podrá captar mi intención o si yo podré llegar hasta usted. No
trabajo en el plano astral con mi grupo de discípulos, sino en niveles
mentales, tratando de ayudarlos a construir el puente de unión entre sus
personalidades y sus almas, entre ustedes como condiscípulos y entre el Ashrama
y la Hermandad a la cual pertenezco y a la que el alma, en su propio nivel,
trata conscientemente de servir. Pero usted estuvo ausente del hogar durante un
tiempo.
No
es particularmente intuitivo, hermano mío, ni su contacto con las
"hermandades internas" tiene que ver con la intuición o la
inspiración. No existen hermandades en el plano de la intuición. Las
hermandades son formas grupales que constituyen los aspectos de la personalidad
de los grupos egoicos. La expresión o término Jerarquía, es sólo una palabra
aplicada al transfigurado aspecto de la personalidad de todos esos grupos
egoicos, egos o almas liberadas, que actúan en los niveles superiores del plano
mental, y desde allí tratan de ayudar a los hijos de los hombres. Por lo tanto,
usted hace contacto con la Jerarquía en los niveles mentales. El contacto con
lo que usted denomina "hermandades internas" es astral, con todo lo
que esta palabra implica. Nada tiene de malo o de indeseable este contacto,
siempre que reconozca el plano en el cual usted actúa con sus evidentes
limitaciones.
¿Se
ha dado cuenta de que lo estoy entrenando para que salga de su torre de
aislamiento y, al mismo tiempo, entreno a C.D.P. para que permanezca en la cima
de su torre? Pero la suya es la torre de una personalidad aislada, y C.D.P.
tuvo que aprender (y aún está aprendiendo) a crear una torre de fortaleza y de
resistencia contra las demandas de tipo inferior. Dicha torre nada tiene que
ver con la personalidad. Recuerde hermano mío, que cuando aprenda a salir de su
torre no significará que debe deambular por los niveles de la vida de la
personalidad sin una verdadera dirección.
Si
echa una mirada retrospectiva al entrenamiento que le di durante los últimos
años, observará que mi tarea fue doble:
1. Le
revelé que pertenece al primer rayo y que debía, por lo tanto, aprender el
correcto apego. Tuvo que aprender a integrarse en mi grupo de discípulos y a
amar en forma incluyente y no excluyente.
2. Le
liberé de una torre en la que se encerró usted mismo. Esta última tarea fue
exitosamente cumplida. La primera aún debe ser llevada a feliz término.
El
grupo de discípulos al cual pertenece, hermano mío, se halla en el plano mental
y está formado por dos grupos: el de los discípulos al cual usted pertenece y
donde le asigné un trabajo específico, y el jerárquico, mi ashrama particular,
al que usted está afiliado y en el que debe ser absorbido por la consagración
del alma y, posteriormente, con el correr de los años, por la iniciación. Sólo
una cosa impide que se integre rápidamente en el lugar que le corresponde, y es
el ancestral amor que siente por las divagaciones astrales y los fenómenos
psíquicos.
Esa
tendencia al astralismo la heredó de otras vidas y tiene su fundamento en
antiguas tendencias monásticas y en los mundos de ensueño por los cuales
deambuló en tiempos pasados, a fin de aliviar la monotonía de la vida dentro de
las cuatro paredes de la celda en que vivía, dedicado a la vida contemplativa.
Su conciencia era entonces mística, visionaria e imaginativa, desviándose hacia
esferas de alucinación astral, lo cual significa que su cuerpo astral en esta
vida retorna fácilmente a los antiguos métodos, a los viejos modos de pensar,
al control de las formas mentales del pasado, siendo, por lo tanto, fácilmente
engañado.
Siempre
puedo hablar con claridad y franqueza a los discípulos de primer rayo, sabiendo
que aceptarán mis palabras con correcto espíritu. Por lo tanto, le digo veraz y
comprensivamente, que se va deslizando hacia las ilusiones de los fenómenos
astrales. No hay nada real en lo que está haciendo ahora. Usted es un alma y no
un investigador de fenómenos astrales.
Tres
o cuatro de los que actúan con usted en el plano astral, sufren realmente un
engaño y están en peligro, porque usted les impide progresar hacia los niveles
mentales. La mayoría de los miembros del grupo con quienes trabaja no tienen
vida real. Son simples cascarones de antiguos trabajadores astrales, mantenidos
en coherente unidad como formas activas por las pocas personas que pasan, a
través del plano astral, a niveles superiores. También son mantenidas en
coherencia por aquellos que en el plano físico son seducidos por los fenómenos
astrales y temporalmente son desviados por el espejismo.
El
plano astral no es para usted, hermano mío. Le sugiero que abandone esa
actividad y vuelva a actuar como alma. La verdadera naturaleza de su alma no se
identifica con los fenómenos; es el centro de fuerza espiritual por cuyo
intermedio vienen a la existencia los planes de Dios. Sus incursiones en el
mundo de la ilusión y el maya, han demorado al grupo de discípulos con el que
trabaja y postergaron su actividad grupal unida. Durante meses no ha acatado
regla alguna de las que rigen a mis discípulos, lo cual significa, viejo
hermano, que la integridad grupal ha sido infringida y que en la actualidad el
grupo no funciona como una unidad. Hasta que no vuelva a ser un todo activo, el
trabajo que hemos proyectado no podrá iniciarse. Usted se halla en la difícil
situación de impedir que sus condiscípulos cumplan la tarea específica
asignada.
¿Quisiera
reflexionar sobre estas cuestiones y en los meses venideros liberarse de esta
tendencia a las actividades fenoménicas? Éstas lo desviaron frecuentemente,
durante los últimos diez años.
Marzo
de 1939
Hermano
mío:
Si
llega a captar con claridad las implicaciones de lo que ahora diré, obtendrá un
progreso real. Dejaré que descubra por sí mismo esas implicaciones. Llegó a la
etapa de desarrollo donde -a no ser que obtenga un conocimiento de tipo más
mental se convertirá en un mago astral de elevado rango y detendrá su propio y
verdadero desarrollo en esta vida.
Respecto
a esto, quisiera señalarle tres cosas:
1. La
mayor parte de su vida subjetiva la pasa en el plano astral.
2. Se
esfuerza -en gran parte inconscientemente- por trabajar como lo hace un mago
astral, empleando palabras para unir la vida y la forma. No emplea la
Palabra.
3. No
trabaja desde niveles del alma, sino en niveles astrales, y de esa manera la
Palabra de Poder que el alma emplea se diluye entre las incontables palabras
que el mago astral considera necesarias. Pone énfasis sobre el aspecto forma y
no sobre el aspecto espíritu.
Esto
se debe a dos cosas: Primero, a que el rayo de su personalidad y también el de
su cerebro, es el séptimo. Segundo, trajo esta tendencia de una vida anterior;
su tarea fue trascender y liberarse de todo trabajo mágico del tipo que fuera,
hasta afianzarse en la conciencia del alma. Pero actualmente ama estas cosas y
cree que todo aquello con lo cual entra en contacto es real. Mientras las cosas
sean así, su vida egoica estará bloqueada en los niveles astrales.
Otra
dificultad, derivada de lo mismo, es que, a causa de este "impasse"
astral, su alma está enfocada en el cuerpo astral, la cual no puede expresarse
en el plano físico, por ejemplo, debido al espejismo que lo circunda. La
energía de su personalidad está enfocada en el cuerpo mental. Esto hace que la
magia de séptimo rayo influya sobre su mente, quedando así atrapado por el
espejismo, en dos direcciones. Siendo su cerebro también una expresión de la
fuerza de séptimo rayo, facilita este trabajo de magia.
Mientras
no se haya polarizado hermano mío, en el alma, está jugando con fuego, y el
trabajo mágico del plano astral es muy peligroso. Incluso el interés que siente
por la masonería no es conveniente para esta vida, pues el trabajo masónico es
trabajo mágico, siendo un reflejo de los procesos de la iniciación mediante los
cuales se unen el poder del espíritu y el poder de la sustancia, por medio del trabajo
mágico del alma.
Hablo
con franqueza, porque quiero verlo liberado de esta condición y del
"impasse" a que ha llegado. Por lo tanto, le pido -acepte o no mis
conclusiones- que dedique diez minutos cada mañana para lograr la actitud y la
altitud del alma y desde ese punto (o del más elevado que le sea posible
alcanzar en cualquier momento dado) piense cabalmente sobre los argumentos en
pro y en contra de su actual actitud e interés en la vida. Procure, a medida
que lo hace, armonizar el alma y el cerebro -algo que raras veces logra.
Si puede reflexionar con claridad en esta línea, se liberará rápidamente del
espejismo. Recuerde que su cuerpo astral de sexto rayo intensifica el problema,
porque lo impele a dedicarse a los fenómenos superficiales que considera
reales...
Le
envío mi bendición. Le pediría particularmente que hiciera del período de la
Luna llena de cada mes, un período de tensión e interés verdaderamente
espirituales. Le rogaría que trate de oír y ver lo que digo. He expuesto esto
con una intención definida. Mucho logrará por este esfuerzo.
NOTA: El Tibetano expresó en enero de 1938: "sólo una
cosa le impide que se integre rápidamente en el lugar que le corresponde, y es
el ancestral amor que siente por las divagaciones astrales y los fenómenos
psíquicos". Ello probó ser verdad y este discípulo sigue desviado, por eso
ya no trabaja en el Ashrama del Tibetano.
R. S. W.
Marzo de 1936
Hermano mío:
Ésta
es mi primera instrucción y comunicación de índole preliminar. Hasta recibir la
siguiente instrucción, este grupo de hermanos servidores debe esperar
indicaciones más completas sobre su trabajo individual -expresión que será
posible sólo si el grupo demuestra mayor integración y si la respuesta a la
afluencia del Festival de Wesak ha sido adecuada.
Probablemente
se preguntará por qué lo he introducido en el trabajo de este grupo. ¿Tiene
algo de más valor con qué contribuir? Dos preguntas surgirán en su mente
respecto a qué puede dar usted al grupo
y qué le dará el grupo. Las he expuesto en orden, porque el servicio debe ser
siempre la nota clave.
Aporta
usted a este grupo un corazón comprensivo. Es un psicólogo sensato y bueno, no
sólo por el entrenamiento académico, sino por la plena experiencia adquirida en
vidas anteriores y la captación natural e intuitiva de los problemas humanos.
Conoce a la gente porque la ama y porque se esfuerza en ser inofensivo.
¿Qué
recibirá y por qué lo tengo en este grupo? Una de las razones es porque
necesita una mayor medida de estabilidad, y en él podrá obtenerla. Su función
en el grupo será más evidente con el transcurso del tiempo. Posee una mente
superactiva, la capacidad para captar todos los aspectos de una cuestión y
hacer muchas cosas bastante bien, y ello puede ser un peligro o un haber. Debe
ahora enfocar su mente y su comprensivo corazón en una dirección, la de la
curación psicológica; se le asignará un
trabajo a fin de ayudarlo; en esta etapa puedo comenzar a enseñarle, y usted
puede iniciar el trabajo que realmente le corresponde en la vida. Por lo tanto,
tenga paciencia más o menos durante un año. Es joven, más adelante percibirá
con mayor claridad dónde es capaz de servir mejor. Sé cuál es su campo de
servicio, pero nunca se lo diré; cada discípulo tiene que descubrir libremente
el servicio destinado. Cuando sepa por sí mismo cuál es, entonces lo ayudaré a
expresar su aspiración.
Simbólicamente,
le haré una insinuación. El serpenteo musical del pequeño arroyo, al brotar de
su fuente y correr sobre las piedras y rocas, como eco del sol y de la lluvia,
tiene que trasformarse en la corriente calma y profunda de un río, cuando fluye
hacia el mar, fertilizando los campos que atraviesa y posibilitando innúmeras
actividades humanas.
Ahora
le daré mis instrucciones específicas para el momento actual. Son de índole
preparatoria y de reorientación preliminar, a fin de allanar el terreno para
posteriores actividades.
Los
pensamientos que van a continuación hermano mío, correctamente empleados,
contienen las necesarias simientes de la fuerza y sabiduría que requerirá en el
próximo año; son la simplicidad misma y, sin embargo, de una profundidad que
exigirá al máximo su inteligencia.
ler.
Mes ............ El Camino de la Inteligencia conduce a la luz.
2do.
Mes .......... El Camino de la Meditación conduce al portal.
3er,
mes ........... El Camino de la Presencia conduce al centro más recóndito.
4to.
mes ........... El Camino de la Introspección conduce a la revelación.
5to.
mes ........... El Camino del Servicio conduce a la liberación.
6to.
mes ........... El Camino del Discipulado conduce al Maestro.
La
firmeza y la comprensión inmutables constituyen su contribución actual al
grupo. No se deje influir por las personalidades, apóyese en su propia
sabiduría individualmente adquirida y mantenga la integridad grupal mediante un
definido esfuerzo. Haga el trabajo que le asigné. Trabaje por conservar la
integridad grupal. Esto es lo que le pido.
Enero
de 1937
Hermano
mío:
Habrá
observado que sus rayos principales son los mismos que los de P. G. C. ¿Dónde
reside la diferencia entre ustedes? Pues hay diferencia ¿no es verdad? Tal
diferencia no se debe totalmente a que usted posee un cuerpo femenino y él uno
masculino, ni a que difieren astralmente, sino principalmente al medio ambiente
y a la orientación. Reflexione sobre esto. Ha llegado a una etapa de evolución
y de su vida diaria (creo que lo sabe) en la que, cuando cumpla los cuarenta y
nueve años, podrá progresar tan rápidamente que toda su vida estará dirigida
hacia el campo de servicio elegido e indicado. ¿Cuál será su elección?
Formúlesela con claridad y sepa qué quiere hacer.
No
cambiaré sus pensamientos simientes para los próximos meses. De ninguna manera
ha agotado su significación ¿no es verdad? Le sugeriría que vuelva sobre ellos
y que esta vez escriba una tesis sobre los Seis Caminos que van hacia el
Centro de la Vida. Escriba un articulo cada mes, tan completo como pueda, a
fin de ayudar a los demás. Sacrifique lo mejor de sí mismo al aceptar esta
tarea asignada.
Ahora, consideremos brevemente los rayos que
le pertenecen. Conoce el rayo de su alma y el rayo de su personalidad.
Su
cuerpo mental es de cuarto rayo, lo cual le otorga su amor por las artes
y las ciencias; sin embargo, ese rayo básicamente le trae, y deberá traerle,
conflictos en su vida y en sus relaciones. Esta idea tiene mucho valor y le
será de gran utilidad, porque el conflicto en su vida (y a menudo, hermano mío,
una batalla bien librada y de resultado triunfal) podrá convertirlo en una mano
fuerte, tendida a otros en la oscuridad. No olvide esto, siga luchando y
recuerde que no está solo.
Su
cuerpo astral es de segundo rayo, y este hecho facilita grandemente la
tarea de su alma y explica la habilidad con que descubrirá que usted mismo es
un transmisor de luz y amor para los demás. Este alineamiento entre su alma y
su cuerpo astral, le proporciona la percepción intuitiva que puede emplear si
es humilde y sigue amando.
Su
cuerpo físico pertenece al séptimo rayo, y esto le será fácilmente
evidente, porque explica su interés por la música el ritual y el psicoanálisis.
La meta de estos tres métodos de expresión es unir y relacionar armónicamente
el alma y la forma, tarea principal del séptimo rayo en el séptimo plano
físico. Sé que esto le interesará. Sus rayos son, por lo tanto:
1. El
rayo del alma ....................... el segundo Rayo de Amor-Sabiduría.
2. El
rayo de la personalidad ....... el séptimo Rayo de Orden Ceremonial.
3. El
rayo del cuerpo mental ........ el cuarto Rayo de Armonía a través del
Conflicto
4. El
rayo del cuerpo astral .......... el segundo Rayo de Amor-Sabiduría.
5. El
rayo del cuerpo físico .......... el séptimo Rayo de Orden Ceremonial.
Noviembre
de 1937
Hermano
mío:
Los
últimos seis meses fueron de disciplina y en ellos ha cometido dos serios
errores y obtuvo tres éxitos reales, en relación con la actividad de su vida
externa e interna. ¿Quisiera estudiar los errores y los éxitos, tratando de
descubrir primeramente cuáles son, y luego aprender de ellos? Mire la vida de
frente hermano mío, y esté preparado para reconocer y admitir el error; sin
embargo, esté también dispuesto a percibir dónde el éxito ha coronado su
esfuerzo y glorificado su camino; aprenda, además, a ver sus fracasos, allí
donde el mundo externo sólo ve el éxito o una especie de realización.
Su
sentido de los valores es sólido, pero debe trasladarlos a una vuelta más
elevada de la espiral. Sus dones de comprensión y de intuición p psicológica
son excelentes, pero debe aplicarlos con más frecuencia. Las demandas de la
vida de su personalidad cuyo cumplimiento quizá satisfaga a la personalidad,
requieren reorientación hacia las actuales demandas de la vida y el apremio de
la época actual. Tiene mucho que dar hermano mío, y lo insto a que dé y, al
hacerlo, lo exhorto también a que no sea excesivamente consciente de su
eficiente forma de dar.
En este momento hay una especie de
taponamiento en la afluencia de la vida y del amor, en su alma de segundo rayo.
¿Puede descubrir cuál es, hermano mío y, durante los próximos meses, alterar y
cambiar esta condición? Entre los miembros de este grupo de discípulos hay ocho
almas de segundo rayo. ¿Por qué? Porque el rayo de la curación, por sobre todos
los demás, es el segundo rayo. En los siete rayos dos son rayos mayores de
curación, el segundo y el séptimo. Por lo tanto, el éxito de toda empresa de
curación depende de la capacidad de los miembros del grupo para trabajar a
voluntad, de acuerdo a la demanda e influencia de sus almas.
Le
resultará evidente la razón de por qué ha tomado tanto tiempo preparar a este
grupo de discípulos, a fin de prestar un servicio activo de curación. Fue
necesario que ayudara a todos para que expresaran más plenamente la fuerza del
alma por intermedio de sus personalidades. Usted no ha presentado mucha
dificultad a este respecto, porque su alma posee una línea fácil para descender
(si puedo expresarlo así), por conducto de su mente de cuarto rayo y su cuerpo
astral de segundo.
Si
estudia sus rayos, hermano mío, observará que está eminentemente equipado para
curar, porque tiene dos corrientes de energía de segundo rayo que fluyen a
través suyo y también dos corrientes de energía de séptimo rayo. Esto otorga
poder para curar. Cuando comencemos a trabajar activamente, descubriremos que
algunos estarán predispuestos a curar mentalmente, otros actuarán más
fácilmente en la línea de la curación astral o
psíquica, y aun otros, curarán físicamente. Esto significa que este
grupo podría curar enteramente a una persona o a grupos. Les pediría a todos
que reflexionen sobre esta afirmación y vean el amplio campo de servicio que se
abre. Sepa que posee el poder de curar y le pido que se consagre a ello,
procurando que el rayo del alma de su grupo controle y domine a su
personalidad. Así será altruista en todo lo que trate de realizar y evitará que
se interese demasiado por el lugar que ocupa, su posición y éxito.
Durante
los próximos meses, estabilícese en el centro de su ser, obtenga un fácil
contacto con el alma y construya con cuidado el antakarana. desde el corazón,
por intermedio de la cabeza, al alma. Le pediría que preste toda la ayuda p
psicológica posible cuando se le demanda, haciéndolo por intermedio de esos
canales que están en la actualidad definidamente abiertos para usted. Le
sugiero que se acerque a la Luna llena con un intenso propósito, lo cual lo
conducirá a un elevado punto de fusión grupal. Les pedí a algunos de ustedes
que dediquen muchos días para la preparación previa y posterior al período de
cinco días de la Luna llena. Les sugeriré una técnica diferente.
Espero
de usted, tensión, centralización dinámica y atención enfocada. Por lo tanto,
le sugeriría que se enfoque sobre el Acercamiento de la Luna llena (debido a la
tensión y presión que mi sugerencia pueda evocar en sus vehículos) el día
antes, el mismo día y el día después del plenilunio. Le pediría que busque y
espere ciertas reacciones -fenoménicas y
psicológicas-, las cuales pueden aparecer inmediatamente o introducirse
en su conciencia durante la semana que sigue a la Luna llena.
No
me refiero aquí a fenómenos psíquicos inferiores, sino a ciertos
acontecimientos espirituales e intuiciones del alma, que pueden observarse, a
veces, cuando el punto de tensión es adecuado. Esté atento a estas experiencias
-intuitivas, telepáticas y espirituales- y anótelas en su diario espiritual,
tratando de interpretarlas correctamente.
No
le doy ningún trabajo especial, salvo el que solicito a todos los miembros del
grupo. Le pido que se dedique más intensamente, lo cual le permitirá ser de
mayor utilidad al grupo.
Agosto
de 1938
Hermano
de antaño:
Poco
tengo que decirle a usted y a los miembros del grupo. Las últimas instrucciones
grupales dadas fueron extensas y completas y merecen ser estudiadas y
consideradas nuevamente. Dedíquele atención a lo que escribí últimamente. El
nuevo trabajo grupal bastará también para tenerlo plenamente ocupado. Gran
parte de lo que expongo debe ser estudiado completa y meticulosamente; tiene
que captar, dominar y practicar una nueva meditación y realizar un trabajo
definido de curación. En forma análoga está meditando para producir cambios en
su vida, los cuales son de naturaleza académica y no definidamente personales,
siendo su móvil sensato. Quisiera referirme brevemente a ellos y pedirle tener
presente que sólo hago sugerencias.
Por
naturaleza usted es un buen psicólogo y comprende intuitivamente a las
personas. Recuérdelo, pero no se sobrestime; tampoco olvide que la forma
intelectual y académica de considerar a la humanidad, denominada psicología
moderna, no debe embotar esa serena comprensión, esa captación automática y sin
razonamiento alguno que usted posee. Téngalo siempre presente, porque temo por
usted, respecto a la enseñanza académica. En muchos sentidos no la necesita.
Recuerde también que debido a su sensibilidad (la cual es su principal
contribución al trabajo que tratamos de hacer), podrá reaccionar indebidamente
al impacto del grupo al cual pertenecerá cuando reciba enseñanza académica. Si
esto sucede, el verdadero grupo al cual pertenece -el grupo de los nuevos psicólogos
en el aspecto interno-, quedará relegado al trasfondo de su conciencia.
Entonces usted de nada servirá al grupo, en el verdadero sentido de la fase. No
me interprete mal hermano mío. No trato de impedir que busque un conocimiento
académico. Poseerlo en cierta medida es inteligente y necesario. Sin embargo,
olvida que mucho puede adquirir mediante la lectura seria y la instrucción de
ciertos psicólogos, cuidadosamente seleccionados, cuyo conocimiento y
comprensión de las cosas humanas esenciales sobrepasan a las de sus
colaboradores comunes.
Sólo
quisiera pedirle que emplee como base para todo su trabajo, lo que he escrito
sobre los siete rayos y acepte dicha enseñanza como hipótesis comprobada y no
permita que las paráfrasis académicas lo disuadan de ello. Usted pertenece a la
nueva escuela, a la cual se le confió la tarea de desarrollar la nueva
psicología esotérica, basada en los cinco rayos que se manifiestan a través de
todo ser humano -el del alma, el de la personalidad y los rayos de los tres
cuerpos de la personalidad. Todo es energía y fuerza y esto lo olvida el
psicólogo moderno. Si acepta y decide tomar esta hipótesis oculta como premisa
básica, mucho realizará cuando aplique, a todo lo que aprende, la piedra de
toque de la enseñanza ocultista y espiritual. Pero, hermano mío, debe hacer dos
cosas: Primero, estudiar los rayos; segundo, aplicarlos a la vida humana. Luego
vendrá la práctica y el trabajo activo con individuos. Aprenderá mucho más
mediante los, contactos y el servicio personales que por las conferencias y los
libros, aunque dentro de lo razonable tienen cabida.
Durante
el resto de su vida debe llevar a cabo un trabajo basado en la correcta
perspectiva (sin falsos valores) y prestar un servicio organizado y activo. La
autodisciplina (que le desagrada) y el servicio a sus semejantes,
exteriorizarán el conocimiento que obtuvo en vidas anteriores y, por lo tanto,
mucho puede hacer. La única enseñanza que deberá aprender del psicólogo
académico ortodoxo, es conocer la naturaleza de las distintas escuelas (cada
una expone una verdad), sus premisas básicas y sus métodos de encarar las
cosas.
Tenga
presente que no es necesario que se identifique con determinada escuela. Cada
una de ellas representa el esfuerzo de la mente humana por comprender,
subjetiva y objetivamente, la naturaleza y el propósito de la evolución del
hombre. Las conclusiones a que llegan todas ellas parcialmente son correctas,
pero mayormente erróneas y todas son preparatorias para la nueva y futura
escuela de psicología que constituirá la actitud característica de la nueva
era. Usted, si quiere, puede hacer mucho para revelar a otros esta nueva
escuela.
Reciba
mi bendición.
NOTA:
Este discípulo sigue trabajando en el Ashrama.
E. E. S.
Marzo de 1938
Hermano mío:
Se
le pidió ingresar en este grupo, formado por algunos de mis estudiantes más
selectos. Hubo tres razones para pedir su ingreso, y conociendo su mente
inquisitiva y razonadora, creí que la mejor manera de exponerlas sería
explicando que:
1.
Se ha producido una vacante
en las filas de mis discípulos, que debe ser llenada (para ganar tiempo) por
alguien que haya demostrado interés en la curación y con alguna experiencia en
ese trabajo. Además, debe haber recibido durante algunos años entrenamiento
sobre las técnicas correctas para trabajar.
2.
Tiene una relación kármica
definida con dos miembros de mi grupo y, es innecesario decirlo, un vínculo
conmigo, su instructor y amigo Tibetano.
3.
Está exento de dos defectos
que matizan fuertemente al personal de algunos de mis grupos, la tendencia a
criticar y hablar de los demás y también el excesivo agrado por los íntimos
contactos de la personalidad. Ninguna de estas actitudes le interesa a usted,
por lo tanto, como fuerza estabilizadora puede ser de real utilidad en el
grupo.
Ante
estos hechos, sobre los cuales le pido reflexione, y teniendo en cuenta la
relación existente, le doy la bienvenida para un entrenamiento especial, con
miras a un servicio también especial.
No
es fácil inyectar la propia vibración en un grupo, o empezar a trabajar en él
cuando éste ya ha actuado durante muchos años y establecido su propio ritmo. El
trabajo de este grupo es difícil. Otros
grupos realizan trabajos que limitan automáticamente la atención de sus
miembros en los niveles mentales. Algunos están formados por personas que
poseen la capacidad de trabajar en
niveles astrales. La tarea de este grupo particular es trabajar en niveles
físicos, empleando el poder; de allí las definidas tendencias de las
personalidades y el deseo de establecer contactos externos que varios de los
miembros del grupo demostraron tan fuertemente. Quisiera que tuviera presente
esto, que se vigile a sí mismo y ayude a los demás. Por lo tanto, le pediría
que durante el verano estudiara, si quiere, cuidadosa y seriamente, todas las
instrucciones que el grupo ha recibido, de manera que -por medio de un forzado
proceso autoaplicado- pueda empezar a trabajar sobre una base de igualdad.
No
le doy ningún trabajo de meditación hasta mi próxima comunicación. Esta
instrucción le proporcionará material de meditación algo más que adecuado; le
pediré que la lea, reflexione sobre ella y la asimile todo lo que pueda.
Para
ponerle al día con los demás miembros del grupo, quisiera indicarle también no
sólo los rayos de su personalidad y de su alma (esto lo hago siempre con todo
discípulo nuevo) sino también los rayos de los vehículos de su personalidad.
El
rayo de su alma es el séptimo, lo cual le permitirá trabajar con
facilidad en el nuevo mundo que viene a la manifestación con tanta rapidez. Le
ayudará también a producir orden y ritmo en su ambiente; en estos días de
desorden y dificultad, todo centro rítmico es de valor para nosotros.
El
rayo de su personalidad es el sexto, que le da poder sobre el plano
astral y, por lo tanto, un cuerpo astral poderoso y sensitivo, con todo lo que
esa situación implica de éxito y fracaso.
La
estrecha yuxtaposición de los rayos de su alma y de su personalidad son una
ventaja y no un obstáculo. Esto conduce a rápidos resultados en el plano
físico, cuando ambos tipos de energía se aplican simultáneamente. Reflexione
sobre esto.
Su
cuerpo mental pertenece definidamente al cuarto Rayo de Armonía a través
del Conflicto, por medio del cual puede establecer una rápida armonía con sus
hermanos. Contribuye a aplicar inteligentemente la comprensión y también a que
surja la belleza mediante la armonía establecida. Esa cualidad que usted posee
le otorga un ordenado sentido del color, la proporción y la armonía en el medio
ambiente que usted ha planificado, haciéndolo a veces reaccionar violentamente
ante lo que le parece incorrecto, desarmónico y fuera de tono o línea.
Su
cuerpo astral pertenece al sexto rayo, y le será evidente que a través
de ese vehículo, su personalidad hallará menor resistencia; allí reside también
la necesidad de una vigilante supervisión. Creo que sabe esto y es innecesario
extenderme sobre ello.
Su
cuerpo físico es de primer rayo, siendo el único vehículo o energía de
expresión en su equipo, que pertenece a uno de los rayos mayores. En forma
curiosa este hecho nos indica, a quienes observamos desde el aspecto interno,
que su rayo monádico es el primero y que más adelante, en su próxima vida,
deberá trasladar el centro de su atención egoica o del alma, al segundo rayo.
El cambio de énfasis encierra en sí mismo el objetivo principal de su actual
encarnación, por eso posee una personalidad y un cuerpo astral de sexto rayo.
Esta centralización consagrada e idealista, constituye una ayuda para cumplir
el propósito de su alma. Sé que esto le dará mucho tema para reflexionar y lo
incitará a que el esfuerzo de su vida tenga un renovado propósito.
1. El
rayo del alma ........................
el séptimo Rayo de Orden Ceremonial.
2. El
rayo de la personalidad ........ el sexto Rayo de Devoción.
3. El
rayo del cuerpo mental ......... el
cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto.
4. El
rayo del cuerpo astral ........... el
sexto Rayo de Devoción.
5. El
rayo del cuerpo físico ........... el
primer Rayo de Voluntad o Poder.
Las
cualidades que debería cultivar son: persistencia, expansión y fortaleza,
aplicadas con amor.
Marzo
de 1939
Hermano
mío:
Esta
instrucción es necesariamente breve, pues recibió dos durante los últimos doce
meses y, ambas, con estas breves palabras de aliento, deben ser estudiadas y
asimiladas. De esta manera formarán parte del conocimiento de su mente y de la
expresión de su alma.
Le diré que es muy conveniente que cuide su
salud física durante otros dieciocho meses; la tensión derivada de los
contactos internos y del trabajo espiritual, cobra siempre su tributo al cuerpo
físico y debe concedérsele tiempo para la adaptación y la asimilación. Creo que
esto lo comprende y acepta definidamente.
Continúe
con el trabajo ya considerado, y que le asigné y aprobé -el trabajo grupal y el
que autoricé individualmente. Experimente lo que se le sugirió y no le haré
nuevas indicaciones al respecto, porque
el asunto es entre usted y yo. Exprese los pensamientos dados en mi primera
instrucción.
Esto
es todo, hermano mío.
Enero
de 1940
Hermano
mío:
En
los tres años venideros usted tendrá que luchar empeñosamente con el espejismo,
en preparación a la depuración de su aura para un acrecentado servicio. Debe
procurar caminar con rectitud en la luz, porque el sendero del mediador no
puede ser hollado hasta que el espejismo de la visión mística se haya disipado
y la visión misma se pierda de vista en la realización e identificación.
Observará que frecuentemente empleo la palabra identificación en mis
instrucciones. Se debe a que es la meta que tienen por delante los discípulos
que se entrenan para alcanzar mayores expansiones de conciencia. Quisiera que
ayudara, y esto lo sabe. Una definición clara libera la visión, y la
claridad de palabra y de lenguaje es símbolo de esta liberación (de la visión)
que conduce a la identificación. Reflexione sobre esto. Esta claridad que dará
por resultado la certeza oculta, no la creencia mística, es lo que deseo para
usted, por eso me referí al espejismo de la visión. Ésta (la visión) origina su
propia aura y atmósfera, y el discípulo debe atravesarla y llegar a la
realidad. En este párrafo cuidadosamente redactado, tiene suficiente material
para ocupar su atención hasta el mes de mayo.
Le
diré también que el estímulo del plexo solar y del centro cardíaco (resultado
inevitable de la meditación asignada) le proporcionará la habilidad de
sintonizarse con "las cosas tal como son" en el mundo actual -los
aspectos y tragedias indeseables, por conducto del plexo solar, y las
reacciones humanas y los buenos propósitos, por medio del corazón. Prepárese
para ello mediante la actividad de una mente iluminada, la inteligente
apreciación de los verdaderos valores y un profundo y verdadero amor a sus semejantes, lo cual le
permitirá sacrificarse para bien del todo. Trate de ver a la humanidad libre y
capaz de vivir su vida diaria a la luz del amor y, para lograrlo, desempeñe su
parte en todos los planos donde pueda actuar conscientemente.
Cuando
medite en los próximos meses podrá obtener mucho conocimiento y hará numerosos
reajustes. Por el estímulo grupal podrá esperar la fusión y la expansión que
conducen a una creciente identificación, y, de un servidor y trabajador que no
enfrenta peligros, se convertirá en alguien que está dispuesto a correr riesgos
por la causa de la humanidad y por el amor a sus semejantes, obedeciendo al
"Amaos los unos a los otros". Piense con claridad, libre de los
efectos del prejuicio y la propaganda. Sirva al máximo en estos días de agonía
mundial y recuerde que si no sufre a la par de sus hermanos de todo el mundo
que están en medio de la lucha y el desorden (es decir, si no participa del
sufrimiento ni lucha por comprender y sentir simpatía, como lo hace actualmente
el mundo respecto a Finlandia), no aprovechará uno de los agentes más
reveladores de todas las épocas.
Reciba
mi bendición como siempre y por siempre.
NOTA: Este discípulo
estaba peculiarmente cerca del Tibetano; tenía un trabajo muy definido que
hacer, pero cuestiones momentáneas e influencias de otra persona absorbieron su
atención y actualmente no trabaja en el ashrama.
R. R. R.
Enero de 1936
Mi Hermano de antaño:
Ha
manejado la vida con valentía, inspiración y temperamento, ¿no es verdad? Si en
el futuro se esfuerza en sujetar el temperamento, su vida de servicio fluirá
con gran libertad y con menos impedimentos y obstáculos y, por lo tanto, no
perderá tiempo. Comprendo que hubo momentos en los que la exteriorización
temperamental fue un gran alivio. Llegó a la etapa del trabajador consagrado y
del sannyasin y demostró su temple en el fuego de la dificultad. Consumió mucha
escoria. Su valentía lo hizo avanzar y la inspiración de su alma (con la cual
puede entrar en contacto con toda facilidad) lo mantuvo firme y suavizó su
personalidad. Procure, en bien del servicio que pueda prestar, agregar a esas
dos buenas cualidades, el sentido y el poder del descanso, pues lo
necesita.
Estudie
las notas claves de su vida. Deben ser y serán sus características
sobresalientes y aquello por lo cual puede ser conocido, antes de que el
servicio que presta llegue a su término.
Muy
poco puedo decirle que usted no sepa respecto al desarrollo del carácter, y
también nada nuevo y fresco puedo indicar, a quien tuvo tanta experiencia en el
sendero. Teóricamente sabe mucho. Sólo debe llevar la teoría a una práctica más
adecuada y ya lo está haciendo. Por lo tanto, cuando se producen las
explosiones temperamentales ¿qué puedo decir o hacer sino permanecer a su lado,
pronunciar ocasionalmente una palabra, y a menudo sonreír y ocuparme de mis
numerosos deberes? Eso no me agrada, de manera que simbólicamente le doy la
espalda. ¿No es esto lo que desea hermano mío?
La contribución que le corresponde en el
trabajo de mis discípulos consiste en pensar reflexivamente y redactar lo que
será constructivamente útil, que sabe hacer muy bien. Tenga paciencia a medida
que observa cómo se desenvuelve el trabajo grupal, pues no capta todavía el
verdadero propósito, la futura integración, o la relación grupal.
Hay dos personas, hermano mío, cuya influencia
sobre su vida es destructora y que, a menudo, lo han perjudicado mucho (no me
refiero a lo sentimental). Mientras su relación interna con ellas no sea de
completo y desapegado amor, obstaculizará su desenvolvimiento. Nada más diré,
excepto que lo perjudicarán, se dé cuenta o no, y así será, pues no las ama
mentalmente. El desapego amoroso es el método que debe regir su
acercamiento a la mayoría de las personas con las cuales entra en contacto.
Usted evoca todavía en los demás una respuesta demasiado violenta y se debe a
la manipulación errónea de la fuerza que fluye a través suyo. Procure reajustar
esta cuestión, y su esfera de servicio actual le proporcionará un buen campo de
entrenamiento, entonces aumentará grandemente su poder de ayudar. En el aspecto
interno, yo y sus hermanos de grupo, esperamos su ayuda para el servicio
mundial. Como aliciente le diré que hizo un buen comienzo.
Quisiera
sugerirle que agregue a su diario un registro de ideas. Le será
fructífero y constructivo. Cada seis meses haga una lista de esas ideas, para
que puedan ser compartidas por sus hermanos de grupo. Añada a ellas cualquier
pensamiento que las enriquezca y ayude a materializarla. Ésta es una manera de
difundir y divulgar las nuevas ideas. Alguien debe pensarlas, otro enunciarlas
y algún otro responder a ellas.
Practique
el delineamiento de la meditación aquí sugerido, hasta el mes de abril o nuevo
aviso:
1. Después
de un breve ejercicio de respiración, alinéese y olvídese de sí mismo.
2. Entone
el OM audiblemente.
3. Pronuncie
la siguiente invocación:
"Que los Santos Seres, cuyos discípulos aspiramos ser, nos
fortalezcan para poder dar de nosotros mismos sin reservas, sin buscar, pedir
ni esperar nada para el yo separado; que nos conformemos de estar activos o
pasivos en la luz o en la oscuridad, trabajando o esperando, hablando o
guardando silencio, halagados o reprochados, sufriendo o gozando -nuestro único
deseo es ser el instrumento que Ellos necesitan para Su poderoso trabajo, y
llenar cualquier lugar vacante en Su hogar".
4. Medite
durante 15 minutos sobre los pensamientos simientes siguientes:
ler.
mes.............Descanso- "El Lugar de Descanso está sobre la cima
de la montaña, donde permanezco desapegado. Estoy anegado por la vida y el amor
de Dios. Ese amor lo envío a todos mis semejantes".
2do. mes.........."El descanso tiene su centro en la
actividad".
3er.
mes.............Refinamiento - "Los fuegos de Dios, eléctrico y
dinámico, queman las impurezas. No afectan al oro puro“.
4to.
mes..........."El fuego ardiente irrumpe en los tres mundos, y los tres
cuerpos penetran en la llama. La divinidad permanece“.
5to.
mes............Radiación - "El Descanso de Dios subyace en toda
vida. Los fuegos de Dios arden. Mi fuego da calor a los hombres. La radiación
divina fulgura a través mío“.
6to.
mes............"Que yo me pierda de vista y que la radiación y el descanso
lleguen a los hombres".
5. Mantenga
la mente firme en la luz y ofrenda sus planes y su servicio a la Presencia.
Abril
de 1937
Hermano
mío:
Atraviesa
hoy un momento crítico en su vida interna y se halla en el umbral de la gran
oportunidad. Del progreso realizado durante los próximos dos años dependerá que
inicie una vida de amplia utilidad, o en el futuro continúe como hasta ahora,
dejando para otra vida la lección que debe aprender y que puede hacerlo
ahora.
Donde
usted reside tiene una amplia posibilidad de servir. Se le ofrece una
oportunidad fuera de lo común para hacer un impacto real en la conciencia de
quienes lo circundan. La necesidad actual del mundo nunca fue tan grande, ni la
responsabilidad tan profunda, real y urgente, de quienes huellan el sendero del
discipulado. Necesitamos a todos los que trabajan en este sendero y aspiran a
liberarse. Necesitamos a quienes buscan un contacto estrecho con sus almas y
con Nosotros, los que tratamos de guiar a la raza actualmente. Necesitamos
colaboradores dedicados y altruistas como nunca antes en la historia de la
raza. Por estar ahora situado usted en una posición clave, y conociendo
personas de todas las naciones, puede
ofrecérsele la mejor oportunidad de encender otras vidas, trasmitir a otros la
antorcha del amor viviente y enviar personas como agentes de la luz a sus
propios países y esferas de influencia. La amplitud de esto depende de su
disposición a establecer ciertos cambios y reajustes en si mismo, y a
reorientarse. Los cambios son simples, pero su naturaleza es tan amplia y su
alcance tan drástico, que me pregunto si se dio suficientemente cuenta de la
necesidad del mundo, como para sacrificar su poderosa personalidad –con sincera
y amorosa disposición- a esa necesidad. ¿Está dispuesto?
