El Discipulado en La Nueva Era II. Alice A. Bailey.
Recopilación exclusivamente
sin fines de lucro para las Adicciones.
Maestro Djwhal Khul
Alice A. Bailey.
El
Discipulado en La Nueva Era II.
Dedicado al
MAESTRO DJWHAL KHUL
INDICE
Pág.
INTRODUCCIÓN
........................................................................................ 9
CHARLAS A LOS DISCIPULOS
................................................................ 13
ENSEÑANZA SOBRE LA MEDITACIÓN
................................................ 105
ENSEÑANZA SOBTRE LA INICIACIÓN
................................................. 215
INSTRUCCIONES PERSONALES A LOS DISCÍPULOS .......................... 381
LOS MISTERIOS .......................................................................................... 6
INTRODUCCION
La señora Bailey me pidió que escribiera una
introducción para el segundo tomo de El Discipulado en la Nueva Era, a
lo cual accedí gustoso. Quizás resulte de valor releer la introducción que ella
escribió para el primero, por estar relacionada con ambos tomos.
El Maestro Djwhal Khul, conocido también por
"El Tibetano", valiéndose de la disponibilidad de A.A.B., como
colaboradora entrenada, inició un excepcional y precursor experimento sobre
entrenamiento para la iniciación grupal en la nueva era, que recibirían
aquellos que estaban en condiciones de ingresar en Su Ashrama y continuarían a
medida que aceleraban su progreso o ingresaban en otro ashrama, según el caso.
Con tal finalidad el Maestro seleccionó a más o
menos cincuenta personas, no todas conocidas por A.A.B., ofreciéndoles esta
excepcional y trascendental oportunidad. Casi todas ellas aceptaron, pero
algunas lo siguieron por poco tiempo, debido a que el entrenamiento era
difícil. En forma inevitable y humana,
algunas de ellas reaccionaron bien en el trascurso del tiempo, otras no.
Resulta difícil mantener el debido equilibrio entre el alma y la personalidad,
cuando el estímulo espiritual es elevado en forma inexorable. La precipitación
de la fuerza del alma sobre la personalidad es idéntica a los rayos del sol que
dan sobre un jardín. Malezas y flores
crecen a la par.
Fue un proceso de forzamiento llevado a cabo
grupalmente para la nueva era, puesto en práctica por ese grupo de discípulos
que lo aceptaron voluntariamente y que podían retirarse en cualquier momento
sin ser amonestados. Los valores obtenidos fueron mucho más de lo que un simple
comentario puede explicar. Gran parte de los valores más profundos son muy
sutiles y tardan en surgir. Se beneficiaron grandemente en forma
individual. Como realización grupal no
tuvo éxito, y lo exponen claramente estas páginas, pero el grupo es una entidad
viviente en los planos internos y de posible y gran utilidad futura.
La señora Bailey dedicó, sin retaceos, su vida y su
fuerza a este trabajo, siendo para ella una carga extra y excesiva. Le
resultaba especialmente desagradable recibir las instrucciones de carácter
personal. Cuando a un miembro del grupo no le agradaba lo que el Tibetano le
decía, se le atribuía a ella haberlo escrito.
El entrenamiento dado a este grupo no forma parte
del sistema enseñado por la señora Bailey, pues la Escuela Arcana no
proporciona entrenamiento para la iniciación. Tampoco tiene como objetivo
ayudar al estudiante a ingresar en un Ashrama, ni a hacer contacto con un
Maestro. La finalidad de la Escuela Arcana ha sido y siempre será, ayudar al
estudiante a progresar más rápidamente en el Sendero del Discipulado. No se
ocupa de los problemas incidentales al Sendero de Probación, ni al Sendero de
Iniciación. El Maestro Djwhal Khul ha
declarado que en la nueva era el campo de entrenamiento para el discípulo será
el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo.
La decisión de publicar los antecedentes del grupo
(o gran parte de ellos) fue algo inesperado para el Tibetano, que lo aceptó con
agrado y manifestó que esta acción había llamado la atención de otros miembros
de la Jerarquía. La aparición del primer tomo constituyó una valiosa
contribución en todo el campo esotérico, y en especial para dar a conocer lo
que realmente es el discipulado moderno y la actitud práctica y realista que
adopta el Maestro respecto a Su discípulo.
Este segundo tomo proporciona una enseñanza
adicional tanto en el texto general como en las restantes instrucciones
personales, asombrosamente francas y directas. A fin de demostrar la técnica
del entrenamiento, en los casos individuales, se incluyen unas pocas
meditaciones asignadas personalmente, entrenamiento que fue siempre incidental
a una planificada y especial realización grupal.
Debe recordarse que la práctica de tales
meditaciones es peligrosa si no se las emplea en la forma que la prescribe un
Maestro y se practican bajo Su vigilancia, así como son peligrosas innumerables
medicinas a disposición del público sin prescripción y dirección médica.
Un análisis del texto revelará muchos factores, que
sólo puede conocerlos el Maestro que suprimió el peligro en tales meditaciones
e hizo de utilidad los ejercicios de respiración, mientras vigilaba los
resultados. Por ejemplo: no sólo sabía cuáles eran las cualidades de rayo de
todos los cuerpos del discípulo, sino también en qué medida respondía al
estímulo de rayo de determinado cuerpo, en relación con el equilibrado progreso
total. Conocía también los rayos que condicionaban la encarnación anterior de un
discípulo, y los que podían surgir como "remanentes" en la actual,
que no debían desarrollarse sino trascenderse.
Conocía además las características astrológicas del
alma, factor aún desconocido por los astrólogos de hoy, pero de gran
importancia en las etapas avanzadas del discipulado.
Sabía con exactitud en qué condiciones se hallaban
los centros de fuerza del discípulo, o grado de desarrollo, dando en algunos
casos el porcentaje exacto. Aunque se
nos hubiera dado ese conocimiento, no sabríamos qué centro debería ser después
estimulado, ni en qué medida. Además Djwhal Khul expresó que en una vida activa
y dedicada a servir desinteresadamente a nuestros semejantes, los centros se
desarrollan por sí solos en forma natural y sin peligro.
El Maestro conocía también el propósito planificado
y básico del alma para la actual encarnación, las activas fuerzas kármicas
ocultas y obstaculizadoras adquiridas anteriormente, y las facultades
espirituales latentes a las que podría recurrirse inteligentemente.
Algún día tendremos escuelas ocultistas de
meditación que proporcionarán entrenamiento para la iniciación. Hoy no existen.
Quienes pretenden dar tal entrenamiento son falsos instructores, frecuentemente
bien intencionados, pero ilusos. Esto lo ha dicho El Tibetano y también Alice
A. Bailey.
Marzo de 1955 FOSTER BAILEY
..................................................................
SECCIÓN UNO
C H A R L A S A L O S
D I S C Í P U L O S
C H A R L A S A L O S
D I S C Í P U L O S
OBSERVACIONES DE INTRODUCCIÓN
Enero de 1940
Hermano mío:
Quisiera decir que si mis instrucciones para este
Nuevo Grupo Simiente, comienzan con las palabras "hermanos míos", es
porque se ha obtenido una medida adecuada de integración grupal y que el
verdadero trabajo grupal puede comenzar.
Anteriormente definí los más amplios e importantes objetivos * que, como
vieron, son totalmente impersonales. Someto este objetivo particular a la
inteligente consideración de ustedes y quisiera que comenzaran su nuevo trabajo
con este objetivo y meta bien definidos en su conciencia. Por eso lo expuse con toda claridad a fin de
que sus mentes se sintonizaran con la mía - hasta donde sea prácticamente
posible. Hermano mío, amplíe su horizonte y acreciente su humildad. Hablo en
forma individual, porque usted (y también la mayoría) está aún polarizado individualmente,
y tiene ante sí la polarización grupal.
* El Discipulado en la Nueva Era, T. 1, págs. 87-88.
He recapacitado mucho sobre lo que le recomendé en
las instrucciones personales. Traté de valorarlo a usted y a su necesidad desde
el ángulo de la lección a aprender y del próximo paso a dar, que lo liberará a
usted y a todos para que presten un servicio espiritual más pleno y profundo.
No traté de valorarlos de acuerdo a la realización en el Sendero, sino que en
estas instrucciones procuro ayudarlos más como grupo que como
individuos, por lo tanto pido a cada uno que lea con mucho cuidado las
instrucciones impartidas a los demás, pues se mencionan sus nombres y quizás se
hagan sugerencias en los escritos dirigidos a otros. Trabajen como grupo y
sigan adelante como tal.
En el grupo va desapareciendo rápidamente el sentido
de crítica y la errónea y mutua reacción hacia el conocimiento que poseen los
demás, y eso es bueno. El acrecentamiento de la impersonalidad debe ser
constante y seguro. Los defectos evidenciados en cada uno y en todos, existen
en la superficie de sus vidas, pero la profunda integración interna y la
actividad de la naturaleza divina es más definidamente vital que antes. No digo
que tengan una expresión externa plena y correcta. A veces puede producir y produce
una perturbación en la superficie, pero si se la maneja correctamente no
causará grandes trastornos.
Debe existir, en el futuro, mutuo amor entre
ustedes, pues constituye el elemento fusionador e iluminador en la vida del
discípulo. Tal amor no debe ser teórico sino la manifestación de la
comprensión, que ignora los errores cometidos, no conoce barreras, ni tiene
ideas separatistas, circunda a cada uno, cuando es posible, con esa protectora
barrera de amor que resuelve las necesidades - físicas, emocionales y
mentales. Fusiona al grupo en un todo
organizado, que los Maestros de Sabiduría pueden utilizar a fin de servir al
Plan. En la actualidad la presión ejercida sobre Ellos es muy grande, llegando
hasta sus oídos con mayor fuerza el urgente llamado de la humanidad. A ustedes
les dediqué mucho tiempo y pensamiento y ansiosamente traté de ayudarlos a recorrer
el Camino. Tendrán siempre mi amor y fuerza pero no mi tiempo ni mi atención.
Que la Luz los inunde y el Amor de Dios trasmute sus vidas, es mi ferviente
plegaria.
Durante muchos años he considerado, planificado y
dedicado definida atención a las futuras proyecciones del trabajo iniciado a
fines del verano de 1936. He procurado prepararlos como grupo -a sabiendas de
algunos de ustedes- para que participen activamente en este futuro trabajo. Al
iniciar la tarea de prepararlos para una creciente utilidad y una más estrecha
colaboración futuras, forzosamente correré ciertos riesgos, debiendo
establecerse entre nosotros una confianza basada en la verdad y la comprensión,
no en el secreto ni en la reserva.
La formación de este Nuevo Grupo Simiente constituye
mi segunda tentativa de ayudar a la Jerarquía a inaugurar los métodos y
técnicas de la nueva era y a entrenar grupos, por ser una era grupal, que
expresen el modo de trabajar en la nueva era.
En mi primer intento, ciertas limitaciones grupales originaron
dificultades y condujeron a clausurar diversos grupos individuales. Habrán
observado que el mayor fracaso lo asigné a la inactividad del centro cardíaco
de la mayoría de los miembros, lo cual imprescindiblemente lleva a una
inadecuada integración. Menciono esto
ahora porque quiero advertir a esos miembros que fueron elegidos para trabajar
en este nuevo grupo, que es muy fácil introducir en él las primitivas tendencias.
Sólo una nueva consagración y renovada aspiración hacia la inspiración,
evitará que vuelva a producirse cierta tendencia estática; únicamente la clara
visión acerca de la naturaleza del espejismo y sus efectos en la vida del
individuo y del grupo, eliminará el peligro de ser contaminados por esa
tendencia; solamente un espíritu humilde que no se preocupe por los defectos y
fracasos de los demás, impedirá inyectar una actitud de censura y juicio, y
sólo una estricta vigilancia por parte de unos pocos miembros puede proteger a
este nuevo vehículo del desastre basado en la inexperta confianza en sí mismo.
Consideré seriamente qué actividad correcta debería
emprender. Se presentaban varias alternativas, todas concernientes al trabajo
grupal en sí, pero ninguna a ustedes como individuos. Podría seguir con los
grupos tal como existen pero, hermano mío, ¿qué más podría decir, hacer o
enseñar? La constante inculcación
de la enseñanza e información, la continua indicación de los fracasos y el
incesante entrenamiento individual, no constituye parte de la técnica de la
Jerarquía -pues ciertamente no lo es en lo que al aspirante individual
concierne. Cuando están involucrados los valores mundiales y la conciencia
grupal, la Jerarquía emplea la técnica definida y ordenada de indicar la
necesidad de establecer cambios, presentar cíclicamente al alma la Sabiduría
Eterna y entrenar a los discípulos mundiales.
Pero ése no es el método que Ella aplica a las personalidades, o a
quienes están principalmente orientados hacia los tres mundos del esfuerzo
humano.
Su método y procedimiento consiste en poner a prueba
a las personalidades de los discípulos propuestos o designados, y si su aptitud
está a la misma altura, entonces comienza el trabajo de entrenamiento
esotérico. Lo mismo sucede con los grupos puestos a prueba en lo que a la
personalidad grupal se refiere, dependiendo de su respuesta la actividad futura
del grupo y de su Maestro e Instructor. Pero, como se habrá observado, es el
grupo quien decide cuál será el procedimiento.
He procurado eliminar del grupo a esos
elementos que por ventura podrían obstaculizarlo, y a aquellos miembros del
grupo que - dado su actual formación y móvil - no son capaces de absorber. La
unidad grupal no depende de la simpatía, preferencia y comprensión personales,
tal como pueden existir entre los miembros del grupo, sino de la capacidad de
absorber y asimilar, elevar, cambiar y trasmutar, esas unidades que al
principio no congenian o parecen inapropiadas desde el limitado punto de
vista del miembro del grupo. Esto frecuentemente se pasa por alto, pero gran
parte del éxito del grupo depende de la capacidad de realizarlo. Cuando no se
puede confiar en que un grupo realice la absorción necesaria, no podrá acusarse
a algunas personas de rechazar a otras, sino al grupo por no estar
suficientemente integrado o unificado, para asimilar algunos caracteres y
tendencias. Este reconocimiento debería
ser fructífero para mantener la tan necesaria humildad. Se les ofrece otra
oportunidad y les pido recordarlo y hacer el esfuerzo relacionado con este
nuevo experimento, a fin de cultivar desde el comienzo, el espíritu de humildad
y el impagable don de guardar silencio.
Como ya he dicho, la característica de un grupo de
discípulos debe ser la razón pura, la cual constantemente reemplaza al móvil,
el cual se fusiona oportunamente con el aspecto voluntad de la Mónada, su
aspecto principal. Técnicamente hablando, Shamballa está en relación directa
con la Humanidad. Por lo tanto ¿cuál es la voluntad del grupo en algún ashrama
o grupo de un Maestro? ¿Existe en forma suficientemente vital como para
condicionar las relaciones grupales y unir a todos en un conjunto de hermanos
que van adelante hacia la luz? La voluntad espiritual de las personalidades
individuales ¿posee tal fuerza que niega la relación personal y conduce al
reconocimiento, interacción y relación espirituales? Debido a que únicamente se tienen en
consideración estos efectos fundamentales de permanecer como grupo en la
"clara luz de la cabeza", se le permite al discípulo introducir
sensibilidades mentales personales, a causa de las temporarias limitaciones
grupales.
He puntualizado en qué líneas fracasaron, no porque
trate de destacar el fracaso o explayarme sobre el mismo, sino porque son
necesarias la claridad de la mente y de la visión si el trabajo debe ir
adelante en forma reorganizada y más vital. Si este nuevo grupo simiente quiere
estar a la altura de los requerimientos, entonces pueden surgir las analogías
de los grupos originales, tal como fueron planeadas, y surgirán como resultado
espiritual de la manifestación esotérica de la potencia vital existente en el
grupo simiente.
El trabajo que debemos realizar en mutua colaboración (en lo que
respecta al entrenamiento de ustedes) lo organicé en siete unidades educativas:
I.
Meditación
definidamente Planificada.
II.
Enseñanza
sobre el tema de la Iniciación.
III.
Entrenamiento
Telepático.
IV.
Consideración
de los Problemas de la Humanidad.
V.
Enseñanza
acerca del Cuerpo Etérico.
VI.
Ayuda e
Instrucción Individual, que prestaré a cada uno, agregado a lo anterior.
VII.
Información,
a medida que trascurra el tiempo, concerniente
al trabajo: Los Ashramas de los Maestros y su Planificada Exteriorización.
Les pido que dediquen cada día dos breves períodos a
la meditación precisa y definida. Un período (el más importante) deben
dedicarlo a la meditación grupal general, y el otro a esa meditación que creo
les permitirá actuar como personalidad integrada, fusionada y mezclada en la
conciencia, con el alma. Esto llevará a
todo el grupo a la correcta actuación, porque las unidades individuales del
grupo están alineadas y correctamente adaptadas.
En consecuencia ¿por qué es necesario que el
discípulo intensifique el vínculo interno con su instructor? Es necesario
porque si la mente del estudiante está realmente armonizada con el instructor,
entonces el estudiante puede trasformarse en fuente de inspiración para sus
condiscípulos, no porque el instructor sea su Maestro ni porque el discípulo
esté sujeto a la imposición del Maestro, ni por algún privilegio especial, sino
porque cuando el estudiante piensa con claridad sobre el tema elegido (observen
la palabra "elegido") entonces él también puede enseñar. Un Maestro considera a cada miembro de Su
grupo desde el ángulo de su utilidad en el servicio que presta en forma grupal
y general. La contribución individual puede diferir; quizás uno de los
discípulos ha alcanzado mucha claridad mental y una actitud impersonal, que
serán de utilidad para el grupo, y entonces el Maestro tratará de darle mayor
entrenamiento en ambas líneas de desarrollo.
Por lo tanto, ¿qué impide al discípulo, como
individuo, establecer un acercamiento y contacto directos con el Maestro, sin
depender de la mediación de un discípulo avanzado? ¿Qué les impide a ustedes
tener tal relación directa conmigo? Hay
en este grupo uno o dos miembros que la tienen y otro también la posee pero la
ignora; otros son bien intencionados y trabajan arduamente, pero ni por un
instante se olvidan de sí mismos; algunos aspirantes están condicionados por el
problema del espejismo y les preocupa la ambición espiritual, que actúa a
través de una personalidad insignificante; algunos podrían progresar
rápidamente, pero tienden a la inercia - probablemente no tienen mayor interés.
Todos quieren avanzar, poseen una fuerte vida espiritual interna, pero el
antakarana grupal no está completo, pues la razón pura, que es un aspecto del
corazón, no ejerce control. En consecuencia, el poder evocador de la Tríada
espiritual no es adecuado para mantener firme a la personalidad, ni ésta posee
el poder invocador, hablando desde el ángulo de las personalidades del grupo,
que constituye el aspecto personalidad del ashrama. Este factor llegará a ser
poderoso sólo cuando ciertas relaciones de la personalidad se adapten y cuando
se venza la inercia. Recién entonces el “grupo permanecerá".
Me propongo darles instrucciones personales sólo una
vez al año, durante el período de la Luna llena de mayo (Tauro), indicándoles
los cambios necesarios en la meditación individual o en la grupal. Ahora daré a
este nuevo grupo simiente una meditación destinada a lograr una coherente
relación y consciente interacción grupal.
A cada miembro le proporcionaré una meditación que servirá para integrar
su personalidad en forma más completa, y sobre todo para fusionarla con su
alma. Posteriormente me explayaré más
cuando dé a cada uno instrucciones personales.
Como en lo sucesivo sólo los instruiré individualmente una vez al año,
los manejaré en forma directa sin prestar atención alguna a sus reacciones
personales, que esencialmente es un asunto de ustedes, no mío.
Agosto de 1940
Algunos de ustedes estudiaron realmente mis
instrucciones anteriores, otros las leyeron precipitada y superficialmente y,
en último análisis, no reflexionaron cabalmente sobre lo que dije. De allí la
necesidad de recordarles los puntos principales antes de continuar con la
siguiente fase de la enseñanza. Quisiera que expresaran lo que captaron del
tema y también su respuesta al esfuerzo que estoy haciendo para instruirlos. El
mejor escrito fue enviado por W.D.S., por ser el más esotérico, y se refería a
las técnicas espirituales del acercamiento, de la percepción interna y de la
visión.
Quizás surja
incidentalmente la pregunta acerca del método que empleo para conocer el
contenido de sus escritos. ¿Los leo? ¿Los lee A.A.B. y luego me trasmite sus
impresiones? ¿Los sicometrizo? Ninguno de ellos es mi método ni definen la
verdadera forma de conocer su contenido. Francamente hermano mío, no los leo,
pues no justifican el tiempo que pudiera perder en ello. ¿Los lee A.A.B. y
después me dice lo que significan? No, porque al filtrarse a través de su mente
y cerebro adquirirían el poderoso colorido de sus pensamientos, de lo cual ha
tratado cuidadosamente de proteger al grupo y al trabajo que ella realiza como
intermediaria entre ustedes y yo. Tampoco los sicometrizo. Trataré de
explicarlo.
Todas las formas externas detalladas son expresiones
de alguna significación subjetiva que es la causa de su aparición, y puede ser
descubierta por quienes actúan en el mundo de significados. Estos "focos
de significación" contienen una nota, una vibración y un aspecto
simbólico, que imparten más a la mente entrenada del esoterista que el
significado que podría trasmitir la formación de palabras externas a la mente
entrenada del lector exotérico. Una sola mirada dirigida al discípulo con la idea
de conocer su contribución en palabras, me sirve para traer ante mi vista el
símbolo que es producto de sus ideas escritas. Dicho símbolo puede ser y
probablemente será distorsionado, es decir, un símbolo desequilibrado, el cual
hallará el lugar que le corresponde en algún nivel de la conciencia -astral,
mental o espiritual-, dependiendo su nota vibratoria de su "ubicación
oculta". Recuerden que el mundo de significados y el mundo de formas
externas expresan en esencia el mundo donde la multiplicidad se reduce en simplicidad,
aunque esto no significa síntesis.
Me pregunto: ¿alguno de ustedes capta realmente la
magnitud del esfuerzo que realizo a fin de llegar hasta sus mentes e
instruirlos? Por ejemplo, cuando trato de enviar estas instrucciones debo hacer
la siguiente preparación. Primero, tengo que cerciorarme del estado mental y si
está preparada la amanuense, A.A.B.; y si la presión del trabajo relacionado
con el Plan de la Jerarquía espiritual al cual ella se dedica, permite una
buena recepción; si el trabajo ejerce una excesiva presión y ella está ocupada
en resolver problemas urgentes, quizás sea necesario esperar hasta el momento
en que las circunstancias le brinden más tiempo, fortaleza y desapego mental.
También debe considerarse mi propia esfera de trabajo ocultista. Luego,
habiendo establecido una relación armoniosa con ella, me resta hacer tres
cosas.
Primero, reunir dentro de mi aura a todo el grupo de
discípulos y así calcular su condición general receptiva - lo cual debe
determinar el alcance de la comunicación propuesta. Hermanos míos ¿comprenden
que cuando acrecientan su poder para captar las lecciones necesarias y aprenden
a entrenar sus mentes para pensar en términos cada vez más amplios y
abstractos, evocan de mí la correspondiente y adecuada instrucción? Las
limitaciones impuestas a la verdad residen en ustedes, no en mí.
Segundo, aislar en mi conciencia la extensión de las
instrucciones, apartarme de toda otra preocupación, formular el material
necesario en una forma mental comprensiva, nítida y en relación correlativa a
lo ya impartido, que sentará las bases para la siguiente instrucción a su
debido tiempo.
Tercero, entrar en ese estado meditativo y actitud
extrovertida, que me permitirá verter una corriente constante de frases
constructivas que expresarán, a la mente de la amanuense, la forma mental tal
como la veo y construyo. En otras palabras, me hago deliberadamente creador,
esforzándome por impartir a la visión, a la mente y a la percepción intelectual
de A.A.B., una ordenada presentación de la forma mental, conteniendo la lección
que quiero que aprendan los estudiantes.
Todo esto requiere por mi parte, un gasto de fuerza
y de tiempo y creo que se justificará si los estudiantes a su vez preparan sus
mentes, dedican el tiempo necesario, responden a los pocos requisitos que pueda
presentarles y colaboran oportunamente en la tarea de presentar las
instrucciones escritas a los aspirantes y discípulos de todas partes y,
posteriormente, a un público más amplio.
Permítanme aclarar aquí algo más el interrogante
pendiente en sus mentes, respecto al fundamento que existe para alcanzar la
armonía establecida entre A.A.B. y yo. Anteriormente expliqué que un neófito en
el ashrama está bajo la guía de un discípulo más avanzado, y que "el
Maestro recibe regularmente informes (basados en ciertos gráficos) del
discípulo avanzado referente al neófito a su cargo. De esta manera se
establecen - muchas relaciones jerárquicas". Durante varias vidas A.A.B,
estuvo bajo mi responsabilidad, de allí nuestro estrecho vínculo y la básica
comprensión, más lo que pudimos realizar juntos, aunque yo no soy su
Maestro. Explico esto para que tengan
una comprensión de la interrelación en el trabajo ashrámico. Ambos pertenecemos
al Ashrama del Maestro K.H. Quisiera agregar algo más: Una receptividad como la
de A.A.B. es en verdad muy rara, no sólo por la temática, sino también por la
delicada secuencia de ideas y la buena selección de las palabras, haciendo que
mis libros sean excepcionales. La norma que ella ha establecido no tiene
comparación.
* El Discipulado en la Nueva Era, T. 1, pág. 663.
Les aseguré que hablaría sin rodeos cuando
instruyera a este grupo, debido a la urgencia del momento y a la necesidad de
un inteligente trabajo realizado por el discípulo entrenado. ¿Quisieran
recordar esto y no aplicar mis sugerencias al grupo de hermanos, sino a sí
mismos? Una de las cosas imprescindibles que les imparto a los discípulos, es
la aplicación de la enseñanza para promover y acrecentar el servicio mundial
que deben prestar, lo cual hará que la enseñanza y el estímulo recibidos sean
prácticos y eficaces en el mundo.
En las instrucciones personales les informaré sobre
la naturaleza del espejismo que predomina en cada uno. Quizás se pregunten ¿qué
quiero realmente significar con tal frase? Me refiero a ese aspecto mental, a
esa cualidad del sentimiento o predisposición innata que se interpone entre
ustedes y la luz de la vida y de la verdad. En la vida de cada aspirante existe
alguna destacada tendencia que actúa como limitación, a la cual debe prestarse
atención a fin de extirparla eventualmente. La mayoría de los discípulos y
aspirantes se manejan a sí mismos y a sus respectivos caracteres en forma
demasiado general. Si la dispersa atención dedicada a la multiplicidad de
hábitos heredados la concentraran más sobre un rasgo importante, o por lo menos
más evidente, daría por resultado un progreso más rápido. En consecuencia
deberán poner atención a lo indicado y corregirlos, adaptarlos o extirparlos
y luego ocuparse conscientemente de ellos durante el próximo año. No deben
dar importancia a los defectos y errores intrascendentes; a menudo los defectos
que a ustedes les parecen de suma importancia no la tienen para los ojos de los
Maestros. El discípulo dedicará parte de su vida mental a formularse incesantes
interrogantes y a considerarse a sí mismo. Lo que diré será breve y escueto,
pues sólo trato de indicar y no de dirigir; intento señalar, no dictar
los métodos para la extirpación.
Los momentos son graves y los discípulos mundiales
están duramente presionados. La Jerarquía y Sus grupos afiliados buscan ayuda y
colaboración en el trabajo de salvación. Todos los discípulos y aspirantes son
necesarios, y podrán dar mucho si cuando prestan servicio unen al deseo el
corazón amoroso y la mente consagrada. Les pido ayuda para la tarea de
reconstrucción y que la ayuda sea consagrada. Les pido que se disciplinen
nuevamente y que nada retengan, sea objetivo o subjetivo. Por último les pido que
colaboren de todo corazón en la tarea de salvar al mundo.
INSTRUCCIÓN GRUPAL
Diciembre de 1941
Hermanos míos:
Iniciaré esta instrucción dando una sencilla
explicación respecto a la tarea que están emprendiendo los discípulos de los
Maestros en todo el mundo y que también ustedes deberían conscientemente
considerar. La tarea consiste en enfrentar al Morador en el Umbral en la
propia vida y también en la del grupo y luego - desde ese punto de fortaleza-
enfrentar ese morador en bien de la humanidad y así ayudarla a vencer ese
antiguo mal. Realizarlo presupone una crisis en la vida de ustedes y de la
humanidad. La solución de las crisis es característica del discípulo y cada
crisis que enfrenta y maneja correctamente, le proporciona (cuando
esotéricamente ha quedado "bajo los pies") el lugar desde el cual
obtendrá una más amplia visión, afluirá un nuevo conocimiento y emanará la luz
trasmutadora del Ángel de la Presencia, y de esta manera se producirán
resultados.
Cada uno de ustedes ha atravesado un ciclo de
verdadera dificultad y tensión, lo cual atañe a todos los discípulos. Los
últimos dieciocho meses han sido de precipitación, de iniciación, de un proceso
químico interno y de perturbación, y probablemente de una conducta externa que
quizás haya preocupado al observador interno. Esto es, no obstante, sólo la
reacción de la personalidad a las indebidas presiones y tensiones, a las
condiciones mundiales y a una mayor claridad de visión. La visión revela
la luz y la oscuridad, algo que frecuentemente se olvida. Los discípulos pueden
considerarse afortunados si los resultados principales se producen en el cuerpo
físico. Las reacciones del cuerpo físico son las menos importantes y causan
poco daño a los demás. Cuando se convierte en un estado mental o emocional,
entonces puede trasformarse en un problema para sus condiscípulos, agregando
mayor tensión, exigiendo otro esfuerzo de su parte, a fin de soportar al
hermano sin causar al grupo el menor daño.
Es necesario recordar que en este trabajo grupal ha
de haber cada vez menos vida individual. Así es como debe ser. En forma
creciente, cada discípulo tiene que ser consciente de los demás, y todos
sintonizarse mutuamente con facilidad; deberán progresivamente dominar los
vínculos de la lealtad iluminada; cada uno participará acrecentadamente de las
actividades y condiciones de los demás, aprendiendo así la fundamental lección
de la comprensión. La comprensión es el secreto que reside detrás de todo poder
para lograr la identificación con cualquier tipo de manifestación divina; la
comprensión es uno de los principales factores para obtener la revelación,
siendo esto una de las paradojas del ocultismo. En el mundo del pensamiento
humano, la comprensión sigue a la rutina prescrita y al hecho presentado. En la
vida del espíritu la comprensión es la predisponente y necesaria causa de la
revelación. Les pediría que reflexionen sobre esto y se preparen para
recibir la revelación mediante la profunda comprensión del iniciador que existe
en cada uno. Cada uno debe iniciar su propia crisis individual, sin
responsabilizar a otros. Cada uno de ustedes conjuntamente inicia la actividad
de la cual es responsable el grupo y para lo cual se ha unido; cada uno deberá
iniciarse a sí mismo, ante la Presencia, por intermedio del Ángel, y también
ante la sombra del Morador en el Umbral.
Mediante este proceso se obtiene plena conciencia.
El trabajo de este grupo, y de otros con móviles
similares, consiste en realizar juntos lo siguiente: Enfrentar al Morador;
triunfar; llegar juntos a la comprensión; permanecer ante la Presencia, porque
la luz del Ángel revela "lo que los ojos nunca han visto"; recorrer
juntos el Sendero de la Revelación; servir juntos a la humanidad, el
aspirante mundial, -ayudándola en sus vacilantes pasos, y permanecer juntos de
espaldas a la luz, porque han comprendido el antiguo aforismo que dice:
"Aquel que enfrenta la luz y
permanece dentro de su radiación, está ciego a los asuntos del mundo de los
hombres; pasa del camino iluminado al gran Centro de Absorción. Pero aquel que
siente el impulso de pasar por ese camino y, sin embargo, ama a su hermano en
el sendero oscuro, gira sobre el pedestal de luz y enfrenta el lado opuesto.
"Al enfrentar la oscuridad, los
siete puntos de luz dentro de sí mismo trasmiten la luz; por eso el rostro de
quienes están en el camino oscuro recibe esa luz. Para ellos el camino ya no es
tan oscuro. Detrás de los guerreros -entre la luz y la oscuridad- brilla la luz
de la Jerarquía."
He pensado en ustedes con ternura y amor. La lucha
es muy dura y a menudo se sienten solos. Todos poseen gran fortaleza, de lo
contrario no los hubiera elegido para que sirvieran a sus semejantes junto conmigo;
tienen debilidades que evocan la fortaleza de sus hermanos y así se fortalecen;
poseen amor, pero necesitan expresarle, y para esto existe el grupo; tienen luz
y en esa luz sirven. Así como la Jerarquía representa un centro de luz y de
fuerza para la humanidad, así, para ustedes, sus almas representan eso, y yo
-vuestro Maestro- fusiono mi luz con la de ustedes, acrecentando la eficacia de
vuestro servicio; mezclo mi amor con el amor del alma que fluye hacia cada uno
de ustedes, profundizando así la relación del amor entre todos y cada uno.
Pocas veces hablo de esta manera, pero en el proceso de liberarlos para que
presten un acrecentado servicio, me acerqué más a ustedes y mi amor los
circunda. Aprendan, hermanos míos, el significado de las palabras, su poder
trasmisor y su significación espiritual.
Me tomaré el tiempo y emplearé la energía necesaria
para ponerme en contacto con el grupo durante los próximos plenilunios, previos
al de mayo (Tauro) de este año. Les pido, sin tener en cuenta la hora exacta de
la Luna llena, que todos los meses se esfuercen por encontrar media hora
libre a fin de penetrar en mi conciencia. Comprendo que no siempre será posible
hallar libre el minuto exacto en sus atareadas vidas occidentales, pero sí
hallar un momento, lo más cerca del plenilunio, que resulte razonablemente
posible dentro de sus particulares circunstancias. Hermanos míos, esto es un
esfuerzo grupal, no individual y, como grupo, trataré de hacer contacto
con ustedes. Por lo tanto, deben recordarlo cuando se preparan para ese
momento. Primero, vincúlense con todos los miembros del grupo, vertiendo amor
sobre todos y cada uno en forma colectiva, asociándose con ellos como parte del
todo. Luego, en un esfuerzo unido, intenten llevar a cabo el procedimiento
siguiente:
1.
Habiéndose
vinculado con sus hermanos de grupo, y elevado lo más posible la conciencia,
traten de mantenerse firmes, centrar la mente indesviablemente "en la
luz" y dejar que la conciencia cerebral y lo que ella registra, descienda
bajo el nivel de la conciencia.
2.
Iniciar un
nuevo esfuerzo. Comprender que de mi parte, también me mantengo firme,
derramando mi amor y fuerza sobre ustedes, tratando de elevarlos a un estado
superior de conciencia.
3.
Visualicen
ante sí (si puedo utilizar una palabra tan inadecuada) un disco o
esfera de color azul índigo, de un intenso azul eléctrico. En el centro de ese
disco imaginen, que yo, su hermano Tibetano, permanezco. Mi apariencia y
personalidad carecen de importancia.
4.
Cuando me
hayan visualizado de pie y esperando, traten de ver -que se extiende entre
ustedes, el grupo y yo- una franja de luz dorada, y sepan que es el símbolo del
sendero que todos hollamos. Vean que este sendero se acorta gradualmente,
acercándonos paulatina y constantemente, hasta entrar en el corazón del disco
azul.
Mientras lo realizan, mantengan la mente positiva y
atenta, utilizando simultáneamente las facultades de la imaginación y la
visualización. Esta triple actividad pondrá a prueba y exigirá al máximo sus
poderes, pero será un buen entrenamiento en el trabajo activo exotérico.
Consideren esto siempre como un esfuerzo grupal unido, y recuerden que al
hacerlo se ayudan mutuamente y quizás facilitan el trabajo que debe realizarse
durante la Luna llena de Wesak. Quisiera agregar que los resultados de dicho
trabajo no serán evidentes para ustedes hasta dicha Luna llena, y aún así
(sintetizando los dos años de trabajo) recién comenzarán a comprender la
fusión, mezcla y despertar, que sus propios almas llevan a cabo.
Les pediré también que registren cuidadosamente -dos
días antes y dos después del plenilunio- todas sus experiencias y visiones. En
junio entreguen las anotaciones del plenilunio conjuntamente con el trabajo de
estudio, a fin de ayudar e informar a los miembros del grupo. Envíen lo que
tengan, hermanos míos, aunque sea para decir que nada han registrado.
Creo que hay cierta confusión en sus mentes sobre
los procesos a seguir, al ocuparme de este grupo de discípulos y al efectuar el
experimento que insinué anteriormente -el experimento de la iniciación grupal.
Por lo tanto, quisiera esclarecer más el plan e indicar nuevamente la dirección
que seguirá el entrenamiento. Esto podría considerarse como el aspecto
exotérico del entrenamiento esotérico, pues mucho debe acontecer y acontecerá
en los planos internos del Ashrama interno, sobre lo cual nada puede decirse,
siendo esta expansión tanto individual como grupal. Delinearé los procesos
externos de acuerdo al orden de su actual importancia, que a su vez está
determinado por la condición del grupo -de la cual todos y cada uno son
responsables.
I. Meditación definida y planificada. El tema
del trabajo, si así puedo calificarlo, tendrá tres etapas:
1.
La
interrelación interna de los siete centros del cuerpo constituirá el objetivo
de la meditación, basado en el axioma ocultista de que "la energía sigue
al pensamiento". Ya comenzamos con una fórmula que relaciona el corazón,
el centro más elevado de la cabeza y el plexo solar.
2.
La
consiguiente relación de los centros de cualquier individuo con los demás
miembros del grupo, considerados como trasmisores que irradian energía a los
centros de los otros miembros del grupo. Esto dará por resultado la formación
de siete grandes centros de energía que constituirán los centros del grupo,
nutridos e iluminados por la energía que trasmite cada individuo.
3.
La fusión
(conscientemente emprendida) del alma individual con el alma grupal y, por lo
tanto, la relación consciente con la Jerarquía que, inherentemente, es el reino
de las almas.
La primera meditación afecta a los tres centros del
discípulo individual y también, en consecuencia, a su cuerpo astral. Cuando
éstos están relacionados, despiertos y activos, y los dos puntos del plexo
solar se han equilibrado e "iluminado", palabra que emplearé con
frecuencia en conexión con los centros, pueden evocar respuesta de los pétalos
de amor del loto egoico. Esto deberá suceder automáticamente, y es innecesario
considerarlo como un tecnicismo complicado. Practiquen leal y correctamente la
meditación requerida y los resultados se producirán espontáneamente.
II. Revelación y desarrollo de las técnicas del
trabajo preparatorio para la iniciación.
Ya me referí a esto cuando dije (en el T. I, pág. 105): "A medida
que pasa el tiempo trataré de tender un puente entre las técnicas antiguas y
los nuevos métodos de entrenamiento; emplearé parte de las antiguas técnicas -
que van caducando -, y haré insinuaciones que los conducirán a comprender la
naturaleza y los métodos de educar a los discípulos aceptados, en los procesos
de la iniciación".
Por lo tanto, verán que tengo la intención de hacer
tales insinuaciones, y lo haré desde el ángulo de la iniciación y en
preparación para la segunda y tercera iniciaciones. Recuérdenlo. Hasta ahora no
he dado la enseñanza desde este ángulo, sino que les impartí instrucciones como
discípulos aceptados en preparación, etapa muy anterior. Expondré las
insinuaciones mediante antiguas fórmulas simbólicas, lo cual exigirá una
profunda reflexión y esfuerzo para evocar la intuición, y así llegar a los tres
significados que encierra para los discípulos como ustedes. Literalmente
tenemos siete significados, pero les aconsejaría tratar de comprender los tres
primeros. Habrá un significado para la personalidad, indicando cierto
conocimiento del cerebro y de la mente, esenciales para la correcta trasmisión
de fuerza en el plano físico -una de las primeras cosas que debe dominar el
iniciado. El significado del alma indicará la relación con la Jerarquía, así
como la significación de la personalidad indicará la relación con la humanidad.
Luego habrá un significado aún más elevado, excesivamente difícil de captar,
pero deben tratar de comprenderlo, que requerirá el empleo consciente del
antakarana. En consecuencia, comprenderán por qué el estudio de la
Ciencia del Antakarana forma parte de las instrucciones que imparto a este
grupo. Ninguna iniciación mayor será factible si no se emplea el antakarana con
cierta medida de conciencia.
El discípulo aceptado
nunca recibe información o instrucción detalladas; tampoco se le proporciona
una serie de reglas que regirán su vida diaria, ni se le instruye
detalladamente sobre lo que debe hacer para "recibir la iniciación".
En ciertos momentos específicos se le hacen insinuaciones definidas de acuerdo
al éxito alcanzado, al expandir su conciencia. Estas insinuaciones se hacían en
el pasado sin explicar que eran tales. Si el discípulo las reconocía por lo que
eran, se beneficiaba, de lo contrario no percibía su importancia, demorando así
su progreso. En este experimento grupal emprendido, me propongo cambiar esto en
cierta medida e indicar cuáles son las insinuaciones, a fin de que el grupo en
forma unida pueda beneficiarse y evocar al alma influyente. Con el tiempo dará
como resultado la afluencia de luz desde la Tríada espiritual, por conducto del
antakarana grupal, construido con el arco iris de cada discípulo.
III. Desarrollar en cada uno cierta medida de
relación telepática entre sí, conmigo, vuestro Maestro, y con el Plan
jerárquico. Un Maestro no puede impartir una verdadera enseñanza (por medio del
estímulo) a Su grupo, hasta que los discípulos hayan establecido - como
individuos- una adecuada relación entre sí, libre de críticas (que siempre
rompen la interacción telepática), basada en la comprensión amorosa, sin
pedir nada - como individuos- sino dándose a los demás y al grupo.
Lo antedicho, concierne y atañe a la relación
establecida conmigo, con la Jerarquía (obtenida por el proceso iniciático) y
entre sí, relación que indica la capacidad de llegar a las fuentes de poder,
amor y luz, e implica servir a, y trabajar para la humanidad.
IV. Por lo tanto, trataré de interpretar a la
humanidad para ustedes (y los discípulos de todas partes), de modo
que puedan surgir con toda claridad en sus mentes los actuales problemas y la
inmediata oportunidad, a fin de trabajar inteligente y comprensivamente. Es
necesario dilucidar la Ciencia del Servicio y comprender el Sendero del Hombre.
La actitud de la conciencia iniciática, respecto a los problemas humanos, no es
como la del ser humano común. No me ocuparé de los problemas tratados en mis
folletos y libros. Comenzaremos por estudiar el nuevo mundo, las nuevas
oportunidades y complejidades y también la nueva y futura simplificación de la
vida y del ser. Se relacionan primordialmente con el servicio que presta el
iniciado; hasta ahora sólo se ha considerado el servicio que pueden prestar los
discípulos aspirantes y los hombres de buena voluntad.
V. Daré algunas claras y definidas instrucciones
sobre la utilidad del cuerpo etérico. Este vehículo de vitalidad o
energía, es el factor esencial que condiciona la actividad del cuerpo físico.
Es el iniciador, porque no puede haber actividad física, tal como lo
entendemos, si no la impulsa la energía que emana del cuerpo etérico. Por el conocimiento
del cuerpo de la vitalidad vendrá la comprensión de los procesos de la
iniciación. El cuerpo etérico es el órgano por el cual se evidencian en el
plano físico las expresiones de la personalidad y el alma. Su poder evoca la
forma física. La mayoría de los vehículos poseen dos facultades -invocar y
evocar. Desempeñan también una tercera función: arraigar o enfocar la energía,
produciendo un punto de tensión, un punto de crisis y un intervalo previo al
proceso de trasmisión. Reflexionen sobre
estas palabras. El cuerpo físico puede ser evocado para que se manifieste e
inicie la consiguiente actividad, pero no tiene el poder de invocar. De allí
que no es un principio (como dice H.B.P. en La Doctrina Secreta), sino
fundamentalmente un autómata. El cuerpo etérico invoca y evoca, pero también en
relación con el plano físico precipita energía por un proceso de apropiación.
El estudio de estas cosas nos introduce en el tema de los centros, que
encararemos desde el ángulo de la invocación y evocación.
La
enseñanza sobre el cuerpo etérico le seguirá lógicamente a toda instrucción que
imparta sobre la comunicación telepática y el manejo de la energía por el
discípulo-iniciado, por intermedio de los centros individuales y grupales, y
-cuando es muy evolucionado y tiene cierto grado iniciático- por intermedio de
los centros planetarios. No he dado mucho sobre este tema, pero lo haré
posteriormente. No obstante, lo trataré en breve y como ensayo, pues la mayoría
de los aspirantes y discípulos no están todavía preparados para este estudio
particular.
VI. Una vez
al año proporcionaré a cada uno ayuda individual, instrucción personal y
meditación individual. Indicaré también cada año en el plenilunio de Tauro
la clave del siguiente paso hacia el portal de la iniciación y hacia la
Presencia. Incluirá a veces el análisis de la relación grupal, del efecto que
en ustedes producen las formas mentales nacionales y raciales y también el
haber y el debe de los rayos de la personalidad y del alma. Procuraré llamarles
la atención sobre su etapa personal de evolución. Aquí les recordaré que los
siete rayos son pronunciadamente distintos respecto al colorido y al efecto
fenoménico, y acotaré además que -de acuerdo a la Ley de la Paradoja Oculta-
los siete Señores del Ser (los siete rayos) difieren ampliamente, pero no son
separatistas.
VII. También
estamos experimentando la exteriorización del ashrama, que de tener
éxito constituirá el preludio de la manifestación de la Jerarquía en la Tierra.
Ésta es una de las siguientes empresas propuestas, siempre y cuando las fuerzas
de la Luz hayan hecho retroceder a las fuerzas del mal y de la agresión. A medida que
trascurre el tiempo informaré sobre la tarea de los Ashramas del Maestro, de su
planificada exteriorización y oportunamente de la exteriorización de la
Jerarquía.
Hermanos
míos, tal es nuestra tarea asignada. Eventualmente surgirá, de todo lo que he
dicho y escrito, un tratado sobre el discipulado, necesario para la nueva era.
Ustedes están acostumbrados a la enseñanza e interpretación de la era pisceana.
Parte de mi trabajo consiste en comenzar a indicarles los métodos, procesos e
instrucciones, que caracterizan la era acuariana, lo cual sólo será para los
aspirantes de mente abierta, y es para esto que deben prepararse.
Éste es un
ambicioso programa, hermanos míos; exigirá máxima capacidad y resistencia, pero
si persisten, apresurará vuestro desarrollo e implicará también obediencia. Por
poco que se den cuenta, estamos recopilando básicamente un manual elemental
para la iniciación. Reflexionen sobre esto. Evocará mucho antagonismo y
despertará lógicamente el escepticismo; protestarán aquellos que no ven la
necesidad o la probabilidad de cambiar los métodos Jerárquicos, los
fundamentalistas del movimiento teosófico y, entre los esotéricos, los teólogos
cerrados. Éstos se sentirán molestos y ofuscados, pero no lograrán un mayor
progreso en esta vida, a no ser que amplíen su punto de vista, pues
deben saber que los antiguos métodos y técnicas estaban dedicados a poner en
relación a la personalidad con el alma, a desarrollar el carácter, a aplicar
los procesos del alineamiento y la integración y también a sentar las bases
para lo que se impartirá cuando la humanidad alcance su etapa actual.
El trabajo
de preparación se hizo y fue eficaz; continuará para aquellos que necesitan su
ayuda, pero el trabajo más avanzado puede llegar a ser exotérico. Esta planeada
exteriorización de la enseñanza debe continuar siempre, pues constituye para la
Jerarquía el testimonio de que los puntos de crisis en el proceso evolutivo han
cumplido su cometido y tuvieron éxito. Después de dichos puntos de crisis sobrevienen
"puntos de revelación", de los cuales nos ocuparemos.
Agosto
de 1942
Hermanos
míos:
Hoy les
recordaré brevemente tres cosas mencionadas en mi anterior instrucción:
1. Que éste es mi último
esfuerzo para llevar a cada uno, en esta encarnación, a la etapa de desarrollo
espiritual posible, si tal era el deseo de ustedes. El éxito o el
fracaso en cumplir con los requisitos es una cuestión personal. Cada uno puede
estar activo o no, como mejor le parezca, pero les recordaré que cuanto hagan,
sea constructivo o adverso, afectará a su grupo.
2. Que existen procesos
externos activos que son efectos de acontecimientos internos en sus propias
almas, en el Ashrama y en la Jerarquía. Mi tarea consiste en ayudarlos a
fusionar los acontecimientos internos y externos, a fin de dar una expresión
real de los hechos, tal como son en sus propias vidas, en el Ashrama y en la
Jerarquía. La tarea de ustedes consiste en desarrollar la sensibilidad en estos
tres tipos de acontecimientos espirituales.
3. Que el grupo es
el factor importante y, como dije, la vida individual del discípulo disminuye y
acrecienta su percepción y sensibilidad grupales. Recuerden esto a medida que
aprenden la difícil lección de la impersonalidad -impersonalidad demostrada por
mí, por A.A.B. y (algo tan difícil de aprender) por sus propias almas.
Impersonalidad que por sí solos deben desarrollar y aplicar, cuando demuestren
suficiente amor. El amor es la base de la impersonalidad.
Como reiteré
tantas veces, éste es un experimento para la iniciación grupal, lo cual
significa que si cada uno da los distintos pasos de acuerdo a su particular
etapa evolutiva, también la Jerarquía está desarrollando una nueva técnica que
-cuando se perfeccione y comprenda- llevará a unidades grupales enteras hacia
la Luz y el "desarrollo del Plan". Tales grupos deben estar
constituidos por personas que han recibido iniciaciones. Debido a que uno de
ustedes recibirá la primera iniciación recién en la próxima vida, se evidencia
que la iniciación grupal a que me refiero, no la recibirán en este ciclo
inmediato. El resto del grupo tiene que esperarlo a él.
De todas
maneras no están preparados y deben efectuar un gran trabajo preliminar, una
considerable expansión de conciencia y un desarrollo de la sensibilidad, antes
de avanzar en conjunto, como lo exige la situación deseada. La ecuación
tiempo constituye un gran problema para el discípulo común. Trabaja
constantemente con un sentimiento de apremio y de apresuramiento o, si no,
"pasea por la senda de la vida" pensando que la evolución es larga y,
por lo tanto, ¿hay necesidad de apurarse? Muy pocos trabajan desde el punto de
equilibrio que inhibe la esporádica y atropellada actividad del vehemente
devoto, o el perezoso avance del incipiente aspirante. Les pido que analicen el
tiempo en relación con sus propias almas, teniendo en cuenta las
oportunidades especiales del actual ciclo y la apremiante necesidad de la
humanidad. Muchos se preocupan demasiado de lo que tratan de hacer, de
su propio desarrollo, de su capacidad para ayudar o no, manejando al mismo
tiempo y en forma inadecuada, el problema del propio desapercibimiento y la
total dedicación al semejante. Les resulta más importante
preguntarse:"¿que estoy aprendiendo?
y "¿estará satisfecho el Maestro conmigo?", en lugar de
"¿qué puedo hacer?" Cuando al servir laboriosamente al género
humano se olviden de sí mismos y de mí, entonces estaré satisfecho con ustedes.
Les
recordaré que prestar servicio es un proceso científico, el cual exige la plena
expresión de los poderes del alma en el plano físico, y también es la causa de
una manifestación divina, o lo que ustedes denominan encarnación divina. Si un
hombre presta en realidad servicio, indefectiblemente se valdrá de todos los
recursos de fuerza y luz espirituales, y de la sabiduría y del poder directriz
de su alma, porque la tarea que debe realizar es siempre demasiado grande para
la personalidad. Algunos de los más destacados servidores del mundo son hombres
y mujeres que están muy cerca de la Jerarquía espiritual, trabajan bajo Su
dirección, inspiración e impresión, no conocen el denominado esoterismo ni reconocen a la Jerarquía
(en su conciencia cerebral) y desconocen a Sus Componentes, los Maestros de
Sabiduría. Hoy, la enorme cantidad de información en posesión de los
estudiantes de esoterismo y la acumulación de conocimiento sobre la Jerarquía y
Sus Miembros, constituye una de las grandes tragedias en el campo esotérico. En
las mentes de los discípulos este conocimiento y aspiración oblitera la
necesidad de sus semejantes, siendo uno de los problemas que enfrenta la
Jerarquía. El problema del equilibrio y la orientación dual es muy real. Cuando
los Maestros, que aceptan discípulos, imparten conocimiento espiritual,
enfrentan dos problemas:
1. El del aspirante que aún no ha despertado.
2. El del discípulo erudito.
La
ignorancia y el conocimiento deben ceder su lugar a la comprensión y la
sabiduría.
Quisiera
hablarles particularmente sobre el trabajo que deberán realizar durante los
plenilunios del próximo año. Este aspecto del trabajo debería llegar a ser
acrecentadamente poderoso e interesante. Lo considero de gran importancia para
el esfuerzo grupal y, si yo, vuestro instructor y amigo (bajo la presión de la
actual oportunidad mundial), puedo dedicar tiempo para ayudar al grupo en esta
forma particular, ciertamente no será pedir demasiado si a mi vez reclamo
recíproca atención.
Quizás
alguno de ustedes obtendrá mayor luz acerca de la utilidad del ensayo, si les
explico el interesante hecho de que en el momento del plenilunio, parecería
como si se abriera repentinamente de par en par una puerta, que en otros
momentos está cerrada. A través de ella se puede entrar; a través de esa puerta
o abertura es posible hacer contacto con energías, que de otra manera están
detenidas, y acercarse a la Jerarquía planetaria y a la realidad, imposible de
realizar en cualquier otro momento. En esta afirmación tenemos los burdos
delineamientos de la Ciencia de Acercamiento, muy poco conocida en la
actualidad hasta por los discípulos avanzados, pero destinada a desarrollarse durante la
nueva era. Constituye parte de la verdadera y emergente técnica del Sendero
Quisiera
cambiar parcialmente vuestro trabajo vinculado con los contactos del
plenilunio. Dos días antes del momento de la Luna llena, les pido que empiecen
a cultivar esa actitud interna de equilibrado recogimiento que sentará las
bases correctas para un trabajo mayor y ayudará a trasladar el foco de atención
del trabajo objetivo al subjetivo. Es más una actitud que una actividad.
Reflexionen sobre esta frase. Es un estado de conciencia que puede llevarse a
cabo, no importa cuáles sean la actividad y el interés externos; tampoco
implica guardar un silencio externo o el cese de nuestras actividades normales.
Constituye parte del entrenamiento, teniendo como meta (para el discípulo)
vivir una vida dual -vida de activa participación en los asuntos del mundo y
vida de intensa preocupación mental y espiritual.
Realicen un
definido esfuerzo durante estos dos días, a fin de elevar su conciencia un poco
más durante los tres momentos espirituales que tienen lugar cada día: la
meditación por la mañana, la recapitulación a mediodía y el contacto
vespertino. Esto significa -si siguen cuidadosamente las instrucciones- que
someten sus cuerpos sutiles a seis momentos iguales de estimulación espiritual
y que lo hacen conscientemente. Luego, en algún momento durante el día del
plenilunio, antes del momento exacto, si no es posible a la misma hora, traten
de seguir el siguiente procedimiento:
1. Centren la conciencia
en la cabeza.
2. Imaginen que
internamente penetran en forma más consciente en ese punto de contacto donde la
personalidad-alma y el instructor, en el mundo de las almas, pueden unirse y
convertirse en uno.
3. Manténganse
equilibrados y firmes, conservando lo más plenamente posible ese ecuánime
desapego durante el proceso que lleva a cabo silenciosamente la actividad
creadora de la imaginación:
a. Imagínense y
visualícense a sí mismos de pie ante una puerta dorada o de marfil.
b. Vean que esa puerta se
abre lentamente apareciendo una habitación larga y baja con tres ventanas, una
que mira al este, otra al oeste y otra al norte. Frente a la ventana que mira
al oriente podrán ver sentado en una silla baja con adornos tallados (pero
frente a ustedes y, por lo tanto, de espaldas a la ventana), a vuestro hermano
Tibetano, en profunda meditación, tratando de entrar en contacto con ustedes y
con aquellos de los cuales él es responsable como instructor.
c. Imagínense que cruzan
lentamente la larga habitación (su estudio y lugar de trabajo) y se detienen
frente a él. Vean también allí, de pie, a su grupo de hermanos. Luego, cada
uno, imaginativamente, puede convertirse en vocero del grupo, ofrendándolo y consagrándolo
profundamente en servicio al Plan.
d. Una vez logrado,
imagínense que me pongo de pie. Luego, que enfrentamos al oriente como grupo y
que recitamos juntos la Gran Invocación. Empleando siempre la imaginación,
esfuércense conscientemente en seguir mis indicaciones a medida que
pronunciamos las palabras y escuchamos atentamente. Eso implicará una intensa
concentración.
Hagan lo
antedicho hasta el momento de la Luna llena de Tauro, pues este ejercicio de
preparación constituye la instrucción para que participen esotéricamente.
Analicen
detenidamente todos los meses sus éxitos o fracasos al llevar a cabo esta
disciplina, y observen con exactitud las reacciones, los resultados y los
fenómenos que se producen. El éxito dependerá de su capacidad de lograr una
fuerte reorientación y enfoque mentales, manteniéndose apartados de toda
actividad cerebral, sosteniendo al mismo tiempo la atención vigílica cerebral.
Deben observarse los efectos y reacciones resultantes, y cualquier comprensión
registrada en los dos días siguientes después del plenilunio, porque el proceso
de infiltración, de información y de conocimiento, a menudo es lento, debido al
inadecuado alineamiento de los cuerpos. Esta Luna llena de Tauro inaugurará el
primero y verdadero esfuerzo unido para sintetizar subjetivamente los grupos
que ya existen. Esta síntesis y esfuerzo corporativo se convertirá en un
esfuerzo anual, a medida que trascurre el tiempo y tendrá lugar regularmente en
cada Festival de Wesak.
De los
veinticuatro miembros originales del nuevo grupo simiente reorganizado, sólo
dieciocho continúan trabajando en el plano físico. Dos de ellos pasaron a
"la clara y fría luz" como se dice en el Tibet, o al más allá, pero
aún colaboran activamente con el grupo, pues les imparto las mismas
instrucciones. Sin embargo, puedo llegar a ellos más directamente, pues ya no
existen las limitaciones impuestas por el cerebro físico. El último que
pasó al más allá fue P.D.W.; el cuerpo astral fue el obstáculo que se interpuso
durante un período excesivamente breve; ahora está centrado en el plano mental
y trabajando conectado a mi Ashrama. C.D.P. está en proceso de liberarse de las limitaciones
astrales, y cuando el sol se desplace hacia el norte también trabajará en forma
completamente mental. Ambos me prestan un gran servicio en estos momentos de
necesidad mundial, ella por su corazón comprensivo y total altruismo, él por su
notable sabiduría.
Tres de los
miembros originales (C.A.C., S.C.P. y W.O.I.) no soportaron la presión
espiritual, obligándolos sus personalidades a retirarse del trabajo grupal
-probablemente durante esta encarnación. Como bien saben, las pruebas del
discipulado son severas y sólo un corazón puro, un verdadero amor y la
actividad mental, servirán para ayudar al discípulo a pasarlas; esto es siempre
posible donde existe una decidida orientación hacia la luz, orientación que ha
permitido a W.D.S. permanecer firme a través de sus pruebas. Existe una etapa
en el discipulado, descrita como "fluctuación de la luz". Las
Estanzas para Discípulos, que he citado a veces, se refieren a esta etapa:
"Dentro y fuera de la luz fulguran las chispas, como la
mariposa alrededor de una bujía. Esas chispas son hombres que han despertado a
la luz, pero no saben que la Luz mayor apaga sus pequeñas luces y atrae las
chispas hacia sí. No pueden enfrentar la luz. Temen la verdad absoluta. Vienen;
se van; retornan nuevamente, sólo para volver a irse".
Mantengan en
el calor de su corazón a sus hermanos de grupo, aunque temporariamente estén en
pralaya. Apóyenlos con amor. No traten de ayudarlos, haciéndolos volver a la
esfera donde ustedes prestan servicio. Se hallan en la etapa donde sólo sus
almas y yo, su Maestro, sabemos cuál es el momento oportuno para el
acercamiento.
Finalmente,
hermanos míos, una palabra de despedida antes de cerrar esta instrucción. Se
acrecienta y continuará acrecentándose la tensión del mundo; aumenta la
ansiedad y no hay señales de que aminore; la hora más oscura de la vida humana
está sobre nosotros y con frecuencia conduce al ansioso discípulo a una
experiencia -terrible aunque hermosa- designada como "la oscura noche del
alma". Esta oscura noche adquiere diferentes formas y distintos grados de
intensidad, de acuerdo al rayo, al tipo y a la etapa de evolución del
discípulo. Nadie puede eludirla. Si se reflexiona detenidamente sobre la
descripción que dan los místicos en el trascurso de las edades, encontrarán un
error. En el pasado hicieron resaltar el sufrimiento experimentado y la agonía
padecida por la personalidad. En realidad y desde el punto de vista de los
hechos, ésa no es la verdadera noche oscura. La real "noche oscura”, es la
del alma, cuando participa del dolor de toda la humanidad, de su agonía, por la
separación existente entre la humanidad y Dios (separación basada en la
ilusión, pero no en la realidad), y de la desesperación humana al dirigirse
hacia un Dios aparentemente sordo. El dolor, la agonía y la desesperación de la
personalidad, son cosas muy distintas que no conciernen a la totalidad del
dolor y sufrimiento a que está sometido el género humano.
Por lo
tanto, les pido que endurezcan sus almas como el acero, para poder resistir,
sabiendo que la Jerarquía permanece; los exhorto a que amen ciega e
inmutablemente a pesar de lo que suceda, sabiendo que el Amor permanece
incólume entre la destrucción circundante y quien ama eternamente. Los insto a
posar sus manos en las del Maestro y a avanzar conjuntamente con Él y con la
fortaleza de vuestro grupo, irradiada por la vida y la luz de la Jerarquía;
quisiera que fueran una mano fuerte tendida en la oscuridad hacia sus
semejantes, porque ustedes están afiliados a la Jerarquía y, si lo
permiten, el amor y la fuerza de la Jerarquía afluirá por vuestro intermedio.
Les
recordaré que en estos momentos de prueba yo, su Maestro, los amo y protejo,
pues sus almas y la mía son una sola. No se preocupen indebidamente. Para el
alma no hay luz ni oscuridad, sino sólo existencia y amor. Dependan de esto. No
hay separación, sino únicamente identificación del corazón con total amor;
cuanto más amor demuestren, más amor puede llegar a otros a través de ustedes.
Las cadenas del amor unen el mundo de los hombres y el mundo de las formas,
constituyendo la gran cadena de la Jerarquía. El esfuerzo espiritual que
se les pide realizar es desarrollarse y llegar a ser un centro vibrante y
poderoso de ese fundamental Amor universal.
Setiembre
de 1943
Hermanos
míos:
El Nuevo
Grupo Simiente tiene ya varios años de vida. Durante ese tiempo me he puesto en
comunicación con ustedes sólo anualmente. Los que se preparan para la
iniciación deben inevitablemente trabajar solos. Recuérdenlo. Como
saben, hay tres fuentes de inspiración que indican al discípulo -que lucha en
el plano físico- su meta:
1. Su propia
alma...........................por el contacto directo, como resultado del alineamiento.
2. El
Maestro.....................................por la impresión, como resultado de
la sensibilidad.
3. El grupo ashrámico.......................por
el servicio prestado, como resultado de la interacción.
Posteriormente,
a medida que progresa el discípulo-iniciado y construye el antakarana, la
energía de la Vida una que emana de la Mónada, despierta el cuarto tipo de
inspiración. A estas fuentes espirituales de inspiración debe agregarse otras
menores, la impresión mental telepáticamente registrada, proveniente de la
multitud de pensadores y mentes que actúan como individuos y miembros de un
grupo. Tenemos también la inspiración emocional a la cual -en su aspecto más
conocido- denominamos aspiración. Considerados esotéricamente, todos evocan el
deseo que debe transmutarse en voluntad si (y únicamente si) "la energía de
la voluntad al bien es el principio emanante y el resultado activo del impulso
inspirado, debiendo constituir el impulso motivador que reside en el centro del
ser del discípulo". Así habló recientemente uno de los Maestros a un
discípulo que trataba de captar el efecto sintético de la inspiración. Lo que
más necesita mi grupo de discípulos es despertar y evocar inmediatamente la
Voluntad. El Plan jerárquico es el objetivo de dicha voluntad; el propósito de
Sanat Kumara es llevar la revelación a quienes demuestran esa voluntad, y la
fuerza del Poder divino hace posible esa voluntad. La fuerza es para el Poder
lo que el deseo para la aspiración, o lo que la personalidad para el alma. La
revelación de la cualidad.
He iniciado
esta instrucción con la nota de la voluntad, porque su empleo (bajo
instrucción) es el objetivo del trabajo que debe realizarse el próximo año; a medida
que continuemos con las distintas fases de nuestro estudio, ya delineado,
aparecerá con claridad en su conciencia la razón por la cual empleo este tema.
Creí
necesario empezar la instrucción con un breve resumen de la última enseñanza.
La presión de la vida en estos días es muy grande y todos están cansados; por
lo tanto, encaren esta nueva ampliación de la enseñanza con renovado celo si
quieren captar con toda claridad y lucidez en sus mentes la enseñanza dada.
¿ Qué tarea
los enfrenta como individuos y como grupo? La tarea es quíntuple:
1. Enfrentar y entenderse
adecuadamente con su propio y personal Morador en el Umbral.
2. Compartir, como grupo,
el esfuerzo que realiza la humanidad para enfrentar al grupal Morador en
el Umbral, "Morador" que el género humano ha construido con sus malos
deseos, errores y flaquezas, sus ideas, poderes distorsionados y móviles
perversos. Este enfrentamiento es uno de los objetivos de la actual guerra
mundial.
3. Lograr la comprensión,
que es la base de la sabiduría, el resultado de la intuición desarrollada y,
además, la aplicación inteligente de las verdades captadas.
4. Permanecer, como grupo, ante el Ángel de la
Presencia.
5. Recibir la iniciación
como individuos y también como una unidad coherente en el esfuerzo grupal para
obtener la iniciación.
A medida que
se esfuerzan, estudian y sirven, surgirán nuevas metas; sin embargo, la
simplicidad de lo antedicho les impartirá los objetivos inmediatos. Deben
reflexionar detenidamente sobre dichos objetivos y como grupo comprender su
importancia. Quizás
les parezca fácil y familiar la contribución que cada uno pueda
hacer en bien del claro pensar, la ardiente aspiración y la decidida
consagración. No obstante, en cuanto las metas se trasforman en técnicas y se
expresan prácticamente, desaparece su simplicidad y el asunto se torna
extremadamente difícil.
Desde mi
última comunicación se han producido algunos cambios en el personal del grupo.
L.U.T. fue separado del grupo (temporariamente y durante esta encarnación
particular) y, por lo tanto, de mi Ashrama. El constante estado de
irritabilidad en que vivía era el resultado del incesante conflicto entre la
aspiración de su naturaleza egoica y su personalidad inerte y esencialmente
egoísta; esto ha terminado, y para el resto de esta vida se supone que alcanzó
su máximo nivel y está pasando por un período -definidamente temporario- de
retrogresión o receso. En la próxima vida superará triunfalmente este punto de
realización y se estabilizará en el Camino. Por lo tanto, queda tenuemente
vinculado al Nuevo Grupo Simiente -vínculo mucho más fuerte en el aspecto subjetivo
que en el externo.
Tres de sus
compañeros que pertenecieron a anteriores grupos, volvieron; reconocí la
demanda de rehabilitación de sus almas, evocando en mí la respuesta. Su vinculo
con el grupo no fue débil, era un cable fuertemente tejido. H.S.D. volvió a
ocupar su lugar entre ustedes, pues logró en cierta medida la calma interna y
el aplomo mental. Me pareció que L.T.S.-K., necesitaba la protección del grupo
contra sus reiterados espejismos y su innata tendencia a crearlos; por
consiguiente, lo rehabilité para protegerlo, de modo que en una vida futura
pueda comenzar más pronto y seguir adelante con más precisión. R.V.B., habiendo
aprendido las lecciones, que un intervalo de total soledad puede deparar al
vehemente discípulo (que anhela y se apoya en el compañerismo), está dispuesto
a probar lo que siempre y esencialmente fue –fuerza y centro de equilibrada paz
para sus hermanos de grupo. Es un definido haber para el trabajo grupal, y ha
llegado a la etapa de desenvolvimiento donde no lo perjudicará saber esto.
De manera
que, hermanos míos, enfrentamos un nuevo ciclo de trabajo, el cual comparten
C.D.P. y P.D.W. -que trabajan en el aspecto interno de la vida. El mencionado
en el último término ha pasado al Ashrama de su Maestro, el Maestro Morya. Se
ocupa a de romper -conjuntamente con otros discípulos de primer rayo, dignos de
confianza- la cristalización en que se halla Francia, y constituye su
desastrosa condición. Su encarnación anterior en Francia lo adaptó muy bien
para esta tarea; su amoroso corazón y profundo desarrollo le permitirán también
prestar mucha ayuda, contrarrestando así las tendencias destructivas del
trabajador de primer rayo, pero cuando se dedicaba a buscar la verdad nunca fue
destructivo.
C.D.P.
trabaja continuamente con los niños del mundo (incluyendo los que han muerto
víctimas de los horrores de la guerra), mantiene incólume su afiliación con mi
Ashrama, pero trabaja en un grupo compuesto de discípulos que pertenecen a
todos los rayos, cuyas personalidades -en sus últimas encarnaciones-
pertenecían a muchas nacionalidades; hace cuanto puede y debe para salvar la conciencia
de los niños y protegerlos de la total desintegración.
K.E.S.
falleció antes de la reorganización del Nuevo Grupo Simiente y está afiliado
subjetivamente al grupo; deben considerarlo como un compañero de trabajo que
actúa mayormente con las fuerzas armadas británicas y norteamericanas que pasan
al más allá, tarea para la cual está bien preparado, pues es inglés de
nacimiento y vivió largos años en Norteamérica, y estuvo activo muchos años en
el movimiento espiritista.
Les
doy estos informes sobre sus hermanos de grupo que no tienen cuerpo físico,
porque trato de hacerles comprender la unidad de toda vida, la identidad de
propósito y el interno sentido de relación que caracteriza a un ashrama. En el
Ashrama del Maestro hay quien actúa en los planos internos y externos y en este
trabajo el Maestro no establece diferencia, porque se ha liberado de los
conceptos de tiempo y espacio. Lo antedicho tiene relación con "la vida
dual del discípulo", a la que me referí en mi último comunicado.
Entonces no
les di instrucciones explícitas o meditaciones individuales. A cada uno le
impartí seis enunciados para reflexionar. Si los consideran detenidamente
podrán obtener una nueva aspiración y una renovada tendencia hacia la vida
creadora. Afirmaciones como éstas son formulaciones de la verdad y conceptos de
importancia espiritual. Aplicadas correctamente tienen un poderoso efecto
trasformador. Los resultados de los últimos requisitos que demandé no fueron
muy satisfactorios. La tensión de la vida fue muy grande en esos días, y ante
ella sucumbieron muchos. Si hubieran prestado debida atención a su vida mental,
habrían superado el contratiempo y demostrado mayor eficacia.
Uno de los
problemas que enfrentan los discípulos en estos momentos de tensión mundial, es
mantener el correcto sentido de proporción, que conduce a desarrollar
correctamente la actividad paralela -la actividad del discípulo interno y el
trabajo del hombre externo. La meta consiste en lograr el perfecto equilibrio y
no resulta fácil alcanzarlo. En todos los momentos de agonía y hecatombe
mundiales (como el que experimentamos hoy), aparece un tercero y paralelo
aspecto de la vida, que complica el problema del discípulo, al cual ya
considera muy difícil y provocador. Dentro del hombre tenemos al discípulo
interno, orientado conscientemente hacia la Jerarquía y la vida del reino de
Dios, y también al atareado hombre externo preocupado con las distintas actividades,
desempeñando la parte del ciudadano inteligente, tratando siempre de cumplir
con su responsabilidad nacional y grupal; además tenemos al sufriente ser
humano emocional, frecuentemente perplejo ante la agonía del mundo,
reaccionando penosamente ante el dolor y la angustia de sus semejantes,
horrorizado por los terribles resultados sicológicos de la guerra mundial, los
impactos y complejidades sicológicos, estupefacto ante el presente y abrumado
por el temor al futuro. Cuanto más pueda abarcar, mayor será su tensión y
dolor; cuanto más avanzado esté en el Camino, más agudas serán sus reacciones,
y cuanto más piense y proyecte para el futuro, verá con mayor claridad las
posibilidades inminentes. No espero que suceda lo contrario; esta triple
posición que inevitablemente deben adoptar, si son verdaderos discípulos,
ofrece la oportunidad para la integración planeada e invita a que se hagan
cargo de la parte individual que les corresponde en la responsabilidad y
comprensión jerárquicas.
Sólo les
pediré que acepten las implicaciones de esta triple situación y que no las
utilicen como excusa, según lo han hecho algunos de ustedes, pues consideraron
tan arduos y difíciles sus complejos problemas, que les pareció que trabajar en
el grupo (que es parte definida de mi Ashrama) no tenía objeto alguno. La
mayoría no realizó el trabajo que les pedí, y pocos, muy pocos, trataron de
cumplir mis requerimientos. Si lo hubieran llevado a cabo habrían descubierto
que el sendero de la vida era más fácil y llano y hubiesen prestado un servicio
más eficaz.
Quizás les
interese conocer algunas cosas respecto al aura grupal o más bien a sus
características generales. Cuando el Maestro estudia al grupo, considera ante
todo las diversas líneas de fuerza que lo relacionan con los individuos del
grupo, con el ashrama interno y entre sí. Busca la interacción constante, la
luminosidad de la total luz grupal, su influencia emanante, la irradiación y su
efecto magnético en el mundo. Continuamente se producen cambios. Las líneas de
fuerza entre el grupo y yo eran fuertes anteriormente, y la relación entre los
miembros del grupo era muy débil. Hoy las líneas de energía conducidas por el
pensamiento y dirigidas hacia mi, son constantes, pero su fluctuación no es tan
brillante; las líneas entre los miembros del grupo están reforzadas por la
decisión mental, pero no por el amor emocional o en embrión. En conjunto, esto
indica mejoramiento, porque la oleada de devoción dirigida hacia mí no
constituyó una garantía de que el grupo tenía el poder de mantenerse firme.
Existe una actitud más saludable. La relación entre ustedes y sus condiscípulos
es de relativa indiferencia, pero es un reconocimiento mental de su conjunta
afiliación grupal. La radiación magnética del grupo es el punto más débil de la
presentación al mundo. Hasta ahora, desde el ángulo del servicio prestado
carece de valor, porque el grupo, como grupo, nada hace. Hermanos míos,
esto es serio. La mayoría de ustedes prestan servicio de alguna manera como
individuos, pero es un servicio independiente y personal y no se relaciona con
el fusionado esfuerzo grupal.
Quizás se
pregunten ¿qué podemos realizar como grupo?, ¿qué podemos hacer? Entre otras
cosas, pueden empezar a trabajar como se trabaja en un ashrama, utilizando el
poder mental, originando presiones, dirigiendo hacia el mundo corrientes de
pensamientos en líneas específicas y creando formas mentales que establezcan
contactos bien definidos con otras mentes, las cuales producirán cambios
precisos en la conciencia humana. Esto no lo han hecho todavía ni han
manifestado deseos de hacerlo. Esperé que surgiera de ustedes el impulso
inicial, sin acicate mío alguno. En vano he esperado.
En otra
parte dije que "un Ashrama es la fuente de donde la impronta jerárquica
emana hacia el mundo. Sus 'energías impulsoras' y sus incitantes fuerzas están
dirigidas hacia la expansión de la conciencia humana por medio de las vidas
magnéticas de los miembros del grupo, a medida que cumplen con sus deberes,
obligaciones y responsabilidades en el mundo externo, ayudados también por la
constante actividad vibratoria de los miembros del Ashrama que todavía no
encarnaron, y por el pensamiento claro y unido y el certero conocimiento de
todo el Ashrama".
He explicado
esto así, pues es necesario tener una clara comprensión al considerar el primer
punto, la meditación, y comenzar a planear el trabajo que deberán realizar
durante el próximo año. ¿Aceptan mis palabras sobre la necesidad de
reorientación y de despreocuparse casi totalmente de su Maestro, del personal y
de la vida del Ashrama? Si las aceptan, y se liberan así mentalmente, podrán
entrar y entrarán en una vida de servicio más pleno, con los ojos puestos sobre
la necesidad humana y no sobre sus condiscípulos y actividades, mis planes y el
actual propósito de su preparación para la iniciación.
Quisiera
hacer ahora un experimento. Continúen el trabajo grupal conmigo en el momento
del plenilunio, tal como está delineado en las instrucciones grupales, y
agreguen a esa tarea otra actividad.
Todos
los meses pronunciaré tres palabras que formarán una frase. Guardando absoluto
silencio ¿quisieran registrar en lo posible esas palabras? A fin de ayudarlos
en la tarea, les daré una lista de la cual elegiré una frase cada mes. En el
informe del plenilunio incluyan la frase que creen haber registrado cada mes.
A.A.B. sabrá si la han registrado correctamente, porque le diré frase que
pronuncié:
1. Ve
en paz. 2. Fe, esperanza y caridad.
3. Dios
te guarde. 4. Dios te bendiga.
5. Penetra
en ti mismo. 6. Ama a tu hermano.
7. Permanece
en la luz. 8. Om Tat Sat.
9. ¿Dónde estás? 10. Huella el sendero.
11. Dios
te proteja. 12. Penetra en la paz.
13. Eleva
tus ojos. 14. Habla quedamente, hermano.
15. Ama
siempre. 16. El portal abierto.
El
trabajo que deben llevar a cabo ha quedado delineado y entran ahora en un nuevo
período de estudio, esfuerzo y entrenamiento. A fin de incitarlos a iniciar una
nueva y decidida vida, recordaré que:
1. Reciben entrenamiento para la iniciación.
Enfrenten por lo tanto el futuro con visión clara.
2. Son discípulos consagrados; emprendan por
consiguiente la tarea y sigan adelante.
3. Son miembros del nuevo grupo de servidores
del mundo y no disponen de tiempo para la ociosidad.
4. No están solos; tienen a su lado a sus
hermanos de grupo
5. No existe tarea insuperable y ningún camino es
tan largo que no puedan recorrerlo.
Son almas con todos los poderes del alma y
-estando vinculados con la Jerarquía- van hacia el triunfo.
Como
dije anteriormente, no me ocuparé ahora de los puntos relacionados con el
crecimiento de la familia humana y su estabilización en una nueva civilización.
Lo haré en cuanto haya terminado la guerra. Lo consideraré cuando cambien las
necesidades de la humanidad, pues entonces no serán radicalmente las mismas
condiciones y demandas anteriores a la guerra. Más adelante encararé
detalladamente el período de reconstrucción, donde estará activo el nuevo grupo
de servidores del mundo; daré dos series de instrucciones que servirán de guía
para el trabajo de reconstrucción. Una de ellas será para mis discípulos, y por
su intermedio para el nuevo grupo de servidores del mundo, del cual forman
parte; la otra estará dirigida a los hombres y mujeres de buena voluntad y por
medio de ellos a las personas reflexivas. Sin embargo puedo afirmar que el
trasfondo o basamento de todo lo que puedan hacer, lo constituye el trabajo
de Triángulos. El nuevo grupo de servidores del mundo estará
particularmente activo, trabajando subjetivamente y creando la red de
luz; los hombres y mujeres de buena voluntad se movilizarán objetivamente
creando la red de buena voluntad. La función del nuevo grupo de servidores del
mundo consiste en "forzar" dinámicamente en el mundo la energía de la
voluntad al bien; las personas comunes que responden inconscientemente,
expresarán buena voluntad. Los discípulos como ustedes, deben trabajar
forzosamente en ambos campos, creando y construyendo los dos tipos de red.
Pueden hacerlo ahora y formar el núcleo de ese diseño entrelazado de luz y
buena voluntad que debe sustentar o fundamentar todo trabajo exotérico de
renovación, reanudación, rehabilitación y reconstrucción. Por lo tanto,
nuevamente, les pido a ustedes y a los demás discípulos, trabajar con renovado
interés en la formación de triángulos, llegar hasta esas personas que están
activas y tratar de ayudarlas a formar nuevos triángulos. Este trabajo es muy
importante y tiene el apoyo de la Jerarquía.
Respecto al sexto tema, hallarán como siempre mis instrucciones
personales, a cada uno de ustedes, después de las instrucciones grupales y al
final de la enseñanza que impartiré sobre la construcción del antakarana.* Las
instrucciones personales son ahora más completas y les recomiendo considerarlas
como instrucciones que deben cumplirse. Leer constantemente, ser concientes
de las instrucciones y las enseñanzas que luego no son aplicadas
activamente en el plano externo, demuestra simplemente evadir la realidad. A no
ser que las instrucciones del maestro obtengan una respuesta experimental, los
lazos ashrámicos se aflojarán y con el tiempo el discípulo entrará en un
intervalo (a veces muy prolongado, involucrando varias vidas), donde irá a la
deriva, leyendo y pensando, inactivo, con absorta y placentera atención, sin
sufrir el dolor de la realización. Esto ha sucedido a quienes fueron
suspendidos momentáneamente en el trabajo activo de mi Ashrama. Procuren que no
les ocurra a ustedes.
Les recordaré que quizás sea de valor leer las instrucciones
dadas a sus hermanos, a fin de trabajar con ellos y comprenderlos; tal vez les
impartan a ellos un significado totalmente incomprensible para ustedes, y las
conclusiones a que lleguen serán erróneas. Se habrán dado cuenta que estas instrucciones son
exotéricas dentro del campo de las relaciones esotéricas. Todos pueden leerlas
y analizarlas. No obstante, me ocupo de ustedes en forma estrictamente
esotérica y subjetiva, y esto es algo sobre lo cual si no alguno, muy pocos han
pensado. ¿Registran alguna vez tal enseñanza o reconocen su fuente de origen?
Deben aprender a discernir cuidadosamente entre:
1. La enseñanza que les
llega directamente desde su propia alma, por conducto de la mente.
2. Las instrucciones
impartidas por mí en el ashrama interno, en el momento en que están sometidos
al estímulo de los discípulos más avanzados.
3. La impresión que les
llega desde el gran conglomerado de Ashramas, la Jerarquía.
Posteriormente
les daré algún entrenamiento sobre esta cuestión, pues todavía no están
preparados para ello.
La parte final concerniente a la exteriorización de los
Ashramas, será impartida cuando el ashrama del que forman parte sea para
ustedes más real que hasta ahora.
Recuerden que cuando la guerra llegue a su fin, surgirán dos
importantes situaciones, para las cuales deben estar preparados y ya deberían
empezar a preparar a otros, y son:
1. Un gran retorno a la
estabilidad de antes, por parte del género humano, en un esfuerzo por hallar
seguridad, anular en sus afligidas mentes los efectos de la guerra, olvidar lo
sucedido, volver a lo familiar y restablecer las antiguas normas de vida. Los
seres humanos tienden fácilmente a olvidar, pues además de este antiguo hábito,
la humanidad está muy cansada. Prepárense para ocuparse de ello; no debe
volverse a lo anterior siempre que pueda ser evitado.
2. El cese de los
"grandes sonidos de los aspectos materiales" -el ruido de la guerra y
de las explosiones y el clamor de la humanidad sufriente-, traerá una extraña y
falsa paz que, al mismo tiempo, creará un canal para el acercamiento de las nuevas
energías y fuerzas espirituales que -dirigidas por la Jerarquía- afluirán a la
familia humana y traerán estímulo, receptividad y aspiración espirituales y una
gran disposición hacia lo nuevo. Por lo tanto, deberán considerar dos
situaciones opuestas, que necesitarán mucha sabiduría para encararlas. Tendrán
que ayudar en la tarea de evitar que una humanidad cansada caiga nuevamente en
un estado mental, cuya característica es la inercia, el retroceso al pasado y
la demanda por los antiguos métodos. Ayudarán también a dirigir las energías
espirituales registradas, hacia avenidas y canales útiles, donde pueden
efectuar el mayor bien. Reflexionen sobre esto.
En
esta instrucción impartí muchas cosas. Trato de que mi Ashrama sea útil en
estos momentos de crisis. Hemos pasado una gran crisis materialista y las
potestades oscuras casi asumieron el control. Pero estamos contemplando
el lento dominio del bien. La Humanidad ha sido el campo de batalla del gran
conflicto librado entre las dos grandes Logias -la Logia Blanca y la Logia
Negra. La primera está gradualmente asumiendo el control.
La
retirada (inminente con el tiempo, hermanos míos) del grupo maligno, aliviará a
la humanidad, aunque la dejará perpleja y abatida, pero con fuerza suficiente
para elevarse a mayores alturas que antes. Les pido que se preparen para esta
retirada con inteligencia, sabia comprensión y profundo amor.
El
trabajo que deben realizar los discípulos del mundo, los aspirantes, el nuevo
grupo de servidores del mundo y los hombres y mujeres de buena voluntad, puede
ser el factor determinante en la nueva era, e inclinar la balanza de la
actividad estática y retrógrada hacia el constante y planificado progreso que
lleva a la luz. Si así lo quieren pueden desempeñar su parte en esta
determinación.
Mi
ansioso deseo es que así lo hagan y con los ojos abiertos vean el alborear de
la luz y el desvanecimiento de las tinieblas.
Noviembre de 1944
A mi
grupo de discípulos afiliados:
Ha
pasado más de un año desde que recibieron la última serie de instrucciones -un
año de trascendentales acontecimientos en la Tierra y de significativos cambios
en la relación jerárquica con la humanidad. Como resultado de la guerra se ha
alcanzado ya una armonía más íntima y una evidente confianza espiritual entre
los discípulos consagrados -que fueron fieles y cumplieron lealmente su
cometido- y Quienes tratamos de utilizarlos para ayudar en la tarea de mejorar
el mundo; en los aspirantes de todas partes hay también un reconocimiento más
definido de los emergentes valores espirituales y una mayor disposición a
superar todo lo que impide prestar servicio; los planes de Cristo para liberar
a la humanidad están más afianzados, pues se mantuvieron en suspenso hasta el
momento en que sea más categórica y clara la tendencia de la aspiración humana;
ya despunta en el horizonte la nueva era, con sus posibilidades latentes,
despojada de los velos del espejismo y de los ansiosos deseos que la
oscurecieron durante diez años.
Hoy
podemos ver con claridad los efectos espirituales significativos de la guerra y
empezar a considerar (antes de lo que se pensaba) los problemas que -como
potenciales servidores de la raza y discípulos consagrados- ahora puedan
encarar. Sólo desearía que para los fines actuales e inmediatos, fueran más
jóvenes y que se hubieran beneficiado en forma más definida con la enseñanza
que traté de darles en estos últimos años. Quisiera, ante todo, que fueran
más valientes. ¿Les sorprende hermanos míos esa palabra? Al considerar el
año trascurrido no pongo en duda su devoción y constancia; tengo confianza en
la profundidad de su aspiración y voluntad al bien, y sé que nada los apartará
por mucho tiempo de la meta fijada.
Sin
embargo, dudo de vuestra valentía. Es necesario tener valor para llegar a una
decisión espiritual y cumplirla y para adaptar sus vidas -cotidiana y de
relaciones- a las necesidades del momento y al servicio del género humano; se
necesita valor para demostrar a quienes los rodean, que la catástrofe mundial
es más importante para ustedes que los mezquinos asuntos de sus vidas
individuales y contactos rutinarios y para no emplear excusas que hasta la
fecha sirvieron para evadir la realización del esfuerzo total que actualmente
caracteriza las actividades de la Jerarquía; es necesario tener valor para
hacer sacrificios, negarse a realizar actividades innecesarias, ignorar el
cuerpo físico, las debilidades, el cansancio derivado de una larga vida, las
tendencias físicas que obstaculizan y limitan el servicio, el insomnio
producido por las presiones mundiales o una vida irregular, y la nerviosidad y
tensión comunes a todos, y se necesita tener valor para encarar la vida en bien
de los demás y eliminar los propios anhelos en esta emergencia y necesidad.
Lo
que más necesitan los discípulos es captar con mayor claridad el hecho bien
conocido (fácilmente pasado por alto, debido a su familiaridad), de que la
determinación de actuar como servidor y como discípulo produce el reenfoque, al
unísono, de todas las fuerzas de la personalidad y del alma; es la repetición,
simbólicamente hablando, del antiguo acontecimiento de la individualización en
una vuelta más elevada de la espiral, realizada esta vez con plena colaboración
consciente. Este reenfoque trae sus propias dificultades. Frecuentemente
conduce a ser angustiosamente consciente de nuestra propia naturaleza,
objetivos, tema de la vida, aspiraciones y trabas, equipo y experiencia, más
los diversos aspectos y vehículos por medio de los cuales el alma debe forzosamente
actuar. Esto, a menudo, intensifica nuestro interés y la concentración en el
propio ego, pero siempre con la mejor intención y aspiración. Las propias
limitaciones físicas o de cualquier otra índole, aparecen excesivamente
grandes; en la propia conciencia exageramos los defectos pero no su expresión;
el amplio y necesario servicio que debe prestarse, exigido por el alma, parece
tan enorme, que el discípulo a veces se niega a colaborar por temor al fracaso,
o por ser indebidamente consciente de sí mismo; busca y encuentra fácilmente
excusas para no prestar servicio o hacerlo en forma parcial; actualmente, la
mala salud, la falta de tiempo, las obligaciones hogareñas, cualquier temor, la
edad o la creencia de que esta vida es la preparación para un servicio pleno en
la siguiente, son excusas adoptadas para postergar la ayuda y la total
dedicación a la necesidad humana, por resultar muy fácil encontrar
justificaciones. Algunas se fundan en la creencia de que las demandas del
Maestro y el programa del ashrama al cual está afiliado el discípulo, son
irrazonables o, como opinan dos de este grupo, Oriente no comprende las
exigencias que pesan sobre el discípulo occidental.
Traté
durante años de despertarlos a la urgencia del momento y, por intermedio de
ustedes, despertar a miles de personas a las cuales pueden llegar como grupo,
pero hasta ahora con resultados parciales o momentáneos; para algunos, no
todos, el trabajo que deben realizar en respuesta a las demandas del Ashrama,
es aún secundario en lo que respecta a la relación de la vida diaria, a los
requisitos de sus negocios, a su hogar o a lo que consideran limitaciones
físicas, riesgos emotivos e impedimentos mentales de su equipo.
Hermanos
míos, repetiré: El discípulo debe aceptarse a sí mismo, tal cual es, en
cualquier momento dado, equipo y circunstancias, entonces deberá subordinarse a
sí mismo, a sus asuntos y a su tiempo y a las necesidades del momento,
especialmente durante una crisis grupal, nacional o mundial. Cuando lleve a
cabo esto en su conciencia, y piense por lo tanto de acuerdo a los verdaderos
valores, descubrirá que se solucionan sus propios asuntos, se acrecientan sus
capacidades y se olvida de sus limitaciones.
Hasta
no haber pasado esta experiencia será imposible una relación más estrecha con
mi Ashrama, porque la pesada y aletargada cualidad de su vida grupal
implicaría, para contrarrestarla, un indebido esfuerzo por parte de los demás
discípulos del Ashrama (especialmente del Ashrama interno). Les hablo con toda
franqueza al enfrentar juntos el fin de la guerra y al abrirse ante los
servidores del mundo un renovado período y diversas oportunidades. Les
corresponde juzgar si su contribución durante el período de la guerra estuvo a
la altura de la oportunidad; deberán decidir qué parte desempeñarán como
individuos y como grupo en el ciclo venidero -ciclo donde deberán acentuarse
las nuevas ideas e ideales por los cuales habrá que luchar, conocerse planes
más amplios, a fin de apoyarlos y divulgarlos, captarse una nueva y más clara
visión del vivir humano que traerá finalmente a la existencia un ciclo donde
los miembros del nuevo grupo de servidores del mundo (indudablemente ustedes lo
son) dedicarán todo su esfuerzo para aliviar de su pesada carga a la humanidad.
Nada
definido les asigné en la última instrucción, pues quise saber si el ritmo del
pasado -responder los informes de meditación y el acercamiento del plenilunio,
que llevaron a cabo durante muchos años- estaba tan fuertemente arraigado que,
en bien del grupo, continuarían haciéndolo, aunque no se les exigiera
específicamente. Muy pocos continuaron la práctica de la meditación grupal; la
tarea de interpretar la fórmula que delineé anteriormente y no continué en
forma específica, no mereció la atención de ustedes y el grupo es el que saldrá
perdiendo. Señalo estas cosas porque quiero que comprendan que este trabajo es grupal,
y el grupo es el instructor del grupo, inspirado por mí, cuando
-como individuos- llegan a mí inspirados por su alma y por la Tríada espiritual
y cuando establecen y utilizan dichos contactos.
En
mi instrucción anterior insisto sobre tres puntos a los cuales quisiera
referirme nuevamente a la luz de la emergente oportunidad. Mi tarea no consiste
en hacerlos cambiar, ni darles órdenes o mandatos. Sólo tengo una tarea y es
descubrir y probar a aquellos que pueden servir a la raza inspirados por los
Ashramas de los Maestros. Me referí a la soledad, una de las primeras
cosas que le indican a los discípulos que se están preparando para la
iniciación. Es evidente, por lo tanto, que la soledad a la que me refiero no
deriva de la debilidad de carácter que rechaza al semejante, ni de una
naturaleza desagradable o retraída, tampoco de una especie de autointerés tan
ostensible que antagoniza a las personas. Gran parte de la soledad en la vida
del discípulo es por su culpa y puede subsanarla si aplica las correctas
medidas de autodisciplina. Él mismo debe
aplicarlas, porque conciernen a la personalidad y nada tengo que hacer con sus
personalidades. Me refiero a la soledad que se produce cuando el discípulo aceptado
se convierte en discípulo consagrado y abandona la vida de concentración en el
plano físico, y de identificación con las formas de vida en los tres mundos,
hallándose en el punto intermedio entre el mundo de los asuntos externos y el
mundo interno de significados. Su primera reacción es de soledad; ha roto con
el pasado; abriga muchas esperanzas, pero no está seguro del futuro; sabe que
el mundo tangible al cual está acostumbrado debe ser reemplazado por el
intangible mundo de valores, implicando un nuevo sentido de proporción, un
nuevo alcance de los valores y nuevas responsabilidades. Cree que dicho mundo
existe, sigue adelante valiente y teóricamente, pero durante algún tiempo aquel
es totalmente intangible; descubre a unos pocos que piensan y sienten como él,
y sólo posee en embrión el infalible mecanismo para establecer el contacto. Se
está zafando de la conciencia masiva en la cual estaba fusionado, pero aún no
ha encontrado su grupo en el que, a su tiempo, será conscientemente absorbido.
Por lo tanto, se siente solo, abandonado y despojado. Algunos de ustedes
sienten esa soledad; por ejemplo, muy pocos han alcanzado la etapa donde se
consideran parte definida e integrante del grupo; sólo dos o tres se han dado
cuenta -breve y fugazmente- del estrecho vínculo con el Ashrama; su actitud es
mayormente de esperanza, acoplada a la idea de que las limitaciones físicas les
impiden comprender todo lo que en realidad hay en conexión con sus afiliaciones
internas. Hermanos míos, ese sentimiento de soledad es sólo otra forma de
autoconciencia y de indebido interés en sí mismos, que desaparecerá a medida
que progresan en el sendero. En consecuencia, cuando se sientan solos aprendan
a considerarlo como un espejismo o ilusión y una limitación que deben superar.
Comiencen a actuar como si éstos no existieran. Quisiera que muchos discípulos
aprendieran el valor de actuar "como sí". Por lo tanto,
no tendrán tiempo disponible para sentirse solos, porque no lo tendrán para
pensar en sí mismos.
El
segundo punto mencionado fue sobre la necesidad de desarrollar y acentuar la Voluntad.
Presumiblemente todos se han dedicado a la tarea de construir el
antakarana, canal de comunicación entre el cerebro y la voluntad espiritual, o
la mónada, trabajando a través de la Tríada espiritual. Si lo han logrado,
comenzarán a comprender la gran diferencia entre la buena voluntad, que la masa
puede captar y a menudo capta, y la voluntad al bien, meta de todo discípulo.
La buena voluntad es relativamente simple de expresar, y todos ustedes saben
mucho acerca de ella y la demuestran, para lo cual no es necesario
recomendación alguna, por ser un atributo humano que está a punto de expresarse
en todos los hombres. Pero la voluntad al bien es mucho más difícil de expresar;
no sólo implica la habilidad de emplear la voluntad espiritual, sino también de
saber algo acerca de la naturaleza del "bien". La voluntad al bien
es la cualidad básica hacia el divino propósito, involucrando una actividad
planeada y una meta definida
a alcanzarse. Se necesita habilidad para pensar en términos del todo,
evaluar el siguiente paso que la humanidad debe dar en el inminente Gran
Acercamiento (pues debe ser un Acercamiento recíproco), comprender las
lecciones del pasado y poseer visión, fundada no sólo en el amor y en la visión
del alma, sino también en el convencido conocimiento del propósito inmediato de
Sanat Kumara, cuando lo lleva a cabo por medio del Cristo y la Jerarquía
planetaria, convicción que se basa, en lo que a la Jerarquía concierne, en la
razón pura; en lo que a la humanidad concierne a través de los discípulos, se
basa en la percepción intuitiva, complementada por el amor y expresada
inteligentemente. Quisiera que reflexionen sobre esto, y a medida que lo hacen
establezcan los cambios necesarios en su acercamiento personal al problema.
El tercer punto deriva del anterior. Todos son
discípulos consagrados y, como tales, su problema personal inmediato (por eso
no debo ni puedo ayudarlos) consiste en superar y romper el aferramiento del
Morador en el Umbral. De manera que, nuevamente, nos hallamos en el punto de
partida, y surge en su mente la pregunta: ¿Cómo puedo vencer a este Morador en
el Umbral sin concentrarme al mismo tiempo en mí y mis problemas? Me dice que
eso no debo hacerlo y, no obstante, el morador constituye todos los aferramientos
y defectos, todos los poderes -mentales, emocionales y físicos- de la
personalidad, que limitan mi expresión como alma. Por lo tanto ¿qué puedo
hacer?
Responderé:
Debe aceptar ante todo la realidad del Morador, luego relegarlo al lugar que le
corresponde como parte de la Gran Ilusión, la gran fantasmagoría de la
existencia, y como parte integrante de la vida en los tres mundos. Entonces
lleve a cabo el servicio que ha planeado para su vida (¿tiene algún plan o
planes definidos, hermano mío?) y actúe como si no existiera el Morador,
liberándose a su debido tiempo de toda influencia de la personalidad, dejando
que su mente esté libre para la tarea que tiene entre manos. Quizás pueda
explicárselo de otra manera. Cuando se interese adecuadamente por el trabajo
jerárquico y por el programa del ashrama, al cual está vinculado, predominará entonces
sobre todas sus acciones, pensamientos (despierto o dormido); descubrirá que se
rompe el aferramiento del Morador y se destruirá su vida por la fuerza
de la atracción, y su forma se desintegrará por los fuegos del sacrificio. Tal
es la historia en pocas palabras. No puedo perder tiempo en los detalles,
porque quiero impartirles muchas cosas en esta instrucción.
Les
prestaré toda la ayuda que necesitan durante el año venidero. Sin embargo,
procuro antes aclarar, para las generaciones futuras, ciertos principios
básicos y aspectos de la verdad jerárquica, que en la nueva era deberían regir
a quienes tratan de hollar el sendero del discipulado y están dispuestos a
prepararse para la iniciación. La Jerarquía está introduciendo cambios en el
programa y en la técnica; ha iniciado la adaptación de los métodos antiguos a
las necesidades modernas y a las personas muy evolucionadas. En realidad no
escribo para ustedes, pues han recibido más de lo que utilizaron. Escribo para
los futuros discípulos e iniciados de las dos generaciones venideras.
Es
esencial que en estos días los discípulos de todos los Ashramas consideren
cuáles son los problemas de la humanidad y qué significan e implica
solucionarlos; deben saber qué quieren los Maestros de Sabiduría que se haga, y
luego tendrán que hablar, escribir, actuar y vivir en tal forma, que otros
también lleguen a comprender.
En
realidad, la humanidad nunca ha vivido de acuerdo a la enseñanza dada. La
impresión espiritual impartida por el Cristo, el Buda o Krishna (trasmitida a
la masa por sus discípulos), no ha sido expresada como se esperaba. Los hombres
no viven de acuerdo a lo que ya saben; tampoco utilizan en forma práctica la
información que poseen; su luz está en cortocircuito; no se disciplinan; los
controla el deseo codicioso y la ambición ilegal, y no el conocimiento interno.
Expresándolo en forma científica y desde el ángulo esotérico, podría decirse
que: la impresión espiritual ha sido interrumpida y se ha interferido la divina
afluencia circulatoria. La tarea de los discípulos del mundo es restablecer esa
afluencia y terminar con la interferencia. Éste es el mayor problema que
enfrentan hoy los ashramas.
Este
año expondré con claridad el trabajo que debe llevar a cabo el grupo,
relacionado con la tarea grupal planificada, la meditación y la reflexión
grupales; las reglas que se dictarán regirán los años futuros, aunque su
cumplimiento sea lógicamente opcional, pues ustedes son discípulos libres que
trabajan de acuerdo a las nuevas reglas y también aspirantes adultos.
No
les cambiaré el trabajo del plenilunio y enviaré nuevamente una frase extraída
de la serie ya dada. Cambiaré parcialmente mi técnica y pronunciaré la frase
cada mes en nuestro contacto del plenilunio, el día anterior, el día de la Luna
llena y el día siguiente, acentuando también la palabra principal de las
frases. Si ustedes la registran, podrá considerarse que el esfuerzo tuvo éxito.
Sugiero
que continúen el trabajo tal como ha sido dado y emprendido, pero les
proporcionaré una perspectiva más amplia de la actividad y objetivo del
plenilunio con algunas implicaciones que les permitirán trabajar con mayor
interés y comprensión.
Hermanos míos, la primera vez que describí el
trabajo que deberían llevar a cabo en el momento de los plenilunios, lo hice
conjuntamente con ustedes durante un período preliminar de tres años,
expandiendo parcialmente cada año el trabajo hasta el plenilunio de mayo,
Wesak, del tercer año. Dicho período casi ha trascurrido y hoy les formulo dos
preguntas:
1. ¿ Qué
significó para ustedes este trabajo?
2. ¿Captaron
la importancia del trabajo que deben realizar?
Detrás de mi esfuerzo ha habido un propósito y
se ha llevado a cabo un experimento importante como preparación para la futura
actividad en la nueva era.
En una de mis instrucciones anteriores,*
puntualicé que la futura religión mundial se basaría en una nueva ciencia de
Acercamiento, y que con el tiempo reemplazaría a las actuales ceremonias y
fórmulas religiosas mundiales. De ahí la importancia del trabajo que hacen los
discípulos en estos nuevos grupos simiente. Están dedicadas en realidad a
arraigar en la Tierra una nueva idea o concepto religioso, un germen o
pensamiento simiente de una nueva actividad, que (en fecha posterior) dará
fruto e inaugurará un nuevo método de Acercamiento a Dios.
Sería de valor para todos los discípulos
analizar el trabajo de tres años que se intenta llevar a cabo durante el
período de los plenilunios, según expliqué. Cada año se agregó algo, se
expandió el trabajo o se amplió el concepto. Ahora trataré de aclararlo más,
sentando así las bases para el trabajo, si quieren continuarlo, que deberá
realizarse en años venideros. En bien de la claridad impartiré las
instrucciones por secciones.
I
1. Primero
acentué que éste era un esfuerzo grupal y que su éxito dependía de la fusión,
el amor y la comprensión grupales. El logro del deseado contacto interno se
basó en el establecimiento de la relación grupal. Estaba destinado a constituir
un esfuerzo que sería derivado de un amor, estabilizado en todos los miembros
del grupo y acentuado por ellos, de allí mi constante repetición de la
necesidad de expresar el amor entre los miembros del grupo. Durante años
trabajé con ustedes para establecer esa relación amorosa. Quizás creyeron que
lo hacía para que no fracasara su trabajo grupal en relación con su esfuerzo
individual. Ésa no era la principal intención. El mayor objetivo fue y
es, formar unidades para que presten un servicio especial, organizando las
fuerzas, los procesos y las formas de vida para la nueva técnica de
acercamiento a Dios o a la Jerarquía (intermediaria entre la realidad
espiritual y la vida humana). Sobre esto quisiera que reflexionaran con
renovado interés. Las interpretaciones de ustedes están con frecuencia
motivadas por un incomprendido egoísmo espiritual y un indebido énfasis, puesto
sobre la importancia específica del grupo. Los grupos son sencillamente el
campo para la expresión jerárquica, y a juzgar por los resultados no son convincentes
ni justifican el gasto de fuerza por nuestra parte. Los miembros del grupo se
han preocupado mayormente de registrar los resultados más fenoménicos y lo que
presentían como individuos; no prestaron debida atención a las relaciones
grupales internas, que es lo único de mayor importancia y lo que liberará las
energías acumuladas en el aspecto subjetivo.
2. El
segundo factor importante es el reconocimiento profundo de la realidad
subjetiva del mundo espiritual. Yo, como han imaginado, no soy más que el
símbolo de ese mundo, como lo son los otros Maestros enfocados en la Jerarquía,
que constituyen los canales de contacto y de servicio. A ustedes como grupo,
unidos y en conjunto, se les pidió acercarse a mí y establecer contacto
conmigo, así como en la nueva era las iglesias del futuro se acercarán
definidamente (en el momento de la Luna llena) a la Jerarquía, a fin de:
a. intensificar su vida
espiritual, atrayendo deliberada y conscientemente fuerza espiritual;
b. obtener la iluminación
espiritual, estableciendo contacto con la central de luz, la Jerarquía;
c. acopiar fuerzas para una
creciente actividad dinámica, durante un emergente período de servicio;
d. fusionar las vidas
objetiva y subjetiva de la humanidad.
3. Esto
nos lleva a la técnica de Acercamiento, basada en la comprensión de los
objetivos recién mencionados; conduce a realizar el esfuerzo, a fin de que
puedan verme (pues simbolizo para ustedes la visión espiritual) y establecer un
sendero de Acercamiento, un haz de luz dorada, simbolizado en el ritual que les
enseñé y debían visualizar, extendiéndose desde ustedes, como grupo, hasta
vuestro hermano Tibetano. Se ha planeado que este Sendero de Acercamiento
constituya un símbolo más familiar que hasta ahora, en la vida religiosa de la
raza.
4. Este
sendero de luz conduce al corazón de un disco de color azul intenso, y en el
centro de ese disco podrían, según dije, hacer contacto conmigo. Los expertos
en la práctica de la meditación saben muy bien que la luz en la cabeza -cuando
se la ve y reconoce- pasa generalmente por tres etapas de intensificación:
a. Primero, es una luz
difusa que circunda la cabeza; -más tarde se la descubre dentro de la cabeza y
produce un fulgor interno, la aureola rudimentaria.
b. Esta luz difusa se
consolida después y se convierte en un sol radiante interno.
c. En el centro de ese sol
aparece, finalmente, un punto azul oscuro, o un pequeño disco de color índigo.
En realidad es el punto por donde el alma abandona el mundo de la existencia
fenoménica y también el símbolo del sendero, o el portal hacia el reino de
Dios; tal la interpretación simbólica del fenómeno.
A medida que el grupo se acerca más a la realidad, la senda o
franja de luz se acorta simbólicamente y, con el tiempo, cuando sean expertos
en este trabajo y hayan realmente intensificado la naturaleza espiritual,
penetrarán o atravesarán casi inmediatamente el disco azul y serán conscientes
de una conciencia superior o divinidad.
5. Para
lograr el éxito en esta etapa, son esenciales tres cosas:
a. "Mantener la mente
firme en la luz", y para obtener esta experiencia receptora fue esencial
hacer todo el trabajo previo de meditación. La atenta y positiva actividad fue
el factor imprescindible para el deseado control mental.
b. Desarrollar y utilizar
conscientemente la imaginación creadora, que implica el poder de visualizar,
obedeciendo las instrucciones impartidas en las primeras etapas. Dicha
obediencia debe ser voluntaria, aunque ciega, antes de que puedan captar los
verdaderos objetivos.
c. Esperar resultados y desarrollarse la sensibilidad interna
que oportunamente evitará la sorpresa que lleva a reconocer conscientemente lo
logrado. Esta sensibilidad podrá diferir según el tipo de rayo, pero las
indicaciones generales serán similares y tendrán valor grupal.
Ése
fue el objetivo del trabajo que delineé. Mucho quedaba por hacer, y cada año he
ampliado el concepto y sentado las bases para el trabajo futuro que debe
llevarse a cabo con firmeza durante un largo período de tiempo. Esto ya se ha
comenzado.
* Educación en la Nueva Era
* Tratado sobre los Siete
Rayos, Tomo V
* Tratado sobre los Siete Rayos (Sicología Esotérica), Tomo II,
pág. 525.
II
En
la segunda etapa del trabajo que delineé, después de un año dedicado a esta
actividad del plenilunio, comencé a ampliar la enseñanza y agregué otras cosas
a la técnica anterior. En la futura religión se dedicarán tres años para
instruir a la juventud de la época (desde los quince a los dieciocho años), en
la técnica preparatoria de Acercamiento.
Las
etapas del segundo año de actividad fueron:
1. El
reconocimiento, por parte del grupo, de la necesidad de establecer una relación
grupal más estrecha dentro del círculo del grupo, y conmigo. Esto simboliza la
necesidad mundial de amar, ejemplificada por una actividad de buena voluntad y
comprensión y un mayor acercamiento de la humanidad a la Jerarquía.
Antiguamente, el énfasis religioso puesto sobre el aspecto esotérico de la
instrucción consistía en el acercamiento individual al Dios interno, a su yo
superior, el alma, el primer Maestro. En el futuro, el énfasis se pondrá en el
Acercamiento unido de la humanidad (representada por la creciente formación de
grupos de aspirantes y discípulos) a la Jerarquía. De acuerdo a la categoría de
la percepción e iluminación de los grupos, así será la categoría del Trabajador
jerárquico con Quien se pondrán en contacto.
2. El
reconocimiento de que el siguiente y principal requisito en este trabajo es la
verdadera obediencia esotérica, o la respuesta inteligente al imperativo del
alma y al "tirón" de la Jerarquía. Esto hará que se lleve a cabo
correctamente la requerida técnica asignada y se abstenga de todo interés por
los resultados fenoménicos o el análisis (en esta etapa) de cualquier reacción
experimentada. El análisis individual obstaculiza el reconocimiento grupal y la
verdadera comprensión. Esto debe ser considerado y recordado.
3. En el siguiente paso les indiqué que los
Acercamientos a la Luna llena requerían una semana de actividad interna,
dividida de la manera siguiente:
a. Los tres días anteriores al plenilunio
deberían dedicarlos a la preparación, lo cual implicaba confianza, e
impelía al cerebro (foco de expresión en el plano físico) a adquirir una
correcta condición; aspiración, que mantenía al cuerpo astral en una
correcta actitud, y dedicación, proceso inteligente, motivado por el
libre albedrío, que involucraba concentración mental y permitía al confiado
aspirante "mantener la mente firme en la luz".
b. Luego, durante doce horas, en el día del
Plenilunio, el contacto conscientemente establecido (que dependía del éxito del
trabajo llevado a cabo por el grupo durante tres días previos), llegó a
ser una posibilidad definidamente comprobada. Por el entrenamiento dado en las
primeras etapas con el objeto de establecer contacto conmigo, senté las bases
para dos eventualidades, el futuro contacto con su Maestro antes de la
iniciación y el contacto con la Jerarquía. Esto estaba destinado a simbolizar
el futuro contacto de la humanidad.
c. Se consideraron después los tres días
subsiguientes al plenilunio. Se dijo que durante esos días, la personalidad
podría ser consciente del éxito del trabajo realizado previamente y del
consiguiente contacto; que la comprensión se facilitaría por la capacidad
interna de registrar (por medio de la mente) lo que el alma trata de
plasmar en el momento en que se intenta o logra establecer contacto; que un sentido
de expectativa entrenaría a la naturaleza emocional para que se expresara y
experimentara, y que por la reconocida actitud que adopta el cerebro físico al
aferrarse a la creencia, se obtendría el verdadero éxito cuando los
requisitos se hubieran cumplido debidamente.
Les
será evidente, si llevaron a cabo lo que antecede con espíritu correcto, que he
trabajado desde el comienzo para alcanzar objetivos que ustedes desconocen.
Espero que comprenderán con más claridad la importancia de este trabajo del
plenilunio; entonces sentirán mayor ansiedad para trabajar como les pido.
III
La
tercera etapa que delineé el año pasado, trajo una actividad más complicada que
nunca. Recordarán, según les expliqué, que en los momentos de la Luna llena
parecía que una puerta se abría entre el Sol y la Luna, posibilitando ciertos
acontecimientos de naturaleza espiritual. La franja de luz dorada, que iba del
Sol a la Luna, se "irradiaba sobre la superficie lunar" (empleando
una frase antigua) en forma total, posibilitando ciertas revelaciones. Para
estudiantes como ustedes, el simbolismo debería ser evidente y susceptible de
dos interpretaciones:
1. Concierne a la relación
del Ángel solar con las fuerzas lunares, con las del Sol y la Luna y con su
trabajo de síntesis.
2. Concierne a la relación
de la Jerarquía con la humanidad y, en consecuencia, del mundo subjetivo con
los mundos objetivos, del reino de las causas con el reino de los efectos.
Reflexionen sobre esto.
Al
acercamiento individual debe amalgamarse el acercamiento grupal y, algún día,
el acercamiento de los grupos será reemplazado por el de la humanidad en
conjunto. Esta tercera etapa puede dividirse, como las dos anteriores, en las
siguientes etapas, que el grupo debe captar mentalmente:
1. Son
factibles dos realizaciones:
a. Primera realización:
La entrada en el Sendero de Acercamiento, de individuos, grupos y la humanidad
en conjunto, como una unidad.
b. Segunda realización:
Las energías con las cuales no se hace contacto normal ni generalmente, pueden
alcanzarse, captarse y utilizarse, en los momentos en que se hacen estos
Acercamientos, siempre que el contacto se haga grupalmente. De esta
manera se enriquecen y vitalizan el individuo, el grupo y la humanidad.
2. En esos momentos se
puede llegar a la Jerarquía espiritual, verificarla y conocerla, lo cual impele
a colaborar conscientemente con el Plan que la Jerarquía cumple. Debe
recordarse que la Jerarquía también empleará una Técnica de Acercamiento a la
humanidad; tendremos así la esencial actividad dual, cuya primera etapa tuvo
lugar hace millones de años en la época de la Individualización y
produjo la aparición del cuarto reino de la naturaleza, la familia humana. La
segunda etapa va trascurriendo hoy con suma rapidez y traerá la Iniciación.
La etapa intermedia es la de Integración. Tenemos, por lo tanto, el
germen de una nueva religión científica, denominada (como señalé) la Ciencia
del Acercamiento. En ella puede participar ahora conscientemente la humanidad,
pues lo justifica su etapa de evolución. En la actualidad, los hombres están en
condiciones de poder comprender el objetivo, participar en la aspiración unida
y cumplir los requisitos necesarios.
3. En esta etapa del entrenamiento fue abreviado
el tiempo que debía dedicarse al Acercamiento del plenilunio, pero se intensificó
enormemente el entrenamiento, cuyo objetivo consiste en desarrollar una actividad
más dinámica. Debía alcanzarse un estado de tensión que oportunamente
liberara -si fuera posible- la energía dinámica desde niveles más elevados que
el del alma. De ahí la necesidad de la integración grupal y del trabajo. Dicho
período fue dividido en:
a. Dos días de intensa preparación, implicando el
logro de una correcta actitud dual: los miembros del grupo fusionaron su
actividad externa y su orientación interna en una sola actividad espiritual
concentrada y fusionada. Mientras lo hacían, desempeñaban sus actividades
comunes, aunque en ningún momento debían perder de vista la orientación interna
y la recapitulación específica. Durante todo el tiempo en que desempeñaron
actividades externas, simultánea y constantemente procuraron abstenerse
internamente, acelerar la vibración y elevar la conciencia.
b. Durante el día de la Luna llena se les pedía
ejecutar un acto simbólico, mediante la imaginación creadora, por intermedio de
su agente, la visualización. Dicho acto implica los pasos siguientes:
1. Percibir en el disco de color azul, ubicado al
final del sendero dorado, una puerta de marfil que se abre lentamente y da una
habitación con tres ventanas.
2. Percibir que el grupo, como una unidad, entra
en esa habitación y permanece unido a un solemne acto de consagración, a la
espera de la relevación.
3. Percibirme a mí, su instructor y hermano
Tibetano, pronunciando junto con el Grupo la Gran Invocación. Simbólicamente
hablando, produce fusión y libera algo de "lo que hay arriba a lo que está
abajo".
Es
evidente que en este ritual simbólico están representados: primero, el sendero,
la meta, el reino de Dios, caracterizado por la mente, el amor y la voluntad
espirituales (las tres ventanas, atma-budi-manas, o los tres aspectos del
alma); segundo, el enfoque de la conciencia en la conciencia del alma, seguido
por la consagración grupal, y tercero, la humanidad (simbolizada por el grupo),
la Jerarquía (simbolizada por mí) y la consiguiente pronunciación, por mí, de
ciertas Palabras de Poder destinadas a obtener la fusión de los mundos objetivo
y subjetivo y la subsiguiente aparición del quinto reino de la naturaleza. De
esta manera se vislumbró tenuemente y se presintió inadecuadamente, la
estructura esquemática del nuevo ceremonial religioso. A esta etapa le siguen
4. Dos días de intensa
recordación, por parte del grupo, en la conciencia cerebral. Esto
implica:
a. El desarrollo de la capacidad de recordar las
Palabras de Poder que pronuncié, y posteriormente escuchar la Palabra de Poder.
El reconocimiento de las Palabras constituirá uno de los principales
objetivos de la nueva religión mundial, de ahí nuestro esfuerzo (hasta ahora
sin mucho éxito) de hacer algo simbólicamente análogo, en nuestra actividad
grupal.
b. La intensificación consecuente y definida de
los procesos de la vida y, como resultado, su expresión espiritual en el plano
físico.
La
elucidación que antecede deberá proporcionarles una comprensión más nueva e
inteligente de las significaciones simbólicas del trabajo que ahora intentamos
llevar a cabo.
Quisiera
que revisaran todo el proceso de estas tres primeras y principales etapas,
estudiando cuidadosamente mi interpretación:
1. Durante los meses de
enero y febrero, estudien lo que he dicho, leyéndolo y releyéndolo hasta
plasmarlo clara y firmemente en sus mentes.
2. En marzo tomen la
primera etapa y dedíquense fielmente a ella.
3. En abril tomen la
segunda etapa.
4. En mayo tomen la
tercera etapa. Luego, durante los meses siguientes, hasta octubre, ocúpense de
esta tercera etapa. En octubre, si cumplieron fielmente los requisitos, les
delinearé el siguiente trabajo. ¿Puedo pedirles que muestren un real interés, y
presten servicio y colaboración?
Sus
instrucciones personales van al final de este libro, con el objeto de
indicarles la relativa importancia que tienen e insistir sobre la necesidad de
que la enseñanza individual ocupe un lugar secundario, pues es de menor
importancia que el desarrollo grupal y el servicio a la humanidad. Algún día
llegarán a comprender que la Ciencia del Servicio tiene mayor importancia que
la Ciencia de la Meditación, porque el esfuerzo y la ardua actividad del
discípulo servidor evocan los poderes del alma, hace de la meditación un
requisito esencial y es el método -más avanzado que cualquier otro- para
invocar a la Tríada espiritual, intensificar la vida espiritual, forzar la
construcción del antakarana y conducir a una serie graduada de renunciamientos
hasta llegar a la Gran Renunciación, que libera al discípulo para toda la
eternidad.
Les hago ciertas y necesarias insinuaciones y
les doy mucho material para reflexionar. Les doy mi tiempo y amor, mi interés y
comprensión. Sirvamos juntos.
Enero de 1946
A mi
grupo de discípulos afiliados:
Desde mi última comunicación terminaron los aspectos externos de
la guerra, de la mortandad y el exterminio, excepto en casos esporádicos. La
finalidad de la lucha que ahora se libra es llegar a un punto de estabilidad en
el pensamiento y comprensión humanos, de lo cual podrá surgir una paz real y
fidedigna. En el plano emocional aún no hay paz; en el plano mental se está
produciendo una profunda brecha y se evidencia ya la significación oculta de
determinadas palabras pronunciadas por el Cristo en Palestina. Las pronunció
como nota clave para un específico acontecimiento subjetivo que está teniendo
lugar actualmente. Dijo: "El que no está conmigo está contra de mí",
lo cual se refiere a los efectos posteriores del conflicto entre las Fuerzas de
la Luz y las del Mal. Grandes decisiones deberán tomarse en todo el mundo si se
quiere que la humanidad vaya hacia una nueva era de colaboración y de rectas
relaciones humanas, o los grupos materialistas reafirmen su control y logren
ganar la partida. Esta gran brecha está en proceso de eliminarse.
Por otra
parte, se está produciendo también una escisión profundamente espiritual. En
sentido peculiar y hablando mayormente en forma simbólica, se va afirmando la
primera fase del dictamen del Gran Juicio. Los corderos y las cabras se forman
en dos grupos bien definidos. El fallo pronunciado no es el que generalmente se
supone, asignar castigo y recompensa; no es la nulidad de todo esfuerzo
como resultado de movimientos decisivos, ni su efecto será la aparición de
mayores líneas divisorias. Dichas interpretaciones son humanas, pero no
correctas, respecto a la parábola o imagen oral que el Cristo impartió a Sus
discípulos hace casi dos mil años.
El fallo mencionado se relaciona con
un proceso misterioso que tiene lugar en el pensamiento (si nos
atrevemos a emplear tal palabra para explicar un proceso tan incluyente) del
Logos planetario, que en la actualidad está decidiendo en qué forma se
producirá un acontecimiento trascendental dentro de la Jerarquía, y también el
momento propicio para el proceso de Su exteriorización, qué ashramas se
exteriorizarán, Quiénes en esos ashramas deberán o deben efectuar el trabajo
exclusivamente interno y subjetivo y a Quién elegir para trabajar consciente y
abiertamente en el mundo externo de los hombres, duplicando así, numéricamente,
lo que Cristo experimentó cuando "descendió al infierno". Muchas
cosas deben ser consideradas: los objetivos de los Maestros implicados, los
rayos en manifestación y las numerosas relaciones astrológicas.
En
esta decisión Sanat Kumara está siendo ayudado por determinados Miembros del
Gran Concilio de Shamballa, por el Cristo y por los siete Maestros responsables
de los siete grupos de Ashramas. También está llegando a ciertas conclusiones
respecto a los grupos de discípulos que hasta el momento recibieron
entrenamiento en las etapas finales del sendero del discipulado. Esta decisión
debe tomarla de acuerdo a la rapidez con que ingresen hombres y mujeres
en los Ashramas; además depende del progreso de los miembros de los ashramas de
acuerdo a su grado, y al poder de los ashramas para absorber y asimilar el gran
número de personas que ingresarán sin quebrar la estabilidad ashrámica. Debe
calcularse además la habilidad del neófito, en entrenamiento, para adoptar y
retener la gran tensión derivada de la verdadera vida ashrámica en la nueva
era.
Estos puntos están siendo considerados
cuidadosamente, porque una mayor y conjunta expansión de la Jerarquía y la
consiguiente reacción de la humanidad, también en conjunto, es algo que no se
emprende superficialmente. Si se quiere emprender sin peligro la expansión,
debe ir a la par de la consolidación. La expansión que se contempla ahora en
esferas superiores, alterará grandemente la fuerza de la relación entre la
Jerarquía y la Humanidad y, por lo tanto, entre el segundo aspecto divino y el
tercero. ¿Puede soportar la humanidad esta acrecentada potencia en forma
correcta y sin peligro? ¿Los aspirantes del mundo -si se les da la oportunidad
de salir del sendero de probación y entran en el del discipulado- poseerán
suficiente estabilidad para mantenerse firmes ante el impacto de energías
espirituales hasta ahora imperceptibles? Bajo la presión de Su enorme tarea de
reconstrucción mundial ¿podrán encontrar los Maestros el tiempo necesario para
acrecentar el entrenamiento de Sus discípulos? A los Maestros todavía los rige
la ecuación tiempo en lo que concierne a Sus discípulos. ¿Podría algún miembro
avanzado del Ashrama aliviar en cierta medida la presión ejercida sobre los
Maestros y también sobre los discípulos y neófitos que ingresan y, por lo
tanto, son inexpertos? Si se refuerza la relación entre la Jerarquía y la
Humanidad y hay un acceso más libre en ambas direcciones, se producirá el tirón
invocador o la potencia magnética de estos centros fusionadores, y el tirón se
ejercerá sobre Shamballa, el centro más elevado de todos.
La red etérica del planeta ¿es suficientemente
estable y equilibrada para responder en forma adecuada a las nuevas y poderosas
fuerzas que podrían afluir y afluirán, para expresarse objetivamente? Les
recordaré que la liberación de la energía atómica tuvo un efecto más poderoso
en la red etérica que en el vehículo físico denso del planeta. Tres veces fue
utilizada la bomba atómica, siendo el hecho en sí significativo. Dos veces fue
lanzada sobre el Japón, desgarrando la red etérica en el erróneamente denominado
Lejano Oriente; otra, se utilizó en lo que universalmente se denomina Lejano
Occidente, formándose cada vez una zona de perturbación, cuyos resultados
futuros serán muy poderosos, aunque hoy insospechados.
La formación de Triángulos de Luz y de Buena
Voluntad -que es esencialmente la manipulación de energía de acuerdo al
estipulado canon mental- está definidamente relacionada con esta zona de
perturbación. A su debido tiempo se descubrirá que el pueblo japonés, con su
peculiar conocimiento del poder de la mente (aplicado a líneas erróneas durante
el período de guerra), responderá más inteligentemente a este tipo de trabajo,
que la mayoría de los pueblos occidentales. Por lo tanto, deberá hacerse el
esfuerzo para que el trabajo de Triángulos llegue hasta los japoneses.
Señalaré que la diferencia existente entre
"los corderos y las cabras" es principalmente jerárquica.
Esotéricamente se aplica el término "cabra" al discípulo iniciado y a
los que han ascendido la montaña de la iniciación. El término "cordero"
se aplica a los que siguen ciegamente los impulsos internos de sus almas y
tantean su camino (en relativamente elevado número) hacia la Jerarquía. No les
ha llegado aún la gran revelación de que "el reino de Dios está en ellos".
Tal es el mensaje para ellos en esta etapa de la historia humana. Una vez que
lo comprendan, estarán preparados para ser absorbidos en la Jerarquía. Se
simplificará su vida. Las "cabras" recibirán el impelente llamado
desde el aspecto más elevado de la Tríada espiritual: "Buscad el camino de
la Ascensión" -incluso también la ascensión fuera de la vida triádica y la
penetración en el Ser puro y en la existencia monádica.
En
este Gran Juicio toda decisión depende de la determinante reflexión de Sanat
Kumara; Él da el fallo; ni los corderos ni las cabras, tampoco las grandes
masas humanas, de las cuales han surgido, pueden afectar en lo más mínimo esa
decisión. Cualquier momento o culminación de la decisión, por parte del Señor
del Mundo, instituye una nueva ley y pone en actividad nuevas energías. Las
leyes sólo son condiciones inalterables producidas por la actividad, la
orientación y los pensamientos decisivos, que emanan de Aquel en Quien vivimos,
nos movemos y tenemos nuestro ser, así como la actividad, la orientación y el
pensamiento del ser humano conducen a las células y los átomos de su cuerpo en
las líneas que él desea. Las energías sólo son el ritmo de Su aliento y el
resultado de la sístole y la diástole de Su corazón. No podemos eludir estas
energías, pero -en forma misteriosa y peculiar- el Logos planetario las dirige
o las retiene de acuerdo a la reconocida necesidad planetaria de la época.
En
la actualidad "Su ojo directriz" mira hacia un mundo necesitado y
expectante, especialmente a las innumerables personas que esperan y poseen en
latencia los poderes del discipulado. Ellas son la esperanza del mundo. Esta
afluencia de energía dirigida constituye un gran estímulo para los sensitivos y
los aspirantes que responden, pero el resultado no es fácil. Todo lo que hay en
ellos surge a la superficie de la conciencia y mientras enfrentan la vital y
benéfica oportunidad, encaran también el problema de soportar un mayor
"castigo" (¿no es ésta la palabra precisa hermanos míos?), que
normalmente no soportarían. ¿Se desmoronarán bajo el impacto de haberse
descubierto a sí mismos y por la oportunidad de eliminar la personalidad?, ¿o
renacerán victoriosos de las cenizas de sus muertos yoes, a un vital poder y
belleza?
Naturalmente,
aunque Sanat Kumara es inconsciente del discípulo individual o aspirante, es
consciente de su efecto masivo, cualidad o grado. El contacto y la relación se
basan en la reacción vibratoria; el poder de la vibración conjunta de los
discípulos y aspirantes del mundo es, en la actualidad -por primera vez en la
historia humana-, suficientemente fuerte como para llegar hasta Shamballa. Esta
realidad es nueva y muy interesante. Por lo tanto, la Jerarquía se halla:
1.
En un estado de extrema tensión.
2.
En una condición pasiva expectante. Espera:
a. La
decisión que está al borde de emanar del tribunal de Sanat Kumara.
b. La
información respecto al período y método en que se producirá la
exteriorización.
c. El
propuesto ingreso de discípulos y aspirantes en sus filas.
d. La
reacción que posteriormente sentirá la Jerarquía, por el empleo masivo de la
Gran Invocación.
e. El
llamado claro e invocador, aunque incipiente, de las masas, que ni siquiera
están en el sendero de probación.
3.
En un proceso de reorganización, lo
cual implica que:
a. Los
discípulos avanzados de los Ashramas principales comienzan a formar ashramas
subsidiarios, como lo hice yo en el año 1925.
b. Debido
a la guerra y al intenso esfuerzo de los discípulos del mundo, puede llegarse
hasta un mayor número de personas, activas en muchos y diversos sectores.
c. El
sistema, los métodos y las técnicas del entrenamiento (como dije
anteriormente), se están remodelando y reordenando, a fin de adaptarlos a la
mente y a las necesidades modernas.
d. Los
discípulos avanzados pasan por un proceso forzado, que les permitirá recibir
con mayor rapidez la iniciación que tienen inmediatamente por delante.
Lógicamente, traerán mayor tensión y riesgos y, a veces, hasta la muerte;
también mayor luz y vida espirituales.
4. En el portal del Camino
de la Evolución Superior, portal que ahora se descubre más fácilmente, debido a
la rápida construcción del antakarana por las almas iluminadas que actúan en el
plano físico y trabajan desesperadamente para ayudar a la humanidad. Su
desesperación espiritual es necesaria para proporcionar el "punto de
tensión" requerido, y desde allí construir el antakarana. Existe una
diferencia fundamental entre desesperación y pesimismo. La desesperación se
relaciona con el elemento Tiempo y con la percepción correcta y discernidora de
la necesidad. El pesimismo está relacionado con la injusta valoración de la
cualidad humana.
En la
actualidad todas estas cosas son características de la Jerarquía. Cuando
ustedes (y la mayoría de la gente) piensan en la Jerarquía, lo hacen en
términos de los Maestros o de los iniciados superiores. Esto no es correcto.
Todo discípulo aceptado se halla dentro de la periferia de la Jerarquía y de Su
influencia y -como señalé con frecuencia- en alguna vida anterior todos han
recibido la primera iniciación. Todo discípulo ha estado en Belén y ha visto la
estrella de Oriente -estrella que brilla con más esplendor cada vez que se
recibe otra iniciación.
La
diferencia entre discípulos como ustedes e iniciados más avanzados, consiste en
que la orientación fundamental de ustedes es distinta de la de los Maestros,
los Cuales están orientados hacia Shamballa; relativamente no los afectan los
asuntos y acontecimientos en los tres mundos, aunque sea la esfera donde reside
Su trabajo; nada en Ellos reacciona a esas fases de vivencia planetaria. Los
discípulos y los iniciados que no han recibido la tercera iniciación están
orientados hacia la Jerarquía. Su atención no está absorbida por la Cámara del
Concilio de Shamballa ni por el Camino de la Evolución Superior, sino por la
vida del Ashrama al que están afiliados y por el Camino de la Iniciación. Esto
es conveniente tenerlo en cuenta. Ellos, en muchas cosas, pueden reaccionar y
reaccionan a las cualidades y acontecimientos en los tres mundos, resultándoles
difícil la vida -desde el ángulo de la conciencia humana-, porque el dualismo
de la existencia puede producir una violenta tensión.
La extrema tensión síquica que afecta a la Jerarquía ejerce
indebida presión sobre las emociones y el mecanismo mental del discípulo,
porque todavía es incapaz de lograr la "pasiva expectativa" que
caracteriza a los iniciados superiores. La Voluntad de Dios no es aún
debidamente real en su conciencia; se preocupa por sincronizar su voluntad
personal con la voluntad espiritual del alma -algo muy diferente. La
reorganización que están proyectando hoy la Jerarquía y los grupos ashrámicos,
afecta los esfuerzos y la vida personal de los discípulos, cuando han aceptado
recibir entrenamiento; deben adaptarse a los cambios propuestos y a los
resultados del trabajo ashrámico externo y deben aceptar el cambio de programa.
Recuerden que en este período particular los discípulos deben hacer reajustes
que no son nada fáciles. Fueron instruidos de acuerdo a la antigua tradición,
perpetuada y resumida por los teósofos, rosacruces y otros grupos ocultistas;
desde el año 1900 tuvieron que aceptar y trabajar con los nuevos métodos de
entrenamiento y las mutables formas de la enseñanza aplicada por los Maestros
que aceptan discípulos, lo cual creó momentáneamente dificultades que no
existirán cuando se hayan generalizado los nuevos sistemas y métodos. Por lo
tanto, el problema del discípulo moderno es particularmente arduo, y esto los
Maestros lo tienen en cuenta. Además, la tensión producida por la catástrofe
mundial acrecentó las dificultades, difundiéndose más de lo que se cree.
¿Comprenden en qué consiste la tensión, aparte del desastre físico y el caos,
con su agonía, desesperación, ansiedad y demanda de presentar al mundo una
apariencia externa equilibrada y eficiente? ¿Valoran la aguda habilidad del
discípulo entrenado para reaccionar a las horribles condiciones del sufrimiento
humano y hacerle llegar la respuesta equilibrada que debe dársele?
Los
discípulos son también sensibles a otros factores de naturaleza más subjetiva,
siendo algunos de ellos los siguientes:
1. El
vórtice astral o emocional que la humanidad estableció inevitablemente como
resultado del dolor captado, a través del cual debe pasar el discípulo
observador.
2. El
espejismo inducido en el plano astral como resultado de tres corrientes de
energía entrelazadas y afluyentes:
a. Las energías puestas en movimiento por el
clamor ascendente de la humanidad, que inevitablemente configura y moldea a la
sustancia astral.
b. Las nuevas y entrantes energías espirituales
con las cuales el Logos planetario presiona constantemente a la vida humana y a
todas las formas de existencia física. Estas energías deben atravesar o cruzar
el reino astral para llegar al plano físico.
c. Las fuerzas del mal que se esfuerzan en
presentar la última y desesperada resistencia en el plano astral, a medida que
se retiran.
Estos tres
tipos de fuerza (cuando están en relación mutua) producen un vórtice de energía
sin parangón, del cual los discípulos son lógicamente conscientes,
particularmente aquellos que se preparan (y son numerosos) para recibir la
segunda iniciación. Todo discípulo que actúa entre sus semejantes, entra en
contacto con este remolino astral. (Llamaré la atención a D.E.I. sobre este
hecho, pues explica su actitud durante los dos últimos años, que lo llevó a
abandonar el lugar que ocupó en mi trabajo externo y a retirarse a una etapa de
la vida que no le proporcionará un verdadero campo para la experiencia que se
comprometió pasar ni para sus años de entrenamiento, siendo su etapa actual un
callejón sin salida. Oportunamente deberá retroceder y aceptar la realidad del
tiempo perdido -perdido en los momentos de más apremiante necesidad de la
humanidad. No obstante, retrocederá. Menciono esto por ser un ejemplo típico de
los efectos de este tipo de espejismo).
3. El
estímulo al que ineludiblemente están sujetos los vehículos inferiores del
discípulo, evocan la plena expresión de todas sus cualidades inherentes, buenas
o malas. Toda su naturaleza se intensifica, y cuanto más mental sea, más consciente
será de estas revelaciones. Si su orientación es hacia la expresión de la vida
en los tres mundos, deberá soportar un período de depresión, de
autoculpabilidad y frecuentemente de duda, obstaculizando así su utilidad
general.
4. La
evocación de un fuerte sentido del alma, que reside en la personalidad. El
énfasis sobre la actitud del alma hacia la vida de la personalidad puede ser
inducido y resultar engañoso. Podrá parecer, por las aparentes formulaciones,
observaciones, incentivos y planeamientos del alma, que ella sólo se interesa
por la personalidad consagrada, pero no es así. El alma casi no tiene
conciencia de la personalidad, de sus disposiciones e ideas. Puede ser
consciente de las limitaciones existentes en la personalidad y de los
obstáculos opuestos a la afluencia de la energía del alma, pero los detalles no
le interesan. Se ocupa de reconocer los proyectos jerárquicos, captar
la necesidad mundial y responder (tenue, muy tenuemente al principio) a
la afluencia monádica que va desarrollándose. Estas actitudes y reacciones del
alma (en su propio plano de existencia) afectan profunda y fundamentalmente la
vida de la personalidad y producen esos cambios básicos que evocan la vocación
del discípulo, el cual se preocupa más de la vocación que de la evocación.
(Sobre esto llamaré la atención a D.H.B.. Este tipo de respuesta evocada es una ilusión. Él sabe a
qué me refiero).
5. El
peligro de la "irritabilidad", como la denominó el Maestro Morya, es
algo que el neófito interpreta erróneamente como irritabilidad, pero no lo es
en el sentido común de la palabra. Las ondulaciones superficiales de la
irritabilidad común y la ira pasajera a que están propensos los discípulos,
tienen muy poca importancia, pues pasan y no evocan respuesta, ni las registra
el alma en su actitud hacia la personalidad. Concierne a la reacción del
discípulo ante el mal mundial y trae incertidumbre respecto al futuro,
preocupación por lo que están haciendo en el planeta quienes no son discípulos,
por las críticas a los proyectos nacionales e internacionales y por el clima
general de desdicha, además de un sentido de conocimiento superior. Todo esto
se expresa en forma negativa y destructiva. Muchos discípulos tienen esta
tendencia, los cuales deben comprender que los asuntos mundiales no son ni
pueden ser moldeados ni determinados por cualquier conocimiento jerárquico que
pueda poseer el discípulo. Los asuntos y las condiciones mundiales deben
basarse lógicamente en la demanda y en la etapa de evolución de la masa humana,
que actúa a través de sus representantes elegidos o impuestos en cada país.
Esta demanda puede ser y es afectada, modificada y espiritualizada por la
actitud y la enseñanza de los discípulos verbalmente expresivos y de instintos
humanitarios. No obstante, si la voluntad y el conocimiento de los discípulos
en todas las naciones condicionaran los asuntos mundiales y controlaran
totalmente la vida política, económica y social de los pueblos, se produciría
una brecha mayor y más grave que la existente, por ejemplo, entre el rico y el
pobre, entre clases y castas. Traería una marcada línea divisoria entre el
reino de Dios y el de los hombres. Esto iría en contra de la intención
jerárquica que está eliminando rápidamente la existente brecha, y anularía la
obra que Cristo se propuso realizar en la Tierra. Con frecuencia esto lo pasan
por alto los discípulos bien intencionados. La humanidad determina su propio
destino. Los discípulos señalan el camino, indican la visión, dan el ejemplo
necesario y acentúan los antiguos jalones.
La
comprensión de estos pocos puntos que decidí enumerar entre muchos otros, les
indicará las dificultades que enfrenta hoy el discípulo -cada uno de ustedes y
los que también luchan para satisfacer la necesidad humana en un mundo moderno.
Como
grupo de afiliados ashrámicos, ustedes (y los discípulos de todas partes)
reaccionan a esta afluencia de energía, produciendo el consiguiente conflicto;
a algunos les ha traído una crisis definida que aún no han resuelto; a uno o
dos de este grupo le produjo una febril perturbación interna, acompañada de una
exagerada introspección, que (si es muy prolongada) probablemente obstaculizará
su servicio exotérico. Es innecesario decir que deben ser tan sensibles a la
cualidad de mi ashrama y preocuparse tanto por la oportunidad de servir que
enfrentan hoy todos los discípulos, que su desarrollo personal, su excepcional
problema (como ustedes lo consideran) y sus reacciones, deberán ser olvidados.
Recuerden que para el alma ustedes no son de tanto interés como creen.
Desde
el ángulo del Maestro lo interesante es la capacidad del alma para controlar su
instrumento, la personalidad, y actuar a través de ella; lo que Él busca es la
habilidad del alma, no la reacción de la personalidad. Quizás les resulte
difícil recordar que es, si se quiere, hasta humillante para el discípulo.
Cuanto más absorbido esté por su respuesta y capacidad personales, tanto más
invulnerables serán las barreras que erige entre él (en el plano físico) y su
alma; como resultado también se erigirán barreras entre el discípulo y la vida
del ashrama en el cual está destinado a formar parte. Tengan esto presente y
ocúpense lo más posible de la vida del alma, de modo que no dispongan de tiempo
para la introspección de la personalidad. La vida pura del alma energetizará
los centros arriba del diafragma a fin de que entren en actividad, y sus vidas
serán simples y llanas expresiones del segundo aspecto de la divinidad, del
cual todos los ashramas son puntos focales.
Como saben, no tengo la intención de
darles más instrucciones Personales; ya no las necesitan por el resto de su
vida, pues si llevan a cabo las impartidas, nada impedirá que reciban la
iniciación que constituye el siguiente paso a dar. ¿Comprenden la
importancia de lo que les digo? La iniciación que enfrentan pueden
recibirla durante los años que les restan de vida, algo improbable en la
mayoría de los casos, aunque una pequeña minoría, muy pequeña, quizás alcance
la meta. La iniciación posiblemente la reciban en el período intermedio, entre
encarnaciones, o inmediatamente al retornar a la vida en el plano físico. Esto
último es lo más probable para quienes reciban iniciaciones inferiores a la
tercera, y no preparo en la actualidad para esa iniciación a ningún discípulo.
Generalmente se considera esencial que los discípulos que van a recibir la
segunda o la tercera iniciación, las registren en su conciencia cerebral. Como
he dicho a menudo, la conciencia iniciática no es un factor que requiera ser registrado
como tal, porque raras veces sucede. Se lo reconoce cuando un candidato
participa de la "incorporación esotérica" de otro candidato en las
filas de la Gran Logia Blanca. El discípulo que está pasando la iniciación (he
elegido deliberadamente la palabra "pasando") debe registrar y
oportunamente registra las crisis que lo capacitaron para recibir la
iniciación, erróneamente denominada así en los círculos teosóficos. Las crisis,
correctamente encaradas y superadas, lo convertirán en un iniciado interpretación
muy diferente de la que le dan actualmente los teósofos. Muchas veces he
reiterado que el hombre es un iniciado antes de pasar por la ceremonia
iniciática. La ceremonia concierne al reconocimiento jerárquico del discípulo y
nada tiene que ver con su capacidad. He creído necesario reiterar este hecho.
La
crisis planetaria que está atravesando el Logos planetario debe traer por
resultado el surgimiento de un sinnúmero de iniciados; ningún verdadero
discípulo está exento de los efectos de esta situación planetaria.
Inevitablemente el alma producirá cambios en la vida personal. Cuando estos
cambios llegan hasta los centros y cuerpos inferiores, traen como resultado la
purificación y el desarrollo del carácter, entonces el aspirante se halla en el
sendero de probación. Cuando el discípulo está en situación de pasar por las
tres primeras iniciaciones, las energías que afluyen actuarán a través de los
centros cardíaco, laríngeo y ajna; cuando el centro más elevado de la cabeza y
el más bajo en la columna vertebral están simultáneamente implicados, el
discípulo puede recibir las iniciaciones superiores. Gran parte de esto lo di
en anteriores enseñanzas, pero lo repito a fin de que sigan adelante con más
clara comprensión.
Uno de ustedes preguntó
qué podría decirse respecto a la intervención divina como resultado de la
plegaria; responderé que existe una diferencia entre intervención divina y
respuesta a la plegaria. Una acepta la existencia de energías recíprocas, la
otra, afirma la acción que proviene únicamente de arriba. La medida del éxito
en ambos casos depende de toda la humanidad. Por naturaleza, el cuerpo no está
equipado para recibir el fuego, hasta que la conciencia se interesa por la
necesidad racial. Esto es secundario a la intervención divina que aísla a los
pocos y utiliza su organismo para fusionar y liberar las energías
dispersadoras, lo cual significa la muerte repentina del cuerpo físico, si no
está preparado. Reflexionen sobre esto y conozcan las consecuencias del
fanatismo emocional.
Los resultados podrían llegar de tres maneras:
1. Los
discípulos conscientes de su obligación, abandonan toda ambición personal y se
disponen a pasar la prueba y ser utilizados, pues, y no se sorprendan, hermanos
míos, el discípulo puede pasar la prueba si quiere. Ser aceptado en el
discipulado constituye en sí la garantía de cierta medida de preparación,
lograda por la correcta devoción, el propósito puro y la rígida disciplina.
2. La
intención enfocada de los apremiados pueblos del mundo que claman por la paz,
forma un núcleo de energía no regenerada, que podrá y puede ser utilizada. Su
efecto es menos poderoso, pero en estos críticos días todo debe ser utilizado.
3. Cada
reino en la Tierra padece por el impacto recibido -tanto los reinos
animal, vegetal, mineral como el humano. Dicha perturbación es una fase de la
promoción. Existen zonas despedazadas, donde se han liberado energías que, a su
vez, liberan fuerzas que podrán ser, y serán, utilizadas para la reconstrucción.
El grupo es responsable del propósito, que es voluntad
fusionada, mezclada y dispersada. Los exhorto a que no pierdan el tiempo en
vanas especulaciones, sino que cumplan su responsabilidad como es debido,
recordando que el valor de cada uno lo determina el grupo. La ubicación
determina el esfuerzo (sugiero que analicen esta afirmación). Las consecuencias
son jerárquicas. Hay poca vitalidad actualmente en el mundo, debido a la
sicosis del temor.
Ordenen sus fuerzas, permanezcan en la Luz, y el suspendido
eslabón mental recargará el campo magnético del cual ustedes, como grupo, son
responsables. La fusión existe ahora en menor grado, pero el propósito es
la línea magnetizada por la cual puede pasar el fuego.
Ustedes
se interesaron y esforzaron durante muchos años, ¿podrán continuar con esta
empresa? Constituye una obra de perseverancia y de fe. Con toda franqueza digo
que quizás no vean los resultados mundiales hasta después de varias
vidas. Sin duda conocerán y cosecharán el beneficio de los resultados grupales,
porque su fusión, en un estrecho lazo de hermandad y devoción, y en un unido
grupo que recorre el sendero, constituye la recompensa apropiada que contrarrestará
la común soledad del camino del discípulo y le permitirá comprender que no lo
recorre solo.
Sobre
y más allá de la compensación personal (algunos ya saben qué es la relación
grupal y su persistencia) se desarrollará un aspecto del mecanismo de contacto
y de acercamiento que puede ser conocido y visto por Nosotros desde el aspecto
interno de la vida, pero para ustedes es mayormente una cuestión de fe. Podría
considerarse que es el mecanismo de inspiración, pues, en última instancia, la
meta de todo nuestro trabajo es inspirar al mundo y al individuo. Dicho
mecanismo es una realidad subjetiva que se va construyendo lentamente a medida
que los discípulos aspiran, sirven y obedecen. Es un mecanismo individual y
grupal y con el tiempo formará parte del mecanismo de la humanidad, viéndola
como un todo y como el cuarto reino de la naturaleza, destinado a ser trasmisor
de fuerza, energía, vida e inspiración para los tres reinos subhumanos. El
mecanismo servirá de puente entre el cuarto y el quinto reinos, constituyendo
el antakarana individual y grupal.
Voy
a cambiar en parte el trabajo de la Luna llena. Continúen como hasta ahora,
pero cuando permanezcan conmigo delante de la "ventana abierta" y
antes de que traten de oír mis palabras, imagínense que los inunda una luz
viviente de color amarillo intenso que penetra a través de la ventana abierta y
envuelve al grupo. Mientras esto sucede, observen cuál de los centros registra
o responde a la vibración, estímulo o fenómeno de cualquier índole, entonces
anótenlo en el informe mensual. Además cambiaré las palabras y elegiré frases
que imparten un significado pictórico a sus mentes; de esta manera será evocado
el poder de visualización y los ayudará a registrar lo que diga. Las frases, de
las cuales extraeré una para cada contacto de plenilunio, son:
1. El loto dorado del corazón. 7. El triángulo de fuego.
2. La tierra ardiente de color rojo ígneo 8. El camino áureo hacia Dios.
3. La cima de la montaña, iluminada por el sol
naciente.9. El océano y la costa
rocosa.
4. La mano en alto.
10. La antorcha de plata.
5. La cruz equilátera.
11. El cubo iridiscente.
6. La puerta abierta
12. La zarza ardiente.
Las presentaré pictóricamente y las
pronunciaré en sus oídos. Observen si pueden ver y oír.
Llegue a ustedes mi bendición y vayamos juntos hacia el futuro.
Junio de 1946
Hermanos
míos:
Estos escritos quizás sean los más importantes que han recibido
hasta ahora, y lo
son desde el ángulo del Ashrama al cual están afiliados, y no desde el ángulo
de la enseñanza.
Comenzaré
por destacar el hecho de la afiliación de ustedes, por ser una relación
subjetiva que nada podrá interferir permanentemente. Podría haber ciertos
intervalos (en lo que al neófito concierne) en que parecen romperse las
relaciones, y otros en que el discípulo cree que no progresa y que en nada
contribuye a la vida del ashrama. Pero -con el girar de la rueda de la vida- se
aprenden las lecciones y somos nuevamente de utilidad.
Les pediré que lean esto muy detenidamente, con desapego y firme
aspiración, comprendiendo que la vida actual es sólo un minuto en la vida del
alma. No obstante, la vida actual es muy importante para algunos de
ustedes; tiene importancia como enfoque para unos pocos, y para otros es
importante como prueba.
He decidido disolver definitivamente el Nuevo Grupo Simiente. Mi
experimento de reorganizar los grupos primitivos en un solo y principal grupo
ha fracasado. Repetidas veces dije que la Jerarquía no sabía qué decisiones
tomaría la humanidad respecto a los asuntos mundiales, o si el género humano se
beneficiaría con la oportunidad ofrecida. Análogamente, el Maestro de un
Ashrama no sabe qué harán "los discípulos que están en la periferia",
porque están a prueba y en proceso de entrenamiento, pero sí sabe lo que el
discípulo aceptado, aceptado libremente en la intimidad ashrámica, hará en
cualquier circunstancia, porque fue probado y experimentado y el Maestro sabe
que no hará ciertas cosas.
El experimento con el Nuevo Grupo Simiente ha durado cinco años.
El experimento anterior con los grupos duró diez años, y se emprendieron en el
período más difícil de la historia mundial y durante un momento de tensión y
presión, y esto lo reconozco.
Disuelvo exotéricamente este grupo por cuatro razones:
1. (Tachado
por A.A.B.)
2. A pesar de trabajar
tantos años conmigo, el grupo no logró la integración ni llevó a cabo ninguna
empresa espiritual particular. Indiqué numerosas empresas espirituales dignas
de gran entusiasmo, tiempo, dinero e interés. La mayor parte de los miembros del
grupo prestan menos ayuda a los Triángulos, a Buena Voluntad y a la
distribución de la Invocación, que el estudiante común de la Escuela, y me
dirijo a ustedes para pedirles ayuda en lo que deseo realizar. ¿Por qué no me
ayudan en lo que he pedido? ¿Por qué buscan algo excepcional, especial y
distinto de lo que hacen los estudiantes?
La empresa espiritual a la cual esperaba que todos se dedicaran,
fue el trabajo que delineé, la distribución del estudio de Los Problemas de la
Humanidad, la difusión de la Invocación y el trabajo de Triángulos y de Buena
Voluntad. No me interesa el trabajo particularmente ocultista que hayan
desarrollado durante la meditación o tratado entre sí. F.C.D. emprende ahora el
trabajo de su vida de acuerdo a mis proyectos; le será difícil porque está
conectado con los Problemas de la Humanidad que yo les presenté. No olviden que
éstos formaron parte de sus instrucciones, destinadas al público. Nada tengo
que censurar a F.C.D., que atravesó por aguas profundas y alcanzó elevadas
alturas, desde las cuales podrá realizar un trabajo más eficaz. Me siento feliz
de estar asociado con él y le pedí al Maestro K.H. que le permitiera permanecer
un tiempo más en mi grupo. No censuro tampoco a J.W.K-P., que desempeñó para
mí, con fineza, comprensión, juicio y cortesía, una tarea extremadamente
difícil.
3. La siguiente razón es que la mayoría no
obedeció ocultamente. Voluntaria y libremente ustedes ingresaron en grupos para
recibir entrenamiento, disciplina y expansión, lo cual implicaba cumplir
ciertas sugerencias, meditaciones e instrucciones. Durante años, muchos de
ustedes no han hecho absolutamente nada respecto a las instrucciones
personales, no me refiero únicamente a la exactitud exotérica, sino ante todo a
la comprensión esotérica. Hermanos míos, al asignarles el trabajo de meditación
y al hacerles sugerencias durante años, tengo en vista un propósito definido y
un plan elaborado y adaptado al correspondiente estudiante. Si el trabajo no se
lleva a cabo, nada puedo hacer, debido al libre albedrío del discípulo.
4. La última razón de la cual me ocuparé
brevemente y que constituye un factor decisivo, es la integridad de A.A.B. en
el trabajo. Cuando algunos de ustedes reciben escritos que les gusta, porque
expresan sus propias ideas y están de acuerdo con su pensamiento grupal,
entonces creen que soy yo quien escribe. Cuando lo que dicto va en contra de
las ideas de los discípulos, o les señala alguna debilidad, o afirma algo
contrario a lo que piensa la mente inferior, entonces quien lo escribe es
A.A.B.. Esta situación ha prevalecido durante mucho tiempo.
Por
las razones mencionadas y porque no quiero abrumar más a A.A.B. con las
instrucciones personales de ustedes, cierro este aspecto de mi trabajo. A.A.B.
tiene todavía mucho que hacer para terminar las Instrucciones que he dado. Su
propio Maestro (que es también el mío) me pide que ella no continúe con este
trabajo y en eso estoy totalmente de
acuerdo. A.A.B. debe terminar los escritos del Ashrama * y también
los de curación.** Entonces habrá cumplido su tarea.
D.E.I.
ya no pertenece a este grupo, y durante esta vida y probablemente la siguiente,
aprenderá las lecciones de la adaptabilidad, impersonalidad y renunciación.
Hizo algo grave e irreparable antes de iniciarse la guerra, contrario a los
consejos de los discípulos avanzados y del monitor interno.
Les
recordaré aquí que el vínculo interno permanece inquebrantable. Aún son
miembros -uno y todos- que están en la periferia de mi Ashrama. Nada puede
alterarlo. A algunos no puedo censurarlos, pues no son responsables de lo
sucedido.
Repetiré:
El vínculo ashrámico permanece inquebrantable, pero la relación externa ha
terminado por esta encarnación. Aún pueden llegar hasta mí individualmente si
cumplen los requisitos y sirven al Plan que delineé.
Con
esta carta general envío instrucciones personales muy completas -son las
últimas instrucciones mías que recibirán en el plano externo y durante esta
vida. Les pido que lean con extremo cuidado lo que digo y sugiero, debido al
efecto que puede tener en la vida externa de servicio de cada uno.
No empleo superficialmente las palabras.
A.A.B. ha recibido mi dictado con exactitud durante muchos años, incluso
durante los últimos nueve años de su enfermedad. Nunca estuvo demasiado enferma
para recibirlo, dándolo al mundo exactamente como lo dicté. No lean ustedes
sólo sus propias instrucciones, sino también las dadas a otros miembros del
grupo, entonces comprenderán con claridad la razón para disolver este grupo.
Las instrucciones personales serán completas y concisas y les proporcionarán
suficiente trabajo, junto con las instrucciones que recibieron durante años,
las cuales los mantendrá ocupados por el resto de sus vidas y los conducirá a
una asociación más estrecha con el Ashrama. El libro El Discípulo en la
Nueva Era, Tomo I, contiene las instrucciones dadas a cada uno de ustedes
durante muchos años. Han recibido enseñanza individual intensa y concentrada,
se les indicaron muchas oportunidades y el trabajo que individualmente debían
hacer, se les proporcionó valiosa ayuda para superar las limitaciones de la
personalidad y les llegó mucha inspiración.
Ahora
lean mis instrucciones personales a la luz de nuestra larga relación. Hemos
trabajado juntos durante muchos años y los conozco muy bien. Les dije que nada
queda oculto a la luz del Ashrama. Estas instrucciones son vinculadoras y les
bastará hasta el día en que entren en una relación más estrecha y superen la
personalidad en grado tal, que ya no haya peligro de cometer graves errores;
entonces se podrá confiar en ustedes, pues todos son verdaderos discípulos servidores
aceptados.
Continuaré
dando -en líneas especiales- la enseñanza de la nueva era, presentando la
verdad esotérica necesaria a fin de prepararlos para la iniciación; es esencial
que el segundo tomo de El Discipulado en la Nueva Era llegue al público.
Esta nueva enseñanza (más bien esta nueva secuencia de la enseñanza), en su
presentación programada, consiste, como es sabido, en seis temas o materias:
Instrucción sobre la Meditación
Enseñanza sobre la Iniciación
Entrenamiento Telepático
Enseñanza respecto al Cuerpo Etérico
Los Problemas de la Humanidad
La Exteriorización de los Ashramas
Continuarán recibiendo los
escritos, no como miembros afiliados a mi Ashrama, sino como aspirantes
inteligentes y entrenados que tienen el privilegio de ser utilizados en la
construcción de las necesarias formas mentales sobre los correctos aspectos de
la enseñanza, para que la simiente o germen, pueda ser implantada realmente en
la conciencia humana, desarrollarse verdaderamente e influir así en la era
venidera. Recuérdenlo.
Marzo de 1947
Hermanos
míos:
Ya
se habrán recuperado del impacto producido por haber cesado nuestra
comunicación externa y dado cuenta (¿o no?) que mi relación interna con ustedes
es una cuestión particular o individual, que únicamente el discípulo aspirante
y yo conocemos. Así debe ser durante este ciclo inmediato de vida. La fuerza de
su radiación, su potencial como portadores de luz y su capacidad para servir al
semejante, demostrará a sus condiscípulos que están en mi Ashrama o en su
periferia, la realidad de esa relación, lo cual probará que ustedes, la
personalidad, el alma y el Maestro del Ashrama, están en contacto. El Maestro
Supremo, el Cristo, la última vez que estuvo en la Tierra, dijo: "Por sus
frutos los conoceréis". Con ello indicó una definida línea directriz para
todos nosotros.
Un
Maestro debe conocer y valorar al discípulo por el trabajo que realiza en el
desarrollo del Plan, y no por la forma en que su aspiración lo hace reaccionar.
El mundo atento debe también valorar en la vida diaria del discípulo la fase
que expresa la divinidad. ¿De que otra otra manera podría valorarla el
Observador? Por lo tanto, el discípulo está siempre bajo una doble observación,
y a esa prueba debe agregarle una tercera: su propia posición como Observador.
Queda así expuesto a ser juzgado y criticado desde tres ángulos, y
sobre este hecho quisiera que reflexionen cuidadosamente.
La
recapitulación nocturna de estos tres aspectos sería valiosa para todos los
discípulos, empleando la imaginación, hasta donde es posible como instrumento
de percepción espiritual; aprendan a "imaginar", dentro de su
capacidad, cómo observaría un Maestro sus esfuerzos cotidianos y cómo
reaccionaría al medio ambiente por el modo que ustedes viven y hablan y la
forma en que ustedes considerarían lo efectuado durante el día. Esto lo
recomiendo a todos los discípulos y a quienes se entrenan para ingresar en mi
Ashrama. Lo que aquí sugiero podría muy bien ser aplicado en la Escuela Arcana
por sus estudiantes avanzados.
Marzo de
1948
Hermanos míos:
Ha trascurrido otro año y otra vez llega el
momento en que debo ampliar algo más la enseñanza dada. Ustedes todavía actúan
como grupo estrechamente interrelacionado con mi Ashrama, conmigo y entre sí.
Sin embargo, la situación no es la misma del año pasado y existen ciertas
diferencias y características. Esto se debe a la imprescindible reorganización
de la Jerarquía para la inminente reaparición de Cristo, lo cual ha producido
cambios básicos.
Como bien saben, durante años me he
esforzado (con la colaboración de A.A.B.) por ayudar y auxiliar a numerosos
discípulos que pertenecen a otros ashramas, fuera del Ashrama de segundo rayo
del Maestro K.H. y el mío. Les proporcioné enseñanza básica que debían haber
recibido de sus propios Maestros y -debido a que mi Ashrama es de segundo rayo-
recibieron también un imperativo estímulo en sus naturalezas amorosas,
desarrollando el sentido de universalidad a fin de capacitarlos para el trabajo
del ciclo futuro. Durante el ciclo que se aproxima, el Señor de Amor tratará de
organizar la nueva era de acuerdo a líneas nuevas o acuarianas. En la serie de
escritos referentes a la exteriorización de los Ashramas o de la Jerarquía,*
en realidad consideramos en ellos la meta o la expresión suprema de la
enseñanza dada a numerosos discípulos acerca de ese gran acontecimiento
-enseñanza destinada a evocar la inteligente colaboración de ellos.
En
la precedente serie de instrucciones me ocupé específicamente del Retorno de
Cristo, y ese mensaje se distribuyó en amplia escala entre el público. Desde
entonces escribí dos artículos titulados: El Trabajo de Cristo y la Enseñanza
de Cristo, los cuales fueron agregados a la instrucción original sobre la
reaparición de Cristo, a fin de llegar a un mayor público, y no simplemente a
este puñado de discípulos. Las mencionadas instrucciones están disponibles para
todos en forma de libro, titulado La Reaparición de Cristo.
Quiero
demostrar que este libro constituye primordialmente la contribución de ustedes
al esfuerzo realizado por la Jerarquía, para llegar a todos los hombres y
despertarlos a la inminencia e inevitabilidad del surgimiento de Cristo; algo
similar a un sello estampado sobre la fidelidad y firme lealtad de ustedes a
través de los años que hemos trabajado juntos. Pero más importante aún es que
ustedes (como grupo) proporcionaron una reserva mental pasible de ser incitada
a la actividad, que posibilitó dar tan grandiosa proclama, pues eso es. De esta
manera sirvieron y ayudaron en estos críticos momentos -críticos no sólo para
los hombres, en conexión con los asuntos mundiales, sino para la Jerarquía
Misma.
De
ahora en adelante, cuando piensen, reflexionen y lleven a cabo sus actividades,
esta importante intención jerárquica que se les ha presentado, deberá
constituir la base para el canon de sus vidas. Como miembros de un Ashrama, son
parte integrante de la actual crisis jerárquica y no pueden evitarlo.
Cuatro
o cinco de ustedes, por efecto de esta reorganización, actuarán más activamente
y, con el tiempo, más conscientemente en el Ashrama de su propio Maestro;
estarán menos activos en el mío, pero deben recordar que de ninguna manera el
vínculo se ha roto. Otro de los efectos es que actuarán en mi grupo varios
discípulos de distintos ashramas, y uno de los discípulos del Maestro K.H. está
actuando ahora como discípulo avanzado en mi Ashrama, pues A.A.B. ya no está
disponible para esa función como lo estuvo desde 1932; hace más de tres años
que reasumió sus propias actividades en el Ashrama del Maestro K.H.. Todo lo
que hace para mí prácticamente es terminar el trabajo de mis libros.
Esta
reorientación y "movimiento de exteriorización" de la Jerarquía,
requiere que todos adoptemos determinada actitud y desarrollemos ciertos
hábitos mentales que trataré con ustedes como parte del primer tema habitual de
estas instrucciones, el de la meditación.
Enero de 1949
Hermanos
míos:
Este
nuevo año, 1949, es peculiarmente trascendental, desde el ángulo de los valores
espirituales. El año pasado fue de decisiones -como lo demostraron los asuntos
públicos- que no siempre fueron sensatas e infringieron el principio de rectas
relaciones humanas. Fue un año decisivo para la Jerarquía y para muchos
dirigentes mundiales, tanto seculares como espirituales. Los discípulos del
mundo estuvieron bajo una grande y peculiar tensión; muchos de ellos agotaron y
manejaron un karma personal muy severo y otros descendieron a las profundidades
de la experiencia -profundidades donde enfrentaron la iniquidad y el dolor
mundiales, presentándoseles con toda claridad los asuntos del mundo. Por lo
tanto fue un año de prueba y experiencias peculiares, y cuanto más avanzado es
el discípulo, mayor su problema, implicando, como lo ha hecho, los problemas
personales y mundiales. La carga que soportaron fue pesada.
Los miembros
del Nuevo Grupo Simiente y los que estaban afiliados a él y a mi Ashrama, no
fueron una excepción. El nuevo año brinda grandes probabilidades para la
expansión, crecimiento y progreso de todo movimiento, particularmente los que
están orientados hacia el trabajo de la Jerarquía espiritual de nuestro
planeta. La fuerza que afluye es benéficamente poderosa, y las fuerzas
destructivas que prevalecieron durante los últimos años, no son ahora tan
dinámicas. Éste debe ser un año de progreso y expansión (complementado y
dirigido por la Jerarquía). El vórtice de fuerza espiritual, cerca ya de la
manifestación, hará posible ciertos movimientos y eliminará algunas, no todas,
las fuerzas que han detenido la expansión propuesta y limitado el trabajo que
trataban de llevar a cabo los discípulos en todo el mundo. Cada discípulo ha
sido probado; aparecieron flaquezas insospechadas y surgieron características
que deberán corregirse; pocos -muy pocos- quedaron en el camino, pero una gran
mayoría pasó la prueba.
La
debilidad del móvil, del propósito y de la técnica y los defectos de la
personalidad, fueron puestos de manifiesto y reconocidos por los discípulos
verdaderamente fervorosos, siendo esto necesario porque las energías entrantes
intensificarán excesivamente las debilidades (si se las reconoce por lo que
son) y los discípulos que pueden soportar la tensión y el enfrentamiento de sí
mismos con sinceridad y honestamente, aumentarán el servicio que prestan al
mundo.
La
demanda va dirigida desde los Ashramas a todos los colaboradores, para que
estrechen filas y permanezcan unidos en la más íntima camaradería, lealtad y
comprensión; se los exhorta a que se sometan (con ello quiero significar, a sus
personalidades) a una disciplina drásticamente aplicada, a un proceso
purificador y a efectuar esas reformas en sus propias naturalezas, que los
trasformen en instrumentos más eficaces de servicio. En las mentes de los
miembros de mi Ashrama, que ustedes no conocen, plasmo estas mismas ideas en
conexión con lo que puedan estar realizando para la Jerarquía.
El
conocimiento de esta venidera afluencia y la oportunidad de acrecentar su
utilidad, impulsó a A.A.B. a llevar adelante la reorganización de la Escuela
Arcana, a estrechar sus filas y a ahondar la tendencia propuesta de la
enseñanza, dando así los pasos imprescindibles para que el trabajo sea más
eficaz y poderoso. También ha dado, y dará en el futuro inmediato, los pasos
necesarios para que la Escuela Arcana actúe eficazmente después que ella pase a
prestar un servicio interno.
La
organización y el trabajo de la Escuela Arcana es el proyecto espiritual de
A.A.B., y nada tengo que ver con él, ni en el futuro guiaré o tomaré parte
alguna en los asuntos de la Escuela Arcana. Dicha tarea le corresponderá a
quienes A.A.B. elija. Es un organismo viviente que crecerá por sus propias
potencialidades inherentes y bajo la inspiración espiritual de la energía
proveniente del Ashrama del Maestro K.H., del cual A.A.B. es una colaboradora y
discípula.
Haré
ahora algunos comentarios sobre el trabajo del que fue responsable A.A.B., y
del que F.B. lo será cuando ella pase al más allá.
Durante los
años que estuve en contacto con ustedes, se iniciaron muchos trabajos mundiales
y la influencia ejercida por el grupo de trabajadores reunidos por A.A.B. y
F.B. se ha difundido por el mundo. Me refiero aquí a lo que representa
internacionalmente y -como resultado de la difusión de la enseñanza de la que
soy responsable- al cambio producido en la conciencia de todos, que es mayor de
lo que creen. El fermento espiritual mundial que se estableció, en
consecuencia, se debió a dos causas principales:
1. A la Escuela Arcana,
que al adherirse a ella miembros de todos los países se convirtieron a su
vez en distribuidores de luz.
2. A la publicación y
distribución de mis libros, en todas partes, que se leen mucho más de lo
que creen.
Debido
a que muchos miles de personas captaron la verdad y comprendieron la urgencia
de ponerla en práctica durante estos días de terrible necesidad, se iniciaron
otros dos métodos de trabajo: Triángulos y Buena Voluntad. No es
necesario entrar en detalles acerca de estas dos empresas espirituales. Ustedes
las conocen muy bien, aunque sólo unos pocos se interesaron por ellas o se
dedicaron a ayudar de alma y corazón.
La Escuela Arcana no es y nunca lo fue, una de mis actividades o
empresas. En vista de la situación de las denominadas escuelas esotéricas
del mundo, cuando A.A.B. organizó la Escuela Arcana se opuso rotundamente a que
yo tuviera algo que ver en ella, y estuve plenamente de acuerdo con su
decisión. La extensión de mi vínculo con la Escuela se debe a que le delineé
los grados de la Escuela y una o dos veces -en mis instrucciones utilizadas en
el grado de discípulos- pedí a los estudiantes que colaboraran en alguna
medida. Recuerden que tales instrucciones no eran de la Escuela, sino los
primitivos escritos que, sin cambio alguno, formaron parte de mis libros y así
se publicaron. Además, en los últimos cinco años se hicieron arreglos para que
la Escuela diera cursos por correspondencia basados en algunos de mis libros.
La
política, los principios, el programa y la técnica de la Escuela fueron
exclusivamente de A.A.B., actuando conjuntamente con FB., después de haber
consultado a uno o dos estudiantes avanzados residentes en Nueva York, en sus
alrededores y en Europa.
Lógicamente
surgieron interrogantes entre los estudiantes y este grupo, respecto a lo que
sucederá cuando desaparezca A.A.B.. Los antecedentes de este grupo, respecto al
trabajo efectivo desempeñado, no despiertan en A.A.B. mucha confianza, en lo
que concierne a la capacidad de ustedes para dirigir. Ustedes no demostraron la
capacidad grupal organizada para tomar un trabajo que incluya alguna de mis
empresas espirituales sugeridas, y dedicarse eficientemente a desarrollarlo.
¿Qué han hecho como grupo para ayudar en el trabajo de Triángulos o de
Buena Voluntad, o dedicarse exitosamente al trabajo de la Escuela? Muchas
personas que no pertenecen al Nuevo Grupo Simiente han llevado a cabo una tarea
más consagrada y altruista que ustedes, aunque son pocas las excepciones. Pero,
hermanos míos, de los cincuenta y uno ¡cuán pocos respondieron!
Cuando
A.A.B. pase al más allá dejará en manos de F.B., con mi total aprobación, la
Escuela Arcana y las demás actividades. Quedarán también en distintos sectores,
personas dedicadas que asumirán, hasta donde puedan, la dirección del trabajo
en consulta con F.B..
No habrá necesidad de reorganización. ¿Por qué
deberá haberla? A.A.B. se ha interesado en todas las actividades y las inició
con F.B., pero no trabajó en ninguna de ellas y esto quizás les resulte
novedoso. Cuando termine su tarea no habrá interrupción en ninguna de las
actividades. Por lo tanto, ¿para qué reorganizarlas? La obra seguirá con los
mismos trabajadores y se agregarán nuevos a medida que surja la necesidad.
Deberán elegirse trabajadores jóvenes, que quizás no vean las cosas como
ustedes las ven, y ahí reside la esperanza de que continúe el trabajo, pues
muchos de ustedes son demasiado viejos para la tarea de reconstrucción y están
excesivamente cristalizados; no obstante, pueden formar una sólida base y
alentar a los jóvenes. Casi todos ansían demasiado la perpetuación de los
antiguos métodos y sistemas de trabajo. Tanto a A.A.B. como a mí, nos interesa
más que se satisfaga la necesidad de la juventud del mundo. Deben preservarse
los principios de la Sabiduría Eterna, pero debe desaparecer toda forma
caduca.
El
éxito y el progreso del trabajo dependerá de la suave transición entre el
pasado y el futuro nuevo mundo, y también de la decisión de los colaboradores
de seguir con lo que están haciendo, renovar su dedicación y, ante todo, su
visión, eliminar todo deseo o ambición de destacarse en el trabajo y estar
dispuestos a satisfacer la necesidad con los nuevos métodos y las amplias
verdades, sin dogmatismos.
No
busco nuevos "dactilógrafos" para reemplazar a A.A.B., tampoco les
dictaré a ninguno de ustedes. Han acumulado bastante material para trabajar y
aún no asimilaron suficientemente la enseñanza para expresar e impartir al
público durante veinticinco años. La información dada les permitirá establecer
individualmente contacto conmigo, si cumplen las reglas y viven la vida externa
del discípulo.
Los
libros llevan a las personas a conocer los distintos aspectos del trabajo, por
lo tanto ustedes pueden ayudar a que circulen constantemente y pueden
mantenerse subjetivamente unidos a fin de continuar la relación del
grupo con el Ashrama, posibilitando su posterior exteriorización. Éstas son
las dos principales empresas que les presento, que conjuntamente con el
acercamiento individual intensificado y el trabajo de Triángulos y de Buena
Voluntad, les proveerá mucho quehacer.
Apoyen
a quienes son responsables de los movimientos de Triángulos y de Buena
Voluntad, dirigidos por F.B.. Posibiliten y no interfieran su trabajo; ellos
cometerán errores y ustedes los observarán inmediatamente; su único deber es
permanecer al lado de ellos. Los errores no tienen importancia cuando la clara
visión, la persistencia espiritual y el amor, los acompaña. El personal debe
ser en lo posible masculino, no debe haber personas de sexto rayo en puestos influyentes,
porque no saben colaborar y con frecuencia constituyen puntos de disención y
antipatía.
Como
ven, hermanos míos, para el manejo del trabajo no expongo planes fuera de lo
común en caso de que A.A.B. fallezca y tampoco sugiero cambios. Me agradaría
que el trabajo quedara en manos de quienes ahora lo desempeñan; sugieron que
introduzcan personas jóvenes en el grupo de trabajadores, a medida que haya
lugar y surja la necesidad, y también que el trabajo permanezca fluido como lo
ha mantenido A.A.B..
Recuerden
ante todo que la Escuela Arcana, Triángulos y Buena Voluntad trabajan como un organismo,
no como una organización, y crecerá por su propia vida inherente y no
forjando planes. Si tienen en cuenta esto verán cual fue el error de alguno de
ustedes al criticar y planificar el futuro de los distintos aspectos del
trabajo el cual continuará por la fuerza de su propia vida inherente y se
perjudicará por los proyectos, la interferencia y la organización. Déjenlo
solo, préstenle atención asiduamente y satisfagan sus necesidades cuando
surjan. El trabajo de Triángulos y de Buena Voluntad está en manos de personas
jóvenes que deben ser fortalecidas, alentadas y confiarse en ellas. En lo que a
la Invocación respecta, tarea vinculada a Buena Voluntad, Triángulos y Escuela,
va firmemente adelante y los tres son responsables de ella. Si se maneja
debidamente, su distribución será automática, mecánica e importante.
Las
distintas fases del trabajo se desarrollarán como es de desear, cuando no se
hable de los dirigentes, ni de las responsabilidades asumidas, ni de las
necesidades del Nuevo Grupo Simiente. Debe desecharse la idea de la
reorganización, pues inmediatamente perturbaría la armónica actuación del
actual organismo. La transición producida sin ningún cambio o dificultad,
tranquilizará grandemente a todos los grupos. Deben buscarse personas jóvenes e
instruirlas -instruirías sobre los principios. No deberá impartirse
enseñanza doctrinaria, pues si llegara a darse, la Escuela desaparecería
inevitablemente. Las nuevas verdades se van reconociendo rápidamente y la
juventud es quien las reconoce. Los que durante veinte años han absorbido un
sistema de pensamiento, quizás se hayan embebido tanto en él que les resulta
difícil reconocer la nueva y vital verdad entrante, y lo más penoso es que a
menudo están seguros que lo hacen. Las nuevas verdades nos influyen hoy, y si
la invocación significa algo, eso es lo que debe esperarse.
Los
principios que deben acentuarse son:
1. La Escuela Arcana
entrena a discípulos. Su programa es, por lo tanto, selectivo. Sus normas no
pueden descender. No es una escuela para probacionistas. En consecuencia, el
número de los estudiantes será reducido.
2. Es una escuela para
adultos donde se desarrolla la obediencia oculta, no la obediencia a las reglas
establecidas por el hombre o la escuela, sino la obediencia al alma.
3. Enseña en forma
científica a creer en la Jerarquía, no como doctrina sino como un existente y
probable reino de la naturaleza. Pone de relieve las reglas del Ashrama y la
vida dual del discípulo.
4. El estudiante aprende
que "las almas de los hombres son una".
5. No proclama categoría
ni poder, nadie en ella pretende ser un iniciado; El grupo de la Sede y el
personal de la Escuela están allí por inclinación espiritual.
6. No es sectaria. Es
apolítica e internacional en su modo de pensar. Su nota clave es servir. Sus
miembros pueden estar activos en cualquier secta o partido político, siempre
que recuerden que todos los senderos conducen a Dios y que la idea de la
"Humanidad Una" rige todos sus pensamientos.
7. Las doctrinas
fundamentales de la Sabiduría Eterna son reconocidas en todo el mundo y
expuestas en mis libros. Constituyen la enseñanza fundamental de la Escuela
Arcana, no porque sean míos los libros, sino porque es parte de la continuidad
de la Sabiduría Eterna y lo último que la Jerarquía impartió sobre dicha
sabiduría. Las doctrinas nunca deben convertirse en biblia de alguna secta,
como lo ha hecho la Sociedad Teosófica con La Doctrina Secreta, lo cual,
incidentalmente, causó un profundo desengaño a la Jerarquía. Nadie debe
convertir a Alice A. Bailey en una autoridad esotérica. Quienes están
vinculados a la Gran Logia Blanca no patrocinan biblias ni autoridades, sino
sólo la libertad del alma humana. La enseñanza es lo que tiene importancia, no
su origen o forma.
Reiteraré en bien de la claridad: Ninguno de ustedes es
responsable de la Escuela Arcana ni de sus actividades de servicio. Pueden
ayudar en cualquiera de ellas con humildad y móvil puro, dirigidos por A.A.B.,
o por aquellos en cuyas manos ella puso la responsabilidad... A través de estas
relaciones desarrollarán la humildad y la pureza de móvil, características
destacadas del discípulo.
Hay algo que deberían captar con
toda claridad y es el diseño que fundamenta los diversos aspectos del trabajo,
ya en proceso de expansión. Un escueto diagrama aclarará la relación, y esas
relaciones hoy son reales:
La
energía del nuevo grupo de servidores del mundo podría ser comparada con el
antakarana que vincula a la humanidad con la Jerarquía, proporcionando un canal
de contacto con los Ashramas de los Maestros. La Escuela Arcana puede ser
considerada como uno de los resultados de las actividades del nuevo grupo de
servidores del mundo, y muchas otras se llevan a cabo en el mundo. Lo mismo
atañe a las Actividades de Servicio. Ningún grupo esotérico estará debidamente
manejado ni correctamente motivado, si las energías espirituales de que
disponen y el conocimiento y la sabiduría que imparte, no se expresan como
servicio definido. Las actividades de servicio son, por lo tanto, expresión de
la vivencia de la Escuela Arcana, y en esa relación deben valorarse y mantenerse.
Como
discípulos, tienen cabida en las filas avanzadas del nuevo grupo de servidores
del mundo, y su responsabilidad como grupo consiste en ayudar en un aspecto del
trabajo, proyecto exclusivo de toda la Jerarquía. Les pido que dediquen todo su
esfuerzo en la tarea de preparación para la reaparición de Cristo, acrecentando
por todos los medios posibles la distribución del libro y del folleto homónimos
que tratan de Su reaparición. Se debe anegar de información al mundo, y a
través de la esperanza y expectativa despertadas, podrá ir hacia una mayor luz,
mejores relaciones humanas y una renovada felicidad. El resultado de lo que
ustedes hagan en esta línea aumentará la utilidad de las actividades de
servicio de la Escuela Arcana y ensanchará las filas de quienes actúan en
niveles mentales en el movimiento de Triángulos, que brega por establecer
rectas relaciones humanas por medio del trabajo de Buena Voluntad.
Comiencen,
hermanos míos, a desempeñar su propio trabajo, dejando a los demás que cumplan
las responsabilidades asignadas, y no pierdan tiempo inmiscuyéndose en otros
aspectos del trabajo que no demandan su atención. Ustedes pertenecen a mi
Ashrama. La Escuela Arcana no es un proyecto de mi ashrama, por lo tanto,
no es responsabilidad de ustedes. Ha sido el medio para proporcionarles el
necesario entrenamiento esotérico y continuará siéndolo si así lo desean, pero
el trabajo de Cristo (a que están consagrados todos los Ashramas) demanda su
colaboración. Tal la responsabilidad que hago recaer sobre ustedes.
Que
en el trascurso de los años desarrollen una consagración más firme, un servicio
más sacrificado y una mayor humildad, es la esperanza y plegaria de su amigo,
colaborador y Maestro.
Marzo de 1949
Hermanos
míos:
No tengo hoy
instrucciones grupales que darles, ni les daré más. Cuando termine las
instrucciones sobre los temas asignados escribiré otras sobre trabajo grupal,
que pondrá fin a todo lo que se dijo sobre el tema, en los dos tomos de El
Discipulado en la Nueva Era. El principal objetivo de este libro es
despertar en el público, que tiene aspiraciones, la oportunidad que se le
brinda para recibir entrenamiento sí así lo decide; esto deberá hacerlos
pensar con mayor claridad acerca de la Jerarquía y sus funciones; se obtendrá
gran beneficio difundiendo su enseñanza, que traerá como resultado una nueva
era en el campo de la instrucción espiritual. Mi actual propósito es ayudar a
A.A.B. a concluir la importante enseñanza que -con su ayuda- impartí al grupo
durante un extenso período de años, y estará a disposición del público después
de haber hecho ciertas omisiones específicas, de las cuales ella tiene
conocimiento y son similares a las hechas en el primer tomo. Se les impartió
más, mucho más de lo que pueden asimilar; sólo unos pocos quedan de los
estudiantes originales; los que estaban afiliados a mi Ashrama eran más de
cincuenta, sólo quedan dieciséis y, de ellos, únicamente ocho están realmente
activos, y aún dudo de dos de éstos.
Aquí cabrían
las siguientes preguntas: ¿Dónde estuvo la falla, o cometí algún error al hacer
la selección? ¿Quién fue culpable de lo que -en la superficie- parece un
rotundo fracaso? Quizás les interese conocer algunas de las razones:
1 Cuando el Maestro
selecciona al personal de Su ashrama, lo hace regido por ciertos ineludibles
factores:
a. La aspiración y el
desarrollo del discípulo (comúnmente estimulados por algún discípulo avanzado)
le permitirán llegar mental y conscientemente hasta la periferia del ashrama;
el proceso espiritual forzado lo lleva a veces prematuramente hasta ese punto. Sin
embargo, el discípulo está allí; el siguiente paso es (como dicen
ustedes) cuestión del Maestro, que debe darle la oportunidad para que se
acerque, si está capacitado para dar tal paso.
b. La relación kármica.
Debido a que por ciertas actividades en vidas anteriores la mayoría estableció
relación conmigo, han tenido y tienen la oportunidad de trabajar en una
relación más estrecha. Esto lo prueban agotando el karma, como sucedió con
H.S.D. y S.S.P.; ninguno de los dos fracasó totalmente.
c. La necesidad -que hay en
el mundo- de colaboradores. Los Maestros están forzosamente obligados a
utilizar personas que lleven a cabo ciertas fases del servicio exotérico, para
el que podrán estar capacitados, pero no preparados. Un caso así fue W.D.B..
Todos
estos factores rigieron mi elección, pues también yo (aunque soy un Maestro)
debo atenerme a la Ley esotérica y ofrecerles oportunidades a ustedes. Entre
los elegidos muchos fracasaron, pero debido a que están consagrados y dedicados
a la Jerarquía o a la Humanidad, están todavía afiliados a mi ashrama, aunque a
muy pocos se les permite acercarse más; no están preparados para
alcanzar lo que se denomina "posición ashrámica más iluminada".
2. La afiliación con el
ashrama somete al aspirante a un intensificado estimulo, y en algunos casos les
resulta imposible a los discípulos manejarlo. La energía espiritual que afluye
a la personalidad, mediante la propia alma del aspirante, fomenta lo bueno y
también lo que debe permanecer alejado del ashrama. Por lo tanto, deben
eliminarse las cualidades indeseables (los casos de S.C.P. y L.U.T.). El
estímulo es ineludible y constituye una de las pruebas que comprueban la
aptitud del discípulo aceptado para la "participación ashrámica". No se busca
ni espera la perfección, sino que por lo menos deben controlarse esos defectos
de la personalidad como el orgullo, el temperamento y la naturaleza
indisciplinada.
3. Otros
se eliminaron del grupo por desagradarles que se expusieran sus defectos y los
del grupo. Sabían que existían ciertas tendencias, pero no la gravedad de las
mismas; cuando traté de ayudarlos sólo evoqué resentimiento. En numerosos casos
(como ya expliqué) adoptaron el criterio de que las alabanzas, los encomios y
las interesantes instrucciones personales las escribía yo, pero si contenían
alguna crítica, era responsable A.A.B.. Esto sucedió más de una vez. En
realidad, en diversas oportunidades tuve que modificar mi crítica (o análisis,
si prefieren llamarlo así) y una o dos veces la eliminé totalmente a
requerimiento de A.A.B., que quizás conoce mejor que yo la mente occidental.
(Tales miembros fueron I.S.G-L. y D.E.I.)
4. Varios
miembros no supieron apreciar espiritualmente la oportunidad presentada. En
realidad no supieron reconocerla y hasta eran prácticamente inconscientes de
ello; seguirán en esta condición a la espera de otra encarnación. (L.D.N-C. fue
un ejemplo destacado de tal actitud; J.A.C. otro, aunque ansía grandemente
reincorporarse, lo cual no es posible; sin embargo podría serlo si la vida de
A.A.B. fuera más larga. Otro caso más fue B.S.D.)
5. Algunos
estudiantes consideran que la "obediencia oculta" infringía su libre
albedría, según lo consideró D.A.O.. Un buen número de ustedes sufría de
inercia y, aunque les agradaba y emocionaba el material recibido en las
instrucciones grupales y personales, fueron demasiado perezosos para valerse
plenamente de lo ofrecido, y nunca cumplieron mis requisitos.
Hay algo interesante y significativo que es de valor observar: Aquellos
que atravesaron los portales de la muerte entraron en una relación
definidamente más estrecha, merecieron esa recompensa y aplicaron lo que se les
enseñó. Como saben, son C.D.P., K.E.S., D.P.R.. Otros dos se están capacitando
rápidamente para seguir a esos tres discípulos en el Ashrama, y son B.S.W, que
unos años antes de morir se desvió momentáneamente, y G.S.S., cuyos vehículos
de la personalidad no pudieron soportar el estímulo que le llegó por conducto
del grupo. La sensibilidad a la excesiva estimulación es muy fácil de corregir
hoy, pues no constituye un defecto, sino una deuda kármica.
