Mirando al Misterio. Samael Aun Weor.
Recopilación exclusivamente sin fines de lucro para
las Adicciones.
Samael Aun Weor.
Mirando al Misterio.
MIRANDO AL MISTERIO
SAMAEL AUN WEOR
PRIMERA EDICIÓN
– COLOMBIA, 1972
Por el Maestro GARHGA CUICHINES
Mirando al Misterio, es una
obra sencilla e interesante que ha escrito el Maestro Samael Aun Weor para llegar a las masas que
deseosas buscan el camino de la Redención para sus múltiples problemas, aquí
encontrará el lector sencillo, un material exquisito que lo llevará
paulatinamente al despertar de su conciencia,
o sea el tesoro maravilloso que todo
ser humano tiene almacenado como conocimiento vivido
dentro de su propio ser, que no puede conocer porque el conocimiento que recibe de los sistemas actuales sólo le sirve para comunicarse con los de su propio Idioma y ganarse la vida para supervivir.
Si las gentes sienten gran
peligro para aconsejarse de personas desconocidas, si las madres sienten temor
de entregar a sus hijas a personas que desconocen, como no será el hecho de
recibir consejos de desencarnados que no están viendo, sobre todo por desconocimiento
absoluto del más allá.
El Mediunismo constituye un
gran peligro para las personas que lo practican, más de 40 años de observación
nos permiten llegar a la conclusión de que es peligroso para la mayoría de las
personas que lo practican, hay muchos sistemas de recurrir a los difuntos para
llamarlos y buscar muchas veces su dirección y servicio.
Disponemos de cinco sentidos
para ponernos en contacto con todo lo que sucede dentro y fuera de nosotros,
nuestros sentidos son de la misma calidad moral de la persona que los lleva, si
somos mentirosos, si mentimos permanentemente como costumbre, los sentidos
también serán mentirosos y nos informan mal.
Que despropósito, las gentes
quieren que se les diga la verdad y ellos mintiendo, buscan a Dios que es pura
verdad y ellos mintiendo, son dos polos opuestos que no pueden juntarse jamás.
Para mejorar nuestros sentidos debemos acabar con los defectos porque ellos
desmejoran la calidad moral y
espiritual de nuestra personalidad.
Muchas personas
desprevenidamente se afilian a escuelas espiritistas con nombres pomposos,
cuando hacen ciertas prácticas, caen en trances mediumnímicos, siendo esos
trances deprimentes para la persona humana, porque se revuelcan, botan espuma
por la boca y cosas similares, luego al despertar no traen el recuerdo de lo acontecido, y sus superiores festejan
lo acontecido, no sabiendo que son en esos instantes perfectos posesos de
entidades peligrosas, otros dizque hablan lenguas porque son poseídos por viejas
entidades que pululan en nuestra atmósfera, y sus jefes les aseguran que
recibieron el Espíritu Santo, cuanto despropósito, un fornicario, un ser que
pierde su semilla voluntaria o involuntariamente imaginar que puede recibir el
Espíritu Santo, no saben que el que fornica peca contra el Espíritu Santo que
es fuente de vida. Existe en muchos hogares la costumbre de utilizar tablitas
numéricas que a manera de Juego utilizan para llamar amigos desencarnados y
preguntarles tonterías, luego se convierten en posesos de entidades perversas y
el resultado es la locura, la Idiotez o cosas similares, más tarde van a parar
a manicomios o casas de reposo sin resultado satisfactorio para los familiares
de éstos. Grandes revistas publican esos despropósitos para dañar a las gentes,
sin embargo la Sabiduría Gnóstica que dispone de métodos superiores para hacer
hombres superiores, una raza superior de la
que no se nos permite hablar porque eso
despierta a las masas y no les conviene a los jerarcas de las tinieblas que
viven entre nosotros.
SI usted lector alguna vez
llega hasta el conocimiento Gnóstico, no cometa el error de estar haciendo
limpiezas a personas que acudan a usted para favorecerse, lo correcto es que
dichas personas aprendan a limpiarse a sí mismos como aprendieron a limpiar su
cuerpo físico y bañarse para dejar limpio su cuerpo.
Ya hicimos en los comienzos
estas incursiones y todavía nos horroriza el resultado para nosotros, afectado
con pesadez en la cabeza, náuseas, conmociones raras en el organismo y muchos
malestares ilocalizables que nos atormentaban, después vimos lo que acontece a
los sacerdotes que apenas reciben de los fieles los pecados cometidos para
ellos perdonarlos, de manera que los fieles pecando y los sacerdotes
perdonándolos y jamás han podido alcanzarlos en dicha tarea.
Generalmente la mujer buena
le atribuye a la brujería, el hecho de perder al esposo cuando otra mujer se
los quita. El hombre es como el marranito (cerdito): cuando alguien le rasca la
barriga allí se queda y no se va ni a puntapiés.
Tal parece
que al obtener al esposo por medio de un sistema religioso se sintieron dueñas
de aquel varón, generalmente lo mortifican a tal extremo que al surgir otra
mujer que se los quita ésta quiere retenerlo y le da el trato que todo esposo
desearía: afecto, cariño, amor, mimos, etc. Observa caro lector en tu hogar que
la niña se apega al padre porque lo ve fuerte y vigoroso, debido a que la mujer quiere protección, amparo, porque
ella por naturaleza produce amor y el niño se apega más a la madre porque ésta
le brinda lo que él todavía no produce, el amor que produce la mujer por
condición innata. Más tarde cuando los sistemas existentes y la cultura actual
corrompen los sentidos de la mujer, entonces manifiesta que si “encuentro un
varón que me quiera y me ame, me casaré con él" cuando es ella la que sabe
amar y el varón tiene voluntad y tiene fuerza para defenderla. A ti si eres
varón y tienes mujer buena, no la celes porque el hombre que cela a su esposa,
no sabe con qué cuenta, llega a viejo sin saber si tuvo a una joya por esposa
por haberla celado durante toda su vida. A la mujer hay que cuidarla como vaso
frágil y dar la vida por ella llegado el caso, si ha sido una compañera para
nosotros, no una esposa-madrastra... para mortificarnos.
Lo único que
nos saca del dolor y la amargura es
la castidad científica, para la cual hay que
estudiar y poner en práctica la enseñanza que da el Maestro Samael Aun Weor en
el libro titulado “EL MATRIMONIO PERFECTO” del cual se podrá formar una raza de
superhombres.
JULIO MEDINA V.
Summum Supremum Sanctuarium
Sierra Nevada de Santa Marta
Capítulo 1 – LA MUERTE
1. - Hace muchos años cuando murió mi padre
estábamos velándolo otras personas y yo. Dichas personas estaban acompañándome
cuando me quedé dormida por un momento y de pronto vi que mi padre entró en el
cuarto donde estábamos velándolo, llevaba sus manos metidas en las bolsas de su pantalón y me preguntó que quién se
nos había muerto, que quién era aquél que estaba tendido, y yo pensé que era mi
padre que acababa de morir y estaba hablándome. ¿PODRÍA DECIRME A QUÉ SE DEBIÓ
ESTE FENÓMENO?
R.- Es indispensable
comprender que las gentes jamás en la vida se preocupan por despertar
Conciencia; realmente todas las personas del conglomerado social tienen la
Conciencia profundamente dormida. Es obvio que después de la muerte; el animal
intelectual equivocadamente llamado hombre, continúa con su vida ensoñativa; si
a algún desencarnado se le dijese que está muerto obviamente no lo creería.
Es ostensible que los
desencarnados piensan siempre que están
vivos, pues nada extraño
encuentran al morir. Ellos ven siempre el mismo sol, las mismas nubes,
las mismas aves ensayando el vuelo desde los tupidos sauces del jardín.
Los llamados muertos, después
del gran paso, deambulan por las calles de la ciudad o por los distintos
sectores del suburbio donde fallecieron. Normalmente continúan con su trabajo
cotidiano, y se sientan
a la mesa en su casa y hasta se dan el lujo de acostarse en su lecho,
jamás pensarían que han
pasado al Más Allá. Ellos se sienten
viviendo aquí y ahora.
En estas condiciones al ver
su cuerpo en el ataúd, suponen que se trata de otra persona, ni remotamente
sospechan que se trata de su mismo vehículo fallecido; esa es la cruda realidad
de los hechos; por eso no se extrañe en modo alguno de haber tenido esa
experiencia íntima.
2. - ¿A qué se debe el temor que sentía mi
hermana más pequeña de entrar en la habitación donde fue velado mi abuelo?
R.- Dicho temor tiene mucho de ancestro. Por lo común se
transmite de padres a hijos; no hay nadie en la vida
que no lo haya sentido; lo mismo sucede cuando penetramos a una caverna
tenebrosa o cuando nos encontramos en presencia de un fantasma real. La causa
causarum de todo esto estriba en la psiquis subjetiva, mejor dijéramos en la
Conciencia dormida.
Cuando uno despierta
Conciencia es ostensible que tales temores
desaparecen radicalmente.
3. - ¿Por
qué los niños pueden ver a
un desencarnado y los adultos
no? Mi hijo el más pequeño vio a mi padre recién
desencarnado y platicaba con él.
R.- En
nombre de la verdad debemos ser claros y enfatizar ciertas ideas. No está de
más decir que todos los niños son clarividentes. Se nos ha dicho que antes de
cerrarse la fontanela frontal de los recién nacidos, eso que llaman “mollera”,
tienen las humanas criaturas el poder de ver lo suprasensible, aquello que no
pertenece al mundo físico, eso que es invisible para los adultos.
Si los seres
humanos reconquistaran la inocencia en la mente y en el corazón es
incuestionable que recobrarían la divina Clarividencia, el poder de ver lo
oculto, lo misterioso, lo desconocido.
4. - ¿Cuándo morimos,
no tenemos el peligro de perdernos? ¿O alguien nos espera?
R.- ¿Qué es eso de perdernos
distinguida dama? ¿Qué es eso de perdernos caballeros? ¿Hasta cuándo vais a
dejar de tener miedo? ¿Se pierde uno acaso en su casa? Ya he hablado claro y
demasiado, ya he dicho que durante los primeros días continuamos viviendo en la
misma casa donde fallecimos y de eso
hay muchos testimonios.
Al morir nos
encontramos a aquellos difuntos queridos que se nos han adelantado, es decir, a
nuestros parientes y amigos.
5. - ¿Podemos reconocer
a esos parientes y amigos
que nos encontramos al desencarnar?
R.- Tú puedes reconocer a tu
madre fallecida, a tu padre, a tus amigos y parientes; ¿supones que puede uno
desconocer a sus seres queridos?
Tu pregunta es bastante extraña, es obvio que ningún
hijo podría desconocer a la autora de sus días, es ostensible que todos tenemos la capacidad para
reconocer lo que hemos conocido.
6.
-
¿Cuándo morimos, no sufrimos
de soledad?
R.- Cada cual es cada cual; el egoísta,
aquél que se auto-encierra, el misántropo, aquél que no ama a nadie, es obvio que ya aquí mismo tendrá
que pasar por la amargura de la soledad; Después de la muerte resulta patético,
claro y definido su doloroso estado solitario en la región de los muertos.
7. - De acuerdo
con eso que llaman Destino
¿es cierto que tenemos los días y las horas
contadas?
R.- Distinguido caballero,
con el mayor placer responderé a su pregunta. Cuando usted sale de viaje
es incuestionable que lleva determinada cantidad de dinero para los diversos
sistemas de transporte. Obviamente usted debe saber gastar su dinero, porque si
lo malgasta su viaje habrá de ser interrumpido.
Quiero que comprenda que al
venir al mundo los Ángeles del Destino depositan en nuestros tres cerebros
determinado capital de valores vitales. Es claro que si los malgastamos, si
acabamos con dicha fortuna, el viaje por el camino de la existencia será interrumpido
prontamente; mas si los ahorramos, nuestro viaje podrá hacerse largo y así
llegaremos hasta la ancianidad.
8. - Me sorprende
usted con eso de los tres cerebros,
yo siempre he oído que tenemos un cerebro,
¿podría decirme cuales son esos otros
dos?
R.- Conque le sorprende a
usted lo de los tres cerebros... Compréndame: entre la caja craneana tenemos el
cerebro intelectual; En la parte superior de la espina dorsal tenemos el
cerebro motor, el centro capital de los movimientos; En el plexo solar y demás
centros simpáticos está el cerebro de emociones. ¿Me ha entendido ahora?
9. - ¿Por qué sentimos miedo al pensar
en la muerte y por qué nos apegamos a la vida?
R.- El deseo de vivir es muy grande;
todos los seres
humanos quieren vivir, están apegados
a la vida sensual. Es obvio que la adhesión, el apego, el deseo de
existencia material nos tiene fascinados; en estas condiciones de ninguna
manera queremos morir, tenemos miedo a la muerte, no queremos dejar de existir.
Si las gentes basándose en
comprensión perdieran el deseo de vida material, entonces el temor a la muerte
desaparecería. Uno llega a perder tal temor cuando comprende lo ilusorio de la
existencia, cuando ve que nada en este mundo es permanente. Pasan las ideas,
las cosas y las personas.
10. - ¿Cuándo una persona desencarna, Qué hace el
Alma? ¿Adónde se encuentra para volver a encarnar?
R.- Hay que hablar claro y
comprender; las gentes tienen la mente demasiado dogmatizada; existe deterioro intelectual; ya las personas no son capaces
de abrirse a lo nuevo,
de ver lo natural, siempre piensan en lo artificioso y lo
consideran como patrón de todas las medidas.
En otros tiempos los sentidos
humanos no se habían degenerado todavía. En las arcaicas épocas de nuestro
mundo, las gentes podían ver a los desencarnados, oírlos, palparlos, etc.
En la
Lemuria, por ejemplo, cuando alguien iba a desencarnar, cavaba su propia fosa y
se acostaba en ella con la cabeza hacia el Oriente; feliz se despedía de sus
parientes y estos sonreían alegres. Quien pasaba al Más Allá no quedaba
invisible para sus parientes; bien podía seguir conviviendo con los suyos
deliciosamente; el aire parecía transparente; en la atmósfera se veía
claramente a los espíritus, a las almas, a las criaturas inocentes de la
Naturaleza.
Pero sabemos
que en la atmósfera, bajo esas zonas que pertenecen a lo tridimensional, a lo
físico, existen regiones metafísicas, a modo de mundos o espacios, donde las
almas de los muertos viven antes de volver a tomar nuevo cuerpo.
11. - ¿Por qué
siempre que sueño con mis
parientes difuntos, platico con ellos y me afirman que no han muerto y que están en perfecto estado de salud?
R.- Distinguido caballero, me
place su pregunta y con el mayor gusto le contesto. Ante todo quiero que usted entienda lo que es el proceso del
sueño. Es incuestionable que el sueño es una muerte chiquita, como dice el
dicho vulgar. Durante las horas en que nuestro cuerpo yace dormido en el lecho,
el Alma deambula fuera de él, va a distintos lugares, se pone en contacto con
los que han fallecido y hasta se da el lujo de platicar con ellos.
Es claro que los muertos jamás
creen que están muertos porque
en su vida jamás se preocuparon por despertar Conciencia; ellos siempre
piensan de sí mismos que están vivos; ahora se explicará usted el motivo por el
cual las almas de sus muertos queridos le hacen tales aseveraciones.
12. - ¿Por qué los espiritualistas tienen especial predilección por llamar o invocar a los difuntos?
R.- Bien, así lo aprendieron
ellos de sus maestros, Allan Kardec, León Denis, y muchos otros; lo grave es
que tales autores no investigaron a fondo el hueso medular de esta cuestión.
Ante todo
quiero, mi estimable caballero, que usted
sepa que todos los seres humanos
tienen dentro un “yo”, un Ego, el mí mismo, el sí mismo.
Por favor no
piense que el tal “yo” es lo mejor; estudie usted «el Libro de los Muertos» de
los antiguos egipcios y comprenderá lo que le estoy diciendo.
¿Usted ha leído el
Fausto de Goethe? ¡Ah! Si usted conociera lo que es ese Mefistófeles
me daría la razón; es incuestionable el carácter tenebroso de
Mefistófeles, el Ego, el “yo”, el mí mismo.
Quien se mete en el cuerpo
del médium espiritualista es el “yo” del difunto, Ahrimán, Mefistófeles. Es indubitable que tal “yo” personifica a
todos nuestros defectos psicológicos, todos nuestros errores.
El Ser del
difunto jamás viene a ninguna sesión de espíritus; distinga usted entre el Ser
y el “yo”; Quien acude a tales sesiones es Satán, el mí mismo. Quiero que usted
comprenda lo que es la Ley de Acción
y Consecuencia; las personas que prestan su cuerpo, su materia a los “yoes” de
los muertos, a Mefistófeles, a Satán, en su futuro nacimiento tendrán que
padecer mucho por la epilepsia.
13. - ¿Podría usted decirme que es el Ser?
R.- El Ser
es el Ser y la razón de ser del Ser es el mismo Ser; el Ser es Lo Divinal, la
Chispa inmortal de todo ser humano, sin principio ni fin, terriblemente divino.
Todavía los
seres humanos no poseen esa Chispa dentro de sus cuerpos, mas si nos
santificamos y eliminamos el “yo pecador”, el Mefistófeles, es claro que un día
la Chispa podrá entrar en nuestros cuerpos.
Ahora lo invito a usted a comprender lo que es el Ser.
14. - Después de la muerte
¿Recuerda uno toda la vida que acaba de pasar?
R.- Sepa
usted señorita, que después de haber abandonado el cuerpo físico todo difunto
revive en forma retrospectiva la vida que acaba de pasar.
El desencarnado comenzará
reviviendo aquellos instantes que precedieron a su muerte; por tal motivo
durante los primeros días, como ya dijimos, vivirá entre los suyos, en su casa,
en su aldea, en su pueblo, en su oficina, en su trabajo; después, continuando,
vivirá en todos aquellos lugares muy anteriores; en cada faceta de su
existencia pasada repetirá los mismos dramas, las mismas palabras, las mismas
escenas, etc. La última parte retrospectiva corresponde a los procesos de la
infancia; terminada la retrospección tenemos que presentarnos ante los
Tribunales de la Justicia Divina; los Ángeles de la Ley nos juzgarán por
nuestros actos, por nuestras obras.
Tres caminos se abren
ante el desencarnado: Primero, unas vacaciones en las regiones
luminosas del espacio infinito
antes de volver a tomar cuerpo. Segundo, volver a una nueva matriz en forma
inmediata o después de algún tiempo.
Tercero: entrar en los mundos infiernos dentro del interior del planeta en que vivimos.
15.
-
¿Es posible que esa retrospección se haga en vida?
R.- Muchas personas que han
estado a punto de morir ahogados, han visto pasar su vida en forma
retrospectiva; esto mismo les ha sucedido a gentes que han estado cerca de la
muerte por tal o cual
motivo.
16. - Cierto día, tramitando asuntos de fosas y
criptas para sepultar a familiares, platicando con el administrador del
cementerio, de pronto me quedé callado y con los ojos desorbitados durante un
buen rato; él siguió hablando y al ver que no le hacía caso, me preguntó si me
pasaba algo; al hablarme fuerte, desperté de mi ensimismamiento y le relaté lo
que me había acontecido. Resulta que cuando dejé de hablar empecé a sentir la
presencia de alguien y al voltear vi junto a mí a mi suegra recién desencarnada
por quien estaba yo arreglando los asuntos del cementerio; después ella se
sonrió amablemente y me invitó a pasar haciendo un ademán. Como no podía
moverme se limitó a despedirse y desaparecer de mi vista. Al terminar mi relato
el hombre tenía los pelos de punta y la carne de gallina y nerviosamente me
decía que en los años que llevaba en el panteón nunca había tenido una
sensación como esa. ¿Podría usted decirme a qué se debió este fenómeno?
R.- Con el mayor placer contestaré a su pregunta,
distinguido caballero. En modo alguno debe usted extrañarse por una visión
suprasensible; en los tiempos de la Lemuria, ya dije, los muertos eran visibles en la atmósfera
para todo el mundo; qué lástima que ahora las gentes se sorprendan con este
tipo de visiones.
Nada tiene
de raro que un fallecido pueda hacerse visible de cuando en cuando en la
atmósfera y eso le consta a usted
mismo; es obvio que lo pudo
verificar con percepción directa; el administrador del
panteón no llegó tan lejos pero sí pudo tener cierta sensibilidad psíquica, lo
suficiente para que sus pelos se hubieran puesto de punta y su piel como cuero
de gallina.
17. - Siempre que sueño con mi abuela materna y la
veo triste, me señala algo que al despertar no recuerdo, pero me he dado cuenta
a través de los años que a los ocho días después de haberla soñado, alguno de
mi familia se pone en estado de gravedad. ¿Podría usted decirme a qué se debe esto?
R.-
Distinguida señorita, ya he dicho mucho en mis conferencias que, durante las
horas del sueño normal común y corriente, las almas de los vivos se escapan del
cuerpo que duerme en el lecho y entonces se ponen en contacto con las almas de
los muertos.
Que se vea usted con su
abuelita, eso es normal en la Dimensión Desconocida. La visita ella en
instantes de angustia o cuando va a enfermar alguna persona de su familia, ¡ya
ve usted como los muertos están tan cerca de nosotros!
Capítulo 2 – LOS DUENDES
1. - En un lugar de la Cordillera Central Colombiana, se encontraba una hacienda de ganado sola a la que se dirigieron dos trabajadores acompañados de cuatro
grandes perros; al aproximarse las horas de la noche, uno de ellos se dirigió a traer agua,
pero al salir de la casa dio algunos gritos; el compañero al oírlo le dijo que
no lo hiciera porque era peligroso, ya que en esa misma cordillera habitaba
“Patasola” y podía responderle y venirse hacia ellos; el hombre no le hizo caso y se dirigió
hacia la corriente de agua siempre
gritando; cuando hubo recogido el agua, ya de
regreso a la casa, volvió a detenerse
y comenzó a gritar, entonces le contestaron en las partes altas de las cordilleras. El compañero
hubo de decirle nuevamente que no continuara gritando porque ya había visto el resultado, ya que le
había contestado “Patasola” en las partes altas de las cordilleras; el hombre
no le hizo caso y continuó gritando y “Patasola” le siguió contestando
acercándose cada vez más hacia donde ellos se encontraban. Al ver que se
acercaba la “Patasola”, los dos hombres
tuvieron que refugiarse dentro de la casa y cerrar bien las puertas;
al poco rato la “Patasola” llegó a la casa y entonces los cuatro
mastines que les acompañaban se tuvieron que enfrentar a una verdadera batalla
con la “Patasola”. Los hombres encerrados lo único que hacían era sufrir y no
hay duda de que su defensa fueron los perros, que después de largas horas
de lucha, pusieron
en fuga a la “Patasola” quien al retirarse seguía dando gritos
semejantes a un alarido.
Los hombres al comprender que se había
retirado, salieron de la casa y se alejaron en forma rápida sin volver
por allí. ¿PODRÍA USTED DARME UNA EXPLICACIÓN SOBRE ESTE RELATO, MAESTRO?
R.- Las
gentes comunes y corrientes viven en este mundo de tres dimensiones ignorando
la existencia de una Cuarta Coordenada, de una Cuarta Dimensión.
Es necesario saber que más
allá de nuestro mundo tridimensional, está la Dimensión Desconocida, la Región
Etérica.
Si cuidadosamente observamos
el color de las lejanas montañas, podríamos ver un intenso azul, bastante
hermoso.
Es obvio que dicho color es el éter de la Cuarta Dimensión; se nos ha dicho que en un futuro remoto todo el éter será visible en forma
plena en el mismo aire que respiramos.
Los
científicos modernos niegan enfáticamente el éter y dicen que sólo existe en
los campos magnéticos.
Las gentes de la Edad Media negaban
la redondez de la Tierra,
suponiendo que ésta era plana.
Cuando
Galileo afirmó que la Tierra era redonda y que no estaba quieta, estuvo a punto
de ser condenado a muerte. Cuando se le exigió jurar que no era redonda y que
no se movía, poniendo las manos sobre la Santa Biblia, dijo: “lo juro; pero se
mueve, se mueve”.
Así también,
aunque neguemos la existencia del éter, aunque juremos que no existe, tendremos
que decir parodiando a Galileo: “pero existe, existe”.
En esa Región Etérica, en esa
Cuarta dimensión viven las criaturas Elementales de la Naturaleza, y esto es
algo que debemos comprender profundamente. A tales criaturas se les dará el
nombre de Elementales, precisamente porque viven en los elementos.
Sepa usted
mi querido amigo, que el fuego está poblado de criaturas Elementales; entienda
que el aire está también densamente poblado por esa clase de criaturas y que el
agua y la tierra, están pobladas por esos mismos Elementales.
A las criaturas del fuego,
desde los tiempos más antiguos, se les conocía con el nombre de Salamandras; a
los Elementales del aire se les designa con el nombre de Silfos; a los seres
del agua se les llama Ondinas, Nereidas, Sirenas, etc., etc.; a las criaturas
que viven entre las rocas de la tierra
se les bautizó con el nombre de Pigmeos, Gnomos, etc. Es ostensible que la
forma de estas criaturas varía muchísimo.
Las criaturas del fuego son delgadas y secas, muy semejantes al chapulín o grillo, aunque
de tamaño mucho más grande.
Las criaturas del aire parecen
niños pequeños muy hermosos con rostros sonrosados como la aurora.
Los Elementales del agua
tienen diversas formas; algunas parecen como damas inefables, felices entre las
olas del inmenso mar, otras tienen formas de sirenas-peces, con cabeza de
mujer, y por último hay Ondinas que juegan
con las nubes o moran en
los lagos y ríos que se precipitan entre sus lechos de
rocas.
Los Gnomos de la tierra, los
Pigmeos, parecen ancianos con su luenga barba blanca y continente ceremonioso.
Ellos viven normalmente en las minas de la tierra o cuidan los tesoros que por
ahí subyacen escondidos.
Todos estos
Elementales de la Naturaleza son útiles en la gran creación; algunos animan el
fuego; otros impulsan el aire formando los vientos; aquellos animan las aguas;
estos otros trabajan en la alquimia de los metales dentro de las entrañas de la
tierra.
Existen muchas otras
criaturas que pueblan los bosques, los desiertos, las montañas. Usted
distinguido caballero, nos ha hablado de la “Patasola”, un Elemental muy
particular de alguna región nevada en su país; es obvio que se trata de alguna
serie de criaturas Elementales con mucha fuerza y poder. El acontecimiento narrado
por usted nos indica claramente que dicho tipo Elemental
tiene potencia suficiente para hacerse sentir en el mundo de las tres
dimensiones, en el mundo físico; en el citado relato es incuestionable que hubo
lucha entre los perros y el ser desconocido; puedo asegurarle en forma enfática
que si no hubiese sido por los canes; los dos citados hombres habrían muerto.
Realmente,
en el seno profundo de la Naturaleza, en los parajes más lejanos, en el
misterio de las selvas, existen Duendes, Hadas, criaturas que las gentes de la
ciudad ni remotamente sospechan.
No hace
mucho tiempo por el mundo entero corrió la noticia sobre una extraña muerte.
Cierto explorador de la Antártida fue encontrado degollado bajo su tienda de
campaña en ese continente del Polo Sur. Lo interesante fueron sus palabras
halladas en su bitácora de viaje. En esta última se pudieron leer frases como las siguientes: “Ya viene, ya lo veo, se acerca
el monstruo, está aquí, ¡Ay, ay, ay!”. ¿Qué clase de monstruo
sería ese? Algún guardián de la
Cuarta Dimensión, eso es obvio.
Desarrollando la
Clarividencia podremos verificar la realidad de la Cuarta Dimensión y de las
criaturas Elementales que en ella viven.
2. - A propósito de Duendes Maestro, quisiera
relatarle un hecho que aconteció hace 20 años en una población llamada Génova
Caldas, Colombia: una niña fue enviada por sus padres en la mañana a una
tienda; al regresar a su casa se encontró en el camino a una mujer que tenía
cierto parecido a su madre, la cual le convidó a que le siguiera; la niña le
siguió, saliendo de la población. Al llegar las horas de la noche y ver sus
padres que la niña no regresaba, pusieron en conocimiento de las autoridades su desaparición; Horas
más tarde se organizó un grupo que fue en busca de la citada niña; Siguieron por
un lugar donde alguien les había informado haberla visto pasar, y al acercarse
a la Cordillera Central, una persona les indicó que por ahí había pasado y que ella le había
preguntado a donde
iba, contestándole la niña que iba con su mamá.