En
los actuales días el ente es de muy poco valor, o simplemente de un valor
colectivo normal, ante la presión del mundo y el desorden mundial, o si no
puede ser de mucho valor.
Actualmente
usted vale muy poco en comparación con la necesidad del mundo, pero podría
valer mucho. Casi no hace impacto sobre la conciencia pública, no obstante sus
oportunidades y su equipo natural. Llegaría a ser uno de los discípulos
mundiales más útiles en su etapa y campo de servicio particular, si así lo
decidiera.
Sin
embargo, todo su organismo está en cortocircuito y su luz y radiación son, por
lo tanto, de la personalidad y no del alma; su poder para impulsar a otros y
hacerlos avanzar, es nulo. Para mí esto es una verdad evidente y, si considera
lo que implican mis palabras, también verá que son justas. Usted es el
trabajador que maneja las situaciones y se ocupa de la gente. Usted es el
centro dramático de todo lo que acontece a su alrededor, el que habla, enseña y
escribe, el que ansía y lucha, el torturado e incomprendido y el que enfrenta
constantes crisis (de ninguna importancia en el cuadro total) que preocupan a
su mente. Usted es el que se siente feliz o infeliz, ansioso o no, el que actúa
sabiamente o aprende lecciones terriblemente drásticas. Usted ha puesto todo en
cortocircuito y lo ha detenido, y no existe por lo tanto una luz clara y
radiante que no esté alterada por las nubes del yo -el pequeño yo- ni
obstaculizada por los reflejos de la personalidad.
¿Le
parece que soy severo, hermano mío? No lo siento así. Lo que trato de hacer se
basa en el conocimiento que tengo de usted como alma, y valoro lo que -como
alma- podría hacer. Tiene cualidades, sabiduría y poder, pero todo queda
relativamente anulado porque no puede abandonar el centro de su cuadro y
escenario y ser simplemente un canal de amor y de luz que se olvida de sí
mismo. Lucha arduamente por ser un canal así, pero no lo es; se preocupa tanto
de su lucha y es tan consciente de que está luchando, que a menudo se olvida de
la realidad por la que lucha. La pierde de vista en la imagen dramática que se
ha forjado de sí mismo como discípulo torturado, con fenomenales dificultades
en su vida.
Sus
dificultades y problemas no son descomunales, hermano mío. Nada hay de
dramático en su experiencia, ni es tan exasperante y difícil como la
experiencia de muchos otros. El mensaje a darle es: Su vida está libre de
impedimentos para prestar servicio, pues tiene libertad para servir y se le
ofrece la oportunidad para ello. Posee facultades mentales y un cerebro y un
corazón pocos comunes -ligados ciertamente, a su personalidad, pero están para
ser liberados y empleados. Puede utilizarlos para adquirir gran influencia y
poder, a fin de elevar a los demás. El débito físico no tiene importancia, pues
carece de una base física real; se relaciona con la naturaleza emocional y
expresa las tormentas internas en las cuales vive constantemente. Una vez que
haya decidido descentralizarse y abstenerse de emponzoñar su cuerpo con las
actividades astrales que constantemente lo incitan, desaparecerán gradualmente
sus dificultades físicas.
Posee
el don de la palabra oral y escrita, algo raro y valioso, y una sinceridad de
propósito de la cual dependo en este momento y que evoca mi admiración. Sin
embargo, la emplea mayormente para describirse a sí mismo ante la gente que le
rodea. Usted es el tema de cuanto dice. ¿Se ha dado cuenta de ello, hermano
mío? Me parece que no.
Lo
precisamos en nuestro trabajo pues, como ya señalé, ocupa un lugar de
responsabilidad. Ahí donde está es el lugar de la revelación y la iluminación,
y también allí podrá hoy prestar mejor servicio. Su problema no es del todo
sutil ni oscuro. Por eso es más fácil de captar, resolver y manejar.
Simplemente constituye el problema de olvidarse de sí mismo. Cuando se haya
eliminado de su propio cuadro y aprenda a guardar silencio respecto a usted y
lo que piensa, siente y hace, hermano mío, la riqueza de su contribución será
tan grande que se ampliará enormemente su campo de servicio y su poder para
colaborar con la Jerarquía. Lo necesitamos. Lo necesitamos allí donde está.
¿Quiere establecer los ajustes necesarios, colaborando conmigo en lo que estoy
haciendo, a fin de liberarlo?
Este
problema debe solucionarse a través de la meditación y de la constante
observación diaria. Debe resolverse por la correcta reflexión. Primero debe
descubrirse a sí mismo y ver qué impresión causa a las personas. Luego
descubrir y decidir por sí mismo si mi análisis es justificado y si es verdad
lo que escribí. Así se lo ayuda a iniciar un viaje para descubrirse a sí mismo,
que (si lo encara con humor, desapego y sinceridad) le permitirá establecer una
relación más estrecha con la Jerarquía y pasar a una etapa superior en el
sendero del discipulado. Esto no constituye una recompensa, sino que indica la
posibilidad de enriquecer grandemente su servicio.
En
los próximos tres meses practique la meditación delineada más abajo. Durante
esos meses, haga lo que le sugiero, y en los tres restantes retome la última
meditación que le delineé.
DELINEAMIENTO
DE LA MEDITACIÓN
1. Adopte
una posición cómoda y establezca el alineamiento y control. No es necesario
explicárselo, porque ya lo sabe.
2. Entone
el OM como alma, exhalándolo como bendición sobre la personalidad.
3. Entone
el OM como personalidad, respondiendo al alma.
4. Entone
el OM como la síntesis de la personalidad y del alma.
5. Luego,
relajándose, considere cada día, en la semana, una de las siete preguntas
siguientes:
Domingo......... ¿Actué
ayer como alma o como personalidad, al prestar servicio? ¿Pensé en mi como
servidor? ¿O me absorbió la necesidad de aquellos a quienes servía?
Lunes.............. Cuando ayudé a otros o
hablé con alguien ¿hablé (ayer mientras servía) de mí?
Martes............. ¿Cuál fue el tema general
de mis pensamientos durante el día -el trabajo que yo debía realizar, o pensé
en otras personas, o en mí?
Miércoles......... ¿Cuál fue ayer el centro de mi
vida -el alma cuya naturaleza es amor impersonal, o la personalidad cuya
naturaleza (en mi etapa de evolución) es la del "uno en el
centro", el yo dramático, que expresa constantemente la naturaleza
inferior?
Jueves............. ¿Cuántas veces me referí
ayer a mí, ya sea por conmiseración, como ejemplo, o a fin de despertar
interés?
Viernes............ ¿Cuál fue ayer mi principal
preocupación? ¿Fui feliz? ¿Por qué? ¿No lo fui? ¿Por qué?¿Estuve dramático?
¿Por qué?
Sábado............ ¿Qué efecto produje en la
gente? ¿Por qué lo produje? ¿Le hablé de mí?
6. Luego,
con humildad, gratitud y felicidad, afirme lo siguiente:
a.
Sigo adelante hacia la meta
para prestar un servicio más pleno; soy el alma, cuya naturaleza es luz, amor y
altruismo.
b.
Dirijo mi mente hacia la
luz, y en esa luz veo al alma. Soy el Plan y estoy unificado con todo lo que
alienta.
c.
Purifico mi vida astral y sé
que sólo soy un canal para el amor de Dios. Y, en este poderoso cuerpo del yo
inferior, nada puede existir que impida la exteriorización del amor de Dios
hacia todos aquellos con quienes entro en contacto.
d.
Permanezco firme por medio
del amor y la fortaleza divinos. Manifiesto la naturaleza de un Hijo de Dios.
Así puedo salvar a los que sufren en el camino de la vida y elevar a los
pequeños.
¿Puede
adaptarse a la necesidad indicada, hermano mío? ¿El amor al trabajo y a sus
hermanos de grupo es adecuado para permitirle enfrentar su problema? Creo que
sí y usted sabe y debe comprender que permanezco amorosamente a su lado y no le
fallaré si me necesita y llama. Más que esto no puedo decir.
Octubre
de 1937
Me
pregunto, hermano mío, si ha captado realmente que el sentirse centro del
escenario de su vida es en verdad una característica de primer rayo. En su caso
constituye predominantemente una tendencia de la personalidad, porque las
personas de segundo rayo no son propensas a esa actitud egocéntrica dramática.
Por lo tanto, cuando realmente predomine su alma de segundo rayo, ese
sentimiento que controla ahora (el sentimiento de estar siempre en el centro,
de ser el punto focal de interés) comenzará a desvanecerse definitivamente.
Las
palabras antedichas le indicarán lo que debe hacer, porque -en el momento
actual- su vida, su pensamiento, su trabajo, el servicio que presta y sus
relaciones con los demás, se erigen alrededor suyo. Hermano mío, nunca, ni por
un instante, desaparece usted del cuadro, incluso de lo que usted considera sus
momentos espirituales más elevados. Continúa siendo la personalidad que actúa,
no el alma, porque su teoría sobrepasa su actuación. De allí que realmente se
sienta tan infeliz y decepcionado.
¿Qué
debe hacer? ¿Cómo puede cambiar esto? ¿De qué serviría exponerle una situación
si al mismo tiempo no le indico el remedio ni cómo liberarlo? Y, análogamente,
¿qué puedo decirle que ya usted no sepa? ¿Queda todavía algún aspecto de la
verdad, respecto a usted mismo, del cual aún no se haya dado cuenta?
Todo
lo que puedo decir es que, para liberarse debe reemplazar sus planes por el
Plan; sustituir sus necesidades por la necesidad humana, su tarea por el
Trabajo Uno. Reflexione sobre la palabra sustituir. En la actualidad son sus
planes y no el Plan, su necesidad -económica y física, emocional y mental- pero
no las necesidades del nuevo grupo de servidores del mundo; es su trabajo y lo
que usted debe hacer, no esperar satisfacer diariamente las necesidades de los
demás. A quienes llegan hasta usted los ve a la luz de su propia personalidad y
de acuerdo a la forma en que reaccionan ante usted. No los ve
como almas o como nuestros agentes.
Esto,
hermano mío, debe y puede cambiar si así lo desea. Un estudio de los
rayos de su personalidad servirá para arrojar luz sobre su problema. Lo
necesitamos en el trabajo y tiene mucho que dar. Posee fortaleza, y cuando la
desvíe de sí mismo y de su sentido dramático de la autoconmiseración,
fortalecerá a otros. Posee gran sabiduría, y podrá aplicarla cuando se pierda
de vista como instructor. No sufre complejo de inferioridad, en el sentido de
esa palabra frecuentemente mal aplicada, ni es víctima de un complejo
derrotista. Creer a veces que es así y conformarse con la idea, es sólo una
forma de autoilusión y un camino para evadir la responsabilidad de establecer
correctas actitudes internas. Su estado físico, sus simpatías y antipatías, sus
reacciones emocionales y sus propias ideas, le parecen de tal magnitud que a su
alma sabia, amorosa e inteligente, le resulta difícil hacer sentir su
presencia. Es muy posible que su sentido del drama y de la autoconmiseración no
lo deje percibir la significación de la lección que trato de darle. ¿No es
verdad?
Si
llega a darse cuenta que en estos días de crisis humana (en que se ha exhortado
a todos los discípulos y aspirantes a unirse para ayudar al género humano)
ninguna de las cosas de la personalidad tiene valor, y que muchas de ellas
desaparecerán cuando se preocupe por normas de valores más elevados, entonces
su trabajo adquirirá nueva vida y el servicio que preste será un punto focal
dinámico y magnético de fuerza espiritual, y sé que actualmente usted sabe que
no lo es.
Su
cuerpo mental pertenece al cuarto rayo de Armonía a través del Conflicto
y no al primer rayo como a veces creyó. Si fuera de primer rayo, habría
dominado a su cuerpo astral y la calidad de su personalidad sería muy distinta.
Pero es de cuarto rayo, lo cual significa que lo atrae la armonía y le agrada
unir los opuestos en una unidad inteligente. Pero es una armonía interpretada
en términos de emoción; sobre este hecho le llamaría la atención. Debe
reflexionar sobre la armonía tal como la entiende la mente, y recuerde que sólo
logran trasformar la discordia en armonía quienes trabajan desde un centro
estable de adaptación.
Su
cuerpo astral es definidamente de sexto rayo, por eso lo predispone a
adoptar actitudes pisceanas, ideas fijas emocionales, violentas
tormentas astrales, gran devoción que despierta reacciones emocionales sobre
cuestiones y temas que, en este día de sufrimiento y crisis mundiales, no
merecen atención y constituyen una forma fácil de sintonizarse con el espejismo
y la ilusión.
Su
cuerpo físico es de primer rayo y constituye para su personalidad de
primer rayo la línea de menor resistencia, porque el color que predomina en las
células de su cerebro en la actualidad (si puedo hablar simbólicamente) es de
primer rayo. Piense detenidamente sobre esto.
Sin
embargo, debería proporcionarle un incentivo el estudio de sus combinaciones de
rayo, porque la energía de segundo rayo predomina definidamente, 2-4-6, y
aunque las características de primer rayo son fuertes y poderosas, no están
complicadas por ninguno de los atributos subsidiarios como 3-5-7. Por
consiguiente, no le es tan difícil para usted sintonizarse con la manifestada
línea de energía de amor-sabiduría, su línea de menor resistencia. El problema
reside en vincular este triángulo de fuerza, 2-4-6, para que haya libre
interacción y circulación de energía. De este modo su alma asumirá el control.
Con las palabras que anteceden expliqué su problema y su solución. Sin embargo,
le recordaré que es un problema del alma y no de la personalidad. Si lo encara
desde el ángulo de la personalidad no logrará resolverlo, porque su
personalidad se convertirá en el centro del triángulo, donde no debe existir un
centro, pues deberá vivir cada momento la experiencia de toda la humanidad.
Voy
a pedirle que durante seis meses estudie las palabras "la indiferencia
entrenada" y cada mañana antes de iniciar los deberes del día haga la
recapitulación sobre la Indiferencia. Para usted la indiferencia
contiene la clave de su liberación -liberación del control y de las reacciones
de la personalidad, de la autoconmiseración y de las limitaciones físicas y
emocionales. Su problema no consiste en eludir las dificultades, sino simplemente
en ser indiferente, existan o no.
¿Son
éstas "palabras duras", hermano mío? Si lo son, es porque usted así
las considera, yo no. Sólo trato de ayudarle y liberarle para prestar un
servicio más pleno y gozoso, y olvidarse de sí mismo, lo cual dará por
resultado el poder de identificarse con los demás y en consecuencia con una
vida de servicio amoroso que anulará los arduos métodos del pasado.
Mayo
de 1938
Hermano
mío:
Habrá
cambios, pero sólo como preparación para un servicio más pleno. Sin embargo,
antes de que sea posible prestar ese servicio, debe hacer un balance de
existencias (¿no es esa la correcta palabra comercial?) y un período de
recapitulación y de renovada consagración. Es necesario también un reajuste
físico, pero quizá no sea tan grave como cree (a pesar de las animosas
palabras, hermano mío). Gran parte de sus dificultades son psicológicas,
causadas por la tensión y tirantez interna que son en realidad totalmente
innecesarias. Para neutralizarlo le pediría que reflexione sobre una de las
palabras clave que le di al ingresar en este grupo de discípulos en
entrenamiento -la palabra descanso.
No
trabaje en forma tan ardua, vehemente e impetuosa, para lograr una vida
espiritual. Es un estado del ser y no un estado de realización. Es una cuestión
de correcta orientación y dirección y no un esfuerzo doloroso y a menudo
dramático para estar a la altura de una norma que usted cree que se la
estableció el alma o que por ejemplo, yo se la fijé, o que sus hermanos de
grupo esperan que la logre. No obstante parece que lo elude y usted cree que no
ha llegado a la meta. Sin embargo, su fracaso no es tan grande como se imagina
en sus momentos de depresión.
¿Por
qué piensa tanto en usted, hermano mío? ¿Nunca oyó las palabras que dicen:
"Excluye, tanto el yo bueno como el malo, y que sólo Cristo sea visto y
oído"? Oye muchas cosas que le llegan de la luchadora personalidad, la
cual habla tan clamorosamente, que la tranquila y apacible voz del alma, que
trae radiación y descanso, no hace impacto en su vida.
De
manera que descanse hermano mío, y cese esta violenta lucha. No se deje atrapar
por la verbosidad cuando vuelva a reasumir los antiguos contactos. Entre en un
periodo de feliz silencio y de recuperación interna. Pero sea en lo posible una
persona que se olvida de sí misma, que lleva alegría e inspiración a los demás
y que ignora sus reacciones con divina indiferencia.
Mayo
de 1939
Hermano
mío:
Con
mucha razón usted podría preguntarme: ¿En qué forma obstaculizo? No soy
ambicioso, ni promuevo dificultades de tipo grupal y sólo creo dificultades
para mí mismo. Trato de ser amable y benévolo, trabajo arduamente como creo que
debo hacerlo, amo la verdad y me esfuerzo por cumplir los requisitos.
Todo
podrá ser verdad, hermano mío, pero estas afirmaciones no constituyen una
excusa para lo que está mal. Lo que puede destruir el trabajo de construcción
que su grupo está destinado a hacer, son sus reacciones y vibraciones violentas
cuando está emocionalmente alterado (que es muy frecuente), y la furiosa
autoafirmación con la cual quiere justificar esa violencia, y su dramática
autoconmiseración. A no ser que aprenda a descentralizarse, a dejar de pensar
constantemente en sí mismo, a compadecerse de sí mismo en todas las
circunstancias, a verse en todo momento en el centro -como trabajador, miembro
del grupo, el que sufre por la incomprensión y los errores de los demás, el
único importante- y aprenda a verse tal cual es, obstaculiza y obstaculizará el
trabajo y pondrá en peligro el futuro trabajo constructivo del grupo. Esto lo
sabe.
No
ama realmente a nadie sino que se ama a sí mismo. Si amara verdadera e
impersonalmente, no causaría dolor a quienes lo aprecian y creen en su
capacidad; sería más magnético en mayor escala, porque ahora sólo lo es para
aquellos que reconocen y aman a su personalidad. Por carecer de ese magnetismo
fracasa su trabajo. Sin embargo, sería muy fácil cambiar todo, si aprendiera la
divina indiferencia que tanto necesita -indiferencia hacia sí mismo y
los intereses, las antipatías y simpatías de su personalidad, e indiferencia
por sus preocupaciones, ansiedades y éxitos. Entonces estaría realmente en
situación de percibir la importancia del trabajo, las excepcionales
oportunidades actuales y su ubicación realmente estratégica. Pero lo embarga
demasiado el temor y el autointerés, que no llega a hacer el impacto requerido
sobre quienes necesitan su ayuda, pues reciben el impacto de sus preocupaciones
y temores y la demanda de que lo quieran. ¿Puede cambiar todo esto? Nada nuevo
le digo. Entre los discípulos de mi ashrama se lo considera como un niño malo y
voluntarioso, pues los errores que comete y sus defectos son los de un niño y
no los de un adulto. Sueña en un mundo infantil.
Debe
madurar hermano mío, porque el mundo necesita ahora trabajadores adultos y
puede satisfacer la necesidad, realizar un trabajo grande y bueno y hacer un
impacto egoico en quienes lo rodean; puede dejar de ser un agente
destructor y convertirse en un trabajador constructivo. Pero esto será posible
sólo si sus simpatías y antipatías, las decisiones y afectos de su
personalidad, sus sentimientos y malestares físicos, desaparecieran del cuadro
y sólo quedara la necesidad del mundo y el anhelo de satisfacerlo -y puede
hacerlo. Repito, puede hacerlo. Yo y el grupo lo necesitamos.
No
lo voy a suspender ni le ofreceré la oportunidad de que renuncie. Le pido que
haga frente a la cuestión y que triunfe. Luche con esta cuestión hasta el fin y
hágalo solo. Aprenda a mantener para sí las cosas que le conciernen -algo que
nunca aprendió. No les falle a sus hermanos de grupo, renunciando o explotando
violentamente -su repercusión causaría daño y perjuicio. Enfrente la vida con
firmeza, como un adulto que aprendió en la escuela de la sabiduría que la
tendencia de todas las cosas es buena. Maneje la vida con amor, como miembro
del nuevo grupo de servidores del mundo.
NOTA: Este discípulo está aún librando la batalla, pero El
Tibetano no ha indicado que haya logrado suficientemente la victoria como para
merecer un trabajo activo en el Ashrama. R.R.R. se halla todavía externamente
inactivo en relación con el grupo.
J. S. P.
Septiembre de 1937
Hermano mío:
Diferí
estas instrucciones personales para este momento en que ha tenido éxito el
sereno proceso de su integración en mi grupo. Creí conveniente esperar. Se
abocó a la difícil tarea de ser admitido en un grupo que estuvo activo durante
algún tiempo como una unidad, y la cantidad de material de lectura que
ha tenido que asimilar y el ritmo al que tuvo que adaptarse, ha hecho muy
difícil su tarea. Su experiencia en el trabajo grupal, su abierta actitud
mental hacia los demás y el hecho de que subjetivamente perteneció a este
grupo, desde su creación, fue de gran ayuda. Ocupó un lugar que
subjetivamente le perteneció por largo tiempo. Menciono esta persistente
relación interna conmigo y con sus hermanos de grupo, para que llegue a
comprender que sólo debe establecer los vínculos externos. Los internos ya se
forjaron.
La
vida del discípulo sigue adelante a través de momentos de crisis. Las crisis
producen dos resultados:
1. La
intensificación de la aspiración, si el discípulo está todavía en el sendero de
probación, o la intensificación de la iluminación, si el discípulo se está
acercando al sendero del discipulado aceptado, o se halla en el sendero mismo.
2. La
adopción de una actitud de desapego más estabilizada, basada en la consciente
renunciación de la personalidad y en una correcta orientación de la
personalidad hacia el alma (el único Maestro, la Luz de la Vida) y hacia la
Jerarquía de Servidores. Por lo tanto, traerá al alma un creciente poder de
control -la única que no conoce apegos y que está unificada con todas las almas
de todas las formas.
Tales
momentos de crisis e intensificación, además de la renunciación, constituyeron
su destino durante años ¿no es así, hermano mío? Impelieron a su personalidad a
adoptar una actitud de alejamiento de las cosas de los sentidos y a acercarse
ansiosamente al mundo de la realidad. En su vida, desde que vino a la
encarnación, hubo cuatro de tales momentos, en un sentido amplio -cada uno
precedido por un período de aspiración centralizada, de un doloroso y
frecuentemente agonizante desapego de todo lo que la personalidad apreciaba.
Cada uno produjo la consiguiente reacción, donde todo parecía oscuro y la
aridez y la recia lucha eran el curioso e indeseable resultado del sacrificio y
de un reconocido y elevado punto de iluminación.
Usted
y todos los discípulos en este particular ciclo de vida, debieron aprender a ir
adelante a pesar de la actividad de los pares de opuestos, sin prestarles
atención a las reacciones de los sentidos, permaneciendo libres, sin
preocuparles si la experiencia por la cual estaban pasando era muy importante o
de satisfacción espiritual, o algo que acontecía en un "nivel muerto"
donde nada trae gozo y sólo existen dolor, temor y suspenso. Deberá aprender a
avanzar firmemente entre los pares de opuestos, diciéndose a sí mismo:
yo no soy esto; yo no soy aquello; yo soy eternamente el Yo.
Está
aprendiendo estas lecciones (y lo hace rápidamente). Ahora ha llegado a una
etapa en que puede aprenderlas en un grupo -ese grupo de condiscípulos que
están pasando por las mismas experiencias, orientadas en la misma dirección,
ocupados con los mismos problemas y motivados por el mismo deseo de servir.
Esto significa que no camina solo, sino que lo apoyan, sostienen y fortalecen
sus hermanos de grupo. Quienes trabajan en estos grupos le dirán que, no
obstante las dificultades y a menudo los crecientes problemas de la vida
espiritual -los resultados de una renovada consagración y un servicio más
claramente definido-, el "compañerismo en el Sendero" y la
inspiración y el amor del grupo, constituyen ciertamente una poderosa ayuda y
traen un sentimiento de vida y amor que niega la antigua soledad y contrarresta
los viejos sufrimientos solitarios.
Realice
con cuidado el trabajo de acercamiento a la Luna llena, pues le traerá mucho
conocimiento y se pondrá, por su intermedio, en un contacto más estrecho con el
Sol espiritual interno, el alma, y con nosotros, que estamos en diversos grados
del discipulado y tratamos de servir a nuestros semejantes. Este trabajo de la
Luna llena involucra el empleo de la imaginación creadora, el cultivo del poder
de visualización, la intensificación de la vibración magnética del centro ajna
y, en consecuencia, del cuerpo pituitario. Esto establece un campo magnético
para la interacción de las corrientes y energías que son puestas en actividad
por la acción del centro coronario y de la glándula pineal. Estas fuerzas
superiores son atraídas y utilizadas en los procesos de la meditación
practicada por todo el grupo.
Nada
tengo que decir en relación con su vida de servicio y actividad. Ésta
continuará lógicamente, y como sucede siempre con todos los verdaderos
aspirantes, deberá llevarse a cabo sin pensar en el yo, en un esfuerzo por
satisfacer la necesidad de quienes en su ambiente buscan su ayuda -física,
emocional y mental-, pero siempre con intención espiritual.
Haré
algunas sugerencias sobre los problemas de su personalidad y le delinearé algún
trabajo de meditación. Empleo la palabra sugerencias intencionalmente,
pues quisiera que comprenda, desde el comienzo de su trabajo, que sólo insinúo
o hago claras sugerencias, o si no, señalo una posible línea de acción. Sugiero
un método de entrenamiento y meditación y luego dejo a cada uno en libertad de
aceptar lo sugerido y adaptarse a las ideas delineadas, como mejor les parezca.
Le
daré algunas indicaciones sobre las influencias de rayo, de manera que le
puedan ser aclaradas ciertas actitudes mentales y expresiones de la percepción
sensoria. Las potencias de los cinco rayos, que son su problema (que con el
alma, constituyen también el mecanismo de servicio por medio del cual se
manifiesta la mónada), proporcionan su campo de oportunidad y su principal
avenida de conocimiento en el mundo de la expresión humana.
El
rayo de su alma es el segundo.
El
rayo de su personalidad es el sexto, como lo sospechó a menudo. Esto lo
vincula estrechamente, por similitud de vibración, con sus hermanos D.H.B. y
D.I.J.
Su
cuerpo mental pertenece al cuarto rayo, produciendo ese amor al arte y a
la literatura que lo caracteriza y le proporciona, además, ese campo de
conflicto que también caracteriza toda su vida. Armonía a través del conflicto
es la nota clave de su vida, siendo el alma siempre consciente de la armonía
básica, pero la personalidad registra el conflicto más definidamente y es más
consciente de la lucha y las dificultades. La mente siempre trata de controlar;
el alma siempre se esfuerza por llevar mayor iluminación por intermedio de la
mente; el yo inferior personal siempre se resiste a la iluminación y el
control. ¿No es así, hermano mío?
Su
cuerpo astral está estrechamente vinculado con su alma y regido por el
segundo rayo, siendo para usted la línea de menor resistencia en esta vida. Su
línea de sensación e intuición y de acercamiento astral-búdico, fue siempre su
camino. Es aquí donde el problema de cuarto rayo de su mente halla su principal
dificultad, por las siguientes razones: En esta vida su principal vibración
corre a lo largo de la línea de 2-4-6, trayendo la intensificación de sus
cualidades de segundo rayo e indicando la necesidad de algún factor
equilibrador. Sin embargo, acrecienta la dificultad, pero ayuda a resolver el
problema el hecho de que su cuerpo físico es de séptimo rayo, el cual
produce la vibración de la línea de energía de primer rayo 1-5-7. Esto es de
gran ayuda para usted. Por lo tanto, en el plano físico tiene la tarea de
equilibrar la preponderancia de los atributos, cualidades y ritmos de segundo
rayo.
Por
lo tanto, sus rayos son:
1. El
rayo del alma ........................ el segundo Rayo de Amor-Sabiduría.
2. El
rayo de la personalidad ......... el sexto Rayo de Devoción.
3. El
rayo de cuerpo mental ........... el cuarto Rayo de Armonía a través del
Conflicto.
4. El
rayo del cuerpo astral ............ el segundo Rayo de Amor-Sabiduría.
5. El
rayo del cuerpo físico ............ el séptimo Rayo de Orden Ceremonial.
Encontrará
esto de profundo interés y, si es correctamente valorado, producirá un
desarrollo fructífero en su vida.
Le
sugiero que practique la siguiente meditación por un periodo de tres meses y
luego haga la meditación grupal. He abreviado mucho su meditación personal para
que, cuando practique la meditación grupal, constituya un ejercicio preliminar.
1. Continúe
con el simple ejercicio de respiración que ahora practica. Es de valor para
producir el alineamiento interno y la armonización de sus cuerpos.
2. Por
un acto de la voluntad lleve la conciencia a la cabeza y allí visualice el sol
radiante interno, formado por la fusión de la vida menor de la personalidad con
la radiante luz de su alma. Exactamente en el centro de esa vida, vea al Yo, el
Cristo interno o el Buda. Luego enfoque su pensamiento, sin esfuerzo ni
tensión, en este centro.
3. Entone
el OM exhalándolo por intermedio de la personalidad y llevando,
a.
luz a la mente,
b.
paz al cuerpo astral,
c.
fortaleza al cuerpo físico.
4. Finalmente,
como alma y personalidad unidas, entone nuevamente el OM, una vez en forma
audible y otra inaudible, pensando, al hacerlo, sobre la necesidad del mundo y
el poder del alma para satisfacer esa necesidad, por medio de la aspiración y
la discriminación.
5. Continúe
con cualquier meditación que sienta la necesidad de practicar.
Mantenga
en el trasfondo de su conciencia tres palabras: gozo, estabilidad y plan.
Marzo
de 1938
Mi
hermano y compañero:
No
tengo mucho que decirle en este momento, pues le impartí plenas y largas
instrucciones y le hice varias sugerencias en la última comunicación. Le
pediría que siga estudiándolas y continúe reflexionando sobre su significación
e implicaciones. Ellas contienen innumerables cosas que no ha tenido tiempo de
asimilar, pues le di mucho material, sabiendo que podría soportar la presión de
mi sugerencia.
Ha
hecho un gran progreso al vincularse con sus hermanos de grupo. No es tarea
fácil trabajar en un grupo que estuvo activo durante un tiempo y logró ya
cierta medida de integración subjetiva, pero sus hermanos de grupo están cerca
suyo y la conciencia de este hecho se va grabando con firmeza en su mente.
Podría
serle de ayuda y también completar la información de mis primeras instrucciones
personales, si le indicara los puntos de contacto por los cuales su alma y su
personalidad actúan principalmente:
1. En
esta encarnación, su ego o alma, trata de expresarse por intermedio de su
cuerpo astral. Allí reside para usted la línea de menor resistencia. Cuando
este contacto ha sido establecido, trasmutará rápidamente la devoción de sexto
rayo en amor universal, libre de toda crítica. Le dará lo que yo podría llamar
inclusividad horizontal, como también centralización vertical. Reflexione sobre
esto.
2. La
fuerza de la personalidad está enfocada en su cerebro de séptimo rayo. Esto le
da el poder de forjar, planear, organizar y también de dar forma a las ideas.
Reflexione sobre esto.
Le
llamaré nuevamente la atención sobre las tres palabras clave, gozo, estabilidad
y plan; durante el año pasado, en muchas ocasiones le fue difícil recorrer el
Camino del Gozo. Sin embargo, es una de las características necesarias del
discipulado, que conduce -como lo hace- a la fortaleza del alma; es una
cualidad esencial para todas esas personas de segundo rayo que están
particularmente orientadas a hollar, en fecha futura y después de la
iniciación, el difícil camino que deben recorrer todos los salvadores del
mundo. Sería de valor que sepa distinguir entre un Salvador del Mundo y los
salvadores del mundo. Ésta insinuación es profundamente esotérica.
Este
año se comprobará su estabilidad o firmeza, que es el poder de permanecer
inconmovible en el centro de su medio ambiente y en medio de circunstancias
cambiantes. Su alma lo desafía a pasar esta prueba. Por lo tanto, cuando surja
la necesidad de estar tranquilo y de poseer una fuerza equilibrada, y cuando
lleguen esos momentos en que parece deseable una poderosa acción, o son
aconsejables palabras violentas, manténgase firme y recuerde la necesidad del
aplomo, la paciencia y que es deseable esperar un indicio del camino a seguir y
la necesidad de hablar o guardar silencio. Esta espera cambiará a menudo la
dirección de su intento, entonces ninguna acción tendrá lugar, sino esa visión
firme que ve el aspecto interno y no el acontecimiento externo.
Vaya
en paz hermano mío y aprenda nuevamente la camaradería del sendero.
Febrero
de 1939
Hermano
mío:
La
tensión que produce el temor actualmente, es muy grande en el mundo. Los
pueblos de todas partes viven bajo una gran tensión. No olvide que son pocos
en cada país (y cuando digo "cada país" no hago ninguna excepción)
los que producen el mal en el mundo. Pero quisiera que recuerde también que la
voluntad de las masas, a no ser que esté mal dirigida, se orienta hacia el bien
y la comprensión. Hablo aquí en relación con los asuntos mundiales. Por lo
tanto, permanezca firme y no permita que ningún pensamiento de odio y de temor
se aloje en su mente. Apoye firmemente al bien, buscándolo en todos los pueblos
y razas y trate así de aumentar la creciente marea de quienes aspiran a
establecer rectas relaciones humanas, sabiendo que el poder del amor
correctamente expresado es muy grande y –en este momento- el único factor que
puede neutralizar el odio.
En
relación con este punto, le llamaré la atención sobre las instrucciones dadas a
D.I.J., pues en ellas me refiero a la similitud de sus propios problemas con
los de ella y con los de D.H.B. Pueden, por medio de esta similitud (inducida
por la similitud de sus rayos), reforzarse y fortalecerse mutuamente, y
producir una triple unidad de energía que será de utilidad para sus hermanos de
grupo. Los tres deben, desde ciertos aspectos, meditar juntos cada día.
Le
pediría que tomara como trabajo especial ese tema que le es hoy de tanto
interés -la idea de la muerte y la comprobación de la realidad de la
inmortalidad. La supervivencia, hermano mío, ha sido comprobada. Ésta fue la
gran tarea y la verdadera realización del movimiento espiritista en todo el
mundo. Sin embargo, la inmortalidad no ha sido probada.
Cuando
se haya embebido más en el tema, abordándolo con felicidad y espíritu de
servicio, le daré más adelante algunas ideas sobre las cuales podría trabajar.
No lo haré ahora, pues quiero que lea y piense con mayor claridad y visión y
tenga una más nítida percepción de lo que está tratando de emprender. Una de
las razones de que puede hacer este trabajo es que todos sus rayos están en la
línea de la construcción y de la religión. Por lo tanto, puede encarar la
cuestión en forma mucho más desapegada que si sus rayos fueran puramente
mentales o estuvieran en la línea del primer rayo, que es el que siempre trae
el retiro y la abstracción, siendo el rayo del destructor o de la muerte misma.
Reflexione sobre esto. Hay una conexión con el aspecto de primer rayo, la
voluntad, y con la muerte. La muerte es ahora el resultado de la voluntad del
alma. Eventualmente debe ser el resultado de las voluntades unidas del alma y
de la personalidad y, cuando ello suceda, no habrá temor a la muerte.
Reflexione también sobre esto.
Uno
de sus problemas en relación con todo trabajo espiritual y de meditación, es
evitar ser demasiado abstracto; la realización espiritual en esta vida le
vendrá por la fusión del punto más elevado posible del reconocimiento
espiritual, con su mente iluminada y la conciencia de su cerebro físico. La
nota clave de esto es, lógicamente, el alineamiento. Tenga la idea del
alineamiento en su conciencia, al proseguir con la siguiente meditación:
1. Entone
la Palabra Sagrada inaudiblemente, considerándose como el hombre físico y
manteniendo la idea de la coordinación física.
Intervalo, en el cual
hace seis largas y lentas respiraciones pensando, al hacerlo, en la
coordinación.
2. Entone
la Palabra Sagrada audiblemente, considerándose como el hombre
astral-emocional, manteniendo, mientras lo hace, la idea de la purificación y
la transmutación del deseo.
Intervalo, en el cual
trata definidamente de elevar su conciencia lo más alto posible y, mientras lo
hace, efectúe siete largas y lentas respiraciones.
3. Entone
de nuevo la Palabra Sagrada inaudiblemente, meditando esta vez sobre la mente,
como reflector de la luz del alma, esforzándose por mantener la mente firme en
esa luz.
Intervalo,
en el cual aspira a obtener la conciencia del alma, mientras hace diez largas y
lentas respiraciones, elevando su conciencia lo más alto posible.
4. Entone
la Palabra Sagrada, esta vez como alma, comprendiendo que la atención del alma
está definidamente dirigida a la personalidad, tratando de controlarla y
dominarla.
Cuando
haga la respiración lenta, esfuércese por permanecer erecto, sin tensión, y en
ningún momento, cuando inhale, trate de dilatar el abdomen, sino mantenerlo
sumido hacia la columna vertebral debajo del diafragma.
Reciba
mi bendición, hermano mío. En estos días difíciles recuerde con alegría que la
Jerarquía de las fuerzas espirituales permanece.
NOTA: Este discípulo sigue presumiblemente activo en el
Ashrama del Tibetano o cerca de Él, pero desapareció en el caos de la guerra
europea.
..........................................................................................
SECCIÓN
TRES
LAS
SEIS ETAPAS DEL DISCIPULADO
............................................................................
LAS
SEIS ETAPAS DEL DISCIPULADO
NOTAS
DE INTRODUCCIÓN
1. La
etapa en que el Maestro hace contacto con el discípulo en el plano físico por
intermedio de otro discípulo, es la etapa del "Discipulado Primario".
2. La
etapa en que un discípulo avanzado dirige al discípulo desde el nivel egoico,
es la etapa del "Discípulo que está en la Luz".
3. La
etapa en que, de acuerdo a la necesidad, el Maestro establece contacto con el
discípulo mediante:
a. Un
vívido sueño.
b. Una
enseñanza simbólica.
c. La
forma mental de un Maestro.
d. El
contacto en la meditación.
e. Una
entrevista en el Ashrama del Maestro, recordada nítidamente.
Ésta
es definidamente la etapa del Discípulo que ha sido Aceptado.
4. La
etapa en que, habiendo demostrado su sabiduría en el trabajo y su comprensión
del problema del Maestro, se le enseña al discípulo (en casos de emergencia)
cómo atraer la atención del Maestro, extraer de Su fuerza, conocimiento y
consejo. Este acontecimiento es instantáneo, y el Maestro no pierde
prácticamente tiempo. A esta etapa se le aplica el peculiar nombre de
"Discípulo que está en el sutratma o hilo".
5. La
etapa en que se le permite al discípulo conocer el método por el cual puede
iniciar una vibración y un llamado que le permite entrevistarse con el Maestro.
Esto se otorga únicamente a esos discípulos a quienes se les puede confiar que
utilizarán el conocimiento sólo para las necesidades del trabajo; ninguna razón
o dificultad de la personalidad los impulsará a emplearlo. A esta etapa se la
denomina "Discípulo dentro del aura".
6. La
etapa en que el discípulo puede hablarle al Maestro en cualquier momento, por
estar siempre en estrecho contacto con Él. En esta etapa se le prepara
definidamente para una iniciación inmediata, o habiéndola recibido, se le
confía un trabajo especializado en colaboración con su Maestro. A esta etapa se
la denomina "Discípulo dentro del corazón de su Maestro".
7. Hay
una etapa posterior de más estrecha identificación, donde se produce una mezcla
de Luces, pero no hay términos apropiados para denominarla. Las seis etapas
mencionadas fueron parafraseadas para la comprensión occidental y no deben
considerarse como traducciones de antiguos términos.
SEIS
PALABRAS PARA LOS DISCÍPULOS
1. La
Recapitulación, da por resultado la concentración.
2. La
Respuesta, da por resultado la interacción entre lo superior y lo inferior.
3. La
Radiación, da por resultado la enunciación.
4. La
Respiración, da por resultado el trabajo creador.
5. La
Reunión, da por resultado la unificación.
6. La
Reorientación, da por resultado la clara visión del Plan.