El
tiempo que dedico a decir estas cosas tiene como finalidad explicar con
claridad algunas razones de lo que para ustedes parecen fracasos. Me agrada el
trabajo que realizan algunos de los ocho miembros que están verdaderamente
activos. Dos, D.H.B. y R.S.U., pasaron por grandes pruebas y son mejores
servidores. Uno de ustedes, R.S.W., está en peligro de desviar sus actividades,
creo que pasará la prueba y luchará dos años más para obtener claridad de
visión. Respecto a los ocho restantes del grupo original no haré comentario
alguno, excepto alentarlos. Se mantienen firmes, poseen suficiente enseñanza
para trabajar y no soportan más estimulación. La mayoría de ellos no tendrán
que esperar para penetrar más definitiva y positivamente en el Ashrama, cuando
hayan atravesado los portales de la muerte. H.S.D. debería trabajar durante el
resto de su vida para obtener un espíritu tranquilo y permanecer al lado de
A.A.B., mientras ella la necesita. L.D.O. debe adquirir un punto de vista más
amplio, en vez de su manera limitada de encarar los problemas de la humanidad;
tiene que desechar su afirmación de que los paliativos y soluciones que sugiere
son totalmente correctos. F.C.D. va muy bien, pero es un antiguo y entrenado
discípulo y nunca me causó ansiedad. Lo mismo atañe a J.W.K.-P..
Como
podrán observar, no abarco la totalidad del campo, sin embargo indico
suficientes cosas para demostrar la razón de la pobre manifestación exotérica
de un movimiento interno realmente esotérico -el cual se mantiene intacto,
aunque la forma externa está desunida, debido a la debilidad de sus miembros y
a la presión de la vida cotidiana en el grupo externo. Todos ustedes -desde el
primero hasta el último que ingresó en el grupo- siguen dentro de mi aura o en
la del Ashrama mayor del Maestro K.H., y confío en que continúen estándolo. Les
recordaré también que numerosos miembros de mi Ashrama, desconocidos por
ustedes, ingresaron en él sin la ayuda de A.A.B.. Ustedes no constituyen el
grupo más importante. No se olviden de los demás condiscípulos. Algún día
cuando posean continuidad de conciencia los conocerán, pues se unirán con ellos
dentro del círculo infranqueable de mi Ashrama. Si leen con detenimiento la
enseñanza sobre la exteriorización del Ashrama de Sanat Kumara, la Jerarquía,
conocerán y descubrirán la razón del experimento hecho con los grupos externos
que ahora lleva a cabo la Jerarquía.
* Tratado
sobre los Siete Rayos, Tomo V.
** Tratado
sobre los Siete Rayos. (La Curación Esotérica), Tomo IV.
* La Exteriorización
de la Jerarquía.
Agosto-setiembre, 1949
Mis
hermanos de siempre:
Estoy
dando vueltas y vueltas a la idea de qué puedo decirles para que el trabajo de
relación, identificación e iniciación grupales, llegue a ser una realidad
sólida, activa y efectiva en sus mentes y en las de otros aspirantes y
discípulos. Con gran fervor trato de que el tema o tópico sea real y vital,
porque esencialmente es un nuevo concepto esotérico e idea germen, que deben
captar muchos aspirantes del mundo. Al mismo tiempo el aspirante debe
comprender que para él como individuo, mejor dicho, para ustedes como
individuos y discípulos consagrados, no tienen importancia las ideas. Mientras
la conciencia acentúe la realidad de la individualidad, la idea grupal
no puede tomar forma como ideal grupal. Existe aún el sentido de
separatividad, el cual fue laboriosamente desarrollado -de acuerdo a la ley
evolutiva- desde el momento en que el alma decidió experimentar, adquirir
experiencia y expresar la divinidad. El esfuerzo, la realidad emocional, la
empresa materialista, todos de carácter separatista, constituyeron (si puedo
expresarlo en forma tan desafortunada) las cosas espirituales esenciales que
forzosamente preceden al esfuerzo y a la consciente relación grupales. Por lo
tanto, el factor implicado es el definitivo "rompimiento con el
pasado", y la entrada en un nuevo estado de percepción -fundamentalmente
incluyente y no excluyente.
Como
bien saben, lo antedicho es una verdad muy familiar y primaria. Para la mayoría
es una proposición mental. Ustedes esperan algún día lograr este sentido
básico de inclusividad, característico de la Jerarquía. Actualmente no se
sienten fusionados, unidos e incorporados en las auras mentales, astrales y
etéricas, de quienes constituyen el grupo del cual saben que forman parte. Les
pediría considerar detenidamente lo que acabo de decir. Por ejemplo ¿quisieran
penetrar en la atmósfera mental de un compañero de grupo, o les agradaría que
él penetrara en la de ustedes y conociera el contenido de su mente? Esto
implica una prueba mayor, que algún día enfrentarán. Además ¿compartirían sus
reacciones emocionales con un condiscípulo? ¿Les interesa las reacciones de él?
Si les interesa, ¿por qué? Alguna vez ese interés recíproco deberá ser
efectivo, y necesariamente implicará autosacrificio en ambas direcciones.
¿Quisieran, o consideran apropiado, que un colaborador sea influido por el
cuerpo etérico de ustedes y, en consecuencia, por las energías que afluyen a
través de dicho cuerpo? y ¿a su vez, que su energía afluyera a través de
ustedes?
Estas son
algunas de las implicaciones del trabajo grupal y para ellas deben estar
preparados. La comprensión de la inevitabilidad de dichos requisitos los
conducirá oportunamente a un cuidadoso escrutinio de sus pensamientos,
reacciones emocionales y energías, que ustedes dejan penetrar continuamente, porque
(por primera vez en la historia de su alma) sienten la necesidad de
proteger al hermano de los resultados que producen las reacciones de sus
personalidades; en consecuencia, un servicio científicamente prestado reemplaza
la hasta ahora actividad irreflexiva e indisciplinada. Señalaré que en ningún
momento deben protegerse de las reacciones de la personalidad de un
condiscípulo; acéptenlas, absórbanlas y así -al ocuparse de ellas- ayudan a
liberar su vida y la propia.
El
tema de la interacción grupal es mucho más profundo y significativo de lo que
sospechan o aprecian; podría sintetizarlo con palabras de San Pablo:
"Ningún hombre vive por sí mismo". Sentir, pensar y absorber las
numerosas energías incentivadas y activas, constituye un vasto proceso de
incontables interrelaciones, y la mayoría de los aspirantes tienden a
olvidarlo.
Sugiero
que durante el año venidero repasen sus instrucciones individuales y luego -en
el trascurso del año- respondan a las seis preguntas que les formularé. El
propósito de esta tarea (si así puedo llamarla) consiste en aclarar sus mentes
respecto a los problemas, oportunidad y conocimiento latente, adquirido como
resultado de haber trabajado durante años bajo mi tutela; las respuestas
proporcionarán a los hermanos del grupo un sentido de relación, responsabilidad
compartida, reconocimiento del acerbo y riqueza grupal (empleo otra vez
palabras inadecuadas), y la comprensión de las posibilidades que fortalecerán
grandemente a cada uno y a todos. Esto cerrará el ciclo de instrucciones. Si se
valen de la oportunidad de la búsqueda personal coincidente con el período de posguerra,
quizás descubran una repentina profundización espiritual y un fortalecimiento
de sus vidas, contactos espirituales y relación grupal, y descubrirán además
que ustedes mismos están en más estrecha armonía con el Ashrama, su programa y su
poder, y que tienen la oportunidad de aprender en forma nueva y subjetiva, de
lo cual nada debo decir hasta que ustedes lo hayan registrado. Así acrecentarán
grandemente su utilidad para la humanidad, para el Ashrama y para mí.
La
Ciencia de la Impresión * es de suma importancia para el grupo. Ya ha pasado el
momento de prestarles atención a ustedes y a sus individuales temperamentos,
que deberá ser reemplazado por la actividad grupal, es decir, la actividad de
este grupo particular de discípulos, en relación con mi Ashrama y con el
servicio mundial.
Quisiera
que reflexionen algo más sobre el tema del séptimo punto, la exteriorización de
los Ashramas de los Maestros, de modo que el contenido de mi siguiente
instrucción tenga para ustedes mayor significado.
Tomen
los escritos y el primer tomo de El Discipulado en la Nueva Era y
repasen rápidamente ambas fuentes de información, luego anoten:
1. Cualquier
definición que encuentren sobre el Ashrama. Hay muchas.
2. Una
breve y clasificada enunciación del trabajo excepcional que todo ashrama
lleva a cabo en el mundo externo mediante iniciados, discípulos y discípulos
afiliados, como lo son la mayoría de ustedes, de los cuales dos o tres fueron
más allá de la etapa de afiliación.
Esta
tarea no deberá llevarles mucho tiempo.
Hermanos
míos, soy espiritualmente ambicioso respecto a ustedes. Los reuní en mi grupo
ashrámico y, por lo tanto, en mi aura, para vitalizarlos, instruirlos y
protegerlos. Hacia ustedes va mi amor y mi deseo de que se unifiquen. ¿Quieren
ayudarme en esta tarea? ¿Quieren acompañarme en este esfuerzo jerárquico, al
que me he comprometido junto con los demás Maestros? Mucho pueden hacer
mediante la palabra, la pluma y el ejemplo. Háganlo como un solo y humilde
corazón y como una sola visión, a fin de ayudar a una humanidad profundamente
absorbida y abrumada por el sufrimiento.
Las seis
preguntas están destinadas a resumir las instrucciones impartidas al grupo de
discípulos afiliados, dadas en estos últimos años, y a convertirlas en algo
personal y significativo en sus conciencias. Deben ser consideradas como que el
alma las plantea al discípulo y señalan -si se aplican correcta y
creadoramente- el fin de un ciclo preliminar y el comienzo de un nuevo ciclo de
utilidad espiritual y renovado progreso y desarrollo.
Antes de
responder a estas preguntas deberán considerarlas detenidamente y reflexionar
sobre ellas seriamente. Las respuestas impartirán la verdad tal como la
ve el discípulo, no a la luz de su ferviente deseo y aspiración, y también las
anotarán (para enfocar esa verdad) sin tener en cuenta ni temer lo que puedan
pensar los demás miembros del grupo. En el Ashrama, hermanos míos, se conoce al
hombre tal cual es; para este claro conocimiento los miembros del grupo
(afiliado a mi Ashrama) deberán prepararse.
Haré una
sugerencia: Tenemos seis preguntas, es decir, una pregunta para considerar cada
dos meses, durante el próximo año. Háganlo cuidadosamente, reflexionen sobre
ellas e investíguenlas internamente, luego, al finalizar el segundo mes,
respóndanlas.
Pregunta
1. Al estudiar
las instrucciones que di sobre los cinco rayos condicionantes y al estudiarse a
sí mismos en conexión con la información dada:
a. ¿Cuál de los cinco rayos condicionantes creen
que los controla o cuál es el que más predomina en ustedes?
b. ¿Qué
rayo deberá controlarlos y cómo pueden reforzar ese control?
La respuesta
a estas preguntas requerirá la honesta consideración de las propias cualidades
buenas y malas, el acervo y las limitaciones.
Pregunta
2. Al mirar
retrospectivamente los años en que han recibido instrucción ¿creen que han
progresado definidamente en el sendero? Si es así ¿en qué basan esa creencia?
De acuerdo a las circunstancias ¿creen que hubieran podido progresar más?, y si
no lo hicieron, ¿cuál fue la razón o razones?
Pregunta
3. Personalmente
¿en qué debería consistir su futuro trabajo respecto a
a. su personalidad, medio ambiente y
circunstancias particulares, a fin de que la vida cotidiana sea más
espiritualmente efectiva para
b. establecer contacto más estrecho con su alma,
con el mismo objetivo de vivir efectiva y espiritualmente, a fin de
c. unificar el alma y la personalidad y
demostrar ese hecho con toda claridad? ¿Cuál consideran que es el mayor
obstáculo para lograrlo?
Pregunta
4. ¿Están
satisfechos de la relación establecida con sus hermanos de grupo?
a. ¿Los conocen mejor y los aman más que al
principio, es decir, aman a todos como grupo?
b. ¿En qué creen que ustedes les han fallado? y
si les fallaron ¿qué proponen hacer para rectificar la situación?
e. ¿ Por qué creen ustedes que han sido un haber
para el grupo?
Las
cuatro preguntas conciernen mayormente a la capacidad de vivir como alma en su
pequeño mundo externo y se refieren principalmente a la expresión objetiva. Las
dos preguntas que siguen conciernen a las relaciones subjetivas.
Pregunta
5. ¿Qué actitud
adoptan hacia su Maestro, Djwhal Khul, como resultado de los años de
entrenamiento bajo Su instrucción?
a. Pueden sentir mi vibración en cualquier
momento? ¿Perciben la diferencia entre mi vibración, la de su propia alma y la
del grupo?
b. ¿Qué efecto les produjo el trabajo del
plenilunio? Cuando trataron de hacer contacto, ¿obtuvieron algunos resultados?;
si los obtuvieron, ¿cuáles fueron?
c. ¿Qué es lo que regirá ahora sus esfuerzos, en
relación con el trabajo, como discípulos míos, durante el resto de la vida?
Pregunta
6. ¿Qué parte
están dispuestos a desempeñar en mis planes y en la tarea que les asignaron en
mi Ashrama? Esta pregunta tiene que ver con el trabajo práctico, interno y
externo:
a. ¿Tienen en su mente algún definido programa
de trabajo, como contribución a la actividad de mi Ashrama?
b. Si es así ¿cómo se proponen complementarlo y
llevarlo a la práctica?
c. ¿Cuál es, en la actualidad, la tarea
principal del Ashrama? ¿Conocen el tipo de ayuda -subjetiva u objetiva, o
ambas- que pueden prestar?
Esta última pregunta atañe profundamente
a la capacidad de reaccionar a mi impresión y a la del Ashrama. Quisiera
que respondieran a ella, en lo posible, desde ese aspecto.
Discípulos
míos, entren en una relación más estrecha con mi Ashrama, del cual soy el punto
focal; traten de obtener una mayor armonía con sus condiscípulos y conmigo. Soy
quien dirige el trabajo. Es mi ferviente deseo que esta relación constituya la
principal realización de cada uno en el próximo año.
Noviembre-diciembre de 1949
Hermanos
de larga data:
En mi última instrucción les di muy poca
enseñanza sobre el trabajo grupal, aunque en ella se enunciaron varias
insinuaciones significativas, para que las captaran intuitivamente. Durante el
trascurso de los años les impartí mucha enseñanza, pero al mirarlo
retrospectivamente, fue inevitable darme cuenta de cuán poco se habían
beneficiado con la enseñanza del trabajo grupal, aunque muchos de ustedes lo
hicieron con mis instrucciones personales. De los primeros cincuenta aspirantes
al discipulado, sólo quedan dieciséis. Creo que ustedes mismos serán los
primeros en admitir que hay muy poca interacción grupal y a los pocos que
permanecen firmes no los anima ninguna inquietud grupal.
Algunos
(como F.C.D., J.W.K-P., R.V.B., P.G.C., R.S,U, y R.S.W.) trabajan activamente
con mis planes, aunque en realidad no son míos, sino la colaboración requerida
para el esfuerzo jerárquico. Los demás están absorbidos por los procesos del
vivir cotidiano, demasiado cansados para estar más activos de lo que están,
condición de la personalidad que no puedo criticar.
Deben
recordar que este esfuerzo grupal que inicié, ayudado por los Maestros más
avanzados y experimentados, de ninguna manera ha llegado a su fin; puede ser (y
probablemente lo sea) para ustedes un experimento en esta vida particular, pero
en la próxima quizás evoque en ustedes nuevas actitudes y profunda comprensión
de lo que subjetivamente sucede. La falta de comprensión y reconocimiento de la
oportunidad, dejaban perpleja a A.A.B. y me preocupaban a mí. Al igual que todo
discípulo tuvo al principio que trabajar en la oscuridad; cuando comenzó a
prestar servicio no había en su cerebro físico la menor idea de la existencia
de los Maestros ni de la Jerarquía, pero continuó sirviendo muchos años hasta
que, como recompensa, descubrió o debería decir recuperó, antiguos vínculos y
conocimientos que aclararon su visión y posición respecto a la verdad. Ahora va
lentamente prestando ese servicio que (dentro del Ashrama) permitirá a K. H.
realizar una tarea más espiritual, en colaboración con el Cristo. A fin de entrenarse
y de llevarlo a cabo, emprendió sola y sin mi ayuda la fundación
y organización de la Escuela Arcana, que le proporcionó el entrenamiento y la
experiencia necesaria y le permitió demostrar la calidad de la enseñanza y la
sicología esotérica, tarea principal de cada ashrama y particularmente del
ashrama de segundo rayo.
A todos los que permanecieron firmes,
aunque obligadamente inactivos, les pediré que, al trascurrir la vida y al
acercarse el momento eventual e inevitable de abandonar el cuerpo, se aferren
cada vez más al conocimiento que poseen de la Jerarquía y pasen al más allá
totalmente consagrados al Plan jerárquico. Esto no es simplemente una
sugerencia de mi parte, sino que trato de llamarles la atención sobre el
concepto de la continuidad espiritual del conocimiento y de la actitud
correctamente orientada. Entonces no se perderá tiempo y -si lo desean cada uno
y todos- lograrán la verdadera continuidad de conciencia, pues es uno de los
factores que servirá para mantener unido a este grupo de discípulos.
Otras
cosas debo decir, pues ésta es mi última instrucción sobre el tema del trabajo
grupal. No es necesario decir mucho sobre ello, comenzando con algunas
preguntas. ¿Piensan alguna vez, con agradecimiento, en quienes ya no trabajan
con nosotros? Por ejemplo, ¿se acuerdan de D.A.O., de S.C.P., de W.B.D., de
J.A.C., o de ese experto trabajador de la Jerarquía, L.D.N-C.? Puedo
asegurarles que muy pocas veces los tienen en sus mentes. No obstante, son aún
parte integrante de este grupo, que tuvo la tarea y responsabilidad de ser el
primero (aunque de ninguna manera el único) en dar los pasos iniciales hacia la
exteriorización de los Ashramas de la Jerarquía.
Es
muy importante y esencial que el aspirante espiritual reconozca que la
Jerarquía es incapaz -regida por la ley de la libertad del alma humana- de
actuar en el mundo de los hombres, si no existieran grupos representativos que
pueden aminorar la cualidad jerárquica de la energía para que el hombre común
(con su cualidad y vibración comunes) halle en sí mismo un punto de respuesta.
Específicamente por esta razón dirigí este experimento de trabajar grupalmente
con ustedes, a fin de probar la capacidad humana, en sus estratos más elevados,
y de responder a esta cualidad mucho más elevada. No resultó como esperaba,
pero debido a que ustedes pertenecen -desde nuestro punto de vista- a la misma
generación espiritual, y a que la diferencia de edad no pasó de los veinticinco
años (créanme, hermanos míos, que siempre olvido la edad en el plano físico),
volverán juntos a continuar esta inevitable experiencia.
Sin
embargo, en el venidero ciclo de servicio no estarán, como en esta vida,
asociados a A.A.B. y F.B., los cuales actuarán entonces en los Ashramas de sus
propios Maestros, y también F.C.D. y R.S.U.. No supongan por lo antedicho que
no habrá contactos e interacción mutuos al servir mundialmente, pues los habrá.
Es total la unión de los Ashramas de acuerdo al Plan espiritual, y las
relaciones entrelazadas se irán acrecentando. Ninguna de estas cuatro personas
actuará en mi Ashrama y quiero que se preparen para ello. Sin embargo,
recuerden que los karmas personales se establecieron basados en numerosas
relaciones inesperadas, y este grupo posee el karma personal de más de
cincuenta personas, y debe necesariamente ser así porque de otra manera sólo
serían posibles unas pocas relaciones personales, algo muy difícil de que lo
comprendan.
Quiero evitar toda tendencia a considerar
a un ashrama superior a otro. De los cuarenta y nueve ashramas que constituyen
la Jerarquía en este período planetario al algunos están en plena actividad,
otros en proceso de formación y aún otros en estado embrionario, esperando que
un iniciado adquiera la "capacidad de enfocarse" y que se esté
preparando ahora para recibir la quinta iniciación. Esencial y potencialmente
los Ashramas son todos iguales y su cualidad no es la rivalidad; difieren en su
actividad planificada -actividad que es Parte de otra actividad jerárquica,
cuidadosamente formulada. Nunca olviden esto La devoción de un discípulo hacia
un Maestro no tiene para Él ni para Su grupo ashrámico ninguna importancia. La
devoción, la predilección y la elección Personales, no rigen la formación del
grupo del Maestro. Las antiguas relaciones y la habilidad de manifestar
determinados aspectos de la vida a la clamorosa humanidad y expresar
definidamente la cualidad de rayo, determinan la ubicación jerárquica de los
aspirantes en un Ashrama. Quizás éste sea un concepto nuevo para ustedes, razón
por la cual A.A.B. nunca dijo que deberían concentrar su atención sobre algunos
de los Maestros conocidos. Jamás ignoró que cada Ashrama central tiene
asociados seis Ashramas, que firme y constantemente se organizan para
satisfacer la necesidad planetaria. Observarán que no digo la "necesidad
humana", Porque las necesidades del planeta que la Jerarquía debe
satisfacer abarcan mucho más que las del cuarto reino de la naturaleza.
Reflexionen sobre estos conceptos.
También sería benéfico considerar a los
Ashramas de los Maestros como expresiones del tipo más elevado de grupos que
actúan constructivamente, cuyo personal mantiene una total unidad de propósito
y una plena consagración (sin reservas en lo que concierne al discípulo
implicado) para llevar a cabo la inmediata empresa ashrámica. La posición del
Maestro en el centro del grupo no tiene relación con el instructor en el centro
de un grupo de educandos y devotos, tal como lo conocemos en esta era Pisceana.
Él constituye el centro porque, simplemente, a través de la cualidad de Su
vibración, de las antiguas relaciones kármicas y de la demanda invocadora de
los iniciados, discípulos y algunos aspirantes los ha reunido para llevar a
cabo los fines de Su empresa ashrámica; no los ha reunido para enseñarles ni
para prepararlos para recibir la iniciación, como se ha enseñado hasta ahora.
Los aspirantes y discípulos se preparan a sí mismos para los procesos
Iniciáticos, iniciándose en los misterios de la divinidad por la disciplina
la meditación y el servicio. Deben recordar que el Maestro de un Ashrama
puede, por ejemplo, atraer hacia sí a otros Maestros de Su mismo grado. Cinco
Maestros trabajan conmigo en mi Ashrama. Sería de valor considerar los factores
que mantienen unido un Ashrama y establecen su unidad. Los principales factores
que ustedes pueden comprender son:
1. La capacidad más importante del Maestro de un
Ashrama es adquirir el derecho de comunicarse directamente con el Concilio de
Shamballa y saber directamente la inmediata tarea evolutiva que está llevando a
cabo la Jerarquía. Los iniciados de Su ashrama no lo titulan Maestro, sino que
lo reconocen como Custodio del Plan, basándose en Su capacidad para
"enfrentar la Luz mayor que brilla en ShambaIla". El Plan proporciona
la nota clave de las actividades de cualquier ashrama, en determinado momento y
en un ciclo dado.
2. La unanimidad de propósito produce una relación
subjetiva muy estrecha, y cada miembro del ashrama se ocupa de colaborar al
máximo en la tarea que tiene entre manos. No tienen cabida las personalidades.
Hace algunos años dije, como recordarán, que los vehículos de la personalidad
nunca entran -simbólicamente hablando- en el ashrama, y esto significa que los
vehículos sutiles de la personalidad deben forzosamente cumplir con las mismas
reglas que el cuerpo físico -dejarlos afuera. Recuerden también que los
ashramas están en el plano búdico o intuitivo. La comprensión conjunta y la
unida adhesión a la deseada y ordenada técnica cíclica, une a los miembros de
un ashrama en un todo sintético, por lo tanto no es posible la controversia ni
la acentuación de las ideas individuales, porque ninguna cualidad vibratoria de
la personalidad penetra en la periferia o aura de un ashrama.
3. La planificación y asignación de las tareas
vinculadas a la tarea entre manos, se llevan a cabo por medio de una meditación
ashrámica reflexiva, iniciada por los Custodios del Plan. El Maestro de un
Ashrama no ordena "hacer esto o aquello", sino que, juntos, al
unísono y en profunda reflexión, van desarrollando los planes, y cada discípulo
e iniciado ve ocultamente dónde se lo necesita y dónde -en determinado
momento- debe aplicar su energía colaboradora. Observen mis palabras. Sin
embargo, los miembros del Ashrama no se reúnen para meditar conjuntamente. Una
de las cualidades que se desarrollan por medio del contacto ashrámico, es la
capacidad de vivir dentro del campo de la percepción intuitiva -campo o esfera
de energía generada, que fue creado por el propósito unido, la planificación
combinada y la energía concentrada de la Jerarquía. Constituye una analogía (y
sólo eso) comparar este campo de energías reflectoras, reflexivas y reflejadas,
con el cerebro de un ser humano. El cerebro refleja los impactos de la
actividad telepática, de la percepción sensoria y del conocimiento adquirido en
los tres mundos; entonces se inicia la reflexión relacionada con los procesos
mentales sincronizados con el cerebro; luego se comunica al mundo externo esas
reflexiones. La meditación reflexiva ashrámica es parte integrante de la
percepción en constante desarrollo, del discípulo-iniciado que a su vez es
parte de toda la meditación reflexiva jerárquica basada en la inspiración (en
sentido oculto) que proviene de Shamballa. En cuanto un discípulo puede
participar en esta constante e ininterrumpida meditación o reflexión, sin
interrumpir el servicio que presta ni la línea de sus pensamientos, se
convierte en lo que se denomina "discípulo que ya no saldrá".
4. Otro factor que produce unidad grupal y
precisión sincronizada del trabajo, es la total ausencia de crítica en el
ashrama, pues al no poseer la tendencia a criticar no les interesan las vidas
personales externas de los miembros que actúan en los tres mundos. La crítica
observada entre los hombres es sencillamente la manera de acentuar el yo
inferior y desviar la actitud hacia los aspectos materiales de la vida de la
persona. Los miembros del ashrama poseen lógicamente clara visión, conocen
mutuamente sus capacidades y limitaciones, por lo tanto, saben dónde pueden
complementarse entre sí y crear y presentar juntos un equipo perfecto, a fin de
servir mundialmente.
5. Mencionaré otro factor más de los muchos posibles: Los miembros de
un Ashrama están todos en proceso de demostrar amor y razón pura y al mismo
tiempo se enfocan en el aspecto Voluntad de la divinidad. Quizás este enunciado
tenga actualmente poco significado para ustedes, pero fundamentalmente es un
factor que crea el antakarana superior, une a la Jerarquía y a Shamballa y hace
que sea de tanta importancia el propósito planetario.
Estos factores principales producen la unidad
grupal, trayendo como resultado armonía telepática y percepción intuitiva, pero
son efectos y no causas y producto del grado de unidad grupal alcanzado.
Por
lo tanto habrán observado la razón científica que tenía cuando, en los últimos
años, los exhorté a establecer una empresa grupal, por ser el principal factor
unificador; el Ashrama interno al cual están afiliados representa para ustedes
(en la actual etapa de desarrollo) lo que Shamballa para la Jerarquía -desde el
aspecto de la inspiración dinámica. Si hubieran hecho esto (no lo hicieron) el
grupo no se habría desintegrado. Si no hubieran criticado, la unidad se habría
fortalecido. Una de las razones que me llevó a ser completamente franco y
revelar al grupo las debilidades y limitaciones individuales, fue instruirlos
en la luz de la percepción pura, que conoce el porqué de las cosas y ve con
claridad los objetivos en vista. Donde hay verdadera percepción se elimina
automáticamente la crítica.
Los
grupos modernos (los grupos en gran parte constituyen todo campo de pensamiento
y actividad) están generalmente compuestos por personas que poseen una idea
básica, de la cual todos están de acuerdo y tratan de expresarla por medio de
sus antagónicas personalidades y, frecuentemente, obedecen a algún líder o
persona de mentalidad más poderosa que la de la mayoría, a fin de explotar y
utilizar los métodos que consideran esenciales para el éxito. Por eso hay poca
verdadera unidad, y a menudo la que existe se basa en la conveniencia o en los
buenos modales.
Sin
embargo, se está formando en todas partes un nuevo tipo de grupos. ¿Se han dado
cuenta (trato de hacerlos pensar y razonar) que un grupo compuesto de personas
que pertenecen al mismo rayo y están en la misma etapa de evolución, sería
relativamente fútil e inútil? Un grupo así carecería de dinamismo -dinamismo
que se expresa cuando se unen y combinan las diversas cualidades de rayo.
Cuando se dice que un Ashrama es de primero y segundo rayos -mencionando
únicamente dos de los siete- es esencial recordar que aunque sus miembros
poseen el mismo rayo básico del alma, quizás pertenezcan a alguno de los seis
subrayos subsidiarios; además hay un constante traslado de personas a medida
que realmente progresan de un rayo menor a otro mayor, o (por razones de servicio)
pasan a otro subrayo de su propio rayo; esto es algo que con frecuencia se
olvida. Sería conveniente comprender que un ashrama está compuesto de
discípulos e iniciados de todos los grados. La interacción entre los distintos
elementos enriquece el Ashrama y tiende inevitablemente a prestar un exitoso
servicio en los tres mundos.
Ansío que se mantenga unido el grupo
con el cual emprendí un experimento oculto para la Jerarquía. Aquí no me
refiero a los pocos que todavía están activos (¡y quizás se vanaglorien por su
firmeza!), sino también a los miembros inactivos y a quienes se retiraron
voluntariamente, o los que forzosamente tuve que eliminar, además de los que
actúan en el más allá. Le pedí a A.A.B. que enviara a cada uno la lista
completa de quienes pertenecieron a los grupos primitivos y los que están o
estuvieron en el grupo reorganizado. Se les remitirá los nombres sin
comentarios ni direcciones. Les pido que un día de cada mes -el del plenilunio-
nombren a cada uno de sus condiscípulos, les envíen luz y amor, para fortalecer
la relación entre ustedes, lo cual creará también un cuerpo de energía -un
cuerpo etérico- para el entero grupo subjetivo, y se integrarán más
estrechamente en el trascurso del tiempo, atrayendo nuevamente a aquellos que
se retiraron y fortaleciendo a los que desafortunadamente demostraron ser
débiles.
Este
problema de la integración grupal y la sintetización del personal (si puedo
emplear tal frase), presenta en la actualidad un gran problema para la
Jerarquía. Como observarán, se fundamenta en la etapa de evolución alcanzada
por la humanidad. Actualmente millones de personas -y esto quizás los
sorprenda- alcanzaron una definida medida de permanente integración de la
personalidad. Son personas, en el más pleno sentido de la palabra,
aunque carezcan de todo contacto con el alma o deseen tal contacto, lo cual
significa que son hombres y mujeres que dominan su propio escenario, medio
ambiente o circunstancias; por lo tanto constituyen un problema en esta era
cíclica preparatoria, porque se niegan -a menudo en forma inconsciente- a
formar parte de un grupo; quieren siempre ocupar el lugar del dirigente. Esto
atañe tanto a los aspirantes espirituales como a los verdaderos dirigentes y
trabajadores grupales, en cualquier aspecto del pensamiento y procedimiento
humanos.
Por
lo tanto, preguntamos: ¿Cómo es posible crear grupos extra ashrámicos con
aspirantes y discípulos que sólo valoran la categoría espiritual, la fama y la
posición elevada? No es posible. Lo único que podemos hacer es instruir a
aspirantes sobre los conocidos requisitos grupales. Debemos también señalar los
peligros del orgullo mental, detallarles las limitaciones de la personalidad y
las dificultades del verdadero liderazgo espiritual y, luego, rogarles que se
ocupen de sus propias cosas, no de las de los demás, y que sirvan a la raza
humana, lo cual significa incidentalmente servir a la Jerarquía y demostrar su
capacidad de trabajar en un Ashrama. La mayoría de los discípulos -en las
primeras etapas- tienden a ser didactas; les agrada expresar con palabras su
profunda comprensión de la verdad oculta y con ello establecer, en realidad, su
superioridad sobre los estudiantes no esotéricos, y al hacerlo (también
incidentalmente) establecen antagonismos con aquellos que hubieran podido de
otra manera ayudarlos. Les gusta demostrar su familiaridad con los principios
jerárquicos, pero, como aún no viven esos principios, obstaculizan más que
ayudan y al mismo tiempo por medio del autodescubrimiento aprenden mucho. Creen
que al expresar su conocimiento de los ínfimos y poco importantes detalles de
las vidas y métodos de los Maestros, revelan haber alcanzado una etapa elevada
de comprensión y desarrollo espiritual, lo cual no es así en manera alguna. En
último análisis, indica un sentido superficial de los falsos valores, y el
setenta por ciento de su información es errónea y sin importancia.
Creo
necesario acentuar la poca importancia de su pretendida información, porque el
trabajo de los Maestros y su libertad de servir a la humanidad como lo han
elegido, se ve grandemente obstaculizado por estas estúpidas formas mentales y
por las ideas preconcebidas de los aspirantes bien intencionados. Los Maestros
raras veces se parecen a las descripciones, imágenes e informaciones que tan
frecuentemente hace circular el aspirante común. Toda esta cuestión de las
habladurías y de la mala información oculta, rige la mayoría de los numerosos y
pequeños grupos ocultistas.
Hasta
que no se formen grupos de discípulos y aspirantes avanzados, que posean el
conocimiento que han comprobado por sí mismos, capaces de interpretar
correctamente los hechos ocultos, y hasta que no estén dotados de esa rara
virtud grupal de guardar silencio, no se logrará la deseada exteriorización de
los ashramas. Quisiera que cavilen sobre estas cosas y se preparen para una
apreciación mayor y más sólida y también que satisfagan más adecuadamente los
requisitos jerárquicos, en la próxima encarnación.
Ahora,
hermanos míos y colaboradores, los dejo para que trabajen, sirvan y estudien;
con esta última palabra quiero significarles que reflexionen y piensen. Les
recomiendo que consideren (porque todavía no pueden pensar en forma realmente
constructiva, sino sólo imaginariamente) el lugar que les corresponde en mi
Ashrama, o la parte que desempeñan ante todo como individuos y como grupo en
esta planificación, reajuste y alineamiento jerárquicos. Les pido ayuda para
que el más nuevo de los ashramas desempeñe una parte de valor en el grupo de
los ashramas, reunidos alrededor de quien fue mi Maestro, el Chohan K.H.
Se
ha ejercido mucha presión sobre ustedes este año, lo cual he visto y tomado
nota; el grupo está mejor como grupo, que en años anteriores; he percibido la
profundización de la devoción y la fortaleza de la convicción. Los fracasos,
donde los hubo, no es necesario que se repitan, porque el amor grupal puede
neutralizarlos; las flaquezas de la personalidad, errores y defectos, se pasan
por alto y se olvidan en la urgencia de la necesidad humana y no penetran en el
ashrama. Les pido que recuerden esto y con corazón humilde persistan en sus
esfuerzos, amen a toda la humanidad y sigan su camino.
Que
el amor desempeñe la parte que les corresponde en sus vidas, en sus
interrelaciones, como debe hacerse y se hace dentro de la Jerarquía; consideren
al ashrama al cual están afiliados, como una Jerarquía en miniatura y modelen
sus esfuerzos de acuerdo a lo que han aprendido acerca de la Jerarquía;
consideren inútil todo lo que no sea productivo como servicio a la humanidad y
que su actitud hacia todos los discípulos y a la Jerarquía sea cada vez más
efectiva. El ciclo venidero es trascendental por las oportunidades que ofrece y
quisiera que -como individuos y grupo- estuvieran a la altura de esa
posibilidad. Posen sus ojos en la necesidad humana, posen su mano en la mía (si
me permiten hablar en símbolos) y así juntos vayamos adelante hacia una mayor
influencia y profunda utilidad.
SECCIÓN DOS
ENSEÑANZAS SOBRE LA MEDITACIÓN
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ENSEÑANZAS
SOBRE LA MEDITACIÓN
PRIMERA
PARTE
Continuando
con las instrucciones de la Ciencia de la Meditación, recordaré que
construimos sobre las mismas verdades fundamentales expuestas anteriormente en
el libro El Discipulado en la Nueva Era, T. I, y que nuestras metas y
objetivos siguen siendo los mismos. Nuestra preocupación inmediata es crear
una unidad grupal arraigada en el amor, lo cual requiere el despertar del
centro cardíaco para que adquiera mayor poder. En relación con esto repetiré
(con algunas variantes) lo que dije anteriormente, por ser un prefacio
apropiado para lo que voy a pedirles que hagan:
"Estas líneas de energía que vinculan y
atan, pueden en realidad afluir únicamente desde el centro cardíaco. Por tal
razón les asignaré ahora una fórmula de meditación grupal que
estimulará el corazón para que entre en actividad, y vinculará el centro
cardíaco (entre los omóplatos) con el centro coronario, por intermedio del
centro cardíaco ubicado en el centro coronario (el loto de mil pétalos). Cuando
ese centro cardíaco es adecuadamente radiante y magnético, vuelve a relacionarlos
a ustedes entre sí y con todo el mundo. Cuando está conectado por un acto de la
voluntad espiritual con el centro plexo solar, ayudará además a producir esa
interacción telepática tan deseada y tan constructivamente útil para la
Jerarquía espiritual -siempre que se establezca dentro de un grupo de
discípulos consagrados y dedicados a servir a la humanidad. Entonces se podrá
confiar en ellos”. (Tomo
I, pág. 94.)
En
lo que a los individuos concierne, la actividad del centro cardíaco nunca
se manifiesta. Ésta es una verdad fundamental. Lo que anonada a la mayoría de
los discípulos es que el plexo solar tiene la capacidad (cuando está purificado
y dedicado) de identificarse con los individuos. El centro cardíaco únicamente
reacciona bajo el impulso, la felicidad o infelicidad y otras relaciones grupales.
Las
formas diagramadas que van a continuación ilustran el procedimiento que sugiero
seguir:
En
el centro plexo solar hay dos puntos de luz vital que le da predominante
importancia, actuando como distribuidor entre los centros que están abajo del
diafragma y los que están arriba. Uno de estos puntos de luz está conectado con
la vida síquica y astral inferior, el otro adquiere vivencia por la afluencia
que proviene del centro coronario. Recordaré que los centros arriba del
diafragma poseen un solo punto vital de energía, mientras que los centros abajo
del plexo solar tienen también uno solo, pero el centro plexo solar tiene dos
puntos de energía dinámica -uno muy antiguo y despierto, que expresa la vida
del cuerpo astral, o cuerpo síquico inferior; el otro, espera ser llevado por
el alma a una actividad consciente. Cuando tiene lugar esto, se produce un
despertar hacia las cosas superiores de la vida y hace que el discípulo sea
sensible a las "ondas superiores de la facultad síquica" (como las
denominan los ocultistas tibetanos) del mundo espiritual.
Este
concepto es algo nuevo para el esoterista y el teósofo comunes y uno de los
nuevos datos informativos dados a los discípulos (que se preparan para la
iniciación). Esta verdad subyace en el método de meditación que trataré de
darles, y comprende dos etapas -una, un aspecto o técnica que abarcará
aproximadamente los primeros seis meses; la otra, los segundos seis meses.
Esta doble meditación es grupal y tendrá principalmente efecto grupal, lo cual
debe ser reconocido cuidadosamente por cada discípulo.
Quisiera
que meditaran muy seriamente sobre la información impartida. La meditación que
deseo asignar consta de:
Etapa I En esta
etapa la energía del centro cardíaco se eleva a la cabeza por la aspiración
dirigida y controlada -deliberadamente estimulada, mentalmente valorada y
emocionalmente impulsada. Elijo cuidadosamente mis palabras por su importancia
simbólica.
Etapa II El
envío deliberado de la energía espiritual al plexo solar por un acto de la
voluntad; esto traerá como resultado el despertar del punto de fuerza, hasta
ahora pasivo, que reside detrás (o más bien adentro) del centro activo y
despierto.
Evidentemente
la primera etapa está dedicada a lo que se considera esotéricamente la
"abstracción al centro de inspiración", y a esta abstracción los
exhorto ahora a todos ustedes, antes del definido y detallado trabajo grupal
que delinearé posteriormente. De acuerdo a la ley cíclica hay períodos de
exteriorización y de abstracción, de servicio progresivo hacia la periferia de
actividad y además una consciente abstracción de la conciencia desde el círculo
externo hasta su nueva centralización en el propio corazón de la vida. A esta
abstracción los invito, la cual debe ser continua y conscientemente mantenida
hasta la próxima Luna llena de mayo o de Tauro. Podrían considerarlo como la
fase individual del alineamiento y de la preparación que se le pide
hacer a cada uno de ustedes antes de participar en la meditación grupal, la
cual practicarán por el resto del año, después del mes de mayo o de Wesak. El
éxito de la segunda etapa dependerá mayormente del éxito obtenido en la
primera.
La etapa primera se divide en dos partes, sobre las cuales les llamaré la atención. La
primera parte de la primera etapa es una breve y dinámica meditación,
practicada cada mañana con gran regularidad. La segunda parte es un proceso
reflexivo, o un reconocimiento cultivado, que servirá para condicionar la
actividad del día. Esta actitud condicionante debería ser de constante recapitulación
del propósito y del objetivo y un proceso denominado "vida
intencional". Significa primeramente el esfuerzo de vivir conscientemente
en el centro, y desde allí exteriorizarse como actividad radiante y
magnética. No hablo en símbolos, sino literalmente, pues todo es cuestión del
enfoque de la conciencia. Si se mantiene constantemente tal actitud hasta el
plenilunio de Wesak, mayo, las simientes individuales dentro de la periferia
grupal (¿podría denominarse simbólicamente cáscara o envoltura de la simiente?)
se convertirán en unidades vivientes y en poderosas energías (energía
espiritual), y el consiguiente período de interrelación y de actividad grupales
será análogamente poderoso. Para llevar adelante este proceso que conduce a la
vida magnética irradiante, se sugiere el siguiente método:
ETAPA I
1.
El alineamiento reflexivo del alma y la personalidad, empleando la
imaginación creadora en el proceso. Ésta es una "sensación" o
actividad astral.
2.
La relación asumida entre plexo solar, corazón y cabeza y el enfoque que
asume la conciencia debe estar en la región del centro ajna. Esto se hace
mentalmente.
3.
Cuando lo antedicho ha sido realizado y comprendido, viene luego la
concentración de la aspiración y del pensamiento en el centro cardíaco,
imaginándolo que está ubicado justamente entre los omóplatos. Debe tenerse la
convicción de que la concentración de la energía mental se halla justa mente
allí.
4.
Le sigue luego el traslado consciente y gráfico (o imaginativo) de la
aspiración de la vida y de la devoción de corazón al centro que está encima de
la cabeza (el loto de mil pétalos), enfocándolo conscientemente allí.
5.
Cuando se ha alcanzado esta etapa y se mantiene superficialmente, aunque
firme, el consciente reconocimiento del lugar y de la actividad, entonces
emítase muy suavemente tres veces la Palabra Sagrada OM, exhalándola hacia
a.
el Alma,
b.
la Jerarquía,
c.
la Humanidad.
Estos tres factores constituyen ahora un
triángulo de fuerza definido y unido.
6.
invocación dada en mi comunicación de septiembre de 1939:
Los hijos de los hombres son uno y yo soy uno
con ello
Trato de amar y no odiar.
Trato de servir y no exigir servicio.
Trato de curar y no herir.
Que el dolor traiga la debida recompensa de luz
y amor
Que el alma controle la forma externa.
La vida y todos los acontecimientos.
Y traiga a la luz el Amor.
Que subyace en todo cuanto ocurre en esta época.
Que venga la visión y la percepción interna.
Que el porvenir quede revelado.
Que la unión interna sea demostrada.
Que cesen las divisiones externas.
Que prevalezca el amor.
Que todos los hombres amen.
7.
Procurar mantener esto constantemente en la memoria durante todo el día,
y trabajar siempre recordando la meditación matutina.
Esta
actividad debería insumir sólo unos pocos minutos, pero si es llevada a cabo
con una conciencia plenamente despierta y con cuidadosa atención enfocada, los
resultados pueden ser muy poderosos y efectivos -mucho más de lo que creen. La
meditación debería durar menos de diez minutos, después de familiarizarse con
el proceso; así se asentará una base sólida para el trabajo y la meditación
grupales, que les daré en mayo cuando les imparta las instrucciones personales
y grupales.
En
el momento de la Luna llena de cada mes -después de recibir estas instrucciones
y hasta nuevo aviso- les pediré que trabajen de la manera siguiente:
1.
Simbólica, gráfica e imaginativamente, agrúpense los veinticuatro
miembros del grupo alrededor de su Instructor y -con Él- enfrenten a Oriente,
permaneciendo en semicírculo un poco detrás de Él.
2.
Luego extendiendo sus manos en bendición, pronuncien audiblemente y con
solemne intención la fórmula o Mántran de Unificación que comienza con
"Los hijos de los hombres son uno", que emplean cada mañana en su meditación
personal. Proyecten el poder de su pensamiento y voluntad enfocados en, y
detrás de las palabras.
3.
Permanezcan unidos en la luz que afluye siempre desde Oriente y véanla
afluir a través del Maestro, hacia cada uno de ustedes, penetrando por el
centro coronario, de allí al centro cardíaco y de éste dirigirla, por un acto
de la voluntad enfocada -expresada e impelida conscientemente-, hacia el pasivo
punto de tenue luz que se halla en el plexo solar.
4.
Después, retirándose nuevamente al centro coronario, esforzarse
conscientemente por ver vinculados los tres centros (coronario, cardíaco y
plexo solar), de modo que las cabezas de todos los miembros del grupo piensen
como una sola y los corazones de los miembros del grupo amen como uno solo. Su
aspiración (mediante el despertar espiritual del plexo solar) surgirá también
hacia arriba como un sólo movimiento espontáneo. Esto creará a su debido tiempo
un campo magnético de luz y vida, dentro del cual el nuevo grupo de servidores
del mundo vivirá, madurará y llegará a la fructificación.
Mantengan
todo el proceso en la mente hermanos míos, en forma sencilla y sin
complicaciones. Si siguen las instrucciones que anteceden, con la simplicidad
de un pequeño niño, se producirá una situación donde será posible llevar a cabo
el trabajo. No esperen resultados. Deben realizar el trabajo delineado, que si
se efectúa correctamente trae inevitables resultados. Pero como ya he dicho,
"la vida interna de reflexión y la vida externa donde se expresa el amor,
determinarán el éxito de la necesaria relación grupal y la fuerza de su trabajo
futuro" al servir a la humanidad.
SEGUNDA PARTE
En
la última instrucción, los inicié en la primera parte de la nueva meditación.
La meditación completa involucra el proceso de relacionar el corazón y la
cabeza y luego -por un acto de la voluntad- vincularlos con el punto pasivo
dentro del plexo solar -punto sobre el cual nada se ha enseñado hasta ahora
(aunque la necesidad de tal punto era evidente en la tarea de transferir
energía), pero de vital significación en toda preparación para la iniciación.
Esto
es todo lo que les di en la última meditación, pero debe agregarse a ello la
meditación individual, la cual ayudará a integrar al grupo y a desarrollar
individualmente al discípulo.
Sin
duda se habrán dado cuenta que la meditación diaria que les asigné no la llevé
hasta el punto en que se ejerce la voluntad, siendo impelida la energía de la
cabeza al centro pasivo del plexo solar. También habrán observado que en el
momento de la Luna llena y en forma grupal, además del contacto directo
conmigo, se les permitió vincular el corazón, la cabeza y el plexo solar. Una
vez al mes y únicamente por medio del campo magnético protector de la vida
grupal, pueden completar la meditación.
El
trabajo que deben realizar durante la Luna llena continuará tal como fue
asignado para el resto del año, pero completaré ahora la meditación grupal y
delinearé la segunda etapa. Ya se habrán familiarizado con la primera mitad y
la harán automáticamente en pocos minutos, por ser una especie de
prefacio de la que voy a asignarles ahora. Si la llevan a cabo correctamente
deberán enfocar la energía cardíaca y la conciencia en la cabeza. El verdadero
hombre espiritual no ha iniciado aún su actividad; cuando lo haga, el efecto
del descenso de la energía desde el centro coronario será triple:
1.
El punto despierto en el plexo solar será extremadamente activo y -si el
trabajo es correctamente realizado- lo hará extraordinariamente magnético,
llevando las energías de todos los centros ubicados abajo del diafragma al
plexo solar (excepto el de la base de la columna vertebral), lo cual involucra
al centro sacro y otros pequeños puntos focales de energía. Las energías
reunidas en el plexo solar deben mantenerse firmes, hasta que el hombre esté
preparado para ocuparse de ellas esotéricamente.
2.
El punto de luz dormido o pasivo en el plexo solar, entra lentamente a la
vida y a un estado de nueva actividad vibratoria. Su campo magnético se
acrecienta y amplía constantemente, hasta que entra en contacto con la
periferia del campo magnético que rodea al centro cardíaco.
3.
Cuando las dos etapas anteriores se hayan completado, tiene lugar
entonces un largo proceso de trasferencia. El plexo solar es el distribuidor de
las energías inferiores y las superiores. Este proceso en sí, es dual:
a.
Los dos puntos en el campo de actividad del plexo solar se relacionan
definitivamente entre sí y las energías materiales y las del centro sacro
inferior, se transfieren a ese punto de luz, hasta entonces pasivo, que ha
despertado e intensificado ahora su cualidad y potencia.
b.
Las energías concentradas en el nuevo centro que se halla dentro de la
periferia del plexo solar, son entonces elevadas por un acto de la voluntad al
centro cardíaco, y de allí a la cabeza.
Al
hacerse la triple trasferencia de las energías inferiores al plexo solar, al
corazón, y, finalmente, a la cabeza, tenemos durante la experiencia de la vida
del discípulo la presentación gráfica y simbólica de la interrelación y
eventual trasferencia de energía, desde la personalidad (simbolizada por el
plexo solar) al alma (simbolizada por el centro cardíaco) y desde el alma a la
mónada (simbolizada por el centro coronario). Estas analogías son de valor
porque constituyen una afirmación para la real naturaleza del proceso y también
permiten al aspirante captar en parte la naturaleza de la obra en la que se ha
comprometido. Por lo tanto, ciertos aspectos de la relación surgen en la
conciencia del discípulo, y en esta etapa del entrenamiento son de principal
importancia las cuatro relaciones siguientes:
1.
La relación de las energías que están abajo del diafragma, y corresponden
a la vida de la personalidad (motivada por el deseo), y las energías superiores
que está arriba del diafragma, motivadas por el alma. En el caso del aspirante
común, éstas se hallan aún totalmente pasivas y llegan a activarse eficazmente
cuando el alma establece un creciente control sobre el discípulo.
2.
La relación entre los dos puntos que están en el plexo solar. Éstos
simbolizan también la relación personalidad alma. Un punto está despierto en lo
que a la vida inferior del hombre concierne; el otro va despertando, como en el
caso del aspirante, o está totalmente despierto, como en el caso de un
discípulo consagrado, antes de recibir la segunda iniciación.
3.
La relación entre el plexo solar y el corazón. Es de gran importancia y
sirve para aclarar la mente del aspirante porque aquí también simboliza el
inmediato problema actual de la personalidad y del alma.
4.
La relación entre el centro ajna (entre las cejas) y el loto de mil
pétalos. Cuando estos dos centros están correctamente relacionados entre sí,
entonces el hombre puede recibir la tercera iniciación, y en ese momento la
potencia de la mónada puede comenzar a hacer sentir su presencia, vinculando el
corazón, la cabeza y el plexo solar.
Hay
una etapa intermedia donde el corazón y el centro ajna se alinean y se
relacionan. Esta etapa ha sido omitida en la anterior enumeración debido a que
es de naturaleza séptuple y el método de transición y trasferencia depende de
la cualidad de rayo. Aquí como es natural surge un nuevo dato informativo. El
centro laríngeo no está incluido en las relaciones establecidas entre los
centros ubicados arriba del diafragma, pues para esos centros éste constituye
lo que el centro sacro para el centro plexo solar —un punto de pura actividad
creadora, puesto en movimiento por la interacción de otros centros, pero el
centro laríngeo es energetizado especialmente y animado oportunamente por el
centro sacro, siendo un efecto o el resultado de la relación, más que otra
cosa.
Aquí
podrían mencionarse tres datos más de interés. Primero, el centro laríngeo es
llevado a la verdadera actividad por la acción directa del alma mediante el
centro coronario, conjuntamente con la elevación simultánea de la energía del
centro sacro. Esto es análogo al hecho de que el plexo solar es llevado a una
utilidad real y constructiva por acción directa del alma, mediante el centro
cardíaco. Por eso las personas que trabajan en forma creadora tienen por lo
general personalidades de primer rayo, desde el momento en que el centro
laríngeo entra por primera vez en actividad dinámica. Segundo, el centro plexo
solar se despierta debido a la afluencia de una doble energía -las energías del
corazón y de la cabeza que trabajan en forma sincronizada. Ésta es la analogía
de la doble energía que constituye la naturaleza esencial del alma -atma‑budi,
o voluntad y amor espirituales. La tercera energía del alma, manas o energía
mental, se relaciona más directamente con el centro laríngeo. Tercero, podría
decirse que el despertar del centro en la base de la columna vertebral es el
resultado de un acto de la voluntad dirigido desde la cabeza, que da por
resultado la elevación de todas las energías a la cabeza, así como el plexo
solar fue despertado y la energía llevada al corazón -también por un acto de la
voluntad. La energía del plexo solar, ese gran distribuidor de la energía de la
personalidad, debe siempre ser llevada al corazón.
Aquí
vuelvo a prevenirles y llamarles la atención sobre mi enunciado anterior de que
todo estímulo del plexo solar y enfoque sobre ese centro, acarrea consigo un
peligro definido, y se insta a los discípulos a ejercer un inteligente control
sobre la naturaleza emocional. Una actitud descentralizada respecto a las
reacciones de la personalidad y un amor a la humanidad que se profundiza
constantemente, protegerán a los discípulos en esta etapa -etapa en que se
capacitan para recibir la primera o segunda iniciaciones.
Emprenderemos
ahora la segunda fase de la meditación. En la primera llegaron a la etapa en
que se les pedía pronunciar como alma el gran Mántram de Unificación.
ETAPA II
1.
Repetir rápidamente la primer etapa y no demorar más de cinco minutos.
Elevar la conciencia y relacionar la cabeza con el corazón. Repetir
reflexivamente el mántram que eventualmente conducirá a alcanzar la unidad.
2.
Enfocar la conciencia en la cabeza, invocar la ayuda de la Voluntad, y
por un acto de la voluntad llevar la energía, enfocada en la cabeza, al plexo
solar. Para facilitar este proceso, emplear la fórmula siguiente:
a.
Soy alma y también soy amor. Sobre todas las cosas soy tanto la voluntad
como el designio establecido.
b.
Mi voluntad consiste ahora en elevar el yo inferior la luz divina. Yo soy
esta luz.
c.
Por lo tanto, debo descender adonde mi yo inferior me espera. Lo que se
desea elevar y aquello que clama por elevarse están ya unificados. Ésa es mi
voluntad.
Mientras
pronuncian estas palabras mántricas (tomadas de un antiguo manual de
discípulos) visualice gráficamente el proceso de enfoque, de demanda‑decenso y
unificación.
3.
Hacer una pausa y esforzarse por palpar y sentir la vibración
iniciática, o la interacción embrionaria que se va estableciendo entre los
puntos que han despertado y lo que se van despertando en el plexo solar. Esto
es posible hacerlo, pero constituye un acto de lenta concentración
4.
Emitir el OM dos veces desde el centro coronario, consciente de que es el
alma que lo exhala, manteniendo la creencia de que este sonido llevado por el
aliento de la voluntad y el amor, es capaz de estimular el plexo solar en forma
correcta y trasmutar las energías inferiores, de manera que lleguen a ser
suficientemente puras como para ser llevadas, ante todo, a un despertar y
después, desde allí, eventualmente al centro cardíaco.
5.
Al visualizar las energías del plexo solar elevándose por la columna
vertebral hacia el centro cardíaco (situado como bien saben, entre los
omóplatos), les pediría que vuelvan a exhalar el OM hacia el plexo solar, y una
vez hecho, elevar la energía enfocada por la columna vertebral hasta la cabeza.
La vibración así establecida llevará la energía al corazón, porque en su camino
hacia la cabeza debe atravesar ese centro ubicado en la columna vertebral. En
las primeras etapas sólo puede llegar hasta allí pero luego pasará a través del
corazón dejando su debida cuota de energía, que finalmente llegará al centro
coronario.
6.
Enfocarse en el corazón pensando que se ha formado un triángulo de
energía entre la cabeza, el corazón y el plexo solar. Visualizarlo como
compuesto de la energía de la luz algo parecido a un triángulo de luz de gas
neón, dependiendo el color de esta denominada luz de gas neón, del rayo a que
pertenece el alma.
7.
Repetir el Mántram de Unificación que comienza con "Los hijos de los
hombres son uno. . . "
8.
Permanecer, por lo tanto, en el medio del corazón) viendo que la energía
de sus hermanos de grupo irradian como los rayos de una gran rueda de luz. Esta
rueda tiene veinticuatro rayos, y en su centro, como eje de la misma, estará
vuestro Maestro ( D.K. ). Entonces, lentamente y con amor, mencionar en alta
voz los nombres de cada uno de sus hermanos de grupo, incluyéndose a sí mismo.
9.
Ver que esta rueda se mueve y centellea activamente, sirviendo así a la
humanidad por medio de su radiación enfocada. Esta radiación es la radiación
del amor. Todo lo que antecede es puramente simbólico, pero realizado como un
proceso de visualización durante algunos meses -consistente y conscientemente-
creará un estado mental perceptivo y perdurable, porque "como un hombre
piensa, así es él".
10.
Finalizar con la nueva Invocación y también con el Gayatri, poniendo el
énfasis sobre el propio deber.
OM OM OM
Este
proceso de meditación es relativamente simple si se familiarizan con sus
etapas durante algunas semanas. Mucho de lo que antecede es de naturaleza
explicatoria y podrá prescindirse de él si siguen el proceso automáticamente.
Ahora
daré a cada uno las instrucciones personales y la meditación individual,
meditación que debe practicarse en algún momento del día que no sea el elegido
para la meditación grupal. No quisiera que las dos meditaciones sean hechas al
mismo tiempo, ni que sus problemas personales y sus posibles espejismos se
introdujeran en la conciencia grupal. Cuídense de ello, porque la tarea de cada
uno ya es bastante difícil para que la compliquen los problemas personales de
algún atribulado hermano del grupo. Cuando les dé las instrucciones personales,
les hablaré con toda franqueza y no ahorraré elogios ni reprimendas. Si se
resienten por lo que diga, simplemente indicará la tendencia de sus
personalidades a reaccionar desfavorablemente a la verdad y, en consecuencia,
indicará que hay una zona ciega y débil en su conciencia. Con ello se
beneficiarán y podrán captar con mayor claridad la naturaleza de la lucha que
deben librar.
TERCERA PARTE
Como
individuos, muchos de ustedes emplearon regularmente (beneficiándose con ello)
la meditación dada en esta serie de instrucciones. Pero hablando en general, el
grupo como un todo no ha dedicado tanta atención ni ha reflexionado
sobre los procesos delineados en las dos partes de la meditación, como he
esperado y demandado. Por lo tanto les pediría que renovaran su actividad en
esta línea desde ahora hasta mayo, en que -si trabajan con tensión y obtienen
resultados- podré darles otra meditación, con la cual culminará el trabajo
realizado y pondré en actividad otro centro. Es poco lo que puedo hacer con
ustedes hasta que se haya realizado paciente y regularmente este trabajo de
meditación y producido resultados efectivos -desde mi punto de vista. No les daré
otra meditación si no se esfuerzan nuevamente por llevar a cabo juntos el
proceso diario que delineé.
Esta
meditación es uno de los pasos más importantes que les pediré dar en estas
primeras etapas preparatorias del trabajo Debe preceder a un entrenamiento más
definido, que es posible si perseveran en el trabajo delineado. Les recordaré
que mi último esfuerzo con ustedes en esta encarnación y en el plano físico es
éste. Han puesto sus manos en el arado y ninguno puede volverse atrás, pero
cada uno de ustedes puede regir el factor tiempo, no yo. Habrá momentos en el
proceso de entrenamiento y preparación para la iniciación en que no
comprenderán momentáneamente las razones de los requerimientos que pueda
hacerles y las exigencias que se les presentan. No olviden que el aspirante a
los Misterios camina a ciegas en las primeras etapas; recién después de la tercera
iniciación se les cae la venda de los ojos. Por lo tanto, sigan dócilmente
(aunque voluntariamente) mis requerimientos, en mi esfuerzo por enseñarles las
antiguas reglas.
En
este punto ¿quisieran volver a estudiar la enseñanza impartida en las
instrucciones anteriores sobre el tema de la visualización? Allí expliqué el
secreto de todo verdadero trabajo de meditación en las primeras etapas. No
quisiera repetirla, pero en esta etapa necesitan esa enseñanza. (El
Discipulado en la Nueva Era, T. I, págs. 96‑97‑98. )
En
relación con el trabajo del plenilunio cambiaré el proceso que siguieron
durante tanto tiempo el proceso de entrar en mi estudio y ponerse en contacto
conmigo. Expondré otro proceso simbólico que consta de cinco etapas:
1.
En el momento de la Luna llena (que abarca cinco días) visualicen un
océano azul y sobre el horizonte un sol ardiente que se eleva con lentitud.
2.
Imagínense que se arrojan al océano, libres de todo impedimento,
preocupación, ansiedad e inquietud, y van nadando hacia un bote que está a
mitad de camino entre ustedes y el Sol naciente. Mientras nadan son conscientes
de sus hermanos de grupo que también nadan en la misma dirección. Ustedes se
reconocen, conocen y se aman mutuamente.
3.
Visualícense como subiendo al bote. Cuando todos los del grupo estén
dentro de él, vean que cada uno toma un remo y conjunta, rítmica y firmemente,
van remando hacia el Sol naciente. Los golpes de remo deben ser armónicos con
propósito y dirección.
4.
Vean -entre ustedes y el Sol naciente- la figura de una persona que va
hacia ustedes. Seré yo (el Maestro D.K.) que viene desde la luz, en dirección a
ustedes. En la clara senda de la luz pueden verme nítidamente me verá si lo
hacen conjuntamente.
5.
Digan, inaudiblemente, aunque como grupo:
"Vamos hacia la luz por tu llamado. Venimos
de la oscuridad impulsados a ello por el alma de todos. Surgimos de la tierra y
nos sumergimos en el océano de luz. Venimos juntos; avanzamos juntos; guiados y
conducidos por el alma, servimos, y por ti, que eres el Maestro, sabemos. El
Maestro interno y el Maestro externo son Uno. Ese Uno somos nosotros. El Uno es
todo -mi alma, tu alma, el Maestro y el alma de todos".
Si cada uno hace esto durante los cinco días
de la Luna llena (como anteriormente detallé), producirán la fusión grupal del
propósito, que será para ustedes el siguiente paso deseado. Han trabajado para
fusionar grupalmente el amor. Se evidencia cierto éxito. Ahora trabajen para
evocar en forma unida la voluntad.
Remitan
mensualmente su informe de la Luna llena. Les pediría que lo hicieran
regularmente, combinando los informes de la Luna llena y de meditación en uno
solo, porque la actividad de dar información es de real servicio para
centralizar sus pensamientos y, por lo tanto, sus vidas dentro de la vida
grupal. Es simplemente un acontecimiento simbólico -simboliza su progreso,
contribución y cooperación, y todo ello desde el ángulo grupal. Allí
reside su valor. El así llamado aspecto informativo de estos informes es
relativamente de poco valor para un grupo como éste. Pero la utilidad simbólica
grupal es grande y definida.
Haré
una sugerencia. En el momento en que se acercan a mí en la Luna llena,
esfuércense por mantener en la conciencia las palabras de la primera
fórmula (dada en la Tercera Parte): "Sobre la corriente, entre los dos
extremos, flota el ojo de la visión”. Deben recordar que desde cierto punto de
vista estos símbolos se relacionan con el antakarana, la línea entre dos puntos,
y a medida que construyen el antakarana en sus propias vidas, así se
acrecentará su comprensión de la fórmula. A medida que progresan en el
"camino del discípulo", así aumentará su poder. Empleen la fórmula
activamente hasta donde puedan y no se sientan satisfechos simplemente por
tratar de comprender algunas de sus significaciones. Tiene una importancia
mágica y, cuando la comprensión va acompañada del empleo de la voluntad, esta
fórmula constituye una Palabra de Poder, de valor mágico.
CUARTA PARTE
Habiendo
estudiado el trabajo de meditación de cada uno de ustedes (y ustedes y yo
sabemos si lo han practicado fielmente o no), me di cuenta de una necesidad
básica, la del Alineamiento Necesitan un contacto más directo entre
corazón‑cabeza‑alma Lógicamente, esto es en preparación para un contacto aún
más elevado. La práctica de las dos etapas del ejercicio, desde que se organizó
el nuevo grupo simiente, no dio el resultado esperado y sólo tres de ustedes se
beneficiaron adecuadamente con ese trabajo. Por lo tanto, les doy un ejercicio
de alineamiento muy simple, que les pediría seguir juntos hasta nuevo
aviso. Acentúo la palabra juntos y seguiré haciéndolo con la esperanza
de que el grupo avance, procediendo uniformemente, porque producirá mayores y
más rápidos resultados. Es conveniente recordar que cuanto más bien hagan este
ejercicio y logren un alineamiento más rápido y estrecho, tanto mejor será el
alineamiento grupal. El ejercicio es tan breve y simple, que quizás lo
consideren demasiado elemental. Les aseguro que obtendrán recompensa si hacen
un constante esfuerzo. Tuve la intención de darles otra meditación,
involucrando a otro centro, pero no lo justifican los resultados del trabajo
realizado. Quizás un mejor alineamiento pueda conducir a una aplicación más
constante y a una obediencia oculta más directa y comprensiva. Por lo tanto,
les pediría que realicen este simple ejercicio de alineamiento todos los días.
I. Comenzar por el enfoque del
alma, del cual saben mucho teóricamente y ahora pueden ponerlo en práctica, y
consta de tres etapas:
1.
Elevar la conciencia a la cabeza.
2.
Llevar el pensamiento o la conciencia hacia arriba, a través del cuerpo
astral y de la mente, hasta el alma.
3.
Identificar la conciencia de la personalidad con la conciencia del alma,
y comprender que ambas son una.
II. Desde ese punto, en forma definida y consciente, asuman la actitud
del observador. Esto involucra también tres etapas:
1.
Observar la personalidad y considerarla desde el ángulo del cuerpo
etérico.
2.
Verter conscientemente la energía del alma al centro ubicado en la base
de la columna vertebral. Luego elevarla lentamente, por intermedio de los cinco
centros y los dos centros de la cabeza (el ajna y el centro más elevado de la
cabeza) al cuerpo del alma. Cuando esto se efectúa correctamente produce la
vivificación del sutratma y vincula a la personalidad y al alma en una unidad
fusionada. Esto podría denominarse el pináculo del alineamiento.
3.
Esforzarse después por dirigir la atención unida del alma-personalidad
hacia la Tríada espiritual.
III. Reflexionar sobre el antakarana y su relación con el
alma-personalidad y la mónada.
En
las instrucciones personales que impartiré este año, no seré explícito ni daré
a cada uno una meditación individual. Ha pasado ese momento y sobre ello se les
ha impartido mucho. Volveré a adoptar un aspecto del antiguo sistema de
entrenamiento y haré insinuaciones o breves observaciones, dejando que cada uno
las interprete y aplique correctamente, se beneficien o no, según les parezca.
Estas
observaciones se harán en seis enunciados, frases o aforismos, que encerrarán
para ustedes un mensaje particular, y pueden captarlo si toman cada uno de
ellos en la meditación diaria. Tienen un año para hacerlo, por lo tanto, pueden
convertir los seis enunciados en seis pensamientos simiente para meditar o
cavilar reflexivamente -uno para cada mes durante seis meses. Luego repetirlos
con la idea de que durante los siguientes seis meses harán lo posible para que
los efectos del período de reflexión anterior sean un factor dinámico en sus
vidas. De esta manera, exteriorizarán los resultados del precedente ciclo de cavilación
espiritual y mental. Así su realización subjetiva puede convertirse en un
acontecimiento objetivo. Hagan este ejercicio cada mañana al finalizar el
trabajo de alineamiento, esforzándose por mantener la mente firme en la luz y
obtener, hasta donde puedan, la facultad caviladora del alma, cuando se halla
en profunda meditación. Esto no será fácil al principio, pero si se adhieren
fielmente a las instrucciones, obtendrán segura y conscientemente un beneficio.
Sugiero cavilar durante diez minutos cada día (con el lápiz en la mano si lo
prefieren), y luego -durante el día- mantener el pensamiento simiente o el
enunciado "en lo más recóndito de la mente", porque allí puede
gestar. De esta manera, no sólo llegarán al significado de las sugerencias,
insinuaciones o instrucciones personales (pues eso será cuando lleguen a
comprender su significado), sino que al mismo tiempo aprenderán a cultivar
"el canon de la vida dual" del discípulo consagrado, que actúa
simultáneamente con la mente inferior y la superior, mientras la corriente del
pensamiento y la actividad espirituales fluyen conscientemente, en tanto
el canon externo de su vida acrecienta su utilidad.
Aquí
hay seis enunciados para cada uno de
ustedes, y se los adjudicaré en orden alfabético. Pero agregaré: No traten de
interpretar y comprender las instrucciones de su hermano. La interacción
telepática lógicamente existe entre ustedes, aunque no se den cuenta, y sus
pensamientos e interpretaciones (basadas en un conocimiento insuficiente) harán
indudablemente impacto sobre la mente de su hermano. Esto siempre producirá
efecto. Su interpretación podría ser errónea, y de todas maneras desconocen mis
intenciones respecto a su hermano. Sus ideas quizás acentúen un significado
concreto, mientras que las mías podrán tener en vista algo totalmente
diferente. Por lo tanto, no piensen en las instrucciones del hermano. El deber
de ustedes reside en irradiar diariamente un amor constante e iluminado, libre
de toda crítica. No les corresponde ayudar a su hermano a ser mejor discípulo y
ocultista. Esto le concierne a él, a su alma y a mí.
Muchas
de las insinuaciones hechas y las frases que las contienen, fueron extraídas de
un antiguo Libro de Reglas para discípulos. Algunas son directamente mías,
vuestro Maestro, y aplicables a sus problemas o deberes.
* NOTA: Los "seis enunciados" aparecen en las
Instrucciones Personales de agosto de 1942.)
QUINTA PARTE
El
trabajo de meditación asignado hasta aquí está compuesto de tres etapas:
a.
La elevación de la energía del centro cardíaco al centro coronario.
b.
El envío de la energía desde el centro coronario al centro plexo solar.
c.
El definido y planeado proceso de alineamiento.
Como
saben, me di cuenta que la gran necesidad del grupo consistía en desarrollar la
actitud relativamente simple de establecer relaciones o hacer un contacto
instantáneo con el alma y, por su intermedio, con el Maestro y Su ashrama. Por
lo tanto, la última vez que me comuniqué con ustedes, les asigné un ejercicio
de alineamiento y lo hice para reemplazar las prácticas de meditación más
abstractas.
Esta
meditación está destinada a producir tres resultados bien definidos:
a.
La interrelación de los siete centros y, por lo tanto, una ininterrumpida
afluencia de energía.
b.
El intercambio de energía entre los miembros del grupo de mi ashrama, por
medio de los siete centros. La forma mental grupal contendrá siete puntos de
vida energética, cuyas energías serán provistas por los miembros del grupo.
Esta forma etérica de la vida grupal expresará la suma total de los siete tipos
de energía, a medida que cada miembro la emplea individualmente.
c.
La fusión, consciente y deliberadamente ejecutada, del alma individual
con el alma grupal y, posteriormente, con la Jerarquía, por conducto de mi
Ashrama.
Para
que este trabajo se haga correctamente, comenzaremos con la premisa de que "la
energía sigue al pensamiento". Ésta es la primera y fundamental, y
también la más antigua premisa para el esoterista. La segunda se relaciona con
la primera y tendrá cabida en nuestras consideraciones, la cual dice: "el
ojo abierto por el pensamiento, dirige la energía que está en movimiento".
Durante
las primeras etapas de su entrenamiento, los discípulos tienden a considerar a
la energía como una reserva o depósito, y aprenden a extraer de él,
apropiándose así de la cuota de energía que cubre su necesidad, servicio y
empleo. Pero la energía es fluida y está en movimiento; vivimos en un verdadero
mar de fuerzas activas, calificadas de innumerables maneras, condicionadas por
incontables mentes, unas veces mal dirigidas, otras en forma inteligente,
teniendo, sin embargo, todas ellas cabida en el contenido mental de Aquel en
Quien vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser, más allá de Cuya influencia
nada puede existir. Los discípulos emplearon durante eones energías y fuerzas
de los tres mundos para lograr objetivos de la personalidad, a fin de llevar a
cabo sus principales intereses, cualesquiera fueran. En cierta medida
aprendieron a retener y utilizar parte de la energía del alma, iluminando así
su camino, mejorando su expresión espiritual en los tres mundos y prestando
algún servicio. Comienzan ya a captar la significación de la intención y el
propósito, mientras que un programa interno va condicionando lentamente sus
vidas diarias. No obstante, llega una etapa -que tienen ahora el deber y
privilegio de captar- en la cual otra fuente de energía, de inspiración y de
luz, puede estar a disposición de los discípulos y ser empleada para servir. Es
la energía de las Fuerzas de la Luz que se origina y emana del ashrama, pero
pueden disponer de esas energías.
La
fuerza del ashrama debe ser "desviada" -si se permite la palabra- a
través del alma. Por lo tanto, el discípulo debe aprender la significación
esotérica de un símbolo muy familiar -el triángulo y el cuadrado.
Hasta
ahora significó para él la triple alma y la cuádruple personalidad, o si posee
suficiente conocimiento, la Tríada espiritual r y la cuádruple £ personalidad. Hoy debe
considerarlo bajo otra luz y aprender a conocerlo como la triplicidad del
ashrama, del alma y del propio discípulo, representando el cuadrado a la
humanidad, el cuarto reino de la naturaleza. En consecuencia, éste es un gran
símbolo descentralizador y alrededor del cual se erigirá la nueva meditación
que, si es cuidadosamente seguida, puede crear y creará cambios básicos en sus
vidas; símbolo susceptible de ser diagramado de distintas maneras y, en efecto,
todas deben ser dominadas por el discípulo -teórica, visual, práctica,
intuitiva y efectivamente. Cada una de estas palabras impartirá un significado
específico y si se capta correctamente, producirá cambios en la vida del
discípulo, en el servicio que presta y, por lo tanto, en el efecto que produce
en el ashrama.
Ahora,
hermanos míos, expondré la línea de pensamiento que deberán seguir cuando
traten de penetrar en la verdadera significación de este símbolo, tema de la
meditación. Constituye el desarrollo normal del trabajo ya realizado. En las
dos primeras meditaciones dadas, se ocuparán de los centros del cuerpo etérico
y, por lo tanto, de la personalidad, la "ciudad cuadrilátera". Luego
se los exhortó a practicar el alineamiento, llegando así al reconocimiento, y
en algunos casos al contacto con la triplicidad espiritual, aquello que
"se cierne sobre el cuadrado e irradia la energía de la luz en este campo
expectante del pensamiento activo".
Observarán,
por lo tanto, que todo el proceso se mantiene en el reino de lo no material y
que, en esta etapa, el cerebro físico no está involucrado. Cuando traten de
meditar, piensen desde los niveles de la percepción mental; ustedes se enfocan
allí, y el cerebro se mantiene a la expectativa y en atenta pasividad durante
todo este período. El discípulo -como a menudo he dicho- debe dominar el método
de llevar a cabo un proceso mental dual, en el cual mantiene la continuidad de
la impresión mental y una constante actividad vinculada con la vida y el
servicio diarios. Esto lo registra el cerebro a su debido tiempo. Es de suma
importancia y uno de los objetivos que proporcionará una amplia oportunidad
para el esfuerzo que deberá realizarse durante el trabajo del año venidero.
Esta
triple realidad espiritual (el "agente impresor") es la meta del
trabajo de meditación que se les ha asignado. En este caso, no es la
meta del alma que plasma en la mente el amor, tampoco su manifestación ni su
lugar en el Plan de la Jerarquía. La fuente de donde proviene la impresión a la
que tratan ahora de ser sensibles es la Tríada espiritual y la cualidad de la
impresión es la voluntad, cuando complementa el propósito divino. Por lo tanto,
estoy indicando una etapa mucho más avanzada y lo hago por dos razones: Una,
porque durante años el esfuerzo de todos fue registrar contacto con el alma y
expresar la comprensión amorosa, habiéndose familiarizado ya con lo que la
Jerarquía (de la cual mi Ashrama es parte) trata de realizar, y nada se ganará
reiterando constantemente lo familiar. Otra, estoy delineando procedimientos,
meditaciones y objetivos que serán de utilidad para los que vendrán después, la
jerarquía de trabajadores que vendrá al final de este siglo y del primer cuarto
del siglo venidero.
Dije que una de las significaciones de este
símbolo es representar la triplicidad de
1.
el Ashrama,
2.
el alma en su propio plano,
3.
el discípulo en el plano físico, mientras que el cuadrado representa a la
humanidad, mencionada con frecuencia como la "ciudad cuadrilátera", a
la cual denominan en forma familiar la literatura y las dilucidaciones modernas
como la "ciudad del hombre".
Al
considerar el punto superior del triángulo, que es el Ashrama, les recordaré
que la radiación desde Shamballa entra en el Triángulo por ese punto y que por
intermedio del ashrama puede afluir la voluntad, el propósito y la fortaleza.
Éste es un logro relativamente nuevo dentro de los ashramas de los Maestros. En
el principal grupo ashrámico (la Jerarquía) se reacciona a esta impresión desde
Shamballa, a medida que afluye la energía por intermedio de dos Grandes
Señores, el Manu y el Cristo. También la registran Sus discípulos avanzados,
los Chohanes e iniciados de la sexta iniciación, tales como los Maestros Morya
y Koot Hoomi. Últimamente el Maestro R. asumió el cargo del Mahachohán y esa
realización hizo descender la fuerza a las filas de esos Maestros que
recibieron la quinta iniciación, permitiéndoles aminorar esta fuerza
shambállica en Sus ashramas individuales. Este evento ha producido un enorme
estímulo con su corolario de oportunidades, manifestaciones y peligros. Los
Maestros como yo, tuvimos que aprender a manejar este gran poder y a poner la
mayor cantidad posible de esa fuerza sin peligro y con inteligencia, a
disposición de nuestros discípulos avanzados.
Podría
decirse simbólicamente que "el punto del triángulo tiene su base en los
Atrios del Cielo (Shamballa) y desde ese punto afluyen dos corrientes de poder
al reino del alma y al corazón del discípulo. Así se forma la Tríada; luego
tenemos las energías relacionadas con el mundo de los hombres; así puede
aparecer la Voluntad de Dios, y así también el Gran Señor que protege a la
Cámara del Concilio de esta esfera de Vida solar puede llevar Su propósito a
los grupos sagrados (los Ashramas, A.A.B.), y desde allí a las mentes de los
hombres, debido a que sus corazones están protegidos por el fuego del
amor". Reflexionen sobre este antiguo escrito que se refiere al ciclo
inmediato que nos enfrenta, del cual el trabajo que trato de realizar en este
momento no es más que una ínfima y viviente parte.
Por
lo tanto, en la preparación para el proceso de meditación que emprenderán
durante el próximo año, comiencen reflexionando sobre el Ashrama de la
Jerarquía Misma, su relación con Shamballa, su constitución, formada como lo
está por muchos Ashramas. Algunos de ellos trabajan regidos por los Chohanes,
otros por los Maestros y algunos son aún embrionarios, siendo reunidos
lentamente por los Adeptos de la cuarta iniciación. ¿Quisieran esforzarse por
comprender la verdadera naturaleza de este gran organismo viviente espiritual?
Subyace o fundamenta constantemente la organización mundial. Véanlo como una
creciente realidad vital, de tal potencia y vida que puede sobrepasar o
destruir toda organización externa limitadora y, por la misma fuerza de su vida
interna, oportunamente exteriorizarse.
Esta
futura exteriorización de los grupos que constituyen los Ashramas de los
Maestros (no aún la de los Chohanes, porque son básicamente demasiado
poderosos) será un proceso gradual, pero con el tiempo restablecerá los
Misterios, destacará relativamente las dos primeras iniciaciones, como parte
integrante de la venidera religión mundial, familiarizará a todo el género
humano sobre la realidad del mundo subjetivo y, finalmente, llevará al más
evolucionado de los hijos de los hombres, a que obtenga una tenue vislumbre
comprensiva de la Realidad esencial que subyace en todos los fenómenos y alguna
comprensión del propósito de Shamballa y de la voluntad del Señor del Mundo. La
humanidad ha llegado a esa etapa de desarrollo en la que ha captado
definidamente el Plan de la Jerarquía -llámesele hermandad, participación,
internacionalismo, unidad o como se quiera. Esta comprensión creciente y real
es un reconocimiento general por parte de los pensadores y esoteristas del
mundo, las personas religiosas iluminadas, los estadistas de mente amplia y,
actualmente, el hombre de la calle; sin embargo, el divino propósito,
complementado o ejecutado por la voluntad divina, escapa aún al más
evolucionado.
El
trabajo que se haga en los próximos siglos producirá cambios a este respecto,
que tendrán lugar por el trabajo realizado en los ashramas de los Maestros,
guiados por los Ashramas de los Chohanes, fusionados en el gran Ashrama de la
Jerarquía Misma, progresando siempre hacia una relación más estrecha con la
Gran Cámara del Concilio de Sanat Kumara, el Señor del Mundo, en Shamballa.
Esto deben llevarlo a cabo los discípulos en la Tierra, de acuerdo a las
instrucciones, como las que ahora imparto a ustedes, y a la rápida colaboración
con sus Maestros. El cumplimiento de esto invocará la imaginación creadora del
discípulo, la que a su vez estará condicionada y controlada por la mente
iluminada.
La
segunda etapa llega cuando el discípulo ha considerado al Ashrama tal como se
ha descripto, y "fijado" imaginativamente en su conciencia la
realidad de Shamballa, entonces dirige sus pensamientos a la Jerarquía o al
alma. Recuerden siempre que la Jerarquía es simplemente el mundo de las
almas, percibe conscientemente el Plan, es sensible al propósito y plasma
creadora y constantemente en la humanidad el objetivo de expandir la conciencia
humana, de la cual forma parte el alma de ustedes en su naturaleza más pura.
Por lo tanto piensen sobre la Jerarquía, traten de visualizar Su trabajo y
esfuércense por relacionarse con mi Ashrama mediante un acto de fe y de
voluntad que, en este caso, es la sublimación del libre albedrío personal;
también adoptarán la posición de ser parte integrante y consciente de mi
Ashrama y, en consecuencia, de la Jerarquía. Tal es el deber de todo discípulo.
Ya han recibido mucha instrucción sobre el ashrama y no es necesario explayarme
más.
El
tercer punto del triángulo (en lo que concierne a la práctica de esta
meditación) queda bajo la luz de su consideración reflexiva. Ahora dirigirán su
atención a sí mismos, al alma, al discípulo consciente en preparación para esa
expansión de conciencia que es el siguiente paso en su desarrollo espiritual
que conduce oportunamente a la iniciación. La consideración reflexiva no
deben hacerla desde el ángulo de sus imperfecciones, calificaciones o
capacidades, sus fracasos o sus éxitos, sino enteramente desde el ángulo de la
colaboración con el Plan, con la Voluntad y con el Propósito divinos. Se le
pide al discípulo que colabore en estos aspectos más elevados.
No
es posible que el discípulo individual de cualquier ashrama colabore con todos
los aspectos del trabajo del Maestro, como no lo es para ustedes, por ejemplo,
colaborar en todos los aspectos del trabajo de mi ashrama, delineado en mis
folletos (y que fue resumido en el que se titula Mi Trabajo). Ustedes
pueden elegir algún aspecto de ese plan y dedicarle una esmerada atención...
Estas actividades -si son adecuada y enérgicamente realizadas- pueden ayudar a
realizar el trabajo esotérico del mundo y la rehabilitación exotérica de las
rectas relaciones humanas...
La
cuarta etapa del trabajo de meditación concierne al cuadrado que -para el
propósito de nuestro trabajo- consideraremos simplemente como el campo de
servicio y de experiencia -experiencia en el trabajo y no experiencia
individual en la vida.
Observarán
que la descripción de este trabajo de meditación que les pido llevar a cabo,
por lo menos durante un año, está basada en las tres meditaciones dadas
previamente, las cuales trataron de llevar al cuerpo etérico, con sus distintos
centros de fuerza, a una condición donde pudiera ser receptivo a la impresión y
después a la colaboración activa; mediante el ejercicio del alineamiento se
esforzaron en poner ese organizado instrumento de servicio en contacto con las
fuentes de inspiración y de impresión, es decir, con el Ashrama y el alma.
Ahora estamos en situación (por lo menos teóricamente, y dependiendo
individualmente de la acción exitosa de todo el trabajo previamente realizado)
de comenzar la tarea de atraer conscientemente la inspiración y la impresión,
mediante un determinado contacto con sus fuentes. Por lo tanto, delinearé
brevemente el trabajo, pidiéndoles que lo hagan después de un detenido estudio
de todo lo que antecede:
I. La Etapa de Reconocimiento.
1.
Reconocimiento del discípulo consagrado.
2.
Reconocimiento del equipo, ofrendado con gratitud.
3.
Reconocimiento del alineamiento realizado.
4.
Reconocimiento del alma, la fuente de amor-sabiduría.
5.
Reconocimiento de la Jerarquía.
Todo esto
debería hacerse muy rápidamente, manteniendo la conciencia firme en la mente,
no en la cabeza. Presupone el enfoque mental inmediato del discípulo al iniciar
su trabajo de meditación.
II.
La Etapa de Consideración.
1.
Del Ashrama como un todo, es decir, de la Jerarquía como ashrama de Sanat
Kumara. Verán, utilizando la imaginación creadora, a todos los ashramas en
estrecho contacto con Shamballa como:
a.
Respondiendo al propósito, complementado por los Ashramas de los
Chohanes.
b.
Impresionados por la energía de la Voluntad, a medida que el gran Ashrama
energetiza sus partes componentes —los diferentes ashramas dentro de su
periferia de influencia.
c.
Vitalizando a los iniciados y a los discípulos afiliados a los Maestros,
y que trabajan en sus Ashramas.
d.
Llegando, por intermedio de los discípulos aceptados y consagrados, al
mundo de los hombres.
Después, con propósito y
decisión, decir:
"Me esfuerzo por
comprender.
Tu voluntad, no la mía, sea
hecha."
Todo
lo anteriormente mencionado sobre el trabajo de meditación concierne al
propósito, la voluntad y el "destino" de Shamballa, empleando una
antigua frase oculta.
2.
Del mundo de las almas, la Jerarquía, en relación con este mundo de los
hombres y no con Shamballa, como en la primera parte. Esto implica:
a.
Estudiar la naturaleza del esfuerzo jerárquico, expresado por el amor.
b.
Identificarse conscientemente con el Plan.
c.
Dedicarse al trabajo originado en el ashrama con el que saben que están
en contacto, viendo que todo parte integrante del trabajo jerárquico.
Después, con amor e
inspiración, decir:
"Me
esfuerzo por comprender.
Que
la sabiduría ocupe el lugar del conocimiento en mi vida."
3.
De sí mismos, como entes en mi Ashrama. Esto implicará:
a.
Reconocer el aspecto del trabajo que he planificado y están preparados
para realizar.
b.
Determinar cómo hacerlo.
c.
Considerar el factor preparación para la iniciación eventual, como medio
de acrecentar su capacidad para la colaboración jerárquica.
d.
Energetizar, mediante la luz, la fe, el amor y el poder el centro
espiritual en el cual prestan servicio y proyectos ashrámicos, por los cuales
aceptan la responsabilidad. En este caso puede ser la Escuela Arcana y las
Actividades de Servicio. Entonces decir:
"Me esfuerzo por
colaborar.
Que
el Maestro de mi vida, el alma, y también Aquel a Quien trato de servir, lleven
la luz a otros por mi intermedio".
III. La Etapa de Fija Determinación.
1.
Reflexionar sobre la diferencia entre el Propósito, la Voluntad y la
Intención.
2.
Mantener un período de silencio total al tratar de presentar un canal
inobstruido para que afluya desde Jerarquía, la luz, el amor y la fuerza. La
afirmación hecha por usted, el alma, el discípulo, a la personalidad:
"En
el centro de la voluntad de Dios, yo permanezco.
Nada
apartará mi voluntad de la Suya.
Complemento
esa voluntad con el amor.
Me
oriento hacia el campo de servicio.
Yo,
el divino Triángulo, cumplo esa voluntad
Dentro
del cuadrado y sirvo a mis semejante
Si este trabajo
lo hacen como es debido, no sólo aumentarán grandemente su propio conocimiento,
servicio y entendimiento, sino que colaborarán definidamente en la tarea de
exteriorizar el Ashrama y llevarán a cabo el trabajo de la Jerarquía (desde el
ángulo fundamental en relación con la nueva era), a fin de ayudar a traer la
nueva civilización, las nuevas actitudes mundiales y la nueva religión mundial.
SEXTA PARTE
La meditación dada en la última instrucción tenía como finalidad
varios objetivos. Era preliminar al amplio proyecto de hallar un determinado
tipo de meditación, muy necesario para el desarrollo de los discípulos, antes
de desarrollar un excepcional tipo de sensibilidad ashrámica.
Ante todo estaba destinada a proporcionar (si se actuaba con
fidelidad) un creciente sentido de relación planetaria desde el ángulo
subjetivo y, sobre todo, desde la "supervisación inteligente" -frase
que posteriormente tendrá más significado para ustedes. La verdadera captación
de las implicancias e intenciones detrás de esta meditación, desarrollarían en
la conciencia del discípulo la comprensión de ese mundo viviente de
Inteligencias que se vinculan desde Sanat Kumara, descendiendo, en la cadena de
la Jerarquía, hasta el discípulo individual, que lo llevará posteriormente a
comprender que él también es sólo un eslabón, que existen otros a los cuales él
debe llegar para relacionarlos con el mundo de las realidades y despertar sus
responsabilidades. Una de las metas en el entrenamiento de los discípulos
consiste en hacer retroceder el mundo de los fenómenos al trasfondo de la
conciencia, en tanto que el mundo del significado se hace más vital y real.
Este mundo a su vez es la antecámara del mundo de las causas, donde puede
establecerse una relación consciente con el Iniciador.
El segundo propósito de la
meditación era traer a la luz el hecho de que el discípulo (como alma activa),
vanguardia del Ashrama, debe ser orientado hacia la humanidad en forma más
definida; el propósito de tal orientación es que la "vida del triángulo
penetra en la zona del cuadrado y traerá la inevitable consecuencia, la
germinación de ideas y el florecimiento de la nueva civilización y
cultura". Así expresó uno de los Maestros el propósito de ciertas fases
del trabajo ashrámico, particularmente el relacionado con la meditación. Otro
Maestro explicó el propósito del intento jerárquico como "la unión del
triángulo superior con el inferior y su fusión en el cuadrado". Los
Maestros consideran el trabajo de Sus discípulos desde este ángulo simbólico.
El discípulo que cosecha el beneficio de esta última meditación sugerida, se
convierte -por la expansión de su conciencia y el mayor alcance de su
visión-"en sembrador de la simiente en el mundo de los hombres";
distribuye ideas vivientes y potenciales en el campo mundial y recibe estas
ideas desde dos fuentes:
a. Su
propia alma, a medida que su intuición despierta.
b. El
Ashrama, cuando comprende más sus propósitos y se acostumbra a asimilar sus
enseñanzas, lo cual lleva tiempo.
Otro objetivo más de esta meditación era llevar al discípulo al
punto en que su interés (evocado por las etapas de reconocimiento y
consideración) le permitiría conocer la necesidad de evocar la Voluntad, las
primeras y tenues indicaciones de lo que denominé "fija
determinación". Los enunciados que anteceden contienen las metas que tenía
yo en la mente cuando asigné la meditación el año pasado.
Sé que es difícil para el neófito en cualquier etapa del
sendero, comprender la necesidad de engendrar (empleando una palabra poco común
a este respecto) una zona magnetizada de pensamiento sobre la cual pueden
actuar las impresiones superiores; sin embargo, la persistencia en el
reconocimiento y la consideración diaria acompañada de la determinación fija de
llevar la vida y prestar servicio de acuerdo a las relaciones reveladoras,
producirán (casi inesperadamente) resultados grandes y transformadores. Los Maestros
no malgastan Su tiempo ni el de ustedes, asignándoles ejercicios innecesarios;
el discípulo que con lealtad y ritmo definido e ininterrumpido sigue Sus
instrucciones, puede esperar ver los efectos de naturaleza sorprendente y
duradera dentro de sí mismo y, en consecuencia, en su medio ambiente. Sin
embargo, no se les pide enfocarse sobre los resultados, sino simplemente sobre
los temas presentados para su consideración y empleo.
En las primeras etapas de su entrenamiento, el énfasis fue
puesto sobre el aspecto forma, la realización del alineamiento (muy necesario
aún), la pronunciación del OM, con su poder para clarificar el aura y la
atmósfera, y los procesos a seguir. En la meditación que practican actualmente
deberían hacer el alineamiento en forma instantánea y fácil, siendo innecesario
seguir una fórmula establecida, porque ustedes comienzan como centro del
pensamiento enfocado, como receptor dispuesto a la impresión esperada, como
analizador entrenado de las ideas y, finalmente, como transmisor de lo que se
recibe de fuentes superiores de inspiración. Esto involucra también la
capacidad de diferenciar las fuentes de donde proviene la impresión. Cuando
estos aspectos están activos en ustedes, constituirán la base de la meditación
que todos deberán practicar durante los doce meses venideros.
La meditación está destinada básicamente a entrenarlos para que
perciban inteligentemente lo que Patanjali llama "la nube de cosas
conocibles", las intenciones, los propósitos y las ideas que, en cualquier
período dado, motivarán el trabajo jerárquico y condicionarán la cualidad de la
inspiración que puedan recibir en el Ashrama, al cual quizás estén vinculados.
Por "vinculados" quiero significar el sentido de relación, no
el de devoción o afecto. En realidad, vínculo es una expresión del libre
albedrío del hombre, que elige y reconoce sus relaciones y se adhiere a ellas.
En sentido espiritual tendrá como móvil la responsabilidad amorosa, y en
sentido personal, la emoción sensoria.
Para ayudarlos a concentrarse y a ser receptivos, les daré doce
palabras que abarcan el tema del trabajo de doce meses y podrían
proporcionarles -a medida que obtienen el poder de meditar, relacionar, recibir
y trasmitir— los pensamientos simientes para el trabajo de doce años, en vez de
doce meses. Las palabras son cosas vivientes que poseen forma, alma y espíritu
o vida; deberían tener esto siempre presente, cuando las emplean, para abrir la
puerta a la comprensión e inspiración mensuales, además del consiguiente
servicio. Empleen una palabra cada mes en la meditación diaria:
1. Receptor 2. Impresión
3. Reconocimiento 4. Relación
5. Origen 6. Ashrama
7. Transmisor 8. Expresión
9. Determinación 10. Simiente
11.
Idea 12. Vínculo
Observarán que la meditación delineada a
continuación es una secuencia natural de la que presumiblemente practicaron el
año pasado.
ETAPA UNO . . . Preliminar.
Pasar rápidamente por las etapas de reconocimiento, consideración
y determinación fija, que seguidas correctamente los llevará a la etapa en que
comienza esta nueva meditación.
Proseguir luego de la
manera siguiente:
ETAPA DOS . . . El Centro del Pensamiento Enfocado.
1. Polarizarse
conscientemente en el plano mental, sin sintonizar la vibración y la reacción
inferiores.
2. Orientarse
hacia la Tríada espiritual, por un acto de la voluntad y el empleo imaginativo
del antakarana.
3. Tomar
y considerar la palabra‑tema y meditar profundamente sobre la misma por lo
menos, durante cinco minutos. Esforzarse por extraer su cualidad y vida, elevándola, junto con
su pensamiento, a un plano lo más elevado posible.
4. Emitir
el OM y, manteniendo la mente firme, esperar en silencio. Ésta es "la
pausa para la recepción".
ETAPA TRES. . . El Receptor de la Impresión.
1. Adoptar
una actitud de elevada expectativa, expresando con sus propias palabras la
verdad más elevada que pudieron extraer de la palabra‑tema mensual.
2. Relacionar
ese tema a la oportunidad mundial actual, universalizando así el
concepto, viendo su relación con los asuntos mundiales, su utilidad y valor
espirituales, para la humanidad como un todo.
3. Mantener
la mente en la luz, escribir luego el primer pensamiento (cualquiera sea) que
penetró en sus mentes expectantes, en conexión con el tema de su meditación. La
capacidad de realizar esto se acrecentará con la práctica y evocará
oportunamente la intuición, fertilizando así la mente.
4. Emitir
nuevamente el OM, con la intención de reenfocarse en el plano mental. Si el
trabajo ha tenido éxito, el enfoque original se habrá trasladado a niveles
intuitivos o a niveles superiores de la mente abstracta, por intermedio del
antakarana. Esto sucederá a su debido tiempo si el trabajo fue seguido
fielmente, pero deberá tenerse siempre presente que deben trabajar como mentes,
no como aspirantes y tampoco de memoria. Reflexionen sobre esto.
ETAPA CUATRO . . . El Analizador de Ideas.
1. Analizar
o pensar con claridad sobre el trabajo realizado y las ideas que tienen en la
mente, considerándolas en su verdadera perspectiva en lo que al entero problema
del día concierne.
2. Elegir
una de las ideas evocadas por la palabra‑tema, pensar sobre ella, analizarla y
relacionarla con la vida, extrayendo todo lo que pueda de la misma. Esta idea
evocada puede variar y variará día tras día, pero siempre estará relacionada al
tema mensual.
3. Estudiar
la idea en lo que concierne a ustedes como discípulos que prestan servicio
activo y llevan a cabo el trabajo del Maestro, y no como personalidades.
Hallarán que esta diferencia es interesante. Hagan que la idea sea práctica,
permitiendo que los "cualifique" o enriquezca a ustedes.
4. Pronunciar
nuevamente el OM, con la intención de convertir la idea presentida en parte de
su naturaleza.
ETAPA CINCO . . . El
Transmisor de Ideas.
1. Como
discípulos, han comprendido que el conocimiento de la verdad y la recepción de
ideas les impone la responsabilidad de ser transmisores para los demás.
Reflexionen sobre esto.
2. Tomar
ahora la idea que el tema ha engendrado, o la palabra‑tema si el tema nada les
sugirió, e imaginativamente formularla de tal manera que -cuando se ofrezca la
oportunidad- puedan presentarla a otros, a sus amigos, a quienes tratan de
ayudar y a la humanidad. Elaborar la idea
mental, emocional y prácticamente, precipitándola externamente al mundo
del pensamiento.
3. Exhalar
(empleando la imaginación creadora y considerándose como un transmisor
responsable que realiza el trabajo del ashrama) entonces la idea como una forma
mental viviente y formulada, hacia la gran corriente de sustancia mental que
actúa siempre sobre la conciencia humana.
4. Pronunciar
el OM, "cerrando así el episodio".
Finalizar esta meditación con la dedicación diaria al servicio
de la humanidad, renovar su consagración al Maestro y pronunciar el Mántram de Unificación dado hace algunos
años:
Los hijos de los hombres son uno y
yo soy uno con ellos.
Trato de amar y no odiar;
Trato de servir y no exigir
servicio;
Trato de curar y no herir.
Que el dolor traiga la debida
recompensa de luz y amor.
Que el alma controle la forma
externa,
La vida y todos los acontecimientos,
Y traiga a la luz el Amor
Que subyace en todo cuanto ocurre en
esta época.
Que venga la visión y la percepción
interna.
Que el porvenir quede revelado.
Que la unión interna sea demostrada.
Que cesen las divisiones externas.
Que prevalezca el Amor.
Que todos los hombres amen.
He dado esta meditación en forma algo detallada pues ansío que
comprendan lo que van a hacer. Al final de esta instrucción general va la
fórmula abreviada de la meditación.
Revisen las ideas anotadas en su trabajo diario cada fin de mes
y elijan las tres que parecen ser más inspiradoras y constituyen posiblemente
las simientes para una valiosa distribución o transmisión. Al finalizar el año
envíen los treinta y seis pensamientos simientes. Debido a que todos utilizaron
las mismas palabras‑temas, cada uno puede hacer un gran aporte a todo el grupo.
Hallarán que este trabajo es muy interesante en cierta manera y un ínfimo
reflejo de la técnica de la Jerarquía y del modo en que trabajan los Maestros
(aunque en una vuelta más elevada de la espiral) en momentos de crisis o cuando
es necesario unir en una empresa a todos los grupos o ashramas -como existen
actualmente-, debido a una imperiosa necesidad de la humanidad, o por una emergencia
planetaria. Los Maestros, comenzando Su trabajo en uno de los planos de la
Tríada espiritual, en vez del plano mental como lo hacen Sus discípulos, Se
concentran sobre el "tema" que consideraron durante un período de
tres Lunas llenas. Luego se reúnen en cónclave y cada uno contribuye al
problema total, como hace también el Cristo y, en momentos críticos, los
Miembros de la Cámara del Concilio de Sanat Kumara. Basándose en las
proposiciones y después del debido análisis y discusión, se trasmite la decisión
conjunta, impresionando a los iniciados y discípulos de los ashramas y por
intermedio de ellos al mundo. Si se estudia lo antedicho verán la importancia
que tiene la meditación delineada, destinada a prepararlos para un trabajo más
íntimo —en líneas jerárquicas correctas— en los Ashramas y con el Maestro.
FORMA ABREVIADA
I.
La etapa preliminar de
reconocimiento, consideración y fija determinación.
II. El
Centro del Pensamiento enfocado:
1. Polarizarse.
2. Orientarse.
3. Meditar
sobre la palabra‑tema.
4. OM.
Pausa.
III.El
Receptor de la Impresión:
1.
Exponer la idea más elevada que ha
recibido.
2. Relacionar
el tema con la actual oportunidad mundial.
3. Anotar
el primer pensamiento recibido.
4. OM.
Volver a enfocarse en el plano mental.
IV. El analizador de ideas:
1.
El período de reflexión analítica.
2.
Resumir en forma práctica las
conclusiones a que se llega.
3.
Exhalar la idea al mundo del
pensamiento.
4. OM.
V. El Transmisor de ideas:
1. Dedicarse
al servicio.
2. Consagrarse
al Maestro.
3. Pronunciar
el mántram: "Los hijos de los hombres son uno. . . "
VI. El trabajo intensivo en
el momento de la Luna llena, en las
líneas ya establecidas.
SÉPTIMA PARTE
Abril de 1945
Hermanos míos:
A medida que la
catástrofe mundial llega a su inevitable fin y las Fuerzas de la Luz triunfan
sobre las fuerzas del mal, se acerca el momento de la restauración. Para cada
uno de ustedes esto indica un renovado momento para prestar servicio y entrar
en actividad. Con ésta les envío, como les prometí, la parte final de la Gran
Invocación. Di la primera hace más o menos nueve años y la segunda durante la
guerra. Quisiera que la empleen diariamente tantas veces al día como la
recuerden, creando así un pensamiento simiente o una nítida forma mental, que
en el momento propicio hará que la difusión de esta invocación entre las masas
tenga un venturoso éxito, pero ese momento aún no ha llegado.
La Gran Innovación puede ser expresada en los términos
siguientes:
Desde
el punto de Luz en La Mente de Dios,
Que afluya luz a las mentes de los hombres;
Que la Luz descienda a la Tierra.
Desde
el punto de Amor en el Corazón de Dios,
Que afluya amor a los corazones de los hombres;
Que Cristo retorne a la Tierra.
Desde
el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
Que el propósito guíe las pequeñas voluntades de los hombres;
El propósito que el Maestro conoce y sirve.
Desde
el centro que llamamos la raza de los hombres,
Que se realice el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal.
Que
la Luz, el Amor y el Poder, restablezcan el Plan en la Tierra.
Ha sido difícil traducir en frases comprensibles y adecuadas las
tan antiguas palabras‑formas que el Cristo empleará. Estas palabras‑formas son
siete, y las pronunciará de manera totalmente nueva. Sólo he podido darles aquí
una significación general. Otra cosa no fue posible. Pero aún en esta forma
extensa será poderoso su llamado invocador, si son pronunciadas con intensidad
mental y ardiente propósito. Les pediré que pongan el énfasis sobre dos puntos,
cuando se haya permitido el empleo de las frases.
1. Que Cristo retorne a la Tierra. Este retorno no debe
ser comprendido en su significado común y su bien conocido sentido cristiano
místico. El Cristo nunca dejó la Tierra; se refiere a la exteriorización de la
Jerarquía y a Su aparición exotérica en la Tierra. La Jerarquía oportunamente,
guiada por el Cristo, actuará abierta y visiblemente sobre la Tierra. Esto
sucederá cuando el propósito de la Voluntad divina y el Plan que lo
complementará, sean mejor comprendidos y el período de reajuste, de iluminación
y de reconstrucción del mundo, haya avanzado debidamente. Este período
comenzará en la Conferencia de San Francisco (de allí su gran importancia),
aunque al principio avanzará muy lentamente. Tomará tiempo pero la Jerarquía no
piensa en términos de años o ciclos breves (los cuales son largos para la
humanidad), sino en términos de eventos y de expansión de conciencia.
2. Y selle la puerta donde se halla el mal. Las fuerzas
del mal, liberadas durante esta guerra, serán inmovilizadas y selladas en el
lugar que les corresponde en un futuro inmediato, y será muy pronto. El mal al
que se hace referencia nada tiene que ver con las perversas inclinaciones, los
instintos egoístas y la separatividad que reside en los corazones y en las
mentes de los seres humanos. Éstos deben vencerlos y eliminarlos por sí mismos.
Pero reducir a la impotencia las fuerzas del mal que se aprovecharon de la
situación mundial, obsesaron al pueblo alemán, dirigieron al pueblo japonés,
cometiendo sádicas barbaries y asesinatos, difundieron propaganda engañosa y
prostituyeron la ciencia para lograr sus fines, requiere la imposición de un
poder más allá del humano. Este poder debe ser invocado y su invocación
obtendrá rápida respuesta. Dichas potencias del mal serán ocultamente
"selladas" en su propio lugar, y lo que exactamente significa nada
tiene que ver con la humanidad. Los hombres deben aprender hoy las lecciones
del pasado, beneficiarse de las disciplinas de la guerra, ocuparse -cada cual
en su propia vida y comunidad- de las debilidades y errores a los cuales pueden
haberse visto inclinados.
Recordaré aquí lo que le dije el año pasado a ......, sobre la
última estrofa de la Invocación:
"A fin de que se distribuya ampliamente por
todo el mundo, me estoy preparando para presentarles la última estrofa de la
Gran Invocación. De ninguna manera es fácil traducir las palabras de esta
estrofa en términos que tengan un atractivo general y que no sean de
importancia únicamente para los esotéricos convencidos. Puede ser presentada de
tal manera que las masas de todas partes, el público en general, estén
dispuestos a adoptarla y emplearla ampliamente, haciéndolo en una escala más
amplia que los intuitivos y de mente espiritual, incluso los hombres de buena
voluntad, pues la comprenderá un público más numeroso. Daré esta estrofa a
A.A.B. lo antes posible, lo cual dependerá de los asuntos mundiales y de que yo
comprenda qué condiciones esotéricas determinadas son propicias para establecer
un ciclo de tiempo. Si los planes maduran como desea la Jerarquía, la nueva
estrofa puede ser distribuida en el momento de la Luna llena de junio de 1945,
en lo que a Occidente concierne y considerablemente más adelante en Oriente.
Antes de que lleguen esos momentos establecidos en el tiempo, la parte final de
la Gran Invocación puede ser utilizada por los miembros de la escuela
esotérica, después que mi grupo la haya empleado durante un mes, contando desde
el momento en que la reciban los miembros del grupo que viven más
distantes."
Quisiera que esta Invocación se difunda por el poder que ha
generado mi ashrama y todos aquellos que están afiliados a él; los ashramas del
Maestro K.H. y del Maestro M. se han comprometido también profundamente a
participar en este trabajo.
Les pediría además que lean y relean las dos Instrucciones -una
trata sobre el Ciclo de las Conferencias* y la otra sobre el trabajo del
Cristo.** Asimilen su contenido y configuren en sus mentes el anteproyecto del
plan jerárquico. Luego pueden complementarlo desempeñando su parte y así podrán
reconocer a aquellos que en otros grupos y en diferentes países constituyen una
parte vital en el esfuerzo jerárquico.
* La Exteriorización de la
Jerarquía.
** La Reaparición de Cristo.
OCTAVA PARTE
Antes de seguir adelante con el tema de la meditación, quisiera
llamarles la atención sobre el hecho de que el tipo de trabajo que estoy dando
ahora es amorfo, en comparación con las meditaciones anteriormente
delineadas. Ya he dado cinco meditaciones y les pedí que las practicaran en
forma grupal. Quisiera resumirles sus objetivos para que puedan, repito, seguir
adelante inteligentemente.
La primera meditación se
relacionó con la trasferencia de la energía desde el centro plexo solar al
centro cardíaco, para que la gran barrera divisoria (de la cual el diafragma es
el símbolo exotérico) pudiera ser atravesada y la personalidad emocional
controlada por el corazón. Por este medio, la individualidad egoísta del hombre
común podría ser trasmutada en esa conciencia grupal que posee el discípulo
consagrado. He tratado de ayudarlos a establecer fácilmente esta trasferencia,
que sería de primordial importancia en sus vidas diarias.
La segunda meditación tenía por
objeto impartir un concepto más importante. Me pregunto si lo captaron como
tal. El objetivo detrás de esa meditación era que afluyera libremente la
energía dirigida. Deben tener siempre presente que el iniciado trabaja
eternamente con energías y fuerzas, que dirige y manipula de acuerdo a la
intención jerárquica. Sin embargo, antes de poder hacerlo, debe controlar hasta
cierto punto los siete tipos de energía a los cuales responde el mecanismo
humano. Debe ser capaz de dirigir la corriente de energía a cualquier centro
particular, enfocar ciertos tipos de fuerza en algunos centros —a voluntad y
con comprensión— e instituir un intercambio y una libre afluencia por todo su
pequeño microcosmos. La meditación dada no estaba destinada a producir esto y
tenía un único objetivo: impartir una idea y presentar una posibilidad.
La tercera meditación estaba
estrechamente vinculada a estas dos, aunque no les fue inmediatamente evidente.
Concernía al alineamiento. Tendieron a creer que el alineamiento es un proceso
por el cual la personalidad se pone en relación con el alma, y exactamente es
así. Sin embargo, alineamiento es un término que, en realidad, abarca cuatro
procesos:
1. El
alineamiento del alma y la personalidad, da por resultado una relación
consciente con el reino de Dios.
2. El
alineamiento del alma y la personalidad con el Ashrama, da por resultado una
relación consciente con el Maestro del Ashrama.
3. El
alineamiento del iniciado de alto grado con la Tríada espiritual, da por
resultado el reconocimiento de la energía monádica.
4. El
alineamiento de todos los centros en el cuerpo etérico del discípulo, otorga
capacidad a estos centros de registrar y transferir las energías que entran en
el mecanismo inferior, como consecuencia de los tres alineamientos superiores ya
enumerados.
Les pido que estudien con cuidado lo que antecede.
La cuarta meditación estaba
destinada definidamente a establecer una relación más estrecha con la
Jerarquía, por conducto del Ashrama y la consagrada vida ashrámica de servicio.
Este enunciado tiene mucha importancia para ustedes en este momento. La
meditación fue dividida en tres etapas: Reconocimiento, Consideración,
Determinación. Los discípulos deben introducir en su conciencia cerebral el
reconocimiento de la relación y la actitud que deben oportuna y automáticamente
condicionar a la personalidad, no por un esfuerzo forzado, sino por una
receptividad positiva, receptividad creada por la orientación estabilizada. Los
discípulos deben reflexionar constantemente sobre la vida del ashrama al hacer
impacto sobre su conciencia. ¿De qué impacto, hermanos míos, son
individualmente conscientes? De esta reflexión debe sobrevenir una
determinación planificada que forma parte constructiva de la vida ashrámica, a
la cual fueron admitidos por sus pensamientos y servicios prestados. Los
primeros débiles esfuerzos producidos por el surgimiento de la voluntad
espiritual pueden observarse por la actuación de esta determinación.
Le siguió la quinta meditación, que fue el tema del año
pasado. Habrán observado que las meditaciones fueron cada vez más abstractas,
hasta que en esta última —debieron considerar las ideas y lo que esas ideas
pueden revelar cuando se aplican como ideas simientes, que protegen o
contienen una fructificación aún invisible y no percibida.
Como podrán comprender estuve trabajando para desarrollar un
plan definido y (si han hecho su trabajo regular y conscientemente) están en
posición de pasar a la siguiente fase de esta tarea abstracta. Al llegar a esta
altura quisiera referirme a dos conceptos que ya les he presentado; están
relacionados con el hecho de que el iniciado debe realizar dos cosas:
Llegar a ser
sensibles a las impresiones que les llegan desde diversos niveles de la
conciencia y del conocimiento divino.
Llegar a ser
conscientes de la "nube de cosas conocibles" a la que se refiere
Patanjali.*
Ambas se irán aclarando cuando consideremos el tercer punto de
estas instrucciones que se refiere a la telepatía.**
* La Luz del Alma, Libro I: 19;
Libro IV: 29.
** Telepatía y el Vehículo Etérico.
Cada uno de estos posibles registros involucra cierta y
específica fase de alineamiento, el empleo consciente de la mente como agente
de contacto y la actividad receptora del cerebro.
En los términos más elevados posibles explicaré el objetivo de
todo esto, diciendo que el discípulo y el iniciado están aprendiendo la técnica
(a través de la meditación) por la cual la Mente de Dios, la Mente Universal, o
el proceso reflexivo del Logos planetario, puede ser captada y plasmada. Para
la mayoría, en la actualidad, el conocimiento del pensamiento divino (tal como
lo registran los discípulos, al actuar en el Plan emergente y al otorgar
vivencia al propósito de la vida) se obtiene por intermedio del ashrama. El
Maestro imparte la naturaleza del plan o propósito -de acuerdo a la categoría
del iniciado- y el iniciado lo acepta de acuerdo a la Ley de la Libre
Obediencia Oculta. Pero el discípulo o el iniciado, no debe siempre esperar que
el pensamiento divino le sea trasmitido por quienes son más evolucionados que
él. Debe aprender a establecer sus propios contactos y a extraer para él de la
"nube". Debe penetrar -sin ayuda- en los procesos mentales de Sanat
Kumara (mediante la telepatía e impresionabilidad espiritual permitida). En
este momento mi responsabilidad es proporcionar al grupo esas meditaciones que
les permitirán a sus miembros dar los primeros pasos hacia este conocimiento;
me corresponde darles el abecé de las técnicas que más tarde se simplificarán
grandemente, aunque sean excesivamente abstractas. Tengan presente estos
pensamientos cuando estudien el resumen de las meditaciones dadas y luego sigan
adelante con lo que se sugerirá en esta serie de instrucciones. Sobre la base
de lo dicho aquí, les pediría también que escriban un claro enunciado:
1. Sobre la comprensión
obtenida por la síntesis progresiva de las seis meditaciones que habrán
recibido, y sobre el propósito de éstas en conexión con su progreso hacia la
iniciación:
a. ¿Qué
les proporcionó estas meditaciones?
b. ¿Qué
estaban destinadas a impartir?
2. Una clara definición de las frases:
a. La
Ciencia de la Impresión, refiriéndose aquí al mecanismo de la impresión,
explicando lo que saben sobre la técnica de la impresión.
b. La
"nube de cosas conocibles". ¿De qué naturaleza son esas cosas? ¿Por
qué se presenta la nube como símbolo?
Procuren
recordar que el origen de estas impresiones se va trasladando constantemente
más arriba, o más profundamente, según el caso, y para los discípulos comunes
como ustedes, las impresiones que registren hasta el momento que reciban la
tercera iniciación conciernen a:
1. Las
ideas, los propósitos y las intenciones que motivan a la Jerarquía y le son
trasmitidos a ustedes por el Maestro del rayo a que pertenecen y al ashrama al
que están afiliados.
2. La
cualidad de la inspiración que pueden recibir y registrar, que emana del
ashrama al que pertenecen. Esto también tendrá las mismas características
sobresalientes de su rayo, aunque las de los otros seis rayos estarán
presentes, implicadas e inherentes.
3. La
naturaleza del sistema jerárquico de trabajo y los métodos que se emplearán en
cualquier período mundial particular, como en la difícil y transitoria era
actual.
De lo que antecede,
verán cuán diversas, espiritualmente hablando, son las impresiones que recibirá
el discípulo atento. La palabra "diversa", empleada aquí, no tiene un
significado separatista, significa la básica unidad en la diversidad y la vastedad
del pensamiento incluyente del Logos planetarios. Para el discípulo, la
realización consiste (a lo largo de esta línea) en la capacidad correlativa y
creciente de incluir en su pensamiento cada vez más las conclusiones
divinas. Empleo esta palabra en su significación esotérica.
Mi intención este año es procurar que se concentren sobre la
nueva Invocación dada, con la idea de que personifica la intención divina y
resume las conclusiones a que ha llegado la reflexión del Logos planetario Ésta
forma de meditación es la más abstracta que se les ha presentado hasta ahora.
El significado de esta Invocación fue expresado en términos que son en cierta
medida comprensibles para la persona común, porque sus palabras son familiares,
basadas en muchos términos bíblicos. Pero las verdaderas implicancias y
significaciones internas tienen profunda importancia y no se evidencian
superficialmente. Los exhorto a que penetren, a través de la meditación más
profundamente en el significado vital de estas palabras, de estas asombrosas
palabras. Contienen, hasta donde es posible en idioma moderno, la fórmula que
posee la Jerarquía desde que fue fundada en la Tierra, pero que sólo ahora está
a disposición del género humano debido a la etapa de evolución alcanzada. La
maravilla de estas estrofas mántricas consiste en que son comprensibles tanto
para los miembros de la familia humana como para los miembros del reino de
Dios. Significan una cosa para el hombre común, y ese significado es bueno,
poderoso y útil; otra, para el hombre que recorre el sendero de probación,
porque le adjudica a las palabras un significado profundo y más esotérico que
aquel que está totalmente polarizado en su naturaleza inferior, y aún otra para
el discípulo afiliado al Ashrama que actúa conscientemente en él; para los
iniciados y los miembros avanzados de la Jerarquía tienen aún una significación
más elevada e incluyente.
Ansío estar seguro de cuál será la reacción de ustedes a estas
palabras y les pido que durante todo un año concentren sobre ellas su
pensamiento meditativo y su poder reflexivo. Al mismo tiempo proporcionan en
forma casi excepcional, la siguiente etapa de desarrollo en la serie de
meditaciones que he planeado para ustedes; también en forma peculiar, debe
ayudarlos a progresar en sus reflexiones y en la capacidad de captar las
abstracciones. Busquen la idea abstracta subyacente en esta Invocación.
Está allí. De su reacción a esta Invocación y de la capacidad de emplear sus
frases como "peldaños" que llevarán a ciertos niveles de pensamiento
abstracto, hasta ahora no alcanzados, podré juzgar si están preparados como
individuos, para cierto trabajo específico preliminar a la iniciación que
ustedes (también como discípulos individuales) deberán recibir.
La estrofa final de la "Invocación al Poder y a la
Luz", como se la denomina en los Archivos de los Maestros, aparentemente
es sencilla. En dichos archivos hay al margen un símbolo que indica la era o el
período de la historia humana durante el cual puede y deberá ser empleada. Es
interesante observar que la evolución de la humanidad está de acuerdo al tiempo
fijado. Dicha Invocación atraerá grandemente al género humano. Aconsejo que al
presentarla al público definidamente cristiano (como por ejemplo los eclesiásticos
de todas las denominaciones), se le cambie la última línea de la tercera
estrofa y diga "El propósito que el Maestro conoce y sirve", o
"que los discípulos conocen y sirven". La palabra
"discípulo" es incluyente, en sentido jerárquico, al mismo tiempo
fácilmente reconocida por los ortodoxos, pero no ofrece ninguna limitación al
esoterista. Abarca todo grado de aspirante humano, desde el discípulo
recientemente aceptado hasta, e inclusive, el Cristo Mismo. Transcribiré aquí
la Invocación:
Desde
el punto de Luz en La Mente de Dios,
Que afluya luz a las mentes de los hombres;
Que la Luz descienda a la Tierra.
Desde
el punto de Amor en el Corazón de Dios,
Que afluya amor a los corazones de los hombres;
Que Cristo retorne a la Tierra.
Desde
el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
Que el propósito guíe las pequeñas voluntades de los hombres;
El propósito que los Maestros conocen y sirven.
Desde
el centro que llamamos la raza de los hombres,
Que se realice el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal.
Que
la Luz, el Amor y el Poder, restablezcan el Plan en la Tierra.
Cada una de las cuatro estrofas se refiere a uno de los tres
aspectos de la energía divina —además de referirse a la humanidad misma donde
se unen los tres— y están potencialmente en latencia, llegando finalmente al
pleno florecimiento de la divinidad, expresando en forma perfecta los tres
aspectos. De allí, hermanos míos, la intensidad del conflicto humano —conflicto
sin paralelo en cualquier otra diferenciación de la Vida divina. En la
humanidad se unen todos los aspectos y líneas. Esto es fundamental en la
enseñanza esotérica. Ustedes saben muy bien que los reinos subhumanos culminan
en la humanidad y los reinos superhumanos tienen allí su oportunidad y todas
las vidas superhumanas han pasado alguna vez por el reino humano.
Las primeras tres líneas se
refieren a la Mente de Dios, como punto focal para la luz divina, lo cual
significa el alma de todas las cosas. El término "alma", con su
principal atributo de iluminación, incluye al ánima mundi, el alma animal, el
alma humana, y a ese punto culminante de luz que consideramos como el alma
influyente de la humanidad. Es un aspecto de la manifestación divina, al cual
se refiere ese gran Hijo de Dios manifestado como Shri Krishna, cuando exclamó:
"Habiendo compenetrado el entero universo con un fragmento de Mí Mismo, Yo
permanezco". Ese fragmento es el alma de todas las cosas. Esa alma trae la
luz y difunde la iluminación.
En las tres líneas de la segunda estrofa es invocado el
corazón de Dios y considerado el punto focal de amor. Este "corazón"
del mundo manifestado es la Jerarquía -ese gran agente transmisor de amor hacia
cada forma de la divina manifestación. No es necesario que me explaye sobre la
"naturaleza esencialmente amorosa" de la Jerarquía; se ha escrito
demasiado sobre ella, se ha comprendido excesivamente poco y se ha hablado
demasiado del amor y no se ha comprendido suficientemente la tarea que enfrenta
la Jerarquía cuando trasmite amor.
El amor es una energía que debe llegar a los corazones de los
hombres y fecundar a la humanidad con la cualidad de la comprensión amorosa -eso
es lo que el amor y la inteligencia expresan cuando se unen.
Las tres líneas, de la tercera estrofa se refieren a
Shamballa -"el Centro donde la Voluntad de Dios es conocida"- el
centro de donde la Jerarquía extrae su vida, a medida que despierta en la
humanidad el impulso de servir. Como bien saben, estas líneas indican que la
humanidad no puede aún captar el propósito de Sanat Kumara. Sólo los Miembros
avanzados de la Jerarquía y por lo menos los iniciados de tercer grado (el
primer grado de la Logia de Sirio), tienen una idea de la naturaleza del
propósito que subyace en el Plan. Reflexionen sobre esta frase.
Habiendo invocado los tres aspectos o poderes de la Mente, del
Amor y de la Voluntad, las tres líneas de la cuarta estrofa indican el
arraigo de todos estos poderes en la humanidad misma, en "el Centro que
llamamos la raza de los hombres". Aquí y sólo aquí, reside la promesa del
futuro y su esperanza y oportunidad. Aquí y sólo aquí, todas las cualidades
divinas en tiempo y espacio- pueden expresarse y cumplirse; aquí y sólo aquí,
puede verdaderamente nacer el amor, actuar correctamente la inteligencia y la Voluntad
de Dios demostrar su buena voluntad efectiva. Por intermedio de la humanidad,
sola y sin ayuda (excepto por el Espíritu divino que existe en cada ser
humano), puede "ser sellada la puerta donde se halla el mal". No es
Sanat Kumara que sella esa puerta; no es la Jerarquía que obliga al mal a
retroceder al lugar de donde vino. Es la humanidad que lucha, aspira y sufre, a
quien se le ha confiado la tarea y, hermano mío, la humanidad es apta para esa
tarea.
Esta afirmación la tienen siempre en cuenta quienes emplean con
mucho poder la Invocación, y sirve para enfocar y arraigar en el reino humano
las energías invocadas. Tal es Su tarea. De ahí en adelante la humanidad se
hace cargo de ese cometido.
Esta Invocación es también única porque invoca a los tres
aspectos divinos. Es sintética en su acercamiento. Esto se realiza por primera
vez en la historia humana. Hasta ahora el desarrollo del género humano no había
justificado tal expresión.
En los tiempos lemurianos, el tercer aspecto divino, el
de la inteligencia, fue invocado por el llamado masivo del hombre-animal
instintivo; ignoraba qué es lo que invocaría ese llamado casi incipiente. La
luz apareció en la Tierra y posibilitó la verdadera iluminación progresiva. No
me refiero aquí a la luz física, sino a la luz del intelecto.
En los días atlantes, como resultado de la lucha entre
los Señores de la Luz o de la Faz Resplandeciente, y los Señores de la Faz
Oscura (tal como se los denomina en las antiguas Escrituras y en La Doctrina
Secreta), se produjo otra "era de invocación" y hubo probabilidad
de desarrollar el segundo aspecto divino del Amor, que todavía era una cualidad
embrionaria en el género humano. En aquel entonces, el llamado masivo se
expresaba con más inteligencia, aunque persistía todavía el llamado instintivo.
Sin embargo, no era inteligencia, tal como entendemos el término.
En nuestro ciclo ario está surgiendo otro gran llamado
invocador. Esta vez es triple. Es un clamor por luz en nuestro camino y para
que la luz afluya a los lugares oscuros de la Tierra; es un llamado por más
amor en el mundo, como lo claman los hombres de buena voluntad y de tendencias
humanitarias; es, finalmente, el llamado intuitivo de los aspirantes y
discípulos del mundo para la plena expresión, en tiempo y espacio, de la
voluntad al bien -la Voluntad de Dios. La instintiva humanidad común, los
hombres y mujeres de buena voluntad y los discípulos del mundo, están todos
implicados en esta invocación, introduciendo los atributos de instinto,
inteligencia e intuición. Los tres están fusionados en esta Gran Invocación.
Tengan constantemente presente esta fusión básica que se va expresando
oralmente y extraigan aliento del acercamiento masivo a la Fuente de toda Vida,
Amor y Luz. Nada podrá resistir la demanda conjunta de los hombres de todas
partes en sus graduadas y compactas filas.
Toda esta Invocación se refiere esotéricamente a la "nube
de cosas conocibles" a que se refiere Patanjali. Ese inminente, influyente
y revelador depósito de energía es la causa inmediata de todos los
acontecimientos en la Tierra e indica el surgimiento de lo nuevo, lo mejor y lo
progresivamente correcto. Los sucesos y eventos así precipitados demuestran el
avance de la conciencia humana hacia una mayor luz. Estas "cosas
conocibles" son fuentes de toda revelación y de todos los conocimientos
humanos culturales, que conducen a lo que llamamos civilización. Su
"condensación" (si puedo emplear esta palabra) se produce por el
llamado invocador masivo de toda la familia humana en cualquier período. Este
llamado fue proyectado por lo general en forma inconsciente, pero será cada vez
más conscientemente expresado. Por lo tanto, pueden esperarse resultados más
rápidos y eficaces. Esta nube está formada por la acción conjunta del Sol
Central espiritual que actúa por intermedio de Shamballa y la humanidad misma,
que hasta ahora actuó clamando a la Jerarquía, pero que acrecentamente eleva su
llamado cada vez más directamente.
Lógicamente hay un llamado continuo, indirecto y sutil que se
eleva desde los tres reinos subhumanos de la naturaleza, llamado que se enfoca
en el reino humano porque este reino es el agente receptor y transmisor para
aquellos reinos, así como la Jerarquía fue y es el agente receptor y transmisor
para todo llamado humano. Observen el hermoso entrelazamiento y la fina
interrelación establecida por nuestro Logos planetario. La nueva Invocación
expresa, en forma excepcional, esta total interdependencia.
La precipitación de las nuevas y largamente esperadas energías,
se hace de tres maneras, por:
1. La
acción directa de la Jerarquía, cuando los Miembros entrenan a Sus discípulos
para extraer de esta fuente de inspiración, a fin de ser sensibles a la
impresión esperada y hacer descender lo que necesita para iluminar y restituir
al género humano a su elevado estado espiritual original. Una condensación más
elevada espera precipitarse, que para la humanidad formará una "nube de
cosas que no pueden ser conocidas" y es innecesario considerarlas.
2. Los
discípulos y aspirantes del mundo que proporcionan un canal mediante el cual
las energías y las fuerzas fructíferas pueden llegar al género humano. Esto lo
producen por:
a. La
profundización del conocimiento espiritual del hombre a través de la meditación
reflexiva, la aspiración y la devoción, que con el tiempo cederán su lugar a la
convicción y al conocimiento mental.
b. La
receptividad a la impresión espiritual. Esto implica iniciar el empleo
inteligente de la intuición, más la capacidad de mantener la mente firme en la
luz, mientras que el cerebro permanece pasivamente alerta para registrar el
"conocimiento que desciende".
c. La
capacidad práctica de relacionar la idea con el ideal y de dar los pasos que
crearán la forma de ese ideal en el plano físico.
3. El
constante progreso de la conjunta humanidad hacia la luz, lo cual producirá en
la humanidad, a su debido tiempo, esa cualidad y vibración que ya se hace
sentir, cualidad y vibración esencialmente evocadoras.
Actualmente, esta "nube de cosas conocibles" ha
condensado o reunido energías que fueron puestas a disposición por los
Espíritus de Restauración, Reconstrucción y Resurrección. Estas energías, hoy
disponibles, son -en más amplia escala y naturaleza superior- similares a
aquellas que el alma individual (término paradójico) pone a disposición de la
personalidad cuando esa personalidad está preparada para el sendero de
probación o del discipulado, y son mucho más poderosas porque constituyen a su
vez una precipitación de energías que están a disposición de
Shamballa, más las energías y fuerzas generadas por la Jerarquía. Ahora pueden
ser empleadas en la Tierra fuerzas extraplanetarias, debido al progreso de
nuestro planeta y a su relación con todo el sistema solar.
En nuestra historia planetaria nunca existió un período en el
que la oportunidad haya sido tan grande, o la humanidad haya hecho contacto y
utilizado tanta luz y fuerza espirituales.
La primera indicación de esta masiva y disponible energía
produjo la coordinación del nuevo grupo de servidores del mundo en el plano
físico.
La segunda indicación produjo una pronunciada separación
entre las fuerzas del mal y las Fuerzas de la Luz; esta separación trajo como
resultado la guerra mundial (1914‑1945) e inició el hirviente desorden
emocional y síquico, en el que se encuentra actualmente la humanidad.
La tercera indicación fue la liberación de la energía
atómica y el descubrimiento del proceso para trasmutar la energía en materia y
la materia en energía.
Por lo tanto, las energías espirituales en forma impersonal y
con la "vívida dirección de la intención pura", vinieron desde el
punto más elevado del propósito espiritual y penetraron en el aspecto inferior
de la materia, el átomo, demostrando así la verdad del enunciado de que la
materia es espíritu, en su punto más bajo, y el espíritu es materia en su punto
más alto, y que la aparente dualidad es sólo unidad esencial.
La concentración de fuerzas espirituales en, y por intermedio
del nuevo grupo de servidores del mundo, la producción de un conflicto mundial,
con su resultado destructor y al mismo tiempo unificador, y la liberación de
ciertas energías impresionantes que posee la materia misma, para beneficio
de todas las cosas creadas sobre la Tierra, constituyen los resultados
inmediatos de la presión ejercida por los recursos espirituales influyentes.
Estas fuerzas afectaron a las personas espirituales y a los
humanitarios del mundo, fusionándolos en un solo grupo en los planes internos
(aunque esto siga permaneciendo externamente incomprendido), asestaron así un
golpe mortal a la gran herejía de la separatividad. Eso más adelante se
evidenciará indefectiblemente. Dichas fuerzas hicieron surgir el mal a la
superficie en tal forma, que el conflicto entre el bien y el mal se evidenció
con toda claridad y se reconocieron en forma nueva y más aguda las causas del
sufrimiento humano; ahora no se puede negar que el género humano tiene este
conocimiento y sabe cuál es su responsabilidad. También hicieron posible el
empleo de la energía aprisionada en la sustancia misma, la cual si es
correctamente empleada puede cambiar y cambiará totalmente la actitud del
hombre hacia la vida, su sentido de los valores y su empleo del tiempo.
Todo esto ha sido creado por lo que podríamos llamar con
exactitud la primera precipitación. Sus efectos fueron masivos en gran medida,
y afectaron a los trabajadores espirituales y a los hombres de buena voluntad,
produciendo los fuegos purificadores del dolor y la agonía por medio de la
guerra, poniendo también la esencia a disponibilidad del mundo material. Me he
esforzado por expresar, de distintos modos, la majestuosidad de los recientes
acontecimientos, a fin de plasmar en ustedes la estupenda naturaleza de lo
ocurrido.
La segunda precipitación debe producirla en forma más consciente
la humanidad y, para facilitar esto, se ha dado la nueva Invocación, razón por
la cual debe ser ampliamente distribuida.
Tal precipitación debe producirse gestando gradualmente la idea
divina en la conciencia humana. Por encima de todo, lo que más se requiere en
la actualidad es reconocer al mundo de significados y a Quienes complementan
los asuntos mundiales y dirigen los pasos que guiarán al género humano hacia su
meta destinada, además del reconocimiento progresivamente masivo del Plan.
Estos tres reconocimientos deben ser evidenciados por la humanidad y afectarán
al pensamiento y a la acción humanos si se quiere evitar la total destrucción
del género humano. Deben constituir el tema de toda propaganda llevada a cabo
durante las próximas décadas -hasta el año 2025-, en realidad un breve espacio
de tiempo para producir cambios fundamentales en el pensamiento, el conocimiento
y la dirección humanos, pero -al mismo tiempo- algo muy posible, siempre que el
nuevo grupo de servidores del mundo y los hombres y mujeres de buena voluntad
realicen una tarea concienzuda. La puerta donde se halla el mal no ha sido
sellada todavía. Tampoco se ha logrado la difusión de la conciencia crística,
ni se ha reconocido la Presencia de Cristo entre nosotros. El Plan no se ha
desarrollado suficientemente para que su estructura sea universalmente
aceptada. El mal fue rechazado; numerosas personas son conscientes de la
posibilidad de la iluminación divina y de la interdependencia (la base del
amor) para formar un poderoso núcleo, siempre que sea vencida, repito, la
inercia tan prevaleciente entre las personas espirituales. Existe un indicio
divino de los acontecimientos venideros y un progreso planificado para
enfrentarlos, y esto despierta ya interés entre los pensadores de muchos
países. Sin embargo, no se ha planificado la respuesta necesaria.
Si esta nueva Invocación se distribuye ampliamente, puede ser
para la nueva religión mundial lo que el Padre Nuestro ha sido para el
cristianismo y lo que el Salmo XXIII fue para el judío de mente espiritual.
Quisiera indicarles tres acercamientos al tema de esta
Invocación. Seré breve por falta de tiempo. Les corresponde a ustedes, de
acuerdo a su estado evolutivo y a la profundidad de su reflexión, descubrir lo
que dejo sin decir. Éstos son:
1. El
acercamiento del público en general.
2. El
acercamiento de los esoteristas, es decir, de los aspirantes y discípulos.
3. El
acercamiento del discípulo más avanzado (hasta donde yo pueda explicárselo) y
el de la Jerarquía.
Primero, el publico en general considerará la Invocación
como una plegaria a Dios trascendente. No reconocerá a Dios como inmanente en
Su creación; la elevará en alas de la esperanza -esperanza de luz, amor y paz,
que incesantemente anhela. La considerará también como una plegaria para
iluminar a todos los gobernantes y dirigentes de todos los grupos que manejan
las cuestiones del mundo; como oración para que afluya el amor y la comprensión
entre los hombres, de manera que puedan vivir en paz mutuamente; como demanda
para que se cumpla la voluntad de Dios, voluntad de la cual nada pueden saber
(esto se refiere a todos, excepto a los iniciados), y la considerará tan
inescrutable y omnincluyente que su reacción normal debería ser la paciencia y
la disposición a abstenerse de toda duda; como oración para fortalecer la
responsabilidad humana, a fin de que los conocidos males actuales, que tanto
angustian y perturban al género humano, desaparezcan y pueda controlar una
indefinida fuente del mal; finalmente la considerará como una plegaria para que
se restablezca una condición análogamente imprecisa y primitiva de felicidad y
bienaventuranza y desaparezca de la Tierra toda desdicha y sufrimiento. Para el
público en general esto es muy bueno y útil e inmediatamente posible. He
dispuesto y expresado las palabras de tal manera en la Invocación, que al mundo
cristiano no le resulte imposible utilizarla por intermedio de las iglesias.
Segundo, el acercamiento de los esoteristas y aspirantes
del mundo es más profundo y comprensivo, impartiéndoles el reconocimiento del
mundo de las causas y de Quienes permanecen subjetivamente detrás de los
asuntos mundiales, los Directores espirituales de nuestra vida, los cuales
están dispuestos a fortalecer a quienes tienen verdadera visión, y a indicar no
sólo la razón de los eventos en los diferentes sectores del vivir humano, sino
también hacer esas revelaciones que permitirá a la humanidad avanzar de la
oscuridad a la luz. Con esta actitud fundamental, será evidente la necesidad de
expresar ampliamente estos hechos subyacentes, y llegará a su madurez una era
de difusión jerárquica, dirigida por los discípulos y llevada a cabo por los
esoteristas. Esta era comenzó en 1875 cuando H.P.B. proclamó la realidad
de la existencia de los Maestros de Sabiduría, y continúa a pesar de las malas
interpretaciones, de la refutación de los conceptos y de la burla. Los
estudiantes de ocultismo y gran número de intelectuales en todo el mundo
reconocen la naturaleza sustancial de la evidencia presente y hay una aparente
respuesta intuitiva.
Se está reconociendo un nuevo tipo de místico, el cual difiere
de los místicos del pasado (excepto en pocos y destacados casos) por su interés
práctico en los actuales asuntos mundiales, y no sólo por las cuestiones
religiosas y eclesiásticas; se caracteriza por su falta de interés en su propio
desarrollo personal, por su capacidad de ver a Dios inmanente en todas las
creencias y no exclusivamente en su propio tipo de creencia religiosa, y
también por su capacidad de vivir la vida a la luz de la Presencia divina.
Todos los místicos fueron capaces de hacerlo en mayor o menor grado, pero el
del presente difiere de los del pasado en que es capaz de indicar con claridad
a otros las técnicas del sendero; combina la cabeza y el corazón, la
inteligencia y el sentimiento, además de la percepción intuitiva de que se
carece hasta ahora. La clara y fría luz de la Tríada espiritual ilumina ahora
el camino del místico moderno y no únicamente la luz del alma, y esto se
acrecentará cada vez más.
En ambos grupos -el público en general y los aspirantes
mundiales en sus diferentes grados- hay quienes se destacan del promedio
general porque poseen una percepción y comprensión más profunda, ocupando la
tierra de nadie, que en el primer caso está ubicada entre las masas y los
esoteristas y, en el otro, entre los esoteristas y los Miembros de la
Jerarquía. Recuerden que Ellos también emplean la Gran Invocación y no pasa un
solo día sin que el Cristo Mismo la pronuncie. Al leer las páginas siguientes hallarán
algún indicio sobre las actitudes y puntos de vista de estas Inteligencias
espirituales.
Aparentemente la belleza y la fuerza de esta Invocación reside
en su sencillez y en la expresión de ciertas verdades esenciales que todos los
hombres aceptan innata y normalmente —la verdad de la existencia de una
Inteligencia básica a la que vagamente damos el nombre de Dios; la
verdad que detrás de toda apariencia externa, el Amor es el poder
motivador del Universo; la verdad de que vino a la Tierra una gran Individualidad
llamada Cristo por los cristianos, que encarnó ese amor para que
pudiéramos comprender; la verdad de que el Amor y la Inteligencia son
consecuencia de lo que se denomina Voluntad de Dios y, finalmente, la verdad de
que el Plan divino sólo puede desarrollarse a través de la Humanidad.
Este Plan exhorta al género humano a expresar el Amor e insta a
los hombres a que "dejen brillar su luz". Luego viene la demanda
solemne final de que este Plan de Amor y de Luz, actuando por intermedio de la
humanidad, pueda "sellar la puerta donde se halla el mal". La línea
final contiene la idea del restablecimiento, indicando la nota clave
para el futuro y que llegará el día en que la idea original de Dios y Su
intención inicial no serán ya frustradas por el libre albedrío y la maldad
humana -el materialismo y el egoísmo puros; entonces se cumplirá el propósito
divino debido al cambio efectuado en los corazones y los objetivos de la
humanidad.
Este significado obvio y sencillo está ligado a la aspiración
espiritual de los hombres de todas partes.
Existen implicaciones más profundas, de las cuales me ocuparé
más adelante, pero la claridad del deseo y de la aspiración espirituales está
expresada en estas palabras de tal forma, que su empleo no ofrece ninguna
barrera para los diversos tipos de mente que puedan recibirla. Sólo negarán su
verdad y utilidad quienes no reconocen un mundo subjetivo o interno, y rechazan
el concepto de que el mundo interno de las causas es responsable de los efectos
del mundo externo; afortunadamente tales personas son pocas y aisladas.
Por lo tanto, es evidente que las tres primeras estrofas o
versos, invocan, llaman o apelan, a los tres aspectos de la vida divina
universalmente reconocidos -la mente de Dios, el amor de Dios y la voluntad o
propósito de Dios; la cuarta estrofa señala la relación de la humanidad con las
tres energías, inteligencia, amor y voluntad, y la profunda responsabilidad del
género humano para complementar la difusión del amor y la luz en la Tierra.
Es aquí donde se evidencia el trabajo del movimiento de
Triángulos, tan cercano al corazón de la Jerarquía en este momento. Por medio
de la red que está creando Triángulos, la luz o la iluminación es invocada por
el trabajo y la actitud diaria de los miembros de Triángulos; de esta manera la
luz puede realmente descender a la Tierra, y la buena voluntad, que es el amor
de Dios, y básicamente la voluntad al bien, pueden afluir también con más plena
vivencia a los corazones de los hombres, lo cual trasformará su vida y no podrá
ser detenida la era de las rectas relaciones humanas. Hasta ahora esta era fue
débilmente sentida Y sólo las personas del mundo del pensamiento progresista,
la han deseado. Así, por medio del "centro que llamamos la raza de los hombres",
actúa el Plan de amor y de luz y asesta el golpe de muerte al mal, al egoísmo y
a la separatividad, sellándolos para siempre en la tumba; así también se
cumplirá el propósito del Creador de todas las cosas.
Nadie puede emplear esta Invocación o plegaria para obtener
iluminación y amor sin causar profundos cambios en sus propias actitudes; la
intención de su vida, el carácter y las metas, cambiarán y alterarán la vida y
la harán espiritualmente útil.
"Como el hombre piensa en su corazón así es él",
constituye una ley básica de la naturaleza, por lo tanto, la necesidad de la
orientación constante de la mente para recibir luz y la perspectiva de
obtenerla, no pueden ser ni serán ineficaces.
A medida que aumente el trabajo de Triángulos y se difunda la
red por toda la Tierra, podrá esperarse que también afluya luz y buena voluntad
(el aspecto inmediato del amor que necesitan hoy los hombres); nada puede
impedir que se produzcan los resultados esperados, porque siempre rige la ley
eterna. La iluminación de las mentes de los hombres para que puedan ver las
cosas tal cual son, captar los móviles correctos y conocer el camino de las
rectas relaciones humanas, constituye ya una necesidad imperiosa; el poder
motivador de la buena voluntad es esencial para la correcta acción; obtenidos
ambos -luz y amor- no pasarán muchas décadas antes de que la idea de rectas
relaciones humanas se haya convertido en ideal de las masas y tomen rápidamente
forma en todos los asuntos nacionales, públicos y comunitarios. En el
transcurso de la historia, la humanidad ha captado y empleado ideas aplicables
al vivir humano que expresaban conceptos progresistas; actualmente, las dos
ideas necesarias son: luz en nuestro camino y buena voluntad práctica.
Quisiera abordar ahora para ustedes, que son discípulos o están
en entrenamiento para el discipulado, algunos de los significados más
profundos. Si lo logro, el trabajo de meditación será de utilidad para vincular
la intención jerárquica con la aspiración humana; ésta debería ser la tarea de
todo discípulo.
Habrán observado -al estudiar la Invocación- que los tres
centros principales de nuestro planeta están vinculados: Shamballa, "donde
la voluntad de Dios es conocida"; la Jerarquía, dirigida por el Cristo,
desde donde trata de establecer un contacto más estrecho entre los hombres, y
el centro que llamamos Humanidad. Hay una estrecha relación entre la primera
estrofa y la última; como saben, la humanidad está destinada a ser la exponente
de la mente de Dios, expresando así inteligencia activa, motivada por el amor y
complementada por la voluntad. No ha llegado aún ese momento, pero si el
concepto cronológico de la humanidad es correcto y el correcto deseo es
suficientemente fuerte, por primera vez en la historia humana este destino
puede ser públicamente reconocido y las personas inducidas a una creciente y
voluntaria actividad, que es particularmente su propio destino. Esto también es
uno de los objetivos primordiales de la Invocación; su constante empleo traerá
una incluyente visión del desarrollo espiritual e impartirá al pensamiento
humano la síntesis que hasta ahora le ha faltado. A medida que "la luz
afluya a las mentes de los hombres", el Plan divino será más ampliamente
sentido y la voluntad al bien más ampliamente deseada e invocada.
Debe siempre recordarse que la luz es energía activa y el amor
también es una energía. Es conveniente tener en cuenta que luz y materia son
científicamente términos sinónimos, y que la red de luz es verdaderamente
sustancia, por lo tanto portadora de la buena voluntad. En consecuencia debe
comprenderse que es una sola red, compuesta de dos tipos de energía. Por
esta razón la tarea de crear Triángulos es de dos categorías; algunas personas
trabajan más fácilmente con un tipo de energía que con otro; resulta también
interesante observar que los triángulos de luz son básicamente más materiales
que los triángulos de buena voluntad, porque están relacionados con la
sustancia, con la energía que el género humano maneja familiarmente y con la
materia etérica. Los triángulos de buena voluntad son de origen jerárquico. Les
pediría que reflexionen sobre esto.
Sin embargo, en esta crisis mundial, el origen de la red en sus
dos aspectos es jerárquico; los Maestros trabajan con sustancia (es decir,
luz), pero no con materia; el trabajo que realizan los miembros de Triángulos
es, en consecuencia, estrictamente mental y excesivamente poderoso esto,
lógicamente, cuando se hace en forma correcta. "La energía sigue al
pensamiento" y el trabajo de Triángulos es dirigir el pensamiento. Por lo
tanto, se clasifica en dos categorías: invocar la ayuda divina (empleando una
fraseología cristiana), luego -por la fe y la aceptación- dirigir las energías
de luz y amor (que fueron invocadas) a los hombres de todas partes. De acuerdo
a la actitud que asuman los pueblos, serán registradas como iluminación y buena
voluntad. Este trabajo es profundamente científico, pero fundamentalmente
simple. Invocación, plegaria o aspiración y meditación -no importa la palabra
que se emplea-, son tres métodos mediante los cuales se extraen y ponen en
actividad las energías espirituales
Por medio del claro pensar, el pensamiento dirigido y la
percepción mental, pueden convertirse en objetos del deseo humano. Las ideas
son simplemente canales para las nuevas y deseadas energías divinas; los
ideales son estas ideas cambiadas o reducidas a formas mentales y presentados
como tales al público. Las ideas se convierten telepáticamente en ideales, que
es otra manera de expresar la antigua ley, "la energía sigue el
pensamiento".
El trabajo de la red de luz y buena voluntad enfocado en el
plano de la mente, consiste en utilizar este conocimiento a fin de afectar a la
conciencia pública. Éstos son puntos que deberían ser simplificados y
gradualmente enseñados con el más claro lenguaje a todos los miembros de
Triángulos. El trabajo de Triángulos consiste en trabajar con las mentes de los
hombres y con un factor empleado y explotado en todas partes por los
dirigentes; el esfuerzo estriba en plasmar en las mentes ciertas ideas necesarias
para el progreso humano. La gente reconoce la oscuridad y el sufrimiento
actuales y, por lo tanto, dan la bienvenida a la luz; los hombres están
cansados de odiar y luchar y, en consecuencia, dan la bienvenida a la buena
voluntad.
Trataré brevemente otro punto de vista. Así como están
relacionadas las estrofas primera y cuarta, también lo están la estrofa segunda
y la última línea. El Plan será restablecido en la Tierra por la iluminación y
la buena voluntad, y cuando esto tenga lugar el Cristo retornará a la
Tierra. Les pediría que no interpreten mal esta frase. El Cristo jamás dejó la
Tierra, y cuando se despidió de Sus discípulos dijo, "He aquí, yo estoy
siempre con vosotros, hasta el fin de los días." Sin embargo, Su presencia
no es reconocida por las masas y sólo la presienten y esperan vagamente los
religiosos ortodoxos de todos los credos del mundo.
En primer lugar, como he señalado anteriormente, el retorno de
Cristo se expresará por el surgimiento de la conciencia crística en los
corazones de los hombres de todas partes, siendo su primera expresión la buena
voluntad.
En segundo lugar, los discípulos de todas partes serán cada vez
más sensibles a la cualidad, voz y enseñanza de Cristo; serán
"influidos" por Él en muchos casos, así como anteriormente influyó a
Su discípulo Jesús; por la influencia que ejercerá sobre los discípulos de
todas las tierras, se multiplicará a Sí Mismo repetidas veces. La eficacia y el
poder del discípulo influido será asombroso.
Uno de los primeros experimentos que Cristo realizó mientras Se
preparaba para este tipo de actividad estaba vinculado con Krishnamurti. El
éxito sólo fue parcial. El poder que Él empleó fue distorsionado y mal aplicado
por los devotos que componen mayormente la Sociedad Teosófica, razón por la
cual se puso fin al experimento, aunque sirvió un propósito muy útil. Uno de
los resultados de la guerra fue la desilusión del género humano que ya no
considera a la devoción, adecuada o necesaria para la vida espiritual o su
efectividad. La guerra no fue ganada por la devoción o la adhesión de millones
de hombres a un ideal querido, sino por el simple cumplimiento del deber y el
deseo de proteger los derechos humanos. No todos los hombres fueron héroes,
como tan estúpidamente proclama la prensa. Fueron movilizados, se les enseñó a
luchar y tuvieron que hacerlo, y eso fue el reconocimiento grupal del deber.
Cuando Cristo trate nuevamente de influir a Sus discípulos, se espera que
reaccionen en forma diferente. Por eso A.A.B. restó importancia constantemente
a la devoción y abogó por la independencia espiritual. Ningún devoto es
independiente, sino un prisionero de una idea o de una persona.
Cuando retorne el Cristo florecerá muy activamente la conciencia
crística entre los hombres; cuando los discípulos trabajen bajo el
reconocimiento del Cristo, llegará el momento en que nuevamente y en público
volverá a caminar entre los hombres; el Cristo podrá ser públicamente
reconocido y realizará su trabajo en los niveles externos de la vida y también
en los internos. Para estos tres acontecimientos, que están relacionados con la
divinidad inherente al hombre, la Jerarquía trabaja y Se prepara, y registrará
esencialmente otro de los resultados del exitoso empleo de la nueva Invocación,
a fin de ayudar en esta tarea de preparación.
Los discípulos comprenderán fácilmente la significación de la
tercera estrofa. El significado de la Invocación tal como la emplea la
Jerarquía (observen esto) ayudará a la humanidad a evocar la voluntad
espiritual y a la Jerarquía a reconocer la voluntad divina. Poco puede ser
dicho al público sobre esta tercera estrofa, que simplemente la interpretará
como una plegaria para que la voluntad humana esté de acuerdo con la voluntad
divina, aunque no lo comprenda. Aun desde el ángulo de la Jerarquía, la voluntad
divina, tal como esencialmente es, sigue siendo el gran misterio, pero no
obstante, ella puede conocer y "conoce y sirve" al propósito; el
propósito es ese aspecto de la voluntad divina que busca una expresión
inmediata en la Tierra. La Jerarquía distribuye la energía -la energía del
amor. Por lo tanto, cuando el propósito de la voluntad de Dios (conocido y
comprendido en la Cámara del Concilio de Shamballa) trata de influir a la
voluntad humana, es la expresión, en términos jerárquicos, de la voluntad al
bien y, en términos humanos, de la buena voluntad, o decisión amorosa,
o intención fija para establecer rectas relaciones humanas.
Hasta el Cristo Mismo luchó con el problema de la voluntad
divina y Se dirigió a la Mónada en el momento en que comprendió por primera vez
la amplitud y la complejidad de Su misión como Salvador del Mundo. Entonces
exclamó: "Padre, no mi voluntad sino la Tuya sea hecha". Esas
palabras señalaron el abandono de los vehículos por medio de los cuales había
tratado de salvar a la humanidad, indicándole entonces la evidencia de una
aparente fracaso y de que no había terminado Su misión. Durante casi dos mil
años Él ha esperado llevar esa misión a su culminación; eso también marcó su
entrada en un nuevo ciclo de actividad, que culminará con el éxito en los
próximos trescientos años si esta Invocación -tal como la emplean ustedes y la
Jerarquía- prueba su eficacia. El Cristo no puede concluir con Su misión
asignada sin la acción recíproca de la humanidad.
Este mántram es peculiar y esencialmente el propio mántram del
Cristo, y su "sonido se difundió" por todo el mundo porque El
lo emitió y lo empleó la Jerarquía. Ahora sus palabras deben ser
difundidas por el mundo entero y pronunciadas por los hombres de todas partes,
y su significado debe ser expresado por las masas a su debido tiempo.
Entonces Cristo puede nuevamente "retornar a la Tierra" y "ver
el trabajo de Su alma y quedar satisfecho".
Quizás sea necesario explicar la última línea de la última
estrofa. Habla de la tarea del Plan, complementada por la humanidad para
"sellar la puerta donde se halla el mal". Es innecesario decir que
simbólicamente expresa la idea de que los propósitos del mal deben cesar su
actividad y efectividad. El mal no se halla en un lugar particular. El Nuevo
Testamento, en el libro de las Revelaciones, habla del mal, de la
destrucción del demonio y de reducir a la impotencia a Satanás. Estos párrafos
se refieren a los mismos ciclos de tiempo, de los cuales se ocupa esta
Invocación y procura que se cumplan.
"La puerta donde se halla el mal" es mantenida abierta
por la humanidad, debido a su deseo egoísta, odio y separatividad, a su codicia
y barreras raciales y nacionales, a sus bajas ambiciones personales y a su amor
al poder y a la crueldad. Cuando la buena voluntad y la luz afluyan a las
mentes y los corazones de los hombres, esas cualidades malignas y estas
energías dirigidas que mantienen abiertas las puertas del mal, cederán su lugar
al anhelo de establecer rectas relaciones humanas, a la determinación de crear
un mundo mejor y más pacífico y a la expresión mundial de la voluntad al bien,
y cuando estas cualidades reemplacen a las antiguas e indeseables,
simbólicamente el peso de la opinión pública y el correcto deseo humano irán
cerrando lentamente la puerta donde se halla el mal. Nada podrá evitarlo.
De esta manera el Plan original referido en la Biblia como el
Jardín del Edén, será restablecido en la Tierra en forma simbólica; el Ángel de
la Espada Flamígera no vigilará ya la Puerta de la Iniciación hacia el reino de
Dios, sino se trasformará en el Ángel de la Presencia. La puerta al mundo de la
realidad espiritual se abrirá simultáneamente ante el género humano y se
cerrará la puerta donde se halla el mal. Estos pocos pensamientos harán revivir
esta Invocación en sus mentes y adquirirán una nueva y vital vivencia,
excepcionalmente relacionada con todas las verdades y creencias antiguas; nos
brindan una esperanza para el futuro y son de importancia actual y práctica.
El trabajo de meditación debería limitarse exclusivamente a
profundizar la compresión de esta estrofa de la Gran Invocación * para
despertar en ustedes un espíritu invocador.
Daré hoy un mántram muy antiguo denominado La Afirmación del
Discípulo. Ha sido empleado durante miles de años por los discípulos en los
Ashramas de los Maestros y actualmente se los doy a todos los verdaderos
discípulos que ahora pueden emplearlo en el plano externo e incorporarlo
diariamente a su meditación. En el próximo año quisiera que siguieran el
proceso de meditación que delinearé, pues está destinado a fortalecer en
ustedes su consagración mediante la afirmación, a estabilizar su orientación y
a proporcionarles una percepción intuitiva sobre esta nueva Invocación:
1. La
Etapa de Alineamiento y Recordación. Proporcionará el
reconocimiento del estado espiritual y de los objetivos. Involucrará también el
reconocimiento del Ashrama y la dedicación al Maestro de acuerdo a dos
símbolos, el alma y el Punto central en el Ashrama.
2. La
Etapa de Afirmación. Pronunciar de todo corazón, como
alma, el mántram antiguo siguiente:
"Soy un punto de luz dentro de una luz mayor.
Soy una corriente de energía amorosa dentro de la corriente de
Amor divino.
* El Tibetano se refiere a esta invocación como una sola
estrofa, la tercera y final de las tres ”estrofas”, o invocaciones. La primera
comienza con las palabras: ”Que las Fuerzas de la Luz iluminen a la humanidad,
dada en 1936, y la segunda, que surjan los señores de la Liberación, dada en
1940.
Soy un punto de fuego del sacrificio, enfocado dentro
de la ardiente Voluntad de Dios
Y así permanezco.
Soy un camino por el cual los hombres pueden llegar a la
realización.
Soy una fuente de fuerza que les permite permanecer.
Soy un haz de luz que ilumina su camino.
Y así permanezco.
Permanezco así, y giro
Y huello el camino de los hombres,
Y conozco los caminos de Dios.
Y así permanezco".
Esto, hermanos míos, es lo mejor que puedo hacer con palabras y
frases, al tratar de transcribir palabras tan antiguas que anteceden al
sánscrito y al sensar. Pero el significado es claro y eso es lo importante.
3. La Etapa de Orientación. Es
un período para pensar con tranquilidad sobre la significación de la
afirmación.
4. La
Etapa de Meditación. Concierne a las cuatro estrofas de la nueva
Invocación. Dejaré que la consideren de acuerdo a su criterio y aborden este
mántram tan importante y significativo desde el punto más elevado posible de su
percepción intuitiva individual. Les pediría que meditaran sobre lo que creen
que tiene implicaciones planetarias, pero les recordaré además que consideren
los paralelismos individuales. Todo lo que es invocado en bien de la humanidad
es también susceptible de interpretación en sentido personal, considerando a la
personalidad como el microcosmos del Macrocosmos y como un campo para la
circulación de la luz y del amor, a fin de expresar la vida crística y la
voluntad de sacrificarse, más el instrumento para prestar servicio en una zona
donde se sella, frustra e inutiliza el mal. Al finalizar el año les pediría
explicar su comprensión e interpretación de la Invocación (considerada tanto
macro como microcósmicamente). Si estos escritos son realmente resultado de la
percepción intuitiva, podrían compaginarse en un libro valioso y dar al público
una comprensión más real de las palabras que condicionarán el pensamiento de
las personas de mente espiritual durante muchas décadas.
5. La Etapa de Fija
Determinación:
a. Una
reflexión sobre la diferencia entre el Propósito, la Voluntad y la Intención.
b. Un
período de completo y enfocado silencio, al tratar de presentar un
ininterrumpido canal para la afluencia de luz, amor y fuerza desde la
Jerarquía.
c. Una
afirmación de la personalidad, hecha por ustedes, como alma, el discípulo:
En el centro de la voluntad de Dios, yo permanezco.
Nada apartará mi voluntad de la suya.
Complemento esa voluntad con el amor.
Me oriento hacia el campo de servicio.
Yo, el divino Triángulo, cumplo esa voluntad
Dentro del cuadrado y sirvo a mis semejantes.
NOVENA PARTE
Recibieron ya seis meditaciones, culminando con la meditación
sobre la Gran Invocación.
No sé con qué exactitud practicaron la última meditación. Estaba
preocupado por muchas cosas vitales y por la tarea de contrarrestar una serie
de ataques a la Jerarquía, dirigidos desde distintas partes del mundo por
falsos discípulos mundiales. Estos ataques estaban principalmente dirigidos a
A.A.B., y ella hubiera podido absorberlos como lo hizo tantas veces en el
pasado, pero el ataque era directamente a mi Ashrama... Como ya he dicho, en mi
Ashrama y en menor grado en el de K.H., hemos sentido algunas repercusiones y
A.A.B. no pudo desviarlas todas. Por lo tanto, tuve que hacer un trabajo
protector que ya he terminado y estoy algo más libre.
Planeo darles la séptima y última meditación y con siete
meditaciones delineadas tendrán bastante material para el resto de esta
encarnación. Las impartidas hasta ahora están todas planeadas y secuencialmente
relacionadas entre sí. La primera comenzó con el corazón, como debe hacerlo
toda expresión divina y todo verdadero trabajo creador. Luego fue considerado
el factor de la energía y se observaron los siete puntos de recepción de la
energía. Le siguió un ejercicio sobre el alineamiento, de modo que la estructura,
o el "armazón" (si puedo emplear tal palabra), del hombre espiritual
interno, pudiera ser correctamente orientada y alineada para que no presentara
obstáculos a la afluencia de energía divina. Estas tres meditaciones son de
principal importancia, pero muy elementales. Sin embargo, debían preceder a
cualquier meditación (y sus efectos consiguientes) que estuviera relacionada de
alguna manera con mi Ashrama, como lo estaba la siguiente. Luego se dio una
meditación sobre ciertas palabras‑temas que personificaban una idea; el énfasis
de la meditación era totalmente distinto de las tres precedentes, el cual no
tiene relación alguna con el discípulo -como la tuvieron las tres anteriores,
pues concernían casi totalmente al trabajo preparatorio para el servicio
ashrámico.
El primer acto definido de este tipo de servicio fue
personificado para ustedes en la sexta meditación, donde se le encargó al grupo
la tarea (o más bien la empresa espiritual) de lanzar la Gran Invocación. Nunca
llegaron a comprender la magnitud de esta tarea y muy poco se hizo de índole
realmente objetiva para llevar a la atención del público esta Invocación. Tres
hicieron mucho, el resto poco o nada.
Daré ahora una meditación que no es fácil, pero simboliza la
vida vertical y horizontal del discípulo, meditación erigida alrededor
de ciertas palabras esotéricamente comprendidas:
1.
Afirmen decididamente el
discipulado, y esfuércense por vincularse conmigo, como Maestro del Ashrama.
2.
Pronuncien la Gran Invocación,
poniendo el énfasis sobre una de las cuatro estrofas, durante las cuatro
semanas del mes, reflexionando más tiempo sobre la significación de esa
estrofa.
3.
Luego debe meditarse sobre ocho
palabras, que pueden ordenar en su conciencia de la manera siguiente:
Esta Cruz concierne a su vida VERTICAL
Esta
Cruz concierne a su vida HORIZONTAL
La
manera de aplicar todo esto debe estar relacionada con la expresión diaria de
la vida, y en algún punto ustedes (el alma encarnada) deben comprender la
naturaleza real de su vida dual como discípulos, demostrada por las Cruces
superpuestas.
4. Dedicar
diez o quince minutos a considerar la vida vertical-horizontal y observar la
forma en que una línea vertical sostiene a las otras líneas en muchos casos, lo
que no hacen las líneas horizontales.
5. Permanecer
en el punto donde se unen todas las líneas, considerando que cada uno es el uno
en el centro, irradiándose por todo su círculo infranqueable bien definido.
6. Pronunciar
el OM siete veces en forma inaudible.
Una
de las fórmulas, hermano de antaño, está relacionada con esta meditación. Les
será útil comparar lo que dice.
DÉCIMA PARTE
En la última serie de escritos di una meditación grupal, la cual
completó una serie de siete meditaciones, todas consecutivas y destinadas a
producir resultados creadores en sus vidas.
Repetiré aquí algunas ideas dadas anteriormente, mostraré la
síntesis de las siete meditaciones y demostraré cómo pueden conducir al
aspirante, paso a paso, del conocimiento a la sabiduría; quisiera que captaran
el hecho de que si estas meditaciones son seguidas cuidadosamente, pueden
trasformarlos de un aspirante enfocado en el corazón en un trabajador
ashrámico, que complementa la Gran Invocación. Esta Invocación dada
últimamente, constituye la plegaria grupal de la humanidad en la era acuariana,
por lo tanto, es esencial que todo discípulo (que aspira servir a la humanidad)
haga de su distribución, como también de su empleo diario, un deber y una
obligación principales. Anteriormente, insistí sobre esto y ahora les
preguntaré si lo hacen.
Primera Meditación... Control del Corazón...
Trasferencia
He aquí la técnica para crear una línea de energía que relaciona
el centro plexo solar y el cardíaco. En realidad es un reflejo o actividad
simbólica (dentro del hombre físico, o más bien dentro de sus centros etéricos)
para la construcción del antakarana. Tengan en cuenta que el cuerpo etérico es
siempre un mecanismo físico.
Esta meditación inició el ritmo que hizo posible la presentación
de la nueva Invocación al mundo; no quiero significar que únicamente ustedes la
emplean, sino que muchos discípulos la emplearon en numerosos ashramas. El
agotamiento de la emoción y su trasferencia -como fuerza- al corazón, para ser
trasmutada allí en energía de amor, se emprendió simbólicamente durante la
época en que la humanidad estaba desarrollando nuevos reconocimientos. La
humanidad, mediante el agotamiento de la energía emocional (incidental a la
agonía de la guerra), es actualmente mucho más consciente del corazón que en
cualquier otro momento de su historia. ¿Llegaron ustedes a comprender esto y la
oportunidad que se les presentó?
El mundo de los hombres estuvo sometido a tanta tensión y
sufrimiento, que centenares de miles de personas en casi todos los países,
"nada sentían" -real o imaginariamente- y el centro plexo solar no
aceptaba o absorbía nada más. Al que sufría sólo le quedaba el consuelo de que
los hombres de todas partes estaban en la misma situación y la participación en
común del sufrimiento unió a todos los hombres, sin tener en cuenta
nacionalidad, religión o clase.
Por lo tanto, por primera vez en la historia, la humanidad
empezó a reconocer una fase definida de la universalidad; el género humano,
como un todo, empezó a "participar en la reacción del corazón". Esto
era tan general y agudo que el corazón -como irradiación motivadora- se
convirtió en un punto de enfoque humano. Uno de los primeros frutos del
sufrimiento universalmente compartido, apareció en la Tierra, y con su
aparición disminuirá grandemente todo sufrimiento futuro.
Trato de darle a esta primera meditación una mayor importancia.
Gran parte de lo dado tiene una significación que está más allá de su
credulidad; las significaciones aparecerán si cumplen las instrucciones y
practican estas meditaciones, cuidadosa, regular y sinceramente. Si practican
intensamente todos los días esta fórmula de meditación durante dos meses, les
traerá grandes beneficios en años futuros. Deberían también esforzarse por
comprender no sólo su reacción individual, sino la importancia simbólica
de lo que están realizando. Quienes saben con certeza que se están preparando
específicamente para la segunda iniciación, harían bien en practicar esta
meditación cada mes del año durante una semana.
Segunda Meditación. . . Energía Dirigida. . .
Circulación
Esta meditación constituye la segunda etapa de la primera, que
consistía en un ejercicio fundamental, relacionado con el control y la
dirección de la energía; se planificó de tal manera que les permitiría penetrar
en el campo de las energías, y desde allí -seleccionando la energía necesaria-
dirigir un determinado tipo de energía al punto designado a través de un
definido centro. He dado solamente la idea preliminar, porque toda demostración
en el plano físico se basa en un ideal. Recuerden que "como el hombre
piensa en su corazón, así es él". Por lo tanto, hay una relación directa
entre la primera y la segunda meditación; la primera hizo posible la segunda y,
eventualmente, producirá efectos.
Si esta meditación se practica, comprende y perfecciona, prepara
al discípulo para desempeñar más adelante su trabajo como Maestro o iniciado.
Manipulará energías de acuerdo al Plan; dirigirá estas energías desde su propio
lugar dentro del Ashrama, empleando su propio cuerpo etérico como factor
complementador. En consecuencia, debe comenzar con las energías que actúan a
través de sus propios centros antes de poder dirigir la fuerza ashrámica a
través de ellos, desde lo que se denomina centro cardíaco de la Jerarquía.
Simbólicamente hablando, hay un centro cardíaco en cada ashrama principal y
secundario, y estos centros cardíacos vierten su energía por intermedio del
centro central de la Jerarquía, empleándoselo como depósito de energía. Los
discípulos deben aprender a trabajar con esta energía pura del amor, cuando se
fusiona con las fuerzas del propio rayo del discípulo, que a su vez colora
parcialmente el ashrama al cual está afiliado.
Por lo tanto, es necesario que amplíen sus ideas acerca de la
meditación, tal como se acaba de dar, para que llegue a ser de naturaleza y
efectos ashrámicos. Así se los entrena a ustedes para que utilicen el corazón y
trabajen con y por medio de los centros cardíacos donde quiera estén en
manifestación. Hago aquí una valiosa insinuación y doy un dato informativo. A
este respecto, sería útil tener presente que la primera meditación tiene
relación con el centro cardíaco en la columna vertebral, y la segunda sólo es
eficaz cuando el discípulo puede trabajar con el centro cardíaco en la cabeza.
En cuanto el discípulo lo logra comprende tres cosas:
7. La
relación entre el centro cardíaco y el loto de doce pétalos en la cabeza.
8. La
necesidad de dirigir la energía del amor (producida por la actividad del centro
cardíaco) para servir a la humanidad a través del centro ajna.
9. La
formación de un triángulo en el cuerpo etérico, compuesto de una línea de
energía entre:
a. El
loto de doce pétalos en la cabeza.
b. Este
loto y el centro ajna.
c. El
centro ajna y el centro cardíaco. Esto forma un triángulo peculiar:
En
realidad éste es más bien un embudo de recepción que un triángulo. Es también
el primer triángulo esotérico de energía que crea el discípulo. Le sigue la
creación de un triángulo espiritual en la cabeza entre:
a. El
centro ajna y el loto de mil pétalos, el cual llega a ser físicamente efectivo
por medio de la glándula pineal y el cuerpo pituitario.
b. El
loto de mil pétalos y ese punto focal o conjunción de energías que existe en la
médula oblongada, y se denomina centro alta mayor. Este centro llega a ser
físicamente efectivo por medio de la glándula carótida.
c. El
centro alta mayor y el centro ajna.
Por lo tanto tenemos otro triángulo:
Estos
son algunos de los conceptos implícitos en esta segunda meditación, que indican
una interacción libre, flexible y fluida entre todos los centros involucrados.
Tercera Meditación... Alineamiento... Método de
Contacto
Este ejercicio de alineamiento profundamente esotérico es
preparatorio para un alineamiento más esotérico y general; el empleo eficiente
de la nueva Gran Invocación será una expresión de este alineamiento. En la
tercera meditación tenemos al hombre, u hombre espiritual, arraigado en el
alma, entrando en estrecho contacto (que conduce oportunamente a la fusión) con
la Tríada espiritual, el reflejo de la Mónada, lo cual se lleva a cabo mediante
el alineamiento del corazón, la mente y la voluntad. Así se crea un servidor
mundial. Dicho ejercicio de alineamiento (cuando se practica correcta y
persistentemente) producirá un Maestro en el plano físico o inevitablemente un
iniciado, quedando para él, "sellada la puerta donde se halla el
mal", en lo que a la personalidad concierne. Cuando la humanidad emplee
correctamente la Invocación y la convierta en una plegaria mundial, le
permitirá expresar la Luz, el Amor y el Poder y también "sellar la puerta
donde se halla el mal", empleando la palabra mal en un sentido mucho
más amplio y mayor que el individual. Todos estos resultados -individuales y
generales- se obtienen por medio del correcto alineamiento.
Como bien sabe hermano mío, nueve es el número de la iniciación,
lo cual presupone el alineamiento de tres triplicidades distintas:
1.
La triple personalidad.
2.
Los tres aspectos del alma.
3.
La Tríada espiritual.
Cuando
estas triplicidades están correctamente alineadas y la integridad resultante se
ha estabilizado y aceptado plenamente, entonces el discípulo se convierte en un
Maestro y está preparado para hollar el Camino de la Evolución Superior.
Entonces existe un canal directo de contacto -cuando se desea y es necesario
para prestar servicio- con el cerebro físico, y también existe un alineamiento
o relación ininterrumpida entre:
1.
El discípulo y la Humanidad .... El
centro laríngeo o creador en sentido planetario.
2.
El discípulo y la Jerarquía .... El
centro cardíaco del Logos planetario.
3.
El discípulo y Shamballa ..... El
centro coronario del Logos planetario.
Éstos
son grandes y abstrusos hechos esotéricos. El empleo de la Invocación
relacionará análogamente a los seres humanos dentro del círculo infranqueable
de la humanidad misma, y pondrá al centro humano en armonía con la Jerarquía,
permitiendo una libre interacción entre ambos y posibilitando la aparición del
reino de Dios en la Tierra.
Cuarta Meditación. . . Vivencia Espiritual. . .
Relación Ashrámica
Cuando asigné esta meditación hice una observación muy
importante. Dije que sería la primera que conduciría al discípulo al verdadero
mundo del esoterismo. Concierne a la relación del discípulo con ese vórtice de
energías especiales denominado ashrama. Por lo tanto, está destinada a enseñar
al discípulo cómo absorber energía y con qué energía contribuir al todo, y no
por la indicación de métodos y aceptación de trasferencias, sino estableciendo
un constante hábito de vivencia espiritual. Una frase constituyó
particularmente la clave de mis comentarios: "Los discípulos deben plasmar
en su conciencia cerebral el conocimiento estable de la relación y de la
actitud". Gran parte de la vida de un discípulo, aun cuando haya sido
aceptado en un ashrama, como derecho merecido, sigue siendo esotérica, está
debajo de la superficie y es casi totalmente subjetiva. El mejor símbolo de
esto es un témpano de hielo: su conocimiento y sus facultades y capacidades
espirituales no se manifiestan prácticamente en la vida diaria como deberían
hacerlo. El conocimiento esotérico no está destinado a impulsar la vida
espiritual hacia una mayor y creciente subjetividad; la meta no es llevar una
vida más interna y recibir un entrenamiento que lo convertirá en un ser
verdaderamente introspectivo y, en consecuencia, en un místico puro. Es
exactamente a la inversa; todo lo que el discípulo es esencialmente en los
planos internos deberá convertirse en objetivo, así su vivencia espiritual se
convertirá en asunto cotidiano.
Aquí comienza la vida dual del discipulado y, al mismo tiempo,
demuestra su unidad esencial. El discípulo llega a ser externamente eficaz. Su
conciencia ashrámica y su poder para actuar como discípulo o iniciado, deben
fusionarse con su trasformada vida de la personalidad, hasta que gradualmente
"ambos se convierten en el Uno". En último análisis, el discipulado
es el reconocimiento, por parte del Maestro, de cierta etapa de fusión (al
principio elemental), y el entrenamiento dado y el proceso instituido crearán
una mayor fusión. Esto es lo que la meditación asignada está destinada a
facilitar.
Quinta Meditación... Precipitación... Recepción
Cada una de estas meditaciones lleva al discípulo que las
practica a una percepción mayor, o debería llevarlo si se la encara
adecuadamente y se la aplica correctamente. Una de las tareas principales de la
conjunta Jerarquía es presentar a la humanidad estas ideas divinas básicas; de
esta manera Ella moldea los ideales humanos y, en consecuencia, crea con el
tiempo la civilización de su época, proporcionando un campo para su cultura. La
cultura se acerca más al ideal que la civilización.
Debe enseñarse a los discípulos el trabajo de presentación y de
relación entre el tiempo y el acontecimiento. Un correcto sentido cronológico
es algo que debe cultivar todo aquel que trabaja para la Jerarquía. Sin
embargo, antes de poder realizarlo, debe él mismo reconocer y trabajar con
ideas, aprender el método de acercamiento y el consiguiente empleo de la
"nube de cosas conocibles" (a la que Patanjali se refiere) y luego
traducir estas ideas, con las cuales hizo contacto, en ideales prácticos. A
medida que transcurre el tiempo esta "nube" será más comúnmente
reconocida; los científicos comenzarán a darse cuenta que esa nube es el
verdadero origen o manantial de todas las ideas e inspiraciones que posibilitan
su trabajo y también empezarán a desarrollar la técnica de la concentración
dirigida, que les permitirá llegar a la fuente de las ideas y obtener
beneficios de la misma.
Al principio se hace contacto con estas ideas como si fueran
vagas percepciones o remotas profecías; cuando entran en contacto con ellas los
eclesiásticos de cualquier religión mundial, estas ideas son normalmente
interpretadas en forma demasiado literal, siendo por lo tanto engañosas, lo
cual ha sido responsable de gran parte del sufrimiento del mundo. El método
científico evita que el hombre de ciencia cometa ese error.
La tarea que desempeño en mi Ashrama es entrenar discípulos para
que reconozcan las nuevas ideas que surgen y las traduzcan en conceptos que
condicionarán el pensamiento humano en el ciclo inmediato. La segunda etapa de
este entrenamiento involucra el cultivo del correcto sentido cronológico.
Esto evitará que el discípulo emprenda una acción precipitada o prematura; le
dará la clave para el significado real del Eterno Ahora -la síntesis del
Pasado, del Presente y el Futuro. Luego se le enseñará el arte de la
precipitación, o el método de impartir esas ideas a las mentes de los
intelectuales del mundo. Por intermedio de estas mentes concretas y receptivas
las ideas presentadas son trasformadas en ideales y luego llevados a la
atención de la humanidad. El lugar y la responsabilidad que les corresponde a
los intelectuales aún no se ha valorado plenamente, ni se han hecho cargo de la
tarea, tampoco han reconocido su definida importancia. Su trabajo y su
presentación del ideal a las masas humanas de todas partes no conciernen al
discípulo, cuyo trabajo es principalmente con el pensador evolucionado y
precursor, y no con las masas exigentes. Les pido que recuerden esto.
Por eso, junto con la quinta meditación les di doce palabras
para considerar. Estaban destinadas a evocar su mente abstracta, pero su
evidente significado y significación no estaban destinados a formar parte de
sus pensamientos. Cuando recapitulen más adelante sobre estas palabras,
considérenlas como:
1. Que
personifican el punto de vista de la Tríada espiritual.
2. Como
parte del trabajo asignado a ustedes para conducir a la humanidad hacia
adelante. Estas palabras tienen significados nuevos y proféticos, y ustedes
deben descubrirlos.
Aún no los han descubierto; tampoco han aplicado estos dos
métodos para meditar sobre las palabras dadas. Es esencial reorganizar la
técnica de la meditación en ambas direcciones. Su trabajo de meditación es
demasiado concreto. Anteriormente les di doce palabras (pág. 133). Empleen una
cada mes en los ejercicios de meditación.
Sexta Meditación... La Nueva Invocación...
Afluencia Espiritual
Me pregunto, hermano mío, ¿ha
captado la enorme significación de la presentación de un ejercicio de
alineamiento, una plegaria o invocación individual, cósmica y planetaria?
Proporciona, como resultado de su correcto empleo, afluencia espiritual
-directamente al corazón mismo de la humanidad y desde las fuentes más
elevadas. Toda la enseñanza que recibieron y el anterior trabajo de meditación
fueron simplemente un preludio elemental para la recepción de la última parte o
estrofa final de la "Gran Invocación jerárquica, demandando Poder y
Luz". Cuando recibieron, emplearon y distribuyeron esta Invocación,
ustedes participaron en un acontecimiento cósmico de grandiosa
importancia. La intención -respecto a esta Invocación- es:
1. Enfocar
la incipiente demanda masiva de la humanidad en el nivel más elevado posible.
2. Iniciar
un gran ciclo invocador en el cual la invocación fusione, mezcle y una los dos
métodos (hasta ahora empleados) de plegaria y meditación.
3. Dar
al mundo una nueva plegaria.
Esta meditación o invocación es
esencialmente una plegaria. Sin embargo, puede ser empleada con gran
efectividad, principalmente por aquellos que conocen algo sobre meditación,
pues tienen una ventaja especial y peculiar sobre el hombre común acostumbrado
a orar, porque la técnica de la meditación utiliza el factor de la
concentración mental y el intenso enfoque. Por lo tanto, el discípulo entrenado
puede emplear simultáneamente esta Invocación en varios niveles.
Sin embargo, esta Invocación no es un ejercicio de
meditación; es esencialmente una plegaria que sintetiza el deseo más elevado,
la aspiración y la demanda espiritual de la propia alma de la humanidad y debe
ser empleada de esa manera. Cuando la cumple el discípulo entrenado o el aspirante
en entrenamiento, debe asumir una actitud meditativa, es decir, una actitud de
concentración, dirección y receptividad espirituales. Entonces orará. No
es correcta la actitud adoptada por el estudiante esotérico que abandona todas
las antiguas prácticas religiosas por estar disconforme y creer que ya no
necesita ni le sirve la plegaria, o que ha pasado a una fase superior, la de la
meditación. La verdadera posición sería emplear ambas a voluntad y de acuerdo a
la necesidad. En relación con la Invocación, asume así la actitud meditativa
(una actitud mental interna y una firme resolución), pero emplea el método de
la plegaria que -cuando está divorciado de toda relación con el yo separado- es
un poderoso medio para establecer y mantener rectas relaciones espirituales y
humanas. Cuando adopta la actitud meditativa y emplea el complemento de la
plegaria (por medio de la Invocación), establece una relación con la masa
humana, imposible de otra manera, y puede complementar su reconocida aunque
inexpresada necesidad, vinculándose además con la Jerarquía, la cual actúa
desde el plano astral cósmico, pero -empleando el antakarana planetario-
también actúa en los niveles mental y búdico, evocados por el deseo de la masa
humana.
No tengo la intención de seguir explayándome sobre la
Invocación, lo hice plenamente en instrucciones anteriores sobre la meditación.
Sin embargo, les pido encarecidamente que relean lo escrito.
Séptima Meditación... La Cruz... La Posición
Espiritual
Es una verdad ocultista decir que el discípulo está crucificado
en la Cruz Fija de los Cielos. Siempre está dispuesto a aceptarla, pues por
amarga experiencia sabe que es verdad; vive sabiendo que la vida del discípulo
es ardua y que sus exigencias son inevitables. En forma curiosa una parte de
este reconocimiento está basado en la autoconmiseración inconsciente e
incomprendida. Para neutralizar este hábito mental ignorado, la meditación está
destinada a enseñar al discípulo a crear -con intención deliberada- su propia
cruz, y de este modo desvanecer su idea (también incomprendida) de que la cruz
es el resultado de su etapa evolutiva, impuesta por las condiciones
astrológicas, y que a través de ella actúan los Señores del Karma, exigiéndole
que pague el precio de antiguas acciones erróneas. Pero en realidad no es así.
Desde el momento en que un hombre es admitido en un ashrama, ha
agotado ya gran parte de su karma bueno y malo, y está preparado para construir
su propia cruz sobre la cual se afirma -con sus manos extendidas en
bendición. Ésta es la idea que subyace en la séptima meditación sobre las
posiciones vertical y horizontal del discípulo activo. Por lo tanto, en esta
meditación tenemos:
La Vida
Vertical
1. Dios, o
la divina Realidad, que todas las formas velan.
2. La materia,
es decir, el polo opuesto de Dios, por la cual se expresa la naturaleza divina.
3. El método
para esta revelación, basado en las tendencias de rayo.
4. La realización,
es decir, el polo opuesto del método. El discípulo en entrenamiento trabaja
siempre desde el ángulo de la realización, del éxito obtenido. El discípulo
servidor asume esta actitud respecto a sí mismo y al trabajo que debe realizar.
La Vida
Horizontal
1. La unidad.
Como resultado de su exitosa vida vertical, el discípulo se siente unificado
con la vida que reside en todas las formas y con la humanidad en particular.
2. Esto
redunda lógicamente en comprensión. Debido a que no existen barreras y
no se conoce diferencia alguna, el discípulo puede "sintonizarse" con
la vida existente en todas las formas, estableciendo, por lo tanto, la plena medida
de inclusividad, con todo lo que esa palabra implica.
3. El
móvil del discípulo es la buena voluntad, que constituye un creciente
poder cuando la voluntad al bien (con la cual entra en contacto indirectamente
en la vida ashrámica) comienza a afectarlo. Reflexionen sobre esta afirmación.
La buena voluntad de las masas está basada en la tendencia divina innata, y la
del discípulo se funda en el conocimiento y en la recepción de ciertas energías
provenientes de Shamballa.
4. Esta
buena voluntad -al liberarse- se expresa normalmente en el plano físico.
Por
consiguiente, tenemos las cruces ( +
X ) que -cuando están superpuestas- proporcionan un interesante
gráfico para la vida del discípulo, suministrando por lo tanto esta meditación,
una fórmula completa y cabal para que la practique el discípulo, que le bastará
para muchos años. En el análisis que antecede sólo hice algunas insinuaciones,
pero podrán obtener mayor luz sobre el tema si comprenden definidamente que su
vida diaria está basada en la actitud vertical y en la efectividad horizontal.
En estas siete meditaciones, hermanos míos, tienen todo lo que
necesitan para progresar en sus propias vidas y también en la vida grupal -que
en la actualidad actúa subjetivamente. Si siguen estas meditaciones con cuidado
en años venideros, descubrirán que ampliarán su servicio, pues (en lo que a la
mayoría de ustedes concierne) no ha sido de mucha importancia.
Estas siete meditaciones forman una perfecta síntesis de
reconocimientos, de desarrollo y de dirección espiritual; si se las practica
cuidadosamente, eliminarán el egoísmo y crearán una cualidad ashrámica.
UNDÉCIMA PARTE
En la última serie de instrucciones resumí o sinteticé todas las
meditaciones (siete en total) dadas al grupo. Traté de mostrarles la secuencia
de los puntos de crisis en la vida del hombre que se entrena para la
iniciación. La última meditación se denominó: La Cruz como Expresión de la
Vida Vertical y Horizontal, representada por dos cruces:
A estos dos símbolos de la vida del
discípulo añadiré otro, el símbolo de la actitud que deberán adoptar durante el
ciclo que se inicia.
Observarán que he combinado las cruces de la vida vertical y
horizontal con la de la Humanidad, agregándole un círculo en la cúspide de las
tres. ¿Qué significa esto hermano mío? Significa lo siguiente:
![]()
1.
Que la vida vertical de contacto
espiritual con el ashrama es vivida constantemente por la meditación, la
plegaria y la concentración.
2.
Que la vida horizontal de servicio es
vivida con la misma dedicación, y que una constante corriente de energía
planeada se exterioriza hacia quienes necesitan ayuda.
3.
El largo apéndice de la triple cruz
le advierte simbólicamente al discípulo que debe descender a las mismas
profundidades de la vida humana, a fin de preparar a las masas para la
reaparición de Cristo y la exteriorización de la Jerarquía.
4.
La esfera en el ápice de la cruz,
representa el "lugar de la conciencia del discípulo". Su vida de
reflexión, de constante percepción y de firme enfoque de su atención es más
elevada que la vida vertical del aspirante y su vida horizontal de servicio, e
indica la medida de su actividad consciente en el ashrama. Recuerden que un
ashrama en la Jerarquía se halla en un plano más elevado que el del alma.
Por lo
tanto, vive y actúa simultáneamente en tres niveles de actividad y está en
proceso de demostrar -hasta donde le es posible y le permite su etapa en el
discipulado -los tres aspectos divinos; el aspecto Voluntad, que rige su
trabajo dentro de la Jerarquía en relación con el gran movimiento futuro; el
aspecto Amor, que rige su vida vertical y produce la firmeza espiritual
en la forma; el aspecto Inteligencia, que rige su vida horizontal y lo
hace un sabio servidor de sus semejantes. Finalmente, la línea larga que parte
desde el punto radiante del foco espiritual, simboliza el Sendero, que
parte también desde el punto más alto alcanzado por el discípulo hasta el punto
más bajo donde presta servicio.