Continuaron la búsqueda a lo largo de la cordillera y después de tres
días encontraron a la niña semidesnuda sentada sobre un viejo tronco de un
árbol, sin poder hablar; al traerla al pueblo después de que recuperó el habla,
explicó que la había conducido una persona muy idéntica a su madre hasta ese
lugar y después la había abandonado. ¿Quisiera explicarme a qué se debió esto,
y si efectivamente fue un Duende como la gente de ese lugar aseguraba?
R.- Con el
mayor placer contestaré a su pregunta. Obviamente la niña fue raptada por un
Duende que tomó la misma forma de su madre; las gentes escépticas de las ciudades
no creen en estas cosas; empero, las personas sencillas de
los bosques dan testimonios vivientes sobre la realidad de los Duendes, los cuales en el fondo no son más que simples Elementales de la Naturaleza, habitantes de la
Cuarta Dimensión, de la Cuarta Coordenada, de la Cuarta Vertical.
Nosotros los
gnósticos tenemos medios y procedimientos científicos para entrar en esa Cuarta
Dimensión a voluntad, conscientemente, positivamente. Así podemos
entrevistarnos con tales criaturas de la Naturaleza y platicar con ellas.
3. - ¿Podría usted explicarme de qué manera es
posible penetrar con cuerpo de carne y hueso dentro de la Cuarta Dimensión? A
mí me gustaría ver esos Duendes, esos Elementales, y si usted tiene el
procedimiento, enséñemelo.
R.- Pero,
amigo mío, usted me está pidiendo algo sensacional; quiero que sepa que a los
gnósticos no nos gusta el egoísmo; tengo la clave y los procedimientos y con el
mayor placer le voy a enseñar uno.
Ante todo conviene
que usted sepa que la Naturaleza no es algo inconsciente, como muchos
suponen; la Naturaleza es
realmente la Madre Natura, dispone de poderes
psíquicos formidables los cuales podemos utilizar para penetrar en la Cuarta
Dimensión voluntariamente, conscientemente, positivamente.
Acuéstese
usted del lado del corazón con la cabeza puesta sobre la palma de la mano
izquierda, concéntrese intensamente en la Madre Naturaleza, suplíquele, pídale, ruéguele con frases salidas
del corazón, con palabras sencillas, que lo transporte, que lo lleve por
entre la Cuarta Dimensión a un bosque cualquiera, a algún paraje cercano y
cuando usted comience a sentir sus piernas y brazos en estado de lasitud,
cuando comience a dormitar, sintiéndose en estado de somnolencia, lleno de fe
intensa, levántese de su cama, diciendo:
“Madre mía,
en nombre del Cristo te pido que me lleves con mi cuerpo a tal lugar: (diga
ahora el lugar a donde usted quiera ir)”.
Le aconsejo, mi buen amigo,
que antes de salir a la calle, dé primero un saltito con la intención de flotar
en el ambiente circundante, para verificar si realmente está en la Cuarta
Dimensión.
Es claro que si usted no
flota, si no logra quedar suspendido en la atmósfera, es porque todavía no ha
penetrado en el mundo de la Cuarta Dimensión; en este último caso, métase entre
su cama nuevamente y repita el experimento.
Algunas personas triunfan
inmediatamente, otras tardan
meses y años enteros en este aprendizaje.
Es urgente
saber que cada ser humano tiene su Madre Naturaleza Particular, aquel principio
inteligente que creó su propio cuerpo físico, que unió zoospermo y óvulo para
la fecundación, que dio forma a cada célula orgánica.
Nuestra Madre Divina
Particular puede ayudarnos a condición de una conducta recta. Trabaje usted con esta técnica y cuando
logre el éxito, podrá convivir en el mundo de la Cuarta Dimensión con todas las
criaturas Elementales de la Naturaleza.
4. - En una selva espesa del Departamento de
Huila, en la República de Colombia, le sucedió a un campesino que, estando
entre vigilia y el sueño, sintió ruidos cerca de su casa en las horas de la
noche y oyó una voz que decía: “prende la candela, prende la candela, prende la
candela”. El hombre no prestó ninguna atención, pero cuando estaba quedándose
dormido, volvió a oír que le repetían las mismas palabras tres veces; en vista
de esto, se levantó y prendió la candela, sentándose al pié de ella. Cuando ya
había avanzado la noche, el hombre se volvió a quedar dormido, volviendo a oír
otra vez la misma voz que le repetía: “prende la candela, prende la candela,
prende la candela”. Despertó y vio que la candela se estaba apagando, volvió a
avivarla con la leña y, mientras lo hacía, le vino a la memoria en ese momento
un sueño que había tenido siete años atrás
estando en otra región, en donde vio que se encontraba solo en una selva y que una fiera
lo atacaba. ¿Podría usted explicarme quién
le daba esas órdenes y qué tenía
que ver su sueño de siete años atrás con lo que le estaba sucediendo en
esos momentos?
R.- Distinguido señor, me es
grato responder a su pregunta. Su relato está interesante. El caballero de tal aventura, soñó siete años antes el evento citado y es claro que su sueño se cumplió
al pie de la letra; no hay
duda de que su sueño fue profético, se convirtió en realidad.
Incuestionablemente gentes
desencarnadas, mejor dijéramos, almas de fallecidos que en otros tiempos vivían
en tales selvas como pastores de animales porcinos, le ayudaron al citado
señor, vieron el peligro que le acechaba. No hay duda de que en tales selvas
hay bestias feroces, tigres, panteras, fieras de toda especie, etc., etc.; los
difuntos aquellos le indicaron la necesidad de
encender el fuego para conjurar el peligro, para defenderse de esos
asaltos nocturnos, posiblemente de tigres, hablando específicamente. ¿Ve usted
cómo tenemos amigos invisibles que velan por nosotros y nos ayudan?
5. - Hace dos años en una reunión en que se
relataban casos raros, una de las personas que trabajaba en una compañía de
artículos eléctricos, nos contaba que en Escocia había muchos Duendes y que a él, en lo
particular, le sorprendió mucho el siguiente
caso: Un amigo
íntimo de él, les narraba que se había hecho amigo
de un Duende y que platicaba largas horas con él, relatándole que al Duende le
gustaba mucho comer ciertas cerezas agridulces que había en muy escasos lugares
del bosque. Como no le creían, pensó hacerles una demostración física, para lo
cual le propuso al Duende llevarlo al lugar a donde se encontraban las cerezas
que tanto le gustaban; pero como no podían
caminar al parejo,
le indicó se metiera en una bolsa de manta
para poder transportarlo. Una vez que el Duende estuvo dentro de la
bolsa, el escocés corrió a la casa de su amigo dando de gritos para demostrarle
que era amigo de un Duende y que lo llevaba consigo en la bolsa de manta, pero
grande fue su sorpresa al abrirla y ver que ésta estaba vacía; salió
desconsolado y avergonzado de la
casa, caminando rumbo al lugar donde se encontraban las cerezas
agridulces que tanto gustaban al Duende. Por el camino se dio cuenta que algo
se movía dentro de la bolsa de manta que todavía traía en la mano. Al llegar al
lugar donde se encontraban las cerezas, saltó de la bolsa un conejito blanco
que fue a devorarse las cerezas, transformándose después en el Duende; al verlo
el escocés le recriminó diciéndole: ¿Por qué me hiciste esa mala jugada? ¿No
ves que quedé por tu culpa en ridículo con mis amigos? Contestándole el Duende que él no se prestaba a esa clase de
demostraciones y que si quería seguir siendo buen amigo de él, le prometiera no
volverlo a utilizar para convencer a sus amigos de la amistad que les unía. ¿Es
posible que los Duendes desaparezcan y aparezcan cambiando de forma?
R.- Con el mayor gusto responderé a su pregunta; se nos ha dicho que tales Duendes
asumen formas masculinas muy
hermosas con rubios cabellos y sonrosado cutis; algunos hasta afirman que se
enamoran de las mujeres jóvenes en los bosques, y que suelen darles deliciosas
serenatas. Viejas tradiciones afirman que sólo con una competencia de orquestas,
haciendo resonar deliciosa música, pueden ser alejados.
Su relato es
muy interesante; ya ve usted cómo alguien puede hacerse amigo de un Duende;
desgraciadamente, tal persona cometió el error de querer hacer demostraciones
con su amigo invisible; es obvio que los Duendes son enemigos de los
exhibicionismos; cuando ofrecen su amistad, lo hacen sinceramente;
desgraciadamente las gentes tienen la tendencia exhibicionista y eso es muy grave.
¿Que hubiera tomado aquella
criatura la forma de un conejito? Eso no es nada raro. ¿Que hubiera devorado
las cerezas? No se extrañe usted de eso. Ellos comen distintas substancias,
principios y frutos de la Naturaleza; son criaturas que existen, que tienen
vida, viven normalmente en la Cuarta Dimensión, pero en algunos parajes
solitarios de los bosques; pueden hacerse visibles y tangibles para el hombre
de carne y hueso, cuando así lo desean; las gentes vanas del mundo ya no
aceptan nada de esto porque están
demasiado sumidas en la barbarie,
han degenerado sus sentidos psíquicos y se hallan demasiado materializados.
Nosotros los gnósticos
pensamos en forma diferente; tenemos ejercicios y sistemas para desarrollar las
facultades psíquicas y, mediante ciertos procedimientos, hasta nos damos el
lujo de ponernos en contacto no solamente con los Duendes, sino también con los
Devas y Elementales de esta gran creación.
Capítulo 3 –
BRUJAS
1. - En una hacienda que fue habitada en tiempo
de la conquista por los españoles, se oían constantemente ruidos a media noche
y se sentía llegar a un hombre a caballo, que desmontaba y entraba a la casa a abrir
las puertas de las habitaciones; hasta que un día el administrador decidió salir para ver qué era lo que producía
esos ruidos. Al hacerlo, vio en el patio a un hombre
montado
a caballo, al cual le dijo: “En
nombre de Dios Todopoderoso, decidme ¿qué queréis?” Contestándole el hombre:
“Acompañadme”. El administrador lo siguió hasta un riachuelo cerca de la hacienda, en donde el jinete se paró diciéndole: “en este lugar hay un tesoro enterrado que te suplico saques”.
El administrador lo sacó e instantáneamente cesaron
los ruidos en la hacienda.
¿Podría usted decirme algo acerca de este relato?
R.- No hay duda de que este caso insólito e inusitado tiene fundamentos sólidos.
En tratándose de la
vida, debemos enfatizar ciertas ideas trascendentales; es ostensible la
existencia de las dimensiones superiores del espacio. A todas luces resalta con
entera claridad meridiana que en la Dimensión Desconocida viven las almas de
los muertos.
Resulta palmaria y manifiesta la materialización de una entidad
metafísica.
Es claro que
los desencarnados, el difunto que cabalgando en brioso corcel habló así al
sorprendido hombre, había dejado enterrado un valioso tesoro; el remordimiento, el apego al vil metal,
etc., etc., fue motivo más que suficiente como para lograr la inusitada
aparición. Resulta interesante el hecho concreto de tan manifiesta
materialización de tipo psíquico.
En esto
debemos afirmar en tono severo que aquel difunto abandonó la Dimensión
Desconocida para penetrar en el mundo físico donde se hizo visible y tangible.
Es
comprensible que al descubrirse tal tesoro, los extraños ruidos metafísicos se
hubiesen suspendido.
Casos como estos abundan
mucho por todas partes; aquí en México, los Plateados (correligionarios de
Pancho Villa) dejaron fabulosos tesoros escondidos, y hasta sé de algún lugar
donde han acaecido fenómenos psíquicos extraordinarios; esto sucede en todas
las partes del mundo.
2. - Un Jueves Santo, al pasar por la Laguna de
Montiver, vieron unas personas a una bellísima mujer de cabellos dorados tan
largos que le cubrían su cuerpo, bañándose en medio de la laguna; después de un
rato de estarla observando, fue grande su sorpresa al ver que la mujer
desaparecía en medio de las aguas. ¿Podría usted decirme qué clase de mujer
puede ser ésta?
R.- Con el
mayor placer daré al caballero respuesta a su pregunta. Ya hemos hablado
claramente sobre los Elementales del fuego, de los aires, de las aguas y de la
tierra. No es extraño en modo alguno el que uno de esos Elementales con
apariencia de mujer y singular belleza se hiciese visible ante las gentes en
las cristalinas aguas del lago; esas Ondinas hacen sus palacios en el fondo de
las aguas, y es obvio que resplandecen abrasadoramente en el misterioso
paisaje.
Alguna vez también
tuve yo mismo una experiencia similar navegando en el océano
Atlántico.
Cuando el sol comenzaba a
salir de entre las profundas aguas, pues así parecía, vi a dos Nereidas
extraordinarias que, caminando entre las aguas, venían en dirección opuesta a
nuestro pequeño navío.
La una tenía color violeta,
no solamente en su cabeza y en sus ojos, sino también en su túnica y sandalias;
la otra, tenía más bien el color de los corales, y su continente era majestuoso
y sublime.
Algo me
dijeron aquel par de bellezas y de nuevo se detuvieron sobre los acantilados,
contemplándome profundamente.
No niego que logré establecer amistad
con aquellas Nereidas
del inmenso mar.
Ellas hacen
sus casas con materia etérica en el fondo abismal del borrascoso océano, y
hasta dicen que cuando se enamoran de algún hombre, se llevan su Alma para
convivir con él en su morada oceánica.
3. - Aquí
en México, durante la época de la Inquisición, sucedió un caso insólito de
brujerías. Dos mujeres fueron acusadas ante el
Santo Oficio, y cuando los clérigos y guardias entraron en la casa
de las mujeres sólo vieron en un
lecho cuatro piernas, pues los cuerpos no estaban ahí; hallábanse ausentes. Los
clérigos procedieron litúrgicamente con exorcismos y conjuraciones de
todo tipo. De pronto algo extraño sucede: dos horribles pajarracos penetran en
aquella estancia ante los asombrados clérigos, y luego se precipitan en el
lecho donde las piernas yacían. Los clérigos, horrorizados, sorprendiéronse al
ver que aquellas aves de mal agüero asumían humanas formas. Las piernas
aquellas vinieron a formar entonces parte del conjunto de aquellas mujeres que,
instantes antes, sólo eran siniestras criaturas aéreas. La Inquisición procesó
a estas brujas y se les condenó a morir en la hoguera. ¿Podría darme el Maestro
alguna explicación?
R.- El caso que usted ha relatado
resulta interesante, y es obvio que tiene
su respuesta.
Mucho se ha
hablado sobre la brujería, y en la Edad Media murieron muchas mujeres quemadas
en la hoguera, acusadas de tal delito.
No hay duda
de que éstas son sencillamente magas negras que saben meter su cuerpo físico
dentro de la Cuarta Dimensión, ya
para volar por los aires, ya para caminar sobre las aguas, o bien asistir a sus horripilantes aquelarres.
Se nos ha
dicho que aquí en México esas
horripilantes criaturas pueden a voluntad dejar sus piernas físicas para volar
en los aires con más comodidad.
Desde el punto de vista
rigurosamente clínico, a la luz de la anatomía oficial, es obvio que ningún
médico aceptaría tan tremenda afirmación.
En estos
instantes me viene a la memoria las brujas de Tesalia y “las metamorfosis” de
Ovidio. Cuentan que Apuleyo se transformaba en un asno. ¿No habéis oído hablar
sobre la licantropía y sobre el hombre lobo?
El organismo
humano tiene infinitas posibilidades que los hombres de ciencia ni remotamente sospechan.
Cuando un cuerpo físico
se sumerge dentro de la Cuarta Dimensión puede asumir cualquier figura y hasta abandonar parte de sus miembros.
Es incuestionable que los científicos de esta época si escucharan nuestra
plática, indignados rasgarían sus vestiduras tronando y relampagueando y
pronunciando palabras terribles contra nosotros, los hermanos del Movimiento
Gnóstico.
La ciencia oficial no es toda
la ciencia. Día llegará en que los sabios puedan verificar la realidad de la
Cuarta Coordenada y todas sus infinitas posibilidades de tipo metafísico.
Que las brujas puedan
abandonar sus piernas o transformarse en bestias, no es caso nuevo. Ya Eneas,
el troyano, encontró en las islas Estrofazas a esos pajarracos encabezados por
la execrable Selene, que tanto daño le causara.
Aquellos que se burlan
de nuestras palabras,
no está de más que estudien “La Eneida” de Virgilio, el poeta de Mantua.
En modo alguno alabamos a
esas siniestras criaturas de la sombra: es obvio que les aguarda horrendo por
venir en los mundos infiernos. Quien haya estudiado “La Divina Comedia” del
Dante encontrará las brujas del aquelarre en el Averno, martirizando con sus
horrendas garras a las humanas plantas. Crueles arpías que aborreciendo a Dios
y a la Divina Madre se precipitan asqueantes en el negro precipicio.
4. - Maestro, como usted ha hablado mucho en sus
libros de la Cuarta Dimensión, varios me dicen que no creen que exista, porque
ellos quieren verlo palpablemente; como yo no he sabido dar la respuesta
adecuada, quisiera que usted me explicara en qué forma puedo hacerlo.
R.- ¡Válgame
Dios y Santa María! Esto no es cuestión de creencias: estamos hablando de
asuntos científicos. Las creencias
son para asuntos
religiosos, mas la ciencia es algo diferente; por favor
póngame atención: la Cuarta Dimensión es el Tiempo,
y el que quisiera saber algo sobre esta Cuarta Coordenada que se estudie la
Teoría de la Relatividad de Einstein.
La veo a
usted sentada en una mesa escribiendo. Si usted observa este mueble verá que
tiene tres dimensiones: largo, ancho y alto. Más existe una Cuarta Vertical y
ésta es el Tiempo. ¿Cuánto tiempo hace que el carpintero construyó esta mesa?
La Cuarta Dimensión la está
viendo todo el mundo, porque no hay persona que no tenga un determinado número
de años; habrá gentes que estén recién nacidas, otras que tengan veinte años y
muchos ancianos que sólo aguardan la muerte.
El Tiempo en sí mismo tiene
dos aspectos: el cronométrico, que es solamente superficial y el espacial, que
es el fundamental.
Reflexione
usted; no le estoy hablando de creencias, estamos tratando asuntos meramente
científicos. Es necesario tener un poquito de madurez para entender.
La conquista del espacio
exterior, los viajes cósmicos, será imposible mientras no hayamos logrado
conquistar el Tiempo, es decir, la Cuarta Coordenada.
Si una nave
cósmica pudiera salir de nuestro mundo a la velocidad de la luz (trescientos
mil kilómetros por segundo) y si después de varias horas de viaje cósmico
regresara a la Tierra conservando la misma velocidad, puede usted estar
absolutamente segura de que a su retorno los tripulantes de tal navío no
encontrarían el mundo que dejaron, sino un mundo futuro, una Tierra adelantada
en muchos millares de años; esto ya lo demostró Einstein con sus cálculos
matemáticos. El día en que los hombres de ciencia y inventen naves cósmicas
capaces de pasar más allá de la velocidad de la Luz habrán conquistado el Tiempo; en otras palabras, habrán
conquistado la Cuarta Dimensión. Eso es todo.
El mundo de tres dimensiones
es el resultado de la velocidad de la luz al cuadrado; si pasamos más allá de
la velocidad de la luz, entramos en la Cuarta Dimensión. Las brujas del citado
relato, con procedimientos tenebrosos, atraviesan instantáneamente la barrera
de la velocidad de la luz y penetran en la Cuarta Dimensión. Empero, esto no es
nada recomendable.
Existen procedimientos Santos y virtuosos, como los de Pedro, el Apóstol
de Jesús, o los del Divino
Nazareno, por medio de los cuales podemos entrar en la Cuarta Dimensión.
5. - En una reunión se contaba que las abuelas de
varios de los presentes relataban sobre las brujas el siguiente caso: en los
tiempos de la Revolución Mexicana algunas gentes encontraron varios pares de
piernas entre las cenizas de un fogón o de los grandes braseros que se usaban
en las casonas de aquella época;
asustadas de tal hallazgo, esperaron para ver qué era lo que sucedía y se sorprendieron de que algún
tiempo después regresaban las brujas que venían en sus escobas sin piernas y
que se las colocaban nuevamente por arte de magia; celebraban ahí mismo un
grito extraño y se iban a sus casas como cualquier gente normal. Estos rumores
circulaban de boca en boca entre los vecinos de la región, causando asombro.
¿Sería tan amable de explicarnos si son ciertos estos acontecimientos?
R.- Distinguido señor, ya
hemos hablado claramente sobre todo esto y podemos aseverar de que tales cosas
son muy ciertas. Este tipo de gentes tenebrosas, aquí en México, abandona sus
piernas cuando entran en la Cuarta Dimensión.
6. - ¿Nada más aquí en México?
R.- Sí, quienes hemos
explorado en los distintos terrenos de la metafísica sabemos que esto de
abandonar las piernas sólo ocurre aquí en nuestra patria.
Hemos explorado distintos países y lugares
y la investigación nos ha llevado muy lejos.
Permítanme informarles que en
Salamanca, España, existe el Castillo de Klingsor, dentro del cual funciona el
Salón de la Brujería; las horripilantes brujas, afiliadas a ese antro de
tinieblas, asisten a sus reuniones y sus piernas no las dejan en sus lechos, ni
al pie de la chimenea, ni en ninguna parte. Esa clase de gentes se van
volviendo cada vez más y más perversas y al fin se precipitan en el abismo
tenebroso donde sólo se oye el llanto y el crujir de dientes.
7. - En cierto paraje que conocí en Sudamérica, encontrándome acostado boca arriba, sentí
ruidos en la parte del cuarto donde me encontraba. Percibí un olor desagradable
que penetraba por debajo de la puerta, y minutos después sentí que una persona
se me sentaba sobre el pecho paralizándome todo el cuerpo. No podía ni hablar,
ni hacer ningún movimiento muscular. A los pocos minutos me acordé que podría
salvarme haciendo una conjuración, mas como no podía hablar, lo único que pude hacer, mentalmente, fue el signo de la Estrella Flamígera
de cinco puntas y la entidad se retiró. ¿Podría
usted hacerme el favor de aclararme que clase de entidad fue ésta, Maestro?
R.- Contestaré al distinguido
caballero su pregunta. Sabemos por experiencia directa que esas abominables
criaturas del aquelarre acostumbran a echarse sobre los cuerpos de sus
víctimas, ora para morderles el cuerpo formando horribles máculas en su piel,
ora para sacarles de la forma
densa el Alma y llevarla a cualquier lugar del mundo, o bien para
atormentarlos de cualquier modo. En estos casos, aconsejamos nosotros orar con
gran vehemencia, recitar la Conjuración de los Siete del Sabio Salomón, o la
Conjuración de los Cuatro; este tipo de oraciones es de eficacia extraordinaria
para la defensa mental y física. Con estas conjuraciones huyen las
horripilantes arpías dejándonos en paz.
CONJURACIÓN DE LOS CUATRO1
¡CAPUT MORTUM imperet tibi Dominus per vivum et devotum serpentem!
¡CHERUB, imperet tibi Dominus per ADAM JOT CHAVAH!
¡AQUILA ERRANS, imperet
tibi Dominus per ALAS TAURI!
¡SERPENS imperet tibi Dominus TETRAGRAMMATON per ANGELUM et LEONEM!
¡MICHAEL, GABRIEL, RAPHAEL,
ANAEL!
FLUAT UDOR per spiritum ELOHIM.
FÍAT FIRMAMENTUM Per IAHUVEHU-ZEBAOT. MANEAT TÉRRA per ADAM JOT CHAVAH.
FÍAT JUDICIAUM per ignem in virtute MICHAEL.
ÁNGEL DE OJOS MUERTOS,
obedece o disípate
con esta agua santa.
TORO ALADO, trabaja, o vuelve a la tierra si no quieres que te aguijonee
con esta espada. ÁGUILA ENCADENADA, obedece a este signo, o retírate ante este soplo.
SERPIENTE MOVIBLE,
arrástrate a mis pies o serás atormentada por el fuego sagrado y evapórate
con los perfumes que yo quemo.
Que el AGUA vuelva al agua; que el FUEGO arda; Que el
AIRE circule; que la TIERRA caiga sobre la tierra
Por la virtud del PENTAGRAMA, que es la ESTRELLA MATUTINA,
y en el nombre del TETRAGRAMA que está escrito en el centro de la CRUZ
DE LUZ. Amén.
CONJURACIÓN
DE LOS SIETE
¡En nombre
de MICHAEL, que JEHOVA te mande y te aleje de aquí, Chavajoth!
¡En nombre
de GABRIEL, que ADONAI te mande y te aleje
de aquí, Bael!
¡En nombre
de RAPHAEL, desaparece ante ELIAL, Samgabiel!
¡Por SAMAEL
ZEBAOTH, y en nombre de ELOHIM GIBOR,
aléjate Andramelek!
¡Por ZACHARIEL
y SACHEL-MELEK, obedece
ante ELVAH, Sanagabril!
En el nombre Divino y humano
de SCHADDAI y por el signo del Pentagrama que tengo en la mano derecha, en nombre del Ángel ANAEL,
por el poder de ADAN y de EVA que son JOTCHAVAH, ¡retírate Lilit!, ¡Déjanos en
paz, Nahemah!
Por los
Santos ELOHIM y en nombre de los Genios CASHIEL, SEHALTIEL, APHIEL y ZARAHIEL,
al mandato de ORIFIEL, ¡retírate de nosotros MOLOCH! Nosotros no te daremos a
nuestros hijos para que los devores. Amén. Amén. Amén.
Capítulo 4 – NARRACIONES PSÍQUICAS
Amigos míos, es urgente
aprender a viajar por entre la Cuarta Dimensión. A muchos les parecerá difícil
tal aprendizaje, empero esto no es así tan trabajoso, lo que se necesita es
fuerza de voluntad, tenacidad incansable y paciencia infinita.
Vienen a mi memoria en estos
instantes algunos episodios muy importantes relacionados con los Estados de
Jinas. Cuando yo comencé mi aprendizaje, ciertamente tuve que sufrir un poco.
Me acostaba tranquilo en el lecho con la cabeza apoyada sobre la palma de la
mano izquierda; me concentraba en mi Madre Naturaleza y en el Cristo, rogándole
de todo corazón me llevara con cuerpo de carne y hueso a remotos lugares de la
Tierra; cuando me sentía ya en cierto estado de lasitud, cuando empezaba a
dormitar, suavemente me levantaba de la cama y salía al patio de la casa; allí daba saltos
largos con la intención de flotar en el espacio;
muchas veces estaba
lloviendo y entonces tenía
que soportar el agua y el frío; vestido con ropa de dormir y luego al ver que
no flotaba, me regresaba a la cama para repetir el experimento una y otra vez
incansablemente durante toda la noche; mis desvelos eran enormes, mi cuerpo se
estaba adelgazando, mi rostro estaba pálido y mis ojos llenos de grandes ojeras
de tanto desvelo, pero yo era terco y un día de esos tantos obtuve el éxito.
En estado de
somnolencia me levanté del lecho y grande fue mi asombro al encontrar tres
damas dentro de mí recámara; una de ellas
me ayudó a levantar de la cama,
mientras las otras dos ante una mesa echaban suertes con unos naipes, a ver
cuál de ellas se hacía cargo de mi insignificante persona; Es ostensible que la
suerte recayó sobre la que me levantó del lecho; ella me ayudó a salir del
cuarto, me condujo a lo largo de un corredor que conducía hasta la calle, abrió
el portón de la casa y me sacó a la calle; entonces vi a muchas otras personas
que igualmente estaban ocupadas en la misma labor en aquel poblado, donde a la
sazón vivía.
La dama en
mención me dijo que podía flotar en el ambiente, y al hacerlo sentí gran
alegría; no desconozco que hubo cierta falta de prudencia en mis actos, pues
tan pronto lleno de alegría me lanzaba a las nubes como me precipitaba a la
tierra para volar sobre las casas, las torres de las iglesias, etc., etc.
1.
-
¿Y no lo veía a nadie?
R.- ¡Oh!, Distinguida dama,
de cierto le digo que nadie me veía porque mi cuerpo se había metido dentro de la Cuarta Dimensión, se había escapado del mundo de tres dimensiones y por eso se había hecho invisible para las gentes de
este mundo.