LA
SUBLIMACIÓN DE LAS CINCO ETAPAS HUMANAS
Etapa
I
La
vida ha ascendido la empinada escala, empleando diariamente la forma. A través
de los tres menores, progresando lentamente, fue recorrido el largo sendero.
Otra puerta se ha abierto. Se emiten las palabras: "Entra en el camino del
verdadero deseo".
La
vida que sólo se conoce como forma se reviste de rojo vívido, el rojo del
conocido deseo, y, a través del rojo, las ansiadas formas se aproximan, son
captadas y retenidas, utilizadas y descartadas, hasta que el rojo cambia en
rosa, el rosa en rosado pálido y el pálido rosado en blanco. Luego florece la
pura y blanca flor de la vida.
Se
ve el capullo de la pequeña rosa de la viviente vida, pero no la flor
totalmente abierta.
Etapa
II
La
imagen cambia de forma. Una voz que viene de muy cerca pronuncia otra frase. La
vida continúa su camino. "Entra en el campo donde juegan los niños y únete
a sus juegos". Al despertar en el juego de la vida, el alma atraviesa el
portal.
En la amplia extensión del verde campo las
innúmeras formas de la única Vida activa se divierten; en la danza de la vida
tejen las numerosas formas que adopta Dios. El alma entra en el campo de juego
del Señor" y juega hasta ver la estrella de cinco puntas brillantes, y
exclama: "Mi Estrella".
Etapa
III
Fracasa
el rojo deseo. Pierde su atracción. El campo de juego de los hijos de Dios ya
no atrae. La voz surgida dos veces desde el mundo de la forma, habla ahora
dentro del corazón. Pronuncia un desafío: "Pone a prueba tu propia valía.
Posesiónate de la esfera anaranjada de tu centralizado propósito". En
respuesta a la palabra pronunciada, el alma viviente, sumergida en la forma,
emerge de las numerosas formas y se abre camino adelante. Aparece el camino del
destructor, el constructor, y nuevamente el del que destruye las formas. Las
quebrantadas formas no tienen el poder de satisfacer. La propia forma del alma
constituye ahora el gran deseo y así se entra en el campo de juego de la mente.
En
estos sueños y fantasías, se tiene a veces una visión –la visión de una flor de
loto cerrada, de apretados pétalos, herméticamente sellados, sin aroma, aunque
bañados en una fría luz azul.
Los
colores anaranjado y azul se mezclarán en una época distante, pero el día está
aún muy lejano. Su fusión baña de luz al capullo y trae su futura apertura. Que
brille la luz.
Etapa
IV
La
vida continúa en la oscuridad. Surge una voz distinta. "Entra en la
caverna y descubre a los tuyos; camina en la oscuridad y lleva sobre tu cabeza
una lámpara encendida". La caverna es oscura, solitaria; es fría y un
lugar de numerosos sonidos y voces. Las voces de los innumerables hijos de Dios
que permanecieron en el campo de juego del Señor, demandan luz. La caverna es
larga y estrecha. El aire está invadido por la niebla. El ruido del agua que
corre se une al impetuoso silbido del viento y al frecuente retumbar del
trueno.
A
lo lejos, confusa y casi imperceptiblemente, aparece una abertura ovalada de
color azul. Abarcando ese espacio azul se ve una cruz de color rosa y, en el
centro de la cruz, donde se unen los cuatro brazos, hay una rosa. Sobre el
brazo superior fulgura un vibrante diamante, dentro de una estrella de cinco
puntas.
El
alma viviente arremete adelante hacia la cruz que le impide su camino hacia la
vida, revelado y conocido.
Aún
no ha ascendido a la cruz, por lo tanto, no la dejó atrás. Sigue avanzando el
alma viviente con los ojos fijos en la cruz, y el oído atento a los
quejumbrosos lamentos de las almas hermanas.
Etapa
V
¡Afuera
hay vida y luz radiante! La caverna ha quedado atrás; la cruz fue derribada; el
camino queda expedito. La palabra se oye con claridad dentro de la cabeza y no
dentro del corazón. "Entra nuevamente en el campo de juego del Señor, pero
esta vez dirige los juegos". El camino de la segunda hilera de peldaños se
ha cerrado por un acto de la propia alma. El rojo deseo ya no rige la vida,
pero la clara llama azul arde fuertemente. En el primer peldaño del camino
cerrado él se vuelve atrás y desciende por la escalera que va al campo de
juego, hallando los cascarones muertos que ha construido en una etapa anterior;
pisa las formas descartadas y destruidas y tiende las manos en señal de ayuda.
Sobre sus hombros se posa el ave de la paz; sus pies calzan las sandalias del
mensajero.
¡Aún
no ha alcanzado la plena gloria de la vida radiante! ¡Aún no ha entrado en la
paz eterna! Pero debe trabajar y elevar a los pequeños.
EL
DISCIPULADO Y EL DOLOR
"Los hijos de Dios, que saben, ven y oyen (y sabiendo,
saben que saben), sufren el dolor de la limitación consciente. En las más
recónditas honduras del ser consciente, corroe profundamente el encono por la
libertad perdida. Dolor, enfermedad, pobreza y pérdida son vistos tal como son,
por lo cual se revela todo hijo de Dios. Sabe que en sí mismo, antes de ser
prisionero en la forma, no conocía el dolor. Enfermedad y muerte, corrupción y
dolor no le llegaban. Las riquezas del universo eran suyas, no sabía de
pérdidas.
"Las vidas que entran en la forma juntamente con las vidas
autoconscientes, las vidas dévicas que construyen las formas habitadas por
todos los hijos de Dios, no conocen dolor, pérdida o pobreza. Una forma se
descompone, otras formas se retiran y carecen de lo necesario para nutrir y
mantener fuerte lo externo. Pero al carecer de voluntad e intención
planificada, no se sienten incómodos ni demuestran una definida rebeldía“.
Cabe
aquí una palabra respecto al dolor, aunque nada abstruso diré sobre la
evolución de la jerarquía humana a través del dolor. Los devas no
sienten el dolor como el género humano. La frecuencia de su ritmo es más
constante, aunque está de acuerdo a la ley. Aprenden dedicándose al trabajo de
construcción, incorporándose a la forma de lo que construyen. Crecen apreciando
las formas construidas, y gozan de ellas y del trabajo realizado. Los devas
construyen y la humanidad destruye, y en el descontento el hombre aprende
mediante la destrucción de las formas. Así llega a conocer el trabajo de los
grandes Constructores. El dolor de la lucha ascendente, a través de la materia,
conduce al hombre hasta los Pies del Logos; el dolor se produce cuando sigue la
línea de mayor resistencia, alcanzando así la cima de la montaña; el dolor es
la destrucción de la forma y la obtención del fuego interno; el dolor es el
frío del aislamiento que conduce al calor del Sol central; el dolor es quemarse
en la hoguera para conocer finalmente la frescura del agua de la vida; el dolor
es el viaje al país lejano, que da por resultado la bienvenida al Hogar del
Padre; el dolor es la ilusión de haber sido desheredado por el Padre, que
impele al Hijo Pródigo directamente al corazón del Padre; el dolor es la cruz
de la pérdida total que devuelve las riquezas de la abundancia eterna; el dolor
es el acicate que impele al esforzado constructor a llevar la construcción del
Templo a la total perfección.
El
dolor se aplica de muchas maneras y conduce al alma humana de la oscuridad a la
luz, de la esclavitud a la liberación, de la agonía a la paz. Esa paz, esa luz
y esa liberación, dentro de la armonía ordenada del cosmos, pertenecen a todos
los hijos de los hombres.
EXTRAÍDO
DEL ANTIGUO COMENTARIO
"Las sedantes aguas refrescan. Lentamente traen alivio,
abstrayendo la forma de todo lo que puede ser tocado. El calor febril
estremecedor del deseo largamente reprimido, cede al fresco trago. El agua y el
dolor se anulan recíprocamente. Largo es el trago refrescante.
"El fuego ardiente libera de todo lo que obstruye el camino
de la vida. Llega la bienaventuranza, le sigue el fuego, como fuego sobre las
aguas. El agua y el fuego se mezclan y producen la gran Ilusión. La niebla es
el producto de la bruma, y el vapor y el ruido, que velan la luz, ocultan la
verdad e interceptan al Sol.
"El fuego arde vorazmente. Desaparecen el dolor y las
aguas. Aparecen el frío, el calor, la luz del día, la radiación del sol
naciente y el perfecto conocimiento de la Verdad.
"Éste es el sendero para todos los que buscan la Luz. Ante
todo, la forma y todos sus anhelos. Luego el dolor. Después las aguas sedantes
y el surgimiento de un pequeño fuego. Aumenta el fuego, el calor está activo y
dentro de la pequeña esfera realiza su ígneo trabajo. También se ve la humedad;
a la densa niebla y al dolor se añade una penosa confusión, porque quienes
emplean el fuego de la mente durante la primera etapa, están perdidos dentro de
una luz ilusoria.
"Aumenta terriblemente el calor; luego se pierde la
capacidad de sufrir. Cuando se trasciende esta etapa llega directamente el
brillo del Sol y la clara y brillante luz de la Verdad. Éste es el sendero de
retorno hacia el centro oculto.
"Aplica el dolor. Pide fuego, oh Peregrino, en un país
extraño y desconocido. Las aguas limpian el barro y el limo de la naturaleza.
Los fuegos consumen las formas obstaculizadoras que tratan de retener al
peregrino, trayendo la liberación. Como si fuera un río, las aguas vivientes
arrastran al peregrino hacia el Corazón del Padre. El fuego destruye el velo
que oculta el Rostro del Padre".
EL
DISCIPULADO Y SU FINALIDAD
Existe
un curioso y antiguo canto atlante que no se entona ya, pero en tiempos lejanos
lo entonaba el iniciado que recibía la tercera iniciación -la culminante
iniciación de ese período. La traducción de los símbolos en que fue escrito
perdió lógicamente su ritmo y su poder. Reza así:
"¡Permanezco entre el Cielo y la Tierra! Visualizo a Dios;
veo las formas que Dios tomó. Odio a ambos. Nada significan para mí, porque al
primero no lo puedo alcanzar y no amo a las segundas.
"Me siento atormentado. No puedo conocer el Espacio y su
Vida, de modo que no lo deseo. Conozco demasiado bien el tiempo y sus miríadas
de formas. Pendo entre ambos y no deseo ninguno.
"Dios habla desde los cielos. Se produce un cambio. Escucho
con oído atento, y escuchando vuelvo la cabeza. Aquello que visualizo y, aunque
lo visualice, no lo puedo alcanzar, está más cerca de mi corazón. Los antiguos
anhelos vuelven y mueren. Las viejas cadenas del espejismo se rompen. Me
precipito hacia delante.
"Miríadas de voces hablan y detienen mis pasos. El tronar
de los sonidos de la tierra apagan la voz de Dios. Me doy vuelta en el camino y
visualizo nuevamente los prolongados goces de la tierra, de la carne y de los
seres queridos. Pierdo la visión de las cosas eternas. La voz de Dios se
desvanece.
"Nuevamente estoy atormentado, pero sólo por poco tiempo.
Mi pequeño yo, oscila adelante y atrás, así como un ave vuela en el aire y se
posa nuevamente en el árbol. Sin embargo, Dios, en su lugar elevado, supera a
la pequeña avecilla. Así sé que Dios saldrá victorioso y que más tarde
esclavizará a mí y a mi mente.
"Escuchen el alegre himno que canto; el trabajo fue
realizado. Mi oído está sordo a los llamados de la tierra, excepto a esa
pequeña voz de todas las almas ocultas en las formas externas, porque son como
yo y con ellas estoy unificado.
"La voz de Dios es oye con claridad y, en sus tonos y
sobretonos, las ínfimas voces de las pequeñas formas se esfuman y desvanecen.
Habito un mundo de unidad. Sé que todas las almas son una.
"Me arrastra la Vida universal, y al precipitarme en mi
camino -el camino de Dios- veo desaparecer las energías menores. Soy el Uno;
yo, Dios. Soy la forma en la que todas las formas están sumergidas. Soy el alma
en la que todas las almas están fusionadas. Soy la Vida, y en esa Vida todas
las pequeñas vidas permanecen
Estas
palabras entonadas en las antiguas fórmulas, en peculiares y seleccionadas
notas, fueron muy poderosas y trajeron resultados definidos en ciertas antiguas
ceremonias que desde hace mucho desaparecieron.
PRIMERA
PARTE
El mundo pasa hoy por un período de
preparación y un intervalo de adaptación al nuevo mundo y nuevo orden que están
viniendo a la existencia. Este nuevo mundo es en verdad una nueva creación, y
los Maestros desempeñan sus actividades trabajando siempre por intermedio de
Sus discípulos. En este período de preparación Ellos se ocupan actualmente
entre otras cosas, de preparar discípulos para el trabajo constructor a fin de
que presten servicio y reciban eventualmente la iniciación. Por lo tanto, se
ocupan de formar nuevos grupos de discípulos que puedan integrarse gradualmente
en los grupos existentes y estar a disposición del servicio mundial. Se
proyectó hacer esto en amplia escala debido a la necesidad mundial y a la
disposición de los aspirantes del mundo a enfrentar riesgos personales,
incidentales al trabajo preparatorio.
Existen
reglas muy simples a las cuales me referiré, y constituyen la base de las
verdades que ustedes aceptaron como necesarias para todo progreso espiritual.
Los maestros aceptan estos requisitos y reconocen que los poseen todos aquellos
que toman bajo Su tutela y los fusionan en sus grupos para prestar servicio, y
son:
1. La
reconocida necesidad de sintonizarse, hasta donde le es posible al aspirante
individual, con la necesidad mundial, a medida que aparece gradualmente. Debe
tenerse en cuenta que los requisitos, para quienes desean trabajar y traer a la
existencia el nuevo mundo, serán muy distintos de los del pasado. No debe
olvidarse esto. La necesidad mundial debe ser encarada mental y
espiritualmente, no emocionalmente. Muchos aspirantes y seudo-discípulos son
emocionales, evitan enfrentar los hechos existentes y abordan los problemas con
sus propias ideas preconcebidas de servicio y con sus propios idealismos
establecidos.
2. La
adquisición de un sentido más sutil de los valores. Descanso, ocio, diversión,
discusiones y críticas, no tienen cabida en la vida de un discípulo durante los
próximos años. Se requerirá un sensato manejo del mecanismo físico, más una
divina indiferencia a todo sentimiento personal y a las reacciones de la salud.
Completa dedicación a satisfacer la necesidad humana; total consagración al
Plan; colaboración inteligente con aquellos que reconocen que son discípulos
avanzados; precaución adecuada para emprender una acción correcta en cualquier
circunstancia, a fin de no perjudicar su eficiencia; conservación de la energía
por el silencio, y constante radiación, basada en el olvido de sí mismo -eso es
lo que hoy se exige al discípulo en el mundo, y es lo que la Jerarquía espera y
lo que eventualmente abrirá la puerta de la iniciación. Esa puerta deben
abrirla hoy con más amplitud los discípulos aceptados del mundo, para que los
miembros de la raza humana puedan entrar con mayor facilidad. No la abrirá el interés
en sí mismos.
3. El
desarrollo de una mente fluida y una actitud que reconozca el hecho de que
-aunque el Plan permanece- las técnicas, las presentaciones, los idealismos y
los métodos, deben necesariamente cambiar. Esto no es fácil. El Plan, tal como
lo he delineado en el pasado, sólo era un delineamiento estructural y
simplemente una estructura básica subyacente. Constituyó el armazón de acero
para el venidero nuevo mundo, en lo que respecta a esa parte del mismo que
ustedes podrían ayudar a materializar.
No
es fácil para la persona común ser flexible y cambiar detalles y métodos en
relación con lo enseñado en el pasado, y sobre lo cual ha desarrollado ideas
definidas y características. Por lo tanto, ¿están dispuestos a arrojar las
ideas por la borda y trabajar para satisfacer la necesidad del nuevo mundo bajo
las nuevas y entrantes influencias?
El
Maestro puede depender y confiar más en el discípulo que -en los períodos de
cambio- mantiene lo bueno y fundamental, mientras rompe con el pasado y le
agrega lo que es de utilidad inmediata en el presente. La actitud de la
contemporización espiritual es correcta, necesaria y muy rara de encontrar. La
mayoría de las cosas sobre las cuales discuten y argumentan los discípulos,
concierne a los métodos y eventos relativamente no esenciales; se ocupan de
cuestiones de organización, las cuales no son tan importantes como la unidad
interna de visión y la capacidad de aceptar las cosas cuando nada malo está
involucrado y un colaborador no tiene el mismo punto de vista. Los discípulos
no deben constituirse en obstáculos mediante la autoafirmación o la imposición
de sus propias ideas o autoritarismos, basados en procedimientos antiguos.
Reflexionen sobre esto. El buen trabajo puede verse grandemente obstaculizado
por el discípulo que siempre está seguro de tener razón y considera
infaliblemente correcta su interpretación respecto a la necesidad, y que los
demás deben también amoldar su colaboración a los procedimientos que él ha
planeado. La tarea del discípulo moderno es sentir la necesidad y luego
satisfacerla, siendo, además, parte de la nueva y emergente técnica de la
invocación y evocación.
La
vida del discípulo es un gradual y firme avance hacía el centro, pues los
discípulos aceptados son definidamente parte de la Jerarquía. La Jerarquía es
un lugar de fusión de todas las almas, en los niveles superiores del plano
mental y progresará hacia el centro de fusión en la medida en que una persona
sea impresionada y controlada por el alma y luego se identifique con ella. A
medida que se acreciente su amor por la humanidad y disminuya el interés en sí
mismo, así progresará hacia ese centro de luz y amor, donde los Maestros
residen como seres espirituales.
Más
adelante consideraremos las diversas etapas del discipulado, pero mientras
tanto sería de valor que enfocaran su atención sobre la relación de la
Jerarquía con todos los discípulos aceptados. Les interesa profundamente el
tema porque son simplemente aspirantes. El principiante hace todo tipo de
preguntas sobre cualquier tema concebible. El discípulo entrenado se preocupa
mucho del Plan y está tan imbuido de amor por sus semejantes, que dedica toda
su atención a servir al Plan y no a su progreso individual o al Maestro. Cuanto
más se acerca al centro y al Maestro, menos atención le presta el Maestro, ni
él se preocupa de pensar en el Maestro. En las primeras etapas pensará mucho,
lógicamente, sobre su relación con la Jerarquía, con el Maestro y con su propia
alma. En la etapa intermedia, tratará de lograr un sentido de proporción y un
correcto ajuste interno, de manera que "enfrenta dos caminos, y en cada
uno ve la misma visión". En las etapas finales, la conciencia del
discípulo, que es a la vez Maestro, es absorbida en la Voluntad del Creador; su
actitud es de amor inalterable y su trabajo de radiación -radiación que evoca
actividad en los demás y respuesta en sus semejantes-, lo cual lleva al Plan un
paso adelante y satisface la necesidad inmediata de la humanidad.
En
este trabajo creador, al cual me acabo de referir y al que todos los discípulos
pueden contribuir, la obra y tarea de los Maestros consiste en proyectar en el
mundo esos pensamientos e ideas divinos y esos conceptos y significaciones que
representan, en cualquier momento, el Plan inmediato para la humanidad. Por lo
tanto, el Maestro busca esas mentes sensibles al Plan. No busca personas
seudo-buenas. El olvido de sí mismo y la bondad directa significan siempre
inofensividad, que significa el máximo bien. Busca a las personas que pueden
responder al unísono a ese aspecto del Plan del cual el Maestro es responsable,
y a quienes se les puede enseñar a subordinar la personalidad a sus exigencias,
que no tienen propósitos egoístas y nada desean, sino ayudar al Maestro y a los
discípulos avanzados que trabajan bajo Su supervisión, en algún aspecto del
Plan. Implica, como ya señalé, enseñarles a adaptarse y a reconocer los
verdaderos valores, que tengan ideas fluidas y trabajen altruistamente para sus
semejantes.
En
el grupo de un Maestro no se enseña a los discípulos a reajustar la
personalidad y hacer contacto con el alma; tampoco se impone la disciplina del
carácter, ni se establecen rectas relaciones entre los miembros de un grupo
menos avanzados y otro de discípulos más avanzados. Las reglas para que el alma
controle son antiguas y bien conocidas, y deben ser practicadas durante largos
períodos antes de alcanzar la etapa del discipulado aceptado. La contienda
entre la naturaleza inferior y el desarrollo de las cualidades necesarias, que
son esenciales para el trabajador del mundo, constituyen el tema común en la
experiencia de la vid a, por consiguiente, la humanidad, en los niveles
inteligentes, lleva a cabo constante y firmemente este entrenamiento. La capacidad
de trabajar en colaboración con otros en un trabajo dirigido, forma parte del
proceso evolutivo y es inevitable. Quiero dejar debidamente aclarado que las
prácticas de índole purificadora y el desarrollo de hábitos mentales correctos,
constituyen la mayor empresa en la vida de un aspirante y no en la del
discípulo. Son consideradas incidentales y fundamentales y conciernen al manejo
del yo personal, y es la tarea del alma individual llevada a cabo bajo la
supervisión del alma y no de un Maestro. ¿Cuál es, por lo tanto, la
contribución y el trabajo que debe hacer el discípulo?
El
grupo de cada Maestro se caracteriza por su contenido mental, al cual
contribuyeron los discípulos, y el Maestro lo emplea en su trabajo para la
humanidad. Por lo tanto, la vida mental de todo discípulo debe estar
condicionada por tres factores:
1. Por
su poder, el cual depende de su correcto instinto espiritual, correctas
comprensión e interpretación de las ideas y la debida formulación de las
mismas.
2. Por
su pureza, la cual se desarrolla en forma natural por la creciente
capacidad de amar sin límites ni separaciones, por la clara visión e
ininterrumpida afluencia de la fuerza del alma.
3. Por
su correcta precipitación, precipitación del
pensamiento, debido a la intención claramente dirigida y a la comprensión del
propósito para el cual existe un grupo de discípulos, y la acrecentada
participación inteligente en la
actividad creadora del Maestro.
El
grupo de un Maestro es un foco de poder, construido por Él de acuerdo a tres
métodos:
1. Por
la potencia de Su propia vida mental, evocada por Su
respuesta al unido propósito jerárquico y su creciente capacidad de responder a
Shamballa.
2. Por
Su capacidad de integrar el centro de poder
(grupo del cual se hizo responsable) en la actividad inmediata de la Jerarquía.
3. Por
Su sabiduría al elegir los colaboradores. Su
grupo de discípulos será eficiente en su servicio mundial y útil a Sus
superiores, en la medida del criterio que emplea para reunir personas a las
cuales está preparando para la iniciación.
Aplico
aquí la palabra "iniciación", porque quiero que todos los discípulos
que leen mis palabras comprendan que la iniciación no es algo por lo que ellos
pasan como resultado de algún entrenamiento que pueden recibir de un Maestro, o
porque llegaron a cierta etapa de evolución avanzada. Es un proceso de continua
integración en centros de fuerza, es decir, en el grupo de un Maestro y,
conscientemente, en la Jerarquía como un todo y -cuando los discípulos llegan a
ser adeptos- en Shamballa. Por lo tanto, como podrán ver, un Maestro puede ser
grandemente obstaculizado o ayudado en el trabajo que realiza para la
humanidad, por los discípulos que ha elegido. Deben reflexionar sobre este
hecho, porque al hacerlo se desarrollará más rápidamente el proceso de descentralización,
aumentará en consecuencia su amor y servicio y obtendrán paralelamente mayor
certeza y seguridad.
Quisiera
que todos los discípulos captaran esto con claridad y que introduzcan en sus
conciencias la idea de contribución, vigilando cuidadosamente su vida
mental, de modo que contenga lo que pueda acrecentar el poder y la pureza del
ideal que en determinado momento predomine en el grupo, y que sea de tal
calidad que precipite ese "depósito de pensamiento" con el cual todos
los discípulos pueden estar en armonía y tengan el derecho a utilizarlo.
Quisiera
también recordarles que el grupo de un Maestro es un centro de energía donde el
discípulo es precipitado, y el efecto sobre él, como personalidad, es
eliminador y evocador. Ambas palabras abarcan la vida de todo discípulo.
Describen singularmente lo que está aconteciendo en la humanidad, a medida que
prosigue lentamente el proceso (predicho tanto tiempo) de la exteriorización de
la Jerarquía y el restablecimiento de los Misterios en el plano externo. La
Jerarquía constituye esencialmente el grupo del Señor del Mundo, es Su Ashrama.
Esta declaración enuncia una verdad relativamente nueva en lo que al
conocimiento humano concierne. Antes de que la Jerarquía pueda trabajar más
abiertamente y obtener un mayor reconocimiento del género humano, debe
eliminarse el odio y todo sentimiento de separatividad y evocarse la buena
voluntad y las rectas relaciones humanas, como resultado de la actividad de
todos los discípulos. El amplio reconocimiento del mal de la guerra actual y de
los errores en toda política nacional, quizás produzca eventualmente una
actitud general, que aclarará el camino para los necesarios y correctos
reajustes. El proceso del despertar y de la consiguiente lucha que experimentan
los discípulos en sus vidas individuales, los prepara para entrar en la etapa
de discípulo aceptado.
El
vórtice de fuerza en el cual el discípulo es sumergido (en virtud de su propio
esfuerzo y por decisión de su Maestro) necesariamente lo entrena para manejar
esas energías, que son la sustancia de toda creación, permitiéndole contribuir
a la creación del nuevo mundo. Hay siempre un nuevo mundo en proceso de
formación; la nota clave para el trabajo de todo discípulo puede ser
resumida con palabras familiares: "He aquí, hago todas las cosas nuevas
SEGUNDA
PARTE
Cuando
se discurre sobre la etapa del discipulado
surgen siempre dos preguntas: el problema de la obediencia oculta y la
naturaleza de la visión. Quisiera ocuparme de éstas desde el comienzo, antes de
prestarles ayuda. ¿Cuál es esa obediencia oculta que se supone exige el
Maestro? Actualmente los Maestros se ocupan de los discípulos de mentalidad
superior, que creen en la libre voluntad y conciencia humanas y se resisten a
la imposición de cualquier supuesta autoridad. El hombre intelectual no acepta
que se infrinja su libertad y, básicamente, tiene razón. Objeta tener que
obedecer, lo cual hoy es axiomático. De esta cuestión fundamental derivan otras
secundarias, que quisiera citar. El discípulo ¿debe obedecer a la menor
insinuación que haga el Maestro?; ¿Cumplir cualquier requisito y sugerencia?;
¿aceptar como cierto e infaliblemente correcto todo cuanto el Maestro dice?, o
¿comete un error cuando se niega a aceptar el punto de vista y las
declaraciones que el Maestro pueda hacer? El hecho de ser un discípulo aceptado
¿limitará su libertad de opinión o de elección, coartará su razonamiento y lo
convertirá en una simple réplica mental de las ideas del Maestro? Estas
preguntas son muy importantes.
Lo
que se requiere es obediencia al Plan, no obediencia al Maestro, por más
que lo enseñen las escuelas ocultistas de tipo antiguo. La obediencia que se
pide está basada en el creciente reconocimiento del Plan para la humanidad, tal
como surge en la conciencia de cada uno a través del proceso de meditación y el
servicio definido, basado en un creciente amor hacia sus semejantes. La
obediencia que se solicita es la de la personalidad al alma, a medida que el
conocimiento, la luz y el control del alma se hacen cada vez más potentes en la
mente y en las reacciones cerebrales del discípulo.
Este
problema de la obediencia oculta no surgiría si la relación entre alma y
personalidad, o entre discípulo y Maestro, fuera completa y sólidamente
establecida. Todo el asunto consiste en la ceguera y la falta de conocimiento
del discípulo. A medida que se afirma la relación, no pueden surgir
divergencias fundamentales de opinión; las metas del alma y de la personalidad
se mezclan y fusionan; los objetivos ante el discípulo y el Maestro son los
mismos, y la vida grupal condiciona el servicio que ambos prestan. Las
limitaciones del discípulo despiertan por lo tanto la duda y el temor de que el
Maestro y su alma le exijan demasiado ¿no es verdad, hermano mío? Lo que hace
vacilar ante la palabra obediencia, es el aferramiento a las interpretaciones,
deseos e ideas de la personalidad. Lo que impide aceptar inmediatamente las
sugerencias de los Maestros, literal y efectivamente, es el amor a sí mismos y
a sus propios puntos de vista. Quisiera recordarles que el Maestro sólo hace sugerencias
al discípulo, aunque puede hacer afirmaciones positivas acerca de los asuntos
humanos. Estas afirmaciones podrán ser totalmente correctas, sin embargo, el
neófito está generalmente enceguecido o influido por su propio punto de vista
para aceptarlas. Sólo se puede obedecer cuando se ha desarrollado cierta
comprensión y se posee visión incluyente; si se carece de ellas, con el
transcurso del tiempo se hará lo que el Maestro solícita.
Esto
nos lleva al asunto de la visión, su naturaleza y amplitud. La visión que debe
poseer el discípulo antes de ingresar en el grupo de un Maestro, ¿debe ser un
proceso de gradual desenvolvimiento o el recuerdo inconsciente de algo sentido
y visto anteriormente? He aquí el nudo del problema. Permítanme dar una
explicación. La visión es una manera simbólica de experimentar la revelación.
El desarrollo gradual de cada uno de los cinco sentidos trajo el constante
surgimiento de la revelación del mundo de Dios y la continua expansión de la
visión. El desarrollo de la vista produjo una aptitud sintética para enfocar
los resultados de todas las visiones menores, llevadas al punto de revelación
por los otros cuatro sentidos. Luego le sigue la visión revelada por el
"sentido común" de la mente. En su estado más desarrollado se
presenta como percepción mundial, en lo que a los asuntos humanos concierne y
produce frecuentemente los vastos planes personales de los dirigentes mundiales
en los distintos campos del vivir humano. Pero la visión a que me refiero
consiste en llegar a ser conscientes de lo que el alma conoce y ve, empleando
la clave que abre la visión del alma, la intuición, que debe aplicarse
inteligente y conscientemente sólo cuando los asuntos de la personalidad van
quedando bajo el umbral de la conciencia.
Quisiera
preguntarles: ¿En qué grado la actual denominada visión depende de lo que otros
han visto, y de cuanto han descubierto por sí mismos, ascendiendo ardua y
empeñosamente al Monte de la Visión y (desde esa cima alcanzada por sí mismos)
viendo más allá del horizonte la siguiente cumbre de realización para la
humanidad? Un discípulo llega a ser aceptado cuando comienza su ascenso hacia
la visión, hacia la cima de la montaña y, también, cuando puede registrar
conscientemente lo que ha visto y comienza a hacer algo constructivo para
materializarlo. Esto ya comenzaron a hacerlo muchos. Un hombre llega a ser un
discípulo mundial, en sentido técnico, cuando la visión es para él un factor
importante y determinante en su conciencia, a lo cual subordina todos sus
esfuerzos diarios. No es necesario que alguien le revele el Plan. Él sabe.
Ajusta su sentido de proporción a la revelación, y su vida está dedicada a
traer a la existencia efectiva la visión, en colaboración con su grupo.
Por
lo tanto es un proceso que se desarrolla gradualmente, hasta llegar a cierta
etapa. Una vez alcanzada la visión ya no es un factor dominante, sino el campo
de la experiencia, del servicio y de la realización. Reflexionen sobre esto.
Algún día comprenderán. Una desviación inconsciente nos aparta de la visión y
una orientación consciente nos lleva hacia ella. Hay un aspecto de la visión
que frecuentemente lo olvidan muchos discípulos. Ésta es la necesidad
-inherente a la justa apreciación de la visión misma- que registran todos
aquellos que se convierten en "dadores de la visión". En el momento
en que esto sucede toda la situación cambia. En la mente de los principiantes
surge la idea de ir detrás de la visión, descubrirla, capacitarse para hacer
contacto con ella y con frecuencia la distorsionan, describiéndola en términos
de verdades ya impartidas. La actitud del neófito se basa, por lo tanto, en la
necesidad de alcanzar la visión para satisfacer las necesidades individuales y
personales. Pero (en el sendero del discipulado aceptado) el discípulo debe
abandonar esa actitud para estar en el sendero del auto-olvido espontáneo e
inconsciente. Una vez percibida la visión se hace tan importante que todo
sentimiento y adhesión a la misma desaparece aparentemente. Así es absorbido en
la visión, y esta absorción tiene lugar en el plano físico. Tanto la mente como
el cerebro se preocupan de lo que el alma sabe y, para la personalidad, eso es
siempre visión.
Anteriormente
me referí a la existencia de los discípulos y de los discípulos mundiales.
Discípulo mundial es el hombre o mujer que lograron un verdadero ajuste entre
lo particular y lo universal, entre lo específico y lo general y entre las
propias condiciones de su esfera ambiental y el mundo externo de almas
necesitadas. El problema que encaran estos discípulos no es de ajustar las
relaciones entre el hombre espiritual interno, el alma, y su instrumento, el yo
inferior personal, sino cumplir las obligaciones inmediatas de la personalidad
y, al mismo tiempo, producir un efecto en el mundo circundante de los hombres,
debido a un fuerte impulso interno y a la necesidad que sienten de hacerse
cargo del servicio y de las responsabilidades de su Maestro y de su grupo.
Estos hombres y mujeres son siempre discípulos aceptados en el sentido
académico del término, y pueden ser receptores de la impresión espiritual,
haciéndolo, si quieren, a voluntad. Son personas integradas desde el punto de
vista de la personalidad, susceptibles en todo momento de establecer contacto
con el alma. No alcanzaron la perfección porque aún no son Maestros; tienen por
delante la cuarta iniciación, pero sus propias imperfecciones no constituyen el
principal punto de ataque del alma ni su mayor preocupación; la necesidad y
demanda mundiales de ayuda espiritual y psíquica, imperan en su conciencia.
Poseen una clara visión respecto a las personas, pero básicamente no critican;
reconocen automáticamente la imperfección, pero poseen comprensión amorosa y
están dispuestos a ayudar en cualquier nivel donde la necesidad es grande.
Los
discípulos mundiales piensan en términos grupales, aumentando constantemente la
inclusividad. Consideran a su propio grupo, circulo de colaboradores y campo de
servicio, en su correcta proporción, porque no están desligados del Todo
circundante. Son puntos focales activos para las Fuerzas de la Luz en los tres
mundos del esfuerzo humano, y se encuentran en todo campo y escuela de
pensamiento.
No
definiré al discipulado activo, tal como se lo entiende comúnmente. Todo
estudiante esotérico conoce su significación e implicaciones y sus
responsabilidades. Trato de desarrollar en ustedes ese sentido de la necesidad
mundial y esa utilidad que hará de cada uno que lee y comprende mis palabras,
un discípulo de verdad y de hecho. La tarea primordial del Maestro `consiste en
desarrollar en Sus discípulos ese sentido mundial que les permitirá ver la
situación inmediata que se destaca del trasfondo del pasado, iluminado por la
Luz del conocimiento del Plan, que siempre concierne al futuro -excepto para
esos raros espíritus que siempre piensan en términos del Todo. El anteproyecto
del plan inmediato está en manos de los discípulos mundiales; la elaboración de
estos planes bajo la inspiración y ayuda de los discípulos mundiales, está en
manos de los discípulos aceptados de todas partes. Ni los discípulos mundiales
ni los discípulos aceptados son místicos visionarios o vagamente idealistas,
sino hombres y mujeres que tratan inteligente y prácticamente de trasformar el
plan ideal en un experimento factible y triunfal en la Tierra. En esta tarea
todos tienen la oportunidad de ayudar. La capacidad para llegar a ser
discípulos mundiales depende eventualmente de la capacidad de descentralizarse
y olvidarse de sus personalidades. Este olvido no involucra únicamente sus
propias personalidades, sino también las personalidades de sus condiscípulos y
colaboradores y de todos aquellos con quienes entran en contacto. Además, significa
que en el futuro prestarán mayor servicio, impulsados a ello, porque sienten en
sus corazones un ardiente amor por sus semejantes.
El
factor que debe considerarse aquí, es que los discípulos se obstaculizan con
frecuencia a sí mismos, porque no han aprendido a olvidar sus personalidades,
se preocupan demasiado de sus fracasos y son conscientes de una verdadera
ineptitud. Se preocupan excesivamente de los miembros del grupo y no del alma
del grupo. Ustedes, como discípulos, también se preocupan en demasía de las
relaciones interpersonales, por no estar suficientemente enfocados en el alma
del grupo y en el Maestro, centro y foco de energía del grupo. Si dejaran de
lado toda crítica, cultivaran la alegría de la relación y trataran siempre de
participar juntos en toda bendición espiritual impartida para ayudar al mundo;
si procuraran, como grupo, hacer contacto con el Maestro, y estuvieran en
condiciones de conocer su grupo, eliminando toda ansiedad por el éxito o no,
del servicio designado, ayudarían grandemente en la tarea que enfrenta el
Maestro de cualquier grupo. La fusión necesaria siempre puede tener lugar entre
los discípulos, cuando se unen en el nivel del alma y cuando el factor
dominante es el servicio que se debe prestar y no cómo prestarlo, de lo
cual es responsable cada discípulo independientemente.
El
Maestro no entrena a un grupo de hombres y mujeres para ser buenos y
obedientes, cumplir Sus deseos y llevar a cabo Sus propósitos, sino para que se
inicien y lleguen a ser Maestros, objetivo que nunca pierde de vista. Por lo
tanto, como discípulos deben aprender a manejar fuerzas y a llevar energías a
una esfera determinada de servicio, y este hecho deben tenerlo constantemente
presente. Los discípulos son elegidos por el Maestro, pues, a pesar de todas
las limitaciones personales y de acuerdo a su capacidad, responden
individualmente a la visión inmediata de la unida Jerarquía y a los métodos que
Ella se propone emplear para materializar esta visión. La visión jerárquica
(hasta donde puedan comprenderla) es la respuesta de los Maestros a la
impresión superior, a la cual están sometidos y a la que dan Su asentimiento de
acuerdo al rayo y no a la etapa de desarrollo. El Maestro reconoce a quienes
reconocen el Plan y tratan (con total y calificada dedicación) de ayudar a
llevarlo a cabo. Luego los estimula grupalmente por tener idéntica visión y
dedicación, lo cual les permite, bajo ese estímulo e inspiración, ser más
efectivos en la línea de servicio elegida (auto-elegida). Por eso quisiera que
reflexionen cuidadosamente sobre los siguientes reconocimientos.
1. El
reconocimiento de la visión.
2. El
reconocimiento del Plan, porque visión y Plan no son la misma cosa.
3. El
reconocimiento que el Maestro acuerda al grupo de aspirantes dedicados, cuando
los acepta como Sus discípulos.
4. El
reconocimiento de las ideas del Maestro, como metas para sus futuros esfuerzos.
5. El
mutuo reconocimiento de ustedes, como almas y servidores.
Cuando
se comprendan debidamente estos reconocimientos, la Jerarquía reconocerá
eventualmente a un grupo de discípulos que podrá ser utilizado como canal, por
el cual afluirá energía, luz y amor espirituales, a un mundo necesitado y
agonizante. Entonces será dotado del poder de servir, pero no se lo otorgará el
Maestro, sino que el grupo mismo engendrará ese poder, poder que manejan los
discípulos y se obtiene como respuesta a una vida correctamente vivida y un
amor plenamente ofrendado. Hay una gran ley contenida en las palabras: "a
quienes todo lo dan, todo les será dado". Esto es verdad respecto al
discípulo individual y al grupo de un Maestro. Muchos aspirantes al discipulado
no conocen ni comprenden actualmente esta ley; tampoco se entregan plena ni
libremente al trabajo de la Jerarquía, ni a quienes están necesitados. Mientras
no lo hagan, limitarán su efectividad y cerrarán la puerta de la provisión, no
sólo para sí mismos sino para el grupo servidor al cual están afiliados. Tal es
la responsabilidad. La clave para la provisión es la inofensividad de la
personalidad y la dedicación de todos los recursos individuales al servicio de
los Grandes Seres, sin restricciones y con espontaneidad. Como discípulos,
traten de vivir inofensivamente, en pensamiento, palabra y acción, y cuando
material, emocional o temporalmente, nada se escatime y se aplique la fuerza
física, y se donen los recursos con alegría, entonces el discípulo tendrá todo
lo necesario para llevar a cabo el trabajo; esto atañe también a los grupos
activos de servidores. Tal es la ley. Es innecesario decir que la perfección no
es posible todavía, pero sí debe haber un mayor esfuerzo de los discípulos para
dar y servir.
¿Cuál es ese trabajo?