En este símbolo observarán también que el punto de enfoque
secundario figura donde se unen y entrecruzan todas las líneas. Este punto
representa a la personalidad del discípulo, a la cual debe afluir la radiación
superior y desde la cual las energías espirituales se extienden a todas partes.
Si estudian y piensan por un momento evidenciarán además, que esta cruz sólo
puede poseerla correcta o simbólicamente el hombre que ha construido (o está en
proceso de construir) el antakarana. Si no se ha erigido este puente, la
conciencia del aspirante no puede enfocarse en el ashrama o en los niveles
intuitivos de la conciencia.
Con esto comprenderán por qué di la enseñanza sobre el
antakarana. Lo hice a fin de que ustedes lo construyeran en forma sistemática y
científica. De manera que no repetiré las instrucciones, pues ya las tienen y
deben cumplirlas cuidadosamente, recordando que por lo menos han eliminado la
brecha entre la personalidad y la Tríada espiritual en cierta medida y
necesitan completar y fortalecer ahora el Arco Iris o Antakarana, para luego
utilizarlo con facilidad.
La simbología del antakarana tiende lamentablemente a complicar
la captación de su real naturaleza. Quisiera recordarles que, así como el alma no
es un loto de doce pétalos que flota en la sustancia mental, sino que es, en
realidad, un vórtice de fuerza o doce energías unidas por la voluntad de
la entidad espiritual (la mónada en su propio plano), tampoco el antakarana es
una serie de hilos de energía, tejidos lentamente por la personalidad fusionada
con el alma, al que se le unen los correspondientes hilos proyectados por la
Tríada espiritual, sino que en realidad es un estado de conciencia. Estos
símbolos son formas verdaderas y vivientes, creadas por el poder mental del
discípulo, pero -en tiempo y espacio- no tienen real existencia. La única y
verdadera existencia es la Mónada en su propio plano, emergiendo como voluntad
expresiva y activa que, a su vez, es Amor activo cuando establece relaciones, e
Inteligencia activa cuando emplea las dos energías superiores. No debe
olvidarse que la energía de la inteligencia enfocada en la mente es el
instrumento o agente complementario de las otras dos energías monádicas.
H.P.B. enseñó que el antakarana es principalmente el canal
energético que relaciona las formas y sus fuerzas con sus fuentes originantes,
y que a través del plano mental (y sus tres aspectos de la mente) pasa
necesariamente el hilo de la vida, vinculando la Mónada, el alma y la
personalidad en un todo viviente. Por lo tanto, hablando técnicamente, el
denominado puente no es necesario, excepto para un importante factor: existe
por parte de la personalidad fusionada con el alma una definida brecha en la conciencia
entre la mente inferior y la mente abstracta. La mente superior (por ser el
aspecto más bajo de la Tríada espiritual) puede ser considerada como una puerta
que permite pasar la conciencia de la personalidad fusionada con el alma a un
reino superior de contacto y percepción. Aquí también -como pueden ver- todo es
simbólico; no existe tal puerta, sino simplemente un símbolo que indica un
medio de acceso.
En toda la evolución del hombre espiritual a través de
encarnaciones físicas durante incontables centenares de vidas, el proceso es
simplemente de expansión de la conciencia para obtener -consecutivamente etapa
tras etapa- una percepción cada vez más incluyente. Es conveniente tener
presente esto, porque en su oportunidad esta representación simbólica cederá su
lugar a la realidad. La tarea -y lo es en realidad- de construir el antakarana
y de crear lo que eliminará la brecha, es ciertamente el esfuerzo planeado y
consciente para proyectar el pensamiento enfocado del hombre espiritual, desde
el plano mental inferior a las zonas de percepción presentidas, aunque no
haya establecido contacto con ellas; eso implica el total empleo de la
percepción desarrollada e "iluminada" por el alma y el
acrecentamiento, deliberado, de su sensibilidad hacia la actividad enfocada del
mundo de las realidades espirituales superiores; involucra además dirigir la
corriente de pensamientos conscientes hacia el presentido y teóricamente
reconocido mundo de los Maestros, de la Tríada espiritual y, finalmente, de
Shamballa. Los discípulos deberían recordar que el Camino de la Evolución
Superior es mucho más simple que el camino inferior, de allí que la enseñanza
sobre el significado y la significación del antakarana -primera creación de la
personalidad fusionada con el alma que actúa como un ser unitario- es mucho más
sencilla que la que concierne a la personalidad en los tres mundos de la
evolución humana.
Reflexionen sobre esto, porque de la práctica de la meditación
grupal debe surgir esa consciente actitud enfocada que podría considerarse como
reflexión -la reflexión es una experiencia definida y efectiva, debido a
que la conciencia se mantiene firme en la luz, el antakarana es una realidad
para el discípulo y la mente está orientada hacia la Tríada espiritual.
Esta reflexión tiene lugar a través de todas las vicisitudes de
la vida, registrando automáticamente esos acontecimientos; por lo tanto,
construye o crea esa corriente de energía ascendente matizada por las
cualidades de la vida y las características de rayo ya desarrolladas. A través
de esa corriente pueden pasar a voluntad las cualidades de la vida y las
características de rayo ya adquiridas; el discípulo registrará acrecentadamente
las "cosas del espíritu", según habla El Nuevo Testamento; en
consecuencia adquirirá la facilidad de penetrar en el mundo de la Jerarquía y
llegar eventualmente hasta la puerta del Camino de la Evolución Superior,
actuando al mismo tiempo en los tres mundos como discípulo servidor.
Con esta simple presentación del antakarana, podrán trabajar con
más facilidad el próximo año. Como este proceso o ejercicio de proyección
mental forma parte del estado mental normal de ustedes, servirá también para
enfocarlos en el plano mental, apartando así su atención del mundo de las
emociones y del deseo o aspiración, ubicándolos "en el camino iluminado en
el punto de luz, donde la luz brilla y descubre una estrella que fulgura sobre
la frente del Iniciador".
Les sugiero que tomen las siete meditaciones y trabajen
regularmente con ellas. Hace un año les sugerí esto. Pocos de ustedes siguieron
mi consejo, no se adhirieron al proceso ni siguieron el ritmo establecido por
la secuencia de las meditaciones. Sugiero que dediquen dos meses a cada una de
ellas, abarcando así un período de catorce meses, que hagan de la séptima
meditación la principal y que la practiquen durante un año. Si hacen esto como
se les dice, sin dudar de su eficacia, comprenderán con mucha claridad la
proyección -realista y energetizadora- que registrará la conciencia personal.
No les daré más delineamientos de meditaciones. El cumplimiento
fiel de los ya dados, los ayudará mucho para el resto de sus vidas. Nada más
necesitan.
DUODÉCIMA PARTE
Hoy quisiera ampliar la enseñanza contenida en la instrucción
anterior sobre el antakarana y explayarme -desde el ángulo grupal-
sobre un párrafo ya dado, que transcribo con nueva fraseología.
Esta reflexión -una consciente actitud enfocada- se lleva a cabo
en todas las circunstancias de la vida, registrando automáticamente los
acontecimientos condicionantes de la vida de la humanidad. Por lo tanto, crea
una corriente de energía ascendente, matizada por las cualidades de la vida y
las características de rayo de los miembros del grupo. A lo largo de esta corriente
pasarán a voluntad las ascendentes y descendentes cualidades de la vida y
las características de rayo, y el discípulo registrará acrecentadamente las
"cosas del espíritu"; en consecuencia entrará fácilmente en el mundo
de la Jerarquía y llegará eventualmente hasta la puerta del Camino de la
Evolución Superior. También como consecuencia actuará en los tres mundos con
eficacia como discípulo servidor.
Este párrafo indica la vida espiritual y meditativa que debe
llevar el discípulo individual, primero, en relación con su propia alma y
posteriormente con el ashrama; además indica la vida grupal cuando penetra en
la Jerarquía, y la técnica jerárquica que permite a ese gran Grupo penetrar en
un centro espiritual aún más elevado y hacer descender desde Shamballa esa
comprensión del Propósito divino que se precipitará como el Plan jerárquico, lo
cual permitirá a la Jerarquía formar un gran grupo de servidores. Por mucho
que se eleven en la escala del Ser, descubrirán -desde el cuarto reino de la
naturaleza hacia arriba- que la técnica de la meditación rige todas las
expansiones de conciencia, todo registro del Plan o Propósito y, de hecho,
todo el proceso del desarrollo evolutivo. Ésta es la técnica para captar
espiritualmente, enfocar la atención en algún nivel de conciencia y originar
sistemas de contacto.
Toda la Ciencia de Invocación y Evocación está contenida en la
palabra "meditación"; esta ciencia abarca desde el llamado
inconsciente subjetivo de las masas inexpresivas e incipientes a través de
muchas fases, hasta ese elevado método de invocación científica que rige el
contacto, que es de naturaleza progresiva. Quizás el aspecto más inferior de
esto es el anhelo formulado del hombre no espiritual de establecer contacto con
lo que posteriormente condicionará su vida y lo conduce a mejorar su vida
diaria en sentido material, o a ganarse el sustento. El reflexivo
pensamiento experimental del científico o del artista, es otra forma de
meditación, superior en propósito e intención, y este proceso meditativo se
formula mejor y tiene (si piensan correctamente) implicaciones grupales
definidas. El método por el cual los Miembros de la Jerarquía y el personal de
Sus ashramas llegan a una intensa percepción espiritual y a una formulación
altruista del Plan divino, que complementará el Propósito divino en el mundo, es
análogamente una expansión de toda meditación previa; la invocación
concentrada, clara y dinámica de los Seres espirituales Que han creado o -más
exactamente- han formado a Shamballa, es la fórmula de meditación más elevada
posible en nuestro planeta.
Podría decirse también que la meditación es responsable de
trasformar el deseo del ser humano común de nuestro planeta, en voluntad
espiritual, que es siempre el agente del Propósito. Por lo tanto, la meditación
produce el alineamiento individual, grupal y planetario, y este
alineamiento es siempre la primera etapa del objetivo de la meditación y la
última y permanente etapa alcanzada. Reflexionen sobre esto.
La meditación tiene efectos eliminativos y (si puedo emplear tal
término) expulsa del individuo y del grupo lo indeseable -desde el
ángulo de la meta espiritual inmediata.
La meditación es esencialmente el instrumento más elevado y la
consumación perfecta del tercer aspecto divino, el de la actividad inteligente y -como ya he señalado- desde
todo ángulo posible se lleva a cabo dentro del círculo infranqueable de la
Mente Universal. Es el Instigador divino esencial, el agente creador
predominante y el factor que fusiona y mezcla cada aspecto en la gran Jerarquía
del Ser, relacionada con la naturaleza espiritual básica de nuestro planeta,
que fue nuestra principal herencia del sistema solar anterior -la Mente o el
Intelecto Activo.
La meditación permite al instinto, al intelecto y la intuición,
y también la consciente Identificación, alinearse en forma creadora. Relaciona
(en una unidad indisoluble) la así llamada mente inferior o concreta, la mente
grupal, la mente jerárquica y la mente universal; conduce a un consciente
alineamiento de los centros del discípulo, y también de los tres Centros
planetarios; es de naturaleza invocadora, exigente, fusionadora, receptora y
distribuidora. En el discípulo es el agente que crea o construye el antakarana,
controla por conducto del alma o de la Tríada espiritual el centro coronario,
punto de enfoque, de demanda y de recepción espirituales; controla además al
centro ajna (el centro entre las cejas) que, en el discípulo, es el agente
principal para la distribución de la energía espiritual.
La meditación conduce a la fusión de los miembros del grupo, al
llamado evocador unido y -cuando la invocación evoca respuesta- hace que el
grupo sea receptor de lo que se demandó espiritualmente y conduce a que el
grupo preste servicio espiritual.
La Jerarquía emplea en la meditación dos fórmulas principales y
(como recordarán) en ese gran Centro espiritual la meditación es un hábito
instintivo y no un proceso forzado:
1. La
meditación pone en movimiento la respuesta jerárquica al llamado invocador que
se eleva desde los tres mundos y, principalmente, a la demanda invocadora
emitida conscientemente por todos los que oran, los que hacen una exhortación
mística y los que emplean el método de la meditación ocultista y de la
invocación directa.
2. La
meditación es la manera instintiva por la cual la Jerarquía -en respuesta a la
invocación desde los tres mundos- se acerca al Centro superior, Shamballa;
entonces la Jerarquía evoca a las energías, a los Seres y a la afluencia
espiritual que requiere el servicio jerárquico en el futuro inmediato. Además
-en sentido excepcional- es la técnica por la cual los Maestros Mismos se
preparan para la sexta iniciación, condicionando así el Sendero de la Vida que
Ellos recorrerán oportunamente y desde donde pasarán a empresas cósmicas
superiores.
Pueden
ver en consecuencia por qué he puesto tanto énfasis sobre la meditación
individual, pero también puse mayor énfasis aún sobre la meditación grupal. No
obstante, sólo traté que dirijan el instinto hacia lo espiritual en líneas
científicas; además procuré iniciarlos en una técnica planetaria, que todos los
seres planetarios deben dominar y dominan. La meditación, en su forma más
rudimentaria, es el instinto que conduce al reconocimiento del Sol físico y
rige, por ejemplo, la orientación de la vida vegetal planetaria hacia el Sol,
como predominante fuente de vida. En su forma intermedia, es lo que revela al
aspirante y a la Jerarquía el Corazón del Sol, y en forma más elevada, es el
método de contacto que relaciona a los Seres más elevados de nuestro planeta
con el Sol Central espiritual. En todos los casos, quisiera señalar que la
capacidad de meditar (la expresión espiritual de los procesos mentales) se
centraliza en ciertas formaciones grupales que sería útil considerar
brevemente.
Podría decirse que, entre los grandes centros planetarios,
existe un grupo intermediario formado por aquellos que pueden meditar en forma
creadora y son escogidos de cada uno de los centros principales y de quienes
están ya acostumbrados a meditar. Quisiera detenerme aquí y recordarles que no
me refiero a la meditación religiosa estrictamente comprendida, ni a esos
llamados que invocan ayuda y asistencia, que el pensador cristiano occidental
asocia en forma tan estrecha en su mente. Me refiero a quienes -en tranquila
reflexión, con demanda enfocada y verdadero trasfondo de conocimiento
conocitivo- son capaces de pensar cabalmente y alcanzar un estado de conciencia
más elevado que el normalmente percibido, y llegan a esos descubrimientos
intuitivos y espirituales que pueden crear la simiente de una nueva creación, o
abrir (para quienes son incapaces de meditar de este modo) un nuevo campo de posible
percepción. El móvil de toda meditación grupal debe ser el servicio altruista;
la nota clave de todos estos grupos es la creatividad, demostraciones todas del
perfecto tercer aspecto de la inteligencia activa, más otros aspectos en
desarrollo; todo se halla en relación directa o en alineamiento con uno de los
Budas de Actividad, los cuales personifican en Sí Mismos la esencia del tercer
Rayo de Inteligencia Activa, por intermedio del cual puede proyectarse y
expresarse exitosamente el tercer aspecto. Estos tres Budas fueron el
instrumento, en el extraordinario proceso ocultista, para complementar el
principio mental en nuestro planeta y -por medio de Su meditación creadora-
pusieron en alineación directa a nuestro planeta, la Tierra, y al planeta
Venus. Esto posibilitó la llegada de los Hijos de la Mente y la formación del
cuarto reino de la naturaleza, la Humanidad. Constituyen las Personificaciones
de la intuición y controlan la afluencia de la energía intuitiva en las mentes
de los hombres.
Quisiera que tuvieran en cuenta que estos grupos intermediarios
de Trabajadores, que conocen el poder de la meditación, son primordialmente
creadores, y la eficacia de Su trabajo se demuestra en el Grupo Principal, cuyo
dictamen Ellos cumplen, y en el grupo que está creadoramente influido por el
trabajo de meditación.
Teniendo en cuenta que la mente es el quinto principio, existen
en forma curiosa cinco grupos principales que actúan primordialmente a través
de la meditación "creadora y sustentadora", y son:
1. El
Nuevo Grupo de Servidores del Mundo.
2. El
ashrama, en el cual los discípulos del nuevo grupo de servidores del mundo
puedan estar afiliados.
3. La
Jerarquía Misma, el Ashrama de Sanat Kumara.
4. Los Nirmanakayas, o los "Contemplativos
inspirados".
5. La analogía superior de los Nirmanakayas, que ocupa el lugar
que le corresponde en relación con Shamballa, la cual es análoga a la de los
Nirmanakayas con la Jerarquía.
El personal de estos grupos es extraído de
los grupos mayores, de los cuales es intermediario.
1. El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, elige su personal del
gran centro planetario llamado Humanidad:
a. Los
miembros más avanzados del grupo están afiliados a algún ashrama dentro del
círculo infranqueable de la Jerarquía.
b. El
Ashrama mayor, compuesto de muchos ashramas, constituye el trabajo asignado al
nuevo grupo de servidores del mundo, cumplido en el transcurso de las épocas.
Este enunciado contiene importantes implicancias.
2. Los Nirmanakayas escogen Su personal de la Jerarquía, el segundo
gran centro planetario. Su relación con Shamballa no es de afiliación, ni
similar a la del nuevo grupo de servidores del mundo con la Jerarquía. Se
relaciona principalmente con el Triángulo de los Budas de Actividad y actúan
bajo Su inspiración creadora. Esta corriente de inspiración o de "energía
colmada de luz creadora", está a disposición de la Jerarquía en todo
momento y cuando la necesita para Su trabajo creador; es parte de esa energía
dinámica y energetizante que nutre el entusiasmo del nuevo grupo de servidores
del mundo, los une en el Trabajo Uno y les permite trabajar inteligentemente y
con capacidad creadora.
3. Un misterioso grupo denominado "Luces Reflectoras",
cuyos Miembros son en cierto sentido extraplanetarios, están afiliados a
Shamballa y enfocan la energía cósmica creadora, poniéndola así a disposición
(cuando lo demandan) de los miembros de la Cámara del Concilio de Shamballa.
Poco puede decirse sobre Ellos. Son los "Ayudantes del Señor del
Mundo" y complementan los propósitos que Él formula en el plano mental
cósmico.
Espero que
retendrán en la mente lo que voy a acentuar y es que, la técnica de la
meditación constituye el agente creador que más se destaca en nuestro planeta.
Cuando ustedes, como individuos, se esfuercen por "construir el nuevo
hombre en Cristo", que será expresión del verdadero yo espiritual, la
meditación como bien saben será el mejor agente para ello, pero el proceso de
meditación debe ir acompañado del trabajo creador, de lo contrario sería
puramente místico y, aunque no fútil, es negativo en sus resultados creadores.
Los miembros del nuevo grupo de servidores del mundo pertenecen
a todos los sectores del esfuerzo humano de los cuales la religión organizada
es sólo una. Hay científicos que repudian violentamente lo que no ha sido
comprobado, sin embargo dedican toda su capacidad y conocimientos científicos
al servicio de la humanidad -cada uno en el campo científico elegido; tenemos
en los estratos económicos hombres que consideran una responsabilidad manejar
inteligentemente el dinero como servicio a los demás, aunque la terminología
mística u ocultista, nada signifique para ellos; hay educadores que se
preocupan por formular inteligentemente el conocimiento y poseen una
comprensión enciclopédica de la acumulada sabiduría de las edades, y tratan de
utilizarla para adaptar a la joven generación a fin de vivir bella,
constructiva y creadoramente; hay eclesiásticos y guías religiosos (en alguna
de las religiones mundiales) que no están atados ni obstaculizados por la
forma, el espíritu de la luz reside en ellos y aman inteligentemente a sus
semejantes. Si todas estas personas pertenecen al nuevo grupo de servidores del
mundo son inevitablemente pensadores reflexivos, con objetivos creadores,
verdaderamente inteligentes y han sumado a su inteligencia el amor en expansión.
Estos hombres y mujeres mantienen una doble relación con el
resto de la humanidad, a la cual tratan de servir, y con la Jerarquía, por
conducto de algún Ashrama -Ashrama que es la fuente de su inspiración y de sus
esfuerzos creadores, dedicados a pensar y trabajar.
El discípulo aceptado en este trabajo grupal está
conscientemente en armonía con dos centros planetarios (la Humanidad y la
Jerarquía), y su pensamiento creador condiciona mayormente al grupo. Sin
embargo, muchos de sus miembros son conscientes de su relación con la humanidad
y de su servicio planeado, pero totalmente inconscientes de la fuente invisible
de su inspiración. Esto no tiene importancia, porque -si su móvil es puro, su
inteligencia es aguda y su capacidad meditativa adecuada- reciben inspiración y
desarrollan la intuición en cualquier caso. Quienes pertenecen al nuevo grupo
de servidores del mundo y pueden meditar y meditan, son realmente agentes de la
relación existente entre la Jerarquía y la Humanidad. Lógicamente, tal relación
siempre ha existido y muchos místicos y algunos ocultistas han servido como
canales de relación; el grupo está actualmente recién organizado y la tarea de
invocación y evocación, por primera vez en la historia, se ha equilibrado o
llevado a cabo en un porcentaje equitativo.
Repito, el nuevo grupo de servidores del mundo está formado por
muy diversos tipos de hombres y mujeres escogidos de todas las naciones,
sostienen muy diversos puntos de vista y poseen diferentes profesiones e
ideologías, por lo tanto es el verdadero representante de la humanidad, siendo
este grupo más poderoso que nunca.
Cuando el trabajo de la Invocación llegue a una etapa elevada de
desarrollo y haya transcurrido el año culminante de 1952, será conveniente
llevar a la atención del público y en escala mundial, la realidad del
nuevo grupo de servidores del mundo.
Este grupo es un aspecto del antakarana mundial y constituye,
para quienes se dedican a estudiar el antakarana, un sólido ejemplo de la
intención y del propósito del Puente, o Arco Iris, que cada discípulo se
esfuerza por construir conscientemente. Este grupo está compuesto por los que
ascendieron y penetraron en la conciencia en tal medida y altura que el ascenso
llega a ser invocador, produciendo un descenso, desde la Jerarquía, que se une
y fusiona con las energías ascendentes de la reflexión grupal. Aquí las
palabras tienden a obstaculizar, pero la descripción dada resultará útil.
Respecto al nuevo grupo de servidores del mundo no sólo debe considerarse la
energía ascendente, sino también el enfoque de la conciencia y una receptividad
que puede trasformarse en intención fija, siguiéndole luego el reconocimiento,
en la conciencia del cerebro físico, de lo que ha ocurrido. Recuerden que,
en detalle, el nuevo grupo de servidores del mundo está formado por los
siguientes grupos:
1. Los iniciados y
discípulos que conscientemente son parte de la Gran Logia Blanca.
2. Los aspirantes y
discípulos menores, afiliados a la Jerarquía, que no poseen generalmente esa
continuidad de conciencia que lograrán más adelante.
3. Los que se hallan en el
sendero de probación y no están aún afiliados a la Jerarquía, pero que sujetos
a la impresión jerárquica han decidido servir a sus semejantes.
4. Un creciente número de
personas que responden al idealismo y al propósito del nuevo grupo de
servidores del mundo, que se unirán rápidamente al grupo.
El requisito esencial es la Meditación, pero como bien
saben, no es necesariamente la meditación establecida por escuelas ocultistas e
iglesias; sin embargo, para ser miembro del grupo se requiere el desarrollo del
espíritu reflexivo en cierta línea de la comprensión humana y también el poder
de enfocar la atención en lo que puede ser de beneficio a la humanidad, más el
reconocimiento compasivo de la necesidad humana. El hombre o la mujer
irreflexivos o los que están totalmente absorbidos por los negocios, la
política o los vínculos familiares, no pueden formar parte del nuevo grupo de
servidores del mundo, porque el grupo exige una definida medida de
descentralización, a lo cual contribuirá rápidamente el hábito de la
meditación.
A medida que los miembros de este grupo meditan y sirven,
descubrirán gradualmente que van siendo conscientes de un grupo interno -el
Ashrama del Maestro, a cuyo rayo el servidor individual pertenece. Esto variará
lógicamente de acuerdo al rayo; debe recordarse que el rayo determina la
cualidad y la naturaleza del servicio a prestar. Paulatinamente, el neófito se
adapta al ritmo del ashrama y su meditación cambia gradualmente, alineándose
con la instintiva y constante meditación ashrámica. Debe recordarse que la
meditación ashrámica está totalmente exenta de elementos de la personalidad. Es
una constante e ininterrumpida meditación grupal sobre el Plan y,
particularmente, sobre ese aspecto del Plan que debe ser puesto inmediatamente
en función; éste es el deber asignado al ashrama o a los ashramas en cuestión.
Esta constante actitud de meditación reflexiva no perjudica de ninguna manera
la eficiencia del ashrama o del discípulo individual, porque son
simultáneamente posibles dos o más líneas de pensamiento y varias líneas de
actividad. Ésta es otra lección que aprende el discípulo.
Posteriormente el discípulo en el ashrama es también consciente
de la meditación que se lleva a cabo todo el tiempo dentro del Ashrama
principal, la Jerarquía. Éste es el Ashrama (si puedo afirmarlo nuevamente) de
Sanat Kumara, el Señor del Mundo. Este gran Ashrama está encabezado y
controlado por el Cristo. El discípulo aspirante se hace consciente de un vasto
ritmo meditativo, similar en su latido a la acción del corazón humano; es
receptor y distribuidor, invocador y evocador; cuando se habitúa a este ritmo
meditativo, aprende a ajustar su propia meditación individual al ritmo
establecido de la Jerarquía; éste es un definido paso adelante, porque el ritmo
jerárquico es de tremenda potencia -potencia tan grande que penetra más allá
del infranqueable círculo jerárquico.
El efecto de esa vibración reflexiva es tanto vertical como
horizontal, y esta amplia difusión ha conducido a la formación de ese grupo
mayor de contemplativos, los Nirmanakayas, los cuales enfocan el llamado
invocador jerárquico y (citando El Antiguo Comentario) "lo
transcriben en notas musicales, gratas al oído de Aquel Que mora en el plano
más elevado". Luego transfieren a Shamballa las energías enfocadas y
recibidas -después de la debida reflexión y contemplación. Una de Sus funciones
es relacionar el llamado invocador de la Jerarquía con la ley kármica y, de
este modo, determinar "en el profundo silencio de Su trabajo
conjunto", lo que es posible hacer por no infringir la intención kármica e
imposible todavía de realizar en tiempo y espacio -dos factores principales
regidos por la ley kármica. Ellos deben tener presente que el momento no ha
llegado y que "la era kármica no puede exigir todavía que el bien
demandado sea un bien cumplido".
Los miembros de este grupo trasmiten también a la Jerarquía la
respuesta evocada desde Shamballa. Están constantemente en contacto con la
Cámara del Concilio en Shamballa Así como la Jerarquía -en este ciclo actual de
esfuerzo mundial- trabaja por intermedio del nuevo grupo de servidores del
mundo, del mismo modo Shamballa lleva a cabo sus intenciones (en lo que a la
humanidad se refiere) por intermedio del grupo de Nirmanakayas. Todo esto
significa una gran centralización del trabajo vinculado a la reaparición de
Cristo.
Como pueden ver, está teniendo lugar una gigantesca meditación
grupal en numerosas y distintas fases de nuestro planeta. Todas las unidades
que meditan y los grupos que reflexionan se hallan mutuamente relacionados por
la similitud del móvil espiritual; buscan una colaboración más estrecha y se
esfuerzan por llevar su trabajo de meditación -consciente o inconscientemente-
a un estado de tranquilidad universal positiva, de manera que la formulación
del deseo espiritual pueda llevarse a cabo con éxito y la recepción de la
energía espiritual se haga en forma conjunta.
Por lo tanto, hermano mío, se está llevando a cabo un gran
esfuerzo para el alineamiento, y cuando el aspirante individual medite en tal
forma que su voz llegue al nuevo grupo de servidores del mundo, el grupo podrá
entonces impresionar al individuo y, por intermedio de éste, llegar a la
humanidad. El grupo puede también impresionar a la Jerarquía; los
Contemplativos que están en contacto con Shamballa, pueden entonces hacer
contacto con la Jerarquía y, por intermedio de Ella impresionar al nuevo grupo de
servidores del mundo; sólo entonces llegará el momento en que el Cristo vendrá.
En las montañas de la iniciación ya se oyen Sus pasos. Él está
trabajando ahora con Sus iniciados dentro de la Jerarquía; Su meditación
conjunta acelera el trabajo preparatorio y lleva a la iniciación a incontables
discípulos, permitiéndoles ser de mayor utilidad, lo cual no sería posible de
otra manera.
Estos discípulos, al meditar en forma conjunta, colaboran con la
meditación del Cristo y de los Maestros; los iniciados avanzados impresionarán
a los miembros del nuevo grupo de servidores del mundo, en el cual, aquellos
que pertenecen a este grupo, y como discípulos son miembros de la Jerarquía, se
convierten en agentes de dicha impresión. La meditación del nuevo grupo de
servidores del mundo, en conjunción con la meditación jerárquica, impresionará
inevitablemente a los hijos de los hombres que buscan y anhelan la liberación;
así se crea un gran canal o sendero de luz a través de la meditación
colaboradora y, a lo largo de ese sendero -simbólicamente hablando-, el Cristo
vendrá.
DECIMOTERCERA PARTE
En mi última instrucción, enuncié que la meditación era el
principal agente creador en el universo. Hay universos más evolucionados que el
nuestro, donde quizás no se acentúe el empleo de energías mentales para la
creación, y otros no tan evolucionados donde la energía mental puede estar en
proceso de desarrollo o expresión -en lo que respecta a la evolución. Existen
también universos y sistemas solares de los cuales desconocemos la cualidad y
las condiciones del universo, del sistema solar o del planeta manifestado. Debe
tenerse en cuenta que aunque en todas las manifestaciones están lógicamente
presentes los tres aspectos (propósito o voluntad; atracción, amor magnético o
plan, y apariencia, como manifestación de ambos), la Entidad que se manifiesta
(responsable de las expresiones de la divinidad) puede actuar y "declarar
esotéricamente" las condiciones y las cualidades de las que no tenemos
experiencia ni conocimiento. Quizá no tengamos ni la más mínima idea en los más
elevados vuelos de nuestro pensamiento abstracto (y esto incluye a los
pensadores más evolucionados de nuestro planeta), de la naturaleza de los
impulsos y conceptos que animan a ciertos Creadores universales. Reflexionen
sobre esto.
He señalado además que hay tres grupos principales de agentes
meditativos que actúan como intermediarios entre los tres grupos de Vidas
autoconscientes de nuestro planeta y también entre nuestro planeta y lo que
está detrás y más allá de él, con los cuales nuestro Logos planetario tiene una
relación íntima e intensa. Sin embargo, hoy no me ocuparé de lo
extraplanetario, porque para ustedes implicaría pérdida total de tiempo.
Consideraré el tema de la meditación como agente del proceso creador denominado
Ahora y la parte que la meditación debe desempeñar en la preparación
para la venida del Cristo y la inauguración de la nueva civilización, que se
hallan tan definidamente en camino.
Existen, como pueden suponer (si leyeron mis instrucciones
inteligentemente), siete fases en el proceso meditativo creador, las cuales
producen los resultados requeridos. Todo lo que existe en la actualidad en los
tres mundos y en las esferas superiores, es resultado de alguna forma de
actividad meditativa. Estas siete fuentes son:
1. El
Mismo Logos planetario, que formó y animó al mundo con Su
pensamiento y mantiene todo dentro de Su Mente durante los innumerables e
incontables eones de existencia manifestada. Como ya he dicho, la verdad
ocultista de que "Dios pensó, Dios visualizó, Dios habló, y el mundo fue
creado y sustentado", sigue siendo eternamente verídica.
2. El
Grupo que es la analogía superior de los Nirmanakayas. Este grupo
sustenta y colabora con el Logos planetario cuando concentra Su pensamiento
creador; sus Miembros son los agentes de atracción -por medio de la potencia de
Su meditación- de esas energías extraplanetarias que Él necesita para llevar
adelante Su vehículo de expresión, el planeta, y así unirlo en un gran Todo
creado, tendiendo incesantemente a la mayor gloria de Dios. Es el grupo que
aplica la Ley de Síntesis y mantiene firmemente (en la Mente universal del
Logos) los resultados finales de la divina Voluntad al Bien.
3. Shamballa, con su vida e intención enfocadas en la Cámara
del Concilio del gran Señor, Sanat Kumara. Es aquí donde está personificado y
es conocido el Propósito del Logos planetario bajo la impresión
meditativa del grupo que sabe cuál es Su voluntad y aplica la Ley de Síntesis.
En las manos de este augusto Concilio, la Ley del Karma tiene adecuada guía
planetaria; esto no se refiere a la ley en lo que afecta al ser humano
individual, porque los miembros del Concilio no tienen ningún conocimiento de
tales individuos, debido a que piensan y meditan sólo en términos del Todo,
pero conocen la naturaleza del karma planetario y cuándo debe ser aplicado en
forma acelerada o demorada, de acuerdo a indicaciones planetarias transitorias.
Ellos dirigen la gran Rueda de la Vida, con sus manifestaciones que pasan y sus
civilizaciones que llegan; controlan los reinos manifestados de la naturaleza y
las grandes expresiones cíclicas de la vida, y todo se lleva a cabo por el
poder de Su meditación creadora que plasma la inspiración necesaria (otra frase
para definir el aliento de la vida misma) sobre los Nirmanakayas y, por Su
intermedio, sobre la Jerarquía espiritual. Su vínculo, con todos estos grupos
planetarios (que es real y vital), puede ser comprendido mediante la afirmación
clave de que "todas las Vidas sobre o dentro del aura del Logos planetario
y de Su cuerpo manifestado, la Tierra, fueron, son o serán en el futuro, seres
humanos, estableciendo y demostrando así su identificación, pasada, presente o
futura con la humanidad, el cuarto reino de la naturaleza". Este reino es
el grupo o centro planetario que expresa en tiempo y espacio todos los aspectos
divinos, unas veces en latencia, otras en potencia. Aquí reside la clave de
todo el misterio de la guía divina y también la garantía de la divina Voluntad
al Bien.
4. Los Nirmanakayas,
los divinos Contemplativos. Este grupo receptor recibe la impresión desde
Shamballa en relación con el propósito creador planetario. Ellos, en Su propio
nivel de actividad átmica, construyen -a través de la meditación contemplativa-
un vasto depósito de potentes energías impregnadas con las cualidades de las
siete energías de los siete rayos planetarios. Ellos son los Custodios de la
vida, inspirados directamente por los Budas de Actividad y ocupan los eones de
Su servicio planetario en:
a. Activa
contemplación del Propósito divino.
b. Desarrollar la receptividad para ese aspecto
del Propósito que debe ser expresado por intermedio del Plan divino y
presentado a la Jerarquía.
c. Desarrollar ese espíritu
de séptuple receptividad, que los convertirá en un canal para que afluyan las
energías de rayo desde Shamballa a la Jerarquía. Su aura o zona de influencia
conjunta y la extensión de su radiación magnética y dinámica, corresponde
globalmente al aura del planeta mismo; contienen (dentro de sus filas) a los
miembros que están identificados con los Señores de los siete rayos.
En sentido peculiar, son los agentes creadores de la vida que
afluye desde Shamballa a todos los aspectos, zonas, reinos y campos de
manifestación. Pueden hacerlo a través de la meditación sostenida, concentrada,
intensa y dinámica. Son necesariamente un grupo de segundo rayo (porque el
segundo rayo en la actualidad es el del Logos planetario), pero centran Su
meditación mayormente en líneas del primer rayo (subrayo del segundo rayo en
este sistema solar, como bien saben), porque son los agentes creadores de la
vida misma, los conocedores y los custodios de la voluntad del Logos
planetario, al expresarse en la manifestación. En realidad constituyen la
fuente de invocación y evocación planetarias. Reflexionen también sobre esto.
5. La Jerarquía de
Maestros, los Maestros de Sabiduría y los Señores de Compasión. Este grupo,
que permanece a mitad de camino entre Shamballa y la humanidad, está sujeto a
la impresión desde Shamballa, por conducto de los Nirmanakayas, y sus Miembros
son agentes que impresionan a la humanidad. Personifican y expresan el aspecto
amor del propósito divino; manejan, dirigen y controlan la Ley de Atracción -la
energía motivadora que pone en actividad a la Ley de la Evolución en los tres
mundos. Mucho se sabe sobre este grupo de trabajadores divinos y espirituales y
no me extenderé aquí. Básicamente, trabajan a través de la meditación dirigida
y cada ashrama es un centro de meditación, al que contribuye todo discípulo,
iniciado y Maestro. Quisiera que lo tuvieran presente y se esforzaran por
comprender, como discípulos, que su meditación -tanto individual como grupal-
si es de naturaleza y cualidad adecuadas, será absorbida en la meditación
ashrámica y volverá a ser parte de la misma. El Plan constituye el tema de la
meditación jerárquica, porque personifica el Propósito divino.
6. El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo se está convirtiendo
rápidamente en un principal centro de meditación planetaria. Gran parte de esta
meditación está lejos de ser de naturaleza ocultista, pero eso no tiene
importancia; se basa mayormente en la profunda reflexión sobre los problemas de
la humanidad, respaldada y ayudada por la profunda aspiración de los místicos
que militan en sus filas, ayudada también por la meditación de aquellos pocos
esoteristas (técnicamente hablando) que trabajan en sus filas. Este grupo es un
reflejo de la capacidad invocadora y evocadora de los Nirmanakayas, pero sólo
ahora está aprendiendo y aplicando este aspecto de su actividad. El nuevo grupo
de servidores del mundo elevó la tensión y aumentó grandemente su actividad en
la línea invocadora, dando al mundo las tres invocaciones en los últimos años.
Lo que en realidad era una vaga demanda y una receptividad confusa y fluida se
convirtió (por el empleo de las Invocaciones) en una poderosa rogativa
invocadora y dio por resultado la evocación de energías desde la Jerarquía, que
fueron trasmitidas a la humanidad por el nuevo grupo de servidores del mundo,
responsable de gran parte del trabajo constructivo que está teniendo lugar en
muchas partes del mundo. Mucho he dicho sobre este grupo y no quiero extenderme
aquí; todos los que pertenecen a él deberían realizar el trabajo
instintivamente, si es que de alguna manera están consagrados al servicio de la
humanidad, inspirados por la Jerarquía; la reacción instintiva de ustedes a la
impresión jerárquica, como miembros de este grupo, debería convertirse
rápidamente en habitual tendencia de la vida. Así se forma un Maestro. La
meditación creadora del nuevo grupo de servidores del mundo tiene como objetivo
la creación de la nueva civilización y del nuevo orden mundial.
Este grupo trabaja por intermedio de
otro grupo: los hombres y mujeres inteligentes en el plano mental, además de
poseer inteligencia, aman a sus semejantes, que a su vez trabajan por
intermedio de los idealistas que buscan un mundo mejor y los que responden a la
inspiración de la buena voluntad. Este último grupo trabaja con quienes están
emocionalmente implicados en el deseo de ayudar a la humanidad para mejorar sus
condiciones de vida. Estas personas no están abiertas a la directa impresión
espiritual. Pero les atrae el acercamiento intelectual y la presentación de las
ideas, constituyendo el grupo activo creador que actúa como inspiración dinámica para el
séptimo grupo que es:
7. La humanidad misma. Los hombres de todas partes están
siempre, si sólo lo supieran, en estado de meditación inconsciente, soñando en
cosas mejores, luchando por los beneficios materiales deseados, anhelando lo
que está más allá de su posesión y de su realización actuales y, en muchos
casos, hasta más allá de su visión. Todos estos deseos, anhelos, visiones y
sueños, son los "ingredientes" de la meditación enfocada que
conocerán algún día; estos primeros resultados traerán el éxito en los tres
mundos y conducirán oportunamente a integrar la personalidad, que estará
dispuesta a valorar los aspectos superiores de la meditación, cuando ya no le
atraiga concentrarse sobre el éxito y los beneficios materiales mundanos. Lo
que ellos han conseguido crear por medio de la meditación creadora (y todos los
hombres, de acuerdo a la Ley del Karma, crean su propio mundo) ya no les
satisface; entonces su meditación pasa a la creación de cosas superiores, al
mundo de los valores espirituales y a lo que concebimos con el término
equivocado e inadecuado de "cielo".
Verán, por lo tanto, que todo lo que existe es creado por la
meditación y el deseo que se fusiona con el pensamiento transitorio,
pensamiento que se convierte en claro pensar y, oportunamente, en pensamiento
abstracto y trascendente. La concentración prolongada sobre determinada
fórmula, con el tiempo se trasforma en meditación sobre lo que no es de
la naturaleza de la fórmula, pasando de allí a la contemplación, que es la
fuente de inspiración y de iluminación.
Quienes estudian la Ciencia de la Meditación revisen estos
conceptos, pues constituyen etapas reconocidas, y observen que cada etapa es de
naturaleza creadora, que produce cambios creadores y de los cuales (en lo que a
la humanidad concierne) el Cristo habló científicamente y también en sentido
planetario cuando dijo: "Como un hombre piensa en su corazón, así es
él".
Por lo tanto, tenemos tres grupos principales de pensadores y
otros tres de intensos pensadores creadores, todos responsables y también
dedicados a comprender el Propósito divino cuando se lleva a cabo por medio del
Plan jerárquico espiritual, Plan que se aplica a la humanidad de acuerdo a la
Ley de la Evolución, y a través de la humanidad a los reinos subhumanos de la
naturaleza. Todas las Vidas y Seres divinos descienden de la familia humana; en
la humanidad actúa constantemente el proceso creador; a la humanidad deben
llegar oportunamente todas las vidas subhumanas. En lo que respecta al proceso
meditativo creador, el diagrama que aparece a continuación puede servir para
aclarar algo sus mentes:
Los tres reinos subhumanos de la
Naturaleza.
El reflejo de los tres grupos principales enumerados
esotéricamente en el diagrama.
Es innecesario considerar aquí los grupos superiores de los
Intermediarios espirituales y las técnicas de Su trabajo creador, porque su
meditación se realiza en niveles demasiado elevados para que ustedes puedan
considerarla. Pero el trabajo de meditación realizado por la Jerarquía y el
nuevo grupo de servidores del mundo está al alcance de su comprensión; muchos
discípulos leerán lo que digo aquí y, con el tiempo, los trabajadores y
aspirantes menores que militan en las filas del grupo, llegarán a comprender lo
que quiero significar. Sería de valor si expusiera brevemente las graduaciones
del trabajo meditativo, lo que dará un resultado creador de índole efectiva y
sobre lo cual podrían reflexionar. Para nuestros propósitos los dividiremos en
siete grados, de los cuales cuatro podrían ser considerados individuales y los
otros tres como que representan su naturaleza grupal:
1. El deseo, que
conduce a obtener en los tres mundos lo que el hombre inferior desea y quiere;
esto incluirá los deseos de los tipos más bajos de seres humanos, pasando por
todos los tipos intermedios hasta, e inclusive, el anhelante místico.
2. La plegaria; en
esta etapa el aspirante, el místico o el hombre espiritualmente orientado,
fusiona el deseo de la personalidad con la aspiración, para establecer relación
y contacto con el alma; mediante la comprobada eficacia de la plegaria,
descubre los poderes sutiles y la realidad del dualismo esencial de la vida, y
también que él es el yo inferior y el yo superior.
3. La reflexión mental
o el pensamiento concentrado. Produce con el tiempo la integración y la
realización definida de la personalidad en los tres mundos, que conduce
oportuna mente a la reflexión controlada y al pensamiento científico o
concentrado; este modo de pensar ha traído todas las maravillas creadoras de
nuestra civilización moderna, culminando en la concentración lograda en la
meditación ocultista, la cual finalmente traerá la reorientación de la
personalidad y la fusión con el alma.
4. La meditación directa. Es una actitud mental enfocada y
concentrada más una reflexión fija, de naturaleza creadora, porque crea al
"nuevo hombre en Cristo", o produce la personalidad fusionada con el
alma; esta personalidad recrea entonces su medio ambiente y colabora
conscientemente en el trabajo creador de la Jerarquía.
Por poco que lo comprendan, todas estas expresiones de la
meditación humana o pensamiento concentrado -sea el deseo concentrado para
objetivos físicos o emocionales, o los aspectos superiores de la aspiración
espiritual concentrada- crean definitivamente lo que se desea. Esto atañe
también a las otras tres etapas, porque son inteligente y efectivamente
creadoras, siendo estas cuatro etapas responsables de todo lo que se ve, posee,
utiliza y conoce como existente en los tres mundos. Los hombres heredaron de civilizaciones
anteriores muchas cosas valiosas y otras desastrosas; a su vez, el hombre
moderno ha creado la actual civilización, excepcional civilización por ser
resultado de la combinación de todos los factores que han logrado llevar a la
humanidad a la etapa donde se reconoce el fracaso y se demuestra que la
religión y la ciencia han reorientado a los hombres hacia el mundo de los
valores más sutiles y superiores que el estrictamente material. Las otras tres
etapas de la meditación humana son:
5. Adoración. Es el
reconocimiento conjunto y la consiguiente reflexión de la humanidad sobre la
realidad de la divina Trascendencia y la divina Inmanencia. Es complementada
por las religiones mundiales y creó ese sendero de retorno al centro o a la
fuente de la vida divina, de la cual las religiones mundiales y el corazón del
hombre dan también testimonio.
6. Invocación y
Evocación. Esta forma de meditación dinámica espiritual se halla mayormente
en manos del nuevo grupo de servidores del mundo y de los hombres y mujeres de
buena voluntad de todos los países. Por lo general no se conocen entre sí, pero
todos luchan y piensan en forma creadora para obtener una elevación mundial del
género humano y trabajan arduamente para crear un nuevo orden mundial y
manifestar una civilización más definidamente espiritual.
7
Meditación Ashrámica.
Está basada en la evocación de la respuesta humana a los valores espirituales
superiores; concierne a la creación de esas condiciones en las cuales estos
nuevos valores pueden florecer de acuerdo al Plan divino; está enfocada sobre
ese aspecto inmediato del sendero que la humanidad necesita hollar, siendo su
intención poner en actividad creadora los deseos, las aspiraciones, las
reflexiones y la meditación concentrada de los hombres en cualquier etapa de
evolución alcanzada, para que se inicie un movimiento poderoso, coherente e
invencible, del que debe resultar y resultará la creación del nuevo cielo y la
nueva tierra. Ésta es una manera de expresar la significación de la llegada del
reino de Dios a la Tierra y la creación de un nuevo orden y modo de vivir.
A veces se producen puntos de crisis de superlativa tensión,
durante el trabajo meditativo de todos los Ashramas jerárquicos. En los
momentos de la Luna nueva y la Luna llena los miembros de los ashramas meditan
profundamente en forma invocadora y evocadora; la meditación que practican se
divide, por lo tanto, en dos partes: la primera evoca la inspiración de los
Nirmanakayas con Quienes entran deliberadamente en contacto; la segunda invoca
al nuevo grupo de servidores del mundo, que le permite estar bajo la impresión
jerárquica y responder a ella. Tres veces al año -en los Festivales de abril,
mayo y junio * -se hace una conjunta meditación jerárquica, dirigida por el
Cristo; estos Festivales invocan a Shamballa o a eso que está más allá de los
Nirmanakayas, y esta meditación conjunta puede llevarse a cabo sin peligro bajo
la guía dirigida y la inspiración más elevada posible. Cada ashrama puede
acercarse como grupo a los Nirmanakayas, en períodos establecidos, para
los cuales se hace la debida preparación; sólo el grupo de Ashramas en su
totalidad, la Jerarquía como un todo, puede acercarse a Shamballa. El nuevo
grupo invoca a la Jerarquía para propósitos de impresión y puede ser
impresionado por cualquier ashrama mediante los discípulos que pertenecen a ese
grupo; de este modo la gran cadena de contacto y el gran canal para la
afluencia de la energía espiritual, llega desde Shamballa a la humanidad y,
luego, por intermedio de la humanidad, a los tres reinos subhumanos; de esta
manera los reinos inferiores "se iluminan y elevan". Todo esto se
efectúa por medio de la meditación, la invocación y la evocación, llevadas a
cabo con espíritu de dedicación, método fundamental del reconocimiento
espiritual. Así, en forma creadora, la gloria que está oculta en toda forma es
evocada y llevada lentamente a la manifestación exotérica.
En
la destrucción del viejo orden mundial y en el caos de estos tiempos modernos,
el trabajo de la nueva creación sigue adelante; la tarea de reconstrucción que
tiene lugar, conduce a una completa reorganización de la vida humana y a una
nueva reorientación del pensamiento humano.
Por lo tanto, ¿cuál es el
trabajo creador que enfrenta a los Ashramas de la Jerarquía y a los miembros
del nuevo grupo de servidores del mundo que trabajan en forma creadora bajo la
inspiración y la impresión de la Jerarquía? Ese trabajo se clasifica en dos
partes:
1. La tarea de poner orden en
el caos.
2. La tarea de preparar el camino para la reaparición de Cristo.
Mucho debe realizarse para cambiar las condiciones, instituir
nuevos valores y producir la entrada de una civilización totalmente nueva
-civilización que permita la exteriorización de los ashramas o de la Jerarquía
y, por lo tanto, la restitución del control jerárquico o espiritual, tal como
fue conocido en antiguos días atlantes, sólo que esta vez en una vuelta más
elevada de la espiral, y también con la inteligente colaboración y sabia ayuda
de la humanidad, factor que faltaba en la civilización anterior. Cuando el
aspirante individual haya considerado esto durante la meditación reflexiva y
concentrada y también durante la meditación reflexiva y conjunta de los
numerosos grupos espiritualmente orientados que existen hoy en el mundo, y
cuando el nuevo grupo de servidores del mundo y la Jerarquía trabajen en una
más estrecha colaboración, entonces la visualización y la proyección de la
civilización propuesta habrán alcanzado un punto de precipitación
muy definido e importante. Entonces, el llamado invocador de la conjunta
Jerarquía y del nuevo grupo de servidores del mundo será tan potente que
evocará una respuesta de la humanidad, siguiéndole un ciclo de organización,
planificación y expresión efectiva. La reflexión, la meditación y la
visualización darán lugar al pensamiento científico (que es
esencialmente meditación) y a la necesaria actividad en el plano físico.
Esto tendrá lugar, esotéricamente hablando, bajo la impresión de
los Maestros, en los tres rayos principales. El primer Rayo de Voluntad o Poder
(el Rayo del Destructor divino) ya está trabajando activamente, destruyendo las
viejas y caducas condiciones y desmoronando la antigua civilización, para que
el nuevo orden pueda ser realmente expresado. Como dijo el Cristo, cuando
instituyó la civilización cristiana de los últimos dos mil años (que
lamentablemente se ha apartado mucho de Su intención original), no se puede
poner vino nuevo en odres viejos". La guerra (1914-1945) inició el proceso
necesario de destrucción, y el período de posguerra está llevando a cabo la
empresa planeada, el cual terminará como se desea si los hombres trabajan para
la liberación que sus almas anhelan.
El segundo Rayo de Amor-Sabiduría, a través de innumerables
procesos educativos existentes y del moderno conflicto de ideas (creando
así una tierra fronteriza entre las zonas de influencia de primero y segundo
rayos), está abriendo las mentes de millares de personas. El pronunciado
contraste de ideas -por ejemplo, entre el totalitarismo y la democrática
libertad de pensamiento (¿existe realmente tal libertad democrática, hermano
mío?)-, está obligando a los hombres a pensar, reflexionar, interrogar y meditar.
Debido a eso el mundo se enriquece grandemente y toda la familia humana sale de
un pronunciado ciclo de karma yoga y entra en el requerido ciclo de raja yoga,
de una actividad irreflexiva a un período de iluminado control mental,
iluminación mental creada por la actividad meditativa y reflexiva de toda la
humanidad, llevándose a cabo bajo la guía del nuevo grupo de servidores del
mundo, que actúa por impresión jerárquica.
Los miembros del nuevo grupo de servidores del mundo pertenecen
a todos los tipos de rayo; a veces se debe a la actividad del rayo de la
personalidad y otras a la del rayo del alma; por lo tanto están ejerciendo
presión las energías de los rayos en este período creador de la historia humana
moderna. Es conveniente recordar que, por intermedio de todas las fuerzas
bélicas del mundo (navales, militares y aéreas), se está realizando gran parte
del necesario trabajo jerárquico; la energía del cuarto Rayo de Armonía a
través del Conflicto se hace sentir fenoménicamente esta vez junto con la
actividad poco común de primer rayo. En consecuencia, por intermedio de las
Fuerzas de la Luz se obtendrá la liberación que traerá libertad, lo cual
significará la libertad de todo el género humano. Aquí, hermano mío, no
defiendo la guerra o la lucha. Simplemente considero las condiciones del mundo
tal como existen hoy y los procesos y métodos característicos de las
civilizaciones ya desaparecidas y de la civilización actual, de la cual hoy
estamos saliendo. A medida que el hombre va dejando atrás la etapa animal, la
estrictamente física y la altamente emocional y enardecida y aprende a
pensar, sólo entonces las guerras cesarán. Afortunadamente para la
humanidad, esto va sucediendo muy rápidamente.
Por primera vez en la historia humana, las líneas de demarcación
entre lo correcto, desde el ángulo de los valores espirituales (la libertad
esencial del espíritu humano), y lo erróneo (el aprisionamiento del espíritu
humano por las condiciones materialistas), son claramente percibidas por la
mayoría de las naciones del planeta. Las Naciones Unidas contienen el germen y
la simiente de un gran grupo internacional meditativo y reflexivo -grupo de
hombres y mujeres instruidos y reflexivos, en cuyas manos está el destino de la
humanidad; grupo que, si ustedes pudieran comprenderlo, está controlado
mayormente por numerosos discípulos del cuarto rayo, cuyo punto de enfoque
meditativo es el plano intuitivo o búdico -plano donde se lleva a cabo hoy toda
la actividad jerárquica.
El quinto Rayo de Conocimiento Concreto también se expresa
poderosamente en la meditación y la reflexión de los científicos mundiales, en
todos los campos de interés humano, pues en sus manos reside la forma que
adoptará la nueva civilización que se está construyendo. Les recordaré que la
palabra "científico", la aplico a todos los que trabajan en las
ciencias sociales y económicas, y al gran grupo de químicos, biólogos, físicos,
etc., que generalmente va incluido en dicho término. El poder de organizar y de definir
que posee el plano mental está siendo aplicado en todas las fases de la vida
humana por los científicos de las numerosas escuelas de pensamiento, y la
estructura de la nueva civilización derivará de su reflexión meditativa y
creadora, que tan admirablemente están demostrando.
El discípulo de sexto rayo está organizando activamente la
aspiración mística de las masas humanas en todas partes, que en sí es una
energía muy poderosa; estos hombres que anhelan (cualquiera sea su aspiración
inmediata) están necesariamente polarizados en el plano astral, pero aún no
tienen capacidad para percibir con la claridad mental de la masa intelectual ni
son susceptibles a la influencia que ejerce el exacto acercamiento esotérico.
Su orientación mística dirigida será uno de los factores más poderosos para
destruir los antiguos valores y reconocer masivamente la verdad espiritual que
subyace en cada vida; los discípulos de sexto rayo que manejan energía del
mismo rayo se ocupan de esta reorientación. Ustedes deben recordar que la
centralizada actividad del místico que actúa en formación grupal, será un
factor poderoso en el trabajo creador que realiza la Jerarquía y el nuevo grupo
de servidores del mundo, porque obtendrán un efecto masivo que por lo general
manejan inconscientemente.
Bajo la influencia de los discípulos de séptimo Rayo de
Organización u Orden Ceremonial, esa poderosa concreción física de la energía
llamada "dinero", es un tema que merece profunda concentración; se lo
está considerando en forma muy detenida, y las mentes de los financistas
reflexivos y las acaudaladas personas humanitarias y filantrópicas serán
llevadas gradualmente desde una actividad estrictamente filantrópica a otra,
impulsada y expresada por la visión interna espiritual y por el
reconocimiento de lo que el Cristo proclamara (según como se lo denomine en
Oriente o en Occidente), respecto a la reserva financiera del mundo. Esto es
algo difícil de realizar, porque las sutiles energías de los mundos internos
tardan mucho tiempo para producir sus efectos en el plano objetivo y tangible
de la manifestación divina. El dinero no es aún divinamente empleado, pero lo
será. Sin embargo, la tarea está bien encaminada y absorbe la atención de los
discípulos de todos los rayos, bajo la guía y la impresión del poderoso Ashrama
de séptimo rayo -ya en proceso de exteriorización.
El efecto de la meditación humana en este momento es cambiar las
condiciones, invocar las potencias espirituales superiores, trabajar con
concentración -tanto vertical como horizontalmente- dentro del mundo de los
hombres y del reino de Dios. Esta actividad vertical y horizontal contiene
el secreto de la meditación creadora. Invoca las energías superiores y crea
un canal de contacto entre el alma y el espíritu. Esto se realiza mediante lo
que he denominado meditación vertical. También evoca y crea un fermento o
movimiento dinámico en ese nivel del ser que debe ser afectado o cambiado,
siendo éste el aspecto horizontal. Ambas actividades vertical y horizontal
describen el método de invocación y evocación, tal como lo emplean todos los
grupos vinculadores entre los diferentes centros planetarios; consultando el
diagrama (página 192) ayudaría a aclarar esto.
Pero todos estos procesos y el entero esquema de la
manifestación se crean por medio de los métodos meditativos organizados y
conscientes; la meditación planetaria, grupal e individual, tiene resultados
creadores, y considero este aspecto en la presente instrucción.
Por consiguiente daré, para su uso constructivo, si cuidan su
utilización dos fórmulas o delineamientos de meditación para la reflexión.
¿Podrían ser denominados círculos infranqueables para controlar el pensamiento
reflexivo? Una meditación es para los miembros del nuevo grupo de servidores
del mundo interesados en la preparación del camino para la reaparición de
Cristo, la otra es muy simple (combina los aspectos de la plegaria, la
meditación y la invocación) y tiene por objetivo desviar el dinero de los fines
materiales hacia el trabajo que la Jerarquía trata de ver realizado.
En resumen:
El Señor del Mundo, a través de la meditación, está llevando a
cabo procesos que Él instituyó en Su meditación creadora original, en la más
remota y oscura noche de los tiempos, cuando decidió crear nuestro planeta para
propósitos estrictamente redentores. Su creación es resultado de Su pensamiento
dirigido y controlado -proceso de una reflexión sostenida que impulsa todas las
energías creadoras a una actividad evolutiva y cíclica, de acuerdo al modelo
que eternamente Él visualiza. Ha organizado un grupo que responde a Su
intención meditativa; estos Seres Lo ayudan con Su Propósito concentrado y
conocido, para llevar a nuestra vivencia planetaria ciertas energías
extraplanetarias, necesarias para efectuar el trabajo planificado del Logos
planetario. Su pensamiento y conciencia (si puedo expresarlo simbólicamente)
compenetran también a Shamballa con lo que el Logos ha visualizado. Los
Miembros de Shamballa son los Custodios de Su Propósito, tal como Les es
revelado ciclo tras ciclo. La dimensión de estos ciclos es uno de los misterios
que está estrictamente guardado en la Cámara del Concilio del Señor del Mundo;
estos ciclos se refieren sólo a la manifestación en los tres mundos, donde
controlan los conceptos de tiempo y espacio.
La Jerarquía es el Custodio de ese aspecto del Propósito cíclico
planetario denominado el Plan, que abarca períodos relativamente breves,
tales como civilizaciones -en lo que a la humanidad concierne. Respecto a
Shamballa, el grupo intermedio de los que trabajan, meditan y crean, es llamado
a la actividad para recibir la impresión de la inmediata actividad jerárquica
deseada, trasmitir las energías necesarias desde Shamballa a los ashramas
unidos e informar así esotéricamente a la Jerarquía lo que merece atención
inmediata.
Además, en un nivel inferior de la espiral evolutiva, la
Jerarquía plasma a su vez el Plan en el nuevo grupo de servidores del mundo,
Plan que debe ser aplicado inmediatamente para ayudar a la humanidad. Este
grupo es el principal agente creador en los tres mundos para el resto de este
ciclo de experiencia planetaria, aunque no siempre lo fue. La humanidad puede
ahora trabajar inteligentemente con el Plan presentado por primera vez en la
historia humana. Quisiera que observaran esto. Los hombres pueden desempeñar
hoy su pequeña parte para traer el Propósito divino a la manifestación, porque
han desarrollado ya la capacidad mental necesaria. El control y el desarrollo
creador de los tres reinos inferiores de la naturaleza está saliendo
lentamente de las manos de la evolución dévica (hasta ahora responsable) y
entra bajo la supervisión de la humanidad, según lo exponen los antiguos
Archivos de los Maestros:
"Los Señores solares
controlarán oportunamente, por intermedio de manas (la mente), a los señores
lunares de la sustancia elemental, no sólo la de ellos, sino también la de
aquellos que buscan ayuda. De esta manera, la redención llegará a todos por intermedio
del hombre y la gloria del Señor de la Vida será vista."
La intención enfocada, la meditación concentrada, la
visualización, la invocación dirigida (que produce evocación), que como
resultado traen respuesta, constituyen los procesos principales de la creación
en todos los niveles y por todos los seres. La plegaria, el deseo, la
meditación y la intención centralizados, son lecciones graduadas y secuenciales
que el género humano debe aprender. La adoración o el reconocimiento de la
divina Trascendencia y de la divina Inmanencia, subyace en todo el reconocimiento
masivo del poder espiritual. Así la meditación del planeta penetra hasta lo que
está más allá de él mismo y se fusiona y mezcla en un sentido solar con la Voz
de quien ha traído todo a la existencia y con la voluntad de Aquel Que lleva
todas las formas de Su vivencia a la perfección que Se ha propuesto; al obrar
así se llevan a cabo los grandes procesos de Redención, para lo cual
todos los salvadores del Mundo (en relación con la humanidad) son símbolos,
garantía y testimonio eterno.
Al darles ambas meditaciones, les recordaré, a quienes deciden
emplear estas fórmulas meditativas, que no serán efectivas ni tendrán la
necesaria potencia vital, a no ser que quien medita se identifique con
el propósito y el objetivo de la meditación, se dedique a colaborar con este
objetivo y redima todos los aspectos de su propia vida de acuerdo al
deseo enfocado y expresado en este llamado espiritual. Será inútil hermanos
míos meditar sobre aspectos que ayuden a preparar al mundo para la venida de la
Jerarquía y la reaparición de Cristo, a no ser, repito, que esa
preparación sea una parte integrante de su constante y propio esfuerzo diario,
no simplemente un pensamiento de buenos deseos y la formulación de una teoría
plena de esperanza sobre el futuro de la humanidad. Es inútil que mediten con el
fin de reorientar el dinero, por ejemplo, hacia el trabajo espiritual (y por
"trabajo espiritual" no me refiero al trabajo de las iglesias y de
las religiones del mundo), a no ser que el dinero que manejan individualmente
esté dedicado a fines correctos, al cumplimiento de sus debidas obligaciones y
a cubrir sus responsabilidades kármicas, más el constante reconocimiento de la
relación de todo el dinero con el futuro espiritual de la raza, y los
requisitos del Plan jerárquico. En la conciencia de ustedes debe haber siempre
un reconocimiento de las necesidades de todos los hombres, y esto es aplicable
a las personas espiritualmente orientadas, a los verdaderos esoteristas y al
hombre de tendencia religiosa, cuyo corazón y comprensión son más divinamente
incluyente que los corazones de los seguidores comunes de cualquier doctrina
religiosa, enunciada por los teólogos de cualquier credo.
Debe comprenderse que el dinero
es la energía que puede poner en movimiento y hacer posibles las actividades
del nuevo grupo de servidores del mundo -cualesquiera sean su color, casta o
credo. El dinero no se halla aún en sus manos. Su necesidad de dinero es muy
grande. Son necesarios muchos millones para difundir el conocimiento que
requiere el Plan jerárquico para llevar a cabo el trabajo de los hombres de
buena voluntad; se necesitan millones para educar a las masas sobre la realidad
de que está en camino de retorno para que todos Lo vean Aquel a Quien todos los
hombres esperan. Los miles de millones gastados actualmente en artículos
suntuarios, costosos e innecesarios (los miles de millones y, hermanos míos,
así es, como lo muestran las estadísticas mundiales) en golosinas, licores,
tabaco, joyas, valiosas pieles y lo que se malgasta en la búsqueda de emociones
violentas e incesantes placeres nocturnos y, finalmente, los miles de millones
invertidos en conflictos armados por todas las naciones, deberán invertirse
en gustos que harán posibles los planes de la Jerarquía y ayudarán a la
humanidad en su búsqueda por el nuevo y libre camino espiritual y traerá, por
lo tanto a la existencia, la nueva civilización. Se necesitan cientos de miles
de millones para vencer el materialismo que ha dominado al género humano
durante incontables eones; son necesarios también miles de millones para la
reconstrucción de los asuntos humanos y así purificar y embellecer nuestro
mundo moderno a tal punto, que Cristo pueda aparecer entre los hombres; por
medio de la sabia inversión de los recursos financieros del mundo en los
numerosos campos del mejoramiento y de la elevación humana, Cristo podrá así
"ver el trabajo de Su alma y quedar satisfecho".
Por lo tanto, les sugiero practicar ambas meditaciones por lo
menos una vez por semana y en distintos días. Estas dos fórmulas de demanda
invocadora pueden ser empleadas por todos los que estén dispuestos a participar
en el servicio indicado.
MEDITACIÓN REFLEXIVA SOBRE
LA PREPARACIÓN PARA LA REAPARICIÓN
DE CRISTO
Etapa I
Después de haber alcanzado una quietud positiva e intencionada
de la personalidad, formular con claridad y con sus propias palabras las
respuestas a las preguntas siguientes:
1. Como
miembro del nuevo grupo de servidores del mundo ¿cuál es mi intención
específica y fija en este momento de dedicado contacto con mi alma?
2. El
propósito de mi personalidad, concentrado y expresado, ¿está de acuerdo a la
intención jerárquica -hasta donde se me permite conocerla?
3. En
mi propia vida diaria personal ¿he adquirido el derecho (debido al esfuerzo
definido y no tanto al éxito alcanzado) a permanecer con esos Servidores que
están emprendiendo ahora el trabajo de preparación?
Ésta es la única vez en la meditación en que se piensa en sí
mismo, y se expone aquí porque es un método que emplea la personalidad para
alinearse y enfocar la atención en el nivel mental.
Etapa II
Después de responder a estas tres preguntas a la luz del alma,
decir con énfasis:
"Olvidándome de las cosas del pasado, me esforzaré hacia
mis posibilidades espirituales más elevadas. Me dedicaré de nuevo al servicio
de Aquel que Viene, y haré todo lo que pueda para preparar las mentes y los
corazones de los hombres para tal acontecimiento. No tengo otra intención en
mi vida".
PAUSA
Etapa III
1. Visualizar
la situación mundial lo mejor que se pueda de acuerdo al interés y el
conocimiento que se posea de los asuntos del mundo. Visualizar la masa humana,
brillando con una tenue luz, y también puntos más brillantes de luz aquí y
allá, donde miembros del nuevo grupo de servidores del mundo y hombres de
intención espiritual y de corazones amorosos, trabajan en bien de sus
semejantes.
2. Visualizar,
por medio de la imaginación creadora, la vívida luz de la Jerarquía, que fluye
hacia la humanidad y se mezcla lentamente con la luz que está ya en los
hombres. Pronunciar luego la primera estrofa de la Invocación:
"Desde el punto de Luz en la
Mente de Dios,
Que afluya Luz a las mentes
de los hombres.
Que la Luz descienda a la
Tierra."
3. Reflexionar
sobre la reaparición de Cristo, no importa el nombre con que se Lo designe en
las diversas religiones mundiales, pues sigue siendo la misma Gran Identidad;
reflexionar y conjeturar sobre los posibles resultados de Su aparición.
Pronunciar la segunda estrofa de la Invocación:
"Desde
el punto de Amor en el Corazón de Dios,
Que afluya Amor a los corazones de
los hombres.
Que Cristo retorne a la
Tierra."
4. Procurar
concentrar fijamente su intención de servir y difundir amor en todo lo que lo
rodea, y comprender que hasta donde le es posible hacer estas cosas, fusionará
su voluntad personal con la Voluntad divina. Pronunciar la tercer estrofa de la
Invocación:
"Desde
el Centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
Que el
Propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres,
El Propósito
que los Maestros conocen y sirven."
5. Considerar
lo que puede hacer prácticamente durante la próxima semana a fin de acelerar la
preparación para la venida de Cristo.
PAUSA
Pronunciar el OM tres veces, dedicando la triple personalidad al
trabajo de preparación.
Sugerencias:
1. Se
sugiere hacer esta meditación una vez por semana, cada jueves, en lugar
de la meditación habitual. Procurar asumir la actitud de aspiración, devoción,
plegaria e intención determinada (en el orden indicado), previamente al
delineamiento. Los estudiantes esotéricos necesitan el acercamiento por medio
del corazón y también de la mente, para hacer de esta meditación el poderoso
instrumento que está destinado a ser.
2. Entre
un jueves y otro tratar de llevar a la práctica los resultados de la reflexión
expresada en esta meditación. Establecer planes prácticos y recapitular las
actividades planeadas cada semana al hacer la meditación a la luz de su
expresada Intención.
3. Hacer
esta meditación breve y dinámica. Le será fácil hacerlo después de practicarlo
varias veces; olvide las diversas etapas y déjese llevar por la secuencia y la
síntesis de la fórmula.
MEDITACIÓN REFLEXIVA
PARA ATRAER DINERO CON FINES
JERÁRQUICOS
Etapa I
Después de lograr una quietud positiva de la personalidad,
formularse a sí mismo y con sus propias palabras, las respuestas a las
siguientes preguntas:
1. Si
el dinero es una de las cosas más importantes y necesarias para el trabajo
espiritual, ¿cuál es el factor que en la actualidad lo desvía del trabajo de la
Jerarquía?
2. ¿Cuál
es mi propia actitud hacia el dinero? ¿Lo considero como un posible y gran
haber espiritual, o como algo material?
3. ¿Cuál
es mi responsabilidad personal respecto al dinero que pasa por mis manos? ¿Lo
manejo como debe manejarlo un discípulo de los Maestros?
PAUSA
Etapa II
1. Reflexionar sobre la
redención de la humanidad mediante el correcto empleo del dinero y visualizar
el dinero en la actualidad como:
a. Una
energía concretizada que se utiliza en su mayor parte con fines esencialmente
materiales, y en lo que respecta al individuo, para satisfacer únicamente sus
deseos personales.
b. Un
gran corriente de sustancia dorada que se aparta del control de las fuerzas del
Materialismo y pasa a ser controlado por las Fuerzas de la Luz.
2. Pronunciar
con enfocada concentración mental, después de desear de todo corazón
satisfacer las demandas espirituales, la siguiente plegaria invocadora:
"Oh Tú, en Quien vivimos, nos movemos y tenemos nuestro
ser, el Poder que renueva todas las cosas, orienta el dinero del mundo hacia
fines espirituales. Conmueve el corazón de los hombres para que den al trabajo
de la Jerarquía lo que hasta ahora han dado a las satisfacciones materiales. El
Nuevo Grupo de Servidores del Mundo necesita grandes cantidades de dinero. Pido
que grandes sumas estén disponibles. Que ésta, Tu potente energía, esté en
manos de las Fuerzas de la Luz".
3. Visualizar el trabajo que deben realizar los grupos a los cuales
pertenece (por ejemplo, la Escuela Arcana y sus Actividades de Servicio, o
cualquier otro grupo que se empeña en llevar a cabo el Plan jerárquico).
Mediante la imaginación creadora y por un acto de la voluntad, ver incontables
e ilimitadas sumas de dinero que afluyen a las manos de quienes tratan de
llevar a cabo el trabajo del Maestro.
4. Con convicción y énfasis
decir en voz alta:
"Aquel a Quien el mundo espera, ha dicho que todo lo que se
pida con fe y en Su nombre, será concedido".
Recordar al mismo tiempo que la fe es la
sustancia de las cosas esperadas y la evidencia de las cosas no vistas.
Decir luego: "Pido el dinero necesario para … y lo exijo porque
"Desde el centro que
llamamos la raza de los hombres,
Que se
realice el Plan de Amor y de Luz,
Y selle la
puerta donde se halla el mal".
5. Para finalizar, considerar detenidamente su responsabilidad con el
Plan, y cada semana proyectar su cooperación financiera para la Jerarquía. Sea
práctico y realista y sepa que si no da no puede pedir, porque no tiene derecho
a evocar lo que no comparte.
Sugerencias:
1. Esta
meditación es tan sencilla que algunos la considerarán ineficaz y hasta inútil.
Si muchos la emplean simultáneamente, puede eliminar los obstáculos que en la
actualidad impiden la llegada de los fondos necesarios para el trabajo que la
Jerarquía quiere realizar.
2. Practicar
esta meditación todos los domingos por la mañana. Tomar lo ahorrado
durante la semana y dedicarlo al trabajo, y durante la meditación presentarlo
al Cristo y Su Jerarquía. Sea la suma grande o pequeña, se convertirá en una
unidad atractiva y magnética en los Planes del Maestro.
3. Comprender
la Ley oculta de que "a quienes dan les será dado" para que puedan
dar nuevamente.
4. Procurar
sentir la afluencia del verdadero amor a través suyo y tratar intensamente de
expresar este amor a todos los seres con quienes entra en contacto. Este gran
agente atractivo y desinteresado, ayudará en los asuntos mundiales.
DECIMOCUARTA PARTE
En mi última serie de instrucciones, di una meditación grupal
para acrecentar el trabajo del nuevo grupo de servidores del mundo, a medida
que éste trataba de preparar a la humanidad para la reaparición de Cristo. Tal
trabajo preparatorio es el mayor incentivo que subyace en todo lo que hago y
fue la razón principal para la formación del grupo a principios de este siglo.
Precursores de este grupo aparecieron en el siglo diecinueve, pero la
organización tal como existe ahora, es relativamente moderna.
En esta instrucción consideraremos la relación de la meditación
grupal con el trabajo del nuevo grupo de servidores del mundo y la necesidad de
establecer un grupo mundial unido, dedicado a la meditación unánime y
simultánea, sobre el trabajo de preparar al mundo para el nuevo orden y la
jurisdicción de Cristo, si puedo emplear tal frase.
Es necesario que todos obtengan una más amplia visión de la
empresa que este grupo ha emprendido, de lo contrario el trabajo de meditación
obstaculizará y no ayudará. La tarea del grupo de servidores del mundo no
es difundir información esotérica u ocultista. Al preparar al mundo de los
hombres para la reaparición de Cristo, deben ser satisfechas las necesidades de
los numerosos estratos del orden social; debe entrarse en contacto con grupos
mundiales de todo tipo. Por lo tanto, gran parte del trabajo que debe
realizarse será puramente económico y tendrá que ver con la correcta
alimentación y el establecimiento de una real seguridad para los millones de
seres que -durante muchas vidas- no les interesarán las cuestiones esotéricas.
La reforma de las iglesias en las numerosas religiones mundiales, es otro
aspecto del mismo trabajo que no requiere información ocultista, sino la
introducción del sentido común y de las ideas progresistas en la teología, y el
traslado del énfasis eclesiástico de los valores materiales a los espirituales.
Los regímenes políticos del mundo deben orientarse entre sí; el plan divino
nunca contempló que todas las naciones y razas debían conformarse a alguna
ideología política uniforme o ser reducidas a una forma general de gobierno. Las
naciones difieren; poseen distintas culturas y tradiciones; pueden actuar en
forma adecuada bajo distintos y variados gobiernos; sin embargo y al mismo
tiempo alcanzarán una unidad de propósito, basada en el genuino deseo de un
verdadero bienestar y progreso de los hombres del mundo.
En todas las esferas de pensamiento y actividad humanos, el
nuevo grupo de servidores del mundo desempeña una parte prominente. En el mismo
corazón de ese grupo mundial se encuentran aquellos que pertenecen a los
Ashramas de los Maestros -como algunos de ustedes- o en la periferia o dentro
de la esfera de influencia de tales Ashramas. Su tarea es mayormente
meditativa, llevada a cabo a fin de influir las mentes de esos miembros del
grupo que no están todavía en contacto con algún ashrama; trabajan así por humanitarismo,
simpatía y por razones básicamente de rayo, estando todos esos miembros más o
menos controlados por el rayo de su alma; esto afecta más definidamente a los
distintos campos de servicio. En estas zonas mentales de la familia humana debe
llevarse a cabo la preparación para la venida de Cristo; pero por regla, tal
actividad no está asociada al ángulo esotérico o de acercamiento a la verdad,
sino estrictamente al mejoramiento de las relaciones humanas. Cristo Mismo
(hace dos mil años) trató de demostrar este tipo de actividad tan útil;
impartió la enseñanza esotérica a unos pocos, a esos pocos que podían obtener
alguna comprensión; pero Él se ocupó de las masas, de acuerdo al sentido común
y a la ayuda en el plano físico. Recuerden esto.
Durante algún tiempo, traté de inculcarles la realidad eterna de
que todo el universo fue creado y su evolución elaborada por el poder mental,
otra palabra para definir la meditación controlada. Esto abarca la meditación
combinada de numerosos grupos subjetivos, espirituales y mentales; las leyes de
este trabajo meditativo son el resultado de ciertas decisiones mentales que
incorporan la voluntad del Logos planetario y son impuestas sobre todos los
grupos menores de vidas, por Aquellos Cuya tarea es manipular las leyes divinas
y ponerlas en vigencia. Deberá observarse que el libre albedrío tiene relación
con el concepto Tiempo, pero no con los finales e inevitables resultados
divinos al terminar el extenso período mundial. La forma mental principal de la
Jerarquía espiritual, creada por la meditación ashrámica conjunta, es
denominada por nosotros Plan. El propósito básico de Sanat Kumara es
revelado ciclo tras ciclo por Sus agentes en Shamballa y plasmado por Ellos en
las mentes de los Miembros evolucionados de la Jerarquía, que a Su vez plasman
el tema de Su meditación ashrámica, adaptando sus distintos conceptos y el
propósito delineado a un Plan muy cuidadosamente formulado, que presenta -en lo
que a la humanidad concierne- siete aspectos o fases de desarrollo y esfuerzo
evolutivos, de acuerdo al trabajo deseado de algún ashrama de rayo implicado en
un momento dado. Cada ashrama emprende la meditación sobre el Plan general y
(si pudieran comprenderlo) cada iniciado y discípulo encuentra su lugar y
esfera de actividad y servicio, desde el iniciado más elevado al discípulo
menos importante.
Aquí podrían preguntarse: ¿'Cuál es el valor de la meditación y
la contribución de un nuevo discípulo no habituado a las normas mentales
ashrámicas, e incapaz de ejercer influencia en la meditación grupal general?
Esta pregunta merece responderse y es de gran aliciente para el neófito. Los
distintos grados y filas de iniciados y discípulos, están constituidos de tal
manera que su meditación sobre el Plan da por resultado que las numerosas
necesidades de las diversas masas humanas (desde los intelectuales avanzados,
descendiendo hasta el trabajador inexperto) pueden ser adecuadamente satisfechas
y la gran masa humana se pondrá exactamente en línea con el propósito
evolutivo.
¿Se han detenido a pensar que la meditación de un Maestro sobre
el Plan, del cual es el custodio, y Su formulación de lo que puede hacer como
colaboración efectiva, no es de utilidad alguna para los habitantes analfabetos
de nuestras grandes ciudades y zonas agrícolas? La necesidad de estas masas
irreflexivas debe ser satisfecha por discípulos de menos desarrollo espiritual
y, probablemente, su mayor atracción es mediante la ayuda económica; la tarea
de estos discípulos menores es probar a las masas ignorantes que -a medida que
transcurren los siglos- la vida y la verdadera comprensión espirituales
incluyen todos los aspectos de la expresión del plano físico, no simplemente
los pensamientos religiosos o filosóficos. Por lo tanto, la meditación de cada
grado de discípulos e iniciados tiene su utilidad, pues por su meditación
(practicada en su propio nivel) pueden adaptar el Plan a las muy diversas
masas, y así el Plan jerárquico llega desde los Maestros de la Jerarquía, a
través de los ashramas, al nuevo grupo de servidores del mundo y a toda la
familia humana. Quisiera que captaran la verdadera simplicidad de esta imagen,
si es posible, porque pueden participar también en esta gran tarea meditativa.
Una de las cosas que decidí realizar cuando emprendí la tarea de
aclarar el Plan en las mentes de los hombres y de este modo preparar el camino
para el Maestro de Maestros, fue probar no sólo que el Plan está basado sobre
la meditación planetaria, sino también que, en su avance hacia la expresión,
satisfacía la necesidad de todos los posibles grupos y grados de seres humanos,
y que -lo más importante aún- podría demostrarse que la palabra espiritual
abarca todas las fases de la experiencia viviente. Reflexionen sobre esto.
Espiritual es aquello que está más allá de la actual etapa de realización; es
lo que personifica la visión e impulsa al hombre adelante hacia una meta más
elevada que la alcanzada. Los eclesiásticos del mundo han trazado una gran
línea de demarcación entre lo humano y lo espiritual, entre lo material y lo
que no lo es; obrando así han creado el pecado, complicando grandemente el
vivir y la comprensión humanos. Le dieron un cariz egoísta a la aspiración
humana; no enseñaron al género humano que la meditación y la plegaria son
simplemente distintos modos de colaborar con el Plan divino. Se fomentó el
individualismo y se perdió la comprensión grupal. Quizás -debido al trabajo de
los Hermanos de la Oscuridad- no hubo manera de evitar esta desviación
peligrosa de la intención y la verdad humanas. Pero ha llegado el momento en
que el gran ritmo meditativo, que abarca desde el deseo a través de la plegaria
hasta la adoración, y de allí a la meditación y la invocación, pueda ser
impuesto por los hombres sobre su propio pensamiento.
Ésta es la tarea inmediata del nuevo grupo de servidores del
mundo que colabora en todas partes con los hombres de buena voluntad; cada
miembro del nuevo grupo debe cerciorarse por sí mismo dónde está ubicado, dónde
reside su responsabilidad meditativa y en qué campo le indica el destino que
debe servir a la raza de los hombres. Esta no es una tarea fácil, hermano mío.
Los hombres a menudo son tan espiritualmente ambiciosos, que pierden el tiempo
llevando a cabo la tarea que no les corresponde, para satisfacer su orgullo
espiritual.
Deben aprender a dar una significación más amplia a la palabra meditación
que hasta ahora. El pensamiento concentrado es parte de la meditación
planetaria; planear cuidadosamente cómo ayudar a los necesitados y buscar todos
los canales de pensamiento para hacer que ese plan sea útil y efectivo, esto es
meditación; abrirse a la impresión espiritual y colaborar así con la Jerarquía,
esto es meditación; en esta enumeración de las posibilidades meditativas no he
abordado la meditación creadora, responsable del proceso evolutivo y del
controlado progreso de todo el mundo de las formas, hacia una mayor gloria y
luz.
El trabajo realizado hasta ahora en grupos esotéricos como la
Escuela Arcana y otros que enseñan a meditar, sólo es un aprendizaje de la
necesaria concentración. La práctica de la meditación que se lleva a cabo en el
cuarto grado permite realizar algún trabajo creador y únicamente en sus etapas
más elementales; sin embargo, la Escuela Arcana lleva a los aspirantes del
mundo a practicar la meditación ocultista, pero de ninguna manera de naturaleza
mística. La meditación mística es una antigua fórmula, y su empleo indica el
paso siguiente para las masas humanas; los aspirantes y discípulos que quieren
trabajar en un ashrama colaborando con el Plan y guiados por un Maestro, no
deben practicar la meditación mística.
La meditación solo llega a ser creadoramente efectiva en los
tres planos y en los tres mundos, cuando el antakarana está en proceso de
construcción. Los mundos de la personalidad son los mundos del tercer aspecto
divino y allí la creación de formas mentales (como generalmente lo hace la
mente concreta) se relaciona con la forma y con la adquisición de lo que se
desea, estando mayormente dedicadas a los valores materiales. Pero cuando un
hombre comienza a actuar como personalidad fusionada con el alma y trata de ser
sensible a la impresión espiritual superior, entonces puede desarrollarse el
trabajo creador de la Tríada espiritual y emplearse una fórmula superior de
meditación creadora, fórmula que cada persona debe buscar y descubrir por sí
misma, porque deberá ser la expresión de su propia comprensión espiritual,
iniciada por la consciente construcción o creación del antakarana y sujeta a la
impresión desde el ashrama al que puede estar afiliado.
Anteriormente en esta instrucción empleé las palabras, "Un
grupo mundial unido dedicado a la meditación unánime y simultánea... para la
jurisdicción de Cristo". Quisiera llamar particularmente la atención sobre
esta última frase que introduce un nuevo concepto en el trabajo preparatorio
que debe realizar el nuevo grupo de servidores del mundo. La tarea consiste en
establecer por la meditación: el conocimiento y el funcionamiento de las leyes
y principios que controlarán a la era venidera, a la nueva civilización y a la
futura cultura mundial. Mientras no esté por lo menos sentada la base para la
"jurisdicción" venidera, el Cristo no puede reaparecer; si viniera
sin la debida preparación, se perdería mucho tiempo, esfuerzo y energía
espiritual. Por lo tanto, debemos suponer (si estas premisas son aceptadas) que
deberá organizarse en cada país -en el futuro inmediato- un grupo de hombres y
mujeres que bajo la debida y apropiada organización, medite "simultánea y
unánimemente" sobre estas medidas jurídicas y esas leyes básicas sobre las
cuales estará fundado el gobierno de Cristo y que son esencialmente las leyes
del reino de Dios, el quinto reino en los procesos evolutivos y naturales del
desarrollo planetario.
Se han hecho tantas consideraciones relacionadas con estas leyes
desde el ángulo místico y estrictamente cristiano, que los términos empleados
nada significan en esencia; todo el tema necesita ser revitalizado, dotado de
una fresca y nueva presentación y terminología más adecuada, para la creciente
captación de la mente científica y moderna. Se habla incesantemente sobre la
Hermandad y el establecimiento del principio de que todos somos hijos de Dios,
y esto poco ha hecho para cambiar el acercamiento mutuo entre los hombres y
para compartir los problemas humanos.
El nuevo grupo de servidores
del mundo hablará en otros términos y su énfasis estará puesto sobre:
1. La Ley de las Rectas
Relaciones Humanas.
2. El Principio de la Buena
Voluntad.
3. La Ley del Esfuerzo
Grupal.
4. El Principio de la
Unanimidad.
5. La Ley del Acercamiento
Espiritual.
6. El Principio de la Divinidad Esencial.
Si estudian los libros que he escrito, descubrirán que tratan
básicamente de las reglas que rigen la capacidad para realizar un trabajo
grupal -trabajo en el cual la Jerarquía está eternamente empeñada. He dado las
Reglas para Discípulos en Tratado sobre Magia Blanca, las Reglas para
Aspirantes en Iniciación Humana y Solar, las Reglas para Discípulos e
Iniciados en Tratado sobre los Siete Rayos, T.V. En otros libros
hallarán las Reglas para el Trabajo Grupal; todas son, en esencia, métodos de
conducta que, cuando son plasmados o impuestos al aspirante y practicados por
él, le permiten comprender la ley espiritual y también la naturaleza del reino
de Dios. Todo esto es preparatorio para el establecimiento de la nueva
dispensación en la Tierra.
Llamaré también la atención sobre las palabras meditación
"simultánea y unánime", y no fueron elegidas al azar. Una
situación unánime no es -desde el ángulo espiritual- impuesta, sino la reacción
mutua espontánea -evocada por la respuesta inmediata de un alma en contacto con
su personalidad hacia una verdad o intuición espiritual, que no puede eludir la
mente inferior. El concepto de la unanimidad presentado por la Rusia Soviética
es totalmente contrario a la verdad. Cree que el concepto, la idea, las decisiones
y las interpretaciones de un grupo de hombres poderosos establecen la verdad,
verdad que las masas dóciles la aceptan rápidamente. Éste es un concepto
básicamente erróneo y ningún miembro del nuevo grupo de servidores del mundo lo
respetará; luchará contra este aprisionamiento del alma humana hasta el último
aliento. La verdadera unanimidad es la libre determinación de responder a la
verdad presentada que más se acerque a la realidad concebida. Por lo tanto,
en la enunciación de la verdad reside la seguridad para todos los hombres,
lo cual involucra, lógicamente, la presentación profundamente espiritual de
los hechos esenciales. El principio de la simultaneidad está ligado a esto,
porque el reconocimiento mutuo de un idéntico acercamiento a la verdad produce
inevitablemente una actuación unánime.
La cuestión es, hermano mío, que en ambos casos el incentivo
para actuar reside en el individuo y no hay autoridad que lo imponga. La
única autoridad reconocida es la verdad que surge en la conciencia humana en
cualquier ciclo mundial o histórico. Actualmente se reconocen (e
incidentalmente se repudian) más verdades que nunca en la historia humana. Los
hombres han alcanzado la etapa de evolución donde son capaces de conocer la
verdad siempre y cuando se presente, pues la mente humana concreta
responde ahora en forma más elevada a la verdad abstracta y, por lo tanto, a la
siguiente presentación evolutiva. Contra esto están luchando las Potencias
Totalitarias, los agentes inconscientes (y eso es lo que quiero decir,
hermano mío) de la Logia Negra; ellos no triunfarán, ni a la larga podrán
triunfar, porque el espíritu humano es eternamente sano y sensato.
Quisiera que consideren detenidamente estas sugerencias y se
preparen para elucidar las leyes y los principios espirituales como temas para
la meditación. He presentado también seis temas para la meditación grupal; esto
es vuestra siguiente consideración esencial si quieren desarrollar y organizar
la "unánime y simultánea" meditación que podría ser inmediatamente
eficaz.
SECCIÓN TRES
ENSEÑANZAS SOBRE LA INICIACIÓN
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ENSEÑANZAS SOBRE LA INICIACIÓN
PRIMERA PARTE
Antes de obtener los beneficios de una mayor información y
acumular así una creciente responsabilidad, es vitalmente necesario que la
mayoría de los aspirantes y discípulos adopten una actitud diferente ante la
oportunidad de prepararse para la iniciación que todos enfrentan. Los más
evolucionados son conscientes de las posibilidades inminentes. La significación
del entrenamiento ofrecido, ha ejercido justa atracción. Otros se hallan tan
sumergidos en las pruebas y dificultades incidentales al esclarecimiento de la
visión, previamente al proceso de la iniciación, que apenas tienen tiempo y
fuerza para pasar el período de prueba y simultáneamente servir como mejor
pueden. La visión y el servicio que prestan son menoscabados porque no han
obtenido esa divina indiferencia, característica del verdadero iniciado.
Además de todo esto tenemos la situación mundial, con su inevitable atmósfera
síquica omnienvolvente, su resultante tensión y su constante ansiedad
agotadora, más la simpatía que despiertan en todos los corazones quienes sufren
por la guerra. La mayoría de los aspirantes y discípulos creen que ya
soportaron bastante y que fue probada su capacidad al límite. Esto no es
verdad. La profunda fuente de fortaleza que en ellos reside no ha sido todavía
evocada y la tensión bajo la cual deberían actuar y vivir día tras día es
todavía muy débil y no ha sido suficientemente intensa. Reflexionen sobre esta
última frase.
Las demandas objetivas hechas a todos los discípulos y, por lo
tanto, a todos ustedes, no son simplemente para permitirles pasar el actual
período lo mejor posible -emocional, mental y espiritualmente. Es más profundo
que eso o debería serlo. Aparte de las demandas a sus recursos espirituales
(incidentales a la iniciación particular que se desea que reciban) tenemos
también la demanda a los discípulos para que participen en el esfuerzo
de la humanidad como un todo y reciban la primera iniciación con todos los
desprendimientos físicos y la agonía que precede siempre al nacimiento del
Cristo en el corazón del individuo -sólo que actualmente concierne a los
corazones de toda la humanidad. Preliminar a la primera iniciación, siempre
debe haber -individualmente, y ahora colectivamente, por primera vez- el
rechazo del yo inferior y la fervorosa conformidad de la personalidad ante la
pérdida de los factores materiales que mantuvieron al alma prisionera en la
matriz del tiempo.
De allí, hermanos míos, la amplia destrucción material que se ve
en todas partes, las profundidades de la miseria física hasta donde los hombres
han penetrado y están siendo precipitados, la obligada carencia de los artículos
de primera necesidad y la imprescindible reconstrucción de la vida humana
sobre valores más sólidos que los físicos. Actualmente los discípulos e
iniciados participan en todo esto y (cuando la comprensión y la correcta
orientación prevalecen) la ayuda que pueden prestar, los que ya pasaron por la
primera iniciación, es grande. Ustedes son llamados a esto y de su respuesta
comprensiva a la necesidad colectiva dependerá la rapidez con que podrán
alcanzar la siguiente y posible expansión de conciencia, o iniciación, como
individuos. Por lo tanto, deben tener en cuenta la respuesta individual a las
demandas de su propia alma y la respuesta colectiva a la necesidad colectiva.
Para este servicio colectivo se exhorta al iniciado que está en ustedes, el
Cristo; la radiación actual del espíritu crístico, activamente presente en los
corazones de todos los discípulos, es lo único que puede salvar al género
humano, permitir a la humanidad avanzar en el sendero del discipulado y evocar
así ese nuevo espíritu que puede construir y construirá el nuevo mundo.
Quisiera abordar en parte el tema sobre la actitud que adopta el
discípulo aceptado hacia su Maestro y hacia el tema general de la iniciación, y
luego considerar los pasos inmediatos que debe dar el discípulo, dondequiera
resida y con el equipo que posea. Éste es el primer paso necesario. Los
discípulos deben aclarar su posición y seguir aprendiendo de su Maestro, a
pesar de las crisis de la iniciación. Mientras no actúen de acuerdo a la
instrucción impartida y con confianza en Su intención oculta, todo lo que ese
Maestro pueda decir o hacer, es de muy poca utilidad. Sólo sirve para aumentar
la grave responsabilidad y los correspondientes compromisos; si no se aplica el
conocimiento y la presión de la energía espiritual se convertirán en un
peligro. Este enunciado es básico e importante.
Hermanos míos, dos son los requisitos principales que todos
deben poseer respecto a la integración grupal, que les siguen a los que poseían
anteriormente, cuando traté de ayudarlos a integrarse con sus hermanos.
Recuerden que les di como parte de la meditación grupal, la siguiente y simple
fórmula integradora:
"Soy uno con mis
hermanos de grupo, todo lo que tengo es de ellos. Que el amor de mi alma afluya
a ellos. Que la fortaleza que en mí reside los eleve y ayude. Que los
pensamientos que mi alma crea, lleguen a ellos y los alienten".
De los dos requisitos a los que hago alusión, necesarios para
todos, uno se refiere a la integración de ustedes en mi grupo de
"discípulos practicantes" y el otro se relaciona con la capacidad
para entrar en contacto conmigo a voluntad -algo que les es permitido ahora
únicamente a tres de ustedes y esto porque pocas veces se valen de dicho
privilegio. Por consiguiente, nuestra primera tarea es atender tales
requisitos, los cuales exigen una recta actitud de su parte y el empleo de la
primera de las antiguas fórmulas que tengo la intención de dar para su profunda
consideración y eventual uso experimental. Sin embargo quisiera antes de darla,
ocuparme de una pregunta que inevitablemente surgirá en las mentes de los más
evolucionados de este grupo.
La pregunta sería: "¿Si estoy en preparación para la
segunda o la tercera iniciación, debo haber estado en un grupo de discípulos
-presumiblemente en el del Tibetano- por lo menos durante algunas vidas? y
entonces ¿por qué se necesita una fórmula integradora?" Porque discípulo
mío, aunque haya estado anteriormente en un grupo de discípulos, no fue en mi
grupo sino en el de uno de los Maestros, M. o H.K.. Debido a la urgencia
mundial y al inmenso trabajo que deben realizar y también a que Se están
preparando para recibir una de las más altas iniciaciones, ambos Maestros han
transferido a mi grupo y al grupo de otros dos de Sus discípulos iniciados, que
son también Adeptos o Maestros, unos cuantos de Sus discípulos avanzados.
También retuvieron en Sus grupos de discípulos a quienes iniciaron un trabajo
específico bajo Su dirección en una vida anterior, y algunos discípulos que
vinieron a la encarnación en este período mundial, siendo su cerebro y su mente
conscientes de su relación con estos Maestros. Estas condiciones no existen en
este grupo en relación conmigo -el Maestro elegido para llevarlos adelante. Sin
embargo (aunque no lo recuerden) todos me conocieron bien cuando trabajaba con
los dos Chohanes y por eso se decidió que ustedes trabajaran bajo mi instrucción
y guía. Esto dio buenos resultados y no produjo hasta ahora demora alguna.
Otra razón para el empleo de esta fórmula de integración por
quienes tienen experiencia en el trabajo grupal es que hay en el grupo quienes
están todavía lejos de la verdadera integración, y la experiencia de los
discípulos de más edad puede ser de inestimable ayuda si de esta manera quieren
servir al grupo y a mí. Mucho de lo que he dicho en las instrucciones
anteriores, en el tomo primero, sobre la relación de los discípulos con su
Maestro, podría bien aplicarse aquí con buen resultado.
Las Fórmulas
Existen en los archivos de los discípulos seis antiguas fórmulas
o formas simbólicas. Conciernen a los seis requisitos fundamentales para la
iniciación. Son empleadas previamente en todas las iniciaciones mayores y
tienen por lo tanto cinco significados o significaciones que sólo se
evidenciarán cuando se reciban cada una de estas iniciaciones. A veces están en
forma de símbolos, otras de palabras, considerándoselas unas de las más
antiguas fórmulas del mundo. Fueron empleadas a través de las edades por todos
los discípulos e iniciados de la Gran Logia Blanca. Conciernen a lo que se
denomina "las seis relaciones". Cada una de estas relaciones
debe ser expresada en las actitudes que se adoptan, en el servicio que se
presta y en determinada y profunda expansión de conciencia, sobre la cual nada
diré, pues deben comprobarla por sí mismos. Es esencial que el seudoiniciado
descubra por sí solo el valor esotérico, interno y subjetivo de la fórmula en
consideración. Sin embargo puedo hacerles una insinuación, en lo que a esto
último respecta.
Cuando el discípulo es aceptado (porque la Logia reconoce su
consagración a su propia alma) llega a reconocer definida y efectivamente a la
Jerarquía. Su vida de anhelos y aspiraciones, sus suposiciones, deseos y
teorías, o como quieran denominar su ansia de exteriorizarse y ascender hacia
la divinidad, se convierte en un claro conocimiento del grupo de almas
liberadas. Esto no se produce por algún convincente fenómeno, sino por la
afluencia de la intuición. Por lo tanto, el discípulo pasa por una expansión de
conciencia que puede o no registrarla el cerebro. Cada paso del camino, desde
ese punto de reconocimiento en adelante, debe ser conscientemente realizado e
involucra también un consciente reconocimiento de una serie de expansiones.
Estas expansiones no son iniciaciones. Tengan esto claramente presente. La
iniciación que está por delante es simplemente el efecto del reconocimiento.
Podrían llamarse "puntos de crisis estabilizadores", donde lo
"ocasional se convierte en lo constante y la intención en lo intencional".
Reflexionen sobre estas palabras. La Jerarquía es ahora una realidad en sus
vidas y conciencias. ¿Cuál es la próxima realidad o etapa de integración o
inclusividad conscientemente alcanzada? El estudio de las fórmulas y su
correcto empleo les revelará esto. Puse el énfasis sobre la visualización e
hice insinuaciones sobre la iniciación y el trabajo creador de la imaginación,
porque estas enseñanzas y el desarrollo de estas facultades exige que apliquen
su comprensión, si quieren recibir las fórmulas concernientes a la iniciación.
Por lo tanto, estas seis fórmulas son de integración y pueden darse ahora una o
dos indicaciones.
La Fórmula Uno, como dije,
concierne a la integración en el grupo de un Maestro y tiene dos aplicaciones
-si puedo expresarlo desde el propio punto de vista particular de
ustedes. Una produce una inclusividad grupal, que los integra con sus hermanos
de grupo en mi grupo y trae una revelación del aspecto oculto de la vida del
discípulo. Cuando digo esto me refiero a su nuevo condicionamiento
astral, denominado la Revelación de la Sensación Grupal. Este tema es
más vasto en sus implicaciones de lo que podrían suponer, porque concierne a la
sensibilidad o a la respuesta grupal conjunta, hacia afuera, al mundo de los
hombres, hacia adentro, a la Jerarquía, y hacia arriba, a la mónada. Nada tiene
que ver con la totalidad de las insignificantes modalidades y los sentimientos
de las personalidades de los miembros del grupo. La segunda consiste en
establecer contacto con el Maestro de su grupo -en este caso yo, el Maestro
D.K.. Hice todo lo posible para ayudarlos en este proceso mediante mis
instrucciones, respecto al contacto del plenilunio -algo que no entendieron
adecuadamente ni intentaron hacer. Quizás ahora trabajen más arduamente para
establecer un "contacto de relación", tal como se lo llama
esotéricamente. Ahora deben trabajar empleando la Fórmula Uno.
La Fórmula Dos trata del
alineamiento, no el alineamiento tal como se lo entiende en el tan necesario
trabajo de preparación de la Escuela Arcana, el cual consiste en establecer un
contacto efectivo y directo con el alma. El alineamiento al cual se refiere
esta fórmula está relacionado con el antakarana. Será nuestra próxima
consideración cuando la Fórmula Uno haya hecho ciertos cambios en la
conciencia. No consideraré estas fórmulas ahora. Sólo señalaré sus principales
implicancias, que rara vez serán las que creen, por estar ustedes condicionados
por los términos y las interpretaciones de la mente inferior.
La Fórmula Tres está
relacionada con ciertos cambios en el loto egoico, que podrían ser
inadecuadamente expresados en términos de El Antiguo Comentario:
"Tenemos lo que
trasmuta el conocimiento en sabiduría, en un destello de tiempo; tenemos
aquello que cambia la sensibilidad en amor, dentro de una zona del espacio;
tenemos lo que trasforma el sacrificio en bienaventuranza, donde no
existe tiempo ni espacio."
La Fórmula Cuatro tiene un
efecto específico sobre la "joya en el loto", despertándola a la
vida, haciéndolo (por los efectos producidos) en los tres planos de los tres
mundos, creando así cambios en las siete ruedas (centros), de modo que el
"punto dinámico en el centro de cada rueda anula los puntos menores de
fuerza y la rueda comienza a girar sobre sí misma".
La Fórmula Cinco despierta
la Voluntad, pero cualquier interpretación que se intente dar a este
despertar no tendrá significado hasta que las cuatro fórmulas anteriores hayan
producido efecto en ustedes y tengan lugar los necesarios cambios internos.
La Fórmula Seis es llamada
a veces "la palabra de la muerte". Anula el efecto destructivo del
proceso de la muerte que tiene lugar constantemente en el mecanismo del
discípulo o iniciado. La muerte desempeña su necesario trabajo, pero sus
efectos no son destructivos. Nunca se había dado esta fórmula a los
discípulos, pero puede ser conocida ahora, porque en la era pisceana se quebró
definitivamente el poder de la muerte física, quedando revelada la signatura de
la Resurrección. Esta anulación esotérica de la muerte encierra las causas
profundamente ocultas e impresionantes de las dos etapas de la guerra
mundial (1914‑1945), y en esta fórmula reside la significación de la
"lucha por la libertad" que libran los pueblos del mundo. A veces se
la denomina "fórmula de liberación".
Si ustedes fueran discípulos a quienes se les otorgó acceso a
los archivos donde están las instrucciones para discípulos, hallarían
(referente a las seis fórmulas mencionadas) seis grandes hojas de un metal
desconocido. Parecen de plata y en realidad están compuestas de un metal que se
trasforma en plata y, por lo tanto, es para la plata lo que el diamante para el
carbón. Sobre estas hojas hay palabras, símbolos y fórmulas simbólicas. Cuando
se las relaciona entre sí, contienen las fórmulas que el discípulo debe
interpretar e integrar en su conciencia vigílica. Esto debe ser realizado
mediante procesos vivientes. Como no puedo mostrarles estas fórmulas en el
plano físico, lo mejor que puedo hacer es describirlas, y en esta instrucción
trataré de describir la Fórmula Uno. La comprensión de las palabras y los
símbolos produce dos reacciones en la conciencia del discípulo -pero cuando un
grupo de discípulos trabaja con la misma fórmula (como ocurre en este grupo) se
intensifica y aumenta más su valor.
A la primera reacción se la denomina la "Fórmula de la
Revelación" y está relacionada con la sensibilidad conjunta del grupo.
Cuando los miembros del grupo cavilen sobre la fórmula y lleguen a
comprenderla, responderán al sentimiento y a las reacciones sensibles y
sensorias de los individuos del grupo, las que en conjunto constituyen y forman
el cuerpo astral del grupo.
Una vez establecida esta reacción (si existe un espíritu
comprensivo y amoroso, ayudará grandemente en el proceso) el grupo puede
conjuntamente llegar al segundo propósito de la fórmula, denominado "el
descubrimiento del punto dentro del círculo". Esto significa -en lo que al
grupo atañe- la revelación de la fuerza coherente central del grupo mismo. Ésta
es -a la vez y hasta después de la cuarta iniciación superior- el Maestro en el
centro del grupo. En consecuencia, es la analogía de la "joya en el
loto", en lo que al individuo concierne, de la Jerarquía, en lo que
respecta a la humanidad, y del punto central de la vida en todas las formas. El
círculo y el punto son los símbolos naturales de la forma y de la conciencia.
Esto se aplica igualmente al átomo, al hombre, al planeta y al sistema solar,
concepto que debe constituir la idea fundamental en toda reflexión sobre esta
fórmula.
La fórmula es:
"Una línea de fuego entre dos puntos ígneos. Una corriente
de agua azul que es también una línea que surge de la tierra y termina en el
océano. Un árbol que tiene las raíces arriba y las flores abajo.
"Fuera del fuego, y siempre en el punto medio, aparece el
ojo de Dios (Shiva). Sobre la corriente, entre los dos extremos, flota el ojo
de la visión; un hilo de luz une a ambos.
"Profundamente dentro del árbol, entre las raíces y las
flores, se ve nuevamente el ojo. El ojo que conoce, el ojo que ve, el ojo que
dirige -uno hecho de fuego, uno fluido como el mar y dos que miran de aquí para
allá. El fuego, el agua y la tierra- todos necesitan el aire vital. El aire es
vida. El aire es Dios."
Al estudiante avanzado no le es difícil comprender la
significación de esta fórmula, en lo que a él respecta. El ojo del
conocimiento, el ojo de la visión y el ojo de la Deidad que dirige, le son
familiares. Pero les pido considerar las grandes y principales implicancias
esotéricas. Extender estos conceptos a un Maestro y Su ashrama, o Su grupo de
discípulos activos, tiene valor para ustedes en su conciencia reflexiva. La
primera y evidente interpretación se relaciona con el ojo del conocimiento.
Pero ¿qué decir del ojo de la visión cuando la dualidad está siendo superada
y del "propósito para el cual los mundos fueron hechos" -el pequeño
mundo del individuo (una vez lograda la individualidad) y el mundo mayor de un
grupo organizado, integrado, funcionando como una unidad, y el lejano y sutil
mundo de la intención divina?
Nada más diré sobre esto. Les recomiendo estas sutiles
implicaciones para que cavilen reflexivamente. Les pediría que mediten sobre
ellas y antes de la Luna llena de Wesak escriban lo que comprendieron de esta
fórmula, desde dos ángulos. Deberán tener algunas ideas definidas sobre:
1. El ángulo del individuo.
2. El ángulo de un grupo de
discípulos.
Ambas unidades utilizan el ojo del conocimiento y el ojo de la
visión.
SEGUNDA PARTE
Puntos de
Revelación
En mis escritos anteriores traté considerablemente los Puntos de
Crisis. Ahora podemos abordar y probar la vivencia de nuestro progreso desde el
ángulo de los Puntos de Revelación. Todo el objetivo del proceso
preparatorio de la iniciación es traer revelación. Deben siempre recordar que
lo revelado está eternamente presente. Por lo tanto, hay una verdad oculta en
el enunciado "nada nuevo hay bajo el sol". Todo lo revelado en el
sendero del discipulado y de la iniciación ha estado siempre allí, pero lo que
puede percibirse, exteriorizarse e incluirse, se ha desarrollado con las
edades. En las primeras etapas del sendero del discipulado, el ojo de la visión
es la mente iluminada. El sendero de la iniciación es aquel en que el ojo de la
mente constituye la exteriorización -la percepción intuitiva del alma misma.
Pero a medida que prosigue la evolución, lo que fue llevado hasta el punto de
percibir las verdades existentes, difiere vastamente en el transcurso de los
siglos. Aún el adepto de esta época es pronunciadamente más perceptivo e
interpreta con más exactitud, siendo su visión más penetrante que la del adepto
de los días atlantes; el iniciado que logre la percepción iniciática durante la
futura era acuariana será mucho más evolucionado que los que actúan ahora como
adeptos.
Ya les he advertido que el discipulado va siendo cada vez más
difícil, debido a que el discípulo moderno manifiesta una creciente
sensibilidad a los valores y realidades esotéricas. Él puede percibir, y
efectivamente percibe, lo que fue la meta de la iniciación en primitivos eones,
percibiendo estas cosas normalmente y como hechos comprobados en su
desarrollada conciencia. Éste es el paralelo espiritual del desarrollo de los
cinco sentidos durante la evolución material. Su meta y su "dirección señalada"
están muy lejos y su inclusividad le abre esas puertas que en tiempos
primitivos sólo se abrían cuando golpeaba el iniciado. En consecuencia, no les
presento ningún camino fácil, sino sólo un camino de dificultades y
adaptaciones.
En posteriores etapas, en el sendero de iniciación, hay tres
fases que conciernen a las reacciones del iniciado‑aspirante. Tenemos ante todo
la visión del alma, pero así como en el pasado existía la visión y un punto de
partida, ahora el discípulo moderno percibe también muchas de las etapas
intermedias, las fuerzas opositoras, las obstrucciones, los obstáculos y los
impedimentos que surgen rápidamente. Estas palabras las he elegido
deliberadamente. El iniciado‑aspirante no está ahora totalmente ciego, ni avanza
en la oscuridad total. Hay suficiente luz en él para obtener una "pequeña
revelación" y, en esa luz, verá la luz mayor y logrará una percepción más
real. Se ve a sí mismo y durante eones el discípulo siempre ha podido hacer
eso. Pero ahora percibe y reconoce también a su hermano que está en la luz, que
evoca las reacciones de la personalidad y que debe adaptarse no sólo a sí
mismo, cuando se descubre como él es, sino también cuando descubre cómo es su
hermano. Éstos no son reajustes fáciles y fueron advertidos cuando se
impartieron Las Reglas del Camino.*
Quisiera enumerar, hermano mío, los enunciados más interesantes
que hice en mi instrucción anterior, señalando los que contienen insinuaciones
importantes y demostrarle con qué cuidado preparo esta vez lo que trato de
impartirle, pues espero que estudie cuidadosamente mis palabras. Los
pensamientos claves son:
1. Sólo es de importancia
lo que conoce por sí mismo y experimenta conscientemente.
Se refiere especialmente a:
a. su
percepción de la visión,
b. su
contacto conmigo, su Maestro,
c. su
reconocimiento del proceso iniciático.
Dije que debía poseer (como meta) la
conciencia iniciática, manifestándose por intermedio de la mente y el cerebro
y, por consiguiente, en el plano físico.
2. La iniciación es, en lo que a usted concierne ahora, un
"momento de crisis donde la conciencia se cierne sobre la línea fronteriza
de la revelación". Esto involucra en consecuencia:
a.
Una enorme atracción entre los pares de opuestos.
b.
La
existencia de un campo de tensión, como resultado de la atracción.
c.
El
esfuerzo para permanecer firme en el punto medio.
* El Discipulado en la Nueva Era.
T.I, pág. 535
Recordaré que esto no se
refiere al hombre en el sendero de la vida, atraído como lo está por los pares
de opuestos en el plano del deseo, sino al alma que permanece en el punto medio
entre la mónada y la personalidad, preparándose para la Gran Renunciación
-renunciación que la personalidad posibilita- y desaparecer, dejando a ambas
(la personalidad y la mónada) perfectamente unificadas. Como alma, el hombre
recibe la iniciación en plena conciencia vigílica. De allí el énfasis sobre el
contacto con el alma cuando se huella el sendero de probación y se pasan las
primeras etapas del discipulado. Esto hace que más tarde se ponga el énfasis en
la necesidad de dos actividades mayores -antes de que el hombre pueda recibir
iniciaciones superiores, cuando
a. hay alineamiento y cuando
b. se ha construido
científicamente el antakarana.
3. La revelación, dada al
iniciado, no es una visión de posibilidades, sino una experiencia efectiva que
conduce a:
a. La
evocación de nuevos poderes.
b. El
reconocimiento de nuevos métodos y campos de servicio.
c. La
libertad de movimiento dentro de los límites de la Jerarquía.
d. Los
nuevos contactos jerárquicos y las nuevas responsabilidades que enfrenta el
iniciado.
Por lo tanto, comprende lo que San Pablo quiso decir cuando
-hablando en términos jerárquicos- expresó, "Todas las cosas sean hechas
nuevas". No es simplemente una cuestión de visión y contacto, sino de
interrelación vital y de reconocimiento que trae consigo una percepción
interna de la mente de Dios.
4. En los últimos siglos y hasta el año 1875, se puso el énfasis
sobre cuatro líneas de enseñanza mediante:
a. Las
insinuaciones sobre el cambio del carácter que debe hacer la personalidad como
preparación para la iniciación.
b. La
enseñanza sobre la unicidad de la Deidad y del orden universal.
c. Las
instrucciones sobre el proceso creador.
d. El
laya yoga o la yoga de la energía, actuando a través de centros de fuerza.
Dos cosas deben suceder ahora: las teorías impartidas que
guiaron hasta ahora el pensamiento del discípulo, deben convertirse en
experiencias prácticas y efectuarse un cambio en la conciencia, de tal manera
que la actual visión debe convertirse en experiencia pasada y tener lugar un
reconocimiento nuevo y más profundo y totalmente diferente de las antiguas
metas. Aquí tiene lugar, en consecuencia, una prueba total de los antiguos
métodos y formas de trabajar jerárquicos. Lo que proporcionó el pasado ¿resultó
ser una preparación adecuada para los métodos y las proposiciones del futuro?
¿Los cimientos de la verdad fueron tan sólidos como para que la futura
superestructura, basada en una sólida realidad, pudiera resistir el impacto de
las nuevas fuerzas solares y cósmicas entrantes? ¿Seguirá teniendo valor el
antiguo trabajo de la Jerarquía? Todos estos problemas son enfrentados
actualmente por los iniciados instructores.
Así como las actitudes del discípulo frente a la vida cotidiana
y a los eventos mundiales son totalmente distintas de las del hombre común,
porque el discípulo vive cada vez más en el mundo del significado, del mismo
modo el discípulo‑iniciado desarrolla una actitud hacia los procesos del
vivir y los acontecimientos mundiales, basada lógicamente en el carácter,
demostrada en el mundo del significado, que arroja sobre ellos una luz
distinta, y en un móvil -fundado en un conocimiento y comprensión recientemente
adquiridos-, que es muy diferente del de las dos condiciones anteriores. Se dan
por sentadas las cuatro líneas de enseñanza; se supone que el iniciado ha
captado y dominado todo en cierta medida experimental y experimentada. Ahora
deben controlar las nuevas fórmulas de la vida, las fórmulas de la vida, no las
del alma. El nuevo conocimiento debe reemplazar al antiguo y nada tendrá que
ver con lo que hasta ahora fue considerado como meta final.
Un ejemplo de esto lo tenemos en el esoterista del pasado, que
muy poco sabía sobre los siete rayos y sus siete consiguientes tipos y nada se
le impartía sobre Shamballa. Ahora los discípulos instruidos van percibiendo
lentamente estos nuevos valores y verdades y la séptuple fuente de expresión de
la vida; en el futuro la Voluntad de Dios irá conscientemente tomando forma en
las mentes de los hombres de tal manera, que las antiguas verdades
condicionarán y controlarán como nunca, pero automáticamente caerán bajo el
umbral de la conciencia, y los nuevos valores y reconocimientos que emergen
ocuparán el lugar que les corresponde en la superficie de la conciencia de
todos los discípulos -los cuales serán legión.
5. El
cuerpo astral no constituye un obstáculo para el discípulo‑iniciado, sino que
proporciona un medio para establecer fácilmente contacto con la Jerarquía, lo
cual se debe a que el vínculo entre el cuerpo astral y la conciencia búdica va
siendo más estrecho en esta etapa. Ambos constituyen imprescindiblemente el par
de opuestos que
eventualmente se fusionarán; entonces desaparecerá el cuerpo
astral como desaparece el cuerpo del alma en una etapa posterior de desarrollo.
6. Cada
discípulo debe descubrir por sí mismo la iniciación para la cual se está
preparando; el Maestro nunca revela esta información. La luz respecto al tema,
llega por el reconocimiento de las pruebas y los tipos de experiencia que debe
pasar. En otra parte he dicho "que este asunto es de orientación interna y
no de información externa".
El reconocimiento y la orientación son las notas clave de esta
fase.
7. La
humildad es siempre necesaria, lo cual involucra:
a. Un
sentido ajustado de la recta proporción.
b. Un
punto de vista equilibrado.
c. Una
actitud desapasionada.
d. Un
fiel reconocimiento del haber y del debe.
Aquí también les hago una insinuación de que la verdadera
humildad se basa en la realidad, la visión y la presión del tiempo.
8. Los
discípulos enfrentan dos objetivos inmediatos, más la necesidad de obtener una
cualidad:
a. Integrarse
en el Ashrama interno como "discípulos activos".
b. Entrar
en contacto con el Maestro a voluntad.
c. Desarrollar
la divina indiferencia.
9. En
lo que a las fórmulas respecta, evoca automáticamente dos reacciones en el
verdadero discípulo y en el verdadero grupo del ashrama:
a. La
reacción denominada "la fórmula de revelación" Esto significa
respuesta sensible a las antiguas fórmulas dadas a quienes se preparan para la
iniciación. Una ya la he dado.
b. La
reacción denominada "el descubrimiento del punto dentro del círculo".
¿Han pensado alguna vez, hermanos míos, que
una de las razones por la que no han establecido libremente contacto en su
conciencia vigílica, ni me han hablado directamente, se debe a que el
"círculo" es sólo para ustedes una teoría? Mientras el círculo de
hermanos no sea una realidad en la conciencia diaria y de principal importancia
en la vida cotidiana, no es posible hacer contacto con el "Punto". El
discípulo comienza a moverse en la periferia del círculo del Maestro y va hacia
el centro; sin embargo, se inclina a invertir este procedimiento en su
conciencia.
He dicho que la iniciación es esencialmente un proceso de
revelación. Para el discípulo que se está preparando para recibir una
iniciación, el énfasis necesariamente se pone sobre el reconocimiento
-el inteligente reconocimiento de lo que debe ser revelado. Esto requiere que
él salga definitivamente del mundo del espejismo para poder percibir con
claridad la nueva visión; se arroja una nueva luz sobre las antiguas y bien
conocidas verdades para que cambie extraordinariamente su significación y, en
este cambio, el plan o propósito de la Deidad adquiere un significado
totalmente nuevo. El neófito inexperto recibe constantemente revelaciones y
registra lo que considera intuiciones poco comunes. Sin embargo, lo que
realmente sucede es que va siendo consciente del conocimiento del alma,
mientras que para el iniciado la intuición es siempre la revelación del
propósito de Shamballa y el cumplimiento, sea desde un ángulo extenso o breve,
del Plan divino. La revelación acordada en la iniciación es dada al alma, registrada
por la "mente mantenida firme en la luz" y más tarde -con mayor o
menor rapidez- es transferida al cerebro. Por lo tanto, podrá verse la
verdadera intención del sistema de Raja Yoga que entrena la mente para ser receptiva
oportunamente a la Triada espiritual. Se observará también que,
durante siglos, el énfasis de los Instructores de la Sabiduría Eterna fue
puesto sobre la necesidad de la discriminación, particularmente en lo que al
discípulo en probación concierne.
Ahora estoy tratando de que la actual enseñanza sobre la
iniciación dé un paso adelante y demostrar que esencialmente no es un proceso
de fusión de la personalidad con el alma (aunque ése debe ser el paso
preliminar), sino de integración de la mónada con la personalidad, llevado a
cabo por haber obtenido el alineamiento con el alma. La iniciación, en
realidad, es el proceso esencial e inevitable de transferir la primaria
triplicidad de la manifestación, a la dualidad básica espíritu materia. La
crucifixión y muerte de Cristo estaban destinadas a "disolver al
intermediario" y a revelar a los iniciados de los últimos 2000 años, la
transmutación de la trinidad de la manifestación en la dualidad del propósito.
No puedo expresar esto de otra manera, pero el iluminado comprenderá lo que
quiero decir. Los interpretadores del Evangelio y los numerosos discípulos de
la dispensación cristiana, no captaron en forma peculiar esta revelación;
pusieron el énfasis sobre la muerte de la personalidad cuando Cristo pasó por
la experiencia del "gran vacío de la oscuridad" y emitió en voz alta
el mántram oculto, "Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué Me has abandonado?",
reconociendo con eso simultáneamente la diferencia que había con Su "manto
de gloria" (simbolizado en el reparto de Su vestidura por los soldados
romanos), llamando también la atención a todos los futuros discípulos e
iniciados sobre la desaparición del "principio medio", el alma; Él
proyectaba (en la conciencia mundial) el reconocimiento que debe venir por la
relación con el Padre o la Mónada. Esta gran disolución culmina para nosotros
en el momento de la tercera iniciación, cuando la Luz de la mónada anula a la
luz del alma y a la luz atómica material de la triple personalidad. Pero -y
aquí reside la cuestión- el reconocimiento de esta muerte y sus efectos, sólo
está simbólicamente representado y reconocido en el momento de la cuarta
iniciación, la Crucifixión. Todas las disoluciones, muertes, renunciaciones y
desapariciones menores, de lo que la naturaleza inferior aferra y a su vez es
aferrada, actúan en relación con los aspectos habituales de la vida de la forma
y de la consciente sensibilidad y percepción, y son simplemente preparatorias y
simbolizan la gran disolución final del cuerpo causal, consumada en la Crucifixión.
Esto conduce a la resurrección, o elevación de la conciencia de la personalidad‑alma
(debidamente fusionada y mezclada) en la conciencia de la mónada, la cual es
lograda finalmente y llevada al grado de perfección solar en la iniciación de
la Ascensión.
He presentado esta enseñanza en términos cristianos para que
ustedes puedan captarla más fácilmente, pero existen otras y numerosas
formulaciones y acercamientos a estas verdades y, cuanto más nuevas, más cuesta
presentarlas. Sólo las comprenderán quienes están por recibir inminentemente la
iniciación; otros preferirán interpretarlas para sí mismos mediante fórmulas
fáciles y muy conocidas de la etapa preparatoria para la unificación del alma y
la personalidad.
La etapa donde se reconoce la revelación otorgada al iniciado en
los Misterios mayores se divide en fases menores, y puede decirse que son tres,
aunque mucho depende de la iniciación que se va a recibir y del rayo a que
pertenece el discípulo preparado. Éstas son:
1. La Etapa de Penetración,
consiste en horadar de un lado a otro el mundo del espejismo, logrando
así dos objetivos:
a La afluencia de Luz desde la Tríada espiritual en la conciencia del
iniciado por medio del antakarana, de manera que sean cada vez más claros el
Plan para la humanidad y el Propósito divino en relación con el planeta. Esto
inicia la relación con Shamballa.
b. La disipación parcial del
espejismo mundial a fin de clarificar el plano astral y servir en consecuencia
a la humanidad. Cada discípulo que reconoce la revelación iniciática libera luz
y disipa parte del espejismo que ciega a la masa humana. El discípulo de sexto
rayo emplea mucho más tiempo en la etapa de penetración que los discípulos de
otros rayos, pero únicamente en este ciclo mundial.
2. La Etapa de
Polarización, donde el iniciado, al dejar entrar y penetrar la luz a través
de las densas brumas del espejismo mundial, se da cuenta repentinamente de lo
que ha hecho y adopta una firme posición, correctamente orientado hacia la
visión (o en otras palabras, hacia Shamballa). Una de las cosas que deben
captar es que el iniciado es un punto de vida jerárquica (sea en la periferia
de la Jerarquía dentro del círculo o en el centro), es parte definitiva del
esfuerzo jerárquico. Ese esfuerzo está orientado hacia el centro mayor de vida,
Shamballa. Los estudiantes tienden a creer que la orientación de la
Jerarquía es hacia la humanidad. Pero no es así. Ella responde a la necesidad
humana cuando la demanda es efectiva y sus Miembros son los custodios del Plan;
pero la orientación de todo el grupo jerárquico es hacia el primer aspecto que
expresa la Voluntad del Logos y se manifiesta por intermedio de Shamballa. Así
como el discípulo debe realizar dos cosas: polarizar su posición por el
establecimiento de rectas relaciones humanas y, al mismo tiempo, ser un miembro
consciente y activo del reino de Dios, la Jerarquía, así el iniciado -en una
vuelta más elevada de la espiral- debe establecer rectas relaciones con la
Jerarquía y ser simultáneamente consciente de Shamballa.
Lo único que puedo impartir
aquí es el ansiado y deseado punto de realización, pero la fraseología no tiene
relativamente significado, excepto para quienes tienen experiencia en mayor o
menor grado en los procesos iniciáticos, de acuerdo con las iniciaciones ya
recibidas. Esta polarización, este punto de esfuerzo enfocado y esta
orientación obtenida, es la idea básica subyacente en la frase "el Monte
de la Iniciación". El iniciado "pone sus pies sobre la cima de la
montaña y desde esa altura percibe el pensamiento de Dios, visualiza el sueño
de la Mente de Dios, sigue el ojo de Dios desde el punto central a la meta
externa y se ve a sí mismo como todo lo que es y, sin embargo, dentro del
todo."
3. La Etapa de
Precipitación Habiéndose identificado a sí mismo, por medio de la
penetración y la polarización, con el Plan y con la Voluntad de Dios (la llave
de Shamballa), sigue entonces -como resultado de su triple reconocimiento -desempeñando
su parte para materializar el Plan y traer a la manifestación y expresión
externa, todo lo que puede de ese Plan. De esta manera se convierte primero, en
una vanguardia de la Jerarquía (que necesariamente significa sensibilidad a la
energía de Shamballa) y, luego, va siendo cada vez más un Agente de la Luz -la
Luz universal o la Luz de la Mónada.
Hoy nada más tengo que decir respecto a la iniciación.
Reflexionen sobre lo dado y capten hasta donde les sea posible imaginativamente,
la magnificencia del proceso iniciático -que es vastamente más incluyente que
lo indicado en cualquier enseñanza dada hasta ahora. Cuando la guerra haya
terminado y el nuevo mundo, con su civilización y cultura venideras, comience a
tomar forma, se pondrá creciente énfasis sobre el propósito de la Deidad
controladora o la Vida o Energía básica, al actuar a través de la humanidad.
Esto lo harán los esoteristas entrenados. Gran parte de lo que dicen hoy los
dirigentes mundiales y los trabajadores servidores en todas las naciones,
indica que responden inconscientemente a la energía de Shamballa. Hacia el
final del siglo y en las primeras décadas del siglo XXI, se proporcionará
enseñanza sobre Shamballa. La mente abstracta del hombre se esforzará por
comprenderla, así como en la actualidad el discípulo se esfuerza por establecer
contacto jerárquico. El espejismo va desapareciendo, las ilusiones se van
disipando, la etapa de penetración en una nueva dimensión, en una nueva fase de
esfuerzo y de realización, se está alcanzando rápidamente. Esto se realiza a
pesar de todo el horror y la agonía, y será uno de los primeros resultados de
la tregua de la guerra. La guerra misma va destruyendo ilusiones, revelando la
necesidad de cambiar y produciendo la demanda de un nuevo mundo futuro y de una
venidera belleza de la vida, que será revolucionaria y también una respuesta
materialista hacia un intenso proceso iniciático en el que pueden participar
todos los discípulos y para el cual pueden prepararse los aspirantes avanzados.
Las Fórmulas
Ahora que presumiblemente han meditado durante algunos meses
sobre las Fórmulas, de acuerdo a mis instrucciones, trataré de impartirles
algunas de las implicaciones más profundas.
Fórmula Uno. "Una línea de fuego
entre dos puntos ígneos. Una corriente de agua azul que es también una línea
que surge de la tierra y termina en el océano. Un árbol que tiene las raíces
arriba y las flores abajo.
"Fuera
del fuego, y siempre en el punto medio, aparece el ojo de Dios (Shiva). Sobre
la corriente, entre los dos extremos, flota el ojo de la visión; un hilo de luz
une a ambos.
"Profundamente dentro del árbol, entre las raíces y las
flores, se ve nuevamente el ojo. El ojo que conoce, el ojo que ve, el ojo que
dirige -uno hecho de fuego, uno fluido como el mar y dos que miran de acá para
allá. El fuego, el agua y la tierra -todos necesitan el aire vital. El aire es
vida, el aire es Dios".
Estas fórmulas y sus implicaciones han causado gran
preocupación, debido a que son extremadamente difíciles de interpretar. Les
pediría recordar que individualmente no pueden captar la amplitud de su propia
comprensión, porque la mente (el principal factor condicionante en la vida del
discípulo en las primeras etapas de su entrenamiento) conoce mucho más de lo
que el cerebro es capaz de registrar. Posteriormente, en la vida del iniciado,
el alma registra conscientemente para el discípulo que puede identificarse con
ella, mucho más de lo que a la mente concreta le es posible registrar. Por lo
tanto, les pediría que no midan la capacidad de comprensión que poseen, sino
que simplemente cavilen y reflexionen.
Resumiré brevemente algunas de las cosas que indiqué sobre estas
fórmulas, en instrucciones anteriores:
1. Conciernen a las seis relaciones, cuando el discípulo logra
establecerlas.
2. Esas seis relaciones no son seis iniciaciones, sino seis expansiones
intermedias de conciencia que tienen lugar entre las iniciaciones principales.
3. Son definidamente fórmulas de integración para:
a. Integrarse
progresivamente en el grupo de un Maestro.
b. Integrarse a determinado
estado de sensibilidad grupal y plano, porque ser consciente de que se responde
sensiblemente, constituye la nota clave de todos los niveles en el sistema
solar.
4. Son, además, fórmulas de revelación. Esto peculiarmente
sucede en conexión con la Fórmula Uno, y cuando son correctamente empleadas:
a. Revelan el sentimiento grupal.
b.
Revelan al Maestro, tal como es, centro de luz y poder dentro del círculo.
c. Revelan el punto de vida en el centro de todas las formas.
Estos efectos resultantes de la correcta comprensión de las
fórmulas, podrían ser considerados como reacciones -automáticas e inevitables;
la palabra "reacción" la empleé en mi última instrucción. Estas
reacciones son frecuentemente y podría decir generalmente, inconscientes, y
sólo gradualmente el discípulo se da cuenta de que reflexionando tranquilamente
sobre la fórmula, puede obtener ciertas expansiones de conciencia, una mayor
sensibilidad y un reconocimiento intuitivo de lo hasta ahora invisible e incomprendido,
produciendo cambios definidos en su naturaleza subjetiva. Realiza su trabajo
designado y los resultados se producen
en forma simple y natural.
Aquí hay una insinuación sobre la necesidad de la obediencia
oculta. Mi responsabilidad es indicarles el trabajo que quiero que efectúen y
los pasos que han de dar, debiendo por lo tanto hacer el trabajo. La mayoría de
ustedes que viven normalmente en el mundo de los efectos y no en el mundo de
las causas, se preocupan de los posibles resultados y las diferencias
fenoménicas (si puedo llamarlas así) que esperan surjan del trabajo. Por
consiguiente en vez de concentrarse sobre la exactitud del trabajo y la meticulosa
obediencia, dedican su energía a pensar en lo que sucederá, a considerar las
dificultades del trabajo y a creer que en su caso particular no se producen
resultados. Al darles estas fórmulas, trato principalmente de ayudarlos a
trabajar en el mundo de las causas y sacarlos así conscientemente del mundo de
los efectos. Por consiguiente les pediría que realicen el trabajo indicado,
concentren sus mentes sobre las fórmulas de poder, "trabajen sin
apego" -tal como el Bhagavad Gita lo expresa- y que se abstengan de
buscar resultados, sabiendo que se producirán aunque no lo reconozcan, hasta
que su enfoque sea más definidamente subjetivo. No he dicho
"introspectivo", hermanos míos, sino "subjetivo". 'Ser
introvertido significa realmente que, como personalidades pensantes, miran
siempre hacia su vida mental y sentimental interna. Eso no es vivir
subjetivamente, es vivir como observador externo que mira hacia adentro. Vivir
subjetivamente significa que el enfoque de su conciencia está dentro y que de
allí miran en dos direcciones: externamente a la personalidad, en el plano
físico; internamente al alma. Reflexionen sobre esto. La diferencia es muy real
y deberían captarla. El hombre que conoce la diferencia entre vivir una vida
introspectiva y una vida subjetiva, está en camino de ser un verdadero
esoterista.
Consideremos por un momento la Fórmula Uno y busquemos su interpretación
más simple, aunque avanzada, desde el ángulo del neófito (que ya no deberían
serlo). Tomaré una o dos ideas generales que surgen de un análisis del todo y
luego algunas frases que -al interpretarlas- pueden arrojar luz sobre ciertas
significaciones y prácticas.
En primer lugar, quisiera que observaran el énfasis puesto sobre
el "ojo" en esta fórmula. Es una nota clave y está expresada
de diversas maneras. En todas las ideas subyace el concepto de ver, de un Ser
Que Ve, mirando al Todo creado. Este mismo concepto se encuentra en el
símbolo masónico fundamental del Ojo de Dios que domina todo dentro del templo.
En esta fórmula tenemos:
1. El Ojo de Dios.
Shiva es la primera Persona de la Trinidad, el Destructor, pero al mismo tiempo
el Absorbedor Final, el Todo y, sin embargo, la parte. Es el órgano de la
divina Voluntad o Poder, el Ojo por Cuya mirada directa afluye externamente el
poder hacia ese Todo que Él ha creado. En el caso del espíritu humano, es la
Mónada.
2. El Ojo de la Visión. No indica aquí la energía directriz,
sino el Observador consciente, el alma cósmica, solar o humana.
3. El Ojo que Conoce. Es el discípulo que de una etapa a otra
reacciona acrecentadamente a la dirección de la voluntad espiritual y al
desarrollo de la respuesta sensible, entonces su cerebro y su mente conscientes
llegan a conocer en los tres mundos. Ese conocimiento está limitado en el
neófito, se ahonda en el discípulo y se profundiza en el Maestro, pero todo
está relacionado con la visión.
4. Al mismo tiempo esta
fórmula habla de que hay cuatro ojos:
a. "Uno hecho de fuego"... el ojo de Dios.
b. "Otro fluido como el mar". . . el ojo de la visión.
c. "Dos que miran de acá para allá, el ojo que
conoce". Éstos son el ojo del discípulo y el ojo de la personalidad. En La
Doctrina Secreta tenemos una clave de esto en la afirmación de que el ojo
derecho es el ojo de budi y el izquierdo el de manas -son los ojos de la
personalidad integrada de alto grado, en armonía con el alma.
d. "Fuego, agua y
tierra, todos necesitan aire vital. El aire es vida". Nuevamente, la clave
para esto se encuentra en La Doctrina Secreta, T. I, pág. 106, donde
encontramos las palabras: "Materia es el vehículo para la manifestación
del Alma en este plano de la existencia, y Alma es el vehículo en un plano
superior, para la manifestación del Espíritu, y los tres son una Trinidad sintetizada
por la Vida -que los compenetra a todos".
Por lo tanto, después de una cuidadosa reflexión podemos ver
cuán simple es este tema esotéricamente considerado, y que la clave de su
comprensión reside en la identificación consciente con los tres, tanto
secuencialmente, a través del crecimiento, como simultáneamente, por medio de
la iniciación. Aquí hago una insinuación esotérica.
Segundo, quisiera que observaran que esta fórmula se relaciona
con el antakarana:
1. "Una línea de fuego entre dos puntos ígneos" -la
mónada y el alma.
2. "Una línea que surge
de la tierra y termina en el océano" -se refiere al sutratma que, cuando
el antakarana está construido, fusiona todos los tipos de conciencia, espíritu
y materia, en un todo viviente, la Realidad final.
Éstas son algunas de las significaciones más evidentes; surgirán
otras más profundas cuando sean realidades y no teorías especulativas en sus
vidas. Por lo tanto, será evidente que es necesario trabajar definidamente
sobre las instrucciones dadas respecto al antakarana. En conexión con lo
referente a la Fórmula Dos, dije que el alineamiento "será nuestra
siguiente consideración cuando la Fórmula Uno haya producido ciertos cambios en
la conciencia. No consideraré estas fórmulas ahora. Sólo señalaré que sus principales
implicaciones pocas veces serán como ustedes creen, pues están condicionados
por las palabras e interpretaciones de la mente concreta inferior".
TERCERA PARTE
En pasadas
instrucciones vimos que la enseñanza sobre el tema de la iniciación la impartí
(como lo hacen todos los Maestros) de tres maneras:
1. Mediante
insinuaciones. Éstas -si se observan y siguen- evocarán la intuición. La
iniciación no se recibe nunca a no ser que la intuición se vaya activando. El
instinto espiritual, el aspecto más bajo de la intuición, indica que se está
preparado para la primera iniciación; una mente iluminada y una inteligencia
espiritual, son el signo definido de que un hombre puede recibir la segunda
iniciación, mientras que la percepción espiritual o instinto intuitivo,
significa estar preparado para la Transfiguración, la tercera iniciación.
2. Mediante el empleo de
ciertas grandes Fórmulas (una de las cuales ya fue dada) se hacen
posibles ciertas revelaciones definidas. Estas fórmulas son seis; contienen los
seis requisitos previos a la iniciación, y unas están a veces en forma de
palabras y otras en forma de símbolos, que sirven para desarrollar el
"oído del iniciado" y la "vista del iniciado". Se refieren
a las seis relaciones:
Fórmula
Uno......... Trata de la integración
del discípulo en un ashrama y concierne a la revelación del sentimiento
grupal. Por lo tanto se relaciona con la naturaleza astral.
Fórmula
Dos........ Trata del alineamiento.
Concierne a la revelación del antakarana grupal y se relaciona con la
naturaleza de la mente, donde está arraigado el antakarana.
Fórmula
Tres......... Trata de ciertos
cambios en la naturaleza del alma. Concierne a la relación tiempo y espacio y,
por lo tanto, se relaciona con el Eterno Ahora.
Fórmula
Cuatro....... Trata del aspecto Vida.
Concierne a la revelación de la naturaleza de la vida y, por lo tanto, se
relaciona con la circulación y la interacción de la energía.
Fórmula Cinco........ Trata del
aspecto Voluntad. Concierne a la revelación del Propósito divino y, por lo
tanto, se relaciona con Shamballa.
Fórmula
Seis........... Trata de la naturaleza
de la muerte. Concierne a la revelación del trabajo constructivo del aspecto
del Destructor y, por lo tanto, se relaciona con la era pisceana que está
pasando, y con todos los procesos de "abstracción"
Estas
Fórmulas tienen siete interpretaciones; sin embargo, sólo tres de ellas pueden
ser descubiertas por el discípulo en entrenamiento en este momento particular,
porque únicamente la luz de la Tríada espiritual puede impartir este tipo de
revelación e interpretación.
3. Mediante la presentación
de Puntos de Revelación:
a. La visión actual debe
convertirse en experiencia pasada. La luz de la revelación se desvanecerá
cuando la experiencia se convierta en un hábito y, por lo tanto, quede bajo el
umbral de la conciencia.
b. Debe ejercer el
control un reconocimiento nuevo y totalmente distinto; éste expresará la
comprensión iniciática.
c. Estos puntos de
revelación aparecen cuando el discípulo comprende que la iniciación no es un
proceso de fusión alma-personalidad sino de integración mónada-personalidad.
d. Estos puntos de
revelación se convierten en tres etapas de reconocimiento:
La etapa de
Penetración.
La etapa de
Polarización.
La etapa de
Precipitación.
El modo en
que el discípulo encara el tema de la iniciación difiere hoy del de tiempos
primitivos -aún del de hace cincuenta años. Es esencial que capten que este
modo de encararlo es mental, no como fue hasta ahora, por la devoción, la
emoción y la aspiración. Fue kama-manásico, lo cual significa una mezcla de
aspiración elevada, atención y enfoque de la mente inferior y el cumplimiento
de las disciplinas puramente físicas. En la actualidad, el verdadero discípulo
que está preparado para este gran paso, controla su mecanismo emocional; su
mente inferior está agudamente alerta y enfocada y su mente superior
definidamente en armonía con la inferior por conducto del antakarana. Quizás
obtengan una percepción más clara si comprenden que las demandas condicionales
del Iniciador (hasta el período del año 1400 d.C.) se hicieron para establecer
un contacto consciente con el alma; hoy se demanda cierta medida de relación
con la Tríada espiritual por conducto del antakarana, lo cual es algo muy
distinto. Lógicamente debe haber contacto con el alma, pero no se considera que
le proporciona todo lo que el iniciado de la nueva era debe tener.
Naturalmente, el amor es necesario; la sabiduría debe existir, pero el
sentimiento de universalidad es también necesario e indica, cuando está
presente, cierta medida de afluencia monádica. Esta afluencia viene lógicamente
por conducto del antakarana, o a través del "puente o arco iris".
Aquí tienen la razón por la cual últimamente he puesto el énfasis sobre la
construcción de este puente. Un gran cambio en la conciencia humana lo hizo
posible -en el año 1425 d.C.-, inaugurando cambios en los requisitos exigidos
para recibir la iniciación y elevar definidamente las normas. Desde entonces
han pasado quinientos años y el propósito de estos cambios en la disciplina y
el entrenamiento ha sido bien justificado. A pesar de las apariencias
contrarias y de la guerra mundial con sus consiguientes horrores y no obstante
la evidente e incipiente actitud de las masas, hay una medida muy real de energía
monádica. La humanidad lo demostrará acrecentadamente como demanda insistente
por la unidad y la proliferación del internacionalismo. Los objetivos, metas,
teorías y determinaciones de todo el género humano ya dan testimonio de ello.
Estas
expresiones del desarrollo evolutivo de la humanidad se relacionan con las
primeras cualidades que se manifiestan del aspecto de la Voluntad. Hay en esto
una insinuación, y les recuerdo que el aspirante para la iniciación progresa
por el reconocimiento y la interpretación de las insinuaciones y por la
comprensión de su verdadera significación. La voluntad no es, como muchos
creen, una poderosa expresión de la intención; tampoco es la firme decisión de
hacer esto o lo otro, ni que se concreticen ciertas cosas. Es fundamentalmente
una expresión de la Ley del Sacrificio; de acuerdo a esta ley, el ente reconoce
la responsabilidad, se identifica con el todo y aprende la significación
esotérica de las palabras: "Sin poseer nada (sacrificio), sin embargo
posee todo (universalidad)". Les pediría que reflexionaran sobre estas
palabras del gran iniciado Pablo. Estas cualidades espirituales más elevadas
(desde el ángulo del hombre moderno) se expresan plenamente después de la
cuarta iniciación, la de la Gran Renunciación. Entonces todo se entrega y queda
bajo custodia para ser empleado en bien de todos; predomina la voluntad al
bien. De allí la necesidad de construir científicamente el puente o arco iris,
y también de poner énfasis sobre la Mónada, el aspecto Padre, que ahora puede
ser revelado y conocido, porque el trabajo de eones culmina en un contacto
general con el alma, en lo que a la humanidad concierne, testimoniado en el
hecho de que tantos miles de personas (como he dicho muchas veces) hayan
recibido la primera iniciación. El Cristo Niño está presente en verdad, y el
corazón y la mente humanos van siendo conscientes de ello; la meta de miles de
personas en todas partes es demostrar el espíritu crístico y ser el ejemplo de
una vida condicionada por el amor y modelada sobre la vida del Cristo o Shri
Krishna, Su anterior encarnación.
Por lo tanto,
esto hace posible el próximo gran desarrollo humano que surge de la conciencia
crística y "trae a la luz" (no sé de qué otra manera expresar este
concepto) la voluntad de Dios y señala también la diferencia básica entre buena
voluntad y la voluntad al bien. Nuevamente les pediría que reflexionaran sobre
esta diferencia porque representa la diferencia entre una vida regida y
condicionada por el alma y otra vida regida y condicionada por la Tríada
espiritual. Diferencia muy real, porque una cualidad surge del amor y la otra
del reconocimiento de la universalidad de la vida; una es expresión de la
conciencia y vida crísticas, la otra responde a la afluencia monádica, no
obstante, ambas son una. A medida que estudien las enseñanzas sobre el antakarana
se les indicará algo más respecto a esto
Una de las
tareas que emprendí, fue despertar a los aspirantes y discípulos del mundo para
que captaran las nuevas posibilidades y potencias entrantes que están
disponibles para ser empleadas si llegan a comprender con más plenitud lo que
se ha ido desarrollando desde 1425 d.C.. Mucho de lo que ahora imparto e impartiré
en el futuro, sobre la iniciación, sus métodos, procesos y aplicación, parecerá
enteramente nuevo. La nueva era traerá oportunamente una civilización y una
cultura que serán muy distintas de lo conocido hasta ahora. Recordaré que toda
civilización y toda cultura son exteriorizaciones -modificadas, cualificadas y
adaptadas a necesidades raciales y nacionales- de la actividad poderosa,
vibrante y planeada de los iniciados y discípulos del mundo que constituyen la
Jerarquía de la época. Sus planes, Su pensamiento y Su poder vivientes afluyen
incesantemente y afectan la conciencia de Sus discípulos, los cuales aminoran
las energías que afluyen para que los pensadores e idealistas capten con más exactitud
las nuevas verdades que emergen. Las verdades así captadas cambian
oportunamente la conciencia de toda la humanidad y la elevan –si les agrada
esta frase. Así se establecen sistemas de vida, métodos civilizados de conducta
y desarrollos culturales. Todo esto puede atribuirse al grupo de iniciados en
el aspecto interno, que sirven a sus semejantes y aplican conscientemente y con
intención la Ley de la Evolución. Mientras lo realizan, Ellos Mismos se
preparan para hollar el "Camino de la Evolución Superior". Lo que es
ese Camino no lo puedo decir, porque serían incapaces de captar su significado;
se relaciona con la condición y el propósito espiritual de la mónada, cuya meta
no es la expansión de la conciencia, sino lo que tales expansiones de conciencia
revelarán -algo muy distinto que carece todavía de significado para quien no
haya recibido la tercera iniciación. Recuerden que el Cristo y Sus grandes
Hermanos, y todos Aquellos de grado de iniciación aún más elevado del que Ellos
poseen, tienen una meta definida, pero que sólo se definirá con claridad en el
tercer sistema solar, el sistema donde la Voluntad de Dios será la idea
predominante, así como el Amor de Dios condiciona el sistema en que ahora
actuamos, lo cual no es conciencia o percepción, sino una etapa del Ser,
vinculada a la Ley del Sacrificio -ley que rige esos estados del ser que surgen
debido al establecimiento de rectas relaciones humanas.
El propósito
puede ser revelado y comprendido sólo cuando esas rectas relaciones constituyen
hábitos firmemente establecidos en todos los "puntos de expresión
divina". Por lo tanto, pueden ver por qué no es posible, para quienes
están en proceso de captar la necesidad de rectas relaciones humanas,
únicamente comprender que tienen por delante una gran posibilidad. Sólo quienes
tienen grados superiores de iniciados son conscientes de la naturaleza de esta
posibilidad.
Las Fórmulas
Ahora
llegamos a la segunda de las grandes Fórmulas que dan al iniciado la clave para
la próxima etapa de su trabajo. Estas curiosas y antiguas series de frases o
símbolos, están dotadas de poder, debido a la potencia de las mentes que
cavilaron sobre ellas, construyeron formas mentales de las mismas y las
utilizaron como modos o métodos para enfocar la luz triádica en la
personalidad. Llamaré la atención sobre la forma de exponer estas frases. Las
fórmulas no liberan la luz del alma en la mente atenta expectante, sino la luz
del fuego eléctrico (no el fuego solar) en la personalidad integrada, para que
el entero hombre -que se ha convertido en el mecanismo dirigido de la mónada-
sea bañado con este tipo superior de energía -un aspecto de la energía de la voluntad
relacionada con el cumplimiento del propósito divino. En consecuencia se darán
cuenta que para ustedes sólo es posible captar las significaciones más
evidentes de estas fórmulas y luego esperar el momento en que el desarrollo
interno justifique una nueva forma de interpretarlas.
El discípulo
ve las fórmulas grabadas en placas de un metal desconocido, descriptas en la
página 222. Están formadas por una serie de líneas que se unen en un círculo
dentro de un cuadrado, tal como lo exponen los diagramas:
En forma
curiosa este antiguo símbolo se refiere a la naturaleza emocional y, por lo
tanto, a la conciencia atlante, lo cual señala la base para el progreso, fuerza
sutil que subyace en las "banderas de cada nación". Las banderas son
los símbolos de la devoción de un pueblo a su suelo nacional y a sus objetivos
espirituales nacionales. Lógicamente, han sido tergiversados para que
signifiquen separatividad, egoísmo y patriotismo nacionales, pero detrás de la
bandera hay un punto de poder que es el punto de inspiración para el alma del
pueblo. Pero no "es el punto que va hacia el círculo de la vida del
pueblo"; hasta ahora sólo tenemos el cuadrado de las reacciones de la
personalidad del pueblo y las líneas de su acercamiento evolutivo a una conciencia
más profunda; a esta conciencia en desarrollo la llamamos el "alma del
pueblo". Algún día el punto ocupará su lugar en el centro del cuadrado y
todas las líneas convergirán en él; entonces, tendremos una nación energetizada
para entrar en actividad mediante la energía espiritual interna, y las líneas
que hasta ahora convergieron internamente hacia el centro se convertirán en
canales o senderos a través de los cuales afluirá la energía espiritual hacia
cada fase de la civilización y la cultura de una nación; entonces la nación
estará vinculada -por intermedio del punto en el centro- con la fuente de
inspiración divina, que es, en tiempo y espacio, una sola para todos los tipos,
todas las naciones y todas las razas.
He empleado
el símbolo exotérico de la bandera para darles un indicio del significado
esotérico de esta forma muy simple, pero muy poderosa. Cuatro palabras o más
bien frases, están escritas profundamente en el metal, ubicadas a cada lado del
cuadrado:
Estas
palabras imparten una traducción muy inadecuada y hasta inapropiada de ciertas
frases del antiguo sensar, destinadas a dar una idea de la unión esencial, la
síntesis relacionada y la comprensión colaboradora, que algún día
caracterizarán a una humanidad compuesta de muchos aspectos que, no obstante,
son expresiones de la Vida Una. Sin embargo, están relacionadas con, o expresan
las agrupaciones monádicas y los reconocimientos universales, pero no expresan
la conciencia del alma. Grande es mi dificultad para explicar el significado
superior de la sencillez externa de estas frases; pueden interpretarlas cuando
meditan sobre las únicas tres interpretaciones posibles en este momento: la
aplicación individual del símbolo, su aplicación nacional y también humana,
recordando siempre que la clave para la comprensión reside en el reconocimiento
de un "Camino superior", de la existencia de la "Evolución
Superior", de la luz característica de Shamballa y en el empleo del
antakarana, al soslayar (si puedo emplear tal término) al alma y llevar así la
conciencia humana, aunque espiritualizada, a los reinos de la experiencia
jerárquica, en relación con Shamballa.
Puntos de
Revelación
Esto nos
lleva casi automáticamente al tercer aspecto de la preparación para la
iniciación que, en una instrucción anterior, he denominado la
"presentación de los puntos de revelación". Cuando estas fórmulas son
estudiadas debidamente y con el tiempo se llega a comprenderlas parcialmente,
por lo menos en forma intelectual, llevan al discípulo a la etapa donde
repentinamente entra en contacto con lo nuevo, hasta ahora desconocido, y no
hay palabras para describirlo. San Pablo había alcanzado esa etapa cuando habló
del "tercer cielo que vela al séptimo" (expresión original, suprimida
por los que recibieron su mensaje como algo absolutamente sin significado en
esa época). Los ojos no han visto ni los oídos escuchado la revelación inefable
que llega al iniciado que puede penetrar en ciertos lugares elevados, donde la
naturaleza de la Voluntad divina asume repentinamente un significado distinto y
asombroso, donde son visualizados los propósitos que se están cumpliendo en la
Cámara del Concilio de Shamballa -no en detalle, sino como inspiración
repentinamente recibida; el iniciado entonces, por primera vez, es
conscientemente receptivo a la energía que afluye de la Jerarquía, desde la
Gran Logia Blanca en Sirio.
El iniciado
permanece oportunamente en esta etapa de revelación y relacionado con este
símbolo. Entonces las "numerosas líneas de fuerza dentro del cuadrado se
convierten en siete senderos de luz que demandan Su elección, conduciéndolo al
séptuple sendero de evolución iniciática". Éste es el Camino de la
Evolución Superior del cual el hombre nada sabe. Las palabras se refieren a los
siete senderos que el Maestro tiene que considerar, y entre los cuales debe
elegir Su futuro Camino. Entonces el símbolo adopta la forma siguiente:
"Todos
los senderos se unen en el centro. Los muchos se convierten en el siete y el
ocho. Las líneas convergen de un punto a otro. Se extienden de un punto a otro.
El cuadrado externo, el círculo del Uno y el punto de unidad, son vistos como
uno, y el Maestro sigue Su Camino".
Ha penetrado
hasta el centro, atravesando el antakarana que Él ha construido. Allí Se polariza
y toma Su posición y desde allí -en el centro del círculo y dentro del cuadrado
donde sirve- precipita las energías y fuerzas que ese servicio exige.
Por estos pocos indicios pueden captar la naturaleza de este símbolo y la
calidad de su significado, más la potencia de la fuerza que (por medio de su
correcta comprensión) puede llevar al discípulo-iniciado de "lo irreal a
lo Real".
La primera
fórmula concernía básicamente a la significación monádica de las palabras
"de la oscuridad a la Luz", que conducen a la visión y al propósito
iluminado; la segunda da la significación superior de las palabras "de lo
irreal a lo Real", mientras que la tercera expresa el verdadero
significado de las palabras "de la muerte a la Inmortalidad". De este
modo, esta milenaria plegaria se convierte en el actual esfuerzo para un futuro
distante. ¿Comprenden hermanos míos esta afirmación? El iniciado penetra en esa
luz, en esa realidad y en esa vida. En esa luz de realidad y vida, se polariza
a sí mismo y trabaja desde ese punto de vida, realidad y luz universales.
CUARTA PARTE
Al estudiar
juntos este tema de la iniciación, les pediría mantener una mente abierta. He
dicho que los cambios son inminentes en el entrenamiento de los iniciados del
futuro y que las técnicas del desarrollo de la conciencia de un discípulo serán
distintas de las empleadas en el pasado, y no serán las mismas empleadas hasta
ahora en Oriente, las cuales motivaron la enseñanza dada en Occidente. Esto no
significa que los métodos anteriores fueran incorrectos e inapropiados.
Significa que la captación inteligente del discípulo y del iniciado es hoy tan
avanzada (relativamente hablando), que los antiguos métodos no serían
aplicables, como tampoco lo son las simples sumas de aritmética de las escuelas
primarias para el progreso del secundario, siendo necesarios en las primeras
etapas cuando se confería el poder o la capacidad de dividir, restar,
multiplicar y sumar, pero ahora se emplean el poder y la capacidad
y no los ejercicios.
Las
Insinuaciones
Anteriormente
un Maestro hacía insinuaciones que concernían mayormente al desarrollo o cambio
del carácter y tenían que ver con el despertar del discípulo, todo lo
cual no constituyen ya insinuaciones para el discípulo moderno; tiene
suficiente conocimiento propio como para ocuparse de su propio carácter y llegó
al borde del mundo interno por propio esfuerzo y poder. Tal es la regla para la
mayoría de los aspirantes actuales. Las insinuaciones que haré serán
superficialmente fáciles de comprender y tienen aparentemente un significado
evidente, pero conciernen al servicio y a los asuntos humanos y planetarios,
siendo susceptibles de varias interpretaciones -de acuerdo a la etapa de
desarrollo y al tipo de rayo a que pertenece el discípulo.
En mi última
instrucción les hice tres insinuaciones y sería útil considerarlas brevemente.
Indicaré por qué línea podrá llegarles la luz como grupo, en la actual etapa
particular de desarrollo.
La primera
insinuación tenía que ver con los cambios producidos mediante el trabajo
realizado en los ashramas asociados al gran Ashrama de la Jerarquía. He dicho
que el resultado seria el establecimiento de una relación más estrecha con
Sanat Kumara y Su Cámara del Concilio, resultado del trabajo realizado por los
discípulos del mundo -en, o fuera de la encarnación. Me pregunto cuántos de
ustedes reflexionaron sobre la significación del enunciado de que los cambios
se producirán mediante la actividad de los discípulos, con esto no quiero decir
con los iniciados avanzados, sino lo que ustedes quieren significar cuando se
refieren a un discípulo. Lógicamente habrán supuesto que los cambios necesarios
serian instituidos por los Maestros o por el Cristo, o hasta por Sanat Kumara.
Pero no es así. ¿Por qué? ¿Qué idea existe detrás de mi llana afirmación? Los
discípulos del mundo son los intermediarios entre la Jerarquía y la Humanidad,
y también el producto del esfuerzo humano inmediato; marcan el paso para
el desenvolvimiento humano, por lo tanto, están en estrecha armonía con la
conciencia de la raza humana. La calidad de los nuevos discípulos, la rapidez
con que los hombres encuentran su camino en las filas de los discípulos y la
demanda que los discípulos activos del mundo elevan en bien de la humanidad
(que ellos conocen), crean los cambios necesarios. A los Maestros se los
entrena en el arte del reconocimiento que es la culminación de la práctica de
la observación; están siempre decididos a hacer los cambios necesarios en las
técnicas o en los programas cuando la naturaleza humana supera las antiguas
presentaciones de las siempre imprescindibles verdades. Los discípulos les
indican la necesidad, entonces Ellos inician los cambios requeridos. Si éstos
se producen en un momento de crisis y tienen efectos muy amplios, determinan
las condiciones que imperarán durante varios miles de años futuros, entonces se
reúne en cónclave toda la Jerarquía. Basados en la luz de esta insinuación
mucho pueden inferir por sí mismos.
La segunda
insinuación, indicaba que el género humano había evolucionado tan bien que
actualmente, las metas y teorías, los objetivos y determinaciones y los
escritos que ahora expresan el pensamiento humano, demostraron que el aspecto
voluntad de la divinidad, en su primera manifestación embrionaria, comenzaba a
hacer sentir su presencia. ¿Interpretaron esta insinuación? ¿Percibieron que la
subversión de las masas y su decisión de vencer todos los obstáculos e
impedimentos hacia un mejor estado mundial indican esto? ¿Comprendieron que las
revoluciones de los últimos doscientos años, son signos de las luchas que libra
el aspecto espíritu? Ese espíritu es vida y voluntad, el mundo actual
manifiesta signos de una nueva vida. Reflexionen sobre esto en sus modernas e
inmediatas implicancias y vean la manera en que el mundo está siendo inspirado
por la Voluntad espiritual.
La tercera
insinuación que hice estaba destinada a sugerir que era deber y
responsabilidad del discípulo activo bajo la inspiración del ashrama,
"modificar, calificar y adaptar" el propuesto Plan de Shamballa (del
cual los ashramas son responsables) en relación con la civilización y cultura
venideras. Existe el "arte de la contemporización espiritual" que
debe ser aprendido y es muy difícil dominar, porque anula el fanatismo,
requiere una comprensión entrenada e inteligente de las medidas y verdades
aplicadas y también impide evadir las responsabilidades; implica además la
comprensión de la ecuación tiempo, de las distintas etapas de evolución y de la
experiencia durante el proceso de descartar lo caduco e innecesario -por muy
bueno que parezca.
Estas tres
insinuaciones contienen mucho tema para la educación individual y la expansión
de conciencia si el discípulo las emplea correctamente, aprende a servir
adecuadamente y con precisión y a prestar un servicio satisfactorio a la
Jerarquía. Siempre que haga una insinuación les advertiré y también les pediré
que se concentren en ella. No la elaboraré siempre como lo he hecho hoy, pues
deben progresar resolviendo sus propios problemas.
Una de las
dificultades asociadas al adoptar una actitud nueva y más avanzada hacia la
iniciación, es neutralizar la idea de que el iniciado conoce todo lo que
debe saberse. Se ha de recordar que el conocimiento está asociado al mundo de
los hechos; se relaciona con la información acumulada de las edades;
está estrechamente vinculado con la memoria y su contraparte subjetiva, la
recuperación del conocimiento pasado. Esto significa volver a obtener
conscientemente todo lo que el ego ha acumulado como resultado de las numerosas
encarnaciones y de las muy diversas experiencias; se relaciona con los pétalos
del conocimiento del loto egoico y con la mente concreta inferior. El
conocimiento pone en actividad efectiva la relación entre la externa hilera de
pétalos, la mente concreta, y el cerebro. Personifica la "facultad
inteligente" del alma en encarnación durante cualquier vida, y tiene que
ver mayormente con lo efímero, lo transitorio y lo pasajero. El factor que
persiste en el conocimiento es simplemente su poder de relacionar el pasado con
el presente, trayendo hoy un vivir fenoménico y efectivo.
La sabiduría
es la característica del iniciado y la posee aunque su conocimiento práctico de
los detalles mundanos -históricos, geográficos, económicos y culturales- deje
mucho que desear. Los discípulos del Ashrama de un Maestro pueden
proporcionarle el conocimiento que requiera, pues son extraídos de distintas
culturas y civilizaciones y todos ellos pueden resumir el total conocimiento
humano en cualquier momento dado. Esto no debe olvidarse. Un Maestro de
Sabiduría sabe siempre donde acudir para obtener conocimiento. No deben
confundirse el conocimiento y la inteligencia o la polarización mental. A lo
anterior podría agregar que el conocimiento tiene que ver con lo comprobado y
lo efectivo en el plano físico y en los tres mundos; la sabiduría tiene que ver
con las capacidades y posibilidades inherentes a la expresión espiritual. El
conocimiento puede ser expresado en conceptos y preceptos; la sabiduría es
revelada a través de las ideas contra las cuales (con frecuencia) milita
poderosamente gran parte del conocimiento mundano. Como bien saben, la mente
concreta inhibe a menudo la libre afluencia de ideas intuitivamente impulsadas;
el iniciado se ocupa básicamente de esta libre afluencia de nuevas ideas
porque, correctamente aplicadas e interpretadas, determinan el futuro de la
humanidad y de la vida planetaria.
Por lo tanto,
lo primero que el discípulo en preparación para la iniciación debe aprender, es
la naturaleza de las ideas y a diferenciarlas de las formas mentales con las
que entró en contacto -expreso esto con sencillez y, por lo tanto,
inadecuadamente, debido a la complejidad del tema. La tarea principal del
Maestro es ayudar al discípulo a desarrollar la intuición y, al mismo tiempo,
mantener la percepción mental en un estado activo y saludable. Esto lo logra,
primero, cuando se le permite establecer una correcta relación y recta
evaluación entre los reinos abstractos y concretos de la mente -esos aspectos
superiores e inferiores de la mente que son para el alma lo que la mente
inferior y el cerebro para la personalidad. Reflexionen sobre esto. Un verdadero
reconocimiento de esta diferencia produce un nuevo enfoque de la fuerza de la
vida dentro del alma, que en las primeras etapas del discipulado actuará por
intermedio de las mentes abstracta y concreta. Pero las abstracciones con las
cuales se ocupará el discípulo en entrenamiento no son intuiciones y aquí surge
a menudo la confusión. Son meramente las amplias, generales y universales
percepciones e inclusiones mundiales que la inteligencia del género humano, en
gradual desarrollo, ha registrado y reconocido y que los pensadores más
destacados de la raza captan con facilidad, pero que al neófito le parecen
asombrosas, pues cree que son de tal magnitud e importancia (como objetos de
una visión ampliada) que las confunde con las ideas y su percepción intuitiva.
No ha aprendido a discernir entre pensamientos abstractos e ideas intuitivas
Aquí reside el punto crucial de su problema.
Las ideas son
otra cosa, en lo que al iniciado concierne; tienen que ver principalmente con
aquello que con el tiempo llegará a ser, y constituye esos nuevos impulsos
espirituales formativos y creadores que reemplazarán a lo viejo y construirán
el "nuevo hogar" en que vivirá la humanidad; ciclo tras ciclo y
civilización tras civilización, las nuevas corrientes de ideas que afluyen,
condicionaron los lugares donde habita el hombre, su modo de vida y de
expresión, y por intermedio de estas ideas siempre vivientes y surgentes, la
humanidad entra en algo mejor, más importante y apropiado para la vida de la
divinidad, que se manifiesta lentamente.
Cuando el
discípulo o iniciado entra intuitivamente en contacto con las ideas mediante el
antakarana, debe hacerlas descender conscientemente a los niveles del
pensamiento abstracto donde (expresándolo simbólicamente) se forman los
anteproyectos previos a la institución del proceso creador, que les dará la
existencia y el ser fenoménico. Por lo tanto quisiera que recordaran tres
factores:
1. La Intuición... hace contacto con las nuevas
ideas y las revela.
2. El Mundo Abstracto... en el cual se les da
forma y sustancia, es para la forma mental oportunamente creado, lo que el
cuerpo etérico para el vehículo físico denso.
3. El Pensamiento
Concreto... produce la concreción de la forma mental y así pone la idea a
disposición del género humano.
Este simple
resumen explica el proceso que el discípulo podrá seguir cuando sea un
iniciado; a medida que se recibe cada iniciación, el alcance de la idea aumenta
constantemente y también su poder, y podría decirse que el iniciado -cuando
progresa en el sendero de iniciación- actúa primero con la idea, luego con las
ideas, después con el Plan jerárquico en un sentido amplio y general y,
finalmente, alcanza la etapa en que queda bajo la influencia del propósito de
Sanat Kumara. Entonces le será revelada la voluntad del Señor del Mundo.
El trabajo
del iniciado se lleva a cabo dentro del infranqueable círculo de la Mente
Universal; esta frase sólo expresa lo que abarca el pensamiento, los planes y
el propósito de un Logos planetario o solar. La cualidad del
acercamiento que el iniciado aporta al trabajo, se extrae, como energía pura,
del centro cardíaco del Logos planetario; es amor puro, con su inevitable
corolario, sabiduría y comprensión, que le proporcionan la visión
interna del plan. El poder que puede aplicar a la tarea lo extrae de la
comprensión que tiene del propósito del Logos planetario, iniciándose esta
tarea expansiva y omnincluyente en secuencias graduadas y se lleva a cabo por
la influencia que ejerce la creciente percepción del iniciado y de su
acrecentada sensibilidad a la impresión.
Trato de que
sus mentes se aparten de la idea fija de que el iniciado trabaja porque
tiene conocimiento. Invertiría el enunciado y diría que obtiene conocimiento
porque trabaja. En ninguna etapa de realización el Iniciador dice al iniciado:
Ahora ha obtenido conocimiento, por lo tanto, puede trabajar. Más bien dice:
Preste servicio y trabaje y, al hacerlo, emprenderá un nuevo y arduo viaje de
descubrimiento; descubrirá progresivamente la realidad y llegará a amplias
zonas de expresión porque presta servicio. Como resultado de ello, se
manifestarán ciertos poderes y energías y su capacidad para emplearlos le
indicará a usted y a sus compañeros iniciados y también al mundo, que es un
colaborador que trabaja plenamente consciente en el aspecto interno de la vida.
El iniciado
actúa desde el lugar que ocupa en el aspecto interno. Durante las primeras
etapas del proceso iniciático trabaja en el mundo del significado.
Después de la tercera iniciación lo hace conscientemente en el mundo de las
causas, hasta el momento en que, habiendo progresado suficientemente, actúa
en el mundo del ser. El aspirante se esfuerza en captar el propósito del
mundo del significado y aplicar comprensivamente en el vivir cotidiano el
conocimiento obtenido. El discípulo se esfuerza por comprender la significación
del mundo de las causas y relacionar en forma práctica la causa y el efecto. El
iniciado de grado superior utiliza los poderes de los tres mundos del
significado, de la causa y del ser, para complementar el propósito de Sanat
Kumara. Este simple resumen explica el proceso que el discípulo podrá seguir
cuando sea un iniciado; a medida que se recibe cada iniciación el alcance de la
idea aumenta constantemente y también su poder, y podría decirse que el
iniciado -cuando progresa en el sendero de iniciación- actúa primero con la
idea, luego con las ideas, después con el Plan jerárquico en un sentido amplio
y general y, finalmente, alcanza la etapa en que queda bajo la influencia del
propósito de Sanat Kumara. Entonces le será revelada la voluntad del Señor del
Mundo.
El trabajo
del iniciado se lleva a cabo dentro del infranqueable círculo de la Mente
Universal; esta frase sólo expresa lo que abarca el pensamiento, los planes y
el propósito de Sanat Kumara. Entonces le será revelada la voluntad del Señor
del Mundo.
Estas
diferencias no son rígidas ni estrictas ni tienen claras líneas de demarcación;
la vida es fluida y movediza y hay miríadas de etapas de realización que son
progresivas en todo momento, pero el cuadro general servirá para apartar sus
pensamientos de las “trampas que tiende la iniciación" y de los
denominados hechos (reales e imaginarios) pintorescos y sin importancia, que
con tanto énfasis han destacado los grupos y guías ocultistas, ofreciéndolos
como aliciente a seudodiscípulos. Quisiera que este grupo, al cual estoy
instruyendo, olvide los detalles de la iniciación como tan a menudo los
presentan los fabricantes de misterios y la persona emocional, y se concentre
más en las realidades efectivas del significado, de la causa y del ser. Las
antiguas y caducas presentaciones fueron el producto de la mente concreta, por
lo tanto, tienen efectos cristalizadores y distorsionadores; evocan también el
egoísmo y el aislamiento espiritual, más la curiosidad astral. El nuevo
acercamiento que trato de indicarles atrae a la mente abstracta y al alma,
cuyos valores son sanos, y oportunamente, a la intuición; no es una demanda
llamativa en lo que a la personalidad concierne, pero traerá resultados más
creadores y conducirá al neófito por un camino más seguro, con menos desengaños
y fracasos.
Las Fórmulas
La idea del
significado, de la causa y del ser, subyace en la simbología o en la
significación de la fórmula que nos concierne en esta instrucción. Ya indiqué
la dificultad de describir estos antiguos símbolos o escritos simbólicos, de
tal forma que puedan impartir un significado, La dificultad es casi insuperable
en lo que a esta tercera fórmula se refiere. La razón estriba en que la fórmula
fue preservada como sonidos o (si puedo emplear una frase tan ambigua)
como palabras emitidas a través de una trompeta. No ha sido plasmada en
bajorrelieve como las dos anteriores fórmulas simbólicas que recibieron. Lo
único que puedo hacer es darles un significado (hasta donde yo pueda comprender
y ustedes captar) de estos grandes sonidos o acordes conjuntos salpicados con
frases muy antiguas. Ustedes mismos saben cuán difícil es expresar la
significación del sonido OM. Esta tarea es más difícil aún; la humanidad ha
reflexionado mucho sobre la Palabra Sagrada, pero muy poco acerca de esta
fórmula. Mientras no se haya dedicado alguna reflexión a lo que trataré de darles,
no es fácil hallar palabras para expresar la idea subyacente -con la que pueden
entrar en contacto en su actual etapa de desarrollo.
La tercera
fórmula concierne al Tiempo y a la conciencia del hombre espiritual que es
inconsciente de la separación, de las divisiones, en tiempo y espacio, o de la
alucinación de la Gran Ilusión. Se refiere a la realidad de la inmortalidad y a
la indestructible continuidad de la conciencia y de la vida. En la tercera
iniciación esta fórmula produce la transfiguración, que tiene lugar cuando se
comprende el Eterno Ahora y cuando la continuidad de la percepción y de la
identificación son vistos como aspectos del Ser. Uno de los maestros denominó a
esta fórmula "la simiente de todas las filosofías", y en esta frase
podrán hallar la luz sobre el tema, siempre que sepan qué es la filosofía.
Para el
iniciado que emplea esta fórmula, creando los sonidos necesarios y pronunciando
las antiguas palabras en su debido lugar (y éstas no puedo comunicárselas), los
seis pensamientos que se dan más abajo se destacan en su conciencia; estos seis
pensamientos les impartirán la intención de la fórmula con toda claridad. No es
posible hacerles ver la real belleza de los conceptos, pero si mantienen en la
mente la idea del significado como luz sobre la vida, y la idea de la causa
como el aliento de la experiencia y del Ser como iniciador de todo lo que es,
entonces obtendrán alguna visión, tendrán algún sueño en su conciencia y
afluirá algún poder de realización. Los Maestros emplean esta fórmula cuando se
enfrentan con algún aspecto de la muerte (estas palabras deben aplicarse
literalmente). No me refiero a la muerte que puede afectarlos a Ellos, sino a
la muerte que afecta al universo creado por Dios y produce liberación o fin, o
abre la puerta a la nueva vida, o la cierra a un ciclo de manifestación, a una
civilización, a una raza o a una nación.
Aquí están,
por lo tanto, los seis pensamientos condicionadores que el iniciado mantiene en
su conciencia cuando emplea la fórmula -una fórmula más antigua que las
Estrofas del Dzyan:
1. Dios ES. El Señor permanece eternamente
firme. Sólo existe el Ser. Y nada más.
2. El Tiempo ES. El Ser desciende para
manifestarse. La Creación ES. El tiempo y la forma concuerdan. El Ser y el
tiempo no concuerdan.
3. La Unidad ES. El Uno que se halla
entremedio surge y conoce al tiempo y a Dios. Pero el tiempo destruye a ese Uno
intermedio y sólo el Ser ES.
4. El Espacio ES. Tiempo y espacio
reverberan y velan al Uno que está detrás. El Puro Ser ES -desconocido y
temerario, incólume y eternamente inmutable.
5. Dios ES. Desaparecen y, sin embargo,
permanecen eternamente, tiempo, espacio, el Uno intermedio (con la forma y el
proceso). Entonces la razón pura es suficiente.
6. El Ser exclama y dice...
(intraducible). La muerte desmorona todo. Desaparece la existencia; sin
embargo, todo permanece incólume e inmutablemente. Dios ES.
Al término de
cada frase de las seis fórmulas, hay un símbolo que representa la idea
implícita, si puedo expresarlo así. No diré cuáles son los símbolos ni los
acordes en que se emiten las frases. Traté de explicarles uno de los
significados de la fórmula, pero no he dado la traducción ni la paráfrasis.
Recuérdenlo cuando reflexionen sobre estas seis frases, traten de darles la
interpretación que les llegará del mundo del significado, que trae
aplicación práctica; del mundo de las causas, que trae comprensión
iluminada, y (si han progresado suficientemente) del mundo del ser, que
trae inclusividad. Estas fórmulas nada tienen que ver con las personalidades ni
con las almas sólidamente encarnadas, que se identifican con la forma en los
tres mundos; conciernen al movimiento mundial, a los grandes y universales
desarrollos y al progreso humano como un todo hacia lo divino. Ustedes aún no
piensan en estos términos, pero por lo menos pueden tratar de hacerlo y así
progresar.
Puntos de
Revelación
En la primera
parte de la última instrucción, señalé dos requisitos muy necesarios que debe
captar el discípulo en entrenamiento para la iniciación. Debido a que estos
requisitos están estrechamente vinculados con el tercer punto (que se refiere a
las revelaciones que el iniciado puede esperar), quisiera abordarlos aquí.
Primeramente afirmé que la voluntad es fundamentalmente una expresión de la Ley
de Sacrificio; la segunda afirmación fue un intento para acentuar la necesidad
de captar y aceptar dos premisas iniciales:.
Primero, que
la energía sigue al pensamiento.
Segundo, que
el ojo abierto por el pensamiento dirige esa energía.
Cabría
preguntar ¿por qué la voluntad es un aspecto o expresión de la Ley de
Sacrificio? Porque la voluntad tal como la considera y comprende el iniciado es
fundamentalmente esencia monádica, calificada por la "determinación
fija", identificada con la Voluntad o Propósito del Logos planetario. Éste
es el aspecto divino más elevado que el iniciado finalmente manifiesta, antes
de entrar en el Camino de la Evolución Superior. A este respecto, es útil
recordar que uno de los apelativos de Sanat Kumara es el de "el Gran
Sacrificio"; además traten de reconocer algunos de los factores que Lo han
hecho merecedor de ese nombre. Hay factores que quizás ustedes no podrían
captar, aunque hubiera un lenguaje para expresarlos, y extraigo de ellos los
siguientes:
a. El Logos
planetario hizo un sacrificio básico cuando decidió encarnar o entrar en la
forma de este planeta, haciéndolo por propia decisión, motivado por Su
"determinación fija" de actuar como Salvador del planeta, en el mismo
sentido en que lo hacen los Salvadores del mundo cuando aparecen para salvar a
la humanidad. Sanat Kumara es el prototipo de todos los salvadores del mundo.
El iniciado, en su pequeña escala, debe aprender a actuar
también como salvador y así expresar la Ley de Sacrificio por intermedio de la
voluntad desarrollada, pura y razonadora, y no simplemente por el amor
impulsivo y su actividad. Aquí reside una diferencia básica. El sacrificio no
consiste en "despojarse de todo" sino en "hacerse cargo de las
cosas". Tiene una relación misteriosa con la Ley del Karma, pero en
niveles tan elevados que sólo el iniciado avanzado puede captar.
b. Este
sacrificio fue imperativo en su más pleno sentido, debido a la capacidad del
Logos planetario para identificarse en forma plenamente consciente con el alma
de todas las formas de vida, latentes en la sustancia planetaria. Cuando
"se hizo cargo" de esta tarea, esotéricamente no tuvo alternativas,
porque la decisión era inherente a Su propia naturaleza. A causa de esta
identificación, no pudo ignorar el llamado invocador de las "simientes de
vida, que luchaban dentro de la sustancia de la forma y buscaban mayor vida y
luz" tal como se explica en El Antiguo Comentario. Esa lucha y
búsqueda evocaron Su respuesta y exteriorización de Su divinidad, expresada en
la voluntad, activada por la "determinación fija" de conocer la
divinidad profundamente oculta en esas simientes. Lo que entonces Él inicio aun
persiste y, de acuerdo a la Ley de Sacrificio, terminará Su tarea sin tener en
cuenta los eones que pueda tardar.
El iniciado debe, en su pequeña escala, aprender a trabajar como
nutridor y salvador de las simientes de vida dentro de todas las formas con las
cuales puede identificarse en cierta medida. Su voluntad debe exteriorizarse en
respuesta a la demanda invocadora de la humanidad, y su "determinación
fija" debe motivar la actividad resultante.
c. De acuerdo a
esta Ley de Sacrificio, Sanat Kumara (expresando la idea en términos
esotéricos) "debe dar la espalda al Sol Central Espiritual y, con la luz
de Su Rostro, iluminar el sendero de los prisioneros del planeta". Se ha
sentenciado a Sí Mismo a "actuar como el Sol y la Luz del planeta"
todo el tiempo que sea necesario "hasta que el Día sea con nosotros y la
noche praláyica descienda sobre Su tarea terminada". Sólo así la luz del
Sol Central Espiritual comenzará a penetrar en los lugares oscuros de la
Tierra; cuando esto suceda, todas "las sombras desaparecerán" -esto
se refiere esotéricamente a la radiación omniabarcante de la mónada cuando
absorbe a su reflejo, el alma, y a su sombra la personalidad.
El iniciado,
en su pequeña escala, logra una expresión paralela a la Ley de Sacrificio;
oportunamente da la espalda a los atrios de Shamballa y al Camino de la
Evolución Superior, a medida que mantiene su contacto con la Tierra y trabaja
como Miembro de la Jerarquía para expandir la voluntad al bien entre los
hombres y, por lo tanto, entre las evoluciones menores.
d. De acuerdo a
la Ley de Sacrificio, el Señor del Mundo permanece siempre detrás de la escena,
desconocido e incomprendido por las simientes que Él vino a salvar,
hasta el momento en que lleguen a su etapa de florecimiento, como hombres
perfectos, que a su vez se convertirán en salvadores de la humanidad. Entonces,
sabrán que Él existe. Desde el punto de vista de las formas de vida en los cuatro
reinos de la naturaleza, Sanat Kumara no existe. En la humanidad evolucionada,
antes de entrar en el sendero de probación, se lo busca y presiente tenuemente
bajo la ambigua palabra "Dios". Posteriormente, cuando la vida de las
simientes manifestadas, llega a los estratos superiores de la Jerarquía
humana, surge en la conciencia del discípulo la seguridad de que detrás del
mundo fenoménico existe un mundo "de Vidas salvadoras", del cual
oportunamente formará parte; comienza así a sentir que detrás de estas Vidas
existen Grandes Seres de poder, sabiduría y amor, que están a su vez bajo la
supremacía de Sanat Kumara, el Eterno Joven, el Creador, el Señor del Mundo.
El iniciado,
en su pequeña escala, debe análogamente, aprender a trabajar detrás de la
escena, desconocido, ignorado y sin ser aclamado; debe sacrificar su identidad
en la identidad del ashrama y sus trabajadores y, más tarde, en la identidad de
los condiscípulos que están activos en el mundo de la vida diaria. Inicia las
actividades necesarias y produce los cambios requeridos, sin recibir recompensa
alguna, excepto la recompensa de las almas salvadas, de las vidas reconstruidas
y de la humanidad que ha sido llevada adelante en el Sendero de Retorno.
Estos pocos
pensamientos sobre la significación del sacrificio o "de hacerse
cargo" mediante la identificación, de la tarea de salvación,
revitalización y presentación de la oportunidad, son importantes para todos los
discípulos, como meta y visión.
El segundo
punto expuesto, basado en la conocida verdad esotérica de que "la energía
sigue al pensamiento", debería llevar implicancias inspiradoras al ansioso
discípulo, si verdaderamente se dedica a considerar las afirmaciones y cree que
son de aplicación práctica.
Les dije que
dos cosas eran resultado del pensamiento, y aunque puedan ser mentalmente
captadas por el discípulo inteligente, muy raras veces son comprendidas. Éstas
son:
1. El
pensamiento genera energía en proporción con el poder del pensamiento,
cualificada por el tema de reflexión. Por esto observarán algunas de las
implicaciones contenidas en la meditación que les asigné. "Como un hombre
piensa en su corazón, así es él”, es una afirmación de Cristo. Desde ese
manifestado centro personal de reflexión, la energía descenderá al cerebro
físico por conducto del cuerpo etérico. Entonces condicionará el modo de vivir,
la expresión y la influencia que ejerce el hombre en el plano físico.
2. Como resultado del
pensamiento enfocado "en el corazón", el ojo espiritual se abre,
trasformándose en agente directriz, empleado conscientemente por el iniciado
mientras realiza su trabajo de acuerdo a la Ley de Sacrificio. ¿Qué significan
aquí las palabras "en el corazón"? El alma es el corazón del sistema
del hombre espiritual; es el asiento de la vida y de la conciencia que animan a
la personalidad, y es la potencia motivadora en cada encarnación, de acuerdo a
la experiencia que condiciona la expresión del hombre espiritual en
determinado renacimiento. En las primeras etapas de la experiencia dicho
"ojo" permanece cerrado; no existe capacidad para reflexionar,
tampoco para pensar con el corazón, es decir, pensar desde los niveles del
alma. A medida que el intelecto se desarrolla y el poder de enfocarse en el
plano mental se acrecienta, la realidad de la existencia del alma llega a
conocerse y el objetivo de la atención cambia. Le sigue la capacidad de
enfocarse en la conciencia del alma y así fusionar el alma y la mente, de tal
modo que tiene lugar la unificación y el hombre puede entonces comenzar a
pensar "con su Corazón". Además se abre el "ojo del alma",
y la energía de los niveles del alma, inteligentemente empleada, es dirigida
desde esos niveles y afluye en lo que ahora ambiguamente se denomina "el
tercer ojo". Inmediatamente, la personalidad en los tres mundos comienza a
expresarse como alma en el plano físico, y la voluntad, el propósito y el amor,
empiezan a controlar.
Estos dos
párrafos son importantes para el discípulo y merecen una cuidadosa atención.
Cuando estos desarrollos tienen lugar, la voluntad espiritual se convierte
constantemente en agente directriz, utilizando el ojo derecho como agente
distribuidor de la energía del amor, animada por la voluntad. Por esta razón al
ojo derecho se lo denomina "el ojo de budi", en la enseñanza
esotérica. Este agente rector emplea el ojo izquierdo como instrumento de
distribución de la energía mental de la personalidad, ya iluminada y sublimada.
Teniendo
estos pensamientos en mente, llamaré la atención sobre el tema de la visión que
necesariamente fundamenta nuestra consideración de los puntos de revelación. Es
fácil reconocer que el aspirante en desarrollo tiene en la cabeza un mecanismo
de gran poder, capaz de controlar la vida de la personalidad:
1. El tercer ojo, no la glándula pineal,
sino su analogía etérica. Este mecanismo responde al ojo rector del alma.
2. Los ojos derecho e izquierdo, toman la energía
entrante, hablando simbólicamente, y la dividen en dos corrientes,
analogía de budi-manas, en materia etérica.
a. Ojo derecho... energía espiritual. Budi. Razón
pura. Comprensión.
b. Ojo izquierdo... energía
mental. Manas. Sustancia mental.
El uso
consciente de estas energías y la inteligente utilización de este triple
mecanismo, constituye la meta del iniciado hasta la tercera iniciación. Aprende
así a dirigir conscientemente la fuerza en forma correcta por intermedio del
órgano necesario, haciéndolo como alma que actúa con plena conciencia y en su
propio nivel, pero tan plenamente identificada con la personalidad, que el
mecanismo (que se ha desarrollado ya en la personalidad) puede ser utilizado en
el trabajo jerárquico.
Ampliaré más
el concepto, recordándoles la frase tan a menudo empleada, "El Ojo que
Todo Lo Ve". Se refiere al poder que tiene el Logos planetario de ver
todas las partes, los aspectos y las fases (en tiempo y espacio) de Su vehículo
planetario, Su cuerpo físico, y de identificarse a Sí Mismo con todas las
reacciones y sensibilidades de Su mundo creado y participar con pleno
conocimiento en todos los eventos y acontecimientos. ¿De qué medio se vale, en
Su propio elevado nivel, para hacerlo? ¿A través de qué mecanismo
"ve" así? ¿Cuál es Su órgano de visión? ¿Cuál es la naturaleza del
órgano de la vista, que emplea para entrar en contacto con los siete planos de
Su universo manifestado? ¿Qué órgano emplea y cuál es la analogía del tercer
ojo del hombre? La respuesta es: la Mónada para el Logos planetario es lo que
el tercer ojo para el hombre; esto se aclarará si tienen en cuenta que nuestros
siete planos son sólo siete subplanos del plano físico cósmico. El mundo
monádico -así llamado- es Su órgano de visión, también Su agente directriz para
la vida y la luz que deben afluir al mundo fenoménico. De la misma manera es la
mónada para la personalidad en los tres mundos y también la fuente de su vida y
luz.
Por lo tanto,
hay tres órganos de revelación, en lo que al hombre espiritual concierne:
1. El ojo humano, que da la "visión
interna" en el mundo fenoménico, dejando entrar la luz y trayendo
revelación al medio ambiente.
2. El ojo del alma, que trae la revelación de la
naturaleza de los mundos internos, del reino de Dios y del plan divino.
3. El centro dentro de la
Vida Una denominado por la palabra sin significado "Mónada", la
chispa dentro de la Llama Una. En las etapas finales de la iniciación, la
Mónada se convierte en reveladora del propósito de Dios, de la voluntad del
Logos planetario y de la puerta que conduce al Camino de la Evolución Superior,
camino que lleva al hombre fuera del plano físico cósmico, al plano
astral cósmico y, por lo tanto, al mundo de sensibilidad divina, del
cual no tenemos una posible comprensión, pero para ello la conciencia en
desarrollo nos ha proporcionado los pasos iniciales.
El hombre
aprendió a emplear el ojo físico y por su intermedio a hallar su camino
alrededor y a través de su medio ambiente. La etapa de la evolución humana en
la que aprendió primero a ver, ha quedado muy atrás, pero cuando el
hombre vio y pudo enfocar y, por la vista, seguir su camino, marcó un
desarrollo estupendo y constituyó su primera entrada real en el Sendero de la
Luz. Reflexionen sobre esto. Tiene también repercusiones internas y en realidad
fue resultado de una interacción invocadora entre los centros internos de poder
y la criatura que andaba a tientas en el mundo fenoménico.