La dama me llevó a Nueva York; allí había un caballero que también estaba trabajando en la misma forma; aquella mujer lo ayudó
también y los sacó de su apartamento, de manera que ya fuimos dos los viajeros
de la Cuarta Dimensión. Atravesamos el océano Atlántico y luego volamos sobre
Europa pasando por distintas ciudades en ruinas, pues estábamos en la Segunda
Guerra Mundial. Aquel hombre me dijo: “no sé qué veo en ti, pero lo único que
sé es que dentro de ti mismo hay mucho de filosofía y mucho de ocultismo”. El
caballero me advirtió sobre los peligros que existían en las tierras de Europa;
me dijo que tuviéramos mucho cuidado porque si llegábamos a salirnos de la
Cuarta Vertical, caeríamos en esos países sin documentación de ninguna especie,
por lo cual nos asesinarían o nos meterían en la cárcel. “Tiene usted razón”,
le respondí; “de ninguna manera debemos abandonar la Cuarta Coordenada”.
Durante el
trayecto nos detuvimos unos instantes para entrar en una casa de modistas. La
dama que nos conducía nos manifestó el deseo de ayudar a algunas personas que
allí vivían; entretanto nosotros permanecimos dentro de una habitación
contigua, platicando. Cuando salimos de aquella casa con nuestro guía, seguimos
flotando sobre el cielo de Europa para llegar hasta el lugar donde nos
proponíamos. Una vez hechas las investigaciones requeridas, me despedía de mi
guía y del amigo y regresé a casa. Ya ven ustedes, distinguidos amigos y
amigas, cómo con voluntad y paciencia pueden ustedes aprender a meter su cuerpo
físico dentro de la Cuarta Dimensión; a mí esto me costó como un año de
amarguras.
2. - ¿Cómo sabía el guía que en esa casa que
usted menciona necesitaban ayuda? ¿Y qué tipo de ayuda?
R.- Con el
mayor gusto responderé a su pregunta, estimada dama. Es claro que las personas
que vivían en tal casa eran amigas del guía; la ayuda que prestó la dama que
nos guiaba se relacionaba con los estudios
Jinas; tenía por objeto ayudar
a una persona a entrar
en la Cuarta Dimensión; eso es
todo.
3. - ¿Qué tanto tiempo estuvo
usted haciendo ese viaje?
R.- Bien, distinguida señora, considero que en ir y venir
pudo haber transcurrido un par de horas.
4. - ¿Cómo supo regresar solo?
R.- Esta pregunta es muy interesante y da oportunidad para una hermosa
explicación. Sucede que en
el mundo de la Cuarta Dimensión todo regresa a su punto de partida original; si abrimos una puerta, ésta se cierra de inmediato por sí misma;
si llevamos un objeto de un lugar a otro,
este retorna por sí
mismo a su lugar. Por ejemplo, en cierta ocasión salí de la casa por entre la
Cuarta Dimensión; me situé exactamente en una calle de distancia y luego
me quité la camisa de dormir, la tiré al espacio y observé cuidadosamente el curso
que ésta seguía; entonces vi con asombro que flotando tal objeto en la
atmósfera regresó a casa, penetró por la puerta y fue a dar al lecho. Así pues, no es extraño el que yo me
dejara llevar por la fuerza del retorno para regresar en forma, dijéramos
instintiva y automática al dormitorio hasta quedar el cuerpo colocado en la
posición en que antes estuviera.
5. - En una región nevada de Sudamérica, un
hombre que cuidaba ganado, estando cansado se detuvo en una cabaña solitaria
acompañado de un perro. Prendió fuego para estar más cómodo. A media noche sintió ruidos extraños y oyó
ladrar al perro como si
se acercara una persona
extraña; al observar qué era lo que sucedía, vio a un nombre cubierto
de pelo sin ropa alguna; tomó su fusil para atacar al visitante, el
cual le dijo: “amigo mío, no me ataque, no me haga daño,
que vengo en son de paz”, contándole cómo había
llegado hasta aquel estado, por haber hecho una promesa hacía muchos años de
vivir lejos de la civilización y no volver a dejarse ver de ninguna mujer. El
ganadero le ofreció comida y techo en la cabaña y le indicó que él vivía en una hacienda donde no habitan mujeres,
que cuando quisiera, podía ir por allá para platicar con él y ofrecerle de comer lo que a él le apeteciere. Un día
cualquiera, el hombre peludo lo visitó en la hacienda y, estando platicando con
él, observó que estaban mirandole algunas damas de allí, huyendo sin volver
jamás
a aparecer por esos lugares. ¿Podría
usted explicarnos, Maestro, por qué tomó
esta determinación de vivir en la soledad y lejos de las mujeres?
R.- Con el
mayor placer responderé a su pregunta, distinguido caballero. Su relato me
parece muy interesante. Ciertamente es muy lamentable el caso del peludo. En
todo esto veo un poco de ignorancia: huir de las mujeres me parece demasiado
absurdo porque sería imposible llegar a la liberación, a la salvación, ya que
ellas son un elemento importante en la vida.
El Amor es el fundamento de
la liberación, de la salvación, de la iluminación. Sólo amando podemos llegar a
Dios, sólo queriendo de verdad podemos conseguir la eterna bienaventuranza.
Nosotros hemos escrito muchas obras y bien vale la pena que nuestros lectores
las estudien; “El Matrimonio Perfecto”, por ejemplo, es uno de esos libros que
pueden enseñarle a la gente lo que es el Amor;
hay algunos otros textos importantes; por ejemplo: “El Misterio del Áureo
Florecer”, “El Parsifal Develado”, y muchos otros.
No hay duda de que el peludo se convirtió en un auténtico salvaje. En
contacto con la Naturaleza le brotó la piel de chango,
se convirtió en un hombre
mono, involucionó hasta convertirse en un simio; eso es todo.
6. - En el tiempo de la colonia, dos caballeros
que cabalgaban hacia la ciudad en un día lluvioso, tratando de descansar y de
guarecerse de la lluvia, vieron en los alrededores un mesón en donde parecía que había una fiesta, pues los que estaban ahí bailaban, bebían y reían; entraron y también
se quedaron a compartir la fiesta. Al sentirse cansados, se retiraron a su
cuarto a dormir; al otro día, cuando despertaron, grande fue su sorpresa al ver
que en aquel lugar sólo había polvo de mucho tiempo y esqueletos diseminados
por toda la casa; espantados, huyeron de allí despavoridos. ¿Podría usted
decirme a qué se debió este fenómeno?
R.- Interesante su relato,
distinguido caballero. He ahí un fenómeno maravilloso de la Cuarta Dimensión.
No hay duda de que los viajeros aquellos tuvieron un acceso momentáneo a la
Cuarta Dimensión en que pudieron ver y oír a muchas gentes desencarnadas, a
difuntos dijéramos, con los cuales departieron amigablemente. Al otro día recibieron la sorpresa al
descubrir en tal mesón sólo huesos de muertos.
7. - Un bohemio que acostumbraba a vivir en las
tabernas, un día al salir de una cantina para dirigirse a su casa, sintió un
ruido extraño que venía detrás de él; al mirar hacia atrás, vio una figura
humana sin cabeza que lo seguía a cierta distancia; el hombre echó a correr
dando gritos, con los cuales salieron las gentes de sus casas a auxiliarlo; al
llegar cerca de su casa, cayó privado
del conocimiento. Horas más tarde, cuando despertó, relató lo sucedido.
¿Quisiera a explicarme por qué vio un hombre sin cabeza?
R.- El señor
nos habla de un decapitado; muchas gentes que perecieron en la guillotina
durante la Revolución Francesa continuaron en el Más Allá, en la Dimensión
Desconocida con figura de decapitados; sucede que aquellos que han muerto de
esa manera suelen a veces hacerse visibles con tan siniestra figura en el mundo
físico.
Amigos míos, es bueno que ustedes sepan que existen tierras
encantadas, regiones de “las mil y
una noches” y que todo eso pertenece a la Cuarta Dimensión. La Naturaleza tiene
maravillas y prodigios; recuerdo que en algunos de mis viajes que hice por
tierras de América llegué a la casa
de un niño que estaba muy enfermo; los cuervos, zopilotes, gallinazos, zamuros, chulos,
tiñosos, etc. se paraban sobre el techo de aquella
casa; antes los médicos pronosticaron que el niño moriría.
Lo que
asombra es que tales aves, que evidentemente se desenvuelven en el Rayo de
Saturno, adivinaran con tanto acierto y conocieran con precisión absoluta el
lugar a donde iba a fallecer una criatura; No está de más aseverar que en
realidad tal niño murió sin que la ciencia médica pudiera salvarlo; no hay
duda de que ese tipo de aves del cielo cumple una misión bellísima, limpiando la
Naturaleza de toda
podredumbre. Es claro que tienen facultades que les permiten conocer el lugar
donde alguien ha de morir. Todo esto
nos invita a reflexionar sobre los poderes de la Naturaleza.
Nosotros todos podríamos
ponernos en contacto con los Elementales y conocer las maravillas y prodigios
de la Naturaleza si aprendiéramos a viajar por entre la Cuarta Dimensión.
Capítulo 5 –
REENCARNACIÓN
Cuando llega la hora de la
muerte, concurre al lecho del agonizante el Ángel encargado de cortar el Hilo
de la Existencia.
En el
instante preciso en que exhalamos el último aliento, el Ángel de la Muerte saca
el Alma del cuerpo y corta con su guadaña el Cordón de Plata, cierto hilo
misterioso, plateado, que conecta el Alma con el cuerpo físico. Tal cordón
magnético puede alargarse o acortarse hasta el infinito.
El sueño se
dice que es una muerte chiquita; sabido es que durante el sueño el Alma no está entre el cuerpo; viaja a
remotas distancias y entonces el Hilo de Plata se alarga infinitamente. Gracias
a tal hilo puede el Alma regresar al
cuerpo físico en el momento del despertar después del sueño.
Los moribundos suelen ver al
Ángel de la Muerte con una figura espectral, esquelética, ataviado con los trajes funerales. Es claro que
esta figura tan siniestra sólo la asume cuando está trabajando; fuera de su trabajo
asume hermosas figuras, ya de niños, ya de damas o de venerables ancianos. Los Ángeles de la Muerte nunca son malos o
perversos. Ellos siempre trabajan de acuerdo con la Gran Ley; cada cual nace en
su hora y muere exactamente en su tiempo.
Las almas de los muertos
recapitulan o repasan en forma detallada la vida que acaba de pasar; este
procedimiento se realiza siempre retrospectivamente; durante tal proceso las
almas recogen sus pasos, viven en aquellos lugares donde antes vivieron, repiten
siempre lo mismo, los mismos hechos, los mismos sucesos.
Cuando
llegan a revivir los instantes de la primera infancia parecen niños. Es obvio
que una vez repasada la vida tal como sucedió, se presentan ante los Señores
del Karma, ante los Tribunales de la Ley, listos para ser juzgados. Esto es lo
que se llama presentarse uno ante los tribunales de Dios.
De tal juicio, de tal fallo,
resulta el porvenir de cada Alma. Algunas almas suben a las regiones celestes
antes de regresar a este mundo;
otras entran en los mundos infiernos, situados estos últimos dentro del interior de la Tierra; y otras, finalmente, regresan inmediatamente o
mediatamente a este valle de lágrimas.
Esto de retornar o regresar a
este mundo suele ser bastante doloroso. Desgraciadamente, siempre nos toca
regresar.
Los Ángeles de la Vida
conectan el Hilo de Plata con el zoospermo que va a ser fecundado en una matriz.
La criatura se gesta en el
vientre, pero el Alma que regresa
sólo entra realmente en el cuerpo en el instante en que el niño hace
la primera inhalación de aire.
Comprender esto es vital e
indispensable.
Así pues nosotros, antes de
esta vida que tenemos actualmente, tuvimos no sólo una pasada existencia, sino
muchas otras.
Cada cual nace de acuerdo con
su propio destino; unos nacen en familias ricas y muy adineradas, y otros
regresan o retornan entre gentes pobres y miserables.
Si hicimos bien en nuestra
pasada existencia, recogemos ahora el premio, volvemos a hogares donde nada nos
falta y tendremos comodidades de toda especie.
Si hicimos mal, si malgastamos el dinero, si fuimos avaros, si explotamos
al prójimo, si cometimos
el error de robar o de arruinar a otros, si hicimos mal uso del dinero, es evidente que nos toca volver
entre familias miserables, vestidos con cuerpos de mendigos, infelices,
hambrientos y desnutridos. Así cada cual recoge el fruto de sus propias
acciones.
Es ostensible que las gentes no recuerdan sus vidas pasadas
porque tienen la Conciencia dormida;
si las gentes tuvieran la Conciencia despierta, entonces es obvio que
recordarían todas sus anteriores existencias.
Uno debe esforzarse en hacer
obras de caridad, vestir al desnudo, dar de comer al hambriento, dar de beber
al sediento, enseñar al que no sabe, etc., etc., etc., para que en su futuro
retorno, para que de regreso a la Tierra después de la muerte, renazca en
lugares bellos, hermosos, entre gentes de buenas costumbres, con mucha
abundancia, paz y prosperidad.
1. - ¿Existen Ángeles
de la Vida y Ángeles
de la Muerte?
R.- Con el mayor gusto
responderé a su pregunta. Los Ángeles de la Muerte concurren a los lechos de
los agonizantes y viven normalmente en la Quinta Dimensión, en el Mundo Astral del cual nos habla el esoterismo y
el ocultismo.
Los Ángeles
de la Vida tienen figuras
de niños, saben mucho de medicina oculta,
tienen poder sobre las aguas de la existencia, sobre la matriz,
sobre el líquido
amniótico, sobre los órganos creadores, y viven normalmente en la Cuarta Dimensión, en el Mundo
Etérico.
No hay duda
de que los Ángeles de la Vida trabajan con las mujeres durante el parto. Ellos
pueden abrir toda matriz y ayudar en todo nacimiento; suelen ser médicos
asombrosos, realmente ellos son los encargados de conectar el Hilo de la Vida
con el zoospermo fecundante; ellos son los agentes secretos que ayudan a toda
mujer parturienta.
2. - Entonces, de acuerdo con lo que usted nos explica, ¿existe
la predestinación y puede uno llegar
a cambiarla?
R.- Distinguida dama, vamos a
dar respuesta a tal pregunta. Es ostensible que existe la predestinación.
Realmente esta última es el resultado de todas las acciones buenas y malas de
nuestras pasadas existencias. Si uno roba,
le robarán; si mata, le matarán; etc., etc., etc. Por ejemplo, voy a narrarles ahora un caso
muy interesante. Sucedió que un joven y tres compañeros amigos salieron de
viaje desde México hacia los Estados Unidos. Empero tuvieron un acontecimiento
trágico: El carro en que viajaban fue golpeado por otro y en esto hubo
contragolpes con otros vehículos que también circulaban por la carretera con un
saldo de dos muertos y dos heridos.
Cuando nosotros investigamos
en los mundos superiores pudimos evidenciar lo que es la Ley de la
Predestinación. Uno de los muertos, el primero de ellos, fue, dijéramos,
instantánea su muerte; pereció en el momento preciso del choque. Otro sufrió
quemaduras de tercer grado y después de veinte días exhaló el último aliento.
El tercero fue el conductor del coche, el cual sólo tuvo una dislocación del
brazo y una pequeña herida en una pierna. Y otro, el cuarto, sufrió tan sólo una leve
herida en la cabeza. Nosotros investigamos especialmente a los tres primeros y
el resultado fue el siguiente: quien pereció primero había vivido en México
durante la época de Don Porfirio Díaz; es claro que había sido un rico
poderoso, un gran hacendado déspota, que gozaba atropellando a los pobres
trabajadores, echando los caballos sobre los campesinos en los caminos, etc.,
etc.
Quien muriera de quemaduras
graves, había cometido el error de echar gasolina sobre los cuerpos de sus
hermanos cuando estos últimos dormían en la noche y luego les había prendido
fuego; ese había sido pues su delito más grave en su pasada existencia y ahora
perecía entre un carro incendiado, moría con quemaduras de tercer grado.
En cuanto al
tercero, había hecho sufrir a un joven en su pasada existencia. Resulta que en
pandilla de muchachos lo habían golpeado y le habían dislocado un brazo
jalándoselo violentamente; ahora
recibía la consecuencia durante
el accidente. Así pues cada cual nace con su propio destino.
Podría ser
modificado el destino haciendo muchas obras de caridad, dedicándose al bien,
practicando las obras de misericordia, etc., etc. Queda pues aclarado el hecho
concreto de que el destino también puede ser modificado, porque cuando “una ley
inferior es trascendida por una ley superior, la ley superior lava a la ley
inferior. Haz buenas obras para que pagues tus deudas”.
Capítulo 6 –
KARMA
1. -
Amigos míos, existe una ley que se llama Karma; ésta significa en sí misma
“causa y efecto”, “acción y consecuencia”.
Vosotros
debéis comprender lo que es la Ley de la Compensación; todo lo que se hace hay
que pagarlo, pues no existe causa sin efecto ni efecto sin causa.
Se nos ha dado libertad,
libre albedrío y podemos hacer lo que queramos, pero es claro que tenemos que responder ante Dios por todos
nuestros actos.
“No
solamente se paga Karma por el mal que se hace, sino por el bien que se deja de
hacer pudiéndose hacer”.
Cuando uno
viene a este mundo trae su propio
destino; unos nacen en colchón de plumas y otros en la desgracia.
Si en
nuestra pasada existencia matamos, ahora nos matan; si herimos, ahora nos
hieren; si robamos, ahora nos roban,
y “con la vara con que a otros medimos seremos medidos”.
Sin embargo, es posible
modificar nuestro propio destino, porque cuando “una ley inferior es
trascendida por una ley superior, la ley superior lava a la ley inferior”.
“Al León de
la Ley se combate con la balanza”. Si en un platillo de la balanza ponemos
nuestras buenas obras y en el otro ponemos las malas, ambos platillos pesarán
iguales o habrá algún desequilibrio. Si el platillo de las malas acciones pesa
más, debemos poner buenas obras en el platillo de las buenas acciones con el
propósito de inclinar la balanza a nuestro favor; Así cancelamos Karma. “Haced
buenas acciones para que paguéis vuestras deudas”; recordad que no solamente se
paga con dolor; también se puede pagar haciendo el bien.
Muchas personas que sufren,
sólo se acuerdan de sus amarguras deseando remediarlas, mas no se acuerdan de
los sufrimientos ajenos, ni remotamente piensan en remediar las necesidades del
prójimo.
Este estado
egoísta de su existencia no sirve para nada; así lo único que consiguen
realmente es agravar sus sufrimientos.
Si tales
personas pensaran en las demás, en servir a sus semejantes, en dar de comer al
hambriento, en dar de beber al sediento, en vestir al desnudo, en enseñar al
que no sabe, etc., etc., etc., es claro que pondrían buenas acciones en el
platillo de la balanza cósmica para inclinarla a su favor; así alterarían su
destino y vendría la suerte en su favor. Es decir quedarían remediadas todas
sus necesidades; mas la gente es muy egoísta y por eso es que sufre; nadie se
acuerda de Dios ni de sus semejantes sino cuando están en la desesperación, y
esto es algo que todo el mundo ha podido comprobar por sí mismo; así es la
humanidad.
2. - Las buenas obras de que nos habla usted,
¿deben hacerse desinteresadamente o se nos toman en cuenta aún haciéndolas con
el interés de obtener algo a cambio?
R.- Se debe trabajar
siempre desinteresadamente, con infinito Amor por la humanidad; así alteramos
aquellas malas causas que originaron los malos efectos; no olvide usted que
alterando la causa se altera el efecto.
¿Quieres sanar? Sanad a otros
¿Algunos de vuestros parientes están en la cárcel? Trabajad por la libertad de
otros. ¿Tenéis hambre? Compartir el pan con los que están peor que tú; etc.,
etc., etc.
3. - Maestro, ¿podría
decirme si todas las enfermedades son kármicas?
R.- No todas
las enfermedades son kármicas. La máquina humana puede ser dañada por múltiples
motivos; pueden ser de orden kármico o simplemente accidental; eso es todo.
4. - Maestro, al estar en meditación pude recordar algo de mi vida pasada
cuando pasé por México
en viaje a Acapulco, tal como usted me había informado. ¿Quisiera explicarme si
fue correcta mi meditación o si fue una fantasía?
R.- Por la
forma de la pregunta tal como ha sido hecha, puedo evidenciar claramente que tú
todavía tienes la Conciencia dormida, pues si la tuvieras despierta, la palabra
“fantasía” habría quedado excluida de tu pregunta; lo que uno sabe bien, nada
tiene de fantástico; lo que ignora, o aquello que entrevé ligeramente, aunque
sea real, es tomado como fantástico; despertar Conciencia es vital cuando se trata de investigar vidas anteriores. Es claro que estuviste en la pasada
reencarnación aquí en México,
que me acompañaste también en tu pasada existencia hasta el Puerto de Acapulco; esto sucedió en la época de Don
Porfirio Díaz, y ahora es obvio que lo repetiste de acuerdo con la Ley de Recurrencia. Todo vuelve a suceder como
sucedió, todo se repite. Así trabaja la Gran Ley del Karma.
5. - Maestro, de acuerdo con lo que usted
me dice comprendo que estoy
bien dormido; sin embargo
estos pequeños recuerdos que tengo de la vida pasada, así como de otra en
tierras españolas y cuyos recuerdos he podido traer, ¿no indican un pequeño
despertar de Conciencia?
R.- Indudablemente ha habido
un pequeño despertar de la Conciencia; ha aumentado el porcentaje. Las gentes comunes y corrientes tienen un tres por ciento de Conciencia despierta, pero en este caso podemos evidenciar un diez por
ciento, y eso es bastante; difícilmente encontraríamos una persona que tuviera
un cien por cien de Conciencia despierta; dese usted por satisfecho de tener
siquiera ese porcentaje de Conciencia superior al de todos sus semejantes.
6. - En meditaciones he tenido experiencias de
ver que en mi vida anterior cometí muchos errores, ya que era un latifundista
que tenía una hacienda en Cuautla, Morelos, en la que tenía muchos empleados a
los que trataba a latigazos, cometiendo adulterios y violaciones, hasta que
llegó la Revolución en la que perdí todas mis posesiones. Me alisté en la
Revolución al lado de Pancho Villa, sufriendo hambres y todos los horrores de
la guerra, y aunque morí viejo y al lado de mi familia, desde entonces hasta la
fecha he venido sufriendo amarguras y sinsabores; He pensado que estoy pagando
mi Karma. ¿Qué podría usted decirme al respecto, Maestro?
R.-
Distinguido frater, mucho me alegra que usted recuerde su pasada existencia;
tengo que informarle que precisamente yo le conocí a usted en su vida anterior;
es obvio que usted está hablándome la verdad y nada más que la verdad. Como
usted también estuvo entre las filas del general Francisco Villa, es natural
que no podría dejar de conocerle personalmente.
Que como propietario de una
hacienda antes de la revolución hubiese cometido errores dando de latigazos a
sus trabajadores y etc., etc., etc., contrajo Karma, eso es obvio; ahora podrá
explicarse usted el porqué ha tenido tantos sufrimientos en su vida actual. A otros
usted hizo sufrir y ahora ha sufrido; a otros hizo trabajar intensivamente y
ahora ha sido explotado por los amos en ciertos empleos en los que le ha tocado
trabajar para ganarse el pan de cada día; así es como pagamos lo que debemos;
“ley es ley y la ley se cumple”.
7. - Maestro, quiero
relatarle un acontecimiento que me sucedió
cuando tenía seis años de edad. Vi en un sueño que caían bolas de fuego
sobre la Tierra y la gente corría y clamaba a Dios desesperadamente, como si
fuera el fin del mundo. Más tarde ya siendo grande, vi una Biblia ilustrada en la que aparecía un cuadro exactamente como yo lo había soñado.
¿Quisiera usted
decirme si esto fue un anuncio?
R.- Distinguido Caballero, me
es muy grato dar respuesta a su pregunta; no hay duda de que así como existe el
Karma humano, también existe el Karma de las naciones y del mundo; estamos
hablando de Karma y creo que usted me comprende.
Su visión corresponde al Karma mundial,
el cual se halla condensado en muchos versículos bíblicos y del Corán, así como en multitud
de libros sagrados del oriente y del occidente del mundo.
“El mal del mundo es tan
grande que ya llegó al cielo y es obvio que esta perversa civilización de
víboras será destruida y no quedará piedra sobre piedra”.
Una serie de terremotos se
han desencadenado en todas las regiones de la Tierra, mas esto no es sino el principio del fin; habrá guerras
atómicas, hambre y pestilencias en toda la redondez de la Tierra y morirán los seres humanos
por millones, tan numerosos como las arenas del mar y no habrá
remedio.
El abuso de la energía
nuclear será muy grave; día llegará en que vendrá la descomposición del átomo
en cadena, y entonces se intensificarán los maremotos y terremotos. Olas
gigantescas nunca antes vistas azotarán las arenosas playas y un sonido extraño
y misterioso saldrá de entre las profundidades abismales del océano.
Quiero que
usted sepa, amigo mío, quiero que entiendan todos mis amigos que un mundo viene
viajando a través del espacio infinito y que un día chocará magnéticamente con éste afligido planeta en que vivimos. Lo que usted ha visto, lo que usted pudo comprobar en la Santa Biblia, corresponde exactamente a tal
acontecimiento cósmico. Es necesario que usted entienda que las dos masas
planetarias al chocar magnéticamente se mezclarán entre sí formando un mundo
nuevo; entonces sólo habrá fuego y vapor de agua; y de toda esta perversa
civilización no quedarán vestigios de ninguna especie. Así quedará sellado todo el “Apocalipsis” de San Juan. Después,
poco a poco, de entre las aguas caóticas de la vida, surgirá un nuevo
continente, nuevas tierras, nuevos cielos, para que se cumpla lo que ya está
escrito en el “Apocalipsis” y en la “epístola segunda de Pedro a los romanos”.
Usted ha visto, pues, algo
extraordinario, algo que está por suceder; no olvide que ya los científicos
están informados sobre aquel mundo que viaja precisamente rumbo a la órbita de
nuestro planeta Tierra; Hasta he oído decir que lo llaman el “Planeta Rojo”;
Quieren desviarlo basándose en explosiones atómicas, mas todo será inútil,
aquel mundo chocará con el nuestro precisamente en el año 2.500; Así terminará esta Edad de Hierro llamada
Kali Yuga.
Es bueno que
usted sepa que esta horripilante Edad comenzó con el ciclo electroquímico
durante la cultura greco-romana y que terminará con dicho ciclo exactamente el
año 2.500; así es el Karma de las naciones, amigo mío.
Lo invito a seguir la senda
de perfección, si es que no quiere ingresar con los perdidos en los mundos
infiernos donde sólo se oye el llanto y el crujir de dientes.
8. - Con relación al llamado Planeta Rojo, es
sabido que existe un libro de ese nombre donde los científicos narran el hecho
de que un planeta se está acercando hacia la órbita de la Tierra y que llegará
un momento en que ambos planetas choquen haciendo una fusión de masa, pero que
antes de chocar, en el proceso de acercamiento, habrá una gran cantidad de
calor y radiaciones que empezarán a esterilizar plantas, animales y toda clase
de vida hasta llegar a secarse en ríos y lagos, faltando el agua, al irse acercando
el planeta, por atracción magnética; los lugares donde hay grandes cantidades
de agua, empezarán a salirse de su cauce provocando grandes cataclismos y que esto sucederá alrededor del año 2.400
y tantos. ¿Qué nos puede usted decir al respecto?
R- Distinguido amigo, muy interesante lo que
usted dice. Ya ve usted que los científicos no ignoran
ya la futura colisión que nos
aguarda; permítaseme disentir en cuanto a la fecha; la Logia Blanca informó que dicho acontecimiento cósmico, como ya dije, vendrá
a realizarse exactamente en el año 2.500; por aquella época ya la Torre
de Babel (los cohetes cósmicos) estará levantada en forma total; entonces
muchas gentes podrán viajar a la Luna, Mercurio, Venus, y en general a todos
los planetas del sistema solar. Con el choque planetario, la Torre de Babel
será fulminada y la Tierra quedará convertida en fuego y vapor de agua; eso es
todo.