Constituir un grupo activo, inteligente y consagrado de servidores por el cual
los planes jerárquicos puedan llevarse a cabo y constituir en el plano físico
un foco de energía espiritual. Entonces podrá ser empleado por la Jerarquía
para ayudar a toda la humanidad, particularmente en esta época de crisis. Los
planes de la Jerarquía, así como encarnan la voluntad de Shamballa, pueden ser
llevados a cabo y lo son; sin embargo, el proceso puede ser, en forma
consciente o inconsciente, una respuesta masiva a la impresión. Entre los
discípulos del mundo, la respuesta y consiguiente actividad es hecha en forma
consciente, lo cual conduce a empresas inteligentes.
La tarea del Maestro
consiste en evocar en sus discípulos tal profundo y consagrado amor, más la
comprensión de la oportunidad actual, que desaparecerán de sus conciencias los
aspectos personales de sus vidas, y su principal preocupación será: ¿Cuál debe
ser mi servicio actual? ¿Cuáles son las cosas no esenciales de la vida, a las
que no debo prestar atención? ¿Cuál es la tarea que debo realizar? ¿A
quiénes puedo ayudar? ¿A qué aspecto del trabajo del Maestro debo prestar
máxima ayuda? Todos estos interrogantes deben ser contestados con equilibrio,
inteligencia y sin fanatismo.
TERCERA
PARTE
El primer punto que quisiera
aclarar es que los discípulos aceptados se entrenan para la iniciación. Si no
logran captar este hecho al acercarse al sendero del discipulado y no prestan
amplia colaboración, postergan el momento de la iniciación. Si lo captan lo
demostrarán en la intensificación del servicio que prestan. El servicio
planificado es una de las formas de entrena miento. Los discípulos, en las
primeras etapas de su trabajo, tienden principalmente a interesarse en sí
mismos y en sus re acciones y actitudes hacia el Maestro, pues consideran de
máxima importancia el hecho de trabajar en el grupo de un Maestro.
El segundo punto que
quisiera hacer resaltar es la gran diferencia que existe entre el grupo de un
Maestro y Su Ashrama. Pocas veces lo comprenden. Muchos pueden pertenecer al
grupo de un Maestro, pero el personal de Su Ashrama es extraído de ese grupo. En
un grupo, el Maestro es consciente del discípulo aspirante y está en contacto
con él; éste ha establecido un definido vínculo con el Maestro, pero ha
involucrado la relación de la personalidad y también la del alma. En el Ashrama
y dentro de la esfera de su influencia, sólo se hallará lo que pertenece al
alma. Nada de lo personal puede entrar, pues en el Ashrama nunca llegan las
reacciones, defectos, limitaciones y pensamientos de la personalidad, ni lo
material y relacionado con la naturaleza inferior. Por lo tanto, en las
primeras etapas del trabajo y durante largo tiempo, probablemente el discípulo
poco o nada podrá contribuir. Sólo lo intuido en forma positiva y las
impresiones e impulsos definidos, provenientes del alma, que pudo haber evocado
el discípulo (por la meditación y la creciente pureza de intención),
contribuirán en parte a la vida del Ashrama. En consecuencia, hay una ley que
protege al Ashrama de las limitaciones del discípulo. He empleado la palabra
"ashrama" en forma bien definida, para que puedan discernir entre un
grupo y un ashrama, el cual está formado básicamente por aquellos que a través
del conocimiento, devoción y servicio, se abrieron camino desde un grupo a un
centro interno, donde la energía, sabiduría y esfuerzo de un Maestro están
fácilmente disponibles. Para abrirse camino desde el grupo al ashrama, los
discípulos deben saber discernir muy cuidadosamente entre las inclinaciones de
sus personalidades de alta calidad, sus respuestas a la verdad e ideales y las
verdaderas reacciones del alma, la sabiduría espiritual y la percepción
intuitiva.
El tercer punto concierne a
los discípulos que, formando parte de un Ashrama, son sometidos a una presión
muy acrecentada y están en situación de participar más ampliamente que hasta
ahora en la distribución de la energía. Hoy, a medida que Aquél Que Viene se
acerca a la Tierra, y también a la humanidad, y a medida que aumenta la
afluencia de energía espiritual desde Shamballa al Centro jerárquico, se
produce una gran sutilización de la receptividad humana, teniendo lugar un
acrecentado estímulo de diversos efectos. Esto implica aspiración intensificada
y determinación espiritual, además de una oportunidad sin precedentes.
Se dice que cuando Buda vino
y actuó en la Tierra, numerosos aspirantes ingresaron en las filas de los
discípulos aceptados y muchos de ellos recibieron alguna de las iniciaciones
mayores. Por lo tanto, se produjo un definido traslado de los miembros de la
Jerarquía y una gran expansión hacia Shamballa, y al mismo tiempo hacia la
humanidad. Cuando el Cristo apareció en la Tierra, un esfuerzo análogo y de
mayor intensidad culminó con el ingreso de discípulos en los Ashramas internos
del Maestro. Hasta entonces los Ashramas estaban reservados para quienes habían
recibido la primera iniciación. Antes de la era de Cristo, únicamente formaban
el ashrama los que habían recibido la primera iniciación y los que eran
iniciados. Sin embargo, debido a la creciente sensibilidad de la humanidad, se
decidió aceptar discípulos en los
Ashramas, a fin de que estuvieran mental y astralmente en armonía con el grupo
interno y comenzaran a formar parte de la esfera de influencia que el Maestro
dirige.
La misma oportunidad se les
presenta ahora a los aspirantes y discípulos en probación. Este esfuerzo puede
ser considerado como la exteriorización del ashrama. Se dice que la intención
de la Jerarquía es restaurar los misterios en la Tierra, siendo éste el primer
paso hacia tal objetivo. Si se logra tal exteriorización embrionaria y si los
que participan en este nuevo esfuerzo son capaces de trabajar unidos con amor y
comprensión, y llegan a ser tan fuertes como para resistir todas las fuerzas
desintegradoras, entonces será posible más adelante acrecentar el número de
miembros y el poder y la dimensión de cada ashrama. Esto queda totalmente en
manos del grupo. Cada individuo que se pone en contacto con el Ashrama, el
grupo debe llegar a ser definidamente responsable de él. El trabajo de
integración y absorción corresponde al ashrama y no al individuo. Esto no se
evidencia fácilmente hasta que los discípulos son aceptados y forman parte
integrante del ashrama. Éstos constituyen un definido problema.
Surge aquí una pregunta:
¿Cómo forma y organiza el Maestro Su ashrama o grupo interno, cuyos miembros
son extraídos del grupo externo de aspirantes? Evidentemente un Maestro al
formar Su ashrama, procede tan automáticamente como el Creador. Por consiguiente,
medita, visualiza, habla y, lo que trata de crear y materializar, de acuerdo
con el Plan jerárquico, comienza a tomar forma. Mediante el poder de Su
pensamiento enfocado y dirigido, atrae hacia Sí a aquellos cuya mente está
sincronizada con la Suya, debido al rayo, a las relaciones kármicas, a la etapa
de evolución y al amor a la humanidad. En las palabras enfoque y dirección
reside la clave de toda técnica o método, para aportar algo de lo que aquí
podría denominarse reserva de pensamientos, pues un ashrama es eso. Un
sostenido enfoque, además de una dirección dinámica, hace que esta reserva de
pensamientos contribuya al servicio mundial y sea efectivamente creadora. Lo
importante es que el discípulo aceptado capte lo que está tratando de realizar
el Maestro a través de Su grupo, e implica por último, que el discípulo se
interrogue mentalmente si piensa, se enfoca y actúa en líneas análogas a las
del Maestro. ¿Qué similitud existe entre los pensamientos del discípulo y los
del Maestro? La ley oculta impide al Maestro ejercer presión o poder sobre las
mentes de quienes Él influye, para que piensen al unísono con la Suya. No puede
imponer Su voluntad sobre el discípulo; Sus deseos, aspiraciones y anhelos no
deben constituirse en agentes rectores y obligatorios en la vida de aquellos
con quienes entra en contacto. Puede plasmar en sus mentes lo que Él cree
necesario durante los períodos de crisis mundial y expresarles lo que siente
que debe hacerse, pero quien debe decidir y comprobar es el discípulo. Los discípulos
están en el grupo de un Maestro debido a la similitud de ideas, aunque sientan
y expresen tales ideas con menos claridad que Él y vean la visión a través de
un vidrio oscuro. No obstante, sus convicciones innatas son fundamentalmente
las mismas y su tarea consiste en descubrir los puntos de contacto, o un
análogo idealismo para dedicarle el esfuerzo grupal y, luego, sumergir todas
sus vidas y actividades individuales en ese reconocido esfuerzo, detrás del
cual se halla el Maestro, centro iniciador y distribuidor de poder.
Cada ashrama o grupo interno
es esencialmente un depósito de pensamiento, que tiene como venero o fuente,
ideas, sueños, visiones y aspiraciones del Maestro; todo ashrama es impulsado
por la potencia monádica de su Maestro, influido por Aquel que a su vez es Su
Maestro y se desarrolla y nutre por Su experiencia, desarrollada a medida que
aumentó Su sabiduría y Su capacidad se consagró, utilizó y acrecentó para
desarrollar el Plan jerárquico. Entonces se convierte en un límpido lago de
ideas, aumentado y nutrido por los veneros de muchas vidas y por la visión pura
y los sueños consagrados de muchos discípulos.
A
cada discípulo consagrado se le pide contribuir a esa reserva de pensamiento
puro, y si puede hacerlo, permitirá al ashrama satisfacer la necesidad y ayudar
a todo aspirante a salir del sendero de probación y entrar en el sendero del
discipulado aceptado. Todo centro o foco de poder tiene una definida esfera de
influencia, pues el ashrama real y activo es una fuerza positiva dentro del
centro que llamamos humanidad.
El
discípulo, natural y razonablemente, se preguntará, ¿qué relación tienen el
poder mental y el instinto espiritual, y cómo pueden actuar constructivamente y
demostrar su interdependencia? No sé si podré aclarar esta idea. Les llamaré
primero la atención sobre el hecho de que el instinto impulsa al discípulo a
responder al llamado o nota del Maestro, a Su vibración y a Su grupo. Instinto
es el nombre que en las primeras etapas se da a la reacción al mundo material
circundante -los tres mundos de la evolución humana-, evocada en el mecanismo
material. Después en la escala evolutiva aparece la mente como agente
interpretador y se va comprendiendo lentamente la naturaleza del mecanismo y
del medio ambiente, a la vez que se aclaran las relaciones. El instinto
espiritual es la capacidad del alma para registrar contacto con la Jerarquía,
de la cual el alma es parte inherente, así como en el cuerpo físico las
respuestas instintivas y mecánicas en el hombre, sus reacciones y reflejos, son
parte integrante del mecanismo material. En el instinto espiritual la intuición
interpreta e ilumina la mente. El poder del pensamiento, tal como se emplea en
el trabajo del ashrama, depende del poder del discípulo para enfocar y elevar
la mente en forma consciente, ponerse en contacto con el alma y evocar la
intuición. Una vez logrado tenemos la unión de los tres factores: iluminación
mental, impulso del alma y percepción intuitiva. Esta triple combinación
producirá ese tipo mental que desarrollará una actividad efectiva y productiva
del Plan, conducirá al altruismo y estará motivado por el amor.
De
acuerdo a la capacidad del entero grupo para actuar, impelido por el instinto
espiritual, así será el éxito del Maestro para llevar a cabo Sus planes por
medio del grupo. De acuerdo a la ley divina no puede ni debe trabajar solo,
pero puede inspirar, enseñar, pedir colaboración y guiar sobre el trabajo
necesario. Ningún Maestro debe ir más allá. En este ciclo mundial el trabajo de
la Jerarquía está condicionado por los discípulos, por lo tanto podrán
comprender por qué las últimas cadenas que rompe el Maestro son las de la
irritabilidad. Ningún iniciado puede formar un verdadero ashrama hasta no haber
descartado de sí mismo toda incomprensión, irritabilidad y crítica. Si el poder
mental de un Maestro es mal utilizado, podría ser una poderosa fuerza destructora.
Debe ser capaz de confiar en Sí Mismo, antes de que Su ashrama actúe en forma
correcta y sin peligro.
En
este trabajo de reunir el necesario poder mental para el trabajo constructivo,
está implicada definidamente la red etérica, lo cual conduce a la
reorganización de la red. Las explicaciones académicas no ayudan al estudiante
a comprender esto. Cuando la mente (el instrumento del pensamiento) es el
vehículo de la vida, de la luz y del amor del alma, y la red etérica responde a
la afluencia de energía proveniente de la mente, entonces tiene lugar la
reorganización de la red etérica individual. El cuerpo etérico individual es
sólo una parte, un aspecto de la red etérica de la humanidad; la constante
reorganización de las distintas partes trae consigo una transformación del
todo, cuando haya transcurrido el tiempo suficiente.
El
medio por el cual esto tiene lugar es la mente. La mente crea o formula
esas formas mentales o energías personificadas que expresan en el plano mental
el grado de comprensión del discípulo acerca del plan y su capacidad de llevar
la energía mental al cuerpo etérico -sin impedimento de la naturaleza emocional
o cualquier deseo inferior emergente.
1. El
hombre no evolucionado o salvaje, responde simplemente al prana o energía
física, vitalizando los apetitos de la naturaleza inferior, desarrollando los
instintos y sentando las bases para un vehículo físico que será la vestimenta
externa del alma. En esta etapa el intelecto es embrionario; los apetitos
físicos y los cinco sentidos son factores dominantes, todo lo cual se debe a la
actividad del prana a medida que afluye a través del cuerpo etérico o vital.
2. El
hombre común es impulsado por el deseo, energía que emana del deseo mundial y
que -al desarrollar u organizar el cuerpo astral- genera energía-deseo. Afluye
al cuerpo vital y energetiza al hombre físico para que inicie esas actividades
que lo conducirán a la satisfacción del deseo. Éste es un proceso paralelo al
trabajo que hace el prana que impulsa a la naturaleza instintiva animal a la
actividad, yendo necesariamente a la par y produciendo conflicto -el primer
choque (dentro del hombre) de los pares de opuestos. Gradualmente la
energía pránica se convierte en actividad automática, el traslado de la
conciencia es hacia el cuerpo astral o de deseos, y la actuación de la
naturaleza instintiva desciende bajo el umbral de la conciencia. Entonces el
hombre concentra su vida en el vehículo astral y su cuerpo etérico es animado
por la potente afluencia de la energía-deseo.
3. El
hombre evolucionado, que posee una personalidad integrada, somete gradualmente
el cuerpo etérico al control de la energía mental y su actividad en el plano
físico no está complementada por el instinto o el deseo, sino por la energía
del pensamiento, la cual está dedicada a los planes del hombre y a expresarlos.
Este plan indica acrecentadamente su deseo inteligente -egoísta en las primeras
etapas, complejo y dualista en las intermedias, pero responde lentamente al
plan mundial y a la intención divina para la humanidad.
4. Finalmente,
cuando el poder de los Triángulos -nombre espiritual que se da al alma en La
Doctrina Secreta- es impuesto a la personalidad, entonces su energía
reemplaza a las otras energías y la personalidad -centrada ahora en la mente,
respondiendo a la impresión del alma- expresa en el plano físico, por medio del
cerebro y el cuerpo físico, la intención, el poder y la naturaleza del alma
omnincluyente.
La red etérica individual
energetiza al automático cuerpo físico para que entre en actividad. Las cuatro
energías mencionadas controlan el cuerpo físico mediante la red etérica. El
conflicto de la conciencia cerebral del ser humano en evolución, asume importancia
en cuanto el hombre comienza a reconocer las energías controladoras, su origen
y sus efectos.
Por lo tanto, resulta
evidente que casi todo el trabajo del discípulo se efectúa en el reino de las
energías y fuerzas. El estudio del ocultismo es el estudio de las fuerzas, su
origen y efectos. Un ashrama es un lugar donde el estudio entra en su fase experimental
o de laboratorio. Se supone que el discípulo está en proceso de llegar a ser
consciente de las fuerzas y energías que lo condicionan como individuo, las
cuales se originan en él y producen cambios y efectos específicos en la
expresión de su vida en el plano físico. Cuando se reconoce a sí mismo como
"la Vida y las vidas" -según lo expresa La Doctrina Secreta-,
la suma total de fuerzas y una energía controladora, entonces puede ser un
discípulo mundial y trabajar significativamente en un ashrama.
Los discípulos dentro del
grupo del Maestro o ashrama del Maestro, ejercen un poderoso efecto entre sí,
porque todo se acentúa en su naturaleza. El Maestro debe procurar
cuidadosamente no estimular en forma indebida los vehículos del discípulo,
debido a Su relación con ellos.
El discípulo individual debe
cuidar el efecto de los tres grupos de energías que hacen impacto sobre él:
1. Las
energías de su propia naturaleza -física, emocional y mental- y las que
provienen de su propia alma.
2. Las
energías que hacen impacto en él, cuando provienen de otros miembros del
ashrama o grupo. Este efecto dependerá del desapego en lo que a él concierne y,
por consiguiente, puede responder a lo que proviene de ellos. La ley oculta
dice que "cuanto más se ama más se puede responder e incluir el punto de
vista, la naturaleza y la fuerza de sus semejantes". Esto también es
vitalmente cierto respecto a un grupo de discípulos. Lo que protege de una
excesiva sensibilidad a la mayoría de los discípulos es su preocupación por sí
mismos y su propio desarrollo.
3. Las
fuerzas trasmutadas que le llegan al discípulo desde el Maestro, o que le son
definidamente trasmitidas por Él.
La
meta del trabajo que realizan los discípulos en forma grupal o en el ashrama,
es la manifestación, dentro del grupo, del proceso causal creador. Esto está
resumido en las palabras que ya cité: "La Vida y las vidas". Tienen
aquí una idea análoga y sus efectos correlativos, cuando se comprende que el
Maestro -espíritu o mónada- se refleja en el discípulo (alma) o lo inspira,
permitiéndosele manifestar la actividad del alma en el plano físico.
Quisiera
tratar con mayor detalle la naturaleza del grupo de un Maestro denominado a
veces Ashrama. Sería de valor si me esforzara por definir un ashrama y
darles una clara idea acerca de la diferencia entre el grupo particular de un
Maestro y los numerosos grupos externos que, aunque actúan bajo Su inspiración
y de acuerdo al Plan, no constituyen definida ni técnicamente Su ashrama.
Al
reflexionar sobre el particular, les pediría que comprendan que un ashrama no
es un grupo de personas que actúa bajo la tutela de un Maestro. Esto es algo
importante y debe recordarse. Como ya dije, es un punto magnético de tensión,
una fusión de energías dirigidas hacia un centro común, y encierra dos factores
magnéticos:
1. El
anhelo conjunto para formar grupos en el plano mental.
Ésta es la analogía superior del instinto de rebaño en el mundo animal y en el
de los hombres, pero es de naturaleza espiritual, aunque con diferentes
móviles. El instinto inferior de rebaño está mayormente motivado por el
instinto de autoconservación, y el superior por el reconocimiento de la
naturaleza inmortal del alma y por el instinto de servir hasta el propio
sacrificio. Controla la ley de "morir para entrar en la vida". Cuando
la atracción magnética del grupo es suficientemente fuerte sobreviene la muerte
de la vida de la personalidad. Por lo tanto, hasta que el grupo de discípulos
no exprese en todas sus partes este exteriorizado anhelo de sacrificarse, no es
un Ashrama.
2. La
atracción magnética del centro positivo, en el mismo corazón del grupo,
la atracción magnética del Maestro. Como bien saben, por lo menos teóricamente,
en el centro del Ashrama se halla siempre un Maestro, un iniciado o un
discípulo mundial. Su tarea es mezclar y fusionar las energías presentadas y
ofrecidas por el grupo -de acuerdo al impulso de servir- e indicar el campo de
servicio. La modalidad de esta actividad instintiva se denomina obediencia
oculta y se ofrece voluntariamente, siguiéndosela en forma unida. Cuando un
grupo -que actúa regido por un Maestro- es activado por el impulso espiritual y
funciona a través de una firme organización (como electrones alrededor del
núcleo positivo de un átomo), entonces y no antes, la potencia del grupo se
hace inmediatamente efectiva.
Puntualizaré
que el así llamado Ashrama interno es para el grupo externo lo que el alma y su
visión para el discípulo individual, actuando en los vehículos de su
personalidad. Es el refugio interno. Por lo tanto, los discípulos pueden
percibir el progreso de su fusión como ashrama (en proceso de exteriorización
física), mediante el reconocimiento espiritual de la potencia grupal interna y
la facilidad para ponerse en contacto con el Maestro como individuos o grupo.
Una
de las cosas que un Maestro debe hacer es enseñar a Sus discípulos a estudiar y
registrar verazmente su punto habitual de enfoque diario. Esto
constituye el verdadero entrenamiento introspectivo, y si es seguido con
cordura e inteligentemente, conduce a la comprensión del verdadero y
persistente nivel interno de conciencia; también fomenta un reconocimiento de
la necesidad de sobreponerse a las limitaciones (no las limitaciones percibidas
habitualmente) y la necesidad de derribar las barreras impuestas por la
personalidad. Este proceso puede ser resumido en las siguientes palabras: El
propósito del Ashrama y el entrenamiento que imparte, es permitir al discípulo
vivir realmente en cada uno de los planos que ha abierto en su conciencia. Es
importante recordar que nadie se integra en un ashrama hasta no haber pasado
más allá de los límites puramente personales de lo niveles de la conciencia;
hasta no ser sensible al rayo y a la cualidad del Maestro del Ashrama, y hasta
no ser normalmente consciente del alma. El logro de esto encierra gran
responsabilidad; el cumplimiento de esta responsabilidad constituye los
primeros indicios de lo que puedo denominar "conciencia ashrámica"
-conciencia desprovista de interés en sí mismo y siempre preocupada por lo
esencial de la vida espiritual.
La
preocupación primordial de los discípulos, en el comienzo de su entrenamiento
técnico, es de variada naturaleza y la vida del ashrama, por lo general, un
trasfondo interesante para la experiencia diaria y no el factor de importancia
que debería ser, ni de interés principal en el primer plano de la conciencia.
Las necesidades de la vida diaria, los muchos y diversos contactos familiares,
los resentimientos contra la vida y sus impactos, el desagrado de ser criticado
e incomprendido, los numerosos problemas del carácter, los apremios del
desarrollo psíquico y las pequeñeces de las circunstancias, frecuentemente
parecen tan grandes que la percepción del ashrama y su vida constituyen una
inspiración ocasional en vez de un hábito establecido en la vida. La capacidad
de hacer comparaciones en perjuicio de otros (particularmente de los propios
condiscípulos o circunstancias), el temor de dedicarse totalmente y poner
cuanto uno es y posee en la vida del ashrama, los presagios respecto al futuro
y una hueste de formas mentales, más la indebida atención a la vida cíclica del
cuerpo físico, presentan al Maestro un cuadro impresionante de las dificultades
que debe enfrentar. La actitud del Maestro es muy fácilmente olvidada por los
discípulos, por estar fundamentalmente interesados en sí mismos y en sus
reacciones y problemas.
Como
observarán, los discípulos de un ashrama se ocupan principalmente de los
asuntos mundiales. Como grupo se han comprometido para el servicio mundial
y como individuos están aprendiendo a trabajar de ese modo. Los
seudo-discípulos deben diferenciar entre el efecto (magnético y dinámico) del
grupo y el esfuerzo consciente que el grupo realiza bajo el deseo unido,
dirigido por el Maestro, para llegar a las mentes de quienes dirigen los
asuntos y acontecimientos mundiales. Los acontecimientos externos son, hasta
cierto punto, predecibles; constituyen efectos precipitados de causas ocultas
que subyacen profundamente en la subconsciencia de la humanidad, y pueden ser
observados y -hasta cierto punto- contrarrestados o estimulados, por el poder
grupal. Ésta es una de las tareas principales de la Jerarquía. Los Maestros
trabajan en la luz y en el reino de las causas. Los discípulos están
implicados, lógicamente por ahora, en el mundo de los efectos y, en
consecuencia, de la ilusión. Trabajar predominantemente con los puntos focales
de la energía espiritual en el plano externo, involucra inmediatamente ciertos
factores:
1. Un
profundo e indesviable amor que "ve" en la luz. El amor es
verdaderamente el revelador.
2. El
poder de abstraerse totalmente, como individuo y grupo, del mundo de las
reacciones físicas e inclinaciones emocionales, y trabajar exclusivamente en
niveles mentales. Allí el discípulo está centrado en su mente inferior, pero
conscientemente orientado hacia el alma, y es cada vez más sensible a la
intuición, a la visión y al Plan, así como también al alma grupal y al Maestro
-todo en orden de respuesta.
3. Luego
sigue el poder, como grupo, de formular el deseado efecto mental, en tal forma
que llegue a la mente o al alma de aquellos con quienes ustedes como discípulos
tratan de hacer contacto, proyectando la forma mental construida con el tipo y
la cualidad necesarios para evocar respuestas y satisfacer la necesidad de
aquellos a quienes el discípulo trata de ayudar y fortalecer. La forma mental
proyectada incorporará la luz y el amor, y también la idea del grupo, de
acuerdo a la visión grupal.
¿Cuántos pueden hacer este tipo de trabajo? No
muchos, todavía. Los discípulos generalmente se ocupan más del deseo de ayudar
que de las técnicas científicas para ayudar. Deben considerar el deseo de
ayudar como algo lógico, y luego olvidarlo. Desearía pedirles a todos los
discípulos que hagan un mayor esfuerzo para ver con claridad la visión;
reconocer y conocerlos por lo que son, a quienes ocupan una posición elevada,
guían a la humanidad y tienen la responsabilidad de sacarla de la esclavitud y
llevarla a la liberación. Ayúdenlos con amor, porque se hallan dónde están,
debido al destino individual y a la guía de sus almas. La vida debe ser
considerada y enfrentada como es, no en forma realista desde el punto de vista
mundano, sino en forma realista desde el punto de vista del alma, cuya visión
es amplia e incluyente y ve la vida tal cual es.
Uno
de los primeros deberes de los discípulos es aceptar los hechos como son. En la
tarea de ayudar a la humanidad, como parte del grupo o Ashrama de un Maestro,
una de las primeras cosas que deben saber es que han sido ubicados hombres y
mujeres en posiciones de poder para llevar a cabo el Plan divino. Esto debe
hacerse sin críticas, evitando el constante reconocimiento de sus limitaciones,
comprendiendo sus problemas, percibiendo el llamado de estas almas a las de
ustedes y enviándoles una constante corriente de "comprensión
amorosa". Ellos son discípulos más avanzados que ustedes, aunque no lo
comprendan. Consciente o inconscientemente se hallan bajo la
"impresión" de los Maestros; muy poco puede hacer el discípulo común
para moldear sus pensamientos o configurar sus decisiones. Me refiero, desde
luego, a los conductores de las Fuerzas de la Luz en el plano físico externo.
Pero los discípulos y aspirantes pueden rodearlos de una barrera protectora de
luz y de amor; deben abstenerse de obstaculizarlos con la crítica mental que
puede aumentar la oleada de murmuraciones que las mentes mundanas vierten sobre
ellos. Además les pediría que no traten de llegar hasta los conductores de las
Fuerzas del materialismo e influir sobre ellos. Esto puede hacerse más fácilmente,
pues la personalidad del discípulo proporcionará una puerta abierta para el
acercamiento, pero por ser esas fuerzas mucho más fuertes que las del discípulo
común, la tarea sería extremadamente peligrosa.
En
la era de Acuario (que hablando relativamente está muy cerca) se exteriorizará
el ashrama interno en el plano externo. Se unirán por primera vez como discípulos
en la historia de la humanidad, los discípulos, iniciados y discípulos
mundiales, reconociéndose mutuamente y reconociendo al Maestro de su grupo. El
ashrama interno es un foco de almas, libres e ilimitadas; el ashrama externo
-de acuerdo al futuro experimento acuariano- estará compuesto de un foco de
personalidades y de almas. Por lo tanto habrá limitaciones; la responsabilidad
requerirá un reconocimiento consciente, pero habrá lógicamente una lenta y
necesaria disminución de la acción y de la percepción en el mundo externo del
espacio-tiempo.
El
verdadero Ashrama (del que los futuros ashramas externos no serán más que
reflejos) no puede ser descrito por la mente inferior concreta. Es un punto
focal de recepción; abarca el esfuerzo para establecer contacto mutuo,
mediante el reconocimiento, la naturaleza de las energías que tratan de
expresarse en el leyes que rigen la acción. Sin embargo, no es un lugar para
desarrollar procesos prolongados y silenciosos de meditación, por ser un punto
de tensión donde se tratan esos aspectos más esotéricos de la Sabiduría Eterna,
donde se reconocen las relaciones del alma y se llevan a cabo conscientemente
la fusión de las auras y la interfusión de los "Triángulos". El
Ashrama es el estado mental de un grupo espiritual, un lugar de pensamiento
unido; un centro para la clarificación de la visión y no donde se aplican los
métodos de trabajo del plano físico. A medida que los discípulos aprenden a
integrarse en el ashrama de un Maestro, descubren ante todo que deben
establecer una armonía básica entre ellos y sus discípulos y reforzar el
contacto entre sus propias almas, el grupo ashrámico y el Maestro. Entonces
aprenden a comprender, por medio de la discusión y el experimento, la
naturaleza de las energías que tratan de expresarse en el mundo, y la
naturaleza de las fuerzas que deben ser reducidas a la impotencia, para que las
nuevas energías entrantes sean eficaces y produzcan los cambios deseados de
acuerdo al Plan.
Aprenden
también que en ellos, como individuos, no hay debilidad ni fortaleza que no
pueda ser sometida a la mirada del grupo; así llegan a desprenderse de todos
los "velos" que impiden brillar la clara luz del alma. La meta del
trabajo que se realiza en todas los ashramas de los Maestros es llegar a la Verdad
-en todos los niveles y en todo momento. A medida que los discípulos aprenden a
trabajar así, desde el punto o centro de luz, comprensión y verdad, donde se
están integrando constantemente, aumentará grandemente su utilidad exotérica y
servicio eficaz; sabrán, como grupo, lo que debe hacerse y eventualmente
descubrirán que ha sido realizado.
La
principal tarea de un Maestro en las primeras etapas del entrenamiento de Su
discípulo, es dar término al período de intensa preocupación en sí mismo, en su
servicio, en sus reacciones al Maestro o en la promesa de un contacto futuro
con Él, en sus propias ideas acerca del discipulado y en sus interpretaciones
personales de la verdad. El Maestro toma un grupo de personas que poseen ideas
fijas (las cuales están plenamente seguras que sus ideas son correctas por ser
las mejores y más elevadas que han podido captar hasta la fecha) y están
convencidas que llegaron a una etapa en que registraron ciertos valores y
conceptos espirituales, desarrollaron sus propias formulaciones de la verdad y
demandaron ansiosamente dar el segundo paso. Por lo tanto, lo primero que Él
debe hacer es (empleando una frase fuerte y quizás poco común), sacudirías,
darles un profundo sentido de inseguridad, respecto a las fórmulas y símbolos
de la mente concreta inferior, y prepararlas para la recepción de nuevos y más
elevados acercamientos a la verdad. Esto se obtiene con frecuencia forzándolas
a poner en duda todas las conclusiones del pasado.
Nosotros
-discípulos e iniciados de todos los grados- tenemos que entrar en el lugar
secreto de la iniciación, con la sensación de ceguera (o desorientación), y con
un sentimiento de absoluta indigencia. El discípulo debe tener presente que
debe convertirse en un "punto movible y, por consiguiente, en una
línea", ascender a la Jerarquía y asumir la correcta actitud espiritual,
pero al mismo tiempo descender a lo que erróneamente considera la profundidad
de las dificultades y las iniquidades humanas (si es necesario), conservando
siempre la integridad espiritual, pero aprendiendo tres lecciones importantes:
1. El
reconocimiento de que comparte todas las tendencias humanas, buenas y malas, y
por eso puede prestar servido.
2. El
descubrimiento de que lo que más desprecia y teme, es lo más fuerte que hay en
él, pero aún no lo reconoce, y también que debe explorar y conocer esas zonas
de conciencia despreciadas y temidas, para que constituyan oportunamente un
haber en vez de algo que debe evitarse. Aprende a no temer nada; aprende que él
es todas las cosas, un ser humano pero también un místico, un ocultista, un
psíquico y un discípulo. Y, por todos estos estados de conciencia adquiridos,
llegará a ser, con el tiempo, un Maestro, llegando a "dominar" todas
las etapas y estados de conciencia.
3. La
inutilidad de mantener actitudes antiguas y modalidades dogmáticas al observar
la vida y las personas (basadas por lo general en la tradición y las
circunstancias), cuando éstas lo apartan de sus semejantes.
Cuando
realmente ha aprendido estas tres cosas, es un iniciado.
CUARTA
PARTE
A
medida que estudiemos las distintas etapas del discipulado, por las que todos
debemos pasar, descubriremos que una de las cosas que acontecen es la
irradiación de la vida diaria, irradiación que emana del mundo del significado,
en el cual el discípulo aprende a vivir consciente y constantemente. Uno de los
problemas que preocupan al Maestro, respecto a Su grupo de discípulos, es
enseñarles la profunda significación de lo familiar y también la importancia de
las verdades que subyacen en todo lo trillado. Quizá ésta es la tarea más
difícil de todas, debido a la habitual reacción a lo familiar y a la necesidad
de dos cosas: Probar que lo familiar oculta una realidad importante y que al
penetrar en el "mundo del significado" el discípulo descubre que
puede penetrar en la primera etapa del período de preparación para el
discipulado aceptado.
La
primera etapa que debemos estudiar es el "período del discipulado
primario". Al ocuparme de ella análogamente con las demás, recordaré que
encaro el tema desde el ángulo de lo que el Maestro debe hacer y no desde lo
que tiene que hacer el discípulo. Se ha escrito tanto sobre este tema, desde el
punto de vista del discípulo, y se han publicado tantos libros, que la
familiaridad respecto al tema milita en contra de la verdadera comprensión. El
esfuerzo por comprenderlo se ha enfocado sobre el discípulo y los problemas de
su personalidad y su carácter.
No podré detallar el trabajo. Mi intención es
sólo demostrarles, hasta donde sea posible, que un Maestro prepara a un
probacionista para que pueda pasar del sendero de probación al sendero del
discipulado. Deseo señalar aquí que me referiré al período que abarcan todas
las etapas del discipulado, desde la primera hasta la de adepto. En la cuarta
etapa el discípulo egresa del grupo de su Maestro y se convierte en lo que
esotéricamente se denomina "un aspecto fijo de la Jerarquía". Esta
frase no tiene significado para ustedes. El discípulo queda bajo la influencia
de Shamballa, y el método de preparar personas para que se asocien a ese primer
centro mayor, es muy distinto del método de prepararlas para participar en el
trabajo del centro llamado Jerarquía. Uno implica el desarrollo del amor y la
conciencia grupal; el otro el desenvolvimiento de la voluntad y la obtención
del estado que Patanjali llama "unidad aislada". Esta frase no tiene
sentido para quien no ha recibido la tercera iniciación. Tampoco expondré la
preparación para las diversas iniciaciones y sus diferenciaciones específicas,
sino que me ocuparé del desarrollo de lo que se denomina intimidad
ashrámica", del acceso del discípulo al mundo de las almas y del
desenvolvimiento de su conciencia en relación con la Jerarquía, y también del
desarrollo de la sensibilidad y el consiguiente y consecuente progreso en la
creatividad -no la creatividad de la forma, sino la de la vibración, su impacto
sobre el mundo de los hombres y la consiguiente y posterior aparición de los organismos
de respuesta, contrariamente a las formas creadas. Quisiera que reflexionen
sobre este pensamiento.
El
desarrollo de la sensibilidad es difícil de comprender. Los miembros del grupo
de un Maestro y Su Ashrama tienen que llegar a ser más sensibles -sensibles al
Maestro y a Sus consagrados trabajadores. No se puede ser sensible ni llegar a
ser ordenado por un proceso o entrenamiento ordenado. Muchos hombres y mujeres son
sensibles, pero lo ignoran, debido a que se preocupan demasiado de las cosas
externas y objetivas y de la vida de la forma. Lo explicaré de otra manera. Lo
que se dicen a sí mismos y a los demás -mediante las palabras o los actos de su
vida es tan bullicioso que les dificulta ser lo que son y reconocerse como
seres espirituales. El Maestro puede llegar a conocerlos a ustedes por los
momentos tranquilos de aspiración, por lo que demostraron durante años como su
tendencia fija en la vida, y por la forma en que reaccionan en momentos de
crisis o tensión, lo cual le sirve de guía. La tarea del Maestro consiste en
estimular al discípulo para que en todo instante sea lo que el Maestro sabe que
él es en sus momentos más elevados. Quizás es una forma sencilla y casi
infantil de explicarlo, pero da una idea general de lo que deseo significar. El
Maestro lo hace debido a la gran necesidad mundial, especialmente en estos
momentos, de trabajadores descentralizados, progresistas, amorosos e
inteligentes. Muchos alcanzarán la etapa en que pueden llegar a ser sensibles,
si logran acallar las ruidosas afirmaciones de la personalidad y permiten
penetrar la luz del alma. Sólo así se puede conocer y tomar contacto con el
Maestro. Cuando lleguen a olvidarse de sí mismos y de sus reacciones,
interpretaciones y demandas personales, entonces descubrirán cómo y en qué
forma cl Maestro trata de impresionar a los discípulos y al grupo al que
ustedes pueden estar afiliados. Entonces serán sensibles a esa impresión y
facilitarán, según se dice, la actividad del Maestro por medio de un profundo y
sincero interés en la vida esotérica, excluyendo la propia individualidad y
también la del Maestro. Muchos métodos podrán entonces ser revelados, que
ayudarán a establecer la interacción entre el discípulo y el Maestro.
Debido
a que todos los rayos son subrayos del segundo rayo, trataré principalmente de
los métodos de segundo rayo para trabajar con los discípulos, los que forman la
base de todas las otras técnicas. Las diferencias que pueden aparecer residen
en la aplicación de los procesos según el tipo de rayo, y en el énfasis sobre
ciertos centros. Nuevamente les sugiero que reflexionen sobre esta
frase, pues contiene mucha información para quienes se dejan llevar por la luz
de la intuición. Además, me ocuparé de la relación que existe entre un Maestro
y Su grupo y el discípulo individual, y no tanto de las actitudes y
procedimientos del discípulo. Como verán, éste es un nuevo punto de vista.
Básica
y esencialmente, las actitudes del discípulo no tienen realmente tanta
importancia en comparación con el efecto que la Jerarquía y sus técnicas
producen en él. Los resultados son inevitables porque dependen de dos factores
importantes:
1. La
impresión jerárquica dirigida se impone recién cuando el hombre se ha preparado
a sí mismo por la autodisciplina, a fin de responder a esa impresión porque
está llegando al final del sendero.
2. La
respuesta grupal. Significa respuesta en dos direcciones:
a.
A la necesidad humana
percibida, que conduce a consagrar la vida al servicio.
b.
A la impresión del alma, que
conduce a la sensibilidad espiritual.
Establecidos
estos dos factores -aunque desconocidos para el discípulo en su conciencia
incipiente- es irrevocable la influencia del alma sobre la personalidad. Sólo
entonces, el Maestro puede empezar a trabajar y la respuesta será efectiva,
real y duradera.
Enumeraré
a continuación las etapas que trataremos:
1. La
etapa en que el Maestro hace contacto con el discípulo mediante otro discípulo
en el plano físico. Ésta es la etapa del discipulado primario.
2. La
etapa en que un discípulo más avanzado dirige al discípulo desde niveles
egoicos o del alma. Ésta es la etapa del Discípulo que está en la Luz.
3. La
etapa en que, de acuerdo a la necesidad, el Maestro hace contacto con el
discípulo mediante:
a.
Un vívido sueño.
b.
Una enseñanza simbólica.
c.
La forma mental de un
Maestro.
d.
El contacto directo con el
Maestro, en la meditación.
e.
Una entrevista en el Ashrama
del Maestro, recordada nítidamente. Es definidamente la etapa del Discípulo
que ha sido Aceptado.
4. La
etapa en que, habiendo demostrado sabiduría en el trabajo y la comprensión del
problema del Maestro, se le enseña al discípulo cómo (en caso de emergencia)
puede llamar la atención del Maestro y así extraer de Su fuerza conocimiento y
consejo. Este acontecimiento es instantáneo y prácticamente el Maestro no
pierde tiempo. Esta etapa tiene el raro nombre de: Discípulo que está en el
Sutratma o Hilo.
5. La
etapa donde se le permite al discípulo conocer el método por el cual puede
evocar una vibración y un llamado, que le permite entrevistarse con el Maestro.
Esto se otorga únicamente a esos discípulos a quienes se les puede confiar que
utilizarán el conocimiento sólo para las necesidades del trabajo; ninguna razón
o dificultad personal los impulsará a emplearlo. A esta etapa se la denomina Discípulo
dentro del Aura.