El hombre
aprende hoy a emplear el ojo del alma, llevando también a la actividad su
analogía en la cabeza; esto produce fusión e identificación y pone en actividad
la glándula pineal. Sin embargo, el resultado principal permite al discípulo
ser consciente, mientras tiene cuerpo físico, de un nuevo campo de contactos y
de percepciones. Esto marca una crisis en su desarrollo, de naturaleza tan
drástica e importante, como lo fue la obtención de la visión física y el empleo
del ojo físico en el desenvolvimiento de esa extraña criatura que precedió al
hombre animal más primitivo. Hoy las cosas desconocidas pueden presentirse,
buscarse y, finalmente, verse; se evidencia un nuevo mundo del ser, que siempre
estuvo presente y hasta ahora no se había conocido; la vida, la naturaleza, la
calidad y los fenómenos del reino de las almas, o el de la Jerarquía, se
hicieron tan patentes a su visión y tan reales, como lo es el mundo de los
cinco sentidos físicos.
Posteriormente,
en el sendero de la iniciación, el iniciado desarrolla la pequeña analogía del
"Ojo planetario que Todo lo ve". Desenvuelve los poderes de la
Mónada, relacionados con el propósito divino y con el mundo donde actúa Sanat
Kumara, que denominamos Shamballa. He explicado en otra parte, que el estado de
ser de la Mónada nada tiene que ver con lo que llamamos conciencia;
análogamente nada existe en el mundo shambállico de igual naturaleza que el
mundo fenoménico del hombre en los tres mundos, ni siquiera en el mundo
del alma. Es un mundo de energía pura, de luz y de fuerza dirigida, puede ser
visto como corrientes y centros de fuerzas, formando todos un diseño de
consumada belleza, que invoca poderosamente el mundo del alma y el mundo
fenoménico, constituyendo por lo tanto, en un sentido muy real, el mundo de las
causas y de la iniciación.
Cuando el
hombre, como ser humano, el hombre como discípulo y el hombre como iniciado,
progresa gradualmente en la corriente de la vida, la revelación le llega
paulatinamente, pasando de un gran punto de enfoque a otro, hasta que nada más
queda por serle revelado.
En todos
estos puntos espirituales de crisis o de oportunidad, para alcanzar visión,
nueva percepción interna espiritual y revelación (porque en realidad son
eso), el primer concepto que llama la atención es la lucha. A este respecto,
empleé las palabras "etapa de penetración"; la idea que esto imparte
a la comprensión iniciática, significa la ampliación de la lucha que libra el
neófito a fin de obtener el control interno y luego emplear la mente como faro
para penetrar en nuevos campos de percepción y de reconocimiento. Recuerden que
el reconocimiento involucra la correcta interpretación y relación con lo que se
ve y se entra en contacto. En toda revelación entra el concepto "visión
total" o síntesis de percepción; luego viene el reconocimiento de lo que
se visualiza y percibe. La mente (el sentido común, como solía llamarse) emplea
los sentidos físicos de percepción y, mediante su conjunta contribución,
obtienen una "visión total" y una síntesis de percepción del mundo
fenoménico, de acuerdo al punto de desarrollo del hombre, y a su capacidad
mental para reconocer, interpretar y relacionar correctamente lo que le fue
impartido a él por la actividad de los cinco sentidos. Esto es lo que queremos
significar cuando empleamos la frase "el ojo de la mente,", y esta
capacidad la posee en común la humanidad en diversos grados de desarrollo.
Más tarde, el
hombre emplea el "ojo del alma", tal como señalé más arriba,
revelándole un mundo de fenómenos más sutiles, el reino de Dios o el mundo de
las almas. Entonces la luz de la intuición afluye, trayendo el poder de
reconocer, interpretar y relacionar correctamente.
A medida que
el discípulo y el iniciado progresan etapa tras etapa de revelación, resulta
cada vez más difícil aclarar no sólo lo que es revelado, sino también los
procesos de la revelación y los métodos empleados para producir la etapa de
revelación. La vasta mayoría del género humano en el mundo no tiene una idea
clara sobre la función de la mente como órgano de visión iluminado por el alma;
muy pocos aún, sólo los discípulos e iniciados, son capaces de vislumbrar el
propósito del ojo espiritual y su funcionamiento a la luz de la intuición. Por
lo tanto, cuando llegamos al gran órgano de revelación universal, el principio
monádico, que actúa por medio de una luz extraplanetaria, nos introducimos en
reinos indefinibles, que ninguna terminología creada los explica y que
únicamente los iniciados de grado superior al tercero, son capaces de
considerar.
No trataré
las etapas secuenciales de polarización y precipitación; deseo que capten,
hasta donde sea posible, la idea de la penetración, de la lucha involucrada y
del instrumento de que se dispone en la lucha por ver, percibir y registrar la
impresión.
Lo dado ahora
les proporcionará mucho para reflexionar. Más instrucciones a este respecto no
tendrán valor hasta el momento en que el mecanismo interno de la
revelación progresiva se halle más claramente definido en su conciencia y fuera
por lo menos teóricamente comprendido e hipotéticamente aceptado. Si pensaran
con claridad y cavilaran espiritualmente sobre este tema durante el próximo
año, posiblemente podría extenderme ampliamente sobre el tema en mi siguiente
instrucción.
QUINTA PARTE
En esta
instrucción quisiera, hermanos míos, hacerles ciertas sugerencias respecto a la
forma en que la humanidad encara el discipulado y cómo encaran la iniciación
los discípulos que pertenecen a las distintas escuelas de pensamiento y
creencias religiosas de todos los países. Infinidad de veces dije que se están
cambiando las técnicas de entrenamiento para discípulos, a fin de que
concuerden con el rápido progreso alcanzado en la orientación de las masas y
que es inminente una nueva luz sobre todo el tema de la iniciación. Quisiera,
si es posible, ser algo más explícito. Por lo menos ustedes, después de los
años de entrenamiento dado, deberían ser capaces de acrecentar su conocimiento
en estas líneas.
La humanidad
-como a menudo se ha dicho- es el discípulo mundial. ¿Por qué? Por dos razones
principales:
1. Los hombres
mentalmente van despertando con rapidez. Todo el mundo piensa y primordialmente
lo hace en las líneas políticas y las ideologías actuales. Hasta los pueblos,
por largo tiempo dormidos, se hallan hoy convulsionados por procesos mentales.
Este cambio en la conciencia humana involucra un rápido enfoque de la intención
humana en niveles mentales; esta polarización mental es esencial para el
discipulado. Aunque todavía es una tendencia general, mucho se ha progresado
como resultado de la tensión de la guerra.
2. Los hombres desarrollan
rápidamente la buena voluntad comprensiva. Hay en el mundo muchos movimientos
para ayudar a aliviar la angustia humana, y ello desde el punto de vista de las
comunidades grandes y pequeñas y también nacional e internacionalmente. De esto
dan testimonio la Cruz Roja, la UNRRA y muchas asociaciones análogas y bien
intencionadas de todas partes. Esto no sólo indica una polarización mental sino
una respuesta a la naturaleza amorosa de Dios; en conjunto indican fusión y una
sensibilidad algo nueva y muy alentadora en la historia humana, que por fin
testimonian el éxito del proceso evolutivo.
Por lo tanto,
ha pasado la época en que la Jerarquía tuvo que tratar casi exclusivamente con
el devoto emocional y esto ha sucedido más rápidamente de lo que se esperaba.
La tarea de los Maestros, antes del siglo XVIII, consistía en aceptar
aspirantes emocionales e instruirlos sobre la técnica de la polarización
mental, previo al ingreso en Sus ashramas. Esto era lo mejor que podía
esperarse y, en último análisis, lo único que se requería, porque los
aspirantes al discipulado aceptado, mentalmente polarizados, hubieran sido de
poca utilidad en el trabajo de elevar al género humano más cerca de la luz; los
ashramas existen principalmente para ese propósito. Pero la actual humanidad,
mentalmente enfocada, no puede llegar a ellos únicamente por medio de los trabajadores
emocionales. Se exige el acercamiento mental y se necesita un tipo más elevado
de discípulo.
El
entrenamiento a dar a los aspirantes (y esto deberá iniciarse en nuestros
centros educativos) se relacionará con el doble empleo de la mente, la
naturaleza de la energía, con la explicación de un plan evolutivo que incluya
algo más que las formas físicas y, posteriormente, con un definido y claro
propósito para la humanidad, así como también con los modos y métodos de
desarrollo de los poderes subjetivos y sutiles del ser humano. Esto involucrará
el estudio de la constitución del hombre y la relación de su triple naturaleza
inferior y superior, con los tres aspectos de la divinidad. Observarán en qué
forma acrecentada acentúo, en lo que a ustedes respecta, la dualidad esencial
del hombre, no su triplicidad temporaria. Quisiera que trataran de comprobar y
comprender mis razones. Si este programa se establece firmemente, revolucionará
los sistemas educativos modernos en escala planetaria, y luego el hombre, el
aspirante que se reorienta, se convertirá en el hombre, el discípulo aceptado.
Me pregunto
¿han considerado alguna vez el efecto amplio de todo el pensamiento reflexivo,
las plegarias anhelantes y el trabajo de meditación -sin entrenamiento o como
resultado del entrenamiento- efectuado por millones de personas a través de las
edades en todo el planeta? Todo ello está alterando su cualidad y acrecentando
su fortaleza, y su vivencia está produciendo cambios en el organismo humano. La
oleada de vida espiritual es hoy tan fuerte y pujante que los próximos ciento
cincuenta años demostrarán la naturaleza real del Reino de las Almas o de Dios.
Esto, como seguramente comprenderán, producirá también cambios fundamentales en
los objetivos inmediatos que tiene por delante el progreso humano, en los
planes de los Maestros, en la enseñanza dada y en el entrenamiento presentado.
Esto me lleva
a los objetivos que tienen ahora por delante los discípulos que se
entrenan para la iniciación. En vez de los antiguos objetivos -contacto con el
alma y entrada en un ashrama- podrían enumerarse los siguientes, pero deben ser
comprendidos esotéricamente, no literalmente:
1. El sentido de las relaciones planetarias.
En vez del énfasis puesto sobre la relación del individuo con su alma, con su
Maestro y con el Ashrama, su conciencia se expande conscientemente (si puedo
emplear una frase aparentemente redundante) a fin de obtener un conocimiento ascendente,
sobre los reinos hasta ahora invisibles y desconocidos; descendente,
sobre reinos llamados subhumanos; externamente, sobre el medio ambiente
y el reino humano, e internamente (palabra sin sentido, hermano mío),
sobre la divinidad misma. Esto significa ir hacia la síntesis, la plenitud y el
sentido de integridad y totalidad. Existen técnicas específicas para estas
cuatro direcciones (cuyos símbolos son norte, sur, este y oeste), pero hoy sólo
puedo indicarles hacia donde van dirigidas.
2. El sentido de "supervisión
inteligente". Esto debe ser comprendido esotéricamente. ¿Qué
significa? Una de las cualidades más profundamente espirituales que los
seudoiniciados deben desarrollar; es el reconocimiento constante de un control
enfocado en la vida y las circunstancias diarias, el futuro y el destino. Este
sentido o avenida de percepción, es aún embrionario y totalmente nuevo y
también un aspecto del aspecto voluntad de la divinidad, y está relativamente
cerca de ese aspecto. Hace al hombre consciente de su destino, le desarrolla el
poder de predicción y le da percepción interna iniciática del propósito y de su
plan en desarrollo. Harían bien en considerar esta facultad y tratar de
imaginarla como un paso hacia el desenvolvimiento.
3. El sentido de la orientación hacia la
humanidad. Supongo que reconocerán la verdad de lo que digo cuando expreso
la opinión de que el amor individual o personal a la humanidad; y el enfoque de
la atención sobre la necesidad humana, son mayormente teóricos, transitorios y
experimentales en la práctica. Sus intenciones son buenas y excelentes, pero no
adquirieron el hábito de la correcta orientación, y gran parte de lo que
hacen es resultado de un sacrificio impuesto a un elevado precio, lo cual no es
innato en ustedes; continúan siendo el resultado de un esperanzado esfuerzo;
siguen desorientados respecto al problema de cómo orientarse hacia la Jerarquía
y hacia su alma y, al mismo tiempo, hacia la humanidad y sus semejantes. Pero
llegará el momento en que personalmente se habrán descentralizado tanto, que
sentirán automáticamente al semejante con mayor fuerza que a la personalidad o
al yo inferior. Dejen correr la imaginación por un momento, e imagínense cómo
será el mundo cuando la mayoría de los seres humanos se dediquen a hacer el
bien a "otros" y no se ocupen de sus propias metas egoístas. Tal
vuelo de la imaginación es bueno y constructivo y ayudará a traer a la
manifestación ese nuevo mundo y ese nuevo tipo de humanidad que inevitablemente
se evidenciarán en el futuro. No me explayaré sobre esto, la práctica de la
buena voluntad sentará la base para este nuevo tipo de sensibilidad.
4. El sentido de la impresión registrada.
No me ocuparé ahora de este nuevo tanteo hacia lo desconocido y hacia aquello
que exige una sensible expansión de conciencia. Concierne al tema del
entrenamiento telepático; lo trataré cuando consideremos la Ciencia de
Impresión* que será oportunamente el objetivo principal de los sistemas
educativos que estarán en actividad al final de la nueva era, nueva era que se
acerca muy rápidamente. Sólo ahora se ha permitido que esas fuerzas penetren en
nuestra vida planetaria, las cuales harán surgir el nuevo medio ambiente
subjetivo que siempre ha existido, aunque desconocido. La razón para que esta
nueva sensibilidad sea el objetivo del entrenamiento cultural jerárquico se
debe a que la Jerarquía comprende que el hombre es suficientemente inteligente
y que ya puede ser entrenado para que interprete correctamente.
5. La evocación de la voluntad. Esto es,
particularmente para los discípulos, un desarrollo nuevo y muy necesario. Como
he dicho a menudo, el aspirante común confunde voluntad con determinación,
intención fija, propia voluntad y atención centralizada. No llega a comprender
que la voluntad es ese aspecto divino del hombre que lo pone en armonía con el
propósito divino y luego es controlado por éste, inteligentemente entendido en
tiempo y espacio, y complementado por el alma como expresión de la aplicación
amorosa de la voluntad. El método por excelencia, mediante el cual se puede
desarrollar la voluntad, es cultivar el reconocimiento del Plan divino en el
transcurso de las edades, lo cual produce ese sentido de síntesis que a su vez
vincula al hombre con el plan, porque reconoce:
a. Su inevitabilidad, que exige por lo tanto
colaboración.
b. Su éxito, que evoca por lo tanto, una
actividad inteligente.
c. Su objetivo inmediato, que todo el pasado ha
conducido a él.
d. Su rectitud, de la
cual la intuición da testimonio.
No es fácil para el
discípulo en entrenamiento asociar el sentido de síntesis con el empleo de la
voluntad y comprender que cultivar esta percepción de primer rayo es el
poderoso medio por el cual los aspectos más elevados de la voluntad espiritual
(que están en él aún en embrión) pueden ser desarrollados. En otra parte trato
más detalladamente la voluntad, su naturaleza y lo que es en sí.
6. El sentido de lo inminente. Concierne a
la "nube de cosas conocibles". Llamaría la atención sobre la palabra conocible.
No es el conocimiento de lo inminente en el hombre, en la naturaleza o latente
en la manifestación. Las conjeturas al respecto no tienen, como sucede
frecuentemente, valor alguno. Lo que al discípulo interesa es lo
espiritualmente inminente, si me permiten este juego de palabras, pues una de
las primeras lecciones que debe aprender en el campo esotérico es la
adquisición del sentido del momento propicio con el cuál está relacionado lo
inminente o perentorio; además debe percibir lo que está a punto de
precipitarse en el pensamiento humano, en la vida y las circunstancias, y dar
esos pasos esotéricos que le permitirán reconocer no sólo lo que se cierne
sobre la humanidad, que está a punto de revelarse o ser útil kármicamente
(observen esta frase), sino que también le permitirá manejarse a sí mismo en
forma tan correcta e inteligente que paso a paso se convertirá en un
colaborador que ayudará en la tarea de la revelación. Mayor luz se obtendrá
sobre el tema cuando se estudie la Ciencia de Impresión. Sin embargo, lo que
quiero hacerles entender aquí es que ser sensible a la nube influyente,
presupone la existencia subjetiva de un poder o facultad divina, que hasta
ahora los discípulos no han utilizado conscientemente, pero que puede ser ahora
inteligentemente desarrollado, trayendo una visión más rápida y una percepción
reveladora más aguda. Ese poder ha estado siempre presente; es un
aspecto de la fuerza de la evolución; ha conducido al hombre de una etapa de
revelación a otra, de un poder a otro, de un sentido a otro y de un grado de
comprensión a otro. Produjo ante todo, los sentidos físicos; condujo al hombre
a la expresión emocional y al desarrollo mental; es el secreto detrás de la
comprensión espiritual, pero hasta ahora nunca fue conscientemente
empleado. Es para la mente lo que ella, como sentido común, es para los cinco
sentidos. Reflexionen sobre esto.
Esta nube
está henchida de conocimiento y se cierne portentosa sobre un mundo que hoy
está en proceso de reorganización y regeneración. Los Maestros procuran que Sus
discípulos reconozcan rápidamente lo inminente, para que lleguen a ser los
agentes inteligentes por cuyo intermedio puedan producirse las precipitaciones
necesarias. Existe una técnica definida para obtener este particular tipo de
colaboración, pero no será posible emplearla o aplicarla, hasta dentro de
veinticinco años.
He delineado
muy brevemente los posibles nuevos desarrollos, siempre. que el discípulo esté
correctamente enfocado y orientado. Posee internamente posibilidades latentes.
Si se detienen a reflexionar, se darán cuenta que en el pasado, cuando el
Maestro preparaba al discípulo para la iniciación, su tarea consistía
mayormente en despertar en él la necesaria obediencia oculta, la correcta
orientación, la persistencia y la devoción a su objetivo. Pero el discípulo
moderno lo ha dejado muy atrás. En la actualidad, el Maestro le señala la
influyente nube de cosas conocibles, asegurándole que él posee poderes no
soñados, que cuando surjan a la superficie de la conciencia le demostrarán su
esencial grado de adepto y le permitirán participar en la gran tarea jerárquica
de iluminación, precipitación y elevación. Hoy, el Maestro -habiendo realizado
lo que antecede- deja que el discípulo por sí solo adquiera conocimiento y
colabore útilmente; no lo impele a una acción prematura ni lo supervisa
constantemente; lo rodea con el aura de Su presencia y le brinda la protección
y el estímulo de Su ashrama, ocasionalmente hace insinuaciones, y a medida que
el discípulo actúa y trabaja de acuerdo a las sugerencias insinuadas, la
insinuación se convierte en una clara directiva y en luminosa zona de
esclarecimiento.
Las
insinuaciones
Durante más
de diez años trabajé con ustedes de esta manera; traté de que despertaran
definitivamente las latentes posibilidades y capacidad para colaborar, que debe
oportunamente alcanzar el discípulo. No estoy desalentado, pues
comprendo las inevitables limitaciones que individualmente rodean a cada uno;
soy además consciente de que ingresaron en mi ashrama para recibir
entrenamiento durante el período más difícil de la historia humana -donde la
entera humanidad está pasando por el período de reorientación requerido por el
ciclo de tiempo y a través de un ajuste totalmente nuevo, a un ritmo y zona de
expresión superiores. Todo esto ha aumentado grandemente las dificultades suyas
y mías; pues trabajo con ustedes. Sin embargo, en los próximos cien años se verán
grandes desarrollos en mi Ashrama, que, como les dije, es el más nuevo de los
Ashramas, y recién ahora está descubriendo su propia estructura, emitiendo su
propia nota, adquiriendo su propia cualidad. Esta situación también ha
aumentado grandemente vuestro problema, pues están ayudándome a formar algo
nuevo.
Hasta el
momento actual he hecho cuatro insinuaciones, que podrán resumirse de la manera
siguiente:
1. Los grandes cambios que se están llevando a
cabo en la Jerarquía, a fin de adecuar el trabajo de la nueva era y establecer
una relación más estrecha con Shamballa, fue el resultado del trabajo realizado
por los discípulos que están activos en el mundo. ¿Por qué los discípulos
activos, hermano mío, y no los Maestros? Una insinuación evoca siempre un
interrogante, y al responder a ese interrogante los discípulos aprenden y
oportunamente llegan a ser Maestros.
2. El planeamiento y el pensamiento humanos, a
medida que enfrentamos el futuro, son las primeras indicaciones, en la historia
de género humano, del surgimiento del aspecto voluntad. Si se les pregunta ¿por
qué indican esto, podrán responder?
3. Los discípulos de todos los ashramas tienen la
tarea de "modificar, cualificar y adaptar el plan divino". ¿Por qué
debe ser así? Esta pregunta es muy significativa y útil. ¿Por qué, hermano mío,
no se impone el plan? Qué diferencia hay entre cualidad, modificación y
adaptación –pues hay una diferencia en todas y cada una de ellas.
4. El iniciado adquiere
conocimiento porque trabaja. Cristo enseñó lo mismo a Sus discípulos cuando les
dijo que si querían conocer la doctrina debían cumplir la voluntad de Dios.
Estas palabras ¿tienen algún significado para ustedes?
Observarán
que las cuatro insinuaciones o ideas simientes (para una amplia reflexión que
conduce a una renovada actividad) tienen que ver con la humanidad y no con el
hombre individual. Este punto importante debe tenerse presente, porque indica
también la diferencia entre el entrenamiento que se da ahora y el que se daba
en el pasado. Yo, por ejemplo (en estas instrucciones grupales), no les hago
insinuaciones individuales respecto a sus propias vidas. Esto lo hice en el
pasado, como lo hacen hoy los ashramas, al hacer la transición entre las viejas
y las nuevas emergentes técnicas, las cuales deben tratar de contemporizar y
adaptarse a lo que está por venir; en lo que respecta al futuro cesará
gradualmente toda insinuación a la personalidad. A fin de descentralizar al
discípulo, el verdadero método en el futuro será desarrollar en él el sentido
de síntesis y de "ubicación" en el Mundo Uno. El tema sobre la dirección
subyace en el sistema de instruir por medio de insinuaciones. Evidentemente es
una técnica lenta, pero hay algo que los esoteristas harían bien en recordar.
Aunque la información sobre la naturaleza del micro y del macrocosmos, del
Propósito divino y del Plan espiritual, de los acontecimientos esotéricos en
tiempo y espacio y de las posibilidades futuras o inmediatas, se expresara en
términos claros (aún si se dispusiera del lenguaje necesario), sería muy poco
comprendida. Por ejemplo, podría decirles muchas cosas que les serian tan
útiles como lo hubiera sido al hombre prehistórico no evolucionado la
afirmación de que "en el mundo sólo existe energía. El Átomo de átomos es
sólo energía, y Dios Mismo no es más que energía". Frases que no hubieran
impartido absolutamente nada a su lento cerebro. El hombre primitivo no poseía
un mecanismo que le posibilitara la comprensión. La clave para la correcta
interpretación de una insinuación reside en asociarla a la idea de dirección en
tiempo y espacio. Hermanos míos, en la mencionada frase insinúo lo que quisiera
que consideraran este año. La palabra "dirección" es la clave para el
proceso evolutivo, el concepto de la luz, el secreto de la Masonería y el poder
motivador detrás de la manifestación. Nada más indicaré, sólo deseo que
comprendan inteligentemente esa palabra.
Cada vez se
hará más evidente que la vida entera de un discípulo llegará a convertirse en
una vida de meditación reflexiva. En cierta etapa de desarrollo podrán desechar
las fórmulas de meditación, pero el hábito de meditar debe hacerse permanente y
definido y finalmente será definitivo; cuando se llegue a esa etapa la idea de
dirección asumirá una significación divina. Aquí hay una segunda insinuación
sobre el mismo tema. Recordarán que, en mi última instrucción, el tema de la
meditación fue totalmente resumido de la manera siguiente:
1. La etapa preliminar donde se conoció el tema de
la meditación.
2. La actitud receptiva, a fin de que la posible
enseñanza esotérica pudiera ser conocida y absorbida.
3. La transmisión de ideas, de un modo u otro, al
cerebro, después que las registra la mente como pensamientos simientes e
insinuaciones, o las presenta como temas y conceptos.
4. El deliberado enfoque del pensamiento sobre
estas ideas.
5. A medida que estas ideas se consideran y
desarrollan, se las somete al análisis y se convierten oportunamente en formas
mentales creadas.
6. Entonces son sometidas a
un proceso de unificación, por el consciente y constante empleo de un mántram.
Si a este
delineamiento para la reflexión se lo considera cuidadosamente, evidenciará que
es adecuado para todo verdadero proceso mental, estados mentales, análisis y
aplicación de insinuaciones ocultas. Quise que comprendieran la simplicidad
esencial de todos los procesos divinos y observaran el magno hecho de que estos
procesos culminan en una identificación espiritual, probando más allá de toda
controversia, que fundamentalmente la separatividad no existe. Esto es
aplicable también a las fórmulas ya consideradas.
Las Fórmulas
Como he dicho
en mi última instrucción, el significado y hasta la estructura de estas
fórmulas son muy difíciles de explicar en palabras, y he vacilado varias veces
antes de dilucidar brevemente el tema. Aunque poco pueda impartirles su
significación, por lo menos introduciré en sus mentes el concepto de estas
fórmulas. De este modo el segundo rayo presenta las ideas del alma. Se dice que
Dios geometriza al referirse a la actividad del segundo aspecto y que una sutil
forma geométrica subyace en la manifestación exotérica. Estas formas imparten
al estudiante esotérico el simbolismo del mundo del significado. Detrás de las
matemáticas, de los diseños geométricos y de la ciencia de los números, que
trataron (hasta ahora completamente sin éxito) de impartir la verdad, pero que
en forma misteriosa condicionan el trabajo creador, hay ciertas fórmulas que
-como ya señalé- expresan significación, intención y significado. Hemos
dedicado muy poco tiempo a considerar tres de estas fórmulas. Hablando en
general, las tres condicionan el proceso evolutivo mediante esas formas que son
el resultado del correcto empleo de estas fórmulas, de tal manera que proporcionen
directivas. No sé cómo expresarlo de otro modo. Por lo tanto, las tres
directivas consideradas personifican y expresan el más antiguo llamado
invocador en el mundo (por la antigüedad de este llamado) y las tres fórmulas
indicaron una dirección que no puede ser desviada, siendo las resultantes
condiciones inevitables:
Fórmula
I .......................... Condúcenos
de la oscuridad a la Luz.
Fórmula II
.......................... Condúcenos de lo irreal a lo Real.
Fórmula III
......................... Condúcenos de la muerte a la Inmortalidad.
Esto nos
lleva a enunciar la siguiente fórmula y a considerar su significado:
Fórmula IV ......................... Condúcenos del caos a la
Belleza.
Esta fórmula
se presenta como un símbolo que está en tan constante movimiento que resulta
difícil describirlo o exponerlo vívidamente.
El
investigador tiene ante sí un cuadrado o rectángulo compuesto de un incipiente
conjunto caleidoscópico de colores que se mueven, palpitan y están en constante
e indescriptible confusión. Superpuesto al cuadrado hay un sol radiante, y una
penumbra compuesta de los siete colores del prisma, los cuales se irradian
desde el sol en franjas rítmicas regulares y producen un maravilloso fulgor de
colores. En el trasfondo del cuadrado aparece una confusión de colores cuya
cualidad es intensa y brillante; el bello diseño que emerge (aunque parezca
superpuesto) es traslúcido y delicado y de un matiz vívido y radiante. El
trasfondo más intenso puede verse nítidamente a través de la trasparencia. Esta
fórmula difiere de acuerdo con la polarización de quien la visualiza y estudia.
Si está enfocado en la personalidad y, por lo tanto, condicionado por el rayo
de su personalidad, hará impacto sobre su conciencia cierto tipo de energía; si
es consciente del alma y se enfoca en ella, producirá efecto otro tipo de
energía. De esta manera emergerán dos imágenes distintas. Ambas serán
correctas, pero el agente interpretador será distinto.
Si esta
fórmula se considera y estudia cuidadosamente durante varios años, se
convertirá en fórmula clave, por la cual el estudiante percibirá aspectos del
proceso creador, más la revelación de algunos objetivos divinos de implicación
más amplia, importante y abundante, que se haya conocido hasta ahora. Les
recordaré que estas fórmulas no son símbolos de lo que ya es, sino formas
clave que indican lo que puede ser o será -algo muy distinto que deberían tener
presente. Son símbolos del futuro, no del pasado; no representan lo acaecido ni
lo actual, sino que son proféticos; revelan lo que está en camino, como
resultado del pensamiento divino; no son presentaciones pictóricas de lo que ya
es.
Por lo tanto,
no son fáciles de captar e interpretar, porque sólo la actividad de la
intuición les permitirá comprender y progresar en la nueva e impulsora zona
causal. Por difícil que sea esta tarea (y, hermano mío, lo es), tiene gran
importancia para los discípulos que están en entrenamiento iniciático, porque
constantemente tiende a facilitar la entrada en el mundo de las causas y la
salida del mundo de los efectos. Como podrán ver, esta fórmula está relacionada
con la Ley del Karma; en realidad, en los antiguos registros de los cuales
estas fórmulas han sido extraídas, la Fórmula IV tiene en los cuatro ángulos
del cuadrado o rectángulo, el símbolo de uno de los cuatro Señores del Karma. A
esta fórmula se la denomina a veces la de "el Sol sobre el Cuadrado".
Por ahora nada más diré sobre este tema o fórmula, en esta instrucción. Lo dado
está destinado a sugerir y a desarrollar en ustedes el poder de emplear el
sentido interpretativo -uno de los nuevos sentidos, en lo que a la experiencia
y al experimento concierne, pero latente en cada hombre.
Puntos de
Revelación
Por poco que
lo comprendan, la frase "Puntos de Revelación" resume una técnica muy
definida, empleada al entrenar discípulos para la iniciación. Toda vida está
destinada a seguir una serie progresiva de despertamientos. Progreso,
movimiento, despertar, expansión, iluminación, evolución, crecimiento -éstas
son unas pocas palabras de las muchas que se aplican a los efectos, tanto
internos como externos, del proceso creador. ¿No es acaso este proceso creador
la activa demostración progresiva de la intención divina cuando adquiere forma?
Tal intención es un proyecto plenamente comprendido por la Mente Universal; lo
denominamos Propósito cuando Shamballa capta la síntesis de esta intención
comprensiva, y lo llamamos Plan cuando nos referimos al trabajo que lleva a
cabo la Jerarquía para expresar lo más plenamente posible ese Propósito.
En nuestros
años de estudio y en los libros que he dado al público con la ayuda de A.A.B. y
de F.B. y de todos los que colaboraron con ellos, se ha considerado
primordialmente el efecto que la Intención divina, el Propósito y el Plan,
produjo en la Humanidad, porque el Plan -que emana de la Jerarquía- debe
complementarlo el género humano, por eso es importante que capte y comprenda el
programa propuesto. Por lo tanto, ¿cuál será la naturaleza de su reacción ante
lo que revelará su desarrollada comprensión? ¿Qué puede esperar y qué aspectos
o formas adoptará la revelación? ¿Deberá esperar un repentino resplandor de luz
o una gradual y progresiva serie de luces menores? ¿Qué relación tienen estas
revelaciones con la vida del ocultista? o ¿deberá registrar y aceptar ante
todo, lo impartido, aunque sea para él inexplicable, pero que tendrá que
aceptar y considerarlo como incontrovertible, aunque esté más allá de la
comprensión? o ¿qué otra cosa?
Reiteraré la
bien conocida verdad de que ningún hombre es iniciado si no llega a comprender
que la vida del iniciado consiste en captar constantemente el nuevo
conocimiento que debe ser trasmutado en sabiduría práctica, los hechos ocultos
que deben ser ubicados inteligentemente en la vida de servicio del iniciado e
incluir nuevas zonas de conciencia; éstas deben convertirse en campo normal de
experiencia y expresión, y así trasformarse en campos de mayores expansiones.
Cada revelación debe ser captada desde cuatro ángulos:
1. El mental, oculto, espiritual, jerárquico y las
realidades triádicas que encierran. Cada revelación tiene su propia
estructura, porque todos nuestros planos -que constantemente van siendo
revelados- son subplanos del plano físico cósmico.
2. El significado que velan y ocultan las
realidades y la estructura que debe descubrir aquel que recibe iluminación.
3. El efecto que la revelación está destinada a
producir en la vida y el servicio cotidianos y las relaciones ashrámicas del
discípulo o iniciado.
4. El germen, el
pensamiento simiente, la forma clave y el poder invocador de lo revelado. Cada
revelación ocupa el lugar que le corresponde en una gran serie de revelaciones
e iluminaciones; el discípulo debe descubrir en la revelación lo que debe
emplear, a fin de alcanzar la siguiente y destinada etapa de la revelación
obtenida.
Doy aquí en
forma muy breve, una de las nuevas técnicas para discípulos de la nueva era y
uno de los métodos de meditación por el cual pueden acelerarse los procesos de
la revelación. Hasta ahora, en el pasado, la revelación ha llegado
inesperadamente, como le llegó a Saúl de Tarso, según el relato bíblico. El
discípulo lucha, trabaja y sirve con sinceridad; avanza a ciegas, y a menudo
busca confusamente el conocimiento y lo recibe en momentos inesperados, lo cual
aumenta con frecuencia, por lo menos temporariamente, su confusión. Pero
durante la nueva era venidera se enseñará a los discípulos a trabajar
conscientemente y a sabiendas para obtener la luz, y también a comprender lo
que les sucederá antes de dar los pasos necesarios y recibir la iniciación. Esto
ahorrará mucho tiempo y "enfocará la luz en el lugar deseado", mucho
más rápidamente que hasta ahora.
Verán, por lo
tanto, por qué incluyo la enseñanza sobre los Puntos de Revelación,
conjuntamente con lo que debo impartirles sobre los procesos de preparación
para la iniciación. Es esencial que el discípulo moderno no siga ciegamente
adelante, sino que colabore inteligentemente en los nuevos sistemas de
entrenamiento. Observarán la relación (si no lo consideran otra cosa) entre las
dos frases "puntos de revelación" y "momento de la
iniciación". Ambas frases están incluidas en El Antiguo Comentario,
en una muy iluminada declaración -iluminadora si se reflexiona debidamente
sobre ella:
"El
discípulo asciende la montaña, sus cinco picos iluminados por el Sol ocultan
los otros dos.
Va de un
punto a otro y el Camino es cuesta arriba todo el tiempo -de la oscuridad a la
luz, de la selva al campo abierto, de la noche al amanecer.
Va de un
punto a otro y en cada punto obtiene una nueva revelación. Cinco son los picos
de la montaña y al ascender recibe cinco veces la luz. De cinco en cinco y de
cinco a cinco, hasta que cinco cincos le trajeron la luz. Hay diez por delante,
pero éstos no le conciernen a él todavía".
Lo que se
quiere significar aquí (considerado escuetamente), es que el discípulo tiene
cinco iniciaciones por delante, y el Maestro tiene dos más, o siete
iniciaciones, que antes de cada iniciación -hablando simbólica o realmente- hay
cinco grandes revelaciones, lo que hace un total de veinticinco, y diez que
debe registrar posteriormente el Maestro.
En
instrucciones anteriores indiqué tres de estas revelaciones. Como recordarán
son:
1. La energía sigue al pensamiento y el ojo dirige
esa energía; esto ha sido una familiar verdad ocultista desde los días de
H.P.B., en cuya época se decidió que fuera el primero de los puntos de
revelación que podrían darse sin peligro al público. La afirmación de este
hecho revelado constituyó parte esencial del conocimiento en el mundo,
previamente a la exteriorización de los Ashramas -o hermano mío, de la
Jerarquía. La idea de que todo es energía ha sido ya aceptada por la ciencia
moderna y el concepto de la visión (el primer paso para comprender el empleo
del ojo espiritual) es ya parte de la enseñanza de la filosofía moderna y de
muchas de las escuelas metafísicas.
2.
La Voluntad es fundamentalmente una expresión
de la Ley de Sacrificio. Paradójicamente descubrimos que cuando la voluntad
espiritual se expresaba -aún en pequeña medida-, no existía tal cosa como
sacrificio. Consideramos incidentalmente a los grandes exponentes y los grandes
campos del sacrificio, teniendo en cuenta al mismo tiempo la Gran Vida en que
todos nosotros, así como todas las demás formas, vivimos, nos movemos y tenemos
nuestro ser.
Quisiera citar algo que
les dije en relación con este tema: "Estos pocos pensamientos sobre la
significación del sacrificio, o de hacerse cargo mediante la identificación, de
la tarea de salvación, revitalización y presentación de la oportunidad, son
importantes para todos los discípulos, como meta y visión". (pág. 255)
3. La mónada,
esotéricamente entendido, es para el Logos planetario lo que el tercer ojo para
el hombre. Este enunciado es muy abstruso para ustedes y requerirá mucha
reflexión concentrada y serena meditación. La visión del Logos solar y del
Logos planetario está estrechamente relacionada con la intención y el
propósito, y es la causa del Plan. Sin embargo, es diferente al Plan y está más
allá del mismo. Dejo este pensamiento a su consideración y meditación, pero
puedo asegurar que no se logrará un comprensión fácil o rápida.
Más adelante,
a medida que transcurran los años y los estudiantes ingresen y egresen, la
clara captación de las técnicas para la comprensión -estos Puntos de Revelación
emergentes- constituirán los temas para una meditación prolongada y serán las
puertas para entrar en el nuevo ocultismo, cuyos cimientos están ya bien y
sólidamente asentados; la superestructura puede ser erigida ahora, lentamente y
con el debido cuidado, de acuerdo al anteproyecto divino y en respuesta a una
reacción sensible a la impresión espiritual.
He dicho
también que, en conexión con estos Puntos de Revelación, hay tres etapas de
actividad que llevadas a cabo debidamente, harán que lo revelado sea de
utilidad para el discípulo cuando contribuye a la salvación de la humanidad, y
son, Penetración, Polarización y Precipitación. Consideraremos estas tres
durante un breve periodo de reflexión.
Deberían
comprender que todas las fases de entrenamiento -las asociadas con la vida
misma y el entrenamiento especializado impartido a los iniciados- se entrelazan
y son interdependientes. Esto, hermano mío, es entrenamiento, no
estrictamente educación. Los procesos educativos, que conciernen al
conocimiento, pueden especializarse y la enseñanza obtenerse en campos tan
aislados como la conquiliología, la biología o la historia. Pero en el
entrenamiento iniciático, donde el objetivo es la sabiduría y sobre todo
en el desarrollo de la sensibilidad espiritual, cada fase de acercamiento al
desarrollo divino y todas las expansiones de conciencia, evolucionan de tal
manera que se abarca la divinidad, y cada desarrollo de la comprensión le
revela al iniciado una Realidad mayor -la realidad del Ser. Por lo
tanto, el estudio de nuestros Puntos de Revelación está estrechamente
relacionado con otro de nuestros temas: el Entrenamiento Telepático o la
Ciencia de Impresión. Ciertos aspectos de estas dos actividades son iguales,
particularmente los tres puntos que estamos considerando. La dificultad
consiste en que, referente a los Puntos de Revelación, se supone que el
iniciado trabaja desde un punto de comprensión más avanzado que el hombre que
se entrena para ser sensible a la Impresión. Conoce la técnica de Penetración,
comprende el proceso de Polarización en el punto penetrado y -después de la
debida aceptación- sabe cómo utilizarlo y precipitarlo al campo humano de
servicio, aplicando conscientemente lo aprendido, captado y apropiado. En este
caso, no importa qué palabra se emplee.
Por lo tanto,
debería recordarse que a este respecto consideramos la etapa de experiencia de
donde afluye la luz, trayendo revelación e impartiendo información, evocando la
intuición y trazando en la expectante conciencia del iniciado esas leyes
espirituales y reglas del proceso creador, esas condiciones de rayo y nuevas
energías y fuerzas, que la humanidad de determinada época espera, las cuales
son fundamentalmente necesarias si queremos que la raza de los hombres vaya
hacia una mayor cultura espiritual y salga de la relativa oscuridad en la que
actúa ahora.
Aquí
tratamos, en conexión con el entrenamiento iniciático, el inminente
conocimiento que justifica la expectativa de cualquier ciclo inicial y las
nuevas verdades y amplias presentaciones espirituales que es destino del
iniciado dar a conocer a los pueblos. Observarán que elegí la palabra
"destino" en vez de la palabra "karma", porque en este tipo
de trabajo el iniciado actúa, practica y progresa de acuerdo a la Ley del
Destino, ley que afecta al Ashrama y a toda la Jerarquía, pues no están regidos
por la Ley del Karma, tal como comúnmente se la comprende. La Ley del Destino
ha entrado en vigencia desde que se fundó en la Tierra la Jerarquía; es
resultado de la unida dedicación y consagración al servicio, destacada nota de
los Ashramas unidos. Por lo tanto, es una ley séptuple, porque toma los siete
colores de los siete rayos, las siete cualidades, los sistemas y métodos,
técnicas y expresiones de energías de los siete rayos. En lo que concierne a la
humanidad dicha ley está libre de todo mal, debido a su móvil altruista y, en
cierta medida, es una ley que difícilmente la comprenderán. Un destino
inmaculado, exento de toda mala intención, es un enigma para el discípulo
común. Parece contravenir otras leyes con las cuales está familiarizado. A
medida que la raza humana adquiere una acrecentada pureza en los tres mundos,
este inmaculado destino será paralelamente efectivo, punto muy importante sobre
el cual reflexionar.
Tal
penetración constituye un acontecimiento en la vida de iniciado. Indica éxito y
contacto y brinda una nueva oportunidad. Las dos palabras que le siguen indican
los efectos de esta penetración, por eso son inevitables y no pueden impedirse.
De ello quizás se infiera que, una vez que el iniciado ha penetrado hasta donde
la revelación es posible, logra automáticamente la necesaria fijeza,
concentración, aplomo, polarización y enfoque, que le permitirán traducir en
términos y símbolos lo revelado, e impartir la significación a los
intelectuales con los cuales trabajan principalmente todos los iniciados. Quise
aclarar esto porque los estudiantes casi inevitablemente piensan en términos
de secuencia. Los efectos de la penetración (en este caso, dos) son
simultáneos y no secuenciales. La polarización de la conciencia del iniciado y
la consiguiente condensación de la verdad producen una inevitable precipitación
que tiene lugar en un destello de tiempo, y da por resultado una percepción
intuitiva instantánea, siendo uno de los primeros aspectos de este proceso
dual. Reflexionen sobre esto y recuerden al respecto que el iniciado -en
proceso de recibir la revelación- actúa fuera de tiempo y espacio, tal como
ustedes lo entienden.
Su conciencia
está libre, si se la compara con la del hombre común, y la parte más urgente y
difícil de su tarea es captar correctamente la verdad, la información o la
revelación que se precipitan, y luego proporcionar una estructura análogamente correcta,
a fin de poder satisfacer la inmediata necesidad humana. Por consiguiente,
verán que el iniciado aprende a penetrar en el reino de la razón pura desde el
reino de la mente, polarizándose allí y precipitándose entonces la verdad. Así
aprende a penetrar, y las tres etapas que preceden a la penetración fueron
necesariamente secuenciales, hasta hacerlo tan fácilmente que puedan ser
instantáneamente trascendidas. A través de la vida en los tres mundos aprendió
a penetrar en el mundo de la mente, y la mente concreta inferior se convirtió
en su instrumento, integrando su personalidad, abriéndole el mundo del
pensamiento y haciéndole conocer los procesos para la creación de formas
mentales; por medio de la meditación aprendió también a establecer contacto con
el alma, el Hijo de la Mente, que es Él mismo, y con el tiempo se identificó
con esa alma; de hecho se trasformó en el alma, pudiendo crear en el mundo
mental esas formas vivientes que imparten luz, ayuda y verdad a os demás; así
sirve, y también aprende por el desarrollo de la percepción a penetrar en los
niveles del pensamiento abstracto, la antecámara del mundo de la razón pura, y
a través de estos tres aspectos de la mente descubre que posee las "tres
llaves" que le permitirán hurgar en el conocimiento, la sabiduría y la
razón de la Mente Universal. Esto le es revelado cuando penetra más
profundamente en lo que se llama el Arcano de la Sabiduría, la Mente de Dios,
el tercer Aspecto divino, que está esencialmente oculto en la frase simbólica y
pictórica "la nube de cosas conocibles". La nube simboliza esa zona
de los propósitos de Dios, que aún no fueron revelados, y pueden serlo
inmediatamente si los discípulos e iniciados del mundo quieren "penetrar
hasta el punto de precipitación".
En el futuro
esta idea debería fundamentar todo lo que ustedes llevan a cabo al practicar la
meditación. Deberían considerar la meditación ahora como un proceso de
penetración, efectuada como acto de servicio, con la intención de llevar
iluminación a los demás. Me he ocupado hoy de estos Puntos de Revelación, desde
el ángulo de la visión del iniciado. El proceso y la técnica realizan su
trabajo, siguiendo a éstos el reconocimiento que el discípulo adjudica
internamente a lo que ha realizado.
SEXTA PARTE
En mi última instrucción traté ciertos aspectos
del nuevo acercamiento al discipulado y a la iniciación; es esencial que los
antiguos conceptos -grandemente útiles en su día- sean olvidados y sustituidos
por métodos y técnicas más nuevas. Esto hoy es muy necesario debido al
sorprendente desarrollo de la conciencia humana, durante los últimos
veinticinco años. Los pasos dados en el Cónclave realizado en Shamballa en 1925
(basados en las provisorias conclusiones del centenario Cónclave anterior) y
las presiones ejercidas por la Jerarquía, resultaron muy exitosas, y del caos
de la guerra mundial (precipitada por la misma humanidad) va surgiendo la
estructura de la verdad y la respuesta paralela del mecanismo humano, que
garantiza la perpetuación y el rápido desarrollo de otra etapa de la enseñanza
de la Sabiduría Eterna.
En mi última instrucción empleé una frase sobre la
cual quisiera llamarles la atención. Hablé de la futura capacidad del género
humano para "participar en la gran tarea jerárquica de iluminación, precipitación
y elevación". Estas palabras significan mucho más que su obvio
significado y quisiera dilucidarlo en parte.
Los hombres se inclinan a pensar que todo el
objetivo del trabajo de la Jerarquía es buscar y poner a los hombres en
contacto jerárquico, fase menor de la actividad jerárquica, que en la
conciencia de ustedes parece de primordial importancia ¿no es así? Su principal
esperanza, a medida que desarrollan sus posibilidades latentes, es ayudar a los demás a hacer lo
mismo. Realmente esta idea es digna, no obstante se funda en una interpretación
errónea. Por lo tanto, permítanme arrojar luz sobre esto, citando El Antiguo
Comentario:
"Cuando la luz ilumina las
mentes de los hombres y agita la luz secreta dentro de todas las demás formas,
entonces Aquel en Quien vivimos, revela Su oculta y Secreta Voluntad iluminada.
"Cuando el propósito de los
Señores del Karma no tenga ya aplicación, y todos los planes entretejidos y
estrechamente relacionados se hayan cumplido, entonces Aquel en Quien vivimos
puede decir: “¡Bien hecho! ¡Sólo lo bello permanece!”
"Cuando lo más bajo de lo
inferior, lo más denso de lo sólido y lo más elevado de lo superior, sean todos
elevados por las pequeñas voluntades de los hombres, entonces Aquel en Quien
vivimos puede elevar la vívida e iluminada esfera de la Tierra y convertirla en
radiante luz, entonces, otra Voz más excelsa le dirá: “¡Bien hecho! Sigue
adelante. La Luz brilla'”.
Observarán que estas palabras acentúan la
realización humana y no lo que la Jerarquía hace por el hombre. Cuando los
hombres obtengan la iluminación, agotarán inteligentemente la cuota kármica de
su época y elevarán a los reinos subhumanos (con la actividad refleja de elevar
simultáneamente lo superior), entonces podrán participar, y lo harán, en el
trabajo de la Jerarquía.
Durante eones este ciclo de participación pareció
estar demasiado lejano para tenerlo en cuenta; sin embargo, cuando la humanidad
precipitó la guerra, acercó en forma más automática y algo sorpresiva, la
realización final. Le seguirá rápidamente la iluminación de las mentes de los
hombres. La ciencia llevó a cabo maravillosamente el proceso de elevar los
reinos subhumanos, cuya realización culminante fue la fisión del átomo y la
penetración del aspecto "espiritual interferente" del espíritu humano,
hasta las mismas profundidades del mundo mineral. Reflexionen sobre esto.
Por lo tanto, si pudieran ver las cosas tal como
realmente existen hoy en el mundo, y verlas en su verdadera perspectiva (y esto
en lo que a ustedes concierne, es desde el ángulo del Maestro), sabrían
que se ha dado un gran paso para:
1.
Instituir una
iniciación más rápida, en forma grupal.
2.
Establecer un
contacto mucho más estrecho y amplio entre la Jerarquía y la humanidad.
3.
Revelar la
verdadera significación de la iniciación.
Esta verdadera significación reside aún detrás de
la cortina que vela la verdad final. Allí existen los grandes secretos de Sanat
Kumara y deben ser descubiertos a su debido tiempo, y la verdad respecto a la
iniciación es uno de ellos.
Cuando la Jerarquía se retiró detrás de ese velo
separador en la época atlante, marcó el comienzo de un intervalo de oscuridad y
aridez y un ciclo de "abstracción en blanco", que persistió en su
forma mas cruda hasta 1425 d.C., aclarándose desde entonces sensiblemente hasta
llegar al año 1925. Posibilitó a la Jerarquía considerar la necesidad de la
reorientación y la inminente revelación del primer secreto -el secreto de la
iniciación. Observen bien lo que digo aquí. La humanidad había alcanzado una
etapa en la que podía realizar la "abstracción" y, oportunamente, por
la mera fuerza de la voluntad espiritual, arrancar los secretos que custodiaban
los Guardianes detrás del velo. Esto presentó a la Jerarquía otro problema.
¿Cómo podría permitirlo sin acarrear peligros, por la avidez de la verdad pura,
y confiar en la humanidad simultáneamente? La revelación trae responsabilidad
y, a menudo, peligro. Los hombres, como individuos, pueden captar algunas de
estas verdades de la iniciación y emplearlas para sí mismos con impunidad, pero
su revelación a quien no está preparado podría involucrar graves riesgos.
Por lo tanto, se decidió que debía presentarse al
aspirante expectante una imagen más real de la naturaleza del discipulado, y
que al erróneamente interpretado principio de la obediencia oculta debía
aplicarse el "pedal suave" (si puedo emplear esta frase) y los
hombres ser "liberados para poder penetrar" y -según se dice-
enseñárseles la reticencia necesaria mediante la prueba y la experiencia.
Es interesante notar que el ciclo que se inaugura
ahora en el mundo es el del "Progreso por medio de la Participación"
y que la humanidad evolucionada puede compartir ya el trabajo, la
responsabilidad y la entrenada parquedad de la Jerarquía, mientras que paralela
y simultáneamente a esto, la masa humana aprende las lecciones de la
participación económica, en lo cual reside, hermanos míos, la única esperanza
del mundo.
Cada iniciación que reciben los discípulos,
permite esta estrecha participación oculta en la vida jerárquica. Involucra,
para la humanidad evolucionada, un notable aumento de la vitalidad y de la
tensión y potencia vitales. Esto se refleja entre las masas, y se demuestra por
la constante demanda de mayor velocidad y el enorme aceleramiento de la vida
del género humano en todos los sectores del vivir. Este aceleramiento se
sincroniza con la creciente preparación de los discípulos de todas partes para
la iniciación, de acuerdo a su estado y capacidad desarrollada.
La diferencia, hermano mío, entre la preparación
del pasado y la actual, reside en que antiguamente era una cuestión puramente
individual; hoy es algo que está estrechamente relacionado con el grupo a que
pertenece un hombre, siendo el aspecto individual de importancia secundaria. A
medida que el tiempo y la velocidad crecen en importancia para las masas
humanas, el discípulo (preparado para la iniciación) considera su progreso
personal en el sendero, de menor importancia que la capacidad desarrollada para
servir a sus semejantes, haciéndolo por intermedio del grupo al cual podrá
estar afiliado o es atraído. Para el discípulo que enfrenta las primeras dos
iniciaciones, este grupo constituirá un conjunto esotérico de personas que
exigen su lealtad y aprenden la colaboración y los métodos del trabajo grupal;
para el discípulo más avanzado, será el ashrama y el servicio que presta
directamente, dirigido por algún Maestro.
En los párrafos que anteceden expuse una serie de
ideas que si bien no son nuevas en su enunciación, lo son respecto a lo que
se refieren. Es importante que recuerden esto ¿o que lo descubran? La
significación de la participación y la relación entre el desarrollo espiritual
y la velocidad, son cosas importantes que deben destacarse. Gran parte de lo
que antecede tiene una estrecha relación con la insinuación hecha en las
páginas (266‑267). Sugiero que las relean.
Las Insinuaciones
Continuamente he insistido sobre la
necesidad de que los discípulos piensen en forma esotérica y esto es
quizás el pedido más difícil que puedo hacerles. La consideración de estas
insinuaciones debería proporcionarles mucha enseñanza, porque no son lo que
aparentan por una lectura superficial, y el esfuerzo por comprender e
interpretar, debería conducirlos lejos en el camino hacia la "reflexión
ocultista". Los Maestros no imparten enseñanza por medio de insinuaciones
cuando pueden hacerlo sin peligro en forma más abierta. En ningún momento
intentan ser misteriosos ni retener la enseñanza al investigador. Su método
es, en realidad, triple:
1.
La presentación de
esas verdades que derivan evidentemente de verdades ya presentadas. Esto por lo
general es la estrecha adhesión a la enseñanza esotérica de la época y
esencialmente el método de la presentación vinculadora.
2.
Ocasionalmente
(por lo general una vez cada siglo, después de Su Cónclave al final del primer
cuarto de siglo) se imparte un conjunto de enseñanzas más avanzadas, enseñanzas
que sólo las reconocerán unos pocos de los más destacados discípulos del mundo;
sin embargo, llegará a ser la forma común ocultista de enseñar durante el
siguiente ciclo de desarrollo. Éste es el tipo de trabajo que trato de llevar a
cabo con la ayuda de A.A.B.
3.
Tenemos también la
enseñanza que se da definidamente en el ashrama, no por escrito, cuando
prevalecen los otros dos métodos; llegará a expresarse a medida que surge la
necesidad y se les presenta la oportunidad de hacerlo a los discípulos que la
custodian. Su presentación depende del desarrollo -rápido o lento- de los
discípulos menores del mundo.
Estos tres métodos se aplican en la época actual.
A medida que un hombre se acerca cada vez más a su
meta, descubre que comienza a darse cuenta que toda la técnica de este
desarrollo consiste en una secuencia de revelaciones, inducidas por el
reconocimiento de las significaciones subjetivas de índole totalmente distinta
de los significados comunes y evidentes. En antiguos días, como bien saben, el
Maestro le decía al discípulo: "Aquí hay una insinuación" y al
hacerla le manifestaba la necesidad de retirarse y buscar el verdadero
significado hasta descubrirlo; sólo entonces podía volver para recibir la nueva
y consiguiente insinuación.
Actualmente no se emplea ese método, constituyendo
este cambio uno de los sistemas de entrenamiento para los discípulos de la
nueva era. El discípulo moderno debe reconocer la insinuación relacionada con
su grado de conciencia, la cual debe descubrirla en el conjunto de
instrucciones puesto a su disposición; buscar lo que para él es la afirmación
más profundamente esotérica en la enseñanza actual; abstraer de esta aislada
insinuación la significación, después de extraerla de su contexto, y
posteriormente aprender su significado y beneficiarse con el mismo.
Las insinuaciones dadas en esta etapa están
relacionadas con el tema de la revelación, o conciernen a las técnicas que
hacen posible la revelación. La insinuación, por ejemplo, con la cual pueden
ustedes trabajar, hasta que reciban la siguiente secuencia de la enseñanza,
está contenida en este párrafo y en el anterior. La descubrirán si toman cada
frase, dan libre juego a su intuición y buscan el significado y la
significación relacionados con la posibilidad de la revelación. Hoy trato de
indicarles la relación existente entre iniciación y revelación, la cual
-inducida por la recta orientación y el recto pensar- es parte del
entrenamiento del iniciado, y muchos de los que se entrenan demoran su
progreso por no reconocer la revelación cuando sobrepasa la línea de su
horizonte espiritual.
Se les han dado ya cinco insinuaciones, y quisiera
que captaran su correlatividad, porque pueden ser valiosas para ustedes y otros
discípulos:
1.
Los cambios
producidos en la Jerarquía se debió al trabajo de los discípulos del mundo. Se
han preguntado (al estudiar esta insinuación), ¿por qué fueron los
discípulos?
2.
La actual
planificación humana constituye la primera indicación del surgimiento del
aspecto voluntad. ¿Por qué esto es correcto?
3.
Los discípulos de
todos los ashramas tienen la tarea simultánea de "modificar, calificar y
adaptar el Plan divino". ¿Por qué es así? ¿Por qué no se
impone el Plan?
4.
El iniciado adquiere conocimiento porque
trabaja. ¿Qué significa esta insinuación?
5.
La clave para la
correcta interpretación de una insinuación reside en su asociación con la idea
de dirección en tiempo y espacio.
Estúdienlas y vean qué relación tienen y cuál creen
que es el significado interno que están destinadas a impartir.
Las Fórmulas
Algunos dirán que estas fórmulas son tentativas de
aspirantes avanzados para confinar dentro de los debidos límites, algunas de
las revelaciones expuestas. Expresan un pasado, indican una revelación y
arraigan al aspirante reflexivo en el mundo del significado, porque en ese
mundo aprende a trabajar y vivir, y desde ese mundo debe empezar a trabajar en
dos direcciones, en tiempo y espacio, pues el mundo de significados es la
antecámara del “Círculo de Liberación". A este "Círculo de Liberación"
entra siempre el iniciado individual, y lo ha hecho a través de las edades,
pero por primera vez la humanidad misma está entrando ahora como un todo. Éste
es el resultado de la experiencia de la guerra 1914‑1945. La humanidad que
entra en este círculo enfrentará la primera gran lección: la Unidad de la Vida
Una. Esta forma de presentación será más fácilmente reconocida por las masas
que las palabras Hermandad, Relación, Fraternidad. La Vida y su socio equilibrador
la Muerte, son aspectos antiguos y familiares en la vivencia general de las
masas, y la vida es su punto de partida en toda revelación; la muerte es el
resultado de toda revelación, o desaparición de los velos.
La fórmula que aquí les presentaré está compuesta
de tres palabras estrechamente relacionadas, y el tema sobre el cual debe
ocuparse el estudiante se refiere al tipo de relación indicada -no por las
palabras sino por la misma naturaleza de aquello que las relaciona. Ésta no
es una relación evidente, sino el significado esotérico y sutil que la
intuición revelará y las palabras externas ocultan.
EL SOL . . .
NEGRO . . . ANTAKARANA
Estas palabras constituyen y crean, cuando están
ubicadas en su orden correcto, una fórmula mágica y mántrica muy poderosa.
Tienen una tenue aunque definida conexión con la tercera iniciación, pero no se
les pide que se ocupen de este aspecto, sino con el triángulo creado y las
líneas de fuerza puestas en movimiento cuando la palabra correcta se encuentra
en el ápice del triángulo. La clave para la correcta orientación de su
pensamiento reside en la comprensión del triple aspecto del Sol, de la unidad de
la realidad y de la dual naturaleza del antakarana. Más no puedo decirles;
deben debatirse con la fórmula y desenterrar o traer a la superficie su
significación oculta. De acuerdo a las insinuaciones hechas en relación con las
otras cuatro fórmulas, su nota clave seria:
Condúcenos de lo Individual a lo Universal.
Puntos de Revelación
Quisiera llamarles más directamente la atención
sobre las tres etapas de la revelación; las trataron y consideraron ya; si
lograron seguir estrictamente este trabajo habrán adquirido algo de lo
automático y esencial de su actividad.
La revelación raras veces irrumpe en toda su
belleza en la conciencia del discípulo; es un proceso de gradual y constante
desarrollo. Las tres palabras dadas que describen las etapas, se relacionan con
el iniciado o discípulo individual, y expresan las etapas en que hace impacto
la revelación en su mente. Hay causas internas paralelas, responsables de las
etapas externas de Penetración, Polarización y Precipitación, y son:
1.
El "punto de
luz que avanza".
2.
La dirección
correcta, o el enfoque de la potencia "que avanza".
3.
El impacto
espiritual.
Nuevamente
aquí (si sólo pudieran verlo) tienen una ilustración de los procesos y de la
interacción de la Invocación y la Evocación y del establecimiento de la triple
relación entre una realidad interna y el hombre externo, el discípulo en su
propio plano; tenemos una actividad evocadora de naturaleza tan poderosa que
produce las correspondientes actitudes y expresiones exotéricas. En realidad,
tenemos aquí una fase de la actuación de la Ley de Causa y Efecto, demostrada
en forma muy ilustrativa. A medida que la Ley del Karma se hace sentir en el
plano físico externo, tienen ante sí la evidencia de las tres etapas de
Penetración, Polarización y Precipitación. Al mismo tiempo en los planos
internos, y debido a la existencia de la realidad interna, tienen las tres
etapas correspondientes: Luz que Avanza, Correcta Dirección, Impacto. Existe
también aquí una indicación de la estrecha interrelación de lo externo y lo
interno, que produce una condición en la cual el discípulo crea una situación
análoga a la fase -la extensa fase de la creación del karma y la precipitación
final del así llamado desastre crítico en su vida del plano físico.
Un estudio de las tres revelaciones indicadas en
la instrucción anterior revelará la exactitud de la afirmación que antecede.
Las he enumerado allí y me pregunto si las leyeron repetidas voces. Hallarán de
valor tomar estos tres puntos de revelación y aplicar a ellos las tres etapas
externas y las tres internas por las cuales pasa toda revelación. Quizás hayan
notado además que un punto de revelación conduce normalmente a otro. Si
estudiaron las tres revelaciones indicadas en las páginas (272-273) habrán observado
que todas conciernen al primer aspecto divino, comenzando con la energía
inicial puesta en movimiento por el pensamiento de Dios, que conduce a la
expresión de la Voluntad, y es el gran primer rayo en acción que se enfoca
luego a través de la mónada. En forma curiosa, tenemos en este tres
revelaciones -dadas en forma simbólica y efectiva- la expresión de las tres
etapas exotéricas:
1.
Penetración, o la
naturaleza descendente y circulatoria de la energía.
2.
Polarización, o el
efecto de la voluntad polarizada sobre esta energía.
3.
Precipitación, o
la intención enfocada y el impulso dirigido de la mónada.
La siguiente revelación secuencial será la de la
creatividad, el mundo de las formas mentales y el deseo con que cada ser humano
y la entera humanidad han creado, y también (observen bien esto) la Ley de
Causa y Efecto o del Karma, puesto en actividad por la humanidad en relación
con su propio destino.
He condensado aquí en párrafos relativamente
breves mucha e importante enseñanza sobre la revelación y sus procesos, y
acentuado una fase de la actividad humana (necesaria para traer revelación) que
hasta ahora recibió poca o ninguna atención. Existe la tendencia a considerar
la revelación como cosa aparte de todas las leyes y de una actividad
extraplanetaria, como algo que le sucede ocasionalmente al aspirante bien
intencionado y es relativamente impredecible e inesperado. He tratado aquí de
corregir esta impresión errónea.
SÉPTIMA
PARTE
Un verdadero problema se les presentaría a los
seudoiniciados si tuvieran que responder a ciertas preguntas, entre ellas, la
siguiente: ¿Saben en qué se inician ustedes? ¿Se están iniciando los discípulos
para entrar en la Jerarquía? ¿Existen ciertos contactos secretos que hacen
posible la iniciación? Conocer ciertos misterios y lograr el conocimiento,
hasta ahora desconocido, ¿constituye la recompensa de la iniciación? Sobre
estas cuestiones se hacen muchas conjeturas y se tienen vagas ideas.
En el curso de los años, les di muchas
definiciones de la iniciación, todas fueron útiles y veraces. Actualmente trato
de ampliar grandemente el concepto que tienen sobre esto, dándoles un sesgo
totalmente nuevo sobre este trabajo absorbente y afirmativo. Lo que debo decir
deriva de ciertas insinuaciones dadas en páginas precedentes, las cuales
ilustran muy bien el método de enseñanza profundamente arraigado en la técnica
jerárquica. Dije que:
1.
Se están
instituyendo ahora procesos de iniciación más rápidos.
2.
La iniciación vela
un secreto y su revelación es inminente.
3.
Cada iniciación
permite participar más estrechamente en la vida jerárquica y la
participación se halla estrechamente relacionada con la vitalidad y la tensión
vital.
4.
En la actualidad
la iniciación concierne a la vida grupal y no al individuo.
5.
La iniciación
concierne al futuro e involucra previsión.
6.
El factor tiempo
es uno de los principales temas o secretos subyacentes en la iniciación.
En esta
instrucción particular me ocuparé de estos seis puntos:
1.
Cuando digo que se
está instituyendo más rápidamente la iniciación, no debe inferirse que al
discípulo se le permite cierto relajamiento o que los requisitos no son tan
drásticos, ni puede recibir la iniciación antes de que esté realmente preparado
para seguir adelante, antes de haber comprobado su capacidad de avanzar en el
sendero. Esto no sucede en ninguno de esos casos. Tres factores son
responsables de este cambio en los requisitos jerárquicos:
a.
El desarrollo
mental de los discípulos de todas partes es actualmente de tal calidad que no
demoran mucho tiempo en hacer los ajustes necesarios o en cambiar sus actitudes
y condiciones de vida como antiguamente; tampoco tardan mucho en asimilar la
verdad presentada o en responder a la percepción intuitiva. Su captación de la
Ley de Causa y Efecto y su apreciación de la subsidiaria Ley de las
Consecuencias, son mucho más rápidas que en el pasado. Por lo tanto, estos
hechos deben ser reconocidos por los Maestros de categoría más avanzada y traen
en consecuencia un pronunciado ahorro de tiempo. Deberían considerar esto como
de gran importancia; su verdadera significación es que el período requerido
para que una verdad, un contacto o una captación espiritual, sean registrados
por el cerebro físico, se ha reducido grandemente, en forma casi fenomenal. En
pocos meses los discípulos (si son sinceros y honestos en su esfuerzo) pueden
ya dominar ideas y desarrollar respuestas, que en ciclos anteriores demandaba años
de esfuerzo jerárquico. Esto sucede con las masas humanas en todas partes, pero
en una vuelta inferior de la espiral. Hoy, el factor mente controla,
está alerta y entrenado. Son hechos que la Jerarquía no puede ignorar ni los
Maestros desean hacerlo, porque esa vivacidad mental les ha llamado la atención
durante edades y para ello trabajaron durante eones.
b.
Otro factor es que, en este momento, vienen a
la encarnación muchos discípulos que están ya preparados y dispuestos a recibir
la iniciación, y realizaron el trabajo necesario en vidas anteriores. Por lo
tanto, no es necesario perder tiempo y ya tiene lugar hoy una serie continua de
iniciaciones, lo cual debe producir forzosamente ciertos cambios jerárquicos
importantes; nuevas situaciones se producen en los círculos iniciáticos y se
proporcionan muchos candidatos aptos para las vacantes jerárquicas; esto trae
un traslado del personal jerárquico en escala hasta ahora desconocida. Es
innecesario decir que este traslado y cambio presenta sus propias dificultades
y oportunidades peculiares. Una de las más importantes de estas últimas, es que
los candidatos para la Iniciación de la Decisión son mucho más numerosos que en
cualquier época en nuestra historia planetaria.
c.
Repetiré: La iniciación puede recibirse
ahora en forma grupal; esto es algo totalmente nuevo en el trabajo de la
Jerarquía. Los candidatos no se presentan uno por uno ante el Iniciador, sino
muchos simultáneamente. Piensan en conjunto y en completo acuerdo; juntos son
probados y juntos llegan "al punto de triunfo", el cual reemplaza al
"punto de tensión"; juntos ven "brillar la Estrella", y
juntos la energía que emana del Cetro de la Iniciación los capacita para
recibir la energía especializada que será empleada más adelante en su futuro
servicio mundial. Este acercamiento grupal, intención grupal, "reticencia
silenciosa y reconocimiento vocal grupales" y esta dedicación y visión
grupales, no pertenecen ya a la etapa experimental. Esta realización grupal (no
me refiero al grupo particular de ustedes que no logró un sobresaliente éxito)
señala el punto donde se podrá inaugurar una nueva fase de la actividad en
Shamballa. Esto permitirá al Señor del Mundo convertirse en el Regente de un
Planeta Sagrado, lo que hasta la fecha no había sucedido. Ahora nuestra Tierra
puede convertirse en planeta sagrado, si se cumplen las condiciones impuestas.
La expresión de una nueva cualidad divina (aún no revelada y no la
reconoceríamos si se presentara) se está cristalizando lentamente, mediante el
proceso acelerado de la iniciación. Actualmente los discípulos son testigos del
surgimiento de una característica solar, por intermedio de su Logos planetario,
así como las "Vidas de Intención afines" -como se las llama esotéricamente-
fueron testigos hace muchos eones. A esta misteriosa y desconocida cualidad se
refiere el "fulgor" de la Estrella.
Nada más diré porque no lo
comprenderían; lo antedicho pueden aceptarlo como posible hipótesis sin ofender
su sentido común o intención. Sólo les pido simplemente que lo acepten.
Una gran oportunidad se les
presenta; el éxito del sistema de Raja Yoga, la soberana Ciencia de la Mente
(originada por el gran iniciado Patanjali hace once mil años), se está
evidenciando y sus técnicas se justifican. Lo que Patanjali desarrolló en bien
de la Gran Logia Blanca ha sido ahora satisfactoriamente divulgado y se ha
justificado en gran parte el propósito original. En los próximos siete mil
años, su sistema se empleará para entrenar discípulos en el control de la
mente. Por este sistema lograrán la etapa de "unidad aislada" y en
esa unidad -solos y sin embargo con muchos otros- recibirán la iniciación, que
les permitirá liberar las energías en un mundo de hombres que esperan y
demandan.
2. Ahora llegamos al segundo punto: que la
iniciación vela un secreto y que su revelación es inminente. No puedo
revelar cuál es ese secreto; concierne a un tipo particular de energía que
puede ser inducida en un momento de tensión suprema. La única insinuación
posible que puedo hacerles en relación con este misterioso asunto, es que está
estrechamente relacionado con la "Luz cegadora" que Saúl de Tarso vio
en el camino hacia Damasco y la "luz cegadora" que acompañó a la
descarga de energía de la bomba atómica. La "Luz cegadora" que
acompaña siempre a la verdadera conversión (un acontecimiento raro y repentino
cuando la conversión es verdadera y real) y la manifestación de todas las Vidas
que pasaron por la etapa humana de conciencia -de acuerdo a Su grado- y a la
luz liberada por la fisión del átomo, son una y la misma expresión en distintos
niveles de conciencia, y están definidamente relacionadas con los efectos y los
procesos de la iniciación. Esto no tendrá sentido hasta que hayan pasado por
ciertas experiencias iniciáticas. No le resulta fácil al aspirante común
comprender que las etapas progresivas en el sendero indican la capacidad
progresiva para "recibir la Luz". Cuando el aspirante dice en la
nueva Invocación: "Que la Luz descienda a la Tierra", está invocando
algo que la humanidad tendrá que aprender a manejar; ésta es una de las cosas
para las cuales los discípulos del mundo deben comenzar a preparar a la raza de
los hombres.
Estos desarrollos planetarios acarrean riesgos y ninguno tan
grande como el de la absorción de luz por la humanidad, en escala mundial, con
la consiguiente acción refleja en los tres reinos subhumanos. Nada que afecte o
estimule a la humanidad a una actividad progresiva, queda sin su inevitable
efecto sobre los tres reinos inferiores de la naturaleza. ¡Recuérdenlo! El
género humano es el macrocosmos de este triple microcosmos inferior.
Éste, como supondrán, puede ser
uno de los secretos del proceso iniciático. El "principio de
absorción" emerge como uno de los temas que deberá estudiarse,
comprenderse y dominarse entre una iniciación y otra, porque cada iniciación
lleva adelante el tema. En la actualidad, los efectos físicos de la fisión del
átomo y su consiguiente empleo constructivo, constituyen el problema
inmediato para la ciencia moderna y, les recordaré, este problema es ahora exotérico.
Su uso constructivo y el correspondiente empleo en los niveles esotéricos,
sigue siendo uno de los secretos de la iniciación.
3.
Como tercer punto
dije que cada iniciación indica una más estrecha participación en todas las
formas de la vida jerárquica. ¿Comprenden en alguna medida lo que ese
enunciado significa o cuáles son las implicancias? Me refiero no sólo a un
punto de profunda significación, sino también a una gran prueba. Hay una
contraparte espiritual o analogía superior, de la vida económica en la
Jerarquía de nuestro planeta. La participación está asociada con lo que tiene
valor, con lo que debería ser compartido, si se quiere hacer justicia y, básicamente,
se asocia con esos valores dadores de vida. Aquí me refiero a la participación
en lo que se refiere a las reacciones, las actitudes, los distintos tipos de
sabiduría, los diferentes problemas, las dificultades y limitaciones, a fin de
que sean constructivos en sentido grupal en vez de destructivos. Nada
destructivo tiene cabida en un ashrama, pero los discípulos pueden emplear y
emplean fuerza ashrámica en su trabajo y en los tres mundos, en forma
destructiva. Esto no es fácil de comprender. Quizás podría aclararlo si señalo
que la participación involucra el conocimiento total de todas las reacciones de
la personalidad de los miembros del ashrama, es decir, de todos los que se
preparan para las iniciaciones menores, por lo tanto, su graduación es inferior
a determinado grado. NO hay secreto que no sea develado y, como comprenderán,
el descubrimiento de la naturaleza real de esto constituye una prueba
importante para los discípulos. Todo lo que existe en la mente de un discípulo
puede ser conocido telepáticamente por los demás miembros del ashrama que
tienen el mismo grado de desarrollo o los de grado superior, pues por ley lo
mayor puede siempre incluir a lo menor.
Quisiera que los
estudiantes consideren este hecho inteligentemente y con atención; entonces,
llegarán al conocimiento de que sus limitaciones constituyen definidamente un
problema para los menos limitados. Llegará un momento en que los que aspiran a
ser admitidos en un ashrama y, posteriormente, a la iniciación, deben
comprender que sus limitaciones, puntos de vista relativamente mezquinos y
actitudes circunscriptas, son un obstáculo para los eventos ashrámicos
progresivos. Si el principio de participación tiene algún significado, tales
cosas son de gran importancia y dignas de suprema consideración. Una
ilustración de esto puede verse en la respuesta que dio el grupo al trabajo que
les pedí emprender en el transcurso de los años. Un escaso puñado respondió, se
sacrificó y trabajó arduamente para llevar adelante el trabajo de Triángulos,
distribuir la Invocación y ayudar en el trabajo de Buena Voluntad, pero es una
minoría muy pequeña. El resto sólo se interesó intelectualmente por el trabajo,
pero no hizo los sacrificios necesarios o se negó a hacer primeramente lo
primero, y dedicó su vida a las cosas secundarias. Esta limitación, como pueden
comprender, ha obstaculizado los planes ashrámicos, y aquellos que trabajaron
con todo corazón (y saben que sé quienes son) tuvieron que participar -con
dolor y sentimiento- de las limitaciones. He dicho con frecuencia que al entrar
en un ashrama, el discípulo deja atrás su vida de la personalidad y entra como
alma. Lo que enuncié en el párrafo que antecede no contradice de ninguna manera
este hecho. Sin embargo, debe recordarse que un discípulo se convierte en lo
que es, como resultado de la aspiración de su personalidad, de sus luchas en
los tres mundos y de la etapa de desenvolvimiento espiritual alcanzado. Por lo
tanto, aunque deje atrás su personalidad con sus defectos y problemas, revela
claramente a sus condiscípulos y a quienes están más evolucionados cuál es su
etapa de evolución, de qué carece su equipo y qué etapa alcanzó en el
discipulado. A este respecto recomiendo releer lo dicho en las seis etapas del
primer tomo de esta obra, donde el material dado es de gran valor aquí.
Al principio el discípulo quizás
poco tenga para compartir, en cambio revelará muchas cosas a los discípulos
avanzados para que las registren, las tengan en cuenta y las contrarresten.
También deben regular la energía que actúa sobre el discípulo que ingresa, de
manera que se adapte a su etapa de desarrollo, a su rayo y a su naturaleza. El
grupo de discípulos del ashrama que logró el mismo desarrollo que el nuevo
discípulo, actúa como grupo protector, y esto sucede cualquiera sea el grado,
en lo que concierne a la entrante energía superior. Cuando un discípulo
está momentáneamente desorientado, tal protección llega a ser una gran
necesidad y, cuando un discípulo está bajo un espejismo en su vida, impone una
real tensión a sus condiscípulos, los cuales deben compartir el impacto y
asumir conjuntamente la protección; ésta no es tarea del Maestro, sino que se
lleva a cabo bajo Su consagrada y sabia instrucción.
La participación ashrámica es
una de las grandes compensaciones del discipulado. Por su intermedio se puede
"soportar ocultamente" mayor luz. Quisiera que meditaran sobre esta
frase. Puede ponerse al servicio del Plan una gran fuerza unida y captarse el
significado oculto de las palabras: "Mi fuerza es como la fuerza de diez
personas, porque mi corazón es puro". La fuerza perfecta del ashrama
(simbolizada por el número 10) está a disposición del discípulo cuya pureza de
corazón le ha permitido penetrar en el ashrama; su conocimiento se trasmuta más
rápidamente en sabiduría a medida que su mente es sometida a la acción de la
comprensión superior de Aquellos con los cuales está asociado; gradualmente,
comienza a contribuir con su propia cuota de luz y comprensión, para quienes
recién ingresan y son iguales a él.
Todo con lo que pueden
contribuir los miembros de un ashrama constituye su fortaleza, disponibilidad y
utilidad, más lo que aportan Quienes recibieron la tercera iniciación,
"extrayéndolo" de fuentes aún superiores, o lo que, ante la
necesidad, los Maestros de los Ashramas pueden poner a disponibilidad. Los
estudiantes tienden a creer que un ashrama es dirigido por un iniciado de
quinto grado (el grado de Maestro). Esto pocas veces sucede. Por lo general hay
en cada ashrama tres "Maestros colaboradores", uno de Ellos se halla
en el ápice del triángulo, que actúa como Maestro dirigente del ashrama y es
responsable de la preparación de los discípulos para la iniciación. Otros
"Maestros asociados" a menudo trabajan particularmente durante los
ciclos de iniciación rápida, como sucede hoy. Otros también se están
preparando para la sexta iniciación.
Este proceso de
"participación" no involucra lo que generalmente se entiende como
"participar en las dificultades". En un ashrama no entran las
dificultades ni los problemas de la personalidad, sólo se reconocen la
imperfección y las limitaciones evolutivas (limitaciones para la expresión del
alma, que indican el grado o la etapa alcanzada en el discipulado). Sin
embargo, si los discípulos actúan o reaccionan de modo que se promueve un
ataque al ashrama, lógicamente es reconocido, pero tales casos afortunadamente
son muy raros; podrían ser más comunes a medida que la inspiración espiritual,
a la cual la humanidad ahora se somete y reacciona, ponga a un mayor número de
discípulos en relación con la Jerarquía. En el caso en que un discípulo ha
abierto una puerta para atacar a un ashrama -que como bien saben sucedió en el
caso de mi Ashrama- el trabajo conjunto de los discípulos es "sellar la
puerta" contra el mal amenazante, retirarle la confianza al discípulo que
comete el error y permanecer al mismo tiempo amorosamente a su lado hasta el
momento en que haya corregido el error de su proceder y dado los pasos
necesarios para detener el mal que inició.
Recuerden que nada de esto
constituye un ataque personal o individual a un ashrama. Los esfuerzos
relativamente débiles de una persona son inútiles y no hacen real impacto sobre
la vida consciente del ashrama. El mal liberado debe surgir de un grupo, aunque
proceda por intermedio de un discípulo individual. Éste es un asunto totalmente
distinto. Un discípulo lo hace si emplea en forma errónea la mente inferior y
su capacidad de razonar, la cual puede hacer aparecer lo negro blanco y
comprobar que la buena intención es responsable de la energía mal distribuida,
o puede dejar entrar el mal, influido por el espejismo, siempre que, repito,
sea un mal grupal. En estos casos el discípulo simplemente hace girar la llave
y permite entrar el mal grupal. Por ejemplo, el daño hecho al Ashrama del
Maestro Morya por H.P.B. en su encarnación como Cagliostro,* recién está
desapareciendo, y sus repercusiones afectaron a toda la Jerarquía.
* Cagliostro, W.R.H. Trowbridge.
El daño que se intentó hacer a mi Ashrama fue más
fácilmente contrarrestado, y la fuente de odio que representó, fracasó en su
tentativa por su reconocida mala reputación. Fue contrarrestado por el amor y
la comprensión, lo que no es tan fácil cuando se trata de un ataque de primer
rayo.
En un ashrama, por lo tanto, la participación
tiene lugar en las siguientes líneas:
a.
En la limitación
individual, pero no en problemas individuales o en dificultades de la
personalidad.
b. En el "arte de la protección oculta",
que involucra dos actividades: la protección de los discípulos circunscriptos y
la protección del ashrama, de toda tentativa de ataque o intromisión.
c.
En el servicio al
Plan, dando por resultado la acción en los tres mundos.
d. En la vida ashrámica con todo lo que ello
significa y en las oportunidades que así se presentan.
e.
En el estímulo
proveniente de la Presencia del Maestro y en las instrucciones que
ocasionalmente imparte.
f.
En el acercamiento
del poder, del amor o de la percepción interna, que sobreviene durante
cualquier ciclo iniciático, ciclo que (para nuestros propósitos) es de tres
categorías:
1.
La iniciación de
los miembros del ashrama, sea ante el Cristo o ante el Iniciador Uno.
2.
Las iniciaciones
que tienen lugar dentro de los ashramas afiliados y producen un efecto
específico de rayo.
3.
Las iniciaciones
de grado superior al quinto, que producen vacantes y, al mismo tiempo, causan
una enorme afluencia de poder.
Durante el período de estos ciclos, todos los que
pertenecen al ashrama reaccionan de una u otra manera; nadie avanza en el
sendero sin crear una nueva relación y convertirse en un mejor transmisor de
poder.
g.
En los resultados
de los eventos espirituales especiales, tales como:
1.
La atención dirigida de Shamballa.
2.
La afluencia de fuerza extraplanetaria.
3.
El poder "que se acerca", o es
dirigido por un Avatar de cierto grado.
4. La fusión
de todo pensamiento y actividad jerárquica en un evento dirigido, tal como el
Festival de Wesak y, acrecentadamente, la Luna llena o Festival de Cristo.
Hay otros acontecimientos que producen un efecto
definido sobre cada ashrama, efecto determinado por el rayo o por el "Loto
ashrámico en desarrollo".
Todo gran acto de participación da automáticamente
por resultado dos reacciones:
a.
La creación de un
punto de tensión.
b.
El surgimiento de
un punto de crisis.
No me explayaré sobre esto porque mucho les di
sobre estas líneas en escritos anteriores. Unir "dos puntos de
energía" (como, por ejemplo, dos discípulos) crea inevitablemente un punto
de tensión que puede liberar energía para servir al Plan. Produce también un
punto de crisis, de acuerdo al desarrollo de los discípulos involucrados. No se
produce un mismo punto de crisis cuando están implicados iniciados de grados
superiores. En estos casos, el punto de tensión da por resultado "una crisis
de proyección y dirección" que de ninguna manera se relaciona con la vida
o la condición del discípulo, o con su aspiración y comprensión.
4.
La
iniciación en la actualidad concierne a la vida grupal y no al individuo. Esto no es fácil de explicar a un grupo de
personas que se hallan tan polarizadas en sus personalidades que el aspecto de
la personalidad de sus compañeros absorbe su atención en todo momento. Digo
esto enfáticamente. Los discípulos aspirantes son mucho más conscientes de los
defectos y atributos de la personalidad de los demás, que los discípulos más
avanzados en los ashramas. El discípulo avanzado puede ser, y lo es, bien
consciente de los defectos, fallas y cualidades indeseables de aquellos con quienes
está asociado, pero su tendencia mental a la crítica no es el factor
determinante, como sucede en la mayoría de los menos evolucionados. Los
condiciona mucho más la aspiración, el esfuerzo y la intención fija, que el
aspecto de la personalidad. Mide el aferramiento del alma sobre el yo inferior,
principalmente desde el aspecto de la estabilidad de ese aferramiento; trata al
aspirante, por lo tanto, de acuerdo a ese reconocimiento, pero no lo hace
analizando su falta de desarrollo. Esto es algo de gran importancia, porque así
lo hacen los Maestros cuando eligen y entrenan a un grupo para la iniciación.
El Maestro no se ocupa de los defectos temporarios sino del aferramiento y de
la intención del alma y de cómo responde habitualmente el aspirante a la
energía del alma, cuando esa energía es aplicada. Habiendo un firme
aferramiento del alma, más un oído atento de la personalidad y un esfuerzo
consistente y sostenido desde ambas direcciones -alma y personalidad (y esto es
un ejemplo de la invocación y la evocación)-, el Maestro puede empezar a
entrenar a un grupo.
Esto, lógicamente, es un proceso
lento, desde el punto de vista del plano físico, pero en los planos internos
-donde no rige el factor tiempo- no tiene la menor importancia. Los Maestros
piensan en términos de ciclos y no en términos de una vida individual; como
ustedes no pueden hacerlo, excepto teóricamente, no les es posible
comprenderlo. Observo, por ejemplo, la experiencia, los fracasos y las
realizaciones de los discípulos de mi Ashrama, en términos de ciclos de mil
años. Lo que pueden haber realizado en esta vida, a menos que sea de destacada
significación, con toda probabilidad será totalmente desconocido para mí; si
quiero, puedo saberlo y lo hago en esos casos en que los resultados de alguna
actividad tienen repercusiones sobre mi Ashrama, o sobre una gran parte del
grupo de discípulos.
Permítanme exponerlo así: no
observo el mezquino egoísmo, las pequeñas y tontas vanidades y la inestabilidad
que los perturba, las palabras despiadadas que pueden pronunciarse sobre los
demás y el hecho de no amar o poner un erróneo énfasis en la vida diaria, y
tampoco lo hace Maestro alguno. Son asuntos de su propia alma; los resultados
afectan a su familia, amigos o grupo comunitario, y no nos incumben. Sin
embargo son cosas que las ven en los demás y afectan su juicio, evocan simpatía
o antipatía, alabanzas o acusaciones, pero -como individuos- los coloca
inevitablemente en el banquillo de los acusados. Ningún Maestro se erige en
juez. Cuando Cristo dijo: "No juzguéis y no seréis juzgados", indicó
un estado mental donde la mente y la comprensión controlan de tal modo, que el
aspirante no halaga ni culpa; debido a esta actitud general en el acercamiento
mental hacia las personas, entonces es libre para convertirse en miembro
definitivo de un Ashrama.
Si oportunamente consideran los numerosos y
evidentes fracasos de mi experimento al formar un grupo externo afiliado a mi
Ashrama, tal como está demostrado en el libro El Discipulado en la Nueva Era,
quizás se pregunten por qué elegí un grupo de personas así, o por qué quise
conocer sus pensamientos, defectos y fracasos. Lo expondré:
Después de haber hecho el
análisis de mil años (como lo hacen los Maestros) he sacado en consecuencia que
cada una de estas personas demuestra una definida intención egoica y cada una
en su vida personal está definidamente orientada hacia el mundo espiritual y
reacciona correctamente al control del alma -aunque a veces muy débilmente. El
alma las ha aferrado verdaderamente, y ese aferramiento se hizo estable y
persistente. No obstante, a pesar de los serios defectos, de las pronunciadas
cualidades de naturaleza indeseable de la personalidad y de los erróneos
énfasis, estas personas estuvieron y están preparadas para recibir
entrenamiento. Sus fallas y debilidades desaparecerán con mayor rapidez de lo
que creen, por la influencia que ejerce el alma -como el rocío desaparece bajo
el sol de la mañana. La tarea de los Maestros de reemplazar el laborioso
proceso de la iniciación individual por la iniciación grupal, está teniendo
éxito, aunque se halla todavía en la etapa experimental.
Los "ciclos de
interés", o esos períodos en los cuales los Maestros prestan una cuidadosa
atención al aspecto cualidad del género humano, también se está
acelerando; el proceso de "cálculo" tendrá lugar cada trescientos
años en vez de cada mil, como sucedió hasta el año 1575 d.C.. Este cambio puede
atribuirse a que el hombre responde con mayor sensibilidad al estímulo
espiritual y a la rapidez con que se ocupa de su personalidad. Lógicamente esto
no pueden percibirlo ustedes, debido al trato diario; sin embargo es evidente
para Quienes observan a la humanidad con gran desinterés y más profunda
comprensión, durante largos ciclos de tiempo.
El resultado de esta frecuente
vigilancia por parte de la Jerarquía, ha demostrado la confianza con que los
Maestros iniciaron la preparación de las personas para la iniciación.
La decisión de hacerlo así y el
permiso concedido desde Shamballa, hicieron surgir ciertas cuestiones que
debían ser consideradas. La mayoría de ellas son, lógicamente, demasiado
abstrusas para que ustedes las comprendan -lo cual corresponde a la mente y al
cerebro en vez del alma y el corazón. Evidentemente, si la iniciación es un
asunto del plano físico que requiere el reconocimiento en la conciencia
cerebral, los discípulos deben encarnar físicamente juntos (y con esto quiero
decir dentro del círculo infranqueable de los tres mundos, que son los planos
físicos densos del plano físico cósmico) durante un período de tiempo
suficientemente extenso, para poner a prueba sus reacciones, como grupo, sobre
el concepto de la iniciación-grupal y recíprocamente como participantes.
Durante gran parte de este tiempo, debe haber también una vida en el plano
físico compartida por todos en el grupo; esto no es necesario que involucre
similitud o identidad de ubicación, sino que debe implicar la similitud de los
asuntos mundiales y de la civilización. Esta necesidad en el plano físico es
-como percibirán- una prueba de integración individual, teniendo en vista la
posterior integración grupal.
Esta prueba la apliqué al
trabajar con todos ustedes en este grupo especial; la relación correspondiente
persiste después de la muerte, también en el aspecto interno y en la conciencia
de aquellos (no afiliados en la actualidad) que siguen siendo parte del grupo
que elegí con el fin de experimentar la preparación grupal para la iniciación.
Otros Maestros hacen lo mismo que yo. En el curso de los próximos quinientos
años esperamos presentar varios de estos grupos al Iniciador Uno. Todos los que
pertenecen a estos grupos han recibido la primera iniciación, como también
otras miles de personas en el mundo. Muchos han recibido la segunda,
particularmente aquellos que trabajan en ashramas de quinto y tercer rayos,
pues esos discípulos se caracterizan por la carencia de énfasis emotivo.
La Jerarquía se vio obligada a
adoptar la iniciación grupal debido al rápido desarrollo de la conciencia
espiritual de la humanidad, desarrollo que se demuestra -cualquiera sea el
rayo- como buena voluntad. Esta buena voluntad no debe ser interpretada como lo
hace el aspirante sentimental no entrenado de sexto o segundo rayo. Puede
adoptar varias formas: manifestarse, por parte de la ciencia, como sacrificio y
consagración de los frutos de la investigación científica al bienestar humano;
puede tomar la actitud de tercer rayo, de dedicar grandes bienes a empresas
filantrópicas o educativas. En ninguno de estos casos evidentemente el
discípulo se caracteriza por la así llamada naturaleza amorosa. Sin embargo,
los resultados de su consagración a la ciencia o su acumulación del prana
cristalizado, que pertenece al mundo financiero, están dedicados a ayudar al
género humano. Quizás estas palabras no sean gratas a algunos de ustedes que
tildan de vergonzosa una observación iracunda hecha por un condiscípulo y empequeñecen
los esfuerzos del que gana dinero, haciendo ambas cosas con un sentido de
autovirtuosidad digno de encomio.
El antiguo adagio de que
"el mal que los hombres hacen vive después de ellos, y el bien es a menudo
enterrado con sus huesos", esotéricamente es falso. El mal persigue a un
hombre en su próxima encarnación, hasta que aprenda a eliminarlo, pero el bien
que los hombres hacen (aún por diversos motivos) nunca se olvida, queda
asentado en la agenda de la Jerarquía.
Antes de que finalice este
siglo, miles permanecerán ante el Iniciador y recibirán la iniciación en forma
grupal; atravesarán la puerta de la iniciación juntos, y juntos
formularán sus votos. Este enunciado se aplica a la segunda y tercera
iniciaciones. Las iniciaciones superiores seguirán recibiéndose individualmente
o en grupos de tres, pero no más. Cuando los Maestros reciben la sexta
iniciación, lo hacen forzosamente solos, en el "punto medio" entre
Shamballa y la Jerarquía, aparentemente abandonados por ambos grupos
observadores. Allí, en completo silencio y en situación de "unidad
aislada", toman Su gran decisión. Recién entonces se darán cuenta del
vasto auditorio espiritual de observadores que han esperado conocer Su
voluntad.
5.
La
iniciación concierne al futuro e involucra previsión. Repetiré nuevamente y diré que el tema o móvil
de la iniciación es muy difícil de explicar. ¿Por qué debe involucrar la
previsión el hecho de ser iniciado? Esta pregunta es la primera que surge de
sus labios. Responderé a ella con otra ¿Qué entienden ustedes por visión? Me
refiero, lógicamente, a la visión real que predice por lo tanto
acontecimientos. En todos los escritos místicos y esotéricos, la idea de la
visión, de ver o de materializar una visión, corre como hilo dorado a través
del pensamiento del aspirante. La conecta en su mente con la realización
espiritual, el logro de su meta y el reconocimiento de lo que reside en el
corazón de toda aventura espiritual elevada. Los escritos místicos se refieren
a visiones y siempre en términos de lo que está por delante, de lo que se desea
profundamente; el concepto es a menudo prostituido por un excesivo
emocionalismo o una sublimada expresión sexual. Los escritos ocultistas se
refieren con frecuencia a la visión como un punto móvil que avanza hacia una revelación
progresiva de la divinidad. Sin embargo, todo el concepto es relativamente muy
simple.
Cada iniciación y cada etapa preparatoria para
la iniciación, involucra ver lo remoto, aunque alcanzable; toda visión conduce
al importante evento de la sexta iniciación, cuando el Maestro enfrenta lo que
para Él es la visión culminante dentro de este círculo infranqueable
planetario. Toma Su gran decisión basado en la oportunidad vista, y por Su
respuesta a las siete fases de esa visión cósmica huella uno de los siete
senderos. Todas las visiones menores prepararon al Maestro para esta "gran
crisis de la visión"; después de haber tomado Su decisión, ya no hay
visión tal como comprendemos el término, sino una percepción real de tal
naturaleza que el elemento tiempo -según se evidencia como lo lejano y distante
entre esto y aquello, aquí y allí- desaparece para siempre. Lógicamente, este
enunciado quizás no tenga sentido para la mayoría de las personas.
Para el aspirante que tenga como meta el sendero
del discipulado, o uno de los siete senderos que lo apartan de la conocida
experiencia planetaria, existe eso que persistentemente imparte dos factores a
la conciencia:
a.
Una percepción
dualista de lo logrado y de lo que tiene por delante que realizar.
b.
Un reconocimiento
de los acontecimientos que, una vez experimentados, fusionarán a ambos en un
evento mayor, teniendo cabida, por lo tanto, el factor tiempo. Sin embargo, no
es el tiempo como lo condiciona la receptividad del cerebro humano, sino que
representa los movimientos evolutivos resultantes de una perfección adquirida,
aunque siempre relativa.
He dicho a menudo que el tiempo es la secuencia de
los estados de conciencia, tal como lo registra el cerebro humano, siendo por
lo tanto, un acontecimiento físico. Detrás de esta definición, sin embargo, hay
un tiempo real o verdadero, del cual va siendo acrecentadamente consciente el
iniciado. Poca atención se le ha prestado a la gran Ley del Karma, desde el
punto de vista del tiempo; sin embargo, determina la secuencia de la evolución,
del progreso evolutivo, el período de los reconocimientos kármicos y la
terminación de un ciclo kármico.
La enseñanza común sobre el
karma (particularmente en lo que respecta al elemento tiempo) fue terriblemente
tergiversada por la presentación estrictamente egoísta, dada por los primeros
instructores teósofos, que entendieron e interpretaron mal lo que dijo H.P.B..
No podían hacer otra cosa que relacionarlo con los asuntos individuales si
querían familiarizar al público con el concepto, aunque no obstante hicieron
mucho daño con su pueril establecimiento de épocas y temporadas y sus esfuerzos
para adjudicarse las funciones misteriosas de un Señor del Karma. Siempre es
difícil explicar el verdadero concepto del karma, porque concierne
predominantemente a los ciclos y a la secuencia de los acontecimientos
mundiales. Mucho queda por hacer todavía para relacionar el tiempo y
reconocerlo conscientemente.
A este respecto, la iniciación
podría definirse como el reconocimiento de tres cosas:
a.
El fin de un ciclo
de acontecimientos, por ejemplo, la retrospección.
b.
La aparición de un
eventual aunque inminente ciclo, por ejemplo, la previsión.
c.
La aceptación de
la iniciación o el reconocimiento de que tiene lugar, por ejemplo, la presente
actitud.
Aquí tenemos, en lo que respecta al iniciado, una
situación que incluye el pasado, el presente y el futuro y -en esta
presentación del Eterno Ahora a los ojos y al corazón atentos del iniciado-
tenemos, lo que es para él, en su particular etapa de desarrollo iniciático, la
culminación de toda visión o visiones. Esto lleva a un progreso definido;
cancela lo que se entiende comúnmente por karma; inicia causas nuevas y
espirituales que -a su vez- proyectan magnéticamente adelante al iniciado,
hasta que (en la sexta iniciación) "ya no necesita incentivo, porque la
visión es el incentivo y el tirón del magnetismo espiritual sobre nuestra vida
planetaria". Así puede ser esotéricamente expuesto.
Para el iniciado (en esta gran
etapa de la experiencia) el karma termina. Con ello quiero decir que el karma
-según lo entiende el estudiante común- ya no tiene efecto. Tampoco lo aferra
el buen karma, cuyo resultado es el sentimiento de bienaventuranza, ni el mal
karma, que imparte sentido de castigo, relacionado a la convicción de que ha
pecado (según lo denomina erróneamente el teólogo cristiano). La manifestación
y la Ley de Causa y Efecto están relacionadas; donde hay manifestación, esta
gran Ley -que rige a la sustancia y está innata en la materia- debe controlar y
condicionar la forma. Pero el Maestro permanece libre, dotado de conciencia
crística. Entonces maneja esta Ley, pero no es manejado por ella. Ésta es la
recompensa por haber seguido, primero, la visión mística y luego la visión de
la elección, previamente determinada, la visión del Plan y la visión de la
oportunidad cósmica.
Las últimas tres visiones son
diferentes de la visión autocentrada y dualista del místico, la cual forma
parte del desarrollo espiritual evolutivo de todos nosotros y han quedado atrás
en la mayoría de los aspirantes esotéricos. Nada más puedo decir sobre esta
visión superior, pues el tema es demasiado abstruso. Involucra el experimento y
la experiencia. A través de ambas fases el iniciado pasa y aprende la pequeñez
y la inexactitud de su antigua opinión e interpretación de la experiencia.
6.
El
factor tiempo es uno de los principales secretos subyacentes en la iniciación. Por esto observarán el gran énfasis que se pone
sobre el tiempo como un acontecimiento de suma importancia en la carrera del
iniciado. El tiempo a que aquí se refiere es como lo comprende el iniciado
-porque ya se ha liberado del control de la forma o de la sustancia material.
Es considerado tiempo cuando condiciona la velocidad, establece el ritmo,
dirige las relaciones, determina la elección y fija la decisión: actividad,
ritmo, relación, decisión. Las decisiones a las cuales se llega no están
relacionadas con la vida en los tres mundos, sino que personifican las
reacciones de la Tríada espiritual. Esto es muy difícil que lo capten, porque
en realidad no han construido ni empleado el antakarana todavía; se refiere al tiempo
que abre la puerta a la existencia extraplanetaria, el cual no sólo libera al
iniciado del plano físico cósmico, sino también del plano astral cósmico. Con
estos pensamientos pongo fin a esta exégesis, porque el lenguaje no posee
palabras para indicar la verdad, aunque tales expresiones fueron fructíferas y
de utilidad para el aspirante avanzado.
Las Insinuaciones
Los estudiantes esotéricos están sujetos a un
error si tienden a creer que una insinuación se halla tan cuidadosamente velada
y discretamente oculta, que sólo puede descubrirse después de una persistente
búsqueda. Pero no es así. Por lo general una insinuación es muy evidente y
debería serlo; sin embargo, su significado por concernir a la vida, al trabajo
y a las actividades del discípulo, es el factor que presenta dificultades y
exige una cuidadosa reflexión. Tomen, por ejemplo, la evidente insinuación (en
la página 280) donde se indican hasta los párrafos en que pueden hallarla. La
insinuación que ustedes debían tomar como guía está contenida en las palabras
relacionadas con el discípulo que debe "...reconocer la insinuación
relacionada con su grado de conciencia... Mi esfuerzo es sólo indicar la
relación entre iniciación y revelación".
Al estudiar esta insinuación se le sugiere al
discípulo cuatro ideas:
1. Reconocimiento ¿De
qué?
2. Su grado de conciencia ¿Cuál es?
3. Iniciación ¿Cuál?
4. Revelación También
¿de qué?
Hay algo que todos tienden a olvidar en la búsqueda febril de la
insinuación, y es que la insinuación es para el discípulo investigador.
No es de aplicación general a lo que a mi intención concierne, sino que debe
contener algo de lo que cada uno de ustedes necesita, a fin de dar el
próximo paso adelante, necesario durante el año que sigue a la recepción de la
instrucción. ¿Lo consideraron bajo esa luz?
Tienen aquí seis insinuaciones que pueden ser
resumidas en forma de preguntas, dirigidas personalmente a ustedes y a nadie
más, que requieren dedicación, comprensión y respuestas personales:
1. ¿En qué forma, yo, como discípulo de D.K., he
contribuido a inducir a la Jerarquía a establecer los cambios necesarios
concernientes a la tarea de influir a la humanidad?
Esto implicaría una vivencia de alto poder.
2. ¿El aspecto voluntad en mi vida está empezando
a crear situaciones en relación con el Plan jerárquico que yo, como discípulo,
debo seguir?
Esto implicaría una cuidadosa construcción del
antakarana.
3. ¿De qué modo he colaborado con el Plan, a fin
de "modificarlo, calificarlo y adaptarlo" para satisfacer la
necesidad que veo?
Esto implicaría una cuidadosa colaboración
alma-personalidad.
4. A medida que trabajo ¿tengo una creciente
visión de la intención divina y sé prácticamente más de lo que sabía?
Esto implicaría obediencia oculta en su
verdadero sentido.
5. ¿Trabajo siguiendo un programa interno y están
mis pensamientos y actividades correctamente dirigidos?
Esto implicaría la vida dual del discípulo y
la orientación correcta
6. En el entrenamiento que estoy recibiendo en la
vida, ¿reconozco los pasos preparatorios para la iniciación y la posibilidad
de la revelación inminente?
Esto implicaría un constante contacto
ashrámico.
Estas insinuaciones están destinadas, por lo tanto, a guiar al
discípulo en entrenamiento; las fórmulas tienen una aplicación más
amplia y conciernen al grupo, al Ashrama, a la Jerarquía y a los que trabajan
con el Plan, en los aspectos interno y externo de la vida. La síntesis de la
enseñanza o el entrenamiento dado, es algo que ustedes no deben pasar por alto.
La unidad, el individuo y la parte, son considerados siempre en relación con el
todo incluyente y en expansión. Uno de los signos de que se está preparado para
la iniciación es la capacidad de ver esta entidad incluyente y observar la ley
que se trasciende cuando la parte se convierte en el todo; el discípulo debe
ser capaz también de registrar y responder prácticamente a las leyes
espirituales principales que reemplazan a las que fueron trascendidas. En esta
última frase he hecho la séptima insinuación.
El Maestro de cualquier grupo particular trasmite
al discípulo, por medio de una insinuación, el deseo de que sea Su discípulo.
Antiguamente la insinuación era evidente y el Maestro la expresaba con toda
claridad. Actualmente, debido a la mayor percepción intelectual del hombre, la
insinuación sigue siendo evidente, pero está contenida en las instrucciones
grupales, que no se dan al individuo sino a los miembros de un Ashrama en una
etapa particular de desarrollo -como sucede con los que reciben estas enseñanzas.
Se hicieron siete insinuaciones, susceptibles de
una doble interpretación: de recepción individual y de condicionamiento grupal.
Deberían ocuparse del aspecto receptividad individual, porque el esfuerzo para
aplicar estas siete insinuaciones a sus vidas diarias de servicio los entrenará
en las técnicas de mi Ashrama.
Las Fórmulas
No tengo la intención de darles una fórmula en
esta instrucción. Las cinco que recibieron aún no las han visto ni explicado
-con una o dos excepciones; tampoco reflexionaron ni estudiaron estos
importantes procesos creadores. Para captar el significado de estas misteriosas
presentaciones, la imaginación creadora debe ser puesta en actividad; ,ha de
recordarse que estas palabras, símbolos y fórmulas, tienen una relación
progresiva con la iniciación para la que se está preparando el discípulo. Son
como las llaves para una puerta y -cuando son debidamente captadas,
comprendidas y empleadas -autorizan al discípulo a exigir la entrada, basado en
el trabajo demostrado, efectivo y creador. Evidencian también (y quiero que lo
observen cuidadosamente) que en cada iniciación el discípulo ha llegado a
captar durante la vida alguna gran idea divina.
En las cinco fórmulas que les fueron presentadas,
se les dieron cinco ideas divinas. Superficialmente parecían familiares, pero
cada una velaba una significación profunda y oculta. Cada una de estas cinco
ideas controla una de las cinco iniciaciones, pero no las di en su orden
correcto. Eso lo deben determinar ustedes. No tengo la intención de darlas ni
es necesario que reciban más fórmulas. Sin embargo, en posteriores
instrucciones, tomaré cada una de estas ideas supremas y regentes y trataré de
darles una visión iniciática, respecto a su significación esotérica.
Habrán observado que las fórmulas, como las di,
fueron ordenadas en dos grupos distintos. Lo menciono porque ambos emergen del
texto general y quizás no podrán discernirlo En un grupo hay cinco fórmulas y
todas conciernen a un concepto regente mayor. Estos conceptos son ideas divinas
traducidas en formas mentales humanas, condicionando cada una el trabajo de
nuestro Logos planetario. Son tan omnincluyentes, que poco puede hacer el
discípulo, excepto sentirse parte integrante de las mismas -y no puede
sentirse diferente.
El segundo grupo no es de tanta
importancia, aunque probablemente de mayor utilidad práctica; si el discípulo
es sometido a una meditación profunda y a un pensamiento concentrado, se lo
preparará para una más profunda comprensión del primer grupo de ideas divinas.
Las cinco fórmulas encierran en sí una sexta, que no voy a darla aunque la
mencione aquí. El segundo grupo de fórmulas es:
Fórmula I Concierne
a la integración en un Ashrama. Al sentimiento grupal. A la disipación del
espejismo por medio de la luz.
Fórmula II Trata
del alineamiento. De la revelación del antakarana grupal. De la realidad
revelada por un aspecto de la mente.
Fórmula III Trata
de los cambios en la naturaleza del alma. Del tiempo y el espacio. Del Eterno
Ahora o la inmortalidad.
Fórmula IV Trata
del aspecto Vida. Concierne a la circulación de la energía y, por lo tanto, al
método del proceso creador.
Fórmula V Trata del primer aspecto de la Voluntad. Se
relaciona con el propósito Divino y con Shamballa.
Fórmula VI Concierne
a la Muerte. Al trabajo constructivo del aspecto Destructor. Al
"paso" del ciclo zodiacal y de otros ciclos.
La sexta fórmula se deduce de las otras cinco. En estas
instrucciones he tratado las fórmulas principales. Las menores podrían ser
consideradas como el sometimiento de las fórmulas al primer y tercer métodos de
interpretación, mientras que el grupo de ideas principales concierne a los
métodos interpretativos segundo y cuarto. Esto es algo importante que deben
tener presente.
Puntos de Revelación
No olviden que todo lo que estoy comunicando aquí
está estrictamente relacionado con la iniciación. Las revelaciones acordadas
(de las cuales he indicado tres), conciernen al iniciado y a su trabajo, cuando
es impulsado desde el instante en que recibió una iniciación. La vida es una
total revelación reconocida o no por los hombres de todas partes; podría
decirse que únicamente existe eso, aunque la mayor parte es de poca
importancia, excepto en su secuencia combinada. Las revelaciones podrían
más bien considerarse como que crean o constituyen un "campo de
revelación" o una zona de conciencia, donde algún día se observarán cinco
puntos principales de revelación que serán captados y comprendidos; son la
sustancia que contiene en sí ese algo viviente que invoca a la luz; es ese
substrato material capaz de evocar esa "respuesta iluminada" que el
iniciado manifiesta cuando aprendió a generar los cinco puntos de revelación.
Estos cinco puntos (que indicaré) no deben confundirse con las cinco
iniciaciones. En verdad, están relacionados con ellas, pero en su orden
correcto constituyen una revelación, y ninguno de ellos puede ser
específicamente aplicado por ustedes a determinada iniciación. Realmente,
podría decirse que los cinco puntos son aplicables a cada iniciación, dándonos
-a medida que el iniciado puede recibirla y soportarla- cinco aspectos de la
actividad divina, que son cinco métodos o técnicas del futuro trabajo que debe
realizar el iniciado entre una iniciación y otra. La cita extraída de El
Antiguo Comentario que aparece en la página 272, puede considerarse como la
clave de la técnica.
Sin embargo, esa técnica es formulada por el
iniciado mismo y no impuesta por el Ashrama o el Maestro observador. Estos
puntos de revelación conciernen también a las técnicas de la creación, e
indican al Maestro la naturaleza del trabajo creador con el que -de acuerdo a
la ley y al rayo, y en relación con uno de los siete senderos- trabajará
oportunamente.
Todo el tema es demasiado complejo, lo
único que puede hacerse en la actualidad es insinuar los conceptos. El tema
general lo he abarcado hasta la fecha en cuatro grupos de pensamientos o ideas.
Aunque comprendo que estoy repitiendo lo dicho anteriormente, debo -en aras de
la claridad- volver a llamarles la atención sobre los mismos:
1. Los Cinco Puntos de Revelación. De éstos
ya les di tres:
a. Energía .............. Pensamiento
............... Energía directriz.
b. Voluntad ........... Expresión
.................... Inmolación. Sacrificio.
c. Mónada ............. Universalidad
.............. Luz extraplanetaria.
2. Modos de Interpretar los Puntos de
Revelación:
a. Por el acercamiento mental,
esotérico, espiritual, jerárquico y triádico, que revelan los hechos.
b. Esta quíntuple significación
anterior está condicionada por la iniciación particular que se está recibiendo.
c. Por las consiguientes
reacciones del iniciado que afectan su vida diaria, su servicio y actividad
ashrámicos.
d. Por el germen, la simiente,
la clave o la potencia inherente invocadora, que surgirán cuando se hayan
efectuado los tres acercamientos anteriores. Esta potencia será utilizada
posteriormente.
3. Las Técnicas Subjetivas Internas:
a. La etapa del "Punto de
Luz que avanza".
b. La etapa de la correcta
dirección de la potencia de luz.
c. La etapa del impacto
espiritual.
4. La Técnica Objetiva Externa de:
a. Penetración.
b. Polarización.
c. Precipitación.
Pueden ver, por lo tanto, que todos los procesos que
anteceden involucran definidamente una actividad creadora planeada. Sin
embargo, éstas no son ideas que puede utilizar el aspirante no iniciado. La
aplicación de estas técnicas mediante la comprensión se limita enteramente al
trabajo creador, llevado adelante en concordancia con el Propósito de Shamballa
y no con el Plan jerárquico. Las diversas etapas del cuádruple proceso que
antecede, marcan eventualmente el reconocimiento del divino Propósito por parte
del Maestro; demuestran también que ese propósito se revela en cinco etapas,
requiriendo además dos revelaciones finales de principal importancia.
Una de las líneas de pensamiento muy
necesaria para plasmar en los discípulos que avanzan y avanzaron, es
"pensar iniciáticamente". Esto significa que el pensamiento debe
llevarse a niveles puramente abstractos, personificando, por lo tanto, el
pensamiento libre de todo condicionamiento egoico y de la cristalización de la
mente inferior. Esencialmente es pensamiento triádico y el único que registra
el cerebro cuando el antakarana está parcialmente construido y hay cierta
comunicación directa desde la Tríada espiritual al cerebro de la personalidad.
Pongo énfasis sobre este punto, porque el
cuarto punto de revelación se relaciona con el reconocimiento repentino,
por parte del iniciado, de la potencia del Propósito, tal como se expresa en la
creación, más un reconocimiento paralelo de que la creatividad es -para el
Maestro- la expresión de todo aquello para lo cual Él se ha entrenado; al mismo
tiempo es el más bajo de los tres reconocimientos posibles acerca del Propósito
divino. Los otros nada tienen que ver con la creación dentro del círculo
infranqueable planetario, sino que conciernen a los factores que complementan
el pensamiento divino. No conozco otra manera de expresar estas realidades
profundas y abstrusas -abstrusas, porque el discípulo no ha creado aún el
mecanismo adecuado para comprenderlas. Por lo tanto, podríamos expresar este
cuarto punto de revelación como sigue: el Propósito mismo no es más que una
energía liberada dentro de los límites de la Cámara del Concilio, donde debe
tomar forma. Detrás de ella aparece aquello que la trajo a la existencia.
Les pediría que meditaran profundamente sobre esta
parte que hemos denominado Puntos de Revelación, por ser aspectos del
entrenamiento dado al iniciado. Son también -en una vuelta más elevada de la
espiral- la analogía esotérica o el significado superior de las palabras:
"Como un hombre piensa en su corazón, así es él". Sin embargo, en el
caso del iniciado, el corazón es sólo uno de los puntos condicionantes del
contacto, por intermedio de los cuales puede llegar el "punto de luz que
avanza".
Quizás sea un pensamiento algo nuevo para ustedes
enteramente nuevo e imprevisto-, como aspirantes y estudiantes esotéricos, de
que hay una revelación mayor inherente a la situación cuando el candidato a la
iniciación permanece ante el Iniciador.
Si consideramos los tres puntos de revelación
dados, puede demostrarse la profundidad del actual misterio en lo que concierne
a cada uno de estos puntos. El misterio del ojo y su relación con la luz
(esotéricamente comprendida) es muy grande, y hasta ahora ningún estudiante,
por asiduo que sea, sabe algo sobre el mismo. Por ejemplo, hermanos míos,
cuando el tercer ojo, el ojo interno, y la Mónada, están en alineamiento
directo con "el Ojo de Dios Mismo", en tal forma que lo que el Logos
planetario ve, puede ser parcialmente (por lo menos) revelado al iniciado,
¿quién puede predecir los resultados y la iluminación que traerá la revelación?
Cuando la verdadera naturaleza de la voluntad y la autovoluntad de la
personalidad (necesariamente en un orden muy elevado), sean comprendidas, la
voluntad del alma (tal como lo demuestra la actividad de la hilera o círculo
superior de pétalos egoicos) o atma, que se expresa como la voluntad
espiritual, y Sanat Kumara, serán también, a través de la iniciación, llevados
al alineamiento directo. Repito, ¿quién puede predecir cuál será la revelación?
Cuando (como se insinúa en la página 275) las miríadas de formas mentales de la
mente concreta o inferior, sean consideradas como ilusorias, y la mente
inferior y los pétalos del conocimiento del loto egoico, la mente abstracta
budi o razón pura, se pongan directamente en alineamiento con los
Señores del Karma, significará la finalización del karma en los tres mundos.
¿Quién puede predecir la naturaleza de la revelación resultante? El
alineamiento contiene la clave o llave de todos estos acontecimientos
profundamente espirituales.
Estas ideas deben surgir cuando el verdadero
estudiante ocultista enfrenta el reconocimiento de la oportunidad y se prepara
definida y conscientemente para la revelación. Será evidente que las
revelaciones que estoy considerando son el resultado o la consecuencia, de
permanecer ante el Iniciador Uno, pero únicamente cuando el Cristo presenta al
iniciado. Las iniciaciones anteriores pueden tener sus correspondientes
revelaciones de acuerdo a la gran Ley de Analogía, pero en sí son de un tipo de
ilusión muy elevado; tienen la cualidad de la ilusión y requieren el
reconocimiento (por el Iniciado) de que simplemente velan una posibilidad final
por la cual debemos trabajar y esperar.
OCTAVA PARTE
Considero necesario volver a reiterar que la
iniciación concierne al aspecto conciencia del discípulo, o del grupo que debe
someterse al proceso. Antiguamente el énfasis se había puesto sobre el contacto
con la Jerarquía y, según vimos, se empleó como medio de contacto la dedicación
consagrada y emotiva. Además observamos que en el tiempo transcurrido desde la
época en que H.P.B. dio esta enseñanza al mundo moderno, todo ha cambiado,
poniéndose ahora el énfasis sobre la iniciación de la conciencia del discípulo
o del grupo, en zonas de expresión divinas hasta ahora desconocidas.
Antiguamente los iniciados eran admitidos en el mundo de las ideas, de la
percepción intuitiva o del conocimiento búdico; su tarea era trasformar estas
ideas en ideales; así presentaban metas espirituales y objetivos jerárquicos a
la raza, siendo ésta su forma principal de servir. Actualmente, debido al
pronunciado desarrollo del género humano, los discípulos aceptados del mundo,
los que recibieron la primera iniciación (y son legión) y los iniciados de
grado más elevado, tienen objetivos que son posibles por su desarrollo mental,
los cuales pueden ser admitidos en zonas divinas de conciencia condicionadas,
que no fueron traídas a la existencia por las ideas divinas sino por la Voluntad
divina (su percepción de esa Voluntad estará de acuerdo con el grado de control
iniciático). Por consiguiente, su tarea consiste en percibir el Plan, que es el
sistema jerárquico de complementar la Voluntad divina, además del Propósito
percibido por los Guías de la Jerarquía. Deben procurar que el Plan se
convierta en expresión efectiva en el plano físico y en parte de la reconocida
conciencia de toda la humanidad. Por ser este desarrollo relativamente nuevo,
debido en su mayor parte al karma planetario y a la terrible situación que
enfrentó la humanidad, no avanzó suficientemente. Quisiera que observaran la
fraseología que empleo aquí.
Sin embargo, la evidencia del desarrollo del
intelecto humano en las necesarias líneas receptivas, puede verse en los planes
de las diversas naciones y en los esfuerzos de las Naciones Unidas para
formular un plan mundial que dará por resultado paz, seguridad y rectas
relaciones humanas. Es interesante observar que, desde el mismo comienzo de
este desenvolvimiento, tres factores ocultos rigieron el desarrollo de estos
planes: la significación claramente delineada, que ustedes aún no han
percibido, y el establecimiento de un límite de tiempo por las naciones que
formulan estos planes, dentro de cuyos límites se supone que será posible
alcanzar ciertos objetivos.
Será evidente por lo tanto y debido a que los
discípulos del mundo han cambiado la polarización, que la cualidad, los
procesos y la manera de actuar de la Jerarquía, han sufrido y están sufriendo
un cambio. La naturaleza o cualidad de los discípulos aceptados para que
participen jerárquicamente, condicionan el ritmo y Ia nota clave de la
Jerarquía en cualquier momento dado. Al mismo tiempo, nada de lo que hasta
ahora se ha desarrollado u obtenido se pierde y la cualidad devocional sigue
estando poderosamente presente; prosigue el enriquecimiento del acervo y, si
puedo emplear una frase tan inadecuada, la percepción de todos dentro de la
Jerarquía se ha expandido enormemente; se revelan constantemente zonas de
divina percepción que revisten el propósito divino.
La revelación no es sólo la prerrogativa y
recompensa del iniciado que se va realizando, sino que adopta
acrecentadamente nuevas formas y renovados delineamientos para los
Maestros que alcanzaron la realización -proceso hecho posible por la
percepción mental superior de los discípulos que ingresan. El trabajo grupal,
la reacción grupal y las posibilidades grupales, son llevados a su punto de
expresión más elevado dentro de la Jerarquía. Quisiera que estudiaran esto
cuidadosamente y que no consideren a la Jerarquía como un punto estático de
amor y actividad mediadora, que es con frecuencia la actitud que adopta el
discípulo. El proceso evolutivo condiciona a la Jerarquía, al condicionar a la
humanidad y todo lo demás en el universo manifestado. Sin embargo, hay una
interacción evolutiva que -en esta era y en este momento de crisis- está
produciendo efectos en la relación.
Abordando este tema desde otro ángulo, la
polarización mental del discípulo que trata de entrar en la esfera jerárquica
del trabajo está unificando el esfuerzo iniciático, que es nuevo en la historia
espiritual del planeta y el primer paso que se está dando en este momento en
los planos internos y sutiles para crear ciertas grandes "Crisis de
Iniciación", involucrando simultáneamente a los tres centros principales
planetarios, algo hasta ahora desconocido. Hasta el año 1875, la iniciación fue
un proceso secuencial, así como también mayormente individual. Esto va
cambiando lentamente; los grupos están siendo aceptados para la
iniciación debido a la relación reconocida y sentida, que no es la de discípulo
y Maestro (como hasta ahora), sino que está basada en la relación iniciática
grupal que existe entre la Humanidad, la Jerarquía y Shamballa. Esta relación
espiritual y sutilmente sentida, se está expresando hoy en el plano físico como
esfuerzo mundial para establecer rectas relaciones humanas.
A la iniciación ya no se la considera
esencialmente como el acercamiento más estrecho de un ser humano que aceptó
ciertas disciplinas por propia determinación y en forma progresiva y consciente
y avanzó para establecer un contacto más estrecho con la Jerarquía y un grupo
dentro de la Jerarquía; ese punto de vista se convertirá rápidamente en cosa
del pasado. Esto constituye el avance de un grupo de discípulos e iniciados de
mente espiritual, a nuevas esferas de la conciencia divina y a una armonía más
estrecha con la Mente del Señor del Mundo. Discípulos e iniciados lo llevarán a
cabo juntos, de acuerdo a su grado y etapa de evolución espiritual. No
me refiero aquí a la evolución de la forma, por cuyo medio se obtendrán tres
cosas:
1.
Un vínculo más estrecho de los tres centros
divinos (Shamballa, la Jerarquía y la Humanidad) de modo que la afluencia de
energía divina sea menos obstruida, facilitando el Propósito, el Plan y su
Precipitación en el plano físico.
2.
Una Jerarquía más poderosa y mucho más
estrechamente vinculada a la Humanidad, por el principio de la inteligencia
-que complementa el principio del amor- y una mayor armonía con el Propósito,
enfoque dinámico de toda energetización, desarrollo y crecimiento evolutivo
planetarios.
3.
Una fusión o establecimiento de relaciones
dentro de la humanidad misma, que traerá rectas relaciones humanas y la
consiguiente integración en la Jerarquía, lo cual constituirá una iniciación
masiva, posible por el proceso relativamente nuevo de la iniciación grupal, que
emerge del lento método de la iniciación individual.
Hermanos míos, estas cosas resultan
difíciles de aclarar, pero quizás haya logrado impartir una idea general como
base para una mayor reflexión.
El discípulo individual que va en pos de la
iniciación, se fusiona deliberadamente en el grupo con pleno y libre
consentimiento; realiza esta fusión por propio esfuerzo individual, siendo (a
través de todo el proceso) un agente totalmente libre, que avanza y va siendo
mentalmente incluyente en forma rápida o lenta según lo prefiera. Determinará
por sí mismo cuál será el acontecimiento y cuándo ocurrirá sin interferencia u
obstrucción de alguna fuerza externa.
Es una técnica espiritual relativamente nueva y
aceptada por iniciados y discípulos de todos los grados en los tres centros
divinos. Como todo lo que sucede en el plano subjetivo del vivir humano,
aparecerá en los asuntos humanos, en una forma u otra, una gran distorsión del
proceso y de la nueva técnica que constituirá una gran obstrucción (aparente y
temporaria) para el progreso humano y tendrá el carácter de una desviación y un
espejismo; lo emplearán en forma impulsiva y compulsiva los enemigos de la humanidad
y quienes trabajan constantemente contra las Fuerzas de la Luz. Esta distorsión
puede verse ya en todos los países totalitarios; el individuo no es
libre y su fusión con el estado y su progreso como entidad absorbida por el
estado -privada del derecho de elegir libremente y obligada por el temor y el
castigo a abandonar su propia vida autodirigida -es una creciente amenaza para
el género humano.
El uso correcto de esta misma energía
posibilita la fusión con la Jerarquía Estos puntos son dignos de consideración
e impartirán alguna comprensión de las condiciones mundiales actuales. El
subyacente Principio de Fusión y de esfuerzo grupal es correcto y parte del
plan divino; su complementación por hombres codiciosos, ávidos y ambiciosos, o
por discípulos engañados, es terriblemente errónea y conducirá al desastre. La
Jerarquía trata de evitarlo, pero los Maestros se ven obstaculizados (como de
costumbre) porque pueden confiar en muy pocos, debido a la falta de comprensión
del conjunto de personas bien intencionadas. Éstas, por ignorancia más
que por intención de hacer mal, no saben cómo detener la oleada del mal.
Las Insinuaciones
Hasta ahora les he dado -para su búsqueda
investigadora- siete insinuaciones. Intento darles únicamente estas siete,
porque tienen suficiente para muchos años de estudio. En efecto, cada una
podría proporcionar tema para un libro y la búsqueda de su significado
necesitará toda la percepción mental e intuitiva que ustedes poseen. La
significación inmediatamente evidente pueden captarla y apreciarla los
discípulos en probación. No obstante, las significaciones mucho más profundas
están al alcance de los discípulos y sobre éstas le llamo la atención al grupo.
Señalaré que la significación evidente es
aplicable al entrenamiento y desarrollo de los aspirantes individuales y, por
lo tanto, está de acuerdo a la forma en que antiguamente la empleaban los
Maestros de Sabiduría. Pero el significado más profundo que deben buscar, no es
fácilmente discernible y concierne a la impresión jerárquica, que involucra
necesariamente la intención ashrámica y su precipitación como servicio. Aquí
son de primordial importancia los Puntos de Revelación, y por esa razón pongo
tanto énfasis sobre este poco comprendido tema de la revelación.
Como es bien sabido, una insinuación es
susceptible de innumerables interpretaciones, de acuerdo a la etapa de
evolución y al grado alcanzado por el discípulo. Un Maestro puede calcular la
capacidad que tiene un discípulo para seguir adelante y alcanzar el
correspondiente grado de discípulo, por la manera de interpretar una
insinuación. En la instrucción precedente, les presenté una serie de preguntas
que se relacionan con este tema, pero no les dije que era una prueba. Estaban
expresadas en palabras que exponían las preguntas como aplicables en forma
general y personal. ¿Las consideraron así? No era necesario hacerlo, y (si
comprendieron realmente lo explicado sobre las insinuaciones) se habrán
preguntado por qué fueron redactadas en esa forma; entonces habrán considerado
los temas involucrados y las respuestas requeridas, desde el ángulo del ashrama,
que no es el punto de vista del individuo. No sé qué hicieron. Sólo espero que
su acercamiento sea correcto. Si interpretan, por ejemplo, la sexta
insinuación, entre otras cosas dice "mi esfuerzo es sólo indicar la
relación entre la iniciación y la revelación"; reflexionen además sobre la
iniciación que creen que ustedes recibirán como individuos, y la
consiguiente revelación que se les hará, entonces actuarán como un
aspirante y no como un discípulo. Si por el contrario sintieron, aunque
sea débilmente, que cada grupo iniciático enriquece el ashrama con su
revelación invocada, entonces se habrán acercado a la conciencia deseada.
Para conocimiento de ustedes, me propongo
tomar estas siete insinuaciones y -en esta instrucción y la siguiente- les
"desmenuzaré" cada insinuación y procuraré demostrarles algo (no
todo) de lo que una insinuación correctamente abordada puede impartir. Al
hacerlo evidenciarán que en la insinuación deben tener siempre presente tres
cosas:
1.
Que concierne al grupo -su interrelación, su
fusión, su iniciación y el servicio que presta.
2.
Está destinada a enseñarles algo nuevo en su
experiencia, aunque teóricamente les sea muy familiar.
3.
Como todo lo demás en la enseñanza ocultista,
es susceptible de siete interpretaciones que pueden, en forma general,
dividirse en tres. Una es la insinuación del discípulo en probación o
aspirante, otra la del discípulo aceptado y aún otra la del Maestro o iniciado
superior. La interpretación que quiero indicarles concierne al significado que
tiene para el discípulo aceptado y, por lo tanto, para quienes lean estas
palabras.
El discípulo en probación puede llegar a
la significación de una insinuación, porque puede ser comprendida en términos
de los tres mundos, es decir, su aplicación física, su expresión emocional o
devocional, y su formulación mental; el discípulo debe interpretarlo y
aplicarlo en términos del Plan, de la energía dirigida y del ashrama, puesto
que existe como servidor de la humanidad. Si se esfuerzan por llegar a esta
actitud y también a un espíritu de verdadero autoolvido, con toda seguridad
aprenderán mucho. No podré explicarles plena y adecuadamente las
interpretaciones, ni escribir extensamente sobre cada insinuación, pero daré
suficiente material para permitirles profundizar más las significaciones, que
de otra manera no sería posible. Debido a que estamos considerando los siete
rayos, no pierdan tiempo tratando de asignar las siete insinuaciones a las
siete influencias de rayo o a los siete principios. Los discípulos de todos los
rayos pueden trabajar con ellas en términos de los siete rayos si desean, pero
las siete interpretaciones de los rayos deben ser aplicadas a cada insinuación,
tarea demasiado grande para nuestro esfuerzo actual.
Las siete insinuaciones se emplean en todos los
ashramas como medidas educativas y cuando las di por primera vez (diseminadas a
través de los escritos durante los últimos años, comenzando en 1941 y en forma
más esporádica desde 1945, para que ustedes reflexionaran sobre ellas) no
mencioné este hecho. Sin embargo, pueden ver la riqueza de la contribución de
los discípulos desde la inauguración de la nueva técnica. Desde ese momento,
los discípulos de todos los ashramas y, por lo tanto, de todos los rayos, hurgaron
en el significado y llegaron a la revelación. Les hice estas siete
insinuaciones en su simple acepción moderna. Trataré de dárselas en su
presentación más esotérica, tal como se conservan en los Archivos de la
Jerarquía.
Insinuación una. Esta insinuación la di con las palabras siguientes: "Los
cambios producidos en la Jerarquía se debieron al trabajo de los discípulos del
mundo".
Aquí tienen un sencillo enunciado pero
característicamente desconcertante por sus implicancias. Su antigua formulación
en los Archivos consiste en un mandato al Maestro y reza:
"Considerar y reconocer los cambios en los
corazones de los hombres y cambiar las reglas a medida que los hombres, con el
tiempo y cíclicamente, cambian su acercamiento al ashrama. El ashrama no
permanece quieto. Nueva vida afluye de ambos lados".
Esto quizás arroje luz sobre la
interpretación que les di originalmente. Una de las tareas más difíciles que
enfrenta el Maestro es enseñar al discípulo a pensar en el ashrama y a actuar y
servir, pensar e invocar, como lo haría normalmente un miembro del ashrama. Por
lo tanto, surgen dos pensamientos al estudiar las dos versiones de esta
insinuación:
1.
La Ley de Cambio
rige tanto a la Jerarquía como a la humanidad.
2.
El discípulo que
actúa de acuerdo a esta ley debe hacer lo siguiente:
a.
Ocuparse de los cambios constantes y
transformadores de su propia personalidad.
b.
Adaptarse a los eventos que se desarrollan,
cambian rápidamente y tienen lugar en la Jerarquía.
c.
Contribuir a la inteligente circulación y
dirección de las nuevas energías que afluyen en, y por intermedio del ashrama,
sabiendo que es un centro de energías cambiantes. De esta manera actúa la
Jerarquía.
Ustedes que leen y estudian las actuaciones de los
ashramas, son testigos de un período de cambio y ajuste extremos y de una
reorganización de gran alcance. Siempre rige la ley oculta: "como es
arriba, así es abajo", y la reorganización de los asuntos planetarios que
está teniendo lugar ahora es parcialmente efecto de los cambios producidos en
la Jerarquía por dos factores principales, a los que me he referido con
frecuencia:
1.
El discípulo de
tipo superior y de mayor inteligencia que se afilia ahora al ashrama y demanda
instintivamente, trabajo y reconocimiento grupales.
2.
Las nuevas
energías que afluyen por intermedio de Shamballa a la Jerarquía, son de
naturaleza extraplanetaria, y se originan mayormente en la cualidad acuariana
del ciclo actual, energías que eliminan constantemente a las de la era
pisceana.
Por lo tanto, hermanos míos, desde el ángulo del discípulo investigador,
esta primera insinuación (en uno de sus más profundos significados) proporciona
tres líneas de pensamiento y reflexión meditativa: Cambio Evolutivo,
Reorganización y Responsabilidad Grupal.
Siempre está presente la idea del servicio que
presta la Jerarquía. Proporciona también el método para los cambios mundiales.
Pone el énfasis sobre la Jerarquía como lugar de reunión de las energías, y -en
la conciencia del discípulo- estos factores empiezan a emerger como vitales
vórtices de fuerza que reciben y distribuyen por mandato, constituyendo ese
mandato la voluntad enfocada y dirigida de los numerosos ashramas dentro del
Ashrama Uno. Grupos de discípulos actúan en ellos, ciega e ignoradamente al principio,
pero con un creciente sentido de responsabilidad, de relación y de dirección.
Al trabajar para el Plan en el plano físico, imparten al ashrama el sentido que
registraron y le trasmiten el agudo conocimiento de los cambios básicos
producidos en la conciencia humana, que son los resultados inmediatos de los
asuntos mundiales; debido a sus reacciones, a la cualidad de su reconocimiento
de la necesidad inmediata y a sus esfuerzos para presentar la verdad en
términos que emplean las "nuevas mentes" -como se lo denomina
esotéricamente-, el Maestro del Ashrama puede cambiar Sus técnicas, aplicar
nuevas ideas a las mentes receptivas e ir a la par del rápido desarrollo de la
humanidad y ocuparse de ella.
Al reflexionar sobre este problema el discípulo
debería extraer la idea de que él es ya parte de la Jerarquía y al mismo
tiempo parte de la esforzada e infeliz humanidad. Por consiguiente, no está
sólo o aislado, sino que forma parte de la Jerarquía porque ha "entrado
con su grupo"; esto es una realidad, aunque no comprenda las plenas
implicancias de esa frase. Al mismo tiempo aprende que sólo en la medida en que
ha desarrollado la conciencia grupal y empezado a actuar como aquel que fue
"absorbido dentro del grupo", podrá entrar en una relación más
estrecha y más vitalmente colaboradora con el ashrama al cual pertenece.
Insinuación Dos. "La actual planificación
humana constituye la primer indicación del surgimiento del aspecto
voluntad".
Así reza la segunda insinuación. Esto parece algo
relativamente simple y una trillada afirmación, y se debe a que realmente da
una idea y sinopsis general de la antigua fórmula. Estas fórmulas que
llegan al candidato a la iniciación como insinuaciones, son fundamentalmente
instrucciones para el Maestro, proporcionando en su totalidad una secuencia de
la enseñanza y desenvolvimiento progresivo de la verdad. Este hecho emerge con
más claridad en la redacción original, hasta donde puedo traducirlo o
transferir en palabras lo que originalmente fueron símbolos de palabras o de
ideogramas:
"Cuando el que busca el aspecto interno
observa la corriente que dirige, entonces el Maestro le indica el diseño; luego
debe esperar los resultados. Esto puede tomar tiempo. Los resultados no vienen
por la acción de uno sólo; aparecen cuando los muchos responden en la Tierra a
lo que llega del Centro superior a través del Uno. Lo hacen ciegamente cuando
están en la primera etapa; después avanzan con cuidado en la correcta
dirección. Así se cambian los asuntos en la Tierra".
La afirmación sobre la planificación fija la atención
del aspirante sobre el plano físico, entonces comienza a ver lo que se
denominan "indicaciones de dirección"; las ve como propósito
inmediato de la humanidad y es consciente de la ínfima parte que puede
desempeñar, colaborando en esta planificación o quizás negándola. En ambos
casos la decisión depende de su trasfondo, entrenamiento, circunstancias y
prejuicios, más su capacidad de elección. Sólo hasta esto puede llegar,
sintiéndose generalmente satisfecho de la parte desempeñada en los distintos
procesos, considerando a sus elecciones y decisiones como aspectos de su
determinación mental.
Pero en realidad está equivocado, y el
asunto tal como lo visualiza no es así. Debe aprender a funcionar en
forma completamente distinta. Esta insinuación nada tiene que ver con la parte
que debe desempeñar el aspirante como individuo, ni incluye el factor mental de
las cualidades de su propia naturaleza. En lo que al verdadero discípulo se
refiere, tres cosas se hallan involucradas y condicionan todo su acercamiento a
este problema de planificación humana:
1.
Su relación con el
Plan, tal como le fue comunicado dentro de los límites del ashrama.
2.
Su capacidad de
emplear cierta medida de la verdadera Voluntad divina, cuando afluye a través
del ashrama desde Shamballa, para complementar el Plan, constituyendo su agente
directriz.
3.
La secuencia del
planeamiento a medida que lo materializa en la Tierra en relación con el factor
tiempo. Tres cosas surgen en el pensamiento del discípulo en este
momento:
a.
Los pasos
inmediatos que tiene que dar a fin de llevar adelante el Plan, lógica y
prácticamente, empleando lo menos posible el aspecto destructor de la voluntad.
b.
La probable
duración del ciclo en el cual el Plan puede progresar desde su comienzo hasta
su cumplimiento.
c.
La valoración del
diseño en desarrollo, del cual la planificación material es una expresión.
Es necesario que descubra -hasta dónde la planificación humana está de acuerdo
con ese diseño. Debe sentir dónde se origina la disconformidad y qué pasos debe
dar el ashrama -hasta donde se lo permite su particular etapa de evolución-
para contrarrestar la distorsión del Plan. Sólo así él aprenderá a hacer
planes.
Por lo antedicho observará que es muy distinto el
acercamiento cuando el discípulo encara una insinuación, porque se le abren
amplios horizontes, predomina su actitud subjetiva, e inevitablemente su
relación grupal respecto a la planificación se hace muy evidente e importante
para él, como individuo, y para el grupo, como un todo.
Por esta razón los discípulos de un
ashrama no tienen convicción política ni poseen prejuicio nacionalista, lo que
no les es fácil lograr inmediatamente, pero va controlando gradualmente la
conciencia grupal, y junto con eso aumenta la capacidad del discípulo para
pensar y trabajar con el grupo en términos del Plan. Oportunamente comprende
que, en relación con la humanidad, la planificación de la Jerarquía se agrupa
en ciertas y definidas fases de actividad -todas relacionadas, todas tendiendo
a la exteriorización del Plan en cualquier siglo, ciclo o período mundial
determinado, y son:
1.
La fase del Propósito,
que se origina en Shamballa y es registrada por los Miembros mayores de la
Jerarquía.
2.
La fase de la Planificación
jerárquica, que es la formulación del Propósito en términos de posibilidad,
inminencia, adecuación y disponibilidad de los discípulos, además de las
energías para complementar el Plan.
3.
Luego viene el Programa,
donde el ashrama particular involucrado en la complementación del Plan, lo toma
y lo reduce a etapas formativas de impresión y dirección humanas, condiciones
necesarias para el surgimiento del Plan y de las dos fases de este
acondicionamiento. Cada una tiene dos aspectos, la destrucción de todos los
obstáculos y la presentación del Plan.
4.
El surgimiento del
Diseño jerárquico (basado sobre el reconocimiento del propósito, el
cuidadoso planeamiento y un programa detallado y cabalmente pensado), tanto en
las mentes de los discípulos del ashrama que están involucrados en la
complementación del Plan, como entre los intelectuales de la Tierra. Ambos
grupos tienen como tarea el primero, conscientemente y el otro
inconscientemente- introducir en la conciencia de las masas el diseño de las
cosas que vendrán, tarea nada fácil, como lo demuestra el actual estado de los
asuntos mundiales.
5.
Después viene la
fase final de la Precipitación, cuando se ha realizado todo el trabajo
subjetivo sobre la base de la posibilidad y cuando el diseño y una parte del
programa son reconocidos por los pensadores mundiales en cada nación, sea en
forma antagónica o favorable. Habiendo llegado a su etapa final, sigue
entonces por propio impulso la planificación.
Estas son algunas de las ideas que subyacen en la insinuación particular
que les di, en lo que al discípulo concierne. Su énfasis estará de acuerdo a su
desarrollo y etapa de evolución; algunos discípulos pueden ayudar al Maestro en
el proceso de planificación, porque van siendo sensibles a la impresión de
Shamballa; otros están absorbidos en formular el programa e impartir algunos de
sus rasgos a discípulos más limitados, poniéndolos así a trabajar. La
Jerarquía siempre conserva un grupo de discípulos cuidadosamente elegidos que
se dedican a trabajar exclusivamente de acuerdo al diseño; ésta es una fase muy
importante del trabajo y requiere un espíritu de síntesis y la habilidad de
controlar las corrientes de energía jerárquica. Los discípulos que no están tan
adelantados y que, por lo tanto, se hallan más cerca del pensamiento humano, en
un momento particular de la historia, emprenden la supervisión de la
precipitación del Plan. Su trabajo es lógicamente mucho más exotérico, pero es
de gran responsabilidad, porque cuando el Plan ha alcanzado la etapa de la
complementación humana, pueden surgir errores y desaciertos.
En cada ashrama se encuentran esos discípulos cuya
tarea consiste en hacer los reajustes necesarios del diseño y los cambios que
exige el programa a medida que se lleva a cabo el proceso de precipitación. La
libertad humana, por ley, no puede ser infringida. La ejecución del Plan y su
desarrollo es, en último análisis, un asunto de la entera humanidad, una vez
que ha alcanzado la etapa de precipitación, la cual depende de las respuestas
de los cerebros humanos, del reconocimiento de la necesidad y de su origen.
Esto no debe olvidarse.
La precedente breve explicación de las
implicaciones de una insinuación y particularmente de la segunda, debería
demostrarles cuán rica es la zona o la atmósfera de una insinuación, si puedo
emplear una frase tan peculiar, y también que las insinuaciones conciernen
mayormente al deber ashrámico.
Las Fórmulas.
En lo que respecta a las fórmulas, presenté cinco
y como la sexta no puede darse, sólo mencioné su naturaleza. Es todo lo que
puedo hacer ahora. Sin embargo, quisiera resumir aquí lo dado ya, debido a la
gran importancia del tema.
Di varias definiciones de una fórmula y es
necesario repetirlas. No son muchas, pero indican una fase de la actuación
jerárquica y del entrenamiento por medio de una definida técnica esotérica, que
esencialmente debe captar todo trabajador de un ashrama. Por lo tanto les
concierne a ustedes.
Abarqué también su descripción y significación,
haciéndolo de dos maneras, la primera concernía a la forma en que el discípulo
aplica la fórmula al servicio y a su vida ashrámicos; la segunda se refería más
al significado universal y general. Por lo tanto, podemos resumir lo dado, en
forma triple, proporcionando así un acercamiento a las fórmulas fundamentales,
más estrechamente integrado, aunque de muy amplia utilidad. Todo eso me ha
proporcionado el trasfondo de lo que siento necesidad de decir sobre estas
fórmulas:
I. Definición de las Fórmulas.
1.
Son modos en que
el segundo rayo presenta las ideas del alma. Constituyen, esencialmente, formas
geométricas que están detrás de todas las manifestaciones exotéricas, siendo,
aunque se presentan como palabras o frases, susceptibles de ser reducidas a fórmulas
definidas. Son diseños para la construcción.
2.
Expresan
significación e intención. Cuando el discípulo y el iniciado las emplean con
corrección y comprensión, indican la dirección que sigue la energía, como
parte definida del trabajo creador que emana constantemente del mundo de las
almas, del reino de Dios y de la Jerarquía. Son los diseños para la energía
correctamente orientada.
3.
Se relacionan con
el mundo del significado y son los símbolos esotéricos detrás de todas las
formas exotéricas. Ocultan lo que está en proceso de ser revelado. Son
diseños reveladores.
4.
Contienen
o velan los seis requisitos previos para la iniciación, los cuales son seis.
Indican las seis relaciones o las seis etapas intermedias de conciencia entre
las iniciaciones. Están excepcionalmente relacionadas con el diseño de la
conciencia iniciática.
5.
Son definidamente
fórmulas de integración universal e individual. Presentan ciertos grandes
diseños creadores, relacionados con la integración de las formas menores en un
todo mayor.
6.
Atañen al entero
proceso de la muerte. La muerte -desde el ángulo de la forma- dentro del diseño
que produjo su manifestación exotérica. Conciernen al descubrimiento del
diseño.
II. Las Fórmulas desde el ángulo del
Discipulado.
Fórmula l.… Concierne a la integración dentro del ashrama y a la
"revelación del sentimiento grupal". Se relaciona con la sensibilidad
y condiciona la vida del ashrama.
Fórmula 2.... Concierne al alineamiento superior entre la personalidad y
la Tríada espiritual, por conducto del antakarana. Condiciona al entero hombre
espiritual.
Fórmula 3.... Concierne al alma y al loto egoico. Se refiere a la
trasferencia de la energía del alma al antakarana, trayendo la percepción
consciente del tiempo y del espacio, en términos del Eterno Ahora. La correcta
interpretación de esta fórmula otorga la visión interna del pasado y de la Ley
de Causa y Efecto; confiere también la apreciación inteligente de la
oportunidad actual, así como también la percepción intuitiva de las futuras
posibilidades que enfrenta la Jerarquía.
Fórmula 4.... Concierne a la energía dinámica y constituye la base del
verdadero Laya-Yoga, yoga que trata del punto dentro del círculo y su relación
con otros puntos que condicionan al proceso evolutivo.
Fórmula 5.... Concierne a la Voluntad y se relaciona con el propósito
divino. Condiciona el establecimiento de las correctas relaciones.
Fórmula 6.… Concierne a los procesos de la muerte, que producen un
efecto muy definido sobre las relaciones ya establecidas. Conciernen a la
trasferencia de la vida y tiene relación con la presentación de la oportunidad.
III. Las Fórmulas desde el Aspecto Creador
Universal.
Fórmula 1.... Transición de la oscuridad a la luz. La creación en la Luz.
Fórmula 2.… Transición de lo irreal a lo Real. La naturaleza de la
realidad. La creación en tiempo y espacio tal como se la comprende en los tres
mundos.
Fórmula 3.... Transición de la muerte a la Inmortalidad. La naturaleza de
la Vida. El proceso creador y la energía de la vida.
Fórmula 4.... Transición del caos a la Belleza ordenada. La relación entre
el mundo de los efectos y el mundo del significado. La relación con el mundo de
las causas. La naturaleza del karma. La creación evolutiva y progresiva.
Fórmula 5.… Transición de la conciencia individual a la universal. El
proceso evolutivo va desde el Propósito divino al Plan y luego a la
manifestación. La naturaleza del renunciamiento individual. La Vida una.
Fórmula 6.... Transición del vivir cíclico a la vida misma. El Propósito
de los ciclos. Control de la conciencia tiempo-espacio.
Al estudiar detenidamente estas tres
clasificaciones surgen dos ideas importantes: Diseño y Transición. Quisiera que
constantemente reflexionaran sobre ellas. En los últimos años les llamé con
frecuencia la atención sobre la necesidad de formular, exponer o ejecutar por
sí mismos un programa vital y activo, por eso estas clasificaciones contienen
muchas cosas que pueden arrojar luz sobre esa necesidad y las líneas que debe
seguir el programa; recuerden que el programa de un discípulo y el de un
aspirante común, de ninguna manera son iguales.
El programa -si se cumple con exactitud espiritual- revelará el diseño
de vida que diseñó el alma por si misma y será la expresión del propósito
de la vida. Este resumen de la vida de un discípulo es análogo al de la vida
del Señor del Mundo, a Cuyo programa autoiniciado, complementado por la energía
evolutiva, revelando en forma creciente el "diseño de las cosas que
vendrán", se Lo conoce cada vez más como expresión del propósito inicial
divino.
Esta sección dedicada a las fórmulas es quizás la
más exigente de toda la serie de instrucciones que les estoy dando, porque
involucra el pensamiento creador, la percepción intuitiva y el empleo de la
voluntad espiritual, tres actividades relativamente nuevas para el aspirante,
que presentan aún grandes dificultades que deberán resolverlas por sí mismos
adquiriendo así el entrenamiento que les permitirá ver la vida en el proceso de
crear grandes fórmulas del vivir que producirán, a su vez, los esenciales diseños
creadores.
No es necesario decir más sobre este tema. Una
enseñanza posterior sobre el mismo estará disponible en el próximo siglo. Les
he dado más de lo que pueden comprender, pero no más de lo que pueden comenzar
a estudiar lentamente y comprender oportunamente, formulando directamente el
programa de su propia vida, convirtiéndolo, al mismo tiempo, en parte esencial
del programa del ashrama al cual pueden estar afiliados. Esto deberán hacerlo
mediante fórmulas autoideadas, produciendo así un diseño de la vida, que indicará
a los Maestros observadores la etapa de evolución alcanzada por los
discípulos.
Puntos de Revelación
Al considerar el tema de la revelación
desde el ángulo del iniciado, observarán que (durante el proceso iniciático, en
lo que al discípulo concierne) la revelación es simplemente una forma de
expresar los efectos ininterrumpidos de la presión progresiva y de la visión.
En todo el proceso evolutivo, no hay esencialmente más que una creciente
revelación. Los términos Evolución y Revelación, van juntos. Cualquier
diferencia reside en el campo de la revelación -en otras palabras- en los
distintos niveles de conciencia y, particularmente, en el nivel que tiene lugar
la revelación. Anteriormente dije que "la próxima y sucesiva revelación
sería la de la creatividad, la del mundo de las formas mentales creadas por la
entera humanidad y la puesta en vigencia -por la humanidad y en relación con su
propio destino- de la Ley de Causa y Efecto o Karma. Esto nos retrotraerá a la
misma noche del tiempo y demostrará la esperanza de la era actual".
La revelación es amorfa, y está contenida
en la forma, y cuanto más cerca esté de la realización, tanto más sutil y
amorfa será la revelación. Desde luego, ésta es una verdad muy trillada y bien
conocida por ustedes, pero deben reconocerla nuevamente. Además, en la
revelación tenemos siempre e imprescindiblemente el concepto de la Luz y
lo que ella revela. La luz en el plano físico es producida por el órgano de la
vista, el ojo, por el cual es posible la revelación de zonas físicas de
conciencia; el tema de la luz también prevalece en los procesos análogos
llevados a cabo en todos los planos, por medio de instrumentos sincronizadores;
no obstante, el concepto físico del instrumento va quedando relegado a segundo
término, y será reemplazada por otras palabras cuando nos ocupemos de niveles
de conciencia superiores: Percepción Reconocedora, Percepción Interpretadora,
Percepción Espiritual, Percepción Decisiva. Estos términos bastarán para
hacerle saber al discípulo la forma en que reconocerá la revelación que se
desplegará ante él, cuando llegue a ser un iniciado dentro del ashrama y vaya
cambiando su mecanismo tangible de percepción en los tres mundos (tangible
porque está en el mundo de las formas), por el de las analogías superiores que
debe utilizar en el futuro.
En la sexta Iniciación de la Decisión, la
Percepción y el Reconocimiento de la revelación llegan a la máxima altura para
el iniciado. Después, las analogías sutiles de los sentidos tangibles del gusto
y del olfato comienzan a demostrarse definidamente, pero no los consideraremos
ahora porque son efectos de la revelación, tan alejados de la posible
realización de la mayoría de los Maestros, que no nos conciernen en absoluto;
se relacionan más apropiadamente con la conciencia en desarrollo, de Quienes
actúan en la Cámara del Concilio en Shamballa. La evolución o el proceso
evolutivo humano se ha concentrado totalmente alrededor del sentido de la
vista, con los consiguientes efectos y resultados de la visión, reconocimiento
y percepción, que constituyen lo que queremos significar al referirnos a la
revelación.
La revelación puede ser -como he dicho-
con o sin forma; un símbolo pictórico o una manifestación sutil, puede estar
expresada con palabras o adoptar la forma de un reconocimiento sin palabras;
puede ser una meta o una presentida futura posibilidad; puede también
constituir el incentivo o impulso dinámico de la vida del iniciado, por no
estar distante y por ser un aspecto real de su equipo divino -no sé cómo
expresar estas posibilidades hermanos míos. Estamos considerando tales aspectos
de la revelación, por constituir exclusivamente desarrollos de la aspiración,
estando disponibles como resultado del entrenamiento ashrámico y de la
iniciación jerárquica.
Les recordaré que lo que he expuesto en
esta serie de instrucciones tiene que ver con las iniciaciones. jerárquicas y
no con las etapas avanzadas del desarrollo, mencionadas cuando surge el tema
del Cristo o cuando se habla de Él como Instructor de Ángeles. Mantengamos
nuestro pensamiento y su aspiración resultante, en la esfera de las
posibilidades humanas. Quisiera que observaran la diferencia existente entre la
aspiración que precede al pensamiento y se supone es la orientación emocional
hacia la luz y la revelación, y aquello que es consecuencia del pensamiento y
la simiente de una percepción orientada, percepción de lo que se halla
permanentemente dentro de la conciencia de la Jerarquía.
Al considerar estas revelaciones, quisiera
abordarlas desde un ángulo algo nuevo; les pediría recordar que el concepto Luz
debe establecerse siempre en forma mental, a la par de la revelación
misma. Tampoco olviden que me ocupo de revelaciones que ya no son reales, pues
fueron formuladas por los actuales iniciados y hechas visibles en palabras. Por
lo tanto, la revelación en lo que a ustedes concierne, es de dos tipos:
1.
Las que fueron
reconocidas y percibidas en el pasado y en consecuencia han sido
"reducidas a palabras" empleando la frase en su significación oculta
y limitadora.
2.
Las que todavía no han sido reveladas a nadie, excepto a
quienes recibieron la cuarta iniciación. Los tres puntos de revelación que he
indicado pueden ser debidamente relacionados con las tres primeras
iniciaciones, aunque tienen necesariamente una interpretación apropiada para
todas las iniciaciones.
Expondré aquí -en forma muy breve- los cuatro puntos de
la Revelación indicados y luego los consideraremos "en la luz", tal
como he sugerido anteriormente:
1. La energía sigue al pensamiento y el ojo dirige
la energía.
Involucra el plano físico.
Se
relaciona con la primera iniciación.
Concierne
al centro ajna y al así llamado tercer ojo.
2. La voluntad es una expresión de la Ley de
Sacrificio.
Involucra el plano astral.
Se
relaciona con la segunda iniciación.
Concierne
al centro cardíaco, el "punto de Luz que avanza".
3. La Mónada es para el Logos planetario lo que el tercer ojo para el
hombre.
Involucra el plano mental.
Se relaciona con la tercera iniciación.
Concierne
al centro de la cabeza. La luz del Propósito.
4. El Propósito mismo es una energía liberada dentro de
los límites de la Cámara del Concilio.
Allí debe tomar forma.
Involucra
el plano búdico o intuitivo.
Se
relaciona con la cuarta iniciación.
Concierne
al centro laríngeo, la luz en el Sendero.
Le sigue la quinta revelación, que es:
5. Cuando la luz de los siete rayos se mezcla con la del
séptimo, entonces puede conocerse la luz sempiterna.
Involucra el plano átmico.
Se
relaciona con la quinta y sexta iniciaciones.
Concierne
al centro alta mayor. La luz extraplanetaria.
Por lo tanto,
hermanos míos, como verán, estos enunciados aparentemente simples, respecto a
la revelación, pueden ser muy abstrusos. Según los formulé anteriormente
indican el primero e inicial reconocimiento individual de la revelación; sin
embargo, el significado es mucho más importante de lo que parece y, en
realidad, está relacionado con el propósito en desarrollo del Logos planetario,
involucrando al Concilio planetario. Todo lo que he expuesto en conexión con
los siete centros (si lo vinculan con lo que impartí en Tratado sobre Fuego
Cósmico), proporcionará una idea general de las diversas significaciones
planetarias. Personalmente no tengo tiempo para hacerlo, por muy deseable que
sea, pero evidentemente lo que indiqué como analogías debe ser verdad, porque
la antigua verdad "como es arriba, así es abajo" rige eternamente y
la tarea de la Jerarquía es demostrarlo. La relación entre el microcosmos y el
macrocosmos jamás podrá interrumpirse, y está profundamente involucrada en
estos cinco puntos de revelación.
Se ha afirmado esotéricamente que:
"Los cinco vértices de la
estrella de cinco puntas son pirámides de ascensión, y en la cúspide de cada
punta -oculto en los rayos emanantes- hay un punto de revelación que neutraliza
la radiación, pero preserva el magnetismo profundamente arraigado. De esta
manera están simbolizados la salida, el retorno y el punto de paz, rodeados por
la actividad".
Trataré (cuando consideremos estos puntos de revelación)
de explicar lo mejor posible la relación entre lo menor y lo mayor, entre la
parte y el todo, entre los cinco puntos de contacto espiritual en el plano
físico, salidas de la energía generada en los centros planetarios) y la suma
total de los medios de expresión. Dichos centros se expresan -en lo que a los
puntos de revelación concierne- en las respectivas indicaciones:
1.
El centro ajna.
2.
El centro
cardíaco.
3.
El centro
coronario.
4.
El centro
laríngeo.
5.
El centro alta
mayor.
No digo que las cinco salidas para la energía planetaria
constituyan los centros planetarios, pues no lo son, sino que son puntos a
través de los cuales la energía de un centro planetario es dirigida para servir
a la humanidad en este momento particular. Shamballa dirige lógicamente lo que
entra y sale de los centros del Logos planetario, siendo expresiones del
Propósito subyacente en el proceso evolutivo creador. Las correspondientes
cinco salidas son las que en este ciclo dispersan la energía -generada por la
Jerarquía, inspirada por el Propósito divino y dirigida hacia el desarrollo del
Plan.
Sería conveniente recordar aquí que el Plan es esa
parte del Propósito divino que puede expresarse en el planeta de acuerdo a la
Ley de Evolución y a la tensión de la crisis planetaria que estamos pasando en
este momento -o en cualquier momento o época particular en tiempo y espacio.
Consideraremos ahora estos puntos de revelación a fin de llegar a una real
comprensión:
El Primer Punto de
Revelación: La energía sigue al pensamiento y el ojo dirige la energía.
Esto no es una simple afirmación de que el poder
del pensamiento es una energía y que el proceso de pensar genera
automáticamente energía, produce formas objetivas, induce a una acción
relacionada y, por lo tanto, es la fuente de origen de todo lo que aparece o se
manifiesta. Actualmente esto es bien conocido y la humanidad es cada vez más
consciente del poder subjetivo del pensamiento y de sus consecuencias -el
conocimiento objetivo. Debemos ocuparnos de lo que está detrás de la percepción
mental del hombre común y de la revelación que le llega al discípulo iniciado
que pertenece a un ashrama y percibe -como resultado del proceso iniciático- la
naturaleza del Plan divino, tal como se lo ve actuar en los diferentes planos
de nuestra existencia planetaria. Tres cosas observa el iniciado cuando se
despliega ante él, en un destello de luz, el nuevo panorama:
1.
El
punto de tensión que precede a la
revelación. Muchas cosas deben considerarse en relación con la tensión, como
vanguardia de la iniciación y la consiguiente revelación.
2.
El
silencio que circunda a la
visión reveladora, si puedo expresar la idea tan inadecuadamente. La revelación
le llega al iniciado como si en el mundo sólo existiera él (un punto de
tensión) y el vórtice de fuerzas que va tomando forma ante sus ojos,
revelándole una inevitable pero futura actividad.
3.
El
nivel donde la
revelación (captada en el punto de conciencia más elevado posible para el
iniciado) debe ser oportunamente materializada o traída a la existencia.
La iniciación se recibe siempre en niveles de
conciencia superiores al mental, y el iniciado no sólo tiene que comprender la
significación de la revelación sino saber también cuál será la esfera de
actividad que la revelación le inspirará. Reflexionen sobre las palabras de
esta última frase.
Cada uno de los cinco puntos de revelación indican
al iniciado el procedimiento, el lugar y el objetivo. Por lo tanto, cada uno es
susceptible de muchas y diversas interpretaciones, las cuales dependen del
grado iniciático del discípulo. No podemos ocuparnos de ellas porque implicaría
escribir otro tratado completo, mayormente incomprensible para el lector no
iniciado. Sin embargo, puedo darles una idea respecto a los cinco puntos de
revelación indicados, dejando que la intuición dilucide su importancia -o que
lo haga la imaginación, si la intuición no está aún creadoramente activa;
recuérdese siempre que la imaginación es la simiente de la intuición, porque no
podemos imaginar lo que no existe en nuestro aparentemente complejo sistema
planetario.
Respecto al aforismo de que la energía sigue al
pensamiento, quisiera que relacionen el concepto con la Ciencia de Impresión,
recordando siempre que los Maestros de Sabiduría trabajan de tres maneras,
cuando se esfuerzan por complementar el Plan divino:
1.
Formulan
deliberadamente y de acuerdo a Su intención establecida, las formas mentales
que deben ser "plasmadas" en la sustancia del nivel de conciencia
deseado.
2.
Estas vivientes formas mentales son entonces
esotéricamente energetizadas, trasformándose en centros o depósitos de energía,
teniendo en su centro la forma mental original como fuente creadora. Dichas
formas mentales y la energía generada se mantienen firmemente en el aura del
Maestro o de un grupo de Maestros.
3.
La energía luego
es proyectada a un plano determinado, o a la conciencia mental de los
discípulos que están en relación con el Maestro, o a esos grupos de discípulos
o aspirantes que trabajan en estrecha asociación con algún grupo jerárquico. Si
les dijera que el discípulo iniciado emplea el centro ajna, sería sólo una
verdad parcial; gran parte de los Maestros no actúan por medio de un
mecanismo físico o etérico, sino que utilizan lo que podría denominarse
"punto de proyección" dentro del ashrama, punto de séptuple contacto,
disponible en todo momento para los iniciados que han recibido la tercera
iniciación. Por consiguiente actúan desde ese lugar elevado dentro de la
jerarquía, prescindiendo del centro ajna o cualquier otro centro dentro del
cuerpo etérico. Debido a que escribo para los discípulos e iniciados que no han
recibido la tercera iniciación y aún están confinados dentro de
vehículos físicos, la explicación de que el "ojo dirige la energía"
es simple y más fácilmente comprendida.
Desde el ángulo de nuestro estudio, la revelación acordada al iniciado se
relaciona con la ejecución del Plan divino en el plano físico y con la
complementación de la voluntad de Shamballa, por intermedio de los discípulos y
aspirantes y la humanidad evolucionada que actúa, consciente o
inconscientemente, en nuestro mundo moderno.
En el nivel de la vida diaria, los
discípulos aprenden actualmente tres cosas: la Técnica de la Impresión, a
generar energía y a emplear el centro ajna. Muchos responden a la impresión,
pero no reconocen ni usan la energía de la cual la impresión es simplemente
precursora; otros responden a la energía, pero no registran el Plan que aquella
está destinada a complementar, lo cual conduce a una gran e infructuosa
actividad. Aún otros, están aprendiendo a emplear el centro entre las cejas,
actuando como silenciosos y aplomados receptores, controlando el tercer ojo,
agente directriz de la energía recibida. Debe tenerse muy en cuenta que la
energía a emplearse no es la que genera el propio discípulo o la fuerza de su
vida, sino algo diferente que recibió de la Jerarquía y de lo cual es
simplemente agente o canal. Por lo tanto, debe aprender a distinguir las
diferentes energías con las que entra en contacto. El iniciado debe dominar la
técnica para diferenciar entre:
1.
Su propia energía, o energías generadas como
resultado de las experiencias adquiridas en la vida, durante el transcurso de
las edades o siglos.
2.
Su energía de rayo
que, correctamente empleada, condiciona su trabajo con y para la Jerarquía.
3.
La energía del
ashrama de la que puede disponer cuando lleva a cabo las actividades. En las
primeras etapas la denomina energía de su Maestro, pero posteriormente aprende
que, en realidad, la genera el grupo de su Maestro, el Ashrama.
4.
La energía
jerárquica, o energía de cierto ashrama asociado, o de todo el grupo del
Ashrama, la Jerarquía misma. Esta energía altamente cualificada y muy poderosa,
sólo puede emplearse cuando el discípulo tiene derecho a ciertos privilegios y
puede confiarse que empleará correctamente los poderes.
5.
La energía del
Guía de la Jerarquía o la fuerza crística, como se la denomina a veces. Esta
fuerza introduce en las energías generalmente disponibles, ciertas cualidades
condicionantes que emanan de Shamballa y, por lo tanto, están relacionadas con
el aspecto Voluntad. Este tipo de fuerza no estaba disponible para los
discípulos activos, pero ahora lo está, porque fue liberada en el Festival de
Wesak de este año (1948), aunque sólo pueden emplearla los discípulos que
merecen ser dignos de gran confianza y por lo general aquellos que pertenecen
al primer Rayo de Poder o Voluntad, o al segundo Rayo de Amor-Sabiduría. Éstos
son los rayos a que pertenecerá alguno de los dos vehículos principales -el del
alma y el de la personalidad. Hay, desde luego, excepciones a esta regla, que
aumentarán a medida que transcurre el tiempo, pero en la actualidad, los
vehículos de primero o segundo rayo constituyen la línea de menor resistencia.
El primer punto de revelación tiene imprescindiblemente una
extraordinaria relación con el plano físico, con los trabajadores jerárquicos
que tienen cuerpo físico y con quienes utilizan conscientemente el centro ajna.
El número de los que pueden trabajar con la energía del pensamiento es ahora
muy grande, porque muchos centenares de miles de personas han recibido la
primera iniciación. Esto resultará claro cuando nos demos cuenta del incontable
número de personas que están definidamente orientadas hacia la luz,
espiritualmente motivadas y tratando de hollar conscientemente el sendero o
-expresando la idea en fraseología cristiana- seguir los pasos de Cristo.
Quizás nada sepan de la enseñanza ocultista o de las técnicas esotéricas, pero
la vida disciplinada, la fija intención y el servicio que prestan, los conduce
inevitable y oportunamente al camino ocultista. Están aprendiendo a pensar;
ansiosamente anhelan saber cuál es el camino correcto para la humanidad y
desean conocer la Voluntad de Dios, por lo tanto, construyen formas mentales y
desarrollan la capacidad de recibir impresión. En la actualidad, ponen el carro
delante del caballo y necesitan aprender a pensar después de recibir la
impresión, lo cual se corregirá oportunamente por el conocimiento de distintos
procesos de meditación. Posteriormente el poder directriz del centro ajna (el
centro entre las cejas) atraerá su atención y ellos dominarán el triple
proceso, la impresión, la construcción de formas mentales y la dirección de la
energía; entonces, el primer punto de revelación ya no constituirá una
revelación y se les confiará la inteligente complementación del Plan en el
nivel físico.
El Segundo Punto
de Revelación: La Voluntad es una expresión de la Ley del Sacrificio.
El segundo punto de Revelación es particularmente
interesante. Concierne al primer contacto establecido entre el discípulo
iniciado y la energía que emana de Shamballa, trasmitida por intermedio del
Maestro del Ashrama al que está asociado en este momento. No ha llegado a la
etapa donde se le permite el contacto directo, pero aún necesita la protección
ashrámica que le brinda el Maestro. En la segunda iniciación recibe cierta
calidad de estímulo que le permite "ver" el plano astral tal como
esencialmente es; junto con esta revelación reconoce la fundamental
necesidad humana de "santificar" o "renovar" el elemento
más perturbador en la existencia del género humano.
No puedo ocuparme aquí de las condiciones
síquicas ni de los impulsos o espejismos astrales, tampoco perder tiempo
explicando las usuales condiciones astrales -bien conocidas y seguidas
cuidadosamente por la masa humana. Cada ser humano tiene que tomar oportunamente
una definitiva decisión respecto al plano astral y tratar de liberarse de su
control, luego (durante varias vidas) debe apartarse de los fenómenos de ese
plano. El discípulo iniciado recibe una revelación excepcional y se somete a un
condicionamiento que le permite reconocer el plano astral como un todo, mundo o
estado de conciencia (empléese el término que se quiera), que el hombre ha
creado y algo que debe ser trasformado. En consecuencia, dos cosas surgen en su
conciencia:
1.
Que el plano
astral no lo creó Dios ni fue divinamente "inspirado", sino que es
producto del deseo humano, expresado desde los mismos albores de la
inteligencia humana, deseo que ha construido formas mentales que están en
armonía o son afines con cada fase del deseo humano, desde el deseo físico más
bajo hasta la aspiración espiritual del hombre que busca la liberación. Por lo
tanto, ¿qué puede hacer el discípulo para santificar o apartar el plano astral
y segregarlo de todo lo creado por el divino Pensador, Sanat Kumara, que
afortunadamente para el hombre se ha mezclado -por medio del mundo astral- con
los deseos del género humano? En este punto, el discípulo sabe que inevitable y
oportunamente tendrá que contribuir con algo. Comprende que debe trabajar
inteligentemente para separar el plano astral de los seis planos de la creación
divina. Recuerden hermanos míos que la estrella de la creación es la de seis
puntas y no la de siete puntas.
2.
Cuando en el
corazón y en la mente del iniciado penetra el conocimiento del servicio que
debe prestarse, simultáneamente se le revela el método. Dicho método consiste
en emplear un "punto de luz que avanza", sin embargo, es una luz que
sólo puede ser complementada por la voluntad, la cual puede llevar a su
fin la tarea, únicamente cuando los tres aspectos de la voluntad
-ejemplificados por los tres puntos de la Tríada espiritual- fueron aplicados
correlativamente.
Habrán observado, por lo tanto, que es diferente la
revelación que le llega al iniciado y la que el aspirante común y el discípulo
consideran revelaciones asombrosas. Su sentido de los valores es erróneo. La
revelación que nos ocupa contiene la cualidad de servicio grupal y hay algo
también en estas cinco etapas de la revelación que permanece desconocido hasta
que haya sido creado el antakarana, vinculando así la Tríada espiritual con la
personalidad. La energía que debe emplearse se relaciona con el aspecto
Voluntad de la divinidad, la cual no es la buena voluntad aplicada, como lo
expresa por lo general la humanidad evolucionada, sino que se manifiesta como
Voluntad espiritual dinámica y destructiva, agregando su cuota de energía
destructora a la tarea de destrucción que enfrenta la Jerarquía, en relación
con el plano astral.
Este Punto de Revelación trae consigo otras
revelaciones inesperadas y producen en el iniciado resultados nuevos y
significativos que la conciencia iniciática registra como verdades. Descubre
que debe conocer la naturaleza divina del aspecto destructor de la Voluntad;
aprende que cuando se manifiesta en este aspecto particular, no tiene relación
con la determinación o intención fija, sino que es una energía fluida que puede
ser dirigida hacia el plano del deseo donde y cuando quiera entrar en contacto
con ese plano; descubre también que debe aplicar un aspecto de la luz para
combatir a este vasto y vibrante mundo astral y, por lo tanto, se le ofrece la
primer oportunidad de trabajar con la luz, inspirado por la Voluntad -como lo
hacen todos los Miembros de la Jerarquía; se da cuenta en consecuencia, que debe
emplear este aspecto de la luz bajo la acción -definidamente dirigida- de la
Voluntad, para que ese mundo desaparezca como entidad sensible y consciente;
sabe que debe destruir principalmente los fenómenos astrales de los cuales es
el creador responsable, y (una vez destruidos) demostrar en la primera;
segunda, tercera y cuarta iniciaciones, que se ha liberado totalmente de todo
contacto fenoménico con el plano astral. Esto debe hacerlo por medio de la "luz
que avanza", contenida en la sustancia mental inferior, y de la acción del
nivel búdico de actividad; luego debe agregar a ello el poder destructor del
nivel átmico de actividad. En este proceso debe observar cierto grado de
responsabilidad. De esta manera podrá finalmente destruir (por medio de la luz
que avanza, contenida en el plano átmico) una parte determinada de sustancia
astral de la cual no es individualmente responsable pero, no obstante, está
relacionada con el grupo o la nación, a los que puede estar afiliado por
nacimiento o inclinación. El empleo conjunto o sintético de estas tres
expresiones triádicas de la energía, otorga eficacia al trabajo de los
servidores del mundo.
Habrán podido observar por el breve
resumen dado sobre los resultados del segundo punto de revelación, la amplitud
que abarca el tema de la revelación al complementar, impulsar y motivar la
actividad jerárquica. Por medio de esas revelaciones, el iniciado discípulo es
consciente de la tarea que debe cumplir y del siguiente paso inmediato que debe
dar la humanidad a través de cualquier conglomerado masivo. Estas revelaciones
tienen que ver con el empleo de la voluntad para complementar el aspecto
evolutivo del propósito divino. En estos puntos de revelación está involucrada
la Tríada espiritual, siendo cada revelación -en un firme crescendo de luz- el
resultado de la iniciación.
Los cinco puntos de revelación se imparten
o plasman en cada iniciación, pero difieren grandemente según la iniciación. El
empleo del aspecto Voluntad para santificar o apartar, no sólo se manifiesta en
la segunda iniciación, sino en todas y -en un sentido peculiar- en la sexta
iniciación de la decisión, cuyo símbolo es la estrella de seis puntas. La
decisión allí involucrada pone a prueba al iniciado respecto a la liberación de
todos sus deseos -factor que impregna a todo el mundo creador. Liberarse de ese
control indica el reconocimiento de la Voluntad como expresión de la Ley del
Sacrificio.
La interpretación cristiana de la Voluntad
de Dios y de la significación del sacrificio, se basa realmente en la rebeldía
y negación humanas que sólo ve en la vida espiritual la ignorante aceptación de
la inescrutable Voluntad divina; implica también la creencia en la
necesidad de sentir dolor y sufrimiento por el sacrificio, en el sentido de
repudiar totalmente todo lo que se ha considerado bueno y útil, deseable y
placentero. Esta rebeldía ha matizado toda presentación de lo que los teólogos
cristianos consideran como Voluntad de Dios, e implica la ineludible imposición
de la Voluntad de una Deidad trascendental, conduciendo en forma inevitable
(aunque no del todo concluyente) a la terrible y simbólica muerte del Cristo en
la Cruz y a la dolorosa vida sacrificada del hombre espiritual. La iglesia ha
dado mucha enseñanza sobre la necesidad de que la voluntad humana se someta a
la voluntad divina; sin embargo, poco o nada enseña sobre el empleo gozoso de
la voluntad del Cristo, inmanente en cada forma y peculiarmente activa en la
forma de la humanidad, por lo tanto, susceptible de emplearse gozosa y
comprensivamente. No contiene la idea de que el sacrificio significa
infelicidad, ni de que es un proceso gozoso de "santificar" el deseo;
los teólogos se niegan a reconocer que no captan ni comprenden que la
liberación de la energía confinada y aprisionada en el plano astral, se
convierte en servicio iluminado en los demás planos.
El concepto sustancia persiste
durante todo el tema impartido aquí, y nunca se tiene en cuenta el
atrofiamiento de la sustancia del plano astral, la fusión de la sustancia
"iluminada" con la de otros planos, el empleo de la sustancia de la
luz como un medio de destrucción espiritual, introducción de los tres tipos y
cualidades de la sustancia de la Tríada espiritual (a fin de liberar a la
humanidad). Sin embargo, estos tres tipos de sustancia (mental, búdica y
átmica) están simbolizados para nosotros en el Monte de la Crucifixión. Existen
otros significados mucho más profundos que en los bien conocidos o estudiados
simbolismos del Evangelio.
Sin embargo, he arrojado alguna luz sobre
este segundo punto de la revelación y di mucho material para meditar y
reflexionar.
NOVENA PARTE
Hallará de valor, hermano mío, hacer un resumen
del cúmulo de información dada sobre la iniciación; no me refiero sólo a lo que
estas instrucciones particulares contienen, sino también a los numerosos
libros que he escrito. Los enunciados aislados y los detalles interesantes
realmente no tienen importancia, sino el cuadro general y el reconocimiento del
lugar que ocupa la iniciación en
el esquema evolutivo, el cual debería ocupar su atención. Anteriormente señalé
en estas instrucciones que la meditación era una técnica planetaria; también
puede considerarse que la iniciación indica las sucesivas culminaciones
planetarias que marcan, por ejemplo, el nacimiento de cada uno de los
reinos de la naturaleza; la iniciación es, por excelencia, una serie de pasos o
despertares graduados que permiten al ser humano convertirse oportunamente en
un miembro o punto de luz, en el reino de Dios. Cuando un número suficiente de
miembros del cuarto reino hayan pasado por el proceso de la iniciación
(técnicamente entendido), entonces el quinto reino se manifestará
exotéricamente. Se acerca rápidamente el momento de aplicar el método que
convertirá a este reino, hasta ahora subjetivo, en una entidad real, y la
prueba de ello la tenemos, por primera vez en la historia, en la iniciación
grupal, la cual puede recibirse ahora, y para ello la Jerarquía está
trabajando actualmente, en lo que a aspirantes y discípulos concierne.
Sé muy bien que les resulta difícil comprender el
problema de la iniciación grupal. Lógicamente surgirán muchas preguntas. Por
ejemplo, ¿pueden impedir los defectos de un discípulo que el grupo reciba la
iniciación? La respuesta es, no. Los defectos predominantes de los miembros del
grupo que se están preparando para la iniciación, trae como resultado su
eliminación momentánea del grupo, pero no lo detienen al grupo que
atraviesa el portal cuando tuvieron lugar las iluminaciones necesarias y
desarrollaron determinadas facultades en conjunto y mutuamente. Especificaré
algunas de ellas sin entrar en detalles:
1.
La capacidad de
ver externamente e interesarse en las reacciones que la vida y los
acontecimientos provocan en la humanidad.
2.
La constante
tendencia hacia la descentralización, a fin de que el yo personal, sin
considerarlo un factor dominante en la vida diaria, pueda manejarse con un
exacto sentido de proporción.
3.
Como resultado de
esta descentralización el aspirante va logrando una fusión más completa con el
grupo, del cual se sabe parte integrante, además de todo lo que esa relación
implica.
4.
Cada día se va
integrando más. Esta integración es cuádruple:
a.
Su personalidad
con sus distintos aspectos se integra en un todo funcionante.
b.
Va logrando una
relación pronunciada con el alma, razón por la cual se convierte en una
personalidad imbuida por el alma.
c.
Se va fusionando,
como trabajador de la humanidad, más estrechamente con el grupo en
entrenamiento y va formando parte integrante del grupo, debido a la similitud
de objetivos, a la aspiración espiritual y a las técnicas de entrenamiento.
d.
Se va integrando
también lentamente en el propio corazón de la humanidad, y se pone así en
contacto con el Corazón de la Jerarquía y, por intermedio de Ella, pueden
llegarle energías desde el Corazón del Sol.
5.
Va manifestando
una creciente sensibilidad hacia todo lo que es espiritualmente esotérico
(recuerden que hay un esoterismo que no es espiritual, sino que está
estrictamente relacionado con la magia negra); su oído interno y su ojo de la
visión, son llevados rápidamente a un enfoque ocultista.
Éstas son simplemente algunas de las facultades desarrolladas por el
aspirante individual y -si se estudian detenidamente- se comprenderá su
importancia fundamental. La fusión de estas capacidades en el trabajo grupal
permite que el grupo aspire a la iniciación y reciba la bienvenida de Aquellos
que están al otro lado del portal, que lentamente se va abriendo.
Otra pregunta que podría ser contestada es: ¿Los
miembros del grupo deben estar en la misma etapa en el sendero del discipulado
o en distintas y variadas etapas del discipulado o de la iniciación? Lo que
ustedes quieren significar cuando hacen esta pregunta es: Debido a que el grupo
está formado por individuos ¿recibe la misma iniciación? ¿Sus miembros se
hallan en la misma etapa de evolución? De ninguna manera. Un grupo deberá
estar, y está, compuesto de individuos de distintas etapas de desarrollo; algunos
pueden estar preparándose para recibir la segunda iniciación; otros quizás se
entrenan para la tercera y unos pocos ya están preparados para recibir la
cuarta o la quinta iniciación. La naturaleza de la iniciación sólo es
conocida por el discípulo y su Maestro, y no le interesa al grupo; la
diversidad de las iniciaciones para las cuales se hacen preparativos, tiende a
enriquecer el contenido grupal; cuando los miembros del grupo pertenecen a
muchos tipos de rayos, su servicio será más valioso. La unión de grupos que se
preparan para la iniciación condujo al actual cambio fundamental en los métodos
de la Jerarquía. Al principio el seudo iniciado no trabaja exclusivamente bajo
la tutela del Maestro de determinado Ashrama. A algunos de ellos (por lo
general, Maestros como yo, que recientemente recibieron la quinta iniciación)
se los eligió para entrenar e instruir aspirantes que pertenecen a todos los
rayos, hasta después de la tercera Iniciación de la Transfiguración.
Sólo entonces el discípulo iniciado ingresa en el
Ashrama del Maestro de su rayo, uno de los Maestros avanzados en conexión con
los siete Ashramas principales. Si el discípulo se halla en el Ashrama de un
Maestro que pertenece a cualquiera de los Rayos de Atributo, la tarea del
Maestro consiste en prepararlo para la transición a uno de los principales
Rayos de Aspecto. Este traslado e intercambio tiene lugar constantemente.
Cuando, por ejemplo, el Maestro R. asumió la tarea del Mahachohán, Señor de la
Civilización, Su Ashrama fue trasladado del séptimo Rayo de Orden Ceremonial al
tercer Rayo de Inteligencia Activa; la mayoría de los que han recibido la
segunda y la tercera iniciaciones fueron transferidos con Él de acuerdo a lo
que podría llamarse una "dispensación especial"; los restantes
miembros de Su Ashrama quedaron bajo la tutela e instrucción del Maestro que
ocupó su lugar como punto central del Ashrama de séptimo rayo.
Podrían formular otras preguntas: ¿Qué actitud
deberá adoptar el grupo durante la iniciación, si cada miembro individual
recibe una iniciación diferente? ¿Está en peligro la integridad grupal? Durante
el período de la iniciación mantiene cada uno una meditación enfocada,
concentrada y profunda, donde la actitud interna está dedicada
exclusivamente al concepto de la Jerarquía. En estos momentos el discípulo
no se ocupa del Ashrama del cual forma parte, ni de formular preguntas sobre la
naturaleza del Ashrama en el cual ingresa como iniciado -que ha recibido las
iniciaciones de la Tierra- o como iniciado del sistema de Sirio en los grados
avanzados. Durante las primeras cuatro iniciaciones el discípulo se centra
consciente y totalmente en el Todo mayor del cual es parte el Ashrama al que
pertenece; es dirigido por el Cristo, guía de la Jerarquía, porque es el
Iniciador de las primeras dos iniciaciones, que le parecen siempre de gran
importancia al neófito. Después de la tercera iniciación está atento a esa "velada
Presencia" de gran Poder que pone a prueba su capacidad para
"trabajar en la voluntad de Dios". Les pido que observen esta frase
peculiar "trabajar en la voluntad de Dios" y recuerden que esa
voluntad centrada o enfocada en Shamballa, constituye una de las grandes
energías básicas; el iniciado debe aprender a trabajar en esa Voluntad y a
través de ella. Por lo tanto, si cada iniciado del grupo es consciente de la
siguiente iniciación que recibirá, entonces subconscientemente eliminará toda
percepción de los contactos externos y permanecerá solo, aunque en formación
grupal, ante uno de los dos Iniciadores. La afluencia de energía dinámica que
le llega por la aplicación del cetro de la Iniciación se convierte en herencia
grupal y sirve para energetizar, integrar y fusionar al grupo en una renovada
actividad y en una unión subjetiva más profunda.
Frecuentemente se pasa por alto algo que mencioné
anteriormente y es el acercamiento mental a la iniciación. Se ha puesto
tanto énfasis sobre la cualidad amorosa de la Jerarquía, y lo que es la
expresión del segundo aspecto divino, que reiteradamente se olvida la
mentalidad jerárquica (si puedo emplear una frase así); sin embargo hay una ley
-estrechamente relacionada con la iniciación- que dice: ``El iniciado lleva a
cabo su trabajo dentro del círculo infranqueable de la Mente
Universal". Quisiera que dedicaran a estas palabras una detenida y madura
consideración.
El Logos planetario actúa en lo que concierne a su
manifestación, la Tierra, desde niveles mentales cósmicos; lo único que
manifiesta por medio de Su Palabra Creadora es Su pensamiento enfocado e
intención mental fija. A fin de crear un mundo material, dirige Su pensamiento
desde lo que podrían considerarse niveles concretos del plano mental cósmico, y
todo el proceso es de precipitación, consolidación e irradiación.
Todos los procesos iniciáticos por los cuales debe
pasar el discípulo, conciernen principalmente al pensamiento de la suprema
Deidad encarnante, pensamiento que se manifiesta como voluntad al bien. El
progreso del discípulo, de una iniciación a otra, otorga la gradual revelación
del Propósito divino. Cuando éste se expresa a través del Plan jerárquico y
manifiesta la cualidad del amor (la voluntad al bien), otorga al Propósito y al
Plan, calidez, atracción magnética y el principal atributo de curar. Podría decirse
que cuando el Propósito del Logos planetario emana desde su lugar elevado por
el impacto de Su voluntad al bien, es de naturaleza redentora.
El tema de la redención (que subyace en todos los
procesos iniciáticos) está oculto en las responsabilidades kármicas de Sanat
Kumara; una etapa tras otra y una iniciación tras otra, el discípulo llega a
comprender el significado de la redención. Ante todo aprende a redimir su
triple personalidad; luego el concepto se amplía en líneas paralelas, a medida
que trata de redimir a sus semejantes; posteriormente comparte el trabajo
redentor vinculado a todo verdadero esfuerzo jerárquico y se convierte en "parte
activa de un Ashrama redentor". En iniciaciones posteriores, y después de
la quinta Iniciación de la Revelación, percibe con una nueva claridad algunas
de las deudas kármicas que indujeron al Logos Planetario a crear este planeta
de sufrimiento, angustia, dolor y lucha; entonces comprende (con
alegría) que este pequeño planeta tiene esencialmente un propósito y técnicas
excepcionales y que sobre y dentro de él; (si pudiera penetrar debajo de la
superficie) se está llevando a cabo un gran experimento redentor; sus
principales factores complementadores y agentes científicos son los "hijos
de la mente que eligieron ser hijos de los hombres y, sin embargo, siguen
siendo por toda la eternidad Hijos de Dios". Estos "hijos de la
mente" fueron elegidos en esa legendaria época en que vino a la existencia
el cuarto reino de la naturaleza, para desarrollar la ciencia de la redención.
Hay una significación verdaderamente histórica y espiritualmente esotérica en
las palabras de El Nuevo Testamento, de que "toda la creación gime
a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora..., aguardando la
manifestación de los hijos de Dios". San Pablo se refiere en ella al
propósito planetario y a la insistente decisión de los hijos de Dios, de que
oportunamente -a medida que rediman la sustancia, la materia y la forma,
probando así la posibilidad de esa redención por medio de sus propias
personalidades transfiguradas- su recompensa podría ser la manifestación
eventual como expresión de la divinidad. Con ese propósito y ese objetivo en
vista, instituyeron el gran proceso evolutivo de la iniciación, estableciendo
continuidad de revelación e iluminación. En realidad, el lapso en que se recibe
la iniciación final, es simplemente la culminante y triunfal demostración de la
comprensión y el propósito de todas las experiencias pasadas; el cumplimiento
(por el Iniciador Uno) de la primera promesa hecha a los "hijos de la
mente", cuando originalmente comenzaron su trabajo redentor, y que
consiste en "una repentina y luminosa glorificación individual y su fusión
con la gloria del todo durante la iniciación".