9. - También en la época de niño tuve la visión acerca de que empezaban a resplandecer en el cielo unas naves que descendían hacia la
Tierra, bajando de ellas unos hombres blancos muy altos y de mirada profunda,
los cuales informaron que iba a haber una serie de cataclismos que terminarían
con la humanidad, creyéndoles solo unas cuántas gentes, las cuales pidieron que
se las llevaran con ellos a su planeta, contándoles que sólo se podían llevar a los
que se lo merecieran de acuerdo con sus obras. Entonces empezaron
a hacer una selección en forma de Clarividencia y de cientos de gentes que
llegaron a escoger únicamente seis o siete que a juicio de ellos lo merecían.
Cuando estaban cerrando las puertas de las naves, muchos pretendieron subirse
por la fuerza, pero esto no fue posible y partieron hacia sus planetas. ¿Qué
nos podría usted decir acerca de esta visión?
R- Permítame decir que estas
percepciones estuvieron maravillosas; Es ostensible de que a usted le revelaron
lo que está por venir.
De la Tierra
será sacada la semilla; quiero referirme a los seres humanos selectos que
habrán de servir en un futuro por la formación de la futura sexta gran raza.
Es claro que
después del gran cataclismo que se avecina surgirán nuevas tierras de entre el
caos, de entre las aguas de la vida, y en ella ha de vivir un pueblo nuevo.
Ahora
comprenderá usted por qué habrá de salvarse
la semilla; esto es indispensable, y
no hay duda de que antes del cataclismo final será llevada en naves
cósmicas a otros mundos del espacio infinito;
más tarde, a su tiempo y a su hora, cuando la Tierra vuelva a estar en
condiciones de estar habitada, tal humana semilla será traída de regreso a este
planeta, para la formación de la futura raza; y de ésta, nuestra presente
humanidad, sólo quedarán los recuerdos entre los Registros Akhásicos de la
Naturaleza.
Capítulo 7 – EL APAGÓN
DE NUEVA YORK
Amigos míos, vamos a comentar esta noche cierto artículo muy interesante que visto
por ahí en una revista y que se
titula: “duda sobre el apagón de Nueva York”; y a continuación transcribiremos
algunos aportes del citado artículo.
“Exactamente
a las cinco de la tarde con veintiocho minutos del día 9 de noviembre de 1965,
ocurrió la falla técnica más grande e inexplicable de la historia”.
“A esa hora y en esa fecha, doce millones de neoyorquinos
sufrieron las consecuencias de una total interrupción en el suministro de
energía eléctrica”.
“Pero lo que ignoraban los
habitantes de Nueva York era que, además de la ciudad donde vivían, había otras
más sumidas en las tinieblas. Haga funcionar las luces de emergencia, nos
exponemos a un robo”.
“Pertenecientes a territorio
norteamericano: Albany, Rochester, Boston y Providence estaban a oscuras;
situados en Canadá: Québec y Ottawa padecían la misma falla técnica.”
“En una inmensa área de
207.184 kilómetros cuadrados, que comprendía a los estados de Québec, Ontario,
Vermont, parte de New Hampshire, Massachussets, Rhode Island, Connecticut,
Nueva York, Nueva Jersey y Pensilvania, ningún aparato que dependiera de la electricidad
funcionaba.”
“Treinta y seis millones de
personas, o sea, más que la población de Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y
Uruguay ¡juntas!, quedaron a oscuras.”
“Elevadores, semáforos radio, televisión y rotativas dejaron de funcionar. Hornos eléctricos, estufas
eléctricas, refrigeradores, licuadoras, tostadoras de pan, pulmones de acero e
incluso fresadoras de dentistas se volvieron inservibles. En las calles se
produjeron embotellamientos espantosos”.
“La situación se agravó aún
más por el hecho de que los vehículos que se quedaron sin gasolina no pudieron
en las estaciones de servicio surtirse. Las bombas eléctricas no funcionaban, y
los automóviles eran abandonados. En las estaciones del metro habría casi un
millón de personas imposibilitadas de usar el transporte. Vivo a treinta millas
de aquí y mi hijo está enfermo. No podemos movernos. La ciudad está
congestionada con el apagón. Los aviones que iban a aterrizar o despegar
tuvieron dificultades al apagarse momentáneamente la iluminación de las pistas.
¡Es urgente que aterricemos! ¡Ya casi no nos queda combustible!”
“La anarquía
iba en aumento. Hubo muertos por accidente, ladrones y gente enloquecida por
las tinieblas. La situación fue tan grave e imprevista que en el Palacio de
Cristal de las Naciones Unidas en
Nueva York, se tuvieron que
suspender las sesiones que se estaban celebrando”.
“Conforme la duración del
apagón se prolongaba, las más altas autoridades eran conscientes que se
enfrentaban a una peligrosa alteración del orden”.
“Los
reportes de última hora indican que el pánico y el desorden aumenta en las
calles. ¡Es el caos! Sólo cuentan con luz eléctrica edificios como éste, que
tienen planta de luz propia. ¡Pero sólo unos cuantos!”
“Pero lo verdaderamente
grave, es que unidos al pánico y al caos de este momento en esta inmensa zona
de 207.184 kilómetros cuadrados...”
“Los sistemas de radar no
funcionan, ¡Están ciegos! Cualquier proyectil aéreo puede cruzar nuestro cielo
en este preciso momento. ¡No podríamos detectar su presencia!”
“Es más, ni
siquiera podríamos enviar uno de nuestros proyectiles que le dirigidos a
interceptarlo, porque “los botones de mando con los que se les ordena despegar
dependen de la electricidad para su funcionamiento”. ¡Es inútil este inmenso
aparato, no sirve para nada!”
“Señores, somos uno de los países más poderosos de la Tierra;
gastamos cada año miles
de millones de dólares en armamento
y en fortalecer nuestros sistemas de seguridad, pero ante una situación como
ésta, somos impotentes. Una civilización tan tecnificada y poderosa como la
nuestra tiene un talón de Aquiles,
una gran debilidad, “la electricidad”; se han preguntado todos ustedes...”
“¿De qué nos sirve el radar, los proyectiles teledirigidos, el telégrafo, el teléfono y la televisión?
¡De nada! ¡Absolutamente de
nada! ¡Claro! ¡Tiene razón el general! ¡No podemos transmitir una orden! ¡No
podemos recibir información!”
“¡Esta es la quiebra de nuestro poderío
militar e industrial: todo está paralizado!”
“Señores, por favor, un poco
de cordura. No es por de más que les recuerde que el gobierno al que todos
nosotros pertenecemos es totalmente consciente de la terrible importancia de la
electricidad”.
“En cada central eléctrica
existen grandes cerebros electrónicos y computadoras encargadas de vigilar cada
centímetro de los grandes cables que conducen el fluido eléctrico. Cuando uno
de los cerebros electrónicos descubre, por ejemplo, que uno de los cables está
siendo sobrecargado de electricidad y que hay el peligro de que se funda... la
línea cinco está peligrando.”
“Automáticamente esa carga es
repartida entre otros ramales del sistema. La sobrecarga se repartió entre las
líneas siete y ocho.” Así mismo, las computadoras indican cuando un gran
fusible se ha quemado, a qué línea pertenece
y el lugar exacto de la avería.
Es el tercer cable del ramal de
Albany; la avería se localiza entre
la torre 17-B y la 18-B. Salimos
de inmediato para allá.”
“Incluso, si
en una zona se llegara a producir una avería que no hubiera sido captada por
las centrales electrónicas, esa zona se aísla de las demás para que no cause
daños en otros sistemas de conducción eléctrica. Hemos aislado la zona de
Montgomery y procedemos a hacer la reparación.”
“Cada relevador, cada
fusible, cada switch y cada conexión son cuidadosamente revisadas cada
instante. Estoy seguro que de un momento a otro se corregirá la falla que hubo
y tendremos nuevamente electricidad. El apagón sólo lleva una hora de
duración.”
“Desgraciadamente
esos optimistas cálculos no fueron confirmados por la realidad. ¡Mi hijo, mi
hijo! No lo vi en esta oscuridad, salió corriendo del callejón.”
“El gran
apagón duraría exactamente doce horas. ¡Ni un décimo de segundo más! ¡Frank,
ven ya tenemos luz! Los más precisos cronógrafos eléctricos, al recibir la
descarga de la electricidad no tuvieron que ser tocados en sus manecillas para
que siguieran indicando la hora con gran exactitud.
¡Está marcando la hora que es!”
Debemos exigir
una investigación. De la misma
misteriosa manera que se había
interrumpido la luz, comenzaba a fluir por cada cable. Un
apagón de la duración inusitada que había tenido éste y que “curiosamente”
había durado doce horas, provocó incertidumbre en un gran sector de Norteamérica.”
“Que se deslinden
responsabilidades. Ciudadanos comunes y corrientes, hombres de empresa y
periodistas pidieron del gobierno de Estados Unidos una explicación sobre lo
ocurrido. Siguen llegando telegramas, señor. Nos exigen que aclaremos lo
ocurrido.”
Hasta aquí
las palabras del mencionado artículo. No hay duda de que unos pocos Hombres
extraterrestres fueron capaces por sí mismos de paralizar todo el sistema
eléctrico de Nueva York y muchas
otras ciudades, tal como ya está dicho.
Veamos pues la diferencia
fundamental entre el Hombre y el animal intelectual; es obvio que toda las
gentes se consideran dentro del reino hominal o humano, para ser más claros.
Diógenes con
su linterna anduvo por las calles de Atenas con una lámpara encendida buscando
un Hombre y no lo halló.
Pilatos presenta al Cristo diciendo:
“Exce Homo”, “he aquí al Hombre”.
¡Cuán
difícil es alcanzar el Estado Humano! Y sin embargo, todos
se creen Hombres. El Hombre es el verdadero rey de la
creación y puede hacer maravillas tan grandes como las del apagón de Nueva York.
Estamos
seguros de que una media docena de Hombres podría paralizar no solamente el
sistema eléctrico de Estados Unidos, sino además, todas las actividades del
mundo entero.
Media docena de Hombres
auténticos, legítimos y verdaderos podrían tomarse el planeta Tierra sin
disparar un solo tiro y en cuestión de minutos.
1. - ¿Cómo podría ser que media docena
de Hombres pudieran
lograr esto?
R.- ¡Oh!,
Distinguida señorita, ¿Se asombra usted de mis palabras? Es necesario que
comprenda que el Hombre auténtico es
el rey de la creación; un solo Hombre podría en cuestión de segundos
desintegrar el planeta Tierra, convertirlo en fragmentos que girarían alrededor
del Sol.
2.
-
¿Esta clase de Hombre
podría realizar tanto sin estar auto-realizado?
R.- ¿Cuándo
me va a entender, distinguida dama? No es posible que exista un Hombre sin
autorrealizarse; lo que sucede es que usted piensa equivocadamente, supone que
los animales intelectuales que pueblan la faz de la Tierra son Hombres; he ahí
su error.
Dentro del animal intelectual
existen posibilidades sorprendentes; el homúnculo racional comúnmente llamado
hombre es una crisálida dentro de la cual puede formarse el Hombre, ¿me ha
entendido usted?
3. - ¿Y qué podríamos
hacer para que se formara
el Hombre dentro
de esa crisálida?
R.- ¡Oh!
Distinguida señorita en este libro elemental no podría darle a usted estas
explicaciones; venga a nuestros estudios gnósticos; estúdiese nuestros libros;
léase “El Matrimonio Perfecto”, “El Misterio del Áureo Florecer”, “Las Tres
Montañas”, “El Parsifal Develado”, etc., etc., etc.
4. - Entonces, de acuerdo con lo que usted nos dice, ¿son peligrosos los Hombres verdaderos?
R.-
Escúcheme, noble dama; estos Hombres legítimos, en el más completo sentido de
la palabra, realmente no son tan peligrosos como usted los supone; si ellos
hubieran querido hacer saltar en pedazos el Planeta
tierra, ya lo hubieran
hecho; si hubieran
querido invadirnos y esclavizarnos, hace muchos siglos ya lo hubieran podido
hacer; los Hombres auténticos no asesinan, ni esclavizan, ni invaden naciones,
ni mundos. Lo que sucede es que ellos nos visitan para ayudarnos; son
compasivos; y ellos nos asistirán en la hora suprema del gran cataclismo;
ellos, después de la tremenda catástrofe que nos aguarda, cuando la Tierra esté
en condiciones de volver a tener vida, fundarán en este planeta, por entonces
transformado, una nueva civilización y una nueva cultura.
Los animales
intelectuales se extrañan por el hecho concreto de que estos extraterrestres no
encajen mucho con nuestro ambiente, ni se sometan a este orden de cosas caduco
y degenerado.
5. - Con lo que usted nos dice, ¿entonces en este
planeta no existen Hombres verdaderos? ¿Todos son extraterrestres?
R.- Distinguida señorita,
escúcheme, en nuestro mundo también hay Hombres, pero hay que buscarlos con la
linterna de Diógenes; es muy difícil hallarlos y sin embargo, ya ve usted,
todos presumen de Hombres.
6. - ¿Cuál es el objeto
que tiene para nosotros ser un auténtico Hombre?
R.- Óigame,
distinguida señorita. De la crisálida sale la mariposa que dichosa vuela sobre
la luz del sol; así también de la crisálida humanoide puede salir el
Hombre auténtico, legítimo, verdadero;
ese es el propósito original de la Divinidad. Caso contrario, estaría
usted en contra de los propósitos de Dios. Él quiere que cada uno de nosotros
se convierta en un rey de la creación; sólo así podríamos ingresar al Reino de
Melquisedec; sólo así podríamos ir al Paraíso; por eso fue que vino Jesús el
Cristo al mundo; se propuso auxiliarnos, quería que cada uno de nosotros fuera
un rey de la Naturaleza; ahora comprenderá usted el motivo por el cual debemos
preocuparnos.
7. - ¿Qué se supone que ocasionó realmente
el apagón de Nueva York?
R.- Daré respuesta al señor.
Escúcheme, si ellos hubieran
querido reducir a cenizas
a Nueva York lo
habrían podido hacer en cuestión de segundos, más ellos no son perversos; miran
a esta raza de animales intelectuales con infinita compasión. Se les persiguió
con aviones de caza, se les quiso destruir; no se les dio, por cierto una
hermosa bienvenida; no se les recibió como a hermanos y, sin embargo, lo único
que hicieron para demostrar al animal intelectual el estado de inconsciencia y
debilidad en que se encuentra, fue darle una demostración, paralizando todo el
sistema eléctrico de Nueva York, tratar de hacerles comprender a las bestias
racionales el vergonzoso estado en que estos se encuentran.
Ya a estas horas, el animal
racional, después de tal evento debería estar estudiándose a sí mismo,
eliminando sus pasiones y sus vicios, purificándose y santificándose
arrepentido.
9. - ¿Usted considera
que lo hayamos entendido así los seres terrestres?
R.- Distinguido amigo, es obvio que este reino de animales tiene la Conciencia
dormida, y por tal
motivo está más lejos de comprender la enseñanza que se le ha dado.
Los animales racionales no son Hombres,
mas se creen a sí mismos
omnipotentes, poderosos, súper
civilizados, súper desarrollados, etc., etc., etc.
10. - ¿Podría explicarnos usted científicamente qué hicieron para poder producir
el apagón?
R.- ¡Oh!, Distinguido señor,
esto ya es una ciencia de tipo eléctrico superior. Creo firmemente que es
posible desviar la electricidad orientando la corriente en forma diferente,
alterar las polaridades, hacer carga a la inversa, y entonces es ostensible que
cualquier ciudad queda en tinieblas.
Estudiar esto en forma
detenida y exponer luego públicamente la enseñanza sería tanto como entregarle
las armas del Hombre a las bestias racionales. ¿Qué harían tales bestias con
este tipo de conocimientos? Póngase usted la mano el corazón y contésteme la
pregunta, ¿entendido?
Capítulo 8 – LOS HOMBRES
GLACIALES
Bien, amigos, vamos a al comentar
ahora algo sobre
los Hombres Glaciales. Es urgente comprender el proceso de revolución de los ejes de la Tierra,
los cuales acarrean distintas glaciaciones.
Se nos ha dicho que antes de
la pasada glaciación, los Polos de la Tierra se encontraban en la zona que hoy corresponde a la línea ecuatorial, en
forma tal que lo que era Ecuador se convirtió en Polos y viceversa; esto
originó el hundimiento de la Atlántida; es claro que por tal motivo cambió la
geografía terrestre.
Se ha
encontrado en el Polo Norte carbón vegetal, y en la Siberia, a orillas de los
grandes ríos, se han descubierto animales antediluvianos que perecieron por el
frío y el hielo; tales criaturas, completamente tropicales, fueron de un
momento a otro sorprendidas por el hielo y la nieve, y entonces perecieron.
La primera raza humana que
existió en el mundo vivió en el casquete polar del Norte, en la Isla Secreta. Tal región fue tropical y estuvo, como ya
dijimos, en la zona ecuatorial, aunque más tarde, debido a la revolución de los
ejes de la Tierra, viniese a ocupar el lugar que actualmente tiene.
La primera raza que vivió,
pues, en esa región, fue completamente protoplasmática.
Los cuerpos de las gentes
eran dúctiles, elásticos, podían
agigantarse a voluntad o empequeñecerse; no tenían la consistencia física de la
humanidad actual.
Sin embargo,
las personas de tal raza eran felices, percibían el mundo y las cosas en forma
íntegra, completa. No sólo veían lo meramente físico, sino que también además
podían ver el Alma y el Espíritu de todos los seres y las cosas.
La Tierra entera
tenía entonces un bellísimo color
azul intenso con sus mares y montañas.
Aunque parezca increíble, la
primera raza que existió en el mundo fue de un bellísimo color negro. Empero,
resulta un poco difícil comprender a las gentes actuales que en los pómulos de
aquellas gentes y en sus rostros en general, a pesar de ser de raza de color,
pudiese brillar cierto color y cierto
matiz semejante al del fuego.
El sistema
de reproducción era completamente diferente al actual; los seres humanos
se reproducían en una forma
muy parecida a la de la división de las células orgánicas. Ya sabemos que una
célula se divide en dos y que las dos se dividen en cuatro y las cuatro en
ocho, etc., etc. Así también el organismo del padre-madre, totalmente andrógino,
pues no era masculino ni femenino, sino tenía ambas polaridades a la vez, en
determinado momento se dividía en dos. Del padre-madre se desprendía, por
decirlo así, el hijo, y éste era un acontecimiento profundamente religioso.
A muchas personas
podrá parecerles extraño una raza de andróginos, mas es obvio que la primera
raza humana fue así.
Las gentes de la Raza
Protoplasmática tuvieron templos maravillosos, grandiosas ciudades y riquísima
sabiduría divina.
Por entonces
vivió en la Tierra el Ángel Uriel, quien tuvo cuerpo físico humano. Él escribió
un grandioso libro con caracteres rúnicos, nórdicos, y cumplió una bellísima
misión enseñando a la humanidad de aquella época.
Esta Raza
Protoplasmática es el Adam-Solus del
que habla la Biblia; ese Adán del
cual no se había extraído la Eva de la mitología hebraica.
Han pasado los siglos,
muchísimos millones de años y sin embargo, aquella
raza, a pesar de haberse
transformado en otras, se conserva todavía en formas muy originales, y esto es
algo que puede sorprender al auditorio.
Quiero decir
que no todos los individuos de aquella raza desaparecieron de la faz de la
Tierra; hay cierto grupo de tales gentes primigenias que todavía viven aquí en
la Tierra.
Ese
misterioso grupo reside actualmente en una ciudad secreta subterránea ubicada
exactamente en el Polo Norte. Esos son los Hombres Glaciales que, para bien de
esta pobre humanidad doliente, aún
existen.
Lo que más
asombra es que dichos individuos o dicho grupo correspondiente a la primera
raza, a pesar de haberse aislado para evitar todas esas transformaciones
orgánicas que dieron origen a los millones de seres humanos que pueblan la faz
de la Tierra, no sólo hayan conservado su pureza original, sino que además, y
esto es lo más notable lograron una metamorfosis única, especial, extraordinaria.
Actualmente los miembros de tal grupo
tienen hermosas presencias de tamaño humano
semejante al nuestro, cuerpos
perfectos de carne y hueso y gran sabiduría.
Ellos son realmente el prototipo viviente
de lo que deberían ser todas las gentes de la Tierra.
No hay duda de que su ciudad
subterránea bajo los hielos polares es formidable, maravillosa; poseen una alta tecnología ultramoderna;
cuentan con aparatos mecánicos que corresponden a un remoto futuro; están pues,
adelantados en el tiempo.
Es ostensible que tales
Hombres Glaciales habrán de auxiliarnos muy especialmente en las guerras
futuras, ya a través de la medicina, curando enfermos, sanando heridas, ya
través de la ciencia atómica, química, procurando servir a las víctimas de las
bombas microbianas o de la energía nuclear, etc., etc., etc.
Ellos pueden asistir
a las gentes y pasar
desapercibidos por doquier.
1. - ¿Cuál es la razón de que se haya conservado esa raza sin mezclarse con la
nuestra?
R.- Con el mayor placer
responderé al caballero. Es claro que los hombres de la primera raza pasaron
por muchas transformaciones antes de convertirse en Hiperbóreos; estas almas,
aunque también fueron andróginos, se reprodujeron por medio de algo que podría
llamarse brotación. Tal sistema es muy semejante al de las brotaciones de las
plantas. Cualquier brote vegetal desprendido de su tronco original puede
transformarse en otra planta. Así también, del cuerpo de aquellos Hiperbóreos
se desprendían esporas oviformes. Tales esporas se convertían en nuevos
organismos independientes.
Después de los Hiperbóreos
vinieron los Lemures: gentes hermafroditas de carne y hueso que se reproducían
por gemación. De tal ovario se desprendía un huevo que después de cierto tiempo
se abría para salir de ahí una criatura que se alimentaba con los pechos del
padre-madre.
Tal Raza Lemur se dividió en
sexos opuestos después de muchos millones de años; ese acontecimiento está
simbolizado en la Biblia con la alegoría aquella en que Jehová extrae una
costilla de Adán a Eva. Es claro que después de haberse dividido los seres humanos
en sexos opuestos, la reproducción
se realizó entonces por cooperación sexual; ese es el sistema
que tenemos actualmente.
Como van
ustedes escuchando, la raza primitiva original se transformó en otras razas a
través del tiempo y de los siglos;
pasó por incesantes metamorfosis, evoluciones e involuciones, etc., etc., etc., empero hubo cierto grupo, repito, de
aquella raza primitiva original, que se apartó de todas esas sucesivas
metamorfosis, y que se conservó
pura y virginal hasta nuestros
días. Eso son los Hombres Glaciales.
2. - ¿Es posible
visitar a esos Hombres Glaciales?
R.- Ya en
una pasada plática registrada en este libro dijimos que es posible meter el
cuerpo físico dentro de la Cuarta Dimensión; entonces enseñamos la clave,
explicamos que cada individuo tiene su Madre Naturaleza particular y que si nos
concentramos profundamente en ella en instantes de estarnos adormeciendo,
rogándole y suplicándole el favor de meter nuestro cuerpo físico dentro de la
Dimensión Desconocida, ella nos ayudaría en este sentido; entonces afirmamos
que sólo nos restaba levantarnos del lecho cuidadosamente, conservando el sueño como si fuésemos sonámbulos, pero eso sí, con la
Conciencia bien despierta.
En estas
circunstancias, flotando en el medio ambiente circundante de la Cuarta
Dimensión, podríamos visitar la ciudad de los Hombres
Glaciales. Es claro que se necesita fe, mucha fe, amor al Cristo, anhelo verdadero. Sólo así es
posible el triunfo.
3. - ¿Podremos visitarlos sin el permiso
de ellos?
R.-
Bondadosa señorita, permítame decirle en tono enfático que para el indigno
todas puertas están cerradas, menos una: la del arrepentimiento.
Capítulo 9 – DESAPARICIONES MISTERIOSAS
Amigos míos, desde el siglo pasado se está presentando el caso de muchísimas desapariciones misteriosas, y esto es algo
que nosotros debemos estudiar.
En el siglo pasado se registró
el caso espectacular de la desaparición de toda una tripulación
marítima.
Cierto barco
que navegaba rumbo a España fue hallado en alta mar en perfecto estado, cargado
de joyas, mercancías y cosas de gran valor, pero sin tripulación.
Tal nave se hallaba
completamente solitaria; nunca se supo absolutamente nada sobre sus marinos.
Quienes encontraron tal navío no hallaron síntomas
de violencia: quedó pues, descartada la posibilidad de cualquier motín a bordo.
Los enseres
de cocina, los valores en joyas, los vinos2, se hallaron completos, quedando por tal motivo descartada la posibilidad de
cualquier acto de piratería.
Esto
nos invita a pensar, mis caros amigos. ¿Qué se hizo de esa gente? ¿Quién se la
raptó en pleno alta mar? He ahí un tremendo misterio que hasta ahora no se ha
podido resolver.
El pasado siglo desaparecieron algunos ejércitos en pleno campo de batalla.
¿Quién se los llevó?
¡Misterio, misterio!
En las épocas de Napoleón Bonaparte, un gran embajador
desapareció en presencia
de la servidumbre. ¿Qué mano
misteriosa le arrebató?
Tony Maldonado, el esposo de
una hija mía, vio a un cadete en Guatemala que al atravesar la calle
desapareció instantáneamente, sumergiéndose dentro de la Dimensión Desconocida.
¿Qué mano lo arrebató?
Aviones llenos de pasajeros
y tripulación han desaparecido
en pleno vuelo sin dejar
el menor rastro.
¿Quién los ha arrebatado?
Reflexionando
cuidadosamente llegamos a la conclusión lógica de que en estos precisos momentos, en los tubos de ensayo de
la Naturaleza se están
haciendo experimentos para la creación
de la futura gran raza, que vivirá en la Tierra transformada del
mañana, después del gigantesco cataclismo que se avecina.
Es evidente
que la semilla más selecta de la especie humana está siendo sacada de la Tierra
y llevada a otros planetas del espacio infinito. No cabe la menor duda de que
los extraterrestres realizan esta magnífica labor.
Es evidente que ya
se está creando esa futura
raza.
Recuerden
ustedes, mis amigos, que la primera raza fue la de los Hombres Glaciales; la
segunda, la de los Hiperbóreos; la tercera, la de los Lemures; la cuarta, la de
los Atlantes; la quinta, la nuestra,
empero ya se está creando, repito, la futura sexta gran raza.
Habrá
también una séptima que será la final de nuestro mundo, pero eso está todavía
más lejos; hablemos de la sexta.
Mujeres extraterrestres han venido y seguirán viniendo
con el propósito de ser fecundadas: hombres de los nuestros serán llevados a
otros mundos para fecundar y después se les traerá de regreso.
No está de más recordar ahora
el insólito caso del Brasil. Cierta nave cósmica descendió en un campo solitario; un pobre campesino
que por ahí andaba fue metido a la fuerza dentro del OVNI. Se le extrajo sangre, se analizó tal
sangre; fue estudiado en detalle aquel trabajador del campo y, después, vino a él una mujer extraterrestre semejante a una china, pero con cabellos rubios, quien le sedujera sexualmente.
Aquel buen hombre tuvo, pues, relaciones sexuales con ella; luego se le
sacó de la nave y esta última partió hacia el espacio infinito; no hay duda de que aquella mujer vino para ser
fecundada, se llevó la semilla humana terrestre. ¿Objetivo? Lograr cierta
mezcla muy especial.
Es obvio que muchos otros
habitantes de la Tierra han tenido experiencias semejantes; algunos han
preferido callar por temor a la burla de nuestros semejantes.
Analizando cuidadosamente
todo esto, podemos verificar que los extraterrestres hacen en estos tiempos
ensayos muy especiales, cuyos resultados finales aparecerán en la Tierra
transformada del mañana, mucho después de la colisión planetaria que habrá de acaecer
en el año 2.500.
La semilla
humana será traída
de regreso a la Tierra;
la sexta raza estará, pues, formada por mezclas
muy importantes.
Tengo
entendido que las gentes de la sexta raza serán muy hermosas y de tamaño más
pequeño; es obvio que serán el producto de cruces entre terrestres y
extraterrestres. No es, por lo tanto, extraño el que desaparezcan por estos
tiempos muchas gentes.
Conforme los años vayan
transcurriendo, estas misteriosas desapariciones aumentarán notablemente.
Distinguidos
amigos, preparaos; no olvidéis que vivimos momentos extraordinarios; no sería raro el que cualquiera de vosotros también
fuera transportado a cualquier planeta del espacio infinito.
1. - ¿Cómo es que, si ya nos tienen prácticamente
invadidos, no han dado su mensaje en forma general a la humanidad? ¿Por qué ese
misterio?