6. La
etapa en que el discípulo puede oír al Maestro en cualquier momento por estar
siempre en estrecho contacto con Él. En esta etapa se lo prepara definitiva y
conscientemente para una iniciación inmediata o -habiéndola recibido- se le
confía un trabajo especializado en colaboración con su... A esta etapa se la
denomina Discípulo dentro del corazón del Maestro.
7. Hay
una etapa posterior de más estrecha identificación, donde se produce una mezcla
total de Luces, pero no hay una paráfrasis adecuada de los términos empleados,
que defina este nombre.
Debería
observarse que las seis etapas mencionadas fueron traducidas e interpretadas
para la comprensión occidental y no deben considerarse como traducciones de
términos antiguos.
Etapa
I. El Periodo del Discipulado Primario
Esta
etapa es tan definidamente exotérica que muchas personas la dejaron muy atrás.
El primer indicio de que un hombre ha llegado a esa etapa (desde el punto de
vista de un Maestro) es que "la luz resplandece" en determinada vida;
esto atrae la atención del Maestro hacia esa persona. Podría decirse que cuatro
etapas constituyen el preludio del interés del Maestro, y cuando las cuatro
están presentes y unidas en forma simultánea, sucede lo siguiente:
1. La
intensa aspiración del hombre en el plano físico le permite repentinamente establecer contacto con el
alma. Cuando esto tiene lugar se intensifica momentáneamente la luz en la
cabeza.
2. Aumenta
grandemente el karma de la vida del hombre y -aparte de su karma individual-
por primera vez participa conscientemente y se hace cargo de una parte del
karma de su grupo. Esta dual actividad kármica produce un verdadero vórtice de
fuerza en el aura del grupo, que atrae la atención jerárquica.
3. El
siguiente punto no es fácil de explicar o captar. Se ha dicho que el alma está
en profunda meditación la mayor parte del ciclo de vidas de cualquier
individuo, y sólo cuando se ha logrado integrar en cierta medida la
personalidad, la atención se aparta de sus propias consideraciones internas y
asuntos egoicos, y se dirige a su sombra. Cuando esto acontece, afecta
definidamente al grupo egoico, y el Maestro (cuyo rayo es el mismo que el del
alma implicada) se da cuenta de lo que esotéricamente se denomina "un alma
que mira hacia abajo". En el sendero del discipulado el ego es siempre
consciente de la personalidad que se esfuerza por progresar, y llega la etapa
en que (hacia el final del Sendero de Evolución) el alma recapitula el proceso
evolutivo de involución y evolución. La energía del alma desciende y la fuerza
de la personalidad asciende, y esto tiene lugar a través de descensos y
ascensos conscientes. Me refiero aquí al proceso que lleva a cabo el alma bajo
el impulso jerárquico, no al proceso en que la personalidad invoca al alma bajo
una imperiosa necesidad, producida en la conciencia inferior por la gradual
cesación del deseo.
4. Así
se va construyendo gradualmente el antakarana y se relaciona conscientemente la
"Luz mayor y la luz menor", estableciéndose o creándose un sendero de
luz y energía entre estos dos aspectos divinos. A medida que pasa el tiempo
aparece en el grupo egoico lo que se conoce técnicamente por "la
vinculadora luz" o "el puente de radiación". El Antiguo
Testamento menciona este sendero cuando dice: "el Sendero del justo es
como una luz brillante que fulgura cada vez más hasta que el día sea con
nosotros". En libros esotéricos se lo describe en los siguientes términos:
"antes de que el hombre pueda hollar el sendero, debe convertirse en el
sendero mismo".
Estas
cuatro etapas fueron descriptas en "El Antiguo Comentario",
con los siguientes términos:
"El punto de luz resplandece. Crece y mengua. El punto se
convierte en línea mediante la iniciación del vórtice, y desde el centro de la
fuerza rotativa surge una voz invocadora y clara.
"Aquel que trabaja silenciosamente, solo y sin temor
(porque la parte no está sola y el grupo no siente temores), mira abajo, capta
la luz, refleja la fuerza giratoria y escucha la voz.
"Entonces desde el punto silencioso de poder surge el
Verbo: Aquiétate. Guarda silencio. Sabe que soy Dios. Ahora comienza el trabajo
requerido.
"Entre el Gran Uno y el pequeño aspirante se establece la
comunión; el intercambio comienza; la mente ocupa el lugar que le corresponde.
Realmente se construye el sendero".
Cuando
los cuatro aspectos de la actividad interrelacionada están presentes, comienzan
a tomar forma y a establecerse "hábitos espirituales". Su efecto
conjunto sirve eventualmente para atraer la atención del Maestro. El contacto
es aún demasiado débil, y el aferramiento del alma sobre la personalidad lo es
también, como es aún demasiado débil para justificar que el Maestro haga algo
directamente con el aspirante. La etapa es de misticismo puro y de propósito
espiritual egoísta. Carece del reconocimiento de la relación grupal, no tiene
conocimiento de la tendencia grupal ni un verdadero deseo altruista de servir.
Sólo hay un vago deseo de liberación, de integridad y de perenne felicidad
personales. Esto tiene que convertirse en emancipación, cohesión y alegría
grupales.
Por
lo tanto, la primera etapa de entrenamiento de este tipo de aspirante, consiste
en relacionarlo con un discípulo más avanzado, que lo conducirá gradualmente
adelante y le prestará la ayuda necesaria. Por esta razón se le asigna un
discípulo que está más cerca del aspirante, aunque más lejos de la perfección,
puesto que está aprendiendo a servir. Esta etapa de desarrollo abarca un
período de información oculta e investigación esotérica y, por lo general, está
distribuida en varias vidas. El aspirante en esta etapa va de un instructor a
otro, de acuerdo a su tendencia, oportunidad y necesidad. Es un ejemplo de
inestabilidad, estando vigilado cuidadosamente por el discípulo que ha
trascendido esta etapa particular de volatilidad; su tarea es asegurarse que el
aspirante eluda esta "red de futilidades", como se denomina a veces,
y que se alcance gradualmente en la etapa posterior de investigación interna.
Durante
este período el Maestro no se interesa mayormente por el aspirante. Pasará
mucho tiempo antes de ser admitido ante Su presencia y tener contacto personal.
El discípulo que supervisa esta etapa intermedia, informa al Maestro en raros y
distanciados intervalos. Cuando el aspirante ha llegado al punto en que
"puede entrar en la luz del Ángel", el Maestro comienza a hacerse
cargo de su entrenamiento. Desde ese momento el discípulo está irrevocable y
definitivamente preparado. Esto tiene lugar en la tercera etapa, la del
Discipulado Aceptado.
Todas
estas etapas se relacionan con una de las iniciaciones, denominada la primera:
Periodo del Discipulado Primario, se relaciona con la primera iniciación, y
está conectada con el plano físico y, como repetidamente he dicho, un gran
número de personas la dejó muy atrás. Todos los verdaderos aspirantes han
recibido la primera iniciación. Este hecho se demuestra por el intenso esfuerzo
para introducirse en la vida espiritual, seguir una orientación determinada
hacia las cosas del espíritu y vivir por la luz de ese espíritu. Creo que la
mayoría de quienes leen mis palabras reconocerán estas determinaciones, como
móvil básico de sus vidas) Esta etapa es la analogía del proceso de
individualización en la época lemuriana, y a la etapa del discipulado primario
se la denomina a veces el "período de conciencia lemuriana", que
conduce de la etapa atlante de un "Discípulo en la Luz", a la etapa
aria del Discipulado Aceptado, en la cual se emprende conscientemente la
verdadera preparación para la tercera iniciación, pues para entonces se habrá
estabilizado la integración y el hombre habrá alcanzado la plenitud y madurez
de conciencia y estará dispuesto a someterse, sin reserva, a la impresión
jerárquica.
No
es necesario extendernos más sobre esta fase preliminar, en este cansador
aunque inspirador sendero del discipulado. Este tema es muy conocido en el
mundo, acentuando casi indebidamente la purificación, servicio y devoción. La
razón de que diga esto se debe a que se da por sentado que forman parte de la
expresión exotérica de la vida de todo verdadero aspirante. No son
causas esotéricas, sino efectos exotéricos de actitudes internas.
A
medida que continuamos nuestros estudios sobre las etapas del discipulado,
deseo reiterar que la mayoría de los aspirantes del mundo y las personas muy
evolucionadas, con conciencia humanitaria, han dejado muy atrás la primer
etapa. Hay muchas personas que han llegado a ser "discípulos
aceptados", y ésa, como bien saben, es la tercera etapa y por lo tanto
detrás de ellos han quedado tres experiencias:
1. La
etapa del "discipulado primario" -elemental, probatoria e
inquietante. A veces se la define como la "etapa en que se sacuden las
raíces del hombre-planta", etapa donde las raíces (hasta ahora bien
arraigadas) son removidas y el aire y la luz perturban la paz de las edades, la
paz de la muerte, la edad de la piedra, la tumba de la vida.
2. La
etapa del "discípulo que está en la Luz", la cual trataré más
adelante.
3. La
primera iniciación precede siempre a la etapa del discipulado aceptado. Ningún
Maestro acepta a un discípulo y lo introduce en su Ashrama si no se ha
producido en él, el nacimiento del Cristo. Como lo expresa la fraseología
cristiana, Saulo debe convertirse en Pablo. El niño dentro de la matriz del
tiempo emerge en el mundo de los hombres y, desde el punto de vista de total
identificación con la materia (la madre) se convierte en él mismo, y trata
conscientemente de hollar los caminos de la vida y llegar a ser lo que es. Esto
es una repetición esotérica del proceso físico de convertirse en un individuo
aislado. Entre las etapas de "individualidad aislada" y de
"unidad aislada" tenemos lo que se denomina "identificación
aislada". Esta etapa y sus implicaciones esotéricas nos conciernen. La de
unidad aislada describe la etapa alcanzada por el Maestro; la de individualidad
aislada es la del discípulo; la de identificación aislada (con el alma) es la
del discípulo que ha llegado hasta, e inclusive, la tercera iniciación:
a.
La unidad aislada es la
consumación de la conciencia aria. La identificación aislada está relacionada
con la conciencia atlante, desde el ángulo de la analogía superior.
b.
La unidad aislada tiene
conexión con el plano mental, está regida por el quinto rayo de Conocimiento
Concreto o Ciencia, y es un reflejo de la voluntad de conocer. La
identificación aislada tiene conexión con el plano astral, está regida por el
Sexto Rayo de Devoción o Sensibilidad Idealista, y es un reflejo -deformado e
inestable- de la voluntad de amar. La individualidad aislada tiene que ver con
la expresión en el plano físico, está regida por el tercer Rayo de Inteligencia
Activa y es un reflejo -también deformado e inseguro- de la voluntad de Ser.
En
el plano búdico, el plano de la divina intuición, estas tres expresiones
inferiores y sus prototipos superiores se armonizan, y el trabajo de expansión,
de las tres iniciaciones, segunda, tercera y cuarta, produce absorción, fusión
y un proceso combinado entre discípulo y alma (eventualmente entre la humanidad
y la Jerarquía), que prepara para establecer un mayor contacto entre el hombre
y la mónada. Cuando esto tiene lugar, el alma, la creadora del reflejo y la
sombra, es descartada, porque ese punto de conciencia ha servido su propósito.
Se produce la destrucción del cuerpo causal y sólo queda la forma plenamente
consciente y el espíritu. Sin embargo, hasta que el hombre haya recibido las
iniciaciones superiores, no puede comprender la significación de estos
comentarios.
Referente
a ello quisiera recordarles que si bien trato de entrenar a muchas personas en
la actualidad, para mayores expansiones de conciencia, escribo principalmente
para el futuro y para esos discípulos que en años venideros leerán mis palabras
y encontrarán su camino hacia los
Ashramas de los Maestros. La Jerarquía
construye para el futuro, no se ocupa del presente. Todo lo que realiza es con
la intención de abrir el camino hacia un mundo más amplio y expansivo. La
humanidad se preocupa por cosas del presente; la Jerarquía trabaja y hace
planes para el futuro; Shamballa se dedica totalmente al Eterno Ahora y a la
vida dinámica, que ha creado el pasado y controla el presente -el centro de la
ilusión- y el futuro. Quizá puedan obtener una idea o imagen de la vida
condicionadora de Shamballa si estudian la era actual del vivir humano. Hay
personas con conciencia lemuriana enfocadas en el pasado y preocupadas por el
plano físico, y también las hay de conciencia atlante, emocional en esencia y
enfocadas en el presente, y aun otras que tienen conciencia definidamente aria,
están mentalmente enfocadas y se ocupan del futuro. Los tres tipos constituyen
una sola raza de hombres y forman la totalidad del género humano.
QUINTA
PARTE
Etapa
II. El Discípulo que está en la Luz
En
esta etapa la conciencia del probacionista se ocupa definidamente de vencer el
espejismo y corregir la visión distorsionada y miope del hombre que estuvo
sumergido en la vida de la materia o de la forma. Ahora trata de ver la nueva
visión, controlar el mundo de reacciones emocionales y trabajar en un nuevo
medio, el de la Luz.
Los
Maestros nunca trabajan en el plano astral. Aunque ciertas escuelas de
ocultismo lo enseñen, no es verdad porque para Ellos (que han vencido el
espejismo y la ilusión) el plano astral no existe; sólo es un concepto ilusorio
de una mente del tipo kama manásico (deseo-mente) -la mente del aspirante
común. Por lo tanto, en esta etapa, el discípulo es cuidado y guiado por
alguien que aún está sujeto al espejismo, y es al mismo tiempo consciente de la
naturaleza efímera del plano astral.
Hay
tantos aspirantes en el mundo que yo desearía, antes de proseguir con otros
temas, mencionar la índole del trabajo que los Maestros tratan de realizar con
Sus grupos de discípulos en esta hora de crisis mundial. Es un tema de suma
importancia para el mundo desde el punto de vista de los Maestros. Recuerden
que en todas nuestras observaciones y en el esfuerzo de ustedes por comprender,
trato de descentralizarlos, dándoles en lo posible simplificado el punto de
vista de la Jerarquía, para que pueda ser comprendido por el aspirante término
medio.
En
lo que a los aspirantes concierne, lo que los Maestros tratan de hacer es estimular
la llama del espíritu en ellos, para que puedan incendiar al mundo. Los
fuegos del razonamiento y de la sustancia, del karma y su vehículo, la materia,
azotan el mundo de hoy. El fuego hay que combatirlo con fuego y, como bien
saben, para sofocar el ardiente infierno que devasta hoy al mundo hay que
oponerle el fuego del espíritu, el cual debe ser utilizado y distribuido con
eficacia por los discípulos de los Maestros. La tarea de Shamballa, referente a
la Jerarquía, es de naturaleza similar, pero se expresa en un nivel más
elevado, propagando al máximo el fuego de la Voluntad. En último
análisis, el fuego que debe ser utilizado por los discípulos en el mundo, es el
de la voluntad de amar.
Este
fuego no es lo que creen. La voluntad de amar significa amar al gran Todo
y también poseer la capacidad de hacer lo necesario para bien del grupo en
forma correcta y con la debida habilidad de actuar. Involucra la capacidad de
actuar firmemente donde surge la necesidad, pues el discípulo posee amplia
visión y no se deja engañar por la perspectiva inmediata. Trabaja y se prepara
para el futuro. En otras palabras, constituye la intención amorosa de incendiar
al mundo con la nueva idea del "espíritu de relación", comenzando en
sí mismo, la familia y el grupo inmediato. Ésta es la voluntad de incendiar.
Sería conveniente reflexionar profundamente sobre estas ideas. Para llevar a
cabo y hacer efectiva esta ígnea estimulación, el discípulo tiene que aplicarse
el fuego a sí mismo y verse, en la llama resultante, como verdaderamente es. El
fuego del aspecto material -el de la personalidad aún prevalece demasiado y es muy poderoso en
la vida de los aspirantes, por eso causan daño. Deseo recordarles que el fuego del
plano mental -el de la mente- es el reflejo -el reflejo distorsionado del fuego del espíritu. Algunos discípulos
utilizan sólo el fuego de la mente; en sus momentos mejores y más elevados
tratan de utilizar el fuego del amor para neutralizar los fuegos de la mente
censuradora, pero en el mejor de los casos no es una afluencia espontánea, sino
un esfuerzo laborioso de ser bueno, de abstenerse -mediante una drástica
autodisciplina de expresar lo que sus
mentes criticadoras dicen, o de actuar según las opiniones que pueden haberse
formado por el empleo del fuego de la mente. Este fuego por lo general va
dirigido a un hermano, y el esfuerzo para no utilizarlo crea inevitablemente un
vacío o una barrera. No existe verdadero amor activo entre la mayoría de los
aspirantes, sino sólo un gran esfuerzo de la personalidad para no criticar. Se
concentran en la necesidad reconocida y básica de no criticar, porque es lo
correcto, y se recompensa a quienes lo logran, pero la concentración no se basa
en el efecto que produce en los demás, cuando el fuego de la mente se desata
con sus resultados destructores, consumidores y perjudiciales.
Los
Maestros ansían, por lo tanto, "quemar al discípulo en el fuego de la
voluntad de amar, para que sea liberado y desaparezcan las barreras que impiden
la afluencia de la fuerza avatárica". ¿Por qué es así? Porque los
discípulos en el mundo, no la masa, obstruyen actualmente la Venida del Avatar
y obstaculizan Su intención. Él no decidirá venir hasta que los discípulos y
aspirantes del mundo efectúen los necesarios cambios en sí mismos, pues no
existirá "suficiente voluntad para amar con ígnea esencia". Donde
existe esa voluntad, pueden acontecer dos cosas:
1. La
afluencia de energía que el Avatar traería Consigo, puede ser aminorada
suficientemente como para ser efectiva en la humanidad.
2. Al
Avatar y a quienes trabajan con Él y están bajo Su influencia, se les puede
proporcionar un grupo que:
a.
Responda inteligentemente a
esa influencia, reconociéndola y absorbiéndola.
b.
Distribuya la energía que
afluye.
c.
Interprete ante la humanidad
las nuevas fuerzas impulsoras que se ocupan de precipitar la nueva visión, el
nuevo orden mundial y los ideales de la nueva era.
Entonces
habrá muchos Discípulos en la Luz y en las graduadas etapas del
discipulado.
La
visión que muchos tienen de la influencia y el trabajo del Avatar, es la de una
Gran Aparición que daría fin a toda contienda, inauguraría una nueva era de paz
y buena voluntad, apaciguaría los corazones de los pueblos y conduciría al
género humano a los reinos de la belleza y la felicidad. También culminarían
los anhelantes deseos de innumerables mentes en el transcurso de las épocas y
sería el consuelo para una humanidad atribulada; amaría y trataría dulcemente a
Su propio pueblo; expulsaría a los malhechores de la faz de la Tierra, para
evitar que éstos alteren nuevamente la paz del mundo.
Debo
decirles que ésta no es una visión de la realidad, sino que se basa en las
interpretaciones teológicas y en el egoísmo humano y se funda en el sufrimiento
del género humano como también en el fracaso de los discípulos y aspirantes de
todas partes en captar la verdadera naturaleza del amor y la visión real del
Plan jerárquico.
Él
traerá el Fuego del Amor y emitirá el mensaje del fuego purificador; no
impartirá enseñanza sobre las aguas purificadoras, como sucedió hasta ahora,
respecto a esta verdad simbólicamente impartida; propagará el fuego que consume
y destruye todas las barreras en la naturaleza humana y todas las vallas
separatistas entre individuos, grupos y naciones. ¿Como individuos, aspirantes
y discípulos, están preparados para someterse a este fuego?
Cuando
un hombre llega a ser un discípulo en la luz, tienen lugar ciertos desarrollos
que le permiten percibir con mayor claridad la visión y saber lo que debe
hacer, puesto que la luz siempre revela, y ellos son:
1. El
aspirante efectúa una transición de conciencia del plano astral al mental, para
lo cual el discípulo que lo ayuda definidamente le proporciona apoyo y guía.
2. El
aspirante aprende a distinguir, oportuna e infaliblemente, entre los pares de
opuestos.
3. El
aspirante se da cuenta de que finalmente debe liberarse del espejismo y ayudar
a liberar al mundo.
Estas
tres etapas están expuestas en el Libro de las Reglas para los
discípulos en el sendero de probación. La regla que las explica puede
traducirse aproximadamente en lenguaje moderno, de la manera siguiente:
"El que huella el Camino da un salto adelante y abandona el
mundo de la vida flexible. Efectúa la gran transición y deja atrás el camino
acuoso. Camina sobre el agua y no se sumerge en ella. Un discípulo, llevando
una luz, lo conduce de la mano, de una luz a una Luz mayor.
"Es la Transición en el camino inferior que prepara
para otro superior.
"Quien está en el Camino llega a darse cuenta de una y otra
cosa. Aparecen los polos. Ambos atraen su vida cotidiana, primero uno y después
el otro; se mueve entre ambos. Debe producirse una transformación; los dos se
convierten en uno. Se ha dado un paso hacia la unidad. Sigue adelante entre
ambos. Un discípulo en la Luz esparce luz a ambos lados, y así el pequeño puede
caminar.
Esta Transformación en el camino dual, conduce al Camino.
"Quien recorre el Camino mira a su alrededor y ve la vida a
través de una bruma. Las nieblas y brumas del espejismo envuelven los valles y
las colinas de la vida, debiendo disiparlas y trasmutarías por medio de los
ardientes rayos de la resplandeciente luz. Un discípulo en la luz dirige la
ardiente e ígnea luz que disipa la enervante bruma.
"Esto es Transmutación. Estos fuegos liberan la luz
oculta y la fusionan con la luz mayor”.
Por
lo tanto, en estos tres procesos se aprenden las primeras lecciones, guiados
por un discípulo mucho más avanzado que el discípulo en la Luz (aunque todavía
no es un adepto). A medida que esto transcurre, el aspirante no se da cuenta
del interés del Maestro. El Maestro recibe regularmente informes basados sobre
ciertos gráficos del discípulo avanzado que tiene a su cargo al neófito. De
esta manera se establecen muchas relaciones jerárquicas. Una vez establecidas
-por el trabajo realizado en el Ashrama de un Maestro y no en el plano físico-
persisten, constituyendo uno de los factores que produce:
1. La
integridad jerárquica.
2. La
oportuna y estrecha relación entre la humanidad y la Jerarquía.
En
la actualidad se acrecienta grandemente el número de personas que se relacionan
de este modo, y los discípulos avanzados de los Maestros que aceptan
discípulos, están excesivamente ocupados entrenando aspirantes, y dedicados al
trabajo que implica la grave crisis mundial. Los aspirantes así entrenados
constituyen en realidad el núcleo de los futuros servidores del mundo, por lo
cual son de real importancia. La tarea a que se dedican es de tres categorías,
y mucho aprenden, mientras se ocupan de esto los discípulos avanzados y los
iniciados.
Dichas
categorías constituyen el establecimiento de:
1. Las
influencias magnéticas.
2. La
relación telepática.
3. Los
básicos reajustes kármicos.
La
primera tarea que enfrentan los discípulos es llegar a comprender la naturaleza
del aspirante del cual se han hecho responsables y establecer una zona o
sendero de influencia, para que puedan ser definidamente útiles y capaces de
comunicarse con el aspirante. Podría decirse que en el pasado tales relaciones
eran entre alma y alma y requerían un largo período para "alcanzar"
el adecuado reconocimiento en la mente y el cerebro del aspirante. En la
mayoría de los casos, aún hoy persiste eso método, pero muchos de esos
discípulos que prestan ayuda, llevan a cabo (dirigidos por su Maestro) un
experimento para trabajar directamente con los aspirantes en el plano
físico, involucrando así la relación de la personalidad y también del alma.
Esto constituye una relación mucho más difícil, pero es parte de un nuevo
proceso de exteriorización del esfuerzo jerárquico, del cual todos los ashramas
externos (en lenta formación) son parte. Para que reconozca a los miembros de
la Jerarquía se entrena, por este medio, al discípulo en la Luz, siendo
consciente primero, de los discípulos más avanzados que él y aprendiendo
después, a sopesar sus palabras y sugerencias. En consecuencia, observarán el
gran esfuerzo que se está haciendo para acercar los dos centros -la Humanidad y
la Jerarquía- en una relación más íntima, tanto objetiva como subjetiva.
Todos
aquellos que en esta vida han pasado de la etapa del discípulo en la Luz a la
etapa del discípulo aceptado, reconocieron:
1. Al
discípulo avanzado que ellos descubrieron "en la Luz".
2. Al
Maestro. El tema del reconocimiento del Maestro se dilucidará más adelante.
El
consiguiente desarrollo del proceso del intercambio telepático, es algo que
debe ser cuidadosamente estudiado. Todos los grupos de discípulos que trabajan
dentro o fuera de un ashrama, deben estar en íntima relación telepática y
proporcionar un campo de entrenamiento para el desarrollo de este tipo de
sensibilidad. Lo primero que debe haber en un grupo de discípulos, es amor y
confianza, porque sin ellos no puede haber verdadera trasferencia de ideas.
Cuando no existe amor y confianza, deberán desarrollarse definida y
conscientemente.
La
segunda regla que rige la relación telepática es evitar cuidadosamente las
crisis producidas por la crítica, si desean establecer el ritmo requerido. En
todo grupo de discípulos hay quienes hacen después lo que debieron hacer antes;
dan prioridad a muchas personas y cosas antes que a sus deberes y
responsabilidades espirituales; lógicamente esto proporciona entre sus
condiscípulos una razonable (aparentemente justa) crítica. En ciertos momentos
la crítica es sin duda un reconocimiento de hechos. Esto significa que el
discípulo que critica ha llegado a una etapa en que basa su razonamiento en el
amor, de manera que no produce efectos personales en su propia vida ni
en la de su condiscípulo. Es simplemente el reconocimiento amoroso de las
limitaciones, como es erróneo cuando estos fehacientes hechos se utilizan para
despertar la crítica en quienes no están capacitados para ello y son causa de discusión.
El discípulo o aspirante, cuyos defectos son notorios, y no hace los cambios
necesarios en sí mismo, erige barreras que deberá destruir con el tiempo,
eliminando todo lo que causa crítica. Estas barreras impiden la libre
comunicación telepática.
Podría
formularse aquí y se formulará, una interesante pregunta: El grupo de
discípulos y aspirantes activos ¿debe sintonizarse con la nota que emiten los
discípulos más avanzados del grupo, o disminuirla a un nivel general e
inferior, adaptado a los menos avanzados? Expongámosla de otro modo: ¿Los que
están menos avanzados en un grupo de discípulos y aspirantes, deben hacer
descender a su nivel de trabajo y comprensión a los más desarrollados? ¿Harán
un supremo esfuerzo para estar a la altura de la visión superior y alcanzar las
actitudes y puntos de vista de los más avanzados? Estas preguntas constituyen
un problema fundamental en todos los ashramas, y únicamente pueden responderlas
los mismos discípulos.
Cuando
el discípulo mentor establece los ajustes kármicos, está regido por ciertos
requisitos. Debe asegurarse con exactitud qué karma debe agotar en esta
encarnación el aspirante que tiene a su cargo. Luego tiene que inducirlo a que
agregue a este karma lo que puede llamarse "karma liberador". Esto es
parte de un proceso forzado a que deben someterse voluntaria y
libremente todos los que eligen el difícil camino de la iniciación. El
discípulo tratará de hacer ciertas cosas a este respecto. Aquí me refiero al
discípulo que está en la Luz:
1. Agota
inevitablemente el karma lo más inteligente y conscientemente posible.
2. Acepta
algún karma, que comúnmente podría ser precipitado en una vida posterior.
3. Comienza
a responsabilizarse de parte del karma general de la humanidad, aumentando así
su propio karma.
4. Empieza
a agotar parte del karma planetario y a comprender algo del mismo, aunque no
asume todavía responsabilidad a este respecto. Sólo después de la tercera
iniciación toma parte, conscientemente como individuo, de la responsabilidad
kármica del Logos planetario.
Quisiera
señalar aquí que me refiero al buen y mal karma. La tarea del discípulo
colaborador consiste en guiar al discípulo que está en la Luz, a ajustar su
karma. El discípulo avanzado lo hace plasmando el pensamiento. Cuando el karma
se enfrenta conscientemente se acelera por el poder mental; quizá ésta es la
lección principal que el discípulo avanzado debe enseñar al neófito. Así se le
ayudará a ver "en la luz" que ilumina su camino, pues el discípulo
que lo prepara para la etapa de discípulo aceptado está en constante contacto
con el Maestro. De este modo se establece una relación triangular que tiene un
valor oculto.
Esta
etapa puede ser relativamente breve si el discípulo en la Luz lo ansía y
conscientemente desarrolla la sensibilidad superior. A veces dos vidas son
suficientes para abarcar este período. El discípulo en la Luz es el que huella
el camino de lo que se llama "la revelación menor" -menor porque
concierne a la revelación de lo que debe hacer durante la vida de la
personalidad; no es el camino de la revelación superior de la divinidad y su
naturaleza, sino la revelación de lo que ya está manifestado y no lo que debe
ser manifestado. Reflexionen sobre esto. El faro del alma revela defectos del
carácter, la expresión limitada y la conducta inadecuada, las cuales deben ser
corregidas inteligentemente. En los gráficos simbólicos que el discípulo
guiador presenta al Maestro dos veces por año, se indica el esfuerzo hecho en
ese sentido y no los resultados; lo que cuenta es el esfuerzo. Los
resultados serán inevitables, de acuerdo al esfuerzo. Cuando estos gráficos
(tres) se relacionan y superponen geométricamente, indican un definido diseño
de rayo. Entonces el Maestro puede juzgar el grado y tipo de desarrollo y
determinar en qué momento puede autorizar al discípulo avanzado para que
solicite, en la etapa del discipulado aceptado, el ingreso del discípulo que
tiene a su cargo. Cuando la demanda del aspirante, la solicitud del discípulo
guía, la condición kármica y la nota que registra el Maestro coinciden en el
tiempo, entonces se llega a la tercera etapa.
Quisiera
recordarles nuevamente que estas tres etapas se relacionan con el trabajo en el
ashrama y con la vida y la vitalidad del grupo interno. Este grupo está
compuesto, como saben, de antiguos y experimentados discípulos e iniciados,
también de neófitos en diferentes etapas de desarrollo y de discípulos que
pasan por las numerosas y diversas etapas del sendero. Estas grandes
diferencias entre los tipos de discípulos activos producen la interrelación
entre los ashramas externos e internos, entre el grupo objetivo en el plano
externo y el grupo interno mayor. Esto conduce a la pregunta que puede surgir
en forma normal en las mentes de quienes trabajan en el grupo externo y están
relacionados superficialmente con el grupo interno: El nivel de conciencia del
ashrama externo ¿está determinado por los miembros de ese grupo o por su
relación con todo el ashrama, del cual constituye una parte relativamente
pequeña? Cuando un miembro del ashrama formula tal pregunta, indica una
definida preocupación por el personal del grupo y no por el grupo como un
aspecto del ashrama de algún Maestro. Los discípulos deben recordar que un
ashrama no está restringido a unos pocos que pueden conocerse mutuamente y
reunirse como miembros de un ashrama. Un ashrama es un grupo internacional,
compuesto de almas encarnadas y desencarnadas; es una síntesis de iniciados de
diversos grados y de discípulos aceptados. Los Maestros no consideran iniciados
a quienes recibieron la primera iniciación. Sobre este punto debe insistirse.
A
los discípulos que recibieron la segunda iniciación se los considera
"iniciados en probación", y sólo cuando pasaron la tercera iniciación
son verdaderos iniciados desde el punto de vista de la Jerarquía. A la primera
iniciación se la denomina a veces iniciación lemuriana", a la segunda,
"iniciación atlante", pero a la tercera iniciación -la de nuestra
raza aria- la Jerarquía la considera técnicamente la primera iniciación.
Quisiera que reflexionaran sobre este nuevo punto de vista. De allí que el
término Discípulo Aceptado abarque las etapas de la primera y segunda
iniciaciones; cuando un discípulo ha recibido la tercera iniciación ya no es
técnicamente un discípulo aceptado, aunque permanece en el grupo de un Maestro
hasta recibir la cuarta iniciación. Hago notar estos tecnicismos a fin de que
haya claridad y proporción en sus reflexiones.
Un
ashrama, por lo tanto, representa todas las etapas del desenvolvimiento, desde
las más avanzadas hasta las del principiante, como ser, el que lee estas
instrucciones. Lo más importante para cada discípulo de un ashrama, es poder
elevar su conciencia y responder conscientemente a la vibración ashrámica, a
fin de no obstaculizar las actividades planeadas del ashrama. Los discípulos
iniciados más avanzados ¿deben detenerse, o esperar y disminuir sus
actividades, a fin de dar tiempo y oportunidad a los menos avanzados para que
estén a la altura de ellos? Por consiguiente, surge la pregunta:
¿Esperan los discípulos avanzados u obstaculizan los menos avanzados?
Puedo
asegurarles que no se aplica una norma exacta, y quisiera prevenir a los
principiantes que no pueden obstaculizar a los miembros avanzados de un
ashrama, pero sí expulsarse a sí mismos de la esfera de actividad, aunque no
del grupo. Les corresponde esperar a quienes no están entrenados ni preparados,
y no los preparados y realmente dedicados.
La
tarea del Maestro consiste en estimular al mayor número posible de los que
pertenecen a Su grupo, a fin de que trabajen firmemente en los niveles de
actividad espiritual, donde el fuego de la voluntad de amar anima y predomina.
Parte del ashrama se halla aún en las primeras etapas, luchando por comprender
los fuegos de la mente, que deben ser primeramente captados y luego aplicada su
esencia ígnea, antes de que el fuego de la voluntad de amar pueda afluir a
través del discípulo.
Debe
comprenderse que el trabajo del ashrama sigue su curso y que los discípulos e
iniciados (de fervorosos corazones) continúan trabajando sin
impedimentos. Esto abarca la reacción individual de los miembros de un ashrama.
Pero cuando todo el grupo con vehemente amor vive como almas, entonces el
ashrama se convierte en un centro vital o vórtice de fuerza dinámicamente
efectivo. Los Maestros que trabajan aplicando el método de formar ashramas, se
esfuerzan por lograr, lo más rápidamente posible, esta unidad de amor e
intención (voluntad). Sólo el principiante se preocupa de su efecto individual
en un ashrama. El discípulo entrenado y liberado se preocupa del esfuerzo que
debe realizar y la tarea que debe llevar a cabo. La personalidad de un
discípulo individual sufre si sus hermanos de grupo no comprenden ni detienen
la fogosidad de sus mentes, pero continúa firmemente con su trabajo,
manteniendo incólume su eficacia personal, como unidad servidora. Sabe que
algún día todos se liberarán de sí mismos. Mientras tanto trabaja para
neutralizar su influencia, y en ese sentido su tarea es más pesada, pero sabe
también que están en camino de comprenderlo y que por el momento no pueden
evitar ver en él y hasta en su Maestro, los mismos defectos que predominan en
ellos, pues, hermano mío, vemos en otros, aunque no exista. Los discípulos
deben aprender a diferenciar entre la verdadera percepción analítica y lo que
se denomina crítica. Un Maestro no critica a los miembros de Su ashrama.
Procura analizar los puntos que pueden obstaculizar la utilidad del servicio
que presta el ashrama. Existe una diferencia fundamental entre esta ayuda
constructiva y la crítica basada en un sentido de superioridad personal y en el
hábito de buscar defectos.
Cada
Maestro ha llegado a un punto en que ve la visión con claridad, siendo esto
parte de la recompensa acordada al iniciado. Se identifica con ella y, si es
necesario, su rayo de "captación" la matiza y enriquece,
interpretándola como Su contribución al todo. Allí reside el secreto del éxito
inevitable e inobstaculizable (si tal palabra existe, hermano mío) de la
visión, materializada por los esfuerzos combinados de la Jerarquía,
condicionada en tiempo y espacio por algún Maestro o grupo de Maestros que trabajan
con uno o varios rayos. En los primeros días del presente ciclo de esfuerzo
jerárquico 1925-1936, el primer rayo actuaba sobre la humanidad. La actividad
de tal rayo culminó cuando Gran Bretaña declaró la guerra en 1939 y la fuerza
destructiva de este rayo -mal aplicada y mal dirigida indujo a Alemania a
invadir Polonia. En 1932 la influencia del segundo rayo empezó a afirmarse y
continuará haciéndolo hasta 1945, en que el séptimo rayo entrará paulatinamente
en actividad. Entonces tendremos tres rayos que simultáneamente afectarán al
género humano:
1. El
primer Rayo de Voluntad o Poder, agotando su fuerza.
2. El
segundo Rayo de Amor-Sabiduría, alcanzando su meridiano y manteniéndose en el
centro del escenario hasta 1957.
3. El
séptimo Rayo de Orden Ceremonial, entrando en actividad en combinación con los
otros dos -la voluntad de amar y la voluntad de un orden-, produciendo belleza
en el actual caos.
Por
lo tanto, los discípulos de los Maestros Morya, Koot Hoomi, Rakoczi, van hacia
un período de intensa actividad. El destino del mundo está en manos de Sus tres
grupos de discípulos iniciados, y se les pide conjuntamente a los discípulos
aceptados de los tres grupos, que colaboren con Ellos, lo cual ofrece a muchos,
en todas partes, una gran oportunidad. A medida que ustedes visualizan el Plan
y colaboran con los tres Maestros y Sus grupos de iniciados, se les presentará
una oportunidad. Los Grandes guías de Shamballa consideran responsable a este
triángulo de energía, de la regularización de los asuntos mundiales. No es
necesario que la humanidad sepa algo más sobre esto.
Recuerden
que el ashrama es un vórtice de fuerza y un centro de energía -centro a través
del cual afluyen la fuerza y la energía,
para que se materialice la visión. Esta fuerza y energía está, en último
análisis, dirigida por un Maestro, por un grupo de tres iniciados avanzados y
por otro grupo de iniciados menores, representando así (en cada ashrama) el
gobierno planetario en miniatura. Ellos reducen la energía entrante, a fin de
que los discípulos aceptados puedan manejarla sin peligro y actuar como agentes
distribuidores. La energía con que trabajan los Maestros procede de Shamballa;
las fuerzas con que Ellos trabajan, la proporciona la Jerarquía misma, y de
acuerdo a como reaccionan los discípulos aceptados a las fuerzas combinadas,
podrán ser utilizados para servir. En otras palabras: los discípulos iniciados
en el grupo de un Maestro enfocan las energías entrantes; los discípulos
aceptados, por mediación de sus almas, enfocan la fuerza que el Maestro dirige
externamente hacia el mundo de los hombres, de acuerdo al Plan de la Jerarquía,
haciéndolo en concordancia con la revelación que proviene de Shamballa.
A
los discípulos iniciados sólo les interesa la
visión, el Plan, su dirección y su materialización en la Tierra. Los
discípulos aceptados están aprendiendo a hacerlo y mientras tanto
deben reaccionar a la visión en forma que podría llamarse secundaria, pues se
ocupan del Plan y de la distribución de las fuerzas que lo materializará. Así
se coordina toda la actividad del ashrama. Los discípulos recientemente
aceptados (que están aprendiendo a colaborar) son valiosos como "agentes
de experimento". De acuerdo a su reacción ante las verdades impartidas y
el Plan; de acuerdo a la capacidad de percibir la necesidad y relacionar esta
necesidad con el medio de liberación, y de acuerdo a su capacidad de trabajar
con los discípulos mundiales (los cuales son definidamente responsables, ante
el Maestro del Ashrama, por algún aspecto del Plan), así será el éxito del
esfuerzo en el mundo externo.
Nuevamente
se les llama la atención sobre el concepto de la "Jerarquía de
Relación". En estos días de contienda mundial, el establecimiento de
rectas relaciones presenta la clave del aspecto inmediato de la visión que debe
ser precipitada sobre nuestro planeta. Por lo tanto, un Ashrama es un centro
donde se pone a prueba la relación.
Surge
aquí una pregunta sencilla: ¿cómo pueden establecerse rectas relaciones en la
tierra si los discípulos aceptados del grupo de un Maestro son incapaces de
reaccionar a esa idea y de mantener entre sí relaciones correctas, unánimes e
inequívocas? ¿Qué esperanzas hay para el mundo externo, si el círculo interno
de trabajadores (discípulos consagrados) son incapaces de establecer y mantener
entre ellos estas rectas relaciones? Actualmente el problema es triple. Las
rectas relaciones deben ser fomentadas entre:
1. Los
discípulos aceptados, los discípulos
iniciados y el Maestro.
2. Los
miembros de un Ashrama y otros Ashramas.