Estas ideas quizás les proporcionen un nuevo punto
de vista sobre la iniciación y si reflexionan y piensan correctamente los
ayudará a penetrar algo en la mente de Dios, permitiéndoles, por lo menos,
introducirse en esa "zona prometida" de la cual depende toda
esperanza espiritual, expectativa e intención dinámica que subyace en el
proceso evolutivo. Las "aulas de la iniciación" (hablando nuevamente
en símbolos) donde el iniciado demuestra cualidad redentora, constituyen la
verdadera "tierra prometida".
La historia del pueblo judío está basada en el
reconocimiento de esta verdad fundamental, sin embargo la distorsionaron por la
posesividad individual y racial, debido al profundo egoísmo materialista de la
raza. Distorsionaron la esperanza eterna (esperanza de todos los hijos de la
mente) en forma material y racial y la convirtieron en un objetivo puramente
material -el objetivo territorial. A su vez, todo esto está basado en la
arrogancia, el carácter agresivo y la carencia de una verdadera perspectiva, características
fundamentales del pueblo judío, a pesar de las numerosas excepciones.
La "zona prometida" donde el pensamiento
divino se proyecta, dirige y se mantiene fiel al impulso originante del Logos
planetario, se halla en los niveles cósmicos, y allí permanece inmutable. Es la
que mantiene a Sanat Kumara en Su Cámara del Concilio en Shamballa, apoyando
firme y constantemente a esas vidas que se están redimiendo y a todos los
agentes del proceso redentor, hasta que "el último cansado peregrino haya
encontrado su camino al hogar". Dichos agentes son los hijos de los
hombres que -cada uno y todos- demostrarán oportunamente, "dentro de los
atrios del Cielo" y en el lugar de la iniciación, la naturaleza de su
elevada vocación; probarán a todos los que pueden captar la significación de
esa demostración, que sólo "expresan plena y nuevamente lo que fueron
siempre". Ahora, la eliminación de los velos de la materia permite que
brille la gloria interna y -habiendo llegado a su fin el trabajo redentor-
"pueden participar gloriosamente en empresas creadoras". Cito aquí
palabras que Cristo pronunció (en una iniciación que tuvo lugar hace poco)
cuando dirigió la palabra a un grupo de nuevos iniciados.
Las Insinuaciones
Ahora consideraremos las insinuaciones que he
hecho. Son siete y ya traté dos, que son:
Insinuación una: Los cambios producidos en la Jerarquía se
debieron al trabajo de los discípulos del mundo.
Insinuación dos: La actual planificación humana constituye la
primera indicación del surgimiento del aspecto voluntad.
Quedan por considerar cinco insinuaciones y nos las expondré en forma de
pregunta como anteriormente, sino con las palabras originales. Les pido que las
lean varias veces, concentrando el pensamiento y observando la estrecha
relación que guardan entre sí y la luz que arrojan sobre el proceso iniciático,
el cual es excepcional y de valor sintético e iluminador. Como ya dije, cada
una es factible de siete interpretaciones, pero para nuestro propósito nos
limitaremos a su estudio desde el ángulo del discípulo aceptado, es decir, de
los discípulos que trabajan en un ashrama y se preparan para prestar servicio y
recibir la iniciación.
Insinuación tres: Los discípulos de todos los ashramas tienen la
tarea simultánea de "modificar, calificar y adaptar el Plan divino".
¿Porqué es así? ¿Por qué no se impone el Plan?
Insinuación
cuatro: El iniciado adquiere conocimiento
porque trabaja. ¿Qué significa esta insinuación?
Insinuación cinco:
La clave para la correcta interpretación
de una insinuación reside en su asociación con la idea de dirección en tiempo y
espacio.
Insinuación seis: El discípulo debe reconocer la insinuación
relacionada con su etapa de conciencia... Mi esfuerzo es sólo indicarles la
relación entre iniciación y revelación.
Insinuación siete:
Uno de los signos de que están
preparados para la iniciación es la capacidad de ver el amplio e incluyente
Todo y saber qué ley se trasciende cuando la parte se convierte en el Todo.
En conexión con la sexta insinuación señalé que la revelación -inducida
por la correcta orientación y el correcto pensar- es parte del entrenamiento
del iniciado. La mayoría de los que así se entrenan demoran su progreso porque
no reconocen la revelación cuando se asoma en su horizonte espiritual.
Observarán que a menudo hasta las insinuaciones
mismas se refieren a la naturaleza de una insinuación; cuando es apropiadamente
considerada constituye la simiente o el germen de una revelación designada.
El Maestro sabe muy bien cuál es la próxima revelación que corresponde al
discípulo en entrenamiento; mediante insinuaciones siembra la simiente de la
revelación, pero le corresponde al discípulo descubrir lo que la insinuación
está destinada a producir y nutrir la simiente hasta que florezca en la belleza
de la revelación.
Al dilucidar las insinuaciones, no crean que hago
el trabajo de ustedes. En realidad sólo estoy ordenando, para beneficiarlos,
las ideas, la información y los conceptos que están ya en el subconsciente,
introducidos por medio de la meditación, el estudio y la vida experimental.
Ahora los dejo que sigan solos y sin ayuda, hasta el momento de la revelación.
Ustedes hablan de una serie de iniciaciones, pero los Maestros hablan de series
de revelaciones, y su trabajo consiste en preparar a sus discípulos para la
revelación. Recuerden, hermanos míos, que la revelación es difícil de captar y
retener -algo que con frecuencia se pasa por alto. La revelación agota la
personalidad del discípulo, pero no es de utilidad alguna, a no ser que la
personalidad la reconozca; estimulado excesivamente el iniciado, en lo que a
una revelación concierne, pasa por tres etapas: Primero, la etapa de éxtasis y
del supremo reconocimiento; luego la oscuridad y casi la desesperación cuando
la revelación se desvanece y el discípulo descubre que debe deambular
nuevamente en la luz común del mundo; entonces sabe lo que es, y aquí reside su
prueba, porque debe depender de ese conocimiento interno, pero prescindir del
estímulo de la revelación. Finalmente está tan absorbido prestando servicio,
ayudando a sus semejantes, conduciéndolos hacia su siguiente revelación, que
olvida la excitación y la reacción. Entonces descubre con sorpresa que en
cualquier momento y a voluntad -si es de utilidad para sus intereses
altruistas- la revelación siempre le pertenece. Reflexionen sobre esto.
Estudiaremos las restantes insinuaciones:
Insinuación
tres: Los discípulos de todos los
ashramas tienen la tarea simultánea de "modificar, calificar y adaptar el
Plan divino". ¿Porqué es así? ¿Por qué no se impone el Plan?
Observarán inmediatamente la relación de esta insinuación con la primera.
El concepto de responsabilidad subyace en la significación de esta insinuación
y en conexión con ella les recordaré que -desde el ángulo de la ciencia
esotérica- el sentido de responsabilidad es la primera y sobresaliente
característica del alma. Por lo tanto, en la medida en que el discípulo está en
contacto con el alma y su personalidad se va fusionando con ella y, en
consecuencia, está dirigida por la misma, emprenderá la tarea asignada en esta
tercera insinuación. El proceso de "modificación, calificación y
adaptación", se lleva a cabo por intermedio de una personalidad
intelectualmente enfocada, ayudada por la comprensión de que la mente concreta
es capaz. Es el resultado de la actividad del alma en su propio nivel, y está
enteramente relacionado con la intención grupal jerárquico, para desarrollar el
Plan divino.
La captación de este Plan por el discípulo variará
necesariamente de acuerdo a su etapa de evolución. En las primeras etapas del
discipulado, su capacidad de "modificación, calificación y
adaptación", es realmente ínfima, pero cada expansión de conciencia lo
adecua acrecentadamente para ello. Encontrarán de interés volver a estudiar las
etapas del discipulado, según están delineadas en El Discipulado en la Nueva
Era, Tomo I. Observarán que cada etapa (cuando la experiencia es efectiva)
permite al discípulo ver el Plan desde el ángulo del Ashrama y del Maestro con
creciente claridad; finalmente, llega el momento en que el discípulo se
aproxima al mismo corazón de las cosas y está tan cerca del corazón del Maestro
que los proyectos jerárquicos se convierten en algo en que él puede participar
y contribuir.
Dos pensamientos deben ser considerados aquí.
Primero, deberá comprenderse que el discípulo, de acuerdo a la Ley, tiene que
dominar ante todo la técnica de la contemporización espiritual, y segundo que
las tres palabras: modificación, calificación y adaptación, se refieren
definidamente a los tres mundos en el cual el Plan debe manifestarse. Existen
dos tipos de contemporizaciones, hermano mío. Uno, en que se establece el
equilibrio por conveniencia y por lo general en bien de lo menos deseable, lo
más materialista y lo más fácil, y otro, el que impele a la decisión (y la
decisión está siempre involucrada en el desarrollo del Plan) hacia aquello que
concierne a los valores espirituales y que dará oportunamente lugar al mayor
bien para el mayor número. El discípulo debe aprender el arte de contemporizar,
pues poco se gana imponiendo los valores espirituales. La contemporización que
el discípulo impone debe ser entre el reconocimiento de la etapa alcanzada por
la humanidad común, y los aspectos inmediatos del Plan que los Maestros creen
que deben ser presentados a todos y reconocidos por todos.
El valor que tiene para el ashrama un discípulo
entrenado y activo, reside en la capacidad de "ver conjuntamente con el
ashrama" la necesaria actividad y la técnica y el método de crear otro
desarrollo dentro del Plan eterno, a lo cual debe añadirse la comprensión del
discípulo sobre la civilización y cultura de las cuales forma parte, más la
comprensión del campo donde reside su esfuerzo. Debido a que es un ser humano
activo y también parte del gran panorama de la vida, puede interpretar para el
Ashrama lo que ve respecto al difundido mal, lo que observa referente a los
esfuerzos de la humanidad hacia el bien y la "voz reveladora" de las
masas inexpresivas; su sugerencia sobre el método inmediato para trasformar las
ideas jerárquicas en ideales humanos comunes son de importancia para el Maestro
de Su ashrama. En este aspecto del trabajo jerárquico, su valor reside en que no
es un Maestro, está lógicamente en más estrecho contacto con la vida diaria de
los seres humanos comunes y en que el campo de sus actividades son las
personalidades, mientras que los Maestros y los iniciados avanzados trabajan
con las almas. Cuando un discípulo posee una personalidad realmente fusionada
con el alma, puede ser de valiosa ayuda para el Maestro. Debe señalarse que hay
tres tipos de trabajadores jerárquicos:
1.
Las almas, es
decir, esos iniciados que han recibido la cuarta Iniciación de la Renunciación,
cuyo cuerpo del alma, el cuerpo causal, fue destruido. Ellos son los custodios
del Plan.
2.
Las personalidades
fusionadas con el alma; esos discípulos e iniciados que recibieron las primeras
tres iniciaciones, por cuyo intermedio las almas llevan a cabo el
trabajo del Plan.
3.
Los aspirantes
inteligentes que no son todavía personalidades fusionadas con el alma, pero que
reconocen la necesidad del Plan y buscan el bienestar de sus semejantes.
El grupo más elevado formula el Plan; el segundo
grupo "modifica, califica y adapta" el Plan a los requisitos humanos
contemporáneos, asegurando de esta manera la continuidad gradual y firme del
Plan; el tercer grupo son los agentes que llevan este Plan al género humano y
tratan de hacerlo factible, guiados por la contemporización espiritual,
contemporización evidenciada por el segundo grupo.
Los discípulos son los agentes principales a
medida que captan el Plan y se van informando espiritualmente sobre los pasos
que deben dar para modificar el Plan en el nivel mental, a fin de que sea
aceptado por la humanidad en forma inteligente y progresiva, pero no impuesto
dinámicamente, con los consiguientes y desastrosos efectos. Aceptan la
responsabilidad para la contemporización necesaria, porque ésa es su
responsabilidad y no la de los Maestros. Los diferentes aspectos del Plan -como
les es presentado en el Ashrama- son entonces modificados y reordenados, de
manera que el Plan se convierte en una serie de pasos consecutivos y no es el
impacto violento de una idea incomprendida. Podría decirse que la
contemporización espiritual del discípulo (que trabaja en el Plan) trasforma la
idea básica (por medio de la modificación mental) en un ideal aceptable.
Cuando el proceso de modificación se ha
completado, la idea -en la forma de ideal- desciende al plano astral, el plano
de las emociones. Allí se colora con la cualidad que el discípulo activo cree
que será de mayor atracción para las masas humanas con las que puede estar
trabajando y, principalmente, con los intelectuales que tienen aspiraciones.
Actualmente dos cualidades matizan el ideal de la
civilización verdadera, para la cual todos los discípulos trabajan: la libertad
y la seguridad espiritual. Esto es verdad, aunque el hombre que habla en
términos de seguridad omite la palabra "espiritual". Sin embargo,
siempre la busca. Después, el ideal "debidamente modificado y
calificado", es presentado al mundo de los hombres en el plano físico,
donde es adaptado a los diferentes campos del pensamiento, a los distintos
tipos de conciencia y a las naciones y grupos con los cuales trabaja el nuevo
grupo de servidores del mundo. Este triángulo de trabajadores está rodeado por
el mundo de las almas y de los hombres; su ápice llega a los niveles más altos
de la Jerarquía; su segundo punto está arraigado en el nuevo grupo de
servidores del mundo; su punto más bajo penetra en las masas humanas. Por lo
tanto tenemos:
Hay una línea recta de descenso espiritual desde los Maestros a las filas
de los hombres y -en el nuevo grupo de servidores del mundo- se lleva a cabo la
tarea de "modificación, calificación y adaptación. A menudo se cometen
errores, porque este triple trabajo depende de la clara visión y el juicio
equilibrado, pero a despecho de todo, el trabajo sigue adelante y (a la larga)
aquello que es la idea divina emerge como un ideal aceptado y, a su debido
tiempo, es el medio para llevar adelante a toda la familia humana por el
sendero de la Evolución.
Insinuación
cuatro: “El iniciado adquiere conocimiento porque trabaja. ¿Qué significa esta
insinuación?
Toda la historia de la evolución está encerrada en
estas pocas palabras. El Cristo lo expresó en otros términos cuando dijo:
"Si un hombre cumple Su voluntad, conocerá"; de acuerdo a la Ley
oculta, el hacer precede siempre al conocimiento, porque el conocimiento se
obtiene por el experimento y la experiencia. El discípulo o aspirante trabaja
siempre en la oscuridad, particularmente en las primeras etapas del desarrollo,
siguiendo un instinto, profundo y oculto, hacia la correcta actividad. Primero,
por ese arduo y persistente cumplimiento del deber, por la presión de la
conciencia, por el impulso de su alma que va despertando y por la influencia
del Maestro, avanza de la oscuridad a la luz y descubre que la obediencia a sus
instintos espirituales lo conduce inevitablemente al reino del conocimiento,
que -una vez adquirido- se trasforma oportunamente en sabiduría. Entonces se
convierte en un Maestro y ya no camina en la oscuridad.
Por lo general los aspirantes sufren amargamente
por los muchos ciclos de oscuridad que aparentemente atraviesan, se quejan de
la dificultad de trabajar en la oscuridad o de que no ven la luz en parte
alguna, olvidando que la capacidad de trabajar en la oscuridad o en la luz
constituye una sola facultad inherente. La razón de esto es que el alma
únicamente conoce al ser, y la luz y la oscuridad son para el alma, una
y la misma cosa. Sobre todo, el conocimiento viene por medio del experimento
consciente y no puede obtenerse experiencia alguna donde no hay una actividad
experimental. El conocimiento es la recompensa de ambos factores cl
conocimiento que no es teórico sino comprobado y real y resultado inteligente
de un arduo trabajo, es también efecto de la frecuente angustia (correctamente
manejada) y de la anticipación espiritual.
Lo antedicho es verdad en la vida y en el trabajo
del aspirante individual cuando encara el problema de su propia naturaleza
inferior y se prepara para la etapa de llegar a ser una personalidad fusionada
con el alma; atañe también al discípulo activo que busca el conocimiento y la
sabiduría, cuando cumple lo mejor que puede el Plan jerárquico. Forzosamente
debe experimentar y obtener experiencia práctica; aprender el significado tanto
del éxito como del fracaso, y el conocimiento que pueda obtenerse por medio de
ello. El conocimiento llega primero cuando se lucha por avanzar hacia una luz
mayor y más clara y después cuando el aspirante (que trata de expresar el alma)
aprende a olvidarse de sí mismo ante la necesidad de los demás, cuando ellos le
demandan la luz y el conocimiento que pueda poseer. La sabiduría ocupa el lugar
del conocimiento cuando en la transmutación de los fuegos de la lucha, el dolor
y el arduo trabajo, el aspirante se trasforma en discípulo activo y es
gradualmente absorbido en las filas de la Jerarquía.
Hay otros significados más profundos que los
mencionados, pero les indiqué el camino hacia el conocimiento más pleno. La
significación latente se revelará en forma inevitable, a medida que pasen del
experimento a la experiencia y de la experiencia a la expresión manifestada de
la divinidad.
Insinuación
cinco: La clave para la correcta
interpretación de una insinuación reside en su asociación con la idea de
dirección en tiempo y espacio.
Me pregunto, hermanos míos, si se dieron cuenta
que una insinuación deja de serlo si no proporciona dirección ni otorga
el poder de ir adelante. Una insinuación no es un punto estático de
información. Correctamente encarada se convierte en el siguiente subyacente y
dinámico paso hacia el sendero de retorno. Allí llegan a tener
significación las palabras en "tiempo y espacio". Una de las primeras
cosas que el discípulo debe aprender es saber cuál es el momento propicio
respecto a su propia vida espiritual y experimental y la relación con el
trabajo que puede estar realizando en el mundo de los asuntos cotidianos, bajo
la impresión jerárquica. Ésta es la lección más difícil de aprender,
especialmente en la etapa que el discípulo puede ser fácilmente desviado por el
entusiasmo impulsivo y emotivo, algo particularmente difícil que lo comprendan
las personas que pertenecen al sexto Rayo de Idealismo o Devoción.
Donde más se equivocan los discípulos durante el
noviciado, es en el factor tiempo, lo cual es de esperarse, porque
tiempo es una palabra que significa el vivir eventual cotidiano.
Quisiera que consideraran la palabra eventual en su doble acepción, con
los acontecimientos actuales. El factor tiempo es sólo una sucesión de
acontecimientos registrados por la conciencia del cerebro físico, que tiende a
producir un efecto excesivo y demasiado poderoso sobre el discípulo. Sin
embargo, una vez que puede pensar en los acontecimientos como aspectos del
tiempo, no sólo comienza a desarrollar la necesaria continuidad de conciencia,
sino también un sentido de proporción que tiene un efecto estabilizador y
sensato. Los estudiantes harían bien en emplear las palabras
"dirección en tiempo y espacio" como pensamiento simiente en la
meditación. La recompensa será grande.
Es conveniente recordar que "el espacio es
una entidad" según expresión de H.P.B. Cuando definió de esta manera el
espacio hizo una de las más importantes insinuaciones a la humanidad. Conocer
la existencia de esta entidad conduce al reconocimiento práctico del aforismo
de que "en Él vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser", que
explica la necesidad de la enseñanza esotérica sobre los centros planetarios y
los planos, como estados de conciencia. El discípulo comienza entonces a estudiarse
a sí mismo en relación con esta "Entidad omniabarcante", a
cerciorarse de la "dirección" de donde llegan las diferentes energías
(que dan poder a su vida y motivan sus acciones) y se va familiarizando
gradualmente sobre "la ubicación de estas usinas de poder y radiantes
centros de luz que -creados por el divino Hacedor- son fuentes de vida y origen
de la luz y del conocimiento", según expresiones de los antiguos archivos,
que trato de traducirles a veces.
Dirección. Tiempo. Espacio. Con estos conceptos en
la mente, la información ocultista comienza a asumir una nueva y profunda
importancia esotérica, que el discípulo (y para ellos escribo) puede estudiar
de dos maneras:
1.
Como dirección en
tiempo y espacio, desde donde la energía motivadora y el amor iluminador pueden
hacer impacto en el discípulo receptivo.
2.
Como dirección
(también en tiempo y espacio) en que deben ir las energías manipuladas por el
discípulo, cuando aprende a colaborar y llevar a cabo el Plan jerárquico. Éste
es el aspecto positivo de estas palabras, no el negativo.
El discípulo se mueve siempre en un mundo de
energías que hacen impacto sobre él desde muchas variadas direcciones. Tiene
que saber qué energías debe rechazar y cuáles recibir; todas estas energías se
mueven en el espacio y son en realidad el aspecto vida de la entidad-espacio; a
todas las determina el factor tiempo con el cual el discípulo debe
familiarizarse. Por otra parte a veces se invierte el proceso. El discípulo
aprende a utilizar energías -localizadas y descubiertas por él en el espacio-
dentro de un tiempo establecido: luego las dirige con certeza (vía el centro
ajna) al trabajo y al grupo que está influido jerárquicamente, mediante el
propio esfuerzo inmediato. Reflexionen sobre esto, porque estas palabras
ocultan mucha iluminación.
Las dos insinuaciones restantes serán abordadas en
mi próxima comunicación, pues allí terminará lo impartido sobre las
Insinuaciones. La enseñanza sobre las Fórmulas concluyó en una instrucción
anterior, porque ya di lo suficiente sobre estas fórmulas abstrusas, como para
cumplir los propósitos de la instrucción durante el ciclo venidero.
Puntos de Revelación.
Considerados ya dos de los puntos de revelación,
por lo tanto ambos se refieren a las dos primeras iniciaciones recibidas en los
planos físico y astral respectivamente. En la segunda iniciación, el iniciado
empieza por primera vez (aunque en forma más elemental) a emplear el aspecto
voluntad, y -en la revelación concedida- da un importante paso hacia la tercera
Iniciación de la Transfiguración. Esto significa la Transfiguración de la
personalidad y su liberación del seductor aprisionamiento en los tres mundos.
Ahora enfrenta la gran iniciación de la transición y también la revelación
expresada para nosotros en las siguientes palabras:
La Mónada es para el Logos planetario lo que el
tercer ojo para el hombre.
Estas palabras enigmáticas sólo pueden ser
comprendidas si se las relaciona con la revelación anterior que involucra la
Voluntad y la Ley de Sacrificio. Debería recordarse que la Ley de Sacrificio
(en su aspecto destructor) rige durante la segunda, la tercera y la cuarta
iniciaciones:
1.
En la segunda
Iniciación del Bautismo ya no controla el cuerpo astral, que se sacrifica para
que la Intuición, la contraparte superior de la "aspiración
propulsora" (como se la denomina a veces) pueda asumir el control.
2.
En la tercera
Iniciación de la Transfiguración ya no controla la personalidad en los tres
mundos, para que el hilo de la mente, el alma, pueda sustituir finalmente a la
mente inferior concreta, que hasta ahora dirigía. Nuevamente, por medio de la
Ley del Sacrificio, la personalidad es liberada y se convierte sencillamente en
agente del alma.
3.
En la cuarta
Iniciación de la Renunciación el aspecto destructor de la Ley de Sacrificio,
produce la destrucción del cuerpo causal, el cuerpo del alma, para que la
personalidad unificada y fusionada con el alma pueda actuar directamente
inspirada por la Tríada espiritual, la triple expresión o instrumento de la
mónada.
La significación de estos "episodios
destructivos que producen la liberación del prisionero del planeta" (es
decir, el divino hombre espiritual), reside en el hecho de que, después de la
cuarta iniciación, la luz del propósito es el único factor controlador en la
carrera del iniciado; entonces entra en una etapa en que se acerca más
firmemente al "centro donde la voluntad de Dios es conocida". En la
tercera iniciación se le otorga una revelación elemental del Propósito divino;
en ese momento únicamente se le revela la primera etapa de ese misterioso
Propósito omniabarcante; las restantes seis iniciaciones revelan
progresivamente (al Maestro) el Propósito omniabarcante.
He dicho anteriormente que tres palabras deberían
ser consideradas en relación con los Puntos de Revelación: Procedimiento.
Ubicación. Objetivo. Los tres son de valor aquí al considerar la naturaleza de
la revelación inminente.
El reconocimiento de estos Puntos de Revelación se
dividen automáticamente en dos procedimientos principales o procesos
planificados:
1.
El que se lleva a
cabo por el impulso de la Ley de Sacrificio que "destruye todos los
impedimentos y remueve todos los obstáculos individuales, liberando así al
iniciado en ese vórtice de fuerza donde aprende el método de manejar la
analogía planetaria de lo que él, individualmente, ha vencido". Estas
palabras deberían ser cuidadosamente estudiadas
en relación con la segunda, la tercera y la cuarta iniciaciones.
2.
El que se realiza
en las restantes cinco iniciaciones. En tales procesos iniciáticos el iniciado
es "absorbido espiritualmente en el círculo y en el ciclo de la Mente
Universal"; entonces el iniciado es "ascendido y liberado en el campo
planetario del esfuerzo, donde debe emplear la voluntad, según lo indica la
Mónada".
De lo que antecede pueden ver que toda esta
abstrusa enseñanza avanzada debe necesariamente permanecer velada y protegida,
a fin de salvaguardar y proteger al iniciado. Este doble procedimiento, en
relación con el momento crucial de cada iniciación, es siempre muy
escrupulosamente protegido. Lo que debe y deberá ser siempre protegido es ese
momento "en que el Iniciado, al permanecer en el punto dentro del
triángulo y no del cuadrado", percibe (en un destello instantáneo) el gran
proceso alineador que lo llevará desde el punto inmediato de revelación a la
gloria final.
La ubicación de este particular punto de
revelación se halla en el plano mental; por medio del alineamiento de la mente
concreta inferior, del Hijo de la Mente y de la mente abstracta, se crea un
canal directo para la visión. El medio de revelación en esta iniciación es el
antakarana, que rápidamente se va construyendo y puede llegar a ser el eslabón
vinculador y el método esotérico de la visión. El instrumento de recepción es
el tercer ojo, que -por un momento- suspende temporariamente su tarea de
dirigir la energía en el plano físico y luego se convierte en un órgano
receptivo estacionario, dirigido hacia adentro, mirando la luz superior. Por lo
tanto, está involucrado el centro coronario, y tiene lugar un alineamiento
secundario entre el centro ajna, el centro coronario y el cuerpo del alma. Todo
esto se lleva a cabo en un elevado punto durante la tercera iniciación; por
primera vez en la historia personal del iniciado está completamente alineado
y puede actuar directamente desde el centro coronario hasta el punto más
elevado de la Tríada espiritual. He aquí, por lo tanto, la razón de la
repentina afluencia de la gloria transfiguradora.
Éste es el objetivo de la iniciación que
establece el triangular procedimiento, ubicación y objetivo, el cual viene a la
existencia en un destello y, luego, al finalizar el proceso iniciático,
desaparece, dejando sin embargo una permanente, nueva, espiritual e instintiva
tendencia hacia la percepción y las vivencias monádicas.
Observarán, por lo tanto, que esta información -al
señalar la actitud del tercer ojo, durante este proceso iniciático, y su nueva
fusión en relación con la mónada- arroja nueva luz sobre el trabajo que ella
realiza. Este tercer ojo es ahora el receptor de la luz que proviene de una
fuente más elevada, la impresionante exteriorización de su actividad, y actúa
como lente para reflejar la luz y obtener la visión interna más elevada
posible, en ese punto particular alcanzado en la evolución. Todo esto representa
una actividad que (excepto en el caso de los iniciados más avanzados) sigue
siendo muy misteriosa. Sin embargo, el estudio del empleo del tercer ojo, en la
tercera iniciación, pondrá en claro lo enseñado respecto a que la mónada es
para el Logos planetario lo que el tercer ojo (en su función iniciática) es
para el discípulo que ha recibido la iniciación de tercer grado.
La mónada es una fuente de luz, no sólo para la
familia humana, sino también la receptora de la luz que proviene del triple
Sol; es la lente a través del cual la luz del Logos solar puede afluir al
Logos planetario, y en esa luz preserva y mantiene firme la visión, el
propósito, la voluntad y la intención creadora del Logos planetario.
Nada más puedo decir sobre esto. Únicamente hacer
sugerencias veladas y formularles ciertas frases o pensamientos simientes, que
(si se los considera y reflexiona debidamente) irán entrenando su percepción y
desarrollando el tercer ojo, que les permitirá reorientarse y cambiar su
función cuando llegue el momento propicio y la correcta emergencia.
He dicho que estos puntos de revelación
son el germen o la simiente de determinado poder invocador, siendo
especialmente verdad y correcto en lo que a la enseñanza del tercer ojo
concierne. La iniciación no es un proceso abstracto ni místico, al cual
es sometido el discípulo en uno de los planos sutiles, cuyo conocimiento debe
infiltrarse gradualmente en su conciencia. Esto puede ser parcialmente verdad
respecto a las primeras dos iniciaciones (las iniciaciones del umbral en
Sirio), pero las restantes iniciaciones involucran a todo el hombre y a los
"tres vehículos periódicos", produciendo la firme fusión de los tres,
una creciente reacción a la Luz del Mundo, más la capacidad de registrar en el
cerebro físico lo que sucede (si el iniciado actúa en cuerpo físico debido al
karma, a la decisión o al servicio), estando íntimamente involucrado el tercer
ojo en este proceso registrador. El tercer ojo es sometido a un entrenamiento
desde la tercera iniciación y comienza a actuar de dos maneras:
1.
Como analogía de
la mente concreta (en cierta medida ya lo es), con su capacidad de interpretar
el medio ambiente y la experiencia:
2.
Como lente o
acopiador de luz, proveniente de los mundos internos y superiores
Observarán por consiguiente, el nuevo significado
que estas ideas dan a las tres etapas que acompañan a los puntos de revelación:
la etapa de Penetración, la de Polarización y la de Precipitación. Trabajen y
extraigan las inferencias de la enseñanza después de un detenido estudio.
El cuarto Punto de Revelación, se halla implícito
en las siguientes palabras:
"El propósito es sólo una energía liberada
dentro de la Cámara del Concilio de Shamballa. Allí debe adquirir forma".
Este punto de revelación lleva al iniciado a una
de las etapas más elevadas de la contemplación, donde repentinamente capta -en
la cuarta Iniciación de la Renunciación- otra fase de la divina Voluntad
condicionante. Comienza a reconocer e interpretar -aunque de manera elemental,
comparado con lo que reconocerá en la novena iniciación- el aspecto destructor
de la Voluntad, que se expresa por medio de la Ley de Sacrificio. Ahora, por
primera vez (como resultado de la destrucción), comenzará a captar el esencial
aspecto constructor de la misma Voluntad y a apreciar la función futura que le
corresponde como Constructor creador. Les recordaré que la construcción que
debe llevarse a cabo no es la que caracteriza al segundo aspecto divino -el de
Amor‑Sabiduría, sino que está exclusivamente vinculada con la del primer
aspecto, Propósito, Poder o Voluntad; tiene que ver con los procesos que
preceden a la efectiva construcción creadora, y con los anteproyectos (si puedo
emplear esta palabra) "confinados en Shamballa", donde los elevados
Seres espirituales deben forjar Sus planes. Este proceso es distinto del de la
construcción creadora y está relacionado con una misteriosa tarea, llevada a
cabo de acuerdo a la "Ley de Asamblea".
La energía aplicada, con la cual el
iniciado hace su primer y momentáneo contacto, es empleada por el Logos
planetario cuando acopia en Su círculo infranqueable la sustancia
extraplanetaria que debe ser utilizada progresivamente cuando el mundo del ser
y de las formas progresa de acuerdo a la Ley de Evolución. Debe recordarse, por
ejemplo, que en la actualidad las formas planetarias están compuestas de una
sustancia muy superior a la de los días primitivos, y también que un gran
proceso de eliminación se lleva a cabo constantemente con otro proceso
paralelo de sustitución. Aquello que ya no sirve al Propósito del Logos
planetario es rechazado y expulsado esotéricamente y reemplazado por aquello
que "estará a la altura del propósito del Padre". Este concepto ha
sido tergiversado y distorsionado por la enseñanza cristiana sobre la
"expiación vicaria", que deriva de una básica confusión entre la Ley
de Sacrificio y la Ley de Asamblea y tuvo lugar cuando el conocimiento de la
naturaleza del Padre constituía un gran misterio; el proceso de interpretarlos
en términos del primero y más elevado Aspecto de la Trinidad esencial,
totalmente desconocido por el hombre, en vez de hacerlo en términos del segundo
aspecto, el Aspecto Constructor magnético del amor. Estamos -si sólo pudieran
comprenderlo- en proceso de reinterpretar y reordenar lo que puede llamarse
"la estructura doctrinaria que fundamenta la relación entre conocimiento y
sabiduría". Involucra la eliminación de viejos conceptos tales como la
trinidad de la manifestación y la introducción de nuevas y correctas ideas que
inevitablemente reemplazarán a las antiguas cuando el iniciado en el sendero
tenga que desarrollar el primer aspecto. Éste, por medio de ciertas actividades
posteriores, se infiltrará gradualmente en la conciencia de la humanidad y así
la nueva religión mundial estará basada en una percepción espiritual más
profunda respecto al Padre o Aspecto Vida, en lugar de la imagen del Hijo o
aspecto conciencia, que va cristalizándose rápidamente.
Aquí tienen un indicio de la enseñanza que
frecuentemente impartí, de que los procesos superiores del desarrollo
espiritual deben ceder conscientemente su lugar a una fase de percepción muy
superior, que no existen palabras para denominarla. En lo que a la conciencia
respecta hablamos constantemente de iniciación, y para definir este nuevo
proceso simultáneo de percepción e interpretación, empleamos la vaga palabra
"identificación".
El proceso por el cual se le permite al iniciado
participar durante y después de la cuarta Iniciación de la Renunciación (que le
es presentada en una serie sucesiva de puntos de revelación), es factible
porque se somete a la Ley de Sacrificio, la cual pone a la vez su conciencia
-en etapas progresivas- bajo la influencia de la Ley de Asamblea. En ninguna de
mis instrucciones anteriores me referí a esta ley. El iniciado -por medio de la
revelación valorada y comprendida- puede entonces agregar al trabajo que
realiza con el Plan y a su técnica de construcción, la capacidad de trabajar
con el Propósito divino y con esas sustancias (de naturaleza etérica) y
energías que compenetran el cuerpo etérico cósmico (los cuatro planos
superiores de nuestro plano físico cósmico), de acuerdo a la ley que el Padre
pone en vigencia y posibilita la actividad constructiva del Hijo, a fin de que
esté totalmente de acuerdo con el Propósito divino.
Otro aspecto de este proceso, puesto de manifiesto
por el punto de revelación alcanzado en la cuarta iniciación, reside en que
indica la etapa más elevada alcanzada en el proceso de redención, porque las
energías liberadas dentro de la Cámara del Concilio de Shamballa, constituye
"la sustancia viviente, sucedánea y disponible para el progresista punto
de luz". Ese punto de la conciencia divina que podemos llamar (para
nuestro propósito) la Unidad, el Hombre, redime secuencialmente a la sustancia
de la cual están hechas todas las formas y trae a la manifestación la
contraparte superior de esa sustancia liberada -en Shamballa para que la
utilice el hombre. Éste es un profundo misterio y temo no poder expresar estas
ideas con mayor claridad. Sin embargo, de acuerdo a la Ley de Correspondencia o
Analogía, el iniciado en forma gradual puede llegar a percibir realmente las
significaciones involucradas. Estos puntos de revelación emanan del mundo de
las significaciones y no del mundo del significado, redimiendo y liberando así
las formas que existen en el mundo de las apariencias.
Por lo tanto tenemos en este punto de revelación
sugerido, los mismos tres métodos consecutivos de captación de la verdad
contenida en todas las revelaciones, ¿Cuáles son estos métodos?
Ante todo debe reconocerse el gran
procedimiento que, de acuerdo a la Ley de Asamblea, será responsable de
traer las energías extraplanetarias cuando el segundo aspecto divino lleve a
cabo la redención de los mundos, del ser y de la forma. Sobre tal procedimiento
nada puedo decirles. Queda aclarado que el lugar o ubicación donde se lleva a
cabo la Asamblea, es la Cámara del Concilio de Shamballa. Sin embargo, hermano
mío, llamaré la atención sobre el hecho de que Shamballa es simplemente una
palabra que da la idea de un vasto punto focal de energías acopiadas y reunidas
por el Logos planetario, con el fin de crear una manifestación adecuada a Su
intención en desarrollo y al servicio planetario. El objetivo también es
claro, y consiste en reunir aquello que contiene energías redentoras. Así como
la Ciencia de Redención, de acuerdo al Plan jerárquico, es la técnica empleada
para redimir al mundo de las apariencias, del mismo modo -en un nivel muy
superior- la Ley de Asamblea produce la Ciencia de la Energía, proceso redentor
(en un sentido que posiblemente no pueden comprender) que influye en la tarea
de quienes trabajan para la redención en el mundo de significados.
Aquí también pueden ver que todo tiene cabida en
las tres etapas de Penetración, Polarización y Precipitación, porque está
relacionado con el acopio de energías redentoras, introducidas en nuestro
círculo infranqueable, mediante la actividad de esos Seres en Shamballa que
pueden penetrar en esferas extraplanetarias y enfocar (dentro de la Cámara del
Concilio de Shamballa) las energías así reunidas. Entonces pueden precipitarlas
en el círculo infranqueable de la Jerarquía, y traerán como consecuencia el apresuramiento del trabajo redentor y el
descenso de las energías desde los niveles más elevados del plano físico
cósmico al nivel más bajo de la manifestación físico densa externa.
El agente de este proceso es la energía de la
intuición o de la razón pura, cualidad mental "dentro del círculo
infranqueable de la Mente Universal", que aplican acrecentadamente los
iniciados superiores en la tarea de reunir energías. Esta energía percibe la
etapa de redención alcanzada en el mundo de las formas, a medida que la
Jerarquía aplica las energías redentoras y también la cualidad y el grado de
actividad que deben poseer las nuevas energías a reunirse.
Les llamaré la atención sobre el hecho de que este
punto de revelación está relacionado con el plano de la razón pura o con el
plano búdico, siendo el más bajo de los niveles etéricos cósmicos, por lo
tanto, un plano de "transición y expulsión" -un nivel desde el cual
las nuevas y acopiadas energías son "liberadas sobre el mundo de las
formas externas". Este proceso fue grandemente facilitado desde que la
Jerarquía trasladó su ubicación, en 1925 de nuestra era, desde los niveles mentales
superiores al plano búdico, posibilitando así la recepción etérica directa e
ininterrumpida. Éste es uno de los significados de las palabras que leemos en El
Nuevo Testamento y que dicen, "el velo del templo se rasgó en dos, de
arriba abajo", forma simbólica de expresar la apertura de un canal
ininterrumpido, que el Cristo hizo posible como Avatar, trabajando en
colaboración con el Maestro Jesús y también por la etapa de evolución alcanzada
por la humanidad de entonces.
El quinto punto de revelación no lo trataremos
ahora y lo consideraremos en la próxima instrucción. Es de enorme importancia,
porque concierne al aspecto más elevado de la Voluntad y abarca la síntesis de
las energías de los cinco planos de la evolución humana y superhumana. Esta
síntesis precede al trabajo realizado en los dos planos más elevados del
desarrollo divino y se enfoca y expresa plenamente cuando se recibe la sexta
Iniciación de la Decisión.
DÉCIMA PARTE
Durante años hemos hablado sobre la iniciación
grupal y es, para ustedes, un problema aún no resuelto. La frase
"iniciación grupal" es empleada únicamente por los Miembros de la
Jerarquía cuando se refieren a las dos primeras iniciaciones -iniciaciones en
el umbral, desde el ángulo de la Logia de Sirio. Después de los dos
acontecimientos preparatorios, el iniciado -en la tercera iniciación y después
de ella- llega a la etapa en que "recibe la iniciación" por propio
derecho (según reza la frase), porque se puede confiar que no pedirá nada para
el yo separado; su personalidad está templada y ajustada a las condiciones
grupales; acrecentadamente se va manifestando como personalidad fusionada con
el alma, y rápidamente el antakarana se va creando y empleando eficazmente.
Expresándolo en otras palabras, a medida que aumente el número de las
personalidades fusionadas con el alma y sus expresiones, y numéricamente
aumenten en la Tierra los iniciados de tercer grado, ¿cuál será el resultado?
Con intención espiritual y enfocada tendrán lugar tres grandes eventos, que ya
han comenzado a producirse y quiero llamarles la atención sobre ello; esta intención
consciente otorga poder en la vida de cada discípulo e iniciado. Éstos
eventos son:
1.
El Reino de Dios
o de las almas, caracterizado por el poder y, en consecuencia, por el aura y la
emanación radiante del amor, definidamente arraigado en la Tierra, que penetra
cada vez más plena y exitosamente en los tres mundos del esfuerzo
estrictamente humano. Siempre hubieron avanzadas de este reino entre los
hombres; siempre existieron individuos en todas partes del mundo -en las
religiones mundiales o en otros grupos constructivos- conscientemente
vinculados con sus almas y en consecuencia con la Jerarquía. En todos los
países existieron siempre aquellos que desarrollaron y expresaron la conciencia
crística, que es comprensión amorosa y servicio viviente inteligente, sin tener
en cuenta las palabras, o la terminología, que expresaron el grandioso
acontecimiento espiritual del cual fueron conscientes. Pero -desde el punto de
vista de la población del mundo- el cuarto reino de la naturaleza domina en
todos los campos del pensamiento y de la actividad, pero no domina en el reino
de Dios o de las Almas.
Como resultado de un despertar
espiritual que data del año 1625 de nuestra era, en que el énfasis se ponía
sobre una educación más amplia y general y se acentuaba la rebeldía contra la
imposición de la autoridad clerical, en la actualidad se ha intensificado
grandemente la irradiación desde el mundo de las almas, y el reino de Dios se
está convirtiendo en parte corporativa del mundo externo manifestado, teniendo
lugar por primera vez en la extensamente larga historia de la humanidad.
El efecto de esta irradiación o
aura magnética, es ahora tan extenso, que no es necesario hablar ya en términos
de introducir el reino, o su manifestación, en la Tierra, el cuál se está
manifestando y su aura mezclando con las auras mental, astral y etérica del
género humano. Sólo es necesario reconocerlo, pero (y éste es un factor digno
de observación) el reconocimiento está siendo detenido hasta que el reino de
las almas pueda ser protegido de las estrechas pretensiones de cualquier
iglesia, religión u organización; muchos asegurarán (como lo hicieron siempre)
que sólo podrá entrarse en el reino de Dios por intermedio de su propio grupo
separatista. El reino de Dios no es cristiano ni budista, ni está
enfocado en ninguna religión mundial u organización esotérica. Es lo que
pretende ser simple y llanamente, un vasto e integrado grupo de personas
fusionadas con el alma, que irradian amor e intención espiritual,
motivadas por la buena voluntad y arraigadas en el reino humano, como el reino
de los hombres lo está en el reino animal, por ser un derivado del mismo.
2.
El antakarana lo
van construyendo las personalidades fusionadas con el alma, o lo construyen
inconscientemente quienes luchan por alcanzar la orientación y estatura
espirituales y se está convirtiendo rápidamente en un fuerte cable, compuesto
de numerosos hilos de luz viviente, de hilos de conciencia y de vida, que están
mezclados y fusionados de manera que nadie podrá realmente decir: "mi
hilo, mi puente o mi antakarana", como a menudo se dice ignorantemente.
Todas las personalidades fusionadas con el alma están creando el
antakarana humano que unirá, en una indisoluble unidad, los tres aspectos o
energías de la Tríada espiritual y los tres aspectos de la personalidad
fusionada con el alma en los tres mundos. En épocas futuras ya no se utilizarán
las palabras "la vida en los tres mundos"; los hombres hablarán en
términos de la "vida en los cinco mundos del reino de Dios
manifestado". Si pueden, piensen desde hoy en esos términos y comiencen a
captar algo de la significación de la verdad que contienen. "El Puente de
los Suspiros", hermosa simbología oriental que vincula el mundo animal con
el humano y conduce a los hombres al valle de lágrimas, de dolor, de disciplina
y de soledad, está siendo rápidamente reemplazado por el radiante Puente o Arco
Iris, construido por los hijos de los hombres que buscan la luz pura,
"atraviesan el puente hacia la serena Luz que los espera y les permite
traer la radiante luz al mundo de los hombres, a fin de revelar el nuevo reino
del alma, donde las almas desaparecen y sólo se ve al alma''.
3.
Luego tiene lugar
ese estupendo acontecimiento para el cual se preparan las personas fusionadas
con el alma -la exteriorización de la Jerarquía, y la reaparición del Maestro
de esa Jerarquía, conjuntamente con el Personal que la compone; este grupo de
almas liberadas y activas aparecerá en la tierra como parte de la manifestación
fenoménica del plano externo. Esto lo he tratado en otra parte* y no me
explayaré sobre ello. Ya existen las avanzadas de ese reino y también la
vanguardia de discípulos e iniciados.
El trabajo o la actividad irradiatoria de la Jerarquía
es hoy más poderoso que en ningún otro momento de la historia humana. Los
Maestros y Sus discípulos (guiados por el Instructor del Mundo de ese período)
se hallaban físicamente presentes en la tierra durante los primitivos días
atlantes, y la radiación que emanaba de Ellos era protectora, defensora y
nutridora. Luego la Jerarquía se retiró, expresándose subjetivamente, y la
humanidad -de acuerdo a la Ley de Evolución- quedó librada a su propio albedrío
para conocer el Camino y hollar el sendero de retorno, mediante el experimento
y la experiencia individuales. Los Maestros (durante este largo intervalo) no
establecieron contacto en amplia escala o grupalmente con la humanidad; no
obstante, la mayoría de Sus discípulos avanzados surgieron en distintos
intervalos y cuando se los necesitaba. El Instructor del Mundo apareció a fin
de emitir la clave o nota para cada nueva civilización y expresar los
resultados de la civilización que desaparecía. Por lo tanto, los hombres
tuvieron que hallar su camino hacia la Jerarquía por sí solos; la Jerarquía ha
esperado en silencio que el número de "almas iluminadas" fuera tan
grande y su llamado invocador y radiación magnética alcanzaran tal poder, que
no pudiera ser desoído ni ignorado; el equilibrio alcanzado entre el reino de
Dios en la Tierra y el reino de Dios en el Cielo (empleando una fraseología
cristiana) fue tal, que los "Portales del Retorno" pudieron abrirse y
se estableció el libre intercambio entre los reinos cuarto y quinto de la
naturaleza. Los portales (sigo hablando en forma simbólica) se están abriendo,
y pronto lo estarán de par en par para que el "Hijo del Hombre, el
perfecto Hijo de Dios", regrese al lugar -nuestra Tierra -donde Él
demostró anteriormente amor y servicio perfectos. Pero -como bien saben- esta
vez no vendrá solo, sino que traerá Consigo a los guías de determinados
Ashramas, así como a un grupo entrenado de iniciados y discípulos.
Estos eventos tienen lugar hoy ante los ojos de los hombres,
aunque mucho de lo que está sucediendo permanece totalmente desconocido
en vastas zonas del mundo del pensamiento y por muchos millones de hombres. Sin
embargo, hermanos míos, hay bastantes iniciados y discípulos trabajando
actualmente en el plano físico para asegurar un reconocimiento tan amplio que
garantice el firme y consistente despertar de la expectativa humana.
Reflexionen sobre esto y aprendan a reconocer en todas partes los signos de la
anticipación humana y los indicios destacados del acercamiento de la Jerarquía.
Estos tres acontecimientos les indicarán también,
en lo que concierne a las masas humanas y a las dos primeras iniciaciones, que
la iniciación grupal es necesaria y lo será acrecentadamente. Debe recordarse
que si estas dos primeras iniciaciones deben ser administradas en el plano
físico por el Cristo en Su función de Iniciador, el factor tiempo debe estar
lógicamente implicado y, en consecuencia, no será posible que los discípulos
reciban la iniciación uno por uno. La fórmula iniciática se aplicará en forma
grupal y -como bien saben- fueron necesarios cambios drásticos en la
presentación del entrenamiento a darse a los aspirantes y discípulos. Las
personas de todas parte ingresan en todo tipo de grupos y trabajan firmemente
en forma grupal; los grupos pueden ser considerados como clases preparatorias
para la fusión y el trabajo grupales. Entre los que se hallan en estos
numerosos grupos -que actúan en todos los países- hay quienes forman parte de
los grupos subjetivos que la Jerarquía está formando en todas partes;
pertenecen a todos los rayos y planos y están regidos por numerosos y variados
aspectos astrológicos. Ustedes, afiliados, objetiva y subjetivamente,
constituyen un grupo así; estos grupos son más comunes de lo que creen. Los
Maestros trabajan en forma análoga, en lo que a los grupos en preparación para
la iniciación concierne.
No es fácil inducir a aspirantes y discípulos a
actuar en tal formación grupal preparatoria y hacer de ella el principal
interés en sus vidas, porque al mismo tiempo deben cumplir lo más
perfectamente posible con sus responsabilidades familiares y sociales y sus
obligaciones comerciales. A ninguno de ustedes se les hubiera ofrecido esta
oportunidad si no fueran capaces de llevar esta vida dual. Les pediría que
estudien cuidadosamente los antecedentes de esta actual empresa
jerárquica (casi digo, aventura) y que cumplan su parte en el trabajo
preparatorio requerido. Este trabajo se divide en dos partes:
1.
Su propia
preparación para la iniciación, como personalidad fusionada con el alma, que
implicará las disciplinas de la vida de la personalidad.
2.
La preparación
para la Reaparición de Cristo; esto implicará su vida de servicio a la
humanidad y a la Jerarquía. Con estas ideas sobre la iniciación grupal dejaré
este tópico y me ocuparé de los temas subsidiarios de nuestro estudio.
Las Insinuaciones
Quedan dos insinuaciones que considerar y ambas
parecen ser muy simples al leerlas por primera vez; sin embargo, debe tenerse
en cuenta que se hacen desde el "Aula de la Iniciación" y, por lo
tanto, gran parte de su contenido no se evidencia inmediatamente. Las
insinuaciones que hace un Maestro nunca tienen una significación evidente;
cualquier aparente sencillez vela una verdad profundamente oculta y es por esta
razón que el discípulo debe investigar. En forma curiosa esto forma parte del
contenido de la sexta insinuación, dada anteriormente, que dice:
Insinuación sexta: El discípulo moderno debe reconocer la
insinuación relacionada con su etapa de conciencia... Mi esfuerzo consiste en
indicarles la relación entre iniciación y revelación.
En el pasado, el Maestro le hacía al discípulo
sucintas insinuaciones que juzgaba apropiadas para la necesidad inmediata. La
necesidad del discípulo se determinaba de acuerdo a su fusión con el alma y la
necesidad mundial de esa época, lo cual demandaba imperativamente el servicio
que debía prestar el discípulo. La insinuación hecha estaba por lo general muy
lejos de todo contexto; el discípulo debía también reconocerla por lo que era y
luego descubrir su significado y encontrar la significación de sus indicaciones.
Debido a la etapa alcanzada en la evolución de la humanidad, la
insinuación era práctica e invariablemente de naturaleza mental, estimulaba la
inteligencia e intensificaba la fuerza de la mente, el faro mental o el alma.
Hoy estas insinuaciones las hacen constantemente los discípulos avanzados a los
aspirantes en el sendero de probación. Sirven para aclarar el pensamiento,
disipar el espejismo y los velos ilusorios, revelar la forma en que la
personalidad encara mentalmente el problema del contacto con el alma, siendo
parte integrante del proceso que permite al aspirante establecer una armonía que unirá el alma y la
personalidad y conducirá a la fusión del alma con su instrumento.
Pero debido a que la raza ha desarrollado el
principio o aspecto inteligencia, y ha alcanzado su actual etapa relativamente
elevada de comprensión y percepción mentales, el antiguo proceso resultó ser
demasiado simple y elemental; el discípulo moderno de entonces no se
beneficiaba por el solo enunciado mental que el Maestro le presentaba; tampoco
constituía un real desafío y se convertía en algo que debía discriminarse como
actividad interna y no como factor que exigía la necesaria iluminación
superior. Antiguamente se creía que comprender y seguir una insinuación
permitía al aspirante acercarse al ashrama de un Maestro para ser aceptado en
él; desarrollaba el mecanismo mental, proporcionando un mejor instrumento para
establecer contacto con el alma y, posteriormente, prestar servicio. Sin
embargo, el énfasis se ponía principalmente en ese contacto y la insinuación,
por lo general, de naturaleza estrictamente personal, concernía a las
inhibiciones, interpretaciones y negaciones erróneas que interfieren el verdadero
contacto con el alma y presentan una barrera que impide el progreso hacia un
ashrama.
La Jerarquía enfrentó el hecho de miles de
aspirantes que venían a la encarnación y habían realizado ya el primordial
trabajo mental, estableciendo satisfactoriamente una medida sustancial de
contacto con el alma; el antiguo método, por consiguiente, comenzaba a ser
inútil. Todo el proceso era demasiado fácil y no constituía una prueba para la
intuición que poseía el discípulo. Cuando se captó esto, el tema fue
transferido dentro de los círculos jerárquicos, desde el plano mental al búdico
o razón pura. Esto condujo a descartar la insinuación como medio para el
desenvolvimiento mental y a desarrollar un nuevo proceso por el cual la
insinuación presentada invocaba la intuición. Como consecuencia se elevó
la cualidad de los requisitos. Las mentes de los hombres enfrentaron este nuevo
desafío, y se reconoció que la conciencia de quienes permanecían en la
periferia de la Jerarquía y, por lo tanto, estaban destinados a recibir
entrenamiento ashrámico, era básicamente mental, con una creciente sensibilidad
hacia la comprensión intuitiva. Se comprendió en los Ashramas jerárquicos que
la luz del alma, hablando en general, comenzaba a inundar el aura del cuarto
reino de la naturaleza y muchos miles de aspirantes respondían a la luz de la
Tríada espiritual. Los maestros apartaron entonces Su atención de los
aspirantes en el sendero de probación y dejaron que fueran entrenados por
discípulos de otro ashrama, dedicando Su atención principalmente a quienes se
hallaban en el plano mental y podían ser atraídos por la expresión y la energía
triádicas, y a los cuales no les interesaba mayormente establecer contacto con
el alma.
El problema que enfrentaba la Jerarquía era
interesante. Este nuevo tipo de aspirante respondía a tres tipos de luz:
1.
La luz de la
sustancia, o a la luz de la personalidad.
2.
La luz del alma,
sintonizada con la luz del amor, que predomina en la Jerarquía.
3.
La luz de la
Tríada, un aspecto de la Voluntad espiritual que afluye de Shamballa.
En consecuencia, lo primero que debe enseñarse al aspirante es, saber más
allá de toda controversia interna, el lugar que ocupa en esa parte del Sendero
de Evolución, que se extiende desde el plano mental al búdico, lo cual
significa que está en el Camino de la Evolución Superior. Empleo aquí las
palabras en forma simbólica. El aspirante debe saber cuál de las luces (a la
que responde) debe emplear para progresar. ¿La luz de la personalidad deberá
enfocarse en el punto de contacto con el alma, para que la mente inferior se
convierta en faro de revelación?, o ¿ha llegado a la etapa en que la luz del
alma, que es la energía pura del amor, puede ser dirigida sobre la vida
y las circunstancias en los tres mundos, permitiéndole al discípulo convertirse
en una personalidad fusionada con el alma y entrar en el Ashrama que le
corresponde?, o ¿ha llegado a una etapa aún más elevada y la luz de la Tríada
espiritual puede comenzar a ser dirigida sobre la personalidad fusionada con el
alma por intermedio del antakarana?
El aspirante moderno tiene que enfrentar estos
problemas y, por lo tanto, descubrir la insinuación relacionada con su etapa
más elevada de conciencia. Aquí las pediría recordar que la etapa de conciencia
no es necesariamente idéntica a la etapa de evolución. Se puede llegar
inconscientemente a una etapa elevada de evolución y el discípulo, con
frecuencia, no se da cuenta de lo que realmente ES. Debe saber conscientemente
y con exactitud cuál es su etapa de realización, antes de conocer
realmente el próximo paso que debe dar también conscientemente. En esta etapa
se le presenta un vasto conjunto o estructura de la verdad; la apreciación
mental de estas etapas y principios puede ser muy real, pero puede haber mucha
confusión cuando la mente concreta predomina indebidamente -como frecuentemente
lo hace; la mente abstracta está análogamente activa y aparecen tenues indicios
de la actividad de la intuición y de los métodos superiores del conocimiento y
de la comprensión. Entonces el discípulo pasa por la etapa en que se apropia de
todo lo que se le presenta; trata de aplicar todo lo que sabe y hasta lo que
presiente, en su esfuerzo por avanzar y ser más útil y atravesar el portal de
la iniciación.
En esta etapa se le imparte al discípulo moderno
un nuevo entrenamiento, en esta nueva era de actividad jerárquica. Por ser
lógicamente un discípulo de tipo mental, desarrolla rápidamente un correcto
sentido de proporción, viéndose por consiguiente impelido por la actividad
ashrámica y el aura del Ashrama, donde se le permite trabajar y descubrir por
sí mismo esa insinuación o información velada que le aclarará el camino.
Comienza a comprender que la mente inferior, con su multiplicidad de
diferenciaciones y clasificaciones, análisis y complicado acercamiento a la
verdad, es sólo una base sobre la cual puede apoyarse firmemente, y comprende que
está frente a una gran simplicidad; se da cuenta también que debe
descubrir por sí mismo la insinuación (oculta y revelada por su propio equipo
de rayo) que le permitirá sustituir las numerosas complejidades de la mente
inferior por la razón pura. Debe bregar con el problema de esta simplicidad, su
penetrante poder y la rápida captación de la verdad básica subyacente en las
numerosas verdades; aprende finalmente a sustituir el lento y laborioso trabajo
de la mente, con sus características desviaciones, ilusiones, errores,
dogmatismos, pensamientos y conocimientos separatistas, por la rápida e
infalible intuición. Descubre -como paso preliminar- la naturaleza de sus
rayos; comienza a discriminar entre inteligencia, amor y lo que teóricamente
cree puede ser la voluntad, pero sabe que aún no ha adquirido la experiencia
real sobre este elevado aspecto divino. Su inteligencia en desarrollo es el
resultado y la recompensa de la experiencia; su comprensión del amor, el
segundo aspecto divino, se halla también en la etapa experimental y su
conocimiento no es fidedigno; la expresión fusionada de la inteligencia y el
amor (de la personalidad y el alma, para ser específicos) sólo será posible
cuando comience a actuar en alguna medida el aspecto voluntad.
Por consiguiente, el discípulo debe buscar una
verdad que constituya para él una necesidad inmediata. El Maestro no le dirá
cuál es; él mismo deberá ahora formular su propia insinuación, fundada en el
conocimiento adquirido y la visión reconocida; entonces deberá actuar basándose
en la insinuación, calculando la exactitud de sus formulaciones por la cantidad
de luz y percepción intuitiva y la revelación que cree que contiene en su
mente. Dichos factores se expresarán si la formulación de la "insinuación
de la verdad" está de acuerdo con el siguiente paso delineado. Por eso
deben tenerse presentes ciertos factores para que el discípulo esté seguro del
terreno que pisa y de si es correcta y por lo tanto vital para él la
insinuación que lo obligó a surgir de la maraña de los conocimientos
heterogéneos y no asimilados. Estos factores son:
1.
La insinuación que
trata de dilucidar, constituirá para él:
a.
Un resumen, o una
forma mental arraigada, de la sabiduría que haya adquirido, no digo un resumen
del conocimiento, hermano mío, porque la sabiduría y el conocimiento son
dos cosas muy distintas
b.
Estará
caracterizada especialmente por su cualidad de rayo y, por lo tanto, de acuerdo
al normal desarrollo de su rayo. Por ejemplo, una insinuación hecha por un
aspirante de tercer rayo y viceversa.
2. La insinuación tenderá
siempre a simplificar el conocimiento, el móvil y, por consiguiente, la
actividad:
a.
Se caracterizará
por la síntesis.
b.
Sabrá que exige el
ejercicio de la intuición o de la razón pura; Patanjali lo describe como
"conocimiento directo" sin complicaciones, siendo al mismo tiempo
profundamente incluyente.
c.
Será más
fácilmente interpretado mediante símbolos que por palabras o frases formuladas.
3. La insinuación le traerá
inevitablemente la revelación o la luz, que le revelará el siguiente paso que
debe dar, sin lugar a duda ni confusión. Las insinuaciones indican progreso y
realización y son de diversas categorías, es decir:
a.
Algunas
insinuaciones preliminares conciernen a la preparación para establecer
relaciones ashrámicas.
b.
Otras se
relacionan con el servicio que presta el discípulo consagrado, impelido por el
alma, debiendo la personalidad asegurarse y reconocer que implica
responsabilidad.
c.
También otras se
refieren a la construcción del antakarana que vinculará la Tríada espiritual
con la personalidad fusionada con el alma. A manera de ilustración diré que
cierta vez un Maestro hizo una insinuación de esa naturaleza a uno de Sus
discípulos, diciéndole: "Sepa que todos los Ashramas están en el
Antakarana". El discípulo tardó dos años para llegar al significado oculto
de este enunciado. Lo harían ustedes en menos tiempo?
d.
Ciertas
insinuaciones formuladas conciernen a determinado proceso iniciático que
enfrenta el discípulo. Por esa razón observé anteriormente que mi único
esfuerzo en este momento, en lo que a ustedes concierne como grupo, consiste en
indicarles la relación entre Iniciación y Revelación. No es posible la
iniciación sin una previa revelación, no obstante, cada iniciación conduce a la
consiguiente revelación. El objetivo de toda iniciación es conferir una
revelación, sin embargo, no se recibe la iniciación si no ha tenido
primeramente una revelación autoengendrada y no conferida.
Haré algunas "insinuaciones" esotéricas
que podrán darles una idea de la naturaleza de los conceptos que ustedes -como
personalidades fusionadas con el alma- deben aprender a formular. Comenzaremos
con la insinuación ya mencionada, hecha por el Maestro:
1. Todos los Ashramas están
en el Antakarana.
2. En esa luz veremos la
luz.
3. El Camino de la
Evolución Superior va siempre precedido por la destrucción de los demás
caminos.
4. La Voluntad de Dios
destruye las voluntades de los hombres, pero ambas son necesarias para
completar el todo.
5. La radiación y el
magnetismo, la invocación y la evocación, son cuatro aspectos de un todo dual y
el Servidor debe desarrollarlos.
6.
Los siete, los
cuarenta y nueve y el uno, son sólo UNO, y el iniciado debe saberlo por sí
mismo y despojarse de todos, salvo uno.
7.
La lealtad debe
ceder el lugar a la identificación, y la luz fusionarse siempre con la
oscuridad.
Éstas son siete insinuaciones que pueden utilizar si lo
desean. Están al alcance de su capacidad y contribuirían mucho al desarrollo de
ustedes. Resultará de valor aplicar lo que he explicado aquí sobre la sexta
insinuación, a fin de comprender las demás y observar el progreso que hacen
para obtener la revelación necesaria.
Consideremos ahora la séptima insinuación que reza
así:
Insinuación
séptima: Uno de los signos de que
están preparados para la iniciación es la capacidad de ver el amplio e
incluyente Todo y saber qué ley se trasciende cuando la parte se convierte en
el Todo.
Esta frase y sus implicancias es algo más que una
insinuación, aunque contiene otras dos profundamente significativas. Es un
enunciado de importancia individual, grupal, planetaria y cósmica, y de todas
las insinuaciones hechas en mis libros, particularmente en estas
instrucciones, es la única aplicable a cada iniciación aislada. Puede indicarle
al iniciado -cualquiera sea la iniciación que le corresponde (desde la inferior
a la superior)- que ya está preparado para la expansión de conciencia
involucrada en cada iniciación; entonces enfrentará la naturaleza de la visión
que deberá ampliar y el reflejo superior de la Ley, o Leyes, que la iniciación
le permite captar y así abandonar las leyes que hasta ahora rigieron su
conducta y condicionaron la experiencia obtenida en la vida. Forzosamente,
seguirá obedeciendo esas leyes, como miembro del reino humano, pero no
condicionarán su conciencia, sino que rápidamente se someterá a una Ley
superior y más profundamente espiritual.
Sería de utilidad considerar algunos de los
significados más evidentes de esta séptima insinuación. Sin embargo, su
significación se revelará como resultado de la iniciación; por lo tanto,
observarán que el detenido estudio y la comprensión vital de la sexta
insinuación deben preceder normalmente a toda verdadera comprensión de la
séptima, siendo innecesario decir que tiene nueve interpretaciones esotéricas,
que corresponden a las nueve iniciaciones. Si esta frase es expresada, entonada
y orquestada en forma individual, puede llevar también información e
iluminación al Logos planetario, cuando es pronunciada durante cualquier
iniciación cósmica que esté recibiendo el Logos planetario, y ahora está
recibiendo una.
Esta insinuación se está introduciendo en la
conciencia de toda la humanidad, porque la Personalidad perfecta de
Sanat Kumara enfocada actualmente en Su centro laríngeo creador, la Humanidad
-reverbera debido al efecto orquestal de la fórmula que abarca esta insinuación
desde el ángulo cósmico. Nada más diré sobre esto, porque no lo comprenderían.
Tampoco yo comprendo mucho, hermano mío, porque sólo soy un iniciado de quinto
grado. La razón detrás de ello es que el Logos planetario, en este ciclo
mundial particular, está pasando por una iniciación que trasladará su enfoque
del centro jerárquico al centro de energía denominado la Jerarquía; desde ese
punto de enfoque alcanzado se someterá a la iniciación cósmica, para la cual Su
trabajo planetario -creador y magnético- lo ha preparado. A medida que Él
progresa en Su propia naturaleza esencial, cada fase de Su cuerpo de
manifestación y de Su personalidad expresiva están involucradas, y pone el
énfasis en las energías condicionantes que actúan por medio de los dos centros
preeminentemente activos en este momento, es decir, el centro que llamamos la
raza de los hombres, la Humanidad, donde la energía de la inteligencia está
enfocada y agudamente activa, y el centro donde se expresa el amor de Dios, la
Jerarquía. En ambos centros se lleva a cabo una gran actividad y una vital
expansión o exteriorización.
Recuerde, hermano mío, que la iniciación siempre
significa actividad, comprensión inteligente, actitud enfocada, movimiento
deliberado, nuevas armonizaciones condicionantes y la obtención de un nuevo y
más amplio círculo infranqueable en la conciencia.
Enumeraré las inferencias principales y muy
evidentes, contenidas en esta séptima insinuación, recordándoles que cada frase
separada, enunciado o concepto, es sólo la base o el cimiento para una nueva y
mayor comprensión. Cada inferencia captada es como un pensamiento simiente en
una meditación ordenada, concentrada y exitosa. Es conveniente recordar que el
iniciado, previamente y durante cualquier iniciación, alcanzó una actitud
mental de máxima concentración; sobre este punto de tensión muy poco saben todavía,
no obstante, emplean superficialmente las palabras Meditación y Concentración. Temporariamente
y a fin de seguir adelante y al mismo tiempo dejar todo atrás, el
iniciado se convierte en un "punto estático de contemplación
concentrada". Entonces, permanece ante el Iniciador,
preocupándose interna e intensamente por el mundo de significaciones. Sólo
avanza nuevamente si abandona la actitud estática después que se le ha
aplicado el Cetro de la Iniciación. Su capacidad de contemplar las
significaciones reside en su entrenada capacidad para moverse fácilmente en el
mundo del significado (tarea principal que enfrentan todos ustedes en esta
época). El objetivo de las primeras dos iniciaciones es permitir al iniciado
vivir en el mundo del significado; el objetivo de las siguientes cuatro
iniciaciones –hasta e inclusive la Sexta Iniciación de la Decisión- es
permitirle vivir en el mundo de las significaciones. Esto debe tenerse
cuidadosamente en cuenta cuando se reflexiona sobre la condición estática
temporaria del iniciado y ha entrado en el aula de la iniciación.
He aquí los puntos que deben ser conscientemente
observados en la insinuación que estamos considerando; cada uno vela un
significado más profundo e imparte una significación vital y esotérica.
Permítanme citar nuevamente en forma completa esta insinuación:
"Uno de los signos de que están preparados
para la iniciación es la capacidad de ver el amplio e incluyente Todo y saber
qué ley se trasciende cuando la parte se convierte en el Todo".
He precedido esta afirmación con las palabras:
"la unidad, el individuo y la parte son siempre considerados en relación
con un expansivo e incluyente todo". Consideremos este enunciado
detalladamente:
1.
Los
signos de que se está preparado para recibir la iniciación: ¿Cuáles son, hermano mío? ¿Qué signos busca el
Maestro antes de que Él presente Su discípulo al Iniciador? ¿Están presentes
estos signos en los tres cuerpos de los tres mundos? ¿O se hallan únicamente en
el cuerpo que será principalmente afectado por la iniciación que se está
recibiendo? La iniciación afecta tanto a la conciencia como a la forma -cada
una en forma distinta; la diferencia se produce por el efecto de la vida
espiritual y la voluntad divina que afluye sobre dos tipos distintos de sustancia.
Recuerden que en este sistema solar todo lo que sabemos -hasta del
aspecto más elevado- es sustancial, porque nuestros siete planos (si puedo
reiterar este hecho básico) constituyen los siete subplanos del plano físico
cósmico -un hecho a menudo olvidado en el superficial empleo de la palabra
"espiritual". ¿Puede además el iniciado reconocer y registrar los
signos de su aptitud? Estas preguntas deben respondérselas antes de pasar a un
significado y significación más profundos.
2.
La
capacidad de ver el Todo en expansión. Esto conduce lógicamente a inferir que desde un punto limitado el
iniciado se hace consciente de muchas cosas que no sabía que existían, captando
esto hasta otro punto limitado. Tenemos, por lo tanto:
a.
El reconocimiento
de lo obtenido en el pasado, que conduce a un punto de momentánea y estática
expectativa.
b.
El reconocimiento
de la capacidad desconocida hasta ese momento, para ver lo que hasta entonces
no podía registrarse conscientemente.
c.
El reconocimiento
de un movimiento expansivo, que acrecienta la amplitud de visión del iniciado e
indica una nueva zona de conquista futura (desde el aspecto del control
consciente) y de servicio. Este reconocimiento pondrá fin a la expectativa
pasiva e inaugurará un nuevo ciclo de profunda actividad jerárquica.
d.
El
reconocimiento del límite hasta donde se permite expandir la conciencia, con el reconocimiento simultáneo de que la
ampliada periferia de la conciencia y de la actividad, de la cual el iniciado
se hizo repentinamente consciente, indica la línea fronteriza de una expansión
aún mayor. Logrando esto, posteriormente permite al iniciado captar la
verdadera significación de las palabras "el Todo". Una zona tras otra
del Cuerpo de Aquel "en Quien vivimos, nos movemos y tenemos nuestro
ser", se le revela constantemente al iniciado que progresa hasta que un
día (citando las palabras de Cristo) "conocerá, así como se lo conoce a
él". Entonces se le concederá una visión -por oscura y distante que sea-
de lo que significa la expansión para el Logos planetario de esos campos de
actividad divina que están fuera de nuestro círculo infranqueable planetario.
Todo el pasado ha preparado al iniciado para que comprenda y actúe
libremente en esas zonas y, al desarrollar los tres aspectos divinos de
inteligencia, amor y voluntad, el discípulo o iniciado crea el instrumento y
desarrolla las facultades que le permitirán ir hacia esferas solares o cósmicas
de acción, por intermedio de uno de los siete Senderos, de los que ya me ocupé,
hasta donde es posible ahora, en Tratado sobre los Siete Rayos, Tomo V.
e.
Capacidad
para ver el... Todo incluyente. Éste es el aspecto práctico de la realidad ya mencionada. El iniciado
incluye conscientemente en su pensamiento a esta nueva zona de la Vida divina,
en la que puede introducirlo cualquier iniciación particular. No es suficiente
que vea, reconozca y registre la visión y sea consciente de la expansión. Capta
el hecho de que se abre un campo más amplio de servicio en constante expansión;
posee el equipo, o por lo menos la capacidad latente, para desempeñarse en él,
y comienza a establecer esas condiciones que harán adecuadamente incluyente y
competente su aura magnética, dentro del nuevo campo de revelación.
3.
La
observación de la Ley que se trasciende. Esto puede ilustrarse en forma sencilla con los términos de la
enseñanza impartida en Tratado sobre Fuego Cósmico. Como ser humano, el
discípulo fue regido y condicionado por la cósmica Ley de Economía,
conjuntamente con sus variadas leyes subsidiarias activas y condicionantes en
los tres mundos de la evolución humana. Ésta es la ley básica de la naturaleza
y del hombre en su evolución natural. Después de la primera iniciación lo rige
la Ley de Atracción, que conduce y dirige a la energía del amor y -aunque la
Ley de Economía- mantiene el habitual control del proceso común de los
vehículos de la forma, empleados de acuerdo a la Ley de Atracción, ley que
actúa en la conciencia del hombre y también en las formas que están al servicio
de la Jerarquía. Esta Ley de Atracción es una importante ley del alma.
Más adelante, después de la
cuarta iniciación, la Ley de Síntesis rige acrecentadamente al
discípulo, por ser la principal Ley del Espíritu en el Universo. Entonces su
capacidad de incluir se desarrolla rápidamente y su sentido de percepción puede
(después de la sexta Iniciación de la Decisión) comenzar a extenderse en forma
extra planetaria. En lo que a su comprensión concierne, el significado de todo
esto quizás sea teórico, debiendo buscar cuidadosamente su significación, lo
cual de ninguna manera será fácil. No obstante les llegará la revelación si
estudian lo que se dice sobre estas tres leyes principales en Tratado sobre
Fuego Cósmico.
4.
La
parte se convierte en el Todo. Esta frase señala una culminación, y toda culminación iniciática es de
importancia insólita y hasta anonadante. No me extenderé sobre estas palabras.
Son tan familiares que lógicamente no tienen sentido para el estudiante
esotérico común. Decimos palabras en forma superficial, y expresan un objetivo
indefinido. No obstante velan y significan la experiencia más grande de que es
capaz la conciencia humana y acrecienta su magnificencia en cada iniciación
sucesiva. En resumen, se infiere de ello que debemos participar, ser
conscientes y colaborar con los pensamientos y planes del Logos planetario.
Reflexionen sobre la importancia de estas palabras y lo que significan en
relación con el ser humano.
Por consiguiente, en esta breve
exégesis, verán que cada una de las insinuaciones contiene mucho más de lo que
se imaginan o anticipan; cada una oculta en su corazón y en el mismo centro de
su significado, el germen de una comprensión en expansión. Mantengan esto
siempre presente en sus mentes cuando tratan de aprender la significación de
una insinuación esotérica y empiecen a extraer las correctas inferencias de la
simbología que vela.
Puntos de Revelación.
De las instrucciones que anteceden habrán
observado que estos puntos de revelación son de naturaleza esencialmente
planetaria, aunque a primera vista y consideración tengan un significado
individual. Estos puntos de revelación conciernen a la Jerarquía y su
inteligente apreciación del segundo aspecto, el del amor, personifican los
conocimientos fundamentales que el grupo unido de Maestros de Sabiduría
introducen definida y conscientemente dentro del radio de Su percepción. Cuando
llevan a cabo este aspecto de Su gran trabajo, coincide frecuentemente con el
proceso iniciático que se aplica a iniciados y discípulos; entonces se
convierten -si pueden obtener la necesaria comprensión- en participantes de
esta gran actividad jerárquica. Observarán también que cada uno de estos puntos
de revelación pueden ser expresados de tal manera que impartan al estudiante un
conocimiento de la ley básica y fundamental.
Por lo tanto, en estos cinco puntos de revelación,
tenemos la expresión de las cinco leyes jerárquicas; es interesante comprender
que nada más que el primer punto de la revelación fue formulado en una ley que
será comprendida por la humanidad común; esta ley dice: "la energía sigue
al pensamiento" y "el ojo dirige la energía". El género humano
ha llegado a la etapa donde es posible la comprensión del primer punto de
revelación, y ello debido a dos factores:
1.
La formulación de
esta ley relacionada con la energía coincidió con un moderno descubrimiento
científico, porque hoy se reconoce que todo lo que existe es esencialmente
energía de un tipo u otro.
2.
El enorme número
de aspirantes que recibieron o estaban en proceso de recibir la primera
iniciación.
Además, si se detienen a pensar, pueden ver los procesos de invocación y
evocación en acción.
El segundo, el tercero y el cuarto puntos de
revelación están todavía detenidos (hablando simbólicamente) en las aulas de la
Iniciación y serán expresados en el plano físico -como ley comprensible- y
sujetos a una elucidación futura. El segundo punto podrá muy pronto ser
expresado en los tres mundos, porque los hombres están llegando lentamente a
comprender la naturaleza de la voluntad y el correcto lugar y la debida
realidad del sacrificio en el divino esquema de la revelación.
El quinto punto de la revelación está expresado de
la manera siguiente: ;
"Cuando la luz de los siete rayos se fusiona
con la del séptimo rayo, entonces se podrá conocer la luz suprema".
Las implicaciones derivadas de este quinto punto sorprenden al primer
golpe de vista y exigen un reconocimiento inmediato de dos factores, tiempo
y espacio. Las significaciones implícitas en este punto pueden ser más
claras si parafraseo el enunciado, dándoles así un sentido de la significación
que les traerá comprensión. Cuando la energía de la luz de todos los rayos se
expresa por intermedio del séptimo rayo, entonces el aspecto más elevado de la
luz divina puede penetrar en el plano físico. Evidentemente será muy difícil
que capten este enunciado, por ser además la afirmación de una verdad
fundamental
En una instrucción anterior señalé que estaban
involucradas tres ideas para comprender la significación de estos puntos de
revelación que, una vez captadas, aparecen en toda su belleza, claridad y
simplicidad. El Procedimiento requerido para la manifestación de la
"luz suprema" tiene lugar cuando se alcanza un nivel transitorio de
síntesis y las siete energías se fusionan en una gran Luz energética. Estas
siete energías de conjunto han creado siempre la "luz suprema" en los
niveles más elevados de la expresión divina, pero esa luz reveladora encuentra Ubicación
sólo cuando el séptimo rayo de Orden Ceremonial está activo y en proceso de
manifestarse en los tres mundos y necesariamente en el séptimo plano, el plano
físico. Tal manifestación tiene lugar inevitablemente en los momentos de crisis
planetaria, cuando el séptimo rayo está activo y el Sol se encuentra en
Acuario. Esta combinación de relaciones se va estableciendo ahora porque el
séptimo rayo se está manifestando rápidamente, y el Sol está en Acuario,
comenzando ahora la era acuariana. El Objetivo de esta combinación (que
ha tenido lugar seis veces durante el período de la quinta raza raíz) es
traer iluminación y establecer orden en la Tierra. La divulgación de la Nueva
Invocación fue el primer indicio de la posibilidad de la efectividad de estas
proposiciones divinas; su poder fue tan grande que hubo que esperar las
correctas condiciones antes de su posible enunciación. Ese fue el primer paso
en la proyectada precipitación de la "luz suprema"; el segundo será
la reaparición del Excelso Señor, que actuará como lente por el cual podrá
enfocarse la luz y adaptarla a la necesidad humana. Se están creando
rápidamente las condiciones que posibilitarán este gran acontecimiento de
distribución de luz. El Cristo puede actuar y actúa ahora en el plano
átmico, personificando en Sí Mismo al gran Punto de Revelación, como lo
manifesté con las palabras: "La Voluntad es una expresión de la Ley de
Sacrificio". La invocación que asciende ahora desde la humanidad hasta el
Lugar elevado donde mora el Cristo, se enfoca u origina en el plano de las
emociones; por eso se dice en las Escrituras que al final de la era surgirá
"el Deseo de todas las Naciones". Por lo tanto, desde el plano
astral surge -desde las masas- el movimiento para que Él venga. Los proyectos
de Su venida se están forjando en la analogía superior del plano astral, el
búdico, o el plano de la razón pura.
El poder motivador para Su advenimiento, lo
proporcionan los discípulos e iniciados, siendo, por consiguiente, un
movimiento conjunto, calificado por el deseo y el móvil de la Jerarquía y la
Humanidad unidas; en consecuencia, la Invocación no puede ser desoída.
Astrológicamente el momento es propicio; desde el aspecto planetario son
inminentes grandes e importantes acontecimientos, porque el Logos planetario
está recibiendo una iniciación cósmica; la energía que trae orden y une en
forma mágica el espíritu y la materia (la energía de séptimo rayo), ya está
organizando los asuntos humanos, y estos tres grandes acontecimientos
coincidentes en tiempo y espacio, hacen posible que las energías del séptimo
rayo alcancen un elevado punto de actividad y cooperación fusionadas.
El resultado será la creación de un canal
directo para la precipitación de la "luz suprema" en los tres mundos
y su enfoque predominante en el plano físico. Así se creará la nueva
civilización y el nuevo orden mundial y hará posible el nuevo acercamiento a la
divinidad; se darán entonces los pasos iniciales para la creación del
"nuevo cielo y la nueva tierra". Es aquí donde necesitarán discernir
cuidadosamente entre símbolos y realidades; no es necesario darles más
indicaciones.
Al considerar el quinto punto de revelación,
obtenemos una imagen muy completa de las tres etapas del proceso que mencioné
anteriormente: Penetración, Polarización, Precipitación.
En esta revelación particular están involucrados
todos los planos (del plano físico cósmico); esto, en sí, es poco común; el
procedimiento consiste en que los siete rayos fusionados penetren en
todos los estados de conciencia como lo indican los siete planos sustanciales.
Recuérdenlo, porque el concepto "plano" se asocia irremediablemente
(empleo esta palabra en forma deliberada) a la idea de materia o de sustancia.
Esto es básicamente correcto, no obstante debe acentuarse el aspecto
conciencia, pues anima a la sustancia. El efecto de la penetración que estamos
considerando se produce mediante numerosos y variados tipos de conciencia que
se expresan por intermedio de los siete tipos de sustancia. La penetración de
las energías fusionadas se produce una etapa tras otra de percepción
consciente; no obstante sólo afectan a las formas de vida que reaccionan
instintivamente a su influencia. La importancia de la actual penetración reside
en que es total y en que la respuesta a estas energías fusionadas es definidamente
más rápida e incluyente que nunca en la historia planetaria.
Por lo tanto, en este momento particular el
proceso de penetración tiene tres etapas:
1.
El acto inicial de penetración que tiene lugar "en
la zona protegida por los Espíritus de los siete rayos". Ello implica la
máxima actividad en Shamballa y también la necesaria colaboración del Señor del
Mundo y de todo el Concilio que Él preside.
2.
El logro de un punto de polarización. La precedente penetración
de las energías llega a un punto de enfoque en el plano mental y allí -durante
un breve instante- se lleva a cabo un singular proceso de consolidación y, en
consecuencia, una mayor fusión. Es en este excepcional momento de la historia
de la humanidad, que el género humano se apropia de ese instante de poder.
Me pregunto si pueden
comprender la seriedad y la importancia de este enunciado. Debido a que
la humanidad ha pasado por un gran proceso de depuración y también a que en el
mundo actual hay muchos aspirantes y discípulos, el efecto de estas energías
penetrantes es de tal naturaleza que inevitablemente evocan respuesta. Se
polarizan o enfocan en el plano mental. Por esta causa, todo aquel que está
mentalmente controlado y centrado y tiene como móvil la aspiración, enfrenta
una oportunidad imperativa sin precedentes en la historia humana, basada en
ciertas relaciones astrológicas de las que ya me ocupé en esta serie de
escritos. '9''
3.
Debido a la preparación evolutiva que se evidencia en la
conciencia de la humanidad, se sigue llevando a cabo la penetración de las
energías que ya llegaron a un punto de polarización en el plano mental, dando
por resultado la precipitación definitiva de todas estas energías en el
plano físico, en la sustancia física densa; la precipitación es evidente
también en la conciencia común de la humanidad término medio. Deberán aceptar
de buena fe estas afirmaciones. La comprobación de la veracidad de las afirmaciones
reside en la creciente receptividad humana hacia la voluntad al bien, promovida
por la actividad de los siete rayos (custodios del Propósito divino).
Por lo tanto, hermanos míos, estamos viviendo en un momento de crisis
espiritual. Cuando las crisis humana y espiritual coinciden, llega entonces uno
de los principales períodos de oportunidad y decisión en los asuntos humanos
generales, de allí la extrema gravedad del momento actual. Todo lo que puedo
hacer es llamarles la atención sobre el mismo; a ustedes les corresponde
vigilar e interpretar los acontecimientos actuales y observar La expresión de
las energías que se precipitan y penetran, a fin de colaborar hasta donde lo
permite la percepción interna y ayudar a producir correctamente los
efectos requeridos.
* La Exteriorización de la Jerarquía.
UNDÉCIMA PARTE
Uno de los factores (creo que lo señalé
anteriormente) que ha militado en contra de la verdadera comprensión de la
iniciación, fue las pueriles y endebles interpretaciones que los diferentes
grupos de ocultistas han promulgado. A menudo he deseado que H.P.B. (mi primera
amanuense) y los numerosos y diversos instructores de la verdad oculta, nada
hubieran dicho sobre la iniciación, los Maestros y la Jerarquía oculta. La
humanidad no estaba aún preparada, ni la Jerarquía es como la han descripto los
anhelantes teósofos y rosacruces. La imaginaron como un grupo de hombres ávidos
y ansiosos de establecer felices relaciones con la humanidad, algo que no
interesa mayormente a los Miembros de la Jerarquía. El principal objetivo del
Maestro de un Ashrama, o en un Ashrama, consiste en cumplir debidamente los
propósitos de Sanat Kumara mediante el esfuerzo jerárquico. Trabajan con los
pensadores evolucionados de la familia humana, capaces de captar el Plan y
penetrar en la periferia de la influencia jerárquica. Los Maestros buscan
discípulos entre los intelectuales del mundo, pero no los buscan entre
los que constitucionalmente se unen a grupos ocultistas, ni en las filas
de los ilusos devotos que quieren asociarse con algún Maestro. Los buscan entre
aquellos que aman inteligentemente a sus semejantes y no tienen ambición ni
egoísmo espirituales. Nunca los buscan entre los que atesoran la idea de ser
buscados y amados por los Maestros. Un hombre quizás no tenga conocimiento
práctico alguno sobre la enseñanza académica iniciática pero -si ama a sus
semejantes, se dedica a servirlos y puede utilizar su mente en bien de ellos-
probablemente está más cerca de la iniciación que los devotos de escuelas
ocultistas.
Sin embargo, estas escuelas realizaron una tarea
vital e importante y familiarizaron al género humano con el concepto general de
la iniciación, presentando por lo tanto una meta impelente, prestando en
consecuencia un servicio. Esto debe recordarse. En realidad no es culpa del
individuo si es desviada y distorsionada la verdad presentada. Su etapa en el
ciclo evolutivo lo hace inevitable. Desde el momento que se distorsiona y tergiversa
esa etapa en la presentación evolutiva, en tal forma que su demanda no es
progresiva, sino que sirve únicamente para nutrir el orgullo individual y el
sentido del logro personal, lógicamente no es espiritual.
Al encarar todo el tema de la iniciación les
pediría que lo tuvieran siempre presente; quisiera que encararan este tan
discutido tema en forma distinta de lo común. Les pido que duden de todo lo que
los hace sentir personalmente capaces de cumplir las demandas iniciáticas y
busquen aquello que los obliga a aplicar toda la intuición y percepción
espiritual que poseen. Les rogaría que rechazaran todo lo que les hace sentir
devoción por la individualidad de cualquier Maestro y creer que son la
vanguardia de la oleada evolutiva. En esta instrucción quisiera darles una
nueva perspectiva de los procesos iniciáticos, presentándoles un nuevo
incentivo para el esfuerzo constructivo y para un acercamiento sensato a este
tema. Lo hago por la razón expuesta en mi última instrucción donde dije:
"Cuando coinciden las crisis humana y espiritual, llega uno de los
principales períodos de oportunidad y de decisión, de allí la extrema gravedad
del momento actual". Por lo tanto, sugeriría que estudiáramos el problema
del proceso iniciático desde el ángulo de la Penetración, la Polarización y
la Precipitación. Estas palabras son de utilidad práctica si las comprenden
correctamente; les pediría también que las consideren desde el ángulo de su
acercamiento individual al Iniciador. En consecuencia esta necesaria
consideración tiene dos aspectos: el de ustedes, el discípulo individual, y el
del grupo, del cual deberían ser parte integrante (¿lo son?). Por lo tanto,
tomemos estos puntos y veamos lo que podemos extraer de ellos. ¿Qué es lo que
penetran? o como discípulos ¿en qué tratan de penetrar? ¿dónde están
polarizados? y ¿qué quieren realmente significar cuando emplean esta palabra?
¿Qué es lo que se precipita cuando obtienen éxito en los procesos de
penetración? o ¿cuándo alcanzaron cierta medida de polarización? Estos aspectos
de la enseñanza son de importancia, de lo contrario no aplicarían la percepción
inteligente ni emplearían palabras significativas.
La iniciación es esencialmente una penetración
en zonas de la conciencia divina, que no están dentro del campo normal de la
conciencia de un ser humano. Esta penetración iniciática la realiza el
discípulo por la meditación reflexiva, el desarrollo de la comprensión
espiritual interpretativa, más la aplicación de la mente discernidora
entrenada. Esto conduce oportunamente a la estabilización de su conciencia en
el nuevo campo de percepción, de manera que se polariza allí y puede
trabajar inteligentemente desde el punto de percepción y de visión consciente
alcanzado. Una vez que puede hacerlo y es consciente de las nuevas energías con
las cuales trabaja, entra en la etapa en que puede precipitar estas
energías en los tres mundos del servicio humano y las emplea para llevar
adelante el Plan jerárquico. Estas tres etapas de actividad consciente
-penetración, polarización y precipitación- son etapas definidas y reconocidas
en cada iniciación, excepto la primera. El discípulo (según rezan las
Escrituras) "toma el reino de los cielos por la violencia", y de ese
modo penetra en la palestra donde actúa el Iniciador; se polariza dentro de esa
zona de influencia espiritual y dinámica, cuyos resultados están condicionados
por la particular iniciación que está recibiendo. Desde este punto, lleva
adelante la tarea de precipitar las energías con las cuales ha entrado en
contacto, y aprende a disponer de ellas cuando trabaja para la humanidad.
Al mismo tiempo, el Iniciador "polariza"
las energías del discípulo que "penetra" y las "precipita"
por medio de su vehículo, de acuerdo con la Voluntad o el Propósito de la
divinidad. La etapa en la que el discípulo demuestra el hecho subjetivo
de que es un iniciado, se denomina etapa de penetración, donde enfrenta
1.
al Ángel de la
Presencia,
2.
al Iniciador,
3.
a los Maestros
Iniciadores,
denominada la etapa de polarización. Luego, cuando el proceso iniciático
se completa y él "vuelve a su lugar de origen para llevar a cabo el
Plan", tiene lugar la etapa de precipitación. Por lo tanto hay dos
procesos de actividad que se realizan simultáneamente, es decir, el que
complementa el Iniciador y aquel del cual es responsable el iniciado que
progresa.
Desde el momento en que un discípulo entra en el
sendero de la iniciación -desde la segunda a la novena iniciaciones- actúa en
una de estas etapas. Penetra en nuevas zonas de conocimiento divino y
profundamente en la Mente de Dios, o aprende a vivir y actuar desde la etapa
alcanzada, denominada de polarización, o ayuda, hasta donde es capaz, a
precipitar las energías que posibilitarán la manifestación del reino de Dios en
el plano físico.
Cada iniciado constituye un punto polarizado de
energía precipitada; cada iniciado trabaja desde un conocido punto de
polarización, y su principal tarea es precipitar la energía a fin de
energetizar, estimular y crear lo que se necesita en cualquier campo inmediato
de la actividad divina. La obediencia oculta es, en realidad, la capacidad de
trabajar con estas energías en relación con el Plan, aunque sólo una ínfima
parte de ese Plan es conocido por el iniciado. Así llega a formar parte de un
gran grupo distribuidor de energía. Comprenderán en consecuencia, por lo que
antecede, que las tres palabras consideradas son las principales palabras
claves del programa jerárquico. Una de las tareas de un Maestro, en relación
con Sus discípulos, es ayudarlos a obtener una polarización efectiva y la
consiguiente estabilidad espiritual. El discípulo debe efectuar la etapa de
penetración solo y sin ayuda; durante el proceso de polarización se le permite
al Maestro de su Ashrama ayudarlo. La etapa de precipitación consta de tres
partes:
1.
Donde se establece
una relación entre el discípulo iniciado y el Iniciador. El Iniciador
enfoca las nuevas y probablemente no reconocidas energías en Sí Mismo, y
por intermedio de ellas establece una relación espiritual con el nuevo
iniciado.
2.
Donde el Iniciador
precipita las energías que transfirió al aura del iniciado. Esto va precedido
por una elemental y breve fase, donde el iniciado polariza en cualquier centro
activo, en determinada iniciación, las energías que recibió. La segunda y tercera
iniciaciones las polariza o enfoca en el centro cardíaco. Después de la tercera
iniciación las enfoca en el centro coronario, pero son precipitadas y
distribuidas por intermedio del centro entre los ojos, el ajna, que, como bien
saben, es el agente por el cual el alma dirige a la personalidad fusionada con
ella.
3.
Más adelante
descubre que puede emplear cualquier centro como punto de precipitación de
acuerdo a las necesidades del trabajo que debe realizarse, o el servicio que
tiene que prestar. Sin embargo, un iniciado avanzado trabaja desde un punto de
polarización dentro de la Jerarquía misma, distribuyendo y precipitando las
energías por conducto del centro apropiado. Cuando los iniciados trabajan con
los reinos subhumanos emplean los centros abajo del diafragma, más a menudo que
los iniciados que están activos en la familia humana.
Como bien saben, el primer Iniciador es el
Alma, el Angel de la Presencia, y la etapa de penetración abarca el largo ciclo
evolutivo donde el alma trata de establecer contacto con la personalidad y
controlarla. La etapa de polarización abarca el ciclo donde el control del alma
se estabiliza y se impone conscientemente sobre el triple hombre inferior. Se
conoce la etapa de precipitación por lo que esencialmente es, cuando las
energías de la Tríada espiritual pueden llegar, por intermedio del antakarana, a
la personalidad fusionada con el alma. Tenemos, por consiguiente:
1.
El Sendero de la
Evolución .................. La etapa de Penetración.
2.
El Sendero del
Discipulado .................. La etapa de Polarización.
3.
El Sendero de la
Iniciación ................... La etapa de Precipitación.
Estas etapas se presentan en forma dramática
durante el proceso o el reconocimiento de la iniciación. Como se ha dicho a
menudo, todo tiene que ver con el empleo de la energía y abarca la totalidad
del período de entrenamiento para la distribución de la energía.
En efecto, la iniciación es un proceso donde el
iniciado aprende a trabajar con la energía, a emplear las energías creadoras,
atractivas y dinámicas, de acuerdo al Plan jerárquico, con la finalidad de
precipitar el Propósito planetario en el campo externo de la manifestación.
Quizás piensen que no es muy nuevo lo que digo y, en parte, ello es verdad.
El empleo de las tres palabras que he tratado de
explicarles trae implícita una comprensión esotérica extremadamente profunda de
los Misterios ocultos y de las Realidades espirituales: la concepción de un
objetivo que debe penetrarse, de una nueva zona de conciencia donde el iniciado
debe estabilizarse y polarizarse y, como resultado, el empleo dinámico de
energías hasta ahora desconocidas, disponibles para él porque es un
iniciado y debe llevar a cabo lo que le fue revelado del Plan jerárquico, desde
el Punto de Revelación alcanzado. Todo ello está implícito en estas
palabras, y que, aunque breves, imparten las más grandes verdades espirituales,
un creciente sentido de eterna vivencia, actividad y movimiento. El iniciado
descubre que él es un punto de energía en un océano de energías dirigidas por
grupos de Seres Vivientes Que trabajan de acuerdo a su comprobada inmortalidad,
y que -debido a su vivencia- pueden ser centros para precipitar energía según
el Plan divino y de acuerdo al Propósito divino.
Los místicos de la Iglesia y de las grandes
religiones mundiales han dado a la palabra "revelación" una acepción
errónea, empleándola generalmente con un sentido egoísta e implicando el
concepto de que la revelación es la merecida recompensa concedida al místico
por la lucha y la intensa búsqueda de Dios. Entonces repentinamente Dios se le
revela; inesperadamente habla el Ángel; súbitamente su búsqueda parece
terminar, concediéndosele la recompensa en forma de revelación. Este
procedimiento y secuencia de los acontecimientos fue el proceso común aplicado
durante siglos, y en todo momento la idea de Dios Trascendente predominó en el
pensamiento religioso. Pero la revelación acordada está, en realidad,
relacionada (hasta la sexta iniciación) con Dios Inmanente, Dios en la forma,
Dios en el corazón humano y con esa Realidad suprema velada y oculta que motiva
toda la existencia y que es siempre la conciencia consciente de sí misma. La
revelación es la progresiva penetración: primero en la Mente, luego en el Corazón
y, finalmente, en el Propósito de Aquel en Quien vivimos, nos movemos y tenemos
nuestro ser.
En las primeras dos iniciaciones el alma es el
agente de la revelación, razón por la cual se dice que la primera iniciación
es, en verdad, la expresión de la propia divinidad interna del hombre. Por eso
se las considera a las dos primeras iniciaciones como las "iniciaciones en
el umbral". Aquí debe tenerse en cuenta el trabajo que realiza el Cristo o
Quien sea el Guía cíclico de la Jerarquía, en colaboración con el alma del
iniciado en el plano del alma, el mental; el Hijo de la Mente es liberado y
entonces son posibles las iniciaciones superiores. Después de ello,
puede enfrentar o afrontar paso a paso al Iniciador Uno y se le revela el alma
mundial, la conciencia planetaria -de la cual el Alma o conciencia individual
es parte integrante.
Después de la sexta Iniciación de la Decisión, la
revelación pasa a los niveles cósmicos y sale del plano físico cósmico;
entonces se obtiene la sabiduría respecto a Dios Trascendente. El iniciado
posee ya, dentro de la esfera planetaria, el conocimiento de Dios Inmanente y a
ese conocimiento puede añadir la sabiduría y aprender a interpretar correcta y
comprensivamente lo que se le va revelando etapa tras etapa, mientras demuestra
que él es un iniciado. Después de la sexta iniciación, el iniciado, por medio
de su percepción espiritual proyectada, empieza a penetrar en los niveles
cósmicos, donde entra en contacto con revelaciones nunca imaginadas. Lo que en
realidad quiero que comprendan está mejor expresado en El Antiguo Comentario,
que dice:
"La luz que brilla en el
corazón del hombre descubre la luz, y la fusión de estas luces trae la
revelación. La luz que brilla dentro de la sagrada Jerarquía de almas descubre
las dos luces reveladas, las cuales revelan una tercera -la revelación de los
estados superiores del Ser que ocultan y velan una Luz que no es de
creación planetaria. Cuatro son las luces que revelan la Luz Suprema. Luz que
proviene de distancias más allá del alcance del hombre. Sin embargo, todas
estas luces fueron reveladas por haber estado encendida una luz -inmutable,
firme- en el corazón humano".
Todo el tema de la revelación se refiere a
la revelación de la luz e implica muchas y variadas interpretaciones de la
palabra "luz"; concierne al descubrimiento de las zonas iluminadas
del ser, que de otra manera permanecen desconocidas y, por lo tanto, ocultas.
Creamos luz; empleamos luz; descubrimos luces mayores que sirven para
revelarnos al Dios Desconocido. Es la luz guiadora en nosotros que
oportunamente revela esas luces más brillantes que introducen el proceso de la
revelación. Como pueden comprender, hermanos míos, hablo en símbolos.
La mayor parte del pensamiento humano sobre la
religión concierne a la luz del conocimiento, debido a que la primera
"gran zona iluminada" que el iniciado puede captar es el
"círculo de la Mente de Dios", al manifestarse en estado activo y
viviente en la conciencia planetaria. Llega un momento en el proceso iniciático
en que el iniciado se hace consciente en forma que no puedo ni debo explicar
-de la luz tal como fulguró en la culminación del anterior sistema solar,
aplicándole el inadecuado nombre de la "luz de la inteligencia",
siendo en realidad la luz de lo que denominamos luz del ánima mundi; en esta
experiencia iniciática la luz del Reino de las Almas se suma a esa luz.
En una iniciación posterior llega un momento de
revelación donde el iniciado percibe y registra como definida revelación la
"Luz del Propósito divino" y esto sucede de tal manera que la luz de
la Mente o Inteligencia divina, está disponible para esta acrecentada
iluminación y animación. Cuando esto tiene lugar se llega a un punto en que la
inteligencia y sus diversas fases, tal como él las conoce hasta ese
momento, quedan bajo el umbral de la conciencia y se convierten en un hábito
instintivo e irrevocable, pero ya no causan gran preocupación. "La luz del
Amor" que afluye desde el Corazón de Dios (y desde el ángulo del sistema
solar -del Corazón del Sol) reemplaza a la luz que hasta entonces ha iluminado
su camino. En ese punto de revelación (hablando también simbólicamente) se da
cuenta por primera vez de la triple "relación iluminada": un
triángulo compuesto por la luz de la Tríada espiritual, por una luz que afluye
desde el "Corazón del Sol" y por otra que fulgura constantemente
desde el plano físico cósmico. Cuando el iniciado penetra en las etapas
superiores del sendero de iniciación, avanza hacia esa luz que le fue revelada
por el empleo de la triple luz de su personalidad y la triple luz de su alma
que (cuando está fusionada) representa dos grandes luces; cuando vuelve a
avanzar, fusiona esas tres luces con la triple luz de la Tríada espiritual, y
la unión de todas estas luces revela una luz y luces extraplanetarias.
La dilucidación que antecede es de naturaleza
profundamente instructiva aunque simbólica, y sólo puede ser correctamente
comprendida si se capta la premisa básica de que "la luz es
sustancia" y que "la sustancia es energía". Aquí he tratado de
reducir a palabras comprensibles para ustedes algunas páginas extraídas de las Reglas
para Discípulos, a las cuales tiene acceso el iniciado cuando recorre el
Camino y llega a la etapa crítica en que "reconoce la revelación".
Les pediría que pensaran cuidadosamente sobre estas tres palabras, porque
involucra la percepción de algunas verdades susceptibles de ser olvidadas. Por
ejemplo, la verdad de que la revelación revela lo que está siempre presente;
no revela en realidad algo nuevo y desconocido hasta ahora. Expresado en
términos más simples: el iniciado descubre que puede percibir más de lo que él
creyó que existía o era perceptible, y que está percibiendo algo que siempre
existió. Se da cuenta que la limitación reside en él mismo y que el Camino de
la Revelación es a través del descubrimiento y el desprendimiento de sus
limitaciones personales o más bien individuales.
El siguiente punto que debe recordar es que estas
limitaciones fueron eliminadas por él mismo, debido al estímulo aplicado
por el Cetro de la Iniciación, manejado por el Iniciador. Quisiera que
recordaran que este Cetro es el de la Luz estimuladora que proyecta el
Iniciador con toda su Iluminada energía, sobre el centro que recibe la atención
durante una iniciación específica.
Hay otro punto de revelación en el Camino de la
Iniciación al cual quisiera referirme. Se produce cuando la luz que el iniciado
ha generado o recibido, es proyectada hacia el pasado y le es revelada
la mente subconsciente (como los sicólogos la denominan inadecuadamente), la
cual lo relaciona con los cuatro reinos de la naturaleza. Ésta es una de las
primeras fases y tiene lugar antes de que la luz penetrante y enfocada pase a
zonas de conciencia extraplanetarias. Constituye una revelación fundamental,
siendo un "punto sintetizador de penetración".
Trato, hermanos
míos, de proporcionarles -hasta donde puedo- alguna enseñanza sobre los puntos
de revelación que el Cristo hará posible que el género humano los capte, y
también de hacerles comprender algo de la cualidad de la luz del conocimiento
inherente al planeta y la cualidad de la luz del amor de origen solar; ésta es
una de las enseñanzas que el Cristo aclarará un poco más para el género humano.
Es todo lo que puedo decir sobre estas líneas. Sin
embargo, era necesario que hablara de estas cuestiones, aunque les parezcan
símbolos y parábolas, pues los ayudará a valorar más exactamente la iniciación.
En los procesos planetarios y cósmicos, el
destino, la realización y el progreso del iniciado individual, son de poca
importancia en el vasto esquema de la vida divina. ¿Pueden captar algo de lo
que quiero significar si digo que la iniciación es una actividad planetaria,
basada sobre la vida del Logos planetario y la etapa de realización espiritual
de Sanat Kumara? Esta realización impele o lleva al iniciado a esferas cada vez
más amplias de "conciencia iluminada", que no sólo le permite dar la
bienvenida a las revelaciones de la luz, sino que lo convierte en uno de los
agentes de la Luz.
Estos misterios son muy profundos y no puedo
esperar ni anticipar la plena comprensión de ellos. Hay por delante muchas
vidas de lucha, servicio y progreso, pero la recompensa de la revelación
es la compensación adecuada por todo lo que debe soportar el iniciado cuando
rompe las limitaciones. La meta de este proceso fue resumida, en lo que a la
humanidad planetaria concierne, en las palabras del quinto Punto de Revelación:
"Cuando la luz de los siete rayos se fusionen con el séptimo rayo,
entonces puede conocerse la Luz Suprema".
SECCIÓN
CUATRO
INSTRUCCIONES
PERSONALES A LOS DISCÍPULOS
IMPARTIDAS
POR EL TIBETANO
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INSTRUCCIONES PERSONALES A LOS DISCÍPULOS
L. D. O.
Agosto de 1940
Una de las cosas, hermano mío, que se va
desarrollando en su conciencia es la realidad espiritual básica de que "en
el cuerpo o fuera del cuerpo" (como el iniciado Pablo lo expresa) la vida
del discípulo no se detiene, sino que inevitablemente, si es sincero y sensato,
pasará de una revelación a otra. Pero para el discípulo consagrado, como lo es
usted, esta revelación no se limita a las profundidades y alturas místicas,
sino que acrecentadamente se convierte en parte reconocible de la conciencia
cerebral, lección que va aprendiendo rápidamente, y por ello lo felicito.
Continúe así en el período venidero de reconstrucción y prestará un servicio
eficaz.
Pero, hermano mío, para ser verdaderamente eficaz
tal como se desea, debe adoptar la actitud de que es un canal libre e
ininterrumpido y no debe obstruirlo con sus ideas, sus planes y sus
actividades del plano físico. No quisiera que dejara de forjar planes ni de
trabajar activamente, sino que sea más discernidor y precavido. Le pido que
reflexione sobre la utilidad relativa de inspirar a muchos para trabajar
activamente en bien de la humanidad, o fomentar sus propias actividades y
centrar todos sus esfuerzos en el trabajo de organización. Este trabajo le
produjo algo de espejismo. Despertar en el corazón de sus semejantes el deseo
de servir y aventar la llama del amor inteligente hacia el género humano,
podría proporcionarle un adecuado campo de servicio, donde deberían colaborar
activamente su personalidad y su alma, algo que puede hacer particularmente
bien. Es muy raro poseer el don de la inspiración divina, el cual puede
emplearse para afectar y energetizar a otros a la actividad, pero en usted es
resultado natural de su polarización espiritual. Lo sabe y debería
valerse cada vez más de esta facultad. Como le dije anteriormente, trate de
ser; procure convertirse en un conducto para conducir la fuerza espiritual;
cultive el poder de identificarse con aquellos a quienes trata de inspirar,
porque lo conduce a transferir directamente la energía; desarrolle la divina
indiferencia hacia el tipo de servicio que presta, y reflexione profundamente
sobre la idea de "servir por irradiación".
Como ya sabe, los cinco rayos que rigen su
expresión monádica como alma y personalidad, no están particularmente bien
equilibrados. En esta encarnación hay un excesivo acercamiento de segundo rayo
a la divinidad; en lo que a sus rayos concierne pertenece usted principalmente
al segundo y al cuarto. Cuando los rayos de la personalidad, del mental y del
astral están estrechamente aliados, el problema del contacto respecto a la
relación e integración internas resulta siempre fácil. Pero si el conglomerado de
la energía interna llega a expresarse externamente en el plano físico, aparece
lo que podría denominar falta de rigidez y una respuesta demasiado fluida a los
impulsos e ideales espirituales. Hay una correcta e indesviable tendencia de la
vida hacia el reino de la realidad espiritual, pero en el campo de la
manifestación y de la actividad creadora, existe una frecuente mutabilidad y un
desarrollado hábito de experimentación. La misma versatilidad del segundo rayo
(dos veces repetida en la expresión de su vida) tiende a confundirlo respecto
al servicio y a la forma correcta de prestarlo. Usted hace muchas cosas,
hermano mío; si mira retrospectivamente su vida, descubrirá que está compuesta
de breves períodos donde se ocupó intensamente de lo que con toda sinceridad
creía era el propósito del momento. Ha llegado la hora en que el propósito del
alma, en tiempo y espacio, debe trasformarse en una pronunciada convicción que
regirá toda futura actividad y expresión en el plano físico, subordinado con
intención firme la naturaleza inferior (los tres cuerpos) a la voluntad
dirigida del alma.
Repetiré: su camino es servir mediante la
irradiación. Para lograrlo será necesario evocar su voluntad latente que
debe ser desarrollada y controlada cuando llegue el momento de recibir la
tercera iniciación; entonces la influencia monádica será predominantemente la
de la voluntad divina, plena de propósito. La expresión de este aspecto
superior de la voluntad, en relación con los tres rayos de aspecto a los que
pertenecerán todos los iniciados oportunamente, es también triple:
1.
La
voluntad dinámica, tal como la
expresan los egos de primer rayo.
2.
La
voluntad radiatoria incluyente, de las almas de segundo rayo. Éste es el tipo de expresión de la
voluntad y del reconocido propósito de vida con el que usted debe aprender a
ponerse en contacto directo.
3.
La
voluntad magnética del ego de tercer
rayo, que atrae, cautiva, manipula y ordena, de acuerdo al propósito divino.
Este magnetismo no es análogo al del amor.
Por lo tanto, en la meditación que trato de darle, tendremos
principalmente presente esta voluntad radiatoria e incluyente, y durante los
próximos meses quisiera que siga estas instrucciones....
La vida es difícil en estos días, pero a usted no
le falta valor y el sentido de la realidad interna lo mantendrá fiel a la meta
y firme en la expresión. Mi atención está a su disposición y cuando la necesite
puede llegar hasta mí.
Agosto de 1942
1.
Permanezca
desapasionadamente en el centro, con corazón ardiente, aunque tranquilo.
2.
No sea el centro
del trabajo que emprende ni del servicio que presta, sino conviértase en la
vida fluida de ellos.
3.
Trasmute en
ardiente amor hacia todo lo que alienta, la devoción a una causa, a mí, a sus
hermanos o a su grupo.
4.
Sepa que sus
causas son efectos. Abandone los efectos. Busque el mundo de las causas.
5.
Tres miembros de
este grupo están cerca de usted. Descubra quiénes son y sepa la razón de ello.
6.
Pregunte a su
alma: ¿por qué el Maestro D.K. me ha buscado?
Septiembre de 1943
Hermano mío:
Desde mi última comunicación, hace más de un año,
la vida le trajo ciertos cambios radicales -algunos de ellos como resultado de
la guerra y de las reacciones de su personalidad hacia la misma y unos pocos
como consecuencia del impulso del alma. Estos cambios y sus reajustes
resultantes fueron tantos y se produjeron tan repentinamente que no tuvo tiempo
de ver con claridad (dentro de sí) la característica de cada cambio o su fuente
de origen. Cada cambio en las condiciones de vida en el plano físico es resultado
de alguna causa interna. Le insinué esto cuando le di los seis enunciados
que estaban destinados a ayudarlo en la orientación de su vida. Le dije:
"Sepa que sus causas son efectos. Abandone los efectos. Busque el mundo de
las causas."
Como bien sabe, estas palabras representan una de
las primeras lecciones que un discípulo debe dominar. El iniciado vive en el
mundo de las causas, porque evidentemente es el mundo de la iniciación. Por
consiguiente, debe ocuparse de estos acontecimientos básicos que actúan como
impulsos vitales e inician sólo las actividades que él formula como alma y
(tenga presente esto) como alma cuya personalidad es iniciática. Debido a esta
capacidad de la personalidad, de ver todo de acuerdo con el alma, sus actividades
son resultado de una deliberada intención espiritual.
Ésta es una de las primeras lecciones que tengo el
deber (como todo Maestro) de enseñar a quienes fueron recientemente aceptados
en mi Ashrama. Tales personas no son principiantes en el mundo de la vida
oculta en lo que al hombre común concierne, pero desde el ángulo de un Ashrama
la mayoría de ustedes lo son indiscutiblemente. Debe enseñar a cada uno la
naturaleza del mundo de las causas y cómo descubrir si ustedes no actúan como
personalidad que trata, hasta donde puede, de ser sensible al incentivo del alma,
o si actúa exactamente como alma. Éstas son dos cosas muy distintas, hermano
mío. ¿Cómo puede, siendo discípulo, determinar lo que está haciendo y saber la
razón de ello? Todo lo que puedo hacer como Maestro suyo, es indicarle un
acercamiento a la realidad y luego dejarlo que decida correctamente por
el conocimiento directo o intuitivo, solo y sin ayuda.
Las decisiones que un discípulo debe adoptar se
basan en diversos anhelos, impulsos y deseos; difieren de las del hombre común
porque siempre van acompañadas de interrogantes y de la constante
práctica y del frecuente ofuscador escrutinio interno del móvil y propósito.
Enfrentó hermano mío, muchos períodos de dudas el año pasado y sus respuestas
afectaron definidamente la vida de su personalidad, su servicio al Plan, sus
variadas afiliaciones grupales y su actitud general hacia el reino espiritual.
Esto lo sabe. Un aspecto de su naturaleza está profundamente satisfecho; el
otro, pleno de dudas e interrogantes; su alma se encamina hacia una experiencia
más plena y más rica de la vida, lo cual involucra dificultades.
En cierta manera la guerra no lo ha conmovido
profundamente, aunque se defienda diciendo que lo conmovió astral y
emocionalmente. Sin embargo, las emociones son efímeras. Las empresas
personales contrarrestaron grandemente sus reacciones, y los cambios en la vida
de su personalidad, en su medio ambiente y costumbres establecidas, anularon
muchas reacciones. Esto quizás sea para bien. Además su tentativa de prestar
servicio mundial lo preocupó intensamente, y ha procurado ser "la vida
fluida" en todo lo que trata de hacer, como le sugerí en mi enunciado. En
relación con este trabajo sólo le diré que prestará mejor servicio si se
abstiene de considerar a la organización planificada como excepcional y si
trata de no vivir tan enteramente a la altura del concepto en que lo tiene el mundo.
Su trabajo está inspirado desde mi Ashrama; es parte integrante de planes
muchos mayores; está ampliamente modelado sobre esos planes ashrámicos (que
forman parte de esfuerzos jerárquicos) aún mayores, y contiene poco que sea original.
Es una pequeña parte de un todo mucho mayor y tiene que desempeñar una parte
muy necesaria. Le recordaré que de las pequeñas simientes crecen grandes
árboles. Su simiente es una de las tantas contenidas en una gran vaina
(empleando un símbolo botánico), que contiene muchas simientes similares, que
fructificarán como árboles todos idénticos.
Su mente es fluida y mucho puede hacer si pone el
énfasis donde le sugerí -en la vida fluida. De lo contrario, su mente
fluida lo incitará a iniciar muchas actividades útiles, pero la mayoría de
ellas tendrán poco valor. Su principal necesidad es una planificada
concentración y la capacidad de elegir en forma discriminada la actividad y la
técnica. Posiblemente, no podrá hacer todo lo que cree necesario; por lo tanto
realice aquello que traiga mayor bien a un mayor número de almas buscadoras.
Esto es siempre una cuestión muy difícil para que la capte el trabajador
creador. Llevar a cabo lo que ha proyectado, a menudo constituye la
satisfactoria recompensa del esfuerzo, y su actividad y atención enfocada se
basan en lo que él crea. Sin embargo, lo creado sólo es un efecto -¿efecto de
qué?, hermano mío.
Nuevamente volvemos a la sutil pregunta que su
alma quiere que usted responda en esta vida, porque en la respuesta hallará la
liberación que le proporcionará una oportunidad definida en su próxima vida.
¿Qué móviles lo impulsan a la acción en la vida de su personalidad,
en su relación grupal y en su servicio a la humanidad? Una respuesta general no
será suficiente porque descubrirá que varios, distintos y amplios móviles
condicionan cada campo de expresión y, cuando sepa cuáles son, podrá llevar las
tres fases de su vida a un todo funcionante y correctamente orientado. ¿Su
trabajo es el resultado del deseo de crear, o está impelido por el amor a la
humanidad y, por lo tanto, es una respuesta inteligente y automática al llamado
humano? ¿Está nutriendo una pequeña y saludable simiente o tratando de
trasplantar un árbol? Esta última pregunta tiene una significación mucho mayor
de lo que cree. Su correcta respuesta encierra el secreto de su éxito. ¿Está
colaborando con el Plan o, en realidad, con sus planes? Ésta es también una
pregunta importante.
Tiene por delante una rica vida de servicio en el
venidero período de reconstrucción, cuya plena expresión depende de alcanzar
ese punto de enfoque que conduce a un punto de tensión, que a su vez conducirá
inevitablemente a un punto de crisis. Cuando -enfoque, tensión y crisis-
condicionen toda su vida, entonces su trabajo avanzará hacia una fructificación
muy deseable.
Como todos los trabajadores creadores, hermano y
amigo mío, rechaza todas esas formas que usted no ha creado. Por lo
tanto, no le doy una fórmula establecida para la meditación, sino una
estructura mental libre, y quisiera que rigiera su acercamiento a la vida, al
trabajo y a todo lo que hace como discípulo de mi Ashrama. Esto será su
contribución a la necesidad grupal y a la humanidad.
Tome las tres palabras que le di y procure tejer
las energías que ellas representan en el diseño de su vida, aceptando gustoso
los cambios que puedan traer y sabiendo que es el procedimiento correcto para
usted, porque estos tres conceptos rigen su necesario proceso evolutivo en este
momento, como sucede para el conjunto de discípulos, y en menor grado para la
naturaleza inferior en desarrollo.
I. Enfoque
Trate de asegurarse en un
sentido amplio y general, donde reside el principal enfoque de su vida. ¿Se
halla en los niveles emocional, mental o del alma? ¿Está enfocado
conscientemente en la Jerarquía, en mi Ashrama o en dónde? ¿Cuál es su enfoque
diario cuando se observa a sí mismo todos los días de su vida? ¿En qué fijó su
atención cada día, recordando que el discípulo se enfoca con frecuencia en un
lugar, mientras su atención está en otro? ¿Sabe qué quiero significar con esto?
II. Tensión
Analice durante el próximo año
si conoce la verdadera significación de la palabra tensión. Para usted
significaría (hablando en símbolos que debería comprender) ese momento de
exquisita sensibilidad que aparece justamente cuando la vida interna llega al punto
de irrumpir en la luz. Es ese momento de orientación anticipada, alerta y
consciente que caracteriza al corredor en los juegos olímpicos cuando permanece
en aplomada expectativa para realizar el supremo esfuerzo y pasar la prueba.
Para usted debería constituir ese momento en que deja de identificarse con lo
que hace, se aparta del acto realizador (que en realidad es sólo efecto de una
causa o móvil iniciador) y entra en el mundo de los orígenes, los móviles y las
causas. En ese momento supremo de tensión usted relaciona la vida y la forma,
lo fluido y lo concreto; entonces un organismo, no una organización, adquiere
forma ante sus ojos.
III. Crisis
La comprensión del sistema de
correcta reflexión que generará los dos procesos precedentes debe
invariablemente desembocar en un punto de crisis. Poco puedo decir sobre esta
crisis. Tendrá lugar de acuerdo a su capacidad para enfocarse según la correcta
tensión que obtenga, por lo tanto, la precipitación de la crisis le
proporcionará liberación, libertad y claridad de visión y le permitirá entrar
en la luz.
Para terminar diré: Conserve su
integridad esencial e innata, hermano mío. Sea como el arbusto que soporta las
tormentas de viento y lluvia; mantenga intacta su vida en la forma, y obtenga
mayor belleza a medida que se va fortaleciendo.
Mi bendición descansa sobre usted y mi
colaboración y ayuda son suyas, si surge la necesidad. Puede contar con ello.
Soporte la felicidad y la desgracia en forma equilibrada y sea una mano fuerte
en la oscuridad para todos aquellos con quienes entre en contacto.
Noviembre de 1944
Hermano mío:
Creo que cuando reciba la presente y eche un
vistazo al intervalo entre estas instrucciones y las anteriores, comprenderá en
forma nueva la significación de los acontecimientos de su vida. Fueron
numerosos y muy variados. ¿Se da cuenta de lo que significan? El año pasado
tuvo una crisis tras otra; involucró períodos de pasividad y de actividad
forzada; le trajo también períodos donde reconoció definidamente el desarrollo
alcanzado al registrar una expansión y adoptar ciertas decisiones internas, que
debe cumplir y cumplirá, porque marcaron la máxima altura del desarrollo de su
alma.
Su problema concierne ahora a este punto de
realización. ¿La marca de la altura alcanzada es momentánea, preliminar a una
realización más elevada, o marcará el paso en esta vida y no podrá seguir más
rápidamente? Los discípulos como usted deben aprender que este tipo de decisión
no indica ninguna elección entre lo que está bien y lo que está mal, entre el
progreso o lo estático. Es simplemente una decisión específicamente relacionada
con el momento oportuno. Tal decisión exige asesoramiento, a fin de
reconocer si la oportunidad presentada corresponde al karma o al servicio que
debe prestar y también decidir discretamente respecto a sus actividades en el
sendero.
Resulta fácil sobrestimar la importancia de
cualquier encarnación en el sendero de la vida; es fácil nutrir la conciencia
de la personalidad en tiempo y espacio y dejar así de registrar la
"percepción interna" del alma, regulando la eternidad sin conocer
pasado ni futuro, sino el sentido de Ser (débil y tenuemente, porque ese
sentido es una prerrogativa monádica) y el sentido de relación (fuerte y
urgente).
Algunas almas en encarnación deben acuciar
constantemente a sus personalidades para la acción; necesitan impulsarlas a la
realización y a que se liberen de la inercia. Este problema no lo enfrenta a
usted, mi discípulo, pero lo de principal importancia es la "lección de
los intervalos". Empleo estas palabras en su sentido más técnico, como
las utilizan los Maestros cuando tratan de inducir a cada vida, dentro del
Ashrama, hacia los caminos que constituyen, para esa unidad de vida, el proceso
esencial del momento inmediato.
En todo ejercicio de respiración tenemos, como
bien sabe, los procesos de inhalación y exhalación y dos etapas intermedias
entre ambos -los intervalos. Quienes se inician en la mecánica de la correcta
respiración se absorben inevitablemente en los procesos involucrados, en la
cantidad de aire inhalado o exhalado y en los efectos fisiológicos
consiguientes y su analogía etérica. Los conocedores y los discípulos le
prestan poca atención a esta actividad dual. Se preocupan de lo que está
sucediendo en su conciencia durante los intervalos entre las inhalaciones y las
exhalaciones establecidas. Estas fases de la conciencia que se registran son en
realidad puntos de desapego. Señalan los ciclos de tensión y usted debería
analizarlos cuidadosamente y emplearlos. Referente a este factor en su futuro
desarrollo le llamaré seriamente la atención.
En mi última instrucción le di tres palabras sobre
las cuales meditar, destinadas a servir de tema para su trabajo de
meditación durante todo el año. Mediante estas palabras usted podía calcular
los procesos de su vida y determinar la actividad que debería emprender. Por
medio de ellas (empleadas correctamente) también llegaría a la real comprensión
de la Ley de los Ciclos -en su propia vida, en la vida de un grupo afín y en la
vida de la humanidad. Además están estrechamente relacionadas, como puede
imaginarlo, con el ritmo de la respiración, que podría ser considerado de la
manera siguiente, manteniendo presente las relaciones sugeridas:
1. Inhalación ...................... Enfoque
....................... Centralización de la vida.
2. Intervalo ........................ Punto
de tensión ........... Iniciación de las Causas.
3. Exhalación ..................... Crisis
............................ Producción de los efectos.
4. Intervalo ........................
Reconocimiento ............... Preliminar al enfoque.
Estas fases de la actividad -tanto positivas como
negativas- pueden ser aplicadas en todos los aspectos y actividades de la vida.
Como personalidad puede experimentarlas e instituirlas, y todo el efecto de
estas fases estará contenido en los tres mundos de la vida de la personalidad;
mientras tanto, como alma y como discípulo, está en proceso de conocerlas y por
el resto de su vida deberían establecer el ritmo de su esfuerzo; más adelante
en el sendero de la iniciación, volverá a aprender el mismo proceso en una
vuelta más elevada de la espiral, dentro del ritmo planetario, pero ese momento
aún no ha llegado.
Al darle esta instrucción individual, hermano mío,
le insisto que es necesario establecer este rítmico y cíclico "aliento de
la conciencia". Reflexione sobre esta frase y haga de este objetivo un
asunto de real importancia para usted, hasta que llegue el momento de trabajar
en los niveles internos, libre del cuerpo físico; entonces descubrirá que el
esfuerzo es interesante y práctico.
Que estas cuatro etapas condicionen el diseño de
su meditación diaria, marquen también el diseño de su vida diaria e indiquen el
acopio de las fuentes de recursos para el servicio que aspira prestar en la
vida (aquí me refiero al proceso de meditación, diariamente practicado). Que
señalen también la adjudicación cuidadosamente planificada y silenciosamente
complementada de las energías, a los deberes programados del día y a la
activa tarea externa de exhalar hacia el mundo de los hombres aquello con lo
que es su deber contribuir. Entonces, que se produzca el intervalo final del
reconocimiento.
El punto sobre el cual quiero poner énfasis es la necesidad
-imperativa y permanente en lo que al resto de su vida se refiere- de los intervalos
que para usted constituyen momentos de crecimiento; son esencialmente las
"épocas de acopio" (si puedo emplear una frase tan llamativa y
desusada) y la "simiente del samadhi". ¿Qué es samadhi, desde el
punto de vista del iniciado y esotéricamente comprendido? Simplemente esos
intervalos en la vida de servicio del iniciado en que retira todas sus fuerzas
a un "pozo de silencio" -un pozo lleno de agua de la vida. En este
estado de la conciencia surgen dos actividades definidas: Tensión y
Reconocimiento. Sin estos intervalos de abstracción, su trabajo se debilitaría
lentamente, como se debilitó la tensión anteriormente iniciada; su capacidad de
atraer a los demás y mantenerlos fieles a la visión, también desaparecería
lentamente, a medida que su poder de reconocimiento se fuera debilitando. Por
lo tanto, cuando el iniciado trabaja en el Ashrama, se retira en los momentos
necesarios. Al inhalar la vida de la Jerarquía y, acrecentadamente, la de la
Mónada (lo cual aprende a realizar gradualmente) y al exhalar la esencia
viviente al "mundo de las vidas que prestan servicio", depende cada
vez más de los "intervalos" en los que cesan ambas actividades y él
se sumerge en el Ser y en la Conciencia -partes intrínsecas del Todo animador. Empleo
la frase "Todo animador" deliberadamente, para indicar que los puntos
de intervalo no están relacionados en absoluto con la vida de la forma,
sino con la vida de la Vida misma.
¿Soy demasiado abstracto con usted, hermano mío?
No lo creo. Al mirar hacia adelante en su futuro y sentir la cualidad de su
vida, sé que la nota clave de su programa interno debería ser siempre el
reconocimiento de la demanda esencial que hace su alma para que se
produzcan los intervalos rítmicos; por consiguiente, el énfasis de su
personalidad debería ponerlo sobre esta abstracción. No me refiero a abstraerse
del servicio externo, sino a una actitud interna, constante, cíclica, de determinada
y planeada abstracción.
Si quiere estudiar sus combinaciones de rayo,
observará que una sola de sus energías de rayo está en la línea que corresponde
al primero, rayo al cual pertenece el séptimo tipo de energía. Los demás rayos
están relacionados con el segundo gran rayo de Amor-Sabiduría. Esto constituye
lógicamente un problema, hasta que usted recuerde que el séptimo rayo es el
rayo del intervalo -un intervalo y un rayo que entran en actividad cuando el
trabajo atractivo magnético de los rayos constructores está preparado para precipitarse
al mundo fenoménico y crear, de acuerdo a la Ley del Ritual y Ceremonial
divino, nuevas fases del trabajo. Éstas se inician en el silencio del proceso
de abstracción, se liberan cuando el intervalo de tensión ha completado su
trabajo y llegan a ser efectivas cuando el intervalo de reconocimiento hace
posible un nuevo enfoque.
No le indicaré las líneas que deberá seguir en su
servicio, como discípulo de mi Ashrama. Por medio de su matrimonio ha iniciado
ciertas actividades, en la vida de su personalidad y en el mundo, mediante el
orden que ha tratado de establecer. Debe continuar lo que ha comenzado, y puede
considerar estas palabras como la afirmación de una realidad, como un anuncio
profético o como una orden de su propia alma. Pero su éxito en ambos sectores
de la vida dependerá del empleo eficaz de los "intervalos". Sólo usted
puede determinar el momento propicio, y para que esto tenga éxito requerirá la
satisfacción y el reconocimiento de la necesidad y también de la oportunidad
espiritual presentada.
Como un comienzo y a fin de ayudarlo a determinar
la extensión de sus ciclos de inhalación y exhalación, le sugeriría que tratara
de ubicar uno de los intervalos en el momento de la Luna llena de cada mes, y
el segundo intervalo al finalizar el trabajo de tres meses, en el
momento en que comienza la tercera Luna nueva. Deberá determinarlo por sí
mismo, y al hacerlo establecerá un ritmo básico en su vida, que nunca le
pesará. Podría trabajar a lo largo de las siguientes líneas de abstracción
rítmicas:
1.
Doce breves
intervalos abstractos mensuales, en el momento de las doce Lunas llenas
anuales.
2.
Cuatro breves
abstracciones trimestrales, en el momento de las cuatro Lunas nuevas,
dependiendo la fecha del principal intervalo inicial.
3.
Dos períodos más
largos de intervalos o de abstracción, en el momento de las Lunas llenas de
mayo y junio (Tauro y Géminis).
Estos puntos de abstracción interna, de intervalos en su
vida subjetiva, pueden ser realizados sin interferir su vida objetiva de
servicio, de obligación y de deber. Le recomiendo también estas tres palabras
como temas para la meditación.
El año pasado le di tres palabras: Enfoque,
Tensión y Crisis. Este año le doy tres más: Obligación, Servicio, Deber. Para
el año que comienza en septiembre le doy: Emoción, Intuición, Sabiduría. Tiene,
por lo tanto, temas para el trabajo de tres años en el campo de la meditación,
y "como un hombre piensa en su corazón, así es él". Cuando haya
abarcado estos nuevos temas de reflexión, le sugeriría que volviera a comenzar,
estableciendo así un ciclo de tres años en su proceso de rítmica construcción
mental.
Manténgase cerca de sus hermanos de grupo. Trate
de establecer un contacto -subjetivo y real- con F.C.D., cuya naturaleza es muy
afín a la suya, aunque posee más fortaleza de primer rayo. No es de gran
importancia que trabaje por y con él en el plano externo. Es necesario que
usted trabaje con él en los planos internos, apoyándolo en lo posible y
recibiendo de él la fortaleza que usted necesita. En algún momento, durante la
meditación matutina, le pediría que lo llamara por su nombre tres veces y luego
le enviara los pensamientos de su corazón. Así establecería un vínculo que
nunca le pesará.
Y en cuanto a su relación conmigo, hermano mío,
nada puede cambiarla. Fue integrado en mi Ashrama; tiene mi confianza; lo
rodean en todo momento el amor de los hermanos del grupo externo del Ashrama.
Trate de ponerse en contacto conmigo en cada período de Luna llena y espere los
resultados.
Van a usted mi amor y bendición y que los lazos
del servicio que presta en mi Ashrama lo sostengan.
Agosto de 1946
Hermano mío:
Le diré que reconozco felizmente que desempeña la
tarea de su vida con paciencia, serenidad y previsión. Vive exitosamente la
vida dual del discípulo (que incluye las obligaciones de la personalidad y el
campo elegido para prestar servicio egoico). Le recordaré que la palabra
"éxito" no significa que el Maestro ve u observa los pequeños
fracasos, los momentos de angustia o perturbación, las fricciones de la
personalidad, que (desde el ángulo del discípulo observador) parecen empañar la
visión. Durante los intervalos -espaciados al principio, pero más frecuentes
cuando el servicio adquiere mayor importancia- el Maestro es consciente del
progreso general alcanzado, del desarrollo de la estructura que erige el
discípulo para servir y de la amplitud de su luz en el mundo. A menudo nos
divierte comprobar que algunos discípulos (particularmente los entrenados en
los primitivos grupos donde predominaba la personalidad) creen que los Maestros
se entrometen en sus vidas diarias, conocen sus pequeños defectos e ínfimos
fracasos y saben todo lo que piensan y hacen. Nos preguntamos a veces si
ustedes creen que los Maestros tenemos tiempo para ocuparnos de los hábitos
mentales, actos y palabras que el discípulo va superando rápidamente.
A nosotros llega y nos interesa únicamente el bien
que hace un individuo. Pero cuando se trata de la interacción, la acción y el
efecto del grupo, afecta únicamente al ashrama. La cualidad de la vibración que
percibo cuando entro en contacto con usted es inofensividad y buena voluntad
hacia todos los hombres.
Me alegra que siga la línea de energía de segundo
rayo y lleve a cabo una actividad de séptimo rayo, lo cual significa que está
inspirado por el sentido de unidad, inherente al alma; usted trabaja en el
plano físico (punto de expresión para el séptimo rayo), uniendo el espíritu y
la materia. Recuerde siempre que este rayo, que está viniendo nuevamente a la
manifestación cíclica, relaciona la nueva y entrante energía espiritual con la
sustancia o aspecto materia, que responderá a ella, la utilizará y oportunamente
le dará forma. Por lo tanto sepa muy bien lo que trata de realizar.
La principal necesidad jerárquica actual (más la
necesidad de los trabajadores) es la formación en todas partes, de grupos como
el suyo, y la relación entre un grupo y otro dentro del campo de influencia de
ese super grupo, la Jerarquía. Miles de esos grupos se están formando; los hay
en todos los países y oportunamente se fusionarán en un gran movimiento de
buena voluntad, que es el espíritu expresado en forma efectiva. Los aspirantes
de todas partes, los estudiantes de la Escuela Arcana en el mundo entero,
y mi grupo de trabajadores especiales, como usted, deben entrar en contacto con
estos grupos y unirlos en un solo punto, el de la Buena Voluntad.
Necesariamente cada grupo debe ser libre para cumplir su propio destino y
sistema de trabajo. La unidad es un ideal necesario y el anverso de la buena
voluntad. En el momento propicio estos grupos deben conjuntamente dar un
manifiesto al mundo -manifiestos análogos deben darlos en cada país los grupos
que apoyan la unidad y la buena voluntad mundiales, lo cual hará que las
palabras "buena voluntad" tengan fuerza en todo el planeta, en tanto
que los discípulos y aspirantes, por medio de sus pensamientos, harán que la
palabra "unidad" tenga un poder oculto. De esta manera un vasto grupo
de hombres de buena voluntad trabajará en forma unida aunque
independientemente, y en momentos de crisis mundial estará disponible una
opinión pública dispuesta y organizada mundialmente, cuya fuerza y organización
no podrá ser ignorada.
Su canon de vida, hermano mío, !ha quedado
establecido; no trate de cambiarlo indebidamente, pero haga de su hogar un
centro de luz espiritual y que el orden sea tan vibrante y viviente, que otros
grupos puedan ser estimulados por él. Por lo tanto, tiene trabajo para toda la
vida, y en el tendrán plena expresión todos los aspectos de la naturaleza. Para
los discípulos sólo tendrán real valor esas tareas que exigen la máxima cuota
de innata eficacia.
Si lo cree posible, le pediría ayudar (en lo
máximo de su capacidad) a su hermano, discípulo F.C.D., cuyos rayos están
estrechamente aliados a los suyos. Se ha lanzado a una tarea extremadamente
difícil....y su futuro trabajo no será fácil. Ayúdelo; es uno de nuestros
agentes que merece todo tipo de ayuda, y aunque temporariamente está en mi
Ashrama, es un poderoso trabajador en el Ashrama de K.H. -su Maestro y el mío.
Usted puede trabajar también fuertemente con J.W.K‑P., cuyos rayos, excepto
sólo una diferencia, son los mismos que los suyos.
En el transcurso de veinticinco años, grupos como
el suyo habrán realizado el suficiente trabajo como para que se vea nítidamente
en el mundo el canon de la unidad La teoría será comprendida y directamente
aplicada. La unidad constituirá una definida meta mundial en un sentido
distinto del actual. Las palabras "las almas de los hombres son una"
serán reconocidas como una doctrina por todas las creencias mundiales. Siga
adelante con el trabajo de unificación, hermano mío -llueva o truene.
Me he preguntado qué podría sugerirle para la
meditación. Posee visión y creo que no la perderá jamás. La meditación
definidamente planeada no es fácil para usted, no obstante -para que la visión
sea efectiva -la meditación es básicamente esencial, por ser eternamente verdad
que "como un hombre medita en su corazón, así es él", también que
"como un hombre medita en su cabeza, así será la visión que dejará en la
Tierra". Su mayor protección reside en la eliminación de todos los problemas
de la personalidad -de la propia o de la de los demás- en el proyecto actual de
meditación, proyecto que deberá establecer cada año y adherirse a él. El tema
de la misma deberá surgir del trabajo de unificación -trabajo que usted mismo
se ha fijado.
Hermano mío, vincule la humildad con esa tarea, y
no trate de vincular a los grupos con el suyo, sino que reconozca a su grupo y
a los demás grupos similares, como parte de un movimiento espiritual mundial
que (cuando tome impulso) dará por resultado la unidad de todos. Lo que menos
debe desear es establecer una super-organización que acentúe la unidad; lo que
el mundo necesita hoy es una multiplicidad de organismos vivientes, libremente
unidos por la colaboración, la constante comunicación y la posesión de
idénticas metas y propósitos. . .
No le asigno meditación específica alguna. Prepare
la propia, que se ajuste al concepto general que les presenté constantemente a
todos. Como discípulo aceptado puede por sí mismo tratar de entrar en la vida
del Ashrama y establecer contacto conmigo. Esto tomará tiempo, pero el vínculo
es fuerte y elástico (reflexione sobre este término) y ajústese a las reglas
que le asegurarán el éxito.
Va mi bendición para usted y su aspiración.
F.C.D.
Agosto de
1940
Hermano mío:
Los últimos meses fueron extremadamente difíciles
para usted ¿no es verdad? Dos veces me vi en la necesidad de rodearlo con una
coraza protectora y permanecer como un muro entre usted y las circunstancias. ¿
Fue consciente de ambos contactos? Se produjeron en momentos de fatiga y
tensión extremas. En el futuro sufrirá mucha ansiedad; se lo prevengo porque el
estar preparado es -en el caso de discípulos sensitivos e imaginativos- de
gran ayuda. Las condiciones, más que las circunstancias, causarán ansiedad. ¿
Comprende la diferencia? Condiciones raciales, nacionales y personales, se unen
en su vida y crean un perfecto torbellino de dificultad y una mezcla de
espejismo y realidad. Los discípulos trabajan arduamente (como usted lo ha
hecho siempre) para que su relación con la humanidad sea incluyente, y luchan
para crear esas condiciones que producirán la deseable expansión de conciencia.
Pero a menudo olvidan que tal expansión no sólo los hará susceptibles a las
influencias superhumanas y a las incluyentes condiciones del alma, sino que
lógicamente incluirán además todas las etapas intermedias de la percepción, así
como el poder de incluir las reacciones, las condiciones mentales y emocionales
y el dolor y el sufrimiento de la humanidad desorientada y dolorosamente
puesta a prueba, incluyendo además sus gozos y aspiraciones.
El espejismo producido por una extrema
sensibilidad constituye su primer obstáculo, hermano mío, y limita
definidamente su utilidad. El plexo solar está totalmente abierto a todas las
impresiones, pero como alma es indiferente a ellas y como tal no sufre
absolutamente nada. Creo que es consciente de esto. Por lo tanto, libérese en
el plano físico de todas las impresiones síquicas que le llegan a través del
plexo solar, y trate en cambio de registrar únicamente esas impresiones y
contactos que conciernen al servicio y tienen que ver con el siguiente y
definido paso que debe dar el hombre. Vigile cuidadosamente este proceso en su
vida. Su extrema sensibilidad e impresionabilidad síquicas (debo admitir que
son de un orden muy elevado, sin embargo corresponden a la personalidad) deben
ser superadas por una extrema sensibilidad espiritual paralela. Creo que
comprende esto y sabe además que esta tendencia espiritual va acompañada de la
consiguiente y poderosa inercia física y mental. La potencia de su actividad
astral agota a los otros dos puntos del triángulo de la personalidad. Su
conocimiento espiritual es tan real, que podrá captar sin mayor dilucidación lo
que quiero significar.
Hermano mío, recorre el sendero del Cristo y, en
la preparación para hollar este sendero, a fin de ayudar y salvar a la humanidad,
debe aprender (por medio de un intenso sentimiento) la futilidad de la emoción
y el sentimiento, como medio para salvar a sus hermanos. Necesita adquirir esa
divina indiferencia que deja al alma libre para servir, sin ataduras de las
reacciones personales, pues básicamente son derivaciones del plexo solar.
En lo antedicho hice una importante insinuación e
impartí una realidad según el caso, cuando dije que “la potencia de una actividad
astral agota a las otras dos puntas del triángulo de la personalidad”. Su
problema en esta vida fue el mismo que el de A.A.B. -transferir la energía del
plexo solar al corazón. La primera etapa de este proceso, hablando
esotéricamente, es descubrir cuán potente es la polarización astral de todas
las fuerzas de su personalidad; todo el enfoque de su vida está en el nivel
más elevado del plano astral. En este caso (no en el de A.A.B.) ha llevado a
abstraer la energía del cuerpo físico (al cuerpo etérico) que conduce a la
debilidad y fatiga físicas y también a la pronunciada incapacidad de
“arraigarse” en el plano físico. También dio lugar a un considerable
agotamiento o enervación del aspecto Voluntad. Me refiero aquí
específicamente al aspecto voluntad, cuando permite que la actividad dirigida
del alma se exprese en el plano físico, porque la inteligencia (enfocada en la
mente) debe condicionarla. No me refiero a la voluntad en el sentido de
cualquier fluctuación de su aspiración espiritual, o al fracaso para progresar
indesviablemente hacia su meta. Pero ciertamente será evidente que si el cuerpo
astral es el foco de todas sus energías inherentes a la vida de la personalidad
y también de las que afluyen desde el alma, entonces debe haber ciertamente un
estado de desgaste o de semiinanición del cuerpo etérico (que determina la
condición física) y además del cuerpo mental. Esto milita contra la plena
manifestación de un equipo mental muy refinado. Le expongo muy claramente el
problema por ser un discípulo probado y digno de confianza. Antes de que pueda
recibir la iniciación para la cual se está preparando, debe cambiar el enfoque
de su vida y transferir la energía del cuerpo astral al cuerpo mental y, por
consiguiente, del plexo solar al corazón.
En este proceso, la meditación grupal debería
materialmente ayudarlo, y le aconsejo que la siga con verdadero cuidado.
También trate de aislarse en las diferentes circunstancias de su vida (para un
propósito altruista), a fin de no hacer un contacto muy íntimo con los que
sufren. Ayúdelos, ámelos, pero no se identifique con ellos. Hablo de un
aislamiento astral, no de negarse a enfrentar y hacer contacto con la
humanidad doliente en el plano físico. Me refiero a una actitud asumida y
mantenida por el alma y la mente respecto al cuerpo astral, que le permite
expresar esa divina indiferencia hacia el sentimiento y sufrimiento personal,
como resultado de esa compasión que caracteriza a los Hermanos Mayores,
salvadores de la Humanidad. Ése es su problema básico.
A pesar de ello, tendrá que vigilar cuidadosamente
los primeros efectos de esta meditación grupal, para que el plexo solar no sea
indebidamente estimulado y aumente su dificultad.
Deseo también darle una meditación personal que,
creo, le resultará útil. Es más bien un ejercicio, y sus resultados están basados
en su capacidad de enfocarse en la conciencia del alma y mantener
indesviablemente esa posición. Ello depende también del poder que usted posea
para mantener una sostenida imaginación, y es un buen ejercicio para el
trabajo creador constructivo. Será más eficaz si lo ayuda con la voluntad,
porque su cuerpo mental es de primer rayo y este trabajo consiste en gran
parte en llevar constantemente la energía hacia el cuerpo mental, siéndole
relativamente fácil y posible obtener los resultados deseados. La meditación
es:
1.
Céntrese en la
cabeza. Pronuncie el OM como alma, en la creencia de que hizo contacto entre
alma-mente-cerebro.
2.
Véase a sí mismo
enfocado esotéricamente en el plano mental y (desde el ángulo del alma)
exotéricamente en el cerebro.
3.
Inhale
profundamente; atraiga el aliento hacia arriba desde el plexo solar en la
columna vertebral; vea el movimiento ascendente del aliento, llevando la
energía del plexo solar hacia arriba, ascendiendo por la columna vertebral
hasta la cabeza, después de haberlo hecho pasar a través del corazón. Crea que
esto tiene lugar.
4.
En el intervalo
entre la inhalación y la exhalación, dedique esa energía atraída por el alma y
crea en su consiguiente y subsiguiente transmutación. (Le recordaré que la
transmutación es el cambio de una vibración y actividad vibratoria a otra más
elevada).
5.
Durante la
exhalación, donde se une el aliento con el OM emitido inaudiblemente, exhale la
energía del plexo solar, enfocada en la cabeza, por el centro laríngeo. Esto
debería producir un creciente resultado creador para la humanidad.
6.
En el intervalo
siguiente, después de la exhalación, haga mentalmente (e imaginativamente) una
especie de recapitulación de lo que realizo.
OM OM OM
Repita este ejercicio tres veces y haga la
trasferencia también tres veces por día. No espere resultados. Será
necesario trabajar constantemente durante un año y adoptar una actitud de
desapego en cuanto a estos resultados, antes de que reconozca la diferencia
entre las reacciones y la disminución de las actividades emocionales.
Este ejercicio, acompañado de la meditación grupal
(como sin duda observó), producirá a la larga la unión de los tres centros
arriba del diafragma -el cardíaco, el coronario y el laríngeo. El ejercicio que
acabo de darle debe ser realizado antes de la meditación grupal, pues
es un ejercicio de clarificación. Si es apropiadamente realizado, apresurará
los resultados de la meditación grupal, porque despejará al plexo solar de la
fuerza emocional indeseable, y dará “lugar a la recepción”, como se lo denomina
técnicamente a veces al proceso. El verdadero amor ocupará entonces el lugar de
la emoción; la compasión reemplazará a la conmiseración; la comprensión
ocupará el lugar de la aprehensión del sufrimiento.
Los discípulos se inclinan a menudo a pensar que
el mandato de identificarse con otras personas debe involucrar una total identificación
con todas sus experiencias, modalidades y reacciones. Esto no es así ni debería
serlo. Involucra la identificación (por medio de la intuición) con el
subyacente propósito del alma y la consiguiente capacidad de interpretar y
explicar el presente. Medite sobre esto, mi amado hermano.
Agosto de
1942
1.
Ha dado todo lo
que tenía para dar. Ahora recíbalo con creces. Luego vuelva a dar.
2.
La paz es la luz
más clara para usted. Las lecciones de la oscuridad fueron igualmente
reveladas. Pase entre medio de las dos.
3.
Lo mejor está aún
por venir. Aférrese a mí.
4.
El puente de luz
está firmemente construido, y sobre éste puede caminar de aquí para allá, pero
siempre en el camino.
5.
Las tristezas de
la Cruz del Hombre lo abrumaron, pero no lo sumergieron, tampoco apagaron la
luz. El gozo de la resurrección está por delante.
6.
El amor es su nota
y la sabiduría su guía. Lo único que necesita es el fuego.
Septiembre
de 1943
Mi hermano y colaborador:
No les diré a sus condiscípulos si está o no en el
más allá. Tampoco les comunicaré si ha atravesado el “puente de luz”, al que
me referí en mi última comunicación. Necesita del amor protector de ellos, esté
aquí o allá; el tumulto en el más allá es muy grande -tan grande como el
tumulto en el plano físico. Esté en el cuerpo o fuera de él, es, por lo tanto,
peculiarmente vulnerable, porque, hermano mío (como dije a menudo durante los
últimos años), su intensa sensibilidad ha complicado el problema de su vida. Su
karma... le impide obtener esa plena libertad y liberación que tan
profundamente desea. Sólo quienes alcanzaron la liberación pueden volver con
impunidad a ese grupo del cual fueron liberados, y dar una mano de ayuda.
Tengo una sugerencia que hacerle. No la llamaré
una orden (porque un Maestro nunca da órdenes) y además usted pertenece al
Ashrama de K.H. y habrá recibido instrucciones directamente de Él, pues cree
como yo, que debido a la presión, a la ansiedad y a su participación síquica en
el destino de su país y a su reacción sensible a la tensión racial, quizás no
comprendió adecuadamente la importancia de la conversación que mantuvo con
usted hace un año. Le fue difícil y casi imposible concentrarse sobre la planificación.
Por lo tanto, voy a resumirle lo que Él dijo entonces, pues la protección
grupal que se le acordó (quizás mayor de lo que cree) me permite llegar a usted
con más facilidad que a cualquier otro miembro de la Jerarquía en este
momento. Puedo encontrarlo y hacer contacto con un mínimo de esfuerzo.
En aquel entonces su Maestro, K.H., le preguntó si
estaba dispuesto a empezar el trabajo preparatorio para una asignación
definida en el Sendero de los Salvadores del Mundo. Una asignación tras otra,
vinculada a los grupos, naciones, razas y acrecentadamente a unidades mayores,
ha constituido siempre el método para desarrollar un Salvador del Mundo, hasta
que llega el momento en que puede hacer un impacto mundial y alcanzar en cierta
medida la salvación mundial. Muchas veces en el pasado le señalé que estaba en
ese tan difícil sendero de servicio. K.H. quería saber si estaba preparado para
aceptar su primera e importante asignación en ese Camino. Cuando usted
consintió y le dijo que haría lo que pudiera, pero que no tenía confianza
interna en sí mismo, debido a que las presiones de la época le parecían de un
efecto definidamente desintegrador para sus vehículos, Él lo tranquilizó y le
dijo que el poderoso desenvolvimiento interno de su naturaleza amorosa y su
completa descentralización eran una protección vital. Le informó también que en
la etapa de desarrollo espiritual que había alcanzado -las auras de Su Ashrama
y el mío- actuarían como una coraza y que los recursos de ambos Ashramas lo
respaldaban. Hermano mío, usted sabe esto muy bien y puede testimoniar esta
fusionada eficiencia.
Le dije bastante como para que pueda reiniciar su
posición activa como iniciado-discípulo consagrado (posición que sus condiscípulos
siempre han reconocido) y yo le he demostrado definitivamente cuán valiosa le
fue la inmediata experiencia pasada... Aunque es un discípulo entrenado de
K.H., sigue trabajando en mi Ashrama, pues mantengo estrecho contacto con los
asuntos del mundo en relación con su desarrollo inmediato, mientras que K.H.,
por ser un Chohan, trabaja muy activamente, manejando los incentivos y
propósitos más profundos y esos asuntos que no se materializarán hasta el
momento en que se haya completado, o por lo menos esté en camino de
fructificar, el trabajo -que realizó con aquellos que están asociados a la Gran
Logia Blanca, de igual o menor rango que el mío.
El trabajo asignado a usted, mi amado hermano,
será de enorme dificultad. Aquellos a quienes trata de ayudar lo rechazarán
y... encontrará muy poca comprensión; recibirá aliento y ayuda de los
iluminados que pertenecen al nuevo grupo de servidores del mundo, lo cual
posibilitará su trabajo, pero también lo obstaculizará grandemente.
¿Se cree suficientemente fuerte para llevar a cabo
esta tarea inadecuadamente delineada, hermano mío? ¿Su resistencia, su
orientación espiritual interna y su fija determinación síquica, son adecuadas
para la empresa? ¿ Puede realizarlo con su equipo síquico actual, o debe
construir nuevos cuerpos para la integración, uso y servicio? Usted tiene que
decidir, porque quienes huellan el Camino del Salvador del Mundo tienen plena
libertad (debido a ciertas dificultades de tiempo y espacio dentro de la vida
planetaria) y deben trabajar con lo que tienen, como les parece y con una
comprensión básica de su tarea.
Tal fue la esencia de la entrevista con su
Maestro. Puede ahora partir desde donde se halla con el apoyo de su Maestro,
con la ayuda y el respaldo mío y de A.A.B., y en todo momento con el aura
protectora de K.H., y -con toda reverencia le llamo la atención a lo
siguiente- un aspecto del aura del Cristo está incorporado en esa aura menor.
En mi última comunicación le enuncié que “el amor
es su nota y la sabiduría su guía. Lo único que necesita es fuego”. Ese fuego,
hermano mío, es el residuo del fuego puro que queda cuando se huella y pasa la
tierra ardiente, y se atraviesa el Portal hasta la Presencia. Eso usted
lo hizo. El fuego está allí y puede contar con él si trata de destruir toda
oposición, quemar todas las barreras (inherentes a usted o presentadas por
otros) y también abrir una senda directa desde su corazón al corazón de los
demás...
Permanezco inalterable y en todo momento a su
lado, hermano mío, y puede contar con ello. Análogamente es el deseo de K.H.,
mi Hermano y Maestro, con el Cual puede también contar. No le doy ninguna
fórmula fija de meditación. La profunda reflexión y concentración sobre el
trabajo que le delineé y que su Maestro quiere verlo realizar, constituyen para
usted el enfoque espiritual adecuado. El profundo amor de todos sus hermanos de
grupo es suyo, y muchas, muchas personas le envían hoy amor, y muchas, muchas mentes
piensan en usted con pensamientos de gratitud, fortaleza, fe y esperanza. Sobre
esto también puede contar. El sendero de un Salvador del Mundo es, como bien
sabe, difícil, pero de compensaciones que sobrepasan por mucho a la dificultad.
Mi bendición es suya y mi mano está siempre tendida para ayudarlo.
Noviembre de
1944
No es mi intención, mi amado hermano, darle
instrucciones personales en este momento. Las dadas en los últimos tres años,
debe aún considerarlas, asimilarlas y demostrarlas efectivamente. En este
momento doy simplemente los pasos internos necesarios permitidos al Maestro de
cualquier Ashrama, a fin de atraerlo a una relación más estrecha conmigo y con
el grupo. Tal relación definida y estrecha trae curación y fortalecimiento;
permite también una visión tan clara que la imagen se despliega como unidad y
el pasado se ve libre de karma. Esta frase puede significarle mucho o poco si
la somete a la percepción interna. Sin embargo, es personalmente de gran
significación para usted y para nadie más en este grupo.
Con su pregunta, hermano mío (sobre la naturaleza
y función de la contraparte en la cabeza de los distintos chakras, y cómo lograr
un mejor reajuste entre el centro cardíaco y su contraparte en la cabeza)
planteó otra pregunta extremadamente esotérica que merece mi más cuidadosa
consideración y exposición. La razón reside en que poco se conoce (incluso en
el Oriente esotéricamente erudito) sobre el centro coronario. Ni los
estudiantes avanzados se dieron cuenta de este profundo desconocimiento. El
loto de mil pétalos permanece siendo un secreto o enigma. Aunque mucho se ha
impartido en conexión con el centro cardíaco, poco se ha comunicado sobre el
centro coronario. La razón de que se sepa más sobre el centro cardíaco se debe
a que era el centro que se despertaba en la iniciación más elevada en la época
atlante. En nuestra raza aria el centro coronario es el objetivo de todo estímulo
-hasta se observa el estímulo de los demás centros en relación con el efecto
producido en el centro coronario. La raza entera comienza hoy a prepararse para
este despertar. De allí el completo silencio mantenido hasta ahora sobre este
tema.
En la raza atlante el estado de adepto se
alcanzaba cuando el centro cardíaco estaba activo y sus doce pétalos abiertos.
La cuarta iniciación, que confiere el estado de adepto, trajo la realización
mística, el despliegue del loto del corazón y la profunda creencia en los pares
opuestos, y al mismo tiempo también el conocimiento de que las
realidades fenoménicas y espirituales eran una y la misma realidad. De esta
manera, el conocimiento atlante estableció en la conciencia de sus adeptos, por
medio de la iniciación, la dualidad de toda la creación.
El desarrollo ario traerá la identificación
ocultista, el desenvolvimiento del centro coronario y la comprensión de la
unidad. “Yo y el Padre somos Uno”, constituyó la verdadera realización del
Cristo, el primero de nuestra humanidad que logró la total realización. Esto
es de interés vital. Los actuales Maestros de Sabiduría también lo
reconocieron. La diferencia entre Ellos y el Cristo es que Él agregó a su
realización la capacidad de ser un canal puro para un principio cósmico, el del
Amor, sin estar mancillado por ningún tipo de autoidentificación. Sin embargo,
únicamente los Maestros que llegaron a ser adeptos en la época atlante poseen
el don de este desenvolvimiento esotérico. Los discípulos tienden a olvidar
que hasta los Maestros Mismos se hallan en diversas etapas del sendero de Su
particular evolución.
Por lo tanto observará que establecer la
significación de la contraparte del centro cardíaco, en la cabeza, constituye
uno de los grandes misterios que será revelado en determinada iniciación
superior. En la próxima gran raza, que seguirá a la nuestra, la meta será, ante
todo, dual:
1.
Lograr la unidad consciente
de los centros inferiores por medio de un gran despertar del centro plexo
solar. La próxima raza será búdica o intuitiva y, por lo tanto, incluirá, como
expresión superior de la espiral, el más grande misterio del desenvolvimiento
astral en la antigua Atlántida. Visualizará la analogía superior de esa
realización. Ese culminante desarrollo marcará su cuarta iniciación y demostrará
la transmutación de la vida astral en conciencia búdica.
2.
Llevar toda esta
energía movilizada al centro cardíaco, durante la quinta iniciación, para
propósitos grupales, haciéndolo con plena conciencia vigílica.
En la última raza el proceso se repetirá en una
vuelta más elevada de la espiral, y todo lo que concierne al centro superior
será desarrollado y ocultamente consumado también a través de dos etapas:
1.
Cuando las
energías masivas del plexo solar (el gran punto de distribución), el corazón y
la garganta, sean llevadas -en la tercera iniciación- al centro ajna, tendrá
lugar la completa “transfiguración” racial.
2.
Cuando se lleve a
cabo el proceso, en la cuarta iniciación, las energías se centrarán en el
centro coronario.
Ello traerá como resultado un acontecimiento de
tal significación esotérica que no puedo darles la más mínima idea, porque ni yo
mismo lo sé. Actualmente está todavía muy lejos, aun para los Maestros de
Sabiduría. Sólo el Cristo y el Buda comienzan apenas a percibir su significado.
Por lo tanto, no puedo responder a su pregunta,
porque mientras el centro coronario no esté algo más despierto, mi explicación
no tendrá significado para usted. Todo lo que me atrevo a decir es que por el
empleo de la imaginación creadora, aplicando constantemente el método
coronario, y por la continua actividad grupal, más la acrecentada capacidad
para el desapego y una menor identificación con la conciencia individual,
quizás llegue a obtener un tenue destello de luz sobre esa vibrante realidad,
de la cual el corazón es el reflejo.
Añadiré algo más. La actividad del centro
cardíaco, como ya dije, nunca se manifiesta en relación con los individuos.
Este hecho es básico. Lo que hace más estragos entre los discípulos es la
capacidad del plexo solar (cuando está purificado y consagrado) de
identificarse con los individuos. El centro cardíaco no puede reaccionar,
excepto por el impulso, la felicidad o el infortunio grupales y otras
relaciones grupales. Ésta puede ser la insinuación que usted necesita. Sería
conveniente que considere profundamente este tema y lo trate con A.A.B., que
recorre como usted el difícil sendero de la enseñanza y de la salvación del
mundo.
Agosto de
1946
Mi amado hermano:
En este momento ya habrá leído y asimilado los
escritos y las comunicaciones que le fueron reservadas hasta que terminara la
guerra y físicamente no estuviera en peligro. No fue necesario exponer la
situación existente, porque el estrecho vínculo entre el Maestro K.H., yo y
usted, asegura la comprensión y evita pérdida de tiempo.
Atravesó por un período de gran dificultad y
peligro, sin perder en nada su aferramiento espiritual a la realidad esencial
y a la visión espiritual; su fortaleza fue tal que elevó a su familia con usted
y la protegió en todo momento. Habiendo llegado ya al pináculo del éxito
espiritual, puede vislumbrar otro, y entre ambos pináculos reside un campo de
servicio, una esfera de peligro, una tierra de espejismos y de profundos
pantanos, que debe luchar por atravesarla, hasta alcanzar la realización
planeada por su alma en esta vida. Para ayudarlo en ello, estamos a su lado yo
y A.A.B.
Un cambio de opiniones surgió entre su Maestro (K.H.) y yo. A
usted lo asignaron (o lo prestaron, si puedo expresarme así) para ayudar
en mi Ashrama. Consideramos la cuestión de si los sufrimientos de los últimos
años no justificarían su retorno al Ashrama de K. H.; la tarea sería ardua
allí, pero no del mismo tiño, ni habría tanta necesidad de trabajar para
establecer contacto en el plano físico. Sostuve que era suficientemente fuerte
para la doble prueba; K.H. pensó que probablemente lo sería, pero no era
necesario pedirle al discípulo que apure la copa del sacrificio hasta la última
gota -por lo menos hasta que por derecho le corresponda la iniciación de la
crucifixión. La tarea encomendada hoy y sus incidentales tensión y
sufrimiento, serán de otro tipo, y el dolor que deberá soportar será mayormente
mental, pero “usted podrá soportarlo”, según se dice. Se decidió que probara
emprender la tarea exigida durante tres o siete años (a su elección) y luego,
si decide o no continuar en la dirección indicada, puede abandonarla... sin
sentirse fracasado. Este trabajo sólo pueden emprenderlo personas que, como
usted, rechazan sin dificultad alguna toda actitud separatista y que siempre
actúan y piensan en términos de una humanidad, pero con amor incluyente. Hermano
mío, usted llena todos estos requisitos... Este trabajo es definidamente parte
del mío. .. estaré en contacto en frecuentes intervalos. Puede confiar
enfáticamente sobre lo dicho.
Su trabajo de meditación debe ir a la par de su
visión. Le sugiero que siga el simple delineamiento que denominé “Los Pináculos”,
y que dedique mucho tiempo para pensar con tranquilidad y recibir impresión.
Sepa que será guiado y si es necesario se le dará paso a paso. Mi amor lo rodea
y el camino de mi Ashrama está ampliamente abierto para usted.
Noviembre de
1948
Mi hermano y amigo:
Ya pasaron dos años desde que me comuniqué con
usted, por intermedio de A.A.B., y fueron años de gran tensión y presión. Cada
discípulo, en estos momentos difíciles, soporta tres tipos de presiones, pero,
hermano mío, diría mejor cuatro:
1.
Tenemos tensiones
y presiones incidentales a la vida familiar del discípulo, o sus relaciones
diarias inmediatas, y esto lo ha tenido en gran medida.
2.
Tenemos tensiones
y presiones debido a la profunda vida interna derivada de la relación con el
alma; traen consigo sus propias y excepcionales dificultades que no pueden ser
compartidas con nadie (excepto con el Maestro, cuando el discípulo llega a la
etapa de desarrollo que usted ha alcanzado ahora), aunque trae, sin embargo,
una vida de tensión interna que inevitablemente puede conducir a la siguiente
revelación.
3.
Tenemos los
problemas y las circunstancias que surgen del período que vive nuestra
humanidad moderna, siendo de importancia excepcional y perturbadora; involucran
el equilibrio de valores que se lleva a cabo en todos los sectores de la vida
humana y evoca en el discípulo dolor y ansiedad casi insoportables.
4.
Tenemos
complicaciones y pruebas peculiares que tienen su origen en las relaciones
ashrámicas establecidas por el discípulo mediante su contacto con el ashrama, y
son resultado de la tentativa de aliviar la carga de la humanidad y la medida
de la comprensión del Plan, al unísono con toda la Jerarquía. Esto produce una
inevitable crisis y constituye la carga que, agregada a las otras tres esferas
de dificultades, hace que el discípulo piense con frecuencia que su cruz (su
vida horizontal y vertical) es mayor de lo que puede soportar. La Cruz Fija se
convierte en una realidad y comienza a aprender su verdadero significado.
Estos cuatro tipos de dificultades se agrandan más
si usted considera el hecho de que los tres aspectos de la personalidad del
discípulo los sienten simultáneamente, produciendo una reacción en su cuerpo
etérico, en el vehículo emocional y en la mente. Esto trae lo que a veces se
denomina “los siete dolores divinos”, simbólicos y muy inexactamente
descriptos en la disciplina cristiana como las siete estaciones de la cruz.
Como expuse en otra parte* “desde el punto de vista del simbolismo cristiano
(aunque la interpretación es todavía inadecuada) estas siete crisis
corresponden a las siete estaciones de la Cruz que marcan el camino del
progreso del Salvador del Mundo”. Tenemos aquí nuevamente el cuatro y el tres
en una síntesis de servicio, de disciplina y de desarrollo.
Todos estos factores estuvieron activos en su
vida, mi hermano y condiscípulo. Quisiera recomendarle una cosa. Usted continuó
con su trabajo ashrámico, sus reflexiones y su servicio a pesar de todo lo que
le sucedió. Esto fue observado por nosotros, y precisamente tal es la cualidad
espiritual que buscamos. Su campo de trabajo es el mismo; constituye parte de
su obligación kármica y no puede eludirla, pero el modo de trabajar y la naturaleza
del trabajo que debe realizar tendrán que ser modificados por razones
que, confío, comprenderá...
Como habrá notado, poco se le ha dicho respecto a
usted y su desarrollo espiritual. La guerra enseñó a muchos discípulos que la
verdadera sabiduría llega sirviendo y reflexionando cabalmente, y también a
comprender que iluminando a otros, la radiación de la gloria de Dios puede ser
revelada. Esto ya lo aprendió y ahora entra en una nueva etapa del
discipulado, y usted puede ser considerado como autodidacta.
El trabajo que se le asignó requerirá una sola y
muy difícil disciplina. La drástica organización de su tiempo, sin tener en
cuenta las exigencias de la personalidad o los obstáculos de un cuerpo etérico,
cuya trama es muy floja, más su sensibilidad, le traen muchas dificultades en
la vida. La gran necesidad del servicio que presta y la desesperada tarea
involucrada en la reorganización de su tiempo y sus planes, hará mucho para
contrarrestar las dificultades mencionadas y permitirán, con el tiempo,
remediarlas. Ya no pertenece a su familia, hermano mío. Pertenece a la
humanidad -lección que A.A.B. tuvo que aprender con mucha dificultad.
No le doy ninguna meditación para practicar.
Quizás necesite hacer ciertos cambios en lo que está haciendo; siéntase libre
para cambiarla donde lo juzgue conveniente, y busque constante y diariamente
un más estrecho contacto con su Maestro y el mío -el Maestro K.H.
Diariamente lo observo hermano mío, y esto no lo
digo superficialmente. Cuente con mi comprensión y recurra a mí cuando
necesite. Desarrolle la sensibilidad telepática para oír mi voz -como yo la he
desarrollado para oír la suya.
* Tratado sobre los Siete Rayos (Astrología
Esotérica, T III, pág. 327).
R. A. J.
Agosto
de 1940
Mi amigo y hermano:
Para usted, como para todos los discípulos en este
momento de crisis mundial, la vida ha sido excesivamente difícil. Esta no es
una repetida verdad, no obstante la observación tan amable de A.A.B. de que lo
era. Me conoce tan bien que durante años sus comentarios fueron para mí una
fuente de alegría y a veces muy útiles, ayudándome a comprender la mente
occidental. Soy oriental, pertenezco a la cuarta raza raíz, y aunque haya
tenido dos encarnaciones europeas a veces no capto ni comprendo las reacciones
occidentales. Pero la observación que antecede no es simplemente una
presunción, sino que encierra la clave de su futuro.
Sus dificultades actuales derivan más de otros que
de usted, siendo más instructivas que kármicas.
Ha llevado una vida útil y fructífera; le queda
mucho por hacer, lo cual le permitirá impartir amor a otros corazones y otras
vidas; al hacerlo, los relaciona con usted y los pone bajo “el ojo directriz”.
En esta vida no le ha tocado realizar el trabajo principal y más grande de un
discípulo. Su tarea ha sido preparatoria para ello y -si lo recuerda por el
resto de esta encarnación- pasará a un ciclo de vida que le revelará el sendero
que, como iniciado, ha elegido hollar.
A este respecto, no olvide, hermano mío, que lo
condiciona el rayo de la enseñanza y que existe una gran diferencia entre la
enseñanza como ser humano, no importa cuán buena sea, y la enseñanza como
iniciado; usted como discípulo consagrado aprenderá esta diferencia básica, lo
que tendrá un efecto definido sobre su vida.
Este pensamiento me brinda la oportunidad de
señalarle (incidentalmente a sus hermanos de grupo) que hoy muchos discípulos
-que como usted, no están comprometidos en ningún trabajo mundial
espectacular- se dedican a establecer estos contactos, aquí, allá y en todas
partes, que formarán el núcleo de ese grupo de aspirantes y jóvenes discípulos
que cada discípulo avanzado e iniciado reúne a su alrededor automáticamente.
Nunca en una encarnación particular va hacia el mundo y dice: “Voy a formar un
grupo que constituirá mi futuro ashrama”. Si lo hace, fracasará; sin embargo,
es algo muy distinto si trata de ayudar espiritualmente y estimular divinamente
a aquellos con quienes entra en contacto al cumplir sus deberes diarios.
Entonces todos son importantes. Deliberadamente reúne a esas personas porque
ama y ayuda constantemente. Algunas pueden estar de tránsito hacia otras metas,
y no forma con ellas un vínculo permanente; otras -a medida que se desarrolla
su intuición- le envían una corriente comprensiva de respuesta y de solicitud,
entonces las reconoce como propias; esotéricamente, “entreteje el hilo de su
vida con el de ellas”, haciéndose cargo de la responsabilidad y formando un
vínculo más permanente, tanto en la respuesta como en la relación kármica.
Ambas se vinculan indisolublemente.
Durante su vida como instructor hizo contacto con
muchas vidas y, en cierta medida, conoce y comprende como tal, a quienes le
han respondido -a usted como individuo, y también como aquel a quien se dirigen
para obtener cierta medida de comprensión. Para el resto de su vida, le
pediría tener presente estos pensamientos y comenzar a sentar las bases
proyectadas para el futuro. Éstas son mis instrucciones para un trabajo
definido en la actualidad. Implicará una detenida observación y una determinada
exteriorización para ayudar donde sea necesario. En muchos sentidos posee eso,
a lo cual mentalmente me he referido a medida que lo observé, como un complejo
de inferioridad muy bien manejado -en tal forma que se las ha arreglado para
que no constituya un verdadero obstáculo, sin embargo existe y a veces le
presenta problemas. Le pediría además que lo ignore cada vez más, y en las
decisiones que deberá tomar durante los próximos doce meses, actúe con fe,
positiva creencia en sí mismo y, sin duda alguna, elija el campo de mayor
oportunidad.
Agosto de
1942
1.
La nota emitida
hoy para usted, mi chela y amigo, es clara. Es la nota oculta del sacrificio.
Pero sacrificio no es lo que usted cree.
2.
Posee la sabiduría
del ojo. Que la irradiación de su corazón siga hacia donde lo dirige el ojo.
3.
No viva en la
superficie de los eventos; usted vive más profundamente en el centro y en los
veneros de la vida.
4.
En los próximos
diez años pasará tres crisis. Conviértalas en oportunidades para el trabajo de
expansión.
5.
La diadema, el
manto de color rosa, las sandalias en sus pies y el báculo en su mano -son sus
orgullosas posesiones.
6.
Acérquese a mí en
un contacto personal más estrecho, exento de personalidad. La paradoja es
clara.
Septiembre
de 1943
Hermano mío:
Me pregunto si pudo extraer de las seis
afirmaciones, la orientación e instrucción que estaban destinadas a serle
impartidas. Quisiera llamarle la atención sobre la quinta afirmación que se
refiere a “la diadema, al manto de color rosa, a las sandalias en los pies”.
¿Qué le impartieron estas palabras simbólicas? Las menciono porque quiero
delinear su meditación para los próximos meses, en torno a los conceptos
ocultos en estas fórmulas de palabras. Las primeras tres afirmaciones son
fáciles de comprender. La cuarta encierra una profecía. La quinta contiene
algunas Palabras de Poder y están destinadas a instruirlo sobre la naturaleza
de su orientación en la vida y la cualidad deseada de su servicio durante los
diez años venideros. Insinúan algo que usted posee en este momento, pero
necesita una creciente apreciación de parte suya. Le daré una idea sobre sus
significaciones:
1.
La
Diadema. Es un símbolo
dual. Significa la realización o el período culminante de su vida (que puede
enfrentar ahora si lo desea). Imparte también la idea de emplear más definida y
constantemente el centro coronario. Naturalmente es una persona de “corazón”.
La tarea que debe realizar al practicar su meditación consiste en elevar la
energía del centro cardíaco a su analogía en la cabeza, y empezar a vivir más
en la cabeza que en el corazón; debería también comenzar a fusionar y mezclar
la energía del centro cardíaco superior con la del centro ajna, haciendo que el
“ojo directriz” preste un mayor servicio y adquiera prominencia y utilidad. La
meditación que aquí le sugiero está dirigida a lograr ese objetivo.
2.
El
Manto de Color Rosa. Aquí, hermano
mío, el simbolismo es evidente. El rosa es el color de la devoción, cualidad
que posee en plena medida. No obstante, quiero llamarle la atención sobre dicha
cualidad atractiva magnética, en lo que afecta a otros más que a usted. Son
personas cuya devoción consagrada ha llegado a una etapa en que ya no
constituye un obstáculo; aparentemente es una protección que simplifica sus
vidas. A causa de esa devoción fija, pueden recorrer indesviablemente el
Camino. Pero tienden a olvidar que -debido a esa devoción- irradian también
una cualidad que estimula una análoga cualidad en los demás. Por esta razón las
personas de sexto rayo pueden fácilmente formar un grupo a su alrededor.
Debido a que no comprenden por qué les es fácil reunir grupos, y lo atribuyen
siempre a causas erróneas, raras veces logran mantener unidas durante mucho
tiempo a las personas que atrajeron. Sólo su cuerpo astral pertenece al sexto
rayo de devoción, por eso es tan poderoso y, en su caso, lo induce a ese
sentimiento de inferioridad al cual me referí. Le pediría que adopte otro punto
de vista y considere a su cuerpo astral de sexto rayo como una pieza poderosa
del equipo que debe emplear para prestar servicio.
En estas dos frases simbólicas, tenemos la
relación entre el centro cardíaco y el centro coronario y, análogamente,
entre el centro cardíaco y el cuerpo astral.
3.
Las
Sandalias en los Pies. En otras
palabras, constituye una simple recordación del poder subyacente y motivador de
toda su vida, y puede resumirse en tres verdades escuetas -inalterables y
fijas-, porque su alma las impuso a su personalidad:
a.
Huella el Sendero
del Discipulado.
b.
Ingresó en
determinado ashrama o centro de poder, en ese Sendero.
c.
Es
inteligentemente consciente de estos hechos, y son los principales factores
condicionantes en su vida.
Por lo tanto, estableció un ritmo mental que no
puede cambiar, que constituirá un poderoso incentivo para determinar el momento
de su retorno cuando esta encarnación llegue a su fin, y el tipo de vehículo
que como alma usted construirá y la naturaleza de la raza, nación y campo de
servicio, que el alma influyente le asignará a la personalidad. La energía
sigue al pensamiento. La personalidad de un discípulo podría definirse de la
manera siguiente: un punto focal de energía establecido por el alma.
El “ojo que dirige”, a que se refiere la segunda
afirmación, se relaciona principalmente con la amplia visión del alma cuando lo
observa a usted y la preparación que lleva a cabo para prestar un servicio más
pleno en la próxima vida. El estudio de estas tres frases lo conducirá al nivel
de la cualidad y no simplemente del simbolismo; los conceptos de la radiación
del corazón, del poder de atracción y de la responsabilidad de prepararse,
surgen con claridad de las tres ideas que subyacen en la meditación sugerida
más abajo. Le propongo que practique esta meditación sólo dos veces por semana
-los domingos y un día a mediados de la semana. Los demás días practique con
sus hermanos de grupo, sólo la asignación reflexiva grupal. De esta manera,
esperará gozosamente los días de meditación para su orientación personal. ¿
Quiere llevar a cabo este plan, hermano mío?
Etapa I. La Diadema.
1.
Establecer la
relación entre:
a.
El centro cardíaco
y el centro coronario.
b.
El centro cardíaco
de la cabeza y el centro ajna.
De este modo se establece un triángulo menor de
energía o de “relación viviente e iluminada”: centros cardíaco, coronario y
ajna.
c.
La personalidad
expectante, consagrada y fervorosa, y el alma.
De este modo se establece un triángulo más grande:
alma, cabeza y corazón.
Visualice estos triángulos relacionando y
enfocando su conciencia en la cabeza, hasta donde le sea posible, a mitad de
camino entre el alma y el centro cardíaco, en la columna vertebral,
utilizando por lo tanto como punto medio el centro cardíaco en la cabeza. No
se concentre sobre su ubicación. Imagine solamente que el punto de realización
es la Diadema.
2.
Reflexione
tranquilamente sobre el poder directriz del alma:
a.
Haciéndolo dentro
.de la simbólica diadema de realización.
b.
Empleando el
impulsor “ojo del alma” como agente directriz, es decir, el centro ajna o entre
las cejas.
c.
Pronuncie las
palabras siguientes con plena intención:
“Que mi alma, cuya naturaleza es amor y sabiduría,
dirija los acontecimientos, impulse a la acción y guíe todas mis palabras y
actos”.
Etapa II. El Manto de Color Rosa.
1.
La siguiente
actividad consiste en establecer conscientemente relación con otras personas
por medio de:
a.
Un enfoque del
poder o la energía de la devoción dentro de sí mismo, para que se convierta
en:
1.
Una radiación que
afecte a otros.
2.
Una fuerza de
atracción que los relacione con usted como fuente temporaria de luz espiritual.
3.
Una influencia
magnética que estimule la iniciación de una actividad de sus almas, en relación
con sus personalidades.
b.
Un acto de
servicio en el cual anega a las personalidades de quienes trata de ayudar con
el color rosa puro (que debe visualizar muy cuidadosamente) de la devoción
espiritual. Esta corriente de color rosa, de cálida y radiante luz, los llevará
esotéricamente a la devoción de sus propias almas, y no los atraerá hacia
usted, algo siempre indeseable.
2.
Exhalando todo el
amor de que es capaz, pronuncie lo siguiente:
“Que el amor del alma los atraiga y su luz dirija
a todos aquellos a quienes trato de ayudar. La humanidad será así salvada por
mí y por todos los afiliados a la Jerarquía”.
Etapa III. Las Sandalias en los Pies.
1.
Reflexione sobre
sí mismo y piense acerca del sendero, en tres formas:
a.
El sendero por el
cual ha llegado hasta mi Ashrama. Involucra el Pasado.
b.
El Sendero de
Servicio que está recorriendo, entrando y saliendo libremente de mi Ashrama.
Involucra el Presente.
c.
El Sendero de
Iniciación, para el cual está siendo preparado. Involucrará el Futuro
-su futuro y su meta. Usted ya comienza a conocerse como servidor consagrado y
devoto.
2.
Con sus propias
palabras y en voz alta, conságrese tres veces a desempeñar una consciente y
creciente actividad como discípulo aceptado.
3.
Trate
definidamente y con tranquilidad y espíritu de expectante anticipación, de
entrar en contacto conmigo, su Maestro y amigo. Habrá resultados, pero no
cuando los espere.
4.
Entone el OM
suavemente siete veces.
Que en usted prevalezcan la paz y el valor,
hermano mío.
Noviembre de
1944
Al darle esta instrucción personal (que quizás sea
suficiente para esta vida) me pregunto: ¿ Qué puedo decirle de tanta importancia
como para impartirle fortaleza y seguridad positivas que le permitan prepararse
para dar el próximo gran paso inmediato? Pocas veces se dan cuenta los
discípulos de la responsabilidad que asume un Maestro cuando trata de preparar
a un grupo de personas para el servicio mundial; tampoco comprenden el problema
que Él enfrenta, aunque se trate del menos avanzado o dinámico de Sus
neófitos. ¿ Qué factores debe considerar de suficiente poder como para anular
gran parte de su esfuerzo (como sucedió en este grupo), los cuales condicionan
con frecuencia al discípulo en tal medida que no da paso definido alguno para
cumplir con los requisitos ashrámicos, aunque técnica y teóricamente acepte la
responsabilidad? Explicaré algunos de estos factores para su guía y la del
grupo:
1.
El
karma, del discípulo, del cual él poco
sabe y mucho el Maestro, que no puede inmiscuirse en ese karma, porque el
crecimiento y el desarrollo se producen a medida que el discípulo
enfrenta los inevitables acontecimientos, acepta su karma y trabaja
para contrarrestarlo movido por el correcto móvil. Ilustraré. El Maestro sabe
que es destino del discípulo y está dentro de su capacidad llevar a cabo
determinada parte del trabajo y así servir a la humanidad de modo particular.
Sabe también que Su deber es conducir al discípulo hasta la etapa de la
comprensión y ayudarlo para que cumpla debidamente con su deber. Pero cuando
analiza el karma del discípulo, descubre que en pocos años una enfermedad
mortal postrará su mecanismo de actuación y le impedirá todo esfuerzo y
realización. Por lo tanto, se abstiene de aplicar un proceso educativo que de
otra manera estaría obligado a hacer.
2.
Un
equipo defectuoso. A menudo, un
discípulo, en determinada encarnación, carece de alguna característica necesaria
o cualidad deseable, en su naturaleza emocional o en alguno de los cuerpos. Por
ejemplo, puede poseer un buen vehículo físico, una gran devoción y un brillante
intelecto, pero carecer de la facultad de perseverar. Por lo tanto, el Maestro
sabe que no es posible una constante colaboración y un continuo esfuerzo. En
consecuencia, no se atreve a incorporar al discípulo (junto con otros miembros
de Su Ashrama) a ningún trabajo designado y que preste servicio, porque sabe
que pondrá en peligro el éxito del esfuerzo conjunto. Por consiguiente, el
grupo debe seguir adelante sin la ayuda que podría prestar de otra manera el
discípulo.
3.
El
punto ciego, es lo que más
frecuentemente desanima al Maestro cuando guía a sus discípulos por el largo
camino del Servicio. El discípulo adolece de una flaqueza muy destacada, que
desconoce totalmente y es enteramente inconsciente de ella. Si se le dice que
posee una flaqueza lo niega consciente, honesta y rotundamente. Afirma con
determinación que posee la virtud o fortaleza opuesta. Sin embargo, esta
afirmación indica siempre el esfuerzo que realiza el alma para erigir una
cualidad interna que, si es adecuadamente fuerte, expulsará al desalentador
defecto. Mientras perdure esta condición el discípulo no podrá
integrarse plenamente al ashrama, ni será posible convencerlo de que
-específicamente- está ciego. Con el tiempo obtendrá inevitablemente la
visión, pero le llegará como resultado de su propio esfuerzo y de su despertar
autoprovocado y, una vez que ha despertado, la ceguera desaparece para
siempre.
4.
Una
naturaleza excesivamente entusiasta. Induce al discípulo a arremeter incontroladamente hacia adelante en un
esfuerzo por llevar a cabo la tarea asignada, a fin de probar al Maestro su
firme determinación y a sus compañeros del Ashrama su gran utilidad. Este
entusiasmo puede destruir los proyectos designados, acortar la vida del
discípulo y así afectar su karma, siendo objeto de burla y de preocupación para
su grupo.
Estos y varios factores más sutiles debe tenerlos
en cuenta el Maestro, además de la edad, el trasfondo y los ciclos de tiempo
del discípulo.
Diría, por lo tanto, que en sus manos reside el
acrecentamiento de su utilidad en el ashrama. Si usted me preguntara qué
aspecto de su desarrollo debería recibir atención, respondería que trate
consciente y esforzadamente de vencer la negatividad. La cultivada y consciente
negatividad fue para usted el mecanismo para escapar a la naturaleza ejecutiva
y administrativa de su vida. Durante décadas su alma lo ha obligado a ocupar el
cargo de agente ejecutivo, supervisor y administrador. Básicamente, ello era
contrario a su inclinación natural. No obstante, le fue sumamente necesario y
educativo. Pero una vez que cumplió con sus deberes y obligaciones y llevó a
cabo la tarea con éxito y adecuadamente (como lo hizo siempre), su
personalidad -retraída y sensitiva- se refugió en una actitud negativa hacia
todas las personas, aislándose de tal manera que le dificultó establecer importantes
relaciones con otras personas.
Sin embargo, hermano mío, por poco que lo
comprenda, esas relaciones con los demás y el intercambio positivo con quienes
entró en contacto, fueron deseados por ellas; la gente siempre quiso
acercarse a usted; anheló conocerlo mejor, prestarle algún servicio y serle
útil. Como ejecutivo usted está a disposición de ella; como alma, dentro de una
personalidad, vivió su propia vida apartado de los demás; no ha sido fácil
entrar en contacto con usted ni conocerlo; nunca respondió al acercamiento, y
sus reacciones hacia quienes anhelaban ese contacto fueron negativas, y esto
ocurrió en momentos que usted ansiaba una relación más estrecha. Aquí reside su
tarea y su problema para los años que le restan de vida. Hermano mío, le ruego
que aprenda a exteriorizarse individualmente hacia las personas con quienes
entre en contacto y a las cuales la vida y las circunstancias lo han asociado.
Despréndase, por duro que sea, de las formas mentales, basadas con frecuencia
en un complejo de inferioridad que tan poderosamente lo condicionan; no
permita que lo controlen esos factores que condicionan tan fuertemente a la
persona instruida y culta y al hombre que es producto de la tradición,
de la herencia y de generaciones de antepasados civilizados.
Su trabajo con los niños también ha tendido a
apartarlo y a convertirlo en víctima de una soledad forzada. Siempre se dio a
ellos libre y magnéticamente, pues no llegaban a entrometerse en la
atrincherada y fortificada fortaleza de su ser. Ahora deberá capacitarse para
enseñar a adultos en su próxima encarnación, y esto necesitará un acercamiento
distinto que invocará e involucrará todos los aspectos de su ser. El discípulo
enseña principalmente según él es, dándose plenamente a todos aquellos
con quienes entra en contacto. Se exterioriza espontáneamente cuando alguien
entra en la esfera de un posible contacto. Esto es casi ignorado por usted. Por
lo tanto, la lección que el discípulo entrenado debe dominar es el
discernimiento. Necesita aprender la discriminación en el contacto, si quiere
evitar una inútil, aunque bien intencionada promiscuidad.
El escenario mundial está estructurado de tal
forma que hoy tiene una gran oportunidad de descubrir una amplia esfera de
contacto, para trabajar colaborando plenamente con otras personas y con sus
condiscípulos y así obligarse a liberar el poder magnético de su
personalidad fusionada con el alma. Su desarrollo interno es mucho mayor
que su expresión externa; por lo tanto, no necesita trabajar y perseverar para
obtener el desarrollo interno; deberá esforzarse por lograr la facultad
de establecer contacto externo, influir y evocar respuesta de cada uno y todos
aquellos con quienes lo ha unido el destino. El rechazo, la incomprensión y la
falta de respuesta serán naturales al principio, hasta que descubra y aplique
activamente la “técnica de contacto”. Cada discípulo desarrolla su propia
técnica. Usted aún tiene que descubrir la suya.
Le daré tres palabras como acostumbro hacer con
algunos otros, para que reflexione sobre ellas a medida que transcurra el
tiempo, de las cuales puede esperar resultados definidos si el aforismo “como
un hombre piensa en su corazón así es él”, encierra alguna verdad.
La primera palabra que le sugiero es Contacto.