R.- Distinguido amigo, con el
mayor placer daré respuesta a su pregunta. Permítaseme informarle que dentro de algún tiempo estos extraterrestres hablarán
a través de los distintos satélites que Rusia y Estados Unidos tienen en órbita
alrededor de la Tierra; entonces harán también llegar hasta nosotros deliciosas
melodías cósmicas. No está de más decirles que actualmente hay en órbita
laboratorios cósmicos extraterrestres tripulados donde se registran nuestras
ideas, costumbres, lenguaje, etc., etc., etc.
La Sibila de
Praga3 hace ya varios siglos profetizó todas estas cosas, y hasta
aseveró en forma enfática que en un no lejano día se escucharía la voz de Dios
en toda la redondez de la Tierra, el Verbo, dijéramos, de los extraterrestres;
y toda rodilla se doblaría para oír la palabra venida de lo alto. No hay duda
de que ese instante se acerca, y entonces conoceremos el mensaje de los extraterrestres.
Antes de eso
habrá insólitos acontecimientos. Algunos cohetes norteamericanos o rusos serán
raptados y llevados a otros mundos; también
es cierto que los astronautas de la Torre
de Babel verán naves cósmicas extraterrestres,
pero callarán: la soberbia de los científicos de tal Torre es terrible; ellos
desean ser los amos de todo el infinito, pero serán fulminados en su día y en
su hora.
Permítaseme decirle al
caballero que ha hecho la pregunta que la Tierra no ha sido invadida por
extraterrestres; ellos saben respetar el libre albedrío de nuestros semejantes;
pero para bien de la Gran Causa, ciertos sujetos son llevados a otros planetas
con propósitos evidentemente científicos; empero estas gentes son respetadas
recibiendo además magnífico trato.
2. - Estimado Maestro, ¿podría decirnos si estos
seres extraterrestres son de la misma naturaleza humana que nosotros?
R.- Gran
amigo, su pregunta es bastante interesante. Séame permitido decirle con
infinito pesar que todavía nosotros no somos verdaderamente humanos en el
sentido más completo de la palabra. Es obvio que hoy por hoy tan sólo somos
Humanoides intelectuales, y esto es diferente.
Los extraterrestres que nos
visitan son Hombres en el sentido
más completo de la palabra, humanos verdaderos, gentes que ya conquistaron el
espacio infinito; he ahí la diferencia.
Esas gentes están dotadas de
una gran sabiduría, poseen conocimientos que ni remotamente sospechamos, son
inmensamente superiores a nosotros; eso es todo.
3. - ¿Podría decirnos, Maestro, si estos Hombres
extraterrestres habitan en el planeta Marte o en Venus?
R.- Noble
dama, debo decirle a usted que los OVNIS provienen de distintos planetas del
infinito. No hay duda de que en Venus
existe una humanidad de tipo muy superior y de que en Marte también hay
habitantes, aunque se obstinan en negarlo los hombres de ciencia moderna.
Los aparatos
de fotografía terrestre enviados en satélites artificiales de ninguna manera
podrían informarnos sobre la vida existente en planetas como Venus y Marte.
Empero no está de más asegurarle que en un futuro los terrícolas podrán
verificar, por experiencias directas, la existencia real de los venusinos y
marcianos.
Capítulo 10 – LOS HOMBRES
PECES
Muy
amigos míos, en nuestra reunión de hoy vamos a platicar un poco sobre los
Hombres Peces. Os suena esto un poco
extraño, ¿verdad?
Ante todo quiero recordarles que nosotros, los gnósticos, tenemos
métodos y medios especiales para investigar todo esto en forma,
dijéramos, espiritual.
¿Habéis oído hablar alguna
vez sobre el desdoblamiento? El Alma de cualquier persona
puede
desdoblarse, es decir, salir
del cuerpo y trasladarse a cualquier rincón del universo con el propósito de
ver, oír, tocar y palpar aquello que más le interese. Séame pues permitido
decirles que conocemos el secreto, las claves, para realizar tales viajes
incorpóreos.
Yo siempre presentía que existían en el fondo de los océanos
Hombres Peces, criaturas inteligentes, y hasta me parece que esto está
relacionado en alguna forma con el famoso PEZ OANES de los caldeos. No quiero
quitarle al tal pez otras alegorías más profundas; sólo quiero enfatizar la
idea de que tal símbolo se corresponde también con el misterio profundo de los
Hombres Peces.
Dejando este pequeño
preámbulo, vamos al grano, a los hechos.
En profunda meditación mi
esposa sacerdotisa y yo resolvimos hacer un Viaje Anímico, Espiritual, con el
propósito de investigar todo
lo relacionado con los Hombres
Peces; es obvio que lo
logramos y que al confrontar las percepciones de tipo metafísico dieron
evidentemente idénticos resultados.
Fuera de la forma densa, nuestras
almas se sumergieron profundamente en el océano Atlántico, muy lejos de toda tierra firme. En nombre de la verdad debo
decir que ciertamente entramos en contacto directo con los Hombres Peces.
Si me preguntáis qué clase de
figura tienen dichos Hombres, habría de contestar claramente que poseen forma
de peces con tamaños muy semejantes a la de cualquier persona humana, unos más
grandes, otros más chicos, otros medianos, etc., etc., etc.
Hasta esta parte de mi relato
creo que vosotros todavía no veis bien claro esto de los Hombres Peces;
seguidme con paciencia, por favor, escuchad mi relato.
Hallamos en el fondo vivo del
océano la ciudad de los Hombres Peces. ¿Enigma? Me temo que si no ponéis
atención no entenderéis mi relato. Es obvio que la citada ciudad no es de tipo
físico, ni corresponde al mundo de tres dimensiones, se trata de una población
situada en la Dimensión Desconocida.
Las casas, los templos, las
tiendas, los restaurantes, calles y cosas, etc., han sido creados por los
Hombres Peces en la Cuarta Dimensión; en eso que podríamos llamar Espacio
Etérico.
Los animales intelectuales
que viven en este mundo físico han degenerado tanto su vista que realmente ya no son capaces
de ver la Cuarta Dimensión, empero los Hombres
Peces son diferentes, distintos; poseen la Vista
Etérica y por ello, la Dimensión Desconocida resulta para ellos tan familiar
como el aire que nosotros respiramos o los alimentos que comemos.
Ciertamente esas criaturas
no se han degenerado y por ello es ostensible que poseen la Vista Etérica.
En nombre de la verdad hemos
de decir que ellos viven simultáneamente en el mundo físico y en la Región
Etérica.
Es claro que el Alma de los
Hombres Peces sabe que tiene cuerpo de pez, más como quiera que también viven
en la Dimensión Desconocida, no ignoran que son Hombres, pudiendo vivir como
tales en la Cuarta Dimensión a tiempo que se mueven simultáneamente entre las
aguas como simples peces.
Hay, pues,
en ellos una doble vida: la primera como peces, la segunda como Hombres; empero
se combinan ambas, se procesan en forma simultánea y armoniosa, bellamente
coordinadas.
Un rey muy sabio gobierna a estas criaturas; se trata de un Hombre
Pez muy venerable. Es claro que ese anciano rey es amado por todos sus
súbditos y que no necesita de ejércitos ni de policía para hacerse obedecer. Es
un ser inefable de las Dinastías Solares.
Al hacer la
exposición que ustedes, mis amigos, están escuchando, quiero que por un momento
siquiera en la vida se identifiquen con esta clase de criaturas
tridimensionales y tetradimensionales. Voy hablando en forma íntegra, unitotal,
coordinando íntimamente lo físico con lo metafísico.
Mi esposa sacerdotisa pasó el
umbral de una de esas tiendas etéricas del misterioso pueblo ubicado en la
Dimensión Desconocida; yo la observé, mas no entré; algo vio ella o miró en la
profundidad; al salir le pregunté interrogándole sobre aquello que hubiese
visto; la respuesta fue: “vi un grupo de Hombres Peces sentados ante las mesas
de un hermoso restaurante; platicaban sobre diversos temas”, explicó. Almas de
Hombres Peces viven como hombres realmente en una ciudad etérica, invisible para las
gentes degeneradas de nuestro mundo, pero visibles
para los hermosos sentidos de esas criaturas.
Sin embargo, asombra que al
mismo tiempo tengan cuerpos físicos y de peces; vean ustedes esta extraña
combinación de hombres y peces.
1. - ¿Estos seres tienen la cara de hombres o de peces?
R.- Distinguida señorita,
permítaseme responderle que en ese Mundo Etérico del que estoy hablando, dichas
criaturas tienen fisonomías de hombres, pero en el mundo meramente físico,
material, su rostro y su cuerpo todo es de peces.
2. - ¿Podríamos
entender, Maestro, que estos
hombres tienen forma exclusivamente de pez o tienen
aspecto humano?
R.- Buen amigo, con el mayor
gusto daré respuesta a su pregunta. En el mundo meramente físico, material,
estas criaturas poseen forma exclusiva de peces; cualquiera podría
confundirlos; afortunadamente son muy inteligentes y por tal motivo resulta
palmario y manifiesto que jamás se dejarían pescar. Repito, solamente en la
Dimensión Desconocida asumen humanas formas; es precisamente en la Cuarta
Dimensión donde viven vida de hombres; no es exagerado decir que también tienen
sus negocios, etc., etc., etc.; esto es claro que parece imposible a cualquiera
que no haya ahondado en nuestros estudios.
3. - ¿Y son felices, Maestro,
viviendo esa doble vida?
R.- ¡Oh!, Mi
estimada señorita, puedo asegurarle a usted que ellos son infinitamente más
dichosos que nosotros; no llevan dentro el “yo pecador”; Son puros en
pensamiento, palabra y obra; en ellos está el recto sentir y el recto obrar. En
ellos hallamos el pensamiento justo, la palabra justa, la acción justa.
4. - Estimado Maestro, ¿Podría decirnos si estos
hombres tienen relaciones con los Hombres Glaciales, los Hombres Azules y los
extraterrestres que nos ha mencionado antes?
R.- Noble
caballero, gran amigo, séame permitido informarle que los Hombres Peces, como
quiera que están limpios del pecado original, se hallan en íntima relación con
los Hombres Glaciales, con los hombres venidos de la Galaxia Azul, y con las humanidades de otros
mundos.
Quiero
decirle a usted con gran énfasis que los Hombres Peces vivieron entre los mares
profundos del planeta Venus; fueron traídos a la Tierra en naves cósmicas por
los venusinos y depositados en el fondo de nuestros mares. Empero muy pronto
serán rescatados por los navieros de Venus y regresados a su mundo de origen.
Le diré que este acontecimiento sucederá antes de la Tercera Guerra Mundial. Es
evidente que las explosiones nucleares contaminarán las aguas y pondrán en
peligro sus vidas, si no se les regresa a las aguas marítimas del planeta
Venus.
Con el Sexto Sentido
me adelanté en el tiempo
para ver tal acontecimiento, y entonces percibí
naves anfibias de origen venusino, sumergiéndose entre el océano
Atlántico para rescatar a los Hombres Peces; a mis oídos llegaron en ese
instante lamentos psíquicos, llanto y congoja de esas misteriosas criaturas; se
les llevó lejos de este planeta Tierra porque esta raza de animales
intelectuales que pueblan la faz de nuestro
mundo no está preparada realmente para entender a tan sublimes seres; en otras
palabras debo decir que nosotros no los merecemos.
Ellos tienen algunos objetos muy extraños en la Dimensión
Desconocida; contemplé algo parecido
a un círculo, una especie de brazalete tan misterioso que francamente no pude entender.
Uno de
ellos, uno de esos hombres maravillosos, dirigiéndose a mi esposa sacerdotisa
le dijo lo siguiente: “dichosa tú que estás siempre cerca del Maestro”; Es
obvio que quedé conmovido.
En su pueblo metafísico,
etérico, se respira la paz solemne en las grandes profundidades oceánicas; se
siente uno limpio, puro, infinitamente feliz. ¡Cuán lejos están las gentes de
comprender todo esto! Amigos míos, después de haceros este
relato no estoy seguro de que me hayáis entendido; sé que tenéis la Conciencia
completamente dormida y por ello eso es obvio que estáis muy lejos de captar la
honda significación de mi relato.
5. - En la Dimensión Desconocida, cuando asumen la figura de hombres, ¿no viven entre el agua?
R.- Distinguida señorita,
debo decirle o mejor dijera repetirle que la hermosa ciudad de estos Hombres
Peces, vista por nosotros en forma anímica, está ubicada en el fondo profundo
del océano Atlántico; así pues, el ambiente en que estos seres se mueven es
esencialmente etérico y acuático.
6. - ¿Cuál fue el objeto
de que los hayan traído del planeta
Venus para habitar
aquí en la Tierra?
R.-
Distinguida dama, nuestros hermanos del espacio quieren siempre lo mejor para
nosotros, y es obvio que se les trajo para nuestro bien; se les colocó en el
fondo de los mares para que un día nos ayudaran e instruyeran;
desgraciadamente, las gentes de nuestro mundo se degeneraron tanto, que4
por ese motivo no llegaron al contacto psíquico con tan hermosas criaturas.
Una bella
oportunidad. Las gentes ni remotamente sospechan lo que perdieron; muchos
hubieran podido ingresar a esa especie de las delicias por las puertas de la
reencarnación. Dentro de poco tiempo, los mares mostrarán a las gentes muchas
cosas secretas, y se descubrirá una especie de peces extraordinarios y muy
inteligentes; mas quiero que me escuchéis: no os confundáis, esos no serán los
Hombres Peces, pues aquellos, como ya dije, serán llevados de regreso a los
mares profundos del planeta Venus.
7. - ¿Podría existir otra clase de hombres como
éstos en el reino animal, vegetal o mineral, Maestro?
R.- Bien amigo, me permito
informarle para su bien que los Hombres Peces son una excepción, y por cierto
traídos del planeta Venus; fuera de esta clase de criaturas tan singulares,
sabemos que en nuestro mundo las piedras son piedras, las plantas son lo que
son, y los animales, incluyendo a los que tienen intelecto, son lo que son y
nada más de lo que son.
Los Hombres Peces son Hombres
en el sentido más completo de la palabra, porque tienen dentro al Ser, porque
lo tienen encarnado y saben que lo tienen.
Capítulo 11 – MATERIALIZACIONES PSÍQUICAS
1. - Cuando tenía siete años, en una ocasión soñé
con una iglesia de un pueblecito donde cerca había un circo, ferias y puestos
donde vendían cosas típicas del lugar; visualizaba todo claramente, a tal grado que hablaba con una señora que iba
vestida de rojo; después me perdía entre las gentes y me iba. Cinco años
después visité aquel pueblo y vi exactamente la escena que había soñado, pero
no me di cuenta de ello, hasta que me habló la señora vestida de rojo;
extrañándome que después de tanto tiempo me sucediera todo tal como lo había
soñado. Maestro,
¿Podría explicarme a qué se debe este tipo de fenómeno?
R.-
Con el mayor placer voy a dar respuesta a esta pregunta. Permítaseme la
libertad de hablar en forma muy
sencilla debido a que este es un libro elemental para aspirantes a la Gnosis.
Es incuestionable que durante las horas del sueño, el Alma se escapa del cuerpo físico para transportarse a distintos lugares del mundo o del espacio infinito. Explicado
esto será fácil entender
que el caballero que hace la
pregunta, fuera de su cuerpo denso, viajaba al lugar que varios años después
reconoció ya físicamente. Es claro y resulta palmario y manifiesto que viviera
con mucha anticipación el suceso que más
tarde se convirtiera en realidad física. Esto significa
que uno durante el sueño puede vivir acontecimientos antes de que estos
sucedan.
No hay duda que la persona
que reconociera después de varios años y en el lugar mencionado, ya había
estado en contacto con él, precisamente, durante las horas mismas del sueño.
Estas son cosas que todavía ignoran aquellas gentes que se dedican a la Parapsicología.
2. - Hace mucho tiempo me contaba una tía que, cuando era dueña de una tienda
de abarrotes, una noche muy lluviosa llegó un señor muy
misterioso, al cual no le veía la cara ya que traía un sombrero de ala muy
ancha y venía cubierto por un abrigo negro de solapas muy grandes y levantadas.
Dicho señor le pidió que le hiciera el favor de guardarle un pequeño cofre, ya
que en ese momento no iba para su
casa y estaba lloviendo, que él lo recogería al otro día por la mañana. Mi tía
tomó el cofre y lo
puso en la estantería de la tienda.
Al salir nuevamente el misterioso señor, observó que no se veían los pies y
que momentáneamente desaparecía como una sombra en la noche. Inmediatamente
sintió un escalofrío y le dio la corazonada de que no era nada normal todo lo
que le estaba aconteciendo. Al día siguiente, les relató a otras personas tal suceso
y dado que en un año y medio el tal señor no se presentó a recoger el
cofre, dichas personas que sabían del caso, le recomendaron que lo abriera
porque podía tratarse de un difunto. Así lo hizo y al abrirlo se dieron cuenta
que efectivamente contenía la osamenta de un muerto, pero en el fondo tenía una
cantidad no despreciable de monedas de oro; dado el estado de nervios en que se
encontraba ella, determinó regalar dicho cofre a otras personas, ya que no
quería saber más del asunto. ¿Sería tan amable, Maestro, de explicarnos algo
sobre este acontecimiento?
R.- Con el
mayor gusto voy a dar explicación sobre este asunto. Ciertamente el personaje
tan extrañamente vestido que en aquel lugar se presentara, era, fuera de toda
duda un desencarnado, el fantasma de un difunto.
Resalta con plena claridad
meridiana el hecho concreto de que el fantasma abandonó
por un instante la Dimensión Desconocida para entrar en este mundo
físico de tres dimensiones. Es incuestionable que tal fantasma le regaló ese
cofre a la persona del relato. Lamentablemente la citada dama no fue capaz de
comprender el hecho en sí mismo y, llena de pavor, regaló a otros lo que para
sí misma había sido destinado. Vea usted lo que significa el miedo; tal señora
hubiera podido mejorar su situación con tan bonita fortuna;
desdichadamente no supo aprovechar la bella oportunidad que se le presentara.
Resulta interesante
comprender que dicho fantasma, además de materializarse en el mundo físico,
pudo hacer lo que llamaríamos un aporte, pasando tal cofre
del lugar donde se hallaba hasta
ponerlo en manos de aquella señora. Este tipo de materializaciones son
realmente sensacionales.
3. - Entonces Maestro, ¿no debe uno
desaprovechar estas oportunidades cuando se presenten, a pesar de tener miedo?
R.- Distinguida dama,
permítaseme decirle que el miedo es algo execrable: las naciones se arman por
miedo, se lanzan a la guerra por miedo; los hombres se ponen pistola al cinto
por miedo y asesinan por miedo. ¿Por qué temer? Todos tenemos que morirnos tarde
o temprano. Lo mejor que hubiera podido hacer aquella señora del relato era
devolver los huesos al panteón y aprovechar el dinero haciendo muchas obras de
caridad y beneficiándose también a sí misma.
Distinguidos
señores y señoras, en el mundo suceden muchos acontecimientos insólitos,
extraños, metafísicos.
Alguien me contó algo sobre
un caso muy interesante: cuentan que en una fiesta, cierta dama supo
distinguirse por su inmensa alegría,
pues obviamente destacaba entre todos los invitados por su
carácter jovial
y por su belleza física.
Muchos jóvenes danzaron con
ella hasta las tres de la mañana, hora ésta en que la dama manifestó tener
mucho frío; uno de sus admiradores le prestó una chamarra, chompa o chaqueta,
para que se abrigara. Luego, como un cumplido caballero, se ofreció para acompañarla
hasta su casa. La dama no declinó tal atención caballeresca y salió, pues, de
la sala del festín.
En veloz automóvil, la dama
acompañada por el joven que le ofreciera su compañía y por algunos otros
varones amigos de este último, llegó hasta la puerta de su casa.
El personal de compañía se despidió de la susodicha
dama al tiempo que ésta penetró en su morada.
Al día
siguiente, el caballero dueño de la
prenda de vestir prestada a la dama, junto con sus amigos, tocó a la puerta de
aquella mansión con el evidente propósito de recuperar la prenda.
Una anciana
abrió la puerta
a tiempo que preguntara: “¿Qué
desean ustedes, señores?”
“Venimos” – dijo uno de los jóvenes– “por una chamarra
que le presté anoche a la señorita
fulana de tal.”
“¡Oh!,” –dijo la anciana– “si ustedes quieren esa prenda de vestir deben
ir a buscarla en el panteón; la hallarán sobre la tumba de mi nieta; ella fue
la dama que con ustedes anoche bailó; hace muchos años murió.”
Los jóvenes alarmados se
dirigieron ciertamente al panteón, buscaron el sepulcro de la dama y lo
hallaron, y sobre este último encontraron la chamarra.
Vean ustedes, mis amigos, un
caso extraordinario de materialización. Ante todo quiero que me escuchen la
explicación; sólo así podrán entender cómo se produjo este fenómeno de tipo metafísico.
Quiero que sepan que al morir
van al sepulcro tres cosas: primero, el cuerpo físico; segundo, el Fondo Vital
de nuestro organismo, una especie de Doble Etérico que se va descomponiendo
lentamente junto a la tumba; tercero, la personalidad. Esta última es
energética, permanece en el sepulcro, pero a veces sale de él y hasta se da el
lujo de andar por diversos lugares.
De acuerdo
con el relato, creo que ustedes podrán entender que eso que se hizo visible en
el baile, que ese fantasma que pidió prestada la prenda de vestir, era la
personalidad de la muerta. Sólo así podemos explicarnos el motivo por el cual
tal prenda fuera hallada precisamente sobre la fosa sepulcral.
4.- Bueno Maestro,
ese fantasma era el Alma de la muerta, ¿cómo debo entender
este fenómeno?
R.-
Distinguida señorita, no se extrañe usted de lo que estoy diciendo; escúcheme
con confianza, el Alma de la muerta no podría estar metida en un sepulcro; lo
que se apareció fue la personalidad de la difunta, y esto ya es diferente. No
hay duda de que la personalidad poco a poco se va desintegrando hasta
desaparecer o aniquilarse. El Alma es algo distinto, es algo divino, que no
puede ser encerrado dentro de un sepulcro.
5. - Muy interesante nos parecen estos relatos,
Maestro; nos gustaría que nos contara algún otro suceso de apariciones de
ultratumba.
R.- Con el mayor placer voy a
relatar a la honorable concurrencia otro caso, por cierto, muy interesante.
Esta vez se trata de una dama
que tomó un taxi a la medianoche en la ciudad de Guatemala; al preguntarle el
chófer sobre el domicilio a donde debería llevarla, ésta le dio ciertas señas
que vinieron a coincidir ciertamente con el panteón de la ciudad. Un poco
extrañado el chófer, dejó a la dama exactamente en la puerta funeral, no sin
antes exigirle el correspondiente pago, valor del transporte.
La señora aquella le manifestó
que en ese instante no tenía dinero, pero que le daba una prenda de
oro con la cual garantizaba el pago; después
le rogó que al día siguiente fuese a su casa situada
en la calle tal, número tal,
etc., etc., que tocara en aquella casa y que entregara la cadena a su mamá
reclamando el dinero, valor del pasaje.
Un poco confundido, aquél chófer se alejó de la puerta funeral, y al otro día muy de mañana,
llegó a la casa indicada por
la dama, de la que salió una señora de avanzada edad, preguntándole qué deseaba.
El chófer, sacando la cadenita de entre la bolsa donde la llevaba,
la mostró a la señora,
contándole el caso y
rogándole le entregara el dinero, valor del pasaje de su hija fulana de tal.
Al ver aquella cadena de oro con su hermoso medallón, la anciana madre reconoció la prenda de oro
con que fuera enterrada su hija muerta hacía algún tiempo. Es obvio que la
anciana palideció llena de infinito terror.
Después invitó
al chófer a penetrar en su domicilio con el propósito
de que tratara de identificar a su hija: para tal
efecto le enseñó una fotografía ampliada que bellamente enmarcada se hallara en
la sala. Es ostensible que el chófer la reconoció de inmediato. No hay duda que
esta madre quedó en un estado de confusión espantoso y hasta se dice que el chófer
más tarde la volvió a ver en otra parte
de la ciudad.
Este es otro caso de
materialización de la personalidad o expersonalidad de un difunto. En los
antiguos tiempos había más comprensión de las gentes; entonces se enterraba a
los difuntos junto con todas sus pertenencias, incluyendo comidas, bebidas y
otras clases de enseres con las que el difunto estaba familiarizado en vida.
Así es como la personalidad del difunto se siente en su ambiente, como si estuviera
en su casa.
Debemos tener caridad por los
muertos y entender también con amor a esas sombras del panteón; debemos
llevarles flores, amor, oraciones y también aquellos alimentos que en vida
solían comer. Nosotros aquí en México damos el ejemplo el día de los muertos,
el 2 de noviembre, poniendo sobre los
sepulcros los alimentos y bebidas que a ellos tanto les gustaran; ojalá muchas
gentes de otros países sigan este ejemplo.
Capítulo 12 – CASOS INSÓLITOS
1. - Cuando era niño oía de mis padres y
familiares los relatos de la muy conocida “Llorona”, la cual se manifestaba periódicamente a los hombres
que atravesaban llanuras
o lugares solitarios en el transcurso de la noche.
Estos hombres eran seducidos por una bella
mujer que les salía al paso y que los incitaba
al amor, pero al corresponder ellos a su invitación, ella soltaba una carcajada muy penetrante, escuchándose después un
llanto muy amargo que helaba la sangre, desapareciendo como un velo blanco que
se perdía en las sombras de la noche. ¿Nos podría explicar esta manifestación,
Maestro, que es muy conocida en muchos lugares de diferentes países?
R.-
Distinguido amigo, créame que siento gran placer al responderle. Su relato me
parece bastante interesante.
Ciertamente debo decirle que
esto de la “Llorona” es leyenda popular en todos los países del mundo.
No quiero
subestimar la palabra “leyenda”; realmente tal término sirve de vehículo a
muchas tradiciones que suelen escaparse a la historia.
En los
relatos hay muchas veces más realidades de las que la gente supone. Después de
esta pequeña descripción necesaria
para aclarar términos, me permito decirle que no hay lugar en el planeta Tierra
donde no se haya oído hablar alguna vez sobre la “Llorona”.
En lo que a mí cabe como
investigador ocultista, le diré lo siguiente: en cierta ocasión, por allá en
algún pueblo, las gentes me informaron sobre las insólitas apariciones de la
“Llorona” a la orilla de un riachuelo. No está de más contarle con cierto énfasis
que yo me propuse investigar el caso personalmente.
Para tal efecto, hube de
trasladarme al lugar de referencia, al sitio indicado por las gentes y en altas
horas de la noche. Es obvio que debía hacer las investigaciones de rigor, y eso
lo sabe cualquier Esoterista y por ello procedí según arte.
La consabida
mujer metafísica vino a mí; eso es ostensible. La interrogué en la siguiente
forma: “¿Es usted la “Llorona?” “Sí, lo soy”, respondió la aludida, y luego intentó
dar sus famosos alaridos o
gritos dolorosos con aquellas tan conocidas exclamaciones: “¡Ay, mis hijos!”
¡Ay, mis hijos!” Pero yo estaba en guardia
y es claro que no consiguió
atemorizarme, pues dice el dicho que soldado avisado no muere en guerra.
“¿Es usted
bruja?”, –le pregunté– “Sí soy”, –me respondió– “¿Pertenece usted al salón de
la brujería?” “Sí” –respondió de nuevo–.
La mujer aquella estaba vestida toda de negro y
un largo manto del mismo
color envolvía su cuerpo de cabeza a pies; usaba sandalias y
era como una sombra entre las sombras mismas de la noche.
El rostro de
aquella aparición era pálido, sus ojos negros y penetrantes, su nariz roma, su
labio más o menos vulgar.
Sintiéndose
vencida, aquel fantasma de la noche se alejó por la rivera del riachuelo,
caminando despacito, despacito.
2. - ¿Entonces esta mujer sólo era un fantasma?
R.-
Estimable señorita, me permito
decirle que en cierto sentido sí, eso era, pero tenía una tremenda realidad; era una bruja
ciertamente de esas que concurren al salón de la brujería de Salamanca, España.