3. Estos
Ashramas y el mundo externo
El
Maestro de un ashrama y los iniciados mayores de su grupo, son responsables de
la relación entre Shamballa y la Jerarquía. Los discípulos aceptados y los
iniciados menores son responsables de la relación entre la Jerarquía y la
humanidad. De este modo se mantiene inviolable la gran cadena de la
"Jerarquía del Ser".
SEXTA
PARTE
Etapa
III. Discipulado Aceptado
En
esta breve serie de instrucciones no tengo la intención de ocuparme de la etapa
del discipulado aceptado. Mucho se ha escrito sobre ello. He abarcado los
ángulos prácticos en mis libros y nada se logrará con la repetición. Los libros
que la Sociedad Teosófica ha publicado sobre el discipulado describen
adecuadamente el sendero de probación. Yo me ocupé detalladamente del sendero
del discipulado.
Los
contactos que se realizan en el sendero del discipulado aceptado son bien
conocidos, pero no pueden ser descriptos detalladamente. Varía según la persona
y el rayo. Sólo deseo pedirles que tengan en cuenta esta forma de acercamiento,
recordándoles que tienen lugar en diversos grados de claridad y en distintas
etapas del sendero. Como bien saben, son:
1. Un
vívido sueño.
2. Una
enseñanza simbólica.
3. La
forma mental de un Maestro.
4. El
contacto directo con el Maestro en la meditación.
5. Una
entrevista en el Ashrama de un Maestro.
Los
tres primeros constituyen por lo general la experiencia del discípulo en
probación; los dos últimos, la del discípulo aceptado. Tienen sus contrapartes
astrales o p psíquicas inferiores. En este caso, no todos son espejismo
e ilusión, tampoco básicamente censurables, pues en realidad son la simiente o
garantía de futuras e inevitables experiencias en el Camino. Hay personas que
ven las formas mentales de los Maestros, porque éstas existen, recibiendo enseñanzas
simbólicas en el plano astral o durante el sueño. Los principiantes y los
inexpertos tienden a hacer una o dos cosas: a sobrestimar la experiencia y a
considerarla como un desarrollo espiritual elevado; comienzan por apoyarse en
la experiencia y a sustituir este acontecimiento astral por la realidad futura,
o lo descartan como psiquismo inferior indeseable, olvidando que sólo es
psiquismo inferior cuando es errónea la interpretación y el empleo que se hace
de la experiencia. La tarea del discípulo aceptado consiste en ayudar a
interpretar, dirigir e indicar al neófito la significación de la experiencia.
Los trabajadores en el campo espiritual deben tener esto en cuenta y recordar
que -como resultado de la guerra, la tensión y la aspiración hacia la nueva
era- los sueños y visiones, los episodios de enseñanza simbólica y los
contactos con formas mentales, aumentan constantemente e indican crecimiento y
expansión. Cuando no son dirigidos ni explicados y mal interpretados o
ridiculizados, pueden obstaculizar grandemente, obligándoselos a descender a la
categoría del verdadero psiquismo inferior; correctamente explicados e
interpretados pueden constituir una serie de revelaciones graduadas, en el
camino hacia la luz; entonces existen como garantía del conocimiento futuro y
como postes indicadores de una realización relativa, pero no son reales cuando
están enfocados astralmente.
Los
discípulos deben tener siempre presente que progresan respondiendo a sus
propias preguntas; la tarea del Maestro no es responder a las preguntas que el
discípulo, con un poco de tiempo y reflexión, puede responderse a sí mismo,
sino sugerir o introducir en la mente del discípulo un interrogante que
justifique su reflexión y luego estimular la mente abstracta para que pueda
responder exitosamente.
Por
lo tanto, pueden ver cuán importantes son las preguntas y cómo, en el ashrama o
grupo de un Maestro, la reacción de los miembros a las preguntas recibidas por
un discípulo individual o por todo el grupo, y las respuestas a esas preguntas,
producen un efecto condicionador sobre el grupo. Aquí entra en juego el trabajo
especial del Maestro -incitar al Ashrama a formular las preguntas que traerán
la revelación. Un Maestro debe recordar siempre dos cosas: primero, la
condición del grupo, lo cual depende de la vibración conjunta o nota de todos
los miembros del ashrama, mientras trabajan juntos y, segundo, el período
durante el cual actúa el grupo. Deberá agregarse a ello la respuesta de todo el
ashrama. Una de las dificultades que enfrentan los ashramas (considerándolos
como totalidades) es absorber nuevos miembros y discípulos, sea individualmente
o en grupos. La pregunta que lógicamente surge es: ¿Cómo puede un grupo dentro
del ashrama (constituido por discípulos relativamente nuevos y principiantes,
en el sendero del discipulado aceptado) ser más sensible a la vibración del
ashrama y al Maestro del ashrama?
Esta
pregunta, en realidad, abarca el principal problema que existe entre la
personalidad y el alma, entre el Maestro y el discípulo y entre la humanidad y
la Jerarquía. Fundamentalmente consiste en registrar la unidad esencial y
terminar con la separatividad. Los discípulos deben aprender conscientemente a
evitar las diferencias entre los aspectos del ashrama interno y externo y entre
los pocos miembros del ashrama que conocen y reconocen, más el vasto número de
los que no conocen. Un ashrama es un grupo o conjunto de discípulos, de
iniciados de diversos grados y de discípulos mundiales y neófitos, que
comienzan a recorrer el camino del discipulado. Los discípulos no deben pensar
en términos de distintos ashramas, sino en términos del Ashrama como un todo.
La
clave de esto, aunque posiblemente no lo parezca, es intensidad. La intensidad,
o trabajar desde un punto de tensión, trae una oleada de revelación, entonces
el discípulo puede aprender en un solo y breve día lo que de otra manera podría
llevar meses y también años. La tensión es el gran poder liberador si está
esta enfocada correctamente. Muchos discípulos enfocan incorrectamente la
tensión y liberan energías en dirección incorrecta (si puedo expresarlo tan
inadecuadamente) y desde una ubicación incorrecta. La correcta tensión se logra
ante todo por la correcta orientación, la cual requiere poseer un verdadero
sentido de los valores y carecer de esas preocupaciones menores, que producen
extensión en vez de tensión. Daré un ejemplo común: cuando se preocupan de su
condición física, no experimentan la tensión que los convierte en centros
magnéticos de poder y amor; cuando se preocupan de los fracasos de otras
personas o de las ideas que tienen respecto a ustedes, tampoco experimentan la
tensión que libera. Por lo tanto, será de valor descubrir dónde están sus
"extensiones" y retrotraerse internamente al punto de tensión, desde
el cual pueden dirigir la energía del alma, consciente y efectivamente.
Éste
es el verdadero trabajo esotérico. La mayoría de los discípulos no rinden ni el
60% de su efectividad, porque sus puntos de tensión se hallan diseminados por
toda la personalidad y no están enfocados donde debería estar el punto
individual de tensión. Cada uno debe descubrir por sí mismo ese punto de
tensión espiritual. La razón de por qué los discípulos no son sensibles al
Maestro, a la vida del ashrama y entre sí, se debe a que se han extendido en
lugar de estar tensos, pues trabajan y viven en la periferia de la conciencia,
no en el centro. Su servicio, en consecuencia, es parcial, su consagración
débil y están dominados por la inercia, el desinterés hacia los demás y las
muchas preocupaciones por el aspecto forma de la vida.
Otra
pregunta más podría considerarse aquí, tratándose de una frase que utilicé
varias veces premeditadamente en estas charlas. ¿Qué diferencia existe entre el
amor y la voluntad de amar? Es una pregunta que siempre hacen los discípulos en
las primeras etapas del sendero del discipulado, muy reveladora por cierto y
fundada en un sentido de necesidad individual y también de necesidad grupal.
Además, indica análisis agudo, que ha llevado, a quien interroga, al punto en
que conoce la diferencia entre teoría, más esfuerzo, y la espontánea
demostración de aquello que es.
La
voluntad de amar encierra el reconocimiento de la limitación, del deseo, de la
exigencia de las cosas y de la intensa aspiración de amar realmente. No
significa la afluencia de la energía de Shamballa por medio del alma, cuya
naturaleza intrínseca es el amor espontáneo. Cuando se desea expresar el amor
se adoptan ciertas actitudes -sean naturales por pertenecer a una personalidad
desarrollada, o forzadas a prestar atención a los mandatos del alma. El
discípulo sabe que carece de amor, porque se encuentra constantemente aislado y
no se identifica con los demás; se irrita con sus hermanos, los critica, se
siente superior a ellos o los observa, diciendo "ustedes están
equivocados, yo no; ellos no comprenden, yo sí. Yo los conozco, pero ellos no
me conocen, debo tener paciencia con ellos", etc. Durante todo este
período la actitud adoptada es indefectiblemente la voluntad de amar, unida a
un profundo conocimiento de los obstáculos que se interponen para expresar el
amor presentado por los demás, como también lo presentan nuestros propios
hábitos mentales. Todo esto es una especie de egocentrismo. La verdadera manera
de amar es reflexionar y meditar profunda y constantemente sobre el significado
y la significación del amor, su origen, su expresión a través del alma, sus
cualidades, metas y objetivos. La mayoría de las reflexiones efectuadas por el
aspirante están fundadas en su comprensión innata de que realmente no ama en la
forma libre y espontánea como lo hace el espíritu. Por lo tanto, el discípulo
se ve forzado a adoptar una posición egocéntrica, en lo que piensa: "Ahora
amo; ahora no amo, tengo ahora que tratar de amar", y sin
embargo ninguna de las actitudes adoptadas es verdadero amor, ni su resultado
es una expresión de amor, porque el discípulo se identifica consigo mismo,
enfocándose en la personalidad. El amor nunca se inicia en la naturaleza
inferior, si puedo expresarlo así. Es una afluencia libre e ininterrumpida
desde la naturaleza superior.
El
amor es espontáneo y contiene siempre el libre espíritu erístico. Creo que
nunca se ha descrito mejor la naturaleza del amor, que la expresada por el
iniciado. Pablo, aunque sus palabras fueron traducidas a veces erróneamente.
Estudien en El Nuevo Testamento los pasajes en donde define el amor.
Desistan de acentuar la voluntad de amar y acentúen en su propia conciencia la
necesidad que los demás tienen de nuestra compasión, comprensión, interés y
ayuda. La soledad que generalmente sienten los discípulos es a menudo
incidental a la egocentricidad de todos aquellos con los cuales entra en
contacto y también a la intensa preocupación del neófito por su propio
progreso. El clamor del neófito es: "Díganme, díganme, entonces
cambiaré". "Aceptaré todo lo que me digan, pero díganme". El
clamor del discípulo es: "Ayuden en el trabajo. Olvídense de sí mismos. El
mundo los necesita". Tantos discípulos están aún encerrados dentro de sí
mismos y ocultos detrás del muro del yo personal, que muy poco amor verdadero
fluye externamente. Hasta no lograr evadirlo y amar verdaderamente, se verá
menoscabada su utilidad.
Hemos
considerado previamente las etapas del Discipulado Primario y del Discípulo
que está en la Luz, que actualmente han quedado atrás para un gran número
de seres humanos. Sin embargo, es necesario revivir los efectos de ambas
experiencias, y la necesidad de hacer esto subyace detrás de gran parte del
trabajo que realizan los discípulos e instructores en la actualidad. Un gran
número de personas también atraviesan la etapa del Discipulado Aceptado.
La nota clave de esa etapa es, como bien saben, establecer contacto con el
Maestro; la tarea principal y la técnica del Maestro es evocar una respuesta
directa y una reacción consciente del discípulo. Junto con esas reacciones el
Maestro espera que el discípulo se esfuerce en ser impersonal en su relación
con Él y sus condiscípulos. Impersonalidad es el primer paso en el camino hacia
el amor espiritual y la comprensión. El esfuerzo de la mayoría de los
discípulos sinceros, generalmente se concentra en amarse los unos a los otros,
y al hacerlo (empleando un viejo símil) ponen "el carro delante del
caballo". El esfuerzo es lograr
ante todo impersonalidad en su trato, porque, una vez lograda, desaparece la
crítica y puede afluir el amor.
El
Maestro también espera un esfuerzo por parte de Sus discípulos, y a fin de
trabajar generosamente en escala mayor, respecto a Su trabajo en el mundo de
los hombres, les permite trabajar como desean, pero ciertamente espera que el
esfuerzo se haga en las líneas de la actividad específica que constituye Su
intención. Para lograr este esfuerzo vital y enérgico debe existir la facilidad
de enfocarse en el trabajo y sus necesidades y desarrollar el poder de
colaborar con quienes están empeñados en una tarea similar. Esto involucra
además impersonalidad y correcto enfoque. Actualmente el Maestro busca a
quienes se consagran a las necesidades de la humanidad en estos días de agonía
humana, lo cual implica sensibilidad al dolor mundial, a medida que se manifiesta
día tras día en los asuntos mundiales; requiere también una "divina
indiferencia" a los acontecimientos externos de la vida del pequeño yo, y
un sentido de proporción que permita al discípulo ver sus pequeños asuntos
personales -físicos, emocionales y mentales- en términos de la totalidad. Así
nuevamente llegamos a la impersonalidad –esta vez la impersonalidad
hacia las propias reacciones del hombre.
Por
lo tanto, el Maestro tiene necesariamente que preguntarse a Sí mismo si el
tiempo y la energía que emplea para los miembros de Su grupo o ashrama, es
justificado y si, como resultado, el grupo se ha vivificado para un
servicio acrecentado, y está más estrechamente unido por los lazos de la
fraternidad ashrámica y más descentralizado, o si es cada vez menos un grupo de
personalidades dedicadas y cada vez más un grupo de almas vivientes.
La
impersonalidad también debe desarrollarse en conexión con el Maestro, pues no
se ocupa de que sus discípulos, como grupo, lleguen a estar satisfechos de sí
mismos, de su categoría o del servicio que prestan. Con frecuencia hace
hincapié (en los pocos y raros contactos con Sus discípulos) sobre sus fracasos
y limitaciones, pues no sólo les imparte una continua enseñanza y les ofrece la
acrecentada oportunidad de servir, sino que Su tarea principal es ayudarlos a
apartarse del aspecto forma de la vida y a capacitarse para ciertas grandes
expansiones de conciencia. Da por sentado de que realmente se dedican y desean
servir, demostrándolo al aceptarlos en Su grupo de discípulos. Al hacerlo
acepta también la responsabilidad de prepararlos para la iniciación. No es
parte de los deberes del Maestro darles palmaditas en la espalda ni
felicitarlos por el trabajo hecho ni por el progreso alcanzado. En cambio tiene
la tarea de vigilar cuidadosamente su nota o vibración, e indicar los cambios
que deben hacerse en la actitud y expresión, donde corresponde intensificar la
vida espiritual y donde los reajustes de la personalidad conducirán a una mayor
libertad y, por lo tanto, a un servicio más eficiente. Si este proceso evoca en
ellos resentimiento o desilusión, entonces indica que aún están dominados por
las reacciones personales.
Otra
cosa que los discípulos fácilmente olvidan, es que el Maestro tiene que
proteger todo el Ashrama principal, de las reacciones de quienes están
aprendiendo a trabajar en pequeños grupos supervisados, en colaboración con sus
hermanos más experimentados. A veces algunos discípulos se desalientan –por
natural morbosidad, egocentrismo, letargo y otras veces por buenas intenciones-
y renuncian al ashrama o grupo. Esto sólo pueden hacerlo exotéricamente, pues
el vínculo esotérico siempre persiste, aunque puede ser momentáneamente
interrumpido ante la necesidad mayor del grupo, de protegerse de algún ente que
se halla entre ellos. Los miembros del Ashrama y los discípulos aceptados
siempre llevan a cabo el trabajo mundial y lo hacen eficazmente. Neófitos y principiantes
deben ser entrenados para este trabajo, proporcionándoseles un amplio campo
para ese fin.
Hay
ciertos períodos en que los discípulos deben enfrentar claras y definidas
preguntas y al responderlas se descubren a sí mismos y también descubren el
alcance y el fruto del servicio exigido. Algunas de estas preguntas pueden
formulárselas de la manera siguiente:
¿Cuán
eficaz es mi trabajo en mi esfera de actividad?
¿Cuán
eficaces son mis pensamientos y planificaciones respecto a lo que puede deparar
el futuro inmediato? Tenemos en la actualidad un ejemplo de esto, en conexión
con los planes para el mundo de posguerra y la necesidad de una inteligente y
espiritual actividad reconstructora.
¿Qué
resultados veo como fruto de mi trabajo?
¿Siento
que mi trabajo ha sido satisfactorio, desde el punto de vista de mi alma e
incidentalmente de mi Maestro?
¿Trabajé
impersonalmente en relación con mis condiscípulos y colaboradores, sin tener en
cuenta su categoría?
¿Mantuve
el necesario espíritu de colaboración amorosa?
¿Reconozco
honestamente mis propias limitaciones y las de mis condiscípulos, y sigo
adelante con quienes sirven a la par mía, sin críticas y en silencio?
¿Sé
exactamente en qué etapa estoy? ¿A quién puedo ayudar? ¿A quién puedo acudir
para que me dé un ejemplo, ayuda y comprensión?
Una
de las primeras lecciones que un discípulo debe aprender, es reconocer lo que
ocultamente se denomina "progresión jerárquica". Esto le permite al
discípulo colocarse conscientemente en ese punto al que la evolución y
el desenvolvimiento espiritual lo han llevado, por lo tanto, a reconocer a
aquellos a quienes puede ayudar desde el punto de vista de su mayor experiencia, y de quienes puede
esperar análoga ayuda.
Esta
primera lección es difícil. El neófito por lo general es más conscientemente
vanidoso que el discípulo experimentado. La necesidad de comprender el hecho de
la progresión jerárquica me impulsó a elegir, como nuestro tema de estudio, las
seis etapas del discipulado. El hecho de ser un discípulo no significa que
todos, dentro de un ashrama, deberían hallarse en el mismo peldaño de la escala
evolutiva. Pero no es así. Un ashrama está compuesto de todos los grados, y
abarca desde el discípulo que da los primeros pasos en el arduo sendero del
entrenamiento, hasta el discípulo que es Maestro de Sabiduría. La progresión
jerárquica es algo que merece detenida consideración. Les recordaré que la Ley
dice: "progresamos por medio de nuestros propios reconocimientos". Cuando
se considera un reconocimiento como aspecto o fracción de un todo mayor,
constituye la simiente de una mayor expansión de conciencia. Una constante
expansión estabilizada de la conciencia significa iniciación. Esta
afirmación esotérica es de gran importancia.
Es
esencial que los discípulos cultiven la actitud de reconocimiento espiritual, y
cuando lo hagan, hallarán que sus vidas se han enriquecido grandemente. El
contacto con discípulos, iniciados y Maestros, tiene siempre resultados
evocadores. El poder que normal e inconscientemente manejan, es doble en su
efecto. Extrae lo mejor y evoca lo peor del discípulo, mientras presenta
situaciones, las cuales él debe resolver. Cada discípulo es un punto focal de
poder hasta cierta medida. Cuanto más avanzado esté un discípulo, tanto mayor
será la fuerza o energía que irradiará de él; esto lógicamente presentará
situaciones que tendrá que manejar el discípulo menos avanzado. El verdadero
discípulo nunca lo hace intencionalmente. La teoría tan prevaleciente entre
grupos esotéricos de que el dirigente o un discípulo avanzado tiene que
producir ciertas situaciones a fin de desarrollar al estudiante, es contraria a
la ley oculta. Sin embargo, desde el momento en que se pone al alcance de la
radiación de un Maestro o discípulo más avanzado, con seguridad se producen
acontecimientos en sus vidas. La radiación será eficaz cuando se reciba
correctamente y se registre y utilice conscientemente, de modo de llevar a cabo
los cambios presentidos y necesarios. Oportunamente, cuando la vibración de un
discípulo es constante y responde a otra más elevada, pueden sincronizarse
ambas. Esta sincronización caracteriza a todos los grados de iniciados y a un
iniciado de grado superior, e indica que un iniciado o discípulo de grado
inferior puede ser aceptado en los grados superiores. La sincronización es
la clave de la iniciación.
SÉPTIMA
PARTE
Etapa
IV. El Discípulo que está en el Sutratma
o Hilo.
Después
de estos preliminares nos ocuparemos de otra Etapa del Sendero del Discipulado.
La cual podría describirse como:
"La etapa en la que se le enseña al discípulo (en casos de
emergencia) la forma de llamar la atención del Maestro. Tiene el nombre
peculiar de Discípulo que está en el Sutratma o Hilo".
En
esta etapa está implicada la sensibilidad psíquica más elevada. En mis escritos
he señalado, en forma clara y definida, lo indeseable de las experiencias psíquicas inferiores. Lo hice por ser muy
necesario prevenir a los estudiantes sobre ello. La dificultad se acrecienta
debido a que no es fácil llegar a lo p psíquicos inferiores para prevenirlos,
pues están seguros que sus poderes clarividentes y clariaudientes indican un
tipo avanzado de elevado desarrollo espiritual. Sus mentes se cierran a toda
clase de advertencias y generalmente actúan detrás de una barrera de envanecida
autosatisfacción. Olvidan que las razas aborígenes y los animales son todos p
psíquicos y registran lo que no pueden registrar los tipos más mentales. Las
personas comunes son inherentemente astrales en sus actividades,
interpretaciones fenoménicas, actitudes y enfoques. Por lo tanto, es necesario
insistir, advertir y hacer comprender al psíquico término medio, lo indeseable
de la vida astral.
Sin
embargo, los discípulos consideran que ningún aspecto de la manifestación
divina está fuera del alcance de su experiencia. Saben que el psiquismo, en sus
fases inferiores, es también parte de la expresión divina y de naturaleza
esencialmente más elevada que los procesos puramente físicos de vivir en un
cuerpo. Un discípulo no puede decir que, simplemente por ser discípulo, no está
sujeto a ésta, aquélla u otra experiencia. Debe estar preparado para todas las
experiencias y enfrentar el hecho de que oportunamente todos los discípulos
tienen que llegar a ser p psíquicos, tanto inferiores como superiores, así como
lo fue el Cristo. La única forma de defenderse es impedir que se manifiesten
los poderes inferiores, hasta que estén activas las facultades psíquicas
superiores; entonces las inferiores se controlan y manejan (si puedo expresarlo
así) desde un nivel elevado de conciencia. Para el discípulo sólo existe vida y
forma, y aprende a dirigir los procesos de la vida por medio de la forma, a fin
de producir la manifestación divina.
El
mundo, actualmente, está entrando en una fase de extrema sensibilidad. Los
discípulos deben entrenarse a sí mismos para ayudar. El cambio de conciencia
del individuo común y mediocre, será hacia los niveles del astralismo
consciente, y desaparecerá rápidamente el velo entre lo visible y lo invisible.
¿Cómo pueden ser de utilidad los discípulos en ese difícil período si no tienen
experiencia para distinguir e interpretar lo que debe existir entre los
aspectos fenoménicos? ¿Cómo es posible rescatar y proteger a otros, si temen
entrar en los reinos de la vida donde rige el psiquismo inferior? No les pido
que cultiven poderes p psíquicos, pero sí que se mantengan alerta para
ver y oír en todos los niveles donde presten servicio y saber qué ven y oyen,
interpretándolo correctamente, sin enceguecerse por el prejuicio y el temor. El
sendero del discipulado no es fácil de seguir, pero tiene sus compensaciones
adecuadas. La sensibilidad psíquica está involucrada en la comprensión de esta
fase del discipulado.
Al
tratar de estudiar brevemente esta etapa, debe tenerse presente una correlación
entre el discípulo, el Ashrama donde trabaja y el Maestro. La correlación y el
desarrollo de esta relación triangular siempre es inducida por el
conocimiento de la tensión. Mucho material se dio a los estudiantes sobre
el tema del sutratma y del antakarana. El sutratma conduce desde la Jerarquía y
un punto de tensión en esa Jerarquía (como lo es un Maestro en el centro de
cualquier ashrama) hasta lugares distantes, innumerables planos e incontables
corazones. El sutratma permite al discípulo (si se le ha autorizado a aprender
la fórmula de utilizarlo) volver a su centro de trabajo y llegar en el momento
deseado al "Maestro de su vida". Esta relación triangular puede ser
descripta de la siguiente manera:
Gran
parte de lo que he enseñado sobre el Festival de Wesak, constituye una
ampliación de esta idea, y deben tenerlo presente al prepararse para participar
en él.
El
tema sobre el discípulo que está en el sutratma y las técnicas implicadas en
este estado de conciencia, se relacionan con la capacidad del ser humano,
controlado por el alma, para llegar a ser magnético y "emitir el llamado
vibratorio que puede llegar al oído de Aquel que sujeta el sutratma o
hilo". Esta cita fue extraída de un manuscrito muy antiguo en los Archivos
de la Jerarquía, que se refiere a esta etapa del discipulado. Por primera vez
hago accesible esta información, en forma breve y necesariamente velada e
inadecuada, a los discípulos que se reúnen en este ciclo al llamado de la
Jerarquía. Sólo aquellos que se hallan en esta etapa del discipulado realmente
comprenderán lo que expongo y se beneficiarán de las insinuaciones.
Esta
cuarta etapa será posible únicamente para el discípulo que ha sido aceptado
durante más de una vida y que demostró capacidad de trabajar con altruismo y
perseverancia. Puede decirse que los requisitos son:
1. Descentralizarse
y dejar de ser el punto de interés dramático en su pequeño escenario. No
preocuparse de su naturaleza sensoria. No permitir que el excesivo autointerés
que evidencia la mayoría, impida controlar sus pensamientos y aspiraciones.
2. Trabajar
impersonalmente, sin importarle cómo reacciona su personalidad. Esto significa
que sus propios sentimientos y pensamientos, simpatías, antipatías y deseos, ya
no son factores controladores; él condiciona sus actividades y relaciones
diarias, únicamente mediante esas intenciones y actividades que son para bien
del grupo. No sacrificará a ningún individuo en bien del grupo, sino después de
haber hecho el debido esfuerzo para ayudarlo a comprender y a manifestar rectas
relaciones; tampoco vacilará en actuar con firmeza cuando surja la necesidad u
oportunidad.
3. Desarrollar
el sentido de proporción respecto al trabajo y considerar de valor relativo lo
que él ha contribuido al trabajo del Maestro y a la vida del ashrama.
Preocuparse de la tarea y la oportunidad y no del Maestro o del lugar
individual que ocupa en los pensamientos del Maestro. La mayoría de los
discípulos en las primeras etapas del noviciado, jamás olvidan que son
discípulos. Esto es lo que el Maestro Morya denomina el "ufano recuerdo de
la mente absorta en sí misma". Es una forma de orgullo velado, que a los
principiantes le resulta difícil evitar. Ni por un momento olvidan su
discipulado y su Maestro, no importa cuán activo sea su servicio; sin embargo
-si realmente trabajaran desde el punto de tensión- olvidarían la existencia
del Maestro cuando llevan a cabo la tarea para sus semejantes.
4. El
discípulo en el sutratma llega a la etapa donde se presenta la analogía
superior de la denominada "doble personalidad", o en otras palabras,
ese estado de conciencia del cual la doble personalidad es la sombra y la
distorsión. El discípulo es consciente, simultáneamente, de dos estados de
conciencia, o de dos puntos de actividad concentrada:
a.
El punto de tensión
espiritual en que está enfocado y se esfuerza por mantenerlo inviolable y
continuo.
b.
La esfera de actividad
enfocada en los tres mundos por cuyo intermedio lleva a cabo, como discípulo,
su trabajo y servicio.
Estos
dos puntos relacionados no son en realidad dos actividades separadas, excepto
cuando emergen en la conciencia del discípulo en el plano físico y expresan su
vida objetiva y subjetiva. Derivan del trabajo que debe realizar en tiempo y
espacio por medio del cerebro físico. El segundo punto de enfoque sería en
realidad una exteriorización del punto interno de tensión. En estas
palabras tienen la clave de la verdadera ciencia del discipulado y de la
relación progresiva entre el centro humano y el Jerárquico. Concierne asimismo
al trabajo del Buda y del Cristo, porque ambos representan el punto de tensión
en Shamballa y en la Jerarquía.
La
mayoría de los discípulos no trabajan desde el punto de tensión espiritual,
sino desde un punto de enfoque de la personalidad -lo cual es, en realidad un
paso más adelante que el de la persona irreflexiva común- al que se aferra
demasiado tiempo. Mientras un hombre está enfocado en su personalidad, punto de tensión espiritual se le escapará.
Estará impelido por la aspiración personal, no por la fuerza ashrámica, y este
enfoque en la forma traerá dificultades tanto al aspirante individual como a su
grupo. La tensión espiritual como resultado de la total dedicación de la
personalidad al servicio de la humanidad, estimula y fortalece, pero no evoca
la vida inferior del yo personal.
El
discípulo debe cumplir estos requisitos antes de enseñársele cómo llegar al
Maestro a voluntad, o cuando surge una emergencia.
Quisiera
llamarles la atención sobre la actitud del Maestro en esta etapa del progreso
de Su discípulo. Como el nombre lo insinúa, en este punto se le permite al
discípulo llamar la atención del Maestro, que sólo se concede cuando se puede
confiar en que el discípulo utilizará ese privilegio únicamente para propósitos
de servicio grupal y nunca para sí mismo o en beneficio propio. Significa
también que es ya capaz de manejar su vida y sus problemas y, por lo tanto,
incapaz de entrometer sus crisis personales en la vida del ashrama. Además
implica que la devoción y el esencial altruismo básico del discípulo es de tal
naturaleza que el ashrama no necesita ser protegido de su actividad vibratoria;
nunca exige que el Maestro le otorgue, lo que esotéricamente se denomina
"el poder que rechaza". El Maestro sabe que si llega un llamado del
discípulo en el sutratma, no pierde tiempo si le responde, porque la demanda
siempre será emitida para satisfacer la necesidad del grupo y establecer un
propósito grupal.
No
importa lo que está haciendo el Maestro ni cuál es Su preocupación, debe
responder a ese llamado porque al discípulo se le ha conferido el derecho de
hacerlo cuando lo demanda una emergencia. Cabe preguntarse aquí cómo sabe el
discípulo (empleando una frase idiomática) "abrirse paso hasta el
Maestro". Puedo asegurarles que queda totalmente inhibido cuando no debe
emitir el llamado -inhibición que surge de él mismo, no la impone el Maestro-
ni lo desea ni lo hace si tiene alguna duda en su mente. Es cuestión de poseer
clara percepción intuitiva, de reconocer que existe un canal libre de
obstáculos y que es un acto de la voluntad espiritual. En realidad constituye
un proceso de invocación y evocación. Este concepto del discípulo en el
sutratma o hilo, subyace en las distorsionadas enseñanzas sobre las
prerrogativas y privilegios del sacerdocio y la relación del Papa, por ejemplo,
con Dios, o de los "elegidos", con la Deidad. El discípulo en
el sutratma y el Maestro y Su Ashrama, constituyen ese ideal latente e
insatisfecho, que la conciencia eclesiástica interpreta como que es la Iglesia.
Cuando se erija la venidera religión mundial alrededor del trabajo y de la
actividad de los discípulos mundiales y conocedores, entonces veremos
correctamente interpretados y realmente expresados estos símbolos, denominados
"derechos y prerrogativas del sacerdocio". Las mismas deducciones
simbólicas se pueden observar en la casta de los Brahmanes en la India.
Esta
relación e interacción responsivas sólo las obtiene, después de un largo ciclo
de relación externa, el discípulo aceptado, primero en la periferia y después
en el ashrama, pero no como resultado del esfuerzo para obtener esta posición
de poder e influencia en el servicio. Es simplemente el resultado silencioso y
casi inconscientemente logrado de la propia negación y autolvido que
caracteriza al discípulo aceptado, descentralizado y completamente dedicado al
cumplimiento del plan divino, dentro de su máxima capacidad. Es la recompensa,
si puedo expresarlo así, del trabajador que sabe lo que vino a hacer en esta
encarnación, y trata de hacerlo con toda dedicación. El anhelo impulsor de su
vida es la necesidad de la humanidad y su creciente percepción del próximo paso
que el hombre debe dar.
Las
principales tareas del Maestro, cuando un discípulo entra en su ashrama,
consiste en hacerle pensar en su descentralización. Esto implica
trasladar la conciencia del discípulo, de sí mismo al trabajo que debe
realizar, e incidentalmente responder a las siguientes preguntas:
1. ¿Sabe
en realidad, cuál es la tarea de su vida?
2. ¿Ha
tratado de llevarlo a cabo en las actuales circunstancias de su vida?
3. ¿Tiene
como objetivo principal la formación de su carácter y el desarrollo de la
pureza? Si es así ¿no cree usted que debería estar en el sendero de probación
en vez de engañarse a sí mismo de que está en el sendero del discipulado?
4. ¿Se
preocupa de la necesidad de la humanidad o de su posición como discípulo, de
sus propios problemas espirituales y de las ilusorias y terribles dificultades
de su vida personal?
Mientras
crea que su vida es de sumo interés y excesivamente difícil, se halla sólo en
las primeras etapas del discipulado aceptado y aún no ha desterrado viejos
hábitos mentales. Estas preguntas deberán ser contestadas oportunamente antes
de que el estudiante adquiera lo que podría llamarse "completa libertad en
el Ashrama".
También
debe recordar que el Ashrama se exterioriza sólo cuando proporciona un punto de
tensión espiritual. De allí egresan los discípulos para trabajar en el mundo.
El grupo externo que trabaja en el mundo, o sea el ashrama exotérico, se
exterioriza reflejando la radiación del Ashrama interno y estableciendo un
campo magnético de poder espiritual. Esto se hace a medida que los miembros que
se encuentran en la periferia externa, se relacionan con el Ashrama interno y,
por consiguiente, reaccionan a la nota y cualidad del grupo interno reunido
alrededor del Maestro.
Un
Ashrama no es un grupo de personas que buscan conocimiento espiritual. Es un
centro de actividad grupal que, impulsado por energías (cuando se le otorga
plena y adecuada influencia), permite al grupo llevar a cabo el Plan del
Maestro y satisfacer la necesidad humana. Quizá se pregunten por qué acentúo
constantemente esta necesidad. Lo hago porque esa necesidad constituye el
principio más importante y urgente de invocación y puede evocar y evocará
respuesta jerárquica, poniendo en relación dos centros, la Humanidad y la
Jerarquía. Ésta es la analogía grupal de la invocación del alma por la
personalidad y su consiguiente evocación en el plano de la vida diaria, lo cual
conduce a la consiguiente fusión. Un Ashrama o el grupo de un Maestro es, por
lo tanto, un centro de invocación, y cuando un discípulo individual se
convierte en un discípulo que está en el sutratma, constituye la recompensa por
el servicio altruista -efectuado a cualquier costo personal. Entonces el
Ashrama puede llegar a ser un centro de excepcional poder mundial.
Los
discípulos en el sutratma o hilo, emplean una técnica especial de acuerdo a su
rayo; actúan siempre a través del centro coronario. Por medio de ese centro
emiten el llamado, inaudible desde el ángulo del plano físico, y (vibrando a lo
largo del hilo) llega hasta el Maestro. Sin embargo, el Maestro enseña
directamente estas técnicas al discípulo cuando reconoce que éste tiene derecho
a ese privilegio. Aquí no puedo dar directamente estas técnicas. Cuando
"esté en el sutratma", se le impartirá inevitablemente tal
información.
El
sutratma no es el antakarana, sino un hilo vinculador de luz viviente. El
Maestro lo proyecta a medida que el servicio del discípulo evoca respuesta de
Él. Sin embargo, esta evocación acrecienta su poder a medida que el discípulo
construye el antakarana entre la personalidad y la Tríada espiritual. El
discípulo en el sutratma oportunamente conecta el hilo de la vida -un aspecto
del antakarana- con este hilo ashrámico, de allí que se establezca el control
monádico sobre el individuo, que grupalmente significa que la Jerarquía es
controlada por Shamballa. Debe tenerse siempre presente la relación menor y
mayor.
Para
el aspirante común las implicaciones de esta etapa del discipulado son de valor
porque acentúan lo que aún no se ha logrado. Por lo tanto, las implicancias son
negativas, lo cual es frecuentemente deseable, en lo que concierne a los
discípulos aceptados, cuyas actitudes deberían ser positivas e inteligentes. La
Ley de Relaciones Positivas y Negativas subyace en todas estas etapas. Al
principio, lo superior es siempre negativo para lo inferior; luego se producen
esos cambios intermedios que hacen a lo superior positivo para lo inferior, y
conducen al constante ascenso en el Camino de la Vida, y en la escala del
ascenso espiritual.
OCTAVA
PARTE
Etapa
V. Discípulo dentro del Aura
La
Definición dada anteriormente es:
"La etapa en que se le permite conocer el método por el
cual puede establecer... un llamado que le permitirá entrevistarse con el
Maestro, denominándosela "Discípulo dentro del Aura”.”
Esta
etapa del discipulado es mucho más avanzada que la alcanzada por la mayoría de
los discípulos, pues indica la casi total unificación entre el discípulo y el
grupo del Maestro. Ya se le otorgó el privilegio de invocar la atención del
Maestro en momentos de emergencia y está seguro de Su respuesta. Ha progresado
desde la etapa en que recibía entrenamiento, a fin de ser una unidad integrada
y útil en el Ashrama, hasta la etapa en que es un agente digno de confianza. Su
orientación está ahora trazada, aunque todavía sujeta a muchas pruebas y
dificultades, que conciernen cada vez más a la vida y condición grupal y no a
él mismo. No me refiero aquí a las dificultades de algún grupo ashrámico, o a
las que están conectadas con cualquier asociación grupal que el discípulo pueda
tener por derecho en el plano físico, sino a su respuesta a la necesidad grupal
de la humanidad. Donde esto existe significa que el todo es para él de mayor
importancia que la parte. De ningún modo esto niega la capacidad de trabajar con
individuos o amar comprensivamente y sentir compasión por quienes lo necesitan
en el sendero de su vida, pero ha llegado a un sentido de correcta proporción y
sensata organización en tiempo y espacio de los procesos, tendencias y
actividades vitales. Entonces puede confiarse que siempre el bien individual
será sustituido por el bien del todo, según lo perciba la personalidad.
El
Maestro sabe que cuando el discípulo ha alcanzado esta etapa tiene un
instrumento del cual puede depender, y no lo considera un lastre en la vida del
grupo. Anteriormente señalé cuán difícil es el proceso de absorber a un nuevo
discípulo en un Ashrama, pues debe enseñársele a progresar gradualmente de la
periferia de la conciencia grupal al centro. Cada paso adelante debe ser
observado cuidadosamente por el Maestro, a fin de proteger al Ashrama de toda
actividad desintegradora. Sólo cuando el discípulo obtiene "serenidad
oculta" puede enfocarse permanentemente dentro del aura grupal, y ello
ocurre cuando es consciente de la vibración específica y peculiar del aura del
Maestro. Como se verá, esto requiere serenidad.
Quiero
señalar aquí que serenidad y paz no tienen idéntico significado. La paz debe
ser siempre temporaria y se refiere al mundo de los sentidos y a las
condiciones que son susceptibles de perturbación. Es un acontecimiento
inevitable y esencial para el progreso, que cada paso adelante esté seguido por
perturbaciones, puntos de crisis y caos, los cuales serán posteriormente
reemplazados (cuando sean manejados con éxito) por períodos de paz. Pero esta
paz no es serenidad, pues al discípulo sólo se le permitirá morar dentro del
aura del Maestro cuando la serenidad haya sustituido a la paz. Serenidad
significa esa calma profunda, desprovista de perturbaciones emocionales, que
caracteriza al discípulo que está enfocado en la "mente mantenida firme en
la luz". La superficie de su vida puede hallarse (desde el punto de vista
mundano) en un estado de violenta ebullición. Todo lo que estima y aprecia en
los tres mundos, puede derrumbarse a su alrededor, pero a pesar de ello se
mantiene firme, equilibrado en la conciencia del alma, permaneciendo
imperturbables las profundidades de su vida. Esto no es insensibilidad ni una
forzada autosugestión, tampoco es la capacidad de exteriorizar la conciencia de
modo que los acontecimientos individuales sean ignorados. Es la intensidad
del sentimiento transmutado en comprensión enfocada. Cuando esto se haya
logrado, el discípulo tiene derecho a vivir dentro del aura del Maestro. Nada
queda en él que obligue al Maestro a desviar su atención de los esfuerzos
vitales hacia la insignificante tarea de ayudar al discípulo.
Un
discípulo aceptado, en consecuencia, progresa -si puedo expresarlo así-
mediante tres respuestas vibratorias:
1. Reacciona
a la vibración, la nota o la cualidad de un ashrama, de acuerdo a su tipo de
rayo. Hace contacto con la periferia del círculo del grupo que controla un
Maestro y se convierte en discípulo aceptado, cuya conciencia está plenamente despierta.