Para usted es fácil hacer contacto con el alma y también con sus hermanos de
grupo en los niveles internos; aunque no lo crea lo hace sin ninguna
dificultad. Al respecto ya tiene un contacto bien establecido, pero su cerebro
físico no lo registra en forma adecuada, y ello se debe totalmente al estado de
insensibilidad, inherente a sus células cerebrales, y esto no es de gran
importancia. Desde el punto de vista de su meditación diaria le pediría que cada
día inicie el trabajo cotidiano con la intención de atraer magnéticamente,
a fin de ayudar y servir, como mínimo a tres personas, conocidas o no. Hallará
de valor (por lo menos durante un tiempo) mantener un diario de los contactos,
anotando toda conversación que le trajo un acercamiento a alguien, el contacto
que estableció con un desconocido y que le pareció fructífero e interesante, o
un trabajo de conjunto en completo entendimiento con otra persona. Esto
desarrollará en usted el espíritu de exteriorización y el interés por conocer
el entero proceso del contacto. El secreto para ampliar todas las relaciones
reside en el establecimiento de contactos y en la formación del resultante
mecanismo, además del hábito de relacionarse magnéticamente, que es preliminar
a la iniciación. Reflexione sobre esto, porque es de primordial importancia
para usted.
La segunda palabra es Impresión. Esta
palabra contiene mucho tema para la reflexión, porque invoca todo el problema
de la respuesta sensible a los contactos internos y las relaciones externas.
Constituye la clave para el entrenamiento de un sicólogo y es una rama de ese
aspecto de la mente universal que llamamos verdad. El secreto del diagnóstico,
en lo que concierne a la sicología, reside en la facultad de registrar
correctamente la impresión, en la capacidad de interpretarla con exactitud y
en llegar a una correcta deducción. Cuando el discípulo considera esto y lo
relaciona a las personas con las cuales entra en contacto, le es de enorme
utilidad; la impresión -cuando se la analiza y se aplican los resultados del
análisis- constituye un estudio muy útil, particularmente para las personas
como usted.
Por último, le pido que reflexione sobre la
palabra Relación. Hágalo con la finalidad específica de comprender por qué
usted, un discípulo en entrenamiento, puede establecer esas relaciones que
ayudarán y fortalecerán a otros, sosteniendo así el trabajo del ashrama. No me
explayaré sobre esto, pues quiero que lo conozca por sí mismo y llegue a sus
propias conclusiones.
En realidad, le estoy indicando, hermano mío, su
futuro campo de entrenamiento -entrenamiento que le absorberá el resto de su
vida, y debe iniciarlo usted mismo y emprenderlo siempre con el fin de
capacitarse para trabajar en el ashrama, como rama del gran Ashrama de la
Jerarquía. Usted está peculiarmente adaptado para este trabajo; sólo necesita
liberar la cualidad magnética de su naturaleza ya desarrollada y derribar las
barreras existentes; de esta manera hallará que se amplía grandemente su campo
de servicio y puede aplicar el poder que usted posee en el campo de incluyente
efectividad.
Agosto de
1946
Hermano mío:
No es culpa suya que este grupo quede disuelto en
el plano físico hasta el próximo ciclo de vida de la mayoría de sus miembros.
Es penoso tener que poner fin al trabajo en el plano físico, pero un detenido y
honesto análisis, por parte del grupo, probablemente demostraría que la
principal reacción fue una mezcla de dos reacciones: primero, porque no
pudieron integrarse y segundo, el sentido de pérdida, debido a que mis
comunicaciones con todos ustedes exotéricamente han terminado. Ambas reacciones
son de la personalidad. Desde el punto de vista de un Maestro que conoce la
poca importancia de los años, tales reacciones son insignificantes. Pocos son
realmente jóvenes; algunos de edad avanzada, aunque ninguno es tan viejo como
yo; en un lapso relativamente breve todos se desprenderán de ese obstáculo externo,
el cuerpo físico, y estarán dispuestos a iniciar una nueva empresa espiritual.
Esotéricamente (si alguno lo desea) la situación permanecerá inalterable
siempre que la mantengan así. El contacto interno sigue exactamente como antes;
cada uno tiene por delante la misma meta, y la puerta de mi Ashrama permanece
ampliamente abierta para quienes llenen los requisitos.
Básicamente, ¿ cuál es su meta, hermano mío? Su
meta, si tiene en cuenta su rayo y tipo, consiste en infundir energía del alma
a su personalidad. Esto es bien sabido y usted quizás diga que atañe a todos
los aspirantes. Ciertamente es así, pero en esta vida su particular objetivo
egoico consistió en hacer descender hasta los tres mundos esa energía de los
cuerpos más sutiles, a fin de energetizar el cerebro, trayendo como resultado
un acelerado desarrollo de la cualidad del alma, a medida que se manifiesta en
el plano físico.
Como ya le dije, ha obtenido un buen desarrollo en
los planos internos, pero la expresión esotérica de tal desarrollo interno no
es adecuadamente dinámica, ni hace la debida impresión sobre las condiciones
externas de la vida. Esto lo sabe, y estoy seguro que habrá reflexionado y
analizado las tres palabras -Contacto, Impresión y Relación- que le di en mi
última instrucción. Confío también que lo ha encarado con la idea de fortalecer
su contacto conmigo, con el Ashrama y con el grupo; ser sensible a la impresión
espiritual y también establecer una relación correcta en dos
direcciones: hacia el Ashrama y ‘hacia sus semejantes. Todo ello es bueno, pero
-en bien de su propio desarrollo y creciente utilidad- quisiera que tome estas
tres palabras y (por el resto de su vida) dirija su pensamiento hacia el establecimiento
del contacto con sus semejantes, hacia el tipo de impresión que
puede causar -impresión que le permitirá impresionar en otros el deseo
de descubrir la verdad y de perseverar hasta el fin, lo cual implicará también
que usted deberá establecer con ellos una relación educativa,
evocada por la cualidad de su acercamiento y el “matiz satisfactorio” de su
vida, como lo expresó uno de los Maestros.
En consecuencia, hasta que nos veamos en el más
allá, deberá realizar tres trabajos y en dos direcciones: la estabilización y
orientación de esa expresión hacia el Ashrama (que en su caso es casi un hábito
y, por lo tanto, no debe convertirlo en una campaña) y además la
intensificación del esfuerzo para dilucidar el significado de estas palabras
con sus semejantes. Eso será bastante más difícil. Usted posee mucho poder
espiritual reprimido; si lo dejara actuar libremente en todo lo posible y en
todas direcciones, se sorprendería del resultado. Entonces los últimos años de
su vida serían fructíferos y compensatorios, mucho más de lo que fueron en el
pasado. Su vida ha sido amorosa, aunque algo empañada por la negatividad.
Está en proceso de traspasar la periferia del
Ashrama hacia su centro. Un pequeño esfuerzo dinámico de su parte le dará la
absoluta seguridad de que se halla dentro del círculo infranqueable del
Ashrama y que actúa como discípulo consciente. La mayoría del grupo no ha
llegado todavía a esa etapa. El Ashrama envuelve a todos, pero el siguiente
paso que todos y cada uno debe dar, sin ayuda ni asistencia, es trasponer la
barrera mental que los separa del conocimiento consciente y que una vez
logrado, les permitirá actuar “libremente en la ciudad”.
Una idea que los discípulos hallarán de valor
captar es que pasar al más allá no implica interrupción de los tres procesos de
Contacto, Impresión, Relación. Éstas son las tres palabras que le indiqué
anteriormente, y me parece que hoy son las más importantes de su vida;
quisiera que en lo posible captara algo de su permanente importancia. Respecto
a la masa humana común, que enfoca todas sus actividades y pensamiento en el
plano físico, el período después de la muerte es de semiinconscíencia, de desconocimiento
del lugar y de desorientación emocional y mental. En lo que a los discípulos
concierne, se mantiene el contacto con las personas (generalmente con las que
han estado asociados) durante las horas de sueño; continúan recibiendo
impresiones del medio ambiente y de los asociados y reconocen la relación, y
así (como en la tierra) asumen la responsabilidad.
Uno de los estudiantes de este grupo me hizo una
pregunta, hace algún tiempo, que demoré en contestar. Como tiene relación el
tema que estamos considerando, la responderé ahora. Desde algunos comentarios
marginales, el estudiante dijo: “Hasta ahora he podido aquietar las envolturas
o cuerpos externos, me atreví aún a soltar el cordón vinculador. ¿Sería peligroso
hacerlo? ¿Puede ver en qué condición me encuentro y decírmelo?”. Mi respuesta
es muy simple y sé que la comprenderá:
Si fuera veinte años más joven, hermano mío,
podría romper el cordón vinculador sin peligro alguno, pero, debido a su edad,
no sería conveniente hacerlo en este momento. Tiene aún que ayudar a algunos y
recoger uno o dos hilos más. La indebida tensión sobre el vehículo físico -no
importa que uno sea joven o viejo- nunca es necesaria y a menudo es
perjudicial. Muchos aspirantes de este grupo, de la Escuela Arcana y de otras
partes, se entrenan para trabajar en la nueva era y en el próximo ciclo de
vida; poseen un conocimiento a menudo mayor que el permitido por el actual
equipo de células cerebrales. Por lo tanto, el conocimiento y la efectiva
expansión de conciencia están reprimidos momentáneamente hasta que se disponga
de un vehículo físico mejor. Menciono esto porque algunos se desalientan
cuando, después de años de trabajo y de llegar a la vejez, se hallan en una
condición estática o la consideran como tal. Es un sentimiento injustificado,
siendo necesario tener cuidado y continuar el trabajo interno, aunque, en
apariencia, no se registre externamente.
Volviendo a su instrucción, si quiere acrecentar
la capacidad de las tres actividades -contacto, impresión, relación- puede
practicar un ejercicio simple antes de retirarse a dormir.
Después de lograr en lo posible una posición
cómoda, trate de adoptar la actitud interna de que suavemente se va desprendiendo
del cuerpo físico, manteniendo el concepto en el plano mental, comprendiendo,
sin embargo, que es una simple actividad cerebral. De ninguna manera
debe involucrar el corazón. La finalidad es mantenerse consciente cuando aparta
la conciencia del cerebro y la lleva a los niveles sutiles de la percepción.
Usted no abandona permanentemente el cuerpo físico, por lo tanto, no está involucrado
el hilo de vida arraigado en el corazón. Durante unas horas y mientras está
revestido con los vehículos astral y mental, el objetivo es mantenerse en otra
parte conscientemente consciente. En forma terminante se convierte en un
punto de conciencia enfocado e interesado, empeñado en salir del cascarón del
cuerpo físico. Se aferra a ese punto, se niega a mirar atrás al vehículo
físico, las preocupaciones, los intereses y las circunstancias de la vida
diaria, esperando firmemente el momento en que su negativa actitud hacia el
plano físico y su actitud positiva hacia los planos internos le traigan un
instante de liberación, quizás un destello de luz, la percepción de una
puerta de escape o el reconocimiento de lo que lo circunda, más la eliminación
de toda sorpresa o la expectativa que se produzca un fenómeno.
Cuando practica este ejercicio de abstracción
realiza simplemente un proceso diario muy común. Si consigue hacerlo con facilidad,
cuando llegue la hora de la muerte podrá automática y fácilmente -debido a que
su cuerpo físico no ofrece resistencia alguna, sino que permanece pasivo y
negativo- hacer la Gran Transición sin preocuparse por lo desconocido ni
temerlo. Quisiera que este ejercicio lo practique todo el grupo. Sólo
involucra mantener constantemente una actitud y una fija determinación de
aferrarse al punto de conciencia de su permanente yo, más una viva expectativa.
Elijo estas palabras con cuidado y les pido que las estudien con el mismo
cuidado.
Quisiera además que formularan su meditación sobre
estos tres conceptos: Contacto, Impresión y Relación. La extensión de la
meditación depende totalmente de su propia elección o de la necesidad
momentánea; es susceptible de ser aplicada a toda o cualquier circunstancia, y
podrán utilizarla por el resto de la vida (muchos o pocos años) sin agotar sus
posibilidades o utilidad. El delineamiento no es una fórmula rígida, como la
mayoría de las que di al grupo. Está destinada simplemente a sugerir. Puede
convertir su vida en una rica experiencia si emplea estas sugerencias:
1.
Ubíquese en la
“puerta de salida” que existe en la cabeza. Comprenda que desde ese punto puede
ver externamente hacia el mundo del vivir físico, internamente
hacia el mundo de las emociones o de la percepción mental, o hacia arriba,
el alma. Estas tres direcciones forman un triángulo de sensibilidad
proyectada.
Luego entone el OM tres veces, teniendo presente
las tres direcciones.
2.
Ponga en su
conciencia la palabra Contacto y medite sobre estos tres campos de contacto en
los cuales puede ahora moverse -el plano físico, el plano kama-manásico y el
reino del alma. Estudie estos planos de posible e inevitable contacto (para el
discípulo aspirante), y estúdielos desde el ángulo de las cosas, tal como son.
Cuando haya agotado parcialmente el trabajo de familiarizarse con los posibles
contactos, recuerde que este trabajo particular hará que su vida sea fructífera
en tres direcciones, entonces:
Entone nuevamente el OM y trate de retirarse a un
punto de contemplación silenciosa en el plano mental. Vuelva a entonar el OM.
3.
El hecho de la
posibilidad de una impresión debe ahora absorber su atención. Comience
estudiando el tenor general y las lecciones principales impartidas por el
contacto físico, astral o mental, y lo que ellas le trajeron durante este
ciclo de vida, o la última semana o día; luego, en forma definida y
concentrando plenamente su interés y atención, oriéntese hacia el alma;
permanezca conscientemente dispuesto a recibir la impresión. Usted no
puede saber qué le impartirá la impresión, qué idea le llegará ni qué exhortación
recibirá para prestar servicio. La única actitud que se le permite adoptar es
la de una expectativa radiante, silenciosa y tranquila. Debe esforzarse por
lograrla. Observe el surgimiento (si se produce) de algún claro pensamiento,
el esclarecimiento de alguna idea confusa, la ampliación de la percepción
mental en intuición, con la consiguiente expansión de conciencia. A
ello puede dedicar poco o mucho tiempo, según le parezca, pero nunca menos de
diez minutos.
Después oriéntese hacia mí,
que fui durante muchos años su Maestro y amigo, y nuevamente espere. Quizás
tenga algo que decirle. Se habrá dado cuenta que en ambos casos he empleado la
palabra “oriéntese”, no he dicho “establezca contacto”. La tarea de recibir
impresión no es fácil y probablemente tendrá que trabajar algún tiempo en
estos diversos niveles antes de registrar cualquier respuesta definida, por
algún contacto establecido, pues simplemente será eso.
Luego entone dos veces el OM.
4.
Habiendo alcanzado
el punto más elevado posible de contacto en cualquier momento dado, entonces
comenzará a reorientarse hacia el plano físico y hacia la vida de la experiencia
diaria, por medio de un proceso sistematizado de Relaciones. Como discípulo en
el plano físico, asuma la responsabilidad de esas relaciones (con el Ashrama y
conmigo) establecidas por medio del servicio planificado y prestado; la
responsabilidad con el alma, por la fusión expresada en el plano mental; con la
expresión emocional del grupo, y con sus semejantes. Reconozca esas relaciones,
en lo que afectan a su expresión en la vida diaria, y en relación con quienes
viven y trabajan en el plano físico. Aplique este concepto de la relación
esencial al efecto que usted produce, como ser humano que está en el
Sendero, en todos aquellos con quienes entra en contacto y trata de ayudar.
Acompañe siempre este concepto con el sentido de responsabilidad.
Luego entone el OM.
5.
Pronuncie la
Invocación que comienza con la estrofa:
“Desde el punto de Luz en la Mente de Dios
Que afluya luz a las mentes de los hombres,
Que la luz descienda a la Tierra”.
Y entone el OM tres veces. Tenga en cuenta que en esta
meditación el OM se entona inaudiblemente.
Si sigue estas sugerencias, hermano mío, progresará rápidamente hacia la
objetividad espiritual y su luz brillará con más luminosidad. Yo, su
Maestro, conozco su radiación interna. Debe permitir que el mundo externo
también la conozca. Lleguen a usted los buenos deseos de mi corazón.
I. A. P.
Agosto de
1940
Hermano de antaño:
No es fácil en la actual hecatombe mundial y su
paulatino acercamiento al hemisferio occidental, para los discípulos del mundo
con su sensibilidad poco común, desentenderse de la condición síquica general.
Sin embargo, la meta de todo discípulo consagrado y comprometido (como usted
lo es, hermano mío, por propia comprobación -el único testimonio verdadero)
debe ser adoptar una actitud subjetiva de contacto sin apego -¡paradoja oculta!-
y al mismo tiempo continuar la vida de servicio activo en el plano físico.
Éste es su problema, y deberá enfrentarlo acrecentadamente en el futuro. La
situación actual debe llegar y llegará a todas las naciones, y cada discípulo
será probado y deberá prestar el máximo servicio de que es capaz. Puntualizo
esto a fin de que comprenda el presente y se prepare para el futuro.
Le escribo a usted como alma, no como
personalidad, y le pido que estudie las implicaciones de la actitud que asumo
hacia usted. Durante el resto de su vida deberá dedicarse intensamente a asegurar
el contacto obtenido con el alma, a entrenar al expectante hombre interno, a
fin de captar las comunicaciones del alma, además de aplicar la voluntad de
olvidar todas las cosas de la personalidad, al satisfacer la necesidad
circundante -hasta donde sea posible- en su propio país y en las naciones
aliadas. Quizás le sorprenda esta declaración pero, cuando termine la
guerra, el periodo de reconstrucción y el establecimiento de rectas relaciones
humanas, puede obligar (no digo que obligará, porque debe tenerse en cuenta el
constante factor del libre albedrío) a cada discípulo a trabajar en lugares
donde esfuerzos anteriores, ataduras kármicas, herencias y tendencias
nacionales, determinen su lealtad personal. Esto también atañe a usted,
pero sólo el tiempo dirá si trabajará en estrecha relación o a la distancia -preferiblemente
lo primero, de ser posible. Le pido simplemente que recuerde estas
posibilidades para evitar conclusiones fanáticas, y que esté preparado para
trabajar donde la oportunidad se le presente.
Está manejando con correcta actitud y sentido
común el espejismo al cual me referí en mi primera comunicación este año, en
el tomo primero, página 188. Lo felicito, y le recuerdo que el contacto con el
alma es siempre universal y de efectos incluyentes, pero la mente separatista
(aun en los niveles del alma) puede establecer diferencias, encasillando las
verdades impartidas en categorías y fuentes de origen. Las verdades impartidas,
la enseñanza y la inspiración, tienen importancia y creo que va comprendiendo
este hecho. Yo, el Maestro D.K., miembro de la Jerarquía, le doy enseñanza por
intermedio de su propia alma en los niveles mentales, a veces en el mundo del
espejismo y, exotéricamente, en el plano físico, por intermedio de A.A.B., un
discípulo mucho más avanzado que le trasmite mis ideas. Sin embargo, a través
mío y por su contacto conmigo (basado en el reconocimiento y el desarrollo de
su alma), se ha relacionado con un mundo de inspiración y percepción
espirituales que usted puede apreciar. Aprópiese de él, hermano mío, y
transmita la enseñanza a aquellos a quienes usted sirve, pero no se preocupe ni
se interese por la fuente u origen de la enseñanza, pues no tiene
importancia. No obstante, la responsabilidad como instructor es suya. El
instructor deberá preocuparse de la necesidad de los educandos y del
esclarecimiento de la verdad tal como se le ha impartido, poniéndola en
términos comprensibles, a fin de que no los desvíe el indebido interés en
conocer el origen de la revelación.
A.A.B. me recuerda que no le ha dado los rayos que
controlan su personalidad. Los rayos principales, primero y segundo, son los
mismos que los de J.W.K.-P. y C.A.C. y deberían conducirlos a un entendimiento
satisfactorio entre ustedes. Esta combinación de los rayos primero y segundo
-rigen al alma o a la personalidad- ejerce una influencia predominante en el
trabajo que trato de realizar en este momento. Dichos rayos prevalecen muy a
menudo en los de este grupo, lo cual es de esperar, porque la influencia
de los Maestros M. y K.H. está detrás de mis esfuerzos. Siete miembros del
grupo están condicionados por estas energías y en la mayor parte de los demás
el segundo rayo rige a la personalidad o a la expresión egoica. Debería
considerarse que esto matiza definidamente al grupo y crea (si así puedo
expresarlo) la nota grupal. Por lo tanto, el grupo puede valerse de estos
poderes, pues significa que facilita grandemente la afluencia de comprensión,
luz y amor.
Los rayos de la personalidad son los siguientes:
Cuerpo mental ............... El cuarto Rayo de
Armonía a través del Conflicto.
Cuerpo astral ................. El primer Rayo de
Poder.
Cuerpo físico ................. El tercer Rayo de
Inteligencia Activa.
Esta combinación es muy interesante, produce una
estrecha relación y constituye la línea de menor resistencia en lo que
respecta al rayo del alma, por intermedio del cerebro (personificando a la
fuerza de tercer rayo) y del cuerpo astral. El cerebro está compuesto de
átomos y de unidades celulares que vibran de acuerdo a la energía del rayo que
controla el cuerpo físico. Ésta es una realidad básica esotérica, expuesta por
primera vez en una definida declaración, pero siempre puede deducirse o
sobreentenderse cuando el estudiante analiza inteligentemente y capta en
realidad las implicancias esotéricas básicas. Mediante la poderosa aspiración
de su cuerpo astral de primer rayo (que es en realidad el deseo transmutado) y
su inteligente expresión, y a través del poder de tercer rayo de su cerebro
directriz y despierto, le es fácil establecer contacto con el alma en esta
etapa particular de su evolución. Su verdadero problema consiste en que los
resultados del contacto no se distorsionen ni se produzca espejismo por el
poder de la mente iluminada -iluminación alcanzada a través del conflicto y la
discriminación-, dando por resultado (cuando se triunfa) la armonización del
alma y su forma, en la tierra.
Por lo tanto, quisiera darle algún ejercicio de
meditación que facilitará la obtención de esta clara visión y una
correcta interpretación de los hechos y las relaciones emergentes.
I.
Ejercicio
previo a la meditación:
1.
De pie,
enfrentando a su alma, diga, si es posible, audiblemente:
“Acepto la responsabilidad del discipulado que mi
alma me ha impuesto”.
2.
Haga una pausa de
un minuto, esforzándose por comprender la plena significación de esta empresa.
Luego olvídela.
3.
Enfrente
nuevamente a su alma, y diga:
“Acepto con alegría, confianza y sentimiento de
camaradería, mi parte de responsabilidad para el éxito del trabajo espiritual
en el mundo”.
4.
Vuelva a hacer una
pausa, tratando de captar las verdaderas implicancias de este compromiso.
II.
Trabajo
de meditación:
1.
Siéntese erecto,
pero relajado. Abstraiga internamente la conciencia en etapas sucesivas,
empleando la imaginación al hacerlo. La imaginación es una actividad creadora
que produce un cambio interno definido. Puede contar con ello, por ser una de
las fuerzas que influyen sobre la sustancia misma. Por lo tanto:
a.
Abstráigase del
cerebro físico, después de enfocar definidamente su conciencia allí. Penetre en
el plano astral.
b.
Abstráigase del
cuerpo astral y penetre en el cuerpo mental. Reconózcase allí como una
personalidad integrada.
c.
Abstráigase de la
personalidad e introdúzcase en el alma.
2.
Al realizar este
trabajo, trate de ver el hilo de luz dorada que conecta los tres aspectos de
sí mismo. Mantenga al mismo tiempo la conciencia firmemente enfocada en la
cabeza y en el centro ajna entre las cejas. Este hilo -doble, como dos cables
dorados entrelazados- viene del corazón y lo conecta a usted, la personalidad,
con el alma.
3.
Habiendo realizado
el alineamiento y abstracción, relacionando así los tres aspectos de la
personalidad, tranquilamente compruebe tres hechos:
a.
Que está frente a
su propia alma y delante del Ángel de la Presencia.
b.
Que ese Ser
angelical es esencialmente la Realidad, manifestándose por medio de tres
aspectos.
c.
Que no existe, por
lo tanto, separación.
4.
Luego diga con
énfasis y comprensión:
“Habiendo penetrado este mundo del pequeño yo
manifestado, con una fracción de mi Yo superior, permanezco más grande, más
amplio, más incluyente y, por lo tanto, ejerzo influencia en mi vida diaria”.
Medite sobre esto durante cinco minutos.
5.
Agregue a lo que
antecede, el siguiente enunciado:
“Yo, el Yo que se manifiesta por el poder mágico
de mi naturaleza, redimo, reabsorbo y revitalizo esta fracción que habita en mi
forma”.
6.
Entone el OM tres
veces:
a.
Mentalmente,
exhalando radiación al plano mental.
b.
Como un susurro,
exhalándolo como el poder disolvente de la Luz hacia el plano astral.
c.
Audiblemente,
exhalando la iluminación al plano físico.
7.
A esto le sigue un
período en que debe escuchar lo que esotéricamente se denomina “conversación
egoica”.
En esta instrucción, hermano mío, le he dado mucho tema para que
reflexione y la base para un real estímulo y una indicación respecto a la línea
necesaria de acercamiento a la realidad.
Agosto
de 1942
1.
El discípulo debe
aprender a discernir, para lo cual lo ha preparado la personalidad
discriminadora.
2.
Gigantescas formas
mentales dominan a los hijos de los hombres, hablan por intermedio de una
nación, se enfocan por intermedio de un grupo. Apóyese en su propia alma.
3.
Su campo de
servicio fue real, pero antiguos vínculos de servicio deben ser captados
nuevamente. Prepárese.
4.
Sensibilidad hacia
Quienes guían y saben, quizás indica una interacción mental. Llegue usted a las
“formas mentales” de Ellos. Discierna.
5.
Hay un triángulo
de fuerza con el cual debe mantenerse en estrecho contacto -Yo, F.B. y A.A.B..
Permanezca cerca.
6.
Aprenda a utilizar
a otros en su trabajo y entrénelos para que también puedan servir a sus
semejantes. Esto lo puede hacer. Es el mandato de su alma, pero el rechazo de
su personalidad.
Septiembre
de 1943
Hermano mío:
Quizás crea que he guardado silencio y que lo he
abandonado. En realidad no es así. Siempre lo observé, pero poco podía hacer
hasta no haber abandonado por lo menos parcialmente la “intención de
aislarse”, con la cual enfrenta su personalidad constantemente los
requerimientos de su alma. Como alma consciente, está aprendiendo rápidamente a
rechazar esta reacción de la personalidad. La soledad, el aislamiento, el
sentimiento de estar abandonado, la separatividad (basada en la sensibilidad en
la mayoría de los casos) caracteriza al discípulo de primer rayo, hasta que
aprende a conservar su sentido divino de “identificación unificada”, mientras
se fusiona al mismo tiempo con otros discípulos. Esto también lo está
aprendiendo.
Ha pasado por una época muy difícil, hermano mío.
Se sintonizó con el sufrimiento del mundo y se dio cuenta que lo hace con
creciente y angustiosa frecuencia. Así se entrenan los hijos de Dios, y se los
conduce a la etapa de los servicios altruistas y espiritualmente orientados.
Quisiera aprovechar esta oportunidad para
expresarle mi aprecio (si una palabra tan inadecuada puede tener algún significado)
por el constante e incansable servicio al Plan que presta incesantemente.
Durante años -desde que retornó por primera vez a España y posteriormente donde
reside ahora- siguió indesviablemente el sendero del incesante y constante
servicio. Hizo contacto con muchos y los ayudó. Sepa que no lo olvidamos. Quisiera
que comprendiera que el trabajo que realiza es planeado por nosotros y su tarea
consiste en ser sensible a nuestra “impresión”. Desarrollar la sensibilidad es
una tarea difícil para la persona de primer rayo. Prefieren permanecer solas y
forjar dentro de sí mismas los planes que consideran adecuados al tipo de
servicio que tratan de prestar. Pero, actualmente, los discípulos están
aprendiendo que es necesario un plan o esquema fusionado, organizado y
mezclado, de servicio mundial, y que debe ser llevado a cabo un Plan maestro de
la Jerarquía, y a este Plan deben tratar de adecuarse todos los discípulos,
incluso usted.
¿Ha estudiado con cuidado los seis enunciados que
le di hace un año? Quiero llamarle la atención sobre el tercer enunciado; este
conjunto de palabras debería condicionar su planificación en el futuro, en
particular la frase: “Antiguos hilos de planificación deben ser captados
nuevamente”. Comenzó a trabajar para nosotros en otro país. Su principal
destino kármico reside allí, aunque no retorne físicamente o durante un tiempo.
El Plan debe ser servido. Le pediría que se prepare para restablecer el trabajo
que comenzó una vez terminada la guerra en Europa; que se prepare para ubicarse
nuevamente allí si es necesario, y comience a comunicarse con aquellos que
trabajaron anteriormente, tratando de hacer todo contacto posible y en las
líneas espirituales originales. No dije en las líneas originalmente
organizadas.
Le pediría que lo hiciera primero en un sentido
definidamente personal, escribiendo cartas amistosas, inquiriendo noticias de
las condiciones de quienes trabajaron con usted como miembros de la Escuela
Arcana, los cuales formarán el núcleo del trabajo espiritual que tratamos de
realizar y que usted puede ayudar grandemente a restablecer.
El trabajo de salvar a Europa, espiritual y sicológicamente,
nuestra principal preocupación, debe ir adelante. Debe mantenerse separado
totalmente de la política y del partidismo; les pido a todos mis trabajadores
consagrados que sigan adelante en esta empresa espiritual. Su vínculo con el
Maestro R. lo ayudará mucho para emprender la acción adecuada en colaboración
con A.A.B. y F.B.. El triángulo de fuerza así formado, está fortalecido por el
vínculo con mi Hermano R.. En lo que a España concierne, la imagen es la
siguiente:
Observará aquí la línea directa de fuerza espiritual descendiendo desde
el Maestro R. por intermedio de D.K., hasta usted con F.B. y A.A.B.,
permaneciendo como agentes protectores en ambos lados. Ellos lo ayudan, y
respaldan todos sus esfuerzos.
Muchas cosas se irán abriendo rápidamente en el
campo de la ayuda europea y, en su lugar y esfera, debe empezar a prepararse
para ello. La demanda espiritual de la humanidad es grande y la necesidad a
satisfacer gigantesca, pero usted posee un equipo adecuado y suficientes
vínculos supervivientes en esa antigua península (donde comenzó su trabajo)
para salvar algunos restos de la Escuela y así reconstituir en ese país un
punto focal espiritual. Por lo tanto, comience a forjar sus planes. Escriba
cartas. Localice a sus estudiantes. Establezca el contacto y, paso a paso, el
camino se abrirá ante usted y se aclarará el trabajo que debe realizar.
‘Cuente con su fortaleza interna y confíe en sus contactos espirituales
internos. No se sienta inútil ni crea que es incapaz de esta tarea, porque en
estos días de angustioso apremio la urgente ayuda a un discípulo y, por
consiguiente, la que éste puede dar, es grandemente intensificada y
acrecentada.
Le haré personalmente ahora una sugerencia. Al
recibir esta instrucción, ¿ quisiera dedicar un mes entero a establecer un contacto
tan estrecho con su propia alma, que el amor, el entusiasmo, sabiduría y
ciertos reconocimientos espirituales fundamentales que deben condicionar
siempre la vida de un discípulo aceptado, inunden todo su ser? Día tras día
únase con su alma; día tras día conságrese al trabajo que debe emprender; día
tras día trate de relacionarse más profundamente conmigo, con mi Ashrama y con
sus hermanos de grupo; día tras día analice el servicio prestado hasta la
fecha, a la luz del alma, entonces, hermano mío, con mi ayuda y bendición,
avance con nuestro reconocimiento de que es uno de nuestros haberes
espirituales. Trabaje para llevar la luz del amor y de la orientación
espiritual a quienes usted está llamado a servir -allí donde reside ahora y en
el futuro-, en forma acrecentada, en el lugar donde sirvió anteriormente. Le
recuerdo otra vez las palabras finales del segundo enunciado: Apóyese en su
propia alma.
No le asigno ninguna meditación particular. Creo
que la meditación grupal le dará todo lo que necesita en esta línea, y la reflexión
sobre la oportunidad emergente y el planeamiento del trabajo que se
recomenzará, bastarán para darle la debida expresión a su pensamiento y
mantener la mente firme en la luz y la requerida concentración meditativa.
Mis instrucciones se refieren al tema del trabajo,
¿no es así, hermano mío? Para usted es el tema de la vida. No es preciso decirle
que el éxito de la reorganización venidera y de su esfuerzo espiritual
dependerá mayormente de la profundidad de su enfoque espiritual individual,
del estrecho vínculo con su propia alma y del reconocimiento de su “apego”
(hablando técnicamente) a mi Ashrama. Éstos son el abecé de su relación
conmigo, como discípulo aceptado.
Cuando el curso de la acción externa a seguir le
parezca más claro y el camino se abra para reasumir el trabajo anteriormente
comenzado, debe, por lo tanto, hacer dos cosas. Resumiendo:
1.
Profundice el
contenido de su propia vida espiritual interna mediante la diaria reflexión
madura y profunda, efectuada en todos los niveles mentales y en todos los
intervalos en su vida de servicio y trabajo cotidianos. Esfuércese por sentir
la nota o vibración del Ashrama y por establecer un vínculo más
estrecho con sus hermanos de grupo. Ellos lo aprecian y deben también cumplir
su parte.
2.
Forje sus planes
para una creciente actividad en la Escuela y concéntrese también sobre el
trabajo de Triángulos. Prepárese definidamente para el futuro y busque también
a quienes pueden ayudarlo en su trabajo planeado.
El futuro que tienen por delante mis trabajadores
es de gran actividad, y el trabajo que deben realizar emanará de mi Ashrama.
Los planes están delineados y el trabajo asignado fue planteado con claridad.
Recibo mis instrucciones de un “comité conjunto” de guías espirituales que
están detrás de la escena mundial; Ellos son los Miembros más antiguos de la
Jerarquía y trabajan guiados por Cristo. Toman Sus decisiones después de la
debida consulta con los trabajadores más antiguos, así como yo -Maestros e iniciados
que recibieron la tercera iniciación. De esta manera, el trabajo se fusiona y
mezcla y toda la Jerarquía, en un momento de crisis como el actual, entra en
una actividad unificada. Desde ese punto de intención enfocada, cada uno lleva
a cabo el Plan por intermedio de Su Ashrama, y así el trabajo hace impacto en
el mundo externo.
Le explico esto, porque usted se está preparando
para ser un miembro más íntimo en el “Círculo del Ashrama” que protege el
corazón de la vida jerárquica.
Con valor y determinación siga adelante, mi
hermano y amigo, en el Camino Iluminado.
Mi compañero y hermano:
Noviembre de 1944
Ambos apelativos son sinceros e intencionados. En
este momento enfrenta cambios. Por eso no debe determinar dónde trabajará,
sino que deberá determinar si ha llegado al máximo de su desarrollada vida de
servicio y, por lo tanto, no puede seguir adelante, o si posee todavía esa
fuente de interés y anhelos internos que le permitirán avanzar y penetrar más
en la vida del espíritu. Tal es la decisión que con frecuencia enfrenta el
discípulo que se acerca a los setenta años de la empresa humana, a la cual ha llegado
usted. Lo difícil reside en el hecho de que, fundamentalmente, cualquiera de
las decisiones es correcta. Sin embargo, muy pocos enfrentan consciente o
inteligentemente la decisión, o después de tomarla no se atienen a la misma.
Desde el punto de vista del aspirante común, la elección es relativamente sin
importancia, porque la ecuación tiempo no tiene valor en esta etapa; unos años
más o menos nada son en la eternidad para la reacción del alma. Por lo tanto,
la decisión de descansar, de aferrarse a la etapa alcanzada y abstenerse de
seguir luchando, no es criticable. Recuerde esto.
Desde el punto de vista del discípulo aceptado,
como usted lo es, quizás puede haber algo más en la decisión de lo que parece a
primera vista. Podría serles de utilidad, para usted y todos los que puedan
leer después estas instrucciones, si me detuviera un momento sobre el
inevitable problema del discípulo activo, el problema del hombre que ha
llegado a su edad. ¿Deberá descansar sobre sus laureles -y usted ha conquistado
laureles, hermano mío, como señalé en mi última instrucción- o deberá -empleando
una frase bíblica- “ceñir sus lomos” nuevamente y avanzar con renovado ímpetu e
ir hacia una cima más elevada de realización? ¿ Deberá demostrar el poder de
la séptima ola que lo llevará adelante y más adentro en la playa donde se
expresa la vida, o la fuerte corriente subterránea de la fragilidad humana
común lo retendrá, evitando que inicie un renovado esfuerzo?
Las razones por las cuales un discípulo debe por
lo menos tratar de no relajarse indebidamente y arremeter adelante a pesar de
la fatiga (la fatiga de años de vida) y del creciente “crujir” del mecanismo
humano y la inevitable tendencia hacia el constante servicio y contacto con los
demás, podrían ser enumeradas de la manera siguiente:
1.
Debe esforzarse
por continuar el mismo ritmo de servicio y de vida fructífera cuando -libre del
cuerpo físico- se encuentre en el más allá. No debe haber interrupción en ese
servicio.
2.
Debe esforzarse,
hasta donde sea posible, por mantener la continuidad de su conciencia como
discípulo activo, sin permitir interrupción alguna entre su actual
punto de tensión y el que sobreviene después de la experiencia de la muerte.
3.
Debe esforzarse
por cerrar el episodio de la experiencia de esta vida, a fin de evidenciar que
es miembro de un Ashrama; no debe permitir interrupción alguna en la relación
establecida ni que cese la afluencia de la vida ashrámica a través del
discípulo, al mundo de los hombres. Esta actividad no es fácil debido al
natural y normal deterioro del vehículo físico a medida que envejece, lo cual
requiere una concentración definida del esfuerzo, acrecentando así la tensión
en la que vive siempre un discípulo.
4.
Para cualquier
discípulo en mi Ashrama, el problema en este momento de crisis mundial es
particularmente urgente, por las siguientes razones:
a.
El principal
Ashrama afiliado al del Maestro K.H. es el mío. A El, mi Maestro (como yo lo
soy para usted), se Le recomendó la tarea, en gran escala, de la educación
mundial sobre nuevas líneas. Por intermedio de mi Ashrama, que trabaja bajo la
inspiración del Ashrama de K.H., se divulgará una nueva presentación esotérica
de la verdad. El trabajo que realicé -mediante mis libros y la enseñanza que
usted ha tratado de asimilar- es convertir en exotérica la enseñanza impartida
por otras escuelas más antiguas y grupos esotéricos. Poco nuevo tienen para
dar; deben ahora vincularse con las fuentes que yo represento si sus guías
quieren impartir a sus estudiantes nueva y vital información, o si no aceptar
la que impartí al mundo por medio de A.A.B. y reintegrarse así al todo
esotérico.
b.
Los discípulos de
mi Ashrama tienen la doble responsabilidad de mantenerse firmes para preservar
el conocimiento -si puedo emplear tal frase. Esta firmeza de ninguna manera
debe abandonarse cuando la vejez se acerca, ni debe permitirle desaparecer por
la transición de la misma muerte. El Maestro de un Ashrama trabaja mediante el
pensamiento consciente e ininterrumpido de un grupo fusionado de discípulos. El
servicio activo externo de un grupo de discípulos no es de mucha importancia
(aunque tiene necesariamente un propósito vital) como el coherente e integrado
pensamiento grupal, tan poderoso para efectuar cambios en la conciencia
humana.
c.
El problema
particular de la crisis mundial actual y los terribles reajustes en la
conciencia humana, incidentales a la inauguración de una nueva cultura,
civilización y religión mundiales, justifican que se les presente a los
miembros de mi Ashrama. (y a los grupos afiliados como el suyo) la oportunidad
de mantener intacto y libre de todo deterioro su “estado mental” durante los
años que restan de esta vida, a través del proceso de disolución, y así hasta
la liberación en el más allá. No es una tarea fácil mantener consciente esta
integridad; requiere comprensión y un esfuerzo deliberado.
Por lo tanto, hermano mío, lo llamo para este esfuerzo. En consecuencia,
si usted lleva una vida de servicio más ardua de ahora en adelante, los
resultados serán la realización de sus planes para trabajar en un esfuerzo
grandemente intensificado.
Ahora debería trabajar en más estrecha
colaboración con A.A.B. y F.B.. La tarea de llevar la verdad esotérica a la
América Latina católica y al sur de Europa, no es fácil de emprender. Será
lenta. Sus bases deben estar bien sentadas y afirmadas. La calidad de aquellos
con quienes entre en contacto en el futuro es de mayor importancia que la
cantidad. Recuerde siempre esto. No abandone las diferentes fases del trabajo
que ha lanzado con éxito, prosiga con ellas como hasta ahora, no importa cuál
sea el lugar donde realice su tarea en el plano físico.
Una de las muchas cosas que debe aprender en este
momento e iniciarla durante los próximos años, es cómo reunir a la gente
trabajar por su intermedio. Como se le enseñó, esto es muy difícil para un
discípulo de primer rayo, particularmente cuando el rayo del alma y el rayo de
la naturaleza astral o emocional, es el primero. Al discípulo de primer rayo le
es mucho más fácil retirarse dentro de la conciencia de su alma, que a los que
pertenecen a otro tipo de rayo, y su problema (como también el de J.W.K.-P.)
es darle más acción a la personalidad de segundo rayo, a fin de equilibrar la
capacidad que tiene el primer rayo para manifestar el desapego por la actuación
de la cualidad opuesta, el apego -tan característico de la naturaleza de
segundo rayo. Reflexione sobre esto.
Como le dije a J.W.K.-P. hace algunos años, el
“apego desapegado” (por paradójico que parezca) es la meta del discípulo
activo de primer rayo. Esto también le atañe a usted, pues ambos tienen los
mismos rayos del alma, de la personalidad y de la mente. De allí el estrecho
vínculo con él, que es discípulo del Maestro M., actuando temporariamente en mi
Ashrama. Usted fue aceptado por mí como discípulo en mi Ashrama, pero será
oportunamente transferido al Ashrama del Maestro M.. La libre interacción establecida
entre mi Ashrama y el del Maestro M. se debe a que El es el Guía interno de
todos los grupos esotéricos y, para bien del nuevo orden mundial venidero, los
Ashramas de la enseñanza están siendo fortalecidos por la afluencia de
discípulos de primer rayo. Este punto debería ser de real interés para usted.
¿Cuál, hermano mío, será el tipo de meditación y
de trabajo interno que realizará durante los años venideros? Quisiera que meditara
sobre las “tres actividades”: exteriorización, orientación constante y retiro
o abstracción interna. Relacionar estas tres actividades o actitudes,
debería constituir uno de los aspectos de su reflexión sobre estas frases. La
actividad relativa involucrada en cada posición alcanzada debería ser otra; el
efecto producido por cada una de ellas en los tres mundos y también en los
niveles del alma, exige una reflexión cuidadosa y concentrada. ¿Cuál es, por
ejemplo, la naturaleza de la “exteriorización” en el plano astral? ¿Cómo
aparecería o expresaría la “constante orientación” en el plano mental? ¿O la
“abstracción o retiro” en el nivel físico de la conciencia? ¿Como discípulo,
puede desplegar estas actitudes simultáneamente? Creo que admitirá, hermano
mío, que en estos tres conceptos y en su actuación en la vida diaria, dentro
del círculo infranqueable de los tres mundos y en la vida del alma en su propio
plano, le di el tema para que reflexione mucho durante los años venideros. Por
lo tanto, tome cada una de estas frases y piense sobre las mismas en relación
con cada uno de los tres planos en los tres mundos y entre ellos; continúe con
el mismo modo de pensar dirigido a los niveles del alma y traslade el tema a
los tres mundos de la Tríada espiritual, considerando a los tres mundos
inferiores como reflejos de los tres superiores triádicos. Anote todos los
pensamientos que le lleguen de la realidad; vigile las reacciones producidas en
sus vehículos de expresión y sea cada vez más consciente de lo cambios que le
producirá en usted la reflexión consciente y deliberada. Piense, si puedo
expresarlo así, con su corazón y su mente y esfuércese por comprender la
diferencia entre estos dos modos de pensar.
Este trabajo reflexivo debería constituir su
trabajo de meditación en el futuro, el cual condicionará su desarrollo interno
e inevitablemente hará más dinámico su trabajo externo.
La razón por la cual insistí sobre la necesidad
del apego en esta instrucción se debe a que el correcto apego libera el amor
del alma, y sólo el amor consciente, inteligente y deliberadamente aplicado,
puede contribuir al éxito del trabajo, tanto en Europa como en Sudamérica -sus
dos campos reconocidos de servicio. Sólo su personalidad de segundo rayo será
capaz de revivir el contacto con los estudiantes de España o mantener firmes a
quienes están ya trabajando en Sudamérica; mediante el conocimiento individual
nuevamente descubierto, despertado e inspirado, el trabajo planeado y dispuesto
por mí puede ser llevado adelante con éxito. Tal es su inmediata tarea. Sólo
su personalidad de segundo rayo tiene la paciencia de ocuparse del conjunto,
de los necesarios detalles y persistir ante el aparente fracaso.
Necesitará también mucha habilidad en la acción. El alma de la Iglesia Católica
está regida por el primer rayo y su personalidad por el tercer rayo. De allí su
amor a la política y al poder terrenal, y también sus preocupaciones
intensamente comerciales y financieras. El rayo mental de esta iglesia es el
sexto. De allí su estrecha unilateralidad; la cualidad de su cuerpo emocional
es de sexto rayo, mientras que el rayo físico de la organización externa es el
séptimo. Éstos son puntos que deberían interesarle y tener presente a medida
que trabaja. La comprensión de esta peculiar combinación de rayos exigirá de
usted y de quienes actúan en líneas esotéricas, mucha habilidad en la acción.
Con renovado esfuerzo, comprensión y valor
iluminados, siga adelante nuevamente, hermano mío, al servicio de la luz. Permanezco
siempre detrás suyo, y sobre ello no tenga dudas. Lo escudo y protejo, pero lo
dejo trabajar libremente.
Agosto de
1946
Mi querido hermano:
Ésta es una nueva manera de dirigirme a usted,
porque le he tomado cariño por su paciente persistencia y su indesviable adhesión
al servicio de la Jerarquía. Durante muchos años llevó a cabo nuestro trabajo
en una esfera muy difícil. Digo esto porque no quiero que dedique tiempo (¿o
debería decir que lo pierda, hermano mío?) pensando que podía haber hecho el
trabajo mejor o en forma diferente, o en la inútil tarea del autodesprecio. Le
diría simplemente que no somos desagradecidos ni estamos desconformes. El
campo latino -con ello quiero significar la esfera en la cual predomina la raza
latina, italiana, española y portuguesa-, es una de las más difíciles con la
cual trabajar. La estrechez del pensamiento inducido por el control de la
Iglesia Católica Romana, la cristalización proveniente de un desarrollo muy
antiguo y (en Sudamérica) la amplia mezcla de razas, dificulta grandemente la
tarea de la liberación espiritual.
¿Se da cuenta, hermano mío, que ha estado arando
el terreno en preparación para la enseñanza de la nueva era por primera vez, y
que ese terreno es muy duro, muy pedregoso y, en la actualidad, relativamente
improductivo?
Por lo tanto, no se desaliente. Su trabajo es más
fructífero de lo que cree, y en alguna vida verá los resultados del aparentemente
inútil trabajo de años de esfuerzo espiritual.
Tengo pocas instrucciones que darle. Prosiga como
hasta ahora, pero profundice persistentemente su propia vida interna, dedique
más tiempo a la reflexión y al estudio que a los tecnicismos de la tarea, deje
que otros se ocupen de la mecánica del trabajo, mientras usted actúa como
reserva espiritual de la que pueden extraer fortaleza, sabiduría y comprensión.
El reconocimiento de esta fase de su trabajo es quizás la lección más
importante que puede aprender en este momento. Experimentará un nuevo poder, el
surgimiento del nuevo fervor espiritual, el placer de ver a otros manipulando
competentemente la mecánica del trabajo, mientras los instruye y ayuda en sus
asuntos espirituales. Sobre todo esfuércese por llegar e interesar a las
personas jóvenes. Son la esperanza del futuro y vienen a la encarnación
subjetivamente conscientes de su tan predestinada tarea de reconstruir el mundo;
hallará que responden agudamente a los contactos espirituales, particularmente
si son presentados en términos eclécticos. Por lo tanto, cuente con esto y
trate de llegar hasta ellas.
Le daré un ejercicio de meditación algo breve, que
debe practicar dos veces al día -al levantarse y al acostarse, antes de retirarse
a dormir. No debería tomarle mucho tiempo, pero si lo practica correctamente y
pone en él todo lo que puede invocar de su alma integrada de primer rayo, lo
ayudará grandemente.
1.
Entone el OM
inaudiblemente tres veces.
2.
Habiendo alcanzado
la quietud interna y el enfoque mental, esté conscientemente alerta y trate de
entrar en contacto con
a.
su alma,
b.
mi Ashrama,
c.
yo, su Maestro,
Por medio de la imaginación cree un triángulo de
energías.
A medida que se familiarice con esta meditación,
deberá establecer oportunamente un contacto y registrar un sentido de poder
espiritual (expresado por su personalidad de segundo rayo), aumentando el amor
y la luz de tal manera que lo reconocerá su esfera de servicio, aunque al
principio no lo reconozca a usted.
3.
Después de una
tranquila aceptación y un período de silenciosa reflexión, envíe
deliberadamente el poder espiritual que afluye,
a.
a su medio
ambiente inmediato,
b.
a la Escuela
Arcana, de la cual su trabajo en Sudamérica es parte integrante,
c.
al Movimiento de
Buena Voluntad que ayudó a iniciar en Sudamérica.
Este tipo de meditación constituye un acto
definido de servicio y debería ser pronunciadamente ardua si se practica por
la mañana. Involucra la práctica de la visualización y (en lo que a mí y al
Ashrama se refiere) el empleo de su imaginación creadora y confiada.
4.
Luego pronuncie la
Gran Invocación, lentamente y con gran intención mental, haciendo una pausa
después de cada una de las cuatro estrofas, a fin de reflexionar y pensar con
tranquilidad.
5.
Vincúlese
mentalmente conmigo, su Maestro. Entone también el OM inaudiblemente tres
veces, y luego prosiga con su trabajo diario.
Mi bendición llegue hasta usted.
Noviembre de
1948
Hermano mío de antaño:
No tenía la intención de comunicarme con usted, ya
que las comunicaciones personales fueron mayormente interrumpidas. Sin embargo,
me veo impelido a hacerlo hoy, porque esta mañana hice contacto con usted en mi
vida mental y decidí que una palabra y el toque de mi mano (hablando
simbólicamente) le daría fortaleza y consuelo.
En el entrenamiento de todo discípulo llega un
momento en que debe permanecer solo y sentir a veces que ha sido abandonado
por su Maestro y por los demás miembros del Ashrama. Ésa es la analogía
superior y oculta de la experiencia mística del verdadero místico, denominada
“la oscura noche del alma”. No obstante, todo esto es sólo parte de la gran
ilusión y debe ser superada y disipada. Cuando se ha logrado esta victoria y se
puso de manifiesto la disposición de trabajar solo y sin dirección ashrámica
aparente -excepto un conocimiento general del Plan-, el discípulo entonces ha
demostrado que se puede confiar en él; entonces queda disponible para alcanzar
un grado superior y se le puede dar mayor responsabilidad en esta vida o en la
próxima.
No es joven, hermano mío, pero puede tener la rara
satisfacción de echar una mirada retrospectiva (cuando llegue el momento de
atravesar el Portal hacia una luz, vida y conocimiento más claros),
sabiendo que sirvió y ayudó a miles de personas por medio de la radio y la
traducción del material de enseñanza que traté de dar. Lo que ha sembrado no ha
caído en terreno estéril. Esto es verdad, aunque no se dé cuenta. Desde que
respondió por primera vez a mi vibración no retrocedió; esto lo hemos registrado
y reconocido.
No acostumbro hacer elogios ni alabanzas, pero un
discípulo debe aprender a responder correctamente a ellas como también a la
amonestación. Merece usted un elogio y a cada uno damos lo que le corresponde.
Siga adelante, hermano mío: son momentos difíciles
y se necesitan urgentemente centros constantes de luz en todos los países.
Que la fortaleza de su propia alma y el
conocimiento de que su lugar en el Ashrama está seguro, le permitan completar
el trabajo que inició.
NOTA: Este
discípulo continuó sirviendo fielmente como un constante centro de luz y en
agosto de 1951, pasó a una luz y vida más claras, en el Ashrama interno.
I. S. G-L.
Agosto de
1940
Mi amigo y hermano:
Durante vidas hemos estado asociados, aunque ésta
es sólo la segunda encarnación en que usted fue definidamente considerado como
discípulo consagrado por mí y mis asociados. Señalo esto porque infiere una
consagración y dedicación que ha conservado inviolables, evocando una
respuesta, la cual aumenta a medida que transcurre el tiempo.
Es un discípulo que se ha consagrado al desarrollo
de nuestros planes y se ha ocupado de un trabajo grupal definido. Nuestros
discípulos conocen los procesos de la iniciación en el fuego y el fragor de la
batalla en la vida diaria y en el mundo actual. Captan también oportunamente
los procesos del trabajo grupal y las reglas que rigen el esfuerzo grupal,
reglas que también rigen a la Jerarquía, y van quedando acrecentadamente en el
trasfondo a medida que el grupo aumenta su función, propósito y utilidad,
pero el silencio al que Se retira la Jerarquía no está basado, y nunca lo
estará, en un silencio impuesto externamente por el iniciado o discípulo, sobre
sí mismo o su grupo. El silencio concierne a él mismo y se basa en la humilde
apreciación de ese todo, del cual es simplemente una parte y no un silencio y
una técnica que sólo acentúan el misterio. Los únicos misterios verdaderos
son esos puntos de revelación que para ser captados resulta inadecuado el
mecanismo, y no evocando, por lo tanto, respuesta en aquel con quien el
iniciado o discípulo ha hecho contacto. Usted, como instructor y guía, puede
ser consciente de estos misterios, pero el alumno no se conmueve cuando se le
presentan. Simplemente no los reconoce. La imposición externa del silencio y
del misterio, se enfoca en la mente del educando alrededor del instructor y
sólo sirve para apartar su atención de la realidad del espejismo impuesto que
circunda al instructor. Le pido que reflexione sobre esto, hermano mío, porque
es necesario que preste servicio, pero hoy se ve obstaculizado -si me permite
decírselo- por la intensidad de su devoción y la pulsación síquica de su plexo
solar. Sabrá a qué condición me refiero. Afecta también, a veces, la cualidad
de su impacto sobre las personas y ocasionalmente la fructificación de su
servicio. Continúe con cuidado y consideración la meditación grupal, que
debería aliviar grandemente la situación y liberarlo para un servicio más
pleno.
Hallará útil también, de una vez por todas,
enfrentar las complejidades de su propia naturaleza, y hacerlo gozosamente. Podría
también tratar de simplificar su propio acercamiento a la verdad, a mí y a la
humanidad. Allí está su problema inmediato -simplificación. Esto involucra la
eliminación de las reacciones imaginarias, todas las implicancias insinuadas y
retirarse del centro de su vida grupal (aquí no me refiero al grupo al cual
instruyo), hasta donde usted cree que es el centro. Implica, además, el
esfuerzo de convertirse en una potente influencia viviente que irradie desde
arriba y no desde el centro, sin sensación alguna de que está arriba.
Me pregunto, hermano mío, si le resulta claro mi
significado. No lo es para A.A.B, que transcribe mis palabras, pero debería
serlo para usted, pues concierne a la técnica de servir que ha establecido y a
su actividad grupal. Ha prestado una vida de servicio bueno y fructífero. Ha
ayudado a muchos a ir hacia la luz y ha demostrado un altruismo en el plano
físico que sirvió poderosamente para liberar a otros. Ahora es necesario que
demuestre un altruismo análogo en el plano de la aspiración y de la devoción.
Allí reside para usted el campo de batalla y debe triunfar antes de recibir la
iniciación para la que se está preparando. Su capacidad de sufrir es anormal,
lo cual debe terminar mediante el desarrollo de esa divina indiferencia que
cambia o transforma las actuales reacciones emocionales demasiado violentas, en
esa serena sabiduría comprensiva y compasiva que -identificándose con el alma
de quienes usted trata de ayudar- inevitablemente alivia el sufrimiento a las
personalidades. Creo que comprenderá la significación de mis observaciones. Su
intenso deseo de servirnos y su profundo amor por la humanidad deben ser
conservados, pero no olvidados en la esforzada actividad de su vida.
Todavía es un hombre relativamente joven. El punto
crucial de su problema reside en el traslado que deberá efectuar, en
esta encarnación, del rayo menor, el sexto Rayo de Devoción, al rayo mayor, el
segundo Rayo de Amor-Sabiduría. Cuando lo haya logrado, recibirá entonces la
iniciación. Sin embargo, es una tarea enorme, porque como discípulo aceptado,
en el sentido técnico de la palabra, las características de sexto rayo -su
cuerpo astral es de ese rayo- son muy pronunciadas y predominantes, la situación
se ve agravada (si puedo expresarlo así) porque su personalidad es de primer
rayo. La polarización, como en su caso, está en el cuerpo astral y al afluir la
energía del poder, la situación se agudiza, lo cual es de esperarse.
Afortunadamente, la intensidad y la devoción impulsa a los discípulos a dar
los pasos necesarios que los liberará y les permitirá avanzar, y en la
encarnación que lo logran lo hacen siempre bajo peculiares circunstancias, por
lo menos subjetivamente, aunque no sea de mucho interés la vida exotérica. En
lo que a usted respecta no es así. En su caso las condiciones dadas a
continuación contienen su problema, de allí su oportunidad:
1.
La gran dificultad
de pasar de un rayo a otro. Debe elevar la aspiración del cuerpo astral de
sexto rayo al plano del conocimiento. El poder de la comprensión sensoria debe
convertirse en sabiduría divina por medio de la certeza. La visión debe ceder
su lugar a la percepción intuitiva enfocada -algo muy distinto, amigo mío.
2.
Usted nació bajo
el signo de Géminis, que también acarrea sus propios y peculiares problemas. En
forma definida y pronunciada, vibra usted como A.A.B. entre pares de opuestos.
Al discípulo le resulta siempre difícil lograr el punto de equilibrio en este
signo.
3.
Su personalidad de
primer rayo actúa a través de un cuerpo físico que pertenece al mismo rayo, de
manera que una triple energía de primer rayo también complica el tema de su
vida, porque todas estas fuerzas están concentradas en la naturaleza inferior,
lo cual podría conducir (en el caso de un discípulo consagrado) a una poderosa
y absorbente ambición espiritual que, en un guía grupal -como usted- irá en
detrimento del grupo. Cuando el cuerpo astral es de sexto rayo y predomina la
devoción, este tipo de espejismo puede oscurecer la realidad de cualquier ambición
existente.
El actual conflicto mundial agranda su problema y
hace que el ciclo de su vida sea de máximo sufrimiento, aunque de primordial
importancia.
Hermano mío, pueden transcurrir muchas vidas de
índole tan inútil que no merezcan comentario alguno. Luego puede llegar una
vida donde la atención del alma, la del Maestro y la del grupo se concentre en
el plano físico, sobre el discípulo que lucha, intensificando su situación,
obligándolo a “luchar hacia la luz del día”, vigilado por quienes comprenden y
por los que no comprenden, causando gran sufrimiento al trabajador sensible.
Todo esto es aplicable a usted, que aborrece la publicidad; sin embargo, gran
parte de lo que hace atrae la publicidad. Es sensiblemente humilde, no obstante
a veces puede ser atrapado y desviado por el orgullo de su personalidad; ama
profunda y sinceramente, pero tiende a expresarlo por la devoción en vez de la
sabia identificación.
A pesar de ello, usted no me preocupa. Le diré que
debe apresurarse y desprenderse de los impedimentos del Camino, pero el
estudio del contacto con su alma me ha dado la seguridad de que no será
obstaculizado.
Me pregunto qué puedo hacer por usted y cómo
ayudarlo en el proceso de transmutación y liberación, mediante la correcta meditación.
Le sugeriría que experimente las actitudes subjetivas dadas a continuación,
que, en último análisis, son una definición de la meditación. La finalidad de
toda meditación concierne a:
1.
La actitud de la
personalidad hacia el alma. Esto es autocontrol.
2.
La actitud del
hombre integrado hacia la humanidad. Esto es prestar servicio.
3.
La actitud del
discípulo hacia la Jerarquía. Esto es sensibilidad intuitiva.
4.
La actitud del
trabajador jerárquico ‘hacia el Plan’. Esto es elección de la actividad.
Reflexione sobre estos puntos, particularmente el tercero, que se refiere
adecuadamente a la forma que usted reacciona sensiblemente a Nosotros. Esta
reacción la sentirá en su alma como una total entrega en tiempo y
espacio; la registrará la personalidad como un espejismo o proceso purificador,
y el grupo, como una fuerza cuyo efecto será bueno o malo, según esté
matizado por la naturaleza superior o la inferior, y la actividad que pueda
evocar al hacer impacto sobre los miembros del grupo.
Puede practicar los cuatro ejercicios que van a
continuación y repetirlos tres veces por día:
1.
Permanezca de pie
con los brazos extendidos, simbolizando la Cruz.
2.
Haga seis lentas y
largas respiraciones, estableciendo así un ritmo.
3.
Haga una larga
inhalación y, mediante el poder de la imaginación, reúna la energía del plexo
solar. Luego hágala ascender a lo largo de la columna vertebral hasta la
cabeza, no al corazón como generalmente se hace.
4.
Enfoque la
aspiración consagrada y la energía emocional en el “lugar secreto” y luego
entone el OM. Exhálelo hacia el centro laríngeo.
Lo antedicho puede considerarse como un acto de
inhalación y exhalación, constituyendo una actividad llevada a cabo en un solo
aliento con un intervalo para enfocar la conciencia. Observará que en
combinación con la meditación grupal, trabajará activamente en el plexo solar,
en la cabeza, el corazón y la garganta.
Requerirá vigilar cuidadosamente el proceso, los
resultados en los centros y la consiguiente actividad.
Permítame, hermano de antaño, que sea ambicioso
por usted. Pues lo soy. Lo he observado con amorosa comprensión
durante un largo ciclo. Mi amor perdura y mi estima por usted es omniabarcante.
Agosto de
1942
1.
El primero ya
ocurrió. El segundo está por delante -no muy lejos. Prepárese.
2.
La sencillez del
alma abre el camino a Shamballa.
3.
Sea sencillo,
claro como el día y esté pleno de amor.
4.
El espejismo se
afianza, porque se erigió un muro separador sobre falsos cimientos. Destruya
este muro y deje que penetre la gloria.
5.
No se preocupe
tanto hermano. Lo tengo cerca de mi corazón y está cerca del corazón de Morya.
Hable con F.B., porque usted, él y yo, estamos cerca, y también cerca de Morya.
6.
A su campo de
servicio le hace falta cierta nota de cualidad. Aprenda a rechazar y a
discernir lo mejor.
Septiembre
de 1943
Mi condiscípulo:
Mi relación con usted es ligeramente distinta de
la de los miembros de mi Ashrama; F.B. y usted pertenecen al Ashrama del
Maestro Morya. Fue asignado a mi Ashrama debido a la naturaleza de la
actividad vibratoria de su cuerpo astral y -por propia y definida elección de
su alma- se está trasladando al segundo rayo de Amor-Sabiduría. Por lo tanto,
podría muy bien preguntarse por qué fue orientado hacia el Maestro M. y
afiliado a Su Ashrama. La razón estriba en que su personalidad, su naturaleza
mental y su cuerpo físico, pertenecen al primer rayo y, en consecuencia, el
poder de su mente inteligente y enfocada lo impulsó hacia el aura del principal
Ashrama de primer rayo y lo sujetó allí. Una más estrecha participación no era
posible, porque su alma era de sexto rayo, cuyo destino natural y predeterminado
era fusionar su energía secundaria con la energía de segundo rayo, abriéndole
la puerta a un Ashrama de segundo rayo. Por consiguiente, se creyó que (por
intermedio de mi Ashrama) yo podría proporcionarle esas condiciones que le
facilitarían la transición y, al mismo tiempo, lo prepararían para la próxima
gran expansión espiritual de conciencia -cuya iniciación conoce. Esto marcará
la culminación de este ciclo mayor de vida.
Como bien sabe y ya le indiqué, debido a las
energías de rayo que en este momento condicionan su vida, tiene la intensa
tarea de lograr un equilibrio. Tres aspectos de primer rayo y dos del sexto se
intensifican mutuamente. Si usted no fuera un discípulo avanzado esto podría
acarrearle una vida y expresión kármicas de fanática autovolición. Al difícil
problema de lograr el equilibrio debemos agregar las dificultades que siempre
implican una vida de transición cuando hay que efectuar una importante trasferencia.
En todo ello incluimos también la situación mundial actual, donde afluye la
fuerza shambállica, afectando poderosamente a esas naturalezas, en las que
predominan las aptitudes de primer rayo. Por eso enfrenta tantas dificultades,
hermano mío. Ambos lo sabemos, y permanezco a su lado.
Por la razón mencionada lo insté durante algunos
años a concentrarse sobre el libro El Camino hacia Shamballa, sabiendo
que una inteligente y amorosa consideración del problema contribuiría a poner
su personalidad de primer rayo a tono con los propósitos de su alma de segundo
rayo, facilitando así la transferencia de su conciencia egoica desde el sexto
rayo de devoción al segundo rayo de Amor-Sabiduría. El primero y segundo rayos
actúan estrechamente unidos, el amor y la voluntad se identifican íntimamente
en los niveles superiores de la conciencia y del servicio, las dos energías
básicas que constituyen en realidad una gran expresión de los planes y del
propósito divinos.
Vinculado a lo antedicho, su relación con A.A.B y
F.B. no es una cuestión vana o momentánea, sino de real importancia para todos
ustedes. Así lo ha reconocido A.A.B.. Varias fuerzas -inherentes a su propia
naturaleza, dirigidas y manipuladas por personas ignorantes y poco
evolucionadas en el sendero- trataron de interferir y evitar la relación
deseada. No obstante, la cuestión se halla enteramente en sus propias manos y
la medida del contacto que se establecerá entre los tres, depende personalmente
de usted, porque de parte de A.A.B. y F.B. no hay impedimento alguno. Los tres
podrían realizar un gran trabajo y, en este momento, hay mucha necesidad de
trabajadores para el Ashrama -trabajadores que sean “como los dedos de una
mano”, según lo expresó H.P.B..
Le recordaré que el poder de los discípulos e
iniciados es desproporcionadamente mayor que el de un número igual de
aspirantes. La interacción de la comprensión amorosa y de las voluntades fusionadas,
produce una reserva extremadamente poderosa de energías. Esto es algo que
todos los discípulos deberían considerar y depender de ello, cuando trabajan
juntos con mancomunado esfuerzo en cualquier ashrama.
Al estudiarlo a usted, mi hermano y amigo, y al
mirar su vida de servicio y correcta intención, una palabra se destaca en mi
conciencia, a la que me referí en las seis afirmaciones dadas anteriormente,
la palabra sencillez. En ese escrito anterior dije que la sencillez del
alma abre el camino a Shamballa, que esencialmente fue y es para usted un
enunciado clave. Los que pertenecen al segundo rayo se dividen (como bien
sabe) en dos grupos, hablando en forma general; hay, lógicamente, numerosas
excepciones. Las almas que pertenecen al aspecto sabiduría del segundo rayo
ingresan en Shamballa, se unen al Gran Concilio desempeñando algún cargo. Buda
fue una de ellas. Los que pertenecen al aspecto amor de segundo rayo huellan
alguno de los distintos senderos, principalmente el de los Salvadores del
Mundo, convirtiéndose en Sicólogos Divinos e Instructores del Mundo. Cristo
combinó en Sí Mismo estos tres grandes rasgos.
Las almas de este último grupo que pertenece al
segundo rayo también se dividen en dos grupos: uno recorre el camino del análisis
especializado y de la inclusividad comprensiva, y son los ocultistas
destacados; el otro se caracteriza por el amor puro. En el grupo que se abre
camino hasta Shamballa descubriremos que todas sus relaciones están regidas
por una desarrollada sencillez.
La sencillez y la unidad están relacionadas; la
sencillez es un punto de vista directo, libre de los espejismos y las complejidades
de la mente que construye formas mentales; la sencillez es claridad de
propósito, firmeza de intención y esfuerzo, libre de las trabas que la duda y
la tortuosa introspección imponen; la sencillez conduce a amar sencillamente,
sin esperar nada; lleva al silencio -no al silencio como mecanismo de escape,
sino como “oculta abstención de hablar”.
En el próximo ciclo de su vida deberá practicar
esencial y principalmente la sencillez, pero deberá saber por sí mismo qué
significa para usted, y me interesaría conocer su reacción a esta palabra y la
práctica y los cambios que puede producir en su vida y pensamiento.
La sencillez es el anteproyecto que subyace
en la estructura externa de la creación, en el vivir, en el amor, en el
servicio, y esto atañe a un sistema solar, a un planeta, a la humanidad o al
individuo. Por lo tanto, puede aplicarla inmediatamente a sus propias
necesidades y a su manera de encarar la vida y las personas. Esta sencillez
amorosa -libre de pensamientos complicados, de misterios y de introspecciones
egoístas- debería proporcionar el tema de su meditación hasta mi próxima
comunicación. Además deberá concentrarse más sobre la preparación del libro que
le pido que escriba y termine.
Como ve, hermano mío, el libro demandará gran
intuición y percepción espiritual y sólo puede escribirlo quien recibió entrenamiento
ashrámico. El tema de Shamballa es nuevo, poco se conoce sobre ello, sobre su
sistema de vida y leyes vigentes. Sólo los discípulos iniciados llegarán a
vislumbrar algunas de las significaciones más exotéricas, en tanto que usted
debe extraer el significado interno mediante la profunda y concentrada
meditación y el decidido empleo de la voluntad. Nadie puede ayudarlo en la preparación
de este libro, excepto algún hermano del grupo o alguien que trabaje
conscientemente en un ashrama. En vano buscará colaboración y ayuda entre
aquellos a quienes trata de ayudar, y entre los esoteristas, ortodoxos y
teólogos. Puedo proporcionarle algunos pensamientos claves que arrojarán luz
sobre el tema si los emplea como tema de meditación:
1.
Shamballa es el
lugar donde se halla el propósito, propósito que no puede ser comprendido
hasta seguir el Plan. Aquí hay un indicio.
2.
Shamballa no es un
Camino, sino un centro mayor de estados relacionados y una energía
relativamente estática -energía que la intención enfocada del Gran Concilio, actuando
bajo el ojo directriz del Señor del Mundo- mantiene preparada para propósitos
creadores.
3.
Shamballa es el
punto de mayor tensión en el planeta, tensión que expresa voluntad amorosa
inteligente, libre de toda autovolición o prejuicios mentales.
4.
Shamballa es el
principal agente receptor del planeta, desde el ángulo de la afluencia solar,
pero al mismo tiempo es el principal punto distribuidor de energía, desde el ángulo
de los reinos de la naturaleza, incluyendo al quinto. Desde el punto de tensión
se incorporan y finalmente maduran, mediante los procesos de la evolución, el
canon de la vida y la Voluntad del Logos planetario.
5.
Shamballa recibe
energía de distintas Entidades solares y extrasolares, centros de vida
concentrada y energética, es decir, de Venus, del Sol Central espiritual, de la
actual constelación condicionante por la que puede estar transitando nuestro
sol, de la Osa Mayor y otros centros cósmicos. Sirio, que es el factor tan
importante en la vida espiritual del planeta, hace que sus energías influyan
directamente sobre la Jerarquía, y la energía de Sirio no entra normalmente en
nuestra vida planetaria por intermedio de Shamballa.
6.
Shamballa es el
centro coronario, simbólicamente hablando, de nuestra Vida planetaria,
enfocando su voluntad, su amor y su inteligencia en una gran y fundamental
Intención y manteniendo ese punto enfocado durante todo el ciclo de vida de un
planeta. Esta gran Intención personifica el propósito actual y se expresa por
medio del Plan.
Estos enunciados pueden serle algo familiares,
pero podrían proporcionarle los seis pensamientos simientes para su trabajo de
meditación durante el próximo año. ¿Quisiera considerarlos como tal? Lo que
realice cuando practica la meditación (empleando el centro cardíaco para
equilibrar el coronario) enriquecerá grandemente el libro propuesto.
Este período venidero de profunda reflexión sobre
Shamballa, que implicará todo el problema de la Voluntad (en sus distintos
aspectos), del propósito que actúa en el planeta y de la voluntad que
condiciona al ser humano, llevará al primer plano de su conciencia las
diferentes relaciones que existen entre los distintos aspectos de la voluntad:
la relación de su propia voluntad individual con el plan amoroso del alma, la
de esa voluntad con la Voluntad divina, la de su voluntad espiritual con la
voluntad grupal, la de la voluntad grupal con la Jerarquía y la de la voluntad
jerárquica con la de Shamballa. Éstas son algunas de las ideas que pueden regir
su pensamiento, reflexión y meditación espirituales, hasta que vuelva a tener
noticias mías. Hallará que todas son consideraciones intensamente prácticas. La
cuestión del móvil entrará inmediatamente en juego, porque el móvil subyace en
la voluntad en forma muy curiosa y sostiene el propósito. Por lo tanto, los
móviles de su personalidad en la vida y el servicio, y su relación con el móvil
del alma, tendrán que ser sometidos a una revisión. El resultado de todo este
proceso mental será la subyugación de sus móviles al móvil del alma, y
obtendremos, por lo tanto, la simplificación de su vida, y se abrirá una
visión más amplia de Shamballa. Shamballa y sencillez, voluntad y móvil, se
convertirán en corrientes mentales directrices que lo impulsarán en su camino,
lo acercarán más a mi Ashrama y a mi corazón (hablo aquí en sentido amoroso y
técnico) y a la humanidad.
Noviembre de
1944
Mi hermano y amigo:
Lo que tengo que decirle hoy gira alrededor de una
sola pregunta: ¿ Está dispuesto a pagar el precio que implica recibir la
próxima iniciación? Los discípulos aceptados se preparan para recibirla. Por
lo tanto, todos están siendo probados. Usted sabe que se está preparando para
la iniciación, y sabe también cuál es. Debido a este período de preparación, se
ha visto sometido durante los últimos tres años a serias pruebas, y las ha
pasado en todos los aspectos de su naturaleza. No obstante, poco he podido hacer
por usted, porque la soledad es un bien y también un aspecto de este trabajo de
preparación. Los discípulos siempre reciben solos las iniciaciones, aunque se
preparen para, y reciban la iniciación grupal. Ésta es una de las paradojas
más difíciles de comprender de la enseñanza ocultista. Parece una
contradicción, pero no lo es. No fue fácil llegar hasta usted, porque se
refugió para evitar las pruebas en el trabajo de su propio grupo, en vez de
hacerlo en el Ashrama. Buscó el olvido de sí mismo en su propio grupo, pero no
la protección y el amor de su grupo ashrámico. Ése es su privilegio y derecho
inalienable. Sin embargo, quisiera señalarle que es más seguro e inteligente
refugiarse simultáneamente en el nivel superior o inferior donde se presta
servicio. Un nivel lo protege como alma y el otro como personalidad.
Los llamados de Shamballa, el de mi Ashrama y el
de su propio grupo esotérico (ponga atención sobre estas palabras, hermano
mío) fueron emitidos en sus oídos, y usted se sintió confundido; quizás se ha
olvidado que si permanece en el punto medio (mi Ashrama) tiene acceso inmediato
a “ambos puntos de llamada”. Aquí tiene una importante insinuación y quiero que
se esfuerce por captar su significación.
Su vehículo físico fue probado drásticamente. y
eso es muy duro, hermano mío, porque es difícil mantener la ecuanimidad y el
equilibrio bajo esas circunstancias. Sin embargo, es necesario que comprenda
mejor las “distorsiones”, de las cuales es responsable la enfermedad física.
Así aprenderá inteligentemente a no tenerse en cuenta y a prestar menos
atención a los espejismos del yo inferior. Ello simplificaría su vida, y le
dije que para usted la simplificación era un atributo necesario. Su
naturaleza emocional también ha pasado penosas pruebas; seguramente, ¿sabrá,
mi amado hermano, que cuando el alma realiza una definida transición -como en
su caso- de un rayo a otro, automática e inevitablemente debe pasar pruebas
anormales? Esto sucede particularmente cuando un discípulo pasa al segundo
rayo, debido a su estrecha relación con la naturaleza emocional-intuitiva y
cuando, como usted sabe, el equipo de su personalidad está controlado tres
veces por el primer rayo.
Esto lógicamente acarrea un serio problema.
Durante la guerra ha pasado por crueles pruebas en su naturaleza mental, debido
a que capta intensamente el dolor humano y comprende las reacciones
sicológicas. Esto le ha servido para agrandar su problema, malogrando casi su
real (no aparente) utilidad, por sus reacciones emocional y mental hacia la
guerra y sus acontecimientos. En su fuero interno ha dudado de los fundamentos
de todas las cosas, y la vida le resultó muy complicada -física, emocional y
mentalmente. Debido a que el primer rayo predomina en su equipo se apartó
exitosamente de sus hermanos de grupo, considerando que nada tenían que darle,
comprendiendo, a su vez, que -al sentirse así- nada tenía para darles. El
despego es el sendero de menor resistencia para una naturaleza de primer rayo y
(si me permite decirlo y acepta este enunciado) indica definidamente que
predominan las reacciones de la personalidad. Su alma de segundo rayo no
aprueba el desapego, de allí el conflicto que se libra en su conciencia.
Sin embargo, mi hermano y compañero, el profundo y
duradero amor de dos de sus hermanos de grupo y el de A.A.B. lo protegieron
constantemente durante estos momentos de prueba y dificultad. A.A.B. me pide y
ruega que no se lo diga, porque internamente es sensible a todo lo que lo
afecta a usted. No obstante, es justo que lo sepa.
Así, hermano mío, volvemos a la razón de sus
sufrimientos en la vida y a la iniciación para la cual se está preparando. A
este respecto diría: vuelva al “punto medio” y al amor protector del Ashrama.
Entonces la fortaleza de Shamballa a la cual tan fácilmente responde, puede
afluir sin peligro y obtendrá también la sabiduría que le permitirá
prestar un mejor servicio al mundo. Por lo tanto, vea cuán simple es el mensaje
para usted en este momento y recuerde que el año pasado le dije que la
sencillez encerraba la clave de su éxito. En la actualidad no ha triunfado
realmente. La sencillez no lo rige.
Despréndase de las formas mentales que en este
momento se interponen entre usted y el Ashrama. Las conocerá si se toma tres
días de retiro tranquilo y durante ese tiempo se niega a pensar en su trabajo,
sus grupos, su personal, usted mismo y sus pasadas actividades, así como
también en sus hermanos de grupo. Sencillamente trate de orientarse hacia mí y
hacia el Ashrama; esfuércese por responder conscientemente a la impresión jerárquica,
rechazando (por lo menos durante esos tres días) toda reacción a los acontecimientos
humanos. Procure alcanzar un punto de tensión desde el cual será posible un
nuevo esfuerzo y una nueva empresa. Luego dedíquese otra vez a servir a la humanidad;
conságrese nuevamente a colaborar con la Jerarquía y recupere su entusiasmo
anterior respecto a Nosotros y a Nuestro trabajo. Reasuma sus contactos con el
mundo. Tendrá necesidad en estos días de escribir tres cartas, si quiere
renovar el contacto con la fuerza jerárquica. Sabrá a quién dirigirlas y qué
deben decir.
Hágase un tratamiento médico adecuado, hermano
mío, dedicando el tiempo necesario para mejorar la condición del vehículo
físico. La acción refleja del cuerpo sobre la naturaleza emocional y la mente,
es muy grande. Como sicólogo, lo sabe, pero no aplica a sí mismo lo que tan
acertadamente aplica a otros. Cuente con mi fe y confianza en usted, y deje
que el resto de su vida sea de amor triunfante; no se preocupe por la
crítica; todos sus hermanos de grupo encaran problemas difíciles como los
suyos; ofrézcales su plena colaboración, lo mismo que a la Jerarquía. Mi amor y
bendición son siempre suyos, y esto lo sabe.
Agosto de
1946
Mi amado hermano:
Quisiera comenzar mi comunicación con un enunciado
claro y definido: está en proceso de pasar algunas de las pruebas finales que
preceden a la segunda iniciación. Por tal razón, siento la necesidad de
escribirle con claridad, llevarle alguna medida de consuelo o fortaleza, e
indicar ciertos pasos que -si los da- pueden acelerar el proceso.
Sin embargo, siento gran dificultad para acercarme
a usted, pero no por razones comunes. A menudo un Maestro no puede en un
momento particular llegar al discípulo, porque a éste lo absorben demasiadas
actividades o lleva a cabo actividades erróneas; la vida mental del discípulo,
en algunos casos, crea tantas formas mentales que momentáneamente no se puede
llegar a él, o lo absorbe un tipo de servicio que él cree esencial y que ante
su conciencia lo considera de mayor importancia que el trabajo del Ashrama al
cual está afiliado. Sin embargo, no es eso lo que dificulta el contacto con
usted, sino los resultados que produjeron en su conciencia las pruebas de la
iniciación en esta etapa particular. El espejismo emocional lo ha absorbido;
en la segunda iniciación debe demostrar que se ha liberado de ese espejismo,
el de la intensa percepción de sí mismo -factor central- que actualmente
experimenta. Constituye el imprescindible y angustioso preludio de esta
iniciación, espejismo que se interpone entre usted y yo. La autopercepción
también se interpone entre usted y el Ashrama, así como también entre usted y
el grupo que reunió a su alrededor en el plano físico.
Habiendo leído hasta aquí, ¿continuará haciéndolo,
hermano mío? Probablemente no. Quizás adopte la posición (no digo que lo hará)
de rechazar como falso todo lo relacionado con el espejismo. Podrá decir que
no lo afecta, pero esta misma declaración indicará que sí. Su sentimiento
profundamente arraigado de superioridad espiritual sobre su grupo (actitud que
penosamente afecta a éste) puede impedir que me escuche a mí, su amigo y
hermano, por muchos años -diría, por vidas. Sin embargo, le pediría que leyera
lo que tengo que decir; quizás arroje luz sobre sus problemas y lo ayude a
recibir la iniciación, meta destinada para esta vida, pero que usted mismo
puede postergar para la siguiente. No es necesario esta postergación si capta
la significación de lo que sucede actualmente en su vida.
La segunda iniciación es muy difícil de pasar.
Para quienes pertenecen al primero o segundo rayos de aspecto, es probablemente
la más difícil de todas. La naturaleza astral es profundamente autocentrada,
lo cual intensifica la afluencia de la energía del alma en el periodo
iniciático, por estar dotada de un emocionalismo agudo y una rápida respuesta
al espejismo. Cuando abunda energía de primer rayo (como en su caso) habrá una
fuerte convicción del destino, un pronunciado sentido de poder y la creencia
de que puede ver a través de las personas -desde una posición superior-, de
manera que sus defectos y debilidades y sus pequeñas fallas humanas se agrandan
en su conciencia.
En la actualidad se halla en un intenso e
irritable estado sensorio hacia todo y todos, abrumado por el agudo espejismo.
Todo lo que tiene la cualidad de primer rayo sale a la superficie y condiciona
sus contactos. El rayo de su alma, que exterioriza el amor, no es perceptible y
usted demuestra muy poco amor hacia sus hermanos del Ashrama o hacia los
miembros de su propio grupo.
A esta altura quizás me pregunte cómo lo sé y por
qué acentúo este conocimiento. Le enseñé que los Maestros no se ocupan de los
detalles personales en la forma en que el discípulo los expresa en la vida; si
es así, ¿ por qué me ocupo de lo que le sucede a usted? Estas preguntas son
acertadas y las responderé.
Me ocupo de sus problemas porque está recibiendo
la segunda iniciación y -debido a su intensa dificultad- lo he vigilado durante
los últimos cuatro años con mayor cuidado que nunca. Conozco la conmoción
interna, las autorrecriminaciones, el autorraciocinio, el profundo descontento
subjetivo, el anhelo de liberarse y el medio ambiente de agudo sufrimiento en
que vive. Su moral espiritual no es elevada, porque su plexo solar está
ampliamente abierto -responde a toda sugerencia astral-, lo conmueve el dolor
del mundo y el propio, está en un estado de irritabilidad y de constantes
explosiones internas, respecto a sus hermanos del Ashrama y a los miembros de
su propio grupo. La mayoría de éstos son emocionales, porque recuerde, hermano
mío, que atraemos hacia nosotros a quienes responden a nuestra cualidad
principal en un momento dado, y la suya -en la actualidad- es emocional.
En lo que a usted respecta, le recordaré que no me
refiero a la emoción de una persona común. Su emoción es provocada por la
segunda iniciación, lo cual es muy diferente. Por consiguiente, debería
saber que lo valoro mucho. Es una evaluación espiritual y nada tiene que ver
con su propia evaluación, detrás de la cual oculta su alma herida y sufriente y
trata de imponerla sobre todos sus alumnos. Mi evaluación es real y capeará
estas aguas tormentosas y llegará al tranquilo país de las realidades, libre
de toda emoción y, al mismo tiempo, pleno de ilimitado amor. Ésta es la
recompensa de la perseverancia a través de las pruebas y experiencias de la
segunda iniciación.
Lo que trato de hacer es ayudarlo, indicarle la
índole de las pruebas y darle la razón de por qué tuvo que pasar estas pruebas
y experiencias. Parece que fracasa en todo: su conocimiento de sicología, su
grupo de estudiantes, sus amigos y hermanos del Ashrama. No crea que esto
indica que está pasando la cuarta iniciación, la Crucifixión. Esa iniciación
debe enfrentarla con clara visión, libre de espejismo, con un corazón henchido
de amor y una mente libre de toda crítica, para lo cual la segunda iniciación
prepara al discípulo. Actualmente sabe que es muy emocional y que a veces se
deja arrastrar por ello, también que tiende a criticar y que por la influencia
del espejismo esgrime a menudo el arma de la palabra en forma destructiva y no
constructiva; sabe profundamente que dentro suyo no está satisfecho con el trabajo
que realiza o con lo que escribe.
He sicometrizado el libro que publicó últimamente
y he descubierto que la naturaleza del mismo es de sexto rayo; será muy útil
para los discípulos en probación, pues necesitan esa ayuda; no será de ayuda
para los discípulos porque trata de cosas que conocen muy bien. Se le instó
desde el Ashrama para que escribiera sobre el tema de Shamballa, el centro
donde la voluntad de Dios es conocida, y desde donde fluye el amor de Dios.
Usted se negó a hacerlo debido a la perturbación emocional en que se debatía.
Sin embargo, tuve un propósito y una razón para sugerir este tema. No era
simplemente tener un libro que fuera útil para los discípulos, sino que era
esencial -para usted como parte de las pruebas preiniciáticas- llevar alguna
fuerza de Shamballa su conciencia. Fue el impacto de esta fuerza de Shamballa
(con la cual puede entrar en contacto y a la cual puede responder inteligentemente)
el factor principal que trajo a la superficie toda la emoción latente y todo el
espejismo que actualmente lo envuelven. Al considerar usted el tema de
Shamballa (y luego rechazar mi sugerencia de escribir sobre él) se puso en
contacto con la energía que emana de Shamballa. Sin embargo, hermano mío, si
hubiera seguido mi sugerencia y se hubiese ocupado de desarrollar el tema. El
Camino hacia Shamballa, mucha de esa fuerza shambállica habría sido
transmutada en líneas constructivas y en esfuerzo creador y no se hallaría en
la condición actual.
Quizás se pregunte, ¿en vista de esto, qué puedo
hacer? ¿Fracasé en las pruebas para la iniciación? ¿Qué me sugiere usted?
Ciertamente no fracasó. Está en la culminación o en la cima del período
de prueba. Lo que queda por determinar es: ¿ podrá vencer en esta vida el
control astral y liberarse de él, o se prolongarán las pruebas hasta la
siguiente vida?
Estas preguntas sólo puede respondérselas usted, y
para hacerlo deberá iniciar un ciclo de intensa quietud y -si es posible- de
pacífica normalidad. ¿ Podrá apartarse de todo durante dos años, hermano mío, y
finalmente quedar libre? Sería muy aconsejable que lo hiciera; debería
abandonar a sus grupos y permanecer solo. Actualmente no trabaja en las líneas
de la nueva era, sino en las antiguas -las de los instructores superiores que
reúnen grupos a su alrededor, las de los misterios, donde no hay misterios,
pues el misterio no existe en la enseñanza esotérica, y ésta es la lección que
usted necesita imperiosamente aprender, la de criticar abiertamente al
estudiante, y esto, penosamente, es falta de amor. Ningún instructor de la
nueva era reúne un grupo a su alrededor exigiendo lealtad y obediencia, ni
cierra la puerta a otros aspectos de la verdad, como usted lo ha hecho, sino
que ofrece la enseñanza y se considera nada más que un estudiante.
Por lo tanto, le pediría que dejara su grupo
durante dos o tres años (más adelante puede volver a él y con mayor poder) y
que estudie el manejo de la energía
-libre de emoción, de deseo, de reconocimiento y en respuesta a la
necesidad humana.
Le asignaré una meditación erigida alrededor de
las palabras siguientes:
1.
Obediencia oculta.
2.
Meditación oculta.
Obtendrá grandes beneficios. Búsqueme, camine
conmigo en mi Ashrama, donde el rayo de su alma será nutrido para una mayor
expresión y los rayos de su personalidad pasarán a segundo plano. Si tiene la
fortaleza de hacerlo, entrará -al final del período de la disciplina
autoimpuesta en un ciclo de gran utilidad. Preví este ciclo de trabajo útil
cuando entré en contacto con usted por primera vez. Todavía hay tiempo para
iniciar un servicio mundial más amplio. No es necesario que lo
postergue hasta la próxima vida.
Sufrió mucho, hermano mío, y tiene pocas personas
a las cuales acudir. Mi amor y mi bendición lo circundarán siempre, últimamente
lo tuve muy especialmente cerca mío en estos difíciles días de posguerra. Los
discípulos como usted no sólo reaccionan a sus propias pruebas y problemas,
sino también a los de la humanidad sufriente. Me encontrará cerca suyo cuando
me necesite.
NOTA: Este discípulo decidió
retirarse del grupo del Tibetano hasta finalizar su vida en 1953, llevando a
cabo su propia línea de servicio.
L.F.U.
Agosto de
1940
Hermano mío:
No sé qué decirle, porque su cuerpo está cansado,
su mente ofuscada, su naturaleza emocional trata de afirmarse, mientras el alma
vierte energía estimuladora, la cual es responsable de una crisis muy definida
en su vida. Me interesa saber cuántos miembros del grupo están siendo probados
-algo que había previsto, pero que varios de ustedes no llegaron a considerar.
Algunos miembros del grupo están pasando por la dolorosa prueba de la guerra,
con sus inevitables efectos nerviosos sobre la constitución humana, la presión
sobre el cuerpo astral y el físico, las reacciones al fragor, la ansiedad por
los demás y el clima síquico general en que están obligados a vivir. P.D.W.,
D.E.I. y L.D.O. están en esa situación y enfrentan una prueba muy grande
Usted, hermano mío, y W.O.I. también están siendo
probados en el mundo de las ideas; usted particularmente enfrenta el agudo
problema de la discriminación.
Antes -hace años- le di tres palabras que debían
constituir las notas claves de su vida -Amor, Valentía y Comprensión. Las dos
primeras lo han preocupado mucho. Trabajó arduamente para manifestar el amor y
suavizó y expandió materialmente su naturaleza. Como resultado de ello es ahora
más consciente que nunca de que la falta de amor en su vida lo ha frustrado y
produjo un indecible sufrimiento a tres personas en su vida. Esto lo sabe
usted sólo. La valentía es hoy un espejismo en su mente, porque su cerebro y
cuerpo astral de sexto rayo lo frustraron repentinamente. Su anterior carencia
de espejismo, lo llevó a descuidarse -como bien sabe, a menudo nos traiciona lo
que creemos que es nuestro punto más fuerte. No obstante, en los pocos últimos
años ha hecho un real progreso y obtuvo una pronunciada liberación y un
verdadero desarrollo.
¿Alcanzó, hermano mío, el punto culminante para
esta vida? ¿Puede avanzar más en el Cambio? Ese es su problema, y será resuelto
e inteligentemente determinado; entrará en un nuevo ciclo de vida espiritual
si la comprensión y la búsqueda del significado van paralelas a su reacción al
amor y a la valentía.
Su comprensión no es suficientemente profunda. Lo
académico y el resultado de leer, escuchar y responder al trabajo de la
Escuela Arcana, tienden a ocupar el lugar de la verdadera comprensión. La
verdadera comprensión involucra la identificación con la humanidad.
Sus teorías, ideales y creencias fijas, se
interponen entre usted y toda la humanidad y lo bueno del aspecto forma de la
vida parece indebidamente importante en su actitud hacia el servicio. Por el
espejismo de su idealismo, se inclina a sacrificar el espíritu del amor, a fin
de conservar la forma de su ideal. Reflexione sobre esto, porque su valor
educativo es básico, si capta correctamente las implicaciones. Le pediré que
reflexione sobre la significación esotérica de una verdad de la que aún duda:
los ideales tal como están ahora formulados deben desaparecer, porque estamos
entrando en una nueva era donde todas las cosas se harán nuevas. Los ideales
podrán desaparecer sin peligro siempre que sean reemplazados por el verdadero,
incluyente, sensato y práctico amor del alma por la humanidad. Los ideales son
formulaciones de la mente humana. La Jerarquía no tiene ideales. La Jerarquía
es simplemente el canal para el amor puro, y donde existe amor no hay peligro
de dureza, crueldad, incomprensiones, falsedades, daño. Gran parte de lo que se
considera inofensivo es definidamente perjudicial en sus efectos generales. Los
ideales, tal como se los considera generalmente, nutren el orgullo, conducen a
la obstinación y engendran una superioridad separatista; producen actitudes
poco prácticas y actividades negativas. Aquel que así los sostiene sirve con
frecuencia sólo a un campo limitado, condicionado por el trabajo que eligió y
matizado por su idealismo. Excluye al Todo, piensa en términos del
pasado y como a él le parece. No hay real comprensión de un idealismo opuesto
ni a menudo una verdadera intención de comprender sus fundamentos. El énfasis
que pone sobre sus propios ideales (en su propia conciencia, aunque no los
imponga a los demás) impide la comprensión y está tan ocupado en sostenerlos y
defenderlos (a menudo contra sí mismo) y tan condicionado por ellos que escapan
a su atención las cuestiones humanas más importantes, afianzándose dentro de
los límites de sus propias creencias. Esto lo convierte inmediatamente en
teólogo, y su utilidad se evapora rápidamente, excepto en el íntimo círculo de
sus compañeros idealistas. A medida que transcurre el tiempo, tiene lugar la
cristalización. Se establece una “barrera de cristal” entre la personalidad y
el alma. Se percibe el alma, quedando aislada su influencia. Pero -debido a que
aún persiste la visión del alma- el discípulo está profundamente insatisfecho.
La cristalización afecta oportunamente a todos los aspectos de la naturaleza.
Las emociones se arraigan en “surcos de cristal”; la mente se hace dura y
quebradiza. El cuerpo físico se cristaliza y envejece rápidamente, porque no
afluye libremente la vida.
Sólo una cosa impedirá que esto sucede: la
comprensión amorosa y el consiguiente sacrificio de la vida a la humanidad como
un todo. El mayor bien para el mayor número se convierte en el tema de la
vida, y a eso se subordina el entero hombre.
¿Puede usted captar esta visión y abandonarlo
todo? Sólo dos tipos de energía de rayo se expresan por intermedio de la naturaleza
inferior: intelecto e idealismo. Reflexione un poco sobre los efectos de esta
condición desequilibrada y considere lo que engendrará. No se sienta
satisfecho con su actividad mental y su idealismo consagrado. Vaya más allá de
ello y llegue hasta el alma, cuya naturaleza es amor y cuya identificación es
con la humanidad, no con una escuela de pensamiento o un conjunto de ideales.
Se halla en la bifurcación del camino, hermano
mío. ¿ Irá hacia un renovado servicio, nuevos ideales y un nuevo ciclo de vida
creadora? o ¿ se arraigará en un estado cristalizado y se dedicará a una ardua
lucha para llegar a ser un creador y expresar ideales, que quizás ya fueron
superados a fin de dar lugar a otros superiores y mejores? Así podrá permanecer
inmóvil dentro del aura de lo caduco y no progresará, y tardíamente llegará a
comprender que vivir en forma creadora es un acontecimiento espontáneo y que
sus ideales fueron superados por otros mayores y más espirituales.
No le doy ninguna meditación personal. La asignada
al grupo en la instrucción grupal se adapta particularmente para crear en usted
los cambios necesarios, siempre que siga la meditación con regularidad.
Cuando crea más conveniente le pediría que reflexione
sobre dos puntos diariamente y le sugeriría como tema reflexivo “La
Comprensión de los Ideales de la Nueva Era”, recordándole que los nuevos
ideales conciernen a la vida y no a la forma.
Reciba mi bendición como siempre, porque tengo
mucho trabajo para usted. Le recordaré que en la última instrucción le pregunté
si era suficientemente fuerte para ayudar a aliviar la angustia del mundo sin
erigir barreras. Se lo pregunté porque vi en usted un espejismo y una debilidad
(basados en sus verdaderos ideales) y una negatividad que se oculta detrás de
un idealismo valiente. Entonces le indiqué, como recordará, la necesidad de una
“comprensión activa”. Reitero este llamado.
Agosto de
1942
1.
Donde quiera que
usted esté, veo un punto de luz, un resplandeciente hilo de oro. Va de su
corazón al mío y se fortalece día tras día cada año. Siga adelante en este
puente de luz.
2.
Mi mensaje para
usted siempre ha sido: amor y más amor. Se lo repito con mi amor.
3.
Está restringiendo
su campo de servicio, hermano de antaño. Vuelva a ampliarlo.
4.
La necesidad de su
corazón, hermano mío, es la necesidad del mío y la necesidad de sus hermanos.
La fusión de la necesidad hará aparecer el sol y desaparecer las sombras.
5.
El sabio dijo:
“los hombres trepan una pared y luego se sientan a horcajadas sobre ella. Luego
descienden.” Reflexione sobre esto.
6.
Agregó el sabio:
“al pie del muro hay un pozo de agua. El amor está en el fondo del pozo. No
puede ser ahogado, pero a los hombres no les gustan las aguas profundas”.
Septiembre
de 1943
Hermano de antaño:
En toda vida existen ciertos puntos clave que son
factores decisivos y con frecuencia liberadores. Uno de estos puntos tiene
lugar cuando el discípulo se acerca a los treinta y cinco años y otro al
cumplir cuarenta y dos. Cuando usted llegó a esa edad lo observé con más
atención. Se había extraviado, si puedo expresarlo así (en forma inconsciente)
casi al borde mismo del aura de mi Ashrama. Más tarde, cuando ingresó en la
Escuela Arcana y se convirtió en unos de sus trabajadores, penetró más
profundamente en el Ashrama, en respuesta a cierto poder de atracción que
ejercí deliberadamente. Hace tiempo que había registrado su vibración
sondeadora.
Otro punto clave se produce siempre a los
cincuenta y seis años, y cuando usted se acercaba a esa edad, la atracción
antagónica ejercida por el Ashrama, por su propia alma y los procesos mentales
de su personalidad, constituyeron una gran prueba en su vida. A consecuencia de
la reacción de la personalidad, de la prueba del alma, drásticamente impuesta,
y de su respuesta a las circunstancias su vida está así condicionada.
Comprenderá a qué me refiero y no es necesario que sea más explícito. A los
sesenta y tres años pasará otra crisis menor; de la decisión que tome (y ésa
puede ser de origen físico, emocional, mental o egoica) dependerá el futuro de
su vida en esta encarnación particular.
Si sus decisiones -entonces y ahora- son tomadas
esotéricamente dentro de mi Ashrama y si el enfoque de su vida persiste, todo
irá bien; si las toma porque ha empleado la mente inferior, impelida por la
influencia de su mente razonadora, está expuesto a cometer errores. En todas
las crisis de su vida ha enfrentado el camino del amor y de la mente, y sus
decisiones fueron generalmente razonadas por una personalidad orgullosa y
autoenfocada. Su última decisión y línea de actividad elegida (de naturaleza
definidamente decisiva), le resultó la más difícil, porque no veía con la
claridad de siempre; su mente concreta inferior aparentemente no desplegó su
aguda visión habitual, y las “alternativas que presenta el amor” -como lo
expresó a menudo uno de los Maestros- oscurecieron la visión inferior
comúnmente clara, pero tomó la decisión en un nivel superior, algo que antes no
le era posible. Pasó por un período de mucho entrenamiento y adaptación
internos ¿no es verdad, hermano mío?
Vigilé con amor y comprensión, porque esa
desorganización emocional (que ocultó muy bien al mundo externo) no pudo
ocultármela a mí. Esto me alegró, pues dejó entrar tanta luz que logró más
progreso en los últimos tres años que en cualquier período anterior de su
vida. Quizás me pregunte: ¿Sobre qué línea? Responderé: sobre esa línea que
nunca le fue posible anteriormente, la visión incluyente, que ve el futuro de
la humanidad con más claridad en la luz del presente. Éste es un gran paso
adelante.
Durante años le insistí sobre la necesidad de amar
de corazón, y constante y firmemente trató de desarrollarlo por la meditación,
teorizando y esforzándose conscientemente por amar. El amor, hermano mío,
cuando está presente y es correcto, engendra un sentido de responsabilidad
personal. Estos aspectos de la responsabilidad se basan en el amor y no en el
trabajo que debe realizarse, los cargos a llenar, las personas laboriosamente
comprendidas, además del cumplimiento de sus deberes como ciudadano, ejecutivo
o empleado, aspectos curiosamente ausentes en su vida. Los evadió, y tal
evasión tuvo sus raíces en un inconsciente temor de fracasar si (por amor a los
demás) aceptaba la responsabilidad; reaccionó hacia una profunda desconfianza
de sí mismo y temió que otros se entrometieran indebidamente (no del todo, sino
indebidamente) en su ordenada y planeada vida.
Se puede considerar que es demasiado tarde para
cambiar muchas cosas si se las encara en términos de una encarnación, pero el
alma piensa en términos de ciclos de vida. Un pleno y rico ciclo de vida se
abrirá como consecuencia de la actual encarnación, si maneja los años que le
restan con un espíritu de amor responsivo y altruista -sin pedir nada para el
yo separado.
No temo por usted, hermano mío. Le recordaré que
la desorganización de los procesos de la vida y la desintegración de un
ordenado punto de vista y de un acercamiento planeado y razonado en la vida
diaria, en cierta medida, es una gran liberación -liberación de la belleza
oculta e insospechada, que busca la luz del día. ¿ No ha leído acaso que el
bombardeo de Londres con explosivos de alto poder, produjo grandes trastornos
y que antiguos estratos del suelo -ocultos durante siglos a la luz del día- fueron
traídos a la superficie? Como resultado, aparecieron este verano extrañas,
raras, desconocidas y bellas flores, para despertar el interés y la
investigación y ocultar las ruinas con belleza y color. Reflexione sobre esto,
porque lo mismo puede pasar en una vida humana. La belleza está empezando a
florecer en su vida, trayendo sus propias responsabilidades, engendrando su propio
campo magnético, atrayendo a aquellos que de otra manera no se hubieran
aventurado a venir, y le ofrendarán su amor, lo cual al principio despertará
dudas en su mente, pero enriquecerán grandemente su vida. También evocará
responsabilidades que ampliarán definidamente su campo de servicio. Por lo
tanto, esté dispuesto a descender en las aguas profundas a que me referí en la
última de las seis afirmaciones dadas el año pasado. Cuanto más alto es el muro
desde el cual cae, hermano mío, tanto más profundamente se sumergirá en el
agua y, paradójicamente, eso será su salvación, mi amado hermano. Busque este
desarrollo y acéptelo gustoso.
En vista de todas las observaciones que anteceden,
voy a pedirle que escriba -durante el próximo año- tres artículos breves.
En el primer artículo haga siete definiciones concisas del amor -no de la
emoción, el sentimiento o la sensación-, sino del amor del alma o del corazón.
Haga que tres definiciones sean prácticas y cuatro abstractas y esotéricas, lo
cual no será fácil, pues esa diferenciación aumentará su dificultad. Luego
escriba un breve artículo sobre el amor, tal como se expresa por medio de la
emoción. Quiero decir el amor del alma tal como ella lo expresa astralmente y
emplea al cuerpo astral como medio de expresión. Finalmente, escriba otro
artículo sobre la expresión mental del amor. Para este trabajo necesitará mucho
conocimiento esotérico y sicológico; sin embargo está a la altura de la tarea y
estas diferencias e interpretaciones son muy necesarias para los aspirantes
actuales y los discípulos de todas partes, que luchan por aplicar en forma
práctica las verdades ocultistas; puede prestar gran ayuda si piensa claramente
sobre este tema, exponiéndolo también con claridad. Las ideas llegan a ser de
posesión individual a medida que se reflexiona sobre ellas y se las anota,
siendo para usted el método por excelencia para aprender, absorber y comprobar.
Cuide su salud física, hermano mío. No se preocupe
indebidamente, ni sea demasiado cauteloso aunque sí razonable, pero no
temeroso. Tiene un trabajo que hacer y la tarea más inmediata se desplegará
ante usted cuando derribe el muro del orgullo y sostenga cierta conversación,
siempre en ese orden.
El hilo de oro que “va de su corazón al mío”, es
ahora una cadena irrompible de eslabones dorados, y tiene un trabajo que hacer
en mi Ashrama.
Noviembre de
1944
Hermano mío:
Mi última instrucción contiene una frase que podrá
darle la llave para abrir la puerta del futuro, frase que quizás escapó a su
atención; dudo que su mente la haya registrado en forma adecuada. Se la
recordaré. Dije: “Si sus decisiones son tomadas esotéricamente dentro de mi
Ashrama, todo irá bien.”
La vida, como teóricamente sabe, es una larga
serie de oportunidades -oportunidades para tomar decisiones. Cuando un discípulo
es atraído al punto focal de la esfera de influencia de su Maestro, el Ashrama,
y a medida que prosigue la experiencia, dichas decisiones son cada vez más
drásticas, constantemente más frecuentes y más cruciales en su tendencia
general, conduciendo, una vez tomadas, a resultados plenos de acontecimientos.
Cuando un discípulo ha llegado a la determinada etapa de evolución en que usted
ha llegado, las líneas de elección son más claras y mejor definidas. Las
preguntas que usted debe responder son más simples, aunque muy importantes:
¿La actividad que se me presenta es el camino que mi alma quiere que siga?
¿Cuál o qué decisión conducirá a cumplir las tendencias y prejuicios de mi
personalidad? Hay mucho que aclarar en estas preguntas, además de la creciente
dificultad, porque las decisiones tomadas son susceptibles de afectar no sólo a
usted, sino también a muchos otros. Esté alerta en lo que respecta a la
comprobación de la exactitud de la antedicha afirmación. Cuando tenga que tomar
una decisión piense en la cantidad de vidas que pueden ser afectadas por lo
que usted hace, y recuerde que (al recorrer el Camino del Discípulo) se
acrecienta constantemente su esfera de influencia y el número de aquellos a
quienes usted afecta. En lo que respecta a la persona común bondadosa, bien
intencionada y dotada de un normal sentido de responsabilidad, toma las
decisiones sobre la base de los efectos susceptibles de producirse en la
familia, en la oficina o en el radio del círculo de amigos relativamente
pequeño. En lo que al discípulo en probación se refiere, las decisiones tienen
a menudo un resultado algo mayor; en lo que a un discípulo aceptado concierne,
tales elecciones afectan a muchos, porque aquellos que se hallan relacionados,
a fin de prestar un servicio conjunto, están incluidos en los demás grupos y
con frecuencia no son conocidos, o en ellos hay personas que reaccionan al aura
de un discípulo y además afecta a su grupo de colaboradores.
Debe reflexionar respecto a esta esfera de
influencia. Está estrechamente relacionada con el problema del aura y su
circunferencia esotérica; concierne al “sonido” de la vida de un discípulo y
a la naturaleza y cualidad da las radiaciones que emanan de “dondequiera que
esté”. Está ligado a todo el tema de orientación y ubicación espiritual y a
los efectos magnéticos de la unificación del alma y la personalidad. El
problema de la radiación y de la influencia magnética es susceptible de ser
considerado desde el punto de vista parcial del discípulo, que tiene en cuenta
los resultados de su radiación y su magnetismo sobre aquellos con quienes entra
en contacto. Sin embargo hay otro punto de vista, el de las cualidades
-inevitables e ineludibles- que subyacen en todo el tema del karma, las cuales
atraen hacia el discípulo aquello que puede obstaculizarlo como también
ayudarlo; su aura -que es una combinación de radiaciones, energías y fuerzas
ordenadas- puede repeler lo bueno o atraer lo malo, o viceversa, y determinar
-por medio de los contactos efectuados y las relaciones establecidas- la
tendencia de la vida del discípulo. Es uno de los principales factores en el
momento de la elección, y quisiera que reflexione sobre esto.
En esta instrucción le llamaré la atención sobre
el tema del karma. En la vida de un discípulo y en la experiencia del alma en
determinada vida, la Ley de Causa y Efecto asume importancia en la conciencia.
Desde esa vida y momento, el discípulo comienza a ocuparse consciente y
definidamente del karma. Aprende a reconocerlo cuando se presentan
acontecimientos y circunstancias que demandan comprensión y despiertan dudas;
empieza a estudiar la cualidad de su radiación como agente kármico y, por lo
tanto, se convierte, en un sentido nuevo e importante, en el creador y
constructor de su propio destino y futuro. Sus reacciones a la vida y a las
circunstancias no son simplemente de naturaleza emocional, sino dictaminadas
deliberadamente por la observación consciente; contienen en sí una
significativa cualidad de preparación, que está ausente en la vida del hombre
común. Por lo tanto, le pido que durante el resto de esta vida mantenga siempre
en su conciencia el tema de la decisión kármica y de la preparación para el
futuro, y además que actúe siempre con la máxima comprensión de los probables y
consiguientes efectos y haga un esfuerzo real para estudiar la Ley de
Consecuencia y de Compensación.
Quizás en este momento piense por qué insisto en
que debe considerar esta cuestión fría y difícil. La razón es: En su vida
anterior tomó cinco decisiones definidas. Debido a esas decisiones orientó sus
energías en una dirección específica. Por esa causa produjo un cortocircuito en
esas energías, pero en otra dirección, acción que puso las vidas de otros al
alcance de su influencia. Sugeriría que tomara cada uno de estos cinco puntos
críticos, si así puedo denominarlos, y por sí mismo (para su propia ayuda) analice
y defina con exactitud los móviles que lo impulsaron a actuar; calcule la
naturaleza de los consiguientes resultados en lo que afectaron su vida, y
evalúelos de tal manera que llegue a comprender si fueron suficientemente
buenos para justificar la decisión que tomó. Trate de ver dónde pueden hallarse
las causas alentadoras o desalentadoras y llegará así, hermano mío, a una
clara comprensión de sí mismo como agente directriz.
Creo que es ineludiblemente necesario que
descubra, solo y por sí mismo, si tomó estas cinco decisiones como resultado
consciente de la decisión del alma o de la personalidad, y comprenda por qué
razón cree que es así. Ha llegado a una etapa en la actual encarnación, donde
también es esencial que empiece a preparar un resumen de los diferentes
factores que condicionan su vida. Si lo hace, podrá llevar esta encarnación
particular a un fin sobre la elevada nota de un vivir inteligente y útil.
Cuando llegue el momento de pasar al más allá, descubrirá, por lo tanto, que
puede hacerlo con pleno conocimiento de cuál debería ser el tema de su próxima
experiencia terrena. Comprenda que estos pensamientos no son morbosos ni
malsanos. Quisiera indicarle que en la próxima encarnación estará
incesantemente presente en usted, desde el momento de su nacimiento, el tema de
los “móviles condicionantes y la responsabilidad asumida”.
El tema de esta vida ha sido mayormente
conveniencia y expresión para satisfacer esa conveniencia; dichos móviles en
ningún sentido son básicamente erróneos, pues han permitido que su motivación
sea sensata; si los complementa cuidadosamente lo llevarán muy lejos. Sin
embargo acentuó definida y excesivamente la creatividad; la convirtió en el
móvil de su vida, pero olvidó que la expresión de la facultad creadora es
radiación y magnetismo, los cuales proporcionan a quienes los poseen, el
material para la creación y la capacidad magnética que ordena, en debida forma
y belleza, lo que la radiación ha evocado.
La creatividad es consecuencia de un particular estado mental y de un
específico modo de ser; significa una etapa evolutiva en la cual el discípulo
es definidamente radiactivo. No puede evitar crear de alguna manera, como no
puede evitar vivir. Después de todo, hermano mío -volviendo a los comentarios
originales de esta instrucción-, karma es siempre la fuente de la creación de
los eventos y acontecimientos del plano físico; es el instrumento del alma
para producir una personalidad.
Ahora sabemos, en lo que a usted concierne, que
tres palabras son de suma importancia, si quiere dar lo que para usted sería el
siguiente paso espiritual, kármicamente considerado. Estas tres palabras
son: Karma, Radiación, Creación. Durante el resto de su vida debería procurar
establecer seriamente una relación más estrecha conmigo y con mi Ashrama, por
ser ése su karma condicionante. Fundamentalmente nada puede interferirlo,
excepto la ecuación tiempo, y usted por lo tanto puede establecer un contacto
más estrecho en forma rápida o lenta. El factor tiempo está al alcance de su
decisión y, en lo que a él respecta, deberá dedicarle una concienzuda
reflexión. La intensificación de su radiación lo impulsará a hacer un contacto
más estrecho con su grupo ashrámico. El poder magnético radiatorio del ashrama
no atrae por sí solo al discípulo para establecer una relación más estrecha con
el ashrama. Los discípulos deben captar el hecho de que ellos deben atraer
hacia sí al ashrama, simbólicamente hablando, mediante el poder de su propia
radiación magnética. Por lo tanto, es necesario que intensifique su radiación y
tenga muy en cuenta que a medida que su karma lo lleva hacia el contacto
jerárquico y usted va produciendo con su radiación un efecto individual sobre
el grupo ashrámico, el consiguiente despliegue de la creatividad debe
seguir y seguirá la línea de la realización de la personalidad y la
satisfacción de los deseos profundamente arraigados. Analice en consecuencia
sus móviles y la naturaleza de sus deseos.
Durante años, hermano mío, he tratado de ayudarlo.
Está en mi Ashrama, pero aún no ha ingresado en el círculo interno; pertenece
al grupo de hermanos que -como usted- lucha ansiosamente para alcanzar la
realización espiritual; se le ha dicho con toda claridad que el propio karma
los condujo a las filas del discipulado aceptado y que se están preparando
para el próximo paso adelante -recibir la iniciación. Cada uno en su
propio lugar enfrenta este proceso iniciático. Podría agregar que cada miembro
de la Jerarquía, desde el Cristo hasta el discípulo que se prepara para recibir
la segunda iniciación, se afirma en el conocimiento de que en alguna medida
deberá recibirla y no puede ser ignorada o negada. Me comprenderá hermano mío,
si le digo que introduzca esta conciencia en su pensamiento y deje que esta
idea o conocimiento condicione todas sus actividades. Repita para sí cada
mañana antes de ir a sus obligaciones diarias: “me estoy preparando para
avanzar en el sendero de la iniciación”. La afirmación de esto debe demostrarse
en la cualidad de sus actividades diarias.
Exprese más amor hermano mío. Ama profundamente a
dos o tres personas; deje que ese limitado amor constituya la simiente que hará
florecer el espíritu amoroso. Los discípulos deben recordar que el amor pone
fin a todo karma terreno. El amor induce a esa radiación que no sólo invoca y
evoca al corazón de Dios, sino también al corazón de la humanidad. El amor es
la causa de toda creación y el factor que sostiene todo lo que vive.
Haga que los años restantes expresen el amor
radiante, que de ninguna manera le resultará fácil. Recuerde siempre que la radiación
de mi Ashrama lo circunda sin cesar. Trabaje constantemente y colabore con sus
hermanos de grupo. Si las instrucciones personales llegaran a terminarse, las
dadas al grupo le proporcionarán la ayuda necesaria. Pero deberá actuar de
acuerdo a estas instrucciones y mantener firmemente su relación con la vida del
grupo. Esto es todo lo que tengo que decirle. Pero si está a la altura de estas
instrucciones, irá muy lejos. Mi constante bendición descansa sobre usted.
Agosto de
1946
Mi hermano de leal corazón:
Al hacer contacto con usted me doy cuenta que no
tengo mucho que decirle, pues se maneja a sí mismo con toda exactitud (¿ le
agrada la frase?), siendo su orientación correcta. Ha seguido cuidadosamente
las diversas y muy importantes sugerencias que hice y creo que testimonian los
buenos resultados obtenidos. La obediencia oculta, que significa libertad,
libertad espiritual dentro del Mundo de la ley natural, le trajo sólidos
resultados. Avanza desde la periferia del Ashrama a un punto más cerca del
centro. Procure mantener su posición; le otorgará un campo más amplio de servicio,
una mayor influencia espiritual y una comprensión que le permitirá captar las
cosas esenciales y ver la vida en una perspectiva más verdadera.
La disolución del Ashrama externo de ninguna
manera deberá perturbar el ritmo que está logrando, y muchos de sus hermanos
de grupo y condiscípulos se dirigirán a usted buscando ayuda y comprensión. No
mencione siempre las cosas gentiles o amorosas, sino aprenda a decir las cosas
desagradables, pero dígalas con inalterable amor. Esto le resultará difícil.
Ya es un sanyasin y está libre, por eso le pediría
algo práctico y necesario. La Escuela Arcana se halla en una etapa de
verdadera expansión; tiene personal adecuado en los puntos claves, quisiera
que apoyara indesviablemente a A.A.B. (como lo hace) y también a F.B., cuando
surja la necesidad. El trabajo en el mundo aumentará en todos los países, y
detrás de las distintas actividades se encuentra la Escuela Arcana. El trabajo
de Triángulos y de Buena Voluntad se difundirá, pero la Escuela Arcana debe continuar
como el corazón de todas las actividades. El personal es sólido y puede hacer
mucho, pero todos necesitamos de la colaboración, la inspiración conjunta y la
aplicación sostenida de otra mente que no sea la nuestra. ¿ Querría desempeñar
esta función con ellos?
Esto requerirá de su parte una amplia
visión, de la cual careció su actitud general, y creo que usted sería el
primero en admitirlo; se enorgulleció -y con razón- de ser realista y
efectivo, pero su realismo debe extenderse también a las realidades internas y
a lo subjetivo, que es mucho más importante que lo objetivo. Necesita vivir
más subjetivamente. Quisiera que cultive esta mezcla de realismo, porque
-cuando se logra- crea con el trabajo comprensivo y la visión, la capacidad de
forjar planes de largo alcance, manteniendo, no obstante, los pies en la tierra
sólidamente plantados.
Le sugeriría, hermano mío, que considere con menos
interés el camino que recorre y las “demostraciones” que hace. El camino está
establecido; nada lo desviará, pues introdujo en la vestidura de su naturaleza
muchas cualidades y se desprendió de muchos obstáculos. Considérelo
suficiente, y durante los años que le restan sea el trabajador, el guía, el
observador sereno y la fortaleza para sus colaboradores -sin temor y teniendo
confianza en la ley-, pero ante todo con una visión mucho más incluyente que hasta
ahora. Aprenda a pensar en términos amplios y en planes mundiales, ayudando a
F.B. en la formulación de las premisas y los anteproyectos para la expansión
del trabajo cuando llegue el debido momento.
Sea accesible, hermano mío, y acudirán a usted
mayor número de personas. Como lo comprende, su trabajo futuro está en la Escuela
Arcana, y su campo de servicio es ilimitado.
Respecto a su trabajo de meditación quisiera que
se centrara más definidamente sobre el Ashrama, y se ocupara menos de sí mismo
y de la formación de su propio carácter o desarrollo. Como ya le dije, eso ya
se ha estabilizado.
La meditación sobre el Ashrama -habiéndose ocupado
del tema sugerido como alma que actúa por medio de la mente- trata en forma
práctica de los efectos que produce el contacto ashrámico sobre la naturaleza
emocional y la vida diaria en el plano físico. Le doy los temas que abarcarán
el trabajo de un año, y si los considera asiduamente durante varios años, le
traerán una vida efectiva de verdadero valor.
Temas para la meditación.
1.
La
realidad del Ashrama. Ya que a usted
le gustan las realidades, hermano mío, aplique su conciencia realista sobre el
tema.
2.
El Ashrama como
centro de vida, lo cual involucrará el empleo del antakarana.
3.
El Ashrama como
centro de amor, inteligentemente expresado.
4.
El Ashrama como
centro de la inteligencia perfecta.
5.
El Maestro del
Ashrama.
6.
El Ashrama como
centro de energía viviente.
7.
La relación del
Ashrama con los asuntos mundiales.
8.
Las
responsabilidades asumidas por los miembros del Ashrama.
9.
La oportuna
exteriorización del Ashrama y cómo se va obteniendo.
10.
Las cualidades
fomentadas por la vida ashrámica.
11. El servicio prestado por el Ashrama.
12.
El Ashrama y la
Escuela Arcana.
Me complace el progreso que ha realizado durante
los últimos años. El fracaso no lo ha desalentado y una valoración de lo que ha
hecho no lo perjudicará. Mi fortaleza y comprensión están siempre a su
disposición cuando la demanda es justa.
I. B. S.
Agosto
de 1940
Hermano mío:
Una duda respecto al futuro y a su
responsabilidad, perturba su mente en este momento. A veces se inmiscuye
poderosamente en su conciencia. Hasta ahora -después de un período de lucha
interna y la consiguiente decisión- pudo evitar el pleno enfrentamiento de las
implicaciones y el efecto que determinada actividad puede tener sobre el
futuro. El servicio que presta el discípulo es afectado frecuentemente por sus
preocupaciones internas y las inhibiciones defensivas. La libre afluencia de
la inspiración es detenida en el cuerpo astral y allí se estanca (si puedo
usar una palabra tan inapropiada). El discípulo es consciente de la
inspiración, pero le extraña el poco efecto que produce en los demás,
preguntándose constantemente dónde reside la dificultad; a menudo es un
problema sin solución, y sirve para confundir la naturaleza subconsciente, como
la denominan los sicólogos; quizás se deba a una incapacidad casi incomprendida
para establecer correctas relaciones con las personas, lo que mortifica y roe
los estratos inferiores de los pensamientos no formulados; puede residir en un
estado de rebelión interna contra la vida, las personas, las propias decisiones
del discípulo, conduciéndolo así a una definida orientación o a enfocarse
totalmente en la personalidad.
Cuando el rayo de la personalidad es el mismo que
el rayo del cuerpo astral (como en su caso) puede surgir una situación muy
difícil, obstaculizando el servicio hasta hacer los correctos reajustes
internos. En forma curiosa, usted se aísla de muchas personas por el poder y el
enfoque de su cuerpo físico de tercer rayo -cosa que usted sería el último en
desear-, pero se debe al dominio del elemento de primer rayo en su naturaleza,
porque condiciona la cualidad de su alma, la cual se expresa por medio de la naturaleza
física de tercer rayo. El intenso enfoque es, por lo tanto, el tema constante
de la expresión de su vida, y se debe -como bien sabe- a que el primero y el
sexto rayos están continuamente interrelacionados en su naturaleza.
El factor neutralizante, es su mente regida por el
cuarto rayo, cuya influencia, con demasiada frecuencia, predomina en este grupo
simiente, porque en diez de sus miembros la mente es como un campo de batalla
donde se desarrolla el conflicto -conflicto que fue planeado para producir la
eventual armonía. Por lo tanto, los discípulos como usted no se liberarán del
conflicto, controlando, evadiendo o inhibiendo el deseo. Ellos se liberan por
el correcto empleo de los procesos mentales y por la mente misma, porque puede
arrojar sobre el problema la luz que brilla a través de la mente, lo cual
traerá la correcta solución y comprensión. Usted realmente brega con su
problema, hermano mío, porque su sincero deseo es seguir el sendero del
desarrollo espiritual, pero hace del cuerpo astral su campo de batalla,
mientras que todo el problema deberá ser elevado a niveles mentales. Piense
sobre ello y luego lleve adelante la correcta acción en dos direcciones: en el
plano mental para ser guiado y en el plano físico para manifestarlo.
Sabrá a qué problema o problemas me refiero.
Ninguno de sus hermanos de grupo comprenderá a qué condición particular hago
alusión. Este problema debe manejarlo en el aislamiento, y, cuando lo haga, le
abrirá una compuerta de las relaciones y oportunidades. Por lo tanto, su
objetivo debería ser intensificar la luz de la mente, para que el faro de su
mente pueda ser dirigido sobre las brumas y las dificultades del cuerpo
astral.
De una cosa estamos convencidos quienes observamos
a los discípulos del mundo, y es que usted es un devoto sincero e inteligente;
la inteligencia y la devoción van de la mano en el discípulo aceptado,
equilibrándose mutuamente y produciendo luego un definido enfoque de poder. En
esta encarnación el foco de la vida se orienta irrevocablemente hacia el alma,
como en el caso de los discípulos recientemente aceptados, o se expande poderosamente
y se hace incluyente, como en el caso de discípulos más antiguos. En el suyo,
la obtención de un enfoque definido es ahora esencial. En la manifestación de
las almas en tiempo y espacio, llegan vidas en las que a veces un problema del
alma (como lo abarca la personalidad) se convierte en tema dominante, y toda la
encarnación (con puntos definidos de crisis intensas) está dedicada a la
comprensión del problema y su solución. En la orientación de su vida hacia el
alma, la nota clave de la renunciación es inteligentemente clara, pero debe
procurar que la renunciación no sea extremadamente acentuada ni se aplique su
poder condicionante a lo que no es necesario, porque entonces tal renunciación
constituiría un error.
Por consiguiente voy a darle una meditación
personal. Yo también tengo esto presente al recordarle que la renunciación
puede ser un espejismo, y un idealista de sexto rayo tiende a expresarla en
exceso. No le daré, lo que yo llamaría, una verdadera meditación. En este
momento lo ayudará mucho este ejercicio de visualización sobre la luz:
1.
Adopte una
posición cómoda y relajada. No se ocupe de problemas durante el período de este
ejercicio. Procure simplemente convertirse en un punto de visión enfocada,
dirigiendo el ojo de la mente hacia el alma.
2.
Cuando su enfoque
parezca adecuado, vea entonces (por el poder de la imaginación creadora) una
cima o pirámide distante, brillando en su cúspide una clara y pura luz de gran
intensidad.
3.
Trate de
identificarse con esa luz, sumergirse dentro y así valerse de su iluminación, a
fin de que pueda brillar en sí mismo la luz menor. Después de algunos minutos
de cuidosa identificación diga:
“Soy una tenue luz, sin embargo brilla la luz pura. Esa luz no está
distante, pero cada día y cada hora se va acercando.
“La luz que es mi pequeño yo debe desaparecer dentro de la luz mayor.
“De manera que en esa Luz omnipenetrante y omniconsumidora me fusiono y
mezclo. Ya no veo las dos -el Yo mayor y el yo menor, el peregrino y el
camino-, porque se ve sólo una -el Todo mayor iluminado”.
4.
Imagínese la
fusión de la luz de la personalidad y la luz del alma y vea a esa luz enfocada
en la personalidad en el plano astral.
5.
Luego entone el OM
para estabilizar la luz de que se apropió.
No trate de emplear la luz directamente para la
clarificación de los problemas, de la enseñanza o las ideas, lo cual tendrá
lugar automáticamente una vez que la luz esté enfocada; eso debe inevitablemente
traer la liberación y el conocimiento Trate simplemente de visualizar el
proceso, sabiendo que “como el hombre piensa así es él”. Luego olvide que debe
adquirir la luz y esfuércese por manifestar lo que existe como resultado de su
propio esfuerzo La luz está dentro suyo. No busque la solución inmediata e
instantánea de sus problemas, ni espere resultados, hermano mío. Recuerde que
si lleva a cabo fielmente el ejercicio indicado, obtendrá seguros resultados;
de lo contrario, no perdería mi tiempo ni el suyo dándole este trabajo. Haga
lo que se le dice, regularmente y sin ansiedad. Los resultados se manifestarán
a su debido tiempo.
Agosto
de 1942
1.
A medida que el
reloj del tiempo va marcando las horas de servicio espere que dé la
hora. ¿Qué hora es esa?
2.
A medida que los
minutos marcan el transcurso de la hora espere el momento en que oirá mi voz.
¿Cuándo será eso?
3.
A medida que el
segundero marca el paso del minutero en el reloj del tiempo, espere ese segundo
en que aparece mi rostro. ¿Por qué no ha aparecido?
4.
Cuando crea que la
libertad está a su alcance y que ha hecho todo lo posible, ¡tenga cuidado!
La obediencia está por delante y le traerá la liberación.
5.
Debe trabajar
dentro del Ashrama. Ciclos de conversación se transmutan en períodos de
silencio. Sin embargo, ambos deben desempeñar su parte.
6.
Está pasando al
Camino Iluminado, hermano mío. Ha puesto su mano en la mía. La sostengo
firmemente.
Septiembre
de 1943
Hermano mío:
Quizás habrá observado una pequeña diferencia en
las instrucciones que doy a este grupo de discípulos de mi Ashrama, al cual
usted pertenece. La diferencia no reside en que sean aplicables en forma
definida y personal y tengan un significado de real importancia para el
discípulo al que están destinadas, pues ya la tienen y la tendrán. Sin embargo,
tengo la intención de transmitir ahora ciertos principios y aspectos de la
verdad cuyas implicaciones son más grupales que personales. Los dos ciclos
anteriores de enseñanza a los cuales todos se sometieron, concernían principalmente
al entrenamiento de la triple personalidad y al esfuerzo de llevarla a una más
estrecha relación con el alma y, por lo tanto, con el Ashrama. Esto se hizo
particularmente en el trabajo de los Grupos de Nueve, y en el primer ciclo del
trabajo del Nuevo Grupo Simiente se continuó, aunque en menor grado, poniendo
un específico énfasis sobre el entrenamiento requerido para la iniciación. El
entrenamiento de la personalidad no es lo que se consideró, pues todo ello es
parte de un plan definido, y la enseñanza que intento dar ahora tiene una
definida importancia grupal, aunque esté adaptada a la personalidad del
discípulo y al individuo, al cual se lo está instruyendo. A pesar de la utilidad
individual beneficiará a cada miembro del grupo leer, estudiar y aplicar la
enseñanza desde el ángulo grupal.
Imprescindiblemente hay tres principios básicos
que rigen todo el trabajo del Ashrama. No me refiero aquí a los principios
ocultos de a vida, sino a los principios que rigen el entrenamiento, y son:
Obediencia Oculta, Integración Grupal y Derecho de Acceso. Consideremos a cada
uno brevemente, teniendo en vista la instrucción grupal, pero cuya aplicación
individual será estrictamente la propia.
Obediencia Oculta. En los seis enunciados dados en la instrucción
precedente empleé las palabras “La obediencia está por delante y le traerá la
liberación”. Presumo que ha cavilado sobre estas palabras. El discípulo obedece
a menudo en forma limitada. Su sentido personal de libertad (debido mayormente
al rápido desarrollo de la captación mental de la vida y del vivir) lo conduce
a prestar cierto tipo de obediencia al Maestro que lo instruye, pero se
abstiene de entregarse totalmente por temor a perder su sentido de libre
actuación, libre pensamiento y libre elección de relaciones. Cuanto más edad
tiene el discípulo menos sucede esto, porque la vida del Ashrama y un creciente
o firme contacto con el Maestro le demuestra la total y plena libertad que rige
todo el círculo de la vida ashrámica -tanto dentro del Ashrama como en el campo
de su servicio interno y externo. Pero el desarrollo de esta sutil comprobación
toma tiempo y el neófito siempre se resguarda contra cualquier intromisión en
el campo donde él ha determinado gobernarse a sí mismo. Permítame ilustrarlo
en una forma que creo le sugerirá algo muy necesario.
El principiante y quien recién entra en el ashrama
y que es nuevo en este servicio (si no lo es desde el ángulo del alma lo será
desde el ángulo de su actual experiencia en la vida), nuevo en la forma de
registrar el sentido de poder que otorga siempre la relación con el ashrama y
también nueva la gozosa reacción al reconocimiento que le otorgan aquellos a
quienes él trata de ayudar, habla acrecentadamente de “mi trabajo, mi
grupo, mi enseñanza, mis seguidores mis planes”, y al
hacerlo se estabiliza en su campo elegido de servicio. Este período temporario,
a menudo no lo reconoce el discípulo aunque es molesto para quienes lo
escuchan. A medida que prosigue su vida espiritual e intensifica su comprensión
del Maestro, que penetra más profundamente en la vida del ashrama y en el aura
de su Maestro, y mientras se acrecienta su visión -revelándole las
Posibilidades de servir y las limitaciones de su equipo, más una divina
indiferencia-, descarta ese posesivo acercamiento al servicio y considera todo
lo que hace como respuesta a la vida del ashrama, como contribución al trabajo
del mismo, llegando oportunamente a la etapa en que él mismo desaparece de su
propio cuadro y del centro de su trabajo, quedando únicamente la necesidad a
enfrentar y el poder del ashrama para satisfacer esa necesidad.
Esto marca un definido paso adelante; esta actitud
altruista y esta capacidad de ser un canal para el poder, el amor, el conocimiento
y la vida del ashrama, constituyen, en último análisis, lo que se entiende por
obediencia oculta.
Ha llegado ahora, hermano mío, a la etapa en que
debe desaparecer definitivamente del cuadro como trabajador. La primera
indicación de este profundo acercamiento al servicio aparecerá cuando habla
con sus hermanos de grupo y otros trabajadores en el campo donde presta un
servicio general a la humanidad. En mi última instrucción le dije que “los
ciclos de conversación se transmutan en períodos de silencio”. ¿Qué significa
esto? Algo muy simple, mi amado discípulo. Su servicio en el mundo y en el útil
campo que ha elegido, ¿podría clasificarse en la actualidad en términos de
“ciclos de conversación”, verdad? Sin embargo, dentro del ashrama, si esos
ciclos de conversación deben expresar elocuentemente la verdad, la cualidad
que lo caracterizará a usted será la de “los equilibradores períodos de
silencio”; a fin de adquirir esta cualidad de silencio (silencio ashrámico)
tendrá que aprender a practicar el silencio entre sus hermanos y colaboradores.
Hablando simbólicamente, y sin extenderme sobre
las significaciones, podría decirse que un ashrama tiene tres círculos (no me
refiero aquí a los grados o rangos)
a.
El círculo de los
que no guardan silencio y se hallan cerca de la puerta externa. Sus voces no
deben penetrar demasiado para no perturbar el ashrama.
b.
El círculo de
aquellos que conocen la ley del silencio, considerándola muy rígida. Están en
la puerta central y no pronuncian palabra. Desconocen aún el silencio del ashrama.
c.
El círculo de
quienes viven en el silencioso lugar secreto. No emplean palabras, pero emiten
sonidos, y cuando hablan -pues lo hacen- los hombres escuchan.
Esta triple presentación del poder equilibrador
del habla y del silencio, son los efectos comprendidos en la obediencia oculta
-que en sí es la respuesta voluntaria al poder de la vida ashrámica, a la
mente y al amor del Maestro del ashrama. Sobre estos poderes quisiera que
reflexionara durante el intervalo entre esta instrucción y la siguiente.
Procure que los resultados de la reflexión sean prácticos, así sabrá cuándo
hablar y cuándo guardar silencio, recordando que al eliminar la posesividad y
toda referencia de sí mismo reducirá la conversación a sus esenciales puntos
espirituales.
En la próxima encarnación deberá prestar un
servicio muy peculiar, para el cual esta vida lo ha preparado. Concierne a la
conversación, las palabras, la voz y el poder creador del sonido; durante el
resto de esta vida, gran parte de su reflexión debería ser sobre el tema
relacionado con el significado oculto del silencio, de los intervalos
inaudibles y de la “retención espiritual del sonido”, lo cual podrá
manifestarse, y probablemente se manifestará, como enseñanza de distinta
calidad a dar verbalmente a aquellos a quienes trata de ayudar.
Al enseñar a quienes trata de ayudar se irá
desvaneciendo la imagen que se ha forjado de sí mismo como instructor, y también
la borrará de su mente, lo cual sucederá automáticamente, no como algo
planeado. Hace algunos años no hubiera podido decirle esto, porque no lo
habría aceptado. Hoy lo aceptará y se beneficiará con ello. Años atrás hubiese
perdido tiempo y fortaleza preocupándose internamente, menospreciándose o
refutándose. Ahora conoce mejor el significado de la obediencia oculta y ha
aceptado lo que su Maestro ha afirmado y deseado, lo cual se debe a que me
conoce mejor y confía más en mí.
Le daré un ejercicio de visualización que deberá
practicarlo cada domingo y viernes por la mañana y durante los cinco días que
abarcan el plenilunio de cada mes. Junto con sus hermanos de grupo me ha
visualizado durante años delante de una ventana abierta, tratando de ponerse en
contacto conmigo. Esta capacidad constituye la base del siguiente ejercicio
cuyo procedimiento es:
1.
Imagine un bosque
de pinos, un arroyito susurrante, una senda ascendente y tortuosa y al final
una cabaña de madera natural, con techo bajo, en la que vivo. Usted y sus
hermanos de grupo hablan mientras caminan.
2.
Usted permanece
ante la puerta externa, y entra y escucha una voz que dice: “Ahora se halla
dentro del círculo de aquellos que hablan, y porque hablan no pueden oír la voz
del Maestro”. Permanezca allí. Escuche. Reflexione y calle.
3.
Imagine una
cortina que oculta el espacio cercano al lugar donde usted se encuentra.
Imagine que logró, con esfuerzo, guardar ese total silencio que le permitirá
escuchar una voz que dice: “Avance y entre en el círculo de quienes conocen la
Ley del Silencio. Ahora puede escuchar mi voz”. Luego imagine que obedece el
mandato, traspone la cortina divisoria y pasa a la principal habitación, en mi
lugar de retiro. Se sienta en silencio, y en reflexión contemplativa escucha.
4.
Luego, a través
del silencio e irrumpiendo en la corriente de su reflexión silenciosa, llegará
una voz que lo invita a entrar en el circulo de aquellos que viven en el
silencioso lugar secreto.
Como verá, hermano mío, insisto mucho sobre su necesidad de escuchar.
Debe ser la nota clave de su vida interna por el resto de esta existencia.
Cuando pueda escucharla, los otros dos principios a los cuales me referí
anteriormente, que rigen la vida del ashrama -Integración Grupal y Derecho
de Acceso-, tendrán para usted significados nuevos y vitales. En el círculo
de los que no guardan silencio no hay integración grupal. El Derecho de Acceso
llega a quienes conocen la Ley del Silencio.
Este ejercicio profundizará su vida, aumentará su
capacidad de servir, fortalecerá cada palabra que dirija a quienes enseñe y lo
llevara en la próxima vida a una etapa de utilidad grupal. Luego realizará
cierto trabajo que hemos planeado usted y yo.
Noviembre de
1944
Hermano mío:
Si relee las instrucciones dadas el año pasado,
creo que se dará cuenta que muy poco puedo agregar. El mandato directivo
abarcaba en una instrucción los acontecimientos del resto de su vida, como los
he previsto.
Durante años, ha vivido en un elevado punto de
tensión. El fuego ha sido la cualidad de su vida, primeramente fue destructivo,
pero en años posteriores aumentó su calor y nutrición. Creo que sabrá que el
sonido y el fuego están estrechamente aliados y también que los Maestros reúnen
a sus discípulos en sus Ashramas cuando emiten su sonido y el fuego interno ha
consumido totalmente las barreras que se interponen entre el alma y la personalidad.
Entonces su sonido puede unirse sin peligro al del Ashrama, aumentando su
volumen, agregando calidad a su tono y otorgando las cualidades creadoras
necesarias.
Los próximos años serán difíciles, hermano mío. No
se inquiete demasiado por lo que pudiera suceder. Simbólicamente hablando,
podría describir su futuro así: La naturaleza del fuego será llevada a su
atención en forma más clara y esencial y constituirá el tema de su reflexión.
No infiera por lo antedicho que le indico el camino del fuego, del dolor o del
sufrimiento. No es ésa mi intención, tampoco quiero decir que en el futuro
tendrá que pasar por el fuego de la purificación. Ya atravesó la tierra ardiente
-como sus hermanos de grupo. El género humano está pasando en forma masiva por
los fuegos que preceden a la primera iniciación. Cada discípulo crea su propia
tierra ardiente; permanece en ella y, oportunamente, sale de ella para presentarse
ante el Ángel de la Presencia, en el portal de la iniciación. Éstas son cosas
del Sendero que ya conoce y no es necesario mayores explicaciones de mi parte.
Sin embargo, existe un fuego del cual tendrá que
ocuparse ahora. Lo llamaría “el fuego de la comprensión”. Está estrechamente
relacionado con la luz enceguecedora del conocimiento, pero siempre lo precede
porque destruye todos los espejismos que pueden ocultar o velar al discípulo el
punto inmediato de iluminación. Ha encarado este fuego desde el punto de vista
de la naturaleza emocional, y su mente lo ha asociado con las aguas del plano
astral, creando los símbolos de la niebla y de la bruma, inevitable resultado
de la unión del fuego y el agua. Este concepto ha condicionado su pensamiento.
Quisiera que considerara ahora el espejismo a la luz de los fuegos de la
comprensión. Llega un momento en la vida del discípulo en que debe demostrar
que sabe; adoptar la posición de que comprende, y actuar de acuerdo al conocimiento
comprendido. Definidamente es la etapa que usted ha alcanzado.
Los resultados de esta definida suposición y de la
actividad que ella inicia, son a menudo sorprendentes y pueden ser dolorosos,
siendo el símbolo del fuego, apropiado también en esta etapa.
En el futuro actúe “como si” no existieran más
espejismos y observe, hermano mío, qué sucederá. Esfuércese siempre en vivir
dentro del ashrama, el cual está aislado del espejismo, y actúe “como si” la
conciencia del ashrama fuera intrínsecamente su conciencia. Continúe en el
servicio que presta “como si” permaneciera inmóvil en el ashrama; viva siempre
“como si” todo el ashrama hubiera puesto los ojos en usted. Por el resto de su
vida haga “como si” el concepto filosófico esotérico actuara en todo lo que hace.
Esta constante percepción que personifican las dos palabras “como si”, le
traerá un nuevo empleo de la imaginación creadora.
Hace algún tiempo dije al grupo que la iniciación
era simplificación. Por lo tanto, simplifique los años que le restan,
actuando siempre “como si”. Por medio de este proceso viviente liberará los
fuegos de la comprensión. Me pregunto si le estoy poniendo en claro alguna idea
de valor. Condúzcase siempre “como si” su divina comprensión fuera perfecta, y
el resultado en su vida diaria será “como si” todos los espejismos ocultos y
todos los velos que engañan y ocultan, no existieran. El discípulo actúa “como
si” fuera iniciado, y luego descubre que “como un hombre piensa en su corazón
así es él”, porque el corazón custodia el poder de la imaginación. La
imaginación es liberada a la actividad creadora cuando el discípulo, actúa
“como si” fuera el alma en plena expresión, “como si” el Maestro fuera siempre
consciente de las actuaciones de Su discípulo, “como si” deambulara consciente
y totalmente liberado. Estas dos palabras le traerán liberación y felicidad.
La tendencia de su vida y servicio se han
establecido. No trate de cambiarlas. El conjunto de conocimiento que acumuló en
esta vida es muy real. Sin embargo, extraiga de esa antigua reserva de
sabiduría, no del depósito del conocimiento, lo que necesita para su trabajo.
Profundice su meditación e intensifique el silencio interno dentro del cual es
deseable que usted viva. Piense humildemente, hable sabiamente y trabaje
incesantemente. La oportunidad actual es grande para los discípulos de todas
partes y los poderes a su disposición son más vitales que nunca. Vincúlese
conmigo cada día y cuente con el apoyo de mi amor.
Agosto de
1946
Mi amigo de muchos años:
Sé que le causará aflicción el cese de nuestra
fraternidad externa (no la interna); recuerde que la fraternidad externa fue
sólo el signo de una fuerte, inquebrantable y vital fraternidad interna. La
relación interna del grupo, conmigo, con el Ashrama y mutuamente, es tan fuerte
como siempre; no fue en manera alguna alterada. Por el verdadero progreso
alcanzado al liberarse del espejismo, tal fraternidad puede ahora ser más
íntima. Llego a usted con más facilidad que antes. Le digo esto porque sé que
lo tranquilizará y no se aprovechará de ello. Cuanto más penetra un discípulo
en el Ashrama, menos necesidad tiene de ponerse en contacto con el Maestro;
llega a comprender la amplitud de las responsabilidades del Maestro y valora
con más exactitud su relativa o poca importancia. Entonces se somete a la
“sustentadora aura del Ashrama”.
En las dos últimas comunicaciones tuve la
impresión de que ya le había dado la suficiente enseñanza para el resto de esta
vida. Lo insté a que se adhiriera firmemente a los hábitos espirituales
adquiridos. Raras veces se pone suficiente énfasis sobre la necesidad de
estabilizar el ritmo espiritual y a menudo se insiste demasiado sobre lo nuevo
y el progreso. Sin embargo, los discípulos tienen que aprender a transformar
sus hábitos espirituales en respuestas instintivas espirituales, analogía
superior de las reacciones animales instintivas con las que estamos familiarizados.
Una vez logrado, el discípulo podrá confiar en que automáticamente hará o dirá
lo correcto; lo más importante aún es que el Maestro podrá contar y saber que
puede depender de él. Entonces se le permite “actuar en el Ashrama sin
impedimentos y cumplir fielmente el Plan”. Que esto sea su objetivo para el
resto de su vida, de manera de expresar (en la próxima) desde la niñez, el
camino del discípulo.
En mi última instrucción le di el mandato de que
actuara como si el ideal establecido ante usted fuera una realidad
lograda. Esta actuación de como si, es una de las prácticas más
esotéricas. En realidad presupone que a la personalidad común se le ha impuesto
un cambio de comportamiento, como la aspiración más elevada que ha podido
captar. Este mandato no tiene el mismo significado que el axioma “como un
hombre piensa en su corazón, así es él”, mandato que, si se aplica
correctamente, impone el control mental sobre la personalidad, afecta al
cerebro y, por lo tanto, a los dos vehículos inferiores. Para el discípulo, el
comportamiento de como si introduce un factor más elevado que el del
pensamiento; involucra el constante esfuerzo de vivir como si el alma
(no la mente, pero por intermedio de ella) controlara constantemente y fuera el
aspecto predominante de la expresión.
Esto puede involucrar una reflexión más profunda
sobre el alma y su relación con la personalidad, pero es mucho más que eso.
Cuando se la aplica correctamente necesita que el alma controle acrecentada y
automáticamente al entero triple hombre inferior. Le daré seis temas para la
meditación, erigidos alrededor de la idea como si. Abarcarán el trabajo
de un año. Quisiera que tome estos temas y los considere detenidamente durante
tres años. Al finalizar ese período quizás quiera repasar el trabajo en un nivel
más elevado y con una finalidad más profunda:
1.
Entone el OM
inaudiblemente tres veces, una como persona física, otra como persona
emocional y otra como mente. Luego pronuncie el OM como alma.
2.
Temas para la
meditación reflexiva:
a.
¿Qué sucedería en
su vida si actuara realmente como si el alma emitiera el OM?
b.
Si realmente
pensara como si la mente fuera el instrumento del alma, ¿qué líneas de
pensamiento tendría que eliminar, cultivar o expresar?
c.
Si vive en forma
realista como si el alma fuera visible en su vida diaria, ¿qué le
sucedería al cuerpo astral?
d.
Siempre que la
teoría del como si controlara su cerebro físico y por lo tanto sus
actividades diarias, ¿de qué manera alteraría su modo de vivir? (Esta pregunta
no es la misma que la del punto a.)
e.
¿Comprende con
claridad la diferencia entre “así como un hombre piensa...” y los métodos de proceder como si?
¿En qué difiere su aplicación?
f.
¿Qué cualidades
demostraría su mecanismo o personalidad particular si actuara como si
estuviera arraigado en el ashrama y no simplemente en la periferia? Responda
con claridad, y sea extremadamente personal al analizar la situación.
3.
Luego, como si
permaneciera conscientemente ante su Maestro y estuviera definidamente
consciente de mi presencia, dedíquese a servir al ashrama durante esta vida y
la siguiente.
4.
Pronuncie la
Invocación emitiendo el OM después de cada estrofa.
5.
Entone el OM en el
punto más elevado posible de la conciencia.
Luego, hermano mío, siga su camino en paz,
sabiendo que el fermento de las energías vivientes que posee le permitirán
actuar como si fuera el alma. Esta sería una creciente experiencia consciente.
Sepa también que yo, su Maestro y amigo, seré consciente de ello. Mi amor lo
circunda y el vínculo permanece intacto.
R. V. B.
Septiembre
de 1943
Es una gran satisfacción, hermano mío, verlo
actuar nuevamente como miembro reconocido de mi grupo de discípulos. Usted y
yo supimos siempre que el vínculo era indisoluble y que el intervalo del
trabajo interno y el período en el cual agotaba el karma (engendrado hace
muchos años) fue necesario y fructífero. Es de gran valor para el alma que la
personalidad reconozca conscientemente la actividad del karma y se dedique a
dar fin a los efectos derivados de relaciones anteriores con el objeto de
finalizar esa relación. Los discípulos deben recordar que, cuando es conocida
la relación kármica en el plano físico y se emprende la acción necesaria, se
presentan dos Posibilidades, las cuales dependen de que el karma sea
momentáneo o que la relación sea perdurable. Una de las posibilidades es la
identificación espiritual, entonces la relación nunca puede ser interrumpida y
la transacción termina en forma totalmente correcta, mediante la total cesación
de la relación. Estos períodos de decisión y adaptación son muy difíciles,
pero en forma curiosa, cuando el discípulo mantiene internamente una actitud
correcta (aunque confusa), raras veces decide él. La vida, la circunstancia,
los eventos o las personas, se hacen cargo de la situación y -aferrándose a su
alma- el discípulo permanece firme hasta que desaparece el problema o la
relación.
Ahora está dentro de mi Ashrama, teniendo un
conocimiento más claro y una fe más sólida. Un servicio más pleno se abre ante
usted -servicio que puede prestar en el lugar en que está y a pesar del
vehículo físico que en ciertos momentos le acarrea molestias y dificultades.
No permita que la limitación física lo controle indebidamente, sino recorra
valientemente el Camino Iluminado a pesar y por causa de los problemas y las
dificultades. Perdone el giro que le di a esta antigua fraseología.
El vínculo entre usted y A.A.B. se estrecha cada
año y esto usted lo ha reconocido internamente. Mucho puede hacer para
ayudarla, porque confía en usted y necesita su ayuda. El trabajo de ella es
cada vez más pesado, su salud está seriamente quebrantada y las necesidades
del mundo la presionan más de lo que ustedes podrán jamás creer por muy cerca
que estén de ella. A.A.B. valora su colaboración y usted puede hacer mucho para
interpretar el trabajo que proviene de mi Ashrama y ayudar así a las almas que
buscan la luz. Lo exhorto nuevamente a que haga este trabajo.
La meditación que le pediré practicar tiene el
carácter de un acto de servicio. En nada le concierne a usted, pero sí a algo
que está cerca, muy cerca de mi corazón. Le pediría que tome el nuevo libro El
Discipulado en la Nueva Era, y medite cada día sobre su significación, su
utilidad y su valor educativo en este período de posguerra. Léalo
cuidadosamente, aunque conoce mucho de lo allí expuesto; construya una forma
mental del mismo y véalo distribuyéndose hasta los mismos confines de la
Tierra. Este libro, si es correctamente distribuido, puede actuar como gran
imán, atrayendo personas de todo el planeta a los Ashramas de los Maestros,
aumentando el poder de quienes trabajan para la humanidad y acrecentando
también su número. Además deberá imponerse por medio de la meditación y usted
puede ser un poderoso punto focal en los planos internos para tal proceso de
meditación, si lo desea. ¿Querría, hermano mío, unirse a mí en el lanzamiento
de este libro para que siga su curso de servicio? Sé que prestará este servicio
a quienes buscan la Luz y a mi, porque soy uno de los distribuidores de Luz.
Su vida debe estar cada vez más dedicada a prestar
este tipo de servicio; conducirá al establecimiento de líneas de relación, las
cuales, en vidas posteriores, serán menos tenues y se manifestarán como el
núcleo de ese grupo que cada discípulo comienza a reunir a su alrededor, antes
de formar su propio ashrama en una vida aún posterior. Por eso la cuestión de
la radiación y el magnetismo se funda en el método jerárquico de trabajo. Un
discípulo se hace espiritualmente magnético y su radiación comienza a hacerse
sentir, cuando inevitablemente la cabeza y el corazón se relacionan
conscientemente. Gradualmente ese magnetismo y esa radiación hacen sentir su
presencia en el medio ambiente del discípulo y evocan respuesta de los demás.
No sólo eso, sino que la vibración magnética y radiatoria atrae la atención del
Maestro y el discípulo encuentra su camino al ashrama en la línea o el rayo de
su propia actividad radiatoria, afín al ashrama. Con el entrenamiento
intensificado, allí recibido, hace que sea más espiritualmente eficiente y
“esotéricamente atractivo” en el mundo de los hombres. Debe continuar su tarea
de reunir aquellos a quienes puede ayudar y lo reconocen como auxiliador y guía
elegido. De este modo se forma un ashrama -cada uno en su propia vibración de
rayo y cada uno consagrando su tiempo y muchas vidas para la decisión y la
irradiación. Actualmente hay muchos discípulos como usted en entrenamiento, a
fin de manejar esta fase del trabajo jerárquico entre los hombres. Podría
decirse que éste es el móvil subyacente y el propósito jerárquico de la
Escuela Arcana. Todo discípulo de mi ashrama debería ser consciente de que
esta vida y la siguiente están destinadas a formar su propio grupo. Este libro
está destinado a ayudar en este proceso, y sobre este aspecto le pediría que
ayude durante la meditación.
Le daré ahora seis enunciados que pueden
constituir seis pensamientos simientes si lo desea, sobre este tema particular
durante el próximo año:
1.
La vida del
ashrama palpita. Su radiación penetra hasta en la lobreguez y la oscuridad
externas; dentro de ese haz de luz aparecen uno por uno y solos, los aspirantes
que esperan.
2.
Por ese haz llega
el discípulo hacia el punto central de luz, el Maestro en Su Ashrama. El
Maestro espera. No va hacia él, sino que silenciosamente irradia.
3.
El discípulo
atraviesa la puerta del Ashrama y permanece ante el Maestro de su vida. Sabe
que él mismo es un alma. Sabe que ahora su mente y todos sus fuerzas naturales
inferiores deben irradiar la luz adquirida.
4.
A medida que los
discípulos encuentran uno por uno su camino al Ashrama y a la Luz central, esa
luz se intensifica. La radiación del Ashrama aumenta con gran intensidad. El
pequeño haz de luz enfocado en el corazón del discípulo, dirigido por su ojo,
penetra a su vez la oscuridad externa, y todos los que esperan ven.
5.
He ocupado el
lugar que me corresponde en el Ashrama. Mi pequeña luz se fusiona y mezcla con
la luz mayor, porque así puedo servir mejor. Enfrento al Maestro y sé que Su
luz y la mía son la misma. Giro y envío mi luz hacia la oscuridad para guiar
hacia el hogar a quien se ha extraviado.
6.
Concédaseme la luz
para que yo pueda brillar. Permítaseme irradiar la luz por el mundo donde
existe tiempo y espacio, crear una luz, transmitirla y hollar así el Camino
Iluminado (que es mi Yo iluminado). Penetrar en la luz y así devolver la luz a
quienes la necesitan y a Aquellos de los cuales provino.
De esta manera, mi hermano y amigo, recorra el
camino de la vida, trabaje en mi Ashrama, ayude a sus semejantes y conozca el
gozo del servicio y del sacrificio constantes.
Noviembre de
1944
Mi hermano y colaborador:
Su vida espiritual se ha profundizado durante el
último año y su luz dentro del Ashrama es más brillante. Creo que es justo
decírselo para alentarlo. La soledad de su vida justifica a veces reforzar toda
confianza espiritual que pueda poseer. Los discípulos deben aprender que su
estado espiritual no evoca siempre una vida de violenta actividad externa.
Personas como usted, impedidas por un cuerpo débil y las limitaciones del
karma, deben triunfar donde están y dentro de la circunferencia de una esfera
física algo limitada. Allí -sin ningún estímulo externo- el discípulo, por sí
solo, se convierte en un punto focal de poder. Entonces su influencia puede
extenderse a puntos inesperados y a menudo desconocidos para él. Antes de dar
un destacado paso adelante, que no se debe únicamente al progreso normal de un
aspirante persistente, con frecuencia el alma del discípulo lo obliga a ir a un
lugar silencioso, donde siente inclinación y tiene tiempo de profundizar y de
integrarse más conscientemente en el Ashrama, para enfocarse con la definida
intención de trabajar con materia mental, bajo una impresión clara e interna.
Esta es ahora su oportunidad.
Pero, hermano mío, para que sea definidamente
efectiva y obtenga un verdadero y real beneficio de la oportunidad, el discípulo
debe acostumbrarse a no concentrarse totalmente en su vehículo y medio
ambiente físicos. Observe que no digo descuidar la concentración. Es su sendero
y destino en la vida entrar en lo que se ha llamado “el camino superior”; debe
aprender en esos niveles y vivir constructivamente allí, sin reducir la
efectividad de la vida normal práctica, en el plano físico.
Quizás se pregunte ¿con qué fin específico? Sabe
que ese modo de vida diaria no debería ni debe durar varias vidas, porque la
meta así expresada hace cada vez más activo su servicio externo y la forma en
que lo presta. Sin embargo, recordará, hermano mío, que hay momentos en que el
Maestro, técnicamente hablando, entra en un estado de conciencia que llamamos
“samadhi”. Esto significa que por un tiempo establecido y calificado, abandona
el triple vehículo inferior que creó y “viaja en la conciencia a esos niveles
en los cuales el aspecto espíritu puede comunicarse con Él, donde la fuerza de
la Tríada espiritual puede reestimularlo y revitalizarlo”. En estos niveles Su
visión es renovada y Él extrae de la fuerza de Shamballa -de acuerdo al grado-
la inspiración (hablando también técnicamente) para un nuevo ciclo de
servicio. Esto requiere que se ausente o retire durante varias horas, como se
cuentan en la Tierra, de Su cuerpo de manifestación. En el caso de un discípulo
en entrenamiento, el verdadero “samadhi” no es posible. Los ciclos de silencio
obligatorio y de retiro consciente de la presión de la vida diaria en el mundo
de los negocios y de los hombres, deben ser de gran extensión, aunque -a
medida que se progresa- estos períodos son cada vez más breves. En una vuelta
inferior de la espiral, el ashrama es para el discípulo lo que los atrios de
Shamballa son para el Maestro. Por esa razón, hermano mío, le di el año pasado
esa meditación especial sobre el tema del ashrama. Confío en que la siguió
cuidadosamente.
El objetivo de esta vida de intervalo y
experiencia y algo drástica y obstaculizadora, y además de frustración
repetida, es adaptarlo a una vida posterior (la próxima, si se beneficia por
la oportunidad presentada) para transferirlo al Ashrama del Maestro K.H.. Como
sabe, una de las tareas que emprendí en este momento de crisis mundial fue
aliviar a varios de los Maestros de la tarea de instruir y vigilar a Sus
discípulos más jóvenes. Los discípulos mayores y aquellos que se denominan
discípulos mundiales, mantuvieron su posición en los Ashramas más antiguos y
poderosos. Uno de estos discípulos mayores, A.A.B., como bien sabe, me ha
ayudado en esta tarea. Comprendí también la preparación de ciertos discípulos
que nunca estuvieron en el Ashrama de los Maestros K.H. o M., de manera que
pudieran ser transferidos de mi Ashrama al de Ellos, y entre todos se
encuentra usted. Ésta es en su caso la principal razón de que existan sus
actuales circunstancias.
Otra razón fue que hizo una gran transferencia de
energía desde el centro sacro al centro laríngeo, y ésta es una de las causas
de su actual condición física, pero sólo una de ellas, hermano mío. Una
transferencia y centralización de los fuegos inferiores a un centro superior,
causa a menudo dificultades en el cuerpo físico; agradezca que así haya sido,
porque la centralización en uno de los cuerpos más sutiles es mucho más difícil
de manejar.
Lo antedicho es un claro enunciado de la meta que
tiene ante sí y también la corroboración de muchos pensamientos que han surgido
en su mente. Puede ahora eliminar toda duda respecto al futuro, ¿no es verdad?
Allí donde reside puede ahora aplicar en forma nueva y fresca el poder creador
de la mente y emplear la pluma con más poder y dinamismo.
El enunciado que antecede le proporcionará también
el necesario incentivo para el resto de su vida; no necesita instrucción mas
detallada de mi parte -salvo que su progreso sea tan importante que me obligue
a vigilarlo más de cerca. Eso también queda en sus manos. Recuerde que no lo
apremio para que arremeta adelante más intensamente, pues tengo muy en cuenta
su condición física.
Sin embargo, hay algo que debe vigilar
atentamente. Como bien sabe y le dije hace algunos años, usted tiene un
indebido número de rayos en determinado línea, por lo tanto, su equipo de
energías no está bien equilibrado, y deberá equilibrarlo antes de poder entrar
en el poderoso Ashrama de K.H.. El poder de un Ashrama lógicamente depende del
estado, el grado y la experiencia del Maestro que Se halle en su centro o
corazón. Cuanto más avanzado es el Maestro, mayor energía shambállica afluirá
al Ashrama, siendo el Maestro K.H. un Chohan y uno de los Maestros principales
(después del Cristo), que puede “penetrar a voluntad en los atrios de
Shamballa”. Los Maestros de grado análogo al mío pueden hacer contacto con
Shamballa sólo en períodos ya determinados y uno de los objetivos de nuestro
entrenamiento es alcanzar una relación más estrecha con el Cristo y, por Su
intermedio con el Señor del Mundo. Por consiguiente, los Ashramas de los cuales
somos responsables yo y los Maestros de mi mismo grado, no son tan poderosos.
Será necesario que aplique más fuerza de primer
rayo a su experiencia externa; además deberá crear esas condiciones que le
permitirán ser y trabajar como personalidad de primer rayo en la próxima
encarnación. Para realizarlo le sugeriría que estudiara las instrucciones que
le di el año pasado a I.S.G-L, donde le transmití seis enunciados sobre este
misterioso y sagrado centro denominado Shamballa. Para la meditación de este
año, tome el tercer enunciado y reflexione profundamente sobre él, relacionándolo
con el sexto, y esfuércese por comprender a ambos. Podrá hacerlo por medio de
la clave contenida en la primera frase de la meditación que le asigné en esa
misma serie. Si comprende realmente estos tres enunciados hallará que contienen
el método por el cual puede ponerse en armonía con la fuerza shambállica.
Ningún discípulo podrá hacerlo si no ha tendido previamente un tenue hilo por
el cual podrá algún día llegar a esos niveles sublimes donde se desempeñan el
Logos planetario y Su Concilio. El primer paso que usted debe dar consiste en
responder a la energía de primer rayo; luego la utilizará consciente y
constructivamente -sin aplicar su aspecto destructor-, y aprenderá así a
emplear la energía de primer rayo como un canal de acercamiento, aunque sea en
una etapa muy posterior.
Si reflexiona sobre los tres puntos mencionados
bastarán para su trabajo de meditación durante el año y podrá obtener grandes
beneficios. Sin embargo, practique los domingos la meditación que le di el año
pasado, dedicándole treinta minutos, estableciendo todas las semanas un vínculo
más estrecho conmigo y mi Ashrama. Mi Ashrama podrá denominarse puerta de entrada
para el Ashrama del Maestro K.H.; algún día la atravesará y pasará a ese centro
más elevado y poderoso.
Agosto de 1946
Hermano mío:
Se ha beneficiado grandemente debido a la atención
que le ha dedicado a mi última instrucción; también realizó un buen trabajo
creador al ayudar a A.A.B.. Aunque no estaban involucrados sus propios rayos,
le sugerí que temporariamente trabajara en líneas de primer rayo, pues le
otorgarían mayor fortaleza y el aspecto Voluntad se expresaría más
definidamente. Habrá comprendido que fue necesario un mayor desarrollo de su
voluntad y la obtención de una fuerte determinación y gran comprensión, antes
de pasar al Ashrama de K.H.. Esta transferencia tendrá lugar oportunamente,
pero usted todavía no está preparado para soportar la fuerte presión de
Shamballa que se experimenta siempre en el Ashrama de un Chohan, del cual el
mío, como sabe, es un Ashrama subsidiario.
¿Por qué lo dirigí hacia el aspecto voluntad
cuando ambos Ashramas son de segundo rayo y usted es predominantemente
discípulo de segundo rayo? Los ashramas subsidiarios se ocupan de las cualidades
de rayo cuando están activos y prestan servicio, mientras que los ashramas
mayores se ocupan siempre de la voluntad en acción, por medio de las
cualidades de rayo. Esto es posible porque quienes presiden los ashramas
mayores han recibido la sexta iniciación; los ashramas como el mío están dirigidos
por un Maestro o Iniciado de quinto grado.
Fue necesario intensificar grandemente su estudio
sobre la naturaleza de la voluntad. Las ideas del discípulo respecto a este
tema generalmente están muy lejos de la realidad; la comprensión de la
voluntad es un asunto progresivo y los discípulos de todos los rayos deben
llegar a comprender la actividad de la Voluntad a medida que avanzan.
Quizás obtendrá una idea de lo que quiero darle a
entender respecto al trabajo llevado a cabo en el Ashrama de un Maestro o de un
Chohan, si medita sobre las palabras: Buena Voluntad y Voluntad al Bien. Se
considera que la buena voluntad cualifica la vida en todos los Ashramas
presididos por un Maestro de Sabiduría; la Voluntad al Bien se desarrolla y se
comprende en los Ashramas de Aquellos que han obtenido una realización aún
mayor. Buena voluntad concierne al Plan, mientras que voluntad al bien, al Propósito.
Además, en esta misma conexión tenemos Visión e Iluminación. Aquí hay una
insinuación vital para todos ustedes respecto a la diferencia de trabajo en
ambos ashramas.
Puede, si lo desea, elaborar también la misma idea
vinculando los tres vehículos periódicos, descubriendo una tercer palabra afín
y descriptiva para formar una imagen correlativa y educativa.
1.
Vista
................................. Visión .................................
Iluminación
2.
Acción
.............................. Plan .....................................
Propósito
3.
Autovoluntad
.................... Buena Voluntad .................. Voluntad al Bien
Observará que la creación de combinaciones
similares de palabras espiritualmente explicativas es un valioso ejercicio.
Con lo antedicho no infiero, hermano mío, que su
voluntad es débil. Constantemente va dirigida a lo bueno y a la Jerarquía. Pero
el empleo de la voluntad espiritual para afectar y dirigir los asuntos de la
personalidad es algo muy diferente; es aquí donde debe conocer la acción
directa de la voluntad del alma cuando enfrenta las oportunidades y las crisis
de la vida. Por lo tanto, practique la meditación delineada más abajo. Conoce
bastante sobre el proceso de meditación para aplicarlo en el transcurso de los
años a su propia reflexiva norma de vida, a medida que usted produce
gradualmente resultados y ahonda más el tema de la voluntad.
1.
Entone el OM
conscientemente como:
a.
El cuerpo físico,
empleando el cerebro como centro de dedicación.
b.
El cuerpo astral,
“elevando el corazón al Señor”, ignorando en realidad la existencia del cuerpo
astral.
c.
La mente,
orientándola directamente hacia el alma.
2.
Entone el OM tres
veces, como alma, inundando con luz y amor al triple instrumento.
3.
Procure que la
personalidad exprese durante algún tiempo la buena voluntad.
4.
Nuevamente centre
la conciencia en el alma, orientando a su personalidad fusionada con el alma,
hacia la Tríada espiritual. Esto requerirá el empleo de la imaginación, hasta
hacerlo una realidad.
5.
Luego tome
correlativamente los temas siguientes como reflexión meditativa, uno por mes, y
cuando los haya hecho todos, repita la secuencia:
a.
Desde el centro
donde la Voluntad de Dios es conocida.
b.
Que el propósito
rija a las pequeñas voluntades de los hombres.
c.
El propósito que
los Maestros conocen.
d.
El propósito que
los Maestros sirven.
e.
Que la Luz
restablezca el Plan en la Tierra.
f.
Que el Amor
restablezca el Plan.
g.
Que el Poder
restablezca el Plan en la Tierra.
h.
Que se cumpla Su
Voluntad en la Tierra así como en el Cielo.
i.
Desde ahora hasta
la eternidad, me dedicaré a cumplir Su Voluntad.
6.
Entone el OM tres
veces inaudiblemente.
Acuda a mí cuando usted quiera, y sólo cuando es
necesario. Las palabras “cuando usted quiera” tienen una significación oculta.
En el caso de un discípulo que, como usted, alcanzó la etapa del contacto
ashrámico, es imprescindible el empleo de la Voluntad cuando es necesario
llamar la atención del Maestro. Su vínculo conmigo permanece intacto.
Noviembre de
1948
Mi amigo y hermano:
Tengo relativamente poco que decirle este año, en
que establezco un “contacto de reconocimiento” con todos los que están
afiliados activamente a mi Ashrama. Las circunstancias de su vida son de índole
tal, que puede manejar sus asuntos eficientemente y resolver sus crisis,
enfrentando, por lo tanto, un estado de cosas poco común en la vida del
discipulado. Se le ha concedido un intervalo donde puede perfeccionar el
trabajo que lleva a cabo para las almas individuales, por eso recibió una
preparación completa. Quisiera que reflexione profundamente sobre estos
conceptos.
Cuando llegó a la edad de la comprensión, usted ya
no actuó en esta vida como miembro de su raza; los lazos familiares no lo
ataron en forma posesiva, aunque haya estado siempre en contacto con los
parientes; asimiló la Sabiduría Eterna sin dificultad alguna y durante muchas
décadas ha servido conscientemente a la Jerarquía; brinda una ayuda real a
A.A.B y sé que le pedirá que intensifique la naturaleza de esa ayuda, aunque no
la acreciente... Su mala salud ha constituido un obstáculo, pero no lo es en
realidad en su caso, sino que tiene una finalidad destacada y definidamente
planeada, a fin de que el discípulo aprenda ciertas lecciones de desapego y,
perciba ante todo -a medida que aprende-, la poca y relativa importancia de la
forma. Estas cosas ya las pasó y se le presentaron estas lecciones para que las
asimilara; ahora debe prestar un servicio esotérico muy profundo, y lo prestará
allí donde usted se halla.
Como habrá observado, hermano mío, su vida es
rica, plena y libre y promete serlo aún más. Debe aceptar las limitaciones del
cuerpo físico, que no aumentarán hasta que llegue la vejez, tratando al mismo
tiempo de ignorar ese cuerpo para que no haga impacto alguno sobre su
conciencia, ni lo restrinja, e impida prestar el servicio al cual se ha
consagrado.
Ha progresado más allá de las etapas de las
meditaciones establecidas y de las fórmulas definidas; ahora debe comenzar todos
los días de su vida un período cada vez más profundo de reconocimiento
espiritual, período en el cual deberá hacer cuatro cosas:
1.
Reconocer que su
propia alma
a.
es una con el alma
de los hombres y
b.
que cumple
firmemente el propósito de su vida.
2.
Reconocer el
ashrama al que está vinculado y al grupo de colaboradores con los cuales
decidió colaborar.
3.
Reconocerme a mí
como su Maestro, D.K., mediante un fugaz pensamiento y amor.
4.
Reconocer que su
personalidad es un servidor divino.
Si sigue este procedimiento, aparentemente tan sencillo, por la mañana y
por la noche antes de dormirse, descubrirá una renovada dedicación y
vislumbrará profundamente otro estrato (si así puedo denominarlo) de la verdad
esotérica y de la conciencia divina.
Estamos eternamente vinculados como trabajadores
de la Jerarquía una, guiados por el Cristo y Su Sucesor, en un lejano siglo.
Confíe en esto, hermano mío, y siga adelante con mi amor y bendición.
S. C. P.
Agosto de
1940
Hermano mío:
A menudo no sé cómo abordarlo, porque es
extremadamente sensible a la crítica y a que nadie lo ama y comprende. Su
primera reacción es un intenso dolor, porque teme y cree que yo no lo
comprendo. Ello se debe a que en los niveles mentales se identifica totalmente
con su objetivo espiritual -identificación verdadera, sincera y duradera. Se
inclina a creer que ya es lo que quiere ser, lo cual es algo imposible
si la ley del progreso logrado tiene algún valor. Su resentimiento por la
crítica (resentimiento agudo que le produce espejismo) no se funda en el
orgullo por una realización imaginaria, sino es más bien un violento
resentimiento por el fracaso. Usted agrega a mis sugerencias su autocrítica y
así se produce el espejismo. Recuerde que establecer contacto con discípulos
más avanzados y experimentados produce siempre un estímulo. Ese estímulo es
aplicable a cualquier espejismo innato y también a su vida espiritual.
Su segunda reacción consiste en aceptar
silenciosamente la crítica o las sugerencias (una vez que ha pasado la crisis
emocional) y realiza un esfuerzo silencioso para cambiar lo indeseable y
obtener el progreso deseado.
¿Recuerda si alguna vez (al empezar a leer mis
instrucciones) no le produjeron una perturbación en la conciencia? Yo no la
recuerdo, tampoco viene a mi mente ningún momento en que usted no haya visto
las cosas con más claridad ni se haya beneficiado con mis palabras.
Hago esta declaración con la esperanza de que no
perderá ahora el tiempo en reacciones de inútil autodefensa, y que en bien de
su grupo de hermanos vea en forma directa lo que amorosamente trato de
aclararle.
Nada tiene tanta importancia en estos días, en que
el grueso de la humanidad se halla en una situación tan angustiosa, como ayudar
a liberarla a costa de cualquier sacrificio personal. Muchas personas
actualmente se sienten tentadas a evadir todas las cuestiones y hallan en su
tarea diaria, en sus responsabilidades kármicas y en sus reacciones emocionales
cierta satisfacción como vía de escape a la acción directa y práctica en bien
de la humanidad. Se preocupan inútilmente de sus propias cosas -a fin de no
pensar ni darse cuenta-, eludiendo inconscientemente todo aquello que aumente
su responsabilidad actual. Cuando hablo de reacciones emocionales me refiero a
la aflicción, al dolor y a la ansiedad engendradas, debido a que los seres
queridos residen en países sitiados u ocupados. Por eso usted y miles de
personas naturalmente sufren, siendo ello casi inevitable, aunque puede ser
controlado. Me refiero, en realidad, al interés y a la ayuda constuctiva en el
plano físico, y a usted le preguntaría:
¿Aplica en forma práctica su capacidad de asumir
la responsabilidad a fin de ayudar al grupo de trabajadores del mundo en todas
partes, que están tratando de absorber el dolor del mundo, dedicando tiempo,
mente y esfuerzo para poner fin a la guerra, o aliviando prácticamente, hasta
donde le es posible, la angustia mundial y satisfacer las necesidades físicas
de los desventurados? Probablemente esté usted haciendo algo práctico.
No dispongo de tiempo para investigar sus actividades diarias. Un símbolo fulgura
en el corazón de todos los que sirven a sus semejantes y eso es lo que
buscamos, y cuando lo descubrimos nos indica la existencia de un servidor del
mundo. Este símbolo debería verlo fulgurar con mayor frecuencia. Sirve con
lealtad a aquellos a quienes ama. Agradezco en nombre de K.H. y el mío, lo que
hizo por A.A.B., y nuevamente le pido que continúe a su lado. Pero otra vez
pregunto: ¿Hace algo práctico para aportar su cuota de esfuerzo a la necesidad
mundial actual? Debido a que dedica su esfuerzo creador a las suntuosidades de
la vida, debe contrarrestarlo con una actividad de análogo poder -también en
el plano físico-, sirviendo a sus semejantes. Ésta es mi primer pregunta.
La segunda: ¿Cree que se ha liberado algo más de
los lazos de ese grupo que nosotros consideramos básicamente egoísta y
autocentrado, denominado clase social? En mi última instrucción le dije en
relación con esto, que progresaba, y creo que se va dando uenta de sus propias
reacciones al respecto. Debería dedicar tiempo, atención y trabajo a la
humanidad y no al grupo de las así llamadas personas cultas, en las líneas
creadores que ha elegido -en las que está empeñado ahora. ¿Cree que se ha liberado
algo más del temor a lo que pueden decir o pensar, o aún se deja llevar por el
masivo autointerés de ese grupo de hombres y mujeres que vive preocupado por
las posesiones, las amenidades sociales y creen que hacer algo para la Cruz
Roja demuestra adecuadamente su utilidad? Usted, conjuntamente con otros, se
niegan a identificarse y a interesarse por algún sector, excepto aquel que les
ha deparado el destino o su ambición, y esto constituye con frecuencia un
obstáculo para el verdadero desarrollo espiritual. Este es un problema y se
necesitan años para saber cuál es el interés humano general. Es
desagradable ser considerado “un tonto en nombre de Cristo”, y, hermano mío, la
alta sociedad es una de las más crueles del mundo. Hay que desafiarla para su
propio bien, a fin de que despierte.
Aprenda a mantenerse libre y sin temor y, como
alma, incluya a todos aquellos con quienes entra en contacto dentro de la vibración
dinámica de su personalidad dirigida por el alma. Trate de sintonizar la
necesidad mundial mentalmente, no emocionalmente; incluya durante la meditación
aquello que puede ser de ayuda práctica en esta abrumadora emergencia mundial.
En la actualidad el problema de todos los discípulos consiste en llevar a cabo
con éxito la actividad propia de la tarea elegida como ciudadano competente y
vocacional en la vida y, no obstante, y al mismo tiempo, llevar a cualquier
precio una vida práctica de servicio, que no es el deber o el dharma del
hombre común. A éste le basta triunfar en el plano físico según se dice,
dejando para un posterior ciclo de vida el desarrollo de una vida interna más
dinámica e incluyente. Todos los discípulos tienen estos dos objetivos, uno
externo y otro interno, más una expresión integrada y designada. En su caso la
situación ha sido designada particularmente por el alma, a fin de erigir el
puente necesario entre su poderosa naturaleza astral y su intuición
definidamente iluminada. Esto se lo indiqué hace algunos años.
El mundo de la competencia comercial y la lucha
por mantener la posición financiera exigen todos los recursos de su mente
inferior, y esto fortalece y lleva su mente a una efectividad práctica. Por lo
tanto, el proceso consiste en una destacada técnica a fin de integrar el alma y
la personalidad. Este mismo proceso, cuando se trata del ciudadano común,
produce la integración de la personalidad -lo que podríamos denominar la
integración descendente. En el caso de un discípulo como usted, produce
la integración ascendente, que reorienta definidamente las fuerzas de
la vida e incita al centro laríngeo a iniciar una actividad creadora.
Le daré una breve meditación personal que lo
ayudará en este desarrollo y aumentará su visión, su servicio efectivo y su
utilidad. En forma breve y dinámica practique antes de la meditación
grupal lo siguiente:
1.
Un rápido acto de
alineamiento ascendente.
2.
Un momento de
atención equilibrada.
3.
Entone el OM como
alma.
4.
Detenga la
afluencia descendente de la energía del alma y fusiónela en niveles mentales
con la aspiración ascendente de la personalidad. Mantenga la conciencia firme
en ese punto.
5.
Visualice una
franja de luz dorada que se extiende desde el alma -a través de la mente- al
cerebro físico. Procure ver simultáneamente un fino hilo de luz que asciende
desde el alma hacia la Jerarquía, pasando por los miembros del grupo.
6.
Exhale el OM
nuevamente y vea que va hacia el centro laríngeo, que se halla detrás de la
nuca.
7.
Enfoque allí la
conciencia y, al mismo tiempo, reténgala en la cabeza. Esta actividad
corresponde a la vida dual del discípulo, a la cual me referí anteriormente.
8.
Entone el OM seis
veces como alma, envíe la energía a:
a.
La mente, y
enfóquese allí.
b.
El cerebro o el
centro más elevado de la cabeza.
c.
El centro
laríngeo, y enfóquese allí.
d.
Desde ese centro
exhale imaginariamente el OM por toda la personalidad.
e.
Exhálelo después
sobre sus hermanos de grupo.
f.
De allí a la
humanidad.
Si simplemente hace esto como un ejercicio para dirigir y hacer
afluir correctamente la energía a través del centro laríngeo, descubrirá que
tiene mucho valor instructivo, y todos los aspectos de su vida como discípulo
adquirirán mayor utilidad y eficacia en el mundo y en los niveles espirituales.
Aprendió muchas cosas, hermano mío, y me complace incluirlo en mi grupo de
discípulos aceptados.
NOTA: Ésta fue la última instrucción que se
le dio a este discípulo, cuyas instrucciones personales están incluidas en el
Tomo I. La nota que aparece al final de la instrucción en la página 341, aún
tiene validez.
P. G. C.
Agosto de
1940
Hermano de antaño:
Me pregunto si llegó a comprender que la expresión
del amor de su alma constituye para usted la línea de menor resistencia, porque
el rayo de su personalidad es el séptimo -el de la consumación-, rayo que, en
el plano físico, expresa adecuadamente la forma a través de la cual puede
manifestarse el alma, cuya naturaleza es amor. Esto es particularmente fácil
en su caso porque el rayo de su cuerpo físico es también el séptimo. Por lo
tanto, la energía para la construcción de las formas desciende directamente.
Agregue a ello el hecho de que los vehículos de su personalidad pertenecen a
los rayos quinto, sexto y séptimo, que siguen en orden secuencial y establecen
un canal directo. En consecuencia (si quiere comprender realmente el mecanismo
por medio del cual debe actuar su alma) debería estudiar más detenidamente el
séptimo rayo, rayo entrante para el próximo ciclo inmediato. Los discípulos que
manifiestan predominantemente estos rayos, obtendrán un conocimiento de las
influencias, las técnicas, la mecánica y los objetivos de los rayos.
A quien no haya alcanzado el grado de discípulo
aceptado le será imposible descubrir muchas cosas. El tipo de su rayo ha de ser
bien pronunciado, pues quien investiga debe estar suficientemente evolucionado
como para haber logrado la etapa del observador desapegado. Este desapego lo
logra frecuentemente y lo ha desarrollado por medio del temperamento y el
entrenamiento. El discípulo de segundo rayo debe aprender a desapegarse y al
mismo tiempo a mantenerse esotéricamente “apegado e incluyente”, y a lograrlo
conscientemente, manteniendo dicha actitud. El discípulo de primer rayo ha de
permanecer sin apegos, aunque debe aprender el apego y dejar que en su aura
entre el entero mundo en una serie progresiva de apegos, lo cual acarrea
dificultad, porque implica aprender, por medio de paradojas, el secreto del
ocultismo.
La combinación de los rayos y los puntos de
enfoque, explican en su caso el gran interés que demuestra por los centros y su
significación, vitalización y empleo consciente. La meta de todo entrenamiento
para la iniciación es despertar la conciencia, algo similar al entrenamiento
dado a los niños a fin de despertarles la conciencia. Tal despertar se produce
mediante:
1.
La integración
........................... la coordinación del mecanismo.
2.
La síntesis
................................. la fusión de la personalidad y el alma.
3.
La apropiación
.......................... la afluencia de energía desde el alma a los centros.
4.
El despertar
............................... la respuesta de los centros a esa afluencia.
Por lo tanto, observe la secuencia de este
escalonado desarrollo como se hace en magia blanca. Por lo general los
ignorantes estudian primeramente los centros en forma objetiva, practican
ejercicios síquicos a fin de sentir realmente con los centros, que
permite al hombre ser consciente de la ubicación y cualidad de los mismos.
Luego, por medio de la meditación, hacen un esfuerzo para entrar en contacto
con el alma. Dicho orden es erróneo. Como etapa final el hombre debe llegar a
ser consciente de los centros, y esto se debe a que acentúa su alma y se
identifica con ella y no con el aspecto forma, de la cual son parte los
centros. Tenga sumo cuidado cuando imparta instrucción sobre estas cuestiones,
procurando que este punto quede bien claro; además hay otro punto sobre el que
quiero llamarle la atención. Quizás haya notado que a algunos de ustedes les
asigné meditaciones concernientes a determinados centros y su relación entre
sí. Haré esto en forma acrecentada. La mayoría de las meditaciones asignadas a
los miembros en las primeras etapas de formación de los grupos, son en
realidad meditaciones de rayo y pueden adaptarse en ese sentido y
posteriormente insertarse en ellas referencias sobre los centros, pero en esto
sólo A.A.B. tiene el suficiente conocimiento para hacer tal adaptación y las
inserciones necesarias. Le sugerí que se dirigiera y pidiera a R.S.U. que
copiara gradualmente todas las meditaciones en los próximos meses, así podría
colaborar con A.A.B. en la tarea de hacer los cambios, y clasificar las
meditaciones de acuerdo a los rayos correspondientes.
Este servicio y esta expansión de la enseñanza son
muy importantes y deberán constituir un servicio para usted y R.S.U. en
colaboración con A.A.B.. Las meditaciones clasificadas y el conocimiento
obtenido, proporcionarán el aspecto práctico de la enseñanza que en el
futuro impartirá la Escuela Arcana en los cursos avanzados Cuando haya
terminado la guerra -siempre que ésta llegue a su fin, según el deseo de la
Gran Logia Blanca- muchas personas evidenciarán estar en condiciones de recibir
este entrenamiento avanzado y ustedes, como grupo, deben prepararse para ello.
Quizás se pregunte por qué me ocupo de estas cosas
en mi instrucción personal. Simplemente, hermano mío, para que usted pueda
ayudar en la preparación del futuro desarrollo de la raza humana y además
-debido a su entrenamiento y al campo de trabajo de su vida diaria- está
equipado para impartir esa medida de conocimiento técnico que garantice la tan
necesaria sensatez y elimine toda extravagancia fantasiosa en la enseñanza que
se dará sobre los centros y su desarrollo. Debe recordarse que los sistemas nervioso
y glandular son la evidencia de los centros y los tres deben estar siempre
relacionados si la ciencia moderna quiere apreciar y adquirir el nuevo
conocimiento.
Respecto a usted, hermano mío, sólo tengo una
palabra. Profundice su comprensión y recuerde que, debido a que dos de sus
rayos pertenecen a la primera línea de energía saliente, debe evitar
cuidadosamente todo distanciamiento. Este es el primer paso hacia el
aislamiento. Los discípulos deben recordar que cualquier acentuación excesiva
de las energías que rigen a la personalidad, sienta las bases para la
naturaleza forma en la próxima encarnación. En su caso, por ejemplo, el
énfasis puesto indebidamente en esta vida en la quinta y séptima líneas de
fuerza, podría producir una naturaleza forma muy peligrosa en su próxima
encarnación -que probablemente daría lugar a una personalidad de primer rayo
con una mentalidad de tercer rayo, el cuerpo astral igual al que posee ahora de
sexto rayo y un cuerpo físico de quinto rayo. Podrá ver cuán peligrosa es esta
combinación en lo que concierne al discípulo y al problema que enfrentaría.
Aquí insinúo el método del desenvolvimiento en conexión con la responsabilidad
kármica para el futuro, insinuación que nunca se había hecho públicamente. Este
párrafo contiene mucho material para reflexionar.
El objetivo de la meditación personal que le
sugiero practicar, consiste en llevar los dos centros de la cabeza a una
creciente actividad. Es un ejercicio sencillo, pero debería practicarlo sólo
día por medio, porque ha llegado a la etapa en que logrará un desarrollo
demasiado rápido que dará lugar a innecesarias dificultades. Es un ejercicio
preliminar general, para adquirir habilidad y manipular las energías dentro del
cuerpo.
Agosto de
1942
1.
La estabilización
de su vida en las líneas establecidas es el próximo paso. Pero, hermano mío, no
se cristalice.
2.
Ya conoce el
secreto de la triplicidad. Cavile sobre ello a fin de aclarar la mente.
3.
Exprese más amor.
Posee sabiduría, por eso debe hacerla llegar a los demás en las veloces alas
del amor.
4.
Aprenda a transmutar. La
superación es más fácil, pero la transmutación más segura. Transmute.
5.
Su otra meta es
llevar la activa vida dual del discípulo. Su deber y su meta van de la mano y
debe caminar con ambos a la vez. De esta manera podrá construir el puente o
arco iris.
6.
Actúe entre los
hijos de los hombres curándolos y elevándolos, pero mantenga el equilibrio y
la amplitud de mira. Todos los caminos son buenos.