3. - Voy a relatar un caso que me sucedió en mi
niñez, cuando todavía no había luz eléctrica; nosotros vivíamos en una casa que tenía un gran patio;
por lo tanto, para alumbrarse usaban
velas y quinqué de petróleo; alrededor del patio estaban construidas las
piezas y en un extremo, una gran
cocina de estilo colonial, donde había grandes muebles de madera llamados
trasteros; también teníamos diferentes clases
de animales, tales como cerdos,
aves, vacas, etc. Muy a menudo
daban en robar los animales y todo el mundo estaba siempre a la expectativa;
cierta noche oímos gran barullo en la cocina y el ruido de algunos cerdos y
gallinas como si las hubiesen sacado, oyéndose además que uno de los trasteros
se venía abajo rompiéndose toda la loza que tenía; Fue tan grande el estruendo
que nos despertamos todos los miembros de la familia, saliendo a medio vestir,
a ver qué pasaba, con velas y quinqués en las manos. Al llegar a la cocina y
checar donde estaban los animales, nos sorprendió el hecho de que todo estaba
en calma y los trasteros de la cocina en perfecto estado, sin haberse movido
nada; esta misma situación se repitió no menos de cinco veces, hasta que
decidimos no hacer más caso. Automáticamente desapareció tal fenómeno, el cual al principio nos atemorizaba, llegándose a decir que dicha cocina estaba embrujada. ¿Sería tan amable el Maestro de darnos alguna explicación al
respecto?
R.- Bastante interesante su pregunta, y créame que siento gran alegría al responderle.
Estos son
los casos de casas encantadas y de hechos fantasmales muy conocidos desde la
remota antigüedad. Es claro que en esto intervienen criaturas del Más Allá,
espectros, fantasmas de los fallecidos, etc.
A todas luces resalta con
entera claridad meridiana la existencia de factores psíquicos capaces de
producir fenómenos físicos.
Es incuestionable que no existen efectos
sin causa, ni causas sin efectos. Obviamente el fantasma de algún fallecido producía tales
fenómenos. El Doble Etérico de aquel trastero o mueble donde se ponía la vajilla caía ciertamente produciendo tales sonidos en la noche; esto no significa que la parte meramente física del citado mueble
se precipitase al suelo.
Es bueno que
usted entienda, distinguido caballero, que cualquier objeto físico tiene un
doble de tipo etérico, incluyendo como es notable el mencionado trastero de la
cocina; ahora comprenderá usted mejor qué es lo que caía y el origen del sonido
de platos, ollas y demás arcilla o porcelana destruida.
El fantasma
del muerto actuaba sobre la parte etérica del mueble físico y se producían
fenómenos similares a lo meramente material. Desde los antiguos tiempos se
sabía que en tales lugares había tesoros ocultos y las gentes los buscaban con
afán hasta dar con ellos.
4. - Me complace mucho verificar o reafirmar su
respuesta en relación con que efectivamente en ese lugar fueron encontradas dos ollas con monedas
de oro, las cuales se quedaron en poder
de los albañiles cuando
esa cocina fue demolida, e inclusive se hicieron muchos
comentarios al respecto
y algunas gentes coincidieron en que era ése el motivo por el cual se
habían observado varios casos sobrenaturales.
R.- Amigos míos, sé de un caso similar muy
extraordinario. Dentro de una antigua recámara de una vieja casona señorial,
donde habitaban principalmente5 personas de cierta edad,
escuchábanse múltiples ruidos en el silencio profundo de la noche.
Una bella dama que durmiera
tranquila en su lecho, acostumbraba a cubrirse totalmente con sus cobijas o
sarapes, de pies a cabeza, cuando escuchaba los mencionados sonidos metafísicos
dentro de su alcoba.
En
tratándose de todos estos casos, no siempre resultan tan ingenuas protecciones
como lo son las inocentes cobijas o sarapes.
Cuenta la susodicha dama que
alguna vez logró con sus pies tocar el cuerpo de un fantasma que parecía de
niño. Dice aquella mujer que el infante metafísico lentamente le fue halando
los sarapes hasta dejarla totalmente sin ellos, y luego los colocó todos juntos
sobre determinado lugar de la alcoba.
Pasaron los tiempos y mucho
más tarde, cuando aquella familia se retirara de esa morada, otras personas que
allí pasaron a vivir hubieron de hacer algunas reparaciones a la casa, y en el
lugar exacto donde el fantasma colocara
los sarapes o cobijas fue hallado, un poco profundo, un riquísimo tesoro
de oro macizo.
Vamos a seguir ahora con otro
relato muy similar y bastante interesante. Recuerdo el caso de un caballero de
cierta edad, quien tuviera extraños sueños: se vio llevado en visión, de noche,
a un terreno baldío.
Aquel que lo
guiara, indicándole cierto lugar desértico, en forma enfática le dijo: “Aquí
enterré un gran tesoro y es para ti; puedes sacarlo; todo lo que se necesita es
escarbar, hacer hoyo; te voy a poner una señal para que vengas mañana; donde
encuentres la señal, es el lugar donde está la fortuna”.
Cuenta el señor de tal relato
que el fantasma que ahí lo condujera en sueños, puso dos huesos de muerto en
forma de cruz y luego, poniendo mucho énfasis, le repitió: “Esta es la señal,
no la olvides.”
Cuenta el
caballero que cuando se despertó de su extraño sueño, muy de mañana y antes del
desayuno, se dirigió al sitio indicado, y ciertamente ahí encontró los dos
huesos de muerto en cruz; entonces, tomándolos
con sus dos manos, dijo: “De parte de Dios o
de parte del diablo, sea lo que
sea, ahí van más chispas.”
Después arrojó los dos huesos a distancia y lleno de gran indignación regresó a
su casa. Es obvio que aquel buen hombre perdió una rica fortuna.
5. - En relación con los relatos anteriores,
quisiera narrar otro caso en el que varias gentes observaban un perro blanco
que salía detrás de una nopaleda y caminaba aproximadamente unos 100 metros,
perdiéndose en un aparente agujero, dándoles a unos curiosidad y a otros gran
temor, porque durante el día no había dicho agujero. Uno de los que habían
observado el fenómeno decidió balacear al perro que caminaba noche a noche, y
grande fue su sorpresa al ver que las balas no lo mataban, siguiendo su normal
recorrido hasta perderse en el sobredicho agujero. Después de hacer una especie de junta con las personas
que lo habían visto, a alguien se le ocurrió que en el agujero donde se perdía
ese perro blanco podría ser la indicación de que ahí se encontraba un tesoro.
Al escarbar, efectivamente encontraron una respetable fortuna, la cual se
dividieron en partes iguales. ¿Qué nos podría usted explicar sobre este relato,
Maestro?
R.- Mi caro amigo, su relato es magnífico y merece una buena explicación.
Quiero que usted sepa que
todos estos tesoros escondidos están custodiados por los Gnomos de la
Naturaleza. Las gentes les dan a todas estas criaturas Elementales diversos
nombres; algunas personas simplemente los califican como Duendes y eso es todo.
No hay duda
de que tales Elementales son los fieles custodios de tan ricas fortunas
minerales ocultas bajo la epidermis de la tierra.
El perro
fantasma del relato era simplemente un Gnomo encargado de vigilar el tesoro.
Normalmente esas criaturas metafísicas tienen la forma de pequeños hombrecillos
enanos, parecen mas bien viejecitos venerables; empero pueden asumir cualquier
figura, incluyendo la del citado perro. Ahora
se explicará usted, por sí mismo, todo lo relacionado con ese fenómeno.
Queridos amigos, esta clase
de relatos son muy interesantes, sin embargo es bueno saber que el mejor tesoro
es el Espíritu; no nos dejemos llevar de ambiciones, codicia, ansias de
fortuna, etc., etc., etc.
Nosotros estudiamos todos
estos distintos aspectos psíquicos porque resultan bastante interesantes, pero
es claro que no estamos dedicados a buscar fortunas escondidas; eso es todo.
Capítulo 13 – ¿PIEDRAS O QUE?
1. - Hace mucho tiempo, en el pueblecillo donde
vivíamos, la casa en que habitábamos nos dio muestras de fenómenos raros tales
como el siguiente:
En este lugar se distribuían víveres
de todo tipo, dado que era una especie de tienda del pueblo, donde había de
todo y se les prestaban los víveres a la gente muy pobre que no podía pagar
diariamente lo consumido. Les otorgaban unos vales que se supone que deberían
pagar cada semana, pero debido
a que los hombres en su mayoría,
tomaban mucho alcohol,
se bebían el dinero
que ganaban, ocasionando un drama para sus familias, dado que en muchos casos
debían varias semanas de pago. Uno de los deudores que se negaba rotundamente a
pagar, tenía fama de practicar actos de brujería y en algunas ocasiones se
enorgullecía de ello y amenazó a que no le cobraran más porque lo iban a
lamentar.
Cierta noche, se paró
aproximadamente a unos 100 metros de distancia de la tienda, y en nuestra casa,
que estaba junto a la tienda, se empezaron a oír pedradas sobre paredes y
techos como si hubiera una gran multitud aventando enormes piedras con mucha fuerza,
al grado tal que la casa parecía que se iba a derrumbar.
Uno de los familiares se atrevió a
asomarse por una ventana, y únicamente observó al brujo aquel que, con la
mirada fija hacia la casa, parecía que le salía fuego por los ojos y que con
una sonrisa
irónica y grandes
ademanes pronunciaba unas palabras ininteligibles.
Después de un rato, pareció que se
iba acumulando una gran cantidad de piedras y que iba a ser cosa imposible
salir de la casa.
Al retirarse dicho
individuo, cesaron los ruidos y todo quedó en tranquilidad y calma.
Tiempo después salimos a ver qué había sucedido,
encontrándonos con que no había ni siquiera
un grano de arena; Esto causó cierto espanto entre las gentes del pueblo
tomándole miedo a este señor.
¿Nos podría explicar
el Maestro qué fue lo que realmente
sucedió?
R.- Con mucho gusto daré
respuesta a su pregunta. Obviamente se trata de un mago negro, sujeto con
poderes peligrosos. Ostensiblemente pronunciaba palabras mágicas mediante las
cuales mandaba a ciertos tenebrosos.
Es claro que el fenómeno de
piedras atemorizaba a las gentes. Los fantasmas desconocidos ciertamente pueden
arrojar tales piedras. Estas piedras en sí mismas viajaban por entre la Cuarta
Dimensión y hasta podían hacerse visibles momentáneamente para luego
desaparecer y regresar al punto de partida original.
No olvide usted que en la
Cuarta dimensión todo regresa a su punto de partida; si un fantasma ahí arroja
una piedra con el propósito de hacerla visible en el mundo físico, ésta regresa
después al lugar de donde provino.
En estos
instantes me viene a la memoria el caso de cierto caballero, cuyo nombre no
menciono, hechicero también; eso es obvio. Cargaba en la bolsa siempre una
moneda de cincuenta centavos, y con tal moneda podía pasar toda una noche
bebiendo de cantina en cantina.
Cuentan las gentes que andan por ahí, que el sujeto aquel entraba
a cualquier tienda
y pedía cerveza, pan, y todo lo que quisiera y
después pagaba con la moneda aquella. Lo curioso es que en determinado instante
y en el momento de salir del establecimiento, llamaba a su moneda pronunciando
un nombre femenino X, X, que en estos momentos no recuerdo, y la moneda
regresaba a su bolsa otra vez.
Este caballero de marras era un mago negro que sólo necesitaba de una moneda
para poder vivir.
No hay duda
de que poseía terribles poderes psíquicos y que podía mandar a determinados
demonios que lo obedecían.
2. - En el pueblo donde vivíamos había un
viejecito que me contaba todos los acontecimientos raros que habían sucedido en
los alrededores.
En una ocasión me relató el caso de
un campesino que traía pleito con uno de los guarda-ríos del lugar, y que tal
pleito acabó en una lucha a machetazos, muriendo el guarda-ríos, al cual el
campesino había ocultado entre los carrizales que se encontraban en el río.
Poco tiempo después, los vecinos
empezaron a saber que el campesino todos los días era arrastrado por el muerto,
según decía él, en la noche, y que algunas personas llegaron a oír que
dialogaba con el difunto, clamándole piedad y perdón por el asesinato cometido.
Los vecinos decidieron interrogarlo sobre el crimen mencionado, confesando este
que se trataba del guarda- ríos desaparecido, indicándoles que el cadáver lo
hallarían entre los carrizales de aquel lugar. Efectivamente, más tarde lo
hallaron en estado de putrefacción.
Tiempo después, el campesino
mandó a decirle
misas, con lo cual lo dejó de molestar para siempre.
¿Es
posible que esto sucediera según el relato,
Maestro?
R.- Extraordinario este relato, gran amigo. Creo firmemente que la expersonalidad del muerto pudo
hacerse visible
y tangible en algunos lugares
antes de su disolución final.
Me permito
ahora repetir que no es el Alma ni
el Espíritu de los difuntos los que se hacen visibles o se manifiestan de
alguna manera en el mundo físico, sino sus expersonalidades. Estas mismas, por
ser de naturaleza casi física, pueden manifestarse en este mundo de tres
dimensiones muy especialmente en los primeros días de su fallecimiento. Así es como debemos entender el caso por
usted relatado. Es claro que con las oraciones y rituales pudo alejarse el
fantasma vengador.
No hay duda
de que la sangre tiene un poder magnético muy especial. Con justa razón dijo
Goethe: “este es un fluido muy peculiar”. El autor del “Zaratustra”, Federico
Nietzche, dijo: “escribe con sangre y aprenderás que la sangre es Espíritu”.
Existe cierta relación
entre el asesino y su víctima, debido a la sangre. Con el derramamiento de ese fluido vital, la víctima gracias a tal agente puede hacerse
visible y hasta tangible delante de su asesino.
En el mundo
oriental existen ciertas sectas de magia negra donde se invocan a los
fallecidos: los fanáticos danzan en forma cada vez más frenética hiriéndose
mutuamente con puñales. Es obvio que
la sangre es vertida y mediante tal agente fluídico, los demonios invocados se
materializan haciéndose totalmente visibles y tangibles en el mundo físico.
Es claro que tales hechiceros danzarines son candidatos seguros para el abismo y la muerte
segunda.
He conocido casos muy
extraordinarios de materialización. Hace ya algunos años, cuando estuvo por
estas tierras mexicanas el Maestro
Gargha Kuichines (Julio
Medina), fuimos testigos de un caso
de estos realmente insólitos. Sucede que ambos caminábamos por la avenida 5 de
Mayo, cuando en una esquina vimos a un licenciado amigo, cuyo nombre no
menciono, quien se dedicaba a las prácticas de Hata-Yoga.
Nosotros nos acercamos hasta
él. Yo personalmente estrechándole su mano muy atentamente lo saludé, pues
éramos amigos. Los tres estuvimos platicando en tal esquina; las gentes para no
tropezar con el licenciado aquel,
daban un pequeño
rodeo. Nos despedimos; el licenciado siguió
por la citada avenida, yendo hacia la
Alameda Central. Como cosa extraña llevaba un sombrero blanco con cinta
negra, cosa que no dejó de llamarnos la atención, pues él en su vida jamás
usaba sombrero.
Yo expliqué a Julio Medina
que no le había presentado al citado amigo debido a que consideraba que, como
quiera que tal señor se dedicaba a la Hata-Yoga, no podría haber afinidad
ninguna con ese sujeto.
Le aclaré diciendo que tal
licenciado ocupaba la posición de juez y que alguna vez estuvo con nosotros
estudiando Gnosis.
Luego continuamos nuestro
camino.
Días más tarde, me encontré con mi amigo Salas Linares
en el pueblo de Santiago
de Tepalcatlalpan y le conté
lo ocurrido.
Grande fue mi sorpresa cuando
mi amigo me hizo saber que el mencionado licenciado con el cual me había
encontrado en la avenida 5 de mayo, hacía ya varios días que había fallecido.
Luego puso cierto énfasis con
el propósito de explicarme el caso. “Te encontraste con un muerto, – me dijo
Alejandro–, hablaste con un fallecido”; cuando eso sucedió, el día de tal
encuentro, ese difunto había muerto en un accidente automovilístico fuera de la
ciudad de México, en el norte del país.
Como verán ustedes se trata
de otra materialización y pienso que la expersonalidad de ese difunto fue
realmente lo que se hizo visible y tangible al mediodía delante de todas las
gentes y a la luz del
sol.
3. - Usted, Maestro,
¿no podría distinguir al darle la mano si esa persona
estaba viva o
muerta?
R.- Distinguida señorita,
quiero decirle a usted que la expersonalidad de un muerto es tan exacta a la persona física que vivía, que francamente no se nota ninguna diferencia entre vivos y muertos. Lo único que sí sentí un poco extraño fue
la frialdad de aquella mano, frío propio de sepulcro, es claro, frío de
cadáver. Hablaba aquel hombre con cierto tono un poco mortuorio y presentí algo
sobre la muerte; sentí como si estuviera muerto, y en esto no me equivocaba.
Cuando yo enfatizo la idea de
que es la expersonalidad de los difuntos lo que se hace visible y tangible, no
descarto la posibilidad de que los desencarnados en sí mismos pueden también,
en algunas ocasiones, materializarse en este mundo de tres dimensiones, en
ausencia total de la expersonalidad funeraria.
4. - Cierta señora amiga mía un día me contó que
cuando su padre falleció, su hermana se encontraba en la ciudad de los Ángeles
de California, llegando a casa de su padre cuando ya éste estaba sepultado, por
lo que no logró verlo.
Desde ese día, su hermana todas las
noches se acostaba en la recámara de su padre y le pedía que se materializara
para que lo pudiera ver.
Cierta noche, estando ella acostada,
vio una mano que se posaba sobre uno de los muebles de la recámara, pegando un
grito de espanto en el mismo momento que oía
una voz que le decía: “No te asustes, María; soy yo, tu padre, que quise ver si
podías soportar el verme totalmente, pero como veo que no es así, me voy y te
suplico que no me llames más y me dejes en paz”.
Podría usted explicarme Maestro, ¿si
fue el Alma o la expersonalidad del difunto la que se hizo visible y tangible?
R.- La
pregunta de la dama aquí presente me parece ciertamente muy interesante. Quiero
decirles a ustedes, mis amigos, que la expersonalidad de los difuntos
normalmente vive en el panteón, aun cuando a veces se escapa de la fosa
sepulcral para hacerse visible en algún lugar o simplemente para visitar a alguien.
Es
incuestionable que en este caso del relato, no fue propiamente la
expersonalidad del fallecido lo que se hiciera visible y tangible en parte,
sino el fantasma del difunto, el Alma
del fallecido. Así lo indica el
discernimiento de aquel, sus palabras, su prudencia, etc.
Capítulo 14 – EL DESDOBLAMIENTO
Amigos míos, es necesario que
ustedes comprendan la necesidad de aprender a salir del cuerpo físico a
voluntad; quiero que entiendan que el cuerpo físico es una casa en la que no
tenemos por qué estar prisioneros.
Es indispensable entrar en la
región de los muertos a voluntad,
visitar las regiones celestes, conocer otros mundos del espacio infinito.
Fuera del
cuerpo físico uno puede darse el lujo de invocar a los seres queridos que ya
pasaron por las puertas de la muerte.
Estos concurrirán a nuestro llamado
y podremos entonces
platicar con ellos personalmente.
Hay magos nigromantes que saben
invocar a los fallecidos para hacerlos visibles y tangibles en este
mundo físico, pero nosotros preferimos penetrar en la región donde ellos viven,
visitarlos, conocer allá en qué estado se encuentran, etc., etc., etc.
Fuera del cuerpo físico
podemos adquirir pleno conocimiento sobre los Misterios de la Vida y de la Muerte.
Fuera del cuerpo físico
podemos invocar a los ángeles para conversar con ellos cara a cara, personalmente.
Es bueno que ustedes
entiendan que en el pasado nosotros tuvimos otros cuerpos, otras existencias; y
fuera del cuerpo físico podremos recordarlos, revivirlos con entera exactitud.
La clave
para salir fuera de la forma densa, fuera de este cuerpo carnal, es muy
sencilla: Óiganme bien, escúchenme. En esos instantes de transición que existe
entre la vigilia y el sueño, uno puede escaparse del cuerpo de carne y hueso a
voluntad.
Me viene en
estos momentos a la memoria un caso muy especial. Alguna vez llegué a un pueblo y busqué un hotel; empero todos
los hoteles estaban llenos, no había hospitalidad para nadie; sin embargo,
conseguí un alojamiento en un salón de huéspedes.
Ahí había
muchas camas donde dormían muchos hospedados. Yo pagué por el último de estos
lechos que quedaban libres y en él me acosté a dormir.
Empero
sucedió que, por ahí a la media noche, un hombre golpeó en aquella casa
solicitando también alojamiento. La dueña de aquel negocio lo llevó a nuestro
salón, diciéndole: “no tengo camas, vea, vea; todas están ocupadas”. El
pasajero protestó diciendo: “En ninguna parte hay hospitalidad, me resolveré a
dormir en este salón, aunque sea en el suelo; póngame usted en el piso un
petate, alfombra o estera y una almohada para mi cabeza porque estoy muy
cansado”.
La dueña de aquella casa de huéspedes, conmovida accedió gustosa
a lo que el hombre le pidiera.
Yo me
encontraba despierto viendo y oyendo todo aquello. El citado pasajero,
acostándose en el suelo, se propuso conciliar el sueño.
Observé detalles: mientras el
hombre estaba en vigilia, se movía a uno y otro lado, como queriendo acomodarse
al duro piso.
De pronto dejó de moverse y entonces veo, con asombro,
una nube grisácea
ovoide que fue saliendo
de entre sus poros por todo el cuerpo.
Tal nubecilla flotó por unos
instantes sobre aquel cansando cuerpo y por último, colocándose en posición
vertical, asumió la forma del peregrino. Me miró fijamente y luego salió de
aquel salón caminando normalmente.
He aquí,
amigos míos, lo que sucede siempre en ese estado de transición existente entre
vigilia y sueño.
Tal
peregrino se alejó de su forma densa; ustedes todos hacen lo mismo, pero en
forma inconsciente. No quiero decirles
con esto que aquel caballero de marras hubiera
realizado una salida consciente; sin embargo, eso mismo
se puede hacer a voluntad positivamente, consciente.
Realmente,
este es un proceso natural: Darse uno cuenta de sus propios procesos naturales
jamás puede ser perjudicial; Realizar uno todas sus funciones conscientemente,
en vez de hacerlo en forma
inconsciente e involuntaria, de ninguna manera es peligroso y, por ello, pongo
cierto énfasis en la necesidad de aprovechar el instante de transición entre la
vigilia y el sueño para abandonar el cuerpo de carne y entrar en la región de
los misterios.
Hay gentes incrédulas que dicen: “¿Qué puede usted saber
del Más Allá? ¿Qué puede saber sobre lo
que hay de tejas para arriba? ¿Acaso usted ha ido al otro mundo y ha vuelto?”,
etc., etc., etc.
Estimables amigos, con este
procedimiento les aseguro que ustedes pueden ir al otro mundo y volver; Puedo
jurarles a ustedes por lo que más quiero yo en la vida que yo voy al otro mundo cada vez que quiero, y que
ustedes también pueden ir; lo importante es que no tengan miedo.
Cuando yo quiero salir del cuerpo físico a voluntad,
aprovecho el instante de estar dormitando, el
momento aquel en que uno no está ni dormido del todo, ni despierto del todo.
En ese
preciso momento hago lo que hizo aquel peregrino de mi historia: me levanto
suavemente, como sintiéndome vaporoso, fluídico, gaseoso; después salgo del
cuarto lo mismo que aquel consabido pasajero de la casa de huéspedes y me
dirijo a la calle.
El espacio es infinito, y
volando puedo viajar a todos los lugares de la
Tierra o del Infinito. Ustedes pueden hacer lo mismo, mis caros amigos;
todo es que se lo propongan.
Ante todo no
debe uno identificarse con el cuerpo material. En el preciso momento de hacer
el experimento, deben pensar que ustedes no son el cuerpo, deben comprender que
ustedes son almas; deben sentirse como almas, fluídicas, sutiles; después,
sintiéndose así, en tal estado, levantarse simplemente de la cama.
Lo que estoy diciéndoles
tradúzcase en hechos, mis caros amigos. Óiganme bien, no se trata de pensar que
se están levantando, porque ahí se quedarían pensando y entonces no realizarían
el experimento.
Repito: tradúzcase en hechos
lo que estoy enfatizando. Hagan lo que hizo aquel peregrino de nuestra
historia; él no se puso a pensar que iba a salir del cuerpo;
sencillamente actuó, se levantó del duro piso donde estaba acostado.
Repito con entera
claridad: se levantó
sutil, vaporoso, y salió de aquel lugar.
¿Hasta cuándo será que me van
a entender ustedes? ¿En qué época de la historia de sus vidas van a aprender a
salirse del cuerpo a voluntad? ¿Quieren saber algo del Más Allá? ¿Quieren platicar con los seres
divinos cara a cara? Invóquenlos, llámenlos a gritos cuando estén fuera del
cuerpo; es claro que ellos
concurrirán por amor hacia ustedes, con el propósito de instruirlos.
Todo lo que se necesita es dejar
la pereza y poner
atención en el proceso del sueño;
las frazadas con que uno se
cubre, las cobijas o sarapes resultan muy agradables; le cuesta a uno trabajo
dejar la flojera, la inercia. Recuerden que la voluntad es indispensable y si
ustedes de verdad se proponen a salir del cuerpo a voluntad, lo conseguirán si
siguen con exactitud mis indicaciones.
Todos los hombres sabios del
pasado abandonan la densa forma para viajar consciente y positivamente en el
espacio infinito; entonces platicaban con los dioses santos y recibían
maravillosas instrucciones.
Fuera de este mundo
físico, podemos experimentar en forma directa
todos los Misterios
de la Vida y de la Muerte. Ahora comprenderán ustedes por qué pongo
tanto énfasis en la necesidad de aprender a salir del cuerpo físico a voluntad.
1. - Maestro,
para salir del cuerpo físico
¿se necesita algún
aprendizaje antes, o hay alguien
que lo sabe hacer de
nacimiento? Porque yo he oído a muchas personas que dicen: “yo sé viajar en
Astral” ¿Podría explicarme si es lo mismo?
R.- Mi
respetable amiga, me parece muy a propósito su pregunta. En nombre de la
verdad, debo decirle que a mí nadie me tuvo que enseñar a salir en Astral. Nací con esa facultad, por eso es
que conozco los Misterios de la Vida y de la Muerte.
Ahora se explicará usted por sí misma, de dónde saco todos estos conocimientos que escribo
en mis libros.
Sin embargo,
mi caso no es una excepción; mi esposa Litelantes también sabe salir del cuerpo físico
a voluntad; salimos juntos, visitamos los templos de misterios, ayudamos a
muchas gentes de remotos lugares, investigamos misterios, hablamos con los
dioses, los ángeles y con los Devas inefables y regresamos al cuerpo físico
trayendo los mismos recuerdos.
Esto es similar
a cuando dos personas salen de casa a dar un paseo
en día domingo y regresan
hablando sobre las distintas
ocurrencias del camino.
En los
distintos rincones del planeta Tierra hay muchas gentes que saben salir del
cuerpo a voluntad; es necesario que
ustedes también aprendan a hacerlo para que conozcan las grandes maravillas de
la Naturaleza y del Cosmos y para que sepan qué es lo que hay más allá de la
muerte.
2. - Maestro, usted nos dice que para salir en
Astral hay que aprovechar el momento en que uno está entre vigilia y sueño. ¿En
otros momentos no puede uno hacerlo?
R.- Distinguida señorita, quiero
que usted sepa que cuando
ya se está práctico en esto de la salida
en Astral, puede escaparse
del cuerpo físico
a voluntad, aun cuando el cuerpo carnal
esté sentado o esté
de pie; empero, repito, esto último es para gentes muy prácticas. Lo normal, lo
natural, es acostarse uno en su cama para desdoblarse.
3. - Maestro, ¿se puede invocar
a algún Maestro en especial
para que nos ayude a salir en Astral?
R.- Bien, amiga, permítame
decirle que hay seres invisibles que nos ayudan; sin embargo, ustedes pueden
pedirle auxilio a su propia Madre Divina Particular.
Me refiero a su Madre
Naturaleza propia, porque es obvio que cada cual tiene la suya, ustedes deben suplicarle en nombre del Cristo que
los saque del cuerpo en aquel preciso instante en que se hallen en estado de
transición entre vigilia y sueño.
4. - Maestro, ¿existe alguna oración especial para llamar a nuestra Madre Naturaleza Particular?
¿Podría usted enseñárnosla?