El Maestro percibe su presencia en la periferia externa de Su conciencia; sus
condiscípulos son conscientes de otro punto de luz dentro del ashrama, debido
mayormente al esfuerzo que deben hacer para neutralizar las reacciones
personales del nuevo discípulo al nuevo modo de vida, a los efectos producidos
en su conciencia por su penetración en el mundo de los significados, y a la
exteriorización de su devoción al Maestro. Los discípulos más avanzados tienen
la tarea de proteger al Maestro de las violentas reacciones del nuevo
discípulo, situándose entre Él y el neófito. Algún discípulo iniciado se hace
cargo de él y actúa como intermediario. El discípulo como ya dije, se pone en
contacto con el Maestro, sólo cuando Éste lo desea y cuando es de utilidad y de
beneficio para el grupo.
2. Comprende
acrecentadamente la naturaleza y nota de su Ashrama y avanza desde la periferia
a la esfera de influencia del Maestro y de Su grupo; entonces empieza a
participar cada vez más de la vida grupal y se interesa cada vez menos de sí
mismo, convirtiéndose, por lo tanto, en un valioso haber en el Ashrama y
confiándosele deberes y tareas específicas de las cuales es individualmente
responsable ante el discípulo iniciado que lo tiene a su cargo. Entonces el
Maestro se pone en contacto con él más frecuentemente y -debido a que va
descentralizándose y también a que su propio progreso y desarrollo son cada vez
menos importantes para él que el servicio a los demás- se le permite atraer la
atención del Maestro cuando el grupo necesita ayuda, convirtiéndose así en
discípulo en el sutratma o hilo. El antakarana va rápidamente construyéndose y
la afluencia de vida proveniente de la Tríada espiritual aumenta regular y
lentamente. Ha llegado a una etapa en que establece a su alrededor, en el plano
externo, una esfera de influencia, como resultado de la irradiación de su alma
por intermedio de la personalidad. Podría decirse que ningún discípulo llega a
ser discípulo en el sutratma hasta que en el mundo externo no haya suficientes
personas (en una vuelta inferior de la espiral) que sean para él lo que él es
para el Maestro -discípulo en el sutratma. En forma distorsionada y con
frecuencia poco satisfactoria, se ocupa de formar su propio grupo; esto ocurre
actualmente muy a menudo. En el mundo hay muchos discípulos esforzados que se
preocupan intensamente de formar organizaciones, reunir a su alrededor a
quienes pueden prestar ayuda, emitiendo así una nota especial y aprendiendo los
rudimentos (repito, los rudimentos, hermano mío) del trabajo grupal, tal
como la Jerarquía desea que se lleve a cabo.
3. Responde
(desde su punto de vista) poderosa e inesperadamente, a la vibración del
Maestro, a medida que actúa en el centro de Su grupo. Ha conocido ya el llamado
vibratorio del Maestro, y ha llegado a ser consciente de la cualidad del
Ashrama, evocada por el Maestro. Ahora es admitido en el lugar secreto que
existe en el corazón mismo del Ashrama y se convierte en Discípulo dentro del
Aura.
El
aura de cualquier forma de vida puede definirse como la cualidad de una esfera
de actividad radiatoria. Aún muy poco se sabe sobre el aura, y se han escrito
muchas tonterías respecto a esto. Por lo general se habla del aura en términos
de color y luz, debido a la naturaleza de la visión del que ve y del mecanismo
de respuesta utilizado. Hay sólo dos términos que describen el aura desde el
punto de vista del conocimiento oculto y son: cualidad y esfera de
influencia. Lo que el clarividente realmente percibe, es una impresión
que la mente traduce con rapidez en una simbología de colores, cuando es
incolora. Ver el aura, como comúnmente se dice, es en realidad un estado de
conciencia. El vidente cree con toda sinceridad que ha registrado un color, una
serie de colores o una luz. Esto sucede en muchos casos, pero lo que en
realidad ha percibido es la cualidad de una esfera de actividad radiatoria, y
puede hacerlo cuando su propia esfera individual de actividad radiatoria es de
la misma cualidad y naturaleza que la percibida. La mayoría de los videntes
registran el grado astral de las vibraciones de una persona o de un grupo y lo
registran por medio de su propio cuerpo astral. El impacto de una verdad o de
un concepto mental y su reconocimiento, es la expresión de un contacto similar
llevado a cabo esta vez en el reino de la mente.
Esto
explica la verdad que existe detrás de las llamadas "expansiones de
conciencia“, a las que puede responder la mente del hombre, registrando una
sucesión constante de impactos vibratorios que emanan de las esferas de
actividad, las cuales abarcan desde las primeras etapas de acrecentado
conocimiento, a través del desarrollo de los cinco sentidos y los tres
vehículos de contacto en los tres mundo de la experiencia humana, hasta esos
reconocimientos que conducen a un hombre dentro de la esfera de influencia de
un Maestro, permitiéndole más adelante recibir lo que se denomina una de las
iniciaciones mayores.
Estas
esferas de actividad radiatoria siempre existen, aunque no sean registradas ni
reconocidas. El proceso evolutivo consiste en desarrollar un mecanismo de
respuesta a fin de registrarlas; habiendo obtenido esto, el paso siguiente es
reaccionar inteligentemente a tales contactos, obteniendo así un campo cada vez
más amplio de percepción, que constituye, por último, la suma total de la
conciencia.
No
puedo explayarme más sobre este tema, porque el proceso se lleva a cabo bajo la
impulsiva fuerza de la evolución. Sólo me interesa exponer el hecho de la
esfera de actividad radiatoria del Maestro y su especial cualidad y color de
rayo -ocultamente comprendido.
La
existencia de las cualidades, actividades radiatorias e impulsos emanantes del
discípulo, que corresponden a los que emanan de determinado Ashrama, es el
factor que subyace y hace posible cada una de las seis etapas del discipulado.
Cuando hayan evocado respuesta y atraído al discípulo a la periferia de la
esfera de actividad de ese Ashrama, se intensifica gradualmente su cualidad
magnética y atractiva, las correspondientes cualidades del discípulo
desarrollan una potencia mayor y lo atraen ocultamente más cerca del punto
central, núcleo de toda capacidad entrenada y de la elevada y poderosa vida
espiritual del Maestro que se halla en el corazón mismo del Ashrama.
Aquí
el discípulo comprende que sus tres cuerpos o vehículos -etérico, astral y
mental- sólo son reflejos de los tres aspectos de la Tríada espiritual, y
pueden darle la clave de su propio ser y la capacidad de responder a la triple
vibración del Maestro, según se expresa a través de Su aura.
La
enseñanza de que la personalidad tiene que ser destruida, es una deformación de
la verdad; su enfoque de conciencia debe ser trasladado de la triple naturaleza
inferior a la Tríada, con la ayuda de la triple naturaleza del alma. El método
para este traslado progresivo consiste en responder a un grado siempre más
elevado de actividad vibratoria. En cuanto existe en la conciencia del
discípulo la capacidad de responder a la cualidad y a la radiación que emanan
de un ashrama, va hacia esa esfera de influencia. Aquello que en su propia aura
es afín a la cualidad del aura del Maestro, se entrena, intensifica y purifica.
A medida que la vida ashrámica actúa sobre sus vehículos, se acrecienta su
propia actividad radiatoria, hasta que con el tiempo se convierte en un
discípulo dentro del aura. Entonces su vibración y la del Maestro tienden a
sincronizarse débilmente.
Señalaré
que de esta manera el discípulo comienza a contribuir significativamente en la
vida del Ashrama. Cada discípulo que, por la similitud de la cualidad y
actividad vibratoria, penetra en el aura del Maestro, enriquece e intensifica
al grupo con el que está afiliado. En el transcurso del tiempo el Ashrama de un
Maestro se hace cada vez más poderoso, magnético y radiante. Dentro de esa aura
el discípulo iniciado lleva a cabo su trabajo, permaneciendo en el centro
radiante de la vida grupal, sirviendo desde allí externamente; procura siempre
proteger dicho centro de cualquier cualidad que existe en su propia aura que no
esté en armonía con la del Maestro, y aleja en lo posible de su conciencia
cualquier pensamiento o deseo que puedan perturbar el aura del grupo. Tal su
responsabilidad cuando es admitido en esta etapa del discipulado, privilegio
nunca acordado a no ser que sepa protegerse a sí mismo y también a la esfera de
influencia de la cual ahora forma parte.
Por
lo tanto, verán que la Jerarquía Misma es sólo un gran Ashrama con un triángulo
en el centro, compuesto por Cristo, el Mahachoan y el Manu. Hablando
simbólicamente, este triángulo constituye un centro radiante, pues la actividad
radiatoria de cada uno de estos Grandes Señores es de tal magnitud, que sus
auras se atraen mutuamente, y así se produce una total mezcla y fusión. Cada
Ashrama irradia alguna cualidad principal, de acuerdo al rayo del Maestro que
esté en el centro; la Jerarquía irradia la cualidad del segundo aspecto divino,
así como el Ashrama omnincluyente (denominado Shamballa) irradia la
característica sobresaliente del primer aspecto, la vida misma. Esto no es una
cualidad, sino aquello de lo cual la cualidad es una emanación.
El
aura del Maestro (que determina el aura de todo el Ashrama) tiene tres
irradiaciones principales, en lo que a la respuesta del discípulo concierne:
1. La
irradiación proveniente de los niveles más elevados del plano mental y del
aspecto inferior de la Tríada espiritual. La potencia de esta irradiación y la
extensión de su esfera de influencia serán determinadas de acuerdo a cómo el
Maestro está espiritualmente en contacto con la mente de Dios. No empleo la
palabra conscientemente en conexión con esto, ni cuando me refiero a las
condiciones que están por encima de los niveles egoicos. Esta irradiación
especial evoca una respuesta de la mente abstracta embrionaria del discípulo, a
medida que construye el antakarana, y es el primer contacto al cual responde el
neófito en posteriores etapas del sendero de probación. Entonces se establece
una línea directa de acercamiento influyente entre el Maestro y el discípulo
incipiente, de la manera siguiente:
a.
El átomo manásico permanente
del discípulo.
b.
Los pétalos del conocimiento
del loto egoico.
c.
La mente concreta inferior
"mantenida firme en la luz".
d.
El centro laríngeo.
e.
El cerebro del discípulo en
el plano físico.
Todo
esto lógicamente es relativo, pero desde el momento en que el discípulo
establece esta línea de acercamiento con la Tríada espiritual (aún en pequeña
medida), responde por primera vez al aura del Maestro. La diferencia entre el
aura del Maestro y la del Ashrama, es que el aura del Maestro es dinámica y la
del grupo, influyente; no obstante, juntas constituyen el aura grupal.
Cuando se obtiene esta respuesta inicial, se convierte con el tiempo en
discípulo dentro del aura.
2. La
irradiación que viene del plano búdico o intuición espiritual. Es la expresión
de la naturaleza amorosa del Maestro y lo que le permite hacer contacto con el
corazón de Dios. Podrá observarse que las tres irradiaciones emanan de un
Maestro y se amplían por irradiaciones similares, aunque menos poderosas, de
los miembros internos del Ashrama, factores que ponen al Maestro y al Ashrama
en contacto con lo que ocultamente se denomina Sol físico, el corazón del Sol y
el Sol central espiritual. La línea a través de la cual la actividad vibratoria
del Maestro llega al discípulo y, finalmente, lo atrae dentro del aura es:
a.
El átomo búdico permanente,
o el vehículo intuitivo del discípulo avanzado.
b.
Los pétalos de amor del loto
egoico.
c.
El cuerpo astral en su
aspecto más elevado.
d.
El centro cardíaco.
3. La
irradiación que llega de los niveles átmicos o el aspecto voluntad de la Tríada
espiritual. Ésta es la expresión emanante de la capacidad del Maestro para
entrar en el concilio de Shamballa, registrar el propósito de Dios y trabajar
con el Plan, que expresa en cualquier ciclo dado, la actuación de la Voluntad
divina. Este aspecto de la actividad radiante del Maestro es de naturaleza tan
elevada, que sólo puede registrarla el discípulo iniciado avanzado, siendo
trasmitida a la conciencia física del discípulo mediante:
a.
El átomo átmico permanente,
o el centro de la voluntad espiritual, primer aspecto de la Tríada espiritual.
b.
Los pétalos del sacrificio
del loto egoico.
c.
El vehículo etérico en sus
aspectos más elevados.
d.
El centro coronario.
e.
El centro en la base de la
columna vertebral, que entra en actividad en respuesta a las irradiaciones
vibratorias de los otros cuatro puntos de transmisión.
Observarán
al estudiar lo anterior, cuán abstruso y difícil es explicar la naturaleza de
la actividad vibratoria del Maestro. Todo lo que puedo hacer es -a falta de
mayor comprensión intuitiva- poner en términos técnicos y académicos
(cristalizando así la verdad y hasta cierto punto deformándola) lo que no puede
ser expresado.
La
triple irradiación del Maestro, manifestando su actividad planeada y
"esfera de emanación influyente", es lo que atrae al discípulo dentro
de Su aura -no el aura del Ashrama en
este caso, sino aquello que hace posible el aura ashrámica- la Vida del
Maestro.
Puede
mencionarse aquí un hecho interesante. Desde el momento en que un discípulo
iniciado ha intensificado su vibración, para que sea idéntica a la del Maestro,
y puede mantener ese grado vibratorio como cualidad irradiatoria normal,
entonces se convierte en un Maestro. En todo ashrama hay siempre, en un momento dado, algún discípulo que se entrena
para ocupar oportunamente el lugar del Maestro, a fin de liberarlo para llevar
a cabo un trabajo más elevado e importante. Como saben, fui el discípulo más
avanzado del Maestro K. H.; cuando llegué a ser Maestro lo liberé de Su trabajo
para que emprendiera otro más elevado, y mi lugar en Su grupo fue ocupado por
otro discípulo de segundo rayo; para poder liberar completamente a un Maestro
de todo trabajo ashrámico, son necesarios dos discípulos, y de los dos, yo fui
el primero en ser elegido. El otro aún no estaba suficientemente preparado.
Cuando tiene lugar este proceso de identificación se hace posible un progreso
en cada miembro del ashrama, aunque raras veces sucede. Hablando
simbólicamente, puede describirse como un potente impulso de expansión que
amplía el círculo del ashrama para poder alcanzar niveles más elevados e
incluir esferas inferiores de influencia.
Algún
día todo llegará a ser "Jerarquía realizada", porque la Jerarquía es
sólo un estado de conciencia que tiene su centro en Shamballa, el aspecto vida,
constituyendo el círculo de la humanidad el factor emanante, la influencia
irradiatoria o el aura, mediante la cual los otros reinos de la naturaleza son
evocados para que respondan activamente.
Ésta
es una imagen amplia y general de esta etapa del discipulado, pero he tratado
de mostrar sus implicaciones individuales y sus resultados grupales más
esotéricos. Nada más puedo decir; tampoco puedo explayarme sobre el proceso por
el cual el discípulo dentro del aura puede consultar a voluntad al Maestro del
Ashrama, a fin de afrontar alguna necesidad urgente. Sólo una cosa puedo
decirles y es que el Maestro tiene siempre tres discípulos como Sus más
estrechos colaboradores e intermediarios. Éstos han surgido en "Su
conciencia", según se dice, en respuesta a la actividad radiatoria de Su
triple naturaleza espiritual. Trabajan muy estrechamente con Él y vigilan a los
demás discípulos del grupo de acuerdo a su necesidad, su rayo y su etapa de desarrollo.
Respecto a esto recordarán que tres discípulos del Cristo estaban más cerca de
Él que los otros nueve. Esto siempre sucede. Concerniente a Cristo tenemos en
la historia bíblica, entre otras cosas, la imagen de un Ashrama constituido
técnicamente y de una Jerarquía tal como esencialmente existe. Tuvo tres
discípulos amados e íntimos, más nueve que completaban el Ashrama interno.
Después venían setenta, que simbolizaban la totalidad del ashrama y,
finalmente, quinientos que representaban a quienes se hallaban en el sendero de
probación y estaban bajo la supervisión del Maestro, y no de los tres, de los nueve, ni de los setenta, hasta
que llegó el momento de aceptarlos en el sendero del discipulado aceptado.
Sanat Kumara guarda en el Ashrama principal la misma correlación con los
Grandes Seres que forman Su grupo de trabajadores activos. Sin embargo, deben
recordar que estos guarismos son simbólicos y no verdaderos. El número de
discípulos en un ashrama varía constantemente, pero siempre tres son los
responsables ante el Maestro de toda actividad ashrámica, y sus más íntimos
consejeros que llevan a cabo Sus planes. La cadena de la Jerarquía es grande e
inmutable y la secuencia inalterable.
Al
considerar el tema del discípulo dentro del aura del Maestro, vemos que el
verdadero discípulo consagrado, que ha llegado a la etapa de discípulo
aceptado, pasa de un punto a otro dentro de la circunferencia de la esfera de
influencia del Maestro, hasta que llega a un período en que conscientemente conoce
el aura de Su Maestro. Ésta, hermanos míos, es una frase sin sentido, pero
técnica y esotéricamente correcta. Voy a parafrasear su significación a fin de
explicarles algunas de sus implicaciones vitales:
1. No
sólo es consciente del Maestro, sino de lo que está en la mente del Maestro.
Vale decir, que está telepáticamente en relación con su Maestro.
2. Más
allá de toda argumentación interna, es consciente también de lo que el Maestro
desea que se haga. Sabe la parte que debe desempeñar.
3. Responde
sensiblemente al aura del Maestro, no sólo en los planos internos de la vida y
en el mismo Ashrama, sino también en su cerebro físico. Se mueve dentro del
aura durante la vida diaria en el plano físico. Necesariamente este proceso
consta de cinco etapas:
a.
La relación telepática. Su
mente y cerebro responden a la mente del Maestro.
b.
Por lo tanto, es consciente
mentalmente de lo que contiene la mente del Maestro. Esto afecta su vida y
servicio, y su mente trasforma constantemente las impresiones telepáticas en
fórmulas organizadas, que luego están a disposición de los procesos rectores.
c.
Por estar en esta etapa,
relativamente libre del espejismo, puede responder desde el ángulo de la
sensibilidad y el sentimiento, y en consecuencia lleva a cabo en el plano
astral (la parte que le corresponde) de los planes del Maestro.
d.
Puede comenzar a trabajar
etéricamente con la fuerza ashrámica y utilizarla, pues el Maestro y su alma
pueden ponerla a su disposición a fin de aplicarla en el plano físico. Se
convierte en lo que se llama "un proyector de fuerza", entonces puede
producir resultados en el plano físico.
e.
Su cerebro llega a ser
consciente de la simultaneidad de estos cuatro procesos, de modo que entra en
una nueva fase del discipulado consciente. El plan se abre ante él mediante su
propia alma y la esfera de influencia del Maestro. Quiero señalar que ésta no
sólo es una etapa más elevada en el discipulado, sino que presupone una
comprensión iniciática.
El
neófito sabe que la meta del esoterista consiste en trabajar con fuerza. Sin
embargo ignora que esto no puede hacerse conscientemente hasta que:
1. Durante
un largo tiempo no haya sido un simple canal. Quisiera que reflexione sobre
este pensamiento. El logro de la capacidad de ser un canal puro y un
distribuidor sin obstáculos, constituye el primer objetivo y lleva mucho tiempo
para lograrlo. La fuerza que generalmente distribuye el discípulo, hasta el
momento que llega a la etapa en que es un canal establecido y automático, está
matizada por la característica de la personalidad (aunque la personalidad sea
de grado elevado). Llega el momento en que el discípulo puede, a voluntad,
distribuir la energía ashrámica y la del alma grupal en su estado puro.
2. Por
lo tanto, tiene que distribuir energía y no fuerza. Existe gran confusión en
las mentes de muchos discípulos sobre esta cuestión. Hasta que el hombre no
llegue a ser un iniciado de grado elevado, raras veces distribuirá energía.
Trabaja con fuerzas, las cuales conciernen a los tres mundos. Se ha dicho
esotéricamente que "cuando el discípulo puede distribuir las cuatro
fuerzas y hacer oír sus siete notas, expresando cada una en forma cuádruple, no
puede trabajar con energía. Cuando trabaja con energía, lo hace con siete
notas, no con veintiocho". Reflexione sobre esto. Quiero agregar que las
veintiocho pertenecen a las siete y cuando el discípulo trabaja con las siete,
normal y automáticamente, libera a las veintiocho, que actúan bajo la impresión
de las siete cualidades de séptimo rayo.
3. Debe
aprender a utilizar la diferenciación y la síntesis. Aquí hay una importante
insinuación oculta, de especial valor para los trabajadores.
4. Es
consciente de los peligros incidentales que le ocurren al neófito no entrenado,
que trata de distribuir fuerzas y dirigir así las llamadas energías en una
dirección específica y determinada. Se da cuenta que su meta es ser durante
largo tiempo un canal, debido a la pureza de su vida, a la correcta orientación
y a la abstención de criticar. Esta orientación correcta encierra una paradoja
que todos los discípulos deben encarar, es decir, orientarse hacia el alma y en
consecuencia hacia el Ashrama, y al mismo tiempo hacia la humanidad. Sólo los
discípulos muy cercanos al corazón del Maestro (técnicamente comprendido) y
conscientes de Su aura, tienen el derecho -casi iba decir privilegio- de
dirigir la fuerza en determinada dirección. Cuando no están cerca del Maestro
su tarea es servir de canal para la distribución de energía en forma general y
universal, pero no específicamente.
Un
Maestro, y en mayor grado el Cristo, sufre mucho más por quienes están en Su
propia morada que por los que están en el mundo externo; los aspirantes
avanzados obstaculizan más Su trabajo que los pensadores inteligentes. Tengan
esto bien presente. No fue la crueldad de los hombres en el mundo externo, lo
que causó el profundo dolor del Cristo cuando estuvo en la Tierra; fueron Sus
propios discípulos, además del dolor masivo -distribuido en todo el ciclo de
vida, pasado, presente y futuro- de la humanidad.
Los
discípulos gravitan hacia los grupos mundiales, y muchos de ellos hacen trabajo
más eficiente que los de los grupos esotéricos. El discípulo aceptado avanzado,
tiene su propio grupo, que reúne para el trabajo activo y creador. Les
recordaré lo siguiente: La medida de la capacidad del discípulo se expresa por
la influencia que ejerce -por intermedio de la pluma, la palabra y
personalmente- sobre otras personas.
De
acuerdo a la ley de Correspondencia o Analogía, siempre existe una relación
numérica con entidades numéricamente establecidas. Las seis etapas del
discipulado están lógicamente relacionadas con las seis escuelas de la
filosofía hindú que, en realidad, fueron las seis escuelas simientes" para
toda conjetura y trabajo filosófico. No se debe creer que hay seis tipos de
ashramas que corresponderían a cada una de las seis etapas del discipulado,
puesto que en verdad existen siete Ashramas (uno por cada tipo de rayo); las
seis etapas del discipulado están relacionadas con todos los Ashramas; los
siete tipos de rayo expresan (en alguna etapa de su desarrollo en el sendero
del discipulado) estos seis pasos hacia el centro.
Los
centros, como los utiliza el discípulo en su progresivo desenvolvimiento,
dependen en gran parte del tipo de rayo. En esta serie de instrucciones no
intento ocuparme del tema de los centros. Me ocupo con mayor extensión de los
mismos en la parte final del Tratado Sobre los Siete Rayos.
Sin
embargo, quisiera aclarar que el Maestro nunca utiliza los centros de un
discípulo como agentes distribuidores de fuerza. En último análisis, los
centros (cuando funcionan correctamente) son depósitos de fuerza y
distribuidores de energía, matizados por cualidades específicas y por cierta
nota, vibración y fuerza. En las últimas etapas del sendero del discipulado,
los centros están totalmente controlados por el alma, mediante el centro
coronario, pero hay que tener en cuenta que después de la cuarta iniciación,
cuando desaparece el cuerpo causal, no hay aspecto forma, o vehículo, que pueda
limitar o mantener prisionero a un discípulo. Después de la tercera iniciación
los centros inferiores no controlan el mecanismo externo de respuesta; desde el
punto de vista del entrenamiento ocultista superior, cuando el discípulo se
halla en el Ashrama, los centros son considerados simplemente canales para la
energía. Hasta el momento de la tercera iniciación asumen temporalmente
importancia en el proceso de entrenamiento, porque a través de ellos el
discípulo aprende la naturaleza de la energía y su diferencia entre fuerza y
métodos de distribución -esto último constituye una de las etapas finales en el
proceso de entrenamiento.
La
constitución del ego o alma, es el factor de mayor importancia para el Maestro
en la tarea de preparar al discípulo para el trabajo jerárquico. Esto
lógicamente involucra los tres centros superiores, coronario, cardíaco y
laríngeo. El Maestro se preocupa de lo que se denomina loto egoico, olvidándolo
a menudo el discípulo. El alma se preocupa de su propia vida; los detalles de
la vida de la personalidad (su expresión inadecuada o sombra, en los tres
mundos) no hacen impacto alguno sobre la conciencia del alma. A medida que
aumenta la violencia en la vida de la personalidad, el alma, que ha sido
acrecentadamente la receptora de lo mejor que ofrece la aspiración de la
personalidad, y que lentamente estuvo dirigiendo su atención hacia la mente de
la personalidad, también se hace consciente de un factor que se opone a la
verdadera expresión del alma en la periferia externa de la vida. Entonces
comienza la lucha de los pares de opuestos superiores -la lucha del alma y la
personalidad, librada conscientemente por ambas partes. Éste punto debe
recordarse. El conflicto culmina antes de las tres primeras iniciaciones, al
enfrentarse los dos oponentes: el Morador en el Umbral (el de la iniciación,
hermanos míos) y el Ángel de la Presencia se enfrentan. Esta lucha no nos
concierne aquí. Debemos ocuparnos de responder a la energía jerárquica,
incorporada en el aura del Maestro, y desde allí trasmitiría al discípulo. El
canal o canales de dirección son:
I.
La Jerarquía.
1.
El Maestro.
2.
El Ashrama.
3.
El alma del discípulo.
II.
La Humanidad.
1.
El discípulo.
2.
El antakarana.
3.
Los tres centros superiores.
Éste
es un proceso amplio y general, que abarca desde lo universal -en lo que al
discípulo individual concierne- a lo particular, es decir, el discípulo en
cuerpo físico.
El
detalle del descenso de la energía, o del proceso de inspiración
espiritual (ambas frases presentan gráficamente el concepto de respuesta del
aura del Maestro), puede expresarse así:
1. El
aura del Maestro.
2. El
loto egoico, o cuerpo del alma.
3. La
afluencia de energía ashrámica, a través de:
a.
Los pétalos de sacrificio, o
el aspecto voluntad.
b.
Los pétalos de amor, o el
aspecto amor-sabiduría.
c.
Los pétalos de conocimiento,
o el aspecto mental.
Este
proceso será afectado por el tipo de rayo del discípulo.
4. La
respuesta del discípulo en el plano físico y la receptividad de sus centros a
la actividad engendrada por el alma, bajo la impresión del Maestro, sería:
a.
Los pétalos del sacrificio
transmitirán energía al centro coronario por medio de los pétalos de sacrificio
(tres) que se encuentran en la hilera inmediata de pétalos que circundan la
"Joya en el Loto", de allí al pétalo de sacrificio que se halla en
los tres pétalos de amor y en los tres pétalos de conocimiento. Por lo tanto,
tienen cinco puntos transmisores de voluntad-energía.
b.
Los pétalos de amor
transmiten análogamente amor-energía al centro cardíaco, por medio de los
pétalos de amor, cinco en total.
c.
Los pétalos de conocimiento
transmiten energía, la energía de actividad inteligente, al centro laríngeo,
haciéndolo de la misma manera, por intermedio de los cinco pétalos de
conocimiento.
Este
proceso, que se lleva a cabo en el vehículo egoico y es registrado por el
discípulo en el plano físico, produce oportunamente lo que podría llamarse
"un poderoso centro de invocación". Este centro de invocación evoca
respuesta de la Tríada espiritual, de modo que eventualmente tendremos:
I.
La Tríada espiritual, el
custodio de la energía monádica.
El átomo átmico
permanente.
Los pétalos de
sacrificio.
El antakarana.
El átomo físico
permanente, dentro del loto egoico.
El centro coronario.
II.
La Tríada espiritual.
El átomo búdico
permanente.
Los pétalos de amor.
El antakarana.
El átomo astral
permanente, dentro del loto egoico.
El centro cardíaco.
III.
La Tríada espiritual.
El átomo manásico
permanente.
Los pétalos de
conocimiento.
El antakarana.
La unidad mental.
El centro laríngeo.
Estos
detalles, hermano mío, de interés técnico, son puramente académicos y
constituyen simplemente palabras-símbolos de un inevitable proceso
evolutivo. Describen la inspiración divina a la que están sujetos todos los
seres humanos, como parte integrante de la vida de Dios Mismo, y que el hombre
la registra conscientemente cuando llega a las etapas del discipulado y de la
iniciación. Manifiestan, cuando se las entiende correctamente, la naturaleza de
la Ciencia del Aliento. El aliento es todo, y en el método de invocación y
evocación que subyace en todo el proceso, se insinúa la estructura y la
actividad del Corazón del Sol, el órgano de nuestro sistema solar de segundo
rayo y el sistema de diástole y sístole de la evolución, que reside en los
procesos universales de la vida.
NOVENA
PARTE
Cada vez que consideramos las diversas etapas
del discipulado, se hace más difícil dar al neófito una verdadera descripción
del estado de conciencia y la situación y las relaciones internas. Esto también
se debe a que me ocupo (en estas etapas más avanzadas) de las percepciones que
no tienen paralelo o analogía ni siquiera en la experiencia del aspirante más
avanzado. Al considerar las últimas tres etapas, nos ocupamos definidamente de
lo que podría denominarse conciencia iniciática, en una etapa superior de
expansión y de conocimiento para la cual no tenemos terminología.
¿No
es acaso evidente que el iniciado de grado elevado vive en un mundo de
reacciones y fenómenos sutiles, completamente inimaginables para el discípulo
común? Por lo tanto, cuando aquel actúa en el plano físico o en los tres
mundos, sólo pone en acción los aspectos inferiores de su conciencia. Durante
muchos años les he enseñado esto y demostraron un profundo interés. Ahora
poseen mucho tecnicismo de las ciencias ocultas y teóricamente saben mucho.
Ello lo evidenciaron por el interés demostrado y las preguntas formuladas, que
se refirieron a los átomos permanentes, su funcionamiento y vitalización.
Desde
el punto de vista del iniciado, tales preguntas no son de importancia; el hecho
de interesarse en los átomos permanentes es algo similar a interesarse en la
naturaleza de los jugos gástricos, que convierten el proceso del vivir en el
plano físico en una continua reconstrucción. La analogía es más exacta de lo
que creen. Hablando ocultamente, la consideración constante del sistema
digestivo o cualquier otra función corporal, ocasiona dificultades. Los
inválidos crónicos frecuentemente son así (aunque no en todos los casos) debido
a su preocupación física por la naturaleza-forma en el plano externo, durante
un extenso período de años. Se puede (y lo digo deliberadamente) tener una
seria incapacidad física y sin embargo, poseer mucha vitalidad y ningún interés
por el mecanismo físico, de manera que es imposible la invalidez crónica (como
generalmente se comprende). Esto no es lo mismo que el triunfo de la mente
sobre la materia o la teoría de la salud perfecta; es cuestión de superar el
énfasis-energía que impide que los efectos de la fuerza se impongan a
conciencia. Reflexionen sobre esta última frase, pues contiene la clave
para el correcto manejo del problema de la salud del futuro.
Una
consideración constante de los átomos permanentes y de las espirillas,
conducirían del mismo modo a una intensificación de la vida de la forma y a la
tiranía de la fuerza, a medida que afluye a través de ellos. Sin duda hay
analogías y correspondencias que podrían elaborarse en conexión con las
espirillas en la vida microcósmica, y en los planos y subplanos del
macrocosmos, con la posible y consiguiente relación de ambos con los siete
centros, comprendidos macrocósmicamente, y los siete esquemas planetarios,
entendidos macrocósmicamente. Pero la meta de la mayoría de los aspirantes no
es limitar su conciencia concentrándose en menudencias tales como los átomos
permanentes y los detalles concernientes a la naturaleza forma del individuo.
El objetivo de cada aspirante es expandir su conciencia hasta incluir lo que
está más allá de sí mismo, alcanzar los más elevados estados de conciencia en
la vida del grupo y de la humanidad, integrarse conscientemente en la
Jerarquía, oportunamente en Shamballa, y conocer ocultamente a Dios en
sus muchos aspectos de extensión y perfección omnincluyente.
Una
intensa concentración y estudio de las espirillas de los átomos resultaría
científica y técnicamente posible e interesante, pero no llevaría a un
creciente desarrollo espiritual sino a una acentuación de la personalidad y,
por lo tanto, a mayores dificultades para recorrer el sendero. Cuanto más
avanzado sea el discípulo, tanto más peligroso será el énfasis y la
preocupación, en tanto que el científico o aspirante en el sendero de
probación, podrá estudiar tales materias con relativa impunidad, porque no
atraería la energía que podría energetizar esos "puntos de fuerza", y
entrar en actividad peligrosa.
Por
esta razón no me ocupo de los átomos permanentes, porque no es necesario
dedicarle tiempo ni consideración. Si viven como es de desear y si tratan de
beneficiarse con mis instrucciones, el entrenamiento de la naturaleza inferior
y el desarrollo de las fuerzas que actúan como formas "divinamente
consagradas" proseguirá normalmente y sin peligro. Mencioné los átomos
permanentes para demostrar las líneas en que se distribuye la energía, no para
indicar la necesidad de interesarse mentalmente sobre estos aspectos de la vida
de la forma.
Etapa
VI. El Discípulo dentro del Corazón del
Maestro
Llegamos
ahora a la última de las seis etapas del discipulado. La describiré en los
términos siguientes:
"La etapa en que el discípulo está siempre en íntimo
contacto y se lo prepara definitivamente para la iniciación inmediata, o si ya
la ha recibido, se le asigna un trabajo especializado. En esta etapa se lo
describe como el Discípulo dentro del Corazón del Maestro".
Una
cosa quiero acentuar aquí, mientras procuro arrojar alguna luz sobre este tema.
Estar dentro del corazón del Maestro de ninguna manera indica una relación
amorosa entre el Maestro y el discípulo. Es una reacción normal creer que por
fin el discípulo ha merecido el derecho de ser verdaderamente amado y, por lo
tanto, de estar realmente cerca del Maestro; que Su vida o vidas de servicio le
han otorgado por fin la recompensa, y que ahora tiene libre acceso al Maestro,
en la más íntima y mutua relación posible de comprensión amorosa. Esta etapa
del discipulado nada tiene que ver con todo ello.
Por
otra parte, hermano mío, cuando el discípulo alcanza esta etapa, ya no es lo
que entendemos por discípulo aceptado, sino un iniciado de alto rango y elevado
grado, y ha pasado de la supervisión y protección de un Maestro, a la directa
relación con el Maestro de Maestros, el Cristo, el punto central de la
Jerarquía, así como el Maestro es el punto central en un Ashrama. El Maestro es
el corazón de su grupo y el Cristo el corazón de la Jerarquía. Cuando más nos
acercamos al conocimiento, más claro se hace el concepto de que el punto en el
centro y la periferia, son uno.
La
palabra "corazón" tiene la misma significación que la vida
misma, a medida que palpita eternamente en el corazón del universo. Dentro de
esa vida permanece ahora conscientemente el iniciado, reconociéndose no
tanto como receptor de la vida, sino como distribuidor de la vida, lo cual es
muy distinto y contiene la clave para esta etapa del discipulado.
"El
Corazón del Maestro" es un término técnico que indica las fuentes de vida
y muchas interpretaciones análogas. Hay en esta etapa, y después de una
iniciación mayor, una línea directa de energía o vida -percibida, reconocida,
activa y utilizada- entre el discípulo consciente y:
1. El
centro cardíaco del discípulo.
2. El
centro de la cabeza, denominado también cardíaco.
3. El
loto egoico que, hasta la cuarta iniciación, es el centro cardíaco de la vida
monádica.
4. El
Maestro en el centro de Su grupo.
5. El
Cristo, que es el centro cardíaco de la Jerarquía.
6. La
vida de la mónada, que comienza a hacer sentir su presencia en la tercera
iniciación.
7. El
Propio Señor de la Vida, el centro cardíaco de Shamballa.
La
línea de relación se extiende entonces desde éstos hacia delante y hacia fuera
y arriba (considerado en forma esférica) hacia la Vida en el centro
mismo del "alter ego" de nuestra Tierra, el planeta Venus, hacia
Júpiter, y de allí hasta el Señor Solar Mismo, hacia un punto en el Sol Sirio.
Por lo tanto, pueden ver cuán diferente de lo que se habían imaginado es esta
etapa. Señala una nueva modalidad o principio y una gran transición, a la cual
se entra por la puerta abierta del Nirvana –donde comienza el Sendero de la
Evolución Superior. Esta etapa señala el lugar específico (si es posible
emplear una palabra tan inadecuada) que ocupa el discípulo en ese camino
ascendente, revelado por el Camino iluminado; es el logro del punto de
realización más interno, denominado esotéricamente "dentro del corazón”.
Oportunamente
hablé de los discípulos mundiales que están cerca del corazón del Maestro. Esto
no es lo mismo que hallarse dentro del "corazón del Maestro". El
primero se refiere al Maestro en el rayo del discípulo, el otro al Cristo, la
Síntesis dentro de la Jerarquía de los rayos. El mundo ofrece hoy oportunidad a
los discípulos para que lleguen a ser discípulos mundiales, cerca del corazón
del Maestro, y pasar rápidamente por las primeras etapas del discipulado.
También brinda la oportunidad a los discípulos mundiales para que inicien su
acercamiento al Corazón de la Jerarquía, el Cristo. Deben interesarse por esta
primera posibilidad, porque -a medida que se acercan a su grupo- pueden
comenzar a recibir ese entrenamiento que desarrollará en ustedes la utilidad mundial.
¿Se sienten la mayoría demasiado viejos para lograrlo? Ustedes dirán. El alma
no tiene edad, y puede utilizar su instrumento si éste es apropiado y está
disponible. ¿Están demasiado centralizados y preocupados en sí mismos para
prestar servicio mundial, mediante el necesario desapego? Esto tienen que
descubrirlo y comprobarlo ustedes mismos. A este grupo se le han ofrecido muchas oportunidades y enseñanzas.
La devoción manifestada y el servicio prestado por él, debería ser algo
inusitado, a la vez que una demostración grupal. Les podría preguntar si
verdaderamente lo es. ¿Están muy deprimidos (sinónimo de egoísmo) y son
demasiado sensibles para prestar servicio a la humanidad en forma más amplia
que hasta ahora? Esto puede ser superado si tienen suficiente interés.
¿La conciencia de ustedes es constantemente conciencia grupal? ¿O es una
constante conciencia de sí mismos que se interpone continuamente entre ustedes
y sus semejantes? Esto lo tienen que descubrir por sí solos. ¿Poseen la
profunda humildad -basada en el conocimiento del Plan y la gloria de la meta-
en vez de un sentido de menosprecio de sí mismos por el que se vanaglorian y
consideran que significa humildad espiritual? Deberían volver a interpretar
este tema de la humildad, como también todos los términos, a la luz de los
valores esotéricos y espirituales. ¿Pueden hacerlo?
Anteriormente
empleé una frase en la que me referí a los "discípulos que se están
reuniendo en este ciclo al llamado de la Jerarquía". Esto tiene hoy
definida relación con el tema del discipulado y sus diferentes etapas. "El
llamado de la Jerarquía" va dirigido a toda la humanidad; es enviado por
medio de los grupos y ashramas que presiden muchos Maestros. Es captado y oído
por diferentes tipos de personas que, al responder, deforman grandemente este
llamado; sólo el discípulo avanzado lo capta correctamente o responde en forma
adecuada. Los demás responden a aspectos parciales y su actividad es
esporádica, fundada en interpretaciones erróneas, matizadas por defectos de la
personalidad, demorados por la inercia y, con frecuencia, basados en el
egoísmo. Por la respuesta de los discípulos en su grupo o Ashrama, el Maestro
puede saber el estado y la posición del discípulo, aunque lógicamente hay otras
evidencias indicadoras.
Observemos
algunos de los tipos de personas que responden al llamado. La mayoría lo hace
inconscientemente, pero reaccionan por simpatía, porque algo en ellos se
sincroniza con el llamado, o son sensibles a ciertas influencias vibratorias:
1. Existen
los que aman verdaderamente a la humanidad, pues aunque no saben absolutamente
nada de esoterismo, no obstante se interesan en ayudar lo más posible.