Septiembre
de 1943
Hermano mío:
Me parece que este año he tenido que repetir con mucha frecuencia
a los apremiados discípulos, que el camino es difícil. Así es, y su camino en
la vida no ha sido una excepción. Grandes olas de impacto kármico se abatieron
sobre nuestra Tierra -esa pequeña nave que va a la deriva en tiempo y espacio,
navegando en el gran océano del cosmos. Los Señores del Karma han dirigido Su
mirada hacia nuestro planeta. La energía sigue al pensamiento, y eso, hermano
mío, es todo lo que el karma es -el impacto que hace la energía dirigida sobre
la Tierra, sobre los reinos de la naturaleza y sobre el hombre y el discípulo
individual. Gran parte de este karma, especialmente ahora, no tiene un
propósito individual, ni lo generaron en manera alguna los individuos a los
cuales afecta, sea un discípulo individual o un ser humano común. En la actualidad
proviene mayormente del karma de Aquel en Quien vivimos, nos movemos y tenemos
nuestro ser. Primordialmente esto sucede en la esfera shambállica, y en el
primer caso tiene poca relación con la humanidad. Comprendo que esto
significará muy poco para usted. Tal actuación kármica en Shamballa condujo a
la vitalización de las actividades de determinados hombres “voluntariosos”,
quienes liberaron mucho mal en la Tierra. Pero este mismo karma estimulará
también la buena voluntad y así el bien duradero neutralizará el mal
temporario. Esto no debe olvidarse.
Los problemas que usted debió resolver como
individuo, discípulo y miembro del nuevo grupo de servidores del mundo, fueron
difíciles, pero está capeando el temporal y la pequeña nave sobrevivirá a la
galerna. Esto es preparatorio para acrecentar los resultados del servicio -que
se irá desarrollando en forma normal sin ningún planeamiento y derivará de la
tarea que realice en su vida, cuando cumpla con sus responsabilidades hogareñas
y con su trabajo de curación.
Como lo insinué el año pasado en los seis
pensamientos simientes, esto se halla resumido en las palabras: “Su deber y su
meta van de la mano”. Dicha condición quizás tienda a presentar más
dificultades que una diferencia claramente definida. Deberá ajustar más
cuidadosamente las relaciones y también organizar y planificar muy
cuidadosamente la ecuación tiempo. Su naturaleza de segundo rayo hace posible
lo primero, sus atributos de primer rayo ayudan a lo segundo. Este año deberá
poner mayor énfasis en el establecimiento de “correctas y comprensivas
relaciones” con quienes lo circundan, en su medio ambiente inmediato.
Aquí me refiero a la profundización,
hermano mío, que debe realizar conscientemente. Me agradaría que este proceso
de profundización lo llevaran a cabo los miembros de mi ashrama por el
conocimiento, el silencio, la comprensión amorosa y la síntesis interna. Por
eso es esencial que cada uno lea y estudie los escritos e instrucciones de los
demás, a fin de que logren profundizar la percepción interna, la visión y la
fuente de actividad. Entonces todas las relaciones externas -las del discípulo
individual y las del grupo- se complementarán desde ese centro interno y serán,
por lo tanto, duraderas, sólidas y constructivas.
Su particular trabajo en mi ashrama está vinculado
(como bien sabe) a la Red de Luz que debe crearse en el mundo y al desarrollo
de los Triángulos de Luz. Le pediría a tres de ustedes, que formen el
triángulo central interno y, juntos y en constante consulta, establezcan una
uniformidad y continuidad del trabajo. Continúe con el que está llevando a cabo
y en la forma en que lo hace, pero profundice (volviendo a la misma
idea) el contenido de lo que usted da a las personas que leen las notas que
usted envía.
No creo necesario darle una meditación permanente.
La meditación grupal, la reflexión sobre la tarea que desempeña como discípulo
(que debería ser intensificada) y la meditación subjetiva sobre la Red de Luz,
llevada a cabo conjuntamente con los otros dos miembros de Triángulos, le
proporcionarán los puntos focales adecuados para poner el énfasis sobre el
alma. Aquí he expuesto la definición de la meditación realizada por un Maestro ante
un grupo de discípulos. Maestro que usted ni el mundo externo conocen, porque
en Su Ashrama sólo ingresan quienes se están preparando para la tercera
iniciación y, aún así, únicamente acepta a los que se han comprometido llevar a
cabo definidas actividades, para las cuales Él los entrena. Estos “puntos
focales de énfasis”, de muy diversos tipos, deberán caracterizar su meditación
durante el año venidero. Son breves, dinámicos, poderosos y enfáticos y sólo es
posible establecerlos cuando el antakarana está en un definido proceso de
construcción, igual al trabajo que usted realiza en esa línea.
Poco puedo decirle, hermano mío, debido a que
trabajamos siempre en forma particularmente estrecha y a que usted está
trabajando muy activamente en mi Ashrama. Por lo tanto, no son necesarias las
prolongadas deliberaciones ni mis instrucciones en determinadas fechas del año.
Además mantenemos conversaciones en su transcurso y esto lo sabe. De allí la
brevedad de esta comunicación.
Noviembre de
1944
Mi amigo y colaborador:
Desde mi última comunicación se ha dedicado asidua
y empeñosamente a la tarea asignada, sentando una sólida base para el trabajo
futuro. Sé que en su fuero interno ha comprendido el valor y la naturaleza de
lo realizado. Le pido que lea detenidamente las instrucciones sobre el trabajo
conectado con Triángulos, por lo tanto no lo repetiré. El trabajo creador de
traer a la existencia la Red de Luz y de Buena Voluntad se halla bien encaminado.
Podría decirse que su forma (considerada esotéricamente como cuerpo vital) es
ahora suficientemente fuerte como para merecer un cuerpo organizado en el plano
físico. En consecuencia, sugiero que el énfasis de todo esfuerzo sea
trasladado a la construcción de la red en sí, sin considerar constantemente el
aspecto cualidad. Creo que le resultará más fácil promover la ampliación de la
red, que instruir a las personas sobre la naturaleza de la luz y sus
aplicaciones, o hacerles comprender la buena voluntad -aunque esta última es
más fácil que la primera. La formación de una red (por medio de una empresa
organizada) es algo que el hombre común puede comprender.
El trabajo se ha complicado hasta ahora por la
actitud de quienes trataron de ayudar, porque creyeron que la formación de
Triángulos es algo extremadamente difícil. El éxito o el fracaso del esfuerzo
está condicionado por lo que inconscientemente cree el hombre; mi esfuerzo se
vio obstaculizado al principio por las complejidades que urdieron a su
alrededor las mentes concretas de mis discípulos, por no comprender su
importancia básica y por criticarlo mucho inicialmente El plan es muy sencillo
y puede realizarse con suma facilidad. Espero aclararlo con un enunciado que en
breve redactaré.
Llamaré la atención sobre el hecho de que todo
enunciado proveniente de algún miembro de la Jerarquía, como yo, emana un
poder incontenible, y esto no ha pasado desapercibido. Permítame dar un
ejemplo. La primera comunicación que le di a A.A.B. para ser distribuida, se
tituló El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo. Le siguió otra denominada
Los Próximos Tres Años. Fueron distribuidas exactamente como las dicté,
sin tacharles nada, con sus implicancias ocultas intactas y con poca o ninguna
corrección en la redacción. Llegaron inmediatamente a millares de mentes y
fueron recibidas con naturalidad en todas partes; su influencia culminó en la
campaña tan exitosa de 1936. La tendencia a adaptar tales escritos a lo que
usted y otros suponen que es la capacidad mental del público, reduce el
magnetismo inherente -si puedo expresarlo así- en el artículo original
inalterado. Sin embargo, ésa es la responsabilidad de todos los que tratan de
divulgar este aspecto de la Sabiduría Eterna, de la cual fui el instrumento para
revelarla y esto lo ha comprendido siempre A.A.B.. Por lo tanto, no hizo caso a
las sugerencias de abreviar o simplificar los escritos. Sé muy bien que ella
insistirá en que el artículo o escrito que me propongo redactar llegue al
público exactamente como lo dicté, sin darle un sesgo cristiano, sin eliminar
las frases ocultistas, pues el artículo quedaría inutilizado. También sé que
usted colaborará. En último análisis, la responsabilidad del artículo es mío y
de A.A.B., y el pasado justifica la creencia de que se puede confiar en que las
mentes del vulgo responderán sensiblemente a la verdad esotérica.
Después de haber considerado el trabajo,
ocupémonos de usted, mi hermano y discípulo. ¿En qué puedo ayudarlo a fin de
proporcionarle fortaleza y comprensión? Éstas son las dos cualidades que los
discípulos necesitan más que cualquier otra cosa ahora. Posee usted una
interesante combinación de energías de rayo, y el rayo de orden que permite
establecer físicamente la relación entre el alma y la forma, lo controla
fuertemente. Esta predominante energía debería permitir que su trabajo externo
fuera más efectivo en el plano físico, si recuerda que esotéricamente la
naturaleza forma es el cuerpo vital etérico que automática y fácilmente
condiciona al vehículo físico organizado. ¿Cuál es la razón de que su trabajo
no sea efectivo, hermano mío? Tenga en cuenta que esta potencia de séptimo rayo
está concentrada en su personalidad y cuando la energía de segundo rayo de su
alma predomina, el efecto inicial es neutralizar la actividad de la personalidad.
Esto a menudo se olvida y sus primeras manifestaciones confunden al neófito.
Más adelante, el discípulo aprende por la experiencia y el experimento que
todos los rayos son subrayos del gran segundo rayo. Teóricamente usted lo sabe,
pero es distinta la sabiduría que proviene de la comprensión como resultado de
la acción. Una vez captado este hecho, puede comenzar a emplear todas las
fuerzas de su equipo para complementar el servicio amoroso. Ésta es su
principal lección técnica. El establecimiento de relaciones con la intención de
construir una forma, constituye su línea de menor resistencia, siendo también
la línea de la magia pura y, como bien sabe, ella puede ser la negra o la
blanca. Hay dos métodos de trabajo creador: uno, complementado por el poder de
séptimo rayo, lleva a cabo la construcción y la creación dentro de la materia y
dentro de la periferia de los tres mundos, siendo extremadamente poderoso
cuando se lo maneja por intermedio de una personalidad de séptimo rayo y un
cuerpo físico también de séptimo rayo, como en su caso. El otro, es de segundo
rayo, y se aplica desde afuera de los tres mundos y desde los niveles
del alma; actúa por medio de la radiación, la atracción magnética y la energía
coherente. Reflexione sobre estos dos métodos.
Usted está en situación de poder emplear ambos
métodos por medio de sus energías de rayo, inspirado por el ashrama, lo que
daría por resultado un servicio muy eficaz y un constante progreso en
cualquier trabajo que pueda emprender para mí y para el ashrama. Hallará de
valor estudiar la relación que tiene el segundo rayo con el séptimo, porque
entre ellos hay una estrecha reacción creadora o interacción impulsiva, que
usted debe emplear conscientemente
No por nada once personas de este grupo de
discípulos, discípulos con los que está asociado en mi Ashrama, tienen el
séptimo rayo como agente controlador del vehículo físico, mientras que trece
pertenecen al segundo rayo o poseen un poderoso equipo del mismo rayo. Por lo
tanto, el grupo tiene dentro de su círculo infranqueable todo lo que necesita
para ser eficazmente creador; esta creatividad divina se expresará cuando todos
los del grupo empiecen a estudiar sus propios rayos desde el ángulo del
servicio grupal y no desde el ángulo del propio condicionamiento individual.
¿Quién de ustedes investiga su equipo de energía de rayo desde este punto de
vista? La mayoría considera el tema más o menos en las siguientes líneas: este
rayo en mi equipo me permite ser y hacer esto o aquello, de modo que este rayo
complica mi vida; este rayo debe acentuarse más en mi vida; éste o aquel rayo
me otorga ésta o aquella cualidad o capacidad. Los discípulos deben aprender a
estudiar el equipo grupal como un todo y descubrir en qué punto el poder, del
cual pueden ser custodios, enriquecerá la vida grupal, aumentará su esfuerzo y
redondeará su presentación como unidad servidora en el mundo de los hombres.
La responsabilidad que implica manejar fuerza, es algo que debe destacarse en
la conciencia de todos los discípulos y conducirá a emplear la energía de rayo
con mayor conciencia e inteligencia
Es innecesario que le dé una meditación
permanente. Los que pertenecen a este grupo, debido a años de enseñanza y
práctica, están en situación (a no ser que yo se lo haya prohibido expresamente)
de controlar y regular sus pensamientos y reflexión meditativa. Ciertas frases
deberán condicionar su pensamiento y le daré cuatro de ellas que pueden
producirle un efecto revolucionario y de principal importancia en los procesos
modeladores de su vida:
1.
Relación amorosa.
2.
Conformidad con la
idea (no con el ideal, hermano mío, porque eso es incidental).
3.
Percepción de la
realidad.
4.
Manipulación
creadora.
Estas cuatro frases contienen la simiente de todo
correcto servicio y pueden aplicarse al móvil de su vida individual en el
hogar y el trabajo, en la tarea y el servicio de Triángulos y en todas las
empresas grupales. Rigen, si las estudia con cuidado, la vida del ashrama -de
todos los ashramas. Esa vida es de relación interna y externa, de sensibilidad
a la impresión de la Jerarquía y a la idea jerárquica, en cualquier momento
dado, y de correcta percepción de la verdad, tal como subyace en la relación y
la impresión, y de una verdadera actividad creadora en el mundo de las
fuerzas.
Definidamente va acercándose más al corazón del
ashrama y allí lo conocen y reconocen los trabajadores mayores. Esto lo logró
por medio de la energía dinámica centralizada de su naturaleza emocional que
-afortunadamente para usted- está equilibrada por su mente concreta, siendo
bueno y necesario, excepto cuando su mente vaga por las esferas de la crítica;
sin embargo, no lo hace con tanta frecuencia como en años anteriores. Tiene sus
razones para sentirse alentado hermano mío. Reciba mi bendición, que lleva en
sí la trasferencia de la energía espiritual.
Agosto de
1946
Hermano mío:
En los últimos doce meses tuvo muchas dificultades
que abarcaron todos los aspectos de su vida, ¿puede un discípulo esperar otra
cosa? Mis últimas instrucciones estaban destinadas a ayudarlo, a fin de que
avanzara constantemente, pues la seguridad interna permite siempre al discípulo
superar las dificultades. La monotonía de la vida, las tareas y prácticas
hogareñas, la angustia derivada de la época y el continuo sentimiento de
frustración, contribuyeron a lo que podría denominarse, su determinación casi inflexible
de mantenerse firme en la luz. Ahora se disolverá el grupo y ello generará
lógicamente un sentido de fracaso.
No puedo insistirles demasiado a usted y a sus
hermanos de grupo sobre la relativa brevedad de la vida. No digo esto desde el
punto de vista del clero cristiano, que tan frecuentemente insta a sus
feligreses a recordar la muerte; tampoco me refiero a que alguno del grupo debe
pasar inminentemente al más allá, sino simplemente a la vida en el plano
físico, desde el ángulo del alma, que ve que la vida es una fugaz experiencia
que deja un residuo de conocimiento Quizás puede ser de suma y destacada
importancia una vida determinada, en un ciclo particular, dignificada por la
reorientación, el decidido progreso, la iniciación de algún servicio, la
recepción de alguna iniciación mayor, pero vidas así son raras y sólo aparecen
en las postrimerías de la experiencia del alma.
Dos factores son de principal importancia en su
actual vida: uno, agotar y terminar el karma relacionado con algunas personas;
el otro, llegar a controlar su cuerpo astral de sexto rayo. Usted vino a la
existencia como discípulo que estaba al borde de la aceptación y en la
periferia del Ashrama, aunque su conciencia no lo registró; en la próxima
encarnación habrá progresado mucho en el discipulado y se dará cuenta
rápidamente de ese hecho. Durante el resto de esta vida deberá embellecer toda
experiencia y prestar conscientemente a los demás ese servicio que elimina el
karma, también ampliar su punto de vista, particularmente en la esfera de la
curación, donde aún lo controla en cierta medida su idealismo de sexto rayo, y
dejar entrar más energía de segundo rayo, a fin de controlar a su personalidad
organizadora ¿Le parece que esto es mucho pedir, hermano mío? Perdóneme la
frase, pero es muy descriptiva Si analiza cuidadosamente mis palabras,
observará que ya está haciendo todo esto, y sólo le pido intensificar la
actividad actual.
Por lo tanto, no tengo nada espectacular o poco
común que decirle, y esto indica mucho. Puedo confiar en que continuará como
hasta ahora, pero le pediré algo más.
Emprenda un trabajo especial para mí (el de
integración) y hágalo de tal manera que no se convierta en un servicio obligatorio,
sino en un proceso viviente animado por el propósito. Le pediría que cada
domingo se esfuerce por entrar en contacto con el ashrama y conmigo (sin
esperar indicación externa de que lo logró) y luego, en mi presencia, nombre a
cada una de las personas Comprendidas en los grupos de nueve, más las que
pertenecen al nuevo grupo simiente, así como también a esas tres personas que
recibieron los “escritos del Ashrama”, las Catorce Reglas para Discípulos e
Iniciados.
Esto tomará tiempo, porque son muchos los que formaron esos
grupos. Será lo mismo que encontrar el hilo vinculador y seguirlo hasta el
ashrama, fortaleciendo así definidamente el vínculo interno. Deberá nombrar
también a los que han pasado al mas allá, pues siguen activos sirviendo al
ashrama. Le asigno esta tarea debido a su comprobada persistencia y capacidad
de séptimo rayo para vincular el mundo de la forma con el mundo de la realidad espiritual.
No albergo temores respecto a usted hermano mío.
Es un discípulo sensato y sabe guiarse a sí mismo. Cuando necesite de mi
cuidado y atención, me tendrá siempre a su disposición. Si tiene necesidad de
pedirme ayuda -su Maestro, amigo e instructor- recuerde que por lo menos
tardará siete días para llegar hasta mí. Pregúntele a A.A.B. el por qué. Pero
puede llegar hasta mí.
Noviembre de
1948
Mi amigo y hermano:
He observado su arduo y constante esfuerzo por
cumplir lo que le requerí en mis últimas dos comunicaciones, y esto lo anoté en
el registro ashrámico. En la actual encarnación aprendió la lección de la
obediencia oculta. ¿Se ha dado cuenta de que esta obediencia -correctamente
entendida y aplicada- constituye particularmente en relación con el espejismo
y las tendencias de sexto rayo, la ruta soberana que atraviesa el plano astral
y lleva al corazón mismo de la Jerarquía? La gente tiende a creer que obediencia
es cumplir reglas y órdenes que les han sido impuestas por alguna fuente
autoritaria. Como bien sabe, tal cosa no está estipulada en ningún
entrenamiento jerárquico verdadero. Para el discípulo la obediencia consiste en
reaccionar rápida y espiritualmente al Plan que emana de la Jerarquía y en
registrar sensible, rápida y correctamente, la cualidad del ashrama al cual
puede estar afiliado y luego emprender con premura, casi automáticamente con
el tiempo, la tarea requerida, tarea que el discípulo mismo se la asigna y no
que se la ordena el Maestro. La aceptación de la tarea evidencia simplemente
que el discípulo es un trabajador ashrámico, consagrado al bien de la
humanidad.
Tengo la seguridad que usted no ignora que está
cambiando su polarización en preparación para su próxima encarnación, en la
cual renovará su servicio con un cuerpo astral de primer rayo, siempre que en
esta vida haya reducido lógicamente las tendencias comúnmente obstinadas del
sexto rayo y las vaya dominando. Lo está logrando con mucho éxito y no tengo la
menor duda de ‘que finalmente triunfará.
Quisiera cambiar el ritmo de su trabajo. Le pedí,
como bien sabe, que cada domingo tuviera en su mente a todos los miembros de mi
grupo personal, con el cual trabajé ayudado por A.A.B.. Cuando cumplía ese
requisito ¿se dio cuenta que yo buscaba la ayuda de su capacidad para
centralizarse en la realidad? ¿O que necesitaba la ayuda de alguno de los
discípulos de mi ashrama para obtener consolidación e integración dentro del
ashrama mismo? Este ashrama es nuevo y hay otros tres nuevos como éste.
Comprendí que dentro del aura ashrámica era necesaria una relación de lazos más
estrechos entre algunos de sus miembros, relación obtenida mediante la
construcción de la necesaria forma mental. Le recordaré a usted y a sus
hermanos de grupo que un ashrama es, en realidad, una forma mental espiritual y
dinámica, vitalizada por el Maestro del ashrama y los iniciados y discípulos
asociados a él. La estructura y la consolidación iniciales están ya concluidas
y puedo asignarle otra tarea.
Ahora su trabajo debe estar más estrechamente
ligado al Cristo. No me refiero exclusivamente al trabajo de preparación que
todos deben llevar a cabo, sino específicamente al Cristo Mismo, como Individuo
viviente, atento a las reacciones de los discípulos que poseen un propósito
suficientemente fuerte y una intención y dedicación definidamente claras, para
permitirles entrar en contacto con la periferia de Su aura (a la cual se
refiere El Nuevo Testamento como “el ruedo de su vestidura”). Con esto
no quiero significar que es el aura de la Jerarquía, pues todos ustedes, en
menor o mayor grado, son ya sensibles a ella, porque ya está impregnada de la
cualidad de Cristo, sino u aura individual. Un discípulo tiene “la
libertad que otorga la Jerarquía” (según se la denomina) y puede tratar de
introducirse en el aura individual del Cristo; el éxito depende totalmente del
persistente esfuerzo, pero no fanático (¿o diríamos frenético, hermano mío?) y
altruista del discípulo. Inténtelo cada mañana durante cinco minutos, pero no
más. En este caso no puedo darle instrucciones; con el tiempo hallará el camino
por sí solo, como todo discípulo. Quienes tratan de obtener el grado de Maestro
deberán también intentarlo en alguna etapa determinada de su entrenamiento. Con
el tiempo deberá construirse una línea de contacto y los que ahora son
discípulos de mi Ashrama, pueden empezar a hacer el esfuerzo necesario, lo
cual acarreará sus propias dificultades, tales como el sobrestímulo y el
incipiente espejismo, del cual se dará rápidamente cuenta si está atento y
alerta.
Esto es suficiente por hoy, mi leal amigo y
hermano. Hay mucho que hacer. Lleve a cabo el trabajo que debe realizarse,
siguiendo la luz que usted posee, la cual irá generando más luz.
J. W. K.-P.
Agosto de
1940
Hermano mío:
No tengo mucho que decirle en este momento y usted
sabe por qué. De ninguna manera permita que la presión del trabajo y el
esfuerzo del mundo lo dominen ahora.
Aún está por delante la tarea de reconstruir el
mundo, pero los discípulos mundiales y los grupos consagrados pueden comenzar
a dar los necesarios pasos de preparación. La reconstrucción debe comenzar allí
donde se encuentra hoy el discípulo, e involucrará, en una pequeña escala y de
relativa importancia, los mismos procesos, las mismas eliminaciones, los
mismos cambios, el mismo idealismo discernidor y la misma conformidad con los
nuevos cánones emergentes, que se requerirán en la reconstrucción del mundo.
Reflexione sobre esto, porque los discípulos de todo el mundo pueden comenzar a
prepararse para esa creciente y futura actividad.
Tres aspectos se destacan en el canon de la nueva
era y deben tenerse presentes:
1.
El
aspecto curación. Lo expreso así
porque la humanidad necesitará un paciente cuidado antes de que el trauma y el
dolor actuales hayan sido trasmutados en experiencia y comprensión adquiridas.
Quienes sienten amor compasivo por la humanidad, pueden realizar este trabajo de
curación.
2.
El
aspecto esclarecimiento.
Las fuerzas de reconstrucción deben reconocer que toda la humanidad se halla en
un estado de confusión. Tendrá que dedicar tiempo y esfuerzo para explicar con
claridad y señalar la ley de causa y efecto. Se necesitan intérpretes expertos.
3.
El
aspecto reorganización.
La reconstrucción es necesaria y requerirá una percepción espiritual interna
consagrada. La nueva era no llegará ni podrá expresar realmente sus energías
latentes si se emplean las viejas y remendadas formas, o se aplican las
antiguas técnicas y actitudes. Vendrá a la existencia a través de formas
totalmente nuevas y descartando inteligentemente los antiguos sistemas religiosos,
los de gobierno y los idealismos económicos y sociales. Es muy grande la
necesidad de intermediarios sensitivos que sientan las nuevas realidades
emergentes y den los pasos constructivos necesarios. Deberán crear las formas
que utilizarán estas ideas subjetivas. Hago estas pocas sugerencias para ayudar
a usted y a los demás trabajadores en la tarea de la reorganización, indicándoles
el tipo de trabajador que se necesita hoy en el mundo, muy necesario en la
tarea que usted trata de realizar para la humanidad e incidentalmente para
Nosotros.
Sólidos métodos comerciales deben caracterizar los aspectos físicos de
las organizaciones revitalizadas, de las cuales usted es
responsable; una poderosa nota de amor y comprensión debe expresar el deseo y
los aspectos sensibles subjetivos del activo grupo trabajador. La nota mental
debería ser la adaptabilidad inteligente. Creo que esto ya lo sabe y lo repito
no sólo para destacarlo en su conciencia, sino también para que los esfuerzos
de sus hermanos de grupo se fusionen con la misma determinación conjunta, que
los convertirá en colaboradores activos en los planes que Nosotros hemos
forjado para ayudar al mundo.
Siempre le resulta difícil al discípulo que actúa
en el mundo de los asuntos humanos, descubrir el intermediario ideal entre las
sensatas técnicas expresadas en el plano físico y la visión que posee; nunca es
fácil adaptar y relacionar lo viejo con lo nuevo, para obtener lo que el
presente requiere. La tarea del discípulo, como podrá observar por las
palabras -lo viejo, lo nuevo y el presente- conciernen principalmente al Tiempo.
Para comprender debidamente el elemento tiempo se requiere poseer el ojo de la
visión, además de saber interpretar correctamente lo que se ve. Para ese
propósito le daré una meditación basada en la visión, e inmediatamente se dará
cuenta de que es muy apropiada para satisfacer su particular necesidad. La
abreviaré, porque las meditaciones extensas (reducidas a fórmulas) no se
adaptan a su naturaleza, y es:
1.
Entone el OM tres
veces, llevando su conciencia, a medida que lo hace, al centro ajna entre las
cejas, manteniéndola firmemente allí.
2.
Imaginativamente
mire en tres direcciones:
a.
Hacia
arriba, al mundo del
alma, al reino de Dios y a la Jerarquía. Al hacerlo, procure vincularse
definidamente con su propio Maestro, del cual soy, con Su autorización, en
este momento, el representante.
b.
Internamente al mundo de los hombres, y trate de entrar en
contacto con el mundo subjetivo del pensamiento y la aspiración humanas -el
mundo de los ideales y de la visión humana.
c.
Externamente al mundo de los acontecimientos, el mundo
objetivo exotérico de los eventos tangibles.
3.
Manteniendo la
conciencia en el centro ama, exprese para sí, mediante un pensamiento
claramente formulado, su deber para el día, a la luz de esta triple
interrelación.
4.
Enfocando la luz
que posee, envíe a la esfera del trabajo que eligió, la energía consagrada de
su personalidad a través de su ojo izquierdo, y la poderosa energía de
su alma a través del ojo derecho. Esto tendrá un efecto poderoso.
5.
Luego, como alma,
extraiga del reino de la vida del alma una nueva provisión de energía egoica y
concéntrela en la cabeza y el corazón, manteniéndola firmemente allí, a
fin de emplearla durante el trabajo diario.
6.
Entone el OM tres
veces inaudiblemente.
Deberá tomarle unos pocos minutos de tiempo, pero debe hacerlo en forma
dinámica, controlando plenamente el pensamiento y la actividad.
Reciba mi bendición.
Agosto de
1942
1.
Tome en su mano el
hilo de mi trabajo externo y manténgalo allí.
2.
El símbolo de las
manos y los pies encierra un secreto para usted.
3.
Su Maestro le hace
llegar por mi intermedio estas palabras: Ya sabe cuál es la etapa alcanzada.
Siga adelante.
4.
Debe ayudar a tres
grupos y fusionarlos en uno solo, haciéndolo en el aspecto interno.
5.
La alegría viene
por el dolor, no sólo por la fuerza adquirida o el servicio prestado. Se
necesitan los tres y los posee.
6.
Debe desarrollar
la facultad de jugar, hermano mío. Juegue en la tierra y juegue en el lugar
oculto, diviértase en el campo de juego de los Dioses.
Septiembre
de 1943
Mi hermano, amigo y colaborador:
¿Leyó últimamente el enunciado de mi instrucción
anterior? Contiene instrucciones para el futuro y -a medida que lo vaya
leyendo- le impartirá muchas cosas de mayor valor educativo que el año pasado.
Estas instrucciones aún son válidas. Ha pasado por un año muy difícil, hermano
mío, y los que trabajamos con ustedes en el aspecto interno no lo ignoramos.
Este trabajo lo planeé y delineé en los últimos
años y está en su mayor parte detenido. Pero ¿qué esperaba, hermano mío? Quizás
no se dio cuenta de algo que para mí constituye una constante fuente de
continua alegría y satisfacción. El movimiento de Buena Voluntad ha tenido un
prominente éxito, que actualmente se manifiesta en los millares de proyectos
para ayudar en la posguerra, formándose miles de grupos y millones de personas
bien intencionadas, progresistas y bondadosas de todas las razas y nacionalidades,
que se preparan para desempeñar su parte en la salvación de la humanidad y en
el restablecimiento (en líneas más sólidas y mejores) de la seguridad y
felicidad necesarias. No me refiero aquí al trabajo que todos realizaron desde
que publiqué en 1932 mi primer folleto, El Nuevo Grupo de Servidores del
Mundo. Eso fue sólo una parte del esfuerzo mayor. Me refiero a la afluencia
de conciencia crística y del espíritu de amor sobre el mundo, que se inició en
1825, trayendo los principales movimientos de beneficencia; condujo a la
organización de los grupos que bregaron por el mejoramiento humano; ayudó a fundar
los movimientos laboristas basados en móviles correctos; inspiró los procesos
educativos, las empresas filantrópicas y los grandes adelantos en la medicina,
y hoy esa afluencia se va infiltrando en el gobierno mundial y empieza a
condicionar todos los planes para la paz mundial y las relaciones
internacionales. El éxito está asegurado, aunque los movimientos progresen
lentamente...
El esfuerzo masivo liberará a la humanidad en el
ciclo venidero. Usted ha hecho un trabajo mucho mejor de lo que cree o piensa;
es y puede seguir siendo un canal, porque la sencillez de la persona de primer
rayo posee un tremendo poder. Empléelo, hermano mío, pero sin aislarse. Al
trabajador de primer rayo le resulta fácil recorrer solo el camino que quiso
seguir, pero le sugiero que trabaje colaborando más estrechamente con sus
condiscípulos. Es esencial que el trabajo proyectado reciba una vitalidad más
intensa, a fin de que se expanda por el poder de su vida innata y se
fortalezcan las partes integrantes ya construidas. Es de importancia inmediata
que cada servidor que coopere con nuevo y fresco entusiasmo, obtenga un
panorama mundial del plan deseado.
Durante el próximo año ponga el énfasis sobre el
aspecto objetivo. La cualidad subjetiva fue correctamente presentada, pues el
aspecto subjetivo de cualquier forma de expresión debe ser viviente y expansivo
si queremos que la forma objetiva ocupe poderosa y útilmente el lugar que le
corresponde en el mundo de los fenómenos. Ahora deberían ser elaboradas las
potencialidades de los servicios organizados para el fortalecimiento
espiritual del mundo de los hombres, la técnica de su progreso y los procesos
de su desarrollo -individuales, grupales y, eventualmente, una verdadera red
de grupos interrelacionados. El trabajo subjetivo que acentúa el crecimiento
espiritual de la humanidad en las líneas del nuevo acercamiento a la divinidad,
tiene, como puede ver, una relación definida con la nueva religión mundial y,
oportunamente, puede enfocarse alrededor de los diversos plenilunios.
Que “la alegría sea su fortaleza” en el año que se
inicia. Esto es posible sólo cuando el poder, la voluntad y la fortaleza, están
fusionados con el amor, la sabiduría y la habilidad en la acción y la palabra.
Tiene mi fortaleza y el cuidado influyente de su propio Maestro.
Agosto de
1946
Hermano mío:
(Le digo esto en su más pleno sentido). Comienzo
esta instrucción con dos enunciados: Primero, cuando hablamos del trabajo que
emprendí en 1919 -veinte años de trabajo, seis de ellos durante la guerra- e
informé de él a la Jerarquía, se mencionó necesariamente su nombre y el de sus
condiscípulos. La conversación fue entre el Maestro Morya (su Maestro), el
Maestro K.H. y el Maestro R., en cuyas manos reside la rehabilitación de
Europa, y yo; el comentario que hizo su Maestro fue: “Estoy realmente satisfecho
de él. Una vida altruista lo ha capacitado para un trabajo mundial
humanitario, durante el resto de esta vida y la próxima”.
El segundo enunciado que quiero hacer es que
-teniendo vida y salud- enfrenta un período de servicio que no tiene precedente
en su experiencia. He vigilado su desarrollo durante quince años, desde que
pasó a mi Ashrama para obtener el entrenamiento que le permitirá ocupar más
adelante un puesto en el Ashrama de su propio Maestro -un puesto similar al de
A.A.B. en el Ashrama de K.H.. Aprendió y avanzó rápidamente, y es justo y
correcto que lo sepa. Tiene que vencer ciertas dificultades en el empleo de la
energía de primer rayo, y cualquier error que pueda haber cometido, debido a
juicios demasiado severos, al expresarse físicamente, son simplemente
incidentales al aprendizaje del correcto empleo de la energía del alma. Tal su
problema inmediato.
Cada vez que la energía de primer rayo afluye a
través suyo, conduce a una insignificante o a una verdadera crisis en sus relaciones
con los demás. Debe adquirir una genuina y más general simpatía (como medio de
comprensión) hacia sus semejantes, particularmente con quienes colaboran con
usted en mi trabajo.
Este desarrollo le traerá grandes beneficios a su
debido tiempo, si sus condiscípulos aceptan de buen grado su liderazgo.
Ellos están dispuestos a hacerlo, pero echarán de menos el amor y los
pormenores (pormenores educativos con frecuencia), con los cuales
A.A.B. logra manejar situaciones. Pero no sea insensible ni esté insatisfecho
con los esfuerzos que ellos realizan para progresar. Muchos están en las
etapas preliminares del entrenamiento, a fin de capacitarse para ocupar un
lugar en la periferia de algún ashrama y recibir entrenamiento para el
discipulado.
Hermano mío, necesita apreciar más el esfuerzo y
criticar menos lo que se hace. Siempre es amable y comprensivo con aquellos
que constituyen verdaderos fracasos, demostrándolo muy a menudo, pero tiende a
despreciar (detrás de una simulada modalidad bondadosa) a quienes se sienten
satisfechos de lo que han realizado. Debe aprender también a elegir con
sabiduría a sus trabajadores, cuando le corresponde hacerlo. No es fácil para
usted ni para todo discípulo de primer rayo, querer acercarse suficientemente
a una persona para en realidad conocerla. Recordará el episodio en que al
Maestro M. se le pidió que Se ocupara de los discípulos del Maestro K.H., a fin
de liberarlo para una breve tarea y Él descubrió que no era capaz de
comprenderlos ni de hacer algo con ellos. Esto se debe al aislamiento natural
del tipo de primer rayo. Téngalo presente.
Asegúrese que los trabajadores que elige (cuando
le toca decidir a usted) pertenezcan al segundo rayo, o sean personas de
primer rayo en las cuales el elemento amor está altamente desarrollado, aunque
no superdesarrollado. Usted tiende a sospechar de los móviles de las personas.
Crea en su sinceridad y piense que todavía tienen algo que aprender y ayúdelas
-amándolas y confiando en ellas- a que aprendan sus lecciones; limítese principalmente
a establecer cierta medida de intimidad con sus trabajadores -amistad y
asociación activa-, lo cual garantizará el éxito de su trabajo.
Su mente y su cerebro están totalmente absorbidos en la tarea
que debe realizar. Trabaja como todo trabajador de primer rayo y como lo hace
el Maestro Morya. Los trabajadores de primer rayo proporcionan la sustancia
con la cual construyen los trabajadores de segundo rayo y la califican y
modifican los trabajadores de otros rayos. Usted inspira a la sustancia con la
energía y el propósito y con la vida necesaria para que responda al plan -el
Plan de buena voluntad que los Maestros actualmente complementan y para el cual
buscan trabajadores. Escriba más, hermano mío; posee visión y su meditación es
sólida, practicada siempre en la línea de primer rayo como se enseña en el
Ashrama del Maestro Morya. Esto lo comprenden muy pocas personas. Cualquier
otra forma de meditación será inadecuada para usted. Aunque se censura a sí mismo por no cumplir a menudo con exactitud mis
demandas, sin embargo juzgo que practica más satisfactoriamente su meditación
que cualquier otro en el grupo. Por lo tanto, le daré un párrafo de El
Antiguo Comentario que se refiere directamente al trabajo que trata de
realizar.
“Aquel que ve la Voluntad de
Dios detrás del Plan, posee fortaleza”. La voluntad al bien subyace en toda
verdadera buena voluntad. Esa voluntad es él.
“El Plan para este ciclo, de la
sexta crisis objetiva, es buena voluntad hacia todos los hombres, y buena
voluntad a través de todos los hombres. Ese Plan se inicia ahora.
“El Plan, dentro de nuestro
planeta como un todo, consiste en cambiar la unidad que descarga energía (los
subplanos etéricos -A.A.B.). La cuádruple forma debe asumir la relación
triangular. Reflexione sobre esto.
“El objetivo del Plan consiste
en reproducir en el plano terreno, el reino interno del alma. Esto lo ha
predicho largo tiempo el Maestro de Maestros. Preparen el Camino”.
Que mi bendición llegue a usted por todo el
trabajo que ha hecho. Yo -su amigo, hermano e instructor- le pido y necesito
todavía su constante ayuda.
Noviembre de
1948
Hermano mío:
Hoy, en el transcurso de los acontecimientos
cotidianos y como parte de mi planeamiento final, en relación con el trabajo
preparatorio para la venida de Cristo, tengo algunos datos informativos que
impartirle. La nota clave de su trabajo para los próximos anos es -como bien
sabe- dar a conocer Su reaparición y preparar firme e inteligentemente la
conciencia humana para ello. No me ocuparé aquí de esta reaparición, pero algo
diré respecto a lo que pueden hacer aquellos a quienes he supervisado durante
los últimos años.
Cinco Maestros y cinco Ashramas están involucrados
en este trabajo preparatorio. Tenemos, ante todo, el Ashrama del Maestro K.H.,
Ashrama que preside este trabajo porque es de segundo rayo, perteneciendo, en
consecuencia, a la misma línea de energía del Cristo y también porque el
Maestro K.H. asumirá el papel de Instructor del Mundo en un futuro distante,
cuando el Cristo pase a un trabajo más elevado e importante. Luego tenemos el
Ashrama del Maestro Morya, debido a que todo el proceso se proyecta desde Shamballa
y el Ashrama de este Maestro se halla siempre en estrecho contacto con ese
centro dinámico. El Maestro R. -el Señor de la Civilización- está también
estrechamente implicado, y es además -y esto es de principal importancia- el
Regente de Europa.
A veces me he referido al Maestro responsable de
la reorganización del Laborismo, trabajo que comenzó en las postrimerías del
siglo diecinueve, dejando que siguiera adelante por su propio impulso, cuando
Rusia entró en la palestra y puso el énfasis sobre el proletariado o los
trabajadores, excluyendo a todos los demás miembros de los grupos nacionales.
Esto produjo lo que podríamos llamar la revolución de los trabajadores en los
últimos años del primer cuarto del Siglo XX. Yo soy el quinto Maestro que se ocupa
de este trabajo, siendo -como quien dice- un agente de enlace entre esos
discípulos que trabajan en el campo mundial y aquellos Maestros que son
directamente responsables ante el Cristo del necesario trabajo de preparación.
Ciertos selectos discípulos, extraídos de estos
cinco Ashramas, fueron o serán entrenados para la tarea de entrar en contacto
con el público. A la mayoría de ellos usted no los conoce, a otros sí. No me
refiero al trabajo exotérico de A.A.B. que usted conoce muy bien; pero Nosotros
conocemos perfectamente su trabajo esotérico. Ella está terminando ya su
trabajo exotérico, y de esto usted está bien enterado.
Hermano mío, tiene por delante la consolidación de
todo el trabajo que A.A.B. inició para Nosotros. Me refiero específicamente a
la nueva enseñanza contenida en los libros que ella publicó, al trabajo de
Triángulos y al de Buena Voluntad, y también a los consejos y ayuda que usted
pueda dar a las personas clave más jóvenes, cuando se esfuerzan por adaptar la
Escuela Arcana al canon de la nueva enseñanza que he dado y que, oportunamente,
abarcará al mundo (si el trabajo es manejado apropiadamente) y así preparar a
los pueblos para la nueva religión mundial. Ha sido también designada para este
trabajo de preparación R.S.U. y -en mi instrucción- le indicaré algunas actitudes
básicas que ella debe adoptar y mantener a medida que permanece firme con usted
y las personas clave más jóvenes. Quisiera particularmente que R.S.U. trabaje
con ellas porque es realmente una esoterista y la Escuela Arcana es fundamentalmente
una escuela esotérica. A otro discípulo, D.H.B., se le ha confiado una parte en
el trabajo especial de preparación; sin embargo, no debe ocuparse del trabajo
de Buena Voluntad, sino de otro que le indicaré en su correspondiente
instrucción. Sólo mencionaré a W.W., porque éste es su primer ciclo como discípulo
aceptado; ya ha reconocido el servicio que debe prestar y le proporcionará un
serio e importante trabajo en la vida. Mi intención es alentarlo y aconsejarlo.
Menciono estos discípulos porque todos deberán trabajar en estrecha
colaboración con usted, y esto significa una gran responsabilidad. Durante años
R.S.U. trabajó a la par suya, pasó su prueba triunfalmente, y en la tarea de
servir como canal para difundir la luz y la información esotérica, es
competente y al mismo tiempo humilde en su actitud.
Poco más puedo decirle, mi hermano, excepto que se
confía en que usted demostrará acrecentadamente la fortaleza que le llega desde
Shamballa por intermedio de su propio Maestro. Puede extraer ahora de esa
fortaleza. A.A.B. está muy en lo cierto cuando dice que se acerca la hora de su
mayor oportunidad, a medida que ella lentamente se retira a prestar ese
servicio (dentro del Ashrama), lo cual permitirá a K.H. realizar un trabajo
espiritual más profundo en colaboración con el Cristo. A fin de entrenarse y capacitarse
para hacer dicho trabajo, emprendió -sola y sin mi ayuda- la fundación y
organización de la Escuela Arcana, la cual le proporcionó el entrenamiento y la
experiencia necesarias y le permitió demostrar la calidad de la enseñanza y esa
sicología esotérica que es tarea principal de todo Ashrama, particularmente del
Ashrama de segundo rayo.
Usted me pregunta si puede hacer algo. Ante todo
debe manejar la energía afluyente -la energía del Amor en su forma dinámica
o eléctrica. Cuando Cristo retorne empleará necesariamente el aspecto Voluntad
del Amor. Cuando vino anteriormente empleó el aspecto enseñanza del segundo
rayo, no el aspecto Voluntad. Los discípulos de primer rayo son peculiarmente
susceptibles al aspecto Voluntad del Amor, y debe esperar estas
reacciones y esforzarse en no poner el énfasis sobre la Voluntad -pues
posee en esta encarnación esta cualidad en forma adecuada y plena. Deje que sus
colaboradores se contaminen de la radiación de su Amor. Eso, hermano mío,
abrirá las reservas financieras que tanto se necesitan; la inofensividad será
el necesario agente que usted y sus compañeros servidores pueden
demostrar. Proceda como de costumbre, mi probado y fiel hermano.
Esta instrucción quizás lo decepcione. Le pregunté
a A.A.B. qué había, según su criterio, detrás de mi respuesta a la pregunta que
usted formuló, y respondió: “Usted confía en la comprensión, autodisciplina y
consagración de D.H.B.”. Estaba en lo cierto. No desconfío en absoluto de
usted, de manera que nada puedo aconsejarle, hermano mío, pues no lo necesita;
yo -su amigo y compañero- sólo puedo sugerirle que siga como de costumbre su
camino, recordando que debe mantener siempre un vínculo reconocido y consciente
con su Maestro.
R. S. U.
Enero de
1940
Usted y yo, hermano mío, hemos trabajado juntos
durante largos años -más años quizás de lo que cree. Tengo muy poco que decirle
a fin de revelarle los espejismos que esclavizan a su personalidad Los conoce
bien. A menudo le he dicho cuáles son. En su caso no es un determinado
espejismo, sino varios y pequeños. Cuanto más sensible es una persona, tanto
más responde a otros.
Posee sabiduría, hermosos propósitos, devoción y
sinceridad -todas las características del discípulo avanzado. Heredó de otras
vidas el espejismo que lo aferra. No ha sido absorbido por otro espejismo nuevo
en esta vida, y como ello es realmente poco común, lo felicito.
Pero ciertos espejismos antiguos -raciales y
personales siguen aferrándolo; el problema de su vida consiste en vencerlos, y
el actual fracaso para hacerlo lo mantiene donde está. Si le defino o le indico
dos espejismos que interfieren la expresión de su alma e impiden que fluya
plenamente la luz del alma y si los designo con nombres Poco comunes, quizás
usted podrá -reflexionando sobre ello- ser capaz de disiparlos.
El espejismo de “la huida hacia la seguridad de la
conciencia racial” es uno de sus espejismos dominantes, aunque -su propia
conciencia lo rechace. Todo individuo, sin excepción, está sujeto a este
espejismo racial, y su poder es increíble. La vida subjetiva de cualquier
nación, produce una sicología racial, inclinaciones, rasgos y características
nacionales que residen detrás de todo individuo y, en cualquier momento, puede
apoyarse y retirarse en ella, refugiándose en el pasado y acentuando determinadas
actitudes raciales. En su caso es esencial superar las tendencias y las
actitudes heredadas Es usted, en realidad, cosmopolita. Pero en la forma en
que manifiesta su vida nadie se da cuenta de ello. Los discípulos deben
recordar que han nacido en determinada raza o nación, sólo por esta vida, y únicamente
desde el ángulo de la personalidad Sin embargo, estando así temporariamente
afiliados, pueden -si son sensibles- identificarse tanto con los problemas, las
relaciones, la historia y las cualidades raciales, que esta antigua herencia
(que es racial y no personal y, por lo tanto, no les pertenece) los
abruma y constituye su principal conflicto Eso pasa con usted. En toda raza y
nación existen aquellos que -a través de las edades- han encarnado repetidas
veces en ciertas razas y grupos y también los que han encarnado en una raza
particular, sea con el fin de adquirir ciertas cualidades valiosas con las
cuales una raza y una nación pueden dotar a un hombre, o para emplear esa
experiencia racial y nacional como medio por el cual puede romper tales
ataduras, lograr la consiguiente liberación y la subsiguiente libertad de la
humanidad. Reflexione sobre esto, hermano mío, y no sea sensiblemente
separatista y cerrado, respecto a los orígenes de su personalidad, a sus así
llamadas lealtades y características raciales, adquiridas por circunstancias
ambientales.
Esta lección y tarea ¿es acaso muy difícil,
hermano mío? Si lo es o no, deberá determinarlo internamente. En otra vida lo
verá con claridad. Si acepta mi sugerencia podría aclarársele en esta vida.
No es necesario que me explaye sobre el segundo espejismo.
Podríamos llamarlo el “espejismo de la constante frustración”. En su caso y en
el continuo fracaso de expresar plenamente sus objetivos y metas espirituales,
debido a las pequeñas e insignificantes cualidades de la personalidad
(la mayoría de ellas ligadas a su herencia racial y a sus circunstancias
ambientales), es constantemente consciente de su falta de realización y del
fracaso en llevar a cabo lo que su alma le ha aclarado debidamente que es posible
realizar. En esto no lo puedo ayudar. El asunto queda en sus manos. ¿Se da
cuenta, hermano mío, que una semana de perfecta disciplina puede
llevarlo más lejos que un año de aspiración acompañada, como lo está (en su
caso), por un constante sentido de fracaso? Por lo tanto, siga adelante mi
amado hermano, y no descanse hasta lograr la liberación.
Agosto de
1940
Hermano mío:
Después de mi última instrucción ha logrado cierta
medida de liberación y eso significa mucho, y por esa realización le expreso
mi agrado y lo felicito. Va liberándose para prestar servicio. Todo lo que le
dije anteriormente sobre sus problemas es aún válido y le pediría que releyera
devota y aspiracionalmente lo que dije entonces. A los mandatos que expuse,
agregaré algunas sugerencias más. Procuro aclarar el asunto en su mente.
Cuando un discípulo ve con claridad, puede emprender entonces una acción inteligente.
En realidad, no le gustó que me refiriera a las limitaciones
raciales, no obstante, hermano mío, y puedo llamarlo amigo mío.
¿Por qué resentirse por ello? Todas las herencias
nacionales dejan sus improntas sobre sus pueblos. A.A.B. es típicamente
británica en las actitudes de su personalidad, y posee orgullo de raza, herencia,
antiguos linajes y casta, una obstinada persistencia y tenaz determinación, su
sentido de la verdad su actitud de soledad interna. Ella tuvo que aprender
gradualmente a transmutar estas cualidades en dignidad consciente del alma,
dirección inteligente, clara expresión de su sentido de la verdad y una amplia
y general inclusividad. Esto no ha sido fácil, aunque usted, que no tiene los
mismos problemas y tendencias particulares, quizás no se dé cuenta que son (o,
más bien, han sido) tan graves como los suyos. Algún día haré una diagnosis de
los miembros del grupo, sobre su coloración racial y consiguientes tendencias.
Hoy consideraré sólo sus dificultades peculiares, porque su campo de batalla
está justamente allí y principalmente sus defectos raciales lo obstaculizan.
A lo antedicho agregaré -algo que raras veces
hago- que usted es ahora más libre que en cualquier otro momento en la historia
de su vida, del control que le impone el físico, excepto una sola vez, cuando
era mucho más joven. Su segunda y principal limitación, como bien sabe, fue
física, y forma parte también incidentalmente de la dificultad y polarización
raciales. Todo discípulo debe lograr la completa liberación de las
limitaciones raciales y derribar ciertas barreras separatistas que, si
persisten, obstaculizan, como se lo insinué en otra parte a S.C.P.. Sin embargo,
usted puede adoptar esta actitud. Además tiene que liberar a su personalidad
del control ejercido por el poderoso vehículo de su personalidad, debido a que
el enfoque de su pensamiento y vida está centrado mayormente allí. Lo ayudará
mucho si se visualiza a sí mismo sin limitaciones, a fin de expresar
físicamente al alma. Generalmente, las reacciones y vibraciones raciales hacen
sentir su presencia en el cerebro -no en la mente. Las células del cerebro y
las vidas atómicas del organismo cerebral responden al cerebro racial,
condicionando la actividad en el plano físico. Entonces puede tener lugar un
conflicto entre la mente Y el cerebro, como en su caso, pero los hábitos
que responden al cerebro pueden seguir siendo poderosos durante largo tiempo,
de allí el problema. Explico esto, hermano mío, porque puede cambiar el
énfasis si lo desea, y llegar a ser totalmente inconsciente del control y karma
raciales. En la actualidad, raras veces lo olvida, y eso lo condiciona
excesivamente. No me interprete mal si le digo que una vez que abandone ese
énfasis, la integración de la personalidad será completa y estará preparado
para dar un gran paso adelante.
Un maestro vigila a Sus discípulos mucho antes de
que sean conscientes de que son supervisados, porque dan ellos mismos los pasos
necesarios hacia Su presencia, mucho antes de que el cerebro registre el
contacto o la respuesta del Maestro. A todos los de este grupo los he observado
durante muchos años y a tres de ellos durante varias vidas (pues fueron muy
lentos para registrar la impresión espiritual interna), antes de que les
comunicara mi intención de entrenarlos. Esta dirección interna precipita definitivamente
las situaciones y dificultades y engendra problemas, y todos ustedes son
conscientes de ello. Los discípulos tienen un destino particularmente arduo en
la actualidad, debido a que la sensibilidad y la reacción consciente a la
impresión de todos los vehículos de la personalidad son en forma simultánea,
muy rápidas y directas. Éste es el resultado de cierto grado de alineamiento
y de aspiración consciente. Pero la compensación es adecuada si los discípulos
se ocupan más de las realidades internas y menos de las externas. Pero, como
bien sabe, esto es muy difícil de lograr.
Usted me pregunta qué quiero que haga, respecto a
sus propias actitudes hacia el grupo y el trabajo, en el cual todos están empeñados.
Esto no es difícil de responder, porque la tarea, aunque no es complicada,
tampoco resulta sencilla realizarla; en consecuencia, hermano mío, sea usted en
el plano externo lo que es en el plano interno. Posee mucho conocimiento y
sabiduría. Empléelos lo más posible, porque tiene ante sí una esfera de
utilidad... Su destino es ser maestro. Por lo tanto, comience a
cumplirlo. Está muy ocupado con el trabajo organizador -vocación elegida
por su alma y destinada a neutralizar las limitaciones con las cuales he
tratado de familiarizarlo. Esa tarea estaba destinada a proporcionar un campo
de expresión en el plano externo y eso hizo. Ahora vierta sus energías en el
trabajo que hacen los grupos, a los cuales está afiliado. Usted está bien
capacitado para prestar ayuda a A.A.B., préstesela, haciéndose cada vez más
responsable de ciertos aspectos del trabajo que a usted lo atrae y demanda su
condicionamiento. Elijo mis palabras cuidadosamente. Ante todo, ame
impersonalmente y con verdadera comprensión. No debe ser la impersonalidad de
una realización planificada y forzada, sino la impersonalidad del completo
autoolvido. La tarea es tan vital, que usted y todos sus hermanos de grupo
deben perder de vista al pequeño yo en la necesidad y la oportunidad del
momento. Esto se lo he dicho a menudo. ¿Podría ver ahora los resultados de esta
verdad tantas veces reiterada?
En cuanto a su meditación personal le daré una que
intensificará la actividad del centro ama y producirá nueva visión y, sobre
todo, integración. El centro ama se hace acrecendamente activo a medida que
se logra el alineamiento que conduce a la integración. Quisiera que practicara
esta meditación dos veces al día, poniendo el énfasis sobre el aspecto
ejercicio o trabajo, sin prestar absolutamente atención al posible valor
espiritual. Aquí le recordaré (y cuando digo esto, hablo a todos los miembros
del grupo y no solamente a usted) que el trabajo en relación con los centros es
incidental al verdadero desarrollo espiritual y es, o debería ser, puramente
mecánico y automático. Los centros son físicos, por ser aspectos del cuerpo
etérico y estar constituidos de materia etérica, siendo simplemente su función
expresar la energía que afluye del cuerpo astral, o de la mente o del alma (a
través de tres aspectos). Después de la tercera iniciación registrarán la
energía que afluye de la Mónada -también por medio de tres tipos de fuerza. Si
esto puede ser captado, los discípulos en entrenamiento no pondrán excesivo
énfasis sobre el sistema de los centros, por intermedio del cual debe llegar la
energía expresiva.
El objetivo de este ejercicio particular es
centralizar la conciencia (más las energías de las cuales ella es consciente dentro
del cuerpo físico) en el centro ama, entre las cejas. Realizado esto es posible
una forma secundaria de integración, es decir, la integración de las fuerzas
que vienen del mundo externo de la impresión, por intermedio de los cinco
sentidos y el sentido sintetizador, la mente. Por lo tanto, tenemos las
energías que buscan salida y expresión por intermedio del cuerpo etérico cuando
éste condiciona y activa al cuerpo físico denso y, al mismo tiempo, las
energías que hacen conocer al hombre el mundo del ser espiritual. Como bien
sabe, los dos ojos son el símbolo de estos dos mundos de la percepción
sensoria.
En consecuencia:
1.
Tranquilícese.
Relájese lo más rápidamente posible y desarrolle poca actividad mental. Eleve
la conciencia al centro ajna.
2.
Entone el OM,
visualizando la integración de la personalidad con el alma. Al hacerlo,
vincule el cuerpo pituitario con el centro coronario por encima de la glándula
pineal.
3.
Haga una pausa y,
después de captar mentalmente lo que debe realizar, proceda de la manera
siguiente:
a.
Respire
profundamente y, al hacerlo, extraiga energía del centro laríngeo.
b.
Respire nuevamente
y extraiga energía del centro cardíaco, manteniendo las dos energías
imaginativamente en el centro ajna.
c.
Repita el proceso
en relación con el plexo solar.
d.
Repítalo también
en relación con el centro sacro.
e.
Reconozca entonces
que cuatro tipos de energía están centrados en el centro ama; respire
profundamente de nuevo, y extraiga la energía del centro muladhara y llévela al
centro ama.
f.
Esfuércese
conscientemente por mantener todas las energías allí.
4.
En este punto,
dedique las energías de la personalidad (que se expresan por medio de estos
cinco centros y el centro ama, totalizando seis centros) y exhálelas nuevamente
-por un acto de la voluntad- hacia los centros a que pertenecen. No realice
esto secuencialmente ni una por vez, sino como una sola exhalación dinámica;
vea a estas energías descendiendo por la columna vertebral a sus respectivos
lugares de descanso, llevando nueva vida, pureza de estímulo y voluntad
dinámica a todos y cada uno de los centros.
5.
Entonces, como
alma que anima al cuerpo, entone el OM y prosiga con la meditación
grupal.
Esta meditación debería ayudarlo definidamente a acrecentar la actividad
del cuerpo físico en las líneas largamente deseadas, para que la disciplina
alcanzada no sea ya una disciplina, sino que se convierta en una vida que
expresa espiritualidad en forma automática e inconsciente.
Agosto de
1942
1.
Sus pies han
avanzado. El Sendero está claramente revelado. Conoce el siguiente paso a dar.
2.
Le pido que no
mire atrás, hermano mío, pero que huelle con confianza el Camino Iluminado. Lo
conduce a Mí. Su alma y yo somos Uno.
3.
Sin embargo, estoy
siempre cerca suyo -más cerca que la brisa, el aliento o el aire. Su alma, su
Maestro y usted, son realmente uno. Reflexione.
4.
Permanezca libre.
Que nada perturbe su calma. Sin embargo, no busque la paz. Manténgase sereno
sobre el pináculo del amor.
5.
Trato de acercarlo
más al trabajo. Aproveche la oportunidad cuando se ofrece.
6.
Avance en mi
Ashrama; el Lugar medio dentro de ese Ashrama es el Lugar externo dentro del
centro de K.H.. El lugar que usted ocupa lo conoce.
Setiembre de
1943
Mi amigo y colaborador:
KH. y yo hemos considerado si en este momento
usted debería ingresar en Su Ashrama o permanecer en el mío, que -en último
análisis- es parte del de Él. Insinué esto en uno de los seis enunciados que
le di en mi última instrucción. Hemos decidido (sujeto a la aprobación de su
propia alma) que el trabajo de mi Ashrama necesita de su colaboración y ayuda,
particularmente ahora que A.A.B. desempeña dentro del Ashrama de K.H. su propio
cargo. Se llegó a esta decisión por ciertas razones definidas, que es justo las
conozca:
Primero: Se creyó que su tipo actual de vehículo
físico no podría soportar adecuadamente la elevada vibración que diferencia al
Ashrama de un Chohan del de un Maestro, lo cual requeriría demasiado reajuste y
la consiguiente demora en el trabajo que debe realizar, especialmente en este
momento de crisis mundial, a la cual todo discípulo debe contribuir con todo lo
que hay en él. Sabe, por lo que le he dicho constantemente, que su principal
obstáculo es su cuerpo físico -cuerpo equipado para prestar servicio y
completar ciertos ajustes kármicos en el curso de esta vida. Raras veces la
gente llega a comprender que el cuerpo físico es un definido canal para
establecer contacto (a veces es el único cuando el cuerpo físico expresa en ese
plano relaciones de naturaleza kármica) entre el individuo y aquellos con
quienes debe mantener ciertas relaciones. Esto ha sido muy evidente en su caso,
algo que usted comprenderá con mayor facilidad cuando no lo limite el cuerpo
físico, como a todos los que están en encarnación, especialmente los
discípulos que se hallan en su etapa de expresión. ¿No se ha dado cuenta que
una de las lecciones que todo discípulo debe aprender es la de las
limitaciones? Esto generalmente culmina en determinada encarnación donde
-también en su caso- hay una plena y libre expresión interna y, al mismo
tiempo, definidas limitaciones físicas. Si fuera transferido ahora al Ashrama
de K.H. sería necesario que Él empleara demasiada fuerza protectora, a fin de
impedir la desorganización de algunos átomos de su cuerpo, neutralizar la
purificación demasiado rápida de las células del cuerpo físico, evitar el
estímulo demasiado directo de los centros del cuerpo etérico y la consiguiente
detención del trabajo que usted está haciendo -y lo hace muy bien. Su karma
personal le exige aún permanecer donde está -y todavía necesito su ayuda-,
hermano mío.
Segundo: Este grupo particular de discípulos de mi
Ashrama, con el cual usted está y estará afiliado, necesita su ayuda y servicio.
Ésa es otra fase del karma (esta vez el karma de un discípulo consagrado) que
usted ha asumido. Los años han probado su poder de persistir, su indesviable
devoción y su firme amor hacia sus colaboradores. Todo eso aún se necesita y se
necesitará acrecentadamente. Un corazón comprensivo y una firme dedicación al
trabajo que debe realizarse son grandes atributos y, esotéricamente hablando,
tanto yo como sus hermanos de grupo “sabemos donde encontrarlo a usted”. La
parte que debe desempeñar emergerá con lentitud, se aclarará en su mente y
usted cumplirá, lo sé, los requisitos a medida que surjan.
Tercero: Debe trabajar acrecentadamente como
maestro y para que muchos lo utilicen debe aprender cada vez más a extraer el
conocimiento acumulado por su alma durante numerosas vidas de entrenamiento;
este conocimiento, trasmutado rápidamente en sabiduría, debe ponerlo a
disposición de su personalidad y utilizarlo cuando trate de ayudar y de
entrenar a otras personalidades, para ser conscientes del alma. Si tuviera que
ingresar a un Ashrama más avanzado descubriría que no podría, porque no sólo
debería hacer los necesarios ajustes, sino también someterse a un nuevo
aprendizaje. Creemos, por lo tanto, que durante lo que le resta de vida en esta
encarnación, debería adquirir la facilidad de emplear plenamente lo logrado,
para que la surgente corriente de enseñanza sea tan directa que pueda
establecer un sistema y una técnica en su próxima encarnación, que le será muy
valiosa cuando tenga ante sí el trabajo que su alma ha planificado.
Por lo tanto, tiene tres cosas que realizar a
medida que el futuro se despliega:
1.
Continúe con la
disciplina y el correcto control del cuerpo físico, a fin de ser un mejor y más
útil instrumento.
2.
Constituya un
punto focal firme y estable de atención amorosa, a lo cual sus hermanos de
grupo puedan recurrir en los años venideros.
3.
Dé cada vez más de
lo que sabe a otros. Tiene un buen campo de expresión en el trabajo del que,
según me dice A.A.B., usted es responsable. Empléelo acrecentadamente con
firmeza y juicio. No permita que su corazón resuelva siempre lo que está en
juego, sino utilice cada vez más la cabeza equilibradora. Lo denominado bondad
o aquello que el estudiante desea no es siempre lo conveniente ni lo que lo
ayudará más.
Las observaciones que le hice sobre los dos Ashramas habrán despertado
interés en su mente, y usted reflexionará sobre las relaciones existentes
entre las diferentes ashramas. Diseminado a través de estas instrucciones
personales, así como también en las enseñanzas grupales, hallará mucho que no
ha sido dado hasta ahora o que es relativamente nuevo, de allí el valor de leer
detenidamente las instrucciones individuales impartidas a los miembros del
grupo. Hay mucho de valor esotérico en los distintos enunciados dados el año
pasado a los miembros del grupo, y la sexta frase de sus instrucciones contiene
una nueva e interesante verdad.
Hay muchos ashramas en los distintos rayos. Mi
Ashrama, por ser de segundo rayo, está lógicamente en relación muy estrecha
con el de K.H., Ashrama central o el más importante en la línea de energía de
segundo rayo, porque penetra en el centro jerárquico. En la actualidad K.H.,
regido por el Cristo, es el Representante activo del segundo rayo en la
Jerarquía. Del mismo modo el Cristo es el vínculo entre la Jerarquía y
Shamballa cuando el segundo rayo se expresa en la Jerarquía. Los iniciados de alto
grado y los Maestros de todos los rayos tienen sus propios Ashramas, pero no
todos son centros de enseñanza. Esto debe recordarse, como también el hecho de
que no todos se ocupan principalmente de desarrollar la conciencia humana ni
de las necesidades del reino humano. Hay otros tipos de conciencia de profunda
y real importancia en la gran cadena de la Jerarquía, que se extiende desde muy
abajo hasta muy arriba del reino humano esta es una cosa susceptible de ser
olvidada.
Como Maestro de segundo rayo, yo dirijo un Ashrama
que es una rama, afiliación, apéndice o parte especializada del Ashrama de K.H.
Debido a esto, A.A.B. puso a mi disposición sus servicios durante algo más de
dos décadas. Las palabras limitan y confunden. En el enunciado de seis frases
que le di el año pasado, le dije que avanzara en mi Ashrama. Significa que en
el gran directorio entrelazado de la Jerarquía y en la relación básica entre
los Ashramas (como, por ejemplo, todos los ashramas de segundo rayo), surge un
punto donde el círculo de un ashrama se superpone o interpenetran el círculo de
otro ashrama y en su punto de contacto y de superposición, se hace posible un
acrecentado intercambio e interacción. Es allí donde usted tiene que descubrir
su lugar. Podría imaginarlo como el diagrama (pág. 523), en lo que respecta a
mi Ashrama y al de K.H.
En este Punto Intermedio se produce un ir y venir, una relación y un
contacto, una acrecentada oportunidad y una inspiración, existiendo puntos
focales de transmutación, transición y transformación. Ahora se le pide entrar
en la zona de fusión y consolidación. Reflexione sobre esto y capte las
profundas implicaciones espirituales que le puede impartir este cuadro de la
relación entre los ashramas. Por su esfuerzo, su determinación y su
comprensión, puede formar parte del grupo que permanece en esta “Cámara
Intermedia” (empleando una terminología masónica) y, desde ese punto, actuar en
la vida ashrámica. Este importante pequeño diagrama puede aplicarse también a
la relación que existe entre la Jerarquía y la Humanidad -el Nuevo Grupo de
Servidores del Mundo ocupa este punto medio inferior.
Esto le
hará recordar el simbolismo de un eclipse, porque cuando la consolidación sea
completa, la humanidad y la Jerarquía serán una; no habrá cámara externa,
interna ni intermedia, sino completa unidad. Más adelante en nuestra historia
planetaria, este diseño representará también la relación de Shamballa con la Jerarquía.
Puede ser también de mucha utilidad aplicarlo a la relación alma y
personalidad, donde la “invasora luz del alma atenúa la débil luz de la
personalidad y dentro de esa zona iluminada el discípulo aprende a
permanecer”.
Podría decirse mucho más, hermano mío, pero a la
reflexión y prolongada cavilación sobre lo expuesto, podrá agregarle lo que
usted ha obtenido.
Le sugeriría que tome estos pensamientos en su
meditación y emplee este pequeño diagrama como tema de reflexión el próximo
año. Redacte su propia fórmula de meditación, incorporando estos conceptos y
conservando firmemente en su conciencia la orden imperativa de “avanzar” de su
alma. Indicios de este avance los encontrará en el acrecentamiento de la
comprensión, a veces en la sensación de una vibración más elevada y otras en
una mayor facilidad para impartir conocimiento. Aprenda a conocerse como
discípulo y no se preocupe tanto de sí mismo como personalidad que aspira y
lucha. Las personalidades no entran en los Ashramas -sólo las almas.
No necesito pedirle que permanezca cerca de
A.A.B.. El ritmo de años no puede ser perturbado, siempre permaneció cerca de
ella y seguirá estándolo.
Noviembre de
1944
Hermano mío:
El año pasado se han producido grandes cambios en
su vida y anteriormente traté de Prepararlo; es un cambio cuya naturaleza es
mayormente de liberación y de libertad, para un servicio más eficiente.
Recapitulando lo expresado el año pasado (y lo he hecho con todo cuidado a fin
de ayudarlo más eficazmente en el proceso de adaptación que enfrenta) me ha
impresionado la naturaleza y el alcance de la información que consideré apta
impartirle. Quisiera saber si las implicaciones de lo dicho hicieron la debida
impresión en su mente. Se le informó sobre lo siguiente:
1.
Que el Maestro
K.H. tenía conocimiento de usted y de su relación con Él.
2.
Que se había
decidido, en vista de que A.A.B. había sido llamada a emprender un trabajo más
definido en Su Ashrama, que usted siguiera trabajando en el mío por el resto
de esta vida. A.A.B. había abandonado momentáneamente parte de su trabajo en el
Ashrama de K.H., a fin de ayudarme en el trabajo especializado que yo trataba
de hacer, para lo cual estaba muy bien equipada.
3.
Que el punto
“intermedio” entre las auras o esferas de influencia de los ashramas
relacionados, debería ser el objetivo inmediato y la meta de su esfuerzo. En
su caso, significaba que cuando hubiera logrado la “libertad del punto intermedio”
sería sensible a mi impresión y a la de mi Ashrama, al cual está ahora
afiliado, pero usted sería también sensible a las impresiones del Ashrama de
K.H., por intermedio de A.A.B..
4.
Se le indicó,
además, que el vehículo que debería tratar de disciplinar y refinar era el
cuerpo físico. La densidad de su vehículo físico es tanto un haber como un
debe; le toca descubrir la índole de ambos y neutralizar el debe por medio de
la disciplina y emplear el haber en el servicio activo.
Éstos son los cuatro datos más importantes que le di anteriormente y le
llamo la atención sobre ellos debido a la gran significación que tienen,
porque otorgan la visión de la posibilidad y de la necesidad.
El futuro le tiene reservado un verdadero servicio
y oportunidad, allí donde ha puesto su corazón. Cuando se haya liberado exitosa
y correctamente de otras exigencias, lo instaré a que mire adelante, con gozosa
expectativa, hacia una vida más plena y rica. Una gran Ley de Compensación
entra en vigencia en forma peculiar y en ciertas líneas especiales, en lo que
al discípulo aceptado se refiere. El énfasis puesto sobre la disciplina, la
purificación y el arduo y exigente trabajo sobre el desprendimiento de lo que
la personalidad aprecia, es una fase necesaria del desarrollo ocultista. En
general esto se reconoce y a menudo con cierta pena, pero -paralelamente al
período de dolor y dificultad- hay una actividad compensatoria del alma que
lleva toda la vida y circunstancias a una verdadera perspectiva y cambia las
actitudes tan radicalmente que el reconocimiento de una adecuada recompensa
supera el dolor. La Ley del Sacrificio y la Ley de Compensación están
estrechamente aliadas, pero la del sacrificio es la que entra primeramente en
actividad en la vida y se convierte en un factor reconocido en la vida diaria.
La compensación se reconoce más tarde.
Mi amado hermano, ha vivido una vida plena y rica;
se ha puesto en contacto con millares de personas de todos los grados,
religiones y puntos de vista; ha conocido la vida de familia, a menudo con
grandes apuros pero también de frecuente felicidad; ha cumplido con sus deberes
y ha llevado a cabo sus obligaciones. Conjuntamente con los numerosos impactos
sobre su vida y las numerosas demandas, ha logrado exitosamente vivir la vida
dual del discípulo, servirme y participar, hasta donde pudo comprenderlo, en el
trabajo de mi Ashrama. Han habido fracasos, y no he vacilado en decírselo.
Todavía debe refinar conscientemente el vehículo
físico para que le permita, en su próxima encarnación, penetrar en el círculo
infranqueable del Ashrama del Chohan K.H.. Nadie puede hacerlo por usted. En
las actuales circunstancias debería serle fácil aplicar esa deseada y
reconocida disciplina -una disciplina de naturaleza tan práctica que no es
necesario delinearla. Puede y debe ser aplicada gradualmente; este es el
método más factible para obtener buenos resultados que un procedimiento
rígidamente delineado y forzosamente exigido y una vida de sacrificio físico
que podría también dar resultados, pero quizás lo llevaría a otro “campo de
fracaso”.
Reconoce usted perfectamente su lugar en relación
con mi trabajo en el mundo, y quisiera recordarle que su responsabilidad
espiritual principal es esencialmente realizar el trabajo que está cerca de mi
corazón. Cada alma con la que entra en contacto cuando cumple estos deberes,
establece una relación particular y peculiar con usted. ¿Por qué, hermano mío?
Porque, como miembro de mi Ashrama, que se está acercando al Ashrama más
importante de K.H., usted, por su relación con estos aspirantes y estudiantes,
puede ponerlos y los pone en relación con la fuerza jerárquica. Debería
recordar esto y también tener presente que los efectos de la complementación de
esta relación serán al mismo tiempo buenos y malos. El contacto con cualquier
discípulo actúa como un agente precipitador, evocando lo que es bueno y trayendo
a la superficie lo indeseable y que debe ser revelado, a fin de producir su
rechazo. Necesita manejar con una comprensión más consciente tales fuerzas y
esta responsabilidad. No retroceda ante los resultados, procure que esa
reacción al contacto con usted y con su grupo de asociados tenga
resultados definidos. A.A.B. tuvo que aprender a comprender y emplear estas
reacciones, y usted también debe aprenderlo, hermano mío.
Estaré cada vez más en contacto con usted a medida
que lleva el vehículo físico a un mayor grado de pureza y refinamiento. En
cualquier caso es sensible a mi impresión. Avance hacia la luz y me encontrará
siempre allí.
Agosto de
1946
Hermano mío:
Esta vez le pediría que releyera las últimas
instrucciones dadas y que lo haga a la luz de las actuales circunstancias. Éste
es un momento doloroso de prueba y más bien tremendo para usted y -hasta la
fecha- el resultado inmediato es incierto, aunque no lo sea el
resultado final.
El problema que enfrenta se divide en su mente (si
sólo pensara con claridad) en dos partes: el de su reacción a la cuestión de
las minorías y el de su relación con D.R.S.. Dice que el primero no existe y
considera que D.R.S. es responsable del segundo, por lo tanto, usted, hermano
mío, está libre de toda culpa y responsabilidad en ambos casos. Vive todavía
en la personalidad, y como no recibió aún la tercera iniciación, una total
inculpabilidad está lejos de lo verosímil.
¿Qué hay realmente en la raíz de su reacción? Se
lo diré. Una envidia latente, insospechada y completamente inconsciente. Lógicamente
lo negará, pero no tiene importancia siempre que trate de establecer
inmediatamente contacto con su alma de segundo rayo. Relea sus instrucciones.
Le he dicho a menudo que es necesario amar más, ¿no es verdad?
He expuesto lo que antecede a fin de ayudarlo a
ver y pensar con claridad. En el curso de los años, mi amado hermano, le enseñé
que su principal limitación es su cuerpo físico, lo cual significa que su cerebro
físico es un centro de limitación. Durante casi quince años le rogué que
disciplinara su cuerpo, tratara de refinarlo y procurara hacerlo más sensible
a la impresión espiritual, porque pertenece al séptimo rayo y tiene, por lo
tanto, la tarea de relacionar lo interno con lo externo. Esto no puede hacerlo
en forma adecuada aún, porque ha ahecho muy poco para refinarlo y cambiar su
cualidad. Por lo tanto, su cerebro responde fácilmente a su mente de primer
rayo, pero muy poco todavía a su alma de segundo rayo. Si hubiese respondido a
ella, la verdad y el amor hubieran sido su característica
durante este período de prueba, pero muy poco lo evidenció. La forma en que
maneje este doble problema debería poner en claro sus propias limitaciones.
No acostumbro a tratar las relaciones de las
personalidades en el plano físico, sin embargo, su actitud ha creado una
situación ashrámica, debido a su relación en el pasado con el Ashrama de K.H. y
con el trabajo que se le había designado como agente de enlace en el punto
intermedio. A.A.B. tiene una posición definida en el Ashrama de K.H. y actuaría
normalmente en colaboración con usted. En consecuencia, la situación ha
cambiado y se ha convertido en algo que debe ser reajustado y tal reajuste
debe hacerlo usted, y allí reside la dificultad.
Ya me ocupé bastante de este penoso tema, pues
concierne únicamente a esta vida, pero tiene sus raíces en el pasado y -a menos
que usted lo aclare- tendrá que encararlo nuevamente en la próxima
encarnación. Reitero que esto se debe mayormente a que no ha refinado su cuerpo
físico.
Usted es un discípulo ansioso, hermano mío; está
orientado hacia la Jerarquía y le presta servicio; se ha consagrado y tiene
mucho, mucho para dar. Por lo tanto, capacítese para dar más abundantemente.
Deseche la autoconmiseración y el sentimiento de magnánima superioridad que ha
estado cultivando últimamente y (¿en qué forma podría decírselo para ayudarlo?)
procure sentir, sentir realmente, las dificultades que ha causado.
No le doy ningún delineamiento de meditación. Lo
que necesita en este momento es un período de tranquila reflexión. Le pregunté
a K.H. si tenía algo que decirle, puesto que Él presintió la situación, aunque
no dispone de tiempo para detalles. Me respondió: “Dígale a R.S.U. que vaya a
la periferia de su Ashrama, que se aleje del punto intermedio, y aprenda allí
a amar verdaderamente -a amar a los pequeños”.
Éste es el mejor pensamiento que en este momento
puedo dejarle, mi amado hermano. Permanezco firmemente a su lado, como lo está
también A.A.B..
Noviembre de
1948
Hermano mío:
Ya no pertenece a mi Ashrama. Me pregunto: ¿se dio
cuenta de ello? Al igual que A.A.B. ha vuelto al Ashrama de K.H., dedicado al
estudio a fin de reemplazar -hasta cierta medida- a A.A.B. y liberarla para un
trabajo definidamente relacionado con la venida de Cristo. Sabe que es regla en
cada ashrama que todo discípulo avanzado tenga como asociado a quien pueda
encargarse del trabajo que está realizando, si surge la necesidad. Cuando
A.A.B. expresó el deseo de que usted se entrenara para llevar a cabo el trabajo
de ella (el cual deberá emprender en ciertos aspectos, aunque no su
trabajo en relación directa con K.H.) se hizo la trasferencia. Su trabajo
actual en... le proporcionará un buen terreno de entrenamiento para este
trabajo futuro, siempre que ponga constante énfasis sobre el aspecto esotérico
de toda la enseñanza que debe impartir acrecentadamente y aprenda a vivir
siempre en el mundo del significado.
El año pasado tuvo una terrible prueba y, por un
momento, parecía que no podría captar la verdadera significación de todo ello;
la forma mental nacional de cualquier nación es imprescindiblemente una
entidad poderosa. Puede observar un ejemplo de esto en la forma mental erigida
sobre los judíos, la más poderosa de las formas mentales, porque ellos no
son una nación, en su verdadero sentido, sino una antigua religión; han hecho
revivir algo que estaba muerto durante muchos, muchos siglos, y ahora quieren
declararse como nación. Es como si los antiguos incas y aztecas se declararan
repentinamente como naciones en Sudamérica y trataran de ser reconocidos; ellos
fueron grandes naciones, tan civilizadas como los judíos y poseyeron una
religión grande y bella. Siempre hay dificultades cuando lo que debería haber
pasado y desaparecido quiere ser reconocido a lo largo de antiguas líneas, y
esta lección deben forzosamente aprender los sionistas.
Pero usted, mi amado hermano, no pertenece a
nación alguna; los discípulos de su categoría tampoco deben lealtad a nación alguna,
sino que se deben a la Humanidad Una; ésta fue la lección básica que enfrentó
el año pasado. Aprendió la lección y obtuvo el derecho de emprender un trabajo
más elevado. A los discípulos les resulta difícil comprender cuánta belleza y
oportunidad tienen por delante cuando se enfrentan con una situación en la que
-en ese momento- no ven luz alguna, lo cual involucra la prueba de su
percepción mental, sus reacciones emocionales y sus relaciones físicas. Las
tres estuvieron implicadas en la prueba del año pasado y demoró algunos meses
para ver con claridad la tendencia de los acontecimientos.
Todo eso ha pasado. Actualmente está libre de ello
-es un discípulo que puede entrar y salir de todos los Ashramas de segundo
rayo, impartiendo la bendición por donde quiera que vaya. Ha llegado a la
bifurcación de los caminos en esta vida, en lo que respecta a la familia con la
que ha estado asociado por el nacimiento físico -a excepción de aquellos pocos-
que están quizás aún inconscientemente asociados a mi Ashrama. Los miembros de
nuestra familia en el plano físico pueden o no (en cualquier encarnación
particular) pertenecer a nuestra familia espiritual... Esta encarnación
contiene para usted una lección principal: Iiberarse de todas las limitaciones
ambientales, a medida que imparte constantemente amor donde hay asociaciones,
amando con total desapego. Éste es el concepto o la idea detrás del aparentemente
peculiar episodio en la vida del Cristo, donde repudió a Su madre. Tal es la
simbólica historia y probablemente no tiene base real, pero, no obstante,
contiene una lección para todos los discípulos.
Su vida sigue ahora las líneas que su alma desea,
porque realiza junto a su hermano el trabajo necesario. Aquellos que llevan o
llevaron su mismo apellido, evocan su amoroso sentido de responsabilidad y
obligación, pero sólo temporariamente y por esta vida. ¿Son duras estas
palabras para usted? No piense excesivamente sobre ello, hermano mío; su
próxima encarnación ya está debidamente ordenada, pues mantendrá las necesarias
relaciones y abandonará las innecesarias.
Una de las grandes lecciones que todo discípulo
debe aprender a dominar, y quizás de las más difíciles, es entrenarse para
aprender a reconocer la familia espiritual a la cual se pertenece, y
ésta raras veces es la misma que la familia terrenal. A.A.B. tuvo que aprender
que nadie de su familia terrenal estaba relacionada a ella, y esta lección no
fue fácil, particularmente porque ella tuvo que aprenderla cuando era muy
joven. Sobre tal lección le llamo deliberadamente la atención.
Su trabajo reside en entrenar a estudiantes
avanzados, para lo cual está bien equipado; no es necesario que se anteponga
obstáculos mediante el autodesprecio, como lo hizo A.A.B. durante años, pues
como ella aprendió es una especie de falsa humildad y un deseo de que la gente
se diera cuenta de que no era orgullosa, para que simpatizaran con ella.
Rechace esa idea, hermano de antaño, y avance con confianza a un servicio más
pleno, tanto en este mundo como en el Ashrama de K.H..
No le doy ningún trabajo de meditación Al
practicar la meditación del grupo avanzado y al presentar los problemas, les
inyecta vida y sustancia. Tal el servicio que puede prestar y que A.A.B. ha
prestado silenciosamente durante muchos años. Cada grupo -a través de su
trabajo de meditación debe tener un punto focal y su zona energetizante, y
usted debe tratar de proporcionarlos Ésta es una de las artes más
profundamente esotérica. En los grupos de Nueve y en el Nuevo Grupo Simiente
esto causó muchas dificultades. Yo fui el punto focal central y el centro
energetizante, siendo mi cualidad vibratoria demasiado poderosa para la
mayoría; más de la mitad de los elegidos reaccionaron de tal manera que ellos
mismos se expulsaron del grupo. Trataré esto con mayor detalle cuando me
comunique con P.G.C., que ha estado siempre profundamente interesado y
preocupado con las causas que originan las diversas deserciones. Un puñado
permanece profundamente ligado al trabajo y al propósito Otro sigue recibiendo
las instrucciones grupales, pero carece de dinamismo. El resto se ha retirado
momentáneamente a la periferia externa del Ashrama, en espera de otra vida.
Esto, hermano mío, es todo lo que tengo que
decirle ahora. Le envío mi amor y usted puede recurrir a mí para obtener fortaleza
cuando las presiones de la vida parezcan demasiado pesadas.
W. D. S.
Agosto
de 1940
Hermano mío:
Un arduo trabajo invernal tienen por delante todos
los discípulos que están empeñados en nuestro servicio que, repetidas veces
se ha dicho, es preeminentemente servicio a la humanidad, el cual nos preocupa
intensamente en la actualidad, y sólo puede ser adecuadamente llevado a cabo en
forma grupal. No obstante, y por alguna razón, hermano mío, usted permanece
particularmente solo. Al comprender esto, me pregunto qué puedo hacer para que
reconozca esta situación en su vida, pues debe cambiar las Condiciones para
poder llegar a ser parte integrante de la vida del grupo. Cuando digo grupo,
no quiero decir su círculo inmediato de colaboradores ni el grupo de mis
discípulos que reciben estas instrucciones sino significar el entero
grupo de discípulos servidores activos en el mundo, que en la actualidad son la
esperanza del mundo.
No cabe duda sobre su deseo y su inherente
determinación de servir y la honestidad de su dedicación Hay dos factores que
casi desafían toda definición y contribuyen al hecho de que usted
permanece esotéricamente solo, rechazando espiritualmente el contacto del
aspecto interno de la vida diaria (y, en consecuencia, el aspecto externo). No
se trata de su disposición a colaborar, porque ya ha sido comprobada; no es un
esfuerzo para comprender, ello es evidente; tampoco es intrínsecamente lo que
hace, y lo envuelve como un muro, porque ésa no es realmente la dificultad,
sino que usted mismo, como personalidad, se ha mantenido durante un exagerado
tiempo en el centro de su cuadro, militando también su personalidad de primer
rayo contra su identificación con el mundo de la relatividad en que se
encuentra. Su personalidad se interpone siempre en su camino. Nunca la olvida,
y condiciona todo lo que hace y dice. Su mente no evidencia comprenderlo porque
todo el tiempo el factor más real en la situación es usted y, sin embargo -como
usted mismo enseñaría a la gente-, esa actitud de la personalidad es
esencialmente ilusoria y la gran embaucadora. Este énfasis puesto sobre la
personalidad imparte un sentido de falsedad a las personas con quienes entra en
contacto y evoca en ellas una reacción que las aleja de usted. Esto evoca, a su
vez, la autodefensa de su personalidad, y además el esfuerzo para forzar la
colaboración, la disposición de seguir el mismo camino que recorre la mayoría,
hacer lo conveniente y también probarse a sí mismo y a los demás de que usted
es lo que sabe que es, y que ellos no tienen razón para reaccionar así en
contra suyo. Habiéndole señalado esto, ¿se ha esclarecido realmente algo
en su conciencia? Lo dudo, porque las palabras exigen una correcta interpretación
-pueden tanto inducir a error como ayudar. Sin embargo, podría expresarlo de la
manera siguiente. La expresión de su alma y de su mente de segundo rayo ha
sido aminorada en tal medida que sólo es el amor de la personalidad y la
manifestación amorosa (aparente, aunque no de hecho) de una actitud mental, con
las cuales se engaña a sí mismo e impresiona erróneamente a los demás, porque
nada de ello expresa en realidad la verdad. Tampoco hay fuerza egoica en la
expresión de su vida, sino sólo determinación de la personalidad, que usted
interpreta erróneamente como fuerza. Esto se manifiesta de varias maneras,
según la persona que está con usted en determinado momento; también demuestra
la fuerza firme del alma, centrada en el ser espiritual, iluminado por la luz
del alma y dedicado al trabajo grupal y no a la aspiración y la ambición de la
personalidad.
¿Qué puede hacer usted en ese caso? Le recordaré
que una de las tareas del Maestro es enseñarle a Su discípulo cuál es en su
vida el “punto ciego” que el alma tiene el propósito de iluminar y llevar a la
luz de su conciencia, disipando así la oscuridad y la ceguera. Esto se realiza
mediante la sugerencia y el estímulo al cual estuvo sometido durante años y
tuvo un doble efecto: estimular la personalidad, a fin de que responda en
forma mesurada (aunque inadecuada) al alma y también estimular las tendencias
de la personalidad para que ellas se expresen más plenamente. Cuando estas
tendencias son evocadas, se registran y reconocen por lo que son, y si se las
maneja correctamente pueden ser eliminadas. Sin embargo, la tarea se hace más
difícil a medida que se progresa en el sendero, porque las cualidades y
debilidades más sutiles emergen y no son tan fácilmente detectadas como las
reacciones burdas de la personalidad Por lo tanto, le sugeriría estudiar la
debilidad de la posición que adopta en relación con sus colaboradores y
hermanos de grupo y descubrir la causa de su “soledad”, registrando diariamente
el efecto que usted produce en las personas. Esto no significa que se estudie
usted, sino que las estudie a ellas. ¿Evoca una respuesta buena y feliz en sus amigos
y asociados, o a la inversa? ¿Tienen disposición a ir en su búsqueda y estar
mucho tiempo en su compañía? ¿Le cuentan sus dificultades en gratas
conversaciones y buscan su simpatía? ¿Cómo hallará la respuesta a estas
preguntas? Usted debe descubrirlo. Yo puedo darle sólo indicaciones, porque
las afirmaciones de los demás, aceptadas como verdades, no tienen valor real alguno,
salvo como postes indicadores, y a menudo no convencen. Lo que aprendió y
comprobó por sí mismo, y lo comprobó por medio del dolor, el fracaso, el
sufrimiento y el orgullo herido, lo liberará y pondrá fin a su soledad hasta
ahora mayormente incomprendida.
Que la fortaleza de su personalidad y de su
naturaleza emocional (que actualmente está construyendo a su alrededor una barrera
aisladora) sea trasmutada en amorosa comprensión, la cual se obtiene cuando su
poseedor se identifica con los demás y no consigo mismo. Tampoco asume la
actitud de: “Me identifico con los demás”, ni se observa a sí mismo para ver si
la adopta, enfocándose al mismo tiempo en sí mismo y en sus reacciones, tratando
de lograr la identificación, porque quiere poner fin al erróneo aislamiento y
ser más feliz en su trabajo y en su conciencia. En cambio, se pregunta: “y,
¿Cuáles son los sentimientos y pensamientos de mi hermano?“, porque le interesa
más la felicidad de su hermano que sus propios sentimientos y pensamientos,
olvidándose de sí mismo al comprobar la situación y al tratar de ayudar,
estimular y amar con sabiduría. Éstas, hermano mío, son las verdades trilladas
de la experiencia espiritual y también las repetidas verdades que debe
experimentar en forma práctica, convirtiéndolas en hechos comprobados de la
experiencia y en expresión de su vida diaria. Nada más puedo decirle en este
momento. Mucho puede hacer para este trabajo si quiere enfrentarse a sí mismo,
olvidarse de sí mismo, si desea ser fuerte debilitando a la personalidad, si
desea aprender a amar sin preocuparse de evocar o no amor. Éstas son las
paradojas ocultistas que usted debe resolver y que -una vez resueltas-
aumentarán grandemente su efectividad en el servicio.
Quizás le resulte útil y sugestivo hablar con
A.A.B., que es un discípulo más avanzado. Pero ella me pide que no se lo
sugiera, y agrega que una insinuación mía vale más que una multitud de sus
palabras o de cualquier otro. No quiere hablarle de este asunto ni dar cabida
a una discusión, pero si usted le habla y le pide que le aclare mis palabras,
hará todo lo que pueda.
Uno de sus hermanos de grupo me hizo una extensa
serie de preguntas que quisiera responder aquí, ya que tiene implicaciones
sicológicas que pueden serle de valor, y son:
“¿Cuál es exactamente la
relación entre el pensamiento y la emoción? ¿Puede ser mejor descrito el
pensamiento como emoción sublimada? Nuestros pensamientos, por muy remotos que
sean, ¿no surgen acaso de nuestros sentimientos pasados y presentes? Como reflejo
de reacciones emocionales del pasado, ¿los pensamientos no pueden ser
descriptos como ‘sensaciones fósiles’? En lo que respecta al presente,
¿nuestros pensamientos no son acaso nuestros sentimientos más refinados? El
desarrollo mental, ¿no es el resultado del refinamiento del cuerpo emocional?
“En lo referente a la evolución,
¿no es acaso el cuerpo emocional la sublimación del etérico, que a su vez es
la sublimación de la sustancia química inorgánica? A medida que progresamos en
el Sendero de Retorno, ¿no reunimos acaso sucesivamente ‘nuestros cuerpos
dentro de nosotros’ elevando cada uno a la luz del que está inmediatamente
arriba, y no es éste el significado de la cultura, la educación, el
refinamiento, la purificación? ¿No es este trabajo personal el que deberíamos
realizar constantemente y lo que está simbolizado en la Doctrina Católica
Romana, por la Asunción del cuerpo de la Virgen María, la Madre de Cristo, al
Cielo?”.
Le respondo lo siguiente:
En lo que antecede, hermano mío, ha hecho nueve
preguntas que atañen al mismo tema. No hubiera sido necesario responder
algunas, si hubiese dedicado tiempo a estudiar el Tratado sobre Fuego
Cósmico, porque allí está la respuesta a muchas de sus preguntas.
La dificultad para diferenciar entre pensamiento y
emoción se debe enteramente a dos cosas:
1.
Al grado de
evolución del Observador, que determina mayormente el campo de su observación
y al enfoque de su atención dirigida.
2.
Al actual estado
de la raza humana La mayor parte de la humanidad hoy no piensa, sino que siente
activamente.
La mayor parte del género humano carece de esta cualidad mental, que es
principalmente el discernimiento Sin embargo, a medida que la mente se
desarrolla, se va comprendiendo la cualidad de la emoción, resultado de cierta
medida de discernimiento que permite al Observador darse cuenta que se halla en
un estado emocional o está pasando una crisis emocional, cualidad que a su vez
es resultado de la percepción sensoria. Puede producirse gran reacción sensoria
sin emoción. No existe emoción, como resultado de la sensación, si no hay
cierta medida de desarrollo de la mente y de la reflexión. Por lo tanto, a la
reacción entre pensamiento y sensación la denominamos emoción. Sin embargo,
puedo responder a su pregunta diciendo, en forma amplia y general que la sensación
puede estar (y frecuentemente lo está) presente donde no hay absolutamente
pensamiento alguno. Pero cuando el pensamiento entra en juego, entonces el
resultado de la interacción entre el pensamiento y la sensación produce
emoción.
Pasamos entonces a la segunda pregunta donde trata
de descubrir el pensamiento como “emoción sublimada”. Aquí pone usted el
carro delante del caballo, según se dice. El pensamiento es el medio por el
cual la emoción puede ser sublimada. La sensación sin reflexión ha producido el
mundo de la Ilusión, del espejismo y del engaño. El pensamiento con su facultad
discriminadora y analizadora, nos hace conscientes de tal maya (ilusión
astral), en el cual deambulamos incesantemente. La reflexión arroja clara luz sobre
la bruma y la niebla del plano astral. Durante millones de eras la energía
astral -la reacción de la energía de la percepción sensorial fue puesta en
actividad mediante las formas de vida de todos los reinos de la naturaleza.
Esto ha traído la ilusión mundial. Sin embargo, sólo en la familia humana se
la ve como es, y el poder del pensamiento y la blanca luz de la mente comienzan
a actuar sobre la materia en ese plano, produciendo emoción, pues la emoción
es una condición astral reconocida por la mente, comprobándose que es
uno de los efectos del constante y creciente poder mental de la raza.
Este pensamiento subyace en la frase que
frecuentemente aparece en los libros teosóficos como kama-manas
deseo-mente Porque toda sensación, emoción evoca inevitablemente deseo. Si la
emoción evocada es placentera, debido a que la mente reconoce la sensación
(registrada en el cuerpo astral), entonces produce el deseo de continuar o
repetir la experiencia. Si en vez de placentera es dolorosa, entonces se
produce como reacción el deseo de que cese la experiencia y, por lo tanto, se
libera de ella. Este deseo básico humano conduce al deseo de liberarse (en el
primer ejemplo) de la matriz y de entrar en la vida del plano físico, y de
allí ascender a ese grande y último deseo de liberarse y entrar en la vida
misma. Este pensamiento nos conduce al mundo de la más técnica sicología
esotérica.
Es muy difícil para el principiante captar las
diferencias básicas que él ha fusionado en unidades, por su capacidad
innata de identificarse consecutivamente con lo que le es revelado. La sensación
y la mente son, para el individuo, las dos fundamentales diferenciaciones en
tiempo y espacio. Lo que se registra de la interacción entre ambas es, primero
la emoción y después el pensamiento. Pero el pensamiento es una realización
posterior y revela emoción; sin embargo no es emoción. Descubre la sensación con
la que el alma se ha ido identificando consistentemente durante eones, y -si
puedo expresarlo así- dirige el faro de la mente, en lento desarrollo, hacia el
mundo de la sensación, del espejismo y de la ilusión, lo cual revela la
reacción del hombre hacia todo, y a esto lo denominamos emoción. En un sentido
profundo y verdaderamente esotérico, la intuición es la emoción sublimada y
no la mente.
Por consiguiente, respondiendo a su tercera
pregunta diré que los pensamientos no surgen de nuestras sensaciones, pero
cuando la mente comienza a estar activa, nuestras sensaciones son reveladas y
al resultado de esa revelación lo llamamos emoción.
Los pensamientos no son “sensaciones fosilizadas”,
sino emociones que pueden ser registradas por la facultad que posee la mente
de crear imágenes, y las formas mentales así creadas (personificando la
reacción de la mente hacia el mundo de la sensación) pueden ser tan poderosas
que persisten atesoradas en la memoria y son constantemente revitalizadas por
una recurrente emoción. La actividad mental en relación con la sensación o el
alcance de las sensaciones, revela la emoción. En la actualidad, cuando el ser
humano y el aspirante común no pueden distinguir con exactitud entre la mente,
emoción, sensación y formas mentales, que la memoria custodia, es imposible
trazar una clara línea de demarcación. Pero esto se debe simplemente al grado
de evolución de la raza. Esas líneas y diferenciaciones pueden ser trazadas
con claridad por el discípulo evolucionado y el iniciado. Entonces, descubre
que los pensamientos son el producto del principio inteligencia, el cual
concierne a la vida y permite al hombre decir: No soy mi cuerpo. No soy mi
mecanismo sensorio. No soy lo que se desarrolla por la interacción entre yo y
mi medio ambiente; soy algo más que todo esto. Yo soy.
Respecto a la sexta parte de su pregunta, hermano
mío, ha olvidado su ocultismo técnico y la antigua enseñanza sobre el arco
involutivo donde los diversos cuerpos y formas son creados por el Espíritu
descendente y envolvente y la conciencia apropiada en un gran momento de
crisis, cuando cada reino de la naturaleza vino a la existencia. La mente
existe y necesita ser conscientemente empleada. Pocos conocen aún esa cualidad
de la materia llamada mente. Pero así como en el arco involutivo el Espíritu
crea a medida que desciende y se apropia cuando vuelve a ascender y cada
apropiación marca también una nueva etapa en el Sendero de Retorno, de la misma
manera el Eterno Peregrino, el alma, realiza lo mismo en menor grado. En el
sendero hacia la manifestación física se construyen los cuerpos o formas. En el
sendero de retorno son apropiados y utilizados y se acrecienta constantemente
la conciencia de que son utilizados. Para el ser humano evolucionado la meta es
una clara y consciente apropiación de lo que ha sido construido y empleado
para servir al Plan.
No olviden que todos los aspectos y
exteriorizaciones que el alma emplea, y por medio de las cuales se expresa, son
partes constituyentes del vehículo de expresión de Aquel en Quien vivimos, nos
movemos y tenemos nuestro ser. Por lo tanto, nos apropiamos de lo que
anteriormente está designado (si puedo emplear esa antigua palabra en su más
profundo y verdadero significado oculto) cuando recorremos el sendero de
descenso. Aprendemos a emplearlo conscientemente. Oímos su nota a medida que
descendemos. La vemos cuando ascendemos. Nos identificamos con la forma cuando
nos llega su sonido durante el proceso de la involución. La distinguimos en el
arco evolutivo y cuando llegamos a la etapa en que comienza a desaparecer
nuestra identificación con la forma, entonces la vemos y entramos en la
etapa de la dualidad.
Sí, hermano mío, elevemos en efecto nuestros
cuerpos al cielo, pero la elevación tiene lugar dentro del reino del esfuerzo
consciente, porque cuando las diferenciaciones de la mente inferior
desaparecen y el trabajo -el trabajo necesario- de descubrimiento y
diferenciación ha desempeñado su parte al enseñar la lección de no desear nada,
descubrimos que la forma y la conciencia son una, la luz es una
y la energía es una. También descubrimos que “una estrella difiere de la otra
en la gloria”, porque existe una llama, pero hay muchas chispas de diferente
brillo de esa Llama. Ésa es la gloria del Gran Eterno Uno. Este conocimiento es
la aspiración del alma y la meta de su gran iluminación. Como usted lo señala
correctamente cuando considera el tema desde el ángulo de la madre-materia, es
la asunción de la Virgen al cielo para ser glorificada. Gran parte del misterio
vinculado con “las tres vestiduras del Buda” está relacionado con esta
glorificación de los tres cuerpos. Puede obtener gran conocimiento estudiando
cuidadosamente la relación entre los tres cuerpos del ser humano y las
vestiduras o los vehículos del Señor Buda. Toda la historia de la Sublimación,
la Purificación y la Transfiguración, está oculta en esta relación. Sin
embargo, las analogías no fueron todavía señaladas. Tarea que queda por
hacerse.
Retomaré ahora sus propias instrucciones
específicas. No le daré ninguna fórmula fija de meditación, sino algo que debe
hacer, y si lo realiza con éxito, podrá traerle la liberación.
Todos los días, durante diez minutos, trate de
ponerse en contacto espiritual, mental y emocionalmente, con alguno de sus hermanos
de grupo. Hágalo con cada uno de ellos en forma sucesiva y diaria. Trate de
obtener una armonía definida y difundir amor y prestar ayuda. Olvídese de sí
mismo al hacerlo, y expulse de su conciencia la idea de que es un centro
emanante de fuerza. Reflexione sobre las circunstancias en que viven sus vidas
hasta donde las conozca; trate de comprender los problemas del tiempo, carácter
y aspiración. Escríbales, si quiere, y pídales que traten de ayudarlo. Deje que
de usted extraigan la esencia misma del servicio espiritual, lo cual significa
que extraerán de su alma lo que necesitan; al darse así se enriquecerá a sí
mismo.
Reciba mi bendición, hermano mío.
Agosto de
1942
1.
En el centro del
huracán hay un punto de paz. Así reza la historia. Puede descubrírselo. Así
sucede en todas las tormentas de la vida. Conducen a la paz siempre que no seamos
como hojas al viento.
2.
Mantenga sus
antiguos vínculos y camine con sus hermanos. Huelle el Camino Iluminado como
grupo. La cadena jerárquica permanece firme.
3.
La luz que afluye
desde mi Ashrama es parte del Camino Iluminado, y en ese hilo de luz usted y
sus hermanos se mueven.
4.
La soledad -como
la cree conocer- sólo es un espejismo, hermano mío. No está solo. Pero la
soledad que conocerá es una luz que ilumina la oscuridad. Busque esa luz.
5.
En el pináculo de
la soledad se halla un único lugar donde la verdad puede ser conocida.
Permanezca en ese pináculo.
6.
Cuando vea con
claridad la verdad (una vez que haya limpiado las telarañas y barrido el polvo
de la vida inferior) entonces su servicio traerá una fresca verdad a los
hombres.
Septiembre
de 1943
Hermano mío:
Lo he observado con sumo interés durante los últimos dos años, mientras
usted reajustaba drásticamente su vida. Además, noté la creciente fortaleza de
sus vínculos espirituales con su propia alma, con el Ashrama y conmigo, su
Maestro y constante amigo. Ha hecho algo sorprendente -sorprendente porque no
es común y probablemente no sea continua ni inspiradoramente consciente de
ello. Realizó estos ajustes drásticos sin perder terreno momentáneamente, lo
cual es en verdad raro. Por lo general, durante estos cambios básicos de la
vida y en los períodos en que se altera el diseño de la vida cotidiana, se
pierde momentáneamente tiempo y terreno. Pocas veces es permanente, pero existe
por lo general durante un breve lapso hasta que el nuevo ordenamiento y ajuste
adoptan el ritmo, se retoman los hilos, se restablecen los viejos hábitos
espirituales, y el discípulo nuevamente sigue su camino. Sin embargo, esto no
le sucedió a usted. Siguió adelante con firmeza sin tener experiencia
espiritual vitalmente importante, pero con una pronunciada estabilidad. Esto le
indicará algo importante, pues significa que ha alcanzado esa etapa en el
sendero del discipulado donde no necesita preguntarse si podrá ir adelante
firme e indesviablemente. Quizás fracase y fracasará respecto a los detalles.
técnicas y métodos, y probablemente interprete mal o no reaccione rápidamente a
la oportunidad espiritual, lo cual es inevitable, porque mediante ese método
el discípulo aprende. Pero usted no fracasará en su progreso, tampoco retrocederá
ni se inclinará a hacerlo -sólo tendrá momentos de indecible fatiga, donde lo
acosará la tentación, pero no le prestará atención.
Me pregunto, hermano mío, si comprende el
significado que esto tiene para el Maestro que instruye y guía a un discípulo.
Quiere decir que puede descartar definitivamente un posible peligro y
que, por lo menos en un aspecto, estará seguro de Su discípulo. Ya no duda de
su poder de persistir, sabe que eso es bueno y que el discípulo aceptará con
toda firmeza cuanto se le presente.
A medida que avanza durante los próximos doce
meses, deberá comprender con toda claridad mi mandato anterior de buscar “el
pináculo de la soledad, único lugar donde la verdad puede ser conocida y cuya
finalidad es hacerle acrecentar su capacidad para retirarse a ese punto de
enfoque en la mente iluminada donde nadie puede acompañarlo, y allí esperar la
revelación de la verdad -esa verdad particular que su personalidad demanda a su
alma, y que usted cree en determinado momento que es esencial captarla si su
servicio y progreso deben avanzar adecuadamente. La demanda basada sobre una
necesidad sentida, variará un año tras otro, pero siempre habrá alguna verdad,
algún aspecto de la comprensión y alguna revelación inmediata que usted sabe
(más allá de toda controversia y discusión) que debe captar y conocer si quiere
progresar como desea -y también su alma y su Maestro.
En este momento particular, ¿cuál es la verdad,
información y revelación inmediata que necesita? Aunque lo sé, no me corresponde
decírselo. Progresará formulándose esa necesidad y requerimiento. Le pediría
que al recibir esta instrucción, después de una tranquila reflexión, determine
en su mente cuál es su necesidad espiritual inmediata. Luego, que busque
dentro suyo el pináculo de la verdad y allí espere la revelación.
Inevitablemente llegará si tiene suficiente interés y paciencia.
Los últimos dos años fueron de preparación, aunque
usted no sepa aún con qué fin. Aprendió mucho durante esos años. Pero le
recordaré que toda la enseñanza, instrucción y experiencia que adquirió,
deberá llevarlas a un punto de síntesis en la mente iluminada, y allí se
convertirán en un poderoso pensamiento simiente, capaz de otorgar una gran
percepción intuitiva y traer posteriormente la revelación.
Por lo tanto, haga lo que va a continuación
y siga el procedimiento delineado:
1.
Resuma en su
conciencia y a la luz de su alma, la naturaleza y el propósito de las
experiencias y cambios a los cuales fue sometido. Esfuércese por ver el gran
alcance de la intención y no se preocupe por los detalles. Formule para sí,
con frases concisas y claras sus conclusiones, a fin de que le sean reveladas
las lecciones del pasado.
2.
Determine para sí
mismo cuál es la necesaria verdad, el tipo de revelación o el requisito que le
permitirá avanzar con creciente poder, visión más clara y verdadera percepción
interna. No será tan fácil como parece, porque la próxima verdad relacionará
el pasado con el servicio que prestará en el futuro, tal como lo percibió.
3.
Manteniendo en su
mente con claridad y firmeza ambas líneas de pensamiento “busque el pináculo de
la soledad”, que lo descubrirá silo hace con empeño. Allí podrá esperar la
verdad y la revelación deseadas. Entonces espere.
4.
Cuando su
intuición empiece a actuar y la paciente espera, la silenciosa reflexión y el
firme equilibrio mental traigan como recompensa la percepción esclarecida,
entonces trate de aplicar la verdad conocida y el germen de la revelación a las
cosas prácticas de la vida. Así descubrirá que toda su vida se va enriqueciendo
constantemente.
Este ejercicio le proporcionará una gran recompensa y, si sólo pudiera
comprenderlo, constituye una forma de meditación definidamente avanzada.
Hallará que este proyecto de meditación es un experimento muy interesante.
Algo más le diré, hermano mío. Este período de
guerra no durará indefinidamente. El final se vislumbra, y para ello debe
prepararse, lo cual no es sólo una sabiduría práctica y mundana, sino una
previsión espiritual. Su trabajo en mi Ashrama algún día será, más
definidamente que hasta ahora, un aspecto de mi trabajo en el mundo externo;
quisiera que cavilara sobre lo que usted puede hacer. Los discípulos en todos
los Ashramas (el mío no es una excepción) están consagrados al trabajo de su
Ashrama, y esto usted lo supo siempre. Aunque es verdad que todo trabajo con
móvil e intención correcta es espiritual, los discípulos, no obstante estar
consagrados definidamente a prestar determinados servicios jerárquicos, que
deben preceder a todas las actividades de la vida, cumplen otras tareas al
mismo tiempo en el mundo externo, basadas en las correspondientes obligaciones
y responsabilidades que les corresponde como ciudadanos. Tenga esto
definidamente presente y recuerde que necesito la ayuda de todo el grupo de mi
Ashrama y, además, su colaboración individual y comprensión de los problemas a
resolver. Puedo hacer un llamado general y establecer los principios y las
líneas de actividad específicos que regirán el trabajo de mis discípulos, pero
no puedo decir cuándo o dónde debe prestarse servicio.
El trabajo grupal y las cuatro etapas de reflexión
que le delinee, son suficientes para su obra espiritual actual, lo que conjuntamente
con el trabajo que está realizando en su actual campo de actividad, le ofrece
una oportunidad adecuada para la vida y el progreso.
Mi amor y mi bendición son suyos y puede contar
con ambos.
Noviembre de
1944
En su conciencia se formula una pregunta
importante. Su alma le enseñó a interrogar; usted asimiló la observación de que
el Maestro alcanza Su meta por el proceso de formularse preguntas y buscar la
respuesta solo y sin ayuda externa. En usted se ha arraigado esa creencia y
comprensión, lo cual es bueno. Aún subsiste en su mente un interrogante sin
respuesta, evocado por lo enunciado en la última instrucción, y es que el
trabajo del Ashrama constituye siempre la obligación primordial del discípulo.
Este trabajo varía lógicamente de acuerdo a la
graduación del discípulo y al lugar que ocupa en el Ashrama. Ya describí (en
distintas instrucciones grupales) las etapas del discipulado -que se alcanzan dentro de la conciencia del
discípulo y conciernen a su relación con el Maestro. Detallé su progreso desde
un contacto poco común, hasta un lugar cerca del Maestro. Sería de valor agregar
a los pasos dados individualmente ésos que conciernen a la posición del
discípulo dentro del Ashrama, desde el ángulo de su deber y servicio
ashrámicos. Esto es algo distinto y, aunque tiene relación con la interacción
entre él y su Maestro, dichas etapas conciernen a la acción y a los resultados
de su conciencia en expansión, dentro de la percepción jerárquica; tienen
relación también con su percepción de la verdad, cuando la respuesta a la radiación
del Maestro evoca en él ciertos desarrollos, estimula determinadas cualidades
y nuevas características y lleva la iluminación a su mente.
Estas etapas concernientes al servicio y al
reconocimiento del deber y la obligación, tienen que ver con la graduación más
que con el desarrollo y el control del alma, aunque dicho desarrollo sea uno de
los factores determinantes respecto a su posición en el Ashrama. Permítame
enumerar las etapas y así podrá ubicarse en la correspondiente categoría de
los servidores a la cual usted pertenece, demostrando además al mundo la
naturaleza de su posición ashrámica. Le daré los nombres y los símbolos esotéricos
de esta diferenciación:
1.
La
etapa del “impulso incipiente”. El ojo entreabierto es el símbolo de esta etapa. El neófito
recientemente aceptado en el Ashrama, se convierte (como lo expresa el Libro
de Instrucciones para neófitos) en “víctima de la doble vista”. Con el ojo
derecho ve un sombreado camino hacia el Ashrama central y un pasillo que se
extiende de un punto a otro, de la luz a la oscuridad y de la oscuridad a la
luz; siguiendo la hilera de pilares ve un estrecho pasillo que termina en una
habitación; dentro de esa habitación la figura del Maestro pasa, aparece y
desaparece. Con el ojo izquierdo ve un mundo de niebla y bruma, de formas tétricas
y tenebrosas, un país de infortunio y de terrible angustia, donde fluctúan la
luz y la sombra. Desde ese país sombrío surge un grito: “Necesitamos tu ayuda.
No podemos ver.
Trae esa luz”. Estas frases
contienen la primera reacción del nuevo discípulo hacia la vida dual, a la que
se comprometió cuando fue aceptado en el Ashrama -una vida de instrucción
ashrámica y de constante acercamiento al Maestro, más una vida de servicio
externo para satisfacer la necesidad, no para cumplir un deber obligatorio. No
distingue con claridad ninguna de ellas. Recuerde siempre que el acercamiento y
el servicio que prestará deben ser autoiniciados y autocomplementados. La única
ayuda que el discípulo obtiene en esta etapa, proviene del efecto estimulador
del aura del Ashrama.
2.
La
etapa del “progreso”. No me refiero
al progreso de la comprensión, que inevitablemente se logra con el tiempo y es
incidental al espacio cuando el discípulo es inconmovible en su determinación.
Me refiero al proceso (técnicamente entendido) de su progreso, a lo largo del
pasillo de pilares, simultáneamente con su aparición en el mundo externo como
trabajador ashrámico. Tenemos la frase “escalador social” que se emplea
generalmente en sentido despectivo al describir a una persona que -disconforme
de su posición, contactos y relaciones sociales- emplea todos o cualquier
método para introducirse en esos círculos sociales que le parecieron
inalcanzables. Es una verdad trillada decir que toda meta indigna (por su
móvil incorrecto) es la analogía inferior o la expresión simbólica (aunque
distorsionada) de objetivos y aspiraciones superiores. Este concepto debería
aclarar su pensamiento. En esta etapa el discípulo es un hombre cuyo carácter y
facultades le permitieron entrar en el Ashrama con el pleno consentimiento de
sus miembros. No obstante, se mantiene en la periferia de sus actividades; sabe
que -dentro del círculo infranqueable ashrámico- hay acciones, contactos y relaciones
que algún día los hará. Sin embargo, también sabe que debe comprender
plenamente el significado del enunciado paradójico que evocó al expresar su
aspiración: “Traspone la puerta y abandona el Ashrama; déjalo como estaba y sé
como tú eres; busca otra entrada; descubre lo que buscas, dejándolo atrás;
progresa por el arte de volver atrás”.
En la deslumbrante luz del
Ashrama, el discípulo comprende que todavía no adquirió el derecho de
atravesar el pasillo hasta el santuario del Maestro, pero es necesario que vaya
al mundo de los hombres, de oscuridad y de dolor; entonces, puede volver al
Ashrama a fin de obtener fuerzas para continuar su trabajo externo. Lo
que existe externamente, más allá de la puerta del Ashrama, simbólicamente
hablando, llega a ser para él de mayor importancia que atravesar el pasillo.
Cuando ambos ojos “actúan en la luz dual”, su sentido de los valores se
reajusta y su propia y progresiva satisfacción llegó a ser de menor importancia
de lo que él podía hacer para aliviar el dolor y la angustia que existe más
allá de la puerta.
3.
La
etapa de “dejar que cada pilar quede detrás de su propia sombra.”. ¿No es, acaso, una verdad bien conocida que
cuando se presta servicio y aumenta éste en efectividad, al trasponer el
discípulo la puerta del Ashrama, descubre que no está parado del lado de
adentro de la puerta, sino que ya recorrió un buen trecho del pasillo? Dejó
atrás algunos pilares. Uno de los Maestros -empleando la palabra en su sentido
correcto- denominó a estos simbólicos pilares, los “pilares de la corrección”,
significando que cada pilar dejado atrás indica que ha desarrollado ciertos
aspectos de la correcta conducta. Cuando se han desarrollado estos aspectos del
comportamiento, el discípulo puede ir y venir por el corredor a voluntad, lo
que para él simboliza un aspecto de la conducta ashrámica, todavía no
desarrollada. Los pilares representan la fase final de la ilusión -ilusiones
que desorientan al discípulo, pero no afectan a nadie fuera del ashrama. Éstas
debe descubrirlas por sí mismo. Deberá capacitarse para pasar cinco pilares
más, antes de obtener la plena libertad del Ashrama. Aprendió a pasar y pasó
siete de ellos, y para usted ya no existen.
4.
La
etapa de la “habitación de retiro”. Tengo que explicar estos aspectos de la conciencia en forma material y
simbólica para llamarle pictóricamente la atención sobre las fases de
acercamiento que usted y todos los discípulos deben seguir. Los pilares
(también como símbolos) ya no bordean su camino de acceso. Aunque estén para
los demás, a usted ya no le conciernen. Ante usted se extiende nítidamente el
camino. Ahora le es posible abrigar la esperanza de entrar libremente en la
habitación donde trabaja el Maestro. Para proteger al Maestro en su
aislamiento, hay en el Ashrama una antecámara que preside Su discípulo más
avanzado, a fin de resguardarlo de las indebidas interrupciones, y tiene la
responsabilidad de cuidar el vehículo físico del Maestro cuando entra en
“samadhi”, siendo el único que puede interrumpirlo en momentos de
emergencia, y entrar y salir del estudio del Maestro cuando lo juzga
conveniente. Tal disposición requiere que el discípulo que llega reconozca al
discípulo avanzado; este proceso de reconocimiento constituye a menudo la
prueba final, antes de permitírsele trasponer la puerta interna.
5.
La
etapa que se denomina “el derecho de entrar”. En esta etapa el discípulo puede entrar y salir cuando
lo dictaminan su alma y la necesidad de servir en el mundo externo. Ha
desarrollado su sensibilidad para saber si puede o no presentarse ante el
Maestro. Al alcanzar esta etapa, el discípulo descubre que desaparece todo
deseo de hacer contacto con el Maestro para su propia satisfacción o ayuda.
Sólo la necesidad mundial lo impelirá en alas de la luz, a través del pasillo,
y fortalecerá su mano para abrir de par en par la puerta.
Detrás de estos símbolos descubrirá, hermano mío, la lección que estoy
tratando de transmitirle. En mi última instrucción lo insté a que comprendiera
la necesidad de alcanzar el pináculo de la soledad, porque en él encontrará lo
que necesita y esto debería descubrirlo por sí mismo. ¿Ha aprendido algo
respecto a este lugar solitario? Si algo aprendió, su próximo desarrollo quizás
involucre (no dije que “implicaría”) los momentos solitarios que transcurren al
pasar de un pilar a otro y avanzar por el pasillo, acicateado por las
necesidades de aquellos a quienes trata de servir. Entonces llegará el momento
en que el discípulo avanzado simbolizará el fin de la soledad y le dará la
bienvenida como a un hermano. Lo que después tendrá lugar entre usted y el
Maestro es un secreto compartido por ambos.
En este momento trato de puntualizar la necesidad
de que reconozca más definidamente que el camino al santuario interno es el
camino del servicio externo. Este servicio no debe tener por móvil las
exigencias de la época ni las cuestiones financieras, ni los dictámenes de la
personalidad. Podrá o no prestarlo en el lugar donde lleva a cabo su trabajo
externo y será necesario cambiar su ubicación y circunstancias, pero el
discípulo -si es fiel a su alma y a su Ashrama- sirve a sus semejantes como
esoterista y también como humanista y sicólogo. Éste es un punto que usted debe
captar. Luego tendrá que adaptar las tareas asumidas y emprendidas al cuadro
simbólico que le di. Cuento con su comprensión, porque no pronuncio palabras
vanas; cuento también con que considerará y reflexionará debidamente sobre mi
próxima afirmación.
He planeado un trabajo definido que debe ser
complementado por los miembros de mi Ashrama, y usted puede emprenderlo. Se
relaciona con el proyecto de la buena voluntad, tan cerca de mi corazón; le
demandará sacrificio y quizás el abandono de toda meta menor. Si lo acepta,
significará que los “pilares que resguardan el acceso al santuario” de su
Maestro quedarán atrás; entonces habrá llegado a la etapa en que entrará en la
“habitación de retiro”. Hablo nuevamente en símbolos. Usted casi ha cumplido
los sesenta años, hermano mío. El año sexagésimo tercero de su vida le traerá,
como en la vida de todos los discípulos, crisis y suprema oportunidad, y para
ello debe prepararse debidamente. En ese intervalo pasará los pilares, irá de
un punto a otro, con la conciencia fija en el Ashrama y la personalidad
desempeñando fielmente la tarea impuesta por su alma.
Dentro de poco tiempo tendrá que llegar a una
decisión básica, de la cual dependerá el derecho de entrar, técnicamente entendido.
No puedo indicarle la naturaleza de la crisis venidera ni insinuarle cuál
debería ser su decisión. Sin embargo, confío en usted, porque ha aprendido
mucho en los últimos cinco años, se ha fortalecido una y otra vez, ha pasado de
un pilar a otro, aunque no se dio cuenta. Descubrirá la calidad de su
fortaleza ante la necesidad de tomar una decisión. Lo espero en la habitación
interna.
Agosto de
1946
Hoy, hermano mío, nada importante tengo que
decirle. Mi última instrucción fue larga y de vital importancia; aún no ha
absorbido toda su significación. Había en ella dos frases que nuevamente quiero
destacar en su conciencia, y son:
1.
Se llega al
santuario interno prestando servicio externo.
2.
El sexagésimo
tercer año de su vida le traerá -como en la vida de todos los discípulos-
crisis y suprema oportunidad.
Ambos enunciados están estrechamente relacionados. Las crisis, hermano
mío, pueden ser objetivas o subjetivas; si se producen en el plano físico no
tiene gran significación desde el ángulo espiritual, aunque causen mucho
sufrimiento y dolor a la personalidad; si surgen en la conciencia en los
planos emocional o mental, y ofrecen la oportunidad para actuar, dicha
actuación estará mayormente vinculada a la personalidad; también puede ser el
resultado de la intención del alma plasmada en el cerebro y registrada por la
personalidad, entonces sí son de suprema importancia, pero a menudo pasan
desapercibidas, a no ser que el discípulo esté muy alerta y constantemente
consciente de la afluencia cíclica de energía espiritual. Usted está por
enfrentar una crisis de esa naturaleza. ¿Cree que su sensibilidad espiritual se
ha acrecentado en tal forma, durante los últimos años, que puede estar seguro
que cuando se le presente, reconocerá la crisis como su oportunidad? Quisiera
que considerara esto, porque de lo que usted reconozca y decida, dependerá gran
parte de la utilidad que preste en el resto de su vida -es decir, desde el
ángulo del ashrama.
Surge una dificultad peculiar cuando se sabe que a
la mayoría de los miembros del grupo le restan relativamente pocos años de
vida. Cuatro de las dificultades que impiden comprender la sensible y sensata
futura transición son:
1.
La tendencia a
cristalizarse y a adoptar la posición de que se hizo cuanto se pudo, y que eso
es todo lo que puede esperarse de uno. Esto hará que en los pocos años restantes
siga simplemente demostrando sus hábitos y su carácter establecidos,
impidiendo emprender una nueva aventura espiritual.
2.
La aceptación de
que se llegó a la plenitud de la vida y nada más puede esperarse, y quizás sea
así, desde el ángulo de la personalidad, pero el alma es eternamente joven e
insatisfecha y no conoce un momento estático.
3.
La preocupación,
que aumenta año tras año, por los procesos del envejecimiento, impedimentos,
síntomas físicos, fealdad y obligatorio (?) ostracismo. Esta es la forma en que
general y comúnmente se encaran los años de decadencia, y la mayoría procede
así. Procure que no sea tal su actitud durante el transcurso de la próxima
década.
4.
La aceptación de
que el alma, gozando de la abundante riqueza de la experiencia adquirida en la
vida, pueda servir libremente, sin preocuparse de resolver nuevos problemas y
aplicar nuevas disciplinas, pero como discípulo dedica cuanto posee para que se
sirva de ello el ashrama, durante el resto de su vida.
Presento estos puntos para que los considere,
porque definen decisiones que usted debe tomar, y tiene el derecho de
conocerlos. No haré otro comentario, excepto insistir en que debe llegar a una
definida y consciente decisión, teniendo plena libertad para pensar en el
asunto.
En el pasado hizo mucho para ayudar en el trabajo
que he planeado. Ahora se cuenta entre aquellos que les interesa descubrir
qué obra espiritual les corresponde. Descúbrala, hermano mío, e inicie un
trabajo que ayude a conocer (no dije manifestar) el Reino de Dios en la
Tierra. Interésese nuevamente y en forma más vivaz en los planes jerárquicos y
adáptese al programa de mis propósitos ashrámicos. Ajuste su sentido de los
valores, porqué últimamente se han desajustado considerablemente (no digo para
bien o mal, porque eso es cuestión suya); procure que su vida sea de valor en
los momentos de necesidad de la humanidad.
Para su trabajo de meditación le hago las
siguientes sugerencias:
1.
Oriéntese
dinámicamente hacia el Ashrama y hacia mí, su Maestro, y reflexione sobre su
relación conmigo y las diferentes implicancias.
2.
Oriéntese hacia
las obras espirituales (porque hay varias) que emanan del Ashrama, dirigidas
por mí, y reflexione sobre la responsabilidad que en ellas le corresponde.
3.
Oriéntese hacia el
trabajo diario que ha elegido y observe donde surgirá la oportunidad que podrá
adaptarse a la visión espiritual que todos los discípulos poseen.
4.
Oriéntese hacia su
propia alma y considere cuáles son los deberes, las responsabilidades y las
relaciones de esa alma en los tres mundos de la experiencia.
5.
Pronuncie el OM
tres veces, a fin de aclarar la mente; aquiete toda reacción emocional y
esfuércese por hacer que su cerebro sea receptivo a la impresión espiritual superior.
6.
Luego, con sus
propias palabras y como alma, hábleme y considere conmigo su vida e intención
espiritual. No responderé, pero (tenga presente esto) se registrará todo lo que
tiene el poder de penetrar en el Ashrama.
7.
Pronuncie la Nueva
Invocación, emitiendo el OM después de cada estrofa.
8.
Termine su
meditación diciendo -como personalidad y con énfasis-, “Que cumpla mi deber al
dirigirme hacia Tus sagrados pies”.
Nos conocimos hace muchos, muchos años, hermano
mío. Permanezco siendo el mismo e inmutable, por lo tanto, mi amor, mi
fortaleza y mi comprensión son en todo momento factores que puede con toda
seguridad contar.
E. E. S.
Agosto
de 1940
Hermano y colaborador de antaño:
Este año, o más bien los últimos tres, muchos
problemas surgieron en su vida, complicados por el hecho de que el vehículo
físico no actúa como debería hacerlo. El vehículo físico debe aprender a
soportarlo, a cuidarlo con verdadera sabiduría y, al mismo tiempo, a olvidarse
de él, al servir a la humanidad y a nosotros. La primera actitud se infiere del
correcto cuidado físico; la otra, establece la nota para la reacción mental.
Creo que lo sabe y está trabajando exitosamente para vivir de ese modo. Lo menciono
porque una de las cosas que todos los discípulos deben hacer (antes de la
iniciación) es adoptar una correcta actitud mental hacia ese aspecto del
cuerpo físico que no es un principio, sino el autómata de las fuerzas
que afluyen del hombre interno. La energía que rige al cuerpo físico emana de
ese aspecto, o aspectos integrados donde reside el foco de la conciencia. Por
lo tanto, tendrá perfecta salud cuando la conciencia se enfoque permanentemente
en el alma. En la actualidad ninguno de ustedes puede hacerlo debido a la
etapa de evolución alcanzada y a la relación y el karma masivos, superpuestos
al karma individual
Está solucionando adecuadamente la situación,
hermano mío, y no es necesario decirle dónde podría haber una expresión impuesta
en la vida del alma, porque es consciente de sus propias limitaciones y
debilidades. Su cuerpo físico de primer rayo le resulta útil de muchas maneras.
Procure que la tendencia de primer rayo a apartarse de todo contacto y penetrar
en la altivez aislada de primer rayo, no lo condicione indebidamente en el
plano físico. Sabrá a qué tendencia me refiero. La meta de su vida en este momento
es proporcionar fortaleza amorosa a los demás, extrayéndola usted mismo
de la fuente de total amor. Usted puede ayudar mucho y lo hará ahora con
acrecentada comprensión amorosa.
En lo que concierne a ciertos problemas de
actividad, ya conocidos, le recomiendo que persevere con mucha precaución y
prudencia. Las primeras etapas del trabajo que lleva a cabo están preñadas de
peligro, y también lo sabe. Si se superan exitosamente dichas dificultades,
aminorarán grandemente los riesgos posteriores de su planeado trabajo. A.A.B.
hablará con usted sobre esto si lo desea, y le hará conocer mis sugerencias,
cuando las pida. Hablé con ella y se lo hice saber, de allí la brevedad de esta
comunicación. Usted comprenderá.
Sin embargo, le daré una meditación y le pido que
la practique dinámicamente. Quiero decir que se convierta simplemente en un
punto de concentración cuando la lleve a cabo, excluyendo de su conciencia,
temporariamente, todos los problemas y condiciones personales. Para lograr
esta concentración, le daré un ejercicio de respiración junto con la
meditación.
1.
Relájese y dirija
las pupilas de los ojos hacia arriba. El sistema indú de elevar las pupilas le
ayudará en este asunto, y cuando cesa u olvida el temblor de los párpados,
indica que se alcanza el relativo equilibrio físico.
2.
Haga siete largas
respiraciones lentas y sin esfuerzo, visualizándose como que usted asciende
cada vez más con cada respiración. Para hacerlo con mayor facilidad imagínese
ascendiendo siete empinados escalones.
3.
En el punto más
elevado alcanzado entone el OM, reteniendo por un acto de la voluntad su
fuerza en la cabeza, pero sin ninguna tensión ni presión. La retención de la
energía no es un asunto físico, sino un proceso mental. Este tema es
importante.
4.
Mantenga la
conciencia lo más elevada posible en la cabeza, vea por cuanto tiempo puede
mantener la actitud de escuchar sin llegar a ser negativo u olvidar
quién es usted o qué está haciendo. En este trabajo nunca pierda el sentido de
la identidad personal. No mantenga, sin mi permiso, más de tres minutos la
actitud de escuchar.
5.
Exhale el OM a
través del centro ajna, el centro entre las cejas, y diga:
Elijo el camino del intérprete, por lo tanto pido
luz.
Elijo el camino de la guía amorosa, por lo tanto
pido que se me otorgue poder para elevar.
Elijo el camino de la inspiración, por lo tanto
pido que afluya la vida.
Elijo el camino de la integración, por lo tanto
pido el sello del silencio.
6.
Entone el OM siete
veces y prosiga con su meditación grupal.
Cada una de estas frases tiene tres significados
esotéricos. Tome una de ellas cada mes, y luego repita dos veces el
proceso de reflexión, abarcando todo un año. Procure llegar a significaciones
más profundas que las que aparecen en la superficie.
NOTA: La última instrucción a
este discípulo le llegó inmediatamente después de recibir la última del tomo
primero, pagina 594; la nota al pie aún es aplicable.
D. R. R.
Enero de
1940
Ha llevado una vida tan difícil, hermano mío, que
vacilo (pues comprendo cuánto está soportando) en imponerle otra autodisciplina
o que siga llevando una vida de introspección. Ha permanecido en medio de su
mundo y lo ha visto derrumbarse alrededor suyo. Se ha mantenido como una torre
de fortaleza para quienes están ligados a usted con lazos íntimos y no los
defraudó; conservó sus valores incólumes, mientras veía los valores materiales
disolverse en el aire. Ciertamente lo aferran todavía algunos espejismos
personales y se deja seducir por sus propias y elevadas reacciones hacia las
circunstancias y las personas, pero dudo que logre algo, enfocando su atención
sobre ellos en este momento.
Por lo tanto, manténgase firme y no se preocupe
indebidamente. Evite por lo menos el espejismo de que le corresponde asumir
todas las responsabilidades y llegar a decisiones finales. Hermano de antaño,
deje que la gente se valga de la oportunidad que usted tanto aprecia, la de
aprender las lecciones necesarias. No trate de elevarla y protegerla
indebidamente porque el complejo de madre protectora es en sí mismo un
espejismo.
Mi amor y fortaleza están a su servicio.
Agosto de
1940
Hermano mío:
Una de las características sobresalientes del
discípulo consagrado es que sabe mantenerse firme e inconmovible, no importa
lo que le suceda o lo que pase a su alrededor. Un sinnúmero de cosas les
ocurren a los discípulos en estos días porque soportan el peso de la catástrofe
mundial. Quizás le sorprenda este enunciado pero debe recordar que enfrentan
simultáneamente las condiciones prevalecientes en los tres planos y, al mismo
tiempo, se esfuerzan por vivir como almas. Por consiguiente, se pondrá de manifiesto
la exactitud de mi enunciado, si medita durante unos minutos sobre lo
implicado. En todas partes se sufre terriblemente. La gente de todo el mundo
padece física y emocionalmente insoportables dolores. El discípulo aceptado,
sin embargo, sufre también mentalmente, y a esto debe añadir la capacidad de
identificarse con el todo; su imaginación entrenada también presenta una
dificultad especial, porque puede incluir posibilidades que otros quizás no
visualizan, pues presumiblemente abarca y capta más el plan; además se esfuerza
por aplicar su conocimiento del plan a la situación ambiental inmediata, y
trata denodadamente de comprender y al mismo tiempo de interpretar a los demás,
no importa lo que pase en su propia vida personal.
En muchos casos como el suyo, las condiciones
ambientales y los asociados elegidos, tienden a complicar las cosas, por lo
tanto, hoy enfrenta la mayor crisis de su vida y, agregaré, lo hace
satisfactoriamente.
Muchas crisis se producen en la vida de los
aspirantes, pero el discípulo consagrado enfrenta siempre dos crisis
principales:
Primero, la crisis de la oportunidad y su
reconocimiento inteligente. En algún momento el discípulo debe tomar una
determinante decisión que oportunamente le indicará la naturaleza característica
del servicio que prestará en la vida. Esto tiene lugar generalmente entre los
veinticinco y cuarenta años, por lo común alrededor de los treinta y cinco. No
me refiero aquí a la decisión que todo hombre capaz y sensato toma, cuando
determina el trabajo que realizará, el lugar donde vivirá y sus asociados en su
vida; me refiero a la libre decisión que ya tomó en sus primeros años, después
de todas las decisiones menores. La crisis de la oportunidad tiene relación
siempre con el servicio que se presta en la vida. Esto es así a pesar del
karma o de las condiciones ambientales. No es una decisión de la personalidad,
basada en la conveniencia o en móviles terrenos, en la necesidad o en cualquier
otra cosa. Es una decisión basada en la relación del alma con la personalidad, y
la enfrentan únicamente los discípulos.
La segunda es la crisis de la expresión.
Generalmente, se produce en los últimos años de la vida del discípulo.
Concierne a la estabilizada tendencia de su vida y pone a prueba todas las creencias
que sostuvo y defendió durante su experiencia en la vida. Constituye siempre
una dura y amarga prueba que llega hasta las mismas raíces de la vida, y es
particularmente aguda para quienes se preparan para la iniciación. Las
condiciones de la prueba no son aparentemente peores que las pruebas y
dificultades que deben pasar los demás, y como ya señalé deben pasarse simultáneamente
en todos los planos. En ello va involucrada la energía del alma, lo cual
intensifica individualmente la respuesta de cada cuerpo del hombre inferior y
también la personalidad como un todo, el hombre integrado. El grado de
respuesta alcanzado por cada discípulo en relación con su medio ambiente, sus
asociados y el servicio que presta, agravan mucho sus dificultades. Explico
esto algo detalladamente porque ansío que comprenda la naturaleza de su
problema y pueda resolverlo con creciente aplomo, comprensión y éxito. Pasó y
enfrentó bien una crisis de oportunidad. Hoy enfrenta la crisis de expresión y
no fracasará; el triunfo depende de la realización específica en los planos internos
y de extraer los verdaderos valores de cualquier situación, de los cuales los
valores del plano físico son los menos importantes.
Si todos estudiaran las instrucciones que doy a
los miembros individuales del grupo y al grupo mismo, hallarían que corresponden
definidamente al Camino de la Iniciación. La respuesta y la búsqueda de ustedes
residen, sin embargo, en el reconocimiento esotérico más que en recibir nuevas
enseñanzas. Mucho se ha impartido en los últimos años y décadas sobre la
iniciación, pero se dio y recibió mayormente en forma exotérica, velando así la
real importancia de la enseñanza. Mi tarea no consiste en impartir nuevas
enseñanzas, verdades, puntos de vista ni despertar el interés, sino en llevar
a la realidad lo que la mente ya ha recibido como teoría e hipótesis.
Actualmente está solo, hermano mío, y enfrenta una
importante crisis. Quienes lo circundan no le son de utilidad especial, porque
no están aún en el sendero del discipulado. Recorren las primeras etapas del
sendero de probación sin darse cuenta. Por lo tanto, sólo puede recurrir a tres
fuentes de fortaleza:
1.
La primera y
principal es el contacto con su propia alma, por medio de la meditación, la
reflexión y la alegría.
2.
El contacto
conmigo, su Maestro, pues por mi intermedio puede llegarle algo de la fortaleza
del mundo de las almas y de la Jerarquía.
3.
Sus hermanos de
grupo, en este nuevo grupo simiente.
Quisiera señalarle que en estos tres contactos
tenemos los tres aspectos de la expresión divina -desde el ángulo del estímulo
y del poder vitalizador y de esta manera están disponibles tres tipos de poder.
Comenzando por el contacto inferior, sus hermanos de grupo, tenemos la actividad
inteligente y el consiguiente estímulo de dicho contacto en el plano
físico; mediante el contacto con el alma se manifestará en usted el aspecto amor
de la divinidad, y mediante el contacto jerárquico afluirá la voluntad de
Dios. De esta manera afluirán a usted los tres aspectos de la naturaleza divina
y responderán los tres aspectos de su expresión inferior manifestada y de ese
modo se supeditará a lo divino. Reflexione sobre esto y trate firmemente de
establecer estos contactos sobre líneas sanas, no emocionales.
Posee un conjunto particularmente interesante de
fuerzas o energías vitales que lo condicionan, y son interesantes debido a la
combinación específica. Su cuerpo astral de segundo rayo constituye la virtud
que salva la expresión de su vida, porque la combinación de un alma de primer
rayo, una personalidad de quinto rayo y una expresión física de tercer rayo,
podría haber dado por resultado una personalidad dura, concreta, materialista.
Estos rayos producen lo que se llama una mente prusiana. Incidentalmente, esa
combinación de rayos estableció sus relaciones kármicas en esta vida.
Afortunadamente su última e inmediata encarnación como personalidad, fue
predominantemente de segundo rayo y de allí heredó su naturaleza astral de
segundo rayo y un equipo mental de cuarto rayo. De allí también su equilibrio
en dos direcciones y la tendencia general del condicionamiento de su vida.
Las líneas de fuerza de primer rayo lo ubicaron en
el lugar particular donde vive y lo unieron al compañero de su vida. Su
trasfondo de segundo rayo y su efecto en la actual expresión de la vida,
apresuró su afiliación conmigo y lo unió a sus hermanos en el nuevo grupo
simiente. Esta información podrá serle de utilidad aunque sólo sea para
fortalecer su fe e indicarle lo razonable de la situación que las
circunstancias lo obligan a enfrentar.
Por lo tanto, lo que más necesita es fortalecer y
conservar estos tres contactos que forman el trasfondo de su vida espiritual:
su alma, su relación conmigo y su conexión con sus hermanos de grupo. Obrando
así, el sentido de universalidad y de conciencia en expansión aumentará y se
profundizará y le permitirá obtener ese sentido de proporción que revelará al
pequeño yo como parte integrante del gran Yo o Todo. Aquí me refiero no sólo a
su relación entre el alma y la personalidad, sino también -como entidad
viviente- con el todo mayor, del cual la Humanidad y la Jerarquía son parte
integrantes. Por lo tanto, le daré una línea de pensamiento o de meditación que
profundizará y fortalecerá estas actitudes. Con ese fin le sugiero cinco momentos
de recapitulación durante cada día:
1.
Al despertar por
la mañana, antes de levantarse.
2.
Al mediodía.
3.
Al ponerse el sol,
cualquiera sea la hora.
4.
Al retirarse por
la noche.
5.
Al practicar la
meditación grupal, cuando decide hacerla.
Así se establecerá en su conciencia una continuidad viviente de la
relación presentida.
1.
Al despertar,
entone el OM inaudiblemente y diga:
“Soy uno con la luz que brilla a través de mi
alma, mis hermanos y mi Maestro”.
2.
Al mediodía vuelva
a entonar el OM inaudiblemente, y diga con profunda y lenta reflexión:
“Nada podrá separarme de mi alma, mis hermanos y
mi Maestro. Mi vida es de ellos y la de ellos es mía”.
3.
A la puesta del
sol entone nuevamente el OM y diga:
“Nada puede empañar el amor que fluye entre mi
alma y yo, el pequeño yo. Nada puede interponerse entre mis hermanos y mi yo.
Nada puede impedir la afluencia de la fuerza entre yo y mi alma, entre mis
hermanos y mi alma, entre el Maestro de mi vida y yo, Su discípulo consagrado”.
4.
Al acostarse y
antes de dormirse vuelva a entonar el OM y diga:
“Condúcenos de la Oscuridad a la luz. Huello el
camino de la vida y de la luz porque soy un alma. Camino junto con mis hermanos
y mi Maestro. Por lo tanto, dentro, fuera y en todas partes, hay luz, amor y
fortaleza”.
5.
Al practicar la
meditación grupal, comience a beneficiarse de esta creciente conciencia y antes
de comenzar el trabajo únase, con la mayor y consciente comprensión posible,
con su alma, sus hermanos y yo, sabiendo que el vínculo es indestructible.
Este trabajo llevado adelante como un ejercicio
definido, le traerá aplomo y una profunda y disponible fortaleza. Esto sólo demandará
que dedique unos pocos segundos a cada punto o momento estipulado pero esos
segundos servirán como momentos de crisis y de afluencia de fuerza.
Agosto de
1942
1.
Voy a Ti, Señor de
mi Vida, y desde ese punto trabajo cerca de Tus pies.
2.
Entre yo y el
mundo externo aparece una bruma azul. Ese azul protege, por eso no temo. No
puedo atravesarlo.
3.
Desde este momento
y de aquí en adelante al recorrer el Camino trataré de Ser. No busco
mayor Conocimiento porque esta vida me ha enseñado la forma de saber, y con el
conocimiento adquirido puedo servir Siendo.
4.
Ante mí se abre el
Sendero de Luz. Veo el Camino. Detrás mío queda la senda de la montaña
sembrada de pedruzcos y peñascos. A mi alrededor crecen las espinas. Mis pies
están cansados. Pero ante mi se extiende recto el Camino Iluminado y voy por
ese Camino.
5.
El apego a la
forma trae dolor, los apegos son dos: Uno, a las formas de la tierra, de los
hombres y del lugar; el otro, a la verdad. Ambos traen dolor, y el dolor debe
cesar. Pregunta a tu alma: ¿Cómo cesará?
6.
La triple carga,
la fulgurante estrella, el sendero de luz, la Estrella mayor y a través de
ellos los latidos del corazón de amor, afluyen externamente del Ashrama de
D.K., y te envuelven a ti y a todos.
Septiembre
de 1943
Mi amado hermano:
A.A.B. acaba de llamarme la atención sobre los
seis enunciados dados hace más de un año, a fin de que reflexionara sobre
ellos. Porque sabía lo que tuvo que soportar en el ínterin y aún soporta,
comprendió que fueron extremadamente apropiados y adecuados. El dolor lo ha
embargado a usted y los suyos; el destino le deparó gran ansiedad por muchas
causas, siendo todas ellas pruebas muy severas. De no haberse hallado “cerca de
los pies del Señor de su Vida”, hubiese llegado hasta lo que podría
considerarse el valle de la desesperación.
Sin embargo, no llegó a la verdadera desesperación
porque la “bruma azul” lo protegió, sus hermanos de grupo se mantuvieron a su
alrededor como un escudo y la fortaleza de mi Ashrama estuvo a su disposición.
La gente pocas veces se da cuenta de la naturaleza y del poder de esa fortaleza
-la cual proviene de un profundo amor impersonal y de la comprensión de que, en
la luz de las verdades eternas, todo dolor es sólo temporario, toda dificultad
y lucha son efímeras, y hemos recorrido con frecuencia este camino en el
desdichado pequeño planeta de sufrimiento llamado Tierra. Así llegamos a
saber que no pasaremos muy frecuentemente por este camino. ¿Comprendió el
significado de esta frase, hermano mío?
Así como en el año hay días que se destacan por su
oscuridad y por estar sobrecargados de tinieblas y agonía, hay vidas que se
destacan análogamente en un ciclo de vidas por la variedad de experiencias que
se adquiere, el amargo acopio de dolor y aflicción y el agotamiento del karma
acumulado, a menudo desdichado y angustioso. Pero, hermano mío, no todas las
vidas son como ésta, y el hecho de que la actual fue tan dura, durante años, le
garantiza que agotó mucho karma, se halla ilimitadamente más libre y menos
obstaculizado En la próxima encarnación cosechará los frutos de todo este
sufrimiento.
No se desaliente y mire adelante hacia un futuro
de servicio y alegría, pues se esforzó por vivir en forma altruista y se hizo
cargo valientemente de la responsabilidad, y porque su vida, acciones y
trayectorias, han ayudado a muchos.
Le recordaré que sufrir mentalmente por los demás
es el peor de todos los dolores. Esto lo sabe, pero le hago presente que la
capacidad de hacerlo e identificarse con el dolor, que no es específicamente el
suyo, es algo que todos los discípulos deben dominar, porque es una de los
primeros pasos que permiten cargar con el dolor del mundo y la agonía de la
familia humana, y así llegar a ser miembro de la “fraternidad de los
sufrimientos de Cristo” y aliviar el dolor del mundo. Actuamos y vivimos en un
planeta de dolor. Sólo cuando el hombre llega a ser un iniciado de alto grado
conoce la razón de esto; por eso forzosamente debe valerse de las vulgares
verdades que la humanidad sufriente ha desarrollado para justificar las cosas
tal cual son. Ninguna se aproxima en lo más mínimo a la verdadera razón ni
proporciona una real vislumbre del problema. Los hombres deben esperar
comprenderlos recién cuando el dolor de los demás no los pueda herir ni
limitar. Esto sucederá después que hayan aprendido a soportar su propio dolor.
Sólo entonces podrán comenzar a aliviar la carga de la humanidad y a cumplir
cada uno su parte de responsabilidad.
Aquí surgen nuevamente las contradictorias y
bellas palabras: Unidad aislada. Cuando uno se aísla apartándose de la forma y
está libre de toda identificación con el aspecto vida, entonces se conoce el
verdadero significado de la unidad, se libera del dolor y es libre para liberar
a otros.
Esto lo está aprendiendo y constituye la última
gran lección de esta vida. Tardará algún tiempo en aprenderla, porque es una de
las pocas lecciones básicas que implican principios inherentes a la vida
planetaria y requieren el complemento del alma para llegar a una verdadera
comprensión Ha progresado mucho en esta línea durante la vida y no hay razón
para desestimarse y nada que lamentar. Le digo esto para su tranquilidad y le
pido que se apoye en mis palabras.
Manténgase ocupado con mi trabajo, hermano mío,
porque al verdadero discípulo sólo le resta llevar a cabo el trabajo del
Ashrama, que es el de la Jerarquía, y a su vez el trabajo para la humanidad.
Tal la secuencia exteriorizada. Para usted no constituye ya un ansioso y activo
servicio externo que tanto ha prestado en los últimos años, sino más bien
mantenerse firme y convertirse en un canal y en un vínculo. Recuerde las
palabras que le di el año pasado: “Ahora puedo servir, Siendo”.
No se afane tanto, hermano mío. Acepte las
condiciones de la vida tal cual son; adáptase a la situación tal cual es;
aminore la tensión durante el resto de esta encarnación, y descanse exotéricamente
de sus trabajos y esotéricamente entre en la luz. No trabaje con sentido de
tensión y esfuerzo internos. No me refiero a tensiones y presiones externas a
las que está sometido, porque ellas existen y son arduas y difíciles, sino a su
propia actitud interna de reconocimiento y aceptación de Ser y de realizaciones.
Los cuatro pensamientos clave mencionados para su
reflexión personal, durante el año venidero, le traerán grandes cambios, pero
usted es suficientemente fuerte y ha adquirido mucha experiencia para salir
triunfante. Los futuros meses le traerán una revelación que acrecentará la luz
en el Camino Iluminado que se abre ante usted; tendrá la oportunidad de
aprender la dura lección del desprendimiento, y cuando finalice el año le
sorprenderá ver la distancia recorrida, la iluminación adquirida y la
acrecentada esfera de su utilidad subjetiva.
Recuerde que no está solo. Estoy a su lado
y lo llevo conscientemente en mi aura.
Noviembre de
1944
Mi amado y fiel discípulo:
Lo he tenido en mi corazón durante el año pasado,
mientras luchaba contra la fatiga, la soledad, las premoniciones y todo tipo de
ansiedad. Se mantuvo siempre firme y debe saber ahora cuánto valora la
Jerarquía su firmeza. Estos años culminantes de su vida fueron de gran
dificultad y de mucho dolor -no sólo para usted sino también para los demás.
Años en que todo le fue arrebatado, quedando así en el “pináculo de la
soledad”, de lo cual hablé a su hermano W.D.S., en mi última instrucción el año
pasado. Considere ese pináculo como un excelso lugar desde el cual verá la
nueva visión, pináculo que podrá transformarse en el monte de la iniciación.
Pasó setenta años de vida terrena y tiene el
privilegio de mirar retrospectivamente hacia una vida de gran utilidad y de
mucho progreso espiritual interno. Ha agotado mucho karma y está más libre que
cuando vino a la encarnación.
El punto crucial de la lección que está
aprendiendo es no estar a la expectativa de algo -de la vida, de la gente y de
las circunstancias-, excepto esperar lo que concierne a la oportunidad espiritual
y su relación con mi Ashrama. Los discípulos deben considerar al ashrama como
un lugar donde los circunda, lo espiritual, si puedo emplear una frase
tan peculiar. Deben conceptuarlo como un círculo protector y también recordar
que cuando su conciencia pueda introducirse en el ashrama, descubrirán que se
hallan en un lugar de completa seguridad, donde nada puede tocarlos o dañarlos.
Ni la ansiedad ni el dolor abrumarán al hombre que mora en la conciencia de la
eternidad; este sentido de lo eterno, junto con el conocimiento de la unidad
esencial, caracterizan a los moradores de un ashrama.
Encontrará allí un lugar seguro en las vicisitudes
de la vida. No pronuncio palabras vacías ni simbólicas, tampoco me refiero a
las trivialidades comunes contenidas en el mandato “mora en lo eterno”, sino
específicamente al lugar que le corresponde al discípulo en el ashrama de
alguno de los Maestros y en particular al lugar que usted ocupa en mi ashrama.
El lugar es real, no un sueño o ficción de la imaginación, sino una esfera de
enfocada percepción donde se reúnen las mentes, el amor, la aspiración y la conciencia
espiritual de muchas personas, las cuales realmente se reúnen. Usted puede ser
consciente de esta reunión -como lo han sido y son muchos. Evite toda vaguedad
cuando piensa en el ashrama al cual está afiliado. Frecuentemente les advierto
a los discípulos y también los insto a que se concentren en el servicio que
prestan y en sus contactos externos y no en el ashrama ni en mí, el Maestro del
Ashrama. Conociendo las circunstancias de su vida y visualizando el futuro,
invertiré en su caso el mandato, instándolo a que haga del ashrama una
realidad en su vida y que cuente en forma más específica y segura con mi
presencia allí y mi comprensiva bienvenida. Su timidez y humildad naturales
permitirán hacerlo y me protegerán a mí y al ashrama de cualquier presión
indebida de su parte, aún si en el apremio de las circunstancias se viera
obligado a ejercerla.
Le delinearé una meditación que llenará sus
necesidades durante mucho tiempo. No la expondré en la forma acostumbrada,
porque todos en este grupo deberían haber alcanzado la etapa en que pueden
formular su propia meditación y acercamiento reflexivo. Sólo indicaré dónde
corresponden ciertos pensamientos simientes.
Sugiero ante todo que piense que el Ashrama, mi
Ashrama, es un gran centro de energía con el cual usted (en su lugar y a su
propia manera) tiene el privilegio de establecer contacto. Vea el Ashrama como
una esfera de luz radiante y magnética y a mí, tal como me conoce, en el centro
de esa esfera emitiendo y recibiendo luz por conducto del Cristo y del Ashrama,
del cual formé parte hace tiempo -el Ashrama del Maestro K.H.. Véase a sí mismo
como un alma que está en contacto con la energía de primer rayo, y contribuya
con parte de esa energía que le llega por conducto del Ashrama del Maestro M.,
para que haya más luz y poder en mi Ashrama. Habiendo prestado ese servicio y
recibido un servicio a su vez, y habiendo introducido en su conciencia a sus
hermanos de grupo y reconocido que están dentro de la luz ashrámica, puede
tomar tres ideas o frases simbólicas, como tema de reflexión durante los
próximos años, lo que bastará para satisfacer su necesidad y evocar las
imprescindibles actitudes espirituales.
I.
La Cruz, erigida
en lo alto, llega desde el pináculo sobre el cual permanezco, al lugar de luz
donde mora mi Maestro. En esa Cruz se apoya una escalera. La Cruz dorada y la
escalera de luz pura son una, asciendo por ellas. Miro hacia arriba y veo una
mano extendida. Miro hacia abajo y veo numerosas manos que piden ayuda. Con
alegría y esperanza reconozco el propósito de las dos manos que poseo. Asciendo
la escala con ambas manos extendidas, por difícil que parezca -una sobre mi
cabeza para descubrir que mi mano fue asida con fuerza, la otra hacia abajo
para descubrir que tiene pleno poder para elevar.
II.
Un ardiente mar de
llamas. Más allá un sol radiante. Detrás un mundo de oscuridad y buena y
copiosa lluvia -lluvia de lágrimas. Allí, en el centro del fuego, permanezco
con mis ojos dirigidos al sol. El vórtice de fuego, los ardientes rayos
flamígeros que emanan del sol, se fusionan con mi fuego, y ¡ he aquí! éste
desaparece. El fuego mayor se fusiona con los fuegos menores y los consume. Me
vuelvo y retrocedo -salgo de la luz y del calor- hacia el mundo de brumas y
nieblas y, al darme vuelta, oigo una voz que exclama: “Bien hecho. Atraviesa
las tinieblas; penetra en las brumas; seca tus lágrimas y la lluvia, y te
encontrarás en el otro lado y cerca de mi corazón.”
III.
Un jardín cubierto
de flores y abejas, bañado por la brillante luz del sol. Veo un muro que separa
el jardín del mundo de los hombres. Fuera de sus puertas veo las formas de
quienes anhelan entrar. Hasta mi corazón llegan las palabras pronunciadas, no
sé cuándo: “Tienes la llave en tus manos. Abre las puertas y deja entrar a la
muchedumbre. Puedes hacerlo, porque ahora el jardín es tuyo y también de
ellos, aunque hayas entrado primero. Abre la puerta y da la bienvenida con una
sonrisa y con palabras de amor y alegría, a la triste, despreciada y miserable
muchedumbre. El jardín está entre el mundo externo y el lugar sagrado interno
que denominas mi ashrama. Ocupa tu lugar en el jardín. Descansa. Ve hacia la
puerta y cuando es necesario, retorna siempre al lugar de descanso. Abre la
puerta cuando llaman, pero conserva la llave. La muchedumbre que se precipita
no te tocará ni dañará la belleza del jardín.
Estas tres estrofas simbólicas, si puedo denominarlas así, contienen en
forma velada tres lecciones necesarias que usted debe aprender y dominar. No le
digo cuáles, porque el gozo del descubrimiento le pertenece.
Tampoco es necesario decirle que le envío
constantemente pensamientos de fortaleza y de comprensivo apoyo. Largos años
le han enseñado que mi fuerza llega a usted cuando su propia fortaleza interna
lo llama a actuar y la emplea consciente y correctamente. No le doy lo que
usted ya posee y proporciona, pero cuando es necesario puedo complementar y
complemento su fortaleza. Por lo tanto, quédese tranquilo hermano mío, y no se
preocupe indebidamente de la situación de aquellos que ama. Confíe en sus
almas, y sepa que deben aprender por sí solos las lecciones necesarias.
Descanse en paz.
Agosto de 1946.
Mi probado y amado discípulo:
Los últimos años fueron de agonía y sufrimiento
tanto física como mentalmente. Ha soportado casi hasta el límite el dolor corporal,
la agonía de la ansiedad, la escasez económica con su enervante incertidumbre
y la angustia ante el sufrimiento de los demás. Se mantuvo firme y esa
firmeza, serenidad y lealtad, ha traído alegría a mi corazón y fortaleza al
ashrama. Quería que lo Supiera.
Agotó mucho karma y, mientras lo hacía, prestó
servicio. Tengo ahora en usted un discípulo del cual -en su próximo ciclo de
vida- puedo depender que cumplirá la responsabilidad y, por lo tanto, prestará
un servicio que puede ser muy grande. Los discípulos tienden a olvidar que
cuando llegan a una etapa en que se puede depender totalmente de ellos (porque
eliminaron al yo inferior y no les obstruye la visión) alivian la tarea del
Maestro.
Usted merece que le diga esto, porque los
sufrimientos que altruistamente soportó le dieron derecho a ser reconocido. El
Camino Iluminado se extiende más luminoso ante usted, y puede penetrar en
su esplendor con confianza y seguridad.
Éstas son mis breves palabras de hoy; sé que le
bastarán. Tómelas tal como las pronuncio y en su exacto significado, y sepa que
yo, su Maestro y amigo de muchas vidas, estoy satisfecho.
NOTA: Diecisiete meses más tarde, este
discípulo entró “en el esplendor del Ashrama interno.”
D. H. B.
Enero de
1940
Este año ha sido de muchas dificultades, hermano
mío, y (así como lo hice con D.R.P.) evitaré agregarle más complicaciones y
preocupaciones a las que ya tiene. Usted también es un discípulo que posee
clara visión y no necesito indicarle el espejismo que, en este momento,
obstaculiza su servicio. Sin embargo, le diré algo para que reflexione
cuidadosamente. La personalidad con sus metas y ambiciones, su inteligencia y
experiencia, constituye en sí un espejismo que tiene un poderoso efecto sobre
usted. En su caso, donde la personalidad es de orden relativamente elevado y
está bien integrada, el problema es muy real. Esto lo sabe, pero en el momento
de prestar servicio tiende a caer inconscientemente en el espejismo de la
personalidad, y quienes lo rodean y prestan servicio con usted, en nada pueden
ayudarlo.
Camine en la luz, hermano mío. Que la luz y la
radiación del alma iluminen su servicio y que su intelecto no constituya el factor
dominante. Que el amor espontáneo, no una amabilidad cultivada, condicione las
relaciones con sus semejantes. No deje que su comprensión de las realidades
espirituales y su conocimiento espiritual lo hagan caer en el espejismo. Tiene
mucho que realizar en esta vida y particularmente en la próxima, cuando haya
aprendido y asimilado las lecciones de la actual. Para ello debe prepararse
conscientemente y desarrollar la clara visión. Quizás convendría indicarle que
la ilusión, más que el espejismo, es su mayor dificultad, porque usted está
mentalmente polarizado.
Agosto de
1940
Mi hermano y amigo:
He dicho tanto sobre espejismo que en esta
instrucción no me ocuparé de él. Si hasta ahora no hubo reacción instintiva
poco puedo decir al respecto. El reconocimiento instintivo de un defecto,
cualidad, tendencia y eventualmente de una revelación, es uno de los primeros
pasos que da el discípulo para trascender el plano astral. ‘Señalaré a todos
(porque el espejismo es general tanto como Particular) que la disipación del
espejismo trae la revelación.
El actual momento es un intervalo en el servicio
que presta usted en gran escala y le resulta difícil aceptarlo. El conflicto de
las naciones ha creado un intervalo exotérico en la acción espiritual en la
Tierra. No debe olvidar que también está produciendo un profundo desarrollo
interno y una reorganización espiritual subjetiva que -cuando termine la
guerra- dará grandes frutos. Para los discípulos es un período de preparación y
de oportunidad para establecer una relación espiritual interna muy acrecentada,
y más tarde traerá la síntesis externa que todos los hombres esperan.
En este momento, mi mensaje es que se retire
internamente y logre esa profundización que le traerá sabiduría y verdad. No lo
insto a que cese sus actividades exotéricas, sino que las lleve a cabo
manteniendo un silencio espiritual. Continúe con sus actividades en el
plano físico y su dharma espiritual, pero viva dentro de sí mismo una intensa
vida de aspiración, de interrogantes (y si puedo expresarlo así), de búsqueda.
Hermano mío, sea espiritualmente disconforme, porque intensificará esas
cualidades importantes que le sugerí cultivar hace muchos años. Llega un momento
en la vida del discípulo en que pasa por un proceso donde se separa
esotéricamente (aunque no necesariamente en forma exotérica) de la tarea
elegida y designada y de todas las realizaciones anteriores, aprendiendo así a
dar el próximo paso en el Sendero de Liberación. Esa separación, basada en un
aspecto de la disconformidad espiritual, engendra también un corazón humilde
-cualidad que necesita cultivar. La mente humilde es mayormente teórica e
impuesta; el corazón humilde es inherente mente práctico y espontáneo. Quisiera
que meditara sobre estas diferencias, porque con ello aprenderá mucho.
Hasta que la guerra termine, consagre por lo tanto
este período a obtener profundidad, desapego y humildad. Nunca le
pesará haberlo hecho, y en el futuro período de reconstrucción aportará a la
tarea muchas cosas que ahora no puede dar. Como bien sabe, es necesario
intensificar y purificar la cualidad del corazón. Su cuerpo astral y mental de
primer rayo pone demasiada voluntad en todas sus actividades Es necesario
recordar esto particularmente en relación con el cuerpo astral, porque debe
pasar a través de ese cuerpo la energía del amor del alma, cuando se dirige
hacia el centro cardíaco. Por lo tanto, la cualidad que debe imponerse
-en relación con su cuerpo astral de primer rayo- es la de segundo rayo, que en
lo que a usted respecta significa dos cosas:
1.
Que debe
intensificar su contacto con el alma.
2.
Que su actual
problema en la vida involucra principalmente tres factores:
a.
El alma
............................ segundo rayo.
b.
La personalidad
............... sexto rayo.
c.
El cuerpo astral
................ primer rayo.
Esto constituye un interesante y algo
desequilibrado triángulo de energía, porque la personalidad de sexto rayo
responde rápidamente a la energía del alma, dando por resultado un cuerpo
astral poderoso y fanáticamente orientado. La consiguiente interacción produce
gran parte del espejismo que lo asedia, debiendo disiparlo su mente de primer
rayo.
Quizás le sorprendió que empleara la palabra
“fanático” respecto a usted, porque no se considera un “devoto fanático”. Tampoco
yo lo considero así. El fanatismo que demuestra concierne al juicio que se
forma de otras personas; implica también una dependencia casi orgullosa de la
sabiduría, indudablemente adquirida durante muchas vidas. Esto lo inclina a
sentirse seguro de su opinión sobre los demás, que no siempre se ve justificada
por las situaciones y sus decisiones; le produce también la disposición
a imponer sus propias ideas y su juicio sobre otros, y quizás, hermano mío, no
sea ése su deber ni derecho. Este defecto (del cual adolecen a menudo los
discípulos que están aprendiendo la verdadera humildad espiritual) se denomina
esotéricamente “la fanática oposición de la persona erudita ante los hechos”.
Este enunciado es muy paradójico, pero le resultará beneficioso si lo considera
y estudia.
Discípulos como usted (son bastante numerosos y
forman parte del material más promisorio que poseemos para el entrenamiento) se
inclinan a ser rigurosos e inflexibles -para sí mismos y los demás. Han
adquirido gran conocimiento, superaron muchas cosas en el crisol del
sufrimiento y nada les impidió que persiguieran incesantemente la realidad.
Esta capacidad los hace juzgar rigurosamente a quienes aparentemente no
obtienen resultados ni poseen el poder de persistencia. Cuando por naturaleza
un discípulo está en la línea de la enseñanza, entonces aprovecha la
oportunidad, basándose en la personalidad verdaderamente iluminada, pero sus
métodos son, no obstante, los de la personalidad, y cuando -como en su caso- la
personalidad es de sexto rayo, probablemente se tenga un discípulo que se
identifica fanáticamente con su propio método de acercamiento y espera que
otros sigan su mismo sistema; se aferra a sus propios métodos y ansía
imponerlos a otros. Está convencido que las técnicas que aplica son las mejores
para todos. Todo discípulo debe aprender a reconocer los numerosos métodos,
los incontables sistemas y las técnicas desarrolladas ampliamente divergentes.
Una vez que aprendió la lección, deberá fomentar, interpretar y fortalecer los
sistemas y métodos que serán apropiados para aquellos con quienes está asociado
y trabajan con él o para quienes tratan de ayudar. Recuerde esto, hermano mío,
y procure descentralizarse sin dispersarse. Reflexione sobre este enunciado y
trate de comprenderlo y practicarlo. Si aprende esta lección, se abrirá ante sí
un campo más amplio de oportunidad. Su constante y práctico objetivo debería
ser descentralizarse mentalmente de sí mismo e identificarse con el yo de
todos.
Para ayudarlo en esto, le sugiero un breve
ejercicio de meditación que debería llevar a cabo cada día al terminar la
meditación grupal. El objetivo consiste en aumentar la afluencia de energía al
centro cardíaco, recordando siempre que dicho centro es un loto de doce pétalos.
1.
Ejercicio de
visualización:
a.
Haga el
alineamiento lo más rápidamente posible.
b.
Imagine y mantenga
en la mente la línea recta entre la columna vertebral, el centro coronario, el
sutratma y el antakarana -vinculando los centros del cuerpo con el alma.
c.
Lleve la línea
creada por la imaginación, desde el centro en la base de la columna vertebral
hasta el capullo cerrado del loto, que se halla en el centro del loto egoico de
doce pétalos.
2.
Habiendo hecho esto, identifíquese con todas
las almas que en su totalidad constituyen el Alma Una.
3.
Pronuncie el OM
como alma, hasta donde le sea posible, exhalándolo desde los niveles del alma y
sin objetivo alguno en su mente. Haga esto seis veces.
4.
Pronuncie
nuevamente el OM y después de una pausa (siete en total) envíelo al centro
ajna y, de allí, hágalo descender al centro al centro cardíaco y manténgalo
en él, para utilizarlo posteriormente. Hágalo como alma, cuya naturaleza
es amor.
5.
Recordando que el
centro cardíaco es el depósito de doce fuerzas o energías, trate de
desarrollarlas reflexionando sobre las doce virtudes por medio de las
cuales estas energías se expresan, tomando una cada mes durante un año:
a.
El amor grupal,
que abarca a todos los individuos.
b.
La humildad, que
significa la actitud de su personalidad.
c.
El servicio, que
indica la preocupación de su alma.
d.
La paciencia, que
significa la inmortalidad y la persistencia embrionaria, característica del
alma.
e.
La vida o la
actividad expresada, que es la manifestación del amor, por ser el dualismo
esencial.
f.
La tolerancia, que
es la primera expresión de la comprensión búdica.
g.
La identificación
con los demás, que es la fusión embrionaria llevada oportunamente a la
síntesis, cuando el centro coronario está desarrollado.
h.
La compasión, que
es esencialmente el empleo correcto de los pares de opuestos.
i.
La simpatía, que
es la consecuencia del conocimiento y de la apertura de los pétalos del
conocimiento. Tal energía se pone entonces en contacto con el centro cardíaco.
j.
La sabiduría, que
es fruto del amor, indica el despertar de los pétalos de amor del loto egoico.
k.
El sacrificio, que
es dar la sangre o la vida por otros.
6.
Después de meditar
tranquilamente sobre una de estas cualidades de la expresión del alma, al
manifestarse en el plano físico, pronuncie el OM tres veces.
Le recordaré que las cualidades del alma que se expresan por medio del
centro cardíaco, deben interpretarse esotéricamente y en términos de relación.
Téngalo presente cuando medite; busque siempre la significación interna y no
simplemente acumule ideas sobre estas cualidades. La mayoría de los
pensamientos y conceptos que le llegarán sobre esto, son ya bien conocidos y,
por lo tanto, puramente exotéricos. No obstante, existen significados secundarios
de real significación para el discípulo, aunque son casi desconocidos para el
hombre común. Esfuércese por descubrirlos.
Le pediría, hermano mío, como un servicio al
grupo, que escriba cada mes un breve artículo sobre estas doce cualidades,
como expresiones de las energías del alma, entregando así a sus hermanos el
fruto de su meditación mensual. Tenga valor y no deje que los impedimentos
físicos obstaculicen su vida y alegría internas. Trate de establecer un
contacto más estrecho conmigo, su Maestro, y espere respuesta.
Agosto de 1942
1.
Se los exhorta a
algunos discípulos a vivir una triple vida: servir sin pausa, sufrir en el
plano de las cosas externas y soñar siempre. Éste es el llamado para usted.
2.
Reflexione sobre
la diferencia entre el sueño, la visión y el Plan, los cuales constituyen el
mundo del significado.
3.
El corazón
desapegado es impulsado a comprender. Y cuando comprenda se despierta la
voluntad de aliviar el dolor de aquellos que recorren los oscuros caminos de la
tierra. Caminos que usted no huella, sin embargo los conoce y lo ve.
4.
Cuando se moja la
Pluma en el amor y en la comprensión, deberá emplearla durante años como el
mejor modo de servir. Por lo tanto, le digo, escriba.
5.
Busque a los
miembros más jóvenes de mi grupo, que aún desconoce. Cuando dé con ellos, en el
camino de la vida, reconózcalos y ayúdelos con su cúmulo de sabiduría y su
experiencia adquirida. Tres de ellos esperan ayuda.
6.
Permanezca firme
al lado de A.A.B.; ayúdela en su servicio al Plan. Existe un vínculo muy
estrecho entre el Ashrama de K.H. y el mío. Las líneas de interacción deben
ser todavía más estrechas.
Septiembre
de 1943
Hermano mío:
El llamado ha surgido ahora desde su alma y desde
mi Ashrama, para que desarrolle y amplíe su Proyectado servicio y, por lo
tanto, comience la tarea de descubrir a aquellos que puede ayudar -no sólo en
esta vida, sino principalmente en la siguiente. Comienzo con este enunciado
porque quiero decirle algo que le llamará la atención, y será el incentivo
para los próximos años de su vida.
Le diré, por si usted no lo hubiera comprobado,
que la séxtupIe afirmación que le di el año pasado contenía mucha información,
indicaba el deseo o plan de su alma y, además, estaba colmada de símbolos
esotéricos simbolismo que encierra la clave para el futuro. Tomaré las seis
frases de esa instrucción, y procuraré impartirle una más profunda percepción
interna. Encierran para usted el anteproyecto de su futuro y, Particularmente,
el de su próxima encarnación Vuelva a estudiarlas desde ese ángulo.
¿Cuál fue, hermano mío, la nota clave de su vida
actual? Me refiero a la evidente nota clave de la personalidad. ¿No será, después
de todo, frustración? Planes que no se materializaron, sueños que no se
realizaron, amigos que nunca lo comprendieron, falta de apreciación de quienes
con justicia deberían haberlo hecho, evidencia que no produjo situación alguna
donde pudiera aplicar su profundo conocimiento y comprensión. El estudio y el
conocimiento esotérico, aparentemente (digo aparentemente, hermano mío)
fracasaron. Una vida hogareña que no estuvo á la altura de sus primeros sueños
y un cuerpo físico que limitó todo lo que quiso hacer. Además vio transcurrir
los años, y desde el ángulo de la personalidad poco ha hecho. Ése es un solo
aspecto del cuadro, ¿no es verdad?
Pero, amigo y colaborador mío, ¿qué puede decirme
del otro aspecto?, el cual pasa fácilmente desapercibido, porque de acuerdo a
la evaluación de la personalidad, parece tan nebuloso y evasivo que su
verificación depende de esos raros momentos en que conscientemente entra en
contacto con su alma y entonces repentinamente sabe. Pero esto no es
frecuente. Permítame explicarle cómo vemos el otro aspecto, sabiendo que me
creerá y lo que diga le dará un nuevo y vital aferramiento a la vida y la
confianza suficiente para que los años venideros sean acrecentadamente fructíferos.
En esta encarnación han tenido lugar ciertos
acontecimientos importantes. Por un lado, el alma tomó posesión de su personalidad
y aferró su mente (principal factor determinante en todos los procesos
vinculados con la reencarnación) haciéndolo de tal manera que cuando usted
reforme oportunamente a la encarnación, traerá una firme percepción. Por otro
lado, entró en el sendero del discipulado aceptado y se prepara definidamente
para la iniciación, correspondiéndole a usted descubrir cuál es. Hay una insinuación
en el hecho de que la frustración constituye la nota clave de la vida de su
personalidad y que la divina indiferencia es su cualidad objetiva.
¿Comprende la importancia de estos dos grandes acontecimientos? Volvió a
aprender el significado del dolor y nuevamente su meta es la divina
indiferencia. Hizo numerosos contactos, ayudó a las personas, más de lo que
cree y estableció vínculos -¿con qué propósito, hermano mío? ¿No podría ser que
cada una de las vidas con las cuales entró en contacto, ayudándolas y
fortaleciéndolas, le indique quiénes son los que pueden formar el núcleo de su
propio grupo en una vida posterior?
Una de los cosas que indicaré a los miembros
adelantados de este grupo particular de discípulos de mi Ashrama (a medida que
la enseñanza es impartida después de aprender debidamente los procesos
personales preparatorios), es la Técnica del Magnetismo, clave para la
manifestación de todos los ashramas. Un ashrama se establece mediante el
magnetismo espiritual y el amor puro, impersonalmente aplicado. Debe aprender
esta técnica, y comienza ya a aprenderla, pues ahora tiene motivo para ello.
Hizo numerosos amigos y evoco mucho amor, y este proceso duradero acarrea
responsabilidades que no pueden ser ignoradas. Está aprendiendo a conocerme y
tiene siempre el firme amor y la confianza de A.A.B., que siente por usted un
aprecio particularmente profundo, debido al trabajo que realizaron juntos en
vidas anteriores. Adquirió también un pequeño conocimiento sobre la intención
de mi Ashrama en lo que a usted concierne. Agotó mucho karma (más de lo que
cree) y está más libre de lo que creyó posible cuando vino a la encarnación en
esta vida. Desde el ángulo de su alma, su vida fue triunfal; desde el ángulo de
su personalidad, fue frustrada. ¿Cuál de ellas tiene importancia, hermano mío?
Quizás ninguna de las dos, desde el punto de vista del iniciado y de la
actitud del discípulo entrenado, porque:
“Ni en el dolor ni en la alegría se encuentra la
liberación.
Ni en la oscuridad ni en la luz aparecerá el sol
espiritual.
Los pares de opuestos distraen los ojos de los
hombres.
Sólo el ojo único dirige los pasos
Del iniciado en el Camino.
¿Quiere reflexionar sobre estos dos aspectos
contradictorios de su vida y luego penetrar en una luz y servicio más plenos?
En mi última instrucción le dije que estaba
llamado a vivir una triple vida de incesante servicio, de constante dolor y de
incesante soñar. Comencé exponiendo lo que es real en su vida. Veamos ahora
cuáles fueron los otros hechos que señalé, porque todos ellos ocultan su
integración, desarrollo y servicio futuros. Por lo tanto, los enumeraré:
1.
Su destino actual
es servir, sufrir y soñar.
2.
No recorre aún los
caminos más oscuros de la tierra. Se está preparando para esa ardua tarea,
porque algunos deben servir así y sólo se puede confiar en los fuertes y en
los que fueron probados. Considere todo lo sucedido como un entrenamiento
especial, que podría denominarse “entrenamiento básico” para llevar a cabo, de
acuerdo al plan, su futuro servicio iniciático, elegido por su alma. No se lo
impuse yo, ni fue la voluntad del Ashrama, tampoco otro factor, excepto su
alma.
3.
La pluma
constituye ahora el mejor medio para prestar servicio. Busque a su propia gente
y escriba sobre aquello que inspira y ayuda. Que el amor agilice sus dedos y
que la luz afluya entre usted y aquellos a quienes trata de servir. En
consecuencia, hermano mío, escriba. Tiene el don, el tiempo y la puerta
ampliamente abierta para su servicio impersonal.
4.
Busque a quienes
todavía no pertenecen a mi Ashrama y aún son probacionistas, y condúzcalos
adelante. Prepárelos para la transición que enfrentarán cuando abandonen el
sendero de probación y entren en el del discipulado. ¿Encontró y reconoció a
los tres que esperan su guía y ayuda?
5.
Continúe como
siempre al lado de A.A.B.. La razón de ello reside en que mi Ashrama está
afiliado al Ashrama de K.H.. Le pediría que estudie lo que le dije a R.S.U.,
porque es aplicable también a usted.
Le impartí estas claras instrucciones que probarán ser eficaces para su
desarrollo, y cuando las acepte y obedezca podrán abrirle las puertas. De
acuerdo al mayor conocimiento que poseo sólo puedo darle indicaciones y hacer
sugerencias, pero a usted le corresponde comprender su valor y avanzar de
acuerdo a ellas.
Para reflexionar tiene el interesante tema de la
diferencia que existe entre “sueño, visión y Plan”. Hay muchas maneras de abordar
estas diferencias, y las interpretaciones dependerán de la calidad del
pensador. Debido a que usted es un discípulo en preparación para la
iniciación, como lo son todos los que están en mi grupo -discípulos aceptados
en entrenamiento- le sugeriré las siguientes líneas de acercamiento.
Para usted el sueño es la reacción
producida por el conocimiento elevado que se le impartió y la necesidad de
servidores en el mundo. La personalidad sueña con emplear ese conocimiento y
satisfacer la necesidad, y cuando piensa en servir se convierte en servidor e
instructor. La visión es conocer la meta (personificada en la
iniciación particular para la cual se lo está preparando); de acuerdo al grado
del iniciado, así será la visión. Al discípulo se lo prepara para percibir el
propósito conjunto y la intención espiritual de quienes ya recibieron la
iniciación para la cual él se está preparando. Resulta imposible expresar esto
con más claridad y, además, no está permitido, pero una vez que en su mente se
aclare cuál es la iniciación para la que se está preparando, podrá entonces
cerciorarse por sí mismo (y quizás se vea obligado a hacerlo) de cuál es el
objetivo, el enigmático alcance y el campo de servicio, además de la calidad
esotérica de aquellos que atravesaron determinada puerta y obtuvieron cierta
expansión de conciencia. Recuerde que la iniciación no sólo destaca y profundiza
la cualidad del alma y permite a la personalidad expresar los poderes del
alma, acentuando Y extrayendo lo mejor que hay en el discípulo y en el servicio
que presta, sino también pone progresivamente a su disposición fuerzas y
energías de las cuales no tenía conocimiento alguno, que aprenderá a emplear como
iniciado de cierto grado en el Camino Iluminado. La iniciación le revelará
mundos del ser hasta entonces insospechados y desconocidos, con los cuales
debe aprender a colaborar y lo integrará más definidamente en la “zona
iluminada” de nuestra vida planetaria, traerá nueva revelación y visión, pero
se oscurecerá más la zona no iluminada.
El Plan es la parte de la intención jerárquica (como un cuadro total) que el
iniciado es capaz de captar, además de la comprensión de la parte que debe
desempeñar como servidor individual. Hay algo más, pero temo complicar ciertas
y sencillas verdades que quiero que capte. La claridad de la visión y la
captación del Plan, dependen, podría decirse, de la construcción consciente e
inteligente del antakarana. En consecuencia, verá por qué he pedido a este
grupo de mi Ashrama que estudie las instrucciones sobre el antakarana
impartidas en las lecciones de la sección avanzada de la Escuela Arcana. Todos
ustedes comenzaron ya a construir este puente, y quiero que comprendan cómo y
por qué.
Por eso, hermano mío, procure ver con más claridad
el diseño de su vida. Vea el propósito subyacente en todos los acontecimientos
del pasado y esfuércese por captar la imagen del futuro y así realizar sus
sueños, porque tiene visión y colabora con el Plan; materialice la visión y
trate de comprender inteligentemente el Plan. No permita que nada -la fatiga,
la frustración, la gente o las circunstancias lo desvíen de su propósito. Lleve
todo adelante en silencio y con amor.
Tome las cuatro palabras: Sueño, Visión, Plan,
Realización, y utilícelas como tema de su meditación durante los cuatro trimestres
del próximo año. Si quiere escriba, durante el año, cuatro artículos sobre
estas palabras, pero hágalo después de haber reflexionado sobre cada una
durante tres meses y desde el ángulo de la personalidad -iluminada por la
Tríada espiritual Analice cuidadosamente la forma en que está redactado este
requisito. Le traerá algo más que la sabiduría del alma, porque comenzarán a
actuar los factores voluntad y amor espirituales -de los cuales la voluntad y
el amor del alma son sólo el reflejo.
Siga adelante en gozosa expectativa. Prepárese
para su futuro servicio en esta vida y en la próxima, trate de cumplir las
instrucciones y aprender a ir y venir entre mi Ashrama y el de K.H., porque en
uno se le presentará el servicio que debe prestar, y en otro se profundizará su
amor, y hará que su corazón sea más comprensivo.
Noviembre de
1944
Mi amigo y condiscípulo:
Observe la forma de encabezar esta instrucción.
Desde hace muchos años sabe que somos amigos. Quizás le resulte una novedad
que somos condiscípulos. Haciendo una amplia generalización, se acepta la
teoría de que todos los que están en la Jerarquía o afiliados a ella, son
discípulos y, por lo tanto, están estrechamente relacionados entre sí. Sin
embargo, empleo estas palabras en un nuevo sentido -es decir, nuevo para
usted.
En las filas de los discípulos hay algunos que
fueron seleccionados para una relación peculiar y particular con el Cristo.
Uno fue el Maestro K.H., reservado (¿no es ésta la palabra que debo usar?) para
ocupar un cargo más elevado cuando el Cristo emprenda un trabajo distinto del
de Instructor del Mundo. Mi cargo es similar al del Maestro K.H.. Por
intermedio de K.H. y de otros dos Maestros, y a través mío, un número de
discípulos bien conceptuados y algunos neófitos o discípulos de menor grado,
están en esa línea de contacto o servicio designado. Por el entrenamiento dado,
estos discípulos de mayor o menor graduación (aunque todos son aceptados en
sentido técnico), llegan a ser singularmente sensibles a la fuerza crística. En
forma curiosa estos discípulos son elegidos para este entrenamiento, debido a
su interés por los valores esotéricos, y no porque posean una naturaleza
particularmente amorosa, como podría esperarse. Pertenecen, generalmente, al
aspecto sabiduría de segundo rayo y no al aspecto amor.
El trabajo proyectado que debe emprenderse más
adelante, resultará eventualmente tan difícil, que esencialmente deberán poseer
una fuerte inclinación a la sabiduría. El contacto con los “Ashramas de
Intención Amorosa” (como se los denomina a ciertos Ashramas cercanos al aura o
la periferia de Shamballa) basta para evocar posteriormente, con mayor
plenitud, el aspecto amor, permitiendo a los discípulos presentar un
instrumento equilibrado al Divino Organizador de su futuro trabajo. No me
corresponde decir cuál será ese trabajo. Está vinculado al entrenamiento que
recibirán los neófitos y aspirantes en la próxima raza, donde se espera que el
aspirante común al discipulado esté motivado por la razón pura y sea tan
intuitivo como debe ser hoy mental. Técnicamente hablando, significa que el
plano búdico será el foco o lugar de desarrollo, y quienes entrenan a los
discípulos trabajarán desde el nivel átmico o voluntad espiritual pura, así
como en la actualidad trabajan desde el plano búdico o de la unidad racional.
Reflexione sobre esta última frase.
La relación del Cristo con toda la Jerarquía es la
de Maestro Supremo. Su grupo de discípulos incluye a todos los iniciados que
pasaron por la tercera iniciación. Pero por medio de estos iniciados y por las
sugerencias de algunos Maestros, Cristo va seleccionando lentamente un grupo
de discípulos menores que en dos o tres vidas pueden ser instruidos para llevar
a cabo un trabajo especial. Usted puede ser uno de ellos. La primera fase del
entrenamiento es la imposición, por lo menos en una vida, de una drástica
disciplina y de difíciles circunstancias, no de orden kármico, sino de
naturaleza educativa y disciplinaría. Usted ha pasado por dos de tales vidas y,
en consecuencia, ha desarrollado y establecido una persistente resistencia;
también ha respondido hábilmente a los acontecimientos, lo cual garantiza al
Maestro observador que SU estabilidad está asegurada y es inconmovible.
Se exige lógicamente más entrenamiento pero es
poco lo que puede agregar al adquirido en esta vida. En la próxima verá la
continuación de esta enseñanza. Sin embargo, puede tratar de llegar
internamente a comprender la naturaleza del “amor inteligente”. Amor carente de
toda emoción o devoción, consciente de los objetos del amor, tales como
esencialmente son, y amor capaz de ver en el carácter y en el temperamento la
actuación del karma. Resulta difícil, hasta para el discípulo avanzado,
comprender cómo será la naturaleza del hombre cuando en la experiencia de su
vida consciente haya expulsado todo conflicto físico, y el ansia de combatir
(en el plano físico) haya desaparecido totalmente de la conciencia
humana. El campo de batalla se traslada entonces a otras esferas de conciencia,
trayendo como efecto -en toda la humanidad- la selección de este grupo
especial, por cuyo intermedio se podrán encarar y solucionar los problemas que
surgirán debido al cambio de condiciones. Los hombres deberán ser instruidos para
una etapa más nueva del discipulado, distinta de la presentada hasta ahora por
mí, que también difiere intrínsecamente de la anterior.
Una de sus mayores necesidades consiste en evocar
un nuevo y candente incentivo. Por eso le indiqué (algo que raras veces hago)
lo que el futuro le reserva. Usted y F.C.D. se cuentan entre los “Amigos de
Cristo”, como se lo denomina a este grupo especial que huella un específico
sendero de entrenamiento. Paso a paso, se le revelará la naturaleza de este
sendero y paulatinamente percibirá la cualidad de los conocimientos que le
aportará la oportunidad brindada.
Pero no se equivoque, hermano mío. Esto no
significa que con su actual vehículo y equipo puede entrar en contacto con el
Maestro de Maestros, ni que su progreso es mayor que el de sus hermanos de
grupo. En mi Ashrama y en este grupo hay quienes están más avanzados que usted,
si puede emplearse un término tan inexacto. La única manera que el Cristo
puede conocerlo es por intermedio de su propio Maestro. Usted no puede
conocerlo aún. Sin embargo, puede reflexionar sobre la significación de lo que
he dicho; aprender a distinguir en su fuero interno, los aspectos duales de la
energía del rayo del alma, el amor y la sabiduría, y registrar cuándo y cuál
de estas dos fuerzas entran en actividad. Un estudio más detenido de sus cinco
rayos (en realidad, sólo son cuatro) le ayudará a hacerlo, particularmente
porque su vehículo físico de séptimo rayo facilita grandemente el proceso. El séptimo
rayo es de actividad dual, debido a que por su intermedio la energía del alma y
de la personalidad pueden ser relacionadas conscientemente con mayor facilidad
que con los otros rayos, una vez que el discípulo se ha liberado del espejismo.
De esta manera podrá constituirse -desde el ángulo de la larga experiencia del
alma- la verdadera expresión del contenido de su vida. Esto puede parecerle
algo indefinido, pero lo enunciado no es en manera alguna tan ambiguo como
parece. De aquí podrá extraer ideas sobre las cuales reflexionar.
Doce frases simiente le proporcionarán tema para
su meditación periódica por el resto de su vida -sea durante doce meses del
ano o durante doce años. Cuanto más extensa y seriamente reflexione sobre las
mismas, más rica será la expresión de su vida, y sé que lo desea. estas son:
1.
La relación con el
Ashrama interno.
2.
La amistad del
Cristo.
3.
El camino de la
intuición.
4.
El origen de la
expresión de su vida.
5.
La sabiduría
fusionada con el Amor.
6.
La respuesta a la
conciencia de la Jerarquía.
7.
El “Ashrama de
Intención Amorosa”.