R.- Bondadosa discípula que
me está escuchando, voy a darle un consejo que le servirá a todo el mundo.
Acuéstese usted boca arriba en su cama con el cuerpo bien relajado y
adormézcase recitando con su pensamiento y con su corazón la siguiente
plegaria:
“Creo en Dios, creo en mi Madre Divina y creo en la Magia Blanca, Madre
mía, sacadme de mi cuerpo.”
Recite usted
con toda devoción y con intensiva fe esta oración mágica. Récela millones de
veces, si hay necesidad, adormeciéndose.
Empero recuerde usted aquel dicho
que dice: “A Dios rogando
y con el mazo dando.”
Cuando ya se
sienta en ese estado de lasitud propia del sueño, al empezar en su mente las
primeras imágenes ensoñativas, venza la pereza, por favor se lo ruego, y
sintiéndose como un fantasma sutil y
delicado, haga lo del peregrino de nuestra historia en el salón de huéspedes:
levántese de su cama y salga de su casa, ¿entendido?
5. - Maestro, ¿le podemos pedir a nuestra Madre
Naturaleza Particular que nos lleve a determinado lugar, o ella nos lleva a
donde debemos ir de acuerdo con nuestra preparación?
R.- Está
bien la pregunta que usted ha hecho. La Madre Divina sabe a dónde debe
llevarnos a cada uno; sin embargo, también podemos solicitarle que nos lleve a
tal o cual lugar y si ella quiere hacerlo está bien.
Empero, si
ella no quiere llevarnos a donde nosotros deseamos, sino que más bien nos
transporta a otro lugar diferente, debemos acoger con gusto su decisión, porque
es claro que nuestra Madre sabe lo
que necesitamos, lo que más nos conviene.
Capítulo 15 – LOS HOMBRES
AZULES
1. - En una revista que encontramos en
circulación dentro del Distrito Federal, hallamos el siguiente relato:
“En 1960, una revista
científica soviética, apoyándose en los relatos del historiador egipcio Maneton y del griego Herodoto, así como en
las inscripciones al enigma de la Atlántida y a la venida de seres
extraterrestres, la pregunta que se hacían era ésta: "¿Fueron los atlantes
un pueblo de tez azulada?" Dicen
algunas tradiciones que los atlantes fundaron la civilización egipcia y que los jefes más antiguos de las dinastías
eran atlantes de raza pura. Los artistas egipcios, que reprodujeron
cuidadosamente los objetos en sus murales y respetaron los colores, ¿cómo
pintaron a sus dioses?”.
“Osiris
tenía el rostro verde (por ser Dios de la vegetación que renace); Thot estaba
pigmentado de verde o de azul pálido,
y Amón y Shu eran francamente azules.
¿Por qué formaba
este color parte de
los dioses egipcios? Sólo puede contestarse de una manera: eran descendientes de un pueblo de piel azul”.
“Deberíamos creer que Osiris
y Thot, que llegaron a Egipto procedentes de un país de altas montañas, hallaron
un llano con clima cálido
y mucho sol, y vieron
su tez modificada por el sol, que terminó por darles una piel olivácea
(azul más amarillo, igual a verde), como suelen tenerla en nuestros días los
habitantes del Mediterráneo.”
¿Podría explicarnos usted algo al respecto, Maestro?
R.- Resulta dicho artículo un
poco vago y oscuro. Habla sobre la Raza Azul;
supone que esta viene de la Atlántida;
no niega el origen de la Cultura Egipcia (es obvio que los Hombres Azules son los antiguos constructores de
las pirámides).
Sin embargo,
algo falla en el artículo (renglones arriba citados y puestos entre comillas)
Permítasenos la libertad de disentir. Necesitamos enfatizar el hecho concreto
de que los Hombres Azules jamás vinieron del continente atlante.
Algunos
suponen que los Hombres Azules
vinieron de Venus, y no está de más
citar otro aparte del citado artículo: “recordemos los extraordinarios
acontecimientos sucedidos en tiempos remotos en Venus, que fueron anotados por
los astrónomos de la antigüedad. El propio San
Agustín afirma que Castor, el Rodio, dejó escrito el relato de un
prodigio asombroso sucedido en ese planeta, que de pronto cambió de tamaño, de
color y hasta de órbita en torno al sol, al mismo tiempo que perdía satélites.
Este hecho sin precedentes debió suceder en tiempos del rey Ogygés, fundador de
Tebas, como aseguran Adrasto,
Cyzicenio y Dies, notables matemáticos de Nápoles”.
“¿Qué sucedió en Venus
para que parte de su población huyera
precipitadamente rumbo a la Tierra?
¿Una colisión? ¿Una explosión
nuclear? No podemos decir nada, pero de ser cierta cualquiera de estas
hipótesis, tendremos que creer que Venus estuvo ligado a la historia de nuestro
planeta, y resulta curioso que los sabios soviéticos insistan en relacionar el
misterio de Venus con el de la Atlántida y el Tiahuanaco.”
Como usted verá, querido
lector, el autor del artículo
mencionado y cuyos apartes fueron transcritos con el propósito de
refutarlos, tiene dos opiniones diferentes y ninguna de ellas es verdadera. Aquí en México conocimos el caso de
Salvador Villanueva Medina, autor de un libro que titula “yo estuve en el
planeta Venus.”
Conozco personalmente a este
hombre y sé que es sincero, no se trata de ningún charlatán o fantaseador; ha
sido rigurosamente examinado por los psiquiatras y los resultados obviamente
fueron los de un hombre serio y totalmente equilibrado.
Tal caballero escribió para
bien de la humanidad; narró a sus semejantes lo que sucedió; como quiera que
era un simple chofer, conduciendo un carro hasta Estados Unidos, hubo de pasar
por alguna de esas peripecias. El automóvil se dañó; y los norteamericanos que
viajaban con él bajaron del coche abandonándolo, para dirigirse a un pueblo
cercano con el propósito de pedir auxilio.
Villanueva Medina quedó solo;
se metió debajo del carro con el propósito de observarlo y arreglarlo; sintió
pasos en la arena; salió de debajo del coche y se encontró con un venusino que
platicó con él.
Lo que sucedió después es muy interesante. Lo invitaron y él aceptó. Fue
llevado en una nave hasta el planeta Venus, donde conoció una civilización
extraordinaria. Después de cinco días fue traído otra vez a la Tierra.
La
descripción que da Villanueva Medina sobre los hombres de Venus concuerda con
la que sobre ellos da Adamski, famoso científico norteamericano.
Estatura de
los venusinos, promedio, 1.10 Mts, piel blanca rosada; cabellos plateados;
hermoso rostro, etc., etc.
No vio pues Villanueva
Medina, Hombres Azules en el planeta Venus. Así pues, tal hipótesis también
queda descartada.
¿De dónde vinieron entonces
los Hombres Azules?
Existieron, es ostensible; muchas personas así lo
afirman, mas las gentes desconocen su origen.
Nosotros
aseveramos solemnemente diciendo: los Hombres
Azules vinieron de la Galaxia Azul.
No hay duda de que ellos crearon las poderosas civilizaciones de Egipto, Caldea,
Asiria, Babilonia, etc., etc.
2. - ¿Podría usted decirme a qué vinieron,
con qué finalidades y para qué vinieron?
R.- Con el
mayor placer daré respuesta al caballero; mucho me agrada su pregunta.
Permítaseme informarle sobre la Fraternidad Cósmica Universal; así como existe
ayuda mutua entre personas buenas, así también la hay entre planeta y planeta y
entre galaxia y galaxia. Los Maestros de la Galaxia Azul, llevados por el Amor
Universal, se han preocupado muchísimo por nuestra humanidad terrícola,
ayudándonos incesantemente desde la noche más profunda de los siglos.
Repito:
ellos fueron realmente los que instruyeron a los arquitectos de las pirámides,
los que enseñaron la Doctrina Secreta a los atlantes y a los egipcios, los que
establecieron los misterios gloriosos de las poderosas civilizaciones de Caldea
y de Asiria.
Su labor ha
sido maravillosa, formidable; nos han amado de verdad y todavía nos siguen
amando, pues aunque parezca increíble, viven en este afligido mundo con el
propósito de ayudarnos en la hora crítica que precede al gran cataclismo.
3. - Me sorprende usted con su relato. ¿Podría
decirme, si viven en este planeta, en qué lugar habitan?
R.- La pregunta que la dama hace es por cierto bastante interesante y bien vale la pena que le demos
una respuesta concreta.
Tengo que
informarle para su conocimiento de que los Hombres Azules viven en una ciudad
subterránea bajo los hielos del Polo Sur.
4. - ¿Cómo es posible que puedan subsistir a tan
bajas temperaturas? ¿Su organismo es diferente al nuestro? ¿Cómo se las
arreglan para vivir?
R.- Vamos a contestar las
preguntas del caballero. Ruego mayor atención del auditorio. Los organismos de
los Hombres Azules son similares a los nuestros; eso es obvio. Quiero que todos
ustedes me entiendan; los hombres provenientes de la Galaxia Azul no tienen
casa de hielo como los esquimales, ni
nada por el estilo; resultaría absurdo pensar que tales criaturas vivieran
entre los témpanos de hielo; mejor es comprender que ellos poseen una ciudad
subterránea, hecha entre las entrañas mismas de la Tierra. Si hay hielos encima
de las rocas y de la tierra en general, no afectan en nada a la ciudad sumergida.
El problema climatológico no existe para los Hombres Azules. Es
ostensible que si pudieron
conquistar el espacio infinito, poseen adelantos técnicos formidables; no es
difícil comprender que ellos han podido crear su propio clima dentro de su
misteriosa ciudad.
5. - ¿Por qué habiendo otros lugares dentro de
nuestro planeta con mejor clima y vegetación escogieron un lugar tan
inaccesible?
R.- Doy respuesta al
caballero. Las tierras del Polo Norte y del Polo Sur, hoy cubiertas de hielo
después de la pasada glaciación, en otro tiempo tuvieron poderosas
civilizaciones, magníficos climas ecuatoriales y espléndidas ciudades.
No se extrañe el caballero de
lo que afirmo. Esta ciudad subterránea donde ahora viven los Hombres Azules es antiquísima; fue hecha
antes de la pasada glaciación. Esto significa que tal ciudad tiene
muchos millones de años de existencia, que deviene de las épocas arcaicas de la Tierra, que siempre fue la morada secreta
de los hombres azules.
Como quiera que sea que ellos
tienen naves cósmicas con las cuales pueden viajar a través del espacio
infinito, es algo palmario y manifiesto el que no sufren por problemas de
abastecimiento.
6. - Estos hombres azules, Maestro, ¿han
llegado alguna vez a salir de
su ciudad para convivir
con los terrícolas?
R.- Vamos a
responderle a la distinguida dama. Permítaseme decirle, señorita, que en las
épocas de Egipto, Asiria y Babilonia, tales hombres fueron recibidos como
verdaderos dioses. Desgraciadamente estamos en la Edad de Hierro, en la época
de la degeneración mundial, y por ese motivo, ellos rara vez se mezclan con las
multitudes.
Sin embargo, no está de más
afirmar que de cuando en cuando alguno de estos hombres extraordinarios convive
con las gentes; cierta dama me contó el hecho concreto de que ella había visto
a un hombre de tez azul en Buenos Aires, Argentina.
7. - Maestro, ¿estos Hombres Azules
tienen alguna misión
que cumplir en esta época o en el futuro?
R.- Veo que quien
ha hecho la pregunta es un misionero gnóstico internacional y es
claro que con el mayor gusto
daré respuesta. Los Hombres Azules están auxiliando a la humanidad con
procedimientos telepáticos favorables para algunos, y es evidente que dentro de
algunos años estos hombres extraordinarios tendrán que lanzarse a la calle
públicamente para amonestar a las gentes, para llamarlos al arrepentimiento,
para hacerles ver el cataclismo espantoso que se avecina.
8. - Maestro, ¿podría usted decirme qué cantidad
aproximada de habitantes existen en esa ciudad azul?
R.- Bien,
distinguido caballero, daré respuesta a su pregunta. Permítaseme decirle que yo
no los he contado; puedo asegurarle
que es una ciudad bastante grande,
muy semejante en tamaño a la ciudad de México, con varios millones
de personas y muchas casas y calles y avenidas y amplio campo para guardar sus
naves. Mas exactamente no sé qué cantidad de gentes viven ahí; por lo menos no se lo he preguntado al rey de la ciudad.
9. - Me asombra mucho que tengan un gobierno
monárquico, pero ¿podría usted decirme, dado que ellos son seres iluminados, si
el rey que los gobierna es divino?
R.- Distinguida señorita, su
pregunta es inquietante. Me alegra responderle. A su majestad lo conozco y
solemnemente le digo que él pertenece a las Dinastías Solares; se trata de un
auténtico iluminado Maestro de perfección, que no necesita de gendarmes ni de
soldadesca armada para hacerse obedecer de su pueblo. Todo el mundo lo respeta
pues es terriblemente divino.
10. - Maestro, ¿podría decirnos cómo ha hecho
usted para ponerse en contacto con dicho monarca? ¿Acaso tiene usted
alguna nave cósmica,
o qué medio ha utilizado
para poder llegar a la Ciudad Azul donde habitan estos seres?
R.- Amable caballero, voy a
responder con claridad a su anhelo de inquirir e investigar. Existen
procedimientos telepáticos; nadie ignora que mediante la Telepatía uno puede
ponerse en contacto con personas que viven en distintos lugares del mundo, aun
a remotas distancias; sin embargo, nosotros vamos más lejos todavía en esta
cuestión. Tenemos procedimientos secretos por medio de los cuales podemos
transportarnos espiritualmente a cualquier lugar secreto, incluyendo, como es
lógico, a la ciudad subterránea de los Hombres
Azules.
Yo he visitado tal ciudad, no lo niego,
y usted y ustedes también
pueden hacerlo si conocen nuestros procedimientos; lo interesante
es que ingresen a nuestros estudios gnósticos, que estudien nuestros libros,
etc.
Es claro que al visitar
espiritualmente aquella misteriosa ciudad, hube de pedir primero
el permiso a su majestad el rey. Sin el permiso de aquel monarca que
gobierna la ciudad, no hubiera podido pasearme tranquilamente por las calles
maravillosas de aquella misteriosa urbe.
11. - ¿Podría explicarnos algo sobre ella? ¿Cómo es y qué tipo de construcción tienen?
R.- Es claro, estimado
señor, que aquella
ciudad espléndida, construida entre las entrañas
mismas de la tierra, es muy
diferente a todas las que conocemos actualmente en este afligido mundo en que vivimos.
Un camino serpenteado conduce
hasta las puertas de la ciudad. Las calles y avenidas están iluminadas, como es
natural, por lámparas maravillosas que hacen de aquella gigantesca caverna algo
luminoso y radiante, pues parece aquello un día espléndido. Podría decir que
manejan ellos la luz y las tinieblas en forma perfecta. Tienen 70 espléndidas salas distribuidas en los distintos
lugares de la ciudad; en tales recintos celebran sus asambleas, o
realizan sus estudios.
12. - ¿Qué clase de estudios
hacen estos seres?
R.- Es
natural, distinguida señorita, que sus estudios son de tipo avanzado. Se trata
de ciencias cósmicas, elevados asuntos espirituales, naturaleza, etc., etc.
No está de
más decirle que dentro de esa gran urbe mística e inefable resplandece la
Esfinge, símbolo viviente de la sabiduría Iniciática.
13. - ¿Podría decirme
cómo se visten,
y cuál es su medio
de transporte dentro
de la ciudad?
R.- Quiero informarle a
usted, buen amigo, que los miembros de aquella raza azul visten ciertamente con
elegancia y distinción. Usan hermosas túnicas de estilo antiguo, bellos mantos,
sandalias de estilo muy clásico,
etc., van y vienen por las calles de la ciudad a lo largo de las aceras o banquetas; son de mediana
estatura y hermoso continente. Se transportan a pie o en carros distintos a los
que nosotros conocemos, propulsados por energía eléctrica.
14. - ¿Nos podría
explicar, Maestro, qué tipo de alimentación tienen
y de dónde la consiguen?
R.- Su
pregunta es ciertamente muy interesante. Es obvio que ellos tienen que comer
para vivir; su alimento básico son las algas marinas; las recogen del fondo de
los océanos de todo el planeta Tierra; sus naves les permiten transportarse a
donde quieran en el tiempo y en el espacio; empero, es claro que de su galaxia traen muchos otros alimentos con los
cuales se nutren; téngase en cuenta que ellos no están presos dentro de la
ciudad, que poseen libertad para viajar en sus naves a donde quieran; eso es
todo.
15.
-
¿Podría usted decirnos qué clase de moneda usan o si no tienen?
R.- ¡Oh! Señorita, los
hombres auténticos, los hombres cósmicos no necesitan de dinero para poder
vivir. Ellos tienen sistemas, métodos
económicos inmensamente superiores a los de nosotros, pobres animales intelectuales de la
Tierra.
16. - ¿Cuál es el mensaje que tienen para la humanidad terrícola,
en la época actual, los Hombres
Azules?
R.- Bondadoso caballero, su
pregunta es formidable, y es claro que paso a responderle. Una dama azul que
permanece siempre junto al rey me dijo lo siguiente: “El planeta Tierra va a
ser destruido; las gentes que habitan en la superficie de la Tierra creen que
todas esas ciudades y cosas materiales que poseen les van a durar toda la vida;
se apegan a las cosas y eso es absurdo, porque todo lo que tienen va a ser
destruido.”
17. - De acuerdo a lo que nos acaba de comunicar,
¿sería preferible ya no dedicarnos a conseguir ningún objeto material?
R.- Su
pregunta es inquietante. Permítame, buen amigo, decirle que debemos vivir de
acuerdo con la Ley de la Balanza; no
revolcarnos entre el lodo de la riqueza ni tampoco entre el lodo de la miseria.
Debemos tener las cosas necesarias para la vida, pero no apegarnos jamás a
ellas, recuerde usted los últimos días de Pompeya; las gentes entonces trataban
de huir con sus tesoros, apegados a todas sus propiedades, y perecieron. Las
excavaciones demuestran que los habitantes de Pompeya, en su mayoría, fueron aplastados
por las ruinas de la ciudad o por las piedras del Vesubio.
Los Hombres
Azules cumplirán una gigantesca misión mundial en los momentos más espantosos
que se avecinan; ellos lucharán por hacernos volver a la divinidad; ellos se
preocuparán por mostrarnos el camino de salvación.
Capítulo 16 –
NAHUALES
Amigos míos, vamos hoy a
platicar un poco sobre los Nahuales. Esto resulta muy interesante porque pertenece a viejas tradiciones de
nuestro pueblo mexicano.
Quiero que me escuchéis con infinita paciencia, anhelando comprender profundamente todas y cada una de mis palabras.
Vienen a mi memoria, en estos
instantes, múltiples casos extraordinarios que bien vale la pena estudiar.
Oaxaca es
siempre un pueblo de místicas leyendas ocultistas que muchos esoteristas
deberían conocer.
Cuando un niño nace en aquella región
es debidamente relacionado con los famosos
Nahuales.
Sea que la criatura
nazca de noche o de día, los familiares en todo
caso harán un círculo con cenizas alrededor de la casa.
Se nos ha dicho que al
amanecer se observará en las cenizas huellas que hubiesen dejado los animales
del lugar.
Es incuestionable que si tales huellas
corresponden, por ejemplo,
a una zorra del monte, ésta sería el
Nahual de la criatura, mas si los rastros fueren de otro animal cualquiera,
indudablemente sería este Elemental, el Nahual del recién nacido.
Pasemos ahora a los Nahuales
vegetales. Desde los antiguos tiempos, el ombligo del recién nacido se entierra
junto con el retoño de cualquier árbol. Obviamente, aquel árbol queda
correlacionado con la criatura y
creciendo con este Elemental vegetal en el tiempo simultáneamente. Saben muy
bien las gentes del lugar que el Elemental de tal árbol puede ayudarle a la
criatura que con él se relaciona en muchos aspectos de la vida.
Antiguos aborígenes de
América trabajaron siempre con los Elementales maravillosos de las plantas; con
éstos realizaron infinitos fenómenos mágicos, curaciones a distancia,
conjuración de tempestades, etc., etc., etc.
Es bueno recordar ahora que
los Elementales de la Naturaleza son las criaturas angélicas que animan a todo
lo que es, a todo lo que
ha sido y a todo lo
que será. Cada átomo mineral es el cuerpo físico de un Elemental inferior; cada planta es el
cuerpo físico de un Elemental vegetal inteligente; cada criatura animal es el
vehículo material de un Elemental de ese reino.
En antiguos tiempos, antes de
que nosotros empezáramos el ciclo de humanas existencias, es obvio que fuimos
Elementales; ahora se explicarán ustedes por qué nos hallamos relacionados con
tales o cuales plantas o con tales o cuales piedras o animales.
Ya ven
ustedes como en Oaxaca no se han perdido estas tradiciones milenarias, y no hay
duda de que muchos nativos son debidamente protegidos por aquellos Elementales
con los cuales se les relaciona en el nacimiento. Los Nahuales son, pues,
Elementales ideales cuando los amamos realmente.
Un Nahual
muy extraordinario es indudablemente el gato negro. Voy a relatar a
continuación un experimento que hiciera con tal Elemental.
En casa teníamos un pequeño
gatito de color negro; me propuse ganarme su cariño y es ostensible que lo
logré.
Una noche cualquiera quise
hacer un experimento metafísico trascendental; acostado en mi lecho coloqué a
mi lado al inocente animal.
Relajé mi
cuerpo en forma correcta y después me concentré profundamente en el citado
felino, rogándole que me sacase de mi cuerpo físico.
Confieso sin ambages que tal concentración fue larga y muy honda, posiblemente se prolongó por el
espacio de una hora.
Me adormecí
ligeramente mediante la intensiva concentración, más ciertamente hube de pasar
por una extraordinaria sorpresa.
Aquella criatura pareció
aumentar de tamaño y luego se convirtió en un gigante de enormes proporciones
acostado a la orilla de mi cama.
Le toqué con la diestra y me
pareció de acero; irradiaba electricidad y su rostro era negro como la noche.
No hay duda de que todo su
cuerpo era del mismo color, empero había dejado la forma animalesca, asumiendo
en vez de esta la figura humana, a excepción del rostro que, aunque gigantesco,
continuaba siendo de gato.
Esto fue
algo insólito que no esperaba, me sorprendí terriblemente y, un poco espantado,
lo conjuré con la Conjuración de los Siete del Sabio Salomón.
El resultado fue que aquel
encanto cesó; instantes después, junto a mí, estaba otra vez la inocente
criatura en su forma de gatito.
Muy
preocupado anduve el otro día por las calles de la ciudad; yo creía que el
miedo había sido eliminado de mi naturaleza, y he aquí que, ahora, el Nahual
éste me había dado tremendo susto.
Sin embargo, en modo alguno
me resignaba a perder la batalla y me di ánimo a mí mismo, aguardando ansioso
la noche para repetir el experimento.
Coloqué otra vez a la pequeña
criatura en mi cama y a la diestra, como la noche anterior.
Relajé mi cuerpo físico, no
dejando ningún músculo en tensión, y después me concentré profundamente en el felino,
guardando allá en lo profundo
de mi corazón la intención de no dejarme espantar nuevamente.
“Soldado avisado no muere en
guerra”, y yo ya estaba obviamente informado sobre lo que debería suceder. Así pues, el temor había sido francamente
eliminado de mi interior.
Transcurrida
una hora poco más o menos, en muy honda concentración, se repitió exactamente
el mismo fenómeno de la noche anterior.
El Elemental del gatito aquel
es obvio que se salió del cuerpo para tomar humana figura gigantesca y
terrible.
Acostado en
mi lecho, lo miré; era espantoso en gran manera, terrorífico. Ciertamente su cuerpo tan enorme no cabía del todo en la cama por lo cual
sus piernas y sus pies rebasaban mi humilde lecho. Lo que más me asombró es que
tal Elemental, al abandonar su cuerpo
denso, pudiera materializarse físicamente, hacerse visible y tangible para
nuestros sentidos, pues podía tocarlo con mis manos físicas y parecía de
hierro; podía verlo con mis ojos físicos y su rostro era tremendo.
Empero esta
vez sí no tuve miedo. Me propuse ejercer completo control sobre mí mismo y es
claro que lo logré. Entonces, hablándole con voz pausada y firme le exigía que
me sacara del cuerpo físico diciéndole: “Levántate gatito de esta cama (al
decir esto el gigante aquel se puso de pie)”
Después continué ordenándole.
“Sácame ahora de este cuerpo físico; llévame en Astral” Al decir esto último,
aquel gigante extraordinario me contestó con las siguientes palabras; “dame tus manos”
es claro que yo levanté mis manos, momento que aprovechó el Elemental para
jalarme y sacarme del cuerpo físico.
Aquel
extraño ser estaba dotado de una fuerza terrible, pero irradiaba amor y es
ostensible que quería servirme; así son los Elementales de la Naturaleza.
Ya de pie en
mi Astral, junto al lecho y teniendo por compañero a ese misterioso ser, tomé
nuevamente la palabra para ordenarle así: “Llévame al centro de la ciudad de
México”. “Seguidme”, fue la respuesta
de aquel coloso. Él salió de casa caminando lentamente, y yo paso a paso tras
de él.
Anduvimos
por distintos lugares de la ciudad hasta llegar a San Juan de Letrán, y por
ahí, en una esquina cualquiera, nos detuvimos un momento.
Era la media
noche y anhelaba llevar a feliz término el experimento. Vi a un grupo de caballeros en una esquina platicando; ellos
estaban en cuerpo físico y por lo tanto es incuestionable que no me percibían;
sin embargo, yo quería hacerme visible y tangible ante ellos; tal era mi
propósito.
Dirigiéndome, pues, al
gigante aquel, el Nahual éste de las maravillas y prodigios, en tono dulce pero
imperativo le di una nueva orden: “Pasadme ahora al mundo de tres dimensiones,
al mundo físico”.
El Nahual
Elemental puso entonces
sus dos manos sobre mis hombros a tiempo que hizo sobre estos
cierta presión.
Sentí que
abandonaba el Mundo Astral y que penetraba en el mundo físico; quedé
visible y tangible ante el grupo aquel de caballeros que en ese lugar se
encontraba.
Acercándome a ellos, pregunté
así: “¿Qué horas tienen, señores?” “Son las doce y media de la noche.”
“Gracias, señores; quiero decirles ahora a ustedes que yo vengo de las regiones
invisibles y que he querido hacerme visible y tangible para ustedes; palabras
raras, ¿verdad?”. Aquellos hombres me
miraron extrañados; yo continué diciéndoles: “Hasta luego, señores; regreso
ahora nuevamente para el mundo invisible” rogué al Elemental aquel me pasara
otra vez a las regiones suprasensibles y es incuestionable que la criatura
aquella obedeció en el acto.
Alcancé a ver el asombro de todos aquellos
señores. Sintieron horror,
pavor y se alejaron presurosos de aquel lugar.
Nuevas órdenes dadas al
gigante Elemental fueron suficientes para que él me trajese de regreso a la casa.
Al volver a
la habitación, al penetrar en la recámara, vi que aquel señor misterioso perdía
su gigantesco tamaño y penetraba dentro del pequeño cuerpo felino que yacía en
el lecho, precisamente por la
glándula pineal, situada, como es sabido, en la parte superior del cerebro.
Yo hice lo
mismo, puse mis pies astrales sobre la citada glandulita del cerebro físico y
me sentí luego dentro de mi cuerpo denso para despertar entre el lecho.
Miré al gatito, le hice algunas
caricias, le di las
gracias y le dije: “Te agradezco el servicio prestado; tú y yo somos amigos.”
Desde
entonces, mis caros amigos, he pensado que los gatitos, que estos Elementales
felinos, pueden ser ideales a todos los aspirantes a la vida superior. Con esta
clase de Nahuales cualquier ocultista puede aprender a salir en Astral
consciente y positivamente. Lo importante es no tener miedo; se necesita
muchísimo valor.
No está de más decir que para esta clase
de experimentos psíquicos se requiere
que el color del gato sea
negro.
Muchos
ignorantes ilustrados pueden darse el lujo de reírse de todas estas
declaraciones esotéricas, pero eso a nosotros no nos importa; estamos
escribiendo para gente de inquietudes espirituales; estamos hablando para
personas que realmente anhelan el despertar de la Conciencia.
1. - Maestro, ¿podría
explicarme qué es un Elemental?