Inconscientemente pueden ser utilizados por la Jerarquía para hacer un trabajo
bueno, eficiente y altruista. Con frecuencia son más constructivos que los
discípulos consagrados y aceptados, porque no son conscientes de su grado de
evolución, de ninguna responsabilidad en el ashrama, ni de su importancia
individual.
2. Los
psíquicos de todas partes del mundo y de todo tipo. Responden a quienes se
hallan en el plano astral, los cuales captan las impresiones superiores o
perciben telepáticamente algún aspecto de la idea proyectada. En tales casos
hay siempre espejismos, deformación y errónea interpretación. Esto causa muchos
inconvenientes, pero es una fuerza que deben tener en cuenta los dirigentes e
instructores de la humanidad. Afecta a las masas menos inteligentes y les
imparte una idea general aunque distorsionada del Plan, pero tiende a la
rebeldía de los intelectuales y a complicar el trabajo del discípulo entrenado.
3. Los
discípulos en probación que reciben y responden a estas impresiones en forma
más rápida y clara que el grupo anterior. Generalmente la reciben mediante una
visión y la enseñanza de un discípulo avanzado. Su servicio al Plan con
frecuencia se malogra por su ignorancia, egocentrismo y errónea interpretación
de la enseñanza impartida. Su acercamiento, tanto a la verdad como a su
instructor, es demasiado personal.
4. Los
discípulos aceptados que reciben la idea y los planes del Maestro en forma más
completa, pero no los desarrollan como es debido en el mundo del diario vivir
ni en el servicio prestado, porque se preocupan demasiado de sus propios
problemas como discípulos, del entrenamiento del carácter, de la posición en el
Ashrama del Maestro y del interés que Él tiene por ellos. Si pudieran olvidarse
de sí mismos, de sus dificultades e interpretaciones individuales de la verdad,
si únicamente se amaran entre sí y amaran a sus semejantes y si simplemente
obedecieran hasta el punto de la crucifixión el "mandato de
servir", pasarían más rápidamente a través de las diversas etapas del
discipulado.
5. Los
discípulos que están cerca del corazón del Maestro, los discípulos mundiales y
los que están conscientemente en Su aura, conocen Su plan, que es el Plan de la
Jerarquía como un todo, aunque acentúan algún aspecto destacado. Desempeñan por
lo general su parte con éxito, lo cual
se debe en gran parte a que son constantemente conscientes del grupo y poseen
una gran humildad y, lógicamente, un intelecto bien desarrollado y un cuerpo
astral controlado.
Muy
poco me queda por decirles, respecto al trabajo grupal y sus relaciones. Hay
una lealtad esotérica que es diferente a la común lealtad del mundo, que
quisiera se desarrollara en el grupo. Algunos de ustedes, particularmente los
que se refugian en la autodefensa, deben aprender esa silenciosa lealtad que
sirve para integrar al grupo como un solo grupo. En la autodefensa es fácil
sacrificar al hermano y al colaborador. No es fácil subsanar la resultante
separación subjetiva.
Es
necesario pensar con claridad en muchos aspectos, a medida que este grupo
comience a fusionarse y a trabajar conjuntamente. También es necesaria una
aguda discriminación. Éstos son días en que las líneas de demarcación entre las
Fuerzas del Materialismo y las Fuerzas de la Luz deben ser claramente
definidas. Cuando el contraste entre el camino del amor y la buena voluntad, el
camino de la crueldad y del odio, sean claramente definidos en la Tierra, los
discípulos adoptarán una actitud imparcial. A este grupo le corresponde la
difícil tarea de mantenerse firme en el plano físico contra lo que sea
destructivo y odioso (en el verdadero sentido de la palabra), haciendo todo lo
posible para terminar con los agentes destructores, llevándolos a una final
impotencia y, al mismo tiempo, manteniendo una actitud interna de plena
inofensividad y comprensión amorosa. Hermanos míos, hay principios e ideales en
el mundo de hoy por los cuales vale la pena luchar, pero mientras siga la lucha
es necesario mantener y crear conscientemente ese campo de viviente y amorosa
energía que eliminará la brecha entre los dos factores y grupos opuestos, y así
se posibilitará posteriormente el contacto. Algunos de ustedes no piensan con
la suficiente claridad sobre las cuestiones involucradas, porque se preocupan
indebidamente de los signos externos de la lucha y pierden de vista la
perspectiva de largo alcance. La vida dual de participación mundial, activa en
la lucha contra lo que trata de impedir y destruir el avance de la humanidad y sus
más elevados ideales y -al mismo tiempo- mantener una firme actitud de amor, no
es fácil, especialmente para algunos de ustedes. Es tan grande la integración
humana, que hoy una persona o grupo no puede aislarse de las actividades y del
bienestar humano. Tampoco es adecuada una actitud negativa para la solución de
la presente crisis mundial. Los que se niegan a participar en el karma y el
sufrimiento mundiales, hallarán inevitablemente que su progreso se demora, por
apartarse de la gran marea de la fuerza espiritual que actualmente afluye en
corrientes regeneradoras a través del mundo de los hombres. El presente
conflicto mundial es análogo al grave conflicto que se está llevando a cabo
dentro de los corazones y las vidas de los aspirantes y discípulos mundiales, y
es imprescindiblemente el signo de que están entrando en el sendero del
discipulado consciente. El yo superior y la personalidad se enfrentan para
tomar la decisión que el alma (el yo) espera en su propio plano. Esto también
le ocurre al aspirante mundial, la Humanidad. Reflexionen cuidadosamente sobre
esta idea. No es posible para los miembros del nuevo grupo de servidores del
mundo desligarse en la actualidad de la grave situación que se ve y percibe.
Ellos no deben ni pueden eludir el callejón sin salida del entrenamiento
personal y de los intereses individuales. Si tal es la actitud que adoptan,
entonces muy poco puedo hacer por ustedes, pues indicaría la incapacidad de
diferenciar los valores, el deseo de abstraerse mentalmente de lo desagradable
y desdichado y pasar la responsabilidad a otros, además del fracaso de
identificarse con la humanidad.
El
llamado para salvar al mundo ha sido emitido y actualmente se están reuniendo
discípulos en todo el mundo. No es una reunión en el plano físico, sino un
profundo acontecimiento subjetivo. Cada uno de los Maestros emite el llamado y
muchos discípulos probacionistas, aunque estén en los puntos más lejanos, en la
periferia de la influencia del Maestro, responden ansiosamente; sus móviles por
lo general son confusos y su respuesta con frecuencia está energetizada por el
deseo de progreso y engrandecimiento personales. En este momento particular
complican grandemente el llamado a servir, pero sus distorsiones traen el
cumplimiento de la profecía de El Nuevo Testamento de que (al final de
la era) habrá mucha deformación de la verdad, referente a la difusión de la
conciencia crística y al retorno del Cristo o "Segundo Advenimiento".
El
discípulo pasa así, etapa tras etapa, de una luz a otra, de una percepción a
otra y de la fuerza a la energía, del enfoque de la personalidad a la
integración del alma, y después, del alma al espíritu, de la forma a la vida.
Ha explorado todas las avenidas del conocimiento; ha descendido a las
profundidades, al infierno y a los valles; ha ascendido a la cima de la montaña
de la iniciación y de allí se ha lanzado más allá del espacio y del tiempo; ha
perdido todo interés en sí mismo, y es un punto en la mente de Dios donde están
enfocados Sus pensamientos. ¿Se puede decir algo más que esto? Creo que no,
hermanos míos. Pongo fin a esta serie de instrucciones, y ha terminado a este
respecto mi responsabilidad. Ahora comienza la responsabilidad de ustedes.
SECCIÓN CUARTA
RESUMEN DEL
TRABAJO DEL TIBETANO
(1919 ‑1943)
En el mes de noviembre de 1919 me puse en
contacto con Alice A. Bailey, y le pedí que escribiera y publicara algunos
libros que debían aparecer, con el fin de impartir la verdad en forma
correlativa. Rehusó de inmediato, argumentando que no simpatizaba con la
denominada literatura ocultista, difundida entre el público por los diversos
grupos de esa índole; que nunca había escrito para el público, y además que le
desagradaba profundamente toda clase de trabajos y escritos psíquicos. Cambió
de parecer al explicarle que la relación telepática era algo ya comprobado y un
asunto de interés científico, que ella no era clarividente ni clariaudiente, y
que nunca lo sería y, sobre todo, que la prueba de la verdad es la verdad
misma. Le dije que si aceptaba escribir durante un mes, el material trascrito
le demostraría contener la verdad, pues enfocaba reconocimiento y comprensión
intuitiva y abarcaba cuanto fuera de valor para la nueva e inminente era
espiritual. Esto contribuyó a superar su adversión a tal tipo de trabajo, como
también a las diversas e imperantes presentaciones ocultistas de la verdad;
entonces estipulé que los escritos fueran publicados sin pretensiones de
ninguna especie, y que las enseñanzas demostrarían o no su valor, de acuerdo a
sus propios méritos.
Los Libros
El primer libro publicado fue Iniciación
Humana y Solar, resultado de su primer esfuerzo en este tipo de trabajo,
base de los demás libros. Escribió para mí durante casi veinticinco años. Los
libros se publicaron de acuerdo a un propósito profundo y subyacente que quizás
deseen conocer, y han tenido amplia aceptación mundial.
En Iniciación Humana y
Solar se trató de dar a conocer la realidad de la existencia de la
Jerarquía, que H. P. B. ya había difundido mediante insinuaciones y
enunciados, pero no en forma ordenada. La Sociedad Teosófica había enseñado la
existencia de los Maestros, a pesar de que H. P. B. manifestara a la sección
esotérica que lamentaba profundamente haberlo hecho. Estas enseñanzas fueron
erróneamente interpretadas por los posteriores dirigentes teosóficos, quienes
cometieron varios errores fundamentales.
La descripción que daban de
los Maestros se caracterizaba por una imposible infalibilidad, olvidando que
Ellos también evolucionan. La enseñanza impartida fomentó un creciente interés
por el autodesarrollo y un intenso enfoque sobre la liberación y el desenvolvimiento
personales, pues las personas consideradas como iniciados y discípulos
avanzados, eran mediocres y sin mayor influencia fuera de la Sociedad
Teosófica, exigiendo total devoción a los Maestros y a Sus personalidades.
Decían que estos Maestros interferían en la organización de esos grupos
esotéricos que afirmaban trabajar bajo Su dirección. Se les hacia responsables
de los errores cometidos por los dirigentes, de los grupos, los cuales se
escudaban detrás de las siguientes declaraciones: "el Maestro me dio
instrucciones para que dijera...”, "el Maestro desea que se haga el
siguiente trabajo" o "el Maestro quiere que los miembros hagan esto o
aquello". Quienes obedecían, eran considerados buenos, y a los que no se
interesaban ni obedecían, se los consideraba como renegados. Se infringía
constantemente la libertad individual y se justificaban las debilidades y
ambiciones de los dirigentes. A. A. B., en conocimiento de esto, rehusó tomar
parte en tales actividades, pues ésta es la historia de la generalidad de todos
los grupos esotéricos que atraen al público. Aunque yo hubiera querido trabajar
en esas condiciones –algo que ningún miembro de la Jerarquía hace— ella no
habría colaborado conmigo.
Luego escribió Cartas sobre
Meditación Ocultista. Estas cartas proporcionaron, en cierta medida, un
nuevo acercamiento a la meditación, basada en el reconocimiento del alma en
cada persona y no en la devoción a los Maestros. A éste siguió Tratado sobre
Fuego Cósmico. Este libro constituye una ampliación (ampliación esperada)
de las enseñanzas difundidas en el libro La Doctrina Secreta sobre los
tres fuegos –fuego eléctrico, fuego solar y fuego por fricción; también
presenta la clave psicológica de La Doctrina Secreta y deberá ser
estudiado por los discípulos e iniciados al finalizar este siglo y comenzar el
próximo, hasta el año 2025.
Después A. A. B. pensó que
sería de valor para mí y el trabajo, escribir libros útiles para los
estudiantes, además de la trascripción de mis escritos y apuntes, en el idioma
original inglés, e ideamos hacerlo juntos, lo cual me incitó a pensar y trasmitir
ideas, que constituyó mi deber hacer públicas. El promedio general de los
psíquicos y médium no poseen mayormente un alto grado de inteligencia; A. A.
B. deseaba demostrar (para ayudar al trabajo del futuro) que puede hacerse un
trabajo netamente psíquico e inteligente al mismo tiempo. Por esta razón
escribió cuatro libros que son el producto de su propio esfuerzo:
La Conciencia del Átomo,
El Alma y su Mecanismo,
Del Intelecto a la Intuición,
De Belén al Calvario.
También escribió, con mi
colaboración, un libro titulado La Luz del Alma, donde doy una
paráfrasis en inglés, de los Aforismos sánscritos de la yoga de Patanjali,
colaborando ella en los comentarios y consultándome ocasionalmente para estar
segura del significado.
A éste siguió Tratado sobre
Magia Blanca, escrito hace unos años, que en forma de capítulos enviaba a
los estudiantes avanzados de la Escuela Arcana, únicamente como material de
lectura. Es el primer libro publicado que trata del entrenamiento y control
del cuerpo astral o emocional. Se han escrito muchos libros ocultistas sobre el
tema del cuerpo físico y su purificación; también sobre el vehículo etérico o
vital, y la mayoría es recopilación de otros libros, antiguos y modernos. En
este libro se intenta entrenar, al aspirante moderno, en el control de su
cuerpo astral, con ayuda de la mente, a medida que es iluminada por el alma.
El siguiente fue Tratado
sobre los Siete Rayos; es un libro muy extenso y aún no ha sido terminado.
(En la actualidad ya está completa la serie de este tratado. Nota de los
editores.) Consta hasta ahora de cuatro tomos,
dos de los cuales ya fueron publicados; el tercero está por publicarse y
el último está en preparación. Los tomos I y II tratan sobre los siete rayos y
sus siete tipos psicológicos, poniendo los cimientos para la nueva psicología,
pues la psicología moderna, por más que sea materialista, ha establecido bases
sólidas. El tomo III está íntegramente dedicado al tema de la astrología
esotérica y constituye en sí una unidad
completa. Está destinado a difundir la nueva astrología, basada en el
alma, no en la personalidad. El horóscopo confeccionado por la astrología
ortodoxa predice la suerte y el destino de la personalidad, y cuando dicha
personalidad está poco evolucionada o medianamente desarrollada, puede ser y
con frecuencia es asombrosamente correcto. Sin embargo, en los casos de
personas muy evolucionadas, aspirantes, discípulos e iniciados, que comienzan a
controlar sus estrellas y por consiguiente sus acciones, no resulta tan exacto.
Los sucesos y acontecimientos de sus vidas son impredecibles. La nueva y futura
astrología se esfuerza por dar la clave del horóscopo del alma, condicionado
por el rayo del alma y no por el rayo de la personalidad. He impartido
bastante como para capacitar a los astrólogos, que tengan interés y posean una
nueva inclinación, a predecir el futuro desde el ángulo de este nuevo
acercamiento. La astrología es una ciencia fundamental y necesaria. A. A. B.
no es versada en ello ni sabe confeccionar un horóscopo, tampoco conoce los
nombres de los planetas ni las casas que rigen. Por lo tanto, soy absolutamente
responsable de lo que aparece en él y en todos mis libros, excepto, como ya he
explicado, el libro La Luz del Alma.
El tomo IV versa sobre el tema
de la curación y la construcción del puente, el antakarana, que elimina la
separatividad existente entre la mónada y la personalidad. También se dan las
Catorce Reglas que deben dominar quienes se preparan para la iniciación.
(Posteriormente, El Tibetano y A. A. B. decidieron publicar estas reglas en un
tomo aparte. Por lo tanto, dentro de breve tiempo aparecerá el tomo V de
Tratado sobre
los Siete Rayos). Quisiera llamar la
atención acerca de este último tema, recordándoles que A. A. B. nunca hizo la
menor alusión, pública o privada, de que es un iniciado. Sabe que ello es
contrario a la Ley, y oyó a muchas personas de escasa luz espiritual o
capacidad intelectual, hacer tal afirmación, produciendo el consiguiente daño,
menoscabando la idea de la Jerarquía y la naturaleza del adepto, ante los ojos
del público observador. Soy absolutamente responsable de las Catorce Reglas y
de su elucidación y aplicación. A. A. B. nunca pretendió ser más que un
discípulo activo ocupado en el trabajo mundial (lo cual no se puede negar), y
ha reiterado constantemente que la legítima palabra "discípulo" no
admite controversia, así como también es la más exacta para ser aplicada a las
distintas categorías de trabajadores de la Jerarquía, desde el discípulo
probacionista, apenas afiliado a algunos discípulos de la Jerarquía, hasta la
influencia misma de Cristo, el Maestro de Maestros e Instructor de ángeles y
hombres. Constantemente se opone, con mi total aprobación a la malsana
curiosidad respecto de títulos y categorías, lo cual constituye una plaga en
muchos grupos esotéricos, y conduce a la competencia desmedida, envidia,
críticas y pretensiones, que caracterizan a la generalidad de esos grupos
ocultistas, inutilizando la mayoría de sus publicaciones e impidiendo al
público recibir las enseñanzas en toda su pureza y sencillez. Estado y título,
categoría y posición, nada significan. Lo que vale es la enseñanza, es decir,
su verdad y su llamado intuitivo. Esto debe tenerse constantemente presente.
Los discípulos aceptados, reconocen al Maestro internamente –lo cual puede ser
corroborado por sus discípulos y utilizado por el Maestro como condición real—,
lo conocen, aceptan Sus enseñanzas y es considerado por ellos como su Maestro, pero
no lo hacen con el mundo externo.
Mis libros han sido publicados
constantemente durante años. Cuando haya terminado el Tratado sobre los
Siete Rayos y editado un pequeño libro titulado Espejismo (Glamour)
y también El Discipulado en la Nueva Era, A. A. B. habrá terminado su
trabajo en colaboración conmigo, entonces podrá reasumir su tarea como
discípulo en el Ashrama de su propio Maestro.
La Escuela
La siguiente fase del trabajo
que procuraré ver realizado, funciona ordenadamente. Mi deseo (como también el
de muchos que están asociados con la Jerarquía) fue establecer una escuela
esotérica cuyos miembros tuvieran libertad, no se vieran obligados a hacer
juramentos ni a contraer compromisos; se les proporcionara meditación, estudios
y enseñanza esotérica, dándoles libertad para hacer sus propios ajustes e
interpretar la verdad de acuerdo a su capacidad; presentándoles diversos
puntos de vista y al mismo tiempo trasmitirles esas verdades esotéricas más
profundas que podrían reconocer, si en ellos despertara la idea de los
misterios y, aunque leyeran u oyeran algo acerca de los mismos, no los
perjudicara aunque carecieran de percepción para reconocer la verdad tal como
es. Dicha escuela fue establecida en 1923 por Alice A. Bailey, con ayuda de
Foster Bailey y de algunos estudiantes con comprensión y visión espirituales.
A. A. B. estableció como condición, que yo no interviniera en la Escuela Arcana
ni controlara sus planes y programas de estudio. En esto A. A. B. actuó en
forma inteligente y correcta y apruebo plenamente su actitud Tampoco fueron
usados mis libros como texto. Sólo, durante los últimos años, uno de ellos, Tratado
sobre Magia Blanca, fue adoptado como texto de estudio, ante los continuos
requerimientos de muchos estudiantes. También fue utilizada durante dos años,
en una sección del cuarto grado, la enseñanza sobre el antakarana (que
aparecerá en el tomo V del Tratado sobre los Siete Rayos). Además se
dio en otra sección, como material de lectura, enseñanza sobre espejismo
(glamour).
En la Escuela Arcana no se
exige obediencia a nadie, ni tampoco "obediencia al Maestro", pues
ningún Maestro dirige la Escuela. En cambio se recalca la existencia del
Maestro en el corazón, el alma, que es el verdadero hombre espiritual dentro de
cada ser humano; tampoco se enseña teología ni se obliga al estudiante aceptar
determinada interpretación o presentación de la verdad; un miembro de la
Escuela puede aceptar o rechazar la existencia de los Maestros, de la
Jerarquía, de la reencarnación o del alma, y continuar siendo miembro de la
misma. No se exige ni se pide lealtad a la Escuela ni a A. A. B. Los
estudiantes pueden trabajar en cualquier grupo ortodoxo, ocultista, esotérico,
metafísico o iglesia, y ser no obstante miembro de la Escuela Arcana. Sólo se
les pide considerar dichas actividades como campo de servicio, donde puedan
proporcionar ayuda espiritual, obtenida a través de los estudios de la Escuela.
Los dirigentes y colaboradores avanzados de muchos grupos esotéricos, también
trabajan en la Escuela Arcana y, sin embargo son totalmente libres para poder
dedicar su tiempo, lealtad y servicio a sus propios grupos.
Después de veinte años, la
Escuela Arcana entra ahora en un nuevo ciclo de crecimiento y utilidad
–conjuntamente con toda la humanidad—, para lo cual se están haciendo los
debidos preparativos. El principio fundamental es servicio basado en el amor
a la humanidad. El trabajo de meditación está equilibrado y va
paralelo al estudio y al esfuerzo de enseñar a los estudiantes a prestar
servicio.
El Nuevo Grupo de
Servidores del Mundo
Otro aspecto de mi trabajo se concretó hace
más de diez años, cuando comencé a escribir ciertos folletos para el público,
en los cuales llamaba la atención sobre la situación mundial y el nuevo grupo
de servidores del mundo. Traté de introducir en la Tierra -si puedo utilizar
tal expresión- una exteriorización o símbolo del trabajo de la Jerarquía. Esto
constituyó un esfuerzo para unir, hasta donde fuera posible subjetiva y
objetivamente, a todas las personas de propósitos espirituales y de profundo
amor a la humanidad, o a quienes trabajaban activamente en muchas naciones, ya
sea en organizaciones o individualmente. Éstos son legión. Unos pocos son
conocidos por los trabajadores de la Escuela, por A. A. B. y F. B. Conozco a
miles de éstos, pero ellos no los conocen. Todos trabajan bajo la inspiración
de la Jerarquía y, consciente o inconscientemente, cumplen con sus funciones
como agentes de los Maestros. Forman un grupo íntimamente unido en el aspecto
interno, por la intención y el amor espirituales. Algunos son ocultistas que
trabajan en diferentes grupos esotéricos; otros, místicos que trabajan con
visión y amor; muchos pertenecen a religiones ortodoxas, y aún otros no
reconocen en absoluto a ninguno de los llamados grupos espiritualistas. Sin embargo,
a todos los anima el sentido de responsabilidad por el bienestar humano y se
han comprometido internamente a ayudar a sus semejantes. Este grupo es
actualmente el Salvador del mundo, y salvará al mundo e inaugurará la nueva
era después de la guerra. Los folletos que he escrito (el primero de los cuales
se titula Los Próximos Tres años, editado en 1932 con el título
de El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo), explican sus planes y
propósitos y sugieren los modos y métodos para colaborar con dicho grupo, ya
existente y activo en muchos campos.
Quienes son
influidos por el nuevo grupo de servidores del mundo, y tratan de trabajar con
él como agentes del mismo, se denominan hombres y mujeres de buena voluntad. En
1936 hice un gran esfuerzo para ponerme en contacto con tales personas, cuando
aún había una pequeña posibilidad de evitar la guerra. Muchos recordaron esta
campaña y su relativo éxito. La palabra escrita y hablada, a través de la
radio, llegó a millones de personas, pero no hubo un número suficiente que se
interesara espiritual-mente por dar los pasos necesarios y detener el odio, el
mal y la agresión, que amenazaban envolver el mundo. La guerra estalló en 1939,
a pesar de todos los esfuerzos de la Jerarquía
y Sus trabajadores, paralizando el trabajo de buena voluntad. Esa parte
del trabajo, en la que habían tratado de servir los miembros de la Escuela
Arcana, y que trajo como resultado la formación de diecinueve centros de
servicio, en diversas naciones, fue temporalmente abandonada –pero sólo
temporalmente, hermanos míos, porque la buena voluntad y la expresión de la
voluntad al bien es la "fuerza salvadora" que anima al nuevo grupo de
servidores del mundo.
Quisiera puntualizar el hecho de que la tarea de introducir al
nuevo grupo de servidores del mundo y organizar el trabajo de buena voluntad,
no tiene en absoluto nada que ver con la Escuela Arcana, excepto en lo que se refiere a la oportunidad que se
les dio a los miembros de la Escuela para ayudar en ese movimiento. Se les
otorgó plena libertad de hacerlo o no. Un sinnúmero de ellos no hizo esfuerzo
alguno, demostrando así que se valieron de la libertad que se les otorgó y
enseñó.
Cuando estalló la guerra y el
mundo estuvo envuelto en el consiguiente caos, horror, desastre, muerte y
agonía, numerosas personas, espiritual-mente orientadas, optaron por permanecer
alejadas de la lucha. No era la mayoría, pero sí una poderosa y ruidosa
minoría. Consideraban cualquier actitud partidaria como una violación a la ley
de fraternidad, y estaban dispuestas a sacrificar el bien de toda la humanidad
por el sentimental anhelo de amar a la humanidad, en forma tal que no implicaba
acción ni decisión de su parte. En vez de decir “defenderé a mi patria, tenga
razón o no", decían "defenderé a la humanidad, tenga o no
razón".
Cuando escribí el folleto
titulado La Actual Crisis Mundial y sucesivamente artículos
sobre la situación del mundo, expresé que la Jerarquía apoyaba la actitud y
los objetivos de las naciones aliadas, que luchaban por la liberación de toda
la humanidad y por el alivio de los pueblos sufrientes. Esto, lógicamente,
obligó a la Jerarquía a no apoyar en forma alguna al Eje. Muchos de los colaboradores,
en el trabajo de buena voluntad, y algunos miembros de la Escuela,
interpretaron tal declaración como de carácter político y creyeron que la
absoluta neutralidad, en lo que concierne al bien y al mal, era la actitud que
debían mantener las personas con inclinaciones espirituales. No pensaron con
claridad, y confundieron el amor fraternal con el hecho de abstenerse de tomar
partido a favor de uno de los bandos, olvidando las palabras de Cristo:
"El que no está conmigo, está contra mí”. Repetiré lo que he dicho con
frecuencia: La Jerarquía y Sus miembros, incluyéndome, aman a la humanidad pero
no desean apoyar el mal, la agresión, la crueldad y el aprisionamiento del alma
humana. Con el fin de que todos avancen en el camino hacia la luz, defienden la
libertad, la oportunidad, el bienestar del género humano y, sin discriminación,
la bondad y el derecho de pensar, hablar y trabajar libremente, que cada hombre
posee. Por lo tanto, no pueden apoyar a las naciones o a los habitantes de
cualquier nación que vaya en contra de la libertad y la felicidad humanas.
Saben que en su amor y comprensión de las circunstancias, en una vida o en
vidas posteriores, la mayoría de quienes ahora son enemigos de la libertad
humana, serán a su vez libres y hollarán el Camino Iluminado. Mientras tanto,
toda la fuerza de la Jerarquía está de parte de las naciones que luchan por
liberar a la humanidad y de aquellos que en cualquier nación trabajan en ese
sentido. Si fuera en detrimento de los valores espirituales el estar a favor
del bien y de la libertad, entonces la Jerarquía trabajaría para cambiar la
actitud de los pueblos, respecto a lo que es espiritual.
Por ser responsable Alice A.
Bailey de transcribir los folletos, y F. B. de su publicación y distribución,
se ha encontrado ante la difícil posición de ser el blanco de la crítica y
ataques. Sin embargo, ella sabe que el tiempo reajusta todas las cosas, y que
el trabajo realizado, si está correctamente motivado, oportunamente probará su
propio valor.
Por consiguiente, me he
interesado en tres aspectos del trabajo: los libros, la Escuela Arcana y el
nuevo grupo de servidores del mundo. Los impactos mundiales hechos por estos
tres aspectos del trabajo, fueron efectivos y útiles. La parte útil del
trabajo realizado es lo que interesa, no la crítica e incomprensión de quienes
pertenecen al viejo orden y a la era pisceana, pues son incapaces de ver el
surgimiento de las nuevas formas de vida y los nuevos acercamientos a la
verdad.
Todo este tiempo he
permanecido detrás de la escena. Soy responsable de los libros y folletos, que
llevan la autoridad de la verdad –si la verdad existe en ellos—, pero no
la autoridad de mi nombre, ni la categoría que puedan adjudicarme o que me
otorgan los curiosos, los investigadores y los devotos. No he dictado ninguno
de los programas de la Escuela Arcana ni he interferido en sus planes de
estudio, y de ellos es responsable A. A. B. Mis libros y folletos fueron
puestos a disposición de los estudiantes de la Escuela y del público.
He tratado de ayudar en el
trabajo de buena voluntad, del cual es responsable Foster Bailey, sugiriendo e
indicando cuál es la tarea que el nuevo grupo de servidores del mundo está
tratando de realizar, pero no lo he hecho en forma autoritaria, ni jamás lo
haré. Los resultados de estas actividades fueron buenos; ha habido poca
incomprensión pues ella es inherente a las facultades y actitudes personales de
quienes critican. La crítica es sana mientras no se torne destructiva.
El Entrenamiento Personal
Paralelamente a estas
principales actividades, desde el año 1931 he estado entrenando a un grupo de
hombres y mujeres, dispersos por todo el mundo, en la técnica del discipulado
aceptado, entendido académicamente. De entre un grupo de muchos y posibles
neófitos, señalé aproximadamente a 45 personas -algunas conocidas personalmente
por A. A. B., y otras totalmente desconocidas- que habían demostrado disposición
para el entrenamiento, y podía ser probada su aptitud para el trabajo grupal
del nuevo discipulado. Estas personas recibieron directamente mis instrucciones
personales y ciertas enseñanzas generales, aunque basadas lógicamente en las
antiguas reglas, que involucraban el nuevo acercamiento a la Jerarquía y a la
vida espiritual. Estas instrucciones estarán en breve a disposición del
público, pero no se darán indicaciones acerca de las personas así entrenadas,
ni se impartirá información al respecto; nombres, fechas y lugares serán
cambiados, aunque las instrucciones permanecerán tal como fueron dadas. *
Estas personas comprobarán
mi identidad, por haber mantenido contacto directo conmigo. Saben quien soy
desde hace años, pero han conservado mi anonimato con gran cuidado y
verdaderas dificultades, debido a que centenares de personas en el mundo han
hecho conjeturas respecto a mi identidad y algunas han acertado quien soy.
Actualmente, y a pesar de todo lo que A. A. B. y mis discípulos hicieron, se
admite generalmente que soy un Maestro, y a tal efecto se me ha dado un
nombre. Lo afirmé a mi grupo de aspirantes especialmente elegidos, cuando lo
descubrieron internamente por sí mismos. Hubiera sido torpe e inútil no
hacerlo, y al comunicarme con ellos y escribir instrucciones sobre el nuevo
discipulado, ocupé lógicamente el lugar que me correspondía. Algunas de estas
instrucciones fueron consideradas, por mí y A. A. B., como apropiadas y útiles
para un uso más general, y luego incorporadas en una serie de escritos
intitulados: Etapas del Discipulado, editados bajo mi nombre en la
revista The Beacon. Fueron cuidadosamente revisados antes de su
publicación, excepto uno, en el que A. A. B., bajo la presión del excesivo
trabajo, omitió la supresión de un párrafo en el cual se refería a mí como
Maestro. Este párrafo apareció en The Beacon en julio de 1943 y le
produjo un gran disgusto. Cometió este descuido después de tantos años de
ocultar mi identidad como Maestro, quedando así públicamente reconocida.
En relación con esto, hay
tres puntos sobre los cuales deseo llamar la atención.
Hace años, manifesté en Tratado
sobre Magia Blanca que era un iniciado de cierta categoría, pero que se
debía mantener mi anonimato. Años más tarde, debido a aquel error de A. A. B.,
aparentemente me vi en la posición de contradecirme, y por lo tanto cambiar mi
actitud, pero en realidad no hice tal cosa. La difusión de las enseñanzas
alteran las circunstancias, y las necesidades de la demanda humana exigen a
veces un cambio en el acercamiento. No hay nada estático en la evolución de la
verdad. Desde hace tiempo intento hacer lo necesario para presentar al público,
en forma más definida y atrayente, la existencia de la Jerarquía y Sus
miembros.
Manifesté claramente a A. A.
B., hace unos años (como lo hizo su propio Maestro), que su deber principal
como discípulo era familiarizar al público con la verdadera naturaleza de los
Maestros de Sabiduría, para contrarrestar la impresión errónea que el público
había recibido. Lo logró hasta cierto grado, pero no en la amplitud esperada.
A. A. B. se sintió cohibida ante esta tarea por el desprestigio en que había
caído el tema debido a las falsas presentaciones de los diferentes
introductores y grupos ocultistas, además de las ridículas explicaciones que
daban los ignorantes acerca de nuestra identidad. H. P. B., su predecesora,
manifestó en ciertas instrucciones enviadas a la sección esotérica de la
Sociedad Teosófica, que lamentaba amargamente haber mencionado a los Maestros,
dando Sus nombres y Sus funciones. La misma opinión sostuvo A. A. B. Los Maestros,
tal como son presentados por la Sociedad Teosófica, tienen una vaga semejanza
con la realidad. Ha traído mucho bien este testimonio de Su existencia, pero
hicieron gran daño los torpes detalles a veces impartidos. Ellos no son
como se Los describe: no dan órdenes a Sus seguidores (o mejor dicho
devotos) para hacer esto o aquello o para formar ésta u otra organización;
tampoco señalan a nadie como la encarnación de un personaje de suprema
importancia, pues saben muy bien que los discípulos, iniciados y Maestros, son
conocidos por su trabajo, sus obras y actos y no por sus palabras, y tienen que
demostrar su categoría por el trabajo realizado.
Los Maestros trabajan en
muchas organizaciones por medio de Sus discípulos; pero no exigen, por
su intermedio, la total obediencia de los miembros de determinada organización,
ni excluyen de las enseñanzas a quienes están en desacuerdo con las actividades
de la organización o las interpretaciones de sus dirigentes. No son
separatistas ni antagonizan con los grupos que trabajan bajo la dirección de
distintos discípulos o Maestros. Cualquier organización por la que Ellos se
interesen será incluyente y no excluyente. Tampoco promueven cuestiones
respecto a las personalidades, apoyando a una y rechazando a otra, simplemente
porque las opiniones de un líder sean o no apoyadas. No son personas
extravagantes ni mal educadas, tal como las describen los dirigentes mediocres
de muchos grupos; tampoco eligen, como discípulos consagrados y trabajadores
prominentes, a hombres y mujeres de evidente inferioridad, desde el punto de
vista mundano, ocupados en reivindicaciones y en el arte de atraer la atención
sobre sí mismos. El discípulo en probación podrá ser un devoto, pero debe poner
el énfasis sobre la purificación y la adquisición de una comprensión
inteligente, respecto a la fraternidad y necesidad humana. Para ser un
discípulo aceptado, que actúe directamente bajo la dirección de un Maestro y
esté activo en el trabajo mundial, ejerciendo una creciente influencia, se
requiere polarización mental, desarrollo del corazón y sentido de los
verdaderos valores.
Los Maestros presentados al
público por algunos movimientos como el "Yo soy", constituyen una
tergiversación de la realidad. Los distintos movimientos teosóficos (desde la
época de H. P. B.) no han demostrado inteligencia ni buen criterio en la
elección de quienes la organización proclama como iniciados o importantes
miembros de la Jerarquía.
Habiendo conocido todo lo
dicho y observado los malos efectos causados por la enseñanza impartida acerca
de los Maestros, A. A. B. extremó sus esfuerzos a fin de presentar la verdadera
naturaleza de la Jerarquía, Sus metas y Sus miembros; procuró poner el énfasis
–como lo hace la Jerarquía— sobre la humanidad y el servicio prestado al mundo,
y no sobre un grupo de instructores, que aunque trascendieron los habituales
problemas y experiencias de la personalidad en los tres mundos, están aún en
proceso de entrenamiento, preparándose (bajo la dirección de Cristo) para
hollar "el Sendero de la Evolución Superior” tal como se lo denomina. El
nombre con que nos conocen algunos discípulos en el Tibet, da un indicio de
nuestra etapa de realización. Denominan a la Jerarquía la "sociedad de
mentes iluminadas y organizadas" –ilumina-das por el amor y la
comprensión, por una profunda compasión e inclusividad, por el conocimiento
del plan, a fin de captar el propósito, sacrificando su propio progreso
inmediato para ayudar a la humanidad. Eso es un Maestro.
El segundo punto a tratar, lo
expondré en forma interrogativa: ¿Qué daño puede ocasionar el hecho de señalar
con el dedo a un Maestro y reconocerlo como tal, siempre y cuando su
comportamiento corrobore esta declaración y su influencia sea mundial?
¿Ha producido algún daño este
inadvertido descuido de A.A.B., evidenciándome como Maestro? Mis libros,
portadores de mi influencia, han llegado a los más lejanos lugares de la tierra
y estimulan y ayudan. El trabajo de buena voluntad que he sugerido, y que F.B.
está llevando a cabo voluntariamente, ha llegado literalmente a millares de
personas por medio de folletos, la radio, el uso de la Invocación, los
Triángulos, y mediante la palabra y el ejemplo de los hombres y mujeres de
buena voluntad.
Durante los veinticinco años
que A.A.B. trabajó conmigo en el campo esotérico, nunca trató de beneficiarse
por el hecho de que yo soy uno de los numerosos Maestros, reconocido hoy por
millares de personas. No se ha respaldado en mí, ni en su propio Maestro; no
nos ha hecho responsables por lo que ella ha realizado; tampoco inició ni
emprendió su trabajo sobre la base de que el Maestro "lo ordenó".
Sabe que la tarea del Maestro consiste en poner al discípulo en contacto con
el Plan, y que por propia iniciativa y cierta medida de sabiduría y de amor, el
discípulo se esfuerza inteligentemente para hacerse cargo de la parte que le
corresponde en la materialización del Plan. Comete errores, y aunque no
presenta quejas al Maestro, paga el precio, aprendiendo la lección. Cuando
tiene éxito no acude al Maestro para que lo alabe, pues sabe que no lo hará.
Lucha contra la mala salud, la envidia y el antagonismo de quienes tienen menos
éxito o temen la competencia, y no acude al Maestro para recibir fuerza a fin
de mantenerse firme. Trata de caminar a la luz de su propia alma y permanecer
fuerte en su propio Ser espiritual, y así aprende a ser Maestro, aprendiendo.
El tercer punto sobre el que
quisiera llamar la atención es, que el nuevo ciclo que vendrá al finalizar la
guerra –la realidad de la existencia de la Jerarquía y el trabajo de los
Maestros por intermedio de Sus discípulos—, debe ser llevado a conocimiento
del público. Los discípulos de todas partes presentarán al mundo,
acrecentadamente, el plan jerárquico para lograr la fraternidad, la vida y la
inclusividad espirituales. Esto no lo realizarán apoyándose en las frases (tan
prevalecientes entre los tontos), "el Maestro me ha elegido a mí”, o
"el Maestro apoya mis esfuerzos”, o "soy el representante de la
Jerarquía” sino mediante una vida de servicio, recalcando que los Maestros
existen y que son conocidos por muchas personas; que el Plan consiste en el
desarrollo evolutivo y el progreso educativo hacia una meta espiritual
inteligente; que la humanidad no está sola y que la Jerarquía existe; que
Cristo está con Su pueblo; que el mundo está lleno de discípulos ignorados,
debido a que trabajan silenciosamente; que existe el nuevo grupo de servidores
del mundo; que los hombres y mujeres de buena voluntad se hallan en todas
partes; que a los Maestros no les interesa absolutamente las personalidades,
sino que utilizan a hombres y mujeres pertenecientes a todas las tendencias,
creencias y nacionalidades, siempre que los aliente el amor, sean inteligentes,
tengan mentes entrenadas y posean además influencia magnética y radiante, lo
cual atraerá a las personas hacia la verdad y la bondad, pero no hacia
el individuo, ya sea Maestro o discípulo. Los Maestros no se preocupan, en
absoluto, por la lealtad personal; están exclusivamente dedicados a aliviar el
sufrimiento, a promover la evolución de la humanidad y a indicar los objetivos
espirituales. Ellos no esperan el reconocimiento de Su trabajo ni la alabanza
de Sus contemporáneos, sino sólo el acrecentamiento de la luz en el mundo y el
desenvolvimiento de la conciencia humana.
EL
TIBETANO
* Las instrucciones están disponibles en los Tomos I y II
de El Discipulado en la Nueva Era.
Este archivo fue descargado desde:
http://hermandadblanca.org/archives/libros-del-tibetano/
2007

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