8.
La conciencia
exteriorizada, esotéricamente comprendido.
9.
El Camino
Iluminado del Buda y del Cristo.
10.
10 El pináculo
donde se conquista la corona de espinas.
11.
El momento
en que se obtiene la comprensión perceptora.
12.
La cualidad
perceptora de la raza de los hombres.
(Esto se refiere a la raza
futura.)
Estas frases tienen una significación que no se evidencia inmediatamente.
Son lo que se podría denominar conceptos “rutilantes”, y pueden tener efectos
revolucionarios si reflexiona sobre ellos correcta y persistentemente. Están
destinados a capacitarlo para responder a las distintas corrientes de energía,
a las cuales deberán someterse quienes reciban un entrenamiento especial, que
los capacitará para formar el grupo especial de “los amigos de Cristo”. Usted
ha adquirido este derecho. Mi tarea actual es ayudarlo en este sistema
peculiar de entrenamiento.
¿Ha pensado alguna vez, hermano mío, que así como
hay una disciplina de dolor y de tristeza, puede haber también una disciplina
de gozo y de realización? Esta idea merece ser considerada. En la actualidad
los hombres necesitan aprender esta nueva verdad, y si la perciben cambiará
grandemente la conciencia humana. La bienaventuranza está hoy aquí o en
camino, y a los discípulos y aspirantes de esta época debe enseñárseles cómo
reconocerla y complementarla. También ha merecido definitivamente este derecho.
Me mantendré en contacto con usted, hermano mío.
Esta instrucción no es extensa, pero -junto con la que le di
últimamente- le proporcionará la perspectiva de una posibilidad que le alegrará
el camino. Podría considerar todo lo dicho como recompensa de una vida de
paciente resistencia, superación y aceptación. También le permitirá obtener una
mayor comprensión amorosa. Así acrecentará su utilidad.
Agosto de
1946
Hermano mío:
Me acerco a usted con una comprensión tan completa
que inmediatamente se dará cuenta de tal realidad. Las implicaciones en mi
última instrucción le parecen remotas y tan lejanas que hoy se pregunta si dije
en serio lo que allí afirmé y si su grado espiritual es el que anuncié.
Ciertamente, lo es, y quisiera que se respaldara en ello. ¿Me comprendería si
le digo que una de las cosas que garantizará la verdad expuesta en mi última
instrucción, es la relativa brevedad de ésta? La última fue importante y en ella
acentué dos cosas:
1.
Que usted se
hallaba en una etapa evolutiva donde era posible establecer una relación
definida con el Cristo.
2.
Que estaba en
proceso de preparación para recibir cierta iniciación importante (como varios
de este grupo, hermano mío).
Su reacción fue normal -en lo que a su naturaleza humana concierne-
aunque de carácter indeseable. Evocó un conocimiento falso en muchos sentidos,
pero usted fue siempre susceptible al espejismo; creyó que había alcanzado un
grado más avanzado que el de la mayoría de sus hermanos y (debido a ello) tenía
que llevar a cabo para mí un trabajo especializado. Adoptó la posición de que
usted estaba destinado a ocupar en este grupo el lugar de A.A.B., en la
eventualidad de que ella pasara al más allá. Esto es lo que dio a entender a
algunos de los miembros del grupo que conoció el año pasado. Le preocupó
profundamente a A.A.B., porque siente un gran amor y comprensión por
usted y tiene también una clara percepción de su graduación como discípulo.
Desde ese momento usted se ha sentido internamente
perturbado debido a que sus reacciones son fundamentalmente sensatas y
correctas; por esa razón, le pido que olvide lo pasado, cualquier anterior
reacción al espejismo y considere el presente como el único factor de
importancia.
El nuevo grupo simiente se ha disuelto. Exotéricamente,
mi contacto con usted y con otros miembros del grupo no se ha interrumpido,
por lo tanto (mientras A.A.B. viva físicamente), en forma esporádica tendrá
noticias mías. Subjetivamente está siempre en contacto, como también lo están
F.B. y otros tres o cuatro miembros del grupo. Los restantes están vinculados
al Ashrama y, en consecuencia, conmigo, y debido a que esotéricamente el tiempo
no cuenta, su relación permanece ininterrumpida y se mantendrá intacta
cualquiera sea el número de años para restablecer la obediencia oculta
o su verdadero interés.
Debe tener presente, hermano mío, que el segundo
rayo acentúa en usted la sabiduría y no el amor. Por lo tanto, la cualidad del
amor no es muy fuerte, y esto le acarrea dificultades, de las cuales
curiosamente no es consciente. Su tarea consiste en desarrollar, a cualquier
precio, la cualidad del amor. La actitud erudita que adopta lo endurece y no
ha logrado equilibrarlo -en intensidad- mediante la cualidad del amor. Debe
trasmutar esa dureza en forma amplia y general. Puede trasmutarla en bien de
los que ama o de aquellos de quienes se siente responsable. Tiene que desarrollar
esta cualidad del amor antes de que pueda ver al Cristo, no simplemente como
iniciado que recibe la iniciación, sino como discípulo que merece Su atención.
¿Percibe ahora el propósito de mis observaciones en mi instrucción anterior?
Actualmente, pocos discípulos se dan cuenta de que el Cristo tiene dos
relaciones con ellos, una la de la iniciación y la otra -mucho más rara-, la de
Aquel a Quien ellos pueden consultar respecto a su trabajo. Este permiso para
llegar a Él sólo se concede cuando el amor y la sabiduría están equilibrados y
son iguales. Esto no sucede aún en su caso, y quisiera que lo tuviera presente.
El rayo de su personalidad le presenta un serio obstáculo, no por haber
desarrollado su aspecto, sino por el aspecto de la cristalizada convicción La
personalidad de sexto rayo está siempre Convencida de que reconoce la verdad y,
en consecuencia tiende fácilmente al espejismo, y cuando va a la par (como en
su caso) de un cuerpo astral de primer rayo, la dificultad que lo enfrenta como
discípulo es muy grande.
Por lo tanto, hermano mío, su problema inmediato
es el espejismo y la angustia que siente, porque sabe que A.A.B. y yo hemos
reconocido este espejismo. Así es, pero puedo asegurarle que no afecta en
manera alguna nuestra comprensión, amor y aprecio. Hace mucho tiempo que
personalmente me vi envuelto por el espejismo, y A.A.B. sucumbió hace poco,
pero ninguno olvidó las dificultades enfrentadas ni el terror al espejismo;
por lo tanto, no lo censuramos, y en eso puede estar tranquilo.
¿Recuerda la instrucción que le di en 1938 sobre
la indiferencia? Le pido que reflexione nuevamente sobre ella.
Siga adelante, hermano mío, a nuestro servicio.
Cada contacto tiene su importancia incomprendida, por lo tanto, dé de sí mismo
y no sólo por medio de otros. Podrá inducir a otros a trabajar, pero dé de
sí mismo y con amor y comprensiva disposición, vea y trate (hasta donde sea
posible y el sentido común le dicte) a todos los que ansían ponerse en contacto
con usted. Esto le resultará difícil, pero es esencial para desarrollar la
comprensión amorosa, complemento de la sabiduría. También F.C.D. debe desarrollar
la sabiduría como complemento del amor.
Respecto a la meditación para los futuros años,
erija usted mismo su estructura acentuando tres cosas: El Cristo, la necesidad
del factor equilibrador del amor y el servicio exteriorizado. No le doy
delineamiento alguno. Superó esa técnica y puede, como alma, formular su propio
delineamiento.
Ante todo, sujete su mente censuradora y
absténgase de juzgar con dureza. Cuando tenga alguna dificultad, vea o escriba
a A.A.B.. Debido a su amplia experiencia ella sabe y comprende.
Volverá a tener noticias mías, ya sea por
intermedio de A.A.B., o por medio de su propia alma.
Noviembre de
1948
Mi hermano y colaborador:
Tengo sumo interés en decirle algo en esta
comunicación, que le será de gran utilidad en la actual crisis que enfrenta en
su vida del discipulado Discípulos de todos los grados están siendo probados y
experimentados en la preparación para el trabajo que deberán efectuar antes de
la reaparición de Cristo. En realidad, toda su vida fue una preparación para el
trabajo que se espera llevará a cabo. Esta vida fue para usted lo que en la
Jerarquía denominamos - “una vida de posibilidades duales”. Cuando sucede esto,
se le presenta al discípulo una situación muy difícil en el plano físico y
enfrenta dos posibles líneas de acción:
1.
Puede decidir
adaptarse a las circunstancias y dedicar toda su atención a superarlas (en este
caso significa cambiarlas), sometiéndose, por lo tanto, al deterioro y
desgaste de la vida y a considerar constantemente los acontecimientos kármicos
al alcance de la personalidad. No tiene tiempo para prestar un servicio
destacado, pero considera que el período de encarnación es un intervalo
destinado a agotar el karma.
2.
Puede aceptar la
situación aparentemente imposible y determinar que nada en su personalidad o
en las circunstancias, le impedirá prestar un activo servicio a la humanidad.
Por consiguiente, maneja las situaciones y la oportunidad desde un punto de
vista interno de iluminación y una sostenida posición pacífica en el Ashrama.
En lo antedicho me refiero únicamente a un
discípulo aceptado, tal como usted.
Eligió y siguió fielmente el segundo método para
encarar la actual encarnación. Aunque tiene un cuerpo físico frágil y seriamente
dañado y una compañera que siempre le trajo preocupaciones (pero a pesar de
todo, usted le debe mucho), siguió adelante realizando la tarea de un discípulo
activo, haciendo mucho bien y ayudando grandemente a nuestro trabajo, y -como
dijo el Maestro- la Jerarquía nunca es desagradecida, porque la gratitud es el
distintivo de un alma iluminada y un básico agente liberador desde el aspecto
ocultista y científico. No soy desagradecido, hermano mío; espero acercarlo a
una relación más estrecha conmigo, siempre que logre manejar la tan difícil
situación que ahora enfrenta y que domine un aspecto de su naturaleza, la cual
debe estar controlada antes de emprender la acción que tengo pensado asignarle.
Mi responsabilidad actual es saber si cumplirá lo
antedicho y si se dedicará a cambiar ciertas actitudes, o se negará a reconocerlas,
siguiendo su propio camino, lo cual le impedirá que le ofrezca una posibilidad
esotérica y que en la próxima vida lo orientará de tal manera que, al enfrentar
la Iniciación de la Decisión, verá con toda claridad el Sendero que debe
seguir.
Me pregunto si alguna vez analizó las razones por
las cuales varios miembros de los grupos de nueve dejaron de trabajar conmigo
y no son participantes en el trabajo de mi Ashrama en este breve período.
Observe que no empleo la frase “participantes en el trabajo espiritual”. Muchos
están todavía espiritualmente motivados. Un ashrama existe para trabajar y no
principalmente para entrenar discípulos. El entrenamiento se da, lógicamente,
pero el objetivo principal de un ashrama es llevar a cabo una fase determinada
del trabajo. Le pido que se detenga sobre esta última frase y reflexione,
lo cual es de primordial importancia para usted en este momento.
El trabajo de la Jerarquía es un todo integrado;
cada Ashrama dentro de la Jerarquía, está dedicado a ese todo y a ese aspecto
particular del mismo que puede ser mejor llevado a cabo mediante los miembros
de todos los grados -discípulos que están en entrenamiento para alguna
iniciación. Para asegurarse que el trabajo sigue adelante como se desea, es
necesario (como dije) que el discípulo individual o iniciado reciba
entrenamiento y directivas sobre el desarrollo del carácter y las actitudes de
la personalidad. Un cuidadoso estudio del primer tomo de El Discipulado en
la Nueva Era, le demostrará que cuando se trató de corregir la personalidad
-si puedo aplicar una palabra tan burda a las insinuaciones que hice y las
sugerencias que di- se produjo la deserción. No obstante la sinceridad, la
dedicación y el amplio conocimiento, y también el subjetivo reconocimiento de
que era exacto lo que les dije, no lo aceptaron; primó la rebeldía; tuvo lugar la
autojustificación mediante el razonamiento, quedando momentáneamente -muy
momentáneamente inactivos, aunque todavía son discípulos en la periferia de mi
Ashrama.
Si hiciera ciertos comentarios respecto a su
actitud de los últimos tres años, hacia el trabajo que tiene su punto focal
espiritual en Nueva York, ¿correría el riesgo de perderlo después de todos
estos años? ¿Seguirá usted su propio camino el resto de su vida? No lo creo.
Como bien sabe, mi trabajo en el mundo externo
tiene tres actividades principales... Ha ayudado mucho en este trabajo y la
puerta de la oportunidad está ampliamente abierta para usted, siempre que
mantenga el trabajo fiel al cuadro original presentado antes de la Segunda
Guerra Mundial. Sin embargo, tiende a olvidar fácilmente una o dos cosas:
1.
El centro desde el
cual se difunde el trabajo de Buena Voluntad y la fuente de su poder
espiritual reside actualmente en Nueva York, aunque más adelante -si se
considera conveniente puede ser trasladado a Londres. Mencioné esto hace varios
días y le recordaré que ambas ciudades son dos de los cinco puntos focales de
energía espiritual por cuyo medio las actividades jerárquicas pueden ser
puestas en movimiento. Su ciudad no lo es.
2.
La tarea principal
del trabajo de Buena Voluntad es triple:
a.
Movilizar la
buena voluntad mundial.
b.
Responsabilizarse
de la distribución del mensaje de La Reaparición de Cristo y de gran
parte del trabajo preparatorio para Su venida.
c.
Ayudar a llamar la
atención de las masas, hasta donde sea posible, sobre los problemas de la
humanidad, y de esta manera ayudar a crear la forma mental de su solución.
A.A.B. y F.B. han comprendido esto y están forjando los planes de acuerdo
a lo antedicho. En todo el mundo, dentro de poco tiempo (y ya en
distintos países) muchas cosas están haciendo los estudiantes y otras
personas, siempre de acuerdo a las instrucciones de Nueva York, a fin de que su
trabajo se adapte al cuadro general.
3.
Existen tres
cosas, mi amado hermano, vinculadas a su relación con el trabajo, y sobre
ellas le llamaré la atención:
a.
Cree
fervientemente que el trabajo de Buena Voluntad debería estar completamente
divorciado de lo que usted denomina ocultismo. ¿Quiere decir divorciado del centro
espiritual, la Jerarquía? Si así se hiciera, ¿en que diferiría el trabajo de
buena voluntad que se propone realizar, de los millares de movimientos de buena
voluntad que tan ardua y activamente trabajan hoy en el mundo?
A.A.B. le
dijo esto, y desde entonces usted no volvió a hablarle y tampoco se despidió de
ella por teléfono ni por carta. A ella no le interesan los detalles de la personalidad
ni les da importancia, excepto cuando indican una fuerte reacción y un
desacuerdo casi violento en lo que a usted concierne. A.A.B. y F.B. hicieron
todo lo posible para absorberlo en el trabajo del nuevo ciclo, pero hasta ahora
no lo lograron.
b.
Tiende a
desvirtuar el trabajo y a quitarle toda fuerza, eliminando sin miramientos
cualquier palabra, frase o párrafo, que pudiera tener un significado o una
implicancia oculta. Sin embargo, hermano mío, en los años 1932-1936 la
literatura de buena voluntad se distribuyó prácticamente tal como la dicté y
tuvo un éxito enorme y abrumador. Estaba respaldada por el espíritu y el ritmo
de la Jerarquía. Actualmente es mayor aún la demanda por las cosas esotéricas
y ocultas y también por las de la nueva era, y la Buena Voluntad tiene
algo excepcional que ofrecer: el Plan para la humanidad, que la
Jerarquía está tratando de complementar
c.
Además, mi
condiscípulo últimamente ha sucumbido a dos defectos o debilidades de la
personalidad, que obstaculizan seriamente el trabajo que lleva a cabo para mí,
y el que realiza en el Ashrama y para la humanidad.
Ahora vuelve a criticar
intensamente a los que no ven las cosas a su manera y -cuando sus ideas no coinciden
con su concepto de cómo debería realizarse el trabajo.- se niega a colaborar.
Le recordaré que los Miembros de la Jerarquía son muy individualistas aunque
estén relativamente libres de las reacciones de la personalidad. Cada ashrama
tiene su parte que desempeñar en la materialización del Plan y algún proyecto
que llevar a cabo, relacionado con el Plan, pero a veces requiere la
colaboración conjunta de dos o tres ashramas Los principales trabajadores
llamados a ayudar, quizás no estén en completo acuerdo con el Maestro
responsable de determinado aspecto del Plan, pero (cuando están unidos en una
tarea colaboradora) trabajan dirigidos por el Maestro responsable. Ahí reside
gran parte de su dificultad.
Usted quiere trabajar a su manera y a miles de
kilómetros de la Sede, en la cual he establecido mi trabajo, en vez de llevar
a cabo los planes como le fueron propuestos.
Por lo tanto, llegamos no sólo al terreno de sus
críticas, en el que está encerrado, sino a esa latente ambición que según ha
admitido frecuentemente en el transcurso de los años, constituye su más
arraigado defecto... Ansía que los miembros del nuevo grupo simiente controlen
la situación organizadora en caso de que algo le suceda a A.A.B., olvidando que
el trabajo de ese grupo es principalmente crear un canal subjetivo de amor, luz
y poder espirituales -algo en lo que muy pocos miembros pusieron atención.
Usted quiere dirigir el trabajo, pero con el grupo de trabajadores que usted
eligió. No trabaja con amor ni colabora con los trabajadores de la Sede.
Parece olvidar que si un plan, como el trabajo de Buena Voluntad, no está
fundado por un grupo de discípulos, dirigido por ellos y trabajando en la
más estrecha armonía y (como en el caso de buena voluntad mundial)
con la Jerarquía (por conducto de mi Ashrama y los Ashramas de los Maestros M.,
K.H. y R.), no irá adelante como se desea.
Hermano mío, claramente tiene para elegir uno de los dos senderos
abiertos ante usted. Puede trabajar en colaboración amorosa con F.B. y los
otros trabajadores de buena voluntad, a fin de lograr un acercamiento unido y
una técnica uniforme o, si no, crear, organizar y regir su propio movimiento
de buena voluntad que, numéricamente, llegará a ser grande, pero
específicamente una insignificancia, porque usted no ocupa el lugar que le
corresponde ni lleva a cabo el trabajo en mi Ashrama en la forma que lo decidió
su alma. La decisión, en último término, no es la que quisiera que
tomara, pero en la actualidad está aislado y es relativamente inútil entre
ambas alternativas.
El nuevo ciclo se halla sobre nosotros, hermano
mío; no hay tiempo para proyectos personales, críticas y desacuerdos. Le pedí
colaborar con las personas a quienes les encaré la tarea de iniciar el
movimiento de Buena Voluntad en el mundo.
Una era de frustración se ha extendido por el
mundo debido a ciertas influencias planetarias, en consecuencia, el trabajo que
traté de realizar se resintió. Este período no durará. A
usted lo necesito en el nuevo ciclo y para la nueva expansión del trabajo.
Actualmente no tienen cabida la ambición y las críticas personales, los
rencores o la autoconmiseración.
Profundice su vida espiritual, hermano mío. Muchas
de las cosas que le interesan no son constructivas. La tarea de limpiar su país
mediante la afanosa búsqueda de ciudadanos indeseables, puede llevarla a cabo
otras personas. Su trabajo es y debe ser para la Jerarquía y el desarrollo de
Sus planes. Ocupe nuevamente su lugar como vanguardia de mi conciencia en las
actividades de mis organizaciones. Sea humilde, F.B. lo necesita, pero él sabe
que Buena Voluntad no es un movimiento americano sino internacional; ha
viajado mucho y ha visto qué este es necesario. En realidad usted no puede
saberlo, porque las circunstancias de su vida y su karma lo confinaron
mayormente en una sola y distante localidad. Amplíe su horizonte e incluya a
Europa, Australia y la lejana Asia y -a medida que se vivifica su visión- le
llegará la comprensión. Contribuya con sus ideas y sugerencias al cúmulo de
planes que existe en la Sede y aprenda a considerar y a tomar parte en los
proyectos de otras personas, además de los suyos.
¿Qué más puedo decirle, hermano mío? Somos
antiguos compañeros de trabajo y aquellos con quienes está asociado en Nueva
York son verdaderos compañeros, más que los aspirantes bien intencionados que
trata de dominar en su medio ambiente. Trabaje en unión más estrecha con sus
condiscípulos y con los miembros del Ashrama. Todos los aprecian y necesitan su
colaboración. A.A.B. quiere ver cumplidas ciertas cosas en el relativamente
breve intervalo que le resta. ¿Quiere usted prestar ayuda? F.B. necesitará de usted
y de muchos otros a medida que el trabajo se expanda en el nuevo ciclo. ¿Quiere
permanecer al lado de él, de mi trabajo y mío? Reciba mi amor. Muchas cosas de
su situación actual y dilema espiritual me recuerdan mi propia situación
cuando me preparaba para la tercera iniciación, por lo tanto lo comprendo y lo
dejo con este pensamiento, no le fallaré.
D. I. J.
Enero de
1940
Tengo que darle a usted, hermano mío, casi el
mismo mensaje que a S.C.P. Libérese del espejismo de las ideas heredadas y de
los conceptos y prejuicios nacionales. El panorama mundial es mucho más diáfano
y hermoso de lo que cree, pues lo ve hoy a través del cristal del prejuicio,
del dolor y de las limitaciones. Si mis palabras son duras se debe simplemente
a que yo, el Maestro D.K., valora lo que usted podrá hacer y ser, cuando se
haya liberado del espejismo del prejuicio. Realmente ha progresado bajo esas
condiciones, pero aún queda mucho por hacer, y su corazón amoroso puede
realizarlo una vez que perciba con claridad y comprensión la verdadera
naturaleza de su espejismo. Existen muchos puntos de vista sostenidos por
muchos tipos de personas, numerosas razas y naciones y un sinnúmero de clases
de seres humanos. ¿“Quién es usted, hermano mío, para determinar lo que es
bueno y cuál es el punto de vista correcto? La Jerarquía ve la belleza en todos
ellos. Reflexione sobre esto y trate de ver también la belleza.
Agosto de
1940
Hermano mío:
A.A.B. me habló del comentario que usted hizo ante
el grupo respecto a la cualidad de mis comunicaciones, pues cree que deberían
expresar más amor. No era necesario que ella me lo dijera, porque yo había
“sintonizado” al grupo (como se dice en lenguaje radial) y vi lo que usted
pensaba, pero ella quiso que me ocupara del asunto porque sería de valor para
el grupo, presintiendo también su sincero deseo.
Me pregunto, hermano mío, si se dio cuenta que su
sentimiento está basado en su reacción a la breve instrucción que le di a principio
de año. No le agradó, no estuvo en completo acuerdo con lo que expuse, ni se
liberó realmente de los prejuicios a que me referí, por dos razones:
1.
El resentimiento
ofuscó su criterio por algo que quizás consideró lógicamente como una crítica.
2.
Su sensibilidad y
reacción al espejismo lo sintonizan muy frecuentemente con cierto sector de la
opinión pública, y cuando esto sucede (como está aconteciendo ahora), usted ya
no tiene libertad de acción.
Cuando le impartí esa instrucción mi idea era despertarlo a la realidad
de que sus sentimientos y su lealtad se basan en el sistema de clases y en el
resentimiento de las mismas, y no en una cabal reflexión, hasta llegar a los
hechos que deberían condicionar toda lealtad y partidismo. No me refiero a los
objetivos o a las decisiones derivadas de esa lealtad. Eso es asunto suyo y no
tiene real importancia a la luz de la eternidad, pero estoy tratando de
despertarlo acerca de sus reacciones emocionales y la cualidad que lo motivó
-no la clara reflexión y luego la decisión, sino el prejuicio, el resentimiento
y el amor.
Pero hoy no me ocuparé de esto. Tiene suficiente
conocimiento para ocuparse de ello, o por lo menos comprender que es justa mi
crítica respecto a su actitud, no a su decisión. Aquello que se expresa
en el plano físico no les concierne a los miembros de la Jerarquía, pues se
ocupa de los móviles y las predisposiciones, y a eso me referí.
Hermano de antaño, hemos trabajado juntos durante
algunos años. Lo elegí para instruirlo y para que formara parte de mi grupo de
discípulos, y usted lo aceptó y respondió a ello, y esto indica relación,
actividad y fidelidad que deberá cumplir durante muchas vidas. Desde que
comenzó nuestra relación en esta vida ¿dejé alguna vez de satisfacer su
necesidad, cuando era de naturaleza espiritual, la cual determinaba el
carácter y condicionaba el futuro? Una respuesta así de mi parte, ¿no es
acaso una expresión de verdadero amor? El amor no significa confortar superficialmente
el objeto del amor. Si yo produjera esa reacción en usted no merecería su
confianza, y a la larga perdería su respeto. El amor es sabiduría de gran
visión que trata de mantener, en el objeto de ese amor, vivas esas
sensibilidades que garantizan un progreso seguro. Por lo tanto el amor
custodia, estimula y protege. No es un asunto personal. Es una protección
positiva y no conduce a una actitud negativa de cariño, por parte del receptor
del amor y de la protección. Trato de verter el poder estimulador del amor
divino sobre usted y todos aquellos a quienes sirvo como Maestro e Instructor.
Esto hará que se proteja inteligentemente del espejismo, de la ilusión y de las
reacciones de la personalidad, así como del error y del prejuicio, a fin de
servir mejor a la Humanidad y a la Jerarquía. Reflexione sobre esto.
Estos días son de terribles tensiones y presiones,
mucho más grandes y de mayor alcance de lo que pueden suponer o captar. Quienes
trabajamos en el aspecto interno de la vida, nos ocupamos de los movimientos y
reacciones masivos de la humanidad y mantenemos encendida la luz
radiante, por muy oscura que pueda estar la noche de los asuntos humanos, y
debemos confiar en el comprensivo altruismo de nuestros discípulos. No tenemos
tiempo ni tendemos (ante mayores necesidades) a malgastarlo en gestos inútiles,
en frases amorosas, en enseñanzas expresadas con frases tan discretas que
podría perderse en gran parte su importancia y tampoco hacemos a nuestros
discípulos conscientes de su relación personal con nosotros. Si no
existiera una relación personal no estaría en mi grupo, pero es de importancia
secundaria para la interrelación y la actividad grupales. No era necesario
explicar esto, pero creí aconsejable aclarar de una vez por todas que mi fracaso
¿debo llamarlo así, hermano mío? en expresar mi amor en palabras a cualquiera
de ustedes y mi intención de no perder tiempo en señalar las debilidades del
carácter e indicar dónde no se hizo lo debido, nunca debe ni debería
interpretarse como rigor e incomprensión o un desapego de tanta frialdad, que
mi misma impersonalidad derrotaría sus propios fines. Lo que deben captar con
toda claridad como individuos y grupo, es la necesidad actual de la humanidad y
la Ley de los Ciclos. La mayoría ha comprendido muy poco la urgencia del
momento y la excepcional oportunidad.
Además, hermano mío, deberá darse cuenta que si yo
despertara en usted devoción por la personalidad, constituiría un obstáculo y
no demostraría ese amor del alma que motiva mis reacciones hacia todos y cada
uno de ustedes. Su personalidad de sexto rayo respondería a tal actitud por mi
parte, y entonces ¿qué nutriría y desarrollaría esto en usted? Sencillamente la
autosatisfación y un nuevo arraigo sobre el hecho de la relación y no de la
realidad del alma, y aumentaría el espejismo al cual es propenso. En vidas
anteriores ha ido de una devoción a otra, de una lealtad consagrada a otra. En
esta vida tiene la oportunidad de liberarse de esas reacciones y relaciones de
la personalidad y llegar a la estabilización del comportamiento egoico. Con
tal fin lo ayudo. Los discípulos harían bien en comprender algo del problema
del Maestro. Debe vigilar el efecto que produce la energía que afluye de Él a
Sus discípulos, y evitar que estimule indebidamente a sus personalidades
y tienda a evocar las reacciones de la personalidad.
Por lo tanto, ¿quiere respaldarse en los hechos y
la experiencia vivida y no perder el tiempo deseando y reaccionando emocionalmente?
Ha progresado mucho en esta vida, hermano mío. Dejó de ser joven, pero en su
caso no debe impedir que siga tratando de liberarse, basándose en un
desprendimiento planeado. La tarea de los aspirantes de sexto rayo es
particularmente difícil al final de esta era pisceana, debido a la expresión
de sexto rayo de la era cristiana. Hoy las energías se concretizan y actúan por
medio de lo viejo y honorable, aquello que está “condicionado por el oro”
(según se dice) y lo que pertenece a la era saliente -era que debe pasar. Esto
afecta también a su personalidad de sexto rayo y, como consecuencia, muchos
aspectos de su fidelidad y lealtad están motivados por el sexto rayo y basados
en las decisiones de la personalidad y no en la visión iluminada del alma. Sin
embargo, el hecho de que haya roto con la ortodoxia, en lo que a la teología
concierne, indica (a nosotros que vigilamos) una gran medida de emancipación y
un emergente control por el alma. Si su intuición llega a ser más dinámica y su
cuerpo astral de primer rayo (el rayo del gobierno y de la política) no lo
afecta indebidamente, descubrirá que posee una creciente medida de liberación
mental.
A este respecto y a fin de ampliar su perspectiva,
agregaría que la Ciencia Cristiana (Christian Science) es una expresión mental
de quinto rayo y fue uno de los efectos de la entrante vida del quinto rayo. Un
gran número de los que pertenecen a la Ciencia Cristiana son egos de quinto o
sexto rayos, porque ésta particular escuela de pensamiento fue uno de los
medios empleados para neutralizar el fanático idealismo emocional (engendrado
por la potente influencia de sexto rayo, predominante durante tantos siglos) y
fomentar la captación mental de la verdad y la vida. Bajo su influencia se
estableció la etapa donde muchos místicos comenzaron a organizar sus cuerpos
mentales y a descubrir que poseían y podían emplear sus mentes, y de este modo
prepararse para recorrer el camino ocultista. Por su efecto general es una
influencia masculina o positiva, pero es positiva en relación con la
personalidad -la mente como factor que domina a la expresión humana. Puede
llegar a ser y será negativa para el alma, revelando la mente superior. A
medida que se consideran los pares de opuestos (los factores negativos y
positivos), es interesante estudiar los siguientes agrupamientos:
Espíritu ............................................... Positivo
I. Alma
................................................... Equilibrio
Personalidad
....................................... Negativo
Mentesuperior ..................................... Positivo
II. Alma
................................................... El Punto de Equilibrio
Mente Inferior
.................................... Negativo
Mente Inferior
..................................... Positivo
III. Naturaleza emocional ......................... Campo para obtener
el equilibrio
Cerebro
................................................ Negativo
En los agrupamientos que anteceden tenemos tres
grandes campos de reflexión que pueden disponerse de muchas maneras. Tenga en
cuenta que (como H.P.B. lo señala) cualquiera de estos agrupamientos, como el
de los siete principios, variará de acuerdo a la etapa evolutiva del
investigador.
Ahora le daré una meditación personal que le
servirá, así lo espero, para elevar la vida del cuerpo astral desde el plexo
solar al centro cardíaco, eliminando así algunas de las limitaciones que
desaparecerán cuando el cuerpo y la fuerza astrales de sexto rayo sean
transmutados y el amor al todo ocupe el lugar del amor a la parte.
1.
Asuma mentalmente
la posición del Observador. Su mente de cuarto rayo debería permitirle observar
con desapego el conflicto entre la personalidad y el alma.
2.
Perciba la tenue
luz de la personalidad y la brillante radiación del alma; luego observe otra
dualidad, es decir, la brillante y poderosa luz o influencia del plexo solar y
la vacilante y fluctuante luz del centro cardíaco.
3.
Enfoque su
conciencia, por el poder de la imaginación, en el alma radiante, manténgala
allí firmemente, vinculando también el alma y el centro coronario por el poder
del pensamiento.
4.
Entone el OM tres
veces, exhalando la energía del alma hacia la triple personalidad, llevando y
reteniendo esa energía (como reserva de fuerza) en el centro ajna. Manténgala
allí, aumentando la luz de la personalidad con la radiación del alma.
5.
Entonces diga:
“La luz del alma apaga la tenue
luz de la personalidad, así como el sol hace desaparecer la llama de un
pequeño fuego. El fulgor del alma ocupa el lugar de la luz de la personalidad.
El sol sustituye a la luna”.
6.
Vierta
definitivamente la luz y la energía del alma en el centro cardíaco, creyendo
-mediante el poder de la imaginación creadora- que evoca una actividad
vibratoria tan poderosa que actúa como un imán en relación con el plexo solar.
La energía del plexo solar es elevada o atraída hacia el centro cardíaco y allí
se transmuta en amor del alma.
7.
Manténgase como
Observador, visualice el proceso contrario al anterior. El plexo solar se
apaga porque lo sustituye el brillo del corazón. La luz del alma permanece
inmutable, pero aumenta grandemente el brillo de la luz de la personalidad.
8.
Entone como alma,
unida a la personalidad, siete veces el OM, exhalándolo hacia su medio
ambiente.
Esto, hermano mío, es más bien un ejercicio de visualización que una
meditación, pero su eficacia depende de su capacidad, como observador
espiritual, para conservar la continuidad mental a medida que lo realiza. La
energía sigue al pensamiento y es la base de toda práctica ocultista, y
tiene primordial significación en este ejercicio. Descubrirá que si lo practica
regularmente y sin una idea establecida sobre los resultados, se producirán en
su conciencia cambios duraderos y la luz del grupo será también más brillante.
Agosto de
1942
1.
Muchas cosas
aprendió, hermano en el Camino, y está más cerca del centro de toda vida.
Exprese el conocimiento como sabiduría iluminada y aplomo amoroso y sutil.
2.
Permita que surja
la ternura como corriente de fuerza curadora. Reflexione sobre la relación
existente entre ternura y fortaleza, cuando están exentas de interés egoísta y
devoción desenfrenada.
3.
Cuide bien al
servidor del alma, la estructura corpórea, y no acorte el ciclo de servicio.
Tiene mucho que hacer.
4.
Prepárese para los
cambios y agradezca cada vez que se aparta del camino normal. Cuando surja la
demanda adquiera fluidez en la vida.
5.
En el camino
interno hay dos personas a quienes debe llevar en su corazón y tratar de llegar
a ellas. Una es C.D.P., la otra es más fácilmente alcanzable.
6.
Los jueves por la
noche, cuando el sueño cierre sus ojos, búsqueme y sepa que estoy allí.
Septiembre
de 1943
Hermano mío:
Los años transcurren ¿no es verdad?, y en cada año
habrá y deberá haber cambios. En la última serie de observaciones, si puedo
denominarlas así, le pedí hace un año que se preparara para los cambios que se
producirían. Tengo la idea, hermano mío, que lo interpreto como cambios físicos
en su vida -cambios que el medio ambiente y las circunstancias imponen a una
persona y son inevitables. Pero no es ése el cambio a que me referí. Trataré
de aclararle más lo que quería darle a entender.
Hay ciertos cambios que los mismos discípulos
deben iniciar, cambios que no afectarán las condiciones ambientales externas,
pero concernirán a los desarrollos, actitudes y procesos mentales internos.
Estas decisiones autoiniciadas pueden conducir y conducen a una básica e
interna inestabilidad (¿existe tal palabra?), siendo esta perturbación interna
necesaria y preparatoria para grandes crisis internas, las cuales conducen,
como bien sabe, a puntos de tensión, y desde un punto de tensión, la fusión
personalidad-alma puede progresar hacia una mayor luz y un amor sólidamente
comprendido.
Permaneció con devoción y firmeza a través de los
años. Soy consciente de ello y me siento feliz por todo lo que hizo. Las
preguntas que le haré ahora, hermano mío, con palabras comunes, a fin de
llamarle la atención, son: ¿Hacia dónde irá? ¿Cuál es su próximo paso? ¿Puede
dar otro en esta vida? ¿Puede señalar algo en su conciencia -sutil quizás e
invisible para otros, excepto para los que poseen visión perceptiva que, si se
lo altera o desarrolla, abandona o intensifica, producirá un grandioso y sorprendente
desenvolvimiento muy deseable antes de pasar a otra encarnación?
Probablemente supone que me refiero a los
defectos, obstáculos o limitaciones. Quizás sí, pero, no obstante, tal vez le
indique la necesidad de fomentar alguna cualidad divina, destacar algún
atributo espiritual en forma más prominente en la vida, o sugerir que
intensifique determinada contribución espiritual que está efectuando o podrá
efectuar, algo que deberá descubrir en el lugar secreto de su propio corazón.
De todos modos, mi probado hermano y amigo, usted sabe que hasta no recibir la
iniciación final, todo progreso es una serie de liberaciones y que de una etapa
a otra de liberación avanzamos hacia la luz.
Usted no es joven. Posee un cuerpo algo frágil.
Recibe con dolor y disgustos los impactos de la vida y trata siempre de estar
verdadera y sinceramente a la altura de la oportunidad que se le presenta.
Tiende a creer que la vida debería ser ahora mayormente un proceso de espera y
que muy poco puede hacer, pero está equivocado. Ciertamente debe manifestar
más amor, menos devoción a unos pocos y mayor y creciente inclusividad y
profundidad a muchos; puede liberarse de ciertas formas mentales que condicionan
gran parte de su pensamiento; resultarle más fácil la lección de que
para ser un verdadero discípulo hay que desear lo mejor para la entera
humanidad y no lo que le parece mejor para un grupo, una escuela de pensamiento
o los seguidores de la tradición histórica y política. Debe aprender a pensar
en términos más amplios que los de un grupo nacional o grupo de naciones. Ello
significa que deberá intensificar el estudio del Plan, y esto implica la
serena reflexión interna, no la lectura de libros ni la absorción en una
profunda meditación, es decir, destruir los antiguos prejuicios e ideas
preconcebidas, de manera que lo nuevo y lo que es totalmente distinto a lo
supuesto o pensado, tenga cabida en su pensamiento y condicione su futuro.
De no hacer esto (a usted no le resulta fácil
romper con la tradición y el trasfondo), puede producirse la cristalización que
usted teme, y no tiene por qué producirse. El amor es el mejor preventivo para
evitar que surja cualquier ofuscación o inflexibilidad en la percepción, y la
gran lección que deben aprender los discípulos es amar cada vez más hasta
que el Día sea con nosotros.
No me expreso en forma muy definida ni específica,
hermano mío, porque es innecesario, debido a su calidad de guerrero experimentado
y probado, excepcionalmente libre de espejismo, aunque susceptible a las formas
mentales establecidas y poderosas, las cuales pueden siempre ser disipadas por
el amor -desarrollado y conscientemente expresado-, pero no sucede lo mismo
con el espejismo, que es, como bien sabe, más difícil, por haber observado con
simpatía y comprensión la lucha que L.T.S-K. libró durante tantos años, y usted
lo ayudó más que nadie en el grupo y en el círculo inmediato de condiscípulos,
porque a usted no lo atrae el espejismo.
Respecto a la meditación, sólo le daré algunas
palabras que podrá incorporar a la meditación general en cualquier punto que
crea conveniente. Le pediría que durante cinco minutos por lo menos, se
concentrara dinámicamente sobre estas palabras. Estúdielas -hasta donde pueda-
desde el ángulo del mundo del significado y en relación con su actitud hacia
toda la humanidad, y no desde el ángulo de sus relaciones o circunstancias
ambientales personales. Todo lo dicho indica su necesidad de relacionar estas
ideas con los conceptos universales, lo cual constituye para usted el siguiente
paso práctico. Le doy seis palabras o frases, y puede repetirlas dos veces al
año:
1er. Mes ............... La humanidad. La
estructura de la Experiencia.
2do. Mes .............. La fluidez. La reacción
hacia la nueva Impresión.
3er. Mes ............... El Ashrama. El centro de
Amor radiante.
4to. Mes ............... El dinero. El medio de
Distribución amorosa.
5to. Mes ............... El reconocimiento. El
método de Relación divina.
6to. Mes ............... La identificación La
clave para la Comprensión.
Estas palabras probablemente no representen lo que quizás suponga, pero
le abrirán un camino de acceso hacia la comprensión mental grupal, y así debe
proceder. Su mente aguda y analítica sabrá lo que debe hacer sobre esto.
Respecto al proceso a emplear, le sugeriría que aplicara el sistema de hacer
tres preguntas cada mes antes de encarar una frase. Le daré un ejemplo de lo
que quiero significar, tomando dos de las seis palabras:
La
humanidad
................ En realidad ¿qué
significa para mí la humanidad?
¿Qué
nuevo desenvolvimiento enfrenta la familia humana?
¿Puedo contribuir con mis
pensamientos a este nuevo desenvolvimiento?
El
reconocimiento .......... ¿Qué significa reconocimiento para mí?
¿Qué nuevos reconocimientos enfrentan todos
los discípulos?
¿Cómo puedo adquirir el poder
para reconocer lo nuevo, lo divino y la realidad que ya está aquí?
Por lo sugerido podrá adaptar tres preguntas a cada una de las palabras
restantes.
Resultará evidente, mi amado hermano, que en
realidad lo estoy entrenando para un servicio especial -el de construir formas
mentales en la nueva era. Podrá hacerlo si se libera de los prejuicios, y se
abstiene de criticar a ciertas personas. Puede prestar este servicio en la
tranquilidad de su hogar y sin indebido esfuerzo, y aprenderá a hacerlo porque
ama y amará acrecentadamente.
Lo incluyo dentro de mi aura, fuera de todo
peligro y, desde ese punto de seguridad, le pido que se dedique al trabajo del
Ashrama
Noviembre de
1944
Mi hermano y amigo:
Quisiera empezar esta instrucción con una palabra
de elogio. La entrante corriente de amor es ahora mucho más poderosa que antes.
Desde años atrás y hasta hace poco meses no sucedía. Las tensiones (si puedo
denominarlas así) que el segundo rayo produce en su equipo, actualmente
predominan más que nunca. ¿Se ha dado cuenta del super poder de su cuerpo
astral de primer rayo? Lo condicionaba indebidamente y no podía ver en su
totalidad la imagen de la relación que usted tiene con la humanidad,
obligándolo a adherirse casi fanáticamente a ciertas ideas y conceptos,
surgidos emocionalmente, relacionados principalmente con las personas y
allegados, con los cuales estaba asociado. Con frecuencia no veía la vida como
la ve el hombre común, ni el efecto producido por el karma en la vida del
ciudadano común. Pensaba en términos de un solo grupo. Ahora está aprendiendo a
rechazar esa idea, y la soledad de su actual vida lo ha ayudado en gran parte a
no concentrarse astralmente sobre una forma mental grupal.
Le dije con anterioridad que se lo está
instruyendo para trabajar con procesos creadores de formas mentales. He aquí
otra razón para las largas horas solitarias que caracterizan su vida en este
momento y así será hasta el fin de sus días. Debe aceptar con agrado este deseo
de su alma. Debido al entrenamiento planeado -planeado con el consentimiento
de su alma y el mío, su Maestro- ya es peculiarmente susceptible a las formas
mentales grupales; debe aprender a trabajar acrecentadamente bajo la influencia
de la Ley de Abstracción.
Dicha ley está siempre presente en el mundo, en lo
que a los procesos de la muerte concierne. En conexión con la muerte física,
tiene muy poca importancia comparada con el énfasis puesto sobre ella en el
mundo del pensamiento. El entrenamiento dado a un discípulo cuando entra en la
periferia de un ashrama, acentúa enfáticamente la necesidad de apartar la
propia conciencia de una fase tras otra del pensamiento. La lección del desapego
en relación con los propios y posibles apegos emocionales, es difícil de
aprender, pero un discípulo debe haber dominado gran parte de ella, antes de
entrar en el ashrama. Cuando lo ha logrado, se infiere que el desapego es ya un
proceso establecido. Sin embargo, el proceso de apartar de la mente todas las
formas mentales impuestas -impuestas por el propio trasfondo, tradición y
grupo social- es una empresa muy difícil y sutil. Debe ser aprendida cabalmente
antes de dominar la ciencia de construir formas mentales. El discípulo debe
estar libre de toda impresión y conceptos mentales, a fin de poder crear
exitosamente bajo la dirección del Ashrama.
Cuando usted aplique conscientemente desde el
Ashrama la Ley de Abstracción, descubrirá que tiene (como era de esperar)
varios significados o principios, que actuarán en los distintos estados de la
conciencia, como ser:
1.
La muerte o el
efecto de la Ley de Abstracción en el plano físico. Esto puede referirse a la
abstracción del Principio vida del cuerpo físico, en respuesta al mandato del
alma; quizás se refiera también a la muerte de alguna relación muy antigua o a
un ciclo de condicionamiento o de circunstancias en el plano físico, al fin de
una relación mantenida con un grupo en el plano físico, o al desinterés por
algo considerado hasta ahora básico.
2.
La pérdida del
afecto hacia una persona o grupo de personas, en el plano astral. Esto puede
precipitar una definida crisis emocional que eliminará toda devoción hacia la
persona o causa. Esta explicación incluye la intensa emoción, expresada en
muchas y diferentes direcciones. Abstenerse de expresar emoción es la lección
más difícil que el discípulo debe dominar.
3.
La ruptura de todo
vínculo con las líneas específicas de pensamiento. Esto quizás se refiera a que
el discípulo va presintiendo la necesidad, a medida que se acerca al ashrama
que se le ha asignado; puede llevarlo y lo llevará a romper los vínculos con
las escuelas de pensamiento y las formas mentales sociales, políticas,
religiosas y circunstanciales (empleando la palabra circunstanciales para
significar el estado mental producido por las circunstancias), antes de
sumergirse en determinada forma mental ashrámica
Usted aprende rápidamente estas abstracciones específicas, por lo tanto
iniciará su próxima vida mucho más libre que ahora y podrá actuar con mayor
libertad para prestar servicio. La actual condición de su vida es muy favorable
para su progreso sobre estas líneas, y creo que ya lo sabe, aunque le desagrada
reconocerlo.
Todo es un proceso de abstracción e involucra
dolor. Hay una estrecha relación entre el dolor y la ley que estoy
considerando. La Ley de Abstracción abstrae al discípulo de los tres mundos del
esfuerzo humano; la misma ley produce el impulso ascendente que manifiestan
todas las unidades de vida y conduce a la búsqueda de todas ellas a fin de
identificarse con el UNO. Usted, conjuntamente con todos los discípulos, debe
aprender a trabajar con esta ley.
Quisiera darle las siguientes palabras para la
reflexión meditativa:
1. Abstracción 4. Desprendimiento 7. Negación
2. Desapego 5.
Renunciación, 8.
Rechazo
3. Liberación 6.
Retiro 9.
El OM
Estas palabras encierran importantes lecciones preparatorias. Habrá
observado en forma creciente, a medida que este grupo particular va
progresando, que muy pocas veces he dado estrofas y frases simbólicas ni me he
esforzado porque centren la atención sobre las palabras. Quisiera que
las considerara desde el ángulo puramente físico, desde la cualidad y el
propósito, y también desde la divina identificación. Emplee el proceso
delineado para los discípulos en Los Aforismos de la Yoga de Patanjali.*
En las palabras dadas tiene trabajo adecuado para el resto de su vida.
Encárelas, considerándolas desde el ángulo del desapego de la personalidad y
del alma, en particular cuando el antakarana puede ser conscientemente
empleado. Así podrá emplear grandes poderes divinos y, a medida que vaya
logrando una abstracción tras otra, sentirá una creciente liberación. Tome nota
y dentro de un año (si quiere hacerlo) reúna todas esas anotaciones mensuales y
escriba un artículo sobre la Ley de Abstracción cuando hace sentir su presencia
en la mente de un discípulo típico. Esto será de valor para usted y también
para sus hermanos de grupo.
Trate de cultivar un espíritu alegre. No deje que
la vida, la soledad o circunstancia alguna, lo depriman indebidamente. No
piense demasiado sobre el horror del mundo, sino procure impartir en la
meditación fuerza y sabiduría a los dirigentes mundiales cuando tratan de poner
(como lo hacen) orden en el caos. Quisiera que reasuma su trabajo en el grupo
educativo. Tiene tiempo para hacerlo, hermano mío, y debe prestar un servicio
definido que le hará mucho bien. Es necesaria su ayuda.
Si lo desea, puede entrar en una relación más
clara y estrecha conmigo y con mi Ashrama. Sin embargo, debe tener presente que
cada paso hacia la luz y una relación más estrecha con la Jerarquía se da por
influencia de la Ley de Abstracción. Sea fuerte y sepa, por lo tanto, que las
poderosas cualidades de su alma de segundo rayo lo relacionan con D.H.B. y
J.S.P.. En su meditación diaria introdúzcalos en el plano del alma y recuerde
que los tres forman un triángulo interno que debe llevar a cabo ciertas actividades
espirituales con un objetivo esotérico, siendo esta encarnación sólo
preparatoria.
Mis pensamientos están con usted, hermano mío, y no
abstraigo ni retiro mi amor ni mi atenta preocupación por las cosas que
le interesan.
* La Luz del Alma, libro I:17
Agosto de
1946
Mi hermano y amado amigo:
A.A.B., su amiga e instructora, hizo la siguiente
observación, al preparar la publicación del libro El Discipulado en la
Nueva Era y al terminar de revisar las instrucciones, de que usted
“persiste aún en su esfuerzo por trabajar en el Ashrama del Tibetano, y
permanece firme y seguro”. Ella sabía lo que decía, pero me pregunto si usted
comprende los valores esotéricos de la firmeza y la seguridad. A sabiendas,
A.A.B. le hizo un cumplido poco común, pero probablemente usted no comprendió
su significado. La vibración estable es la nota clave del universo, la
seguridad es el signo del Conocedor. Posee estas dos cualidades en tal grado
que ya las expresa. Quisiera que lo comprenda y sepa que se registran en el
Ashrama que tanto ama.
En las horas de soledad, y cuando comprenda que la
vida para usted es mayormente un proceso de espera, probablemente olvide estas
dos cosas sobre las cuales le llamé la atención. No lucha contra la incapacidad
o lo que el mundo llama “vejez”. Algo que posiblemente hará, puesto que es una
reacción normal. ¿Por qué no acepta la Transición? Aprenda a glorificarse en la
experiencia que otorga el don de la sabia edad avanzada, y esté a la
expectativa de la Gran Aventura que lo enfrenta. En sus momentos más elevados
sabe que esa transición significa la realización, sin verse limitado por el
plano físico.
Hermano mío, el rayo de su cuerpo astral es el
primero; el fracaso, la debilidad o el pecado del cuerpo astral es la ilusión.
En su caso, es la ilusión del orgullo -orgullo social- del cual debe
desprenderse No es una facultad mental, porque si lo fuera, la reflexión
sensata demostraría rápidamente la futilidad del orgullo social. A los ojos de
los Maestros de Sabiduría, sólo existen seres humanos en diferentes etapas de
desenvolvimiento, de desarrollo egoísta o de servicio progresivo. No existen
clases sociales como el mundo las conoce, ni edad excepto la del alma, lo cual
no debe preocuparlo; la edad de la expresión de su alma en el plano físico es
muy avanzada y usted lo sabe.
No preste indebida atención al vehículo físico. Su
conservación no tiene importancia, aunque en su caso puede llegar a tener
excesiva importancia El momento de su liberación lo ha establecido la ley
kármica, la cual determina siempre el deceso del hombre real dentro del
cuerpo, pero si el cuerpo físico está indebidamente nutrido y recibe excesivos
cuidados, puede aprisionar al hombre real, desafiando la ley kármica. Este
espectáculo es muy triste, pues significa que el elemental físico está
asumiendo el poder. Tenga cuidado a este respecto, porque el rayo de su cuerpo
físico produciría fácilmente esta situación.
No hace mucho, dos años creo, le di nueve palabras
para que las considerara concienzudamente. Hoy le daré doce pensamientos
simientes que (por el resto de su vida) deberían regir su reflexión matutina
después del proceso establecido de vincularse conmigo y con mi Ashrama. Los
pensamientos simientes son:
1. Mirar
adelante. 7. Propósito de la vida que siempre persiste.
2.
Esperanza.
8. Amistad.
3.
Inmortalidad
9. El triángulo: usted, D H B.,
J.S.P.
4.
Radiación.
10. Persistencia eterna.
5. Libre de
partidismo. 11. Cualidad.
6.
Anticipación.
12. Futura Maestría.
Estas ideas son sugestivas y resultarán
fructíferas, pues conducen a pensar ampliamente.
Pertenece usted a mi Ashrama y nada tiene que
temer.
L. U. T.
Agosto de
1942
1.
El sendero del
discípulo consagrado es de constante desgarramiento. El discípulo es quien
desgarra. Usted no ha conocido aún la belleza de la aceptación -la aceptación
que libera.
2.
Proyecte sus
valores a una esfera superior y sepa que lo vinculado con la vida terrena no
tiene importancia, excepto alcanzar la comprensión. Esfuércese por lograrlo.
3.
Tres almas pueden,
de diferente manera, conducirlo a alcanzar la liberación; una está cerca suyo,
porque necesita un corazón comprensivo que la guíe; otra, la conocerá y deberá
salvarla, y la tercera, la mía. Durante tres vidas he tratado de satisfacer su
necesidad. Responda amorosamente a estas tres.
4.
Atraviesa la doble
nube que durante tanto tiempo oscureció la visión de su corazón. Posee visión,
pero siempre está más allá. ¿Cuándo horadará esa nube y se establecerá en su
corazón?
5.
Salud, fortaleza y
oportunidad se hallan por delante. Una nueva modalidad puede abrir hoy la
puerta para una vida mayor y más plena. Siga adelante.
6.
Que el rayo de su
alma domine al hombre cotidiano y se convierta en un radiante centro de fuerza
salvadora.
Noviembre de
1944
Mi hermano guerrero (¿o debería decir luchador?):
Lo llamo así porque no cesa de luchar y bregar, a
veces impelido por su alma y a menudo bajo la influencia del inquietante y
penoso énfasis de la personalidad. ¿No puede acaso dejar de luchar y forcejear
y darle oportunidad para que evolucione ese espíritu amoroso que su
personalidad aislada de primer rayo trata de ocultar, y frecuentemente lo
logra? Muy fácilmente se pasa por alto un aspecto en la relación entre los
rayos primero y segundo. El segundo rayo se exterioriza, es incluyente,
amistoso y se inclina al apego; el primer rayo se aísla, es excluyente, antagónico
y tiende al desapego. El conflicto entre ambas energías -unidas en una
encarnación- ha producido las distorsionadas y lamentables condiciones de la
vida, que lo han caracterizado y que usted reconoce, y le causan mucha y
verdadera angustia. Es tiempo que termine el choque de estas dos fuerzas; el
conflicto sólo se definirá cuando su alma de segundo rayo subyugue a su
personalidad de primer rayo. Esta clara afirmación de una realidad, indica
su esfuerzo inmediato y esencial. Su centro de identificación fue la
personalidad, pero tan fuerte es la cualidad de su alma que constantemente
perturba a la personalidad. Por lo tanto, su meta debería consistir en cultivar
todas las características que más desagradan a su naturaleza inferior -el
contacto con otras personas, particularmente sus hermanos de grupo; la amistad
y el interés hacia todos aquellos con quienes entra en contacto, y la
inclusividad y el desarrollo de un espíritu que se exterioriza en buena
voluntad hacia extraños y amigos. Le di instrucciones a D.I.J. para que aprenda
a trabajar con la Ley de Abstracción; a usted le digo que practique una actitud
contraria hacia todas las circunstancias y contactos de la vida y se sumerja
totalmente en bien de sus asociados y de la humanidad. ¿Puede hacer esto
hermano mío? Inténtelo por lo menos.
¿Cómo podré ayudarlo a atraer el poder de su alma
inteligente y amorosa a fin de que libere a la personalidad de su febril
actividad y le traiga un ordenado sosiego a su vida? Poco puedo decirle que ya
no sepa; lo estuve instruyendo durante muchos años y aún continúo. Uno de los
principales procesos vinculadores y fusionadores es el trabajo creador de la
música. Le sugiero que introduzca la música en su vida, mucho más que hasta
ahora, particularmente música orquestal.
En estos días los programas de radio lo facilitan y la combinación de
instrumentos y los amplios efectos sonoros harán que su personalidad no se
oponga al contacto con el alma e impondrá a su vida una nota y clave distintas.
¿Le sorprende tal afirmación, hermano de antaño?
Usted está al borde de liberarse de las luchas del pasado y podrá entrar en una
fase más constructiva y feliz de la vida si permite que la música desempeñe un
papel más importante en el ritmo de su vida; elija sólo buena música, como la
de las grandes orquestas sinfónicas. Dios creó mediante el poder del sonido, y
la “música de las esferas” mantiene todas las vidas en existencia (observe esta
frase). El alma en su insignificante escala puede también crear “al hombre
nuevo” por el poder del sonido, y el discípulo impondrá un valioso ritmo
musical a la vida de la personalidad.
Esto es lo que usted necesita -música en su vida,
literal y figuradamente. Aquí le he insinuado algo muy importante. Que la
gloriosa música de los maestros del sonido penetre (en forma nueva y poderosa)
en su conciencia. Si acepta este consejo y durante tres años se somete
insistentemente al impacto musical, le vaticino que se producirán grandes y
significativos cambios en su vida. Una vez que haya eliminado toda
autoconmiseración e irritabilidad, pocas cosas erróneas habrá en su modo de
pensar. Hermano mío, son contadas las personas de las cuales puede decirse lo
mismo.
Quisiera que penetre en la parte interna del
Ashrama, no obstante usted persiste en mantenerse en la periferia de su esfera
de influencia. Que el amor, la luz y la música se introduzcan más
definidamente en su vida cotidiana. No rechace esta sugerencia práctica, déle a
su mente la oportunidad para que, por medio del sonido masivo de la música,
derribe las barreras interpuestas por la personalidad entre usted y la
afluencia ininterrumpida de la vida del alma.
Nada más tengo que decirle. Ésta es una breve
instrucción. Sigo invariablemente dispuesto a darle la bienvenida y a que
inicie una mayor intimidad ashrámica, pero los pasos para esta relación más
estrecha debe darlos usted solo y sin ayuda, excepto mis sugerencias. Lo único
que puedo hacer es respaldarlo con amor y comprensión.
Agosto de
1946
Hermano mío:
Poco puedo decirle, pues sólo una cosa debe hacer
durante el resto de su vida: prepararse para llevar a cabo con éxito una empresa
espiritual cuando retorne a la encarnación. Con toda seguridad usted querrá
volver a la existencia del plano físico trayendo una naturaleza de deseo
distinta y más adecuada que la actual, que siempre condicionó a su cuerpo
físico y militó contra los condicionamientos superiores Siempre lo impulsó el
deseo y, al mismo tiempo, la aspiración elevada fue su acicate, y entre ambos
ha llevado una vida de sufrimiento y frustración y frecuentemente de
desesperación.
A pesar de que en su conciencia registra una
profunda insatisfacción, de la cual me doy cuenta, todavía se mantiene en la
periferia de mi Ashrama y está vinculado con sus hermanos de grupo y conmigo,
aunque los ignore a ellos y a mí y siga su propio camino satisfaciendo sus
inclinaciones a cualquier precio. Siempre hay dificultades cuando los rayos
mayores rigen a la personalidad y al alma. Indica una realización anterior de
orden elevado, porque hubo transferencia de un rayo menor, lo cual significa
siempre preparación para una futura iniciación. Señala además una gran lucha,
particularmente cuando la personalidad de primer rayo está fuertemente
vinculada a la naturaleza de deseo.
Todo esto usted lo sabe porque es inteligente,
hermano mío. Lo malo -en vista de su conocimiento es que no aplica la voluntad
para forzar la situación espiritual y surgir de una vez por todas a la clara
luz del alma. Sin embargo, no sería difícil emplear la Voluntad una vez
establecido más firmemente el contacto con el alma, porque su personalidad es
de primer rayo y puede hacer con mayor facilidad contacto con el aspecto
voluntad y llegar a comprenderlo mejor que quienes pertenecen a otros rayos.
R.S.W. no pudo ayudarlo por más que lo intentó. No
acepta ni reconoce lo que usted es -un hombre cuya naturaleza inferior
predomina la mayor parte del tiempo, y cuyo propósito básico es identificarse
con la naturaleza superior; ella lo ve en forma muy distinta y está tan segura
de ello que a usted no le es de ayuda alguna.
Yo su amigo e instructor lo conozco tal cual es y
comprendo esto; esa comprensión me obliga a permanecer a su lado (firmemente)
detrás de la escena, dispuesto a hacer sentir mi presencia en cualquier
momento, cuando triunfe lo superior y rechace lo inferior Quizás me pregunte:
¿por qué esa actitud? Le responderé, que en el legendario pasado -detrás de
todos nosotros- usted hizo un sacrificio, pagando un terrible precio, que
permitió al alma entrar como un hilo de radiante luz. Ese sacrificio me trajo
gran beneficio y, nosotros, los Maestros de Sabiduría, insistimos mucho sobre
la gratitud, la cual es de naturaleza profundamente científica (como lo es el
servicio) y está estrechamente relacionada con la Ley del Karma. La gratitud
es algo que usted debe aprender para que la firme amistad de A.A.B. y F.B., así
como la de sus hermanos de grupo, evoque algún reconocimiento. Su amistad
tiene una base sólida en el plano mental y poco pueden hacer para ayudarlo en
la situación actual.
¿Qué podríamos hacer, hermano mío? ¿Qué le diré,
en ésta, mi última instrucción? Primero, abrigo la esperanza de que en los
próximos años de su vida se produzca una completa reversión del pasado. Espero
que aplique además con voluntad y percepción espiritual, esas
disciplinas físicas que, al nutrir su aspiración, rechazarán y anularán todo
deseo y que se fortalezca su vínculo conmigo, su Maestro.
¿Se da cuenta de la tarea que debo enfrentar por
usted? Ayudarlo a transmutar la personalidad en un instrumento de tal
naturaleza que su alma lo saque de mi Ashrama y lo lleve al del Maestro K.H..
Esta tarea debo llevarla a cabo también con algunos de este grupo; ni usted ni
ellos pertenecen esencialmente a mi Ashrama, sino que deben quedarse y trabajar
en él hasta que los rijan las leyes espirituales, la visión esté firmemente
establecida y el alma controle. ¿Quisiera tener esto siempre presente y durante
los restantes años de su vida luchar contra la naturaleza inferior hasta
purificarla y disciplinarla, iluminarla e integrarla?
No le asigno ninguna meditación fija. Le
puntualizaré la necesidad primordial de unirse con su alma, con el Ashrama y
conmigo, tres veces al día, haciéndolo mediante un definido acto de la
voluntad. Este triple ejercicio, realizado por la mañana, al mediodía y a la
noche al acostarse, tendrá un efecto transmutador más poderoso que cualquier
otro que pueda practicar. Recuerde que por medio de este ejercicio entrenará la
voluntad y también llevará energía espiritual a su personalidad, a fin de
ayudarla en la tarea espiritual que tiene por delante.
Puede contar siempre con mi colaboración, pero ésta depende de
su habilidad para llegar hasta mí.
D. E. I.
Agosto de
1942
1.
Como discípulo de
mi Ashrama actúa en la vida con todo el poder que afluye desde ese centro. No
lo olvide.
2.
El futuro se
despliega ante usted con todo lo que debe realizar. No permita que sus
actividades interfieran en el amor.
3.
Ame a todos, como
aman los discípulos y que la piedad rija sus actos.
4.
El ruido y la
confusión del camino de la vida son grandes y usted reacciona con indebido
dolor. Otros lo eluden de muchas maneras y erigen un muro. Su camino es el de
la compasión. Enfrente los hechos y sea compasivo.
5.
Levante al débil,
porque usted es fuerte y recibe fortaleza de muchos otros. Atraiga esa
fortaleza, y siga adelante con el poder de amar y elevar.
6.
No albergue duda
alguna de que la fortaleza y el amor que recibe desde tres fuentes son sólidos:
yo, A.A.B., y otra persona más, que no se imagina quién es.
Septiembre
de 1943
Mi hermano y amigo:
En el ciclo que comenzó con su cuadragésimo segundo
año, su vida cambió constantemente; se produjeron muchos y drásticos ajustes y
asumió gran responsabilidad. A esto debe agregarle la confusión y el caos de la
guerra, lo cual demandó mucha fortaleza y razonamiento. Respondió bien, ayudó
a muchos y aumentó su sabiduría. Asumió la responsabilidad por determinado aspecto
del trabajo iniciado en mi ashrama o por mi condiscípulo A.A.B. Ella no es miembro de mi ashrama. Cuente
usted con mi comprensión y el infalible apoyo de ella.
Inevitablemente, hermano mío, la situación que
debió encarar, relacionada con el trabajo del cual es responsable vinculada
también a su vida personal y familiar y al futuro, implicó gran tensión. A
estos factores debe agregar otro, el de que usted está esencialmente solo. Esta
soledad básica se debe a varias causas: Primero que está en entrenamiento para
llegar a ser un dirigente, y los dirigentes deben aprender a permanecer solos,
y lo logran si aman lo suficiente. Segundo, la fuerza de la circunstancia y la
necesidad de agotar ciertas relaciones kármicas aumentaron sus contactos
diarios y, al mismo tiempo, lo dejaron mucho más solo que hace seis años.
Tercero, que lo mayor siempre incluye a lo menor, es una lección que todos los
dirigentes en entrenamiento deben captar; lo contrario, hermano, es
falso y trae por resultado la soledad. Reflexione sobre todo esto y acéptelo;
permanezca libre y progrese en el sendero que eligió; no permita que lo limiten
quienes no pueden ir a la par suyo. Esto también trae soledad. Y, finalmente,
la carencia de una comprensión más amorosa lo aísla a veces de sus semejantes,
particularmente de sus colaboradores, y usted debe cuidar que no se acreciente
este espíritu de crítica.
Las lecciones para aprender a ser un dirigente son
difíciles y con el transcurso de los años deberá aprenderlas -si lo desea y
puede enfrentar las consecuencias, las cuales están presentes y emergerán como
la música con toda su cualidad tonal, una vez que haya eliminado las
disonancias y fijado el tema y el ritmo.
¿Cuáles son las lecciones que deben aprender los
verdaderos dirigentes? Sería de valor que le explique una o dos de ellas -de
forma harto breve- de manera que pueda (si, como creo, está tan ansioso de
servir a sus semejantes) empezar a asimilarlas y comprender cuán necesarias
son, y aplicarlas a sí mismo con miras a prestar un servicio más pleno y útil.
La primera es la lección de la visión. ¿Qué
metas se ha fijado usted? ¿Cuál es el incentivo espiritual suficientemente
fuerte, para mantenerlo con firme propósito y fiel al objetivo? Nadie puede
formular la visión por usted. Ése es el problema de su propia personalidad, y
gran parte de lo que haga y llegue a ser dependerá de la fuerza de la visión y
de la belleza de la imagen creada por su imaginación.
La segunda es la lección del desarrollo de un
correcto sentido de la proporción. Una vez que haya desarrollado y aplicado
correctamente este sentido, le permitirá recorrer humildemente el Camino. Todo
verdadero dirigente debe ser humilde, porque comprende la magnitud de su tarea;
si quiere contribuir adecuadamente debe darse cuenta de su limitada
contribución (a la luz de la visión) y de la necesidad de continuar el autodesarrollo
y cultivar un constante e interno aprendizaje espiritual. Por lo tanto siga aprendiendo,
no se sienta satisfecho consigo mismo ni con lo realizado, pero no con un
sentido morboso, sino fomentando el principio de arremeter adelante y hacia
arriba. Con nuestro propio esfuerzo ayudamos a otros a lograr la realización,
lo cual significa pensar con claridad, ser humilde y adaptarse constantemente.
La tercera lección es el desarrollo del
espíritu de la síntesis. Esto le permite incluir todo lo que está al
alcance de su influencia y ser incluido dentro del alcance de la influencia de
los que están más evolucionados. Así se establece la cadena jerárquica. Todavía
se mantiene en una posición algo aislada, lo hace con la mejor intención del
mundo, pero necesita amar más profunda y comprensivamente El obstáculo
reside en su personalidad, la cual es más inteligente que amorosa. Deje que su
alma controle más a su personalidad de primer rayo y desaparecerá gran parte de
sus dificultades actuales.
Otra lección, que en realidad deriva de la que
antecede, consiste en evitar el espíritu de crítica, porque la crítica
conduce a erigir barreras y a perder tiempo. Aprenda a diferenciar el espíritu
de crítica de la capacidad de analizar y de aplicarlo prácticamente. Aprenda a
analizar la vida, las circunstancias y las personas, desde el ángulo del
trabajo y no desde el punto de vista de su personalidad y también del Ashrama,
y no del ejecutivo o del maestro de escuela en el plano físico.
Un año atrás le di seis afirmaciones que contenían
tres frases; le pido que dedique una mayor y más detenida atención a ellas, y
son:
1.
“No permita que
sus actividades interfieran en el amor”. Esto tiene mucho que ver con la
distribución del tiempo. Estudie sin apremio el valor del corazón en sí y sus
problemas.
2.
“Levante al débil,
porque usted es fuerte y recibe fortaleza de muchos otros Esto tiene que ver
con el reconocimiento. No dedique todo su tiempo en prestar ayuda, más bien
esté dispuesto a que lo ayuden. A este
respecto estudie el valor de la imaginación.
3.
“Actúe en la vida
con todo el poder que afluye desde mi Ashrama”.
Esto concierne al manejo de la energía -energía de
gran potencia, que no sólo invocará lo mejor que hay en usted, sino que evocará
también las semillas latentes de la dificultad que forzosamente deben ser
eliminadas.
Aprenda la tarea de vivir siempre conscientemente
en el ashrama, y trabaje desde ese punto de poder y paz, exteriorizándose,
pero permaneciendo siempre dentro.
Le hablo así, directamente, mi colaborador, porque
en el futuro prestará un servicio muy valioso si continúa estudiando.
Tomará tiempo, implicará humildad y ciertos reconocimientos internos del lugar
y de la posición que ocupa en la cadena jerárquica. Esto nunca lo acentuaré
demasiado. No permita que las presiones de la vida de familia (y ninguna está
exenta de presiones), las exigencias del trabajo, más las actividades de una
mente ágil, interfieran en el proceso del aprendizaje interno, tan esencial para
todos los dirigentes instructores. Eso es lo que puede llegar a ser, hermano
mío.
A.A.B. me habló de usted respecto a su posición en
la Escuela. No hizo alusión a los aspectos de la personalidad ni a la necesidad
de un desarrollo y progreso especiales, porque ningún discípulo entrenado, como
lo es ella, interfiere jamás en la relación entre un Maestro y Su discípulo.
Ella sabe que ésa es la relación entre usted y yo. Y me habló de usted respecto
a su futuro. Le pregunté qué era, según su parecer, lo que usted más
necesitaba imprescindiblemente en su preparación para prestar un mayor servicio
cuando ella pase al más allá. Su respuesta fue inesperada. “Una imaginación más
fértil”, dijo. Tuvo mucha razón.
La imaginación es una facultad creadora. ¿En qué
sentido es usted creador? Puede concebir, por el vuelo de la imaginación, la
tarea que tiene por delante la Escuela Arcana, por ejemplo, en el mundo de
posguerra y la forma en que usted encararía el problema de los cambios que
haría o alteraría. Los cambios nada significan si no son el resultado de una
nueva visión, porque si surgen de la censura del pasado y de lo que se
realizó, resultarán inútiles desde el ángulo de la vida espiritual, por útiles
que fueran desde el ángulo de la organización.
¿Posee percepción para comprender lo que
esencialmente debe ser una escuela esotérica? No es un método organizado para
resolver los problemas mundiales, organizar un nuevo orden y modos de vivir, o
garantizar los esfuerzos de hombres y mujeres de buena voluntad. Es más
profundo que eso. Lo mencionado sólo son efectos de la vida esotérica. ¿Puede
imaginar la posición en que se hallaría -desde el aspecto esotérico de la
enseñanza- si usted tuviera que ser la fuente de inspiración y no A.A.B.? ¿De
dónde extraería la inspiración y qué haría para que el mundo de significado y
de realidad espiritual, fueran reales y atrayentes para el neófito?
¿Puede imaginarse su reacción cuando -como
dirigente- deba cargar con la culpa de todo fracaso, aunque personalmente no
sea responsable; aceptar sin represalias las acometidas de aquellos a quienes
está tratando de ayudar, que esperan demasiado de usted y lo obligan a vivir
en el resplandor de la opinión pública; ¿qué hará cuando los colaboradores que
ha elegido sean incomprensivos, desleales, critiquen injustamente y enfrenten
su ambición a la suya, se nieguen a ver su punto de vista deliberadamente y hablen
de usted con otras personas, para despertar resentimientos probablemente sin
base alguna? Estas son cosas que su personalidad no acepta fácilmente, y sería
mejor que su imaginación creadora empezara a ocuparse de esos problemas, a fin
de que los emergentes principios del comportamiento aparezcan con toda
claridad. ¿Posee en su corazón la virtud interna de aceptar los errores y
debilidades o admitir que se equivocó en la técnica o método de acercamiento,
al juzgar o al hablar, en el caso de que fuera necesario evitar una ruptura o
en bien del trabajo? Eso tampoco le fue fácil, hermano mío, y muy raras veces
lo hizo.
Habiéndole dicho todo esto, señalaré sus haberes y
los valiosos dones que puede aportar al trabajo, al cual contribuyó durante
años. Estas cualidades hacen que A.A.B. sea su leal amiga y ansíe que usted
progrese. Reconoce los principios, lo cual es vital y algo raro, y todo
verdadero trabajo tiene su base sólida en los principios. Por regla general,
posee el don de la impersonalidad, que es una gran protección, pero esta fase
ha sido breve en los momentos en que predominan los impulsos de la
personalidad. Posee el don de la enseñanza, clara percepción interna, capacidad
ejecutiva y un corazón amoroso, si lo impele la compasión. Su propósito es
firme, cumple indesviablemente con su deber y dharma, tiene la capacidad para
asumir la responsabilidad, lo cual fue de valor en el pasado y lo será en el
futuro para el trabajo requerido. Posee el don de la palabra escrita y va
acrecentando su capacidad de hablar, acervos valiosos cuando los dirige el
alma en bien de los demás. Usted es impulsivo y a veces le ha creado
dificultades momentáneas, aunque sus impulsos tienden y se inclinan, por lo
general, a ser correctos y estar bien orientados. Este es uno de los mejores
haberes en su vida. Es un discípulo consagrado y aceptado, respaldado por el
poder del Ashrama de su Maestro y por el amor de sus condiscípulos.
Posee la comprensión y el leal afecto de A.A.B., y
los tendrá vida tras vida. Contrariando los deseos de ella le pido que devuelva
en pequeña medida lo que tan generosamente le ha dado. Usted a veces no llega a
captar la gran fe que ella le tiene. Su salud es precaria y depende mucho de
usted. No le falle y trate de comprender los problemas que enfrenta.
Confío, tengo fe y espero que seguirá adelante
-aprendiendo, viviendo y amando- y reitero, cuente con la fuerza proveniente de
mi Ashrama, que le llega por intermedio de su alma, debiendo, por lo tanto,
establecer un contacto más estrecho con el alma, a medida que el trabajo
aumenta y progresa.
Noviembre de
1944
Mi amigo y colaborador:
Tengo la intención de estar en constante contacto
con usted y deberá entrenarse para ser más sensible a mi presencia y al contacto
de mi mente. El contacto conmigo afectará su centro cardiaco; y el
contacto con mi mente traerá cambios en su centro coronario -probablemente (en
esta etapa de desarrollo) en el centro ajna. La sensibilidad es una de sus
mayores necesidades. Implica emplear más libremente la facultad imaginativa,
como ya le expliqué en mi última instrucción. Necesita desarrollarla
urgentemente, no sólo hacia mí, su Maestro (que usted lo desea), sino
acrecentarla grandemente hacia sus condiscípulos. Ante todo, debe responder con
más sensibilidad a todos aquellos con quienes entra en contacto en su vida de
servicio. Carece principalmente de ella, y esto se debe a que hay falta de
verdadero amor en su naturaleza. Ansiosamente, y por lo general con éxito, cumple
su deber con todos, excepto cuando su personalidad demuestra un antagonismo
violento, pero todo dirigente que pertenece a la línea de enseñanza de segundo
rayo debe poseer más que esto.
Usted es una de las (relativamente pocas) personas
que producen un sólido y buen efecto grupal, pero sus contactos individuales
no son tan constructivos y a ellos debe dedicarse y aprender a establecer una
relación útil y comprensiva con todos los que se presentan en su camino
-superior o inferior, rico o pobre, socialmente importante o de clase baja,
simpático o antipático. La necesidad de desarrollar la facultad que establece
esas relaciones, además de su incorporación en el karma nacional, fue una de
las razones que impidió temporariamente su participación en forma
activa en el trabajo que tan bien realizó durante años. Se le ha otorgado un
intervalo para que enriquezca su vida, añada algo que su equipo necesita y
luego retorne a su trabajo y servicio anteriores, con mucho más para dar que
antes. Sé que éste será su deseo y le he dado aquí un indicio para que lo
cumpla.
Un modo de llegar a esta comprensión más profunda
de la humanidad, consiste en desarrollar la imaginación creadora, que le
permitirá sintonizarse con el trasfondo y la conciencia de las personas con
quienes entra en contacto. Usted es un hombre de fuertes simpatías y
antipatías; se enorgullece de que por mucho que le desagrade una persona, ha
tratado siempre de hacer lo correcto, y lo ha logrado, excepto con tres
personas -la antipatía que siente por ellas lo hace irrazonable y a
menudo poco amable. Sabe muy bien quiénes son, y no mencionaré sus nombres, porque
tal relación es asunto enteramente suyo.
Pero, hermano mío, un discípulo activo a quien su
Maestro le ha confiado una tarea definida, que trabaja (como usted lo hace)
dentro del Ashrama, no sólo debe actuar con un sentido del deber y de profunda
e intensa devoción, con un sentido de responsabilidad kármica y con el
conocimiento de que la tarea emprendida se cumple en obediencia al mandato del
alma, sino que debe trabajar también inspirado por el verdadero Amor. Posee un
alma de segundo rayo y cuando ella controla, su actitud es todo lo que puede
desearse; posee una naturaleza mental de segundo rayo (algo poco común). Esto
le permite comprender teóricamente cuál debe ser su actitud y saber
exactamente cuándo y dónde el amor no controla. Su personalidad y el cuerpo
astral de primer rayo erigen barreras que impiden la libre afluencia del amor y
obstruyen el contacto continuo con el alma, y se interponen entre el alma y
los tres vehículos inferiores y también entre el alma y el cuerpo físico,
deteniendo u obstaculizando el descenso de la energía del amor al cuerpo vital
o etérico, desde donde controlaría automáticamente y activaría la expresión de
la vida física.
La existencia de estas dos energías de primer rayo
concentradas en su personalidad, y las posibilidades inherentes, podrían dar
mayor fuerza y poder a la afluencia del factor amor y permitirle aislar
fácilmente la energía del amor y aplicarla en forma unilateral. Le digo esto
para alentarlo.
Le indicaré algo más. Deberá reconocer que todo su
equipo de rayo está tan bien equilibrado y que su capacidad de servir al
Ashrama y a la humanidad es muy grande, siempre que unifique todas estas
fuerzas en una unidad inteligente, servidora y constructiva. Se halla
excepcionalmente bien equipado; tiene la doble capacidad de emplear la energía
de segundo rayo a fin de ampliar y complementar la habilidad de enseñar;
establece un contacto de tercer rayo con el plano físico, que le posibilita
utilizar y centrar en el plano físico toda esa capacidad inherente para servir
eficaz y externamente a la humanidad. El establecimiento de este contacto le
permitió dar grandes pasos, y sólo si su aislamiento de primer rayo,
complementado por la naturaleza emocional y la personalidad, oscurece por un
instante (en relación con otros seres humanos) sus cualidades de segundo rayo
de modo que afecta, y a veces seriamente, su rendimiento en el plano físico.
Si no considera este asunto y elimina todo lo que impide la libre acción de su
naturaleza amorosa, será siempre un fiel servidor, pero su campo de servicio
estará innecesariamente circunscripto y no podrá prestarlo con éxito y
generosamente como lo sería de otra manera. Servirá y gozará siempre de la
libertad del Ashrama y podrá llegar hasta mí cuando haya ganado mi confianza y
continúe persistiendo. Pero A.A.B. y yo anhelamos cosas más grandes para
usted.
El trabajo de la Escuela Arcana encierra mucha
promesa -más de lo que actualmente parece. Surgirán colaboradores a los cuales
se les confiará una amplia responsabilidad, y A.A.B. les dará plena libertad,
como siempre se le ha dado a usted, dentro de los límites de los principios
y objetivos de la Escuela. Cuando A.A.B. no esté con ustedes y haya pasado
al más allá, para llevar a cabo un trabajo interno más importante, un grupo
ejercerá la dirección de la Escuela Arcana. El grupo, a su vez, estará necesariamente
bajo la dirección general de F.B., pero algunos de ustedes tendrán gran
responsabilidad y poder, siempre que su móvil sea fuerte y correcto y en el
trabajo se olviden de sí mismos; el amor relega siempre a segundo plano a la
personalidad y a sus actitudes.
Agradezco, hermano mío, todo lo que hizo; su
influencia ha sido buena y útil para muchos, y eso le sé muy bien; A.A.B. demostró
su aprecio por usted en varias ocasiones.
Este intervalo en el trabajo en que está empeñado,
debería proporcionarle tiempo para una extensa reflexión interna y una
profundización de su capacidad de vivir la vida dual del discípulo. Prepárese,
por lo tanto, para reiniciar mi trabajo cuando llegue el momento propicio,
emprendiéndolo con más amplia comprensión, amor más expresivo y una más
entusiasta dedicación al servicio. A.A.B. (si puedo volver a señalar este
punto) lo aprecia y ama profundamente, amor que surge de la personalidad y del
alma, y usted, si quiere, puede hacer mucho para aliviarle la carga. Ella
nunca se preocupa por los errores inevitables e insignificantes que cometen
sus colaboradores, pues también los cometió y sabe que son de poca
importancia. Se preocupa mucho cuando se interpretan mal los principios, se
evaden las cuestiones importantes o por la inercia general. Permanezca a su
lado Con el infalible amor de F.B. y la comprensión de R.S.U. y F.C.D. y la de
usted, ella puede completar este ciclo de vida para satisfacción de su Maestro
-eso es todo lo que le interesa. Ella merece esto de todos ustedes. Agregaré
que se negó a transcribir está última frase (porque ella no piensa en
recompensas ni retribuciones), pero aceptó cuando le insistí sobre la necesidad
de ser impersonal.
Los tres centros de la Escuela Arcana en Nueva
York (el principal), Londres y Suiza, deben ser más fuertes y constituir tres
puntos principales de luz en el mundo. En el centro de cada uno deberá actuar
un discípulo. Sugeriría que más adelante se amplíe el trabajo en Australia, y
en Sidney se abra otro centro o estación de poder.
Durante el año próximo debería enfocar la
meditación en lo que respecta al esfuerzo para llevar la energía de segundo
rayo -la energía de su alma y de su mente- al cerebro físico, por conducto del
cuerpo etérico. Debe hacerlo mediante el poder de la imaginación creadora,
actuar “como si”, y ver a esta energía afluir, literalmente, al centro
coronario, y de allí al cerebro. Deberá hacerlo a su propia manera, porque será
la más conveniente para usted. Sólo sugeriré dos cosas: Primero, vea esta
energía del amor como una gran corriente descendente de sustancia de luz,
afluyendo desde el alma a su triple equipo inferior y desde allí a la Escuela
Arcana, envolviendo a sus miembros. Segundo -aquí deberá esforzarse por
comprender lo que quiero significar, sin necesidad de mayores detalles-, lleve
en su corazón a las personas por las cuales siente antipatía, particularmente
las tres que tan penosamente lo perturban; piense en ellas (hasta donde pueda)
de acuerdo a los términos y puntos de vista de ellas y no de los suyos.
El camino al Ashrama estará siempre abierto para
usted y seré en todo momento accesible para aquellos que análogamente como
usted trabajaron y sirvieron en la dificultad y la angustia y bajo las
drásticas circunstancias impuestas por esta guerra mundial. Prestó servicio sin
desviarse de la senda del deber. Recuérdelo y válgase “del privilegio de
entrar”. Me encontrará siempre en el punto interno.
H. S. D.
Septiembre
de 1943
Hermano mío:
Durante este año se produjeron en su vida ciertos
procesos liberadores. Está mucho más libre de complicaciones que antes y
enfrenta una nueva oportunidad para servir y evolucionar. Mi problema consiste
en ayudarlo a extraer algún beneficio del pasado, de modo que el futuro sea un
período más fructífero que nunca. Ha estado vinculado con mi Ashrama durante
algún tiempo y fue otra vez aceptado en el nuevo grupo simiente. Menciono esto
porque quiero subrayar la palabra simiente. Usted debe ocuparse del
germen, únicamente del germen de la vida espiritual, quiero que aparte su
pensamiento y énfasis de la idea de que fructifique su vida en los años
venideros y lo lleve al concepto de nutrir y fomentar la simiente o germen de
la nueva vida, que recién comienza a surgir. El Antiguo Comentario dice:
“La simiente se desarrolla y da cinco flores,
y únicamente cinco. Una flor precede a las otras durante largo tiempo. La
segunda flor crece con dificultad, y la tercera con mayor dificultad aún. La
cuarta muere, y al morir produce luz, y en esa luz se despliega la quinta
flor”.
Dejo que interprete esto por sí solo.
El futuro que tiene ante sí -cercano o lejano-
debe encararlo en forma distinta del pasado. Usted está solo. No obstante, lo
acompañan sus hermanos del Ashrama, por consiguiente, no se halla solo. ¿Qué
tiene ante sí? ¿En qué forma serán constructivos, organizados y creadores los
años venideros? Elegí cuidadosamente las palabras -constructivos, organizados y
creadores- y le pido que reflexione sobre ellas. ¿Qué contribución constructiva
puede aportar ahora al trabajo que llevan a cabo los colaboradores elegidos por
usted? ¿Cómo organizar su vida de manera que el resultado sea definido y tenga
algo que mostrar como resultado de la actividad desarrollada? ¿Cómo aminorar y
canalizar la intensa actividad de su mente para que surja algo creador que
valga le pena? Tendrá que encarar estos problemas, y en ello puedo ayudarlo,
hermano mío, si acepta y sigue mis sugerencias.
El punto débil de su servicio grupal reside en que
nunca termina los proyectos aprobados. Trabaja un poco en algún sector de la
actividad grupal y luego pasa a otra cosa; su propósito básico es sólido y
duradero, su firme adhesión a algún aspecto de mi trabajo, es inquebrantable y
real, pero su labor en la superficie es inestable, y desde el ángulo del
tiempo no es suficientemente persistente como para dar resultados. ¿Por qué?
Las respuestas son dos: su mente excesivamente
activa salta de un lado a otro, va y viene y superorganiza todo lo que toca.
Segundo, debido a esta intensa tensión mental, y al constante movimiento, el
cuerpo físico lógicamente es muy nervioso y se agota continuamente, porque
raras veces concluye algo, y cuando lleva a cabo un proyecto y se adhiere a un
plan, afluye energía al plano físico y, por consiguiente, al cuerpo físico. Su
cuerpo vital siente el constante tirón hacia arriba de la fuerza mental, que no
puede expresarse debido a que en el plano físico ninguna actividad es llevada a
su conclusión. Su mente es como un trompo zumbador que cae constantemente y
debe ser puesto de nuevo en movimiento, sin efectuar nada útil.
Ése no es su deseo ni su intención, hermano
mío. Entonces, ¿qué es lo que está mal? Le explicaré llanamente dónde está el
defecto. El constante sobrestímulo de la mente es tan poderoso que no le deja
tiempo ni energía para expresarla en el plano físico. ¿Cómo se remediará e
impedirá este sobrestímulo, y se retardarán las cosas a fin de que haya tiempo
para las realizaciones? Mi respuesta es: Abandonar totalmente la práctica de la
meditación durante un año por lo menos, o hasta que lo autorice a reanudarla
Por medio del proceso de la meditación se aparta y evade, y lo hace con tanto
éxito que las energías, con las cuales entra en contacto, se enfocan en la
mente. Es necesario que evite esto. Ahora debe reunir los resultados obtenidos
en las prácticas anteriores de meditación y aplicarlos al servicio activo,
elegido deliberadamente y llevado definitivamente a su término sin meditación
alguna, sino por la fortaleza del conocimiento acumulado, el cual nunca empleó.
Le pido, por lo tanto, que abandone toda
meditación, incluso la grupal. Puede emplear quince minutos para la dedicación,
la consagración y el contacto con su alma y conmigo cada domingo por la mañana
y durante el período de la Luna llena. Participe en la meditación grupal de la
Escuela, pero considere las meditaciones grupales como actos de servicio y no
como un medio para estimular y renovar su propia naturaleza. Tome parte en el
grupo que A.A.B. reúne los viernes por la noche, pues mucho podrá aprender allí.
Pero en manera alguna dedique tiempo a otra meditación -particularmente en
relación con el trabajo que pueda estar realizando. Necesito su activa
colaboración en el plano físico, en determinada línea vinculada a mis
actividades, y también que colabore a cualquier precio, a fin de que algo quede
terminado. ¿Cuál será ese trabajo, qué aspecto del mismo llevará a cabo
y qué responsabilidad asumirá? Creo que deberá tratar esto con A.A.B., si usted
lo desea.
Si sigue estas instrucciones descubrirá con
sorpresa que la vida será más fácil para usted. Su mente se convertirá paulatinamente
en su instrumento y no en su amo, como en la actualidad; su cuerpo etérico se
estabilizará, y mejorará su salud general; se acrecentará su interés y
aumentará su utilidad y, hermano mío, sé que ése es su deseo. Sólo trato de
ayudarlo para que esté a la altura de su propia idea.
Le permitiré practicar otro ejercicio. Le doy a
continuación ciertas frases o enunciados, uno para cada mes del año. Cada mañana,
antes de levantarse, pronuncie una sola vez en voz alta la frase
correspondiente al mes, emitiendo así la nota clave para el día. Pero no
medite, ni cavile o reflexione sobre la frase.
1er. Mes ........ En la quietud
y en la confianza estará mi fortaleza cuando recorra hoy los caminos de la
tierra.
2do. Mes ....... Desciendo
mentalmente a las planicies donde deambulan los hombres, y allí trabajo.
3er. Mes ........ Permanezco en
el Camino como ser espiritual. Es el camino de los hombres. Yo soy. No pienso
ni sueño, trabajo.
4to. Mes ....... Con mis
hermanos moro dentro del Ashrama. Salgo y llevo a cabo el Plan, como mejor
puedo.
5to. Mes ....... Que el amor
fluya hoy de mis ojos, mis manos y mis pies, porque mi corazón palpita con el
amor de Dios.
6to. Mes ........ En mis manos
tengo las llaves de la vida. Abro la puerta para los demás y ellos la
atraviesan -sin embargo no me ven.
7mo. Mes ...... Como soy
fortaleza, poder, amor y compasión, llevo estos dones al refugio donde trabajo.
Así llega la fortaleza a otros y el amor a todos aquellos con quienes entro en
contacto, agregando a tales dones, un corazón comprensivo.
8vo. Mes ...... Surge un llamado
para que acudan los trabajadores. Amo de mi vida, yo respondo a ese llamado y
me sitúo en las filas de quienes sirven. ¿Qué haré? La respuesta llega: Lo que
está ante tus ojos.
9no. Mes ...... Asciendo hasta
la cima de la montaña con otros y contemplo el Sol. Desciendo al valle con mis
semejantes y allí camino. La oscuridad es grande, pero estoy con mis
semejantes.
10mo. Mes ..... No pienso en
nada ni pronuncio palabra alguna; nada hago que hiera a otros. Esto significa
que uso un cerebro que fue protegido de mí mismo, el pequeño yo personal.
11mo, Mes ..... La cadena de la
Jerarquía se extiende desde el cielo a la tierra y yo formo parte de esa
cadena. Sobre mí están Aquellos a Quienes trato de servir; debajo mío, están
mis hermanos que piden ayuda.
12mo. Mes .... La cruz es mía.
La espada del amor es mía. La palabra de Poder es mía, porque amo -a mi Maestro
y a mis hermanos en el Camino ascendente y, en el camino menor, a mis
semejantes.
Este cambio no va a ser fácil para usted, hermano
mío; aparentemente interrumpirá y perturbará el ritmo de su vida, pero obtendrá
buenos resultados, y nunca le pesará haber accedido a mi pedido. Lo mejor está
por delante. Se lo necesita y hay un servicio que puede prestar junto con sus
hermanos de grupo y conmigo.
Hermano de antaño:
Noviembre de 1944
Esta es la última instrucción individual y
específica que le daré. No tengo la intención de repetir continuamente lo que
quiero que usted -y todos- lleguen a ser y hacer. Recibió muchas cosas en el
transcurso de los años, que aún debe aplicar con efectividad práctica. Me
pregunto. ¿observó cuán frecuentemente empleé la palabra “efectiva” en esta
serie de instrucciones grupales e individuales? Lo hice deliberadamente porque
esa palabra encierra algo que querría expresara cada uno. La verdadera efectividad
es el resultado de una fusión de la energía del alma con la fuerza de la
personalidad, y debido a esta fusión etérica, la expresión física es adecuada a
la demanda y proporcional a la combinación de las fuerzas Los que fueron
admitidos en el Ashrama establecieron ya cierta medida de contacto definido.
Al círculo interno del Ashrama se llega mediante una relación más estrecha con
el alma, y sobre esta relación debe concentrarse definidamente
Está realizando un gran esfuerzo para colaborar y
llevar a cabo mis instrucciones, y no le resulta fácil. Tardó mucho tiempo para
emprender el trabajo, desde que recibió mi última instrucción; demoré bastante
para enfocarse en una actividad definida, como lo insté hace algún tiempo, lo
cual es también resultado de su mente supera razonadora que al ocuparse de las
circunstancias de la vida, tiende, en su caso, a complicar y acomplejar las
cuestiones más simples del plano físico. Propende a dar importancia a las
cosas que no la tienen en lo más mínimo.
La meta para el resto de su vida debería ser
lograr la simplicidad de los asuntos y las relaciones. Quisiera que a esa
simplificación añada un sentido de mayor dignidad personal -dignidad que se
manifestará como reticencia física, de la cual sabe poco aún, pero irá sabiendo
más a medida que reflexione sobre esa palabra. Quisiera también que agregue
estas dos cosas necesarias para su expresión en el plano físico, la comprensión
-comprensión basada en el amor, y no en un proceso mental, lo cual le resultará
difícil, porque implica que deberá guiarlo el corazón, sin el acicate de su
mente versátil y fluida. Si anhela desarrollar estas cualidades -la simplicidad
desde el ángulo mental, la comprensión desde el ángulo emocional y
astral y la dignidad desde ángulo físico- y se dedica a desarrollarlas
durante el resto de esta encarnación, comenzará su próxima vida equipado para
prestar un servicio más pleno, con un instrumento físico del que podrá
depender.
A.A.B. me dice que usted se aflige porque va a la
zaga de los demás en el nuevo grupo simiente, en lo que se refiere a la recepción
de la serie de instrucciones grupales. Ella me preguntó qué podía hacer, pues
se las dará si yo deseo que usted se ponga “a la par” (éstas son palabras
suyas). ¿Ponerse a la par de qué y de quién, hermano mío? Recibir instrucciones
escritas no indica capacidad ni graduación, porque en la vida espiritual y en
toda vida que está libre de la percepción del cerebro físico (tal como usted lo
entiende), “ponerse a la par” no existe. Desde el ángulo del esoterismo, que se
ocupa del aspecto egoico de la vida, el tiempo es sencillamente la secuencia de
estados de conciencia registrados por el cerebro físico. En realidad, en nada
afecta al hombre espiritual interno. Debe saber -y esto es algo que todos los
discípulos deben captar- que usted, el verdadero Ser, no necesita
instrucciones. La tarea de todo Maestro consiste sólo en llamar la atención
del hombre, por intermedio del cerebro físico, acerca de esa fase de la
Sabiduría Eterna que su propia alma trata de hacerle captar. En realidad, usted
recibió instrucciones a intervalos más breves y en más rápida sucesión que sus
hermanos de grupo, debido a la inoportuna y ambiciosa demanda de su mente ágil
e insatisfecha. Pero de ninguna manera asimilo lo impartido, ni practicó la
meditación que necesita; por lo tanto, después de que el sol se haya desplazado
hacia el norte recibirá únicamente instrucciones grupales comunes y le
insinuaré a A.A.B. el momento propicio.
Respecto al trabajo de meditación, puede practicar
el delineamiento dado en la última serie, haciéndolo sin indebida presión y
sin una ansiosa expectativa, simplemente como un deber exigido. Vigílese con
extremada atención y absténgase de emplear la Palabra Sagrada, excepto en la
meditación grupal, donde el aura del grupo absorbe las energías entrantes,
evitando que usted se estimule indebidamente. La mente, despierta y activa, es
la gran transmisora de las energías liberadas por la Palabra Sagrada. Cuando
la emite la persona emotiva, resulta afortunadamente ineficaz en la mayoría de
los casos y ninguna energía llega al mecanismo de la personalidad. Cuando la
mente está activa y en armonía con el alma en determinadas etapas de evolución,
puede extraer y extrae energía del alma y la pone rápida e inmediatamente en
relación con el cerebro. De allí proviene gran parte de las dificultades
vinculadas con el sobrestímulo, del cual usted es víctima. Adhiérase
estrictamente a esta recomendación.
Uno de los factores, que debe descubrir y expresar
en las relaciones ashrámicas es esa paz segura y confianza interna que
caracterizan la vibración de dichas relaciones Usted vive demasiado
febrilmente. Lo achaca a un cuerpo delicado, hermano mío, pero no es así. Se
debe a la mente febril; hasta que la calma, la paz y la tranquilidad,
caractericen sus procesos mentales, no será conveniente que penetre en el
Ashrama más allá de donde usted se encuentra ahora. De modo que esfuércese por
mantener la mente tranquila. El vehículo físico es mucho más fuerte de lo que
cree y tendrá más salud si su mente puede estar mejor regulada.
Un Ashrama es un lugar de esfuerzo regulado,
tranquilo y confiado. El plan y la inmediata actividad de servicio son Conocidos
y los discípulos e iniciados -cada uno es consciente de su tarea y equipo-
efectúan la fase que les Corresponde en el Trabajo Uno. Todos presienten la
relación que tienen con el aspecto del trabajo emprendido por sus hermanos de
grupo. La confianza y la seguridad se desarrolla aprendiendo a ver la totalidad
del cuadro como lo ve el Maestro.
En reemplazo de la dedicación matutina de los
domingos, le detallaré cuatro imágenes para que reflexione y procure ver detrás
de su simbolismo el mensaje de su alma para la personalidad.
I.
Un mar en calma,
de un azul de medianoche. En lo alto brilla la redonda faz de la luna. Un
sendero de luz atraviesa el mar, un pequeño bote viene lentamente por ese
sendero y -sonriente y empuñando los remos- se ve a R.S.D.
II.
Un claustro de
pilares, salpicado por la luz del sol, amortiguada por la sombra que arrojan
los pilares. A ambos lados se extiende un jardín saturado del aroma de un
sinnúmero de flores y del bullicioso zumbido de incontables abejas, alegrado
por las mariposas. Diez veces tañe una campana. Su tono es profundo, claro y
musical. Pero el que está sentado en el sombreado claustro, escribe y piensa y
no se inmuta. Escribe y se ajusta a la tarea asignada.
III.
Un aposento
umbroso, pleno de paz y sosiego, colmado de libros y aspiraciones, El Maestro,
sentado ante su mesa de trabajo, se afana y piensa; proyecta el pensamiento
internamente, hacia arriba y a todas partes, mientras que por el aposento
transitan muchas personas. Tienen derecho de hacerlo.
IV.
Una puerta dorada,
abierta ampliamente al sol. Ante la puerta hay rocas y pedazos de piedra. Una
senda ondulante se extiende hacia esa puerta y sobre su dintel están grabadas
las palabras: Entra tranquilo, habla quedamente y sólo cuando sea necesario.
Penetra en la corriente que está detrás de la puerta y limpia las manchas del
viaje. Luego enfrenta al Maestro, pero sólo cuando la tranquilizante luz
vespertina brilla e internamente todo está en calma.
Tome estas imágenes -una cada domingo del mes- y
trabaje creativamente con ellas. Al terminar el año, envíe a A.A.B. (para
ayudar al grupo) su interpretación de estos símbolos. Diga la verdad a través
de los mismos y no tema la crítica.
Va progresando, hermano mío, y, si quiere, puede
ser de utilidad a sus semejantes. Recuerde que en el centro del Ashrama me
encontrará en cualquier momento, pero sólo cuando lo haga con sencillez,
comprensión y dignidad.
Agosto de
1946
Hermano mío:
En mi anterior instrucción le dije que seria la
última. Entonces no tenía la intención de romper la afiliación ashrámica
externa. Hoy sí, por lo tanto que llegue a usted y también a sus hermanos una
palabra de despedida que será de importancia práctica en el plano físico.
Siento gran preocupación por usted debido a que su
vida en el plano físico es ahora tan fluida como antes lo fue su mente y,
hermano de antaño, sabe que esa mente inquieta, ambiciosa e insatisfecha, nos
ha traído grandes dificultades en nuestra asociación durante muchos años.
Consideremos con toda claridad su situación y le explicaré un sabio
procedimiento para el futuro.
Demostró ser un discípulo consagrado; es miembro
de mi Ashrama, pero su fluidez mental le ha impedido entrar en una relación más
estrecha con éste. Permanece aún en la periferia, cuando debería haber llegado,
por lo menos, hasta el primer círculo de discípulos activos. Sin embargo, ello
fue imposible y lo será hasta que se haya tranquilizado y establezca un ritmo
en su vida en el plano físico. Comprendiendo esto, A.A.B. le rogó, no hace
mucho, que se afianzara. No podía alegar razones ashrámicas, porque nunca se
inmiscuye en las cosas que forzosamente debo hacer yo, pero trató ansiosamente
de ayudarlo.
Hermano mío, dondequiera esté el discípulo, debe
tener un lugar fijo donde vivir, por varias razones. Durante los meses o años,
en lo que concierne al verdadero discípulo, esta morada fija se convierte en un
santuario, erigiéndose en algo que llega a ser magnético y responsivo al
Ashrama y, esotéricamente hablando, puede ser localizado el receptor sensible
del cerebro físico del discípulo y descubrir que está aquietado. Confío que
comprenderá y quisiera que cavile sobre estas palabras y reflexione sobre mi sugerencia.
Quisiera que buscara (y encontrara) un lugar apropiado para residir, que sea de
amplia utilidad, el cual no deberá abandonar, a no ser que lo haga en
respuesta a los procedimientos normales de la vida. La inestabilidad que trajo
a la encarnación constituye su mayor problema en la vida; tampoco ignora que
necesita un ritmo constante con el latido cardíaco de la Sede de Nueva York,
por cuyo intermedio yo trabajo, lo cual debería orientar su elección para
encontrar un lugar donde afianzarse, y acentúo y acentuaré, hermano mío, la
palabra afianzarse.
Esto es para usted una necesidad espiritual y
significará oportunamente salud, paz y un estable y arraigado ritmo personal y
también un paso hacia la liberación. Aceptó la inquietud y la inestabilidad
como factores condicionantes de su vida, pues éste es el gran error que
siempre ha cometido. Ambos factores constituyen un serio detrimento para su
progreso y utilidad espiritual, y la razón por la cual no es tan útil como
debería serlo para quienes están a su alrededor.
Cualquiera sea el tiempo que le quede, hermano
mío, detenga este constante movimiento. Esfuércese por estar donde se lo puede
encontrar; reúna a su alrededor lo que necesita para vivir pacífica, tranquila
y útilmente y allí habite. Nunca insistiré demasiado para que lo
haga. Interésese al máximo por las cosas relacionadas con mi trabajo
(trabajo que evocó su sincera consagración), pero no dedique tiempo a la
meditación. Su constante ansia de meditar es responsable de la mayor parte de
su dificultad, porque la meditación sobreestimula su mente fluida y activa y,
con el tiempo, da por resultado una inquieta vida física que cambia
constantemente. Hable con A.A.B. sobre ello, pues lo ha vigilado muchos años
con amorosa preocupación y ahora se halla particularmente afligida por usted.
Es mucho lo que puede realizar si está
dispuesto a hacer las pequeñas cosas. Ha dado generosamente de los medios que
posee e hizo posible gran parte de mi trabajo, lo cual yo agradezco y le
transmito el agradecimiento de los que en la Jerarquía están detrás
del trabajo del que son responsables A.A.B. y F.B.. Estaremos siempre
agradecidos por esa ayuda, como lo están los dos que trabajan con
nosotros, y también lo estaremos por su continua colaboración en esta línea, si
así lo dispone su alma, y retenga lo que se necesita para llevar una vida
tranquila, agradable, reposada, en una vivienda apropiada, cerca del centro de
nuestro trabajo.
Estamos tratando de prolongar la vida de A.A.B.,
que debería terminar este año; lo hacemos muy en contra de sus deseos, a fin de
que pueda estabilizarse el trabajo en Europa y se hayan publicado todos los
libros. Expongo ambas cosas por orden de importancia. Ayúdela todo lo que
pueda. Me pide que no exponga esto, pero tiene mis instrucciones para hacerlo.
Su vida es más difícil de lo que usted cree y si no fuera por F.B. ya no
estaría aquí.
Por la mañana, a mediodía y por la noche, antes de
retirarse a dormir, alinéese con su alma, con el Ashrama y conmigo, y diga muy
quedamente y sin tensión:
“Permanezco como punto de paz, y a través de él afluirá amor y verdadera
luz.
Permanezco en tranquilo aplomo, y así atraeré los dones que debo aportar
-un corazón comprensivo, una mente tranquila, yo mismo.
Nunca estoy solo, porque a mi alrededor reúno a quienes trato de servir,
mis hermanos del Ashrama, almas que piden mi ayuda, aunque no los vea, y a
aquellos que en lugares distantes buscan al Maestro de mi vida, mi hermano, el
Tibetano”.
Ésta es la única meditación que le daré para
practicar durante el resto de su vida, a excepción de las meditaciones
grupales en la Sede de nuestro trabajo. Descubrirá que estas tres afirmaciones
diarias bastarán para calmar su mente y convertir el lugar donde habita
en un santuario.
Quizás le sorprenda algo esta comunicación. Raras
veces me ocupo de las cosas del plano físico, y lo hago respecto a ese “centro
pacífico de vida”, únicamente porque usted carece de él y se niega
(internamente) a buscar un lugar apropiado para vivir, lo cual indica un
estado mental al que usted debe ponerle fin. Esta inquietud afecta la cualidad
de su vibración que, a su vez y en pequeña medida (muy pequeña), afecta a su
grupo ashrámico de hermanos.
Se abrirá ampliamente ante usted un futuro de
servicio, si, repito, está dispuesto a hacer pequeñas cosas y terminar lo que
ha empezado.
Mi bendición y amor -el amor de un Maestro para su
discípulo, distante y cercano, lejos aunque cerca- es siempre suyo.
L- T. S. K.
Septiembre
de 1943
Hermano mío:
Durante muchos años ha existido un vínculo entre
nosotros. Comenzó muchas vidas atrás. Usted debería haber alcanzado una etapa
más íntima en el discipulado si no fuera porque siempre ha estado dispuesto, y
aún lo está, a responder a lo irreal e innecesario y a lo que se interpone
entre usted y el claro, firme e iluminado progreso que debería haber logrado
en el Sendero. Observará que no empleo aquí la palabra espejismo. La razón es
que aparentemente la palabra no tiene sentido alguno para usted, y creí que
debería hacer resaltar el hecho de que el espejismo (en lo que a usted
concierne) significa aquello que lo desvía del sendero deseado, absorbe su
atención, le impide concentrarse sobre las realidades de la vida y las
circunstancias, lo ubica siempre en el centro de algún gran proyecto como
mente-maestra que hace algún descubrimiento, o como el arquitecto de un
edificio destinado a albergar a la humanidad, y se interpone entre usted y el
simple deber de un discípulo consagrado -invariablemente usted es eso.
Un buen ejemplo de lo que quiero decir lo tiene,
hermano mío, en los dos proyectos que ha desarrollado durante los últimos seis
meses para la salvación y la unidad mundiales. Uno de ellos se supone que era
en respuesta al pedido de que escribiera un artículo, pero le requerí otro, el
más importante, y no lo escribió todavía. Forjó los planes, se ocupó de
presentarlos al público en un mejor estilo. Por lo tanto, ¿para qué sirvieron?
Sólo para desviarlo de los simples deberes del día, nutrir su inclinación de
hacer algo grande, impedirle que colaborara verdadera y prácticamente en mis
planes que conoce bien, y que los discípulos de mi Ashrama se han consagrado a
materializar. Ése es el deber que tienen ellos, no por exigencia autoritaria o
por espíritu de ciega obediencia, sino porque pertenecen a mi Ashrama por libre
elección e idéntico propósito (hasta donde puedan conocerlo), y responden voluntariamente
a mis planeadas intenciones con espíritu de dedicación al bien de la humanidad
Todo me indica que aún tiende a dejarse esclavizar
por vagas visiones y formulaciones de algo grandioso y responde negativamente
a las ideas colectivas de los hombres de mente progresista, porque no piensa en
forma positiva ni original. El espejismo aún lo aferra.
Quizás me pregunte hermano mío: ¿Por qué me
retiene en Su grupo? ¿Por qué no espera hasta que haya aprendido bien las cosas
y eliminado esta tendencia? Porque usted necesita de la protección del Ashrama
y -desde ese centro de protección- tiene que aceptar la obediencia que le debe
a la intención ashrámica, y trabajar dirigido por las intenciones amorosas de
Aquellos a Quienes reconoce como discípulos con más experiencia que usted.
Además pertenece a mi Ashrama debido a una antigua asociación que mereció, como
recompensa, este reconocimiento y oportunidad, porque fue el primero que
apreció el significado de mis libros, la enseñanza que encierran y ayudó a
A.A.B. en su obra. Por esa razón mereció mi aprecio y el de ella, y ha tenido
el de ambos. Ésta fue la única y clara idea espiritual que tuvo en esta encarnación.
Por lo tanto, el Ashrama lo protege rodeado por sus hermanos y durante esta
breve encarnación usted constituye una responsabilidad -la cual, con su
colaboración, podrá convertirse en un acervo grupal en la próxima encarnación.
Le digo en verdad y con un definido propósito, que
no se desaliente en lo más mínimo, sino que acepte los hechos. ¿Qué hechos,
hermano mío? Se lo diré (con mi usual franqueza). Explicaré lo que yo y
quienes lo conocen bien, creemos que debería ser su actitud durante el resto de
esta vida. Si acepta estas ideas y colabora voluntariamente, hará mucho para
liberarse; si se niega a ver la luz, sólo demorará el proceso y seguirá
necesitando la cuidadosa protección del Ashrama, durante un período más largo.
Permítame primero poner de relieve la trayectoria del espejismo como prueba
inteligente de los puntos que quiero tratar.
No me ocuparé de su vida, antes del período de
reconocimiento que le permitió prestar un servicio sobresaliente a mí y al
mundo. Su reconocimiento y la ayuda prestada al trabajo que yo estaba
realizando, liberaron ciertas energías que tendrán mucho que ver con el cambio
de conciencia de la humanidad. Recuerde que la Jerarquía tiene presente el
servicio que usted prestó.
Lo absorbió el espejismo del maravilloso
descubrimiento que iba a hacer, que abarcaría varios años de experimentación y
no conduciría a parte alguna. ¿Por qué? Porque no tenía el entrenamiento ni la
capacidad para hacer el trabajo. Mentes más capaces que la suya lo harán mejor
y de otra manera. Su equipo era inadecuado.
Lo embargó el espejismo del poder espiritual, que
durante meses desvió a sus hermanos de grupo. Siempre respondió ilusionado a
las personalidades del mundo de los negocios que lo engañaron y alucinaron,
llevándolo a situaciones escabrosas y difíciles y, con el tiempo, se vio
obligado a reconocer que no eran lo que había creído. ¿Qué es esto, sino
espejismo de las personalidades? Mientras no haya aprendido a ver a las
personas tal como realmente son, no puede efectuar el trabajo exotérico de un discípulo.
Luego vino un intervalo. Le pedí su renuncia del
grupo, y la puerta del Ashrama interno se cerró para usted, lo cual le hizo
mucho bien, tratando en ese período de dedicarse a los asuntos de la vida,
vigilándose cuidadosamente. Luego, la puerta del Ashrama volvió a abrirse y fue
admitido nuevamente a la vida grupal. Durante un año todo pareció andar bien,
pero el estímulo dual del Ashrama y del trabajo activo de mi grupo resultó
demasiado y volvió a embargarlo el espejismo
Comenzó formulando grandes esquemas para la
regeneración del mundo y una superorganización, sin embargo, durante todo el
tiempo, el trabajo que yo quería ver realizado y los delineamientos del trabajo
que indiqué, a los cuales están dedicados sus hermanos de grupo y mi Ashrama,
no tuvieron cabida en sus proyectos. Se sintió desgraciado y desorientado por
la falta de simpatía, no obstante, ¿qué esperaba de sus hermanos? ¿Hubiera
querido que ellos me ayudaran a liberarlo de los descabellados proyectos y planeamientos,
o preferido que lo respaldaran a usted para reforzar el espejismo que lo
aferró?
Aquí están mis sugerencias hermano mío, hechas con
todo amor y comprensión y el verdadero aprecio de su sinceridad, devoción,
su grande y hermoso poder de persistencia su humildad esencial y su real
necesidad de protección Acepte el hecho de que:
1.
Necesita
protección y también ser agradecido.
2.
En esta vida no
posee el equipo mental ni la clara visión que le permitan ser un dirigente, un
organizador o un ante-proyectista para la Jerarquía.
3.
No es lo bastante
joven para hacer muchos cambios básicos en la personalidad, porque el sexto
rayo produce la cristalización con demasiada rapidez.
4.
La solución
inmediata de su problema la hallará cumpliendo sus deberes del hogar y de los
negocios, en un esfuerzo por llevar felicidad a quienes lo circundan en su
medio ambiente Una simple y humilde vida de servicio y auto-olvido hará más
para liberarlo que todo esfuerzo violento por comprender y luchar contra el
espejismo. Aún no capta cuál es; sólo la mente iluminada lo dominará y, por lo
tanto, no puede hacer otra cosa que fortalecer su contacto con el alma,
viviendo una vida espiritual y práctica en el plano físico Y absteniéndose
totalmente de pensar en el mundo futuro, los futuros descubrimientos
científicos, los futuros órdenes mundiales y la manera en que pueden ser instituidos.
Cuando su mente se preocupa de los aspectos universales de la vida, se
desorienta; su tendencia a crear formas mentales llega a ser violenta y
entonces la iluminación del alma no puede penetrar. Debe aprender a llevar
esa iluminación a la vida diaria de su personalidad en el plano físico.
Usted retuvo en el plano mental la iluminación que recibió y la dedicó a cosas
demasiado grandes para usted en esta encarnación y para su actual equipo, lo
cual le produjo el actual estado crónico de espejismo. Lleve una vida
práctica, bondadosa, humilde y amorosa, por el resto de esta vida y demuestre
la belleza de las relaciones de la personalidad. De esta manera liberará su
mente de las presiones demasiado intensas y comenzará a hollar el camino de la
liberación.
¿Puede hacerlo, hermano mío? ¿Podrá llevar la
espiritualidad a los asuntos financieros y vivir en ese mundo como un discípulo?
Si no puede hacerlo tendrá que aprender, porque en el discipulado se debe vivir
la vida en todos sus aspectos, y los negocios son un aspecto de la vida
humana. ¿Puede llevar paz, felicidad y confianza a su hogar y a la Sede de mi
trabajo en el mundo, con la cual usted esta asociado? ¿Puede comenzar ya a ser
esa persona a quien puede dirigirse el que busca ayuda, sabiendo que la obtendrá
en forma práctica y le permitirá ver el siguiente paso a dar? Usted podrá hacer
y ser todas estas cosas, hermano mío. Su tarea es poner de manifiesto el
discipulado en la vida diaria, y no tratar de imitar a quienes están más
avanzados que usted.
Realice el trabajo grupal y practique la
meditación según lo indicado. No le asigno trabajo especial alguno. Quiero
verlo más estrechamente integrado en el grupo de mi Ashrama, del cual es parte.
No dude ni vacile. Usted forma parte de mi Ashrama y eso le otorga la
protección necesaria y también le acarrea el riesgo de sobrestimarse. Lo
circundan cálidamente el amor, la comprensión y la gratitud de sus hermanos de
grupo. Es innecesario asegurarle que goza de mi solícita protección y de mi
constante interés. Los años se lo habrán probado.
Noviembre de
1944
Mi hermano y amigo de antaño:
No es absolutamente necesario que viva en ese
estado de constante y profunda depresión y de autoculpabilidad. Años atrás soñaba
en servir al Maestro, en que Él lo conociera y en formar parte de Su grupo o
Ashrama. Ansiaba obtener el grado, técnicamente entendido, de discípulo
aceptado. Sirvió al Maestro y nos prestó, como ya dije, un notable servicio. He
llegado a conocerlo y quizás el hecho de este conocimiento y sus
implicaciones, lo perturben tan profundamente. Usted es parte integrante de un
grupo afiliado a mi Ashrama y también un discípulo aceptado. Por lo tanto,
tiene muchas razones para sentirse alentado.
Sin embargo, es consciente de las debilidades y
los fracasos. Que así sea. Pero queda el hecho de que la tendencia y los propósitos
principales de su vida lo han llevado al Ashrama. Repito, que así sea, hermano
mío. Quienes pertenecen al Ashrama, exceptuando los de grados superiores de
iniciados, a veces fallan.
Una de las cosas que dije en mi última
comunicación fue que a su edad era casi imposible cambiar. Sin embargo, hizo un
cambio definido durante el año pasado, porque se negó a forjar ideas ilusorias
que lo caracterizaron en años anteriores y con frecuencia lo perjudicaron,
trayéndole un real progreso -más real que en cualquier otro momento, lo cual
casi me sorprendió. Cuando traté este asunto con un miembro de mi Ashrama
(desconocido para los que pertenecen a este grupo que estoy instruyendo), dijo:
“Después de todo, el alma es un Maestro y cuando la fuerza de la maestría es
liberada y trae pasividad y obediencia, es difícil predecir los acontecimientos
posibles”. Su pasividad expresada en el plano físico mayormente como depresión
y fatiga, produjo una negatividad que imposibilitó todo espejismo, lo cual
ayudó grandemente debilitando, por medio de la atrición, el aferramiento que
tenía sobre su cuerpo astral. Procure que no vuelva a fortalecerse. No se
sienta deprimido; simplemente sea negativo hacia todo indicio de espejismo y
que mis palabras lo alienten porque no hablo en forma superficial, sino
verazmente No obtendrá un progreso espectacular en esta vida. Acéptelo como
una realidad y siéntase feliz por el venidero período de sosiego, antes de
pasar al más allá. Aproveche al máximo el tiempo, lea, estudie y piense.
Muchas veces me pidió que le explicara los rayos a
que pertenecen los tres cuerpos de su personalidad. Lo hago ahora, porque tal
información puede serle de valor.
Como sabe, su alma es de tercer rayo y su
personalidad de sexto. Respecte a esta última, su tarea consiste en trasladarla
al primer rayo, de manera que en la próxima vida vendrá a la encarnación
trayendo la difícil combinación de tres y uno. Para ello lo habrán preparado el
entrenamiento, la disciplina y los descubrimientos que haya hecho en la
encarnación actual y, por lo tanto, podrá enfrentar el futuro con cautela, pero
con seguridad.
Su cuerpo mental es de quinto rayo, de allí
su interés por las cosas científicas; pero la naturaleza de la capacidad de su
mente no es tal que pueda beneficiarse con ellas, debiendo aceptar esta
realidad.
Su cuerpo astral es de primer rayo, por eso
lo aferró tan poderosamente el espejismo -heredado de tres vidas anteriores;
en esta vida se centralizó y acrecentó su poder, debido a su naturaleza astral
de primer rayo. Usted determinó volitivamente enfrentar el espejismo; en su
vida anterior corrió el gran riesgo de deslizarse en el sendero de la magia
negra. Debido a que me conoció a mí y a mi trabajo y colaboró en forma
instantánea, anuló totalmente esa posibilidad, pero la tendencia al espejismo
permaneció y aún permanece.
Su cuerpo físico es de tercer rayo, el cual
intensificó los peores aspectos de este rayo, porque la energía del alma (que
no está dirigida por una mente iluminada) lo estimula a veces y puede
producirse el espejismo en la actividad del plano físico.
Si puede desarrollar aún más la percepción mental
y si en esta vida y en la próxima logra alguna medida de iluminación, desaparecerán
todas las dificultades que ahora enfrenta. En su próxima encarnación tendrá que
esforzarse para actuar por medio de un cuerpo astral de segundo rayo, porque en
realidad su difícil equipo carece de la fuerza de segundo rayo. En su actual
equipo tiene demasiadas energías en la línea de primer rayo, y su meta final
debe ser obtener una personalidad de segundo rayo, después de su futura
personalidad de primer rayo en la próxima vida. Usted necesita amor y luz y si
los recibiera en su cuádruple naturaleza inferior, produciría grandes
transformaciones, que deben tener lugar mediante un gran interés y amor hacia
los demás y un rígido control y desarrollo mentales.
Agosto
de 1946
Hermano de antaño:
Estas son palabras de despedida en lo que
concierne a su afiliación física con mi Ashrama. Comenzaré por asegurarle que
el vínculo interno permanece intacto y persistirá, y no tengo la menor idea de
cuándo obtendrá liberación y podrá con toda seguridad entrar en el Ashrama. El
progreso que hubiera podido realizar en esta vida, como resultado de mis
enseñanzas y ayuda correctivas, lo anuló mayormente con su indolente
aceptación del fracaso, la profunda y duradera “convicción de su pecaminosidad”
(si puedo emplear una frase tan anticuada) y la constante preocupación interna
sobre sus relaciones grupales. Fracasó, hermano mío. ¿Por qué continuar año
tras año abrumado por el fracaso, con la mirada fija en el fracasado yo
inferior? Todos han fracasado y fracasarán en alguna línea. A veces les sucede
a los Maestros cuando hacen el primer intento de recibir una de las
iniciaciones superiores, y desde el ángulo jerárquico eso no significa
fracasar. Al fracaso casi no se lo reconoce como tal, sino que se hace el
esfuerzo para buscar la causa del fracaso y de la incapacidad de presentarse
ante el Iniciador Uno, porque todos los efectos provienen de una causa verificable.
Así debería ser en todas las etapas del progreso, hasta en el esfuerzo
relativamente sin importancia (desde el punto de vista del trabajo jerárquico),
como su intento de adquirir el derecho de entrar en mi Ashrama, o lo que se
denomina “penetración ashrámica”, y de allí ascender a través de numerosos
fracasos graduales, hasta llegar al bien conocido fracaso del Buda por
alcanzar Su meta.
Por lo tanto, mi mensaje se basa en las palabras
del iniciado Pablo: “Olvidando las cosas que quedaron atrás, sigue adelante”.
No se preocupe más por el pasado, trate más bien que estos pocos años que le
quedan de vida sean de utilidad y cumplan el propósito de mi trabajo, para lo
cual será necesario que adquiera y reconozca un espíritu sin ambiciones,
dedicado a perfeccionar las relaciones de cada día. Si se preocupa de
embellecer y espiritualizar los asuntos cotidianos no tendrá tiempo para
reaccionar ante el espejismo; su mente y su deseo (su naturaleza kama-manásica)
estarán, con un definido propósito, físicamente orientados, siendo el factor
más importante para usted vivir correctamente en el plano físico.
Su enfoque espiritual continuará inalterable, y
esta tenacidad (que ha demostrado siempre) mantiene incólume su relación conmigo
y sus hermanos; por lo tanto, no debe preocuparse por esa expresión espiritual
en su propio plano, sino por su expresión en el plano físico, que es lo que ha
fallado. Reflexione constantemente sobre éstas, mis palabras. Si enfoca la
actitud y naturaleza espirituales, en el plano físico, el resultado será una
vida más dinámica, en vez de la vida básicamente negativa que lleva en la
actualidad, cuyos resultados lo sorprenderán.
No le doy meditación alguna. Quiero que su vida
espiritual afluya y descienda a la vida diaria, y no trate de elevar su
alma humana hacia un contacto egoico que raras veces logra, por lo menos
conscientemente en esta vida. Su problema se debió a que en el pasado obtuvo un
definido contacto con el alma, pero no supo manejar la fuerza engendrada. En
esta encarnación, esa fuerza afluyó en gran medida al cuerpo astral y evocó el
espejismo y el engaño que malograron su vida. Pero posee una vasta reserva de
poder espiritual acumulado en niveles más elevados que el astral, y quizás
podrá recurrir a esa fuente de amor y luz, si su principal concentración y
preocupación es el perfeccionamiento de su vida diaria en el lugar donde
reside, en el medio ambiente y en las circunstancias de las cuales es
responsable.
No tema, pues no cesaré de dirigirle mi atención
ni de pensar en usted, como lo he hecho durante todos estos años. Deseo sinceramente
que triunfe; he sentido mucho cada fracaso suyo. Quise verlo dentro del
Ashrama, pero aún no ocurrió. Sin embargo, puede dar un paso adelante en esta
vida si obedece las instrucciones en los postreros años. Avance con confianza,
hermano mío; el grupo nunca lo abandonó y no es necesario asegurarle que lo
tengo en mi mente.
R. S. W.
Enero de
1940
El espejismo que lo embarga es, como bien sabe, el
de la sensibilidad síquica. Usted y S.C.P. actúan análogamente en la línea
astral-búdica, pero el problema suyo es diferente, porque posee una mente
entrenada en lo que a educación se refiere (recibió enseñanza superior, ¿no es
así, hermano mío?). Su tarea consiste en emplear la mente para desarrollar la
intuición y controlar la naturaleza síquica inferior. El espejismo síquico no
distorsiona indebidamente su punto de vista, pero su misma presencia constituye
un elemento perturbador. No le agrada ni desea esa sensibilidad síquica ni el
conocimiento que le trae, pero le proporciona un medio ambiente donde debe
aprender a actuar con libertad y serenidad. No es una situación de la cual debe
procurar evadirse, porque es parte de la manifestación y tiene que aprender a trabajar
con y actuar en ella, pero estar totalmente desapegado de la misma -así como no
se identifica con los fenómenos físicos, como la lluvia o las tormentas. El
espejismo existe y es. Los espejismos superiores constituyen los objetivos que
deben alcanzar los síquicos inferiores, y su tarea puede ser prestarles ayuda
en medio del espejismo, y esta observación quizás lo ayude a reorientar su
pensamiento y a disipar en algo su preocupación.
Una persona que ha sido, por ejemplo, astral y
síquicamente controlada por el espejismo del deseo egoísta y los objetivos materialistas,
dará un verdadero paso adelante si lo evade y se desliza hacia el espejismo de
la devoción al instructor -espejismo superado hace tiempo en su experiencia y
de ninguna importancia.
Reflexione sobre esto y, si quiere, anote los
espejismos superiores e inferiores e indique cómo los inferiores pueden ser
trasmutados en poderes superiores, que conducen a una liberación posterior.
Usted puede hacer mucho a fin de resolver este problema del espejismo de la
sensibilidad síquica, manejando correctamente la ecuación tiempo (porque al
establecerse contacto, como se dice a veces, el tiempo tiene una verdadera
relación con el desarrollo de los espejismos) y eliminando lo no esencial. Por
lo tanto, siga adelante prestando servicio en forma gozosa y confiada. En
realidad, no lo han aferrado los espejismos sino que necesita comprender mejor
su naturaleza.
Agosto de
1940
Hermano mío:
Ahora le preguntaré: ¿Le interesa de alguna manera
lo que implica la relación entre los rayos de su alma y de su personalidad,
con los rayos de sus vehículos astral y físico? Los dos rayos inferiores son
los mismos que los dos superiores, y entre ellos está el rayo que, por
excelencia, proporciona el campo de batalla para el discípulo en entrenamiento.
El cuarto rayo de Armonía a través del Conflicto controla el cuerpo mental de
doce de los miembros de mi grupo, de allí el consiguiente conflicto y la oportunidad
ofrecida, además de la manifiesta ambición de lograr la armonía síquica entre
el alma de la forma y el alma misma. La armonía se obtiene a través del
conflicto entre ambas. Este rayo o energía produce la prueba. La gente forcejea
con las ideas, se esfuerza por lograr la meta de su actual idealismo y la
impele el anhelo de hallar paz, gozo y divina seguridad. Después de un ciclo de
vidas en que varía el rayo mental una vida tras otra, llega una encarnación en
que predomina el rayo de armonía a través del conflicto; entonces el discípulo
debe probar, experimentar y comprobar específicamente, a fin de demostrar lo
realizado o no, en un anterior ciclo de experiencia viviente. Muchos miembros
de este grupo enfrentan hoy esta situación, y la humanidad también la enfrenta,
uno de cuyos rayos controladores es el cuarto.
Por lo tanto, puede esperar una vida de prueba y
cambio. Esto no significa que la prueba, el cambio y la batalla, sean de naturaleza
física, o tengan lugar en el plano físico, o involucre tomar decisiones en el
plano físico. Este rayo produce la tensión y presión “armonizadoras” en
cualquiera de los planos (empleando estas palabras técnicamente), y para la
mayoría de ustedes está predominantemente activo en el plano astral, teniendo
allí lugar las pruebas que repercutirán -si puedo emplear tal palabra- en el
plano búdico o intuitivo.
Enfrenta hoy cambios en su vida. Quisiera
señalarle que los cambios en la vida de un discípulo consagrado pueden producirse
por dos causas principales: una, por la actuación inevitable del karma, pero
presenta oportunidades, o por la libre decisión y elección, implicando una
actividad iniciática directa por parte del discípulo; estas decisiones puede
llevarlas a cabo o no, de acuerdo a sus propios planes. Por lo tanto, esta
línea de actividad poco tiene que ver con la precipitación del karma, pero si
con la iniciación inteligente de un karma nuevo, el cual producirá
posteriormente efectos inevitables. Le llamo la atención sobre esto, hermano
mío, porque está llegando a la etapa de su trayectoria como alma, donde puede
manejar conscientemente situaciones y condiciones que no son efectos o
resultados, sino el comienzo de nuevos ciclos. Es un momento trascendental en
el progreso del alma, donde conscientemente tomará decisiones, calculando
debidamente las consecuencias.
También me refiero a esto porque ya está pensando
en los pasos que dará (¿no es así, hermano mío?), a fin de producir un cambio
efectivo. Reflexione sobre la responsabilidad implicada y sepa con claridad
cuál es su móvil. Hay vidas vacilantes donde el hombre oscila entre la decisión
y la indecisión, sin que aparentemente emprenda acción alguna. Son vidas de
futilidad manifiesta, pero, no obstante, de gran valor. Es innecesario señalar
que esas encarnaciones se viven frecuentemente regidas por el signo solar de
Libra o tienen a Libra en el ascendente. Antes de esa particular vida el hombre
tuvo pocas dificultades, condicionándolo la precipitación del karma y tomando,
al mismo tiempo, decisiones sin impedimento alguno, por estar ellas y sus metas
motivadas por la personalidad y determinadas por el yo inferior.
Posteriormente, después de una o varias vidas equilibradas se define el destino,
llega a su fin el período de inactividad e indecisión y el alma determina la
acción que deberá emprenderse; entonces el karma entra en un proceso de
transmutación consciente. Los móviles se depuran y los objetivos de la ambición
personal se convierten en metas espirituales de la humanidad.
Ésa es su vida actual, hermano mío, por lo tanto
trato de aclararle las cosas. Su personalidad ya no debe tomar decisiones y,
análogamente, deberá terminar el período de indecisión, y terminará
cuando vea con más claridad el propósito del alma. Quizás se pregunte: ¿cómo lo
sabré? ¿Cómo tomar la correcta decisión? Primero, eliminando el egoísmo y
despreocupándose de la felicidad o de las experiencias de la personalidad;
segundo, negándose a actuar con demasiada rapidez. El discípulo debe saber que
al tomar una correcta decisión -que para él será irrevocable-, pone en
actividad la energía en las líneas indicadas y, hecha la decisión, sigue
lentamente la estela de esa energía. Lo antedicho contiene profundas
significaciones, y lo insto a realizar el esfuerzo para comprender lo que
quiero significar.
Le pediría (a fin de ayudarlo a que vea con más
claridad y sea de mayor utilidad para los demás) que este invierno estudie la
ley del karma. Lea libros sobre el tema, pero no tome demasiado en serio las
deducciones de los mismos. Extraiga de mis escritos toda la información que
encuentre sobre este tema. Una vez que lo haya hecho, hermano mío, clasifique
el material en su correcto orden y significación espirituales y, al mismo
tiempo, reduzca sus ideas a la forma escrita, para su propio esclarecimiento y
ayuda de sus hermanos. Esta enseñanza tiene significación grupal.
No explicaré con mayor claridad las decisiones y
los planes de su vida, pues son asuntos suyos. He querido ampliar el alcance de
su conciencia para que aplique a toda vida de servicio planificada un juicio
razonado y una madura experiencia. Estas dos frases deberían expresar la
cualidad de la personalidad del discípulo entrenado. Como meditación personal
le sugiero que:
Dedique diez minutos, dos veces
por día, para reflexionar profundamente sobre uno de los temas enumerados más
abajo, haciéndolo de dos maneras, la interpretación individual y la que
concierne a toda la humanidad. Si hace esto regularmente, construirá el puente
entre la parte y el todo:
a.
El dharma del
individuo en el hogar.
b.
El deber del
individuo en el grupo.
c.
La obligación del
individuo hacia la humanidad.
d.
La responsabilidad
del individuo en la vida.
e.
La reacción del
individuo al karma personal y humano.
f.
La relación del
individuo con la Jerarquía.
Tiene trabajo de meditación para seis meses, el cual relacionará
en forma práctica al hombre con el karma, la vida individual con la vida de las
masas, a medida que ella afluye a través de él, involucrando también la vida
cuando vivifica al grupo y se expresa por medio de las naciones y de toda la
humanidad.
La bendición del alma descansa sobre usted,
hermano mío, -su alma, mi alma y la de todos.
Agosto de
1942
1.
Traslade su
conciencia a la mente iluminada, porque está iluminada; no mire abajo, sino
arriba; no sea tan consciente de la forma externa.
2.
Durante dos años,
estudie, lea y sirva, dentro de ese círculo donde lo ubicó su alma. Luego trate
de abarcar más, quizás dentro de ese mismo o de otro círculo. Pero no abandone
el primero.
3.
Desarrolle el gozo
olvidándose de sí mismo y ayude a sus hermanos de mi Ashrama. Dos de ellos
necesitan de usted en sumo grado.
4.
Reflexione sobre
la utilidad del impacto, aplicado con amor y, no obstante, con total desapego y
palabras claras.
5.
Debe aprender el
arte de reverenciar, mi discípulo. La cadena jerárquica es un tema apto para
La reflexión.
6.
Usted ocupa un
lugar en esa cadena. Unos avanzan, otros van a La par suya, y algunos se
adelantan, extendiéndole sus manos. Descubrirá la clave en la verdadera
reverencia ocultista, la cual significa reconocimiento, no obediencia ni
humillación o miramientos.
Septiembre
de 1943
Mi amado hermano:
Estuve muy preocupado por usted. La tensión bajo
la que trabaja y vive no es buena y le está produciendo definidamente un
efecto físico indeseable. Preví ese riesgo y por esa razón en el primero de
los seis enunciados lo insto a:
1.
Trasladar su
conciencia a la mente iluminada.
2.
Mirar arriba, no
abajo.
3.
No ser tan
consciente de la forma externa.
Con estas palabras traté de apartar su atención del aspecto
forma de la actual catástrofe mundial, porque debido a su sensibilidad se
identificó demasiado íntimamente con ese aspecto. Dicha identificación
constituye un obstáculo y no una ayuda. Nutre la vida del plexo solar, debido a
que el centro plexo solar de la humanidad se halla en un estado de aterrador
amotinamiento -si puedo emplear una frase tan peculiar.
Posteriormente, con la siguiente afirmación,
procuré trasladarlo dentro del círculo donde prestará su servicio, en relación
con sus hermanos de grupo y del grupo más avanzado de la Escuela Arcana. Pero
como las circunstancias lo apartaron de mi Sede, me resultó difícil lograr ese
traslado.
Es necesario que estudie ahora
profundamente y lleve a cabo un trabajo que, en su totalidad, corresponde casi
prácticamente a líneas ocultistas. El estudio de la sicología, que tanto le
interesa y para la cual en muchos aspectos se ha adaptado eminentemente, lo
sintoniza en la actualidad demasiado rápidamente con la desgracia del mundo, y
eso deberla evitarlo. Cumplir los deberes del hogar; llevar alegría a quienes
ve y trata diariamente, y mantener la mente en las cosas esotéricas, ayudará
grandemente a neutralizar la sensibilidad astral que constituye uno de sus
mayores ‘acervos para prestar un servicio útil, pero que, debido a la presión
de los acontecimientos mundiales, llegó a ser demasiado fuerte para que usted
pudiera manejarla. La “cadena jerárquica” es un buen tema para su constante
reflexión, y quiero que considere detenidamente mi recomendación de hacer de
este concepto el trasfondo de su reflexión diaria. A medida que mantiene la
cadena en su mente se irá sintonizando con el Ashrama y, por lo tanto, con la
Jerarquía, pues es un discípulo de cierta categoría. Ello neutralizará la
sensibilidad astral, porque la energía ashrámica estimula los centros coronario
y cardíaco, haciendo ascender las fuerzas astrales del plexo solar.
No le asigno meditación especial alguna. Le
bastará la meditación grupal. Le pido que estudie mucho sobre esoterismo y
enseñe y ayude todo lo que pueda a los estudiantes de esoterismo. Durante un
año más, debería trabajar principalmente con estudiantes avanzados y, a ese
respecto, tendría que esforzarse por obtener un mayor y más avanzado
rendimiento del trabajo, lo cual serviría para enfocar la conciencia más
firmemente en la cabeza. Si fuera posible en un futuro cercano, le sugeriría
que viera a A.A.B. y hable con ella. Enfrentó el mismo problema, pero en peor
grado, pero por su mayor experiencia logró contrarrestarlo y tuvo menos tiempo
para sucumbir a él. Le hice saber ciertas cosas respecto a usted, que no
quiero exponer por escrito, y ella le dedicará el tiempo necesario, si trata de
verla.
Por esta razón hoy le escribo poco. Además,
hermano mío, en el Ashrama le dedico a usted en estos momentos mucha atención y
mi fuerza lo circunda. No hay razón para sentir ansiedad, porque el futuro
está asegurado, pero el año entrante trate de beneficiarse con mis sugerencias
Noviembre de
1944
Hermano mío:
Las instrucciones que le impartí el año pasado
fueron muy breves, pero estaban colmadas de sugerencias que, de seguirlas al
pie de la letra, tenían el poder de liberarlo. Existe cierto tipo de orgullo
que unos más y otros menos lo padecen, aunque difiera su intensidad y calidad
de acuerdo al rayo o tipo. El suyo es la determinación, o debería decir la
predilección, de emplear su mente en momentos en que sólo es necesario el
consentimiento de un corazón amoroso. L.F.U. tiene también su tipo de orgullo y
convierte en un fetiche su libertad personal, en consecuencia, se ve esclavizado
por el concepto de libertad; todavía tiene que aprender que nadie es realmente
libre, y mucho menos el discípulo. A usted, mi hermano y discípulo, le agrada
la actividad mental y entra -con los ojos abiertos- -en situaciones difíciles,
con el fin de aprender y experimentar el deleite que proviene del análisis, la
reflexión y la actividad mental, seguida de alguna decisión.
Le hablo con franqueza mi probado y amado
discípulo, porque veo que podría prestar un servicio más efectivo si en la
actualidad aprendiera una lección difícil. Está muy bien equipado para servir.
Su energía de segundo rayo, acompañada de su fuerza de séptimo rayo, lo
capacitan para prestar un servicio casi excepcional y poco común; sin embargo
-aquí reside el obstáculo-, su mente de cuarto rayo presenta constantemente
campos de conflicto que debe vencer, desviando la energía que, al afluir a
través de su alma, podría conducirlo a una actividad planeada y organizada en
el plano físico, pero no lo hace. La energía descendente del alma y la
ascendente aspiración de la personalidad se unen en el plano mental y su mente
superanalítica las detiene allí. Por lo antedicho no se infiere de manera
alguna que usted no ayuda a las personas, sino que sirve sin ritmo ni
organización a una persona aquí, otra allá, debido a su constante conflicto
mental.
Desde que fue aceptado en mi Ashrama traté de
ayudarlo a centralizar sus fuerzas en el plano físico. Cuando el discípulo lo
logra y está centrado en su actividad, puede realizar muchas cosas. Cuando a
la afluencia y a la tendencia a concentrarse se añade una mente entrenada e
iluminada, entonces el discípulo se convierte en un punto focal de atracción
espiritual. Puede llegar hasta muchos y, no obstante, polarizarse en su propio
centro; su vida adquirirá entonces un ritmo ordenado y se ajustará firmemente a
un plan, llevándolo a cabo a cualquier precio. Ocupará también el lugar que le
corresponde como representante de un Ashrama.
Recuerde que los Maestros eligen a Sus discípulos,
no sólo por la relación kármica (si existe esa relación), ni porque el
discípulo demande luz y manifieste una gran aspiración por las cosas espirituales,
sino porque está equipado para prestar algún servicio definido, que se adapta a
la intención ashrámica del momento. Por eso, usted está bien equipado; su salud
es buena, aunque no lo crea, y será mejor aún, cuando haya ritmo en su vida. Su
mente es libre y posee mucha, mucha intuición. Si sólo lo comprendiera, tiene
lo que muchas personas sueñan con poseer, tiempo disponible y nada en que
ocuparse. Usted no cree esto porque llena su vida con cosas no esenciales -no
esenciales ante la emergencia mundial. Es magnético y tiene atracción, y por la
expresión de su poderosa naturaleza amorosa puede llegar a las personas. Sin
embargo, al final de cada año, se da cuenta cuán poco ha hecho. Quizás haya
ayudado a una persona aquí, otra allá, siendo buena su influencia general, pero
espero algo más de quienes están en entrenamiento y en preparación para la
iniciación Cumplió cuarenta y siete años. Cuando el discípulo llega a los
cuarenta y nueve años debería estar claramente definido el sendero del
servicio en su vida. El Suyo no está definido. Sin embargo, tiene dos años para
llevar al plano físico todas las energías con las que está dotado y producir
ese ritmo ordenado y vida regulada necesarios para hacer impacto definido sobre
las mentes de quienes lo circundan.
Juega con las ideas todo el tiempo, experimenta
constantemente, lo cual debería haber dejado atrás. Le pido ahora, en bien de
un mundo necesitado y para que ocupe el lugar que le Corresponde en mi Ashrama,
que reajuste la situación de su vida a fin de servir más adecuadamente. Le
llamaré la atención sobre las palabras “el lugar que le Corresponde en mi
Ashrama”. ¿Sabe cuál es ese lugar? Deberá descubrirlo por sí mismo.
Un ashrama se halla siempre en estado de constante
flujo y movimiento. Los discípulos egresan de él y forman sus propios ashramas
u ocupan un lugar específico en otro ashrama cuando satisfacen los requisitos
de las etapas más avanzadas. Pasan de un grado a otro; siguen adelante con
firmeza desde la periferia al centro, desde el círculo infranqueable externo al
centro dinámico e iluminado. A medida que avanzan, manteniendo siempre la
estrecha unidad interna, nuevos discípulos ocupan su lugar y serán
aceptados y entrenados para prestar servicio.
Parte del servicio que prestan los miembros de un
ashrama consiste en hacer lugar para los nuevos aspirantes, apresurando su
propio progreso y siguiendo adelante. Cuando los discípulos reciben una de las
iniciaciones finales, o son aceptados en un ashrama más elevado y de mayor
potencia, las vacantes se llenan rápidamente. La ley ocultista que rige todo el
progreso en un ashrama se denomina a veces la Ley del Cumplimiento lo cual
significa que el discípulo debe cumplir plenamente los requisitos que demanda
el servicio en el plano externo Cuando presta, hasta donde le es posible, un
servicio total y efectivo, entonces -se produce una paradójica situación
grupal esotérica su eficiencia externa produce una eficiencia interna. Se les
ha enseñado a todos (aunque mayormente en forma teórica) que la eficiencia
ilumina y otorga poder al servicio prestado. Ahora deberán aprender lo
contrario de esta verdad. No haré mayormente aclaraciones, porque debería ser
suficiente su propia reflexión.
Hermano mío, tiene que hacer tres cosas:
Primero: piense, reflexione y
medite de tal modo que su cerebro sea el receptor de sus planeados pensamientos
y no simplemente un instrumento sensible registrador. Mediante la correcta
meditación debe enfocar la energía de su alma y su mente, a través del centro
coronario. Hablando en símbolos fácilmente comprensibles para usted, “el
triángulo iluminado del alma, la mente y la cabeza, despertará el centro entre
los ojos y pondrá en actividad al ojo que dirige”; actualmente está cerrado y
sólo se abre en forma ocasional. Durante años, se ha preocupado mucho por la
orientación de sus pensamientos y la tendencia de sus reflexiones; ahora
traslade su atención al servicio dirigido. Emprenda una tarea para mí y
llévela a su término.
Segundo: valore su equipo y
cerciórese internamente de cuál es su campo de servicio -uno solo hermano mío,
y nada más. Un discípulo de su graduación sirve a un grupo y no a una persona
aquí y otra allá, que con frecuencia no tienen importancia espiritual y cuyo
destino puede muy bien ser librado a sus propias almas o a un instructor que no
tiene el grado de discípulo. No seré más explícito. Está bien claro cuál es su
campo de servicio, si sólo pudiera verlo, pero de nada servirá, a no ser que
entre en él voluntaria, libre y comprensivamente.
Finalmente: deberá captar, en
forma nueva y dinámica, la vida dual del discipulado. Su campo de servicio y el
de su obligación kármica nunca deben anularse uno al otro, sino aprender a
actuar eficazmente en ambos campos. Su tiempo para estudiar, técnicamente
entendido, debe ahora utilizarlo para aplicar la comprensión y sabiduría adquiridas.
Le sugeriré, a fin de ayudarlo, la siguiente
meditación, pero tenga presente que sólo será de utilidad si la practica en
forma continua y firme. Mayormente es un ejercicio de visualización.
1.
Alinéese con
rapidez y entone el OM tres veces.
2.
Enfoque la
conciencia en el alma, con la correspondiente concentración en la cabeza, en el
punto más elevado posible.
3.
Entone el OM
cuatro veces. Luego haga una pausa.
4.
Lleve a cabo el
siguiente ejercicio de visualización, desde el punto de concentración
alcanzado. Si su atención divaga, vuelva a entonar el OM. A esto se lo denomina
a veces el “OM de la recordación”.
a.
Vea mentalmente un
mar de luz.
b.
Véase de pie,
esperando que lo orienten en el plano físico. Tenga en la mente ambos
pensamientos, o véalos simultáneamente durante un breve lapso.
c.
Luego, como
discípulo en el plano físico, entone el OM inaudible, dinámica y nítidamente, y
al hacer esto vea que un movimiento o una corriente, en el mar de energía
iluminada, converge hacia usted.
d.
Vea que toma la
forma de una corriente de energía descendente -la energía del amor, de la
fortaleza y de la comprensión
e.
Imagínese después
que esa afluencia divina se extiende por su mente y su cuerpo astral, y se
establece en su vehículo etérico, esperando una Palabra de Poder.
f.
Entone nuevamente
el OM y sienta el impacto de la turbulenta ola (si puedo denominarla así) de la
energía espiritual, penetrando en el centro coronario, de allí al centro ajna,
involucrando, al fluir, el centro que se halla en la médula oblongada -el
centro alta mayor.
g.
En el momento
exacto en que tiene lugar esta dispersión, diga: “Sólo soy y poseo esta fuente
de poder; la difundo para servir a mis semejantes; de este modo preparo el
camino hacia el ashrama, atrayendo así a los hombres hacia la fuente de poder y
fortaleza”.
5.
Habiendo
finalizado el ejercicio, medite durante diez minutos sobre el servicio que se
le pide prestar; véalo motivado y complementado por la energía que acaba de
recibir y luego erija, mediante su imaginación creadora, una estructura para
el servicio que debe prestar.
Hablo sin ambages, hermano mío. Como he dicho a varios de sus hermanos de
grupo, mi anhelo es que en mi Ashrama todos se conviertan en trabajadores
creadores y constructivos en, y para la Jerarquía. Ansío, en particular, verlo
manifestar más plenamente todo lo que es usted y terminar con este período de
“servicio volátil” (perdóneme esta palabra, hablo para que su conciencia se
detenga) y entrar en esa plena demostración de la voluntad al bien que trae
siempre alegría y efectividad.
Hemos recorrido el sendero de la vida en mutua
relación durante años. Lo protegí de todo daño mientras se orientaba y probaba
su propia fortaleza; eso debería haber pasado. Permanezco a su lado en todo
momento, pero ahora emprenda un trabajo constante y ordenado, asumiendo la
responsabilidad y “creciendo” espiritualmente. Ya pasó la adolescencia
espiritual. ¿Quisiera comprender esto y trabajar ahora?
Agosto de
1946
Mi discípulo:
Usted es uno de los que en este grupo están dentro
del Ashrama, lo cual acarrea obligaciones y responsabilidades definidas. En mi
última instrucción (hace dos años) insistí mucho sobre esto y le diré que
progresó y eliminó muchas cosas superficiales de su vida, y tiene ahora más
tiempo para prestar un verdadero servicio. Se está “enraizando en su lugar”,
como dice una frase ocultista, paso esencial para usted. Ahora debe dominar la
técnica o el método para avanzar (desde ese lugar) hacia cualquier dirección necesaria
-en la línea de servicio.
A este respecto nadie podrá ayudarlo; deberá
descubrir el método y el medio, solo y sin ayuda. Este esfuerzo suyo, este palpar
aquí y allá, a fin de hallar el correcto campo de servicio, es en gran parte
responsable de su excesiva sensibilidad. Va en una dirección y reacciona ante
la oposición necesaria, lo cual le trae trastornos y puede conducirlo a una
crisis síquica. Si toma otra dirección, inmediatamente lo embarga el fantasma
del temor; si va hacia otra, la oportunidad que se le ofrece para servir no
está a la altura de su capacidad, al darse cuenta de ello nuevamente se retira,
consciente siempre de la atmósfera y condición síquicas. ¿Qué debe hacerse
entonces?
Se está haciendo un gran experimento en la Escuela
Arcana. Es un esfuerzo por aliviar a los Maestros en Su tarea de entrenar
aspirantes al discipulado y prepararlos para ocupar el correspondiente lugar
en la periferia del Ashrama -que en este caso es el mío. De ese modo alivio en
gran medida el trabajo de otros Maestros, en esta línea. Maestros como K.H. y
M. en este momento sólo Se ocupan de discípulos ya entrenados, pues lo exige el
trabajo mundial. Este experimento se está llevando a cabo en la sección
avanzada de la Escuela Arcana, aunque todavía sólo en forma embrionaria; los
que responden correctamente al “llamado de la Jerarquía” deberían recibir un
entrenamiento más difícil y específico. He hablado con A.A.B. sobre ello y,
respecto a la línea de trabajo que señalé, le pido a usted su ayuda y su
tiempo, y también que permita a A.A.B. darle un entrenamiento más específico
para esa tarea. Empréndala, con confianza, pues el vínculo entre ambos es
fuerte y usted siempre consintió que ella le hablara con franqueza.
Es necesario que aprenda a protegerse de las
personas, en sentido síquico, protección que puede aplicarse de varias
maneras. Yo mismo podría erigir a su alrededor un escudo protector, pero no lo
haré, porque así usted nada aprendería. Tiene que hacerlo por sí mismo, por
involucrar básicamente la transmutación del centro sacro (no el plexo solar,
como lógicamente pensará) al laríngeo. En el centro sacro residen antiguos
temores raciales y deseos personales profundamente arraigados. No debe pensar
en el centro sacro, porque hará surgir a la superficie antiguas herencias,
sino relacionar su trabajo con el centro laríngeo creador. Luego practique el
ejercicio siguiente:
1.
Entone el OM
dentro del centro laríngeo, como alma enfocada en el centro ajna.
2.
Vea (con la
imaginación creadora) el centro laríngeo como un depósito radiante, vibrante y
brillante y sepa que es así.
3.
Desde ese centro,
envíe una amplia y vital corriente de energía, descendiendo por la columna
vertebral al centro sacro, manteniendo intacta la corriente en su conciencia
para que ninguna parte de ella se desvíe hacia la contraparte física del centro
sacro, las gónadas.
4.
Vea el centro
sacro (en la columna vertebral) como un radiante depósito de energía, pero
como energía desviada de la actividad creadora física, a fin de destruir los
antiguos temores raciales del mundo. Proyecte luego esa energía al mundo de los
hombres, para ayudar a destruir el temor.
5.
Reafirme su
conciencia en forma positiva en el centro ama, retire su atención de los
centros sacro y laríngeo y entone el OM -como discípulo que dirige- siete
veces, lenta e inaudiblemente.
Practique este ejercicio cuantas veces sea necesario, pero por ahora y
durante seis meses, hágalo cada día, y le sorprenderá lo que obtendrá.
La última meditación que le di le servirá para el
resto de su vida, por eso no le daré otra.
A usted y a todo el grupo le digo: sigan adelante
con confianza y alegría; establezcan un contacto más estrecho conmigo, su
amigo e instructor.
Noviembre de
1948
Hermano mío:
Comenzaré con unas palabras de encomio. Desde mi
última comunicación obtuvo dos cosas: estabilizó su “arraigo en su lugar”
en mi Ashrama (a lo cual me referí en mi última comunicación); también
en forma paralela logró trasladar definitivamente su polarización astral a
niveles astrales superiores -tarea que ocupa la atención de un elevado número
de discípulos en la actualidad. La razón de esto es que gran parte del trabajo
que realiza el Cristo que retorna, afectará grandemente al plano astral. Por lo
tanto, se necesitan discípulos que puedan absorber, trasmutar y transferir luz.
Usted está especialmente equipado para esta tarea, de allí las dificultades
síquicas que lo han acosado y causado dificultades durante algunos años,
dificultades que disminuirán grandemente de ahora en adelante, particularmente
si continúa dedicado a su tarea. . ., preparatoria para la reaparición de
Cristo.
Los discípulos que hoy trabajan conscientemente
en el mundo a fin de ayudar al Cristo y a Su misión, son protegidos por el aura
que el Guía de la Jerarquía circunda en todo momento a determinado trabajo que
ha emprendido la Jerarquía, en conexión con nuestro planeta. El trabajo de
preparación para Su venida está impregnado, en forma curiosa, de peligro,
debido al enorme y constante antagonismo que evoca (aumentado cada vez más) en
las opositoras fuerzas del mal, que atacan principalmente a los discípulos y
en particular a los que han llegado a una etapa evolutiva y a una posición en
que pueden actuar poderosamente y ayudar grandemente en la tarea de llegar a
otros. Usted puede hacerlo y, conjuntamente con todos los discípulos, se
le asignó, por lo tanto, protección, esotéricamente dicho. Esto no quiere decir
que se librará de ser atacado y -como usted es un discípulo- lo atacarán
simultáneamente en los tres cuerpos, pero no lo atemorizarán. Recuerde siempre,
hermano mío, que el temor permite que entren potestades malignas y
probablemente no lo atacan en el punto más débil, sino preferentemente en el
más fuerte; es allí, donde toman desprevenidos a los discípulos, sufriendo un
momentáneo contratiempo.
El plano astral se halla actualmente en un estado
de turbulencia -tema del cual me ocuparé en mi próxima comunicación con este
grupo de discípulos. No obstante, es algo que deben tener presente. Esta
turbulencia la produce el creciente descenso de energía crística desde el plano
búdico al plano astral -imprescindible agrupamiento de fuerzas espirituales
cuya potencia es suficiente para crear una reserva de esa energía, la cual
estará disponible a medida que la Jerarquía se vaya exteriorizando. Discípulos
como usted pueden beneficiarse de esa fuerza (de naturaleza astral-búdica), la
cual imparte las cualidades de la “luz incorporada”, que implica sensibilidad
a la entrante nueva vibración y flexibilidad protectora -no sé qué otra
palabra emplear. Sólo pueden utilizarla los discípulos activos; trabaje
por lo tanto, hermano mío, y que esa energía penetrante encuentre en usted un
canal.
Le he dicho estas cosas a fin de tranquilizarlo,
porque fue siempre propenso al temor síquico, aunque ha mejorado mucho a ese
respecto. Los que trabajen en el venidero ciclo deberán desechar todo temor y
-por un acto de la voluntad espiritual- no registrar en sus conciencias la
existencia de lo que causa temor. Aquí no se puede emplear las “pequeñas
voluntades de los hombres”, sino aplicar la voluntad espiritual superior, por
conducto del antakarana Teniendo esto en vista he impartido enseñanza sobre el
antakarana antes de proclamar la reaparición de Cristo.
Cuando se reorganice la Escuela Arcana, le pediría
que se haga cargo de la parte que le corresponde y que su principal esfuerzo se
concentre sobre el trabajo de los estudiantes avanzados. Tenga siempre presente
que lo que se requiere es esoterismo espiritual y enseñar a los
estudiantes a crear una línea de luz entre ellos, las circunstancias y los
problemas. Esto es posible, porque cada problema constituye en realidad una
forma mental vital, eficaz para el bien o el mal. La línea de luz establecida
puede disipar el mal, o actuar como transmisor de la energía de la voluntad al
bien. En las citadas frases he insinuado algo muy valioso, que debería enseñar
a todos los verdaderos aspirantes.
Poco más puedo decirle. Quizás le resulte de valor
reunir todo lo dado en las instrucciones personales desde que se organizó este
grupo, y leerlo de una sola vez, aunque lenta y cuidadosamente. Esto le
proporcionará (como ninguna otra cosa) una visión sintética del diseño general
de su crecimiento y progreso espiritual.
Siga adelante con un sentimiento de fortaleza, y
sepa que siempre puede contar con el poder de su alma, la solidaridad del
Ashrama y el aura protectora que rodea al trabajo de Cristo.
D. L. R.
Enero de
1940
Hermano mío:
Me resulta difícil aplicar un nombre al espejismo
que impide a su alma expresarse plenamente. Podría llamarlo el “espejismo de la
continúa circunstancia, que conduce a erigir casi inevitablemente un muro de
pequeños acontecimientos sin importancia, contactos insignificantes deberes
establecidos de monótona regularidad, cumplidos año tras año, porque
constituyen su obligación y función en la vida y además le proporciona los
medios para satisfacer las necesidades de la vida. Constituye un espejismo
lento detrás del cual permanece y trabaja en forma escrupulosa y laboriosa
todos los días. Tal estado de cosas conduce a una situación estática y
condiciona constantemente la expresión de su vida. A veces su alma se opone a
esto, y lo hará acrecentadamente. Para ello debe estar preparado y prevenido,
porque sentirá aversión y frustración a medida que transcurre su vida en
predeterminadas líneas, aversión que no será realmente comprendida en su medio
ambiente. Para ello también debe estar preparado y aceptar sin críticas a
quienes no saben comprenderlo.
Hasta ahora usted ha estimado que estos momentos
de aversión eran una rebeldía que debería reprimir inmediatamente; rechazó
todo impulso de cambiar, considerándolo como un espejismo obstaculizador, y
siempre quiso creer que la decisión por las cosas estables, seguras y
familiares, era totalmente correcto. En efecto, a veces lo fue, pero no
siempre, a pesar de la manifiesta decisión de su medio ambiente de sujetarlo a
lo experimentado y familiar.
Hermano mío, anímese a hacerlo a cualquier precio
y trate de sentir ansiedad por el futuro. No se escude nunca detrás de lo que
ya realizó, o de lo que realizará en una vida futura; aprenda a reconocer la
oportunidad cuando se le presente en su mente; esté dispuesto a cambiar los
ritmos estables de una personalidad adecuada y de alta calidad, por la ansiosa
actitud progresista de un discípulo mundial. Los cambios se producirán porque
su actitud interna ha preparado el camino.
A veces me pregunto hermano mío, si reconocerá y
conocerá estos cambios por lo que son. ¿Podrá ver la puerta abierta que conduce
a una vida más plena y rica? Lo insto a prepararse y liberarse de los
espejismos de lo que le es familiar, de la familia y de su medio ambiente.
Agosto de
1940
En su fuero interno, hermano mío, empieza a
agitarse la rebelión y rebeldía que contienen las simientes de la liberación.
¿Le extraña? Poco comprende aún de su profundidad y propósito. Recuerde que la
base de la rebeldía puede ser el deseo puramente egoísta de llevar la vida que
su personalidad pueda exigirle y también producirla su alma, y éste es su
caso. Una de las primeras cosas que el discípulo debe aprender a conocer, es la
verdadera naturaleza de lo que a él lo dirige y condiciona. La mayoría de la
gente está dirigida y condicionada por algún aspecto de la personalidad o por
toda la personalidad, muy pocos por el alma. Algunos tienen como acicate un
sentimiento de inferioridad y la consiguiente reacción del mecanismo de defensa
cuidadosamente preparado; otros por las circunstancias, la mente racial, la opinión
pública, o por las personas con las cuales puede estar asociado, debido a
antiguos vínculos, deudas kármicas o responsabilidad autoimpuesta. Le explicaré
ciertas cosas que lo ayudarán a vivir una vida más plena y a expresar más
profundamente el alma.
El vínculo con su alma es real y no lo logró en
esta vida. Por lo tanto, constituye uno de los factores estables. Su mente es
de alta calidad y responde fácilmente a la intuición y a la iluminación; tiene
un cuerpo emocional o astral bien controlado. En los planos internos de la
personalidad, la demostración de su vida es buena y lleva una vida espiritual
fiel y progresiva -a tal grado que su vibración a veces asciende con
tanta intensidad que repercute en la periferia de la esfera jerárquica de
influencia. Esto es algo raro. Pero no sucede lo mismo hacia afuera y hacia
abajo (estas palabras inadecuadas dificultan la enseñanza). Su energía
saliente parece estar en cortocircuito y su radiación es inapropiada para su
vida espiritual interna. Recordará que hace algunos años le di la palabra
“radiación” como su deseada nota clave. Durante años observé la intensificación
de su vida espiritual en los planos internos, sólo para verla detenida en
vísperas de expresarse en la vida cotidiana. No me refiero aquí a la expresión
del carácter ni a ser lo que la gente llama comúnmente bueno. Me refiero a la radiación
efectiva.
¿Cuál es la causa de esto, hermano mío? Diría que
son las circunstancias externas, más dos personas en particular, y también una
receptividad agudamente sensible a la vida mental y emocional de los demás.
Reflexione sobre esto. Esta sensibilidad impide la expresión física y hace que
se interprete a veces erróneamente el deber. Debe saber, hermano mío, que
quienes alcanzaron la etapa del discipulado aceptado (como usted) deberán ser
radiantes centros de luz en escala comparativamente grande. Posee el poder de
irradiación, pero resulta ineficaz porque usted responde a los detalles
externos de la vida en el plano físico y a quienes están menos evolucionados.
¿Son duras estas palabras? Analícelas con el desapego que tan hábilmente
desarrolló, y descubrirá con el tiempo que mi diagnóstico fue correcto.
Vuelva a aplicar e interpretar esta virtud del
desapego y se le revelaran muchas cosas. No seré más explícito. Mi función es
orientarlo; a usted le corresponde comprender correctamente y luego reaccionar.
La interpretación inicial dada a mis palabras quizás no sea la correcta en
todos los casos. Generalmente la integración de la vida espiritual y de
la personalidad se produce de la manera siguiente:
1.
El cuerpo astral
se integra con el cerebro físico por intermedio del cuerpo etérico y el plexo
solar.
2.
Ambos se integran
con el cuerpo mental, y completan la expresión de la personalidad.
3.
Después de mucho
tiempo y de grandes luchas viene la integración definida de la personalidad y
el alma.
Sin embargo, usted integró el cuerpo astral con el mental y luego con el
alma, pero no logró aún integrar los tres con el hombre físico, ni dominar el
cerebro, produciendo una externa y vibrante expresión del hombre interno. Esta
condición es muy poco común. Si usted pudiera verse tal como esencialmente es,
vería a un discípulo vibrante, radiante y sabio. Pero oculta usted todo eso detrás
de un muro erigido por sus supersensitivas y condicionantes naturaleza y
circunstancia y también por la influencia de varias personas. Salga de atrás de
ese muro obstructor hermano mío y, en bien de aquellos a quienes puede servir, sea
lo que usted es.
Probablemente es verdad que tal surgimiento de su
parte acarrea sus propios problemas, pero con los resultados de la correcta
acción (llevada a cabo sabia y no fanáticamente) usted nada tiene que ver.
Un breve ejercicio de visualización y de
meditación puede ayudarlo en este proceso de surgimiento. Conviene tener
presente que la dramatización de la vida espiritual conduce al surgimiento
creador, reforzando la voluntad de realizar, orientando correctamente la
naturaleza de deseos y haciendo eficaz la expresión en el plano físico. Por lo
tanto, observará que si la humanidad comienza a trabajar masivamente de esta
manera, entrará en un ciclo en que no se engendrará más mal karma y el karma
del pasado se traducirá en una vida espiritual experimentada.
Debería reflexionar cuidadosamente sobre este
ejercicio de meditación antes de practicarlo y así saber exactamente qué trata
de hacer y luego hacerlo para obtener resultados apropiados. Practíquelo dos
veces por día, cuando sea conveniente. No fijo un plazo determinado. La
práctica constante durante un año (con fe, además de habilidad en la acción)
puede producir cambios casi dramáticos en su vida.
1.
Enfoque en el alma
los poderes del hombre inferior mediante la imaginación y la cuidadosa
visualización. Esto puede realizarlo por el rápido y correcto alineamiento.
2.
Vea al alma como
un sol radiante dentro suyo (la personalidad, que se oculta detrás de sus
rayos). Usted, el hombre real espiritual, produce el oscurecimiento del
hombre inferior.
3.
Vea a los rayos
del sol extendiéndose, primero hasta la mente, trayéndole iluminación.
Haga una pausa, y enfoque su conciencia en la mente. Este trabajo debe hacerlo
proyectándose usted mismo a lo largo del rayo de su personalidad y del rayo de
la mente, el quinto rayo del Conocimiento o Ciencia Concreta. Esto le será
relativamente fácil.
4.
Luego vea los
rayos del alma (el sol de su vida) extendiéndose y abarcando su naturaleza astral,
e irradiando el plano astral con el cual usted está en contacto, produciendo
así una afluencia de amor. También esto debería serle relativamente fácil, pues
su rayo astral es el sexto de devoción e idealismo.
5.
Lleve la radiación
del sol al cuerpo vital y vea producirse (por medio del haz que emana del
séptimo rayo de su naturaleza física) una energetización tan dinámica, que
usted tendrá el poder, figuradamente hablando, de atravesar el muro que impide
a la radiación interna extenderse hasta el mundo físico externo.
6.
Luego emita el OM,
suavemente siete veces, concentrándose sobre la imagen de este sol (que es
usted y su cualidad solar), irradiando así la vida externa.
Este proceso debería serle muy fácil, ya que todos sus rayos tienden a
facilitarlo. El proceso es también altamente científico, porque en realidad es
la manipulación, hablando técnicamente, de la energía solar radiante,
directamente desde “el corazón del sol”. Dedíquese tranquilamente a estas
cosas, y con paciencia y valor acepte los efectos que se producen, y esto lo
agradecerá eternamente.
Agosto de
1942
1.
No tema la
soledad. El alma que no puede sostenerse sola nada tiene para dar.
2.
Arranque las
profundas raíces de su vida. Procure liberarse del pasado. Sin embargo, no se
mueva del plano donde la vida lo ha colocado para desempeñar su parte.
3.
El ritmo de toda
vida palpita en tiempo-espacio, y en ese ritmo debe descubrir la nota que trae
la liberación.
4.
Reflexione sobre
el trabajo del Destructor, ¿por qué se produce la destrucción y se pierde la
belleza que ha existido? La tarea que realiza en la vida debería darle ese
conocimiento. Construya.
5.
Sea un sannyasín
-libre, sólo con Dios, su alma y yo. Trabaje y ame.
6.
El tema principal
de su vida durante el año venidero es: Buscar la liberación. Reflexione sobre
esto. Ésa es la meta para todos.
Septiembre
de 1943
Hermano mío:
Cuando un Maestro estudia a sus discípulos, año
tras año, obtiene en lo que a ellos respecta ciertos conocimientos definidos;
conocimientos muy distintos de los que pueden llegarle a los más apreciados e
íntimos amigos terrenales, los cuales no llegan a captar las cosas esenciales
de la vida, porque los detalles y los ínfimos aspectos del quehacer diario
absorben su atención y confunden la superficie con la profundidad. El Maestro
ve la profundidad; capta la cualidad esencial y percibe la necesidad
principal.
Hermano mío, ¿qué hay en lo más profundo de su
personalidad en esta vida? No me refiero a las profundidades del alma, sino a
ese algo particular, oculto, que lucha y ha luchado por expresarse durante
toda esta encarnación. ¿Cuál es su cualidad esencial? Me refiero a la cualidad
sobresaliente que, con la debida experiencia, irradiará de su vida y
constituirá su principal haber activo. ¿Cuál es su predominante necesidad en
esta vida? Si reduce todo esto a los requisitos de la iniciación (para la cual
se está preparando) llegará a tres cosas fundamentales que deben manifestar-se
antes de dar ese gran paso adelante en el Sendero. Observará que no me preocupo
de sus errores o fracasos. Son inevitables y relativamente sin importancia; un
discípulo en su etapa de desarrollo es siempre consciente de ellos y se puede
confiar en que dará los pasos necesarios para corregirlos.
Lo he observado durante años. Logró un constante
progreso en todas direcciones, llegó a la etapa que todos los discípulos deben
alcanzar, donde es esencial un supremo esfuerzo, basado en la clara percepción
y discernimiento internos. A fin de ayudarlo a hacer este supremo esfuerzo en
la vida, le explicaré tres cosas. Debo hacerlo de tal manera que sólo usted
comprenda las implicaciones. No es necesario que sus hermanos de grupo ni
cualquiera que descubra y lea estas líneas, capten su significado. Aquí surgen
das factores interesantes. Al disimular las verdades (desde el ángulo de su
aplicación personal definida) que deberá captar, le presento una
contemporización entre el método oriental de insinuar y el método occidental de
hablar llanamente. Al mismo tiempo trato de impartirle la actitud que deben
adoptar todos los discípulos en entrenamiento para la iniciación. Dicha
actitud, la extrema reticencia personal y el alejamiento de todo intercambio
verbal, que revele en demasía un desarrollo individual del alma. Esta es una de
las primeras lecciones sobre el silencio que se impone en la iniciación.
Constituye también uno de los primeros pasos que se dan para comprender esa
“unidad aislada”, característica del Maestro. En la Jerarquía existe unidad
total basada en la reconocida separación en que el espíritu se aísla de la
materia. Este pensamiento debería proporcionarle tema para una profunda
reflexión.
Por lo tanto, hermano mío, ¿cuál debería ser el
reconocimiento excepcional que en esta encarnación particular le ayudará a
expresarse? ¿Qué es ese algo que trata de manifestarse desde las profundidades
de su ser? ¿Qué cualidad esencial debería usted irradiar? ¿Cuál es su principal
necesidad? Le diré la verdad tal como la veo, recordándole sin embargo, que la
verdad como usted la ve, cambia y condiciona su vida. Por lo tanto, debe
considerar mis sugerencias como valiosas, pero principalmente como tema para una
investigación espiritual definida -conducida con mente abierta y dispuesto a
considerarlas correctas y justas cuando están de acuerdo a sus propias
conclusiones y respuesta intuitiva. Mis conclusiones son:
1.
La
belleza oculta que está tratando
de expresarse en su vida, es el poder de emplear las palabras para atraer a
otros y, en consecuencia, encarrilarlos en el sendero de retorno. Esto
indudablemente le sorprenderá, pero su aparente incapacidad de redactar, por
ejemplo, una carta fluida o un elocuente llamado, o evocar las palabras que
tienen el poder de atraer y siente bullir dentro de sí, indican una profunda
inhibición de la personalidad que usted puede superar, si así lo
desea. Las palabras son la expresión del alma si se emplean correctamente pero
usted no las emplea así, y podría hacerlo silo decide. El arte de escribir
cartas espirituales liberará esta belleza interna, y ampliará el servicio que
presta.
2.
La
cualidad esencial que debería
irradiar es retener comprensivamente a quienes están bajo su responsabilidad.
Dije “retener”, hermano mío. A.A.B. me llamó la atención sobre el hecho
interesante de que, como secretario, es muy raro que usted pierda algún
estudiante de su grupo. Sin embargo, no escribe tanto como los otros
secretarios, y en el plano externo parece hacer menos que ellos. ¿Por qué? Esto
indica la cualidad que irradia, cualidad que tiene el carácter de un poder. El
poder de retener firmemente a otros por la naturaleza de su comprensión; esto
ellos lo sienten y, aunque usted no lo exprese en forma consciente, no deja de
ser básicamente subjetivo. Una cualidad así -vinculadora, fuerte y duradera-
tiene sus limitaciones y también sus bendiciones, pues al retener a las
personas demasiado cerca suyo, las perjudica y esto le sucede generalmente a
las más débiles, impidiéndoles expresarse a sí mismas y acrecentando sus
debilidades y tendencias a la negatividad. Usted podría ampliar este tema.
Posee en forma predominante el aspecto benéfico de esta radiación que debe ser
acrecentado deliberadamente.
3.
Su
primordial necesidad, como usted sabe,
es la libertad, la liberación. No quiere decir liberarse de la encarnación o de
las presiones de la vida, sino la liberación que el sannyasín llega a conocer
cuando deambula libremente en los tres mundos -donde nadie se inmiscuye ni lo
supervisa, excepto su propia alma. Liberación que proporciona, ayuda mental,
respuesta emocional y tiempo físico, como y cuando lo dispone el discípulo. Estos
no se evocan por el hábito ni por la demanda de otros, sino que son la libre
contribución del alma a una necesidad efectiva. Usted no responde siempre a la
necesidad ¿no es verdad hermano mío? Reflexione sobre esto.
En los seis pensamientos simientes que le di hace un año, predominó el
tema de la libertad, de la deseable soledad divina y de la búsqueda de una nota
que trajera liberación. Estos pensamientos simientes deberían continuar siendo
el tema principal de su trabajo de meditación. Sugeriría que para el año
próximo los tome como pensamientos simientes para su definitiva y proyectada
meditación matutina. Usted mismo elabore los planes, pero antes le haré una
sugerencia. Los seis pensamientos debe tomarlos sucesivamente uno por mes,
durante seis meses, y luego repetirlos otros seis más. En lo primeros seis
meses reflexione sobre ellos desde el ángulo de su comprensión subjetiva, como
alma; en los segundos seis meses estúdielos desde el ángulo de la expresión práctica,
en su vida diaria.
Ansío, técnicamente hablando, que en esta vida
llegue a la meta, hermano mío. Anhelo que reciba la iniciación que su propia
alma planeó y lo haga también en esta vida, para que en la próxima posea
conciencia iniciática (del grado deseado) y comience con un haber muy
acrecentado para prestar servicio. Le recordaré que la iniciación debe
recibirla solo, de allí mi insistencia durante los últimos años sobre la
necesidad de caminar solo -hablando espiritual y mentalmente. En otros
aspectos no camina solo. La vida espiritual está llena de paradojas. Nos
dedicamos a desarrollar un sentido de unidad y de unicidad con todos los seres
y, sin embargo, a veces debemos aprender lo que es la soledad y el aislamiento.
La desmedida “soledad” es la prueba suprema de la cuarta iniciación.
Recuérdelo. No obstante, hermano mío, nunca estará solo, y esto también debe
tenerlo presente. En último análisis, es cuestión de saber reconocer. Permítame
asegurarle, hermano mío e intimo amigo en el aspecto interno, que lo reconozco,
lo conozco y lo amo.
Noviembre de
1944
Hermano mío:
¿En qué sentido lo llamo así? Este apelativo no es
una palabra hueca; tiene una profunda significación, especialmente en su caso y
en lo que a su relación individual conmigo se refiere. Por la última
instrucción debería haberse dado cuenta cuán profundamente lo conozco a usted y
a su naturaleza y comprendo sus problemas, sus limitaciones y sus haberes.
Todo Maestro debe comprender y conocer infaliblemente el corazón y la mente
del discípulo; debe saber qué cosa motiva su acción. La unidad de propósito se
reconoce cuando existe también un lazo kármico y espiritual, además de una
íntima relación anterior, cuando el Maestro era sólo un discípulo y el
discípulo un aspirante; entonces las palabras “hermano mío” adquieren un
significado más profundo. Quizás definan el constante progreso del hermano
menor a la par del hermano mayor, resultando, en consecuencia, una íntima relación,
un contacto fácil y una profunda comprensión. Por lo tanto, en ese sentido la
forma en que me dirijo a algunos de ustedes no sólo significa una verdad
oculta, sino una realidad existente en los tres mundos. Cuatro de este grupo
tienen tal relación conmigo que para nosotros es cosa sabida. A otros de este
grupo, como usted sabe, los instruyo momentáneamente hasta que se hayan
capacitado para llenar las vacantes en otros ashramas; hay algunos que por
primera vez hacen contacto conmigo en mi ashrama y no han tenido previamente
contacto alguno con otro ashrama. Le llamo la atención sobre estas cosas,
porque quisiera que se valga de la posibilidad que usted aún está esperando -la
posibilidad de establecer fácilmente contacto conmigo. Siempre le fue posible
hacerlo, pero nunca se dio cuenta de ello. Quiero que ahora lo sepa y que
exprese externamente lo que siempre ha existido internamente.
¿Cómo podrá hacerlo hermano mío? Un método preciso
para intensificar este reconocimiento interno sería el de valerse más
plenamente del período de acercamiento en la Luna llena. Durante años todos han
utilizado esta oportunidad mensual, pero relativamente con poco resultado; esto
me ha sorprendido porque, de parte del Ashrama, ha habido siempre una gran
disposición para tal acercamiento y un ansia de estimular “el proceso de
absorción , como se lo denomina, proceso que sirve para integrar al discípulo en
forma regular y cíclica en la conciencia del Ashrama, con los subsiguientes y
consiguientes resultados para el mismo.
Por lo tanto, le pediría que cada mes y por el
resto de su vida, siga durante tres días un procedimiento definido... Se lo
pido porque creo que posee el poder de persistir, característico de todos
aquellos cuyas personalidades pertenecen a su mismo rayo. El procedimiento
significa que deberá ponerse en armonía con mi Ashrama y registrarlo en la
conciencia de su cerebro físico. Probablemente no obtendrá un éxito inmediato
en esta empresa pero, a su debido tiempo y con un esfuerzo persistente, lo
conseguirá. Piense en mí tal como sabe que soy; no permita que su naturaleza
devocional de sexto rayo tome parte alguna en este proceso o contacto.
Recuerde que en mi Ashrama hay discípulos de primer rayo y que en mi naturaleza
hay aspectos que originan del primer rayo, pero, cuando lo recuerde, tenga
también presente que el aspecto al cual me refiero es triádico.
Los Maestros no tienen personalidades tal como
usted entiende la personalidad. Sus factores condicionantes son los tres
aspectos de la Tríada espiritual que, siendo creadores, construyen el instrumento
o mecanismo fenoménico, mediante el cual un Maestro hace contacto con los tres
mundos. Esto significa, por lo tanto, que los discípulos deben estudiar con
mayor atención la enseñanza sobre el antakarana, porque a través del
antakarana ellos hacen contacto con el Ashrama y con el Maestro. Recuerde mi
aseveración de que ese contacto es relativamente fácil para usted y las
implicancias de este enunciado son claras. Reflexione sobre el propósito
de dicho contacto. Comprenda también que con este trabajo se intenta
facilitarle la gran posibilidad que tiene ante sí, y la apremiante demanda de
estos tiempos por “servidores consumados” y discípulos inteligentes, y este
apremio justifica la intensificación del entrenamiento dado a discípulos como
usted. El contacto con el Ashrama servirá para acentuar en su mente el concepto
de sí mismo como discípulo servidor. Es fuerte y capaz de soportar lo que el
proceso requiere; puede confiar en su propia fortaleza cuando está
complementada por una creciente clara visión. Ve a las personas y a la vida con
más realidad que cuando se afilió a mi grupo y, a este respecto, los últimos
dos años trajeron muchos cambios. Dependa de sí mismo y de su alma con mayor
confianza; siga adelante con la seguridad de que Ir culminación de este
esfuerzo llegará en esta vida.
Le advierto que esta instrucción y las dadas por
mí el año pasado, constituyen una enseñanza completa, suficiente para el resto
de su vida. Lea regularmente ambas instrucciones una vez cada mes, renovando
así su interés y entusiasmo. Es interesante observar que la iniciación se
recibe a menudo (y podría decir generalmente), después de haber cumplido medio
siglo, y es así porque si el discípulo tiene poder de resistir y el entusiasmo
requerido -con ello quiero decir propósito dinámico-, podrá confiarse en que
manejará sabiamente los poderes conferidos, manifestará el equilibrio necesario
y seguirá su camino externo con humildad y prudencia.
En estas dos últimas instrucciones le dije muchas
cosas; culminan las enseñanzas que le impartí desde 1933. Reflexione sobre
ellas, actúe de acuerdo a ellas y luego fortalezca el Ashrama, y preséntese
ante los Maestros como un sabio servidor y entrenado compañero en el Camino.
Agosto de
1946
Mi discípulo:
Habrá observado que cambié la forma de dirigirme a
usted. Es muy significativo, y en esta instrucción mis palabras son simplemente
éstas: Analice profundamente los años que tiene por delante, a fin de
cerciorarse de las implicancias y las oportunidades que ofrecen estas
palabras, dadas en este momento particular; analice los consiguientes y
eficaces contactos que obtendrá (hacia arriba, interna y externamente, si puedo
utilizar estos términos tan inadecuados) como resultado.
Esotéricamente hablando usted se halla solo; lleva
una vida solitaria, porque en su medio ambiente nadie posee su misma cualidad
o el mismo grado de percepción espiritual. Podrá negarlo, porque lleva una vida
muy atareada. La vida tiene puntos constantes de revelación; algunos los
reconocemos y otros pasan desapercibidos. A todo discípulo le es revelado un
determinado tipo de soledad espiritual, constituyendo una prueba de desapego
oculto que todo discípulo debe dominar.
Esta soledad debe enfrentarla y comprenderla, y
tiene como resultado dos cosas: primero, saber cuál es la exacta etapa alcanzada
en la escala de la evolución o en el sendero y, segundo, la percepción
intuitiva de la etapa evolutiva lograda por aquellos con quienes entramos en
contacto en el camino de la vida. Durante un largo tiempo todo discípulo se
niega a enfrentarla y comprenderla. Una falsa humildad, que en realidad se
acerca a la mentira, le impide reconocer con claridad ese estado
-reconocimiento que implica necesariamente una mayor inteligencia, que no
despierta el orgullo. Muy pocos se atreven a ver a sus semejantes tal como son
en realidad, por temor a las críticas -pues es muy difícil desarrollar
verdaderamente la comprensión amorosa que permite realmente ver en las
personas sus defectos y sus virtudes, sus pequeñeces y sus grandezas, y amarlas
como antes y aún más.
Debe desarrollar conscientemente la soledad
esotérica y no dejarla librada a las circunstancias. Esa soledad depende de las
realizaciones del alma y no del espíritu de separatividad; soledad que se
vanagloria de ser muchas veces interrumpida y tener numerosos amigos, pero muy
pocos -si alguno- son admitidos en el lugar de la sagrada paz; soledad que no
rechaza a nadie, pero no divulga los secretos del ashrama a quienes tratan de
entrar en él; esa soledad, por último, que abre ampliamente la puerta del ashrama.
Éste es el factor que más necesita cultivar en
este momento. Debería apartarse definitiva y conscientemente de sí mismo, lo
cual hará que en la vida externa exprese un amor más cálido aún.
Una vez disuelto este grupo externo podrá hacerlo
con más facilidad y profundizar inmensamente su vida interna. En consecuencia
aproveche la oportunidad. Respecto al grupo externo le pido que se mantenga,
por correspondencia, en estrecho contacto con J.S.P., miembro del grupo que
mucho necesita de su fortaleza y del conocimiento que usted posee. Ha sufrido
más que cualesquiera de ustedes y precisa urgentemente que la animen para
lograr un sentido de seguridad y de paz. Se la recomiendo, y ella le hará bien
a usted y viceversa.
Respecto al trabajo de meditación, hermano mío,
aténgase al procedimiento de la Luna llena ya delineado, y practíquelo durante
el resto de su vida. Además agregue a este trabajo mensual una práctica diaria,
basada en el tema sobre el tipo de soledad elegido. Observe la palabra
“elegido”. Es más inteligente cultivar la cualidad espiritual de la soledad que
imponérsela, como tan a menudo sucede a la mayoría. Sólo sugeriré los temas
para su meditación, dejando que usted elabore la forma o el proceso que le agrade,
o si prefiere, practíquela sin fórmula alguna.
Temas para la Meditación: Uno para cada mes. Deberá recapitularlos año
tras año.
1.
La naturaleza de
la soledad.
2. La diferencia que existe entre soledad,
sentirse solo, separatividad y aislamiento. Lo remito a Patanjali * que
menciona la "unidad aislada".
3. La soledad y la vida diaria.
4. La soledad y el alma.
5. La soledad, como cualidad de la vida interna
del ashrama.
6. La soledad de la percepción espiritual.
7. La soledad necesaria para servir al Plan.
8. La soledad, como trasfondo de una vida
radiante.
9. La soledad y el contacto con el Maestro.
10.
Las
recompensas de la soledad.
11. Las voces que se oyen en el silencio de la
soledad.
12. El silencio de las esferas.
En esta soledad no hay morbosidad alguna, ni
riguroso retiro ni tampoco separatividad. Sólo existe el "lugar donde
permanece el discípulo, desapegado y sin temor, y a ese lugar de total quietud
llega el Maestro y desaparece la soledad".
Notas:
* La Luz del Alma, Libro III:50
LOS MISTERIOS
¡Grande es
el misterio de la deidad!
Las palabras
pronunciadas para todos los hijos de los hombres, los hijos de Dios, fueron:
Lleven la signatura de Dios. Abandonen este lugar elevado y, en el oscuro reino
externo, trabajen y sirvan; hagan surgir lo Real; develen las profundidades
ocultas de la luz. Revelen la divinidad.
¡Grande es
el misterio del pensamiento!
Las palabras
pronunciadas para todos los hijos de los hombres, los Hijos de Dios, fueron:
Reflexionen sobre el pasado, el futuro y lo que existe hoy. Aprendan que por
medio del pensamiento se revela el Camino hacia lo más recóndito. Dios
pensó, y los mundos surgieron y siguieron sus cursos. El radiante y distante
pasado del hombre, antes que viviera en la Tierra, el pasado que existió antes
del tiempo y el espacio fue un pensamiento que el hombre hizo evolucionar.
Surgió a la luz del día y siguió su curso. Y lo sigue hasta hoy.
¡Grande es
el misterio del dolor!
Las palabras
pronunciadas para todos los hijos de los hombres, los Hijos de Dios, fueron:
Aprendan por medio de la lucha en la vida terrena a elegir el camino mejor,
después el más bueno. No evadan el dolor. No busquen el camino más fácil, pues
no lo encontrarán. Recorran el Camino que mediante el sufrimiento, el
dolor y la terrible angustia, conduce a ese lugar elevado de donde ustedes
vinieron -lugar donde Dios camina con los hijos de los hombres, que son los
Hijos de Dios. Ante la augusta presencia todo dolor desaparecerá, el
sufrimiento se desvanecerá y la muerte no triunfará. La belleza, la bondad y la
fortaleza de Dios irradian la faz de los hombres.
¡Grande es
el misterio de quienes abren el camino de regreso al Hogar del Padre!
Las palabras
pronunciadas para todos los hijos de los hombres, los Hijos de Dios, fueron:
Los que llegaron hasta el Portal del Último Camino deberán probarse a sí mismos
y, al hacerlo, enseñar y elevar a quienes quieren seguir sus pasos.
Así, a
través de las edades, los hijos de los hombres, que son los Hijos de Dios,
personificaron en sí la Luz que brilla, la Fuerza que eleva y sirve, el Amor
que perdura eternamente. Recorrieron el Camino de la pureza, el Camino
a lo más recóndito. Nosotros los seguimos, Sirvieron en su época. Tratamos de
hacer lo mismo.
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2004

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