R.- Amigo mío, quiero que
usted comprenda que todo átomo es un trío de materia, energía y Conciencia.
Obviamente, el aspecto conscientivo de cualquier átomo es un Elemental.
Amplíe usted ahora un poco
más esta idea; piense en el gatito de nuestro experimento; allí verá usted un
organismo físico. Es obvio que este último está constituido por órganos y por
células.
Piense ahora que cada célula
es una suma de átomos; descompones cualquier átomo y liberará energía.
Claramente, todo organismo en última síntesis se reduce a distintos tipos y
subtipos de energía.
Empero hay algo más en la criatura
o en las criaturas; existe
inteligencia y Conciencia.
Incuestionablemente,
la Conciencia del gatito de nuestro experimento (o de cualquier criatura
animal), es el Elemental inferior, el Nahual, que dicen los nativos de Oaxaca.
Indudablemente, tal Conciencia está ataviada con un Cuerpo Etérico, lo que le
permite hacerse visible y tangible en cualquier lugar y manifestarse en
diversas formas, tal como usted lo habrá podido observar en mi relato.
Pensemos en las plantas. En
cada una de estas vemos también el trío de materia, energía y Conciencia; esta
última es siempre el Elemental.
Hay
Elementales en el fuego, los hay en el aire y existen también en las aguas y en
la tierra; los antiguos sabios aprendieron a manejar los Elementales.
Los magos de
los tiempos arcaicos ordenaban a los Elementales de los aires y estos obedecían
retirando las nubes o alejándolas según la voluntad del mago; mandaban a las
Salamandras del fuego y entonces podían tales magos actuar sobre los volcanes
de la tierra a voluntad. Ordenaban a los Elementales de las aguas y es obvio
que podían así aplacar las tempestades o hacer desbordar los ríos y lagunas; conjuraban a los Elementales del reino
mineral para realizar operaciones de alquimia o para hacer temblar la tierra, o
simplemente para conjurar los terremotos, y el resultado era siempre
maravilloso. Creo que ahora podrá el caballero comprender mejor lo que son los
Elementales. Le aconsejo
que se estudie la obra titulada “Los Elementales” de don Francisco
Hartman, el gran iniciado
alemán.
2. - He oído decir que con los gatos negros hacen
magia negra, invocan a los demonios, etc. ¿Qué me dice usted de esto, Maestro?
R.- Distinguida señorita,
todo en la Naturaleza tiene doble uso. Hay la planta que cura y la planta que
mata. Ya ve usted lo magnífica que es la electricidad; cuántas máquinas se
mueven con la energía eléctrica, qué variados servicios nos produce; Sin embargo,
sirve también para la silla eléctrica; creo que nadie ignora que la
electricidad en manos de los verdugos es causa de muerte.
El gato
negro es usado criminalmente por los perversos de la magia negra, más también
puede ser utilizado por los santos de la magia blanca. Los Elementales en sí
mismos no son buenos ni malos; todo depende del uso que hagamos de ellos. Si
los empleamos para el bien, buena obra hacemos, mas si los empleamos para el
mal, mala obra haremos.
Creo que ninguno de los amigos
aquí presentes está dedicado a la magia negra; me parece que todos
pueden utilizar los servicios del gato negro (que es especialmente mágico) para
aprender a salir en Cuerpo Astral consciente y positivamente. Trabajar para el
despertar de la Conciencia no es un delito.
Capítulo 17 – FENÓMENOS JINAS
1. - En tiempos de nuestra revolución mexicana,
le sucedió a un familiar el siguiente acontecimiento: resulta que en una
batalla del estado de Sonora, se perdieron en el desierto, él y un amigo. Después de varios días de
caminata, sin tener agua ni alimento alguno, falleció su amigo, a quien al caer
la noche sepultó, quedando solo en medio del inmenso desierto. Después de
caminar, cerca de una hora, desde el lugar donde lo había sepultado, se acostó
cansado a dormir, pero al día siguiente su sorpresa fue muy grande, al ver a su
lado el cadáver de su amigo, lleno de arena. Sin poder entender este fenómeno,
volvió a darle cristiana sepultura. Siguió caminando durante el día, y al caer
la noche se volvió a dormir y nuevamente se encontró al despertar, al día siguiente, con el cadáver
a su lado. Esto mismo
le sucedió durante
tres ocasiones. Al tercer día, oró
profundamente a Dios para que ya no le sucediera más tal fenómeno, y ese último
día empezó a encontrar qué comer, hasta que llegó a una población; espantado,
narró tal suceso medio muerto de sed y de hambre. ¿Podría usted ser tan amable,
Maestro y de darnos una explicación al respecto?
R.- Con mucho gusto voy a dar respuesta a la pregunta
del caballero.
Fuera de toda duda, podemos
catalogar tal fenómeno como un hecho de la Cuarta Dimensión. Ostensiblemente,
tanto la personalidad energética como el “yo psicológico” del difunto, se metía
dentro de su cadáver, sacándolo de entre la fosa sepulcral mediante el agente
de la Cuarta Dimensión, de la Cuarta Coordenada, de la Cuarta Vertical.
Supe de un
caso símil, relacionado con un brujo auténtico, de esos que saben meter, en la
Cuarta Dimensión, su cuerpo físico. Después de haber sido sepultado, se le
encontró una y otra vez, acostado en decúbito dorsal, sobre la lápida de su
tumba. Es obvio que, en cada caso, el sepulturero volvía nuevamente a meter tal
cuerpo dentro de su fosa, más siempre se repetía lo mismo.
Cualquiera de esos tantos
días, en que el sepulturero repitiera su ya consabido trabajo, tuvo un instante
de descuido que fue lo suficiente como para que aquel cuerpo desapareciera
definitivamente, sin dejar rastro alguno. Es incuestionable que se trataba de
un brujo muy bien disciplinado: extraño personaje que, en vida, había enfatizado muchas veces (por cierto entre grupos
de amigos), que él se escaparía del sepulcro, con cuerpo y todo, después de
haber sido enterrado.
Cumplió su palabra,
es claro, y esto resulta
ciertamente prodigioso. Empero,
no se confunda esto
con el “vampirismo”. Es
ostensible que los vampiros también se escapan del sepulcro para cometer
fechorías y vampirizar a las gentes vivas, pero regresan siempre al punto de
partida original.
Recuerden ustedes,
señores, el caso auténtico del conde Drácula.
Este vivió en Rusia, realmente; era el alcalde de un pueblo. Estaba casado, más aborrecía a su
esposa; constantemente la azotaba.
Después de su defunción, el
conde Drácula se escapaba del sepulcro y venía a casa para repetir siempre las
mismas azotainas, esas que tanta amargura le dieran a la infeliz mujer.
La pobre,
exasperada hasta el máximo, puso el caso en conocimiento de las autoridades
civiles y religiosas de su época, causando, como es natural, estupor general.
Dicen las
tradiciones que varios obispos y clérigos de “misa y olla”, crucifijo en mano y
con muchas “camándulas” y agua
bendita, resolvieron violentamente interceptar el paso del izquierdo y
tenebroso carruaje que siempre salía del panteón, transportando al conde
Drácula.
Los clérigos irrumpieron en
el puente, intentando detener al izquierdo y fatídico coche nocturno y funeral.
Incuestionablemente, de nada
valió todo esto: el carruaje del conde atropelló a aquellos religiosos espantados.
Como lo saben muchas gentes,
las autoridades resolvieron abrir aquel sepulcro. Grande fue su asombro, al
encontrar el ataúd lleno de sangre y dentro de tal caja mortuoria yacía el
cadáver del conde Drácula, completamente conservado. Es obvio que se alimentaba
de humana sangre; eso se sabe por las tradiciones, y muy pocas gentes lo
ignoran.
Los pies del cadáver estaban
llenos de lodo, lo que indicaba, plenamente, el hecho concreto de que aquel
muerto se escapaba, precisamente en altas horas de la noche. Todo esto terminó
cuando se le clavó una estaca en el corazón.
Con todos estos relatos y
explicaciones, en modo alguno quiero afirmar que todos los estados Jinas, o
fenómenos tetra-dimensiónales, sean de carácter tenebroso.
Es bueno que
ustedes, mis amigos, sepan que existen Jinas Blancos y Jinas Negros.
Indubitablemente, los poderes de la luz y de las tinieblas, se combaten
mutuamente.
Viene a propósito decir,
ahora, que hay gentes que saben salir
del cuerpo físico
a voluntad, tal como
lo hemos enseñado anteriormente.
Existen sujetos que fuera de
su cuerpo físico, pueden invocar o llamar al cuerpo, aun en el caso de
encontrarse ya muy lejos de este último.
Para mayor
comprensión de mis lectores, explicaré esto con otras palabras. Pensad, por un
momento, que estáis en la recámara donde normalmente conciliáis el sueño.
Imaginad que vuestra Alma se ha transportado, de pronto, al lugar más céntrico
del pueblo o ciudad donde habitáis. Incuestionablemente, esa Alma ya está
lejos del cuerpo, pues el cuerpo está en la cama y el Alma ha
viajado hacia el centro de la ciudad. Y aunque a vosotros os parezca imposible,
esa Alma podría, desde el centro del poblado o ciudad donde está, llamar al
cuerpo que, dormido, quedó entre el lecho.
Podrá pareceros extraño lo
que estoy diciendo; podrá pareceros
imposible que tal cuerpo concurra a vuestro llamado, que abandonara el lecho,
que saliera de casa, que caminando despacito, fuera exactamente a dar con su Alma, que en esos instantes ansiosa le
esperara en el centro de la ciudad.
Vosotros podéis responderme
que sólo un perrito muy amigo, dejado en casa, podría ir en vuestra búsqueda.
Os parecerá algo insólita la noticia de que un
cuerpo pudiera ir en busca de
su Alma, más eso es así, no os sorprendáis. Comprendo que ignoráis todo esto, y por eso tal noticia
os parece algo inusitada y hasta imposible. Para ilustrar mejor lo que quiero decir, voy a relataros un caso muy
interesante.
En
cierta ocasión, hube de salirme del cuerpo físico a voluntad. Es claro que yo
me sé desdoblar y por lo tanto, esto no es un problema para mí.
Me trasladé a la Orden
Secreta del Tibet, esta congregación tiene su Monasterio en la Cuarta
Dimensión. Allí estaba ocupado en el trabajo esotérico, junto con otros
hermanos de la Orden. Empero sucedió que el cuerpo físico, que había dejado
dormido entre el lecho, aquí en la ciudad capital de México, D. F., como quiera
que hacía muchas horas que dormía, agotó en forma muy natural su estado de
sueño profundo, quedando despierto. Sin embargo, yo no podía regresarme al
cuerpo físico porque en modo alguno quería interrumpir mis labores en el
monasterio. Estaba muy ocupado; continué sosteniéndome allá en el Tibet,
a fuerza de voluntad, pues es obvio que el cuerpo despierto
atrae al Alma.
Como quiera que la situación
aquella me resultaba un poco embarazosa, pues no dejaba de interferir con mis actividades dentro del
monasterio, no me quedó más remedio que concentrarme en mi Madre Naturaleza y
suplicarle sacara a mi cuerpo físico, que yacía en México y me lo trajese a la
Orden Secreta del Tibet.
Mi Madre accedió a mis ruegos,
sacando el cuerpo físico de entre el lecho y metiéndolo dentro de la Cuarta Dimensión, transportándomelo al
monasterio del Tibet.
En esos instantes, en Cuerpo
Astral me encontraba platicando con otros hermanos de la Orden, cuando comencé
a sentir sobre mis hombros una extraña presión. Esta fue para mí la señal de
que mi cuerpo físico se aproximaba, y ciertamente, así fue.
Tal
experimento lo hice con el propósito de no ser estorbado en mi trabajo
esotérico, mientras actuaba en el lejano oriente.
Quien aprende a desdoblarse a
voluntad, puede realizar este experimento por sí mismo: alejarse de su cuerpo
físico y luego invocarlo, desde cualquier lugar donde se encontrare.
La Madre Naturaleza siempre nos ayuda,
cuando nosotros sabemos
amarla realmente.
2. - Maestro, ¿no existe alguna oración para
llamar a nuestra Madre Naturaleza, cuando estamos en Astral para que nos traiga
el cuerpo físico al lugar a donde nos encontramos en esos instantes
anímicamente? ¿Podría usted enseñárnosla?
R. - Con
mucho gusto voy a enseñarles, ahora, una invocación mágica preciosa, para que
con ella puedan llamar a su Divina Madre, quien se encargará de llevarles el
cuerpo al lugar donde ustedes se encuentren en estado anímico:
“Creo en Dios,
Creo en mi Madre Naturaleza, Creo en la Magia Blanca.
¡Madre mía: traedme mi cuerpo!”
Esta invocación se repite millares
de veces.
Cuando sintáis cierta presión
sobre los hombros, es porque el cuerpo
físico ya se acerca, ya viene, y cuando lo veáis, ordenadle en forma
imperativa, que penetre dentro de vosotros. Podéis estar seguros de que el
cuerpo flotará en la Cuarta Dimensión y que penetrará dentro de vosotros por la
parte superior de vuestra cabeza anímica, astral o sideral.
Ya en posesión de vuestro
cuerpo, flotando en el ambiente mágico de la Cuarta Dimensión, podéis
transportaros a cualquier lugar del mundo, ya sea al Tíbet, o a los templos
sagrados de Egipto, India, etc.
3.
-
¿Es posible regresar a voluntad, con todo y cuerpo, Maestro?
R.- Existe una ley en el Mundo de la Cuarta
Dimensión, y es que todas las cosas regresan a su punto de partida original. Muchas gentes
Jinas pasan la noche entera lejos de su casa, con cuerpo de carne y hueso, y flotando en la
atmósfera, regresan a su hogar cuando ya está rayando la aurora, cuando ya está amaneciendo.
Lo interesante del caso es
que, al volver a su cama, el cuerpo vuelve a quedar en la misma posición que
tenía, antes de levantarse.
En cierta
ocasión, al salir yo de mi casa con el cuerpo físico metido dentro de la Cuarta
Dimensión, hube de abrir la puerta para salir a la calle. Normalmente, esta
última debería haber quedado herméticamente cerrada, mas como caso excepcional,
tal puerta quedó abierta, todavía no me he explicado el motivo. En otra
ocasión, saqué de casa una “maceta”, en la cual había una hermosa planta. La
“maceta” regresó, por sí sola, al punto de partida original.
Quiero que
ustedes sean prácticos mis estimables amigos; quiero que se conviertan en
gentes Jinas, quiero que sean ocultistas verdaderos, no simples teorizantes.
4. - Con el relato que usted nos acaba de hacer,
Maestro, me ha surgido una duda con respecto a los Estados de Jinas. He leído
y oído que en los bosques de
Irlanda, aparecían poblados enteros de la Cuarta Dimensión a la tercera,
haciéndose visibles y tangibles para los leñadores
y cazadores de dichos bosques. Con otras palabras
quiero decir que existía una magnífica convivencia, entre los moradores de aquellos lugares y los seres del misterio.
¿Podría explicarme qué significa todo esto, Maestro? Sobre todo, me
interesa demasiado saber cómo podían pasar tan fácilmente de la Cuarta a la tercera, y viceversa. Toda
esta explicación, es lo que yo pido.
R.- Amigos míos, en la Lemuria, las gentes vivían normalmente en la
Cuarta Dimensión. Por eso se dice que Adán y Eva habitaban en el Paraíso
Terrenal. Cuando la humanidad se entregó a la fornicación, cuando se desataron
las pasiones animales, los seres humanos salieron del Paraíso, abandonaron la
Cuarta Vertical.
Sin embargo, es bueno saber
que los poderes para pasar de una dimensión a otra, de la tercera a la Cuarta,
o viceversa, están latentes en todos los seres humanos y sin embargo pueden
manifestarse, hacerse activos, ya en forma esporádica o en forma permanente.
Las gentes
Jinas citadas por usted, en Irlanda, así como en otros lugares del mundo,
tienen esos poderes activos, pueden pasar de una dimensión a otra a voluntad y
sin esfuerzo alguno.
Empero, es
obvio que mientras más sencilla sea la persona, mientras menos complicada tenga
la mente, más fácilmente puede realizar tales maravillas.
No está de
más, ahora, recordar a la famosa Isla Nontrabada, la cual fue visible en otros
tiempos para la humanidad.
Cuentan las tradiciones que
esa Isla fue exorcizada por un religioso, que equivocadamente la consideraba
como “cosa del diablo”.
La
Nontrabada o Encubierta, no se ha vuelto a ver por los mortales, desde el siglo
XVIII hasta la fecha, debido al escepticismo agresivo que desde esa época
infectó toda la atmósfera de la Tierra, dañando los sentidos psíquicos de la
humanidad.
Sin embargo tal isla existe,
aunque permanezca invisible para nuestros contemporáneos, que no saben ni
entienden estas cosas.
Capítulo 18 – CASOS DE JINAS
1. - A fines de la segunda guerra mundial, se dio el caso, en la ciudad de México,
de que una niña
de escasos cinco años, de nombre
María, hija de padres de ínfimos recursos económicos. En una ocasión en que la
madre se encontraba enferma, la niña hizo aparecer, delante de tres vecinas, un
hermoso ramo de rosas rojas, diciendo que eran para ponérselas a la Virgen,
para que aliviara a su mamá. El hecho fue muy comentado, en los alrededores y
dentro de la vecindad donde vivía.
En
otra ocasión, cayendo
en un verdadero estado de éxtasis, balbuceando ciertas palabras que sólo
ella conocía, hizo aparecer dos gruesas piedras
de oro puro, que ayudaron
enormemente a mejorar las condiciones de vida de sus
padres.
Después de este asombroso suceso,
dio muestras de Clarividencia y profecías. Cierta ocasión, un matrimonio la fue
a consultar, por enfermedad del señor. Ella se concentró, cerró los ojos, e
instantes después apareció entre sus manos un muñeco de trapo con varios
alfileres metidos en el cuerpo. Procedió la niña a sacarlos y luego tiró el
muñeco en medio de un conjuro, en un brasero donde quemaba azufre, sanando
definitivamente el hombre embrujado.
Cuando la niña fue creciendo, tuvo
el poder de curar mediante pases magnéticos, teniendo largas colas de enfermos
que demandaban ayuda y consuelo, y a los cuales sanaba. Pero cuando llegó a
tener quince años y se fue interesando por las cosas mundanas, poco a poco
degeneró sus costumbres, hasta convertirse en un ser humano común y corriente.
¿Me podría decir el Maestro a qué se debió este caso?
R.- Esta pregunta
resulta ciertamente muy interesante, y bien vale la pena
contestarla.
Obviamente, aquella
niña estaba dotada de Poderes
Jinas; incuestionablemente, podía hacer aportes: traer rosas, pasarlas del Mundo
Astral al mundo físico, hacer venir, desde distancia, objetos como ese tal
muñeco con alfileres, etc., etc., etc.
Resulta patente y manifiesto
el hecho concreto de que cuando se interesó por las cosas materiales, cuando se
alejó de la espiritualidad trascendente, perdió sus poderes.
Me viene a la memoria
en estos instantes el caso del enigmático y poderoso Conde
Cagliostro.
Cuentan viejas
tradiciones que, al salir Cagliostro de la prisión de La Bastilla
en París, donde estaba
preso por el caso aquel del collar de la reina que produjo tanto escándalo,
celebró un banquete extraordinario.
Francia entera se conmovió cuando
conoció el episodio
de este festín.
Notorio fue para los convidados que el conde
Cagliostro poseía ciertamente poderes formidables.
La mesa del festín
deslumbraba con el oro, la plata y el esplendor de los invitados. Sin embargo,
algunos puestos estaban vacíos, pero las viandas servidas.
De pronto,
algo extraordinario sucede: los puestos vacíos fueron ocupados por personajes
que hacía tiempo habían muerto y los invitados todos se llenaron de espanto,
mas viendo la serenidad del conde Cagliostro, hubieron de controlarse a sí
mismos para comer y beber ante los espectros que sonreían en el banquete; este
hecho se comentó en todo París.
Está completamente demostrado
que Cagliostro poseía Poderes Jinas extraordinarios, pues podía sacar a los
difuntos de su Mundo (el Astral), para hacerlos venir al mundo físico, y esto
es claramente asombroso.
Cuentan por ahí que en otra
ocasión, el Conde visitó a una familia pobre con el propósito de cenar con
esta. Aquella gente se avergonzó un
poco, debido a que no poseían ninguna hermosa vajilla, ni cubiertos, ni vasos
como para atender a tan rico personaje, en forma decorosa.
Cagliostro,
comprendiendo todo esto, en presencia de los anfitriones sacó del Mundo Astral
una riquísima vajilla de oro puro, vasos preciosos y cubiertos magníficos, y luego pidió con humildad
se sirviera el banquete.
Todos los asistentes comieron
y bebieron asombrados usando tan rica vajilla.
Terminado el festín,
Cagliostro obsequió la vajilla a esas gentes, con el propósito de que mejoraran
su situación económica.
Aquí en México,
durante la época de la colonia, sucedió
un hecho Jinas insólito, inusitado.
Se dio el caso de que un
soldado filipino, apareció uniformado con el uniforme del ejército de su país,
en pleno Zócalo de México, D. F.
El hombre fue detenido de
inmediato, y cuando se le interrogó, sólo pudo responder, asombrado, que
ignoraba cómo había salido de su tierra, cómo había sido trasladado
instantáneamente a esta ciudad de México, y daba datos sobre acontecimientos
que habían sucedido en su país la víspera, el día anterior a su captura.
Investigaciones
que se hicieron confirmaron exactamente todos los datos dados por aquel
soldado. En aquella época no existían los aviones, ni naves que pudieran
transportar a cualquier pasajero desde Filipinas a México en pocas horas.
Esto, notablemente fue motivo más que suficiente como para que la Inquisición católica interviniera
inevitablemente.
Cuentan las
tradiciones que ese pobre
hombre fue juzgado;
no sabemos todavía si se le quemó
en la hoguera o si solo se le encarceló o torturó.
A mí me sucedió otro caso extraordinario.
Después de haber puesto mi cuerpo físico en Estado de Jinas, de acuerdo con los
métodos y procedimientos que a todos vosotros os he enseñado, suspendido en la
atmósfera del mundo volé sobre algunas regiones de Sudamérica.
De pronto,
pasando por encima de una hacienda, me sentí atraído por una fuerza magnética
muy especial hacia la casa de aquella finca.
Al poner pie en el suelo,
pude verificar el hecho concreto de que ciertos vecinos, trabajadores de
aquella propiedad, rezaban ardientemente, conjurándome; creían aquellas
ingenuas criaturas que yo posiblemente sería algún brujo; es obvio que
anhelaban eliminarme, destruirme.
Ya en tierra, los vi avanzar
sobre mi insignificante persona, empuñando machetes, mirándome con una ira
terrible. Vi un cuarto, aparte, y en él me metí, amparándome tras una mesa.
Luego, dando algunos pasos hacia atrás,
choqué con una barda o pared. En esos instantes, alcanzaron a golpearme con un palo, hiriéndome un
brazo, mas yo hice un gran esfuerzo y metí mi cuerpo dentro de la Cuarta
Dimensión. Luego atravesé aquella barda, que ya no fue para mí obstáculo
alguno, y flotando en el ambiente regresé nuevamente a casa.
Varios días duré con el brazo inflamado, mas al fin sanó definitivamente.
2. - Nos podría decir, Maestro, ¿cómo fue posible
que flotando usted dentro de la Cuarta Dimensión, lo vieron aquellos campesinos
y cayera en la tercera dimensión?
R.- Amigos míos: quiero que ustedes sepan que
no en todo tiempo la atmósfera se encuentra en las mismas condiciones. Hay
instantes cósmicos especiales, determinados por la radiación de los planetas,
durante los cuales cosas y objetos de Jinas suelen hacerse visibles y
tangibles, ante las gentes del mundo físico tridimensional.
Este es mi caso, y entonces
es obvio que fui visto por aquellos campesinos; como quiera que ellos poseen
una fe extraordinaria en todos sus ritos y oraciones, fácilmente pudieron
hacerme descender a aquel lugar, ¿entendido?
P. - ¿Cómo hizo usted para regresar otra vez a la
Cuarta Dimensión y escapar de aquellos campesinos?
R.- Amigos míos, quiero que
sepan que en esos instantes, mi cuerpo físico estaba totalmente saturado con
las radiaciones del Mundo Astral.
Obviamente, sólo me faltaba hacer un gran esfuerzo de voluntad para reingresar
a la Cuarta Dimensión.
Como quiera que este
caso era tan grave, tenía que hacerlo y lo hice, con magníficos resultados; eso es todo.
En estos momentos
surge en mi memoria, el recuerdo de la Mulata
de Córdoba, en Veracruz.
Esta era una mujer
extraordinaria del Estado de Veracruz, México. La Inquisición le siguió juicio
por bruja y hechicera. Ella permaneció serena e impasible, ante estos
acusadores y calumniadores.
Se le encerró en un cruel
calabozo, y en la madrugada del día fijado para su ejecución, entraron en su
calabozo los gendarmes. Estos se quedaron atónitos, asombrados, al verla muy
alegre y vestida como para una fiesta.
“¡Cómo! Deberías estar
vestida de luto, preparándote para la muerte, pues has de saber que ya vais a la hoguera, donde serás quemada viva con
leña, verde y fuego lento, sin derramamiento de sangre”.
La Mulata
respondió, serenamente: “Todavía hay tiempo, señores; cálmense un poco. Ante
todo quiero que ustedes vean cómo sé pintar un muro”
Luego, tomando un gis (trozo
de tiza) con su mano derecha, pintó ante ellos, en la barda, un barco con sus
velas, amarras, etc., etc., etc.
Dirigiéndose posteriormente a
sus guardianes, les interrogó diciendo: ¿Qué les parece este dibujo?” Ellos
respondieron: “Como dibujo está muy bien; sólo que a ese barco le falta la
tripulación”.
“Esto no es problema
–contestó la Mulata–, ahora mismo se la voy a pintar, observen, vean”. Al
dirigir ellos nuevamente la vista hacia el barco, pudieron ver entonces a la
Mulata (allí, entre ese dibujo), despidiéndose alegremente de ellos,
diciéndoles “adiós, adiós”. Y cuando atónitos y confundidos, miraron al lugar
que antes ella ocupara dentro del calabozo, espantados vieron que aquella mujer
había desaparecido.
Así fue como la
Mulata de Córdoba se burló de la Inquisición, mis queridos amigos.
No hay duda
de que algo similar tuvo que haber sucedido con el conde Cagliostro, pues todos
los datos que se han dado sobre su muerte en un calabozo de la Inquisición,
resultan manifiestamente contradictorios. Nosotros, los gnósticos, sabemos que
el conde Cagliostro todavía vive con el mismo
cuerpo físico que tuvo en los siglos XVI, XVII y XVIII, etc., etc., etc. En
nombre de la verdad tengo que decirles que yo soy amigo personal del conde
Cagliostro y que le conozco muy bien.
FIN
ÍNDICE
MIRANDO AL MISTERIO........................................................................... 1
Capítulo 1 – LA MUERTE.................................................................... 2
Capítulo 2 – LOS DUENDES............................................................... 6
Capítulo 3 – BRUJAS......................................................................... 10
CONJURACION DE LOS
CUATRO............................................ 14
CONJURACION DE LOS SIETE................................................. 15
Capítulo 4 – NARRACIONES PSÍQUICAS........................................ 15
Capítulo 5 – REENCARNACIÓN....................................................... 18
Capítulo 6 – KARMA......................................................................... 20
Capítulo 7 – EL APAGÓN
DE NUEVA YORK.................................... 23
Capítulo 8 – LOS HOMBRES
GLACIALES....................................... 27
Capítulo 9 – DESAPARICIONES MISTERIOSAS............................. 29
Capítulo 10 – LOS HOMBRES
PECES............................................... 31
Capítulo 11 – MATERIALIZACIONES PSÍQUICAS.......................... 34
Capítulo 12 – CASOS INSÓLITOS..................................................... 37
Capítulo 13 – ¿PIEDRAS O QUE?..................................................... 40
Capítulo 14 – EL DESDOBLAMIENTO............................................. 43
Capítulo 15 – LOS HOMBRES
AZULES............................................ 46
Capítulo 16 – NAHUALES.................................................................. 51
Capítulo 17 – FENÓMENOS JINAS.................................................. 55
Capítulo 18 – CASOS DE JINAS........................................................ 58

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